Comparecencia del Secretario de Hacienda y Crédito Público,
José Angel Gurría Treviño, correspondiente al Sexto Informe
de Gobierno del Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León

Instalación de la Mesa
Ricardo Francisco García Cervantes

Presentación
José Angel Gurría Treviño

FIJAN LA POSICIÓN GENERAL DE SU GRUPO PARLAMENTARIO, LOS DIPUTADOS:

José Narro Céspedes, Partido del Trabajo
Francisco Agundis Arias, Partido Verde Ecologista de México
José Antonio Magallanes Rodríguez, Partido de la Revolución Democrática
Josefina Vázquez Mota, Partido Acción Nacional
Raúl Homero González Villalva, Partido Revolucionario Institucional

Para hacer los comentarios que juzgue pertinentes
José Angel Gurría Treviño

PRIMER TURNO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: Juan Carlos Regis Adame, Partido del Trabajo
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: Juan Carlos Regis Adame, Partido del Trabajo

Pregunta: Alejandro García Sainz Arenas, Partido Verde Ecologista de México
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: Alejandro García Sainz Arenas, Partido Verde Ecologista de México

Pregunta: María Miroslava García Suárez, Partido de la Revolución Democrática
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: María Miroslava García Suárez, Partido de la Revolución Democrática

Pregunta: José María Núñez Murillo, Partido Acción Nacional
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: José María Núñez Murillo, Partido Acción Nacional

Pregunta: Jorge Chávez Presa, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: José Luis Ugalde Montes, Partido Revolucionario Institucional

SEGUNDO TURNO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: Juan Carlos Regis Adame, Partido del Trabajo
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: Juan Carlos Regis Adame, Partido del Trabajo

Pregunta: José Antonio Arévalo González, Partido Verde Ecologista de México
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: José Antonio Arévalo González, Partido Verde Ecologista de México

Pregunta: Rosalinda López Hernández, Partido de la Revolución Democrática
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: Rosalinda López Hernández, Partido de la Revolución Democrática

Pregunta: Francisco Guadarrama López, Partido Acción Nacional
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: Luis Alberto Pazos de la Torre, Partido Acción Nacional

Pregunta: Enrique de la Madrid Cordero, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: José Angel Gurría Treviño
Réplica: Enrique Alonso Aguilar Borrego, Partido Revolucionario Institucional

COMENTARIOS FINALES
José Angel Gurría Treviño

MENSAJE INSTITUCIONAL
Ricardo Francisco García Cervantes








19 DE SEPTIEMBRE DE 2000

COMPARECENCIA DEL SECRETARIO DE HACIENDA Y CREDITO PUBLICO
LICENCIADO JOSE ANGEL GURRIA TREVIÑO

 Presidencia del diputado Ricardo Francisco García Cervantes

ANALISIS DEL VI INFORME DE GOBIERNO. POLITICA ECONOMICA

El Presidente:

Para desahogar el siguiente punto del orden del día y toda vez que se encuentra en el salón de recepción de esta Cámara de Diputados, el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño, invitado a esta sesión en la que se llevará a cabo el análisis del VI Informe de Gobierno en materia de política económica, se designa para que lo reciban y lo introduzcan a este recinto, a los siguientes diputados: Juan Carlos Regis Adame, Bernardo de la Garza Herrera, Cuauhtémoc Montero Esquivel, José Manuel Minjarez Jiménez, y María del Rosario Oroz Ibarra.

Se pide a la comisión cumpla con su cometido.

(La comisión cumple su cometido.)

De conformidad con el acuerdo parlamentario aprobado por esta Cámara de Diputados que norma el procedimiento para el análisis del VI Informe de Gobierno en materia de política económica, nos acompaña el licenciado José Angel Gurría Treviño, secretario de Hacienda y Crédito Público, a quien le damos la bienvenida.

Solicito a la Secretaría se sirva dar lectura al acuerdo que rige esta comparecencia.

El secretario Bernardo Borbón Vilches:

Con su permiso, señor Presidente:

"Acuerdo parlamentario por el que se establecen las bases para el desarrollo de las comparecencias de funcionarios del Ejecutivo Federal ante la Cámara de Diputados para el análisis del VI Informe de Gobierno del Presidente de la República administración 1994-2000.

ACUERDO

Primero. El presente acuerdo regulará exclusivamente lo relativo al formato que habrá de observarse durante las comparecencias de los funcionarios del Ejecutivo Federal ante la Cámara de Diputados a efecto de realizar el análisis del VI Informe de Gobierno del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos administración 1994-2000.

Segundo. Las sesiones en que se desahoguen las comparecencias se desarrollarán conforme a las siguientes bases: I. En primer término el funcionario compareciente expondrá el estado de su respectivo ramo hasta por 20 minutos.

II. A continuación un representante de cada grupo parlamentario hablará hasta por 10 minutos para establecer la posición del grupo respecto del tema

III. Agotada la ronda de posicionamientos a que se refiere el punto anterior, el funcionario compareciente hará uso de la palabra nuevamente hasta por 10 minutos para hacer los comentarios que juzgue pertinentes.

IV. A continuación se dará inicio a una o dos rondas de preguntas, respuestas y réplicas según el acuerdo que para cada comparecencia adopte la Junta de Coordinación Política, que se desarrollarán cada una y en su caso sucesivamente de la forma siguiente

a) Cada grupo parlamentario planteará al funcionario por conducto de uno de sus diputados, una pregunta en un tiempo no mayor de cuatro minutos.

b) El funcionario responderá a cada pregunta lo conducente durante un lapso que no excederá de ocho minutos.

c) El grupo parlamentario en turno tendrá derecho a una réplica de hasta cuatro minutos.

El orden de intervención de los diputados tanto para el posicionamiento como para las preguntas y réplicas, será de manera ascendente según el número de legisladores integrantes de cada grupo parlamentario.

V. Concluida la etapa de preguntas, respuestas y réplicas, el funcionario dirigirá a la Asamblea un mensaje final de hasta 10 minutos.

VI. El Presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados concluirá la comparecencia con un mensaje institucional de no más de cinco minutos.

Tercero. Las comparecencias que se realicen ante comisiones o grupos de trabajo se desarrollarán en lo conducente conforme a las reglas aplicables en el pleno. El mensaje institucional final estará a cargo de quien lo presida y Cuarto. Las comparecencias en pleno, comisión o grupos de trabajo se llevarán a cabo conforme al número de programación que acuerde la Junta de Coordinación Política, iniciando el día 12 de septiembre."

Es todo, señor Presidente.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Para dar cumplimiento al punto segundo numerales uno, dos y tres del mencionado acuerdo, se le concede el uso de la palabra al ciudadano José Angel Gurría Treviño, hasta por 20 minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Muchas gracias, señor Presidente:

Simplemente antes de empezar, quisiera informar que se ha repartido para la consideración de los diputados este cuaderno que se llama Desempeño, Fortaleza y Evolución Reciente de la Economía Mexicana, para complementar el trabajo del día de hoy.

El día de ayer, además la subsecretaría de Egresos circuló un documento que tiene series, en algunos casos de 10, en otros casos de 20 años, respecto del gasto público y también se entregó el día de hoy, aunque ya se había hecho la formalidad de entregarlo a través de la Secretaría de Gobernación, el informe de labores que correspondía entregar a esta soberanía, de manera que esperamos que este material pueda complementar el trabajo del día de hoy.

Señor Presidente; señoras y señores diputados:

La fortaleza de nuestra economía nos permite llegar al final del sexenio con crecimiento sostenido, inflación a la baja, más y mejores empleos y un dinámico sector externo. En contraste con lo ocurrido en el último cuarto de siglo, la transición hacia la próxima administración se llevará a cabo sin crisis, en un ambiente de certidumbre y estabilidad.

Por cierto que después del ejemplar proceso electoral del 2 de julio pasado y del también ejemplar periodo poselectoral, pretendemos que el proceso de transición sea igualmente ejemplar, es decir, no sólo entregaremos buenas cuentas, sino que entregaremos bien las cuentas.

El manejo prudente de la política fiscal ha permitido resultados positivos en materia de finanzas públicas. Durante el primer semestre del año los ingresos totales del sector público se han mantenido en línea con lo programado, gracias a que los ingresos petroleros nos han permitido compensar faltantes en otros rubros de ingreso. Por su parte el ejercicio del gasto programable se ajustó a los lineamientos aprobados por esta soberanía. Esta evolución de los ingresos y de los gastos públicos nos permite anticipar que se cumplirá con la meta prevista de un déficit fiscal de 1% del producto interno bruto.

Durante la presente administración se han emprendido acciones que repercuten de manera positiva en el saldo-costo y perfil de vencimientos de la deuda pública. Mientras que al cierre de 1994 el saldo total de la deuda pública neta representaba 37.6% del producto interno bruto, ésta se ha reducido a 24% del PlB al cierre de junio pasado.

La deuda pública como porcentaje del PlB es considerablemente menor que la observada en los países de la OCDE, que tienen un promedio de 60%, aun si se incluye el costo de los programas de apoyo a ahorradores y deudores, que es de 13.6% del PIB.

Por su parte la deuda pública externa neta se ubicó al cierre del primer semestre en 15% del PlB, casi 12 puntos porcentuales por debajo de la cifra correspondiente al cierre de 1994. Asimismo, mientras que en 1994 dicha deuda, es decir, la deuda externa del sector público era equivalente a 14 meses de exportaciones, actualmente sólo representa seis meses de exportaciones.

Se ha trabajado en forma asidua para ampliar plazos de pago, refinanciar los vencimientos más próximos y cubrir riesgos cambiarios. También hemos reforzado nuestra posición ante posibles cambios abruptos en el entorno externo. El llamado "blindaje financiero", formalizado en junio de 1999 y fortalecido en julio del año 2000, contribuirá a una transición económica ordenada hacia la nueva administración.

Con el esquema actualizado se renovaron y se ampliaron líneas de crédito con instituciones financieras multilaterales y oficiales por 26 mil 440 millones de dólares con vigencia mínima hasta diciembre del 2001, es decir, ya estos arreglos que cubrían hasta el final de esta administración cubren la totalidad del primer año de la nueva administración.

Por otra parte, recientemente se llevó a cabo la cancelación de la totalidad de los adeudos aún vigentes con el Fondo Monetario Internacional por alrededor de 3 mil millones de dólares, que vencían entre este año y el año 2005. Por primera vez en una generación, no existirá ningún adeudo con el Fondo Monetario Internacional al cierre de un sexenio. De esta forma concluimos una etapa en la relación con el fondo monetario, permitiendo al próximo gobierno definir con plena libertad su relación con dicha institución. Adicionalmente se mantiene intacto el acceso de nuestro país a los recursos de ese organismo en caso de que fuese necesario, ojalá que no lo sea.

Aprovecho la ocasión, señores legisladores, para subrayar que esta medida se ajustó a lo dispuesto en la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, sin que se afectara en lo más mínimo el gasto público y que dichos recursos, por el propio mandato del Legislativo, no podrían haber sido canalizados a obras públicas.

En materia de deuda interna se ha buscado incorporar instrumentos en pesos a plazos más largos e incrementar los intervalos a los que son revisadas las tasas de interés, reduciendo así la vulnerabilidad de las finanzas públicas a cambios en las mismas. Como resultado de lo anterior, el plazo promedio de la deuda interna neta aumentó de 306 días al cierre de 1994, a 571 días al cierre de junio del año en curso, casi el doble.

Para el ejercicio fiscal de 2000, la administración del presidente Zedillo propuso a esta soberanía un programa económico tendiente a consolidar los avances logrados y a garantizar un cambio ordenado hacia la siguiente administración. Los resultados a la fecha, de los cuales se ha venido dando cuenta a esta soberanía, nos permiten anticipar que se podrán cumplir e incluso superar las metas asentadas para el cierre del año en los Criterios Generales de Política Económica.

Durante el primer semestre del presente año, el producto interno bruto creció 7.8% en términos reales y ya acumula 18 trimestres consecutivos de crecimiento. La evolución de la actividad productiva permite afirmar que para el año en su conjunto, el crecimiento económico será de entre 6% y 7%.

Después de la contracción económica de 6.2% que se registró en 1995 y a pesar de la volatilidad que se ha registrado en el entorno internacional en los últimos años, entre 1996 y el año 2000, la economía mexicana crecerá a un promedio superior al 5% anual, algo que no habíamos logrado en las últimas dos décadas.

En materia de inflación, al mes de agosto pasado, ésta se ubicó en una tasa anual del 9.1%, lo que asegura que la inflación del año en curso terminará muy por debajo del 10% que se pronosticó al aprobarse el presupuesto.

La disciplina fiscal y la baja de la inflación, han propiciado un descenso de las tasas de interés que llegaron a estar a niveles de más del 70% allá por marzo de 1995 y que hoy registran niveles de alrededor del 15%. Ello a su vez ha generado mayor ahorro interno, mayor inversión productiva, mayor crecimiento y mayor generación de empleos.

En otro orden de nuestra economía, en el sector externo México ha alcanzado ya el octavo lugar global como exportador y el primero en América Latina.

El valor total de las exportaciones en el periodo enero-julio de 2000, ascendió a 92 mil, casi 93 millones de dólares, 24.3% por encima de las observadas en el mismo periodo del año pasado. Cabe destacar que exportaciones manufactureras de los primeros siete meses del año 2000, aumentaron casi un 20% en comparación con igual periodo del año previo. Es decir, aquí estamos haciendo a un lado el crecimiento muy dinámico de las exportaciones petroleras, estamos concentrándonos solamente en el análisis de las manufacturas.

El déficit comercial correspondiente a los primeros siete meses del año, ascendió a 3 mil 44 millones de dólares, menos de una tercera parte de lo observado en 1994.

Durante el primer semestre del año 2000, también hablando del sector externo, el déficit de la cuenta corriente sumó 8 mil millones de dólares, de los cuales el 83% fue financiado por entradas de inversión extranjera directa al país; en dicho periodo ascendieron a casi 6 mil 700 millones de dólares. Es decir, flujos de capital, flujos de capital de largo plazo que vienen a quedarse, que se benefician de la estabilidad y la prosperidad de México, al contrario de los capitales especulativos que se benefician de la turbulencia.

Durante el primer semestre, por otro lado, no sólo entraron estos recursos de casi 6 mil 700 millones de dólares, sino que nos dice la Secofi que en virtud de algunos rezagos en la estadística pudiera aumentar la cifra.

En materia de empleo es positivo constatar que de acuerdo a los registros del Seguro Social, después de la pérdida de más de 900 mil empleos formales en los primeros ocho meses de 1995, a partir de entonces se han creado más de 3.5 millones de nuevos empleos y eso ha dado como resultado que la tasa de desempleo enero-julio, fue de 2.23%, la más baja para un periodo similar desde que se registra este indicador.

Las remuneraciones reales medias por trabajador en el periodo enero-julio, han crecido también 5.3% en las manufacturas, 5.9% en las maquilas, 7.4% en el comercio al mayoreo, 6.4% en el comercio al menudeo y esta recuperación sostenida del poder adquisitivo se ha logrado gracias a que hubo un crecimiento sostenido a los avances en la productividad de la mano de obra y al descenso de la inflación.

Esto es lo que se refiere a la parte del comportamiento general de la economía.

Quisiera mencionar brevemente que en materia de gasto público en este periodo, a pesar de que estuvo el gasto enmarcado en un contexto de austeridad y de disciplina por las circunstancias con las que inició la administración y que después tuvimos otros problemas en 1998, se ha realizado un gran esfuerzo para destinar un monto creciente de recursos al desarrollo social.

Al cierre de 2000 el gasto social superará casi 25% en términos reales, al de 1994. Mientras que el total del gasto programable sólo habrá aumentado en 4.5%, es decir, se multiplicó por más de cinco veces el crecimiento del gasto social respecto del gasto programable total.

El gasto social representará 61.5% del gasto total; el porcentaje más alto en las últimas dos décadas, alcanzando el 9.6% del producto. Nunca antes se gastó más en educación, salud, combate a la pobreza y desarrollo rural, entre otros.

En el marco de un federalismo fortalecido, mientras que en 1994 los estados y los municipios gastaban 89 centavos por cada peso que erogaba la administración central, actualmente gastan un peso con 49 centavos en estos niveles de gobierno.

La caída del ahorro interno constituyó una de las causas fundamentales de la crisis de 1994. Por ello, el Gobierno Federal ha instrumentado una política activa de promoción del ahorro interno que pasó de un nivel de 14.8% del PIB en 1994 a 22.1% en 1999, un aumento de casi 50%.

Uno de los elementos más importantes de esta política fue la reforma al sistema de pensiones. Al cierre de julio pasado el número de trabajadores afiliados a las Afore fue de casi 17 millones y los recursos acumulados en sus cuentas individuales de 237 mil millones de pesos. Si a esos recursos se suma el saldo del SAR en 1992, se obtiene que el total del ahorro para el retiro en el sistema es de 345 mil millones de pesos, equivalentes al 6.5% del producto. Esos recursos generados en un periodo de apenas tres años representan un enorme potencial para el fortalecimiento del ahorro interno y el desarrollo de un mercado de capitales de largo plazo.

Desde julio de 1997 en que entró en vigor esta reforma, el rendimiento promedio anual de las cuentas de los trabajadores ha sido de 9% real.

El crecimiento económico sostenido, el descenso de las tasas de interés, el saneamiento de las instituciones de banca y crédito, la entrada en vigor de la Ley de Concursos Mercantiles y de la Miscelánea de Garantías de Crédito, así como el fortalecimiento de la regulación y la supervisión bancarias han sentado las bases para que el sistema bancario retome su papel de canalizador del ahorro de la sociedad hacia las familias y las empresas en México.

La banca de fomento, por su lado, se consolida, se especializa y se redimensiona para cumplir mejor con su misión en sus distintos ámbitos de acción.

Por otro lado, se ha consolidado la labor del IPAB y culminó el programa punto final que benefició a más de 1 millón 100 mil pequeños deudores hipotecarios, agropecuarios y de pequeña y mediana empresas.

Las acciones de esta administración en materia económica fueron resultado del debate intenso, siempre respetuoso y las más de las veces fructífero entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Poco a poco, gracias al diálogo y a una actitud abierta, hemos ido encontrando las coincidencias sobre los principios básicos que deben alentar la política económica. Gradualmente, pero con solidez, se van sentando las bases para la definición y la adopción de una política de Estado que trascienda posiciones partidistas y transmita un mensaje de certidumbre a los agentes económicos.

Debemos reiterar que este balance positivo no es ciertamente producto de la casualidad, sino de la estricta aplicación de una política económica sana y del concurso solidario de todos los sectores productivos. Los resultados alcanzados nos confirman que la prudencia debe seguir siendo guía privilegiada en el manejo de la política económica y que debemos de estar alertas ante cualquier eventualidad.

Debe reconocerse, sin embargo, que a pesar de la solidez de las finanzas públicas, de la ampliación del gasto social, de la baja de la inflación, del incremento del ahorro interno, de la eficiencia de la planta productiva, de las instancias de cambio estructural, quedan todavía muchos retos por satisfacer, queda mucho todavía por hacer, quedan muchos desafíos por delante.

Sin duda el más importante de ellos consiste en enfrentar las condiciones de marginación de millones de mexicanos, agravadas por las crisis económicas y financieras que se han presentado con periodicidad casi sexenal durante el último cuarto de siglo.

Estos episodios han estado asociados con la pérdida de cientos de miles de empleos y una caída en las percepciones reales de la población, afectando más a quienes menos tienen y exacerbando la desigualdad del ingreso.

Para evitar la recurrencia de estas crisis, durante la presente administración se aplicaron medidas que pretenden mantenernos en la senda del crecimiento sostenido con estabilidad de precios y eso a su vez nos coloca en mejor posición para encarar el problema de la pobreza.

Señoras y señores diputados: a seis años de la crisis financiera más seria de la historia moderna de México, podemos decir que sin complacencias ni triunfalismos que el esfuerzo conjunto de gobierno y sociedad en materia económica, sumado a los innegables avances en el terreno de la democracia y de la política social, permiten a México enfrentar con mayor confianza los retos del nuevo milenio.

Quedo a sus órdenes para la discusión y comentarios de éstos y otros elementos de la política económica que merezcan su interés.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Están inscritos para fijar la posición general de su grupo parlamentario sobre política económica, los siguientes diputados: José Narro Céspedes, del grupo parlamentario del Partido del Trabajo; Francisco Agundis Arias, del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México; José Antonio Magallanes Rodríguez, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática; Josefina Vázquez Mota, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional y Raúl Homero González Villalva, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

Tiene el uso de la palabra, por 10 minutos, el diputado José Narro Céspedes.

El diputado José Narro Céspedes:

Con el permiso de la Presidencia; compañeras y compañeros diputados; señor Secretario de Hacienda y Crédito Público:

El balance que hace el Partido del Trabajo de la gestión que en materia económica aplicó el doctor Zedillo, tiene graves saltos en los sectores mayoritarios del país. Para empezar, durante el sexenio que está por concluir la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se volvió el artífice del fracaso de la gestión pública y se convirtió en un factor que profundizó los graves desequilibrios que experimenta el país en un contexto de creciente desigualdad y de integración acelerada a la economía norteamericana.

Ante la inexistencia de una política de ingresos que cobrara más impuestos a los que más tienen, se tradujo en una política de gasto público austera, que privilegia en gran medida el pago de un monto considerable de recursos públicos al servicio de la deuda interna y externa, al capital financiero nacional e internacional.

Un grave problema de ingresos es lo que enfrenta nuestro país, que se compensó en los últimos años gracias a los ingresos petroleros fundamentalmente, pero tenemos un grave problema en esta materia. Somos de los países que estamos por debajo. El gasto total gubernamental apenas es un 22% del producto interno bruto, lo que representa menos de la mitad del monto promedio de los países de la OCDE y muy por debajo de las exigencias de un país como el nuestro, con enormes carencias y que no cuenta con la infraestructura física que se requiere para el desarrollo general de las capacidades sociales de México.

Como una muestra palpable de la incapacidad de la dependencia que ahora usted dirige, puede ilustrarse lo acontecido en 1995. Como parte de las medidas de ajuste económico para contener la crisis financiera se utilizó la contracción del gasto público como principal instrumento para abatir la demanda y ahogar las presiones macroeconómicas.

Con esta acción Zedillo se empecinó en continuar con la política monetaria neoliberal de restricción de la base monetaria, que terminó por encarecer el crédito interno y el deterioro sistemático de los salarios reales, que tuvieron una caída en promedio durante la gestión del actual régimen de más del 46%, conforme al estudio del CAM de la Facultad de Economía de la UNAM. Sin embargo, la brutal reducción del gasto público no se acompañó de un aumento suficiente del gasto social que permitiera proteger a los sectores más vulnerables. En 1988 con la reducción del precio del petróleo se redujo un 40% los recursos para la pobreza. Eso es lo primero que redujeron, ¡aunque no tocaron los recursos que se transfieren al sector financiero a través del Fobaproa!

Los traspiés de la Secretaría de Hacienda no terminaron con lo que acabamos de señalar, sino que se extendieron hasta la etapa de recuperación económica, cuando la insensibilidad del equipo económico provocó que el gasto público jugará un papel errático y su componente fundamental, la inversión, quedó por debajo del promedio del sexenio de 1989-1994.

Se habló de ahorro interno, de que había que fortalecerlo a través de las Afore y de otros mecanismos, fundamentalmente para utilizarlo para inversión. Tenemos una reducción de cerca del 65% en el crédito interno de nuestro país. Un grave problema de crédito, de crédito insuficiente, caro, que no ha servido para invertir y para poder reestructurar parte de la economía nacional.

El que la economía haya crecido a un promedio cercano del 5% no se debe fundamentalmente a una política de gasto, sino a un cambio estructural en los sectores más dinámicos de la economía.

Sin embargo, tenemos que señalarlo, ese crecimiento ha sido considerablemente desequilibrado, regional, sectorial y socialmente. En particular ha significado una concentración creciente del ingreso, porque el sector que percibe más ingresos aumentó su participación en el ingreso total en un 1.5% del PIB entre 1996 y 1998, tal como lo señala la última encuesta del INEGI, mientras que el ingreso del 60% de la población vio reducida su participación en el ingreso total en 1.4% en ese mismo periodo.

Por otra parte, de los dos millones de empleos que se habla que se generaron en este régimen, sólo una mínima parte puede ser considerado como empleo formal, lo restante estuvo constituido por empleos temporales e informales, que prácticamente mantienen en una situación de miseria e inestabilidad a la población ocupada en estas actividades.

Los errores de Hacienda se extendieron en cuanto al manejo de la política de gasto público y su conexión con la política de ingresos petroleros. En 1998, cuando los ingresos petroleros empezaron a caer y obligaron al gobierno a una reducción presupuestal, se tuvo la oportunidad histórica en este país de modificar radicalmente nuestro régimen fiscal, a partir de cobrar más impuestos a los ricos, para crear un gobierno financieramente fuerte y romper con los vaivenes del exterior en materia petrolera. Lamentablemente esto no se hizo. No se cobran impuestos. Hay una gran evasión fiscal que no ha sido atendida.

No podemos seguir permitiendo que las finanzas públicas de este país sigan dependiendo de los ingresos petroleros y exponiendo al aparato productivo nacional a los vaivenes del mercado petrolero internacional.

En lugar de elevar los impuestos a los que más tienen, el Gobierno continúo con la política de desgravación del capital tanto a nivel de empresas, pero especialmente a nivel de personas, de modo que los trabajadores son los que aportan casi dos terceras partes del impuesto sobre la renta. En estas circunstancias la Secretaría de Hacienda tiene la grave responsabilidad de haber eludido la realización de una reforma tributaria integral.

Una gran falla de gestión hacendaria se refiere al manejo del crédito. Como sabemos esta Secretaría tiene una responsabilidad central en la supervisión del sistema bancario que ejerce directamente e indirectamente por medio de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Vemos los enormes fraudes, a través de los cuales las cajas de ahorro se han convertido en espacios del fraude, cómo todas las irregularidades bancarias se han tolerado y permitido de alguna forma por parte de la Comisión Nacional Bancaria.

El Fobaproa, como ya se demostró en la Suprema Corte, es deuda pública, debe de hacerse público y del conocimiento de la ciudadanía la información que se contiene en el Fobaproa y debe de actuarse contra aquellos que actuaron de forma irregular.

La errática gestión hacendaria también se ha trasladado a la actuación del IPAB. A mediados de este año se había conocido que la meta de esta institución era colocar en el mercado abierto 80 mil millones de pesos de la deuda emitida por el Fobaproa y abatir los costos de los pagarés. Sin embargo esto fracasó, con lo cual se desvanece totalmente el intento eficientista y mercantil de resolver parcialmente el legado de la crisis bancaria.

Como consecuencia de esto, por otra parte, ya que al doctor Zedillo al igual que a usted, les son muy gratas las comparaciones, convendría señalar las calificaciones que el Foro Económico Mundial da a nuestro país, como son las siguientes: el foro indica, con base a sus mediciones, que México retrocedió ocho lugares en el índice de competitividad; que el acceso al crédito, para eso era el ahorro, renglón del cual el Gobierno está muy satisfecho, ocupa el lugar 52 entre los 59 países considerados para el estudio; asimismo, en materia de supervisión financiera ocupa el lugar número 54, pero no hay supervisión para el sector financiero y en la fortaleza bancaria ocupamos el antepenúltimo lugar, Esas son las cifras que se dan a conocer a nivel internacional.

Ante la grave postración de la hacienda pública y sus efectos concomitantes, es preciso efectuar una reforma fiscal de gran amplitud, como la que durante todo el sexenio ha abanderado el grupo parlamentario del Partido del Trabajo. Asimismo, debe de anularse el trato preferencial que aún se ofrece a las empresas organizadas bajo el régimen de consolidación fiscal o holding, que da lugar a una pérdida apreciable de los ingresos tributarios.

El fortalecimiento de la capacidad recaudatoria del fisco debe ser la base para el despliegue de una nueva política de gasto público, con fines de promoción del desarrollo y de erradicación y no simple alivio de la pobreza.

Para el grupo parlamentario del Partido del Trabajo el balance en materia económica del sexenio que termina no puede ser positivo, porque la política neoliberal aplicada privilegió los intereses del gran capital y en aras de mantener las condiciones de excepción para los empresarios y grandes inverisonistas fue capaz de mantener y de profundizar las condiciones de miseria y marginación en la que se haya sumida la población de este país.

Señor Secretario, pero en lo que sí creemos es que a la larga cadena de promesas incumplidas por el presidente Ernesto Zedillo y por usted mismo, fue justamente la reforma democrática de Estado la que comprendía como un punto fundamental definir la política económica de Estado como un aspecto fundamental. El pueblo no pasará por alto la convocatoria no honrada por Ernesto Zedillo a la definición de una política económica de Estado.

Proponemos que esta legislatura sea la que convoque a un gran dialogo nacional para incorporar este tema, el tema de la política económica al gran tema de la reforma democrática de Estado.

Nos sorprende también señor Secretario el apoyo económico para la transición gubernamental que han dado ustedes, el día de ayer mediante un boletín de prensa ustedes justifican legalmente el otorgar estos recursos al gabinete éste de la transición gubernamental. Pueden encontrar recovecos legales pero no van a encontrar en el país recovecos éticos para poder proceder de esta manera.

Es totalmente inmoral estar procediendo de esta forma mientras se complace usted de que México haya pagado y saldado su cuenta con el Fondo Monetario Internacional, ¿no? y la gran deuda que tiene este Gobierno con el pueblo de México, con las condiciones de miseria en la que viven millones de mexicanos, para nosotros es una situación de agravio que vivimos muchos de nosotros al ver a miles de compatriotas en condiciones de desempleo y de pobreza en las que actualmente están viviendo.

Le queremos comentar que el Presupuesto de Egresos señala con precisión que si hay recursos excepcionales, ingresos adicionales, éstos deben ser utilizados para reponer los recortes que usted hizo como es el de las carreteras en el caso de Zacatecas, el de recortes, que usted todavía seguramente ocupará algún cargo y que al no haber cumplido con el Presupuesto de Egresos usted puede ser sometido a juicio político.

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias diputado Narro Céspedes. Tiene el uso de la palabra el diputado Francisco Agundis Arias, hasta por 10 minutos.

El diputado Francisco de Paula Agundis Arias:

Con su permiso señor Presidente; licenciado José Angel Gurría Treviño, secretario de Hacienda y Crédito Público; compañeras y compañeros diputados:

Es inevitable que con motivo del Gobierno que termina los legisladores hagamos un balance equilibrado del estado actual que guarda nuestra economía y de las acciones que usted, como responsable de las finanzas nacionales, tomó durante su gestión.

Con mucho optimismo observamos que estamos muy cerca de que el cambio de Gobierno se realice sin una crisis de poder de por medio. Las condiciones internacionales favorables para nuestro país, como el alto precio del petróleo y el sostenido crecimiento de la economía norteamericana están contribuyendo de manera importante para disminuir la tradicional incertidumbre que rodeaba el cambio de poder en México.

Igualmente reconocemos el manejo de las finanzas públicas y la capacidad que se ha demostrado por esta administración para combatir la inflación.

El tipo de cambio nos muestra un peso fuerte y las tasas de interés a la baja han sido fundamentales para que el crecimiento inflacionario sea muy favorable. Asimismo, los bajos niveles de deficit público y las importantes tasas de crecimiento que hemos tenido después de 1995 han contribuido a la estabilidad de la economía logrando que nuestro país recupere la confianza de la Comunidad Financiera Internacional.

Si las cifras macroeconómicas reflejan la realidad de nuestro país, seguramente el día de hoy le estaríamos haciendo un amplio reconocimiento.

Desafortunadamente no todo es así, pues a pesar de que los números macro parecen muy buenos, existe una realidad ausente en esta cifra que nos alerta sobre la verdadera situación económica que atraviesa nuestro país.

Esta administración inició sin duda con la crisis económica más severa de nuestra historia, por lo que el resto del sexenio se han visto orillados a administrar sus efectos. Muestra de ello es el festivo anuncio que hizo un día antes del informe de gobierno por un pago anticipado al Fondo Monetario Internacional de 3 mil millones de dólares.

Decía usted que con este pago se liquidaba la totalidad del adeudo contraído por la crisis de finales de 1994 con este organismo. Seguramente para usted representa un mérito que el esfuerzo de seis años haya sido dedicado al puntual cumplimiento de los adeudos con el exterior, aunque esto haya sido a costa del bienestar de todos los mexicanos.

Lamento informarle que no se han saldado ni remotamente todas las deudas contraídas por las crisis de 1994, pues la lista de deudas pendientes es bastante extensa; desgraciadamente ésta no parece figurar dentro de su orden de prioridades.

Nos deja una deuda con todos los trabajadores del país, quienes han perdido un 25% del valor de su salario real; a los más de 30 millones de mexicanos cuyos ingresos son menores a los tres salarios mínimos, se les debe el haber cargado con los efectos más severos de esta caída.

La preocupante concentración del ingreso que nos reporta el Presidente de la República en su informe, sin duda es una ofensiva deuda con los mexicanos. El 30% de los hogares mexicanos concentran el 64.1% del ingreso total nacional mientras que el restante 70% concentra el otro 35.6% de los ingresos.

Igualmente se nos hereda una deuda interna multiplicada por tres. El costo del escandaloso rescate bancario está ahí, pendiente de pago por todos los mexicanos de ésta y la siguiente generación.

A pesar de este enorme costo, el sistema financiero sigue sin funcionar. La intermediación financiera con el sector privado no se ha recuperado; es decir, no se ha reactivado el crédito, función principal de la banca y con misión muy importante para el desarrollo.

Los logros que muestran el manejo de la deuda externa son totalmente lo contrario en cuanto a deuda interna, por lo que en el balance final nos deja más endeudados.

Por otro lado, la probada ineficiencia de las autoridades financieras en cuanto a su provisión queda una vez más en evidencia con el caso de las cajas populares de ahorro. Parece que la obligación legal de supervisar a estos agentes fue ignorada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y hoy tenemos nuevamente las consecuencias de esta omisión.

Por la forma en como se han conducido las autoridades en este tema, nos recuerda el caso del Fobaproa, falta de transparencia y ausencia de información.

Nos deja un problema del que no quiere informarnos ni de su tamaño ni de sus alcances.

También queda en deuda con los miles de pequeños empresarios que tuvieron que cerrar sus negocios a consecuencia de la crisis. Durante este sexenio la banca de fomento prácticamente desapareció y con ella los apoyos a las pequeñas y medianas empresas. También fue notable la ausencia de una política industrial pues prácticamente no hubo políticas de apoyo a la industria excepto en algunos casos, como la manufacturera de la exportación, lo que generó un rezago importante del desarrollo de la industria nacional.

Nos deja una deuda creciente a niveles preocupantes por el costo de la reforma financiera al Instituto Mexicano del Seguro Social. Para este año, llegará a cerca de 1.2% del producto interno bruto, lo que generará presiones adicionales para el presupuesto de los años siguientes. No obstante esta gran cantidad de recursos, ni la capacidad ni la calidad de los servicios se han visto mejorados.

La inversión que se requerirá para mejorar esto será muy difícil de conseguir por los compromisos que nos deja esta reforma y por la debilidad de los ingresos públicos.

La intensa actividad y dinamismo que desarrolló como encargado de la Secretaría de Hacienda para defender la aprobación impune del Fobaproa, desafortunadamente no la tuvo para hacer algo por el sistema fiscal de este país que se agotaba. Somos el país con uno de los ingresos tributarios más bajos en todo el mundo, apenas 10% del producto interno bruto, incluso menores que varios países latinoamericanos como Chile o Brasil.

Seguimos dependiendo en un 30% de los ingresos petroleros, situación que nos hace muy vulnerables a las inciertas condiciones del exterior.

Nos deja un sistema fiscal ineficiente, con grandes iniquidades y que registra elevados niveles de evasión. Esta administración ha demostrado una impresionante incapacidad en lo que respecta a la recaudación fiscal mientras se observa una recuperación en el producto nacional, la recaudación en algunos casos fue menor o apenas igual a los niveles que teníamos en 1994.

Tenemos un ingreso nacional mayor al de la crisis pero una recaudación tributaria más escasa. Ante esta ineficiencia, la respuesta de las autoridades hacendarias fue el alza de impuestos, hubo gran imaginación por parte de los funcionarios para proponer nuevos impuestos e incrementos en los existentes.

La composición del Congreso desde 1997, donde participó activamente nuestro partido, evitó que hoy tuviéramos un sistema fiscal más regresivo e injusto.

Esta asignatura pendiente, ahora sí señor Secretario, será atendida con la urgencia de las grandes prioridades nacionales.

La administración que termina nos deja unas finanzas públicas cuya salud ha dependido de la constante reducción del gasto público. El año pasado se registró uno de los más bajos de nuestra historia, en un momento en que la población de nuestro país tiene necesidades crecientes. El Estado ha perdido su capacidad fiscal para enfrentar muchas de las obligaciones sociales que le marca nuestra Constitución. La cifra de gasto social aparentemente es muy alta, como quiere que se le mida, pero no lo es si consideramos el tamaño de las necesidades que se dejan sin atender.

Las oportunidades de desarrollo que pierden millones de mexicanos por falta de satisfactores básicos o por servicios públicos insuficientes impactan directamente en el futuro inmediato de nuestro país.

Es muy probable que no haya crisis de fin de sexenio, lo cual permitirá un mayor margen de maniobra al gobierno entrante, éste es su mayor mérito, mérito en virtud de las recurrentes crisis de los últimos 30 años. Nuestra labor en esta legislatura será la de evitar que todas las deudas, compromisos y tareas pendientes que nos deja, primero, no hagan crisis en el siguiente año y, segundo, que no detengan el desarrollo del país.

Nuestro grupo parlamentario expresa su más firme compromiso por iniciar la discusión de los profundos cambios que necesita nuestro sistema tributario, manifestamos nuestro interés por reformar la banca de fomento para impulsar proyectos productivos con alta rentabilidad social que impulsen el desarrollo económico; también deberemos de trabajar para tener una regulación bancaria eficiente que genere certidumbre para los agentes financieros y permita el sano desarrollo del sistema bancario.

Igualmente intentaremos reformar a las instituciones de seguridad social para que tengan mayor eficiencia en el gasto y así puedan aumentar su capacidad para ofrecer servicios de calidad a la mayoría de la población.

Una tarea inmediata para todos, en la que sin duda se necesita la máxima colaboración de la dependencia a su cargo, será la de vigilar que la transición económica entre el Gobierno saliente y el entrante se haga con la mayor transparencia posible.

Se deben evitar sorpresas que pongan en riesgo la estabilidad de la economía. Por eso, es importante que el día de hoy se atiendan con responsabilidad los planteamientos que le haremos los diputados, es una buena oportunidad para que nos informe del estado real de la economía y no sólo de aquellos números en los que aparentemente vamos bien.

Lo invito a que tengamos un diálogo constructivo y respetuoso, que contribuya a generar elementos que refuercen la certidumbre y logren una transición sexenal responsable y ordenada.

Por su atención, muchas gracias,

El Presidente:

Gracias, diputado Agundis Arias.

Tiene el uso de la palabra el diputado José Antonio Magallanes Rodríguez, hasta por 10 minutos.

El diputado José Antonio Magallanes Rodríguez:

Con su venia, señor Presidente; señoras y señores legisladores de esta LVIII Legislatura del Congreso de la Unión; señor Secretario de Hacienda y Crédito Público:

Qué paradójica resulta su presencia en esta Cámara. Recuerdo que hace apenas unos años, en el clímax efímero del neoliberalismo mexicano, usted en ese entonces, principal corifeo del proyecto, exclamaba orgulloso que su grupo tendría una larga vida en el poder.

Tal y como se ha hecho costumbre con todos y cada uno de los representantes del Ejecutivo Federal que acudieron a la anterior legislatura y los cinco, contándolo a usted, que han acudido a ésta, se han esmerado por presentarnos una serie de datos estadísticos que nada tienen que ver con la realidad.

La conclusión a la que llegan siempre es que gracias a la aplicación de sus políticas neoliberales, basadas en el equilibrio fiscal mediante recortes indiscriminados al gasto público y en la astringencia monetaria, el país se encuentra mejor posicionado para enfrentar los problemas que el presente y el futuro nos deparan.

¿Qué pasó con las cajas de ahorro? La negligencia y la falta de supervisión de usted y de su Secretaría, dejaron que se convirtieran en lavanderías, afectando a más de un millón de mexicanos ahorradores.

La administración que está por concluir pasará a la historia más que por los logros alcanzados, por los tremendos saldos que deja; la enorme concentración del ingreso que ha provocado la polarización de la sociedad; la deuda que para muchas generaciones de compatriotas dejó un rescate bancario, que prefirió rescatar a unos cuantos banqueros y no al sistema bancario nacional y que además ha dejado en la impunidad a importantes personalidades del ámbito político y financiero por los constantes recortes presupuestales, que a pesar de incidir negativamente en el bienestar de la población, fueron aplicados indiscriminadamente en aras de mantener el tan mencionado equilibrio fiscal y, en vez de buscar mecanismos que incrementaran los ingresos públicos, haciendo pagar más a quien más tiene, acabando así con la protección a los grandes capitales mediante una reforma fiscal integral y que han provocado que nuestra nación inicie el nuevo milenio enfrentando grandes rezagos en materia de educación, salud, vivienda, pobreza y desarrollo rural, tan sólo por citar unos cuantos.

Sin embargo, como el presidente Zedillo y usted han demostrado una total falta de sensibilidad a lo anteriormente mencionado y sólo aceptan las cifras estadísticas, permítame mencionarle algunos datos de lo que le deja usted, el presidente Zedillo y el modelo neoliberal actual a casi 100 millones de mexicanos:

Por lo que a distribución del ingreso se refiere, ¿sabía usted que el 72% de la población vive por debajo de la línea de pobreza, además que el 52% de la fuerza de trabajo se emplea en la economía informal?

En materia del rescate bancario, quisiera mencionarle que el resultado alcanzado es el siguiente: una deuda para los mexicanos de aproximadamente 725 mil millones de pesos; un sistema bancario que está virtualmente controlado por capital extranjero, al detentar éste aproximadamente el 75% de los activos bancarios totales, y una disminución del crédito bancario de más del 40% en términos reales.

El presidente Zedillo pasará a la historia como el Presidente que más dinero destinó a los bancos, y el Presidente que acabó sin bancos.

Aún más contundente resulta ser la impunidad de la que aún goza la gran mayoría de los culpables del quebranto bancario, dentro de los que se encuentran tanto funcionarios públicos como grandes capitalistas. Para ello, le recomiendo que consulte la lista nominativa de las transacciones reportables del informe de Michael Mackey y la lista de 700 nombres que le envió el IPAB a la comisión investigadora de la anterior legislatura y que en su momento esta legislatura retomará.

Si usted como presidente de la junta de gobierno del IPAB aún no la tiene, permítame entregarle una copia.

Para finalizar con este tema, le puedo decir que la operación realizada con Banca Serfín es el ejemplo más ilustrativo del rescate bancario, ya que el saneamiento de este banco nos costó aproximadamente 120 millones de pesos y se lo vendimos a los extranjeros en poco más de 14 mil millones. El tercer legado de esta administración lo constituye el rezago en diversos sectores.

Como consecuencia de los recurrentes y raquíticos presupuestos que el Ejecutivo envió a la Cámara durante la presente administración, así tenemos lo siguiente:

Para 1999, la tasa de analfabetismo de la población mayor de 15 años, es apenas inferior al 10%. En promedio, uno de cada 10 niños pobres, entre los ocho y 12 años y casi la mitad de la población, entre los 13 y 17 años no asisten a la escuela.

Asimismo tres de cada 10 personas de este último grupo tienen que trabajar. La escolaridad promedio de la población mayor de 15 años es de siete años y medio de estudio, contra 15 de nuestros principales socios comerciales.

El sector abandonado es el campo mexicano. Durante los últimos dos años la producción de los principales cultivos se redujo en casi 2 millones de toneladas. El PIB agropecuario actual, medido a precio de 1993, es inferior al de 1995.

Los recursos canalizados a través de programas de apoyo directos al campo, a través de Banrural y en el financiamiento bancario se han reducido permanentemente desde 1995.

La recaudación tributaria se mantuvo en el mismo nivel. El año pasado, los ingresos captados mediante impuestos, se ubicaron en el 11.3% del PIB, exactamente el mismo porcentaje que en 1994, sin olvidar que en el peor año de la crisis, en 1995, el nivel era de dos puntos porcentuales más bajo.

Además de esta debilidad estructural en las finanzas nacionales que las administraciones priístas le heredan a la sociedad mexicana, hay también que considerar la inadecuada distribución de la carga fiscal, pues no se puede negar el excesivo peso de los impuestos indirectos, léase sobrecarga al consumo, dentro de la recaudación nacional y, ¿todavía se pretende generalizar el IVA a los alimentos y medicinas?

Señor Secretario, éstos son algunos datos que muestran el rotundo fracaso del dogmático modelo neoliberal, adoptado por la administración que el día de hoy usted representa.

El Partido de la Revolución Democrática y más de 60 millones de mexicanos que viven en la pobreza extrema, no pueden avalar los resultados de su modelo económico que multiplica la pobreza.

Compañeras y compañeros diputados: en conclusión, el verdadero balance de la política económica son los 60 millones de pobres, los 27 millones de mexicanos en la extrema pobreza, mientras la Secretaría de Hacienda favorece en todo momento a los grandes empresarios.

Debido a ello, el grupo parlamentario del PRD iniciará de inmediato el procedimiento para llevar a juicio político al licenciado José Angel Gurría Treviño.

También expreso nuestro deseo de que el cambio por el que el pueblo votó el 2 de julio, sea de verdad y que los funcionarios responsables de ésta, como usted, se vayan definitivamente.

Muchas gracias. señor Presidente.

El Presidente:

Gracias, diputado Magallanes Rodríguez. Tiene el uso de la palabra, por 10 minutos, la diputada Josefina Vázquez Mota.

La diputada Josefina Eugenia Vázquez Mota:

Con el permiso de la Presidencia:

Licenciado José Angel Gurría Treviño, secretario de Hacienda y Crédito Público; señoras y señores diputados:

De la lectura proporcionada en el VI Informe de Gobierno, pareciera que nos entregan una economía sana poco antes vista en México. Pero si analizamos con cuidado la realidad económica, podemos concluir que este supuesto repunte de fin de sexenio y las cifras macroeconómicas que dan cuenta de una notable estabilidad, no son consecuencia de cambios estructurales realizados ni de un intenso trabajo de las autoridades financieras, sino fundamentalmente se deben a factores aleatorios y de carácter externo como lo son, entre otros, los altos precios del petróleo y un crecimiento sin precedente de la economía de los Estados Unidos.

Señor Secretario: la actual administración no hizo cabalmente su tarea en materia económica, no hubo cambios internos estructurales que sostengan a largo plazo los logros que ustedes aquí manifiestan.

En rubros como inflación, apenas estamos recuperando los niveles de hace seis años, lo que nos lleva a concluir que respecto a las promesas realizadas en materia de bienestar al inicio de esta administración, éste es un sexenio perdido.

En su mensaje, el presidente Zedillo destacó: "por su impacto social, el resultado más alentador de la política económica ha correspondido al empleo y los salarios reales comenzaron a recuperarse en 1997 y el mayor número de ellos a partir de 1998".

Las propias cifras de los anexos, señor Secretario, demuestran lo contrario. Los salarios en la industria manufacturera cayeron durante este sexenio en alrededor del 19%, en tanto que los salarios mínimos generales disminuyeron en más del 20%. Sin embargo, la más contundente y dolorosa prueba de lo anterior, es que millones de amas de casa cada día compran menos para sus familias.

Presentan como un gran logro el hecho de que la tasa de desempleo se redujo a un nivel del 2% en este mes de julio. Tenemos una tasa de desempleo que es prácticamente la mitad de los Estados Unidos, en donde se registra un 4%.

De reflejar la realidad la tasa mexicana, tendríamos una gran cantidad de ilegales estadounidenses buscando trabajo en nuestro país. Las bardas las estaría construyendo el Gobierno mexicano y decenas y decenas de mexicanos no habrían perdido la vida buscando una posibilidad de empleo en los Estados Unidos.

Son casi 10 millones de mexicanos los que participan en la economía informal, dando cuenta con ello de los altos costos de transacción para incorporarse a la legalidad y poniendo de manifiesto redes de corrupción y complicidad.

La inversión física detonadora del empleo, se redujo en este sexenio del 4.1% al 2.9% del producto interno bruto (PIB), lo que sigue poniendo en entredicho los logros reportados en creación de empleos.

Respecto a las finanzas publicas, señor Secretario, esta administración las recibió con un déficit del 0.1%. Las entrega en niveles del 1%. Casi 10 veces mayor; los déficit sí crecieron.

Ajeno a las metas planteadas en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, sobre fortalecer la política fiscal, se aprecia una creciente y preocupante dependencia de las finanzas públicas respecto a los ingresos del petróleo.

Las noticias en materia de endeudamiento parecen satisfactorias. Sin embargo, queremos poner sobre la mesa rubros de deuda que deberán liquidarse en los años por venir como los llamados Proyecto de Infraestructura Productiva de Largo Plazo, mejor conocidos como Pidiregas, compromisos que para el año entrante alcanzarán el equivalente a 1 mil 600 millones de dólares y que bajo la contabilidad establecida por ustedes, da lugar a balances de finanzas públicas más alegres y optimistas que no reflejan del todo la realidad.

En materia de pensiones, la presente administración deja dos grandes pendientes:

1o. La situación que enfrenta el ISSSTE es incluso más grave que la del Instituto Mexicano del Seguro Social en términos relativos a la población de trabajadores, que es de poco más de dos millones actualmente.

Por otro lado, el número de afiliados al sistema de pensiones reporta cerca de 16 millones de trabajadores, menos de la mitad de la población económicamente activa.

Dejan un gran reto para incorporar a la formalidad y al Sistema de Ahorro para el Retiro a un número importante de mexicanos.

El Gobierno Federal presenta como un gran logro el gasto social. Hace unos minutos, señor Secretario, usted afirmaba en estos micrófonos que era el más alto en las dos últimas décadas. Sin embargo, el Banco Mundial señala que los niveles de pobreza en México están por arriba del promedio mundial. Sesenta y cinco millones de mexicanos subsisten con menos de dos dólares diarios, es decir, poco menos de 20 pesos y peor aún, 15 millones de ellos sobreviven con menos de 10 pesos al día.

Hoy, los diputados de Acción Nacional queremos saber, no solamente qué se gastó, quién se lo gastó, sino cómo se gastó. Lo anterior pone de manifiesto que la efectividad y la racionalidad en el ejercicio del gasto deja mucho que desear y que en muchos de estos programas el propósito ha sido electorero. La crisis que estalló en diciembre de 1994 evidenció un sistema financiero frágil, con una mala supervisión y regulación deficiente.

La herencia que hoy se deja es una pesada carga y deuda cuyo pago recaerá sobre varias generaciones de mexicanos por venir, una alarmante caída del financiamiento otorgado al sector productivo y si este balance es terriblemente negativo, ¿qué podrá contestar, señor Secretario, de la indolencia e indiferencia con que a lo largo de su administración se abordó el problema de insolvencia y corrupción en muchas de las cajas de ahorro, así como en sociedades de ahorro y préstamo, que robaron su patrimonio a miles de mexicanos pobres que no cuentan con recursos para su defensa?

¿Cuál es la solución que la Secretaría a su cargo dará a estos cientos de miles de ahorradores defraudados?

Las cifras alegres con que cierra este sexenio, además de estar basadas en factores externos, no reflejan la triste realidad que viven miles de micro, pequeña y mediana empresas, que debido a los altos costos de financiamiento y al complejo sistema fiscal que incentiva la evasión e impide competir en un mercado nacional abierto y una economía más globalizada.

El Gobierno Federal dejó calentar la economía con fines eminentemente electorales en el primer semestre de 2000; ahora pretenden dejar al siguiente gobierno la tarea de enfriarla con todos los costos y riesgos que ello significa. Le preguntamos, señor Secretario, ¿cuál sería el tipo de cambio en ausencia de los efímeros altos precios del petróleo?

Si el próximo año la economía entra en un periodo de desaceleración y de ajustes en algunas variables, la responsabilidad será de los actuales funcionarios, por no haber aplicado las medidas adecuadas, por impulsar una política monetaria expansiva y por haber apostado más a factores externos que instrumentar políticas, políticas públicas incluyentes orientadas a crear una base mínima de bienestar para la mayoría de los mexicanos.

Hoy nosotros queremos hacer patente lo siguiente al pueblo de México: hoy recibimos como herencia una economía con una inflación muy por arriba a la de nuestros principales socios comerciales; hoy recibimos como herencia un país con índices de desigualdad que nos acercan a algunos países de Africa; recibimos un sector productivo descapitalizado con un sector financiero débil en su estructura y capacidad para otorgar financiamiento, ausente de reglas claras y transparentes, con una pérdida consistente en el poder adquisitivo de los salarios, con miles de mexicanos que viven en la desesperanza del hambre, la enfermedad y la falta de oportunidades.

Recibimos un país con esa miseria evitable que es la peor de las miserias, por ser producto de la ignorancia, la apatía, la frialdad del escritorio, de un mercantilista que aún persiste privilegiando a pocos, en detrimento de muchos. Heredamos desconfianza y falta de credibilidad, miles de ahorradores defraudados y un excesivo endeudamiento interno.

Entre 58 países del mundo, heredamos a un México que ocupa el 42 en competitividad, el 57 en salud de su banca, el 52 en acceso a crédito y el 55 en la percepción de volatilidad respecto al tipo de cambio. Si a lo anterior se suma el penoso sitio que México ocupa en materia de transparencia y honestidad, la herencia que hoy se recibe suma más errores que aciertos.

Pero la deuda más grande es, sin duda, que hereda a los mexicanos la administración del presidente Zedillo, es que el bienestar para las familias nunca llegó.

El Presidente:

Gracias, diputada Vázquez Mota.

Tiene el uso de la palabra, hasta por 10 minutos, el diputado Raúl Homero González Villalva.

El diputado Raúl Homero González Villalva:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados; señor Secretario:

Participamos hoy en la glosa económica del VI Informe de Gobierno del presidente Zedillo. La ocasión es propicia para hacer un balance de la política económica de los últimos seis años.

Los priístas abordamos este reto con la convicción de que los resultados de la gestión pública se miden en función de su impacto directo en las condiciones de vida de la población. Subrayamos así, que en el centro de todos los esfuerzos del Gobierno debe estar el hombre.

Por eso, ratificamos que por encima de la frialdad de las cifras macroeconómicas, está la realidad cotidiana de millones de mexicanos, ésa es la realidad que hoy nos corresponde valorar. Hagámoslo con objetividad para reconocer avances e insuficiencia; hagámoslo con honestidad para aceptar los méritos de medidas acertadas y los costos de decisiones verticales; hagámoslo con visión para señalar tanto aquellos factores que hoy son bases sólidas para el futuro, como aquellos que representan una carga para las generaciones del mañana.

Más allá del debate, propio de intereses partidarios, aceptemos que el balance de la gestión económica de esta administración arroja un saldo de contrastes: por un lado, hoy contamos con una economía en expansión en el marco de una sólida estabilidad de precios; contamos también con una mayor presencia de México en los mercados mundiales de comercio y finanzas, al grado de que hoy por hoy, somos la octava economía de mayor nivel de exportaciones en el mundo; contamos asimismo con finanzas públicas sanas y avances sin precedentes en la descentralización del gasto público.

Es importante reconocer que el comportamiento favorable que hoy muestran los principales indicadores económicos, son resultado de un manejo responsable de la política económica. Dicha política permitió enfrentar y superar la crisis de 1995, retomar la senda del crecimiento económico sostenido y sentar las bases para un buen desempeño económico durante la siguiente administración. En estos logros, han sido igualmente significativos los avances que desde los años ochenta se han emprendido en materia de cambio estructural.

En contraste con estos signos alentadores, es evidente que en estos años el crecimiento económico no se ha traducido en una mejor distribución del ingreso; los costos sociales derivados de los programas de estabilización no fueron equitativos. Algunos sectores que resultaron afectados por las políticas de cambio estructural no fueron debidamente compensados y el número de personas que hoy viven en condiciones de pobreza es mayor al de 1994.

En este contexto conviene, señor Secretario, reflexionar sobre algunas paradojas que describen nuestra realidad económica y resumen muchas de las preocupaciones cotidianas del ciudadano común.

¿Cómo explicar que mientras el desempeño macroeconómico se considera sobresaliente y es incluso objeto de elogios de parte de organismos internacionales, la realidad económica de muchas familias sigue siendo de carencias, limitaciones y falta de oportunidades? ¿Cómo traducir los logros y reconocimientos del gabinete económico en satisfactores y esperanza en los hogares de los mexicanos? ¿Cómo explicar que siendo la política fiscal el instrumento más poderoso con que cuenta el Estado para redistribuir el ingreso y elevar las condiciones de vida, se haya privilegiado su uso como un mecanismo para estabilizar la economía?

Si el fin último del abatimiento de la inflación es elevar el poder adquisitivo y por lo tanto mejorar los niveles de vida, ¿cómo explicar que en estos años la reducción de la inflación haya significado menores ingresos para el campo y mayor pobreza en el medio rural, como consecuencia del rezago en los precios de los productos agropecuarios?

Si la inserción de México al nuevo entorno económico internacional representa una de nuestras mejores oportunidades para apuntalar el desarrollo, ¿cómo evitamos que la globalización económica acentúe la desigualdad entre grupos sociales y regiones? ¿Cómo incorporamos a los sectores más desprotegidos de la población a los beneficios de la globalización?

Si enfrentamos el imperativo de invertir y comprometer cuantiosos recursos de la nación para protección de los ahorradores y el saneamiento del sistema financiero, ¿cómo, cómo, señor Secretario, explicar a los propietarios de pequeñas y medianas empresas, a los productores del campo, a los padres de familia que anhelan una vivienda, que no hay créditos para financiar sus proyectos? ¿Cómo entender la impunidad de que gozan algunos acreditados, frente al hostigamiento que ya sufren pequeños deudores por parte de las instituciones bancarias?

Hoy, existe un claro consenso a nivel internacional a favor de políticas sustentadas en finanzas públicas sanas. En ese marco que debe ubicarse la política económica de la presente administración; los resultados de dicha política demuestran los méritos que en el ámbito macroeconómico tiene la aplicación de programas de estabilización y cambio estructural. También demuestran suficiencias y limitaciones en el ámbito social. Por eso a la luz del balance de este sexenio a los priístas nos queda claro estos programas de estabilización macroeconómica y cambio estructural, son condición necesaria para alcanzar la justicia social, pero no son suficientes. La experiencia de estos años nos obliga a poner el acento en aspectos relacionados con la inversión en la gente, en el pueblo, como la educación, la salud, el cambio tecnológico, una política industrial activa y el fortalecimiento de los programas sociales y agropecuarios que ofrezcan una red de protección y mecanismos de compensación para los sectores más afectados por las políticas de ajuste.

De igual manera los priístas estamos convencidos que la política fiscal de los últimos años ha servido como un instrumento fundamental de la estabilidad económica, más que como un mecanismo para redistribuir el ingreso.

También estamos convencidos de que sin dicha estabilidad económica, la viabilidad como nación hubiera estado en grave riesgo. Hoy contamos con mejores bases para afrontar los retos económicos del futuro; hemos pagado un algo costo por ello: el pueblo de México en lo social, nuestro partido en lo político. Esta situación propicia que con frecuencia se generen entre nuestra militancia sentimientos encontrados. No es fácil aceptar que, ya sea por conveniencia o convicción, nuestros legisladores hayan apoyado decisiones difíciles que hoy sabemos le restaron fuerza electoral a nuestro partido.

No nos confundamos. La actuación del Partido Revolucionario Institucional en el Congreso de la Unión estuvo marcada durante estos últimos años por la condición de ser el partido en el poder y por tanto responsables directos de la viabilidad económica del país.

Hoy nos corresponde asumir la responsabilidad histórica que se deriva tanto de aquilatar los logros, como de aceptar las insuficiencias. Estamos convencidos que en nuestra actuación antepusimos siempre el interés superior de la nación a cualquier interés de grupo o de partido. Agilizamos la toma de decisiones frente a situaciones de crisis o de reducidos márgenes de maniobra y alentamos la unidad interna de una amplia gama de fuerzas políticas como factor fundamental de la gobernabilidad y estabilidad política de la nación.

Ciertamente ello implicó que muchas veces se privilegiara la disciplina sobre la discusión.

El Presidente:

Señor diputado, termine por favor, ha concluido su tiempo.

El diputado Raúl Homero González Villalva:

Gracias, señor Presidente.

Si en el pasado lo hicimos así, con mayor razón lo haremos ahora que la consigna del electorado es la pluralidad, la tolerancia y la construcción de consensos.

Con ese espíritu vamos a defender los logros alcanzados en lo económico, pero sobre todo vamos a defender las conquistas sociales históricas del pueblo de México.

Lo haremos con responsabilidad y congruencia, como corresponde a un partido nacional que sigue siendo primera fuerza política en muchos ámbitos de la nación. Lo haremos conscientes de que entregamos un país con sólidas bases económicas; lo haremos con lealtad a nuestros principios, como corresponde a un partido que cuenta con un sólido proyecto histórico, pero sobre todas las cosas vamos a defender los logros económicos y las conquistas sociales impulsadas por el PRI con profunda pasión y amor a México, como corresponde a legisladores formados en las luchas sociales y esforzados por honrar la confianza que los mexicanos nos dieron con su voto el pasado 2 de julio.

Gracias.

El Presidente:

Gracias, diputado González Villalva. Quiero solicitar a las señoras y señores diputados se ciñan al acuerdo que regula esta comparecencia.

Para concluir la primera parte de la misma, se concede el uso de la palabra al señor José Angel Gurría Treviño, secretario de Hacienda y Crédito Público, por 10 minutos para hacer sus comentarios.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Muchas gracias, señor Presidente:

Hay algunos temas comunes en las intervenciones. Quisiera referirme a algunos de ellos.

En primer lugar, hay que manejar el contexto de la evolución de la economía mexicana en la realidad de la crisis más severa que ha tenido nuestro país en su historia moderna y que se detonó a unos pocos días de haber iniciado la administración.

Podríamos haber escrito desde entonces lo que iba a suceder con la distribución del ingreso, lo que iba a suceder con el nivel de ingreso de las familias, con los salarios reales, con la inflación y ciertamente con una serie de indicadores económicos que se fueron deteriorando gradualmente conforme los efectos de la crisis se hacían más evidentes.

Nunca se obtienen ni muchas medallas ni muchos reconocimientos, por lo que se evitó o por lo que se logró que no pasara. Pero en este caso creo que es importante que la política económica aplicada impidió precisamente que las manifestaciones más severas de la crisis se prolongaran, que hubiera, inclusive, una reversión de algunos de ellos y que hoy tengamos cinco años de crecimiento sostenido y estos indicadores a los que aludía yo en mi intervención inicial.

La conclusión entonces parece de perogrullo, la conclusión inclusive arriesga a que los interlocutores se sientan que se les está diciendo algo demasiado obvio, pero es muy evidente. La conclusión es que debemos evitar a toda costa tener crisis económicas, como las que hemos tenido de manera casi sexenal.

¿Por qué? Porque se caen los salarios reales. Porque se exacerba la distribución del ingreso, ya de por sí deficiente en un país como el nuestro y porque se complica la capacidad del Estado mexicano para responder a las demandas legítimas de la sociedad, en la medida en la cual no cuenta con recursos reales para hacerlo.

La importancia entonces de evitar a toda costa una crisis y de evitar crisis en lo sucesivo, consiste precisamente en poder lograr la acumulación de los crecimientos del mayor empleo, de los salarios reales y el efecto acumulativo también de los programas sociales en el tiempo.

Lo que ha sucedido hasta ahora es que efectivamente, después de cuatro, cinco o seis años de avance había un quebranto de enorme importancia que nos llevaba al punto de partida y a veces inclusive nos retrasaba del punto de partida.

Yo quisiera reconocer y lo he hecho desde esta tribuna y en varios otros foros, que todavía estamos sufriendo los efectos de la crisis, en particular en materia de salarios reales, todavía los niveles de hoy no alcanzan los que teníamos en 1994. A pesar de que efectivamente de 1997, la segunda mitad de 1997 para acá, ha habido una recuperación de los salarios reales.

Se vuelve entonces fundamental que haya una consecución de lo que yo llamaría el crecimiento sostenido, pero con "S" mayúscula, subrayado el "sostenido", el sostenible. Porque es precisamente la interrupción de estos ciclos de crecimiento lo que ha deteriorado el nivel de vida de las familias en México en el pasado.

Para esto, para lograr el objetivo de evitar una nueva crisis, ¿cómo podemos hoy hacer algunas comparaciones respecto de cual era la situación que teníamos hace seis años y por qué hoy podemos decir: no habrá una crisis? Bueno, porque hace seis años teníamos una cuenta deficitaria en más del 7% del producto y hoy el déficit es de menos de la mitad. Porque el régimen cambiario era entonces fijo y rígido y hoy es flexible y nos permite amortiguar los efectos de la volatibilidad externa. Porque la inversión extranjera directa hoy cubre más del 80% del déficit de la cuenta corriente, mientras que hace seis años cubría alrededor de una tercera parte.

Porque el ahorro interno, que es fundamental en cualquier economía, hoy es de entre el 21% y 22% contra el 14% de hace seis años, lo cual nos hacía mucho más dependientes del crédito externo y porque además hace seis años teníamos vencimientos de más de 30 mil millones en los siguientes 12 meses y teníamos reservas que eran apenas de una fracción de la deuda que vencía en el corto plazo.

Mientras que hoy tenemos una situación inversa, en donde tenemos las reservas más altas y por otro lado tenemos vencimientos muy modestos, de hecho en los próximos dos años o dos años y medio. Tenemos además el paquete del llamado blindaje para hacerle frente a cualquier volatilidad, en caso de que fuera necesario.

De manera que si somos congruentes con este diagnóstico, con este objetivo, el esfuerzo que se ha puesto para evitar que haya una nueva crisis, ciertamente será de enorme rendimiento para la sociedad mexicana y no solamente se trata del costo evitado de una crisis. El poder evitar que haya este ciclo, esta secuencia, que parecía casi inevitable en el pasado, va a ser también un elemento de carácter, de confianza, va a ser una inyección de confianza de lo que podemos hacer nosotros mismos como sociedad, en que no tenemos que enfrentar una crisis cada seis años, en que no tenemos que caer nosotros mismos en un accidente que deteriore severamente el nivel de vida de la población.

Muy brevemente déjenme ustedes hacer referencia a el asunto de la evolución de la pobreza, a la cual se han referido aquí en varias ocasiones.

Efectivamente, como resultado de la crisis se deterioraron no sólo los indicadores de ingresos, sino también la distribución. ¿Y qué pasó? Que aumentaron las familias en pobreza o en pobreza extrema entre 1994 y 1996. De 1996 a 1998 hubo alguna recuperación de los indicadores y hasta ahí tenemos la medición oficial.

Si tomamos en cuenta que hemos crecido también durante todo 1999 y todo el año 2000, es previsible que cuando tengamos las cifras definitivas claramente conozcamos que ese mejoramiento en la distribución del ingreso, el mejoramiento en el ingreso de las familias, el mejoramiento en la condición general de la sociedad mexicana, ha continuado.

¿Por qué? Porque se puede medir cómo ha bajado la inflación, se puede medir cómo han aumentado los salarios reales, se puede medir cómo ha aumentado la masa salarial y se puede medir cómo ha aumentado, en términos absolutos, el número de empleos. Es decir, se ha revertido ya por cuatro años la tendencia, el deterioro, de los cuales sólo tenemos documentados formalmente dos, a los cuales se hizo referencia aquí constantemente y seguramente veremos, insisto, esta reversión de la curva.

Quisiera, seguramente habrá oportunidad posteriormente, para mencionar un solo elemento adicional de lo que aquí se mencionó. El tema de los impuestos, el tema de la debilidad de la recaudación. Efectivamente, México es uno de los países que tiene una carga fiscal más baja del mundo, no sólo en la OCDE, sino del mundo. Efectivamente se hicieron varios esfuerzos, se hicieron varios planteamientos y seguramente sus antecesores les podrán confirmar que ellos mismos decidieron que no era el momento y que no se aprobaría en virtud de otros temas que estaban en la mesa, una reforma fiscal integral que no era oportuno discutirla.

Pero nunca es tarde, quiero decirles a ustedes que las expresiones de preocupación que aquí se han hecho son perfectamente legítimas y que efectivamente, si queremos que el Estado mexicano tenga una mayor capacidad de respuesta y puedan plantearse programas más ambiciosos, con mayor cobertura de los grupos más vulnerables de la población, requiere fortalecer sus ingresos.

Ya se hicieron esfuerzos importantes, se acotó lo de la consolidación fiscal, se eliminó lo de la deducción inmediata, se aumentó la recaudación alrededor de 1% en los últimos dos años, pero no es suficiente, es necesario hacer un esfuerzo ulterior y ojalá que durante esta comparecencia o esta glosa, podamos seguir comentando este asunto.

Muchas gracias, señor Presidente.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

PRIMER TURNO DE PREGUNTAS

El Presidente:

Para dar cumplimiento al punto segundo, numeral 4 incisos a, b y c, para la primera ronda de preguntas hasta por cuatro minutos con derecho a réplica también de cuatro minutos, se han inscrito los siguientes diputados: Juan Carlos Regis Adame, del grupo parlamentario del PT; Alejandro García Sainz Arenas, del grupo parlamentario del PVEM; María Miroslava García Suárez, del grupo parlamentario del PRD; José María Núñez Murillo, del grupo parlamentario del PAN, y Jorge Chávez Presa, del grupo parlamentario del PRI.

Tiene, en consecuencia, el uso de la palabra hasta por cuatro minutos, el diputado Juan Carlos Regis Adame.

El diputado Juan Carlos Regis Adame:

Compañeras y compañeros diputados: señor Secretario de Hacienda y Crédito Público:

Por mi conducto el Partido del Trabajo considera necesario que usted responda a las siguientes preguntas que tienen qué ver con el desempeño de la Secretaría a su cargo durante el sexenio que está por concluir y que ocurrieron hechos graves que pusieron a prueba la capacidad del Gobierno Federal, que serán recordados por las generaciones venideras.

Uno de éstos es el haber contribuido a convertir por una decisión unilateral del Ejecutivo Federal y su equipo económico al Fobaproa y luego al IPAB, en instituciones abocadas al rescate de los banqueros. Como todos sabemos, los pasivos del rescate bancario están siendo pagados con recursos públicos de los contribuyentes. El Gobierno asumió dicha pérdida en perjuicio de todos los mexicanos. Estamos convencidos de que esta carga pudo ser administrada de manera diferente, si se hubiera presentado una actitud ética y profesional por parte de las autoridades de la Secretaría de Hacienda.

Para el grupo parlamentario del Partido del Trabajo está claro que el Gobierno Federal es el responsable directo de la decisión errónea de no depurar los pasivos del Fobaproa en aras de privilegiar los intereses de banqueros y de grandes empresarios que fueron solapados, al permitir que se convirtieran en delincuentes de cuello blanco.

Entendemos por no depuración de los pasivos la negativa a separar los llamados créditos reportables y mover la realización de juicios para demostrar legalmente cuando fuera posible la improcedencia de su conversión en deuda pública.

Es cierto que usted no era director del Fobaproa ni del IPAB, pero su influencia era y sigue siendo enorme para determinar el curso a seguir por ambas instituciones. ¿Por qué se vuelve trascendental aclarar este asunto?, porque gracias a la decisión tomada por las autoridades hacendarias y por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores en el rescate bancario, se solventará un crédito de origen ilegal que, repetimos, está siendo cubierto con dineros públicos.

Su actuación, señor Secretario, es congruente con la máxima neoliberal de privatizar las ganancias y socializar las pérdidas; por ello demandamos que nos comente sobre este asunto.

Desde un principio, nuestro grupo parlamentario se negó a aceptar esta deuda pública porque era producto del fraude y en ningún momento podíamos avalar que se aceleraran las oportunidades de desarrollo de futuras generaciones en aras de apoyar a defraudadores profesionales que tanto daño le han hecho a este país.

Queremos que usted clarifique su posición como funcionario de Gobierno Federal frente al proceso que siguieron los pasivos del extinto Fobaproa, ahora IPAB. ¿Cuál es su posición específica ante la falta de depuración de estas operaciones, ante la necesidad de aligerar el endeudamiento público?, una función que por cierto es más importante que efectuar recortes presupuestarios. ¿Qué acciones está llevando a cabo su dependencia para procesar la información sobre irregularidades en la cartera vencida?

Existieron insistentes versiones de que la decisión de Mackey deja la parte clave de su informe en un archivo encriptado, fue el resultado de conversaciones con representantes de la Secretaría de Hacienda. ¿Cuál es su posición la respecto?

Considero que todas las medidas implementadas por el actual Gobierno para aligerar la carga de los pasivos que ahora administra el IPAB han fracasado. ¿Cuales serían los elementos o la filosofía que usted manejaría para resolver este problema como parte hipotética del próximo gobierno?

Queremos preguntarle a usted, señor Secretario, ¿por qué la dependencia a su cargo no cumplió con lo contenido en el artículo 35 del decreto de Presupuesto de Egresos del presente año en el que se señalaban claramente las prioridades en la aplicación de los excedentes petroleros? En cambio no tuvo usted ningún empacho en violar las disposiciones presupuestales para pagar los salarios del equipo del presidente electo, Vicente Fox, y del pago al Fondo Monetario Internacional?

Asimismo entregamos también algunas inquietudes de un grupo de manifestantes trabajadores del INEGI que junto con representantes de otras fracciones nos tocó atender en relación al presupuesto otorgado para el Procede y ejecutado por el INEGI, que a su juicio pues están demandando una auditoría y la comparecencia de su titular, Antonio U. Escudero.

Le entregamos esta inquietud de esos trabajadores.

El Presidente:

Concluido su tiempo, muchas gracias señor diputado. Gracias diputado Regis Adame.

Para dar respuesta a las preguntas planteadas por el grupo parlamentario del Partido del Trabajo, hará uso de la palabra el ciudadano José Angel Gurría hasta por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Diputado Regis, quisiera que quede claro que el apoyo que se dio a través del Fobaproa inicialmente y el IPAB ahora, fue a los ahorradores y a los deudores de la banca, no a los bancos ni a los banqueros.

Una de las razones por las cuales la aritmética a la que se refería el diputado Narro, decía hubo un costo de 120 mil millones de pesos y se vendió el banco en 14 mil millones, es precisamente que los bancos tienen activos y pasivos por alrededor de 10 ó 12 veces su valor, eso es lo que permite la legislación bancaria en el mundo entero, es decir, con un peso de capital se obtienen 10 ó 12 pesos de activos y de pasivos.

De manera que lo que se cubrió con estos costos fue precisamente el seguro que legalmente obligaba al Estado mexicano respecto de los ahorradores que tenían sus ahorros en la banca comercial y los deudores que a través del esquema punto final, hoy más de 1 millón 120 mil deudores que han saldado ya sus deudas con la banca, más de 800 mil de ellos han saldado en forma total y, por otro lado, a quienes ahora en virtud de ese arreglo se les puede reanudar las corrientes de crédito,

Se ha aclarado en varias ocasiones que los créditos reportables son simplemente eso, créditos que merecían un comentario y que de ninguna manera, y esto quedó muy claro por el propio Michael Mackey, implicaba que éstos fueran ilegales. En los casos en que se han descubierto ilegalidades se han fincado las querellas correspondientes, hay gente en la cárcel, hay investigaciones en curso, hay denuncias ante el Ministerio Público, ante las procuradurías Federal y locales, de hecho varias de las denuncias están fincadas en las jurisdicciones estatales y del D.F. y también ante la Procuraduría General de la República.

En la medida en que sigan surgiendo conforme se siga analizando la cartera, si hay ilícitos se seguirán denunciando, se seguirán persiguiendo.

Quiero decirle, diputado, que el señor Mackey fue cliente de los diputados, no fue cliente nuestro, no lo contratamos nosotros, en esa medida a nosotros nos solicitó en una ocasión una entrevista para que le relatáramos cómo se habían constituido las distintas etapas del rescate, lo hicimos con mucho gusto a solicitud del propio auditor y fue la única ocasión en la cual se tuvo contacto con él.

Pero usted hizo una afirmación delicada y yo quisiera aclararla -dice usted-, el fracaso del IPAB, yo creo que la creación del IPAB fue una de las más importantes instancias del fortalecimiento del sistema financiero de México. Hoy se ha fortalecido la regulación, se ha fortalecido la supervisión, se han fortalecido las leyes que rigen los negocios y por lo tanto el entorno en el que trabajan los bancos, pero además el IPAB ha llevado a cabo ya un buen número de las tareas que su propia ley le impone en un plazo relativamente corto y lo ha hecho con mucha eficacia.

En uno de los posicionamientos iniciales se hablaba de que había fracasado el IPAB y aquí hay un planteamiento similar; la verdad es que el IPAB ya logró, entre otras cosas, el refinanciamiento de una parte muy importante de su deuda; efectivamente había picos de vencimientos en el año 2005, en el año 2006 que hubieran generado enorme incertidumbre, que generaban muchos problemas en los mercados y que inclusive eran motivo de generación de desconfianza por parte de los agentes económicos y los analistas, se han ido resolviendo precisamente en virtud del refinanciamiento que llevó a cabo el IPAB.

En cuanto al asunto del 35-E y de la posibilidad de la ampliación de gasto, aceptará usted, señor diputado, primero, que el texto en cuestión habla de que el Ejecutivo, a través de la Secretaría de Hacienda, podrá ampliar el gasto; en segundo lugar, de que también debe el Ejecutivo asegurarse de que se van a mantener las condiciones que permitan que hacia el final del año prevalezcan estos ingresos totales, no sólo los petroleros, sino los ingresos totales por encima de lo previsto.

Yo mencioné en mi intervención inicial que los ingresos excedentes de petróleo estaban compensando algunos otros ingresos de los no recurrentes que muy probablemente no ocurran y, por otro lado, porque debemos ser absolutamente objetivos. Hoy lo que nos está exigiendo la comunidad de negocios, la comunidad financiera, los analistas, los observadores, los periódicos, lo que nos están exigiendo inclusive algunos miembros de los partidos políticos en virtud del crecimiento de la economía es que recortemos el gasto; quiero decirles que no tenemos facultades para recortar el gasto más que ante una caída de los ingresos.

Pero ciertamente parecería que la economía no necesita un estímulo adicional. En virtud de que aquí inclusive una diputada decía: "se deja una economía sobrecalentada", ¿por que?.... porque está recogiendo una preocupación que hay en muchos medios respecto de que estas tasas de crecimiento que hemos observado en los últimos trimestres no sean sostenibles.

Yo lo he dicho muchas veces, ciertamente nosotros no creemos que crecer al 7.8% sea sostenible, en este momento estamos creciendo por encima de lo que puede crecer la oferta y debemos tener cuidado de que no se nos generen presiones inflacionarias, pero entonces cómo se justificaría que si hay esos temores hoy se detone más gasto público y se exacerben todavía más esos temores y esas presiones.

Lo que nos están exigiendo miles y miles de voces en todas partes es que recortemos y tampoco vamos a recortar porque también es importante mantener la integridad de los programas; cuando recortamos en 1998, fue porque se nos cayeron los ingresos, en este instante no se nos han caído pero ciertamente no parecería que sea lo apropiado en este momento.

El hecho de que le hayamos prepagado al Fondo Monetario no afecta el gasto público, no es comparable, no se pudieron haber hecho carreteras ni en Zacatecas ni en ningún otro Estado con los recursos del Fondo Monetario y del pago que se le hizo.

Y finalmente, en el tema de la transición nuevamente ojalá y haya oportunidad de comentarlo después pero como ayer informamos ampliamente, de parte de la Secretaría de Hacienda, las erogaciones que se han hecho hasta este momento están estrictamente apegadas a derecho conforme a lo que manda la normatividad, con objeto de poder tener una transición ordenada para un grupo limitado de personas que están trabajando en el equipo de transición.

Hemos tomado nota sobre el tema del INEGI, ya se han establecido inclusive algunas entrevistas para poder hacer seguimiento a este asunto que por cierto no es un asunto nuevo.

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Para hacer uso del derecho de réplica, hasta por cuatro minutos, se concede el uso de la palabra al diputado Juan Carlos Regis Adame.

El diputado Juan Carlos Regis Adame:

Con el permiso de la Presidencia; compañeras y compañeros diputados; señor Secretario:

Creemos que su respuesta es insatisfactoria porque elude el fondo del problema, al remitirnos a la cuestión de las esferas de competencia pasa por alto la corresponsabilidad en la que usted mismo se amparó cuando por ejemplo el Congreso tomó la determinación de redistribuir ciertas partidas presupuestales para evitar afectaciones en los rubros sociales más sensibles.

En aquella ocasión y hasta la fecha usted ha actuado como un celoso guardián de la austeridad presupuestaria, como lo revela su lucha por hacer prevalecer el principio de los recortes, aun sabiendo que estaba en un curso de coalición con esta Cámara de Diputados.

Es precisamente en el marco de su actuación que hicimos esta pregunta: ¿qué le ha impedido a usted actuar o al menos exponer su posición públicamente en una situación, donde a partir de toda la información que se ha reunido se deduce que se está cometiendo una estafa contra la nación o más claro, un robo en despoblado?

¿Qué intereses respalda usted, que prefiere inclinarse, por el dejar hacer, dejar pasar, contribuyendo a generar daños al patrimonio nacional? Esto demuestra palmariamente, que la actitud que usted ha asumido frente a la demanda de información que debe ser pública, ha sido la de negarse sistemáticamente a responder con la serenidad y seriedad de su cargo y proporcionar todos los datos que se le han solicitado.

Recordemos simplemente la comparecencia de septiembre de 1998, donde se le solicitó por parte de todos los grupos parlamentarios el monto de los pasivos del Fobaproa. Durante el lapso en que usted estuvo con nosotros nunca los proporcionó.

Fue en ese mismo día, pero por la noche, cuando usted convocó a una conferencia de prensa para informar a la opinión pública a cuánto ascendían los pasivos del Fobaproa, suponemos que tuvo que recibir instrucciones del presidente Zedillo para ofrecer públicamente ese dato, esto nos da una clara idea del respeto y atención que tiene el Ejecutivo con el Poder Legislativo; nos imaginamos, en consecuencia, que asume esa misma actitud en lo que hemos cuestionado.

La insensibilidad de su parte, señor Secretario, no tiene límite, junto con su equipo de tecnócratas, que en nada ayudan a la sensibilidad de los problemas de este país, pero a su vez nos preguntamos si esto mismo pasara con la información que debe ser entregada, a raíz del fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde se obliga al Poder Ejecutivo a proporcionar todo el expediente de los recursos de la campaña presidencial del PRI de 1994 y que fueron canalizados a través de Banca Unión.

Señor Secretario: el deslinde de responsabilidades entre dependencias del Gobierno Federal no puede ser absoluto, como lo demuestra la actuación de su Secretaría, en relación al rescate postrero de Serfin, por el monto de los recursos que se comprometieron y que son irrecuperables por la nación.

La Secretaría de Hacienda tuvo que haber asumido dicha responsabilidad, ya que la decisión de disponer de 12 mil millones de dólares para rescatar un banco privado y recuperar solamente 1 mil 560 millones de dólares es una decisión que suponemos demasiada delicada para recaer exclusivamente sobre el IPAB.

Señor Secretario: en referencia a la cuestión de fondo de nuestra pregunta, que es la coordinación y corresponsabilidad entre la Secretaría de Hacienda y el IPAB, está el intento de ésta última por dar liquidez a los pagarés originalmente emitidos por el Fobaproa. El haber fracasado esta operación, creemos que está en evidencia un exceso formal de atribuciones de la dependencia a su cargo, que lleva necesariamente una intromisión informal de la Secretaría de Hacienda que es negada públicamente, pero que es un factor de desorden institucional y baja eficiencia que ha añadido una complicación más al manejo de los pasivos del extinto del Fobaproa.

El Presidente:

Se le ha agotado su tiempo, señor diputado.

El diputado Juan Carlos Regis Adame:

Concluimos.

No podemos hablar de política económica dejando de lado el desarrollo social, hay más de 60 millones de mexicanos que viven en extrema pobreza, a eso hay que atender, seguramente usted va a pasar como un celoso guardián del erario público y de los intereses del capital extranjero.

El Presidente:

Gracias, diputado Regis Adame.

Para formular sus preguntas, a nombre del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, hace uso de la palabra, hasta por cuatro minutos, el diputado Alejandro García Sainz Arena.

El diputado Alejandro Rafael García Sainz Arena:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros legisladores: Señor Secretario: una de las variables más importantes para la evolución que está teniendo y que tendrá en el mediano plazo nuestra economía, es el precio de exportación de la mezcla mexicana de petróleo. El presupuesto vigente tenía contemplado un precio de 16 dólares por barril. A pesar de la resistencia oficial, la Cámara de Diputados incrementó en 50 centavos de dólar la estimación de este precio.

Según la información de su Secretaría, por cada 50 centavos de dólar adicionales en el cálculo del precio, incrementaría los ingresos públicos entre 5 y 6 mil millones de pesos.

Por otro lado, los diputados de la legislatura pasada establecieron un mecanismo para darle certidumbre al destino de los ingresos adicionales que se generarán por este concepto. Hoy sabemos que afortunadamente para nuestro país, el precio de la mezcla mexicana de petróleo se ubicó en promedio de 24 dólares por barril durante el primer semestre, lo que significa ocho dólares por encima de lo que establece la Ley de Ingresos, esto es un 30% más.

Es posible, dadas las condiciones actuales del mercado internacional y a pesar del esfuerzo que están haciendo varias naciones para bajar este precio, que finalmente este precio promedie los 24 dólares para todo el año. Debe ser así. Según declaraciones del Secretario de Energía, tendríamos 4 mil millones de dólares adicionales a lo que estimó la Ley de Ingresos.

Mis preguntas son las siguientes: ¿A cuánto ascienden a la fecha los ingresos adicionales por exportación de petróleo?, y ¿qué destinos se les han dado, en el marco que establece el Presupuesto de Egresos de este año para ingresos adicionales de esta fuente?

¿Existe alguna relación entre estos ingresos adicionales y el pago realizado al Fondo Monetario Internacional?

Por otro lado, a finales del mes pasado, la Secretaría a su cargo anunció el pago anticipado al Fondo Monetario Internacional, por 3 mil millones de dólares, cuyos vencimientos originales eran entre septiembre de 2000 y marzo de 2005.

En el Partido Verde Ecologista de México estamos de acuerdo en que nuestro país cumpla con oportunidad los adeudos que se tengan y que se hayan contraído, respetando siempre el mandato de la Cámara de Diputados en la Ley de Ingresos.

En el actual contexto mundial, sin duda que esto servirá a generar mayor confianza de la comunidad financiera internacional en nuestro país.

Según el comunicado de la Secretaría de Hacienda, donde se informa de tal decisión, se informa que los adeudos provenían de los apoyos recibidos por ese organismo en 1995 y por algunos contraídos el año pasado, como parte del blindaje financiero.

Quisiera que abundara más en esto y nos diera detalles del desglose de estos pagos.

Adicionalmente, llama la atención que en el mismo comunicado se asegure que esta cancelación anticipada de adeudos no afectó ni el nivel de activos internacionales del Banco de México ni se utilizaron recursos presupuestales. Nuestro cuestionamiento es el siguiente: ¿de dónde salieron estos recursos y cómo se tomó la decisión de utilizarlos para este fin?

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias, diputado García Sainz Arena.

Para dar respuesta a sus preguntas, hará uso de la palabra el señor secretario José Angel Gurría Treviño, hasta por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Muchas gracias, diputado.

Efectivamente hemos tenido un precio de exportación superior, los ingresos petroleros se ubicaron en casi 200 mil millones de pesos en el primer semestre del año, fueron superiores en 9 mil 290 millones de pesos a lo previsto.

Hay factores favorables y desfavorables en el tema del petróleo. En los primeros destaca el precio de exportación mayor; había un precio programado devengado en una curva de precios que iba de más alto a más bajo en el pronóstico anual, de 19.88, no se usaba el promedio para todo el año, porque no había una proyección de que el precio fuera a estar fijo durante la totalidad del ejercicio y se registró un promedio de 23.12, es decir, 3.24 dólares por encima, esto generó un ingreso adicional de 12 mil 644 millones de pesos.

Un segundo factor fue el hecho de que se amplió la plataforma de exportación, el 2.6%, eso nos ayudó en casi 2 mil 600 millones de pesos, las ventas internas además, porque se nos olvida con frecuencia que el ingreso total por este concepto, en virtud de que muchos de los precios internos están vinculados al precio internacional, fueran también mayores, el 4.7%, lo cual ayudó en 2 mil millones y por otros conceptos adicionales vinculados al petróleo, 4 mil 800 millones.

De manera que habría todos estos elementos positivos, por alrededor de 22 mil millones de pesos. Y hubo algunos efectos desfavorables también, hubo mayores importaciones de petrolíferos, estas importaciones se hacen, obviamente a precio internacional, esto representó mayores gastos por alrededor de 7 mil 800 millones de pesos.

Y por otro lado hubo un tipo de cambio en virtud de la estabilidad que mostró en todo el periodo el peso; hubo un tipo de cambio que fue más bajo, nominalmente más bajo, 60 centavos más bajo de lo considerado en la estimación de salida, lo cual afecta el ingreso total en virtud de que el ingreso está calculado en pesos y al tener un tipo de cambio más apreciado, más fuerte, se reciben menos pesos por cada dólar que se exporta.

En la medida en que el peso estuvo más fuerte, se recibieron 5 mil millones de pesos, menos de lo que estaba previsto o de lo que se hubiera captado en caso de que el tipo de cambio hubiera estado al nivel previsto originalmente.

De manera que tenemos, les decía yo en este terreno del petróleo, 22 mil millones de pesos a favor y 12 mil, casi 13 mil millones de pesos en contra, de manera que el saldo a favor en el primer semestre, cosa que se informó en detalle, en su momento, el 15 de agosto pasado, fue por alrededor de 9 mil 300 millones de pesos.

De manera que ése es el saldo y ésa es la cuenta, solamente en el terreno del petróleo, es decir, los grandes apartados de los ingresos y las clausulas del decreto del presupuesto se refieren a la totalidad de los ingresos, no se refiere nada más al petróleo.

Quisiera decir también que no existe realmente ninguna relación entre estos ingresos adicionales y el pago al Fondo Monetario Internacional, en virtud de que el pago al Fondo Monetario Internacional es un pasivo del Banco de México, no es un pasivo de el Gobierno Federal y por otro lado, porque, como ya indiqué, no hay un efecto, ningún efecto en el gasto público cuando se refinancian o se paga por anticipado una obligación, porque ya sea que se pague con ingresos adicionales o que se llama el ejercicio de refinanciamiento o en un momento dado haya una caída neta de la deuda.

En este caso, la razón por la que decíamos que no hay un efecto en las reservas es porque, recuerden ustedes que las reservas se clasifican en reservas netas y reservas brutas; las reservas brutas incluyen las obligaciones al Fondo Monetario Internacional; las reservas netas son aquellas que ya no toman en cuenta las obligaciones con el Fondo Monetario Internacional.

En la medida en la cual se hizo un pago al Fondo Monetario Internacional, el saldo nominal de las reservas brutas podría haber variado, pero el saldo de las reservas netas que es en el que el mercado está pendiente, obviamente no se modificó.

Usted me decía que yo le haga un comentario respecto de cómo evolucionó este asunto de los pagos al Fondo Monetario y la contratación que hicimos.

Cuando inició esta administración, diputado, teníamos 3 mil 900 millones de dólares de saldo con el Fondo Monetario. Después vino la crisis y hubo que montar el paquete financiero de 1994-1995 y los saldos con el Fondo Monetario llegaron hasta 15, 17 mil millones de dólares, igual que lo que se giró contra el Tesoro de los Estados Unidos.

Con este pago que se acaba de hacer, se terminan ya las acreencias con las dos instituciones; el Tesoro de los Estados Unidos y el Fondo Monetario no son ya acreedores del Gobierno de México.

Y por otro lado, quisiera decirle, porque también lo mencionó usted o lo preguntó usted, que la decisión se toma en virtud de que involucra al Banco de México en un cuerpo colegiado, en la comisión de cambios en donde participa el Banco de México y participa la Secretaría de Hacienda, se discutió la conveniencia de llevar a cabo esta medida con objeto de consolidar la confianza en México, de liberar a la próxima administración para que ya no tenga ni esos pasivos y empiece su propia relación con la institución del Fondo Monetario Internacional en caso de que lo decida así y por otro lado porque se daba por terminada la etapa en donde precisamente por la crisis se requirió el apoyo de esta institución, para señalar, entre otras cosas, que ya se había superado esa etapa, que ya se tenía acceso a los mercados e inclusive México tiene ya el grado de inversión; se hizo este prepago que efectivamente tal como lo preveíamos tuvo un efecto muy favorable en la opinión pública y el ambiente respecto de nuestro país pero que no afectó el presupuesto y ciertamente no afectó en lo más mínimo el nivel del gasto público.

Muchas gracias, diputado.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Pregunto al grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, si va a hacer uso de su réplica.

Tiene el uso de la palabra el diputado Alejandro García Sainz Arena, para la réplica, hasta por cuatro minutos.

El diputado Alejandro Rafael García Sainz Arena:

Muchas gracias.

Sabemos por todos los medios que el precio del petróleo es alto; sabemos también que ésta es una clara ventaja para nuestro país dada su estructura de ingresos. Sin embargo es un poco desafortunado que no exista una total transparencia en el manejo de estos recursos adicionales, debido a que las cifras no me cuadran muy bien, porque como es posible que sólo tengamos nueve mil millones si el precio es por lo menos un 30% más alto.

Usted mismo llamó la atención de la Cámara por haber incrementado la estimación de 15.50, 16 dólares por barril. Argumentó entonces que se estaba petrolizando el presupuesto y hoy, seis meses después, no existe claridad en el destino de los seguros ingresos extraordinarios.

Esperamos que dentro de muy poco termine la etapa en que los funcionarios públicos manejen la información a criterio de lo que más les conviene.

En la economía de mercado en la que tanto cree el Presidente de la República, la transparencia en la forma en como se toman las decisiones de Gobierno, son la condición necesaria para evitar abusos de poder y transmitir confianza a todos los actores económicos.

Lamentamos que siga mostrando resistencia a informar lo que tarde o temprano deberemos de conocer los diputados en la próxima discusión presupuestal.

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias, diputado Alejandro García.

Para formular preguntas a nombre del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, hará uso de la palabra, hasta por cuatro minutos, la diputada Miroslava García Suárez.

La diputada María Miroslava García Suárez:

Con el permiso de la Presidencia:

Como uno de los jinetes del Apocalipsis ha sido su paso por la administración pública, señor Gurría. Ahora no nos venga a decir que la miseria que vive el pueblo de México no es responsabilidad suya; ahora no venga a decirnos que usted es el paladín del rescate financiero y económico de este país, porque usted ha colaborado en otras administraciones, usted ha contribuido a que esos 60 millones de mexicanos sean una realidad palpable en la calle y no parte de su realidad virtual que tiene en la mente.

Y para muestra, yo quisiera comentar el asunto de las cajas de ahorro. Las sociedades de ahorro que adoptaron la figura de sociedad cooperativa al amparo del artículo 33 de la Ley de Sociedades Cooperativas, de ninguna manera, como usted dice, quedaban bajo un régimen de excepción, ya que no lo prevé así el artículo 8o. de la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares de Crédito. Por tal motivo, es insostenible que ahora trate de escudarse en la falta de atribuciones para ocultar sus evidentes omisiones e ineficiencias.

Como era su responsabilidad, usted no autorizó ni reguló ni supervisó en los términos de la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares de Crédito, a las cooperativas que ahora están en problemas, por eso más que decírselo al señor Gurría, se los propongo a ustedes, miembros de esta soberanía: vamos a tomar en nuestras manos el problema de las cajas de ahorro y vamos a decidir desde este Congreso qué es lo que se va a hacer, de manera transparente y legal, con los excedentes petroleros. Ya basta de tanta discrecionalidad.

Y hablando de discrecionalidad, yo quisiera comentarle que aquí queremos que nos explique usted por qué las y los mexicanos estamos pagando sueldos por partida doble a los actuales funcionarios que está muy claro que no funcionan y por otro lado a los que están trabajando en el equipo llamado de transición del señor Fox. ¿A cuánto ascienden estos sueldos de estas personas que no son secretarios de Estado en activo? ¿De qué partida presupuestal salen esos recursos? ¿Estamos hablando entonces de otro caso de peculado?

En otro tema, sobre el IPAB. En la página 224 del informe de la auditoría realizada al Fobaproa por el señor Michael Mackey, textualmente señala lo siguiente: "entendemos que en México un número relativamente pequeño de grupos económicos, aproximadamente 10 a 12, es responsable de una parte muy importante de la actividad económica. Estos grupos operan típicamente a través de varias compañías en diversos sectores, incluyendo el financiero. Estos grupos adeudan cantidades importantes a los bancos que participaron en los programas del Fobaproa. Muchos tienen o tuvieron participación accionaria en ciertos bancos revisados. En muchos casos los despachos contratados han clasificado créditos otorgados a estos grupos de dudosa credibilidad y por lo tanto es posible que ocasionen costos para el Fobaproa". Esto lo dice el reporte del señor Mackey. Se cierran comillas.

¿Podría usted decirnos, en su calidad de Secretario de Hacienda, y por lo tanto presidente de la junta de gobierno del IPAB, cuáles son estos grupos económicos y qué está haciendo para que respondan al quebranto que causaron y la deuda que por culpa de ellos pagamos todos los mexicanos?

Por último, en estas listas aparecen apellidos de importantes personalidades del ámbito político y financiero, como Labastida Ochoa, Fox Quezada, Santos de Hoyos, Luis Yáñez, tan sólo por citar unos cuantos.

Explíquenos ¿por qué razón estas familias y empresas de conocido poder adquisitivo, tuvieron que ser apoyadas por el Fobaproa con el costo respectivo para las y los mexicanos?

El Presidente:

Gracias, diputada Miroslava García Suárez.

Tiene el uso de la palabra para responder a los cuestionamientos planteados, el secretario José Angel Gurría Treviño.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Muchas gracias, señor Presidente:

El tema de las cajas de ahorros se ha confundido con frecuencia, a veces de manera deliberada, en virtud de que hay sociedades de ahorro y préstamos que están reguladas por la Ley de Organizaciones Auxiliares de Crédito, a la que se refirió la diputada y las cajas de ahorros que no están reguladas por las autoridades financieras ni por la ley mencionada, sino que se agrupan bajo la Ley de Sociedades Cooperativas.

En virtud de que están contempladas en la Ley de Sociedades Cooperativas, mientras que las otras, las sociedades de ahorro y préstamo se rigen por la Ley de Organizaciones y Actividades Auxiliares de Crédito, son mutuamente excluyentes. Ni en uno ni en otro caso se autoriza la intervención del Gobierno Federal para garantizar o responder por las operaciones de este tipo de organizaciones, cuya resolución en todo caso está sujeta a procedimientos fuera del ámbito de esta Secretaría.

En el caso de las sociedades de ahorro y préstamos, caso del "Arbolito", por ejemplo, efectivamente compete a las autoridades financieras la regulación y la supervisión, en este caso la revocación de la autorización, porque no cumplían con las condiciones y porque había un deterioro en la cartera; hay un proceso concursal, se planteó ante un juez. Se está en proceso de depurar a los acreedores.

Sin embargo, en el caso de las cajas de ahorro, lo que ha hecho el Gobierno es apoyar a estos grupos, organizarlos con objeto de que se lleven a cabo los actos más elementales. Por ejemplo, que haya auditorías en todas las cajas de ahorro para saber cuántos acreedores hay y cuántos acreedores de buena fe existen, porque también hay un problema de contabilidad en virtud de que está involucrado el proceso con una investigación de lavado de dinero.

Precisamente a raíz de la investigación de lavado de dinero fue que se cayó en el problema de las cajas de ahorro, cuando el señor Ocampo Verdugo estaba siendo investigado o acusado de lavado de dinero y él era el promotor y administrador de estas cajas de ahorro.

Se ha procurado entonces organizar, se ha procurado promover a través de los gobiernos de los estados, por todo tipo de partidos, por cierto hay de los tres partidos representados en los gobiernos de los estados, porque hay en 25 estados afectación a decenas, cientos de miles de ahorradores.

No se trata de un problema de omisión ni de negligencia, se trata del apoyo del Gobierno Federal ante un problema de tipo social, pero de una circunstancia en donde el Gobierno no tiene responsabilidad como regulador y donde las autoridades financieras no sólo no tenían capacidad de regular, sino que cuando se acercaron algunas de las autoridades de las sociedades cooperativas, les fue dicho que no les interesaba tener relación con el Gobierno porque las autoridades cooperativas tenían un régimen de autoadministración y de autocontrol.

Inclusive en la ley en el 33, se mencionaba, en la Ley de Cooperativas, se decía que el Gobierno tendría que establecer algunas normas una vez que se consultara con la sociedad, con las sociedades cooperativas a través de sus órganos cúpula. No existen esos órganos cúpula porque hay tres o cuatro que se ostentan como representantes y por otro lado, el consejo superior de las cooperativas jamás se ha integrado, jamás se organizó, de manera que ni siquiera habría un interlocutor para poder llevar a cabo estas consultas.

Sin embargo, aquí se habló de que el Congreso pudiera tomar este asunto. Yo estoy totalmente de acuerdo, yo creo que vale la pena que Ejecutivo y Congreso discutan este planteamiento y se ponga al día esta legislación. Ya hay una legislación que por cierto se aprobó en esta Cámara y que está pendiente en materia de cooperativas de ser aprobada por los senadores.

De manera, señores, que hay que separar el asunto de las sociedades de ahorro y préstamo, de las cajas de ahorro.

El Gobierno Federal está ante un fraude que le cometieron a muchos miles de personas, ayudándolos para que puedan plantear su caso, se puedan defender y ciertamente a través de los bienes del señor Ocampo Verdugo, a quien la Procuraduría General de la República logró que diera un mandato para que sus bienes fueran fuente de pago una vez que se hagan líquidos y una vez que se hayan superado los trámites legales para poder quitarlos del aseguramiento de que son objeto hoy con motivo del aseguramiento.

De manera que lo que les puedo decir es que el Gobierno está ayudando a resolver este problema, que es un marco jurídico que no le toca como regulador, pero estamos participando para poder ayudar a que protejan sus intereses.

Los sueldos de la transición, señora diputada, quisiera referirme muy brevemente a la información que se dio a conocer el día de ayer, el hecho es que está apegado estrictamente a derecho y a la normatividad. Por cierto, contrario a lo que decía el encabezado, no hay ninguna persona que tenga sueldo de secretario de estado; el máximo que permite la normatividad en honorarios, es el de jefe de unidad; no hay ninguna persona que esté devengando ese sueldo; en el récord que tiene la Secretaría de Hacienda, hay solamente dos personas con nivel de director general, había 58 personas que se incorporaron el viernes pasado, nos llegó una lista adicional, no existe ninguna otra persona que tenga ese nivel.

En cuanto a los grupos económicos y del ámbito político y financiero que podían haber causado quebrantos al Fobaproa, como saben ustedes la información ha sido muy ampliamente difundida. Quiero decir por cierto que yo fui la persona que sugirió que hubiera una auditoría al Fobaproa, a los pocos días de haber entrado a la Secretaría de Hacienda y que fue en un grupo de trabajo en comisiones, en el Salón Verde, donde yo propuse que hubiera una auditoría; precisamente por el interés de la transparencia de este proceso. Qué bueno que se haya llevado a cabo.

Quiero decirles además, no sólo que cumpliré, sino que lo hago con profunda convicción y con mucho gusto. El mandato de la Corte es una información que no tiene la Secretaría de Hacienda, es una información que la Secretaría de Hacienda nunca ha tenido, que no maneja, que no le toca solicitar. Pero ya hemos canalizado la instrucción del Presidente de la República a la instancia correspondiente de la Comisión Nacional Bancaria para que se cumpla con el mandato de la Corte, la única razón por la cual esa información no se entregó. Originalmente era en virtud de que el Ejecutivo estaba convencido de que se violaría el precepto; en la medida en que no se viola el precepto, de acuerdo con la Corte, vamos a cumplir con mucho gusto la entrega de esa información para darle total transparencia a las acciones del propio IPAB y del Gobierno.

Muchas gracias.

El Presidente:

Muchas gracias, señor Secretario.

Para formular su réplica tiene el uso de la palabra por cuatro minutos la diputada Miroslava García Suárez.

La diputada María Miroslava García Suárez:

Bueno, pues a mí me queda muy claro que el señor Gurría no fue preciso en sus contestaciones y quisiera leerle una cita textual de alguien muy interesante, a ver a qué le suena: en 1924 Richard Lansing, secretario de Estado de Estados Unidos de América, escribió:

"México es un país extraordinario, fácil de dominar porque basta con controlar a un solo hombre, el presidente", y yo diría: a los chicos del presidente.

"Tenemos que abandonar la idea de poner en la presidencia a un ciudadano americano, ya que esto llevaría otra vez a la guerra. La solución necesita más tiempo. Debemos abrir a los jóvenes mexicanos ambiciosos, las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y el respeto al liderazgo de Estado Unidos. Con el tiempo esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes. Finalmente se adueñarán de la presidencia. Entonces, sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro, harán lo que queramos y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros."

Bien, yo quisiera decirle que el asunto de las cajas de ahorro no es nuevo; tiene por lo menos 10 años. No sé si usted recuerde al señor Fabián Rodríguez Salcedo, alias también Mauricio Dromundo Fernández . En esa época defraudaron a más de 20 mil personas en 14 cajas de ahorro.

Esto no es nuevo, señor Gurría, por eso insisto en la omisión que la Secretaría de Hacienda ha tenido al respecto.

Por otro lado, quiero recordarle que entre 1995 y 2000 la economía creció en promedio a una tasa anual de 3.1%. Sin embargo, debemos recordar que vivimos la estrepitosa caída de 1995 que es responsabilidad de usted, porque usted estuvo en la anterior administración. Esta fue de 6.2%, por lo que si tomamos ese año como referencia, está claro que cualquier recuperación va a ser grande, va a ser muy marcada por el año de crisis de 1995. De este modo, en sus cifras la tasa de crecimiento promedio anual entre 1995 y 2000 es de 5.1%, pero si tomamos como referencia el PIB de 1994, un año anterior a la crisis, observamos que el crecimiento promedio en el periodo es de sólo 2.7%, incumpliéndose en los hechos el Plan Nacional de Desarrollo en 2.3%.

Por otro lado, es claro que en 20 años donde ha gobernado su proyecto económico, en 20 años, el producto interno bruto per capita se ha mantenido constante; esto es, en 20 años los mexicanos hemos mantenido la misma tasa de ingreso. Esto, señor Secretario, es un rotundo fracaso del modelo económico. Vendieron, como en venta de garaje, todas las empresas nacionales; nos dejaron sin planta productiva, nos dejaron con un mercado interno totalmente contraído; su modelo económico no genera riqueza, más que multiplica la pobreza.

Nos dicen que tenemos un auge en las exportaciones. Sí, pero hay que ver el desglose de esas exportaciones que son básicamente de maquiladora y el valor agregado que se le imprime en el territorio nacional es únicamente el de la fuerza de trabajo, que es mínimo, por eso vienen aquí a invertir, porque les salen muy baratos los salarios de los trabajadores mexicanos, dejándonos además un legado de daño ecológico en la frontera norte y donde se ponen las maquiladoras, porque la legislación al respecto es muy laxa.

Ese es el modelo económico que usted ha impulsado y por el cual hemos tenido tantas crisis.

A ver, a los señores aplaudidores de Gurría quiero pedirles 20 segundos para concluir y al Presidente de esta mesa.

El Presidente:

Por favor, redondee en 20 segundos su intervención.

La diputada María Miroslava García Suárez:

Me voy a llevar menos. En 10 segundos les quiero decir que vengo a dejarle un recuerdito al señor Gurría, a nombre de un sector bastante amplio de la población, porque en estos seis años no ha escuchado los reclamos del pueblo de México.

No vio a los mexicanos, no escuchó a los mexicanos y en este momento no ha respondido a las preguntas de los legisladores.

Ahí se lo dejo para que se lleve un recuerdito del PRD.

El Presidente:

Gracias, diputada Miroslava García Suárez.

Para formular las preguntas a nombre del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, tiene el uso de la palabra, por cuatro minutos, el diputado José María Núñez Murillo.

El diputado José María Eugenio Núñez Murillo:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras diputadas y compañeros diputados; licenciado José Angel Gurría Treviño:

Señor Secretario, el 14 de mayo de 1999 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que contiene la Ley Federal para la Administración de Bienes Asegurados. Esta ley crea el entonces denominado SABA, Sistema de Administración de Bienes Asegurados, actualmente SERA, cuyo artículo primero. transitorio dice: "la presente ley entrará en vigor a los tres meses de su publicación". Fecha que se cumplió el 14 de agosto de 1999.

La Ley que creó el SERA la consideró con varias virtudes y bondades. Es breve, concisa y precisa. Tan sólo cuatro títulos, conteniendo 59 artículos, compendiados en 14 páginas. En ellas se describe el procedimiento para el aseguramiento, decomiso, destrucción, administración, depósito, utilización, devolución, abandono y desincorporación de bienes asegurados, incluyendo igualmente su respectivo órgano de administración.

Quiero resaltar que la ley en comento pasó por este recinto legislativo sin dificultad alguna y con la aprobación de todas las fracciones parlamentarias, ello debido a la importancia, funcionalidad y trascendencia para establecer orden y control en el manejo de este tipo de bienes, cuya procedencia más importante se refiere a actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico. En las ciudades en donde hay marcada presencia de estos ilícitos, por donde quiera vemos fincas decomisadas en material estado de abandono, que ni siquiera pagan impuesto predial y otras contribuciones, que son cuevas de malvivientes, con matorrales, plagas y animales; pero sobre todo dejan de aprovecharse en beneficio de la comunidad que padece de este cáncer.

Al ser un reclamo ciudadano, esta ley requiere prioridad y urgencia en su aplicación y vigencia.

Señor Secretario: ha transcurrido un poco más de un año, 13 meses, cinco días, sin que este servicio encuentre funcionalidad eficiente. Esta administración, su administración al frente de la Secretaría de Hacienda está por concluir y mucho me temo que no alcanzaremos a ver funcionalidad operativa importante. Los avances operativos en el SERA han sido muy raquíticos y han desfilado ya varios directores generales.

Pregunto para mi: ¿este asunto no está a punto de convertirse en un elefante blanco? ¿Por qué, señor Secretario, no se ha dado vigencia plena a una decisión que en su momento tuvo caracter de prioridad? ¿Por qué en el informe de gobierno no se detalla este rubro? ¿Cuánto ha ingresado y a cuánto asciende su costo de operación?

Estos bienes tampoco se detallan en su informe de labores, según las páginas 150, 151 y 152, que se nos entregó hace unos momentos.

¿Cómo puede darse continuidad a un legado que nos dejaron los legisladores precedentes? ¿Qué puentes se deben tender entre dos dependencias ejecutivas, la Procuraduría General de la República, por un lado y la Secretaría a su cargo, por el otro?.

Licenciado Gurría: la Secretaría de Hacienda es la caja de la nación, es la tesorería nacional y como tal debiera tener control absoluto sobre las existencias en efectivo, en dólares, en aeronaves, en embarcaciones, en vehículos, en inmuebles, en muebles, en ranchos y otras propiedades, sobre todo ahora que se avecina el proceso de entrega-recepción con el SERA inconcluso.

Es cuanto.

El Presidente:

Gracias al diputado José María Núñez Murillo.

Tiene la palabra el licenciado José Angel Gurría, secretario de Hacienda, hasta por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Señor Presidente:

El caso del SERA es un caso muy interesante de una institución que se creó, a raíz de que los bienes que asegura la Procuraduría General de la República, particularmente en la actividad de su lucha contra el narcotráfico, ya no los administre el área de bienes asegurados de la Procuraduría, perdón por hacer esta elaboración, pero creo que vale la pena para poner en contexto el comentario del diputado, sino que sea un cuerpo especializado, un fideicomiso, ubicado en la Secretaría de Hacienda.

En este relativamente corto periodo que ha transcurrido se formó el fideicomiso. Efectivamente hubo dos directores: uno de ellos se encargó de la etapa de la redacción, discusión y manejo de los textos que finalmente constituyeron la ley que le dio origen y ya en la operación ha tenido un solo director desde el inicio, el licenciado Sánchez Herrera.

Quiero decirles que tuvimos muchos problemas de comunicación y de coordinación inicial, porque se trataba de recibir decenas de miles de expedientes. Ustedes entienden que estamos hablando desde efectivo, desde monedas, desde dólares en un portafolio hasta una pistola con cacha de oro y piedras preciosas o un anillo que supuestamente tiene un brillante, pero que para recibirlo tiene que tener un avalúo para saber si efectivamente es un brillante. Porque hay un problema adicional: los aviones, los terrenos, las casas y hasta las pistolas y los anillos son motivo invariable de litigio.

Cada vez que se secuestran se decomisan en una acción en contra del narcotráfico, muy importantes abogados al servicio de los narcotraficantes van a litigar que les devuelvan sus activos, que les devuelvan sus bienes y muchas veces por problemas de procedimiento o por problemas de la forma en la cual se decomisaron o se aseguraron los bienes, efectivamente hay que devolverlos.

Y entonces el SERA no es una institución que se encargue nada más de recibir cosas y de venderlas y a ver qué hace con el dinero. El trabajo fundamental del SERA y el problema principal del SERA, inclusive para empezar a funcionar, era recibir los expedientes bien integrados de parte de la Procuraduría General de la República.

Quiero decirles que estamos totalmente al corriente con todo lo que se ha decomisado a partir del 14 de agosto. Lo que se ha asegurado, la palabra correcta es asegurado.

Quiero decirles, además, que hemos trabajado ya de manera muy efectiva, muy coordinada con la Procuraduría General de la República, para que toda la documentación y prácticamente la totalidad de los bienes asegurados durante la administración de la Procuraduría por parte del licenciado Madrazo, se puedan recibir o se hayan recibido.

Tenemos algunos problemas de integración de información de la etapa previa, en virtud de que no había esa normatividad y no se había planteado la necesidad de que hubiera actas circunstanciadas y de que hubiera toda una serie de documentos que perfeccionan los actos jurídicos, pero que además le permiten a un tercero no sólo recibirlos, sino hacerse responsable. Porque a los particulares, de acuerdo con la propia Ley del SERA, les tenemos que devolver sus bienes, pero además con intereses, en caso de que resulten favorecidos por la decisión del juez. De manera que hemos tenido que crear inclusive una especie de reserva para poder hacerle frente a las instancias, a las contingencias que pudieran haber de personas a las cuales se les tenga que devolver sus bienes, insisto, con intereses cuando se trata de dinero o de bienes que ya no existan, como un automóvil por ejemplo.

Hemos recibido 3 mil 300 joyas, 156 vehículos, seis aeronaves, 20 empresas; empresas algunas en operación, o sea, hay que administrar las empresas; 133 inmuebles, 28 perecederos, 326 semovientes; hemos recibido ganado y tenemos que administrar un rancho con ganado; fauna 37, productos químicos 10, moneda nacional 6 millones y dólares americanos 8 millones, todo está asegurado, a todo se le sigue cuidadoso y escrupuloso registro y también se administran y sólo hasta que causan abandono a favor del fisco o hay una definición de un juez de que ya es propiedad del fisco, se pueden vender, se pueden enajenar o se pueden utilizar.

A veces, por ejemplo con los aviones, tratamos de que una dependencia pública, la propia Secretaría de la Defensa, a veces la propia Procuraduría General de la República, use los aviones, porque si no en primer lugar se van a deteriorar y no servirían para absolutamente nada; todos ellos necesitan facilidades.

La mayor parte de los carros que estamos recibiendo son chatarra. Hemos tomado la decisión de que los vamos a chatarrear efectivamente y correr el riesgo de que si un juez decide que hay que devolverle el carro a alguna persona, pues se lo pagaremos con sus intereses, pero nos cuesta más caro estar pagando estacionamiento. Tenemos un montón de edificios ocupados con los carros de chatarra detenidos por la Procuraduría General de la República.

Estamos, efectivamente, manejando este enorme universo de bienes asegurados, con objeto de tener mayor funcionalidad. No es un elefante blanco, es simplemente un problema administrativo enorme que requiere de gran escrúpulo, de gran cuidado y en donde la relación interinstitucional entre la Procuraduría General de la República y el SERA es muy importante.

La Secodadm participa en el consejo. El contralor del propio SERA vigila cuidadosamente que todas sus acciones se apeguen escrupulosamente a la norma y a derecho y, como todas las cosas, les puedo asegurar que estamos operando cada vez mejor, pero esto, en los últimos 42 segundos les comento, es un caso, por ejemplo en el caso de las cajas de ahorro, de los bienes del señor Ocampo Verdugo, el SERA ya recibió los bienes. Eventualmente cuando se liberen, se los pasará al fideicomiso y el fideicomiso tratará de venderlos para poder obtener recursos para pagarle a los ahorradores hasta el alcance del valor de los propios bienes, pero es una de las complicaciones que hoy se le presentan al SERA, el hecho de que tiene hoy el control, la administración, mas no la propiedad de todos los bienes del señor Ocampo Verdugo y eventualmente se los va a tener que pasar al fideicomiso y obviamente tiene que asegurar que se le pasen en condiciones apropiadas.

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Se consulta al grupo parlamentario si desea hacer uso de su derecho de réplica.

Adelante.

Tiene la palabra el diputado José María Núñez Murillo.

El diputado José María Eugenio Núñez Murillo:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras diputadas y compañeros diputados, señor Secretario de Hacienda y Crédito Público:

El Partido Acción Nacional tiene la preocupación de saber y enterar al pueblo de México el destino y manejo que ha realizado el órgano desconcentrado, creado de acuerdo a la Ley Federal para la Institución de Bienes Asegurados, Decomisados y Abandonados, a los bienes asegurados con motivo a las operaciones implementadas por la Procuraduría General de la República, relacionadas con actividades delictivas dentro de las que destacan el narcotráfico, lavado de dinero y la industria del secuestro.

Toda vez que los acontecimientos de los últimos meses como son la muerte en condiciones poco claras del oficial mayor de la Procuraduría General de la República, Juan Manuel Izábal Villicaña, así como la desaparición del director general de Bienes Asegurados, Francisco Miranda Noricumbo, ya que el primero en su calidad de oficial mayor se hizo cargo de todos los bienes incautados a delincuentes, criminales y narcotraficantes y el segundo, como responsable de los bienes asegurados se encuentra prófugo desde el pasado 6 de abril.

Considerando que según cifras del año anterior la Procuraduría General de la República reportaba que los bienes asegurados a delincuentes y criminales organizados solamente eran 269 aviones, 118 embarcaciones, 1 mil 17 inmuebles, 6 mil 637 vehículos, 22 mil 571 objetos varios entre armas y obras de arte, 6 mil 781 semovientes, 4 mil 650 joyas, 51 empresas destinadas para el lavado de dinero, además 40 millones 851 mil 928 pesos y 149 mil 159 pesos en documentos, 20 millones 681 mil 327 dólares en billetes y en documentos, 2 millones 467 mil 915 dólares haciendo un total de 263 millones 233 mil 826 pesos, sin cuantificar el valor total de las casas, vehículos, joyas, armas, aeronaves y el dinero en efectivo al valor de hoy.

Señor Secretario, si después de haber escuchado su respuesta no encontramos información detallada que nos muestre el inventario, ¿a cuánto asciende su monto de manera actualizada, los bienes asegurados, decomisados y abandonados? ¿Qué se ha hecho con los bienes?, ¿cuál ha sido su gestión? ¿Cuánto cuesta la operación?, no encontramos la razón por el cual el órgano desconcentrado denominado Servicio de Administración de Bienes Asegurados del cual usted preside la junta de gobierno y que fue creado para administrar los bienes asegurados, decomisados y abandonados y que debe contar con un inventario puntual y actualizado, permanentemente, su precisa identificación, llevar a cabo su conservación y contar también con un avalúo de todos ellos y supervisar que la base de esto se actualice permanentemente, no ha desempeñado sus funciones encomendadas en dicha ley.

Presumiendo, y por último señor Secretario, ante el inminente proceso de entrega a recepción de la Administración Pública Federal que deberá efectuarse el próximo 1o. de diciembre, el Partido Acción Nacional, en atención a un reclamo popular, solicita a usted cuenta y razón del monto, uso y destino de los bienes asegurados; a la vez, Ie hace patente su disponibilidad de colaborar en este sentido, llámense iniciativas, excitativas o solicitudes de participación por conducto del órgano técnico de esta legislatura como es la Contaduría Mayor de Hacienda.

Muchas gracias.

Presidencia del diputado  Eloy Cantú Segovia

El Presidente:

Gracias al diputado Jose María Núñez Murillo.

Tiene la palabra el diputado Jorge Chávez Presa, del PRI para formular sus preguntas, hasta por cuatro minutos.

El diputado Jorge Alejandro Chávez Presa:

Con su permiso, señor Presidente y el permiso de la mesa directiva:

Con su presencia, señor Secretario, tenemos una magnífica oportunidad para ejercer el equilibrio de poderes y entablar un diálogo republicano y de respeto sobre asuntos de su competencia.

Dos temas nos preocupan: financiar con recursos públicos los trabajos del equipo de transición y la exigua, por no decir raquítica información, sobre los ingresos tributarios y los contribuyentes expuesta en los documentos del informe.

Sobre el primer tema, hacer uso de recursos públicos para cubrir los honorarios de quienes conforman el equipo que elabora planes, programas y proyectos de ley, nos parece que se aleja del espíritu de lo que marca nuestra Constitución. Tan solo dos renglones del artículo 126 de nuestra Carta Magna no podrían ser más nítidos, y cito: "no podrá hacerse pago a alguno que no este comprendido en el presupuesto o determinado por ley posterior"; y si eso no es suficiente, el artículo 75 señala: "la Cámara de Diputados, al aprobar el Presupuesto de Egresos, no podrá dejar de señalar la retribución que corresponda a un empleo que esté establecido por la ley y en caso de que por cualquier circunstancia se omita fijar dicha remuneración, se entenderá por señalada la que hubiere tenido fijada en el presupuesto anterior o en la ley que estableció el empleo".

Dicho lo anterior, ¿por qué no proceder con la mayor transparencia y de frente a la sociedad y sus representantes que somos los diputados de esta LVIII Legislatura y por qué no modificar el instrumento adecuado que es el decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal del Año 2000? ¿Por qué poner en riesgo a servidores públicos? ¿Y por qué hacer ingeniería jurídica si la Constitución nos marca el mejor camino a seguir?

Vivimos una situación inédita no prevista por el Ejecutivo Federal ni por los diputados que aprobaron el decreto de presupuesto. La nueva administración y el equipo de mexicanas y mexicanos que se incorporarán al servicio público, merecen entrar con el pie derecho, pero también la presente administración merece salir dignamente y sin cuestionamientos y juicios posteriores sobre este asunto. No es cuestión de montos, sino de principios.

En cuanto al segundo tema, hay un gran contraste entre la amplia apertura y contenido de la información relativa al gasto público y la que se nos presenta en materia de ingresos. El asunto es de relevancia porque la información sobre la recaudación por los distintos impuestos y la de contribuyentes, es definitivamente insuficiente en particular cuando la sociedad necesita saber y sus representantes necesitamos saber más sobre quiénes pagan, cuánto pagan, por cuál impuesto; y el tema es relevante dada la importancia que tiene una auténtica reforma integral tributaria que aumente la recaudación, simplifique trámites y reduzca los costos de cumplimiento al contribuyente y amplíe la base de quienes deben pagar como lo establece nuestra Constitución.

Necesitamos información más detallada sobre el número de los contribuyentes cautivos, los que son personas físicas con actividades empresariales, los sectores en los que participan y lo mismo sobre los contribuyentes activos que son personas morales.

Sería irresponsable evaluar la política tributaria y una reforma en esta materia sin esta información tan elemental. Necesitamos saber más sobre los éxitos, fracasos y rezagos del combate a la elusión y evasión fiscales. Podría parecer que hay avances en ampliar la base de contribuyentes si comparamos el aumento en el número de contribuyentes observado de 1998 a 1999, no hay información del año 2000.

El Presidente:

Señor diputado, con todo respeto, le rogamos concluir su pregunta.

El diputado Jorge Alejandro Chávez Presa:

Termino. El incremento en 500 mil contribuyentes es ligeramente superior al aumento registrado por la población ocupada y al número de asegurados permanentes durante este mismo lapso pero este avance no supera los rezagos acumulados.

Señor Secretario: por sus comentarios, respuesta e información que posteriormente entregue a esta legislatura, le doy anticipadamente las gracias.

El Presidente:

Gracias, señor diputado Jorge Chávez Presa.

Tiene la palabra el señor José Angel Gurría, secretario de Hacienda y Crédito Público, hasta por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Miren ustedes, este tema del fondo de la transición ha sido recurrente y creo que merece un apartado especial, porque creo que es obvio que no basta asegurarles a ustedes que obviamente sentimos que tenemos las bases legales necesarias para hacerlo. ¿Por que se plantea esta situación?

Efectivamente es inédito, porque efectivamente tenemos muchas décadas en donde no había un cambio de gobierno hacia otro partido. De manera que se nos plantea una situación nueva; no se previó en el presupuesto una partida especial, sí existe una para algunos gastos adicionales que se generan con motivo del ceremonial de la transición. Sin embargo, no estaba prevista una para los gastos que genera la entrega misma.

Hay ciertas normas que nos obligan a cómo entregar, a cómo informar, a qué entregar, como se tienen que hacer los libros blancos, como se tienen que hacer transparentes las informaciones de cada dependencia, pero no se trata nada más de entregar una dependencia y decirle al sucesor. Estos son los temas delicados; éstos son los temas que no pude superar; ésta es una legislación que te propongo que tú promuevas; esto es por supuesto el dinero extra que le tienes que pedir al de Hacienda, porque eso es una constante y tienes que cabildear en el Congreso para que te apoyen y en el presupuesto haya más dinero para salud, para educación, para ecología, para infraestructura, para lo que ustedes quieran.

En el caso particular del sector económico financiero, tenemos además que hacer una buena parte de los trabajos técnicos que llevan a la presentación del presupuesto a partir del 1o. de diciembre por parte de la nueva administración; no seremos nosotros los que presentemos el nuevo presupuesto ni ingresos ni egresos, seran otras personas, pero ustedes mismos seguramente sentirían que no se les da el lugar que merece la legislatura, si el día 1o. de diciembre se les presenta un presupuesto o a lo mejor el día 15, que es el límite, que ustedes tengan que analizar, pasar por comisiones al pleno y después al Senado y después en las comisiones del Senado y el pleno del Senado y que al mismo tiempo puede haber tiempo para una discusión inteligente e interesante, no hay tiempo.

Luego entonces, la forma de superar ese problema que no está previsto en nuestras leyes ni en nuestros reglamentos y por cierto hay que hacerlo, dada esta prolongadísima transición única en el mundo que tenemos en México, que hay que reflexionar sobre ese asunto seguramente, es que los funcionarios del Gobierno saliente que tienen información, que tienen datos y que tienen la metodología con la cual se presentan los presupuestos, trabajando con el grupo de transición designado por el presidente electo, estén integrando y trabajando con ustedes en las próximas semanas para que cuando les presenten la nueva administración a ustedes el presupuesto, ya haya un mínimo de familiaridad con el presupuesto.

Entonces, el Estado mexicano debe ser capaz de poder financiar los trabajos de un grupo de profesionales que estén dedicados de tiempo completo a este trabajo de la transición, no debe superar las posibilidades del Estado mexicano el financiar algunas plazas y algunos gastos para poder llevar a cabo estos trabajos. Esto, señores diputados, independientemente de la legalidad en la cual nosotros nos hemos basado por supuesto, en las leyes y en los reglamentos y en los manuales de operación. Pero el asunto tiene que ver sobre todo con la posibilidad de tener una transición eficiente.

De manera que, yo inclusive les informaría que hemos hecho consultas no sólo con nuestros propios jurídicos, con el procurador fiscal, con la Secretaría de Desarrollo Administrativo, con la Contraloría y bueno, sentimos que tenemos bases jurídicas para hacerlos, pero insisto, me dicen por ahí que cuál es la verdad, con mucho gusto, no sólo se los doy, sino que además ya están publicadas hoy en todos los periódicos, en virtud de que se publicó ayer el boletín.

Entonces voy a hacer referencia a las bases precisamente. Son los artículos 25, 26, 57 y 72 del decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal del Año 2000, y los numerales 62, 143 y 215 del Manual de Normas Presupuestarias para la Administración Pública Federal y también el artículo 57 del decreto del Presupuesto de Egresos de la Federación y el numeral 62 del Manual de Normas Presupuestarias.

Estas son las bases jurídicas. Como digo, el día de ayer sacamos un boletín detallando estas bases, pero insisto cuál es la lógica de esto y cuál es la intención. Me parece que es muy clara y creo que vale la pena efectivamente que exista una serie de diagnósticos de carácter jurídico para que tengamos tranquilidad de que estamos haciendo las cosas bien.

No se trata, como sugiere el diputado Chávez Presa, de hacer ingeniería jurídica, se trata de lograr con la normatividad vigente, un propósito que me parece importante y que me parece que debería a los mexicanos darnos tranquilidad y darnos satisfacción el hecho de que haya un proceso de transición que se esté llevando a cabo con normalidad, que se esté llevando a cabo con un contacto muy estrechó entre los que serán los responsables de esas áreas, para que pueda haber una entrega más efectiva.

En cuanto a los formatos de la información de ingresos, señor diputado Chávez Presa, es la primera vez que se nos presenta un planteamiento de la naturaleza que usted ha hecho respecto de que no se tienen formatos, es decir, no se tiene una desagregación de la información de ingresos que sea comparable a la de gasto.

Ciertamente la de gasto es enormemente compleja porque hay miles de rubros de gastos.

En el caso de los ingresos hay un número relativamente reducido de categorías de ingreso y en esa medida hay mucha mayor concentración en un grupo de categorías. Sin embargo, yo le aseguro a usted que estaremos en la mejor disposición para discutir los formatos en los cuales pudiera presentarse la información, las facilidades que ustedes requerirían adicionales y también el plazo que requeriríamos nosotros para poder cumplir con este propósito.

Insisto, estamos en la mejor disposición de informar a ustedes con absoluta y total transparencia y que tengan ustedes los elementos suficientes para poder llevar a cabo su trabajo, porque eso va a facilitar el nuestro.

Muchas gracias.

Presidencia del diputado Ricardo Francisco García Cervantes

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Para formular la réplica a nombre del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, se concede el uso de la palabra al diputado José Luis Ugalde Montes, por cuatro minutos.

El diputado José Luis Ugalde Montes:

Con su permiso, señor Presidente: señoras y señores diputados; señor Secretario.

Quisiera enfocar mi planteamiento en la coordinación fiscal. A pesar de los esfuerzos por fortalecer el federalismo fiscal, las finanzas de los estados siguen manteniendo una gran dependencia de las participaciones y de los recursos asignados a través de programas federales, toda vez que la Ley de Coordinación Fiscal limita considerablemente la capacidad para ejercer potestades tributarias locales que generen ingresos importantes y es que la rigidez de esta ley limita las cargas fiscales que pueden aplicar los estados en forma directa, porque los grandes tributos, como el impuesto sobre la renta, el impuesto al valor agregado, el impuesto al activo y el impuesto sobre producción y servicios son administrados únicamente por la Federación.

Si bien se ha avanzado en la coordinación para fiscalizar estos gravámenes, que desde 1997 son también auditados por las entidades federativas, el impulso al federalismo ha sido una de las grandes divisas de la actual administración. La creación del ramo 33 vino a dotar de mayor capacidad y autonomía a los municipios, sin embargo, la capacidad de los estados no ha sido igualmente fortalecida en los últimos años por las limitaciones que tienen para incrementar sus ingresos a través de la administración propia de los tributos importantes.

No podemos negar que como resultado de la buena marcha de la economía, la captación fiscal federal ha tenido un crecimiento significativo que se ha reflejado en mayores recursos para los estados y municipios, al menos en los últimos cuatro años, en los que se han rebasado las proyecciones del Presupuesto de Egresos en materia de participaciones. Pero tampoco podemos afirmar que se les haya dado la oportunidad a las entidades federativas de demostrar su capacidad generadora de recursos públicos.

Los estados viven permanentemente en una camisa de fuerza en materia de ingresos fiscales. Si aumentan las participaciones podrán desarrollar nuevos programas, pero si disminuyen, como ocurrió en 1995, quedan en una indefensión que no sólo los obliga a cancelar sus compromisos, sino que los lleva a fuertes crisis de las que no fácilmente se recuperan, ya que si no es con el apoyo federal, no tienen forma propia de resarcir sus pérdidas.

Por esto la importancia de un auténtico federalismo fiscal. Por eso, señor Secretario, me gustaría conocer las causas por las que en estos tiempos, en los que se ha reconocido la necesidad de crear nuevas fórmulas equitativas para la asignación de recursos, que incidan en una verdadera redistribución del poder publico, no se ha avanzado más aprisa en materia de federalismo fiscal.

¿Por qué no se ha dado a los estados mayor potestad para recaudar tributos que realmente les represente un impacto favorable a su economía y que les permita demostrar su capacidad técnica y administrativa para la captación fiscal?

Es que desde el punto de vista de la Federación, ¿los estados son incapaces de generar y administrar sus nuevas fuentes de financiamiento?

Muchas gracias, señor Secretario.

El Presidente:

Gracias, señor diputado.

SEGUNDO TURNO DE PREGUNTAS

El Presidente:

Para dar cumplimiento al acuerdo que rige esta comparecencia, se iniciará el segundo turno de preguntas y respuestas, estando inscritos por los grupos parlamentarios, los siguientes diputados:

Juan Carlos Regis Adame, a nombre el grupo parlamentario del Partido del Trabajo; José Antonio Arévalo González, del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México; Rosalinda López Hernández, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática; Francisco Guadarrama López, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional y Enrique de la Madrid Cordero, del grupo parlamentario Revolucionario Institucional.

Tiene el uso de la palabra para formular sus preguntas, hasta por cuatro minutos, el diputado Juan Carlos Regis Adame.

El diputado Juan Carlos Regis Adame:

Con el permiso de la Presidencia; compañeras y compañeros diputados; señor Secretario de Hacienda:

El Ejecutivo Federal gusta de hablar mucho del comportamiento de las variables macroeconómicas. Se nos habla insistentemente sobre el papel de las exportaciones mexicanas en el mercado mundial y de que estamos, como usted lo ha dicho, entre los ocho países con mayor capacidad exportadora en el mundo. Se nos repite reiteradamente de la mayor integración que tenemos hoy con el resto del mundo.

Sin embargo, la pregunta que nos hacemos la inmensa mayoría de los mexicanos, que se encuentran en extrema pobreza: ¿en qué nos ha beneficiado que seamos una potencia exportadora cuando tenemos un país más pobre que al inicio del sexenio, cuando hemos sufrido una grave perdida en el poder adquisitivo de los salarios reales y contamos con una aguda concentración del ingreso?

Para nuestro grupo parlamentario, el Partido del Trabajo es inadmisible la actitud globalizadora ha demostrado el Gobierno Federal durante el sexenio, cuando no ha sido capaz de equilibrar la economía real, esto es, reducir la brecha entre ricos y pobres.

En este contexto le preguntamos, señor Secretario, ¿cuál es el balance que usted hace de su política económica con respecto a la política social? Porque es fácil hablar de cuentas y de números alegres, pero ¿en qué repercute a la inmensa mayoría de los mexicanos?

En materia de generación de empleo, se habla de 3 millones 500 mil.

Aquí tenemos nuestras serias dudas sobre esta información. No sabremos si contemple también dentro de esta cifra el generado por los connacionales, los trabajadores emigrantes hacia el vecino país del norte, el subempleo, la economía informal, donde se recibe un trato injusto indigno.

¿Cómo podemos resolver la aguda astringencia crediticia cuando los bancos no tienen ningún interés en reactivar los créditos?, ya que sin esfuerzo alguno reciben cómodamente el pago de los intereses de los pagarés del IPAB.

¿De qué ha servido la apertura del sector bancario si los bancos extranjeros no han promovido la modernización del sector tal y como usted y otros altos funcionarios del área financiera del Gobierno Federal lo proclamaban abiertamente?

Por otra parte, señor Secretario, creemos que con toda honestidad usted no pudo cumplir con la tan difundida y anhelada reforma fiscal integral porque seguimos teniendo una estructura fiscal débil, ineficiente y corrupta, que descansa básicamente en la recaudación de los sectores más desprotegidos de la población.

¿Por qué tenemos que seguir cargando con el sambenito de que México es un paraíso fiscal en donde el capital especulativo tiene uno de los mejores refugios?

Finalmente ¿por qué usted y el presidente Zedillo eludieron la promesa que formularon ante el pueblo de México de generar de manera colectiva la política económica de Estado que le diera rumbo y sentido a nuestro país en esta etapa de la globalización que nos hubiera permitido integrarnos de una manera más equitativa y más justa?

Gracias.

El Presidente:

Gracias, señor diputado Regis Adame.

Para dar respuesta a sus preguntas, se concede el uso de la palabra al Secretario de Hacienda, licenciado José Angel Gurría, hasta por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Diputado Regis: un comentario sobre una preocupación previa suya, y tiene qué ver con la información de los saldos del IPAB o del Fobaproa y que en aquella famosa comparecencia yo no quería dar y que después di más tarde.

Debo decirle en primer lugar que sin duda alguna, en retrospectiva, fue un error, un error mío el no haberla dado.

Y en segundo lugar debo decirle que la fuente del error no fue esconder la información, porque la información efectivamente era muy fácil obtenerla como yo insistí varias veces en la comparecencia, sino que no quería fobaproizar la comparecencia, porque quería hablar del presupuesto. Y fue ésa la razón insisto, creo que en perspectiva fue un error, pero creo que es importante la aclaración, porque lo que queremos es precisamente transparentar la información y las cifras, como sabe usted ahora, bueno, precisamente para que todo mundo tenga acceso a esas cifras, están ahora en Internet y se publican regularmente.

Dice usted: dado que hay tanta gente en extrema pobreza, ¿en qué nos ha beneficiado la exportación y la globalización?

Mire usted, sin la exportación, sin haber tenido acceso a los mercados, difícilmente podríamos habernos recuperado cuando menos en el plazo en el que esto sucedió.

La profundidad y la gravedad de la crisis económica del año 1994-1995 no tiene precedente. Si no hubiéramos tenido acceso a empleos productivos para la exportación, hoy ni tendríamos cinco años consecutivos de crecimiento ni tendríamos la creación de empleos ni tendríamos la recuperación que hemos comentado. Que estoy de acuerdo, deja qué desear; yo mismo he mencionado, insisto, repetidamente, que todavía los sueldos no llegan a los niveles de 1994.

Eso les da a ustedes idea de lo grave que fue, porque ya tenemos como dos años y medio, cerca de tres años en que efectivamente ha estado mejorando el salario real porque ha venido cayendo la inflación más rápido de lo que estaba previsto y porque los salarios contractuales estaban tomando en cuenta, con cierta inercia, que la inflación iba a ser más alta de lo que se estaba calculando por parte del Gobierno.

A la hora que resultó, el Gobierno no sólo logró el objetivo de inflación, sino que fue más abajo, obviamente los salarios reales aumentaron un poco más, pero todavía no llegan al nivel de 1994, efectivamente y eso da idea de lo grave que fue el problema. Pero yo le digo que sin la exportación simplemente no hubiéramos podido recuperarnos a la misma velocidad.

El sector exportador, debo decir además, que es donde están los salarios mejor pagados, tanto en la maquila como en la producción, no maquila para exportación, es donde están los salarios mayores; de manera que también sugiero que esto ayuda a la generación de un entorno de mejores sueldos en toda la economía.

La globalización, señor diputado Regis, yo le diría que es inevitable, no podemos discutir si nos gustaría o no nos gustaría, si queremos o no subirnos en ella; es inevitable que lo hagamos. La cuestión es si vamos a aprovechar las ventajas que nos puede dar o vamos a dejar que nos arrastre y que efectivamente dominen aquellas partes de la globalización que son las más negativas.

La exportación ciertamente es una de las ventajas. México ha aprovechado bien esa ventaja. Miren, la red que tenemos de acuerdo de libre comercio con todo el mundo, que cada vez es más densa y más compleja, nos está dando oportunidad efectivamente de ser hoy ya el octavo exportador del mundo. ¿Quién hubiera dicho hace 10 ó 12 años que íbamos a estar exportando 14 mil millones de dólares al mes? Hoy ésa es una realidad y eso se ha podido en virtud de esa red de acuerdo, pero que no son nada más acceso a mercados, sino que también se han convertido en acuerdo que atraen inversión, porque la gente dice: si yo produzco en México no sólo le puedo vender a los mexicanos, sino que además, respetando las reglas de origen, yo puedo producir en México, generar empleos en México, generar riqueza en México, pero además exportar de ahí a todos los países del mundo incluyendo al mío, dice un japonés, dice un finlandés, dice un norte-americano, dice un español y eso es lo que está sucediendo, porque ya se puede producir competitivamente, pero además se puede acceder a los otros mercados. Entonces produce no sólo comercio, sino también inversión.

El balance de la política económica respecto de la política social, señor diputado, si no funciona una política económica en términos de la política social, yo le diría entonces, ha fracasado. La única razón por la cual hoy no se dedica más a gasto social, es porque no tenemos más ingresos.

Vuelvo al tema de la debilidad de los ingresos; no hemos podido fortalecer los ingresos, no hemos logrado como sociedad fortalecer la capacidad del Gobierno de tener, sin más déficit, sin inflación, sin endeudamiento, más capacidad de responder a las demandas de la sociedad, de manera que yo le diría que, efectivamente entre otras cosas, para seguir fortaleciendo la política social tenemos que fortalecer la política de ingresos.

Los 3 millones 500 mil de empleos, señor diputado, incluyen los 911 mil empleos que se perdieron al principio de la crisis, de manera que el aumento neto de empleos desde entonces es 2.5%, 2.6% en el sector formal, solamente en el sector formal; estoy hablando de las cifras del Seguro Social, no incluyo ni el subempleo ni el sector informal, menos aún la migración, en virtud de que no se tienen más que estimaciones de carácter agregado.

La astringencia crediticia se dio, entre otras cosas por la crisis, por las altas tasas de interés, porque no crecía la economía, porque no había un marco jurídico de los bancos apropiado, porque los bancos no estaban suficientemente regulados y supervisados. Hoy hemos fortalecido la regulación, fortalecido la supervisión, cambiado el marco jurídico y entre el trabajo que ha llevado el IPAB y por otro lado la capitalización de los propios bancos, por su propio interés y por cuestiones de competencia, ciertamente crean condiciones que hoy ya permitirían que se reanude la corriente de crédito. Eso no ha sucedido todavía; ya se hicieron las cosas necesarias para que se reanude el crédito; ahora le toca a los bancos cumplir.

El caso de la reforma fiscal integral, ya me referí a ese tema de manera indirecta. Efectivamente a nadie le daría orgullo que digan que México es un paraíso fiscal, pero México, sin ser un paraíso fiscal en cuanto al nivel nominal de las tasas, es uno de los países del mundo que recauda menos, lo cual quiere decir que estamos en el peor de los mundos, con tasas nominales altas en términos relativos y con una recaudación baja.

¿Por qué? Caso del IVA, por ejemplo: la mitad del consumo no está gravada; caso del impuesto sobre la renta, hay una enorme cantidad de sectores que no están gravados, pero no es por evasión ni por elusión; legalmente fueron exentos o tienen tasa cero en virtud de decisiones a lo largo de 20, de 30 años. Creo que hay efectivamente que hacer una revisión, con objeto de que se plantee la totalidad del esquema fiscal.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

¿Hará uso de su derecho de réplica? Tiene el uso de la palabra para formular su réplica a nombre del grupo parlamentario del Partido del Trabajo, el diputado Juan Carlos Regis Adame, por cuatro minutos.

El diputado Juan Carlos Regis Adame:

Para nosotros, nos queda claro el papel de defensor de oficio de esta política económica o de la globalización de parte del Secretario. Cuando se pregunta, ¿qué nos ha dejado?, pues nosotros nos preguntamos que volteemos hacia el campo que nos ha dejado el sector agropecuario en una profunda crisis.

A los pequeños y medianos empresarios, que con esto mismo se ha ido perdiendo la soberanía nacional con todas sus implicaciones; que nos ha dejado alrededor de 65 millones de mexicanos pobres y si le seguimos seguramente no acabamos en los cuatro minutos.

Señor Secretario, el balance de esta situación que guarda la economía no es nada halagador, fuera de sus logros en el manejo de las variables macroeconómicas, los saldos sociales que deja el sexenio que está por terminar son desfavorables para millones de mexicanos hoy sumidos en la pobreza.

En materia de empleo, si bien se destaca que la tasa de desempleo abierto pasó del 7.6% en mayo de 1995 a 2% en junio del presente año, no debe soslayarse que la propia Secretaría del Trabajo en un análisis sobre la situación laboral en mayo de este año, señala que la tasa de trabajadores ocupados con ingresos inferiores al mínimo y desocupados al primer trimestre del 2000, alcanzó un nivel del 11.4%. Esto significa que más de 5 millones de trabajadores enfrentan problemas ocupacionales severos; a esta situación habría que agregar el flujo de aproximadamente 450 mil mexicanos que cada año emigran a los Estados Unidos de América. Asímismo, es de hacerse notar que un significativo porcentaje de los dos millones de empleos creados en los últimos cinco años, son de carácter eventual y mal remunerados. Por otra parte, en materia fiscal observamos la participación de los impuestos en el producto interno bruto que cada año es menor. En los últimos dos años han pasado de aproximadamente el 12% del PIB a menos del 10%, cuando lo más idóneo sería mantenerlo arriba del 15%.

Está claro que para la Secretaría que usted encabeza, es más sencillo aumentar las tasas de impuesto al valor agregado, pese a que esta medida repercute en mayor intensidad en el ingreso de los que menos tienen, en lugar de establecer medidas adecuadas para evitar la evasión y elusión fiscal.

Señor Secretario, hoy a pesar del tono no triunfalista de su exposición, no puede evadirse de la realidad económica de nuestro país que presenta una deuda pública mayor a 200 mil millones de dólares que representa el total de la deuda externa, interna y del IPAB. Presenciamos la quiebra de miles y pequeños medianos empresarios que se vieron imposibilitados a acceder a créditos en la banca privada, ante la ineficiencia de una banca de desarrollo.

Nos deja un aparato productivo estructuralmente distorsionado con una profunda dependencia del exterior; un tipo de cambio manipulado a favor del sector externo de la economía; 65 millones de mexicanos con ingresos menores a 20 pesos, como lo sostiene el Banco Mundial. Aunado a todo lo anterior, tenemos a miles de pequeños ahorradores defraudados por cajas de ahorro, a los cuales por falta de voluntad política, no les ha sido resuelto su problema.

Compañeras y compañeros diputados, la realidad del país es muy diferente a la que nos señalan las variables macroeconómicas. La pobreza y el deterioro en los niveles de vida de millones de mexicanos indican todo lo contrario, por ello es necesario que impulsemos una reforma económica con un alto sentido social, donde la economía esté al servicio del pueblo y no el pueblo al servicio de la economía.

También queremos señalar que los funcionarios deben de tener verdadera vocación de servicio, que estén al servicio del pueblo y no a intereses extranjeros, por lo cual seguramente van a ser condecorados y el pueblo de México se los va a reprochar.

Gracias.

El Presidente:

Gracias, diputado Regis Adame.

Para formular sus preguntas a nombre del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, tiene el uso de la palabra el diputado José Antonio Arévalo González, por cuatro minutos.

El diputado José Antonio Arévalo González:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros legisladores; señor Secretario de Hacienda:

El Partido Verde Ecologista de México tiene como tarea principal el inculcar la cultura ecológica entre los niños. Es de nuestro mayor interés, que desde una temprana edad los niños aprendan a convivir en plena armonía y respeto al medio ambiente.

La gran importancia de educar a los niños mexicanos en torno a los temas ecológicos y de medio ambiente es prioritario, ya que sin una conciencia ecológica inducida desde la infancia, entorpecerá un rápido y necesario avance en temas de ecología para nuestro país. Nuestro partido insistirá incansablemente para que el tema de la ecología y medio ambiente en nuestros niños mexicanos, se tome con absoluta seriedad y prioridad, formando así conciencia desde muy temprana edad.

Es por eso, señor Secretario, que para llevar a cabo esta tarea de gran importancia para nosotros los mexicanos es indispensable la elaboración y distribución de temas ecológicos desarrollados para la población infantil mexicana.

El decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el presente ejercicio fiscal, señala en la fracción IV del artículo 84 una reasignación del gasto en el ramo 11, correspondiente a la Secretaría de Educación Pública, por 100 millones de pesos. Estos recursos fueron reasignados como se señala en el decreto, para la edición de libros educativos con contenido ecológico.

Nosotros nos preguntamos: ¿qué ha pasado con esos recursos?, y si se han utilizado para tal fin, le solicito de la manera más atenta el detalle de cuántos libros se editaron, a qué costo, quién los elaboró y de dónde fueron distribuidos.

Por otro lado, el mayor quebranto financiero de este sexenio es sin duda el Fobaproa, hoy IPAB. En este renglón existe un pasivo contingente que seguramente tendrá que cargar sobre sus hombros el próximo gobierno, con cargo a la sociedad mexicana.

Sin embargo, el segundo aspecto de este tema son todas aquellas historias de asociación delictuosa que se consumaron dentro del Fobaproa entre grandes empresas, la banca y el Gobierno; que han quedado sin castigo, archivadas sin ninguna acción visible de fiscalización.

Ahí está el tema de las carreteras, las constructoras o el World Trade Center, que por sí solo arrojó una pérdida a la nación de más de 500 millones de dólares, sin ninguna justificación, encubierta por el Bancomext, so pretexto del comercio exterior.

¿Cuáles serán las acciones concretas que tomará usted para dejar las cuentas claras y responsabilidades precisas en relación a estos quebrantos? ¿Cuáles son las respuestas del Gobierno no a las auditorías financieras manipuladas o encubiertas, sino a las razones éticas de haber privatizado las utilidades y socializado las pérdidas en una nación que se distingue por sus índices intolerables de pobreza, de marginación y en contraparte, de concentración de la riqueza en pocas manos, que paradójicamente son las mismas que ostentan hoy pérdidas cuantiosas registradas en el Fobaproa, aún y cuando pueden hacer frente a sus compromisos financieros?

¿Dónde están las denuncias civiles o penales que deberán hacer las autoridades para dejar constancia a su actuación con apego a la ley?, ¿dónde están los planes de acción para recuperar lo perdido? En otros países la acción penal frente a situaciones similares, ha sido implacable en los procesos de recuperación. En nuestro país se organizan subastas para venderle a los propios acreedores su propia deuda a precio de descuento que llega hasta 10 centavos por cada peso registrado, arguyendo problemas macroeconómicos y estructurales de la administración pública.

¿Cuál en suma, señor Secretario, va a ser su legado a la sociedad mexicana en este renglón?

Por sus respuestas muchas gracias.

El Presidente:

Gracias diputado Arévalo González.

Para darle respuesta a las preguntas por usted planteadas, se concede el uso de la palabra al secretario de Hacienda José Angel Gurría, por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Gracias, señor Presidente; señor diputado:

Estoy totalmente de acuerdo no sólo con la necesidad, sino yo diría casi con el imperativo de que a nuestra niñez, pero también al resto de la sociedad, se le induzcan actitudes que sean consistentes con la conservación y el respeto al medio ambiente.

Creo que efectivamente hay que empezar desde los niños, para que las futuras generaciones ya lo tengan como parte de su cultura. En su momento, este asunto de la reasignación de 100 millones de pesos para la edición de libros con contenido ecológico le podría yo comentar que fue motivo de conversaciones con el líder de su partido. El conversó además con el Secretario de Educación, que es a quien compete el contenido y también la edición de cualquier libro que se dedique a la enseñanza y se incorpore formalmente a la colección de elementos que se les da a los educandos y también, en la parte más mecánica, en la parte de elaboración ya propiamente de los textos, de cómo se compatibilizarían las propuestas que su partido hizo, muy valiosas, muy importantes, con los textos, que hoy ya están en los libros de texto que la Secretaría de Educación promueve y circula entre los distintos niveles de educación en México.

El libro de texto ecológico está siendo actualizado en la parte que ya existía y se está viendo la posibilidad, efectivamente, de que hubiera la edición de un libro especializado en la materia con objeto de que, de ser el caso, pudiese utilizarse en el próximo ciclo escolar.

Se ha convocado a un grupo de especialistas con objeto de que ellos hagan una evaluación sobre cada uno de los temas de los libros de texto, en virtud de que se preparan durante, varios casos, varios años, antes de que ya se emitan y se circulen entre los alumnos y en este caso el libro de texto ecológico está siendo precisamente motivo de este proceso.

Como parte de este proceso, se están erogando algunos de los recursos que se asignaron.

¿Qué?, ¿cuántos libros? etcétera, lo que le ofrezco es que le doy con mucho gusto los detalles inmediatamente que lleguemos, sobre todo se los voy a pedir al Secretario de Educación, pero entiendo que lo que está sucediendo es que hay un proceso de discusión, de análisis respecto de cuáles serían los textos que definitivamente se incorporen y se circulen.

En cuanto al Fobaproa, quiero decirle que la mecánica con la cual funcionó el Fobaproa, separada, en los tiempos y en las acciones, a los acreedores y a los deudores.

Cuando se dieron los créditos originales, los deudores y los acreedores entraron en una relación crediticia contractual y cuando el banco decidió vender parte de su cartera, incluidos esos créditos, el deudor nunca se enteró ni tampoco promovió que se vendiera esa cartera al Fobaproa ni tampoco el hecho de que la cartera esté en Fobaproa supone necesariamente que haya una condonación de una parte de la deuda.

De manera que son tiempos y momentos distintos entre deudores y acreedores y la decisión de qué vender fue derivada de cada banco, del estado de su cartera en el momento en que se decidió la venta.

Mencionaba usted otras instancias y mencionó carreteras. Yo le quiero decir, y me da mucho gusto compartirlo con usted, que el asunto de las carreteras probablemente resulte en que el Estado no tenga un costo fiscal en el tiempo en virtud de que, al reestructurarse, es decir, prolongar los plazos del fideicomiso que hoy tienen las carreteras que se rescataron y, por otro lado, con el aumento que ya está sucediendo de las Afore, incluido el descenso, la baja del peaje en muchos de los casos para estimular el tráfico, el flujo que se está generando está compensando las posibles pérdidas y en el tiempo muy probablemente resulte sin ningún costo para el Estado el haber rescatado a las carreteras, contrario a lo que se pensaba en un principio, porque parecía que iba a haber un costo neto muy oneroso.

En el caso del World Trade Center, le quiero decir que el Banco Nacional de Comercio Exterior adquirió la totalidad de la cartera del World Trade Center y que el Banco Nacional de Comercio Exterior no va a tener muy probablemente ningún quebranto, en virtud de que el monto total de la cartera que podría recuperar muy probablemente exceda el monto total del crédito que le había dado a la empresa del World Trade Center.

Hoy el banco ya es el dueño del inmueble, hoy ya lo está explotando, ya lo está administrando a través de una institución especializada en la administración de este tipo de inmuebles y además buscando los socios que van a capitalizar el resto del proyecto. Pero le quiero decir que Bancomext muy probablemente recupere un monto equivalente superior al crédito que había concedido originalmente.

La Ley del IPAB a la que usted aludió, obliga al IPAB a llevar a cabo ciertas tareas. La Ley del IPAB también obliga a los bancos a terminar los procesos de fusión de ciertos bancos. Se han estado llevando a cabo, se ha estado cumpliendo con la Ley del IPAB, a pesar de que tiene muy poco tiempo el IPAB de estar funcionando.

Dice usted que dónde están las denuncias. Están donde deben de estar, en el Ministerio Público, en las procuradurías de la República y de los distintos estados y algunas de las personas están también donde deben estar que es en la cárcel e insisto, se va a seguir trabajando en la depuración de la cartera.

Mi legado pues no quisiera yo llamarlo así; me parecería un poco pretencioso, pero como servidor público por 32 años, señor diputado, en todas las etapas, en cada momento que he tenido el privilegio de ser servidor público, simplemente lo que le podría decir es que he realizado mi mayor esfuerzo.

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario. ¿Hará uso de su derecho de réplica?

Para formular la réplica, a nombre del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México se concede el uso de la palabra, por cuatro minutos, a José Antonio Arévalo González.

El diputado José Antonio Arévalo González:

Según entiendo, los libros no se han elaborado. Nuestra Constitución Política señala como una de las facultades exclusivas a la Cámara de Diputados para aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación. El decreto que expide soberanía no está a la consideración o a la discreción del Ejecutivo, menos aún donde el destino de los recursos, como es el caso de los libros con contenido ecológico es claro y puntual.

Como se puede observar en los resultados de las cuentas públicas pasadas, la discrecionalidad en el ejercicio del gasto ha sido una constante en su paso por la Secretaría de Hacienda.

Es muy claro que la anterior legislatura hizo un esfuerzo muy importante para acotar la libertad que tiene el Gobierno para reasignar y redistribuir los montos que aprueba esta Cámara.

¿En qué otros casos utilizó su criterio para no respetar la decisión de la Cámara de Diputados? Vemos con desánimo que no existe un respeto de parte del Poder Ejecutivo con el Legislativo y parece que su criterio vale más que el de 500 representantes populares.

El Presupuesto de Egresos vigente, usted lo sabe muy bien, es el resultado de un acuerdo político que resultó muy complejo. La falta a ese acuerdo político, a la voluntad del Legislativo, a esa ley, pone en evidencia el concepto autoritario con la que se toman las decisiones de política económica por parte de las autoridades hacendarias.

Esperamos que pronto iniciemos una verdadera vida republicana, en la que el respeto a la ley y a las competencias de los poderes sea la pauta de nuestra vida pública.

Por lo del Fobaproa al final de cuentas parece que la deuda enorme y el quebranto a la sociedad mexicana queda plenamente justificada con sus argumentos, lo que no se justifica es el quebranto ético de esta administración que afectará a toda una generación.

También hablábamos y no me contestó, de la impunidad de la gente, que tiene para pagar sus créditos y no lo hace. Para nosotros es muy importante que se aclare este punto, porque podemos hablar y hablar y esto sigue como ha estado siempre.

También mucho se ha hablado de las exportaciones, que somos el octavo país en exportaciones en el mundo. Lo preocupante de todo esto es que la balanza comercial de nuestro país es negativa.

El Presidente:

Para formular sus preguntas, a nombre del grupo parlamentario de la Revolución Democrática, se concede el uso de la palabra a la diputada Rosalinda López Hernández, hasta por cuatro minutos.

La diputada Rosalinda López Hernández:

Con su permiso, señor Presidente; señor Secretario:

Dice el informe presidencial en su sección política de ingresos: "durante la presente administración la política de ingresos públicos cumplió con el propósito de financiar sanamente el gasto de los tres órdenes de gobierno, mediante adecuaciones a la estructura tributaria que permitieron fortalecer la recaudación y promover la actividad productiva, el ahorro y la inversión privada".

Yo creo que esta afirmación genérica tiene que ser matizada. Innumerables municipios del país y varias entidades federativas han manifestado cada año, a través de sus autoridades y de la ciudadanía, su desacuerdo debido a la desatención que sienten por parte de la Federación, a la insuficiencia de recursos y a la distribución inequitativa de los mismos.

No sostenemos que el presupuesto federal tiene que hacerse cargo de todos los proyectos sociales y de inversión de los otros órdenes de gobierno, pero sí que todavía hay un gran trecho por caminar en la vida de la descentralización y del federalismo hacendario.

Es un gran reto preparar a municipios y a estados para asumir nuevas potestades tributarias, hoy concentradas en la Federación.

Mencionó un dato relevante del informe: entre 1994 y 1999 los ingresos del sector público presupuestario redujeron su participación en el producto interno bruto en 2.4%, dentro de los cuales los ingresos no tributarios descienden casi un punto y los de los organismos y empresas de control presupuestario en 1.5% del PIB.

Es preocupante el estancamiento o a veces el descenso de los ingresos presupuestarios como proporción del PIB, en una nación cuya población y necesidades crecen dinámicamente, en que las actividades de servicios y mercantiles crecen, pero donde los rezagos sociales persisten.

Señor Secretario: ¿cómo explicar convincentemente que una estructura económica que tiende a modernizarse, no se sume voluntariamente a las acciones gubernamentales para generalizar el desarrollo?

Dos debilidades más que destacan son la nula o baja aportación recaudatoria de la economía informal y del comercio exterior, sectores que por una u otra razón el Gobierno Federal no pudo o no quiso meter en cintura; el otro aspecto es el relativo a la petrolización de los ingresos presupuestarios. Este último punto inquieta en razon de que la volatibilidad de los precios internacionales del petróleo genera desequilibrios de alto impacto en las finanzas públicas.

¿Podría decirnos, señor Secretario, qué ha hecho la dependencia a su cargo con los excedentes petroleros calculados de por lo menos 4 mil millones de dólares?

Señor Secretario: ¿podría usted informarnos acerca de la cifra global que comprende actualmente el Registro Federal de Contribuyentes? Y algo tan importante como esto: ¿cuál es su composición sectorial? ¿Podría publicar la Secretaría de Hacienda y Crédito Público una relación de corporaciones e instituciones extranjeras y nacionales con su grado de cumplimiento fiscal durante el actual sexenio?

El sector bancario propuso recientemente una reforma a la legislación para que se pueda aplicar el cobro del IVA en los servicios que ahí se prestan.

¿Será posible, señor Secretario, que conozcamos ahora cuál es el grado de responsabilidad tributaria de las entidades financieras establecidas en México?

Por ahora agradeceré su atención, así como la efectividad de sus repuestas.

Gracias.

El Presidente:

Muchas gracias, diputada Rosalinda López Hernández.

Para darle respuesta a sus preguntas, hará uso de la palabra el señor secretario de Hacienda, José Angel Gurría, por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Diputada López Hernández:

Efectivamente, dice que los ingresos fiscales son para financiar sanamente el gasto, dice el informe, y lo dice porque se está financiando sanamente un cierto nivel de gasto, con un déficit que fue de 1.25, después de 1.11 el año pasado y que va a ser de 1% este año y que ojalá siga bajando. El problema es cuál es el nivel de gasto que se está financiando y ése es cada vez más bajo, porque hemos venido ajustando las finanzas públicas ante demandas de todo tipo, a través de ajustar el gasto.

Yo me acuerdo que el año pasado, por ahí por noviembre, cuando estábamos discutiendo el presupuesto de este año, salió una plataforma de uno de los partidos políticos, que decía: "primer punto: ni un impuesto más; segundo punto: un fondo especial de 10 mil millones de pesos para los estados etcétera, más otra serie de gastos fundamentalmente orientados a lo social". Y creo que todos los gastos que se proponían tenían sentido y eran de gran nobleza en cuanto a su destino final, sin embargo, el problema es que nos planteó un conflicto entre ese objetivo y el objetivo de mantener finanzas públicas sanas.

Entonces ¿qué paso? Que hubo que ajustar el gasto. Como en el año de 1998 para 1999 hubo que ajustar 14 mil millones de pesos porque no entró la reforma fiscal y porque además no aprobó esta soberanía el proyecto que había de aumento en el impuesto al servicio telefónico, aunque lo planteamos de manera muy progresiva y solamente afectaba a los niveles de más altos ingresos y fue rechazado de manera general por cierto; todos los partidos lo rechazaron, sin excepción.

Y también todos los partidos nos mandaron decir: "no hagan una propuesta de reforma fiscal" y todas las cámaras, y no sólo me refiero a la de Senadores y a la de Diputados, sino también las cámaras de industriales y de comerciantes y las cámaras de pequeños propietarios y todo mundo nos mandó a decir que no presentáramos una reforma fiscal integral porque no iba a pasar. Y en el año de 1999 volvió a suceder lo mismo por el tema de las elecciones y el hecho es que no hubo reforma fiscal.

Pero entonces, señora diputada, creo que su cita respecto de cómo financiar sanamente el gasto, tiene qué ver con el nivel de gasto, porque, efectivamente, necesitamos aumentar el nivel de gasto y en esa medida necesitamos más ingresos.

Ahora, estados y municipios, yo le diría, han sido los grandes ganadores, diputada. En este sexenio yo mencionaba esa cifra de que había 89 centavos que se gastaban los estados y municipios y ahora se gastan 1.50; efectivamente, así es, ¿recuerdan ustedes que hubo cambios muy importantes? Se creó todo el ramo 33, hoy el ramo 33 es igual o más importante que lo que reciben los estados por participación. De manera que en la práctica se ha duplicado lo que reciben los estados.

Ahora, yo sé que una parte del ramo 33 está etiquetado, pero hay una parte importante que implica cierta libertad para el gasto y por supuesto las participaciones que son de total libertad para los estados y municipios, pero a los municipios se les ha aumentado varias veces sus ingresos previos; los estados han tenido en términos reales un aumento muy importante. Es la Federación la que se ha quedado en medio, entrampada y que requiere que le fortalezcan sus ingresos y aquí se hablaba hace un momento, por otro de los compañeros diputados, de la potestad, del uso de la facultad, decía el diputado del PRI. ¿Que no queremos darle uso de sus facultades o sus potestades a los estados y los municipios?

Sí, lo hemos propuesto ya varias veces; sin embargo, desde los propios gobernadores de todos los partidos, por cierto y esta Cámara, han rechazado el hecho de que tengan los señores gobernadores más potestades, porque es más fácil que el Gobierno Federal tenga el costo y el desgaste político y después distribuya a los gobiernos que usan las potestades tributarias; creo que se necesitan dentro del concepto de una reforma fiscal integral.

También revisar el tema de las potestades y del peso de los ingresos entre los distintos niveles de gobierno.

Le quisiera decir que en términos del descenso de los ingresos presupuestarios, bueno, lo que ha pasado es que cayeron con la crisis, entre otras cosas, cuando sube mucho una inflación, diputada, es muy difícil alcanzarla en términos de que los ingresos le sigan la velocidad y cuando hay crisis caen los ingresos, hay menos actividad económica y hay pérdidas por todos lados, por eso es tan importante que mantengamos, decía yo, el crecimiento sostenido, por eso, insisto, parece de Perogrullo, pero por eso es fundamental que no tengamos crisis, que no se rompa la secuencia del crecimiento, independientemente de que la calidad del crecimiento vaya siendo cada vez mejor.

La economía informal no nos va a sacar de problemas, diputada, pero sí claramente hay que tener algún control sobre la misma, sobre todo por el efecto que tiene sobre la economía formal y los comerciantes, los empresarios etcétera, que están formalmente constituidos y el comercio exterior, ahí lamentablemente cada vez nos va a dejar menos, porque conforme se desgrava el comercio exterior en virtud de los acuerdos del libre comercio, pues éste es el punto de vista del fisco, vamos a recibir menos impuestos, ya está sucediendo así, de hecho yo creo que hemos perdido como un medio del 1%, si no es que más, ya para estas alturas, en virtud de que se está desgravando constantemente las tarifas, los impuestos, los aranceles que pagan las importaciones en el país en virtud de los acuerdos de libre comercio, claro, porque también en los otros mercados están bajando las tarifas para los productos mexicanos.

De manera que, conforme se exporta más, las empresas ganan dinero, tienen utilidades, pagan impuesto sobre la renta, pero ciertamente desde el punto de vista del impuesto al Comercio Exterior, la exportación no está gravada y la importación cada vez menos, en la medida en que hay compromisos internacionales de reciprocidad,

Le diría que la dependencia petrolera es excesiva, una tercera parte de los ingresos fiscales dependen del petróleo; con la volatilidad que ha mostrado el petróleo es otra vulnerabilidad que tenemos, es otro reto que hay que atender y en cuanto al número de contribuyentes, con mucho gusto creo que los tenemos en alguna de las tarjetas por aquí, no está en este momento enfrente de mí, pero con mucho gusto se lo entrego, porque aquí lo más importante de todo es no sólo que aumente el número de contribuyentes, sino que sean contribuyentes que efectivamente nos ayuden a tener una buena recaudación.

No sólo debemos satisfacernos diciendo, pues aumentó el número de personas susceptibles de pago del impuesto, por lo que tenemos en registro, sino que efectivamente sí paguen los impuestos. La desagregación por rubros se puede, los nombres obviamente no, porque parte de la ley, como usted sabe, es que existe un secreto de carácter fiscal y bueno, pues eso se protege celosamente.

Si me permiten unos segundos más, en el año de 1999 el total de contribuyentes activos subió a 6 millones 843 mil 202; para darles una idea, en 1991 era de 3 millones 374 mil y, bueno, el detalle, no quiero tomar más tiempo, pero se lo puedo entregar con muchísimo gusto.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Antes de proporcionarle el uso de la palabra a la diputada Rosalinda López Hernández, permítanme simplemente señalar que tomando en consideración que han transcurrido las cinco horas reglamentarias de esta sesión, según lo establece el artículo 3o. del acuerdo parlamentario aprobado el día 6 de noviembre, la Presidencia, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 23 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, a fin de concluir los asuntos pendientes en cartera, acuerda prorrogar el lapso correspondiente hasta la conclusión del orden del día.

Tiene el uso de la palabra, para hacer su réplica, la diputada Rosalinda López Hernández, por cuatro minutos.

La diputada Rosalinda López Hernández:

Lamento mucho, señor Secretario, que sus asesores no le hayan pasado como está sectorizado el Registro Federal de Contribuyentes y lamento también mucho que no le hayan informado que el impuesto que usted proponía el año pasado al servicio telefónico es un impuesto indirecto, es un impuesto al consumo y es ésa precisamente la política fiscal que ha tenido a lo largo de esta política neoliberal el régimen que usted preside en materia económica y que ha venido regulando la actividad de nuestro país, pero bueno.

También lamento mucho que no le hayan pasado el dato de cuál es el grado de responsabilidad tributaria de las entidades financieras establecidas en México. Yo me pregunto, o mejor dicho, yo supongo que no se lo pasaron, porque la razón principal del ocultamiento es el hecho que existen más de 30 mil millones de pesos que el sistema bancario le ha dado el tratamiento de impuestos diferidos, con el consentimiento de las autoridades hacendarias. Esto es un privilegio que viola fundamentalmente el artículo 31 fracción IV de la Constitución.

También, verdad, yo quiero recordar con ustedes, y con usted, precisamente que las finanzas públicas sanas no significan ajustes permanentes al gasto público que necesariamente implican el fortalecimiento de los ingresos públicos, bajo el esquema de equidad y redistribución del ingreso; es decir, que conllevan el sano equilibrio entre la política impositiva y la política del gasto.

Palabras huecas son las que escuchamos anteriormente de usted, exacto, exactamente, como aquellas de "bienestar para la familia". No solamente ofrecen recursos para combatir ciertos aspectos sociales condicionados a que el Congreso acepte pagar el costo del rescate, no de los bancos, sino de la política de liberalización financiera que permite que las instituciones bancarias puedan funcionar sin otorgar créditos, sino que además destinan recursos afines alejados del combate a la pobreza extrema.

Señor Secretario: hay que atender a los pobres, creo que ésa es la política también de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, una vez cubiertos precisamente los primeros pagos que deberá realizarse al IPAB, y después, si queda algo, dediquémoslo a la lucha contra la pobreza. Las prioridades son claras: primero los pobres, sí señor Secretario, pero los pobres banqueros.

Yo también quisiera recordarle algo que también no me contestó, la pregunta de los excedentes petroleros calculados en por lo menos 4 mil millones de dólares. Bueno señor Secretario, yo sé que nuestro artículo 35 de la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos de la Federación nos da a nosotros la facultad para saber en qué áreas han sido resarcidos los excedentes petroleros.

Esa, ésa es una cualidad de esta Cámara de Diputados, conocer eso y su obligación es informarnos.

También quiero recordarle que será que esos excedentes que hubo nos sirvan o mejor dicho les sirvan a ustedes ahora que están a punto de jubilarse o de pensionarse, precisamente para saber las expectativas que tendrán dentro de los próximos años, yo creo que hay millones de pensionados, millones de jubilados en el país que lamentablemente no van a tener las expectativas de usted.

Muchas gracias.

Presidencia del diputado  Eloy Cantú Segovia

El Presidente:

Gracias a la diputada Rosalinda López Hernández.

Tiene la palabra el diputado Francisco Guadarrama López, del Partido Acción Nacional, para formular sus preguntas, hasta por cuatro minutos.

El diputado Francisco Guadarrama López:

Con su permiso, señor diputado Presidente; señoras y señores diputados:

El presidente Zedillo al iniciar su gestión en el Plan Nacional de Desarrollo, expresó diversas líneas de acción para lograr una reforma fiscal que fuera capaz de promover la generación de empleos productivos y bien remunerados.

Se comprometió también a estimular la actividad productiva de inversión y el ahorro y a promover una disciplina fiscal que diera certidumbre económica y financiera, orientando el gasto hacia el desarrollo social para el combate a la pobreza y que a la vez garantizara la correspondencia del gasto público con el total de ingresos tributarios y no tributarios que percibe el sector público.

Señor Secretario: la reforma fiscal no se realizó, tenemos un sistema fiscal obsoleto e injusto, porque se trata igual a pequeños y grandes contribuyentes, un sistema tributario complejo que inhibe la actividad productiva, agobia y confunde a los contribuyentes y fomenta la economía informal.

Existió incapacidad para generar un crecimiento sostenible que fuera compartido por toda la población, ya que provocó mayores rezagos al no igualar las oportunidades a la población.

El Gobierno que está por terminar se ha caracterizado por repartir dádivas entre los ciudadanos a través de sus programas mediatizadores para fines eminentemente políticos, cuando todos sabemos que ésta no es la mejor manera de solucionar el problema.

Al déficit presupuestal fuera de buscarle una solución de fondo, analizando los orígenes para corregir errores, continuaron actuando de manera irresponsable, cargando el costo de la ineficiencia burocrática a la población a través de contribuciones a todas luces inequitativas y de precios crecientes de bienes y servicios públicos, marginando y conduciendo a millones de mexicanos hacia una condición de mayor pobreza y desigualdad; la desconfianza y la corrupción son dos factores adicionales que favorecen la evasión y la elusión de impuestos.

Señor Secretario, preguntamos lo siguiente.

¿Cómo justifica el incumplimiento al Plan Nacional de Desarrollo en cuanto a la tan anhelada reforma fiscal? ¿Cómo justifica el deterioro creciente de las economías familiares, el descenso del 24.4% de la inversión bruta per capita, el descenso del 21.3% en el valor del salario mínimo real y el incremento de más del 15.5% de mexicanos en pobreza? ¿Cuál fue la razón para que el Gobierno no haya cumplido con los objetivos estipulados en el apartado 5.5.2 del Plan Nacional de Desarrollo sobre la modernización y fortalecimiento para regular el sector financiero, ya que fue el principal motivo del quebranto financiero del país y que será heredado a las generaciones que aún no nacen? ¿Qué nos podrá decir sobre la banca de desarrollo que puede terminar con otro quebranto parecido al de la banca comercial? ¿Cómo explicará usted a los 2 millones 100 mil trabajadores al servicio del Estado al no haberlos incorporado al Sistema de Ahorro para el Retiro?

Señor Secretario: le solicitamos que nos explique por qué razón la Secretaría a su cargo no realizó transferencia alguna al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática para enterar las aportaciones de los trabajadores al régimen obligatorio del ISSSTE entre 1989 y 1999, dejando con ello de otorgar las garantías mínimas constitucionales a miles de trabajadores.

¿Qué respuesta dará usted a más de 15 millones de mexicanos que sobreviven con un ingreso diario de 10 pesos y a los 65 millones que subsisten con 20 pesos diarios?

Señor Secretario, muchas gracias.

El Presidente:

Gracias al diputado Francisco Guadarrama López.

Tiene la palabra el ciudadano José Angel Gurría, secretario de Hacienda y Crédito Público, para dar respuesta, hasta por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Diputado Guadarrama:

Se plantea nuevamente el tema de la reforma fiscal y de por qué no se realizó.

Yo mencionaba efectivamente que nuestro sistema fiscal recauda muy poco, aunque sea moderno, desde el punto de vista de su operación y su concepción, tiene esa debilidad estructural que se le ha creado y se le ha legislado a lo largo de muchas décadas ni siquiera es una responsabilidad de una sola administración hubo una cultura de promover a los sectores a base de que no paguen impuestos o paguen muy pocos impuestos.

Hoy, en el mundo entero hay una convicción generalizada de que si se quiere promover a un sector, lo que hay que hacer es hacerlo a través del gasto, porque si no nos pasa que hay que darle un subsidio a un grupo pequeño, se da una exención y después se tiene que generalizar a la totalidad de las personas que trabajan en ese sector, pero además ya no importa si son pequeños, grandes o medianos.

Yo fui testigo de cuando se puso en vigor el IVA, esa misma noche hubo las primeras excepciones, esa misma noche se empezó a debilitar la estructura del IVA y uno de los grandes problemas que tiene un impuesto que está lleno de exenciones y lleno de tasa cero, es que además se vuelve muy difícil cobrarlo y muy difícil que los inspectores y los auditores puedan seguirle la pista a los que incumplen.

Mientras más complejo es el sistema fiscal, efectivamente tiene usted razón, es muy complejo el nuestro, mientras más complejo es el sistema fiscal, más difícil es patrullar su cumplimiento y ése es uno de los grandes problemas que tiene nuestro sistema fiscal: recauda poco, es muy complejo y también tiene algunas características que no son nada más del IEPS, del IVA y del impuesto sobre la renta, sino también por ejemplo los impuestos sobre personas físicas, complicadísimo y además una enorme asimetría en cuanto a que hay personas que ganan lo mismo y pagan una enorme diferencia de impuestos unos y otros, en virtud de la forma que se le da al tratamiento de las prestaciones. Otro de los problemas.

La complejidad misma para pagar impuesto sobre personas físicas son tres tablas: el impuesto normal, el subsidio y luego los créditos fiscales etcétera.

¿Por qué no se hizo? Bueno, yo le diría, ya dije varias veces, no se hizo porque no hubo las condiciones, vamos a ponerlo así, no hubo las condiciones políticas necesarias para poderlo llevar a cabo. Lo que sí les puedo decir es que se necesita hacer. Cuando ustedes lo decidan, claramente está a la decisión de ustedes, que es algo que me parece indispensable para el futuro del país.

Sí tiene usted razón también. La gente no tiene confianza respecto de cómo aplicamos los recursos. En esa medida se incentiva la elusión. Uno de los grandes problemas es crear confianza de que se gasta bien, de que hay transparencia, de que se informa bien.

Y aquí aludo alguna sugerencia que hubo respecto de que no hay suficiente transparencia en el manejo de los ingresos y en las cuestiones de los ingresos petroleros. La hay total, porque se les informa a ustedes, además por ley, con todo el detalle y obviamente estamos a la disposición de ustedes y hemos venido docenas de veces a ver los detalles de cómo están constituidos tantos los ingresos como los gastos.

Hubo una caída de los ingresos, -yo les decía a ustedes hace un momento-, por la crisis, después hubo una recuperación de todos los indicadores sociales y sabemos que ahora estamos relativamente parecidos al año de 1994, pero qué tragedia que hayan pasado seis años y apenas estemos en el año de 1994. De manera que no estamos pretendiendo ni justificar las cifras ni tampoco hacer cifras alegres.

En un país como el nuestro el hecho de que hayamos perdido seis años de acumulación del bienestar, es muy triste, es una tragedia efectivamente, pero lo que le he comentado en varias ocasiones, es precisamente que la única forma de ir dándole la vuelta a esta situación es ir acumulando niveles de bienestar, niveles de salario real, creación de empleo cada vez mayores, sin que tengamos estas crisis de cada cinco o seis años. Ahí se pierde todo el avance que se ha tenido y entonces lo que hay que hacer es realizar todo lo necesario para que podamos tener ese crecimiento sostenido, pero con una condición con baja inflación.

Si nosotros estimulamos artificialmente a la economía, vamos a andar muy rápido, uno o dos años y lo que va a pasar es que vamos a pagar después el costo en términos de inflación, de endeudamiento, de déficit y se van a perder las ventajas y vendrá una crisis o vendría una crisis, ojalá que nunca sea el caso y, ¿quiénes sufren más en las crisis?, los que no tienen activos, los que sólo tienen su trabajo. Las casas suben de valor más tarde o más temprano; los carros. A la gente que tiene depósitos en los bancos les dan la inflación más algo, pero los que no tienen ni casas ni carros ni acciones ni depósitos en los bancos, son los que más sufren en las crisis.

Y por eso es, precisamente, que hay que evitarlas a toda costa, porque no sólo es un problema de que se atrase la economía, el problema además es que sufren los más vulnerables, se hace todavía más amplia la brecha entre los que tienen y los que no tienen la mala distribución del ingreso, ya de por sí en un país como el nuestro pues muy severa la mala distribución del ingreso, se hace peor.

Precisamente porque en las condiciones de crisis, inclusive se prestan para que algunos especuladores hasta ganen, pero no hay manera de que las personas más vulnerables con su propio trabajo nada más, se defiendan.

El SAR de los trabajadores del ISSSTE, es que el ISSSTE es una forma de seguridad social y tiene su propia forma de retiro, el problema no es de los trabajadores del ISSSTE, el problema es de las finanzas públicas, para poder seguir financiando que en el ISSSTE, a diferencia del Seguro Social, haya cada vez más jubilados y cada vez una base de trabajadores más pequeña, porque se ha ido haciendo pequeño el sector público y la edad media de los trabajadores es cada vez mayor, es uno de los grandes retos de las finanzas públicas hacia adelante, el tema del ISSSTE y de las pensiones del ISSSTE.

Y finalmente lo del INEGI, le quiero decir que es un asunto que aquí ya se planteó, otro de los compañeros lo había planteado, no es que no se hayan dado los recursos, tendrían que haberse aprobado, se tendrían que haber erogado; lo que pasa es que las condiciones en las cuales se contrató esta persona, eran de trabajo temporal en virtud de que estaban ayudando a los censos y en esa medida no era una relación contractual de carácter convencional.

Hoy, hay un planteamiento de muchos de ellos que pretenden una basificación y bueno, eso inclusive, entiendo que se llevó, inclusive, ante los tribunales de carácter laboral y que está siendo atendido, entre otros, por el propio titular del INEGI.

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario. Se consulta al grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, ¿si quiere hacer uso de su derecho de réplica?

Tiene la palabra el diputado Luis Pazos de la Torre.

El diputado Luis Alberto Pazos de la Torre:

Con su permiso, señor Presidente; señor Secretario:

Yo creo que no es malo todo lo que se ha hecho en este sexenio. Tenemos, por ejemplo, un déficit en cuenta corriente, que es la mitad del que había en 1994. Tenemos también reservas cinco veces mayores que las que había en 1994; pero, señor Secretario, también hay muchas cifras que parecen un avance y no son y hay que dejarlo claro.

Por ejemplo, en materia de inflación no se avanzó. La inflación acumulada en este sexenio es mayor que la acumulada en el sexenio pasado, al final de este sexenio terminaremos con una inflación mayor que con la que terminamos el sexenio pasado y lo más grave, es que al igual que bajo el periodo del sexenio pasado, la inflación está colgada de un tipo de cambio, que peligroso porque puede pasar más adelante algo de lo que pasó en el sexenio pasado.

En el tipo de cambio tampoco se avanzó. Tenemos con que se ha devaluado la moneda en 45%, mientras en el sexenio pasado 35% y lo que se revaluó en este último año, simplemente, según el índice de cambio real del Banco de México, nos deja una sobrevaluación igual a la de 1994.

En finanzas públicas tampoco se avanzó. El déficit es mayor al recibido, la petrolización de las finanzas públicas es mayor del 27% en 1994 al 36% ahora y las finanzas hubieran sido peores si no se recibe en este año aproximadamente el equivalente a 3 mil 500 millones de dólares que taparon hoyos.

En el crecimiento económico, ya el señor Secretario lo dijo, no hay que estimular artificialmente, desgraciadamente lo hicieron en el primer semestre de este año por motivos electorales, con sus famosos largos, que apenas empieza a entender la gente y después los cortos. O sea, metieron dinero en circulación en el primer semestre, los billetes y monedas en circulación aumentaron en promedio, sobre el primer semestre de 1999 en 32% y esto es inflacionario aquí y en China y la prueba es que después están sacando el dinero que metieron y esto no es correcto. ¿Por qué? Porque calientan la economía y le dejan al nuevo gobierno la tarea de enfriarla y esto es peligroso y las mujeres lo saben.

Tenemos entonces con que en materia tributaria tampoco se avanzó. Se quiere echar la bolita al Congreso de que no se hizo una reforma tributaria. No se hizo una reforma tributaria porque lo único que se proponía era aumentar impuestos. No había otras propuestas.

Se aumentó el IVA en 50%, se aumentó la progresividad fiscal y como el mismo Secretario lo ha dicho, no se aumentó la captación, lo que quiere decir que la solución no está en aumentar impuestos, sino en hacer más eficiente el gasto y como él también lo dijo, que la gente crea más en qué se está gastando los impuestos.

Y por último, podemos decir que en libertades económicas tampoco se avanzó; a pesar de tener un Presidente que se dice liberal, tenemos con que en el índice de libertades económicas publicado por The Heritage Fundation y The Wall Street Journal, México se califica como un país mayormente no libre, en el lugar número 74, junto con Uganda.

Entonces mis compañeros del PRD nos tendrán que perdonar, pero no somos un país neoliberal, somos un país neomercantilista.

Desgraciadamente, como dijo la diputada Josefina Vázquez, éste es un sexenio perdido.

Yo no le traigo, señor Secretario, regalos como Miroslava del PRD ni tampoco voy a pedir su juicio político; simplemente le sugiero que vayan a Chalma a darle las gracias a la virgen porque les aumentó el precio del petróleo y nos pudieron presentar una economía más o menos integrada, si no, nos pudieron haber presentado una economía igual o peor que la de 1994.

Muchas gracias, señor Secretario.

Presidencia del diputado Ricardo Francisco García Cervantes

El Presidente:

Muchas gracias, diputado Pazos de la Torre.

Señor Secretario, la intervención del diputado Luis Pazos fue en réplica de su grupo parlamentario, usted tendrá... sí, tiene un espacio para hacer consideraciones.

En este momento le van a plantear, señor Secretario, las preguntas correspondientes al grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional por conducto del diputado Enrique de la Madrid Cordero, en cuatro minutos. Tiene el uso de la palabra.

El diputado Enrique Octavio de la Madrid Cordero:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados; señor Secretario.

Dos temas: banca de desarrollo y participaciones federales del Estado de México.

La banca de desarrollo en México enfrenta problemas financieros similares a los de la banca comercial, tales como escaso margen de intermediación, baja rentabilidad y capital insuficiente.

Sin embargo, más grave que sus problemas financieros, ha sido la falta de una definición clara de sumisión y de sus objetivos.

En el pasado la banca de desarrollo jugó un papel muy importante en la construcción de grandes y complejos proyectos de infraestructura, así como la promoción del desarrollo industrial, agropecuario y turístico de nuestro país.

Sin embargo hoy día hay quienes cuestionan la existencia de la banca de desarrollo en México.

En los últimos años el crecimiento económico ha sido insuficiente para atender las necesidades de una población creciente, así como para subsanar los rezagos acumulados.

Por otra parte, este crecimiento se ha concentrado en muy pocas manos. En los próximos 20 años la población mexicana será de alrededor de 130 millones de habitantes, lo que implica la necesidad de crear 1millón 250 mil empleos al año durante este periodo.

Ante dichos retos México requiere alcanzar un crecimiento sostenido del producto interno bruto (PIB) de cuando menos el 5% anual. Se requiere así que el Estado mexicano, junto con los sectores social y privado, instrumente una serie de políticas de fomento que incrementen la productividad y competitividad de nuestras empresas y trabajadores, a fin de mejorar significativamente los niveles de vida de nuestra población.

Es en este contexto que los priístas consideramos que la banca de desarrollo debe de constituirse en uno de los principales instrumentos de fomento y desarrollo en nuestro país. Para ello deberá perseguir cuando menos los siguientes objetivos:

1o. Complementar las actividades de financiamiento de la banca comercial en aquellos sectores y regiones en los cuales no tenga presencia.

Deberá también apoyar la capitalización y financiamiento de los sectores productivos, así como instrumentar programas de garantías de fácil cobro a fin de compartir el riesgo del proyecto.

2o. Deberá fortalecer la productividad y competitividad de la planta productiva. El crédito es un elemento necesario pero no es suficiente para el desarrollo de los sectores productivos. Es por ello que la banca de desarrollo debe de complementar sus actividades crediticias, con las de asistencia técnica, a fin de fortalecer las habilidades de los empresarios y trabajadores.

La banca de desarrollo debe atender aquellos proyectos que por su rentabilidad económica y social, así como por su alta generación de empleos, requieran de un apoyo para hacerse realidad.

3o. Apoyar a las empresas a reducir su nivel de endeudamiento. El excesivo endeudamiento y los altos costos financieros, han puesto en entredicho la sobrevivencia de muchas empresas mexicanas. La banca debe apoyar, mediante programas de reestructuración de adeudos y capitalización, a aquellas empresas que sean operativamente viables a fin de mantener las fuentes de empleo de numerosos mexicanos.

Señor Secretario, me gustaría conocer su opinión sobre el futuro de la banca de desarrollo, cuántas y cuales instituciones deberían de subsistir, cuál es el papel de los fondos de fomento en nuestro país.

Con respecto al tema del Estado de México, el Estado de México es la entidad más poblada del país, con 13 millones de habitantes. Anualmente se le suman alrededor de 240 mil personas, equivalente a una ciudad del tamaño de Coatzacoalcos, a la que hay que dotar de todos los servicios públicos. A todas estas demandas hay que encontrar respuestas.

Sin embargo, los rezagos se han acumulado dado el excesivo crecimiento de la población y lo reducido de los recursos públicos. A pesar de que el Estado de México contribuye con alrededor del 10% del producto interno bruto, se encuentra en el lugar número 25 de las participaciones federales; del presupuesto total del Estado el 66% se gasta en gasto social.

Es evidente la urgencia de contar con mayores recursos federales. Señor Secretario, ¿cómo aumentar los ingresos y las participaciones federales a favor del Estado de México, sin que esto afecte a otras entidades federativas?

Muchas gracias.

El Presidente:

Gracias diputado De la Madrid Cordero.

Tiene ahora sí el uso de la palabra el secretario de Hacienda, José Angel Gurría Treviño, hasta por ocho minutos.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Muchas gracias, señor Presidente:

Nada más, diputado Pazos, acordémonos de que hoy tenemos un tipo de cambio flotante. Después, a lo mejor podemos elaborar sobre el comentario que hizo.

Diputado De la Madrid, la banca de desarrollo ha sido uno de los grandes apoyos, uno de los grandes puntales del desarrollo moderno del país, pero hoy efectivamente enfrenta una situación de definición muy importante.

Ya el Estado ya no subsidia a la banca de fomento; el Estado ya no le da recursos baratos, ya no tiene la banca de fomento ventajas para captar y el Estado, a través de la banca de fomento, tiene que competir por los recursos en condiciones de mercado, pero además tiene como propósito no cormpetir con el sector privado; con el sector privado lleva a cabo la tarea de manera razonablemente eficiente, de manera que hoy yo le diría que efectivamente estamos ante un parteaguas de enorme importancia.

Se ha dicho que lo que hay que hacer es o acabar con la banca de fomento o fusionarla simplemente para reducir instituciones. Pero ¿cómo suma uno en una sola ventanilla a Banrural con Banco de Comercio Exterior o a Nafinsa con Banobras o al Fovi con el FIRA? Quizá Fovi y FIRA porque son mecanismos de fondos de redescuento y garantía pudieran operar bajo un mismo techo y con una misma estructura, pero ciertamente los demás son bancos, operan en el mercado, se fondean y vamos a tomar el caso de Nacional Financiera: hoy está en desventaja ante la banca comercial, porque la banca comercial tiene cientos o miles de ventanillas donde capta muy barato. Nacional Financiera tiene básicamente oficinas de promoción, no capta depósitos baratos, de manera que la mezcla de captación de Nafinsa es más cara que la de los bancos comerciales.

¿Por qué ha caído tanto el volumen de operación de Nafinsa? Porque los bancos comerciales no están prestando; Nafinsa es segundo piso; Nafinsa le presta a los bancos para que los bancos le presten a los empresarios. Si los bancos no le prestar a los empresarios, no le van a pedir prestado a Nacional Financiera, pero además ¿cuál dinero van a usar primero? El suyo, no el de Nafinsa; solamente usan el de Nafinsa cuando ya se acabó el de ellos; ¿por qué? Porque ellos captan más barato y si lo prestan ganan más dinero de su mezcla barata de recursos; la de Nafinsa es cara, se usa en el margen cuando hay problemas.

Hay un problema estructural ahí, de manera que el alcance de Nafinsa, cada vez Nafinsa va hacia un concepto más moderno que sí le va a permitir darle servicio a la pequeña y mediana empresas, garantías, usted lo mencionó. Ese es el futuro.

Porque lo que se tiene que hacer es un mecanismo de fomento que le baje el riesgo de prestar a la banca, que le aumente el apetito de prestar, pero que se haga de manera tal, que no tengamos un riesgo que se pase totalmente al banco, sino que haya una proporción de riesgo del banco y del banco de fomento y que se usen mecanismos de carácter paramétrico para poder atender mejor a la pequeña y mediana empresa.

Otro ejemplo: Bancomext. Hace algunos años Bancomext prestaba 13 mil, 15 mil millones de dólares; hoy Bancomext presta como 6 mil millones de dólares al año, cuando la exportación, son dos semanas de exportación de 6 mil millones de dólares. O sea, todo lo que presta el Banco de Comercio Exterior en un año, es equivalente a dos semanas de exportaciones, solamente que Bancomext mantiene toda la red de consejeros comerciales en todo el mundo y toda la promoción de ferias, exposiciones, seminarios y la difusión de información para los exportadores y para los empresarios de oportunidades de negocios y de inversión.

Eso lo hace Bancomext con sus balances, su resultado y de lo que obtiene de la utilidad de prestar para el comercio exterior. Si cada vez se hace más chiquito, claramente cada vez va a haber un excedente menor para poderlo dedicar a la promoción. Tenemos que ver el futuro de la promoción del comercio exterior en términos del futuro de Bancomext.

El Bancomext está muy bien capitalizado, tiene muchas reservas, no tiene problemas de calidad de cartera; el problema es que cada vez se hace más pequeño porque nuevamente está compitiendo con los bancos comerciales que en épocas como éstas, en las cuales tienen mucho acceso al mercado, casi consiguen el dinero al mismo precio que Bancomext y Bancomext para ganar dinero tendría que prestárselo a los bancos con un margen de diferencia, pero a los bancos entonces ya no les interesa porque ellos consiguen el dinero más barato en el mercado, lo mismo que Nafinsa en el caso de los pesos.

Nuevamente tenemos que buscar cuál es la vocación, la filosofía.

El Banrural sí, lleva a cabo un trabajo que nadie más lleva a cabo porque le presta a un cierto sector de la población agropecuaria que no es atendida ni por la banca ni tampoco por los mecanismos de apoyo social de la Sedesol, en virtud de que no alcanzan los niveles ni de ingreso por el lado de arriba, para que le presten los bancos ni tienen tampoco ingreso como para que sean motivo de apoyo de la Sedesol. En esa parte intermedia el Banrural es el único que presta y por lo tanto, inclusive se había quedado fuera todo un grupo de productores campesinos, que en virtud de los cambios en la inflación, con el tiempo ya no eran elegibles para el Banrural y se decidió que se incorporaran para que no se quedaran fuera del crédito agrícola; y ahí todo el esquema junto del Banrural, los FIRA para el redescuento, Agroasemex para el seguro, se vuelve muy importante y también los bancos comerciales que están participando, algunos de los bancos comerciales de manera cada vez más importante.

Después tenemos un banco como Banobras, que lo que está promoviendo, ya tiene competencia Banobras, hoy ya los bancos comerciales le prestan a los estados y municipios, pero está promoviendo que haya mayor calidad en el manejo de los estados y los municipios en materia financiera y en materia de finanzas públicas.

Muy brevemente antes de que se me acabe el tiempo, el Estado de México. El problema de los estados y los municipios es que se ha creado a lo largo de 30 años estos porcentajes que quedan en la Ley de Coordinación Fiscal, que han dependido en el momento en que se negociaban, de quién los negociaba y si tenían acceso al Secretario de Hacienda o al Presidente en turno.

Ciertamente no es un esquema ni muy eficiente ni muy equitativo, el problema es que suma cero y cuando lo quiere uno cambiar hay que lograr que otros estados digan: sí, está inequitativo e ineficiente y por eso yo voy a aceptar que a mí me toque menos. Difícil, difícil pensar que lo vayan a aceptar.

El Estado de México además tiene un problema adicional, tiene una enorme carga educativa junto con Jalisco, junto con Nuevo León, junto con Baja California, quizá con Sonora, algo el Estado de Querétaro y ciertamente el Estado de México, tiene una enorme carga educativa y prácticamente usa la mitad de sus recursos para financiar su costo educativo, mientras que hay algunas entidades como el propio Distrito Federal, que prácticamente no contribuyen en nada y en esa medida pueden canalizar los recursos a otros objetivos. Es casi común, es general que todos los estados que tienen carga educativa tienen un endeudamiento muy alto y es obviamente un problema que hay que abordar.

El Presidente:

Gracias, señor Secretario.

Para formular la réplica a nombre del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, hará uso de la palabra, hasta por cuatro minutos, el diputado Enrique Alonso Aguilar Borrego.

El diputado Enrique Alonso Aguilar Borrego:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados; señor licenciado José Angel Gurría, secretario de Hacienda:

Señor Secretario: uno de los grandes problemas que enfrentamos los mexicanos es, sin lugar a dudas, la falta de crédito que se traduce en un obstáculo para que los mexicanos tengamos un mejor nivel de vida, un desarrollo equilibrado y la creación de empleos tan necesarios en nuestro país.

En virtud de la profunda crisis que ha sufrido la banca en este sexenio, hemos visto perderse más de la mitad de los bancos comerciales y algunos de desarrollo. Hemos visto perderse más de 60 mil empleos de los trabajadores bancarios y hemos visto la caída del otorgamiento del crédito. De 1994 a 1999 en la banca comercial cayó el crédito en un 40.8% y en la banca de desarrollo en un 48.1%. Recientemente ha descendido la calificación internacional de la productividad de México, señalando como una de las causas fundamentales de la falta de productividad, el no contar con un sistema bancario sólido y eficiente.

Entendemos a la banca comercial y a la banca de desarrollo, como el instrumento formal del otorgamiento del crédito que da seguridad al usuario bancario y que hemos visto también cómo otras figuras financieras tales como las cajas de ahorro y uniones de crédito, no han sido ni con mucho un sustituto viable para el otorgamiento de créditos.

Así resulta prioritario para el país el fortalecer el sistema bancario tanto en la banca comercial, fortaleciendo la regulación e inspección, procurando reducir el número de organismos fiscalizadores, bajar las tasas de interés y crear las condiciones de un sistema bancario sólido y eficiente.

Así como en el caso de la banca de desarrollo nuestra posición es mantenerla como el instrumento del Estado para el otorgamiento de crédito en programas a largo plazo en regiones del país que no tienen acceso a la banca comercial y a la atención a sectores que no son sujeto de crédito tradicionalmente.

La capacidad de los bancos de desarrollo fundamentalmente de sus dirigentes y empleados, de ninguna forma debe desaprovecharla el Gobierno Federal. Nuestro país con tantas desigualdades y carencias, requiere un nuevo enfoque en la banca de desarrollo otorgándoles a las instituciones autonomía de gestión y una mayor movilidad. Pero sería un gran error histórico el desaparecerla o fusionarla.

En tal virtud, señor Secretario, le solicito dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Considera usted que los mecanismos para la inspección, regulación y fiscalización de la banca son actualmente los apropiados y eficientes, incluyendo a la Comisión Nacional Bancaria?

¿No sería, a su juicio, conveniente tener un solo regulador en el sistema bancario? ¿Cuándo esperamos que las tasas de interés bajen al grado de facilitar el otorgamiento de créditos? En plena crisis de la industria azucarera se anuncia la liquidación de Finasa. ¿No se podría aprovechar como un instrumento para salir de la crisis de dicha industria?

¿Cree usted que modificando algunas funciones de los bancos de desarrollo y sobre todo otorgándoles mayor autonomía cumplirían mejor con su función?

Por sus respuestas, muchas gracias, señor Secretario.

El Presidente:

Gracias, diputado Aguilar Borrego.

Conforme al acuerdo que regula esta comparecencia, al concluir la segunda ronda de preguntas, respuestas y réplicas se concede el uso de la palabra, por 10 minutos, al señor secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño, para formular sus comentarios finales.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría Treviño:

Muchas gracias, señor Presidente:

Muy brevemente, señor Presidente. Al diputado Pazos creo que vale la pena que reflexione en el hecho de que hoy tenemos un régimen cambiario flotante. Entonces, cuando se habla de que la inflación está colgada del tipo de cambio, es la definición del mercado. Cuando se habla del nivel del tipo de cambio, es la definición del mercado simplemente como dos de las cuestiones que atribuyó al Gobierno. Habría entonces que cuestionar la sabiduría del mercado; ciertamente procede en muchos casos, pero no es una definición pública. Lo que sí es una definición pública, es tener un tipo de cambio flotante y eso nos parece que es uno de los grandes cambios estructurales.

Señor Presidente, señoras y señores legisladores: agradezco cumplidamente su invitación para participar en este diálogo republicano. He escuchado con gran atención las distintas opiniones sobre la política económica de la administración del presidente Zedillo y espero que en este diálogo hayan ustedes también podido valorar los importantes avances logrados e identificar también los desafíos a los que los mexicanos debemos hacer frente en los próximos años.

Hoy observamos crecimiento con estabilidad, creación de empleos, recuperación del poder adquisitivo, inflación a la baja, perfiles de deuda sostenibles, elevados flujos de inversión extranjera directa e inclusive el otorgamiento del llamado grado de inversión.

Aun incluyendo la deuda del IPAB, la deuda pública total del país es comparable a la de 1994, cuando no existía la deuda del IPAB. Quiere decir que el 13.6% del PIB de la deuda del IPAB obtuvo un espacio en virtud del avance que se logró; cayó por un monto básicamente idéntico, una coincidencia, la deuda y entonces hoy no tenemos un monto mayor que el que teníamos al principio de la administración y sí tenemos, ciertamente, un sistema financiero mucho más sólido. Ojalá que no tuviéramos el pasivo del IPAB, pero no está incidiendo de manera onerosa sobre el monto total del endeudamiento público por encima de lo que teníamos en 1994.

Se trata de un giro de 180 grados, de un logro importante de la sociedad mexicana, de todos los sectores productivos y ciertamente de la presente administración.

En seis años transitamos desde una situación cercana a la insolvencia a otra muy distinta en la que contamos con la confianza de los inversionistas, con bases económicas sólidas que nos permiten asegurar que tendremos una transición de Gobierno sin crisis y que nuestra economía seguirá creciendo con vigor en los años venideros.

En el curso de la presente administración se han realizado esfuerzos importantes en la definición de un nuevo marco legal para la actividad productiva. Se reformó el sistema de pensiones. La historia económica de México, señores diputados, será antes y después de la reforma al sistema de pensiones; va a tener cada vez una mayor importancia en el desarrollo económico de México la creación del sistema nuevo de pensiones.

Se creó un sistema moderno para garantizar el ahorro bancario, promoviendo a la vez competencia y eficiencia entre los intermediarios. Se estableció una institución que brinda protección y asesoría a los usuarios de los servicios financieros, la Conducef y se actualizó el marco jurídico en materia de suspensión de pagos y garantías de crédito, entre otras iniciativas.

Todo lo anterior se ha logrado en un contexto de fortalecimiento de la democracia y de las instituciones nacionales.

En primer lugar, se da un mayor equilibrio entre los poderes de la Unión. Muchas decisiones fundamentales como las reformas al sistema financiero o las negociaciones de los presupuestos anuales, debieron llevarse a cabo apropiadamente, con base en un intenso diálogo y buscando el indispensable acuerdo entre los grupos parlamentarios.

El segundo cambio institucional se encuentra en un nuevo equilibrio entre el Gobierno Federal y los gobiernos estatales y municipales, producto de la apertura política y de la descentralización a la que nos hemos referido hoy repetidamente. ¡Los estados y los municipios de México cuentan hoy con más recursos que nunca!

Un tercer cambio fundamental ha sido el establecimiento de instituciones autónomas, que han dotado de un nuevo equilibrio a las relaciones de poder y que han modificado el esquema de toma de decisiones en el país.

La democracia es una forma de gobierno que resuelve el problema de hacer posible la convivencia política en una sociedad compleja y plural. La democracia no resuelve todos los problemas de los países, pero sí es un instrumento ideal para que los distintos actores se acerquen a ellos para evaluarlos, discutirlos abiertamente e incluir diferentes visiones y los diferentes intereses en las soluciones.

El ejemplo de México muestra que la democracia verdadera no se reduce al proceso electoral ni a garantizar la posibilidad de la alternancia. Perseverar en la democracia significa fortalecer su funcionamiento, su desempeño cotidiano, perfeccionando las instituciones políticas y logrando los equilibrios necesarios para garantizar la gobernabilidad.

En este sentido el gran desafío es corregir, por la vía democrática, los grandes problemas del país. El más importante de ellos: el de la pobreza. Pero también aquellos otros retos que nos plantea el futuro: la atención a la salud, la educación, la protección al medio ambiente, la tercera edad y algunos de los asuntos que aquí hemos comentado el día de hoy, como el fortalecimiento de las finanzas públicas, la contínua reducción de la deuda etcétera.

En materia económica y financiera la mejor expresión de la gobernabilidad democrática está vinculada a la certidumbre. La certidumbre que es el elemento fundamental de la estabilidad y del desarrollo económico de cualquier país.

La certidumbre que se logra al saber que hay reglas claras en materia fiscal para poder planear inversiones, que habrá un presupuesto que atienda las principales necesidades del país en materia social, en formación de recursos humanos, en materia de infraestructura etcétera y que permita al Estado cumplir con sus obligaciones constitucionales.

La certidumbre significa que haya un presupuesto que refleje la orientación económica del Gobierno y determine el papel del Estado en la economía. El mercado permite coordinar las necesidades, los intereses, los deseos de millones de personas, de una manera que no pueden conseguir los mejores modelos de planeación.

Sin embargo, el Estado necesita ciertas condiciones para funcionar bien. Donde el papel de los actores se ve reducido. Donde el deterioro ecológico continúa. Donde el desempleo y la pobreza se agudizan. Donde no existe mano de obra calificada. Donde no hay suficiente competencia entre las empresas. Donde no hay medios de información suficientemente libres y suficientemente responsables. Donde no hay una ciudadanía atenta, participativa y solidaria, el mercado no puede funcionar correctamente; por el contrario, puede agravar los males y las desigualdades existentes en nuestras sociedades.

Todas esas situaciones desfavorables representan la negación del Estado moderno y de la ciudadanía. Es por esto que si bien la competencia individual es útil en la economía, debe ser templada también por la solidaridad en las relaciones sociales y la constante comunicación entre las sociedades y sus gobernantes.

Señor Presidente; señoras y señores diputados: los avances que México ha logrado en los últimos años constituyen pasos muy importantes para que el país pueda enfrentar con optimismo los grandes desafíos del futuro.

Al término de la administración del presidente Zedillo no sólo habremos podido evitar las crisis de sexenio, sino lo más importante, hemos establecido las bases para lograr que el desarrollo económico y la búsqueda del bienestar de los mexicanos se logre precisamente a través de la participación democrática.

La legitimidad de las instituciones jurídicas y la solidez de la cultura de la legalidad, la tolerancia y el diálogo, deberán ser el soporte para que la economía mexicana crezca en los años por venir y para que los beneficios de este crecimiento se distribuyan equitativamente entre toda la población. Hago votos porque en los próximos años los mexicanos podamos avanzar en ese sentido.

Ha sido, señores legisladores, un enorme privilegio durante esta administración trabajar con tres legislaturas, la primera en mi carácter de Secretario de Relaciones Exteriores y las últimas dos en mi carácter de Secretario de Hacienda. Les agradezco enormemente esta oportunidad.

Muchas gracias.

El Presidente:

Muchas gracias, señor secretario José Angel Gurría Treviño, por participar en esta sesión en la que la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión enfrenta la obligación constitucional de analizar la política económica a partir de la información vertida en el VI Informe de Gobierno, de la información por usted proporcionada, de sus reflexiones y de sus comentarios.

Es para la Cámara de Diputados en la LVIII Legislatura, muy alentador el ver en estas sesiones de comparecencia de funcionarios del Poder Ejecutivo, cómo se perfilan con claridad los consensos, los acuerdos, los puntos comunes en el diagnóstico y cómo se plantean también con claridad, con objetividad, las divergencias, las diferencias en los planteamientos estratégicos.

Las coincidencias en el diagnóstico y las divergencias en las estrategias, más la información proporcionada en el VI Informe de Gobierno, ampliada por sus comentarios y su presencia en esta Cámara, son precisamente los insumos, las materias, las herramientas con las que esta legislatura y en particular esta Cámara de Diputados, habrá de honrar su compromiso y su responsabilidad frente al pueblo de México, de construir mediante el diálogo, la inclusión, la tolerancia, estos consensos básicos que le permitan al ciudadano común apreciar el valor de la democracia.

La democracia no entendida como aquella que se agota en un proceso electoral, sino aquella que se perfecciona y se fortalece si le muestra al ciudadano que es el método para tener acceso a los satisfactores económicos a los que tiene derecho.

La democracia, como la aprecian los ciudadanos comunes, como la aprecian las mexicanas y los mexicanos que nos han hecho sus representantes, sólo tendrá para ellos sentido y alcanzará su fortaleza si se traduce en un esfuerzo tenaz, permanente, por poner a su alcance empleo, remuneración, vivienda, salud, educación, oportunidades de desarrollo para todos.

El diagnóstico en esta sesión es muy claro: la democracia tiene que estar hoy al servicio de atemperar el beneficio de unos cuantos y la marginación, la pobreza y la separación de los satisfactores materiales y económicos de muchos.

Por ello, señor Secretario, la información que usted ha proporcionado, la contenida en el VI Informe de Gobierno y toda la que deberá acopiar esta representación popular y nacional, servirán para el cabal ejercicio de una función constitucional encomendada a este cuerpo representativo el ejercicio de la facultad de fiscalizar el gasto público, de aprobar los impuestos y de aprobar los gastos del poder público.

Además, servirá también para que en el ejercicio de estas facultades el ciudadano vea que en la construcción de acuerdos, en el trato respetuoso entre poderes, en el equilibrio entre poderes, en la división y en la comunicación entre poderes, encuentra bienes tangibles, productos de la democracia que se explica y se justifica por la pluralidad.

Agradecemos la información, su presencia y su contribución al análisis plural y democrático que realizamos en esta Cámara de Diputados y de conformidad con lo que establece el artículo 7o. numeral 5 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, las versiones estenográficas de esta sesión, con las intervenciones de todas las señoras y señores diputados que han participado y los comentarios del Secretario de Hacienda, serán remitidos a la Presidencia de la República y serán también distribuidos entre todos los miembros de este cuerpo colegiado.

Por su presencia, por sus comentarios, por su información, muchas gracias, señor Secretario.

Solicito a la comisión encargada de acompañar tanto a su llegada como a su salida al señor Secretario de Hacienda, cumpla con su cometido.