Comparecencia del Secretario de Relaciones Exteriores,
Jorge G. Castañeda Gutman, correspondiente al Primer
Informe de Gobierno del Presidente Vicente Fox Quesada

Instalación de la Mesa
Gustavo Carvajal Moreno

Presentación
Jorge G. Castañeda Gutman

FIJAN LA POSICIÓN GENERAL DE SU GRUPO PARLAMENTARIO, LOS DIPUTADOS:

José Manuel del Río Virgen, Convergencia por la Democracia
José Antonio Calderón Cardoso, Partido Alianza Social
Gustavo Riojas Santana, Partido de la Sociedad Nacionalista
Jaime Cervantes Rivera, Partido del Trabajo
Erika Elizabeth Spezia Maldonado, Partido Verde Ecologista de México
Sergio Acosta Salazar, Partido de la Revolución Democrática
Heidi Storsberg Montes, Partido Acción Nacional
Francisco Javier Sánchez Campuzano, Partido Revolucionario Institucional

Para hacer los comentarios que juzgue pertinentes
Jorge G. Castañeda Gutman

PRIMER TURNO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: Jaime Cervantes Rivera, Partido del Trabajo
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Jaime Cervantes Rivera, Partido del Trabajo

Pregunta: Erika Elizabeth Spezia Maldonado, Partido Verde Ecologista de México
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Erika Elizabeth Spezia Maldonado, Partido Verde Ecologista de México

Pregunta: Enrique Herrera y Bruquetas, Partido de la Revolución Democrática
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Enrique Herrera y Bruquetas, Partido de la Revolución Democrática

Pregunta: José Luis Novales Arellano, Partido Acción Nacional
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Raúl Gracia Guzmán, Partido Acción Nacional

Pregunta: Augusto Gómez Villanueva, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Víctor Manuel Díaz Palacios, Partido Revolucionario Institucional

SEGUNDO TURNO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: Víctor Antonio García Dávila, Partido del Trabajo
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Víctor Antonio García Dávila, Partido del Trabajo

Pregunta: Francisco Agundis Arias, Partido Verde Ecologista de México
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Francisco Agundis Arias, Partido Verde Ecologista de México

Pregunta: Emilio Ulloa Pérez, Partido de la Revolución Democrática
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Emilio Ulloa Pérez, Partido de la Revolución Democrática

Pregunta: Lucio Fernández González, Partido Acción Nacional
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Eduardo Arnaud Palomera, Partido Acción Nacional

Pregunta: Socorro Velázquez Hernández, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: Jorge G. Castañeda Gutman
Réplica: Efrén Leyva Acevedo, Partido Revolucionario Institucional

COMENTARIOS FINALES
Jorge G. Castañeda Gutman

MENSAJE INSTITUCIONAL
Gustavo Carvajal Moreno








26 DE SEPTIEMBRE DE 2001

COMPARECENCIA DEL SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES
DOCTOR JORGE G. CASTAÑEDA GUTMAN

El Presidente, diputado Gustavo Carvajal Moreno:

Se abre la reunión. Esta Presidencia informa que se ha registrado la asistencia de los Miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores, existiendo quórum.

De conformidad con el Artículo 7º Numeral 4º. De la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, comparece el Dr. Jorge G. Castañeda Gutman, Secretario de Relaciones Exteriores, invitado a esta reunión por la Comisión de Relaciones Exteriores en la que se llevará a cabo el Análisis del Primer Informe de Gobierno del Presidente de la República y los problemas relacionados en los sucesos del 11 de septiembre pasado.

Nos acompaña el diputado Rodolfo Pérez Gavilán, Representante de la Mesa Directiva.

Además está presente la Presidenta de la Cámara de Diputados, diputada Beatriz Paredes Rangel, el Presidente de la Junta de Coordinación, diputado Felipe Calderón Hinojosa, el diputado Rafael Rodríguez Barrera.

Además nos hace favor de acompañar los señores Subsecretarios de Relaciones Exteriores, Enrique Berruga y Gustavo Iruegas así como el Oficial Mayor, Embajador Mauricio Zein y el Consultor Jurídico, Embajador Juan Manuel Gómez Robledo, además de Asesores y personal Directores de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Se da lectura al Acuerdo Parlamentario aprobado por esta Cámara de Diputados en la sesión del 11 de septiembre. Le ruego diputado Tarcisio Navarrete, se sirva dar cuenta del mismo.

El diputado Ricardo Tarsicio Navarrete Montes de Oca:

"Acuerdo parlamentario por el que se establecen las bases para el desarrollo de las comparecencias de funcionarios del Ejecutivo Federal ante la Cámara de Diputados para el Análisis del Primer Informe de Gobierno del Presidente de la República, Administración 2000-2006.

Acuerdo.

1º.- El presente acuerdo regulará exclusivamente lo relativo al formato que habrá de observarse durante las comparecencias de los funcionarios del Ejecutivo Federal ante la Cámara de Diputados a efecto de realizar el análisis del Primer Informe de Gobierno del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos Administración 2000-200

2º Las sesiones que se desahoguen en las comparecencias se desarrollarán conforme a las siguientes bases:

Primero.- En primer término el funcionario compareciente expondrá el estado de su respectivo ramo hasta por 20 minutos.

Segundo.- A continuación un representante de cada grupo parlamentario hablará hasta por 10 minutos para establecer la posición del grupo respecto del tema.

Tercero.- Agotada la ronda de posicionamiento a que se refiere el punto anterior, el funcionario compareciente hará uso de la palabra nuevamente hasta por 10 minutos para hacer los comentarios que juzgue pertinentes.

Cuarto.- A continuación se dará inicio a una o dos rondas de preguntas y réplicas según el acuerdo que para cada comparecencia adopte la Junta de Coordinación Política que se desarrollará en cada una y en su caso sucesivamente de la siguiente forma:

cada grupo parlamentario planteará al funcionario por conducto de uno de estos diputados una pregunta en un tiempo no mayor a 4 minutos.

El funcionario responderá a cada pregunta lo conducente durante un lapso que no excederá de 8 minutos.

El grupo parlamentario en turno tendrá derecho a una réplica de hasta 4 minutos. El orden de intervención de los diputados tanto para el posicionamiento como para las preguntas y réplicas, será de manera ascendente, según el número de legisladores integrantes de cada grupo parlamentario.

5º Concluida la etapa de preguntas, respuestas y réplicas el funcionario dirigirá a la Asamblea un mensaje final de hasta 10 minutos.

6º El Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados concluirá la comparecencia con un mensaje institucional de no más de 10 minutos.

Tercero.- Las comparecencias que se realicen ante Comisiones se desarrollarán en lo conducente conforme las reglas aplicables en el pleno

El mensaje institucional final estará a cargo de quien las presida.

Cuarto.- Las comparecencias en Pleno o comisión, se llevarán a cabo conforme al número y programación que acuerde la Junta de Coordinación Política iniciando el día martes 11 de septiembre con la del Secretario de Gobernación ante el Pleno".

Palacio Legislativo de San Lázaro, 10 de septiembre del año 2001.

El Presidente:

De conformidad con el acuerdo parlamentario aprobado por la H. Cámara de Diputados que norma el procedimiento para el análisis del Primer Informe de Gobierno y dar cumplimiento al punto segundo numerales 1, 2 y 3, se concede el uso de la palabra al doctor Jorge G. Castañeda hasta por veinte minutos.

El Secretario de Relaciones Exteriores, doctor Jorge Castañeda Gutman:

Gracias señor Presidente.

Antes que nada, a usted y a sus colegas una disculpa por la demora en llegar aquí a este honorable Recinto. La coyuntura internacional me obligó a acudir a un citatorio del Presidente de la República para revisar asuntos que son del dominio público hoy en la prensa del día, de la mañana.

Señor Presidente

Señoras y señores diputados:

Celebro esta oportunidad que me brindan, de realizar un intercambio de puntos de vista con la Comisión de Relaciones Exteriores de esta honorable Cámara. El encuentro que hoy sostenemos se suma a las siete reuniones previas con comisiones del H. Congreso de la Unión en las que he tenido el privilegio de participar, además de los numerosos encuentros informales que he efectuado con un gran número de legisladores.

Ello nos ha permitido mantener un diálogo constante así como identificar y atender asuntos de interés tanto del Congreso como de la Secretaría de Relaciones Exteriores. La Cancillería aprecia en todo lo que vale, su estrecho contacto con los miembros del Poder Legislativo.

Deseo aprovechar esta intervención inicial para exponer algunas de las líneas de política exterior prioritarias que la Secretaría de Relaciones Exteriores está instrumentando para promover los intereses de México en el exterior. Considero que este puede ser un buen punto de partida para nuestro diálogo.

El gobierno del presidente Fox está dando está dando un nuevo impulso a las relaciones internacionales de México para poner al día sus vínculos con otras naciones, promover los intereses del país en el extranjero y colocar a México en una posición privilegiada que le permita incidir en la construcción de la arquitectura internacional del nuevo milenio.

Lo anterior supone ajustar nuestra política exterior a nuevas realidades, particularmente al nuevo sistema internacional basado en reglas y normas de observancia general que ha venido desarrollándose a lo largo de las pasadas décadas y también implica, por supuesto, conciliar esas nuevas realidades con la larga tradición diplomática mexicana en la codificación del derecho internacional y la convivencia civilizada entre las naciones.

A partir de los cambios ocurrido en México, así como de los nuevos retos que plantea un sistema internacional en proceso de transformación, hemos establecido cinco ejes de acción principales para alcanzar estos objetivos en materia de política exterior.

Dichos ejes pueden resumirse de la manera siguiente:

a.- Proyectar la imagen de un México democrático, plural, transparente, seguro y con una cultura vibrante.

b.- Promover el respeto y la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de la democracia como expresión de valores fundamentales de la nación mexicana derivados de los principios plasmados en nuestra Constitución.

c.- Asumir un papel más activo en la definición del sistema internacional del nuevo milenio que hoy más que nunca se encuentra en pleno proceso de transformación.

d.- Fortalecer nuestra capacidad para proteger y defender los derechos de todos los mexicanos en el extranjero.

e.- Contribuir a un desarrollo económico sostenido, sustentable y equitativo en México y en el resto del mundo.

La imagen que de un país se forman otros pueblos es un factor determinante de las relaciones que éste puede establecer con otras naciones, se trata de un fenómeno intangible pero no por ello menos influyente por ello, la percepción que los ciudadanos de otros estados se formen respecto a la fortaleza de las instituciones políticas, la economía y la cultura de nuestro país debe recibir una atención prioritaria en la agenda de política exterior mexicana.

Evidentemente no se trata de un mero ejercicio de relaciones públicas, la imagen de México en el exterior ha de reflejar necesariamente la realidad de nuestra vida política, económica y cultural sin maquillarla ni distorsionarla y esta honestidad de la proyección de nuestra imagen con las luces y sombras que aún persisten en nuestra sociedad suscita mayor confianza y respeto en el exterior y por lo tanto mejora la imagen internacional, pero también es legítimo hacer énfasis en aquellos aspectos de la sociedad y la cultura de México que contribuyan a erradicar prejuicios y a mostrar ante la comunidad de naciones las cualidades y los méritos de la nación mexicana, esto conlleva a una intensa tarea de difusión que aproveche esa enorme ventaja comparativa que representa el legado cultural de México.

Por tales consideraciones, hemos fortalecido la dirección para asuntos culturales de la Cancillería con el fin de que pueda desempeñar con mayor eficacia las tareas de difusión de la cultura mexicana y apoyo a la promoción de la imagen de un México moderno, plural y democrático, como parte esencial de la estrategia de la Chancillería en este ámbito estamos promoviendo la creación del Instituto de México, unificando los diversos centros culturales de México en el mundo, de manera que tengan una sola denominación y marco jurídico.

Nuestro propósito al poner en marcha esta iniciativa es no sólo promover en el exterior la cultura o los productos culturales de México, sino también presentar a nuestro país como un destino atractivo para el turismo y la inversión.

El gobierno del Presidente Fox ha establecido como objetivo prioritario garantizar la plena vigencia de los derechos humanos en México y su promoción en el exterior.

Los votos emitidos por México en el reciente período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, particularmente en los casos de Cuba, Palestina, Chechenia e Irán, son un reflejo fiel de la nueva visión de México en esta materia y del firme compromiso del gobierno actual con la defensa y promoción de los derechos humanos.

Asimismo nuestro país participó recientemente en la Conferencia Mundial contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia que se celebró en Sudáfrica.

A iniciativa de México se incorporaron en la declaración y el plan de acción el reconocimiento pleno de todos los derechos de los pueblos indígenas.

Las acciones anteriores, entre muchas más, dan cuenta de la labor que México está rivalizando en el exterior para contribuir en que en todo el mundo se respeten y defiendan los derechos humanos.

También estamos trabajando para fortalecer la observancia de los derechos humanos en nuestro país. Por ello, la Chancillería realizó consultas con diversas dependencias sobre la conveniencia de suscribir varios instrumentos internacionales a fin de lograr una completa armonización entre la protección nacional de los derechos humanos y los estándares internacionales en la materia.

Una vez que la H. Cámara de Senadores los haya analizado, determinará la pertinencia de que sean ratificados.

El renovado compromiso de México con la legalidad y la democracia ha sido reconocido también mediante la invitación para que nuestro país se incorpore al Comité Directivo de la Comunidad de Democracias.

También quedó de manifiesto en la III de las Américas, celebrada en Québec, en la cual estableció el compromiso hemisférico de mantener y fortalecer el estado de derecho y el respeto estricto al sistema democrático, así como a la sesión extraordinaria de la Asamblea General de la OEA realizada en Lima el pasado 11 de septiembre, en la cual México participó activamente en la aprobación final de la Carta Democrática Interamericana.

México ha buscado intensificar su participación e influencia en los foros internacionales, con objeto de contribuir a la nueva arquitectura del sistema internacional.

En las últimas décadas se han multiplicado los actores no estatales en la escena mundial, al mismo tiempo que las relaciones entre las naciones están siendo articuladas en torno a un nuevo conjunto de reglas y normas de observancia universal.

Ante este proceso de transformación México debe desempeñar un papel más activo que le permita contribuir a la definición del sistema internacional del nuevo milenio.

Los terribles ataques terroristas realizados el pasado 11 de septiembre en Estados Unidos confirman la necesidad de adoptar un papel constructivo en la definición del nuevo sistema internacional, existen nuevos retos y nuevas amenazas para la paz y seguridad internacionales que deben ser atendidas. Responder a esas amenazas requerirá de decisiones firmes y ponderadas en los meses y años por venir.

Por lo anterior cobra relevancia el que hayamos iniciado en diciembre pasado las gestiones para ingresas como miembros no permanentes al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el período 2002-2003.

México ya ha obtenido el apoyo formal de un número significativo de países para su candidatura y prevemos que en los próximos días se vayan concretando apoyos adicionales que nos aseguren ese asiento.

En este sentido hemos mantenido por ejemplo nuestro liderazgo en materia de desarme, lo que se vio refrendado en la .elección de México para presidir la Segunda Conferencia Sobre Medidas para Facilitar la Entrada en Vigor del Tratado de Prohibición Completo de Ensayos Nucleares.

Otro tema de fundamental importancia para México es el combate al crimen organizado trasnacional. La Convención de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Trasnacional, firmada en Palermo el año pasado, la cual México promovió activamente, representa un instrumento que trata de conciliar nuevas necesidades con el desarrollo de normas y reglas que han venido rebasando paulatinamente principios tradicionales de interacción internacional.

Por otra parte, México está comprometido con la prevención y solución del problema de cambio climático, por ello, durante consultas informales de alto nivel que se llevaron a cabo en abril y junio con la finalidad de reanudar la VI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, México reiteró su respaldo al Protocolo de Kioto y su voluntad política para continuar regulando sus emisiones de gas de efecto invernadero.

Quisiera finalmente mencionar las cuestiones de género, porque es un ámbito en el que México puede hacer importantes contribuciones y también adquirir compromisos claros para combatir la discriminación de género en todo el país.

En éstos y otros temas afines México ha decidido tomar la iniciativa en la construcción y codificación de este nuevo sistema internacional. El participar en tal proceso, tal y como lo hicimos en la conformación del Sistema Internacional de la Posguerra, nos permitirá ejercer un peso estratégico y una influencia aún mayores a nuestro perfil geopolítico y geoeconómico.

En el rubro de la protección de los derechos de los mexicanos en el exterior, habré de concentrar mis comentarios a propósito de la relación con Estados Unidos.

A lo largo de los pasados meses, México ha sentado las bases para emprender una nueva etapa en la historia de sus relaciones bilaterales con Estados Unidos. Como ustedes saben, la visita del Presidente George Bush a Rancho San Cristóbal, Guanajuato, en febrero pasado, dio como resultado la firma del documento Hacia Una Prosperidad Compartida. Durante su encuentro, ambos presidentes reconocieron la necesidad de contar con un marco ordenado y seguro para la migración, basado en la responsabilidad compartida, concibiendo el tema migratorio como vínculo entre ambos países y como una fuente de desafíos y oportunidades. Por ello, acordamos crear un grupo de alto nivel sobre negociaciones migratorias con el fin de analizar las propuestas sobre regularización de trabajadores mexicanos indocumentados que actualmente residen en Estados Unidos, revisar las condiciones existentes para garantizar la seguridad en el cruce fronterizo, así como el posible aumento de las cuotas de visas de trabajadores temporales y permanentes.

La reciente visita del Presidente Fox a Estados Unidos fue un paso más en el establecimiento de una nueva confianza y cooperación entre ambas nacionales. Además de las reuniones que sostuvo con el Presidente Bush, el Presidente de México se dirigió a una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos.

Hoy ya hemos logrado importantes avances en las negociaciones en materia migratoria, particularmente y con respecto al reconocimiento de los cinco rubros en que fueron divididas de manera integrada: Regularización de los migrantes documentados que ya se encuentran en Estados Unidos: ampliación del número de visas permanentes otorgadas cada año a mexicanos que desean establecerse en aquel país; establecimiento de un programa de trabajadores huéspedes; incremento de la seguridad fronteriza y promoción del desarrollo económico en México, particularmente en las regiones de procedencia de la mayoría de los migrantes.

Uno de los primeros resultados concretos derivados de este enfoque ha sido la ampliación del plazo de vigencia de la restitución temporal para la aplicación de la Sección 245I de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de los Estados Unidos, contenido en la denominada Life Act, de 2000, que apoya la reunificación familiar.

Es previsible que en los próximos meses las negociaciones se vean influidas por las consecuencias de los ataques terroristas realizados contra Estados Unidos, pero ello de ninguna manera significa que hayan quedado cancelados los avances realizados hasta la fecha, ni que este proceso se haya detenido. Las causas estructurales que dieron origen a las negociaciones entre México y Estados Unidos en esta materia siguen vigentes y deberán ser atendidas.

Una de las tareas de mayor importancia en la agenda exterior de México, particularmente en el caso de Estados Unidos, es la protección de los derechos humanos y el respeto de las libertades fundamentales de los mexicanos en el exterior, independientemente de su condición migratoria. Por ello hemos reforzado los distintos mecanismos y estrategias bilaterales y multilaterales con los cuales el Gobierno de México ejerce su derecho soberano de proteger y salvaguardar los intereses de sus nacionales en el extranjero y que inevitablemente están relacionados con el fenómeno migratorio.

El compromiso de la Secretaría con la defensa de nuestros connacionales se puso de manifiesto recientemente con la suspensión indefinida de la ejecución del mexicano Gerardo Valdés Matos, concedida por la Corte de Apelaciones Criminales del estado de Oklahoma como resultado del recurso interpuesto por la defensa del sentenciado el cual contó con el apoyo del gobierno mexicano.

De igual modo, el consulado de México en Nueva York ha venido desempeñando una intensa labor de atención y protección a nuestros connacionales en aquella ciudad, así como de asistencia a los familiares de mexicanos que se hayan reportado como desaparecidos tras los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre.

Por último quiero referirme a la labor que viene desarrollando la Cancillería para contribuir al cumplimiento de uno de los propósitos centrales de este gobierno que es promover un desarrollo económico sostenido y sustentable cuyos beneficios alcancen a todos los sectores de la sociedad sin dejar atrás a ningún individuo o grupo social.

Por ello creamos una cuarta Subsecretaría a la que se le han encomendando los asuntos económicos y de cooperación, con objeto de restituir a la Cancillería después de 15 años de ausencia, su papel en la promoción comercial y de inversiones así como su participación en negociaciones comerciales internacionales.

Señoras y señores diputados: en estos momentos vivimos las repercusiones internacionales de los ataques terroristas perpetrados contra Estados Unidos el pasado 11 de septiembre. Estos hechos obligan a nuestro país a actuar con sentido de responsabilidad y contribuir con la comunidad de naciones a promover la paz y la seguridad internacionales conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de la OEA.

La negativa de México a apoyar dichas resoluciones con estricto apego a la legalidad, claramente hubiera significado un aislamiento que habría debilitado nuestra posición en el mundo.

La política exterior del Presidente Fox busca promover las aspiraciones de seguridad y bienestar de la sociedad mexicana ante las nuevas y cambiantes circunstancias mundiales. Ello implica la defensa inteligente de los principios históricos de la diplomacia mexicana y su articulación en torno a objetivos concretos y claros.

México debe ser un actor participativo y comprometido con la construcción del nuevo sistema internacional. Por ello, la Cancillería ha desarrollado y continuará desarrollando una intensa labor para defender con éxito los intereses de México en el exterior.

Muchos gracias y estoy atento a los planteamiento y reflexiones que deseen ustedes formular sobre estos y otros temas relevantes de la agenda de política exterior de nuestro país.

El Presidente:

Están inscritos para fijar la posición de su partido y de su grupo parlamentario, los siguientes ciudadanos diputados:

El diputado José Manuel del Río Virgen, del Partido de la Convergencia para la Democracia; el diputado José Antonio Calderón Cardoso, del Partido de la Alianza Social; el diputado Gustavo Riojas Santana del Partido de la Sociedad Nacionalista; el diputado Jaime Cervantes Rivera del Partido del Trabajo; la diputada Erika Spezia Maldonado, del Partido Verde Ecologista de México; el diputado Sergio Acosta Salazar, del Partido de la Revolución Democrática; la diputada Heidi Storsberg Montes, del Partido Acción Nacional, y el diputado Francisco Javier Sánchez Campuzano, del Partido Revolucionario Institucional.

Tiene la palabra, hasta por diez minutos, el diputado José Manuel del Río Virgen, del Partido de la Convergencia para la Democracia.

La diputada Beatriz Paredes Rangel:
(Desde su curul)

Señor Presidente, se había acordado que los tres primeros hasta por cuatro minutos.

El Presidente:

De acuerdo. Habíamos planteado que fueran 10 todos....

La diputada Beatriz Paredes Rangel:
(Desde su curul)

Desde luego nosotros aceptamos como lo haya decidido la Comisión de Relaciones Exteriores.

El Presidente:

Sí, nosotros planteamos que fueran parejos 10 minutos todos los partidos.

Entonces hasta por diez minutos tiene la palabra el diputado José Manuel del Río Virgen.

El diputado José Manuel del Río Virgen:

Le agradezco mucho, señor Presidente su acuerdo. Le agradezco mucho, señora Presidenta, su presencia aquí en este evento. Señor Presidente de la Junta de Coordinación Política, bienvenido; compañeras y compañeros legisladores. Señor Canciller bienvenido.

Todos los temas de la cancillería son importantes, pero el tema, son los sucesos que acaecieron en Estados Unidos; nos tienen consternados y consideramos que fue un día muy triste para la humanidad. Pero parece que lo que sigue es peor. Todo tipo de guerra, ya sea económica, religiosa, política o racial o discriminatoria, no puede estar por encima del derecho a la vida, y eso fue lo que sucedió en los ataques a Nueva York y a Washington.

Mi partido manifiesta su reconocimiento al esfuerzo desplegado por los partidos representados en el Senado, para construir una auténtica política exterior de Estado y por usted.

La declaración del gobierno de México, consultada con el Senado el pasado 18 de septiembre sobre los ataques terroristas contra Estados Unidos, es un ejemplo de que el diálogo entre los distintos poderes puede dar mayor sustento y legitimidad a las posiciones de nuestro país en el exterior.

Somos partidarios de crear consensos que nos permita defender eficazmente los intereses de México y responder a las nuevas amenazas a la paz y a la seguridad internacionales.

El tema principal que ha estado presente en el debate nacional e internacional en las últimas dos semanas, es sin duda el terrorismo. Nos unimos a la condena de los despiadados ataques terroristas contra Estados Unidos expresada por el gobierno de México y por el Senado. Creemos que no existe ninguna justificación para la violencia terrorista ni para la venganza imperial y respaldamos que se tomen medidas diplomáticas para apoyar el esfuerzo mundial por erradicar este flagelo.

Esta representación, está convencida de que sólo una política exterior de Estado puede hacer frente a los complejos retos de un mundo globalizado y de la posguerra fria.

Los principios constitucionales pueden orientarnos en las difíciles decisiones que habrá de tomar el país en el futuro.

Dos sugerencias, señor Secretario, para que México sea actor internacional, como usted lo acaba de señalar:

Defensa irrestricta de los intereses de México, nuestra patria.

Medidas audaces que pongan al día las relaciones de México con el exterior.

Uno de los temas fundamentales que enfrenta México en su agenda de política exterior, es la relación con Estados Unidos. Es necesario replantear una nueva relación con nuestro vecino del norte, acorde con el cambio que los mexicanos queremos en el ámbito de las decisiones fundamentales de nuestro país.

En lo referente a los inmigrantes mexicanos, el trato del gobierno de los Estados Unidos hacia México ha sido desgastante e injusto.

Sabemos que la migración es uno de los nexos que más nos vinculan con nuestro vecino del norte y a menudo hemos sido testigos de los tratos degradantes e incluso la muerte de nuestros connacionales que han decidido migrar en busca de una mejor vida para ellos y sus familias. Por ello respaldamos la búsqueda de un acuerdo migratorio que ha iniciado el gobierno con Estados Unidos.

La estrategia integral de negociar una canasta de cinco componentes antes de anunciar cualquier avance en uno solo de los mismos, a nosotros nos parece una decisión inteligente que seguramente dará frutos en el mediano plazo.

Estamos a favor de una política exterior que mantenga el prestigio de una larga tradición diplomática basada en nuestros principios constitucionales; creemos también que México debe de adoptar una postura internacional más activa que nos permita incidir de manera positiva en la definición de la nueva arquitectura internacional y defender de manea eficaz nuestros intereses en el exterior.

Señor canciller; señora Presidenta de la Camara de Diputados; señor Presidente de la Junta de Coordinación Política: Queremos un Congreso fuerte, queremos un gobierno fuerte, queremos una chancillería fuerte que continúe buscando consensos con los partidos representados en el Congreso de la Unión y de esta manera dé fundamento y legitimidad a una nueva política exterior de Estado.

Le agradezco el tiempo, señor Secretario. Gracias, señor Presidente.

El Presidente:

Tiene el uso de la palabra el diputado José Antonio Calderón Cardoso.

El diputado José Antonio Calderón Cardoso:

Gracias, señor Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores; doctor Jorge Castañeda, Secretario de Relaciones; diputadas y diputados. Sin duda el mundo se ha conmocionado por los cobardes atentados en contra de miles de personas, de seres humanos inocentes de diferentes nacionalidades, atentados acaecidos el pasado 11 de septiembre en dos ciudades norteamericanas.

Con independencia de las razones que motivaron esos arteros crímenes de lesa humanidad, nadie, absolutamente, nadie tiene el más mínimo derecho de privar ilegalmente a las personas del más preciado bien que poseen: su vida misma.

Y es que esos deplorables acontecimientos no solamente destruyeron dos gigantescos edificios en la ciudad de Nueva York sino que también trastocaron, las hasta ahora vigentes instituciones, equilibrios y conceptos imperantes en el sistema de relaciones internacionales.

Esos ataques tan alevosos como inesperados, están poniendo a prueba la capacidad, tanto de los estados como de los organismos internacionales, para replantearse la cooperación en aquellos temas, que constituyen las nuevas amenazas mundiales, así como los caminos para asegurar la paz y la seguridad internacionales.

Junto con la reconstrucción de los edificios caídos, deberán sentarse los cimientos de las nuevas relaciones entre las naciones, para conseguir que la convivencia, la cooperación y el auxilio mutuo, permitan alcanzar la justicia social internacional y conjuren las amenazas y la violencia.

Es en este contexto, señor Canciller, es en el cual debemos ubicar este diálogo, entendemos respetuoso y franco entre dos Poderes de la Unión.

El Partido Alianza Social condena, al igual que ya lo hizo el gobierno federal, el uso de la violencia, violencia aun más despreciable cuando está dirigida a objetivos civiles, asimismo respaldamos en su momento, desde la más alta tribuna de la nación, que durante los momentos inmediatamente posteriores a los trágicos acontecimientos, el Ejecutivo mostrara su disposición y solidaridad con el pueblo y el gobierno estadounidense.

Coincidíamos que ante el dolor y el espasmo del sufrimiento humano, la Secretaría que usted preside, solicitara que en esos terribles momentos, no se regateara el apoyo de nuestras vecinos, y es que entendíamos que ante la inmediatez de la desgracia, un acto elemental de humanidad, consistía en prestar la asistencia necesaria, máxime cuando en ese momento, más que estar pensando en una reacción militar inmediata, la prioridad era rescatar el mayor número de personas con vida y evitar más ataques terroristas.

Ahora bien, señor Secretario, una vez que no solamente los Estados Unidos sino la comunidad internacional se están sobreponiendo a los hechos terroristas, en México estamos ante la necesidad de definir cuál va a ser la política que oriente las acciones del gobierno mexicano ante los nuevos acontecimientos.

Pero vemos, sin embargo, señor Canciller, con preocupación que sobre el particular la Secretaría que usted dirige, ha despertado cierta polvareda. merced a la lluvia de declaraciones, respecto de la actitud que México debe asumir.

Dos cosas nos inquietan, amigas y amigos diputados; una de forma y otra de fondo. Primera, la de forma, tiene que ver con la manera en la cual se está abordando por parte del jefe de la diplomacia nacional el tema, y es que cito un texto especializado: "Los usos y convenciones de la diplomacia tienen un alto grado de formalidad, el lenguaje siempre es más bien cauto y nunca se emplean palabras de mucha carga emocional. Cada vez que se rompe el protocolo, se presenta un rechazo diplomático. Todas estas ceremonias y formalidades tienen un objetivo práctico, permiten que los diplomáticos resuelvan cuestiones de guerra o paz, de un modo aséptico y ajeno a cualquier indicio de subjetividad derivado de la emotividad". Hasta aquí la cita.

Entendemos, señor Canciller, su preocupación por transmitir y convencer a la opinión pública, que se trata de apoyar, nada más ni nada menos, que a los Estados Unidos de Norteamérica, nuestro primer socio comercial. Pero, por otra parte, México ha mantenido una tradición diplomática que usted conoce, y que se ha mantenido en circunstancias de similar gravedad.

Segunda preocupación: la de fondo. Nos inquieta sobremanera al Partido Alianza Social, la impresión que nos deja la actitud por usted asumida en el sentido de que debemos, por conveniencia política, plegarnos a las estrategias y tácticas de los Estados Unidos, sin tomar en cuenta el sistema normativo que orienta a la política diplomática mexicana.

No hay que olvidar que el marco dentro del cual debemos movernos principalmente los servidores públicos es la Constitución Política; nuestra Carta Magna en su artículo 89, párrafo décimo puntualiza con claridad los principios normativos que el Ejecutivo observará en la conducción de la política exterior, entre los cuales están la no intervención, la solución pacífica de controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.

Tal vez usted considere, señor Secretario, que debe replantearse la política exterior mexicana, empero mientras estén vigentes estos principios, está usted obligado, señor Secretario, a ceñirse a ellos. Los objetivos de la política exterior tienen que definirse en función del interés nacional; la política exterior de México debe continuar siendo una política de Estado, apegada a preceptos constitucionales.

Por último, estamos convencidos que la diplomacia tiene la función de promover el desarrollo de los países mediante la coordinación de esfuerzos públicos y privados y apoyar solamente aquellos proyectos que mejoren las condiciones de vida de las diferentes sociedades.

México debe promover, ante los gravísimos riesgos de conflagración, una postura de prudencia y mesura. Esa, señor Secretario, es su obligación constitucional.

Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Gustavo Riojas Santana, del Partido Sociedad Nacionalista.

El diputado Gustavo Riojas Santana:

Gracias, señor Presidente.

Con el permiso del presidium.

Diputadas y diputados:

Señor Secretario de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda, bienvenido.

Los mexicanos, desde nuestros orígenes, nos hemos constituido y erigido como un pueblo permanentemente defensor de sus raíces, de sus orígenes, pero sobre todo defensor de su pueblo, de sus ciudadanos, de sus habitantes. La solidaridad nos ha distinguido como un pueblo fuerte y de carácter firme; de ahí el reconocimiento a nuestra forma de ser y a nuestra actitud permanente.

Por ello, congruentes con nuestra idiosincrasia, el mundo interdependiente en el cual nos toca vivir nos reclama posicionamientos claros y definidos. El desempeñar un papel estrictamente apegado a la negociación pacífica al respeto del derecho ajeno, resulta incongruente y absurdo, ya que no se sabe con quién negociar ni se tiene con quién hacer la paz.

En relación a los individuos, grupos o sectas de terroristas que han dañado y ponen en peligro no sólo la seguridad nacional de los Estados Unidos de Norteamérica, sino la seguridad nacional de todos y cada uno de los países que conformamos este mundo en que vivimos; el tratar de alejarse, ocultarse o evadirse, no necesariamente es garantía de que nosotros los mexicanos estaremos sin ser afectados por estas circunstancias y no creemos que en estos momentos la mejor postura siga siendo como hasta la fecha: la indeferencia llamada no intervención, la pasividad llamada pacifismo o la irresponsabilidad llamada respeto. La voluntad, la fuerza, la entereza de un país, se mide por el tamaño de sus decisiones y sus posturas ante los acontecimientos.

Los nacionalistas, los del Partido de la Sociedad Nacionalista, dentro de nuestra Declaración de Principios establecemos claramente que promoveremos la defensa de nuestra soberanía y la defensa y protección de todo mexicano en el país donde se encuentre.

Para nosotros, independientemente del ataque a un país vecino, a un país amigo, a un país socio, independientemente de eso, nos preocupa que algunas personas o grupos invoquen la no intervención o participación de nuestro país y no se sientan heridos, lastimados o atacados por la muerte de connacionales.

Es verdaderamente patético el escuchar voces que intentan proyectar la imagen de México como el avestruz que esconde la cabeza tratando de ignorar los sucesos que están a su alrededor o en su entorno. Para nosotros la política internacional basada en los principios de equidad y derecho, no se contrapone a la postura enérgica, decidida y participativa que debe tener México en estos momentos.

Es cierto que hemos trabajado en el establecimiento de una estructura que asegure un proyecto de nación que deseamos todos los mexicanos. Pero ésta no puede ser viable si nos aislamos del mundo que nos rodea; si actuamos con ambigüedades o si nos convertimos en seres pusilánimes. La independencia y la soberanía de una país se gana día con día y se gana enfrentando los problemas, no sacándoles la vuelta.

Por lo que señalamos que no se trata únicamente de la solidaridad a una nación amiga, se debe tener presente que los lamentables acontecimientos del 11 de septiembre, muchos mexicanos también fueron víctimas del atentado terrorista y por ende, este atentado también se hizo contra México. Este hecho por si mismo es suficiente para que México se pronuncie dando su apoyo y actuando con firmeza. Porque combatir el terrorismo requiere de la cooperación internacional para la conservación de la seguridad de las naciones, entre ellas la nuestra.

Debemos no nada más pronunciarnos en la condena, en el señalamiento o en el estar con ellos en su tragedia moralmente, hay que actuar visiblemente, hay que declararle la guerra al terrorismo, como se la hemos declarado al narcotráfico. México debe reaccionar de una forma decidida, de una forma valiente, de una forma a la altura de los tiempos que vivimos.

El artículo 31 de nuestra Constitución, nos señala como obligación a los mexicanos: asegurar y defender la independencia, el territorio, el honor, los derechos e intereses de la Patria, así como la tranquilidad y el orden interior. Dentro de ellos, nosotros consideramos, los nacionalistas, que el honor, los derechos e intereses, están involucrados y han sido afectados en ese ataque terrorista.

De igual manera, nuestra Constitución prevé, como una de las facultades del Presidente de la República en su artículo 89, párrafo sexto, disposiciones para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación. Por lo que nos pronunciamos por establecer una actitud digna, una actitud responsable, una actitud decidida, valiente, acorde con los acontecimientos.

Es importante también recordar que en el artículo 133 constitucional dice que la Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República con aprobación del Senado, serán la ley suprema de toda la nación.

Hemos suscrito tratados internacionales que deben ser cumplidos o preguntarnos cuáles son las consecuencias que debemos afrontar si no lo hacemos. Por lo que en el Partido de la Sociedad Nacionalista, consideramos que no es a través de una política exterior conservadora, como se protegen o disminuyen los riesgos de vulnerabilidad de nuestra nación.

Es pertinente preguntarnos en estos momentos, cómo queremos ser considerados en el concierto de las naciones. Por otro lado, es evidente que en México no se tiene una política antiterrorista. Pero seguramente no sería la de dejarnos hacer lo que quieran, tratando de dialogar y conciliar pacíficamente con ellos.

Es tiempo de tener posturas firmes y decididas en la reestructuración de las bases de la cooperación internacional que se avecina.. Los nacionalistas, los del Partido de la Sociedad Nacionalista, nos manifestamos a favor de que México brinde su apoyo total en la lucha contra el terrorismo. La propuesta no es someterse; rendirse o actuar con sumisión ante los Estados Unidos de Norteamérica; es el de brindar el apoyo necesario para actuar en contra de los terroristas, con una actitud de firmeza ante un hecho que no debe ser admisible.

Es proceder con la seriedad y responsabilidad que nos corresponde, es reconocer la necesidad de implantar una nueva política exterior o ¿es necesario que mueran más gentes inocentes y que ataquen a nuestro país para tomar otras posturas?

Los apoyos morales no sirven de nada cuando son necesarias acciones enérgicas y contundentes que ayuden en la resolución de graves problemas. Debemos tener presente el recordar que cuando los hombres se ven reunidos para algún fin descubren que pueden alcanzar también otros fines cuya consecuencia depende de su mutua unión.

O, como decía La Fontaine, cualquier poder, si no se sabe en la unión, es débil. Unámonos en la defensa, protección y respondamos por el ataque terrorista del pasado 11 de septiembre, que también fue un ataque a México y a los mexicanos. Unámonos en la cruzada y combate contra el terrorismo. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra, hasta por 10 minutos, el diputado Jaime Cervantes, del Partido del Trabajo.

El diputado Jaime Cervantes Rivera:

Con el permiso de la Presidencia. Compañeras y compañeros diputados, Señor Secretario de Relaciones Exteriores Jorge Castañeda Gutman:

El cambio de la política exterior mexicana es sorprendente. Se ha replanteado la interrelación de México con el mundo. Además, no hay equivalencia entre las propuestas de política exterior y las de política interior, al grado tal que podemos decir que ha habido un giro de 180 grados respecto de la herencia legada por el régimen anterior.

Existen muy pocos precedentes históricos de naciones que pretenden recrearse a sí mismas a partir de las relaciones con sus vecinos, especialmente con los más poderosos.

Convertir la política exterior en el eje de la actuación de un gobierno y en el pivote de su estrategia nacional implica, además de sus oportunidades, riesgos notorios que no podemos minimizar.

Para centrar nuestra intervención en las implicaciones fundamentales de la nueva política exterior habría que empezar ubicándola en su dimensión histórica y geográfica más general.

Al ser usted un observador muy agudo del proceso de unificación europea, la adoptó como modelo para que México se integrara a la economía de los Estados Unidos. Sin duda la nación española fue el ejemplo decisivo para imaginar una ruta hacia la integración económica, apoyada por transferencias financieras y asistencia gubernamental permanente.

Hay otra influencia determinante en su manera de implementar la integración de México, que tiene que ver con una visión peculiar de la real política al estilo del Canciller Bismarck.

Señor Canciller, usted no está pensando en que el gobierno mexicano se apoye en las fuerzas sociales para alcanzar ciertas metas nacionales, sino que desde arriba se inserta en espacios creados por la geopolítica al estilo de un enorme ajedrez para, con ello, lograr jugadas maestras que arrojen ganancias históricas.

En la política exterior que usted está conduciendo lo determinante es que México alcance un nuevo estatus internacional, para lo cual dispone de un conjunto de activos que puede utilizar en la negociación con los Estados Unidos. Para usted el principal activo de la negociación es que México constituye la bisagra que une a dos partes de un enorme continente que se extiende de norte a sur.

En su pragmatismo, la administración foxista visualiza una negociación en la que México deberá capitalizar al máximo su ubicación geopolítica, no importando si esto redunda en perjuicio de otras naciones vecinas que persiguen también sus propios objetivos.

La nueva concepción de la política exterior ha dado la espalda a un proyecto alternativo de integración hemisférica que tenga su epicentro en el espacio latinoamericano y en sus aspiraciones históricas y culturales comunes.

Las implicaciones de este cambio de agenda y de enfoque son radicales. Se ha creado un nuevo sentido de alineación y antagonismo con nuestros vecinos latinoamericanos que resienten el exclusivismo y pragmatismo de la política exterior mexicana.

La Cancillería y el Presidente, de común acuerdo, han tratado de neutralizar este alejamiento y antagonismo por medio de acciones mediáticas, como la propuesta de mediación en el proceso de pacificación de Colombia y en el redescubrimiento de los méritos de los acuerdos comerciales bilaterales.

El epicentro de su política exterior se encuentra en la negociación de un acuerdo migratorio con Estados Unidos. No podemos negar que al firmarse un acuerdo migratorio podrían paliarse las indecibles penurias a las que se enfrentan las decenas de miles de mexicanos que cruzan ilegalmente la frontera

Aunado a ello la legalización de los flujos migratorios, se abre la posibilidad de legalizar la residencia de aquellos que ya están trabajando en el vecino país. La pregunta decisiva es: ¿Cómo se efectuará la negociación toda vez que existen intereses que conciliar? Intereses antagónicos.

Por un lado la derecha norteamericana pretende anular o minimizar cualquier concesión en términos de legalización, buscando solamente un programa de trabajadores temporales que alivie la escasez cíclica de mano de obra. Por otro lado los grupos organizados de mexicanos que trabajan en Estados Unidos exigen sin reservas un acuerdo centrado en la legalización y la adquisición de derechos de los recién llegados.

La Cancillería se ha negado a tomar en consideración la posición de las comunidades mexicanas en Estados Unidos, manteniendo hermetismo en una negociación basada en el poder diplomático y la relación carismática entre los dos líderes nacionales. Bajo esta lógica tenderán a imponerse más fácilmente las consideraciones y ganancias de corto plazo para ambas partes. Para Estados Unidos el acceso de mano de obra barata y para México un desahogo de la presión generada por fuerzas de trabajo sin empleo.

De seguir este curso la negociación, quedará a la deriva la construcción de un proyecto binacional de libre movilidad de fuerza de trabajo que se apoye en la educación y capacitación creciente de los contingentes laborales. Se está dando la espalda a una salida histórica del problema de la migración, sino que también incurre en graves compromisos que afectan la soberanía nacional y la toma de decisiones en materia doméstica.

Por un lado la propuesta de patrullar la frontera norte y sur para evitar cruces ilegales nos llevan a un terreno desconocido, porque tal compromiso derivaría de un acuerdo con una potencia extranjera que lesionaría libertades consagradas por la Constitución. Contiguo a la idea de patrullar las fronteras se ha sugerido que el gobierno canalizaría esfuerzos para promover el desarrollo económico de las regiones que son principal fuente de inmigración ilegal a los Estados Unidos. Este compromiso se materializa en el Plan Puebla Panamá.

Entendemos que la misión de desarrollar la economía nacional en un sentido regionalmente equilibrado, ha sido un compromiso fallido desde los años ´70. Las razones de ese fracaso se encuentran profundamente enraizadas en las prácticas e instituciones nacionales que no han sido adecuadas para ese fin.

Cimentar ese desarrollo regional resultará de la dirección que tome la política exterior y es francamente temerario. Sin embargo, la lógica de ese proyecto se hace visible si consideramos la insólita combinación de europeismo y real poliltik que planteábamos como la impronta de la actual política exterior.

Su idea es que México sería favorablemente arrastrado al progreso como lo fue España, siempre y cuando suelte los amarres que lo atan al aislamiento. Esta noción de oportunismo histórico, para darle algún nombre, revela un parecido sorprendente con la ideología del neoliberalismo, ya que concibe metas alcanzables bajo mecanismos automáticos espontáneos, una vez que se eliminen los obstáculos sociales e instituciones que se interponen. Uno de esos obstáculos en el plan del Canciller, parecen ser los grupos o comunidades de connacionales que aspiran a una integración binacional basada en la libre movilidad de la fuerza laboral.

La relación de prioridad entre la política exterior y la interior debería de ser la opuesta a la formulada por el Canciller. Deberíamos partir de una sólida propuesta para impulsar el desarrollo nacional, uno de cuyos pilares debiera ser un nuevo activismo estatal no burocrático. Sobre esta base vendría después la política exterior como un instrumento complementario para alcanzar las metas nacionales en un contexto de fortalecimiento a la soberanía.

"Habiendo puesto al buey detrás de la carreta", nos preguntamos ¿por qué se invirtió el orden de prioridades? Las razones son complejas, pero hay una que destaca con claridad: la incapacidad para formular una política exterior que sirva de base a la política exterior. Se explica fundamentalmente por la firme oposición de los grupos de intereses incrustados en el aparato de poder. Estos grupos se fortalecieron por tanto, por la larga agonía del Partido de Estado y por las reformas no liberales en un contexto de un Estado precario de derecho.

Sobre la realidad de la oposición política soterrada, el nuevo gobierno optó por trazar un camino tortuoso que evitará chocar con los grupos arriba mencionados. En esas condiciones, qué mejor que asirse a una política exterior que sitúa a los interlocutores fuera de la fronteras nacionales y cuya lógica estuviera normada por la geopolítica.

Señor Secretario:

Para el Partido del Trabajo el abandono de la vieja política exterior aislacionista que siguió México bajo la dirección del PRI, era una necesidad impostergable. Aceptamos que la política exterior debe contribuir a la promoción del desarrollo nacional pero no debe subordinar a la política interior. Rechazamos la negociación de acuerdos internacionales basados en métodos pragmáticos y elitistas que marginen a los actores que están más directamente comprometidos con un nuevo proyecto migratorio.

El gobierno del Presidente Vicente Fox, a través de al Cancillería tiene el legítimo derecho de proseguir su propio proyecto de política exterior, pero recordamos que su compromiso fue de hacerlo en el marco de la democracia y el respeto a la dignidad y a los derechos humanos.

Es evidente que la propuesta efectuada por la Cancillería está en contradicción con alguno de los compromisos a favor de la democracia y los derechos humanos, por lo que demandamos una rectificación urgente en cuanto al método de trabajo y a la relación entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y los actores involucrados.

Finalmente reiteramos nuestra demanda de que la política exterior de México puede y debe contribuir a la edificación de un México más democrático, más justo y sobre todo más soberano.

Es cuanto, muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por diez minutos, la diputada Erika Spezia Maldonado, del Partido Verde Ecologista de México.

La diputada Erika Elizabeth Spezia Maldonado:

Muchas gracias, señor Presidente.

Ciudadano Secretario de Relaciones Exteriores, doctor Jorge Castañeda Gutman; compañeras y compañeros diputados: México se ha distinguido a lo largo de su historia, por ser un país que ha defendido férreamente principios de política y derecho internacional que han procurado la paz, estabilidad y cooperación internacional.

Sin embargo, tal parece que hoy, contrario a lo que sería de esperarse en un contexto de mayor democracia y pluralidad, la política exterior mexicana está concentrada en realizar grandes actos de demagogia y en asumir poses publicitarias en busca de satisfacer vanidades y ambiciones personales.

Al presentarse usted, señor Secretario, ante esta comisión, no lo podemos hacer sin recordar y reflexionar detenidamente las causas que motivan al Poder Legislativo para dudar de su capacidad y convicción con el proyecto de nación que los mexicanos avalaron en las pasadas elecciones.

Tan claro es el derecho que nos faculta a nosotros los legisladores para el análisis de la política exterior, como la obligación por parte del Ejecutivo Federal de conducirla.

Por ello no suscitemos falsos enconos ni vendettas o aspiraciones personales que sólo dañan a los que nos debemos y por los que trabajamos. Los regaños e incriminaciones sin fundamento deben cesar. No podemos realizar el cambio anhelado si usted no se conduce y dirige su despacho como lo debe hacer y lo han hecho los verdaderos diplomáticos de carrera.

Sabemos que no forma parte de este sector, pero sí en esta Secretaría y en el Servicio Exterior Mexicano existen los elementos de sobra para continuar labor tan encomiable, ¿por qué no entonces como la cabeza más visible de la política exterior mexicana, dirige con eficacia a los cientos de mexicanos que día con día laboran para mejorar las relaciones de nuestro país y la defensa de nuestros connacionales?

Mientras que México anhela transitar hacia un régimen más transparente, más democrático, con una política exterior sólida, basada en principios, usted señor Secretario hace declaraciones estridentes, sin fundamento en lineamientos o principios sólidos de política exterior.

Hace unos meses, por ejemplo, utilizó el epíteto de "ardidos" en contra de Cuba. Tan fuera de lugar resultó esta situación que fue corregido por la entonces Vocera de la Presidencia, Martha Sahagún, la que por cierto tiempo después tuviera la encomienda de representar a nuestro país en Perú, vulnerando con ello la tradición republicana de nuestro país.

Dado que la nuestra es una república, no una monarquía, la esposa del Presidente no es lo mismo que la consorte del rey. La esposa del Presidente puede asistir a visitas y misiones diplomáticas, pero no encabezarlas por tradición.

En otro ejemplo de falta de coherencia de la política exterior mexicana, usted, señor Secretario, fue un acérrimo crítico del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y de la política económica desarrollada durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Sin embargo, observamos que ahora es uno de los principales actores, propiciando y apoyando políticas económicas neoliberales que están por acabar nuestros recursos naturales.

Recientemente y al calor de los acontecimientos terribles ocurridos hace unos días en Nueva York y Washington, señor Secretario, usted sin pensar se pone a hacer declaraciones que comprometen a México, queriendo imitar el tono de las declaraciones de los países europeos al respecto.

México, sin embargo, ha mantenido siempre una política de no intervención y de apoyo a la resolución pacífica de los conflictos.

Sabemos que en el caso de los atentados terroristas estamos ante un evento especial que quizá nos lleve a revisar nuestras políticas, a re definir agendas y principios de política internacional, pero definitivamente no a asumir posturas al vapor comprometiendo la seriedad y la reputación que México se ha ganado en la comunidad internacional.

Ayer como hoy y siempre México debe contar con un proyecto de política exterior coherente, discutido y consensado, fruto de las deliberaciones que en el Senado y en otros foros democráticos se realice y no una política exterior errática donde los dictados de política exterior sean fruto de los estados de ánimo del Canciller.

Nuestro país debe tener una política exterior funda en principios y no en intereses, una política exterior diversificada, orientada a posicionar a México en un lugar de influencia en el contexto internacional, orientada a llevar la posición de México , que no es la posición del señor Secretario, ante los foros y organismos internacionales abogando por la paz, la preservación del medio ambiente, la defensa de los derechos humanos, la creación de un orden jurídico internacional, la protección de los derechos de los mexicanos en el extranjero y tantos otros temas en los cuales nuestro país tiene la posibilidad y la responsabilidad de intervenir.

Las nuevas realidades mundiales imponen categóricamente la actualización de conceptos basados en un desarrollo orientado a la conservación y aprovechamiento racional y sustentable de nuestro entorno natural.

Por ello, cuando se enfatiza el medio ambiente y a la sustentabilidad que implica la protección del mismo, esto se hace porque se considera que esta es la mejor forma de aprovechar los elementos naturales sin agotarlos en su totalidad para que las generaciones posteriores puedan, al igual que nosotros, gozar de un medio ambiente diverso y equilibrado.

Además de lo anterior exigimos del Canciller que México asuma una postura vigorosa con relación a los tratados internacionales sobre la Protección del Medio Ambiente..

La política exterior de México no debe estar subordinada a ningún interés financiero o mercantilista ni debe estar supeditada a las decisiones que tomen otros países, la relación que guardamos con nuestros socio comercial más importante y además vecino, Estados Unidos, no puede ser una relación de oposición sistemática pero tampoco de apoyo incondicional.

Demandamos al Canciller una defensa más vigorosa de los intereses de México en el exterior y en particular exigimos que se proteja de manera más eficaz los derechos de los trabajadores indocumentados en Estados Unidos. La protección de los indocumentados debe ser una prioridad para esta Administración.

Sabemos que su solución no será inmediata pero no podemos permitir que continúen sufriendo esas vejaciones por años. El Partido Verde Ecologista de México no avala ni avalará postura alguna que perjudique la grave situación de los millones de migrantes que se han visto sumidos en la desesperación, fruto de la imposibilidad del gobierno por satisfacer los mínimos requerimientos de apoyo, ni de falsas políticas sociales que sólo tratan de beneficiar a las empresas instaladas por unos cuantos oportunistas que con ánimo proselitista pretenden confundir a la ciudadanía al proporcionarles soluciones cerradas en lugar de proporcionarles soluciones definitivas que consistan, dentro del ámbito de sus atribuciones y de manera prioritaria, en la satisfacción de problemas reales y no hacerlos cada vez más dependientes del estado.

Esta comparecencia implica asumir el compromiso de defender la situación que como mexicanos tenemos en relación a los demás en nuestra comunidad internacional; por ello es necesario que la auténtica verdad salga a flote, esa verdad que la saben solo los mexicanos que la padecen y que permanecen como rehenes de la falta de acción eficaz de las autoridades ante sus quejas prioritarias.

Si bien sabemos que la responsabilidad en la administración del país no está depositada única y exclusivamente en una sola autoridad, en tanto que de acuerdo a la división de poderes contemplada en nuestra Constitución, esto es imposible, también sabemos que en quien se ven atribuidas gran parte de las facultades necesarias para la conducción del país corresponden al Ejecutivo. Por ello no hay excluyente que valga para delegar responsabilidades a otros poderes de la Unión y justificar la ineficacia prevaleciente.

Por eso cuando se resaltan sus posiciones optimistas faltan por precisar algunos detalles que sin ser ampliamente reconocidos como factores importantes, se subestiman ex profeso para exaltar cualidades y esconder deficiencias. No queremos que la política exterior mexicana por oportunismo y con tal de obtener favores de otros países, olvide los compromisos y principios esenciales que deben regir nuestra política exterior.

Muchas gracias. (aplausos)

El Presidente:

Tiene la palabra, hasta por diez minutos el diputado Sergio Acosta Salazar del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado Sergio Acosta Salazar:

Con permiso de la Presidencia; Miembros del presidium; señor canciller; diputadas y diputados:

Los actuales son tiempos de definición efectivamente. En materia internacional se trata de definir de qué manera se inserta nuestro país en los procesos de globalización que estamos viviendo. Tenemos un mundo unipolar en cuanto a poderío económico y militar, pero multipolar en cuanto a las grandes desigualdades que persiste y por las que los países ricos del orbe hace poco o nada por atemperar dicha situación.

Son círculos viciosos donde las relaciones entre países están determinadas por las condiciones y las posiciones de cada cual. La pregunta es: ¿cómo nos insertamos nosotros en esa realidad?

En tan solo nueve meses el secretario del despacho encargado de la política internacional de nuestro país, ha tenido - parece- sus propias definiciones y con ello ha puesto en crisis nuestra posición de país pacífico, solidario con los pueblos pobres y con un amplio prestigio a fuerza de mantener principio de inclusión en el concierto mundial con todas las naciones.

Nueve meses, en donde desde la Secretaría de Relaciones Exteriores se ha buscado un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU y al mismo tiempo se han mandado guiños hacia Estados Unidos durante toda su historia, una política de claro sentido avasallador hacia otros países donde ya sea porque sí o por cuestiones económicas, ecológicas, narcotráfico, democracia, derechos humanos, discurso este último mantenido aún en la época de mayor discriminación a su población negra que le ha encontrado siempre un buen pretexto para avanzar en sus pretensiones particulares.

Esa política internacional de los Estados Unidos, no ha variado prácticamente desde su independencia y México la padeció durante todo el siglo XIX y con distintos matices en época reciente.

El mundo ha sufrido transformaciones substanciales y sin embargo las políticas internacionales de los Estados Unidos no han tenido mayor variación, sino acaso sólo en la implementación de nuevos medios para la consecución de sus fines.

¿Por qué? Porque México debe de variar su política internacional y alinearse o morir, como desesperadamente plantea usted, señor Secretario de Relaciones Exteriores.

Pensamos que la disyuntiva es falsa y que aún en lo complejo que resulta nuestra vecindad, nuestra dependencia y aún el poder acumulado y sin contrapeso que ejercen los Estados Unidos, México puede pugnar por algo distinto a lo que está sucediendo en el entorno internacional.

Nuestra vieja aspiración como país, defendida por cierto con ahínco por el otro Jorge Castañeda hacia un nuevo orden económico mundial hacia un nuevo orden económico mundial. Es un planteamiento vigente que hace más por México dada su condición de país en desarrollo que las fanfarronerías armamentistas que hemos escuchado últimamente.

En el marco de los reprobables atentados en Nueva York y Washington del 11 de septiembre pasado, donde de manera nítida hemos visto cómo la animosidad ha rebasado la inteligencia de nuestro Canciller, quien ha puesto en peligro nuestra seguridad nacional, razón por la cual ha sido llamado a comparecer ante esta Comisión; animosidad por cierto que ha generado sorna en asesores del gobierno del vecino país, cuando aconsejan dar poco a cambio de los gestos de México, dado que normalmente nuestra autoridades con nada se conforman; animosidad que ha provocado también que no se dé cuenta el Canciller cuando le pasean en la cara banderas alusivas a guerras gloriosas de los Estados Unidos, guerras que son las mismas que generaron en México la pérdida de más de la mitad de su territorio; animosidad que igualmente generó la siguiente declaración el mismo día de los atentados:

"Estados Unidos obviamente va a buscar represalias, y tiene toda la razón y todo el derecho de hacerlo, en cuanto hayan detectado a los autores de estos atentados deplorables, ejercerán venganza y no habrá que regatearles el apoyo. He insistido mucho en ello, no es el momento de regatear apoyos". Palabras del Canciller.

Quizá sea mucho pedir que la distinción entre justicia y venganza se mantenga en el ámbito de la diplomacia que ejerce México, pero si a esto sumamos el apoyo sin regateos a una venganza, tenemos un problema de principios.

Condenar al terrorismo no es ni siquiera objeto de discusión para las fuerzas políticas aquí representadas. Solidarizarnos con la población norteamericana tampoco, el problema es cuando se pisotea nuestra posición de país y se coloca en un terreno de vulnerabilidad a nuestra nación, al aceptar explicadamente la venganza, como medio de arreglo de las controversias internacionales.

El mismo día en que se aparenta corregir mediante un comunicado la posición inicialmente planteada, vuelve nuestro Canciller a hacer afirmaciones temerarias contra nuestro país, fruto de una convicción que no es el reflejo de los intereses de México, dice textualmente:

"A propósito de la política internacional de nuestro país que la Constitución se da por sentada y por lo tanto no es límite específico en cada coyuntura que se tratara de un cuerpo doctrinario de leyes que siempre están presentes".

Es preocupante que quien representa a este país en la esfera internacional ignore o pretenda ignorar que nuestra Carta Magna es el pacto político más importante de la nación donde se plasma nuestra estructura de país y sobre todo donde se establecen los límites al poder público, como el que él ejerce. Esto es causa suficiente para vislumbrar con meridiana claridad el desprecio que tiene por nuestras instituciones y en consecuencia exigir su separación del cargo, señor Canciller.

También ha dicho que los Estados Unidos están construyendo su legalidad para responder los ataques de los que fueron víctimas y que en eso la comunidad internacional, incluyendo México le tiene que ayudar, situación delicada que se puede revertir, sobre todo si empezamos a convalidar que la legalidad se construye a través de instrumentos ad-hoc para cada ocasión.

Los apoyos incondicionales deben ser a la víctimas y no a un gobierno sediento de demostraciones sangrientas, de fuerza, que lo reivindique a lo interno y hacia todos los países del mundo, como el más fuerte de la tierra. ¿Qué ganamos nosotros como país con el entreguismo, señor Canciller?

En el poco tiempo que tiene al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores hemos constatado el giro más pronorteamericano de la política exterior de México que hubiera visto, sin ton ni son, y bajo las ansias de quien quiere pasar a la historia como el amigo de las autoridades de aquel país, mismas que por cierto, por si no lo saben, tienen otros intereses y otras amistades claramente definidas.

Proponemos que las definiciones respecto a la forma en que nos insertamos en este mundo globalizado, sea encabezando la lucha contra la pobreza y de las naciones, la desigualdad, el hambre y la destrucción ecológica, y no asumiendo conflictos que no son nuestros y buscando la mejor forma de jurar lealtades y apoyos internacionales que ni siquiera ha consultado con nuestro país.

Es necesario recordarle que la política exterior del país debe ser el reflejo de los intereses de México, y que con su actuar hasta ahora, usted no representa a esos intereses, sino quizás los suyos particulares.

Para borrar de su currículum la vieja afirmación que hizo, de que el Tratado de Libre Comercio es la muestra de la abdicación de México el a que nos sometieron nuestras elites políticas, las cuales aceptamos esta ingerencia de Estados Unidos en cuanto a modernización, combate, el narcotráfico y otros aspectos, los que nos opusimos al tratado dimos la batalla aquí y allá, pero perdimos.

Termino, señor Presidente. "El tratado -palabras de usted- no debimos haberlo negociado ni firmado. Jorge Castañeda, 11 de abril de 1996".

Usted desarma la utopía de México de construir una política exterior de Estado que da paso a un nuevo orden internacional, más justo, más pacífico, libre y equitativo, y no busca resignadamente la forma de alinearse o morir, porque esa no es nuestra disyuntiva, señor Canciller.

Si usted no quiere representar a México...

El Presidente:

Diputado Acosta.

El diputado Sergio Acosta Salazar:

Termino, señor Presidente. Si usted no quiere representar a México, vuelvo a repetir, váyase a donde quiera, porque usted no tiene derecho de poner de rodillas a un país que no es de su propiedad, señor

Gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra la diputada Heidi Storsberg Montes, hasta por diez minutos, del Partido Acción Nacional.

La diputada Heidi Storsberg Montes:

"Entenderse es la primera cosa importante en todas las relaciones humanas" Hipsen.

Con su venia, señor Presidente.

Doctor Jorge G. Castañeda, Secretario de Relaciones Exteriores, compañeros diputados, compañeras diputadas:

El contexto internacional de fin de siglo avisoró la presencia de un mundo completamente nuevo y distinto que rebasó el escenario que imperó desde la segunda mitad del Siglo XX. Hoy somos testigos de transformaciones cruciales a escala internacional, que han aterrizado para dar lugar a un nuevo patrón de desarrollo, alentado en gran medida por la fuerza de la globalización y por la innovación científico-tecnológica.

Las orientaciones y tendencias del cambio se han manifestado hacia la consolidación de una economía global cada vez más integrada e interdependiente, y el surgimiento de una nueva agenda de naturaleza global, en donde temas como narcotráfico, terrorismo, medio ambiente, migración, derechos humanos y democracia, ocupan un espacio preponderante en la escena y en el escrutinio internacional.

La madurez del pueblo de México demostrada el 2 de julio del 2000, ponen a nuestro país como un referente de democracia procedimental al grado de que muchos la han caracterizado como uno de los acontecimientos más prometedores de este principio de siglo para América Latina.

La alternancia en el poder y la legalidad observada en la competencia electoral, nos brindan una oportunidad invaluable de revalorar la política exterior mexicana. Por ello, México debe dibujar una política exterior mucho más activa y convertirse en protagonista y en actor directo de la nueva arquitectura internacional, a la luz de los nuevos acontecimientos políticos, económicos, sociales y culturales que nos afectan cotidianamente.

Es decir, si anhelamos una mayor participación de México en el diseño, conformación y toma de decisiones en el nuevo orden internacional, requerimos de una política exterior asentada en esencia en el derecho internacional, en la defensa de la democracia y en la promoción de los derechos humanos, aprovechando nuestra posición geográfica, tomando en cuenta nuestros intereses, tradición diplomática y necesidades de desarrollo.

La política exterior debe ser una palanca de crecimiento para impulsar el desarrollo socioeconómico de México.

En este sentido, el alcance de los objetivos propuestos y el logro de los resultados esperados se encuentran en función de la capacidad de negociación que tenga el propio estado frente al exterior.

La verdadera influencia internacional que un estado pueda tener más allá de sus fronteras, se apoya en su fortaleza interna la cual se refleja, entre otros factores, en la salud económica, en existencia de prácticas democráticas, en la legitimidad del sistema político y en estabilidad social de un estado.

Asimismo, asumimos la obligatoriedad de un orden internacional justo y eficaz, de modo que el ejercicio legítimo de la soberanía no exima a los países de cooperar para alcanzar el bien de la comunidad de naciones; el principio de bien común universal y de solidaridad mundial así como la aspiración de construir un orden internacional al servicio de la persona.

Por ello, el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, reconoce la labor diplomática realizada por el Ejecutivo Federal para que México ingrese al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

La posible incorporación de nuestro país a dicho Consejo, nos otorgaría la gran responsabilidad de contribuir a enriquecer los grandes temas de la agenda internacional, así como participar e influir en la eminente reforma para la democratización de éste, y con ello, posicionar a México como una figura de reconocida talla mundial.

Cabe recordar que la responsabilidad primordial del Consejo de Seguridad ha sido la de mantener la paz y la seguridad internacional, principio también plasmado en nuestro artículo 89 de nuestra Constitución. Jamás renunciaremos a nuestra vocación pacifista.

El Partido Acción Nacional reconoce también el esfuerzo realizado por la Cancillería frente a varios temas, entre los que destacan dentro de la agenda bilateral México-Estados Unidos, los siguientes:

La colocación del tema migración en la mesa de diálogo y negociación con nuestro vecino del norte en una relación de tú a tú, otorgando, sin duda, un elemento novedoso al contenido y al tono de la tradicional política exterior mexicana frente a esa nación.

La posible suspensión de proceso de certificación unilateral que evalúa y califica el desempeño en la cooperación que terceros países asumen frente a la batalla en contra de las drogas, quedando atrás recriminaciones mutuas.

En este sentido, reiteramos, la necesidad de renovar la estrategia antidrogas del hemisferio en base a la aplicación del mecanismo de evaluación multilateral desarrollado por la Comisión Interamericana para el control y abuso de las drogas, fincada en nuevos principios de responsabilidad compartida, enfoque integral, cooperación multilateral y en el respeto a la soberanía e integridad territorial de nuestros estados.

Por otro lado, la participación de México en la Tercera Cumbre de las Américas, dejó asentado el compromiso de nuestro país de mantener y fortalecer el estado de derecho; el respeto al sistema democrático; la estricta observancia de los derechos humanos, así como la defensa y garantía de las libertades fundamentales.

En este contexto, refrendamos los principios constitutivos de nuestro partido que enuncian una doctrina humanista basada en los derechos universales del hombre y de la dignidad humana, así como los tratados internacionales que nuestro país ha suscrito en esta materia.

Por otro lado, entendemos la necesidad de que el Estado mexicano cuente con un cuerpo diplomático a la altura de los requerimientos y retos que enfrenta el mundo actual.

El Partido Acción Nacional considera necesario tal y como lo ha manifestado la Secretaría, la reforma a la Ley del Servicio Exterior Mexicano y a su Reglamento. En este tenor hemos acometido como grupo parlamentario un profundo y detallado estudio para mejorar y enriquecer la normatividad y regulación del más antiguo y respetado servicio civil de carrera.

El Partido Acción Nacional comparte la consigna por diversificar las relaciones de México con el resto del mundo y saluda la apertura de estrechar lazos cada vez más concretos con países de otros continentes. En este sentido apoyamos la intención de poner en marcha el Plan Puebla-Panamá, a fin de impulsar a México tanto en el ámbito nacional como en el regional, la reactivación del Grupo de los Tres con Colombia y Venezuela, la difusión más amplia del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política, Cooperación con la Unión Europea, así como la creación de un relator especial de los derechos humanos de los indígenas.

Por otra parte, la protección de los derechos de nuestros connacionales en el extranjero ocupa un lugar prioritario en la agenda de la política exterior de México, lo cual se ve reflejado en el Plan Nacional de Desarrollo 2000-2006, mismo que establece dentro de uno de sus cinco objetivos estratégicos, fortalecer nuestra capacidad para proteger y defender los derechos de todos los mexicanos en el extranjero. En este sentido mostramos nuestra preocupación frente a la precaria situación por la que atraviesa la cancillería, la cual ha impactado de manera negativa, fundamentalmente en lo que respecta a la Red Consular Mexicana.

Los problemas económicos que atraviesan los consulados imposibilitan la instrumentación de medidas que garanticen el pleno respeto y protección a los derechos humanos de los mexicanos en el exterior.

No hemos visualizado la implementación de nuevas estrategias que posibiliten dar marcha atrás a este problema fundamental. En este sentido carecemos de la legitimidad suficiente para exigir a la autoridad extranjera un trato más digno a los compatriotas migrantes cuando la respuesta que dan los servicios consulares mexicanos es deficiente y muchas veces violatoria de sus derechos humanos y libertades fundamentales.

Por ello el Partido Acción Nacional propondrá en días próximos que los ingresos que se obtengan por servicios presentados en los consulados mexicanos, se destinen a la integración de un fondo etiquetado, independiente del presupuesto previsto para el ejercicio 2000, a fin de mejorar la atención prestada a los nacionales en el extranjero.

Señor Secretario: El Poder Legislativo le hace un atento recordatorio para que el Poder Ejecutivo y la Cámara de Diputados, trabajemos de manera conjunta el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio 2002, revisando partida por partida, conforme a las necesidades y carencias más apremiantes de nuestras representaciones en el extranjero, fundamentalmente en lo que respecta a aquellos imprevistos naturales o judiciales como el caso de los mexicanos condenados a muerte en los que la protección por parte del gobierno mexicano es inobjetable.

Estamos conscientes que la historia de Estados Unidos y la del mundo quedó marcada después del 11 de septiembre del 2001. Ante el peor atentado terrorista en la historia de esta nación, la decisión del Presidente Bush y de su equipo de seguridad nacional frente a lo sucedido, impactará en gran medida el curso, patrones y ritmo de cada una de sus relaciones con el exterior. No en vano Estados Unidos requerirá del apoyo de sus vecinos y socios tradicionales en Europa y América Latina.

En el terreno de las posibles repercusiones el Partido Acción Nacional se muestra sumamente preocupado hacia la posible militarización de la frontera México-Estados Unidos y ante el eventual despertar de sentimientos nacionalistas, xenófobos y racistas, generando aún mayores presiones a los migrantes indocumentados mexicanos.

Sabemos que ahora será mucho más difícil atraer la atención y mirada del gobierno y congreso estadounidense hacia los asuntos que permean, en específico la agenda mexicana, fundamentalmente la concreción del tan mencionado Acuerdo Migratorio.

El Partido Acción Nacional pondrá de su parte para que esta propuesta no quede en el olvido. Si me permite, señor Presidente, un minuto más para concluir.

Por su parte, México debe solidarizarse con el pueblo estadounidense frente a los atentados terroristas perpetrados en Nueva York, Washington y Pensilvania, conforme a lo expresado tanto en la Asamblea General como en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El Partido Acción Nacional apoya el combate al terrorismo por salud y seguridad de los mexicanos, por defensa de las instituciones democráticas y por solidaridad internacional. Nuestro marco de referencia es el derecho internacional, pero nunca será limitativo a la vocación solidaria de nuestra nación.

Señor Canciller, de cara a la nueva configuración nacional e internacional que vivimos, construyamos una nueva relación de amplio diálogo entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo de manera plural, objetiva e incluyente, sólo así podremos edificar y fortalecer de manera conjunta, la política exterior al servicio de la nación.

El tema internacional requiere la corresponsabilidad entre las partes, exhortamos a todos los actores a ser más reflexivos en torno a sus comentarios públicos, con el objeto de no generar mal entendidos o diferencias irreconciliables que a nadie benefician.

Nosotros haremos nuestro esfuerzo y estaremos pendientes a que usted actúe consecuentemente. Es cuanto.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por diez minutos el diputado Javier Sánchez Campuzano del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Francisco Javier Sánchez Campuzano:

Señora presidenta diputada Beatriz Paredes. Diputado Gustavo Carvajal, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores. Doctor Jorge Castañeda, Secretario de Relaciones Exteriores. Compañeras y compañeros diputados. El valor fundamental para el ser humano, es la vida, el atentar contra ella descalifica y niega ideologías, posturas y acciones. El Partido Revolucionario Institucional manifiesta al pueblo de México, como lo ha hecho por décadas, que apoyará, que estará al lado de aquellos otros pueblos que sufren la irreparable pérdida de vidas humanas. Al mismo tiempo convocamos al Jefe del Ejecutivo y a los funcionarios a quien corresponda, mantener la política exterior de México, dentro del marco que rigen los preceptos establecidos en la Constitución General de la República.

México es reconocido por la comunidad internacional, como un país congruente con los postulados doctrinarios, con sus leyes y su historia. En el Congreso de la Unión, en lo alto está escrita la frase de Benito Juárez que reza: "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz", esta sentencia es parte de la esencia del mexicano.

Las manifestaciones de solidaridad con los pueblos hermanos, han sido siempre públicas y explícitas. El 11 de septiembre todos nos conmovimos al extremo por los acontecimientos de la sin razón y la barbarie, de aquellos que venden la violencia y peor aun, en la muerte, el camino para expresarse o dirimir conflictos.

El PRI reprueba enérgicamente el terrorismo en cualquiera de sus formas, que quede perfectamente claro a los mexicanos y al mundo, nuestro Grupo Parlamentario, coincide con la declaración del gobierno de la república, al condenar los ataques terroristas en los Estados Unidos de Norteamérica.

Ya nuestra Cámara declaró categóricamente la condena enérgica a cualquier expresión de violencia, con claros fines terroristas, y que atente contra la población civil. Y rechaza de manera categórica, también, los ataques de que ha sido objeto la población civil de los Estados Unidos de América, y expresa su solidaridad con el pueblo estadounidense ante la escalada de violencia, de la que ha sido víctima y hace un llamado a la Comunidad Internacional, para que en el marco de la negociación la libre determinación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de los conflictos, se avoque a resolver las diferencias que por seculares que sean le aquejan.

Creemos que es obligación de los funcionarios de gobierno y del Presidente de la república, actuar en el marco de la más absoluta seriedad y coordinación. No creemos que el detalle, que el individualizar las diferencias sea el objetivo que nos deba importar. Lo prioritario es sumarnos a las soluciones y no perdernos en particularidades.

Creemos que en estos tiempo lo que cuenta es ajustarnos a derecho, el hacer nuestra la Declaración de la Organización de las Naciones Unidas, de encontrar fórmulas que a todos beneficien y pública y abiertamente, hermanarnos con el pueblo norteamericano, con quien compartimos buena vecindad, proyectos y en donde además se encuentran muchísimos mexicanos que son nuestra cultura y sangre.

México se une a la convocatoria lanzada por los Estados Unidos y a la que se han sumado ya todos los pueblos amantes de la paz, para constituir un frente común en la lucha contra el terrorismo internacional.

En ese sentido, el PRI respaldará todas las acciones que promueva el gobierno de la República con el fin de garantizar que el terrorismo no haga uso de nuestro sistema bancario y de que no traspase nuestras fronteras y que no utilice nuestro territorio en forma alguna.

Señor Canciller, han ocurrido muchas contradicciones en medidas y declaraciones en el ámbito de su responsabilidad, que han desconcertado a la Nación: algunas actitudes de usted mismo, otras entre usted u otros Secretarios de Estado y entre usted y el propio Presidente.

El PRI ha sido por muchos años gobierno, conoce de la gran responsabilidad que esto significa. Lo invitamos a que aplique nuestra Constitución y actúe con serenidad. Esto resultará en beneficio de todos.

Hoy más que nunca, necesitamos conocer y compartir todos una política exterior que se sustente en nuestra historia, nuestras tradiciones y en nuestra reconocida calidad de mexicanos.

Esta comparecencia tiene un significado especial porque se abordarán los temas del Informe y el problema del terrorismo. Las preguntas que le vamos a formular van a ser precisas y le pedimos, señor Secretario, su puntual respuesta porque son las que se hacen muchísimos mexicanos que tienen serias dudas sobre una conducta recta, apta, legal y apegada a nuestros principios históricos establecidos en nuestra Constitución.

El PRI apuesta a que México siga manifestándose como abanderado de las causas que merecen consenso internacional.

El Partido Revolucionario Institucional, estará pendiente con acuciosidad sobre todo aquello que afecte o apuntale la imagen de nuestro país en el exterior.

Para mi partido México no es sólo un momento; es el conjunto de tiempos y épocas y es el futuro. Por lo que siempre actuaremos con la gran responsabilidad que esto representa. Muchas gracias.

Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge G. Castañeda, Secretario de Relaciones Exteriores, hasta por 10 minutos.

El Secretario Jorge G. Castañeda Gutman:

Gracias señor presidente.

Quisiera retomar hasta donde el tiempo me alcance, algunas de las intervenciones o todos los posicionamientos de los distinguidos diputados que han hecho uso de la palabra.

En lo que se refiere al diputado Ríos, creo que comparto en efecto su sugerencia de que es necesario hoy, que el gobierno efectivamente tome medidas audaces para poner al día la política exterior del país y es lo que estamos tratando de hacer con todo vigor, con imaginación, tratando de sumar al mayor número de sectores políticos, académicos, intelectuales y sociales del país.

En lo que se refiere a la declaración, a la intervención del diputado Calderón, del PAS, en efecto, es importante que se definan las acciones ante los nuevos acontecimientos. Como usted sabe diputado, los acontecimientos se van desarrollando a un ritmo más o menos vertiginoso y estamos tratando de compaginar la actitud de México ante los acontecimiento y también, ante las tomas de posición de otros países con los que necesariamente estamos vinculados. Y no me refiero exclusivamente a los Estados Unidos, sino también por ejemplo en el marco de la Organización de Estados Americanos con el resto de América Latina.

Diputados Riojas, del PSN, yo creo que en efecto, es la postura que hemos tratado de desarrollar, no seguir una política de avestruz, no aislarnos del mundo, tratar de salir al mundo y tratar de poner al día la política exterior mexicana en la medida en que en efecto los principios del artículo 89, incorporados ahí en 1988, son los que rigen la política exterior, pero la rigen en un contexto radicalmente distinto. Para empezar porque un año después de la incorporación de dichos principios a nuestra Constitución, terminó la guerra fría; terminó el mundo bipolar, terminó el sistema internacional que conocíamos y que conocimos desde 1947.

Diputado Cervantes Rivera, del PT, creo que pocas veces he escuchado una presentación tan elocuente y tan articulada de lo que estamos tratando de hacer. Comparto con un solo detalle, prácticamente toda la descripción que usted hizo de la política exterior del régimen del Presidente Fox., usted quizás no comparte esa política, pero la analizó y la describió de manera ejemplar. Le agradezco mucho que lo haya hecho de esa manera. Mi único desacuerdo sería en lo que se refiere a incorporar a los mexicanos y mexicano-norteamericanos en Estados Unidos, a las negociaciones del Acuerdo Migratorio. Yo creo que sí lo hemos hecho. A los mexicanos lo hemos hecho desde México con sus comunidades en los estados altamente expulsores. Los gobernadores, los diputados de esos estados. Lo hemos hecho en Estados Unidos a través de las organizaciones que los mexicanos se han dado en Estados Unidos y con los mexicano-norteamericanos, hemos estado en consulta estrecha constantemente. Como usted sabe, el presidente electo Fox, fue a la reunión anual de la Organización Valdes en noviembre pasado. Como usted sabe el Presidente Fox fue a la reunión anual del consejo nacional La Raza en Milwaukee, hace un par de meses, y, como usted sabe, el Presidente y la Secretaría de Relaciones Exteriores hemos estado en contacto estrecho, constante, con las comunidades mexicanas y méxico-norteamericanas en los Estados Unidos consultándolas, informándoles y constantemente en comunicación con ellos.

Los comentarios de la diputada Spezia, del Partido Verde, yo comparto plenamente la insistencia suya en que México debe asumir un papel cada vez más activo en la defensa del Protocolo de Kioto y en todo lo que son las negociaciones internacionales en torno al cambio climático.

Tuvimos, creo yo, una postura muy vigorosa, muy dinámica, muy activa en la Conferencia de Bonn, hace un mes en esta materia y justamente la razón por la cual ayer pudimos anunciar la creación de una nueva Subsecretaría en la Cancillería encargada de lo que llamamos temas globales o temas de nueva agenda, tiene ese propósito.

Es tan pesada la nueva agenda internacional que por supuesto incluye medio ambiente, Protocolo de Kioto, cambio climático, etcétera, pero también incluye temas de género, de derechos indígenas, de desarme, de infancia, de la juventud, lucha contra el terrorismo, contra la corrupción, etcétera, que pensamos que para poder atender todas estas nuevas negociaciones internacionales como debe ser consideramos que era necesario crear una nueva Subsecretaría.

Si usted nos lo permite, diputada, le pediré a la persona que el Presidente ha designado para ocupar ese cargo que se ponga en contacto con usted para poder coordinar, de la manera más estrecha, más directa, más fluida, el trabajo de la Cancillería en esta materia, sobre todo en lo que se refiere a cambio climático, con el Partido Verde.

Los comentarios del diputado Acosta. Obviamente, en lo que se refiere a sus comentarios personales, pues es difícil que yo pueda compartirlos; los respeto, los escucho; no puedo más que expresar mi desacuerdo con ellos.

Me parece, sin embargo, que hay algunos temas de fondo planteados en su intervención que son a los que quisiera dirigirme, y dos en particular: el tema de la construcción de la legalidad, que está haciendo Estados Unidos, y el tema, efectivamente, de si este conflicto es nuestro o no lo es.

Yo sí creo que éste es un conflicto nuestro y el Gobierno de la República considera que sí es un conflicto nuestro, en efecto. Considera, en primer lugar, que así es porque hay instrumentos internacionales que México ha firmado que así lo determinan.

Empezando por uno que no nos gusta, pero que de todas maneras hemos firmado y no hemos denunciado todavía, que es el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, que fue invocado la semana pasada por la comunidad latinoamericana y que dice muy claramente que un ataque armado a un Estado es un ataque a todos ellos.

Podemos denunciar el Tratado. Yo escucharé con gran interés las posturas de los distinguidos diputados y senadores al respecto, pero por el momento ésta es una obligación y creo que sí es un ataque armado a los Estados Unidos.

Segundo Lugar. Es un conflicto nuestro porque cualquier uso indiscriminado de la violencia y del terrorismo, como lo que vimos el 11 de septiembre en los Estados Unidos, puede afectar a cualquier país. No hay garantía alguna que eso no suceda en México o contra aviones, instalaciones o propiedades mexicanas en el extranjero.

En tercer lugar es un conflicto nuestro porque murieron muchos mexicanos en esos atentados. No sabemos cuántos porque las autoridades de la ciudad de Nueva York no han podido determinar, al día de hoy, la identidad de más de 150 de los 6 mil 400 desaparecidos. Quizás debieran haberlo hecho con mayor celeridad, pero al día de hoy han podido identificar sólo a ellos. Pero no hay ninguna razón para suponer que no haya muchas víctimas mexicanas de estos atentados. Por esta tercera razón sí es un conflicto nuestro.

Y una cuarta razón, señor diputado, me parece que en efecto es un conflicto nuestro porque las perturbaciones económicas, financieras, comerciales, turísticas que está generando este conflicto en el mundo entero nos están afectando a nosotros en los centros turísticos, en los mercados de valores, en los mercados cambiarios, en las tasas de interés, en los flujos de inversión, etcétera, etcétera, etcétera.

Entonces en efecto el gobierno de la República sí considera que es un conflicto nuestro y que así debemos considerarlo. Se puede discrepar de esa posición, la del gobierno es esta.

En cuanto a la legalidad me voy a permitir, en el minuto que me queda, leer dos párrafos de la resolución del Consejo de Seguridad y una de la Organización de Estados Americanos:

Resolución 13-68. "Expresa el Consejo de Seguridad que está dispuesto a tomar todas las medidas que sean necesarias para responder a los ataques terroristas perpetrados el 11 de septiembre de 2001 y para combatir el terrorismo en todas sus formas, con arreglo a las funciones que le incumben, en virtud de la Carta de las Naciones Unidas". Esta es una resolución del Consejo aprobada, ¡por unanimidad!, el día 12 de septiembre en Nueva YorK. ¡Es una resolución vinculante, obligatoria, para todos los Estados miembros, no del Consejo de Seguridad sino de las Naciones Unidas!

Y la OEA, por ejemplo, dice: "Exhortar a todos los Estados a reforzar la cooperación en los planos regional e internacional para perseguir, capturar, enjuiciar, sancionar y cuando corresponda acelerar la extradición de los perpetradores, organizadores y patrocinadores de actos terroristas". Resolución aprobada, ¡por unanimidad también!, el viernes pasado por la Organización de Estados Americanos en Washington, D.C.

El Presidente:

Para dar cumplimiento al punto segundo numeral cuarto incisos a), b) y c) para la primer ronda de preguntas, hasta por cuatro minutos con derecho a réplica por cuatro minutos, se han inscrito los siguientes ciudadanos diputados:

Diputado Jaime Cervantes Rivera, del Partido del Trabajo; diputada Erika Spezia Maldonado, del Partido Verde Ecologista de México; diputado Enrique Herrera y Bruquetas, del Partido de la Revolución Democrática; diputado José Luis Novales Arellano, del Partido AcciónNacional; y diputado Augusto Gómez Villanueva, del Partido Revolucionario Institucional.

Tiene la palabra, hasta por cuatro minutos para formular su pregunta, el diputado Jaime Cervantes Rivera.

El diputado Jaime Cervantes Rivera:

Con el permiso de la Presidencia.

Primero, bueno, pues agradezco los comentarios que hizo a la intervención que hicimos hace un momento. El problema de nosotros es que estamos en desacuerdo en que los intereses nacionales están subordinados a los internacionales, planteamos que debe ser al revés. Esa es en la parte que estamos en desacuerdo y entendemos exactamente bien el proyecto del Presidente Fox.

En el grupo parlamentario del Partido del Trabajo, como lo señalamos en nuestra toma de postura en relación al Primer Informe del Presidente Fox, es que su gobierno no tiene rumbo, en función de los intereses de la mayoría de los mexicanos.

Lamentablemente en política exterior tenemos que afirmar lo mismo. Decir que ha sido errática es quedarnos cortos en materia de lo que la Cancillería ha hecho. Ya en nuestra intervención central en esta Comisión hemos descrito las desmesuradas apuestas que usted usó para darle un sesgo insólito y por demás aventurado e irresponsable a los asuntos que corresponden a la política exterior de nuestro país.

El trágico suceso del 11 de septiembre acaecido en los Estados Unidos, generó por parte de usted un conjunto de declaraciones que sumieron a la opinión pública de los mexicanos en el desconcierto, en la confusión y dejaron una amplia sensación de malestar.

Nadie está a favor del terrorismo, pero tampoco de la venganza a toda costa. La condena al terrorismo es unánime, independientemente de ideologías o posiciones políticas. La historia ha demostrado que la violencia solo genera violencia. Asimismo nos ha enseñado que "quien siembra vientos cosecha tempestades"

Ya lo hemos expresado en otras ocasiones, un país que ha mostrado su fuerza y potencia imperialista ante el mundo, se ha ganado a pulso una amplia gama de enemigos políticos, muchos de los cuales, como según lo demuestran los recientes acontecimientos, están en su propia casa, en la de los norteamericanos.

Nuestra solidaridad con el pueblo norteamericano no está a discusión, ésta se le ha otorgado a cabalidad, pero de ello no se desprende que otorguemos un cheque en blanco en apoyo al gobierno del Presidente Bush.

¿Por qué, señor Secretario, en los últimos días ha vertido ante los medios de comunicación una serie de declaraciones que ponen en entredicho la política exterior mexicana? ¿Qué hará la dependencia a su cargo ante el gobierno norteamericano, para defender la vocación pacifista que ha caracterizado a nuestra nación en el Concierto Internacional?

Si bien es cierto que por las funciones que usted desempeña es su responsabilidad manifestar nuestra postura ante el mundo, es cierto también que su actuación está circunscrita a los ordenamientos legales que nuestra Carta Magna señala al respecto.

Al parecer es perfectamente recordable que los principios que por mucho tiempo han dado realce al a política exterior de México, se encuentran incorporados en el texto de nuestra norma fundamental en la fracción X del artículo 89.

Por enésima vez repetimos que la política exterior mexicana ha tenido como valuarte el principio de la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. Esto, señor Castañeda, no se ajusta ni cumple con su compromiso de defender los intereses de México.

Para el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo resulta realmente preocupante que una cartera de la importancia que tiene esa dependencia a su cargo, no se le haya encomendado a alguien con mayor espíritu nacionalista y no a un representante de los intereses extranjeros.

Es cuanto. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge Castañeda, hasta por ocho minutos, para dar respuesta.

El Secretario Jorge Castañeda Gutman:

Gracias diputado. Gracias Presidente.

Gracias por su comentario diputado. De nuevo en lo que se refiere a los comentarios personales no hay mayor convergencia posible, como usted comprenderá. Sin embargo, sí me parece que podemos discutir algunos puntos importantes que usted ha planteado. Quisiera subrayar dos.

El primero es que yo tenía la impresión que en su primera intervención creía usted que sí había rumbo en la política exterior, sólo que usted discrepa de ese rumbo, lo cual me parece que es una afirmación distinta decir que no hay rumbo. Yo creo que sí lo hay, hay un rumbo muy claro que ha sido definido en muchas ocasiones por el Presidente y por su servidor. Comprendo que haya quienes, haya fuerzas políticas que no compartan ese rumbo y me parece perfectamente natural que así sea, es lo propio de la democracia.

Yo creo que en algunos aspectos podemos llegar a acuerdos para una política de Estado, sin que necesariamente se comparta el rumbo que se ha trazado para la política exterior. Yo creo que la política exterior, como muchos otros temas, debe ser objeto de discusión, de debate y puede serlo también de discrepancia en un país democrático y plural como el nuestro. Enhorabuena que, en efecto, haya sectores que no compartan el rumbo que se está siguiendo en esta materia y que haya otros que también aquí se han escuchado, que sí comparten ese rumbo y que sí lo apoyan; cero que ese lo propio de la democracia y del nuevo México que estamos viviendo y en cierto sentido quizás también sea esto un avance positivo en relación a lo que existió durante muchos años, donde en efecto, parecía haber un consenso en México en torno a la política exterior, pero no sabíamos qué tan voluntario, qué tan consentido era ese consenso. No es algo que valga demasiado la pena averiguar, pero lo que hoy sí sabemos es que estos son asuntos a debate y enhorabuena que así sea, me parece que es muy importante plantearlo de esa manera.

Vuelvo a las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la OEA, diputado, si me lo permite, a propósito de esta coyuntura tan compleja, tan difícil que se ha dado en lo que se refiere a los ataques, los atentados terroristas del día 11de septiembre.

En primer lugar, tanto las encuestas publicadas en los medios como las encuestas que ha llevado a cabo el gobierno y que sin duda otros sectores de la sociedad mexicana pueden haber llevado a cabo, no estoy tan convencido como usted de que haya bastantes conciertos, zozobra, inquietud y alarma entre la población por tal o cual declaración que un servidor o el Presidente u otros miembros del gobierno pueden haber hecho, creo que en ciertos círculos de analistas que son los que se dedican a estos temas puede haber desacuerdos en efecto con la postura que se pueda sostener.

Acabo de tratar de dar un ejemplo al plantear que efectivamente hay un desacuerdo entre el Gobierno y ciertos partidos políticos en cuanto a determinar si este es un conflicto que nos es ajeno o que no nos ajeno, efectivamente, el gobierno considera que no es un conflicto ajeno a México y puede haber fuerzas políticas o comentaristas o analistas que piensan que sí y esta es una discrepancia que me parece perfectamente lógica, no estoy convencido sin embargo que esa discrepancia lleve a preocupación y zozobra en la sociedad mexicana.

Vuelvo al tema de las Resoluciones, ahora si me lo permiten. La del Consejo de Seguridad -y voy a leer los dos párrafos operativos los voy a volver a leer por la importancia que tienen- : "Insta todos los estados a que colaboren con urgencia para someter a la acción de la justicia los autores, organizadores y patrocinadores de estos ataques terroristas y subraya que los cómplices de los autores, organizadores y patrocinadores de estos actos y los responsables de darles apoyo o asilo tendrán que rendir cuenta de sus hechos. "Exhorta la Comunidad Internacional a que redoble sus esfuerzos por prevenir y reprimir los actos de terrorismo, expresa que está dispuesta a tomar todas las medidas que sean necesarias para responder a los ataques terroristas, etc. etc..".

Esta es la legalidad existente hoy, el Derecho Internacional hoy en torno a esta coyuntura es esto que acabo de leer, esto es, resolución por cierto, que aunque no la votamos porque no somos miembros del Consejo de Seguridad fue trasladada casi en los mismos términos a la Asamblea General de las Naciones Unidas dos días después y ahí fue aprobada por unanimidad también, donde por cierto nosotros votamos a favor de ella, el lenguaje de la resolución de la OEA es prácticamente idéntico.

Entonces, yo lo único que quisiera subrayar es que la legalidad que la Comunidad Internacional se ha dado efectivamente a instancias de Estados Unidos, porque la parte agredida es Estados Unidos, los aviones chocaron en las dos torres que se encuentran en Nueva York que es parte de Estados Unidos, la legalidad que Estados Unidos ha tratado de construir es esta, podemos discrepar de ella de nuevo, podemos no haber votado ni la Resolución de la OEA que por cierto invoca y cita la Resolución del Consejo de Seguridad.

Sin embargo consultamos con los principales partidos políticos del Senado sobre cuál debía ser la posición de México con miras hacia la Reunión Ministerial de la OEA que México había convocado y logramos una declaración del Gobierno de México consultada con el Senado de la República que de manera muy clara decía en todas sus letras, en todas sus letras y cito diputado: "No obstante... etc.. cualesquiera que sean las instancias hemisféricas que finalmente se aboquen al tratamiento de los trágicos actos del 11 de Septiembre, México buscará un consenso en la región tendiente a defender activamente los principios y propósitos de las Naciones Unidas...etc, etc", es decir que esa Resolución o Comunicado, consultado con las principales bancadas en el Senado, claramente nos indicaba cuál debía ser la votación de México en la Reunión Ministerial de la OEA y así lo hicimos, votamos a favor de esta Resolución.

Esa es la legalidad internacional que existe hoy cuando se invoca el Derecho Internacional esto es lo que se invoca, insisto, yo creo que es perfectamente legítimo y discutible que nosotros discutamos si esto es lo que queremos hacer como país, como gobierno, como Poder Ejecutivo Legislativo, tal vez no lo sea, pero sí debemos tener en cuenta un asunto muy claro, no hay controversia internacional al respecto, todas las resoluciones, Consejo de Seguridad, asamblea general, OTAN, OEA, TIAR, etcétera, todas las que se han votado en los últimos 10, 11 días, han sido votadas por unanimidad no han controversia, no hay desacuerdo, no hay divergencias, no hay singularización, tal o cual país hace una declaración u otra, hay plena unanimidad en torno a esta legalidad.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Jaime Cervantes Rivera, hasta por cuatro minutos, para réplica.

El diputado Jaime Cervantes Rivera:

Con el permiso de la Presidencia y del señor Secretario de Relaciones Exteriores:

Acepto que sí hay rumbo y no estamos de acuerdo con ese rumbo, incluso en mi intervención señalamos que era un rumbo que no beneficiaba a las grandes mayorías de los mexicanos.

En relación a la intervención de usted y a la que se ha hecho en estos últimos días con relación a los acontecimientos sucedidos en los Estados Unidos, sí quisiera hacer algunos comentarios: Para nosotros resulta altamente sorprendente que la investidura que le confiere su cargo dentro de la Administración del presidente Fox, quede en entredicho con el nivel de respuestas, con el nivel de respuestas nos queda más claro el proyecto del Gobierno Federal con el que no estamos de acuerdo, por lo tanto no nos queda más que recordar ante esta soberanía que los destinos de la política exterior de México no están en el libre albedrío de las interpretaciones que se hacen; usted debe reconocer que su actuación en el cargo que desempeña ha sido altamente polémica pero que en los últimos días ha rebasado los límites de la tolerancia de la población y de la opinión pública. Usted opina lo contrario.

Es cierto también, que posteriormente ha tratado de rectificar sus declaraciones con lo cual no se reparan las opiniones que ante la comunidad internacional se dieron sobre nuestro país.

Las disposiciones constitucionales en materia de política exterior no están sujetas a interpretaciones, se han construido en el siglo pasado y en el mundo se conoce más sobresaliente la actuación de los cancilleres Estrada, García Robles y Castañeda, me refiero a Castañeda de la Rosa, que siempre sobrepusieron los intereses de nuestra patria a los de los países del imperio por ello no admitimos que bajo el pueril argumento de que los norteamericanos deben saber quienes son sus amigos, se nos embarque en una aventura que nadie sabe a dónde nos lleve.

Además y por declaración expresa del Presidente Busch, su amigo, siempre amigo de la pérfida Albión, México no debe ser comparsa sino abonar sus buenos oficios en la búsqueda de una solución pacífica que amenaza a la humanidad con la guerra.

Secretario Castañeda: usted afirmó que el Gobierno Norteamericano ha ayudado a México cuando ha sido necesario pero sin duda usted sabe que no ha sido en forma gratuita, que el pueblo de México ha pagado millones de dólares para cubrir el servicio de nuestra deuda externa sin que el principal disminuya; esto es, somos objeto de la usura internacional encabezada por nuestro vecino del norte.

Para el grupo parlamentario del Partido del Trabajo, este Gobierno debe redefinir sus prioridades en materia de política exterior, debemos revertir la fatídica frase "pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos". Debemos volver la vista hacia el resto de las naciones del continente, de los países en vías de desarrollo y establecer acuerdos que permitan una nueva relación más justa en el mundo.

Los maniqueísmos y la bipolaridad mundial no existen, por eso el grupo parlamentario del Partido del Trabajo apoya la conformación de un nuevo orden económico y político-internacional basado en el conocimiento de los principios de la doctrina Estrada para solucionar los conflictos en el mundo, así como una relación económica equitativa e igualitaria entre las naciones.

No podemos echar a la borda toda la tradición que en materia de política exterior ha forjado a todo lo largo de su doloroso proceso histórico. México sigue siendo un ejemplo a seguir en Latinoamérica, su influencia política cultural en la región es algo que no debemos de despreciar y dejar de lado. Las fuerzas progresistas del país tenemos la obligación de reconocer la tradición pacifista de nuestra patria, en ello seguiremos empeñados.

Es cuanto y gracias por sus respuestas. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos, para formular su pregunta, la diputada Erika Spezia Maldonado, del Partido Verde Ecologista de México.

La diputada Erika Spezia Maldonado:

Con el permiso de la Presidencia.

Compañeras y compañeros diputados;

Señor Secretario:

México se ha distinguido en el contexto internacional por ser un país que desde los años cuarenta, cuando nos adherimos a la Convención que creó la Comisión Ballenera Internacional ha encaminado gran parte de sus esfuerzos de política internacional congruentemente con nuestra política interna en nuestra materia, para proteger a un animal que ha sido la víctima más lastimosa y humillantemente agraviada, quizá fuera del propio ser humano por las más grandes atrocidades cometidas por el hombre en perjuicio de cualquier especie.

Hoy todas las especies de ballena, salvo una, la ballena gris mexicana se encuentran en grave peligro de extinción, algunas de ellas, por desgracia, como la ballena azul, el más grande de todos los animales que han existido en el planeta tierra, se encuentran en una situación que tal vez imposibilite la recuperación de su especie.

Señor Secretario Jorge Castañeda: ¿Echaremos acaso por la borda 50 años de una política digna y humana en protección a la ballena? ¿Estará México dispuesto a permitir que nuevamente balleneros japoneses, noruegos y rusos cacen fuera de nuestros mares a la ballena gris?

La Dirección de Enlace de la Secretaría de Relaciones Exteriores con este Congreso manifiesta que no tiene obligación alguna para entregar información a cualquiera de las Cámaras. ¿Cuál es entonces la definición legal de esta Secretaría? ¿Sobre qué se sustenta esta declaración?

Esperamos una respuesta clara y sin ambigüedades, en el sentido de que esta soberanía no podrá reformar el marco legal vigente y adecuado a los tratados y acuerdos que la Secretaría signe en el exterior y que el Senado de la República ratifique. Si no nos entregan la información que solicitamos de acuerdo a nuestra Carta Magna y a las leyes que de ella emanan, esto no favorecerá acuerdo internacional alguno que desconozca la Cámara y para los cuales la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido ya su campo jurídico.

Caso contrario fue la Reunión Internacional sobre Cambio Climático, en la cual se nos otorgaron a los legisladores la mayoría de las facilidades necesarias para el desempeño de nuestras funciones, situación que debería analizar la Secretaría a su cargo, ya que la organización y representación fue a cargo de otro ente diferente a Relaciones Exteriores.

Esperamos que con la creación de esta nueva subsecretaría enmiende los errores que se dieron en el pasado.

Por último, señor Secretario, el período de inestabilidad provocado por la inminente guerra que ahora vivimos a escala global, que quizás sólo sea la punta del Iceberg que hará naufragar los principios de autodeterminación de los pueblos y el de soberanía, ha puesto en evidencia, de lo cual los mexicanos hemos sido ya testigos y víctimas en el pasado, de que el norteamericanismo sin límites, sin reglas y sin restricciones, no es ni puede ser la solución para afrontar los problemas que aquejan a los países víctimas del terrorismo.

Nadie en el mundo parece estar dispuesto a poner un freno a la escala bélica que se prepara en Medio Oriente. Temerosos parecen todos los gobiernos de manifestar siquiera un pequeño signo de inconformidad, colocados en la disyuntiva de ser castigados con la supresión de flujos de inversión a los mercados de sus respectivos países. Sin embargo, hoy en todo el mundo, pero de manera muy importante se debe acatar la decisión de las Naciones Unidas para poner un límite a esta terrible situación.

Por ello, compartimos la ambición por formar parte de las decisiones mundiales al interior del Consejo de Seguridad de la ONU.

Una última pregunta. ¿Tendrá la Secretaría la fortaleza suficiente para defender e impulsar una posición en la que México pugne por el respecto entre las naciones o como en el pasado veremos sucumbir los esfuerzos de la Secretaría de Relaciones Exteriores para darle a México una política internacional digna frente a la compleja red de intereses de los que se asumen como promotores del cambio del poder?

Por su atención y respuestas, muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra, hasta por ocho minutos, el Secretario Jorge Castañeda.

El Secretario Jorge Castañeda Gutman:

Sobre el tema de la Comisión Ballenera Internacional, diputada, como usted sabe la última reunión de la misma tuvo lugar en Londres, en la sede de la comisión, entre el 23 y 27 de julio de este año. Como usted sabe también, la delegación mexicana fue integrada por los mismos funcionarios que vienen integrando esa delegación desde hace 15 ó 20 años, es decir, la continuidad en la política del Gobierno de México en esta materia es bien conocida y además se refleja en la composición de la delegación.

Como usted sabe, incluso en este caso fue un poco más activa nuestra postura, nos manifestamos claramente en contra de cualquier mecanismo que mine la moratoria, y por ejemplo objetamos las reservas de Islandia muy importantes a la moratoria.

Como usted sabe también, el Gobierno del Presidente Fox comparte plenamente la decisión, que no tiene que ver directamente con la CBI, pero que tiene que ver con el tema que usted tocó, comparte la decisión del gobierno anterior de haber suspendido el proyecto de la Laguna de San Rafael, en Baja California, justamente por motivos de protección a las zonas balleneras de Baja California, y ésta es la política que se piensa seguir y se seguirá constantemente en lo que se refiere a ello.

El comentario que usted atribuye a la Dirección de Enlace, sobre que no hay obligación de compartir información. Lo desconozco, por supuesto no comparto ese punto de vista, no es sólo un asunto de obligación, sino es un asunto simplemente de coordinación y de buen trabajo. La obligación que sí no existe, diputada, obligación, es de incluir en las delegaciones del Poder Ejecutivo a legisladores. En algunos casos se hace con frecuencia cuando las condiciones así lo permiten, así se hizo en Bonn, así se hizo en Durban, así se hace de manera casi sistemática en la mayoría de las delegaciones que envía el Ejecutivo a cualquier conferencia internacional, pero en tanto tal obligación yo creo que es quizás el tema que usted se refería.

Yo espero que en la próxima reunión de la Comisión Ballenera Internacional, en Londres el año que entra, con la debida anticipación, con el tiempo y en el marco de la plena facultad del Poder Ejecutivo de dirigir la política exterior, podamos ponernos de acuerdo para que participen miembros del Partido Verde si así lo consideran pertinente, en la delegación, pero en el mismo marco que existe entre el Poder Legislativo y Poder Ejecutivo, de participación de legisladores en el conjunto de las delegaciones, como resultado de un acuerdo y no de una obligación del Poder Ejecutivo.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos, para realizar su réplica, la diputada Erika Spezia.

La diputada Erika Spezia Maldonado:

Gracias señor Secretario.

Aquí tengo el comunicado que se le manda al diputado federal Diego Cobo Terrazas, Presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en el que claramente dice: "El Ejecutivo no tiene obligación jurídica de informar al Legislativo sobre las acciones de política exterior, que son su facultad exclusiva".

Tiene que existir, debería existir esa comunicación, no por ley sino por el apoyo a todo este tipo de cuestionamientos que se hacen a nivel internacional, y que México tiene que asumir una postura de vanguardia.

Los esfuerzos hasta ahora hechos por la dependencia a su cargo durante su administración y las anteriores, han prosperado poco, llegando casi a la nulidad.

Señor Canciller: Pensamos que la improvisación que se había superado dentro de la chancillería con su nombramiento, no volvería más y que ahora sí los principios medulares de la política internacional mexicana estarían en Tlatelolco, y por ende, la defensa férrea de los intereses de México ante el mundo. Sin embargo, como hemos sido testigos, esto no ha sucedido.

Señor Secretario: Por más visitas, acuerdos, misiones diplomáticas que su Secretaría haya suscrito frente al Gobierno de los Estados Unidos, está claro que requerirá mucho más para que formemos parte de su estilo de vida y de sus intereses, con respeto y autodeterminación que establece el derecho internacional.

Por otra parte, el Partido Verde continuará vigilando de cerca al Gobierno Federal y estará presto a denunciar cualquier variación, por pequeña que ésta sea en cuanto a la política internacional de México en materia de la cacería de las ballenas.

Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra, hasta por cuatro minutos, para formular su pregunta, el diputado Enrique Herrera, del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado Enrique Herrera y Bruquetas:

Señor Secretario: México ha tenido una política internacional de excelencia, política de Estado que nos ha sido reconocida y aplaudida por la comunidad de naciones, y mantenerla no ha sido fácil.

Del fondo mismo de nuestra historia emergen dos principios inconmovibles, la no intervención y el derecho a la libre autodeterminación de los pueblos. No creemos en la justicia infinita, sólo creemos en la justicia.

A las naciones no se les puede imponer desde fuera ni siquiera una supuesta democracia, no hay uno, ni dos, ni tres caminos, hay muchos más. Hay tantos caminos como comunidades dotadas de personalidad y deseos de progresar existen. Todos los pueblos tienen el derecho a buscar su propia ruta sin pedirle permiso a los Estados Unidos.

Los socios de Noriega en Panamá y de Bin Laden cuando luchaban contra Rusia en Afganistán, así como la CIA y el FBI, no pueden levantar la voz sin rubor. Condenamos el terrorismo en cualquier parte de la tierra, pero rotundamente nos oponemos a cualquier iniciativa venga de donde venga, para vietnamizar, dije vietnamizar nuevamente a la humanidad.

México, no podría asistir callado a cualquier tipo de holocausto contra pueblos inermes. México es un país pacifista por vocación y por convicción.

La barbarie del terrorismo no se combate con la barbarie de la venganza infinita e indiscriminada. Tengamos pues una política internacional que no nos unja sin limitaciones, sin limitaciones a la sin razón y a la guerra infinita, y la palabra infinita no es nuestra, señor Secretario.

No hay conflictos entre naciones, y lo sabemos bien, que no puedan solucionarse pacíficamente con sujeción a las normas del derecho internacional, que se fundan en la equidad y la justicia, que son los principios que regulan la conducta entre hombres y entre estados.

En su momento y contra una gran incomprensión, porque este país ha sostenido una política internacional con grandes incomprensiones, parece que lo estamos olvidando hoy. México se comprometió en la defensa de la España peregrina, tal vez el único país en el mundo, y se asumió enérgicamente en contra de la invasión de Bahía de Cochinos, en Cuba. ¿Será posible que hoy levantemos enérgica la voz para evitar la venganza sumaria e infinita que se pretende ejecutar contra el pueblo de Afganistán?

¿Cuál es el propósito de que el gobierno mexicano forme parte del Consejo de Seguridad, ya fue consultado y acordado con el Senado? ¿Por qué esa obsesión por pertenecer al Consejo de Seguridad? ¿Se trabajará para México, para América Latina, para los pueblos excluidos del desarrollo o para otros gobiernos?

Y finalmente, señor Secretario: ¿es condenable todo terrorismo o sólo aquél que afecta a Estados Unidos? ¿Es condenable también el terrorismo de Estados Unidos, de la CIA y del Pentágono?

Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra, hasta por minutos, el doctor Jorge Castañeda para dar respuesta.

El Secretario Jorge Castañeda Gutman:

Diputado Herrera sólo un par de comentarios muy brevemente en torno a su intervención muy elocuente y muy pertinente.

No se les puede imponer una democracia a los pueblos, hay muchos caminos, estoy totalmente de acuerdo, pero usted bien sabe que cada día en el mundo hay una mayor jurisdicción universal de una serie de preceptos democráticos aceptados por el gobierno anterior de México y por el Senado de la República de México al ratificar el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, que como usted sabe contiene una cláusula democrática. De nuevo, podemos no estar de acuerdo con ese tipo de procedimientos pero eso es lo que el gobierno anterior y el Senado anterior ratificaron, postura que este gobierno comparte plenamente por cierto. Y por eso hemos luchado por la inclusión de la cláusula democrática en el documento que fue aprobado en la Tercera Cumbre de las Américas en Québec, por la "cláusula democrática" o "carta democrática" que fue aprobada en Lima en la Asamblea General Extraordinaria de la OEA el pasado 11 de septiembre, y por eso hemos incluido una cláusula democrática en los documentos actualmente vigentes de trabajo, digamos, del Plan Puebla-Panamá. Esta es una realidad en el mundo. De nuevo se puede o no estar de acuerdo con ella y se puede considerar que se contrapone al principio de no intervención, y esa es una opinión que corresponde a cada fuerza política y en su caso al Congreso de la Unión determinar.

Aparentemente el Senado de la República no consideró que la inclusión de una cláusula democrática en el tratado de Libre Comercio firmado con la Unión Europea, contradecía el principio de no intervención incluido en la Fracción X del Artículo 89 de la Constitución. Por el momento yo me tengo que atener a esa decisión porque esa es la que sienta precedentes. Puede cambiar de opinión el Congreso, y es de sabios hacerlo, pero por el momento nosotros nos atenemos más bien a eso.

Las posturas tradicionales de México, ha habido de todo, en efecto. La postura que usted comentó en torno a España y en torno a la invasión de Girón, fue una, la posición del Presidente López Mateos y del embajador Carrillo Flores en la reunión del TIAR celebrada en Washington el 22 de octubre de 1962, a propósito de la crisis del Caribe o de los mísiles, fue otra, cuando México votó en lo general, junto con los demás países signatarios del TIAR, la resolución que entre otras cosas decía, y cito:

"Todas las medidas individuales y colectivas incluso el empleo de la fuerza armada que consideren necesarias para asegurar que el gobierno de Cuba no pueda continuar recibiendo de las potencias chino-soviéticas pertrechos y suministros militares que amenacen la paz y la seguridad del continente".

Y como usted sabe el Presidente López Mateos hizo varias intervenciones públicas de apoyo incondicional, si recuerdo bien ahí sí estoy citando de memoria, la postura del gobierno de los Estados Unidos en torno al bloqueo a la isla en esos trece días famosos del mes de octubre de 1962.

Ha habido un poco de todo porque las circunstancias son también cambiantes. En determinados momentos se adoptan determinadas posiciones y en otros momentos se adoptan otras. Yo creo que es importante subrayar este punto.

En lo que tocaba usted el tema de la resolución pacífica de las controversias. En efecto nosotros pensamos, y así tratamos de negociarlo si usted quiere en las consultas previas a la reunión ministerial de la OEA la semana pasada, que había que buscar un texto, una resolución un poco distinta, que insistiera más por ejemplo en todas las medidas o en todos los medios legales, en lugar de "a su alcance"; una serie de otras tomas de posición.

Pero el consenso latinoamericano era ese. Hubiéramos podido singularizarnos y no votar esa resolución. Yo sí consultaría a esta soberanía si esa es la postura que debimos haber asumido, partiendo de que una vez de que se hacen los esfuerzos por modificar una resolución llega un momento en que el consenso cuaja, y que ya está uno ante una disyuntiva de tomarla o dejarla; no se puede indefinidamente estar negociando un texto. Hay plazos, hay consensos, hay puntos de vista. Como usted sabe, países como Brasil y Argentina, muy cercanos a México, Chile también, se sumaron no sólo a la convocatoria al TIAR de la semana pasada, sino que en particular se sumaron al tenor de esta resolución que he leído en varias ocasiones ya, la de la OEA. ¿Debimos habernos abstenido votar en contra?, es una pregunta que yo hago, no a usted en lo particular, para evitar el tipo de intercambio que tengo entendido que no se acostumbra sino retóricamente. ¿Debimos haber votado en contra?

Si Estados Unidos vuelve al Consejo de Seguridad -cosa que yo dudo francamente- pero si llegara a volver al Consejo de Seguridad y por tanto a la Asamblea, para pedir apoyo político y diplomático para una operación militar, definida con precisión, pero sin garantías de que así suceda, exactamente. Si vuelven y piden apoyo, piden una resolución que les dé apoyo, ¿debemos votar a favor o en contra?

Si el resto de la comunidad internacional, como ha sucedido hasta el día de hoy, por eso insistí tanto en la unanimidad en todas las resoluciones, no ha habido una sola voz discordante cuando se trata de votar. Declaraciones, discursos, eso es otra cosa, a la hora del voto, no ha sido un sólo disenso, y van cinco o seis votaciones que suman cientos de votos.

¿Debemos votar en contra? La postura del gobierno es que no, habrá que ver cómo viene esa resolución, si llegara a haberla, insisto, yo no creo que Estados Unidos vuelva al Consejo, yo creo que Estados Unidos va a plantear que esta resolución del Consejo que leí, le da ya la posibilidad de actuar. Yo creo que así lo van a interpretar ellos, y creo que los demás miembros del Consejo lo van a aceptar.

Pero, bueno, ¿qué debemos hacer? Es una pregunta, pero la pregunta se da en los términos de referencia que existen, es decir, podemos votar, sí, podemos votar no, o podemos abstenernos. Y esa sí es una disyuntiva férrea, no hay más sopas que esas, si es que esto llegara a suceder, y no había más opciones que éstas en La OEA la semana pasada: sí, no, o abstención. E incluso el no o la abstención eran opciones muy relativas, ya que se aprobó por aclamación, por unanimidad sin voto, la resolución que me permití citar.

Yo creo que estos son los temas que están en discusión, y sobre los cuales todos estamos escuchando, discutiendo, debatiendo, pero que si tienen cierta complejidad, que ya en la operación cotidiana de la política exterior, no necesariamente se pueden reducir algunas declaraciones abstractas, válidas pero no necesariamente operativas.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos el diputado Enrique Herrera para su réplica.

El diputado Enrique Herrera y Bruquetas:

Yo creo que todos estamos de acuerdo en que vivimos tiempos de definición y de destino. Pensábamos que habíamos superado lo acontecido en el Siglo XX, uno de los siglos más dramáticos de la historia, guerras con 50 millones de seres humanos masacrados, pues no es así, el Siglo XXI a contrapelo de la dialéctica de los proyectos históricos, lo estamos inaugurando con un conflicto que pone en peligro el destino mismo del ser humano.

Probablemente la clara voz de México sea escuchada por muchos países, yo creo que México con sus cambios momentáneos obligado por las circunstancias, puede señalar rumbos y dictar ejemplos.

Yo sugeriría, señor Canciller, el uso de una palabra en su función, que resume lo más brillante del pensamiento político en esta materia de toda la historia: sindéresis, cuidado, está en juego el destino mismo del hombre.

Los Estados Unidos nos están demostrando una seguridad interna errática, declaraciones que se contradicen de la mañana a la noche, de la noche a la mañana, y nosotros no podemos seguirlos sin limitaciones, porque ellos mismos ya empiezan a dar marcha atrás. Fisurada la estructura interna por el terrorismo, lo vivimos hace unos años, un terrorismo de casa, tenemos que ser cuidadosos en esta operación que se pretende hacer.

Estamos de acuerdo en que el voto tenía que ser tal vez como fue, pero con ciertas limitaciones, nosotros no podemos repetir las bombas atómicas sobre el Japón del siglo pasado; nosotros no podemos estar acorde con revanchas y venganzas que en lugar de poner acento en la incompetencia interna, porque esto es un caso de incompetencia interna de esa fenomenología de la seguridad nacional que ellos tanto nos presumieron, sino que todo lo contrario, debemos nosotros afianzar, señalar, decir. Somos definitivamente un país pequeño pero con gran fuerza, se nos escucha y usted lo sabe bien, se nos escucha.

Es decir, ha habido momentos en que México, la clara voz de México ha señalado rutas y debemos seguir ampliando el surco y decirlo; por eso le recomiendo sindéresis.

Nuestro partido quiere dejar claro que en la presencia de nuestros comentarios, a veces aún cuando se toca asuntos personales, no es así el caso; es un partido que usted conoce bien, del cual estuvo cerca, muy cerca y sigue estando cerca en muchos sentidos y la crítica es reflexión. Yo creo que usted se levanta en las mañanas con preocupación diciendo: ¿y ahora por dónde?, como debe ser la preocupación de un intelectual serio. Usted ejerció la crítica a toda abertura, a toda posibilidad y en buena hora, que es parte de la formación de un hombre de gobierno completo.

Sindéresis, señor Secretario, mucha sindéresis. El destino de la humanidad está en juego.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos para formular su pregunta, el diputado José Luis Novales Arellano del Partido Acción Nacional.

El diputado José Luis Novales Arellano:

A todos los presentes, buenas tardes.

No existe en nuestro país o en el mundo estudio serio que no arroje como resultado que México ha superado las expectativas de todos, en cuanto a dinamismo y proyección internacional.

La legitimidad incrementada de nuestra posición mundial otorgada por el llamado bono democrático de las pasadas elecciones federales y las subsecuentes a nivel local, nos ubica con una posición de referencia ante los procesos democráticos del plantea entero.

Nuestra vecindad y sociedad comercial con el país más poderoso del mundo, acentúan el interés entre las naciones por identificar claramente nuestra política exterior.

Para nadie resulta extraña la afirmación de que los lamentables atentados del pasado 11 de septiembre, reacomodarán y redefinirán las relaciones entre los países, situación que presenta para el nuestro, el reto de generar una estrategia de relaciones exteriores sabia y decidida basada en la prudencia, la democracia, el respeto mutuo y la fortaleza de los marcos jurídicos tanto nacionales como internacionales.

Señor Secretario, todos los actores políticos, intelectuales, económicos y la sociedad mexicana en general rechazamos el terrorismo y condenamos los cobardes ataques de New York, Washington y Pennsylvania. Estamos ante una situación inédita y muy compleja, donde nuevos patrones se estarán definiendo.

Por ello, señor Canciller, a nombre del grupo parlamentario de Acción Nacional, me permito formularle las siguientes preguntas:

¿Qué hace tan complejo definir una postura frente a los sucesos mencionados?

2. Desde su perspectiva, ¿cuáles serían las consecuencias para México si no se apoya a Estados Unidos en los términos en que nuestro vecino del norte lo solicite o en las condiciones de la resolución emitida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas?

3. ¿Podría citar aspectos positivos y negativos para el pueblo mexicano, de asumir o no una posición sin ambigüedades?

Por sus respuestas, muchísimas gracias.

Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge Castañeda Gutman, hasta por 8 minutos.

El Secretario Jorge Castañeda Gutman:

Le agradezco diputado Novales, la posibilidad que me da de tratar de explicar con cierto detalle si no lo que va a suceder, por lo menos el contexto en el que el gobierno, y por cierto el Poder Legislativo a través de las estrechas consultas que se han llevado a cabo en estos últimos días con el Senado en particular, pero también con la Cámara de Diputados, debemos hacer.

El primer problema que hay es que existe ya una legalidad internacional que son las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la OEA, que he leído en varias ocasiones. Esas son obligatorias como tales, de ninguna manera obligan y sí quisiera repetirlo por enésima vez para ver si se puede hacer a un lado una discusión totalmente artificial; no obligan a que México participe militarmente, ni México va a participar militarmente; ni México ha sido requerido para participar militarmente en ninguna operación. Eso está fuera de la discusión; no entra en el ámbito de la discusión. Lo que sí es real es que esa legalidad le puede ser interpretada por Estados Unidos, como lo que se ha llamado un cheque en blanco. Nosotros después podemos decir: no lo es. Pero si alguien no vota que no lo es, entonces ellos sí pueden obtener o usar esa legalidad como la autorización para actuar. Es esencialmente lo que hicieron en la Guerra del Golfo en 1990 y 91, utilizando una resolución del Consejo de Seguridad, abstracta, para actuar; sin volver al Consejo para volver a pedir autorización.

Conviene recordar que si ellos no deciden volver al Consejo y alguien más dijera en el Consejo: pues yo sí creo que tienen que venir aquí y nosotros vamos a presentar un proyecto de resolución diciendo: que no pueden actuar, Estados Unidos y Gran Bretaña en todo caso, vetarían esa resolución. De tal suerte que la que quedaría vigente es la que he leído. Esta es parte de la complejidad.

Ventajas y desventajas. Es evidente que existen ventajas que pueden ser importantes para México, de a pesar de lo que en efecto el resto de la Comunidad Internacional esté haciendo y a pesar de lo que ha sido la definición que alguno de sus colegas citó hace poco del discurso del Presidente Bush, en términos de: "están con nosotros o con los terroristas"; que a pesar de esas definiciones de ellos, nosotros mantengamos una posición ya sea de neutralidad no contra el terrorismo, pero sí ante lo que pueda ser una acción de respuesta de los Estados Unidos, una postura de neutralidad o una postura de insistencia en la resolución pacífica de controversias; tal y como lo estipula la fracción X del artículo 89. Tiene ventajas reales esa postura, efectivamente ahí no habría ninguna discusión en cuanto a la fidelidad con los principios y con la tradición, salvo algunas excepciones como la de Cuba que mencionaba, en 62, que mencionaba yo hace un momento, no habría discusión sobre si hay o no sometimiento a los Estados Unidos, entreguismo, etc. etc. Tiene ventajas reales esa posición.

También tiene desventajas que también me parece que vale la pena subrayar. Como lo hemos dicho en muchas ocasiones, con Estados Unidos tenemos 80% de nuestro comercio internacional, que ya representa a su vez 35% de la actividad económica de México, el comercio internacional. 80% de los turistas que vienen a México, vienen de Estados Unidos; 65 a 70% de la inversión extranjera que llega a México, viene de Estados Unidos.

Los, hay 3 millones de mexicanos, 3 millones y medio de mexicanos sin papeles en los Estados Unidos y otros 4 millones y medio, 5 millones de mexicanos con papeles, en los Estados Unidos.

Tenemos un frontera de 3 mil kilómetros con Estados Unidos. Entonces es evidente que una postura que fuera en contra no sólo de la de Estados Unidos, sino de toda la Comunidad Internacional en relación a Estados Unidos, y la diputada Spezia tenía toda la razón hace un momento cuando comentaba que no hay un solo signo de inconformidad en efecto. Entonces, el nuestro sería el único, como no hay otros.

Nuestra voz puede ser escuchada, sí, podemos alzarla pero a estas alturas yo veo que países como China, como Rusia, como Pakistán, como Francia ya más o menos han decidido sus posturas. No estoy tan convencido que la voz mexicana pueda ser un factor decisivo, por ejemplo en la definición de la postura de la República Popular China frente al conflicto que hoy vive el mundo.

Por tanto seríamos los únicos. Bueno, eso tiene las ventajas que señalé y tiene las evidentes desventajas que en todo caso nuestra agenda con Estados Unidos en otros temas puede, con cierta lógica, verse complicada por esta postura. Sería bastante lógico que aunque no fuera la postura del Gobierno de los Estados Unidos, pero que el Congreso, en su caso la sociedad americana, vieran con cierto recelo que hubo un solo país en el mundo que, en efecto, mantuvo una postura que es perfectamente defendible de neutralidad, de solución pacífica, de no intervención, etcétera, pero fue el único en el mundo.

A la hora de ir al Congreso de los Estados Unidos para tratar asuntos como el auto transporte de carga, como el cemento, como el atún, como el aguacate, como el jitomate, como el camarón, etcétera, etcétera, etcétera, pues es previsible que ellos tomen en cuenta, no como gobierno, insisto, como Congreso, como sociedad, lo que fue la postura de México en un momento que ellos han decidido que es muy importante para ellos.

Que haya habido otros momentos importantes para otros países en la historia, es indudable. Si mañana hubiera un atentado terrorista contra otros países en el mundo, México condenaría ese atentado con la misma fuerza, el mismo vigor, la misma vehemencia que hemos condenado éste. Y así lo hemos hecho en el pasado.

Pero da la casualidad que en este momento el atentado que tuvo lugar fue en Estados Unidos y, por tanto, las resoluciones de las Naciones Unidas, de la OEA, etcétera, etcétera, se refieren a este atentado y no a otros que puede haber habido. Entonces creo que éste es un problema que tenemos que tener claro.

La postura de las ambigüedades. Yo no creo que ha habido ambigüedad y no creo que haya habido voces dispersas o discordantes en el seno del gobierno. Si ustedes retoman el primer mensaje del Presidente Fox a la nación y la carta que le envía el Presidente Bush, las declaraciones de un servidor en distintos medios, en distintos momentos, incluyendo la declaración del "no regateo" -declaración, por cierto, idéntica como es citada hoy en un diario de circulación nacional del Ministro de Relaciones Exteriores de Francia-palabra por palabra "no regateo" y ven ustedes la declaración del Presidente Fox ayer en Zacatecas de apoyo incondicional a los Estados Unidos en lo político y diplomático, pues verán que hay una gran continuidad.

Se puede discrepar de esa continuidad, pero de que esa continuidad y unicidad de voz existe, me parece que sí se puede demostrar.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Raúl Gracia Guzmán para la réplica.

El diputado Raúl Gracia Guzmán:

"La política exterior mexicana ha dejado de ser lo que fue en los años 50 y 60: una suma aritmética de posturas principistas, sin costo o consecuencia, y de escasa operatividad. Desde el final del decenio pasado, el parteaguas moderno de la diplomacia mexicana, esa postura puramente principista, se ha convertido en un conjunto complejo, a veces contradictorio, del principios y de oposiciones reales, reflejos de verdaderos intereses políticos y económicos. Se ha transformado también en uno de los puntos nodales de la vida nacional y, como tal, en los tiempos que se avecinan exigirán decisiones no sólo difíciles sino desgarradoras. Jorge G. Castañeda, Revista Nexos, Febrero 1987"

Doctor Castañeda, diputada y diputados: creo que es claro que la previsión que hace más de una década hizo nuestro ahora Canciller es imperativo se atienda en la actualidad pues la complejidad internacional es mucha y el papel de México es preponderante y lo son más después del 11 de septiembre.

Le agradecemos sus respuestas aunque reconocemos que el actual formato obsoleto de comparecencias en glosa hace muy limitado el diálogo que en este foro se da.

Este formato anacrónico nos recuerda una vieja cultura política que tenemos que terminar de superar. Queremos culminar el cambio, pero sin dejar la tradición panista legislativa de colaboración y diálogo, no de sumisión.

En este tema reconocemos que la actual política exterior mexicana se adapta al nuevo entorno nacional e internacional en que nos toca como gobierno construir el México que prometimos y deseamos legar a nuestros hijos. La Cancillería ha logrado proyectar la imagen de un México democrático que busca se salvaguarden en el mundo los derechos humanos y en lo particular especialmente los de millones de mexicanos que viven en el exterior. Pero sabemos que se puede hacer más, podemos hacer juntos mucho más Legislativo y Ejecutivo, unidos, dando una imagen sólida, inteligente y heterogénea hacia la comunidad internacional.

Nos quedó claro, desde su anterior comparecencia, que tenemos que trabajar en conjunto y esta es la oportunidad de refrendar el compromiso mutuo de lograr para el ejercicio fiscal las partidas presupuéstales que la Cancillería requiere para cumplir con su cometido. Pero nos quedaríamos muy cortos si nuestro cometido se quedara en ese tenor, nuestro apoyo sería muy pobre. No solamente requerimos conseguirle recursos, esa relación Legislativo-Ejecutivo cuadrada y limitada, como este formato de glosa, tiene que quedar atrás. Nos debemos de proponer, como pares, juntar nuestras legitimidades para fortalecer la política exterior, la política de Estado que corresponde a un país democrático como el nuestro, uniendo su legitimidad académica, moral y filial en el tema a la nuestra, que proviene de las urnas, veremos que su labor y la nuestra será mucho más fructífera. Esta relación de iguales implica una doble responsabilidad: la del Ejecutivo de reconocer la existencia de un Congreso fuerte y la de nosotros los legisladores de reconocer que México y el mundo han cambiado.

Hoy tenemos un Presidente, un gobierno legitimado. Hoy tenemos un mundo que no está dividido en dos polos. Tenemos que dejar atrás esas visiones parciales y falsas. Tenemos que superar viejos paradigmas y viejas rencillas.

Hoy nadie pretende que entreguemos nuestro país, el Legislativo busca como corresponsable de gobierno que México sea proactivo, que ejerza su soberanía, no que la defienda de falsos enemigos. El enemigo no es país alguno, es la violencia cobarde, la destrucción fútil que es el terrorismo.

México no está en guerra, pero México no se esconde -como quisieran algunos- ante lo que es una tragedia y sigue latente como una amenaza mundial. Y culmino con un último párrafo: La diplomacia mexicana y los parlamentarios mexicanos, por lo menos los de Acción Nacional, no podemos regatear esfuerzo alguno para, justamente, por las vías institucionales, erradicar el terrorismo. Para unir esfuerzos, para hacer equipo, las puertas del Congreso están abiertas de par en par y de igual a igual.

(Aplausos)

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos el diputado Augusto Gómez Villanueva, para formular su pregunta, del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Augusto Gómez Villanueva:

Muchas gracias, señor Presidente.

Esta comparecencia tiene, sin duda alguna, una gran importancia para la vida de nuestro país. México requiere ahora de certidumbre y serenidad. De los hechos de su gobierno y de la actitud que asuma el mismo, mostrando a la nación que son hombres de Estado, podrán ganar y retener la confianza de nuestro pueblo.

Es un error que nosotros incurramos en este momento en actitudes que no contribuyan a que el pueblo de México tenga una información precisa sobre lo que está ocurriendo en el mundo y la verdadera posición de nuestro gobierno.

Pero mucho más grave es que para abordar este problema, cuando las voces de muchos mexicanos se refieren a su preocupación porque en los comentarios y declaraciones del Jefe de Estado y de la Cancillería, por voz de su secretario, se justifique que se viole a la Constitución General de la República.

Qué grave es que cuando el destino del país está en riesgo, se minimicen los principios que le han dado origen a la fortaleza y la integridad de esta nación, se ponga en duda su aplicación y sobre todo se pretenda abrir en este momento una discusión sobre éstos.

No es el momento de discutir si los principios que establece la Constitución y que han sido conquistados a través de tantos sacrificios y experiencias por el pueblo de México, podamos dejar de sostenerlos como nuestra columna fundamental para preservar la fuerza y la paz de esta nación.

Nos preocupa, señor Secretario, y retomo los comentarios de mi compañero que fijó la posición de nuestro partido, que para referirse a este tema hayan tantas voces en el gobierno; una declaración del Presidente, otra declaración del Secretario de Relaciones Exteriores y otra del Secretario de Gobernación. Esto sin duda alguna introduce confusión y duda en el pueblo de México.

Su polémica declaración del 13 de septiembre debe ser aclarada. ¿Por qué señalar que Estados Unidos tiene todo el derecho y toda la razón de buscar represalias, cuando su voz, señor Canciller, es la voz de México? No podemos hacer a un lado principios fundamentales de defensa por la paz y por utilizar los recursos del derecho internacional para abordar estas cuestiones.

Tan grave es la situación que la declaración del Presidente Fox, al brindar su apoyo incondicional llega a preocupar al pueblo de México para preguntar si ya declaramos la guerra, ¿a quién se la declaramos?, ¿por qué se la declaramos?, ¿a Afganistán?, ¿al mundo árabe?, ¿al Islam?, ¿al terrorismo?,¿ en abstracto a los terroristas? Esta cuestión tiene que ser debidamente aclarada.

Hay dos cuestiones más que quisiera señalar, señor Secretario. Una la declaración del Presidente Bush, en relación con su pronunciamiento de que quien no esté con Estados Unidos está en contra de él. ¿Cuál será para nosotros la repercusión? ¿Cuáles serán las represalias si México no se alinea?

Pero lo más grave es esto, y voy a terminar. No podemos hablar de aislacionismo alegando que debemos de incorporarnos a una nueva etapa. Y no podemos tampoco abrir la perspectiva ni de las bases militares ni del Ejército para contribuir con los ejércitos de los cascos azules o bien los requerimientos que se nos puedan hacer en el Consejo de Seguridad.

Estas cuestiones las dejo aquí, señor Secretario, para que nos haga usted el favor de ampliar sus comentarios en torno a cuestiones que hoy por hoy merece explicación el pueblo de México.

Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge Castañeda, hasta por ocho minutos, para dar respuesta.

El Secretario Jorge Castañeda Gutman:

Gracias señor Presidente.

Yo creo que hay una discusión, señor diputado Gómez Villanueva, que es interesante y creo que usted la ha planteado con toda claridad y de nuevo yo creo que es algo sobre el cual el Ejecutivo pediría orientación, porque es algo importante.

Como usted sabe diputado, los principios a los que usted se refería, fueron incorporados a la Constitución en 1988. Como usted sabe, a partir de esa fecha no ha habido resoluciones en Naciones Unidas sobre el uso de la fuerza, sobre las cuales México haya tenido que pronunciarse explícitamente ya que en el caso de la Guerra del Golfo no hubo Resolución de la Asamblea ya que el Consejo de Seguridad se ocupó del asunto y no éramos miembros del  Consejo; de tal manera que lo que podría ser la contraposición o la contradicción ó la compatibilidad de nuestro compromiso con la Carta de las Naciones Unidas firmada en 1945 y aprobada como Tratado por el Senado de la República y que prevé por supuesto el uso de la fuerza bajo distintas modalidades, legítima defensa, artículo 7, artículo 51 etc. etc. y la inclusión en la Constitución de los Principios a partir del 88.

No se ha dado un caso desde esa fecha por razones aleatorias de la Historia, no ha sucedido así en que tengamos que resolver y tengamos quiero decir Poder Legislativo, Poder Judicial en su caso y Poder Ejecutivo, ¿cuál es la relación entre estos dos preceptos? El principio de la Solución Pacífica de las Controversias y el uso de la fuerza o el recurso de la fuerza por parte de la Organización de las Naciones Unidas.

Obviamente la respuesta no es que todos los miembros del Consejo de Seguridad son lacayos del imperialismo y que por tanto lo que hagan o lo que no hagan no importa porque además de ser un poco insultante para los 15 países ó 14 países no Estados Unidos del Consejo, pues en ese caso debiéramos nosotros retirarnos de las Naciones Unidas ya que no tiene sentido pertenecer a una organización cuya máxima estancia está compuesta por títeres de otro país.

Es una discusión muy importante, yo no tengo una respuesta definitiva aunque la postura de la Secretaría de Relaciones es que por supuesto que no sólo no hay incompatibilidad sino que al contrario la lógica de la inclusión de los principios en la Constitución en 88 es su compatibilidad con los compromisos anteriores asumidos por México y que es el conjunto de principios que están en los tratados internacionales firmados por México junto con los principios incorporados en la Constitución los que conforman la doctrina y los límites y las normas con las cuales el Ejecutivo tiene que actuar en materia de política exterior.

A propósito de la declaración mía señor diputado del día 13 a la que usted se refería, como usted mismo dijo mi declaración fue en el sentido de que Estados Unidos va a buscar o buscará represalias, pues efectivamente las buscó, para eso armó todo este andamiaje legal en la ONU, en el Consejo, en la Asamblea, en la OEA, en el  TIAR, en la OTAN e incluso en el Tratado del Pacífico Sur ANSUS que ya en realidad ni siquiera existe.

De que sí buscaron represalias de esa manera sí las han buscado, de que tienen derecho de buscarlas pues por supuesto que tienen derecho de buscarlas, otros países tienen derecho de negarlas y en el Consejo de Seguridad los otros 14 miembros tenían derecho de decir, esta Resolución que ustedes quieren que se redacte de este modo y que diga esto, nosotros no estamos de acuerdo, esa resolución no equivale a ejercer represalias y yo muy cuidadosamente dije buscar, no ejercer, sí las buscaron, en efecto las han buscado, tenían y tienen el derecho de buscarlas de la manera en que lo han hecho; tienen la razón, esa es una postura de opinión, yo creo que sí, yo creo  que un estado atacado como lo fueron ellos el día 11 de diciembre, tiene razón en buscar el andamiaje legal internacional, las coaliciones políticas, ideológicas, culturales, mediáticas, internacionales para hacer justicia o hacer represalias, usted mismo, vuelvo a leer si usted permite de nuevo el texto del Consejo de Seguridad  "exhorta a la Comunidad  Internacional a que redoble sus esfuerzos por prevenir y reprimir los actos de terrorismo".  Reprimir y represalias no son exactamente el mismo término pero concordará usted conmigo, diputado, que hay una gran cercanía, son casi sinónimos la represión y la represalia.  Están reprimiendo y es lo que dice la resolución del Consejo.

¿Cuál fue el sentido de esa declaración y en particular para volver sobre un tema que en efecto creo que conviene señalar el de no regateo?  Es importante que México, como ya se viene poco a poco comprendiendo, se dé por sentado que por la postura internacional que ha adquirido el país, por sus dimensiones, por su economía, por las transformaciones que ya se han llevado a cabo en los últimos diez o quince años en México, por el mundo en el que vivimos, por el 2 de julio, por lo que he llamado el cartel y el prestigio del presidente Fox en el mundo, por un conjunto de factores, la voz de México efectivamente repercute, yo no sé si se escuche, no me corresponde a mí decir si se escucha, sí puedo juzgar si repercute o no, si tiene impacto afuera o no.

Y lo que yo me vi obligado a hacer y me sigo viendo obligado a hacer y lo voy a seguir haciendo es, en efecto, hablar hacia adentro en México para explicar lo que estamos haciendo definir nuestra posición, consultarla con el Poder Legislativo y con los distintos sectores de la sociedad mexicana, pero también hablar hacia fuera, ¿por qué?... pues porque ese es mi trabajo, para eso estoy, para definir la postura del país y del Gobierno hacia fuera y eso tiene ciertas normas y ciertas reglas.

Yo considero y con esto concluyo esta intervención, yo considero que quizás hoy además de ser el decano de los ministros de Relaciones Exteriores hoy en el mundo, el ministro francés Hubert de Bain es -digamos-, una de las personas con quien más quisiera yo, a quien más quisiera yo ceñirme en sus definiciones porque tiene que lidiar con un presidente más bien conservador y un primer ministro de izquierda;  porque tiene que lidiar con la tradición francesa de independencia y la cercanía evidente con Estados Unidos a través de la Unión Europea;  porque tiene un gran bagaje intelectual que yo no tengo pero que quisiera tener y por eso también me parece que su postura es atractiva y bueno, cuando veo cinco días después de mi declaración que él usa exactamente el mismo término "no regatear el apoyo a Estados Unidos", pues considero que por lo menos en lo que a mí se refiere, hice la declaración apropiada hacia fuera.

Gracias señor diputado.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos, para réplica, el diputado Víctor Manuel Díaz Palacios.

El diputado Víctor Manuel Díaz Palacios:

Con su venia señor Presidente.

Señoras y señores diputados

Señor Secretario

Frente a la grave situación que hoy vive la comunidad internacional, a raíz de los graves acontecimientos ocurridos el 11 del presente en los Estados Unidos de Norteamérica, por más que se diga lo contrario es evidente que al gobierno del presidente Fox le ha costado mucho trabajo observar los principios que en materia de política exterior establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Usted, por su parte señor Secretario, ha hecho una serie de declaraciones que en lugar de dar tranquilidad a los mexicanos en cuanto a la posición de nuestro país en este conflicto, lo que ha logrado es confundir a la opinión pública nacional por ser contradictorias y oponerse a la tradición diplomática de México.

Parece ser que una vez más, lo que ha sido muy común en esta Administración, se han olvidado los fundamentos tan importantes para nosotros como la autodeterminación de los pueblos, la no-intervención, la solución pacífica de controversias, la prescripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la igualdad jurídica de los estados, la cooperación internacional para el desarrollo y la lucha por la paz y la seguridad internacional que deben ser los hilos conductores de nuestra política exterior como claramente lo define la fracción X del artículo 89 constitucional, disposición que no sólo surge por una idea del constituyente sino como un resumen de las convicciones históricas de nuestro pueblo.

Esos principios, señor Canciller, son los que han dado prestigio y respetabilidad a la política exterior mexicana, aunque tal parece que ahora los responsables de esa política están empeñados en hacerlas a un lado para quedar bien con intereses ajenos a los nuestros.

Por eso, señor Canciller, al asistir a esta cita de Relaciones Exteriores queremos solicitarle concretamente nos explique el alcance de sus declaraciones a la luz de los principios constitucionales a los que hemos hecho referencia.

Señor Secretario:  México se ha distinguido en toda su historia por mantener sus principios en materia de derechos internacionales y su congruencia y su comportamiento en los diferentes foros y la actitud de sus representantes, tanto ante Naciones Unidas, como ante sus organismos especializados, así como en las diferentes representaciones regionales y sus respectivos organismos, fue un logro importante para nuestro país y ha sido un dique ante las presiones que hemos recibido al haber elevado a rango constitucional nuestros principios básicos en materia de derecho internacional que por esta jerarquía de ubicación y por antecedentes y razones históricos obligan a un comportamiento determinado a nuestros jefes de estado, a nuestros gobernantes, al Presidente de la República, a la Chancillería y a los agentes diplomáticos.

Aunque vengo a esta tribuna en réplica, no puedo dejar de hacer dos preguntas:

La primera. ¿En qué calidad habla el señor Juan Hernández, si como vocero de Los Pinos, si como vocero de la Cancillería o como coordinador de eventos especiales de la Secretaría de Gobernación?

La segunda.  ¿Podría preguntarle yo, señor Canciller, estaría México y los demás países del mundo de acuerdo en tirar bombas atómicas en algún país Árabe sin tener las pruebas fehacientes de que participaron en ese acto terrorista? ¿Estaría de acuerdo el mundo en una Guerra Santa Islam-Occidente?

Prudencia y sensatez, solidaridad, pero convocatoria a cuidar el mundo.

Por sus comentarios, muchas gracias, señor Canciller.

El Presidente:

Están inscritos para la segunda ronda de preguntas, hasta por cuatro minutos, los siguientes ciudadanos diputados:  diputado Víctor Antonio García Dávila, del Partido del Trabajo, diputado Francisco Agundis Arias, del Verde Ecologista, diputado Emilio Ulloa Pérez, del Partido de la Revolución Democrática, diputado Lucio Fernández González, del Partido Acción Nacional, diputado José Socorro Velásquez Hernández, del Partido Revolucionario Institucional.

Tiene la palabra, hasta por cuatro minutos para formular su pregunta, el diputado Víctor Antonio García Dávila, del Partido del Trabajo.

El diputado Víctor Antonio García Dávila:

Con el permiso de la Presidencia.

Compañeras y compañeros diputados;

Señor Secretario:

En su anterior intervención y con todo respeto me recordó a don Mario Moreno Cantinflas.  En vez de  un francés también le quiero proponer a un mexicano llamado Genaro Estrada.

Dado el profundo interés que tenemos por conocer con más detalle la actuación de la dependencia a su cargo, el grupo parlamentario del Partido del Trabajo procederá a plantear diversas cuestiones que creemos ameritan respuestas particulares que contribuyan a clarificar los ejes de la política exterior de la administración foxista.

Hemos dicho con claridad en nuestro posicionamiento sobre la política exterior de la que usted es responsable, que en aras de innovarla hemos entrado en incertidumbre el riesgo del entreguismo.  Esta nueva orientación parece ser el eje de la estrategia de cambio que requiere implementar esta administración, lo que plantea una serie de desajustes en la medida en que las distintas instancias de la política interior no parecen estar en sintonía con los objetivos tan ambiciosos que la Cancillería está formulando.

Nuestra preocupación central es que como consecuencia del estilo de negociación que la Secretaría que usted dirige ha adoptado, adoptemos compromisos ante una potencia extranjera que nos obliga a contradecir nuestra Carta Magna y lleven a México a envenenar la relación con los vecinos a las que nos atan siglos de   tradición e historia comunes, una política exterior por muy audaz que sea no puede suplir a la política interior, porque se corre el riesgo de desarticular a la nación, ya que la lógica de las concesiones que pueden imponernos por la desigual correlación de fuerzas pueden resultar altamente lesivas, no sólo para la soberanía, sino para los prospectos futuros de desarrollo y equidad nacionales.

Por tanto, señor Secretario, el eje de nuestro cuestionamiento apunta no solamente al papel que está jugando la actual política exterior, sino a los métodos empleados para abrir la negociación y conducirla a lo largo de los múltiples escollos que obstruyen el camino.

Señor Canciller:  La principal interrogante atañe a la forma como se ha buscado ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aduciendo que ello contribuirá a consolidar los objetivos fundamentales de la nueva política exterior mexicana.

Las explicaciones hasta ahora ofrecidas por la Cancillería son muy generales: buscar un papel más activo en la definición del futuro sistema internacional. Aclarar las cosas a ese nivel deja un conjunto de dudas, sobre todo si pensamos que en un mundo multipolar existen diversidad de oportunidades para ejercer una enorme influencia si se está en el lugar adecuado y en el momento adecuado.  Por ello queremos conocer de manera detallada, ciudadano Secretario, cuál es el alcance para nuestro país de participar en el Consejo de Seguridad, en términos concretos, ¿en qué nos beneficia?

Siendo México un país con profunda vocación pacifista y de respeto a la autodeterminación de los pueblos, ¿para qué buscar ser parte de una instancia que puede ser vista como injerencista?

Nuestras dudas tienen que ver con la manera de utilizar el poder que derivaría de formar parte del Consejo de Seguridad en un momento en que México se encuentra comprometido en una negociación con la potencia suprema del orden mundial, que se ha distinguido por sus acciones intervensionistas en prácticamente todo el orbe.

Si existiera la intención de integrar la Carta del Consejo de Seguridad dentro de una jugada de poder al servicio de una negociación pragmática, corremos un riesgo muy grande como nación, ya que podríamos pisotear los principios de no intervención que han sido el elemento más valorado de nuestra política exterior.

Señor Secretario: Dada la enorme complejidad de la negociación que entraña buscar un acuerdo migratorio, no le queda claro a esta soberanía cuál es la ruta crítica que está siguiendo el Gobierno de Vicente Fox en este asunto. Habiendo fracasado la visita del Presidente Fox, ya que no se produjo un anuncio sobre un acuerdo inminente, es evidente que la estrategia conjunta trazada por la Cancillería y la Presidencia está empantanada.  Estamos por lo tanto ante una situación dramática que exige respuestas inmediatas que protejan la vida de los trabajadores migratorios, de modo que la Cancillería debe cambiar su enfoque y abrir el debate a la opinión pública.

Por sus comentarios y respuestas, muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge Castañeda hasta por ocho minutos.

El Secretario Jorge Castañeda Gutman:

Gracias diputado por haber vuelto a plantear, al igual que alguno de sus colegas, el tema del Consejo de Seguridad, que es un tema importante y al cual no había podido referirme anteriormente.

Yo creo que hoy más que nunca se ve la pertinencia, la lógica para México de ser miembro del Consejo de Seguridad por tercera vez en su historia.   La vocación pacifista o el tener principios de política exterior no pueden ser un impedimento para ello, ya que en ese caso el conjunto estaríamos decidiendo, estaríamos declarando que el conjunto de países que han sido miembros del Consejo, miembros no permanentes del Consejo desde 1945, habrían carecido de principios y de pacifismo, lo cual no es probable sobre todo tratándose de muchos países vecinos y cercanos, como Brasil, como la Argentina, como Chile, etc.

Yo creo que es importante para México por dos razones:   La primera es porque estamos hoy ante una situación de construcción de un nuevo sistema internacional basado en una serie de reglas, de normas, de principios que no son los principios ni las normas ni las reglas que surgieron de la Segunda Guerra Mundial, que se inscribieron en la Carta de las Naciones Unidas y que rigieron el sistema bipolar de la Guerra Fría que existió en el mundo hasta 1989.

Muchos piensan, pensamos que hoy tendríamos un mundo mejor si aquellos principios, los de la carta, hubieran sido los que finalmente configuraran el Sistema Internacional en el que vivimos, pero el mundo no siguió ese camino.

Que a nosotros nos parezca bien o mal, no viene mucho al caso.   No siguió ese camino el mundo, desapareció el bloque socialista, terminó la Guerra Fría, se vino abajo el sistema internacional bipolar y lo que está sucediendo realmente en el mundo es la construcción de un nuevo sistema internacional, basado en reglas ad hoc que se van construyendo tema por tema, sector por sector, conferencia por conferencia. ¿En qué ámbitos?: Organización Mundial de Comercio, conferencia de Río sobre Medio Ambiente, 1992 y el año que entra, en Johannesburgo, Conferencia sobre Equidad de Género, Cairo, Beijín, etc. -México también-  conferencias y convenios sobre derechos indígenas; Conferencias y Convenios Sobre Desarme Convencional y Nuclear, etcétera, etcétera.

La máxima instancia para todo ello son las Naciones Unidas, y la máxima instancia de las Naciones Unidas es el Consejo de Seguridad.

México difícilmente puede participar en las demás negociaciones con un papel de vanguardia, de audacia, de imaginación, de ideas, de propuestas, si no asumimos la responsabilidad que nos toca como miembros de las Naciones Unidas, como miembros fundadores de las Naciones Unidas desde 1945, de pertenecer al Consejo de Seguridad cuando la rotación normal nos toca.

Concluyo con un ejemplo para luego atender su pregunta muy pertinente, señor diputado, sobre el tema migratorio. Si hubiéramos sido miembros del Consejo de Seguridad en esta ocasión, con esta resolución, pues hubiéramos tal vez podido participar con ponderación, con mesura, con sensatez, con experiencia, con tradición, en la redacción del proyecto de resolución que se aprobó y que al cual he dado lectura en varias ocasiones.

Es igualmente vinculante para México, siendo miembros o no del Consejo, porque ese se convierte en la legalidad internacional desde el momento en que el Consejo lo aprueba sin vetos, es decir, desde el momento en que pasa a ser una resolución del Consejo. Tenemos que cumplir con esa resolución siendo miembros o no del Consejo, es igual, pero de haber sido miembros del Consejo podríamos participar en su redacción, en su elaboración, en su negociación.

A mí me parece que México hoy, por su tamaño, por su vigor, por su tradición, por su fuerza, debe estar en el Consejo de Seguridad, y recuerdo -si me permito simplemente recordar, al igual que lo hice ante la distinguida Cámara de Senadores hace un par de semanas- que prácticamente todos los excancilleres o en vida o que han tenido que enfrentar este dilema, en el momento de su responsabilidad, fueron partidarios del ingreso de México al Consejo de Seguridad, con una muy distinguida y notable excepción,  don Manuel Tello; todos los demás, los que fueron citados aquí -a mucha honra, por cierto- García Robles, Castañeda, Sepúlveda, Rosario Green, todos, absolutamente todos claramente fueron partidarios del ingreso de México al Consejo de Seguridad.

Sobre el tema migratorio, rápidamente diputado. Yo no considero, como usted podrá concluir, usted podrá suponer, que la visita del Presidente Fox a Washington haya sido un fracaso. Y a juzgar por los comentarios que escuché o que leí en México y en el extranjero, por parte de todos partidos y de todas las corrientes de opinión, pues más bien fue considerada como lo contrario, como una de las visitas más exitosas que haya llevado acabo cualquier Presidente, no sólo de México a Estados Unidos, y en particular le puedo asegurar que no fue un fracaso en materia migratoria, ya que en primer lugar logramos que se definiera un plazo para negociar y un plazo para poner en práctica.

No está sellado en sangre, como es evidente, pero el compromiso que se logró me parece que fue bastante sorprendente, al punto que cuando el Presidente Fox lo lanza, lanza esta idea, pues mucha gente dijo, bueno, es que esto los americanos nunca lo van a aceptar, y al día siguiente el Presidente Bush tal cual lo aceptó.

En lo que se refiere al fondo, a la ruta crítica que usted menciona, pues vamos a seguir las negociaciones en torno a los cinco ejes o canastas o capítulos que hemos definido, que definí en mi intervención inicial, vamos a negociar los cinco simultáneamente. Creo que vamos a  poder empezar a negociar de nuevo muy próximamente.

Los mensajes que el Presidente Bush le ha enviado al Presidente Fox en sus tres conversaciones telefónicas. Lo que a mí me ha dicho el Secretario Powell, en las diversas ocasiones en que he tenido contacto con él después del 11 de septiembre, nos indican que ellos quieren volver a la negociación muy rápidamente, que este es un tema prioritario para ellos, y que vamos a emprender de nuevo las negociaciones muy pronto. Pensamos que vamos a poder avanzar bien en todos estos temas, que ya estamos muy cerca en muchos aspectos, mucho más cerca de lo que tal o cual declaración, de tal o cual diputado o  senador norteamericano podría indicar.

Y, aunque no quisiera yo pecar de optimismo, yo si siento que si no exactamente con los plazos definidos en Washington y a que sí ha habido acontecimientos importantes que han tenido lugar después del 7 de septiembre cuado ese compromiso fue asumido, en poco tiempo de diferencia podremos no sólo echar a andar la negociación sino llegar a un muy buen acuerdo para los millones de mexicanos sin papeles que están en Estados Unidos y para los cientos de miles o millones de mexicanos que por desgracia durante los próximos diez o quince años van a seguir teniendo que emigrar a los Estados Unidos por las características de nuestra demografía, de nuestra economía y de nuestra vecindad con los Estados Unidos.

El Presidente:

Tiene la palabra, por cuatro minutos, para su réplica, el diputado Víctor Antonio García Dávila.

El diputado Víctor Antonio García Dávila:

Señor canciller: El Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo considera que las respuestas presentadas por usted son insuficientes y están ausentes los elementos que permitirían una discusión integral del nuevo enfoque de la política exterior. Lo dicho por usted sigue reiterando la idea y las expectativas que prevalecían antes de la visita del Presidente Fox a los Estados Unidos, que dejó tan malos pero optimistas, para usted, los resultados.

Se soslaya la necesidad de  ofrecer una explicación amplia y detallada de los verdaderos determinantes de la nueva política exterior, recurriendo al viejo expediente de tranquilizar a la población y a los legisladores asegurando que sus intereses están en buenas manos.

El problema medular es que el Gobierno Federal y la cancillería han emprendido una negociación necesaria pero que parece haber rebasado sobradamente su capacidad. Cuando las pruebas de esa incapacidad son evidentes, ambos se encierran en un esquema teatral previamente ensayado que sólo sirve para provocar alarma y confusión. El Presidente y la cancillería deberían apelar a la opinión pública y abrir canales de diálogo en el Congreso y con el Congreso para desatorar esa negociación. Al hacerlo se abriría la posibilidad de replantear la política exterior, de modo que sea posible capitalizar las oportunidades que ofrece pero al mismo tiempo superar los riesgos y costos que trae aparejado. De no hacerlo así, el gobierno podría sufrir una formidable derrota en los foros diplomáticos internacionales que tendría costos tan grandes como para comprometer la transición a la democracia.

La lección que no debe olvidarse de este dramático trance es que el futuro de una nación no puede construirse a partir de su política exterior. Un país debe construir o reconstruir primero sus bases internas para estar en condiciones de reposicionarse en la arena internacional.

Señor canciller: Han quedado muchos asuntos pendientes y sin respuesta, pero como le hemos manifestado repetidas veces, los límites que impone este formato de análisis del Informe Presidencial, son asfixiantes y limitan contra toda evaluación y discusión profunda de esta crucial temática.

El eje de nuestra intervención fue que la política exterior que usted propone representa una importante innovación pero que está gravemente empañada por el estilo de negociación pragmática y elitista que ha minado sus bases de apoyo.

El gobierno del Presidente Fox le ha transferido un papel central a la política exterior frente a Estados Unidos, sin que exista compatibilidad con la política interior que ha quedado atrapada en la decisión y la falta de voluntad política.

Hicimos hincapié en que los reveses inevitable al negociar con un país tan poderoso, tan complejo en sus motivaciones de intereses, puede representar un costo tan grande que se comprometa la consecución de otras metas tan vitales de la transición mexicana.

Hicimos un esfuerzo por presentar una evaluación objetiva en la que evitamos recurrir a juicios descalificatorios. Animó nuestro esfuerzo la idea de que había que contribuir de manera propositiva sugiriendo alternativas pero también llamando la atención sobre los riesgos de no atender las críticas. Lamentablemente la situación parece cada día menos esperanzadora, por lo que queremos cerrar nuestra intervención haciendo un llamado a que se abra un nuevo capítulo de la negociación en materia migratoria en la que el Congreso tenga capacidad de formular alternativas y evaluar conjuntamente los avances según se vayan produciendo. De no abrirse los espacios, corremos los riesgos que ya hemos señalado.

Señor Secretario: En la primera parte de su intervención usted señaló que los principios que rigen a política exterior son de 1988,  que no son vigentes en las relaciones mundiales actuales. Sin embargo son disposiciones constitucionales de observancia obligatoria para todos. Al menos así se desprende de lo que señala  en el Artículo 128 que exige a todo servidor público la protesta correspondiente. Son estos principios constitucionales los que usted debe acatar, no otros. El único órgano facultado para reformar la Constitución es el Constituyente Permanente. Ustedes deben tan sólo acatar las normas jurídicas y no recurrir a su argumento de que ya no las aplican por no ser vigentes. Es cuanto.

El Presidente:

Tiene la palabra por cuatro minutos, para formular su pregunta, el diputado Francisco Agundis Arias, del Partido Verde Ecologista de México.

El diputado Francisco Agundis Arias:

Muchas gracias señor presidente.  Señor Castañeda, vemos con mucha preocupación, no sólo los legisladores sino todos los ciudadanos de este país, el rumbo que ha decidido tomar usted en cuanto a la postura de México frente al exterior.

La política exterior no es una empresa transnacional, que firma contratos con empresas en todas partes del mundo, y se maneja al gusto de una sola persona.  Es la representante de millones de mexicanas y mexicanos, que requieren integrarse a un mundo globalizado de una manera digna, en la cual puedan competir de manera eficiente.

La política exterior mexicana debe fortalecer nuestra capacidad para proteger y defender los intereses de los mexicanos en el extranjero,  parece que lo único que hemos hecho, es demostrar ante los ojos del mundo, nuestro interés y gusto por las piezas arqueológicas y la solidez que éstas presentan a través del tiempo.

Al Ejecutivo le parece apropiado,  prometer y ofrecer, fuimos a la casa de los norteamericanos, a vender la imagen de una amistad entrañable entre nuestros gobiernos, basados en esta amistad, les pedimos se resolviera entre otros el tema de interés común: el de nuestros hermanos migrantes.

Lejos de suscribir o desdeñar la ambigua postura que ha asumido el gobierno mexicano frente a los atentados en Estados Unidos, le pregunto: ¿usted cree que el gobierno mexicano se ha comportado como un amigo?

Señor Castañeda, ¿hacia dónde vamos?. ¿qué buscamos con la nueva política exterior de nuestro país?, ¿qué cambios en esta materia se han concretado hasta la fecha?  Gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por ocho minutos para dar respuesta el doctor Jorge G. Castañeda.

El Secretario Jorge G. Castañeda Gutman:

Si me permite, señor presidente, no quisiera dejar pasar la oportunidad de hacer una aclaración a propósito de la intervención del diputado García Dávila.  No recuerdo  haber dicho que los principios inscritos en la Constitución en el 88 hayan dejado de ser vigentes, sí creo haber dicho que el mundo tal y como existía, ya no existe hoy, los principios son los mismos, el mundo no es lo mismo, su vigencia o no vigencia corresponde justamente a los diputados y senadores, que son quienes conforman el Constituyente Permanente, que tal y cual  como en el 88 incluyeron principios que anteriormente no se habían incluido, podrán o no en su momento decidir, que hay que incluir otros principios o ningunos o dejar esos.  Pero en ningún momento creo haber dicho que no estaban vigentes, lo que si es evidente es que el mundo ha cambiado enormemente en estos trece años.

Señor diputado Agundis Arias, si México se ha comportado como amigo, bueno, la mejor manera de saber si uno se comporta como amigo con un amigo, es preguntándole al amigo, es la opinión al final de cuentas más pertinente.

Yo. hasta donde sé, por lo que me ha informado el presidente Fox de sus conversaciones con el presidente Bush desde el día 11 de septiembre, hasta donde sé por las conversaciones que yo he tenido con el Secretario de Estado Colin Powell,

 hasta donde sé por los encuentros, conversaciones y negociaciones que los Subsecretarios de Relaciones Exteriores han tenido con sus colegas en Estados Unidos, y lo que sé también de lo que me ha informado el Embajador Juan Bremer en Washington, sobre la manera en que ha sido percibida la postura de México, en su conjunto: declaraciones, mensajes cartas, gestos, definiciones, votos, es decir, el conjunto de la postura de México, que no se limita a un solo de sus componentes, sino que se conforma de varios elementos.

Hasta donde yo entiendo, la recepción, la acogida, la reacción del gobierno de los Estados Unidos ante la postura del gobierno de México, ha sido de agradecimiento, de reconocimiento y de una gran calidez.  Si ellos creen, que nos hemos comportado como amigos, me parece que el criterio es importante.

Yo también por cierto así lo considero, pero si lo considerara así y ellos no, habría un pequeño problema, sin embargo, no es el caso ahora, al contrario, creo que en efecto, tanto nosotros como ellos pensamos, que ambos gobiernos han tenido una relación de amistad cercana, estrecha, en estos días muy difíciles para los Estados Unidos.

Tal vez otros no tengan esa opinión, pero yo sólo puedo hablar, en primer lugar, por el Ejecutivo mexicano y sólo puedo hablar en lo que se refiere al gobierno de los Estados Unidos, a partir de la información que yo tengo, que es ésta que le acabo de mencionar.

Gracias, diputado.

El Presidente:

Tiene la palabra para su réplica, el diputado Francisco Agundis Arias por cuatro minutos.

El diputado Francisco Agundis Arias:

Señor Castañeda:

Esperemos que con la manera con la que se ha manejado en la política interior de este país en los últimos años, no sea aplicada la política exterior que quiere implementar a nombre de todos los mexicanos.  Los mexicanos somos hombres y mujeres de historia, de principios, nos basamos en el respeto y sí tenemos una verdadera y propia ideología.

Señor Castañeda, no cambiemos de ideología con respecto a nuestra imagen y presencia en el exterior; no tomemos decisiones oportunistas que de nada servirán para construir una política sólida a nivel internacional.  Es momento de instrumentar una política exterior con seriedad, que nos beneficie a todos y no sólo a unos cuantos.

Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra para formular su pregunta por cuatro minutos, el diputado Emilio Ulloa Pérez, del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado Emilio Ulloa Pérez:

Buenas tardes, compañeras y compañeros:

Señor Secretario Jorge Germán Castañeda Gutman:

No sólo el mundo ha cambiado, hasta usted ha cambiado en este período tan corto; vea, de la izquierda ha pasado a la derecha más pura.

Segundo.  Yo quisiera comentar algo que me ha venido preocupando y que fue su declaración casi permanente al inicio de lo que sucedió el día 11

Señor Secretario, ¿estas declaraciones fueron precipitadas o simplemente asume plenamente que concibe que así es como debe comportarse la política exterior mexicana en torno a reconocer que el gobierno norteamericano necesita hacer represalias y no debemos regatearle apoyo?  Esta es su posición.  Con esto quiero además decirle que evidentemente que nosotros condenamos absolutamente el terrorismo, estamos en contra y defendemos al pueblo americano sobre esta situación; pero una cosa es entender y otra es justificarla, señor Secretario.

Y mire: el 6 y el 7 de agosto del 45, el gobierno de Estados Unidos decidió detonar bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki.  Ya llegaba a su fin la segunda guerra mundial, y ahora sabemos que en la guerra de Vietnam también el Ejército americano usó armas químicas, Nepal.  No me sorprendería que en esta Guerra Santa que anuncian contra el terrorismo, nos presenten al enemigo y además no saben dónde está y la tentación de represalia indiscriminada es permanente del gobierno americano.

Por eso, señor Secretario, en el uso de distintas armas que además son proscriptas por Tratados Internacionales lo que son armas químicas, bacteriológicas y nuclear.  ¿Usted apoya que se utilicen este tipo de armas por el gobierno americano en Afganistán o en cualquier parte del mundo?, ¿esa es su posición,  señor Secretario?, ¿eso es no regatear el apoyo al gobierno americano?

¿Qué pasó con la utopía desarmada, señor Secretario?  Resulta que hoy ese libro que hablaba de que se concluían los movimientos armados en América Latina, hoy resulta que encabeza usted acciones mundiales en apoyo al gobierno americano.

Además, decíamos, en el sexenio anterior que había un ángel de la dependencia:  Gurría, y parece usted que es el secretario de la botella; me recuerdo a Helms cuando le sirvió su botella de agua.

Señor Secretario, además quiero decirle que en el documento del TIAR se comenta que el asunto del convenio, que por cierto ustedes han dicho que estamos de acuerdo que hay que retirarnos, se plantea que debe ser el ataque de un Estado contra otro Estado.  ¿Usted me quiere decir, señor Secretario, que ya conoce qué Estado atacó el 11 al gobierno americano?   Porque pareciera ser que hay una confusión y además usted nos invita ir a la guerra, señor Secretario.  No, yo le diría que nosotros no compartimos, es su guerra de usted, no la nuestra; y además Mambrú que se vaya.

Por eso le quiero pedir, señor Secretario, que igual que Salinas, hoy salió en los medios nacionales que periódicos internacionales están diciendo que somos muy tibios porque no damos apoyo absoluto al gobierno americano. ¿Eso es lo que le preocupa señor Secretario? ¿por eso su declaración de decir que hay que seguir apoyando plena y absolutamente al gobierno americano? Yo no creo que sea eso lo más sensible. Y además, recordemos que Salinas era muy sensible a ello y ahora pareciera ser que usted sigue actuando de la misma manera preocupándole los medios internacionales y no lo que piensan los periódicos nacionales.

Yo quisiera nada más terminar convocándolo a que hagamos de esto un esfuerzo mayor señor Secretario y que su responsabilidad realmente lo sepa cumplir. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge G. Castañeda, por 8 minutos para su respuesta.

El Secretario Jorge G. Castañeda:

Sí señor diputado Ulloa, de nuevo obviamente es difícil para mí, compartir las apreciaciones personales que usted hace, pero tomo nota de ellas con todo respeto y con todo interés.

En lo que se refiere a la pregunta concreta de si la declaración a propósito del  "regateo"   fue preparada o espontánea. El día 11 de septiembre yo me encontraba junto con los otros 35 cancilleres latinoamericanos y del hemisferio, en Lima, donde se firmó, se aprobó, la Carta  Democrática Interamericana.  Ahí fue donde nos pescó el atentado y como era bastante lógico, pues había una gran cantidad de medios presentes en esa reunión, número de medios que creció exponencialmente conforme avanzaba la mañana y avanzaban las noticias, etc.

Tuve la oportunidad de hacer -pues yo digo- una veintena de declaraciones a medios nacionales mexicanos televisivos y de radio y de periódicos, latinoamericanos y norteamericanos, durante esa mañana antes de poder salir de Lima y dirigirme de nuevo a México.

El leit motiv , la declaración central de cada una de esas declaraciones que hice fue: no es el momento de regatear apoyo a los Estados Unidos, es la opinión del gobierno y es perfectamente legitimo que haya un partido de oposición que no la comparta, es más, es lo propio de la democracia que una opinión de un gobierno   pues no sea compartida por la oposición, sobre todo si es una opinión que en un primer momento puede parecer polémica, costosa, impopular, controvertida contra la corriente, aunque luego conforme avanzan los días tanto la opinión pública medida a través de encuestas, etc., como los comentarios, pues pueden ir variando. En todo caso no fue, créame usted, improvisada, espontánea, no pensada. Se puede estar de acuerdo con ella o no, pero en todo caso fue algo muy meditada y, como le decía antes, son términos que muchos de mis colegas han utilizado desde el 11 de septiembre en la mañana; colegas que, ministros de Relaciones de países o de gobiernos que no creo que tengan una vocación menos pacifista, menos independiente, menos principista que la nuestra.

En cuanto a su pregunta sobre las armas atómicas diputado, pues mire, es a tal punto hipotética su pregunta, que yo preferiría, además de decir que obviamente no, pero realmente no es una pregunta que en este momento aclare el debate, no lo aclara porque no van a usar armas atómicas ni unos ni otros; ni bacteriológicas, ni inbiológicas, ni químicas, ni nada. Yo no sé qué armas vayan a utilizar, no me informan a mí de antemano cuáles van a utilizar. Pero en fin, hay una cierta lógica en los acontecimientos. Hemos estado todos viendo en la televisión los últimos días cuáles son los campamentos guerrilleros o de entrenamiento de Bin Laden, en Afganistán. Hemos visto las características de la ciudad de kabul. Hemos visto algunas de las cuevas donde podría haberse escondido Bin Laden, en algún momento. En fin, no sé exactamente qué evidencia, qué elementos podrían llevarnos a pensar que Estados Unidos se apresta a utilizar armas atómicas contra Afganistán o Irak o no sé quién. Y me parece que este es el tipo de discusión que confunde las cosas como por cierto, y tomaré este momento para insistir en ello, creo que la discusión sobre si México participaría militarmente o no, en algún tipo de operación, es una falsa discusión promovida por motivos que desconozco y por sectores que desconozco. Es una falsa discusión. En la misma declaración a la que tanto se han referido usted y sus colegas, el mismo día, en el mismo lugar, con la misma gente -como diría la canción-dije "esa pregunta no viene al caso, no está planteada, no nos han pedido ayuda militar, no hemos ofrecido ayuda militar y no vamos a dar ayuda militar". La misma declaración, el mismo día, el mismo momento.

Yo creo que hay algunas discusiones que, aunque hipotéticas, pueden ser interesantes desde un punto de vista intelectual, tal vez no contribuyen necesariamente a aclararle a la opinión pública justamente cuál es la situación real.   Me parece que ahí sí valdría la pena pues no sé centrarnos en lo que no estamos de acuerdo pero que tal vez sí podemos estar de acuerdo en que es pertinente.

A propósito de su pregunta sobre el TIAR, el artículo 8 del TIAR estipula claramente que se trata de cualquier ataque armado extracontinental o intracontinental; no menciona, el 8, que un Estado agresor.  Ataque armado creo que sí lo hubo -en eso creo que sí podemos estar de acuerdo que hubo un ataque armado a las torres gemelas en Nueva York y al Pentágono en Washington-de quién fue, en efecto no lo sabemos.  Nosotros, en el gobierno, todavía no lo sabemos. Pero el artículo 8 sí es muy claro al respecto. El TIAR no sólo se invoca cuando hay un ataque armado por un Estado agresor, sino que también cuando hay un ataque armado, a secas, o cuando hay cualquier ataque que ponga en peligro la paz de América -en el famoso lenguaje de la guerra fría del Tratado que el Presidente Fox pretende denunciar, como lo comentó el 7 de septiembre en la ciudad de Washington. Gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Emilio Ulloa, para su réplica.

El diputado Emilio Ulloa Pérez:

Señor Secretario, al inicio de su participación usted nos comentaba que la guerra americana era nuestra guerra. Por eso es que hacía el comentario; ahí están las versiones estenográficas de sus declaraciones.

Pareciera ser que usted mismo permanentemente vive en la contradicción constante, Señor Secretario. Primero defínase en torno a ello.  No es nuestra guerra, hay que decirlo claramente. Y esta es la opinión del gobierno que representa Vicente Fox o es la opinión del Secretario de Relaciones Exteriores.

Por eso insistí tanto en este tema, porque usted lo comentaba. Y después nos dice que nosotros no somos parte del conflicto. O sea, permanentemente se vive en esto y yo creo que ahí los asesores deberían de colaborar más, Señor Secretario, para que le precisen estos temas.

Y lo otro es: he platicado con algunos compañeros senadores sobre lo que salió el día de ayer en la tarde y cuando el Gobierno Federal dice que quiere reducir recursos para poder tener inversión en otras áreas y hoy nos sale el Secretario de Relaciones Exteriores, Jorge Germán Castañeda, diciéndonos que hay dos subsecretarías más en su dependencia.

Esto qué significa. Seguimos en la lógica que una cosa es el discurso gubernamental y otra es la búsqueda de chamba para colocar a gente que usted no pudo hacerlo por la vía del Senado de la República.

Entonces, Señor Secretario, también asumamos responsabilidades y si quiere dar chamba pues búsquele en otro lado, en este país no se colocan así las gentes. Tiene que ser en una lógica de servicios.  Y además los perfiles que usted nos presenta en un caso no los cumple en lo más mínimo, y no quisiera meterme a manera personal, pero ahí están los datos.

Cuándo se ha hecho un trabajo internacional de una de las propuestas que usted hizo y que el Presidente de la República publicó el día de ayer, que salió el día de hoy, perdón.

Yo, Señor Secretario, quisiera nada más convocarlo, si me lo permite, porque sé que es un hombre tolerante, que escucha y además que tiene las capacidades para comprender porque de repente por eso, cuando usted reflexiona, yo siempre he dicho que usted reflexiona en francés, escribe en inglés y nos habla en español. Por eso son tantas las grandes indefiniciones que tiene esa Secretaría de Relaciones Exteriores.

(Gritos en la sala)

Perdón, creo que hay un promotor ahí del Secretario.

El Presidente:

No, al contrario, es suyo. Los diálogos no se permiten, por favor.

El diputado Emilio Ulloa Pérez:

Yo quisiera pedir, compañeros, que aquí cada quien se defiende solo y no necesita porras, Joel Ortega.   Entonces yo sí quisiera decirles a ustedes que, desgraciadamente, este Secretario no nos convence, no convence al pueblo de México y desgraciadamente es un Secretario que no sirve a los intereses de lo que hoy está buscando la sociedad y no es a través de encuestas como tiene que definir sus opiniones, señor Secretario.  Eso es en otro espacio.  Aquí es con el compromiso con la gente, estar muy cerca de ella y estar además atento a la defensa de nuestro país.

Muchas gracias.
(Una voz en el salón: inentendible)

El Presidente:

Tiene prohibida la participación cualquiera de los integrantes en las galerías.  Le rogamos, si vuelve a participar, abandone mejor el local.

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos el dipuado Lucio Fernández González, del Partido Acción Nacional.

El diputado Lucio Fernández González:

Gracias, diputado Presidente.

Señoras y señores Legisladores;

Señor Canciller,

Doctor Jorge G. Castañeda:

El mundo en el que hoy nos encontramos es totalmente diferente al de hace 50 años, cuando lo que imperaba era un mundo bipolar.  Inclusive hace 10 años se estaba gestando un nuevo orden internacional, el cual hoy en día está sufriendo modificaciones que tendrá consecuencias en todas las regiones del mundo.

Los diputados del Partido Acción Nacional coincidimos en que México debe dejar de ser un simple espectador y debe pasar a ser un país con una política exterior activa y proactiva.   Dejar la política del avestruz:  "no esconder la cabeza ante los problemas internacionales".  Esta actitud se está reflejando en los cambios de la relación bilateral con los Estados Unidos y el interés de participar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

El cambio de tener una política exterior más dinámica y participativa implica tener beneficios, pero también implica asumir las responsabilidades constitucionales en esta materia.

En Acción Nacional vemos con optimismo la política del Presidente Fox para promover los intereses de nuestro país en el extranjero, que lo han colocado en una situación de reconocimiento internacional.  Sabemos que los esfuerzos no han sido suficientes, que habrán de hacerse más y estaremos con ese programa.

Señor Canciller:

Usted se encuentra ante esta soberanía por mandato constitucional para informarnos acerca de la política exterior gestada por el actual gobierno federal, por lo que le solicitamos nos amplíe el informe de los avances en las relaciones con otras regiones como lo son:  la Cuenca del Pacífico, el Medio Oriente, la Unión Europea y con la misma América Latina.  ¿Existirán en esas relaciones algunas modificaciones a raíz de los acontecimientos ocurridos el pasado 11 de septiembre?

Por sus respuestas, gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el Doctor Jorge G. Castañeda, hasta por ocho minutos.

El Secretario Jorge G. Castañeda Gutman:

Gracias, señor Presidente.

Solo un breve comentario en relación a la intervención anterior del diputado Emilio Ulloa, de acuerdo con la versión estenográfica y también con mi propia memoria, señor diputado. Dije: "El conflicto es nuestro" No dije: "La guerra americana es nuestra guerra". No es la versión que me dicen a mi, pero si usted la tiene, encantado de recibirla. Creo que la versión estenográfica lo que dice es: "El conflicto es nuestro"

Y no recuerdo haber pronunciado las palabras "guerra" o "americana" o "es nuestra guerra". Por tres razones:

No es guerra, es un conflicto.

Segunda razón. Porque no es americana. Podría yo volver a leer las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de la OEA, pero creo que ya sería un poco reiterativo.  En todo caso lo que suceda será bajo el mandato de las Naciones Unidas y de la OEA. Por tanto no es una "guerra" entre comillas, "americana" entre comillas. En cuanto al conflicto, sí considero que también es nuestro conflicto por las razones que efectivamente expuse al principio.

Creo que la precisión en el lenguaje, a la que tanto se han referido varios de sus colegas, es en efecto una virtud deseable en todos estos menesteres.

A propósito del tema que planteaba el diputado Fernández González sobre la relación con el resto del mundo a raíz de estos acontecimientos, con América Latina es complicado, es decir, vimos cómo hubo un reflejo de cierto automatismo por parte de los países de América Latina, que es un automatismo lógico, comprensible, para el cual existen tradiciones no sólo de apoyo. simpatía  y acercamiento con Estados Unidos, sino incluso de invocar un instrumento como el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, que no había podido ser invocado por un país latinoamericano, a saber la Argentina, en 1982, cuando la guerra de las Malvinas, porque justamente la relación de uno de los estados signatarios del Tratado, los Estados Unidos, era más estrecha con otras de las partes del conflicto de las Malvinas.

Yo creo que vamos a hacer un esfuerzo muy grande por mantener el consenso latinoamericano sobre estos temas y sobre todo para mantener la estrechísima, excelente y muy fluida relación que el Presidente Fox ha podido establecer con los gobiernos y los presidentes de América Latina y, en particular, por un lado de Venezuela y de Colombia, con miras hacia el conflicto en Colombia, cuya intensidad es cada día más preocupante  y, por otro lado, con miras hacia esta convergencia paradigmática que existe con los presidentes, Lagos, de Chile; De la Rua, de la Argentina, y Cardoso, de Brasil, en términos del tipo de enfoque, de visión del mundo que esos tres países y nosotros tenemos.

Yo creo que se va a seguir pudiendo trabajar muy de cerca.   Es evidente que la situación en Argentina ha estrechado el margen. Es evidente que el Presidente Cardoso ya está entrado en su último año de gobierno y que también enfrente situaciones económicas difíciles; va a dificultar un poco este acercamiento. Y es evidente también que nuestro interlocutor privilegiado en América Latina, como lo fue desde el primer viaje del Presidente electo Fox, desde el primer día de funciones como presidente, es Chile.

Nuestro interlocutor privilegiado más cercano en América Latina, por muchas razones y sin demérito de la relación con otros países en América Latina, es Chile, por muchas razones históricas, culturales, ideológicas, políticas, y vamos a estar en estrecha consulta constantemente con Chile en todos estos asuntos por venir en esta materia de la crisis actual y de otras.

Con Europa vamos un poco a medir cuál se la situación ahora en el próximo viaje que va a realizar el Presidente Fox a Europa entre el 10 y el 18 de octubre, si el Senado de la República le otorga el permiso para así hacerlo. Va a tener la posibilidad el Presidente Fox de entrevistarse con varios jefes de gobierno o de estado en Europa, para ver cómo están viendo ellos la situación, el conflicto en Medio Oriente, cómo están viendo la postura de los Estados Unidos, cómo están viendo la postura de México y yo creo que va a ser un viaje muy provechoso en ese sentido y a partir de ahí podremos ver si ha tenido consecuencias esta crisis en la relación el relanzamiento de la relación con Europa o no.

Honestamente en este momento no podría darle yo una respuesta más precisa, porque sí todo está en cambio, en flujo, en movimiento en Europa en este momento. Yo tengo la impresión, sin embargo, que las aguas van a volver a su cauce muy pronto y que vamos a poder seguir trabajando muy estrechamente con la mayoría de los países de la Unión Europea, como lo hemos venido haciendo durante estos nueve meses.

Gracias diputado.

El Presidente:

Tiene la palabra por cuatro minutos, el diputado Eduardo Arnal.

El diputado Eduardo Arnal Palomera:

Con su permiso, señor Presidente.

Señor Secretario Jorge Castañeda; señores miembros del presídium; compañeros y compañeras diputadas: En todo sistema democrático existen consensos y disensos.  En toda democracia se puede aprobar, se puede acordar o se puede estar en desacuerdo con determinadas posturas, posiciones o decisiones.

México no es una excepción.  Aquí en nuestro país se han escuchado algunas voces que probablemente basadas en agravios históricos, tal vez no superados, o tal vez en dogmatismos, tienen una visión de un necesario avasallamiento y sumisión ante los vecinos del norte.

Nosotros creemos que esto debe de cambiar, lo que es un hecho es que todas las fuerzas políticas inclusive las que estamos representadas aquí en el Congreso de la Unión  hemos condenado el terrorismo y hemos dado muestras de apoyo solidario con el pueblo norteamericano.

Tenemos que dar origen a una nueva etapa de colaboración entre las naciones, hay un viejo dicho popular que dice "si te ves pequeño , serás pequeño;  si te ves grande, serás grande", algunos insisten en que nos veamos pequeños pero es tiempo señor Secretario de que usted asuma el compromiso, no nada más de que nos veamos grandes sino de que nuestro país pueda evolucionar y pueda crecer como nación para precisamente ser grande y llevar una relación digna , de frente y en un plano de igualdad no sólo con los estados Unidos de Norteamérica sino con todas las naciones de la tierra.

Nosotros hemos pedido el apoyo a los Estados Unidos en el pasado cuando hemos tenido problemas serios y basta recordar la crisis de 1995; ahora que ellos tienen problemas se abren amplias discusiones sobre apoyarlos o no. Usted ya ha mencionado las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Resolución de la Organización de los Estados Americanos las cuales dan un sustento jurídico al apoyo a dicho país; sin embargo hay que diferenciar y en una total concordancia con nuestros principios en materia de política exterior, lo que es un conflicto internacional de lo que es un acto criminal, es por eso señor Secretario que lo exhortamos en estricto apego a esos principios plasmados en nuestro Artículo  89 Constitucional a mostrar la solidaridad nacional en estos momentos difíciles y apoyar a toda acción que dentro de la legalidad , dentro de la legalidad sirva para que los orquestadores de estos actos sean presentados ante la justicia.

Señor Secretario, es necesario consolidar ese nuevo impulso a las relaciones internacionales, es una tarea compartida no solamente del Poder Ejecutivo sino también del Poder Legislativo  en el cual aquí nosotros tenemos el compromiso por nuestra parte de elevar precisamente el nivel del debate y del discurso parlamentario y que más allá de cuestiones particulares, más allá de calificativos, empecemos a pensar en que debe imperar una visión de estado que sepa distinguir los verdaderos y auténticos intereses nacionales.

Esperamos, señor Secretario que usted cumpla con la parte que le corresponde.

Muchas gracias. (aplausos)

El Presidente:

Tiene la palabra , por 4 minutos, el diputado José Socorro Velázquez Hernández, del Partido Revolucionario Institucional para formular su pregunta.

El diputado José Socorro Velázquez Hernández:

Señor  Presidente, señoras y señores diputados, señor Secretario, bienvenido a la parte incómoda del cumplimiento de su responsabilidad, no voy a hacerle por supuesto señalamientos personales porque ya entendí que no hay convergencia posible.

Creo señor Secretario que como usted ha dicho aquí,  todos los amantes de la paz  estamos consternados por los actos terroristas que afectaron no solamente a los Estados Unidos sino a todo el mundo, pero también estamos preocupados por la posibilidad de que sean origen de otro tipo de terrorismo que disfrazado de justicia también afecte a seres humanos inocentes e indefensos.

Deseamos dejar muy claro, por encima de cualquier consideración, que estamos con el pueblo de los Estados Unidos en estos momentos difíciles y apoyamos a su gobierno en sus legítimas demandas de justicia, pero de ninguna manera aceptamos la falsa disyuntiva planteada por usted de que o apoyamos a los Estados Unidos o asumimos las consecuencias, aunque de alguna manera todos hayamos sido afectados, tampoco estamos de acuerdo, señor Secretario, de que el  conflicto sea nuestro.

En torno a este gravísimo problema usted ha dicho lamentablemente una cosas y el Presidente Fox ha dicho otras, eso es lo que nos preocupa; congruente con las contradicciones características de un gobierno que ofreció acabar con la presidencia imperial y que se inauguró con Versallesca  cena en lo que fue la sede del Imperio, ayer el Presidente ofreció su apoyo incondicional a Estados Unidos pero afortunadamente condicionándolo a la legalidad, al respeto a los derechos humanos y a la vocación pacifista de México, ¡Qué bueno que así haya sido!.

 Pero nos parece muy delicado señor Secretario, que en su oficina se diga una cosa y en Los Pinos otra, al respecto le pregunto concretamente:  del Presidente hacia usted, ¿no hay coordinación... o de usted hacia el Presidente no hay subordinación?, señor Secretario.

Ya de alguna manera se explicó la posición de México frente al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, ojalá que usted nos pueda decir además si esta posición de México tiene alguna relación con los esfuerzos desplegados por la cancillería para nuestra participación posible en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y esa sería otra pregunta.

También quisiéramos que nos dijera, en otro tema internacional al respecto, qué nos puede decir sobre la posición de México en relación con la Corte Penal Internacional o sobre lo que dicen los medios acerca de una iniciativa que muy pronto será enviada a esta soberanía por parte del Ejecutivo.

Por otra parte, señor Secretario, durante la visita del presidente Fox a Estados Unidos, se mencionó con sobrada razón aunque a nuestro juicio con evidente poco realismo en cuanto a plazos, la necesidad de un acuerdo migratorio. Ya usted explicó, acertadamente a mi juicio, lo que está haciendo al respecto la Cancillería al haber variado las condiciones de esta relación con Estados Unidos sobre el particular, pero de todas maneras quisiéramos que usted insistiera en que a pesar de que las condiciones han cambiado y ha cambiado el mundo a partir del 11 de septiembre, la posición de México fuera firme en la defensa de nuestros migrantes.

Finalmente señor Secretario, nos gustaría que se llevara una reflexión de esta comparecencia.  Sería bueno que junto con nuestra absoluta condena al terrorismo también exhortáramos a la comunidad internacional para que mediante un análisis riguroso se revisaran las políticas que si no han sido causa, sí cuando menos han sido pretexto para la realización de actos terroristas que todos condenamos.

Ciertamente, como usted lo ha expresado:  a nuevas realidades, nuevas prioridades y nuevas reglas pero mientras no las construyamos, atengámonos señor Secretario al mandato constitucional.

Finalmente señor Secretario, su errorsario es amplísimo pero bienvenidas sus rectificaciones. Los sabios cometen errores pero también los corrigen.

El Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge Castañeda, hasta por ocho minutos.

El Secretario Jorge G. Castañeda Gutman:

Mire señor diputado, no es la parte incomoda en lo más mínimo;  no solo es obligación sino francamente me parece que es interesante, es útil, es importante en todo caso para la Secretaría de Relaciones tener esta comunicación que ha sido constante, estrecha, fluida, con la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, con la Cámara en su conjunto y con el Senado, entonces no es incomoda, créame, a mí este tipo de discusiones me parecen intelectual y políticamente muy estimulantes y las disfruto enormemente.

Falsa disyuntiva, diputado, yo no creo que sea falsa creo que es indeseable, creo que es injusta, creo que sería deseable que fuera evitable pero no creo que sea evitable, yo creo que es la disyuntiva.  Efectivamente o apoyamos a Estados Unidos en los términos de las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la OEA, o asumimos las consecuencias de no hacerlo. En efecto, no creo que sea una falsa disyuntiva, una disyuntiva absolutamente meridiana en su claridad, una transparencia incontrovertible.

Nos puede no gustar como disyuntiva, ese es otro asunto.    Me parece injusta pero bueno, es una de las consecuencias y vuelvo al tema que me parece absolutamente fundamental, si me permite diputado, enfatizarlo el mundo cambió en 1989, de un mundo bipolar pasamos a un mundo de una sola superpotencia;  hay muchos a los que no nos gusta eso pero aunque no nos gusta esa es la realidad, ese es su mundo de hegemonía norteamericana, es un mundo de una sola superpotencia.

Esa es la realidad del mundo actual. ¿Va a cambiar? Sí ¿En qué dirección? Yo no sé pero esa es la realidad en la que tenemos que hacer política exterior al día de hoy.

Comunicación entre el Presidente y la Secretaría.  De nuevo señor diputado, le reitero si usted examina el hilo conductor, la declaración del Presidente el primer día;  la carta al presidente Bush;  mis declaraciones los primeros días;  el comunicado del Gobierno muy claro, consultado con el Senado de la República, que resume perfectamente bien la postura del gobierno en esta materia, parte por parte nuestra postura en relación al Consejo de Seguridad, en relación a la OEA, en relación al TEAR en relación al consenso latinoamericano, en torno a todos estos  temas, yo creo que hay una perfecta identidad de puntos de vista y no podría ser de otro modo porque el Presidente es el que decide y dirige la política exterior del país, yo simplemente soy un Secretario que hace el trabajo que el Presidente me indica y me ordena y por tanto no veo ni motivo, ni raíz o razón de algún tipo de discrepancias.

De nuevo insisto, se puede no estar de acuerdo con esa línea, eso es otro asunto, pero creo que es una línea muy clara y por cierto cada vez más aquilatada y comprendida por la opinión pública e incluso por lo que el Presidente llama el círculo rojo.

En lo que se refiere al TIAR y en relación con el Consejo de Seguridad, en realidad son dos cosas muy separadas, nosotros sí pensamos que es muy importante que podamos adelantar  la celebración de la conferencia Interamericana de Seguridad que estaba prevista para el 2004, lo planteamos, lo planteó el Presidente su discurso en Washington, lo hemos vuelto a plantear, lo plantee yo en mi intervención ante la OEA el viernes pasado, es muy importante hacerlo, justamente porque es evidente que los mecanismos de seguridad existentes en el hemisferios, como el TEAR no sirven porque las amenazas a la seguridad hoy, las nuevas amenazas a la seguridad no son las de antes, no es una potencia extra continental que tiene  un ejército, que tiene una ideología, que tiene una bandera, que tiene una postura y que viene y que amenaza, "en teoría" a un país de la región, son las nuevas amenazas a la seguridad, cuáles son, pues son el crimen organizado trasnacional, el terrorismo, la corrupción, el narcotráfico, las enfermedades incurables, los desastres naturales recurrentes, etc.

Entonces me parece que por ese motivo lo de la denuncia del TEAR así ha sentido deshacernos de lo viejo que no sirve para poder construir algo nuevo y lo del Consejo de Seguridad es algo totalmente diferente, que además los votos latinoamericanos ya están definidos, ya están claros, no había mucho que hacer al respecto y los votos de los cinco miembros permanentes del Consejo también están ya claros.

Corte penal internacional, un asunto de enorme importancia, señor diputado, creo que es quizás el tema internacional, convenio internacional más importante que se tendrá que estudiar y en su caso ratificar por parte del Senado y del Congreso por una vía indirecta, en por lo menos esta Legislatura.

Como usted sabe, el Presidente Zedillo firmó al referéndum el estatuto de Roma en Nueva York el año pasado, a instancias de su Secretaría de Relaciones Exteriores, Rosario Green, y por convicción propia Como usted sabe para poder ratificar el Estatuto se requieren de algunas modificaciones a la Constitución después de una larga consulta dentro del  gobierno incluyendo con las Fuerzas Armadas y después de cabildeos iniciales con las bancadas de los partidos en el Senado donde va primero.

Se decidió que la reforma sería al artículo 21, esa es la reforma constitucional que se va a proponer, y si se enviara, como yo espero que se haga esta iniciativa de modificación constitucional al Senado, y si el Senado la aprobara, entonces ya se pasaría a la ratificación por parte del Senado.  Si la modificación constitucional por el Senado y la Cámara fueran aprobadas, se pasaría a la ratificación por parte del senado.

Le damos una enorme importancia a esto, sólo daría una razón adicional a todas las que hay.

Si supusiéramos un segundo, que Estados Unidos hiciera lo que todos yo creo que quisiéramos que hiciera, a saber que encontraran a este señor Bin Laden, entraran cien paraicadistas americanos, lo capturan, lo suben a un avión y se lo llevan, presentan pruebas de que efectivamente fue él. ¿A dónde se le va a juzgar? ¿En qué tribunal? ¿Tribunal americano? Crearía enormes dificultades en el mundo árabe, en el mundo del Islam. ¿En un tribunal islámico? Jamás lo aceptaría la sociedad norteamericana. ¿En dónde se le va a juzgar? ¿Crear nuevamente un tribunal ad-hoc para juzgarlo, como en el caso de Ruanda y la ex Yugoslavia, como el caso de Milosevich?  Bueno, se puede indefinidamente ir creando tribunales ad-hoc pero todo parece indicar que sería más sensato que ya existiera una Corte Penal Internacional donde casos como este se pudieran resolver.  Es el propósito de la Corte Penal Internacional, es la lógica del Estatuto de Roma y es la lógica de la decisión del Gobierno del Presidente Fox de buscar, tanto la modificación constitucional necesaria y previa, como la ratificación del Estatuto por el Congreso, si es posible en este periodo de sesiones, y si no, cuando sea factible hacerlo.

El Presidente:

Tiene la palabra hasta por cuatro minutos el diputado Efrén Leyva Acevedo, del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Efrén Leyva Acevedo:

Señor Presidente, señor Presidente, compañeros diputados:

Creo que a muchos diputados no nos han convencido las respuestas, porque las expresiones -y dicen siempre que forma es fondo- no podemos aceptar nosotros que si no nos adherimos a los Estados Unidos nos atengamos a las consecuencias. Yo creo que las expresiones pueden ser, y queremos y deseamos que sean más diplomáticas, no unas expresiones amenazantes que tiendan a preocupar aún más a la sociedad.

Es cierto, y yo insisto también y me solidarizo con varios de los diputados que han hecho uso de la palabra, el conflicto no es nuestro. Nos preocupa, nos solidarizamos con el pueblo estadounidense, que  ha sufrido este grave conflicto, pero no es un conflicto nuestro. Que si bien es cierto que habrá de tener repercusiones serias para nuestra economía, para nuestra vida cotidiana, es cierto, los habrá de tener, pero no es un conflicto nuestro. Por fortuna no sucedió en México.

Quedamos expuestos ante las posibilidades -como usted lo afirmaba- que pueda pasar en cualquier lado y en cualquier momento. La reacción de que tiene derecho Estados Unidos a ejercer sus represalias, volvemos a lo mismo: forma es fondo. Sí es cierto, tiene derecho a buscar a los responsables y a ponerlos ante la ley para ejercer todo el peso de la justicia por esta actitud que han asumido, pero aquí cabe, con mucha prudencia, expresar un señalamiento de un pacifista mundial reconocido por todos, como fue Mahatma Gandhi.   El decía:  "ojo por ojo y todos vamos a quedar ciegos".

Yo tengo en mi poder algunas preguntas que habíamos preparado para hacerlas, pero no quiero hacerlo, quiero cerrar esto con algún señalamiento particular, porque es cierto, mi compañero del Partido Acción  Nacional que concluyó en la réplica fue muy claro, y comparto yo casi en su totalidad el documento que dijo, porque es el momento de buscar consensos para ir sumando nuestra voluntad a la resolución de problemas y no venir simplemente a señalar los errores que nos han enfrentado permanentemente.  Pero no podemos aislarnos.

Tengo aquí un documento que se llama La Transición Democrática en México, que es una conferencia que dictó el doctor Jorge G. Castañeda el viernes 11 de mayo del 2001, con motivo del XXV Aniversario del Diario El País, en Madrid, y en ellos hace usted unas aseveraciones -se me antoja decir- muy temerarias. En ellas dice, por ejemplo:  "el legado más pernicioso del autoritarismo priísta no es la represión, sino la corrupción".

Creo que el autoritarismo priísta al que se refiere usted era toda la administración que durante más de 70 años estuvo gobernando este país.   Y hablamos desde los funcionarios menores hasta los diplomáticos, en los que una gente muy cercana a su familia participó en él. ¿Es entonces también parte de la corrupción a la que se refiere el autoritarismo priísta?  Creo que no se vale.

Sin embargo no queda ahí eso.  Más adelante habla usted también de ajuste de cuentas, de ajuste de cuentas que habría que hacer, pero inmediatamente después de esa reflexión de ajuste de cuentas habla de pactos fundacionales y habla de responsabilidades compartidas. ¿Cómo vamos a hacer pactos, cómo vamos a hacer responsabilidades compartidas, cuando tenemos esas expresiones agresivas y  hasta groseras?

Yo creo que es el momento de acabar con eso, es el momento de que entendamos que hay una diplomacia a la que tenemos que entender y que tenemos que expresar, pero no podemos caminar nosotros con esto, porque entonces aquellos pactos a los que vino a decir aquí el Presidente Fox el día primero de septiembre, y que todos los partidos y todas las fracciones parlamentarias estuvimos de acuerdo, pero que inmediatamente en la primera gira que hace en Washington, en el Congreso de la Unión, ofende a los invitados que llevaba. Entonces no es posible que continuemos ahí.

Concluyo simplemente que me sorprendió mucho que fueran respuestas a medias, que yo creo que debemos de tener la disposición de que podamos entendernos para seguir caminando. Porque hoy me voy yo con una idea muy clara: hoy resultó que el señor Canciller de México, es clarividente. No va a haber bombas atómicas, no va a haber bombas químicas, y entonces eso nos debe dejar muy tranquilos porque que esa va a ser la nota de mañana, la guerra va a ser a lo mejor de a pellizcos. Muchas gracias. (aplausos)

El Presidente:

Tiene la palabra el doctor Jorge G. Castañeda, hasta por diez minutos.

El Secretario Jorge G. Castañeda Gutman:

Gracias, señor Presidente. Antes de pronunciar una..., hacer una serie comentarios que quisiera realizar a título de conclusión, tres o cuatro precisiones puntuales.

Diputado Leyva Acevedo, de nuevo, si recuerdo bien, tanto en la declaración que hice el día 13 como en los comentarios que he hecho a lo largo de esta comparecencia, aquí siempre me he referido a buscar represalias, no ejercer represalias, y creo haber dado una explicación más o menos detallada tanto de la diferencia entre una cosa y la otra, y de la pertinencia de la diferencia. Y me permito simplemente volver a subrayar, el término utilizado fue "buscar" no "ejercer", y creo que la diferencia sí es muy importante.

El discurso de El País, diputado. En efecto, yo planteo una disyuntiva o ajuste de cuentas o pactos fundacionales, y está muy claramente expuesto en el documento.

Yo creo que es una decisión, como lo planteé en aquel momento y en varias intervenciones subsiguientes, que el gobierno del Presidente Fox en algún momento y la sociedad mexicana deberá decidir cuál de las dos vías quiere seguir. Es una decisión que no me corresponde a mí tomar, pero sí creo que me correspondía junto con muchos otros miembros del gobierno, plantear claramente la disyuntiva, el debate, la discusión, pero sí creo que está muy claramente expuesto que es o una o la otra, no ambas al mismo tiempo porque en efecto parece difícil hacer las dos simultáneamente como usted con toda razón lo planteó.

Y una pregunta del diputado Díaz Palacios, a propósito de Juan Hernández, que no tuve la oportunidad de responder a ella. No es vocero ni funcionario de la Secretaría de  Relaciones Exteriores, si lo es o no de la Secretaría de Gobernación yo creo que lo conveniente sería preguntárselo a la Secretaría de Gobernación. El es el titular de la Oficina en la Presidencia de Defensa y Atención de los Migrantes en los Estados  Unidos, hace una espléndida labor, sobre todo en lo que se refiere a las cuestiones de remesas y de educación, se concentran en esas dos tareas en coordinación con la Dirección General de Atención a Comunidades Mexicanas en el extranjero en la Secretaría de Relaciones Exteriores, como usted sabe, desde hace muchos años existe una Dirección General de Atención  a Comunidades Mexicanas en el Extranjero, en la Secretaría de Relaciones Exteriores y que funciona bastante bien y se coordinan con cierta elegancia y eficiencia, tanto Juan Hernández como esta Dirección General.

La diputada Spezia cuando citó la carta a propósito de la información o no sí quisiera leer entero las frases pertinentes, me parece que había algunas palabras que quizá no se escucharon con toda la claridad:

"El Ejecutivo no tiene obligación  jurídica de informar al Legislativo "ex ante", -subrayó ex ante-  es decir con anterioridad, sobre las acciones de política exterior que son su facultad exclusiva"

No obstante, tanto el comisionado de México y la Directora General de Medio Ambiente y Recursos Naturales estarán a su disposición para comentar ampliamente la posición de México en la LVIII Reunión Anual de la Comisión Ballenera Internacional.  Creo que la palabra "ex ante" es muy importante, así como el ofrecimiento que hizo el director de enlace en cuanto a la disposición de los funcionarios para comentar con el Partido Verde el conjunto de temas de la Comisión Ballenera.

Yo quisiera simplemente hacer uso de parte del tiempo que me queda, señor Presidente, en primer lugar para agradecerles a todos los diputados y diputadas esta posibilidad, de intercambiar puntos de vista con ustedes; escuchar sus sugerencias, sus dudas, sus críticas, a la política exterior. En efecto va a ser difícil que nos pongamos de acuerdo en las cuestiones personales, no es sencillo, como usted comprenderá, pero creo que es muy útil el intercambio de puntos de vista de fondo en un debate de altura, de fondo y que en todo caso a mí me ha resultado muy importante, muy pertinente y muy útil y espero que así como lo hemos venido haciendo hasta ahora, podamos seguirlo haciendo.

Creo que en estos momentos es especialmente útil y especialmente importante que se dé una comunicación más estrecha, más constante entre el Ejecutivo y el Legislativo en esta materia y en particular con la Cámara, con la Comisión de Relaciones, porque sin duda vienen días difíciles. Sin duda habrá coyunturas complicadas, disyuntivas complicadas y decisiones complicadas que va a tener que tomar el Ejecutivo, el uso de la facultad que tiene, facultad exclusiva que tiene de dirigir la política exterior del país..

Pero el Ejecutivo a cargo del Presidente Fox, quiere dirigir la política exterior del país, sobre todo en coyunturas tan críticas como estas, en consulta con el Poder Legislativo. Así lo hicimos con el Senado, la semana pasada para ponernos de acuerdo sobre esta declaración que creo que fija con toda claridad la posición de México y así lo hemos hecho con los líderes de las bancadas de algunos partidos en la Cámara de Diputados y así quisiéramos seguirlo haciendo con ustedes, con la Comisión de Relaciones, con el Presidente de la Comisión, los miembros de la Mesa Directiva de la Comisión y todos ustedes en estos días que vienen. Me parece que efectivamente vamos a irnos hacia decisiones muy complicadas, decisiones muy difíciles.

Terminaría reiterando una vez más simplemente el tema de si el conflicto, repito, el conflicto, repito, el conflicto es nuestro o no lo es. Es una discusión muy vital, muy importante en la que se pueden convivir posiciones distintas u opuestas entre distintas corrientes de opinión o políticas generacionales, regionales en el país, como sin duda existe en otros países.

La postura del Ejecutivo es la que he dicho con toda claridad. El conflicto sí es nuestro, lo es porque lo es de la comunidad internacional, porque así lo ha resuelto la comunidad internacional a través de las instituciones que la comunidad internacional se ha dado a lo largo de los años, lo es por los efectos tremendamente importantes, directos e indirectos que tiene para nuestro país este conflicto, y lo es finalmente por una cuestión ética. No es, obviamente, qué bueno que no sucedió en México todo esto, pero que mal que haya sucedido en otra parte. Yo no creo que podamos ya colocarnos en una situación de decir "Con tal de que no suceda aquí; no es asunto nuestros; ahí averígüenle; háganle como puedan". Yo no creo que esa sea una postura que debe asumir un país, un gobierno como el nuestro, un país de estas dimensiones, de esta importancia, de este peso en el mundo.

Acepto que puede haber divergencias al respecto, pero sí me parece que todos debemos pensar muy bien qué se deriva de nuestras posturas. No es atenernos a las consecuencias, es asumir las consecuencias, asumir, no atenernos, asumir las consecuencias políticas, internacionales, de todo tipo, que se derivan de una u otra postura y que pueden ser perfectamente también discutibles y debatibles.  Yo sí creo que la coyuntura actual, el gobierno de México cree que la coyuntura actual es importante que quede claro que si el conflicto es nuestro, que eso no significa que vamos a la guerra; no vamos a la guerra, no vamos a participar militarmente, no nos lo han pedido, no lo hemos ofrecido y no lo vamos a hacer; pero sí vamos a dar todo el apoyo político y diplomático podamos dar en los términos en efecto de la Constitución y también de los compromisos internacionales que hemos suscrito a lo largo del último medio siglo o más. Y también en función de las realidades geopolíticas en las que México está insertado. México se encuentra donde se encuentra, tiene los parámetros básicos, económicos, sociales, culturales, históricos que tiene, no otros.

Nosotros, el gobierno considera que dados esos parámetros, dados los compromisos internacionales y dados los principios tradicionales de la política exterior de México, la postura correcta es todo el apoyo político y diplomático posible a los Estados Unidos en esta coyuntura para lo que va a suceder en conformidad con las resoluciones que han sido aprobadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos. Muchísimas gracias, señor Presidente.

El Presidente:

Muchas gracias, señor Secretario Jorge G. Castañeda. Compañeras y compañeros diputados; señoras y señores: Con esto terminamos la comparecencia que la Cámara de Diputados a través de la Comisión de Relaciones le ha planteado al Secretario Jorge G. Castañeda, para acudir a plantear los dos temas fundamentales de la glosa y el problema del terrorismo, relacionado con los hechos del día 11 de septiembre.

Para nosotros si es muy claro el apoyo al pueblo de Estados Unidos no se ha escatimado, estamos en contra del terrorismo en todas sus manifestaciones, todas, quiere decir no nada mas en ésta sino en todas sus manifestaciones.

Estamos también de acuerdo en que el TIAR se tiene que revisar, para modernizar más la actual política de América Latina, y también queremos plantearle a usted, que está usted viviendo un Congreso diferente.  Si ha habido cambios en muchos lugares, aquí también ha habido cambios.

Ha visto usted un Congreso en donde las fuerzas políticas están cada vez más preparadas, cada vez discuten con más fuerza los temas con respeto y con la seguridad de tener la razón y saber oír y saber dar.

Es muy importante que en el futuro, la Comisión de Relaciones Exteriores, no esperemos a una comparecencia y no lo vamos a esperar, vamos a estarlo convocando, señor Secretario, por escrito, para que tengamos la información correcta cuantas veces lo requiramos, sobre temas correspondientes a política internacional.

Basta también recordar, que el Senado de la República, tiene dos facultades propias: nombramientos de los diplomáticos y la firma de los tratados, nada más, en lo demás darnos la mano, las salidas del presidente al exterior también tienen que ser aprobadas por la Cámara de Diputados.

Y cada vez más nos vamos a estar interesando, porque representamos a la población del país el estar teniendo una visión muy clara y participando en las decisiones.

Qué bueno lo que usted ha señalado aquí, que vamos a tener más participación, que vamos a estar trabajando más junto, porque lo vamos a estar pidiendo y exigiendo, nuestras gentes nos lo piden  y mis compañeros diputados lo exigen, y el momento actual de México lo requiere.

Estamos aquí no para confrontar sino para buscar soluciones, más importante se ha dicho de los problemas personales o individuales está el país.  Y en este momento está recibiendo el Ejecutivo del Legislativo un apoyo, para que prosiga la política internacional con relación al terrorismo.

Por eso, señor Secretario, le quiero a usted manifestar, que de hoy en adelante la Comisión de Relaciones estará vigilante, junto con todos los diputados de este Congreso, de las acciones de política nacional que lleva a cabo el gobierno mexicano, y que la forma más clara de avanzar, es el diálogo y el acuerdo, es por México y es para México. Muchas gracias.

De conformidad con lo que establece el Artículo 7º. Numeral 5 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, la versión estenográfica de  esta reunión, será remitida al ciudadano Presidente de la República para su conocimiento

Agradecemos a todos su asistencia y se levanta la sesión.