Comparecencia del Secretario de Energía,
Felipe Calderón Hinojosa, correspondiente al Segundo
Informe de Gobierno del Presidente Vicente Fox Quesada

Cuestionamientos de los grupos parlamentarios

Instalación:
Francisco Salazar Díez de Sollano

PRIMER TURNO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: Juan Fernando Perdomo Bueno, Partido de Convergencia
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa, secretario de Energía
Réplica: Juan Fernando Perdomo Bueno, Partido de Convergencia

Pregunta: Oscar González Yáñez, Partido del Trabajo
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Oscar González Yáñez, Partido del Trabajo

Pregunta: Cuauhtémoc Ochoa Fernández, Partido Verde Ecologista de México
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Cuauhtémoc Ochoa Fernández, Partido Verde Ecologista de México

Pregunta: Francisco Javier Carrillo Soberón, Partido de la Revolución Democrática
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Francisco Javier Carrillo Soberón, Partido de la Revolución Democrática

Pregunta: Hidalgo Contreras Covarrubias, Partido Acción Nacional
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Manuel Enrique Ovalle Araiza, Partido Acción Nacional

Pregunta: Francisco José Rojas Gutiérrez, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Francisco José Rojas Gutiérrez, Partido Revolucionario Institucional

SEGUNDO TURNO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta: Rosa María Avilés Nájera, Partido de la Revolución Democrática
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Rosa María Avilés Nájera, Partido de la Revolución Democrática

Pregunta: Víctor Manuel Alcérreca Sánchez, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Víctor Manuel Alcérreca Sánchez, Partido Revolucionario Institucional

Pregunta: Jorge Luis Hinojosa Moreno, Partido Acción Nacional
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Ricardo Alegre Bojórquez, Partido Acción Nacional

Pregunta: Oscar Pimentel González, Partido Revolucionario Institucional
Respuesta: Felipe Calderón Hinojosa
Réplica: Oscar Pimentel González, Partido Revolucionario Institucional

Comentarios finales:
Francisco Javier Salazar Díez de Sollano



















20 DE OCTUBRE DE 2003
COMPARECENCIA DEL SECRETARIO DE ENERGIA FELIPE CALDERON HINOJOSA

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Esta Presidencia informa que han registro su asistencia los diputados miembros de la Comisión de Energía y que tenemos quórum.

(A las 17:15 horas toca la campanilla.) Se abre la reunión.

De conformidad con el artículo séptimo, numeral 4, de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, comparece el Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa, invitado a esta reunión de la Comisión, en la que se llevará a cabo el análisis del Tercer Informe de Gobierno del Presidente de la República, Vicente Fox Quesada, en el tema de su competencia.

Nos acompañan el diputado Francisco Arroyo Vieyra, representante de la Mesa Directiva; y el diputado Miguel Angel Yunes Linares, Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales.

El diputado Oscar Pimentel González, secretario de la Mesa Directiva, dará lectura al acuerdo parlamentario aprobado por la Cámara de Diputados en la sesión del pasado 14 de octubre en la parte concerniente a la presente reunión.

El secretario, diputado Oscar Pimentel González:

Con mucho gusto daré lectura al artículo segundo de dicho acuerdo: Dice:

“En atención al artículo cuarto del Acuerdo parlamentario por el que se establecen las bases para el desarrollo de las comparecencias de funcionarios del Ejecutivo federal ante la Cámara de Diputados, las comparecencias se realizarán conforme a lo establecido por el artículo tercero de dicho acuerdo, con las siguientes particularidades:

“El orden de intervención de los diputados y diputadas para los cuestionamiento y réplicas será el siguiente orden: el Partido de Convergencia, el Partido del Trabajo, el Partido Verde Ecologista, el Partido de la Revolución Democrática, el Partido Acción Nacional, el PRI, el Partido de la Revolución Democrática, el PRI, el Partido Acción Nacional y el PRI.

“En primer término se presentará el cuestionamiento hasta por cinco minutos. En el caso de los grupos parlamentarios que sólo tienen una intervención, su tiempo se extenderá hasta por ocho minutos.

“A cada cuestionamiento, el funcionario responderá hasta por 10 minutos.

“Enseguida, el legislador o legisladora podrá hacer una réplica hasta por 5 minutos.”

Eso es todo.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Para dar cumplimiento al punto segundo, numerales primero, segundo, tercero y cuarto, se han inscrito para hacer preguntas y réplicas los siguientes diputados:

Por el Partido de Convergencia, el diputado Juan Fernando Perdomo Bueno.

Por el Partido del Trabajo, el diputado Oscar González Yánez.
Por el Partido Verde Ecologista de México, el diputado Cuauhtémoc Ochoa Fernández.
Por el Partido de la Revolución Democrática, el diputado Francisco Javier Carrillo Soberón.
Por el Partido Acción Nacional, el diputado Hidalgo Contreras Covarrubias.
Por el Partido Revolucionario Institucional, el diputado Víctor Manuel Alcérreca Sánchez.
Por el Partido de la Revolución Democrática, la diputada Rosa María Avilés Nájera.
Por el Partido Revolucionario Institucional, el diputado Francisco José Rojas Gutiérrez.
Por el Partido Acción Nacional, el diputado Jorge Luis Hinojosa Moreno.
Y por el Partido Revolucionario Institucional, el diputado Oscar Pimentel González.

Tienen la palabra hasta por ocho minutos, para formular su pregunta, el diputado Juan Fernando Perdomo Bueno, del grupo parlamentario del Partido de Convergencia.

El diputado Juan Fernando Perdomo Bueno:

¿Dónde está el reloj para saber el tiempo?

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tenemos problemas con el cronómetro, señor diputado. Sin embargo, la Presidencia dará el tiempo.

El diputado Juan Fernando Perdomo Bueno:

Okey. Me avisas un minuto antes, por favor, Presidente.

Con su venia, señor Secretario; buenas tardes a todos:

Es incuestionable que el sector energético de nuestro país requiere de cambios urgentes que permitan su pleno desarrollo, modernización, crecimiento, expansión, su estabilidad, etcétera, pero lo que es cuestionable es la forma en que el gobierno pretende que se realicen estas transformaciones.

En diferentes espacios y foros de debate, Convergencia siempre se ha manifestado respetuoso de la Ley Fundamental. Para nosotros, el sector energético, en especial el petróleo y la electricidad, es sector estratégico de la nación, por el papel que desempeña en nuestro desarrollo económico y por la riqueza que generan para el bienestar social de los mexicanos.

Sabemos que el sector energético se encuentra en momentos de cambios y transformaciones profundas. Reconocemos que es un elemento estratégico para el desarrollo económico y social de nuestro país, pero también es momento de tomar decisiones fundamentales para garantizar a la población mexicana el abasto del presente y futuro de energía y sentar las bases de una política energética integral, sustentable de largo plazo, pero siempre que éstas no violenten la Constitución. Es el Estado mexicano quien debe ejercer en ellas su rectoría, proteger la seguridad y la soberanía de la nación.

Señor Secretario: en el Tercer Informe que presentó a esta soberanía el Presidente de la República, nos menciona que el año 2003 será el mejor año en la historia de Pemex, pues tendrá un ingreso por casi 590 mil millones de pesos y contribuciones al Gobierno Federal de alrededor de 470 mil millones de pesos, siendo la mayor aportación histórica.

En este sentido, si éste es el mejor año de Pemex, queremos que nos diga y explique cuáles son las razones que tiene el Gobierno Federal, y usted en lo particular, para que las reformas legales al sector petrolero se realicen de inmediato y den lugar a la inversión privada, ya sea nacional o extranjera.

¿Cuál sería la tasa impositiva que cree usted permitiría a Pemex liberar recursos para proyectos de inversión y modernización de la empresa?

Si esta empresa cuenta con esos buenos números, no nos explicamos su premura para cabildear con los actores políticos una reforma que permita que Pemex se asocie con empresas que cuente con capital y tecnología para aprovechar la riqueza energética del país.

Segundo: ¿qué opinión le merece la propuesta de modificación al régimen fiscal y autonomía de gestión de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad?

Por otro lado, en el informe de avance en la solventación de observaciones, acciones de la Cuenta Pública 2001, existe una solicitud por parte de la Auditoría Superior de la Federación para que aclare sobre la baja rentabilidad de la inversión de Pemex en el proyecto Deal Parry Fine and Limited, estimada en un mil dos millones de pesos. Sin embargo, aún ésta se encuentra pendiente de solventar, a pesar de que se estableció el compromiso de Pemex de practicar una auditoría integral a estas operaciones.

¿Cuál es la situación jurídica que guarda esta auditoría, si es que ya se realizó o se está haciendo? ¿Y cuándo se harán llegar los resultados a la Auditoría Superior de la Federación para que ésta actúe conforme a sus facultades legales?

¿Cuáles son las razones por las cuales Pemex no reveló a la Auditoría Superior de la Federación la información relativa respecto a dos puntos: el pasivo por los rendimientos mínimos garantizados a favor del Gobierno Federal por el saldo de la deuda externa capitalizada en pesos en 1990, y el saldo al 31 de diciembre de 2001 de los pasivos contraídos por medio del fideicomiso Pemex Proyect Found and Master Trust, negociados, avalados y ejercidos por Pemex para el desarrollo de los proyectos Pidiregas?

¿Cuándo se darán a conocer tanto el saldo dolarizado a cargo del Gobierno Federal por el saldo de la deuda externa capitalizada en pesos de 1990 como el saldo insoluto del pasivo del fideicomiso Pemex Proyect Found and Master Trust, derivado de los recursos que obtiene para el desarrollo de los proyectos Pidiregas?

Respecto a los contratos de servicios públicos, señor Secretario, estos contratos nos preocupan porque en ningún momento queremos que se viole la Constitución ni queremos que sean la antesala para sustituir al Estado mexicano en una actividad exclusiva de la nación.

Se nos ha dicho que éstos tendrían un beneficio adicional, que sería el apoyo a las comunidades, donde éstos se realizaran. En este sentido, le preguntamos: ¿cuál es el argumento constitucional legal para instrumentar los contratos de servicios múltiples ya que, conforme al artículo 27 constitucional, se establece que, tratándose de petróleo y carburos e hidrógeno sólido, no se otorgarán concesiones ni contratos y que la nación llevará a cabo la explotación de sus recursos en los términos de la ley reglamentaria?

¿En qué porcentaje va a mantener Pemex tanto la propiedad de los hidrocarburos como las obras ejecutadas? ¿Qué tan cierto es que estos contratos de riesgo, pero sin riesgo para los inversionistas extranjeros, sólo traerán beneficio para ellos y no para el país y para Pemex? ¿Cuáles son los beneficios que han recibido los mexicanos en general y las comunidades en particular para con la instrumentación de estos contratos? ¿Y cuál es la personalidad de los contratistas: son socios o partícipes directos de algún porcentaje de la explotación de gas no asociado?

Por lo que respecta al sector eléctrico, la propuesta de nuestro partido se centra en que la Comisión Federal de Electricidad cuente con la capacidad técnica suficiente para satisfacer la demanda de energía eléctrica, que nuestro país requerirá en las próximas décadas. Es preferible fortalecer financieramente a la CFE que enajenar los activos que a la nación pertenecen.

La industria eléctrica es estratégica y debemos tener presente el fracaso absoluto de privatizaciones eléctricas en otros países. El fracaso de éstas fue pagado por los consumidores con aumentos en tarifas eléctricas.

Según el Presidente Fox, CFE ha incrementado la generación de energía eléctrica este año en 20 por ciento y este incremento representa una y media veces lo que aumentó en todo el sexenio anterior. ¿Qué se hizo para lograr ese aumento de generación de energía y cómo lo van a seguir haciendo? ¿Lo seguirán haciendo?

¿Cómo es que CFE tiene acreditado un ISO 9000 y un ISO 14000, si no son capaces de combatir el robo de energía a través de diablitos y diablotes, que suman más de 5 mil millones de pesos? ¿Han actuado en consecuencia contra ese delito?

¿A cuánto asciende el pasivo laboral de Luz y Fuerza del Centro y cómo se va a atender el mismo?

Señor Secretario: ustedes han centrado su atención y tiempo en dos de los principales energéticos, la electricidad y el petróleo, pero no debemos olvidar el activo que significa el capital humano. Queremos saber qué está haciendo su Secretaría, en conjunto con las principales instituciones de educación superior del país, para desarrollar investigación tecnológica en energías alternas y cuál es la promoción y vialidad para diversificar la industria nacional en ese ramo.

Por sus respuestas y atención, muchas gracias, Secretario.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por 10 minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Gracias, Presidente.

En primer lugar, agradezco mucho al diputado por sus preguntas y a la Comisión por esta comparecencia. Voy a tratar de desahogar en orden las preguntas de Convergencia.

En primer lugar, el gobierno considera necesario el impulsar, bajo las formas desde luego constitucionales y legales vigentes, el mayor flujo de inversión para Petróleos Mexicanos. En este caso concreto, no estamos haciendo un énfasis o una gestión, un cabildeo para hacer reformas al régimen petrolero. Me parece que es un tema que requiere un análisis sereno, un análisis cuidadoso. Hay un debate muy importante que dar.

La reforma que en este momento estamos impulsando, que estamos efectivamente tratando de consensuar con los diferentes partidos políticos, está referida al sector eléctrico.

De cualquier manera, independientemente de que no estamos impulsando ninguna propuesta legal en el sector de hidrocarburos y que hay un debate muy importante a la vista de las enormes necesidades de Petróleos Mexicanos y del país en general en materia energética, hay que decir que se requieren flujos de inversión muy, muy importantes para el sector en los próximos años, en el futuro, para explotar al máximo el potencial que tiene el país.

No hay que olvidar que Pemex, independientemente de su alta rentabilidad y de efectivamente de registrar este año flujos importantes tanto de ventas como de aportaciones, en consecuencia, al Gobierno Federal, es una empresa que tiene también enormes necesidades de inversión que varían, desde luego, según las propias estimaciones, pero para poder explotar el potencial de gas, de petróleo del país se requiere hacer inversiones cuantiosas que permiten pensar en la posibilidad de modificar su propio régimen fiscal.

Con el régimen actual que tiene, Pemex comienza a registrar incluso pérdidas a partir no sólo de sus aportaciones al Gobierno Federal, sino a partir de sus propios pasivos.

Las pérdidas, por ejemplo, de este año, a junio, ascendían a 5 mil millones de pesos. Naturalmente que está considerado el casi 6 por ciento del Producto Interno Bruto que aporta Petróleos Mexicanos al ingreso del Gobierno Federal. Necesitamos inyectar recursos para mejorar la capacidad de producción del sector.

Pemex tiene, desde luego, capacidad de endeudamiento, pero no hay que olvidar que Pemex mismo está registrando también las limitantes naturales de todo endeudamiento, el que tiene cualquier persona o cualquier empresa.

Tan sólo la observación que hizo la empresa calificadora Moody’s, en la que anticipa que puede revisar la calificación de Petróleos Mexicanos a partir de ciertas observaciones. Aunque esta degradación no se ha producido –no sabemos ni siquiera con certeza si se produzca– nos refleja las limitaciones que tiene cualquier empresa, así sea Petróleos Mexicanos, en su capacidad de endeudamiento.

En lo que se refiere a la tasa impositiva que podría permitir la mejor operación de Pemex y, en general, diría yo, a la discusión que se lleva a cabo, estoy seguro, aquí en el Congreso y en el propio gobierno también al régimen fiscal de Petróleos Mexicanos, me parece que es difícil anticipar cuál es una tasa ideal a aplicar en el futuro.

Sin embargo, tenemos que considerar varias cosas en cuenta a la hora de modificar el régimen de Petróleos Mexicanos. Primero, que, a querer o no, es la empresa que sustenta la tercera parte de los ingresos del gobierno mexicano. Casi el 32 por ciento de los ingresos federales provienen de Petróleos Mexicanos –una cifra cercana al 6 por ciento del Producto Interno Bruto– y cualquier modificación que implique menor ingreso para el Gobierno Federal deberá ser cuando menos sustituida por otra fuente de ingresos federales que son difíciles de estimar.

Por ejemplo, las reformas que se han discutido mucho, muy polémicas, reconozco, muy controversiales en materia de Impuesto al Valor Agregado, darían una aportación que se estimaba, en mis tiempos aquí, en la Cámara de Diputados, cercana al 2 por ciento del Producto Interno Bruto en términos de ingresos federales. Sustituir 6 puntos del Producto Interno Bruto, o la cifra que se quiera, tiene que partir de considerar esta dificultad para obtener ingresos adicionales.

¿Qué está pensando el gobierno y qué puede ser una salida que ojalá la pudiéramos discutir en conjunto con los diputados? Tal vez buscar un régimen fiscal que permita mantener constantes los ingresos del Gobierno Federal pero, al mismo tiempo, aplicar un régimen de transición y un nuevo régimen fiscal a las inversiones futuras de Petróleos Mexicanos.

¿Para qué? Para que de esta manera podamos permitir a Pemex hacer inversiones a futuro, ampliar su capacidad de exploración, ampliar la producción petrolera misma y de gas, que hace una enorme falta, y –al mismo tiempo– la aportación adicional en términos de producción de Petróleos Mexicanos pueda irse incorporando paulatinamente al nuevo régimen fiscal que debiéramos diseñar.

Hay diversas regalías de la industria petrolera en diversos países. Recordemos que Pemex es una empresa de todos. Considero que es lógico que Pemex siga cobrando estas regalías que el gobierno mexicano utilice para gasto, sobre todo para gasto público, gasto social, lo que aporta Pemex, y varía de país en país, sea empresa pública o sea empresa privada, la renta que se obtiene de la propia extracción.

Tengo por aquí una copia del oficio de la Auditoría Superior de la Federación –se la puedo proporcionar en un momento, diputado– en la que da por solventadas todas las observaciones, que fueron 12, de Petróleos Mexicanos en el año 2001, al que hizo usted referencia.

Esta auditoría, entonces, contestando a una pregunta suya, ha sido solventada. Y sí, debo decir que estos dos rubros de pasivos no están registrados. Porque no están registrados, según dispone la propia contabilidad pública, las reglas que se deben seguir para la contabilidad pública, por estar fuera del propio patrimonio de Petróleos Mexicanos.

Sin embargo, como se trata de pasivos que están, vaya, que de acuerdo a los principios generales de contabilidad, que no necesariamente coinciden con los de la contabilidad pública, están registrados en notas que el propio Petróleos Mexicanos publica y que, por cierto, ahora que se va acercando a un régimen, bueno, no se va acercando, está explorando las posibilidades de colocación pública en el mercado nacional e internacional, de hecho ya ha avanzado, ya lo había hecho en este punto, la transparencia de la propia información de Pemex ya refleja estos pasivos.

El pasivo de los rendimientos mínimos garantizados a favor del Gobierno Federal por la deuda de 1990, que tomó el Gobierno Federal y la volvió como una capitalización de Pemex, asciende en la actualidad a 2 mil 840 millones de dólares y están reportados estos rendimientos mínimos garantizados mediante notas a los estados financieros de Petróleos Mexicanos.

Aquí tengo el informe de auditoría, diputado, donde habla de esta solventación, sobre estos puntos que me estaba señalando.

Sobre los contratos de servicios múltiples, no son otra cosa sino contratos de obra a precio alzado, como dice el derecho, o a precios unitarios, que están determinados conforme a la legislación pública y tienen su fundamento en la ley reglamentaria del propio artículo 27 constitucional, en donde establece, concretamente en su artículo sexto, la posibilidad de realizar contratos de esta materia.

Y dice literalmente: “Petróleos Mexicanos podrá celebrar con personas físicas o morales los contratos de obras o de prestación de servicios que la mejor realización de sus actividades requiere.

“Las remuneraciones que en dichos contratos se establezcan serán siempre en efectivo y en ningún caso se concederán, por los servicios que se presten o las obras que se ejecuten, porcentajes en los productos ni participación en los resultados de las explotaciones.”

En la Ley de Obras Públicas, por su parte, también tiene un referente específico a este tema. En su artículo tercero dice: “Para los efectos de esta ley, se consideran obras públicas los trabajos que tengan por objeto construir, instalar, ampliar, adecuar, remodelar, restaurar, conservar, mantener, modificar y demoler bienes inmuebles”. Y, asimismo quedan comprendidos otros conceptos como el mantenimiento, restauración. Dos, los trabajos de exploración, geotecnia, localización y perforación que tengan por objeto la exploración, la explotación y desarrollo de los recursos petroleros, de tal manera que están contemplados en la ley, tanto en la de Obras Públicas como en la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en materia de Petróleo.

Respecto de la refinería de Big Park, me parece que fue tanto los estados financieros del propio proyecto como estudios que ha elaborado la Universidad de Houston y que revelan que ha sido un proyecto rentable para el Gobierno Federal, que ha tenido utilidades por encima incluso del costo. El pago del financiamiento obedece, me parece, a una lógica muy interesante que tomó Petróleos Mexicanos en su tiempo, dada la necesidad de colocar crudo pesado en el mercado, la necesidad de procesarlo a fin de obtener gasolinas de otros petrolíferos le ha permitido que esa asociación a Pemex le permita colocar en el mercado flujos importantes del crudo pesado que tenemos, procesarlo y con su producto obtener las gasolinas que consume el país.

Bueno, se me ha agotado el tiempo y sé que tengo varias preguntas todavía en cartera, pero, si me permite, me organizo y en un momento más se las termino de responder.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por cinco minutos, para réplica, el diputado Juan Fernando Perdomo Bueno.

El diputado Juan Fernando Perdomo Bueno:

Sí, realmente quedan algunas preguntas por responder y algunas que habría que clarificar con respecto a los comentarios que hizo la Suprema Corte de Justicia con respecto a esa ley.

Pero quisiera aprovechar estos minutos para comentar la posición de Convergencia con respecto al tema de energía. Quizás es la más sencilla de todas las presentadas porque queremos una reforma que ayude a modernizar los sectores de hidrocarburos, de electricidad, gas natural, pero que se mantenga la rectoría del Estado sobre estos recursos estratégicos para la nación.

La pregunta que todo mundo nos hacemos es: ¿debe o no modificarse la Constitución para lograr la inversión necesaria que participen las fuentes privadas?

Nosotros creemos que es posible modernizar el sector y mantener la rectoría del Estado. Todos estamos de acuerdo en que al final la cuestión se trae a la mesa porque hay una falta de recursos para inyectar al sector y aceptamos que por el momento el Estado no tiene la capacidad de dirigir más recursos a estos sectores. De hecho, el Estado toma recursos de lo que generan las empresas estatales más grandes, como Pemex y CFE. Por eso siempre hemos sugerido desde antes que la reforma del sector debe ir acompañada con una reforma fiscal y la autonomía de gestión fiscal de la empresa paraestatal y una verdadera coordinación sectorial de la Secretaría de Energía, que no se está dando.

En Convergencia creemos que solamente la sociedad puede generar riqueza mediante el trabajo de empresarios, obreros, campesinos, todos. Y el Estado, centrarse en garantizar que los beneficios lleguen a todos los mexicanos, regulando y vigilando que las reglas se respeten. En tal sentido, nos parece que un recurso no renovable como lo es el petróleo debe de pertenecer exclusivamente a nuestra soberanía, pero no como caja de gobierno. No nos queda muy claro si los recursos generados por nuestra riqueza petrolera en estos 65 años como industria estatal se han convertido en mayor bienestar para los mexicanos. Los resultados son insatisfactorios.

Tenemos el peor de los mundos. Los recursos no han sido suficientes y su mala administración ha provocado el deterioro de la industria, salvada únicamente por la operación de nuevos yacimientos y atenida a coyunturas internacionales de precios favorables, y esto no es racional.

En el caso del petróleo, debemos reformar nuestra empresa Pemex y definir la manera que la aprovechamos. Pemex debe de ser competitiva internacionalmente y segura proveedora de insumos de la industria nacional. El gobierno no puede seguir ordeñándola como si fuera de su exclusiva propiedad y para remediar su incapacidad de generar otros ingresos. Pemex debe de tener autonomía como empresa, trabajar como tal. Debe sanearse e invertir en su reconstrucción bajo las premisas de esa reforma fiscal mencionada. Debe contar con el compromiso de sus trabajadores para lograrlo, pero debe seguir perteneciendo a los mexicanos.

En electricidad, la historia es otra. La garantía de un crecimiento sostenido durante la época del llamado desarrollo estabilizador sólo existía si el Estado, a través de las instancias de gobierno, era capaz de realizar las inversiones necesarias para el desarrollo de la industria.

Las grandes hidroeléctricas o termoeléctricas que generaran la electricidad necesaria, la construcción de una red que permitiera su distribución a todos los lugares del país, requerían sin duda de la acción del gobierno; él era inversionista y constructor.

Sin embargo, en nuestros días las posibilidades de generar electricidad se han multiplicado, se han hecho más eficientes, más diversas y, en algún sentido, más baratas. Tenemos por fuerza que replantear qué significa que el Estado tenga como función exclusiva generar energía eléctrica, sobre todo cuando los escasos recursos con los que cuenta no son suficientes ni para invertir en electricidad ni mucho menos para atender los gastos sociales.

Los activos para la generación de electricidad con los que cuenta el Estado no pueden ser privatizados ni creemos que sea necesario, pero tampoco le vemos sentido obstinarnos en que sólo el gobierno pueda generar electricidad. Dicho de otra manera, la inversión privada debe hacerse bajo reglas muy claras y de manera que responda a las necesidades nacionales de desarrollo, pero no olvidemos que, más allá de su función como insumo para la industria nacional y los servicios, el suministro de electricidad tiene como función social, a la que no puede renunciar el Estado, cada pueblo, cada hogar y cada habitante de nuestro país tiene derecho a acceder a este servicio y hacerlo con tarifas que sus condiciones se lo permitan.

Por tanto, la distribución debe ser garantizada por una red pública a la que solamente podrán tener acceso quienes cumplan con los requisitos legales que dispongamos aquí.

Señor Secretario: el Ejecutivo y este cuerpo legislativo tenemos la posibilidad de establecer las reglas del juego sobre la base de lo que le conviene a la nación, no lo que le conviene al gobierno ni a los inversionistas nacionales o extranjeros. Esto requiere de una verdadera visión de Estado y una responsabilidad compartida.

Por su atención, muchas gracias; y esperaría después contar con las demás respuestas. Muy amable.


El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra, hasta por ocho minutos, para formular su pregunta el diputado Oscar González Yánez, del grupo parlamentario del Partido del Trabajo.

El diputado Oscar González Yánez (PT):

Gracias, señor Presidente.

Con la venia de la Presidencia; compañeras y compañeros diputados:

Sea bienvenido, señor Secretario, a este recinto, que no le es ajeno, y le pediría que precisamente usted, por haber sido legislador, tuviese la sensibilidad y la comprensión del sentir de los legisladores y hagamos su visita aquí productiva para todos nosotros.

La administración del Presidente Vicente Fox ha emprendido una ofensiva que pretende reformar la Constitución para abrir el sector eléctrico a la inversión privada. Todos sabemos que abrir la inversión privada a este sector es caminar a una privatización y que terminará esta área en manos de privados y no bajo la tutela del Estado. Sabemos que es el principio del camino.

El propósito esencial de los gobiernos neoliberales anteriores y del actual ha sido debilitar a la Comisión Federal de Electricidad y a Pemex para justificar una inversión privada en este sector.

Las pasadas experiencias privatizadoras han sido un rotundo fracaso, que se ha traducido en enormes rescates de recursos públicos. El caso de la banca: primero se les regresó el 34 por ciento de las acciones. Después se entregó el resto. Posteriormente, se rescató a la banca con un costo para el pueblo de México por más de 1,000 millones de dólares. Y, por último, se entregó al extranjero. Esta es la experiencia de una privatización.

La historia ya nos la sabemos: con la venta de CFE tendríamos que atenernos a un nuevo Fobaproa e IPAB para rescatarla. No nos engañemos: ése es el rumbo y eso es lo que nos están proponiendo.

¿No les bastan los ejemplos de los estados de California, Gran Bretaña, Chile y Argentina, entre otros? ¿No es suficiente con el rescate de los bancos y las carreteras? No olvidemos: el costo fiscal de estos rescates supera los más de 130 mil millones de dólares y ha comprometido el futuro de las próximas generaciones de mexicanos.

Pese a lo anterior, ahora se pretende culminar una segunda generación de privatizaciones, con la entrega del sector energético y de la electricidad y del petróleo. No queremos que nos ocurra lo que ha pasado en Perú, Ecuador y –ahora– en Bolivia, que terminemos en un estallido social.

Lo volvemos a repetir: rechazamos categóricamente la entrega del sector energético al capital privado. Nuestros recursos energéticos deben seguir siendo patrimonio de todos los mexicanos, bajo la exclusividad del Estado y la base fundamental de nuestro desarrollo como nación.

Señor Secretario: contra todo lo que sostiene el gobierno, del cual usted es parte, sí existen otras vías y alternativas para fortalecer el desarrollo del sector energético del país. Lo hemos planteado en nuestra reciente iniciativa en esta materia el grupo parlamentario del Partido del Trabajo, que busca revertir la contrarreforma de 1992, que ilegalmente abrió la puerta a la inversión privada en el sector eléctrico.

Buscamos dotar de autonomía administrativa, técnica y financiera a CFE. Por ello propusimos derogar la aplicación del esquema de aprovechamientos, que no permiten que la Comisión Federal de Electricidad se capitalice con sus propios recursos.

En esa misma línea, propusimos que sea la propia Cámara de Diputados la que determine anualmente el paquete presupuestal de CFE en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Para garantizar que esta empresa esté al servicio del pueblo de México, la designación del director general de la Comisión Federal de Electricidad debe estar a cargo del Poder Legislativo, particularmente de la Cámara de Diputados.

El sector energético es prioritario y estratégico de nuestro desarrollo; la Comisión Federal de Electricidad es autosuficiente.

El Partido del Trabajo, junto con el pueblo de México y todas las fuerzas progresistas, buscaremos que siga siendo patrimonio de los mexicanos.

El Sindicato Mexicano de Electricistas es una de esas vanguardias con la que hay que caminar para que siga siendo propiedad de toda la nación. Nos oponemos a esquemas de privatización ilegales, como es el otorgamiento de contratos de servicios múltiples a empresas petroleras del extranjero.

No queremos ver nuevamente la vergonzosa situación en la que las empresas mexicanas privatizadas terminen en manos de extranjeros, que luego emplean a altos funcionarios del Gobierno Federal.

Por respeto al acuerdo parlamentario, respeto al tiempo y respeto a la comparecencia y bajo el entendido de que el señor Secretario recibió con 72 horas de antelación todos los cuestionamientos y preguntas que hizo la fracción parlamentaria del Partido del Trabajo, ya no daré lectura a ellas.

Yo le dejo el resto del tiempo también al Secretario para que nos pueda contestar, para que no le pase lo mismo que le pasó con el anterior compañero diputado.

Muchas gracias, señor Presidente.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por 10 minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Muchas gracias, Presidente.

Primero termino. Efectivamente, en el contrato están referidas también las preguntas del PT; en el contrato de servicios múltiples, la propiedad, tanto de los hidrocarburos como de los activos que se generan con esas inversiones, son propiedad de Petróleos Mexicanos, son propiedad de la nación.

No hay un solo porcentaje que esté negociado en base a los resultados de estas inversiones. Se trata de contratos, se trata de operaciones, como las que ha realizado Pemex desde hace mucho tiempo, donde contrata, valga la redundancia, a una empresa para que realice determinadas obras, en este caso, las que tienen que ver con la extracción de gas, se los entregue a Petróleos Mexicanos y Petróleos Mexicanos le paga no en función de cuánto gas se ha producido, no en función del riesgo que da nombre a los contratos de este tipo y que están prohibidos por la ley, sino en función de las obras que realiza y que se llaman “de contratos de servicios múltiples” porque integran una multiplicidad de servicios y de obras que tienen que ser hechas para Petróleos Mexicanos.

De tal manera que 100 por ciento de la propiedad de los hidrocarburos, así como de las obras ejecutadas, se queda en Petróleos Mexicanos. También implica la posibilidad de generar una multiplicidad de empleos, sobre todo en estos estados donde está concentrada la posibilidad de estos contratos o de esta extracción de gas para Petróleos Mexicanos, que pueden generar hasta 10 mil empleos directos y un considerable número de empleos indirectos, el desarrollo regional en las zonas, la construcción de caminos, la construcción de obras públicas, la repercusión en términos de desarrollo regional que da no sólo el trabajo sino las obras de servicio social que Pemex, que Petróleos Mexicanos tradicionalmente otorga y seguirá otorgando en todas las zonas en que opera.

Conozco la iniciativa que presentó el Partido del Trabajo, diputado. Efectivamente, es una iniciativa muy congruente con el tema que ustedes han manejado. En virtud de que la iniciativa pretende derogar o busca derogar las disposiciones de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica de 1992, si no entiendo mal establece la propuesta que la participación de los particulares en el sector se revierte a favor del Estado; es decir, que las instalaciones de las empresas privadas sean expropiadas a favor de la nación y transferidas a Luz y Fuerza, Comisión Federal de Electricidad.

Respeto mucho y entiendo la postura del Partido del Trabajo, pero me parece muy peligroso para el país que está planteándose un esquema donde, evidentemente, cause una afectación que repercutiría fatalmente en la posibilidad del país de captar inversión y de generar un marco de certeza jurídica, ya no digamos para los extranjeros sino para la propia inversión del país, con repercusiones que pudieran ser muy dañinas.

También me parece interesante la propuesta de que el director de Comisión Federal de Electricidad sea nombrado por el Congreso, aunque discrepo de ella. Tenemos por cierto un muy buen director de Comisión Federal de Electricidad y hemos tenido muy buenos directores en la Comisión, y me parece que la función del Poder Ejecutivo debe ser ésa, la de ser Ejecutivo, ser el administrador; y creo que es una cosa fundamentalmente administrativa y técnica la que tiene que ver con la prestación del servicio público de energía eléctrica.

Le agradezco además las propuestas y las preguntas, que me han servido, que fueron publicadas en la Gaceta y que presentó el Partido del Trabajo.

No estamos promoviendo una privatización de la industria eléctrica. Ni un solo metro de cable, ni una sola instalación, ni un solo generador se venderían al sector privado en el esquema que estamos planteando. Déjenme decirles que estamos buscando criterios generales para una propuesta al sector donde partimos precisamente de premisas distintas de las que se partió en otra ocasión. La propuesta, por ejemplo, de reforma del 98-99 preveía la participación de particulares no sólo en la generación sino también en la transmisión, en la distribución de la energía eléctrica; preveía la venta de Comisión Federal de Electricidad, la venta de Compañía de Luz y Fuerza, y evidentemente que nos parece que esas propuestas han sido en el debate desechadas. Creemos que las empresas deben ser públicas y que no sólo deben ser protegidas como tales sino fortalecidas, que no deben ser vendidas a particulares, sino que debe establecerse un compromiso político, público y presupuestal con su fortalecimiento y que no daña, al contrario beneficia al país el que podamos ampliar la posibilidad de participación de la inversión no sólo pública, que debe reforzarse, sino también diferente a la del Estado.

Hacen un planteamiento acerca de la autonomía de gestión de las empresas, con la cual yo estoy de acuerdo y con un cambio al régimen fiscal de Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad. Reiteraría lo que señalaba hace un momento: que debemos ser cuidadosos de las medidas que tomemos en esta materia.

Aquí, por cierto, quiero hacer una aclaración muy importante: el hecho de que Pemex contablemente haga una referencia, hablaba yo hace un rato de una pérdida que contablemente se registra, la verdad es que las utilidades de Pemex antes de impuestos son muy, muy holgadas, de 263 millones de pesos el año pasado, que después de que el gobierno efectivamente le aplica esa carga fiscal, resulta en una contabilidad o equilibrada o en el caso del año pasado que derivó por diversas razones en una pérdida, pero quiero insistir, estrictamente contable, para subrayar que Petróleos Mexicanos es una empresa rentable y con utilidades.

Reitero: debe estudiarse el cambio del régimen fiscal, de manera que no afecte los ingresos de las finanzas públicas en el año corriente y que permita que haya posibilidades de que Pemex invierta. Uno de los problemas que tiene el régimen fiscal actual es que hace que no se consideren rentables por el efecto fiscal del gasto orientado de Pemex, muchas exploraciones que tienen un costo de producción de petróleo arriba de cierto umbral, si podemos cambiar el régimen fiscal de manera tal que estimule a Petróleos Mexicanos a hacer operaciones que tienen un costo o a producir petróleo y gas que tienen un costo operación arriba de este umbral, podrá ampliarse la plataforma de producción de Petróleos Mexicanos y a su vez incluso en el mediano plazo repercutiría en incluso un mayor ingreso fiscal.

Es el tema que está discutiendo al que hace sus preguntas de su secretario de Ingresos con algunos diputados, me parece que los lineamientos generales de modificación al régimen fiscal de Pemex están apenas a un nivel de bosquejo, a un nivel de discusión y creo que se deben dar pasos muy cuidadosos para hacerlo.

Lo mismo en el caso de Comisión Federal de Electricidad: creemos que uno de los criterios de reforma al marco legal de Comisión Federal de Electricidad debe ser el revisar precisamente el aprovechamiento y la carga fiscal que tiene.

Déjeme decirle, por cierto, que este aprovechamiento, que tradicionalmente está asociado en términos de número con las tarifas que se otorgan a los usuarios y consumidores de energía eléctrica, sobre todo los consumidores domésticos, a través de los años ha tenido variaciones, a veces –por ejemplo, en el año de 96, 97 y 98– era mayor el aprovechamiento a favor del Gobierno Federal que los subsidios a favor de CFE o más bien de sus usuarios. Sin embargo, en el año 2000, 2001 y 2002 ha sido mayor el volumen o la aportación de subsidios para reducción del costo final de lo que paga el usuario, subsidios a las tarifas eléctricas que el aprovechamiento que entera o paga CFE, es un pago virtual, por cierto es un pago que se compensa contablemente dentro de la propia Comisión Federal de Electricidad.

Estoy de acuerdo en dotar de autonomía o de mayor autonomía técnica, operativa y financiera a estas empresas públicas cuidando siempre el equilibrio; es decir, que también introduzcamos prácticas de gobierno corporativo, mecanismos de vigilancia, si bien no exactamente no sólo los públicos, sí mecanismos que permitan que en sus Consejos de Administración la propia sociedad, quizás el Congreso, no lo sé, tengan oportunidad de velar porque la manera en que están operando estas empresas sea una operación eficiente y sea favorable a los intereses finalmente de los mexicanos, que somos los dueños de tales empresas.

No hay que olvidar, por otra parte, que la deuda de estas empresas está referenciada o es considerada por los acreedores nacionales e internacionales, por el mercado de capitales en general como deudas que están físicamente respaldadas por el Gobierno Federal, independientemente de la discusión legal que pueda haber sobre ese punto y sobre lo que diga una emisión concreta y, por lo mismo, el hecho de que estas empresas estén de alguna manera insertas o vinculadas al propio Gobierno Federal, el separarlas implica revisar con todo cuidado el régimen financiero de sus propias obligaciones de deudas.

Ya comenté sobre el tema de los directores de las empresas. Me parece que es una tarea que corresponde propiamente al Ejecutivo y debo de obedecer su nombramiento a razones primordiales fundamentalmente técnicas, más que políticas.

Hay otra pregunta que también, pues, le agradezco y tiene que ver con mi propio nombramiento. La verdad es que soy el menos indicado y no puedo ni debo opinar sobre mis capacidades o limitaciones. Es una decisión, pues, del Presidente, pero yo sí creo que, déjenme comentarle mis convicciones, de que me parece que en un equipo de gobierno debe haber una vinculación, una vinculación al programa por el que se votó finalmente en las elecciones. Debe haber cierto sentido de equipo y compromiso con ese programa y deben los funcionarios o debemos compartir la responsabilidad de gobernar para bien o para mal. Es decir, cuando se hace bien cumplir con ese deber, cuando se hace mal asumir y asumir políticamente también las consecuencias que en términos de partidos de elecciones deben cubrirse sobre ese punto.

Reitero que los contratos de servicios múltiples no violan el artículo 27 constitucional porque están dentro de lo que la Ley Reglamentaria en materia de Petróleo prevé en los artículos 6°, así como la Ley de Obras Públicas. Y con todo gusto podría hacer llegar a usted detalles específicos sobre estos contratos, a los que hacen referencia sus preguntas.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por cinco minutos, para réplica, el diputado Oscar González Yánez.

El diputado Oscar González Yánez:

Con el permiso de la Presidencia.

Cuando yo hacía referencia a los contratos, es que estos contratos no tienen la certeza jurídica o cuando menos la que se requiere para que todo mundo tuviésemos tranquilidad y tampoco tienen la certidumbre laboral. Hay muchas empresas que han tenido bastantes problemas en muchas entidades y eso es algo que tenemos que revisar; a eso nos referimos nosotros con el asunto de los contratos.

Ahora, qué bueno que coincidimos en que hay que revisar la carga fiscal de Pemex. Cuando menos usted es más respetuoso, porque el Secretario de Hacienda y el subsecretario de Ingresos no quiso, en este mismo lugar, no quiso hablar del tema; digo, qué lamentable. Entonces, ya no entendemos a veces a qué vienen los funcionarios. Por otro lado, reconocemos que le entraste y que tienes una opinión. Tomamos la palabra: vamos a revisar el régimen fiscal de Pemex y el de CFE porque es de mucho interés, porque algunos estamos basando nuestra tesis de la no inversión privada precisamente a quitarle carga fiscal y, es cierto, tendríamos –por otro lado– que buscar cómo esa falta de ingreso del erario público que no entraría por CFE y por Pemex, ¿por dónde la sustituimos?

Aquí, a veces nos quieren poner una trampa, te dicen: “bueno, aumentemos el impuesto. Si quieres que no haya inversión privada y le quitemos carga fiscal a Pemex, aumentemos el impuesto”. Podemos caminar por ahí, pero me parece que es el camino más riesgoso. Podríamos también caminar por el recorte del gasto y específicamente y particularmente nosotros nos referimos a Fobaproa, IPAB, que es un gasto impresionante y que afortunadamente esta Legislatura ya nombró una comisión especial para revisar esta área, porque ahí está muy turbio, son 270 mil millones de pesos al año de Fobaproa, IPAB. Claro que lo tenemos que revisar y claro que ahí sí podemos hacer una descarga de lo que no le queremos quitar a Pemex y a CFE. Entonces, sí me parece interesante que lo discutamos, porque vamos armando una propuesta global, que le dé salida a esto.

Nos referimos, por ejemplo, al asunto de la autonomía. Precisamente, la autonomía de CFE obedece a que si tuviera autonomía CFE, no estaría sujeto al ir y venir, al ir y venir de los quehaceres políticos. Eso es una verdad, y le daríamos más estabilidad a un área estratégica, que es lo que nosotros estamos buscando esa propuesta, de entrada no le tendríamos que discutir su carga fiscal y si dejáramos que los próximos siete u ocho años con cero de carga fiscal a CFE, estaríamos hablando que en nueve años CFE podría aportar de manera sustancial al erario público y no tuviéramos necesidad de inversión privada.

Cuando se nos dice, como lo dice el Secretario, que no están proponiendo privatizar, estoy claro, y en el principio de mi intervención yo lo decía: el primer camino para privatizar siempre ha sido la inversión privada en pequeños rubros. Después, en segundas fases, terceras fases y cuartas fases, como expliqué el ejemplo de la banca, que ahora está el 90 por ciento en el extranjero, así empezó.

Entonces, no nos engañemos en ese sentido: estamos claros que no se está hablando de privatización; estamos claros que se está hablando de inversión privada y ése siempre es el camino y es el rumbo. Si no detenemos la inversión privada en este momento, ya es una tendencia irreversible, natural del mercado. Por eso nosotros desde este momento decimos no a la privatización, porque ya se quiere dar el primer paso.

Ahora, no estamos pretendiendo tampoco, por otro lado, que los contratos que ya están, la inversión que ya está se revierta. Lo que estamos proponiendo es que la inversión que se tiene que hacer la puede hacer el Estado y por eso decíamos que la puede hacer a través de quitarle carga fiscal. Ese asunto me parece medular. Le tomamos la palabra al Secretario de revisar la carga fiscal. Si le entramos, me parece que es el asunto medular, pero también con eso comprobamos que sí se pueden explorar otras vías, también está claro aquí.

El señor Secretario el día de hoy, junto con nosotros, por lo menos con su servidor, ya llegamos los dos a la conclusión de que puede haber otra vía y que la tenemos que explorar. Estamos obligados a hacerlo, estamos obligados a hacerlo.

No es una cuestión de gusto y no es una cuestión. A mí me preocupa que la inversión privada en CFE sea un asunto ideológico y no un asunto de números. Nosotros pensamos que es un asunto ideológico de modelo económico y ahí están las consecuencias en América.

Nosotros decimos que no tiene que ser así, que lo veamos desde el asunto de los números, para no politizar el asunto y simplemente tengamos un área estratégica del lado del pueblo mexicano.

Por otro lado, el sentido de su nombramiento, yo estoy de acuerdo con lo que usted dice: los secretarios tienen que ser nombrados en función de un proyecto por el cual la sociedad votó. Estoy plenamente de acuerdo, pero usted también, señor Secretario, estará de acuerdo con nosotros en que el señor Presidente Fox le pidió al pueblo de México tener la mayoría en este Congreso para hacer reformas estructurales de inversión en CFE y en Pemex y el pueblo de México le dijo que no. Porque no tiene la mayoría él y su partido aquí.

Entonces, yo le pediría que con esa prudencia y esa congruencia con la que usted nos habló, también tiene que aceptar eso. Entonces, tiene usted que abandonar ese tipo de políticas, que ya fueron puestas a consenso de la sociedad mexicana a través del Presidente Fox.

Le agradecemos su atención, señor Secretario; muy amable.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por ocho minutos, para formular su pregunta, el diputado Cuauhtémoc Ochoa Fernández, del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México.

El diputado Cuauhtémoc Ochoa Fernández:

Con su permiso, señor Presidente.

Es indudable que la situación energética de nuestro país requiere de una reforma que impulse el crecimiento y modernización de este sector. En esto todos estamos de acuerdo, pero la polémica surge en cómo evaluar la situación actual y cómo lograr las mejoras necesarias.

Debemos tomar en cuenta, en primer lugar, que al concretar una reforma laboral y hacendaria exitosa, lo esperado sería que esto se reflejara en crecimiento económico, el cual demandaría una demanda mayor de consumo energético para el que debemos estar preparados sin que esto se traduzca en un mayor endeudamiento.

Para evitar esto, lo primero es hacer las reformas para dar el sustento jurídico a los esquemas actuales que permitan la participación de la iniciativa privada en la fase de generación, manteniendo esto para su venta exclusiva a la Comisión Federal de Electricidad, a precios por debajo de lo que costaría si la produjera directamente la paraestatal y dando preferencia a la generación por fuentes renovables y a los energéticos fósiles en los que seamos autosuficientes.

La ineficiencia del sector energético de nuestro país, causada principalmente por la falta de inversión, mantenimiento y políticas de rentabilidad, ha mermado el potencial económico de este sector. No conforme, la propuesta del Ejecutivo plantea una reconstrucción de CFE, reubicando en la Comisión Reguladora de Energía y la Secretaría de Energía atribuciones de la CFE, dejándola con menor autonomía y con serios problemas de coordinación, aumentando la burocracia y disminuyendo la eficiencia.

Nosotros pensamos que es necesario otorgar el carácter de empresa pública con autonomía de gestión a CFE y Luz y Fuerza y a la cogeneración de Pemex para que se vuelvan a desarrollar proyectos con la participación de firmas de ingeniería y empresas de construcción mexicanas, que utilicen preferentemente personal, técnicos, científicos, materiales y bienes de capital mexicano.

Se deben establecer con claridad los lineamientos a seguir por los sectores público y privado.

Por una parte, la obligación del Estado debe prestar el servicio público y, por otra, a la iniciativa privada, el ejercicio de poder satisfacer sus necesidades de energía eléctrica, eligiendo diversos esquemas de generación. Esto desahogaría el endeudamiento del sector público, evitaría la escasez de energía y el incremento de tarifas.

Coincidimos con el III Informe de Gobierno del Presidente Fox en que este sector ha recibido importantes recursos y también que éstos han generado buenos frutos para los mexicanos, pero discrepamos en la valoración subjetiva de algunas cifras.

Acertadamente, se informa que el sector energético ha recibido en los últimos tres años una cuantiosa inversión. Desafortunadamente, 276 mil millones, 242.8 millones de pesos, equivalentes al 63.43 por ciento del total de dichos recursos, son inversiones financiadas de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad por medio de Pidiregas. En otras palabras, estas inversiones se fincan como directo proveniente de terceros a los que hay que pagarles con un interés considerable, aumentando con esto de manera igual cuantiosas cantidades de gastos no programados de los próximos años, mermando así los ya de por sí escasos ingresos.

Asimismo, se enfatizan los logros en la infraestructura de la industria eléctrica, pero en el caso de Luz y Fuerza del Centro ese crecimiento en tres años ha sido de 8.46 por ciento y en la CFE del 24 por ciento, mientras que el sector privado lo ha hecho en 142 por ciento. Por tanto, nuevamente este logro no es precisamente plausible al gobierno de Vicente Fox; más bien, lo es al sector privado y al endeudamiento.

Este año, Pemex alcanzó una producción histórica de crudo, de más de 3 millones 550 mil barriles diarios, lo que representa un aumento del 17 por ciento con respecto al año 2000, pero esto no es un beneficio. Si se toma en cuenta que no podemos refinar ni la mitad de esta suma, tal vez debemos preguntar cuáles son las prioridades de inversión para los próximos años, ya que vemos que la producción de petróleo sigue aumentando y nuestras reservas siguen cayendo por falta de inversión.

Para darnos una idea, producimos 50 por ciento más que Canadá, pero tenemos una doceava parte que ellos en reservas probadas. Nuestra capacidad de refinación no ha aumentado nada durante este gobierno y, si no se invierte en este sector, con la tasa de crecimiento que el Presidente presume, en menos de siete años habremos acabado con las reservas de crudo. Por ello, yo le pregunto, señor Secretario: en promedio, ¿cuál es la utilidad que proporciona un barril de crudo versus uno ya refinado? ¿Considera importante un plan de acción para aumentar nuestra capacidad de refinación? De ser afirmativa su respuesta, ¿podría definir los términos de alcances de un plan de acción para aumentar la capacidad de refinación en breve y en forma significativa?

En cuanto a gas natural, nuestras reservas han caído en un 50 por ciento en tres años y la situación no parece que vaya a mejorar, a menos que ocurra un milagro o se empiece a invertir en exploración. ¿Cuáles son los planes que se tienen en torno a la inversión en exploración de hidrocarburos? Por favor, especifique lo relativo a la exploración de gas para sustituir las importaciones, aclarando en qué plazos esto se logrará.

Nuestras dos principales plantas productoras de gas natural son Burgos, que se ubica en la región norte; y Cantarel, en Campeche. Hay yacimientos de gas natural que comparten el territorio nacional y estadounidense, pero en nuestro territorio no se han perforado los suficientes pozos. Por su parte, los norteamericanos extraen el combustible del subsuelo mexicano y luego nos lo venden para satisfacer las necesidades de la industria nacional.

Por otro lado, Cantarel: la falta de visión al inyectar nitrógeno en el yacimiento para aumentar la presión contaminó las reservas de gas. Ahora, para eliminar el nitrógeno, se necesita de una planta criogénica.

Como todos lo podemos intuir, este proceso no va a ser gratis. ¿De qué manera resolverán la escasez de gas natural en el país y cómo revertirán las importaciones de gas para lograr el superávit necesario para exportación y aprovechar las oportunidades que el mercado internacional ofrece?

El escenario actual de la industria eléctrica podría ser mucho peor, pero no nos engañemos: las cifras son desalentadoras y la participación de fuentes renovables en este sector es prácticamente nula.

Señor Secretario: ¿podría garantizar que la propuesta energética que encabeza la Secretaría a su cargo tomará en serio las energías renovables? Seamos prudentes y previsores al crear una política energética que contemple nuestras necesidades políticas, sociales y ecológicas abatiendo nuestras limitaciones económicas y tecnológicas.

Muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por 10 minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Bueno, me voy a referir primero al tema del gas.

En términos redondos, de los 5 mil millones de pies cúbicos diarios que consume el país, tenemos que importar 750 millones de pies cúbicos diarios; es decir, hay un déficit muy importante, que importamos básicamente a través de la frontera norte con Estados Unidos.

¿Cuáles serían las estrategias? Me voy a referir primero a este tema para poder satisfacer la demanda de gas que tenemos en el país.

Bueno, la primera yo creo que es una búsqueda, un esfuerzo importante en materia de exploración y producción de gas que tiene que hacer Petróleos Mexicanos.

En esto hay un esfuerzo presupuestal muy importante que, bien lo dijo usted, diputado, se ha hecho en estos años y tiene que seguirse incrementando. Va a depender obviamente de las decisiones de los diputados y de la posibilidad de recursos públicos que tenga el país, pero me parece que no podemos parar en los esfuerzos de exploración, tanto de gas como de petróleo.

La inversión que se tiene contemplada, a reserva de lo que digan otras dependencias, es de 123 mil millones de pesos para el año 2004. De éstos, 23 mil millones más o menos se piensan dedicar a la actividad exploratoria, una quinta parte en total. Y de esa parte de exploración, 17 mil millones –es decir, 75 por ciento– se piensa destinar precisamente al gas, a los proyectos que usted ha mencionado, tanto los proyectos de la cuenca de Burgos como los proyectos en Campeche poniente, en Coatzacoalcos y diversos proyectos que están desarrollados y contemplados en la programación de actividades del propio Petróleos Mexicanos.

Segundo: yo creo que es muy importante aumentar el volumen de oferta de gas en la zona, porque estamos en el mercado prácticamente más caro del mundo en términos regionales.

Como usted sabe, el gas es un producto que tiene mercados regionales por su dificultad de transporte. Y otra manera de hacerlo es no sólo importaciones a través de gasoductos, sino importaciones de gas natural licuado, para lo cual se autorizó ya una importante instalación gasificadora en Altamira, que aunque está básicamente destinada a proveer las necesidades de gas de plantas generadoras en el Atlántico, pero la Comisión Reguladora de Energía ya ha otorgado diversos permisos y está en estudio de otros para la instalación de plantas regasificadoras que permitan traer gas natural licuado por mar de otras partes del mundo y que sea a precios competitivos, y que nos permita satisfacer la demanda de gas mientras el país puede alcanzar las metas de más o menos 7 mil millones de pies cúbicos diarios que tiene establecido Petróleos Mexicanos hacia el final de la administración.

Yo comparto la preocupación del Partido Verde respecto del tema de reservas petroleras.

Efectivamente, si uno ve las cifras, independientemente de que las precise yo o no, las que usted da, de que México es un país de una gran producción petrolera, pero comparativamente tiene reservas limitadas y probablemente menores a las deseables, las reservas totales son más o menos de 50 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente, pero reservas probadas nos alcanzarán para 13 años. Y la manera de incrementarlas es básicamente haciendo un esfuerzo enorme en materia de exploración.

Creo que es un reto que puede alcanzarse. De hecho, la sustitución de reservas, es más, la reposición de reservas ha ido aumentando de más o menos un 24 por ciento que se reponía respecto del petróleo producido a cifras cercanas ya al 50 por ciento, y el objetivo de la administración es poder estar prácticamente uno a uno, una reserva que se aumenta a merced del esfuerzo de exploración del gobierno mexicano y de Petróleos Mexicanos versus un barril de petróleo de gas que se produzca.

Necesitamos hacer un esfuerzo, entonces, enorme en exploración y esto tiene que ver con el tipo de prioridades que tiene Petróleos Mexicanos.

La mayor rentabilidad, como podemos deducir o como podemos intuir que tiene entonces Pemex, está en los proyectos de exploración y producción de petróleo y de gas.

Las tasas de rentabilidad petrolera son muy altas; es decir, el negocio más rentable para Pemex, con tasas de retorno pues muy superiores al 100 por ciento, depende desde luego del proyecto, pero están precisamente en este rubro; y, por eso, el grueso de la inversión de Petróleos Mexicanos se va a ir a exploración y producción, tanto de petróleo como gas.

Hay, efectivamente, un valor agregado que no podemos desperdiciar en otros rubros de la cadena productiva del petróleo, concretamente en refinación.

Y concretamente, respecto de su pregunta, el gobierno tiene un proyecto, que ya está en marcha, de reconfiguración de las refinerías existentes en el país. De las seis refinerías existentes, se han reconfigurado ya la de Salamanca, la de Tula, la de Cadereyta y la de Madero. Este año se inició la reconfiguración de la refinería de Minatitlán, que va a permitir aumentar de refinación de Petróleos Mexicanos, que es más o menos de 456 mil... Perdón, la producción de gasolina es de 456 mil barriles diarios y se puede incrementar sustancialmente a partir de estas ampliaciones o reconfiguraciones de las refinerías.

Hay desde luego proyectos que están también operando. Hace rato comentábamos, a partir de la pregunta del diputado del Partido de Convergencia, proyectos de coinversión de Petróleos Mexicanos, concretamente en Texas, que han permitido no sólo refinar y colocar petróleo, crudos pesados, que tienen un mercado mucho más difícil y que han podido ser colocados ahí, y –a la vez– producir gasolinas del propio Petróleos Mexicanos, que son consumidas en el país. Se tiene también un proyecto de reconfiguración de la refinería de Salina Cruz. El monto del mismo, su alcance, va a ser definido en el año 2004; y esperemos que la demanda de petrolíferos pueda verse satisfecha hacia el año 2010 con proyectos subsecuentes que tienen que ver con la capacidad de refinación en el país.

Ahora, aun así, la tasa de retorno que puede estimarse en la refinación es mucho menor, considerablemente menor a la de la exploración y producción de petróleo y de gas; se estima en una tasa de retorno que puede variar del 12 al 18 por ciento de la inversión que se tenga.

La cogeneración, que también se ha mencionado por cierto, puede andar en tasas de retorno, en las primeras etapas, del 10 por ciento y luego es decreciente, en la medida en que no se utiliza el vapor en los procesos de Petróleos Mexicanos porque no lo necesite. La tasa de retorno en petroquímica es todavía menor, entre el 6, el 8 por ciento.

De manera tal que, ante la escasez de recursos de inversión del gobierno en general y de Petróleos Mexicanos en lo particular, lo lógico, lo que se ha hecho es orientar esta inversión hacia donde le da un mayor rendimiento al dinero público; es decir, donde están las tasas de retorno más altas, que es lo que haría además cualquier empresa y cualquier gobierno.

Para nosotros también, para mí en lo particular, diputado, es muy importante la vertiente de energías renovables. Es un rubro que me parece que las propias necesidades del país han ido marcando su prioridad hacia energías no renovables.

Pero me parece que estamos en una muy buena oportunidad de ampliar el espectro, de diversificar las fuentes de generación de energía y desarrollar la energía alternativa, las energías renovables.

Tenemos todavía un amplio camino que recorrer; por ejemplo, en energía eólica que se produce, la capacidad instalada ha de ser de apenas unos 2 megawatts, lo cual es prácticamente en un plano experimental.

Pero tenemos que aprovechar energía eólica que hay presente en el país, particularmente en el istmo de Tehuantepec. Hay ahí un potencial enorme que se está desarrollando y que se está desarrollando con proyectos, además, de inversión no sólo de Comisión Federal de Electricidad o del gobierno mexicano, sino también proyectos que están fondeados en una parte por el Banco Mundial, por el Fondo Verde. Es decir, el hecho de generar esta energía renovable nos puede permitir cierto financiamiento en el mercado de bonos verdes o en el mercado de países desarrollados, que tienen cuotas muy estrictas en materia de contaminantes a la atmósfera.

Hay proyectos que nos van a permitir desarrollar esta energía alternativa, no sólo energía eólica, sino en geotermia y en pequeña hidráulica. Hay también, y estimulados por el Gobierno Federal, proyectos de energía que creo que deben fortalecerse.

Por ejemplo, se acaba de inaugurar en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, energía derivada de los residuos sólidos, del basurero, concretamente, municipal, que a partir del gas que emiten estos residuos permiten generar energía eléctrica, que es utilizada para servicios públicos municipales.

Y proyectos de este tipo es decisión de la Secretaría impulsarlos. El programa energético tiene como meta llegar a mil megawatts producidos en este tipo de energía hacia al final de la administración.

Creo que vamos aún rezagados porque muchos de ellos tienen tasas de inversión, más bien tienen costos de inversión más altos a la propia inversión que se realiza en los proyectos de energía no renovable, pero –desde luego– tomamos muy en cuenta su compromiso y, si podemos tener una colaboración del Partido Verde en este tema que nos oriente y nos dé seguimiento, será muy bienvenida.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, para réplica el diputado Cuauhtémoc Ochoa Fernández.

El diputado Cuauhtémoc Ochoa Fernández:

Con la venia, señor Presidente.

Antes que nada, le agradezco, señor Secretario, sus respuestas y, en nombre del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, con interés lo hemos escuchado y esperamos seguir en comunicación con usted y sus colaboradores para, de ese modo, mantenernos al tanto de las actividades de la Secretaría a su cargo y así poder tener una visión más objetiva.

Entendemos que México tiene muchos sectores que han sido abandonados durante décadas, y uno de ellos es precisamente el energético. El sector energético es uno de muchos indicadores de desarrollo contemplado por el Banco Mundial. El consumo de energía eléctrica habla de la actividad industrial de una región, de la calidad y tipo de vida de la población, de la actividad comercial, del nivel tecnológico de las localidades, de la infraestructura o sectores productivos del país, etcétera.

Si México es un país en desarrollo, y de hecho lo es, los requerimientos energéticos serán cada vez mayores. Si México es un país con una tasa de crecimiento poblacional dependiente, positiva, y de hecho lo es, los requerimientos energéticos serán todavía mayores.

Por todo esto, en el grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México consideramos, en resumen, que hay que atender al menos cinco puntos fundamentales:

Uno: es necesario se orienten las inversiones en este sector, de tal manera que podamos ser autosuficientes en el proceso de refinación, con miras a exportar subproductos del petróleo de primera calidad.

La primera ley de la termodinámica enuncia que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma, pues la energía eléctrica es el producto de la transformación de otro energético. Si no somos autosuficientes en los energéticos que estamos ocupando para la generación de energía, como es el caso de gas natural, entonces ponemos en riesgo nuestra soberanía, ante un esquema de privatización de la generación.

Por eso consideramos que es apremiante invertir en la exploración para aumentar nuestras reservas probadas, en lugar de seguir importando gas y explotando petróleo hasta acabar con él.

Es evidente la necesidad de incentivar de manera verdaderamente responsable el desarrollo de nuevas tecnologías para aprovechar fuentes renovables de energía y calor de desecho que actualmente están siendo desperdiciadas.

Cuatro: es indispensable reducir los costos de la generación y distribución de la energía eléctrica por medios tecnológicos. Es urgente crear incentivos de eficiencia en la industria energética; de lo contrario, ningún presupuesto en el mundo sería suficiente.

En conclusión, es fundamental concretar una reforma energética que garantice la rectoría del Estado y acentúe el uso de energías renovables, pero que sea eficiente, competitiva y capaz de crecer al ritmo que México se lo demande para no convertirse en un freno del desarrollo. México tiene que crecer y el sector energético tiene que estar a la altura de esa necesidad.

Señor Secretario: nada más de una de las respuestas que me dio, que usted tenía un presupuesto destinado a la reconfirmación de las refinerías, esperemos que no vuelva a suceder lo que sucedió en Cadereyta, que es un cuello de botella que todavía no se ha resuelto y seguimos esperando las respuestas, y se sigue invirtiendo dinero y todavía no tenemos arrancada esa planta.

Muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, para formular su pregunta el diputado Francisco Javier Carrillo Soberón, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado Francisco Javier Carrillo Soberón (PRD):

Muchas gracias, señor Presidente.

Señor Secretario, muy buenas tardes. Bienvenido, el diálogo entre el Ejecutivo y el Legislativo. Queremos nosotros subrayar que en este diálogo el PRD ha sido iniciador de las propuestas integrales de reforma al sector eléctrico, planteando como objetivo fundamental el fortalecimiento de la empresa pública y como prioridad el rescate de nuestra propia capacidad de generación, transmisión y distribución de nuestro precioso fluido.

Sin embargo, en el marco de la desafortunada reforma del 92, donde nació una Comisión Reguladora para malregular una serie de permisos de generación, organismo dependiente de la Secretaría que usted preside, en relación a la actividad de esta Secretaría nuestro partido interpuso el 14 de mayo pasado un punto de acuerdo para solicitar del titular de la misma que explicara las razones y fundamentos que sustentaron los siguientes permisos: el permiso de autoabastecimiento de energía eléctrica E199AUT/2001 a favor de la empresa Energía Azteca Ocho; y el permiso de exportación de energía eléctrica E182EXP/2000, expedida a favor de Energía Azteca Diez, con vicios de origen que a continuación señalamos:

La resolución RE143/2001, permiso E199AUT/2001, otorga a Energía Azteca Ocho la autorización bajo la modalidad de autoabastecimiento. Sin embargo, se utiliza la misma central eléctrica comprometida para generar bajo la modalidad de productor independiente, de acuerdo con otra resolución y con otro permiso. Y para abundar en irregularidades de acuerdo a la resolución 144-2001, se autoriza incrementar capacidad de la misma central con un excedente de 131.1 megawatts, para satisfacer necesidades de socios del permisionario y el excedente del excedente, se pone a disposición de CFE.

Usted sabe que el artículo 108 del Reglamento de la Ley del Servicio Público señala que se considera producción independiente la generación eléctrica proveniente de una planta con capacidad mayor de 30 megawatts, destinada exclusivamente a la venta de la Comisión o a la exportación.

Consideramos que este encimamiento constituye una irregularidad que compromete la indispensable regulación del servicio público de electricidad, introduciendo elementos de desorden en la delicada operación de nuestro sistema.

Reiteramos que este rompimiento de la simetría de las diferentes obligaciones de los generadores privados daña la economía de la empresa pública, ya que el costo unitario de la inversión no es igual para una planta completa cuya amortización la hará la CFE a través del pago del cargo fijo de capacidad que el que representa adicional de capacidad a esa misma planta.

Usted sabe que no tiene la misma disponibilidad para el sistema de despacho una planta de autoabastecimiento que una de producción independiente.

¿Qué se piensa hacer frente a esta presión adicional que están representando estos permisos irregulares contra la continuidad y confiabilidad del servicio?

Ratificamos que la Comisión Reguladora está violentando de esta manera los principios de equidad y transparencia en las licitaciones públicas a las que está obligada e, inclusive, induce a sospechar acuerdos fraudulentos y seguramente está comprometiendo al sector eléctrico a adquirir energía en condiciones desventajosas. Y lo que resulta peor para el usuario: introduce elementos de desorden en el despacho de carga.

El tiempo quizá no permite extenderse, pero nuestro partido insiste en que ese predominio de las figuras de generación privada ya deben frenarse para salvaguardar la integridad y racional de nuestro sistema eléctrico nacional.

A esos productores independientes se les pagan sus inversiones a tasas de 12 y medio por ciento durante 25 años. Se sabe que CFE puede conseguir financiamientos de hasta 7 por ciento anual, logrando un costo igual de kilowatt-hora, pero con la gran ventaja para el país de que el activo sea del sector eléctrico nacionalizado.

¿Por qué se insiste en opciones que representan mayores costos para los consumidores?

Hemos de agradecer, señor Secretario, se pueda atender este comentario que hace el Partido de la Revolución Democrática en esta actividad, que nos parece ha privilegiado la Secretaría de Energía.

Se ha privilegiado la actividad de la Comisión Reguladora por sobre la recuperación y el fortalecimiento de nuestras propias empresas.

Muchas gracias, señor Secretario.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por 10 minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Gracias, diputado.

Bueno. Efectivamente, yo reconozco la capacidad de propuesta del Partido de la Revolución Democrática, que siempre ha estado presente en estos temas, independientemente de las diferencias que pudiéramos tener respecto de las mismas.

Me llamó mucho la atención la pregunta que formularon respecto de la resolución de la Comisión Reguladora de Energía. Y, a reserva de que la propia Comisión, según lo hemos pedido, haga llegar una respuesta al punto de acuerdo, no alcanzamos a checar si fue finalmente formulado oficialmente o no pero, independientemente de eso, me parece debe haber una respuesta formal al Congreso por el solo hecho de su planteamiento.

Lo que tenemos aquí es permisos otorgados por la Comisión Reguladora de Energía. En primer lugar, para producción independiente en términos de la ley, que podemos tener la opinión que se quiera de la misma, pero es finalmente ley vigente, la ley de 92. Entre paréntesis, es una ley que nos ha permitido suministrar, abastecer la demanda de energía eléctrica en estos últimos 10 años, sin la cual esto probablemente no hubiera sido posible.

Claramente, el artículo 36, la base tercera de la ley, prevé la posibilidad de que pueda otorgarse permiso para una de las actividades referidas en la ley misma o para varias. Concretamente, dice el artículo: “La Secretaría de Energía, oyendo la opinión de la Comisión Federal de electricidad, logró otorgar permiso para cada una de las actividades o para ejercer varias”, que es el caso tanto de las empresas o de los permisos que nos ha dado, por una parte para venta a Comisión Federal de Electricidad, que es el permiso digamos principal; y por otra, en un caso para autoabasto. Y en el caso de la otra empresa o del otro proyecto es venta a Comisión Federal de Electricidad y permiso para exportación.

También el artículo 81, que está referido a la Comisión Reguladora de Energía, tiene una disposición análoga, donde establece que “la que le podrá otorgar permisos para cada una de las actividades que no constituyen servicio público para ejercer varias”, ¿no?

Viene la explicación que le haremos llegar puntualmente de cada uno de los permisos y autorizaciones a que usted hace referencia. Debo decir también que incluso no sólo no constituyen operaciones gravosas, no constituyen operaciones contrarias a la ley, sino que tampoco puede considerarse que sean estrictamente gravosas para el sistema eléctrico nacional. Entre otras, por una razón: la posibilidad de que la CFE pueda adquirir energía de un productor independiente y, además, llegara a existir un remanente de autoabastecimiento y éste pudiera ser adquirido en términos del despacho, que además es favorable para la propia CFE, el costo de producciones de electricidad por simple economía, economías de escala, permite que el costo producido adicional y marginal sea incluso más barato para alimentar el sistema eléctrico.

Considero también, por otra parte, que es importante la discusión que hay acerca de las tasas de retorno de los productores independientes. No es lo mismo, y me parece que es muy importante distinguirlo. La tasa de retorno que debe o que puede tener o aspirar legítimamente un inversionista que está asumiendo un riesgo, tanto en la construcción de un proyecto como en la operación del mismo, que la tasa de retorno segura que tiene el tenedor de un bono, que evidentemente pues puede tener el respaldo de la propia Comisión Federal de Electricidad o puede tener el respaldo del Gobierno Federal que tiene una garantía soberana y donde el emisor del bono no está haciendo simplemente más que colocar su dinero. Déjeme llevar a un ejemplo extremo esta referencia.

La tasa de retorno de un proyecto o la tasa de retorno que un mercado ordenado, vamos a suponer que es ordenado el mercado de capitales a nivel mundial... Déjeme quitar el calificativo: un mercado paga a una inversión, está asociado con sus propios niveles de riesgo y la teoría pues de las finanzas es que a mayor riesgo hay mayor posibilidad de un retorno positivo. A menor riesgo, mientras más segura sea la inversión, por ejemplo en materia de deuda soberana, es menor la tasa de retorno.

En el caso concreto es distinto y no pueden tener la misma tasa. Un inversionista que coloca 500 millones de dólares o mil o 200 millones de dólares para construir una planta, desde el hecho mismo de adquirir el propio predio o de conseguir los permisos correspondientes, de hacer las negociaciones laborales de entrar al propio mercado, de correr el riesgo legal. Vamos a suponer que prosperara una propuesta o que se resolviera este tema de la constitucionalidad de las inversiones por la vía en que no tiene procedencia, pero que se considerara que tiene que revertirse –como comentábamos hace un rato–, pues el riesgo es exponencial. El riesgo que un inversionista razonablemente cobra por eso me parece que es incluso hasta relativamente competitivo: 12.5 por ciento. Es decir, el riesgo de invertir en el país, de desarrollar un proyecto, vender energía eléctrica, una tasa de retorno de 12.5 realmente me parece bastante competitivo para la Comisión Federal de Electricidad.

¿Qué ventajas tiene? Que se trata de un proyecto concreto de inversión física existente, que genera energía eléctrica constante y sonante versus un bono o una deuda que puede ser, como hay rentabilidad segura, pues paga una tasa de interés menor, entre paréntesis, las tasas de interés que puede colocar las empresas públicas efectivamente, merced al marco macroeconómico que tenemos ahora, son tasas muy bajas. Pero, otra vez insisto, ningún proyecto de financiamiento o de endeudamiento es infinito, es ilimitado.

Toda persona, toda empresa, todo gobierno tiene límites en su capacidad de endeudamiento e incluso, si se escala el endeudamiento, sea de CFE, sea de Pemex, a niveles cada vez mayores, a estas empresas les va a costar mucho más dinero y tendrán que pagar tasas de interés más altas cada vez, en la medida en que incrementan con su volumen de deuda y sus razones financieras de deuda a activos o deuda a patrimonio se van deteriorando. Sé que en el fondo de la discusión está la posibilidad de permitir inversión distinta a la del Estado, inversión directa, inversión física, como son las inversiones a las que usted ha hecho referencia, versus la posibilidad de endeudarse.

**Yo simplemente digo que ya en el país nos equivocamos una vez, una vez también consideramos que las posibilidades de endeudamiento del país eran infinitas o, si no infinitas, muy amplias. Alguna vez también pensamos que podíamos adquirir deuda y pagarla sin problemas por la rentabilidad de los proyectos, sobre todo proyectos petroleros y a finales de los 70, principio de los 80, la deuda externa pagó de 40 mil a 80 mil; pasó de 40 mil a 80 mil millones de dólares, números gruesos, y ese incremento de 40 mil millones de dólares, cuando las tasas de interés subieron en el mercado internacional y cuando el precio del petróleo bajó, entre otras cosas que ya no viene al caso juzgar, hay muchos factores que incidieron en esta quiebra económica del país, nos generó una crisis, la crisis de la deuda que pagaron varias generaciones de mexicanos con falta de crecimiento; que pagamos varias generaciones de mexicanos con falta de oportunidades. El país, en mi opinión, sí tiene que desarrollar todas las alternativas posibles de financiamiento del sector energético en electricidad y petróleo; todas dentro del marco legal, que incluso discutamos y veamos con objetividad cuáles son las mejores alternativas. Yo no pensaría en un proyecto, digamos para el sector eléctrico, que cancelara llevar hasta un límite razonable las posibilidades de endeudamiento de CFE o del Gobierno para financiar el crecimiento eléctrico, pero no veo por qué debamos limitar otras alternativas que como país, nos van a generar inversión, nos van a dar un crecimiento adicional, un crecimiento mayor y nos van a permitir generar empleos no sólo en la inversión nueva que llegue, física, directa, concreta, sino también en la repercusión que tendría sobre el aparato productivo, energía eléctrica de mayor calidad y posiblemente a menor precio, en la medida en que se vayan abatiendo los costos de producción. Creo además, que estamos hablando de necesidades de inversión del sector eléctrico de 560 mil millones de pesos, de necesidades de inversión del sector petrolero o de hidrocarburos que estima la propia compañía en 120 mil millones de pesos anuales promedio durante 10 años, es decir, más de un billón de pesos, de tal manera que una deuda, si financiáramos por deuda, llevando al extremo este caso, con 150 mil millones de dólares de deuda nueva, ni la podemos obtener así como así, déjenme decirlo en estos términos, no hay posibilidad de tener un golpe de endeudamiento de ese tamaño, ni tampoco le conviene a la propia salud del país correr el riesgo que ya hemos sufrido, de una crisis de deuda de proporciones descomunales.

Creo que lo sensato es pensar cuáles son las alternativas diferentes que tiene el país, tomar en cuenta las restricciones políticas y sociales; lo que la gente misma percibe de este sector, me parece que es un dato que no podemos ni debemos evitar y sí pensar cuál es el esquema que le permita a México inversión, crecimiento, empleos no a la altura de los niveles que hemos tenido hasta ahora por las razones que se quiera, sino a los niveles de crecimiento de inversión que necesita el futuro del país.

Yo le haré llegar Diputado, con mucho gusto no sólo la resolución de la CRE, sino nuestros comentarios respecto de este punto. Había otra pregunta que usted tal vez ya no alcanzó a formular, de las tarifas de porteo o de los cargos de porteo. Los estamos revisando, es una sugerencia muy interesante hacer un comparativo internacional, la CRE ha desarrollado un estudio preliminar que también le puedo hacer llegar los datos también preliminares de la misma, y lo que le puedo decir es que es un factor que depende de muchos elementos, tanto de distancia, como el sentido en el que va la energía eléctrica.

El tamaño del mercado de proveedores y de consumidores varía de país en país, pero las tarifas o los cargos por porteo que hace la Comisión Federal de Electricidad están razonablemente en términos del mercado internacional.

El Presidente Francisco Javier Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra, hasta por cinco minutos, el diputado Francisco Javier Carrillo Soberón para réplica.

El diputado Francisco Javier Carrillo Soberón (PRD):

Bien, creo que nadie podría discrepar que uno de los grandes objetivos de la política energética, además de abastecer de este insumo básico para nuestra economía y nuestra sociedad, es este asunto de sacar a nuestro país de esta crisis de inversión, crecimiento y empleos. Y aquí quiero aprovechar para comentar ante la noticia última del otorgamiento ya a esta empresa de los contratos de servicios múltiples de esta licitación, que nos parece que este no es el modelo que justamente provoca lo que estamos buscando.

En primer lugar estamos convencidos que este tipo de contratos en primer lugar le otorgan información antes o todavía prohibida en el reglamento de Explotación Petrolera a estas empresas que van a explotar estos yacimientos de gas; que es un modelo hecho a la medida de las transnacionales. ¿Donde está la empresa mexicana, el abasto de equipamiento y productos mexicanos en estos contratos de servicios múltiples? ¿Cuántos empresarios mexicanos van a entrar a trabajar en estos contratos de servicios múltiples, ya no se diga trabajadores mexicanos?

De tal manera que nosotros hacemos un llamado, una exigencia muy respetuosa, señor Secretario, para que vayamos al diálogo por una verdadera política energética de Estado, para que saneemos el sector energético como prioridad, que le devolvamos su capacidad de crecimiento, de generación y de atención de su obligación constitucional; que hoy todavía la prospectiva de generación de energía nos habla de que el 95 por ciento de las plantas planeadas están pensadas en generación privada con base a gas. Esto reiteramos que es una política equivocada que está presionando equivocadamente también a la producción de gas.

Inclusive sobre este asunto del gas es ya un clamor del sector industrial mexicano que tengamos un precio México de gas y abandonemos el precio tejano de referencia.

Que en diciembre concluirá el acuerdo con los industriales mexicanos en relación al precio de gas y están ya quebrándose los dedos respecto a cuál va a ser la perspectiva frente a un energético que ha demostrado en los últimos años una gran fluctuación en su comportamiento.

Observamos y pedimos que se observe también que en los últimos ocho años siempre ha sido inferior el presupuesto asignado al sector que los ingresos que éste aporta la país; que los subsidios que soporta el sector quién los va a asumir frente al esquema del crecimiento de la inversión privada y por lo tanto de la absorción de la renta eléctrica por los privados; esto va a trasladar indefectiblemente el costo social pro supuesto que al costo fiscal y entonces o asumimos ya con urgencia la congruencia entre nuestra política fiscal, nuestra política energética, nuestra política social o sea cual sea el esquema sobre el fisco va el costo social que hoy asumen nuestras empresas públicas yo diría hasta noblemente.

De tal manera que le pediríamos, señor Secretario, efectivamente profundizar en el diálogo con el Legislativo. Que cuando se comprometió el señor Muñoz Leos a atender al Legislativo en las preocupaciones de los contratos, después nos declaró que éramos unos, disculpen el término “metiches” de estarnos metiendo en la problemática de Petróleos Mexicanos; que haya alternativas para sanear a nuestras empresas; que Luz y Fuerza tiene también alternativas y no es un lastre para nuestro sector energético; que tenemos una deuda contingente en Luz y Fuerza que es incobrable y que es prácticamente virtual; que esos precios de energía entre el sector también deben resolverse para darle racionalidad y transparencia a nuestro sector, de tal manera que podamos reestructurar nuestro sector energético como prioridad, que nuestra prioridad sea el fortalecimiento de la empresa pública y no una llamada ahora certeza jurídica que entiendo la preocupación de los inversionistas, pero nos preocupa más a México nuestra viabilidad como país.

Muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por cinco minutos, para formular su pregunta, el diputado Hidalgo Contreras Covarrubias, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional.

El diputado Hidalgo Contreras Covarrubias (PAN):

Señor Secretario; compañeras, compañeros diputados:

Buenas tardes a todos ustedes.

En la opinión pública mucho se ha comentado sobre la electricidad de aprobar reformas estructurales que requiere nuestro país para sentar las bases del crecimiento y desarrollo económico. La reforma eléctrica es de vital importancia para el crecimiento potencial de México, en virtud de la capacidad instalada es ya insuficiente para adaptarse al incremento esperado de la demanda por electricidad.

La discusión sobre la Reforma Eléctrica ha sido confundida por algunos actores con una simple privatización y este es el principal obstáculo para la aprobación de la Reforma, habría que darse cuenta de que la propuesta del Ejecutivo no persigue la venta de los activos de la nación sino más bien afronta una realidad del país.

Asimismo la Comisión Federal de Electricidad y Luz y Fuerza del Centro mantendrán el monopolio en las actividades de transmisión, distribución pero actualmente se requieren nuevas inversiones para abastecer la demanda por energía.

En este sentido, señor Secretario, ¿de qué manera la Comisión Federal de Electricidad está enfrentando y podrá enfrentar las necesidades de inversión para la expansión y mantenimiento de todo el Sistema Eléctrico Nacional?.

Si como lo plantean algunos grupos de interés se redujera el aprovechamiento que se cobra a la CFE ¿qué impacto se tendría en las finanzas públicas?.

En el Grupo Parlamentario de Acción Nacional estamos conscientes de que es necesario realizar inversiones en este sector para hacerlo eficiente; sin embargo, ¿pudiera usted señor Secretario comentarnos qué tan viable es seguir financiando la expansión del Sistema mediante deudas?

De la misma manera, ¿podría usted decirnos, a cuánto ascienden los compromisos de inversión , de pago de amortizaciones y de pasivo laboral en CFE y Luz y Fuerza del Centro?.

Los Diputados del Grupo Parlamentario del PAN coincidimos en que necesitamos una< reforma eléctrica sin renunciar a la rectoría del estado ni en la soberanía sobre la energía, se requiere una reforma eléctrica que impulse la participación complementaria de la inversión privada para asegurar los recursos que requerimos para el resto que tenemos por delante.

La reforma al sector eléctrico debe tener una mayor prioridad en virtud de las enormes necesidades de inversión a las que debe hacer frente el Estado Mexicano, tan sólo en este sector suman más de 50 mil millones de dólares en los próximos diez años e incluyendo otros sectores como el del gas y petróleo podrían requerirse 120 mil millones de dólares más.

Señor Secretario, ¿podría usted decirnos cuál es el monto estimado de inversiones nacionales y extranjeras que podrían generarse en México como consecuencia de la aprobación de la Reforma Eléctrica?.

Para los Diputados del PAN es claro que esta reforma generaría beneficios directos principalmente en el número de empleos que pudiera generar a partir de una mayor inversión al sector. ¿Podría señor Secretario indicarnos cuál sería el impacto en el empleo si se aprobara la Reforma Eléctrica planteada por el Gobierno?.

En el caso de que la falta de consenso se pudiera aprobar una reforma eléctrica no podemos obviar la necesidad de invertir en esta industria para hcer su operación más eficiente y competitiva y para satisfacer la creciente demanda por el suministro de energía. En este sentido al tener que derivar recursos del Presupuesto Federal para la modernización del sector eléctrico, ¿a cuánto ascendería señor Secretario el gasto que dejaría de destinarse al sector social?.

Por sus respuestas puntuales a estos planteamientos, muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por 10 minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Gracias Presidente. Bueno en primer lugar, como hemos señalado, la manera en que Comisión Federal de Electricidad ha venido enfrentando la creciente demanda de energía eléctrica en el país, ha sido básicamente a partir de la aprobación de la Ley de 1992 de su Reforma a través de productores independientes de energía medularmente, con los cuales se han agregado en términos de inversión algo así una cifra superior cercana a los 6 mil millones de dólares y también que ha ampliado la capacidad del Sistema Eléctrico Nacional más o menos 6 mil megawatts, de los 44 mil existentes en números redondos.

Esto ha permitido mejorar también el perfil financiero de la Comisión Federal de Electricidad, porque ha evitado la asunción de compromisos de deuda por cantidades similares y ha permitido también que bajo este esquema el propio volumen de energía entregada permita una fuente de pago importante para hacer frente a estos compromisos. Hay una pregunta relativa al aprovechamiento, diputado, más o menos el aprovechamiento el año pasado que pagó, así sea virtual o contablemente la Comisión Federal de Electricidad ascendió a 40 mil millones de pesos.

Yo quisiera ser lo más certero posible en este tema del aprovechamiento. Básicamente el aprovechamiento es, en términos muy, lo más llanos posibles, es la renta que el Gobierno Federal le cobra a Comisión Federal de Electricidad, por ser el gobierno o el pueblo de México propietario de los activos de CFE, es un porcentaje sobre el total de los activos, el activo fijo neto que tiene la Comisión Federal de Electricidad.

Generalmente el aprovechamiento no entra directamente a las arcas de la Tesorería de la Federación, sino que se compensa dentro de la propia contabilidad de Comisión Federal de Electricidad contra el monto de los subsidios que el Gobierno Federal acuerda pagar a los usuarios, a los consumidores, particularmente a los usuarios domésticos, en términos de tarifas y que más o menos, un año es mayor el monto de aprovechamiento, otro año es mayor el monto de tarifas, concretamente en los últimos tres años ha sido de manera muy importante sustancialmente mayor el monto de las tarifas otorgadas a los usuarios por CFE o por el Gobierno Federal, que compensa en exceso el propio aprovechamiento aún éste de 40 mil millones de pesos.

Vamos a suponer que este aprovechamiento fuera dado directamente a la Tesorería de la Federación y que se plantée que se cancele. Bueno, estamos hablando en términos de finanzas públicas de un hueco o de un volumen de recursos públicos de esta cantidad, que equivale por ejemplo, hace rato hablaba yo, del muy polémico caso del IVA en alimentos y medicinas, se calcula que si hubiera una tasa uniforme de 15 por ciento, como se propuso por el Ejecutivo en el 2001, el rubro, la recaudación adicional, año con año, sería de aproximadamente 70 mil, vamos 80 mil millones de pesos, por estos dos conceptos, quiere decir que quitarle el aprovechamiento como ingreso a las finanzas públicas implica la mitad de este esfuerzo fiscal; implica por ejemplo, todo el programa de “Oportunidades” o los programas orientados al gasto social más, dirigido que desde administraciones anteriores, a mi manera de ver, correctamente se han enfocado más a la detección de los beneficiarios, el programa de “Oportunidades”, si no entiendo mal, no llega a los 20 mil millones de pesos, quiere decir que este aprovechamiento implica en términos de finanzas publicas el doble de lo que se destina a este rubro en materia de combate a la pobreza. Las propias tarifas, por ejemplo, implican un rubro mayor de este tipo, para darnos una idea de las magnitudes de las que hablamos cuando hacemos referencia a las empresas públicas del sector energético y si, su vinculación a las finanzas nacionales.

Me parece que en un ejercicio honesto, no podemos ignorar el efecto, el impacto, el soporte, que sobre todo Petróleos Mexicanos tiene para las finanzas nacional y queriendo todos encontrar un esquema que le permita crecer y desarrollarse de manera óptima como empresa, no podemos omitir que mientras no resolvamos o aún resolviendo nuestras propias carencias en el régimen fiscal y tributario del país, necesitamos encontrar sustitutos eficientes en términos de ingreso público para estos recursos.

¿Qué tan viable es seguir financiando la expansión del sistema eléctrico mediante deuda o concretamente Comisión Federal de Electricidad? Insisto tiene un límite marcado por la propia situación financiera de la empresa, yo diría incluso por su tamaño y por la propia calificación que tiene el Gobierno Federal y la Comisión Federal de Electricidad, las emisiones que coloca.

Por decirle un dato concreto, exitosamente Comisión Federal de Electricidad está colocando un bono de 6 mil millones de pesos en el mercado nacional, 6 mil millones de pesos, que sin embargo, tiene que distribuirse en partes, más o menos 2 mil millones de pesos cada “tiro”, si me permiten la expresión o cada colocación, para poderlo acomodar eficientemente en la propia demanda del mercado de inversión en México, el mercado de capitales. Si no se administrara de esta manera la colocación de deuda, cada colocación implicaría que se tuvieran que pagar puntos base o tasas de interés mayores a las que eficientemente se pueden colocar.

Estamos hablando de 6 mil millones de pesos, versus necesidades del sector eléctrico de 563 mil, que es la estimación que tiene la propia Comisión Federal de Electricidad.

Por otra parte, incluso Petróleos Mexicanos, con el tamaño de empresa que es, con la fuerza que tiene Petróleos Mexicanos, con lo rentable que es el asunto petrolero, ustedes recuerdan, no tengo yo ni quisiera yo abundar del efecto que tuvo el sólo hecho de que Mudis (¿), como ya mencioné, hiciese referencia a la posibilidad de bajar el grado de inversión a Petróleos Mexicanos.

¿Por qué? Pues Mudis hablaba de su programa o el flujo de efectivo previsto en los próximos años, su programa de inversiones, la carga fiscal, efectivamente que tiene el régimen actual, pero el impacto que se dio en el mercado, el impacto que se dio, por ejemplo en el tipo de cambio, pues fue un impacto que nos debe poner a pensar a todos en verdaderamente la capacidad que tienen de endeudamiento la empresas públicas y el gobierno federal en las condiciones que ahora se encuentran.

Un tema que usted me pregunta es el del pasivo de las empresas públicas. Concretamente Comisión Federal de Electricidad, tiene un pasivo laboral de 128 mil 605 millones de pesos que debemos sumar. Bueno, Comisión Federal 128 mil millones y Luz y Fuerza del Centro, hasta el año pasado, 117 mil millones de pesos.

Ambas cifras que debemos sumar a la hora de hacer decisiones de inversión o decisiones de gasto, más bien, a futuro, a las necesidades de inversión del sector, de manera tal que esto impacta de manera significativa las finanzas públicas, los compromisos de Pidiregas, de Comisión Federal de Electricidad, son más o menos de 415 mil millones de pesos, que sumados a los de Petróleos Mexicanos nos dan una idea de los enormes flujos de inversión, de los enormes flujos de recursos que vamos a necesitar en el futuro para el sector completo de este pueblo (¿).

El impacto que podemos medir en términos de inversión es realmente difícil de estimarlo, pero en base a la pregunta que nos formula, Diputado, que nos hizo amablemente llegar con las horas de anticipación que señala la legislación interna de la Cámara; vaya, los estudios econométricos que se han hecho para medir el impacto de inversión en el crecimiento del Producto Interno Bruto, nos hablan de que usando diversas técnicas de estimación econométrica, se encuentra que, digamos, por cada peso que uno le destina a inversión, repercute en el Producto Interno Bruto, no sólo en ese peso adicional de crecimiento del Producto Interno Bruto, sino en una cifra que varía desde los 22 hasta los 95 centavos adicionales por la repercusión por el efecto multiplicador que tiene la inversión en el resto de la economía.

Digamos que en el caso más conservador, diríamos que una inversión de mil millones de dólares o mil millones de pesos que logremos provocar o incentivar, aunque el verbo está disputado en su existencia, pero estimular en términos de inversión, repercutiría por lo menos en mil 200 millones de pesos de crecimiento del Producto Interno Bruto.

Estamos hablando de 563 mil millones de pesos en 10 años, digamos, 56 mil millones de pesos año con año que debemos destinarle tan sólo al sector eléctrico y 120 mil a Pemex, por cierto, pero digamos sector eléctrico, que son 56 mil en promedio, un punto del Producto Interno Bruto anda por la cifra de 60 y pico mil millones de pesos.

De manera tal que si logramos conjuntar inversión pública, más inversión privada en una reforma que esté acorde a las necesidades nacionales, la repercusión puede ser por lo menos de 1.22, 1.30 (¿) en el Producto Interno Bruto.

Y por cada punto del Producto Interno Bruto, y con esto termino, también, si tomamos la historia del crecimiento de la economía mexicana, en una serie econométrica, veríamos que más o menos por cada punto del crecimiento se pueden generar más o menos 100 mil empleos formales.

Son las estimaciones muy a grosso modo que pudiera dar.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Para ejercer el derecho de réplica del grupo parlamentario de Acción Nacional, tiene la palabra el diputado Manuel Enrique Ovalle Araiza.

El diputado Manuel Enrique Ovalle Araiza (PAN):

Con su permiso, señor Presidente. Señor Secretario, le agradecemos las respuestas a nuestras preguntas. Para nosotros esta reunión representa una gran oportunidad de encontrar consensos en tema de gran trascendencia para el futuro desarrollo de México.

Está por demás destacar la responsabilidad que tenemos en nuestras manos. El objetivo final de la fracción parlamentaria del PAN, en relación al tema que hoy nos ocupa, es facilitar el desarrollo acelerado y sustentable del país, para ello el PAN aboga por un sector energético sólido, que garantice una oferta suficiente, confiable y de calidad. Para nosotros es crucial que todo mexicano cuente con servicios energéticos a precios razonables que le ayuden a llevar una vida de calidad, asimismo, que el productor cuente con insumos energéticos confiables.

Para el Partido Acción Nacional las tres líneas de acción para alcanzar esta visión son la formación de un mercado energético competitivo, mayor transparencia y una regulación adecuada. Históricamente el sector eléctrico mexicano ha estado constituido por un monopolio vertical, la estructura actual del sector es la respuesta a limitaciones tecnológicas y a un contexto político que refleja más el pasado que los retos actuales de México.

La forma en que se concibió y se diseñó el sector fue en su momento la mejor decisión por las características propias de esta industria y por ser el Estado el que asumiera la responsabilidad de proveer energía a una incipiente industria nacional y a una creciente población urbana. En la actualidad los cambios tecnológicos permiten visualizar una nueva estructura industrial con los beneficios potenciales que ofrecen los mercados en competencia: eficiencia operativa, mejor asignación de recursos escasos y mayor rentabilidad de las inversiones.

Es necesario, compañeros diputados, que pensemos no sólo en la dinámica operativa de las empresas, sino que también pensemos en los beneficios que un cambio estructural en tal sentido ofrecería a todos los mexicanos. Recordemos que es el consumidor el que debe ser el verdadero destinatario de la reforma energética.

Cabe mencionar que para aprovechar los beneficios de la competencia es crucial que el Estado garantice que la misma sea efectiva, evitando la colusión entre las empresas participantes. Un ingrediente necesario para una competencia efectiva es la transparencia, es de primordial importancia que las reglas del mercado sean claras, equitativas y que sean respetadas por todos los actores relevantes. Cuando se cumplen estas condiciones los productores realizan decisiones más eficientes, lo cual se refleja en menores costos de producción y por ende en menores precios al consumidor. Por otra parte, cuando el consumidor tiene acceso a mayor información podrá tomar mejores decisiones para maximizar su beneficio.

En este sentido se debe transparentar el otorgamiento de subsidios, focalizándolos sobre todo a los consumidores que más lo necesitan, sin embargo para Acción Nacional la piedra angular de las reformas es adecuar la regulación en el sector. El Estado debe consolidar su rectoría sobre el mercado energético, para lograr esto la Comisión Reguladora de Energía deberá ser dotada de mayor autonomía como ente regulador, observando el adecuado funcionamiento de los mercados y corrigiendo las fallas que resulten. Se deben evitar los errores regulatorios del pasado donde la reestructuración de empresas públicas dio cabida a monopolios privados.

La correcta rectoría del Estado garantizaría la defensa de los intereses nacionales, entendiendo por éstos el beneficio de cerca de 100 millones de mexicanos no sólo el de ciertos grupos sociales, políticos o empresariales.

Compañeros diputados: es necesario seguir una política energética de Estado. El Congreso tiene la obligación de mirar por las futuras generaciones de mexicanos. Es necesaria una reforma energética integral, que no se limite sólo al sector eléctrico; los retos que enfrenta México incluyen la problemática del gas natural y el creciente déficit nacional en productos refinados y petroquímicos. Acción Nacional es una fuerza política que ha apostado por el gradualismo. Entendemos que las reformas ideales no son viables en el actual momento político, pero es necesario reconocer que los retos que enfrenta el sector son importantes y urgentes para el futuro de México.

El nuevo balance de poderes hace de esta legislatura el lugar de la toma de decisiones, el debate parlamentario tendrá que considerar las diferentes visiones del futuro de México representadas en la diversidad política aquí presente. Esperamos un debate constructivo que genere los resultados que el país espera. Los exhorto a que asumamos nuestra responsabilidad institucional, a que antepongamos el interés de México. Ese es el compromiso de los diputados panistas.

Muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por 5 minutos para formular su pregunta, el diputado Francisco José Rojas Gutiérrez, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Francisco José Rojas Gutiérrez:

Gracias, Presidente.

Señoras y señores diputados, señor Secretario: Ayer tuve la oportunidad de asistir a Bellas Artes, un extraordinario concierto ayer; Ramón Vargas, tenor mexicano, interpretó obras de grandes y consagrados artistas de diversas nacionalidades, italianos, brasileños, cubanos y mexicanos.

Quiero hacer este comentario porque me quedó muy claro que la música y el intérprete mexicano resultaron absolutamente de talla internacional, y no solamente no desmerecieron, sino que pusieron de manifiesto la existencia de una gran identidad entre los mexicanos, la comunicación que se estableció entre la música, el intérprete y los que estábamos en el auditorio, fue extraordinario. De veras, los que estábamos ahí nos sentimos muy bien de ser mexicanos.

Hago esta referencia, que aparentemente nada tiene que ver con esta sesión, porque nuestro país y sus ciudadanos también tienen talla internacional y son capaces de estar a la altura de los grandes retos que tiene el país, indiscutiblemente.

Eso mismo pasó en 1938, se puso a prueba en aquella ocasión la capacidad de los técnicos y trabajadores mexicanos para operar la industria expropiada; las compañías extranjeras se llevaron a sus administradores y a la mayor parte de sus ingenieros y personal calificado, creyendo que en México los mexicanos no podríamos extraer y refinar su petróleo.

Aquellos petroleros de aquella generación le demostraron al mundo, con talento y entrega, que los mexicanos eran capaces de abastecer de energía al país y empezó la construcción de una de las empresas petroleras más importantes en el mundo.

Por eso con sorpresa, y quizá con más pena que sorpresa, nos enteramos que Petróleos Mexicanos adjudicó el primer contrato de servicios múltiples a la empresa petrolera española REPSOL, en el proceso de licitación del bloque Reynosa-Monterrey para extraer gas natural de la Cuenca de Burgos.

Y la pregunta obligada aquí es, ¿por qué tenemos que abdicar los mexicanos de administrar nuestros propios recursos, si a pesar de todas las limitaciones que se le han impuesto a Petróleos Mexicanos, Pemex ha logrado ser la primera industria del país?

Lo logró ser en el llamado desarrollo estabilizador apoyando el desarrollo, castigando sus precios para que hubiera carreteras, para que hubiera transportes, para que hubiera aeropuertos, para que hubiera escuelas, para que hubiera hospitales, y durante las crisis económicas que hemos sufrido siempre ha existido el aval de Petróleos Mexicanos.

Por supuesto no tenemos nada contra REPSOL, es más, Petróleos Mexicanos es poseedor de un paquete bien importante de acciones de la empresa. A mí, en lo personal, me tocó participar como consejero en REPSOL.

No tenemos nada en contra de la inversión extranjera, bienvenida la inversión extranjera, pero bienvenida cuando esa inversión es para colaborar, no para sustituir la operación de Petróleos Mexicanos. Bienvenida la inversión extranjera que aporte tecnología; bienvenida la inversión extranjera que aporte capacitación a nuestros técnicos y a nuestros ingenieros; bienvenida la inversión extranjera que colabore con la industria nacional para engrandecer nuestra industria de la construcción, hoy prácticamente en quiebra.

En unos cuantos años prácticamente ha desaparecido la industria de la construcción en México. Hemos perdido a grandes empresas de construcción industrial, construidas a base de 50 ó 60 años de trabajo. No tenemos, entonces, por qué entregar también ahora la operación de nuestros recursos en forma por demás contraria, creo yo, a los preceptos constitucionales.

Es correcto –yo creo que así lo tenemos que hacer—que tengamos que abrir el debate, abrir el debate sobre la legalidad de esos contratos y salgamos de la parálisis a que nos condena la inflexibilidad adoptada. Hay que dejar públicamente asentada la licitud o ilicitud, en su caso, de ese tipo de contratos.

Para mí es muy claro que la explotación y el desarrollo de los recursos petroleros, incluyendo el gas natural, compete de manera exclusiva y excluyente al Estado mexicano. Por ello en este rubro no es permisible el otorgamiento de concesiones ni de contratos que puedan significar la invasión de esta importante reserva constitucional.

Y veamos bien, en la medida en que los contratistas decidan, por los próximos 20 años, por los próximos 20 años, el qué, cómo, cuándo y dónde de las contrataciones de los bienes, obras y servicios que demanda la operación del proceso del gas natural a su cargo, tales adjudicaciones estarán siendo sustraídas del imperativo de las licitaciones públicas estipulado en el artículo 134 constitucional.

En ese mismo sentido la asignación a los contratistas del Poder Jurídico de elegir a su entero arbitrio quiénes serán los beneficiarios de los contratos propiciará la formación de una estructura oligopólica opuesta a los principios de la libre concurrencia y la libre competencia, normados en el artículo 28 constitucional.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Diputado, su tiempo…

El diputado Francisco José Rojas Gutiérrez:

Termino, señor Presidente.

Nosotros no hemos interrumpido a los que se han pasado del tiempo. Un minuto.

Los llamados contratos de servicios múltiples son más que un contrato de obra pública. Son una concesión de las que expresamente están prohibidas por el artículo 27 constitucional.

Petróleos Mexicanos cuenta y ha contado siempre con la posibilidad de adquirir la tecnología de punta necesaria para desarrollar la industria de los hidrocarburos. Por qué no podemos construir los mecanismos para que la estatal siga operando y controlando aquellas actividades que en forma exclusiva la otorga la Constitución y la ley reglamentaria del 27.

Deseo, señor secretario, invitarlo a que reflexionemos juntos en que el otorgamiento de ese tipo de contratos significa convertir a Pemex en un simple organismo de monitoreo.

Estamos comprometiendo la libre disposición de nuestros recursos naturales. Nadie quiere que no se exploten. Usémoslos para impulsar el desarrollo nacional. Conservemos su operación y control para que su explotación obedezca a los intereses nacionales y no a los criterios de las grandes transnacionales.

Sumemos tecnología y capacitación, pero no abdiquemos, no abdiquemos de nuestra responsabilidad para administrarnos a nosotros mismos. No desmantelemos una industria construida con varias generaciones de mexicanos.

No le pido, señor secretario, una respuesta en este momento porque ésta es una reflexión, no es una pregunta. Lo invito a que hagamos un ejercicio de reflexión sobre el tema. Usted tiene la sensibilidad política necesaria para ponderar la trascendencia de esta materia. Disculpas por el tiempo.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Muchas gracias, diputado.

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa hasta por diez minutos para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Gracias, Presidente.

Gracias diputado Rojas. En primer lugar me da mucho gusto y es para mí un honor que tanto usted como el licenciado del Mazo, que son personajes que han estado directamente involucrados con el sector del caso, con Petróleos Mexicanos, estén en el Congreso, participen y sean miembros destacados de esta Comisión, y creo que, comenzando por el final, muy valiosa y la acojo con gusto, la invitación a reflexionar acerca de las alternativas que tenemos para el fortalecimiento de Petróleos Mexicanos y del país.

Agradezco también la observación de la posibilidad de responder más a fondo y más a distancia este tema, pero sí creo que es mi deber reiterar, en primer lugar, respecto a la constitucionalidad y la legalidad de estos contratos, que son contratos de obra y son contratos de servicio también, que están dentro del marco de la ley, de la Ley Reglamentaria del 27, que establece desde tiempo atrás que Petróleos Mexicanos puede celebrar con personas físicas o morales los contratos de obras y de prestación de servicios que la mejor realización de sus actividades requiera.

Y también en la Ley de Obra Pública específicamente se refiere a la materia específica que tiene que ver con este tema, la que se refiere a los estudios de geotecnia, a los que se refiere a las acciones, una serie de actividades que están contenidas en los contratos.

Como usted sabe, don Francisco, desde hace mucho tiempo, no de ahora sino prácticamente desde los años sesenta, si no es que más, pudiera tal vez encontrarse un antecedente, Pemex, en su ejercicio de explotación de los recursos naturales del país contrata o ha podido contratar empresas distintas, mexicanas o no, para actos de perforación o para una plataforma o para en este caso actos que están vinculados a la explotación de gas que hace petróleos mexicanos y que contrata para la realización física de estas actividades a otras empresas.

De hecho, así lo viene haciendo Petróleos Mexicanos desde hace tiempo, y lo que hace esta figura de contratos de servicios múltiples es que concentra en una operación multiplicidad de contratos diferentes que son los que se han venido realizando; de manera tal que en sustitución de los miles, cientos por lo menos, de contratos separados que se realizan en la explotación de gas por parte de Petróleos Mexicanos a través de un contratista, se concentraron en una sola operación y se licitaron de esta manera.

Desde luego sé que es un tema que es muy importante para todos, un tema en el que tenemos que ser lo más claro posible, un tema en el que por supuesto la Secretaría está en la mejor disposición de poner a la mano de todos ustedes los contratos mismos, los términos que se están estableciendo.

Sí hay una prohibición constitucional y no me refiero, digamos, a la evolución histórica del 27 que hace referencia a esta situación de contratos, pero claramente está referida la modificación que estableció esta expresión a los contratos de riesgo; es decir, a los contratos donde el contratista se lleva una parte de la ganancia, por decirlo así, en función a lo que logre explorar, no.

En este caso los contratos establecen: tú estás obligado, por ejemplo, a abrir un camino, y estás obligado a hacer una perforación y te voy a pagar por el camino y te voy a pagar por la perforación; y el gas es mío, yo lo tomo y te pago como si fueras el contratista, vaya, y como de hecho ha venido ocurriendo en Petróleos Mexicanos.

Me parece que va a ser una parte menor, digámoslo así, del reto que tiene Petróleos Mexicanos en materia de gas; va a permitir, efectivamente, que de los prácticamente el volumen que estamos importando ahora de gas, que anda por la cifra de los 750 millones de pies cúbicos diarios, esa misma cifra, cuando terminen los contratos o a lo largo de la duración de este proyecto, nos permita resarcir esa propia cifra de gas para Petróleos Mexicanos y para México.

Y aunque el límite esté establecido o puede durar por los diversos actos y etapas de ejecución 20 años, como usted dice, no está obligado Petróleos Mexicanos, es decir, no está vinculado obligatoriamente a la duración del plazo, es más, está claramente establecido en el clausulado de los contratos que Petróleos Mexicanos puede dar por terminado en cualquier momento, unilateralmente estos contratos y simplemente se establecen las reglas para el pago hasta ese momento de las obras requeridas. Este aspecto fue también cuidadosamente vigilado en la elaboración de estos nuevos modelos de contratos.

El Programa Maestro, por ejemplo, para cada uno de los bloques que se licitaron, es obligatorio para el contratista y es elaborado por Petróleos Mexicanos a través de Pemex Exploración y Producción; Pemex mismo tiene el derecho de aprobar no sólo este Programa Maestro, sino el Programa Anual de Trabajo.

El residente de obra de Petróleos Mexicanos es quien tiene el poder de decisión, de supervisión, de vigilancia, de control, de revisión, de seguimiento de estas obras; los activos, insisto, que se invierten en el área, los hidrocarburos, desde luego son propiedad e Petróleos Mexicanos. La contraprestación está fija, es decir, se le paga por lo que hacen, no tanto por lo que va a sacar, que es realmente lo que prohibe la Constitución, es un contrato determinado como se determinan en términos de ley las obras.

Sé que esta es una alternativa, es decir, no en sí mismo el contrato, insisto de servicios o de obras, sino el agregamiento, la agregación o la agregación que se hace en un solo acto de licitación de múltiples contratos, es, digamos, la parte novedosa, pero no la materia misma de contratación.

Creo, por último, que Petróleos Mexicanos dentro de sus necesidades de inversión, dentro de la revisión del marco fiscal, deberá y seguirá siendo, desde luego, la ejecución directa de estas y otras obras hasta también donde su capacidad operativa lo permita porque no sólo aquí hay un problema de financiamiento, que lo hay, serio y grave, por cierto el contrato permite que el propio contratista tenga que tomar la carga financiera del proyecto y resuelve en parte, alivia las necesidades financieras de Pemex, sino que también la propia capacidad operativa de Petróleos Mexicanos, como usted sabe, con todo y ser muy amplia y que ha permitido que el país vaya adelante, pues también tiene sus propios límites de operatividad. Yo diría que como cualquier empresa.

Pemex además queda como propietario de los pozos, se supervisa detalladamente también la forma en que van operando estos contratos, cómo se va cumpliendo obra por obra, las unidades o los precios unitarios cómo se van cumpliendo en cada momento; se es también propietario par parte de Pemex, de las líneas de recolección de los gaseoductos, de todos los activos, como ya he dicho.

Quisiera abundar más sin el compromiso, diputado Rojas, de hacerle llegar personalmente toda la información que usted necesita y requiere, desde luego respetando su autorizado punto de vista por ser una persona que no sólo ha estado vinculada cercanamente a Petróleos Mexicanos, que lo ha dirigido, en mi opinión eficazmente, sino también estoy seguro que es usted un mexicano comprometido y preocupado por el futuro del país.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por cinco minutos, para réplica el diputado Francisco José Rojas Gutiérrez.

El diputado Francisco José Rojas Gutiérrez:

Le agradezco al Secretario Calderón los conceptos que ha vertido sobre mi persona y reitero mi disposición para los ejercicios que sean necesarios para reflexionar juntos sobre temas tan fundamentales para el desarrollo de nuestro país y para el futuro del mismo.

Quizás valdría la pena ahora hacer una reflexión de algunas cuestiones externas al sector energético, que son quizás las que fundamentalmente orillan a que estemos discutiendo ahora los problemas financieros de las empresas energéticas.

Y un problema fundamental es que detrás de todo esto está el financiamiento del gasto público. No tenemos todavía una reforma; las modificaciones que sean necesarias hacer para que los gastos que realiza el gobierno en infraestructura, en salud, en desarrollo social y en todos los rubros, en educación fundamentalmente, sean financiados como debe de ser financiado el gasto público: con los impuestos que deben pagar y que debemos pagar todos los mexicanos.

Evidentemente es ahí donde está el verdadero problema del financiamiento de las empresas energéticas: en que no tenemos la solución para el financiamiento del gasto público.

Y estamos perjudicando con ello no solamente a las empresas energéticas, estamos metiendo en problemas también a la industria nacional. Ya lo estaba diciendo nuestro colega el diputado Carrillo: Traemos un problema de competitividad que tenemos que resolver. Basta oir a todos los industriales las quejas que tienen sobre los precios de electricidad y sobre los precios del gas natural.

Ahí traemos un problema de competitividad nacional que tenemos que resolver, pero no vamos a poder ninguno de esos problemas si seguimos dependiendo de la renta de las empresas energéticas para financiar el gasto público.

Es por ello que es urgentísimo, yo diría la prioridad de prioridades y avancemos en la Reforma Fiscal. Ahí es donde tenemos que dar nuestro mayor esfuerzo, junto con el gobierno, junto con la iniciativa privada, junto con todos los mexicanos aquí en el Congreso, para que tengamos la oportunidad de financiar sanamente el gasto público y podamos entonces pensar en cómo financiar sanamente a nuestras empresas energéticas y no estarlas obligando a financiarse en exceso, cómo ha estado sucediendo. Aquí estamos escuchando cifras que verdaderamente son escalofriantes:

415 mil millones de Pidiregas en la Comisión Federal de Electricidad. Y bueno el pueblo mexicano trae un poco más.

Entonces estamos hablando de una cifra de Pidiregas cercana al billón de pesos. Billón de pesos es 80 mil millones de dólares.

Entonces, señores, reflexionemos; reflexionemos como financiar el gasto público sanamente y reflexionemos también como debamos financiar a nuestro sector energético. Tenemos un sector energético fuerte y que si no está tan fuerte como nos gustaría tenerlo es precisamente por ello, porque le hemos extraído rentas en exceso.

Procuremos, hagamos el esfuerzo por llevar adelante la Reforma Fiscal y seguramente encontraremos también las soluciones que nos permitan financiar nuestras empresas públicas y hacer realidad lo que aquí se dicho, empezando por el Secretario Calderón: Conservemos nuestra soberanía energética con la rectoría y el control del Estado.

Muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Muchas gracias, diputado.

Tiene la palabra hasta por cinco minutos para formular su pregunta la diputada Rosa María Avilés Nájera, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática.

La diputada Rosa María Avilés Nájera (PRD):

Gracias, señor Presidente.

“Señor Secretario:

“Los argumentos vertidos aquí, muchos de ellos los escuchamos en los sexenios pasados cuando nos querían convencer de las bondades de la privatización de las carreteras, de la banca. Y después las tuvimos que rescatar para intentar volverlas a vender.

“Resulta que los pobres aumentaron en este país y el desempleo también. El objetivo evidentemente no fue cumplido. Ahora con los mismos argumentos quieren convencernos de la necesidad de privatizar, finalmente es la privatización de la industria energética de nuestro país.

“Pemex evidentemente en nuestro país, México, no ha logrado mantener sus reservas probadas. ¿Por qué? Bueno porque hemos incrementado nuestra participación en el mercado norteamericano por la reducción de la demanda interna y externa. Pero no solo eso: Miguel de la Madrid fijó, estableció, el 50 por ciento como tope para poder exportar a un solo país. Y con Estados Unidos de Norteamérica resulta que tenemos comprometido precisamente el 50 por ciento de nuestra producción.

“Por ello, yo quiero abundar en los inconvenientes que los productores privados están introduciendo en nuestra política energética. Para ello voy a subrayar: insistir en privilegiar la generación con base casi exclusivamente en plantas privadas de ciclo combinado, alimentadas de gas natural en detrimento de la tradicional política diversificadora de Comisión Federal de Electricidad, esto es, hidroeléctricas, termo con base en carbón e hidrocarburos líquidos, geotermoeléctricas y nucleoeléctricas, nos somete a los precios de referencia del gas muy fluctuante en los mercados internacionales, además de que sabemos que nuestras reservas probadas de gas son insuficientes para la prospectiva de demanda de energía, cuando sí contamos con los hidrocarburos líquidos suficientes y además más baratos, tanto que hacen rentable su control ambiental.

¿No cree que es urgente cambiar de rumbo en estas ruinosas decisiones?, ¿no considera que estamos precipitando la declinación de nuestras reservas de gas natural, cuando dicho energético es muy valioso para la extracción económica de crudo para otros procesos industriales y para la producción de fertilizantes?, ¿por qué insistir?

Se ha insistido en que las tarifas de porteo y respaldo a los productores privados son inferiores en más de un 50 por ciento a las prevalecientes a nivel internacional, de lo que resulta en un subsidio injustificado para estos inversionistas.

¿Podría usted proporcionar un estudio comparativo actual y detallado de estos costos de porteo? Estos paquetes integrales de inversión extranjera tienen un casi nulo efecto multiplicador en la economía del país, nos atreveríamos a decir que inclusive han resultado profundamente dañinos y depredadores de encadenamientos productivos virtuosos, antes estimulados desde Comisión Federal de Electricidad, Luz y Fuerza y por supuesto, Pemex.

Hoy estos paquetes han desmantelado hasta en un 65 por ciento de nuestra anterior capacidad industrial en el abasto de equipo y servicios, desapareciendo pequeños, medianos y grandes grupos de ingeniería nacional, atrofiando el desarrollo tecnológico y educativo de la ingeniería mexicana, cuyas matrículas van dramáticamente a la baja y por supuesto, desapareciendo el beneficio social de empleos calificados y bien pagados y sus efectos indirectos.

Nuestro partido ya presentó sus propuestas de Reforma Eléctrica insertadas en una visión que busca que México se dote de una política de Estado en materia energética, priorizando el uso racional de nuestras reservas no renovables, el desarrollo nacional de las energías alternas, estimulando la investigación y desarrollo tecnológico nacional promoviendo la refinación y la petroquímica frente a la simple extracción y exportación del crudo, en fin, priorizando el interés nacional frente a la obvia prioridad de la seguridad jurídica de estos cuestionados inversionistas, de quienes deseamos su aporte en otras esferas de la industria, pero no en la médula estratégica de nuestro servicio público de electricidad.

La pobreza, el desempleo, la desesperanza y la descomposición social que derivan de un rumbo que no está abriendo las puertas del desarrollo, nos parecen argumentos suficientes para decidir ya, reorientar nuestras políticas energéticas.

Muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por 10 minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Gracias, diputada; Presidente, muy amable.

Déjeme decirle, diputada, que yo comparto la preocupación de usted en materia de diversificación de las fuentes de energía, es decir, creo que es sano para el país y para el Sistema Eléctrico Nacional tener una diversidad de fuentes de generación, porque digamos, creo que hay una aversión normal al riesgo que representa ser monodependientes y me parece que aun en el balance que tenemos para el 2002, hay una muy ponderada y muy equilibrada fuente de energía para el país.

Por ejemplo, la capacidad instalada que tenemos de energía térmica convencional, es casi de un 35 por ciento, de hidroeléctrica es 23 por ciento es decir, la suma de las dos es casi el 60 por ciento; de ciclo combinado, que son a las que usted hizo referencia, 18 por ciento, de turbogas 7 por ciento, de diesel, una cifra de .3 por ciento nada más, de energía dual 5.1, de carbón 6.3, de geotermia, 2 por ciento; energía nuclear 3 por ciento, eólica es menos de una décima por ciento, que comentaba cuando le comentaba al Diputado del Partido Verde, que en mi opinión tenemos que hacer un esfuerzo enorme por ir hacia fuentes renovables de energía y cada vez con un compromiso mayor con el medio ambiente.

De hecho, parte de las razones por las cuales el Gobierno, desde hace… no de esta Administración, sino desde hace tiempo ha hecho una averiguación de política hacia plantas de ciclo combinado, es por el compromiso ambiental. Las normas ambientales que obligan al país, no sólo por convenios internacionales sino por propia reglamentación interna, y yo diría diputada estoy seguro que por convicción propia de mucha gente que ve claramente el enorme daño ambiental que hemos hecho a nuestro país y que debemos de corregir, nos orientan a la utilización de gas natural como un insumo, como un combustible que es claramente menos contaminante que otros.

No sólo es por razones ambientales sino también por razones económicas diversas, por ejemplo una planta de ciclo combinado es una planta que requiere mucho menos tiempo para construirse y ponerse en operación, es una planta que además la tecnología ha permitido que la escala adecuada para producir pueda reducirse de manera tal que no se requieren los enormes volúmenes de inversión, casi faustos, pero no decir faraónicos que se requerían para poner una planta en el pasado, sino que pueden hacerse razonablemente en dimensiones que permiten echarlo a andar en el menor tiempo posible con respecto a otras fuentes de energía.

Otro elemento es que con todo y la volatilidad del precio del gas y me referiré en un momento más a una cuestión que efectivamente se había comentado en la réplica, que no había tenido oportunidad de comentar, aún a pesar de la volatilidad del precio del gas siguen siendo de las formas de generación de energía eléctrica más rentables y también del costo de inversión más rentable, pero en términos muy gruesos digamos, el costo de capacidad de un megawatt es más o menos de medio millón de dólares versus otros rubros de inversión que requieren cantidades significativamente mayores.

La energía nuclear, por ejemplo, es una energía relativamente barata, es decir, en la escala de costos de producción menor, pero en el mundo ha ido perdiendo terreno la opción de energía nuclear; en algunos países como Francia, que han sido exitosos, siguen teniendo proyectos de inversión muy fuertes, pero en general el temor y justificado o no pero bastante explicable de la población a los riesgos asociados con la energía nuclear, más en una era que por desgracia de gran amenaza a la seguridad de los pueblos, como la que vivimos ahora, la hace potencialmente más peligrosa o en opinión de la gente más peligrosa, esta opción de energía ha venido creciendo en importancia.

La propia CFE tiene proyectos muy importantes de generación de energía eléctrica renovable, hidroeléctrica concretamente. Ahora mismo se está haciendo un proyecto muy importante como es la Presa del Cajón, en Nayarit, que tiene un impacto regional enorme en términos de empleo-inversión, de gasto, que va a permitir ampliar todavía más la capacidad de generación de Comisión Federal de Electricidad, que va a permitir además tener una serie de repercusiones sociales importantes en términos de trabajo, etcétera, y que va a permitir seguir ampliando esta diversificación que a usted le preocupa y a nosotros también desde luego nos preocupa.

Por otra parte, sobre las tarifas o de los cargos más bien de porteo, estos obedecen a una serie de criterios que no son fáciles de señalar, pero básicamente están calculados en base a los costos que representa para la Comisión Federal de Electricidad el realizar estos o permitir la utilización de sus propias. No hay propiamente una tarifa de porteo sino más bien una metodología para calcular precisamente estos cargos por el servicio de transmisión y lo que se busca es el uso eficiente, pues de alguna manera penaliza o le cobra más a los clientes que provocan el sobreuso de las redes de Comisión Federal de Electricidad, pero está muy orientada a la estimación de los costos reales.

Yo soy partidario déjeme decirle, y aquí pues tal vez incluso discrepe de mucha gente que razonablemente busca mayor eficiencia en los mercados y que en consecuencia buscaría menores costos de porteo, yo soy partidario de que en cualquier caso la CFE, dada la inversión que ha hecho México en esta compañía, en esta Comisión, cobre costos de porteo que le resulten rentables y que a lo mejor en sus ingresos yo creo que uno de los objetivos de la reforma que buscamos es mejorar las fuentes de ingreso de la propia Comisión Federal de Electricidad, no excluiría a ésta, pero también tener cuidado de que estos costos no nos lleven a una situación que agrave la falta de competitividad que tienen nuestras empresas en nuestra economía.

Aquí hay que reconocer que efectivamente los costos de energía eléctrica, los costos de los energéticos en general para la planta industrial del país, sí son un factor que incide poderosamente en reducir la competitividad de México, máxime ahora que hay muchos países que han hecho reformas muy importantes que los colocan en mejores condiciones para recibir inversión productiva que nosotros, hay que mejorar ese tema.

Cuando se habla del precio del gas, pues para Pemex ese razonamiento es difícil pero tiene una lógica muy importante, el mercado de gas siendo un mercado regional, obliga a Pemex de alguna manera no sólo por la normatividad existente sino también por la rentabilidad de la empresa, a colocar sus productos al precio en el mercado en que los puede colocar, sea un barril de petróleo, sea un pié cúbico de gas, lo que tiene que hacer Pemex es venderlo a lo que lo puede vender en el mercado ¿por qué? porque cada peso, cada centavo que lo venda debajo de eso es cargar más las propias finanzas de Pemex y a final de cuentas reducir os propios ingresos fiscales, de manera tal que sí veo que hay una, yo sé y he recibido las quejas de los industriales y de veras queremos hacer más eficiente el sector energético, creo que una reforma debiera ser más eficiente el sector energético y colocar precios más competitivos para la industria pero la verdad es que, mientras estemos importando la quinta parte del gas que consumimos, es muy difícil pensazr que el gas de este lado del Bravo resulte más barato que el gas en aquel lado del Bravo, por lo menos debemos tender a homologar ese mercado, incluso poder ampliar la oferta de gas en la zona a través de importaciones por mar, de gas natural licuado de otras partes del mundo, desde luego aumentar la producción nacional con inversión que se ajuste directamente Pemex al límite de su capacidad operativa con inversión que contrate físicamente a través de contratistas como son los que reconozco polémicos contratos de servicios múltiples que son la parte muy pequeña, digamos, de todo lo que se requiere hacer para obtener el gas de la zona de Burgos, Pemex perfora digamos 300 pozos al año en esa zona en promedio, del lado de Texas se perforan más de 3 mil cada año y evidentemente que necesitamos hacer un esfuerzo extraordinario para que Pemex pueda recuperar rápidamente todo ese gas en beneficio del país.

Finalmente pues respeto los comentarios que usted hace, me parece que ha habido experiencias fallidas en México, otras exitosas en términos de privatización pero independientemente de ellas no es nuestro propósito privatizar, como fue originalmente la primera reforma presentada de vender a los particulares estas empresas, sino complementar la inversión pública que debe ampliarse y debe seguir con inversión privada que corra además por propio riesgo de las propias empresas privadas.

Creo que es en beneficio del país , independientemente de las repercusiones que puede tener para el gasto que realizan los consumidores de energía eléctrica, donde se ha permitido por ejemplo en el caso de Electricité de Francia, que es una compañía monopólica de propiedad estatal, ejemplar para muchos que recientemente permitió la incorporación de productores privados que incluso pueden vender energía eléctrica de manera privada también, las tarifas cayeron en promedio 15 por ciento para los consumidores finales. Creo que México bien puede orientarse hacia una mayor oferta de fluído eléctrico que puede repercutir en la calidad y en los precios del mismo.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por cinco minutos, para réplica, la diputada Rosa María Avilés Nájera.

La diputada Rosa María Avilés Nájera:

Gracias, señor Presidente.

En mi primera intervención, señor Secretario, justo mencionaba el por qué no re orientar esta decisión que por lo que, usted me da la razón sobre el gas, pero seguimos insistiendo en utilizar gas , no importa el costo para este país. Hay que re orientar, me parece que tiene que ver con un modelo de país fundamentalmente, no sólo de si queremos costos competitivos o no, sino el modelo de país y eso es lo que hay que re orientar, justo, si queremos acabar con el desempleo, con la pobreza y tener finanza sana en las empresas estatales de las cuales depende la soberanía nacional.

Yo nomás quiero recordar , que en esto del petróleo me llama mucho la atención cuando usted señor Secretario menciona que lo tenemos que vender al precio que se puede vender, claro, precisamente porque nuestra política es no depender y sumarnos a los otros países para la defensa del precio de nuestro petróleo. Siempre, invariablemente estamos la OPEP, acuerda una cosa y nosotros hacemos otra, ¿será porque tenemos serios compromisos con los vecinos del norte? Yo nada más quiero recordar, que desde el punto de vista del PRD, ¿qué debe hacer un gobierno para controlar la actividad petrolera?

1.- La decisión de cuánto exportar, que tiene que ver con que no dejemos a la población sin cubrir sus necesidad y nos endeudemos y eso implique meternos en más crisis financieras.

La forma de monetizar la renta petrolera, eso es muy importante, la intensidad de la monetización de la renta, la decisión de cuánto explotar y la distribución de la renta petrolera en la sociedad con objetivos de desarrollo y equidad.

Nos parece, al PRD, que eso es lo que debe hacer el gobierno y no estar pensando en cómo abrirle las puertas al capital privado internacional o nacional, para que invierta en nuestra empresa energética.

¿Cómo podemos hacer competitivo esto?, ¿cómo podemos hacer competitivos nosotros los costos?. Bueno, efectivamente tenemos que quitarle la carga fiscal a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad, hay que recordar que los bancos tienen más de 20 años que no pagan impuestos en este país, también me parece que debemos corregir esto de la doble tributación, también tenemos que ver qué pasa con FOBRAPOA, tenemos que reducir el gasto y eso implica evidentemente reorientar el modelo del país, eso es fundamental.

Queremos un modelo de país que rinda frutos y grandes dividendos al capital internacional o queremos un modelo de país en donde.

Primero.- Defendamos nuestra soberanía.

Segundo.- Los recursos generados por nuestros productos sean invertidos precisamente como lo dije anteriormente, que tiene que ser pensando con objetivos de desarrollo y equidad y pensando en la sociedad.

Me parece que ahí es donde está justo la discusión que debemos de dar en el Congreso, el modelo de país que queremos, ¿queremos reorientar la economía?, ¿queremos tener un país donde resolvamos realmente el problema de la pobreza y el desempleo? o queremos un país donde George Bush, nos agradezca entregarle el petróleo a sus compañías y que el número de pobres aumenten, aunque los economistas, me van a perdonar aquí los presentes, inventen términos para que no sea tan brusco el decirles: pobres mexicanos en extrema pobreza, y dicen que es: en estado crítico.

Entonces queremos aumentar, millones de mexicanos y de mexicanas, pues entonces privaticemos la industria energética. Muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Gracias, diputada.

Tiene la palabra hasta por cinco minutos para formular su pregunta, el diputado Víctor Manuel Alcerreca Sánchez del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Víctor Manuel Alcérreca Sánchez (PRI):

Muchas gracias, diputado Presidente.

Señor Secretario de Energía; compañeras y compañeros diputados:

Dos aclaraciones antes de mi intervención: primero, seré redundante, puesto que el tema que nos ocupa es un tema único, del dominio público en el que los mexicanos en el día con día nos adentramos y sabemos más de él, por lo tanto, algunos conceptos como planteamientos que aquí escucharán serán repetitivos.

El segundo asunto es que voy a omitir abordar el tema de la inversión del sector, puesto que es una asignatura pendiente que amerita un diálogo profundo y racional, más allá solamente de tesis que de adoptarse con ligereza, podrían conducirnos a un mayor estancamiento o fracaso en nuestro desarrollo nacional.

Ni duda cabe del papel de la energía para el desarrollo de los países en los tiempos actuales. Para la generación de ésta, a nivel mundial, los hidrocarburos seguirán siendo por varias décadas la fuente primaria más importante.

Con mayor razón en México en que no sólo han sido el motor del desarrollo nacional, sino también instrumento financiero y el origen del más importante aporte a la hacienda pública.

Por ello, la riqueza de estos recursos no renovables que nos ha dotado la naturaleza, nos obliga tanto a una planeación para su aprovechamiento que maximice los beneficios para el país en el largo plazo, como a que la distribución de éstos ocurra en forma equitativa para todos los mexicanos.

Requerimos, desde luego por el carácter estratégico y la importancia en la economía nacional del sector energético, arribar a una planeación integral desde el punto de vista de país. Responsabilidad, señor Secretario, que está a cargo de la Secretaría que usted encabeza y que hay que retomar con seriedad.

En el pasado reciente, como todos sabemos, el consumo y la importación de gas natural, han aumentado significativamente como resultado de una estrategia deliberada para incrementar el uso de este energético, que desde luego es más limpio y eficiente que el combustóleo y el carbón.

Buena parte de este incremento se debe a la creciente producción de electricidad, en las plantas del ciclo combinado de los llamados productores independientes.

Esta creciente dependencia de un combustible importado, cuyo precio muestra gran volatilidad, continúa gravándose con efectos nocivos por la preferencia vía contratos otorgada a los productores privados de electricidad, con las consecuentes afectaciones económicas y riesgos ambientales importantes, en virtud de que en tanto la CFE como algunas industrias privadas ya han manifestado su intención de quemar combustóleo en las termoeléctricas en las llamadas zonas críticas, en virtud de la escasez y del alto costo el gas natural.

Esto plantea un nuevo problema que obliga a repensar los programas en marcha y encontrar soluciones de corto y mediano plazos por parte de la Secretaría de Energía.

Ante esta crítica situación, resulta lamentable el que aún hoy en día se quemen en instalaciones petroleras diversas más de 250 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.

Retrasos en proyectos en el Golfo de Campeche y en programas de inyección en yacimientos de mayores volúmenes de nitrógeno ha dado lugar a un mayor empleo de gas natural que es urgente sustituir.

Los derrames accidentales de hidrocarburos siguen ocurriendo e incluso su volumen se ha incrementado preocupantemente. Las tomas clandestinas y la sustracción ilícita de combustibles no se ha resuelto. A lo anterior hay que sumar el contrabando y la adulteración de gasolinas y turbosina, eventos todos ellos de corte delictivo que en conjunto generan un daño económico para Petróleos Mexicanos, que por otra parte continúa importando cada vez un mayor volumen de petrolíferos.

¿Qué acciones emprenderá la Sener para lograr que conjuntamente con las autoridades jurisdiccionales competentes se abaten estos daños cada vez más cuantiosos?

La flota de tanques que Petróleos Mexicanos utiliza cada día está más deteriorada y el retiro obligado de embarcaciones, ya sea por estado físico e incumplimiento de la normatividad vigente, genera mayores gastos en arrendamientos y la paralización onerosa de las tripulaciones.

Es urgente modernizar la flota para lograr su operación eficiente y segura para disminuir los costos de operación y los riesgos de accidentes que además generalmente dan lugar a graves daños a los ecosistemas.

A lo largo del año se ha observado una virtual suspensión del programa de reconfiguración de refinerías, a la vez que un lamentable retraso en el mantenimiento de las unidades de producción comprendidas en las mismas. Pareciera ser que por indefiniciones administrativas o insistencia en procedimientos poco eficientes, se pierde la pérdida de capacidad de ejecución y del uso de los ya de por sí tan disminuidos recursos de inversión.

Por otra parte, se continúa importando grandes volúmenes de gasolinas y otros combustibles con afectación significativa a la balanza de divisas, a la vez que se generan condiciones de alto riesgo y de mayor impacto ambiental en las operaciones de refinación.

¿Cómo la Sener contribuirá a destrabar los procesos administrativos de diversa índole que continúan frenando el desarrollo equilibrado de la oferta de petrolíferos que el país demanda?

Y hasta aquí porque el tiempo ha terminado.

Señor Secretario: por sus respuestas y comentarios a lo antes planteado, gracias anticipadas.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Muchas gracias, diputado Víctor Manuel Alcérreca Sánchez.

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por 10 minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Gracias, señor Presidente.

Bueno, en primer lugar quiero reconocer también, Diputado Alcérreca, su conocimiento, pues como exdirector del Instituto Mexicano del Petróleo, como este cuerpo destacado, diría yo, de técnicos mexicanos que afortunadamente han sido formados y me parece deben seguirse formando en el sector y ahí también entiendo claramente su preocupación por la planeación del sector energético en general.

Creo que usted sabe y tal vez lo sabe mejor que yo, que la Secretaría es una dependencia que paradójicamente es menor en tamaño y a veces en fuerza poder influencia, que sus supervisadas o vigiladas, comparado con Pemex, con CFE, con Compañía de Luz y Fuerza implica un reto sustancial el poder coordinar la política energética y afortunadamente hay magníficos funcionarios en las tres empresas, al frente de ellas, pero creo que la mejor aportación y la más importante que debe de hacer la Secretaría tiene que ver con la planeación energética.

Hay desde luego tanto en el Plan Nacional de Desarrollo como en el Plan Sectorial del Gobierno Mexicano, los trazos generales de una política energética y las metas que tratan de acoplarse año con año al Presupuesto de Egresos y que dichas políticas están regidas por principios rectores. Los enuncio nada más en obvio de tiempo:

El principio de soberanía energética para que México conserve la propiedad, la explotación, el manejo, la regulación de los recursos energéticos nacionales; el carácter público de las empresas. El segundo fundamental es la seguridad en el abasto, en el abasto tanto para el consumidor y usuario final como para el sector productivo del país, en condiciones competitivas de calidad y precio, que aún no alcanzamos, un compromiso social que deriva de la importancia que para los mexicanos tienen estas empresas, que como decía un comercial de Pemex hace tiempo: “Pemex es tan grande que sólo puede ser de todos los mexicanos”, estoy totalmente de acuerdo; la modernización del sector.

Aquí lo ligo por ejemplo con uno de los temas que usted está mencionando, que es el de las embarcaciones de Petróleos Mexicanos. Efectivamente es, por si fuera poco –digámoslo así- otra necesidad de inversión de Pemex impostergable, renovar su flota y además renovarla no sólo por razones de obsolescencia o de agotamiento de las unidades con las que cuenta, sino incluso por razones ambientales. Yo no quisiera imaginar lo que significaría para México enfrentar una desgracia ambiental como la del “Prestige” que se enfrentó en Europa, en España, Francia, etc., por una razón también de obsolescencia y de normatividad internacional que hay que seguir, por ejemplo el que tengan doble casco los buques y que la flota petrolera mexicana por razones económicas fundamentalmente, por falta de recursos no tiene y que tiene que sustituir. Independientemente de que no sea algo rentable, independientemente de que no sea algo que va a aumentar los ingresos públicos, simplemente lo tenemos que hacer.

La mayor participación complementaria de la inversión del Estado, que es lo que viene contenido en el Plan Nacional de Desarrollo, la orientación al desarrollo sustentable y el equilibrio del medio ambiente, del cual está enmarcado no sólo la política de utilización de gas natural, sino también otra serie de factores que tenemos que cumplir y que también implican retos de gasto y de inversión.

Por ejemplo, tanto por normas ambientales como por cambio tecnológico en la industria automotriz, tenemos que orientar los petrolíferos, concretamente las gasolinas, hacia un menor contenido de azufre hacia el año 2007 ó 2006. Qué implica eso: necesitamos invertir 2 mil millones de dólares para que la gasolina que consumimos en México todavía sea mejor, todavía sea menos contaminante de la que tenemos ahora, y lo tenemos que hacer tanto por la salud nuestra y de nuestros hijos, como por el cambio tecnológico en el sector automotriz que nos obliga a ofrecer este producto del cual ahora carecemos y finalmente el compromiso con las generaciones futuras.

En cuanto al robo de energía y no sólo el robo de energía de que preguntaba el diputado de Convergencia. Aunque ciertamente es un problema que se presenta sobre todo en las zonas marginadas de la zona metropolitana de la Ciudad de México y en consecuencia afecta a Compañía de Luz y Fuerza, a mí me parece muy interesante el esfuerzo que ha hecho Luz y Fuerza, su Director Luis de Pablo, para no sólo cancelar y descolgar los “diablitos”, sino la publicidad que puede hacer, que es limitada por la situación financiera de Compañía de Luz, que es una situación muy comprometida, se refieren precisamente a evitar y a denunciar el robo de energía y las inversiones que realiza concretamente en cableados, en cable blindado, digámoslo así -así se llama además- que evita que la gente se pueda colgar por lo menos fácilmente del suministro eléctrico va a permitir eficiencias importantes, pero ahí vamos a necesitar también volúmenes importantes de inversión.

Me imagino también que usted se refiere al robo de gasolinas, que es ciertamente alcanzado por porciones de escándalo.

Creo que aquí el área de refinación de Petróleos Mexicanos en coordinación con otras dependencias, concretamente la Secretaría de Hacienda, han hecho avances importantes, han hecho un estudio muy completo que siguen en curso, tanto con la Procuraduría General de la República con la propia Secretaría de Hacienda, que ha permitido en una cantidad importante -le pasaré en un momento más el dato exacto-, la reducción de esta pérdida que tenemos.

Es una cosa que implica redes de complicidad muy amplias dentro, por desgracia, de las propias empresas públicas, redes de complicidad de operadores, pero también desde luego de gasolineros, de concesionarios, de permisionarios, que están ordeñando, están sacando, están robando a Petróleos Mexicanos y a todos los mexicanos de este recurso.

Otro problema está con la introducción de solventes y otras materias que permiten aligerar la gasolina, digamos, o combinarla con otros petrolíferos que permiten precisamente una venta clandestina de productos en deterioro de las finanzas del país.

También se está ejerciendo un control más estricto en la frontera, en las aduanas y se está recurriendo a permisos previos de importación de determinados solventes, con el fin de combatir este tema.

Pero yo le pediré al licenciado Juan Bueno, y en general a la gente de Pemex Refinación, que haga un estudio detallado y presente a usted las acciones para el control del mercado ilícito, que no sólo son tecnológicas, sistemas electrónicos, sistemas de vídeos, sistema de medición modernos con los que no contaba Pemex, el patrullaje que se está haciendo en los ductos a través de la Policía Federal Preventiva, del propio Ejército en algunos casos, la decomisación de importaciones de derivados del petróleo o solventes KIL, que ya mencionaba, el control de transportes, la utilización de geoposicionadores de ruta, en fin, un esfuerzo que desde luego requiere ser continuado y que no ha alcanzado el éxito que debe obtener, pero que está en la ruta de lograrlo.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por cinco minutos para réplica, el diputado Víctor Manuel Alcérreca Sánchez.

El diputado Víctor Manuel Alcérreca Sánchez:

Está claro que la producción petrolera genera una renta económica, que bien empleada constituye un apoyo sólido a la soberanía del Estado a través del impulso al desarrollo económico y al bienestar social, finanzas públicas sanas y política exterior robusta.

Sin embargo, durante los últimos años se han invertido en la industria de los hidrocarburos montos inferiores a los requeridos para cumplir cabalmente con la restitución de reservas, el suministro de productos petrolíferos, gas natural y petroquímicos, teniendo además que recurrir al endeudamiento.

A la fecha, el sector eléctrico ha sido el principal cliente de Pemex; sin embargo, hay muchos espacios para aprovechar sinergias entre Pemex y la industria eléctrica que actualmente se desperdician.

Hasta 1994, la industria eléctrica creció aprovechando las oportunidades de generación por distintos medios; a partir del 95 el gobierno impulsó el desarrollo de la electricidad por medio de gas natural, basado en la ventaja comparativa del ciclo combinado a gas natural en plantas nuevas y en la sustitución del combustóleo por gas natural, en las existentes por la política ambiental en las llamadas zonas críticas.

No hay duda que la tecnología de ciclo combinado a gas es la más económica en muchas circunstancias; sin embargo, incrementar la demanda del gas sin al mismo tiempo incrementar la oferta, es una política incongruente y altamente riesgosa, un elemento fundamental debe ser la seguridad del suministro y en México no la tenemos. Ahora se complica más por efectos sociales, con posibles proveedores.

El criterio de modernización de las refinerías se ha guiado por la máxima rentabilidad económica; la destrucción sistemática del combustóleo nacional está conduciendo a una sobredependencia del gas natural. Lo que puede ser una estrategia empresarial óptima no necesariamente coincide con la misma estrategia nacional.

Es necesario diversificar riesgos, lo que equivale a diversificar la producción, así como las tecnologías para transformar los hidrocarburos y utilizarlos.

En el Informe de Gobierno que nos ocupa, existe un enorme vacío en los temas de diversificación de las fuentes primarias y el desarrollo de la tecnología, lo que sólo nos garantiza mayor dependencia futura y sin duda provocará el agotamiento temprano de nuestros recursos no renovables, al pretender simultáneamente incrementar la plataforma de explotación petrolera.

Nos asalta la duda, señor secretario, de si vamos a continuar debilitando la infraestructura creada en los centros de investigación y desarrollo tecnológico del sector y atarnos tecnológicamente a los contratos de… en mano y de servicios múltiples.

En las circunstancias actuales muy pocos dudan de que las empresas del sector requieren de una mayor autonomía de gestión, tanto por lo que toca a sus finanzas como en la administración y la toma de decisiones.

Hoy más que nunca el país requiere de mayores recursos para alcanzar un desarrollo pleno y crecer de acuerdo con su potencialidad, en primer lugar para generar empleos y combatir la pobreza y en forma importante para mejorar la calidad y cobertura de los servicios básicos de la población.

En general se requiere mejorar e incrementar la infraestructura del país para subsanar las deficiencias que inciden en el bienestar de la población, en el desarrollo de la economía y en la generación de oportunidades de empleo.

Para ello –y aquí ya se dijo—se requiere una reforma hacendaria integral que incluya a las empresas del sector para que puedan superar los rezagos en modernización y ampliación de su capacidad productiva, recuperen su salud financiera y continúen a la vanguardia de la economía.

Para que las empresas del sector puedan sanear sus finanzas y tener mayor autonomía de gestión es indispensable que el gobierno encuentre fuentes alternas para financiar su gasto.

Cualquiera que sea la estrategia del desarrollo del sector es indudable que el Estado debe conservar la propiedad y control de los hidrocarburos y enfocar los programas del subsector eléctrico hacia una mayor diversificación de las fuentes de energía primaria, a la vez que se impulsa la investigación de tecnologías para el aprovechamiento de los fondos de barril sin daño al ambiente.

Desde luego, antes que recurrir a actores externos hay que inducir el aprovechar al máximo la potencialidad del país y de la sociedad mexicana para invertir en algunas actividades del sector, sin poner en riesgo la rectoría del Estado y aquellas áreas estratégicas que garanticen la soberanía sobre sus recursos naturales y su industria eléctrica.

Por ello, la agenda política y legislativa que se ha propuesto impulsar el PRI en la 59 Legislatura se orienta, primero, a construir una política energética de largo plazo que, con la rectoría del Estado, garantice el aprovechamiento de nuestros recursos naturales y se constituya en una palanca efectiva para el desarrollo económico, social y regional del país.

Dotar a las empresas del sector de una mayor autonomía en los planes operativo, administrativo, financiero y estratégico en un marco de transparencia y rendición de cuentas ante los poderes públicos y la sociedad.

Transparentar la estructura de costos e impulsar una nueva política de precios y tarifas que ayude a mejorar la competitividad de la industria nacional en los mercados internacionales.

Diseñar un nuevo régimen fiscal para los energéticos que defina lo que es la renta económica para la nación y los recursos necesarios para garantizar una expansión y operación adecuada de la industria petrolera.

Adecuar los programas de inversión de Pemex y CFE para que den prioridad al aumento de las capacidades productivas de petrolíferos, gas natural, petroquímicos y energía eléctrica, estableciendo esquemas de regulación de precios y tarifas a los energéticos, en beneficio del uso doméstico, por regiones.

Continuar ampliando de manera general la cobertura del servicio público de electricidad en todo el país y que se precise el monto y el destino de los subsidios a consumidores y productores en el presupuesto de egresos que aprueba la Cámara de Diputados.

Muchas gracias. por su atención.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Gracias, diputado.

Tiene la palabra ahora, hasta por cinco minutos, para formular su pregunta, el diputado Jorge Luis Hinojosa Moreno, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional.

El diputado Jorge Luis Hinojosa Moreno (PAN):

Compañeros diputados:

En el grupo parlamentario de Acción Nacional consideramos que la política energética que se lleva a cabo en la presente administración tiene el objetivo de garantizar la oferta de energía con criterios de sustentabilidad y de calidad.

De igual manera, esta política debe buscar abastecer la demanda creciente por energéticos con precios competitivos. Esto, sin embargo, significa tener que modernizar y hacer más eficientes los procesos de producción del sector energético.

En el caso de productos petrolíferos las estadísticas muestran que su producción se incrementó 5.6 por ciento en el período de enero a agosto del 2003, con respecto al mismo período del año anterior en el mismo tiempo.

El volumen de ventas internas ha aumentado 3.4 por ciento con respecto al año anterior para el mismo período; se observa principalmente un incremento en el consumo de gasolinas para uso automotor; sin embargo, si bien la balanza comercial de Pemex tuvo un saldo positivo en el 2002 y se espera que en el 2003 se incremente, la balanza de petrolíferos no ha corrido la misma suerte, ya que presenta un déficit de 761.3 millones de dólares durante el período de enero a agosto del 2003, que es 123.1 millón mayor al registrado en el año anterior para el mismo lapso de tiempo.

Señor Secretario, ¿qué acciones son necesarias y cuáles ya se están realizando para revertir la tendencia en la balanza comercial de petrolíferos y cuánto es el monto necesario de inversión en esta área?

Continuando con los requerimientos de inversión, cada una de las subsidiarias de Pemex tiene diferentes retos y al mismo tiempo grandes oportunidades de negocios. ¿Actualmente cuenta Pemex con la capacidad financiera suficiente para hacer frente a estos retos y aprovechar estas oportunidades?

En caso de no ser así, ¿a qué se le debe de dar prioridad y qué pasará con los otros retos? Es decir, ¿cuenta Pemex con recursos suficientes para invertir en todas sus áreas? ¿Es el presupuesto asignado suficiente para conseguir sus objetivos?

Por otra parte, es conocido que la agencia calificadora internacional MUDIS puso en revisión la calificación de la deuda de largo plazo emitida por Pemex Finance Limited para una posible baja. Esta revisión comprende la deuda local en moneda nacional y la deuda en moneda extranjera de Pemex.

MUDIS ha señalado que sería preocupante un crecimiento en las obligaciones y otras responsabilidades, mientras busca financiar un programa de gasto de capital para revertir la caída en las reservas y aumentar la producción de gas y petróleo.

Señor Secretario, ¿cómo afecta el análisis que elaboró la calificadora MUDIS sobre la deuda de Pemex? ¿Se va a hacer algo al respecto de los focos rojos que mencionó al hacer esta revisión?

Por sus comentarios y sus respuestas, muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Gracias, diputado.

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa hasta por diez minutos para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Primero, concretamente en materia de petrolíferos lo que establece la prospectiva que elaboró la Secretaría el año pasado, éstos ascienden más o menos, las necesidades de inversión en la materia a 150 mil millones de pesos del 2002, para ser en números gruesos. Nuevamente estamos ante un problema de falta de recursos, y aquí quisiera abundar un poco sobre las capacidades y los compromisos futuros.

En primer lugar, una aclaración que me parece vital hacer, antes de que otra cosa suceda, es que cuando hablo de los compromisos de pidiregas que se nos preguntaron, estoy hablando de esos 415 mil que dice el diputado Rojas, que son a precios corrientes, es decir, estrictamente en términos financieros hay que descontar a valor presente esos compromisos, para que tampoco lleguemos a una conclusión equivocada de los mismos; de manera tal que es menor, digamos, la cifra en pesos del 2003, aunque es un compromiso muy elevado. Cierro el paréntesis.

Y ¿qué ha hecho el gobierno en materia de petrolíferos? Efectivamente, es una paradoja que México sea un país petrolero, que tenga reservas posibles de petróleo y de gas enormes, pero que a la vez esté importando e importando cada vez más derivados y refinados de petróleo.

Una de las cosas que ha hecho el gobierno es modernizar las refinerías, por lo menos cuatro de las seis que hay: la de Cadereyta, la de Madero, la de Tula, la de Salamanca; esto ha permitido incluso reducir un poco ese déficit que tenemos en la balanza comercial de petrolíferos, concretamente, de gasolina se importaba en el 2002, a la fecha, digamos 189 mil barriles diarios de petróleo, proporcionalmente ahora se han importado 140 mil. Reduce un poco este déficit, pero aún existe. Y se está iniciando, de hecho va en curso el proceso de licitación de la reconfiguración de la refinería de Minatitlán, que va a entrar en vigor una vez terminado en el 2007 y va a permitir incrementar la capacidad de refinación en 150 mil barriles diarios, que bueno, es una cifra cercana a lo que hemos importado, a lo que estamos importando en este 2003. Esto equivale a producir 50 por ciento más gasolina en la propia refinería de Minatitlán, además déjenme decirles que a diferencia de otros proyectos de licitación y respondiendo a la inquietud que hay de varios legisladores de cómo puede repercutir esto en las empresas nacionales, Minatitlán se separó en varias partes, en varias etapas, digamos, de licitación. ¿Para qué? Para que pudieran participar en los concursos, en las licitaciones empresas mexicanas y de hecho han participado empresas mexicanas y seguramente serán empresas mexicanas en su mayoría las que puedan participar en esta reconfiguración.

Además en Comisión Federal de Electricidad, sobre todo, y en Luz y Fuerza del Centro, hay un programa muy importante que ha guiado Secretaría de Energía por conducto del ingeniero Martens y la Secretaría de Economía, para que haya un compromiso de compras nacionales distinto incluso al valor de construcción de 35 por ciento en los insumos que tienen en el caso del sector eléctrico, las inversiones que están llegando a ese sector. Eso ha implicado un crecimiento muy importante, un respiro diría yo, para los proveedores nacionales, ha habido un programa por primera vez en mucho... bueno desterremos pues la frase “por primera vez” pero un programa muy útil que no se tenía hace algún tiempo para estimular la compra de bienes nacionales sin violentar las normas del Tratado de Libre Comercio.

Por ejemplo restringiendo aun en las licitaciones internacionales, haciendo invitaciones sólo a aquellos países con los que estamos obligados en términos de los tratados comerciales. Si hay un país con el que no tenemos tratado de libre comercio, se dice que las empresas de ese país no entran, digamos, a esta licitación. En fin, se ha ido avanzando en esto.

Continúo con el tema de petrolíferos. Esas inversiones, ya dije, han reducido los volúmenes de importación; está en proceso de planeación la reconfiguración de Salina Cruz, en Oaxaca, el monto v a estar definido en buena parte por las decisiones presupuestales que tome esta Cámara y se estima cubrir la demanda de petrolíferos de México hasta el año 2010.

Hay otra: ¿Qué retos o qué,... digo, son muchos los retos de Pemex. Si tenemos dinero limitado ¿en qué lo vamos a invertir? Primero, vaya, honestamente, en lo que le dé más utilidad a Pemex. Si tuviéramos todo el dinero que necesitamos, invertiríamos en todo, es decir, en exploración para ampliar las reservas, que alcanzan las reservas probadas, decía yo, trece años, aunque las reservas posibles, todo el conjunto de reservas alcanzaría para 31 años más; pero vaya, en la medida en que invirtamos en Exploración vamos a ampliar nuestro horizonte de reservas.

Invertiríamos en producción de petróleo, por supuesto, que es lo más rentable que tiene Pemex, puede llegar a producir petróleo a costos de 3 ó 4 dólares por barril y venderlo a 24 como está horita, pues tenemos que invertirle a eso porque es una ganancia, es una renta que tenemos que capturar ahora. Invertir por ejemplo en petroquímica, que también lo va a hacer Pemex. Por ejemplo estamos desarrollando el Proyecto Fénix, que es una inversión de más de 1,600 millones de dólares, y Pemex le va a entrar con una parte que va a procurar que entren particulares con otra parte.

Pero la rentabilidad de petroquímica a los precios del gas, otra vez, un problema recurrente que tenemos, va a ser una rentabilidad mucho menor de la que se tiene produciendo un barril de petróleo. Es decir, si tuviéramos dinero para invertir en todo, invertiríamos en todo; no lo tenemos, tenemos que invertir en lo que más renta le dé a Pemex, que es producción de petróleo, producción de gas y también complementar líneas de valor agregado como es la ampliación o la reconfiguración de refinerías y como es proyectos petroquímicos como el que acabo de mencionar, pero todo en proporción pues a lo que pueda dar una rentabilidad. Programas productivos de crudo y gas, sería la respuesta que tenemos para este tema.

Y yo llamaría a la reflexión diciendo que, bueno, en torno al tema de Moody´s, que había mencionado hace un rato, también hay que ponderar lo que hizo Moody´s. El año pasado Moody´s a nivel internacional cambió su propia regla de calificación, que implicó que por primera vez en mucho tiempo Moody´s permitió, otra vez “primera vez”, vaya, a diferencia de lo que venía haciendo, Moody´s permitió calificar a nivel país. En otras palabras, MOODY´S antes no le otorgaba a ninguna empresa mexicana llámese Pemex o llámese Cemex, no le otorgaba mejor calificación que la calificación que le daba a México BAA2, concretamente. La primera en el grado de inversión.

Cuando se libera esta regla interna MOODY´S México le da a Pemex un rango mayor, le da mejor calificación incluso que la deuda del país, pues por ser petrolera, por ser grande, por ser exportador, en fin. La verdad es que lo que hace MOODY´S o lo que anticipa MOODY´S realmente es una rectificación de su propio criterio y reconoce o reconocería si llega a hacer esa degradación, pues que la deuda de Pemex no puede estar por encima de la clasificación de la deuda del país.

Así está. Entonces tampoco hay que tomarlo como algo dramático. Lo que sí es cierto es que es una señal muy clara, insisto, de que ya los agentes financieros nacionales internacionales perciben y destacan y presentan la limitación que existe en todo endeudamiento. Y hacen en pocas palabras evidente lo que hemos comentado: no hay endeudamiento ilimitado. Las empresas mexicanas con todo y su potencial tienen un endeudamiento limitado que ya ha llegado en algunos casos yo no diría que al límite, pero que no tenemos por qué buscarle mayores riesgos a los que ya tenemos.

Creo que la solución es no cancelar la inversión propia de las empresas públicas, no cancelar los proyectos de endeudamiento, no detener proyectos que pueden ser financiados con emisiones de bonos, no detener tampoco el destinar mayores recursos presupuestales a la inversión; ¡pero no nos cancelemos la oportunidad de diversificar nuestras fuentes de financiamiento de inversión! ¡Si este país puede crecer, va a crecer en la medida en que podamos invertir en todo lo que se tiene que invertir en el sector energético. Desde luego hay muchos factores que considerar, pero tomemos todas las alternativas que están a nuestro alcance como país para hacerlo pues un país más productivo, un país mejor, un país más competitivo para sus empresas y con mejor rendimiento de sus finanzas públicas!

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra hasta por cinco minutos y ejerciendo el derecho de réplica del grupo parlamentario de Acción Nacional, el diputado Ricardo Alegre Bojórquez.

El diputado Ricardo Alegre Bojórquez (PAN):

Con el permiso de la Presidencia.

Señor Secretario; compañeras y compañeros Legisladores:

Hemos escuchado con mucha atención su intervención, señor Secretario, y reconocemos el diálogo franco y abierto que mantiene con esta honorable Cámara de Diputados.

Le agradecemos su participación y disposición al intercambio de opiniones, ya que consideramos que son virtudes indispensables para generar acuerdos que finalmente deben enfocarse al desarrollo y crecimiento de nuestro sector energético.

Confiamos en que esta comparecencia sea el inicio de una comunicación permanente y esperamos su disposición total para atender cada una de las demandas que los partidos aquí presentes reciben de sus representados.

Difícilmente alguno de nosotros será poseedor de la verdad absoluta, se trata de resolver un asunto en el corto y en el largo plazo.

Aprovecho este espacio para reiterar el compromiso que mi partido mantiene en materia energética y el orgullo por nuestras instituciones.

Para Acción Nacional el tema energético reviste una importancia fundamental para el desarrollo económico de México. Nuestra visión contempla que la población cuente con pleno acceso a los insumos energéticos en igualdad de condiciones en cuanto a calidad y precio, que impulse el uso eficiente de la energía y que realice investigación y desarrollo tecnológico para acceder al uso sustentable de fuentes alternas de energía.

Estamos conscientes de la necesidad de transformar al sector energético para asegurar que sea parte integral del programa económico y social que necesita México. Evidentemente esta transformación debe basarse en criterios de eficiencia y sustentabilidad, pero respetando la soberanía de nuestros recursos que son propiedad y patrimonio de todos los mexicanos.

Enfatizamos nuestra preocupación sobre el incremento en la importación de productos petrolíferos que impactan negativamente en la balanza comercial y entendemos también los requerimientos de inversión que tiene Pemex para modernizar y ampliar su capacidad en el aprovechamiento de insumos que permitan una producción interna suficiente para revertir esa situación, contribuyendo así a mejorar la competitividad del sector productivo.

En lo que respecta a los retos que presenta Pemex para maximizar sus oportunidades de inversión, vemos que en efecto, los recursos presupuestarios que recibe cada ejercicio fiscal son insuficientes para modernizar o ampliar sus instalaciones, situación imprescindible para garantizar un funcionamiento óptimo de esta institución.

Asimismo, resulta claro que Pemex no cuenta con los recursos suficientes para realizar las inversiones necesarias en todas las áreas donde tiene injerencia. Este escenario es preocupante, puesto que implica que Pemex pierde capacidad para incrementar reservas estratégicas e inclusive, para garantizar sus productos para el consumo nacional y de exportación.

Finalmente, la preocupación que manifestamos sobre el análisis de la calificadora Budies (?) sobre la deuda de Pemex, misma que podría impactar en futuras restricciones para endeudamientos del sector, queda despejada, ya que la propuesta que nos expuso resulta interesante.

Coincidimos que Pemex requiere un nuevo esquema de régimen fiscal y modificaciones a la normatividad, lo cual traerá sin duda, mayores inversiones y beneficios para México, ya que Pemex será menor dependiente de endeudamientos.

Señor Secretario:

Acción Nacional está consciente de que se requiere una reforma energética en el corto plazo, así lo demuestran nuestros cuestionamientos y las respuestas puntuales que ha dado a cada uno de ellos. Queda claro que se necesitan mayores recursos para financiar proyectos productivos del sector, por lo que trabajaremos arduamente en la discusión del próximo paquete económico para encontrar las asignaciones presupuestarias más viables.

Aprovecho este espacio e invito a todos los grupos parlamentarios representados en esta Soberanía a sumarse con toda humildad de criterio y sensibilidad política, a un proyecto, que más allá de intereses particulares o partidistas, va enfocado a garantizar un suministro suficiente con calidad de energéticos para nuestro país y para desarrollar un sector del que dependen una buena cantidad de mexicanos, utilizando los recursos que generan nuestras paraestatales en obras y servicios de beneficio social.

Por su intervención, muchas gracias.

el diputado Presidente, Francisco Javier Salazar Díez de Sollano:

Gracias, Diputado.

Tiene la palabra ahora, hasta por cinco minutos, para formular su pregunta el diputado Oscar Pimentel González, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Oscar Pimentel González (PRI):

Gracias, Presidente.

Señor Secretario: el desafío al que se enfrenta nuestro país en materia de crecimiento económico y empleo es formidable. Necesitamos crecer a una tasa mínima del 5 por ciento anual para crear al menos un millón de empleos que demanda la población; un esfuerzo de esta naturaleza no se puede realizar si no se satisface la demanda de electricidad.

Por otra parte, el consumo doméstico de electricidad que equivale al 25 por ciento del consumo total, crecerá en promedio 4.5 por ciento durante los próximos 10 años.

¿Es posible que se pueda satisfacer la demanda de electricidad en un escenario de crecimiento vigoroso con la actual organización de la industria eléctrica?, ¿cuál es actualmente la capacidad de reserva y cuál es la capacidad recomendable que debemos mantener? Objetivamente, ¿cuál es el riesgo de una crisis de desabasto?

Desde hace 4 años, se discute la necesidad de impulsar una reforma en el sector energético, en esta discusión prevalece la posición del Gobierno, en la cual se considera como una panacea la participación de la inversión privada en el sector, para lo cual se apremia en la realización de cambios constitucionales.

Sin embargo, no se le ha dado prioridad y menos aun, se ha definido una voluntad política para emprender muchas otras acciones que permitan mejorar la eficiencia, la organización corporativa, elevar la competitividad y desarrollar nuevas inversiones, medidas entre las que destacan las propuestas por el PRI para modificar el régimen fiscal de Pemex, de la Comisión Federal de Electricidad y de Luz y Fuerza del Centro, así como darles mayor autonomía operativa, administrativa, financiera y estratégica en un marco de transparencia y rendición de cuentas.

Recientemente presentó usted los criterios para una nueva propuesta de reforma energética. ¿Cuál es la diferencia de esta nueva propuesta con la iniciativa que en su momento presentó el presidente Ernesto Zedillo y cuál es la diferencia con la iniciativa que presentó el año pasado el presidente Vicente Fox?

En opinión de los empresarios los precios de la energía en México son de los más altos a nivel internacional, lo cual nos resta competitividad y significan un freno al crecimiento. Este problema se puede agravar si la Comisión Reguladora de Energía aprueba la propuesta que presentó Pemex para modificar el mecanismo de cálculo para los precios del gas natural que incrementaría entre 8 y 10 por ciento el precio de este energético.

La escasez de gas natural es uno de los problemas energéticos más graves que enfrenta el país y que puede convertirse incluso en un problema de seguridad nacional.

Según las estimaciones e la propia Secretaría, la demanda de gas natural de todos los sectores, excluyendo a Pemex, crecerá a una tasa promedio anual del 10.2 por ciento, en un escenario de crecimiento económico de 4.5 por ciento.

El sector más demandante de gas es la propia industria eléctrica, de tal manera que no se puede emprender una reforma eléctrica sin una reforma seria a la industria del gas natural. ¿Cuál es la propuesta del gobierno federal en este sentido? ¿Proyectos como la Cuenca de Burgos, qué tanto contribuirá a satisfacer esta demanda de gas natural? ¿Qué porcentaje se puede cubrir de la demanda total?

Antes de emprender cualquier reforma es necesario primero determinar con precisión la verdadera dimensión de las tareas a realizar. Cómo podemos conocer los requerimientos reales de inversión que demanda la expansión y modernización de la industria eléctrica, cuando el mensaje presidencial se nos dan cifras alegres de inversiones por 680 mil millones de pesos en infraestructura y energía tan sólo durante los últimos tres años, pero luego se nos dice con tono fatalista que en los próximos diez años el sector eléctrico demandará inversiones por 500 mil millones de pesos. ¿Cuál es realmente la capacidad que tiene el gobierno de financiar estos requerimientos?

Por sus respuestas de antemano muchas gracias.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Tiene la palabra el licenciado Felipe Calderón Hinojosa, hasta por diez minutos, para dar respuesta.

El Secretario de Energía, licenciado Felipe Calderón Hinojosa:

Gracias, Presidente; gracias, diputado Pimentel.

Bueno, en primer lugar si mal no recuerdo nos tocó ser compañeros de Legislatura cuando aprobamos la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica y la verdad es que al paso del tiempo creo que finalmente se tuvo razón ahí, porque como decía hace un rato, no hubiera sido posible enfrentar el abasto de energía eléctrica si no hubiera habido esa reforma.

Sin embargo considero que la actual organización industrial digamos del sector pues sí requiere modificarse y permitir que haya una mayor participación, vaya, en pocas palabras se requiere mayor inversión pública y privada, se requiere aumentar la capacidad de oferta del país, se requiere mejorar la calidad del suministro de energía eléctrica y creo que no debemos descartar ni cerrarnos a ninguna de las alternativas.

Efectivamente, creo que hay que ponderar muchos de los elementos de información que tenemos. Déjeme tratar de ir por orden en los temas que usted comentaba.

Primero la capacidad de reserva. La verdad es que el sistema eléctrico nacional pasó años críticos recientemente, digamos por lo menos los dos primeros de esta administración, porque estaba la capacidad de las reservas técnicas por debajo del límite razonablemente sugerido de 27 por ciento y las reservas operativas además muy cercanas a un nivel que pudo haber generado un problema relativamente grave para el país.

Afortunadamente ciertamente los fuertes volúmenes de inversión que se han registrado, que aunque se han registrado, debo matizarlo así, aunque se han registrado en estos tres años no fueron decididos sólo en estos tres años, hay que reconocerlo, son decisiones de proyectos que se fueron autorizando y decidiendo en la propia Administración pasada que se materializan en estos años, que son el grueso de os volúmenes de inversión que hace referencia el Presidente, esta capacidad adicional que se agrega al Sistema ha permitido a CFE y al Sistema Eléctrico Nacional llegar a los niveles de reservas técnicas de 27 por ciento y de reservas operativas es ya descontando los pares que tienen que hacerse por mantenimiento, por razones económicas y básicamente de mantenimiento del Sistema Eléctrico nos mantiene a una capacidad razonable de 6 por ciento.

Creo que eso pues nos permite evitar una crisis de desabasto en lo inmediato, pero la verdad es que el crecimiento del sector eléctrico , el histórico y el estimado sigue siendo muy fuerte, aún reduciendo la expectativa de crecimiento de la economía de 4 1/2 a 4 que tenía inicialmente la estimación oficial, la demanda de crecimiento de energía eléctrica se sigue estimando en 5.4 por ciento de acuerdo al comportamiento de la economía nacional y para satisfacerlo se requiere esta cifra de 563 mil millones de pesos que ya hemos comentado.

Que en una parte, la fundamental, tiene que ser inversión pública pero no podemos descartar ni debemos que sea también inversión privada la que complemente este esfuerzo que, al final de cuentas, es nacional, no solo es un esfuerzo del Gobierno.

¿Por qué insistir en los cambios constitucionales?.

Cuando aprobamos aquella Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica a pesar, por cierto la opinión de muchos diputados en el sentido de que se requería una reforma Constitucional, posiblemente la Ley se aprobó y empezó a operar este modelo de productor independiente, bueno de auto generación y de co generación de auto consumo por generación, que fueron dándole respuestas al Sistema Eléctrico Nacional y no pasó nada, digámoslo así, no hubo problemas.

Sin embargo, como usted sabe, el Congreso de la Unión y hay que decirlo aquí, por una controversia constitucional promovida por todos los Partidos Políticos y pugnó una reforma al Reglamento del Servicio de Energía Eléctrica del Ejecutivo y la Suprema Corte de Justicia en su fallo, bueno primero determina la inconstitucionalidad de la modificación al Reglamento que en ejercicio de su atribución jurisdiccional, pero lo delicado, lo grave es que cuestiona la constitucionalidad, así sea indirectamente de la inversión existente al amparo de la Ley del Servicio Público, porque no decide que es inconstitucional pero sí tiene una frase en el Considerando 9º. Que dice: "Que la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, pudiera contener disposiciones contrarias a la Constitución".

Si uno interpreta estrictamente el fallo de la Corte, la Corte no ha combatido la constitucionalidad de la Ley ni de las inversiones derivadas de ella pro me parece que como mexicanos no podemos corrernos el riesgo de poner en duda volúmenes de inversión que han generado empleo y que han contribuido al crecimiento del aparato productivo nacional, porque no sólo repercute en una incertidumbre para inversiones del sector, sino en general, parte del problema que estamos viviendo como país, de que México puede perder receptividad de inversión que estamos disputando todos los países que estamos en vías de desarrollo, esa es la verdad, tiene que ver con la certeza jurídica que tengan las inversiones hechas en México..

Pongámonos, digamos, en los zapatos de un inversionista, nadie invierte mil millones de dólares o cien, o diez, o uno, razonablemente en un país donde se titubea y se pone en tela de dudas si la inversión va a ser lícita o no, de manera tal que es un problema que tiene que resolverse categóricamente a nivel constitucional para dar certidumbre a lo que ya tenemos y despejar cualquier duda, por eso nuestra insistencia.

Los criterios de las que usted hace referencia y que estamos imputando a la Secretaría y con Comisión Federal de Electricidad, sí marcan diferencias importantes respecto a otras iniciativas. Por ejemplo, comentaba yo, la Iniciativa del Presidente Zedillo, que yo reconozco mereció una lógica impecable diría yo de mercado, de buscar mercados eficientes en la producción de la energía eléctrica, en la transmisión de energía eléctrica, en la distribución, fue una Iniciativa que reservaba al Estado únicamente el control de la red de transmisión nacional, pero la producción de electricidad, la transmisión de la electricidad, las torres digamos, las líneas de transmisión, la distribución domiciliaria o a las empresas, se pasaban al terreno privado y se vendía o se proponía vender los activos de Comisión Federal de Electricidad y Compañía Luz y Fuerza, se proponía vender las empresas, que fue lo que en mi opinión generó , no sin razón o sin cierta razón, una resistencia enorme a lo que se conoció como la privatización y pasar de manos públicas a manos privadas las empresas.

La propuesta del Presidente Fox del año pasado, ya elimina esta parte, no propone, ni busca privatizar las empresas públicas, ni tampoco la red de transmisión y los criterios que ahora estamos proponiendo son incluso más acotados, mas conservadores, porque partimos de la ideas de que tenemos que buscar una reforma que tome en cuenta la realidad mexicana, que no sólo es técnica y no sólo es teórica de mercado, sino que es una realidad que tiene que tomar en cuenta, historia, ideas, convicciones, la propia percepción que la gente tiene de sus empresas públicas, por eso, lo que decimos es: bueno, generemos condiciones de certidumbre en la generación privada, fortalezcamos las empresas públicas, una diferencia por ejemplo, de otros criterios con la que presentó el Presidente Fox es que el CENACE, que es el que controla el despacho de energía que se proponía que fuese independiente, quede bajo el control de Comisión Federal de Electricidad; habrá quien diga: bueno, eso no conviene al mercado, bueno, pero si conviene para fortalecer a CFE, la distribución queda plenamente en manos de CFE, no hay participación de privados, no se pretende eso, desde luego no sólo se conserva la propiedad de CFE y Luz y Fuerza, sino que se establecen compromisos para fortalecerlas financiera, operativamente se habla de esta autonomía de gestión, de reducir su carga fiscal también, etcétera.

Por otra parte, comprendo de los precios de gas natural y tenemos que encontrar una solución a este tema. Lo que implica es que en el mercado en el que esta referenciado México, que es el mercado regional de América del Norte y recuerdo el gas tiene referencia regionales en su mercado, porque por razones de costo de transporte, los precios tienden a determinarse regionalmente, nos toca estar en la zona de mayor precio en el mundo de gas y no podríamos siendo importadores netos de gas tener un precio sustancialmente menor al que está del otro lado de la frontera, porque es un contrasentido e implica una perdida todavía mayor a los ingresos de Petróleos Mexicanos, sin menoscabo de que busquemos un esquema que permita la competitividad de las empresas.

El potencial de Burgos que usted mencionaba, alcanza el 28 por ciento de la producción nacional en cuatro años, es decir, sí logramos ponernos en términos competitivos para sacar el gas de Burgos, estaremos satisfaciendo el faltante de gas, incluso, podríamos diputado, repercutir en una baja del precio a nivel regional si aumentamos e incrementamos la oferta de gas en la región, no sólo por lo que produzcamos en Burgos, directamente o por contratos o contratos de obra o de servicios múltiples, sino también a través de mayor oferta de gas en la región a través de importaciones del gas natural licuado. Hoy el potencial de Burgos es el 20 por ciento, se puede incrementar sustancialmente.

LA CREE establece regulación con base en criterios y eficiencia y precios de mercado, pero no hace referencia al punto de arbitraje.

Finalmente, no es panacea la reforma, tampoco es tragedia si no se hace; creo que la diferencia es que crezcamos más, que es lo que todos queremos, que generemos más empleo o que sigamos como vamos, que cada quien puede interpretar o sea, como va el país, pero creo que nos hace mejorar mucho, falta mejorar muchísimo.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Muchas gracias, señor Secretario.

Tiene la palabra hasta por cinco minutos, para replica el diputado Oscar Pimental González.

El diputado Oscar Pimentel González (PRI):

Señor Secretario: en los planteamientos del gobierno para introducir cambios en el sector eléctrico, se debe considerar que sus resultados no sólo interesan para asegurar la continuidad de la marcha de nuestra economía, sino que ante todo deben resultar en beneficios tangibles para la población.

El Informe Presidencial, por ejemplo, alude a un crecimiento del 20 por ciento en la generación de energía eléctrica en lo que va del presente sexenio , pero nada nos dice del duro golpe que ha significado en los bolsillos de las familias el incremento desmesurado en el pago del consumo de energía que tuvo lugar desde el año pasado.

Por ello, desde nuestro punto de vista, el criterio fundamental que debe prevaler en cualquier estrategia para expandir y modernizar nuestro sector energético, es que redunde de manera directa en un mayor bienestar de la población. El carácter estratégico del sector energético en el desarrollo del país, demanda una política de estado sustentada en un diagnóstico objetivo de sus fortalezas y debilidades, con una visión de largo plazo y la definición de mecanismos que permitan fortalecer la rectoría del Estado en un contexto de economía mixta.

La electricidad es insumo fundamental para la vida del país, por lo cual la Constitución la considera como estratégica. El concepto de actividad estratégica significa que México no puede permitir el desabasto; si mantenemos la organización industrial actual, corremos el riesgo de perder soberanía energética y ante la incapacidad de garantizar la oferta, terminaremos siendo importadores de energía, algo contradictorio para un país como el nuestro que tiene una abundancia relativa de recursos energéticos primarios.

Por ello, es necesario cambiar las estructuras y la organización de la industria eléctrica para volver al país más eficiente, disminuir los costos de este energético indispensable para la vida de las personas y para las actividades económicas y garantizar un abasto suficiente y de calidad que permita sostener altas tasas de crecimiento económico.

Sólo puede ser viable una reforma a la industria eléctrica que garantice nuestra independencia y soberanía económicas al tiempo que asegure un abasto oportuno, confiable, de calidad y a precios adecuados para todos los mexicanos.

Señor Secretario, el pueblo de México exige decisiones que fortalezcan nuestras capacidades de crecer y progresar, exige certidumbre sobre el futuro. Hoy más que nunca es necesario que la coordinación y colaboración entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo rindan frutos.

Confiamos en que la nueva disposición del Ejecutivo Federal para dialogar y para rectificar sobre su iniciativa original de reformas, incluido su nombramiento como Secretario de Energía, nos permitan avanzar en los acuerdos que son necesarios.

En esta Legislatura, estoy seguro, encontrará madurez y responsabilidad, ánimo de dialogar para construir juntos las reformas que requiere el México de nuestro tiempo, las que afiancen la rectoría del Estado en nuestra economía, nos permitan ser más productivos y eficientes y sobre todo, permitan elevar el nivel de bienestar de los mexicanos.

Por su presencia con nosotros, muchas gracias, Secretario.

El Presidente de la Comisión de Energía, diputado Francisco Salazar Díez de Sollano:

Compañeras y compañeros diputados, ciertamente sería difícil tratar de sintetizar lo que ha sido vertido el día de hoy en esta comparecencia, pero me parece que sí se podría recoger el sentimiento generalizado sobre la necesidad de hacer profundas y urgentes modificaciones al marco regulatorio para fortalecer al sector energético de México.

Ciertamente el otro punto que me parece recoger de esta comparecencia es el ánimo por parte de todas las fracciones parlamentarias de entrar en un debate profundo, un debate serio, un debate que esté basado en datos duros.

Quisiera agradecer la presencia de cada uno de ustedes por habernos acompañado en esta comparecencia, quisiera agradecer la presencia del señor Secretario, Felipe Calderón Hinojosa. Creo que ésta no será la primera ni la última, sino será una de muchas reuniones que tendremos que llevar a cabo en la Comisión de Energía para profundizar estos temas que se han discutido o que se han comenzado a discutir el día de hoy.

Agradezco también la presencia de los medios de comunicación.

Y de conformidad con lo que establece el artículo séptimo, numeral V de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, me permito informarles que la versión estenográfica de esta reunión será remitida al Presidente de la República para su conocimiento.

Agradecemos a todos su asistencia. Se levanta la reunión. (20:50 Hrs.)