Legislatura XXVIII - Año I - Período Ordinario - Fecha 19180828 - Número de Diario 9

(L28A1P1oN009F19180828.xml)Núm. Diario:9

Colegio Electoral

ENCABEZADO

MÉXICO, MIÉRCOLES 28 DE AGOSTO DE 1918

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

AÑO I.- PERIODO ORDINARIO XXVIII LEGISLATURA TOMO I.- NUMERO 9

NOVENA JUNTA PREPARATORIA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 28 DE

AGOSTO DE 1918

SUMARIO

1.- Se abre la sesión. Es leída y aprobada el acta de la anterior.

2.- Se procede a la votación nominal del dictamen que se refiere al 12 Distrito Electoral de Oaxaca, siendo aprobado.

3.- Son aprobados los dictámenes correspondientes a los siguientes Distritos Electorales: 4o. del Distrito Federal; 1o. de Durango; 1o. de Michoacán; 2o. de Oaxaca, 14 de Puebla; 1o. de Sinaloa y 3o. de Oaxaca.

4.- Es discutido y aprobado el que se refiere al 13 Distrito de Michoacán.

5.- Es discutido y aprobado el que corresponde al 2o. de San Luis Potosí. Se levanta la sesión.

-

DEBATE

Presidencia del C. MONTES FEDERICO

(Asistencia de 132 ciudadanos diputados y presuntos diputados.)

El C. Presidente, a las 5.02 p. m.: Se abre la sesión.

- El C. Secretario Araujo, leyendo:

"Acta de la Junta Preparatoria de la Cámara de Diputados del XXVIII Congreso de la Unión, celebrada el día veintisiete de agosto de mil novecientos diez y ocho.

"Presidencia del C. Enrique Parra.

"En la ciudad de México, a las cinco horas y dos minutos de la tarde del martes veintisiete de agosto de mil novecientos diez y ocho, con asistencia de ciento treinta y nueve ciudadanos representantes, según aparece en la lista que pasó el C. Secretario Araujo, se abrió la junta.

- El mismo ciudadano Secretario leyó el acta de la celebrada el día veintiséis de los corrientes, que sin debate fue aprobada, así como los dictámenes de las Comisiones Revisoras de Credenciales que en seguida se enumeran:

"Del 4o. grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 3er Distrito Electoral del Estado de Veracruz. Diputado propietario, C. Enrique Meza; diputado suplente, C. Hermelindo Beltrán.

Del 3er grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 1er Distrito Electoral del Estado de Jalisco. Diputado propietario, C. Paulino Machorro Narváez; diputado suplente, C. Luis G. Gámez.

"Del 2o grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 4o Distrito Electoral del Estado de Zacatecas. Diputado propietario, C. J. Rudecindo Berumen; diputado suplente, C. Alfredo Reveles.

"Del 4o. grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 6o. Distrito Electoral del Estado de Michoacán, Diputado propietario, C. Estanislao Peña; diputado suplente, C. Mauro Patiño.

"Del 5o. grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 2o. Distrito Electoral del Estado de Tabasco. Diputado propietario, C. José Ferrel; diputado suplente, C. Raúl Mendoza Cuesta.

"Del 5o. grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 9o. Distrito Electoral del Estado de Puebla. Diputado propietario, C. Pablo García; diputado suplente, C. Antonio Marín Palacios.

"Del 2o. grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 5o. Distrito Electoral del Estado de México. Diputado propietario, C. Diego Vilchis; diputado suplente, C. Crescencio Camacho.

- Del 4o. grupo de la 1a. Comisión. Elecciones en el 7o. Distrito Electoral del Estado de Chiapas. Diputado propietario, C. Luis Espinosa; diputado suplente, C. Efraín Toledo.

"Acerca del dictamen relativo al 2o. Distrito Electoral de Tabasco, se leyeron, a solicitud del C. Siurob, dos documentos que obran en el expediente.

"A consideración de la Asamblea el dictamen del 1er. grupo de la 1a. Comisión, favorable a los CC. Justino Alencáster Roldán y Pedro A. Vega, como diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 12 Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, el C. Rivera Cabrera, a nombre del C. Pedro Ramírez, candidato por ese Distrito, pidió la lectura de varios documentos que proporcionó, accediéndose a ello; el C. Perea Ruiz, candidato también, habló en contra y, asimismo, solicitó la lectura de copia de documentos que dijo se habían remitido en su oportunidad y no constaban en el expediente; a nombre de la Comisión ponente apoyó el dictamen el C. Olivé; volvió a usar de la palabra en contra el C. Perea Ruiz y luego lo hizo en el mismo sentido el C. Rivera Cabrera.

"La Secretaría leyó, a solicitud del orador, diversos documentos que obran en el expediente y

como en éste no se encontrara un certificado a que se refirió, el C. Olivé declaró que ese documento sí existía. El C. Rivera Cabrera, en apoyo de sus argumentaciones, citó varios artículos de la Ley Electoral, y ya para concluir su discurso interrumpieron dos mociones de orden de los CC. Olivé y Díaz González, a las que siguió una aclaración de la Presidencia. "Nuevamente apoyo el dictamen el C. Olivé, y su disertación fue interrumpida por la Presidencia, a fin de llamar al orden a los asistentes a las galerías. En pro habló el C. Avilés, y como continuasen las manifestaciones del público, el C. Avellaneda hizo una moción de orden y el C. Vadillo una observación para que el C. Avilés no se dirigiera a las galerías, lo que motivó una aclaración de la Presidencia.

"Rectificó hechos asentados por el C. Olivé, el C. Rivera Cabrera, a quien interpeló el C. García Ruiz y, para contestarle, el orador a su vez dirigió una pregunta al C. Castellanos Díaz. El C. Olivé obsequió una interpelación del C. Rodríguez de la Fuente inmediatamente se consideró el dictamen suficientemente discutido.

"El C. Saucedo, en la forma reglamentaría, pidió, votación nominal; hizo una moción de orden el C. García Ruiz y la Secretaría leyó los artículos 142, 156 y 157 reglamentarios.

"La asamblea aprobó, en votación económica, la primera proposición del dictamen que declara buenas las elecciones en el referido 12 Distrito Electoral del Estado de Oaxaca y, recogida votación nominal sobre la que se refiere a que son diputados, propietario y suplente, respectivamente, los CC. Justino Alencáster Roldán y Pedro A. Vega, produjo noventa y cuatro votos de la afirmativa contra veintitrés de la negativa, por lo que se declaró que no había quórum.

"A las ocho treinta y siete de la noche se cerró la Junta y se citó para el día siguiente, a las cuatro de la tarde."

Está a discusión. ¿No hay quien haga uso de la palabra? Los que estén por la afirmativa, sírvanse ponerse de pie. Aprobada.

-

- El mismo C. Secretario: Habiendo quedado pendiente por falta de quórum la votación del dictamen relativo a la segunda parte de la elección verificada en el 12 Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, se va a proceder a la votación nominal; para este efecto, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, suplica muy atentamente a los CC. José M. Sánchez, Arrioja Isunza, Avilés y Díaz González, se sirvan ayudar a la Secretaria para recoger la referida votación.

La parte relativa del dictamen dice así:

"Se declaran electos diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el mismo Distrito Electoral, a los CC. Justino Alencáster Roldán y Pedro A. Vega."

Se procede a la votación nominal. Por la afirmativa.

El C. Sánchez José M.: Por la negativa. (Se recoge la votación.)

El C. Presidente: (Durante la votación.) Se suplica al C. Pedro Ramírez, diputado a la XXVII Legislatura, se abstenga de hacer manifestaciones durante la votación.

El C. Secretario Araujo: ¿Falta algún ciudadano por votar? (Algunos ciudadanos dan sus nombres.) ¿Falta algún ciudadano por votar? Se procede a la votación de la Mesa.

(Se recoge la votación.)

- El mismo C. Secretario: Votaron por la afirmativa los CC. Aceves, Aguilar Antonio, Aguilar Pablo, Alarcón, Alcocer, Altamirano, Andrade Priego, Angeles, Araujo Emilio, Araujo Francisco, Arriaga, Arrioja Isunza, Avellaneda, Avilés, Balderas Márquez, Barrera de la, Basañez, Bravo Carlos, Bravo Lucas, Breceda Alfredo, Camacho, Cancela Nogueira, Cantú, Cárdenas Rafael, Carreón, Carriedo Méndez, Carrión Luis G., Casas Alatriste, Castillo Garrido, Castillo Nájera, Castro Alfonso, Castro Roberto, Céspedes, Colina, Cornejo, Cuéllar, Díaz González, Díaz Infante, Esparza, Espinoza Luis, Espinosa y Elenes, Fernández Miguel B., Gámez, García de Alba, García Ruiz, Gómez Cosme D., Gutiérrez Atanasio, Gutiérrez Antonio, Gutiérrez Orantes, Hernández Eulogio, Hernández Jerónimo, Hernández Loyola, Herrera Julio, Herrera Samuel L., Iturralde T., Lomelí, López Ponciano, López Teófilo, Macías Rubalcaba, Madrid, Mancisidor, Márquez Galindo, Martínez del Río, Martínez Ignacio E., Medina Antonio, Mena, Méndez Arturo, Méndez Benjamín, Méndez Fortunato, Méndez Pánfilo, Molina, Montes, Morales Francisco César, Morales Sánchez, Navarro, Ocampo, Olivé, Ordorica, Oropeza, Orozco Muñoz, Ortega, Ortiz, Andrés, Ortiz José de la Luz, Palacios Moreno, Pastor, Patiño Paz, Peña, Pérez Carbajal, Pesqueira, Ramos, Rebolledo, Roaro, Rodríguez Herminio S., Rodríguez Matías, Rosas, Ruiz H., Ruvalcaba, Saldaña, Schulz y Alvarez, Solórzano, Soto Rosendo A., Tamez, Tejeda, Toro, Treviño, Trigo, Urdanivia, Uzeta, Valadez Ramírez, Vásquez, Verástegui, Vilchis, Villalobos y Villaseñor Mejía. Total, 114 votos.

El C. Sánchez José M.: Votaron por la negativa los siguientes CC. D Chávez, Dyer, Fernández Martínez, Fontes, García Carlos, García Vigil, Garza, González Jesús N., Guerrero, Leal Mariano, Macías Juan E., Morales Hesse, Padrés, Pérez Vela, Reyes Rafael, Rivera Cabrera, Rodríguez de la Fuente, Sánchez José M., Saucedo, Siurob y Vadillo. Total, 21 votos

- El mismo C. Secretario: En vista de la votación, se declara aprobado el dictamen en su segunda parte.

La Presidencia por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 12 Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, los CC. Justino Alencáster Roldán y Pedro A. Vega.

- El mismo C. Secretario, leyendo:

"1a. Comisión Escrutadora.- Sección 5a.

"H. Asamblea:

"Al quinto grupo de la 1a Comisión Revisora de

Credenciales, se le turnó para su estudio el expediente de las elecciones para diputados al Congreso de la Unión, verificadas el 28 de julio último en el 4o Distrito Electoral del Distrito Federal, de cuyo expediente se hizo una minuciosa revisión, obteniéndose el siguiente resultado:

"En el curso de la votación, se presentaron varias protestas a las mesas denunciando algunas irregularidades, siendo pasadas al Juzgado de Distrito para los efectos consiguientes. El Juzgado Primero Supernumerario de Distrito, en acta, cuya copia autorizada tiene a la vista la Comisión, hace constar que examinadas las personas que fueron testigos de haberse levantado antes de la hora fijada en la Ley Electoral, la casilla número 8, resulta que este acto quedó comprobado, por lo que es de estimarse que, efectivamente, existió la infracción y por este motivo es nula toda votación allí recibida.

"Se recibieron dos cajas debidamente selladas, las que procedió a abrir la Comisión, encontrando que una contiene boletas inutilizadas, pero sin tener anotada la casilla a que corresponde. La otra caja contiene votación a favor de diversos candidatos, como sigue: a la fórmula Fontes Cerecero, 96 votos; a la Velasco - Moreno, 40; a la Chevannier Bustamante, 6; a la Robles Domínguez Arenas Guzmán, 1, y a la Pastoriza - Riva Palacio, 8. No se encontró documentación alguna, por lo que no se computaron los votos antes mencionados. "El candidato C. Ernesto Velasco presentó un escrito dirigido a la Cámara, en que relata algunas irregularidades, unas debidamente comprobadas, y que tomó en cuenta la Comisión, como queda demostrado en la anterior exposición, y otras que no están plenamente comprobadas, como la Ley Electoral lo dispone.

"En atención a lo anteriormente expuesto, nos honramos en someter a la deliberación de la respetable Asamblea las siguientes proposiciones: "Primera. Es válida la elección para diputados al Congreso de la Unión, verificada el 28 de Julio último en el 4o. Distrito Electoral del Distrito Federal.

"Segunda. Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el referido Distrito, los CC. Paulino Fontes y Rafael Cerecero."

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión .- México, 27 de agosto de 1918.- Eliseo Céspedes.- C. Galindo.- J. Castillo Torre." Está a discusión ¿Ningún ciudadano desea hacer uso de la palabra? No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se consulta si se aprueba el dictamen. Los que estén por al afirmativa, se servirán poner de pie. Aprobado.

La Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara : Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el 4o. Distrito Electoral del Distrito Federal, los CC. Paulino Fontes y Rafael Cerecero.

- El mismo C. Secretario, leyendo:

1a. Comisión Revisora de Credenciales.- Sección 4a.

"H Asamblea:

"Estudiado con todo detenimiento, por la 4a. Subcomisión de Poderes, que suscribe, el expediente relativo a las elecciones de diputados, efectuadas en el 1er. Distrito Electoral del Estado de Durango, hacemos la siguiente exposición para fundar nuestro dictamen:

"Dicho Distrito se subdividió en setenta y dos secciones electorales. Figuraron como candidatos principales para diputado propietario, los CC. José Ignacio Mena, general Sergio Pasuengo, Agustín Olivas, Pedro C. Sánchez y Salvador Castaños; para diputado suplente, los CC. Antonio González, Juan Contreras P., Tirso Vega, Alberto Flores y Antonio Ramos.

"La Junta Computadora se instaló con todos los requisitos de ley. En el acta de escrutinio, formulada por dicha Junta Computadora, consta que se examinaron setenta y un expedientes, de otras tantas secciones electorales, encontrándose en general en ellos, la documentación que marca la ley, que solamente dejaron de computarse los votos emitidos en la sección número 47, por haberse ubicado la casilla respectiva en distinto lugar del designado previamente, y por haber figurado el instalador como Presidente de la Mesa Directiva; y los emitidos en la sección 66, por haber sido firmadas las boletas por los electores. Del cómputo practicado por la misma Junta Computadora, se desprende que obtuvieron los candidatos a diputado propietario, CC. José Ignacio Mena, 1,067 (Mil sesenta y siete) votos; Sergio Pasuengo, 272 (doscientos setenta y dos); Agustín Olivas, 829 (Ochocientos veintinueve); Pedro C. Sánchez, 482 (Cuatrocientos ochenta y dos) y Salvador Castaños, 554 (quinientos cincuenta y cuatro) obtuvieron los candidatos a diputados suplente, CC. Antonio Rosales, 999 (novecientos noventa y nueve) votos; Juan Contreras P., 115 (ciento quince) Tirso Vega, 837 (ochocientos treinta y siete); Alberto Flores, 881 (ochocientos ochenta y uno), y Antonio R. Ramos, 553 (quinientos cincuenta y tres) Omitimos el cómputo relativo a otros muchos candidatos que figuraron, por el escasísimo número de votos que obtuvieron.

"Durante el curso de los trabajos de la Junta Computadora, el candidato C. José Ignacio Mena, elevó ante ella un ocurso solicitando se pidiera a la Presidencia Municipal de Durango, cabecera del Distrito, una nota de los candidatos registrados y de los independientes o no registrados, para que la citada Junta pudiera normar sus actos, respecto a las prerrogativas que la ley concede a unos y a otros: La Junta Computadora resolvió que no era de accederse a lo pedido, por no ser de su competencia.

"El candidato C. Salvador Castaños, presento otro ocurso ante la Junta Computadora, protestando contra todo lo actuado por el hecho de haber faltado el número de personas que la Ley Electoral señala en su artículo 61, en varias de las sesiones de dicha Junta. Como la Junta Computadora, asegura que durante todas sus sesiones, han concurrido con puntualidad todos sus miembros, el candidato Castaños no comprueba su aserto y, además, es inaplicable al caso el artículo 61 de la Ley Electoral, que él menciona y considera violado, es indudable que no debe tomarse en consideración tal protesta.

"En vista del cómputo general efectuado por la Junta Computadora, a que antes nos referimos, que fue debidamente revisado, y de que no hubo protestas aceptables, ni violaciones expresas de la Ley Electoral, consideramos que el triunfo correspondió a la candidatura Mena - Rosales.

"Fundados en lo que antecede, sometemos a la recta consideración de los honorables miembros de esta Asamblea, la siguiente conclusión de nuestro dictamen:

"Única. Son legales y válidas, las elecciones para diputados al XXVIII Congreso de la Unión , efectuadas en el 1er Distrito Electoral del Estado de Durango.

"Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, al XXVIII Congreso de la Unión, por el 1er. Distrito Electoral del Estado de Durango, los C. José Ignacio Mena y Antonio Rosales, por haber obtenido mayoría de votos."

"Protestamos a ustedes nuestra muy atenta consideración.

"Constitución y Reformas.- México, 26 de agosto de 1918.- Ramón Blancarte.- L. P. Contreras.- F. Aguirre León."

Está a discusión. ¿No hay quien desee hacer uso de la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen. Los ciudadanos representantes que estén por la afirmativa, se servirán poner de pie. Aprobado. La presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 1er Distrito Electoral del Estado de Durango, los CC. José Ignacio Mena y Antonio Rosales.

- - El C. Secretario Villalobos, leyendo:

"1a. comisión Revisora de Credenciales.- 4a. Sección.

"H Asamblea:

"La 4a. Subcomisión Revisora de Credenciales estudió detenidamente el expediente relativo a las elecciones para diputados al Congreso de la Unión, verificadas el 28 de julio próximo pasado, en el 1er Distrito Electoral del Estado de Michoacán, y encontró:

"Que jugaron como candidatos los CC. ingeniero Luis Breña y Pedro A. Luna, postulados por el Partido Democrático "Benito Juárez" y clubs adherentes, y los CC. doctor Cayetano Andrade y Profesar Antonio B. Medrano, postulados por el Partido Reformador Nacionalista.

Se encontraron en el expediente varias protestas, una dirigida directamente a la Comisión Revisora de Credenciales por el candidato C. doctor Andrade, en la que acompaña varios documentos, principalmente periódicos, para comprobar que en el Partido Democrático "Benito Juárez" se encuentran muchas personas que desempeñan empleos oficiales en el Estado de Michoacán . Existen igualmente otras protestas presentadas por el representante del Partido Reformador Nacionalista, en las que ataca la elección hecha en el pueblo de Cápula, por no haberse entregado las boletas de su candidato y por la falta de acuerdo en la 1a. casilla electoral de la sección 6a., entre el número de boletas que se encontraron en el expediente y las que indica el documento de que se hace constar el número de boletas que se recibieron, el número de votos, etc. Hay otra protesta también del representante del Partido Democrático, por lo que se refiere a la casilla de Etúcuaro, porque afirma que no hubo elecciones en ese lugar, y lo comprueba con el oficio de Tenencia del lugar, en que devuelve todos los documentos por no haber habido elecciones. La Comisión no toma en consideración la primera protesta del C. Andrade, porque no es motivo de nulidad el que los funcionarios o empleados públicos formen parte de un partido, y no está demostrado que en la casilla haya existido alguno de los funcionarios o empleados. La parte final que a esto corresponde, debe de pesarse por la Asamblea y no por la Comisión. En otra protesta del Representante del Partido Reformador Nacionalista, que se refiere a la 1a. casilla electoral de la 6a. sección, tampoco se toma en consideración, porque el acta de escrutinio está en acuerdo con el número de boletas, y el error que haya cometido al fijar el número de votantes en los otros documentos, no desvirtúa lo anterior. La Comisión sí considera de fuerza la protesta del representante del mismo Partido, referente a la casilla de Cápula, en la que no se entregaron las boletas del candidato Cayetano Andrade, y este hecho está demostrado tanto por el recibo que se acompaña, como porque en el acta de instalación no se hace referencia a la recepción de dichas boletas, por lo que la Comisión es de parecer que deben de nulificarse las elecciones hechas en esta casilla.

"Igualmente opina la Comisión que debe de nulificarse la elección hecha en Etúcuaro, porque según el oficio del Presidente Municipal de Morelia, dirigido a la Junta Computadora, en el que transcribe el del Jefe de Tenencia de aquel lugar, no hubo elecciones, y basta ver el expediente relativo, para comprender que las boletas y demás documentos no estuvieron en manos de votantes ni de personas que hayan formado la Mesa, y como este hecho amerita una violación al sufragio y a la Ley Electoral, debe de consignarse a la autoridad que corresponda, para que haga las averiguaciones e imponga el castigo correspondiente. De acuerdo con lo anterior, deben de restarse los votos que los candidatos obtuvieron en las referidas casillas, y así, el candidato Breña obtuvo en la Etúcuaro 119 (Ciento diez y nueve) votos en la de Cápula 103 (Ciento tres), y el candidato Andrade tuvo en la primera 130 (Ciento treinta) votos y en la segunda ninguno. Deben, pues, restarse: a la fórmula Breña - Luna, 222 (Doscientos veintidós) votos y a la Andrade - Medrano, 130 (ciento treinta.)

"En la computación que se hizo por la Junta respectiva, le corresponden a la fórmula Breña - Luna 915 (novecientos quince) sufragios y a la fórmula Andrade - Medrano, 592 (quinientos noventa y dos). En tal virtud, quedan; a la primera fórmula, 693 (seiscientos noventa y tres) votos buenos y a la segunda, 462 (cuatrocientos sesenta y dos).

"Por lo expuesto, la Comisión se honra en someter a la deliberación de la Asamblea, las siguientes proposiciones:

"Primera. Son válidas las elecciones para diputados al Congreso de la Unión, verificadas el 28 de julio del presente año, en el 1er Distrito Electoral del Estado de Michoacán.

"Segunda. Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado Distrito, los CC ingeniero Luis Breña y Pedro A Luna.

"Tercera. Consígnense a las autoridades correspondientes los hechos relativos a la elección de Etúcuaro, para que haga las averiguaciones que correspondan e imponga el castigo de la ley.

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, 27 de agosto de 1918.- Ramón Blancarte.- L. F. Contreras.- F. Aguirre León."

Está a discusión. ¿No hay quien haga uso de la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán poner de pie. Aprobado.

La Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el 1er Distrito Electoral del Estado de Michoacán, los CC. Luis Breña y Pedro A Luna.

- El C. Secretario Araujo, leyendo:

"1a. Comisión Revisora de Credenciales.- Sección 1a.

"H. Asamblea:

"Los que subscribimos, miembros de la 1a. Sección de la 1a. Comisión Revisora de Credenciales, manifestamos: que revisado el expediente que corresponde al 2o. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, encontramos una acta levantada en las secciones 6a. y 7a. de la Municipalidad de Zaachila, suscrita por el C. Ignacio Castillo y los miembros de la Mesa, en la cual se hace constar que los electores se llevaban sus boletas a la calle y regresaban con ellas mucho tiempo después, y que las casillas se reunían las condiciones necesarias por que el voto fuera secreto; que varios individuos quitaban las boletas a los electores y las marcaban a favor de sus candidatos, sin que se pudiera evitar, porque el Auxiliar sostenía que, siendo esta la costumbre, así debería continuarse.

"En san Pablo Huistepec se quejan los componentes de la 1a. Mesa que el Presidente Municipal se presentó armado como a las siete y media de la noche, exigiéndoles que destruyeran las boletas de los candidatos contrarios al señor Schulz, lo cual no pudo conseguir, por la oportuna intervención de los CC. Manuel Aguirre y Eusebio Salazar, y por su parte, el Presidente Municipal de San Pablo, en oficio que remitió el Juzgado Mixto de Primera Instancia de Zimatlán, hace constar que el C. Enrique Castellanos le presento un escrito el 28 de Julio, quejándose de que el C. Regidor 1o., Lauro Aquino, miembro de la Mesa, salía a buscar a los electores para obligarlos a votar por la candidatura Masa - Velasco, que los miembros de la Mesa permitían que se estuviesen en la casilla individuos armados, que se negaban a recibir la votación de los ciudadanos que consideraban partidarios del C. Schulz y que tampoco querían admitirle las protestas que formulaba; que con este motivo, como a las siete y media se dirigió al lugar que ocupaba la 1a. Mesa, indicándoles a los miembros que la componían, que era conveniente que la levantaran, tanto por lo avanzado de la hora, como para evitar desórdenes, puesto que la mayor parte de los miembros de la Mesa y varios de los ciudadanos allí presentes, estaban en estado de ebriedad; que a estas palabras, los de la Mesa contestaron con injurias y lo amenazaron con las armas, por lo que avanzó sobre ellos con actitud resuelta, calmándose entonces los ánimos. A pesar que los mismos miembros de la Mesa en el acta manifiestan que la votación estaba terminada y que el ciudadano Presidente Municipal no alcanzó el propósito que llevó, de destruir las boletas de los candidatos contrarios al C. Schulz, como el expediente no reúne los documentos que la ley exige y en vista de los hechos ocurridos, la elección de esta Mesa es nula.

"El C. Jesús Masa, Presidente Municipal de Oaxaca y candidato para diputado por este distrito electoral del Partido Constitucionalista, pide la nulidad de la elección recaída en favor del C. Miguel Schulz por haberse violado el secreto del voto; pero como la única prueba fehaciente de este hecho existe en el expediente se refiere a las Mesas 6a. y 7a. de la Municipalidad de Zaachila, solamente ha lugar a declarar nula la elección en estas Mesas.

"El C. José Leyva pide igualmente la nulidad de las elecciones, fundándose en los hechos siguientes: Primero, en que el Partido Liberal Nacionalista recomendaba la fórmula Schulz - Martínez por medio de una carta circular y teniendo en consideración la ignorancia de nuestro pueblo, esto implica una consigna; que se repartió en este distrito electoral un extracto de la Ley Electoral, recomendándose al final que se votara en las boletas tricolor. Este documento, que está agregado al expediente, no está firmado ni dirigido a ninguna persona; que en el oficio en que el Presidente Municipal de Zimatlán participa el registro de candidatos a diputados, a la Presidencia Municipal de Santa Ana Tlapacoya, aparece subrayada con tinta la fórmula Schulz - Martínez.

"La solicitud del C. Leyva es verdaderamente temeraria y, por tanto, debe consignarse a las autoridades judiciales competentes para que, previos los trámites de ley, le impongan al culpable el castigo que señala el artículo 193 de la Ley Electoral. "El resultado de la votación fue el siguiente: para diputados propietarios, ingeniero Miguel Schulz y Alvarez, 4,737, menos 133 que se anulan por las razones expuestas, queda con 4,604; Jesús Masa, 1,520, menos 228 nulos, queda con 1,292; José Leyva obtuvo 1,048, menos 31 nulos, queda con 1,017. Para diputados suplentes: Guadalupe F. Martínez obtuvo 4,613, menos 139 nulos, queda con una votación de 4,474; Adolfo Velasco, 1,576, menos 229, queda con 1,347 votos válidos y Flavio Pérez Gasga, que obtuvo 1,044 votos, se le descuentan 31 malos, quedando con 1,013 votos.

"Por estas razones nos permitimos someter a la consideración de esta H.

Asamblea las siguientes proposiciones:

"Primera. Son Válidas las elecciones para diputados propietario y suplente al Congreso de la

Unión, verificadas en el 2o. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca.

"Segunda. Son diputados Propietario y suplente, respectivamente, por el mismo distrito electoral, los CC. Miguel Schulz y Alvarez y Guadalupe F. Martínez. "Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso General.- México, 26 de agosto de 1918.- J. M. Alvarez del Castillo.- I. Olivé."

Está a discusión, los ciudadanos diputados que deseen hacer uso de la palabra se servirán pasar a inscribirse. No habiendo ningún ciudadano representante que desee hacer uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen. Los que estén por la afirmativa se servirán poner de pie Aprobado.

La Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el 2o. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, los CC. Miguel Schulz y Alvarez y Guadalupe F. Martínez.

- El C. Secretario Villalobos, leyendo.

"1a. comisión revisora.- 5o. Grupo.

"H. Asamblea:

"Los que subscribimos, miembros de la 5a. Sección de la 1a. Comisión Revisora de Credenciales, manifestamos a la H. Asamblea que habiendo estudiado detenidamente el expediente que corresponde a las elecciones verificadas en el 14 Distrito del Estado de Puebla, encontramos las observaciones siguientes:

"En el expresado distrito electoral, contendieron, previo registro, cuatro fórmulas, de los CC. Constantino Molina - F. Córdova Ponce, Claudio N. Tirado- Haquet, Pedro Molina - M. Luis Sosa y Manuel Luis Sosa - Roberto Castro, distinguidas por los colores rojo y negro en círculos concéntricos, un círculo rojo, un círculo azul y dos Círculos secantes rojo y azul, respectivamente, y todas con el afán muy natural de obtener el triunfo, por lo que en el expediente relativo corren agregadas un buen número de protestas que la Comisión con todo empeño ha estudiado y fallado en la forma que más adelante se expresará.

"Las protestas a que se hace mérito impusieron - desde luego a la Comisión, la obligación de hacer un recuento minucioso de los votos obtenidos en cada una de las casillas que funcionaron en el citado distrito, además de una observación atenta sobre todos los documentos que los acompañaban. "En esa virtud, la Comisión hubo de declarar nula la votación obtenida en las casillas números 12, 13, 14 y 16 del pueblo de Tzicuilan que aparece hecha en un solo lugar y por un solo individuo, dado que según las actas de instalación respectivas todas las casillas funcionaron en el portal de la Casa Municipal del lugar, circunstancia que se prueba por el hecho elocuente también de aparecer todos los votos cruzados en igual forma y venir muchos documentos calzados con nombres escritos por una sola letra. "Tales hechos dan a la Comisión la convicción firme de que las expresadas mesas electorales se instalaron en distinto lugar del debido y en condiciones diferentes a las señaladas por la ley (fracción VI del artículo 104 de la Ley Electoral.)

Las votaciones a que se alude son en número de 60, 45, 40 y 52, respectivamente, de la fórmula Tirado Haquet. A la misma fórmula hubo necesidad también de nulificárse 28 votos de la casilla 23 Cuetzalan instalada en Jocuyolo, así como 32 de la 24 del mismo lugar, por aparecer las boletas sin doblar, estar cruzadas en la misma forma y haberse instalado las mesas según el acta de instalación también en el portal de la Casa Municipal. Esto por lo que se refiere a los sufragios que favorecieron a la mencionada fórmula, y cuyo cómputo hizo la Junta Computadora; pues, respecto a la votación que directamente fue enviada a esta Cámara del Municipio de Tenanpulco, la Comisión manifiesta que toda ella fue nula, primero porque las cuatro casillas en que se dividió Tenanpulco, según las actas de instalación aparece que funcionaron en el portal de la Casa Municipal; segundo, porque todas las boletas vienen sin doblar, es decir, que no se depositaron en ánforas, y que se violó el secreto del voto; y tercero, porque según telegrama del Gobernador del Estado de Puebla, este Municipio ha estado fuera de control del Gobierno y en manos rebeldes desde hace más de un año, sin que sus autoridades mantengan relación ninguna con el Ejecutivo de la Entidad que se cita.

"Por lo que se refiere a las votaciones que favorecieron a la fórmula Constantino Molina - Córdoba Ponce, la Comisión hizo también apreciaciones detenidas, y nulificó de ellas 694 votos del primero y 686 del segundo, que corresponden a las casillas número 3, 6, 8, 11, 13, 18, 19, 20 y 21 del Municipio de Zautla, y 5a. de Cuyuaco, por virtud de aparecer todas sus boletas sin doblar, cruzadas en la misma forma y hasta con regla, además de ser su número en alguna de ellas exactamente igual al de los ciudadanos que figuran en el padrón. Tales motivos afectan a las casillas que se mencionan de Sautla, pues por lo que toca a la 5a. de Cuyuaco, la Comisión se basó en el hecho comprobado abundantemente, de que en tal lugar no se efectuó ninguna elección legal por haberlo impedido una partida de rebeldes.

"La fórmula Pedro Molina Manuel Luis Sosa tuvo también 20 votos nulos, que corresponden a la casilla número 19, de Suatla.

"Por el anterior detalle, se viene en conocimiento de que a la fórmula Molina - Ponce se le nulifican 694 votos al primero y 686 al segundo.

"A la fórmula Tirado - Haquet se le nulifican 259 votos, aparte de los remitidos por el Municipio de Tenanpulco. Es decir, a la primera fórmula le resultan válidos 1,589 votos y a la segunda 881 (esta deducción se obtiene del cómputo y calificación que esta Comisión ha hecho.

"Las protestas a que aludimos al principio de este dictamen, son las que siguen:

"La que hace el señor Claudio Tirado respecto del hecho de que el candidato suplente José Córdova y Ponce es Recaudador de Rentas y de que utilizó para su elección, como representantes, a los CC. Antonio González Betancourt, Rafael Candanedo y Evaristo Rodríguez, empleados suyos, la Comisión

manifiesta que dicha protesta no tiene la suficiente fuerza jurídica, porque la Ley Electoral no excluye a los Recaudadores de Rentas para que rolen como candidatos, ni tampoco a dicho escrito se acompañan pruebas fehacientes.

"Con relación al escrito de denuncia del C. Claudio N. Tirado, que hace sobre el hecho de que la votación de la Sección número 8, de Zacapoaxtla, instalada en el barrio de "Las Lomas", pidiendo la nulidad de ella, porque el señor Rafael Candanedo ejerció presión sobre los votantes, adjuntando como prueba una acta que firman algunos ciudadanos de su partido, la Comisión hace notar que revisado el expediente de la expresada casilla, se ve que en el acta final de la misma, los miembros de la Mesa asientan, bajo su firma, que no hubo incidentes; además, el acta que se aduce como prueba, tampoco tiene, en el concepto de la Comisión, la fuerza jurídica bastante, dado que las firmas que la calzan no han sido ratificadas ante autoridad competente.

"Respecto a otra acta que firman otras personas y que adjunta el mismo C. Tirado a su protesta número 3, la Comisión manifiesta que por las razones expresadas sobre la protesta número 2, no tiene también la fuerza jurídica bastante.

"La protesta número 4, que sobre la misma casilla 8 de Las Lomas, presenta el C. Ezequiel N. Tirado, por el hecho de haber desempeñado, según él, todos los trabajos de la expresada Mesa el C. Rafael Candanedo, la Comisión opina también que no es de tomarse en consideración para la norma del criterio legal, por virtud de carecer de las pruebas fehacientes que exige la ley.

"Respecto al escrito número 5, presentado por el señor Benigno S. Toral, pidiendo la nulidad de los votos emitidos en la casilla electoral del barrio de Jilotepec, por el hecho de haberse ejercido presión y de haberse hecho la elección con irregularidades que imponen la nulidad de lo actuado, y que pretende comprobar con una acta que firman los CC. José Reyes y Hermenegildo Reyes, la Comisión hace notar que tal hecho no aparece probado, primero, porque las firmas que calzan la citada acta no han sido ratificadas ante autoridad competente; y segundo, porque en un acta aparte sobre la misma casilla, uno de los firmantes, el señor Hermenegildo Reyes, se contradice en lo absoluto.

"La protesta número 6, del señor Ezequiel N. Tirado, referente a la misma casilla, tampoco esta Comisión la ha encontrado procedente.

"Respecto a la protesta del señor Ezequiel N. Tirado, que presentó a la Junta Computadora por el hecho, según él, de no haberle recibido en la casilla del barrio de Oxpantla las boletas de la fórmula Tirado - Haquet, la Comisión opina que no aparece comprobado tal hecho, porque, además del recado que viene del señor Maximino Rosales, en el que dice que las mencionadas boletas llegaron fuera de tiempo, en el inventario de las casillas donde hubo elección no aparece consignada la relativa a la casilla del barrio Oxpantla y, por consiguiente, no hubo en ellas votos para nadie.

"Con relación al escrito número 9, presentado por el señor Ezequiel N. Tirado, a efecto de solicitar la nulidad de los votos emitidos en algunas de las casillas de la Municipalidad de Zautla, la Comisión manifiesta que, efectuado el examen de toda la votación de ese Municipio, se encontraron justificados los cargos que en él se alegan, por lo que, con los fundamentos legales que en párrafo anterior se citan, hubieron de nulificarse las nueve casillas de Zautla.

"Para terminar, la Comisión tuvo también a la vista un escrito del C. Claudio N. Tirado, en el que pide la nulidad de la votación obtenida en la casilla electoral de Cuyuaco, en favor de la fórmula C. Molina Ponce, por el hecho de haberse ejercido violencia de parte de un grupo de rebeldes que se presentó a dicho poblado; la Comisión manifiesta que, además de aparecer ratificado el hecho por el ciudadano Presidente Municipal de Zacapoaxtla, cabecera del Distrito Electoral, todas las boletas aparecen sin doblar, cruzadas en igual forma y en número exactamente igual al de los ciudadanos enlistados en el padrón, que también aparece sin firma, por lo que la Comisión hubo de declararla nula también.

"Por las anteriores consideraciones de hecho y por derecho, la Comisión tiene el honor de someter a la muy alta consideración de la H. Asamblea, los siguientes puntos de dictamen:

"Primero son válidas las elecciones de diputados, propietario y suplente, verificadas en el 14 Distrito Electoral del Estado de Puebla.

"Segundo. Es diputado propietario por el expresado Distrito, el C. Constantino Molina.

"Tercero. Es diputado suplente por el mismo Distrito, el C. José Córdova Ponce".

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, 27 de agosto de 1918.- E. L. Céspedes.- J. Castillo Torre.- C. Galindo." Esta a discusión. Los ciudadanos que deseen hacer uso de la palabra pueden pasar a inscribirse.

No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta: ¿Se aprueba el dictamen? Los que estén por la afirmativa, se servirán poner de pie. Aprobado.

La Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el 14 Distrito Electoral del Estado de Puebla, los CC. Constantino Molina y José Córdova Ponce.

- El mismo C. Secretario, leyendo:

"1a. Comisión Escrutadora.- Sección 5a.

"H. Asamblea:

"Hecha la revisión relativa del expediente del 1er Distrito Electoral del Estado de Sinaloa, la Comisión que subscribe encontró que las elecciones para diputados al Congreso de la Unión, verificadas el 28 de julio próximo pasado, se practicaron con sujeción a la ley, anotando sólo las irregularidades que enseguida se mencionan, que de ninguna manera afectan la nulidad de la elección: en la casilla número 8 del Municipio de Culiacán, se nulificaron 4 votos en favor de la fórmula Casas Alatriste Quintero, y en la número 30 del mismo Municipio 103 votos el C Roberto Casas Alatriste, como propietario; 100 al C. Francisco Ramos Esquer y 3 al C. Fausto A. Marín, por encontrarse las boletas, unas firmadas y otras con el nombre del votante puesto por una sola letra.

"La Junta Computadora anotó en su acta la falta de algunos paquetes electorales, que no fueron entregados por los Presidentes de casilla, y como hasta la fecha no se han recibido en la Secretaría de la Cámara de Diputados, no se tomaron en cuenta por la comisión.

"Expuesto lo anterior y no encontrando reclamación alguna a la elección efectuada en el 1er. Distrito del Estado de Sinaloa, sometemos a la consideración de la H. Asamblea las siguientes proposiciones:

"Primera. Es válida la elección verificada el 28 de julio último en el 1er. Distrito Electoral del Estado de Sinaloa, para diputados al Congreso de la Unión.

"Segunda. Se declaran diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el referido Distrito, a los CC. Roberto Casas Alatriste y Eliseo Quintero,"

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados al Congreso de la Unión.- México, 23 de agosto de 1918.- E L. Céspedes.- C. Galindo."

Está a discusión; los ciudadanos que deseen hacer uso de la palabra pueden pasar a inscribirse. No habiendo quién haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta: ¿se aprueba el dictamen? Los que estén por la afirmativa, se servirán poner de pie. Aprobado.

La Presidencia, por conducto de la Secretaria, declara: Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el 1er. Distrito Electoral del Estado de Sinaloa, los CC. Roberto Casas Alatriste y Eliseo Quintero.

- El mismo C. Secretario, leyendo:

"1a. Comisión.- 2o. Grupo.

"H. Asamblea:

"Del expediente de elecciones formado con un motivo de las celebradas en el 3er. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, aparecen registradas varias infracciones, que motivaron las protestas de que se ocupará este dictamen de manera detenida.

"En la Junta computadora, establecida en Etla, hizo constar que el triunfo correspondía al C. Jenaro V. Vázquez, electo diputado propietario por 4,046 votos, contra 2,841 que obtuvo el C. ingeniero Jorge N. Gamboa, resultando electo para suplente el C. Ramón Palacios Toro, con 3,354 votos, contra 819 que obtuvo el C. Ricardo Toro.

"El C. Gamboa pretende la nulidad de la elección de la fórmula Vázquez Toro, y alega:

"Primero. Que el C. Vázquez es pariente cercano de Guillermo Meixueiro, jefe de los rebeldes de Ixtlán.

"Aparte de que el parentesco no está probado, pues sobre el particular sólo hay una carta subscripta por vecinos del pueblo de San Lorenzo Cacaotepec que afirman ese hecho, suponiéndolo probado por el único medio de prueba, con las actas del Registro Civil, conforme a la ley, el parentesco nada tiene que ver con la capacidad del elegido ni con la validez de la elección.

"Segundo. Que el C. Vázquez obtuvo votos en la 1a. casilla de Cuilápan, porque una misma persona estuvo señalando gran cantidad de sus boletas. "Sobre el particular ofrece como prueba, una constancia firmada por diez vecinos del pueblo mencionando, que así lo afirman; pero las firmas no están autenticadas ni identificados los firmantes, y, por tanto, no merece fe el documento de que se trata.

"Tercero. Que en el pueblo de Magdalena Apasco obtuvo que se votara una candidatura distinta a la aceptada por la población, por medio de la presión del jefe de las armas en Etla.

"A este respecto, sólo existe una carta escrita con lápiz, subscripta por la firma "David Espinoza Cuevas," que por ser testimonio singular y no estar autenticado, nada prueba. Hay, además, una acta levantada en la casa de un vecino del mismo pueblo, por lo que aparece que en 16 de junio pasado, reunidos varios vecinos, decidieron sostener la candidatura del C. Gamboa. Esta acta tampoco prueba nada, porque bien pudieron, en dos meses, cambiar su desición los vecinos; y comparando esa acta con los padrones y anotaciones correspondientes, se ve que así sucedió.

"Cuarto. Que el C. Vázquez amenazó, por intermedio de empleados federales, para que se votara por su candidatura.

"Así lo hacen constar cuatro vecinos en un escrito que, como los examinados anteriormente, carece de autenticidad y, por tanto, nada prueba.

"Quinto. que en el pueblo de Malzaltepec fueron borradas las boletas en favor de su candidatura, que estaban señaladas.

"Este hecho está comprobado en parte, pues aparece consignado en el acta de la Junta Computadora, que se encontraron 48 boletas con las huellas de haber sido borradas; pero sólo amerita que los votos borrados se sumen a los que el cómputo arroja en favor del C. Gamboa; no anula la elección. (artículo 105 de la Ley Electora.)

"Sexto. que el C. Vázquez es enemigo del Gobierno Constitucionalista.

"Sobre el particular se presenta el ejemplar de un periódico llamado.

"El Estandarte," una copia de una carta publicada por el señor Fidel F. Cortés en ese mismo periódico y un volante, por el que se excita al pueblo de Etla a que no se deje engañar por las promesas del C. Gamboa, que no es oaxaqueño y es empleado del Gobierno de Oaxaca.

"Nada prueban los documentos, y aunque probaran, no se encuentra viciada la personalidad de nadie porque sea enemigo del Gobierno.

"Séptimo. Que el C. Vázquez, partidario de la soberanía del Estado de Oaxaca, pedía la pena de muerte para los simpatizadores del Constitucionalismo.

Esto También pretende probarse por un fragmento publicado en un periódico, en el que se lee que el señor Jenaro Díaz Quintas - con lápiz están testados estos apellidos y substituídos con el de Vázquez - pedía a voz en cuello la pena de muerte para todo el que fuera simpatizador de la Causa Reivindicadora. "Salta a la vista la insuficiencia del acuerdo y se impone la misma reflexión hecha en el anterior capítulo.

"Por último, que en varios lugares no fue el voto secreto, como consta en el acta de la Junta.

"No consta esa circunstancia en el acta: lo que allí se hace constar es que en varios lugares las Mesas no estaban cubiertas de la vista del público; pero como sobre el particular la ley sólo exige (fracción II del artículo 48), que la mesa para elector esté lo más a cubierto que se pueda de las miradas del público, se ve que a la disposición no es absoluta ni terminante. En efecto, el secreto del voto no consiste, principalmente, en la forma de la instalación de las casillas, sino en la discreción del votante en el momento de rayar la boleta y depositarla en la ánfora.

"Por su parte, el C. Jenaro Vásquez hizo valer otras varias protestas, cuyo examen es ya inútil, porque en nada afectan a las conclusiones del mismo,.

"Por lo expuesto, la Comisión somete a la deliberación de la H. Asamblea las siguientes proposiciones:

"Primera. Son válidas las elecciones efectuadas en el 3er. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca.

"Segunda. Es diputado propietario por el mencionado Distrito, el C. Jenaro Vásquez.

"Tercera. Es diputado suplente por el mismo Distrito, el C. Ramón Palacios Toro."

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados.- México, 27 de agosto de 1918.- Carlos García.- J. Rodríguez de la Fuente."

Esta a discusión. Los ciudadanos que deseen hacer uso de la palabra, pueden pasar a inscribirse. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta: ¿se aprueba el dictamen? los que estén por la afirmativa, se servirán ponerse de pie. Aprobado.

La Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara : Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 3er. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, los CC. Jenaro Vásquez y Ramón Palacios Toro.

El C. Presidente: Habiéndose ausentado uno de los señores Secretarios por causa de enfermedad, la Presidencia suplica al C. José Pesqueira se sirva auxiliar a la Secretaría en sus labores.

- El C. Pesqueira, leyendo:

"1a. Comisión Revisora de Credenciales.

"H. Asamblea:

"La 2a. Comisión Revisora de Credenciales, designada para dictaminar sobre el resultado de las elecciones que para diputados al Congreso de la Unión se verificaron el 28 de julio último en el 13 Distrito Electoral del Estado de Michoacán de Ocampo, tiene el honor de informar a esta H. Asamblea que, revisado detenida y cuidadosamente el expediente relativo, ha visto con satisfacción que en aquel apartado Distrito que comprende las poblaciones de Coalcomán, Chinicuila y Aguililla, a pesar de la ola anárquica que por desgracia asuela el Estado de Michoacán, el sufragio fue en su totalidad ejercitado, disputándose el triunfo las fórmulas Alejandro R. Aceves - Andrés Amezola, y Emiliano Gómez S. J Gil Barragán.

"A fin de ilustrar el criterio de los señores presuntos diputados sobre la validez de estas elecciones, la Comisión informa que recibió del señor Emiliano Gómez S. una protesta en la cual expone de manera débil y por ende poco contundente, algunas irregularidades que a su juicio se cometieron y que pasamos a exponer.

"En primer término, el señor Gómez C., pretende que las elecciones en el Municipio de Aguililla deben considerarse nulas, porque es un lugar que desde hace tiempo está substraído a la acción del Gobierno Federal y en donde existe una persona que se hace llamar Presidente Municipal.

"A este particular y basados en informes fidedignos que ha recabado esta Comisión podemos decir, que lo aseverado por el señor Gómez es un completo error, pues Aguililla ha estado y está bajo el control del Gobierno constituído desde hace más de un año y el Presidente Municipal está, legalmente reconocido por el Gobierno de aquella Entidad Federativa, como lo está seguramente en la conciencia del señor Gómez S., toda vez que registró su candidatura y envió sus boletas a ese Presidente Municipal para que fueran autorizadas.

"El mismo expediente reza también, que el candidato Aceves no pudo hacer llegar a Aguililla, en su debido tiempo, sus boletas, omitiendo como consecuencia, registrar su candidatura; pero en el concepto de la Comisión, los 202 votos que adquirió en ese lugar el candidato Aceves, son buenos y legales, toda vez que la Ley Electoral, en su artículo 55, previene que los electores, una vez provistos de sus boletas, marcarán con una cruz el anillo de color del candidato registrado o inscribirán en el lugar correspondiente el nombre del candidato NO REGISTRADO.

"A mayor abundamiento, el ciudadano Gobernador del Estado de Michoacán dispuso que, aunque fuera la cabecera del Distrito Electoral la Villa de Coalcomán, esto de ninguna manera significaba que dejase de ejercerse el voto en Aguililla, en cuya Municipalidad se tuvo conocimiento de que iba a haber elecciones, con fecha conveniente para que éstas se efectuaran, según lo comprueba la copia del acta que se levantó con motivo de la formación del Club que sostuvo allí la fórmula Aceves - Amezola, que en su escrito fecha 19 de los corrientes acompaña el candidato Aceves, así como en la lista en la que aparece el personal que forma el Ayuntamiento que fue elegido provisional por el pueblo de Aguililla, que fue atacado dos o tres días después de las elecciones, según lo ha dicho la prensa, habiendo sido recuperado inmediatamente por las fuerzas del Gobierno.

"El C. Emiliano Gómez S., en su memorial a que nos estamos refiriendo, solicita igualmente la nulificación de la elecciones habidas en el Municipio de Chinicuila y sus secciones Chacalapa y Coahuyana, en virtud de que se cometieron algunas irregularidades que en el sentir de la Comisión no pueden ser apreciadas a causa del corto tiempo de que se dispuso para prevenir el voto después de la publicación de la ley correspondiente y más aún tratándose de regiones tan apartadas como la Coalcomán, adonde llega la

correspondencia con una demora justificada por la distancia y por la inseguridad de los caminos, los que casi son intransitables en la época de lluvias.

"Todos vosotros sabéis que aun aquí mismo en el Distrito Federal se consumaron infinidad de estas irregularidades, como por ejemplo, la publicación de padrones, etc., y si esta H. Asamblea se inspirara estrictamente a la esencia de la Ley Electoral, con toda seguridad que la mayoría de los candidatos no vería jamás aprobadas sus credenciales, alegando los candidatos derrotados minuciosidades de esta índole.

"Asimismo, el señor Emiliano Gómez S. solicita la nulificación de las elecciones habidas en otras casillas, so pretexto de que los presidentes de ellas no concurrieran personalmente a la Cabecera del Distrito a hacer entrega de los paquetes electorales correspondientes.

"La ley, en este caso, previene terminantemente en su artículo 81, segunda parte, el caso de que no todos los presidentes de las casillas podrían presentarse, desde el momento en que manifiesta, que debe estar baja la mitad más uno para que haya quórum y se instale la Junta Computadora.

"Como final de los argumentos que expone el señor Emiliano Gómez s., arguye el hecho de que el candidato Aceves fue o es Inspector de Acordadas en los Distritos de Uruapan, Apatzingán y Coalcomán, pretendiendo por ello que se considere nula su elección.

"A ese respecto, nos permitimos informar a esta H. Asamblea que, en primer término, las llamadas Acordadas son netamente agrupaciones armadas de orden particular que se establecen generalmente en aquellas regiones para salvaguardar del bandolerismo intereses estrictamente personales y los cuales no tienen ningún contacto con las fuerzas federales.

"En segundo lugar, el candidato Aceves no tuvo ningún mando de fuerza, según lo comprueban los oficios del jefe accidental del 5o. sector, capitán Antonio Baca, y del propio Presidente Municipal de Coalcomán, que en su mismo oficio acompaña el señor Aceves, y si este mismo señor fue acompañado de cuatro o más personas, éstas no ayudaron en su propaganda.

"Por último, en sus cargos, el señor Emiliano Gómez S. no presenta ningún comprobante por el cual se justificara el hecho de que el candidato Aceves tuvo contacto alguno con los Jefes de las Acordadas.

"Por esta exposición de motivos y por haber obtenido mayoría de votos, la Comisión se permite someter a esta H. Asamblea el siguiente dictamen:

"Primero. Son buenas y legales las elecciones verificadas el 28 de julio último en el 13 Distrito Electoral del Estado de Michoacán.

"Segundo. Es diputado propietario por el 13 Distrito Electoral del Estado de Michoacán, el C. Alejandro R. Aceves.

"Tercero. Es diputado suplente por el mismo 13 Distrito Electoral del Estado de Michoacán, el C. Andrés Amezola."

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados. - México, D. F., 20 de agosto de 1918.- Andrés Ortiz.- M Limón Uriarte.- Guillermo E. Cordero."

Está a discusión el dictamen. Los que deseen hacer uso de la palabra, pueden pasar a inscribirse.

El C. Vadillo: Pido la palabra en contra.

El C. Vadillo: (Aplausos en las galerías.) Ciudadanos representantes y presuntos representantes: Vengo a atacar únicamente la primera conclusión del dictamen presentado por la Comisión respectiva, parte que dice así: "Primera. Son buenas y legales las elecciones verificadas el 28 de julio último en el 13 Distrito Electoral del Estado de Michoacán.

Por consiguiente, no vengo a impugnar de manera directa la elección que la Comisión finca a favor del C. Aceves; tampoco vengo a defender de manera directa la elección que reclama para sí el C. Emiliano Gómez S., vengo a defender el artículo 14 de la Ley Electoral. Suplico a la Secretaría tenga a bien dar lectura al acta de la Junta Computadora de esta elección.

- El C. Pesqueira, leyendo:

"En la Villa de Coalcomán de Matamoros, a los tres días del mes de agosto de mil novecientos diez y ocho, y siendo las tres de la tarde y reunidos en la casa del señor don Antonio Avalos, los ciudadanos que forman la Junta Computadora y cuyos nombres figuran en la acta anterior y habiéndose dado cumplimiento a lo prescripto por el artículo 83 de la Ley Electoral, se procedió a examinar los expedientes por el orden numérico de las secciones de cada Municipalidad, haciéndose constar, con relación a cada uno de ellos los incidentes que a continuación se expresan:

"El presidente, E. Torres; Vicepresidente, Benito Torres; Secretarios: Isaac Gómez, Francisco Gómez, Arnoldo Díaz y Evaristo Sánchez; Escrutadores: Anastacio Vidales, Crescenciano Cuevas, Ramón Vásquez y Luis Pinto.- Candidatos: A. R. Aceves.- E. Gómez S."

El C. Vadillo, continuando: He pedido únicamente la lectura del primer párrafo del acta de la Junta Computadora, para que la Asamblea se dé cuenta de que, efectivamente, en la Villa de Coalcomán fue en donde se reunió la Junta Computadora del 13 Distrito Electoral de Michoacán. Ahora bien; la cabecera del 13 Distrito Electoral de Michoacán no es la Villa de Coalcomán, sino la población de Aguililla, como pueden testificarlo perfectamente todos los ciudadanos de Michoacán. La ley Electoral, en su artículo 14, dice lo siguiente:

"Artículo 14. En el mes de octubre de todos los años de cifra impar, los Gobernadores de los Estados, Territorios y Distrito Federal, mandarán publicar la división territorial de la Entidad Federativa en Distritos Electorales, por medio del periódico oficial respectivo y por avisos fijados en las cabeceras municipales.

"Los Distritos Electorales de cada Entidad Federativa se numerarán progresivamente y su demarcación se fijará con toda claridad, debiendo comprender cada distrito una población de sesenta mil habitantes. La fracción de población que en una Entidad Federativa exceda de veinte mil

formará un Distrito Electoral. Si la fracción excedente fuere menor, se agregará, dividiéndola en partes iguales, entre distritos colindantes de ella en la Entidad; pero si fuere la única con que cuenta una Entidad Federativa, formará por sí sola un distrito.

"Al designarse los Distritos Electorales, se indicarán las poblaciones que deben ser sus cabeceras y las Municipalidades o secciones de éstas que forman cada distrito.

"Si oportunamente no se publica la división territorial, subsistirá la que se hubiere hecho para las últimas elecciones federales, teniéndose como cabecera las mismas donde se reunieron las juntas computadoras en dichas elecciones." Por este artículo se ve que es materia de designación por los Gobernadores de los Estados, la de los Distritos Electorales, la división territorial que debe hacerse cada dos años que terminen en cifra impar. No se ha hecho una nueva división territorial, por consiguiente, debe subsistir la división territorial que estuvo vigente para las elecciones federales pasadas, y el Gobernador del Estado de Michoacán no tuvo derecho para cambiar por un simple acuerdo la cabecera del 13 Distrito de Michoacán, de la población de Aguililla a la villa de Coalcomán. Y para hacer más contundente mi razonamiento, el artículo 3o. transitorio en su inciso (a) dice lo siguiente:

"Artículo 3o. Para las próximas elecciones de la XXVIII Legislatura constitucional, se observarán las disposiciones siguientes:

(a) La división territorial será la que sirvió para elegir a los Diputados y Senadores del XXVII Congreso de la Unión."

Por consiguiente, está claro y terminantemente expresado por la Ley Electoral que el 13 Distrito de Michoacán tiene la división que tuvo para las elecciones anteriores a éstas y que su cabecera será por consiguiente la misma que tuvo en aquella ocasión.

Olvidando estas prescripciones contundentes de la Ley Electoral, el ciudadano Gobernador del Estado de Michoacán giró una circular que aparece en el periódico oficial de aquel Estado, de fecha 21 de julio del corriente año. La circular dice así:

"Circular telegráfica número 44. - Morelia, 16 de julio de 1918.-A los ciudadanos Presidentes Municipales.

"En virtud de encontrarse substraída del control de Gobierno Municipalidad de Aguililla que forma cabecera 13 Distrito Electoral de Michoacán, en acuerdo de hoy, Gobierno de mi cargo, determinó que para las próximas elecciones de diputados y senadores al Congreso de la Unión, que se celebrarán día 28 actual, figure como cabecera del mencionado Distrito de Aguililla, la cabecera de la Municipalidad de Coalcomán. Dígolo a usted para su conocimiento y efectos consiguientes. - Salúdolo. - El Gobernador Constitucional del Estado, P. Ortiz Rubio. - El Secretario General de Gobierno, Adolfo Cortés." Por donde se ve que el ciudadano Gobernador olvidando el artículo 14 de la Ley Electoral vigente y el artículo 3o. inciso (a) de la misma ley, pretendió cambiar la cabecera del 13 Distrito Electoral de Michoacán a la Villa de Coalcomán, siendo legalmente que debía estar en la población de Aguililla. El único razonamiento que pudiera justificar, que no pudiera justificar, que pudiera explicar este acuerdo del ciudadano Gobernador de Michoacán, sería que se encontraba substraída ese plaza, la plaza de Aguililla, de la acción del Gobierno, pero el dictamen que acabáis de oír, el dictamen de la Comisión dice que no hay tal, sino que allí hubo una votación y esta votación se le atribuye legalmente al C. Aceves. Por consiguiente, la Comisión confiesa que allí hubo una verdadera elección. Pero también el periódico oficial, entre las notas informativas que trae, tiene esta: "Notas Breves." El mismo periódico oficial de agosto 4:

"El licenciado Enrique Parra comunica al Gobierno del Estado desde Maravatío, haber obtenido el triunfo de las pasadas elecciones sobre sus cinco contrincantes que se disputaban una curul en el Congreso General. El vecindario del pueblo de Aguililla, nombró, por mayoría de votos sus representantes que deben integrar el Ayuntamiento de aquel lugar, y en virtud de que el Gobierno del Estado no había designado Ayuntamiento. Esta plaza hasta hace pocos días, fue recuperada por fuerzas del Estado."

De manera que la plaza de Aguililla fue recuperada por fuerzas del Estado, hubo una elección para Ayuntamiento, hubo también elecciones para los poderes federales según lo confiesa la Comisión; por consiguiente, ciudadanos representantes, no ha habido derecho, ni ha habido necesidad para que el Gobernador del Estado de Michoacán hubiese cambiado la cabecera del 13 Distrito de Michoacán, de la población de Aguililla a la Villa de Coalcomán; y como la Ley es tan expresa en esta materia, pido atentamente a la Comisión se sirva reconsiderar su dictamen y declarar nulas las elecciones, digo, lo practicado en Coalcomán, es decir, los actos de la Junta Computadora en primer lugar, y en segundo lugar los actos de aquella autoridad que registró candidaturas, no siendo la cabecera del 13 Distrito Electoral de Michoacán.

El C. Aceves Alejandro: Pido la palabra, señor Presidente.

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Aceves: Señores diputados y presuntos diputados: Vengo a aclarar el punto sobre el que acaba de hablar el señor Vadillo, en que pretende sean nulas las elecciones que tuvieron verificativo en la población de Aguililla. Efectivamente, la división territorial señala como cabecera de ese Distrito Electoral , Aguililla; pero esto es equivocadamente, señor. Aquí están los diputados de Michoacán y ninguno de ellos podrá decir que en algún tiempo la cabecera de ese Distrito hubiera sido Aguililla; siempre las elecciones se han verificado en Coalcomán y no en Aguililla; las Juntas Computadoras siempre se han instalado en Coalcomán. Señor Avellaneda, ¡tuviera usted la bondad de decirnos cuál ha sido desde tiempo inmemorial la cabecera del Distrito de Coalcomán, la cabecera del Distrito de Coalcomán, la cabecera electoral?

El C. Avellaneda: Señor Presidente, pido la palabra.

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Avellaneda.

El C. Avellaneda: La Cabecera del Distrito de

Coalcomán ha sido siempre la población de Coalcomán.

El C. Aceves, continuando: La población de Coalcomán ha sido siempre la cabecera del Distrito, y esto, sencillamente, por esto: Aguililla, en lo administrativo, pertenece al Distrito de Apatzingán; pero en la división territorial, para el efecto de elecciones, pertenece a Coalcomán, sencillamente porque está más cerca del pueblo de Coalcomán que del pueblo de Apatzingán. Además, el pueblo de Coalcomán es el punto medio entre Aguililla y la costa del Pacífico; mal podría decirse que todos los votantes del Distrito de Coalcomán, aun los de la costa del Pacífico, tuviera que ir a Aguililla cuando son seis días de camino, señor.

Por otra parte, en la Junta Computadora tenemos la firma del señor Gómez S., de conformidad con todo lo acordado por aquella Junta. Se ha pasado por alto en este expediente una resolución que hay de Juez de Primera Instancia, que ruego a la Secretaría tenga la bondad de dar lectura, en que se manifiesta de relieve cómo el señor Gómez S., recurriendo el cohecho, quería ganar en Coalcomán las elecciones para favorecer su candidatura.

- El C. Pesqueira, leyendo.

"El C. Daniel Barreto, Juez 1o. Menor en turno, de la Primera Instancia y actuando en auxilio de la justicia federal, certifica:

"Que con fecha 30 (treinta) de julio próximo pasado por consignación hecha por el ciudadano Presidente Municipal del lugar, se abrió averiguación criminal contra los Presidentes de la 3a. y 4a. casillas, CC. Francisco Gómez y Espiridión Torres, por omisión a lo dispuesto en el artículo 71 de la Ley Electoral vigente. Que practicadas las primeras diligencias, resultó comprobada la acusación, incoándose, por lo mismo, el procedimiento contra los omisos, estando el proceso en estado de sumario y próximo a remitirse al ciudadano Juez de Distrito del Estado, para que se sirva disponer lo conveniente."

El C. Aceves: Como consta por este certificado del Juez de Primera Instancia del pueblo de Coalcomán, existe allí pendiente un proceso que se les ha iniciado a los Presidentes de las casillas 4a., 3a. y 2a., porque el señor don Emiliano Gómez S., los tenía en su casa con todo y expedientes el día siguiente de la elección, los expedientes abiertos y fue tan cádido mi enemigo que me llamó para que en buena armonía le diera un consejo para que me fastidiara a mí; se lo dí, y el resultado fue este: (Risas.) De su enemigo, el consejo. (Risas.)

El señor don Emiliano Gómez hace tiempo que esgrime esta arma para venir aquí como representante de algún pueblo de Michoacán. ¡Pobre Michoacán! Don Emiliano Gómez S., fue el candidato de García Chávez en la pasada Legislatura y vosotros habréis creído, señores, que lo había mandado el pueblo de Puruándiro; no, señores, lo favoreció García Chávez para que dentro de una casa hiciera las elecciones como Dios le dio a entender, que no le ha dado a entender mucho, y pudo meterse aquí. Decía que era del pueblo de Puruándiro; Puruándiro guarda para este señor tanta gratitud por haberlo representado, que esta vez no quiso darle su presentación; él recurrió a muchos medios, queriendo que La Piedad Cabadas también le favoreciera, y esgrimió entre sus razones la de que tiene muchos hijos; perfectamente, pues hay que plantarse en algún número de chamacos para que no sea tan necesaria la representación para poderlos mantener. (Risas.)

La Piedad le negó su representación por ese motivo, porque lo creyó no muy necesario para la población de la Piedad, y entonces ocurrió a Coalcomán. En Coalcomán se guarda para el señor don Emiliano Gómez S. el único recuerdo de que fue Administrador de Rentas en aquel lugar y, ¡claro!, yo creo que los contribuyentes que fueron espoliados por este amigo no le han dado su voto. Ruego a la Secretaría se sirva leer esto, que es una prueba también de la labor de don Emiliano. (Risas.)

- El C. Pesqueira, leyendo:

"En agosto llegaron las fuerzas de los generales Joaquín Amaro y Cecilio García, a quienes me presenté, entregándole al general García las existencias, para el sostenimiento de su brigada, detalle que más tarde iba a costarme ser encarcelado, debido a que este hecho lo consigno a la autoridad judicial el visitador don Emiliano Gómez, por orden de la Tesorería General, y hube de salirme furtivamente de Zamora para presentarme al general Sánchez en esta ciudad y darle cuenta de lo acontecido, quien desde luego libró orden telegráfica para que continuara la secuela del proceso iniciado, toda vez que el dinero había sido entregado a fuerzas revolucionarias y existían documentos debidamente legalizados."

El C. Aceves: Como ustedes verán, el señor don Emiliano Gómez S. inició proceso en contra de una persona por el hecho de haber entregado dinero de la Oficina de Rentas a las fuerzas revolucionarias; de tal manera, que con esto puedo probar a ustedes lo muy simpatizador que será este señor de la Revolución.

Por lo demás, he probado que la población de Aguililla no es la cabecera del Distrito de Coalcomán, que sólo es un error de impresión. Las elecciones allá no han sido lesionando la ley en ningún sentido, sino perfectamente legales. Yo ruego a la H. Asamblea que si juzga perfectamente justificado el dictamen, dé su opinión en sentido favorable, rogándole muy encarecidamente que se abstenga de hacerme el favor, que en nada se lo agradeceré (Voces: ¡Ah! Aplausos. Risas en curules y galerías.)

El C. Altamirano Manlio Fabio: Para una aclaración.

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Altamirano: Haciendo a un lado las razones dadas por el señor Aceves y los festivos argumentos que nos da aquí, debo aclarar al señor Vadillo que aun suponiendo que la Junta Computadora no se hubiera instalado en Caolcomán, o que no se hubiera instalado en Aguililla, o cualquiera de esas dos cosas, ese hecho no está comprendido en el artículo 104, que señala cuáles son las únicas causas expresas de nulidad. (Aplausos. Voces: ¡A votar!)

El C. Pesqueira: ¿Algún otro diputado desea hacer uso de la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen. Los que estén por la afirmativa se servirán ponerse de pie. Aprobado.

La Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el 13 Distrito Electoral del Estado de Michoacán, los CC. Alejandro R. Aceves y Andrés Amezola.

- El C. Pesqueira, leyendo:

"1a. Revisora de Credenciales. - Sección 1a.

"H. Asamblea:

"Examinado detenidamente por la Comisión que subscribe el expediente relativo a las elecciones verificadas en el 2o. Distrito Electoral del Estado de San Luis Potosí, encontramos que obtuvieron votos para diputados, los siguientes ciudadanos: Para diputado propietario, el C. doctor Horacio Uzeta, 6,556; el C. profesor José C. Cruz, 288; el C. Adolfo Margáin, 1, y el C. Manuel Gómez, 1. Para diputado suplente, el C. Bernardo Bandala, 6,519.

"En el acta computadora relativa a esta elección, no aparece formulada ninguna protesta y sí se hacen notar algunas irregularidades habidas en varias casillas, pero que, por no afectar directamente a la nulidad de esa elección, no son de tomarse en cuenta.

"Aparece dirigida directamente a esta Junta Revisora, una protesta del C. Cruz, pero que no viene formulada como lo previene la ley, pues no está apoyada con documentos fehacientes, como expresamente lo previene la misma, pues más bien es una relación de hechos delictuosos cometidos, dice, por las autoridades de San Luis Potosí. Viene acompañado a la misma protesta un recorte de periódico, en que se lee la acusación presentada por el C. Juan Sarabia al cuidando Ministro de Gobernación.

"Por lo expuesto, la Comisión somete a la deliberación de esta H. Asamblea, las siguientes proposiciones:

"Primera. Son Válidas las elecciones verificadas en el 2o. Distrito Electoral del Estado de San Luis Potosí.

"Segunda. Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el mismo Distrito Electoral, los CC. doctor Horacio Uzeta y Bernardo L. Bandala."

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso General. - México, 19 de agosto de 1918. - J. M. A. del Castillo. - I. Olivé."

Está a discusión el dictamen.

El C. Morales Hesse: Pido la palabra en contra, señor Presidente.

El C. Presidente: Tiene la palabra en contra el C. Morales Hesse.

El C. Morales Hesse: (Aplausos de las galerías) Señores jurados: Como todo asunto de interés público en que la baja política hace una de las suyas, el de la credencial del presunto diputado por el 2o. Distrito Electoral del Estado de San Luis Potosí, tiene de apresar la atención de todo mexicano y su origen y su discusión, más bien dicho, da margen a que nosotros los que vamos a integrar la nueva Cámara, nos opongamos a que se sanciones un atentado de los más ignominiosos, injustos y salvajes que en materia electoral se ha presentado desde hace muchos años. (Aplausos en las galerías.)

No quiero despertar en esta discusión enconos contrarios a la calma necesaria para juzgar con el aplomo y la rectitud al caso; refrenaré mi palabra, pero mi voz se unirá a la de cuantos protesten por todo lo inicuo, por todo lo que se aparta de la ley, por todo cuanto pugna con la justicia y la moral. (Aplausos de las galerías.)

Vengo a esta tribuna, señores compañeros, profunda y sinceramente afligido. Nuevo Jeremías, quisiera depositar una lágrima que llore, no el crimen cometido en los derechos de los CC. Juan Sarabia, Aurelio Manrique y José C. Cruz, sino el crimen cometido en los derechos de toda la humanidad. (Aplausos en las galerías. Voces: ¡Aguas!)

Eterno idealista, quisiera hablar en la realidad lo que llevo en el espíritu; el símbolo de la concordia, la comunión de ideas, y de manos enlazadas en comunión de tendencias, la comunión de deseos; pero como señores jurados no parece sino que la fatalidad nos persigue. Frescos aún los recuerdos de la Revolución en que nos cupo en suerte se uno de sus sostenedores, cuando mostramos al mundo civilizado que el levantamiento revolucionario es la protesta más viril contra la injusticia de los poderosos y que nuestra lucha fue por algo más noble y más grande que el progreso económico de cada uno, por el progreso de la razón, por el de la libertad, una nueva afrenta amenaza caer sobre nosotros y dar al traste con nuestros principios y aspiraciones. No importa, señores jurados, vosotros, con toda la energía y con toda la honradez de que sois capaces, sabréis destruirla. A la ley se la puede oprimir, pero nunca se podrá aplastarla. Voy a narraros los hechos en su completa desnudez, y abrigo la esperanza de que os lleve al convencimiento de que no se trata de un fraude hecho con ingenio, con pericia, sino de un fraude, ¡qué digo fraude!, de un crimen electoral en que rivalizan la brutalidad, la violencia y la traición.

(Aplausos de las galerías.)

¡Qué desconsuelo! ¡Qué vergüenza! Cuando se trata de restaurar el supremo derecho del sufragio; cuando el señor Ministro de Gobernación, de cuya palabra hermosa y fluida, digna de los tiempos de Gambetta - habemos aquí no pocos testigos de esa fluidez y hermosura de palabra del señor Ministro de Gobernación-, cuando éste, digo, desde lo alto de su trípode prometió que la campaña electoral tendría toda clase de garantías; cuando se procura devolver la calma a las conciencias y la seguridad de la justicia a todas aquellas almas que por ella ha sufrido las más crueles vejaciones; cuando se lucha por que las conciencias no se entreguen al poder férreo de la fuerza ni al culto impuro de la venalidad, algunos próceres del Gobierno se faltan a sí mismos, traicionan los principios que juraran a la Revolución y maldicen los compromisos contraídos con la Patria, estrujando la razón, pisoteando la ley y doblando sus vértebras con la docilidad de un lacayo. (Aplausos de las galerías.) De ellos, señores compañeros, no se podrá decir nunca, jamás, lo que sí mismo dijo el gran Goethe cuando le fueron concedidos los títulos de nobleza: "No experimento la

sensación de recibir nada que antes por mí mismo no poseyese." La manera, señores jurados, como nosotros juzguemos acerca de la credencial del presunto diputado por el 2o. Distrito Electoral del Estado de San Luis Potosí, será sin duda alguna como el C. Juan Sarabia lo han expresado desde las columnas de la prensa metropolitana, piedra de toque para aquilatar si entre los miembros que vamos a formar la nueva Cámara existe alguna idea de independencia y honradez política, algún sentimiento de honor y de justicia, o si somos - como el compañero Vadillo lo expresó desde lo alto de esta tribuna-, un simple rebaño, inconsciente, fiel a todas las consignas. (Aplausos en las galerías.)

Fiel a todas las consignas, dispuesto a todas las complicidades y resuelto a todas las ignominias

(Aplausos.)

Pero para que no me acuséis de bizantino y a fin de seguir una narración lógica, así como para que os déis cuenta de lo acaecido en San Luis Potosí, voy a permitir suplicar al señor Presidente de esta H. Asamblea se digne dar sus instrucciones para que la Secretaría dé lectura al escrito - acusación que el C. Juan Sarabia presentó al Ministro de Gobernación, con motivo y a raíz de los atentados de que fuera víctima, justamente con los CC. Manrique, José C. Cruz y numerosos miembros del "Partido Liberal Reformista", de San Luis Potosí, y a cuya petición, desgraciadamente, hasta estos momentos y quizás por todos los momentos de los siglos y los siglos, se dará el trámite del olvido, no obstante que ya de antemano se ha premiado a uno de los principales autores del atropello cometido en San Luis Potosí, con un puesto de importancia en esta capital; me refiero al excoronel huertista Carlos Orozco...... (siseos), que ya su nombre en sí, como alguien me lo decía acertadamente hace un momento, es sinónimo de abuso, de barbarie y de traición. (Aplausos.)

- El C. Secretario Villalobos, leyendo:

"Ciudadano Secretario de Gobernación :

"Correspondiente a la Secretaría de Gobernación velar por la efectividad de las garantías individuales que la Constitución General otorga a los ciudadanos de la República, y conocer, por lo mismo, de las violaciones que se cometan contra ellas, para las averiguaciones del caso y castigo de los responsables, ante usted con todo respeto y por especial encargo de los miembros del Partido Reformista Independiente de San Luis Potosí, vengo a denunciar el incalificante atentado de que fuimos víctimas la noche del 12 de julio próximo pasado, en aquella ciudad, numerosos miembros de dicho Partido que nos encontrábamos en correcta y pacífica Asamblea, tratando los asuntos electorales de nuestro Estado.

"El día del citado atropello precisamente se habían publicado en la ciudad de San Luis Potosí las excitativas de ley, llamado a los ciudadanos al ejercicio de sus derechos electorales, y en la prensa de ayer de esta capital, en forma llamativa, se publicaron las declaraciones de usted sobre las amplias libertades de que disfrutaremos los mexicanos en los próximos comicios; y como ni una ni otra publicación puede compaginarse con los brutales procedimientos de las autoridades potosinas, considero de la mayor importancia, por interés de todo un Estado en el que reina la duda y el pesimismo político, que conozca usted los hechos escandalosos a que me vengo refiriendo y se sirva procurar el castigo de los responsables, para que los ciudadanos de San Luis Potosí no consideren como una sangrienta ironía la publicada proclamación de libertades electorales y la excitativa que se les ha dirigido para ejercitar sus votos. "El asunto es de la mayor trascendencia hasta para el prestigio del Gobierno Federal, ya que ha dado lugar a muy amargos comentarios y a muy justificadas indignaciones; y merece por lo mismo quedar perfectamente esclarecido. Haré primero una exacta relación de los hechos, que podrá ser confirmada por numerosos testigos; indicaré en seguida lo que se considera como antecedente del atentado, y expondré, por último, las muy serias y hasta cierto punto dolorosas consideraciones a que se presta el caso en el criterio de los revolucionarios honrados y de buena fe.

"HECHOS:

"Desde las primeras horas de la tarde del 12 de julio, circularon en San Luis Potosí unas pequeñas hojas impresas, conteniendo una convocatoria a los miembros del Partido Reformista Independiente y al público en general para que concurrieran a la junta que se verificaría esa noche en la 8a. calle de la Independencia número 55, a efecto de escuchar a los CC. diputados Aurelio Manrique, José C. Cruz y el subscripto, miembro de la Agrupación, para orientar el criterio del Partido con respecto a las Próximas elecciones. Desde luego se notó la obstrucción de la policía a los trabajos electorales del Partido, pues fueron aprehendidas esa tarde tres personas por el hecho de andar repartiendo las hojas, y fueron decomisadas éstas.

"No obstante, la Asamblea se vió muy concurrida desde las ocho de la noche. Pasados los asuntos de trámite, tomé la palabra y traté los siguientes puntos: en primer lugar, indicación de que no iba yo con intenciones de presentar mi candidatura para ningún puesto público; en seguida análisis de la situación política del Estado, conveniencia de trabajar candidaturas de diputados por los distritos de la capital, donde siempre ha triunfado el Partido, a pesar de todas las obstrucciones, e inconveniencias de trabajar la candidatura para senador, por faltarnos tiempo y garantías en todo el Estado, pues era seguro que se reproduciría con Juan Barragán, padre, candidato a senador, el chanchullo que se puso en juego para Juan Barragán, hijo, candidato a Gobernador; y por último, explicación de por qué no presenté a las Cámaras Federales acusación contra el general Breceda, o queja por los procedimientos ilegales que se emplearon contra mi candidatura para Gobernador en las elecciones respectivas del año próximo pasado. Excuso decir que mis apreciaciones sobre el gobierno local y sobre los candidatos oficiales del mismo, Juan F. Barragán, Ar

turo Mendéz y Horacio Uzeta, fueron bastante desfavorables; pero expresadas en lenguaje correcto, en legítimo ejercicio de un derecho y en términos estrictamente contenidos dentro de la ley.

"En seguida habló el diputado Manrique, manifestó sus propósitos de tomar parte en la campaña electoral como candidato por el 1er. Distrito, haciendo algunas explicaciones sobre el funcionamiento y los compromisos de los candidatos, triunfantes o derrotados, y tocando el iniciado tópico de la reclamación o acusación que debí yo presentar y que el Partido debió sostener por los procedimientos ilegales que puso en juego el general Breceda para sacar Gobernador de San Luis Potosí al general Barragán.

"En mitad de un período del discurso del señor Manrique, cuando el numeroso auditorio escuchaba silencioso y tranquilo, en un ambiente de corrección y de orden, se presentó de improviso el Inspector General de Policía, coronel Carlos S. Orozco; hizo su entrada teatral a paso de carga hasta el fondo del salón seguido de algunos policías reservados, y se dirigió con voz airada al diputado Manrique, intimándolo a darse por preso y no a pronunciar una palabra más.

"La brusca irrupción policíaca no turbó la serenidad de los presentes, hombres todos ellos de probado civismo y con plena conciencia de sus derechos. Tanto yo como el mismo diputado Manrique hicimos notar al coronel Orozco lo absurdo de su pretensión y la circunstancia de ser el señor Manrique un miembro del Congreso de la Unión y no estar sujeto a otros procedimientos contra su persona que los que pudiera acordar la Cámara a que pertenece. Se hizo notar al Inspector de Policía que su simple presencia en el seno de nuestra reunión y sus prohibiciones exaltadas y terminantes de que no continuáremos hablando, constituían un enorme atropello a disposiciones claras y terminantes de la ley. A mayor abundamiento y para que más tarde no pudiera alegar ni la disculpa de la ignorancia, alargué al señor coronel Orozco un ejemplar de la Ley Electoral que tenía en mi mano, le pedí se enterara del artículo 123 y le pregunté si después de verlo, todavía estaba dispuesto a llevar adelante sus procedimientos atentarios. Se negó a recibir el ejemplar de la ley y dijo con tono brusco que ni quería ni necesitaba conocerla, e insistió en sus prohibiciones. En vista de esto, le dije que yo sí quería que él conociera la ley y dí lectura en voz alta siendo perfectamente escuchando por todos los presentes inclusive el Inspector de Policía que estaba a mi lado, el mencionado artículo 123 da la Ley Electoral vigente, que todas las autoridades tienen obligación de conocer, que a la letra dice:

"Artículo 123. Será castigada con un año de prisión y multa de cien a quinientos pesos, además de la destitución del cargo y suspensión del voto activo y pasivo durante cinco años, toda autoridad civil o militar que de cualquiera manera impida la reunión de una asamblea, de una manifestación pública o de cualquier otro acto de propaganda electoral."

"La contestación del señor Inspector a está instructiva lectura, fue declararme preso y pedirme que desde luego lo acompañara, lo que no hice, porque no estaba cometiendo ningún delito infraganti, ni el Inspector me presentaba orden escrita de autoridad competente que fundara el motivo legal de procedimiento, como lo previene la Constitución. Sobre el particular hubo una discusión entre el citado Inspector, el señor diputado Manrique y yo, hasta que el señor Manrique declarando de manera terminante que no reconocía al coronel Orozco facultad ninguna para interrumpir nuestras labores, optó reanudar su discurso y continuó tranquilamente dirigiéndose a la asamblea. Por algún tiempo permaneció el Inspector junto al señor Manrique, interrumpiéndole de vez en vez, con la muletilla de que no permitiría que se estuviera injuriando a las autoridades. Se le hizo notar que la apreciación desfavorable, de un ciudadano para una autoridad, vertida en términos serenos y correctos, no era por ningún concepto una injuria; y que tampoco era subversivo considerar que en las pasadas elecciones de Gobernador hubo procedimientos ilegales por parte de las autoridades, pues respetando de hecho al Gobierno establecido, lo demás era cuestión de apreciación política, y mis partidarios tenían el derecho de creer que se le hizo víctimas de un fraude electoral, mientras que él y todos los barraganistas lo tenían de considerar de la elección de su candidato fue un modelo de pureza y un incomparable ejemplar de democracia.

"Sin atender argumentaciones, el Inspector de Policía seguía interrumpiendo al diputado Manrique, hasta que por fin, en forma más terminante, lo interrogó si decididamente no estaba dispuesto a callarse, a lo que Manrique contestó con una negativa rotunda. Entonces el coronel Orozco, con aire de resolución y amenaza, dijo unas cuantas palabras que no recuerdo con precisión si fueron "pues lo vamos a ver" o algo por el estilo y se dirigió a la puerta del local. Inmediatamente después se escuchó una detonación y en seguida varia más, lo que produjo la natural alarma en el seno de la asamblea y gran escándalo en la calle.

"A poco regresó el Inspector con mayor refuerzo de policía y ordenó se me aprehendiera, a lo que no opuse ya resistencia, porque comprendí que era preferible esto, a provocar mayor escándalo y tal vez hasta desgracias personales si me defendía por la fuerza contra la fuerza que me estaba atropellando. Se me sacó del salón sin permitir que nadien me acompañara a cuyo efecto se dejó guardada la puerta por la policía con orden de que nadien saliera, y que el coronel Orozco me llevó a la Inspección de Policía, manifestándome que me tendría detenido un rato mientras pasaba el desorden.

Sin embargo, seguí preso toda esa noche y la mañana siguiente, siendo puesto en libertad hasta el sábado 13, cerca de las dos de la tarde.

Ningún delito ni falta se me imputó; ningún cargo de carácter legal se me hizo, lo que prueba, que no existió ninguna base justificada para el procedimiento en contra mía y que mi detención fue sencillamente una patente arbitrariedad y un brutal atropello.

"Como agravante del caso, debo hacer notar que el Inspector de Policía, como casi todo el elemento oficial de San Luis Potosí, estaba en la

creencia de que yo era candidato a senador por mi Estado natal, pues así lo publicaron los periódicos que se editan en San Luis Potosí al servicio del Gobierno y de las candidaturas oficiales. Es claro que si el atropello de que fui víctima resulta odioso con derándose hecho a un simple ciudadano, más atentatorio aparece si se considera realizado contra un candidato que, por disposiciones de la ley y por decoro de las autoridades, debe ser especialmente protegido. Sin embargo, lo curioso en este caso, como se verá por los datos que hablaré más adelante, es que precisamente el atentado se originó en la creencia de que yo iba a ser candidato para senador por el Estado de San Luis Potosí y en el propósito de amedrentarme y ponerme toda clase de trabas para mis supuestos trabajos electorales.

"Con motivo de la disolución de la Asamblea por el Inspector de Policía, el Partido Reformista Independiente no pudo discutir candidaturas, ni formar su planilla de candidatos , ni nombrar sus representantes, ni tomar, en resumen, ningún acuerdo con relación a la campaña electoral, lo que perjudicó notablemente, pues cumpliéndose al día siguiente de la disolución de la Asamblea el plazo que da la ley para el registro de candidaturas, quedó materialmente imposibilitado para verificar ese registro. Por lo demás, parece que éste era precisamente el propósito de las autoridades potosinas.

"ANTECEDENTES

"La mayoría de los individuos que en San Luis Potosí forman el personal de las agrupaciones barraganistas son miembros de la policía de esa ciudad, y a la cabeza de ellos se encuentra, naturalmente, el señor Inspector General de Policía, coronel Carlos S. Orozco. Este señor, según lo publicado por los propios periódicos oficiosos de aquella capital, figura como Presidente del Club Político "Pro Patria", que sostiene las candidaturas anteriormente como oficiales, de Barragán, Mendéz y Uzeta en los distritos centrales de San Luis Potosí. Como directores de otros clubs políticos que sostienen las mismas candidaturas aparecen individuos que dependen de la policía, que son comisarios de los barrios o caracterizados empleados de la administración pública. Es notorio en San Luis Potosí, que para iniciar los trabajos en favor de las candidaturas barraganistas, el Inspector de Policía citó en sus oficinas, con carácter oficial, a sus subalternos de toda la ciudad, y una vez presentes, pretendiendo dar un barniz democrático a la insinuación autoritaria, les indicó la patriótica conveniencia de trabajar por las candidaturas citadas. Muy pocos, los raros individuos independientes que han prestado algún servicio a la administración, se desatendieron las indicaciones del superior; la mayoría no tuvo más remedio que aceptarlas, y así fue cómo quedó constituído un grupo político que en apariencia representaba muchos ciudadanos y muchos clubs que favorecían las candidaturas de Juan F. Barragán y socios, pero que en realidad se reducían a unos cuantos míseros empleados que con buena o mala voluntad, por una sinceridad muy discutible o por una necesidad muy imperiosa, se prestaron a la farsa a que los convocaba el señor Inspector de Policía.

"No podía se de otra manera.

"Desde que, por artes más malas que buenas y más ilegales que correctas, se hizo la declaración de Gobernador de San Luis Potosí y de diputados a la Legislatura local en las pasadas elecciones de Poderes del Estado, ha surgido a la vista de todos una revelación desastrosa: el Gobernador Barragán, la familia Barragán y los más insignificantes favoritos de la familia Barragán, se consideran amos y señores indiscutibles del Estado de San Luis Potosí, lo mismo en el orden público, que en el privado, en el meramente político que en el lucrativamente comercial. La absorción de los puestos públicos, lo mismo que la compra de haciendas, el acaparamiento del maíz o el monopolio del ixtle, son cosas del absoluto dominio de la familia Barragán, que no admite en ninguno de esos terrenos oposición ni competencia. La lista de candidaturas, comenzando por la de senador, que es un Barragán, y acabando por las de diputados, que son otros Barraganes, revela a la simple vista el espíritu absorvente de esta casta para el dominio de los puestos públicos y explica la obstrucción sistemática a todo elemento independiente para obtener así con la mayor legitimidad y pureza, en cualquier cargo que se relacione con el Estado.

"Todos estos antecedentes justifican los informes fidedignos que he obtenido con relación al atentado policíaco de San Luis Potosí, y que son en breves palabras, los siguientes:

"El general Juan Barragán, declarado Gobernador Constitucional de San Luis Potosí y llamado hace algún tiempo al importante puesto de Jefe del Estado Mayor Presidencial, ha seguido dirigiendo los asuntos del Estado por medio de servidores incondicionales; y al tratarse de las candidaturas para representantes del mismo en el Congreso de la Unión, declaró que había tenido noticia de que yo pretendía lanzar mi candidatura para senador (lo que significaba disputarle el puesto asignado al señor su padre) y que estaba resuelto a no permitir que llevara yo adelante mis pretendidos trabajos, con la resolución de impedírmelos si era preciso, llegando a los mayores extremos de la imposición y a los más brutales atentados de la fuerza, tales como disolver todos mis trabajos políticos, internarme en la Penitenciaría o remitirme a la frontera en un carro de caja, en calidad de desterrado; y todo esto aun cuando se le vinieran encima los ataques de la prensa y aun cuando pudiere provocar el disgusto del señor general don Pablo González y del señor Presidente de la República.

"Tengo conocimiento, además, de que el día del atentado, el coronel Orozco se estuvo comunicando telegráficamente con el general Barragán, y por esto y por las circunstancias anteriormente expresadas, se puede considerar con perfecta lógica, que el atropello que ha dado origen a este escrito, se debe, más que a otra cosa, a la consigna del citado jefe del Estado Mayor Presidencial y a su filial empeño de que no perturbara yo con la influencia que honrada y legítimamente tengo ante el potosino, los fáciles trabajos oficiales que habrán de

llevar a don Juan F. Barragán a ocupar un sitial en el Senado de la República, seguramente como un premio por sus largos y entusiastas servicios al Porfirismo y al Huertismo, por la popularidad igual a cero de que goza en el Estado y por la notable labor de nulidad desesperante que desarrolló en la Cámara de Diputados en el período que está a punto de terminar.

"CONSIDERACIONES IMPORTANTES

"No me atrevo a asegurar si el atropello policiaco de San Luis Potosí contra las más elementales garantías del ciudadano, es un caso aislado de la política local, o un sistema general de política con respecto a las próximas elecciones.

"En el primer caso, si no justificable, sería explicable, dado que provino de la consigna del general Barragán y de la inconsciencia de sus servidores en el Estado de San Luis Potosí. La corta edad del general Barragán, su conocida ignorancia en serias cuestiones de gobierno, su absoluta falta de preparación para elevadas funciones políticas y sociales y, por otra parte, la nulidad intelectual y el servilismo inconsciente de las autoridades potosinas, pueden explicar que, en un momento de obcecación, por una parte, de ciega sumisión, por otra, viendo los interesados de un grupo en serio peligro el triunfo de sus pretensiones ante el empuje de los elementos independientes, se haya caído en la torpeza de perder por completo la serenidad y apelar a los más burdos y reprochables atentados para imponerse.

"Esto, como digo, si se redujera a un caso aislado y exclusivo, podría tener su explicación aceptable. Lo que sería verdaderamente grave, profundamente peligroso para las instituciones republicanas y enteramente contrario al prestigio y solidez del Gobierno emanado de la Revolución, sería que un atentado de esa naturaleza formara escuela, estableciera precedentes y sirviera de mal ejemplo para que todos los funcionarios caprichosos, interesados en un fin determinado, lo emplearan para llevar adelante sus menguados propósitos. Por eso es necesario y urgente que la autoridad superior de esa Secretaría, intervenga en el asunto, precise con toda energía, las facultades de los empleados secundarios y ponga un hasta aquí a los abusos de los Neroncillos de baja estofa, que se lanzan impávidos a los mayores atropellos, sólo porque se consideran respaldados por tal o cual personaje de afortunada estrella, aunque de muy dudosos méritos personales.

"A raíz del atentado policíaco del 12 de julio, lo primero que vino a la mente de todo el pueblo potosino, con indignación y a la vez con amargura, fue la triste consideración de que, después de diez y seis años de sufrimientos y luchas por la libertad se reprodujera, con los mismos caracteres de violencia, con el mismo escándalo y amenaza, disparos, consignas del Gobierno y consumación por la policía, en la misma ciudad de San Luis Potosí y con muchos de los mismos individuos por víctimas, la misma arbitraria disolución de un club político que, por halagar a la dictadura de entonces, llevó a cabo el 24 de enero de 1902 el licenciado Heriberto Barrón, hoy considerado como eminente revolucionario y prestando sus servicios a esa Secretaría de su digno cargo.

"Uno de los anhelos más intensos y justos del pueblo mexicano, desde remotos tiempos, ha sido el de poder, con toda libertad, designar a sus mandatarios; y si de este derecho se le priva, y si en el ejercicio de esta garantía se atropella, como ha sucedido en San Luis Potosí, no se podrá esperar de él apoyo resuelto y adhesión entusiasta para la consolidación de un régimen, sino decepción profunda del mismo y pesimismo desconsolador para todo lo que se relacione con las funciones públicas que, dígase lo que se quiera y piensen lo que piensen los miopes de la política, nada pueden significar ni nada pueden producir, si no cuentan con el apoyo, con la aprobación, con la fuerza inteligente y efectiva de lo que constituye los elementos consientes y sanos de toda la Nación.

"Por lo mismo, para conocer el alcance que deba dársele al atentado policíaco de San Luis Potosí, para que todo el Estado y la Nación entera, a la que tiene que trascender, sepan a qué atenerse en materia de libertades electorales; en una defensa personal de mis garantías de ciudadano y en representación de los miembros de un Partido importante y organizado, cuya acción precisamente se teme y se trata de contrarrestar por procedimientos de violencia y de barbarie, vengo a presentar a usted la denuncia de hechos relatados y pedirle respetuosamente la justiciera averiguación del caso y el castigo de los responsables, que ante la ley lo son: el ingeniero Severino Martínez, como Gobernador Constitucional interino del Estado, y el Inspector General de Policía, coronel Carlos S. Orozco, el de la doble personalidad de funcionario y de político, el que como Presidente de un Club Barraganista, proclama los candidatos oficiales, y como Inspector de Policía, va a disolver por la fuerza los trabajos de los ciudadanos que no aceptan esos candidatos."

El C. Morales Hesse, interrumpiendo la lectura: Pido la palabra, señor Presidente.

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Morales Hesse: Pasada ya la relación principal de los hechos y a fin de no cansar la atención de la Asamblea, pido se suspenda la lectura del documento para seguir en el uso de la palabra.

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Morales Hesse: Habéis escuchado en parte la lectura del escrito de acusación que el C. Juan Sarabia presentó, como dije antes, al señor Ministro de Gobernación poniéndole al tanto del atropello que en San Luis Potosí se había verificado el 12 de julio del mes próximo pasado. Este atropello, como la misma acusación lo dice, privó al "Partido Liberal Reformista" de San Luis Potosí de registrar sus candidaturas, toda vez que el atentado habiéndose cometido el día 12 y el registro tuvo que cerrarse el día 13, indudablemente que el Partido, los socios que estaban más bien dentro del mitin que se verificaba, fueron amedrentados por la fuerza brutal del coronel Orozco; en tal virtud, como he dicho antes, el Partido no pudo registrar sus candidaturas y los CC. Manrique y Cruz se vieron en el caso de registrar sus condidaturas simple y sencillamente como independientes, Haré una ligera

síntesis, lo más breve posible para no cansar vuestra atención. Lo que siguió sucediendo en días posteriores en San Luis Potosí, el 21 de julio, es decir, casi la víspera de las elecciones; los CC. Manrique y Cruz no desmayaron en sus propósitos y convocaron a un mitin público en la Alameda de aquella ciudad, al que concurrieron numerosos partidarios. Un estudiante, si no me equivoco, el señor Laurenz, que fue a hacer propaganda por la candidatura de los señores Manrique y Cruz, tomó la palabra; pero apenas el C. Manrique habló también, para lo que tenía pleno derecho, el mitin fue disuelto, según es público y notorio y como a toda la prensa de la capital le consta, a caballazos, a sablazos y, más aún, a balazos, por los sicarios del Gobierno del Estado de San Luis Potosí. Ahora bien, ¿a qué obedeció la disolución de esos mítines? ¿cuál es el origen, cuál es la base de esa disolución? Señores diputados, voy a enseñaros todo lo que hay de podrido en Dinamarca, y espero, de vuestro recto criterio y de vuestra honradez política que sabréis aquilatar el origen y la base de ese lugar atentado electoral.

El día 12 de julio último me encontraba en el Distrito de Texcoco haciendo mi propaganda, cuando en mi casa se recibió un mensaje que no pudo ser leído por mí sino hasta otro día que regresé a México y en el cual el señor Sarabia me decía lo siguiente. Voy a enseñar, primero, el mensaje al señor Presidente de la Cámara para que vea que tiene todos los requisitos: sello de la oficina, etc. El mensaje en cuestión dice así:

"San Luis Potosí, 10 julio 1918.

"Ingeniero J. Morales Hesse. - Avenida Oaxaca, número 113. - México, D. F.

"Rivas Iruz telegrafíame regrese inmediatamente causa seria. Infórmate urgentemente asunto, telegrafiándome si crees debo atender invitación o seguir trabajos. Contesta 3a. Iturbe número 1. - J. Sarabia."

Como dije, ese día no me encontraba en México, y el C. Rivas Iruz recibió otro telegrama concebido más o menos en estos términos: "Ya me dirijo Morales Hesse. Póngase usted en contacto con él para que le diga lo que hay sobre el particular."

Como el doctor Rivas Iruz recibiera ese telegrama el mismo día que yo me encontraba ausente y naturalmente no ocurrí a verlo, fue expresamente a mi casa y me dejó esta tarjeta que dice así:

"Me urge hablarle para asunto importantísimo de Juan Sarabia, quien me telegrafió hablar a usted; entre 10 y 11 a.m. favor llamar al 52 - 79 Ericsson para concertar entrevista. - Suyo atento S. y amigo L. Rivas Iruz.

"Al señor ingeniero J. Morales Hesse. - Julio 11 de 1918."

52 - 79, el número del teléfono de la oficina de la Beneficencia Privada, cita en el Ministerio de Gobernación. Ocurrí a la cita al otro día; de antemano hablé por teléfono a Rivas Iruz, quien me espero en la Secretaría de Gobernación y me dijo, palabras textuales: "Hace dos días estuve en las antesalas del Estado Mayor Presidencial y cuando el Jefe de dicho Estado Mayor me vió, me preguntó primeramente si yo era o no amigo de Juan Sarabia, a lo que indudablemente contesté en sentido afirmativo y entonces me dio la comisión siguiente, en la creencia de que Sarabia no salía aún para San Luis Potosí, me dio la comisión siguiente, digo: que fuera a verlo a su casa y le dijera que estaba dispuesto a no permitirle ningunos trabajos, propios ni ajenos, trabajos electorales en el Estado de San Luis Potosí... (siseos) y que si iba a aquel Estado a emprender dichos trabajos, a despecho de lo que dijera la prensa, a despecho de lo que pudiera venírsele encima, a despecho de lo que dijera el general González y aun el mismo don Venustiano Carranza, él estaba dispuesto a internar en la Penitenciaría a Juan Sarabia o a hacer que se le condujera en un carro de caja a la frontera, deportado. (Siseos) Pregunte a Rivas Iruz, naturalmente sorprendido, cómo él, revolucionario honrado; como él, que había dado pruebas de tanta virilidad, había aceptado tan humillante comisión, y él contestó: "Las condiciones en que me encontraba fueron tales, que no pude rehuirla, por una parte, y por otra, creí oportuno dar aviso al señor Sarabia para que no se cometiera un atentado en su persona." Entonces el señor Rivas Iruz me aconsejó que telegrafiara al señor Sarabia para que inmediatamente regresara; a lo que respondí que no creía justo que Sarabia suspendiera sus trabajos electorales en San Luis Potosí, sin que de antemano pudiera ventajosamente dejar sentada su reputación, encontrando manera de dar explicaciones a sus correligionarios. En tal virtud, el doctor Rivas Iruz puso este telegrama al señor Sarabia:

"México a San Luis Potosí, 12 de julio de 1918.

"Señor Juan Sarabia. - 3a. Iturbe número 1.

"Espere detalles le enviará nuestro amigo con quien hablé extensamente. - L. Rivas Iruz."

A mi vez dirigí al mismo señor Sarabia el mensaje siguiente:

"México a San Luis Potosí, julio 12 de 1918.

"Juan Sarabia. - 3a. Iturbe, 1. - Urgente.

"Hoy mando detalles correo. Sigue trabajos. - J. M. Hesse."

Y le mande los detalles: aquí tengo la copia de la carta que envié al señor Sarabia, en la que justamente le indicaba todo lo que Rivas Iruz me había dicho, respecto de la comisión que había recibido de Juan Barragán, Jefe de Estado Mayor Presidencial. ¡Es este el origen! ¡Aquí se explica la trama de tantos atropellos! No voy a analizar si el expediente viene o no conforme a la ley; no voy a analizar si las casillas se instalaron o dejaron de instalarse; si determinado candidato trae determinado número de votos; ni nada de eso; no, señores, es la trama la que se debe mostrar. Indudablemente que las autoridades de San Luis Potosí, venales y sumisas a esos próceres del Gobierno de que hablé anteriormente, y que han doblado sus vértebras con la docilidad de un lacayo, aceptaron la comisión de Barragán para imponerse de la manera más brutal, más atentatoria y más salvaje que hasta ahora hemos conocido. (Aplausos.) No se trata aquí de ver los expedientes ante una imposición tan brutal como fue esa, en que el coronel Orozco, ex - huertista perfectamente comprobado, tomó parte en aquellos asuntos y figuró como Presidente de uno de los formados para sostener las candidaturas de Uzeta y de Méndez por

el 1er. y 2o. Distritos Electorales de San Luis Potosí. ¿Qué podemos esperar? ¿Acaso somos nosotros tan incautos para creer que no hubo imposición, con las pruebas que he mostrado yo, en San Luis Potosí? Indudablemente que si el 21 de julio, o sea casi la víspera de la elección, todavía se disolvió un mitin político, y más aún, la víspera de las elecciones fueron reducidos a prisión muchos de los representantes de los candidatos Manrique y Cruz, indudablemente que amedrentaron en esa forma todos sus correligionarios. no hubo uno solo, uno solo, que quisiera aceptar el nombramiento de representante de ellos y, sin representantes, ya sabéis, señores, lo que pudo haber acontecido: el fraude más espantado que chorrean las credenciales de los CC. Méndez y Uzeta. (Aplausos.) Repito, señores, no quiero tratar el asunto de las credenciales, que esas son minucias; he tratado el fondo del asunto. Toca ahora a vosotros, a vuestra honradez, y a vuestra energía, rechazar las credenciales de estos presuntos diputados, cuyas credenciales chorrean solamente fraude, para que así, rindiendo tributo a la verdad, se diga que ha pasado por este recinto un vuelo manso de palomas que es un relámpago, no de promesas, sino de realidad, de que en este recinto se ama, se respeta y no se viola la ley. (Aplausos.)

El C. Siurob: Pido la palabra en contra, señor Presidente.

El C. Presidente: Tiene la palabra, en pro, el C. Horacio Uzeta. (Voces: ¡Uuuh, uuuh! Siseos. Campanilla.)

El C. Uzeta Horacio: Yo soy el candidato por el 2o. Distrito Electoral de San Luis Potosí. He venido a esta Asamblea con la convicción profunda de haber ganado los votos en la forma más legal del mundo... (Voces: ¡Pues Júralo! Siseos.) Si no hubiera sido así, si no tuviera yo esa convicción en el fondo de mi alma... (Murmullos.) yo no hubiera llegado a este sitio donde estoy; me hubiera quedado en el punto donde yo resido, dedicado a mis labores profesionales, que son bastantes. Pero convencido de que los deberes del hombre no se reducen pura y sencillamente a la familia, ni se reducen tampoco a los deberes profesionales, sino que entrañan principalmente las obligaciones para con la Patria, he venido a esta Cámara a defender mi credencial, que es legítima.

El señor Morales Hesse, que me precedió en el uso de la palabra, hace hincapié en los atropellos que dice él cometieron las autoridades de San Luis Potosí, con motivo de los mítines que se verificaron, uno en la calle de la Independencia y otro en la Alameda. Pues bien; ¡no soy yo quien representa a las autoridades de San Luis Potosí! En primer lugar, los mítines disueltos, según lo que acaban ustedes de oír, no se realizaron en el sitio de la demarcación perteneciente al 2o. Distrito de San Luis Potosí, pues este 2o. Distrito Electoral comprende lugares lejanos de la capital, que están al derredor. De manera que, ¿qué culpa tengo o qué responsabilidad pudiera venir o cómo se podría tachar de ilegítima mi elección si, por ejemplo, en Valles, distante de la capital del Estado, se hicieron tales o cuales cosas y aun se cometieran atropellos? ¿Si yo vengo como representante del 2o. Distrito Electoral, qué tengo que ver con lo que se refiere al 1o.? Nada, seguramente. Además de eso, yo gané las elecciones con 6,556 votos contra 288 del señor Cruz...

El C. Morales Hesse, interrumpiendo: Cabalmente, ahí está la imposición!

El C. Uzeta Horacio, continuando: El señor Cruz vino a la Legislatura pasada por un mero accidente; el diputado propietario en la vez anterior no acreditó la vecindad y le bastaron entonces al señor Cruz doscientos y tantos votos para entrar a la XXVIII Legislatura. El señor Cruz en San Luis Potosí es un desconocido, es un desapercibido; el señor Cruz comenzó a figurar en los anales de la historia del Congreso, cuando leíamos su nombre en los debates, pero el señor Cruz es un ignorado en San Luis Potosí, porque cuando yo entablé la lucha electoral, algunos de mis compañeros y algunos de mis correligionarios y simpatizadores me preguntaban que quién era mi contrincante, y yo les contestaba: "El señor Cruz", y me decían que quién era el señor Cruz, que no lo conocían... (Murmullos. Risas.) ¿Qué tiene de particular entonces que yo haya tenido una mayoría tan abrumadora contra el señor Cruz? Aquí voy a hacer punto omiso por un solo momento, de la modestia que yo creo tener siempre en los actos de mi vida. Yo tengo veinticuatro años de ejercer la profesión en San Luis Potosí... (Risas. Voces: ¿Cuál? Campanilla.) Digo eso, para fundar por qué soy popular en San Luis Potosí... (Murmullos.) Yo, esos veinticuatro años de ejercicio profesional los he empleado en hacer el bien a los demás... (Voces: ¡Aaah!) cumpliendo con un deber humanitario que me obliga por el solo hecho de ser médico. Los pobres encuentran siempre en mí quien los cure con verdadera solicitud, con verdadero empeño y con altruismo, y eso, señores diputados, cuando se hace veinticuatro años consecutivos, hace ganar la popularidad a cualquiera. Además de eso, yo he enjugado muchas lágrimas y he dado muchos consejos sanos... (Voces de las galerías: ¡Ya papá!) He llevado la paz a los hogares cuando ha estado a punto de perderse y he derramado el bien hasta donde mis esfuerzos me lo han permitido. Pido perdón por haber declarado lo que antecede, que he usado como un argumento a mi favor; mi modestia no hubiera permitido decir lo que dije, si no me hubiese hallado en esta triste situación. (Risas. Aplausos.) Yo creí cuando vine a México, después de muchos años de ausencia, en una provincia no muy lejana que se llama San Luis Potosí, que cuando se llegaba a este Congreso con una credencial limpia, nadie osaría atacarla y que vendría a recoger el Lauro que me corresponde... (Risas.) por mi labor siempre igual y siempre ecuánime; creí venir a obtener la sanción de mi credencial, a lo que creo tengo derecho; no sabía ni me figuraba siquiera que uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis iría a pisotearme en esta ocasión, es decir, uno de los cuatro jinetes del "Pélece." (Aplausos) ¡Yo no sabía cuál araña prieta me habría de caer en el seno! (Risas. Aplausos.) Cuando venía a las Juntas Preparatorias a explorar el ambiente y hacía semblantes entre los enemigos de nuestro partido, para saber de dónde brotaría la sombra negra que vendría a querer destruir la legalidad de mi credencial, y por más que

con el ojo avizor recorría yo uno por uno de los señores de este lado (señalando las izquierdas), no encontraba uno que en su mirada me revelara esa vacilación que indica... (Risas. Campanilla.) esa vacilación que indica un mal pensamiento, una mala intención, un negro deseo: el de ir los malos contra los buenos; pero ahora ya se me quitó el temor... (Risas.) porque apareció la sombra negra, la araña prieta en la personalidad del señor Morales Hesse. Cuando yo lancé mi candidatura en San Luis Potosí para luchar contra el señor Cruz, una de las cosas que me valió el adquirir el gran número de votos que tengo, fue el hecho de que me afilié al partido que va en pugna contra el "Pélece", el famoso "Pélece"... (Siseos.) y era de esperarse; si ustedes hacen una poca de historia, recordarán ustedes la actitud asumida por ese partido desde la discusión de las credenciales de la XXVII Legislatura, hasta su último instante de vida, los pequeños segundos que le quedan ya... (Risas y aplausos de las derechas.) ustedes verán entonces cómo estos señores se despacharon con la cuchara grande...(Risas.) en la revisión de las credenciales, y cómo se vio entonces el fenómeno más curioso que se pueda dar, esto es, que la Asamblea toda aplaudía a un candidato que traía una credencial limpia y salía, sin embargo, perfectamente rechazado. Ejemplo: el coronel Luis G. Cervantes.

Si recorriera una por una las iniquidades cometidas en aquel tiempo; si me pusiera a revisar una por una las credenciales rechazadas de la manera más injusta en aquella época, cansaría vuestra atención más de lo que ya la he cansado. Pero eso no fue todo; hubo más todavía: aparte de esos atropellos, que son inauditos y escandalosos y que bastarían para sonrojar a cualquier mexicano si un extranjero leyera la crónica de los debates de aquel tiempo, sigan ustedes paso a paso la labor de esa famoso partido dentro de esta Cámara y encontrarán que todos los asuntos trascendentales que tanto interesaban a la Nación, quedaban en suspenso, mientras los señores de la Cámara se decían unos a los otros frases injuriosas, que llegaban al personalismo más repugnante. Y en esos dimes y diretes de comadres, se les pasó todo su tiempo, aprovechándolo por excepción en alguno que otro asunto que despacharon de prisa y de mal manera. ¡Por eso está en la conciencia nacional perfectamente fija la idea de que esa labor fue de todo punto inconveniente para el país y antipatriótica!... (Un grito de las galerías: ¡Cállenlo!) Por ese motivo, los que nos hemos lanzado a la lucha electoral y en nuestro programa político hemos inscripto que atenderemos a las necesidades actuales del país y que siempre nos guiará la más buena intención de colaborar en la obra patriótica que se debe llevar a cabo para levantar el espíritu público, sostener al Gobierno constituído y ayudar a la reconstrucción nacional, hemos tenido la aceptación de todo el pueblo mexicano... (Siseos.) porque el pueblo mexicano está convencido hasta la evidencia que si este partido que ahora fue derrotado y que expira ya por fortuna, volviera otra vez a ocupar en su mayoría las curules de esta Asamblea, el Gobierno caería, la reconstrucción sería imposible y el caos de la Patria sería consecuencia de semejante cosa... (Aplausos.)

¿Quién soy yo? (Risas.) Soy un liberal de nacimiento y por herencia. (Toses.) Mi padre fue un obrero, y con esfuerzos hice yo la carrera de médico en esta capital; mi credo ha sido siempre el de liberal, llevado al último grado de liberalismo; la mejor prueba que les voy a dar a ustedes de mi liberalismo, es una que no dan todos los que están aquí presentes... (Risas.) No es cosa de reírse... (Risas.) En el seno de mi familia no entra nunca un fraile. (Aplausos.) Allí no se oye decir nada de las prácticas religiosas de la misa, la confesión, la comunión... (Siseos.) la extremaunción... (Risas.), etc.

Nosotros, en mi hogar, no necesitamos los curas para nada, ni entran allí ni los vamos a buscar a otra parte para nada, no los necesitamos para nada, son perfectamente inútiles para la marcha moral de nosotros, porque tenemos una religión que vale más que todas las religiones: la religión del deber, fundada en la convicción filosófica de él. Señores: muchos de los que alardean de liberalismo, quiero que me digan si en su casa pasa lo mismo! Voy a decir otro detalle que prueba mi liberalismo... (Voces de las galerías: ¡No, no! Es este: yo he sido director en dos ocasiones del Instituto Científico de San Luis Potosí: una vez, cuando triunfó la Revolución maderista, y otra, cuando cayó el huertismo, a petición de los alumnos del plantel. (Aplausos.) Por eso quise decir quién era yo; (Risas.) es necesario que sepan quién es uno cuando viene aquí, porque si se calla, resulta lo siguiente: viene uno como víctima al sacrificio, sin tener siquiera derecho a defenderse, lo que a nadie se niega. Yo me defiendo de las imputaciones hechas respecto de la legalidad de mi elección.

El señor Morales Hesse dice que se cometieron atropellos, pero no en mi Distrito Electoral; y en eso nada tengo que ver. Si en el 8o., el 9o., el 10 y el 11 Distritos Electorales de San Luis Potosí también se hubieran cometido atropellos, eso no afectaría a mi elección, puesto que yo vengo, según saben ustedes, por el 2o. Distrito; si las autoridades no justifican su actitud; si hay mancha o no la hay, no me compete. ¿Qué tendría que ver, por ejemplo, un candidato que jugara por el 1er. Distrito del Estado de México, con que mientras él resultaba electo legalmente, se repitiera una noche de San Bartolomé en el 14 Distrito Electoral del mismo Estado? (Aplausos.) ¿Qué tendría yo que ver con eso? ¿Qué tengo yo que ver con lo que no me competése a mí? Es decir, ¿cómo afecta a mi elección una cosa que se comete en otra parte, yo pregunto? Además, sino basta la popularidad que yo he adquirido ejerciendo mi profesión en esa forma; si no basta el que tenga yo, el que sea reconocido como liberal puro en todo el Estado durante tantos años, ¿qué tiene de extraño que yo tenga una superioridad numérica de votos tan exorbitante contra el señor Cruz, que es un desconocido? ¿No es lógico eso? ¿No es un fenómeno natural el que el conocido, no solamente conocido cómo individuo, sino el conocido por sus principios y por sus ideas y que ejerza y haga la caridad y el bien, como yo lo he hecho toda la vida, se gane la popularidad contra otro señor

que se sabe quién es? Porque, ¿qué tiene de extrañó que haya una diferencia de votos tan enorme, dadas esas circunstancias? No quiero ya cansar la atención de ustedes... (Voces: ¡Vaya! ¡Vaya!) Pero para terminar, debo decir a ustedes lo siguiente: cuando me separé yo de San Luis Potosí para presentar mi credencial a esta Cámara de Diputados, vine con la tranquilidad más grande del mundo, porque tenía la convicción de que había ganado la elección en la forma más legal; vine con la conciencia de aquel que va a cumplir con un deber que le impone la Patria, y ahora me tiene usted aquí oyendo una filípica terrible, no contra mi, porque yo no tengo la culpa de lo que otros hagan...(Risas) si acaso hay algo de culpabilidad en ello. Señores presuntos diputados: Examinen ustedes mi caso con detenimiento; no se fijen ustedes en los ataques que se hacen a mi credencial en una forma que no trae justificación ninguna para rechazarla; esta forma de atacar una credencial, como la que usa el señor Morales Hesse, de que él no va a revisar expedientes, ni a computar votos, ni a ver casillas electorales, ni cómo se hicieron las elecciones, ni nada de eso, e incurre en un sofisma que peca por su base. Si nosotros aquí al discutir las credenciales, no revisamos cómo se efectuaron las elecciones, cómo se instalaron las casillas, cómo se votó; si, en una palabra, no se cumple con la Ley Electoral, entonces más valdría que no hubiera discusión de credenciales.

Si un ataque cualquiera como el que se ha dirigido a mi credencial, que nada afecta a su legitimidad, hiciera vacilar vuestro ánimo en mi contra, podría decir que no hay justicia sobre la tierra. Tengo la convicción profunda de que mi credencial es legítima; sin embargo, si en el ánimo de está Asamblea está que no lo es, volveré a mi terruño con la frente levantada a cumplir con los deberes humanitarios que me he impuesto en mi programa como profesionista y vuelvo a cumplir también mis deberes de ciudadano, porque soy consciente de mis actos, no como dijo aquí el señor Vadillo, con esa frase que ha hecho época, con ese estilo que le es peculiar, con ese estilo que atrae el aplauso siempre de las galerías, (Siseos. Aplausos.) con esas frases rimbombantes, con ese estilo oratorio de pirotecnia (Aplausos.) que usa, con esos fuegos artificiales que traen aquí oradores, que no traen sino paja que arde como una llamarada e impresiona los espíritus ocultos solamente. (Aplausos. Siseos. Campanilla.) No, señores; hay que ver el fondo filosófico de las cosas y hay que perseguir la verdad y hacer la justicia donde esté. Mi credencial, si no es impugnada en otra forma que la afecte en su base, no debe ser desechada, porque hasta ahora no se ha hecho una impugnación legal, el señor no ha hecho más que una relación de hechos de lo que hicieron por allá, en cosas que amí no me importan, ni le importaran a la Asamblea tampoco.(Risas.) Voy a decir unas cuantas palabras para terminar.

(Aplausos.) Unas cuantas palabras que vienen a borrar la mala impresión que ustedes pueden tener sobre los supuestos atropellos de San Luis Potosí. No necesitan ustedes ser muy desmemoriados para que comprendan bien el camouflage de los victimarios. (Aplausos.) El señor Manrique y el señor Cruz han explotado esa filiación de víctimas desde el principio de la lucha electoral y han presentado allá con la toga de los Nazarenos, haciendo siempre el papel de individuos que no pueden ni alzar la voz. No, señores Manrique y Cruz hicieron su propaganda electoral, es decir, su votación fue tan tranquila como una balsa de aceite (Siseos.) Recuerden ustedes lo que pasó el otro día al salir los señores generales Montes y Marciano González de esta Cámara, cómo fueron agredidos por unos individuos y cómo el señor Manrique no tuvo empacho ninguno en ir a declarar en contra de los señores generales Montes y González, que fueron los agredidos, haciendo constar lo contrario en la Comisaría... (Voces de las galerías: ¡No! Aplausos.) Ese hecho que se desarrollo delante de ustedes no es otra cosa lo que allí pasó, es una repetición de esto mismo, nada más que más seguido. Yo de lo que soy admirador en el señor Manrique y de lo que soy admirador en el señor Cruz, es de su tenacidad, vienen aquí en el seno de esta Cámara a hacer una labor especial y con esa mancedumbre aparente le hablan a este y le hablan al otro y le hablan al de más allá y le dan un papelito a éste y otro papelito al otro, (Risas.) una constancia digna de mejor empleo. Yo, señores, les pido a ustedes que mediten bien sobre el asunto, se fijen de qué la justicia la impartan como ustedes lo han sabido hacer aquí siempre. (Aplausos. Siseos: ¡A votar! ¡A votar!)

El C. Siurob: Pido la palabra en contra.

El C. Presidente: Tiene la palabra en contra el doctor José Siurob.

El C. Siurob: Honorable Asamblea: En toda farsa se necesita un clown, no se tiene noticia en el mundo, de que haya habido ninguna dictadura que no sea aficionada a un circo y en un circo se necesita un clown. (Aplausos.) Gedeón ha venido a ocupar esta tribuna, Gedeón desgraciadamente vestido con la túnica de Galeno, Gedeón desgraciadamente arrastrado a esta tribuna, no para decir verdades, no para defender un derecho, no para sentirse impulsado por el corazón, por los anhelos de todo un Distrito, sino para venir aquí a divertir a toda una Asamblea, (Voces: ¡Muy bien! Aplausos en las galerías.) para impedirle que se fije en un derecho conculcado, para impedirle que se fije en un sectario huertista todavía ayer manchado con la sangre de miles de víctimas, todavía ayer condecorado por haber arrancado la bandera del 6o. batallón que estaba a punto de caer arrancada por los huestes revolucionarias en Ojinaga y vuelto a condecorar en la capital de la República, en plena época de las libertades, por haber burlado la soberanía popular en las elecciones del 2o. Distrito Electoral de San Luis Potosí. (Aplausos en las galerías.) Tiene muchísima razón el compañero Uzeta. ¡En qué triste situación lo han puesto los sectarios de esta nueva dictadura en aquel Estado! ¡En qué humillante situación lo han puesto, para un profesionista que ha sido honrado y que no ha tenido más culpa hasta la fecha que haber sido siervo de la antigua dictadura porfirista! En qué triste situación lo han colocado, como un hombre bueno, como un hombre que posee el corazón de sus votantes, pero que no puede poseer su confianza. Posee su corazón, porque le ha restañado heridas, porque

ha manejado el escalpelo que salva, porque ha puesto la inyección que devuelve una vida a una madre o a un padre cariñoso, pero no posee la confianza. ¿Por qué? Por que éste honorable ciudadano como profesionista, como político, ha sido detestable, porque fue de los que estuvieron como diputados en la Legislatura porfirista, agachando la cabeza, no sé yo qué tantos años, soportando todo aquello, y todavía ahora, al ver que conculca la ley, porque es un niño, es un adulto, es un hombre consciente, un intelectual, al ver que no se había dejado libertad a sus contrarios para ejercer la libertad de sufragio, al no desconocer que su credencial venía manchada con el peso de una imposición, sin embargo, el compañero Uzeta no ha tenido el talento, el talento no le falta, la clarividencia no le falta, pero ha tenido el atrevimiento, pero ha tenido la osadía de venir a manchar su respetable profesión, viniendo a presentarse aquí como candidato de la imposición, a hacer gala de ella, a hacer ostentación de que se han pisoteado las leyes de aquellos distritos y a venir a decir falsamente...(Aplausos. Siseos. Voces: ¡No, no!) Yo no puedo creer que el estimable compañero Uzeta crea que porque sin duda le ligó el cordón umbilical al C. Juan Barragán, éste sea un derecho para venir a ser candidato por su Estado natal; no sólo ha venido a asentar aquí verdaderas inexactitudes, ha dicho que el señor Cruz no era popular ni era querido de su Distrito. ¿Con cuántos votos le ganó el C. Cruz en la vez pasada para ser candidato a la Legislatura local? Os lo voy a decir: Con dos mil y tantos votos que obtuvo el C. Cruz, contra cuatrocientos que obtuvo el C. Uzeta. (Aplausos de las galerías.) ¿Qué quiere decir esto? ¿Que no es popular el señor Cruz? En seguida el C. Cruz ocupó el puesto de Director de Instrucción Pública en su Distrito, digo, en su Estado, y, por lo consiguiente se encargó de difundir la instrucción pública en las escuelas locales de aquel Distrito. Esto hace que sea conocido ampliamente por el profesorado, porque un hombre que dirige la institución pública en su Estado, un ciudadano que se ha encargado de cumplir uno de los más grandes anhelos populares, un ciudadano que ha sabido regir una rama tan trascendental de la vida de un pueblo, es un individuo conocido, es un individuo estimado y estimado precisamente por el lado por donde no es estimado el señor Uzeta, por el lado cívico, por el lado patriótico, por el lado de la confianza que puede tener un pueblo en un hombre que ha sabido dirigir la instrucción pública, que ha sabido representarlo dignamente en su Congreso local y que se ha portado siempre como un humilde profesor, como un hombre de bien y que sabe comprender los ideales de la Revolución.

Pero, ¿por qué las Comisiones han dictaminado en este caso de una manera favorable al C. Uzeta? ¿Es que las Comisiones no tuvieron a la vista la prensa de todos los colores, en que se da cuenta de los atropellos en San Luis Potosí? ¿En que las Comisiones no supieron que allí no pudo haber libertad de sufragio, por la sencilla razón de que no hubo propaganda, por la sencilla razón de que no hubo libertad de ideas, por la sencilla razón de que no hubo libertad de ideas, por la sencilla razón de que no hubo libertad ni garantías para ningún ciudadano? ¿Desconocieron esto las Comisiones? No pudieron haberlo desconocido. Como dice muy bien el C. Uzeta, los ciudadanos estimables compañeros Cruz y Manrique, con una constancia digna de los hombres honrados que defienden sus derechos, anduvieron, ciudadano por ciudadano, consciencia por conciencia, aun entre el público, entre todos los individuos que componen la sociedad y el medio en qué vivimos, anduvieron explicando claramente en qué consistieron las violaciones, anduvieron manifestando de otra manera terminante cómo se había hollado el sufragio popular, cuál había sido el medio, en qué circunstancias, de qué manera; dos días antes de la elección había habido tiros en una manifestación pública, se había disuelto aquella manifestación sin poder emitir libremente las ideas que como lo maraca el artículo constitucional. ¿Por qué el C. Uzeta no nos vino a decir nada de esto? ¿Por qué se concretó el pobrecito a ser el hazmerreír de toda una Asamblea? ¿Por qué vino a arrastrar la toga de galeno sin venir a defender un derecho sagrado? Yo lo lamento, yo lo siento, porque es un médico respetable que cumple con sus deberes, porque lo que dice de caridad a cerca del pueblo, es justo, pero en este caso no tiene razón. Yo ante todo quiero ser justiciero, no sería yo digno de la confianza del tercer Distrito de mi Estado natal, si no viniera aquí a decir la verdad, me consideraría manchado y tendrían derecho a venir a escupirme la cara si no viniera a decir lo que es justo y honrado, porque en estos momentos todos somos jurado y juzgados también, y si estamos ante un jurado y si la promesa que hemos hecho es venir aquí a defender nuestra absoluta honorabilidad, ¿cómo iba a faltar la verdad? No, señor Uzeta; sois respetable como médico, pero sois muy poco respetable como presunto diputado por el 2o. Distrito de San Luis Potosí. ¿Pero por qué la Comisión ha dictaminado en este caso de una manera favorable? Esto no puede pasar por desconocimiento de causa, esto no puede pasar por falta de datos, esto se debe a una consigna de partido, esto no puede ser más que una previa discusión dentro de un bloque, previa una tiranía jacobina por un lado, por que de allí tuvo origen el jacobismo: asambleas en que se ejercía presión sobre los individuos que las componían para orientar su voluntad en determinado sentido. ¿Que qué presión se ejerce sobre los ciudadanos que forman o aparentan formar el "Partido Liberal Nacionalista"? Dos presiones: la presión de no aprobar la credencial es la primera y la presión del Ministro de Gobernación con todas sus fuerzas y con todo su poder... (Aplausos de las galerías. Siseos. Campanilla.) Más todavía, ciudadanos, la presión de la prensa, porque la prensa yo no la culpo, la prensa hace mucho tiempo que no es libre; es necesario decirlo claro... (Aplausos de las galerías.) Y ved quién fue el primero en protestar, precisamente para que se vea que el conducto no es nada sospechoso, por medio del cual el pueblo de la Metrópoli lo supo. El individuo que acostumbra a río revuelto de tiranía pescar las sobras y no sólo las sobras, sino pescar en lo más hondo de la tajada: Palavicini; él fue el primero que denunció en " El Universal" la falta de libertad de la prensa. El testimonio no es nada sospechoso. El fue el primero que dijo que el señor Ministro de Gobernación se convertía desde esos momentos en un

Dictador de la prensa y ha seguido produciéndose el fenómeno; todavía el día que se trató del señor Palacios Moreno, este ciudadano anduvo recorriendo en un mal carricoche todas las redacciones de los periódicos de la Capital de la República con una carta del señor Ministro de Gobernación, ordenando a la prensa que se tergiversaran las discusiones habidas dentro de esta Asamblea... (Aplausos de las galerías.) ¿Qué libertad puede tener, pues la prensa? Yo ya no volveré a culpar a la prensa, ni a culpar a esos ciudadanos cronistas, ya no diré, como el ciudadano Vadillo, que el veneno lo ponen ellos en la punta del lápiz, el veneno lo pone el as de los ases de la imposición, el C. Aguirre Berlanga. (Aplausos de las galerías.) Que sigan adelante los ciudadanos de la prensa vaciando todo ese veneno, que sigan adelante, pero que el pueblo de la República, que los honorables diputados sepan perfectamente que la prensa no es más que un abanico con que se refresca la cabeza un tonto. (Aplausos en las galerías.) Esos fueron los preparativos para la imposición, estamos haciendo el sumario; uno a uno de los expedientes van pasando, una a una las discusiones van desencadenádose y vaya que debido a una exigua minoría, porque somos pocos los que protestamos, sería imposible que cinco o diez a que nos vemos reducidos pudiéramos tener oportunidad de leer todos los expedientes que se presentan, que si los leyéramos cuántas cosas aparecerían, cuántas infamias apenas esbozadas, cuántas imposiciones brutales en que se usó hasta el látigo, en que se usó de las armas contra los propagandistas, cortandoles los órganos genésicos y colgandolos, como una muestra de brutalidad, bajo la ternilla de la nariz. (Aplausos.)

El C. Díaz González: ¡Qué falso es usted, caballero!

El C. Siurob: No soy falso, el C. Rivera Cabrera es testigo y va a decir la verdad, si es cierto o no.

El C. Díaz González: No fue con motivo de las elecciones.

El C. Siurob: Sí es cierto que se mutiló a un individuo después de las elecciones. ¿No es cierto, señor Rivera Cabrera?

El C. Rivera Cabrera: Con permiso de la Presidencia. Toda la prensa oportunamente se ocupó de ese tenebroso asunto, y para que la Asamblea no dude de mis palabras, oportunamente exhibiré aquí el acta judicial que da fe de la situación de los restos de los colgados en Tehuantepec, no en San Jerónimo, como dijo la prensa.

El C. Suirob: Ya lo oyen cómo no es falso ; ya lo oye usted, estimable compañero.

El C. Díaz González : No se refería a las elecciones.

El C. Siurob: Continuó la imposición su camino y se hizo manía y se hizo ya cosa de costumbre; en México las imposiciones no necesitan de que se digan: "vamos a imponerlo"; en México, son tan sensibles los hombres malos a la consigna, tienen tan delicado el freno, que basta simplemente que flote la idea en los mandatarios, que se exprese de una manera más o menos directa, más o menos velada, para que haya servidores, para que haya ciudadanos ofrecidos voluntarios de la consigna, y así fue. (Aplausos en las galerías.) Así fue como se impusieron, con muy honrosas excepciones, poniéndose en contraposición el Ministro de Hacienda con el Ministro de Gobernación; cada quien tenía un círculo de imposición: impusieron los gobernadores de los Estados, impusieron hasta los presidentes municipales, pero naturalmente cada quien salvaguardaba sus propios intereses. El Gobernador de un Estado de la República no quería mandar diputados que vinieran aquí a sacarles sus trapitos al sol. El presidente municipal no quería que se viniera aquí a decir que él estaba especulando con tales o cuales cosas; el señor Ministro de Gobernación no quería que se vinieran a decir aquí que la imposición había sido dirigida por él, y así fueron eslabonándose las imposiciones, de escalón, en escalón y así vemos aparecer en cada uno de los expedientes que se nos presenta, que no hubo más que una cosa democrática: que cada gobernador en su Estado, no quiso aceptar las imposiciones del centro, sino únicamente las que él imponía. (Aplausos de las galerías.) Conste, pues que la imposición respetó la soberanía de los Estados. El argumento de la imposición en San Luis Potosí fue invadir la libertad de asociación e impedir la libre emisión de las ideas. ¡Qué más! Muy bien ha dicho el señor Morales Hesse, ¿para qué se necesita en estos momentos ver expedientes? Los Expedientes no pueden traer más que la única elección; la del señor Uzeta, y la de uno que otro individuo que, todavía temblando y sudando sangre, ha venido a las casillas a depositar tímidamente su voto por cualquiera de los candidatos que no eran impuestos. La imposición en todas partes sigue el mismo camino; en Chiapas, en Tabasco y en Oaxaca fueron el terror los jefes militares. Todavía aquel Estado está en época Preconstitucional, todavía allí los jefes militares son los únicos que ordenan y así los vemos en danza macabra con los enemigos perturbadores del orden, impidiendo todos la libertad de sufragio, unos por ocupar las plazas y otros porque las ocupaban también, pero de otro manera, y lo mismo sucedió en Puebla. Desde antes se publicaron avisos en que el Gobernador decía que no se permitiría ninguna gestión hecha por los ciudadanos diputados, los invalidó desde antes, negándoles a éstos toda ingerencia en asuntos de tierras y denigrándolos oficialmente por la prensa. En Tamaulipas, ¿qué elecciones pudo haber, cuando vosotros sabéis que allí no hubo más que dos partidos, más bien dicho, los había, que era el partido larista y el partido caballerista? Esta último creeis que se hubiera atrevido a luchar siquiera? Inmediatamente que algún caballerista hubiera fundado un club, ya tendría encima el filo de la ley, era un conspirador, era un perturbador del orden y de la paz públicos!

-Un ciudadano presunto diputado: Protesto por esas palabras. (Voces en las galerías ¡Uh!)

El C. Siurob, continuando: En la mayor parte de las elecciones se observó que no había más que un candidato, venían los candidatos solos, ya lo creo, como que no tuvieron con quién luchar.

El C. Castilleja: No es cierto.

El C. Siurob, continuando: En la mayor parte de las elecciones se observó que no había más que un candidato venían los candidatos solos, ya lo creo, como que no tuvieron con quién luchar.

El C. Castilleja: No es cierto.

El C. Siurob, continuando: Con muy honrosas excepciones, ciudadano, para dejarlo satisfecho. En Guerrero, en este Estado, revuelto todavía con la reciente campaña, sin conocer la ley más que

por las autoridades y por.... protegidos, sin espíritu político, ¿qué elecciones legales pudieron verificarse?

El C. Garza Candelario: Fueron más legales que las de usted.

El C. Castilleja José: Mi elección fue más legal que la de usted, y lo comprobaré oportunamente.

El C. Siurob, continuando: En Guanajuato fueron tales las represalias contra los partidos incipientes, que pocos son los ciudadanos que puedan traer una credencial verdaderamente legal. En Morelos no hubo elecciones. En Yucatán, me lo acaba de participar y así lo hago constar para que no parezca sospechoso, el Presidente de la 2a. Comisión Revisora, en el 6o. Distrito de Yucatán un pueblo entero fue arrasado y quemado, asesinados los propagandistas y muchísimos ciudadanos fusilados sin formación de causa. Apelo al testimonio del ciudadano Presidente de la 2a. Comisión Revisora. ¿Es verdad lo que usted me ha comunicado?

El C. García Carlos: He referido a usted, señor doctor, lo que la prensa dice en sus columnas; están en el expediente los periódicos que refieren esto, señor doctor Siurob. (Siseos en las galerías.)

El C. Siurob, continuando: En Campeche, bajo la férula del general Mucel, que siendo Comandante Militar se impuso allí mismo como Gobernador Constitucional, ya consideraréis qué hermosa debe haber brillado la democracia. En Querétaro, uno de los candidatos era Secretario Particular del Gobernador del Estado, y no renunció; el otro era su pariente; los otros dos eran diputados a la Legislatura local, y ya veréis, cuando se trate de mi elección, ya veréis, digo, a los soldados en danza macabra con los perturbadores del orden, alejando a los ciudadanos de las casillas, arrebatando los distintivos y, en fin ya veréis cómo siguen las violaciones.

No sigo adelante. Cerró con broche de oro la capital de la República; aquí los expedientes fueron recogidos, las casillas levantadas antes de tiempo, los cómputos modificados en lugares oficiales, falseadas las actas, los soldados votaron formados y los gendarmes también; los periódicos no parece sino que aquí ni siquiera se preocuparon por taparle el ojo al macho, indudablemente porque el macho era el mismo pueblo y porque no le taparon un ojo, sino los dos, quizá para que no viera la manera como estaba efectúandose aquel remedo de falsa democracia. Con razón, cuando algún ciudadano independiente llegaba con su credencial a las altas esferas oficiales, se le preguntaba, mirándolo casi como si se viera un milagro ambulante:

- ¿Pero qué, usted triunfó?

- Sí señor; traigo mi credencial, decía uno. ¿Cómo, tiene usted credencial?... ¿y entonces fulano y sultano? ¿el Gobernador del Estado acaso es amigo de usted?

Así, así, regular, gracias, contestaba él. (Aplausos en las galerías.) En cambio, al llegar a la capital de la república nos vamos encontrando con que el partido del gobierno, que sólo tenía un centenar de adeptos, hoy cuenta con una mayoría, con una mayoría con una unanimidad parlamentaria. ¡Oh, milagros de la democracia! ¡Oh, triunfo del talento del señor Reynoso! ¡Oh, divino arte de conquistar adeptos sin doctrina, partidarios sin propaganda y correligionarios sin ideales, puesto que no existe otro ideal más que una palabra mágica: ¡el presupuesto! (Aplausos de las galerías.)

Concluyamos, conciudadanos; a todos vosotros os consta que no hubo en el 1o. ni en el 2o. Distritos Electorales de San Luis Potosí, libertad electoral; a todos vosotros os consta que no hubo allí libertad de pensamiento, que no hubo allí libertad de asociación, que no pudo haber prácticamente elecciones, porque los ciudadanos contrarios de los candidatos es gobiernista, no tenían ningunas garantías, quedando comprendidos estos dos distritos bajo la acción del artículo 104, en sus fracciones II y VIII que a la letra dicen: "Artículo 104. Son causas de nulidad de una elección:

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... "II. Haber mediado cohecho, soborno o presión de alguna autoridad para obtener la votación en favor de determinado candidato;

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... "VIII. No haberse permitido, de hecho, a los representantes de los partidos políticos o de los candidatos independientes, ejercer su cargo." Yo no había conocido, ciudadanos diputados en el mundo que hubiera en todas partes partidos gobiernistas, es decir, que hubiera un grupo de hombres que tuviera por ideales apoyar y sostener todos los actos del Gobierno; pero yo lo que nunca había visto, lo que sólo se ve aquí en México, es que todo el Gobierno se convierta en partido, eso sólo aquí se ve, sólo aquí se ha visto; el Gobierno no tiene derecho de convertirse en partido, porque el gobierno no tiene derecho a tomar la tutela del pueblo en asuntos electorales, porque el pueblo en esto es legítimo soberano. (Aplausos en las galerías.) El Gobierno tiene derecho a tener su partido y yo respeto ese derecho; el Gobierno tiene derecho a tener la mayoría y yo respeto esa mayoría; pero yo no respeto ni podré respetar a todo un Gobierno que entre en masa a las elecciones como partido político; al contrario, tengo mi censura para ese caso. Ahora, ciudadanos diputados, ya que teneís la mayoría, esa mayoría que habéis obtenido, yo la respeto, soy el primero en respetarla, porque me respeto a mí mismo y al pueblo que me elegió; así es que ahora dad una prueba de que ya habéis obtenido la mayoría, no laboraís en contra de nuestros propios principios. ¿Queréis apoyar al gobierno? Está bien; ya que tenéis la mayoría, ya que no tenéis nada qué temer, ya que estáis seguros, haced justicia. ¿En qué perdéis con que se haga justicia? ¿Se os quita un solo miembro de vuestra mayoría parlamentaria? Al contrario, se consolidará la mayoría viendo que hacéis justicia. Si no lo hacéis así, entonces no cumplís con vuestro programa, porque será el desprestigio para el gobierno; ved que se está demostrando aquí en la Asamblea, en plena tribuna, la injusticia de estos individuos que quieren entrar aquí a esta Asamblea mediante la imposición, el soborno y el cohecho; ved que se está aprobando credenciales de individuos que no merecen estar en la asamblea y en esa forma laboraréis en contra del gobierno. Yo vengo a suplicaros más gobiernista que

vosotros... (Risas y siseos), como más gobiernista que vosotros en estos momentos, que ya tenéis vuestra mayoría parlamentaria séais justos, ya que tenéis todo lo que os habías propuesto: la mayoría en el parlamento; pues bien, no abuséis de esa mayoría, oíd todas las quejas en este asunto, yo soy más gobiernista que vosotros, ya lo he dicho, y os pido en nombre de la ley, en nombre de la justicia, en nombre de los principios proclamados por la Revolución, en nombre de los sufrimientos de ese individuo, muy alto, que se llama Juan Sarabia y que fue a doblegar la cerviz en una de las inicuas mazmorras de San Juan de Ulúa para que fueramos libres, en nombre de ese individuo quien se abofeteó en sus convicciones más profundamente sensibles que si se le hubiese abofeteado en la cara, llevándolo preso porque ejercitaba sus derechos; en nombre de ese individuo que representa a todos los demás, al Apóstol Madero y a todos lo que se han sacrificado por nuestras libertades, yo os pido que déis vuestro voto contrario al dictamen de la Comisión porque si lo dáis en favor de ese dictamen será el epitafiio, será la losa sepulcral de vuestro Partido, será la losa sepulcral de vuestro prestigio, de la justicia, será la losa sepulcral de esta misma Honorable Asamblea (Aplausos prolongados en las galerías. Campanilla.)

El C. Morales Hesse: Pido la palabra.

El C. Céspedes: Pido la palabra para una interpelación.

El C. Espinosa Luis: Pido la palabra.

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Céspedes.

El C. Céspedes: Yo quiero hacer una interpelación al doctor Siurob, si me lo permite Su Señoría (dirigiéndose al doctor Siurob). Con mucha atención he oído el galano discurso de usted, pronunciando desde esa tribuna; he oído conceptos al parecer sinceros pronunciados por usted, condenando la labor de gobernantes que en estas elecciones se plegaron ya a las exigencias del Centro, o ya a los designios muy personales de ellos. Yo quiero creer en todo lo que Vuestra Señoría ha asentado desde esa tribuna para que categóricamente desde su sitial me conteste usted esto que voy a mencionar: obran en mi poder comprobantes de la Administración de Rentas del Estado de Guanajuato, de que usted fue Gobernador de aquella Entidad, giró, dio órdenes a aquella oficina para que con cargo a la partida..... hay varias órdenes, dicen:

"Dispone el Gobierno, que con cargo a Gastos Extraordinarios de Gobernación, se sirva usted mandar pagar al C. Luis Fernández Martínez la suma de $1,000.00 un mil pesos, para gastos de viaje en la Comisión que el mismo Gobierno se sirvió conferirle. - Protesto a usted las seguridades de mi consideración. - Constitución y Reformas. - Guanajuato, 10 de octubre de 1916. - El Secretario interino de Gobernación, licenciado J. Araujo. (Rubricado.)" El señor Fernández Martínez por esos días, que era octubre de 1916, trabajaba su candidatura para el Constituyente.

Hay otras órdenes que a la letra dicen:

"Con cargo a la partida número 2,193 del Presupuesto vigente, ruego a usted, por acuerdo del ciudadano Gobernador y Comandante Militar del Estado, que sirva mandar entregar al C. José López Lira la suma de $2,000.00 dos mil pesos, para gastos que erogará en el desempeño de una comisión que tuvo a bien conferirle el propio funcionario....-Guanajuato, a 4 de octubre de 1916. P. A. D. E. S., el O. M., E. Alcocer. (Firmado.)"

"He de merecer a usted que con cargo a la partida número 2,193 del Presupuesto de Egresos vigente, se sirva ordenar que se paguen al licenciado José López Lira $1,000.00 un mil pesos, para gastos que erogará en el desempeño de una Comisión que le encomendó el Gobierno del Estado... Guanajuato, 20 de octubre de 1916. - El Secretario interino del Gobierno, licenciado J. Araujo.(Firmado.)"

"Dispone el ciudadano Gobernador y Comandante Militar del Estado, se sirva usted mandar entregar al C. Jesús Prieto Solórzano, con cargo a la partida número 2,193 del Presupuesto vigente, la suma de mil pesos, $1,000.00 para gastos del desempeño de una comisión que se le encomendó... Guanajuato, a 13 de octubre de 1916. - El Secretario interino del Gobierno licenciado J. Araujo. (Rubricado.)"

"Por acuerdo superior de esta fecha, tengo la honra de comunicar a usted que con cargo a la partida número 217 del Presupuesto de Egresos vigente se sirva ordenar que se pague al C. doctor Jesús López Lira $1,000.00 un mil pesos para el desempeño de una comisión que se ha encomendado... - Guanajuato, a 12 de octubre de 1916. - El Secretario interino de Gobierno, licenciado J. Araujo. (Rubricado.)"

El C. Díaz González: Moción de orden.

El C. Céspedes, continuando:

"Con cargo a la partida 2,193 del Presupuesto vigente, y por disposición del C. Gobernador y Comandante Militar del Estado, ruego a usted atentamente se sirva mandar entregar al C. ingeniero Ignacio López $1,000.00 un mil pesos para gastos de una comisión que se le ha conferido... Guanajuato, a 13 de octubre de 1916. - El Secretario interino de Gobierno, licenciado J. Araujo. (Rubricado.)"

"Ruego a usted que con cargo a la partida número 217 del Presupuesto de Egresos vigente, se sirva ordenar que se pague al C. ingeniero Manuel G. Aranda la cantidad de $1,000.00 un mil pesos, para el desempeño de comisión que le ha conferido el Gobierno; y $200.00 doscientos pesos con igual fin al señor profesor Alberto Villafuerte... - Guanajuato, 13 de octubre de 1916. - El Secretario interino de Gobierno, licenciado J. Araujo. (Rubricado.)"

"Dispone el Ciudadano Gobernador y Comandante Militar del Estado, que se sirva usted mandar entregar al C. licenciado José López Lira la suma de $500.00 quinientos pesos, para gastos de una comisión que se le encomendó, con cargo a la partida 2,193 del Presupuesto vigente... - Guanajuato, a 13 de octubre de 1916. - El Secretario interino de Gobierno, licenciado J. Araujo. (Rubricado.)"

"Dispone al ciudadano Gobernador y Comandante Militar del Estado, que sirva usted mandar entregar al C. Nicolás Cano, con cargo a la partida 2,193 del Presupuesto vigente, la suma de $1,000.00 un mil pesos, para gastos de una comisión inspectora que se le ha encomendado....."

Por todas estas copias de oficios que obran en poder de la Administración de Rentas del Estado, se viene en conocimiento que usted, como Gobernador del Estado de Guanajuato, también se tomó, también hizo gala de los vicios que usted ha criticado para mandar sus representantes a la Legislatura con objeto de que no le sacaran sus trapitos al sol (Aplausos.)

El C. Siurob: Pido la palabra para constestar. (Voces: ¡Tribuna! ¡Tribuna!) Sí, señores; como quieran.

El C. Presidente: Tiene la palabra el señor doctor José Siurob.

El C. Siurob: Primera partida, C. Céspedes: la cantidad de mil pesos proporcionados al C. Fernández Martínez fueron en papel infalsificable (risas), y tuvieron por objeto, en virtud de ser este ciudadano el Presidente o jefe de la Junta Inspectora del Trabajo (murmullos), aquí está el señor Fernández Martínez, que puede decir si es o no cierto, el C. Fernández Martínez era entonces el Presidente de la Junta Inspectora del Trabajo y, en tal concepto, se le dio la cantidad de mil pesos para transladarse a la ciudad de Pozos para auxiliar a los obreros que en aquella época estaban en terribles condiciones (aplausos nutridos de las galerías); estaban en malas condiciones, aplastados casi por los terratenientes, que pretendían rendirlos por hambre, puesto que estos ciudadanos estaban en esos momentos en huelga. Además, consta que el C. Luis Fernández Martínez no lanzó su candidatura por ese Distrito, sino que la lanzó por uno enteramente distinto. (Risas.) Segunda partida: la cantidad de dos mil pesos, entregados a José López Lira. El C. López Lira tuvo que hacer un viaje a la capital de la República para un asunto de Gobierno, porque era Secretario de Gobierno. El C. López Lira vino a arreglar el asunto siguiente: el ciudadano Presidente de la República había puesto un oficio, diciendo que los ejidos que yo había entregado a los pueblos se devolvieran a los terratenientes, y como no vi justa aquella medida, mandé a mi Secretario de Gobierno para que personalmente viniera a exponer al ciudadano Presidente de la República las causas que habían movido mi determinación. El ciudadano Secretario de Gobierno vino acompañado por otras tres personas, el Presidente de la Comisión Local Agraria, los otros miembros de la Junta Local Agraria, y qué menos podían gastar que esa cantidad y las demás que se le remitieron a la capital de la República? (Aplausos en las galerías.)

"Además, el C. José López Lira no fue candidato en aquellas elecciones.

El C. Olivé, interrumpiendo: Fue constituyente.

El C. Siurob, continuando: No, señor, no fue constituyente el C. José López Lira.

El C. Céspedes: Siga usted leyendo, allí está el doctor Jesús López Lira, un poco más abajo.

El C. Siurob, continuando: La partida que aparace entregada al C. Nicolás Cano fue para la Casa del Obrero Mundial, que estaba establecida en ese tiempo en Guanajuato y que sostenía en virtud de la carestía de cereales en aquella región, sostenía una panadería con el objeto de que el plan saliera más barato para los obreros de la localidad. (Aplausos de las galerías.) Las compañías mineras por aquel tiempo paralizaron en lo absoluto todos los trabajos; las compañías mineras dejaron a cuatro mil obreros sin pan y, en esas condiciones, yo me vi precisado a proporcionar distintas cantidades y por distintos conductos para los mismos obreros. No sólo esas cantidades existen, C. Céspedes.

El C. Céspedes: Para cuatro mil obreros es muy poco mil pesos papel (Aplausos.)

El C. Siurob, continuando: Por eso digo que no sólo esas cantidades se proporcionaron, se proporcionan otras muchas, sino que usted no trajo más que este comprobante, porque era el único que interesaba para el fin avieso de venir a calumniarme sin motivo. (Aplausos de las galerías.)

Al C. Jesús López Lira se le dio la cantidad de mil pesos, porque él era uno de los encargados de establecer un lazareto, porque en aquel tiempo se desarrolló una terrible epidemia de tifo, como pueden certificarlo muchos de los ciudadanos que hay aquí, guanajuatenses (aplausos de las galerías), y como doctor se le entregaron esas cantidades para que comprara, como lo hizo, una cantidad de medicinas y otros elementos que se necesitaban para los alojamientos de tantos contagiados.

Al ingeniero Manuel G. Aranda se le entregó la cantidad de mil pesos para trabajar cooperativamente con los obreros de la mina de "La Luz", que estaban paralizadas por codicia o por mala fe de los ciudadanos dueños de esas minas; los ciudadanos dueños de esas minas dejaron a cuatro mil obreros sin trabajo y yo, ¿qué hacía en aquellas condiciones?, dar las minas "al partidero", como se llama allá; es decir, que los obreros pueden ir a trabajar tumbando metal, como se dice en el lenguaje minero, de ese metal la mitad es para el dueño y la mitad corresponderá al obrero, para emprender los primeros trabajos se necesitaban cuando menos algunas cantidades, y esas cantidades fueron las que se proporcionaron al ingeniero Aranda. Esas son las partidas que se me imputan. Que me compruebe el señor Céspedes cuándo mandé yo soldados a que disolvieran casillas, cuándo mandé yo soldados a que hicieran lo que acaban de hacer en San Luis Potosí, y eso que era período preconstitucional! (Aplausos en las galerías.) Para demostrar al C. Céspedes que en aquellas elecciones se obró con lealtad, allí estuvieron en el Constituyente mis mayores enemigos, que salieron precisamente

candidatos a diputados por el Estado de Guanajuato y los voy a citar: Lizardi, enemigo mío declarando; el C. Macías, enemigo mío; Barrón, enemigo mío, que todavía me tira en la presa y que fue el Constituyente. Si lo arrojaron de allí, culpa fue suya. (Aplausos en las galerías.) Pero ya ve el señor Céspedes cómo sí fueron allá enemigos míos que pudieron haberme sacado todos mis trapitos al sol y no me los sacaron. (Aplausos.) Estas son pruebas de legalidad, señor Céspedes, así se le demuestra a usted que no bastan dos o tres partidas del presupuesto para demostrar que los Gobernadores preconstitucionales respetábamos más la libertad del sufragio, que los que ahora son electos por el voto del pueblo. (Aplausos. Campanilla.)

El C Morales Hesse: Para una interpelación pido la palabra. (Desorden en las galerías.)

El C. Presidente: (Campanilla.) La Presidencia ordena a la policía se sirva expulsar a cuatro individuos que están en la segunda grada del primer intercolumnio. La Presidencia ruega a las galerías se sirvan respetar, tanto el Reglamento como las determinaciones que tome la Presidencia. Es en bien del Parlamento y en bien del resto de las galerías. (Aplausos.

El C. Siurob: Señor Presidente: En absoluto acuerdo con la decisión que se ha dignado usted tomar y no pudieron identificarse a las personas que se encuentran allí, yo le suplicaría a usted, con el debido respeto, que en esta vez se dignara usted, con la simple amenaza que ha hecho, dispensar por esta vez a estos ciudadanos, ya que no es posible identificarlos. (Aplausos.)

El C. González Marciano: Ya estamos cansados de este juego de niños, usted debe hacer cumplir sus determinaciones, señor Presidente, sobre el parecer de los mismos diputados. (Aplausos. Desorden de las galerías. Voces: ¡No, no! Campanilla.)

El C. Morales Hesse: Pido la palabra para una interpelación.

El C. Presidente: La Presidencia manifiesta al C. Morales Hesse, que desde hace bastante tiempo se inscribió el C. Luis Espinosa, que después le concederá la palabra al C. Morales Hesse.

El C. Morales Hesse: Quiero hacer una interpelación en conexión con el asunto que esta a debate; por tanto suplico a usted atentamente se me conceda la palabra, ya que es oportuno hacer esta interpelación.

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Morales Hesse: Señor doctor y presunto diputado Uzeta, ¿Puede usted decirme si es cierto o no que fue usted postulado por el "Club Pro - Patria", de San Luis Potosí?

El C. Uzueta: Pido la palabra para contestar. No recuerdo. (Risas de las galerías.)

El C. Morales Hesse, continuando: No recuerda el señor Uzueta.

El C. Uzueta: No recuerdo, porque fueron muchos los clubs que se postularon. (Aplausos. Risas.)

El C. Morales Hesse: Esta contestación negativa por parte del señor Uzueta no es sino una confesión paladina de que, en efecto, fue postulado por el "Club Pro - Patria", de San Luis Potosí, y el "Club Pro - Patria" de San Luis Potosí tuvo como Presidente al exhuertista Carlos Orozco.

Voy a permitirme hacer una segunda interpelación. Señor presunto diputado Arturo Méndez, ¿es cierto o no que cuando vino usted a registrar su credencial y cuando salía de la cámara, lo encontramos a usted en la puerta de ella, y sin conocerlo yo a usted ni siquiera de vista comenzó usted a hablar de las elecciones de San Luis Potosí y manifestó al licenciado Carlos García y a mí que las elecciones por el primer Distrito Electoral habían sido un tanto legales, pero que le constaba a usted que en el 2o. Distrito se había violado la Ley Electoral de una manera manifiesta, pero que el pobre -esas fueron sus palabras- presunto diputado Cruz se la había puesto toda clase de trabas, como la de no entregarle las boletas en las mesas de las casillas? ¿Es cierto o no es cierto esto, señor Méndez? Yo apelo a su honradez para que me lo diga.

El C. Méndez: Señor diputado Morales Hessen: No recuerdo si exactamente son esas palabras las que yo le platiqué al señor García; lo que sí dije fue que en el 2o. Distrito Federal, que estaba lejano de San Luis Potosí, puesto que son todos los pueblos que están alrededor, había habido indudablemente más faltas a la Ley Electoral que en la capital, donde habíamos cumplido con ella.

El C Morales: Como ven ustedes, señores diputados, esto no es sino una salida de pie de Banco del presunto diputado Méndez. Yo apelo al testimonio honrado, al testimonio viril de mi compañero García para que él diga si es cierto o no que el señor presunto diputado Méndez pronunció las palabras que yo acabo de expresar.

El C. García: Señor diputado Morales Hesse: no pronunción exactamente las palabras que usted acaba de expresar, creo ser un poco más preciso que usted en la repetición de esos conceptos: el señor Méndez se refirió a los hechos anteriores a las elecciones, tachándolos, como los hemos tachado nosotros, de atentatorios, no refiriéndose precisamente a las elecciones sino al atropello de que fue víctima el señor Sarabia.

El C. Morales Hesse: Ya está en sí es una confusión plena de lo que dijo el C. Méndez; pero hay más aun, el C. Méndez dice que el 2o. Distrito Electoral del Estado de San Luis Potosí está lejos de la capital y yo pongo de manifiesto que las 14 casillas que se instalaron en la cabecera del 2o. Distrito Electoral pertenecen a la población de San Luis Potosí, de donde fue candidato igualmente el C. Uzeta.

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Espinosa Luis.

El C. Espinosa Luis: Ciudadanos diputados: el C. diputado Siurob, con una ligereza, con una inquina de sectarismo agudo, ha alcanzado imputación a todos los estados de que han mandado a esta representación nacional diputados impuestos por la Secretaría de Gobernación, burlando de esta manera y en forma brutal y salvaje los derechos de los pueblos y los principios revolucionarios de sufragio efectivo como esto, por lo que se refiere al Estado de Chiapas, mi Estado natal, es una calumnia, yo no puedo, ciudadanos diputados guardar silencio ante una imputación tan ligera, tan falta de verdad. Conocí al C. diputado Siurob en el año de 1909 cuando era estudiante de medicina, y entonces, se

puede decir, que por primera vez daba a conocer aquí en la Metrópoli sus sentimientos libertarios y sus ideas de emancipación de aquel régimen de esclavitud, y entonces yo, pobre y humilde estudiante también, sentí por el doctor Siurob una de las más vivas y sinceras simpatías. De aquel lejano entonces encontré de una manera casual en los escaños del Congreso de Querétaro al doctor Siurob.

El C. Siurob: Yo no estaba allí.

El C. Espinosa, continuando: Estaba usted como expectante, no como diputado. Entonces, por referencia de varios diputados del Estado de donde él había sido Gobernador, de Guanajuato, si mal no recuerdo, supe que había alcanzado una alta personalidad en la política revolucionaria y por parte de muchos que tal vez eran contrarios a la política de él, se le hacían cargos verdaderamente terribles, que no estaban en consonancia con los antecedentes revolucionarios que yo había conocido en él; ya yo no entraré a señalar aquí esos cargos, puesto que no está a debate la personalidad del doctor Siurob; pero traigo aquí al recuerdo estos antecedentes, porque me servirán de base para perder para siempre toda la consideración y el respeto que se merece quien se ha creído un verdadero compañero en ideas y un hombre sincero y honrado en toda la acepción de la palabra. Quiero, para ultimar mi criterio respecto a su modo de ser político, C. doctor Siurob, que usted tenga la amabilidad de contestarme con toda conciencia y con toda honradez, las preguntas que voy a formularle: ¿Sabe usted quién es el jefe de las operaciones en el Estado de Chiapas?

El C. Siurob: El C. general Alvarado.

El C. Espinosa: Es el jefe de las operaciones en el Sureste de la República, no en el Estado; es decir, él tiene el mando militar en varios Estados que forman la región del Sureste, pero aparte, en cada Estado hay un jefe militar que tiene a su cargo la campaña, es decir, es el responsable directo de las operaciones en ese mismo Estado y que está bajo las órdenes emanadas del jefe supremo de aquella región, que es el general Alvarado. ¿Sabe usted quién es el jefe de las operaciones en el Estado de Chiapas?

El C. Suirob: Sí, señor; el C. Blas Corral.

El C. Espinosa: No, señor; el C. Blas Corral está operando en el Estado de Puebla.

El C. Siurob: Porque lo han cambiado recientemente.

El C. Espinosa: No, esto fue antes de las elecciones, porque mis preguntas precisamente se referían al caso de las elecciones y el general Corral fue separado del Estado de Chiapas antes de las elecciones. Yo le hago a usted estas preguntas, porque no quiero dudar de la honorabilidad de ninguno de los ciudadanos diputados, pero no estoy dispuesto también a aceptar cargos injustos, mucho menos los que se refieren a mi Estado nativo, al que tengo la obligación, por encima de todas las consideraciones, de defender y hacer que se le guarden todas las consideraciones que merece. Como yo sabía que usted por completo desconoce las condiciones militares y políticas en que se encuentra El estado de Chiapas, sabía de antemano que usted había hecho un cargo enteramente ligero a mi Estado, y digo a mi Estado, porque usted se sirvió designarlo, dijo usted el Estado de Chiapas y luego vino una enumeración larga de otras entidades federativas. Yo por las otras no seré quien diga absolutamente nada, puesto que no conozco; me refiero a mi Estado y por eso le formulé esa pregunta. Está en pie la pregunta.

El C. Siurob: En el momento de estar hablando y apelo al testimonio de los ciudadanos taquígrafos y al "Diario de los Debates", que va a aparecer dentro de muy pocos días, si es que no determina otra cosa el ciudadano. Presidente de la H. Asamblea, constarán mis palabras; yo dije, desde el principio, que con muy honrosas excepciones, E. Espinosa. (Risas.)

El C. Espinosa: Pero aludió usted a mi Estado.

El C. Siurob: Sí, a su Estado, porque tengo noticias por individuos adversarios de algunas credenciales que se van a discutir aquí, de ese Estado, dentro de muy poco tiempo, que sí ha habido esa presión. A su debido tiempo yo lo demostraré.

El C. Espinosa: Pero desde luego conviene usted conmigo y confiesa en público que no puede usted contestar a las preguntas que le hago, por que desconoce usted en lo absoluto...

El C. Morales Hesse, interrumpiendo: Una moción de orden, señor Presidente.

El C. Siurob: Estoy contestando, señor Presidente. Un momento, señor Morales Hesse; estoy contestando...

El C. Morales Hesse, interrumpiendo: A fin de que no sigan los diálogos en las discusiones...

El C. Espinosa, interrumpiendo: Pero si es indispensable, señor, a fin de hacer luz...(Siseos y desorden en las galerías.)

El C. Siurob: Un momento...

El C. González Marciano: Moción de orden, señor Presidente.

El C. Siurob: Estoy en el uso de la palabra. (Continúa del desorden.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. González Marciano.

El C. González Marciano: Yo ruego al señor Presidente imponga orden. Este dialogar ya nos cansa; todo mundo hace uso de la palabra sin pedirla. (Aplausos.)

El C. Siurob: Señor Presidente: Estoy contestando a la interpelación que me hace el ciudadano que tiene el uso de la palabra, y sigo en el uso de la palabra. Estaba contestando...

- El Presidente, interrumpiendo: Se ruega al señor Espinosa que haga de una vez sus preguntas y al señor doctor Siurob que se sirva contestarlas de una vez, para evitar esos diálogos.

El C. Siurob, continuando: Estoy contestando, señor Presidente. Conste que por eso me he referido a su Estado, señor compañero. En manera alguna he querido decir que la credencial de usted no sea limpia...

El C. Espinosa, interrumpiendo: La mía no importa.

El C. Siurob, continuando: En Chiapas no hay un representante nombrado por su pueblo, desde el momento en que todavía no hay allá un Gobierno Constitucional. No he querido tampoco, en lo más mínimo, tocar el asunto personal de su elección. Me he referido al Estado sin que me conste. Yo no podría decir que en Sonora se impuso a

nadie, porque tengo la convicción de que en Sonora se hicieron elecciones verdaderas; yo no podría decir eso porque allí está Elías Calles, porque allí están ciudadanos que me merecen todo crédito : yo no podría decir que en Veracruz se hicieron imposiciones, porque no me consta, allí hay más libertad; yo no podría decir que en Sinaloa se hicieron imposiciones, porque de allí hay verdaderos representantes del pueblo dentro de esta Asamblea; yo no podría decir que en el Estado de Chihuahua se hicieron imposiciones, y, por el contrario, estrecho fraternalmente la mano de los compañeros que vinieron electos por allá; y no podría decir, por ejemplo, que en el Estado de Jalisco se hicieron imposiciones, porque en Jalisco está como Gobernador del Estado un Gobernador revolucionario que merece el aplauso de toda la Nación, y, por consiguiente, yo no podría censurar a esos diputados. Yo no podría censurar tampoco al Gobernador de Colima, porque sé también que allá se hicieron elecciones y se cumplió con la ley. Si no hubiera una mayoría de Estados en donde se hicieron elecciones libres, tenga la seguridad el compañero de que yo no estaría aquí, no hubiera querido venido a tomar parte en la farsa; por eso he venido. (Aplausos.) Conste, pues que sigo siendo el mismo de antes, aquel humilde estudiante que usted conoce que se enfrentó con la dictadura, así estuviera dentro de su Escuela, que en el Ministerio, que en la Presidencia de la República; sigo siendo el mismo y no seré yo quien lance cargos injustificados que no me consten; a su tiempo lanzaré los cargos, no se precipite. Su Señoría, aún tenemos tiempo, no vamos de carrera. No ataco su elección personalmente, no la atacaría yo porque no me consta; pero a su tiempo atacaré aquellas en que me conste la imposición que hubo en los Estados que he señalado aquí. (Aplausos de las galerías.)

El C. Espinosa: Creí que el C. diputado Siurob, en esos arranques de gallardía parlamentaria, era algo como un caballero medieval que de luenga capa y espada al cinto subía a esta tribuna a deshacer entuertos; pero su inconsecuencia consigo mismo, sus contradicciones manifiestas de que hará cargos oportunos, vienen a demostrar que en muchos casos obra a impulsos de su excesiva nerviosidad tal vez y es así que me explico que en este momento diga que en su oportunidad hará cargos cuando los ha hecho precisamente de una manera contundente a mi Estado y a otros Estados de la República... (Siseos de las galerías) y esto sencillamente está en desacuerdo con las palabras que acaba de manifestar el C. diputado Siurob. Yo no entraré a analizar aquí cuestiones personales, por las que siendo verdadera repugnancia; no vendré ni a defender al Gobernador del Estado de Chiapas en lo personal, ni a ninguna autoridad militar; pero sí creóme obligado. por los fueros de mi Estado, a hacer presente ante la Representación Nacional que ninguno de los ciudadanos diputados que integran aquella diputación, no la traemos ni hemos venido aquí con la credencial arrancada a los ciudadanos de aquel Estado, prudente y consciente de sus derechos, no por la presión de la espada, ni por la presión de la autoridad civil. Cuando el C. diputado Siurob haga cargos, con él dice, que se refieran a imposición en aquel Estado, para entonces yo sabré si no sobre su lápida funeraria de vencido o de cadáver político, que aún no la tiene, sino sobre la tierra removida de su tumba, si para entonces...(Voces de las galerías: ¡Uuuh!) si para entonces..... Voces ¡Uuuh!) puede grabar con vitriolo....(Voces: ¡Uuuh!) el concepto, pudiera decir, que por su obra merece, reservándome para entonces el derecho de contestar la ofensa hoy vertida, con el epitafio que tengo en los labios y que por no ser apresurado, como él dice, reservo para entonces. (Siseos en las galerías. Silbidos. Campanilla. Voces: ¡A votar! ¡A votar!)

El C. Uzeta: Pido la palabra.

El C. Alvarez del Castillo: Para una aclaración.

El C. Presidente: Tiene la palabra la Comisión.

El C. García Carlos: H. Asamblea: Verdaderamente apesadumbrado subí a esta tribuna sintiendo ya sobre mis hombros el peso de la trágica losa con que nos anunciara el señor doctor Siurob que iba a cubrir nuestros cuerpos. Señores: ¡qué losa tan inmensa se necesitará! Sería preciso que abarcara toda la República, porque toda la República es nacionalista! (Aplausos en las derechas.) No, señor doctor Siurob, el partido vive y se desarrollará a pesar de los pesares, a pesar de todo lo que los enemigos arteros hagan contra él. Señor Siurob: En toda colectividad, lo sabéis muy bien, hay de todo: hay elementos malos, indudablemente, pero nunca son los que preponderan, nunca son los que descuellan, nunca son los que perduran: tiene que caer al fin y al cabo. (Voces: ¡Es cierto!) Señor doctor: Nos habéis hablado de que cada circo necesita un clown; tenéis razón; pero mucho me sospecho, señor doctor Siurob que el clown en este caso sea Su Señoría. (Aplausos en las curules. Voces en las galerías: ¡Uuh! Nos habéis llevado a través de la República en un viaje geográfico - político - pintoresco (risas), sin poder señor, señalar un caso concreto, sin poder decir de una sola vez en que se haya demostrado que han existido las imposiciones, ya de la fuerza bruta, ya de la fuerza civil de que nos habéis hablado. (Siseos de las galerías.) La opinión de los 18 ó 20 ciudadanos que indudablemente traídos aquí por la necesidad de vivir, por el mendrugo que les arrojan los sicarios que hace un momento vio en los corrillos, por el mendrugo que vienen a ganar con el sudor de las palmas de las manos, debe tener absolutamente sin cuidado a los oradores que pisan esta tribuna, como me tiene a mí, señores.

No divagaré más; voy a ocuparme del caso concreto, me voy a ocupar de la credencial del señor doctor Uzeta y debo comenzar por hacer notar a la Asamblea que los oradores del contra no han atacado un solo instante el dictamen. Como muy bien expresó el señor doctor Horacio Uzeta, se trata en el caso de un camouflage político; detrás de los ataques que ha recibido el señor doctor Uzeta, detrás de los ataques que se han lanzado contra la credencial que trae este señor, existe única y esclusivamente una cuestión meramente personal y de esa cuestión meramente personal quieren aprovecharse para venir a envolver a la Asamblea entera. No quiero decir nombres ni quiero decir circunstancias; los hechos son absolutamente

claros y exactos. Hubo, es cierto, el atentado que sufrió el C. Sarabia en San Luis; pero, ¿tiene algo que ver, señores , ese atentado con las elecciones mismas? (Siseos. Voces: ¡Sí!) Responder sí es sencillísimo, lo difícil es probarlo, como no se ha podido probar hasta el momento. (Aplausos de las derechas.)

El C. Rivera Cabrera: Pido la palabra para una interpelación. ¿Se aprobó, señor licenciado García judicialmente que el chancla Huerta mandó asesinar al señor Madero? ¿No está en la conciencia pública de todos que tal fue la obra, que tal fue el responsable directo de eses asesinato? ( Aplauso. Siseos.)

El C. García: Contestando de preferencia sobre la interpelación, señores, no sé a que viene absolutamente, ni que relación tenga con el asunto. (Siseos.) Se comprobó judicialmente y tal se comprobó judicialmente que los bandidos esbirros, que mandaron darle muerte tuvieron que acudir a infinidad de procedimientos para procurar destruir la opinión pública y para procurar distanciarse del lugar a donde los llevaba la lógica de los acontecimientos. Decía, señores, que nada tiene que ver los atentados que sufrió el señor don Juan Sarabia y la elección del señor doctor. Me atengo única y exclusivamente a la ley. La ley señores, invocada por el señor doctor Siurob, la fracción VIII del artículo 104 dice:

"Son causas de nulidad de una elección:

"VIII. No haberse permitido, de hecho, los representantes de los partidos políticos o de los candidatos independientes, ejercer su cargo." El señor Cruz no era representante del partido político ni fue él a quien se hizo víctima del atentado, sino al señor Juan Sarabia; ni fue tampoco él candidato independiente que sufriera los atropellos que el C. Sarabia se le infligieron y, como dijo muy bien el señor doctor Uzeta si estos acontecimientos se registraron en San Luis Potosí y en la cabecera del Distrito Electoral y en el Distrito todo no se registró absolutamente atentado contra estos ciudadanos, contra los candidatos a sus representantes, clara es que nada tiene que ver, aceptando como lo acepto y como lo declaro, el atentado de que fue víctima el C. Sarabia. Es verdaderamente lamentable, señores que cuando se trata de asuntos que debieran ser resueltos por medio de un raciocinio, se deje únicamente al sentimiento hablar; de esta tribuna deben salir razonamientos, no injurias, no personalizar las cuestiones ni agriar los ánimos; no llevaré jamás ese camino, y crea el señor doctor Siurob que si en un principio me refería a él, no fue ninguna manera con intención dolosa, ni por saherirlo en lo más mínimo; fue, señores, para preparar de alguna manera el ánimo de la asamblea acerca de la absoluta falta de consistencia de los argumentos que en contra de la credencial del señor Uzeta han venido a esgrimir los señores Morales Hesse y doctor Siurob. La asamblea debe otorgar un voto afirmativo al dictamen que se la ha ofrecido, debe guiarse, repito por el producto de un raciocinio, y una operación meramente cerebral, no absolutamente por los sentimientos que hayan despertado en su ánimo las frases candentes del señor Morales Hesse o los paseos pintorescos del señor doctor Siurob.

(Aplausos. Voces: ¡A votar, a votar!)

El C. Siurob: Pido la palabra para contestar una alusión personal.

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Siurob.

El C. Siurob: Únicamente quiero hacer notar al señor general y licenciado Carlos García, que lamento mucho que él que proclama no ser afecto a las alusiones personales, haya aludido a mí en una forma en que por más que no haya querido que ha lastimado y, digo que lo lamento, porque ya que vosotros sois los poderosos, señor compañero García, ya que vosotros tenéis en vuestras manos la mayoría, ya que vosotros disponéis de todas las consideraciones oficiales, ya que vosotros tenéis en este momento y representáis al gobierno, no nos aplastéis a los hombres de la oposición con esa suprema y con esa enorme mayoría. Quitadnos todo, menos una cosa a la que se refirió el compañero Vadillo la vez pasada: la dignidad. Ya sabemos que somos pequeños; ya sabemos que somos pocos; ya sabemos que estamos abandonados: consideradnos, que nosotros somos también revolucionarios; considerad que nosotros podíamos estar en puestos mucho más altos quizás, si no hubiéramos desde la pasada legislatura hecho el sacrificio de venir aquí a defender ideales nuestros, que son contrarios a algunos de los procedimientos que está empleado nuestro Gobierno; y considerad que al hacerlo vamos al sacrificio consciente, leal y desinteresadamente. Si os merece algún respeto ese sacrificio, yo os pido que seáis un poco más considerados en vuestras aseveraciones.

Yo os he respetado en todo, y no obstante que podría argüir malicia cuando no habéis dado un dictamen de acuerdo con el espíritu verdadero de la ley, no obstante que podía haber argüido esto, no lo he hecho. Me he concentrado a decir que me sorprendía el caso. Tenéis pues, todo; no nos aplastéis con esa mayoría. Nosotros queremos decir: "Vuestro partido se va a constituir y se va a hacer fuerte." Esto es lo que nosotros queremos: Que sea fuerte por ideales, que sea grande por talentos, que tenga elementos poderosos con que poder sostener al Gobierno, que nosotros también queremos para nosotros eso mismo: Tener esos mismos elementos para sotener a ese mismo Gobierno con un criterio completamente distinto del vuestro. (Aplausos.) Queremos que seáis fuertes para que nos dejéis a nosotros toda la libertad de decir la verdad, porque mientras no os habéis considerado fuertes, no hemos tenido en realidad toda esa libertad, y la prueba es que muchos de nuestro compañeros no han osado decir palabra. Así es que aceptando las excusas que vos me ofrecéis desde la tribuna, os digo, señor general y compañero García, que procuréis cumplir con lo que habéis ofrecido y que no respetéis nada de lo que nosotros tenemos, excepto una cosa: la dignidad que necesitamos como representantes del pueblo para venir a defender aquí un criterio noble y lealmente, como respetuosos considerados y leales enemigos vuestros. (Aplausos.)

El C. García Carlos: Señor doctor Siurob: He tenido ya el honor de pediros mil excusas desde la tribuna, por si acaso os había lastimado. Más

todavía: En este instante le suplico reciba mis satisfacciones más completas.

El C. Siurob: Muchísimas gracias, compañero (Aplausos y voces: ¡A votar!) (Voces: ¡A votar, a votar!)

El C. Siurob: Pido votación nominal.

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Uzeta.

El C. Uzeta: También sé hablar en serio; no solamente hago uso de la ironía y de la sátira cuando se me ataca en la forma en que se me atacó antes, también sé hablar en serio; mi carácter doctoral se presta más a la seriedad que a la ironía, pero, sin embargo, yo quiero que se me diga en qué parlamento del mundo no se permite la ironía, no se permite la sátira; no creo yo merecer por ese hecho el epíteto que el señor doctor Siurob ha lanzado contra mí.

El C. Siurob: Lo retiro, compañero.

El C. Uzeta: Gracias. Ahora voy a hablar en serio. (Risas de las galerías.) A cada momento hemos oído en las discusiones que se han suscitado en esta Asamblea con motivo de las credenciales que se han puesto a debate, la eterna profesión de fe del señor doctor Siurob; siempre nos está hablando de su revolucionarismo, de sus ideales de libertad, de sus ideales de justicia, de su amor a la democracia, de las luchas que él ha entablado por defender los principios de la Revolución, en fin, de una porción de cosas por ese estilo que no sería posible que yo repitiera al pie de la letra, aun cuando las he oído tantas veces que ya materialmente me canse de escucharlas. Hemos oído también al doctor Siurob el otro día, cuando hizo la defensa del "Partido Liberal Constitucionalista", que dijo entre otras cosas que él le había aconsejado al señor Carranza que no hiciera esto, que no hiciera lo otro, que no hiciera lo de más allá, como una especie de pitonisa que estaba guiando todos los actos del Gobierno y se lamentaba de que el señor Presidente de la República no hubiera seguido paso a paso cada uno de los consejos del señor Siurob, al cual yo le concedo la facilidad de la palabra, el uso de frases efectistas, pero que hasta ahora desde que lo he oído y vengo de una provincia de donde me podría, de repente, lo refulgente de sus frases, haberme cegado siquiera por un solo momento, pero no he encontrado en ninguno de los conceptos que él ha expresado desde esta tribuna, algo que sea sólido, algo que tenga una base filosófica firme.

Ahora voy a decir al señor Siurob una cosa que probablemente no se la han dicho en esta tribuna nunca, (Murmullos.) porque no es que me vaya a poner tétrico. No se necesita para ser serio llegar hasta lo tétrico, llegar hasta, como él ha llegado, a poner una losa encima del "Partido Liberal Nacionalista." Cuando el señor doctor Siurob fue Gobernador del Estado de Guanajuato, dejó, de su paso por aquel Estado, una huella de tal naturaleza, que se puede comparar con la famosa huella de Atila, "donde él puso el pie no creció, más la yerba." (Risas y aplausos.) Entre las cosas...

El C. Siurob, interrumpiendo: ¡Está muy serio!

El C. Uzeta: Es muy serio, sí, señor; y lo que sigue es más serio todavía. (Risas.) Cuando él fue a Dolores Hidalgo, cuna de la Independencia de México, uno de sus actos de democracia, de los cuales hace alarde aquí, fue este: Mandó llamar por medio de sus subalternos a los individuos que él creía que habían servido al gobierno anterior. ¿Y saben ustedes cuál fue la pena que les impuso a los hombres que de alguna manera habían tomado participio en el gobierno anterior, a los cuales - con justa razón - consideraban como enemigos entonces? Les mandó dar palos. (Risas.) Los mandó apalear. A un señor Larrinúa le dio tantos palos, (Risas.) que materialmente se quedó en la cama por más de un mes y medio; poco faltó para que muriera. Pero en aquel grupo hubo siempre un hombre, porque se realizó aquello de la linterna de Diógenes, que andaba buscando un hombre y el señor con su látigo se encontró a un hombre; ese hombre le dijo al señor Siurob: "Señor doctor Siurob, ¿Tiene usted motivo suficiente para imponerme a mí un castigo?

- Sí, señor; usted sirvió a este Gobierno, hizo esto, hizo el otro, lo demás allá.

- Bueno, señor doctor Siurob; mándeme usted matar, en buena hora; pero no me mande usted dar palos, porque prefiero morir a la infamia de que usted vapulee mi cuerpo.

Y el señor doctor Siurob tuvo un arranque de hombre honrado, hay que considerarlo, tuvo el arranque de aquel hombre, que era el único que había protestado contra el procedimiento, de perdonarlo y no hacerle nada. Yo reconozco en usted, señor doctor Siurob, ese buen rasgo, pero esto no quita que el procedimiento no nos parezca - yo creo que ustedes tampoco- democrático. (Risas.) Señores, yo quise hacer mención de ese hecho, porque el señor doctor Siurob que me a atacado tan duramente, dijo lo siguiente: que como médico tenía yo más o menos talento, etc., favor que le agradezco; (Risas.) que como político era yo detestable, una nulidad. El señor doctor Siurub, si esta credencial se aprueba, tendrá oportunidad de conocerme entonces como político y entonces yo le demostraré con mis actos, que no es oro todo lo que relumbra, que son los oradores, los oradores que vienen a hacer uso de la palabra en forma más o menos antisonante, los que traen siempre las mejores ideas, ni tampoco los que siguen los mejores principios, que hay una diferencia muy grande entre la elocuencia parlamentaria que se adquiere algunas veces con la práctica y los hechos de los hombres; hay una diferencia muy grande. Yo debo demostrarle al señor doctor Siurob que yo, como político, tengo una opinión detestable de él, porque... y yo no apriori, yo a posteriori, porque yo juzgo la labor política del señor doctor Siurob en la Legislatura pasada, en el Constituyente...

El C. Siurob, interumpiendo: No estuve! (Voces: ¡No estuvo!)

El C. Uzeta, Continuando: ...como Gobernador del Estado de Guanajuato y como revolucionario. Así lo juzgo yo como político; como médico no digo nada, porque no lo conozco. (Risas.)

Señores presuntos diputados y diputados ya sancionados... (Risas.) En todo el expediente y en dictamen relativo del 2o. Grupo de la 1a. Comisión para la Revisión de Credenciales, no hay nada que tache a mi elección de ilegal. Ustedes, al dar su voto, lo harán con la conciencia tranquila

de que la elección la he ganado yo en buena forma, de la manera más legítima del mundo. Estos ataques que se me han dirigido a mí son ataques propios de los individuos que ven que por última vez luce el sol, cuando ya va en el Ocaso, cuando apenas los últimos fulgores tiñen en el crepúsculo vespertino... (Risas.) tiñen en el crepúsculo vespertino con sus rayos las nubes sonrosadas; pero para ellos ya no tarda la noche. (Risas. Voces en las galerías: ¡Uuh!) Ya pronto ese nefando Partido pasará a la historia, pasará a la historia en tales condiciones, que no habrá uno solo de ellos que se atreva a defenderlo. He dicho. (Aplausos en las derechas. Siseos en las galerías. Voces: ¡A votar!)

El C. Siurob: Pido la palabra para un hecho.

El C. Secretario Villalobos: La Presidencia pregunta a la Asamblea si considera suficientemente discutido...

El C. Siurob, interrumpiendo: Pido la palabra para rectificación de un hecho. - El C. García de Alba: Estamos en votación.

El C. Siurob: Para rectificar un hecho.

El C. Secretario Villalobos: Está suficientemente discutido.

El C. Siurob: Pido la palabra para rectificar un hecho, antes de que se pase a la votación.

El C. Saldaña: Pido votación nominal.

El C. Siurob: Pido la palabra para rectificación de un hecho, antes de que se termine...

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Siurob: De todo lo que ha dicho mi estimable compañero el señor doctor Uzeta, no voy a contestar ninguna cosa más que una imputación que me hace, y es la de que a ese individuo a quien designa, yo ordené que se le golpeara. No es la verdad; el señor Larrinúa, cuando lo fueron a aprehender, se resistió a sus aprehensores, y sus aprehensores, para reducirlo al orden, lo golpearon. El mismo caso que se ha visto en la capital de la República, en pleno período enteramente constitucional y precisamente con uno de los ciudadanos miembros del Estado Mayor del C. Venustiano Carranza -me refiero a aquel individuo, el C. López Malo - . Al C. López Malo indebidamente, contra toda justicia, un esbirro en el momento de irlo a aprehender, le dio un bofetón en la cara; ese fue un acto indebido, que pugna con la democracia, del cual no tuvo la culpa la autoridad que ordenó la aprehensión, como yo tampoco tuve la culpa de que los soldados o las personas que envié para que fueran a aprehender al C. Larrinúa, le hubieran dado de golpes por haberse resistido a sus aprehensores. Conste, pues, que esto no pugna con mi espíritu democrático y con mi criterio enteramente honrado.

El C. Secretario Villalobos: En votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen. Los que estén por la afirmativa, se servirán poner de pie.

El C. Siurob: Pido votación nominal.

- El mismo C. Secretario: Aprobado. La Presidencia, por conducto de la Secretaría, hace la siguiente declaratoria...

El C. Siurob: No hay quórum, señor Presidente; reclamo la votación, y con ese objeto pido que se repita con votación nominal. Pido que me secunden siete ciudadanos.

El C. García de Alba: Pido la palabra para una moción de orden. En caso de duda, la votación solamente se contará, pero no se repetirá con votación nominal. Creo que es suficiente para que se convenzan.

El C. Siurob: Moción de orden. No se trata de votación, señor Presidente; se trata de que no hay quórum; reclamo el quórum.

El C. Presidente: La Presidencia manifiesta al señor doctos Siurob, que se va a volver a repetir la votación, con objeto de contar a los individuos que se encuentran sentados y parados, respectivamente, para cerciorarse también de si hay quórum.

El C. Siurob: Moción de orden, señor Presidente. Reclamo el quórum, no hay quórum.

El C. Presidente: Precisamente, con ese objeto se va a mandar contar a los ciudadanos.

El C. García Vigil: Pido la palabra, señor Presidente. La medida que sugiere Vuestra Señoría no puede hacer prueba, porque existen en el salón muchos ciudadanos de la actual XXVII Legislatura, mas no constituyentes de las Juntas Previas, y se puede sufrir un error respecto a la computación de los que simplemente están parados o sentados.

El C. Presidente: La Presidencia ruega muy atentamente a los ciudadanos diputados a la XXVII Legislatura, se sirvan poner en un lugar en donde no puedan ser confundidos en la votación. (Campanilla.)

El C. Secretario Villalobos: La Presidencia dispone se repita la votación. Los ciudadanos diputados que estén por la afirmativa, se servirán poner de pie. La Presidencia nombra a los CC. Siurob y Morales Hesse para que se sirvan contar a los ciudadanos que están sentados...

El C. Siurob, interrumpiendo: Estoy convencido de la votación, señor Presidente, únicamente me permito advertir que protesto por haberse festinado la votación y no haber tomado en cuenta mi petición para que la votación se hiciera nominal.

El C. Presidente: Subsiste el trámite.

- El mismo C. Secretario, continuando: ...y a los CC. Basáñez y Soto Peimbert para que se sirvan contar a los que están de pie.

El C. Siurob: Ocho ciudadanos sentados.

El C. Basáñez: Ciento veintidós de pie.

- El mismo C. Secretario: Hay 122 ciudadanos presuntos diputados de pie y 8 sentados. Hay quórum. En vista del resultado de la votación, se aprueba el dictamen.

La Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 2o. Distrito de San Luis Potosí, los CC. Horacio Uzeta y Bernardo L. Bandala. (Aplausos. Siseos en las galerias. Voces: ¡Uuh!)

El C. Presidente, a las 9.40 p.m.: Se levanta la sesión y se cita para mañana a las cuatro de la tarde.