Legislatura XXXVII - Año I - Período Extraordinario - Fecha 19380720 - Número de Diario 18

(L37A1P1eN018F19380720.xml)Núm. Diario:18

ENCABEZADO

MÉXICO, D. F., MIERCOLES 20 DE JULIO DE 1938

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración Local de Correos, el 21 de septiembre de 1921.

XXXVII LEGISLATURA

AÑO I.- PERIODO EXTRAORDINARIO TOMO. II- NÚMERO 18

SESIÓN

DE LA

CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 20

DE JULIO DE 1938

SUMARIO

1.- Se abre la sesión. Se lee y aprueba el acta de la anterior.

2.- El Ejecutivo de la Unión remite una iniciativa por la que se establece un impuesto de 12% sobre el valor de aforo de los productos que se exporten, cuando los precios de los mismos en moneda nacional sean a mayores al promedio de precios del mes de febrero del presente año. Recibo, y a la Comisión de Aranceles y Comercio Exterior.

3.- El C. Presidente de la República, envía una iniciativa por la que se reforma la tarifa del Impuesto General de Importación y el Decreto de 19 de diciembre de 1929, sobre artisela. Trámite: Recibo, a la Comisión de Impuestos, e imprímase.

4.- El Ejecutivo Federal remite una iniciativa por la que se modifica la tarifa del Impuesto General de Exportación. (Cera de Candelilla e Hilo de Engavillar). Trámite: Recibo, a la Comisión de Impuestos, e imprímase.

5.- La Secretaría de Gobernación envía una iniciativa del Ejecutivo de la Unión por la que se amplía en la suma de $ 5.000,000.00 el Impuesto de Bonos de Caminos de los Estados Unidos Mexicanos, 1938. Trámite: Recibo, y a la Comisión de Crédito, Moneda e Instituciones de Crédito, e imprímase.

6.- El Ejecutivo de la Unión, por conducto de la Secretaría de Gobernación, envía una iniciativa para la ampliación de la Zona parcial libre del Territorio Norte de la Baja California. Trámite: Recibo, a la Comisión de Gobiernación en turno, e imprímase.

7.- Cartera.

8.- Iniciativa del Ejecutivo de la Unión, que remite la Secretaría de Gobernación, por la que se reforman los artículos 4o. y 13 de la Ley del Impuesto sobre la Exportación Forestal, de 30 de diciembre de 1935. (Maderas preciosas y Chicles). Se considera el asunto de urgente y obvia resolución. Sin discusión en lo general y en lo particular, se aprueba por unanimidad de votos y pasa al Senado para sus efectos constitucionales.

9.- Suplemento.

DEBATE

Presidencia del

C. AGUSTIN FRANCO V.

(Asistencia de 89 ciudadanos diputados).

El C. Presidente (a las 18): Se abre la sesión.

- El C. Secretario Delgado Rodolfo (leyendo):

"Acta de la sesión celebrada por la Cámara de Diputados del XXXVII Congreso de la Unión, el día doce de julio de mil novecientos treinta y ocho. Periodo Extraordinario.

"Presidencia del C. Agustín Franco Villanueva.

"En la ciudad de México, a las veintidós horas del martes doce de julio de mil novecientos treinta y ocho, se abre la sesión con asistencia de ochenta y nueve ciudadanos diputados.

"El C. Secretario Adán Ramírez López lee el acta de la sesión anterior, efectuada el día seis de los corrientes, la que se aprueba sin debate y en votación económica.

"En seguida se da cuenta a la Asamblea con los documentos en cartera:

"La Cámara de Senadores remite el Proyecto de Decreto que reforma y adiciona la fracción IV del artículo 15 D, de la Ley de Secretarías y Departamentos de Estado.- Recibo, a las Comisiones unidas Segunda de Gobernación y de Beneficencia, e imprímase.

"Dictamen de la Comisión de Aranceles y Comercio Exterior que consulta dos proyectos de decreto que modifican la Tarifa del Impuesto General de Importación con las alteraciones, adiciones y supresiones que se señalan, así como sus respectivas especificaciones del Vocabulario.

"La Asamblea acuerda dispensar los trámites a estos proyectos, que sin discusión en lo general ni en lo particular, se reservan para votarlos nominalmente.

"Dictamen de la Comisión de Impuestos que termina con el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se reforma el artículo 15 de la Ley del Impuesto sobre Producción e Introducción de Energía Eléctrica, de 29 de diciembre de 1932, para quedar como sigue:

"Artículo 15. Sobre el rendimiento del impuesto establecido por esta Ley participarán, en un cuarenta por ciento, los Estados, Distrito y Territorio Federales, con arreglo a las siguientes bases:

"I. Del total de las cantidades distribuibles, se reservará una cuarta parte para las Entidades Federativas en cuyas jurisdicción se genere la energía eléctrica, y las otras tres cuartas partes se asignarán a todas las Entidades en donde se venda esa energía;

"II. Se considerará como vendida en cada Entidad la energía distribuída dentro de su territorio para el consumo, por los productores e importadores, sea directamente o por conducto de plantas o empresas distribuidoras que de ellos la adquieran previamente;

"III. La liquidación se hará individualmente por planta o sistema de plantas productoras y por Entidades en cuyos territorios se aproveche la energía eléctrica distribuída;

"IV. Para que los Estados miembros de la Federación puedan ejercitar el derecho de cobro de las cantidades que les correspondan, deberán acreditar ante las Secretarías de Hacienda y Crédito Público y de la Economía Nacional, que la respectiva H. Legislatura local tiene asignada a cada uno de los Municipios productores o consumidores de la Entidad interesada una participación con cargo a la Erario local, en cumplimiento del último párrafo de la fracción X del artículo 73 de la Constitución Federal;

"V. La Secretaría de la Economía Nacional, de acuerdo con los datos que al efecto proporcionen los causantes sobre producción y venta de energía eléctrica, comunicará a la Secretaría de Hacienda la participación debida al Distrito Federal, a los Territorios Federales y a cada Estado, así como la correspondiente a los Municipios productores y consumidores con cargo a la Entidad a que pertenezcan, y

"VI. Satisfechos los requisitos del presente artículo, según el caso de que se trate, las dependencias que designe la Secretaría de Hacienda y Crédito Público pagará las cantidades procedentes a las Entidades Federativas y a los Municipios interesados, a más tardar el mes siguiente a aquél en que se perciba el impuesto".

"A discusión. Sin ella se reserva para su votación nominal.

"Dictamen de la Comisión de Salubridad que finaliza con un proyecto de decreto por el que se declara de utilidad pública la campaña contra el paludismo y se crea la Comisión de Saneamiento Antimalárico.

"Se pone a discusión, en lo general, y sin que la motive se reserva para votarlo nominalmente.

"A discusión en lo particular, sucesivamente, cada uno de los artículos del proyecto, sin debate se reservan para su votación nominal, con la siguiente adición propuesta al artículo 3o. por el C. Diputado Adán Velarde:

"Establézcase para toda la correspondencia postal del país, la creación de un timbre adicional de un centavo, cuyo rendimiento íntegro se aplicará para la campaña sanitaria contra el paludismo."

"La Asamblea aprueba, en votación económica y sin debate, una proposición del C. Diputado Adán Velarde para que se sugiera al Consejo Superior de Salubridad que dado lo exiguo del Presupuesto del Territorio Sur de la Baja California, así como el problema que allí constituye el paludismo, con los primeros fondos colectados se inicie en ese Territorio la campaña antimalárica.

"En seguida la Secretaría procede a recoger la votación nominal de los proyectos que para ese fin se han reservado, los que se aprueban por unanimidad votos. Pasan al Senado para los efectos constitucional correspondientes.

"A las veintidós horas y cuarenta y cinco minutos se levanta la sesión."

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, su votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobada.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - Presentes.

"A consecuencia de los fenómenos cambiarios ocurridos en los últimos meses, las operaciones de exportación de nuestros productos han alcanzado una situación bastante favorable, en tal forma que los beneficios normales que venían obteniendo los exportadores se han incrementado en porcentajes considerables.

"Al mismo tiempo y en parte también como consecuencia de los fenómenos cambiarios habidos en el país, la adquisición de un determinado grupo de artículos de importación que son necesarios para impedir el alza de la subsistencia y para satisfacer las necesidades de la industria y de la agricultura nacionales, resulta demasiado onerosa en perjuicio de la adecuada satisfacción de esas necesidades.

"Por otra parte, las crecidas erogaciones del Erario Federal, no sólo para los gastos normales del Estado, sino para llevar adelante la tarea social y la obra constructiva que el Gobierno de mi cargo ha emprendido en cumplimiento del Plan Sexenal, hacen necesario procurar el aumento de los ingresos federales.

"En esa virtud, el Ejecutivo de mi cargo considera justificado establecer con urgencia una contribución a cargo de los exportadores, que tenga como resultado absorber un porcentaje de los beneficios excedentes obtenidos con motivo de los acontecimientos cambiarios que últimamente se han presentado en el país, dejando a los mismos exportadores todavía un porcentaje importante de los provechos derivados de las circunstancias apuntadas; debiendo destinarse el 50% de los ingresos que por este concepto se recauden a fortalecer las disponibilidades del Erario a fin de que pueda llevarse a cabo, ininterrumpidamente, el Programa de la Revolución, y el otro 50% habrá de aplicarse a subvencionar la importación de aquellos productos extranjeros que sean básicos para la conservación y desarrollo de la industria y de la agricultura nacionales y para evitar que las subsistencias en el país se encarezcan, con los cual se impedirá que nuestras

clases trabajadoras vean disminuído su salario real y empeorando su nivel de vida.

"Por lo tanto y con fundamento en la facultad que me confiere la fracción I del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, propongo a la H. Cámara de Diputados, por el digno conducto de ustedes, la expedición de la siguiente ley:

"Artículo 1o. Se establece un impuesto de doce por ciento sobre el valor de foro de los productos que se exporten; cuando los precios de los mismos en moneda nacional sean mayores al promedio de precios del mes de febrero del presente año.

"Artículo 2o. La determinación de los productos que se encuentren en el caso previsto por el artículo anterior se hará por un Comité constituído en los términos que se indican en el artículo 6o. de este ordenamiento.

"El aforo de los productos que causen el tributo, estará también a cargo del Comité mencionado en el párrafo precedente.

"Artículo 3o. Para los efectos del impuesto que se establece, se entenderá por aforo el valor que para los fines del atributo señale a los productos el indicado Comité, teniendo en cuenta las distintas circunstancias que concurran tratándose de cada género de productos.

"Artículo 4o. El impuesto se causará en efectivo y se cubrirá en las oficinas aduanales al hacerse la exportación de los productos. En casos excepcionales, cuando los exportadores no estén en posibilidad de cubrir el impuesto en la forma antes indicada, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público podrá conceder un plazo hasta de sesenta días para el pago del impuesto, previo el otorgamiento de una garantía satisfactoria.

"Artículo 5o. De los ingresos que se obtengan mediante el impuesto que se crea por esta Ley, se destinará un cincuenta por ciento para otorgar subsidios de un veinte por ciento sobre su valor en moneda nacional, a las importaciones de productos necesarios para la economía del país, a juicio del Comité que conforme al artículo 6o. de este ordenamiento debe establecerse.

"Al efecto, con el cincuenta por ciento de las cantidades recaudadas por concepto del tributo se constituirá un fondo que quedará a disposición del Comité; en la inteligencia de que las sumas no utilizadas en su objeto hasta el treinta y uno de diciembre de cada año se pondrán a disposición de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

"Artículo 6o. Para los efectos indicados en los artículos anteriores, se constituirá un Comité integrado por un representante de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, uno de la Secretaría de la Economía Nacional, por el Presidente de la Comisión de Aranceles, por un representante del Banco de México y por uno del Banco Nacional de Comercio Exterior.

"Dicho Comité funcionará de acuerdo con la reglamentación que el mismo organismo formula y que deberá ser aprobada por las Secretarías de Hacienda y Crédito Público y de la Economía Nacional.

"Los gastos que el funcionamiento del Comité origine serán cubiertos con cargo al fondo que en los términos del artículo 5o. se constituyan.

"Reitero a ustedes las seguridades de mi atenta y distinguida consideración.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., a 20 de mayo de 1938.- El Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Lázaro Cárdenas.- El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Suárez.- El Secretario de la Economía Nacional, Efraín Buenrostro". Recibo, y a la Comisión de Aranceles y Comercio Exterior.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados. - Presentes.

"En uso de la facultad que para iniciar leyes me confiere la fracción I del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tengo el honor de iniciar, por el estimable conducto de ustedes, los siguientes decretos:

"1. Reforma a la Tarifa del Impuesto General de Importación en sus fracciones 2.30.00, 2.30.01, 2.30.03 y 4.03.04, relativas a importación de artisela, para substituir por un impuesto a la importación, el actual impuesto sobre consumo de artículos manufacturados de artisela.

"2. Reforma al Decreto de 19 de diciembre de 1929, reformado por decretos de 8 de marzo de 1933 y de 19 de noviembre de 1937, para suprimir el impuesto de 3% sobre ventas de productos de artisela.

"Acompaño a este oficio las iniciativas referidas y con el objeto de que la H. Representación Nacional conozca con exactitud los propósitos de ellas, es oportuno hacer las explicaciones relativas, con la certidumbre de que el Ejecutivo a mi cargo tiene de que el H. Congreso considerará como urgente la tramitación de este asunto.

"Es conocida la actual crisis en que se debate la industria de la artisela en México, y es también un hecho bien conocido el de que la causa fundamental de esa crisis se encuentra en la desleal competencia que a un núcleo importante y respetable de productores que trabajan dentro del marco de la ley, hace otro grupo de productores, seguramente muy numerosos, que trabajan clandestinamente sin sujetarse a las normas legislativas y a los acuerdos administrativos correspondientes, y sin sujetarse tampoco a la Ley Federal del Trabajo y al contrato colectivo de trabajo de la industria.

"En estas condiciones los productores clandestinos obtienen costos de producción notoriamente inferiores a los que alcanzan los fabricantes que ajustan sus actos a la ley, porque el renglón de impuestos interiores es eliminado de una manera total y porque también existe una gran diferencia en cuanto a los salarios que se pagan; en el primer caso la defraudación daña en forma directa los intereses del Erario Federal y en el segundo caso el fraude a los trabajadores es nocivo para éstos y contrario a la política que en materia obrera ha sustentado el Ejecutivo de mi cargo.

"Con los objetos inmediatos de salvaguardar los intereses del Fisco y de los trabajadores de la industria de artisela, y con el propósito mediato de

establecer necesarias bases de igualdad entre los industriales, he considerado indispensable presentar las iniciativas que se acompañan, las que considero que serán eficaces para alcanzar los fines perseguidos.

"En cuanto a la reforma a la Tarifa del Impuesto General de Importación, debo explicar que a la cuota actual se aumentan otras dos:

"a) La de $ 0.40 por kilogramo, que equivale de manera aproximada al impuesto de 3% sobre ventas establecido en los decretos de diciembre de 1929, marzo de 1933 y noviembre de 1937. El último impuesto es fácilmente eludido por los fabricantes clandestinos en tanto que el impuesto de importación no lo es, ya que la materia prima se adquiere de determinadas casas extranjeras que por su seriedad y solvencia no pueden prestarse a la práctica del contrabando; es evidente por tal motivo que sin perjudicarse los fabricantes de productos de artisela que actualmente pagan sus impuestos, ya que la cuota no se eleva, todos los demás estarán obligados a pagarlo, beneficiándose al mismo tiempo el Erario de la Nación y los fabricantes honrados, que tendrán a consecuencia de la reforma un sistema parejo de imposición, no susceptible de ser burlado.

"b) La de $ 2.90 por cada kilogramo de importación. Es preciso explicar que el Ejecutivo de mi cargo tiene el propósito de entregar como subsidio la misma cantidad de $ 2.90 por cada kilogramo que se importe, a una sociedad de responsabilidad limitada de interés público, que se organice y posteriormente, con el objeto de importar la materia prima y venderla exclusivamente a sus socios, que para serlo necesitarán exhibir certificados de la Secretaría de la Economía Nacional y del Departamento del Trabajo, que comprueben que ajustan exactamente su organización industrial al sistema de la ley.

"En esta forma se obtendrá de manera enteramente segura que queden excluídos de la sociedad los fabricantes clandestinos, y se asegura también que ellos no podrán proveerse independientemente de la materia prima indispensable, a causa de la cuota prohibitiva de importación. Dicha cuota es prohibitiva porque se ha calculado que un kilo de materia prima produce aproximadamente diez de materia manufacturada y que por cada metro de tela se paga al obrero un salario aproximado de $ 0.29 de manera que suponiendo que se eliminara totalmente, entre los elementos del costo, el salario de los trabajadores, aun entonces la importación sería imposible con la cuota de $ 2.90 por kilo.

"Por último, debo indicar a la H. Representación Nacional que no se menciona en el proyecto de reformas a la Tarifa de Importación el acuerdo del subsidio, porque éste se expedirá en uso de las facultades propias del Ejecutivo, y que asimismo la escritura de la sociedad de responsabilidad limitada de interés público que he mencionado ha sido formulada ya por las Secretarías de Hacienda y Crédito Público y de la Economía Nacional, y se otorgará tan pronto como el presente decreto sea promulgado, en el caso de que las Cámaras legisladoras de la República se sirvan aprobar las iniciativas que se mencionaron.

"Reitero a ustedes las seguridades de mi atenta y distinguida consideración.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., a 8 de julio de 1938.- El Presidente de la República, Lázaro Cárdenas.- El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Suárez.- El Secretario de la Economía Nacional, Efraín Buenrostro."

"INICIATIVA DE REFORMA A LA TARIFA DEL IMPUESTO GENERAL DE IMPORTACIÓN

"Artículo único. Se modifica la Tarifa de Impuesto General de Importación, en sus fracciones 2.30.00, 2.30.01, 2.30.03 y 4.03.04, reformadas por Decreto de 30 de diciembre de 1937 para quedar en los términos que a continuación se expresan:

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"INICIATIVA DE REFORMA AL DECRETO DE 19 DE DICIEMBRE DE 1929

"Artículo único. Se derogan las fracciones III y IV de la Tarifa del Artículo 3o. del Decreto de 19 de diciembre de 1929, reformado por decretos de 8 de marzo de 1933 y de 19 de noviembre de 1937.

"En consecuencia, el artículo 3o. citado quedará redactado en los siguientes términos:

"Artículo 3o. El impuesto creado por este decreto y los que graven los hilados y tejidos de algodón de algodón y lana, de algodón mezclado con cualquier otro filamento y los artículos de bonetería establecidos por las leyes de 17 de noviembre de 1893 y 30 de agosto de 1927 se causarán y recaudarán de acuerdo con la siguiente

T A R I F A

"I. Hilados y tejidos de algodón 5%

"II. Hilados y tejidos de algodón, mezclados con cualquier filamento 5%

"III. Artículos de bonetería y demás productos similares de algodón, solo a mezclado con cualquier filamento 4%

"IV. Artículos de bonetería y demás productos similares de lana, o mezclados con artisela o seda, o con cualquier otro filamento, excepción hecha de algodón y artículos en los que se utilice el 100% de artisela. 2%

"Los fabricantes que empleen hilaza comprada, tendrán derecho a que en cambio de las estampillas canceladas en las facturas de compra de dicha hilaza, se les ministren, sin costo alguno, estampillas por valor igual al de las canceladas, inclusive las del 10% adicional, de acuerdo con las disposiciones reglamentarias relativas.

"El Presidente de la República, Lázaro Cárdenas.- El Secretario de Hacienda y Crédito público, Eduardo Suárez.- El Secretario de la Economía Nacional, Efraín Buenrostro".- Recibo, a la Comisión de Impuestos e imprímase.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"Poder Ejecutivo Federal.- Estados Unidos Mexicanos.- México, D. F.- Secretaría de Gobernación.

"Asunto: Para efectos constitucionales remítese Iniciativa Ley se indica.

"A los CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Ciudad.

"Con la súplica de que se sirvan dar cuenta a esa H. Cámara, con el presente me permito acompañar a ustedes, para los efectos constitucionales, Iniciativa de Ley para modificar la Tarifa del Impuesto General de Exportación (cera de candelilla e hilo de engavillar).

"Al agradecer a ustedes la atención que se sirvan prestar al presente asunto, me es grato reiterarles las seguridades de mi consideración distinguida.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., a 13 de julio de 1938.- Por C. del Secretario, el Oficial Mayor, Agustín Lanuza, jr.

"Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la República.

"MEMORÁNDUM

"México, D. F., a 22 de abril de 1938.

"Dado que la situación de los campesinos que extraen la raíz de zacatón es de extrema pobreza, como consecuencia de los reducidos precios que mantienen el producto en el país; que debe conseguirse un mejor precio a la cera de candelilla, y un mayor consumo en el mercado extranjero, manteniendo el control de ventas en la forma en que se ha establecido; que es conveniente que el hilo de engavillar mexicano vaya a los mercados extranjeros reuniendo ciertos requisitos de calidad, de acabado y presentación, para que el que no lo llene, no perjudique el precio del que sí satisfaga las especificaciones exigidas por los consumidores; y teniendo en cuenta además, que la elevación y frecuentes fluctuaciones de precios de estos productos en moneda nacional, hace indispensable el establecer un control que permita regular y encauzar la exportación de los productos aludidos; este Ejecutivo somete a la consideración del H. Congreso de la Unión la necesidad de establecer un impuesto a la exportación de estas mercancías, a efecto de que mediante su aplicación y reembolso a los productores en la forma de prima condicionada, ponga en manos del Estado los medios de asegurar dicho control; para lo cual envía el proyecto de modificaciones a las fracciones contenidas en la Tarifa de Exportación, que se anexa al presente memorándum.

"Al suplicar a ustedes den cuenta al H. Congreso de la Unión, de las modificaciones propuestas, me es grato protestarles mi atenta consideración y particular aprecio.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"El Presidente de la República, Lázaro Cárdenas. - El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Suárez.

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- El mismo C. Secretario (leyendo):

"Al margen un sello que dice: Poder Ejecutivo Federal.- Estados Unidos Mexicanos.- México, D. F.- Secretaría de Gobernación.

"A los CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

"Para los efectos legales correspondientes, me permito remitirles con el presente Iniciativa de Ley, que el, C. Primer Magistrado de la Nación somete a la consideración de ustedes, para ampliar en la suma de cinco millones de pesos el Empréstito de Bonos de Caminos de los Estados Unidos Mexicanos, 1938.

"Al agradecer a ustedes la atención que se sirvan prestar a este asunto, les reitero mi consideración distinguida.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., 12 de julio de 1938.- Por acuerdo del Secretario, El Oficial Mayor, Agustín Lanuza Jr." Al margen un sello que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la República.

"CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados. - Presentes.

"Con apoyo en los artículos 71, fracción I y 72 inciso h), de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, vengo a iniciar ante ustedes la expedición de un decreto que autorice ampliar la emisión de Bonos de Caminos de los Estados Unidos Mexicanos, 1938.

"El Ejecutivo a mi cargo para continuar la política seguida en materia de comunicaciones y a fin de que en el concurso del presente año se sufragasen los gastos necesarios de construcción, particularmente de las carreteras México - Guadalajara, México - Acapulco y México - Suchiate, expidió un decreto por el cual se autorizó un empréstito denominado "Bonos de Caminos de los Estados Unidos Mexicanos, 1938" hasta por la suma de $ 20.000,000.00, en los mismos términos y condiciones establecidos en el decreto de 24 de enero de 1934 que esa H. Cámara conoce.

"Teniendo en consideración que ha sido necesario ampliar las obras que se habían previsto por ejecutar durante el presente año y precisa, por lo tanto, equilibrar los gastos, ruego a ustedes se sirvan dar cuenta a esa H. Cámara de Diputados con la siguiente iniciativa de ley:

"Artículo 1o. Se autoriza al Ejecutivo Federal para que amplíe por la suma de $ 5.000,000.00 cinco millones de pesos el empréstito de Caminos de los Estados Unidos Mexicanos, 1938.

"Artículo 2o. La emisión de los nuevos Bonos para cubrir esta ampliación se hará en los términos y condiciones establecidos por el decreto de 20 de abril del presente año."

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., a 11 de julio de 1938.

"El Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Lázaro Cárdenas.- El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Suárez. "- Recibo, a la Comisión de Crédito, Moneda e Instituciones de Crédito, e imprímase.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"A los CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

"Para los efectos constitucionales, me es grato remitir a ustedes con el presente, Iniciativa de Ley para la ampliación de la Zona Parcial Libre del Territorio Norte de la Baja California, la que el C. Primer Magistrado de la Nación somete a la consideración de ustedes, por lo he de rogarles se sirvan dar cuenta con la misma a ese Alto Cuerpo.

"Reitero a ustedes mi consideración atenta.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., 14 de julio de 1938.- Por acuerdo del Secretario, el Oficial Mayor, Agustín Lanuza Jr.

"CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados.- Presentes.

"El ejecutivo de mi cargo ha estimado conveniente que se amplíe la Zona Parcial libre establecida en el Territorio Norte de la Baja California, a fin de beneficiar con sus efectos a los habitantes de los ejidos de San Luis Colonia Monumentos, Colonia Gruya, Gruyita, Islita, Independencia, Michoacán y pueblo del Doctor, todos situados en el Territorio del Estado de Sonora.

"Aunque esas regiones, geográfica y políticamente corresponden al Estado de Sonora, están íntimamente ligada a los intereses económicos y sociales del Territorio Norte de la Baja California y si a la población de este Territorio se le ha concedido una franquicia, con el objeto de procurar su desarrollo

y bienestar, igualmente debe concederse a las regiones citadas del Estado de Sonora que se encuentran en idéntica situación, tanto por su cercanía a los Estados Unidos de Norte América, que los obliga a proveerse de sus mercancías en ese país, como por la carencia de medios de comunicación que facilite el allegar a las mismas elementos de vida procedentes del interior, razones que motivaron el establecimiento de la zona parcial libre en el Territorio Norte de la Baja California.

"Además, el Fisco Federal no sufre menoscabo en sus intereses con la ampliación de la zona parcial libre, en los términos en que se propone, ni tampoco lo sufren las industrias nacionales por la introducción de mercancías extranjeras para destinarlas a aquella región.

"Por tales motivos y en uso de la facultad que de iniciar leyes me concede la fracción I del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, me permito promover ante ese H. Congreso de la Unión, la siguiente iniciativa.

"Ampliación de la Zona Parcial Libre establecida en el Territorio Norte de la Baja California.

"Artículo 1o. Se amplía la zona parcial libre existente en el Territorio Norte de la Baja California, con una zona ubicada en el Estado de Sonora y de acuerdo con los siguientes límites.

"Al Norte, la línea divisoria internacional, desde el cauce actual del Río Colorado hasta el Monumento número 200; al Este, una línea recta que, partiendo de ese Monumento llega hasta el sitio conocido con el nombre de "Laguna Prieta", continuando en dirección Suroeste de este punto hasta el kilómetro 105 de la vía del Ferrocarril que unirá a Mexicali con el Ferrocarril Sud - Pacífico; de este lugar, siguiendo el trazo de la vía hacia el Norte hasta el paralelo 32; de ahí al Oeste hasta el cauce del Río Colorado desde ese punto, siguiendo el cauce de ese río hacia el Norte, hasta encontrar el cruce de la línea divisoria internacional.

"Artículo 2o. Esta ampliación de la zona parcial libre estará sujeta al mismo régimen jurídico y al mismo plazo que actualmente rige para la zona parcial libre establecida en el Territorio Norte de la Baja California, y creada por Decreto de 10 de junio de 1937.

"Transitorio.

"Artículo único. Este Decreto empezará a surtir sus efectos a partir de su publicación en el "Diario Oficial" de la Federación.

"Al rogar a ustedes que se sirvan dar cuenta al H. Congreso de la Unión con la presente iniciativa, les reitero las seguridades de mi atenta y distinguida consideración.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., a 11 de julio de 1938.- Firmado: Lázaro Cárdenas.- El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Suárez.- Rúbrica.- Trámite: Recibo, a la Comisión de Gobernación en turno, e imprímase.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"La Confederación de Trabajadores de México presenta un proyecto de reformas al artículo 127, una adición al artículo 287 y reformas al Libro Tercero, en lo que respecta a comunicaciones por agua, del Proyecto de Ley de Vías Generales de Comunicación enviado por el Ejecutivo de la Unión".- Recibo, y a la Comisión de Vías Generales de Comunicación que tiene antecedentes.

"La Asociación Nacionalista de los Estados Unidos Mexicanos pide se hagan algunas adiciones al Proyecto de Ley de Responsabilidades de los Funcionarios Públicos".- Recibo, y a la 2a. Comisión de Puntos Constitucionales que tiene antecedentes.

"La Confederación Nacional Defensora de los Servicios Públicos apoya el Proyecto del Ejecutivo de la Unión sobre reforma al Código Nacional Eléctrico".- Recibo, y a la Comisión de Industria Eléctrica que tiene antecedentes.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"Estados Unidos Mexicanos.- Poder Ejecutivo Federal.- México, D. F.- Secretaría de Gobernación.

"A los CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

"Para los efectos constitucionales me es grato remitir a ustedes con el presente, Iniciativa de reformas a la Ley del Impuesto sobre Explotación Forestal, que el C. Presidente de la República somete a la consideración de ustedes, rogándoles se sirvan dar cuenta con la misma, a reserva de que la H. Comisión Permanente expida Decreto ampliando la Convocatoria respectiva, lo que ya fue solicitado por esta Dependencia del Ejecutivo, con fecha 29 de junio próximo pasado.

"Reitero a ustedes mi atenta consideración.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"México, D. F., 7 de julio de 1938.- Por Ac. del Secretario, el Oficial Mayor, Agustín Lanuza, jr."

"Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la República.

"CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

"Por decreto de 1o. de enero de 1937, expedido en uso de facultades extraordinarias en el ramo de Hacienda, se introdujeron en la Ley del Impuesto sobre Explotación Forestal, de 30 de diciembre de 1935, las modificaciones siguientes:

" I. Se aumentó la cuota por kilogramos de chicle;

"Por lo que hace a maderas preciosas se establecieron cuotas diferenciales, a saber:

"a) Caoba y cedro en Quintana Roo, Campeche y Yucatán, $ 13.67 por metro cúbico.

"b) En el resto de la República, seis pesos, y

"III. Las participaciones locales en el impuesto federal, con arreglo a la reforma que sufrió el artículo 13 de la Ley citada, quedaron como sigue:

"a) En chicle: el Territorio de Quintana Roo recibe dieciséis centavos por kilogramo, los Estados, once centavos y los Municipios, cinco centavos, también por kilogramo.

"b) En maderas preciosas: tratándose del Territorio, la participación es de diez pesos sesenta y siete centavos por metro cúbico, en tanto que corresponde a los Estados nueve pesos dieciséis centavos y a los Municipios, un peso cincuenta centavos, igualmente por metro cúbico.

"Las reformas apuntadas obedecieron fundamentalmente, a que, el Territorio de Quintana Roo, se cobraban en años anteriores impuestos locales por la exportación de chicle y maderas preciosas, y a que el Gobierno de aquella Entidad se encontraba en la imposiblidad económica de prescindir de tales arbitrios para atenerse a las participaciones federales, si éstas no se aumentaban en la proporción necesaria.

"Sin embargo, la existencia de cuotas diferenciales ha venido a afectar la industria maderera en la península yucateca en perjuicio de los trabajadores y de la economía local, y de ahí la imperiosa necesidad de uniformar las cuotas que gravan la explotación forestal, como medio de restablecer la situación de igualdad que interesa al consumo interior de maderas preciosas.

"En consecuencia en ejercicio de la facultad que le confiere la fracción

I del artículo 71 de la Constitución Federal, el Ejecutivo de mi cargo viene a iniciar ante el H. Congreso de la Unión la siguiente reforma:

"Artículo 1o. Se reforma el inciso 8 de la Tarifa contenida en el artículo 4o. de la Ley del Impuesto sobre la Explotación Forestal, de 30 de diciembre de 1935, para quedar como sigue:

"8. Maderas preciosas:

Trozas, sobre el volumen aserrable.

"a) Las destinadas al consumo interior

M3.$ 6.00

"b) Las destinadas a la exportación

M3. 13.67

"Artículo 2o. Se reforma el artículo 13 de la misma Ley, para quedar en los términos siguientes:

"Artículo 13. Se concede una participación en el rendimiento del impuesto federal que se recaude por la explotación que se haga dentro de sus correspondientes jurisdicciones, de 30% y 20%, respectivamente, a los Estados y Municipios que no mantengan impuesto análogo alguno.

"Si en el Distrito y Territorios Federales no se cobran gravámenes semejantes esas Entidades recibirán una participación del 50% del impuesto federal que se recaude en sus respectivos límites.

"Tratándose del impuesto al chicle, siempre que se explote en el Territorio de Quintana Roo o en los Estados de Campeche y Yucatán, tendrán dichas Entidades las siguientes participaciones: el Territorio de Quintana Roo, dieciseis centavos por kilogramo; los Estados, once centavos, y los Municipios, cinco centavos también por kilogramo.

"Si se trata de madera preciosas destinadas a mercados extranjeros, los Territorios Federales recibirán una participación de diez pesos sesenta y siete centavos por metro cúbico, los Estados, nueve pesos diecisiete centavos, y los Municipios, un peso cincuenta centavos por metro cúbico.

"Artículo transitorio. Este decreto entrará en vigor a partir de su publicación en el "Diario Oficial de la Federación.

"Al rogar ustedes, CC. Secretarios, se sirvan dar cuenta a esa H. Cámara con la presente iniciativa, me es grato renovarles las seguridades de mi consideración distinguida.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.

"Palacio del Poder Ejecutivo Federal, en México, D. F., a once de junio de mil novecientos treinta y ocho.- El Presidente de la República, Lázaro Cárdenas.- El Secretario de Estado y del Despacho de Hacienda y Crédito Público Eduardo Suárez."

Se pregunta a la Asamblea si se considera este asunto de urgente y obvia resolución. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Se considera de urgente y obvia resolución. Está a discusión en lo general. No habiendo quien haga uso de la palabra, se procede a recoger la votación nominal.

El C. Jiménez Antolín: Pido la palabra para reclamar el trámite por lo que respecta a la iniciativa del doce por ciento de impuesto sobre la exportación.

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Antolín Jiménez: Eso debe corresponder a la Comisión de Impuestos y no a la Comisión de Comercio Exterior.

El C. Secretario Delgado Rodolfo: La presidencia dispone que una vez que se termine de recoger la votación nominal, se pase a ese asunto.

Se procede a recoger la votación nominal. Por la afirmativa.

- El C. Secretario Ramírez López Adán. Por la negativa. (Votación.)

El C. Secretario Delgado Rodolfo: ¿Falta algún ciudadano diputado de votar por la afirmativa?

El C. Secretario Ramírez López Adán: ¿Falta algún ciudadano diputado de votar por la negativa?

El C. Secretario Delgado Rodolfo: Se procede a recoger la votación de la Mesa. (Votación de la Mesa.)

Aprobado por unanimidad de votos en lo general.

Está a discusión en lo particular.

"Artículo 1o. Se reforma el inciso 8 de la Tarifa contenida en el artículo 4o. de la Ley del Impuesto sobre la Explotación Forestal de 30 de diciembre de 1935, para quedar como sigue:

"8. Maderas preciosas:

"Trozas, sobre el volumen aserrable.

"a) Las destinadas al consumo interior...

M3. $ 6.00

"b) Las destinadas a la exportación...

M3. 13.67

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación.

"Artículo 2o. Se reforma el artículo 13 de la misma Ley, para quedar en los términos siguientes:

"Artículo 13. Se concede una participación en el rendimiento del impuesto federal que se recaude por la exportación que se haga dentro de sus correspondientes jurisdicciones, de 30% y 20% respectivamente, a los Estados y Municipios que no mantengan impuesto análogo alguno.

"Si en el Distrito y Territorios Federales no se cobran gravámenes semejantes, esas Entidades recibirán una participación del 50% del impuesto federal que se recaude en sus respectivos límites.

"Tratándose del impuesto al chicle, siempre que se explote en el Territorio de Quintana Roo o en los Estados de Campeche y Yucatán, tendrán dichas Entidades las siguientes participaciones: el Territorio de Quintana Roo dieciséis centavos por kilogramo, los Estados once centavos y los Municipios cinco centavos también por kilogramo.

"Si se trata de maderas preciosas destinadas a mercados extranjeros, los Territorios Federales recibirán una participación de diez pesos sesenta y siete centavos por metro cúbico, los Estados nueve pesos diecisiete centavos y los Municipios un peso cincuenta centavos por metro cúbico".

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación.

"Artículo transitorio. Este Decreto entrará en vigor a partir de su publicación en el "Diario Oficial" de la Federación."

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación.

Se procede a recoger la votación nominal de los artículos reservados, Por la afirmativa.

El C. Secretario Ramírez López Adán: Por la negativa. (Votación).

El C. Secretario Delgado Rodolfo: ¿Falta algún ciudadano diputado de votar por la afirmativa?

El C. Secretario Ramírez López Adán: ¿Falta algún C. diputado de votar por la negativa? Se procede a recoger la votación de la Mesa. (Votación.) Por unanimidad de votos fue aprobado el Proyecto de Decreto. Pasa al Senado para los efectos de ley.

Por disposición de la Presidencia, el ciudadano Jiménez Antolín tiene la palabra para tratar el asunto que exponía anteriormente.

El C. Jiménez Antolín: Me refería a la iniciativa de ley del doce por ciento de impuesto sobre la exportación. Eso se refiere a un impuesto, y en consecuencia debe dársele el trámite de que pase la Comisión de Impuestos.

El C. Presidente (a las 18.45): Se levanta la sesión de Cámara y se cita para el próximo viernes a las 18 horas.

TAQUIGRAFÍA PARLAMENTARIA Y "DIARIO DE LOS DEBATES"

El Director, Jefe de la Oficina, JOAQUÍN Z, VALADEZ.

MÉXICO, D.F., MIÉRCOLES 20 DE JUNIO DE 1938.

S U P L E M E N T O

AL NÚMERO 18 DEL DIARIO DE LOS DEBATES

(PERIODO EXTRAORDINARIO)

SESIÓN del Bloque Nacional Revolucionario de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, efectuada el día 14 de julio de 1938.

PRESIDENCIA DEL C. LEÓN GARCÍA

(Asistencia de 89 ciudadanos diputados.)

El C. Presidente (a las 18.40): Se abre la sesión.

El C. Secretario Pérez Alpuche: Dio lectura a la Orden del Día y al acta de la sesión anterior que dice:

"Acta de la sesión pública celebrada por el Bloque Revolucionario de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el día 12 de julio de 1938.

"Presidencia del C. León García.

"En la ciudad de México, D. F., a las dieciocho horas y treinta y cinco minutos del día doce de julio de mil novecientos treinta y ocho, con asistencia de ochenta y nueve ciudadanos diputados miembros del Bloque, se abrió la sesión.

"Da cuenta la Secretaría con la Orden del Día, que se encierra en los puntos siguientes:

"I. Lectura y aprobación del acta de la sesión anterior;

"II. Dictámenes en cartra, y

"III. Dictámenes en cartera, y

"IV. Asuntos generales.

"Cumplimentando el primer punto de la referida Orden del Día, se da lectura al acta de la sesión anterior, la que, sin ser objetada, se aprueba en votación económica.

"Se pasa al segundo punto y da cuenta la Secretaría con una proposición firmada por varios ciudadanos diputados, en la que solicitan que se gestione de la Comisión Permanente nueva ampliación del período de sesiones extraordinarias, a fin de que la Cámara de Diputados pueda tratar sobre la aprobación de una partida de cincuenta mil pesos que se destinen a reparar los daños sufridos por la carretera de Acapulco, con motivo del ciclón que recientemente azotó aquella zona. Se dicta el trámite de que este asunto se turna a la Comisión Permanente para sus efectos.

"Se da cuenta con una iniciativa enviada por el Ejecutivo de la Unión, proponiendo reformas a la Ley del Impuesto sobre Explotación Forestal, y el cual recibe el trámite de que se pase a la Comisión de Impuestos. Objetando el trámite de la Mesa, el C. Sánchez Antonio S. manifiesta que en su concepto la Cámara debe entrar al estudio de éste y de todos los asuntos hacendarios que ha enviado el Ejecutivo, y consecuente con tal criterio, solicita para la presente iniciativa dispensa de trámites. Expresa sobre el particular el C. Jiménez Antolín, que no se puede conceder la dispensa de trámites por no haberse publicado todavía en el "Diario Oficial" la ampliación respectiva a sesiones extraordinarias; pero aclara el C. Ramírez Margarito que mientras se hace dicha publicación, bien puede aprobarse el asunto en Bloque. El C. Menéndez Reyes Miguel Ángel, apoyado por los CC. Meixueiro Jorge y Siurob Emiliano, insiste sobre la dispensa de trámites para la iniciativa, y consultada la Asamblea sobre el particular, resuelve afirmativamente tal solicitud, por lo que se pone a discusión el proyecto. El C. Maldonado Víctor Alfonso pide que para mayor conocimiento de la Asamblea se dé nueva lectura a la iniciativa, lo que hace la Secretaría, y puesta a discusión, sin que algún ciudadano diputado haga uso de la palabra en uno u otro sentido, se declara aprobado y se pasa a la Cámara para los efectos correspondientes.

"Se da cuenta y se turna a la Comisión de Impuestos, a una iniciativa del Ejecutivo Federal que reforma la Tarifa General de Importación, y el Decreto de 19 de diciembre de 1929 que grava los productos de artisela, asuntos que reciben el trámite de que se turnan a la Comisión de Impuestos.

"Da cuenta la Secretaría con un dictamen de la Comisión de Aranceles y Comercio Exterior, sobre reformas a las tarifas de importación y exportación. Puesto a consideración de la Asamblea, sin discusión se aprueba y se turna a la Cámara para los efectos consiguientes.

"A continuación la Secretaría da cuenta con una minuta de decreto enviada por el Senador de la República, sobre reformas a la fracción IV de la Ley de Secretarías y Departamentos de Estado, la cual recibe el trámite de recibo, a la Comisión de Gobernación en turno e imprímase.

"Se da lectura a un dictamen de la Comisión de Salubridad, formulado sobre la iniciativa del Ejecutivo de la Unión, que declara de utilidad pública la campaña contra el paludismo. Puesto a discusión, el C. Velarde Adán hace uso de la palabra en pro para respaldar la iniciativa del Ejecutivo y al mismo tiempo para proponer algunas adiciones. El C. Meixueiro Jorge, a nombre de la diputación oaxaqueña, apoya al C. Velarde y solicita de la Asamblea que otorgue su aprobación tanto al dictamen como a las modificaciones propuestas. Consultada la opinión de la Asamblea, ésta se declara por la afirmativa, y en tal virtud la Presidencia dicta el trámite de que pasa el asunto a la Cámara para sus efectos.

"Se hace del conocimiento del Bloque un dictamen de la Comisión de Impuestos, que propone se

reforme el artículo 15 de la Ley de Impuestos sobre Producción de Energía Eléctrica, y el C., Jiménez Antolín, como miembro de la Comisión, solicita el uso de la palabra para exponer algunos argumentos en fundamento del dictamen. Puesto a discusión y sin que haya quien haga uso de la palabra, se aprueba y pasa a la Cámara para los efectos a que haya lugar.

"Se da lectura a una iniciativa del C. Presidente de la República, que propone un proyecto de reforma a la Tarifa de Exportación, estableciendo un 12% de aforo en los impuestos de exportación. Se turna dicha iniciativa a la Comisión de Aranceles y Comercio Exterior.

"Pasándose al tercer punto de la Orden del Día, el C. Sánchez Antonio S. solicita el uso de la palabra para hechos, y una vez que se le concede, formular amplias apreciaciones sobre la integración del llamado Frente Democrático Constitucional Mexicano. Sobre el mismo tema exponen sus conceptos los ciudadanos Molina Betancourt Rafael, Estrada Enrique, Iturbe Ramón F., García Carranza Francisco y Meixueiro Jorge. No habiendo más oradores que sobre el particular hagan uso de la palabra y siendo las 22 horas, la Mesa declara que se levanta la sesión, citándose para el próximo jueves".

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

El C. Presidente: Se pasa al siguiente punto de la Orden del Día: asuntos en cartera. (Se dio lectura a varios documentos).

El C. Presidente: Se pasa al tercer punto de la orden del día: asuntos generales.

El C. Martino César: Pido la palabra.

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Martino César.

El C. Martino César: Compañeros diputados: voy a permitirme reclamar la cabal atención de ustedes, porque venimos a la tribuna a tratar un asunto que estimamos de trascendencia nacional y en el que es preciso que ustedes me escuchen, porque es necesario también que se sepa cuáles son nuestros puntos de vista en relación al asunto a que vamos a referirnos.

En el periódico de hoy en la tarde, en "Ultimas Noticias", con un encabezado que dice: "Cumplirán la Constitución los Ejecutivos", termina la nota con un párrafo que dice lo siguiente: "También nos informaron......(Leyó.)

Esto que consideramos un paso atrás en las conquistas de la Revolución, nos alarmó, y procuramos entrevistar a algunos señores Gobernadores, amigos de nosotros, al salir de su junta, a mediodía, para inquirir si era cierto que habían abordado ese tema. Incidentalmente platicamos con el Licenciado Rojo Gómez, quien nos negó terminantemente que los Gobernadores hubieran llegado a este acuerdo.

Pero ya que tratamos este asunto, habremos de referirnos con mayor claridad a las declaraciones que los señores Gobernadores de Michoacán, Puebla e Hidalgo, firmaron y aparecieron en la prensa de México el día de hoy, que contienen cuatro puntos, que a la letra dicen:

"Primero. Todos los Gobiernos locales intensificarán la tramitación de los expedientes agrarios.....(Leyó).

Debemos declarar desde esta tribuna que la Confederación Campesina Mexicana está absolutamente de acuerdo con los tres primeros puntos a que se refieren los señores Gobernadores, y habremos de comentar en seguida el cuarto.

Estamos de acuerdo y aplaudimos la actitud de los Gobernadores de los Estados cuando resuelven aumentar hasta un cincuenta por ciento sus Presupuestos para activar las dotaciones de la tierra, y estamos de acuerdo porque estimamos, y así lo hemos expuesto los diputados de la Confederación Campesina Mexicana, no sólo desde esta tribuna, sino en el mitin, en nuestros folletos, en pláticas con nuestros compañeros y en cuantas ocasiones ha habido, que el primer punto de la resolución del problema de la tierra en México lo constituye el aspecto dotatorio, y que hay que llegar a finiquitar este aspecto inicial del problema de la tierra. Por eso respaldamos y aplaudimos esta actitud de los Gobernadores que resuelven aumentar sus Presupuestos para dar término a esta tarea.

En su segundo punto se refieren al control de la explotación ejidal.

No podemos sino sentirnos satisfechos de que haya llegado hasta los mandatarios locales el eco que lanzó el Bloque de la Cámara de Diputados a fines del año pasado, cuando propusimos, a nombre de nuestra organización, que se hiciera un plan de tres años para intensificar la producción ejidal del país, porque sabíamos que era preciso que dentro del período del señor Presidente de la República se diera un paso adelante en la organización de la vida ejidal, especialmente consiguiendo que se aumentara la producción del ejido.

A este respecto nosotros consideramos que la Revolución debe dar preferente atención a la organización de la vida ejidal. Son numerosas las ocasiones en que han llegado, inclusive quejas de campesinos hasta el Bloque de esta Legislatura, en el sentido de que en los diferentes aspectos que atañen a la vida del ejido no se está cumpliendo con el programa de la Revolución. Nosotros dividiríamos la organización de la vida del ejido en cuatro aspectos fundamentales: el aspecto de la producción, el aspecto de la educación, la irrigación y la salubridad, porque consideramos que con estas cuatro bases fundamentales el ejido, institución que la Revolución creó para liberar al campesino mexicano, constituirá la base de la felicidad de la clase trabajadora del campo.

Consideramos que especialmente el primer aspecto, el de la producción, es un aspecto complejo en que se tienen numerosos problemas que atender; por ejemplo, todos los señores diputados que integran esta Legislatura no ignoran que nuestros campesinos en México siguen sistemas rutinarios para la explotación de la tierra, y es un ideal de la Revolución fomentar el uso de los implementos agrícolas modernos y de llegar a la maquinación del ejido y para ello es necesario que el Gobierno le preste toda la atención a este aspecto del problema de la producción en el campo. Los ejidatarios están necesitados, primero que nada, de estímulo

suficiente para intensificar sus siembras a fin de aumentar su producción. Y queremos informar a ustedes a este respecto que, por ejemplo, en nuestro Estado de Jalisco se acaban de integrar a principios del año en cada municipio, comisiones para impulsar las siembras en todo el Estado, y en un recorrido breve que acabamos de hacer por nuestro distrito, nos encontramos con satisfacción que los ejidatarios de México, respondiendo al llamado del Presidente Cárdenas, en estos momentos están cultivando hasta el último pedazo de su tierra a fin de aumentar su producción. Pero se nos va a presentar otro problema: es necesario que los ejidatarios cuenten con mercados para dar salida a sus productos, y este aspecto debe ser también tratado cuando se planee la producción del ejido.

Por lo que respecta a la cuestión educativa, la clase campesina del país se encuentra verdaderamente alarmada. Es preciso ya expresar desde esta tribuna que la escuela rural, que constituye un orgullo nacional porque fue uno de los más valerosos y más valiosos ensayos de la Revolución, se ha estancado, porque mientras los maestros rurales se dedican a desorientar y a agitar a los campesinos buscando células para las camaradas del Partido Comunista, la educación rural se encuentra abandonada con detrimento de los niños campesinos de México. (Aplausos nutridos.) Es urgente que la Secretaría de Educación no olvide que la escuela rural ha constituído un orgullo internacional para el país, y que educadores extranjeros de fuste han llegado a abrevar a la campiña de México sobre este ensayo prodigioso que constituye la escuela rural de México.

Nosotros necesitamos aclarar con respecto al debatido asunto en estos momentos, de la pequeña propiedad, y hablar de las cuestiones de la tierra en México, que sentimos el espíritu acongojado, porque recordamos que por esta tribuna han pasado las voces autorizadas de Graciano Sánchez, Marte R. Gómez, Posada y de tantos agraristas que trazaron aquí caminos a la cuestión de la tierra en México; y hacemos acopio de serenidad en nuestros espíritus, para que nuestras palabras aquí pronunciadas no sean mal entendidas ni mal interpretadas.

El desarrollo de la acción agraria llevada a cabo desde 1915 a la fecha, pero con especial intensidad en los últimos años, comprueba de modo que no admite ni discusión, que la acción agraria ha sido un acierto y que la casi totalidad de los inconvenientes señalados obedecen a que en las autoridades ha faltado en ocasiones la fe necesaria para proseguir la obra dotatoria y restitutoria, con la intensidad que las necesidades de los pueblos reclaman.

Ustedes recordarán el paréntesis trágico que se abrió para el problema de la tierra en México cuando Ortiz Rubio declaró que en muchos Estados de la República estaba terminado el problema de la tierra. Nosotros queremos aclarar que para hablar del respeto a la pequeña propiedad de la tierra en México, es necesario, antes que todo, intensificar la dotación de la tierra y aguas a los pueblos, y que las autoridades locales deben prestar estrecha colaboración, en este aspecto, al Gobierno Federal, a fin de conseguir a la mayor brevedad una racional explotación de las tierras ejidales.

Y en el debate sobre la pequeña propiedad es conveniente llamar la atención sobre la circunstancia de que la pequeña propiedad se ha convertido ocasionalmente en la piedra de toque y en el campo a debate de intereses encontrados; y urge definir la situación de un modo categórico para evitar que los ataques o defensas teóricos a la pequeña propiedad redunden en perjuicio de los ejidatarios y de la obra dotatoria de los pueblos.

Ustedes saben, y lo saben por experiencia, especialmente todos aquellos que vienen representado a núcleos campesinos, o que tienen numerosos núcleos campesinos en sus distritos, que la revolución agraria, pase a sus detractores, sigue su obra con todo tesón y con toda fe; pero es indispensable, en nuestro concepto definir aquí qué es la auténtica pequeña propiedad. Hay que precisar qué es la pequeña propiedad, no sólo desde el punto de vista de la extensión de la tierra, sino de su categoría jurídica; es decir, la categoría jurídica con que se posee la tierra, ya sea como dueño de la tierra, como usufructuario, como arrendatario, como colono, como aparcero, etcétera.

El debate sobre la pequeña propiedad tiene el peligro en estos momentos de desviarse y ser aprovechado eficientemente por los grandes latifundistas que todavía existen en México, escudándose en el respeto a la pequeña propiedad de la tierra, como lo han venido haciendo; porque ustedes no ignoran que todavía existen grandes extensiones de tierra en México, y que los propietarios de las grandes fincas se escudan simulando fraccionamientos que sólo existen en la imaginación de esos propietarios, negándose así, en numerosas ocasiones, a núcleos campesinos del país la tierra a que tienen derecho. (Aplausos).

Nosotros afirmamos desde esta tribuna que el respeto a la pequeña propiedad no debe otorgarse cuando es el resultado de fraudes a la Ley Agraria por el parcelamiento ficticio de los latifundios. (Aplausos). Y para respaldar esta afirmación concreta y única que queremos dejar expuesta en esta modesta exposición sobre el problema de la tierra, yo me voy a permitir referir a ustedes una de las artimañas que se están usando en el país, particularmente en el Estado de Jalisco, por los terratenientes de aquel Estado. En el Estado de Jalisco, especialmente los dueños de los ingenios, están celebrando contratos con los trabajadores del campo tan pronto como saben que núcleos de campesinos piden dotación de tierras, y les dan a estos campesinos categoría de colonos, y celebran con ellos contratos leoninos para los trabajadores, que tienen cláusulas como las siguientes, que tuve que escribir por no dejarlo a mi memoria, en las que les ruego que pongan atención, señores diputados, porque es una tragedia dolorosa que en mil novecientos treinta y ocho, cuando rige los destinos del país Lázaro Cárdenas, el líder del agrarismo en México, todavía haya contratos que pongan en estas condiciones a los campesinos de México.

"Los colonos -dicen los contratos a que me estoy refiriendo - explotan por su cuenta y riesgo... (Leyó).

Estas cláusulas están estipuladas en contratos que tengo a la vista, en varios de los ingenios de Jalisco.

En tales condiciones, señores diputados, no escapa a ustedes que el desmembramiento artificial de los grandes latifundios en pequeñas propiedades es tendencioso, pues se hace declarar a los campesinos que "conviene a sus intereses, para convertirse en productores autónomos, en trabajadores que no tienen ningún beneficio derivado de ninguna relación contractual..."(Leyó).

Estimamos, pues, que de acuerdo con lo que fija el Código Agrario, debe respetarse la pequeña propiedad de la tierra, sí; respetemos la pequeña propiedad de la tierra, pero que no se escuden en ella los latifundistas de México; respetemos la pequeña propiedad de la tierra, pero que no sea pretexto para organizar una ofensiva contra la clase campesina del país que no se encuentra satisfecha todavía en sus necesidades y que la Revolución está obligada a subsanar y a llenar.

Finalmente, nosotros queremos declarar aquí, a nombre de la Confederación Campesina Mexicana, que el ideal de nuestra organización por el que ha venido propugnando desde sus primeros plenos y que ha venido sosteniendo en todos ellos, es que la pequeña propiedad llegue a equipararse en toda la República a la parcela tipo ejidal perfectamente estudiada de acuerdo con las condiciones agrícolas de cada región del país. (Aplausos nutridos). Y cuando la pequeña propiedad quede equiparada a la parcela tipo ejidal usufructuada por los campesinos en posesión de maquinaria agrícola, no explotada con el azadón, ni el arado de palo, porque ese no es el ideal de nosotros para los campesinos de México; entonces, cuando la pequeña propiedad y la parcela ejidal pueden estar equiparadas, se habrán acabado las Guardias Blancas que hoy asesinan a campesinos en la República. (Aplausos).

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano Siurob.

El C. Siurob Emiliano: Compañeros: Se acaba de tratar por el compañero César Martino, a quien todos profesamos una gran estimación por sus ideales puros en materia agraria, un tema que considero como el más trascendental de los que tiene el país en estos momentos.

Considero que el tema que voy a abordar es uno de los más delicados en sus diferentes facetas: la económica, la política, la técnica esencialmente.

¿Cómo podemos evitar que un médico llamado a curar una herida, pueda darse cuenta del estado de la misma, sin tentarla, sin provocar un dolor en el enfermo? Esto es imposible. De tal manera que quiero decir con esto que si en el transcurso de lo que voy a decir y a presentar a la ilustrada consideración de los compañeros hay alguna censura para actos que se han cometido dentro de la aplicación del Código Agrario, se tenga en cuenta que es indispensable tocar esta llaga para poder remediar el mal del enfermo.

No es, pues, un espíritu de crítica ni de oposición a las leyes actuales lo que me mueve, sino que la XXXVII Legislatura, cumpliendo con uno de tantos deberes que forman parte de su misión histórica y de su responsabilidad como poder, aborde este punto que ya era extraño que no hubiera ocupado la mente de todos nosotros, cuando es algo que esta clamoreando la opinión pública por todos los ámbitos del territorio nacional.

En primer lugar, voy a dividir los factores que, a mi juicio, son la base de la cual debe partir la resolución y encauzamiento del actual problema creado desde que empezó la aplicación del Código anterior. Considero que los factores especiales del problema pueden dividirse en la siguiente forma: primero, los factores de carácter moral; segundo, los factores de carácter económico; tercero, los factores de carácter técnico; y cuarto, los factores de carácter revolucionario.

Empezando por los factores de carácter moral, vamos a analizarlos de una manera somera, y yo hago un llamado a la conciencia de los compañeros para que de una manera absolutamente libre, con toda gallardía, con todo valor civil, sin temor a la censura de ningún grupo, por exagerado que sea, se toquen el corazón y comprendan la verdad de lo que voy a decir.

El primer punto de carácter moral que se me ocurre es éste: La agricultura, en mi concepto, no es una diversión ni un pasatiempo, sino que es algo que constituye una verdadera profesión y, como para toda profesión, el punto de partida debe ser el vocacional. ¿Pero creen ustedes, compañeros, que debamos desplazar al zapatero, al hojalatero, al barrendero para que vayan a ocupar una parcela en la que no saben ni cómo se siembra el maíz? Sería absurdo. Lo primero que necesitamos, pues, es el factor vocacional, y éste es tan importante, como que de él se deriva este segundo: el amor a la tierra; amor a la tierra que tiene el verdadero agricultor; el amor a la tierra que hace que el campesino soporte las penurias que tiene la explotación del campo; el amor a la tierra que hace que el campesino soporte la inclemencia del tiempo, las heladas, las lluvias, la mala comida, la falta de distracciones, como no ocurre en los centros de civilización, la falta de atención médica y otras mil cosas, que son las que constituyen el castigo más fuerte para el hombre que se dedica a la explotación de la tierra. Y estas calamidades sólo las aguanta el individuo que es verdaderamente vocacional, el individuo que es agricultor de alma, no el individuo a quien se forja a base de un capricho político para desplazarlo de la esfera de acción social en que estaba, para ir a ocupar una parcela que más tarde abandona por falta de vocación.

El segundo factor moral es el de la paz en el campo. El compañero Martino tocó este punto con bastante acierto. ¿Cómo vamos a tener paz en el campo cuando unas veces la inconsciencia de los que cumplen el problema, crean problemas puramente técnicos por crear una situación política? Si no ha habido un criterio rectilíneo de momento en la resolución del problema agrario ¿cómo queremos que una ley se cumpla y no surjan antagonismos entre la gente del campo? Mientras vayamos a predicar a los compañeros de la parcela, que la pequeña propiedad, no obstante de ser constitucional, sigue siendo enemiga real de ellos, tendremos que tener el antagonismo entre unos

grupos y otros. El deber de la Revolución no es seguir predicando esta doctrina disolvente; el deber de la Revolución es señalar la pequeña parcela y el ejido, colocarlos en situación de bonanza y unirlos a todos bajo una sola denominación de explotadores de la tierra.

El lema que actualmente tiene el Departamento Agrario lo considero incompleto. El lema que el Departamento Agrario tiene de dar tierra a quien la trabaje, creo que debería anexarse con esto: "y que la merezca"; porque, en efecto, es cosa muy distinta trabajar el terrón y otra cosa muy distinta es merecer los frutos de esa tierra. ¿Qué ustedes creen, bajo cualquier punto de vista que se le considere, que es revolucionario, que es moral, que es educativo para nuestras clases sociales, para nuestros gremios de agricultores, tolerar dentro de una comunidad agraria a un individuo que deja abandonado el ejido, que no paga a la nación el préstamo que le ha hecho, que en vez de aprovechar el fruto del ejido en bien de la nación, en bien de la colectividad, en pagar a la nación lo que de debe pagar, en bien de su familia para educarla y transformarla al medio social que la Revolución soñó; que todo ese producto se lo embriague y lo dedique a la crápula y al vicio? ¿Creéis, compañeros, que ese ejido está en buenas manos? ¿Creéis que es justicia revolucionaria seguir permitiendo ese estado de cosas? Estoy seguro que ninguna conciencia de las nuestras está con estas circunstancias.

El tercer factor moral es el afán de superación, que hace que todos los hombres lleguen a la meta en sus ideales; afán de superación que hace al escolar obtener la mejor calificación, y al Gobierno, premiar esa superación con un título; afán de superación que hace que el ganadero, que el agricultor, superen la ganadería y la calidad de los granos; afán de superación que ha creado a los hombres más grandes de la historia, y que también premia el Estado. ¿Y cómo va el ejidatario a superar? ¿Va a superar en producción?

Sabemos que la tierra tiene un límite de producción, y después de este límite, ¿qué más vamos a pedirle? Es absolutamente irracional creer que aguijoneando al ejidatario para que cultive un ejido de ocho hectáreas en una loma, con terrenos tepetatosos, con pedregal, con escasas lluvias, sin dinero ni conocimientos, pueda hacer un ejido triunfante. Esto es un absurdo, por más que queramos oponernos a la realidad y meternos en la Corte de los Milagros de la acción política. Hoy o mañana, como revolucionarios, tendremos que transformar esa ley en beneficio del mismo ejidatario, que está constreñido, que tiene atados los pies con la cadena del galeote, al ejido miserable con que se le ha dotado y que no basta para resolver sus problemas sociales y biológicos.

En seguida tenemos el factor moral familiar: el cariño a la familia. ¿Por qué luchamos? ¿No es acaso por el cariño de los hijos a quienes pretendemos dar una posición social mejor? ¿El sueño del ejidatario mismo y de todos los revolucionarios no revolotea precisamente alrededor de esta justicia? ¿No lo que queremos es que los ejidatarios no sólo sean seres que llenen la barriga, sino que sean individuos que llenen también el espíritu? ¿No queremos en nuestra recta justicia revolucionaria que el ejido baste para satisfacer las dos cosas? Y pregunto a la conciencia de ustedes, pero honrada y francamente, con la virilidad que acostumbramos, lo siguiente: ¿el ejido llena bien el estómago del campesino y su conciencia, así como la de su familia? No, señores: no los llena tampoco. Entonces vamos a ver estos asuntos, los puntos esenciales de moral.

Ahora vamos a ver los puntos de carácter económico. Todo sujeto de economía, según los tratadistas que he conocido, dicen que para ser sujeto de economía se necesita tener estas tres premisas: habilidad, moralidad y responsiva. Estas tres premisas lo mismo garantiza al crédito oficial, que al no oficial, cualquiera que sea el que se mueva. Juzguemos el asunto bajo este concepto, y veamos si las tres premisas se encuentran en el sujeto de crédito que hoy tiene el capital oficial.

Bajo las primeras leyes de moralidad, ¿creen ustedes, compañeros, que la primera capa de civilización, la más numerosa, por desgracia, de nuestro país, la que todavía usa taparrabo en las sierras de Oaxaca y en las sierras de Yucatán, tiene siquiera una ligera noción de lo que es el crédito? Indiscutiblemente que estas gentes no lo saben.

Veo de parte del compañero Margarito Ramírez una sonrisa despectiva para mi idea; pero es que el compañero Margarito Ramírez tiene la costumbre de no hablar con criterio de diputado, sino con criterio de representante de un Bloque.....

El C. Ramírez Margarito: Pido la palabra para una interrogación al compañero.

El C. Siurob Emiliano: Para lo que guste, compañero.

El C. Presidente: Tiene la palabra el compañero Ramírez para una interpelación.

El C. Ramírez Margarito: Causa risa lo que usted dijo de la sierra de Yucatán. Usted no conoce Yucatán; por eso me dio risa y a todos también.

El C. Siurob Emiliano: El compañero Margarito Ramírez cree que para conocer un lugar se necesita estar allí, como si todos los camaradas de Yucatán y todas las personas que están allá no le pudieran traer a uno un eco de lo que sucede en Yucatán. el compañero Ramírez está creyendo que para conocer una situación de Guanajuato necesito darme una paseada casa por casa; y en ese caso el compañero Margarito Ramírez no tiene derecho a opinar de la nación, porque no conoce toda la nación.

El C. Ramírez Margarito: Pues no conoce usted nada de Yucatán, ni la geografía. (Risas.)

El C. Siurob Emiliano: De todas maneras, dejemos el asunto porque no tiene importancia. (Risas.) El caso es este: en el concepto de responsiva, ¿el ejido qué responsiva tiene para el capital oficial? No es embargable, no es transferible, no es vendible; ¿entonces sobre qué gravita la garantía del crédito nacional? Gravita exclusivamente sobre el producto del ejido. El ejido es el que responde sobre el préstamo hecho por el Banco Agrícola Ejidal. ¿Y quién de nosotros no sabe -y en eso también hago un llamado a la conciencia de los hombres honrados que hay en esta Cámara, para que

me digan si el dinero prestado por el Banco Agrícola Ejidal ha regresado íntegramente a sus cajas - ¿quién de nosotros no sabe que en el Estado de Querétaro apenas si llegó al setenta por ciento de lo prestado el año pasado? ¿No sabemos -y esta es una queja general, no es mía, esto lo han dicho muchos oradores y muchos hombres de valor civil suficiente - que los dineros que se dedican a compras de ganado en el Banco Agrícola Ejidal, reses que se compran a treinta y cinco pesos, se convierten en negocios para con los ejidatarios? ¿No es cierto esto? ¿No es cierto que las semillas que se recogen a los ejidatarios se meten a las bodegas de los Bancos, y más tarde, cuando viene la época de la liquidación, se les liquidan a precios inferiores a los del mercado? ¿No es cierto que se les hacen cuentas de palas, picos y azadones, dos millones, y se les dice que por mermas, por bajas en cuestión de acarreo, por fletes, se les va a liquidar una cantidad irrisoria y vergonzosa? ¿Y nosotros, compañeros, por un espíritu de politiquería, traidor a los intereses del país y a la Revolución, vamos a callarnos estas verdades y a seguir aquí con un problema que está dando al traste con la misma Revolución a la que servimos, y vamos a hacer que el Presidente de la República pase a la historia con el anatema, y esta Legislatura también, de no haber tocado esta llaga y corregido este mal? No, señores; yo creo que nosotros tenemos la gallardía y el valor civil suficiente para que en este período que nos toca de responsabilidad, de acuerdo con la Revolución, sin traicionar los principios revolucionarios, encauzar este problema enorme para el país dentro de un sendero de ecuanimidad, y precisa que ya no dé lugar a la anarquía estúpida que hay en estos momentos en el país.

Vamos a ver en qué forma podemos de una manera general resolver este problema sin menoscabar los intereses ni de la Revolución ni los intereses de los demás sectores ciudadanos, que yo no veo por qué no les concedemos los derechos que justamente tienen y que la ley misma, el artículo 27 constitucional les señala. El artículo 27 constitucional dice claramente, y campea en todo el artículo constitucional el respeto a la pequeña propiedad, todo él es respeto a la pequeña propiedad, y luego, en la cláusula, me parece d), en la fracción XVII del artículo, dice que es misión de los gobernadores señalar en cada unidad gubernativa lo que debe constituir la pequeña propiedad. Y luego todavía me parece que es la cláusula g) de la fracción XVII del mismo artículo, la que dice que debe constituirse el patrimonio familiar agrícola.

No vengo a abogar - como ustedes verán más adelante, si se dignan escuchar con la atención que hasta este momento me han prestado - ni por los capitalistas, ni por el latifundio, ni por la pequeña propiedad, que viniera a ocultar la idea revolucionaria bajo un aspecto de engaño. Muy lejos de mí eso. Aquí está un compañero queretano, ajeno a este Bloque, que sabe que el primer ejido que se dio en Querétaro: Santa Rosa Jáuregui, lo dimos nosotros; el primer ejido que se dio en la República, que fue en Guanajuato, lo dimos nosotros; la causa del disgusto con el Primer Jefe, Venustiano Carranza, en la época de la Revolución, en mil novecientos diecisiete, fue porque nosotros no quisimos quitar un ejido a los ejidatarios para devolverlo a los antiguos dueños. y con estos tres casos y otros más que puedo citar, basta para que comprendan que no voy a defender a los capitalistas, ni a los latifundios, ni a volver a la antigua secuela de los explotadores del campesino, sino a pretender encauzar de una manera definitiva y precisa el problema.

Desde luego surge a la vista esto. La experiencia mundial, que debemos tenerla en cuenta, y la experiencia particular nos han demostrado lo siguiente: sabemos que no hay más que tres maneras de constituir la propiedad rústica: el latifundio, la pequeña propiedad y la mínima propiedad. Del latifundio no voy a hablar, porque está condenado por la conciencia de todos los revolucionarios, porque es la explotación de una gran extensión de tierra por un solo individuo que no tiene la capacidad suficiente para poder explotar en toda su intensidad ese latifundio, privando a los demás de poder adquirir una parcela.

De la propia atomizada o del minifundio, sí tengo que hablar, Considero que es tan peligrosa o más perjudicial para la economía nacional y el bienestar individual, como lo era antes el latifundio, y las razones son absolutamente precisas.

En mi concepto, el error del problema agrario actual, las dificultades que tiene se derivan del artículo cincuenta y uno del Código. No culpo al Departamento Agrario, pues éste no ha hecho más que cumplir con la ley, y no sólo no lo culpo, sino que lo alabo, porque ha puesto toda su energía para aplicarla. Tampoco culpo al señor Presidente, porque él, como Ejecutivo, no tenía más que la obligación de dar cumplimiento a una ley dada por el Poder Legislativo. Sí culpo, en parte a las Legislaturas pasadas de que no hubieran abordado este problema en el momento oportuno, cuando no se creaba todavía a la nación el problema que hoy tiene, que es más grande que el que se tenía en un principio.

En este caso, el ejido y la pequeña propiedad deben desenvolverse bajo este concepto: primero, la producción máxima de la tierra, y segundo, la necesidad social e individual del campesino a quien se le dote con una parcela. El artículo cincuenta y uno del Código Agrario nos decía que constituye la pequeña propiedad a base de superficie, señalaba ciento cincuenta hectáreas de riego como unidad mínima, trescientas de equivalencia de temporal y mil trescientas de monte. Y yo pregunto, qué este artículo cincuenta y uno tiene siquiera una base técnica? Yo no lo considero ni revolucionario, ni técnico, ni equitativo. No lo considero revolucionario, porque la Revolución, entre sus normas, tiene no hacer privilegios, y este artículo indirectamente sí los hace, porque el individuo que tiene ciento cincuenta hectáreas de riego en el Distrito Federal, tiene aproximadamente un patrimonio de trescientos mil pesos, y el que tiene esa misma unidad de riego en el corazón de la sierra de Oaxaca, o en el Estado de Querétaro, apenas tiene un patrimonio de quince mil pesos. ¿Es acaso esto justicia revolucionaria?

En cuanto a tecnicismo, ¿en qué cabeza de

ingeniero, o de agricultor, que conozca aunque sea someramente el problema de la tierra, cabe decir que su superficie tiene el mismo valor, cualquiera que sea el lugar de su ubicación? Y no es tampoco equitativo por las razones anteriores, porque no mide a todos los ciudadanos con el mismo rasero.

En esas condiciones, si esta es la base esencial del Código en vigor, se explica por qué al constituir la pequeña propiedad y aun el mismo ejido, hayamos venido, por la experiencia de tantos años, a ver que ni los ejidos han llenado su misión, como los revolucionarios quisiéramos, de sacar a los ejidatarios de su condición miserable, ni tampoco se ha podido precisar la pequeña propiedad. Entonces yo propondría que el artículo cincuenta y uno se reformara a esta base: a de base inversión, es decir, de avalúo, es decir, de estudio técnico de la calidad de tierra dada al ejido y de la cantidad de tierra con que se constituya la pequeña propiedad.

Como ustedes ven, esto es absolutamente revolucionario...

El C. Martino César: ¿Me permite una aclaración el compañero Siurob?

El C. Siurob Emiliano: Con todo gusto.

El C. Martino César: Con todo respeto, compañero Siurob, por eso decimos que la tesis de la Confederación Campesina Mexicana, es de que se equipare la pequeña propiedad a la parcela tipo ejidal en cada región, de acuerdo con los estudios económicos que de la potencialidad de la tierra se fijen, de manera que queden equiparados una y otro. (Aplausos).

El C. Siurob Emiliano: Estoy absolutamente de acuerdo con la tesis del compañero Martino. Efectivamente, dos son los factores esenciales para constituir el ejido y la pequeña propiedad: el factor producción y el factor necesidad social. La Revolución no revolotea más que alrededor de esos dos principios. ¿Cómo vamos a dar nada más, como se dio el ejido hasta la fecha? ¿Qué porque aquí hay cien individuos, metemos esos cien individuos en este terreno, aunque los cien se mueran de hambre? La manera de resolver el problema, señores diputados, no es llevar un expediente al señor Presidente de la República para decirle: Yo soy el más rojo y avanzado, porque he repartido más tierras. Pero eso no es cumplir con su misión. En ese sentido estoy absolutamente de acuerdo con el compañero Martino, y el compañero estará de acuerdo conmigo en que esos errores han perjudicado a los compañeros del campo, y también estará de acuerdo conmigo en que ya es tiempo de meter la mano para sacar de la miseria a los compañeros del campo, en perjuicio de quien sea, pero que salgan de esa situación de acuerdo con lo que ofreció la Revolución. (Aplausos).

En esas condiciones, como digo, reformemos el artículo 51 a base de inversión y entonces sí tendremos un artículo revolucionario técnico y equitativo. Es revolucionario, porque coloca a todos los individuos sin privilegios en la misma condición; es técnico, porque entonces la calidad de la tierra no significa nada: la calidad es la base, y la tierra se hará chica o grande; el ejido será de ocho, de veinte o de treinta hectáreas, cuando el ejido llegue a alcanzar la proporción de producción necesaria para que los ejidatarios vivan en las condiciones biológicas y sociales indispensables para su vida y desenvolvimiento. (Aplausos). En seguida tenemos otros factores importantes que desearía desde ahora presentar a los compañeros, aunque no pretendo que mi pobreza de ideas se tome como una cosa definitiva, en esta materia, porque ni puede ser. Quiero que los compañeros empiecen a estudiar el problema desde este punto de vista, y estoy seguro de que todos unidos podríamos producir una ley hermosa y revolucionaria, para que la XXXVII Legislatura tuviera el alto honor de haber encauzado este asunto de una manera definitiva.

Los señores gobernadores se hallan, en mi concepto, en un estado de anarquía; cada uno tiene una idea del problema distinta de la que tienen los demás; y, naturalmente, si no encauzamos con una ley este ambiente de desorientación , va a quedar el problema más grave que tiene el ejido: la cuestión de la anarquía del procedimiento. ¿Quién no sabe, por ejemplo, que en la actualidad tenemos lo que se llama ejidos de primero y segundo piso; es decir, que por la mala medición de tierras se ha llegado hasta el extremo de meter a unos ejidos dentro de otros vecinos? Y esta es una cuestión grave para el Gobierno, pues cuando se haga la limitación de esos ejidos, habrá pugnas entre los campesinos.

De manera que necesitamos atacar todos estos puntos de vista. Yo propondría que, después de definir claramente lo que un ciudadano mexicano puede invertir en la propiedad, señaláramos un mínimum y un máximum para que no caigamos en los dos extremos perjudiciales a la nación: la atomización excesiva, que no resuelve ningún problema, y la pequeña propiedad excesiva que nos impediría cumplir con el programa revolucionario de poder dar tierras a todos los que las necesitan. En ese caso ya fijaríamos la inversión mínima y máxima, de acuerdo con los dos conceptos que tiene el compañero Martino y que son los mismos míos: la producción de la tierra y la necesidad social; cuánto es el mínimo de tierra que puede tener un individuo para poder llenar sus necesidades, y cuánto es el máximo que revolucionaria y técnicamente podemos dar como patrimonio a una familia, de acuerdo con el artículo 127 constitucional. Y dentro de este concepto de realidad, desenvolver todos los demás puntos del Código Agrario, hasta constituir una ley precisa que no dé lugar al trastabilleo que se nota en todas las conciencias, y a la inquietud que se ha sembrado en todo el país.

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Meixueiro.

El C. Meixueiro Jorge: Compañeros: Para terminar proponiendo a ustedes puntos concretos que someto a la aprobación de esta Cámara, en virtud de considerarlo urgente de acuerdo con las exposiciones hechas en esta tribuna con relación a las declaraciones de los gobernadores de los Estados, quiero únicamente insistir en algunos aspectos que son fundamentales dentro del criterio que sustenta nuestra organización social, la Confederación Campesina Mexicana, y que ya fueron

ampliamente expuestos por el Diputado César Martino.

La pequeña propiedad, tal y como se entiende actualmente, como equivocadamente se interpreta frente a los intereses de los conglomerados campesinos, es algo que debe desaparecer de nuestra legislación. (Aplausos). Múltiples son los motivos que nos hacen pensar de esta manera, fundamentalmente la necesidad imperiosa de tierras que día a día se viene haciendo más palpable en los conglomerados campesinos; la necesidad absoluta de tener un régimen definitivo para la propiedad rural en el país; la necesidad también absoluta de considerar que mientras nosotros dejemos un enemigo posible, hoy o mañana, frente a los intereses de los ejidatarios, existirá siempre la lucha, porque esos ejidatarios y los que aspiren a serlo, nunca habrán de conformarse con ser siervos de quienes tratan de explotar la tierra a través de los demás hombres. (Aplausos).

Se decía hace un momento que quisiésemos tener - y quiero hacer esta aclaración con el propósito de llevar adelante la coordinación de mis ideas, de que no me referiré en lo absoluto a personas si no exclusivamente a las tésis que nosotros sustentamos -, se ha dicho que sería una gran cosa para México y para la economía del país, que se pudiera amalgamar a los pequeños propietarios con los núcleos de ejidatarios de la República. Y nosotros nos preguntamos, camaradas, si aquí mismo en el Distrito Federal nosotros quisiésemos que junto al campesino que tiene una media hectárea como parcela, un cuarto de hectárea como parcela, nosotros quisiésemos, digo, poner al pequeño propietario que llega a tener ciento cincuenta hectáreas de riego respetadas por la ley y que significan para él una enorme cantidad de dinero del cual disfruta, puesto que cada hectárea de riego de primera calidad vale no menos de dos mil pesos en el Distrito Federal; si nosotros quisiésemos hacer esto, nosotros estaríamos, o bien obrando utópicamente, o bien traicionando a nuestra propia convicción, porque es imposible que frente al interés de aquel que busca la tierra para salvar la necesidad de su hogar, para tener lo necesario, lo estrictamente indispensable para la vida de su familia, podamos poner a aquel otro que necesita las ciento cincuenta hectáreas para poder tener una vida de todo goce, para disfrutar de todas las canongías y prebendas económicas que da una posesión de esta naturaleza. Nosotros, pues, consideramos que es absolutamente imposible desde el punto de vista estrictamente revolucionario y, más que todo, desde el punto de vista de la vida misma de los campesinos del país, parangonar, establecer comparación, establecer igualdad entre los hombre que disfrutan de la pequeña propiedad y los ejidatarios que mendigan un surco más para su parcela. (Aplausos nutridos).

Nosotros creemos también que ese punto de vista que quiero someter a la aprobación del Bloque como una declaración definitiva, creemos también que por múltiples razones es imposible llevarlo a la práctica en los actuales momentos. Nosotros consideramos que la situación, las condiciones externas, las condiciones internas, los enormes problemas actuales del Gobierno, los problemas que pesan sobre la vida de todos y cada uno de los elementos del país, hacen imposible por el momento llegar a destruir ese criterio de la propiedad privada rural en México; pero sí queremos que entre tanto esto puede llegarse a realizar como suprema, como definitiva aspiración del Bloque Revolucionario, del Bloque que del Partido de la Revolución Mexicana en la Cámara de Diputados, cuando menos se tenga un sentido absoluto, exacto de lo que va a significar la pequeña propiedad, y de que no, como decía el compañero Martino, con el pretexto de la pequeña propiedad inviolable, con el pretexto de los parcelamientos que dejan a cada uno en posesión de grandes extensiones de tierra frente a los intereses, frente a las posesiones mezquinas de los ejidatarios, vayamos a quitar el derecho a vivir a las familias de los campesinos de México. Nosotros queremos, compañeros, que esta definición de lo que va a entenderse por respeto absolutamente legal a la pequeña propiedad, sea hecho no sólo por los señores gobernantes, sino también por una comisión de elementos del Bloque de la Cámara de Diputados que se acerque a ellos, a efecto de que, juntos, pongan las bases sobre las cuales va a realizarse ese respeto a la pequeña propiedad en México. Queremos también insistir en este otro punto. Dentro del proyecto que oportunamente someterá a la consideración del Bloque el grupo de elementos de la Confederación Campesina Mexicana, dentro de ese proyecto en el cual van involucradas todas las disposiciones legales que rigen en materia agraria, en materia agrícola, en materia de organización ejidal, en materia de inspección ejidal, en materia de producción ejidal, etcétera, hay un principio básico para nosotros, que ya se ha expuesto en esta tribuna, pero que queremos recalcarlo: la parcela individual para nosotros debe ser la parcela tipo, entendiendo por esto la parcela económica del lugar; debe ser aquella que, dadas las condiciones de la tierra en cada región, en cada zona, baste a satisfacer con el solo producto de la tierra, perfectamente trabajada con la maquinaria agrícola adecuada, las necesidades de una familia ejidal, es decir, de una familia compuesta de cinco miembros como mínimo, que deban vivir exclusivamente del producto de la tierra. Esa es la tesis fundamental de la Confederación Campesina Mexicana. (Aplausos).

Creemos que verdaderamente se necesita tener, antes que todo, vocación para llegar a ser responsable dentro del sector campesino del país, de la parcela que se entrega al ejidatario; pero nos preguntamos: ¿no cada uno de los hombres que han pasado toda su vida, que han nacido en el campo, que han visto la angustia, días tras días, de su familia; no cada uno de esos hombres que saben lo que fue la explotación del "señor", la explotación del amo de la hacienda, y que saben lo que es la libertad y la necesidad de tener libremente lo que es indispensable para su hogar; no cada uno de esos hombres es un elemento que por vocación y necesidad imperiosa y por idiosincrasia y por naturaleza y por todo lo que fuere necesario, es un verdadero campesino? Precisamente para esos hombres queremos mayor libertad y condiciones mejores de vida.

Por eso es conveniente que a todos los campesinos de México se les atienda en sus solicitudes de tierra, y que no se dé el caso en que nos encontramos actualmente, en muchos Estados de la República, de que los ejidos que se dan para determinado número de miembros de la Comunidad, porque otros hombres no tiene a dónde ir ni a dónde satisfacer sus necesidades, esos ejidos que apenas bastan penosamente para las necesidades de unos cuantos, tienen que llenar miserablemente los medios de vida de otros muchos más.

Tengo aquí un mensaje de los compañeros de Guadalupe la Huertilla, Distrito de Huajuapan. Quiero contar este caso típico. Fueron dotados en 1936, por resolución presidencial ejecutada ya de derecho, con determinado número de hectáreas que apenas bastan a sus necesidades, y, sin embargo, otros elementos campesinos que han estado luchando en contra de los elementos ejidatarios, de los agraristas, instigados por sacerdotes, por elementos reaccionarios, se fueron a posesionar de esas tierras y enclavaron allí sus viviendas. Es así como nos encontramos ahora ante un problema que moralmente no podemos dejar sin resolución, ante el problema de hacer o que evacúen esas tierras los elementos que después se fueron a meter allí, que fueron contrarios a la situación de angustia de los ejidatarios, o dejar a los que fueron dotados con las tierras, sin lo necesario para las necesidades de sus familias.

¿Cuál es el camino a seguir? Nosotros consideramos, y yo quiero preguntar a la conciencia de cada uno si es esto revolucionario o no, el camino a seguir, en nuestro concepto, fundamentalmente es este: hacer que esa posesión de tierras se cumplan para los elementos a quienes les fueron otorgadas, con el objetivo de que ellos tengan lo necesario para satisfacer sus necesidades; y si los otros elementos, si los otros compañeros campesinos también tienen necesidad de la tierra, que se les busque el lugar en que puedan ocupar parcelas para ellos; pero de ninguna manera que se vaya a seguir insistiendo en el sistema de entregar parcelas para cincuenta y hacer que esas parcelas las disfruten doscientos cincuenta. Esa es la resolución, y si nosotros nos encontramos en cada núcleo del país, en cada zona del país, problemas por el estilo, nosotros pensamos: ¿Cómo vamos a querer establecer una igualdad entre los elementos pequeños propietarios y los elementos ejidatarios de la República? ¿Cómo vamos a establecer una igualdad en donde hay una necesidad imperiosa de vivir, y donde hay, por el contrario, el deseo único y exclusivo de satisfacer necesidades con vista de tener una vida holgada, no importando la miseria que tengan que sufrir los demás? Es esta la misma situación, absolutamente la misma, que la de los pequeños industriales frente a los elementos que trabajan con ellos. Pero hay otra cosa que es fundamental para nosotros: La pequeña propiedad, el pequeño propietario, es el patrón más amargo y más cruel para los elementos campesinos. (Aplausos.) El pequeño propietario no cumple ni con el salario mínimo, ni cumple con las demás prescripciones que establece en beneficio de los trabajadores la Ley Federal del Trabajo; y, sin embargo, nosotros venimos, tal vez venimos equivocadamente en algunos casos, a querer decir aquí que necesitamos respetar y necesitamos igualar al pequeño propietario con el ejidatario. No, camaradas, por ningún concepto. Nosotros necesitamos defender esta tesis fundamental: el ejido, la propiedad rural ejidal, será la única que salve a la economía rural de México. ¿Qué no se pagan las contribuciones? Mentira, porque en la mayoría de los ejidos se están cobrando las contribuciones por el Gobierno. (Aplausos.) ¿Qué no se aspira a tener una mejor producción, a dar el máximo de rendimiento en el usufructo de la tierra? Mentira, porque tenemos ejemplos como el inolvidable ejemplo que legara a la Confederación Campesina Mexicana el camarada Tomás Tapia, de que en Villa de Reyes los núcleos de ejidatarios han sido capaces de trabajar ahora con maquinaria agrícola moderna y han sido capaces de regalar a los ayuntamientos cantidades no menores de setenta mil pesos para que construyan mercados, para que construyan escuelas. ¡Ese es el ejido, compañeros! (Aplausos.)

Hay ansia enorme de superación de los ejidatarios; pero hay ansia enorme por la que debe velar la Revolución también. Es necesario entregarles las tierras y dejarlos que progresen a base de su esfuerzo y a base del auxilio que pueda proporcionarles el Gobierno, porque parece mentira que la riqueza esté en la miseria, sobre todo a base del esfuerzo miserable del campesino, que es como habrá de constituirse la riqueza económica de México.

Compañeros, para terminar esta exposición que he querido hacer breve, aun cuando la emoción me dictara muchas otras cosas más que decir a ustedes, yo quiero permitirme proponer a la consideración de esta Asamblea estos tres puntos fundamentales: el Bloque del Partido de la Revolución Mexicana de la Cámara de Diputados, declara: primero, estar absolutamente de acuerdo con la declaración que hacen los gobernadores de los Estados en lo que se refiere al respeto de la pequeña propiedad, pero en términos de absoluto apego a la ley e interpretada ella con criterio estrictamente revolucionario. (Aplausos). Segundo, que la anterior declaración será sostenida por el mismo Bloque respecto de una legislación que señale esa pequeña propiedad, pues es principio que sostendrá el Bloque de la Cámara el de que debe desaparecer en México la propiedad privada del campo. (Aplausos).

Tercero, que este principio, por múltiples motivos de carácter interno y externo nacionales, no se hace valer en los actuales momentos; y por una solidaridad absoluta con el Ejecutivo de la Unión, teniendo en cuenta los enormes problemas que pesan sobre él y la nación.

Y por último, que se designa una comisión de elementos agraristas de este Bloque, con el objeto de que se acerque a los gobernadores de los Estados para que no quede en términos ampulosos, o en términos equívocos este concepto de respeto a la pequeña propiedad, dentro de las normas legales estrictas que nos rigen; sino que la comisión aclare con ellos cuáles son esos términos de respeto a la pequeña propiedad. Para esto me permito proponer a los compañeros León García, César Martino, Agustín Olvera y Pablo Silva.

Al pedir a ustedes su aprobación a estos puntos,

quiero también indicar que aun cuando ya hemos sentado el precedente de que estos asuntos no deben tratarse en el seno del Bloque, sino que cada uno de nosotros haga gestiones particulares para realizar el beneficio de sus comunidades agrarias, sí es indispensable que la Cámara de Diputados conozca del asunto y nos ayude esa misma comisión a que se resuelva de un vez por todas la situación que prevalece en la comunidad agraria de Rojas Cuauhtémoc, de Oaxaca.

Voy a dar a ustedes algunos antecedentes. Cuando el señor Presidente de la República, hace tres meses, fue a Oaxaca, en virtud de la necesidad imperiosa de tierras que tienen algunas comunidades, se estableció la expropiación de la pequeña propiedad que quedaba a un hacendado, con el objeto de que fuera a parar a manos de los ejidatarios, quienes se comprometieron a cubrir determinada cantidad, siendo garantizado este pago por los gobiernos federal y local. El patrón, el antiguo amo de la hacienda, a quien legalmente se le quitaron esas tierras, fue el primero que trató de ir minando a la comunidad, y fue asesinando a uno y luego a otros de los compañeros. Posteriormente muere él, y los hermanos, hombres que parece que cuentan seguramente con un odio a toda prueba contra los campesinos, han asesinado en masa a los miembros de la defensa rural de Rojas Cuauhtémoc.

Queremos que este caso especial lo tome en cuenta la comisión para que se exija que el Presidente de la República, el Departamento Agrario y el Gobierno del Estado, inmediatamente pongan en posesión de la tierra a esos hombres y ya no se sigan cometiendo crímenes, y a fin de que Rojas de Cuauhtémoc sea un ejemplo en estos momentos en que estamos adoptando posiciones revolucionarias, de lo que se sabe hacer la Cámara de Diputados dentro de sus convicciones agraristas en el país.

Camaradas: la pequeña propiedad no puede dar más que lugar a estos casos. En nuestro concepto, y dentro de nuestra convicción, absolutamente debe desaparecer la pequeña propiedad, puesto que no debe quedar equiparada sino a la extensión de tierras que tienen los ejidatarios en cualquier lugar del país. (Aplausos).

Agradezco la atención, compañeros, y a reserva de que cuando sea oportuno, y dentro de la comisión que la Confederación Campesina Mexicana designe, exponga yo ante los elementos que dictaminen el proyecto que la propia Confederación ya tiene formulado, mis puntos de vista; a reserva de eso, quiero que en este acto, nosotros, al votar esta comisión que propongo, lo hagamos con la plena conciencia de que en esta forma estamos sirviendo a la verdadera economía del país; que de la miseria de los explotados de ayer, saldrá la riqueza del México de mañana, y que es mentira, que es una falsedad absoluta, que si entregamos las tierras dentro de este criterio revolucionario, con un régimen ejidal en el país, estamos labrando la desgracia de la patria. Sí la labramos mientras sigamos sosteniendo opresión en los campos y en las ciudades, mientras sigamos sosteniendo amos y capataces frente a los elementos ejidatarios campesinos, que necesitan vivir y sostener la vida de sus familias; mientras nosotros estuviéramos sosteniendo que necesitamos todavía que exista la desigualdad absoluta dentro de la propiedad rural en el campo, cuando es indispensable que la sociedad, que la verdadera sociedad mexicana hecha a base de elementos revolucionarios y de trabajadores, cuando es indispensable que el país, que la colectividad mexicana tome por su cuenta las tierras enteras del país y las vaya entregando a los hombres que las trabajen y que saquen de ellas el producto necesario para subsistir.

Compañeros, para nosotros solamente existe un amo dentro de la tierra; ese amo es el trabajador, el hombre esforzado que va dejando allí su vida y la miseria de muchos años de su hogar; para nosotros sólo ese amo tiene derecho a que se le escuche; los demás no hacen sino retrasar el proceso y el progreso económico de México. (Aplausos nutridos).

El C. Sánchez Antonio S.: Para una ampliación a la proposición última del compañero Meixueiro.

El C. Presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Sánchez Antonio S.: Me permito pedir que se tome en consideración esta ampliación: que a la Comisión que él ha propuesto, se agregue también el compañero Meixueiro. (Voces: Aprobado).

El C. Presidente: ¿Se toman en consideración, compañeros, las proposiciones hechas por el compañero Meixueiro? (Voces: Sí). Tomadas en consideración. Están a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueban. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobadas. ¿Se acepta la ampliación propuesta por el compañero Licenciado Sánchez? (Voces: Sí). Aceptada.

Tiene la palabra el compañero León García.

El C. León García: Compañeros: No obstante que el tema tocado por el compañero Martino ha sido agotado brillantemente por el propio compañero y por el Licenciado Meixueiro, juzgo como un deber ineludible venir a expresar aquí el criterio de la Secretaría de Acción Agraria del Partido de la Revolución Mexicana, que coincide en todas sus partes con lo expuesto por los compañeros de la Confederación Campesina Mexicana que han abordado esta tribuna.

El capítulo sexto de la declaración de principios del mencionado Partido, dice textualmente: "En la colectividad mexicana el sector campesino es factor de capital importancia... (Leyó).

Consecuente con este capítulo de la declaración de principios del Partido de la Revolución Mexicana, con este capítulo que más o menos literalmente está inscrito en los postulados de la Confederación Campesina Mexicana hace muchos años, vengo a declarar que es una aspiración inconfundible, que es una aspiración absoluta de las masas rurales, de los trabajadores del campo de México, transformar la economía de esa propia población, logrando que la tierra, que la propiedad de la tierra se transforme, que desaparezca en absoluto la propiedad privada de la tierra en nuestro país. Es una aspiración del proletariado rural de México transformar la propiedad de la tierra, poner ésta en manos de los trabajadores que directamente la cultiven, y hacer de ella un

instrumento de producción, no de explotación del hombre por el hombre. Pugnamos los revolucionarios por transformar radicalmente el actual sistema de explotación de la tierra, poniendo ésta, absolutamente, totalmente, en manos de los trabajadores; sin embargo, consideramos que la vida, que las costumbres, que la historia, no se modifican a saltos; consideramos que es necesario ir realizando las conquistas del proletariado, paso a paso; es necesario ir pisando sobre tierra firme, y sobre cada paso que se avance, ir reafirmando sólidamente las trincheras existentes. Por tales razones, nosotros, que desde nuestra llegada a esta Legislatura anunciamos categóricamente nuestro propósito de liquidar definitivamente la propiedad privada de la tierra, hemos aplazado la presentación de nuestro proyecto de ley en este sentido, hasta que las condiciones económicas, internas y externas de México lo permitan.

Que no se crea que nuestro silencio a este respecto en la Cámara ha sido el temor de provocar agitaciones; que no se crea que nuestro silencio alrededor de este asunto en esta Cámara ha sido el temor de abordar un problema vital para el país; nuestro silencio obedece a una solidaridad estrecha, íntima, absoluta con el Presidente de la República. (Aplausos). No queremos venir a echar sobre los hombros del Encargado del Poder Ejecutivo de la nación, aparte del problema petrolero y los creados por la transformación del régimen de la tierra, en La Laguna, en Yucatán y en otros lugares del país, y todo el conjunto de dificultades que la reacción ha provocado; no queremos agravar con un precipitado deseo de transformación radical, las condiciones actuales; pero estamos firmes en nuestro propósito de presentar en el curso de esta Legislatura en proyecto de ley que liquide el aspecto de la propiedad privada de la tierra. (Aplausos).

Sin embargo, mientras persistan esas condiciones económicas internas, mientras persistan esas condiciones económicas y políticas externas, mientras el Presidente Cárdenas, no pueda resolver los problemas gravísimos que gravitan sobre sus espaldas y que afronta con valor ejemplar, conservaremos una actitud ponderada, y desde esta tribuna, y desde la tribuna de las organizaciones, en el mitin, por medio de los órganos de publicidad y en pláticas con nuestros camaradas, lucharemos porque se respete en forma absoluta, integral, lo estampado en la ley a este respecto. Estamos de acuerdo en que mientras la ley se reforma, sea respetada la pequeña propiedad en forma absoluta. (Aplausos).

Por estas razones el compañero Martino ha venido a proponer, en nombre de los diputados de la Confederación Campesina Mexicana, respaldado por el Diputado Meixueiro, que se designe una comisión que hable con los Gobernadores de los Estados que se encuentran en la capital y que definan con ellos, de manera precisa y categórica, qué se entiende por pequeña propiedad. Queremos que esa agitación creada al margen de las declaraciones del Presidente de la República y de las actividades que entendemos y que creemos bien intencionadas, de algunos Gobernadores, de respetar la pequeña propiedad, no se alienten bajas pasiones de hacendados y latifundistas afectados por la Ley Agraria, y que también al margen de las disposiciones dictadas por el Presidente de la República en el sentido de que no se transgreda la Ley Agraria en sus aspectos fundamentales, y venga a servir de pretexto para que funcionarios poco escrupulosos rectifiquen las dotaciones ya dadas a los pueblos. Nosotros queremos que se precise en forma clara, nítida, absoluta, cuál es la pequeña propiedad que de acuerdo con la ley debe respetarse. Por eso yo, en nombre de la Secretaría de Acción Agraria del Partido de la Revolución Mexicana, de la que soy titular, vengo a sumarme a la petición del compañero Martino y a la del compañero Meixueiro, en el sentido de que se designe esa Comisión que entreviste a los Gobernadores y que junto con ellos colabore en el plan de acción integral de todos los funcionarios de la Revolución en México, para desarrollar este aspecto del problema económico del país; que junto con ellos precise en una forma clara, terminante, que no deje lugar a duda, cuáles son aquellas propiedades que deben respetarse y cuál es la acción que debe desarrollarse en materia agraria. Nosotros desde esta tribuna felicitamos cordial y efusivamente a los Gobernadores de los Estados por su valiente determinación de liquidar cuanto antes el problema dotatorio y restitutorio de tierras a los pueblos. Creemos que es un problema artificialmente mantenido durante muchos años, que es éste un simple problema topográfico que cuesta ya a la nación muchos millones de pesos, y que podía haber sido liquidado con buena fe desde hace muchos años, y que es éste el paso primero que debe darse para poder avanzar más allá en la cuestión de la economía rural de nuestro país. Creemos que es necesario liquidar ya la cuestión de dotación y restitución de tierras a los pueblos; que se diga a los pueblos de una buena vez quiénes son los que tienen derecho a dotación o restitución de tierras, y que se les dote; y que aquellos que no tienen derecho de acuerdo con lo establecido por la ley, que se les diga categóricamente que no tiene derecho, para que no sigan gastando en comisiones que vienen y van a la capital de la República, comisiones que vienen y van, gastando el dinero en ofrecimientos de individuos que no tienen más interés que explotar; comisiones que vienen y van, y que no hacen más que gravar las partidas de los presupuestos; nosotros queremos que se establezca de una vez cuáles son los pueblos que tienen derecho a tierras, de acuerdo con la ley actual; que se inicie una organización técnica de la economía de los pueblos rurales; que se inicie de una vez por todas la explotación racional, técnica, colectiva de la tierra, que es la única forma de explotar la tierra para que rinda beneficios a todos los que la trabajan. Nosotros queremos que este aspecto se resuelva definitivamente en México y que se liquide, ya que no hay justificación para que se demore, y en este aspecto felicitamos a los Gobernadores de los Estados por haber tomado el acuerdo revolucionario de ampliar sus presupuestos de egresos y de aumentar su personal de las comisiones

agrarias mixtas para resolver ese aspecto inicial del problema agrario de México, que debía haber sido resuelto desde hace muchos años.

Posteriormente, cuando este aspecto haya sido resuelto, cuando se organice la producción de la tierra, cuando se organice su explotación sobre bases científicas, técnicas, racionales, y no se deje al ejidatario abandonado a su suerte en una parcela miserable, entonces se verá lo que el ejido es capaz de producir y se verá lo que el ejidatario es capaz de hacer en bien de su país y en bien de la colectividad mexicana y de la unidad revolucionaria del mundo. Nosotros queremos, camaradas, que este aspecto del problema agrario quede liquidado, y en este aspecto nosotros debemos felicitar cordialmente a los Gobernadores de los Estados porque se ocupan ciertamente de este problema.

Por lo que se refiere a la pequeña propiedad, insisto con el compañero Martino en que debemos designar esa Comisión que asista a las juntas de los Gobernadores, que discuta con ellos el problema de la pequeña propiedad; que no se escuden los propietarios tras el derecho que la ley concede a conservar determinado número de hectáreas de tierra; que no se escuden los latifundistas que han repartido sus latifundios y que siguen explotando a través de ellos a una enorme masa que arrastra su miseria y su dolor a pesar de los revolucionarios, a pesar de las prédicas de los revolucionarios, por todos los ámbitos de nuestro país.

Quiero, camaradas, dejar simplemente sentado esto, que es una forma determinante de la Confederación Campesina Mexicana, que es una forma determinante del Partido de la Revolución Mexicana, a través de su Secretaría de Acción Agraria, transformar el régimen de la posesión de la tierra hasta ponerla ésta íntegramente en manos de los productores; quiero decir que este postulado no iniciaremos su modificación, sino hasta que queden liquidados los grandes problemas que gravitan sobre el país, pero que nuestro propósito firme, decidido, absoluto, indubitable, es poner en manos de los trabajadores de la tierra aquella a que tienen derecho para explotarla por sí mismos. (Aplausos.)

El C. Presidente: Se pasa a otro asunto. Tiene la palabra el General Acosta.

El C. Acosta Emilio N.: Compañeros: voy a hablarles en nombre de los Diputados Coronel Hernández, Carlos Santibáñez y Tomás Garza Felán, que conmigo han estado laborando empeñosamente para terminar el dictamen que la comisión a nuestro cargo rinde sobre el proyecto de Vías Generales de Comunicación.

Debo confesarles que la labor que se nos encomienda la considero muy pesada para nuestros hombros, por falta de capacidad para resolverla en definitiva y para poder someter a ustedes con certeza un proyecto de dictamen. Como en esta Cámara existen comisiones de ferrocarriles, de caminos, de vías, de correos, de telégrafos, de autotransportes, y todas éstas se encuentran ligadas con la de Vías Generales de Comunicación; y como todos los diputados tienen interés en que esta Cámara presente un dictamen que venga a ser posteriormente una ley en beneficio del país y de su engrandecimiento, me permito rogar a ustedes y a todos los que lo deseen, y muy especialmente a los miembros de las comisiones mencionadas, que nos reunamos desde mañana, a las doce, en el Salón Verde, donde pondré a disposición de ustedes lo que tenemos proyectado sobre Vías Generales de Comunicación, a fin de oír los consejos, opiniones, y el criterio que sustenten, y consolidar el dictamen que presentemos a la Cámara de Diputados. Me permito hacer hincapié en que habiendo sido incluído en el número de proyectos que deben terminarse durante el período extraordinario el asunto de la Ley de Vías Generales de Comunicación, y siendo muy voluminosa la iniciativa, les ruego a todos se sirvan asistir a estas juntas, para hacer el estudio del proyecto y presentarlo cuanto antes.

El C. Sánchez Antonio S.: Es un proyecto bastante voluminoso. Quizás no tendríamos tiempo de meditar sobre él y sus problemas, si la junta es mañana. ¿No tiene usted inconveniente en posponerla dos o tres días más, para que vayamos preparados sobre el proyecto enviado a la Cámara?

El C. Acosta Emilio N.: Yo decía que tenemos el proyecto enviado por el Ejecutivo, al que le hemos hecho muy simples modificaciones, pues en lo general estamos de acuerdo con él. Pero tenemos sugestiones llegadas a última hora, una de ellas de Cantú Estrada, que implica una variación casi fundamental a alguno de los preceptos, y podemos ir cogiendo, estudiando, el proyecto del Ejecutivo y el proyecto de dictamen de nosotros a fin de irlos estudiando paulatinamente.

Como el proyecto está dividido en capítulos que afectan a determinadas vías de comunicación, se puede coger, caminos, ferrocarriles, correos, etcétera, Van a ser, pues, varias juntas hasta terminar el estudio.

El C. Sánchez Antonio S.: En esas condiciones estoy de acuerdo.

El C. Martino César: El día 17 de este mes se conmemorará la muerte de uno de los más destacados líderes de la Revolución, de uno de los más gloriosos jefes del Ejército Nacional: del General Alvaro Obregón. Propongo que se designe una comisión que a nombre del Bloque concurra y tome parte, si es necesario, en los actos que para este efecto se celebren, y para ello propongo a los compañeros Margarito Ramírez, Alfonso Francisco Ramírez y Coronel Gabriel Leyva. (Aplausos.)

El C. Presidente: ¿Aprueba la Asamblea la proposición del compañero Ingeniero Martino? (Voces: ¡Sí!) Aprobada.

El C. Presidente: Tiene la palabra para otro asunto el compañero Radilla.

El C. Meixueiro Jorge: Pido la palabra. Para proponer que la Directiva invite a todos los miembros del Bloque con objeto de que concurran a la ceremonia en honor del General Obregón.

El C. Presidente: ¿Se toma en consideración? (Voces: ¡Sí!) Tomada en consideración. Se pregunta a la Asamblea si se aprueba lo propuesto por el compañero Meixueiro. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobado.

El C. Radilla Feliciano: Compañeros diputados: No había querido distraer la atención de ustedes con un caso que en realidad no había querido darle ninguna importancia; pero ante los ataques

sistemáticos de la prensa capitalina y en particular la oficial del Estado de Guerrero, me veo en la imprescindible necesidad de ocupar la atención de ustedes por unos momentos, porque creo que se ha llegado el momento de hacer aclaraciones a efecto de que se deslinden responsabilidades.

Nadie de ustedes ignora cómo a través de la propia prensa he venido siendo víctima de una serie de ataques injustificados, de los cuales honrada y sinceramente no quiero culpar a la prensa capitalina, porque creo que ésta solamente ha servido de voz informativa a las calumnias insidiosas de los enemigos de los campesinos del Estado de Guerrero.

Tomando, pues, en consideración que ya es necesario no seguir guardando silencio sobre este caso que se ha hecho alarmante, si se quiere así llamar, he venido, compañeros diputados, con la sinceridad que muchos de ustedes conocen me caracteriza en la lucha social en defensa de los trabajadores de mi Estado a hacer aclaraciones para que el Bloque Revolucionario de la Cámara, al que tengo el honor de pertenecer, tome las medidas que estime pertinentes y se evoque al conocimiento exacto de esa situación, que tan enojosa y bochornosa para mí se ha venido haciendo, así como también para el compañero Ojeda, que juntamente conmigo en principio ha venido siendo víctima de esos mismos ataques.

Ha servido de tema a la reacción del Estado de Guerrero, encabezada especialmente por el gobernador del Estado y del grupo de reaccionarios que lo rodean, el último caso ocurrido en el pueblo de Cacalutla, en donde las defensas rurales, o sean los elementos reservistas de la Costa Grande, tomaron participación, obedeciendo únicamente, compañeros diputados, órdenes militares que al efecto les fueron giradas, como estoy en condiciones de poderlo demostrar. Tanto en ese caso de Cacalutla, como en todos los demás, en los que indebidamente, injustificadamente se me ha querido involucrar, tengo documentación amplia que comprueba la realidad de los hechos y que ponen de manifiesto que he sido ajeno a esas situaciones, porque no tengo nada que ver en tales acontecimientos, donde sólo han estado de por medio órdenes militares del jefe del sector militar de la zona, que tuvieron que cumplimentar los elementos reservistas.

Traigo un voluminoso expediente donde, comenzando por el caso de Cacalutla, obran en él copias fotostáticas de las órdenes que el teniente coronel, comandante del cincuenta y nueve batallón de reservistas, giró a los pelotones reservistas que fueron a capturar a Isidro Cortés y a una gavilla de malhechores que capitanea en el citado pueblo de Cacalutla; habiendo sucedido que al presentarse estos reservistas, acompañados de soldados del Ejército, recibieron inmediatamente la agresión de aquel grupo de bandoleros que tienen sobre sí un record de un sinnúmero de asesinatos que sería largo enumerar, pero que se pueden comprobar a la hora que sea necesario.

Decía que al presentarse los elementos reservistas a cumplir con las órdenes recibidas, recibieron la agresión de aquel grupo de malhechores, de asesinos y abigeos, que han existido desde la época del mal gobierno del General Guevara, a quien combatió la Liga de Comunidades Agrarias; tocándome en suerte, en representación de esa organización social de Guerrero, llevar la voz de la acusación ante las Cámara de la Unión, en contra de ese fatídico gobierno, habiéndosenos hecho justicia y declarando el Senado de la República desaparecidos los Poderes de dicho Estado.

Pues bien, ese grupo de malhechores - entre paréntesis, de los primeros terratenientes de la Costa Grande de Guerrero -, ante la presencia de los reservistas y de los soldados federales, los agredieron con el consiguiente saldo sangriento de tres compañeros reservistas, que rodaron asesinados por las balas de los criminales. Yo preguntaría: ¿cuál debía ser el papel de quienes iban a cumplir con una orden superior, al ser agredidos, como lo fueron, a balazos, habiendo sucumbido tres de sus compañeros? Creo que cada uno de ustedes estará de acuerdo que aquéllos tenían que hacer valer las órdenes que iban a cumplimentar, a base de lo que fuera hasta que se cumplieran.

En eso se encierra todo el debatido caso de Cacalutla en el que se me ha venido mezclando indebidamente, haciéndoseme aparecer como responsable. Todos ustedes leen la prensa y se habrán fijado cómo en forma sistemática en mi contra, primero se dijo que yo personalmente había ido a asesinar a esos elementos; después, se ha venido diciendo que yo soy el director intelectual, y de todos modos, en una o en otra forma, se me ha querido poner ante la faz de la nación y ante el criterio y conciencia de ustedes como un individuo desordenado.

Ante todo esto, ante esa agresión injustificada, ante esos ataques, créanme, compañeros, que tengo la conciencia muy tranquila, y la tengo tranquila porque sé perfectamente que sólo me he concretado a cumplir con mis deberes, con los deberes de representante popular, a cumplir con los deberes de representante de aquella gente que está ansiando justicia y que espera que nosotros en la Cámara, como sus representativos, hagamos algo, a efecto de que se les haga justicia.

En esas condiciones, compañeros, como les decía, pues, en un principio, no fue posible seguir callando ya por más tiempo, porque en este caso no solamente se arroja lodo contra Feliciano Radilla, no solamente se arroja lodo contra el Diputado Radilla, sino también contra la Legislatura Nacional, porque yo formo parte integrante de la misma y, ante todo, debo asegurarles, compañeros, que nadie de ustedes se avergonzará de mí, porque si ustedes todos no me conocen, aun cuando muchos compañeros diputados que están presentes me conocen porque han conocido mi actuación a través de todas las luchas sociales en el Estado de Guerrero, pero quienes no me conocen deben estar seguros de que mi actuación dentro de mi vida pública y privada, a pesar de todo el lodo que se ha querido arrojar sobre mí, ha sido siempre ajustada, compañeros, a las normas de justicia, a las normas de los principios que nos establece la moral y que debemos observar.

Los casos que les voy a señalar a continuación, compañeros, les darán a ustedes una idea de cuál es la situación caótica que prevalece en el Estado

de Guerrero. Cuando por una parte los elementos reservistas del Ejército Nacional han ido a cumplir con una orden militar, como antes les decía, y que en esa lucha que se entabló por la resistencia a mano armada que hizo el grupo aquel de malhechores, el Gobierno del Estado, cumpliendo, pues, con el compromiso que de antemano tenía contraído con el grupo que representa, que es la reacción y que son los terratenientes del Estado de Guerrero, porque no fueron los trabajadores, no fue ninguna organización de base, no fue ninguna organización social la que lo llevó al gobierno del Estado, y cumpliendo, pues, con ese grupo de enemigos del pueblo, el compromiso que tiene contraído, cuando en cumplimiento de esas órdenes que los compañeros reservistas fueron a cumplir y que cayeron tres de los bandoleros que él está respaldando, entonces, compañeros, ha hecho temblar la tierra, como decía un compañero campesino de la Costa Chica, porque han caído elementos criminales, pero que de todas maneras él los está respaldando; pero cuando las guardias blancas, cuando la policía municipal asesina a compañeros campesinos, entonces, camaradas, no hay quien diga nada; entonces no hay autoridades, entonces no hay justicia, entonces no hay quien diga nada de los asesinatos de aquellos compañeros.

Quiero aclararles a ustedes como antecedentes, es decir, los antecedentes de ese asunto de Cacalutla. Isidro Cortés y la bola de malhechores que ha venido capitaneando, han sido responsables, como les decía, de un sinnúmero de crímenes que sería muy largo enumerar, pero que si es necesario se podría justificar uno por uno a la hora que se necesite.

Hace poco la Secretaría de Agricultura ordenó la reorganización de la colonia agrícola "Juan R. Escudero", fundada por el Gobierno Federal y de la cual fui miembro fundador; después fui presidente del Consejo de Administración de esa misma colonia, en épocas de mal gobierno de Guevara. Por decreto presidencial, el Gobierno acordó la expropiación de tres mil hectáreas de tierras de la hacienda de Cacalutla, y después de que esa cantidad de hectáreas fue repartida entre determinado número de colonos, Guevara, por el solo hecho de que no quise ser su partidario, que no puedo serlo, porque cuando él personalmente me habló para que cooperara con él en la campaña política, yo con toda claridad y franqueza le dije que no podía de ninguna manera, porque mi deber como organizado era estar con el candidato que apoyara a la Liga de Comunidades Agrarias de Guerrero, y que él no lo era; pues eso solamente bastó para que cuando Guevara llegó al poder, por todos los medios que tuvo a su alcance se empeño en destruir, cosa que al fin logró, esa organización de trabajadores, esa colonia, habiéndose perdido el trabajo de ciento y tantos colonos, así como cuarenta mil pesos de maquinaria agrícola con que nos había dotado el Gobierno de la República. Los autores de esa destrucción fueron los mismos terratenientes Cortés y demás, a quienes Guevara buscó como elementos para lograr la destrucción de esa organización agraria.

Una comisión de compañeros representantes de organizaciones obreras y campesinas vino de la Costa Grande hasta esta capital, con el objeto de entrevistar al señor Presidente de la República; pero debido a que estaba ausente no lo logró, y por desgracia para el Estado de Guerrero, llegó al poder el General Berber, quien lo mismo que Guevara ha seguido apoyando a los hermanos Cortés y a la gavilla que capitanean, para que sigan cometiendo asesinatos, atropellos y toda clase de latrocinios. Hay una copia de un telegrama, en este expediente, que pongo a la disposición de ustedes. El General Berber, al frente de los destinos del Estado, lo mismo que Guevara, siguió prestando toda clase de apoyo a ese grupo de malhechores. En un principio decía a ustedes que la Secretaría de Agricultura nombró una comisión de ingenieros que se trasladara a reorganizar la Colonia Agrícola "Juan R. Escudero", y el 17 de mayo anterior, Isidro Cortés y su gavilla, delante de los ingenieros que comisionó la Secretaría de Agricultura, asesinó al camarada Antonio Z. García, que era el encargado, en compañía de los colonos y demás campesinos de Cacalutla, de prestar toda clase de servicios a esos ingenieros para que practicaran los deslindes de los lotes de la colonia a que me refiero.

La Secretaría de Agricultura se vio en la necesidad de retirar a esa Comisión de ingenieros por falta de garantías, las que seguramente pidió a la Secretaría de la Defensa Nacional o a la Zona Militar, y de allí, compañeros, fue de donde salió la orden de aprehensión por el delito de asalto, como lo expresa esa misma orden en contra de Isidro Cortés y su gavilla. Los resultados ya los saben ustedes. A mí se me ha querido hacer aparecer como responsable, y vuelvo a repetirles que tengo mi conciencia tranquila.

Yo sé perfectamente que el Gobernador del Estado de Guerrero no pretende tanto perjudicar a Feliciano Radilla, sino que pretende perjudicar a las organizaciones campesinas del Estado de Guerrero, porque él sabe perfectamente que nuestra lucha se concreta única y exclusivamente a defender los intereses campesinos del Estado de Guerrero, pero que él en su afán de destruir esas organizaciones, quiere comenzar por destruirnos políticamente a nosotros. Yo sé perfectamente que el señor Gobernador está todos los días diciéndole al señor Presidente de la República que nosotros no lo dejamos gobernar; que el plan de acción social que tiene planteado no lo puede desarrollar porque nosotros no lo dejamos. Ya ven ustedes que infantilezas del señor Gobernador, porque si él tuviera el propósito real de servir a los intereses de los trabajadores, de ayudar a los trabajadores a resolver sus propios problemas, entonces nosotros no seríamos un obstáculo, porque nosotros seríamos los primeros en poner nuestros servicios y toda nuestra buena voluntad al servicio del mismo Gobernador del Estado para que cumpliera ese deseo, si lo tuviera, en beneficio de las clases menesterosas de nuestro Estado.

Ante esta situación, compañeros, y ante la amenaza misma de la reacción de Guerrero encabezada por el Gobernador del Estado, ante la amenaza del pedimento que se ha formulado de que se nos

desafore y muy especialmente a mí, créanme, compañeros, que estoy tranquilo; espero con toda serenidad el veredicto que pueda dictar este cuerpo colegiado. En manos de ustedes, pues, estará la situación de los trabajadores de Guerrero y en particular la nuestra, que somos sus defensores. Y ante esta propia situación, yo quiero pedir a este Bloque, compañeros, que se me consigne al Gran Jurado para que allí vaya yo a responder de mi conducta para que se aclaren situaciones y se deslinden responsabilidades. (Aplausos.)

Es del conocimiento de todos ustedes, compañeros diputados, que en el pasado mes de mayo inicié una gira social por la Costa Grande del Estado de Guerrero, que comprende el distrito electoral que estoy representando en esta Cámara. Sabido es ya de antemano que a esa gira de beneficio social que iba a emprender se le iba a dar una torcida interpretación por parte de las autoridades del Estado de Guerrero y el grupo de reaccionarios. No quise, pues, ir solo a esa gira, está de testigo aquí el compañero Ochoa Rentería - no sé si esté presente -, que a él como Presidente del Comité de Defensa de los Trabajadores, le supliqué nombrara una Comisión de compañeros diputados que me acompañaran a esa gira. Yo solicité la opinión de algunos compañeros sobre si estaban dispuestos a acompañarme, y quienes me dieron su opinión afirmativa, a ellos propuse para que se les designara en representación de ese Comité, así como al compañero Ojeda, como representante del Comité Regional en el Estado de Guerrero. Se extendieron los nombramientos y no sé por qué razones los compañeros no me acompañaron a esa gira de beneficio social. También gestioné de las distintas Secretarías de Estado y Departamentos Autónomos, que nombraran sus representantes para que me acompañaran a esa gira; respondiendo a esa petición la Secretaría de Agricultura, la de Comunicaciones, la de la Defensa Nacional, que ordenó a la Zona Militar en Guerrero que comisionara a un jefe para que me acompañara; el Departamento Agrario y el de Salubridad; de todas esas Dependencias me acompañaron representantes en la gira que inicié del Puerto de Acapulco sobre la Costa Grande.

Estando en San Jerónimo de Juárez, cabecera del Municipio de Benito Juárez, celebrando una Asamblea General, integrada por todos los ejidatarios de aquel poblado, por miembros de organizaciones femeniles, por maestros, maestras y niños; con asistencia de todos esos representantes, a las nueve y media de la noche, cuando esa Asamblea se celebraba en completo orden y dentro de la más amplia armonía, cuando estábamos exponiendo todos los beneficios sociales que íbamos a plantear en aquella región costanera, fuimos agredidos a balazos, intempestivamente, por la policía municipal de San Jerónimo de Juárez, que la constituían más de cien individuos perfectamente armados, muchos de ellos terratenientes.

El compañero Margarito Ramírez tuvo conocimiento, así como también León García y Nabor Ojeda, a quienes telegráficamente me dirigí, dando a conocer la agresión. Los representantes que me acompañaban también dirigieron un telegrama al gobernador del Estado, que para conocimiento de ustedes me voy a permitir leer. Dice así: "Telegrama Oficial Urgente.- De Atoyac de Alvárez, Gro., para Chilpancingo.- Ayer veintiuna treinta horas... (Leyó).

Cada uno de estos representantes se dirigió a su dependencia, comunicando ese atentado y de cuyos telegramas, también urgentes, traigo copia. Hay otra copia del telegrama que dirigieron a México los representantes de "La Prensa" y "Excélsior", que también se dieron cuenta de este atentado. Por mi parte, así como dirigí un telegrama a la Cámara, también me dirigí al Presidente de la República, de Atoyac, también el diez de mayo...(Leyó).

Sería muy largo que yo les expusiera todo lo que se trató en esa jira de mejoramiento social, porque lo que tratamos en una comunidad agraria, fue lo mismo que tratamos en todas las demás; la que di por terminada en Petatlán, donde me di cuenta del movimiento sedicioso del General Cedillo, dirigiendo entonces este telegrama, al que también voy a dar lectura, al Presidente de la República...(Leyó).

Este, pues, fue el motivo, compañeros, porque di por terminada esa jira que debía haber realizado hasta el distrito de Montes de Oca, que limita con el Estado de Michoacán.

Y aquí, compañeros, ante la situación social que en beneficio de los trabajadores que represento fui a plantear a la región de Costa Grande, no se pretende otra cosa sino que el propio gobernador del Estado, abanderado de la reacción en el Estado de Guerrero, lo único que pretende es estorbar esta labor, compañeros, que va a beneficiar directamente a todos los trabajadores de aquella apartada región, porque allí planteamos el problema de la irrigación para el aprovechamiento de las aguas de todos los ríos que llevan sus corrientes al mar sin ser aprovechadas en ninguna forma; el establecimiento de redes telefónicas, la terminación del problema agrario, la cuestión educativa, el problema del Banco de Crédito Ejidal, la construcción de una carretera de Atoyac de Alvárez a la zona cafetera de la sierra de Atoyac, que no son más que cuarenta kilómetros, pero que es una zona que produce treinta mil quintales de café al año y que necesita una fácil vía de comunicación para dar salida a ese producto, así como a otros productos agrícolas que se producen, y, además, tomando en cuenta la riqueza que representa la cuestión maderera de aquella región que está inexplotada completamente por falta de vía de comunicación. Y no es otra cosa, sino que lo que se pretende en este caso no es perjudicar, compañeros, a Feliciano Radilla, porque Feliciano Radilla no significa nada; Feliciano Radilla, como Feliciano Radilla, no vale nada; pero sí significan mucho los intereses de los trabajadores que estoy defendiendo, y que a pesar de que, como les decía a ustedes en un principio, de todo el lodo que se ha querido arrojar sobre mi conducta revolucionaria y sobre mi acción social en beneficio de los trabajadores, es perfectamente definida; muchos de los compañeros la conocen y la conocen todos los trabajadores del Estado de Guerrero, obreros y campesinos, a quienes estuve representando

durante tres años como Secretario General de la Liga de Comunidades Agrarias de aquel Estado. Tenemos muchísimos hechos con que comprobar, como lo dicen algunos compañeros en un memorándum original que tengo en este expediente, que el gobierno del Estado solamente hace justicia a sus amigos, a los terratenientes, a los delincuentes que está apoyando.

Quiero señalarles un caso que ocurrió recientemente en la comunidad agraria del Súchil, municipio de Tecpan de Galeana, donde los pistoleros al servicio de Emeterio Arroyo, agente confidencial del Gobierno de Estado, asesinaron a unos campesinos, a los miembros de la defensa rural, que de antemano se vio que estuvieron trabajando toda la noche, porque hicieron excavaciones para que a la hora en que estos compañeros pasaran por la mañana a su trabajo, asesinarlos, como ocurrió. Tenemos otro caso: el veintiuno de junio, en el kilómetro treinta, donde dos policías municipales asesinaron a tres compañeros, el tesorero del comisariado ejidal y a un señor Isaac Dorantes y a su hijo. De esto no dice nada el gobernador del Estado, las autoridades, y no dicen nada seguramente porque fueron sus elementos los que los asesinaron. Y sería muy largo contarles una serie de crímenes comprobados que aquí mismo existen en este expediente que puede leer la comisión que se designe, en donde se verá cómo en un caso que está aquí también, que sucedió en Chilpancingo, en la capital del Estado, en que un policía municipal asesinó a un empleado de Correos y Telégrafos y que ese policía sigue siendo policía hasta la fecha en que se dirigieron a la Procuraduría General de la República y al propio gobernador, y que últimamente acaban de girar un oficio, del que aquí está también una copia, donde se queja todo el personal de Correos y Telégrafos, que a muchos de ellos ni conozco siquiera, y que esa es una información que puede considerarse, como es, de un sector completamente neutral y que no es ni siquiera amigo de nosotros, donde este señor se quejó a la Procuraduría General de la República, de que, no obstante sus gestiones, el criminal sigue siendo policía municipal, sin aplicársele ningún castigo. Si esto pasa en la capital del Estado, en las narices del gobernador, ¿qué cosa puede ocurrir en tanto municipio aislado donde las autoridades están en manos de los terratenientes y de los enemigos del pueblo? En esas condiciones, ¿qué cosa puede esperar ese pobre y desgraciado Estado de Guerrero, que parece que está condenado a sufrir eternamente, no obstante ser merecedor de una situación mejor?

No quiero cansar más la atención de ustedes. Este que muestro a ustedes es un expediente formado con documentos originales, del cual voy a poner a disposición de ustedes una copia que pueden cotejarla, para que vean que las copias son iguales a los originales, con el objeto de que la Comisión que se designe se dé cuenta de esta situación. Aquí mismo hay copias de los informes que rindieron todos y cada uno de los representantes que me acompañaron en la jira social por la Costa Grande del Estado de Guerrero; información amplísima en que se precisa la situación de la expresada Costa Grande, donde el mismo teniente coronel, representante de la zona militar, manifiesta qué clase de elementos componen las reservas del Ejército de aquella región, hombres honrados y de orden; así como en el informe del representante del Departamento Agrario y del de cada una de las demás dependencias, constan bien pormenorizados todos los puntos sobre el estado que en los distintos aspectos guarda la propia región, recalcándose de un modo especial la opresión que tienen establecidas las autoridades municipales en contra de los trabajadores.

Para terminar quiero aclarar que aquí hay varios diputados que son elementos que pertenecen a la C. T. M., organización nacional que por todos motivos merece mi absoluto respeto; pero que mientras que la Confederación Campesina Mexicana, en el Estado de Guerrero, como en todo el país, está luchando por llevar todo el beneficio posible a la clase campesina, la C. T. M. ha hecho negatoria completamente la acción social en beneficio de los campesinos. (Aplausos.)

Quiero suponer que la han sorprendido, porque no quiero creer que intencionalmente vaya la C. T. M. a perjudicar a los trabajadores de Guerrero. Cuando se inició la organización de los obreros del propio Estado, el compañero Ojeda y yo hablamos ampliamente con el Licenciado Lombardo Toledano, ofreciéndole nuestros servicios para la organización de los trabajadores de Guerrero; pero tal vez no consideraron necesaria nuestra participación o ayuda, a pesar de que le ofrecimos que todos los sindicatos de obreros que en su mayoría en Guerrero pertenecían a la Liga de Comunidades Agrarias, inmediatamente los pondríamos a disposición de la C. T. M., porque considerábamos que esta organización nacional era la más indicada para defender los intereses de los trabajadores de la ciudad, así como la Confederación Campesina Mexicana ha sido y es la más autorizada, la más orientada para defender los intereses del campesinado nacional. (Aplausos.)

Teniendo, pues, ese concepto de la lucha de clases, porque ya hace algún tiempo que hemos venido defendiéndola en el Estado de Guerrero, pusimos como lo ofrecimos a la C. T. M., todos los sindicatos a su disposición para que se organizara el sindicato de trabajadores en el Estado de Guerrero. Desgraciadamente la C. T. M. no tomó en consideración nuestras orientaciones, sino que valiéndose del elemento oficial, valiéndose de los enemigos del pueblo, fueron a organizar un congreso de unificación obrera, apócrifo completamente, porque no estuvieron allí ni quedaron representados en su comité ejecutivo estatal los elementos de base, los trabajadores de base. Sabido el elemento oficial, sabido el Gobierno del Estado que la mayoría de los sindicatos de obreros pertenecían a la Liga de Comunidades Agrarias, entonces ocurrieron a la artimaña de organizar sindicatos de campesinos, sindicatos de asalariados, en pueblos donde de ninguna manera puede haber un sindicato de campesinos asalariados, porque no hay un solo campesino asalariado, porque hay un comisariado ejidal o un comité agrario que está solicitando tierras, y no hay un solo campesino que sea asalariado, no hay peones acasillados, no hay ningún tipo de trabajador campesino que pueda constituir un sindicato de

campesinos asalariados; pero como tienen en su manos la facilidad de hacer todas esas cosas, registraron, todavía un día antes del Congreso, cincuenta y cinco sindicatos de campesinos asalariados que solamente existen en la cabeza calenturienta de esos señores, porque no existen campesinos asalariados. Y toda esa serie de intrigas, toda esa serie de calumnias, como lo saben ustedes porque se han enterado por la prensa, vienen pues, del llamado Sindicato de Trabajadores del Estado de Guerrero, capitaneados por un tal Córdova Lara, principal amigo del señor Gobernador, y que tiene allí a un maniquí, una figura decorativa, un señor Yáñez, al frente del sindicato; y ellos son los que están diciendo que yo soy el responsable de todos los crímenes que ocurren no solamente en la Costa Grande, sino en todo el Estado de Guerrero.

Yo quisiera preguntar a ustedes cuál sería en este caso la responsabilidad que pudiera tener cuando las fuerzas rurales, los elementos reservistas fueron solamente a cumplir con una orden militar que recibieron. ¿Que en tal o cual parte del Estado matan a un individuo? También yo soy el responsable. Todos ustedes, compañeros, conocen estas cosas, porque cuando ocurrió ese asunto de Cacalutla todos ustedes saben que yo estaba en esta capital; cosa igual para con el zafarrancho en el Estado de Morelos, en que estando yo en la Costa Grande con esa Comisión de ingenieros que me acompañaba, aquí en la prensa de la capital se me estaba haciendo aparecer como responsable, y no sólo, sino capitaneando el asunto de Morelos, en el cual no tuve absolutamente que ver, porque ni siquiera estaba en Morelos. (Aplausos y voces: ¡Es cierto!)

Quise, pues, hacer todas esas aclaraciones, compañeros, y, como les decía, no tengo temor de nada. Mi conciencia está tranquila y por eso vuelvo a pedirles que se me consigne al Gran Jurado, para que yo vaya a responder de mi conducta y para que se aclaren situaciones y se deslinden responsabilidades.

En manos de ustedes, compañeros, no sólo está mi situación personal, sino la de los trabajadores del Estado de Guerrero. (Aplausos.)

El C. Presidente: ¿Se toma en consideración lo propuesto por el Diputado Radilla? Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobado.

El C. Sánchez Antonio S.: ¡Una aclaración...! El Diputado Radilla pide el envío de una comisión investigadora al Estado de Guerrero, y yo quiero ampliar la proposición en el sentido de que el Bloque se dirija al Gobernador del Estado de Guerrero, para que acompañe a esa comisión a los pueblos donde se va a hacer la investigación; y la finalidad de esta ampliación es que no queremos que se tache el informe de la comisión de parcial, porque en el caso vamos a juzgar a un compañero. Deseamos que el propio Jefe del Ejecutivo de Guerrero acompañe a nuestra comisión. (Aplausos.) Creemos que no puede negarse a la petición del Bloque, porque el mismo señor Presidente de la República va a los más apartados rincones del país a resolver los problemas de los campesinos, y en este caso se trata del problema de toda la Costa Grande de Guerrero. Así es que suplico que se tome en consideración mi ampliación.

El C. Martino César: Por mi parte, propongo que se amplíe la proposición, solicitando del Presidente de la República que él envíe un Delegado personal que se sume a la comisión. Tenemos informes de que el señor Presidente ha enviado ya a una persona a hacer investigaciones, pero que el Gobierno de Guerrero impidió que llegaran informes fidedignos a ese Delegado, porque no conviene a sus intereses que el vilipendiado Radilla salga limpio de esta acusación infame que se ha venido esgrimiendo en contra de él.

El C. Presidente: ¿Se toman en consideración las ampliaciones propuestas por los Diputados Sánchez y Martino? Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Sí se toman en consideración. ¿Se aprueban? Aprobadas.

Tiene la palabra el C. Contreras Molina.

El C. Contreras Molina Hilario: Cumplo con un deber moral, no nada más por compañerismo, sino también por la obligación que tengo como miembro de esta Legislatura de velar por su prestigio, al abordar esta tribuna en este momento en que se ventila el caso del Diputado Radilla, para hacer una aclaración.

Principiaré por felicitar al compañero Radilla, que en forma espontánea y cuando el Bloque sólo tiene información de prensa respecto a la acusación que se le hace, viene a ponerse a disposición del Gran Jurado, institución formada dentro del seno de esta Legislatura, para que lo juzgue y, si lo considera culpable, le aplique el castigo correspondiente.

Los que hemos luchado en las filas de la Confederación Campesina Mexicana, los que hemos sufrido los sinsabores de la lucha, comprendemos perfectamente que los elementos que se destacan como organizadores de masas y que se interesan por la resolución de los problemas de los campesinos, invariablemente son vilipendiados y calificados con esa frase que ya no debería usarse: la de "líder perverso".

Desgraciadamente no nada más los elementos que tienen intereses en la tierra y los latifundistas, son los enemigos de los dirigentes de los grupos; sino también algunos funcionarios que no se han podido incorporar al medio revolucionario, algunos de estos funcionarios locales se prestan a ser instrumentos de los latifundistas para dar al traste con los postulados de la Revolución y sacrificar a campesinos que aspiran a una vida mejor; y esto, lamentablemente, cuando tenemos al frente de los destinos de la nación nada menos que al General Lázaro Cárdenas, el íntegro agrarista, el apóstol de este principio básico de la Revolución. (Aplausos). Los que conocemos al compañero Radilla a través de la lucha, como actor en ella, como paladín decisivo para las conquistas de los trabajadores, no hemos dado oído a las versiones de la prensa, no precisamente porque tachemos a ésta de parcial, sino, como acertadamente lo dijo el compañero Radilla, solamente se ha concretado a la voz informativa; pero ya que el asunto se trajo a debate en esta Asamblea, yo considero muy oportuno que se tomen las medidas del caso para que se aclare esta situación por prestigio del Poder

Legislativo; porque, camaradas, si vamos a dar cabida a quejas contra los compañeros, generalmente propaladas por elementos interesados, sería sentar un funesto precedente de carácter atentatorio contra este Poder. Yo creo que en el caso del compañero Radilla, la Comisión que se nombre y que acaba de proponer él mismo, tendrá que traer los informes precisos y exactos. Si se agrega el miembro, si se agrega, como lo propuso el compañero Martino, que se solicite con toda atención del señor Presidente que nombre una persona que acompañe a esta Comisión, servirá de mucho, con el objeto también de que el Presidente de la República conozca en lo absoluto estos detalles, pues tenemos la impresión, casi exacta, de que las versiones que han llegado han sido parciales e injustas en lo absoluto para el camarada Radilla.

En concreto yo propongo lo siguiente, compañeros: que como el caso debe tratarse a la mayor brevedad para prestigio, vuelvo a repetir, del Poder Legislativo, que el Bloque de la Cámara de Diputados solicite de la Comisión Permanente se amplíe el término de la convocatoria con este asunto; que se turne el caso a la Segunda Comisión Instructora del Gran Jurado y que se nombre la Comisión, para que a la mayor brevedad salga al Estado de Guerrero a tomar los informes y recoger la documentación necesaria con el objeto de que ya en esas condiciones se pueda emitir un juicio sano, un juicio justiciero que venga de una vez por todas a terminar con ese estado anómalo, con esos ataques frecuentes que están sufriendo los miembros del Poder, los miembros de esta Cámara, que ahora, más que nunca, que ahora y siempre, han sustentado como criterio invariable su unidad de acción, su integridad, su pureza de convicciones y la afinidad entre todos su componentes. (Aplausos).

El C. Presidente: Se pregunta a la Asamblea si se toma en consideración lo propuesto por el compañero Diputado Contreras. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Tomado en consideración.

El C. Falcón Ismael C.: Pido la palabra.

El C. Presidente: El compañero Falcón tiene la palabra.

El C. Falcón Ismael C.: No está votado, solamente se tomó en consideración.

El C. Meixueiro Jorge: Para una moción de orden.

El C. Contreras Molina Hilario: Está a discusión mi proposición.

El C. Presidente: Para ir por orden, compañeros; la Mesa designa a los compañeros Jorge Meixueiro, Munguía, Alfonso Salazar y Vaca Solorio, para que integren la Comisión que ustedes aprobaron. (Aplausos). Y se pone a discusión la proposición del compañero Contreras Molina. (Voces: Aprobada). ¿No hay quien haga uso de la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobada la proposición del compañero Contreras, con la aclaración respectiva de que se aprueba con las adiciones propuestas por los compañeros Sánchez y Martino, de que vayan representantes, tanto del Gobierno del Estado de Guerrero como del señor Presidente de la República en la Comisión.

Tiene la palabra el compañero Falcón.

El C. Falcón Ismael C.: Señores diputados: tal parece que en esta ocasión ha tocado en este caso al compañero Radilla, como pudo haberle tocado a cualquiera de los miembros de la XXXVII Legislatura, venir a ser la víctima propiciatoria, el chivo expiatorio del odio y ensañamiento que elementos de intenciones ocultas y aviesas tratan de tomar como objetivo, en este caso, para lograr sus propósitos contra la XXXVII Legislatura, no confesados todavía, pero claramente sospechados de parte del grupo de diputados revolucionarios de esta Cámara.

En otra ocasión la policía de México, en contubernio con gentes retardatorias y conservadoras del país, logró que la prensa armara un escándalo fenomenal al margen de un incidente de barrio, sin importancia; y es de notarse que día a día y momento a momento, se suscitan en forma constante verdaderas tragedias, crímenes y delitos, y todavía hasta la fecha no hemos visto que ni la prensa nacional, ni la policía de ninguna parte, ni la C.T.M., que tanto ha gritado contra el compañero Radilla, a través de los hilos telegráficos, hayan tomado una actitud decisiva para salvaguardar a la sociedad de las amenazas y peligros en que se ha visto en vuelta.

Hasta ahora parece que realmente al Diputado Radilla se le acusa, primero, de un escándalo callejero; después, de sucesos ocurridos a muchos kilómetros de esta capital, en donde todos vimos a Radilla, cuando en Cuernavaca se desarrollaba un movimiento de carácter electoral; posteriormente, en el pueblo de Cacalutla sucedió una tragedia por pugnas vecinales, y la C.T.M. ha pedido el desafuero y la consignación al Gran Jurado del Diputado Radilla.

El compañero Radilla, como ha dicho el Diputado Martino, estaba en México, y todos nos preguntábamos si Radilla tenía el don de ubicuidad, o la C.T.M. tenía unos lentes de aumento inmensos para ver a Radilla en un pueblo a muchos centenares de kilómetros de la ciudad de México. Si hemos de llegar lógicamente a una situación definida para ponerla en el terreno de la discusión, debemos decir concretamente que si en aquella ocasión la C.T.M., en oposición a la labor del líder agrarista de Guerrero, intentó organizar falsos sindicatos para meterlos dentro de esa organización, y después, a través de informaciones falsas que nunca se han podido comprobar, pidió el desafuero y consignación de Radilla, por hechos en que no intervino, debemos llegar legalmente, absolutamente y definidamente, a la conclusión de que la C.T.M. trata de destruir la organización agraria en Guerrero. (Aplausos).

Ustedes saben que la C.T.M., como organización clasista de la República, al tratar de destruir la organización de los campesinos de Guerrero y consignar a Radilla por una cuestión en la que no tomó parte, la C.T.M., hablando en plata, categóricamente, está tratando de escarmentar a los diputados de la mayoría en la persona de la

víctima, Radilla, por el asunto del Estatuto Jurídico. (Aplausos). Si la C.T.M. en esta lucha, en este momento, no comprueba todos los cargos y acusaciones que ha hecho a Radilla, para provocar el movimiento de desintegración de las organizaciones campesinas de la República; si no logra hacer que desaforemos a Radilla mediante una comprobación absoluta de los cargos hechos por los hilos telegráficos, yo acuso desde esta tribuna, ante la prensa de México, a la C.T.M. de que está haciendo una labor de avorazamiento político, y de que está intentando la desintegración de las organizaciones sociales del país, en aras de un futurismo todavía no despejado en el horizonte del país, con el objeto de castigar a la mayoría de esta Cámara, en la persona de Radilla, y desintegrar las organizaciones agrarias de la República; está en estos momentos solazándose, en contubernio repugnante que yo denuncio, con los caficultores capitalistas del Estado de Guerrero, que son los elementos opositores a Radilla en la Costa Grande de aquella Entidad. (Aplausos).

Yo no quisiera haber llegado al terreno de estas aclaraciones que se hacen indispensables para el conocimiento de la opinión nacional, pero era necesario decir que una organización sindical en manera alguna debe aliarse con los reaccionarios capitalistas, como en el caso de Radilla, tan sólo porque Radilla es un organizador de clases en aquella Entidad durante esta época actual. Por eso, señores, yo creo que si la C.T.M. quiso organizar un sindicato en contra del Diputado Radilla y de la organización agraria del Estado de Guerrero, y si ahora por medio de telegramas lo acusa y lo calumnia, mañana indudablemente vendrá aquí el Diputado Amilpa a decir que un millón de obreros está en contra de Feliciano Radilla, y entonces llegará el momento de decirle al señor Diputado Amilpa y a quien lo orienta en los acuerdos del Consejo Ejecutivo de la C.T.M., que tres millones de campesinos están con Radilla listos para ir a cualquier terreno a que la lucha de clase nos demande. (Aplausos).

Discutiendo y analizando el caso del Diputado Radilla en el terreno constitucional, la Constitución dice que los diputados son inviolables en cuanto a sus opiniones, y yo creo que la Constitución quiso decir terminante y categóricamente, para asegurar la inviolabilidad de los diputados, que no tan sólo son inviolables en sus opiniones, sino también en sus actitudes; y aquí se trata de castigar a Radilla organizador, a Radilla agrarista, se trata de castigar a Radilla en México por los escándalos de Cacalutla y Cuernavaca, cuando Radilla nunca estuvo allí; y nosotros debemos declarar que los diputados son inviolables también por las actitudes de lucha que en el terreno social, en defensa de los intereses colectivos que representan, tengan que asumir en cualquier parte de la República en donde se encuentren. (Aplausos).

Además se acusa al Diputado Radilla de ser director intelectual de un zafarrancho en el pueblo de Cacalutla, y yo pregunto: ¿con qué criterio jurídico, penal o legalista, la organización de la C.T.M. acusa a Radilla de ser director intelectual de un crimen si no estuvo allí cuando se cometió? ¿ Y con qué derecho se pone en el papel de juez, cuando todavía no se le consigna al Gran Jurado? Todavía no se le juzga por esta Cámara y ya está resultando director intelectual de atentados, cosa que solamente podría decir el juez que conociera del asunto; y al declararlo, al decirlo, es que con su actitud prejuzga la C.T.M. y está tratando de asustarnos con el petate del muerto, y nosotros debemos ponerle un hasta aquí a esa actitud. (Aplausos). Si la C.T.M., que tanto se preocupa por reprimir la delincuencia en el país; si la C.T.M., que tanto se preocupa por lograr una vida apacible, tranquila y calmada en la Entidades Federativas; la C.T.M., que como lo gritó allí el compañero, no ha sabido intervenir pacíficamente en Cocolapan, ¿por qué, digo yo, la C.T.M., pregunto al compañero Diputado Rico y a todos los demás miembros de la C.T.M., por qué la C.T.M. no se cubre la cara de vergüenza y se ruboriza ante los asesinatos de presidente municipales, de líderes agrarios y de elementos representativos de la Revolución en el Estado de Chihuahua, donde un cafre está saqueando descaradamente aquella Entidad Federativa? (Aplausos). Talamantes, gobernador, es una esperanza para el porvenir, para el futuro político de la C.T.M., y a Talamantes no se le castigan los crímenes, no se le castiga la miseria, no se le castiga el oprobio, no se le castiga el robo, la iniquidad y la ignominia de estar encauzando y manejando directamente los periódicos, esos mismos que denunciaron un escándalo de barrio de Radilla, esos periódicos no dicen de los crímenes, de los asesinatos, de los delitos en masa que se cometen con los campesinos organizados de Chihuahua. ¿Por qué la C.T.M. en ese caso no interviene y en tantos otros de la República? Porque allí tiene un gobernador que es incondicional de la C.T.M.; pero allí donde se va a organizar obreros, donde se va a organizar agraristas, allí la C.T.M., hay que decirlo categóricamente a la nación, en aras de un futurismo, allí se alía con los caficultores del Estado de Guerrero, aunque sean terratenientes, capitalista y caciques, y viene de paso a querernos asustar con el petate de muerto, pidiendo el desafuero de Radilla y dándonos una lección de incondicionalismo, de servilismo y de ignominia, para que en otra ocasión no volvamos a ser indisciplinados, sino mansos y borregos, como lo quiere la C.T.M. (Aplausos).

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano Ojeda.

El C. Ojeda Nabor: Camarada Radilla: Las organizaciones de Guerrero nos trajeron juntos a esta Cámara, y aquí estoy de presente también.

Compañeros: el crimen de que se acusa al Diputado Radilla, ya lo han oído ustedes, es la historia de todos los luchadores. Vengo, pues, a decir mi pequeña verdad y a poner mi pequeña pasión en este debate para aclarar muchas cosas. Lo que ha dicho el compañero Radilla es la verdad. Las organizaciones campesinas de la Costa Grande de Guerrero están con Radilla; él las ha organizado; ha corrido los mismo peligros, las mismas necesidades, las mismas miserias que las organizaciones campesinas de la Costa Grande.

Pero a Radilla no se le perdona que eficazmente vaya haciendo añicos al capitalismo; no se le perdona que, paso a paso, vaya destruyendo los viejos moldes, caducos, que existen todavía en el Estado de Guerrero. Y no son precisamente unos cuantos reaccionarios, unos cuantos terratenientes los que vienen a gritar y atacar a Radilla: es el mismo Gobierno del Estado, organizado perfectamente con los terratenientes, con los clericales y con todos los capitalistas del Estado.

La lucha de nosotros en Guerrero ha sido cruenta, pero jamás hemos retrocedido, ni echado un pie atrás, aunque hemos tenido que luchar, cara a cara, con el entonces Jefe Máximo de la Revolución, Plutarco Elías Calles. Entonces todo mundo temblaba ante la voz del cacique máximo; pero en el Estado de Guerrero nosotros, como lo hicieron los compañeros de Michoacán, que también levantaron la voz en contra de Calles, nunca nos doblegamos ni a sus iras, ni a sus consignas. ¿Por qué ahora que está el General Lázaro Cárdenas en el poder, que todavía se sigue asesinando a campesinos en Guerrero por el Gobierno despótico y reaccionario de Berber, vamos a callarnos? ¡Camaradas: si ayer ante el peligro no callamos, menos hoy!.

Berber es el que está en el banquillo del acusado, no Radilla. La Revolución lo tiene emplazado en este momento, en la Cámara, y es a Berber al que vamos a juzgar en este instante histórico en que estamos deliberando sobre la situación política y social del Estado de Guerrero. ¿Para qué vamos a hacernos tontos inventando jurados, si el principal responsable de la situación anárquica de Guerrero sigue gozando y detentando el poder y gozando en esta capital como un sátrapa? Los culpables son aquellos que asesinan campesinos, los que se confabulan con los capitalistas hechos gobierno: esa es la realidad.

En cada uno de los pueblos, de los municipios de mi Estado, no encuentran ustedes un funcionario que sea revolucionario; encuentran al terrateniente, al cacique de ayer, al huertista, porque he de declarar que Berber sirvió a Victoriano Huerta; ¡y Berber no nos perdona haberlo perseguido nosotros cuando él era huertista!

Por otro lado, yo también fui víctima de esas calumnias, y lo sigo siendo. En la misma forma que se está atacando a Radilla y a los reservistas del Ejército de Costa Grande, se está atacando también a los reservistas de Costa Chica; y les voy a aclarar a grandes rasgos el mismo caso típico. Vean ustedes cómo hay un propósito organizado, una idea preconcebida de desbaratar lo único que tiene de garantía el campesino de Guerrero, que son las reservas del Ejército. En Huajiutepec existía una gavilla de catorce hombres armados por los mismos terratenientes de Ometepec; hay casos como de dieciocho asesinatos; hay casos de incendio, como en la cuadrilla del ejido de Quizá; hay casos como los asesinatos de los pueblos de Santo Domingo y Amuzgo, del Estado de Oaxaca; hay casos en que esta gavilla fue constituída especialmente para destruir la Escuela Regional Campesina de Huajiutepec, para que allí los maestros no tuvieran garantías y salieran de ese lugar, y el Internado de indígenas que hay allí se desbaratara, camaradas.

Esa es la maquinación de los terratenientes de Ometepec y del gobernador del Estado, porque son íntimos amigos. (Siseos).

La Comandancia Militar del Estado de Guerrero, ante la queja de la Liga de Comunidades Agrarias, ordenó la persecución de la gavilla. Tenemos aquí en este expediente las órdenes correspondientes de la Comandancia Militar, ordenándole al Mayor Ricardo Ramírez Alonso que persiguiera a esa gavilla.

Fue el mayor, y junto con cuarenta y cinco reservistas, porque no quisieron que fuera la fuerza federal, se agarraron en Huajiutepec como los hombres, se mataron uno y otros, y, después de esto, camaradas, ¿quiénes son los culpables? ¿El comandante que mandaba, o los cuarenta y cinco reservistas que están procesados?

¡He ahí la justicia, camarada! En mi larga vida de militar jamás había yo visto una cosa de estas, en que se me ordenara perseguir a un enemigo y después de destruirlo y agarrarme como los hombres a balazos, fuera a la cárcel porque había matado a esa gente.

Es cuestión, pues, ideológica la que estamos debatiendo en estos momentos. El señor gobernador mandó inmediatamente a su Procurador de Justicia a levantar las actas con un oficial de la Comandancia Militar, actas interesadas por completo. ¿Por qué? dirán ustedes. Sencillamente porque los que murieron allí, ahora dice el señor gobernador que son sus amigos. Fíjense ustedes qué calidad de gobernador tenemos en Guerrero. En San Marcos tiene armada a la familia Guerrero con sus guardias blancas y han asesinado centenares de campesinos; en Ometepec la casa Müller es la detentadora de todo el poder allá: así tiene autoridades civiles, autoridades militares, a fin, a todas las autoridades a sus órdenes; es el terrateniente más grande de la Costa Chica; tenía setenta y dos mil hectáreas, apenas si le hemos repartido treinta y dos mil, y, sin embargo, Guillermo R. Müller fue diputado suplente a diputado federal en esta Cámara del General Berber. Fíjense ustedes que están unidos perfectamente bien.

En mi distrito se han destituído ayuntamientos como el de Tlacochitlahuaca. Allí, después de destituir a los regidores - fíjense ustedes nada más en la infamia - se les encarceló porque estaban usurpando el poder. ¡Un ayuntamiento que tenía año y medio de funcionar! Hasta después de año y medio el señor gobernador reparó en que aquel ayuntamiento estaba usurpando el poder y había que destruirlo y meterlo a la cárcel. (Una voz: ¡Repara muy seguido el señor gobernador!) Desgraciadamente no, porque es muy grande. (Risas).

En San Luis Acatlán lo mismo hizo. ¡Lástima que el Diputado Carreto no esté aquí, porque si estuviera haríamos aclaraciones muy pertinentes! A este compañero, cuando destruyeron el Ayuntamiento de San Luis Acatlán, y porque venía fungiendo como jefe de la Diputación de Guerrero, le dije: "Mire usted este telegrama". Y me contestó: "No tenga cuidado; voy a arreglarlo". Resultado: a los cuatro días de haberle enseñado el telegrama al compañero Carreto, asesinaron al síndico municipal, que estaba amparado por la

justicia del Juez de Distrito de Acapulco y hasta ahora nada se ha hecho, estando plenamente comprobado que los que asesinaron a Felipe García, que era el síndico municipal, eran elementos del Gobierno.

Después Ricardo Morales, siendo Presidente del Comité Municipal del P.N.R., fué asesinado en su propia casa. Esto fué en enero, me quejé y hasta cuatro o cinco días me contestó el Gobernador que ya se procedía a librar las órdenes correspondientes a fin de hacer la investigación.

En El Mesón, Municipio de Ayutla, los mismos elementos que maneja el Gobernador, pertenecientes a una familia Sánchez, de Ayutla, asesinaron a seis agraristas en su misma casa. Me quejé otra vez, pero hasta la fecha no se me ha contestado desde hace largos cuatro meses.

En Coatepec el Presidente Municipal, Torreblanca, asaltó el correo, robándose ochocientos pesos. Pedí la consignación de este ladrón, pero sigue todavía impertérrito al frente del Ayuntamiento.

Así es como van esas gentes segando poco a poco la vida de aquellos camaradas campesinos.

Todos ustedes recuerdan que cuando el zafarrancho de Iguala, se nombró una comisión que hiciera las investigaciones, siendo designado el compañero Molina Contreras, quien por cierto no fué. Cuando el caso de Radilla, también dí cuenta a la Cámara, nombrándose una comisión encabezada por el Diputado De la Lanza, que tampoco fué.

Todas estas cosas van a provocar una desorientación entre las organizaciones campesinas y obreras de Guerrero, porque se cree que la Cámara, en ese entonces, no les dió importancia, o que se movieron algunos resortes ocultos para poder apoyar al Gobernador del Estado. Por eso en esta vez queremos, para ser sinceros, que la misma comisión que se ha nombrado para hacer investigaciones en Costa Grande, también investigue en Costa Chica y que vaya el señor Gobernador, que no nada más se dedique a emborracharse en México y en Chilpancingo; que vaya a oír la voz del pueblo y vea su miseria, y no que año por año esté rindiendo informes a la Cámara local, diciendo que gastó ochenta mil pesos en beneficio del Estado de Guerrero, sin haber dado un solo centavo.

Pero aquí lo que más importa es lo siguiente: dice un dicho vulgar: calumnia, que algo quedará. Y el Gobernador del Estado ha calumniado en todos sentidos, tanto a las organizaciones agrarias, como a las reservas del Ejército y a nosotros; él cree que con todas esas calumnias acumuladas en la prensa de la capital y en la local de Chilpancingo, es suficiente para preparar la opinión pública y poder asestar un golpe a los compañeros de las organizaciones de Guerrero.

Yo quisiera que aparte de las averiguaciones que se hagan para que estas calumnias no dejen algún residuo o alguna duda en la conciencia de algunos de ustedes, que así como Radilla benevolentemente se pone a la disposición del Gran Jurado, acabado ese Gran Jurado, que la Cámara, constitucionalmente, lance una acusación en contra del Gobernador del Estado de Guerrero. ¡Eso es ser sinceros y ayudar a las organizaciones de ese Estado!

Vean ustedes: el señor General Berber oye el nombre del señor General Cárdenas, y se le ruedan lágrimas, se emociona, se encanta, dice que es amigo íntimo, incondicional, que a la hora que quiera el General Cárdenas, está a sus órdenes; pero resulta esto, camaradas, que allá manda el General Cárdenas, pero aquí mando yo; soy amigo del General Cárdenas, pero aquí hago lo que se me pega la gana a mí. Esa es precisamente la inconsecuencia de muchos funcionarios en todas partes del país.

Y hemos de referirnos, cuando aquí el camarada Martino y el camarada Meixueiro hacían un análisis en nombre de la organización de la pequeña propiedad, vean ustedes todos los crímenes que se cometen en nombre de esa pequeña propiedad, como se decía antes, en nombre de la libertad; hay no menos de treinta y tantos expedientes agrarios en la Delegación del Departamento Agrario de Chilpancingo que no se ejecutan; ya están resueltos, pero no se ejecutan porque los afectados son los amigos del señor Gobernador, aunque tenga mil, treinta mil, cuarenta mil hectáreas, como la casa Müller; son pequeños propietarios y no hay que afectarlos.

Otras de las causas: Ustedes saben que en todo el país las organizaciones campesinas han venido pidiendo la desaparición de las Comisiones Locales o las Agrarias Mixtas, como se dice hoy. ¿Por qué? Porque el campesino del país está unánime en esta situación, porque ha visto a través de tanta experiencia y a través de trágicos sucesos, que las Comisiones Mixtas, hoy Agrarias Mixtas, no son más que el refugio de compadrazgos del Gobernador y los terratenientes de su Estado. Ahora nos resultan los señores Gobernadores más papistas que el Papa; ahora ellos van a resolver la situación agraria del país. Se lanzan circulares a los delegados para que no se haga nada en materia agraria sin no es con el consentimiento del señor Gobernador. ¿Y saben ustedes cuántos expedientes hay en cada uno de los Estados, amparados bajo esa circular del Departamento Agrario a sus delegados? Yo quisiera que por curiosidad cada uno de ustedes pidiera datos a su Comisión Agraria Mixta, a su Estado, y vería la tragedia que está pasando en estos momentos al campesinado del país. Hay muchos Gobernadores -es cierto- que están al unísono con el sentir del señor Presidente de la República; hay muchos que cumplen, sí es cierto, y hay que hacerles justicia; pero la mayoría, la inmensa mayoría de esos Gobernadores, entrados por la trastienda a los Gobiernos de los Estados, no están cumpliendo, ni siquiera quieren seguir los lineamientos del ciudadano Presidente de la República. Esto es doloroso, camaradas, es doloroso pero es necesario decirlo como los hombres, para que otra vez no se incube una revolución de descontentos dentro del pueblo, creyendo que Lázaro Cárdenas es el responsable. No es Lázaro Cárdenas, son los Gobernadores de los Estados, los malos Gobernadores - rectifico - y los malos empleados que están allí, como el crustáceo, chupando la teta del presupuesto para poder satisfacer las necesidades de ellos y de sus familias, pero no

satisfaciendo las necesidades del pueblo. Por eso es que yo levanto la puntería. No es Radilla el que está en estos momentos en el banquillo de los acusados; es el Gobierno del Estado de Guerrero.

A cada uno de ustedes los invito, son compañeros de lucha, son compañeros que no retroceden ante una responsabilidad de esta naturaleza, los invito para que vayan a Guerrero y a que les digan ellos, no nosotros, cuál es la conducta del señor Gobernador, cuándo va a visitar los pueblos, cuándo está recibiendo a las comisiones de obreros y campesinos en el Palacio de Gobierno de Chilpancingo, a qué horas se le puede hablar y a qué horas no, porque está borracho.

Ante esta tragedia, camaradas, hablo a los revolucionarios que me oyen, a los diputados compañeros de lucha, no a los hombres que no saben lo que es la vida del campo, ni la lucha en el sindicato, ni con las armas en la mano. Hablo a los hombres que se han forjado en esa lucha, y por eso venimos a explicarles nuestra pequeña verdad para que corran ustedes a libertar con su acción y con su ejemplo, a ese pobre Estado de Guerrero, al que le ha tocado por mala suerte estar gobernado, en los últimos años, no por revolucionarios, a pesar de que ostenten las águilas en las gorras, sino por hombres tradicionalmente enemigos del pueblo.

Guevara, nacido y amamantado en la dictadura porfirista, ¿cómo querían que hiciera labor revolucionaria? Berber, de tamborero que era, se fué a la Revolución, traicionó a la Revolución, se fué con Huerta y anduvo con él hasta el licenciamiento del Ejército, ¿y cómo quieren que sea amigo de la Revolución y de los campesinos? Es necesario poner el dedo en la llaga y decir terminantemente quiénes son estas gentes. Tengan ustedes entendido que cuando hay un Gobierno revolucionario en un Estado, es porque ese camarada, después de estar abajo, surgió de la masa para ir a cumplir con los deseos de su pueblo; pero cuando en un Estado no hay un gobernador revolucionario, investiguen las causas y encontrarán o que ese Gobernador es hijo de capitalistas, hijo de la dictadura de Díaz o de la de Huerta.

Para concluir, en nombre de las organizaciones del Estado de Guerrero, les pedimos que tengan la bondad de fijarse perfectamente en los problemas revolucionarios que hemos planteado. Que no sea Radilla, sino el Gobernador del Estado el que vayamos a acusar al Senado, porque ése está manchando, no sólo en sus antecedentes, sino que lleva sus manos empapadas en sangre de los trabajadores de Guerrero; y que esas comisiones no se concreten a hacer investigaciones en la Costa Grande, sino también en la Costa chica, y en todo el Estado, para que en estos momentos históricos le quitemos al General Cárdenas a uno de los Gobiernos que no deben existir en este medio, menos ahora. (Aplausos.)

El C. Presidente: Se pone a la consideración de la Asamblea la proposición hecha por el señor Diputado Ojeda. Los que estén por que se apruebe, sírvanse manifestarlo. Aprobada.

El C. Presidente (a las 22.10): Se levanta la sesión y se cita para el próximo martes a las 16 horas.

SESIÓN celebrada por el Bloque Nacional Revolucionario de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el día 20 de julio de 1938.

PRESIDENCIA DEL C. LEON GARCIA

El C. Presidente (a las 18.45): Se abre la sesión.

El C. Secretario Prado Eugenio (leyendo): Después de la Orden del Día, la siguiente acta correspondiente a la sesión anterior:

"Acta de la sesión pública celebrada por el Bloque Revolucionario de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el día 14 de julio de 1938.

"Presidencia del C. León García.

"En la ciudad de México, D. F., a las dieciocho horas y cuarenta minutos del día catorce de julio de mil novecientos treinta y ocho, con asistencia de ochenta y nueve ciudadanos diputados miembros del Bloque, se abrió la sesión.

"Se informa a la Asamblea sobre el contenido de la Orden del Día, que es el siguiente:

"I. Lectura y aprobación, en su caso, del acta de la sesión anterior;

"II. Correspondencia e iniciativas;

"III. Dictámenes en cartera, y

"IV. Asuntos generales.

"Dándose cumplimiento al primer punto de la preinserta Orden del Día, se da cuenta con el acta de la sesión anterior que, sin discusión, se aprueba en votación económica.

"Se pasa al segundo punto, y la Secretaría da cuenta con diversos asuntos de particulares, que reciben trámite de Bloque.

"A continuación se da lectura a una iniciativa del Ejecutivo Federal, en que propone sea ampliada la Zona Parcial Libre en el Territorio Norte de la Baja California, iniciativa que recibe el siguiente trámite: Pasa a la Comisión de Gobernación en turno e imprímase.

"Pónese en conocimiento de la Asamblea otra iniciativa del propio Ejecutivo Federal, en que consulta modificaciones a la Tarifa de Exportación en los renglones que se refieren a impuestos a la raíz de zacatón, cera de candelilla e hilo de engavillar, dictándose el trámite de que pasa a la Comisión de Impuestos e imprímase.

"La Secretaría da cuenta con otra iniciativa del C. Presidente de la República que en su parte resolutiva propone que se amplíe la emisión de Bonos de Caminos de los Estados Unidos Mexicanos, 1938, en la suma de cinco millones de pesos, la que obtiene el siguiente trámite: A la Comisión de Crédito, Moneda e Instituciones de Crédito, e imprímase.

"Pasa la Asamblea a dar cumplimiento al tercer punto de la Orden del Día, reservado para asuntos generales.

"El C. Martino César solicita el uso de la palabra, y una vez que le es concedida, se extiende en amplia exposición sobre las características de la pequeña propiedad agraria, y para manifestar su absoluta conformidad con las declaraciones hechas

sobre el particular por los Gobernadores de los Estados de Michoacán, Puebla e Hidalgo en relación con los acuerdos tomados en las reuniones recientemente efectuadas por los ciudadanos Gobernadores de la mayoría de los Estados de la República, así como para desvirtuar falsas versiones propaladas por enemigos del agrarismo, entre otras la de que en lo futuro se admitirá el recurso de amparo en materia agraria, lo cual es absolutamente falso. Que la Confederación Campesina Mexicana está en todo de acuerdo con los tres primeros puntos de las declaraciones de los referidos gobernadores, y que por lo que respecta al cuarto punto de las mismas, no puede menos que aplaudir la determinación tomada en el sentido de que los gobiernos de los Estados aumentarán en un 50% los efectivos de sus presupuestos para intensificar la dotación ejidal e incrementar la producción agrícola en los ejidos. Expuso sus puntos de vista sobre el problema educacional campesino, manifestando que por diversas causas que es necesario corregir, la Escuela Rural se encuentra estancada, con detrimento de la niñez campesina. Expuso sus conceptos sobre lo que él entiende por pequeña propiedad, la cual no debe confundirse con la simulación de fraccionamientos a que han recurrido los latifundistas para tratar de salvar sus intereses; que también debe evitarse el simulado fraccionamiento de latifundios entre llamados colonos, a los que se imponen condiciones leoninas por los propios; que está de acuerdo en que debe respetarse la pequeña propiedad, pero que antes debe intensificarse la dotación ejidal; en conclusión: evitar que los latifundios se escuden tras de la pequeña propiedad, pues esto, a la postre, viene a desvirtuar el problema agrario. Terminó declarando a nombre de la Confederación Campesina Mexicana, que su ideal es que la pequeña propiedad llegue a equipararse a la parcela tipo ejidal, perfectamente estudiada de acuerdo con las necesidades agrícolas de cada región, lo que entre otras ventajas traerá la de acabar con las guardias blancas que asesinan a los campesinos mexicanos.

"Sigue en el uso de la palabra el C. Siurob Emiliano, quien secundando en todo los conceptos vertidos por el orador anterior, hace diversas apreciaciones sobre el mismo tema, entre otras, que para la dotación de tierras debe tenerse en cuenta el aspecto vocacional entre los hombres que van a trabajarlas. Disertó sobre las características que actualmente tiene el ejido y las que en su concepto debe tener; cree que, en su opinión, debe reformarse el artículo 51 del Código Agrario para introducirle un espíritu más equitativo, y que para evitar la atomización de la tierra, debe fijarse la dotación máxima y mínima de tierra, de tal manera que el campesino quede en condiciones de cubrir ampliamente sus necesidades, y que cuando se haya resuelto este trascendental punto, ya se pueden abordar y resolver los demás aspectos fundamentales del problema agrario.

"Aborda la tribuna el C. Meixueiro Jorge para insistir sobre el mismo tema iniciado por el C. Martino, y muy particularmente para poner de manifiesto los aspectos que presenta la pequeña propiedad frente al ejido y la situación que existe entre ambos y proponiendo, al final. que el Bloque formule las siguientes declaraciones:

"I. Estar absolutamente de acuerdo en la declaración que hacen los Gobernadores de los Estados en lo que se refiere al respecto de la pequeña propiedad; pero en términos de absoluto apego a la Ley e interpretada ella con criterio absolutamente revolucionario;

"II. Que la anterior declaración será sostenida respecto de una legislación que señala todavía esa pequeña propiedad, pero que el Bloque sostendrá, en principio, que debe desaparecer en México la propiedad privada de la tierra;

"III. Que este principio, por múltiples motivos de carácter interno y externo nacionales, no se hace valer en los actuales momentos, y

"IV. Que se designe una comisión de elementos agraristas de este Bloque para que entreviste a los CC. Gobernadores y fije revolucionariamente y de acuerdo con ellos, el alcance de lo que debe entenderse por "respeto a la pequeña propiedad".

"Propone, finalmente, para integrar la comisión respectiva, a los ciudadanos García León, Martino César, Olvera Agustín y Silvia Pablo.

"Previa consulta de la Presidencia, la Asamblea toma en consideración y aprueba las proposiciones del C. Meixueiro.

"El C. Sánchez Antonio S. solicita que se agregue a la comisión al C. Meixueiro, lo que igualmente concede la Asamblea.

"Abundando en el mismo tema, aborda la tribuna el C. García León, para exponer el criterio de la Secretaría de Acción Agraria del Partido de la Revolución Mexicana, y manifiesta que los puntos que se han estado tratando, están consignados en la declaración de principios del propio instituto. Expone su criterio personal en el sentido de que, en su concepto, debe desaparecer la pequeña propiedad de la tierra; que ésta debe servir para ser explotada, y no como instrumento de explotación del hombre por el hombre. Expone que por múltiples circunstancias de carácter político y principalmente de respaldo al C. Presidente de la República, no se ha planteado ante la actual Legislatura la eliminación de la pequeña propiedad rural, pero que esto seguramente se hará cuando las circunstancias sean propicias y antes de que expire esta propia Legislatura; pero que mientras tal cosa no ocurra, propugnará por que se respete de manera absoluta la pequeña propiedad, y que se solidariza con los conceptos emitidos sobre el particular por los ciudadanos Martino y Meixueiro.

"Pasándose a otro asunto, solicita el uso de la palabra el C. Acosta Emilio, y una vez que se le concede, manifiesta que a efecto de formular un dictamen que responda en todo a la iniciativa enviada por el Ejecutivo Federal sobre Vías Generales de Comunicación, invita a los ciudadanos diputados a que concurran al Salón Verde de la Cámara a reunirse con la Comisión encargada de dictaminar, a fin de que se enteren de lo que ya está hecho, y para que la Comisión pueda escuchar la opinión de los ciudadanos diputados. Se acepta la invitación. "El C. Martino César obtiene el uso de la palabra y manifiesta que con motivo de que el

proximo día 17 se conmemora la muerte de uno de los héroes más grandes del Ejército Nacional, como lo fué el C. General Alvaro Obregón, solicita que se designe una comisión que asista a los actos conmemorativos, y al efecto propone que dicha comisión quede integrada por los CC. Ramírez Margarito, Ramírez Alfonso Francisco y Leyva Velázquez Gabriel. La Presidencia consulta a la Asamblea si se aprueba la proposición del C. Martino, y ésta resuelve por la afirmativa. Sobre el mismo punto el C. Meixueiro Jorge excita a la Mesa para que haga invitación a todos los miembros del Bloque a fin de que asistan a los actos que se desarrollen en honor del General Obregón, lo que se aprueba por la Asamblea, mediante consulta de la Presidencia.

"Continuándose el proceso del cuarto punto de la Orden del Día, el C. Diputado Radilla Feliciano solicita la palabra para hechos, y una vez que le es concedida, hace una documentada refutación de los ataques que sistemáticamente se le han hecho y continúan haciéndosele tanto por la prensa de la capital como por la del Estado de Guerrero, y hace una amplia relación de hechos a fin de que el Bloque tome sobre el particular las medidas que estime pertinentes. Termina pidiendo que se le consigne al Gran Jurado para que ante él se deslinden responsabilidades y se sepa cuál ha sido su actitud y participación en los diversos incidentes en que se le ha involucrado y, por último, solicita que se nombre una comisión que se traslade al Estado de Guerrero a hacer investigaciones.

"La Asamblea, previa consulta de la Mesa, toma en consideración la proposición del C. Radilla, y el C. Sánchez Antonio S. pide que el Bloque se dirija al C. Gobernador del Estado de Guerrero para que acompañe a la comisión a visitar los pueblos en donde tengan que hacerse las investigaciones. A su vez el C. Martino César propone que se amplíe la proposición del C. Sánchez en el sentido de solicitar del C. Presidente de la República que también designe a persona que lo represente en las investigaciones del caso. Consultado el parecer de la Asamblea sobre las proposiciones de los CC. Sánchez y Martino, las aprueba en votación económica.

"El C. Contreras Molina Hilario, como respaldo a los conceptos vertidos por C. Radilla, solicita que el Bloque se dirija a la Comisión Permanente gestionando que se amplíe la convocatoria a sesiones extraordinarias para que se trate por la Cámara tanto el caso del C. Radilla, como la situación que actualmente prevalece en el Estado de Guerrero, proposición que es aceptada por la Asamblea, cuando sobre el particular se le consulta por la Directiva.

"Para integrar la comisión que hará las investigaciones respectivas, la Mesa designa a los CC. Meixueiro Jorge, Munguía H. Aurelio, Salazar Alfonso R. y Vaca Solorio Rafael.

"Insistiendo sobre el mismo tema, el C. Falcón Ismael aborda la tribuna para externar conceptos en defensa del C. Radilla, así como para protestar por los cargos que la prensa ha hecho al mismo ciudadano, y para evidenciar la actitud hostil que la Confederación de Trabajadores de México ha asumido en contra del mismo ciudadano representante.

"Finalmente el C. Ojeda Nabor A., para agotar el punto a debate, expresa sus conceptos en defensa del C. Radilla y exhibe la situación política y social que actualmente priva en el Estado de Guerrero; rechaza a su vez los cargos que a semejanza del C. Radilla, también a él calumniosamente se le imputan, y concluye solicitando que la comisión designada para hacer las investigaciones en aquella entidad federativa, no solamente se concrete a hacerlas en los pueblos de Costa Grande, sino también en los de Costa Chica y, dentro de lo posible, en todos lo pueblos en general.

"La Presidencia consulta a la Asamblea si se aprueba la proposición del C. Ojeda, y resuelto afirmativamente, declara que se levanta la sesión y se cita para el martes próximo a las 16 horas."

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobada.

El C. Presidente: Se pasa al segundo punto de la orden del día: asuntos en cartera.

- El C. Prado Eugenio (leyendo):

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobado. Pasa a la Cámara para sus efectos.

El C. Presidente: Encontrándose en el Salón Verde de la Cámara de Diputados los representantes de la Liga de las Naciones que visitan nuestro país, se comisiona a los compañeros Miravete, Santibáñez y Castillo para que los introduzcan a este salón. (La Comisión es introducida. Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra para saludar a nuestros visitantes, en nombre del Bloque de la Cámara de Diputados, el ciudadano Diputado Alfonso Francisco Ramírez. (Aplausos.)

El C. Ramírez Alfonso Francisco: Honorable Comisión de la Liga de las Naciones; señores diputados: Positiva satisfacción para el Honorable Bloque de la Cámara de Diputados de la XXXVII Legislatura al Congreso de la Unión es la presencia en este recinto de los delegados de la Sociedad de las Naciones, porque, además de la complacencia personal que ello nos produce, nos brinda una oportunidad para exponer, aunque sea sucintamente, una vez más, los lineamientos fundamentales de nuestro movimiento social, subrayando aquellos aspectos que por sus características esencialmente revolucionarias, han desatado una tempestad de intrigas y falsedades en aquellos sectores dominados aún por el capitalismo, que afortunadamente ha perdido para siempre entre nosotros todos sus privilegios.

México está viviendo actualmente una de las horas más fecundas de su historia. Todas las fuerzas se han dado cita para colaborar en un intenso proceso de transformación, del que indudablemente saldrá un estilo de vida más en consonancia con la dignidad humana; todas las voluntades están pugnando desinteresadamente por la vigencia de condiciones económicas en las que sea el trabajo el único título de subsistencia, desapareciendo así la fauna de parásitos y explotadores; todos los

espíritus se han fundido en una llama de fe inquebrantable en la magnificencia de nuestros destinos colectivos, para procurar así el advenimiento de una era de plena justicia social para todos los hombres y para todos los pueblos, desdeñando las facilidades de una vida cómoda a que nos inclinara la misma prodigalidad de las riquezas naturales; hemos preferido vivir la vida peligrosamente, y dentro de la modestia de nuestras posibilidades, labrar siquiera una de las canteras con que habrá de edificarse el porvenir. Durante vuestra estancia, señores delegados, podréis comprender cómo una corriente de optimismo y laboriosidad sacude todo el organismo nacional hasta en sus últimas celdillas, haciendo que cada mexicano se entregue cotidianamente a la tarea gozosa de crear una patria grande. Sentimos inquietud, pero inquietud creadora; nos desgarra a veces la zarpa de la angustia, porque nada nuevo viene al mundo sin dolor; pero en todas estas condiciones y con el sacrificio que hacemos de la hora presente en aras de las generaciones del mañana, nunca una duda anubla nuestro pensamiento, ni el desaliento hace desfallecer nuestro corazón, empeñados como estamos en la ruda y magnífica empresa del mejoramiento colectivo.

Intereses bastardos, íntimamente lesionados en sus entrañas, tejieron en torno de nosotros una leyenda negra, leyenda que afortunadamente se ha ido disipando a medida que se nos conoce y comprende mejor, y que voces autorizadas proclaman la justicia que nos asiste; de ahí que se haya llegado a la conclusión de que siempre hemos procedido con rectitud dentro del área inafectable de nuestra soberanía.

Hemos modificado el régimen de la tierra, rescatándola de la zarpa rapaz y anquilosada del hacendado, para entregarla al trabajo fecundo y generoso del ejidatario, porque sabemos que sólo es posible el hombre libre sobre la tierra liberada; hemos rebelado el capitalismo constrictor, porque deseamos que el obrero perciba íntegramente el fruto de sus esfuerzos, no cesaremo en esta contienda hasta obtener que tenga la plenitud de los instrumentos del trabajo; hemos diseminado escuelas por todo el ámbito del territorio nacional, para, con la luz de la educación y del saber, ir disipando las tinieblas que la ignorancia fué acumulando a través de los siglos sobre la frente noble, serena y resignada del indio. En suma, hemos puesto lo más selecto de nuestras energías en esta noble causa colectiva, para lograr modelar una patria en la que propios y extraños podamos disfrutar, dentro de la probidad y el trabajo, de una situación digna de los seres humanos. (Aplausos.)

Pero si hemos tenido preocupaciones económicas, también tenemos preocupaciones espirituales, porque sabemos que el hombre está más necesitado de respeto, que de pan, y que aun en los momentos más tremendos de nuestra historia ha sido nuestro pueblo fiéramente celosos de su decoro y locamente enamorado de su libertad.

Hemos visto con simpatía a la Sociedad de las Naciones, no sólo porque constituye uno de los ideales más caros de la humanidad, ideal fragante e inmarcesible a través de los tiempos, sino porque constituye el insustituible organismo jurídico de la comunidad internacional en los tiempos presentes. Así como los individuos no pueden vivir indefinidamente entregados al libre juego de su concupiscencia y de su ambición sin una autoridad que organice sus actividades, tampoco los pueblos pueden vivir perpetuamente en la anarquía sin más ley que la violencia, sin más ética que la norma dictada por los victoriosos, sin más ideal que el capricho de los fuertes, pues de esta manera la humanidad se hundiría en el barato insondable de la barbarie y de la decadencia. Por eso nació la Sociedad de las Naciones como como un ideal luminoso y a la vez como un imperativo categórico de la realidad, para realizar el derecho entre los pueblos. Su origen no puede adjudicarse verídicamente ni a un pueblo ni a una personalidad, porque además de que constituye una alta aspiración a través de las edades, era una idea que flotaba en el ambiente como resultado de nuestra actual estructura económica, y su misma universalidad auspiciaba su aparición, pues, como dice un pensador eminente, el socialismo y la Sociedad de las Naciones son dos internacionalismos que se completan.

Por estas y otras consideraciones que sería prolijo enumerar en este momento, México fué a la Sociedad de las Naciones, apartando su fe inquebrantable y su lealtad invariable en los compromisos contraídos; un hondo sentido de justicia para defender a los pueblos débiles, un anchuroso sentimiento de humanidad para restringir los horrores de la guerra y un alto pensamiento de fraternidad para que, bajo sus alas, se cobijaran todos los pueblos sin absurdas distinciones raciales y sin preferencias. (Aplausos). México fué a la Sociedad de las Naciones, no por los vericuetos de la diplomacia tradicional, sino por el camino ancho y abierto del humanismo y de la excelsitud; fué, no en busca de provechos económicos ni de preeminencias de ninguna clase, sino con el objeto luminoso de procurar que el derecho y la justicia imperen en las relaciones entre los pueblos.

México ha visto con simpatía la actividad de la Liga de la Naciones; comprende las dificultades con que tropieza en su camino; pero quisiéramos verla siempre, ya que no ha podido extirpar de raíz la planta maldita de la guerra, del lado de los pueblos débiles, defendiendo el derecho contra la opresión de los fuertes. De allí la actitud rectilínea e invariable de México, y su gestión ejemplar en todas y cada una de las sesiones de ella; la actitud ejemplar de nuestro gran Presidente, General Cárdenas, condenando la conquista de Etiopía, propugnando porque cesen los bombardeos de ciudades abiertas, a fin de librar siquiera a las mujeres y a los niños de los zarpazos de la barbarie civilizada, y todas esas otras medidas que han sido propuestas por nuestro Gobierno y que revelan su alteza de miras, a la vez que un hondo sentido de responsabilidad en la hora presente.

México, país pobre, país débil, sin más fuerza que su razón, sin otras armas que su derecho, recibe con los brazos abiertos a los delegados de la Sociedad de las Naciones, y os invita, señores delegados, a pasear por toda la amplitud del territorio nacional vuestra mirada, seguro de que hallaréis un

pueblo dedicado al trabajo y con el afán de superarse día a día en aras de una sociedad mejor. Y cuando regreséis a Ginebra, llevad el saludo del pueblo de México, llevad el saludo de la Cámara de Diputados, y decid a vuestros compañeros que vemos con simpatía y con fruición vuestra labor; que conocemos y medimos en lo que valen las dificultades con que tropieza la Liga, pero que quiere el pueblo de México verla siempre como el centinela de las reivindicaciones sociales, como el heraldo de los tiempos nuevos, como el paladín insobornable de la justicia entre los pueblos. (Aplausos nutridos).

El C. Presidente: Señores diputados: los representantes de la Sociedad de las Naciones que nos honran con su presencia en estos momentos, son los señores Luis Podestá, Consejo Jurídico y Subsecretario de la Liga, y Julián Nogueira, Consejero Jurídico también de la misma y miembro de la Secretaría. Va a hacer uso de la palabra el señor Podestá.

- El señor Luis Podestá: Señor Presidente, señores diputados: en nuestro carácter de miembros de la Secretaría de la Sociedad de las Naciones, hemos recibido el grato y honroso encargo de establecer relaciones más estrechas entre aquel órgano permanente de la Institución y los miembros de la Sociedad, informándonos de manera directa y personal acerca de los puntos de vista de los Gobiernos, respecto de las cuestiones que sean de más interés en cada uno de los países que visitamos. En este sentido se nos ha encargado en los centros autorizados, impresiones útiles para fortalecer y hacer más eficaces, si es posible, los lazos en cuestión, las relaciones existentes, sobre todo en lo relativo al carácter técnico. Desempeñamos, pues, señores, una misión de cooperación cordial.

Al invitarnos vosotros el día de hoy a asistir como huéspedes de honor a esta sesión solemne, habéis querido, sin duda, rendir un marcado homenaje, no por cierto a nuestras personas, sino a la Institución de la cuál es miembro la República de los Estados Unidos Mexicanos. Valoramos altamente tan grande honor, y agradecemos con verdadera emoción tan señalado homenaje que proviene de los representantes directos del pueblo mexicano, cuyos sentimientos en favor de la cooperación pacífica en las relaciones internacionales y de los ideales que inspiran a la Sociedad de las Naciones, son bien conocidos. Muchas gracias. (Aplausos).

El C. Presidente: Se da por terminado el acto de la sesión solemne de la que han sido huéspedes de honor los señores Podestá y Nogueira. La misma comisión que los introdujo al Salón, se servirá acompañarlos a su salida, despidiéndonos de ellos con una profunda simpatía. (Aplausos).

(Los señores representantes de la Sociedad de las Naciones abandonan el Salón.

El C. Presidente: Se levanta la sesión y se cita para el próximo viernes a las 16 horas.