Legislatura XXXVII - Año I - Período Ordinario - Fecha 19371103 - Número de Diario 23

(L37A1P1oN023F19371103.xml)Núm. Diario:23

ENCABEZADO

MÉXICO, D. F., MIÉRCOLES 3 DE NOVIEMBRE DE 1937

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración Local de Correos, el 21 de septiembre de 1921

AÑO I.- PERIODO ORDINARIO XXXVII LEGISLATURA TOMO I.- NÚMERO 23

SESIÓN

DE LA

CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 3

DE NOVIEMBRE DE 1937

SUMARIO

1.- Se abre la sesión. Lectura y aprobación del acta de la anterior.

2.- Cartera.

3.- Los CC. Secretarios de la Cámara de Diputados remiten el Estado que manifiesta el número de expedientes tramitados por las Comisiones Permanentes de esta Cámara durante el mes de octubre pasado. Trámite: Insértese en el DIARIO DE LOS DEBATES.

4.- Continúa la Cartera.

5.- El C. Gobernador del Estado de Coahuila, invita a la Cámara para que nombre una comisión que asista a la lectura de su informe ante la Legislatura de dicha Entidad. Se nombra la comisión.

6.- Continúa la Cartera.

7.- El C. Diputado Carlos Domínguez F., presenta unas objeciones al Proyecto de Ley de Sociedades Cooperativas enviado por el Ejecutivo de la Unión. Pasa a la Comisión de Fomento Cooperativo que tiene antecedentes.

8.- El C. Diputado Adán Velarde, propone se reforme la Ley del Trabajo en lo referente a los trabajadores mineros. Pasa a la Comisión de Trabajo en turno.

9.- Continúa la Cartera.

10.- Sin discusión se aprueban tres dictámenes: dos de la Primera Comisión de Gobernación y uno de las Comisiones unidas Segunda de Puntos Constitucionales y 2a. Éjida, que consultan diversos acuerdos económicos.

11.- Sin discusión se aprueban seis dictámenes: cinco de la Segunda Comisión de Puntos Constitucionales y uno de la de Relaciones Exteriores, por los que, respectivamente, se concede permiso constitucional a los CC. General Lázaro Cárdenas, Eduardo Hay, Ernesto Hidalgo, Jaime Torres Bodet, Octavio Reyes Spíndola, Alfonso de Rosenweig Díaz, Alberto Salinas Carranza, Tomás Gurza, Oscar Crespo de la Serna y Vicente Garrido Alfaro. Pasan al Senado y al Ejecutivo, respectivamente, para los efectos de Ley.

12.- La Presidencia designa una comisión para que introduzca al Salón de Sesiones al C. diputado chileno, Manuel Eduardo Hubner. El C Presidente le da la bienvenida. Se concede la palabra al C. Diputado Martino César, quien hace una síntesis de los orígenes y finalidades del movimiento social que se está operando en México. Se concede la palabra al C. Hubner, quien hace un análisis de la revolución mexicana y manifiesta que habla en nombre de las organizaciones obreras de su país. Se retira el C. Hubner acompañado de la comisión nombrada al efecto. Se levanta la sesión.

13.- Suplemento.

DEBATE

Presidencia del

C. ALFONSO FRANCISCO RAMÍREZ

(Asistencia de 99 CC. diputados.)

El C. Presidente (a las 17.35): Se abre la sesión.

- El C. Prosecretario Mora Plancarte Francisco (leyendo):

"Acta de la sesión celebrada por la Cámara de Diputados del XXXVII Congreso de la Unión, el día veintiocho de octubre de mil novecientos treinta y siete.

"Presidencia del C. Antolín Piña Soria.

"En la ciudad de México, a las diez y nueve horas y treinta y cinco minutos del jueves veintiocho de octubre de mil novecientos treinta y siete, se abre la sesión con asistencia de ciento ocho ciudadanos diputados.

"En votación económica y sin debate se aprueba el acta de la sesión anterior, efectuada el día veintiséis de los corrientes.

"Una comisión que designa la Presidencia introduce al salón de sesiones a los CC. Luis Lombardo Toledano y Ranulfo Calderón Sánchez, quienes rinden la protesta de ley como diputados propietarios por los distritos electorales undécimo del Estado de Puebla y noveno del Estado de Oaxaca, respectivamente. "En segunda se procede a la elección, por cédula,

de Presidente y Vicepresidentes de esta Asamblea, que deberán actuar durante el mes de noviembre próximo, resultando electos, por unanimidad de ciento tres votos, como Presidente, el C. Alfonso Francisco Ramírez, y como Vicepresidentes, los CC. Andrés Z. Duarte y Rosendo Cortés. "A las diez y nueve horas y cincuenta minutos se levanta la sesión".

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobada.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"La Cámara de Senadores, remite el proyecto de decreto por el que se concede al C. Teniente de Corbeta José H. Orozco Silva, el permiso constitucional necesario para aceptar y usar la condecoración de la Orden de los Caballeros de la Espada, Segunda Clase, que le confirió el Rey de Suecia". - Recibo, y a la Comisión de Puntos Constitucionales en turno.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"ESTADO que manifiesta el número de expedientes tramitados durante el mes de octubre por las Comisiones Permanentes de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión:

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- El mismo C. Secretario (leyendo):

"La Legislatura del Estado de Guanajuato participa la forma en que se encuentra integrada su Mesa Directiva, que fungirá durante el segundo mes del primer período ordinario de sesiones".

"El Congreso de Nuevo León apoya el acuerdo del de San Luis Potosí, ratificando su respaldo y adhesión al Ejecutivo Nacional y desaprobando el proceder de los que piden la desaparición de dicho Congreso".- De enterado. "La Legislatura del Estado de Sinaloa comunica que, con fecha 28 de octubre último, eligió a la Mesa Directiva que deberá actuar durante el presente mes". - De enterado.

"El Congreso del Estado de Tamaulipas solicita se adicione el artículo 21 de la Ley de Nacionalidad y Naturalización, a efecto de que se les conceda la prerrogativa de acogerse al procedimiento de naturalización privilegiada a los norteamericanos de

raza mexicana, que sepan hablar español y cuyos ascendientes, ya sean de primero, segundo o tercer grado, hayan sido mexicanos".- Recibo, y a la Comisión de Gobernación en turno.

"El Congreso del Estado de Yucatán comunica que el 30 de septiembre clausuró su segundo período ordinario de sesiones, correspondientes al tercero y último año de su ejercicio".- De enterado.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"El C. Gobernador del Estado de Coahuila invita a la Cámara de Diputados para que nombre una comisión que asista a la lectura de su informe ante el Congreso, acto que tendrá lugar el próximo día 15".- Se designa en comisión a los CC. Diputados Francisco Mora Plancarte, Adolfo E. Ortega y Damián L. Rodríguez".

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"El C. Licenciado Luis I. Rodríguez, Gobernador Constitucional del Estado de Guanajuato, solicita permiso para aceptar, sin perjuicio de su calidad de ciudadano mexicano, el diploma y las Insignias de la Orden "Al Mérito", que le concedió el Gobierno de la República de Chile".- Recibo, y a la Comisión de Puntos Constitucionales en turno.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"El C. Diputado Carlos Domínguez L. presenta un pliego con objeciones al proyecto de Ley de Sociedades Cooperativas, enviado por el Ejecutivo de la Unión ".- A la Comisión de Fomento Cooperativo que tiene antecedentes.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"El C. Diputado Adán Velarde propone se reforme la Ley del Trabajo en el sentido de que todos los trabajadores que laboren en el interior de las minas tengan como jornada máxima, tanto en los turnos diurinos, mixtos y nocturnos, seis horas de trabajo, conservando los salarios que corresponden a ocho horas y las demás conquistas logradas por los trabajadores".- A la Comisión de Trabajo en turno.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"El Supremo Tribunal de Justicia del Estado de San Luis Potosí participa el fallecimiento del C. Licenciado Federico Sánchez Espinosa, Magistrado del mismo Cuerpo, acaecido el día 28 de octubre anterior".- De enterado con sentimiento.

"La Biblioteca Nacional de México remite, para que sea turnado a la Comisión que estudia el proyecto de Ley de Responsabilidades de los Funcionarios Públicos, un ejemplar del proyecto de Ley de Administración de Hacienda Pública de Uruguay".- Recibo, y a la 2a. Comisión de Puntos Constitucionales que tiene antecedentes.

"Los Comerciantes en Vísceras y sus Similares, S. C. L., de esta ciudad, piden se tomen en cuenta las objeciones que la Liga Nacional de Sociedades Cooperativas ha hecho al proyecto de Ley de Cooperativas remitido a esta Cámara por el Ejecutivo de la Unión."- Recibió, y a la Comisión de Fomento Cooperativo que tiene antecedentes.

"Los Comisariados Ejidales de los poblados de Pedro Carrizales, Ignacio Zaragoza, José María Morelos, Emilio Carranza y Pablo L. Sidar, del Municipio de Rayones, Estado de Nuevo León, que se dedican a la talla de ixtle de palma y lechuguilla, se quejan de que son explotados por los agentes de "La Nacional Ixtlera" y por algunos extranjeros, y solicitan la intervención de esta Cámara cerca del Departamento Agrario para que cuatro empleados de campo se pongan en contacto con el Delegado de Promoción Éjida designado por los promoventes".- Recibo, y a la Comisión de Trabajo en turno.

"El C. Enrique A. de la Peña, hace algunas sugestiones relacionadas con el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo de la Unión sobre reformas al Código Civil en lo que respecta al reconocimiento de los hijos naturales".- Recibo, y a la 2a. Comisión de Gobernación que tiene antecedentes.

"El Sindicato de Colonos y Vecinos de Portales, de esta ciudad, se queja de que sus miembros son extorsionados por la compañía que fraccionó esa colonia y solicitan se expida una ley que establezca la forma en que deben liquidar los lotes que adquirieron".- Recibo, y a la Comisión de Obras Públicas que tiene antecedentes.

"La Liga Social Campesina del Distrito Federal y Unión de Obreros y Campesinos del Distrito de Huejotzingo, Pue., solicitan se les ayude cerca de la Secretaría de Hacienda para que en el Presupuesto de Educación Pública, para 1938, figure una Escuela Oficial Secundaria en la Cabecera de Xochimilco, D. F. "- Recibo, y a la Comisión de Presupuestos y Cuenta.

"La Comunidad Agraria de Tarascón, Municipio de Villa Escalante, Estado de Michoacán, solicita la intervención de esta Cámara para que se resuelva la solicitud de ejidos que tiene presentada, así como las de los otros poblados de la región".- Recibo, y transcríbase al Ejecutivo de la Unión.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"1a. Comisión de Gobernación.

"Honorable Asamblea:

"A la suscrita 1a. Comisión de Gobernación fue turnado, para su estudio y dictámenes, el expediente formado con motivo de la iniciativa presentada por el C. Alfonso Alarcón Leura, proponiendo la creación del Departamento Autónomo de Empleados y Trabajadores.

"A juicio de esta Comisión no procede la creación del Departamento indicado, ya que cada dependencia federal tiene su sección de personal que desempeña las funciones que el proponente asigna a la nueva institución y porque no sería posible, como lo quiere el iniciador, quitar a los gobiernos locales el control de sus empleados para que fueran manejados por el nuevo Departamento. "Por lo expuesto, esta Comisión se permite someter a vuestra consideración el siguiente acuerdo económico:

"Único. Dígase al C. Alfonso Alarcón Leura que esta Cámara no estima procedente la creación del Departamento Autónomo de Empleados y Trabajadores que propone en su escrito, de fecha 18 de los corrientes".- Archívese el expediente.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 26 de octubre de 1937.- Silvestre Aguilar.- Dionisio García Leal.- Arturo Vado".

Está a discusión el dictamen. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán manifestarlo. Aprobado.

"1a. Comisión de Gobernación.

"Honorable Asamblea:

"A la suscrita 1a. Comisión de Gobernación fue turnada, para su estudio y dictamen, la solicitud presentada por la Federación de Sindicatos de la Industria Textil de Atlixco, Puebla, por la que piden se declare día de fiesta nacional el día 22 de octubre de cada año, aniversario de la promulgación de la Constitución de Apatzingán.

"Estudiada con detenimiento la proposición mencionada y teniendo en cuenta que son ya muchos los días que el Calendario cívico marca como de fiesta nacional, esta Comisión estima que no debe accederse a lo solicitado y propone a vuestra consideración el siguiente acuerdo económico:

"Único. Dígase a los solicitantes que siendo ya muchos los días considerados como de fiestas nacionales y estando ya uno de ellos dedicado a la Constitución Política de México, no es posible acceder a su petición".

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 23 de octubre de 1937.- Silvestre Aguilar.- Dionisio García Leal.- Arturo Vado".

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se prueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

"Comisiones unidas, 2a. de Puntos Constitucionales y 2a. Éjida.

"Honorable Asamblea:

"A las suscritas Comisiones de Puntos Constitucionales y Éjida en turno fue turnado, para su estudio y dictamen, el expediente formado con motivo de la solicitud que por conducto de la Cámara Nacional del Trabajo de la República Mexicana presentó la Confederación Obrera y Campesina de Oaxaca, para que fuera reformado el artículo 27 constitucional en su inciso decimoctavo y los artículos 50, 51, 52, 59 y 101 del Código Agrario.

"La solicitud fue presentada con fecha 29 de octubre de 1936, y con fecha 30 de agosto de 1937 el C. Presidente de la República, en uso de las facultades extraordinarias que para legislar en materia agraria le concedió el Congreso de la Unión, expidió un decreto que reformó el Código Agrario precisamente en lo relativo a la idea esencial de los peticionarios. Dicho decreto fue publicado en el "Diario Oficial", de fecha 31 de agosto último.

"En consecuencia, las Comisiones unidas que suscriben se permiten someter a la ilustra consideración de esta H. Asamblea el siguiente proyecto de acuerdo: "Único. Dígase a los solicitantes que, habiendo sido ya reformado el Código Agrario, con fecha 31 de agosto último, esta Cámara considera extemporáneo el estudio de su proposición".

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 23 de octubre de 1937.- Alfonso Francisco Ramírez.- José Muñoz Cota.- Alfonso García González.- Hilario Contreras Molina.- César Martino.- Francisco Mora Plancarte".

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"2a. Comisión de Puntos Constitucionales.

"Honorable Asamblea:

"La H. Cámara de Senadores del Congreso de la Unión remitió a esta Cámara el expediente formado con motivo de la solicitud de permiso formulada por la Secretaría de Relaciones Exteriores para que los ciudadanos que en seguida se mencionan puedan aceptar y usar, sin perder su calidad de ciudadanos mexicanos, condecoraciones que les fueron otorgadas por el Gobierno de la República del Perú, en la siguiente forma: General Lázaro Cárdenas, Presidente de la República, la Gran Cruz con Brillantes de la "Orden del Sol"; General

Eduardo Hay, Secretario de Relaciones Exteriores, la Gran Cruz; Ernesto Hidalgo, Oficial Mayor de la propia dependencia, la de Gran Oficial; Jaime Torres Bodet y Octavio Reyes Spíndola, Jefe del Departamento Diplomático y Director del Ceremonial, respectivamente, la Encomienda. La misma Cámara aprobó un proyecto de Decreto concediendo lo pedido y envió la minuta de dicho proyecto.

"Encontrándose cumplido el requisito que establece la fracción III del inciso B del artículo 37 constitucional, la 2a. Comisión de Puntos Constitucionales que suscribe, y a la que fue turnado el expediente para su estudio y dictamen, estima que debe concederse el permiso solicitado y en tal virtud propone a esta H. Asamblea el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se concede permiso a los ciudadanos, General Lázaro Cárdenas, General Eduardo Hay, Ernesto Hidalgo, Jaime Torres Bodet y Octavio Reyes Spíndola para que, sin perder su calidad de ciudadanos mexicanos acepten los tres primeros y usen, la Gran Cruz con Brillantes de la "Orden del Sol", la Gran Cruz y la de Gran Oficial, respectivamente; y los últimos, la Encomienda, todas conferidas por el Gobierno de la República del Perú."

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 19 de octubre de 1937.- Alfonso Francisco Ramírez.- José Muñoz Cota.- Alfonso García González."

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación.

"2a. Comisión de Puntos Constitucionales.

"Honorable Asamblea:

"Para su estudio y dictamen fue turnado a la suscrita 2a. Comisión de Puntos Constitucionales, el expediente formado en la Cámara de Senadores con motivo de la solicitud del C. Licenciado Alfonso de Rosenweig Díaz, Ministro de México en La Paz, Bolivia, pidiendo permiso para poder aceptar y usar, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, la condecoración de Gran Oficial de la Orden del Cóndor de los Andes, que el Gobierno de la República de Bolivia tuvo a bien otorgarle.

"La H. Cámara de Senadores aprobó por su parte lo pedido y remitió con el expediente la minuta del proyecto de decreto.

"Esta Comisión estima que no hay inconveniente para acceder a lo solicitado y estando cumplido el requisito que establece el artículo 37 constitucional en el inciso tercero de su fracción B., somete a vuestra consideración el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Licenciado Alfonso de Rosenweig Díaz para que, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, acepte y use la condecoración de Gran Oficial de la Orden del Cóndor de los Andes, que el Gobierno de la República de Bolivia tuvo a bien otorgarle."

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 19 de octubre de 1937.- Alfonso Francisco Ramírez.- José Muñoz Cota.- Alfonso García González."

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación nominal.

"2a. Comisión de Puntos Constitucionales.

"Honorable Asamblea:

"A la suscrita 2a. Comisión de Puntos Constitucionales, fue turnado, para su estudio y dictamen, el expediente formado en la Cámara de Senadores con motivo de la solicitud de permiso presentada por el C. Coronel y Senador Alberto Salinas Carranza, para poder aceptar y usar, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, la condecoración de la "Orden del Sol", que tuvo a bien concederle el Gobierno de la República del Perú.

"La H. Cámara de Senadores aprobó por su parte lo pedido y remitió con el expediente la Minuta del Proyecto de Decreto.

"Esta Comisión estima que no hay inconveniente alguno para acceder a lo solicitado y estando cumplido el requisito que establece el artículo 37 constitucional en su fracción B, inciso tercero, se permite someter a vuestra consideración el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Coronel y Senador Alberto Salinas Carranza para que, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, acepte y use la condecoración de la "Orden del Sol" que tuvo a bien concederle el Gobierno de la República del Perú."

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 19 de octubre de 1937.- Alfonso Francisco Ramírez.- José Muñoz Cota.- Alfonso García González."

Está a discusión el dictamen. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación nominal.

"Secretaría.- Sección 7a. Número...

"2a. Comisión de Puntos Constitucionales.

"Honorable Asamblea:

"Para su estudio y dictamen fue turnado a la suscrita 2a. Comisión de Puntos Constitucionales, el expediente formado en la Cámara de Senadores con motivo de la solicitud de permiso presentada por el C. Tomás Gurza, tercer secretario del servicio diplomático mexicano, para poder aceptar y usar, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, la condecoración de la Orden Dannebrog, en su grado de Caballero, que tuvo a bien concederle el Gobierno de Dinamarca e Islandia.

"La H. Cámara de Senadores aprobó por su parte lo pedido y remitió con el expediente la Minuta del Proyecto de Decreto.

"Esta Comisión estima que no hay inconveniente alguno para acceder a lo solicitado y estando cumplido el requisito que establece el inciso III de la fracción B del artículo 37 constitucional, se permite someter a vuestra consideración el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Tomás Gurza para que, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, acepte y use la condecoración

de la Orden Dannebrog, en su grado de Caballero, que tuvo a bien concederle el Gobierno de Dinamarca e Islandia."

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 19 de octubre de 1937.- Alfonso Francisco Ramírez.- José Muñoz Cota.- Alfonso García González."

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación nominal.

"2a. Comisión de Puntos Constitucionales.

"Honorable Asamblea:

"A la suscrita 2a. Comisión de Puntos Constitucionales fue turnado, para su estudio y dictamen, el expediente formado en la Cámara de Senadores, con motivo de la solicitud del C. Oscar Crespo de la Serna, Secretario de la Legación de México en Bolivia, pidiendo permiso para poder aceptar y usar la condecoración de la Encomienda de la Orden del Cóndor de los Andes, que le fue otorgada por el Gobierno de Bolivia.

"La H. Cámara de Senadores aprobó, por su parte, la concesión de tal permiso y remitió con el expediente la minuta del proyecto de decreto respectivo. "Esta comisión estima que no hay inconveniente alguno para acceder a lo solicitado y estando cumplido el requisito que establece la fracción B en su inciso III del artículo 37 constitucional, se permite someter a vuestra consideración el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Oscar Crespo de la Serna para que, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, acepte y use la Encomienda de la Orden del Cóndor de los Andes que el Gobierno de la República de Bolivia tuvo a bien conferirle".

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 19 de octubre de 1937.- Alfonso Francisco Ramírez.- José Muñoz Cota.- Alfonso García González".

Está a discusión el dictamen. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación nominal.

"Comisión de Relaciones Exteriores.

"Honorable Asamblea: "A la suscrita Comisión de Relaciones Exteriores fue turnado, para su estudio y dictamen, el expediente formado con motivo de la solicitud que presentó el C. Vicente Gallardo Alfaro, pidiendo permiso para poder aceptar y desempeñar el cargo de Vicecónsul Honorario de la República Dominicana en esta capital, según nombramiento que fue extendido a su favor que el Gobierno de aquel país.

"Estudiado el caso, la Comisión que suscribe estima que no hay inconveniente para conceder el permiso solicitado y estando satisfecho el requisito que sobre el particular establece el artículo 37 constitucional en el inciso IV de su fracción B, se permite someter a vuestra consideración el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se concede permiso al C. Vicente Garrido Alfaro para que, sin perder su calidad de ciudadano mexicano, pueda aceptar y desempeñar el cargo de Vicecónsul Honorario de la República Dominicana en esta capital, cuyo nombramiento le fue otorgado por el Gobierno de dicha República". "Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 22 de octubre de 1937.- Rodolfo Delgado.- Jaime Chaparro.- Ricardo G. Hill".

Está a discusión el dictamen. No habiendo quien haga uso de la palabra, se reserva para su votación nominal.

Se va a proceder a la votación nominal de todos los proyectos que se han reservado. Por la afirmativa.

El C. Secretario Ramírez López: Por la negativa.

(Votación).

El C. Prosecretario Mora Plancarte: ¿Falta algún ciudadano diputado de votar por la afirmativa?

El C. Secretario Ramírez López: ¿Falta algún ciudadano diputado de votar por la negativa?

El C. Prosecretario Mora Plancarte: Se procede a recoger la votación de la Mesa.

(Votación de la Mesa).

Por unanimidad de votos han sido aprobados los decretos reservados para su votación. Pasan, respectivamente, al Senado y al Ejecutivo para los efectos constitucionales.

El C. Presidente: Encontrándose a las puertas del salón el Diputado chileno Manuel Eduardo Hubner, se designa en comisión, para introducirlo al recinto parlamentario, a los ciudadanos Diputados de la Lanza Félix, Pérez Martínez Héctor y Falcón Ismael.

Es introducido al salón el C. diputado chileno Hubner. (Aplausos estruendosos).

El C. Presidente: La Honorable Cámara de Diputados de la treinta y siete Legislatura del Congreso de la Unión se congratula al recibir en su seno a uno de los más altos exponentes de la intelectualidad latinoamericana, que a su brillante labor social, de genuino sentido revolucionario, aduna un vivo interés y una profunda simpatía por nuestro país, cuyos problemas trascendentales ha venido estudiando con raro acierto y acopio de erudición Sed bienvenido, ciudadano diputado, y cuando regreséis a vuestro gran país, llevad un cordial saludo a todos vuestros conciudadanos y, especialmente, a las masas trabajadoras, por cuyo mejoramiento y progreso incesante hace vivos votos el Parlamento Mexicano. (Aplausos).

Tiene la palabra el ciudadano César Martino.

El C. Martino César: Camarada Hubner, compañeros diputados: La treinta y siete Legislatura al Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, siente sincera y profunda satisfacción al sentar a usted en el seno de la Cámara de Diputados, en esta ocasión, porque estimo que al abrir sus puertas para que usted llegue hasta nosotros, nos da oportunidad de saludar en usted al pueblo chileno y nos permite, con motivo de su presencia

entre nosotros, hacer algunas consideraciones de carácter general que estimamos necesarias, porque pueden servir para confirmar nuestro concepto sobre la urgente necesidad de que el proletariado de los distintos pueblos de América se unifique y se ate fuertemente en un propósito de lucha común. El pueblo chileno ha estado ligado a nosotros hace década y media por la influencia espiritual de una figura literaria de esa nación, y decimos que hemos estado ligados al pueblo de Chile, porque las grandes figuras no se producen por sí solas sino que son producto de la influencia colectiva. Es así como los niños mexicanos han leído desde hace años a Gabriela Mistral, tipo auténtico de gran mujer que es orgullo de toda la América, y la presencia de usted ahora entre nosotros, como la del camarada Laferte que estuvo aquí exiliado y que salió para ir a ocupar un puesto en el Senado de Chile, han ido uniendo nuestros afanes de lucha que al fin de todo se juntan en el mismo anhelo.

Sólo que a Laferte y a usted, les ha tocado en suerte observarnos en un período definido de nuestra lucha, seguramente que en la etapa más concisa y clara de nuestras conquistas revolucionarias, y han podido ustedes observar sobre como se ha ido fortaleciendo la clase trabajadora de México y la lucha sorda que el capitalismo tiene entablada contra un gobierno que se empeña en desarrollar el programa que llevó a la lucha armada a campesinos y obreros. Dos aspectos fundamentales de ese programa han venido creando una situación de inquietud y alarma injustificada entre el sector capitalista de este país. El fiel cumplimiento de las promesas hechas a los campesinos, es decir la justa aplicación del Código Agrario y la interpretación sincera y revolucionaria al Código del Trabajo, han hecho que de unos meses a esta parte tome auge la cobarde ofensiva de los enemigos del gobierno, sólo por el hecho de que siendo consecuente con sus promesas, está realizando lo que antes era constumbre dejar en suspenso. En materia agraria y durante el período que el señor Presidente Cárdenas tiene al frente del Ejecutivo de la Nación y a fin de cumplimentar los postulados que le fija el plan sexenal, ha repartido, 9.764,140 hectáreas en relación con 8.150,842 repartidas en 15 años anteriores. Ambas cifras hacen un conjunto total de 17.914,982 hectáreas entregadas a los ejidatarios de México dentro de las normas que fijan nuestras propias leyes. Y con el afán de solucionar nuestro complejo problema agrario, ha tenido necesidad el Gobierno de dar soluciones particulares a determinadas zonas agrícolas del país como son las de La Laguna y Yucatán, en donde rompiendo con todos los precedentes establecidos se ha trazado un plan nuevo de trabajo que ha provocado una intensa ofensiva de los terratenientes de México y de sus defensores, pero por sobre la gritería y las predicciones de quienes enconadamente combaten a la revolución los campesinos de nuestro país, están avanzando en la conquista de sus propósitos y así encuentra usted organizados, camarada Hubner, dentro de la Confederación Campesina Mexicana, a dos millones de individuos que están formando su conciencia de clase y que son el más recio pedestal en que descansa el Gobierno de México. Estos hombres que cultivan sus parcelas, son los mismos que al primer llamado del Presidente Cárdenas están listos a empuñar el rifle para defender lo que la revolución les ha concedido.

Y en materia obrera se encuentra usted, con que se han roto todos los precedentes en favor de la clase trabajadora y se han sentado precedentes en la lucha sindical que han dejado ya abierto y despejado un camino amplio a los obreros de México. Además de lo que la clase trabajadora ha logrado por medio de la contratación colectiva y dentro de los fines de la lucha sindical, tales como mejoría de salarios, menos horas de trabajo, higiene y salubridad para los trabajadores, etc., sólo con la intervención de las autoridades del Trabajo, se han alcanzado cifras que son un estímulo para el gobierno de la revolución, por lo que se ha logrado en beneficio de este sector de la clase trabajadora y así puede usted observar que los obreros de México, ya organizados en diversas centrales, alcanzan la respetable suma de cerca de dos millones de hombres que se encuentran también listos para no permitir que bajo ningún pretexto se dé un paso atrás en la marcha de la Revolución. Y esta situación que hemos descrito es justamente lo que alarma a quienes no pueden admitir la liberación económica y social de los hombres a quienes venían explotando.

Pero nunca como ahora nos toca también señalar en esta lucha, las dos clases tradicionales que han estado en pugna durante todos los tiempos: los explotados y los explotadores. Y como resultado de esta clara definición de los grupos sociales, nos encontramos en la etapa del desenvolvimiento de nuestro país, en que por un lado formando un núcleo de hombres que avanza con paso firme hacia un mundo nuevo, se haya otro, que constituído en la infranqueable barrera de todos los tiempos, ahora está minado por la fe que las masas tienen de su propia liberación. El fenómeno no es desconocido para quien como usted, sabe que con los individuos sucede lo mismo que con los grupos humanos, padecen afecciones de la sensibilidad superficial para los conceptos nuevos, que royendo la estructura de los antiguos, luchan por substituirlos con hechos nuevos también y con acciones inmediatas. Y este es el momento en que nos toca actuar y vivir con dos tendencias filosóficas y sociales que se disputan la dirección de los destinos del mundo y nos divide a los hombres, y por qué no decirlo, a dos generaciones.

Usted compañero Hubner, trotamundos que recorre la América, se habrá dado cuenta de que pocos países como México dan la precisa sensación de que vive la tragedia de las edades. Llegó ya nuestro pueblo a un alto que quiere ser meditativo en su trayectoria social, porque sacudidos desde sus cimientos los hechos y los conceptos sociales, nos encontramos con un hombre que rige los destinos de nuestro pueblo, que nos encauza con el ejemplo y la acción por rumbos antes ignorados, por caminos que anteriormente habían sido señalados como simple ilusión a las masas trabajadoras y que ahora por vez primera, con firme decisión se toman para cumplir lo que sólo fueran

promesas. Y cuando nos hayamos en este afán de edificar y construir, de cumplir y realizar, -como una consecuencia lógica de la dinámica social- se alarman, los que no admiten los conceptos nuevos de justicia social y los que han encontrado más cómodo el vivir apoltronados, viendo transcurrir los problemas humanos con la tradicional abulia e indiferencia de los que todo lo tienen, y se indignan naturalmente, porque nuestro concepto de la lucha está empeñado en analizar y descriminar las otras doctrinas y las otras ideas, para poder fundamentar la nuestra y porque en ello estamos poniendo emoción y desinterés para empujar a nuestra propia vida a un acomodamiento nuevo, en incansable afán porque la tarea no termine mientras no se transforme este mundo envejecido y agotado por el egoísmo.

Y así, a todo lo largo de la América, se lapida con saña a quienes han sacudido el polvo de los viejos conceptos y de las tradiciones y se señala con anatema de "comunistas" a quienes sólo pretenden ser consecuentes con sus responsabilidades contraídas con el proletariado de nuestros países, ansiados de una real y efectiva liberación económica y social.

Y al actuar, estamos ejerciendo un derecho y pidiendo la colaboración eficaz y cierta de los grandes humanos, convencidos como estamos de la valencia política de las masas por mucho que los videntes a sueldo de la reacción, digan que nuestra actitud significa "propiciar el desorden". Pero, por fortuna, ya no creemos en los videntes y sólo nos convencen la energía y la acción. Y en esta hora de encrucijada, estamos aprendiendo a hacer crítica de nuestros propios actos, en medio del afán de cumplir presurosos la tarea que se nos ha asignado como obreros de ese gran edificio en donde han de caber todos los hombres.

Pero, si no fueran suficientes nuestros propios problemas, nos inquieta la mirada atormentadora de los trabajadores de todos los pueblos de América que se están dirigiendo a México pensando que hemos encontrado aquí el desiderátum de nuestra inquietud social y es nuestro deber aprovechar oportunidades como ésta, en que hombres comprensivos de la ansiedad colectiva llegan aquí a estudiarnos y necesitamos valernos de su presencia para enviar nuestro mensaje al proletariado de este continente. Y nos urge aprovechar las ocasiones, porque es necesario que los trabajadores de otros pueblos sepan de la difícil tarea que en México lleva a cabo la Revolución y cómo han ido lográndose las ventaja de que ahora disfruta el proletariado de este país. Y queremos que sepan los trabajadores de otros países que los seguimos de cerca; que estamos enterados de que en los diversos pueblos de esta América nuestra hay una asfixia brutal del pensamiento. Que los hombres de izquierda, disgregados y calumniados, están en imposibilidad de defender su derecho al sol y a la libre expresión de sus ideas. Que la prensa está amordazada y que la historia contemporánea nuestra, parece vivir una hora en la que se nota dolorosamente la falta de un esfuerzo colectivo.

El panorama de esas naciones invita al apóstrofe, a la protesta encendida ante el momento angustioso que viven los trabajadores de todos estos pueblos hermanos, que sólo deben tener una meta y una ansiedad común. Pero las fuerzas se ahogan y el grito se pierde ante la presión tremenda y brutal del fascismo criollo que cada día toma posesión y ventajas. En Argentina destierran a Ponce y a Castelnuovo y ponen precio a la cabeza de Ghioldi. En Chile, camarada Hubner, usted mejor que nosotros sabe que el partido socialista se defiende de amenazas todos los días y numerosos compañeros militantes de ese partido viven en el exilio. En Uruguay, Frugoni polemiza con Tierra, pero el peso de la gente de los secadores obliga al reconocimiento de la beligerancia a Franco, el títere español, traidor a la noble tradición hispana. En Perú, Benavides de González Prada, lanza al destierro a conservadores, sanchezcerristas y apristas. Unos están en este país y otros viven desterrados en Panamá. En Venezuela, Contreras estabiliza su régimen y encadena a la juventud como lo hizo Gómez, el hombre más odiado de América. En Brasil, Luis Prestes vive encarcelado mientras los otros hacen de las suyas. Y así continúa el panorama trágico de nuestra pobre América digna de mejor suerte. La vergüenza es imponderable, porque lo primero que cabe preguntar, es: ¿qué defienden estos hombres colocados frente a las masas de estos países que se desesperan y a quienes desafían con audacia que jamás conoció la historia?

Y no podemos terminar esta revisión a través del mapa trágico de nuestro continente sin detenernos siquiera un momento en el pobre Ecuador amigo que pasa ahora por una de las situaciones más dolorosas de su historia. ¿Ignoran los compañeros periodistas que en el Ecuador se cerraron los diarios y se multó a sus redactores por sólo expresar sus ideas y su credo social? ¿Ignoran los trabajadores de México y América que no hace mucho se hizo ocupar militarmente la Casa del Obrero en Quito? ¿Ignoran los trabajadores del campo que se ha hecho fusilar a los campesinos indígenas que defienden sus tierras? ¿Ignoran los hombres libres de nuestro continente que en Ecuador se persigue con saña a todos los hombres y se encarniza el odio en los comunistas y en los socialistas? ¿Ignoran los hombres de izquierda del mundo que en el Ecuador se ha exiliado a las playas chilenas a los jóvenes radicales y que se derogó recientemente una reforma educativa que se realizaba en aquel país, por el solo hecho de que era "comunista y estaba copiada de México" ¿Pues bien, el autor de todas estas persecuciones, de todos estos actos que avergüenzan a los hombres de América, es el Abogado Aurelio Bayas, quien mancha actualmente el sitio que ocupara en la Legación de aquel país hermano el claro prestigio y la mentalidad nueva y vigorosa de Carrión, que tuvo que salir también de su país ante la ofensiva del grupo movido trágicamente por el Abogado Bayas. Y este hombre, enemigo de todas las libertades, ha venido recientemente aquí, a esta ciudad de la América, en donde se puede levantar la frente al sol y abrir la boca para expresar el pensamiento y la idea. Aquí, hace unos cuantos días apenas, ha ido a estrechar la mano del Presidente Cárdenas, Jefe del Estado Mexicano y líder de los trabajadores de nuestro país, a quien odia

por el solo hecho de que México está abriendo un amplio camino y señalando una meta al proletariado de esta América nuestra.

Y al hacer un análisis rápido con la brevedad que la ocasión exige, sobre la situación desesperada de los pueblos de nuestro continente, sólo cumplimos con el deber de pasar lista de presentes como defensores de un sistema de ideas políticas y sociales. Usted, que ha tenido ocasión de ir con el señor Presidente Cardenas y ha podido darse cuenta de las generosas intenciones de este hombre y de su inquebrantable propósito de servir a su pueblo; usted, compañero Hubner, que ha ido en compañía del camarada Graciano Sánchez a reuniones de campesinos y de indígenas y ha podido concurrir con el camarada Lombardo Toledano a las asambleas de organizaciones obreras, se ha dado cuenta perfecta de que estamos en un período intenso de evolución, de acomodamiento. Y queremos que al regresar a Chile sea usted portavoz a los trabajadores de aquel pueblo de este mensaje que envían por su conducto las organizaciones de trabajadores de México: Estamos aquí abrazados a nuestra propia verdad. Y esa verdad la ha encontrado usted, camarada, en todos los sitios, en el campo, en la fábrica, en la tribuna y en la acción. Diga usted al pueblo chileno que en México hay una viva inquietud: la inquietud de edificar una vida nueva. Es decir, usted, que ya nos conoce, confirme con las organizaciones de trabajadores de su país el título de su libro: "México está en marcha".

Tenemos urgencia de que en todos los pueblos del mundo, pero de la América muy especialmente, se nos conozca y se nos comprenda. Nos urge que el romántico concepto del "hermano mayor" que se tiene de nosotros en toda la América hispana, se cambio por la sencilla designación de "El México Camarada". Ya nadie puede negar, ni siquiera los hombres de otra hora, que hay un anhelo entre todos los pueblos de América. Ese anhelo se opaca en ratos, porque los problemas especiales de cada país exigen toda la vista y toda la potencia, pero perdurable y honda queda la hermandad de origen y la seguridad de que nuestros pueblos habrán de servirse cuando los trabajadores se junten estrechamente.

Para terminar, compañero Hubner, citaré unos renglones de su libro sobre México: "Conocer a México - Dice usted-, aunque sea superficialmente, significa enterarse de lo que ocurre en nuestra América y columbrar algo de su destino".

Ojalá y la realización de nuestro destino sea lo suficientemente fecunda para que México sea una meta luminosa que sirva de guía al proletariado de nuestro continente.

Salud. (Aplausos).

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano Diputado chileno Manuel Eduardo Hubner.

El C. Diputado chileno Hubner Manuel Eduardo: Honorable señor Presidente y honorables diputados de la treinta y siete Legislatura al Congreso de la Unión: He sido recibido yo en forma para mí tan honrosa y enaltecedora, que, según los preceptos sociales, debería dar muy rendidamente las gracias; sin embargo, me vais a permitir que no me detenga en esta fórmula de cortesía, porque no me parece que, entre revolucionarios, pueda y deba utilizarse ni la fórmula ni la cortesía del viejo estilo burgués. He llegado aquí, porque este Parlamento es el Parlamento de la Revolución Mexicana, y porque esta Legislatura representa, más que ninguna otra, el avance de las masas mexicanas hacia la organización total del Poder Público en México, para y por los trabajadores. Y he invocado o, mejor dicho, me he acogido a mi calidad de diputado, no porque yo sea un diputado de un Parlamento cualquiera de la América Latina, sino porque soy un funcionario de un partido de trabajadores manuales o intelectuales organizados, y porque he llegado al Parlamento de mi país, en brazos de los trabajadores de la Provincia de Coquimbo, para plantear en el Parlamento de mi país las consignas revolucionarias que animan y vitalizan a mi partido. Por eso estoy entre ustedes y por eso les agradezco esta oportunidad que me han dado de conectarme con ustedes en el terreno parlamentario y hablar desde lo alto de esta tribuna y con la autoridad que ella presta, hablar de lo que he podido ver en México después de cuatro meses de estar en él; pues si yo vine a México -habéis de verlo confirmado-, he venido en calidad de estudioso y de escritor, invitado muy honrosamente para mí, para el Partido Socialista Chileno y para el proletariado revolucionario de mi país, invitado por el Instituto Político de la Revolución, el Partido Nacional Revolucionario, a sugestión personal y expresa del señor Presidente de la República. Y he venido aquí en calidad de observador, de revolucionario que no viene tanto a anotar hechos en su cartera de impresiones para después lanzarlos en pacienzudos y enjundiosos libros; como un observador revolucionario que viene aquí a conectarse con el alma revolucionaria de México, que viene a convivir con vosotros una etapa, la más trascendente de la lucha revolucionaria en México, que viene a librar con vosotros batallas contra la reacción y el fascismo en México y en la América entera, que viene como un revolucionario que simplemente ha cambiado de trinchera, cambiando la dirección de su fusil, para que en lugar de apuntar a la reacción chilena, apunte ahora a la reacción mexicana y a la reacción toda del Continente. (Aplausos).

Eso explica y eso hace que mis palabras, pese al ningún interés que tengo en cuanto a persona, porque ningún interés tenemos los revolucionarios que pertenecemos a un partido revolucionario a existir en cuanto a personas; pese a mi ninguna falta de interés, yo siento y comprendo que mis palabras tienen en estos momentos una autoridad, una autoridad que tal vez le pese y le incomode a la reacción mexicana y que, sin duda, enfurecerá a la reacción chilena; tengo la autoridad del estudioso, del qué ha observado con ojo avizor el ambiente desde su lejano país, la dolorosa gesta revolucionaria que ha venido desarrollándose en vuestra tierra; tengo la autoridad de quien ha sido invitado oficialmente para que, como observador, recoja con libre y soberana independencia toda clase de impresiones; tengo la autoridad de quien envían a México los campesinos, los obreros, los maestros, los estudiantes revolucionarios de mi país,

para que les diga la verdad sobre México. Y yo, que quise desentrañar la verdad sobre México en un voluminoso libro en que quise descubrirla a través de más de cien conferencias y artículos; yo, que traté de hurgar en ella, en calurosas manifestaciones populares en mi país, he venido a éste precisamente a confrontar la realidad de los hechos con la realidad de las estadísticas, de los hechos históricos conocidos de lejos, con la realidad de mi propia imaginación.

Y debo ahora, en esta ocasión solemne, manifestar esta verdad; la debo como un deber, primero, de lealtad ante vosotros, camaradas diputados, que me recibís como uno de los vuestros; lo debo en igual e inmediato plano al señor Presidente de la República el primer revolucionario de México y la persona especial que quiso que mis pasos se encaminaran hacia este país. Debo esa misma lealtad al proletariado revolucionario de México, el cual no puede ni debe esperar de los revolucionarios extranjeros, ni declaraciones diplomáticas, ni conceptos, ni lisonjas de salón; sino la verdad, la verdad revolucionaria que nace de la crítica severa de los hechos, que nace de la visión objetiva de los hechos y de la consideración de los hechos, dentro de un plano de una arquitectura revolucionaria. Y debo también esta verdad -y lo he puesto en último término- a los trabajadores de mi país, al proletariado de mi país, al campesino de mi país, a las masas estudiantiles de mi país, que después de haber militado en la Asociación de Amigos de México, que yo presido en Chile; después de haber escuchado numerosas conferencias y toda clase de proyecciones intelectuales revolucionarias sobre México, tienen derecho a pedirme cuentas, mañana, de mi viaje.

Perdonadme, pues, este exordio que involucra una posición que puede incomodar a la reacción mexicana, que puede hacer desgañitar a la prensa mercantilista de México, pero que estoy obligado a sustentar por las razones que he manifestado y, además, porque no me siento extranjero en México. Porque no puede ser extranjero en México ningún revolucionario de la América Latina; porque no puede serlo en este país de libertad, en este país donde comienza a nacer la democracia y a teñirse con los arreboles de aurora de la democracia social; no puede ser extraño ni extranjero quien propugne en su país respectivo por la exterminación decisiva del latifundismo, por la extirpación completa del clericalismo, por la enfrentación de todas las fuerzas nacionales populares combinadas contra el imperialismo que nos absorbe y nos agota y contra el fascismo que ya bate sus negras alas sobre el Continente Americano. (Aplausos).

Por eso es que México que inunda de luz y de esperanza a la América Latina; por eso es que México, que abre sus puertas y sus brazos a los revolucionarios que vienen de fueras, aun cuando ellos en la total mayoría de los casos no vengan, como yo, investidos de una investidura -perdonadme la expresión- y rubricados por un artefacto anticipado de los sectores oficiales del pueblo mexicano; y este México que abre sus brazos al hombre que no encontró su patria, la patria honrada y legítima por la cual lucha; este México, que es un semillero de libertades, que es un crisol de ideas, que es una inquietud y una amenaza para los gobiernos dictatoriales de la América Latina y para el fascismo que se prepara a desencadenarse sobre este Continente; en este México ningún revolucionario de la América Latina puede ser un extranjero. Y quien viene, como yo, a estudiar y a colaborar; quien no viene como un sabio de biblioteca, sino como un compulsador vivo y dinámico de hechos actuales y reales; quien viene como él, tiene el derecho de sentirse mexicano en México, porque México representa la futura América Latina, grande, unida y libertada, y porque hoy día todos los americanos que en nuestros propios países no encontramos la patria que necesitamos, hemos venido a encontrarla aquí en México entre ustedes. (Aplausos nutridos).

Por eso, pues, perdonadme, aunque esto pueda herir o rozar los sentimientos de políticos de profesión; perdonadme que yo, revolucionario entregado al servicio de las masas, que he hecho de mi vida una consigna que las masas manejan y ordenan, perdonadme que aquí diga mi modesta y pequeña verdad sobre México, modesta y pequeña porque la dice un hombres, pero que tal vez tenga valor para vosotros, camaradas diputados, porque la dice quien viene de fuera; y como suele ocurrir que cuando leemos un libro demasiado de cerca, las letras bailotean ante los ojos, y a veces no vemos la realidad con todo el objetivismo que ella requiere, perdonadme que aleje un poco el libro ante vosotros, y que un extranjero, en el sentido vulgar que a la palabra "extranjero" se da y que acabo de negar hace un momento; perdonadme que un extranjero os diga qué sentía de México, antes de llegar, y qué siente ahora, después de cuatro meses en los cuales ha callado mientras se tejía toda clase de interesados comentarios en torno a su actuación; cuatro meses en los cuales no ha hecho otra cosa que aguzar la mirada y abrir las orejas en la mayor medida posible. Y el resultado de todo esto, compañeros diputados, es lo que quiero ahora ofrecerles. Pues bien, quien llega a México, quien viene desde lejos, quien viene conociendo en los libros, en los programas, en las actas, en los hechos transmitidos por el cable o por la viva voz humana, llega con la gran impresión de un país revolucionario, el único en la América Latina que ha marcado un sendero y colocado un signo de esperanzas sobre la triste y pálida frente de la América Latina; el único en el cual las masas se han colocado en movimiento para marchar hacia su liberación definitiva; el único que ha logrado despedazar el latifundio como institución económica que condiciona lo político y que norma lo social; el único que ha logrado dinamitar el poderío secular de la Iglesia, poderío económico y político mucho antes que espiritual; el único que ha logrado dar un contenido organizado a su movimiento obrero; el único que ha logrado, en fin, que se encaminen todos sus pasos hacia la realización de una democracia, de una democracia agraria teñida de contenido social, en cuyo lejano fondo yo veo despuntar los albores de un socialismo americano, un socialismo adaptado a la realidad económica y social impostergable de nuestro Continente y que sirva de faro y guía a la América Latina.

He llegado, pues, a este país con la convicción de encontrarme con una reforma agraria agotada en sus últimos extremos, con la extinción total del poder de la oligarquía y de la reacción, con la extinción total del poder del clero, con el frenamiento de los poderes capitalistas extranjeros a la autoridad y el control del Estado; he creído llegar a un país en el cual la educación socialista, para honra y bien de la América del futuro, ha invadido todos los confines; aun país en el cual Estado, organizado técnicamente en servicio del proletariado, está marcando nuevas rutas a la humanidad; a un país en el cual, a pesar de la presión de las grandes compañías imperialistas, el Estado revolucionario, el Estado defensor de la nacionalidad mexicana, está creando los nuevos órganos económicos que un día habrán de rescatar a la Nación Mexicana de la esclavitud económica a que todavía está sometida al imperialismo extranjero. Y debo manifestaros lealmente, camaradas diputados, porque es mi deber hacerlo, que en esta sonriente perspectiva he tenido la gratísima satisfacción de verlo confirmado en gran parte, como también en gran parte he visto que ellos no está ni con mucho confirmado del todo y al decirlo, quiero desde luego dejar en claro que en mis palabra no hay un fondo de crítica, que en mis palabras sólo hay la persecución exasperada, a veces dura, de la verdad, de la verdad que es necesaria para las masas laborantes de la América Latina y para las masas laborantes del propio México. Y he tenido la satisfacción de ver cómo esta reforma agraria se ha desarrollado en los términos en que acaba de plantearla un gran camarada, el compañero Martino, en las vibrantes palabras que me dirigió y en las cuales condensó el momento actual y la trayectoria desarrollada por la Revolución Mexicana. Debo decir con íntima complacencia, que he podido ver con mis propios ojos cómo el Gobierno del General Cárdenas impulsa aceleradamente la revolución agraria en México; cómo en treinta y tres meses de gobierno se han repartido nueve millones setecientas sesenta y cuatro mil hectáreas, en tanto que desde el año de quince y diecisiete en adelante, hasta diciembre del treinta y cuatro, sólo se había repartido ocho millones, ciento cincuenta mil hectáreas; cómo en el Gobierno del General se han dado cinco mil novecientas cincuenta y seis dotaciones agrarias, y perdonadme la exactitud estadística de la cifra, porque ella, comparada con la de casi diez y siete años anteriores, o sea, cuatro mil seiscientas setenta y cinco dotaciones, prueba que México está viviendo una etapa decisiva y esencial en la tansformación del régimen de su propiedad agraria, base cimiento y ángulo de la Revolución.

La constitución de este hecho es satisfacción y estímulo en sumo grado para un revolucionario que venga con los ojos y con las manos limpias a observar el desarrollo de la Revolución Mexicana; pero mucho más lo es el hecho singular y único en la historia social del mundo, hecho sólo aventajado por las primeras realizaciones de la Rusia Soviética, antes de la llamada nueva política económica de Lenín, del año de 1821, el hecho singular y maravilloso de que el Estado también haya ido más lejos que la mera repartición de tierras y el refaccionamiento y protección económica a los ejidatarios, pues el Estado ha llegado a crear unidades económicas en México, entregándolas a la explotación colectiva de los campesinos, y desposeyendo de sus tierras a capitalista que hambreaban a la clase trabajadora, sin enfrentarse coordinada ni patrióticamente a los problemas de la producción, para entregar esa riqueza, que en último término pertenece a la Nación, a los únicos que tienen derecho de poseerla: a los que la trabajan. (Aplausos nutridos.)

Por eso es que los casos de Yucatán y La Laguna, y ahora la repartición de tierras en el Yaqui, suenan como una campanada de esperanza en todo el corazón de la América Latina. Y yo que he visto en Yucatán, bajo su cielo ardiente y canicular, sobre esa tierra que no es tierra; yo que he visto llorar a los mayas con lágrimas que vienen desde la Guerra de Castas; yo que he podido asistir al despertar de todo un pueblo, de una raza explotada y hambrienta, diría, que disminuida en lo fisiológico, porque así lo dicen las estadísticas médicas, yo sé lo que eso va a representar mañana para todos los revolucionario y para todo el proletariado de la América Latina.

Sé perfectamente, como lo sabéis vosotros, que dentro de la estructura capitalista, cuando hay, como en México, un Gobierno honesto, responsable y nacional, un Gobierno directamente intérprete de las clases trabajadoras del país, es posible, dentro de la estructura capitalista, transformar el régimen de producción y crear un régimen de producción que satisfaga las necesidades económicas del país y que responda a imperativos ineludibles de justicia social, los dos conceptos que norman e informan la marcha de la Revolución Mexicana. Pues bien; cuando este se ve, hay derecho a sentirse optimista aun cuando el poder de la oligarquía en México haya sido pulverizado en lo político y en lo social, aunque en lo político y en lo económico en parte, aunque se mantenga en lo económico y en lo financiero, en el campo bancario y en el terreno social; y cuando esta oligarquía política conspira, ni siquiera conspira, apenas si murmura cobardemente, no importa que esta oligarquía no haya desaparecido del todo; no importa que esta oligarquía todavía deslumbre con sus mujeres y con los trapos descoloridos de sus pretéritas grandezas a alguno que creyeron o que quisieron ser revolucionarios. Eso no importa, como tampoco importa que el clero, a pesar de haber sido vencido sistemáticamente desde la época de la Reforma hasta hoy, de vez en cuando alce el arma, la mano irresponsable de algunos cristeros y en el fondo de las sacristías, en el bisbiseo secreto de los templos fragüe planes en contra de la Revolución victoriosa, que adivinan ya segura, incontrarrestable, triunfal en definitiva, en las manos rotundas y triunfales también, del que nosotros llamamos en la América Latina el compañero Lázaro Cárdenas. (Aplausos.) Como tampoco importa que las empresas extranjeras, que las empresas extranjeras, cuyos derechos al subsuelo están negados o condicionados por la Carta Constitucional de la República Mexicana; que las empresas extranjeras, culpables de infinitos disturbios en la historia de México; culpables de infinitas agitaciones en la historia de México, tengan todavía un poder que aparentemente

parece incomprensible en relación a la madurez revolucionaria que ha alcanzado ya el Estado revolucionario Mexicano; como tampoco importa, compañeros, que en estos momentos en que la educación de las futuras generaciones de México, que es la llave de los destinos del país, se vierte y canaliza hacia la educación socialista, basada en la armonía y en el altruismo entre los hombres, y en el concepto científico de los hechos del universo; no importa, digo, que la educación socialista sea negada y tergiversada por muchos que se llaman y actúan como revolucionarios; no importa que ella no sea todavía una realidad completa, porque, entretanto, se organizan las masas obreras y campesinas y una confederación mexicana de trabajadores y una confederación mexicana de campesinos están aunando y coordinando los esfuerzos clasistas - entendámoslo bien- estrictamente clasistas de los proletarios de la ciudad y del campo, para llevarlos mañana a una intervención definitiva en los altos poderes del Estado. Eso solo ya amerita y disculpa las deficiencias, como lo disculpa también la situación económica y social del país, la situación racial de México. En mi país, con la experiencia revolucionaria mexicana, ya sin duda se habría ido más lejos, mucho más lejos, porque es un país racialmente homogéneo, con vías de comunicación, con una geografía apta para crear la solidaridad entre los grupos humanos; en cambio en México, que nunca ha sido una nación, que batalla desesperadamente por ser una nación, un México integro, grande, unido y poderoso, y mientras los maldicientes, los complotadores a la sombra, mientras los fascistas internacionales hablan del México rojo y del México soviético, vosotros sabéis bien que se trata del México, México, que se trata de crear un México para todos los mexicanos, en el cual cada mexicano, por el solo hecho de serlo, tenga un sitio bajo el sol, tenga un pan y un techo y un abrigo seguros. (Aplausos.)

Pues que México es un mundo de pueblos con diez y siete millones de habitantes, que a eso debe llegar hoy día el censo de la población, calculemos bien que hay cuatro millones que no saben el castellano, que hay muchos que lo dominan defectuosamente, que hay más de cincuenta y seis grupos de distintas tribus y razas, que hay más de trece grupos de idiomas indígenas que se hablan dentro de la República. México ha sido el país que ha sufrido, en mayor grado que otros, la tragedia económica de la América Latina, la falta de un planeamiento, de una dirección económica, de obras públicas de interés productivo y nacional, porque todo lo que se ha hecho en la economía de la América Latina ha sido para beneficiar a unos pocos explotadores, negreros, latifundistas, señores feudales, como queráis llamarlos, al fin son siempre los mismo. (Aplausos.) Y este México, pues, que se eleva como un gigante sobre sus propias dificultades; este México que está echando hoy día los cimientos de una democracia agraria con fuerte matiz obrero, este México que esta empezando a usar, no hablemos del socialismo de estado, porque sería hablar de doctrinas importadas y ello cae mal a los oídos de los que no tienen una filosofía severa y correcta de la historia; este México que con sangre y con dolor y con sacrificio ha ido elaborando su propia doctrina y que a través de infinitos padecimientos, de tumbo en tumbo, de vacilación en vacilación ha ido dando con su camino y dejando tras de sí un reguero de sangre como un hombre herido de muerte, les ha ido indicando a los demás países de la América Latina cuál es el camino de su liberación. En este México se está forjando un nuevo Estado, un Estado que no es ni el Estado Liberal individualista y que no es el Estado soviético, un Estado que por el momento podíamos llamar mexicano, un Estado democrático, un Estado que se encamina al socialismo, y lo que interesa más es que no es la creación política de unos cuantos ideólogos, sino la expresión dolorosa, candente y dramática de las propias masas mexicanas en el camino a su destino. (Aplausos.)

Pues bien; este Estado, la existencia, la prosperidad, la robustez, el crecimiento de este Estado, nos preocupa a todos los latinoamericanos revolucionarios; más que nos preocupa, es para nosotros una cosa de permanente atención, algo que está por encima de la mísera realidad actual de nuestros países, porque es una realidad de la gran América Latina unida y libertada a que me refería hace pocos momentos. Y este Estado, en parte porque a ello ha contribuido el juego del capitalismo mundial, tiene hoy la ventura de que empuñe sus destinos el que nosotros llamamos el primer revolucionario de México y el primer revolucionario de la América, el mismo sencillo y cristalino hombre a quien las masas de Chile aplauden, exaltan y gritan su nombre en las grandes concentraciones populares. Este Estado ha tenido la fortuna de ser piloteado por timonel tan diestro, tan honesto y enérgico como el General Lázaro Cárdenas. (Aplausos.)

Este Estado ha tenido la fortuna, también, de contar con circunstancias económicas especiales que le han permitido, a pesar de los imperialismos y de los fascismos en potencia en México, en la América Latina y abrumadoramente desarrollados en Europa, contar con los medios económicos suficientes para marchar hacia adelante. No ha mucho, quince días apenas, el señor Presidente de la República, con aquella palabra tajante y cortante suya, acabó para siempre los malévolos rumores de crisis económica en México. ¿Crisis económica en México, cuando el aumento de la balanza comercial sobrepasa los veinte millones de dólares en lo que va corrido del año? ¿Crisis económica en México, cuando si es cierto que las importaciones excedieron a las exportaciones, es porque treinta y ocho millones de pesos fueron invertidos por el Estado mexicano en la compra de equipos industriales y en maquinaria? ¿Crisis económica en México, cuando tiene en circulación cuatrocientos noventa y ocho millones de pesos, con una garantía de doscientos diez y seis millones, de los cuales hay cuarenta toneladas de oro, lo que da un respaldo de más del cuarenta por ciento, o sea el tercer respaldo financiero de cualquier país del mundo? ¿Crisis financiera en México, cuando un gigantesco plan de obras públicas se está desarrollando, gracias al exceso de la recaudación efectiva sobre las recaudaciones que se presupuestaron? El año

pasado lo recuerdo con exactitud, se fijaron en el presupuesto de ingresos trescientos veintiocho millones y pico de pesos, y las recaudaciones efectivas alcanzaron la cantidad de trescientos ochenta y un millones de pesos, es decir, hubo un exceso alrededor de cincuenta y tres millones. ¿Crisis económica en el país, cuando para este año se han calculado trescientos treinta y tres millones de recaudación, y ya se sabe que se van a obtener cuatrocientos veintitrés millones, casi noventa millones más? ¿Crisis económica en el país, que ha destinado ciento treinta y tres millones, más de mil millones de pesos de mi país, para obras públicas: treinta millones en carreteras, treinta en ferrocarriles, treinta en obras de irrigación, veinte en obras públicas, y el resto en otras obras de menor importancia? ¡Cuando se conocen estas cifras, no se pueda prestar oídos a la calumnia interesada, mentirosa y baja! puede haber, como decía brillante y luminosamente, como todo lo suyo, el ilustre camarada Lombardo Toledano en la C. T. M.; (Aplausos.) puede haber defectos en el manejo mismo de las finanzas, en el sistema financiero, en el procedimiento, en el modus operandi; pero las cifras cantan la verdad; la cantan las veintitrés toneladas de oro que México registró el último año, las dos mil cuatrocientas toneladas de plata, las cuatrocientas veinticuatro mil toneladas de distintos minerales; y con todo y esto, como lo están cantando también aquellos cuarenta y dos millones de barriles de petróleo producidos por México, diecinueve de los cuales fueron absorbidos por el consumo nacional. Cuando estas cifras hablan con tal elocuencia, los revolucionarios de la América Latina respiramos satisfechos, porque sabemos que México económicamente se basta así mismo por el momento; se seguirá bastando en mayor escala a medida que las masas proletarias conquisten organizadamente la economía del país, aun cuando se opongan los clericales, los reaccionarios y los capitalistas, y aun cuando los fascistas desencadenen su odio, su baba contra México; México con la organización revolucionaria de sus habitantes, con el patriotismo y celo de sus dirigentes, y especialmente el del propio Jefe de Estado, el primer revolucionario proletario de su país, México le seguirá dando un ejemplo al mundo, y frente a la tragedia de España se alza la sinfonía del México revolucionario afirmando su posición, afirmando su realidad ante el mundo entero. (Aplausos nutridos.) (Voces en las galerías: ¡Duro con el fascismo!)

Compañeros: Las interrupciones son siempre innecesarias porque denotan impaciencia. Ya hablaremos del fascismo.

Ahora bien, camaradas, si ésta es la situación de México, si éste es el alcance y el desarrollo a que ha llegado la Revolución, ¿no creéis que estoy autorizado, compañeros, en esta especie de intimidad revolucionaria, esta amistad fraternal que ahora nos congrega, puesto que ya no soy una visita ni vosotros sóis los visitados; ¿no creéis que bien puedo permitirme la libertad de hablar algo sobre la Cámara, sobre esta Cámara sobre otras Cámaras, sobre el papel de los representantes políticos frente a la organización creciente de las masas de México? Porque vosotros sabéis mejor que yo, porque lo habéis vivido, mientras que yo me he contentado con estudiarlo; sabéis bien que en México, como en toda la América Latina, por las vicisitudes de orden económico y social, ha privado siempre la voluntad de un hombre, y siempre frente a un Parlamento más o menos armado de toda clase de armas legales y jurídicas, ha privado la voluntad omnímoda de un jefe de la nación.

Y México, que no fue una democracia, y que comienza a ser ahora democracia, pues sabéis y podemos decirlo en la intimidad que esto es cierto; lo sabéis como lo sé yo, con la historia en la mano; y si ya las derechas, entregadas al fascismo, queriendo y ambicionando el fascismo, se atreven a hablar de democracia, y dicen que el señor Presidente de la República se sale de la Constitución y comete atropellos a la Constitución, utilizando su vieja hipocresía y su viejo canallismo, ¿por qué las derechas no se han acordado de las violaciones a la Constitución hechas por el General Santa Anna, por ejemplo? ¿No creían que estaban representando la democracia en México? ¿No hablaban de democracia en la época de Porfirio Díaz, y su último estertor de democracia en México, no fueron los negros e infames días de Victoriano Huerta? ¿Con qué derecho, pues, ahora que el pueblo trae una representación legítima al Congreso, que se organiza y avanza a paso de carga a conquistar los derechos que la Revolución le ha señalado en los marcos institucionales; con qué derecho esas podridas y decrépitas derechas mexicanas se atreven a hablar de democracia y se atreven a hablar de dictadura, ellas que ejercieron la dictadura durante ciento diez años, para luto, desdoro y vergüenza del pueblo mexicano? ¡Sin duda que no tienen ningún derecho! ¡Y no lo tienen porque históricamente los hechos no se los dan, y porque esta Cámara es precisamente la comprobación; esta Cámara en la cual hay más de medio centenar de diputados cetemistas y de la Confederación Campesina Mexicana, más de medio centenar de representantes genuinos de las masas, y todo el sector revolucionario que ha salido de las filas del Partido Nacional Revolucionario, el instrumento político de la Revolución; esta Cámara, más que ninguna otra, es una Cámara y tiene la responsabilidad de tal, y está obligada a afianzar las instituciones democráticas, y contando con la rara ventura de tener en el poder a quien, como Cárdenas, sabe tener audacia, decisión y seguridad absolutas para luchar por la justicia social y para imponérselas a los grandes terratenientes y latifundistas, en cambio, por otro lado es más respetuoso de la Ley, es más demócrata, es más sincero, es más amante de las libertades que ningún otro Presidente que haya tenido México. Pues bien, esta Cámara que está en esta disyuntiva, debe aprovechar esta disyuntiva histórica; y al decir "debe", camaradas, no crean ustedes ni vayan a creer que en el fondo de esto hay un consejo ni una admonición. Yo no tengo más derecho aquí que decir la verdad de un revolucionario que viene de fuera y que viene a estudiar a México con datos en la mano. Pues bien; vosotros tenéis la oportunidad única, aunque el Presidente de la República tenga tal dinamismo y tal capacidad revolucionaria que todos los días sorprenda a la opinión pública mexicana con nuevos

proyectos, con nuevas iniciativas de estado, que encubren en el fondo nuevas conquistas de la masa proletaria del país; a pesar de eso, vosotros tenéis un rol mucho más elevado, mucho más responsable, mucho más hermoso y significativo, que el de simplemente apoyar los actos del señor Presidente de la República; tenéis iniciativas trascendentales; representáis la voluntad de la Nación, aunque esa voluntad os la nieguen los periódicos reaccionarios y os la difamen todos los sectores emboscados en el fascismo internacional en México; vosotros tenéis la oportunidad preciosa de respaldar al Presidente de la República, no porque él sea el Presidente de la República, sino porque es el primer revolucionario de México y está actuando exclusivamente en favor, en beneficio y en progreso de las masas revolucionarias del país; y vosotros tenéis la oportunidad en cualquiera de las leyes que se someterán a vuestra consideración, tenéis la posibilidad de crear en el orden jurídico y legal grandes conquistas revolucionarias. ¿No hablaba el otro día el Licenciado Lombardo, con aquella solidez matemática, filosófica suya, de lo que podría hacer la Cámara? Tenéis una Ley del Trabajo que es preciso federalizar en México, federalizarla en su aplicación para que así no sigan encubriéndose en sus pliegues toda clase de elementos reaccionarios; tenéis un Código del Trabajo cuya reforma logrará en definitiva sancionar jurídicamente el nuevo concepto de los ejidos, el concepto de la propiedad colectiva de la tierra entregada a los campesinos; tenéis, en fin, la Ley de Cooperativas, no las cooperativas en un sentido transitorio y burgués, sino con un sentido de organización revolucionaria, para organizar a los productores, convertirlos en consumidores y eliminar a los intermediarios e ir echando las primeras bases de un economía nacional. Tenéis la Ley de habitación barata asegurada a cada mexicano para combatir le explotación inicua del alquiler que se hace en este país. Tenéis la Ley de los monopolios ilícitos de que hablaba el señor Presidente en su mensaje, hace poco más de dos meses, en este mismo recinto; la Ley que pondrá coto a la especulación de los artículos de primera necesidad, porque si los salarios han crecido en México, del año de 1934, en un 40%, en cambio el aumento de los precios ha sido del 79%; y a esa diferencia que cae sobre las espaldas de las clases trabajadoras, es preciso que vosotros, legislando prudente y sabiamente, le pongan un efectivo y enérgico correctivo. Tenéis la Ley de Crédito y Aranceles; la protección a la industria nacional que no existe, y en caminos, la Ley de Vías Generales de Comunicación. Además, la ley que concede derechos a la mujer; la del Seguro Social, base para una organización económica de la clase obrera; y en seguida, la Ley de Responsabilidades de los Funcionarios, piedra angular para una moralidad, para una depuración del Estado en México, que como vosotros sabéis se ha resentido tanto de los vicios que esta Ley quiere corregir. Por último, aquella ley, la del Estatuto Jurídico de los trabajadores al servicio del Estado, ley única en el mundo, que consagrará el derecho de los trabajadores a defenderse jurídicamente en contra del Estado mismo cuando éste en manos de explotadores de la clase obrera, de caciques o de individuos que lleguen al poder político para convertirlo en un arma en contra del pueblo. Pues bien, toda esa inmensa labor es específica y típicamente revolucionaria, porque representa la etapa actual de la Revolución Mexicana. Vosotros corresponderéis a ella dentro de la Cámara y haréis dentro de la misma, repantigados en vuestros asientos, en ésta que parece una tranquila reunión, lo que están haciendo en los campos, en los ejidos, en las fábricas, los obreros y los campesinos ansiosos del liberación; le daréis un refrendamiento jurídico, y cuando mañana dejéis de ser diputados, tendréis el honor de pasar a la historia por haber sido miembros de la Cámara más revolucionaria de la historia parlamentaria de México, y por haber sabido apoyar como hombres y revolucionarios al Presidente más hombre y más revolucionario que ha tenido este país. (Aplausos).

Y ahora, pues, cuando se plantean estos problemas, hay que considerar esto, y yo lo hago como extranjero en esta condición especial que a ella le anima, esta condición de ser representante nato, representante genuino de los tres sectores que hoy día movilizan políticamente las masas de México, el P. N. R., el Partido, el Instituto Político de la Revolución, el órgano de equilibrio de la Revolución, como lo dijo el señor Presidente de la República, candidato a la Presidencia, en marzo, creo, del año treinta y cuatro; en política, el órgano de la Revolución que servirá de equilibrio, de crear la armonía entre las distintas clases del país para llegar allí las clases revolucionarias, naturalmente, para cederle un día su paso cuando existan organizaciones genuinamente de clase. Pues bien, esas organizaciones han empezado a nacer. La organización de la clase obrera en México tiene pocos años; la organización de la clase obrera con sentido revolucionario y de clase, sin politiquería, sin liderismo, sin caudillismo; la organización de la clase obrera, como tal clase obrera, tiene en México los años, para mí gloriosos, que tenía la Confederación Mexicana de Trabajadores y que dirige su gran líder Lombardo Toledano. Esta organización, pues, está paralela en el campo del campo -perdonadme la repetición-; en el campo, en la llanura, en los poblados, en los sectores agrícolas, a la Confederación Campesina Mexicana, la que está organizando, está unificando los grandes sectores campesinos desde el punto de vista de sus problemas de clase; y así fue posible en estas elecciones que el Instituto Político de la Revolución, elástico y comprensivo conforme a su función, integrara sus postulaciones parlamentarias con representantes de los sectores campesinos y obreros, y así fue como leal y armónicamente resultó esta Cámara, ejemplo único en la historia de las América Latina, en la cual dentro del Estado, un Estado revolucionario por cierto, las masas obreras y campesinas, como tales masas, conquistan honrosamente, legítimamente conquistan sus asientos parlamentarios, no porque ellos crean que en el Parlamento está la base de la transformación económica, ni la base de la liberación total de ellos, sino porque comprenden que en los momentos actuales, cuando el fascismo lo ahogue y lo devaste todo, los parlamentos democráticos tienen

una enorme misión que cumplir en el mundo: la misión de legislar y de hacer cumplir las leyes que todavía guardan el calor de la Revolución Francesa, con el calor de las nuevas doctrinas que tienen la misión sagrada de difundir en el mundo la verdadera libertad, frente a la tiranía y el fanatismo, que avanzan ciegos y ensoberbecidos por los cuatro costados del mundo. (Aplausos).

Mañana, sin duda, y esto lo creen quienes como nosotros vimos a México de lejos, y ahora de cerca; mañana, sin duda, se llegará al Frente Popular Mexicano, que no sólo cohesionará la fuerza del P. N. R., de la C. T. M. y de la Confederación Campesina Mexicana, sino que volcará el plano de la acción política por la vía de la democracia, a los grandes sectores mexicanos que todavía no militan en las organizaciones sindicalistas y políticas; el Frente Popular Mexicano que unificará la conciencia de los mexicanos revolucionarios, llevándola hacia una democracia social, una democracia conquistada puramente en contra del fascismo que se apresta a devorarla; y este Frente Popular Mexicano necesita de la política mexicana, tendrá que realizarse mañana, y yo tengo la intuición de que saldrá en gran parte no de esta Cámara, porque no son los órganos del poder los que pueden generar estas grandes corrientes de opinión, sino que nacerá de abajo, de las clases campesinas y obreras de México, y entonces el Partido Nacional Revolucionario prestará toda su cooperación para encauzar ese Frente Popular Mexicano. En este Frente Popular Mexicano estarán también comprendidos, naturalmente, quienes, como los camaradas comunistas, representan en México un sector del proletariado, que si no es considerable, sí es respetable en cuanto a doctrina y propósitos; y estos compañeros que han enmendado sus errores, que se han ceñido a la táctica nueva de la Séptima Internacional, estos compañeros que han comprendido que los problemas de la América hay que plantearlos como problemas de la misma América, estarán comprendidos dentro del Frente; y yo, que no soy comunista, que he librado luchas doctrinarias con los rojos, que he tenido contiendas con ellos en mi país; yo, como revolucionario, me alegraré de verlos en esa posición disciplinada y seria, y que mañana el Frente Popular Mexicano se constituya con los comunistas, para crear la democracia en México, para afianzar y robustecer el régimen actual y para que el fascismo se encuentre con una inmensa muralla: la muralla del Frente Popular Mexicano.

Ahora bien, este Frente que se alza contra la guerra y el fascismo. ¿significa que existe peligro de tales cosas en México? Yo debo antes de terminar plantear esta situación; debo, si no plantearla, deciros esta situación: la reacción en México, vosotros lo sabéis, está más viva que nunca; una de las mayores sorpresas que se lleva el observador extranjero es precisamente encontrarse con que hay sectores de derecha, sectores vivos, sectores combatibles, sectores ensoberbecidos; encontrarse con una prensa que, casi sin excepción, porque no hay prensa revolucionaria que le haga frente, utilizando las armas del capitalismo, combate a la Revolución, socava sistemáticamente la labor del Gobierno y no trepida al recurrir a cualquier recurso, aun el más abominable, para tratar de desvirtuar la conciencia popular; como esta prensa es leída por la pequeña burguesía mexicana, que es precisamente el sector que lee, y como esta prensa no cae al campo revolucionario mismo, al campesinado y al obrerismo, esta prensa causa un profundo daño, y esta prensa goza de toda clase de libertades y de franquicias, y esta misma reacción está encastillada en los sectores bancarios, y esa misma reacción afecta a toda la clase media burguesa de México y a gran parte de la pequeña burguesía; afecta a toda la industria llamada nacional en México, y encuentra sus determinantes, sus orígenes y conductores en los sectores capitalistas e imperialistas; y lo más tétrico de este panorama es que esta reacción, que surge también de los sectores clericales, mal dormidos y latentes todavía, que surgen también de todos esos campos, encuentra acogido en el propio campo de lo que aveces se llama la revolución ¿Cuántos funcionarios del Estado hay en México que sean integralmente revolucionarios? Yo debo confesarles a ustedes que en las muchas conversaciones que he tenido en los muchos sectores en donde me he introducido, he oído a veces voces que discuten si el cinco, el cuatro o el siete por ciento de los servidores del Estado de México sienten algún cariño o algún interés por la Revolución, y lo que es peor todavía: hay sectores que se llaman revolucionarios porque cargaron el fusil en épocas pretéritas o porque tienen cualquier mérito, que todos los días disparan inconscientemente contra la Revolución, que hacen armas contra las organizaciones de trabajadores y que a veces encuentran asilo en el propio Parlamento de la República. ¿Qué indica todo esto? ¿Cuál es el hecho fundamental que hay en todos esto? El hecho fundamental que todos ustedes conocen y que yo también conozco, y que, conociéndolo, ni ustedes ni yo podemos callar: eso hecho es el avance del fascismo, ese fascismo que como lo ven con la camisa negra y la mano en alto, los periódicos reaccionarios niegan con la misma fuerza con que los sectores de la España negaron también antes del nefando dieciséis de julio de mil novecientos treinta y seis negaron la existencia del fascismo. Y si es cierto que los "camisas doradas", felizmente disuelto por el General Cárdenas, que la Asociación de la Clase Media, la Vanguardia Nacionalista y otros sectores son tan minúsculos que ni siquiera merecen hoy el puntapié de las masas revolucionarias del país; si es cierto todo esto, no es menos cierto otro tremendo hecho: el clamor fascista, la propaganda fascista, la penetración fascista.

En la España revolucionaria, en la España del Frente Popular, los fascistas de Primo de Rivera eran apenas una pequeña banda de jovenzuelos e imberbes, que, con la mano alzada, jugaban a la revolución; sin embargo, cuando los militares españoles, los que siguen a Franco, se levantaron en armas en contra de la República, estalló el fascismo y éste tomó su consistencia apenas adquirió un contenido internacional, que es lo que interesa, el fascismo en México no se va a limitar a hacer el alzamiento de un general, llámese con cualquier nombre, tienen apellidos tan conocidos, que omito la molestia de citarlos; no tiene esa

importancia. La importancia que tiene es que mañana cooperarán con él todos los sectores enemigos desembozados de la Revolución y aquellos que dentro de la Revolución esperan el momento, y ese momento vendrá, como vino en España, en el momento en que las potencias fascistas lo deseen.

Ustedes recordarán que el pueblo español, a las 72 horas, tenía virtualmente dominado el movimiento faccioso; sin embargo, los armamentos fascistas hicieron que la lucha se prolongara por tres meses. A los tres meses parecía que los leales iban a obtener la victoria -habló antes del gran avance motorizado sobre Madrid-, y entonces Italia y Alemania no tardaron en volcar sus efectivos bélicos sobre los leales, dando al mundo el increíble espectáculo de una nación intervenida en su soberanía; de la España del Frente Popular que el 16 de febrero conquistara el poder, ganando en plena reacción, contra las intrigas de Portela Valladares y los manejos financieros del infame millonario March, 248 asientos contra 222 de las derechas; de la España que legítimamente, por todas las fórmulas democráticas, lograra el triunfo de la mayoría de la nación; y España se vio asaltada y masacrada vandálicamente por las bandas fascistas internacionales, con la complacencia cobarde, sonriente y gozosa de casi todas las que se llaman democracias del mundo y con la única excepción honrosa históricamente, hoy, mañana y para siempre, con la única excepción del México revolucionario de vosotros y del General Lázaro Cárdenas. (Aplausos.) Comprenderéis que si mañana se produce un alzamiento cualquiera, tomará fácilmente un carácter fascista en México; ya no serán generales, ya no serán infodentes los que se levantaran; serán fascistas contra partidarios de la democracia, y allí en Guatemala hay un Ubico que forma un pacto de cuatro naciones con otras tres. ¿Para que? Para mañana tener abierta la espalda de México, para ser mañana el sitio por donde penetren los armamentos bélicos de las potencias fascistas; y en México, que fue invadido por los americanos en 47, y en México, que se vio invadido porque así lo quiso la iglesia y la clase conservatista de México, en 1862 fue teatro de una dolorosa tragedia. ¿Y quién puede dudar que se repita ahora la misma tragedia, pero con mucho mayor peligro, con mucha mayor consistencia y con mucho mayor riesgo para la integridad misma de la Nación? Sin duda que nadie, porque ya México ha dejado de plantear sus problemas en cuanto a sí mismo. La Revolución Mexicana pudo triunfar el año quince en la lucha armada, porque el mundo capitalista tenía absorbida su atención en Europa, y la Rusia tuvo la circunstancia de la Gran Guerra, amén de la preparación de los jefes, amén de las tesis marxistas, el estudio y la realidad.

Pues bien, aquí perfectamente puede ocurrir lo contrario. Yo no quiero tocar, camaradas, ante ustedes una campana de luto ni una campana de alarma; quiero simplemente decir aquí, a voz en cuello, algo que todos sabemos, decirlo a voz en cuello desde esta tribuna, para que así lo sepan mucho más de los que hoy lo saben; que lo sepan para que se organicen fuerzas democráticas republicanas, para que se disponga México a tomar su posición definitiva en estos mismos momentos en que el mundo se debate agudamente entre la democracia y el fascismo, y mientras que la democracia no ha sido jamás obtenida en su legítimo y total ejercicio, el fascismo, que es la reacción última y suprema del capitalismo; el fascismo que significa la intromisión de los grandes poderes económicos en los poderes políticos del Estado; el fascismo que ha tomado tácticas revolucionarias de lucha, que no trepida ante nada, que representa hoy lo que representó la Santa Alianza después del bonapartismo, de la Revolución Francesa; el fascismo, en fin, está a las puertas de todo el mundo y hoy está apuntando hacia México y se descargará sobre él si logra liquidar favorablemente para él el conflicto de España; porque México, con aquel hermoso y caballeresco guante lanzado a la faz del fascismo internacional, con aquella declaración democrática de amistad y lealtad hacia la España legítima, republicana y democrática, es hoy día el punto de mira de todos los fascistas del mundo, y es la intranquilidad y el escozor y el carbón ardiente en manos de la reacción de la América; porque mientras recibís aquí a diplomáticos y cambiáis con ellos frases de cortesía, esos mismos diplomáticos se van diciendo horrores de México y divulgan la leyenda de un México sanguinario, feroz, bárbaro y homicida, de un México comunista con un comunismo que yo no sé siquiera cómo ellos lo entienden. Pues bien, ¡ese México está hoy en la línea de fuego de los cañones fascistas!

No podemos predecir cómo mañana pueda precipitarse el peligro fascistas, pero sí puedo decir que el elemento fascista, que tiene espías dentro de México y en todo el mundo, que tiene enormes reservas bélicas y financieras, cuenta con la connivencia inconsistente o disimulada de los sectores reaccionarios interiores; y mañana el industrial de Monterrey, como decía Lombardo Toledano, se sentirá dispuesto hacia el fascismo, cuando éste se imponga como doctrina económica y política; y cuando a ese industrial se lo restrinja la producción y se le controlen las ventas, se va a sentir horrorizado, y como le han hecho creer los sectores capitalistas que hay que defenderse del peligro rojo, ese poder ingenuo, al defenderse de este peligro rojo no se dará cuenta de un peligro mayor, no se dará cuenta de que ésta vulnerando la integridad de su propia nacionalidad; entonces ese industrial, el pequeño comerciante, algunos empleados públicos y otros serán en México los mejores sostenedores del fascismo, e irán a sostener a cualquier Franco que surja con el apoyo de Guatemala, Estados Unidos, Alemania e Italia, tratando a toda costa de hogar en sangre, muerte y dolor, los brotes de libertad que han nacido venturosamente en el campo de la nación mexicana (Aplausos).

No ignoro, camaradas, que hacen casi dos mesas, al iniciarse el período parlamentario, lanzasteis una briosa requisitoria en contra del fascismo; no puedo olvidar lo que dijeron los camaradas Ochoa Rentaría, Muñoz Cota y otros que participaron en el debate para plantear el problema del fascismo, para señalar ante la opinión pública el peligro y tomar medidas en contra de las organizaciones facciosas que atentan contra la estabilidad del Estado. Y como en todos los países burgueses hoy día se

persigue a los sectores democráticos, dizque por ser comunistas, aquí en México, país revolucionario, hay la obligación también mañana de sentarle fuerte la mano al fascismo, antes de que esta mano sea imposible de ser sentada porque haya crecido demasiado el individuo en cuestión. Por eso, pues, yo dejo planteado esto que es un problema; dejo planteado este problema, porque nos interesa a todos los latinoamericanos, porque nuestra esperanza, nuestro Norte, está en México; porque todos miramos hacia México; porque el panorama que dibujaba el camarada Martino es tan trágico como eso y mucho más. Podría daros infinitos datos, podría extenderme, porque he estudiado el problema y conozco los países de la América Latina; podría deciros cosas que os horrorizarían de lo que hoy ocurre en todos los países de la América Latina, con la excepción honrosa de Colombia -¿para qué digo de México?-; podría demostraros que la trilogía del clericalismo, de la oligarquía, ambos conectados con el imperialismo, están hoy ahogando económica y políticamente al Continente Americano, y como han encontrado en el fascismo la última receta, el medicamento infalible para impedir la organización democrática de nuestros países, para impedir algo quizá más serio para el imperialismo: la organización económica de nuestros países, para obligarnos a que continuemos en el rol de colonias, de países semicoloniales. Por fortuna frente a esa conjuración de poderes dictatoriales, frente a todas las dictaduras políticas y militares, disfrazadas o no, que con excepción de Colombia y de México, gobiernan en toda la América Latina, frente a todo eso se están organizando y levantando los trabajadores. En nombre de esos trabajadores que se levantan y se organizan, que derraman su sangre, que entregan su vida, patrimonio, su tranquilidad económica, en nombre de ellos he llegado a esta tribuna, en nombre de los trabajadores de Chile y de otros países que conozco, para deciros, camaradas diputados, para recordaros cuál es la trascendencia que tiene el movimiento revolucionario mexicano, en el cual vosotros felizmente tenéis tan grande aportación, tan grande participación; para recordaros que la América entera espera, espera la hora de su liberación, la liberación del latifundismo y del clericalismo de que os habéis librado; la hora de la liberación y de la organización de su economía para libertarse del imperialismo que con su baba os comienza a calumniar; y para deciros que toda la América proletaria, si es que se os calumnia y se os maldice en toda América burguesa, en toda la América de trabajadores, todas las almas, como los musulmanes miran hacia el Oriente, se vuelven hoy hacia México: el Oriente revolucionario de la América Latina, el país que con tantos dolores y sacrificios ha logrado realizar construcciones positivas y se encamina, audaz y seguramente, a otras mayores. ¡Camaradas, de esos trabajadores depende el porvenir de México y también el de América!

Si vosotros lográis cooperar, como debéis, a la obra revolucionaria que en estos momentos encabeza el primer revolucionario de América, el compañero Lázaro Cárdenas, tened la seguridad de que enjugaréis infinitas lágrimas, que evitaréis el derramamiento de mucha sangre en la América, y habréis contribuido como país timonel, como país propulsor, a que la América Latina se liberte y se unifique, a que la América Latina, saltando las falsas fronteras que las oligarquías y los imperialismos han creado, constituya una unidad económica en la cual una muy gran parte de las materias primas del mundo está en manos de la América. Así, los cien millones de habitantes de la América Latina disfrutarán de sus riquezas naturales producidas en los veintitantos millones de kilómetros cuadrados y dirán a todo el mundo que, frente al desconcierto de la decrépita Europa, causado por sus luchas y por sus contradicciones internas, se levanta la joven América, la América libertada por el esfuerzo de los trabajadores, la América de los trabajadores manuales e intelectuales, de la clase media y proletaria, unidos todos contra el imperialismo, el enemigo más temible; unidos contra el fascismo, unidos contra la guerra, unidos, por fin, por la libertad de América y del mundo; unidos como una gran unidad económica, social y política que pese en los destinos del mundo. Surgirá de este modo la América unida, la que soñara Simón Bolívar, llamado el Libertador, que no pudieron realizar los padres de la patria y que ahora van a realizar los que visten overol y calzan huarache, los campesinos, los trabajadores del campo y de la ciudad, los trabajadores intelectuales de la América Latina y todos los revolucionarios que aspiramos a vivir unidos una gran vida, una vida de libertad, una vida digna, una vida autónoma. (Aplausos).

En nombre de esa nueva América, de esa segunda América, de esa segunda independencia de nuestros países, todos los trabajadores de la América, camaradas, os dicen por mi voz, modesta y pequeña, que lo confían todo vosotros y que el éxito futuro de América Latina dependerá de la posición revolucionaria, de la educación clasistas, de la conciencia del porvenir que México tenga frente a todos sus enemigos de adentro y frente a todos sus enemigos de afuera.

Perdonadme, camaradas, que me despida de vosotros en forma que cuando fui recibido por la Comisión Permanente mereció críticas y suspicacias de muchos; perdonad que me despida de vosotros con el puño alzado; el puño alzado en mi país es el signo de los partidos democráticos. Hay partidos de centro que aman la libertad y la democracia, que alzan el puño, y frente al ademán fascista, frente a la sumisión, hay el César Imperator; frente a Mussolini y frente a Hitler, frente a la tiranía, frente al fanatismo, frente al dogma y frente a la opresión, nosotros, como las mujeres, como los niños, como los hombre de España, alzamos pertinazmente en la América nuestro puño cerrado, para que en un fondo en el cual se confundan la hoz del campesino, el martillo del trabajador y la pluma del intelectual, le digan a los fascistas de todo el mundo que ellos al llegar a la América se encontraron con los puños alzados para detener al fascismo que avanza por los cuatro costados del mundo; con los puños alzados por el triunfo del progreso, de una vez por

todas, en el ancho mundo en el cual estamos habitando. (Aplausos nutridos y prolongados).

El C. Presidente: Se suplica a la Comisión nombrada anteriormente, se sirva acompañar al compañero Hubner:

Se levanta la sesión y se cita para mañana a las diecisiete horas.

TAQUIGRAFÍA PARLAMENTARIA Y

"DIARIO DE LOS DEBATES"

El Director, Jefe de la Oficina,

JOAQUÍN Z. VALADEZ.

SUPLEMENTO

AL NUMERO 23 DEL DIARIO DE LOS DEBATES

SESIÓN celebrada por el Bloque Nacional Revolucionario de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el día 3 de noviembre de 1937. Presidencia del C. Gonzalo Peralta A.

(Asistencia de 99 ciudadanos representantes).

El C. Presidente (a las 17.35): Se abre la sesión.

- El C. Secretario (leyendo):

"Acta de la sesión pública efectuada por el Bloque Nacional Revolucionario de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión el días veintiocho de octubre de 1937.

"Presidencia del C. Dionisio García Leal.

"En la ciudad de México, D. F., a las diecisiete horas y veinticinco minutos del día veintiocho de octubre de mil novecientos treinta y siete, con asistencia de ciento seis ciudadanos diputados miembros del Bloque, se abrió la sesión.

"Después de hacerse conocer la Orden del Día, se leyó y aprobó, sin debate, el acta de la sesión anterior.

"Presidencia del C. Ramón F. Iturbe.

"Se dio cuenta con los siguientes asuntos en cartera:

"El C. Diputado José Campero hace atenta invitación, en nombre del Gobernador del Estado de Colima, para concurrir a la IV Feria Regional, Agrícola, Ganadera e Industrial, que se efectuará en la capital de dicho Estado, durante los días del 30 del actual al 7 del entrante.- La Directiva del Bloque se reserva designar comisión, en caso de que sea necesario y de que las posibilidades económicas lo permitan.

"La Federación Única de Trabajadores de Torreón se queja en contra de varios ingenieros al servicio del Banco de Crédito Éjida, porque hostilizan a los campesinos sólo por el hecho de que están afiliados a la C. T. M., y pide que, en beneficio de las clases desheredadas, se busque la mejor forma de terminar con ese estado de cosas.- Al Comité de Defensa de los Trabajadores.

"Los CC. Pablo López y León Pérez solicitan se abra una investigación sobre varios actos realizados por un grupo de españoles que, en una competencia deportiva habida el domingo pasado en Xochimilco, lanzaron vivas al General nacionalista Franco y sobornaron a dos remeros mexicanos.- Al Comité de Defensa de los Trabajadores.

"La Liga Social Campesina del Distrito Federal y la Unión de obreros y Campesinos del Distrito de Huejotzingo, Pue., solicitan la influencia del Bloque ante la Secretaría de Hacienda para que se apruebe una partida en el presupuesto de Educación Pública, a fin de que, desde 1938, funcione una Escuela Oficial Secundaria en la Cabecera de Xochimilco, D. F.- A la Comisión de Presupuestos y Cuenta.

"Un grupo de trabajadores organizados, pertenecientes a la C. T. M., piden que se evite el desembarco en Veracruz de quinientos polacos que se dirigen a nuestro país, consignándose ante las autoridades del Fuero Común a los que resulten responsables de haber autorizado los pasaportes de esos inmigrantes; y que se investigue cómo obtuvieron algunos extranjeros pasaportes de ciudadanía mexicana.- Al Comité de Defensa de los Trabajadores.- El C. Jesús Yurén Aguilar usó de la palabra para objetar este trámite, proponiendo que se dijera a la Secretaría de Gobernación que la Cámara de Diputados no ve con agrado la presencia de estos extranjeros dentro del país, puesto que constituyen un peligro para nuestras clases trabajadoras; y la Directiva del Bloque, tomando en consideración lo expuesto por el C. Yurén, declaró que se autorizaba al Comité de Defensa de los Trabajadores, a fin de que, de manera urgente y en forma inmediata, tome todas las medidas que sean conducentes ante quien corresponda, para el efecto de impedir el desembarco de que se trata.

"El Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana, con residencia en Huajuapan de León, Oax., se queja de que empleados de la Casa Mateo Solana, de nacionalidad española, han formado un sindicato blanco en la finca de Santa Teresa, para contrarrestar las conquistas de los trabajadores, por lo cual solicitan la disolución del mismo. - Al Comité de Defensa de los Trabajadores.

"El Frente Único de Trabajadores de Caminos y Obras Públicas transcribe un mensaje de su Sección en Iguala, Gro., protestando contra la actitud de las autoridades de aquel lugar y pidiendo garantías.- Al Comité de Defensa de los Trabajadores.

"Invitación de la Diputación Chiapaneca para concurrir, el día primero de noviembre próximo, a la lectura del Informe del Gobernador de aquella Entidad, así como a la apertura del segundo período de sesiones ordinarias de la Legislatura local.- La Directiva del Bloque se reserva designar comisión, en caso de que sea necesario y de que las posibilidades económicas lo permitan. "Informe de la Directiva del Bloque sobre la entrevista que tuvo con el C. Presidente de la República para pedirle que los Secretarios de Estado, Jefes de Departamento y demás funcionarios públicos establezcan horas precisas en las que reciban exclusivamente a los ciudadanos diputados; así como para solicitarle que, antes de la expedición de la Ley del Servicio Civil, se depuren los "cuadros" de los trabajadores de la Revolución, para que esta

Ley no proteja a los malos elementos enemigos de la propia Revolución.- A sus antecedentes.

"Informe de los CC. Diputados Nabor A. Ojeda y Feliciano Radilla, sobre la comisión que se le confirió para asistir a los Congresos Regionales Agrarios, Obreros e Indígenas que se efectuaron últimamente en el Estado de Guerrero, organizados por la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos de Obreros y Campesinos de aquel Estado.- Por lo que se refiere a la petición que entraña este informe, en lo que respecta a los trabajadores que están privados de su libertad, se turna al Comité de Defensa de los Trabajadores.

"A continuación, se leyó una instancia suscrita por 83 ciudadanos diputados, apoyando las siguientes planillas para las Directivas de Bloque y Cámara que funcionarán durante el próximo mes de noviembre:

"Para el Bloque: Presidente, Gonzalo Peralta A, Vicepresidente, Luis R. Torres; Secretarios, Luis Alvárez del Castillo y Jesús Yurén Aguilar; Prosecretarios, Diodóro Tejero y Pablo Silva; Tesorero, Alberto Ríos Conde.

"Para la Cámara: Presidente, Alfonso Francisco Ramírez; Vicepresidentes, Andrés Duarte Ortiz y Rosendo Cortés.

"Puestas a discusión estas planillas, usaron de la palabra de los CC. Miguel Flores Villar, Fernando Amilpa, Emilio N. Acosta y Jorge Meixueiro; la Mesa contestó interpelaciones de los CC. Flores Villar y Acosta; y el C. José Aguilar y Maya contestó interpelaciones de los CC. Meixuero y Acosta. Declarado el asunto suficientemente discutido y puesto a votación, se aprobaron las planillas de que se trata, turnándose la segunda de ellas a la Cámara, después de haberse hecho la declaratoria del caso, y riendo desde luego los ciudadanos electos para la Directiva del Bloque la protesta de estilo.

"No habiendo otro asunto de qué tratar, a las 18 horas y 25 minutos se levantó la sesión, citándose para el miércoles 3 de noviembre a las 16 horas.

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán manifestarlo. Aprobada.

El C. Presidente (a las 17.35): Compañeros diputados: Esta Mesa Directiva que me honro en presidir, por favor y designación de ustedes, tiene el propósito de patentizarles el deseo que existe entre nosotros de que dentro de este recinto parlamentario reine la armonía, la simpatía, el cariño y la confraternidad que son necesarios para llevar a cabo los trabajos que tenemos encomendados. Esta Directiva agradece la designación hecha por ustedes, y pondrá de su parte cuanto de ella dependa para lograr los fines antes dichos. Es preciso que se rompa con cualquier personalismo, con cualquier prejuicio, y que nos dediquemos sanamente a hacer labor patriótica, labor nacionalista, que redunde en beneficio de las masas que representamos. (Aplausos).

Señores diputados: Es indispensable que vayamos preocupándonos del enorme interés que tiene el que nos dediquemos a un trabajo concienzudo, consagrando a ello la mayor parte de nuestro tiempo. Hagamos que ante la opinión pública no se sigan criticando nuestros actos, demostrando nosotros con hechos y realidades vivientes y palpitantes, que deseamos trabajar con todo tesón. Tenemos pendientes las leyes que nos ha enviado el Poder Ejecutivo, y es necesario que las Comisiones rindan sus dictámenes a la mayor brevedad, dedicando nosotros todo el tiempo que sea preciso para estudiarlas y discutirlas, con objeto de que sean promulgadas a la mayor brevedad. Compañeros diputados: Para terminar, deseo hacer patente el propósito de esta Directiva, que seguramente es el de todos los compañeros, de que se reafirme la disciplina que hemos mantenido con el Partido Nacional Revolucionario, y que sigamos dando muestras de cooperación, adhesión y respaldo a la labor eminentemente constructiva que realiza el Gobierno que preside el General Lázaro Cárdenas.

Compañeros diputados: La Presidencia estima que es necesario que suspendamos la labor de Bloque por esta tarde, ya que apenas contamos con el tiempo requerido para recibir al Diputado chileno Hubner. Así es que se levanta la sesión de Bloque, designándose a los compañeros César Martino para que hable en representación del Bloque, y al Diputado García Carranza, para que hable en representación de la Cámara de Diputados en la sesión de Cámara que se va a abrir. Se cita para mañana a las dieciséis horas y se pasa a sesión de Cámara.