Legislatura LIV - Año I - Período Extraordinario - Fecha 19891017 - Número de Diario 10

(L54A1P1eN010F19891017.xml)Núm. Diario:10

ENCABEZADO

LIV LEGISLATURA

PODER LEGISLATIVO FEDERAL

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de segunda clase en la Administración de Correos, el 21 de septiembre de 1921 PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS PALACIO LEGISLATIVO DIRECTOR DEL DIARIO DE LOS DEBATES

Dip. Mauricio Valdez Rodríguez Lic. Benjamín Martínez Martínez Año I México, D.F., martes 17 de octubre de 1989 no 10

PERIODO EXTRAORDINARIO

SUMARIO

ASISTENCIA

La secretaría notifica que hay quórum

APERTURA

Se abre la sesión.

ORDEN DEL DÍA

Se da lectura.

ACTA DE LA SESIÓN

ANTERIOR

Sin discusión, se aprueba

DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL

Intervienen para hechos los ciudadanos Manuel Ávalos Limón, Francisco Javier López González, Rubén Venadero Valenzuela, Fernando Palacios Vela y Miguel Aroche Parra.

ARTICULO 5o. CONSTITUCIONAL

A discusión en lo particular de este artículo, hacen sus comentarios los ciudadanos José Francisco Melo Torres, en contra; Salvador Sánchez Vázquez, en pro; continúa para alusiones personales, José Francisco Melo Torres; para hechos, Jorge Martínez y Almaraz y para una moción de orden, hacen sus consideraciones Miguel Montes García, Leonel Godoy Rangel y Enrique Rojas Bernal.

Se aprueba el artículo 5o.

ARTICULO 41 CONSTITUCIONAL

A debate en lo particular de este artículo, intervienen los ciudadanos Antonio García Villa, con una propuesta; Javier López Moreno, en pro; nuevamente Antonio García Villa, para hechos; Amalia Dolores García Medina, en contra; Juan Antonio García Villa, para una aclaración; Carlos Navarrete Ruíz, para hechos; María del Rosario Guerra Díaz, en pro; Félix Mercado Téllez, con una modificación y Arturo Armendáriz, en pro.

Continúan la discusión de este artículo, los ciudadanos Oscar Mauro Ramírez Ayala, con adiciones;

Ricardo Monreal Ávila, en pro; Oscar Mauro Ramírez Ayala, para hechos; Pedro Etienne Llano, en contra; Jaime Castrejón Díez, en pro; Bernardo Bátiz Vázquez, en contra; Pablo Gómez Alvarez, para hechos; Juan Miguel Alcántara Soria y Carlos Navarrete Ruíz, para alusiones personales; Rubén Venadero Valenzuela, Carlos Bracho González, Carlos Enrique Castillo Peraza y Francisco Ortíz Mendoza, para hechos; José Trinidad Lanz Cárdenas en pro.

Debaten este artículo los ciudadanos Francisco Curi Pérez, en contra; Víctor Hugo Celaya Celaya, en pro; María Luisa Calderón Hinojosa e Isidro Aguilera Ortíz, para hechos y Dionisio Pérez Jácome, solicita la votación del artículo en discusión.

Se aprueba el artículo 41 y se desechan las propuestas de modificación presentadas en el debate por los ciudadanos: Bernardo Bátiz, Juan Antonio García Villa, Oscar Mauro Ramírez Ayala, Félix Mercado Téllez, Ernesto Rivera Herrera, Jesús Luján Gutiérrez y Alfredo Reyes Contreras. Interviene para comentarios el ciudadano Jesús Luján Gutiérrez y para hechos Mario Ruíz de Chávez y Alfredo Reyes Contreras.

ARTICULO 54 CONSTITUCIONAL

A discusión en lo particular de este artículo, hablan los ciudadanos Marcela Lombardo Otero y Alberto Ling Altamirano, en contra; Rogelio Montemayor Seguy, en pro; Reynaldo Rosas Domínguez y Juan Jaime Hernández, en contra; Guadalupe Gómez Maganda de Anaya, en pro y Gerardo Medina Valdez, presenta dos proposiciones de modificación.

Para hechos de este debate hablan los ciudadanos Jesús Ortega Martínez, Celia Torres Chavarría, Gerardo Medina Valdez, Oscar Mauro Ramírez Ayala y Miguel Hernández Labastida.

Continúan con la discusión los ciudadanos Gregorio Urías Germán, en contra y Dionisio Pérez Jácome, en pro.

Se aprueba el artículo 54 y se desechan las propuestas presentadas por los ciudadanos Alberto Ling Altamirano, Gerardo Medina Valdez, Carmen Segura y Miguel Hernández Labastida.

ARTICULO 60 CONSTITUCIONAL

A discusión en lo particular de este artículo, interviene los ciudadanos Antonio Lozano Gracia, en contra; Jesús Hernández Montaño, en pro; Ismael Yáñez, en contra; Fructuoso López Cárdenas, en pro; Rubén Venadero, en contra; Sami David David, en pro; Gerardo Ávalos Lemus, en contra; Rosalía Ramírez de Ortega, para hechos; Enrique Ibarra y Miguel Montes García, en pro; Leonel Godoy Rangel, para hechos.

Se aprueba el artículo 60.

ARTICULO 73 CONSTITUCIONAL

A discusión en lo particular de este artículo, hablan los ciudadanos Patricia Olamendi Torres y Celia Torres Chavarría, en contra; José Arturo Ocampo Villalobos, para hechos.

Se aprueba el artículo 73.

ARTICULO SEGUNDO TRANSITORIO

A discusión en lo particular de este artículo, hablan los ciudadanos Pablo Gómez Alvarez, en contra y Arturo Armendáriz Delgado, en pro.

Se aprueba el artículo segundo transitorio.

Se aprueba en lo general y en lo particular el proyecto del decreto que reforma y adiciona los artículos 5o., 35, fracción III; 36, fracción I; 41, 54, 60 y 73 fracción IV, base tercera de la Constitución Política de los Estados Unidos

Mexicanos y deroga los artículos transitorios decimoséptimo, decimoctavo y decimonoveno. Pasa al Senado para sus efectos constitucionales.

ORDEN DEL DÍA

De la próxima sesión. Se levanta la sesión.

DEBATE

PRESIDENCIA DEL CIUDADANO MAURICIO VALDEZ RODRÍGUEZ

(Asistencia de tresientos sesenta y cinco ciudadanos diputados)

ASISTENCIA

La C. secretaria María Claudia Esqueda Llanes: -Señor presidente, hay asistencia de 365 ciudadanos diputados. Hay quórum.

APERTURA

El C. Presidente ( a las 12 : 40 horas): -Se abre la sesión.

ORDEN DEL DÍA

La C. secretaria María Claudia Esqueda Llanes: -Se va a dar lectura al orden del día.

«Cámara de Diputados.- Primer Período Extraordinario de Sesiones.- Primer Receso.- LIV Legislatura.

Orden del día

17 de octubre de 1989.

Lectura del acta de la sesión anterior.

Dictamen a discusión

De la Comisión de Gobierno y Puntos Constitucionales, relativo a las reformas constitucionales en materia electoral. En lo particular.»

ACTA DE LA SESIÓN ANTERIOR

La C. secretaria María Claudia Esqueda Llanes:

«Acta de la sesión de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión, correspondiente al Primer Período Extraordinario de Sesiones del Primer Receso de la Quincuagésima Cuarta Legislatura, celebrada el día dieciséis de octubre de mil novecientos ochenta y nueve.

Presidencia del diputado Mauricio Valdez Rodríguez

En la ciudad de México, Distrito Federal, siendo las diez minutos del día dieciséis de octubre de mil novecientos ochenta y nueve, con una asistencia de trescientos veintisiete diputados, el presidente declara abierta la sesión.

La secretaría da cuenta con el orden del día e inmediatamente después con el acta de la sesión anterior.

Desde se curul, el diputado Gerardo Medina Valdez, solicita que se hagan varias aclaraciones en el texto del acta y el presidente pide a la secretaría que lea nuevamente el primer párrafo de la página tres, con lo que se satisface la aclaración solicitada. No habiendo nadie más que haga uso de la palabra, en votación económica se apruebe en sus términos.

Continúa el orden del día y la secretaría da lectura a una comunicación de la Comisión Permanente, por la que informa que se prorroga por diez días la licencia concedida al diputado Jorge Constantino Barba Islas. De enterado.

Otra comunicación de la Comisión Permanente, por la que informa que se concedió licencia por cuarenta y cinco días a la diputada Paula Vargas Florencio, para separarse de sus funciones como diputada federal. El presidente ordena que se llame al suplente.

Se da lectura a una comunicación del diputado Humberto Urquiza Marín, por la que informa que con fecha diez de octubre, reasume sus funciones como diputado federal, cumplida la licencia que se le otorgó a partir del primero de octubre del presente año. De enterado.

Solicita y se le concede el uso de la palabra al diputado Alexandro Martínez Camberos, del Partido de la Revolución Democrática, quien opina que la Comisión Permanente del honorable Congreso de la Unión, debió entrar en receso el día en el que se inició el período extraordinario de sesiones y que los permisos concedidos al Presidente de la República, para ausentarse del país, por la misma Comisión Permanente, deben considerarse como nulos.

Hace uso de la palabra el diputado Miguel Montes García, del Partido Revolucionario Institucional,

quien aclara que la Comisión Permanente, cubre los recesos del Congreso de la Unión, con las facultades que la Constitución señala. Que si en los periodos extraordinarios se ocuparan de más asuntos de aquéllos para los que fue convocado, violaría nuestra norma máxima. Que es correcto que la Comisión Permanente siga sesionando y ejerza las funciones propias señaladas en la Constitución.

La secretaría da lectura al dictamen de la Comisión de Justicia, con proyecto de decreto relativo a la fracción cuarta del artículo seiscientos catorce, del Código de Procedimientos Penales para el Distrito Federal. Es de primera lectura.

Por instrucciones de la presidencia, la secretaría consulta a la asamblea si se dispensa la segunda lectura y se pone a discusión de inmediato.

Dispensada la segunda lectura en votación económica, y después del registro de oradores, se concede el uso de la palabra al diputado Juan Jaime Hernández, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, quien propone que se modifique la última parte del artículo a discusión.

Para expresar sus opiniones sobre el mismo asunto, hacen uso de la palabra los diputados Carlos Vega Memije, del Partido Revolucionario Institucional, en favor del dictamen; Alexandro Martínez Camberos, del Partido de la Revolución Democrática, en contra; Arturo Armendáriz Delgado, del Partido Revolucionario Institucional, a favor; Leonel Godoy Rangel, del Partido de la Revolución Democrática, en contra; Hiram Escudero Alvarez, del Partido Acción Nacional, para razonar el voto de su partido en pro y exigir un nuevo código penal, considerando que el existente es obsoleto; Leonel Godoy Rangel, del Partido de la Revolución Democrática, para contestar alusiones personales; Napoleón Cantú Cerna, del Partido Revolucionario Institucional, a favor, a nombre de la Comisión de Justicia y Oscar Mauro Ramírez Ayala, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, para rectificar hechos.

Por instrucciones de la presidencia, la secretaría consulta a la asamblea, misma que considera suficientemente discutido el dictamen y tomada la votación nominal respectiva, se aprueba por trescientos veinticuatro votos a favor. Pasa al Ejecutivo para sus efectos constitucionales.

Receso.

El presidente declara un receso a las trece horas.

A las quince horas con siete minutos se reanuda la sesión y se concede el uso de la palabra a la diputada Juana García Palomares, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, quien se refiere a los problemas obrero -patronales de Ferrocarriles Nacionales de México y demanda la intervención de las autoridades federales para solucionarlos.

Se continúa con los asuntos en cartera y la secretaría da cuenta con el dictamen de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, referente a diversas reformas constitucionales en materia político - electoral.

El presidente pide a la secretaría que consulte a la asamblea si dispensa la segunda lectura al dictamen con el que se acaba de dar cuenta.

Hace uso de la palabra, en contra de la proposición de la presidencia, el diputado Pablo Gómez Alvarez, del Partido de la Revolución Democrática, e inmediatamente después los diputados Dionisio Pérez Jácome, del Partido Revolucionario Institucional, a favor; nuevamente el diputado Pablo Gómez Alvarez, para rectificar hechos; Dionisio Pérez Jácome para contestar alusiones personales; Rubén Venadero Valenzuela, en apoyo de lo dicho por el diputado Gómez Alvarez; Leonel Godoy Rangel, del Partido de la Revolución Democrática, para apoyar la solicitud hecha por su partido respecto a la presentación de un voto particular y el tiempo que se requiere para hacerlos.

El presidente pide a la asamblea que se guarde orden y pide, a quienes no son legisladores, que abandonen los pasillos de la sala de sesiones.

Continúa el debate y hacen uso de la palabra los diputados Ismael Yánez Centeno, del Partido de la Revolución Democrática, quien apoya su dicho en contra de la proposición de la presidencia en la interpretación de los artículos sesenta y cuatro de la Ley Orgánica del Congreso y ciento diecinueve del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos; Pedro René Etienne Llano, en contra de la proposición hecha por el presidente; Mario Ruíz de Chávez, del Partido Revolucionario Institucional, a favor de la propuesta y contesta a una interpretación del diputado Juan Nicasio Guerra Ochoa; Alfredo Reyes Contreras, del Partido Popular Socialista, en contra; Alexandro Martínez Camberos, del Partido de la Revolución Democrática, en contra.

Se concede el uso de la palabra a los diputados Miguel Montes García, del Partido Revolucionario Institucional, quien contesta a una interpelación del diputado Carlos Navarrete Ruiz; Patricia Olamendi Torres, del Partido de la Revolución Democrática, para rectificar hechos; nuevamente el diputado Miguel Montes García,

para contestar alusiones personales y, finalmente, la diputada Celia Torres Chavarría, del Partido de la Revolución Democrática, quien solicita que se ponga a votación la proposición.

El presidente solicita que la secretaría consulte a la asamblea sobre si acepta o no la proposición del diputado Pablo Gómez Alvarez y el mismo legislador, desde su curul, aclara que él no hizo ninguna proposición.

Sube a la tribuna el diputado Alfredo Reyes Contreras, del Partido Popular Socialista, quien solicita que se retire la proposición del presidente respecto a dispensar la segunda lectura del dictamen con el que se acaba de dar cuenta.

Se concede el uso de la palabra al diputado Mario Ruíz de Chávez, del Partido Revolucionario Institucional, para aclarar hechos y propone que se discuta el dictamen de reformas constitucionales en materia político - electoral, hoy, en lo general y mañana en lo particular.

Hace uso de la palabra el diputado Juan Antonio García Villa, del Partido Acción Nacional, quien afirma que su partido considera indispensable que la discusión se realice.

Sube a la tribuna Jesús Ortega Martínez para rechazar las propuestas de los diputados Ruíz de Chávez y García Villa.

El presidente aclara que acepta las sugerencias de los diputados Mario Ruíz de Chávez y José Antonio García Villa, y pide a la secretaría que consulte a la asamblea si dispensa la segunda lectura al dictamen al que se dio primera lectura, para iniciar la discusión en lo general hoy y en la siguiente sesión realizar la discusión en lo particular.

La secretaría hace la consulta respectiva y en votación económica, la asamblea aprueba la proposición de la presidencia.

Solicita y se concede el uso de la palabra al diputado Jesús Ortega Martínez, del Partido de la Revolución Democrática, quien solicita que se tome la votación nominal, por considerar que hay duda respecto a si se cumple lo que marca el artículo ciento cincuenta y uno del reglamento.

El presidente aclara que fue evidente que se cumplió con las dos terceras partes a que se refiere el artículo cincuenta y nueve del reglamento y, desde su curul, el diputado Jesús Ortega Martínez pide que se lea el artículo ciento cincuenta y uno. Leído por la secretaría, el presidente pide a la secretaría que tome la votación respectiva conforme lo marca el reglamento en este caso. Terminada la votación, la secretaría da cuenta con el resultado que es de trescientos veintisiete votos en pro y noventa y ocho en contra. Se dispensa la segunda.

Para expresar sus opiniones en lo general, sobre el dictamen de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales respecto a las reformas constitucionales en materia político - electoral, hacen uso de la palabra los diputados José Trinidad Lanz Cárdenas, del Partido Revolucionario Institucional, en pro, a nombre de la comisión dictaminadora; Abel Vicencio Tovar, del Partido Acción Nacional, en pro, a nombre de la comisión y para razonar el voto de su partido; Humberto Esqueda Negrete, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, en contra.

Presidencia del diputado Jorge Schiaffino Isunza

Javier López Moreno, del Partido Revolucionario Institucional, en pro; Ignacio Castillo Mena, del Partido de la Revolución Democrática, en contra.

Se produce desorden en las galerías y el presidente pide orden y respeto para los oradores, a fin de no verse en la obligación de desalojarlas.

Presidencia del diputado Mauricio Valdez Rodríguez

Continúa el debate y hacen uso de la palabra los diputados Juan Miguel Alcántara Soria, del Partido Acción Nacional, en pro; Román Ramírez Contreras, del Partido Popular Socialista, en contra; Rodolfo Duarte Rivas, del Partido Revolucionario Institucional, a favor; Pedro Manuel López Díaz, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, en contra; Juan Antonio García Villa, del Partido Acción Nacional, en pro del dictamen; Pablo Gómez Alvarez, del Partido de la Revolución Democrática, en contra.

El presidente le informa al orador que se han cumplido los treinta minutos a que tiene derecho y que aún faltan quince oradores, por lo que le solicita que concluya su intervención.

Continúan en el uso de la palabra los diputados Dionisio Pérez Jácome, del Partido Revolucionario Institucional, a favor; Enrique Rojas Bernal, en contra

. Presidente del diputado Carlos Rubén Calderón Cecilio

Jaime Aviña Zepeda, del Partido Acción Nacional, en pro; Armando Ibarra Garza, del Partido Popular Socialista, en contra.

Presidencia del diputado Mauricio Valdez Rodríguez

Juan Nicasio Guerra Ochoa, del Partido de la Revolución Democrática, en contra y Fernando Córdoba Lobo, del Partido Revolucionario Institucional, a favor del dictamen.

El presidente informa que hasta el momento han hecho uso de la palabra diecisiete oradores y pide a la secretaría que consulte a la asamblea si considera suficientemente discutido el dictamen. La asamblea, en votación económica así lo considera y el presidente consulta, para los efectos del artículo ciento treinta y cuatro del reglamento, si se van a reservar artículos para discutirlos en lo particular.

Los diversos grupos parlamentarios, reservan los artículos quinto, cuarenta y uno, cincuenta y cuatro, sesenta, setenta y tres y segundo transitorio, para ser discutidos en lo particular.

Por instrucciones de la presidencia, la secretaría toma la votación nominal en lo general del proyecto de decreto y de los artículos no impugnados en un solo acto.

El proyecto de decreto se aprueba en lo general y los artículos no impugnados por trescientos cuarenta y seis votos a favor, setenta en contra y una abstención.

Agotados los asuntos en cartera, conforme a la proposición de la presidencia, aprobada por la asamblea, la secretaría da lectura al orden del día de la próxima sesión y el presidente clausura la de hoy a la una de la mañana con cuarenta minutos del día diecisiete de octubre de mil novecientos ochenta y nueve, citando para la que tendrá lugar hoy mismo a las once horas.»

Está a discusión el acta... No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se prueba.

Los que estén por la afirmativa, favor de manifestarlo poniéndose de pie... Aprobada, señor presidente.

DEL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL

El C. Víctor Manuel Ávalos Limón (desde su curul): -Pido la palabra para hechos.

El C. Presidente: - Adelante diputado Ávalos, tiene usted el uso de la palabra para hechos.

Esta presidencia solicita a los ciudadanos diputados, tomar sus respectivos lugares y poner atención al orador, guardar silencio y tener respeto por el orador.

Se ruega atentamente a quienes ocupan los pasillos, tengan la amabilidad de desalojarlo.

Tiene usted el uso de la palabra, diputado Ávalos.

El C. Víctor Manuel Ávalos Limón: - Gracias, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Cuesta mucho trabajo entender cómo algunos altos y respetable funcionarios de la presente administración, llana y sencillamente pasan por alto la legalidad constituida, pero lo que es peor, lo hacen de manera impune.

De nada sirve, que incluso en esta alta tribuna, los representantes del pueblo, que son ustedes, sean prevenidos a tiempo, o sea antes de que se cometan las violaciones. A estas alturas muchos ignoramos hasta dónde se pretende llegar; ¿a la violencia?, tal vez. ¿Qué no existirá en este país autoridad alguna que detenga tanta tropelía?, pregunto a ustedes.

Voy a ser específico: El 28 de septiembre del año en curso, en esta honorable asamblea, expuse el peligro inminente que se cernía sobre los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social, en su actual revisión contractual; los previne a ustedes de las declaraciones públicas del director del instituto, el licenciado Ricardo García Sáinz, en el sentido de que la humanización y la calidad de los servicios se veían limitados...

El C. Presidente: -Ciudadano diputado, permita a esta presidencia.

Esta presidencia quiere insistir a toda la asamblea, poner atención y guardar respeto para las expresiones del señor diputado Ávalos.

Continúe diputado Ávalos.

El C. Víctor Manuel Ávalos Limón: - Les decía, compañeros diputados, que los previne en esa fecha, de las declaraciones públicas del director del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el sentido de que la humanización y la calidad de los servicios se veían limitados, por las prestaciones y conquistas laborales, plasmadas en el contrato colectivo de trabajo, y los prevenía, pues tomaban el camino, estas declaraciones, de culpar a los trabajadores y preparar el terreno de mutilar su contrato colectivo de trabajo como todo el pueblo de México lo ha estado viendo en diferentes sindicatos y en las paraestatales.

Pues bien compañeros, esto precisamente es lo que se pretende culminar en estos días con más de 280 mil trabajadores del Seguro Social. Completando la información que les día anteriormente, debo decirles que el XXI congreso extraordinario en el que se discutiría el nuevo contrato colectivo, se inició el 11 de octubre, previa convocatoria, considerándose legalmente establecido el congreso. Durante los trabajos, el comité ejecutivo nacional presentó las propuestas elaboradas por la empresa, las cuales fueron rechazadas por 298 delegados que constituían la mayoría del congreso.

La respuesta del comité ejecutivo nacional fue desconocer la decisión de la mayoría del congreso, máxima autoridad sindical; abandonaron el recinto, el doctor Antonio Punzo Gaona con su comité ejecutivo, violentando irresponsablemente los estatutos de la organización. En seguida la mayoría de los delegados se declararon en sesión permanente con todas las atribuciones estatutarias y legales a que tienen derecho.

Así, manteniendo el camino de la legalidad, los congresistas, la misma noche del 11 de octubre, entregaron la respectiva promoción a la Junta de Conciliación y Arbitraje denunciando los hechos y dejando en claro ser ajenos a cualquier acuerdo existentes con la empresa. Después y en este camino legal, en actitud conciliadora, se giraron dos documentos por parte de los congresistas:

1) Al doctor Antonio Punzo Gaona, secretario general del instituto sindical para que retomando la legalidad, citara y volviera nuevamente al congreso a discutir el contrato colectivo de trabajo, y

2) Otros documentos al licenciado Ricardo García Sáinz, director general del instituto, en el sentido de que no se firmas algún acuerdo sin autorización del congreso.

Luego, compañeros, ustedes han sido testigos de lo que ha aparecido en la Prensa, tanto el licenciado García Sáinz como el sindicato han publicado, han dicho que el contrato ya está firmado y esto, señores, podrá ser cierto, pero lo que no se debe pasar es el congreso, máxima autoridad sindical, no lo ha autorizado sino al contrario lo ha rechazado.

Debo decirles, compañeros diputados, que en la propia Secretaría del Trabajo no tienen noticia del acuerdo firmado, así lo expresó el secretario del ramo, licenciado Farell Cubillas.

Hasta aquí, compañeros diputados, piensen que el problema es un asunto puramente laboral, y así, de esta manera, las últimas noticias de la Prensa pretenden presentarlo, veladamente se da la opinión de la sinrazón de los trabajadores. Y yo no sé si mandados de arriba o por ignorancia, pero cualquiera de las dos cosas se juzga una actitud irresponsable.

Se dice que en realidad no ha habido mutilación al contrato colectivo de trabajo. Y aquí yo quiero expresarles a ustedes compañeros diputados, ¿qué quiere decir disminuir las vacaciones? ¿qué quiere decir quitarle cinco días de vacaciones a una conquista laboral en un período, y otros cinco días al otro periodo?; ¿qué quiere decir quitar cinco días de descanso ganados y conquistados en el contrato colectivo de trabajo?

Manipulan en algunos sectores de la Prensa y a cambio de esto hay una compensación salarial. De todas formas compañeros, esto no es más que manipulación. ¿Acaso se ha puesto a consideración de los trabajadores el aceptar esto o no? De eso se trata, ése es el fondo del problema.

Dicen algunos sectores de la Prensa que se critica a los trabajadores por solicitar el 100% de aumento salarial. Lo que pretenden los trabajadores del Seguro Social, es que no se olvide la sociedad que ellos han sido golpeados en más del 100% de su salario. Aparte de que las organizaciones obreras a nivel nacional, es una demanda nacional. No se entienda esto como un abuso de los trabajadores. ¿Acaso ha habido una contrapropuesta de la empresa para decir: Se otorga tanto? Repito, los trabajadores quieren que no se olvide, que el pueblo no se olvide que han sido golpeados en más del 100% de su parte salarial.

Y luego también la Prensa manipula otro aspecto relacionado a la productividad y dicen: ¿Qué acaso pretender puntualidad de los trabajadores del Seguro Social, es productividad? No señores, no se trata de esto; enseguida les leeré en qué consiste seguir aumentando la productividad de la empresa sobre las espaldas de sobrecargas de trabajos a los trabajadores.

Les decía a ustedes, compañeros diputados, que la intención es mantener el asunto en las cuestiones puramente laborales. Ustedes no merecen esa atención compañeros, ustedes deben ser ilustrados de la manera siguiente: La política sanitaria implementada desde el sexenio pasado y que en éste, se profundiza, repercute gravemente en la calidad de los servicios y de la salud del pueblo mexicano.

Paso a darles información: Compañeros diputados, esto es aspecto laboral. No es más que una vertiente de toda una política sanitaria implementada de manera más irracional desde el

sexenio pasado. Aquí en esta misma tribuna expusimos con datos concretos, producto de estudios universitarios, el fracaso rotundo de una política sanitaria. Y les recordaré lo siguiente: Cobertura de servicios, mentira es que el 94% de la población tiene acceso a los servicios permanentes de salud, la verdad es que cuando menos entre 33 y 35 millones de personas no tienen acceso a los servicios permanentes de salud.

Del gasto en salud, de 1982 a 1987 hubo una disminución de la participación del gasto en el sector, de 2.6% del producto interno bruto, al 1.7% , es decir, disminución del 40% en este puro período, esto a pesar de que la Organización Mundial de la Salud dice que la inversión en el sector debe ser del 7% ó el 8% del producto interno bruto y nosotros estamos destinando el 1.7%, compañeros diputados, el menor, el menor de toda Latinoamérica...

El C. Presidente: - Ciudadano diputado Ávalos, permítame.

El C. Víctor Manuel Ávalos Limón: - Ya voy a terminar.

El C. Presidente: - Esta presidencia le solicita atentamente concluir su intervención que fue solicitada para hechos y ha hecho uso de la tribuna por más de cinco minutos.

El C. Víctor Manuel Ávalos Limón: - Indicadores de mortalidad, de 1982 a 1987, aquellas enfermedades que expresaban las condiciones materiales de vida, presentan un ascenso, la amibiasis, la gastroenteritis, las infecciones respiratorias, las neumonías agudas; increíble compañeros, el paludismo de 1981 a 1986 tiene un increíble ascenso y tiene una regresión sanitaria igual a la de hace 35 años. La difteria en 1981 estaba en ceros; ahora alcanza tasas de las que teníamos en 1977. La polio paralítica empieza en ascenso; el sarampión en 1985 tiene una regresión sanitaria de 1977, aparte de los brotes actuales de miles de casos de sarampión que tratan de ocultar. Del deterioro de la calidad de los servicios muchos de ustedes, compañeros, son testigos.

Ustedes saben de las colas en el instituto, pero no saben lo que sucede dentro de los muros del instituto, y aquí hay compañeros médicos que también trabajan en el instituto y saben que por falta de recursos hay que suspender operaciones, saben que falta de recursos las operaciones están espaciadas a meses y meses, saben que por falta de ropa en quirófanos se suspenden las operaciones; se ha llegado al grado en el instituto de que una vez que un paciente está anestesiado, está entubado dándole la anestesia y una vez iniciado el trabajo, se tiene que suspender el acto quirúrgico por falta de recursos.

Pero ahora, desde el punto de vista financiero del presupuesto institucional, en el período 1978-1987 se ha reducido en un 38% y claro, compañeros diputados, los resultados están a la vista, ya que el presupuesto para 1989 en términos reales no sólo no se mantuvo, sino que disminuyó; por ello tenemos que nuestro salario haya disminuido en más del 100%.

Existe un recorte real de las plantillas y un incremento grave de las cargas laborales. El resultado final es un grave descenso de la calidad de los servicios, que atentan contra la salud y la seguridad social, una de las más grandes conquistas del pueblo de México. No obstante, la empresa se empecina, y con el pretexto de elevar la calidad de los servicios, nos intenta imponer en esta revisión una modernidad que se expresa.

1. Continuar golpeando el salario real mediante incremento raquítico, mutilación de las causas que representan conquistas históricas.

2. Un proyecto que implica la transformación, esto es, lo que consiste en la productividad en el instituto, no tanto de que nos neguemos a ser puntuales, fíjense bien, un proyecto que implica la transformación de los 12 geogramas, flexibilización de los horarios, la movilización de los puestos de trabajo y la polivalencia.

Este es, señores diputados, el panorama general de la institución. Los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social no estamos en contra de la modernización, pero queremos aquella que dignifique al trabajador y mejore la salud y la seguridad social; los trabajadores sostenemos que el problema central que afecta la calidad de los servicios es la reducción de los aportes financieros del gobierno federal, que se traduce en la carencia de equipo, de material de trabajo, insuficiencia de personal e instalaciones, sobrecargas de trabajo y salarios bajos de los cuales los trabajadores no somos culpables.

Si el gobierno cumpliera con el pago de sus aportes y se restituyera la disminución sufrida, que en 1988 fue la tercera parte del presupuesto de 1981, habría suficientes recursos para mejorar los servicios y atender la demanda salarial, ¿o acaso la salud de los mexicanos no es una acción prioritaria?, ¿acaso no lo se?, ¿qué acaso no se ha renegociado la deuda y tenemos recursos?, ¿o acaso cuando menos los recursos que se le han quitado al narcotráfico no pudieran ingresar al sector salud?

Por todo lo anterior, para terminar, compañeros, me da pena que lo hagan en esta forma, compañeros, los trabajadores del Seguro Social no manejamos automóviles, ni casas, ni vestidos, ni zapatos, manejamos seres humanos, y estoy seguro que algunos familiares de ustedes han ingresado al instituto.

Por todo lo anterior, hago un llamado a todos los compañeros diputados, no permitamos esta política en el sector salud, los que trabajamos allí, repito, trabajamos con seres humanos y seres humanos, mexicanos, que fácilmente sus nietos, sus sobrinos, sus esposas están afiliados al instituto.

Y les pido, compañeros, que razonen, de ser posible apoyen para que las pláticas se reanuden. No pedimos más, más que legalidad y que se reanuden las pláticas entre el director general del instituto, los representantes del congreso, máxima autoridad del sindicato, con el doctor Antonio Punzo Gaona, en el cual no estamos contra de él, lo apoyamos, pero que encabece la demanda de los trabajadores.

Se firma al final, compañeros diputados, un acuerdo que a través de la Comisión Permanente se haría llegar, a través de las comisiones respectivas, un citatorio, para que este problema tan dolido y tan sentido actualmente en nuestra sociedad, para que vengan a decir, el director general del instituto, el Secretario Farell Cubillas, cómo se soluciona este problema desde el punto de vista legal. Muchas gracias, compañeros.

El C. Presidente: -Tiene el uso de la palabra el diputado Francisco López, para hechos.

El C. Francisco Javier López González: - Con su permiso, señor presidente; compañeras y compañeros: En relación a los hechos que menciona el compañero Ávalos, yo quiero señalar lo siguiente. Efectivamente, el 11 del presente mes se efectuó el XXI Congreso Nacional Ordinario del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.

El sindicato cumplió en tiempo y en forma tanto la convocatoria como los llamados que se dieron a todos los trabajadores; asistieron 573 delegados efectivos, 500 elegidos en asambleas, 71 delegados como lo establece el propio estatuto.

Durante los trabajos se presentaron dos plantillas, una por compañeros disidentes que obtuvieron concretamente 84 votos y los restantes apoyando la planilla que encabezaba el comité ejecutivo nacional.

Asimismo, conforme al orden del día, los trabajos se dieron en tiempo y en forma, aprobándose los informes respectivos del comité ejecutivo nacional y comisiones. Posteriormente, un grupo de compañeros, fuera de lo que es el orden del día, solicitó hacer uso de la palabra, misma que se otorgó a raíz de las presiones que ellos mismos sometieron al propio congreso.

Acto seguido, el doctor presentó al congreso la lista de peticiones que fueron presentadas al instituto, mismas que sometió a votación y fueron aprobadas por los integrantes del congreso. Acto seguido, el secretario general puso a consideración y solicitó al congreso su permiso para que acudiera a firmar el respectivo contrato colectivo, por lo que indicó al secretario del interior del propio sindicato la clausura respectiva del congreso. Estos fueron los hechos que se suscitaron durante los trabajos del congreso.

Durante los mismos, este grupo de compañeros desidentes empezaron a manifestarse tratando de bloquear los trabajos del congreso, por lo que una vez clausurado el congreso, estos compañeros se quedaron ahí tratando de establecer algunos acuerdos en contra del pliego petitorio que va había autorizado previamente el congreso.

Actualmente, un grupo de trabajadores se encuentran dentro del congreso, y no es el número que señala el compañero Ávalos, con todo respeto; se puede dar fe que los compañeros que están apoderados ahorita de las instalaciones del Centro de Convenciones, no es en mucho lo que señala el compañero Ávalos. Asimismo, efectivamente como él señala, las peticiones de esos compañeros en una forma radical dicen que no aceptan más del 100%. El estatuto establece muy claramente que los acuerdos del congreso tendrán que ser aceptados por todos los integrantes del gremio, estén o no estén presentes dentro del mismo.

Sabemos y conocemos muchos de los problemas que el compañero Ávalos ha manifestado en esta tribuna; pero también le queremos decir que el sindicato tiene documentos donde ha hecho saber al instituto esta serie de problemas que los trabajadores nos han manifestado.

Lo que le faltó al compañero señalar, muchas de las prestaciones que también el sindicato obtuvo ante esa negociación con el propio instituto, y dentro de esas negociaciones estamos negociando concretamente la cobertura del 100% de las plantillas autorizadas, la cobertura oportuna del ausentismo programado y no programado, la conciliación de plazas y análisis de cargas excesivas de

trabajo por medio de comisiones mixtas delegacionales, reconocimiento como tiempo efectivo de servicio para efecto de jubilación o pensión, el utilizar las instalaciones del instituto para hacer el servicio social.

Con eso, compañeros, simplemente quiero indicar que el tiempo, que el congreso se dio en tiempo y en forma y se cumplió con lo establecido en los propios estatutos.

Efectivamente, existe un grupo de compañeros que se manifiestan inconformes con las prestaciones obtenidas. Hemos escuchado con detenimiento el planteamiento que hace el compañero y seremos portavoces al comité ejecutivo de lo que aquí se ha expresado.

Compañeros, ésta es la información, y dejar perfectamente aclarado que el congreso se desarrolló en tiempo y en forma y que se cumplió con lo que establece la ley y el propio estatuto de nuestro sindicato. Muchas gracias.

El C. Presidente: -Tiene la palabra el diputado Rubén Venadero, para hechos.

El C. Rubén Venadero Valenzuela: - Señor presidente; compañeros diputados: Creo que el problema de la salud del pueblo de México de ninguna manera puede estar sujeto a una actitud de partidarismo ciego y estrecho, éste es un problema que interesa al conjunto de los mexicanos.

Estamos convencidos de que si tenemos médicos bien retribuidos, con buenas condiciones de trabajo, con medicinas y equipo suficiente, seguramente la salud del pueblo de México mejorará y no estará tan quebrantada como es lo que ahora ocurre.

No es nuevo lo que plantea hoy el diputado Avalos; nos hemos enterado, a través de los medios de comunicación, de otras instituciones en donde los médicos han tenido que parar porque falta lo más elemental para atender a los pacientes.

Compañeros diputados: Yo pongo a la consideración de ustedes lo siguiente. En este caso se trata de apoyar, no lo que dice el diputado Ávalos, sino lo que requieren los médicos del Seguro Social para dar un mejor servicio a los pacientes, para tener mejores condiciones de trabajo, porque éste es un trabajo sumamente delicado, es un trabajo que requiere, si no de las mejores, por lo menos de buenas condiciones para laborar.

Por lo tanto, es innegable también que existe un número importantísimo de firmas de delegados en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje; como también es inaceptable que el director general del Seguro Social, a estas alturas, se niegue a asumir la responsabilidad que le corresponde.

Creo que hay dos cuestiones elementales que podríamos señalar como necesidades urgentes a cubrir; Una, que evidentemente no se puede hacer caso omiso del descontento de un número tan creciente, doscientos ochenta y tantos delegados, cuyas firmas están en las juntas federales de conciliación y arbitraje, y ése es un dato objetivo. Como tampoco se puede tolerar que el director del Seguro Social voltee la espalda e ignore el problema; es su responsabilidad atenderlo, por lo cual se requiere que se entablen pláticas urgentes e inmediatas entre el director del Seguro Social y el personal del Seguro Social y el personal del Seguro Social que está en contra de que se mutile su contrato colectivo de trabajo y buscar tener, si no las mejores condiciones, condiciones elementales para atender dignamente a los pacientes y derechohabientes del Seguro Social.

Yo les planteo a los compañeros diputados que no sólo sigamos de cerca el problema, sino que nos solidaricemos con la lucha de los médicos por tener mejores condiciones para atender mejor a los pacientes, que sigamos de cerca y que presionemos lo necesario, yo diría que urgente, para que el director del Seguro Social asuma su responsabilidad y entable pláticas inmediatas con los compañeros médicos.

Creo que no se puede decir fácilmente: Se hizo un congreso, cuando están los hechos evidentes registrados por la propia Prensa.

Está en Tlalpan el auditorio donde está en congreso, se interrumpió. El secretario del sindicato del Seguro Social, y el cual debe también de asumir su responsabilidad, restableciéndose ese congreso, participando él en ese congreso y encabezando a la base de la cual es responsable. Gracias.

El C. Presidente: -Tiene el uso de la palabra el diputado Palacios, para los mismos hechos.

El C. Fernando Palacios Vela: - Compañeros diputados: Siguiendo el tema de la seguridad social, vengo a esta alta tribuna a hacer una formal denuncia en contra del señor director del Seguro Social, y vengo a hacerla en nombre de los productores de Caña de Azúcar de la República Mexicana, a donde se les cobra doblemente el seguro y no se les otorga un servicio adecuando.

En la mayor parte de las clínicas donde se atiende a los compañeros productores de caña y a sus

familiares, se les atiende muy mal, cuando en algunas ocasiones son atendidos.

Ha habido casos, compañeros diputados, en que una parturienta tiene que dar a luz en los corredores de las clínicas, porque no son atendidas las clínicas del Seguro Social por su personal.

Pero sí son muy cumplidos en ordenarles a los gerentes de los ingenios a que nos descuenten en la preliquidación y que posteriormente en la liquidación nos vuelvan a descontar. Muchos productores de caña pagan hasta 800 mil pesos del Seguro Social, compañeros.

Y además quiero decir aquí en esta soberanía nacional que también el Seguro Social condiciona los pases que necesitamos los productores de caña para atender a nuestros compañeros campesinos; a nuestros trabajadores los condicionan a que estén afiliados a la Confederación Nacional Campesina o la Confederación de Organizaciones Populares.

Yo pregunto y ésta va a ser también una solicitud y adhesión a la solicitud que hizo el compañero Ávalos, para que venga aquí, el director del Seguro, a la Cámara, y que responda: ¿Si es la Confederación Nacional Campesina la que paga o somos los productores de caña?, ¿es la Confederación Nacional de Organizaciones Populares la que paga o somos los productores de caña?, porque no estamos de acuerdo, compañeros, a que se nos condicionen los pases para que vayan nuestros trabajadores a que les presten un servicio, a que sean afiliados a la Confederación Nacional Campesina; no estamos de acuerdo tampoco, a que estos pases los maneje el gerente del ingenio con los dos representantes de las organizaciones que acabo de mencionar, dejando sin el amparo de la medicina a miles de productores y a miles de trabajadores agrícolas.

Por eso me adhiero a la solicitud del compañero Ávalos y pido que venga el señor director para que responda a ésa y otras muchas preguntas que le vamos a formular. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: -Tiene la palabra el ciudadano diputado Miguel Aroche Parra.

El C. Miguel Aroche Parra: - Yo quiero abundar en la necesidad de que el director del Seguro sea citado aquí y qué dé cuenta no sólo de lo que nos ha narrado aquí el diputado Ávalos, doctor que enfrenta y que sufre la realidad que se vive en este medio.

Quiero referirme, además, al hecho verdaderamente dramático, doloroso, que pasa la inmensa mayoría de las personas a las cuales se les hace pasar como sujetos de este servicio, del que el director se ha referido como población de México, alcanza más del noventa y tantos por ciento ya afiliados al Seguro.

Si en los grandes centros urbanos se da todos los días la tragedia que nos ha narrado aquí el doctor Ávalos, imaginemos lo que pasa el las áreas semirrurales y rurales, pero a esto quiero agregar otro hecho al cual ya me referí en alguna ocasión, desde esta tribuna: La población más indefensa, la población más pobre, más incomunicada, más marginada de México, sus hombres, sus mujeres, fundamentalmente, y sus hombres, han sido sometidos a esta terrible política de castración que en realidad representa aplicar la política de reducción de la población en México, y esto es un inmenso crimen ante el cual no nos conmovemos ¡y yo sé que hay muchas personas aquí, diputados a los cuales incluso les molesta que se hable de esta clase de cosas! ¡Pero son parte de la tragedia en que se hunde al país todos los días!. Con cargo a una política de supeditación, de integración de la economía mexicana a la economía norteamericana, a la economía de dominio del gran capital transnacional. (Aplausos.)

Esta es la realidad dolorosa a la cual estamos sometidos, con la cual se nos sujeta, y parte de esto ha sido lo que ayer se ha aprobado aquí: ¡La llamada reforma electoral, que no es sino contrarreforma! (Aplausos.)

En razón de dos hechos concretos: ¡Se han dado la mano, querámoslo o no reconocer, se han dado la mano, por un lado, la contrarrevolución que casi se ha posesionado del gobierno de México; y por otro lado, la actitud conservadora del Partido Acción Nacional, de toda la vida!

Estos se han dado la mano y ha dado como resultado el pacto de ayer y la aprobación de esta contrarreforma. Estamos ante una perspectiva verdaderamente aterradora. ¡ Y lo digo para los que todavía en este ámbito de la Cámara se sientan hombres suficientemente comprometidos con México, para defender a México, para salvar a México de que se hunda definitivamente en la supeditación, en la dependencia del imperialismo norteamericano!. Muchas gracias. (Aplausos.)

ARTICULO 5o. CONSTITUCIONAL

El C. Presidente: -Esta presidencia informa a la asamblea que en relación al dictamen que está a discusión, se reservaron los siguientes artículos: 5o., 41, 54, 60, 73 y segundo transitorio.

En consecuencia, se abre el registro de oradores para la discusión del artículo 5o.

Esta presidencia informa que se han inscrito para hablar sobre el artículo 5o., los siguientes ciudadanos diputados: Para hablar en contra, José Francisco Melo Torres; y para hablar en pro del mismo artículo 5o., Salvador Sánchez Vázquez.

Tiene la palabra el ciudadano diputado José Francisco Melo Torres.

(Desde una curul): -¡Que llore Melo!

El C. José Francisco Melo Torres: -Con el permiso de usted, señor presidente; con el permiso de mis compañeros legisladores y legisladoras; con el respetable permiso del pueblo que está aquí arriba y que viene a observar los trabajos de esta honorable Cámara de Diputados. (Aplausos.)

Anoche, cuando el pueblo y la nación entera seguía de cerca el proceso de una larga sesión de trabajo, donde las esperanzas de miles de mexicanos esperaban la conclusión a una realidad que ha sido añorada desde hace mucho tiempo, una reforma electoral que sirviera al pueblo, que lo dignificara y que lo salvara de tantos atropellos que se han vivido en los procesos electorales. ¿Y cuál fue la reacción? ¡No tuvimos esa esperanza para el pueblo de México.

Hoy ciudadanos, me toca hablar justamente de uno de tantos puntos que fueron tema de debate en le comisión respectiva para lograr la tan ansiosa reforma electoral, y hablar del artículo 5o. constitucional en el concepto de las adiciones que se refieren, quiero para ilustrar no exclusivamente a mis compañeros legisladores, porque seguro estoy que aquí hay muchos profesionales de la materia, pero quiero ilustrar a mis compañeros de allá arriba, mexicanos que están pendientes de esto, para que analicen y observen el gran problema y la trampa en la que estamos cayendo si aprobamos en lo particular este artículo 5o. Dice: "En cuanto a los servicios públicos sólo podrán ser obligatorios en los términos que establezcan las leyes respectivas, el de las armas y los jurados, así como el desempeño de los cargos concejiles y los de elección popular directa o indirecta, hasta aquí no hay ningún problema, porque la Constitución lo prevé y sentimos mexicanos que es una obligación realmente ejercer de manera obligatoria estos servicios, pero aquí viene la trampa, las funciones electorales y censales tendrán carácter obligatorio y gratuito, todavía hasta aquí estamos bien, serán retribuidas aquellas que se realicen profesionalmente en los términos de esta Constitución y las leyes correspondientes.

Los servicios profesionales de índole social serán obligatorios y retribuidos en los términos de la ley y las excepciones que está señale".

Decíamos que aquí nos presentan una trampa en la que se refiere ya institucionalizar, legalizar el fraude electoral, como si todavía no sirviera de ejemplo lo que hemos vivido, como si todavía no estuviéramos satisfechos de que todos aquellos profesionales que sirvieron como elementos de los diversos y diversas instancias electorales, como magistrados, quienes cobraron millonadas de pesos para servir a la institución que les pagaba; todavía hoy se pretende institucionalizarlos, darles una legalidad a espalda del pueblo de México para que el proceso electoral futuro, amañado en esta reforma electoral, que no responde a la dignidad de México, pueda seguir todavía lacerando los derechos institucionales del pueblo que está esperando una respuesta. (Aplausos.)

¿Qué acaso los profesionales que van a realizar acciones electorales, como los del padrón electoral, que han repartido cientos de miles de credenciales extras, no ya tienen un pago, no ya tienen una responsabilidad institucional?, ¿o a cuáles se refieren, señores?, ¿a qué profesionales en materia electoral que yo recuerde o que sepa?. No hay ninguno, más que los que ustedes, oficialistas, han preparado como mapaches y hampones electorales para ir a destrozar impunemente la libertad de este México nuestro.

(Desorden.)

Sí, yo sé que muchos de ustedes no están de acuerdo con lo que estoy diciendo, y es verdad. Y voy escuchar la réplica con todo respeto, porque hasta ahorita que yo sepa también no hay profesionales en materia electoral egresados de una universidad o de alguna institución pública de México, porque no la hay; las carreras afines como sociología, como administración pública, como relaciones internacionales y no sé qué otras, no llevan en su curriculum profesional en la formación de estos profesionistas a los que hoy ustedes quieren dar vida institucionalizada, no existen señores.

Por ello, mi partido, el Auténtico de la Revolución Mexicana, viene a dejar su postura en contra de esta adición de este artículo, porque no necesitamos que nos siga lacerando y mutilando la esperanza de una libertad de expresión hacia la urna electoral sin hampones electorales, llámenseles profesionales o como quieran.

Tenemos la amarga experiencia de las elecciones federales pasadas, ¿de qué nos sirvieron aquellos ilustres magistrados? ¡Para acabar con la única

poca fe que el pueblo de México tenía en su proceso electoral.

Por ello señores, es que he venido a esta tribuna a decirles a ustedes, a decirle al pueblo, que el Partido Autentico de la Revolución Mexicana no tolera esta aberración en esta enmienda, en esta parte al artículo 5o. constitucional; por ello estamos en esta tribuna, para dejar clara nuestra posición.

Con relación a esta reforma electoral, bien decía un compañero ayer, que el pueblo de México luchó y que hay un grupo aquí que sigue luchando por el sufragio electoral, pero qué triste esa lucha del sufragio electoral, hoy todavía el pueblo perdió la esperanza de tenerlo con libertad; seguiremos luchando, seguirá el pueblo luchando por una reforma electoral limpia y clara, pero sin amañamientos, sin componendas ni cochupos, porque la única dignidad del pueblo es la que espera de sus servidores aquí en esta Cámara de Diputados.

Señor, ¿quería usted...?

(Desde una curul): - No, nada.

El C. Francisco Javier Melo Torres: - ¡Ah, perdón! Creí que me quería interpelar, y yo dije: ¡Adelante!

Miren, ante esa actitud y los resultados ante esa enmienda en el artículo 5o. yo les quiero decir. En esta reforma, aprobada por ustedes y no por nosotros, los del Auténtico de la Revolución Mexicana, que sostienen con firmeza la voluntad de un pueblo que quiere seguir libre, esa reforma aceptada anoche por ustedes tiene y conlleva a lo siguiente: Votaremos en contra de este apartado; votaremos en contra por la sangre de aquellos que lucharon por ese sufragio efectivo, por el honor y la dignidad de aquellos que en cada elección pierden la vida gracias a esos profesionales del proceso electoral, llamados mapaches, a los que ustedes hoy, quieren institucionalizar.

El Partido Auténtico de la Revolución Mexicana se sostiene en contra de esta enmienda al artículo y de esta reforma amañada por ustedes. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Se concede el uso de la palabra al señor diputado Salvador Sánchez.

El C. Salvador Sánchez Vázquez: - Con su permiso, señor presidente; respetables diputadas y diputados: En la intervención de quien me antecedió en la palabra, quiero ver en su caso, o una insuficiente lectura del texto que se propone, en su caso que no hay un entendimiento a plenitud del espíritu y la redacción de esta adición al artículo 5o., porque lo otro sería pensar que solamente se vino a esta tribuna a manifestar improperios y argumentos que no tienen ningún sustento, porque ni el espíritu ni la redacción de esta adición así lo presentan.

Como miembro del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, expondré...

(Desorden.)

Repito, como miembro del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, expondré mis argumentos a favor de la adición que se propone al artículo 5o. constitucional, párrafo cuarto.

Para iniciar, registres una verdad incontrovertible. La adición y su relación con otros artículos que se proponen y se reforman, son un avance. Cuando ha sucedido y se ha podido ejecutar en esta Legislatura ha sido un avance, tan sólo su composición plural distinta lo es. Aquí me detengo para incorporarse a las voces de quienes sostenemos que a la LIV Legislatura y particularmente a los resultados que ha entregado debemos acreditarles su valor. Por ser una práctica histórica podemos recordar nuestra capacidad para autocalificarnos en el sentido amplio y hacerlo con nuestra propias elecciones y con cuanto realizamos o dejamos de realizar.

Como protagonistas del hacer contemporáneo, podemos decir hoy, que hemos sido capaces de iniciar, discutir y proponer una reforma electoral posible que fortalecerá la democracia y que sigue contestando a los reclamos de la sociedad en esa dirección. Agregarle fuerza a una garantía individual y ajustarla a una realidad, es asegurar su cumplimiento y los valores fundamentales que la justifican como debe ser, el deber ser de la norma que interpreta el ser que la sociedad traduce en hechos. Retribuir los servicios públicos en funcione electorales de nivel ejecutivo y técnico, quede claro, que se realicen profesionalmente, es tan justificable y necesario, es tan real y convincente, es el ser de una realidad que la norma debe establecer ahora como un deber ser; que a partir de ahora se reconozca que la función electoral siempre ha requerido capacidad y capacitación y desempeñarse con profesionalismo, habrá de redundar en los propósitos de certeza, de legalidad, de transparencia, de imparcialidad, de objetividad, de credibilidad que la sociedad pide en el desarrollo de los procesos electorales

. Cuántas veces, respetables diputados, este profesionalismo en la función electoral lo habíamos

orillado a la "clandestinidad", porque nos oponíamos a reconocerlo, o siendo tan real, lo escondíamos y al esconderlo hacía suponer a parte de la sociedad que sólo podía para realizar trabajo sucio. ¡Qué lejos de la verdad! El profesionalismo en esta materia quedaría a la vista y como antes, ahora se reflejará en el trabajo limpio, claro, transparente, de los ciudadanos que lo ejecuten.

(Desorden.)

Aquí subrayo la relación de la adición al artículo 5o. con las reformas de otros artículos; el organismo público que realice la función electoral será, subráyase, profesional en su desempeño y se integrará su órgano de dirección por consejeros y consejeros magistrados, y dispondrán de personal necesario para prestar el servicio electoral profesional. Relación directa que se enlaza con la estructura del tribunal autónomo que se propone como órgano jurisdiccional en materia electoral, que para el ejercicio de sus funciones contará con cuerpos de magistrados y jueces instructores. Aquí está la capacitación presente.

Los consejeros magistrados del organismo público y los magistrados del tribunal electoral, deberán llenar requisitos que no serán menores a los que establece la Constitución para ser ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Aquí queda claro el alto, trascendente propósito del espíritu de todas las iniciativas presentadas, que de alguna manera se sintetizan en el dictamen a votación, de lograr confiabilidad de la ciudadanía por el trabajo que al realizarse se sustente en la capacidad, en la experiencia, en la solvencia profesional, y subráyase, en la solvencia ética que exige la norma y hace realidad el hombre cuando alcanza el nivel de la magistratura.

Mal entendemos esta verdad cuando le buscamos otras explicaciones o le agregamos sofismas. Los argumentos de un partido con cargas severas de ideología, no pueden ir más allá de esta verdad a secas. El pueblo entiende y la sabiduría está en el. Y ahí la recogemos sus representantes y la traemos aquí convertirla en ordenamiento jurídico.

Entre los mexicanos con rostro, de carne y hueso, con el perfil descrito que ante todo exige profesionalismo y ética profesional, están los ciudadanos para ejecutar estas funciones. No los busquemos en el etéreo, en el surrealismo, no los busquemos químicamente puros, o digámoslo, políticamente neutros, porque si los hubiera, no sirven para la función política y menos para la electoral específicamente; menos los queremos enmascarados o encobijados, aquellos que teniendo alguna simpatía por cualquier corriente política, la esconden y caen en la simulación, en el camaleonismo que tanto daño nos causa. Busquemos credibilidad de los ciudadanos y en las reformas propuestas hay un camino para avanzar y vencer al enemigo común que enfrentamos: la abstención.

No creer, no confiar y abstenerse, van de la mano. La credibilidad va de la mano de la participación. Se vota en lo que se cree y se confía, y aquí mi certeza de que el voto siempre se razona; y ahora no digamos en las elecciones de 1988 y las de 1989, federales, estables, municipales, el voto ha sido razonado, que a nadie le quede duda...

(Desorden.)

El C. presidente: -¡Silencio en las galerías!

El C. Salvad por Sánchez Vázquez: - Ahora algunos argumentos finales: La política, siendo actividad humana, tiene como instrumento toral a la inteligencia, por eso es la actividad superior del hombre como ser racional. La irracionalidad y la ignorancia no caben, aunque se aparezca a veces en la política, por eso el diálogo, el análisis, el consenso o el disenso, deben darse en el saber y las razones para llegar a los acuerdos, sin menoscabo de ideologías y principios.

Aquí en esta Legislatura y en el proceso de reforma y durante 10 meses, ha estado presente la inteligencia. Qué lejos quedó, aunque esté cerca el Colegio Electoral y el período ordinario de sesiones. Allá se quedo la Legislatura que anunciaba sólo desacuerdos, sólo confrontación, posturas aparentemente irreconciliables. Lejos van quedando los augurios tremendistas, todos esos jinetes apocalípticos de la política, 10 meses históricas como la de ayer y hoy, en las que han estado presentes mayoritariamente, fundamentalmente, la inteligencias; son demostrativas de que como partidos políticos, como grupos parlamentarios, como representantes populares hemos enfrentado nuestra responsabilidad de presentar un dictamen para contestar, con una reforma electoral, al mandato recibido del pueblo.

Infórmese a la opinión pública y a la población en general, y hágase con amplitud que en el marco de un período extraordinario, sin renunciar a ideologías y principios, antes bien siendo celoso defensores de lo que cada quien sustenta, nos supimos mexicanos antes que miembros de un partido, o como miembro de un partido y en calidad de grupo parlamentario y legisladores,

presentamos iniciativas encaminadas hacia un común objetivo de reformar la legislación electoral.

Dígase que en eso coincidimos, que en lo general y por mayoría calificada, hemos aprobado el proyecto de decreto y que estamos en el análisis particular; dígase que ésta es una nueva realidad que estemos sabiendo enfrentar, porque ahora ningún partido, aisladamente, podrá lograrlo, se necesitó y se está logrando que dos o más seamos capaces de alcanzar la cima.

Nuestra calidad de iguales es una realidad que nos ha fortalecido más allá de la mayoría o minoría que cada quien representa. Dígase que se ha demostrado que los acuerdos son posibles en esta Legislatura; acuerdos que presentan además un grado complementario de complejidad, cuando requieren una mayoría calificada. Los acuerdos son posibles cuando de órdenes del pueblo se trata. Repítanse que las ideologías y principios están a salvo, y la reforma electoral, a punto de dar un gran paso. El trabajo político del legislador, dígase, alcanzó su nivel. El trabajo político conducido por la inteligencia mantuvo orden, respeto, pluralidad, libertades, como condiciones obligadas para mantener y fortalecer la democracia, y dígase, se logró.

Con hechos se rechazó el "argumento" con una alta dosis de rabia que aquí ayer se manejó, de desprecio por la democracia, para demostrarse que tenemos respeto, absoluto respeto por ella, como concepto y valor universal...

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Salvador Sánchez Vázquez: - Somos, y nos explicamos por ella. Si es nuestra elemental obligación fortalecerla por su puesta en práctica, por mecanismos que cada vez la hagan menos formal y declarativa, por más real y efectiva, y es el propósito de la reforma.

Porque la democracia es siempre un proceso inacabado, con la reforma electoral que se propone, somos dialécticos y ése es el camino correcto. Muchas gracias, compañeros diputados.

El C. Presidente: - Silencio en las galerías. Silencio en las galerías. Silencio en las galerías.

Esta presidencia, permítame diputado, quiere informar a ustedes que el número de oradores inscritos para el debate de este día es innumerable.

Si ustedes insisten reglamentariamente y es para hechos relacionados con este artículo, la presidencia le pide diputado que se espere al turno que le corresponda a su partido. Permítame diputado Martínez Almaraz.

El diputado Melo había pedido la palabra, para alusiones personales, por cinco minutos.

El C. José Francisco Melo Torres: - Con su permiso, señor presidente; con el permiso de ustedes también: Miren, dice con toda claridad el trabajo de mi partido: "no a la violencia, porque quienes hicieron este partido vivieron en la violencia que se llamó Revolución Mexicana, y no quisieron dejar violencia para sus hijos ni sus generaciones", pero no cabe duda que a veces nos esforzamos por no ser ciegos de espíritu y tratamos a fuerza de ser ciegos y necios ante el pueblo.

Para el predominante que acaba de venir a insultarme, a decir que dije improperios, le quiero decir que puede ser verdad, que mis improperios sean por desconocimiento de la materia y no por desconocimiento a querer con indignidad y con falacia burlarse más del pueblo con los improperios que acaba de venir a decir usted.

Señores diputados: ¡Ya basta!. Aquí en este honorable recinto, la tribuna más grande de mi patria, se manejan dos verdades: la verdad formal que quieren, en todo momento, demostrar que se está cumpliendo con el mandato del Ejecutivo, cuando un plazo se acaba, y cuando se olvidan que a esta Legislatura el tiempo no se le ha terminado.

Vean ustedes: querer decir que hay que pagar los salarios a los profesionales de la reforma electoral, cuando la amarga experiencia ya la tenemos aquí; en muchas de las fracciones parlamentarias, hay compañeros que todavía recuerdan con amargura la actitud de aquellos deshonestos que estuvieron integrando los famosos contenciosos - electorales.

Pero por si fuera poco, todavía a fuerza de manejar las palabras que engañan y envuelven, se quiere encubrir la verdad real, la única verdad real que tiene el pueblo y a ése no se le puede seguir engañando, señor.

Ustedes quieren crear una nueva burocracia, pagando salarios a esos burócratas del contencioso electoral o de la materia electoral, a costa de un pueblo cuyo salarios se han mermado, producto de una extensa y pesada deuda externa, y todavía quieren traer a esta sociedad otro más, para que se sigan haciendo los fraudes electorales; a esa verdad formal se refiere el compañero.

Nosotros sostenemos que quienes deseen realizar actividades en estos procesos electorales, deben de hacerlo por voluntad; todos aquellos que se digan profesionistas o profesionales de la materia electoral, de lo contencioso electoral y hay muchos mexicanos libres, hay muchos mexicanos conscientes que tienen el deseo de servir a su pueblo sin cobrarles un quinto y, además, de hacerles justicia respetando su voto, respetando la voluntad. Eso es lo que quiero decirles.

El C. presidente: -Diputado Melo, esta presidencia le concedió a usted la palabra para contestar alusiones personales; yo le voy a suplicar atentamente que cuando usted pida la palabra con ese motivo, se apegue a lo que establece el reglamento.

El C. Jorge Martínez y Almaraz (desde su curul): - Señor presidente, solicito hacer uso de la palabra.

El C. Presidente: - ¿Con qué objeto?

El C. Jorge Martínez y Almaraz (desde su curul): - Para hechos.

El C. Presidente: - Para hechos, de acuerdo con el 102, esta presidencia, señor diputado, quiere exhortarle a usted y a todos los señores diputados a concretar sus intervenciones para lo que las han solicitado.

Ha habido un acuerdo con los coordinadores de los grupos parlamentarios, en el sentido de que sólo se les otorgue la palabra a los oradores inscritos previamente en las discusiones, sin embargo, tiene usted derecho como diputado, de acuerdo con el artículo 102 y se le otorga la palabra por cinco minutos.

El C. Jesús Ortega Martínez (desde su curul): - Señor presidente, por favor.

El C. Presidente: - Diputado Ortega, dígame usted.

El C. Jesús Ortega Martínez (desde su curul): - Mi grupo parlamentario no firmó ningún acuerdo para que sólo hagan uso de la palabra los diputados inscritos previamente.

El C. Presidente: - Señor diputado, favor de ceñirse al 102 del argumento.

El C. Jorge Martínez y Almaraz: - El proceso electoral ha requerido ahora una reforma grande, el motivo de esta reforma es por la oscuridad con la que se han manejado los resultados y el mismo proceso en sí.

Existe una necesidad verdadera de hacer una reforma electoral, los objetivos fundamentales para esta reforma son: el respeto al voto ciudadano, ése es el objeto fundamental de ésta, de una reforma que pudiera cambiar el proceso electoral que se ha dado hasta ahora; sin embargo, con el dictamen que se aprobó ayer, los organismos electorales tendrán una parcialidad marcada.

Con los organismos electorales parciales, cualquier función pagada va a estar dentro del mismo proceso parcial, nosotros estaríamos de acuerdo en que con un organismo electoral imparcial se pudiera retribuir el trabajo de los ciudadanos que dedicaron su energía a éste, pero con estos organismos parciales, solamente estaríamos avalando lo que hoy se paga de manera ilegal a los que hacen el fraude. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Consulte la secretaría a la asamblea...

El C. Miguel Montes García (desde su curul): - Señor presidente, solicito la palabra para presentar desde la tribuna una moción de orden.

El C. Presidente: - Adelante, señor diputado Montes.

El C. Miguel Montes García: - Señor presidente; compañeros diputados: Esta Cámara ha vivido en el período ordinario de sesiones, durante los trabajos del Colegio Electoral para calificar las elecciones del Poder Legislativo Federal y ahora, diversas interrupciones a un debate en principio ordenado, supuestamente con fundamento en lo que dispone el artículo 102 del reglamento.

Sabemos que este pretexto para cambiar el orden de las sesiones se ha venido aplicando desde hace mucho tiempo, sabemos también que con sentido pragmático, los diversos grupos parlamentarios, de manera consensual, en ocasiones aceptan modalidades de trabajo que facilitan el desarrollo del mismo, pero también cuando su interés partidario se los dicta, rechazan estas modalidades en otras ocasiones aceptadas.

Estamos viviendo un momento de transición en todo en nuestra Cámara, hasta en las reglas de nuestro propio trabajo, el día de hoy, lo voy a hacer público, no hay ningún compromiso de mantenerlo en privado, se conversó con algunos de los coordinadores de los grupos parlamentarios o subcoordinadores, proponiendo que para facilitar la votación en los artículos reservados, al final del debate particular de cada uno de ellos

individualizando, se reservasen para votarse en conjunto todos, como en otros momentos de esta misma legislatura se ha realizado, se realizó incluso en este mismo período extraordinario cuando se discutió las reformas al Código Penal y a los códigos de Procedimientos Penales, Federal y del Distrito Federal; se discutieron individualizados y se votaron en conjunto los artículos reservados, pero hoy se nos dijo expresamente que no se aceptaría esa modalidad porque se consideraba antirreglamentaria.

Como moción de orden ahora, yo propongo que discutamos, analicemos el alcance real del artículo 102 del reglamento, para ver si es cierto que este artículo quiere que tengamos una asamblea permanente desordenada, para que se interrumpa un debate en donde hay registrados oradores con el pretexto de hechos.

Veamos el texto del artículo 102, dice: "Los individuos de la Cámara, aun cuando no estén inscritos en la lista de los oradores, podrán pedir la palabra para rectificar hechos o contestar alusiones personales, cuando haya concluido el orador y sin que puedan hacer uso de la palabra más de cinco minutos". En mi opinión, se trata de aclarar hechos que haya mencionado el orador en relación con el que pide la palabra para aclararlos, no para venir a hablar del número de las estrellas o de cualquier otro hecho que nos se ocurra.

Este artículo, interpretado de manera aislada, tiene este significado gramatical, interpretado en conjunto con el Reglamento Interior de la Cámara, que no pretendo el desorden, que pretendo el desarrollo lógico, ordenado de los trabajos, tiene la pretensión de no dejar indefenso a quien haya sido aludido en la tribuna.

Por eso, yo invito con respeto, con comedimiento a todos los grupos parlamentarios, que facilitemos este debate que interesa a la República, que no lo trabemos, que nos sujetemos al espíritu de nuestro reglamento y a su letra y que sólo se utilice este artículo cuando haya alusiones personales o rectificación de hechos que hayan sido mencionados por el orador. En eso consiste mi moción de orden.

El C. Presidente: -Tiene la palabra el diputado Leonel Godoy Rangel.

El C. Leonel Godoy Rangel: - Con su permiso, señor presidente...

El C. Enrique Rojas Bernal (desde su curul): - Ciudadano presidente, antes, por favor Leonel, tome en cuenta que solicité la palabra para referirme a lo que el ciudadano diputado Montes propuso como interpelación del 102.

El C. Leonel Godoy Rangel: - Honorable asamblea: La fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática quiere puntualizar, en relación a la intervención del diputado Miguel Montes, primero, que estamos totalmente de acuerdo con que haya una lista de oradores y que la hemos presentado y también de que tenemos el derecho de utilizar lo dispuesto en el artículo 102 para rectificar hechos o en relación a alusiones personales.

El Partido de la Revolución Democrática plantea un debate de altura y lo sostiene; nos parece que la interpelación que desde el Colegio Electoral se ha dado al reglamento siempre ha sido de la "ley del embudo", cuando habla un diputado del Partido Revolucionario Institucional y da una interpretación y se refiere a distintos casos, ahí si no sucede nada, aunque se exceda el tiempo, nuestros diputados, con el derecho y la libertad de expresión que tienen en esta tribuna, hacen uso de ese derecho que señala el artículo 102 y luego se viene a ser mención y es a lo que me quiero referir en relación a la intervención del diputado Montes, que viene en relación a lo que también ayer se dijo en esta tribuna por los diputados priístas, es falso, ha sido falso, desde el Colegio Electoral, que nosotros estemos siempre interesados en retardar las sesiones, en retardar el trámite de un proyecto.

(Voces): -¡No!

No nos interesan las exclamaciones de tipo personal, nos interesaría el debate en ese sentido, nosotros en el Colegio Electoral también recibimos esa recriminación de que se iba a detener, iba a haber una crisis constitucional por manifestar libremente nuestras opiniones en relación a lo que ocurría.

El día de ayer también se amenazó con lo mismo, que qué oscuros intereses habría del Partido de la Revolución Democrática de evitar que se debatiera lo que claramente señala el reglamento y que en nuestra opinión no debería de haberse dispensado la lectura del dictamen, porque este debate que nos interesaba y lo dimos ayer y lo vamos a dar el día de hoy, es en virtud de la importancia que tiene de cara a la nación, eso es lo que queremos señalar.

Y no nos importan las exclamaciones de tipo personal, porque haremos uso de lo dispuesto en el artículo 102 siempre en ejercicio de nuestro derecho de libertad de expresión, pero también queremos señalar con toda claridad que en el momento que aquí se debata de altura en relación a

algún problema nacional, también hemos intervenido y lo estamos haciendo, y esto no tiene nada de mezquino ni de oscuro. Es todo, señor presidente. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Ciudadano diputado Rojas Bernal, ¿quiere usted aún hacer uso de la palabra?

El C. José Enrique Rojas Bernal (desde su curul): ¡Desde luego!

El C. Presidente: -Tiene usted el uso de la palabra.

El C. José Enrique Rojas Bernal: - Señor presidente; ciudadanos diputados: La Fracción Parlamentaria Independiente quiere dejar expresamente asentada nuestra conducta y apego a la disposición del reglamento en cuanto a lo indicado en el 102, pero, definitivamente queremos también evitar que, por otro lado, bajo el pretexto de la exégesis, venga a regañarse a esta asamblea y se pretenda, bajo el subterfugio del orden y de evitar el desorden, coartar exactamente la disposición objetiva del 102.

No estaremos de acuerdo en que se exceda en el uso de esta facultad que tenemos como legisladores pero tampoco estamos de acuerdo en marcar aquí interpretación amañada para darle paso, supuestamente, a una decisión de la asamblea sobre el dictamen, pretextando el tiempo, porque tiempo hubo, señores, fueron largos días que fuimos condenados al receso y aquí, recuérdenlo, fuimos condenados al receso y ahora se pide celeridad; interpretemos de conjunto pues, aquellos que pretendan bajo la interpretación exegética llenar de trabas a esta asamblea, exijo que se respete el 102, exijo que se respete el derecho constitucional, el de libertad de expresión y no se le ponga ninguna cortapisa.

Y por otro lado, aprovecho que estoy aquí para decir lo siguiente: en el texto que acaba de abordarse y, éste es un hecho, para el cual también había pensado solicitar la palabra, tiene señalado que la certeza, esta función, dice, esta función se refiere al organismo público dotado de personalidad jurídica y patrimonios propios, la certeza, se refirió Salvador a él y por eso quiero referirme para hechos sobre este tema...

El C. Gerardo Medina Valdez (desde su curul): - El orador está tratando un asunto que se refiere a otro artículo que también está reservado y le sugiero que reserve esas opiniones para cuando sea discutido ese artículo.

El C. José Enrique Rojas Bernal: - Las reservo, simplemente, como en la exposición que hizo Salvador con esta cuestión tocó este tema de la certeza, la objetividad y la imparcialidad, lo reservo, anóteme por favor a la hora que entremos a discutir este aspecto del organismo público.

El C. Presidente: - Consulte la secretaría a la asamblea si el artículo 5o. se encuentra suficientemente discutido.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto: - En votación económica, se pregunta si está suficientemente discutido el artículo 5o.

Los ciudadanos diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo levantando su mano y poniéndose de pie.

Los ciudadanos diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo levantando su mano y poniéndose de pie... Suficientemente discutido, señor presidente.

El C. Presidente: - Proceda la secretaría a recoger la votación nominal del artículo 5o.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto: - Se va a proceder a recoger la votación nominal del artículo 5o. en sus términos. Se ruega a la Oficialía Mayor haga los avisos a que se refiere el artículo 161 del reglamento. (Votación.)

Señor presidente, se emitieron 334 votos en pro y 82 en contra.

El C. Presidente: - Aprobado el artículo 5o. por 334 votos, en sus términos.

ARTICULO 41 CONSTITUCIONAL

El C. Presidente: - Se abre el registro de oradores para la discusión del artículo 41.

¡Silencio en las galerías! ¡Silencio en las galerías!

Esta presidencia informa que se han inscrito para hablar en contra del artículo 41 los siguientes ciudadanos diputados: Antonio García Villa, Amalia García, Félix Mercado, Oscar Mauro Ramírez, Pedro Etienne, Bernardo Bátiz, Francisco Curi Pérez y Jesús Ortega; ¡falta algún ciudadano diputado de registrarse en contra?

Se va a dar lectura a los ciudadanos diputados registrados para hablar en pro del mismo artículo 41, son los siguientes ciudadanos diputados: Javier López Moreno, Rosario Guerra, Arturo Armendáriz, Ricardo Monreal, Jaime Castrejón,

Trinidad Lanz Cárdenas, Víctor Hugo Celaya y Dionisio Pérez Jácome; ¿falta algún ciudadano diputado de registrarse en pro?

Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Antonio García villa, en contra.

(Desorden.)

Ciudadanos diputados, esta presidencia solicita a ustedes tomar sus lugares y poner atención al orador.

Puede usted iniciar, diputado García Villa.

El C. Juan Antonio García Villa: - Señor presidente; señoras y señores diputados: Ya se ha mencionado aquí en innumerables ocasiones, que esta reforma política cuyo primer paso tiene lugar en este momento, al discutir el proyecto de reformas a la Constitución y que, desde el punto de vista de los diputados de Acción Nacional, deberá continuar el proceso en dos etapas posteriores que son la siguiente y más que la siguiente, la inmediata de reformas, de modificaciones a la legislación secundaria y simultáneamente con ambas la renovación hacia la civilidad de la práctica política, en especial en materia electoral, nos ha llevado todo ello, entre discusiones y análisis, 10 largos meses en los cuales lo significativo fue la relevancia que adquirió uno de los temas, a pesar de la amplitud de temática que el proceso comprendía y comprende.

Ese fue el tema, señores diputados, de los organismos electorales, es decir, del aparato, de la estructura que debe tener a su cargo lo que ahora se ha denominado una función estatal: la organización de los procesos electorales.

Pareció monotenático porque todo mundo expuso su punto de vista al respecto en mayor o menor medida, incluso los diputados del Partido Revolucionario Institucional, y más ahora por la expresión que se incorpora al marco constitucional en cuanto a la imparcialidad, estuvimos de acuerdo, repito, incluso nuestros interlocutores del Partido Revolucionario Institucional, en la importancia que debe tener el organismo, en especial el de máxima jerarquía encargado de conducir y de organizar los procesos comiciales.

Sin imparcialidad, los procesos electorales no sólo carecerán de confianza ante los ciudadanos, sino que carecerán de un ingrediente importante para hacerlos ante los contendientes, no sólo confiables, sino también para eliminar de ellos un elemento de inconfiabilidad y de controversia; mientras no exista seguridad de imparcialidad no nos acercaremos a lo que todos hemos señalado como objetivo: la modernidad en los procesos electorales.

Con toda sinceridad, aquí el día de ayer, sin ambages, en forma expresa, un diputado del Partido Revolucionario Institucional confesó que en México, los procesos electorales se habían desvirtuado porque quienes los conducían aún como una función del Estado, la experiencia histórica nos había demostrado que habían adoptado una actitud facciosa, una posición sectaria que necesariamente hace que los contendientes no acepten los resultados y conviertan a los procesos en procesos controvertidos, discutibles más allá de lo razonable.

El organismo rector de los procesos electorales tiene su importancia en la medida en que es el que ocupa la cúspide de la pirámide de órganos que necesariamente tiene que haber para llevar a cabo un proceso tan complejo y este organismo electoral, con un órgano rector de jerarquía superior se inicia con uno y actualmente termina en 60 mil órganos, que son las mesas directivas de casilla, donde finalmente se culmina el proceso con la recepción de la votación.

Es importante que el órgano superior esté imparcialmente integrado a satisfacción de los contendientes, igualmente importante es que las 70 mil casillas, en sus mesas directivas, estén igualmente integradas bajo el criterio rector que ahora se introduce de la imparcialidad; el dictamen, por lo que corresponde al órgano superior, contiene elementos que nos hacen suponer que este órgano de máxima jerarquía habrá de integrarse por consejeros designados por los poderes Legislativos y Ejecutivo, que son los que desarrollan la función electoral y tienen a su cargo la organización correspondiente.

Se integran también y suponemos que con derecho a voz y a voto, representantes de los partidos políticos en una fórmula que hemos considerado razonable, en cuanto a que esa representación de los partidos debe estar en función o en representación atemperada con respecto a los resultados de las últimas elecciones y, finalmente, con la novedad de que ahora se recoge de la participación de ciudadanos sin militancia o sin preferencia partidista y que vengan a constituir el elemento que garantice, en la medida de lo posible, la imparcialidad del órgano electoral superior.

Ya se ha dicho aquí que es imposible encontrar ciudadanos químicamente puros en su apoliticidad y en su preferencia política - electoral, pero mucho se puede avanzar en ese sentido y lo que

ha disgustado, lo que no se encuentra compatible con ese principio rector de la imparcialidad, además de otros inconvenientes, es que estos ciudadanos mexicanos que al incorporarse al organismo rector se denominarán consejeros magistrados, sean propuestos por el Ejecutivo y votados por las dos terceras partes de esta Cámara de Diputados y que si en una primera ronda de votación no se obtiene esta mayoría calificada, entonces la designación se hace por el procedimiento de insaculación, es decir, dejando la nominación a la suerte o al azar y la crítica además, se endereza en el sentido de que no es posible que en este país el Ejecutivo tenga y mucho menos en el texto de la Constitución, un mayor número de atribuciones y que en el caso que nos ocupa sea una atribución a una facultad definitoria, porque al final de cuentas los consejeros magistrados sean quienes sean los que él proponga, al final de cuentas, con la mayoría calificada o por la suerte, resulten los designados.

Dos diputados de Acción Nacional, el diputado Bernardo Bátiz y el de la voz, queremos proponer a esta asamblea un procedimiento diferente para la integración del órgano superior, en lo que corresponde a la tercera parte del órgano, que serían los consejeros magistrados y reconozco de entrada que, a pesar de lo que he señalado de las facultades adicionales que le reconocemos en nuestra contrapropuesta al Ejecutivo, no las eliminamos, sino que seguimos sosteniendo que la propuesta para designar a los consejeros magistrados seguirá siendo del Ejecutivo, aunque queremos insistir en este momento para que quede claro, que agregarle una facultad más al Presidente es no para exacerbar el presidencialismo, sino en este caso para poner de manifiesto la enorme responsabilidad que en materia tan importante política y los procesos electorales adquiriría el Ejecutivo, porque las propuestas en nuestra proposición, continuarían siendo hechas por el Presidente de la República, pero la modalidad consiste, señores diputados, en que en lugar de haber sólo una ronda y luego ir a la insaculación, porque nos parece que carece en absoluto de sentido, hubiera tres rondas y los de la primera propuesta presidencial fueran descartados.

Y si no hubiera mayoría calificada en la segunda, también fueran descartados y, en su caso, las tres propuestas presidenciales obligarían al titular del Ejecutivo a adquirir un gran compromiso al hacer sus propuestas y tomar en cuenta por ello mismo a los contendientes de los procesos electorales, porque sabría el Ejecutivo que se arriesga a que sus propuestas no sólo sean estudiadas con detenimiento por quienes van a resolver, es decir, la Cámara de Diputados, sino hechas también tomando en consideración seria y previamente las opiniones, los puntos de vista de los contendientes en los procesos electorales, que son los partidos políticos.

Esta triple presentación de listas, en el caso de no obtenerse la mayoría calificada, obligaría al Ejecutivo a un acto mínimo de sensatez política que tanto necesitamos para marchar en el sentido de la civilidad y de la modernidad y no significaría por el contrario ningún desdoro para la institución presidencial el hecho de que el Ejecutivo tome en cuenta las diversas políticas y su decisión refleje lo que esas mismas fuerzas políticas puedan representar, no sólo en su ánimo personal, sino entre los grupos parlamentarios y ante la propia opinión pública nacional, le daría más consistencia, más seriedad y un muchisímo mayor sentido a las propuestas del Ejecutivo.

Pero además, en el caso de que en las tres rondas desahogadas con las tres listas que en su oportunidad presentara el Presidente, no obtuvieran esa mayoría calificada, lo cual se supone que el Presidente trataría de que no se llegara a ese extremo y con mayor razón procuraría concertar a las fuerzas políticas, llegaríamos a una cuarta oportunidad para decidir sobre los consejeros magistrados, cuarta oportunidad en la cual ya no se tomarían en cuenta las propuestas del Ejecutivo y sería, en el buen sentido, una especie de sanción política para el Presidente de la República que no hubiese tenido la sensibilidad para concertar a las fuerzas y a los partidos políticos y, entonces, los consejeros magistrados, en el número en que nos pongamos de acuerdo y establezcamos en la ley, surgirían y, es la propuesta del diputado Bátiz y de quien habla, que en ese caso todos los partidos políticos representados en esta Cámara hicieran un número de proposiciones de acuerdo a su porcentaje de votación y sobre esas propuestas y por el procedimiento de insaculación, porque no encontramos otro mejor y también sobre la base de que las propuestas cumplieran los requisitos exigentes no sólo en cuanto a calificación, a aptitud y honorabilidad de las personas propuestas, sino también en cuanto a su apoliticidad en materia de militancia y entre ellos se seleccionara la tercera parte de los integrantes del órgano electoral rector o de máxima jerarquía.

Quiero enfatizar que esta insaculación, que sería el caso extremo, sólo llegaríamos a ella en la eventualidad repetida tres veces de que el Presidente de la República fallara en al presentación de sus listas y la falla estaría justo en esta falta de sensibilidad para tratar de encontrar un previo acuerdo entre los grupos políticos, previo acuerdo que, insisto, en nada desdora, en nada desmerece a la institución presidencial.

La propuesta del diputado Bátiz y de quien habla se encaminaría, en caso de que ustedes estén de acuerdo con ella, a darle sentido a ese principio rector que se pretende incorporar justo en el artículo 41, que es el de la imparcialidad, pero además haría que en el punto toral de la discusión que nos ha ocupado durante 10 meses, hubiera en verdad una concentración no en el futuro en este momento, si la reforma política que ahora discutimos, al menos en el punto central de ella tuviera la aceptación de todos los partidos políticos, porque no es posible, señores diputados, que lleguemos a una reforma política con el solo visto bueno o aprobación de dos grupos políticos.

Por lo tanto, además de apelar a todos los grupos políticos, a todos los grupos parlamentarios y con ese ánimo de encontrar al menos en el punto más controvertido de la discusión y del debate la aceptación expresa, a menos que hagan una propuesta mejor y en ella hicimos miles de ejercicios, los otros grupos parlamentarios y todos los aquí representados diéramos nuestra aceptación en este sentido.

Por lo demás, es conveniente, señores diputados, que reconozcamos la importancia del órgano superior en materia electoral, pero que también tomemos en cuenta que los órganos jerárquicamente inferiores hasta la base de la pirámide donde se encuentran 60 mil, que son las mesas directivas de casilla, estén verdaderamente impregnadas no sólo por el pronunciamiento más o menos lírico contenido en el texto de la Constitución en cuanto a la imparcialidad, sino que a ese principio rector le demos en la práctica, le demos en lo sustantivo, en la conformación de los organismos electorales y concretamente en el organismo electoral que más tiempo nos ha ocupado durante esta ya larguísima discusión, ese auténtico sentido de imparcialidad y podamos ir a los siguientes eventos electorales, a pesar de nuestras diferencias, bajo la unidad me atrevería a decir nacional, porque entonces todos estaríamos de acuerdo en que los procesos electorales, por su imparcialidad, contarían con la aceptación de los contendientes.

En tanto en este país haya contendientes que entran a la lucha electoral cuestionando seriamente y de fondo los procedimientos electorales, seguiremos enfrentando problemas que en alguna eventualidad, puede ocurrir señores diputados que el enfrentamiento sea de tal magnitud que no sólo no lleguemos a la auténtica unidad nacional, sino que ésta se fracture de tal modo que una coyuntura electoral derive en una lucha sangrienta y fratricida, como no la esperamos por lo menos los de Acción Nacional. (Aplausos.)

En consecuencia, señor presidente y de acuerdo con el artículo 124 del reglamento, los diputados Bátiz y el que habla, dejamos nuestra propuesta de reforma en lo conducente al artículo 41, que entregamos a la secretaría para que se proceda a su lectura. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Proceda la secretaría a dar lectura a la propuesta de los diputados Juan Antonio García Villa y Bernardo Bátiz.

El C. secretario Sergio Alfonso Rueda Montoya:

"Artículo 41. El órgano superior de dirección se integrará por tres grupos de consejeros que tendrán los mismos derechos y las mismas obligaciones, con excepción del Secretario de gobernación que presidirá y tendrá derecho a voz, pero no a voto y a veto recurrible ante el Tribunal Federal Electoral.

El primer grupo de consejeros se integrará por cinco representantes de los poderes, que serán: uno designado por el Ejecutivo, que será el Secretario de Gobernación, dos más por la Cámara de Senadores y dos por la de Diputados; los consejeros de las cámaras serán designados uno por la mayoría y otro por la minoría.

El segundo grupo será designado por los partidos políticos como a continuación se indica: un consejero del partido que obtenga entre el 1.5% y el 10% de la votación nacional emitida; dos consejeros si es más del 10% y hasta el 20%; tres si es más del 20% y hasta el 30% y cuatro consejeros si obtiene más del 30% de dicha votación.

El tercer grupo será de los consejeros magistrados en número que determine la ley, elegidos por las dos terceras partes de los miembros presentes en la Cámara de Diputados; de entre las propuestas que presente el Ejecutivo, en número tres veces superior al de aquellos, las propuestas rechazadas serán devueltas con observaciones al Ejecutivo, el que hará llegar nuevas propuestas en los mismos términos; de ser éstas rechazadas, la Cámara designará por insaculación a los faltantes de entre los que propongan los grupos parlamentarios, en forma proporcional a su representación.

Para ser consejero magistrado se deberán reunir los que establece el artículo 95 de esta Constitución y los demás que señale la ley".

Firman los diputados Bernardo Bátiz Vázquez y Juan Antonio García Villa.

El C. Presidente: - Con fundamento en el propio artículo 124 citado en esta proposición, se reserva para que en caso de aprobarse el artículo al que ésta se refiere, se ponga a la consideración de la asamblea.

Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Javier López Moreno.

El C. Javier López Moreno: - Señor presidente de la Cámara; señoras diputadas; señores diputados: Es posible hablar o será posible hablar pronto de tres grandes reformas electorales en nuestro país.

La de 1946, que por vez primera establece una serie de normas que regulan la participación de los partidos políticos en la liza nacional, le confieren mayor racionalidad a los procesos electorales y establecen, en suma, una serie de preceptos que tienen como resultado un incremento de la vida democrática nacional.

La de 1977, en virtud de la cual se echan abajo concepciones erróneas, se sepultan algunos tabúes y es posible en virtud de ella, que este país empiece a acceder a nuevos estadios de modernidad, sobre todo con fórmulas que a partir del sistema de representación de partidos, se inscriben llanamente en lo que se llama la representación proporcional ensayada y explorada con éxito en otros países.

Ahora bien, estamos a punto de concretar, después de que aprobamos en lo general esta serie de reformas constitucionales, de pactar la suscripción de acuerdos en torno a artículos que han sido reservados por los diversos grupos parlamentarios; mi interés es dar respuesta al planteamiento que acaba de hacer el señor representante de Acción Nacional, pero antes quisiera yo formular el siguiente comentario que me parece de interés para todos.

La gran pregunta que flota todavía entre nosotros, y a la que no le hemos encontrado una respuesta que satisfaga, así sea mínimamente a todos, es cómo garantizar esa dichosa imparcialidad de la que tanto se habla.

Aquí se ha dicho públicamente, y es cierto, que es imposible aspirar a una imparcialidad absoluta, al menos los seres humanos que no cancelen sus amores, están imposibilitados para alcanzar efectivamente un propósito de esta naturaleza; pero sí es posible aspirar al máximo de imparcialidad, se ha dicho aquí, también con validez, al menos pretendamos el mínimo que nos asegure que se puede hablar válidamente de imparcialidad, pero es aquí donde tenemos las diferencias, porque para algunos grupos políticos, la imparcialidad tiene que ver fundamentalmente con una cosa: la procedencia.

Hay sospecha, o mejor dicho, hay la no creencia en la imparcialidad, si esa fuente tiene que ver con el poder público y a la inversa; hay la certidumbre de que mientras más lejanía o distancia se interponga entre la procedencia con relación al poder público, estaremos en posibilidad de hablar de imparcialidad. A mi me parece que no tiene sustento este alegato, pero me parece que más importante que lo que yo crea, es que yo trate de convencer y de persuadir a ustedes, cuál es el punto de vista del Partido Revolucionario Institucional respecto de cómo se satisface mínimamente la imparcialidad.

En primer lugar, la propuesta del Partido Revolucionario Institucional, que toma en cuenta que el Ejecutivo Federal participe en la designación de lo que se ha dado en llamar los consejeros magistrados o bien los magistrados del tribunal electoral, no está buscando un afianzamiento indirecto o directo del poder presidencial, está buscando, eso sí, una mayor corresponsabilidad, un eje de mayor cohesión política, entendida ésta en una sana, leal, honrada colaboración de poderes, por eso es que se deja a la Cámara de Diputados que resuelva lo procedente.

Insisto, el Partido Revolucionario Institucional no puede postular de ningún modo el robustecimiento del Ejecutivo por la vía de la mengua o del agravio del Poder Legislativo.

Pensamos que es absolutamente factible, y este ejercicio democrático lo está demostrando, como lo van a corroborar pruebas que vamos a enfrentar en los sucesivo, que es admisible y deseable que haya un robustecimiento de ambos poderes, o que en suma, no se requiere mutilar o cercenar al Ejecutivo o paralizarlo para que esta Cámara camine o se fortalezca; lo que estamos buscando con esta propuesta, insisto, es que si los dos poderes están comprometidos en la conducción del proceso electoral, por ser una función estatal, que ambos también lo estén en lo relativo a la designación de aquellos que van a soportar fundamentalmente el peso de la imparcialidad, y aquí entonces dejo por sentado y por dicho que la imparcialidad, en primer término, se satisface de la leal colaboración de estos dos poderes; segundo, la imparcialidad se satisface, si es que logramos que efectivamente haya una..

. El C. Gerardo Medina Valdez (desde sus curul): - ¿Acepta el orador una interpelación?

El C. Javier López Moreno: - Si lo acepta el presidente.

El C. Presidente: - ¿Lo acepta, diputado López Moreno?

El C. Javier López Moreno: - Encantado, señor presidente.

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Gerardo Medina Valdez (desde su curul): - Señor presidente, cada vez que hablamos desde la curul, de Taquigrafía Parlamentaria me vienen a preguntar porque no lo oyen, ¿podría permitirme hacer uso de la tribuna para hacer mi interpelación?

(Voces): -¡No se oye, no se oye!

El C. Presidente: - Diputado López Moreno, permita el uso de la tribuna para que sea escuchado la interpelación que quiere hacer el diputado Medina Valdez.

El C. Javier López Moreno: - Claro.

El C. Gerardo Medina Valdez: - Señor diputado López Moreno, nosotros seguimos discutiendo que la función electoral, organizar procesos electorales era una función estatal. pero vamos a dar por hecho que efectivamente es una función estatal; mi interpelación es la siguiente: ¿por qué restringen lo estatal solamente al Poder Legislativo y al Poder Ejecutivo?, ¿por qué no se involucra también el Poder Judicial, que es parte constitutiva de la esencia del Estado? (Aplausos.)

El C. Javier López Moreno: - Este país, señor diputado Gerardo Medina Valdez, ha ensayado en lo pasado algunas fórmulas que no dieron resultado, el propio Poder Judicial hacia su interior, algunos de sus exponentes más lúcidos han discrepado respecto de la conveniencia o utilidad de intervenir en las cuestiones políticas.

Mi partido sabe que Acción Nacional en un extremo, ha luchado durante mucho tiempo porque se judicialice el proceso electoral, es decir, porque haya una conducción y sobre todo una solución jurisdiccional a las querellas de ese carácter; en el otro extremo, el Partido Popular Socialista siempre ha rehusado una fórmula como ésta.

En un intento de eclecsis, en una oportunidad ya transcendida, mi partido estuvo incluso de acuerdo que participara la Suprema Corte a través de aquel famoso recursos de reclamación, pero sin que sus decisiones tuvieran un carácter definitivamente vinculatorio y dejando a los colegios electorales la última palabra. Ni siquiera esto funcionó, en los pocos casos incluso, recuerdo, en que algunos partidos políticos ocurrieron ante el más alto tribunal de la nación a plantear el recurso que ya mencioné, hubo satisfacción por parte de los partidos políticos, les pareció que no se quería llegar al fondo de las cosas o que simplemente no se quería llegar a nada; es más, un ministro de la corte llegó a decir, ya lo he señalado, pero es válido en respuesta en su acotación, que si la Suprema Corte quisiera intervenir para curar los males de la política, lo más que le pasaría es que se contagiara de ellos y no los remediara.

En fin, no se nos escapa esta serie de planteamientos que usted ahora hace, pero con la propuesta que estamos ofreciendo a la consideración de esta asamblea, logramos un objetivo que para los hechos prácticos es lo mismo.

Mire usted, estamos exigiendo que este tribunal electoral sea integrado por magistrados que satisfagan, por lo menos los requisitos para ser ministro de la Corte, y además, hemos aceptado que las decisiones del tribunal sólo puedan ser modificadas o revocadas por las dos terceras partes de esta Cámara.

Le hemos conferido pues, mucha mayor fuerza, yo no desecho del todo que en el futuro pudiera llegarse a una solución incontrovertible y únicamente jurisdiccional, pero entiendo que las realidades políticas, las tradiciones, el sentido común y la lógica aconsejan en este momento dotar de mayor facultad decisoria a esos órganos, sin que los órganos tradicionalemente políticos se desentiendan de sus altas funciones. No estoy minimizando de ningún modo al Poder judicial, hice tan sólo el retrato de su itinerario a través de uno de los exponentes, pero además coincido con José Luis Lamadrid en esto, en México no hay una magistratura todavía en materia político - electoral, porque no hemos caminado lo suficiente, que tenga el reconocimiento público necesario, indispensable para que lo que usted está proponiendo pudiera funcionar, esto me da pábulo.

La respuesta, hablar precisamente del otro elemento que se requiere para la imparcialidad del otro elemento son las calidades, las condiciones intrínsecas de la Constitución en su artículo 95 las enumera del siguiente modo:

Primera. Para ser ministro de la Corte, y podríamos decir para ser magistrado, que ése es además el término adecuado, para ser magistrado de ese tribunal electoral se requerirán cinco tipos de aptitudes: la primera haber residido en el país durante los últimos cinco años, salvo el caso de ausencia en servicio de la República por un tiempo menor de seis meses, es absolutamente

comprensible esta pertenencia, esta vinculación próxima con lo que ocurre en este país, de tal manera que no amerita mayor comentario.

Segunda. Aquí aludimos a una aptitud que tiene que ver con la probidad y la fama pública, es decir, la solvencia moral, el prestigio o el reconocimiento social del cual se goce; gozar de buena reputación y/o haber sido condenado por delito que amerite penal corporal de más de un año de prisión, pero si se tratare de robo, fraude, falsificación, abuso de confianza u otro que lastime seriamente la buena fama en el concepto público, dice se inhabilitará para el cargo, cualquiera que haya sido la pena.

Tercera condición intrínseca. Poseer el día de la elección, aquí estamos aludiendo a una actitud profesional, con antigüedad mínima de cinco años, título profesional de abogado; esto es absolutamente obvio, como se trata de no desentenderse de la necesaria racionalidad jurídica, nos parece que es exigible esta destreza reconocida por el Estado para que se pueda ejercer con aptitud este cargo.

Cuarta. No tener más de 65 años de edad ni menos de 35, el día de la elección, en este caso, el día de la designación; ¿por qué? Se trata también de algo absolutamente comprensible, encajado en la lozanía o en la acumulada juventud de los hombres.

Quinta. Y por último, ser ciudadano mexicano por nacimiento, en pleno ejercicio de los derechos políticos y civiles; un requisito que se le exige o que se le plantea a todo mundo. Esta es otra condición para que haya imparcialidad y no nada más por la vía de la exclusión, el decir que no huela a oficialismo.

Sexta. Otro requisito más; la imparcialidad se alimenta de la objetividad. Voy a poner un caso concreto de nuestra legislación, y pregunto aquí a la asamblea ¿en qué tiempo principia y en qué tiempo acaba la fase de empadronamiento? Ni eso, aunque sólo por deducción lo derivemos, está absolutamente claro, por eso es que en ocasiones, algunos partidos cuando se acerca el tiempo de la elección, demandan que se abra o se extienda el proceso de empadronamiento; pueden tener razones valederas, pero siempre se origina un escozor de ninguna manera plausible, porque si el poder público acepta, se puede enjuiciar al poder público por poner entre dicho la instrumentación de todo el proceso electoral, y si no lo acepta, porque se dice que rehusa cumplir con un deber, por estimar que aquellos que serían empadronados votarían en contra.

¿No es más fácil entrar al terreno de la objetividad, reglamentando con escrúpulo y hasta el detalle donde así deban ser las funciones de estos organismos electorales para satisfacer el reclamo de la imparcialidad? Y por último, todo lo que atañe con el profesionalismo de estas funciones, no me cansaré de plantearlo.

Nos hemos conducido durante mucho tiempo en la improvisación, no tenemos ya no digo una carrera, sino ni siquiera un camino sensato para la formación de aquellos recursos que debieran interesarnos en primer término, porque son recursos que cuidan, resguardan y protegen el relevo democrático y pacífico de los hombres en el poder; en consecuencia, mi partido ha postulado que debemos establecer el profesionalismo como otro de los afluentes que desembocan en el río de la imparcialidad.

Quiero concluir con lo siguiente, no estoy de ningún modo de acuerdo con lo que el señor representante del Partido Acción Nacional ha dicho, respecto de que sería conveniente que se establecieran tres rondas en caso de que no se alcanzara la votación de las dos terceras partes respecto de la propuesta del Ejecutivo; ¿y por qué no más rondas?, ¿por qué tres?

Entiendo que toda cifra es de algún modo caprichosa o tiene que ver con la necesidad de formular un tope, pero de todas maneras quiero aludir con esa pregunta a algo que yo no podría aceptar, que es lo siguiente:

Esta propuesta escrita en el proyecto que presenta el Partido Revolucionario Institucional conduce, insisto, a un intento de colaboración respetuosa, eficaz entre dos poderes; por el camino de tres o más rondas nos meteríamos, pienso yo, a un callejón sin salida; lejos de alcanzar una solución como la que buscamos con esta propuesta, iríamos a un camino interminable e intransitable de diferendos, de diferencias, por eso estimo que no es aceptable la propuesta nacida de la buena fe del Partido Acción Nacional, pero de ningún modo admisible para el Partido Revolucionario Institucional.

El C. Pablo Gómez Alvarez (desde su curul): - Si me permite, diputado.

El C. Javier López Moreno: - Encantado, diputado.

El C. Pablo Gómez Alvarez (desde su curul): - Señor presidente, ¿me permite hacer una interpelación?

El C. Presidente: - Si la acepta el orador, con mucho gusto.

El C. Pablo Gómez Alvarez (desde su curul): - En realidad, es una pregunta. Usted ha dicho que la Cámara no podrá, en función de colegio, modificar las resoluciones del tribunal...

El C. Presidente: -Por favor, permítame, diputado. Favor de guardar silencio, por favor.

El C. Pablo Gómez Alvarez (desde su curul): - Modificar las resoluciones del tribunal, página 39 primer párrafo, más que con dos tercios de los votos de la Cámara.

El precepto que ustedes proponen, lo remite al artículo 60 y al artículo 74 fracción I; el artículo 60 nos señala claramente: "Los colegios electorales de presuntos diputados y senadores no pueden modificarse más que por dos terceras partes". Hasta ahí estamos de acuerdo, pero no viene aquí ninguna modificación de la fracción I del 74 y si la regla no opera para la elección presidencial, lo que usted ha dicho no tiene fundamento.

El C. Javier López Moreno: - Es absolutamente inadmisible su punto de vista, diputado. Muchas gracias.

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en as galerías.

Se conceden cinco minutos para hechos al diputado Juan Antonio García Villa, sobre el mismo asunto.

El C. Juan Antonio García Villa: - Señor presidente; señoras y señores diputados: Junto con el diputado Bátiz, he hecho una propuesta de modificación al dictamen en la parte conducente del artículo 41, con el propósito de que los consejeros magistrados que van a formar parte del organismo superior de carácter electoral reúnan verdaderamente el ingrediente tan difícil de encontrar, como es el de la imparcialidad.

Tan es un elemento diferente, que el otro principio rector de la objetividad al que ha hecho aquí alusión el diputado, al señalar que mediante una serie de calificaciones o requisitos prolijamente establecidos en la ley, podrá la Cámara, o en su caso la insaculación tal como está la propuesta o el dictamen del artículo 41, reunir por la vía de la objetividad lo que es otro principio rector: el de la imparcialidad y la imparcialidad sólo se podrá lograr si todas las partes o gran número de las partes están de acuerdo en que los propuestos no son tachados de parciales y ése es el propósito que anima al mecanismo de tres diferentes propuestas en número tres veces superior al de los consejeros magistrados que se vayan a nombrar y la respuesta del diputado López es que no puede haber, bajo esta premisa, colaboración entre un poder que rechaza las propuestas del Ejecutivo y el Legislativo que las rechaza.

Y en ese mismo rumbo va su objeción del número de vueltas: ¿por qué tres? Yo pregunto ¿por qué una? Y si rechazar la Cámara de Diputados una propuesta del Ejecutivo significa encontrar fisuras entre la colaboración de uno y otro, Ejecutivo y Legislativo, yo le quiero recordar al diputado López Moreno que el artículo 96 de la Constitución, que es el que se refiere al nombramiento de ministros de la Corte, contempla la posibilidad de que en tres ocasiones las propuestas del Ejecutivo sean rechazadas por el Senado y yo le quiero preguntar al diputado López Moreno, ¿interpretaría usted este precepto en el sentido de que si el Senado rechaza las dos primeras propuestas, constitucionalmente se consagraría la ausencia de colaboración entre uno y otro poder?

Y si el diputado López Moreno ha mencionado aquí los requerimientos para ser consejero magistrado, que entre paréntesis, en las discusiones con los diputados del Partido Revolucionario Institucional fuimos los de Acción Nacional los que hicimos esa propuesta para hacerla verdaderamente congruente, tendría que ser una mecánica de nombramiento por tener los mismos requisitos de ministro de la corte y magistrado consejero del tribunal, que los establecidos en el artículo 96 para ser ministros de la Corte, ¿o somos consecuentes, señor diputado en todo lo que la respecto pudiéramos tomar de la Constitución, o queremos llegar aquí a procedimientos de contentillo? (Aplausos.)

Tomar de la Constitución lo que nos parezca tomable, en función del criterio de fracción y el principio de imparcialidad, lo que trata de superar es el criterio sectario y faccioso, que por desgracia y es dolorosa la historia de México, ha impregnado a la institución presidencial a la que tenemos que despojarla como jefatura de Estado de ese sectarismo que es inadmisible si queremos en verdad arribar a la modernidad.

El C. Presidente: - Se concede el uso de la palabra a la diputada Amalia García Medina.

El C. Alexandro Martínez Camberos (desde su curul): - Si la proposición del Partido

Acción Nacional fuera un agregado al párrafo correspondiente del dictamen, sí se justificaba el que la presidencia hubiese acordado resolverlo para discutirlo después de la votación del dictamen, pero como se ha aclarado por quien la propuso, que se trata de una modificación del dictamen, el trámite tiene que ser diferente, lo cual se pide que lo declare el presidente.

El C. Presidente: - Señor diputado, la presidencia le ha dado trámite a esa proposición, estamos en el turno de oradores y al final, después de ser votado el artículo.

Tiene usted la palabra, diputada Amalia García Medina.

La C. Amalia Dolores García Medina: -Compañeras y compañeros: En este punto, la discusión del artículo 41 de la Constitución, es un asunto central para la vida política del país, sin embargo, yo quisiera hacer un poco de historia en relación con lo que ha sido el trabajo que ha enfrentado el Partido de la Revolución Democrática.

Nosotros hicimos inicialmente una propuesta en la que estaba contemplado crear un consejo nacional electoral, esto por supuesto lo concebíamos como un poder verdaderamente imparcial y autónomo y esto quiere decir independiente también de cualquier poder y hay experiencias en distintas partes del mundo en las cuales podemos encontrar la constitución de poderes de este tipo que son verdaderamente autónomos e imparciales, los ejemplos abundan, incluso en algunos países se les concibe como un cuarto poder, independiente de los demás, sin el gobierno.

Sin embargo, nosotros sabíamos que el asunto central que está hoy a debate en México, que es el del sufragio efectivo, requería hacer esfuerzos para poder hacer cambios en la legislación, esto es, por avanzar en una reforma política.

Por eso, en este debate público que no es solamente aquí en la Cámara de Diputados, sino en el país, que se ha desarrollado, yo quiero señalar que el trabajo que nosotros desarrollamos durante meses en aras de unir fuerzas, no era un trabajo que respondiera a una actitud ingenua, de ninguna manera, no había ingenuidad detrás de esta búsqueda, lo que había era una decisión política y sabíamos que aquí en la Cámara de Diputados en concreto, si podíamos avanzar, era a condición de que pudiéramos ceder en algunas cuestiones.

Por eso, nuestra relación con los compañeros y los debates prolongados del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, con los compañeros del grupo independiente de legisladores, con la avanzada del Partido Acción Nacional, no era sino en el ánimo de encontrar la posibilidad de abrir las puertas de manera ancha, un camino ancho para la democracia en México, especialmente en lo que se refiere al voto y al sufragio.

Yo creo que ese camino que nosotros seguimos, si fuera necesario empezar de nuevo seguramente que lo recorreríamos, porque estamos dispuestos a ir incluso con el diablo, en función de la democracia y me parece que esa actitud de concertación es una actitud correcta.

¿Qué es lo que estaba en el ánimo de esta búsqueda de unidad, que además es un actitud que nosotros continuaremos en el futuro? Estaban las sucesivas reformas que se han hecho a la legislación electoral en México en el pasado y que se han traducido en un rotundo fracaso; en lo que se refiere a la garantía del voto ciudadano, el fraude electoral sigue realizándose y por eso el tema central hoy, no tanto el de la composición de las cámaras o el de otras cuestiones que siendo importantes no eran esa central, eran la preocupación nuestra cómo unir en función de aquello que permite el fraude electoral, esto es, los organismos electorales puesto que en todos sabemos que el fraude es simplemente el resultado de estos fraudes electorales.

En aras de salir de esta situación de atraso, de monopolio de los órganos electorales, nosotros avanzamos en la unidad, en búsqueda de la unidad y creo que esto fue correcto y en esta búsqueda de la unidad tomábamos en cuenta puntos de vista que se habían expresado no sólo hoy sino en el pasado.

Yo quiero mencionar por ejemplo dos intervenciones que formaron parte del debate que se dio en la pasada legislatura, cuando se discutía la reforma al Código Electoral, el diputado Ricardo García Cervantes, del Partido Acción Nacional decía: "estos organismos electorales no deben estar dispuestos para garantizar las posiciones e intereses de un grupo o partido, sino para salvaguardar la soberanía del pueblo"; había este antecedente, pero no solo, también en la pasada legislatura el diputado Juan de Dios Castro, del Partido Acción Nacional, señalaba en relación con el tribunal: "me hablarán del tribunal electoral, me hablarán del tribunal contencioso y ¿de qué sirve el tribunal contencioso si la mayoría sigue asegurando la integración de ese tribunal?"

Pero no solamente están esos antecedentes en la legislatura pasada, en esta misma Legislatura nosotros llegamos a un acuerdo que fue

publicado en la Prensa nacional y que decía que el elemento más importante más importante de la reforma es la composición y forma de integración de los organismos electorales, por eso se señalaba en una propuesta conjunta: "los organismos electorales en todos los niveles deben ser imparciales y autónomos de cualquier fuerza política y de los poderes públicos; ninguna de ellas debe prevalecer mediante mayoría directa o indirecta de cualquier otro modo, ni a través de frentes, coaliciones o alianzas políticas"; en fin, era un camino que nosotros tomábamos en cuenta en función de lo que perseguíamos, que eran órganos electorales imparciales.

Sin embargo, ¿a qué nos enfrentamos nosotros hoy?. Nos enfrentamos a un debate sobre la conveniencia o no haber mantenido una posición unitaria para poder hacer avanzar esta reforma electoral y yo creo que vale la pena hacer esta consideración: se ha dicho por los compañeros del Partido Acción Nacional, que ha privado de parte de ellos en su actitud, la sensatez frente al radicalismo y también la consideración de hasta dónde era posible llegar en estos momentos.

Yo creo de parte nuestra, que lo que ha privado no es el radicalismo, porque lo que nos animó en las mesas en las que estuvimos reunidos discutiendo esto con los demás grupos parlamentarios y también con el Partido Acción Nacional, no era el radicalismo, era la búsqueda de un acuerdo y nosotros cedimos en la idea de que en los órganos electorales no debía estar presente el gobierno y llegamos incluso a admitir que pudiera estar presente el gobierno, a condición de que garantizara la imparcialidad; yo creo en todo caso, que si de alguna manera hay que calificar la actitud del Partido de la Revolución Democrática, es como una actitud que tenía el sentido de la oportunidad política.

Y voy a decir por qué tenía el sentido de la oportunidad política, porque tenemos una situación excepcional en la Cámara de Diputados, producto del movimiento que se dio en las elecciones federales pasadas, que han hecho que el partido de Estado no tenga las dos terceras partes de los votos aquí y que se vea obligado y, digo obligado a lo que cualquier democracia es un asunto normal; a concertar.

Y por esta razón en la cual el partido oficial no cuenta hoy con las dos terceras partes de los votos, consideramos que era el momento en el cual podríamos llevarlo a una concertación, a un acuerdo que permitiera avanzar, ésa era la condición política, de ninguna manera se trataba de radicalismo, se trataba de una valoración sobre las condiciones que había aquí en la Cámara de Diputados, excepcionales y nuevas y favorables para este acuerdo, para hacer avanzar el acuerdo y también se debía a la valoración de lo que está sucediendo en nuestro país.

Yo creo entonces que esta decisión que se tomó y esta valoración que no fue sólo del Partido de la Revolución Democrática, sino que compartimos todos aquellos que sacamos puntos de acuerdo de manera pública ya desperdiciados, ya desperdiciados porque en la propuesta que ahora se nos hace, se cede al Partido de la Revolucionario Institucional la posibilidad, o sea al partido de Estado, la posibilidad de tener las dos terceras partes.

Puede ser, yo no creo en fantalismo y puede ser que haya posibilidades de cambiar en el futuro, sin embargo, situaciones como la actual no es fácil que se vuelvan a dar y teníamos la oportunidad de avanzar tomando en cuenta estas consideraciones.

En fin ¿qué es lo que está atrás de este acuerdo que se ha hecho entre el Partido Revolucionario Institucional y al Partido Acción Nacional?. Se dice que en la ley secundaria se establecerán las formas de integración del órgano electoral, que puede ser un órgano mejor que la actual Comisión Federal Electoral, sin embargo, yo preguntaría a los compañeros del Partido Acción Nacional, ¿cuál es?, ¿en qué basan ellos esta certeza de que podrá ser un órgano imparcial?

Quiero citar la intervención del compañero Alcántara, ayer él decía: "sin embargo, nos parece deficiente y poco confiable el mecanismo de proposición y designación de los consejeros magistrados y de los magistrados del tribunal, exigimos que las propuestas del Ejecutivo sean previamente concertadas con las fuerzas políticas nacionales, como nos fue asegurado, con objeto de garantizar humanamente la objetividad e imparcialidad de esos organismos y en su oportunidad propondremos alternativa legales que sean satisfactorias para las partes".

Dice, "como nos fue asegurado", ¿en dónde está escrito?, ¿en dónde está publicado ese acuerdo? Porque hasta hoy, lo que se ha sabido de la composición de ese órgano electoral es que de 21 miembros, 13 serán oficialistas y ocho podrán ser de una composición diversa y en la discusión en concreto en la que se está aquí en relación con los magistrados, en esta propuesta que se ha manejado se señala que estos seis magistrados serían propuestos por el Ejecutivo y digo propuestos por el Ejecutivo porque lo que se nos ha dicho es que el Ejecutivo puede hacer una propuesta mayor, de 12 ó de 18 ó de 20, de equis número y que de entre ese lote, los diputados tendremos que sacar a esos seis

.

¿Cuál es la diferencia?, ¿cuál es la imparcialidad que hay, cuando frente a este lote se le presenta al Legislativo la posibilidad de escoger? Yo creo que no hay imparcialidad en esto, porque estamos ya en una propuesta cerrada y podemos discutir múltiples propuestas, seguramente habrá otras, muchas más, aquí los compañeros del Partido Acción Nacional hacían una en este momento, yo creo inclusive, aunque sería cuestión de un debate, que vendrá cuando se discuta la ley secundaria, la Ley Electoral, que estaríamos incluso dispuestos a que el Ejecutivo presentara propuestas aquí, pero también a que los grupos parlamentarios de esta Cámara de Diputados hicieran sus propuestas y que de un número amplio de propuesta diversas pudiéramos, entonces sí, sacar un consenso.

¿Y qué es lo que está detrás de esta iniciativa que nosotros tomamos en un primer momento cuando empezamos a concertar? La de que pudiera haber propuestas hechas por los distintos grupos parlamentarios y que de éstos pudieran salir los magistrados, lo que estaba detrás de esto era la consideración no de radicalismos, como se nos ha querido calificar, sino la consideración de que en una sociedad democrática y moderna todos estaremos obligados a llegar a acuerdos y si la propuesta nuestra consideraba que se hicieran diversas propuestas y que esos seis magistrados, para ser electos recibieran las dos terceras partes, de lo que estábamos hablando y de lo que hablamos hoy, es de la modernidad democrática, porque entonces habría un mecanismo en el cual estaríamos obligados a sentarnos y a ponernos de acuerdo, de eso estamos hablando, de una cultura política en la cual todos aquellos partidos políticos, incluso con profundas diferencias, podamos sentarnos a debatir y podamos llegar a acuerdos.

Pero lo que se nos propone en cambio en este dictamen, no es que los partidos políticos lleguemos a acuerdos, sino que el Ejecutivo enviará su número de propuestas, "estas son mis canicas y escojan ustedes las de los colores que más les gusten", se nos propone un lote cerrado, ¿dónde está la posibilidad de la concertación entre los partidos políticos? No hay, nosotros no encontramos ninguna garantía de imparcialidad, ni en este proyecto de decreto ni en lo que se ha dicho que no está publicado y que no está a la vista de la nación, por eso no podemos nosotros tener una actitud en la cual lo que se nos pide es la confianza, lo que queremos son actitudes políticas claras, negro sobre blanco y eso no existe.

Pero aparte de esto, por supuesto es inaceptable partir del hecho de que los magistrados serían resultado de una iniciativa del Ejecutivo y que dentro de éstos tendríamos que escoger los diputados, es inaceptable por todos los medios, podría ser aceptable que el Ejecutivo hiciera propuestas y que los grupos parlamentarios hicieran las suyas sin que esto fuera una propuesta cerrada.

Como dijo el compañero Castillo Peraza, en el artículo de ayer: "dejemos que el Estado, el gobierno y su partido, asuman su responsabilidad en lo que les toca que es mucho y muy grave", y él agregaba: "asumamos la nuestra".

Y yo les pregunto a los compañeros del Partido Revolucionario Institucional y también a los compañeros del Partido Acción Nacional, ¿cuál es su responsabilidad, cuando frente al fraude electoral y al control de los órganos electorales, que es el problema central de México, ellos aceptan una legislación de este tipo? Nosotros, el Partido de la Revolución Democrática, hemos asumido la nuestra y nos hemos manifestado por un organismo verdaderamente imparcial que garantice el sufragio efectivo. Muchas gracias.

El C. Presidente: -Tiene la palabra el diputado Juan Antonio García Villa.

El C. Juan Antonio García Villa: - Señor presidente; señoras y señores diputados: Se ha dicho aquí en repetidas ocasiones que Acción Nacional ha cambiado su posición que fue y es muy clara con respecto al que se convirtió en tema capital de este largo debate: el de la integración de los organismos electorales.

Nosotros pensamos que no hay tal ruptura, consideramos que desde distintos ángulos es mejor la propuesta del dictamen, que con respecto a lo que ahora establece el Código Electoral para la integración de la Comisión Federal Electoral, será discutible pero consideramos que es mejor simplemente por el hecho de que en su actual composición la Comisión Federal Electoral está integrada por la mayoría de oficialistas de los cuales 16 de 19 son abiertamente oficialistas, por la sencilla razón de que representan al Partido Revolucionario Institucional y jamás se le podrá reconvenir por tener ahí una posición sectaria y facciosa, cuando deberían de ser imparciales.

Pero además, nosotros señalamos que este mismo principio debería trasladarse al resto de los organismos electorales, los de nivel local en cada estado, los de los distritos, 300 en el país y en las mesas directivas de casillas y no tenemos por qué ocultar que cuando se discuta la reforma a la legislación secundaria, tenemos el acuerdo de marchar en este rumbo de la imparcialidad en un acuerdo que no está firmado, porque de poco o mucho valdría la firma, puesto que estamos tratando, se supone, con grupos políticos

responsables, que la comisión local electoral habrá de integrarse con representantes de partidos en la fórmula que ya hemos mencionado aquí y por un número determinado de miembros de estas comisiones, apolíticos hasta donde ello se pueda, propuestos por los partidos políticos y designados por insaculación.

Y el mismo esquema se repite para los 300 distritos electorales y en las mesas directivas de casilla, el requisito principal exigible para el presidente es que sea propuesto por los partidos políticos, no habrá ahí ni sorteo ni insaculación, sino que en forma equitativa cada partido podrá al que finalmente, si reúne requisitos, se va a designar por el comité distrital, con el cumplimiento del requisito o condición de que jamás haya militado en partido político alguno y sea un vecino residente en la sección de cada partido político.

Pero además, los secretarios y los escrutadores se designarán por insaculación de entre las propuestas aquí sí abiertas, múltiples, que presenten los partidos políticos y sí podrán ser miembros de los partidos políticos; nosotros creemos que en este sentido sí se avanzará en lo que hemos establecido de la imparcialidad en los organismos electorales y ya habrá momento de discutirlo cuando se debata la reforma a la legislación secundaria, pero en esta materia creemos estar en el camino que nos trazamos. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Señor diputado García Villa, ¿acepta una interpelación?

El C. Juan Antonio García Villa: - Sí, señor.

El C. Juan Nicasio Guerra Ochoa (desde su curul): - Dice el diputado García Villa, que las propuestas que vienen en el dictamen son mejores, porque a diferencia de la actual, en el órgano electoral nuevamente tiende a una mayoría propuesta, sin embargo, también él sabe lo que contiene el proyecto de dictamen, es que los mejores magistrados van a ser propuestos por el Ejecutivo y que no se va a poder mover a la Cámara de las propuestas del Ejecutivo.

¿Qué garantías nos da usted, diputado, de que estas propuestas van a ser imparciales, como dijo usted, o ya no reconoce que el culpable del fraude contra nuestro país es el gobierno y sigue siendo el gobierno?

El C. Juan Antonio García Villa: - Respecto a la primera pregunta, diputado Guerra, yo señale hace un momento que es discutible si la propuesta del dictamen mejora o no la actual composición de la Comisión Federal Electoral contenida en el código de la materia.

En principio consideramos que sí, aunque puede perfeccionarse, de ahí la propuesta que el diputado Bátiz y yo hemos hecho y consideramos que es mejor, porque ya lo señalaba, si usted hace las cuentas de 13 oficialistas de los cuales un determinado número, cinco o siete pueden ser magistrados, consejeros, con las características y calificaciones ya señaladas, no son abiertamente miembros de un partido político y el cumplimiento de requisitos de actitud, de calificación, de honradez, etcétera, no son exigibles en los actuales términos del código a los comisionados que acreditan los partidos políticos, por eso nos parece una ventaja, pequeña, pero es una ventaja.

Ahora, el sentido de la propuesta de modificación presentada por dos diputados del Partido Acción Nacional, es que se puede avanzar en este mecanismo de perfeccionamiento en la integración del órgano rector de carácter superior, de ahí que propongamos dos diputados del Partido Acción Nacional que las propuestas del Ejecutivo sean hasta por tres ocasiones diferentes, lo que exigirá en la mecánica de proposición, que el Ejecutivo se acerque a los grupos políticos y en el buen sentido del término, negocie o concierte sus proposiciones y que si éstas en ocasiones llegaran a fallar, lo que implicaría una evidente sanción política al Ejecutivo y que no estaría con un mínimo de sensatez en llegar a este extremo, entonces las propuestas se harían en parte proporcional a su votación por los grupos parlamentarios de esta Cámara y dejaríamos la designación final al mecanismo un tanto arbitrario o con muchos inconvenientes de la insaculación. Gracias.

El C. Presidente: -Para hechos, se concede el uso de la palabra al señor diputado Carlos Navarrete Ruíz.

El C. Carlos Navarrete Ruiz: - Compañeros diputados: Sin duda, aunque pareciera que de pronto el debate resulta intranscendente o inútil y el hecho de que haya tantas butacas vacías lo señal como algo que muchos compañeros piensan, sin duda que el debate siempre es conveniente, la confrontación de ideas y de posiciones razonadas que puedan convencer incluso o mostrar la posición de cada quien resulta interesante en un parlamento, por sobre el grito, por sobre la diatriba, por sobre cualquier cosa.

Yo creo que este debate que estamos iniciando, nos quedan dos años para continuarlo y 1991 le dará la razón a quien la tenga y los hechos concretos respecto a los alcances de esta reforma

electoral; cada vez que se debate más surgen elementos que nos pueden ubicar a cada quien en las diversas posiciones que tenemos, lo digo porque discutiendo este artículo de lo concreto y después de la intervención de la compañera Amalia García, cuando fija la posición y nuestras dudas fundadas respecto al apoyo que se ha dado al dictamen en este artículo particular, el compañero García Villa dijo una frase en esta tribuna que me parece que define las diferencias de fondo, a final de cuentas, que mantenemos la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática con el Partido Revolucionario Institucional, pero también la discrepancia de fondo en este asunto que mantenemos la fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática con lo compañeros del Partido Acción Nacional.

En lo referente a los magistrados, en lo referente a la confianza que se pueda tener no era un acuerdo escrito público, sino era una promesa, era un compromiso que ellos han asumido como tal; el diputado García Villa habla de que ellos consideran y confían en que están tratando con grupos políticos responsables, que lo que dicen lo sostienen y lo que prometen lo cumplirán, pero además, revisando algunas intervenciones de ayer, por demás interesantes, localizamos la intervención del compañero diputado del Partido Acción Nacional, Miguel Alcántara Soria, un párrafo que de ser avalado por la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional, públicamente, insisto, ubicaría el punto de la discrepancia fundamental, de la diferencia fundamental.

El compañero Alcántara señala, no quiero sacarlo de contexto, pero no puedo leer todo el texto, dice: "aún más, pensamos que en una posición madura y responsable, bajo condiciones legítimas y verificando la situación actual de nuestro subsistema de partidos, podemos encontrar procedimientos temporales que permitan al grupo en el poder planear, programar y efectuar un descenso pacífico", yo entiendo, "un retiro pacífico, tranquilo y seguro para el país, puesto que un aterrizaje no programado, de emergencia, pudiera generar vació de poder o disputa por el mismo, al margen de la representatividad y la legitimidad".

Ahí está la discrepancia, compañeros, nosotros no compartimos el de que programadamente, tranquilamente se le pueda pedir al Partido Revolucionario Institucional que vaya abandonando posiciones de poder para ser ocupados por otras fuerzas políticas, se equivocan, compañeros de Acción Nacional, Baja California no es el síntoma de que el Partido Revolucionario Institucional vaya abandonando posiciones programadamente para ser ocupadas por ustedes, están apostándole equivocadamente a que pueda dar una transición así, como lo señalan, planeada, programada y con un descenso pacífico, confían demasiado después de no haber confiando en 50 años, en que puede desalojarse a esa gente del poder por la vía que están planeando, a eso no le apostamos, los ejemplos están en Baja California, eso a ustedes les anima, los ejemplos están en Michoacán, eso nos confirma que ésa no es la vía; es la discrepancia. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Se concede el uso de la palabra a la diputada Rosario Guerra Díaz.

La C. María del Rosario Elena Guerra Díaz: - Con su venia, señor presidente: Cuando Amalia García me antecedió en el uso de la palabra, versó su intervención sobre el procedimiento para que se diera un dictamen de consenso de todos los grupos parlamentarios, así como los mecanismos de conversación a través de las dos terceras partes, cuestiones a las que el Partido de la Revolución Democrática, seguramente tendrá sus razones y sus dudas, les da una gran importancia, pero centremos el punto a discusión, que es el artículo

México se ha transformado, su sociedad ha madurado y demanda nuevos espacios de participación en la vida política y social, correspondiente hoy a esta LIV legislatura responder a estas demandas a través de reformas constitucionales que amplíen la participación ciudadana y le otorguen la certeza, de que su voluntad política expresada en el voto será respetada en un marco de imparcialidad y objetividad; sumar voluntades en este esfuerzo no ha sido fácil.

Establecer bases de consenso respetando diferencias, salvaguardando principios, aceptando la coexistencia de ideologías diversas, incluso contrapuesta, ha sido sin duda el saldo más positivo de este balance en el cual la praxis política ha permitido avanzar hacia nuevas y mejores formas de organización electoral, esto es, de las vías de transmisión del poder político superando diferencias partidistas en aras del interés general de la nación, de su propia subsistencia y desarrollo soberano; a partir del diálogo de los diferentes partidos se llegó a ciertos consensos en torno a la conformación y funcionamiento del órgano electoral, era en efecto, una necesidad el introducir nuevos elementos al proceso electoral para cumplir con la demanda ciudadana de claridad y transparencia, todos los partidos aportaron conceptos valiosos, el elemento ciudadano el del aspecto de autonomía e independencia, el de los valores de imparcialidad, objetividad y certeza así como de profesionalización y permanencia del propio organismo.

Surgió la figura del consejero magistrado y una discusión sobre la integración y composición de los organismos electorales, los partidos coincidieron en que la organización de los procesos electorales es función pública y como se dijera en la comisión por un vocero del Partido Acción Nacional tanto eminentemente función del Estado o como afirmara algún otro del Partido de la Revolución Democrática, la organización de las elecciones es una función estatal, a estas alturas es indiscutible, en el fondo creo que nadie ha sostenido nunca que se trate de una función que no sea estatal, no podría ser desde el momento mismo en que dicha función parte de definiciones constitucionales, no podría ser de otra forma, afirmaba un compañero de ese partido, de tal suerte que la discusión no se centra ya en si es o no función estatal y pública la organización electoral, sino cómo debe conformarse el organismo electoral, para garantizar los valores de imparcialidad, objetividad y certeza; tampoco se centra el debate en que dicho organismo debe conformarse por el Estado con la intervención de los partidos políticos y los ciudadanos, en los términos que precise la ley.

En este marco y como ya ha sido expuesto en esta tribuna, hay quien circunscribe la imparcialidad del órgano electoral al número de integrantes y a la forma de su designación, invocando equilibrios en una contradicción entre mayorías y minorías, mayorías predeterminadas o prefiguradas que cancelan el debate, impiden la posibilidad de alternancia en el poder o que se subordinan a un Poder Ejecutivo omnipotente, que incluso se ha afirmado aquí se contrapone con su propio partido.

Analicemos con seriedad este debate; se parte del reconocimiento de que la organización electoral requiere se reduzca lo que para la oposición constituye la cuestión obsesiva del aspecto numérico de mayoría, pero la imparcialidad del órgano no es un problema numérico, sino de concepción en torno a lo que realmente es la responsabilidad de objetividad e imparcialidad.

Visto así, hay quienes afirman que dado que un partido ejerce el poder, la naturaleza y el comportamiento de los poderes federales es por definición faccioso y sumados los poderes a ese partido, necesariamente habrá un predominio en el órgano que le reste equilibrio y por tanto, se dice "imparcialidad".

Lograr el equilibrio se considera, puede causar el estancamiento, esto es, un equilibrio catastrófico de fuerzas en donde ninguno tenga la capacidad suficiente para imponer un criterio o lograr un consenso con el consecuente costo social para la vida democrática de la sociedad y si esto se hace en función de un equilibrio que omita los poderes, significaría a la vez el riesgo de predominio de las minorías por encima de la representación popular mayoritaria y soberana que se concreta en los órganos del Estado, de ahí que la imparcialidad y la objetividad no se ubica, no puede ser en función de un problema numérico quién o quiénes pueden aportar mejores elementos al logro de la imparcialidad, objetividad y certeza del órgano electoral.

Los representantes de los partidos como partes involucradas, hacen un menor aportación a la imparcialidad, a la objetividad y a la certeza, pues defienden el interés directo de su partido, lo cual es legítimo en la medida que ese interés partidista no se contraponga al interés general.

En ciertos casos, sin embargo, esta defensa puede poner en entredicho el logro de la certeza, cuando se abandona el compromiso nacional en aras de intereses particulares, hay quienes afirman que de constituirse un órgano exclusivo de partidos, la parcialidad sería inevitable y no necesariamente lo deseable para el avance democrático.

El consejero magistrado aporta mayor plenitud al "valor - certeza", pero no necesariamente al de imparcialidad y objetividad, pues como individuo tiene necesariamente una concepción del mundo y una ideología política que lo compromete en un entorno social.

Los poderes, electos por mayoría, no tienen como única posibilidad el comportamiento faccioso o partidista, de ahí la aparente desvinculación que se ha señalado entre partidos y gobierno y hacen una aportación a los valores de imparcialidad, objetividad y certeza en función de la defensa del interés general, pero esto ha sido cuestionado y de ahí que el criterio numérico prevalezca y en él se agote la discusión de la objetividad, la imparcialidad y la certeza y así se entrelaza y se hace cada vez más sofisticada, cuando en realidad la discusión de fondo es la de que en toda democracia, en su pluralidad, el principio rector es el de la voluntad de las mayorías, de ahí que el problema no es sólo composición y número del órgano electoral, sino que se centraría en que sus decisiones estén vinculadas a la expresión real de la sociedad emitida a través del voto, que se destierren prácticas de discrecionalidad y se ventile abiertamente el proceso electoral en forma objetiva.

¿Cuáles son o podrían ser las garantías de la imparcialidad, objetividad y certeza de los procesos electorales? El concepto numérico no los

implica, pues sólo inclinaría la balanza a uno u otro lado, o bien aspiraría como máximo a un equilibrio inmovilizante ante un conflicto político y he aquí un problema filosófico - político de fondo, que sólo la praxis política habrá de resolver.

Si partimos de que no existe una verdad absoluta en política, luego entonces toda ideología entendida como forma típica de conciencia social, como conciencia colectiva, esto es, el modo como los hombres de acuerdo a sus condiciones de vida y con su participación en el orden social, coincide en tales condiciones y determinan su actuación, entonces veremos que toda ideología y su representación política son válidas, en función de que expresan una parte de la realidad social.

Así es como cada uno de nosotros, diputados federales, somos expresión de ese diverso modo de ser de la vida de los hombres en sociedad y somos parte de la vida social misma, somos actores, autores, interlocutores válidos de la construcción del país; si esto es así y sólo existen verdades relativas a una parte de la realidad social, ¿cómo aspiramos a lograr los valores de imparcialidad, objetividad y certeza en los procesos electorales?

Si todo partido político está ligado a un punto de vista, la objetividad debe reconocer que ciertos puntos de vista son relativamente más verdaderos que otros, en cada período histórico el punto de vista "más objetivo", es necesariamente el que impulsa el cambio social, porque es el que reconoce a otras fuerzas y busca las concidencias con ellas para igualarlas con las tendencias de desarrollo de la sociedad en su búsqueda de nuevos órdenes.

En el Partido Revolucionario Institucional hoy hemos cumplido con esa premisa, hemos buscado los acuerdos, los consentimientos, sin perder principios, respetando las diferencias y divergencias irreconciliables con otras ideologías, hoy logramos los consensos que no son otra cosa que la expresión de que vamos marchando de frente y con la historia, que somos y seguiremos siendo la expresión de las mayorías en la búsqueda de nuevas y mejores condiciones de vida.

La convergencia de diversas corrientes en este esfuerzo es el reconocimiento de una coexistencia que no inmoviliza, que avanza hacia nuevas etapas de construcción democrática, a todos incumbe la reforma electoral, a nosotros nos obliga a mantenerle el paso a la sociedad para seguir representándola.

La reforma electoral no puede ni ha pretendido nunca el fraude electoral, ni tampoco mantener o conservar el poder con el voto, sino legitimarlo con el voto. El resolver los problemas de la imparcialidad, la objetividad y la certeza de los procesos electorales sólo puede plantearse en el marco mismo de la praxis política que constituye el fundamento, criterio de verdad y de conocimiento real de la sociedad; a través de la práctica política habremos de desterrar vicios y confusiones en los procesos electorales...

El C. Presidente: -Un momento, diputada Guerra. ¿Dígame, diputada?

La C. María Teresa Cortés Cervantes (desde su curul): -¿Podría hacer una interpelación a la ciudadana diputada?

El C. Presidente: -¿Acepta usted una interpelación?

La C. María del Rosario Elena Guerra Díaz: - Sí, señor presidente.

La C. María Teresa Cortés Cervantes (desde su curul): - Está usted hablando de verdades relativas, ¿cómo es que se habla de verdades relativas y luego se refiere a certeza y objetividad?

La C. María del Rosario Elena Guerra Díaz: - Exactamente es lo que estoy haciendo compañera. Las verdades relativas a las que me refiero es precisamente la diversidad que nosotros estamos aquí representado a través de diversos partidos políticos que representan diversas divisiones del mundo.

Yo he sostenido aquí, y ésta es la parte de mi disertación que estoy explicando, que en este sentido todos representamos una parte de la sociedad y que la convivencia entre nosotros es precisamente lo que deberá darle el eje rector a la conducción de la política para le mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad en su conjunto. (Aplausos.)

El C. Presidente: -Continúe la oradora. Silencio en las galerías.

La C. María del Rosario Elena Guerra Díaz: - Señalaba yo que precisamente la única forma de contrastar esta objetividad y esta imparcialidad lo será la práctica política misma; es a través de la práctica política como habremos de desterrar vicios y confusiones en los procesos electorales, con una visión crítica pero positiva, teórica pero práctica, es decir, con una visión transformadora haremos de la reforma electoral un instrumento de fortalecimiento de nuestra vida democrática, de claridad y certeza del proceso electoral en todas sus fases.

Por eso una verdad, una teoría, una ley, un reglamento serán objetivos en la medida en la que representen, reproduzcan o reconstruyan algo real por la vía de la práctica legislativa que hoy emprendemos. Es responsabilidad de todos, aun de los que se oponen, el construir las condiciones de continuidad de la vida republicana, de la renovación de los poderes federales.

Por todo ello, pido respetuosamente a esta asamblea la aprobación del dictamen de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, de las reformas y adiciones al artículo 41 constitucional en los términos en que ha sido presentado. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Félix Mercado.

(Desorden.)

¡Silencio en las galerías!

El C. Félix Mercado Téllez: -Con la venia de la presidencia; honorable asamblea: En la Constitución Política de nuestro país se recoge lo más avanzado de los anhelos de la Revolución Mexicana al establecer las garantías sociales, entre ellas en el artículo 3o., que establece o define lo que debe ser la democracia en un estado surgido de la revolución antiimperialista, antifeudal y democrática; la democracia, de acuerdo a ese artículo, no solamente consiste en una estructura jurídica y un régimen político, sino debe ser un sistema de vida fundado constantemente en el mejoramiento económico, social y cultural del pueblo, de modo que la democracia política no sólo es demanda de hoy, sino que es un mandato expreso de la historia de nuestro país.

A través del tiempo ha sido una lucha permanente de las fuerzas democráticas para avanzar en la ampliación del régimen democrático. Hasta nuestro días, por esta lucha enérgica se ha logrado que los partidos políticos obtuvieran rango constitucional, cuestión que los tecnócratas y la derecha en su conjunto, quieran hacer nugatorio ese logro.

En la adición al artículo 41 constitucional que presenta a la consideración de esta soberanía la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, plantea una contrareforma política, al pasar a segundo término a los partidos políticos en la organización de las elecciones y nuevamente se plantea que sea el gobierno quien siga organizando las elecciones.

Efectivamente, en el artículo 60 constitucional y el 162 del Código Federal Electoral, se establece que corresponde al gobierno federal la preparación, desarrollo y vigilancia de los procesos electorales, con la corresponsabilidad de los partidos políticos y los ciudadanos.

Y ahora, en el proyecto de dictamen se establece que la organización de las elecciones federales es una función estatal que se ejerce por los poderes Legislativo y Ejecutivo de la Unión, con la participación de los partidos políticos nacionales y de los ciudadanos.

Y sigue el proyecto de dictamen, que esta función se realizará a través de un organismo público dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios, y establece también que este órgano tendrá los principios rectores de imparcialidad, objetividad y profesionalismo en el ejercicio de esta función.

Al continuar el gobierno preparando y desarrollando las elecciones, seguirá manejando y decidirá en cada uno de los organismos electorales en donde conservará la mayoría a través de los representantes de los poderes y del partido oficial y ahora con consejeros puritanos.

No puede en este momento en nuestro país, haber personas que no tengan una inclinación política; entonces el gobierno y su partido buscarán consejeros magistrados que obviamente tengan inclinaciones hacia el gobierno o su partido

. ¿Qué estructura y características políticas deben tener los organismos que preparen, organicen y vigilen los procesos electorales para que su función sea eficaz y merezca la credibilidad ante los partidos políticos y ante el pueblo?

De acuerdo con la experiencia adquirida por los partidos políticos y los ciudadanos en muchas batallas electorales, hemos observado la práctica de obstáculos que vician de origen los procesos electorales. Y ante esta situación, ¿cómo lograr que las vías sean anchas y transparentes, a fin de que la voluntad popular se manifieste con autenticidad en el voto?

Señoras y señores diputados: Los partidos políticos formados en México son el resultado de las transformaciones en nuestro país.

El Partido Popular Socialista afirma que los partidos políticos son representativos de las clases sociales. En consecuencia, si los partidos políticos tienen rango constitucional, son de interés público, cuyos objetivos son promover la participación del pueblo en la vida democrática y contribuir a la integración de la representación nacional, démosles, honorable asamblea, el

verdadero peso político que deben tener los partidos políticos, modificando la Constitución para que éstos sean los protagonistas fundamentales en los procesos electorales; es decir, que la integración de los órganos electorales, desde la Comisión Federal Electoral u órgano superior, las comisiones locales y los comités distritales, estén integrados por representantes de los partidos políticos, proporcionalmente en número, de acuerdo a la cantidad de los votos obtenidos.

Finalmente, expresamos nuestra preocupación en el sentido de que el proyecto de esta nueva redacción del artículo 41, lleva hasta el extremo el intento de excluir a los partidos políticos hasta en las casillas, en las que sólo se acepta a los ciudadanos, sin mencionar expresamente a los partidos políticos en la integración de estas casillas electorales.

Sabemos, por experiencia directa, que es en la casilla el lugar más importante donde se realiza el fraude, fraguado por verdaderos profesionales, aun con la presencia de los representantes de los partidos, a los que se les niega el ejercicio pleno de sus derechos.

De quedar el texto del segundo párrafo del proyecto de dictamen en su parte final como está, los partidos corren el riesgo de quedar fuera de las casillas, con lo que se facilitaría la realización del fraude electoral y la consecuente burla de la voluntad popular, situación que debemos combatir y rechazar.

Por estas consideraciones finales, me permito presentar, en nombre de la fracción parlamentaria del Partido Popular Socialista, la siguiente proposición.

«Ciudadano presidente: En uso del derecho que nos otorga el artículo 58 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, los diputados que suscribimos presentamos a esta soberanía la siguiente

PROPOSICIÓN

Única. Modificar la parte final del segundo párrafo del artículo 41 del proyecto de dictamen a discusión, que actualmente dice: "Los ciudadanos formarán las mesas directivas de casillas", para quedar de la siguiente manera: "Los ciudadanos, miembros o no de los partidos políticos, formarán las mesas directivas de casillas".

Atentamente.

Sala de sesiones de la LIV Legislatura, octubre 17 de 1919- Por la fracción parlamentaria del Partido Popular Socialista, diputados: Ernesto Rivera Herrera, Jesús Luján Gutiérrez, Alfredo Reyes Contreras y el de la voz.» Muchas gracias.

El C. Presidente: - Señor diputado: Esta presidencia informa a usted que de acuerdo con el reglamento, la proposición de modificación que usted ha presentado cae en los supuestos del artículo 124 del mismo; en consecuencia, se va a reservar para que, en caso de ser aprobado por esta asamblea, se someta a su consideración.

Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Arturo Armendáriz.

El C. Arturo Armendáriz Delgado: - Señor presidente; honorable asamblea: Antes de iniciar la descripción y el detalle de algunos argumentos que queremos presentar en apoyo al texto del artículo 41 del proyecto del dictamen que presenta la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, queremos detenernos no tanto en el trámite de tipo reglamentario de la propuesta que ha hecho aquí el compañero Mercado, en el sentido de proponer que los integrantes de las mesas directivas de casillas deben ser propuestos con la participación de los partidos políticos.

Yo pienso, a título personal, que eso es una disposición que la ley secundaria debe contener. En la ley secundaria que se derive de la reforma política debe contener pero que además el Código Federal en vigor de hecho ya lo contiene, y lo contiene cuando de participación a los partidos políticos para que propongan sus listas por medio de las cuales se van a insacular a los escrutadores e indiscutiblemente se trata de que la legislación electoral vaya avanzando conforme a los tiempos en que vive el país, partiendo de la base de estas disposiciones que contiene el Código Electoral, la ley secundaria.

Hoy, con el apoyo de algunos miembros no solamente de la fracción parlamentaria del Partido Popular Socialista, contendrá disposiciones que permitan la participación en las propuestas de los funcionarios electorales de las mesas electorales de casillas, de eso estamos seguros.

Por otra parte, estamos ante un tema de derecho constitucional, muchas veces para los no iniciados en las secciones legales los temas de tipo jurídico son áridos y sin embargo el derecho constitucional en esta parte regula lo que es la Carta Fundamental del país, lo que es la norma fundamental que contiene los más preciados principios del pueblo mexicano.

Y queremos en este caso, no solamente para quitar un poco el sentido o el aspecto de lo árido

y seco de las cuestiones jurídicas, traer a esta tribuna dos pensamientos de Jorge Carpizo, ilustre tratadista de derecho constitucional y exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México. El señor define y nos dice: "El derecho constitucional es la confrontación del hombre con su época, es la lucha constante por llevar una vida humana, es decir, una vida con libertad y con dignidad; pero además el derecho constitucional es también un recoger el pasado y un dialogar con las generaciones futuras".

Esto es muy importante, porque cuando hablamos de avances en materia democrática o de necesidad de hacer avanzar las cuestiones democráticas, tenemos que extender básicamente y para ello tenemos que plantear puntos de referencia; tenemos que conocer no el hecho de que la sociedad mexicana ha llegado a su madurez en esta época, sino que desde su inicio en su vida independiente ha venido madurando y ha venido avanzado, de tal manera que nos permite ahora en una Cámara plural plantear precisamente las cuestiones básicas de las organización de los procesos electorales que regulan el cambio en los poderes de todas las esferas.

Debemos también no solamente pensar en que el artículo 41 a debate será la base con la cual se construya por medio de la ley secundaria un organismo que vigile el desarrollo de un proceso electoral, no solamente de un organismo que va a tratar de integrar un registro ciudadano que supere las deficiencias que en materia de padrón electoral venimos arrastrando; y no solamente por el lamento de que algunos compañeros han señalado en la cuestión de la expedición fácil de duplicados o de un gran número de credenciales, sino porque el padrón electoral transformado en un registro ciudadano debe convertirse precisamente en eso, en una cédula de identidad que permita no solamente el acceso al proceso electoral y en último caso al sufragio, sino además, acreditar la nacionalidad con un documento sencillo, un documento fácil de obtener con reglas mínimas.

Pero esto que estamos hablando, nos trae también a colación que debemos interpretar el contenido de estas normas básicas que está dando el dictamen de la comisión.

En un sentido general, el compañero Mercado invocaba el artículo 3o. constitucional y nosotros queremos señalar que no solamente el 3o. constitucional, sino que para interpretar y aplicar la Constitución tenemos que hacer una interpretación general e integral de las misma; no se puede entender el 123 constitucional si no entendemos el 5o. constitucional, que habla de la libertad de trabajo y de las modalidades que la misma disposición establece. Debemos pues entenderlo en una forma amplia e interpretarlo de esa manera para que podamos tener un resultado concreto.

Por último, no queremos alargar una intervención en la que ya nuestros compañeros han hecho una amplia exposición de los fundamentos por los cuales el Partido Revolucionario Institucional apoya el contenido del dictamen y el texto del artículo 41; simplemente, invocando esos preceptos en los cuales apoyaron su intervención, concluimos la nuestra pidiendo a la honorable asamblea la aprobación en la votación nominal del texto tal y como lo presenta la comisión en su dictamen. Muchas gracias.

El C. Francisco Ortíz Mendoza (desde su curul): - Señor presidente.

El C. Presidente: - Dígame, señor diputado.

El C. Francisco Ortíz Mendoza: -Para una pregunta a la presidencia. Hace un momento el diputado Félix Mercado presentó una proposición, usted invocó el artículo 124. ¿Nos quiere ilustrar, para decirnos que trámite se le va a dar esa proposición?

El C. Presidente: - Con mucho gusto, señor diputado. Dé lectura la secretaría a los artículos 124 y 125 del reglamento.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto: -"Artículo 124. En la sesión en que definitivamente se vote una proposición o proyecto de ley, podrán presentarse, por escrito, adiciones o modificaciones a los artículos aprobados".

"Artículo 125. Leída por primera vez una adición y oídos los fundamentos que quiera exponer su autor, se preguntará si se admite o no a discusión; admitida, se pasará a la comisión respectiva; en caso contrario, se tendrá por desechada."

El C. Francisco Ortíz Mendoza (desde su curul): -No se ha seguido el trámite, señor presidente.

El C. Presidente: - Primero estamos en discusión del artículo para el que ha sido propuesta esa modificación. Vamos a esperar a que se dé el supuesto de que el artículo sea aprobado, para que en su caso, pongamos a consideración de esta asamblea la propuesta de modificación. Añadiría a usted, que en caso contrario, esta presidencia simplemente hubiere rechazado, por no corresponder al trámite del artículo 58 del reglamento, la propuesta que hizo el ciudadano diputado Félix Mercado.

El C. Francisco Ortíz Mendoza (desde su curul): - Entonces que quede claro que se va a discutir nuestra proposición.

El C. Presidente: - Si así lo considera la asamblea, así será diputado.

Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Oscar Mauro Ramírez Ayala.

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Hemos solicitado la palabra para demandar reformas y adicionales al artículo 41 que propone la Comisión de Gobernación, en razón de que consideramos que le mismo no satisface ni los intereses de los partidos políticos y mucho menos los derechos de los ciudadanos.

El Partido Auténtico de la Revolución Mexicana es un organismo que se ha caracterizado por buscar que se amplíe el marco democrático y buscar fundamentalmente que se respeten los derechos políticos de los ciudadanos; que se respete básicamente el voto ciudadano.

En nuestra Constitución Política están perfectamente definidos los derechos y las prerrogativas de los ciudadanos, en su artículo 35 y en su artículo 36 se está señalando cuáles son los derechos, prerrogativas y obligaciones de los ciudadanos mexicanos.

Dentro de este marco de derechos, dentro de este marco de obligaciones, está el de emitir el voto, está el del sufragio efectivo, está el de particular en los cargos de elección popular, está el de formar parte de los órganos políticos a través de los cuales podemos en un momento determinado, llegar al poder público, siempre y cuando se cumplan los requisitos que la ley secundaria establece para poder contender en una elección; para eso es imprescindible, aparte de la presencia de los ciudadanos, la presencia de los partidos políticos.

Los partidos políticos al igual que los ciudadanos y al igual que el Poder Ejecutivo y Legislativo, son los corresponsables de la integración, vigilancia de los organismos electorales.

Por ello consideramos que debe adicionarse el texto del artículo 41 que propone la comisión; en primer lugar porque sentimos que no se está garantizado el respeto al voto ciudadano. El voto ciudadano, si bien es cierto en un primer término ustedes podrían argumentar, los miembros de la comisión básicamente, argumentar que dentro de las cinco máximas a que se refiere uno de los párrafos que se adicionan a la Constitución, ahí podrá quedar encuadrada la posibilidad de garantizar el respeto al voto ciudadano.

Dentro de esas cinco máximas u obligaciones que están señalándose a los órganos electorales, se está fijando la de la certeza, la de la legalidad, la de la imparcialidad, la de la objetividad y el profesionalismo.

Por ello sentimos nosotros que falta aquí la base, la base a través de la cual descansa el proceso electoral: la del voto ciudadano.

Si en el marco constitucional que a regular la forma, integración y responsabilidad de los organismos electorales no le fijamos una de las principales obligaciones, que son del respeto al voto ciudadano, creo que estamos dejando fuera la base fundamental del porqué de la presencia de estos órganos electorales.

Por otro lado, sentimos también que la proposición de las adiciones al artículo 41 constitucional son importantes, transcendentes por cuanto a que le está fijando ya de manera precisa, obligaciones al Poder Legislativa y al Poder Ejecutivo, en la anterior redacción del artículo 41 no se fijaba de manera muy amplia, muy clara esta realidad; esto que ahorita se está introduciendo al texto constitucional es un avance, es un avance de trascendencia política, pero también sentimos que este avance debe ser consecuente en todo el texto constitucional.

Por ello requerimos que dentro de este marco de reformas y adiciones al artículo 41, la proposición que formula el Partido Popular Socialista, en lo que se refiere al último, podríamos decir, el último de los órganos electorales, pero en la realidad, el más importante que es el de las casillas electorales, no debe quedar nada así, nada más a la ligera, no debe de quedar nada más como un artículo que señala la corresponsabilidad de los ciudadanos, de participar de manera directa en los procesos electorales.

En el texto que ustedes proponen, la Comisión de Gobernación, se señala al final de ese párrafo, que los ciudadanos participarán formando parte de las mesas directivas de las casillas, ¿pero qué es lo que sucede en la práctica?.

El diputado que me antecedió en la palabra, acudió aquí a la tribuna, nos señalo que este requisito que plantea el Partido Popular Socialista, de que quienes integran los órganos electorales en las casillas, sean o no militantes de un partido político, no debe ser materia del mandato constitucional; que eso debe quedar sujeto a la ley secundaria; la realidad es que se pretende

básicamente seguir controlando a las casillas electorales, porque ahí es donde se genera el fraude electoral, seguir controlando fundamentalmente a los presidentes y a los secretarios de las casillas, porque ante ellos recae la gran responsabilidad de que se permita a los partidos políticos, se permita a los ciudadanos, presentar recursos de protesta, presentar recursos de protesta que vendrán a ser la base fundamental para los partidos políticos en su momento pueden acreditar ante los jueces o ante el tribunal competente, que se violo el derecho del voto en la casilla electoral.

Por ello, si no se abre esta posibilidad de darle participación a los partidos políticos en la integración de las casillas electorales, se está marcando claramente un juicio de origen y una grave anomalía, la de seguir controlando a los presidentes y secretarios de casilla.

En todos los procesos electorales hemos visto como todos los partidos de oposición, a excepción del Partido Revolucionario Institucional, nos quejamos del presidente de la casilla. ¡Exigimos y demandamos que el presidente de la casilla reciba los recursos de protesta! En ocasiones, acudimos ante el notario, y los notarios tampoco acuden a estas demandas de los partidos políticos. En consecuencia, nos dejan totalmente indefensos de plantear nuestro recursos desde la misma casilla, donde se genera la violación al voto, donde se genera la violación al proceso electoral final.

Por ello, yo considero que la intención del Partido Revolucionario Institucional es la de sacar este precepto en la ley secundaria, ¿a través de qué? A través de una mayoría automática, a través de una mayoría que en un momento determinado no requiere de las dos terceras partes, porque aquí yo creo que el Partido Acción Nacional no estaría de acuerdo en seguir cediendo las directivas de la casilla en cuanto a presidentes y secretarios, exclusivamente para la designación de los funcionarios a nivel de comité distrital electoral.

Pero si ellos están de acuerdo en que se siga manipulando la elección a ese nivel, será responsabilidad de ellos; será responsabilidad de ellos y seguirán sufriendo los atracos electorales en las casillas y seguirá bloqueándose la defensa del voto en las casillas, porque los presidentes van a seguir siendo priístas; si no se modifica esta estructura, los presidentes no van a admitir las protestas y va a seguirse vaciando, desde la casilla, todo el proceso electoral, en razón de la conformación de las casillas.

Yo quisiera, y aquí los compañeros de Acción Nacional, señores diputados, señor comisionado Díaz de Ceballos, pensaran, señor licenciado Ceballos, cómo se le ha frenado a usted, que impugnar en la Comisión Federal Electoral los resultados electorales, porque en las casillas no le admitieron el recurso de protesta a los compañeros de partido.

En la casilla se vacía el proceso electoral, porque el priísta, en un momento determinado, no admite el recurso de protesta. Cuando lleguemos al comité distrital electoral o cuando lleguemos al Tribunal de los Contencioso Electoral, en el caso anterior, llegamos a circunstancias en las cuales no hay posibilidad de que se modifiquen las resoluciones, tomando en cuenta que no se presentó el recurso de protesta ante la autoridad competente, que sería en este caso la casilla electoral.

Por ello, consideramos que es importante que se modifique y adiciones el artículo en este párrafo, por lo que hace así permitir que los ciudadanos que van a participar en el proceso electoral y van a formar parte de la directiva de las casillas, puedan ser o no militantes de un partido político. Y a la vez, nosotros iríamos más allá, no solamente que se fijaran este requisito en la Constitución, que fuera un mandato constitucional, exigiríamos nosotros que la designación de estos funcionarios, presidentes y secretarios de casillas, fueran a través de insaculación, a proposición de los partidos políticos, porque así se estaría garantizando el respeto a los partidos políticos y fundamentalmente el respeto al voto, que es lo que debemos de buscar todos los partidos políticos que participamos en los procesos electorales en este país.

También, dentro del marco constitucional de las modificaciones que la comisión propone al artículo 41, se encuadra en uno de sus párrafos que las resoluciones electorales que emita en un momento determinado el tribunal autónomo, tendrán que sujetarse invariablemente a un principio: al principio de legalidad; pero nosotros queremos ir más allá, no queremos que se quede nada más ahí como una obligación constitucional, que el tribunal electoral exclusivamente vigile que se respete el principio de legalidad, nosotros queremos aparte de respetar el principio de legalidad, se respete también, se vigile y se cumpla como una obligación de este tribunal el respeto al voto ciudadano.

Si ellos, como tribunal de una primera instancia ante el Colegio Electoral, no garantiza el respeto al voto ciudadano en sus resoluciones, la resolución al Colegio Electoral automáticamente dejará viciada, ¿por qué? Porque el tribunal electoral señalará: Esta no era mi obligación, podrá decirse en la ley secundaria la tienes, pero en la

Constitución es a donde la queremos ver, porque el derecho constitucional de los mexicanos es el votar y de ser electos y si el efecto constitucional a los partidos políticos no se les garantiza y los ciudadanos el respecto al voto ciudadano , creemos que no se está cumpliendo con el mandato constitucional.

Por otro lado, en el mismo texto que analizamos de la Comisión de Gobernación en uno de sus párrafos se señalan las obligaciones del tribunal electoral, la competencia, éstas, se fijan que sean las que determine la ley, el funcionamiento será a través de salas regionales y se resolverán en las instancias y sus sesiones serán públicas, pero el problema radica en un agregado que mandamos se le incluya a esté párrafo en el cual se señala: "los Poderes Legislativos y el Ejecutivo y los partidos políticos garantizarán la debida integración del tribunal electoral", ¿por qué razón dejan fuera a los partidos políticos?, ¿o qué los partidos políticos no somos corresponsables de la integración de todos los órganos electorales? Como partido político y concretamente el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana exige que en su momento también sea corresponsable con los Poderes Legislativos y Ejecutivos de la reforma en que se integrará el tribunal electoral, porque si como partido político no vamos a vigilar que ese tribunal honesto, un tribunal estricto apegado al mandato constitucional y a la ley secundaria, será nada más obligación de los Poderes de la Unión, esto es exclusivamente del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo.

Por ello solicitamos que se modifique y se incluyan dos palabras en este párrafo del texto que se propone por parte de la comisión, incluyéndole el derecho de los partidos políticos de vigilar la integración del tribunal electoral.

Sentimos también que en el texto que se propone a la consideración de esta asamblea, en el último párrafo del mismo, se está señalando lo relativo a los consejeros, magistrados y a los magistrados del tribunal, los requisitos que éstos deben cumplir.

Acción Nacional que es el que ha estado concertando con ustedes y que es el corresponsable de esta realidad y de esta legislación, con ustedes los del Partido Revolucionario Institucional, considero que para vigilar o para garantizar la honestidad de quienes integrarán los tribunales electorales como magistrados, bastaba con que cumplieran un requisito, el requisito al que se refiere el artículo 95 de la Constitución Política.

Efectivamente, el artículo 95 de la Constitución Política establece que para ser ministro de la Suprema Corte, debe cumplirse exactamente con cinco requisitos: El primero "ser ciudadano mexicano por nacimiento"; aquí esperamos que no nos vuelvan a traer a guatemaltecos a participar en el proceso electoral, ni los hagan magistrados, como los hicieron participar allá en Chiapas en los pasados procesos electorales.

También queremos señalar que otros de los requisitos que Acción Nacional ha propuesto para los magistrados, es el de "no tener más de 65 años y una edad mínima de 35".

Creemos que eso es positivo, por cuanto a que si en un momento determinado se propone a un señor, a un ciudadano superior a los 65 años, podríamos darle justificación a sus errores, dado que hay circunstancias en las cuales llegan a la etapa de la demencia senil, y al rato nos dirían que estaba enfermo, que no supo lo que hizo y por ahí se nos saldrían.

Por ello, consideramos que sí deben ser ciudadanos con plena reflexión de su realidad social - política, con pleno compromiso, con plena lucidez y compromiso de lo que deben hacer como funcionarios y como magistrados del tribunal electoral.

También se está señalando el requisito para estos ciudadanos, que es el "de que cuando menos cinco años de ejercer, o cuando menos cinco años de contar con título de abogado", y aquí nos surge una gran preocupación que todo el pueblo sabe y que hay un proverbio por ahí entre el pueblo que dice que: "Entre abogados te veas, quién sabe que va a pasar", si es que aceptamos eso...

¡Lo siento, licenciado Montes, pero hubiera estudiado mejor para médico y serían muy buen médico! ¡En Guanajuato no habría un solo enfermo con sabiduría!

Por ello, aquí en este requisito nosotros discrepamos un poco. Si bien es cierto un requisito para observar legalidad, interpretación de la ley, etcétera, también es cierto que aquí en esta área también debe incluirse a los politólogos, esos jóvenes universitarios que van a la universidad, estudian varios años, se capacitan en ciencias políticas, pero en la práctica no son más que, cuando mucho, maestros de alguna escuela preparatoria o de laguna escuela secundaria; pero en la práctica, los politólogos no están interviniendo de manera directa en lo procesos electorales.

Tal vez ustedes intenten que en la ley secundaria también se abra la posibilidad de que estos ciudadano, estos profesionales de la ciencia política

puedan participar directamente en los procesos electorales.

Hay otro requisito que también es vital, es de suma importancia para todos los ciudadanos, el requisito de que "quien va a ser magistrado del tribunal electoral, no se encuentre inmiscuido o no haya sido procesado por un delito de fraude o algún delito que ponga en entredicho la honorabilidad del propuesto"

. Estos son parte de los requisitos que se están señalando, incluyendo aquél, el último, el de haber residido en el país durante los últimos cinco años. Estos requisitos a que se refiere la modificación al artículo 41 constitucional también son señalados para los ministros de la Corte, pero ¿qué ha pasado en esa realidad? La Corte, ya vieron ustedes cómo se ha utilizado, como un tribunal de premio o de consolación o de gratificación a determinados servicios. Porque si no, no nos explicamos cómo cumpliendo estos requisitos o no cumpliéndolos en última instancia, se encuentre ahí en la Corte una señora Victoria Adato de Ibarra, muy amiga del señor presidente Miguel de la Madrid, pero realmente, realmente, en la práctica de la justicia, muy negativa en la Procuraduría.

También ahí, en ese tribunal y cumpliendo estos requisitos, se encuentra Irma Cué y se encuentra Moisés Calleja, una serie de personas que en un momento determinado, a la luz de la realidad y de la moral, no se serían lo suficientemente fuertes para admitir una crítica en su contra. por ello, demandamos que se amplíen en la ley secundaria también, algunas otras obligaciones para estos magistrados.

Por último, en el último párrafo del artículo que se propone a discusión, se está señalando que quienes van a ser magistrados del tribunal, serán propuestos por el Poder Ejecutivo. Y aquí, en esta etapa, resulta que ya los dos poderes del Estado que tenía intervención directa en el proceso electoral de integración de los órganos, ya que fuera el Poder Legislativo; ya nada más el Ejecutivo es el único que va a proponer.

Ahora, podrán argumentar ustedes: ¡No!, es que la Cámara de Diputados va a calificar; va a calificar a quienes proponga el Ejecutivo, y entonces habrá la participación de ellos. Pero la verdad no es ésa, la verdad es que se está excluyendo al Poder Legislativo, de proponer a magistrados para el tribunal electoral. Por ello, consideramos que se debe también facultar al Poder Legislativo, para que también proponga a quienes deben ser magistrados del tribunal electoral.

Si bien es cierto, la Cámara se va a convertir en una Cámara calificadora, ahí tenemos al Senado de la República, que forma parte del Poder Legislativo, no hay por qué marginar al Poder Legislativo de las proposiciones para los magistrados. Que el Senado de la República, como Cámara integrante del Poder Legislativo, tenga la posibilidad de proponer a los magistrados que formarán parte del tribunal electoral, y así estaremos dando la corresponsabilidad a los dos poderes, para que propongan desde un principio la conformación e integración de todos los órganos electorales; de dejar afuera al Poder Legislativo, se estaría discriminando, se estaría dando facultad exclusiva al Presidente de la República.

Por ello, proponemos adiciones a este artículo 41, con lo cual la Cámara de Senadores del Poder Legislativo, también podrá hacer proposiciones respecto de quienes puedan ser los magistrados del tribunal electoral.

"En consecuencia, señor presidente, y de conformidad en lo dispuesto por el artículo 124 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, nos permitimos proponer las siguientes adiciones al texto del artículo 41 constitucional, en los párrafos que se proponen incluir como nuevos.

En el primer párrafo, en el penúltimo renglón proponemos: "La certeza, legalidad, imparcialidad, objetividad, profesionalismo y respeto al voto, serán los principios rectores para el ejercicio de esta función estatal".

En el segundo párrafo que se propone, demandamos que en el penúltimo párrafo se adicione: "Los ciudadanos, militares o no de los partidos políticos, formarán parte de las mesas directivas de las casillas, designándose por insaculación de las proposiciones que formulen los partidos políticos".

En cuanto al párrafo cuarto proponemos en el último renglón lo siguiente: "Garantizar que los actos y resoluciones electorales se sujeten invariablemente al principio de legalidad y respeto al voto ciudadano".

En el párrafo quinto, en el penúltimo párrafo, proponemos: "Los poderes Legislativo, Ejecutivo y partidos políticos garantizarán su debida integración".

Y en el último párrafo proponemos la siguiente adición: "De entre los propuestos por el Poder Ejecutivo Federal y la Cámara de Senadores del Poder Legislativo".

Atentamente.

Diputados Oscar Mauro Ramírez, María Teresa Dorantes Jaramillo y Marco Antonio Castellanos López."

El C. Presidente: - Reciba la secretaría y resérvese para el supuesto caso de que el artículo sea aprobado conforme a los artículos 124 y 125 del reglamento.

Tiene el uso de la palabra el diputado Ricardo Monreal.

El C. Ricardo Monreal Ávila: - Con su permiso, señor presidente; compañeros diputados: He solicitado hacer uso de la voz para hablar en pro del artículo 41 constitucional en materia de reforma político - electoral.

El anterior diputado Oscar Mauro refiere puntos importantes pero que indiscutiblemente son materia reglamentaria y que en su momento resultaría interesante discutirlo ampliamente. La imparcialidad es un principio rector elevado en este proyecto de decreto a rango constitucional, junto con otros principios como el de la certeza, el de la objetividad y el de la publicidad.

De ahí pues que la Constitución o este principio de imparcialidad, deba ser indefectiblemente, congruente con la ley reglamentaria; no se puede aceptar duda al respeto, la ley reglamentaria no podría prever una cosa que se contradiga con la Ley Suprema o la máxima Carta Magna...

(Desorden.)

El C. Presidente: - ¡Silencio en las galerías!

El C. Ricardo Monreal Ávila: - Hemos de coincidir en el proyecto de decreto que se discute y particularmente el artículo 41 que nos ocupa, resume posturas no unilaterales, sino de distinto origen y de distinto partido; de aprobarse, se pretende una mayor transparencia, una mayor claridad en los procesos electorales y sus resultados; una mayor confiabilidad de los ciudadanos en los sistemas político - electorales nuestros.

Por eso es que resulta indiscutible que los principios rectores a que se refiere este artículo, sean garantes de...

El C. Presidente: - ¡Silencio en las galerías! Permíteme diputado. Continúe diputado.

El C. Ricardo Monreal Ávila: - Gracias, señor presidente. Al proponer el establecimiento de una estructura electoral vertical y confiable, se intenta dar satisfacción a una necesidad insoslayable, pero debemos entender que la constitución General de la República, la Carta Magna, debe de prever sólo postulados fundamentales, y la ley reglamentaria, sí debe de prever lo secundario, su nombre lo establece.

Las resoluciones del Tribunal sin duda se apegan al principio de la legalidad y por eso en un afán honesto, reconozco al diputado Oscar Mauro, quien señala...

El C. presidente: - ¡Silencio en las galerías! ¡Silencio en las galerías o serán desalojadas!

El C. Ricardo Monreal Ávila: - Quien señala y reconoce avances significativos en este artículo, y estas adiciones de importancia que él refiere, son pues, las que nos hacen estar en favor de este artículo.

Claro está, en la ley reglamentaria deben de preverse algunas situaciones que a mí en lo particular me parecen interesantes y que comentó el diputado Oscar Mauro, respecto de las obligaciones del tribunal, respecto de su integración, respecto de ciertas posibilidades de los organismos electorales; pero repito, el momento que nos ocupa es la discusión del artículo 41 constitucional, por no estoy de acuerdo en la propuesta del diputado Oscar Mauro.

Hemos sostenido, consecuentemente, que la democracia se ejerce con la mayoría absoluta y, por ende, las mayorías calificadas deben de establecerse sólo por excepciones muy marcadas, dado que por experiencias de otros parlamentos la mayoría calificada hace más complejas las decisiones de las mayorías simples, legítimas, y en ocasiones resultan desestabilizadoras.

Sin embargo, esta postura no la hemos adoptado en términos generales los miembros de mi partido. En un afán de conciliar, hemos aceptado las mayorías calificadas para el perfeccionamiento de nuestro sistema electoral, tratándose de la integración del tribunal de lo Contencioso Electoral.

Sin duda, ya lo dijo el diputado Oscar Mauro, son avances significativos.

El problema de las democracias no implica extirpaciones o erradicar totalmente el sistema electoral, sino que lo que implica es que debe hacerse más perfectible y en eso estamos de acuerdo y eso es lo que nos tiene en este período extraordinario.

De ahí que con sensatez afirmamos y opinemos que lo consagrado en el artículo 41 resulta benéfico para la democracia del país, y de ahí que solicite a la asamblea su aprobación. De esta suerte podremos aclarar y podremos tener necesariamente que modificar la ley reglamentaria para hacerla congruente con el principio constitucional.

Entendemos y asimilamos en su justa dimensión la participación plural de los integrantes de esta Cámara Queremos y anhelamos una real competencia de partidos, mayor imparcialidad en el proceso o procesos, mayor transparencia, porque sabemos y acogemos principios dialécticos cambiantes de acuerdo a la dinámica social.

Por eso nuestro partido y sus militantes sabemos que la hegemonía de los partidos únicos o dominantes tienden, por razones lógicas, naturales, en convertirse o transformarse en partidos mayoritarios, con una competencia real, encaminados a una pluralidad política.

Por eso sostenemos que cualquier sistema político - electoral es perfectible, pero esta tarea no podremos lograrla en forma aislada o sectaria, esto implica conjunción de esfuerzos, concertación; implica diálogo y seriedad, con la que aquí se ha manifestado.

Para tal solicito la aprobación de este artículo en lo particular. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra, para hechos, por cinco minutos, el diputado Oscar Mauro Ramírez Ayala.

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Compañeros diputados: Solamente queremos hacer una breve reflexión. Efectivamente, en un momento determinado podríamos coincidir con ustedes de que muchos de los planteamientos, o algunos de los planteamientos que hemos formulado tendría que ser parte de la ley reglamentaria, de la ley secundaria, lo que podría ser en su momento el Código Electoral o la Ley Electoral, a través de la cual se regirán los procesos electorales en un futuro inmediato.

Pero si queremos obtener de ustedes la garantía de que si no se va a volver a repetir la misma mecánica de trabajo que se siguió para dictaminar esta iniciativa de reforma constitucional y de adiciones, porque si se va a seguir esa misma mecánica cuando se elabore la ley secundaria, definitivamente no estaremos de acuerdo y no estamos de acuerdo con esa iniciativa, porque al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana se le dejó fuera del dictamen, no se le permitió formar parte de las subcomisiones, las subcomisiones única y exclusivamente las formaron por decisión de la directiva tres partidos políticos: el Revolucionario Institucional, Acción Nacional y el de la Revolución Democrática, ahí es donde se maquinó todo.

Por ello exigimos y demandamos que en su momento, cuando vayamos a discutir la ley secundaria, se permita, porque es derecho de todos los partidos políticos estar en esta discusión y también que todos seamos corresponsables de esta ley secundaria, porque de hacer lo contrario seguiríamos oponiéndonos, dado que no se respetaría la voluntad del derecho de los partidos políticos en estas leyes que en última instancia van a ser fundamentales para sacar adelante los procesos electorales.

Queremos terminar con el abstencionismo, queremos acabar con ese grave problema de los procesos electorales, la única forma es permitido en libertad y en democracia que los partidos políticos seamos corresponsables junto con el pueblo de esa ley secundaria que garantizará el respeto al voto y que dignificará y dará credibilidad a los procesos electorales, de lo contrario si no se hace así estaremos también en contra. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Pedro Etienne Llano.

El C. Pedro René Etienne Llano: - Señor presidente; compañeros diputados: Hemos seguido con cuidado el debate sobre este artículo, porque coincidimos que es uno de los fundamentales en esta reforma que se plantea a la consideración de la asamblea.

Desde que se inició el período extraordinario de sesiones, hicimos expresión pública de la necesidad de buscar un consenso de todas las fuerzas que le diera razón a establecer en al Constitución de la República un pacto político.

Desde esa fecha, incluso señalamos los riesgos de buscar un acuerdo parcial en el que se cumpliera con la aritmética de las dos terceras partes de los diputados, pero que excluyera a otras fuerzas políticas.

Insistimos, en esa ocasión, incluso que resultaría contraproducente buscar un acuerdo parcial sobre ventajas mutuas que resultarían sólo en apariencia ventajas.

Hoy, al discutir este artículo, reafirmamos nuestra convicción, y al escuchar la intervención del ciudadano diputado García Villa y al señalar la importancia de este artículo, hacía un último esfuerzo para buscar ahora el consenso de todas las fuerzas políticas en lo que a su juicio era el centro medular de la reforma. Pensamos que esa reflexión es válida y volvemos a llamar para enfrentar este problema no con un consenso parcial, sino con un pacto político de todas las fuerzas que actúan en el país, sin exclusión alguna.

La misma actitud observamos en la búsqueda de propuestas por parte de la fracción del partido Popular Socialista y el mismo propósito se deja ver en la propuesta que recién escuchamos del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana.

Más aún, al examinar y releer el texto de la iniciativa nos han surgido nuevas dudas, y que con un afán de responsabilidad en el debate y en la discusión, hemos recurrido ante los miembros de la comisión redactora para lograr aclarar las dudas más graves.

Quiero decir, con absoluta responsabilidad, que estos diálogos han aclarado las dudas, pero han aumentado la preocupación de que se aprobara en los términos que viene ese artículo.

En la primera lectura, en el seno mismo de la Comisión de Gobernación, saltó de inmediato un primer problema que varios compañeros señalamos, en el sentido de que la propuesta propiciaba un aumento en el presidencialismo, y esta actitud, en contra de esta deformación del sistema expresada en el presidencialismo, no es gratitud ni es casual, muchas fuerzas políticas ha reflexionado en los problemas que se han magnificado en nuestro país en esta concentración de facultades más allá de lo establecido en la norma constitucional.

Señalamos este defecto en la iniciativa, porque el mecanismo para elegir representantes del Poder Legislativo en los órganos electorales y en los magistrados del tribunal electoral, pasaban innecesariamente por el filtro de las propuestas del Ejecutivo. Y a todos los nos llamó la atención este mecanismo, porque se alejaba mucho de los mecanismos propuestos por las distintas fracciones en sus propuestas de reforma.

El partido Acción Nacional, en su propuesta de modificación al artículo 60 constitucional, establecía que para integrar el tribunal federal, se adoptaría el método de insaculación, según propuestas de cada partido político.

El Partido de la Revolución Democrática, en su propuesta de reformas al artículo 41 constitucional, establecía la integración del consejo federal, por ciudadanos elegidos por la Cámara de Diputados; establecía el tribunal federal electoral, integrado por magistrados elegidos por la Cámara de Diputados con una mayoría calificada.

En todas estas propuestas no sólo se buscaba equilibrio en la composición de los órganos, sino se mantenía una función del Poder Legislativo en la elección de los integrantes de estos organismos responsables del control de la legalidad.

Más aún, a fuerza de ser preciso quiero señalar que este mecanismo de elección que ahora se contempla en la iniciativa, no estaba contemplado en la propuesta original del Partido Revolucionario Institucional; la actual propuesta es íntegramente la propuesta del Partido Revolucionario Institucional, con el añadido del último párrafo que establece precisamente ese mecanismo, calificado de inaceptable por muchos compañeros.

Sin embargo, habría otra forma de plantear esa misma preocupación; parte del mismo fenómeno y ya no sólo porque aumenta un presidencialismo, desde nuestro punto de vista negativo, sino porque también no ayuda a elevar la dignidad del poder autonomía del Poder Legislativo.

En la misma propuesta que hicieran García Villa y Bátiz, al argumentar la propuesta, se habla precisamente de este defecto que ahora encontramos, él propone varias vueltas, varias rondas, pero señala que esto obligaría a tener sensibilidad en el Poder Ejecutivo que obligaría a concertar con las fuerzas políticas.

Esto, compañeros, tiene una primera lectura; sólo podrían ser propuestos o sólo podrían ser considerados por el Ejecutivo las propuestas de los partidos o de las fuerzas que están en concertación con el Poder Ejecutivo, y podría aparentar aquí alguna ventaja para las fuerzas que tienen esa concertación con el Poder Ejecutivo; pero hagamos a un lado esta consideración.

El problema mayor que nosotros observamos, es que la designación de representantes del Poder Legislativo tendría que ser concentrada por las fuerzas políticas en la instancia del Poder Ejecutivo.

Una facultad de la Cámara tendría que salir a negociarse en las instancias y en las esferas de otro poder, esa desventaja anula este vacío de establecer un mecanismo que de por sí atenta contra el manejo autónomo de los asuntos del Poder Legislativo, debería ser suficiente para eliminar cualquier ventaja aparente...

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Pedro René Etienne Llano: - Sin embargo, compañeros...

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Pedro René Etienne Llano: - Sin embargo, compañeros, estos defectos que han sido

señalados en el mecanismo de elección son menores frente a problemas más graves a los que hemos llegado al ver también la propuesta del diputado García Villa y del diputado Bátiz.

En su propuesta, establecen en la Constitución un equilibrio de los componentes del organismo electoral, cuestión que en la propuesta a discusión del artículo 41 no se encuentra. Estamos a punto de aprobar una reforma a la constitución, para establecer un organismo sin definir el equilibrio de sus componentes y eso haría, efectivamente, que los principios y los atributos que se suponen en este organismo quedarían sin ninguna garantía, quedaría en la espera de ser definidos en la ley, más aún cuando preguntamos nosotros: ¿Cómo se integraría este organismo, por los consejeros en función de su encargo o por los representantes de los partidos?; en todas estas preguntas se ha referido a que se definirá en la ley, ley que por cierto no conocemos; ley que aunque se hayan perfilado algunas características por voz de los propios miembros de la comisión, no implica ningún compromiso político ni pacto que hace la definición de la ley, el proceso mismo de discusión de la ley.

Entonces, pues, al llegar a esta circunstancia, nos parece francamente grave aprobar en estos términos la propuesta del artículo 41, porque compañeros: hoy por una correlación de fuerzas que es fruto de muchos años, y porque se trata de una reforma constitucional, podemos estar debatiendo en plano de equilibrio y de igualdad con el Partido Revolucionario Institucional.

Yo me he acordado de las discusiones de la LI Legislatura, en donde se modificó varias veces la Constitución y estábamos condenados por la correlación de fuerzas, a limitar nuestras intervenciones para que constara en el Diario de los Debates, pero hoy vivimos una circunstancia política diferente, no es posible que pueda haber cambios bilaterales a la Constitución; y por eso me surge la pregunta y la planteo con toda responsabilidad ante ustedes: ¿Por qué vamos a renunciar a esa correlación de fuerzas?, ¿por qué vamos a renunciar a que estas modificaciones en materia electoral, de una gran sensibilidad para el pueblo, pasen ahora a una ley secundaria, a una ley modificable con una correlación de fuerzas diferentes?

Sería también inaceptable modificar la Constitución, confiados a las resultas del proceso de discusión de la ley y ya hoy hemos visto las dificultades para que se asuma esta nueva correlación y para que sin tratar de imponer, el Partido Revolucionario Institucional venga a debatir y venga a discutir con las distintas fracciones, y para hacerlos entender que no es posible imponer modificaciones unilaterales y para hacer valer que cualquier reforma a la Constitución requiere de que por lo menos otro partido más, en el caso de Acción Nacional, o tres partidos más, en el caso del resto de fuerzas, estuvieran de acuerdo para que prosperaran estas reformas a la Constitución.

Nos parece inaceptable una reforma a la Constitución que implique tocar la materia electoral, renunciando a que cualquier cambio en estas disposiciones requeriría la correlación de fuerzas que hoy se requiere para el cambio constitucional.

La intervención del diputado Monreal, del Partido Revolucionario Institucional, nos ha dado la clave en ese asunto. El ha dicho que considera que las mayorías calificadas son también desestabilizadoras; pero no por algo el Constituyente, con sabiduría, estableció que las reformas a la Constitución requerían una mayoría calificada. Esta disposición nunca fue criticada, porque nunca antes el partido Revolucionario Institucional había tenido que buscar el consenso para reformar la Constitución.

Pero hoy estamos en esa circunstancia. Hoy por eso, hoy que se aplica la necesidad de contar con una mayoría calificada, hoy es más válido defender este principio del Constituyente. Y compañeros, es que no tenemos otra cosa a qué atenernos, más que al equilibrio de fuerzas, que impide la imposición unilateral.

Finalmente, esta correlación de fuerzas no es gratuita ni es casual, es parte de la aplicación de la ley; pero es también fruto de millones de mexicanos que el 6 de julio se expresaron para establecer esta correlación de fuerzas en la Cámara, y yo diría: es fruto de años de esfuerzo de las fuerzas políticas para lograr una participación creciente de los ciudadanos.

¡No renunciemos a esa correlación de fuerzas! ¡No renunciemos a esos años de esfuerzo y de lucha por la que ahora no es posible un reforma unilateral!, ¡Defendamos este principio, porque a parte de atender a la razón, hay que atender también a las fuerzas que estamos representando, a las fuerzas que hoy se mantienen en la calle y en las galerías, exigiendo una reforma que constituya un avance en la democracia.

Pero no tenemos por qué aceptar el chantaje para aceptar reformas que no den garantías a los ciudadanos de un avance en la democracia, y menos aún reformas que signifiquen renunciar a lo que con tanto esfuerzo y sacrificio se ha ganado y que hoy nos pone a todas las fuerzas políticas en un mismo nivel.

Esto es educativo para la oposición y es educativo también para el Partido Revolucionario Institucional. Sólo podrá prosperar aquello en lo que haya consenso real, no ficticio, de las fuerzas políticas. En buena hora en materia electoral, cualquier cambio no puede ser unilateral.

¡Mantengamos esas definiciones en la Constitución! ¡ Exijamos reformas a la Constitución, aunque tardemos en la discusión y en el proceso de consenso que tengan el aval de todas las fuerzas políticas! ¡Reformemos la Constitución, sólo en aquello que exista un auténtico pacto de todas las fuerzas políticas! Muchas gracias, compañeros. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene la palabra el diputado Jaime Castrejón.

El C. Jaime Castrejón Díez: - Con su venia, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Mi amigo el diputado Pedro Etienne inició su análisis diciendo que era deseable que todas las decisiones que marcaran cambios en el texto constitucional, se dieran por el consenso de todas las fuerzas, yo estoy de acuerdo con esto, creo que todos estamos de acuerdo con esto, pero en la práctica difícilmente se puede lograr ese consenso de todas las fuerzas; si tuviéramos que tenerlo para todo cambio constitucional, posiblemente estaríamos condenados a la parálisis, es por eso que los acuerdos parciales en distintas proporciones vienen a facilitar la posibilidad de acción, en este caso eran los dos tercios de la Cámara para poder cambiar la Constitución y ante la imposibilidad de una concertación total hubo concertación parcial. Decía él que no debiera haber cambios constitucionales unilaterales y éste claramente no es unilateral, hubo una coalición para poder obtener los dos tercios necesarios para lograr el cambio.

La política es el arte de lo posible, la distancia entre la retórica y la realidad se tiene que acortar para que la actividad política fructifique, no es solamente un dialogo permanente, no solamente horas y horas de hablar; debe haber resultados para que tengan razón de ser los órganos de gobierno. Si lo que se logra en esta reforma es poco, es porque ésta es nuestra verdad, no fuimos capaces de ser más flexibles no uno sino todos los partidos, esta reforma significa el límite de concertación que la Cámara fue capaz en esta ocasión, esto no es de asombrarse, es la primera vez que vivimos esta nueva realidad del pluralismo, todos hemos festinado la nueva realidad que vivimos, pero la verdad es que no ha habido más flexibilidad que la que logramos en esta reforma, esto no es culpa de un solo partido o solamente de unas personas, toda la Cámara es responsable de esto.

Sin embargo se avanza, porque el mundo de la palabra tiene que cristalizar en realidades o pierde valor político; la política es pensamiento y es acción, si sólo se piensa o se habla no se deja de ser soñador; si se actúa sin reflexión política, lo que se obtiene son acciones aisladas.

En esta ocasión lo que se logra tiene las características de pensamiento político y de acción, si es poco es porque se trata de nuestra primera experiencia en un cambio constitucional, en una Cámara plural.

Si vemos el proceso que culmina el día de hoy, nos damos cuenta que el origen son los documentos que presentaron los partidos políticos; pero también se incorpora la discusión y las proposiciones en el seno de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales. Lo que resulta es un documento que incorpora muchas ideas que provienen de distintas orientaciones políticas. Los documentos originales no podían ser reproducidos, se decía hace un momento que parte del dictamen no estaba en la propuesta del Partido Revolucionario Institucional, creo que esto demuestra que el trabajo en comisiones realmente fue abierto y se incorporaron nuevas ideas a las originales que se habían presentado.

Cuando vemos el dictamen, podemos observar que en una parte en donde conjunta los 11 puntos en los que estuvieron de acuerdo los distintos partidos y compañeros, esos 11 puntos con lo cambios constitucionales propuestos, vemos que todos ellos están presentes; es decir, que hay fidelidad en la incorporación del pensamiento de los diputados de todas las fracciones parlamentarias en el documento final.

El dictamen recoge en un solo documento los originales y también las observaciones de la comisión, pero tiene que hacerlo un todo coherente, y tiene que buscar el texto que lo refleje. Y creo que el dictamen que se presentó por la comisión y que fue aprobado por la comisión, tiene estas características.

Tres puntos han sido discutidos en varias ocasiones sobre esta parte del debate; uno ha sido que el Partido Revolucionario Institucional debe ceder, que debe haber un órgano que se origine en los partidos. Esto se discutió, se valoró, pero el documento se recoge la aprobación de los diputados ya no contiene ese principio. Sin embargo, éste ha sido uno de los argumentos que constantemente se han utilizado en contra del dictamen, de que no aparece; y, sin embargo, yo quisiera no hacer un argumento jurídico, sino hacer un argumento de filosofía social, porque nunca las sociedades parten en cero.

Decía Pope que hay tres tipos de mundo: El de las ideas, el de las cosas y uno el que a ciertas ideas se les empieza a tratar como si fueran reales, como si fueran cosas.

La voz del pueblo, es algo de este mundo tercero de Pope; es una expresión tan usada por los políticos que es difícil de interpretar en términos reales. Todo grupo político considera que interpreta esta voz del pueblo; todo grupo político dice que tiene la puerta de la democracia, la llave de la conducción armónica de la sociedad, pero para decir quién de ellos es realmente el que presenta a la mayoría de estas voces, la sociedad ha tenido que generar mecanismos, estructurar instituciones, y para ello se tienen que crear leyes que los legitimen.

Cuando los grupos rivalizan para obtener el poder, es necesario crear los mecanismos que permitan decidir quién tiene el derecho a determinarlo; en todas las sociedades esas diferencias tienen que dirimirse a través de las instituciones, tal vez porque el sistema de vigilancia entre los partidos solamente no permite que se vean los procesos con objetividad y, sobre todo, porque no hay definitividad en sus decisiones. Es por eso que el sistema político se orienta hacia el Estado, hacia un sistema jurídico; la razón principal es la ejecución definitiva. Es esta primera solución la que históricamente se ha dado. La razón de dejar esta solución al Estado, era por ser la única instancia que podía imponer un juicio contra la voluntad de una de las partes.

En cualquier disputa, el poder político, en la que una de las partes no confía en la otra, o que no estuvieran de acuerdo sobre el método de resolución, se acudiría primero al Estado y después ya a un sistema más evolucionado y en sus leyes. Así hemos visto surgir en nuestro país distintas leyes, que van adecuando a la realidad del problema de crear los mecanismos, de dirimir la diferencia entre partidos.

La evolución social y política ha traído nuevas demandas para que el sistema electoral refleje las aspiraciones del México actual.

La modernización del país en lo económico, requiere de la misma actitud en lo político; para lograrlo, se requiere de esfuerzos para el cambio y porque el cambio no se logra sin aceptar que nosotros mismos nos transformamos en el proceso.

Las instituciones y los cambios siempre se refieren a un grupo de valores, éstos se fueron definiendo en el proceso de la discusión: la legalidad, la objetividad la certeza, la imparcialidad y el profesionalismo. Ellos son las bases del cambio, ésos son los valores que surgen de este ejercicio parlamentario que por 10 meses ha vivido la Cámara de Diputados. Ciertamente, esta reflexión sociológica se cumple, en este caso.

La reforma electoral crea también instituciones: un registro nacional de ciudadanos, un órgano electoral y un tribunal electoral, ésos son los aportes de la innovación. Esto es lo que dice, que en última instancia la sociedad es creativa para encontrar sus nuevas estadías de desarrollo. Esto es lo que lo hace que consideremos que lo que ha sucedido es realmente un cambio que se va a reflejar en el futuro, un cambio cultural, porque el cambio que se presenta dentro del texto constitucional, dará lugar a una nueva forma de vivir, en el aspecto de la política electoral.

Otra de las cosas que ha hablado mucho, ha sido de la concertación; está probado que no es unilateral, sino que están dos fuerzas políticas apoyando estos cambios constitucionales. Ayer, un distinguido diputado decía que en todos los parlamentos del mundo hay prácticas que deben considerarse universales en el mundo parlamentario. La coalición es una de estas prácticas, y lo que vivimos ha sido una coalición. Esta coalición entre dos partidos, ha sido el blanco de muchas de las críticas al dictamen, acusando a ambos partidos de maridajes o de actos ilegales, y sin embargo es una práctica parlamentaria legítima. Sucede por primera vez en el sistema político mexicano, tal vez por eso nos esté causando sorpresas.

Lo que es inconcebible es que algo que es normal en todas partes, se haya magnificado y se utilice como argumento. Una coalición es una forma de cooperación estrecha entre dos partidos, vincula la acción de los mismos en las circunstancias y modos previstos por el acuerdo; es compromiso en materia política, que ambos partidos asumen para la realización de cierto objetivos y, repito, solamente de cierto objetivos; es un instrumento de política real, para poder hacer que las ideas cristalicen en acciones; no es permanente, termina cuando se logran los objetivos para los que se creó la coalición y no se pierde la identidad de los partidos.

La idea de este cambio constitucional, a mi modo de ver, es una aportación muy directa y muy fuerte hacia una nueva cultura política en el país, y yo conmino a los compañeros diputados que aprobemos el artículo 41 que es realmente la base que estructura la reforma política. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: -Tiene la palabra el ciudadano diputado Bernardo Bátiz.

El C. Bernardo Bátiz Vázquez: - Señor presidente; señoras y señores diputados; señores de las galerías: En el transcurso de este debate, el diputado Carlos Navarrete, citando una intervención anterior de nuestro compañero de Acción Nacional, Juan Miguel Alcántara, conminó al Partido Acción Nacional para que confirmara lo dicho por el diputado Alcántara.

Quiero tomar ese guante y decirle al diputado Navarrete y a todos ustedes que efectivamente los que mencionó aquí Juan Miguel Alcántara es la tesis de Acción Nacional: queremos una transición a la democracia, pacífica, tranquila, por los caminos del orden y el derecho. (Aplausos.)

Los obstáculos se sortean, no se tiran a cabezadas, estamos conscientes de que los ideales que témenos para llegar a la democracia en este país tienen muchos obstáculos y muchas barreras y hemos sabido a través del tiempo ir sorteando esos obstáculos y derivando esas barreras, pero tenemos los pies firmes en el suelo y sabemos en cada momento que es posible, que es viable y que tienen todavía que esperar a su debida madurez. No es inusitado el camino que ha escogido Acción Nacional, otros países y otros partidos lo han transitado; el Partido Socialista Obrero Español, ahora en el poder, en un momento entro al juego electoral a sabiendas que luchaba contra los albaceas del Franquismo, a sabiendas de que tenía en su contra leyes y reglas electorales no del todo favorables.

El Sindicato "Solidaridad" de Polonia, en un país de partido único y de régimen totalitario, abrió espacios, abrió caminos y usó resquicios a los que se refirió Abel Vicencio para abrir este país a la democracia.

En una transición efectivamente se pueden encontrar pasos difíciles. Los montañistas entienden perfectamente bien esta expresión. Hay momentos en que para seguir adelante hay que arriesgar la vida o retroceder.

Acción Nacional sabe perfectamente bien que camino está pisando. Sabemos, y ya lo estamos viviendo ,el cúmulo de interpretaciones incorrectas, de interpretaciones maliciosas, de equivocaciones, probablemente algunas de buena fe que no entiendan bien cual ha sido la decisión de Acción Nacional.

Este dictamen que aprobamos ayer, yo no quisiera llamarle reforma electoral porque apenas si cambia unos cuantos detalles de todo el procedimiento electoral, esto que aprobamos, que en mi opinión no es una reforma, implicó que partidos distintos, con posiciones y actitudes diferentes, tuvieran que, recíprocamente, transigir en algunos puntos.

Nosotros teníamos empeño en conseguir que hubiera un registro nacional ciudadano; que se hiciera la mención expresa en la Constitución, de que los trabajadores libremente pueden participar en los partidos políticos y no constreñidos por sus sindicatos.

Viejas luchas de Acción Nacional que ahora logramos que queden establecidas definitivamente en el texto de nuestra Constitución.

Y por supuesto que tuvimos que ceder en algunos puntos con los que no estamos satisfechos, pero era necesario, porque de otra manera no hubiera habido ni siquiera ese mínimo avance que ahora reconocemos que hay.

Sin embargo, el diputado Juan Antonio García Villa, el de la voz, presentamos una propuesta de modificación al artículo 41 constitucional, porque estamos convencidos de que como cualquier precepto o cuerpo legislativo, este artículo tal como fue presentado en el dictamen, es perfectible.

El diputado López Moreno, cuando contestó a García Villa en este tema, aludió a que el proyecto tal como está en el dictamen, se funda en la confianza y en la honradez. Estamos de acuerdo. No es una relación de causa - efecto y hay una necesidad entre que los magistrados - consejeros o consejeros - magistrados, sean propuestos por el Poder Ejecutivo, y necesariamente tengan que ser parciales. No hay una relación de necesidad y efectivamente puede ser, puede darse el caso de que esos magistrados sean escogidos con acuciosidad, con honradez y con confianza, y que representen más allá de los intereses de partido o de grupo a los más altos intereses de México. Puede suceder eso. Pero aquí en mi barrio, cercano a San Lázaro, dicen: "El que con leche se quema hasta al jocoque le sopla".

Cada Presidente de México inicia su sexenio con un apertura democrática; con un reconocimiento parcial a las exigencias populares, porque necesita reconocimiento durante seis años, pero a medida que el tiempo va rodando y que se acerca el fin del sexenio, esas intenciones se van olvidando y se quedan simplemente en el archivo de los recuerdos.

Por eso proponemos una alternativa distinta que tampoco es plenamente satisfactoria, porque en materia de calificación, de arbitraje de decisiones de un poder con jurisdicción, es muy difícil, yo

diría que humanamente es imposible encontrar un tribunal que satisfaga plenamente a todos. Tenemos que buscar salidas cercanas a lo óptimo y por eso propusimos una en este sentido. Tiene sus desventajas, en efecto, como las tiene la propuesta del dictamen y como las han tenido los diversos ensayos que se hicieron en innumerables reuniones y pláticas entre los grupos parlamentarios.

Pensamos que las rondas para ir eliminando o escogiendo consejeros - magistrados son útiles y políticamente obligan al Poder Ejecutivo a buscar el consenso previo, no de un partido equis o zeta, del Poder Legislativo, tendrá que haber necesariamente lo que ha habido en este proceso en el que estamos apenas ensayando posibilidades. Eso es lo que buscamos y lo que queremos. Pero los abogados, tan vilipendiados el día de hoy, sabemos que las normas jurídicas que no tienen una sanción, que no tienen una consecuencia para el incumplimiento, son normas imperfectas y se quedan simplemente como buenos deseos o consejos que pueden ser cumplidos o que pueden ser violados al arbitrio de su destinatario.

Por eso presentamos una salida binar, alterna, para el caso de que en tres ocasiones se le devuelvan al Presidente sus propuestas porque no son satisfactorias para las dos terceras partes de los integrantes de la Cámara para ese caso hipotético y extremo y último, entonces serán las mismas fuerzas políticas representadas en el Congreso las que hagan una propuesta final en proporción a su representación, para que ahí se insaculen y resulten los que integren y completen el organismo superior de elecciones. Esa es nuestra propuesta sin mayores pretensiones, simplemente con la idea de buscar una alternativa diferente para que sea considerada por esta asamblea.

(Desorden.)

El C. Presidente: -¡Silencio en las galerías!

El C. Bernardo Bátiz Vázquez: -Quiero hacer una final referencia a la intervención siempre clara y siempre amable y siempre cuidadosa de la diputada Amalia García . Ella dijo efectivamente que estamos buscando espacios en una nueva cultura política y es cierto, y en esa búsqueda como el cualquier búsqueda, en ese intento de encontrar nuevos caminos, todo mundo está sujeto a riegos, a equivocaciones, a tropiezos, pero sí quiero decirles una cosa, que solamente el que no se decide, el que no da el paso, el que no hace algo, ése nunca se va a equivocar.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra, diputado Pablo Gómez, para hechos.

El C. Pablo Gómez Alvarez: - Ciudadanos diputados: Creo que es necesario rectificar algunos hechos en relación a los que ha dicho aquí el diputado Bátiz.

El diputado Navarrete, al responderle a Acción Nacional, no criticó la aspiración de un cambió pacífico, mucho menos un cambio democrático; ha criticado la posición del diputado Alcántara que dice, según tengo aquí la versión estenográfica: "Que aún más pensamos que en una posición madura y responsable, bajo condiciones legítimas y desligando la situación actual de nuestro subsistema de partidos, podemos encontrar procedimientos temporales que permitan al grupo en el poder planear, programar y efectuar un descenso pacífico, tranquilo y seguro para el país."

No hemos criticado un cambio pacífico, sino la idea de que el grupo en el poder tenga capacidad para planear, programas y efectuar su propio descenso. Este es el punto.

El diputado Abel Vicencio Tovar dijo ayer: "Yo creo, señores, que sería verdaderamente ingenuo pretender que el partido oficial en esta ocasión o en otras similares entregaran en bandeja de plata el poder de la oposición", son versiones de un periódico sostenido directamente por el gobierno: El Nacional

. Pero la cuestión es ésta: ¿cuál es entonces la posición?, se supone que el grupo en el poder tiene o no la posibilidad concreta de admitir, conociéndolo como es, su propio descenso, y éste es un problema de línea política muy importante. En efecto, el caso polaco nos habla de un partido que planea su propio descenso su tránsito a la oposición., pero dudamos, sí, porque había un gran movimiento en su contra, también en México lo hay. El problema está en que si nosotros admitimos los requerimientos del poder actual para conformar los mecanismos y los procesos electorales, y lo vemos como el medio a partir del cual el grupo en el poder puede planear su paso a la oposición, estamos cometiendo un error muy grande. Todos deseamos un tránsito pacífico a la democracia.

En efecto, ése es el mayor esfuerzo,, pero ello no implica que se deba suponer que el poder del Estado tiene capacidad para transitar a la oposición planeando su propio tránsito. Se requiere generar un movimiento democrático que logre el desplazamiento del grupo en el poder hacia otras posiciones secundarias. Y eso es justamente a lo que se pretende encaminar a las fuerzas democráticas de México; fuerzas democráticas diversas que deben mantener una lucha entre ellas, una

lucha como ésta y como otras que vendrán, pero sobre la base justamente de incorporar la suficiente fuerza a ese movimiento democrático.

Entonces, si ésta no es una reforma electoral, como dice el diputado Bátiz, si no lo es, ¿por qué no generar una presión mayor?, para lograr que se produzca, evitando que esto, este dictamen, se presente mañana como la reforma electoral que se estaba requiriendo, porque esto será presentado por ese poder, que según al diputado Alcántara, tiene condiciones de planear su propio descenso, como la reforma al fin alcanzada.

Es evidente que sí será, ¿por qué no genera la presión suficiente para ir a una negociación en condiciones de conseguir la reforma? Este es el punto uno , de los puntos nodales de este debate.

Y, por último, señor presidente, yo estoy sorprendido porque los dos diputados del partido Acción Nacional se han apuntado en la lista de oradores en contra, supongo que esos dos oradores votarán en contra del artículo 41. Esperamos que lo hagan, pero también que haya el suficiente orden y trasparencia para que los oradores en contra está efectivamente en contra.

El C. Presidente: -Para alusiones personales, el diputado Alcántara tiene el uso de la palabra.

El C. Juan Miguel Alcántara Soria: - Señor presidente; señores legisladores: No va a ser Pablo Gómez quien dicte las normas que rijan la conducta de Acción Nacional. (Aplausos.)

Porque es muy difícil que cuando se descendió, la palabra descender les ha preocupado, cuando se ha descendido del Partido Comunista Mexicano al Partido Socialista Unificado de México; del Partido Socialista Unificado de México al Partido Mexicanos de los Trabajadores; del Partido Mexicano de los Trabajadores al Partido de la Revolución Democrática, no sé por qué se asustan de seguir descendiendo. Vamos a dejar los descensos y vamos a buscar los ascensos.

Yo quiero, y lo vamos a demostrar, que la posición que se contiene en este párrafo que tanto le preocupó a Navarrete y a Pablo Gómez, un compañero del Partido de la Revolución Democrática, José Goldenberg, en su artículo de la revista Punto, de la semana pasada, hace suyo este planteamiento de Acción Nacional, y vamos a explicar por qué José Goldenberg dice: "El Partido Acción Nacional, en el artículo de la semana pasada, el Partido Acción Nacional es el único partido, el único que se ha planteado el problema de la alternancia en el poder con seriedad y con madurez".

En ese artículo, un compañero del Partido de la Revolución Democrática, me cita textualmente. En ese artículo, al citarme dice: "Acción Nacional está de acuerdo en que el grupo en el poder pueda planear, programar un aterrizaje pacífico y tranquilo.

Y esta frase, originalmente venía en el discurso que yo iba a leer el día de ayer; sin embargo, por recomendaciones de dos compañeros míos me dijeron: "La palabra aterrizaje no es las armónica con el resto de su texto, quita la palabra "aterrizaje" y sustitúyela por otra que tenga que ver con el nivel del texto". Entonces suprimí la palabra "aterrizaje" que está contenida ya en dos revistas de análisis político, porque en dos ocasiones yo he planteado previamente este problema de la alternancia pacífica y ordenada, y sustituí la palabra "aterrizaje" por la palabra "descenso".

Ahora, queriendo encontrar aviesas intenciones en el texto, y sacándolo de contexto, se dice: el partido Acción Nacional está confabulándose con el Partido Revolucionario Institucional para buscar un descenso planeado comúnmente.

Entiéndolo como creo que persona inteligente, porque lo es José Goldenberg, lo entendió.

(Voces.)

Sí los hay, el problema está...

(Voces.)

No lo dudo. Veamos el párrafo porque éste es un problema muy importante que tenemos que plantearnos los políticos que con seriedad, con responsabilidad buscamos la transición democrática, leamos el párrafo: "Pensamos que en una posición madura y responsable, bajo condiciones legítimas y verificando la situación actual de nuestro subsistema de partidos, podemos encontrar procedimientos temporales que permitan al grupo en el poder plantear, programas y efectuar un aterrizaje pacífico, tranquilo y seguro para el país, perdón, tengo la versión del texto original, aquí dice aterrizaje y entonces decía descenso, puesto que un aterrizaje no programado, de emergencia, pudiera generar vacíos de poder o disputas por el mismo, al margen de la representatividad y de la legitimidad.

Otro politólogo de nuestro país, Jaime Sánchez Susarrey, en la revista en la que acostumbra escribir, en la del mes de agosto, plantea este problema, y la tesis de Jaime Sánchez Susarrey, que seguramente la conocen los que leen esa revista en la que escribe, es que el Partido Acción Nacional, efectivamente, probablemente dice él,

probablemente el Partido Acción Nacional sí pueda entender la necesidad de decidir el marco político, bajo el cual no se vaya a dar una transición democrática desordenada, y sostiene ahí, Jaime Sánchez Susarrey, es su posición y de eso él sólo puede responder, porque al Partido de la Revolución Democrática le interesa un aterrizaje emergente, forzoso, para poder aprovecharse de la situación de vacío de poder que ello pueda generar, y léase "Caso de Michoacán", tesis de Jaime Sánchez Susarrey.

Yo aprovecho al mencionarla para que se analice, desde esa perspectiva, desde esa tesis, si será o no será cierta la posición de ese politólogo y para que a través de ese prisma analicemos las posiciones de los demás partidos políticos.

Vine pues, para alusiones personales a precisar, insistimos en ello, que nuestra posición no la van a marcar ni el presidente Salinas, ni el Partido Revolucionario Institucional, ni Pablo Gómez, ese es un asunto exclusivamente de los panistas. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene la palabra el diputado Venadero.

El C. Carlos Navarrete Ruíz (desde su curul): - La pedí primero para alusiones personales.

El C. Presidente: - El diputado Venadero había solicitado la palabra para los mismos hechos, con anterioridad a usted, señor diputado.

El C. Carlos Navarrete Ruíz (desde su curul): - Insisto señor presidente, pido la palabra para hechos.

El C. Presidente: - Permítame. Le di la palabra al diputado Venadero porque había solicitado la palabra para hechos, hechos sucedidos precisamente antes de que usted solicitara la palabra. Sin embargo, quiero preguntarle al diputado Venadero si le cede su turno al diputado Navarrete.

El C. Rubén Venadero Valenzuela: - Claro que sí, con mucho gusto.

El C. Presidente: - Entonces, tiene la palabra el diputado Carlos Navarrete.

El C. Carlos Navarrete Ruiz: - Agradezco la deferencia al compañero Venadero para hacer uso de la palabra, para alusiones personales. Y decir en principio, y decirlo con absoluta franqueza, compañero Alcántara, que lamento muchísimo su inasistencia en el salón de sesiones, cuando sus compañeros y nosotros discutíamos el "techo" que ha provocado este pequeño debate.

Y creo que no escuchó las intervenciones, porque si las hubiera escuchado, quizá se hubiera ahorrado esa intervención inicial, que se alejó poco quizá del fondo del debate, que otro compañero de usted tocó, García Villa, creo que tengo entendido, en los mismos términos. Porque no se trata de entrar descalificando al contrario para después poder tener condiciones mejores para el debate, se trata de debatir las ideas, en todo caso.

Ahora bien, el problema, creo que el compañero Gómez lo presentó perfectamente, no se trata de que señalemos como equivocada y condenable, por lo tanto, una posición de Partido Acción Nacional que plantea la necesidad de transitar, durante un trayecto, e irle poniendo formas y normas a un sistema democrático que no tenemos actualmente; lo que efectivamente compañeros de mi partido en algunas revistas han llamado "el necesario tránsito a la democracia." Entendiendo como la lucha por la democracia, un objetivo que tiene tiempos y dificultades que hay que vencer, y que no so logra ni en una sola elección ni en un solo golpe y que requiere de un gran esfuerzo, sobre todo por tantas décadas antidemocráticas.

Esto no es España, con el Pacto de la Monclova; esto desgraciadamente no es Polonia, quizá más complejo que Polonia incluso y por eso requiere características diferentes y más complejas evidentemente para transitar hacia la democracia.

(Desde una curul): ¡De eso no hay duda!

El C. Carlos Navarrete Ruiz: - El problema está en cuál es la propuesta que hacen las fuerzas políticas para transitar la democracia. Pudiéramos estar de acuerdo en que el tránsito a la democracia es indispensable, yo diría incluso, yéndome al extremo, o transitamos a la democracia o nos encerramos en callejones sin salida. Ciertamente, ¿pero cómo transitamos a la democracia? Es el problema, y aquí está la "discrepancia", lo señalé en mi intervención de hace un rato, la discrepancia en los caminos que hemos localizado el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, quizá, otras fuerzas, ubicando ese objetivo como necesario para las fuerzas políticas en el país.

Se señala, en el texto que usted mencionó ayer y que hoy trajo nuevamente a colación, y el diputado Bátiz lo señala también, que ustedes han ubicado la necesidad de transitar por la vía, que dijéramos, de concertar necesariamente y de comportarse como un partido gobernante también, en su proporción. Ya no somos, dicen ustedes, un partido solamente de oposición, crítico, que señala deficiencias del

Estado o del gobierno; somos un partido que tiene responsabilidades en alcaldías, en congresos locales, en una gobernatura, y queremos ir por más. Absolutamente legítimo además.

Y entonces, esto ustedes lo señalan, necesitamos movilizar nuestro comportamiento, porque no somos lo que erramos hace 50 años, somos un partido que va en ascenso y que está compartiendo el poder o por lo menos alguna parte del poder.

Nosotros lo que señalamos, además con profundo respeto, porque ni les vamos a dar cátedra de oposicionismo, muchos de ustedes son mucho más vivos que nosotros en esto, ni les vamos a señalar el camino de cómo comportarse...

(Desde una curul): -¡Felicítalos!

El C. Carlos Navarrete Ruiz: -Ustedes aceptarán opiniones, críticas o debates y tomarán lo que crean conveniente; y en los rejuegos internos su partido decidirá.

No, lo que estamos haciendo es que estamos debatiendo frente a la nación, de cara al pueblo de México: ¿Cómo fue que se pactó o se acordó o se consenso estas dos terceras partes, para una reforma que, en palabras de su diputado, no es reforma siquiera?, ¿cómo fue?

Y no es que tengamos la intención de buscar cosas de trasfondo, ocultas u otra cosa, no queremos ideologizar el debate para llevarlo a extremos que nos llevan a ninguna cosa, no, sino que localicemos y además yo creo que como un derecho de los ciudadanos mexicanos que votaron por ustedes y por nosotros y por el Partido Revolucionario Institucional y por todos los partidos.

¿Cuáles son las nuevas formas del consenso de la negociación política entre las puertas? Nadie, a nadie se le oculta que la gubernatura de California, para ustedes los coloca en otra tesitura, nadie puede ocultar eso, a nadie se le oculta que el diálogo con Salinas que ustedes asumieron desde el 1o. de diciembre debe traer sus consecuencias, porque no se puede dialogar para no llegar a ningún acuerdo.

A nadie se le oculta que ustedes han apostado a que el régimen de Carlos Salinas es el régimen de la transición democrática, transición democrática que los incluye a ustedes fundamentalmente, ¿por qué razón es que el Partido de la Revolución Democrática no ha aceptado esa oferta, muchas veces expuesta y propuesta de diversas formas por el gobierno para un diálogo con nosotros?, ¿por qué razón?

Bueno, pues, yo diría que hay varias, pero hay una que es fundamental y tampoco a nadie se le oculta, el gobierno le pone al Partido de la Revolución Democrática como condición para negociar y para discutir grandes temas nacionales, una condición que hasta ahorita nosotros consideramos inaceptable, que Cuauhtémoc Cárdenas se reúna con Salinas públicamente y que le reconozca la jefatura como jefe del Ejecutivo.

(Desorden.)

Cárdenas ha planteado que no rehuye el diálogo, Cárdenas ha planteado que no estamos cerrados a la negociación política, pero ha señalado también que se requiere un diálogo público, un diálogo con agenda, un diálogo de cara a la nación, un diálogo con compromisos y un diálogo que someta a las fuerzas que dialogan a compromisos claros y expresos y es lo que el gobierno no ha querido comprometerse, no ha querido comprometerse...

(Desorden.)

En ese sentido, compañeros...

El C. Presidente: - Diputado Navarrete lleva usted siete minutos en la tribuna, le pido concluir.

El C. Carlos Navarrete Ruiz: - Voy a redondear mi intervención.

Lo que nosotros consideramos inconveniente, compañeros de Acción Nacional, y se los queremos decir, es de que los riesgos en política se tienen que correr efectivamente, pero también los riesgos deben estar en función de la claridad con que se muestren las propuestas y los acuerdos que se han dado, si es que se han dado, pensamos que sí, para esta transición a la que ustedes le apuestan en este terreno.

Yo quiero decirles que a nosotros no se nos olvida, y no porque tengamos un prurito de estar recordando esto y aquí hay un comportamiento diferente, público, frente al terreno de la reforma electoral, entre Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, no se nos olvida esa afirmación que todavía está en el aire, el año pasado, de no ganó Clouthier, no ganó Salinas tampoco, pero no sabemos quién ganó...

(Desorden.)

Quizá eso compañeros sea efectivamente un aterrizaje muy brusco, un rompimiento muy brusco...

(Desorden.)

El C. Leonel Godoy Rangel (desde su curul): -¡Tiempo!

El C. Presidente: - Esta presidencia ya ha llamado al orden al señor diputado Navarrete, cuando le ha indicado que lleva más de cinco minutos en la tribuna

. El C. Carlos Navarrete Ruiz: -Bien. Agradezco el respaldo que recibe la presidencia para hacer valer su autoridad y sujetar a los oradores al orden con los gritos de sus compañeros. Me parece un buen procedimiento de la presidencia.

(Desorden.)

Y tampoco, compañeros, para terminar, por favor, tampoco se nos olvida que en el caso de Michoacán, en el marco de una disputa por el poder en Baja California y en Michoacán, real, sus compañeros de partido no tuvieron la posibilidad, dijeron ellos, de afirmar categóricamente quién había ganado las elecciones con toda claridad en Michoacán.

Simplemente para terminar, consecuencia democrática debe haberla en ese tránsito que todos queremos; consecuencia democrática para defender el voto de cualquier partido, se haya dado a favor del partido que se haya dado. Nosotros defendimos el voto del Partido Acción Nacional en Huajuapan, defendimos el voto del Partido Acción Nacional en Baja California, aunque no nos favoreció. Lo menos que podemos pedir es que en esta transición, insisto, que a todos nos interesa, haya consecuencia democrática de las fuerzas que se dicen "democráticas" para poder sacar al país de este período tan largo de negritud. Gracias, compañeros.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Venadero.

El C. Rubén Venadero Valenzuela: - Señor presidente; compañeros legisladores; compañeros panistas que están en las galerías: A nombre de la Fracción Parlamentaria Independiente, nosotros queremos manifestarles a todos ustedes, al pueblo que vota Partido Acción Nacional o que votaba Partido Acción Nacional, a lo mejor no seguirá haciéndolo, que siempre merecerán nuestro respeto.

Miren compañeros diputados, creo que el privilegio sería grave pensar y convertir en un privilegio el que sólo algunos diputados, más o menos todos, leemos algo, pero sí sería muy grave desconocer los hechos políticos en México.

Resulta que aquí hay diputados que se exaltan porque algunos intelectuales, por cierto que merecen todo nuestro respeto, sin embargo, también cabe decir que pareciera ser en ocasiones un vicio de ellos el de la "arrogancia", pero resulta que ahora nos exaltamos porque en tribuna algún orador dice que el Partido Acción Nacional no es un partido tal cual se piensa, y entonces se cita a un intelectual que afirma que el Partido Acción Nacional sí es un partido.

Bueno, francamente me parece que es un diálogo poco fructífero. Ojalá en México hubiera partidos políticos, y estoy seguro, compañeros legisladores, que no estaríamos enfrentados a una contrarreforma, de hecho que está a punto de convertirse en norma jurídica.

Tomé la palabra porque me parece que tenemos que ser respetuosos de los distintos contextos nacionales. Bueno, nos podemos llenar la boca con la experiencia polaca, con la experiencia española; pero yo también llamo a la objetividad y al conocimiento elemental de la historia, ya que los compañeros diputados cultos leen Nexos, Vuelta y, por supuesto, los periódicos.

Yo me preguntaría: ¿Dónde están esos sindicatos españoles, esos sindicatos, esos grandes sindicatos en México?, ¿dónde están esas comisiones obreras?, ¿dónde está ese gran movimiento sindical polaco de Solidaridad?, ¿dónde están esas grandes bolchas españolas y polacas que obligaron a los gobiernos respectivos a acceder a transitar hacia la democracia? Aquí compañeros diputados, desgraciadamente no lo tenemos, pero lo que más preocupa, quién sabe a cuántos de los partidos, espero que la minoría, pero a estas alturas no sé cuáles estarían también en contra de experiencias semejantes en México, para arrancar verdaderamente a una reforma democrática. Por que va siendo hora de hacer una especie de paro en el camino, y una reflexión en voz alta. Pareciera ser que finalmente, como lo dicen muchos clásicos de la teoría política, los parlamentos sancionan algo que ocurre en la plaza, en la calle, es decir, aquí en México, por lo que vemos, porque no es de ninguna manera una singularidad, arrancaremos a la democracia como resultado de un gran proceso de organización y participación de las masas, de otro modo parece ser que será muy difícil.

Por supuesto no aceptamos, en nombre de la Fracción Parlamentaria Independiente, y juzgamos además francamente peligroso, que algún partido se considere exclusivo de la responsabilidad y de la vocación por la paz y la transición democrática. Yo creo que no, yo creo que todas las fracciones parlamentarias aquí representadas estamos discutiendo y hemos peleado y seguiremos peleando por este camino; de ninguna manera es privilegio de ningún partido. Pero aquí también

queremos ser muy claros compañeros diputados, con todo respeto de Acción Nacional, ¿cómo es posible que hablen ustedes de una transición democrática? ¿por qué existe la democracia de manera "selectiva" en México?, es decir ¿por qué se respeta el voto del pueblo para unos y se niega para otros? La democracia, y esto lo dice también cualquier manual elemental de teoría política, es un derecho universal y no un privilegio, y en México compañeros, "lo poquito" que hay de democracia hasta ahora, el gobierno actual lo ha ejercido como un privilegio para unos cuantos.

Y ya que citan a España y se habla del PSOE, yo me preguntaría: ¿Qué nuestra contrarreforma está pensada precisamente para aquellos que apuntábamos hacia la idea y seguimos convencidos de que hay que caminar por ese lado, de construir un gran movimiento popular? Yo creo que sí, yo creo que exactamente esa es la exclusión, la que a nosotros nos preocupa. No se vale entonces, de manera absolutamente irresponsable, comparar situaciones políticas que desgraciadamente poco tienen de semejante o nada.

Compañeros diputados, yo creo que aquí, el Estado mexicano enfrenta un problema muy serio. Nosotros lo hemos dicho también con toda responsabilidad y creo que no somos los únicos; este Estado construyó una sociedad de masas y esta sociedad de masas hoy reclama partidos de masas; exactamente ésta es la transición de la que nosotros hablamos; es decir, para nosotros la transición en México es una reforma incluyente y no excluyente; es decir, no puede ser una reforma para unos cuantos; o es para todos o no es una reforma, compañeros. Y la democracia o es un derecho general o se convierte en un privilegio, y hasta ahora, como se está planteando en México, es un privilegio para una parte de la sociedad.

Entonces compañeros, desafortunadamente todavía tenemos que empujar bastante, no sólo nosotros, sino sobre todo el pueblo de México, para acceder a una verdadera transición democrática.

Y concluyo con lo siguiente, porque se me acabó el tiempo. Miren, es tan grave, son tan graves las modificaciones legales que hoy contiene el dictamen...

El C. Presidente: - Silencio.

El C. Carlos Navarrete Ruiz: - Son tan graves las modificaciones legales que hoy contiene el dictamen, son tan graves las modificaciones constitucionales que se han hecho, son tan regresivas, que en el artículo 60 anteriormente había un pequeño espacio jurídico que nos sirvió a algunos diputados para así exigir al partido oficial que se abrieran los paquetes para conocer los resultados electorales, eso desapareció, fíjense, eso ya no existe...

(Voces.)

El C. Presidente: - Silencio, compañeros diputados.

El C. Carlos Navarrete Ruiz: - Eso ya no existe en la nueva proposición del artículo 60 constitucional. ¿Dónde está el progreso?, ¿dónde está la ampliación de los espacios? Termino con lo siguiente.

En efecto, creo yo, que hoy no es un problema de convencer al Partido Acción Nacional, yo creo que tampoco es un problema moral, ellos tienen sus intereses muy precisos; nada más que quede una cosa muy clara, no se llenen la boca de hablar de una transición democrática cuando están pactando la democracia como un privilegio para una parte de la sociedad mexicana. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Carlos Bracho, para hechos.

El C. Carlos Enrique Bracho González: - Compañeros: Vengo con el ánimo tranquilo para decirles lo siguiente. Sin ánimo de entrar en una discusión, créanmelo así en este caso los compañeros panistas, sinceramente, de veras. Alcántara, creo que te han contestado de una manera o de otra aquí, lo que diga Goldenberg o deje de decir, evidentemente incluso para nosotros, puede ser trascendente o intranscendente según lo que diga, lo tomas o lo desechas, es elemental digo, no tendría por qué venir aquí a discusión lo que tú leíste allí. Pablo no te va a dictar las normas, ni al Partido Acción Nacional incluso en muchas circunstancias como subcoordinador no nos la dicta a nosotros...

(Desorden.)

Pablo no dicta, no me defiendas compadre, ¿verdad?

Amalia, Amalia García dijo muy correctamente que habíamos iniciado con ustedes una especie de pacto, una especie de concertación y que no lo tomamos como un error o como una caída, son circunstancias políticas simplemente, así en ese sentido, en el sentido en el que Alcántara alabó, Vicencio, alabaron de Amalia, en ese sentido vengo, yo volvería a intentar nuevamente en otra ocasión quizá un acercamiento, un pacto, no sé, en algunas cuestiones fundamentales, porque nosotros sabemos que las elecciones son la parte integrante de cualquier régimen democrático; ya lo

hemos dicho una y otra vez, la capacidad para elegir a nuestras autoridades a todos los niveles es un derecho que es irrenunciable de los ciudadanos que en México han visto estos ciudadanos burladas esas actividades en diversas formas y en muchas circunstancias.

Para que haya elecciones libres y creíbles, amigos, es necesario acabar con ese control que el gobierno ejerce sobre los organismos electorales; estamos de acuerdo, en el Partido de la Revolución Democrática, pues tenemos nosotros en lo particular un compromiso irrestricto para defender ese voto popular, independientemente del partido por el cual se emita, esto es claro y lo hemos demostrado; por ello nosotros promoveremos y seguimos haciendo todos los esfuerzos necesarios para plasmar en nuestras leyes la garantía de esa limpieza y esa transparencia en los procesos electorales.

Pero hoy, por desgracia, se está aprobando, lo digo con está angustia, se está aprobando una reforma electoral compañeros, es un proceso que es un retroceso para nosotros, de veras, y un golpe a las aspiraciones de cambio que espera el electorado mexicano. De veras; véanle por donde le vean.

Insistimos aquí, yo lo insisto y hago este llamado a todos los compañeros en especial a ustedes porque son los que están aprobando para habilitar la participación, pues...

El C. Presidente: - Permítame diputado Bracho, permítame.

Quiero hacer una petición muy especial a los compañeros diputados del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, para que pongamos atención a los oradores.

Continúe diputado Bracho.

¡Silencio en las galerías! ¡Silencio en las galerías! Dígame diputado Ortíz Mendoza.

El C. Francisco Ortíz Mendoza (desde su curul): - Una pregunta a la presidencia: ¿Tiene algo que ver ese poema de reconciliación con el debate?

El C. presidente: - Continúe diputado Bracho.

El C. Carlos Enrique Bracho González: - Bueno, no, quiero platicarles pero no estoy reclamando, estoy haciendo un llamado a los compañeros del Partido Acción Nacional.

Mire, ustedes están con nosotros, en la búsqueda, todos, del saneamiento de la vida política de México, porque requiere una profunda modificación en todas las funciones, en las facultades y las relaciones que hay entre los Poderes de la Unión.

Sabemos también que el Presidente de la República en turno, ha concentrado facultades legales y extralegales de todo orden, que lo han convertido en un poder sin control ni contrapeso. La concertación y concentración abusiva de facultades en el Poder Ejecutivo, no sólo ha derivado de la subordinación e inoperancia de los otros dos poderes, sino que ha marginado de las decisiones políticas fundamentales al pueblo y al conjunto de las organizaciones sociales y políticas; las ha marginado totalmente, como es el caso que estamos viviendo en este período extraordinario.

Aparentemente hay diálogo; la forma parlamentaria, pues más o menos está con el maquillaje oficial, pero la realidad es otra compañeros. De nada sirvió la consulta popular, de nada las opiniones de los ciudadanos que se interesaron en este proceso, de nada sirvió el trabajo de los partidos políticos de oposición, de nada vale, pues, que hayan hecho proposiciones a fondo para tener elecciones claras, transparentes y que garanticen el respeto al voto popular; de nada sirvieron las exposiciones concretas y abundantes en argumentos de peso para modificar las relaciones actuales entre el partido oficial y los dichos procesos electorales.

Y por eso digo todo esto fue un balde de agua fría el que recibimos los miembros del Partido de la Revolución Democrática y el pueblo, al enterarnos que el proyecto priísta, antes impugnado por todos los partidos...

El C. José Luis Lamadrid Sauza (desde su curul): - Orden en la sala y respeto a los oradores. Pido respeto a toda la sala y respeto al orador.

El C. Carlos Enrique Bracho González: - ¿Es para mí, compañero Lamadrid, esta batidora?

El C. Presidente: - Esta presidencia le informa que lleva usted siete minutos en la tribuna.

El C. Carlos Enrique Bracho González: - Estoy tomando el tiempo compañero presidente, con todo el respeto, hay varias interrupciones.

El C. Presidente: -Quien toma el tiempo es la presidencia, diputado.

El C. Carlos Enrique Bracho González: - Yo termino pues compañeros, y si lo cree así que es un poema, bueno pues ese es también problema de interpretación.

Miren: En diciembre 17 de 1986, Gonzalo Altamirano Dimas dijo, yo recuerdo aquellas palabras en la tribuna de Reyes Heroles, cuando decía: "Cambiar para conservar, conservar para cambiar para que nada cambie". Y eso, seguía diciendo Altamirano Dimas, precisamente es lo que representa este código electoral y la reforma política del Presidente: Cambiar para conservar y conservar para que nada cambie, para que este sistema antidemocrático siga en manos de una fracción que ya tiene cerca de 60 años, para que se sigan dando las mismas prácticas antidemocráticas y reglas injustas en la participación y en el acceso en el poder, para que la oposición siga teniendo cada vez menos posibilidades de acceso al poder y no como se pretende en este código, de barnizar de tamices democráticos una reforma que por esencia es antidemocrática y que está descalificada, y no descalificada solamente por el Partido de Acción Nacional, descalificada por partidos independientes de diversa corriente ideológica, pero unidos en un propósito: De rechazar una reforma facciosa que no hace avanzar al país en la democracia, sino que pretende seguir legitimando a un sistema que ya ha calado hondo en las raíces históricas del pueblo de México. Y en este proyecto, sigue diciendo Altamirano Dimas, de ninguna manera tiene antecedentes y raíces históricas en el proyecto que el pueblo de México aspira.

Este no es el proyecto que soñó Madero, éste no es el proyecto de sufragio efectivo, éste no es el proyecto de justicia social al que ha aspirado el pueblo de México, este proyecto está descalificado de antemano.

(Voces.)

¿Qué pasa?, ¿qué paso, compañeros panistas?

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra, por cinco minutos, el diputado Guerra... El diputado Castillo Peraza, por cinco minutos también.

(Desorden.)

¡Silencio en las galerías, silencio en las galerías!

El C. Carlos Enrique Castillo Peraza: - Señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Yo quiero agradecer a Carlos Navarrete y a Carlos Bracho sus intervenciones.

Preguntaba Carlos qué paso. Paso que a pesar de la ley de Reyes Heroles esto cambió. Así es, porque los efectos de lo que diseña el poder no son sólo los que diseña el poder, así sucedió. Y yo creo que estas cosas hay que precisarlas y terminar con un debate constante entre quienes tenemos un adversario común. Ustedes, como dijo Pablo en su discurso, parten de la hipótesis de que los hombres del partido oficial y del gobierno no cambiarán; nosotros partimos de la hipótesis de que sí pueden cambiar; clarísimo. Y creemos que cualquier persona puede cambiar porque ustedes mismos han cambiado. (Aplausos.)

Ustedes creen que la reforma no se puede hacer con el Ejecutivo; nosotros creemos que vale la pena intentar hacerla con el Ejecutivo, si no hemos sido capaces de concertar juntos cómo derrotar a ese Ejecutivo.

No partimos de una descalificación a priori. Cuando planteamos el diálogo lo planteamos en serio, y cuando se plantea un diálogo en serio, se parte de la hipótesis de que el interlocutor puede cambiar, y que uno puede cambiar porque el ser humano es perfectible y porque todos podemos reconocer errores y porque todos podemos cambiar de forma de pensamiento si así lo juzgamos y si así nos lo impone una realidad.

Nosotros estamos involucrando al Ejecutivo también en el cambio y al partido oficial, por supuesto que sí, somos muy conscientes de que este cambio tiene que involucrarlos y no lo podemos hacer como francotiradores nosotros, los del Partido Acción Nacional, desde fuera, así lo creemos, así lo sostenemos y así lo decimos y respetamos que ustedes no crean.

Si pensamos que el ser humano puede cambiar, pueden ustedes no estar de acuerdo, nosotros creemos que en el diálogo, el que es capaz de obligarte obliga, y ese es el centro de la experiencia "polaca".

Y creemos también que se puede suscitar el cambio cuando se es capaz, como partido político de oposición, de ganar elecciones; nosotros ya las ganamos.

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Carlos Enrique Castillo Peraza: - No pretendo más que fijar que hay diferencias y que las asumamos como tal, sin que esto signifique ninguna condena a lo que ustedes piensan, pero tampoco sin aceptar que se nos condene por lo que pensamos o por la línea que seguimos.

Aceptamos su crítica, la aceptamos de buena fe, como somos capaces de criticar de buena fe a todo interlocutor que sea diferente de nosotros, esa es condición sine qua non para la democracia.

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Carlos Enrique Castillo Peraza: - Hay muchas razones del pasado para rechazar y dialogar, estoy de acuerdo, pero nosotros estamos viendo hacia adelante. No nos culpen por ver hacia adelante porque nos dijeron ayer que no se aceptaban títulos históricos, vemos hacia adelante y de eso somos muy conscientes y estamos muy decididos a ver hacia adelante. Gracias.

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Carlos Enrique Castillo Peraza: - No voy a recriminar a nadie nada de antes, pero sí quiero decirles que nosotros esperamos ganar elecciones y vamos a hacer todo lo posible por hacerlo, porque precisamente cambiar no es sólo un problema de bondad personal, sino de construcción de la fuerza que genere el cambio, y nosotros estamos comprometidos a hacerlo como partido político en quienes crean en nuestra línea, en nuestro pensamiento, en nuestra decisión, en nuestra buena fe.

Y estamos dispuestos a construir cualquier tipo de diálogo, si ahora no se dio y no pudimos trabajar juntos, la oposición, para lograr ese cambio, que es posible, nosotros tenemos que hacer examen de conciencia y volver a empezar, porque la unidad es un combate y lo han dicho quienes piensan más como ustedes que como nosotros.

Pero si esto tiene resultados depende de nosotros y es a lo que yo digo, en nombre del futuro el siguiente paso hay que darlo unidos.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra, por cinco minutos, para hechos, el diputado Francisco Ortíz Mendoza.

El C. Francisco Ortíz Mendoza: - Señor presidente; honorable asamblea: No voy a terciar en el pleito, hace muchos años ya tuve una amarga experiencia al terciar en un pleito: Un hombre le pegaba a una mujer, fui y la traté de defender, y la señora me dijo: "No se meta, es mi marido y puede hacer lo que quiera". Entonces no voy a terciar.

El problema es otro, el problema es que nos quieran engañar, todos, a las fuerzas democráticas y patrióticas de nuestro pueblo. La política es un problema de fuerzas, de fuerzas, no de politólogos, de fuerzas; podremos tener la razón, pero si no tenemos la fuerza para imponerla, perdemos.

El problema de la unidad es para acumular fuerza, para hacer cambios. Ahora, el Partido Acción Nacional está muy dúctil y muy condescendiente para los cambios, pero cuando nació hace 50 años, México estaba cambiando y luchó contra los cambios, porque no le convenían, que dañaban al sector privado y a los capitalistas, y nacieron para combatir a quienes hacían los cambios revolucionarios.

Ahora, están muy de acuerdo con los cambios, y nos vienen a dar clases de dialéctica, y lamentablemente se las dan a quienes en otro tiempo hablaban de dialéctica. Eso es lamentable.

Efectivamente el gobierno está cambiando hacia la derecha y por eso tienen todo el apoyo del Partido de Acción Nacional, por más que se le hinquen de rodillas para que se reconcilien con el Partido de la Revolución Democrática, no lo van hacer, mientras el Partido de la Revolución Democrática no asuma los cambios de derecha. Nada más.

¿De qué sirve que Navarrete, la compañera; se hablan hasta de Teté y Lulú y Tata? No se trata de eso, se trata de fuerzas, compañeros, de fuerzas.

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías. El C. Francisco Ortíz Mendoza: - Cuando se habla de España, atrás de España hay miles de trabajadores, miles, para los cambios. El partido Acción Nacional no tiene atrás a sus fuerzas, no tiene miles de trabajadores no de campesinos, tienen el apoyo de los grandes empresarios y de las fuerzas del imperialismo, eso es lo que tienen; del clero político, eso es lo que tienen, y por eso quieren los cambios hacia la derecha, y por eso están felices con esta nueva ley electoral o nuevos cambios hacia la derecha, porque quieren destruir a los partidos y exaltar a los ciudadanos.

Por eso nos quieren endilgar, y claro como el gobierno está caminando a la derecha, lo acepta; los magistrados consejeros van a ser los que deciden.

Pero cuando nosotros pedimos en una iniciativa una proposición que sean los partidos los que estén en las casillas, donde se hace el fraude, el fraude está en la casilla, por eso no quieren que estemos los partidos; ahí están los caciques ganaderos, los caciques económicos, los caciques políticos y los caciques de campanarios, esos son

los que hacen fraude abajo, de acuerdo con sus conveniencias.

Compatriotas: Esta es la primera de las contrarreformas, vienen cinco contrarreformas, compatriotas, presionadas por el Partido Acción Nacional, por los empresarios y por el imperialismo.

Que la tierra se le arrebate a los agraristas y a los trabajadores del campo y regrese al sector privado, contrarreforma agraria; ya vendrá la iniciativa de ley.

Contrarreforma laboral para liquidar a los sindicatos, los contratos colectivos, la jornada de 48 horas, el salario mínimo; ya vendrá la segunda contrarreforma; la contrarreforma económica, ya vendrán las modificaciones al 27 y al 28 constitucionales para cambiar la vida económica de México y ya se prepara destruyendo al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, la contrarreforma educativa para modificar el 3o. constitucional.

Compatriotas: El llamamiento es dramático, les urgía esta contrarreforma porque esa es para la Legislatura LV, para tener todos los medios para hacer las contrarreformas que se requieren para el sexenio próximo donde están preparando ya los empresarios a su candidato a la presidencia.

Y si se dejan engañar todos ustedes con idilios, con juramentos de amor, con cariños y con apapachos, nos van a robar hasta la camisa.

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías o serán desalojadas.

El C. Francisco Ortíz Mendoza: - Esos gritones, esos gritones que están allá afuera proclamando un monumento para Clouthier en el Paseo de la Reforma, sepan bien...

(Desorden.)

El C. Presidente: -¡Silencio! Silencio en las galerías.

El C. Francisco Ortíz Mendoza: - Si eso tiene un objeto histórico, nunca se atrevieron los del Partido Acción Nacional, ni siquiera a rendirle homenaje a sus verdaderos ideólogos como Christlieb Ibarrola, que era una persona de valor en la derecha, pero nunca le guardaron un minuto de silencio

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Francisco Ortíz Mendoza: - Nunca se atrevieron, nunca, a proponer un monumento para Gómez Morín, de alto valor en la derecha, de alto valor, ¿por qué, por qué ahora esa pasión por un aventurero empresarial para levantarle un monumento? Porque creen que las fuerzas democráticas están de rodillas, pero se equivocan; si el gobierno tuviera la debilidad de aceptarles que construyan ese monumento, las fuerzas revolucionarias, más tardarán ellos en ponerla que nosotros en derribarla.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado José Trinidad Lanz Cárdenas.

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - Con permiso de la presidencia; señores diputados: Debo confesar que me siento muy sorprendido, al mismo tiempo que muy complacido; no debo dejar de reconocer que los temas que se han venido planteando han sido interesantes, pero al mismo tiempo creo que la fatiga de los señores diputados ha hecho cambiar las agujas del reloj, porque en realidad creo que se perdió de vista que estábamos en una discusión en lo particular, y como que el artículo, aunque su nombre puede provocar la algarabía de allá arriba, 41, sin embargo estábamos en él.

Creo que no es el momento ni de reclamaciones ni declamaciones, mi menos aún de exclamaciones, sino creo que el momento requiere la seriedad y la responsabilidad que nos corresponde, de seguir en el debate en lo particular de un artículo trascendente en la historia constitucional de este país.

Se han hecho en esta tribuna una serie de afirmaciones que vale la pena comentar. Estamos en un proceso serio, porque la mayor seriedad en este país está en la Carta Fundamental de la República.

Se ha discutido hasta la saciedad el día de ayer sobre lo general y ahora nos corresponde, con todo respeto, en moción de orden, discutir en lo particular; no es el caso de dirimir problemas entre partidos y menos aún entre ideologías; lo que reclama nuestra atención, nuestra discusión, nuestra reflexión, nuestra conclusión, es el texto de un artículo de la Constitución, y aquí quisiera insistir en algo que de alguna manera se ha dicho ya de manera también repetida.

No puede ser contrarreforma lo que es avance, es cierto que no puede manejarse desde todos los puntos de vista, pero basta hacer un análisis histórico de la evolución de los organismos

electorales en este país, para estar conscientes que la reforma y la propuesta que nos ocupa implica un avance.

No pretendo cansar la fatigada atención de ustedes con una invocación a todos los antecedentes históricos, basta sólo remitirnos a la evolución de los organismos electorales en este país, desde 1946 hasta la fecha; hasta un simple análisis y reflexión sobre la manera en que han venido evolucionando estos organismos, para llegar a una clarísima conclusión: el organismo que ahora se propone, implica no solamente un avance sino una gran modernidad.

Los estudios que se hicieron por los distintos partidos, con todo el mérito que corresponde a cada uno de ellos dentro de sus distintos enfoques, tendieron a la modernidad. En los países del mundo que fueron tomadas como análisis, existen invariablemente regados en todas las latitudes de la tierra dos diferentes concepciones, por un lado, la concepción jurisdiccional, y por otro lado, la concepción política.

No pretendo decir que sea madurez, no pretendo sostener que sea ciencia lo que es producto de la confrontación de las ideas de los distintos partidos, que ejemplifican la pluralidad de nuestro mundo parlamentario.

Se trataron de conciliar los dos sistemas que con sus ventajas, sus desventajas apoyadas en sus enormes o pequeñas fracciones históricas, las justifican...

El C. Presidente: -¡Silencio en las galerías!

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - Tal vez esotérico el concebir un organismo que de algún modo, por algunas personas se ha calificado como barroco, pero este organismo trata de conciliar el elemento político por un lado, y el elemento jurisdiccional por el otro; pensemos solamente en el sistema que se dieron los españoles hace 11 años, y que fue producto de las experiencias amargas de una larguísima dictadura.

El sistema jurisdiccional puro a través de sus organismos electorales superiores que la legislación española denomina "juntas electorales", cuatro juntas existen en España y están integradas por magistrados, 13 magistrados, ocho designados por el Consejo Superior Judicial de España y cinco sugeridos por los partido políticos, esto tal vez fue consecuencia de la larga represión sufrida por el pueblo español...

(Desorden.)

En otras latitudes existen organismos netamente políticos, no concurre el auxilio de la función jurisdiccional dentro del apoyo que mi querido amigo Jaime Hernández, con sus profundos conocimientos de latín podría sustentar...

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - Jure dixit, ¿no es así, Jaime?, "decir el derecho", pero creemos que en las complejidades de los problemas políticos no basta decir el derecho sino también decir la política, la política lleva al derecho y el derecho enmarca a la política; éste es el sentido profundo, compañeros diputados, que enmarca este organismo injustamente llamado barroco, tal vez inentendido o inaprendido. La existencia de tres tipos de órganos en la integración de un órgano superior, la semántica puede lastimar la profundidad de las ideas, pero en todo caso es correcta de la gramática, pero no traiciona a la profunda filosofía que las motiva.

Por un lado los consejeros y por otro lado los consejeros magistrados, y por un tercero los representantes de los partidos políticos, esto es un juego innato de profundidad política y de profundidad jurídica, éste es el ánimo fundamental, la filosofía esencial encierra esta propuesta que motiva nuestra discusión y nuestra discusión debe girar en derredor de este punto fundamental.

Este organismo recoge la experiencia de 50 años de este país, del solo organismo político e incorpora a su estructura la experiencia de otras latitudes del organismo jurisdiccional. Si en algún momento de la historia de este país reclamado por las profundidades de sus convulsiones internas, fue tomada en el año de 1963 una decisión que ha sido calificada en todos los foros políticos y académicos del mundo como una resolución netamente mexicana, creo sin temor a ser hiperbólico o exagerado, que dentro de la pluralidad y los problemas de nuestras convulsiones internas actuales, será calificada esta propuesta a niveles mundiales como la mejor fórmula que reclamaba la realidad mexicana; la fórmula política, por un lado, y la fórmula jurisdiccional por el otro...

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - Señor presidente, quisiera rogarle hiciera una exhortación a las galerías, que tal parece que cada vez que pretendo hacer uso de la palabra me pretenden convertir en el ave de las tempestades.

El C. Presidente: - Diputado Lanz, permita un momento a la secretaría. Esta presidencia pide

a la secretaría dé lectura al artículo 207 del reglamento.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto: -"Artículo 207. Los concurrentes a las galerías, se presentarán sin armas, guardarán respeto, silencio y compostura, y no tomarán parte en los debates con ninguna clase de demostración".

El C. Presidente: - Esta presidencia atentamente solicita a las galerías guardar silencio y tener respeto a todos los oradores; en caso contrario, esta presidencia determinará el desalojo de las galerías.

Continúe, diputado Lanz Cárdenas.

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - La verdad no es un tema de discusión, la verdad resplandece siempre aun contra el que no la quiere reconocer; el peso de la verdad es lo que tiene la mayor gravitación histórica y será el juicio de la historia, de acuerdo con las realidades futuras de este país, el que determinará si esta propuesta va a contribuir o no al equilibrio armónico de la lucha de las fuerzas políticas de este país, lo digo lo mismo para los diputados que me acompañan, como para los compañeros de las galerías que tengan "el magín para entenderlo", que una cosa es desear que la verdad esté de nuestro lado y otra cosa muy distinta es desear sinceramente estar del lado de la verdad.

Volviendo al tema que motivó esta reflexión introductiva, se habla de contrarreforma, creo que no es admisible el texto ni desde el punto de vista gramatical ni desde el punto de vista lógico y el político; si estamos hablando, señores, de una aportación de un órgano electoral que trata de revestir una excelencia que conjunta las experiencias y las reflexiones de los diversos países, inclusive el nuestro, puede ser una contrarreforma lo que indudablemente es un avance en la teoría política, en la ciencia política y en la legislación política, no solamente de este país, sino de todos los países del mundo...

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - No importa, señor presidente, la estupidez no me llega...

(Desorden.)

El C. Presidente: -¡Silencio en las galerías!, ¡Silencio en las galerías!

(Desde su curul): -¡Que el orador respete las galerías!

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - Cuando las galerías respeten al orador. Se hicieron algunas afirmaciones a las cuales quisiera referirme.

Señor presidente, le ruego señalarme cuánto tiempo me queda, reglamentariamente tengo media hora, señor presidente.

El C. Presidente: -¡Silencio! Lleva 17 minutos en la tribuna. ¡Silencio!

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - Se ha hablado en esta tribuna en relación con el tema que nos ocupa, de algunas cosas que merecen nuestro análisis; se ha dicho que sólo debe llegarse a la imparcialidad, en el caso de que el Presidente en sus propuestas falle; se ha dicho que con el sistema que se propone en una propuesta alternativa, no se desmerece la institución presidencial; se ha hablado del procedimiento de designación que robustece las facultades del Presidente de la República, y se ha preguntado por qué no interviene el Poder Judicial; se ha hablado de que la garantía de imparcialidad sólo estará en el consenso de las partes; se ha hablado del artículo 96 de la Constitución que por ahora en el texto de nuestra Carta Fundamental consagra el sistema de designación de los ministros de la Suprema Corte de Justicia; se ha hablado de que una designación proveniente del Ejecutivo, obedecería a un criterio sectario y faccioso; se ha hablado de un organismo calificable inaceptable; se ha hablado de facultades de las cámaras condicionadas; se ha hablado de desconfianzas mutuas y correlación de fuerzas

. El tiempo que me advirtió la presidencia, tal vez no me permitiría desarrollar de una manera amplia todas estas afirmaciones, algunas de las cuales están acompañadas de profundos sofismas, y para quien no entiende lo que es sofisma, sofisma es una falsedad.

Tomaré de una manera selectiva algunas de estas afirmaciones; se dice que sólo debe llegarse a la imparcialidad en el caso de que el Presidente falte y que el consenso, el consenso, fijémonos bien, de los partidos, es la garantía de la imparcialidad, creo que tal vez la contraproposición de una idea con la otra demuestra en dónde está la verdad, pero profundicémoslas un poco...

(Desorden.)

El que se aburra se puede retirar...

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. José Trinidad Lanz Cárdenas: - En primer lugar, ¿por qué hablamos de que el Presidente falte o falle?, ¿qué solamente el Presidente puede fallar?, ¿qué no pueden fallar también los partidos?, entonces, ¿por qué se dice que la garantía de la imparcialidad está en que uno falle y los otros no fallen? Si la condición humana de la infalibilidad o de la falibilidad se da lo mismo en una persona que en otras, no hay garantías de imparcialidad ni menos la garantía de la imparcialidad se puede manejar sobre quien nombra; la garantía está en función de la imparcialidad en sí misma y en su valor, y ese valor es subjetivo.

Supongamos que sean los partidos y no el Presidente quien proponga a una persona para integrar el órgano, ¿eso es garantía de imparcialidad? Y si ese señor después no es imparcial ¿es garantía de imparcialidad? Como alguien dijo con un criterio muy centrado, tal vez sea don Francisco Ortíz Mendoza, que merece mi respeto, en el sentido de que estamos hablando de mínimas garantías, pero en relación con las garantías se olvida algo que sí tiene la propuesta y que de algún modo ha sido cuestionado.

Se dice que no es ninguna garantía que los candidatos para consejeros magistrados o para los magistrados del tribunal reúnan los requisitos de los ministros de la Suprema Corte de Justicia, pero se olvidan que la propuesta dice "cuando menos", y que será la ley reglamentaria la que establezca esos reclamos que van a ser motivo de los planteamientos de los legisladores de los diferentes partidos, de los politólogos y de las personas que piensan en este país.

¿Cuáles son los requisitos que debe reunir un candidato a consejero magistrado o a magistrado de un tribunal? Y se olvidan también que el Presidente de la República, dentro de la reforma propuesta, para no correr el riesgo político que se ha señalado reiteradamente en esta tribuna, tendrá que proponer candidatos que reúnan rigurosamente esos requisitos que van a tener que ser juzgados por las dos terceras partes de la Cámara de Diputados.

La garantía absoluta, compañeros, de la imparcialidad, no la obtendremos de ninguna manera, pero salvo que exista una fórmula más conducente y más lógica de establecer como requisitos mínimos los que deben tener los supremos magistrados de la nación, y además, los que señalé la Ley Electoral, considero desde mi punto de vista personal, que es dentro de un proceso normativo, una garantía de mínima parcialidad.

Se pretendió destruir el argumento de la propuesta con el contenido del artículo 96 de la Constitución, en lo referente a la designación de los ministros de la Suprema Corte de Justicia, pero el preopinante que utilizó el argumento se olvidó de señalar que obedece y obedecerán, si se aprueban, a circunstancias totalmente diversas.

En una de las previsiones normativas, es el Presidente el que designa, y solamente a está sujeto a la ratificación de un solo cuerpo y que es un cuerpo limitado, y en este caso estamos hablando de una propuesta y una designación del cuerpo colegiado más grande de la República, que es la Cámara de Diputados, y además, con un requisito que se establece de manera categórica: Las dos terceras partes de los miembros presentes de esta Cámara de Diputados

. Se tomó inclusive a nivel de discusión y debía ser una ronda, dos rondas o más para llegar a un procedimiento de insaculación o sorteo, pero no se dijo algo que es evidente, que el propuesto requiere cumplir las condiciones que señalé la ley, y si no las cumple puede ser rechazado, pero no sólo por el voto mayoritario de las dos terceras partes, sino por la condición sine quanon que establezca el texto de la ley.

Se habló de que una propuesta del Presidente de la República sería sectaria y facciosa; cabe esta reflexión, ¿qué es más sectario y faccioso?, ¿una decisión de un hombre que asume su responsabilidad plena ante el juicio de la historia, o de grupos amorfos que pueden plantear estas situaciones bajo sólo intereses facciosos y partidistas?

Se cuestionó por qué no estaba el Poder Judicial en los organismos electorales, fue explicado por mi compañero que me precedió sobre este tema, pero hay una razón que no se mencionó, independientemente de las razones históricas, de la famosa Tesis Vallarta que en este país sigue teniendo preponderancia.

Independientemente del cambio de la Tesis Marshall en la jurisprudencia norteamericana, a partir de 1918 sigue prevaleciendo este criterio en el ánimo de los órganos jurisdiccionales, pero más aún, los dos únicos órganos a nivel federal que en esta país responden al proceso electoral popular, son los dos poderes que se incorporan con esa facultad de decisión en el órgano electoral: El Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, porque el Poder Judicial desde hace muchos años, compañeros, no se accede a él por el voto popular.

Se habla de que no es satisfactorio, de que las rondas son útiles y obligan al consejo previo; se habla de las normas imperfectas, pero también

hay verdades que resplandecen por sí mismas; el caso del Tribunal de lo Contencioso Electoral, de experiencias inmediatas, nos da ejemplificaciones sobre el particular de los intereses y de la parcialidad manifiesta de algunos magistrados.

Quisiera terminar con esta exposición, que tendía más que nada a establecer un punto de equilibrio en el desorden de esta asamblea y volver nuestra atención a la discusión en lo particular. Gracias.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Francisco Curi Pérez.

El C. Francisco Curi Pérez Fernández: - Señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Ha quedado claro aquí por lo pronto, la verdadera posición de los oradores, es algo que nos preocupaba mucho porque era necesario que se supiera quién está a favor, quién está en contra de esta reforma o contrarreforma, es importante esto, porque aquí las galerías, con todo respeto, han estado abucheando a compañeros diputados que va a votar también a favor de la reforma, para conocimiento general, el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional votarán a favor de esta reforma.

Yo no vengo a recoger aquí el "guante de Navarrete" ni tampoco a defender la posición de algunos otros diputados del Partido de la Revolución Democrática, porque considero que el punto medular del debate está en quién es, a quién favorece esta reforma, y a quién favorece esta reforma, sin lugar a dudas y fundamentalmente, es al partido en el poder.

En esto estamos claudicando en cierta medida en esta Cámara, hacer valer la capacidad que se nos dio el día 6 de julio para poder influir de manera determinante en este tipo de reformas que requieren de un consenso mayor dentro de la Cámara y digo que estamos dejando pasar esta brillante oportunidad que difícilmente se va a poder presentar, porque de acuerdo a la propia reforma, el Partido Revolucionario Institucional tendrá mucha capacidad de sobrerrepresentarse en la próxima legislatura.

Y esto es grave, porque teníamos la oportunidad efectivamente de hacer un esfuerzo importante para lograr un consenso en un punto tan delicado como es la reforma electoral, nosotros creemos y hemos sostenido así, que estamos en tiempo de lograr órganos imparciales de calificación y creemos que esto es fundamental en los procesos, porque a muchos ciudadanos les cabe la duda de que esta Cámara en su composición y de que los poderes Ejecutivo y Legislativo que surgieron de la elección del 6 de julio tengan efectivamente la legitimidad que dicen tener.

Esta coyuntura difícilmente se presentará, y esto es una apuesta a la buena voluntad del señor Salinas, que además de fungir como Presidente de la República es el jefe de su partido, como ellos mismos lo reconocen, que haya la buena voluntad de dar un paso hacia la democracia y para ceder espacios de poder.

Personalmente, y mi partido lo considera también así, consideramos que es tanto como la creencia de "Caperucita" en que el lobo era su abuelita; esto es una cuestión toral en este debate, porque aquí se ha reconocido por algunos compañeros de Acción Nacional que ellos están apostando, efectivamente, a la buena voluntad que tenga el Presidente de la República en el reconocimiento de los procesos.

Evidentemente esto es también una actitud que coloca a todos los partidos en una situación sumamente grave y particularmente a los partidos de izquierda y debo decirlo, porque los antecedentes inmediatos que tenemos reflejan una clara disposición del Poder Ejecutivo de ceder espacios que anteriormente reservaba para sí, pero cederlos exclusivamente a las posiciones de derecha y esto es un problema grave, porque se ve que se está administrando la democracia a favor de unos y en contra de otros y que esto no obedece sino a la línea política y la definición clara de este gobierno, de ser un gobierno profundamente reaccionario.

Esta situación coloca efectivamente a los partidos en un problema muy grave, porque la administración de justicia a través de órganos electorales en manos de profesionales del fraude que van a administrarla a favor de unos y en contra de otros, va a ocasionar que se agudicen las contradicciones sociales existentes; los órganos de calificación manipulados juegan un papel fundamental en el esquema que tiene en estos momentos el gobierno de México, un gobierno que cada vez más se aleja de la democracia y cada vez más se acerca a la dictadura, en esto no tenemos la menor duda, porque las bases de sustentación que en otra hora mejor eran las del partido oficial, han sido golpeadas por una política económica contraria a los intereses de las grandes masas trabajadoras.

Y esto tiene que ver con la reforma, porque la orientación que se vaya a dar en estos órganos de calificación será para fortalecer las posiciones más retardatarias; aquí se está inaugurando una nueva alianza y aquí también y, ese es el costo político que se tendrá que pagar, también estamos inaugurando la paraestatalidad de un partido político.

El fraude mayúsculo en Michoacán y la cesión en Baja California no nos indica otra cosa, no se

trata nada más de un hecho aislado, ahora fue esto y mañana será quizá también los triunfos que efectivamente y seguramente Acción Nacional ha obtenido en Sinaloa.

La cerrazón hacia izquierda y la apertura hacia la derecha definen esta reforma, no podemos desconocer que se está tratando de avanzar en el fortalecimiento del bipartidismo, que de ninguna manera corresponde a la voluntad ciudadana y que arriesga la precaria estabilidad social al dejar en estado de indefensión a un enorme número de ciudadanos que están votando por otras opciones que no son el Partido Acción Nacional y que no es el Partido Revolucionario Institucional.

Esta política que ahora está perfectamente definida en una alianza entre dos partidos para sacar esto, ojalá también que no se vaya a llevar entre las piernas los propósitos, yo diría ingenuos, con todo respeto, de que este gobierno va a ceder en espacios democráticos para que efectivamente se tenga una lucha real por el poder.

Vamos a seguir manteniéndonos en el mismo esquema que significa tener órganos de calificación en manos del gobierno, vamos a seguir en esto porque, efectivamente, sabemos muy bien lo que ha propiciado el que el gobierno tenga a través suyo o a través de su partido una mayoría en los órganos de calificación.

La manipulación de la correlación de fuerzas de los partidos de oposición a su antojo del partido en el poder, el sometimiento de ellos gracias a las cuotas de poder para el apoyo del régimen y fundamentalmente la preservación del fraude electoral como un mecanismo para conservarse en el poder, ni más ni menos que esto es lo que va a ocurrir.

Por esto, compañeros, el Partido de la Revolución Democrática considera que es altamente riesgoso y peligroso apostarle a la buena voluntad de quien en un sinnúmero de ocasiones le ha fallado a la ciudadanía y que el costo político que esto significa se va a tener que pagar desde este momento para los que confíen en esa política.

Habrá que ver qué opinan los ciudadanos cuando sepan que aquí dos partidos votaron, solamente dos partidos votaron a favor de que el gobierno continuará teniendo en sus manos los órganos de calificación electoral, habrá que preguntárselo a ellos, eso es lo importante.

Ojalá que me equivoque, pero está visto que esta reforma será aprobada, favoreciendo con amplitud y sin regateos al partido en el poder.

Los que validarán la posición del gobierno son desde hoy corresponsables del fortalecimiento del presidencialismo que tantas veces han criticado, de la perpetuación del fraude que tantas veces los ha golpeado y fundamentalmente serán responsables de que muchos mexicanos no tengan posibilidades de participar y la desestabilización política del país recaerá sobre ustedes, compañeros.

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio en las galerías.

El C. Francisco Curi Pérez Fernández: - Habrá que preguntarse aquí aquella vieja pregunta que le hicieran a Porfirio Díaz, de si México está todavía, si está en este momento apto para la democracia, ya sabemos cuál es la respuesta del grupo mayoritario, pero lamentamos mucho la respuesta que nos han dado con su actitud los compañeros del Partido Acción Nacional.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Víctor Hugo Celaya Celaya.

El C. Víctor Hugo Celaya Celaya: - Con su permiso, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Acudo a esta tribuna para exponer a esta honorable asamblea nacional mis reflexiones y argumentos en favor del dictamen para las adiciones al artículo 41 de nuestra Carta Magna.

Estas adiciones representan la inclusión de un tercer elemento al texto vigente de este artículo, que aunado a los conceptos de soberanía y del régimen de partidos políticos, actualmente en éste, posibilitará el perfeccionamiento de nuestra democracia, la naturaleza política y pública, las características esenciales y los principios generales de las organizaciones electorales, pero antes de hacerlo, permítanme hacer algunas reflexiones y comentarios.

Analizando la historia electoral de México se puede observar que en épocas recientes los intervalos entre la formulación de leyes electorales federales, usualmente ha sido o han sido de cinco años a una década aproximadamente, esta periodicidad ha obedecido al proceso de maduración política por el que ha transitado la sociedad mexicana; no obstante, la anterior situación se modificó a raíz de las elecciones del 6 de julio de 1988, en que ya no sólo los diversos partidos opositores reclamaron reformas electorales, sino que también el Partido Revolucionario Institucional, a través de su representante, demandó cambios en una legislación comicial que encauzó las elecciones más competidas y disputadas de la historia contemporánea de México.

De esta forma, la brevedad del lapso transcurrido entre la reforma constitucional de 1986, la publicación del Código Federal Electoral y esta reforma constitucional que hoy estamos deliberando a petición de todos los partidos políticos, tiene su explicación, principalmente en el acceso por parte de las oposiciones a un mayor espacio político en la Cámara de Diputados, que no tiene antecedente en el México moderno y que por ningún motivo debemos olvidar como consecuencia directa de los avances democratizadores de la legislación electoral mexicana. (Aplausos.)

El día de hoy han utilizado esta tribuna un sinnúmero de oradores de las diferentes corrientes políticas dando a conocer sus puntos de vista, sus reflexiones acerca del dictamen que hoy estamos discutiendo, ¿cuáles son los puntos fundamentales de la adición al artículo 41 constitucional?

Primero, las bases normativas que regirán los organismos y las funciones electorales; segundo, la definición de que el proceso electoral es una función pública y estatal; tercero, que los responsables de la organización y vigilancia del proceso electoral son los órganos del Estado junto con los partidos y los ciudadanos; cuarto, que el organismo electoral supremo es de carácter público, con autoridad profesional, autónomo y patrimonio propios y, finalmente, que los principios procesales de este órgano son la certeza, la imparcialidad, la objetividad y la publicidad de las sesiones.

De estos últimos principios procesales ya se han ocupado vastamente los oradores de todos los grupos parlamentarios que han acudido a esta tribuna.

Quisiera, sin embargo, concretarme a la argumentación para justificar la exclusividad estatal en la conducción del proceso electoral, no obstante que muchos de ustedes aceptan tácitamente que ésta es una evidencia clara en la gran mayoría de los procesos electorales, no solamente de México y del mundo.

Los procesos electorales contemporáneos deben ser conducidos por el aparato estatal, en virtud de la naturaleza de los mismos. Las elecciones constituyen, indiscutiblemente, una actividad del más alto interés público; la actividad de una sociedad trasciende el manejo privado, sólo el Estado está legitimado para conducir las elecciones, pues cualquiera otra entidad abriría las puertas a la desorganización, al abuso y a la parcialidad.

Asimismo, la complejidad administrativa y técnica que implica el desarrollo de un proceso electoral requieren de un andamiaje organizativo que sólo el Estado mismo posee; por otra parte, los organismos electorales deben ser instancias eficaces e imparciales para operar el proceso electoral, por ello su integración debe hacerse como está contemplado en la propuesta de adición al artículo 41 constitucional fundamentalmente con miembros que garanticen la objetividad y ponderación, de tal manera que el proceso sea legítimo y sus resultados inobjetables.

En segundo término, se define el proceso electoral como de orden e interés público, ya que a través del mismo, el electorado ejerce su función como generador de la voluntad política que integran los órganos del Estado y periódicamente renueva a sus titulares.

Aquí quisiera yo hacer una acotación en relación a los comentarios vertidos por algunos compañeros que han estado anteriormente en esta tribuna, decía un compañero de Acción Nacional que por qué el Ejecutivo y el Legislativo se reservan exclusivamente la facultad y el derecho de conducir el órgano electoral supremo, la conducción del proceso; mi compañero del partido que en esa ocasión tuvo a bien racionar la respuesta dijo que el Poder Judicial había probado en la experiencia electoral, no debía ya intervenir en los procesos electorales para evitar el choque de poderes.

Sin embargo, yo quisiera decir, sin ser abogado y con respeto a muchos de los aquí presentes que sí lo son, que de los tres Poderes de la Unión, sólo el Ejecutivo y el Legislativo son de elección popular y consecuentemente sólo en ellos se delega directamente el mandato popular, consecuentemente, es natural que el organismo electoral supremo sea integrado por la concurrencia de sus representantes.

El Poder Judicial, todos sabemos, se deposita en una Suprema Corte de Justicia, en tribunales de circuito y en juzgados de distrito y la Suprema Corte de Justicia de la Nación está integrada por ministros nombrados por el Presidente de la República, en este caso el Ejecutivo Federal, y sometidos a la aprobación de la Cámara de Senadores.

Por otro lado, el carácter del proceso electoral hace necesario que los órganos que son responsables de su gestión sean integrados por miembros que representan el superior interés de la nación en su conjunto. Asimismo, debe evitarse la excesiva representación de los partidos en los órganos electorales, porque esto implicaría una virtual privatización de las elecciones, así como el peligro de una partidocracia.

Reconozcamos, señores, que la representación de los partidos políticos dentro de los organismos electorales que conducen al proceso nunca debe

ser tal que supere a la representación e intereses generales de la nación.

En todos los países democráticos hay legislación comparada...

El C. Presidente:- Permítame, diputado, por favor.

Se ruega a todos los señores diputados tomar su asiento y poner atención al orador.

El C. Víctor Hugo Celaya Celaya:- En todos los países democráticos, compañeros diputados, la legislación comparada muestra que el Estado tiene la autoridad mayor en la administración de los procesos electorales, el interés público que éstos últimos revisten, hacen que la ley confiera al Estado el garante de la regularidad, la legalidad e imparcialidad de los procesos, a fin de garantizar el mayor respeto de la voluntad popular, lo que al mismo tiempo asegura la legitimidad de los organismos estatales electos.

La legislación electoral comparada, vigente en el mundo, nos muestra brevemente el siguiente saldo: Que en la gran mayoría de los países analizados, a saber, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Perú, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Argentina, Brasil e Italia, los procesos electorales son manejados exclusivamente por el Estado a través de alguno o varios de sus órganos y, segundo que sólo en algunos casos como en Colombia, España, El Salvador, Honduras y Venezuela se les da participación en los organismos electorales a los partidos políticos, sin que éstos lleguen a controlarlos.

En el organismo electoral están todos los partidos políticos que mayor votación lograron en la última elección, más no todos los partidos políticos que existen y participan políticamente en los procesos.

En la legislación electoral vigente, recordemos que se estableció la responsabilidad estatal en la conducción de las elecciones como una corresponsabilidad con los partidos políticos y con la ciudadanía; este concepto de corresponsabilidad buscó fortalecer a los partidos políticos de oposición dentro del sistema político mexicano y de hacer más participativa a la ciudadanía en los procesos.

Dichas metas se obtuvieron, prueba de ello es la pluralidad y encontrada disposición de esta Cámara en los debates; sin embargo, debemos prevenir el desarrollo de una patología nociva para cualquier sistema político y que es observable en otros países del mundo en distintas épocas, nos referimos a la "partidocracia" condición de los sistemas políticos en donde el exceso de participación de estas entidades en los procesos electorales conduce a una democracia sólo de partidos, más que a una democracia de ciudadanos, individuos y partidos.

Es decir, podríamos llegar a crear y persistir en la obsesión de hacer de la organización electoral una responsabilidad exclusiva de los partidos políticos, podríamos llegar a caer en una verdadera dictadura de los partidos sobre los procesos electorales y esta situación, compañeros, tiene diversas consecuencias altamente negativas; en primer término desvincularía a la ciudadanía de la política y desvirtuaría el concepto constitucional clásico de soberanía.

Por otro lado, los estudiosos reconocen que una partidocracia concentra en manos de las oligarquías partidistas y de las élites dirigentes, un poder amplísimo que conduce inevitablemente a manejos sectarios de la administración pública de la representación política con los consecuentes fenómenos que distorsionan su principio y su esencia.

Por las anteriores razones, la propuesta de establecer al Estado como responsable primario y fundamental en la conducción de las elecciones y a los partidos como participantes en un nivel de corresponsabilidad, constituye un avance que busca consolidar al sistema político mexicano como un sistema de democracia de individuos, ciudadanos y partidos y no como una dictadura de partidos exclusivamente.

La propuesta de otorgar al Estado la responsabilidad fundamental en la conducción de los procesos electorales no es un propósito que busque hacer retroceder al sistema político mexicano o apuntalar intereses partidistas, por el contrario, busca evitar esto último de ahí que los procesos electorales deben ser conducidos exclusivamente, esencialmente sobre todo, por el Estado, con la colaboración de los partidos y de los ciudadanos en sus respectivas esferas neutrales de actividad y con independencia, de la cual cada partido tenga en el ejercicio del poder.

Finalmente, yo quisiera citar algunos argumentos en favor de la propuesta para establecer un servicio electoral profesional. Independientemente de la gran suspicacia que en torno a este propósito, los partidos en el seno de la Comisión de Gobernación y en los debates en lo general y en lo particular del día de hoy han externado, quisiera referirme e insistir brevemente en ello.

Sólo en las más pequeñas y primitivas comunidades se da el caso de que cada familia, que no

cada individuo, lleve a cabo todas las tareas que son necesarias para su bienestar o incluso para su mera supervivencia; conforme la comunidad va creciendo y se desarrolla, la división del trabajo se hace indispensable para hacerla congruente con el proceso de civilización, siempre y cuando la libertad de escoger no se limite indebidamente; la división del trabajo expande, no limita el espectro de actividades e intereses que se encuentran a disposición de hombres y mujeres, liberándolos de una carga fastidiosa de actividades.

La argumentación de la división y la profesionalización del trabajo electoral, del servicio electoral, no busca sostener que los resultados de esta división del trabajo en los procesos electorales son necesariamente buenos, sino que ante toda o ante todo, tal división es inevitable e indispensable, bajo las condiciones modernas del mundo y no tiene por qué llevar efectos negativos respecto a los individuos involucrados, si se realiza correctamente.

Ahora bien, en este punto debe uno preguntarse: ¿cuál es la forma correcta de organizar la citada división del trabajo electoral? Habiendo decidido que no todos podemos participar directamente en las diversas tareas de gobierno y de la organización electoral y que debemos confiarles a una pequeña minoría de personas, debemos, acto seguido, establecer los mecanismos para su selección y sobre todo para su control.

Las anteriores afirmaciones apoyan la propuesta para profesionalizar el servicio electoral, puesto que la realidad de la práctica electoral nos ha demostrado que la actividad comicial requiere de un personal altamente calificado, honorable y de carrera, para poder asegurar que los procesos electorales se desarrollen eficiente y democráticamente.

Finalmente, compañeros , no debe verse la presente etapa de la reforma político - electoral que estamos discutiendo, con suspicacia o desconfianza por acontecer ésta a tan sólo dos años de la publicación de la última reforma constitucional y del Código Electoral actualmente vigente, porque la dinámica política, la dinámica social de un sistema como el nuestro no es constante ni unidireccional, las variables sociales son múltiples y complejas y el derecho debe responder y adecuarse, de ser necesario, a la forma social. La actual reforma político - electoral contenida en el proyecto de dictamen, es producto de la negociación, querámoslo o no, y del diálogo y del consenso pluripartidista, pero más que una herramienta de la mayoría que edifica sin presiones el perfil político del país, debe ser una herramienta para la transición democrática de todos.

Ciertamente, las reformas político - electorales a partir de 1977 han impulsado a las minorías a ocupar un lugar más destacado en esta representación nacional, pero es hoy tiempo y además necesario, que estas mismas, ahora fortalecidas, logren contribuir a estructurar un régimen electoral aún más favorable para la mayor democratización del país.

La opinión pública y la vigilancia partidaria han estado atentas al proceso deliberativo que se está dando en esta asamblea y de la cual surgirán las bases que seguramente establecerán una nueva legislación electoral en México, porque de dicho proceso emergerá un cuerpo de normas que regulará y de hecho conformará el sistema político mexicano en los próximos años. Esta es ante todo nuestra gran responsabilidad con la nación, con el futuro.

Quisiera expresar, dejar a ustedes sin temores que sería ingenuo pensar que una reforma político - electoral no responda a intereses a la mayoría de esta Cámara. En cualquier sociedad democrática esta situación es el común denominador, no cabría esperar, como aquí lo dijo un compañero, no cabría esperar que un partido en el poder o los principales actores y fuerzas políticas del país no persiguieran estructurar en régimen jurídico - electoral para fortalecer su presencia en los órganos del gobierno del Estado.

Cuando dicha práctica se mantiene dentro de los márgenes de la legalidad y de la legitimidad, resulta lógico y natural y también es un hecho contundente y sobre todo sostenido en la práctica y en la historia electoral y política de todos los sistemas, que lo mismo hacen las minorías cuando se convierten en mayorías.

Sin lugar a dudas, pues, que la inserción en el artículo 41 constitucional sentará las bases normativas que regirán un nuevo sistema electoral y esta reforma al artículo 41 puede constituirse en una reforma constitucional de la misma trascendencia que la constitucionalización de los partidos políticos llevada a cabo en 1977 y gracias a la cual, no olvidemos, se sembró la semilla del pluripartidismo entonces incipiente y actualmente robusto.

Por ello, compañeros, de conformidad con los argumentos y reflexiones aquí expuestos, considero firmemente sustentadas mis reflexiones en torno a la reforma, por lo cual solicito a todos y cada uno de ustedes votar en favor del dictamen, así nos lo establece nuestro encargo y representación política y el momento actual de México. Muchas gracias.

El C. Presidente:- Se concede el uso de la palabra al señor diputado Ciro Mayén.

El C. Ciro Mayén Mayén:- Gracias, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: La bandera de la democracia es una bandera que ha movido a millones de mexicanos durante las últimas décadas, precisamente el 6 de julio se manifestó el pueblo de México en favor de un cambio de carácter democrático, en ese proceso electoral se sintetizaron largas décadas de luchas democráticas de nuestro pueblo.

Para las fuerzas democráticas de nuestro país, el objetivo político más avanzado de la época actual en México es la instauración de un república democrática; a este objetivo se vincula de manera inmediata la necesidad de llevar a cabo la reforma de nuestro sistema electoral, en un sentido democrático que siente las bases para sustituir el actual sistema vigente, para hacer posible, en un plazo relativamente breve, que el país adopte un sistema electoral verdaderamente democrático, en el cual ninguna fuerza política tenga mayoría predeterminada en forma directa o indirecta. Para lograr este requisito, lo hemos señalado en reiteradas ocasiones, requerimos de una convergencia de las oposiciones democráticas.

Pero por lo que se ha visto, una de las oposiciones muestra límites en esta consecuencia democrática, y ese límite consiste en que su lucha avanza solamente en la defensa de sus votos, en la defensa solamente de sus triunfos; eso significa que también entre los obstáculos más serios para llevar a cabo una verdadera reforma en el sistema electoral vigente, se encuentra el hecho de que no todas las oposiciones asumen una actitud y una conducta consecuente en la lucha por el respeto al sufragio.

Es la vieja conciencia de esas oposiciones lo que les impide desprenderse de visiones gradualistas.

Nosotros pensamos que en la lucha actual por la democratización del país, la reforma electoral ocupa un lugar destacado. Para conseguir un objetivo de esta naturaleza, necesitamos alcanzar un compromiso democrático en el que tomarán parte no sólo los partidos de oposición, no es verdad que nuestro partido haya proclamado la exclusividad en la lucha por la reforma al sistema electoral vigente, lo hemos señalado en reiteradas ocasiones de que la creación de un nuevo consenso que busque la implantación de la vida democrática en el sistema electoral mexicano, será resultado de la participación de un amplio número de fuerzas políticas que incluye también a las fuerzas sociales, y culturales de nuestro país, sin esta convergencia, lo hemos señalado y lo reiteramos aquí, no podrá haber el cambio deseado.

¿Qué busca nuestro partido al insistir en un sistema electoral verdaderamente imparcial y autónomo? Buscamos una relación política transparente entre los partidos, mantener abierta la posibilidad de acceso al poder de las oposiciones con reglas del juego electoral imparciales, que permitan la confiabilidad de todos los contendientes en esos procesos electorales y en sus resultados.

Discutir sobre la imparcialidad y la autonomía del sistema electoral, es discutir acerca de cómo organizamos políticamente a fin de que nuestra convivencia esté basada en una institucionalidad verdaderamente democrática, la cual ha sido erosionada por el centralismo, por el verticalismo y el presidencialismo priísta, por eso, para nuestro partido, en efecto, la imparcialidad de los organismos electorales tiene que ver con la procedencia de los individuos que integren esos organismos electorales; cómo no verlo así si la experiencia política de este país nos dice que entre más próximo al Ejecutivo se encuentren estos funcionarios, mayor es la dependencia al centralismo.

Nosotros insistimos en que precisamente las razones de un nuevo sistema electoral ahora, tiene sentido y significado sólo si se modificara en primer término el control del sistema electoral por parte de una sola fuerza política, las posturas que señalan que esto no es posible ahora, que lo posible y viable es avanzar en limitar un poco ese control de esa fuerza política, es una postura conformista y conservadora desde todo punto de vista.

En segundo término, se trata de implantar un régimen de sufragio efectivo que elimine los fraudes electorales; esa es la segunda razón de peso por la cual nosotros pensamos que hay que ir a una reforma a fondo del sistema electoral, nosotros nos preguntamos, desde el punto de vista democrático, ¿qué avances contiene este proyecto de dictamen? Los tres aspectos más importantes de este proyecto, a saber, el que se refiere a la integración de los organismos electorales; el que se refiere a la integración de las cámaras del Congreso de la Unión y el que se refiere a la manera en que deben calificarse los procesos electorales, no muestran avances sustanciales, sino regresiones a las conquistas que habían logrado las fuerzas democráticas de este país.

El texto que hoy se propone en el artículo 41 de la Constitución, establece un sistema electoral que continúa siendo una organización básicamente que recae en una sola fuerza política, por eso, nuestro grupo parlamentario rechaza la complicidad de un conservadurismo político que promueve algunos cambios en el sistema electoral, no

para su oxigenación, no para avanzar en la imparcialidad y la autonomía de los mismos, sino para acrecentar aún más el control de la fuerza política oficialista.

Lo principal en este tema que estamos discutiendo, reside en responder a la siguiente pregunta: ¿pueden los partidos opositores estar de acuerdo con que de manera directa o indirecta, abierta o encubierta, una sola fuerza política mantenga el control en los organismos electorales? Señores diputados, no podemos hacer caso omiso de que la base de sustentación del poder político en México reside entre otras cosas en el fraude electoral y éste consiste precisamente, su origen, en la manipulación de los organismos electorales por parte del Partido Revolucionario Institucional.

En nuestra época, los cambios democráticos constituyen el rasgo principal de las sociedades modernas, no basta decir que el país es plural, para después ofrecerle un sistema electoral que sustenta un poder monocolor, despótico y corrupto. Si de verdad hubiera voluntad política para el cambio, el Partido Revolucionario Institucional y su presidente debieran reconocer la diversidad y reflejar ésta en un sistema electoral en el cual los organismos electorales tengan el carácter de imparciales y autónomos.

Los compañeros de Acción Nacional han venido a decirnos aquí en voz del diputado Alcántara, que están de acuerdo en avanzar en una planeación del aterrizaje, le llaman ellos; ¿o sea que nos están insinuando que el reconocimiento del triunfo en Baja California y el silencio de Acción Nacional respecto al triunfo del Partido de la Revolución Democrática en Michoacán, es parte de esa planificación bipartidista?

Si este país ha de caminar hacia el bipartidismo, señores, éste es un asunto que debe decidirlo la sociedad y no en un "cochupo" de las cúpulas de dos partidos representados en la Cámara. Nosotros habíamos formulado la necesidad de la convergencia de las oposiciones, de izquierda y de derecha, a partir precisamente de un objetivo común, que era luchar por la alternancia del poder, ésta era la base en la cual fincábamos la posibilidad de un compromiso democrático de diverso origen ideológico.

Sin embargo, nosotros queremos señalar que de ninguna manera hemos planteado en forma alguna la posibilidad de concebir a la democracia en forma tan mezquina como ahora nos lo ha querido venir a plantear aquí Acción Nacional, al decir que la democracia avanza sólo si avanza el voto azul, que la democracia avanza sólo si ellos logran triunfos en algunas entidades del país.

¿No es verdad, señores? La diferencia entre ustedes y nosotros no reside en las posibilidades si avanzamos a una transición democrática de nuestro país en forma pacífica, la divergencia reside en la confianza ciega que ustedes han depositado ahora en un partido que ha demostrado en forma sistemática la violación a la soberanía popular.

Nosotros hemos señalado en reiteradas ocasiones nuestra disposición a avanzar en una reforma electoral que sea el resultado del acuerdo y el consenso de las distintas fuerzas políticas, pero lo que hoy se está imponiendo aquí no es precisamente este camino, se impone el camino de hacer una reforma electoral no con el Ejecutivo, como ustedes dicen, sino subordinados al Poder Ejecutivo, porque el problema central del control de los organismos electorales por parte de una sola fuerza política no ha tenido ningún avance en el texto que hoy se presenta para aprobar por parte de esta Cámara de Diputados.

Nosotros estamos de acuerdo, estamos interesados en defender la democracia en nuestro país, no estamos interesados solamente en defender los triunfos de nuestro partido, el hecho reside precisamente en una convicción democrática plena y consecuente y de lo que reclamamos nosotros a Acción Nacional es de su falta de consecuencia para hacer de la lucha por el respeto al voto, una lucha que incumbe a todos los partidos democráticos de nuestro país.

No es verdad que la democracia vaya a ser el resultado del avance de uno solo de los partidos opositores, ustedes tienen que pensar, compañeros, y reflexionar en que el avance de la democracia en nuestro país ha sido resultado, en primer lugar, no del color azul en este país, ha sido resultado de largas y heroicas luchas del pueblo de México y como parte del pueblo, Acción Nacional ha tenido una contribución importante, reconocemos esto, pero también deben de reconocer ustedes que para avanzar en una sociedad plural, en un régimen de partidos en donde exista la alternancia en el poder, tienen que aceptar el reconocimiento de sus adversarios ideológicos y uno de ellos lo constituye el Partido de la Revolución Democrática.

Nosotros también reclamamos nuestro derecho como representantes de una parte de esta sociedad, a tomar parte en un proceso de reforma electoral democrática y hemos dado nuestro planteamiento central: La confiabilidad en un sistema electoral democrático reside en garantizar o acercarnos lo más posible a organismos de carácter imparcial y autónomos. Esa es nuestra posición. Muchas gracias.

El C. Presidente:- Tiene el uso de la palabra la diputada María Luisa Calderón Hinojosa.

La C. María Luisa Calderón Hinojosa:- Señor presidente: Solamente para tratar de hacer una diferencia: No es cierto que en Michoacán nos quedamos callados, en Michoacán defendimos lo que era defendible, en Michoacán no estaban cubiertas todas las casillas, no estaban todos los argumentos; nosotros el día de las elecciones, después de las elecciones y todavía en los últimos recursos, nos acercamos con ustedes, les ofrecimos apoyarlos para que hicieran estrategias de defensa porque nos preocupaba la gente que estaba defendiendo lo que creía que era suyo y no se arregló esto.

En Baja California se cuidaron las casillas, se defendieron los votos, no hay que confundir y yo quisiera insistir en lo que es el diálogo; el diálogo significa que los hombres han salido de sus escondrijos, se han acercado, han comenzado a intercambiar ideas, el comienzo del diálogo, la salida del escondrijo es un acontecimiento.

Es necesario querer atravesar un umbral, encontrar un lugar común para hablar, ese lugar no será un escondrijo donde el hombre permanezca sólo con su miedo, sino más bien un lugar de encuentro, el comienzo de una comunidad, yo creo que si empezamos con el diálogo y no confundimos una situación con la otra, podemos seguir entendiendo las diferencias y los acercamientos.

Sólo era para aclarar ese hecho.

El C. Presidente:- Tiene el uso de la palabra, para hechos, el diputado Isidro Aguilera Ortíz.

El C. Isidro Aguilera Ortiz:- Gracias, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Precisamente sobre los hechos que acaba de comentar la compañera diputada de Acción Nacional, en el caso de Michoacán concretamente, que tendremos que reconocer que efectivamente un miembro de la legislatura local del Partido Acción Nacional, defendió algunos casos que consideraron ellos que eran defendibles. La diputada local, Esperanza Morelos, defendió efectivamente, en atención a un bagaje de documentos que se le hicieron llegar con la información, con las copias de las actas, con una información exhaustiva sobre cuales habían sido los resultados electorales en el estado de Michoacán, reales.

Sin embargo, también tendremos que aclarar que algunos miembros del Partido Acción Nacional, en el caso concreto del dirigente estatal del partido Acción Nacional, mencionó que era preferible tener al Partido Revolucionario Institucional como aliado, que al Partido de la Revolución Democrática; es cierto.

Justamente como se dice aquí, pedía pruebas sobre los resultados electorales. Nosotros teníamos la conciencia clara sobre cuáles habían sido los resultados correctos o los resultados más aproximados a la verdad en la mayoría de los distritos electorales.

En estos casos, justamente se hicieron llegar las pruebas a todos los demás partidos políticos y se pusieron a disposición del público y de la opinión pública a través de los periodistas.

Sin embargo, se desestimaron estas pruebas, a pesar de contar con cerca del 97% de los representantes en todas las casillas, y tendremos que recordar, además, que es cierto que algunas casillas se quedaron sin cubrir con nuestros representantes, pero fue justamente porque se les expulsó de las casillas, se les expulsó y no se les admitieron sus nombramientos en algunas de ellas. (Voces):- ¡ Tiempo !

Estoy de acuerdo, compañeros, que el tiempo se nos ha terminado, pero no queríamos dejar sin aclarar esta situación.

En Michoacán sí se cubrieron todos los elementos para poder demostrar quién realmente había ganado las elecciones, quién realmente había obtenido el triunfo en la mayoría de los distritos electorales. Muchas gracias.

El C. Presidente:- Tiene el uso de la palabra el diputado Dionisio Pérez Jácome.

(Voces.)

El C. Dionisio E. Pérez Jácome:- Con la venia del señor presidente; compañeros legisladores: Compartiendo esa misma preocupación o fatiga que se ha expresado a través de ese comentario.

Señor presidente, sólo quiero limitarme a solicitar a usted que con fundamento en el artículo 115, consulte a la asamblea si está discutido este precepto y proceda a votarlo. (Aplausos.)

El C. Presidente:- Consulte la secretaría a la asamblea si el artículo 41 se encuentra suficientemente discutido.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:- En votación económica, se pregunta a la asamblea si considera suficientemente discutido el artículo 41.

Los ciudadanos diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo levantando su mano y poniéndose de pie... Suficientemente discutido, señor presidente.

El C. Presidente:- Antes de proceder a pedirle a la secretaría... Esta presidencia solicita atención a todos los ciudadanos diputados. Antes de proceder a recoger la votación nominal de este artículo 41, la presidencia desea hacer una explicación en torno a dos artículos del reglamento que han sido invocados por la misma, en relación a proposición, a proposiciones presentadas por diversos ciudadanos diputados, para adición o modificación a este artículo.

Los artículos 124 y 125 del reglamento, se encuentran localizados en el capítulo relativo a las discusiones; es decir, la etapa de procesos legislativos en la que nos hemos encontrado en esta sesión, precisamente. El artículo 124, señala que en la sesión en que definitivamente se vote una proposición o proyecto de ley, como es en esta ocasión, podrán presentarse adiciones o modificaciones y subrayo esto último a los artículos aprobados.

El artículo 125 en seguida señala: Leída por primera vez una adición, y oídos los fundamentos que quiera exponer su autor, se preguntará inmediatamente si se admite o no a discusión. Admitida, se pasará a la comisión respectiva, en caso contrario, se tendrá por desechada.

En consecuencia, inmediatamente que se conozca el resultado de la votación a este artículo 41, la presidencia someterá a la asamblea las propuestas de adición o modificación al mismo artículo, según sean presentadas.

Proceda la secretaría a tomar la votación nominal del artículo 41.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:- Se va a proceder a recoger la votación nominal del artículo 41 en sus términos.

Se ruega a la Oficialía Mayor haga igual anuncio en las salas contiguas, de acuerdo a lo que marca y señala el artículo 161 del reglamento, para proceder después a la votación. (Votación.)

Señor presidente, se emitieron 339 votos en pro y 79 en contra.

El C. Presidente:- Aprobado el artículo 41 por 339 votos, en sus términos. Esta presidencia pide a la secretaría poner a consideración de la asamblea las propuestas de adición o modificación al artículo aprobado.

En primer término, la que fue presentada por los ciudadanos diputados García Villa y Bátiz, a los que previamente esta presidencia les consulta, si a pesar de haber sido leída y escuchados los fundamentos durante su intervención, alguno de ellos quisiera hacer uso de la tribuna.

Correcto, póngala a consideración de la asamblea, la secretaría.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:- En votación económica, se pregunta si se admite o se desecha la modificación propuesta por los diputados Bernardo Bátiz y Juan Antonio García Villa.

Los diputados que estén porque se acepte la modificación propuesta por los diputados Bátiz y García Villa, sírvanse manifestarlo... Desechada, señor presidente.

El C. Presidente:- Esta presidencia consulta a los ciudadanos diputados Oscar Mauro Ramírez Ayala, Teresa Dorantes Jaramillo y Marco Antonio Castellanos, si desean hacer uso de la tribuna, en relación a la propuesta de modificación al artículo 41 que presentaron.

Consulte la secretaría a la asamblea, en votación económica, si se admite o no a discusión.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:- En votación económica, se pregunta si se admite o se desecha la modificación propuesta por conducto del diputado Oscar Mauro Ramírez Ayala.

Los ciudadanos diputados que estén porque se acepte la modificación propuesta, sírvanse manifestarlo poniéndose de pie. (Votación.)

Los ciudadanos diputados que estén porque se deseche, sírvanse manifestarlo... Desechada, señor presidente.

El C. Presidente:- Esta presidencia consulta a los ciudadanos diputados Félix Mercado, Ernesto Rivera, Jesús Luján y Alfredo Reyes Contreras, del Partido Popular Socialista, si desean hacer uso de la tribuna, en relación a la propuesta que hicieron de modificación al artículo 41, aprobado.

El C. Jesús Luján Gutiérrez (desde su curul):- Sí.

El C. Presidente:- Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Jesús Luján.

El C. Jesús Luján Gutiérrez:- Señor presidente; señoras y señores diputados: En distintos foros, en distintas ocasiones, nosotros hemos expresado, y consideramos que tenemos razón porque lo hacemos con base en lo que acontece en la realidad, que los votos en nuestro país no se cuentan y que además el fraude no sólo se circunscribe al momento o al día de la elección, aunque aquí tiene una gran repercusión en la adulteración de la manifestación de la voluntad popular, porque hay antes, actos que contribuyen a que se vulnere la expresión de los ciudadanos.

Por eso hemos insistido no tan sólo para que los partidos políticos tengamos presencia en las casillas, a través de los funcionarios de las mismas, sino que desde el padrón mismo se cierre la posibilidad del fraude electoral.

El padrón, a nuestro juicio, de las cuatro características que tiene el voto de ser libre y secreto, el padrón a nuestro juicio juega un papel muy importante en dos de ellos; es decir, en cuanto a que se garantice que el voto sea universal y además que sea directo, es decir, que un padrón veraz, permanente, no mutilado ni alterado, garantice que todos los ciudadanos sufraguen como es su derecho y además que este acto sea individual y que sea emitido un solo voto o un voto por cada ciudadano.

Esto, compañeros, es una batalla que tenemos que dar en las leyes reglamentarias y menciono esta expresión, por lo que decía el diputado Armendáriz, que la propuesta nuestra de la adición al segundo párrafo del artículo 41, éste podría resolver en la ley reglamentaria, puede ser, pero mientras tanto nosotros insistimos que debe quedar consagrada en la Constitución General de la República, porque hay inmovilismos, aquí simplemente el diputado López Moreno, no sé si haya sido un lapsus inmovilisticus el que cometió cuando habla de tres reformas y se refiere a la de 1946, reformas políticas, a las de 1977, y a la de 1989, que seguimos sosteniendo nosotros que es una contrarreforma, ésta, por todas las razones que han esgrimido nuestros compañeros. Pero se les pasó la de 1963 que es justamente la que sienta las bases del rompimiento del monopolio del Partido Revolucionario Institucional en los cuerpos colegiados representativos del pueblo.

En consecuencia, compañeros, nosotros consideramos que es muy importante la presencia de los partidos políticos en las mesas directivas de las casillas para evitar el fraude electoral, pueden argumentar que tenemos derecho a proponer de acuerdo con la legislación actual, escrutadores para que sean insaculados, pero lo cierto es que la presidencia de las casillas y los secretarios no las quieren soltar y es donde está el control de la casilla electoral y más todavía, con todas las facultades que le otorga el Código Federal Electoral, tanto al presidente de la casilla, como al secretario y que en cualquier momento puede expulsar a los representantes de los partidos en cada una de las casillas.

Nosotros consideramos que para acabar con la alteración de la votación, para acabar con el robo de ánforas, para acabar con una serie de vicios, para acabar con la presión de los caciques a los que se refería el compañero Ortíz Mendoza, necesitamos dar este paso trascendental, a nuestro juicio, de que vayamos los partidos políticos a estar presentes con funcionarios de casilla electoral.

Nosotros creemos que este paso lo exige ya y es una demanda que se obtuvo en las elecciones más vigiladas de los últimos tiempos, que fue la del 6 de julio de 1988, y que para alterar los resultados electorales en contra del Partido Revolucionario Institucional, tuvieron que tirar el sistema, tuvieron que aferrarse a que no se abrieran los paquetes.

(Voces):- ¡Tema!

¡Este es el tema! ¡ Es el tema del fraude electoral! ¡Es el tema de los derechos de los partidos políticos y estamos discutiendo precisamente la reforma política! Este es el tema, no es otro, compañero. (Aplausos.)

Hay muchas cuestiones que pudiéramos decir, hay muchas instituciones que se han venido creando en contra de los intereses de los partidos políticos, con figuras que las han impuesto por la fuerza, como son los auxiliares de los organismos electorales, auxiliares de la comisión local electoral, auxiliares de los comités distritales, y a las elecciones municipales auxiliares de los comités municipales electorales, son verdaderos atracadores, eso es lo que son, no son auxiliares; van a pisotear no tan sólo los derechos de los partidos, sino también los derechos de los funcionarios electorales porque van y les imponen consignas desde las cúpulas partidarias. ¡Este es el tema! Y por eso nosotros consideramos que si se quiere dar cuando menos un paso, ésta es la única propuesta positiva, a nuestro juicio, en esta reforma política, que "cierren las casillas para los funcionarios de los partidos políticos".

Estamos pidiendo simplemente que en la parte final del segundo párrafo del artículo 41 se establezca que los ciudadanos, miembros o no de

los partidos políticos, es lo que estamos proponiendo, formarán las mesas directivas de casilla. Si no se da este paso en este momento, simplemente estaremos confirmando, una vez más, la cerrazón de quien dirige los destinos en nuestro país, y esto, a nuestro juicio, es contrarrevolucionario. Muchas gracias. (Aplausos.)

El c. Presidente:- Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Mario Ruíz de Chávez, para hechos.

El C. Mario Ruíz de Chávez y García:- Señor presidente; compañeros legisladores: Por las razones que nuestros oradores en su oportunidad expusieron y que por respeto a vuestro tiempo, no habré de repetir. Nuestro partido, el Revolucionario Institucional, con todo respeto y por las razones expuestas, repito, por nuestros oradores, habremos de votar en contra de la propuesta de nuestro respetado compañero, el señor diputado Luján.

El C. Presidente:- Consulte la secretaría... Dígame, diputado.

El C. Alfredo Reyes Contreras (desde su curul ):- Pido la palabra, para hechos.

El C. Presidente:- Adelante, diputado Reyes Contreras.

El C. Alfredo Reyes Contreras:- Señor presidente; señoras y señores diputados: Desde el día de ayer expresamos a los diferentes partidos que forman parte del campo democrático, nuestra preocupación por el contenido de la última parte del segundo párrafo del artículo 41, de la iniciativa que hoy estamos discutiendo.

Señalamos que era lamentable que se llevara hasta el extremo el propósito de excluir a los partidos políticos de funciones que les son inherentes por su propia naturaleza. Ya con la conformación de los órganos de mayor rango de carácter electoral, tal como se ha aprobado hace un momento, se está ubicando a los partidos políticos en un lugar de meros espectadores.

Todavía, y eso lo explicaba uno de mis compañeros, hoy por la tarde, todavía la legislación que nos regía hasta antes de aprobar el artículo 41, les daba a los partidos políticos corresponsabilidad; ahora, los deja en el papel exclusivamente de espectadores. Con ese cuerpo integrado con magistrados y "gente pura, casta y honesta", que sugieren se van a incorporar imparcialmente a los procesos electorales, los partidos quedan al margen.

Pero nosotros planteábamos esta reflexión: ¿Por qué razón, por qué razón en las casillas, que es uno de lo eslabones fundamentales del proceso electoral, por qué no se acepta la proposición del Partido Popular Socialista? Nosotros simplemente decimos: Ciudadanos, sean o no miembros de partidos políticos.

Se deja exclusivamente en el texto tal como fue aprobado o tal como está hasta este momento, que sean los ciudadanos en general. Y esto obviamente no puede dejarse para llevarlo a la ley reglamentaria; tiene que quedar ubicado en el nivel constitucional.

Hoy por la mañana, comentábamos con los diputados del campo democrático de esta Cámara, y todos estaban de acuerdo en aprobar esa proposición porque es elemental, pero definitivamente hay una cerrazón en la mayoría de esta Cámara que impide cualquier modificación, por mínima que sea, como la que estamos planteando.

Es elemental, señoras y señores diputados, que los partidos políticos sean los protagonistas fundamentales de todo el proceso electoral. No es posible dejar las principales fases y los principales órganos del proceso electoral en manos de gente que se supone es imparcial, que definitivamente no va a ser imparcial. En consecuencia, nosotros queremos llamar la atención sobre esto, y les pedimos que reflexionen sobre la conveniencia de aprobar la proposición del Partido Popular Socialista, porque es una proposición de sentido común, es una proposición elemental que respeta los derechos más elementales también de los partidos políticos. Por favor. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente:- Consulte la secretaría a la asamblea si se admite o no a discusión la proposición de los ciudadanos diputados Félix Mercado, Ernesto Rivera, Jesús Luján y Alfredo Reyes Contreras, en relación al artículo 41 aprobado.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:- En votación económica, se pregunta a la asamblea si se admite o se desecha la proposición hecha por los diputados Félix Mercado, Ernesto Rivera, Jesús Luján y Alfredo Reyes Contreras, de la fracción parlamentaria del Partido Popular Socialista.

Los ciudadanos diputados que estén porque se acepte, sírvanse manifestarlo poniéndose de pie. (Votación.)

Los ciudadanos diputados que estén porque se deseche, sírvanse manifestarlo poniéndose de pie...

Señor presidente, desechada.

ARTICULO 54 CONSTITUCIONAL

El C. Presidente:- Se abre el registro de oradores para la discusión del artículo 54. Esta presidencia informa que se han inscrito para hablar en contra del artículo 54 los siguientes ciudadanos diputados: Marcela Lombardo, Alberto Ling, Reynaldo Rosas, Juan Jaime Hernández, Enrique Rojas, Gerardo Medina y Leonel Godoy.

Y para hablar en pro del mismo artículo 54, los siguientes ciudadanos diputados: Rogelio Montemayor, Guadalupe Gómez Maganda, Dionisio Pérez Jácome y Rodolfo Duarte.

Tiene la palabra, en contra, la ciudadana diputada Marcela Lombardo.

La C. Marcela Lombardo Otero:- Señor presidente; honorable asamblea: He solicitado el uso de la palabra para dejar constancia en el Diario de los Debates, de la opinión y denuncia reiterada de mi partido acerca de las concesiones que se han hecho a la contrarrevolución.

La alianza de los representantes de la derecha ha sido evidente, esto tendrá un impacto muy importante en la opinión nacional; a partir de ahora tendrá muy claro quiénes somos los verdaderos representantes de los intereses del pueblo y quiénes luchamos porque realmente haya un avance en el proceso democrático del país.

Quisiera traer a la memoria de los integrantes de esta Legislatura que en la primera Cámara pluripartidista que hubo, la XLVI legislatura, producto de la reforma que se dio durante el gobierno del licenciado Adolfo López Mateos, se estableció la elección de diputados de partido y a partir de entonces México entró en una etapa de su proceso democrático nueva, la etapa de los partidos políticos permanente, representantes genuinos de las clases sociales que los integran.

En esa reforma de 1963 por una parte se elevó a rango constitucional a los partidos políticos, siendo considerados desde entonces entidades de interés público. Y por otra, aunque fue un paso limitado, se estableció el principio de la representación proporcional.

Producto de esa primera gran reforma electoral fue la integración de la Cámara de Diputados con destacadas personalidades de los cuatro partidos registrados entonces. Esa Cámara de Diputados rescató la honorabilidad y la autoridad de esta representación nacional, porque los debates se realizaron con altura; se discutieron ideas, se defendieron principios y se presentaron muchas valiosas iniciativas que sin duda han contribuido de manera importante al desarrollo democrático del país.

Otras, a la defensa del patrimonio y de la soberanía nacional. Y otras más, a la consolidación de la rectoría del Estado en materia económica, para avanzar en la vía de nuestra independencia económica, para mejorar en consecuencia el nivel de vida en nuestro pueblo.

La fracción parlamentaria del Partido Popular Socialista, encabezada por el maestro Vicente Lombardo Toledano, presentó con la responsabilidad de genuino representante del pueblo, iniciativas que si muchas no se aceptaron entonces, se ha tenido que ir reconociendo su trascendencia.

En los años que han transcurrido se han propuesto varias iniciativas que han tomado, si no todo el contenido de las propuestas por nuestros diputados, sí aspectos importantes de esas iniciativas.

Por el tema que nos ocupa en esta discusión, sólo haré mención de algunas de esas iniciativas: La reelección de los diputados y la representación proporcional; el establecimiento de dos periodos de sesiones, presentada en octubre de 1964, la transmisión por radio y televisión, de las sesiones más relevantes de la Cámara de Diputados y la construcción del Palacio Legislativo, ese, en el que solamente estuvimos un período, porque existe por ahí el deseo de restar representatividad al foro más alto e importante del país; la conservación y restauración de los monumentos coloniales del centro de la ciudad, del Centro Histórico de la ciudad de México; la creación de la Academia de Ciencias de México.

Y solamente mencionaré dos más: La adición a la Constitución, de un nuevo capítulo en materia económica, que se complementaba con la planeación económica nacional para precisar los objetivos y las metas que se buscaban en el desarrollo económico, sin olvidar desde luego, las que tenían el propósito de nacionalizar las comunicaciones, los servicios telefónicos y la banca.

He querido mencionar algunas de las trascendentes iniciativas que hemos presentado para reiterar en esta ocasión que mi partido es un organismo político que defiende los intereses de la nación, su soberanía y que lucha porque se adopten las medidas que considera necesarias, unas, para depender cada vez en menor escala del poder económico del extranjero, y otras, para avanzar en el proceso democrático, porque solamente así podremos ser dueños de nuestro destino.

En opinión de mi partido, rechazar la propuesta relativa a la representación proporcional completa

y a la reelección de los diputados, es retroceder en lugar de avanzar.

Aquí en esta legislatura hay varios diputados que formaron parte de esa XLVI Legislatura que he mencionado. Aquí están Gonzalo Martínez Corbalá, Vicente Fuentes Díaz, Andrés Henestrosa, Hilda Anderson, el ahora senador Humberto Lugo Gil, y entonces como todos sabemos, la iniciativa de la reelección de los diputados fue aprobada por los cuatro partidos ahí representados, y quien presidía entonces la Gran Comisión, actualmente senador, que también estará en contra de lo que entonces aprobó, ¿cómo es posible que ante la exigencia de nuestro pueblo de una reforma electoral que garantice la limpieza en las elecciones y se respete la voluntad popular, se rechace que los partidos políticos tengan en la Cámara de Diputados a sus elementos con mayor prestigio, con mayor talento político y más apegados a los principios y programas que sustentan? Lo que se persigue con la reelección de los diputados no es eternizar a un grupo de escogidos, sino elevar el nivel de los representantes populares, significando así a la Cámara de Diputados.

Se ha hablado aquí, y con bastante calor, de la profesionalización política de quienes integren otros órganos que participen en el proceso electoral. ¿Qué no es más importante esa experiencia y profesionalización que la deben tener los diputados en lugar de los que integran otros órganos? Además, siendo limpias las elecciones, respetando el voto de los ciudadanos, es éste el que habrá de decidir a quien se reelige y a quien no, porque aunque son los partidos políticos los que seleccionan a sus candidatos, es el pueblo el que da el voto a quienes considera valiosos y fieles representantes de sus intereses.

No cabe la menor duda que lo que es indispensable es formar cuadros legislativos que representen dignamente al pueblo y sirvan a la nación. Los diputados tienen la función política más importante de la nación, lo sabemos; la expedición de las leyes, la vigilancia del Poder Ejecutivo, de la administración pública, analizar y dar opinión sobre los sucesos más importantes que acontecen en nuestro país y en el ámbito internacional y vigilar el cumplimiento de las leyes laborales y de la Constitución.

El trabajo legislativo, el trabajo parlamentario no se puede improvisar, por ello no se debe limitar la posibilidad de la reelección de los diputados. Cada partido tiene interés en formar a sus parlamentarios, la reforma en 1933 tuvo un interés político que respondía a causas de menor relevancia, el dar acceso a diversos grupos y fracciones distribuyendo posiciones entre ellos a los que se pretendía llevar a una concertación como se dice actualmente, concertación era para neutralizarlos y así garantizar la supremacía y el control del Poder Ejecutivo sobre el Legislativo.

Y el país ha caminado mucho desde entonces, las fuerzas revolucionarias sostenemos el principio de la no reelección de Presidente de la República y los gobernadores, porque esa fue una de las causas del estallido revolucionario de 1910. Pero también sostenemos que debe establecerse la representación proporcional completa y la posibilidad de la reelección de los diputados para algún día llegar a tener un verdadero poder mexicano.

Quienes están en contra, quienes alientan la no reelección de los diputados y la no representación proporcional total, son quienes no desean que la Cámara de Diputados asuma papel protagónico en la vida del país. Son quienes tienen y aprovechan este alto foro para hacer escándalos tratando de desquitar la discusión de sucesos e iniciativas trascendentes hacia cuestiones menores. Son quienes no desean una reforma política real, o mejor dicho, son quienes han impulsado y quienes han presionado para que lo que se realice sea una contrarreforma. También se opina que la reelección propiciaría en el seno de los partidos la antidemocracia y la corrupción.

Yo diría que eso es problema interno y responsabilidad de cada partido, y si eso se diera en el seno de los partidos se estarían marcando las razones de su decadencia y por lo mismo de su futura extinción.

En el debate sobre este tema, la oposición ha venido de parte del grupo que se opone al avance democrático del país, la reelección de los diputados y la representación proporcional completa, debe evitar la manipulación de la representatividad popular.

La decisión, la última palabra y la única que vale, es la opinión y la palabra de nuestro pueblo. Nosotros lo hemos dicho, lo reafirmamos, nunca lo defraudaremos. Gracias.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Alberto Ling.

El C. Jorge Alberto Ling Altamirano: - Señor presidente; honorable asamblea:

Hace ya tiempo que circula en las librerías un libro escrito por tres franceses cuyo título es: ¿Para qué sirven las elecciones?

Si esta portada la ve mucha gente de nuestro pueblo, la respuesta que obtendríamos no podría

inscribirse en el diario de los Debates ¿Para qué sirven las elecciones?, para evitar esa respuesta que sale de lo más profundo de la entraña de nuestro pueblo, es que queremos una reforma política, porque queremos la eficacia de las elecciones.

Pero para lograr esta reforma, hay que hacer una serie de acciones y movilizaciones de todas las fuerzas del país para hacer entender al partido del gobierno que es necesario modificar las estructuras políticas que existen, y para hacer esto, para poder hacer esas movilizaciones de personas y conciencias, de cuerpos y almas de los mexicanos, hay que hacer cosas que duelen.

Y acordándonos de las palabras que Chejov escribió en el libro de Vecinos, de un diálogo que existió entre dos personajes de esta novela:

Sí, es lamentable, suspiró Vasilblatich.

Lo habíamos previsto, Petruska, ¿pero qué podíamos hacer?, que nuestros actos lastimen a otras personas, no demuestra que estemos equivocados. ¡Qué se le va a hacer! Todo paso importante que demos, afligirá seguramente a alguien. ¡Qué le vamos a hacer!

El Partido Acción Nacional, en relación a la integración de la Cámara de Diputados y de Senadores, pero en especial el tema de discusión que nos tiene reunidos en estos momentos, que es la integración de la Cámara de Diputados, propusimos muchas cosas para que las elecciones fueran eficaces. Propusimos un proyecto de decreto que reforma los artículos 52, párrafo primero del 53 y el artículo 54, así como la derogación de los párrafos segundo del artículo 53 y segundo de la fracción III del artículo 55 de la Constitución Política vigente.

Nosotros, en el espíritu de esta proposición queríamos recoger varias ideas, varios puntos neurálgicos. Queríamos, para evitar la pulverización de los partidos pequeños y tener que entrar en un diálogo de los pequeños y establecer un mínimo de representatividad, queríamos elevar el porcentaje mínimo de la representación de uno y medio a dos y medio.

Proponíamos buscar que el porcentaje de la votación se viese reflejado en el porcentaje de curules de la Cámara. Pero como 500 diputados en pleno diálogo, y lo vimos en el Colegio Electoral, es difícil entender y hacer entender 500 conciencias entre sí, proponíamos, sin lesionar la justicia de la distribución de las curules, reducir la Cámara a 450 miembros, estableciendo una proporción mayoritaria de dos tercios contra un tercio de los plurinominales.

Nuestra proposición se completaba y se completa con la eliminación de listas regionales y circunscripciones, que si bien tienen el defecto de polarizar en las grandes urbes del país y concentrar el mayor número de votos en las megalópolis de nuestro país, es bien cierto que haciendo la redistribución regional, la metropolización de estas ciudades de todas maneras resume el mayor por ciento de la votación del electorado.

Hacer líneas artificiales en la distribución geográfica del país, no evita el crecimiento magocefálico de la votación en ciertas ciudades. Por eso, para evitar esto, queríamos hacer votación nacional, y ésta fue la proposición de entrada.

Con estas ideas sencillas, prácticas, entendibles, entramos a la discusión. De entrada se nos dice que esto no se va a discutir, que lo que se va a discutir es un sistema muy especial de doble boletaje en donde se separen artificialmente dos elecciones, como si las personas pudiesen separarse.

Se dice que una es la elección de representación proporcional y la otra de mayoría relativa y como si fuesen dos países, se hacían las votaciones por separado y posteriormente se sumaban los resultados de ambas votaciones. De tal manera que esto en el argot político, se le dio en llamar el juego de las dos pistas.

Visto así y ante la oferta de que si aceptábamos este sistema de reparto porcentual de la Cámara de Diputados, se nos ofrecía para poder platicar y que fuese aceptable esto, que hubiese un tope máximo de representación de la Cámara, de tal manera que nadie pudiese tener más del 65% de la misma. Esto, además de un criterio numérico que está uno porcentual abajo del 66% que son dos tercios, el mensaje es político, es que ningún partido pueda reformar la Constitución por sí solo y tenga que encontrar a otros aliados dentro de la misma Cámara para lograrlo.

Si bien en este sentido es la filosofía de un tope para lograr esto, el precio de jugar en dos pistas y la filosofía que lleva la separación de este doble juego, es inadmisible. Es inadmisible como principio y es inadmisible como resultado, porque si llega a haber sobrerepresentaciones exageradas, en donde dentro de las posibilidades reales, factibles de las próximas votaciones y no haciendo abstracciones hasta el absurdo en la extrapolación de estas tablas, sino con datos reales, creíbles, probables, podría haber sobrerepresentaciones hasta del 25%.

De tal manera que no es ni admisible ni en los principios ni en los resultados este doble juego de

la representación. De tal manera que la contrapuesta nuestra fue reducir y hacer una bisagra en donde la exageración de esto, de las dos pistas, era realmente lastimoso por la distorsión que se hace a cerca del principio de representatividad y se propuso que si bien íbamos a aceptar parcialmente que se jugase un porcentaje de votación en la representatividad, cuando ningún partido político tuviese arriba del 35%, exigíamos que a cambio de esa aceptación se mantuviese el 65% como tope máximo, pero la contrapropuesta no fue quitar el 65% porque no aceptábamos, sino se nos ofrece como si fuese una cláusula de gobernabilidad; es decir, que por decreto y por efectos constitucionales, un partido que no tenga la suficiente representación como para tener la mitad de la Cámara, pero que habiendo logrado la mayor de las minorías y ese un salto tal, que pudiese llegando a ser del 15%, pudiese tomar decisiones por sí solo, sin obligar a coaligarse, ni siquiera acercarse con otros partidos.

De tal manera que esto, si bien quitaba algunos aspectos, introducía a lo que en el lenguaje coloquial de las concertaciones se le llamó candado o cláusula de gobernabilidad, pero candado eso es, y más que candado es cerradura y más que cerradura es cerrazón, de tal manera que arbitrariamente y amparados ante una modificación constitucional, un partido pequeño quiere convertirse en grande, sin tener atrás de sí millones de voluntades de nuestro pueblo para lograrlo. Eso no es aceptable, desde el punto de vista de todo el conglomerado de este artículo constitucional; si bien un partido que obtenga el mayor número de votos y por ser el mayoritario y por ser nuestro sistema de elecciones, con vertiente mayoritaria, es necesario que tenga un margen de gobernabilidad, arbitrariamente y a estos grados de exageración es inadmisible.

De tal manera que debemos de atemperar estas proposiciones de gobernabilidad; es decir, que nosotros seguiremos proponiendo, así se ha aceptado, este artículo en sus términos, porque es necesario una reforma constitucional y hacer efectivas la elecciones, nosotros, pase lo que pase, estaremos haciendo iniciativas para modificaciones constitucionales acerca del artículo 54, para lograr que se respete el principio de la proporcionalidad y la representatividad en nuestro sistema político.

Que no se nos venga a decir que en otros países esta cláusula existe, pero en otros países el sistema o el régimen es parlamentario y la gobernabilidad del parlamento debe existir para poder mantener una estabilidad política, ya que el parlamento interfiere o infiere en la elección del primer ministro o el Presidente de la República.

Pero no es nuestro caso y la analogía no se vale, de tal manera que aunque en otros países exista esta cláusula de gobernabilidad, se justifica en razón de sus propios regímenes, pero el nuestro no lo justifica; de tal manera que la intencionalidad y el espíritu de la Constitución que siempre se ha mantenido es de la representatividad y de la proporcionalidad, no se puede separar uno sin el otro.

Vamos entonces nosotros a decir que debemos de ser traductores de la voluntad popular. Para no herir susceptibilidades de algunos caciques que al amparo del poder público manipulan y manosean el proceso electoral de nuestro pueblo, y que por eso queremos la reforma de otros artículos constitucionales. Para evitar esto, me voy a referir a elecciones de otro país, que ya sucedieron en el tiempo histórico; de tal manera que eso nos puede ilustrar de cómo se manejan las elecciones en México.

Está tomado del mismo libro, en el capítulo del análisis de las elecciones no competitivas, es decir, con un control clientelista y de situaciones autoritarias. Dice así:

- Jefe, lo hice todo como usted me lo ordenó. Ahora quiero saber, ¿por quién voté?

- Muchacho, no me hagas esa clase de preguntas, y sobre todo no olvides que el voto es secreto.

Este absurdo, en donde la forma es el respeto al voto, se manda a los cautivos en sindicatos, a los cautivos por hambre, a los marginados, se manipula a los que por un pedazo de comida, vienen a aplaudir aquí. Sin respetar la eminente dignidad de estas personas, que si fuesen libres no vendrían a aplaudir a sus verdugos.

La traducción de la voluntad popular debe tener varias características, debe ser desde el punto de vista cualitativo, es decir, que sepan distinguir cuál es la opción por la cual se están inclinando y no que tengan que ir con el cacique a preguntarle por quién tuvo que votar. Tiene que ser cuantitativa, tiene que darse en cantidades, más o menos votos, que incluya el problema político el problema de porcentaje.

Y también implica que la traducción de la voluntad popular, tiene que ser aquí y ahora. El pueblo no puede esperar a que se le haga justicia, cuando ya esté muerto de hambre o muerto en sus derechos políticos. Tiene que ser y de inmediato: ¡Aquí y ahora!

Para poder traducir la voluntad popular, hay que tomar en cuenta muchas cosas y no ver en el

anonimato de una papeleta simplemente una mancha de tinta que se escamotea o se puede tirar a la barranca o bien se puede quemar y encostalar, y después ser descubierta por nosotros y llenar de cenizas y de escarnios al Congreso.

Para poder traducir la voluntad popular, es necesario analizar el contexto histórico donde ésta se da, es decir, que hay que analizar la problemática del país. No podemos hacer leyes que abstraigan simplemente la teoría política y se olviden de que tenemos un país endeudado, un país en donde la geopolítica hace que seamos víctimas del choque hemisférico de los imperios, que hace que el colonialismo externo e interno centrifugue a nuestra gente y a nuestra mano de obra hacia otros países o bien que quede cautivo en los retenes fronterizos, como son las maquiladoras; esto hay que analizarlo en el contexto político, también hay que analizar para traducir la voluntad popular, el objetivo de los candidatos, hay que analizar las plataformas, hay que analizar los principios, hay que analizar el ofrecimiento. ¿Cuál es la oferta de libertad que hacen cada uno de ellos para comparar a todos? Y hasta entonces hayamos analizado a todos.

Podamos distinguir el que nuestra plena voluntad se identifique con él para definir nuestro voto por aquel; ésta es una de las obligaciones, es una de las obligaciones de los candidatos y de los partidos, por eso, por ser de interés social y para darse a conocer, se otorgan prerrogativas y subsidios, de tal manera que la mayor politización del país se dé en la divulgación de la información, por eso la reforma que exigía que se dieran medios de comunicación a los partidos, porque en realidad no podemos convocar al pueblo para que emita un voto a ciegas, no hay que escoger el color que le guste sino el partido de sus convicciones, no al partido que usurpe la Bandera Nacional, sino el partido que nos convenza de qué es lo mejor no sólo para él sino para México. ¡Esto es traducir la voluntad popular!

(Desde una curul): - ¡No vayas a chillar!

También más chillaron ustedes con sus declaraciones en los periódicos, eso es importante, hay que analizar las estrategias de las campañas electorales, muchas.

¿Qué hay de las campañas electorales? Muchas veces no es la divulgación del ideario ni de las intenciones de los candidatos, muchas veces es sabotear al contrario o manipular a la propia clientela con regalos de la Conasupo, con ofertas de lotes baldíos, con patente de corsario para invadir predios, para poder manipular los estómagos con vales de la Conasupo, con tortibonos, con Liconsa, con todas las herramientas que ustedes manejan, pero esto se va a acabar, porque con la reforma constitucional, vamos a lograr impedir esta manipulación de los recursos del pueblo para beneficio de unos cuantos, esto es traducir la voluntad popular, de tal manera que nosotros como partido político y viendo el escenario tenemos que decidirnos por una estrategia, una estrategia que aunque sea política y aunque sea juego de fuerzas está hecha por personas que tienen libertad.

Son fuerzas pero tripuladas por hombres que tienen eminente dignidad y que tienen una libertad, de tal manera que si las personas que manejan estas fuerzas, que domestican las fuerzas políticas tienen libertad, también tienen una responsabilidad ante el electorado; ante la nación no se puede hacer cualquier tipo de estrategias.

De tal manera que existen varios tipos de estrategias, una que es repartir sin ton ni son los recursos, simplemente hay que hacer ruido, esto se llama estrategia ciega, al azar. Existe alguien más tecnocrático que dice: No voy a repartir sin ton ni son mis recursos sino voy ahí donde la oposición es fuerte y donde el pueblo vota por ese partido de oposición vamos a enfocar nuestros recursos para inhibir el voto en favor de otro que no sea yo, en vez de buscar el convencimiento libre y voluntario del electorado por nosotros mismos.

Existen muchos tipos de estrategias, y de todas estas estrategias, que unas se valen y otras no, resulta una optimización del proceso de convocatoria. Pero para poder traducir con eficacia y eficiencia, debemos hacer la credibilidad de las predicciones, no nuestras, las del electorado. De tal manera que si el electorado a nivel nacional y macroestadístico dice: "la mitad de la población votó por un partido, que ese partido tenga la mitad de la representación nacional". Que si un grupo de personas representantes del 10% del electorado es una corriente válida de opinión, pues entonces esa corriente de opinión debe estar representada en su justo porcentaje en la Cámara de Diputados. ¡Esto es realmente vivir el pluralismo!

De tal manera, que podemos traducir al pueblo como partidos...

El C. Presidente: - Un momentito, diputado Ling. ¿Acepta usted una pregunta de la diputada Olamendi?

El C. Jorge Alberto Ling Altamirano: - La acepto, señor presidente.

La C. Patricia Olamendi Torres (desde su curul): - Diputado Ling, ¿estaría usted de acuerdo en que la sobrerepresentación es antidemocrática?

El C. Jorge Alberto Ling Altamirano: - Dependiente del contexto histórico y del sistema de registro.

Mi opinión personal es que es antidemocrática.

Mire, diputada, con todo respeto no sé cómo votan en el suyo, pero en el nuestro cada quien vota con su propia responsabilidad. ¡Yo votaré en contra! (Aplausos.)

Esto que se le ha llamado "gobernabilidad", "cláusula", "candado", distorsiona más o menos la representación popular; pero decía yo que hay que atemperar, pero usted me pide una. En ese contexto yo digo que es antidemocrático, pero también existen otras distorsiones a la proporcionalidad pura, como sería un tope superior, como también es un tope inferior.

Entonces, desde el punto de vista exclusivo de la proporcionalidad, es una aberración. Pero...

Señor presidente, con toda atención, me están pasando una tarjeta. No pedí el tiempo para hechos ni para nada que se le parezca. El reglamento me permite 30 minutos como máximo.

El C. Presidente: - Está usted en el tiempo, señor diputado.

El C. Jorge Alberto Ling Altamirano: - Con todo respeto voy a terminar mi argumentación y diré lo siguiente: Que no vamos a rasgarnos las vestiduras por lo que está sucediendo. Lamentamos mucho, pero no está a discusión todo lo que faltó incluir, todo lo que faltó incluir y que nos hubiera gustado introducir en una reforma profunda para cambiar la estructura política del país. Pero tampoco podemos dejar en estado de indefensión al pueblo mexicano, que si bien estos mecanismos son raquíticos, es mejor que nada. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Juan Nicasio Guerra Ochoa (desde su curul): - ¿Me permite una interpelación?

El C. Presidente: - Sí, diputado Guerra. Perdón diputado Ling, ¿acepta usted una interpelación del diputado Guerra?

El C. Jorge Alberto Ling Altamirano: - ¿Aunque se haya acabado el tiempo?

El C. Presidente: - Adelante, diputado Ling.

El C. Juan Nicasio Guerra Ochoa (desde su curul): - Muchas gracias, Muy bien, sí quedó precisada su intervención, puesto que ya la conocemos, pero si su partido se ha expresado contra la sobrerepresentación por antidemocrática, quisiera que me diera razones para que su partido, Acción Nacional, contara con estas reformas o esa represión antidemocrática.

El C. Jorge Alberto Ling Altamirano: - Sí, señor. Bien, esto demuestra que todos los diputados tenemos conciencia, aunque sea de clase.

Bien, gracias diputado Guerra por permitirme, con la interpelación, terminar el argumento, se lo agradezco en infinito.

De tal manera que nosotros, dependiendo del balance que hagamos entre todo el espíritu de los principios constitucionales que deben de prevalecer para tomar una decisión, que son:

Primero. ¿Qué tipo de sistema o de régimen tenemos en México? No tenemos uno de proporcionalidad pura, porque para lograr esta deberían de ser 300 diputados de mayoría y 300 de representación proporcional. No es así, sino que es mixto con predominante mayoritario; entonces tenemos que inclinarnos por esto.

Entonces, el criterio discriminador, para mi gusto, desgraciadamente, es el de las constancias de mayoría y no el de porcentaje de votación.

Segundo. El concepto de legalidad y legitimidad. Además el criterio no sólo de proporcionalidad, sino también de representatividad. Y por último, también razones que no son cuantitativas sino de índole política: La estabilidad. Contestado, señor.

El C. Presidente: - Tiene la palabra el ciudadano diputado Rogelio Montemayor Seguy.

El C. José de Jesús Sánchez Ochoa (desde su curul): - Señor presidente.

El C. Presidente: - Sí, diputado.

El C. José de Jesús Sánchez Ochoa (desde su curul): - De conformidad con el artículo 21, lo que en su fracción dice, le pido que declare que no hay quórum.

El C. Presidente: - Señor diputado, es evidente para esta presidencia, que sí existe quórum en esta sala.

Se invita a los ciudadanos diputados que se encuentren en los pasillos, pasen a ocupar sus curules.

Hay quórum. Continúa la asamblea.

Adelante, diputado Rogelio Montemayor.

El C. Rogelio Montemayor Seguy: - Con su venia, señor presidente; compañeros legisladores: Esta intervención me sirve para precisar algunos puntos relacionados con el debate que nos ocupa.

¿Para qué sirven las elecciones, preguntaba o rezaba el título del libro que nos fue mostrado por quien me antecedió en el uso de la palabra? Las elecciones sirven para que podamos debatir, como lo estamos haciendo aquí, compañero diputado.

¿Para qué sirve el sistema electoral? El sistema electoral sirve, entre otras cosas, para determinar quién debe gobernar y es evidente que nuestro sistema electoral actual no cumple adecuadamente con estas funciones porque no es posible que un sistema electoral que no sea capaz de determinar sin lugar a dudas, después de un tiempo razonable, quién ha triunfado en una determinada elección, es claro que este sistema no le sirve a nadie, no le sirve a las minorías, no le sirve a la mayoría y evidentemente no le sirve al pueblo de México.

Por eso estamos aquí, señores, y a nuestro partido nadie lo ha tenido que motivar para entrar a este proceso de reformas porque estamos conscientes de la insuficiencia del sistema electoral actual.

También esta intervención nos sirve para precisar que en este debate y en este proceso se dan convergencias. El diputado Ling ha hecho una reseña de la postura inicial de su partido en torno al tema de integración de la Cámara de Diputados, en particular del artículo 54 que es el que nos ocupa.

Nuestro partido también hizo una propuesta, misma que, en el diálogo y en la confrontación de ideas fue sufriendo modificaciones hasta llegar a lo que es hoy la propuesta de reformas al artículo 54 de nuestra Carta Magna. ¿En qué consiste lo que está contenido en la propuesta? El artículo 54 constitucional en las modificaciones propuestas, contiene las bases para distribuir 200 curules de representación proporcional.

En este artículo propuesto, en la conformación que actualmente reza, se establecen primero los requisitos mínimos para tener derecho a participar en la distribución de estas 200 curules; en particular son dos los requisitos que se establecen: En primer lugar, el que se haya registrado por la fuerza política de que se trate, candidatos en 200 de los distritos uninominales y se establece adicionalmente el requisito de obtener el 1.5% de la votación para tener derecho a participar en la distribución de estas curules.

Me parece que estos dos requisitos iniciales lo que buscan es conciliar dos principios en apariencia contradictorios. Primero, por un lado, la necesidad de garantizar adecuadamente la representatividad de las distintas fuerzas políticas. Pero por otro, la necesidad de evitar la pulverización de los partidos y de las propias fuerzas políticas.

Establecidas estas dos bases generales, y establecida la remisión a la ley donde se habrá de establecer la fórmula específica para asignar las curules, la propuesta establece algunas reglas adicionales, en particular tres: Una primera donde se establece un límite al máximo que cualquier fuerza política pueda tener en esta Cámara de 350 obtenidos por cualesquiera de las dos vías.

Se establece también que entre el 1.5% y el 35% de votación que obtenga el partido que mayores votos obtenga, así como a partir de una votación de 60% en adelante, con la salvedad de la restricción de la regla primera, aplica el principio de representación o de proporcionalidad pura. Y la tercera regla establece qué vamos a hacer en el supuesto del 35% y hasta el 60%.

Estas tres reglas, referidos los porcentajes a la votación de la fuerza mayoritaria, cubren el universo de posibilidades. ¿Pero qué significan estas reglas? Es evidente en un primer sentido, en un sentido estrecho, que estas reglas significan el marco general que la ley secundaria deberá respetar para hacer la distribución de estas 200 curules.

Sin embargo, en un sentido amplio, y es donde quisiera centrar mi intervención y mis reflexiones, porque creo que es ahí donde está el centro del debate, en un sentido amplio estas tres reglas lo que nos representan es una solución a un conflicto que se da entre principios válidos, pero que de alguna manera se contraponen. Y esta contradicción entre principios, se da en nuestro caso, en el caso del sistema electoral mexicano, y se da en general en cualquier sistema electoral mexicano, en cualquier sistema electoral de cualquier país del mundo.

¿En qué consiste este conflicto? El conflicto es simple. ¿Cómo vamos a satisfacer simultáneamente propósitos múltiples? El sistema electoral debe tutelar propósitos y el sistema electoral debe cumplir.

Un sistema electoral existe para crear, para conformar órganos de poder público, y en un sistema democrático en adición a ello, a ese propósito, se le establecen o se le asignan diversos requisitos que debe cumplir. Sólo quiero referirme a dos de estos requisitos: La representatividad y la eficacia de los órganos conformados. Y aquí quiero coincidir con la diputada Lombardo, cuando hacía referencia a que en la Legislatura XLVI, se

dio la presencia de distinguidos mexicanos pertenecientes a distintas fuerzas políticas, que enriquecieron sin duda el debate y que nos dieron también sin duda un ejemplo de eficacia política.

Para ilustrar estos conflictos, quiero hacer una breve referencia a la evolución de nuestro sistema electoral. La pregunta que tiene que responder un sistema electoral democrático de quién gobierna en nuestro país, se resolvió inicialmente y por muchos años con el sistema de mayoría relativa, un sistema tan democrático como cualquier otro, tan es así que se utiliza en prácticamente todo el mundo y no solamente en los casos de elecciones públicas, sino de múltiples organizaciones y organismos. Tiene la ventaja sobre todo en órganos colegiados de esta naturaleza, de acercar al elector con su representante y al representante a obligarlo frente a un núcleo identificable de electores; pero también tiene desventajas y fundamentalmente la desventaja es lo que se ha llamado la pérdida de votos.

Como respuesta a esta insuficiencia de este mecanismo de mayoría relativa, surgen en todo el mundo, y nuestro país no ha sido excepción, los mecanismos de representación proporcional, primero por la vía de diputados de partido, diputados de minoría, y en la forma que actualmente la conocemos.

Estos sistemas también son sistemas democráticos y sería muy debatible decir cuál de los dos es más democrático. La respuesta, sin duda, sería subjetiva.

Frente a estos dos sistemas, cada cual con sus ventajas y cada cual con sus limitaciones porque en la representación proporcional si bien se privilegia este valor de la representatividad, se pierde la eficacia porque se pulverizan las fuerzas políticas como aquí ha sido reconocido y fue reconocido en el curso de los debates en la subcomisión de Gobernación. Tiene también la desventaja y la limitación de que para el electorado es más difícil identificar quién es su representante.

Frente a este dilema y frente a este conflicto de principios de representatividad y de eficacia, ambos válidos, lo que el artículo 54 que se propone establecer es una solución. Yo no diría que ésta lo que se propone sea la mejor solución que exista, pero sí afirmo que es la mejor solución en las condiciones actuales de México y es la mejor solución que logró el consenso necesario para poderlo traer aquí y llevarlo a nuestra Carta Magna como una regla general para todos los mexicanos.

Ahora bien, quisiera hacer una comparación de lo que se está proponiendo con el sistema actual, y ver en qué nos mejora. En cuanto al primer principio valor, la representatividad, definitivamente nos mejora porque elimina una zona sumamente difícil y conflictiva que se presentaría en el supuesto de qué pasaría cuando ninguna fuerza política alcance el 35% de la votación.

Lo que se está planteando a esta asamblea para su aprobación establece la proporcionalidad pura en ese supuesto del 1.5 y el 35%.

En cuanto al segundo principio: La eficacia, también es una contribución este artículo y por una razón similar. Yo quisiera que imagináramos todos por un momento en condiciones como los actuales, donde hay una fuerza que tiene el 52% de la votación nacional, la gobernabilidad de esta Cámara es muy cuestionable, ¿cuál sería el supuesto, con las reglas actuales, si esa votación cayera por debajo de la mitad de la votación nominal?

Con la propuesta se está estableciendo con toda claridad la necesidad de que exista esta cláusula de gobernabilidad, y de que exista no como un principio o como un cheque en blanco sino como algo acatado. Y ahorita quiero entrar a las razones que estoy seguro que ustedes me darán la razón de por qué es necesaria esa cláusula.

Hay una razón fundamental y es el hecho que ha quedado evidente a lo largo de estos 10 meses en que las distintas fuerzas políticas hemos venido dialogando y debatiendo por lograr la reforma del sistema electoral mexicano y dos cosas han quedado claras: La primera, la situación real del sistema de partidos que tenemos y la segunda, la falta de experiencia de todas las fuerzas políticas en la concreción de alianzas para hacer gobierno.

La propuesta del 54 está estableciendo un rango y está estableciendo un plazo, porque es evidente que en el momento que se dé el supuesto del 35% se le estará diciendo a todas las fuerzas políticas de este país, a todas las dirigencias, que en muy breve plazo que el supuesto dé por debajo del 35%, será la realidad y que más vale que empecemos a plantearnos con quién queremos gobernar en el futuro siguiente.

Y esto compañeros, es válido, porque un sistema electoral también debe generar una estabilidad, México merece esa estabilidad y esa estabilidad es la justificación fundamental para dar ese plazo que la realidad que ha sido muy evidente en estos últimos días de la incapacidad de todos los partidos políticos para concretar alianzas reales, efectivas, que permitan gobernar.

Y esto, para concluir, sólo quiero hacer una reflexión final. Esta gobernabilidad, esta eficacia que se busca y que se propone para la Cámara de Diputados, es también respuesta a la necesidad de

fortalecer la división de poderes. Pero vamos a fortalecer la división de poderes y, sobre todo equilibrar su ejercicio, no por la vía de quitarles facultades al Ejecutivo, sino por la vía de fortalecer este cuerpo legislativo.

Por todo ello, compañeros, les pido su voto aprobatorio para la propuesta del artículo 54 constitucional.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Reynaldo Rosas Domínguez.

El C. Reynaldo Rosas Domínguez: - Compañeras y compañeros diputados: Tengo la impresión formada a lo largo de este debate, de que los representantes de algunas fracciones parlamentarias están manejando para justificar lo injustificable, una lógica verdaderamente retorcida, errónea y tramposa.

Los hechos, las consecuencias de esto que López Moreno, yo creo que sin darse medida alguna, ha calificado como la tercera gran reforma política; de esto que ya en una actitud más medida, Vicencio Tovar caracterizó como un resquicio para los anhelos democráticos del pueblo mexicano; de esto que Castillo Peraza señaló como mínimo avance; de esto que yo creo que es un verdadero fraude al anhelo y a la exigencia democrática del pueblo mexicano.

Esto que aquí con esa lógica retorcida, el diputado Montemayor nos dice:

Estamos viviendo un sistema electoral que no satisface a nadie, un sistema electoral que no satisface ni a la mayoría ni a la minoría, que no satisface a la nación, ¿y qué es lo que vienen a proponernos a partir de esa lógica las fracciones parlamentarias que apoyan el dictamen?, pues nos vienen a proponer que mantengamos el mismo sistema, eso es lo que nos vienen a proponer, que el pueblo mexicano siga sosteniendo un sistema que ha comprobado hasta la saciedad que es un sistema caduco, que es un sistema obsoleto, que es un sistema que no convence a nadie, que es un sistema que facilita el fraude, que es un sistema que se presta para burlar la voluntad popular, que es un sistema que el pueblo mexicano ha repudiado hasta la saciedad; eso es lo que vienen a proponernos, que parchemos este sistema, que revolquemos esta gata, que la maquillemos.

Yo creo que esa es una propuesta inadmisible para el pueblo mexicano, yo creo que el pueblo mexicano no abrió un resquicio el 6 de julio, el pueblo mexicano abrió un verdadero boquete en este sistema tramposo, y desgraciadamente nuestro pueblo tiene algunas oposiciones que toman más en cuenta los intereses de las cúpulas, los intereses de burocracias partidarias que los verdaderos anhelos de nuestro pueblo, y las actitudes que aquí hemos visto, nos reflejan que verdaderamente vivimos esa situación, porque, ¿qué son en última instancia estas reformas que algunos califican como históricas y trascendentales?; se habla de que es un nuevo sistema electoral, que algunos se miden más al caracterizarlos.

Resulta que con la Constitución actual, con los artículos referidos a la materia electoral, resulta que con el Código Electoral actual, si nos referimos a la Comisión Federal Electoral, ahí la parte oficialista tiene actualmente 19 votos, la parte no oficialista tiene 16 votos; desde luego, a partir de esta ventaja de la parte oficialista, es como se controla todo el proceso electoral, ¿y qué se nos propone ahora?, el sector oficialista tenga 13 miembros en ese órgano máximo y que la parte no oficialista tenga ocho miembros.

¿Y qué se nos propone respecto de otra parte muy importante de la estructura electoral, este tribunal que se propone?, pues prácticamente el sector oficialista tenga el monopolio de la integración de este órgano.

Siquiera en la actual legislación electoral, las fracciones parlamentarias, los partidos políticos tenían derecho a hacer propuestas para la integración de este órgano; ahora no, ¿a eso se le puede llamar un avance aunque sea insignificante? No hay tal, compañeros, no tratemos de tapar el sol con un dedo, ni siquiera con dos dedos; no se puede, esto no es avance, y si nos referimos a la composición de la Cámara de Diputados, qué se va a terminar con esos famosos candados, con esas antidemocráticas cláusulas de gobernabilidad, con esos que se llaman "techos" de los 350 diputados como máximo, aspectos que volvemos a insistir, no nos parecen en absoluto democráticos, aspectos que en nada compartimos.

¿Qué se nos propone ahora?, se nos propone mantener todo eso, pero además que por ley, al partido mayoritario todavía se le sigan entregando, que por ley se le sigan dando curules adicionales; porque si nosotros tomamos el dictamen que en lo relativo a la composición de la Cámara de Diputados nos entrega la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales tenemos que con la votación de 1988, el partido oficial, el partido gobernante va a tener 285 o tendría 285 diputados, y para tener los diputados que actualmente tiene, sólo va a requerir el 40%, esto es un verdadero regalo.

Es realmente inexplicable, visto el problema en los términos concretos, precisos, en que está

planteado, es verdaderamente inexplicable cómo algunos partidos de la oposición o cómo algún partido de la oposición pueda votar por un regalo de lugares en la Cámara de Diputados, de curules, un verdadero regalo a la mayoría; por esta sobrerepresentación con base legal, es verdaderamente inexplicable por qué sucede eso. Desde luego, nosotros no estamos de acuerdo, no estamos de acuerdo, desde luego, con cláusulas de gobernabilidad.

Si efectivamente no hay una mayoría absoluta en esta Cámara de Diputados, lo lógico, lo democrático es que entre en juego verdaderamente una relación muy intensa de búsqueda de acuerdos, de negociaciones, de alianzas; que se pongan en juego verdaderamente métodos democráticos, métodos para buscar consensos, para buscar convergencia y no que por decreto, como es lo que nos están proponiendo en este dictamen, por decreto el partido que tenga más constancias de mayoría y un 35% de la votación por decreto, tenga la mayoría absoluta, y no sólo eso, que a partir del 35%, cada punto porcentual, ese partido se le van regalando, sin base en ningún principio democrático, en ninguna explicación democrática.

Yo creo que esto no lo pueden explicar de ninguna manera, ¿con base en qué principio democrático se van a otorgar esos 251 diputados, con el 35% de la votación?, ¿con base en qué principio democrático?, ¿con base en qué principio, incluso moral se van a seguir regalando a la mayoría?, y compañeros, no hay que engañarnos, esta reforma que se está proponiendo no ha tocado, dijéramos, "ni con el pétalo de una rosa" el sistema de partido de Estado.

Esta sería una verdadera reforma política, que en México dejara de existir un partido oficial, dejara de existir un partido que utiliza los fondos que pertenecen la pueblo mexicano para mantenerse en el poder; eso sería una verdadera reforma política, acabar con el corporativismo, pero esa reforma no se ha producido y entonces no vamos a una competencia de iguales, vamos a una competencia desventajosa para la oposición, y encima de eso, algunos están aceptando y eso lo consideran como una profunda inteligencia, como una profunda sabiduría política, encima de eso, encima de que queda intacto el partido de Estado, de que queda intacto el manejo de los procesos electorales en manos de ese partido, de que queda el monopolio de ese partido para integrar el Tribunal Electoral, encima de todo eso se nos está proponiendo que todavía le entreguemos, porque no es el pueblo mexicano el que entrega esas curules, que son netamente de sobrerepresentación, no se les puede llamar de otra manera. No tienen ningún sustento en la voluntad popular, no dimanan de la voluntad del pueblo, son curules, lugares de la Cámara de Diputados que van a obedecer a una negociación que nada tiene de clara, que nada tiene de inteligente, que nada tiene que ver con los anhelos democráticos del pueblo mexicano.

Compañeros, desde luego cada quien se va a pronunciar y se está pronunciando en relación a esto que es un verdadero "parto de los montes", a esto que le podemos echar mucha teoría, podemos argumentarla con exposiciones muy sabias, pero que vamos a recibir el juicio del pueblo, yo creo que lo vamos a recibir; todos vamos a tener que responder de nuestros actos, ante el juicio del pueblo.

El pueblo no nos ha entregado el voto y la confianza de una vez y para siempre; el pueblo, a pesar de la cortina de humo que tienda, va a lograr conocer la verdad, va a saber discernir; este pueblo va a pronunciarse seguramente más temprano que tarde, en relación con esto que nosotros justamente calificamos como una verdadera frustración, como una verdadera muestra de que este grupo gobernante verdaderamente no tiene visión democrática, no quiere comprometerse con el reclamo democrático de elecciones limpias, de elecciones transparentes de nuestro pueblo.

Es una verdadera lástima en un mundo que está cambiando favorablemente hacia la democracia, en un mundo que está derribando sistemas profundamente totalitarios, en un mundo que está acabando con los partidos únicos, en un mundo que se está abriendo al pluralismo, en un mundo que efectivamente está haciendo renacer el concepto democrático como expresión ciudadana, como expresión de verdadera libertad, en México, le entregamos al pueblo algo que es una verdadera contrarreforma, estamos como Partido de la Revolución Democrática totalmente en contra de esta formulación de reformas en el artículo 54 constitucional. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Juan Jaime Hernández.

(Voces.)

Silencio y respeto al orador.

El C. Juan Jaime Hernández: - Señor presidente; ciudadanos diputadas y diputados: Fraude factor condolere, "repudiemos a los autores del fraude", y en tratándose de la reforma constitucional propuesta para el artículo 54 en el que se establece la integración de la Cámara, que va más allá de una contrarreforma superando la

contrarreforma que hizo Lutero, y como decíamos, las propuestas recogidas a través de las consultas públicas, quienes se encargaron de elaborar este dictamen, las consideraron inútiles e inoperantes y estas opiniones valiosísimas que a través de las ponencias fueron vertidas por ciudadanos y profesionistas y pueblo mexicano de toda la República, fueron olímpicamente arrojadas al bote de la basura.

El contenido del referido artículo al reformar, no sólo constituye el más grande de los atentados en contra de la democracia, sino que se instituye de una manera constitucional la antidemocracia en perjuicio del pueblo de México al estatuir y crear la cláusula de gobernabilidad por medio de la cual el partido en el poder por obra y gracia de una contabilidad harvariana, altamente proclamada por la modernidad y modernismos que hacen gala con un obsequio porcentual el gobierno y su partido, se aseguran la mayoría absoluta.

Esta forma por la que se presenta la integración de la Cámara de Diputados, es tendiente a que dentro de la Cámara no se pueda en ningún momento aprobar o reformar o crear leyes que beneficien al pueblo, puesto que con esta mayoría absoluta se dará siempre una mayoría mecánica que impida el libre acceso del pensamiento popular a las leyes que debe elaborar la Cámara de Diputados.

El absurdo de la propuesta consiste esencialmente en un juego matemático, en que un partido político pueda obtener un número determinado de curules por el principio de mayoría relativa y que por la forma tan arbitraria en que están distribuidos los distritos electorales, ya que en teoría todos son iguales; sin embargo, en muchos hay mayor número de votantes, pero en la realidad se encuentran algunos con inferioridad de votantes. En consecuencia, si ese partido político en su porcentaje de votos obtiene el 35% por virtud de esa cláusula de gobernabilidad, se le otorgarán el número de curules de representación proporcional que sean necesarios para llegar a la mayoría absoluta, y en el caso de que un partido político obtenga un número mayor de constancias de mayoría, pero que su porcentaje de votación sea inferior al 35%, entrará a la Cámara en desventaja puesto que quien tiene más constancias de mayoría tiene mejor derecho para gobernar, no quien en inferioridad numérica se le otorgue la mayoría absoluta para gobernar un Congreso a su antojo.

La cláusula de gobernabilidad, su único objeto es la de asegurarse en el poder en forma antidemocrática, y desde luego con esto se les niega a los ciudadanos mexicanos el derecho de ejercer el poder a través de sus representantes legítimos, quedando o recibiendo por parte del sistema el trato de menores de edad.

El Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, en su nueva era ha encontrado que los reclamos del pueblo van precisamente en contra de esta democracia que plantea la cláusula de gobernabilidad, puesto que el conjunto de los demás partidos políticos en un momento dado constituyen la mayoría absoluta, en forma por demás absurda y en los términos que plantea la reforma constitucional, tener que entregar a una minoría por un artificio jurídico procedimental, tendría que entregarse esa mayoría a quien menos representa a la ciudadanía.

El trasfondo de la cuestión estriba en el gran temor que le ha despertado al sistema moderno y su modernidad y al partido en el poder, de que el pueblo cansado de estas imposiciones absurdas y la pluralidad ideológica y de debate que se ha dado en esta asamblea en un momento determinado, el partido en el poder tendrá que entregarlo irremisiblemente.

Nosotros proponemos, que mientras no se haga un estudio serio, formal, sin partidarismos ni sectarismos, se quede en los mismos términos que actualmente se contiene en el dispositivo constitucional, puesto que la propuesta que hace la comisión es antidemocrática, además de que no se ha consultado al pueblo para tener un gobierno y un esquema político con cláusula de gobernabilidad, que lo tenga bajo su tutelaje como si fuera el ciudadano mexicano un menor de edad.

Y con esto, si se aprobara esta reforma en perjuicio de los mexicanos, tendríamos que lamentar en el momento en que se aprobara, diríamos que el sufragio del pueblo ha quedado en la oscuridad y tendríamos que exclamar tenebre facte sumt, y se hicieron las tinieblas.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Gerardo Medina, perdón, esta presidencia rectifica al orador; tiene el uso de la palabra la diputada Guadalupe Gómez Maganda.

La C. Guadalupe Gómez Maganda de Anaya: - Con su venia, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: La discusión y análisis de los diversos artículos constitucionales, materia del dictamen que nos ocupa, ha sido oportunidad de escuchar coincidencias y divergencias, opiniones todas ellas respetables, porque las anima el propósito de profundizar la democracia en nuestro país.

Por lo que se refiere a la posición de mi partido, el Revolucionario Institucional, siempre ha sido

de vanguardia, y ha promovido reformas que han coadyuvado a fomentar la participación ciudadana, el perfeccionamiento de la normatividad de los procesos electorales, el voto a los jóvenes a los 18 años, la reducción de la edad para ocupar cargos de elección, la participación de las minorías en los órganos federales de representación popular, primero con los diputados de partido y después mediante el sistema de mayoría relativa y representación proporcional, y desde luego, fue el promotor del reconocimiento de los derechos políticos de la mujer mexicana, precisamente un día como ayer, el 17 de octubre de 1953.

Hoy recordamos las mujeres de México esa conquista ciudadana, producto de una ardua y larga lucha que fortaleció la democracia en México, al permitir desde hace 36 años la participación política de más de la mitad de nuestro ser nacional; sin embargo, todos estos avances sustanciales no significaron la culminación y el perfeccionamiento de la democracia en México, lo que de ninguna manera ha sido o podrá ser alcanzado de una vez y para siempre, ya que si nuestra Constitución la define como un sistema de vida, fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo, debe concretarse en la realidad, a través de un proceso cuyos objetivos los determina la voluntad popular, imperante en cada etapa histórica y las necesidades y apremios de la comunidad.

No será pues ésta, la última iniciativa de reformas y adiciones a la Constitución en materia político - electoral, pero sí es la que en estos tiempos responde al reclamo ciudadano de modernización, acorde a los tiempos que vivimos y que dará seguramente el marco constitucional para una adecuada legislación electoral ordinaria.

El dictamen aprobado en lo general, reafirma el compromiso a nuestra Carta Magna, de asegurar que la integración de la Cámara de Diputados sea la consecuencia de la expresión de la voluntad de las mayorías, sin conculcar los derechos de las minorías y sin que se ponga en riesgo el funcionamiento y la estabilidad de la Cámara.

Hoy, las circunstancias políticas y sociales han variado, por lo que se hace necesario adecuar las normas que rigen la contenida política, para que los partidos participen en la integración de la Cámara de Diputados; todo esto explica la reforma propuesta al artículo 54 constitucional, que por mantenerse el sistema mixto, conforme al cual 300 diputados se eligen por el principio de mayoría relativa y 200 por el principio de representación proporcional en circunscripciones plurinominales, regulan sus primeras fracciones la necesidad de acreditar candidatos a diputados por mayoría relativa por lo menos en 200 distritos plurinominales, reglamentación lógica si se tiene en cuenta la fuerza y la madurez de los partidos políticos registrados, además de mantener la barrera mínima del 1.5% de la votación como requisito para que le sean atribuidos diputados por representación proporcional.

Ahora bien, a pesar de lo que se diga, debe asegurarse la gobernabilidad de la Cámara, por ello el artículo 54, en los inicios de su fracción IV la contempla, al señalar que si ningún partido político contiene por lo menos el 35% de la votación nacional emitida a todos los partidos políticos que cumplan con los requisitos necesarios, les será otorgada constancia de asignación por el número de diputados que se requiere para que su representación en la Cámara por ambos principios, corresponda en su caso al porcentaje de votos obtenidos.

Por otro lado, y para que la convivencia de la eficacia hacia el trabajo legislativo se dé, en aquellos casos en que rebasando el 35% no se llegue al 60%, se asignarán dos diputados de representación proporcional por cada 1% de la votación que exceda al 35, pertinente disposición que garantiza la equidad de la asignación de curules en beneficio de la efectividad de las funciones encomendadas a esta Cámara.

Es aventurado hablar de lógica tramposa, de regalos o de juegos matemáticos; el destinatario de esta reforma no es ningún partido político, sería banal pretender que con adecuaciones legales se substituya la voluntad del pueblo. Lo que se busca, es que en caso de que por determinación ciudadana hubiera una pulverización electoral, hay una fuerza política capaz de conducir a la nación.

Las reformas contempladas en el dictamen, son reflejo del México contemporáneo, constituyen un nuevo avance en la consolidación de la democracia, anhelo y presupuesto de libertad e independencia, y afirmación de la libertad soberana del pueblo.

La democracia es un proceso que debe atender tanto a las realidades del presente como al ideario recogido en nuestra historia; es un proceso caracterizado por la integración de grupos sociales cada vez más amplios; combina nuevos y viejos reclamos; genera relaciones sociales más complejas y estimula y sustenta la acción permanente de agrupaciones y partidos políticos que articulan, sintetizan y plantean demandas de todas las clases y categorías sociales, que en los límites fijados por un Estado de derecho impiden la anarquía y la desorganización garantizando la unidad nacional requerida para permanecer y evolucionar.

La democracia no se circunscribe sólo al terreno político electoral, si los partidos políticos se desligaran de la problemática social para tan sólo alcanzar o mantener el poder, se consumirían en un debate sin trascendencia para la sociedad y se verían rebasados por los problemas dejados al margen.

En México, el sistema institucional vigente se forjó a partir del acuerdo político básico, surgido de las fuerzas movilizadas por la Revolución de 1910, consolidándose con la integración al debate político nacional de corrientes ideológicas minoritarias, que han acreditado sustento en el apoyo activo de grupos ciudadanos.

(Voces.)

El C. Presidente: - ¡Silencio, ciudadanos diputados!

Continúe la oradora.

La C. Guadalupe Gómez Maganda de Anaya: - El Partido Revolucionario Institucional ha sido actor central en el funcionamiento y en los cambios del sistema político mexicano; aquí mismo, todas las corrientes aquí representadas han contribuido desde posiciones ideológicas distintas, a ampliar el campo del debate y de las opciones políticas para la participación ciudadana.

Tal y como hoy sucede, animados por objetivos que trascienden los intereses particulares de una nueva cultura política y consientes de que la democracia electoral mexicana, tal y como lo dijera Carlos Salinas de Gortari, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, durante su campaña política, "es, como el resto del mundo, un proceso inacabado", en evolución, con perspectivas abiertas por la voluntad de las mayorías y con capacidad para adaptarse al cambio que su propia acción genera, por eso rechazamos la imagen de la democracia como un estado final de cosas al que todos por lógica, tendemos a llegar.

La democracia es un proceso dinámico pero no inevitable, es un acto de voluntad y perseverancia; por ello, compañeros diputados, les solicito con atención que aprobemos el artículo 54 del dictamen de la reforma electoral, relativo a la integración de la Cámara de Diputados. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Jaime Enríquez...

Tiene el uso de la palabra el diputado Gerardo Medina.

El C. Gerardo Medina Valdez: - Señor presidente: Quisiera solicitar de usted lo siguiente, antes de que comience a correr mi tiempo, en vista de que a mi compañero diputado Alberto Ling Altamirano, que se le fue el tiempo no presentó dos proposiciones que traía para ese objeto, que disponga usted, primero, que el señor secretario dé lectura y se le dé entrada y, segundo, que comience a correr mi tiempo cuando este trámite termine.

El C. Presidente: - Proceda la secretaría a atender la petición del diputado Gerardo Medina Valdez.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:

"Primera proposición. Que el artículo 54 constitucional en su fracción IV, inciso c, donde dice "se le asignarán también dos diputados de representación proporcional adicionalmente a la mayoría absoluta", diga: "se le asignará también un diputado de representación proporcional adicionalmente a la mayoría absoluta"; y que el inciso t, del mismo artículo y fracción, donde dice: "el partido político que obtenga entre el 60% y el 70% de la votación nacional", diga "el partido político que obtenga entre el 54% y el 70% de la votación nacional".

Salón de sesiones de la honorable Cámara de Diputados, a 17 de octubre de 1989. - Por la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional, diputados: Gerardo Medina Valdez, Alberto Ling Altamirano, Carmen Segura Rangel y Miguel Hernández Labastida.

Segunda proposición. Que el artículo 54 constitucional en su fracción IV, inciso c, donde dice: "al partido político que obtenga el mayor número de constancias de mayoría y el 35% de la votación nominal, le será otorgada constancia de asignación de diputados, en número suficiente para alcanzar la mayoría absoluta de la cámara"; para que quede: "al partido político que obtenga la mayor votación por encima o igual al 35% de la votación nacional, le será otorgada constancia de asignación de diputados, en número suficientes para alcanzar la mayoría absoluta de la Cámara."

Salón de sesiones de la honorable Cámara de Diputados, a 17 de octubre de 1989. - Por el Partido Acción Nacional, diputados: Alberto Ling Altamirano y Gerardo Medina Valdez."

El C. Gerardo Medina Valdez: - Gracias, señor presidente: Oprimidos, señor presidente, señoras y señores diputados, bajo el cargo de querer ser libre pero sin saber ser justos, como si la lucha por la libertad no fuese en su esencia una

lucha por la justicia y que me perdonen el "abate Sieyés y el estentóreo, hiperbólico y barroco preopinante que lo invocó", venimos a resaltar una disposición conservada en el dictamen a debate, que consideramos negación de modernidad, residuo de paternalismos políticos que no encajan en la nueva era.

Nos referimos al texto del artículo 54 constitucional presentado en el dictamen y específicamente a la fracción II que dice: "todo partido que alcance por lo menos el 1.5% del total de la votación emitida para las listas regionales de las circunscripciones plurinominales, tendrá derecho a que le sean atribuidos diputados según el principio de representación proporcional".

No hay en los considerandos que fundamentan el proyecto decreto, ninguna razón o explicación para mantener ese porcentaje ridículo que da a los partidos derecho a diputados de representación y, por consiguiente, a conservar el registro como partidos políticos nacionales y, por consiguiente, derecho a las prerrogativas económicas en beneficio en realidad, de grupúsculos que sólo representan a sus dueños vitalicios y a sus familiares. En sus orígenes, por un decoro político ya entonces discutible, se estableció la modernidad de diputados de partido que tendrían derecho a que éstos les fueran acreditados los partidos que hubiesen obtenido un mínimo de 2.5% de la votación nacional, el porcentaje era muy bajo, pero se estimó que había que alentar a los partidos pequeños a fin de que cuando menos sirvieran para aparentar que México ya había accedido al pluripartidismo.

Se puede pensar que en el fondo se trataba de promover a los pequeños a fin de que se forjaran para crecer y esta noble intención sería aceptable cuando se tratara de partidos recién constituidos, por ejemplo el Partido de la Revolución Democrática, lástima que no estén, están sus cosas, espero que vuelvan pronto con los cuadros; ¿a poco ya sabían?, con los cuadros del viejo Partido Socialista Mexicano transformado luego en Partido Socialista Unificado de México, luego en Partido Demócrata Socialista y finalmente, previa la liquidación del Partido Mexicano de los Trabajadores, el abandono del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, que dio el primer cobijo a dos de los más prominentes disidentes del Partido Revolucionario Institucional.

A un partido en esas condiciones, sería explicable que se pusiera como mínimo 1.5% de la votación nacional para que mantuviera el registro, pero un sarape así no puede ni debe ser eterno ni alargarse eternamente, porque falsifica desde su origen el deseado pluripartidismo mexicano.

Es ridículo que un partido con muchos años de existencia siga ostentándose como partido nacional, si ni siquiera es capaz de obtener un 2.5% de la votación nacional o que se siga llamando nacional con todas las prerrogativas que esto implica, sólo porque araña cada tres años el 1.5% o trabajosamente y con ayudas extras el 2%.

Para quienes dicen estar aliados a las fuerzas patrióticas y revolucionarias de este país y ser el partido representante de los trabajadores mexicanos, no el 2.5% sino hasta el 3%, hasta el 5% resultaría para ellos juego de niños y por eso creemos que estarán de acuerdo con nosotros en que se eleve el porcentaje.

Cuando los diputados de partido en 1965 y aquí está otra vez Vicente Fuentes Días, porque estaba, que leyó el dictamen correspondiente para confiarlo, como ni el Partido popular Socialista ni el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana alcanzaron el mínimo nacional, se les regalaron diputados porque según el sistema, según el Partido Revolucionario Institucional, había que atender no a la letra mezquina de la ley, sino al espíritu generoso de la reforma y que tal espíritu así interpretado, tendía a auspiciar el pluripartidismo, la representación plural en la Cámara de Diputados.

Así pasaron, con dádivas, porque ni el Partido Popular Socialista ni el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, claro, me refiero al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana de la era vieja, alcanzaron el 2.5% de votación mínima en las legislaturas XLVII y XLVIII, hasta que el Presidente Echeverría vio el ridículo en que venía incurriendo el gobierno y ordenó bajar el mínimo al 1.5%, con lo cual ésos y otros grupos supervivientes comenzaron a tener diputados legales.

Pero a tantos años de distancia, el Partido Popular Socialista fue fundado en 1948 y el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana en 1954, el primero como un obsequio del cachorro de la Revolución, así lo había llamado Vicente Lombardo Toledano y el segundo como regalo al general Treviño, del cual Adolfo Ruíz Cortines había sido empleado allá por 1928 ó 1929, a tantos años de distancia, el sentido común parece indicar que es tiempo de volver al pobre, pero menos indecoroso 2.5% de la votación nacional para que un partido tenga derecho a diputados de representación proporcional y en caso de no alcanzarse, deberá ser cancelado su registro.

Esto sería el método más simple para obligar a los partidos a superarse hasta convertirse en auténticas alternativas políticas para los mexicanos, de manera que sin sonrojos pudieron hablar que en

México, efectivamente hay un auténtico régimen de partidos políticos y no una farsa de pluripartidismo.

Mandará decir, bueno, no será esta madrugada, será en la siguiente, don Francisco Ortíz Mendoza que el Partido Popular Socialista ha crecido tanto que ahora tiene treinta y tantos diputados, pero él y todos sabemos que los tienen por un verdadero golpe de fortuna que requirió tirar a la cuneta a su propio candidato presidencial, Manuel Flores y pegarse como lapas a los faldones de Cuauhtémoc Cárdenas, lo mismo que antes había hecho el Partido Socialista de los Trabajadores, que Cárdenas era entonces parmista, pero "la papa es la papa" y el oportunismo es el oportunismo.

Ya después se separarían los que parecían siameses múltiples en la campaña federal de 1988, pero por lo pronto sacaron cada uno jugosas rebanadas y quisieran, es explicable, que esta lotería se repitiera cuando menos cada seis años; hace un año, los del frente circunstancial y muchos comentaristas se frotaban las manos junto con el gobierno, porque el Partido Acción Nacional había sido relegado a un tercer lugar, ahora, decían los eufóricos del forzado Frente Democrático Nacional y el gobierno, es el frente el interlocutor natural, porque el Partido Acción Nacional, pasó a la historia, pero el tiempo, esa tela en la que se entreteje la historia ha vuelto las aguas a sus niveles.

El Partido Acción Nacional, pese a aquella euforia, no solamente es reconocida, sino que es una fuerza decisiva, mientras los otros hacen lo que pueden para tratar de rehacerse, de lograr sobrevivir.

Y la precariedad de ciertos grupos ha vuelto a evidenciarse en sus recuperadas dimensiones mínimas, los grupitos que gracias a Cuauhtémoc Cárdenas por unos meses creyeron que al fin habían acabado con el Partido Acción Nacional, en las siguientes elecciones locales volvieron a sus pequeñeces, no como un cansancio, como fruto de un cansancio ciudadano, sino como quien vuelve a un estado natural.

En Aguascalientes, por ejemplo, los órganos electorales ni siquiera tomaron en cuenta al Partido Popular Socialista, porque tal vez sintieron vergüenza de consignar sus votaciones ni siquiera por efectos estadísticos, votaciones ridículas y en Baja California, el Partido Popular Socialista tiene un diputado con la fantástica votación de setecientos y tantos votos en todo un distrito.

Puede ser que para ellos y palabra que nunca pensé que se fueran, excepto si hubieran adivinado, puede que para ellos esos 700 votos en Baja California en las elecciones de este año, sean timbre de gloria, casi casi la gloria, como lo fueron en 1964 los 2 mil votos que obtuvo Vicente Lombardo Toledano, su fundador y presidente hasta su muerte, compitiendo en San Ángel contra Adolfo Christlieb Ibarrola, quien obtuvo casi 25 mil votos y los dos fueron diputados a la XLVI Legislatura; Christlieb líder del Partido Acción Nacional con 25 mil votos, Vicente Lombardo Toledano, líder del Partido Popular Socialista con la décima parte de esos votos, porque como lo dijo el dictamen leído por Fuentes Díaz, había que atender al generoso espíritu de la ley y no a la letra.

Y salimos, desde luego, al paso de la primera y creemos que la única objeción que va a venir al rechazar el mínimo de 1.5% y recordar que hemos insistido en que se eleve cuando menos al 2.5% de la votación nacional, en otros países es el 3%, es el 4% para tener derecho a diputados de representación, no pretendemos dar otro abono por el bipartidismo Partido Revolucionario Institucional - Partido Acción Nacional, tan abominable para algunos, no, lo que nosotros buscamos y hemos buscado siempre, es autenticidad en el régimen de partidos políticos en México, porque el monopartidismo, bipartidismo, tripartidismo o pluripartidismo no pueden ni deben ser consecuencia de decretos o de voluntarismos partidistas, sino clara expresión de la voluntad de los ciudadanos electores, son éstos los que en cada oportunidad y en cada lugar dan a cada partido político su peso real, como se puede observar localmente en varias plazas.

En Juchitán, por ejemplo, hay un bipartidismo evidente constituido por el Partido Revolucionario Institucional y por el Partido de la Revolución Democrática; en algún otro municipio de Oaxaca o de Veracruz se da otro bipartidismo igual de evidente pero representado por el Partido Revolucionario Institucional y por el Partido Popular Socialista, en esos lugares, el Partido Acción Nacional, obtiene las votaciones más bajas y nunca se nos ha ocurrido a nosotros denunciar el odioso bipartidismo de Juchitán o de cualquier otra parte, pero en el resto de la república y en general la captación de las votaciones por el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional sólo son la expresión de la voluntad de los electores y no entro, hay distingos pero ésa es la realidad, qué extraño que se objete, que se abomine el bipartidismo, excepto cuando aunque sea en plazas locales los beneficia.

Nosotros hemos estado siempre con un sistema de partidos, pero de auténticos partidos, no siglas que cobran y medran y contribuyen a dar una

imagen plural que no está correctamente correspondida por las realidades, estamos seguros de que más pronto de lo que algunos quisieran se corregirá este error para que subsistan solamente los partidos que tienen realmente apoyo popular, sean de las siglas que sean, será entonces realmente un sistema de partidos.

Los árboles Bonsai, pequeñitos, graciosos, todos los conocemos, lucen y especialmente los frutales en tiempo de floración, pero lo que en horticultura o en jardinería puede ser, ya que es muy agradable, en política resulta desastroso, en política no deben tener cabida los partidos Bonsai.

El C. Jesús Ortega Martínez (desde su curul): - Quiero pedir la palabra.

El C. Gerardo Medina Valdez: - Momento, momento, quiero finalmente y no te enojes, quiero finalmente hacer una referencia, dentro de mi tiempo, a algo que se dijo ayer.

No se trata de venir a alegar méritos históricos, en primer lugar porque no son méritos y si lo son, no es a nosotros a los que nos toca calificarlo, es simplemente traer a la memoria hechos que prueban una mayoría de edad política y que prueban también que un día tras otro y hasta estos momentos luchamos por democratizar a México.

No vivimos del pasado, pero no vamos a renunciar a él sólo porque alguien nos viene a decir que aquí no cabe alegar méritos históricos; durante 50 años las calles y las plazas y también las cárceles, don Pablo, también las cárceles, no nada más en la que usted estuvo, también las cárceles como en Chiapas, en Yucatán, como en Sonora han sido testigos de nuestra historia sólo los que no tienen historia o la están haciendo con la mejor voluntad a aquellos que no tienen historia, porque son en sí mismo una historieta, pueden pretender que los otros no hablen de la suya, pero hay que tener presente que a todos escuchamos y pedimos que todos nos escuchen, pero ni nosotros estamos esperando a que nos diga alguien, presidente o partido, qué hacer, ni ustedes están esperando que nosotros les digamos cómo deben proceder, cuando menos nosotros somos libres, siempre hemos sido libres y jamás hemos estado condicionados. (Aplausos.)

Pero yo siento, señores diputados, que hay una patente incongruencia en ese reproche que ayer se nos hizo, como nosotros los del Partido Acción Nacional no tenemos derecho a mencionar eso que llamó el compañero Pablo Gómez, méritos históricos, al mismo tiempo que él nos enrostra que él fue a la cárcel por defender la democracia que nosotros no queremos, qué es ésto, si no un mérito histórico que nosotros generosamente, objetivamente reconocemos; hay muchas formas de maniqueísmo.

Nosotros nos esforzamos por conducirnos en función del país, ni siquiera en función de los intereses de nuestro partido y mucho menos de los miembros del Partido Acción Nacional en lo individual, nosotros desde 1940, que lo cantó José María Gurría y lo he dicho en alguna ocasión, para nosotros el hombre es patria que pasa y la patria es hombre inmortal, nosotros pasamos y son las instituciones, son los ideales los que permanecen.

Tan ésa ha sido nuestra línea que desde hace ya algunos años, otros, incluso quienes se burlaban de nosotros por seguir tercamente el camino pacífico de las instituciones para tratar de cambiarlas, seguíamos vías pacíficas aunque no confiables para acceder, hoy aquellos críticos recorren sus mismos caminos, que nosotros, como diría Antonio Machado, hicimos al andar, podemos estar equivocados, podemos tropezar, pero el problema no es caer, el problema es no querer levantarse, como algunos que conocemos que nacieron y se mantienen enamorados de la posición horizontal.

Nosotros asumimos en toda su dimensión los riesgos de las decisiones que tomamos, respetamos las de ustedes; nosotros no censuramos que no quieran el diálogo con el señor Salinas, es su decisión, se las respetamos y solamente les pedimos, casi humildemente, que también respeten las nuestras. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene la palabra el ciudadano diputado Jesús Ortega Martínez, para hechos.

El C. Jesús Ortega Martínez: - Gracias, señor presidente; compañeras y compañeros legisladores: Lástima que no está el ingeniero Ortíz Mendoza, porque necesitamos reiterarle, porque ya lo saben que los compañeros del Partido de la Revolución Democrática tenemos principios ideológicos y objetivos políticos diametralmente opuestos a los que tienen el Partido Acción Nacional.

Lo que se trataba aquí en la Cámara de Diputados en este período extraordinario, era la búsqueda de un objetivo concreto, esto es, lograr una reforma que abriera espacios para una vida democrática plena en el país y en la búsqueda de objetivos tan concretos como éste, pero tan importante que se buscan aliados con quienes se piensa que compartimos esos mismos objetivos concretos.

Así lo hicimos en la búsqueda de acuerdos, que no de alianzas, de acuerdos muy específicos y concretos con el Partido Acción Nacional, insisto, pensando que compartíamos la búsqueda de espacios democráticos, por tanto, está equivocado el ingeniero Ortíz Mendoza cuando habla de rompimiento de alianzas, aquí lo que hubo fue simplemente inconsecuencia de una de las partes para cumplir un acuerdo previamente establecido, en este caso de los compañeros de Acción Nacional, como ya lo demostró con toda claridad el compañero Pablo Gómez y otros compañeros.

Y sin embargo, a pesar de que sucedió eso, mantuvimos con los compañeros de Acción Nacional y muchos de ellos no pueden desmentirme, una actitud de respeto, efectivamente, compañero Medina, a pesar de que tendríamos derecho para criticar su actitud de no cumplir un acuerdo, respetamos su decisión y nos dirigimos a usted con respeto, los propios compañeros, insisto, certificarán esta actitud de todos o de casi todos los compañeros del Partido de la Revolución Democrática.

Por eso me parece absolutamente injusto de su parte, pero creo que tiene un objetivo y lo voy a demostrar ahora que venga a esta tribuna y de manera muy baja y ruin trate de encubrir la actitud de su partido lanzando improperios y ataques a los que hace unos días, su partido tenía acuerdos, eso francamente es una simple actitud cobarde, llenar de improperios para tratar de cubrir una actitud incorrecta de su parte. (Aplausos.)

Compañero Pablo Gómez, y creo que es necesario reiterarlo y repetirlo aquí, decía que no valen presentar títulos históricos, añejos, valen los hechos concretos y en la búsqueda de esos espacios democráticos, que según los principios escritos, en los documentos del Partido Acción Nacional dicen que existen, la verdad es que son simples palabras, porque los hechos están demostrando exactamente lo contrario.

En una lucha fundamental, en una lucha de carácter tan importante como la que se está dando en estos momentos, el Partido Acción Nacional y se los digo con respeto y porque se los digo con respeto se los debo de decir con franqueza, el Partido Acción Nacional simplemente fue inconsecuente y entonces, compañero Medina, no se vale y creo que nadie caerá en la trampa de los que estamos aquí y de la opinión pública, tratar de cubrir esa actitud con chistes de cabaret de segunda, compañero Medina. (Aplausos.)

Yo francamente durante estos días últimos no entendía la actitud de Acción Nacional, se lo digo con franqueza y a los propios compañeros, pero la argumentación del compañero Alcántara me despejó muchas dudas, se lo decía al propio compañero Vicencio Tovar y a otros compañeros, con la táctica del descenso planeado se me despejaron muchas dudas, ahora resulta que Acción Nacional cogobierna en este país con el Partido Revolucionario Institucional.

Yo no sé si es ingenuidad o es perversidad, me inclino más por lo primero, porque conociendo a algunos de ustedes, se parecen a aquellos burócratas que después de trabajar 50 años, el dueño les regala un pedazo de su negocio y con ello creen que son dueños del negocio; el Partido Revolucionario Institucional, no les va a regalar el poder, señores de Acción Nacional.

En este país, el poder se va a conquistar y, ¿saben con qué?, precisamente por la vía constitucional, abriendo espacios democráticos, no haciéndose ilusiones vanas, absurdas, ingenuas de que porque ahora les dieron Baja California, aunque no lo hayan conquistado, aunque no lo hayan conquistado, porque se los dio el gobierno, ahora cogobiernan en este país.

Esto, compañeros insisto, o es ingenuidad o es perversidad, porque ya lo dijo uno de sus principales dirigentes: "si yo gobernara este país", decía Maquío, "gobernaría exactamente como lo está haciendo Salinas de Gortari", sin una coma de más, sin una coma de menos, sin una acción menos, sin una acción más, "exactamente como lo está haciendo Salinas de Gortari".

Nosotros no pretendemos acabar con el Partido Acción Nacional, ni lo hemos intentado, somos consecuentes, luchamos consecuentemente por un régimen pluripartidista y creo que Acción Nacional en este país tiene un espacio, pero desafortunadamente quien empieza a acabar con Acción Nacional no es la izquierda ni las fuerzas populares y democráticas, son ustedes mismos y el que creen que ahora es su aliado y que gobierna con ustedes, el Partido Revolucionario Institucional. Gracias por su atención. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene uso de la palabra la diputada Celia Torres Chavarría:

- Compañeras diputadas; compañeros diputados: Hace un momento gritaba alguien que era la segunda variedad. Hemos caminado la lucha por el cambio democrático en nuestro país, partidos como Acción Nacional, como Partido Popular Socialista, como Partido Auténtico de la Revolución, como el Partido Revolucionario Institucional, hace muchos años vamos en busca de la democracia.

Quisiera referirme, no a un lenguaje florido, no sé hablar latín, solamente quiero darles un mensaje, quiero darles un mensaje de mujer del pueblo que me ha hecho partícipe, ella decía: "caminando por todas las ciudades vi a un niño llorando, con su carita triste, llena de amargura por la calle iba caminando...

(Voces.)

El C. Presidente: - Respeto.

El C. Pablo Gómez Alvarez (desde su curul): - ¡Ya basta!

El C. Jorge Martínez y Almaraz (desde su curul): - Pido respeto, señor presidente, ¡ya basta!

(Desorden.)

El C. Presidente: - Silencio, diputados. Diputado Martínez y Almaraz, si es tan amable de tomar su lugar.

¿Dígame, diputado?

El C. Manuel Marcué Pardiñas (desde su curul): - Baje de la presidencia y vea como están borrachos.

(Desde una curul): - Cállese, viejito.

Yo he tratado de intervenir con decencia, con respeto hacia todos los partidos y el que se burla de una mujer es cobardía de esos señores del Partido Revolucionario Institucional.

El C. Presidente:- Continúe, diputada.

La C. Celia Torres Chavarría: - Compañeros, escuchen la voz del pueblo: "Caminando por todas las ciudades, vi a un niño llorando, con su carita llena de amargura por las calles iba caminando, su expresión triste y dura, vestido de harapos hechos girones, se le veían llagas en su pecho, el vendaval lo jalaba a tirones, su llanto no calmaba porque no tenía pecho; acercándome a él le pregunté: ¿por qué lloras tanto, niño?. ¿quién eres? Y me aguanté la respuesta triste del pequeño, me dijo: si tú supieras quién soy, también llorarías amargo llanto, ¡soy México y no puedo salir del fango!, estoy muy herido, me han traicionado tanto; mis valles, mis montañas han sido cavadas y sacan sus metales y van a parar a manos extrañas y nunca se remedian los males, los que me gobiernan no me quieren, me saquean, el poder y la ambición los enloquece y se olvidan de los pueblos que mueren de hambre, hasta la respiración quisieran cobrarles.

¡Hay, querido niño, mi México hermoso! Si yo pudiera, curaría tus heridas, pero son muy hondas y sólo en el cambio social habrá quien castigue las perfidias. Con su carita llena de amargura me dijo adiós y se perdió en la bruma".

Este es el mensaje del pueblo, éste es el compromiso que hemos cumplido todos los representantes de la nación, ésta es la lucha por más de 30 años por una democracia del pueblo, esto es lo que le vamos a entregar a ese pueblo, lo que hemos hecho de ese niño que es nuestra patria; lo hemos engañado y lo hemos traicionado.

Hace un momento alguien de los cuales tenía yo un gran respeto por su gran educación, como aquí lo manifestaron el día que yo dejé caer unas monedas, eran un partido lleno de cultura, lleno de sapiencia, lleno de todo, de todo valor para defender los intereses de la patria; hace un momento apenas, un compañero decía muchas cosas, lamentablemente no solamente el pueblo sabe decir cosas, cada uno de nosotros sabemos llegar al insulto y llegar a la bajeza, así seamos de un partido o del otro.

Compañeros diputados: Es el momento histórico que estamos viviendo cada uno de nosotros, no es posible, no es posible, he podido contemplar el rostro de cada uno de vosotros y yo les aseguro que no están convencidos de lo que ustedes están haciendo y diciendo. lo mismo los compañeros priístas, donde un día pertenecí, no están diciendo, no están sintiendo lo que aquí está pasando. Yo los llamo a la cordura, yo los llamo al compromiso con la patria y que cada uno llevemos el mensaje de ese pueblo y de ese niño que ha sido nuestra patria y que hemos traicionado y que hemos lacerado. Muchas gracias, compañeros.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Gerardo Medina Valdez.

El C. Gerardo Medina Valdez: - Ruego se me conceda, cuando menos, el beneficio de la duda en cuanto a que de ninguna manera fue mi intención insultar y herir a nadie, yo utilicé razonamientos para fundar una posición, creo haber manejado también argumentos para responder a lo que ayer se decía sobre los ya famosos méritos históricos, yo ofrezco, aunque no parezca nota de mi carácter, ofrezco disculpas si alguno o algunos de los compañeros diputados interpretó como bajo, como ruin y como cobarde, algo de lo que yo dije.

Pero si dar es corresponder, yo creo que es también profundamente injusto, no digo que sea ruin, no digo que sea bajo ni que sea cobarde, simplemente

injusto atribuir la posición del Partido Acción Nacional a la pretensión o la esperanza de que el Partido Revolucionario Institucional nos pase un pedazo de su negocio, creo que esa interpretación es injusta, reitero mis disculpas, si algo de lo que dije ofendió personalmente a algunos de los señores diputados.

Pero yo quiero aprovechar esta oportunidad para plantear algo, que en mi opinión, está haciendo falta para entender más a profundidad el porqué de la posición de Acción Nacional, hay dos maneras, en mi opinión, de valorar este paquete de reformas constitucionales: Una, desde su circunstancia, enmarcada en los últimos digamos 18 meses de la vida nacional y, la segunda, desde una perspectiva histórica. Yo, dentro de mi partido y con los periodistas he sostenido el siguiente criterio, de que tal vez por el alud de votos adversos al sistema del 6 de julio de 1988, algunos consciente, otros inconscientemente, llegaron o llegamos incluso, no tengo por qué excluirme, aunque no fui de ellos, llegaron a pensar que el sistema era un cadáver al que solamente le faltaba sepultarlo.

Creo que se cometió un error al despertar primero al interior de cada uno de nosotros y después al interior de algunos partidos, expectativas totalmente exageradas y que con la cabeza medianamente fría sabíamos que era imposible de alcanzar.

El segundo error derivado de éste, fue el andar por todo el país haciendo creer a los mexicanos que efectivamente, lo único que faltaba al sistema era enterrar su cadáver y les hicimos concebir expectaciones, expectativas desbordadas.

Contemplando este paquete de reformas en sus circunstancias, encerrado en este pedazo de tiempo de los últimos 18 meses, pueden parecer mezquinas y mínimas estas reformas, es explicable que así sea, porque esperábamos mucho más y nosotros mismos, los diputados de Acción Nacional, elaboramos rápida y organizadamente un paquete de reformas constitucionales que presentamos a la ciudadanía nacional como el objetivo casi seguro de alcanzar.

En esas condiciones, creo que nos ha faltado paciencia y voluntad, yo diría, para analizar estas reformas en una perspectiva histórica amplia. Si se revisan las reformas políticas desde 1824, 1836, 1843, 1847, y 1856 hasta nuestros días, se verá objetivamente la desesperante lentitud con la que ha ido avanzando la reforma política en México para llegar a lo que, no nosotros sino los mexicanos del siglo pasado hubieran querido casi de democracia perfecta, eso no es patrimonio nuestro, este desiderátum no nació en julio de 1988, creo que en esa perspectiva histórica y eso tendremos que decir a la ciudadanía a la que despertamos expectativas exageradas, tendremos que decirles que en perspectiva histórica, ese paso es un enorme paso en la historia política de México.

Podrán en sí mismas cada una de estas reformas no satisfacer, pero en el contexto de desarrollo de un país que no está muerto, sino que tiene una vitalidad extraordinaria, la vitalidad de nuestra propia voluntad de mexicanos para hacerlo avanzar a estadios históricos más perfectos, más democráticos.

En esta perspectiva, nosotros, los de Acción Nacional, estamos convencidos de que es positivo, de que fue positivo nuestro voto en pro de las reformas y no, repito, porque buscáramos en pedazo de negocio, no, sino porque pensamos en México y que así como hoy coincidimos con el Partido Revolucionario Institucional, mañana chocaremos frontalmente con el Partido Revolucionario Institucional y podremos coincidir con otros grupos parlamentarios como se ha visto en la Comisión Permanente y en la propia Cámara de Diputados.

Yo creo que necesitamos levantarnos de nuestra propia decisión, encerrada en un término muy localizado en el tiempo para entender, para ubicar esto en un contexto del desarrollo de México que no podemos detener, que no solamente no queremos detener, sino que estamos impulsando.

No hay aviesas intenciones, si algo de lo que nosotros decimos puede considerarse una ofensa, les rogamos que se queden con la distancia en el argumento, pero que reconozcan que en un contexto de perspectiva histórica, esto es un gran paso en la historia política de México. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Oscar Mauro Ramírez Ayala.

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Realmente pensábamos retirarnos de la sesión, pero al ver que en el tránsito se nos empezaban a pegar de puñaladas por la espalda, tuvimos que regresar a contestar la realidad y muchos de los que no les duele la verdad o no les duele la mentira, pueden exclamarse como se exclamaron.

Pero vamos a decir qué es el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, no el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana que ustedes conocieron, no el Partido Auténtico de la Revolución

Mexicana que era un aliado de ustedes en el pasado, no el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana que estaba al servicio de los gobernadores y de algunos priístas en los estados; al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana de la nueva era, al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana que preside el único líder político de oposición que ha sabido ganar de mayoría en reiteradas ocasiones al Partido Revolucionario Institucional: Cantú Rosas les ha demostrado a los panistas que sus líderes no han podido ganar de mayoría ni llegar de mayoría al Congreso y él sí lo ha logrado en reiteradas ocasiones.

Pero vamos a hacer un breve análisis de lo que es el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, nosotros no tenemos por qué...

(Voces.)

El C. Presidente: - Respeto al orador.

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Cargar con los problemas del pasado, el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana en su nueva era, aceptó llevar el nombre del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana como un homenaje a los veteranos de la Revolución, como un homenaje a esos hombres que nos dieron instituciones, que nos dieron este México del cual todos gozamos con libertad, que nos dieron la Constitución que ahora se está reformando de espaldas al pueblo.

Nosotros en el pasado del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana sabemos los graves errores políticos que se cometieron, sabemos y reconocemos esos errores, por eso decidimos no más seguir por ese camino; las plañideras del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, quedaron a la vera del camino, ahí está González Ascoaga brindándole el apoyo al candidato del Partido Revolucionario Institucional, Salinas de Gortari, ¿no es vergonzosa esta actitud del pasado del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana?, ¿sí? Por eso estamos en contra del pasado del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana y por eso reclamamos respeto para la nueva era del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana.

Aquí el tema es ese, el tema es que se agredió al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, se aludió al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana sin reconocerse su lucha política en la nueva era, nosotros como Partido Auténtico de la Revolución Mexicana iniciamos la lucha por reconquistar nuestro registro, en razón de que en los procesos electorales de 1982, en una actitud de maniobra de la Comisión Federal Electoral, en donde dábamos el porcentaje, cuando menos en las diputaciones plurinominales del 1.5%, González Guevara, con esa maquiavélica forma de actuar en la Comisión Federal Electoral y al ver que no podía controlar a Guzmán Rubio ni podía sacarlo del partido, prefirió acabar con el registro del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, alterando los resultados, utilizando a la Comisión Federal Electoral y eso no se vale, el gobierno no debe utilizar los órganos del poder para reprimir a los ciudadanos.

Pero qué bueno que lo hicieron, qué bueno que lo hicieron porque nos dieron oportunidad de reivindicarnos a quienes somos nietos de los veteranos de la Revolución, a quienes somos hijos de los veteranos de la Revolución, porque estamos aquí para reivindicar esos valores y para luchar por esos viejos que han muerto de hambre porque la Revolución no les hizo justicia, nunca fueron capaces los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional de darles las pensiones por las cuales ellos lucharon durante muchos años, les daban un "méndigo", una "méndiga" ayuda de 5 mil pesos al año.

(Voces.)

¿Cómo es posible que a los veteranos de la Revolución los tratará así el gobierno de la Revolución? 5 mil pesos al año, esa era la gratificación para los veteranos de la Revolución.

Por eso, porque realmente provocaron que los veteranos de la revolución murieran de hambre, nosotros los nietos de ellos decidimos tomar la bandera del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, decidimos luchar y demostrar que sí hay inconformidad en este país, que hay gente que lucha por las instituciones, que hay gente que lucha porque México se reencauce por las verdaderas vías de la Revolución, por la vía de la Constitución y por ello nos aunamos a un líder nacional, que fue el compañero Carlos Enrique Cantú Rosas, quien nos convocara en 1984 a tratar de reconquistar el registro.

Así transitamos por el país, hicimos y realizamos 16 asambleas, la ley establecía que para ser partido político requeríamos de un mínimo de 65 mil afiliados; acreditamos ante la Comisión Federal Electoral 95 mil militantes, 95 mil miembros del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana y justificamos que teníamos derecho a ese registro y en el primer proceso electoral a donde participamos, lograr refrendar este registro con más de 300 mil votos y triunfos de mayoría que nos ubicaban en ese entonces como la tercera fuerza política de mayoría aquí, en esta Cámara de Diputados.

El Partido Auténtico de la Revolución Mexicana no quedó conforme con esta realidad política, por eso seguimos redoblando los esfuerzos, seguimos fortaleciendo nuestros bandos en todos y cada uno de los distritos de todas y cada una de las entidades, buscamos candidatos idóneos para nuestro partido y, ¿qué acontece en 1988?, que no nada más refrendamos nuestro registro, que no nada más refrendamos nuestra tercera fuerza política de mayoría, sino que logramos superar la barrera del millón de votos que nunca en la historia del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana se había logrado, esto es presencia política, señores, esto es presencia política de una nueva fuerza política, el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana logra el 6% de la votación y el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana logra en esta nueva era conquistar diputaciones locales, presidencias municipales en varios estados del país.

En Campeche, allí les ayudaron ustedes, a los del Partido Acción Nacional, a lograr una diputación, porque allí logramos nosotros dos diputaciones y nos quitaron votos para adjudicárselos a un licenciado por el Partido Acción Nacional.

Así transitamos por varios estados del país, por Durango, por Baja California, por Coahuila, por...

El C. Presidente: - Diputado Ramírez Ayala, permítame.

¿Dígame, diputado?, ¿acepta usted, diputado Ramírez Ayala, una interpelación?

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Cómo no.

El C. Alejandro Díaz Pérez Duarte (desde su curul): - Usando sus argumentos, ¿estaría el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana dispuesto a aceptar elevar el mínimo al 2.5% de la votación.

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Estaríamos de acuerdo en aumentar lo que el pueblo decidiera, no somos los partidos políticos y estamos de acuerdo en que sea el 2% o el 10%, porque el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana va creciendo y va a demostrar que va a ser la tercera fuerza política o en su momento, como lo está haciendo ahorita en muchos municipios, la primera fuerza política.

Si no, allí está Oaxaca, donde no teníamos un ayuntamiento y ahora tenemos siete ayuntamientos de mayoría y en todos los estados por los que hemos transitado, hemos conquistado mayoría, hemos conquistado diputaciones, hemos conquistado un frente socio - democrático, por ello...

El C. Presidente: - Silencio, diputados.

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Por eso refutamos.

El C. Alejandro Díaz Pérez Duarte (desde su curul): - Por favor, respóndame sí o no.

El C. Oscar Mauro Ramírez Ayala: - Sí, señor aceptamos los retos de la democracia, el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana no le tiene miedo a la capacidad y va a luchar por refrendar su registro y va a luchar por hacer que México realmente sea un país democrático y no con una ley como la que ustedes, aliados del Partido Revolucionario Institucional, pretenden ahora llevarnos a una encrucijada de bipartidismo y no de democracia. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene uso de la palabra el diputado Miguel Hernández Labastida.

El C. Miguel Hernández Labastida: - Señor presidente; señores diputados: Por tres ocasiones se nos ha solicitado una respuesta a un compromiso, conclusión y una propuesta que nuestro coordinador, el licenciado Abel Vicencio, firmó para que esta declaración parlamentaria se publicara, aun cuando fue el único que firmó en la copia que nosotros tenemos, porque no tenemos la de ustedes, nosotros estamos conscientes que el compromiso se firmó y se publicó, nos lo recordó ayer Pablo Gómez, la diputada Amalia García y ahora el diputado Jesús Ortega.

Nosotros queremos decirles lo siguiente: En esta conclusión vienen implícitos dos conceptos que están inmersos en la reforma que se propone y yo platicaba con el diputado Jesús Ortega y le decía que el aspecto de imparcialidad y el de autonomía, los recogió la iniciativa, el proyecto de reforma, pero me decía, el problema es la segunda parte, ¿cómo podemos llegar a una conclusión en que nosotros establecimos, junto con ustedes, que tratáramos de conseguir una reforma dentro de los organismos electorales, en que ninguna de las fuerzas políticas pudiera prevalecer mediante mayoría, decíamos, directa o indirecta o de cualquier otro modo, ni a través de frentes, coaliciones o alianzas políticas?

Y veíamos la problemática real de poder conjuntar en un acuerdo, en una conclusión, en una posición estos principios que acordamos; les queremos decir que sí intentamos y prueba de ello es que parte de este principio, de esta conclusión y de esta proposición quedó inmersa en la reforma.

Creemos, y así se lo manifesté, que podemos pensar en alguna fórmula que pudiera venir en la ley reglamentaria, sabemos que esta proposición queda inmersa en la reforma constitucional, pero varios aspectos que se refieren a organismos electorales de todos los niveles quedan sujetos a la regulación complementaria.

En consecuencia, nosotros les queremos decir que no rehuimos el compromiso; hicimos dentro de las circunstancias todo lo posible porque toda la proposición quedara dentro de la reforma constitucional, pero seguiremos peleando porque la segunda parte quede dentro de la reforma de la ley reglamentaria. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene la palabra el diputado Gregorio Urías Germán.

El C. Gregorio Urías Germán: - Señor presidente; compañeras y compañeros diputados: En primer término, me parece importante estar de acuerdo en que al margen de estilos y formas en que a veces se desarrolle el debate, interesa mucho en está discusión tan importante del día de ayer y del día de hoy, que queden perfectamente despejados los planteamientos, las concepciones que existen detrás de las posturas que se han asumido, que se han adoptado con respeto para esta reforma constitucional, puesto que es un debate que habrá de continuar en los años que vienen por delante.

Y creo que el problema principal es que no compartimos, no coincidimos en una concepción que ahora han suscrito dos partidos, que parte de concebir la transición democrática en este país sobre la base de negociaciones políticas que responden, por un lado, a la visión y al concepto que se tiene del proyecto de nación a las conciencias sustanciales que se tienen.

En ese mismo contexto, a la política económica que ha venido aplicando, a la reestructuración de la economía y de la sociedad, del Estado.

Y por otro lado, más específico, a las perspectivas y a las aspiraciones de búsquedas de correlaciones de fuerzas en el marco de la sociedad y en la búsqueda de una nueva, de un nuevo régimen de partidos políticos en este país.

Esto es de alguna manera excluyente, es una concepción de la democracia que pretende en lo sucesivo sólo se perfile el debate o sólo se abra cauce el predominio o el debate, la discusión, la propaganda, etcétera, de un proyecto de nación.

Nosotros creemos que existen conceptos diversos en el país, de cual el rumbo que se debe de seguir, la nación, y en consecuencia, abrir los cauces democráticos, aprobar una reforma democrática, tiene que implicar forzosamente, para poder lograr que sea auténticamente democrática, la posibilidad, el reconocimiento del derecho que tenemos los que nos identificamos con un crédito nacionalista, con un crédito democrático, con un crédito de economía, evidentemente muy diferente y muy encontrado en muchos de los aspectos al que ahora se viene imponiendo en el país.

Se niega pues esta posibilidad, se pretende coartar esta posibilidad. Este es el problema del debate de fondo y aunque se inscriban en la lógica de estrategias partidistas, se inscriban este tipo de compromisos, este tipo de acuerdos que ahora estamos cuestionando, no se inscriben, de ninguna manera se inscriben en la lógica, en la evolución, en los movimientos que la sociedad civil, en este país, ha venido expresando, ha venido reflejando en los últimos tiempos, que efectivamente no sólo a partir del 6 de julio de 1988, yo creo que otros fenómenos que le precedieron en años anteriores en el norte, en el noroeste del país, en Chihuahua, en Sonora, en Monterrey, en Sinaloa, la irrupción, fundamentalmente de la capas medias, en oposición a este régimen antidemocrático era por la búsqueda de la democracia, pero era la sociedad, eran esas capas, esos segmentos de la sociedad que buscaban encauzar su vocación, sus anhelos, sus aspiraciones de democracia en este país, a través de instrumentos políticos que tenían al alcance, entonces eso se ha olvidado, todo eso queda fuera de la concepción que ahora ha predominado en este tipo de compromisos.

Hay un aspecto importante que no podemos dejar de tocar. No es cierto que nuestra concepción y nuestra conducta política haya sido radical, voluntarista o cosa que se le parezca, ni lo fue el 6 de julio, ni lo fue el 10 de septiembre o la madrugada del 9 de septiembre de 1988 aquí, en esta asamblea, ni lo fue el 1o. de diciembre, ni lo ha sido en ninguno de los recorridos o de los actos de acción política o propaganda política que cualquiera de nosotros o de los principales dirigentes de nuestro partido han llevado a cabo por lo largo y ancho de la República Mexicana; lo que hemos hecho es decir la verdad, porque al pueblo teníamos y tenemos que hablarle con la verdad, no podemos ni podíamos, ni lo haremos jamás, ocultar la realidad de lo que pasó el 6 de julio y lo que ha venido pasando en este país, y ese no es un problema de radicalismo, de voluntarismo.

Hemos insistido una y mil veces en nuestro discurso, que estamos en contra de que en este país, estalle la violencia, hemos insistido en la lucha pacífica y legal, lo ha hecho y lo seguirá

haciendo nuestro dirigente máximo, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, todavía hace unos dos días, en relación a esta contrarreforma ha declarado que vamos a continuar en la lucha electoral, en la lucha pacífica, en la lucha constitucional, por ahí no hay debate, por ahí no hay discusión con nosotros.

Luego se nos dice que creíamos que el sistema había muerto, que se había convertido en un cadáver a partir del 6 de julio, no es cierto; tan no creímos eso, tan no concebimos eso, que seguimos insistiendo y llamamos a no incurrir, a no caer en la provocación, y lo hicimos mil veces, el 6 de julio, y después del 6 de julio y recientemente en las elecciones pasadas, en Michoacán, porque entonces yo le preguntaría al diputado Medina; ¿y si el que hubiera salido con una votación mayoritaria el 6 de julio de 1988, hubiese sido el ingeniero Maquío Clouthier qué hubiesen hecho ustedes?, ¿hubieran ocultado esa verdad ante el pueblo de México?, porque no había muerto aún, porque no se había convertido en un cadáver aún.

Creo pues que éste es el debate serio, esto es lo objetivo y éstas son realmente las diferencias que ahora, por fortuna creo, han aflorado en este país. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene la palabra el diputado Dionisio Pérez Jácome, último orador registrado en pro del artículo 54 que está a discusión.

El C. Dionisio E. Pérez Jácome (desde su curul): - Declino en el uso de mi intervención.

El C. Presidente: - Consulte la secretaría a la asamblea si el artículo 54 está suficientemente discutido.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto: - En votación económica, se pregunta si el artículo 54 se encuentra suficientemente discutido.

Los ciudadanos diputados que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo... Suficientemente discutido, señor presidente.

El C. Presidente: - Proceda la secretaría a tomar la votación nominal del artículo 54 en sus términos.

El C. secretario José Murat C.: - Se va a proceder a recoger la votación nominal en sus términos.

Se ruega a la Oficialía Mayor haga los avisos a que se refiere el artículo 161 del Reglamento Interior y los transmita a las salas adyacentes a este salón de sesiones.

(Votación.)

Señor presidente, se emitieron 291 votos en pro, 73 en contra y una abstención.

El C. Presidente: - Aprobado el artículo 54, por 291 votos, en sus términos. (Aplausos.)

Esta presidencia consulta a los ciudadanos diputados Alberto Ling Altamirano, Carmen Segura Rangel, Miguel Hernández Labastida y Gerardo Medina, si desean hacer uso de la tribuna, en relación a la modificación al artículo 54 aprobado.

Consulte la secretaría a la asamblea si se admite o no a discusión la modificación propuesta al artículo 54 aprobado.

El C. secretario José Murat C.: - En votación económica, se pregunta si se admiten o se desechan las modificaciones propuestas al artículo 54, por los ciudadanos diputados: Alberto Ling, Gerardo Medina, Carmen Segura y Miguel Hernández Labastida.

Los ciudadanos diputados que estén porque se acepten las modificaciones propuestas al artículo 54, sírvanse manifestarlo poniéndose de pie. (Votación.)

Los ciudadanos diputados que estén porque se desechen, sírvanse manifestarlo poniéndose de pie...

Desechadas, señor presidente.

ARTICULO 60 CONSTITUCIONAL

El C. Presidente: - Se abre el registro de oradores para la discusión del artículo 60.

Esta presidencia informa que se han inscrito para hablar en contra del artículo 60, los siguientes ciudadanos diputados: Antonio Lozano, Ismael Yáñez, Rubén Venadero y Gerardo Ávalos.

Y para hablar en pro del mismo artículo 60, los siguientes ciudadanos diputados: Jesús Hernández, Sami David David, Fructuoso López Cárdenas, Enrique Ibarra y Miguel Montes.

Tiene la palabra el ciudadano diputado Antonio Lozano, en contra. El C. Fernando Antonio Lozano García: - Con su venia, señor presidente; honorable

asamblea: He pedido el uso de la palabra para hablar en contra...

El C. Presidente: - Permítame, diputado.

Esta presidencia pide atentamente a los ciudadanos diputados ocupar sus lugares, guardar silencio y tener respeto por el orador. Adelante, diputado Lozano.

El C. Fernando Antonio Lozano García: - Gracias. He pedido el uso de la palabra para hablar en contra del artículo 60 del dictamen que nos ocupa, y lo hago precisamente para dejar constancias de los argumentos que sirvieron de base a la propuesta que el Partido Acción Nacional presentó de reforma a este artículo en el pasado mes de diciembre.

En esa iniciativa, nosotros proponíamos hablando de la calificación de las cámaras que integran el Congreso de la Unión, que se encargara a un tribunal federal de elecciones que fuera autónomo de legalidad y en plena jurisdicción.

¿Por qué pedimos que se suprima la autocalificación? La autocalificación, nace precisamente como una medida en contra del poder absoluto del soberano que distorsionaba la integración de la Cámara de Representantes y precisamente para que esta fuerza ajena al voto ciudadano no desvirtuara el mismo, de esa manera nace el sistema de autocalificación, como una medida de protección, pero curiosamente en el transcurso del tiempo y sobre todo en nuestro sistema político se desvirtúa toda vez que en México no es un partido político el que accede al poder, es un grupo en el poder el que se hace partido político y tomando en cuenta esta circunstancia y que precisamente el titular del Ejecutivo, es el jefe de ese partido político, interpone su influencia para que en los colegios electorales en donde se practica la autocalificación de sus miembros, se desvirtúe el voto ciudadano.

Y se desvirtúa precisamente porque en esta etapa del proceso electoral, que es evidentemente jurídica, son aquellos que tienen interés personal y partidario en el resultado los que son juez y parte en la misma causa, desvirtuando este principio general de derecho.

Los colegios electorales en México en donde se practica la autocalificación tienen una larga historia de absurdos jurídicos, tienen una larga historia en donde en esta última etapa se ha desvirtuado la voluntad popular, esto constituye para el grupo en el poder la última válvula de seguridad para confirmar

los manipuleos que se hacen durante todo el proceso electoral o bien para que en este último momento se pueda desvirtuar lo que el ciudadano no ha expresado a través del sufragio.

¿Cuál es el contenido del artículo 60 que se nos propone? Los argumentos tradicionales que se habían hecho valer para defender la autocalificación y que consistían fundamentalmente el que siendo las cámaras instancias soberanas no podían confiarse su calificación a otra entidad que estuviese por encima de las mismas.

El artículo 60 que ahora se nos propone, desvirtúa este argumento, porque en el mismo se esta está proponiendo un sistema que podríamos llamar "mixto", es decir, en donde se combina la heterocalificación con la autocalificación; toda vez que los casos, según dice el dictamen, que resuelve el tribunal y que no se modifique por las dos terceras partes de la Cámara serán respetados, tendrán fuerza vinculatoria.

De esta manera podemos afirmar que en todos aquellos casos en que no ocurriese esta condición jurídica, la calificación la efectuaría entonces el Tribunal Federal Electoral.

Afortunadamente se logró borrar del dictamen esta diferencia antijurídica que se pretendía establecer de diferenciar las sentencias que el tribunal, las sentencias que el tribunal emitiese por unanimidad o por mayoría. Esto afortunadamente logró quitarse del dictamen.

Pero incluso queremos hacer la siguiente advertencia, toda vez que en el artículo 41, se habla de que las sentencias que emite el tribunal después de la jornada electoral, podrán ser modificadas, revisadas y, en su caso, modificadas por los colegios electorales, en los términos de los artículos 60 y 74, fracción I de esta Constitución, eso es lo que expresa el artículo 41 del dictamen.

Y en el artículo 60, efectivamente se contempla esta posibilidad de que dictada la resolución por el tribunal pueda ser modificada por el Colegio Electoral, si es acordado por las dos terceras partes de la Cámara del Colegio Electoral; pero no hay previsión alguna en el artículo 74 fracción I y lo que quiere decir que las resoluciones que el tribunal emita: Después de la jornada electoral, resolviendo impugnaciones de la elección presidencial, no podrán, en ningún caso, modificarlas por el Colegio Electoral, ya que como decía, no hay prevención alguna en este sentido en el artículo 74 fracción I que no ha sido modificado por este dictamen.

¿Qué es la calificación electoral? La calificación electoral es el enjuiciamiento de la elección, es decir, es ejercitar la función jurisdiccional, es

decir, el derecho. ¿Por qué nosotros, en el proyecto que comento proponíamos la heterocalificación de las cámaras?, ¿por qué proponíamos que una entidad distinta calificara la elección de diputados y senadores al Congreso de la Unión? Además de los argumentos ya expresados, además de los argumentos que la historia nos da con toda claridad, en donde es posible en un Colegio Electoral que practica la autocalificación, que un diputado con menos votos triunfe sobre otro que obtuvo un mayor número de votos, supuestamente, y que evidentemente está violando flagrantemente el artículo 40 constitucional.

Consideramos que la heterocalificación debe instituirse, además de que las corrientes de todos los derechos del mundo así lo hacen ver, porque es el único sistema confiable para que la ciudadanía tenga credibilidad en los procesos electorales.

Porque sólo si una entidad ajena a los que tienen interés directo en el resultado, es el que califica en esta última etapa, el proceso electoral se podrá garantizar que en ellas se respete el sufragio ciudadano.

La función de calificar, como he dicho es eminentemente jurídica no cabe aquí la calificación política que es precisamente la que desvirtúa la voluntad ciudadana. En esta ultima etapa del proceso electoral, lo único que debe hacerse es enjuiciar la legalidad de todo el proceso y aplicar la norma legal, eso exclusivamente. Por eso no estamos de acuerdo en la propuesta que se nos hace en el dictamen, que si bien pretende conservar con facultades disminuidas, podríamos decir el Colegio Electoral sigue constituyendo un peligro para que se vulnere la voluntad ciudadana.

Sólo quedará asegurado el respeto al sufragio en la última etapa del proceso electoral, si se instituye un sistema de heterocalificación a cargo de un tribunal, con las características mencionadas y que esté integrado de una manera imparcial. Es la única forma de que en esta última etapa, se respete la voluntad ciudadana y así el ciudadano pueda tener credibilidad de los procesos electorales. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Jesús Hernández.

El C. Jesús Armando Hernández Montaño: - Señor presidente de esta asamblea plenaria: Compañeros diputados; compañeros legisladores: Voy a hacer algunas reflexiones en relación con los comentarios vertidos por el compañero que me antecedió en la tribuna, respeto a la calificación electoral.

El derecho electoral no es una obra de ingeniería social, importa en el derecho electoral las ideas, los ideales, pero sobre todo las actitudes que asumen los partidos en relación con la legítima lucha por perfeccionar nuestro sistema democrático.

Los efectos atribuidos a los sistemas electorales dependen más en la mayoría de los casos de las aptitudes que se asumen que de las normas jurídicas; por ello el derecho electoral debe ser considerado como una manifestación de la vida política y como tal una manifestación de la cultura política de una sociedad cuyo perfeccionamiento es un proceso permanente y dinámico que exige de todos los partidos vocación e imaginación para consolidar en la realidad social su preocupación por temas centrales: El respeto irrestricto a la libertad política de los ciudadanos.

Nosotros sostenemos que la autocalificación es un sistema que se apoya en nuestra tradición constitucional, que existen razones políticas que la fundamentan y que la reforma electoral en los términos en que fue concebida, fortalece la dignidad del Poder Legislativo.

Nuestra historia constitucional registra 12 antecedentes en los que se reafirma el principio de autocalificación electoral, entre ellos la Constitución de Cádiz; la Constitución de Apatzingán; la Constitución de 1824; las bases orgánicas de 1843; la Constitución de 1857; la reforma constitucional de 1874; el proyecto de Venustiano Carranza de 1916 y las reformas constitucionales que en los setentas se hizo al artículo 70 de la Constitución.

En el orden de la legislación comparada, el sistema de autocalificación es un sistema adoptado por el buen número de países o estados que se precian ser, o que buscan o se afanan por perfeccionamiento de su sistema democrático: Argentina, artículo 56: cada Cámara es juez de sus elecciones. Bolivia: son atribuciones de cada Cámara calificar las credenciales de sus respectivos miembros. Dinamarca; el Bolketing decide por sí mismo la validez de las elecciones de cada uno de sus miembros. Francia: Cada Cámara decide sobre la verificación de los mandatos de sus miembros. Estados Unidos de América: Cada Cámara será tribunal competente para juzgar las elecciones, los resultados de las mismas y las calificaciones de sus miembros.

El principio de autocalificación se sustenta en la idea de la representación política y en el fundamento de la autonomía orgánica, la pureza de la representación nacional debe ser asegurada, ningún órgano exterior a ella debe intervenir en forma que sustituya las funciones del órgano calificador, porque se correría el riesgo de ser sometido a voluntades ajenas a ella.

La verificación del mandato es un acto eminentemente político porque la elección del cuerpo electoral es sin lugar a dudas de naturaleza política, aun cuando las formalidades que rodean la emisión del voto sean de naturaleza administrativa.

El sufragio no sólo es el ejercicio de la libertad política de los ciudadanos es más que eso con la emisión del sufragio, los electores realizan un acto de confianza en torno al sistema democrático, como el más idóneo para solucionar los asuntos colectivos. El sufragio entonces, tiene una función de legitimación política; legítima el ascenso al poder legítima las opiniones e intereses de la población, las opiniones e intereses de los partidos; los conflictos sociales legítimos; el ejercicio del poder soberano.

El congreso es un instrumento al servicio de esa soberanía popular. Toda cuestión relativa a la existencia de la soberanía le pertenece de pleno derecho. Este principio supone la dependencia de los representantes única y exclusivamente hacia sus electores. Por ello los regímenes democráticos dejan la calificación de las elecciones a las asambleas, para asegurar su democratización, no colocándola bajo el control de órganos que no emanen también directamente del pueblo. Pero ¿qué implica esa verificación del mandato por la asamblea? Implica declarar la validez de las elecciones, implica tomar una decisión sobre el destino de la elección. Calificar las elecciones implica denotar la calidad del proceso, es atender los aspectos cualitativos del mismo.

En lo términos de esta reforma, calificar las elecciones implica constatar la voluntad política manifestada por la ciudadanía. Exige revisar si incurrió en alguna violación al principio de legalidad por falta de motivación y fundamentación en las resoluciones del tribunal o en materia de pruebas.

Requiere reconocer si el sujeto electo reúne los requisitos para poder aspirar legítimamente al mandato que le otorgaron sus electores.

En términos de esta reforma, las respectivas tareas que la Constitución asigna al Tribunal de lo Contencioso Electoral, y a los colegios electorales, son compatibles con la demanda ciudadana de mayor transparencia y con ella de mayor civilidad de lucha por el poder.

En los términos de esta reforma, las atribuciones de los colegios son para los casos no impugnados, y para los decididos por el tribunal electoral. En los términos de esta reforma, se precisan las normas a las que se sujeta la actuación del Colegio Electoral, se le atribuyen efectos vinculatorios a esas normas y se acota la discrecionalidad de su ejercicio. En los términos de la misma, el Colegio Electoral no tendrá más atribuciones que las que concede la Constitución y las leyes respectivas Verificar el mandato popular no es un acto arbitrario ni libre, ni de libre discreción.

Nadie, ni el tribunal ni el colegio, se pueden convertir en el gran elector. Ninguna instancia puede sustituir la voluntad ciudadana, ninguna autoridad puede convertir nuestro sistema de elección directa en un sistema de elección indirecta a través de un poder electoral que está por encima de la voluntad ciudadana. Ninguna autoridad puede elaborar discrecionalmente una teoría de nulidades o indeficiencias electorales, en perjuicio de la libertad política...

El C. Presidente: - Diputado, diputado Hernández.

El C. Jesús Armando Hernández Montaño: - No le acepto.

El C. Presidente: - Permítame un momento. Dígame, diputado.

El C. Fernando Antonio Lozano García (desde su curul): - Señor presidente, solicito se le pregunte al orador si me permite una interpelación.

El C. Presidente: - No la acepta, diputado. Continúe, diputado Hernández.

El C. Jesús Armando Hernández Montaño: - Ese es el sentido histórico y jurídico del sistema propuesto por la reforma para la calificación de las elecciones.

En días pasados, mencionaba el diputado Lanz Cárdenas que en política toda reforma implica un avance. Sin duda esta reforma constituye un avance en lo jurídico electoral; es también oportunidad de avanzar en nuestras actitudes, de contribuir todos, absolutamente todos, por la dignidad del Poder Legislativo. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el diputado Ismael Yáñez.

El C. Ismael Yáñez Centeno: - Compañeras y compañeros diputados: Nuestra experiencia en el Colegio Electoral y la lectura del proyecto de reforma al artículo 60 constitucional, echan por tierra las falacias que como argumentos maneja el Partido Revolucionario Institucional - gobierno para justificar una traición más a las esperanzas y a la confianza del pueblo. Permítaseme antes exponer las premisas incuestionables que nos llevan, como llevan a la nación

entera, a la simple conclusión de que los resultados de este período extraordinario de sesiones, constituyen un fraude más contra la ciudadanía y un ejemplo del grado de corrupción a que ha llegado el sistema político vigente.

Para comprender la magnitud de la mentira que encierra la afirmación de que los nuevos parques constitucionales representan un avance para la democracia, debemos meditar las palabras que anoche en esta tribuna fueron dichas, en un tono de inusitado servilismo, para expresar el orgullo de que el titular del Ejecutivo sea el primer priísta de México, condición que por la idea que encierra la palabra Presidente, debiera corresponder al presidente del Partido Revolucionario Institucional, dependencia inconstitucional del gobierno.

Lo que los hechos a diario confirman, de manera cínica se viene a restregar ante el rostro del pueblo, que es el conjunto de representantes de la nación. Y he dicho bien, representantes de la nación, calificativo que la Constitución de la República en su artículo 51 únicamente otorga a los integrantes de esta Cámara. Que la mayoría se esté despojando de los derechos y obligaciones correlativos a esa distinción constitucional, a la que rebajan limosneando democracia para un pueblo que después traicionan, es cuestión que en su momento habrán de responder cuando éste se los demande.

Mas tampoco debe olvidarse la forma vehemente con que desde ayer se le hizo sentir a los nuevos aliados la necesidad de que respondan a un, cito textualmente, legítimo reclamo de reconocimiento. ¿A quién sin recato alguno ayer se lo dictaron? Al Partido Revolucionario Institucional y a su primer priísta, término que, aclararon, no es etiqueta desagradable o de desprestigio sino al contrario una nota que les llena de orgullo. Aclaración no pedida, reza el adagio.

Aparte del cobro de esta factura cuyo pago exigen ya se haga de manera pública, señores, no debemos olvidar el trasfondo de todo lo que quedó expresado uno de los principales voceros de la mayoría automática, trasfondo en el que se encuentra ese fin, para lo cual cuentan con ustedes, mas no creo que cuenten con sus bases, las que nos merecen todo el respeto y no podemos culpar en absoluto de esos acontecimientos.

No me salgo del tema. Es necesario recordarlo para enmarcar debidamente el objeto de nuestro análisis que es la contrarreforma que se pretende imponer y en la que ustedes quedarán como los principales protagonistas por la novedad de la conducta.

Es necesario recordar las imágenes manejadas ayer en un grotesco juego comparativo. Aquí escuchamos citar de manera irrespetuosa, por la finalidad con que la hizo, la figura de Miterrand, de Felipe González, cuyo mandato tiene sustento democrático. Pero no es con ese tipo de reformas ni con los métodos corruptos con que involucran a los representantes del pueblo o descargarán el lastre que tanto les pesa.

Y de una vez por todas, diputados priístas, resígnense a la condena histórica que como espectro jurídico les acarreó un hecho incontestable, el fraude electoral del 6 de julio. Que sus asesores simplemente les confirmen que los derechos del pueblo consignados en la Constitución son inalienables y que los atentados contra tales derechos no se convalidan con el tiempo. Que les expliquen también lo que significa vicio de origen y cómo se califican jurídicamente los hechos y acciones que los lleven por más apegados que posteriormente sean a las leyes.

En síntesis, el hecho es que no puede disociarse el texto de la reforma que se plantea de una realidad contundente. No puede disociarse el concepto de Partido Revolucionario Institucional - gobierno y de su propósito de fondo en todas las esferas del quehacer político. Es infantil, por consiguiente, pensar que algo que desde su origen no es intencionado en favor del pueblo pueda otorgarle a éste la mínima garantía, mucho menos cuando de sus propios textos de manera diáfana se ve esa intención.

Porque si un artículo es expresado del autoritarismo y de la antidemocracia que garantiza, es sin duda el artículo 60. Nosotros lo vivimos en el pasado Colegio Electoral. Con ese sigue garantizando la culminación, la salvaguardia a la vez de un proceso que el pueblo conoce desde hace tiempo y que parte de la casilla electoral integrada por mayoría oficialista, pasando por los comités distritales integrados por mayoría oficialista, por las comisiones locales integradas de igual manera, la comisión federal igual, el Tribunal de lo Contencioso ídem, hasta llegar al gran escenario donde ahora 100 presuntos diputados con la mayoría oficialista ya garantizada convalidarán los atracos que realizaron las otras instancias corrompidas, de las que debemos destacar la caricatura del tribunal que ahora se presenta y cuya garantía de imparcialidad reside, nada más ni nada menos, en que serán acogidas a fuerza dentro de los elegidos por el primer priísta.

¿Es ése un avance, señores?, ¿un organismo más que contribuya a lograr y hasta legitimar las proporciones determinadas por el mandato que se comienza a fundir desde las casillas electorales?

¿No estuvo predeterminado el 52% en las pasadas elecciones? Nadie olvida como fue "mayorizada" incluso la Constitución de la República para expresar el resplandor de la verdad, a la que aquí se aludió hace unas pocas horas.

El resplandor de la verdad, señores diputados priístas, está dentro de los paquetes electorales que ustedes no quisieron abrir y aventaron al lúgubre sótano de esta Cámara. No nos hablen de verdad y mejor libérense con ella en vez de aplicarle esos mayoriteos vergonzosos; porque mayoriteo llamamos, desde entonces, al procedimiento de votación en que quienes conforman la mayoría, participan sin anteponer sus inteligencia, su voluntad y su dignidad.

Y ese mayoriteo está asegurado con la contrarreforma. Entonces, ¿en qué se deposita la confianza?, ¿entregando los organismos electorales a esos autómatas que sólo responden el mandato de un solo hombre?

La democracia es una creación de la inteligencia humana y su ejercicio presume valores incompatibles con la autodegradación y el agachismos.

El artículo 60, de la manera en que se propone, no constituye ningún avance, el mínimo avance hacia la democracia que demanda el pueblo; por el contrario, como bien lo señaló el diputado Venadero, con este artículo se canceló el confronte de las actas de escrutinio con los paquetes electorales, como en el pasado llegó a hacerse por esta Cámara en la que la razón, entonces, tenía un poco de cabida. Y considerada, que éstos constituían la prueba última y principal de la voluntad del pueblo y no los documentos surgidos en los comité distritales cuyo valor se otorga o desconoce, según convenga al Partido Revolucionario Institucional- gobierno.

¿No hay acaso pruebas de ellos en las propias actas de comités, compañeros panistas? ¿No les puso al tanto su comisionada en Jiquilpan que firmó con nosotros sumamente indignada su protesta por el burdo fraude cometido en ese lugar, en que se ensañó el régimen, tratando de humillar, inútilmente por cierto, al pueblo natal de Lázaro Cárdenas? Consta en las propias actas del comité, el grado del atropello, consta en documento público, como en muchos otros, constan fraudes similares.

Por ello, el pueblo le llamó al fraude cometido en Michoacán, el fraude documentado. ¿Y quién duda que esas mayorías, a quienes se sigue entregando la calificación de la voluntad del pueblo, dejen de defraudarlo? Los métodos empeorarán, estén seguros de ello, señores.

¿Quién olvida el caso Darvin en esta Cámara? ¿No el Partido Revolucionario Institucional- gobierno evidenció en el Colegio Electoral los grados de infamia en que puede revolcar las instituciones del pueblo? Recordemos cómo se las gastaron. El Partido Revolucionario Institucional predeterminó un 52%, como cifra para seguir manipulando al pueblo de México. Para ello compuso el cuadro matemático que arrojaba 234 diputados de mayoría, con 26 de representación proporcional.

Mas, ¡oh!, sorpresa, uno de sus diputados, antepuso su dignidad, se rebeló contra el automatismo enajenante, y les dijo: adiós.

Pero, señores, ¿se resignó el Partido Revolucionario Institucional- gobierno a la pérdida? De ninguna manera. La mayoría, por uno que fuera, se tenía que hacer valer, así fuera contra la razón y el derecho. Y por ser mayoría, sólo por eso, hizo lo que hizo. ¿Imparcialidad del colegio? Por favor, señores, lo hizo, lo volverá a hacer, sean organismo de 500 miembros o sean organismos de cinco miembros.

Ante aquel hecho, la alquimia era inoperante, sólo quedaba el atraco en despoblado, y todos fuimos testigos, señores, recordemos. Los priístas, por mayoría, invistieron al diputado Darvin como diputado del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional y de un plumazo se redujeron a 233 sus diputados de mayoría.

Entonces, nada aumentaron de 26 a 27 su número de diputados plurinominales. Al número 27 alguien le llamó por aquí el diputado biónico.

¿Pero qué paso con los votos que Darvin había obtenido? ¡Ah, no! Ahí Darvin ya no fue del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional y los votos se quedaron para el Partido Revolucionario Institucional, para asegurar su 52%. Un comino les valió la lógica, el sentido común, el derecho, la dignidad, la historia, la imagen, en sus hijos, todo , todo. El mandato presidencial tenía que cumplirse y se cumplió.

Y si todo esto no tuvo valor alguno ante su propósito ilegítimo, ¿qué les hace pensar a ustedes, señores, que se ajustarán a unos principios, más bien deseos que no se fincan en ninguna norma? Nada, nada, absolutamente nada. Por el contrario, incluso para su contrarreforma debió contarse con la "bendición" del Ejecutivo, obviamente, para que en caso de que pudiera convencerse al pueblo con sus enajenantes campañas, tal como con la patraña aquella de la renovación, el aplauso sea para aquél.

No habrá a cambio más que migajas, pues todo representa un apuntalamiento al presidencialismo, automáticamente se convierte en dogma para la fracción priísta.

Y siguiendo con el 60, ¿qué me dicen señores del desprecio que sigue mereciéndole al Partido Revolucionario Institucional - gobierno el pueblo del Distrito Federal? Se discrimina también su representación en la conformación del Colegio Electoral. Se deja a la Comisión Permanente del Congreso y a miembros del Senado que califiquen sus representantes ante éste. A diferencia de las demás entidades, donde son las legislaturas locales quienes califican a los senadores electos, aquí se olvida que existe un asamblea de representantes. Es un olvido que tiene su razón de ser.

El pueblo del Distrito Federal ha demostrado estar cansado de vivir tutelajes corruptos e incompetentes y su capacidad de organizarse y unificarse, como lo hizo el 15 de septiembre de 1985 para enfrentar las consecuencias del terremoto y el 6 de julio para enfrentar a los fraudes electorales, ha obligado a continuar imponiendo ese estado de excepción a esa comunidad; excepción para la democracia, porque incongruentemente la asamblea debe ratificar el nombramiento de sus magistrados al Tribunal Superior de Justicia.

Es necesario además señalar, que las figuras de la autocalificación ya no existe, pues no es el número total de presuntos diputados que hubieran obtenido constancias, los que integrarán el Colegio Electoral.

El grupo de selectos se integrará de manera predeterminada, eso no hay que dudarlo.

Tiempo, tiempo implorarán ustedes cuando el pueblo, harto de estar harto, haga valer el artículo 39 constitucional. Entonces sí implorarán tiempo.

¿Y por qué habrá un número menor de priístas para una mayor imparcialidad? Porque habrá un número menor de priístas, repito, ¿habrá una mayor imparcialidad? No, señores, no, los autómatas no saben de imparcialidad.

La mayoría predeterminada en un órgano no garantiza en absoluto una pizca de imparcialidad. Esa mayoría, con uno solo de más, encarcelará la democracia como la está encarcelando hasta ahora.

La facultad de imponerse contra la razón, sea con el número que sea, constituye la barrera real, en el recado de esa celda en el que se ha encerrado la voluntad del pueblo; mientras ese enrejado subsista o no habrá la reforma electoral que el pueblo ha demandado y seguirá demandando, y esa falacia del avance, de unos pasos más dentro de ese enclaustramiento, no conseguirá abrirse paso, compañeros.

Un preso en su celda no es más libre por acercarse un paso más al enrejado, por el contrario, frente a la reja se da cuenta de su real condición, por ello se siente en la vida política nacional el vacío de un hombre que demandaba conciencia a la reforma electoral, porque sabía que el migajero por más migajas que reciba, no deja de ser migajero y el pueblo soberano no puede conformarse con migajas de poder porque él es el titular del poder.

Alguien lo calificó de intransigente demócrata, porque estaba convencido de que no podía transar con lo que no es negociable la confianza depositada para luchar para el cambio cualitativo de nuestra vida política; le subrayó la palabra "cualitativo", muy diferente a "cuantitativo".

A la basura esas migajas que los opresores del pueblo llaman avances cuantitativos, dignidad y democracia, justicia y libertad, esto reclama el pueblo, fincarlo para que reciba lo que le es inalienable, eso en una verdadera infamia.

El C. Presidente: - Se concede el uso de la palabra al diputado Fructuoso López Cárdenas.

El C. Fructuoso López Cárdenas: - Señor presidente,; honorable asamblea: Por respeto al tiempo que hemos dedicado a los trabajos de éste día, ruego al presidente inscriba mi intervención en el Diario de los Debates y declino mi intervención.

El C. Presidente: - Que se inscriba.

La principal atribución que tienen los colegios electorales como es de todos conocido, es la declaratoria de validez de una elección.

Durante las audiencias para la reforma electoral y también en los trabajos que se realizaron en la subcomisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, algunos partidos políticos señalaron la posibilidad que dejará de existir la calificación electoral por las propias cámaras, lo que se ha conocido con el nombre de autocalificación; señalando miembros de algunos partidos políticos, que fuera un tribunal el que determinara en forma definitiva la validez de una elección. El Partido Revolucionario Institucional sostiene la necesidad de que siga habiendo calificación electoral, porque hay que preservar la autonomía de la Cámara, si no fuese así, tendríamos que aceptar la existencia de otro poder ajeno a la misma, es decir lo que podría denominarse como cuarto poder .

No hay que olvidar que desde hace más de siglo y medio, se aceptó la autocalificación; constituía el mejor sistema para reconocer la validez de una elección, tenemos todo ese tiempo de recorrer el mismo camino, y nada nos ha demostrado que tengamos que cambiar radicalmente; sin embargo, ahora aceptamos que habremos de establecer una nueva vía.

La propuesta del Partido Revolucionario Institucional combina las decisiones del tribunal electoral, en virtud de que estas decisiones, las del tribunal, sólo podrán ser modificadas por las dos terceras partes de los asistentes a la asamblea, es decir, la mayoría calificada; esto presupone en forma indubitable que se le da un rango especial al Tribunal Federal Electoral, pero también que adoptamos una decisión jurídica y política, manteniendo las ventajas de una y otra Jurídica, porque hay apego a la legalidad, y política, porque es el mismo órgano el que determina su calificación.

Existen dos principales cambios, uno, en cuanto al número de representantes populares que habrán de integrar al Colegio Electoral, se reduce su número a 100 de acuerdo con el texto del dictamen que tenemos hoy a discusión. Está claro lo que sucedió en el pasado Colegio Electoral con un número tan grande de integrantes del mismo colegio; a todos nos consta y a la opinión pública también lo que sucedió entonces; 500 diputados fue el número que impidió se desarrollase bien el trabajo porque, hablemos claro, ante la imposibilidad del manejo adecuado de un número tan grande de representantes populares y por los tiempos tan cortos que se tienen se dificultaron los resultados. Por eso consideramos que la reducción del número de integrantes del colegio electoral dará necesariamente una mayor eficacia al trabajo legislativo.

Un segundo cambio que seguramente vendrá en la ley secundaria, será el establecimiento de la reglamentación de este trabajo de calificación, hecho que constituirá una de nuestras principales labores. Ojalá que no volvamos a caer en el uso indiscriminado de planteamientos de recursos sin fin y sin razón que obstaculicen la labor del nuevo Tribunal Federal Electoral. Dicho de otra manera: No por el falso concepto de defensa de intereses partidistas, impugnaremos por impugnar simplemente, sin fundamentos jurídicos ni causas razonadas y reales una elección, dificultando de esta manera la integración del colegio electoral.

La calificación así concebida generará dos ventajas que no se han dado antes.

Primera. Una reglamentación más precisa.

Segunda. Mayor objetividad y más eficacia, hechos que significan un gran servicio para la democracia, por eso nosotros insistimos en al redacción actual de este artículo tal y como se presenta a la consideración de esta honorable asamblea.

Compañeros diputados: Tenemos que entender que esta reforma entre otros efectos habrá de darnos: Un régimen de partidos más fuerte, mayor transparencia en el proceso electoral, exigencia y reclamo de los ciudadanos de México y fundamentalmente credibilidad en los procesos electorales; vale la pena apostar por el cambio pacífico para ensanchar el camino de la democracia en México. El Partido Revolucionario Institucional convoca a todos los partidos para que resuelvan sus diferencias políticas dentro del marco de esta reforma y no al margen de ella y menos en su contra.

Por último, no olvidemos que las legislaciones por perfectas que parezcan, tiene como eje al ser humano y que será nuestra conducta, la de todos los miembros de los partidos políticos, la de todos los ciudadanos, la que podrá hacer posible su adecuada aplicación y por lo mismo la transformación democrática del país.

El C. Presidente: - Se concede la palabra al diputado Rubén Venadero.

El C. Rubén Venadero Valenzuela: - Gracias, señor presidente; compañeros diputados: En nombre de la Fracción Parlamentaria Independiente, deseamos fijar nuestra posición frente al artículo 60 y frente al dictamen presentado por la diputación del Partido Revolucionario Institucional, avalado y asumido públicamente, como negociado con el Partido Acción Nacional.

La primera consideración que haría con respecto a los planteamientos que aquí han señalado diputados anteriores, como sería el caso del diputado Lozano, de Acción Nacional, donde nos señala todas las bondades que tendría un sistema donde el tribunal, hubiera un tribunal autónomo, de pleno derecho, que calificara las elecciones presidenciales y nos indica con toda razón, todas las limitaciones que implica que sea todavía una autocalificación, que es una cosa que evidentemente es parcial, etcétera.

Pues perfectamente de acuerdo. Pero justamente es lo que nosotros definitivamente no entendemos del Partido Acción Nacional, sus reflexiones conceptuales son correctas, el avalar políticamente el dictamen del partido oficial es lo que lo define de los hechos. Porque el artículo 60 no solamente mantiene la autocalificación, sino que adquiere un mayor control el partido oficial sobre

esta autocalificación. Reduce el colegio a 100, de los cuales se aseguran 60 y piensan 30 para la oposición.

Y por supuesto el tribunal que en pleno derecho no existe, sigue estando sobredeterminado por el partido oficial y el gobierno, entonces resulta que los virtuosos y sabios conceptos del diputado Lozano son para dar una conferencia sobre lo que él seguramente quisiera que fuera el artículo 60; no lo que presenta el dictamen y no lo que ha avalado su partido.

Y digo esto, no por molestar al diputado Lozano, sino porque parece ser el modo en como han operado en el Partido Acción Nacional. ¡Claro! Esto se justifica, surge de una contradicción en la que a la mejor la superan o se acomodan para vivir permanentemente en ella: decir una cosa y hacer otra.

Con respecto al artículo 60, nuestro planteamiento es muy claro. Consideramos que es profundamente regresiva, como todo el dictamen en su conjunto, que esta reconsideración de la composición del Colegio Electoral es una reconsideración no jurídica, sino evidentemente política. En lugar de pensar ganar las elecciones en 1994, de antemano se decretan minoría, se consagran como mayoría jurídica y se aseguran un Colegio Electoral chico, el cual puedan controlar, sin los problemas que tuvieron hace un año.

Desde nuestro punto de vista, realmente la operación que han hecho, pues no requiere de mucha ciencia, ni de una gran inteligencia. Simplemente ha sido una operación que responde a un profundo miedo, que es a las elecciones reales y competitivas en México.

Compañero diputados: Nosotros consideramos que el modo y como se ha estructurado el dictamen y la propuesta de reforma electoral, es un modo que implica fundamentalmente cerrar filas frente a la presencia de una fuerza distinta a lo que nosotros llamamos "una alianza de derechas" entre el Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional.

Toda la reforma es que en efecto ni sólo una contrarreforma contra la izquierda, es una reforma contra la emergencia popular. Pero también pensamos lo siguiente:

Compañeros, pueden haber diseñado la ley más astuta para prever cualquier problema y poderlo controlar. Pero lo que ustedes no pueden, es cambiar la realidad, lo que no pueden ni el Partido Revolucionario Institucional ni el Partido Acción Nacional es cambiar la conciencia ciudadana. Al Partido Acción Nacional sobre todo le debe de preocupar mucho esto, seguramente tendrá problemas.

Y no pueden cambiarla porque hay una realidad, que en este caso supera al dispositivo contrainsurgente, hoy presentado como dictamen. Y es el hecho de que la ciudadanía en México, evidentemente ha arribado a la escena política nacional y va a hacer valer su voto.

Nosotros decíamos que evidentemente estamos lejos de la transición. Ojalá que estuviéramos en ella, y evidentemente no es España, desafortunadamente, ni siquiera Hungría, etcétera. Estamos todavía empezando a caminar, en el sentido de construir un nuevo sistema político, y aquí apostamos a un hecho fundamental: ¡Se hará con la emergencia organizada del pueblo! Y evidentemente pensamos que será más temprano que tarde, y frente a esto los dispositivos que hagan a lo mejor se van a convertir en algo peligroso, pero para usted, no me imagino qué podrá hacer el Partido Revolucionario Institucional o Acción Nacional si se ven de pronto reducidos.

Efectivamente nosotros pensamos que esta reforma está muy lejos de ser una reforma plural, porque bueno, plural sería que hubiera una participación de todas las fuerzas, nosotros apostábamos a que se iba a construir un nuevo consenso nacional. ¿Y qué era para nosotros un nuevo consenso nacional, compañeros diputados? Pues, no que el Partido Revolucionario Institucional se asegurara la permanencia en el poder y que le diera algunas gotitas de poder a Acción Nacional sino que hubiera una competencia entre iguales, entre las distintas fuerzas políticas y fuera el voto ciudadano quien decidiera quién tenía la simpatía para gobernar este país, pero resultó desafortunadamente que a lo mejor intereses comunes de clase, ambos partidos decidieron cerrar filas frente a la posibilidad de transitar hacia la democracia en México.

Compañeros, desde nuestro punto de vista es en realidad éste el contenido político de la propuesta que hoy está a discusión en está Cámara de Diputados y evidentemente lejos de festinarla nos preocupa, lejos de considerar positiva una cosa de éstas, nos parece profundamente negativa para la perspectiva democrática en México, pero ni hablar, así están las cosas, no nos vamos a lamentar, vamos a luchar y estamos convencidos de una cosa, también nosotros aprendemos de la historia y al diputado que se refirió, del Frente Democrático Nacional, según antes se refirió, porque no se ha repuesto del dolor que le provocó ese Frente Democrático Nacional.

Volveremos a construir la unida popular, volveremos a construir el frente patriótico en el plazo más corto y aquellos que gritan hoy, que se sienten gigantes, después se convierten en verdaderos pigmeos de la política, por una sencilla razón, compañeros, porque en lugar de hacer más política como aconseja quien se encarga del Poder Ejecutivo en México, algo debieran de aprender ustedes, pues resulta que lo que hacen es cerrar los caminos para la participación y la lucha política en México, pero definitivamente aquí hay una cuestión que nos dirá cuál será el resultado y no será precisamente esta disposición y en este nuevo dictamen que transformarán en ley o en código sino será la voluntad ciudadana y en este campo estamos seguros que sus proyectos tanto de Acción Nacional, como el Partido Revolucionario Institucional cada día están más lejos del interés popular. Muchas gracias, compañeros. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Se concede el uso de la palabra al señor diputado Sami David David.

El C. Sami David David: - Con su venia, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Voy a declinar la intervención que traía a esta tribuna, rogando a esta secretaría registra el documento por escrito para el Diario de los Debates .

El C. Presidente: - Que se inscriba y se agradece la comprensión del señor diputado.

«La reforma electoral ha acreditado un paso sustantivo. La nación espera el producto, la voluntad política, de concentración cuajada en disposición legal.

La reforma electoral inaugura otras etapas, otro ciclo en nuestra vida pública, es asunto central en estos momentos, no se puede buscar el acuerdo unánime a toda costa, consenso no es unanimidad, hay asuntos que no son negociables.

Garantizar la libre expresión de la pluralidad y mantener con responsabilidad el principio de la gobernabilidad, son dos valores que se complementan en las sociedades modernas y habrá que preservar por encima de los intereses partidarios.

Procesos electorales inobjetables como base en la búsqueda de consenso como método de trabajo.

Ni monolitismo autoritario ni dispersión artificial del poder, ése es el compromiso que debe asumirse por interés nacional.

Voy a referirme únicamente a los párrafos IV y V del artículo 60 del dictamen y que dice lo siguiente:

"Las constancias otorgadas a presuntos legisladores cuya elección no haya sido impugnada ante el tribunal serán dictaminadas y sometidas desde luego a los colegios electorales, para que sean aprobadas en sus términos, salvo que existiesen hechos supervenientes que obliguen a su revisión por el colegio electoral correspondiente".

"Las resoluciones del tribunal electoral serán obligatorias y sólo podrán ser modificadas o revocadas por los colegios electorales mediante el voto de las dos terceras partes de sus miembros presentes cuando de su reducción se deduzca que existan violaciones a las reglas de materia de admisión y valoración de pruebas y en la motivación, del fallo, o cuando éste sea contrario a derecho."

Con éstos dos párrafos se justifica sobradamente la supresión del texto que hablaba de la facultad de resolver las deudas que hubiera, además tendrá que haber una reglamentación precisa.

Esto significa que el legislador ha querido prevenir la posibilidad de que hechos que sobrevengan después de la elección puedan ser considerados y revisados oportunamente por el Colegio Electoral. Ha habido una larga discusión desde hace tiempo por esta expresión de "hechos supervenientes", porque se cree que se trata de una argucia legal para que los colegios electorales puedan hacer y deshacer a su antojo . Puedo asegura que no se trata de esto , no es la puerta abierta para los pactos vergonzantes o los arreglos inescrupulosos, tampoco se trata de que hayan negociaciones que de un modo u otro desconozcan lo que ya determinó la voluntad popular; de lo que se trata es de que se prevean con amplitud toda suerte de eventualidades que pudieran obligar a revisar una o una serie de actos de la elección.

No debemos examinar esta redacción legal con suspicacias; debemos hacerlo con libertad de espíritu, con ánimo de concordia, con voluntad libre y abierta, y de este modo podremos estar de acuerdo en lo relativo a "los hechos supervenientes", de ningún modo debe obstaculizar la aprobación de este párrafo IV del artículo 60 constitucional. Yo sé que es difícil en este momento enumerar todas las causas o factores que pueden dar lugar a los "hechos supervenientes", pero esto de ningún modo podría llevarnos a concluir que no se llenen a presentar tales hipótesis; ya tendremos oportunidad y necesidad de reglamentar esto que llamamos "hechos supervenientes".

Por otro lado debo decir que si bien es un avance establecer que sólo con el voto de las dos terceras partes del colegio se puedan modificar las

resoluciones del Tribunal Electoral, lo cierto es que en todos los parlamentos del mundo, las decisiones se toman por mayoría simple de votos. En la propuesta original del Partido Revolucionario Institucional se establecía que sólo cuando las resoluciones del tribunal fueran por unanimidad se requerirían esas dos terceras partes, pero por voluntad política que quiere el consenso estuvimos de acuerdo en establecer que se requieran siempre las dos terceras partes, pero veamos los únicos casos en que procederá esta modificación.

1o. Cuando de la revisión que se haga se deduzca que han habido violaciones a las reglas que se refieren a la admisión y valoración de pruebas.

2o. Cuando se deduzca que hay violaciones a las reglas que se refieren a la motivación del fallo, y

3o. Cuando se deduzca que el fallo ha sido contrario a derecho.

Estas causas están planteadas muy genéricamente, pero así tiene que ser porque se trata de la norma constitucional; ya será a la hora de que hagamos la legislación ordinaria o cuando se haga el nuevo reglamento de la Cámara, el momento oportuno para desenvolver con toda claridad todas estas causas.

En resumidas cuentas, pienso que vamos a lograr tener colegios electorales que podrán desarrollar sus trabajos con tres notas distintas:

a) Colegios eficaces y eficientes, con una gran desenvoltura técnica para resolver a fondo todo lo que tengan que resolver;

b) Colegios más apegados a una nueva reglamentación que tendrá mucha mayor precisión y sobre todo una actualización que mucha falta nos hacía, y

c) Colegios que culminen un trabajo y no que suplanten a etapas electorales que ya pasaron o que desconozcan lo que ya se hizo en otras instancias en el proceso electoral.

Después de todo, estimamos que es muy conveniente el haber refrenado que son los colegios electorales los que hacen la calificación definitiva de la elección, ya que siempre será provechoso para la democracia que los propios órganos del poder político resuelvan las cosas que sólo a ellos les competen centralmente.

Esta propuesta relativa al artículo 60 constitucional se inscribe en el marco amplio del conjunto de la reforma electoral que los priístas hemos sometido a la consideración de esta asamblea y que ya en lo general se ha aprobado.

No tenemos ninguna duda de que actuando como lo hemos hecho hemos contribuido a fortalecer el patrimonio democrático de los mexicanos.

Pese a la dura ofensiva emprendida en contra del derecho de cada Cámara para calificar la elección de sus miembros, creemos que existen razones plenamente válidas para seguir sosteniendo este método.

La autocalificación obedece a una tradición vigorosa y responde a una necesidad estructural. Su actualidad se debe a la idea de soberanía popular que el pueblo ejerce a través de sus representantes; su necesidad se percibe en el requerimiento político de mantener la autonomía orgánica del Poder Legislativo, como pieza maestra de la división de poderes.

Las disposiciones constitucionales de la mayor parte de los estados contemporáneos reconocen las bondades de la calificación electoral que los órganos legislativos deben hacer de sus propios miembros, no obstante los diferentes sistemas económicos e ideológicos que representan y a pesar de los distantes estadios de evolución política de sus pueblos.

Hamilton afirmaba que ninguno de los poderes del Estado debe poseer directa o indirectamente una influencia preponderante sobre los otros en lo que se refiere a la administración de sus propios poderes, porque es evidente que cada poder debe tener voluntad propia y debe estar constituido en forma tal que los miembros de cada uno tengan la menor participación posible en el nombramiento de los demás.

En la calificación de las elecciones de sus miembros, tampoco pasan por alto que las mayorías de estas críticas atienden a la justificación de los propios errores.

En algunos países donde se sostiene la auto - calificación existe un tribunal electoral para controlar la legalidad de la elección. Su objetivo es purificar los resultados electorales de vicios e irregularidades; sin embargo, en aplicación de su facultad soberana el Colegio Electoral de la Cámara es quien decide en última instancia, en ejercicio no sólo de facultades de jurisdicción sino de naturaleza política, el derecho de los elegidos a formar parte de la Cámara.»

El C. Presidente:- En uso de la palabra, el señor diputado Gerardo Ávalos.

El C. Gerardo Ávalos Lemus:- A 23 días de concluir la campaña presidencial del licenciado Carlos Salinas de Gortari, manifestaba una

preocupación fundamental, como elemento clave para la democracia en nuestro país: el respeto irrestricto al sufragio libremente emitido.

De esta manera lo expresó en su último discurso en Puebla. Y al tomar posesión ofreció que se realizaría una consulta nacional y que se buscaría el consenso con los partidos para arribar a una reforma política electoral que se acoplara a los nuevos tiempos que vivía nuestro país. Ofreció el respaldo al fortalecimiento de los poderes de la Unión; habló de un Congreso más fuerte, entendiendo como más fuerte que no fuera un preludio de régimen parlamentario, para el cual nuestro país no existe ni razón histórica, ni posibilidad de eficacia política o sustento en el régimen de partido.

Reconocía la fuerza y la voluntad del pueblo a través del voto, y desconoció implícitamente la fuerza y la organización de los partidos. Y se contradijo cuando el compromiso de convocar a las fuerzas políticas de nuestro país a buscar una reforma, y también se contradijo cuando hablaba de fortalecimiento de los poderes de la Unión, porque si mal no podemos recordar, en el proyecto de dictamen que hoy se nos presenta, en el punto de antecedentes, se hace mención de que el primer instituto político que solicitó se convocara al Congreso a un período extraordinario para la discusión de una posible reforma electoral, fue el Partido Acción Nacional; lo presentó ante la Comisión Permanente, como lo dispone la ley relativa. A esto, la Comisión Permanente no respondió ni le dio el curso respectivo.

Es hasta la solicitud del licenciado Salinas de Gortari, cuando la Comisión Permanente del Congreso de la Unión decide convocar a un período extraordinario de sesiones para revisar el tema político - electoral. Esto confirma que el Poder Legislativo no tiene la autonomía ni el respeto que le auguraba el licenciado Carlos Salinas de Gortari. Es a partir de sus compromisos políticos, como obliga a que la Comisión Permanente cite a la realización de este período ordinario de sesiones.

Tengo que decirlo y quizá sólo convencido que quedará registrado en el Diario de los Debates, porque nos ocurre de la misma manera que nos ocurrió en el Colegio Electoral, palabra más, palabra menos, poco o nada podía cambiar el rumbo de las cosas. Una mayoría predeterminada, preconfabulada había impuesto ya las reglas del juego; nos encontramos en la misma tesitura, y nos encontramos de frente al pueblo y ante el proceso histórico que se repite el mismo fenómeno que le ocurrió a Salinas de Gortari, a los colegas, que con todo mi respeto haré mención, que es el Partido Acción Nacional.

Y quiero leer aquí un elemento que ellos presentaron, en donde se repite la historia de Salinas de Gortari, con la historia de los compañeros de Acción Nacional. Su propuesta para el caso de organismos electorales, iniciativa presentada el 21 de diciembre de 1988, mediante la cual se proponen adiciones al artículo 41 de la Constitución, reubicando en él el cuarto párrafo del artículo 60 vigente.

Además propone que la responsabilidad en la preparación, desarrollo y vigilancia en los procesos electorales, correspondan igual al gobierno, partidos políticos y ciudadanos, remitiendo a la ley la creación de los organismos que tendrán a su cargo la función electoral; iniciativa presentada el 28 de diciembre de 1988. Para adicionar la fracción I, el artículo 36 constitucional, con un segundo párrafo, relativo a la organización y funcionamiento del Registro Nacional de Ciudadanos, y que es ahora el caso particular, que es el punto que nos ocupa, sobre la calificación y lo contencioso electoral.

Iniciativa presentada el 21 de diciembre de 1988, por la cual se propone la adición de dos párrafos al artículo 41 constitucional, reubicando en él, el cuarto párrafo del artículo 60 vigente, proponen esta iniciativa:

"a) Que el Tribunal de Elecciones controle la legalidad de todo el proceso electoral y califique las elecciones de diputados y senadores.

b) El establecimiento en la ley, de los medios de impugnación, sanciones y responsabilidades, y demás artículos correlativos, pero fundamentalmente el relativo a la calificación."

Y digo que nos encontramos en un hecho que se repite de manera similar, porque se contradice, y yo sí respeto bastante la decisión de los compañeros de Acción Nacional, en cuanto a pensar que a lo que hoy estamos arribando es a una reforma. Ellos mismos, algunos de sus diputados, no quiero repetir el debate, con sus propios argumentos unos lo calificaron de que esto no era más que un remedio de reforma; otros decían que era abrir un resquicio de donde el pueblo pudiera asirse para abrir más democráticos.

Pero lo que aquí es evidente que el resultado de la propuesta de esta contrarreforma electoral, no corresponde a los tiempos políticos de nuestro país y a la diversidad ideológica y al tapete tan plural de toda nuestra nación, y no sólo ello, sino que no corresponde ni tan siquiera al tapete plural político que se ha manifestado en esta Cámara.

Pero tampoco refleja una preocupación que expresé personalmente en la primera sesión de este período extraordinario, relativo a que el reto no era solamente hacer una búsqueda de

concensos para la reforma electoral que solamente expresará el tapete de esta Cámara, sino que logrará romper con ese abismo que existe entre los partidos en general gracias a tantos fraudes donde más de la mitad de la población electoral no concurre a las urnas. Esto no fue en ningún momento la preocupación de los partidos que hoy han logrado sacar su consenso de esta contrarreforma electoral.

Los compañeros de Acción Nacional han considerado que es correcto haber logrado sumarse para integrar las dos terceras partes que se requerían para hacer las modificaciones constitucionales y ¿cuál era la prisa por sacar esta contrarreforma si esto apenas va a tener vigencia para 1991? Si de verdad nos preocupábamos bastante, también debieron ustedes en este caso, de poner los plazos para hacer la legislación secundaria y fuera aplicado de inmediato para ver sus efectos en las elecciones locales antes de 1991 para que se aplicara la derivación a los estados en los que se avecina y pusieran a prueba no sólo el efecto positivo que pudo derivar de esta forma, sino para ver de una vez y de inmediato la actitud expresada por una mayoría que hoy sólo requiere de los 263 votos que tiene el partido tricolor para elaborar la nueva ley electoral.

Ahora ya no requiere de las dos terceras partes, respetará hasta donde le sea posible y bajo la interpretación posible el espíritu con el que hoy ustedes han arribado a estos acuerdos.

Sin embargo, creo que estamos nosotros con el interés de hablar de cara a la historia, los hechos nos lo van a mostrar, los resultados electorales no los vamos a ver sino hasta después de 1991; lo que es real es que este proyecto, presunto proyecto de reforma electoral no refleja en nada la necesidad de adecuar a los tiempos políticos una ley que le garantice a la ciudadanía un sufragio efectivo.

Por lo que toca a la autocalificación, creo que bastantes ejemplo vivimos durante el Colegio Electoral, hasta las matemáticas se equivocaron, hasta las matemáticas fueron invertidas, ¿por qué?

Porque había una mayoría predeterminada como la habrá en el nuevo Colegio Electoral de un 70 a 30 que podrá resolver con mano en la cintura, bajo el criterio que exponía aquí el compañero diputado de que revisa los aspectos cualitativos sin importar violar la soberanía popular, de la cual también hizo alusión Salinas de Gortari, que era una garantía de mantenerla pero que con esto se atropella, porque el Colegio Electoral se anula de una vez y para siempre el sufragio efectivo. Muchas gracias . (Aplausos.)

El C. Presidente:- Adelante diputada, tiene usted el uso de la palabra para hechos.

La C. Rosalía Ramírez de Ortega:- Señor presidente; compañeros diputados:

Desde luego que los avances de la democracia no surgen de la noche a la mañana, creemos que con esfuerzo, tenacidad y lucha política se logran ocupar los espacios por los que se ha venido trabajando. Aquí se ha hecho mención de que el Partido Acción Nacional, presentó un anteproyecto el 21 de diciembre de 1988.

Pero quiero aclararle al compañero que me antecedió en la palabra, que esta inquietud de Acción Nacional surgió desde el 28 de noviembre de 1947, cuando un grupo de diputados de Acción Nacional creía y tenía fe de que los avances de la democracia para respetar el voto popular, sí pudieran ser una esperanza a lograr. Y hoy vemos con satisfacción que durante esos 50 años de lucha permanente, tenaz y reflexiva, hoy logra una pequeña parte de lo que él quiso tener.

Desde luego que el tribunal de calificación electoral, por el cual ha luchado Acción Nacional, hoy consigue una gran parte. El destruir la autocalificación que se daba en los colegios electorales, ya es un avance. Y si no veamos el Senado y analicemos la diferencia de cuando se calificaron las elecciones el año pasado en el Congreso y tuvimos la oportunidad los presuntos diputados, de poder poner en esta tribuna todas las violaciones que se dieron a la ley, y la diferencia del Senado que cerró las puertas a la oposición y no pudo simplemente abrirse al diálogo, a un pluripartidismo.

Desde luego que Acción Nacional no está satisfecha con lo que presenta el dictamen, por eso se habla en contra. Lo ideal hubiera sido que se tomara en cuenta la proposición en su texto completo, donde proponíamos que en el ejercicio de la democracia esos organismos fueran configurados por el gobierno, porque tiene una gran responsabilidad ante el pueblo, por los partidos políticos, por nuestro compromiso con la ciudadanía y por la ciudadanía en sí.

Pero también sabemos que ante esa apertura simulada del Partido Revolucionario Institucional y su gobierno, nosotros no vamos a desechar la esperanza de que se acabe la autocalificación; un Tribunal Federal de Elecciones es un avance, más no es el todo.

También quiero señalar en esta tribuna, que si queremos que el pueblo no se siga absteniendo y que nosotros sigamos motivándolo a la participación, todos los partidos políticos, tanto el oficial como los de oposición, tenemos que pensar en que precisamente estas reformas electorales tienen que darle una esperanza al pueblo de México.

También es importante señalar en esta misma tribuna, que la votación a la que se ha unido Acción Nacional, es porque se han tomado en cuenta muchas de sus proposiciones.

Hay un antecedente de por qué lo oposición en la configuración de este órgano. Porque todas las proposiciones vienen del Ejecutivo, y hubo una gran discusión en las subcomisiones al respecto, y los compañeros que tomaron parte en ella lo saben.

La credibilidad en contra del presidencialismo es obvia, pero nosotros creemos que si también logramos, como en esta ocasión, que la oposición alcance una gran representatividad, ese tribunal y esas propuestas del Ejecutivo, tendrán que ser tomadas en cuenta, analizadas y consideradas para su aprobación por aquellos presuntos diputados.

Y si nosotros en ese Colegio Electoral no somos capaces de seleccionar a los mejores hombres, y como aquí lo externo un diputado del partido oficial en la garantía de la credibilidad, la garantía de la honestidad y la garantía de la imparcialidad se dejaba el criterio de la buena voluntad, yo en este momento creo en la buena voluntad de todos aquellos que aceptamos como una pequeña opción de apertura democrática, ese Tribunal Electoral.

El C. Presidente:- Tiene el uso de la palabra el diputado Enrique Ibarra Pedroza.

El C. Enrique Ibarra Pedroza:- Señor presidente, por las mismas razones de mis dos compañeros de partido que vinieron a esta tribuna, declino mi intervención y le solicito inserte mis puntos de vista acerca del tema que nos ocupa en el Diario de los Debates.

El C. Presidente:- Proceda la secretaría.

«Sin lugar a dudas, uno de los actos fundamentales del proceso electoral es precisamente con el que concluye: su calificación, que es una delimitación constitutiva mediante la cual el presunto diputado o senador se convierte en representante popular electo.

La discusión acerca del artículo que ahora nos ocupa, no es nueva, es ya histórica, y se reprodujo en los diversos espacios deliberativos de las audiencias de la Comisión Federal Electoral, de las que llevó a cabo esta Cámara y en las sesiones de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

En esas deliberaciones, se fijaron opiniones y posiciones partidistas en diversos y variados sentidos: unas por introducir el sistema de la heterocalificación, esto es, efectuar la última fase poselectoral por un órgano diverso y fundamentalmente jurisdiccional; otros por mantener el actual sistema de la autocalificación.

Lo anterior condujo a que diversas fuerzas partidistas buscaran aproximaciones, mismas que se insertan en el texto del artículo que nos ocupa, y que plantea sustanciales y positivas modificaciones a la legislación vigente y que resumidamente enumeramos:

1o. El contenido del artículo que está a su consideración recoge la tradición histórica de la autocalificación que desde las primeras disposiciones electorales del siglo XIX, con excepción de la Constitución de 1836, ha regido nuestra no motividad jurídica, y que es, la autocalificación, muestra de la autonomía del Poder Legislativo.

2o. De aprobarse este artículo se abandonaría la amplia discrecionalidad que caracteriza al texto vigente y se optaría por un sistema restringido, que en términos jurídicos se denomina reglado o vinculado, que fue motivo de severos ataques, por abuso.

3o. Se introduce además del elemento político, el jurídico a la calificación, bajo dos criterios, el de elegibilidad del candidato y la sujeción a la normatividad electoral, haciendo de este acto un juicio jurídico - político.

4o. Como un avance constitucional, la norma pone dos situaciones: una, cuando se trata de constancias no impugnadas, y otra, cuando sí hubo impugnaciones.

En ambos supuestos tampoco existe discrecionalidad, pues la regla establece reglas previas, la aplicable a las no impugnadas en cuya eventualidad el Colegio Electoral debe calificarlas de inmediato, convalidando de manera definitiva la elección del candidato, salvo que se presentaran hechos supervenientes que afecten la elegibilidad y la legitimidad de la elección de que se trata.

Ejemplo: Delito posterior a la elección.

5o. Otro aspecto muy significativo en este precepto, es el de la normatividad que contiene respecto a la justicia electoral.

Un tribunal autónomo, con funcionamiento descentralizado por salas regionales y la intervención en pro de la expeditez de jueces instructores para el efecto de que los magistrados se dediquen con mayor eficacia a resolver las controversias del Colegio Electoral.

Al abandonar la discrecionalidad cobran fuerza las resoluciones del tribunal, pues no pueden ser desconocidas por el Colegio Electoral, sino por el

voto de las dos terceras partes de los miembros de dicho colegio, mayoría calificada que da plenitud de vinculación entre lo que resuelve el tribunal con la calificación del colegio; sin embargo, no es la discreción esa mayoría calificada, ya que la norma constitucional sujeta esa posibilidad de modificación de la resolución del tribunal a tres criterios claros y rígidos:

1o. Indebida admisión o valoración de pruebas.

2o. Resolución contraria a derecho.

3o. Indebida motivación del fallo.

En cuanto a la integración del colegio, se considera conveniente y necesario retornar al anterior número de sus integrantes, en lo que se refiere al de esta Cámara que es de 100, con lo cual se convertiría en un cuerpo colegiado más adecuado para el análisis, la discusión y las resoluciones inherentes a su función.

En este punto cobra especial relieve el derecho que se otorga a los partidos, para que libremente de acuerdo con sus constancias puedan enviar a sus mejores hombres.

No debe derogarse, es un artículo necesario, está como olvidando los avances de la justicia electoral de este país, es la perfecta conciliación de la calificación electoral, pues conjunta lo político con lo jurídico.»

El C. Presidente:- Tiene el uso de la palabra el diputado Miguel Montes García.

El C. Miguel Montes García:- Señor presidente, compañeros diputados: Mi disculpa por quitar un poco más de su atención y de su tiempo en estos momentos de la madrugada, pero creo que con seriedad y ante la asamblea el tema lo amerita. Me esforzaré por intentar dar un enfoque objetivo a lo que estamos tratando y por reconocer avances o no avances lo que estamos normando.

Anticipo que en ocasiones tal vez mi carácter impulsivo y mi tono de voz resultan incómodos para algunos compañeros. Ruego su comprensión para analizar el contenido de mi expresión y no sólo la forma verbal que utilizo.

Las opiniones de los tratadistas, politólogos, comentaristas y militantes de partidos en relación con los sistemas de calificación electoral, se han dividido en dos grandes corrientes. Esto no es nuevo, lo conocemos todos y muchos de nosotros lo hemos expresado en diversos foros. La primera corriente propone que en el Poder Legislativo, el más popular y representativo de los poderes, se mantenga la autocalificación y estima otra corriente más conveniente encomendarle la calificación a un órgano diferente, bajo el sistema de heterocalificación; a la primera también se le ha llamado calificación política y a la segunda calificación estrictamente jurisdiccional.

Ambas corrientes, quedó claro en las audiencias públicas que se celebraron por la comisión especial de la Comisión Federal Electoral y en las que se celebraron por la subcomisión de la Comisión de Gobernación, ambas corrientes tienen aciertos y tiene defectos, tienen ventajas y tienen desventajas.

Las dos producen consecuencias no deseadas y tal vez no pueda darse una sola respuesta ni una respuesta universal sobre cuál de los dos sistemas es mejor o peor. Habrá que tomar en cuenta la realidad concreta, la realidad del presente, del sitio en donde se trata de aplicar y de calificar las elecciones.

Es indiscutible que en la autocalificación se pueden cometer excesos. Los intereses partidarios en ocasiones se anteponen al cumplimiento formal de la norma jurídica, por lo menos se apartan de esta estricta formalidad.

El defecto principal de la heterocalificación es: sufría sujeción a las formalidades ajenas a veces a la esencia del problema y a su contexto sociopolítico, en lugar de ajustarse a las necesarias finalidades de tranquilidad y de orden sociales; fácilmente pueden provocar o agudizar la intranquilidad y el desorden.

Tal vez un ejemplo ayude a comprender lo que tan malamente estoy exponiendo. Un colegio autocalificador debe atender más al número de votos que se emitieron por determinado candidato que a la circunstancia de un registro hecho cinco o 20 minutos después de vencido el plazo legal para realizarlo; en cambio, un organismo que heterocalifica de estricto derecho tal vez atendería más a la formalidad del registro que a la expresión de la voluntad ciudadana.

Otra ventaja posible de la autocalificación es que en ellas participan integrantes del cuerpo que se va a formar, quienes son además representantes de los partidos políticos contendientes, puesto que fueron sus candidatos, lo que abre la posibilidad de negociación política válida, legal, útil, para llevar tranquilidad a una sociedad quizá convulsionada por unas elecciones competitivas.

Creo que se magnifica lo ocurrido, lo dije en el momento en que estaba pasando, lo he expresado

en otros foros y lo ratifico ahora, se magnifica lo ocurrido en el Colegio Electoral de agosto de 1988. Efectivamente, hubo incidentes a los que los mexicanos no estábamos acostumbrados, una oposición vigorosa quería hacer notar su presencia ante la comunidad nacional por el camino que fuese necesario, lo logró y la comunidad nacional notó esa presencia.

Una mayoría menos amplia que en otros momentos electorales del país, aprendió, empezó a emprender y seguimos aprendiendo juntos que para el camino civilizado de la democracia, tenemos que empezar por convivir, por no tener miedo a la negociación y a no negociar por miedo.

Esto no es fácil ni es sencillo. Estoy tratando, de verdad, compañera, de exponer mi verdad personal, usted podrá no compartirla, será para mí respetable su opinión y deseo que la mía resulte respetable para usted.

Tenemos que retrotraernos a las circunstancias que México vivió en los momentos en que actuó ese colegio. Los partidos políticos no sólo tenían el interés de la calificación, sino que pretendían y los colegios fueron fondo adecuado para ello, plantear ante la opinión pública toda la problemática que el país estaba viviendo. Estoy de acuerdo en que este propósito iba más allá del mandato jurídico expreso; pero para la sociedad mexicana fue mejor ese desbordamiento que el apego escrupuloso a los preceptos formales.

En la ocasión, se reflejaron hechos políticos que ocurrían en la nación y se siguen reflejando en esta Cámara, y que determinaron comportamientos y excesos, hasta llegar a cierta anarquía y hasta suspensión arbitraria de sesiones.

A pesar de ello, fueron útiles y facilitaron, en cierto grado, el encuentro de los distintos actores de la contienda política, y evitaron que ésta trascendiera a enfrentamientos mayores.

Desde su nacimiento a la vida democrática, México escogió como sistema para calificar las elecciones del Poder Legislativo, el de autocalificación. El sistema político, que no carece de bases jurídicas, al mismo tiempo que favorece la confrontación de opiniones y que permite respetar la voluntad ciudadana por medio del sufragio, como solución final y es preferible al de las minucias formalistas.

¿Por qué escogió México este sistema? Seguramente porque respondía a los imperativos de la realidad y de los principios de orden político adoptados en lo fundamental.

En efecto, el sistema descansa en el respeto que debe haber entre los poderes, es uno de sus principios básicos; ningún poder prevalece sobre los otros, y ningún poder determina la existencia legítima del otro. Es de meditarse, con seriedad, lo apuntado por el diputado Lozano en el sentido de que el avance del sistema mixto puede invalidar, así sea parcialmente, estas razones históricas que se han mantenido para el sostenimiento de la autocalificación. Entraré en ello en unos momentos.

En la evolución del derecho electoral moderno, se nota una tendencia hacia la heterocalificación, esto es, calificación electoral estrictamente jurisdiccional. Pero creo, con honestidad, que México al presente, los problemas políticos se complicarían mucho si un tribunal, verdadero poder electoral, calificase sin la participación de los partidos políticos contendientes, quienes sólo comparecerían ante él y no formarían parte de él. Se complicaría el problema en los casos de contiendas intensas, es probable que los propios partidos se negaran a aceptar las decisiones del tribunal. Se acentuarían los conflictos, se descalificaría al tribunal, se ampliaría la intranquilidad social derivada del proceso electoral competitivo en muchos casos y en diversos lugares.

Como ejemplo, sin tratar de juzgar lo que ocurrió, recordemos que en las elecciones locales del estado de Michoacán, existía una instancia ante un poder jurídico constituido, ante al Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán, última instancia jurídica presentada como de estricto derecho y esa instancia antes de agotarse como un resultado lógico de la contienda competitiva, se descalificó y se acudió, así sea como aval moral, a un tribunal estrictamente político.

El C. Pablo Gómez Alvarez (desde su curul): - ¿Me permite una interpelación?

El C. Miguel Montes García: - Con mucho gusto, pero como es mi costumbre, compañero Pablo, al final de mi intervención.

Con mucho gusto, compañero, adelante.

El C. Pablo Gómez Alvarez (desde su curul): - Le recuerdo que el Partido de la Revolución Democrática recurrió al Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Michoacán y fue rechazado por él. Nada más.

El C. Miguel Montes García: - Como siempre, qué bueno, compañero, que aclara al final que no fue una interpelación, sino una información, la tenía ya en conocimiento, pero también es innegable que antes de acudir a esa instancia había constituido ya el tribunal político integrado sólo por ciudadanos. (Aplausos.)

Debemos considerar, no estoy discutiendo ese hecho, estoy tratando de plantear una tesis que pretende ser seria para justificar que al presente mantengamos con la reducción que acepto y que ha señalado el diputado Lozano, el sistema de autocalificación, es verdad.

Con prudencia, en la reforma que se analiza, se plantea un avance en el sistema de heterocalificación. En estricta lógica jurídica, se está creando, sí, el sistema mixto, pero sin abandonar la resolución final así sea como declaración política de certificación del Colegio Electoral y esta declaración final es muy importante, es muy importante porque propicia, sobre todo , el juego de los partidos políticos en la discusión de los casos electorales.

Si hacemos un esfuerzo de reflexión, encontraremos que este juego ha resultado benéfico, no excluyo errores, no excluyo excesos, se han cometido; pero podrían haber ocurrido cosas más serias, más graves si no se hubiese dado este camino de contacto y de trato entre partidos políticos.

Si como experiencia vale el avanzar en el camino mixto de la calificación electoral fortificando y como dice el proyecto dando definitividad a las resoluciones de los organismos electorales en cada etapa del proceso, permitiendo que el tribunal en la calificación del Poder Legislativo Federal sean vinculadas sus resoluciones, resulten obligatorias y sólo puedan ser modificadas por una mayoría calificada, estaremos avanzando en el camino de la corrección de los defectos electorales que se dan en el proceso y que es la tarea final del Colegio Electoral.

Sólo es el Colegio Electoral un organismo rectificador de errores, no magnifiquemos su importancia; no es, no debe ser el decididor de elecciones, debe ser el elector. El Colegio Electoral y las instancias del tribunal son instancias correctoras, si otra cosa ocurre, será un vicio que la ley y las reformas no desean. Todos partimos de un supuesto expresado en muchos momentos y que ahora se repite, no hay reforma política valedera si no partimos de un supuesto expreso o tácito, el respeto a la voluntad electoral manifestada en el voto, ése es un compromiso que asumimos quienes estamos hablando de esta reforma electoral.

Quisiera contestar de la manera más concreta que me sea posible, a una interpretación que dio el señor diputado Lozano, a lo expuesto en esta reforma en el artículo 60. Si mal no recuerdo y ojalá no haya entendido de manera equivocada su expresión, él señaló que al referirse al artículo 60 al Colegio Electoral de la Cámara de Diputados, del Poder Legislativo, y de la asamblea, porque remite al mismo mecanismo de la asamblea del Distrito Federal, a que sus decisiones serían las decisiones del tribunal sólo podrían ser modificadas por las dos terceras partes, omití hacer referencia a lo que ocurría en el Colegio Electoral que califica las elecciones presidenciales, y que en consecuencia, el Colegio Electoral relativo a estas elecciones, no podría modificar las decisiones del tribunal.

Si comprendí bien, difiero radicalmente de esta expresión, difiero radicalmente, porque en el artículo que analizamos se hace una doble remisión, primero se remite para lo que hace a la calificación de las elecciones presidenciales, a lo que establece la fracción I del artículo 74 constitucional, y esa fracción nos remite a la vez, a la ley que en este caso resulte reglamentaria de la fracción, la Ley Orgánica del Congreso, que nos indica la forma y los modos en que la Cámara erigida en Colegio Electoral califica las elecciones presidenciales.

Quiero terminar mi intervención, señalando que esta reforma, verdadera reforma, es congruente, un artículo sólo se expresa, sólo se entiende tomando en cuenta el contenido de los otros; lo que mi compañero diputado, señor Trinidad Lanz Cárdenas, afirmó de los tribunales electorales, en cuento a sistemas de acción, calificaciones y heterocalificaciones, es totalmente aplicable al Colegio Electoral; está avanzando en entrar, porque al presente carecemos, es la verdad y aquí también se ha dicho, hasta del elemento humano totalmente capacitado para la magistratura político - electoral, se está tratando de avanzar en este camino, creando al mismo tiempo los organismos, creando las instancias y dejando como solución final, las instancias políticas que están, de alguna manera, en ciertos grados, en manos de los partidos políticos que contienden en los procesos.

No quisiera y no lo haré, referirme a quienes con más pasión que razón, repiten casi estribillos de agravio o de insulto a los partidos políticos, mi intervención tiene otro propósito, es otra vez un llamado a la reflexión y a que con responsabilidad meditemos y aprobemos, los que así lo deseamos, o no lo hagan quienes no lo deseen, las normas que se están analizando.

Quiero afirmar que nadie tiene miedo a las elecciones. En lo personal, desde que arrancó esta Cámara, es momento de repetirlo, dijimos y reiteramos que la democracia al final de cuentas, sí existe la cultura democrática que es la única limitante real a la propia democracia, la única

limitante real es la propia comunidad, la democracia electoral es sencilla: basta saber ganar y saber perder. Reconocer si se ganó, reconocer si se perdió.

Los elementos de todo el contencioso electoral son auxiliares para lograr este proceso de simplificación y de simplicidad.

No creo en una democracia que nace por decreto.

La norma jurídica puede ser impulsora de ella u obstáculo para ella. Prefiero una cultura democrática real, sin protección jurídica porque ella misma la generará, que una sola norma a la que no se adecúen las conductas humanas.

Por eso creo que éste es un buen momento de afrontar todos los partidos políticos, y con esto termino, un nuevo reto histórico. Estoy muy consciente de que mi partido, el Revolucionario Institucional, ha cumplido una función históricas que creo que nadie le negará: facilitó, dentro de la misma línea partidaria, el cambio pacífico en el ejercicio del poder, éste es un hecho. Este cambio era violento antes del nacimiento de mi partido, dentro de la misma línea partidaria; ahora es pacífico.

Nos toca reflexionar, con honestidad, si al presente mi partido y todos los demás tenemos la responsabilidad histórica de facilitar y de crear condiciones para que con claridad, para que con sencillez, la voluntad ciudadana determine quién ejercita el poder. Muchas gracias (Aplausos.)

El C. Jorge del Rincón Bernal (desde su curul):.. - Una interpelación.

El C. Presidente: - ¿Diputado Montes, acepta usted una interpelación?

El C. Miguel Montes García: - Sí, señor presidente.

El C. Presidente: - Adelante.

El C. Jorge del Rincón Bernal (desde su curul):...

(No se registró esta intervención)

El C. Miguel Montes García: - Con mucho gusto le contesto, señor diputado. Dentro de las expresiones que yo dije, dentro de las que los militantes de su grupo parlamentario han expresado, quiero decir que el poder y la alternancia no se determinan y no sería democrático que así ocurriera por un partido ni por un grupo de partidos.

¡Nadie comparte el poder por decisión partidaria y tendrán que ser los ciudadanos quienes indiquen el sentido del ejercicio del poder pleno o Partidario! (Aplausos.)

Agregaré una cosa. Sí, ustedes han obtenido una victoria electoral para el Poder Ejecutivo y para el Poder Legislativo en una entidad de la República: En Baja California. Con prudencia, sus tesis, me parece válido, que deben ser aplicadas en lo que aquí solicitan para la nación, en lo que pueden decidir para una entidad y todos estaremos atentos a los resultados que ahí se den. Gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Adelante, diputado Godoy, tiene el uso de la palabra, para hechos.

El C. Leonel Godoy Rangel: - Con su permiso, señor presidente; honorable asamblea: Trataré de ser breve; es también nuestro interés, pero hay cuestiones que son necesarias intentar aclarar.

Primero iba a hacer una pregunta al diputado Miguel Montes, pero como retomó el tema de que es el elector quien debe resolver quiénes son los que sean sus representantes y sus gobernantes, y, que por lo tanto pues, un sistema electoral, en este caso, caso concreto de los tribunales, pues tendrá que ver con cuestiones más de impugnaciones que realmente con el fondo que es la decisión del elector, lo cual estamos de acuerdo.

Salió a colación el caso de Baja California, donde en mi opinión, efectivamente se respetó la decisión del electorado; pero yo soy michoacano, y a mí me parece que en mi Michoacán no ocurrió eso, y ya lo dijimos aquí y no vuelvo a repetirlo, no se preocupe, no se trata de ello, lo dijimos y lo señalamos en su momento cómo y con qué medios y con qué pruebas acudimos a todas la instancias, y no nada más al tribunal de ciudadanos que quisieron emitir una opinión que tenían derecho constitucional a hacer, en ese ínter de las impugnaciones a las que realizamos y los recursos que interpusimos ante las instancias, ante los órganos electorales en Michoacán, también se dio el caso del tribunal, pero ésta era una instancia política, la legal la recurrimos y ya sabemos lo que ocurrió, la voluntad en Michoacán fue burlada y en eso sí estaría dispuesto a debatir con el que quisiera, pero espero que creo que no es el tema.

Lo cierto es que para nosotros está muy claro que la decisión del electorado en Michoacán fue

burlada por organismos electorales que no fueron imparciales, fueron facciosos y parciales; sin embargo, en relación a lo que me interesaba preguntarle al diputado Montes, es precisamente sobre el tema de la iniciativa, del penúltimo párrafo del artículo 60 que en este momento se está debatiendo; por un lado hace una mención que no es. Por cierto, diputado Montes, que no es en el 60 sino es en el 41 de la iniciativa donde se señal el 60, la vinculación con el 60 constitucional, el 74, fracción I también constitucional.

Esto, hoy en la mañana el diputado Pablo Gómez, lo planteó, para mí la respuesta jurídicamente estaba muy clara, pero me quedaron serias dudas ahorita con el planteamiento del diputado Montes y yo sí exijo que aquí se esclarezca en esta tribuna al respecto, porque la fracción penúltima, el párrafo penúltimo perdón, del artículo 60 que se está a discutiendo en este momento dice con claridad: "es una norma general constitucional que las resoluciones del Tribunal Electoral serán obligatorias y sólo podrán ser modificadas o revocadas por los colegios electorales mediante el voto de sus dos terceras partes de sus miembros presentes"; en relación a la interpretación que se estaba dando en este momento por el diputado Montes, es lo que a mí me preocupa.

El artículo 74, fracción I, sólo habla de que la Cámara de Diputados se erigirá en Colegio Electoral para calificar la elección presidencial atendiéndose a los términos de la ley; dice el diputado Montes que en este caso es la Ley Orgánica del Congreso, yo así lo entendí, si hay alguna aclaración por eso la estoy pidiendo desde aquí desde la tribuna, y en la Ley Orgánica en su artículo 24 no nos aclara el asunto, pero como se resolvió en el Colegio Electoral pasado, fue por mayoría simple y en mi opinión persona diré, y eso es lo que quiero que se esclarezca aquí para bien de la nación y para bien de las resoluciones y de las interpretaciones que se vayan a dar este texto, que ya van a aprobar el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional.

En mi opinión personal, el mandato del texto constitucional que se va aprobar, es de que las resoluciones del tribunal por los colegios electorales de cualquier índole, tendrá que ser por las dos terceras partes, ése es mi punto de vista; creo, entendí yo, que el punto de vista del diputado Montes, es de que no es así en el caso de la elección presidencial, de la calificación presidencial. Quisiera que esto se aclarara, que lo debatiéramos, porque también me parece que no es el punto de vista del Partido Acción Nacional; de ser así, me parece que va a haber una gran contradicción de todas las que ya se han planteado..., ¿perdón?

El C. Presidente: - Así es, diputado Godoy, esta presidencia le pide concluir.

El C. Leonel Godoy Rangel: - Perdón, señor presidente, le solicito a usted que me mande, yo no traigo reloj, que me mande una tarjeta.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:

- Aquí está.

El C. Leonel Godoy Rangel: - Sí diputado, pasa siempre esto, tráigame el reloj siquiera.

El C. Presidente: - Diputado Godoy...

(Desde su curul): - Es que ya se le terminó el tiempo.

El C. Leonel Godoy Rangel: - Desearía que fueran un poco más respetuosos, hemos todo el día de hoy intentado serlo con ustedes; el debate está en otro nivel y yo esperaría que en eso se siga dando, no con gritos de exclamaciones, eso pido por favor...Sí, si quiere debatirlo conmigo, compañero, aquí está la tribuna.

(Desde una curul): - Es que vuelvo a repetirle que ya se le terminó su tiempo.

El C. Presidente: - Esta presidencia ya lo ha señalado así; le pide esta presidencia, diputado Godoy, que concluya con su intervención.

El C. Leonel Godoy Rangel: - Entonces, mi planteamiento concreto es: el dictamen en su párrafo penúltimo, no deja en mi opinión, dudas, todas las resoluciones del tribunal deben ser resueltas por los colegios electorales por dos terceras partes, trátese de la calificación que sea, ése es el punto que quisiera y se esclareciera en este momento. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Consulte la secretaría a la asamblea, si el artículo 60 se encuentra suficientemente discutido.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:

- En votación económica, se pregunta a la asamblea si está suficientemente discutido el artículo 60...

El C. Presidente: - Permítame la secretaría; dígame, diputado.

El C. Manuel Marcué Pardiñas (desde su curul): - El señor diputado Godoy pidió respetuosamente una contestación al señor diputado Montes.

El C. Presidente: - Diputado Montes.

El C. Miguel Montes García (desde su curul): - Ni siquiera es necesario volver a la tribuna, señor presidente. Diferimos el señor diputado Godoy y yo en la interpretación que damos a esta parte de la iniciativa, yo dejé claro mi punto de vista y creo que él también lo dejó claro.

El C. Presidente: - Continúe la secretaría.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto: - Los ciudadanos diputados que estén por la afirmativa, es decir, si se considera suficientemente discutido el artículo 60, sírvanse manifestarlo poniéndose de pie... Suficientemente discutido.

El C. Presidente: - Proceda la secretaría a recoger la votación nominal del artículo 60, en sus términos.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto: - Se va a proceder a recoger la votación nominal del artículo 60, en sus términos.

Se ruega a la Oficialía Mayor, que en los términos del artículo 161 haga los avisos correspondientes en las salas adyacentes a este recinto. (Votación.)

El C. José Murat C.: - Señor presidente, se emitieron 338 votos en pro, 31 en contra y una abstención. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Aprobado el artículo 60 por 338 votos, en sus términos.

ARTICULO 73 CONSTITUCIONAL

El C. Presidente: - Se abre el registro de oradores para la discusión del artículo 73...

Esta presidencia informa que se han inscrito para hablar en contra del artículo 73, la ciudadana diputada Patricia Olamendi, y para hablar en pro del mismo artículo 73, el ciudadano diputado Mario Ruíz de Chávez... Dígame, diputada.

La C. Celia Torres Chavarría (desde su curul): - Pido la palabra en contra.

El C. Presidente - También anotamos en contra a la diputada Celia Torres.

Tiene el uso de la palabra la diputada Patricia Olamendi.

La C. Patricia Olamendi Torres: - Gracias, señor presidente; compañeras y compañeros diputados: Ojalá y esta Cámara pueda llegar a un acuerdo, para que los debates se den en mejores condiciones; comprendo el cansancio de mis compañeros, igual estamos nosotros, pero el Partido de la Revolución Democrática se comprometió a no rehuirle al debate y aquí estamos.

Quedó claro que el 6 de julio los ciudadanos del Distrito Federal expresaron con su voto la necesidad de un cambio en las instituciones políticas y su rechazo a la imposición al partido de Estado; para algunos, el fenómeno 6 de julio es una fecha que no debe volver a repetirse, con el costo político que tenga y sin importar lo que la ciudadanía decida, es decir, no sólo se piensa gobernar sin el pueblo, sino contra él. Basta ver cuál es la situación que prevalece en el Distrito Federal y cuál es la respuesta del gobierno a las demandas de democracia, no sólo electoral del pueblo; se lucha por democracia en las calles, por democracia en las organizaciones sociales, por democracia en las organizaciones obreras y se viola la ley, se mutilan contratos colectivos, se imponen dirigentes o de plano se cierran centros de trabajo. La ley y las demandas laborales no importan.

Se demanda democracia en el manejo de la economía, y se responde entregando nuestros recursos y las empresas patrimoniales del Estado; el nivel de vida de la población no importa, como no importan los millones de mexicanos que viven en la miseria, como no importan los ridículos ingresos de los trabajadores.

Se demanda democracia y respeto al voto y se responde con imposición, con violación a los derechos políticos y con autoridades impuestas, nada sirvió la participación del pueblo en los proceso electorales, porque al final de cuentas, sin ser mayoría, siendo minoría nada cambió, y contra lo expresado el día 6 de julio, el Partido Revolucionario Institucional administra, porque no gobierna el Distrito Federal. ¿En qué país que se precie de democrático, puede estar al frente del gobierno la tercera, por su fuerza política? Pero veamos cuál es la respuesta de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales a las demandas de la población del Distrito Federal.

Dice el dictamen en su página 28: "por cuanto a las reformas relativas a los artículos 43, 44, 73, 89, 104 y 134, que se plantea la formación del estado de Anáhuac en el territorio que actualmente ocupa el Distrito Federal, esta comisión estima que se trata de un tema complejo; la comisión estima que este asunto es de tal magnitud, que considera que los planteamientos relativos deben tratarse en forma independiente y no en el actual período en que se están tratando otros temas, por tal motivo, no hay lugar a desechar las iniciativas

presentadas sobre esta materia, sino a reservar su examen y discusión para un momento posterior", ¿cuándo, compañeros?

Pero la gran reforma para el Distrito Federal se encuentra contenida precisamente en el artículo 73, y veamos en qué consiste la gran reforma.

Dice el artículo 73 de este dictamen, en su fracción b): "al partido político que obtenga el mayor número de constancias de mayoría y por lo menos 30% de la votación en el Distrito Federal, le será otorgada la constancia de asignación por el número suficiente de representantes para alcanzar la mayoría absoluta en la asamblea"; entendemos que no tienen confianza de sacar el 35%, entonces es necesario reducirlo hasta el 30%. Esta es la gran reforma para el Distrito Federal, ésta es la respuesta a los millones de mexicanos que viven en el Distrito Federal y que demandan sus derechos políticos.

Yo quisiera preguntarles a mis compañeros del Partido Acción Nacional, ¿qué no les parece ya demasiada concesión al Partido Revolucionario Institucional?, ¿qué no les parece acaso que en estos momentos, en la Asamblea de Representantes ya hay una sobrerepresentación del partido oficial?, ¿en dónde dejaron, compañeros panistas su compromiso democrático con los ciudadanos del distrito Federal? Han dicho que asumen su responsabilidad, ojalá puedan explicarle esto a sus electores en el Distrito Federal.

El Partido de la Revolución Democrática no puede ni avalará una reforma de este tipo, no vamos a darle nosotros al Partido Revolucionario Institucional los asambleístas que no se logren con el voto ciudadano, no vamos a darle la mayoría automática en la asamblea a quienes han sido rechazados por la ciudadanía; el Partido de la Revolución Democrática considera que no hay reforma política válida, si no se garantiza el respeto al voto de los ciudadanos.

Aspiramos a que el resultado de las elecciones sea sólo un asunto de conteo de votos y no siga siendo más una decisión gubernamental; el Partido de la Revolución Democrática considera que el voto ciudadano no está ni puede estar sujeto a negociación alguna, demandamos y exigimos respeto; por ello, no podemos ni estaremos a favor de esa reforma y que mantiene el control de los órganos electorales por parte del partido del Estado, y que mantiene la sobreprestación en las cámaras.

En fin, esta reforma busca que no se repita el fenómeno 6 de julio; para el Partido de la Revolución Democrática, es la reforma del autoritarismo y la continuidad, la que quiere a toda costa mantener el control y la imposición. La reforma de Salinas de Gortari no tiene nada que ver con lo prometido en su discurso del 1o. de diciembre de 1988, ni menos aún con postulados de pluralidad, concertación y democracia de la que habla, pero lo que es obvio y no quiere entender es que sin democracia, concertación y pluralidad no será posible resolver los graves problemas que afectan a nuestro Distrito Federal.

Queda claro que Salinas de Gortari, optó por la intransigencia frente a las demandas de los ciudadanos del Distrito Federal, pero esta intransigencia, compañeros diputados, puede traer nuevas y más graves consecuencias para el Distrito Federal.

Reiteramos que el Partido de la Revolución Democrática seguirá luchando por restituir a los habitantes del Distrito Federal, su derecho a elegir a sus gobernantes. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Juan Antonio García Villa (desde su curul): - Se dice que el Partido Acción Nacional ha hecho una concesión adicional al Partido Revolucionario Institucional con esta reforma, le pregunto, ¿no considera usted que esta cláusula de gobernabilidad para las próximas elecciones, se aplicará precisamente a algún partido de oposición en el Distrito Federal? Gracias.

La C. Patricia Olamendi Torres: - Mientras el partido en el poder controle los órganos electorales, yo lo veo muy difícil.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra la diputada Celia Torres.

La C. Celia Torres Chavarría: - Compañeras y compañeros diputados: Se discute el artículo 73, que tiene tanta importancia para los ciudadanos de segunda en el Distrito Federal.

El Partido de la Revolución Democrática presentó una iniciativa para lograr el estado de Anáhuac, ¿por qué se pide esto? El Distrito Federal vive un caos en todos sus aspectos empezando por la ecología, la basura, la falta de protección a la niñez que camina por las calles, inmersos estamos ante la delincuencia civil y policiaca; es necesario retomar el camino que antes tenía nuestra capital. No hace mucho todavía en esta época, existían los municipios, existían autoridades que ahora están en manos de un señor Regente, de un señor delegado, sin mayor compromiso con la ciudad.

El día de hoy aparecen unas declaraciones del señor Camacho Solís, donde dice que se ha

terminado el paternalismo oficial, y creo que tiene razón, los ciudadanos de México no necesitan ningún paternalismo oficial, hemos pagado el petróleo, hemos pagado los ferrocarriles, hemos pagado con grandes sacrificios los campesinos y los obreros el pacto para el pago de la deuda externa que nosotros no gastamos, hemos dejado en manos de administradores que no han sabido conducir ni el Distrito Federal ni la patria.

Yo quisiera preguntar a estos malos administradores, que dejamos en sus manos el sacrificio del pueblo, ¿cuántos de ustedes se acordarán que sus padres o ustedes mismos llevaron algo para pagar el petróleo?, ¿cuántos de ustedes sabrán que en su hogar se carece de muchas cosas porque estamos pagando la deuda externa?

Ciudadanos, es necesario recapacitar sobre este problema; la privatización que está haciendo el Estado al despojarnos de lo que nos pertenece, que con sacrificios hemos hecho a mí me da una gran preocupación el Centro Histórico de la ciudad que se trata de privatizar y dejarlo en manos con dinero que no son de nosotros; se trata a los campesinos de Xochimilco de despojarlos, de muchos que quedaron de Culhuacán, también sin saber cuál es su patrimonio.

Es importante tomar en cuenta el nuevo estado, el estado de Anáhuac, que todos debemos apoyar y debemos secundar para que el Distrito Federal tenga un equilibrio en todos sus aspectos; el Distrito Federal requiere de un gobierno, de un congreso local donde acudir para encontrar soluciones verdaderas.

A veces se piensa que no hay tema, pero yo quisiera preguntar por último, con unos cuantos Pesqueira, con unos cuantos Durazo, con unos cuantos reyes Midas, que todo lo que tocan se convierte en oro, que nos den la receta para poder salir de ese bache en el que vive el Distrito Federal. Gracias.

El C. Presidente: - Tiene el uso de la palabra el ciudadano diputado Mario Ruíz de Chávez.

El C. Mario Ruíz de Chávez y García (desde su curul): - Por respeto al tiempo de mis compañeros diputados, declino hacer uso de la palabra.

El C. Presidente: - En consecuencia, consulte la secretaría a la asamblea, si el artículo 73 se encuentra suficientemente discutido.

El C. José Arturo Ocampo Villalobos (desde su curul): - Para hechos.

El C. Presidente: - Permítame la secretaría; para hechos, tiene el uso de la palabra, ciudadano diputado, para hechos.

El C. José Arturo Ocampo Villalobos: - Señor presidente; honorable asamblea: Una vez más mi partido, Acción Nacional, insiste sobre la democratización del Distrito Federal.

El artículo 73 que estamos debatiendo en su concepción actual, es tal que vuelve a convalidar el raquítico hilo democrático que tienen los habitantes del Distrito Federal, es decir, la Asamblea de Representantes no permite realmente legislar para la identidad y solamente se queda con facultades reglamentarias; no basta discutir solamente la integración de dicha asamblea, también hay que discutir su origen y función, además de preguntarnos si basta dicho organismo para decir que en el Distrito Federal hay una verdadera Democracia.

La reforma electoral total para los millones de habitantes de esta metrópoli, no será suficiente mientras no se elija el gobernador, munícipes y la asamblea se convierta en legislatura local.

A estas horas, el debate no permite profundizar en toda la argumentación necesaria, pero queremos dejar constancia de que en la medida que se fortalezcan las facultades de la asamblea, el beneficio, aunque sea gradual, irá rescatando poco a poco los ejercicios necesarios para construir la democracia.

Por cierto, el candado o cláusula de gobernabilidad de la asamblea, es aquí más exagerado, porque comienza desde el 30% distorsionando la voluntad del pueblo, violando los principios constitucionales; se llega a la paradoja de que hay un artículo constitucional que es anticonstitucional, porque viola el principio de proporcionalidad y representatividad. Por lo antes expuesto, mi voto será en contra. Muchas gracias.

El C. Presidente: - Consulte la secretaría a la asamblea, si el artículo 73 se encuentra suficientemente discutido.

El C. secretario Ismael Orozco Loreto:

- En votación económica, se pregunta si está suficientemente discutido el artículo 73.

Los ciudadanos diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo... Suficientemente discutido.

Se va a proceder a recoger la votación nominal del artículo 73, en sus términos.

Se ruega a la Oficialía Mayor haga los avisos a que se refiere el artículo 161 del Reglamento Interior.

(Votación.)

Señor presidente, se emitieron 311 votos en pro, 46 en contra y una abstención.

El C. Presidente: - Aprobado el artículo 73, por 311 votos, en sus términos.

ARTICULO SEGUNDO TRANSITORIO

El C. Presidente: - Se abre el registro de oradores para el artículo segundo transitorio...

Esta presidencia informa que se han inscrito para hablar en contra del artículo segundo transitorio, el ciudadano diputado Pablo Gómez, y para hablar en pro del mismo artículo segundo transitorio, el diputado Arturo Armendáriz.

Tiene la palabra el diputado Pablo Gómez, en contra.

El C. Pablo Gómez Alvarez: - Señor presidente; señores diputados: Hemos reservado el segundo transitorio del proyecto de decreto, porque es uno de esos elementos que están contenidos en este decreto, que deja las cosas sin definición, resuelve una cosa pero su concreción la deja para un momento posterior pero indefinido, ésa es la característica.

Hace un momento se dio aquí, no podríamos decir que un debate, sino simplemente la expresión de dos tesis en la interpretación sobre el artículo 41 que remite la capacidad de los colegios electorales, a los artículos 60 y 74, fracción I, en relación con la capacidad de éstos, repito, para modificar las resoluciones del tribunal.

El diputado Montes asentó una tesis, el diputado Godoy asentó otra, y me parece que también Lozano había asentado otra tesis coincidente con la del diputado Godoy; son tesis contrarias, porque el texto que se ha aprobado es suficientemente sujeto de diversas interpretaciones que dejan tal interpretación o tal posibilidad de interpretar para cuando venga la Cámara de Diputados que califique la próxima elección presidencial, o sea, estamos creando un problema en lugar de resolverlo. Como no se puede definir por las condiciones de la negociación, entonces lo que ocurre es que se dejan la cosas sujetas a varias interpretaciones y ya se verá qué pasa en el futuro.

Yo pienso que ésta es una actitud muy irresponsable, independientemente porque no se trata aquí de andar buscando al responsable, pero en general el resultado es de una irresponsabilidad muy grande, cuestión ésta que ya está fuera incluso del contenido mismo sustantivo del proyecto de decreto que ya se convirtió, pues, en un decreto aprobado y que se enviará al Senado; entonces en el caso del segundo transitorio ocurre algo semejante, dice el segundo: "en tanto no se establezca el servicio del Registro Nacional Ciudadano, los ciudadanos deberán inscribirse en los padrones electorales", no define cuándo empezará o deberá empezar a funcionar este servicio, se refiere a una ley, evidentemente.

Dice el diputado Ortíz Walls, bueno, esto depende de que se expida la ley que cree el Servicio del Registro Nacional Ciudadano, tiene razón, sin embargo, lo que se aprobó ya desde que se votó en lo general, de establecer el Registro Nacional Ciudadano y que quedará, si esto se aprueba y es promulgado en la Constitución, pues se convierte en algo completamente vago e indefinido por un transitorio.

Sabemos que quedará en la Constitución, ésa es la idea, el Registro Nacional Ciudadano, pero no sabemos a partir de cuándo, puede ser a partir del año 2 mil o más adelante, no tiene ningún sentido aprobar en la Constitución cosas que no se sabe cuándo van a tener vigencia; esto viene a cuento, porque a partir del Constituyente de 1917, una serie de preceptos constitucionales eran considerados como banderas programáticas realmente, no sólo porque no había las leyes reglamentarias, sino porque eran derechos nuevos o modalidades nuevas de derechos anteriores que había que luchar para imponerlas en la realidad, contra los residuos del viejo régimen, pero se convirtió aquel criterio, inmediatamente posterior al de 1916 y 1917, en una bandera permanente y se dijo que la Constitución era un programa, y eso todavía se repite y se escucha, que la Constitución es un programa.

No podemos estar de acuerdo con eso, la Constitución es la norma fundamental de la República, y debe cumplirse sencillamente, nada más; no puede ser convertido eso en un programa por el cual hay que luchar, entonces, en este caso concreto yo quisiera solicitar, pues me imagino aquí en este caso que a la mayoría, a la dirección de la mayoría de la Comisión de Gobernación, que se pusieran un plazo máximo; si no se puede hacer para 1991, seguramente que se podrá para 1994, pero que se establezca el plazo, de lo contrario, esto puede irse y no expedirse en ninguna ley del servicio y nos vamos hasta el próximo siglo, probablemente.

Sería muy lamentable que algo que se ha negociado con un partido, que es el Registro Nacional Ciudadano, y con lo cual nosotros por cierto

estuvimos de acuerdo, siempre y cuando, aclaramos, este registro sea vigilado en forma plural con la participación del conjunto de las fuerzas políticas del país y no se convierta en lo que es hoy el padrón electoral.

Algunos viejos amigos míos en otras ocasiones impugnaron esta idea, con frecuencia la impugnaban porque podría ser utilizado como un control de población y mecanismo de control político; yo creo que el riesgo del control poblacional con miras al control político y a la represión, pues también existe sin registro en realidad, y la represión nunca necesitó en este país de un Registro Nacional Ciudadano para ser bastante efectiva.

Así que yo creo que despejada aquella duda que personas que yo conozco y que han sido mis amigos por muchos años, tuvieron durante mucho tiempo, creo y creemos nosotros que el Registro Nacional Ciudadano podría ser una solución no sólo por cierto de tipo electoral sino para otras muchas cosas, pero también para la cuestión electoral.

La solicitud entonces, no se trata de una cuestión formal para ser votada con la nueva modalidad en que se votan las proposiciones de adición, que es ahora después, normalmente antes era antes; este día hemos estado, como dijera el diputado Montes, muy letrísticos en la interpretación del reglamento; entonces yo sugiero, propongo, emplazo incluso al grupo mayoritario a definir cuándo considera técnicamente posible, como plazo máximo, el establecimiento del registro y que se establezca en el segundo transitorio, si es que hay voluntad verdadera y no solamente un recurso de negociación para después desentenderse de eso, de implantar el Registro Nacional Ciudadano. Eso es todo, muchas gracias.

El C. Presidente: - Tiene la palabra el ciudadano diputado Arturo Armendáriz.

El C. Arturo Armendáriz Delgado: - Señor presidente; honorable asamblea: Los artículos transitorios, en cualquiera de los decretos que la Cámara autorice, tienen básicamente la función de llenar un espacio entre la ley que se deroga, entre la norma que se va y la que se aprueba, y llenar ese espacio para permitir que en la legislación haya una continuidad.

Podemos citar, por ejemplo, en transitorios de la Constitución, que ya desde 1917 el artículo 11, de los 17 artículos transitorios que la Constitución al promulgarse contenía, señala por ejemplo en uno de ellos, mientras se legisla por los estados y la Federación sobre los problemas agrarios y obreros, deberán aplicarse las bases que contiene esta Constitución.

Los transitorios del decreto que reformó también la Constitución el 7 de octubre de 1974, señala en su artículo 15: "mientras se expida la legislación, continúa en vigor la que ha regido en los territorios de Baja California y de Quintana Roo"; la reforma constitucional se refería a la creación de estos dos estados y mientras su congreso constituyente local se daba su propia constitución, la legislación federal que los creaba, la reforma a la Constitución que los creaba, señalaba que la legislación que regiría la vida entre ese momento, entre la creación del estado y el momento que el órgano constituyente local se daba su propia constitución, debía ser la Legislación Federal que venía regulando.

El decreto del 29 de julio de 1987, que crea la Asamblea de Representantes, en su artículo 6o. dice "en cuanto se expida su ordenamiento, su propio ordenamiento, deberá regir y regular su vida del Reglamento Interior para el Gobierno del Congreso General", es decir, se está previendo en todos estos transitorios el paso de una norma a otra.

Ahora bien, el artículo segundo transitorio, se prevé que aprobado el Registro Nacional Ciudadano, pero no instrumentado por la ley secundaria, deberán, para que haya la posibilidad de una continuidad, prevalecer y mantenerse las reglas del actual Registro Nacional de Electores y la obligación del ciudadano de inscribirse en el Registro Nacional de Electores, mientras la regulación de la discusión que se crea, los estudios técnicos que implique el crearlos, la complejidad que debe resolverse mientras esto sucede y se plantea en una ley reglamentaria secundaria y reglamentaria del 36 constitucional, deberán estar vigentes precisamente las reglas que tienen referencia al Registro Nacional de Electores.

¿Que cuándo va a suceder esto? Difícilmente en este momento alguien de los que han participado en los debates, de los que han participado en la concepción de esta nueva idea, pudiera dar o tener la idea cercana a una fecha; sin embargo, en la misma disposición del artículo 36 de la Constitución, de acuerdo con la reforma ya aprobada, señala expresamente que este registro creado en esta reforma, deberá ser regulado por una ley reglamentaria, por una ley secundaria y entrará en vigor una vez que esta ley sea promulgada por el Congreso General de este país, pero por otra parte, indiscutiblemente que no solamente es la posibilidad de la creación de esa ley que le dará estructura, funcionamiento y además señalará los términos en que se trabaje con ella, sino que además una de las funciones del órgano supremo electoral, que prevé la reforma al 41 de la Constitución, precisamente es la vigilancia y

coordinación de esta función ligada a la creación que contiene el 36 constitucional.

Atado pues, la regulación y el funcionamiento no solamente a la disposición del segundo transitorio, sino además a la vida misma que habrá que darle al 36 y al 41, debemos entender que avanzando, primero en la reforma constitucional y después en la ley secundaria, las cosas a que se refiere esta disposición tendrán su tiempo y tendrán sus realidades pragmáticas, objetivas y concretas.

Por la misma razón, actuando en pro del contenido del dictamen de la comisión solicito que, agotado como es la lista de oradores, instruya la presidencia a la secretaría para el efecto de que se pregunte a la asamblea si se encuentra suficientemente discutido. Muchas gracias. (Aplausos.)

El C. Presidente: - Consulte la secretaría a la asamblea, si el artículo segundo transitorio se encuentra suficientemente discutido.

El C. secretario José Murat C.: - En votación económica, se pregunta si está suficientemente discutido el artículo segundo transitorio.

Los ciudadanos diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo poniéndose de pie...

Suficientemente discutido, señor presidente.

El C. Presidente: - Proceda la secretaría a recoger la votación nominal del artículo segundo transitorio, en sus términos.

El C. secretario José Murat C.: - Se va a proceder a recoger la votación nominal del artículo segundo transitorio, en sus términos.

Se ruega a la Oficialía Mayor haga los avisos a que se refiere el artículo 161 del Reglamento Interior.

El C. Presidente: - Ciudadanos diputados, se va a recoger una votación nominal; esta presidencia les ruega mantenerse en sus lugares y esperar para ejercer su voto en esta votación nominal.

El C. secretario José Murat C.:

- La afirmativa la tomará la diputada Claudia Esqueda y la negativa el diputado Jaime Hernández.

(Votación.)

Señor presidente, se emitieron 324 votos en pro, 30 en contra y una abstención.

El C. Presidente: - Aprobado el artículo segundo transitorio por 324 votos, en sus términos.

Aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto que reforma y adiciona los artículos 5o., 35, fracción III, 36, fracción I, 41, 54, 60 y 73, fracción IV, base tercera de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y deroga los artículos transitorios decimoséptimo, decimoctavo y decimonoveno.

El C. secretario José Murat C.: - Pasa al Senado para sus efectos constitucionales.

ORDEN DEL DÍA

El C. secretario José Murat C.: - Señor presidente, se han agotado asuntos en cartera, se va a dar lectura al orden del día de la próxima sesión.

El C. secretario Sergio Alfonso Rueda Montoya:

«Cámara de Diputados.- Primer Período Extraordinario de Sesiones.- Primer Receso.- LIV Legislatura.

Orden del día

20 de octubre de 1989.

Lectura del acta de la sesión anterior.

Intervenciones de ciudadanos diputados.

Comisiones de cortesía.

Declaratoria de clausura de labores del Primer Período Extraordinario de Sesiones del Primer Receso de la LIV Legislatura.»

El C. Presidente ( a las 5.50 horas del día 18 de octubre): - Se levanta la sesión y se cita para el próximo viernes 20 de octubre a las 13.00 horas a sesión de Cámara de Diputados, y a las 18.00 horas a sesión de Congreso General.

TAQUIGRAFÍA PARLAMENTARIA

Y DIARIO DE LOS DEBATES