Legislatura LV - Año II - Período Ordinario - Fecha 19921117 - Número de Diario 8

(L55A2P1oN008F19921117.xml)Núm. Diario: 8

ENCABEZADO

LV LEGISLATURA

PODER LEGISLATIVO FEDERAL

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de segunda clase en la Administración de Correos, el 21 de septiembre de 1921

PRESIDENTA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

María de los Angeles Moreno Uriegas

PALACIO LEGISLATIVO

DIRECTOR DEL DIARIO DE LOS DEBATES

Héctor de Antuñano y Lora

AÑO II México, D.F., martes 17 de noviembre de 1992 No. 8

SUMARIO

ASISTENCIA

ORDEN DEL DÍA

ACTA DE LA SESIÓN ANTERIOR

SOLICITUD DE LICENCIA

Del diputado Benigno Aladro Fernández. Se aprueba.

INFORME

Correspondiente al movimiento diario que durante el tercer trimestre de 1992, tuvieron el financiamiento interno del Banco de México y la Cuenta General de la Tesorería de la Federación. Se turna a las comisiones de Hacienda y Crédito Público y de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública y se corre traslado a la Cámara de Senadores.

OFICIOS DE LA SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO

Dos, con los que remite el informe sobre la situación económica y las finanzas públicas, correspondiente al tercer trimestre de 1992 y el informe de la deuda pública del mismo período. Se turna a las comisiones de Hacienda y Crédito Público y de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública y se corre traslado a la Cámara de Senadores.

OFICIO DEL DEPARTAMENTO DEL DISTRITO FEDERAL

Con el que remite el informe trimestral de avance del programa presupuesto de esa dependencia. Se turna a la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública y se corre traslado a la Cámara de Senadores.

MINUTAS DE LA COLEGISLADORA (I)

CONDECORACIÓN

Con proyecto de decreto por el que se concede el permiso constitucional necesario para que el ciudadano Gustavo Petricioli, pueda aceptar y usar la condecoración que le confiere el gobierno de la República de Chile. Se turna a la comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

DICTÁMENES DE PRIMERA LECTURA

CONDECORACIONES

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con proyecto de decreto por los que se conceden los permisos constitucionales para que un número igual de ciudadanos mexicanos, puedan aceptar y usar las condecoraciones que les confiere el Reino de Bélgica a los cinco primeros y el Reino de España, al último.

COMPARECENCIA DEL SECRETARIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO

Para formular sus preguntas se concede el uso de la palabra a los diputados:

Cuauhtémoc Amezcua Dromundo

Adolfo Alfonso Kunz Bolaños

Demetrio Hernández Pérez

Rosa Albina Garavito Elías

Fauzi Hamdan Amad

Ángel Aceves Saucedo

Se concede el uso de la palabra al doctor Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público, para comentar las opiniones de los diputados que hicieron uso de la palabra anteriormente.

RECESO

Formulan preguntas al Secretario de Hacienda y Crédito Público los diputados:

Hildebrando Gaytán Márquez

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Leonides Samuel Moreno Santillán

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Eberto Croda Rodríguez

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito público

Francisco Javier Saucedo Pérez

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Daniel de la Garza Gutiérrez

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Enrique Seda Fernández

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

En el segundo turno preguntas, hacen uso de la palabra los diputados:

Juan Gualberto Campos Vega

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Gonzalo Cedillo Valdez

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

José Ramos González

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Eloí Vásquez López

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Arturo Torres del Valle

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Bertha Onésima González Rubio

Respuesta del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Para expresar sus conclusiones respecto de la comparecencia se concede el uso de la palabra a los diputados:

Juan Campos Vega

Cecilia Soto González

Odilón Cantú Domínguez

Jorge Alfonso Calderón Salazar

Alfredo Lujambio Rafols

Juan José Rodríguez Prats

MINUTAS DE LA COLEGISLADORA (II)

SOLICITUD DE PERMISO PRESIDENCIAL

Con proyecto de decreto por el que se concede el permiso constitucional necesario para que el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Carlos Salinas de Gortari, pueda salir del territorio nacional, para que participe en la VI Reunión Cumbre del Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación política en Buenos Aires, República de Argentina y realice una visita de Estado a la República del Paraguay. Se turna a la Comisión de Gobernación y puntos Constitucionales, con opinión de la Comisión de Relaciones Exteriores.

ORDEN DEL DÍA

De la próxima sesión. Se levanta la sesión.

DEBATE

PRESIDENCIA DE LA DIPUTADA MARÍA DE LOS ANGELES MORENO URIEGAS

ASISTENCIA

La Presidenta: - Ruego a la Secretaría haga del conocimiento de esta Presidencia el resultado del cómputo de asistencia del registro de firmas de los diputados.

El secretario Miguel Gómez Guerrero:- Se informa a la Presidencia que existen registrados previamente 447 diputados, por lo tanto, hay quórum.

La Presidenta (a las 11:30 horas): - Se abre la Sesión.

ORDEN DEL DÍA

El secretario Miguel Gómez Guerrero:

«Primer Período de Sesiones Ordinarias.- Segundo Año. - LV Legislatura.

Orden del Día

17 de noviembre de 1992.

Lectura del acta de la sesión anterior.

Comunicación del diputado J. Benigno Aladro Fernández.

Para dar cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 10 de la Ley Orgánica del Banco de México, se remite el informe correspondiente al movimiento diario que durante el Tercer Trimestre de 1992, tuvieron el financiamiento interno del Banco de México y la Cuenta General de la Tesorería de la Federación.

Oficios del Secretario de Hacienda y Crédito Público

Con el que se remite el informe sobre la situación económica y las finanzas públicas, correspondiente al Tercer Trimestre de Ejercicio Fiscal de 1992.

Con el que se remite el informe de la Deuda Pública, correspondiente al tercer trimestre de 1992.

Oficio del Departamento del Distrito Federal

Con el que se remite el informe trimestral de Avance del Programa de Presupuesto del Departamento del Distrito Federal, al 30 de septiembre de 1992.

Minuta

Con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano embajador Gustavo Petricioli, para que pueda aceptar y usar la Condecoración del Libertador Bernardo O'Higgins, en Grado de Gran Cruz, que le confiere el Gobierno de la República de Chile.

Dictámenes de Primera Lectura

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Jaime José Serra Puche, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en grado de Gran Cruz, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Daniel Harry Dultzin, para aceptar y usar la condecoración de la Orden de la Corona, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Benjamín Clariond Reyes, para aceptar y usar la Condecoración de Orden de Leopoldo II, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Luis Rafael López Morton, para aceptar y usar la Condecoración de Orden de Leopoldo II, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Luis Fernando Fietra Santa y Cabrera, para aceptar y usar la Condecoración de Orden de Leopoldo II, en Grado de Oficial, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano ingeniero Jorge Pérez y Bouras, para aceptar y usar la Condecoración de Orden de Isabel la Católica, en Grado de Encomienda, que le confiere el Gobierno de España.

Comparecencia del doctor Pedro Aspe Armella, Secretario de Hacienda y Crédito público.

Denuncia a cargo del diputado Joaquín Hendricks Díaz, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en torno a la muerte del periodista Ignacio Mendoza Castillo.

Denuncia a cargo del diputado Gonzálo Altamirano Dimas, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, acerca de la muerte del periodista Ignacio Mendoza Castillo.

Denuncia a cargo del diputado Elpidio Tovar de la Cruz, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, en relación a la situación poselectoral en Tamaulipas.»

ACTA DE LA SESIÓN ANTERIOR

La Presidenta: - En virtud de que se entregaron copias del acta de la sesión anterior a los grupos parlamentarios, consulte la Secretaría a la Asamblea si se le dispensa la lectura.

El secretario Miguel Gómez Guerrero: - Por instrucciones de la Presidencia, en votación económica se pregunta a la Asamblea si se le dispensa la lectura al acta.....

Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo.

Los que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Se dispensa la lectura.

La Presidenta: - Ruego a la Secretaría poner a consideración a la Asamblea el acta de la sesión anterior y si algún diputado desea hacer alguna observación a la misma, sírvanse manifestarlo.

El secretario Miguel Gómez Guerrero: - Está a consideración de la Asamblea el acta de la sesión anterior.

Hay algún diputado que desee hacer observaciones a la misma.

«Acta de la sesión de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, celebrada el día doce de noviembre de mil novecientos noventa y dos, correspondiente al Primer período de Sesiones Ordinarias del Segundo Año de Ejercicio de la Quincuagésima Quinta Legislatura.

Presidencia de la diputada Yolanda Elizondo Maltos

En la capital de los Estados Unidos Mexicanos, siendo las once horas con cincuenta minutos del día doce de noviembre de mil novecientos noventa y dos, con una asistencia de cuatrocientos veinticinco diputados, la Presidenta declara abierta la sesión.

La Secretaría de lectura al orden del día y la Asamblea dispensa la lectura al acta de la sesión anterior, misma que, sin discusión, se aprueba en sus términos en votación económica.

Se concede el uso de la palabra al diputado Gilberto Rincón Gallardo, del Partido de la Revolución Democrática, quien a nombre de todos los grupos parlamentarios, da lectura a un punto de acuerdo respecto del fin de la guerra civil en la República de El Salvador y las relaciones entre el gobierno de ese país y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. De enterado, túrnese al Ejecutivo para los efectos correspondientes.

Una invitación del Congreso del Estado de Aguascalientes, a la sesión solemne en la que el gobernador de esta entidad, rendirá su sexto informe de gobierno. Se designa Comisión para representar a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

Se da cuenta con una iniciativa del Ejecutivo Federal, con proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga, diversas disposiciones de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado. Se turna a las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Seguridad Social.

Se concede el uso de la palabra al diputado Martín Tavira Urióstegui, del Partido Popular Socialista, quien presenta una iniciativa a fin de que la sala de sesiones de la Cámara de Diputados, lleve el nombre del presidente Benito Juárez García. Se turna a las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales, Cultura y de Régimen, Reglamento y Prácticas Parlamentarias.

Seis oficios de la Secretaría de Gobernación, por los que se solicitan los permisos constitucionales necesarios para que igual número de ciudadanos mexicanos, puedan aceptar y usar las condecoraciones que les confieren los gobiernos del Reino de Bélgica, los cinco primeros y del Reino de España, en último. Se turna a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

En virtud de que el dictamen de la Comisión de Asuntos hidráulicos, con Proyecto de Ley de Aguas Nacionales, ha sido impreso y distribuido entre los señores diputados, la Asamblea

le dispensa la segunda lectura y se somete a discusión de inmediato.

Para fundamentar el dictamen, a nombre de la Comisión, hace uso de la palabra el diputado José Guadalupe Enríquez Magaña y, para discutirlo en lo general, suben a la tribuna los diputados: Héctor Ramírez Cuéllar del Partido Popular Socialista, en contra; José Luis Canales de la Vega, del Partido Revolucionario Institucional, en pro; Samuel Moreno Santillán, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, para fundamentar su posición; Elpidio Tovar de la Cruz, del Partido de la Revolución Democrática, en contra; Abundo Ramírez Vázquez del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, para fundamentar su posición y Guillermo Días Gea, del Partido Revolucionario Institucional, en pro.

Por instrucciones de la presidenta, se da cuenta con una comunicación del diputado Servando Hernández Camacho, por la que informa su reincorporación a sus labores legislativas de terminación de la licencia que le había sido concedida. A las catorce horas con diez minutos, queda reincorporado.

Para continuar con el debate del dictamen de la Comisión de Asuntos Hidráulicos, en lo general, sube a la tribuna el diputado Juan Luis Calderón Hinojosa, del Partido Acción Nacional, para fundamentar la posición de su partido y, al terminar, la presidenta ordena un

Receso

Que se inicia a las quince horas con seis minutos.

A las dieciséis horas con cuarenta y tres minutos, se reanuda la sesión y se otorga el uso de la palabra, para continuar la discusión en lo general del dictamen de la Comisión de Asuntos Hidráulicos, a los diputados: Octavio Falomir Hernández, del Partido Revolucionario Institucional en pro; Francisco Hernández Juárez del Partido Popular Socialista, en contra; Jaime Ríos Velasco, del Partido Revolucionario Institucional en pro; Manuel Huerta Ladrón de Guevara, del Partido de la Revolución Democrática, en contra; Alejandro Ontiveros Gómez, del Partido Revolucionario Institucional, en pro; Miguel Ángel León Ornelas, del Partido de la Revolución Democrática, en contra; Crescencio Pérez Garduño, del partido Revolucionario Institucional, en pro; Arquímides García Castro, del Partido de la Revolución Democrática, en contra y Juan José Rodríguez Pratts, del Partido Revolucionario Institucional, en pro.

Para rectificar hechos, sobre el mismo debate, se concede el uso de la palabra a los diputados Francisco Dorantes Segovia, del Partido Auténtico de la Revolución Democrática; Héctor Ramírez Cuéllar, del Partido Popular Socialista; Elpidio Tovar de la Cruz, del Partido de la Revolución Democrática y Arquímides García Castro, del Partido de la Revolución Democrática.

La Asamblea considera suficientemente discutido en lo general el dictamen y la Presidenta informa que fueron reservados, para discutirse en lo particular, los artículos; primero, quinto, séptimo, octavo, noveno, décimo, décimo primero, décimo segundo, décimo tercero, décimo cuarto, décimo quinto, décimo sexto, vigésimo, vigésimo primero, vigésimo segundo, vigésimo quinto, vigésimo octavo, trigésimo segundo, trigésimo nono, cuadragésimo cuarto, cuadragésimo quinto, cuadragésimo sexto, cuadragésimo séptimo, cuadragésimo octavo, quincuagésimo séptimo, sexagésimo quinto, sexagésimo octavo, sexagésimo nono, septuagésimo, septuagésimo cuarto, septuagésimo octavo, septuagésimo nono, octagésimo, octagésimo primero, octagésimo sexto, octagésimo octavo, octagésimo nono, nonagésimo, nonagésimo octavo, centésimo tercero, centésimo cuarto, centésimo séptimo, centésimo octavo, centésimo décimo tercero y octavo transitorio.

Por instrucciones de la Presidencia, la Secretaría recoge la votación nominal en lo general y de los artículos no impugnados, misma que resulta aprobatoria por trescientos setenta y siete votos.

Para la discusión en lo particular, del dictamen de la Comisión de Asuntos Hidráulicos con proyecto de Ley de Aguas Nacionales, hacen uso de la palabra y proponen diversas reformas, los diputados: Manuel Huerta Ladrón de Guevara, sobre los artículos primero y décimo quinto; Raúl Pardo Villafaña, del Partido Revolucionario Institucional, en pro de la proposición sobre el artículo primero y para proponer una reforma al artículo décimo quinto; Domingo Martínez Reséndiz, del Partido de la Revolución Democrática, sobre los artículos quinto, séptimo, octavo, noveno, décimo, décimo primero, décimo segundo, décimo tercero, décimo cuarto, décimo quinto y proponer la adición del artículo décimo tercero bis.

Continúan el debate los diputados Juan Carlos Alva Calderón, del Partido Revolucionario Institucional, sobre el artículo décimo cuarto; Odilón Cantú Domínguez, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, sobre los artículos décimo tercero, cuadragésimo séptimo y octagésimo octavo; Nabor Ojeda

Delgado, del Partido Revolucionario Institucional, para rechazar la reforma del artículo décimo tercero; Julio Gómez Herrera, del Partido Revolucionario Institucional, sobre los artículos septuagésimos octavo, septuagésimo nono, octagésimo y centésimo octavo, a nombre de todos los grupos parlamentarios, excepto el Partido de la Revolución Democrática; Alejandro Luévano Pérez, del Partido de la Revolución Democrática, sobre los artículos décimo sexto, vigésimo primero, vigésimo segundo, vigésimo quinto, nonagésimo octavo, centésimo tercero, centésimo cuarto, centésimo séptimo y centésimo octavo; Tomás Correa Ayala, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, sobre los artículos cuadragésimo octavo, sexagésimo nono y proponer un artículo cuadragésimo séptimo bis.

Siguen haciendo proposiciones los diputados Ovidio Pereyra García, del Partido Revolucionario Institucional, en contra del propuesto artículo cuadragésimo séptimo bis; Abundio Ramírez Vázquez, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, sobre los artículos vigésimo, vigésimo segundo, trigésimo nono y centésimo tercero; Enrique Sada Fernández, del Partido Revolucionario Institucional, para proponer modificaciones a los artículos vigésimo segundo y centésimo tercero, a nombre de su partido y del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional; Patricia Terrazas Allen, del partido Acción Nacional, sobre los artículos sexagésimo quinto y octavo transitorio; Pablo Israel Esparza Natividad, del Partido Revolucionario Institucional, en contra de esas proposiciones; Guillermo Sánchez Nava, del Partido de la Revolución Democrática, sobre los artículos sexagésimo quinto, sexagésimo octavo, sexagésimo noveno y proponer la adición de un artículo cuadragésimo nono bis; Jorge Calderón Salazar, del Partido de la Revolución Democrática, sobre los artículos septuagésimos, octavo, septuagésimo nono y octagésimo, así como la adición de los artículos octagésimo `primero bis y octagésimo primero dos bis; José María Téllez Rincón, para rectificar hechos; Enrique Rico Arzate, del Partido de la Revolución Democrática, sobre los artículos octagésimo sexto, octagésimo octavo, octagésimo nono y nonagésimo, y Laura Pavón Jaramillo, del Partido Revolucionario Institucional, en contra de esas últimas proposiciones.

La Presidenta informa que los diputados Gustavo Gámez Pérez y Mario del Valle Fernández, han solicitado, en obvio de tiempo, que sus intervenciones se incluyan en el Diario de los Debates y así lo ordena.

De la misma manera, la Presidenta informa que todas las proposiciones hechas durante el debate, se incluirá en es Diario de los Debates y que, sin que esto cause procedente, solamente se votarán las que han sido aceptadas por la mayoría. La Secretaría les da lectura y en sendas votaciones económicas la Asamblea aprueba las presentadas por los partidos de la Revolución Democrática y Revolucionario Institucional, correspondientes a los artículos primero y décimo cuarto; por el Partido de la Revolución Democrática, el correspondiente al artículo quinto; por el Partido Revolucionario Institucional, sobre el artículo décimo quinto; por el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional sobre el artículo vigésimo segundo; por los partidos Revolucionario Institucional y del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, sobre el artículo centésimo tercero y por los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional, Popular Socialista, Auténtico de la Revolución Mexicana y del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, sobre los artículos septuagésimo octavo, septuagésimo nono, octagésimo y centésimo octavo.

Desde su curul, los diputados Jorge Calderón Salazar y Alejandro Luévano Pérez, hacen aclaraciones y protestan por el trámite dado por la Presidente la Asamblea considera suficientemente discutido el dictamen, por lo que la Secretaría recoge la votación nominal respectiva, misma que resulta aprobatoria en los siguientes términos:

Cuatrocientos dieciséis votos para los artículos primero, quinto, décimo cuarto, décimo quinto, vigésimo segundo y centésimo tercero; trescientos noventa y cuatro votos para los artículos septuagésimo octavo, septuagésimo nono, octagésimo y centésimo octavo, cuatrocientos nueve votos para los artículos décimo tercero, vigésimo, trigésimo nono, cuadragésimo séptimo, cuadragésimo octavo, sexagésimo nono y octagésimo octavo; y cuatrocientos dieciséis votos para los artículos séptimo, octavo, nono, décimo, décimo primero, décimo segundo, décimo sexto, vigésimo primero, vigésimo quinto, vigésimo octavo, trigésimo segundo, cuadragésimo cuarto, cuadragésimo quinto, cuadragésimo sexto, quincuagésimo séptimo, sexagesimoquinto, sexagésimo octavo, septuagésimo, septuagésimo cuarto, octagésimo sexto, octagésimo nono, nonagésimo, nonagésimo octavo, centésimo cuarto, centésimo quinto, centésimo séptimo, centésimo tercero y octavo transitorio.

La Presidencia hace la declaratoria correspondiente. Pasa al Senado para sus efectos constitucionales.

Para expresar sus opiniones respecto de los hechos desarrollados en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, el once de noviembre de mil novecientos noventa y dos, hacen uso de la palabra los diputados: Laura Alicia Garza Galindo, del Partido Revolucionario Institucional; Lidia Madero García, del Partido Acción Nacional; Elpidio Tovar de la Cruz, del Partido de la Revolución Democrática; Adolfo Kunz Bolaños, del partido Auténtico de la Revolución Mexicana; Manuel Muñoz Rocha, del Partido Revolucionario Institucional; Humberto Flores Cuéllar, del Partido Acción Nacional, para rectificar hechos; Jorge Oceguera Galván, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional; Gonzalo Altamirano Dimas, del Partido Acción Nacional, para rectificar hechos; Jorge Tovar Montañez, del Partido Popular Socialista; Luis Felipe Bravo Mena, del Partido Acción Nacional, para rectificar hechos; Ramiro Robledo Ruiz, del Partido Revolucionario Institucional, para rectificar hechos; Israel González Arreguín, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, quien presenta un punto de acuerdo respecto a los representantes de los medios de información, que la Asamblea aprueba en votación económica; Fernando Lugo Hernández del Partido Acción Nacional, para rectificar hechos; Salvador Juárez García, del Partido de la Revolución Democrática; Luisa Alvarez Cervantes, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional y Francisco Gárate Chapa, del Partido Acción Nacional, para rectificar hechos.

Solicita y se concede el uso de la palabra al diputado Julio Cesar García Hernández, del Partido de la Revolución Democrática, quien presenta un punto de acuerdo respecto a una marcha de periodistas, avalado con las firmas de diputados de todos los grupos parlamentarios. De enterado y túrnese a la Comisión Nacional de Derechos Humanos para los efectos correspondientes.

Para referirse a la situación poselectoral en el Estado de Puebla, se concede el uso de la palabra a los diputados Ana Teresa Aranda Orozco, del Partido Acción Nacional; René Bejarano Martínez, del Partido de la Revolución Democrática; Alberto Jiménez Arroyo, del Partido Revolucionario Institucional; Marco Aguilar Coronado, del Partido Acción Nacional, en dos ocasiones; Melquiades Morales Flores, del Partido Revolucionario Institucional y Guillermo Pacheco Pulido, del Partido Revolucionario Institucional.

Agotados los asuntos en cartera y no habiendo nadie más que haga uso de la palabra, la Secretaría da lectura al orden del día de la próxima sesión y la Presidenta clausura la de hoy a las tres horas con veinte minutos del día trece de noviembre de mil novecientos noventa y dos, citando para la que tendrá lugar el próximo martes diecisiete, del mismo mes y año, a las diez horas.»

El mismo Secretario: - Se consulta a la Asamblea en votación económica si se aprueba

Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

Los que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Aprobada el acta.

SOLICITUD DE LICENCIA

El secretario Rubén Pabello Rojas:

«Ciudadano Presidente de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

Con fundamento en lo que dispone el artículo 49 in fine del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General, por el presente y a través de su digno conducto estoy participando a la Cámara de Diputados mi solicitud de licencia al desempeño del cargo de diputado a la LV Legislatura Federal, con efectos a partir del día 19 de noviembre de 1992.

Lo anterior a fin de estar en condiciones de cumplir el requisito a que se refiere el artículo 63, fracción VI, de la Constitución política del Estado de Hidalgo.

Asimismo solicito que, acordada que sea por la Cámara la licencia que estoy pidiendo, en los términos que procedan se llame a mi suplente durante la duración de la misma.

Atentamente.

México, Distrito Federal, a 9 de noviembre de 1992.- Diputado Benigno Aladro Fernández.»

La Presidenta: - En consecuencia, se ruega a la Secretaría poner a discusión los puntos de acuerdo.

El mismo Secretario: - Están a discusión los siguientes

PUNTOS DE ACUERDO

Primero. Se concede licencia por tiempo indefinido al diputado J. Benigno Aladro Fernández, para separarse de sus funciones como diputado federal electo por la segunda

circunscripción plurinominal, a partir del 19 de noviembre de 1992.

Segundo. En su oportunidad llámese al suplente.

No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueban.

Loa diputados, que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo, poniéndose de pie...

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo, poniéndose de pie...Aprobados.

INFORME

El secretario José Socorro Velázquez Hernández:

«Ciudadanos secretarios de la honorable Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

En cumplimiento de los dispuesto en el artículo 10 de la Ley Orgánica del Banco de México, esta Institución presenta a ustedes el informe referente al movimiento diario del financiamiento interno del propio Banco de México y de la Cuenta General de la Tesorería de la Federación, correspondiente al tercer trimestre de 1992.

Con fecha 14 de febrero de 1992, esta Institución informó a ustedes el acuerdo adoptado por su Junta de Gobierno respecto al saldo máximo que podrá alcanzar el financiamiento interno del propio Banco de México en el ejercicio de 1992.

Las cifras relevantes de esa determinación son las siguientes:

Billones de pesos

a) Saldo del financiamiento interno del Banco de México al 31 de diciembre de 1991. 39.947

b) Flujo total en 1992. 2.045

c) Saldo máximo que podrá alcanzar el financiamiento interno del Banco de México durante 1992. 41.542*

''En la consideración de las cifras de este informe, es necesario distinguir losa saldos del financiamiento interno otorgado por el Banco de México, de los incrementos que experimentan dichos saldos en periodos determinados. Los saldos expresan el importe total de los financiamientos otorgados por el Banco de México desde su constitución, menos las amortizaciones efectuadas por los deudores y menos las cesiones de activos representativos de dichos financiamientos, en tanto que los incrementos de esos saldos, reflejan el financiamiento adicional otorgado por el banco durante el período al cual están referidos.

Con fecha 15 de mayo de 1992 informamos a ustedes sobre el financiamiento interno del Banco de México durante el primer trimestre de 1992. El saldo del financiamiento interno del día último de marzo fue de 27,695 billones, cifra que muestra una disminución de 11,802 billones respecto al saldo observado al cierre de diciembre de 1991, de los cuales (en números redondos) 0.8008 billones corresponden a una disminución por el efecto del deslizamiento del tipo de cambio sobre el monto, valuado en pesos, de la deuda en moneda extranjera que el Gobierno tenía con el Instituto Central al cierre de 1991, y 11.794 billones corresponden a una disminución de la tenencia de Valores Gubernamentales del Banco de México.

Asimismo, con fecha 14 de agosto de 1992, se les informó sobre el financiamiento interno del Banco de México durante el segundo trimestre de 1992. El saldo del financiamiento interno al día último de junio fue de 37,759 billones, cifra que muestra una disminución de 1.738 billones respecto al saldo observado al cierre de diciembre de 1991, de los cuales (en números redondos) 0.021 billones corresponden a una disminución por el efecto del deslizamiento del tipo de cambio sobre el monto, valuado en pesos, de la deuda en moneda extranjera que el Gobierno tenía con el Instituto Central al cierre de 1991, y 1.717 billones a una disminución efectiva del financiamiento de la institución.

por lo que se refiere al tercer trimestre de 1992, a continuación les damos a conocer los movimientos diarios del financiamiento interno del Banco de México, en los cuales se distingue el saldo e incrementos nominales de éste, al saldo sin el efecto del tipo de cambio y el flujo efectivo, entendiéndose por estos dos últimos aquellos que no toman en cuenta la modificación del valor en pesos de la deuda denominada en moneda extranjera, consecuencia de la variación del tipo de cambio. Ello en virtud de que tal modificación del valor en pesos de la deuda en moneda extranjera no constituye financiamiento efectivo y, por tanto, tampoco debe tomarse en cuenta para considerar si el financiamiento interno del Banco

*Según el referido acuerdo de la junta de Gobierno, el saldo que se reporte durante el año podrá exceder esta cifra, sin que ello implique violar el límite establecido, por el límite establecido, por el efecto de la valuación en pesos de la deuda en moneda extranjera a favor del Banco de México y a cargo del Gobierno Federal, del crédito al Gobierno Federal compensado con depósitos al Gobierno Federal compensado con depósitos en el fondo especial constituido por la enajenación de empresas públicas, y por el monto de los créditos para cobertura cambiaría a los fondos de fomento y bancos de desarrollo.

de México se encuentra o no dentro de los límites establecidos por su junta de Gobierno, según se explica en lo conducente la nota de la página anterior de este informe.

Dar doble click con el ratón para ver imagen

El 14 de febrero de 1992 informamos a ustedes que, de conformidad con lo previsto al efecto en el artículo 9o. de la Ley Orgánica del Banco de México, el saldo máximo a cargo del Gobierno Federal en la Cuenta General de la Tesorería de la Federación para 1992 se estableció en 2.410 billones, cifra que, de acuerdo con lo previsto en el mismo artículo, no debe excederse, salvo que se presenten circunstancias extraordinarias que aumenten considerablemente las diferencias temporales entre los ingresos y los gastos públicos. Por otra parte, en cumplimiento del artículo 10 de la Ley citada, el pasado 15 de mayo de 1992 les dimos a conocer los movimientos diarios de la cuenta referida, correspondientes al primer trimestre del año y el 14 de agosto de 1992 los movimientos correspondientes al segundo trimestre.

Por lo que se refiere al tercer trimestre, a continuación se muestra el movimiento diario de la multicitada cuenta:

Dar doble click con el ratón para ver imagen

México, Distrito Federal, a 13 de noviembre de 1992.- Miguel Mancera director general.»

Recibo y túrnese a las comisiones de Hacienda y Crédito público y de Programación, Presupuesto y Cuenta pública y córrase traslado a la honorable Cámara de Senadores.

OFICIOS DE LA SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO

El secretario Rubén Pabello Rojas:

Escudo Nacional. - Estados Unidos Mexicanos. - Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Ciudadano Presidente de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - Presente.

Por instrucciones del ciudadano Presidente de la República y a efecto de dar cumplimiento con lo señalado en el Decreto Aprobatorio del Presupuesto de Egresos de la Federación para 1992, me es grato anexar al presente Informe sobre la Situación Económica y las Finanzas Públicas, correspondiente al tercer trimestre del ejercicio fiscal de 1992.

En caso de requerir información adicional, me pongo a sus órdenes para satisfacer su petición de manera oportuna.

Le reitero mi especial consideración.

Sufragio Efectivo. No Reelección.

México, Distrito Federal, noviembre 13 1992. - El secretario Pedro Aspe Armella.

Recibo y túrnese a las comisiones de Hacienda y Crédito Público y de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública y córrase traslado a la honorable Cámara de Senadores.

El mismo secretario:

Escudo Nacional. - Estados Unidos Mexicanos. - Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Ciudadanos secretarios de la mesa directiva de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión. - Presente.

Por instrucciones del ciudadano Presidente de la República y en cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 9o. de la Ley General de Deuda Pública, me permito remitir a ustedes el informe de la Deuda Pública correspondiente al tercer trimestre de 1992.

En ese sentido, ruego a ustedes se sirvan dar cuenta del documento anexo a la Honorable Cámara de Diputados y en su oportunidad remitirlo a la honorable Cámara de Senadores, para los efectos legales correspondientes.

Atentamente.

Sufragio Efectivo. No Reelección.

Palacio Nacional, 13 de Noviembre 1992. - El secretario Pedro Aspe Armella.

Recibo y túrnese a las comisiones de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, y de Hacienda y Crédito Público, y córrase traslado a la honorable Cámara de Senadores.

OFICIO DEL DEPARTAMENTO DEL DISTRITO FEDERAL

El secretario Rubén Pabello Rojas:

Jefatura del Departamento del Distrito Federal. - México.

Ciudadano Presidente de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - Presente.

En cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 34 del Decreto Aprobatorio del Presupuesto de Egresos del Departamento del Distrito Federal para 1992, me permito remitir a usted el Informe Trimestral de Avance del Programa Presupuesto del Departamento del Distrito Federal, al 30 de septiembre de 1992.

El informe contempla los apartados sobre ingresos, egresos, deuda pública y sus respectivos cuadros analíticos.

Asimismo, con objeto de dar cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 9o. de la Ley General de Deuda Pública, se incluye un capítulo que contiene el estado de la deuda, así como los movimientos de la misma.

Reitero a usted mi disposición de aclarar o ampliar cualquier aspecto que sobre el particular tenga a bien solicitarnos y hago propicia la ocasión para expresarle las muestras de mi atenta y distinguida consideración.

Sufragio Efectivo. No Reelección.

México, Distrito Federal, 13 de Noviembre de 1992. - El jefe del departamento licenciado Manuel Camacho Solís.

Recibo y túrnese a las comisiones de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, y del Distrito Federal, y córrase traslado a la honorable Cámara de Senadores.

MINUTAS DE LA COLEGISLADORA (1)

CONDECORACIÓN

El secretario Miguel Gómez Guerrero:

Escudo Nacional. - Estados Unidos Mexicanos. - Cámara de Senadores. - México D. F.

Ciudadanos secretarios de la Cámara de Diputados. - Presentes.

Para sus efectos correspondientes, nos permitimos remitir a ustedes, el expediente que contiene la Minuta Proyecto de Decreto que concede permiso al ciudadano embajador Gustavo Petricioli para que pueda aceptar y usar la Condecoración del Libertador Bernardo O' Higgins, en el Grado de Gran Cruz, que le confiere el Gobierno de la República de Chile.

Reiteramos a ustedes las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.

México, Distrito Federal, a 12 de Noviembre de 1992. - Senadores secretarios Antonio Manríquez G., Gustavo Salinas Iñiguez.

MINUTA PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al ciudadano embajador Gustavo Pretricioli para que pueda aceptar y usar la Condecoración del Libertador Bernardo O' Higgins, en el Grado de Gran Cruz, que le confiere el Gobierno de la República de Chile.

Salón de Sesiones de la honorable Cámara de Senadores. - México, Distrito Federal a 12 de noviembre de 1992. - Senadores: Presidenta Idolina Moguel Contreras; secretarios: Antonio Manríquez G. y Gustavo Salinas Iñiguez.

Se remite a la Cámara de Diputados para los efectos constitucionales. - México D. F., a 12 de noviembre de 1992. - El Oficial Mayor licenciado Morelos Canseco Gómez.

Recibo y túrnese a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

DICTÁMENES DE PRIMERA LECTURA

CONDECORACIONES

El secretario Salomón Jara Cruz:

"Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

Honorable Asamblea: a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales que suscribe, le fue turnado para su estudio y dictamen el expediente con el oficio de la Secretaría de Gobernación, por el que se solicita el permiso constitucional necesario para que el ciudadano Jaime José Serra Puche, pueda aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Gran Cruz, que le confiere el Reino de Bélgica.

La Comisión considera cumplidos los requisitos legales necesarios para conceder el permiso solicitado y en tal virtud, de acuerdo con lo que establece la fracción III del apartado B del artículo 37 constitucional, se permite someter a la consideración de la honorable Asamblea, el siguiente

PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Jaime José Serra Puche, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Gran Cruz, que le confiere el Reino de Bélgica.

Sala de comisiones de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - México, Distrito Federal, a 13 de noviembre de 1992. - Cesar Augusto Santiago Ramírez Presidente; Salvador Valencia Carmona, Juan de Dios Castro Lozano secretarios; José Octaviano Alaniz Alaniz, José Alarcón Hernández, Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, José Azanza Jiménez, Juan José Bañuelos Guardado, Agustín Basave Benítez, Luis Alberto Beauregard Rivas, Carlos Enrique Cantú Rosas, Eloy Cantú Segovia, Alberto Carrillo Armenta, Gustavo Carbajal Moreno, Juan José Castillo Mota, Javier Centeno Ávila, José Alberto Cortés García, Eduardo Cristerna González, Rodolfo Echeverría Ruiz, Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, José Guadalupe Enríquez Magaña, José Escobedo Domínguez, Diego Fernández de Cevallos, Ramón Ferrari Pardiño, Luis Alberto Fuentes Mena, Rosa Albina Garavito Elías, Laura Alicia Garza Galindo, Manuel Garza González, Ernesto Gil Elorduy, Tomás González de Luna, Guillermo Jorge González Díaz, José Antonio González Fernández, Fauzi Hamdan Amad, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, Fidel Herrera Beltrán, Manuel Jiménez Guzmán, Enrique Gabriel Jiménez Remus, Adolfo Kunz Bolaños, José Benigno López Mateos, Cuauhtémoc López Sánchez Coello, Jorge Mendoza Alvarez, José Merino Castrejón, Melquiades Morales Flores, Cesáreo Morales García, Miguel Ángel Murillo Aispuro, Juan Antonio Nemi Dib, Rigoberto Ochoa Zaragoza, Pedro Ojeda Paullada, Nicolás Olivos Cuéllar, Marco Antonio Olvera Acevedo, Alejandro Ontiveros Gómez, Fernando Ortíz Arana, Tomás Osorio Avilés,

Guillermo Pacheco Pulido, Rubén Pabello Rojas, Raúl Pardo Villafaña, Crescencio Pérez Garduño, Oscar Pimentel González, Irma A. Piñeiro Arias, Froylán Ramírez Lara, Gilberto Rincón Gallardo, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Fernando Rodríguez Cerna, Luis Dantón Rodríguez Jaime, Amador Rodríguez Lozan Horacio Sánchez Unzueta, María Esther Scherman Leaño, Manuel Solano Mendiola Edmundo Sosa López, Manuel Terrazas Guerrero, Jorge Uscanga Escobar, Oscar Ricardo Valero Recio, Jorge Zermeño Infante, Ildefonso Zorrilla Cuevas Nahum, Efraín Zúñiga Galeana, y Alberto Alejandro Rébora González.

Es de primera lectura.

El mismo secretario:

Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

Honorable Asamblea: A la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales que suscribe, le fue turnado para su estudio y dictamen el expediente con el oficio de la Secretaría de Gobernación, por el que se solicita el permiso constitucional necesario para que el ciudadano Daniel Harry Dultzin Dubin, pueda aceptar y usar la Condecoración de la Orden de la Corona, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

La Comisión considera cumplidos los requisitos legales necesarios para conceder el permiso solicitado y en tal virtud, de acuerdo con lo que establece la fracción III del apartado B del artículo 37 constitucional, se permite someter a la consideración de la honorable Asamblea, el siguiente

PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al Ciudadano Daniel Harry Dultzin Dubin, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de la Corona, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

Sala de comisiones de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - México, Distrito Federal, a 13 de noviembre de 1992. - Cesar Augusto Santiago Ramírez Presidente; Salvador Valencia Carmona, Juan de Dios Castro Lozano secretarios: José Octaviano Alaniz Alaniz, José Alarcón Hernández, Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, José Azanza Jiménez, Juan José Bañuelos Guardado, Agustín Basave Benítez, Luis Alberto Beauregard Rivas, Carlos Enrique Cantú Rosas, Eloy Cantú Segovia, Alberto Carrillo Armenta, Gustavo Carbajal Moreno, Juan José Castillo Mota, Javier Centeno Ávila, José Alberto Cortés García, Eduardo Cristerna González, Rodolfo Echeverría Ruiz, Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, José Guadalupe Enríquez Magaña, José Escobedo Domínguez Diego Fernández de Cevallos, Ramón Ferrari Pardiño, Luis Alberto Fuentes Mena Rosa Albina Garavito Elías, Laura Alicia Garza Galindo, Manuel Garza González Ernesto Gil Elorduy, Tomás González de Luna, Guillermo Jorge González Díaz, José Antonio González Fernández, Fauzi Hamdan Amad, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, Fidel Herrera Beltrán, Manuel Jiménez Guzmán, Enrique Gabriel Jiménez Remus, Adolfo Kunz Bolaños, José Benigno López Mateos, Cuauhtémoc López Sánchez Coello, Jorge Mendoza Alvarez, José Merino Castrejón, Melquiades Morales Flores, Cesáreo Morales García, Miguel Ángel Murillo Aispuro, Juan Antonio Nemi Dib, Rigoberto Ochoa Zaragoza, Pedro Ojeda Paullada, Nicolás Olivos Cuéllar, Marco Antonio Olvera Acevedo, Alejandro Ontiveros Gómez, Fernando Ortiz Arana, Tomás Osorio Avilés, Guillermo Pacheco Pulido, Rubén Pabello Rojas, Raúl Pardo Villafaña, Crescensio Pérez Garduño, Oscar Pimentel González, Irma A, Piñeiro Arias, Froylán Ramírez Lara, Gilberto Rincón Gallardo, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Fernando Rodríguez Cerna, Luis Dantón Rodríguez Jaime, Amador Rodríguez Lozano, Horacio Sánchez Unzueta, María Esther Scherman Leaño, Manuel Solares Mendiola, Edmundo Sosa López, Manuel Terrazas Guerrero, Jorge Uscanda Escobar, Oscar Ricardo Valero Recio, Jorge Zermeño Infante, Ildefonso Zorrilla Cuevas Nahum, Efraín Zúñiga Galeana y Alberto Alejandro Rébora González.

Es de primera lectura.

El mismo Secretario:

Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

Honorable Asamblea: a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales que suscribe, le fue turnado para su estudio y dictamen el expediente con el oficio de la Secretaría de Gobernación, por el que se solicita el permiso constitucional necesario para que el ciudadano Benjamín Clariond Reyes, pueda aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Comendador, que le confiere el reino de Bélgica.

La Comisión considera cumplidos los requisitos legales necesarios para conceder el permiso

solicitado y en tal virtud, de acuerdo con lo que establece la fracción III del apartado B, del artículo 37 constitucional, se permite someter a la consideración de la honorable Asamblea, el siguiente

PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Benjamín Clariond Reyes, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

Sala de comisiones de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - México, Distrito Federal, a 13 de noviembre de 1992. - Presidente Cesar Augusto Santiago Ramírez; secretarios: Salvador Valencia Carmona, Juan de Dios Castro Lozano, José Octaviano Alaniz Alaniz, José Alarcón Hernández, Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, José Azanza Jiménez, Juan José Bañuelos Guardado, Agustín Basave Benítez, Luis Alberto Beauregard Rivas Carlos Enrique Cantú Rosas, Eloy Cantú Segovia, Alberto Carrillo Armenta, Gustavo Carvajal Moreno, Juan José Castillo Mota, Javier Centeno Ávila, José Alberto Cortés García, Eduardo Cristerna González, Rodolfo Echeverría Ruiz, Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, José Guadalupe Enríquez Magaña, José Escobedo Domínguez, Diego Fernández de Cevallos, Ramón Ferrari Pardiño, Luis Alberto Fuentes Mena, Rosa Albina Garavito Elías, Laura Alicia Garza Galindo, Manuel Garza González, Ernesto Gil Elorduy, Tomás González de Luna, Guillermo Jorge González Díaz, José Antonio González Fernández, Fauzi Hamdan Amad, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, Fidel Herrera Beltrán, Manuel Jiménez Guzmán, Enrique Gabriel Jiménez Remus, Adolfo Kunz Bolaños, José Benigno López Mateos, Cuauhtémoc López Sánchez Coello, Jorge Mendoza Alvarez, José Merino Castrejón, Melquiades Morales Flores, Cesáreo Morales García, Miguel Ángel Murillo Aispuro, Juan Antonio Nemi Dib, Rigoberto Ochoa Zaragoza, Pedro Ojeda Paullada, Nicolás Olivos Cuéllar, Marco Antonio Olvera Acevedo, Alejandro Ontiveros Gómez, Fernando Ortiz Arana, Tomás Osorio Avilés, Guillermo Pacheco Pulido, Rubén Pabello Rojas, Raúl Pardo Villafaña, Crescencio Pérez Garduño, Oscar Pimentel González, Irma A. Piñeiro Arias, Froylán Ramírez Lara, Gilberto Rincón Gallardo, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Fernando Rodríguez Cerna, Luis Dantón Rodríguez Jaime, Amador Rodríguez Lozano Horacio Sánchez Unzueta, María Esther Scherman Leaño, Manuel Solares Mendiola, Edmundo Sosa López, Manuel Terrazas Guerrero, Jorge Uscanda Escobar, Oscar Ricardo Valero Recio, Jorge Zermeño Infante, Ildefonso Zorrilla Cuevas Nahum, Efraín Zúñiga Galeana, y Alberto Alejandro Rébora González.

Es de primera lectura.

El mismo secretario:

Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

Honorable Asamblea: a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales que suscribe, le fue turnado para su estudio y dictamen el expediente con el oficio de la Secretaría de Gobernación, por el que se solicita el permiso constitucional necesario para que el ciudadano Luis Rafael López Morton, pueda aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

La Comisión considera cumplidos los requisitos legales necesarios para conceder el permiso solicitado y en tal virtud, de acuerdo con lo que establece la fracción III del apartado B, del artículo 37 constitucional, se permite someter a la consideración de la honorable Asamblea, el siguiente

PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Luis Rafael López Mortón, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

Sala de comisiones de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - México, Distrito Federal, a 13 de noviembre de 1992. - Presidente Cesar Augusto Santiago Ramírez; secretarios: Salvador Valencia Carmona, Juan de Dios Castro Lozano; José Octaviano Alaniz Alaniz, José Alarcón Hernández, Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, José Azanza Jiménez, Juan José Bañuelos Guardado, Agustín Basave Benítez, Luis Alberto Beauregard Rivas, Carlos Enrique Cantú Rosas, Eloy Cantú Segovia, Alberto Carrillo Armenta, Gustavo Carvajal Moreno, Juan José Castillo Mota, Javier Centeno Ávila, José Alberto Cortés García, Eduardo Cristerna González, Rodolfo Echeverría Ruiz, Alejando de Jesús Encinas Rodríguez, José Guadalupe Enríquez Magaña, José Escobedo Domínguez, Diego Fernández de Cevallos, Ramón Ferrari Pardiño, Luis Alberto Fuentes Mena, Rosa Albina Garavito Elías, Laura Alicia Garza Galindo, Manuel Garza González, Ernesto Gil Elorduy, Tomás González

de Luna, Guillermo Jorge González Díaz, José Antonio González Fernández, Fauzi Hamdan Amad, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, Fidel Herrera Beltrán, Manuel Jiménez Guzmán, Enrique Gabriel Jiménez Remus, Adolfo Kunz Bolaños, José Benigno López Mateos, Cuauhtémoc López Sánchez Coello, Jorge Mendoza Alvarez, José Merino Castrejón, Melquiades Morales Flores, Cesáreo Morales García, Miguel Ángel Murillo Aispuro, Juan Antonio Nemi Dib, Rigoberto Ochoa Zaragoza, Pedro Ojeda Paullada, Nicolás Olivos Cuéllar, Marco Antonio Olvera Acevedo, Alejandro Ontiveros Gómez, Fernando Ortiz Arana, Tomás Osorio Aviléz, Guillermo Pacheco Pulido, Rubén Pabello Rojas, Raúl Pardo Villafaña, Crescencio Pérez Garduño, Oscar Pimentel González, Irma A. Piñeiro Arias, Froylán Ramírez Lara, Gilberto Rincón Gallardo, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Fernando Rodríguez Cerna, Luis Dantón Rodríguez Jaime, Amador Rodríguez Lozano, Horacio Sánchez Unzueta, María Esther Scherman Leaño, Manuel Solares Mendiola, Edmundo Sosa López, Manuel Terrazas Guerrero, Jorge Uscanga Escobar, Oscar Ricardo Valero Recio, Jorge Zermeño Infante, Ildefonso Zorrilla Cuevas Nahum, Efraín Zúñiga Galeana y Alberto Alejandro Rébora González.

Es de primera lectura.

El mismo Secretario:

Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

Honorable Asamblea: a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales que suscribe, le fue turnado para su estudio y dictamen el expediente con el oficio de la Secretaría de Gobernación, por el que se solicita el permiso constitucional necesario para que el ciudadano Luis Fernando Fietra Santa y Cabrera, pueda aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Oficial, que le confiere el Reino de Bélgica.

La Comisión considera cumplidos los requisitos legales necesarios para conceder el permiso solicitado y en tal virtud, de acuerdo con lo que establece la fracción III del apartado B, del artículo 37 constitucional, se permite someter a la consideración de la honorable Asamblea, el siguiente

PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al ciudadano Luis Fernando Fietra Santa y Cabrera, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en Grado de Oficial, que le confiere el Reino de Bélgica.

Sala de comisiones de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - México, Distrito Federal, a 13 de noviembre de 1992. - Presidente Cesar Augusto Santiago Ramírez; secretarios: Salvador Valencia Carmona, Juan de Dios Castro Lozano, José Octaviano Alaniz Alaniz, José Alarcón Hernández Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, José Azanza Jiménez, Juan José Bañuelos Guardado, Agustín Basave Benítez, Luis Alberto Beauregard Rivas, Carlos Enrique Cantú Rosas, Eloy Cantú Segovia, Alberto Carrillo Armenta, Gustavo Carvajal Moreno, Juan José Castillo Mota, Javier Centeno Ávila, José Alberto Cortés García, Eduardo Cristerna González, Rodolfo Echeverría Ruiz, Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, José Guadalupe Enríquez Magaña, José Escobedo Domínguez, Diego Fernández de Cevallos, Ramón Ferrari Pardiño, Luis Alberto Fuentes Mena, Rosa Albina Garavito Elías, Laura Alicia Garza Galindo, Manuel Garza González, Ernesto Gil Elorduy, Tomás González de Luna, Guillermo Jorge González Díaz, José Antonio González Fernández, Fauzi Hamdan Amad, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, Fidel Herrera Beltrán, Manuel Jiménez Guzmán, Enrique Gabriel Jiménez Remus, Adolfo Kunz Bolaños, José Benigno López Mateos, Cuauhtémoc López Sánchez Coello, Jorge Mendoza Alvarez, José Merino Castrejón, Melquiades Morales Flores, Cesáreo Morales García, Miguel Ángel Murillo Aispuro, Juan Antonio Nemi Dib, Rigoberto Ochoa Zaragoza, Pedro Ojeda Paullada, Nicolás Olivos Cuéllar, Marco Antonio Olvera Acevedo, Alejandro Ontiveros Gómez, Fernando Ortiz Arana, Tomás Osorio Avilés Guillermo Pacheco Pulido, Rubén Pabello Rojas, Raúl Pardo Villafaña, Crescencio Pérez Garduño, Oscar Pimentel González, Irma A. Piñeiro Arias, Froylán Ramírez Lara, Gilberto Rincón Gallardo, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Fernando Rodríguez Cerna, Luis Dantón Rodríguez Jaime, Amador Rodríguez Lozano, Horacio Sánchez Unzueta, María Esther Scherman Leaño, Manuel Solares Mendiola, Edmundo Sosa López, Manuel Terrazas Guerrero, Jorge Uscanga Escobar, Oscar Ricardo Valero Recio, Jorge Zermeño Infante, Ildefonso Zorrilla Cuevas Nahum, Efraín Zúñiga Galeana, y Alberto Alejandro Rébora González.

Es de primera lectura.

El mismo Secretario:

Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales.

Honorable Asamblea: a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales que suscribe, le fue turnado para su estudio y dictamen el expediente con el oficio de la Secretaría de Gobernación, por el que se solicita el permiso constitucional necesario para que el ciudadano ingeniero Jorge Pérez y Bouras, pueda aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Isabel la Católica, en Grado de Encomienda, que le confiere el Gobierno de España.

La Comisión considera cumplidos los requisitos legales necesarios para conceder el permiso solicitado y en tal virtud, de acuerdo con lo que establece la fracción III del apartado B, del artículo 37 constitucional, se permite someter a la consideración de la honorable Asamblea, el siguiente

PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al ciudadano ingeniero Jorge Pérez y Bouras, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Isabel la Católica, en Grado de Encomienda, que le confiere el Gobierno de España.

Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - México, Distrito Federal, a 13 de noviembre de 1992. - Presidente Cesar Augusto Santiago Ramírez; secretarios: Salvador Valencia Carmona, Juan de Dios Castro Lozano; José Octaviano Alaniz Alaniz, José Alarcón Hernández, Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, José Azanza Jiménez, Juan José Bañuelos Guardado, Agustín Basave Benítez, Luis Alberto Beauregard Rivas, Carlos Enrique Cantú Rosas, Eloy Cantú Segovia, Alberto Carrillo Armenta, Gustavo Carvajal Moreno, Juan José Castillo Mota, Javier Centeno Ávila, José Alberto Cortés García, Eduardo Cristerna González, Rodolfo Echeverría Ruiz, Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez, José Guadalupe Enríquez Magaña, José Escobedo Domínguez, Diego Fernández de Cevallos, Ramón Ferrari Pardiño, Luis Alberto Fuentes Mena, Rosa Albina Garavito Elías, Laura Alicia Garza Galindo, Manuel Garza González, Ernesto Gil Elorduy, Tomás González de Luna, Guillermo Jorge González Díaz, José Antonio González Fernández, Fauzi Hamdan Amad, Joaquín Ernesto Hendricks Díaz, Fidel Herrera Beltrán, Manuel Jiménez Guzmán, Enrique Gabriel Jiménez Remus, Adolfo Kunz Bolaños, José Benigno López Mateos, Cuauhtémoc López Sánchez Coello, Jorge Mendoza Alvarez, José Merino Castrejón, Melquiades Morales Flores, Cesáreo Morales García, Miguel Ángel Murillo Aispuro, Juan Antonio Nemi Dib, Rigoberto Ochoa Zaragoza, Pedro Ojeda Paullada, Nicolás Olivos Cuéllar, Marco Antonio Olvera Acevedo, Alejandro Ontiveros Gómez, Fernando Ortiz Arana, Tomás Osorio Avilés, Guillermo Pacheco Pulido, Rubén Pabello Rojas, Raúl Pardo Villafaña, Crescencio Pérez Garduño, Oscar Pimentel González, Irma A. Piñeiro Arias, Froylán Ramírez Lara, Gilberto Rincón Gallardo, Juan Ramiro Robledo Ruiz, Fernando Rodríguez Cerna, Luis Dantón Rodríguez Jaime, Amador Rodríguez Lozano, Horacio Sánchez Unzueta, María Esther Scherman Leaño, Manuel Solares Mendiola, Edmundo Sosa López, Manuel Terrazas Guerrero, Jorge Uscanga Escobar, Oscar Ricardo Valero Recio, Jorge Zermeño Infante, Ildefonso Zorrilla Cuevas Nahum, Efraín Zúñiga Galeana y Alberto Alejandro Rébora González.

Es de primera lectura.

COMPARECENCIA DEL SECRETARIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PUBLICO

La Presidenta: - En cumplimiento de la disposición constitucional, en los términos del acuerdo parlamentario y para desahogar la segunda parte de su comparecencia, se encuentra en el salón de recepción de esta Cámara de Diputados, el doctor Pedro Azpe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público. Se ruega a los diputados: Ángel Aguirre Rivero, José Alarcón Hernández, Gabriela Guerrero Oliveros, Alberto Miguel Martínez Mireles y José Ramos González, designados para recibir al doctor Pedro Aspe Armella, cumplan con su cometido y le introduzcan en este Recinto.

La Presidenta: - Se informa a la Asamblea que de esta parte de la comparecencia que hoy se lleva a cabo, se editará un programa especial, que será trasmitido en cadena nacional y del que se avisará oportunamente a la ciudadanía a través de los medios de comunicación. (Aplausos).

En los términos del artículo 197 del Reglamento Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, se ruega al doctor Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público, ocupe el lugar que se le designó en la primera fila del salón de sesiones.

De conformidad con los artículos 93 y 74, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 53 del reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, comparece el doctor Pedro Aspe Armella, Secretario de Hacienda y Crédito Público, para ampliar la información contenida en la Exposición de Motivos de la Ley de Ingresos de la Federación, para el ejercicio fiscal de 1993, Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal de 1993 y

decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley de derechos.

Para dar cumplimiento a los incisos A y B del punto quinto del Acuerdo de Práctica Parlamentaria para el desahogo de esta comparecencia, harán uso de la palabra, los siguientes diputados: Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, del Partido Popular Socialista; Adolfo Kunz Bolaños, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana; Demetrio Hernández del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional; Rosa Alvina Garavito Elías, del Partido de la Revolución Democrática; Fauzi Hamdan Amad, del Partido Acción Nacional, y Ángel Acéves Saucedo, del Partido Revolucionario Institucional.

En consecuencia, tiene la palabra el diputado Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, del Partido Popular Socialista.

El diputado Cuauhtémoc Amezcua Dromundo: - Compañera Presidenta, compañeras y compañeros diputados; señor Secretario de Hacienda y Crédito Público:

Nos decía el Presidente Carlos Salinas de Gortari, hace unos días en el texto del IV Informe que presentará al Congreso de la Unión el día 1o. de noviembre pasado, que el propósito fundamental del Gobierno para 1993 y 1994, será el de consolidar los cambios.

En el ámbito de la política económica, el Presidente hablaba de consolidar la estabilidad de precios, esto es, de alcanzar una inflación menor a 10% anual en 1993.Y esta misma cuestión es la que reitera el Presidente de la República en el documento de "Criterios Generales de Política Económica para 1993, como el primero de sus objetivos.

Consolidar lo logrado en los primeros cuatro años. Todo gira en torno a este propósito central. Usted señor Secretario de Hacienda y Crédito Público por su parte, casi para concluir su intervención ante esta representación nacional, el pasado día 10, hacía memoria de los compromisos que asumió el jefe del Ejecutivo hace cuatro años. Nos decía usted, que se comprometió a lograr un crecimiento sostenido con estabilidad de precios y se comprometió a asimismo, a distribuir con mayor justicia y equidad, los beneficios del desarrollo. Y dedicaba usted los tres párrafos siguientes a formular una especie de balance, nos decía usted, señor secretario Aspe, que el Gobierno está cumpliendo con hechos su palabra, dado que se han alcanzado niveles de crecimientos superiores a los de la dinámica poblacional, y que en 1992 habremos de conocer la inflación más baja en las últimas dos décadas.

Coincido con el licenciado Salinas de Gortari y con usted, señor Secretario de Hacienda, en que este es un momento adecuado para formular un balance, así sea en grandes trazos, de los resultados de la política aplicada por el actual Gobierno y para valorar sus perspectivas.

Expongo en seguida en balance que formula la fracción parlamentaria del Partido Popular Socialista, que en mucho discrepa de la que ustedes hacen.

Afirma usted, y tiene razón, que llevamos cuatro años de crecimiento del producto interno bruto por encima de la dinámica poblacional, el que ha alcanzado el 3.3% en 1989, 4.4% en 1990, 3.6% en 1991 y probablemente 2.7% en 1992. Este sería uno de los grandes logros de la política económica vigente, según el criterio gubernamental.

Así, de 1989 a 1991, el promedio de crecimiento del producto interno bruto fue de 3.8%; no es un promedio despreciable, nos dirá usted; pero tampoco constituye una magnitud como para hechar las campanas al vuelo, replicamos nosotros, sobre todo si se toman en cuenta tres factores:

Primero. Que el frente al crecimiento poblacional promedio de México, que ha decrecido, pero sigue siendo alto, esas tazas se reducen considerablemente.

Segundo. Que el nuestro sigue siendo un país en vías de desarrollo, como muchos otros en el mundo, por lo que este tipo de países constituye el parámetro válido de nuestras comparaciones, es decir, que no vale comparar ese 3.8% del promedio 1989 - 1991 o el 2.7% que se espera alcanzar en este 1991, no vale compararlos con las magnitudes que se registran en las grandes economías cuyo dinamismo es de suyo mucho menor.

Tercero. Que estos tres años coinciden precisamente con la fase culminante de la ola neoliberal en el mundo, razón por la cual la estrategia de ese mismo tipo que el actual Gobierno aplicó en nuestro país, contó con el escenario internacional más favorable que pudiera llegar a tener.

Abundando en el segundo factor, el Presidente decía en su informe, que la tasa de crecimiento

del 2.7% que se espera alcanzar este año, si bien es menor que la alcanzada en años anteriores, resultaría envidiable para las economías de los países industrializados. Y tiene razón, sólo que como dije antes, la comparación que formula el Presidente, carece de validez, y usted, señor secretario, lo podrá corroborar o desmentir.

Veamos el caso de otros ámbitos económicos, con mayores similitudes al nuestro. En un rango semejante a la dinámica del producto interno bruto de nuestro país, poco más o menos al 3.5% tenemos los casos de algunas naciones centroamericanas, con toda la modestia que esto implica, como Guatemala, con 3.4% de crecimiento promedio en los últimos tres años; como El Salvador, con 3.5% en los últimos dos años. En el mismo rango estaría, por ejemplo, otra economía, en este caso sudamericana, la de Colombia, con 3.8%, igual que en nuestro caso, aquí por lo que hace al bienio 1989 - 1990.

Con mucha desventaja quedamos frente a otros países cuyas economías se asemejan más a la mexicana, como es el caso de Portugal, que registra un promedio de crecimiento del ¡4.9¡, 4.9% en el bienio 1989 - 1990 y de la India que alcanza el 5.8% de promedio en ese mismo período.

Con frecuencia los funcionarios de nuestro actual Gobierno, sobre todo los del área económica, han utilizado como paradigma de su estrategia económica a los llamados "tigres de Oriente", por lo que también resulta interesante comparar los resultados alcanzados aquí con los de, por ejemplo, Corea del Sur y Singapur; éstos, tuvieron como promedio 7.9 y 8.1%, respectivamente, en el trienio 1989 - 1991. ¡Que resultan francamente impresionantes frente a nuestro modesto 3.8!

Y por último, una comparación frente a una economía radicalmente distinta, pero de un país modesto por su dimensión económica en vías de desarrollo. Una economía de ésas, que los ideólogos del neoliberalismo de manera apresurada declararon muerta y enterrada. Estoy hablando de una economía socialista que para envidia de los países capitalistas, todos, de todo género de los de alto desarrollo y de los subdesarrollados, de los rezagados, que caminan por la vía de la restauración capitalista de manera tardía y de los demás empeñosos seguidores del liberalismo dependiente, ha dejado atrás a todos, absolutamente a todos.

Hablo de un país que tiene más del 80% de la economía en manos del Estado, aunque esto para los neoliberales suene a algo así como una blasfemia. Que tiene baja el régimen de la propiedad socialista a aproximadamente el 92% de la economía. Que teniendo sólo el 7% de la tierra cultivable del planeta, ha resuelto satisfactoriamente el problema alimentario del 21% de la población mundial, que son sus habitantes; de un país donde opera a plenitud la tan calumniada, execrada y tergiversada dictadura del proletariado hoy como en los viejos tiempos, y que para colmo ocupa el primer lugar mundial por cuanto a su taza de crecimiento económico, que alcanza la impresionante cifra del 12.1%, ¡12.1% como promedio de los tres últimos años! Hablo por supuesto de la República Popular China. Mal, muy mal liberados saldríamos con nuestra política neoliberal al compararla con la política socialista de este país.

Por cuanto al escenario internacional, son correctos los datos y las cifras que se manejan en el documento de criterios generales de política económica para 1993, que caracterizan la situación actual como prolongadamente recesiva.

Es cierto que el crecimiento económico mundial de este año llegará apenas al 1.1%, muy por abajo del 2.7% pronosticado. Sin embargo, en el documento mencionado se valora esta situación como transitoria. Es decir, se mantiene la idea de que pronto podría entrarse a una fase de recuperación. Discrepamos de esa visión que nos parece excesivamente optimista.

En el escenario existen elementos suficientes para comprender que lo que estamos presenciando es el final de un ciclo, para el cual no surge todavía la concepción que lo reemplace. Es claro que los países capitalistas de alto desarrollo, que creyeron encontrar la panacea contra la recesión y la crisis la receta de la vuelta al "capitalismo salvaje", hoy enfrentan ya de nueva cuenta la recesión. Que la receta neoliberal agotó sus posibilidades. Que el péndulo de la historia viene de regreso. La recesión generalizada no es el primer síntoma del fracaso total de la estrategia neoliberal, sino el síntoma culminante. Los primeros síntomas de la crisis se expresaron en el ámbito social.

La estrategia neoliberal, en efecto, lejos de elevar el nivel de vida de los pueblos, según pronosticaban sus partidarios, concentró la riqueza en pocas manos, ¡en muy pocas manos!; incremento en la capacidad de ahorro le llamaron a este fenómeno los economistas partidarios del neoliberalismo. Y, al mismo tiempo, incrementó masivamente el número de pobres sumamente pobres, lo mismo en los Estados Unidos de América que en Europa Occidental y de manera

todavía más agudizada en los países de Asia, África y América Latina, y México no ha sido la excepción.

Es decir está claro que el neoliberalismo sólo puede ofrecer a los pueblos de mundo y al nuestro: sobreexplotación, iniquidad creciente en la distribución del ingreso, desempleo, hambre y miseria. Ese es uno de los logros y no resulta tal de los que nos habla el actual Gobierno.

El otro de los logros principales de la política económica vigente lo expresa usted, señor secretario Aspe, cuando afirma que se ha reducido de manera considerable la tasa de inflación. El instrumento fundamental para alcanzar ese objetivo lo han sido los llamados pactos, de los cuales llegamos ya a la sexta etapa.

Usted los valora viendo en ellos lo que denomina "la capacidad de concertación del Gobierno con los agentes productivos". Sin embargo, a nuestro juicio no vale pasar por alto tres aspectos medulares de los llamados pactos:

Primero. Su carácter profundamente antidemocrático, dado que lo suscriben no más de una decena o decena y media de personajes, comprometiendo por esa vía a millones de mexicanos que jamás han sido consultados por ningún mecanismo sobre ese problema y menos aún, han logrado mandato expreso los pactistas para que firmen tales documentos.

Segundo. Su carácter corporativo y vertical, típico de la organización social impuesta por los regímenes fascistas de la Alemania de Hitler, de la Italia de Mussolini y de la España de Francisco Franco.

Tercero. Sus frutos, que han constituido en una gigantesca expropiación de naturaleza contraria a las expropiaciones históricas que dieron sello y distinción a toda una etapa, a toda la etapa de ascenso de la Revolución Mexicana, cuyos grandes hitos fueron la expropiación de la industria petrolera la industria eléctrica y de la banca. Pero en los últimos años, en que se abandonó transitoriamente, por fortuna, el camino de la revolución para adoptar la vía neoliberal, lo que se ha expropiado son los ingresos de alrededor de 65 millones de mexicanos a los que se ha empobrecido dramáticamente; a ellos se les han expropiado sus ingresos por la vía de los pactos, para entregarlos graciosamente a los más ricos, ejerciéndose así una redistribución de la riqueza de sentido inverso, profundamente injusta y profundamente antisocial.

El dato es claro, el salario mínimo de 1976, antes de que llegara a nuestro país para su infortunio "la ola neoliberal", difícilmente alcanzaba, sin embargo para satisfacer las necesidades elementales. Tres salarios mínimos de hoy apenas igualan la capacidad de compra de un salario mínimo de 1976. Y 65 millones de mexicanos, hoy, dependen de los jefes de familia que forman parte de esa gigantesca masa de los damnificados por el neoliberalismo en México, el neoliberalismo depredador, y esta masa va desde jefes de familia, que no reciben ingreso alguno, hasta quienes reciben esos tres salarios mínimos que son del todo insuficientes.

Otro dato. Hace apenas ocho años, en 1984, el 30% de la población nacional más desprotegida recibía el 11.8% del total del ingreso corriente; el año pasado en 1991 su participación se redujo a aproximadamente el 7.8%. Por otra parte, hacia 1976 el conjunto de los asalariados recibía el 40% del producto interno bruto en tanto que para 1991 redujeron su participación a algo así como el 23%, así datos de diversas fuentes gubernamentales reconocen que entre 37 y 44 millones de mexicanos quizá más de la mitad de la población están hoy por debajo de la línea de la pobreza.

Podríamos abundar en el examen del problema desde muchos otros ángulos y en la aportación de datos que revelan de manera fehaciente el fracaso total de la estrategia neoliberal en México como en el mundo. Pero el tiempo pactado para estas intervenciones es riguroso; diríamos, a modo de conclusión, que el crecimiento de la economía logrado es modesto, sumamente modesto y va en franco declive hacia la rescisión; se ha reducido la tasa de inflación pero esto ha sido aún elevadísimo, impagable, moralmente impagable el costo social, que lejos de mejorarse el nivel de vida de el pueblo se ha incrementado su miseria, ese es nuestro balance respecto a los "tres logros" del Gobierno actual en materia económica, fracaso total; precisamente a la luz de este panorama, la fracción parlamentaria de mi partido formulaba una pregunta el día 1o de noviembre pasado desde esta misma tribuna para las personalidades relevantes de la vida política de este momento y para las fuerzas políticas en su conjunto, porque es un momento de definiciones y es un momento de diálogo ¿quieren seguir empujando a nuestro país por el camino que se han transitado los dos últimos mandatarios, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari? es tiempo de decirlo con franqueza, ¿es posible que no adviertan que se trata de un camino que ya ha demostrado su absoluta imposibilidad en el mundo y en México?

Estamos en el momento económico, social y político que exige definiciones, que cada quien asuma sus responsabilidades señor secretario Aspe Armella, el Partido Popular Socialista asume las suyas y reitera que no acepta para el pueblo de México que se profundice su pobreza ni que se insista en conducirlo por una vía, la vía neoliberal que sólo puede desembocar en la desesperanza.

Esa es nuestra posición, por su atención muchas gracias. (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado Adolfo Kunz Bolaños, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana.

El diputado Adolfo Alfonso Kunz Bolaños: - Con su venia, señora Presidenta, señoras y señores diputados; ciudadano Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público.

Quisiera empezar esta intervención leyendo una cita en relación a principios tributarios constitucionales del jurista español catedrático de la Universidad de Salamanca, el doctor Eusebio González García, dice: "En este contexto la creciente interrelación que desde comienzos de siglo se viene produciendo entre la sociedad y el aparato estatal, es evidente que la influencia del tributo en el tejido social público y privado ha ido también en aumento, circunstancias que de un lado ha propiciado una mayor vinculación de los principios tributarios al orden constitucional, al tiempo de que otro ha ampliado el ámbito de la materia protegida inicialmente circunscrita al tributo hasta abarcar todo tipo de prestaciones patrimoniales obligatorias o impuestas.

El equilibrio de la situación descrita, propenso a romperse en favor de quien realmente ejercita el poder tributario el Gobierno, depende en primer lugar de que no se rompa de hecho la bipolaridad Gobierno - parlamento; es decir, el Gobierno debe mantener todas sus facultades decisorias en orden a la aplicación de las leyes, pero no debe menoscabar la competencia tributaria normativa que el principio de reserva a la Ley atribuye en exclusiva al parlamento.

En el curso de mi intervención, verá la referencia que hay con estás citas; desde luego que el tema que hoy nos reúne tendría muy importantes aspectos a desarrollar en materia de política económica; desde luego la política fiscal en general, el manejo de la deuda, la inflación, el gasto público, etcétera, pero en esta intervención primera del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, quisiera tratar de remontarme al origen del parlamento moderno en la Carta Magna inglesa, y que es la representación popular frente a la autoridad en la aprobación de los impuestos, y obviamente de todas la normativa en esta materia.

La Carta Magna Liberatum de 1215, en su artículo 12 decía "no debe imponerse ningún tributo ni subsidio en nuestro reino si no es por común acuerdo de nuestro reino."

Ha habido muchas protestas durante este año en relación a la forma en que se está manejando la política fiscal; concretamente, el día 24 de abril de 1992, se llevó a cabo un Congreso Nacional de Contribuyentes, y trataron cuatro puntos principales. Primero se refería a la complejidad de la legislación decía su dirigente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, organismo que realizó este evento, que es una legislación muy sofisticada de difícil comprensión.

El segundo punto es lo cambiante de la Ley; las constantes modificaciones a la Ley que generan falta de seguridad jurídica. El tercer punto, la alta tributación que se considera un tratamiento inequitativo; y, el cuarto punto, la forma de sancionar a los presuntos evasores. Se pedía que acabara con el terrorismo fiscal y hubiera un respeto a los derechos constitucionales de garantía de audiencia previo juicio, antes de ser consignado, en la posibilidad de defenderse.

En este aspecto hubo algunas reformas a mediados de año, que vinieron a proteger un poco más a los contribuyentes que en una primera instancia se les dificultaba mucho la defensa cuando eran aprendidos.

Quisiera yo mencionar algo que viene a reforzar la visión que se dio en el Congreso Nacional de Contribuyentes, que fue una encuesta realizada por una revista y publicada el 8 de abril de 1992, entre 695 empresarios.

A la pregunta ¿cómo califica a las disposiciones fiscales¿ El 94% las consideró muy complejas y el 6% complejas; o sea el 100%.

¿Considera que la simplificación administrativa en el ámbito tributario ha tenido eficacia¿ Definitivamente sí, el 2%; parcialmente 35% definitivamente no, 63%.

A la pregunta ¿ a su juicio, la carga fiscal para personas morales como parte del costo de la

empresa es¿ Excesiva 85%, adecuada 15%; y a la última pregunta: Desde su punto de vista como ejecutivo asalariado por honorarios, ¿la carga fiscal puede calificarse como justa¿ Si el 15%, no el 85%.

Yo aceptaría desde luego que ésta es una encuesta, que puede haber otras encuestas, pero lo que quiero ilustrar, tanto con la mención del Congreso contribuyente como con esta encuesta, es que hay una percepción que se ha formalizado en el caso del Congreso y que se demuestra con otros indicadores de que tenemos una legislación compleja, cambiante, con unos impuestos caros.

En relación a la complejidad de la legislación, yo quisiera decir que en materia federal existen varias leyes, el Código Fiscal de la Federación, Ley del Impuesto sobre la renta, Ley del Impuesto al Valor Agregado, etcétera, y cada una de estas leyes tiene su reglamento; sin embargo, esta abundante legislación que el año pasado el señor secretario comparaba con la norteamericana, que parece ser más abundante, no resulta suficiente, ya que durante el año se publican resoluciones para establecer reglas generales y otra disposiciones de carácter fiscal. Y aquí quisiera yo hacer algún comentario: las notas que tanto los asustaron, o sea estas dos libretas, no las voy a leer yo ahora, pero supuestamente ya todos las leímos porque son publicaciones del Diario Oficial.

Y quisiera dar algunos ejemplos de la complejidad de estas resoluciones: la del año de 1972, originalmente contiene 271 artículos. Las resoluciones de 1992 a 30 de octubre, eran 22 las que habían salido, y las de 1991 fueron 29. Hago un comentario adicional: varias de éstas, unas seis aproximadamente, fueron publicadas después de que se terminó el ejercicio fiscal, lo que también tiene sus complicaciones. Pero no sólo existen resoluciones, hay anexos de las resoluciones, y al 30 de octubre, los anexos a las resoluciones de 1992 son 32.

Ahora bien, las resoluciones al 30 de octubre de 1992, han sufrido 268 modificaciones. Uno de sus artículos, el 210, que se refiere a asuntos aduaneros, han sido reformados en cinco ocasiones, y los anexos al 30 de octubre de 1992, han sufrido 64 modificaciones. Esto dice mucho de la inestabilidad de nuestra política fiscal.

Como detalle curioso, en estas libretas traigo fotocopiadas las resoluciones y los anexos tomados del Diario Oficial, son 996 páginas y creo que me faltaron algunos anexos que fueron publicados en fechas diferentes, como el 1o. que fue publicado el 14 de julio.

Con esta información que físicamente se puede ver aquí, nos damos cuenta de que la queja de la complejidad es bastante justificada; o sea, no sólo tenemos una gran cantidad de disposiciones legales, sino que también tenemos una gran cantidad de modificaciones durante el año.

Aquí mi reflexión sería en el sentido de que únicamente puede uno cumplir con las disposiciones, contando con asesores muy calificados y muy bien informados.

El proceso formal de publicar en el Diario Oficial este tipo de resoluciones, cumple con la Ley, pero desde un punto de vista práctico implicaría que todos los contribuyentes tuviésemos que leer diariamente el Diario Oficial, y tratar de entender y llevar un control por demás difícil. Si nos apegamos a las publicaciones legales que existen, obviamente hay un desfase entre la publicación en el Diario Oficial y la fecha en que uno recibe la información.

Pero sí éste voluminoso número de disposiciones es de por si complejo, hay otro aspecto que considero más delicado, y es el aspecto de los fundamentos legales de estas resoluciones.

En las resoluciones surge la fundamentación en la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, y cita los artículos 16 y 31. El 16 habla de las facultades de los titulares de la Secretaría, y también de las facultades de delegar esta competencia, y el 31 habla de las facultades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y también cita el inciso g de la fracción I del artículo 33 del Código Fiscal de la Federación, que me gustaría leer. Dice así: "El artículo 33 del Código Fiscal de la Federación dice: las autoridades fiscales para el mejor cumplimiento de sus facultades, estará a lo siguiente: Primero, proporcionará asistencia gratuita a los contribuyentes, y para ello procurarán... g publicar anualmente las resoluciones dictadas por las autoridades fiscales que establezcan disposiciones de carácter general, agrupándolas de manera que faciliten su conocimiento por parte de los contribuyentes. Se podrán publicar aisladamente aquellas disposiciones cuyos efectos se limitan a periodos inferiores de un año".

Este es un fundamento legal, o sea la posibilidad de que las autoridades fiscales asistan gratuitamente a los contribuyentes, publicando anualmente. Y eso tiene mucha importancia, porque la Secretaría de Hacienda con bastante o

completa corrección, habla de que no habrá Miscelánea Fiscal, entendida la Miscelánea Fiscal como el conjunto de propuestas o disposiciones de reformas a los impuestos, la propuesta o sea el paquete anual de reformas a las leyes fiscales.

En este sentido, técnicamente correcto, lo entiende la Secretaría de Hacienda Pero si juzgamos por lo que dicen los participantes en el Congreso Nacional de Contribuyentes, el concepto de Miscelánea Fiscal ellos lo extienden a ese tipo de resoluciones, y creo que esto es muy grave, el aspecto en que existan estas resoluciones, y les voy a señalar por qué.

El inciso expresamente establece que estas publicaciones de criterios se harán en forma anual. Nosotros entendemos anual que es una vez al año y no durante todo el año, que es como se ha venido manejando. No pasa un mes con un par de resoluciones de este tipo.

En segundo lugar, no son criterios. Aquí hay una verdadera legislación, con lo cual se está violando la Ley. Hay una verdadera elaboración de normas de carácter obligatorio y voy a dar un par de ejemplos nada más, pero traigo anotados algunos más.

En relación a las fechas, las leyes establecen una fecha, la del 1% para la educación, establece una fecha, y en la resolución se modifica el plazo para pagar.

En relación a los comprobantes fiscales, el artículo segundo transitorio establece una fecha y los criterios modifican en dos ocasiones estos plazos. Puedo entender que son en favor del contribuyente, qué bueno. Pero no tiene facultades la Secretaría de Hacienda para legislar, y aquí está modificando leyes con criterios de interpretación.

Y hay otro caso que además ha generado un gran malestar, y es el que se refiere a los comprobantes fiscales.

El artículo 29 - A del Código Fiscal de la Federación, establece los requisitos que deben de contener este tipo de comprobantes. Sin embargo, en las disposiciones, en las resoluciones se agregan requisitos. Voy a dar ejemplos: que se le ponga el que reproduzca este documento será sancionado con otras palabras, no es el texto exacto, pero es la referencia, que se le ponga los datos del impresor y la fecha de publicación en el Diario Oficial.

O sea, éstas son disposiciones que van más allá de lo que dispone la Ley, y que además crean también una gran inseguridad. Si una persona trata de cumplir una vez que se aprueba la Ley, con las disposiciones, se va a encontrar de entrada que no había imprentas autorizadas, tendría que esperar; y en el caso de los comprobantes fiscales, hay dos modificaciones en diferentes fechas. Si uno hubiera hecho sus comprobantes en un momento dado, se encontraría que habría que incluir otros requisitos en estos comprobantes independientemente de otros aspectos prácticos, como es el aspecto de las imprentas, que en algunas partes del país casi generaron monopolios.

Esto es lo que se refiere a la complejidad de nuestras disposiciones tributarias que generan inseguridad jurídica. Esto es evidente.

También la queja es que tenemos impuestos caros. Fundamentalmente el impuesto es lo que le paga el ciudadano o el habitante al Gobierno por la Administración pública, en términos muy generales, y a veces nos comparan con Estados Unidos de América, donde los habitantes tienen mayores prestaciones que los que pude tener aquí un habitante de nuestro país.

El año pasado le pregunté al señor secretario sobre este punto, y él me hacía una referencia en relación al impuesto sobre la renta de las empresas, donde en México es del 35% y en Estados Unidos de América en promedio, señalaba él, del 40 y tantos por ciento, aunque la tarifa federal es del 34%.

En este caso de las empresas, es más difícil de analizar porque hay otros aspectos que inciden, pero en el caso de las personas físicas es más claro. Por ejemplo, y algo que también oí que mencionó el señor secretario en un programa de radio, aproximadamente ocho días después de su comparecencia: En México, el equivalente a 8 mil dólares, que son cerca de 25 millones de pesos al año de ingresos, se paga el 6.6%; en Estados Unidos de América, con la deducción estándar y con la deducción personal, en esta cantidad prácticamente se está exento de impuestos.

Aquí hay un caso concreto, además la mayoría de los mexicanos están dentro de este rango, que podríamos pensar que entonces si no pagáramos impuestos en ese rango no habría buena parte de los ingresos.

Claro, aquí también, cuando hice estos cálculos me daba cuenta de que en Estados Unidos de

América hay tres rangos, del 15%, del 28% y del 31%, y en México la lista es bastante más grande, más del doble, pero además hay que aplicar en este caso que estoy utilizando de ejemplo, que son honorarios, porque estoy pensando fundamentalmente en la microempresa y en las personas que prestan servicios, etcétera. Estaba viendo también los subsidios; entonces, es un doble cálculo.

Sin embargo, por ejemplo, comparando un ingreso de 161 millones en México, es el 24.4% y un soltero, que son los que más pagan en Estados Unidos de América, el 22.6%. Y de un rango alto, diríamos ejecutivos de empresas, 360 millones en México, son 30.3% y en Estados Unidos de América un jefe de familia que estuviera en este rango pagaría 25.8%.

O sea, estamos ante impuestos verdaderamente caros, no exageradamente caros, pero sí caros, que no son competitivos en este caso.

Hablaríamos, posiblemente, en la respuesta de los impuestos locales en Estados Unidos de América. Pues, aquí hay unos impuestos locales que no gravan el impuesto sobre la renta a nivel local, pero que sí gravan los ingresos y ahí está el caso de arrendamiento de inmuebles.

Hay jurisprudencia, en el sentido de que un inmueble de rentas produce, tiene un valor diferente, o sea, ahí no cabe la equidad, según el juez, porque es un ingreso de carácter mercantil; pero bueno, ese ingreso de carácter mercantil está gravado en impuestos sobre la renta.

Como un ejemplo sencillo: en ingreso de inmuebles no habitacionales, la suma del predial con este criterio, y el impuesto sobre la renta, supera el 40% de la entrada bruta. Esto demuestra.

Bien. Pensamos que hay mucha inestabilidad en nuestro sistema tributario; pensamos que los medios de defensa del contribuyente son demasiado formales y que la gran mayoría de los mexicanos no están en posibilidades de estar interponiendo recursos en contra, o amparos en contra de este tipo de disposiciones.

Pensamos, y ya lo hemos dicho en otra ocasión, que sigue haciendo falta una reglamentación a nivel constitucional, que establezca más allá de lo que actualmente se señala de contribuir en la forma proporcional y equitativa que señalen las leyes, que señale hasta qué límite está el ciudadano obligado a contribuir; hasta qué límite en efectivo y hasta qué límite en su tiempo, en trabajo, en preparación.

Eso no es novedoso. Existe ya un verdadero movimiento de carácter mundial. Hay un diputado danés que está en la cárcel por evasión fiscal, y que sólo salió para hacer su campaña, cinco días, ganó otra vez su curul y regresó a la cárcel, allá no funciona lo del fuero; pero este movimiento tiene ya cerca de 20 años y surge en California y se ha extendido en muchas partes del mundo.

Debemos precisar: el señor secretario decía hace un año, y con mucha razón, "que la inflación es el peor impuesto de todos", por ejemplo. Hasta qué punto tenemos una protección de que el gasto público, una protección constitucional, no política, de que el gasto público va a estar dentro de los límites razonables, para no generar inflación.

Ahora es la principal preocupación económica de nuestro Gobierno, pero esto no ha sido así; en sexenios anteriores sabíamos a dónde llegamos.

O sea, había que plantear la posibilidad de llevar a nivel constitucional los límites a los que estaría uno sujeto. Mientras tanto es de carácter práctico la duda que nos gustaría oír de parte del señor secretario, es cuando habla de que no habrá Miscelánea Fiscal, ¿se refiere a lo estrictamente contenido como tal que de hecho ya no la hubo en materia de impuestos, o se va a hacer extensiva esta disposición a todas las resoluciones que durante el año y a mi juicio, en forma indebida, produce la Secretaría y que son en buena medida las que hacen prácticamente imposible la seguridad de que está uno cumpliendo con las disposiciones fiscales¿ Por su atención muchas gracias.

La Presidenta - Tiene la palabra el diputado Demetrio Hernández Pérez del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional.

El diputado Demetrio Hernández Pérez: - Con su venia señora Presidenta. Señor secretario.

Como se anunció en el IV Informe de Gobierno, la consigna para el último bienio será la consolidación, consolidación de la reforma del Estado, consolidación de los equilibrios macroeconómicos, consolidación del crecimiento sano y sostenido.

Sería pecar de ceguera analítica desconocer los cambios en la economía durante los últimos años: finanzas públicas sanas, crecimiento por encima de la población, disminución del crecimiento de

los precios, entrada de capitales, cambios en las asignaciones presupuestales, reducción del peso de la deuda externa etcétera, son activos del Gobierno para la legitimación de la política económica, son los argumentos técnicos para continuar el programa.

Señor secretario no desconocemos estos logros, no los ignoramos, tampoco nos ciegan. No nos impiden ver las repercusiones que han tenido en la economía y en la sociedad, no somos fetichistas, no nos fascinan las variables macroeconómicas ni nos engañan los trucos estadísticos, ni nos seduce el teatro económico ese de los escenarios y las expectativas del capital.

Para compartir la consigna de la consolidación tendríamos que compartir el diagnóstico de la situación económica y de las perspectivas sociales y no podemos hacerlo, nos separa una consideración. Mientras ustedes creen que la desaceleración en el crecimiento económico es un efecto inducido por situaciones externas, nosotros lo vinculamos con algo más profundo, los límites y las contradicciones de la estrategia gubernamental en materia económica y social.

El diagnóstico de la coyuntura es distinto y queremos decirlo enfáticamente, 1992 nos ha empezado a mostrar los límites y las contradicciones de la política económica. El mayor dilema de la política económica de la poscrisis, es el crecimiento sano y sostenido y la recuperación del nivel de vida de la población.

Si el crecimiento del producto interno bruto desde 1988, por cierto sensiblemente inferior al proyectado en el Plan Nacional de Desarrollo, fuera sano, tuviera si impacto en los niveles de vida, si propiciara la competitividad y la reindustrialización del país, entonces la consigna de la consolidación sería correcta; pero no creemos eso, pensamos que el crecimiento sostenido no es tan sano como quiere hacer creer, varios síntomas así lo demuestran.

El primero, que hemos advertido desde 1988, es el relativo al déficit comercial y su financiamiento. Ya tuvimos una discusión con usted el año pasado sobre el tema y su explicación correcta, en términos técnicos, nos sigue pareciendo parcial. Soslaya el carácter volátil de la inversión en cartera, la acendrada competencia mundial por capitales en los próximos años, y el impacto en las tasas de interés y los costos financieros. El déficit comercial es un límite de la política económica, una de sus barreras. No se puede seguir ignorando y tan no se puede que ha sido reconocido como una de las causas principales de la desaceleración productiva.

El segundo, es el carácter asimétrico del crecimiento. Sectores productivos y ramas económicas no crecen, incluso algunos han decrecido en términos absolutos. Puede decirse que se están reconvirtiendo, pero el costo social y productivo de su modernización es tal que uno se pregunta si se han reconvertido o han desaparecido.

El tercero, vinculado a los demás, es el repunte de las tasas de interés en el presente año. Lo preocupante no son tan sólo los signos aislados sino su eventual interrelación y el indicio de que no se puede hablar de un crecimiento sano cuando este mismo crecimiento nos enseña sus limitaciones. En 1990 la inflación; en 1992 la desaceleración.

La hipótesis de un crecimiento problemático, frágil, está planteada. ¿Cómo entonces pedir más, de lo mismo? Pero además, la estrategia económica no sólo muestra sus límites, sino más importante, tiene problemas de legitimación.

El pueblo no comparte una visión triunfalista de la economía, cuando los salarios siguen deprimidos, el empleo es insuficiente y escasamente remunerado. Señor secretario: Ya somos campeones mundiales en el salario más bajo, los programas sociales son insuficientes, etcétera.

Por si fuera poco, el crecimiento de los últimos años está evidentemente concentrado, los nuevos empresarios, los que se beneficiaron de la especulación financiera en los años ochenta, parecen ser, junto con los capitalistas extranjeros, los únicos que reconocen las bondades y la justeza de la política económica; los demás, ya no. Y ni Solidaridad puede pedir reconocimiento a una política que posterga indefinidamente el bienestar de las mayorías.

Límites y contradicciones, problemas de legitimación de la política económica, no es el mejor escenario para pretender consolidar con más de lo mismo. ¿Qué nos propone para 1993 y 1994?, continuar la lucha contra la inflación a través de las concertraciones corporativas, una política tributaria agresiva, un presupuesto superavitario, un tipo de cambio cuasi fijo, control ampliado y férreo de los salarios, en suma, lo mismo desde 1987.

Antes de que nos señale, como lo viene haciendo desde 1988, la importancia de la lucha antiinflacionaria, nosotros queremos decirle que ahí

no está la discusión, todos coincidimos en eso, bajar la inflación es un asunto primordial, todos estamos de acuerdo; sin embargo, después de cinco años de lucha persistente contra la inflación; después de haber logrado bajarla de tres a dos dígitos y de 50% a la banda de los 10, nosotros nos preguntamos si la inflación de ahora obedece a las mismas causas que la de esos años. Si así fuera, la medicina podía ser la misma, pues demostró ser eficiente. Pero si no, ¿por qué insistir con más dosis de lo mismo, para una afección posiblemente distinta?

Es más difícil bajar la inflación de 14 a 7%, que 150 a 50% ó a 30. El componente inercial las presiones del déficit fiscal, de la deuda externa, del tipo de cambio, etcétera impulsan la hiperinflación, sobre todo, la política ha demostrado ser eficiente. Pero hoy, las condiciones ya no son las mismas, no hay inflación por expectativas, pues está el Pacto de Estabilidad, Competitividad y Empleo; no hay presiones derivadas de las finanzas públicas, pues prácticamente tenemos dos años de superávit fiscal; no hay presiones monetarias por la rigidez crediticia; no hay problemas de salario, pues tenemos más de 10 años de disminución del salario real; no hay problemas distributivos, pues la balanza se inclina cada vez más hacia el capital; también han bajado los costos fiscales como el impuesto al valor agregado ¿a qué se debe entonces señor secretario, esta inflación tan terca?

Bajar los índices inflacionarios puede ser una meta de la política económica, más si estamos a punto de firmar el Tratado de Libre Comercio, con países donde la inflación no es mayor de 5 a 6%, es un requisito de competitividad sin duda.

Pero nosotros no creemos que sea el único. Más importante es la modernización de la planta productiva, la transformación tecnológica y organizacional de las empresas grandes, medianas, pequeñas y micro. Y todavía más importante en la concertación y distribución de los frutos del trabajo humano. Para esto, es necesario recapitalizar, invertir, crecer, democratizar. Pero en 1993, el panorama no luce muy optimista, las expectativas son francamente recesivas y así es, difícil lograr una revolución productiva y una reforma social en vísperas del Tratado del Libre Comercio.

El perseguir un improbable 7% de inflación, hasta la fecha las proyecciones y las estimaciones de este índice, nunca han coincidido; se sacrificará el crecimiento, el nivel de vida y el mercado interno.

Ustedes señor secretario, han establecido prácticamente una dicotomía entre crecer y luchar contra la inflación. Así, es posible que en términos monetarios se alcance a competir con los productos internacionales. Pero ¿cuáles productos? ¿de cuáles sectores y de qué empresas? Si las oportunidades de modernizar la planta productiva estarán limitadas por un crédito escaso y oneroso y una demanda interna estancada.

Nosotros hemos venido diciendo desde hace mucho, que los equilibrios y las transformaciones macroeconómicas, no se han traducido en transformaciones de las entidades económicas individuales. Estas últimas semanas ya se ha filtrado en el discurso oficial la revolución microeconómica. Está bien, porque la política económica ha estado dominada por el sector financiero y comercial, relegando el sector directamente productivo, a los avatares de la modernización salvaje. Pero la revolución microeconómica, implica una reforma industrial, un plan de desarrollo y democratización industrial, que no vemos por ninguna parte.

Señor secretario, el año pasado señalamos que el superávit fiscal podía ser un instrumento importante en la lucha antiinflacionaria. También somos de los que creemos que los presupuestos balanceados llegaron para quedarse, que las épocas de los subsidios, las ineficiencias, las corrupciones y el relajo presupuestal, ya pasaron al basurero de la historia; pero también el año pasado nos preguntamos sobre la pertinencia temporal del superávit en un país con tantos rezagos y tanta miseria.

Para efectos prácticos, ya son dos años de superávit fiscal, y la inflación se ha mantenido entre el 11 y el 15%. Pero ya apareció el fantasma de la recesión, también el de la insuficiencia de la inversión privada y la ineficiencia de las empresas reprivatizadas; Teléfonos de México es un caso paradigmático. Incluso la concepción de la política económica dominante, parece querer cambiar.

¿Por qué entonces empeñarse en construir alternativas irreductibles entre luchar contra la inflación y estimular la capitalización, el crecimiento y la distribución del ingreso?

El problema de la inflación nos preocupa como a todos; pero pensamos que el problema del crecimiento sano y sostenido es mayor. Todavía el crecimiento ni es sano ni es sostenido y nos tememos, que de seguirle apostando a luchar

contra la inflación, son las medidas financieras y monetarias que ya conocimos en los últimos años.

Pueden conseguirse índices de un dígito, pero sin modernización productiva, con rezagos sociales, sin reforma social, nosotros nos preguntamos y le preguntamos a usted si esa inflación será sana y sostenida también.

Por su atención, muchas gracias.

La Presidenta - Tiene la palabra la ciudadana diputada Rosa Albina Garavito Elías, del Partido de la Revolución Democrática.

La diputada Rosa Albina Garavito Elías: - Gracias, señora Presidenta, señoras y señores diputados; ciudadano secretario de Hacienda, Pedro Aspe Armella:

El pasado día 10 presentó usted el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación y la Iniciativa de la Ley de Ingresos, así como los Criterios de la Política Económica en que dichas propuestas se fundamentan.

Para que su comparecencia sobre estos temas sea fructífera, me gustaría que nos ubicáramos en los tiempos que vive el país.

Llega usted a esta soberanía en medio de una crisis cada vez más profunda y generalizada sobre la credibilidad de resultados electorales, y a menos de un año de que en los Pinos se decida quién será el candidato oficial a la Presidencia de la República en 1994.

Habiendo tenido que cancelar la carta de la reelección, es obvio que las posibilidades de su nominación a esa candidatura aumentan y que usted se encuentre ya buscando esa postulación. Por eso no nos extrañó que la Miscelánea Fiscal se haya cancelado. Seguramente usted pensó que en estos casos, un poco de populismo empresarial no hace daño ni al más empedernido neoliberal.

Otros funcionarios del grupo gobernante, como usted, estarán jugando sus cartas tras el mismo objetivo. Pero independientemente del elegido, todos representan la continuidad de la política neoliberal y del régimen antidemocrático.

Lo cierto es que los tiempos de la sucesión presidencial no son ajenos a esta comparecencia. Sólo me permito hacerlos explícitos.

Por si fuera poco, a esta falta de credibilidad electoral se agrega el hecho del ostensible fracaso de la política económica del Gobierno. 1992 está cerrando con un crecimiento menor al que usted y el entonces secretario de la Secretaría de Programación y Presupuesto, Ernesto Zedillo, nos vinieron a proponer hace un año, con tasas de interés 40% más altas que las de inicios de año, con una caída en el ritmo de la inversión productiva, con una inflación por encima de la esperada por el Gobierno y con una brecha en la balanza de cuenta corriente del doble de la meta planteada por ustedes.

Vale la pena recordar que a partir de 1989 el déficit en cuenta corriente se ha doblado anualmente.

¿En dónde quedó el proyecto de convertirnos en una potencia exportadora?

Los objetivos principales no se alcanzaron y los costos del ajuste se siguen profundizando.

Antes de aprobar el paquete de política económica que nos vino a proponer, tendríamos que, previamente, calificar resultados. Nosotros, como la mayoría de los mexicanos, le preguntamos: ¡Por qué tendríamos que creerle que "con más de lo mismo" el país estará mejor?

Los resultados califican mal a su política; política que no logra estabilidad, solidez y equidad en el crecimiento.

Por eso nuestro partido se opondrá a la aprobación del proyecto y la iniciativa de Ley que usted vino a presentar a nombre del Ejecutivo Federal.

Al presentarnos los resultados medidos por el crecimiento del valor de la riqueza nacional, usted eludió la responsabilidad que cabe a la política gubernamental, cuando comparó la tasa de crecimiento del producto interno bruto en la que cerrará 1992 alrededor de 2.7%, con la menor tasa de crecimiento económico mundial 1.1%, y no con la que el Gobierno nos propuso como meta hace un año: 4% Tampoco con la de 5.3% proyectada como meta en el Plan Nacional de Desarrollo.

Los mexicanos sabemos de la influencia de la economía internacional sobre la nuestra, pero nos gusta que se nos hable claro. No toda la desaceleración económica la podemos achacar al factor externo.

Si usted fue elusivo en cuanto al fracaso en los objetivos de crecimiento del producto interno bruto, en cuanto al balance de nuestras relaciones económicas con el exterior, medido por el saldo en cuenta corriente, evitó decir que las importaciones crecieron casi al doble de lo esperado, mientras que las exportaciones redujeron su crecimiento a la tercera parte de lo proyectado y que por lo tanto el déficit en cuenta corriente será casi el doble de lo propuesto.

Hay, sin embargo un tipo de exportación no registrada en esta cuenta, que en el primer semestre del año por lo menos 6 millones de trabajadores mexicanos indocumentados cruzaron la frontera en busca de trabajo en Estados Unidos de América.

Tanto elude el problema de déficit comercial, que la presentación correspondiente a balanza de pagos en el cuadro de evolución económica estimada en el documento de Criterios de Política Económica, por primera vez cambia; en lugar del monto en valor absoluto, se presenta como porcentaje del producto interno bruto. Todo para esconder que en lugar de los cerca de 13 mil millones de dólares esperados de déficit, tendremos más de 20 mil millones de dólares.

Ciudadano Secretario:

No es sano para el país encubrir cifras. Le pedimos que en su respuesta explique por qué el cambio en la metodología de presentación de las mismas.

Tampoco dijo usted que no se cumplió con las metas de crecimiento de la inversión y que la demanda total se redujo, como reflejo de la contracción del mercado.

En fin, no quiso reconocer que después de 10 años de la misma política económica, el país aún se encuentra en un errático crecimiento, en el cual 1992 será de franca desaceleración.

La justicia social es una gran ausente en su política. Al respecto nos sorprendimos y preocupamos profundamente por el hecho de que desde su oficina se reconozca, en publicación de agosto de 1992, que la población en estado de pobreza extrema son 24 millones de mexicanos; esto es, 7 millones más a los estimados en 1988, 40% por encima de esa cifra.

No queremos abundar en datos que evidencian que el costo del ajuste sigue recayendo sobre las mayorías, pero el hecho es que la recuperación del salario que el Gobierno pregona aún no se registra más del 50% de la población económicamente activa, que vive con ingresos de hasta dos salarios mínimos, ingresos que apenas cubren el 30% del costo de la canasta de bienes básicos que lograban comprar en 1982. A ello hay que añadir los 17 millones de trabajadores de la economía informal, con ingresos por debajo de ese salario anticonstitucional.

En cuanto al empleo no sólo se han creado los suficientes para ocupar el millón de nuevos demandantes en el mercado de trabajo, sino que además el nivel de esta variable se encuentra 15% por debajo del que tenía en 1980.

El asunto, ciudadano secretario, es grave. Si 10 años de política neoliberal no han sido suficientes para un despegue económico sólido y estable, y, por lo tanto, tampoco suficiente y justo, la mayoría de los mexicanos piensan que es hora de cambiar de política. No nos consuela el hecho de que el producto interno bruto esté creciendo más rápido que la población, porque sabemos que esa riqueza se concentra cada día en menos manos.

Los trabajadores del campo y de la ciudad, los desempleados, los comerciantes pequeños y medianos, no se resignan con la supuesta derrama de beneficios que ustedes proponen. Lo que exigen es un crecimiento suficiente, sólido, sostenido y que la riqueza se reparta con equidad.

Cuando no hay resultado queda el recurso de vender ilusiones. El Gobierno que usted representa se ha caracterizado por ser un buen vendedor de expectativas, ha vendido bien, sobre todo hacia afuera, la imagen de un país que se moderniza aceleradamente, a través de la desregulación, la privatización y la apertura comercial. Pero la venta de esa imagen se agotó, se agotaron sus cartas del cambio estructural; más desregulación es imposible. La venta de servicios, de puertos y aeropuertos, que es lo que queda como carta fuerte en manos del Gobierno, es poca cosa comprada con lo que ya se transfirió a los grandes empresarios. Y una economía más abierta que la nuestra tampoco es ya factible.

Si no hubo resultados, ¿qué nos viene a ofrecer como novedad? La reforma económica a nivel micro que permita elevar la productividad de las empresas. Esa es la novedad 10 años después, cuando a los mexicanos se nos estaba diciendo que gracias a la venta de paraestatales, a la desregulación y a la apertura comercial indiscriminada, ya éramos más competitivos en beneficio

de nuestras exportaciones y en beneficio de nuestros consumidores nacionales. Cuando esa imagen se nos vendía, ahora se reconoce que la modernización económica real está aún por verse.

Entendemos que se pretenda que sea eso la novedad de la reforma estructural, porque las cartas de la reforma macro se agotaron y porque después de dos años de estira y afloja, finalmente el sector obrero de su partido aceptó firmar el acuerdo para la Elevación de la Calidad y la Productividad. Gracias a este acuerdo, firmado por encima de la Ley, los empresarios pueden tener cierta certidumbre para continuar violando la Ley Federal del Trabajo.

Su reforma estructural a nivel microeconómico, no es pues, una buena novedad para los trabajadores; por su parte los empresarios seguirán exigiendo la certidumbre de cambiar a fondo la Ley Federal del Trabajo, cuidado ciudadano Secretario, su nueva carta se mueve en terreno pantanoso, pero a la evidencia del fracaso de la política después de 10 largos años de aplicación, se responde con la insistencia en la reducción del gasto y en el mantenimiento del superávit financiero.

A pesar del incremento del gasto social, este aún no logra resarcir los años de su persistente disminución previa; en cuanto a la política de ingresos, además de la cancelación de la Miscelánea Fiscal a que nos referimos al inicio, los objetivos de la entidad no aparecen y el terrorismo fiscal continúa aplicándose ya que se sigue considerando a todo causante como delincuente fiscal, mientras no demuestre lo contrario, queremos que nos explique por qué se reitera en lo mismo.

En resumen, a pesar de que los indicadores nos dicen que los agentes económicos, los ciudadanos de carne y hueso que cada día desde sus distintas esferas contribuyen a la generación de la riqueza nacional, no se comportan como el Gobierno espera que lo haga, el Gobierno insiste en el mismo mensaje, alentar la ganancia de los grandes financieros empresarios, financiar el desarrollo con recursos externos, éste que sea el motor del crecimiento, es en lo que se insiste. Queremos que nos explique por qué, ¿acaso la sociedad son sólo esos grandes empresarios?, ¿y los pequeños y medianos y el sector social? Me quiero detener un poco en el análisis de una de las disparidades entre supuestos gubernamentales y comportamientos reales en 1992. Para que las tasas de interés se hubiesen mantenido al nivel inicial del año, era necesario, según se desprende de la argumentación que usted sostuvo aquí la semana pasada, que la demanda de crédito no aumentaba y que el flujo de entrada de capitales se mantuviera al mismo ritmo, me refiero a la página 13 del documento que leyó aquí de primer paso, pero resulta que la gente se comportó al revés, a los empresarios se les ocurrió invertir y a los inversionistas extranjeros y a los repatriadores de capital se les ocurrió disminuir la entrada de capitales, quizá entre otras cosas porque la certidumbre que el Gobierno ha querido dar a estos agentes, aún no los contempla.

Resultado, aumenta la demanda de crédito al mismo tiempo que la oferta de fondos prestables se retrae, de manera que en 1992 termina con tasas de interés lesivas al financiamiento de la inversión productiva. Sé que usted me querrá contestar que después de la firma de la reciente fase del Pacto, las tasas de interés han iniciado de nuevo un descenso, la pregunta es ¿hasta cuándo?, cuando los factores estructurales para que ese fenómeno se siga generando, no son atacados de raíz.

La conclusión de este fenómeno es sencilla, para que los pronósticos elaborados en su oficina se cumplan, es necesario que los empresarios retraigan su inversión o que desde el exterior nos lleguen los recursos en el volumen y a los ritmos necesarios.

El país, ciudadano Secretario, merece otra política monetaria y financiera y en la cual el financiamiento a la inversión privada dependa sólo complementariamente del exterior.

Para ello, es necesario que las ganancias especulativas acumuladas en la bolsa de valores sirvan efectivamente al financiamiento de la inversión productiva, y no continúen alimentando un mayor apetito de ganancia financiera; apetito que siempre se expresará en aumento de las tasas de interés.

Sólo de esta manera los empresarios que apuestan al país, además de legítimamente apostar a su ganancia, podrán encontrar esos fondos prestables para crear y ampliar sus empresas.

Para romper con la disyuntiva que aún amarra a la economía después de 10 años entre estabilidad o crecimiento, es necesario llegar a la raíz del problema; generar las condiciones para que la inversión productiva, crezca en los niveles

y ritmos suficientes para que el crecimiento no sea privativo de unas cuantas y grandes empresas; para que ya no se nos venga a decir como nos dijo usted aquí la semana pasada, que la meta de crecimiento no se alcanzó porque hay empresas que no han llevado a cabo la modernización de sus procesos productivos, página seis y siete del documento que usted leyó, en lugar de decir que fue en este camino de modernización donde perecieron, quebraron, cerraron, desaparecieron.

No podían esperarse otros resultados en cuanto a la heterogeneidad en el crecimiento industrial, cuando la planeación con los instrumentos de apoyo necesarios, está ausente de los propósitos del Gobierno; cuando el plan de modernización del sexenio, de modernización industrial, repite el estribillo a través de sus 50 páginas, de que lo que las fuerzas del mercado, la oferta y la demanda dicten, eso será bueno para nuestro país.

Sólo con una oferta productiva en expansión, podrá erradicares la inflación, y ésta es posible mediante un pacto productivo, concertado entre todos los sectores de manera democrática y representativa; en donde con .equidad se repartan los costos de una efectiva modernización productiva y no como hasta ahora ha sido en detrimento del ingreso de los trabajadores y del mercado interno.

Con una política fiscal que mediante la descentralización efectiva fortalezca al municipio libre, se promueva el desarrollo regional y se propongan metas de equidad en la distribución del ingreso a través, entre otras medidas, de la desgravación fiscal para los trabajadores que perciban hasta cinco salarios mínimos.

Con una política social en donde los recursos del gasto social puedan efectivamente ser controlados y vigilados por la sociedad, con un modelo de economía mixta en donde los sectores público, privado y social participen de manera corresponsable bajo reglas claras del juego. Quiero recordar aquí que la reforma del artículo 25 constitucional, en donde por primera vez se establece la obligación del Estado a la rectoría económica del desarrollo, es un artículo que aún no ha sido reglamentado, por lo tanto los sectores social, privado y público siguen en el limbo en relación a su participación efectiva para hacer una realidad otro precepto constitucional, el de la economía mixta.

La ideología y la política neoliberal, sufrió un duro revés con la derrota de Bush; el camino del neoliberalismo se agota, es hora de rectificar la política económica, otros países empiezan a hacerlo.

Es necesario que los ciudadanos elijan libremente a quien los gobierna, y con ello todos los sectores sociales y productivos puedan tener injerencia en las decisiones de política económica.

Ciudadano Secretario, a la hora de las urnas no sólo votan los grandes empresarios que se benefician con su política, también lo hacen los pequeños y medianos que han tenido que cerrar empresas, los que se encuentran ahogados por la falta de liquidez y de crédito accesible.

A pesar de ello, ¿usted insistirá en mantener su política monetaria y financiera?

También votan los asalariados del campo y la ciudad, damnificados de su política; votan también los campesinos, a quienes se les ofrece como solución que enajenen sus parcelas; los estudiantes, a quienes se les dice que la universidad pública no es viable, aunque no tengan recursos para pagar la educación privada, cuya matrícula cada día va en aumento. Votan las amas de casa, que siguen haciendo milagros para que el presupuesto familiar alcance, pero ya están cansadas de hacer tanto milagro.

Ciudadano Secretario, a pesar de estos ciudadanos que vigilan la política económica del Gobierno, ¿el Ejecutivo Federal insistirá en el proyecto de Egresos y la iniciativa de Ley de Ingresos presentada, o acaso piensa que el fraude los puede poner a buen resguardo del juicio que amplios sectores de la población hacen de esta política?

Espero que este intento de diálogo entre pares, sea benéfico para la nación. Por sus respuestas, doy las gracias anticipadas.

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado Fauzi Hamdan Amad, del Partido Acción Nacional.

El diputado Fauzi Hamdan Amad: - Con su permiso, señorita Presidenta; honorable Asamblea; doctor Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público; distinguidos visitantes:

Muchas y profundas transformaciones ha habido y están aconteciendo hoy en día a una velocidad vertiginosa. Dichos cambios en el contexto

internacional como en el de nuestra vida interna, están afectando la vida política, económica, social y cultural en nuestro país y en consecuencia afectando radicalmente la relación entre el Estado y sus habitantes.

Estas mutaciones ya no permiten mantener construcciones e instituciones que pudieran haber tenido alguna explicación o justificación en el pasado. La evolución es variada en el mundo. En una época se pasó a un sistema socializado que hoy en día se resquebraja; en otros países se declaran estados sociales de derecho o estados de bienestar; en otros más se mantiene un esquema liberal burgués, decimonónico, con sus contradicciones políticas y económicas.

En épocas todavía muy recientes, se evidenció un abandono del concepto económicamente liberal del Estado, del concepto liberal de propiedad privada y del rol abstencionista de la administración simultáneamente con un intento de revalorizar la libertad frente al poder. Dicho intento, arduo y complejo, ha quedado hoy en día frustrado y empieza a desencadenarse en la mayor parte de los países, y el nuestro no es la excepción, un cambio radical en la concepción del quehacer del Estado, para encontrar nuevos instrumentos y caminos que conlleven a lograr los altos fines del Estado.

En el terreno económico, que es el que esta sesión nos interesa dilucidar, se advierte una importante mutación en la estructura y en la actividad estatal, producto del agotamiento de la acción del Estado, en su intervención incesante y creciente en el campo de la economía; en un pasado reciente y en otros como en el nuestro, parcial, empieza a desaparecer en el ámbito interno, al considerarse que un Estado gigante, sobre todo en el terreno económico, atenta a las libertades individuales y no es apto para cumplir su función.

En época reciente se configuró una nueva concepción filosófica del Estado, que sentó sus reales en dos polos opuestos que como imán aglutinaron a bloques de países luchando entre sí por lograr la hegemonía en los ámbitos político, económico, social y hasta bélico.

Los derechos individuales tradicionales sufrieron embates; comercio, industria, propiedad. Adicionalmente otros derechos individuales, no siempre vigentes en la sociedad, trataron y tratan de ir adquiriendo, existe en una época, a través de la acción del Estado, y actualmente a través del repliegue y el abstencionismo estatal, para lograr en cualquiera de ambas concepciones, el postulado de igualdad y la consiguiente supresión de las desigualdades sociales y económicas.

Nació, y todavía no madura, una concepción distinta del orden social, en la cual la sociedad política y la administración que la dirige, han recibido y hoy se recicla, un nuevo influjo de concepciones de renovada fuerza. Ya no basta el imperio de la autoridad de quien ejerce ocasionalmente el poder, ya no satisface la voz de mando sea quien fuere el que manda; ahora se intenta conseguir una sociedad participativa en el más pleno sentido de la palabra, participación en los beneficios de la sociedad, y participación en las decisiones del poder.

Por lo que concierne al aspecto económico, de cuyo influjo nuestro país no es ajeno, y que también desde luego su intervención en el proceso social, y en todo caso, uno de los ámbitos de realización de todos los derechos humanos, el modelo democrático ha sido prácticamente reemplazado por un sistema diferente denominado: tecnodemocracia. La democracia liberal que se gestó y desarrolló en los regímenes occidentales estaba basada, y no pocos países todavía la postulan, en la competencia económica y la Ley del mercado. La tecnodemocracia descansa sobre las grandes empresas de dirección colectiva que planifican sus actividades e imponen sus productos por medio de la publicidad. La primera, desea y lucha afanosamente por lograrlo mediante una concepción de un estado débil, que no intervenga en el dominio económico. La segunda, exige que los gobernantes aseguren la ordenación general de la producción, del consumo y de los intercambios, por medio de diferentes intervenciones, estímulos y apoyos. La primera contempla, en el ámbito estrictamente político para alcanzar el poder, el enfrentamiento de partidos de cuadros, que dan a la competencia política el carácter de un combate de gladiadores; la segunda se basa en la confrontación de partidos de masas, disciplinando a sus afiliados y líderes que se ajustan a una acción colectiva.

Las administraciones públicas y las empresas privadas, en ambos sistemas que hoy en día predominan en el mundo, adoptan estructuras análogas; bastan organizaciones corporativas, complejas, jerarquizadas y racionalizadas. Amalgamar o estructurar de manera congruente tales posturas, empalmadas en las variables históricas de lo que va del siglo, y lo que hoy está aconteciendo, constituye el gran reto de las sociedades modernas y de nuestro propio país, que se refleja en su estructura de organización política, económica y social.

Bajo el sello del neocapitalismo o neoliberalismo, o con la denominación que ha adoptado el Ejecutivo Federal, como una fusión de ambas tendencias bajo el nombre de liberalismo social, se pretende encontrar un nuevo esquema y una nueva justificación filosófica del quehacer del Estado, que el propio titular del Ejecutivo Federal, principalmente desde su Segundo Informe de Gobierno y el reciente, pretende estructurar y sustentar para encontrar un nuevo modelo y una justificación filosófica del quehacer del Estado.

Ni un Estado poderoso y fuerte que destruya o aniquile los derechos humanos, ni un Estado débil que fortalezca la gran oligarquía económica, que en la evolución histórica del mundo, bajo diferentes nombres ha existido, que destruya o menoscabe los derechos humanos.

Bajo el entorno que he señalado, se sustenta la política económica y finalmente social, con teorías económicas decimonónicas, ajustadas y adaptadas a las circunstancias y condiciones actuales, pero al mismo tiempo fortaleciendo el papel rector del Estado en la economía, elevado a rango constitucional desde 1983.

El instrumento para lograr los grandes objetivos nacionales, con un desenfrenado énfasis en la actual teoría monetarista que está de moda, el Estado mexicano ha acelerado, después de crear las condiciones necesarias para ello desde el sexenio pasado, el proceso de entidades paraestatales que intervenían como sujetos activos en la actividad económica; a redimensionado su estructura corporativa para ejercer, preponderantemente, funciones reguladoras, más que funciones operativas, excepto algunas que se mantienen todavía como estratégicas.

La política económica para 1993, presenta una variable distinta a la que venía siguiéndose, que empezó a gestarse desde el segundo trimestre del presente año.

Enfriamiento de la economía provocado por el Gobierno mediante sus acciones, para reducir las presiones inflacionarias que empezaban a dar signos y muestras de reversión en el proceso, en virtud de la monetización de los recursos provenientes del exterior.

Esta variación en la política económica ha quedado confirmada por el Pacto de Estabilidad, Competitividad y Empleo (PECE), que aunque lleve las mismas siglas que el anterior Pacto de Estabilidad y Crecimiento Económico, muestra un cambio de actitud del Gobierno mexicano, ante los serios y graves riesgos que actualmente aqueja a la economía mexicana ante el creciente déficit de nuestra balanza Comercial, con motivo de la globalización de la economía mundial.

De no reducir el crecimiento económico, y por ende el circulante, ante la expectativa de un aumento considerable de tal déficit comercial, más de 18 mil millones de dólares, se estima a finales del presente año, y la recesión en los Estados Unidos, de quien dependemos primordialmente en el intercambio de bienes y servicios, habría pulverizado nuestro superávit fiscal, y muy posiblemente una reducción sensible y significativa de nuestras reservas en dólares. En este sentido no hay duda que la decisión es acertada; sin embargo, pretender alcanzar una inflación del 7% para el año entrante, y al mismo tiempo un crecimiento del 3% del producto interno bruto, constituyen metas irreconciliables, por no guardar entre sí, una proporción aritmética y geométrica en función de las condiciones que actualmente prevalecen en el país.

Existe una sobrevaluación de nuestra moneda en relación con el dólar en un 15 a un 20%, y hace inviable uno de los postulados del pacto de dar competitividad a los bienes y servicios que exporta nuestro país.

Aceptémosle o, en igualdad de condiciones y circunstancias, y a pesar de la existencia todavía de tarifas arancelarias protectoras para compensar o reducir la asimetría entre nuestra economía y nuestros principales socios comerciales, múltiples productos, principalmente intermedios y de consumo que en nuestro país también se producen, resultan más baratos en los Estados Unidos de América, con quien tenemos el mayor porcentaje de nuestro comercio exterior.

La competitividad que se postula en el nuevo Pacto de Estabilidad y Empleo exige, por un lado, dentro del esquema no protector o paternalista del actual Gobierno, que los individuos y las empresas se reorganicen en las áreas de producción, administración y operación para alcanzar metas de eficiencia y eficacia.

Esa responsabilidad es de incumbencia exclusiva de los particulares; sin embargo, parte por lo demás importante, para lograr esa competitividad es que el Estado, dentro de sus funciones esenciales, proporcione las condiciones que le son de su férula, a fin de coadyuvar a esos propósitos, infraestructura básica de vías generales de comunicación agua, luz, entre otros; una política fiscal justa y equilibrada, una política

de apoyos y estímulos crediticios accesibles y con tasas de interés competitivas; una auténtica y profunda reestructuración en las relaciones de la administración pública y los administrados, mediante un sistema normativo único, que dé seguridad, certeza, transparencia y celeridad a los trámites administrativos, en las diferentes materias que regulan, controlan y vigilan la actividad de los particulares, y, finalmente, estímulos y apoyos, reales y efectivos, para la generación del empleo y para aumentar la productividad, que permitan generación de empleos bien remunerados y dignos a la mayor parte de la población.

Cierto, y hay que reconocerlo, algo se ha hecho sobre todos los rubros mencionados, y aunque el propio Gobierno reconoce insuficiencia y deficiencias en algunos de ellos, no existe justificación alguna para que se sigan manteniendo rezagos y que no se hayan dado ya los cambios necesarios para alcanzar los objetivos que en las metas del Plan Nacional de Desarrollo se fijan.

Baste mencionar, como meros ejemplos, algunos de ellos que aún persisten y otros se agravan.

En infraestructura básica, ferrocarriles constituye una de las vías generales de comunicación inexplicablemente abandonada. Algunos diputados del Partido Acción Nacional sometimos a la consideración de esta honorable Asamblea, una iniciativa de reforma al párrafo cuatro del artículo 28 constitucional, con el objeto de que deje de tener tal actividad el carácter de estratégica, y pueda el Estado, sin perder el pleno dominio de tal vía de comunicación y bajo su rectoría, concesionarse a particulares, como lo ha hecho en las demás vías generales de comunicación, excepto la satélite.

Los servicios diversos acusan todavía insuficiencia y pronta respuesta de su demanda y constituye, por ende, un escollo en los servicios que el Estado proporciona, para poder estar en condiciones de competitividad en esa materia.

No obstante que este año se anuncia que no habrá Miscelánea Fiscal, el esquema tributario todavía sigue siendo altamente complejo. Formalmente no habrá disposiciones legales emanadas por el Congreso de la Unión, pero es una constante práctica, que esperemos se frene de tajo, que las autoridades administrativas expidan disposiciones generales derogatorias de las leyes dictadas por el Congreso de la Unión, las cuales no obstante que muchas de ellas favorecen a los particulares, constituye una grave invasión de competencia del Poder Ejecutivo en la esfera del Poder Legislativo, atentando seriamente la división de poderes que preconiza nuestra Constitución.

No obstante que, se ha dicho en incansables foros y en esta misma tribuna por el Ejecutivo Federal, que nuestro esquema tributario es competitivo con nuestros principales socios en comercio exterior, existe la convicción, basada en estudios serios, en que los efectos reales de diversos impuestos, principalmente el de la renta, por el régimen de deducciones y depreciaciones principalmente, pero no exclusivamente, la base gravable en el esquema mexicano sigue siendo más alto que el esquema de base gravable de otros países.

La banca de desarrollo, que juega un papel importante y vital en el quehacer de la actividad económica, de la cual nadie puede sustraerse y, por lo tanto, constituye un servicio público necesario, debe profundizar en forma institucionalizada los esquemas de apoyos crediticios a tasas accesibles y razonables, sin caer, desde luego, en un régimen de subsidio o de resultados negativos entre las tasas de captación de recursos y las tasas en sus operaciones activas.

De las cinco instituciones de banca de desarrollo, dos son las que preponderantemente llevan la carga y el peso de tales apoyos: Nacional Financiera y Banco de Comercio Exterior, realizando una actividad, por lo demás, loable y satisfactoria; en tanto que las restantes requieren mejorar sus esquemas administrativos y operativos, para alcanzar metas congruentes y razonables.

Aunque hay que reconocer que en este ámbito se ha profundizado la simplificación administrativa, aún persisten ordenamientos diversos de carácter administrativo, que asfixian a los administrados en todos los trámites que deben realizar ante las autoridades administrativas. Una auténtica reforma administrativa implica una uniformidad de principios rectores en la actividad de la administración pública, mediante un Código Federal de Procedimiento Administrativo. En este sentido es complaciente saber que un grupo plural de los tres poderes de la Unión está trabajando en su formulación.

El individuo, el individuo, repito, que es el gran actor de todos estos procesos y finalmente el que debiera recibir los beneficios para satisfacer sus necesidades vitales: educación, salud, vivienda y culturales, en que se concreta toda la estructura y actividad del Estado, es en realidad, el que se encuentra en las peores condiciones de pobreza, miseria e indigencia.

La política económica lo golpea gravemente y sufre los embates más serios de tal política con una tendencia creciente de la pobreza, llegando a niveles de hasta casi 60% de la población. Casi siete millones de subempleados, más de un millón y medio de desempleados y de los que tienen empleo, uno de cada cuatro, no alcanza a percibir ni siquiera el salario mínimo, quienes se mueven en el mundo salvaje y feroz de la competencia y quienes de alguna manera tienen que satisfacer sus necesidades vitales.

Ninguna justificación existe para postergar el objetivo y meta final del Estado de dar prioridad, aquí y ahora, al trabajador, no obstante que en el discurso así se preconice.

Los riesgos de la política económica que actualmente sigue el Gobierno Federal, señor Secretario, en nuestro juicio son los siguientes:

1o. Por el afán no justificado de alcanzar para el año de 1993 una inflación de 7%, la contracción de la actividad económica puede llegar a un nivel que provoque una atonía en el proceso económico que por salvar las finanzas públicas sacrifique a una gran parte de los agentes activos de la economía.

2o. Un aumento, ya de por si alto, de desempleo y subempleo, a niveles intolerables de injusticia con los consecuentes riesgos sociales que trae tal política aparejada.

3o. Aumento de cierre y quiebra de industrias y comercio.

4o. Aumento de delitos patrimoniales con grave riesgo de la seguridad pública.

5o. A nivel de ramas productivas, estancamiento y profundización en la recesión como consecuencia de la competencia externa, por falta de un tiempo razonable para volverse competitivo.

El Partido Acción Nacional formula ante esta honorable Asamblea y concretamente al señor Secretario de Hacienda y Crédito Público las siguientes proposiciones:

1o. En virtud de que la mayor parte de los ingresos que perciben los estados y municipios provienen de participaciones de las contribuciones federales y de transferencias de recursos también federales a través de programas como el Programa Nacional de Solidaridad, que subordinan y supeditan a los estados y municipios a los órganos federales, restándoles autonomía económica y por ende política, es menester reestructurar a fondo el esquema tributario de manera que a nivel constitucional exista una clara distribución de competencias excluyentes entre la federación y los estados en la materia de contribuciones y acabar, de una vez y para siempre, con la pervertida práctica desde hace más de cinco décadas del sistema de coordinación fiscal que impide un desarrollo regional armónico de los estados y de los municipios. (Aplausos.)

2o. Continuar, desde luego, con las medidas para combatir la inflación, pero sin llegar al extremo de alcanzar el 7% que sacrificaría injustificadamente al trabajador y a los sectores productivos, por ser incompatible una inflación de ese porcentaje y un crecimiento económico del 3% del Producto Interno Bruto; de modo que cabe reformularse el objetivo de una inflación a sólo un dígito, pero del 9% y una reactivación económica razonable por encima del crecimiento de la población que permita evitar el aumento del desempleo y subempleo y proporcione un margen mayor de recursos a los sectores productivos.

Bajo el esquema planteado por el Ejecutivo Federal y tomando en consideración que el crecimiento económico, hasta ahora registrado, es insuficiente para satisfacer las necesidades de empleo y carencias que padecemos en el país, de nada serviría la consolidación si antes no se han dado las condiciones firmes y sólidas para tal crecimiento.

3o. Aumentar el deslizamiento de nuestra moneda frente al dólar en porcentaje tal, que permita mayor competitividad de los sectores productivos en su comercio exterior sin descuidar, desde luego, las demás medidas colaterales que permitan un crecimiento sostenido y armónico de nuestra balanza de capital superavitaria, pero no mediante tasas de rendimiento tan altas a la inversión extranjera indirecta, que encarezca de tal modo el crédito interno que haga inviable el acceso de los sectores productivos a recursos crediticios, con el consecuente incremento del costo financiero que repercute en los precios.

Sabemos que dentro de la teoría económica que actualmente sigue el Gobierno Federal, el déficit de la balanza comercial si bien es preocupante mientras arroje un saldo favorable en la balanza de capital, no constituye un serio peligro para el equilibrio de las finanzas públicas y del crecimiento del país. Sin embargo, forzar mediante tal política saldos superavitarios en tal balanza de capital en detrimento de los nacionales, sacrifica a éstos en función de una falsa sanidad en las finanzas públicas.

4o. Si bien es cierto, como lo apuntó el señor Secretario en su comparecencia de la semana pasada, que han habido avances importantes de nuestro sistema fiscal, mediante la reducción de tasas máximas de los impuestos, subsisten algunos aspectos que pueden generar problemas que redunden en falta de productividad y desaliento a la inversión y al trabajo, que deben ser corregidos para lograr una justicia de tributación integral.

Entre tales medidas destacan, la necesidad de derogar ya el impuesto al activo, toda vez que a mayor inversión se incurre en un mayor impuesto, además de que del mismo, derivan situaciones desfavorables tales, como la falta de consideración de los efectos de las principales deudas de las empresas y la falta de límites en relación con algunos parámetros que serían los ingresos de los contribuyentes.

En cuanto a las tasas del impuesto sobre la renta aplicables a personas físicas que tienen ingresos de niveles medios y bajos, es necesario disminuirlas ya que las reducciones efectuadas vía subsidio, sólo han beneficiado a quienes causan las tasas máximas, aunque hay que reconocer que a través de la Miscelánea Fiscal se trató de rectificar o corregir tal asimetría de justicia tributaria.

5o. Profundizar el esquema y el proceso de desregulación en materia administrativa en todas las materias de la administración pública federal, y al mismo tiempo para lograr una auténtica justicia administrativa, es necesario la expedición de un Código Federal de Procedimiento Administrativo que institucionalice finalmente la tan ansiada reforma administrativa.

6o. Profundizar e institucionalizar los esquemas de apoyos crediticios a través de la banca de desarrollo y a los diversos sectores productivos mediante tasas accesibles y créditos oportunos.

7o. La formulación de programas de capacitación reales y efectivos, para la formación de técnicos intermedios, al igual que para absorber en otras áreas de actividad productiva, a aquellos trabajadores que por su alta especialización en determinadas ramas de la industria, queden sin empleo y tengan gran dificultad para ser absorbidos en ramas distintas de su especialización. Programas como éste, han sido desarrollados y con gran éxito, en otros países como Alemania.

Finalmente, señor Secretario, cuatro cuestiones que estimamos de extrema importancia y capitales:

Primero. Hasta hoy el proyecto económico oficial ha tratado a los trabajadores como objetos, más que como sujetos de la relación, con toda su dimensión humana integral.

Segundo. Más allá de los cuestionamientos que puedan hacerse respecto de la política económica de este sexenio, lo cierto es que se ha logrado abatir y controlar la inflación, hasta porcentajes que se acercan a rangos similares a los de nuestros principales socios internacionales. Sin embargo, la gran interrogante es: ¿cómo vamos a lograr a corto, mediano y largo plazos, en un México que ciertamente será muy diferente al actual, un crecimiento sano y sostenido?

Tercero. ¿Qué medidas concretas y eficaces adoptará la política económica oficial, que produzcan sin dilación alguna, una justa participación en el esfuerzo y el ingreso nacionales? Ello implica resolver el problema del desempleo, así como el de la injusta distribución del ingreso.

Y por último, en ese mismo orden de ideas ¿qué nos puede decir del campo mexicano, habida cuenta que a las reformas legales estructurales, no ha seguido un apoyo financiero capaz de activar una economía rural que ha llegado a extremos altamente peligrosos? Por su atención. Muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputados Angel Aceves Saucedo, del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Angel Aceves Saucedo: - Con su venia, ciudadana Presidenta, honorable Asamblea:

Con profunda satisfacción accedo a esta alta tribuna. Lo hago consciente del honor y el compromiso que implica el encontrarnos en la casa del debate cívico, del acuerdo y de la discrepancia, de las divergencias y de la convergencia, de la expresión de todas las tendencias ideológicas que enriquecen la vida de la sociedad.

La responsabilidad que hoy nos incumbe, es la de analizar con juicio propio; ponderar con independencia y hacer viable y provechosa la relación de respeto y de confianza básica entre los diputados y el Ejecutivo.

El debate, por necesario es bienvenido. Pero no es aconsejable quedarse en el diagnóstico, debe transitarse del qué al cómo. Ya se ha dicho, se debe buscar escoger el mejor instrumento y la solución viable. Alejémonos del refugio de la actitud comodina de sólo formular buenos

propósitos; no apostemos a propuestas que tienen como único sustento las posibilidades del milagro.

Ciertamente no cabe la crítica cuando a las decisiones asumidas se oponen alternativas sólo viables y válidas en la región de la utopía. Trascendamos de la simple propuesta a la verdadera respuesta con propuesta.

Nuestro grupo parlamentario, el del Partido Revolucionario Institucional, apoya en forma clara, razonada y comprometida, la propuesta de política económica y social contenida en la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio fiscal de 1993 y en el Proyecto de Presupuesto de Egresos para el mismo año. Pensamos, convencidos, de que la misma recoge y a la vez integra un conjunto de medidas de instrumentos para dar cabal respuesta a los desafíos del desarrollo nacional.

Las iniciativas que ahora nos ocupan, significan un inteligente equilibrio entre medios y fines tendientes a mantener un marco estable para alentar la actividad productiva, destinando cantidades crecientes al gasto social para encarar las necesidades de aquellos mexicanos que aún se encuentran al margen de la participación en las tareas y en los beneficios del desarrollo.

La economía mexicana ha vivido una etapa de profundas transformaciones; las reformas iniciadas hace una década, se consolidan y generan un clima de estabilidad propicio para el sano desenvolvimiento de la planta productiva y el aumento sostenido en el ritmo de expansión de la economía.

Los cambios estructurales derivan de la reforma del Estado que se ha llevado a cabo con la participación activa de los mexicanos y cuyas directrices apuntan a devolverle su función rectora de la economía, su capacidad de satisfacer las necesidades básicas de la población, de crear el ambiente propicio para el sano desarrollo económico y social del país.

Mediante el saneamiento de las finanzas públicas, el abatimiento de la inflación, la apertura comercial, la desincorporación de empresas no estratégicas, la racionalización de los subsidios y el nuevo marco jurídico para las actividades primarias, se ha logrado la transición del Estado propietario, al Estado responsable; del Estado que se sirve del pueblo, al Estado que sirve al pueblo, como lo apuntara hace unos días el Presidente de la República.

Se trata ahora de dirigir los esfuerzos al pago de la deuda social, la deuda de los rezagos, las carencias y las insuficiencias. Lograrlo implica un crecimiento económico sostenido y la historia nos enseña que éste sólo es posible con estabilidad de precios.

Por ello, para 1993, se espera alcanzar una inflación del 7% y un crecimiento de la economía cercano al 3% que superaría, por quinto año consecutivo, el aumento de la población.

El énfasis en disminuir la inflación a niveles similares a los que registran los principales socios comerciales del país, además de ser una forma concreta de proteger a la población de más bajos recursos y por ende un empeño social, permite competir en igualdad de circunstancias en el comercio internacional, otorga mayor certidumbre al ahorrador y al inversionista y elimina distorsiones de precios negativos, lo que origina que la inversión se traslade hacia proyectos más rentables, tanto desde el punto de vista social como privado.

El Gobierno mexicano asume hoy su responsabilidad con los grupos menos favorecidos, mediante una política social financiada con recursos fiscales no inflacionarios y con los resultantes de ahorros que se originan en el proceso de desendeudamiento, cuya celeridad e intensidad son innegables.

La renegociación exitosa de la deuda externa y la amortización anticipada de la interna con recursos provenientes de la desincorporización, han abierto un franco paso al pago de la deuda social, fin superior del Gobierno de la República que encabeza Carlos Salinas de Gortari. ¡Las cifras son elocuentes!

Bien puede afirmarse que la profunda modificación del sistema fiscal mexicano es uno de los pivotes fundamentales en el cambio radical que ha experimentado la economía nacional.

El resultado de un esfuerzo iniciado hace ya casi tres lustros, intensificado en su dinámica y alcances en el presente régimen de Gobierno, ha hecho posible que el Ejecutivo Federal no proponga cambios a la legislación tributaria para 1993.

La naturaleza y el alcance de la reforma tributaria, conceptualmente a mi juicio concluida, han permitido lograr todos los objetivos planteados en esta materia desde el inicio de la presente administración.

Se incrementó la recaudación.

Disminuyeron las tasas impositivas.

Aumentó el número de contribuyentes.

Se desgravó a contribuyentes de bajos ingresos.

Se redujo la evasión y mejoró el cumplimiento fiscal.

Se avanzó en la modernización de la administración tributaria.

Se hicieron más eficientes los procesos de fiscalización.

Se simplificaron los procedimientos y se cuenta con una legislación más moderna.

En otras palabras, las reformas realizadas en el régimen del Presidente Salinas de Gortari han hecho que el sistema fiscal sea eficaz, porque ha fortalecido la capacidad recaudatoria, apoyando de manera importante el saneamiento de las finanzas públicas.

Eficiente, en la medida en que no provoca distorsiones en la asignación de recursos.

Promotor, porque impulsa el crecimiento económico y el empleo con tasas impositivas más reducidas y con medidas de aliento a la inversión.

Competitivo, porque cuenta con tasas y esquemas adecuados al contexto internacional.

Pero sobre todo equitativo, porque permite una distribución más adecuada de la carga fiscal entre personas y sectores.

¡Jamás debe perderse de vista al respecto, que ahora se grava más al capital que al trabajo! Tampoco que el subsidio, que en relación al impuesto sobre la renta se otorga a los contribuyentes de más bajos ingresos. Y la disminución de la tasa del impuesto al valor agregado, que beneficia especialmente a los estratos de la población con menor nivel de percepción.

Ahora el énfasis se dará en la administración tributaria. Es necesario que la permanencia de las disposiciones fiscales se traduzca en una administración más eficiente, que promueva su cumplimiento y haga más simple para los contribuyentes el pago de sus impuestos.

Debe quedar muy claro que la continuidad de las reglas fiscales no implica, de ninguna manera, de ninguna manera, dejar de actuar. Ciertamente el Poder Legislativo tiene un amplio campo para crear las condiciones de seguridad, claridad y permanencia de las normas fiscales, como puente entre la acción recaudatoria y la actividad productiva. ¡Cumpliremos nuestra tarea!

En materia de gasto público, para 1993 se mantiene la disciplina y se subraya su franca orientación social, su contribución a la infraestructura y su papel inductor de la inversión privada, cuya concurrencia a la formación de capital ha tenido éxito, como lo demuestra, por ejemplo, el Programa Carretero.

En este contexto, el gasto orientado al desarrollo social, que hasta 1988 representaba el 32% del gasto programable, se incrementará en 13.4% para el próximo año, con lo cual su participación en el presupuesto programable será del 54% y habrá experimentado un crecimiento entre 1988 y 1993 de 78.3%, todo esto en términos reales.

Dentro del gasto social, el mayor incremento para 1993, 15%, se observa en el sector educativo, que así llegará a absorber el 22.4% del gasto programable. Por su parte, las erogaciones en salud y seguridad social, que ya significan el 24% del mencionado gasto programable, aumentarán en 12.9%.

Los fondos canalizados al Programa Nacional de Solidaridad, de 7 mil 747 millones de nuevos pesos, harán posible que para el período 1988 - 1993 los recursos destinados a este propósito muestren un aumento real de 237%, esto es, se habrán más que duplicado.

Lo hasta aquí expuesto en materia de ingreso y de gasto público hace incontrovertible, a mi juicio, el claro enfoque social de la política fiscal del actual Gobierno de la República, que encabeza Carlos Salinas de Gortari.

Ahora bien, el gasto orientado a la inversión física representa el 18.8% del gasto programable sectorial, cifra semejante a la que se registró en 1989. Es importante recordar, empero, que en los últimos cuatro años la inversión total en infraestructura básica en el país se incrementó, en términos reales, en casi 75%.

Ya he señalado el papel inductor de la inversión pública al propiciar las condiciones para un mayor gasto privado en este ámbito. Los resultados están a la vista, pues la participación del sector privado en la inversión total ha pasado de ser prácticamente nula, en 1989, a un 50% previsto para 1993.

La estrategia ha sido y será que el Gobierno atienda las necesidades vitales de la población y que todos los demás agentes económicos contribuyan a la inversión productiva.

Por otra parte, debe señalarse que la perseverancia en la disciplina fiscal y la reducción en el pago de intereses de la deuda, permitirán la generación de un superávit financiero. La existencia de este superávit que , reitero, es un instrumento y no un fin en sí mismo, sustenta mi convicción de que la crisis económica no es ya la principal protagonista del escenario nacional. Algunos de sus efectos negativos persisten, pueril sería negarlo, pero estamos convencidos de que transitamos de lo menos difícil hacia el camino más claro.

Si este año se logró un superávit del 0.4% del producto interno bruto, para 1993 se estima en 0.7%, con la misma metodología de 1992 o hasta de 1.7%, gracias al saneamiento de la banca de desarrollo en los últimos cuatro años.

El nuevo equilibrio financiero público logrado con el esfuerzo de todos los mexicanos nos permite ver el futuro con mayor confianza, no porque lo consideremos exento de problemas y retos, sino porque partiremos de una base sólida que nos permitirá enfrentar los problemas reales y emprender los programas para alcanzar nuestro progreso sin distraernos en la corrección de políticas económicas producto de visiones distorsionadas de la realidad que ahora superamos.

Lo aquí expuesto hace evidente a mi juicio que la estabilidad macroeconómica se ha consolidado; ahora habrá de transitarse manteniendo a ésta con firmeza al ámbito de la microeconomía, con el fin de promover mayor eficiencia y productividad. Sólo con una verdadera revolución microeconómica podremos llegar a los niveles de competitividad que exige la obligada inserción de nuestro país en la economía mundial.

Señoras y señores, los presupuestos de Ingresos y de Egresos son la expresión cuantitativa de la política económica y social de un Gobierno; sostengo con profunda convicción que los que ahora analizamos y discutimos recogen cabalmente los fines y los medios para que el país siga encauzado por la senda del crecimiento económico y del progreso social, que constituyen el verdadero desarrollo.

Se ha dado cuenta ya de los avances, que son muchos; las insuficiencias y contrastes no deben ser motivo de desaliento, sino acicate para perseverar en el esfuerzo. Lo recorrido prueba contundentemente que sabemos lo que queremos, lo que es posible hacer y cómo hacerlo, el conocimiento claro de los desafíos que enfrentamos y la convicción realista de que los venceremos animan, estoy seguro, el empeño transformador del Gobierno de la República que encabeza Carlos Salinas de Gortari; no hay duda, saldremos adelante. Muchas gracias. (Aplausos.)

La Presidenta: - En términos del Acuerdo de Práctica Parlamentaria suscrito por los coordinadores de las seis fracciones parlamentarias, esta Presidencia concede la palabra al doctor Pedro Aspe Armella, para referirse en una sola intervención a los puntos de vista y opiniones de los diputados de los seis partidos.

Esta Presidencia informa al señor Secretario, que dispone de un tiempo máximo de 30 minutos para referirse a los planteamientos de los señores diputados. Se ruega al señor Secretario que pase a la tribuna.

El Doctor Pedro Aspe Armella: - Muchas gracias, ciudadana Presidenta:

Quisiera presentar mis comentarios de una manera, lo más ordenada posible, en esta media hora que me dan para contestar múltiples intervenciones con múltiples preguntas, en esta comparecencia que tiene sustento constitucional en el artículo 74 fracción IV, en la que se dice que el Secretario de Hacienda, en el ámbito de sus atribuciones, debe presentarse para dar cuenta, dice la Constitución, de las iniciativas de Ingresos y de Egresos que el Titular del Ejecutivo Federal envió a esta soberanía.

Me atendré estrictamente a este precepto constitucional. El Presidente Salinas me instruyó para que hiciera el máximo esfuerzo para contestar todas las interrogantes que los diputados hayan planteado en términos de estas iniciativas de la comparecencia constitucional, y así lo trataré de hacer dentro del límite que tengo de tiempo.

Quisiera comenzar ciudadana Presidenta, con recordar que nos sucedió en el debate de hace un año, cuando estuve presente ante esta soberanía para ampliar la información en relación a la iniciativa de ingresos de hace un año.

Discutíamos entonces y me congratulaba yo, que los distintos señores diputados de las distintas fracciones parlamentarias y su servidor, habíamos logrado un consenso en principio sobre cinco objetivos.

El primero, el de la inflación, que hay que lograr disminuir la inflación; el segundo el del crecimiento, que había que acelerar el crecimiento; el tercero, sobre la recuperación de los salarios reales; el cuarto, sobre la erradicación de la pobreza extrema; y, el quinto, sobre la mejor igualación de oportunidades para todos los miembros de nuestra sociedad.

Un año más tarde, veo que se mantiene en principio este consenso, pues ya nadie cree en frases tan equivocadas, erróneas como estériles, como aquellas de que hay que aprender a vivir con la inflación o hay que crecer primero para dar prioridad a lo social después. Sin embargo mentiría si no digo que sí veo dos problemas para poder centrar un debate que sea fructífero para la nación.

El primero se refiere a los objetivos mismos, y el segundo se refiere a los medios para lograrlos; es decir, a la política económica que deben ser utilizados para lograrlos.

Quisiera debatir el primer punto primero, creo que es el de más fácil solución, para después centrarnos en el segundo.

En cuanto a los objetivos quisiera decir lo siguiente: Es muy fácil, pero muy fácil, hacer crecer la economía en 6%; muy pero muy fácil subir los salarios reales 15%, real, muy fácil hacerlo por un período muy corto de tiempo; lo que es difícil es hacer que la inflación se bata en forma sostenida; que el crecimiento se dé en forma sostenida y que los salarios reales se den en forma sostenida. Es muy fácil crecer, yo en 15 segundos les puedo decir cómo la economía puede crecer el año que entra al 6%, sí, nada más que en el siguiente año, en 1994, seguramente tendríamos una caída mucho mayor que ésta.

Y ésa es la diferencia más importante que encuentro a nivel de los objetivos. Por consiguiente para dejarnos de trampas y de quimeras, propongo una adición al debate de estos cinco puntos fundamentales de inflación, crecimiento, salarios reales, erradicación de la pobreza, mejor distribución de oportunidades, y es el añadir un adjetivo de permanencia en ellos, un adjetivo de permanencia en cada uno de estos objetivos; así en lugar de plantear bajar la inflación, subir el crecimiento, subir los salarios reales, deberíamos de hablar de un primer objetivo, que debe de ser lograr una estabilidad permanente de los precios; segundo, lograr un crecimiento económico sostenido; tercero, lograr un incremento sostenido y sostenible de los salarios reales; en cuarto lugar, lograr una erradicación permanente de la pobreza extrema y en quinto lograr una tendencia permanente hacia la igualación de oportunidades.

Esto es un simple adjetivo, pero las diferencias en política económica son verdaderamente enormes, la diferencia entre lograr una simple elevación de una tasa de crecimiento en la economía por un año, o un crecimiento de salarios reales por un año, quizá hasta por dos, versus el aumento permanente de la tasa creciente de la economía o de la tasa creciente de los salarios reales, es tan abismal esta diferencia, como la diferencia entre política populista y una política popular. No es lo mismo. Es muy, muy fácil, les digo a ustedes, señores diputados, aumentar por un tiempo corto los salarios reales con medidas populistas; lo que es difícil es lograr el incremento sostenido sobre los salarios reales o el incremento sostenido sobre la economía.

Esto lo hemos aprendido no nada más por ver las distintas experiencias internacionales; vemos la nuestra. Recordemos aquellos anuncios tan espectaculares como efímeros, de incrementos de salarios de emergencia para aumentar los salarios reales. Fueron tan impresionantes los incrementos como las caídas. Es precisamente la diferencia entre una política económica popular y una política populista, la que hace que el tiempo intervenga en esto porque en la inmensa mayoría de las recomendaciones populistas, siempre como dice el refrán, "termina por salirnos más caro el caldo, que las albóndigas"

En muchísimos casos, precisamente a aquellos que se les quería beneficiar, quizá de buena fe, seguramente de buena fe, fue precisamente a los que se les afectó con políticas tan llamativas, que resultaron precisamente en un daño a los que se quería beneficiar.

Si se acepta que lo que se desea es una baja permanente de la tasa de inflación, un incremento sostenido en los salarios reales, un incremento sostenido en el crecimiento económico del país, una tendencia hacia la erradicación de la pobreza y hacia tener mejores oportunidades, creo que ahí ya avanzamos la mitad de las diferencias del debate.

Si esto fuera así, si pudiéramos añadir este adjetivo de permanencia, entonces podríamos pasar al debate de los instrumentos, al debate de la política económica para lograr estos adjetivos permanentes, no efímeros, no de un año, no de seis meses, sino de una tendencia permanente hacia lograr una mejor oportunidad para todos los mexicanos, salarios reales crecientes, pero

crecientes en el tiempo, no en seis meses o en un año.

Voy a presentar algunos dilemas o paradojas quizá, en los que se enfrenta la política económica para lograr estos incrementos sostenidos en el crecimiento económico, en los salarios reales, etcétera.

Quisiera presentarlos de una manera un tanto provocativa, espero que no para provocar, sino para centrar el debate en los dilemas que existen de política económica y que no se quieren reconocer en ocasiones. Vayamos con el primero:

Todo el mundo comparte el propósito de bajar la inflación, sin embargo muchos de los que proponen bajar la inflación están precisamente a favor de las causas que generan la inflación. Por ejemplo: todos los que dicen: sí, hay que bajar la inflación, pero tenemos que elevar el gasto público, por encima de las posibilidades de ahorro interno. No se puede tener las dos cosas.

¿Cuántos hemos escuchado aquí que dicen: señores hay que bajar la inflación pero también nos dicen simultáneamente que hay que bajar las tasas de interés, especialmente en un mundo con tasas de interés reales tan elevadas? Yo me pregunto a mi mismo: ¿podemos bajar la inflación con bajas artificiales en las tasas de interés, por debajo de las condiciones nacionales o internacionales, o precisamente esta propuesta de bajarlas artificialmente iría precisamente en contra de bajar la inflación?

Lo que no se puede es decir: bajemos la inflación pero estamos a favor de las causas que la producen. Hay muchas más como ésta. Déjenme ir a una segunda.

Todo el mundo está a favor de elevar permanentemente los salarios reales, pero no veo muchos que tengan la claridad y la voluntad para asumir el esfuerzo y la perseverancia que se necesita para lograrlo. La única manera, y esto lo podemos ver en nuestra historia, en nuestra historia en México; hace 30 años, hace 20 años, hace 10 años, o lo podemos ver en la historia de América Latina, o lo podemos ver en los países europeos o en los países industrializados, ya industrializados de Asia. La única manera donde se han tenido incrementos sostenidos en el tiempo de los salarios reales, ha sido con dos características, con inflaciones totalmente controladas y muy baja, o sea a niveles internacionales, y en segundo con incrementos sostenidos en la productividad de los factores.

Ustedes pueden ver distintas economías, unas con economías más de mercado, otras con economías más estatizadas, otras con economías mixtas, unas en desarrollo, otras desarrolladas, unas con una historia distinta de la otra en materia institucional, pero hay solamente dos factores que son comunes en todas esas economías que han observado períodos prolongados de incrementos sostenidos de los salarios reales, y son bajas permanentes de la inflación, e incrementos sostenidos de la productividad de los factores, y especialmente de la mano de obra.

Si lo que se quiere no es un incremento en el salario real efímero, populista, que por un año salga muy bien, electorero, para que después precisamente a los que se iba a beneficiar se les perjudique por una política irresponsable, entonces tenemos que entrar a analizar estos factores, y tenemos que ver señores, que si no hay una inflación igual a la internacional, durante un período prolongado de tiempo, no vamos a poder mantener el crecimiento sostenido de los salarios reales, y si no atacamos en la parte microeconómica, con detalle, con perseverancia, sin grandes anuncios, viendo el trabajo cotidiano empresa por empresa, sector por sector, del incremento sostenido de la productividad, así tengamos una inflación baja, no lograremos tener un incremento sostenido en los salarios reales.

Esto es lo que es una política popular, esto es lo que nos tiene que llevar a ver cómo le podemos hacer en la política económica; quizá con resultados no muy llamativos, lo reconozco, pero que sirvan dando al paso del tiempo una recuperación sostenida, un ánimo de ir con las tendencias favorables, a pesar de que no haya anuncios espectaculares. Es exactamente igual en el caso de la pobreza.

Todo mundo quiere abatir la pobreza por razones morales, éticas, políticas, económicas, sociales, sin embargo, no todo mundo reconoce que lo que más afecta a la pobreza es una inflación alta; lo que no todo mundo reconoce también, es que hay recursos limitados que no se pueden utilizar en forma ilimitada, porque ésta es una realidad que tenemos en que hay recursos escasos.

Yo me preocupaba cuando escuchaba a algunos que la inflación a la que hemos llegado del 11 ya es muy baja, ya no debe ser una prioridad y que debemos de cambiar de prioridad e irnos hacia el crecimiento. Ya empezamos a escuchar mucho de estas cuestiones, cuando todavía no hemos llegado a la meta fundamental de bajar la inflación.

Recordemos, se ha bajado mucho, es cierto, soy el primero que lo he dicho y lo he reconocido, y se ha bajado del 60 al 50 al 40 al 30 al 20 y al 11, pero recordemos también que el 11 es tres veces más, tres veces más, que la de nuestros socios comerciales. No es el momento de tirar la toalla. No es el momento de decir el 11 ya es bajo, porque precisamente a quienes más afectan, es a los que todas las fracciones parlamentarias, y también el Gobierno, pretenden ayudar, que es para erradicar la pobreza extrema. No se puede erradicar la pobreza extrema bajo condiciones inflacionarias altas.

Tenemos que reconocer también es esta paradoja, en este aparente dilema, que hay recursos escasos, y que una manera de atraernos una proporción mayor de los recursos escasos, es compitiendo por atraerlos internacionalmente. Pero las economías que logran finalmente atraer esos recursos son únicamente las economías que han logrado la estabilidad, al lograr el saneamiento completo de las finanzas públicas, el saneamiento completo en materia de deuda, una inflación internacional muy baja, etcétera.

Quisiera presentar otro dilema, otra paradoja. Todo mundo que habló aquí estuvo de acuerdo en que México, un país como el nuestro, no debe transferir recursos al exterior. Todo mundo lo dijo. Y sin embargo, todo mundo, no todo mundo, casi todo mundo, criticó el que tengamos un déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos. Señores, ésa es una imposibilidad contable.

Un superávit en la cuenta corriente es igual por definición, a transferencia neta de recursos al exterior. Si no queremos transferir recursos al exterior, sino lo que queremos es atraer más recursos del exterior a México para complementarlos con nuestra fuerzas internas, con los recursos que tenemos, para poder avanzar en el crecimiento, en el abatimiento de la inflación, en la corrección de las desigualdades, tenemos que generar estructuralmente un déficit en cuenta corriente. No se puede tener un superávit en cuenta corriente y pedir que no se transfieran recursos al exterior, son la misma cuestión.

Por consiguiente, si queremos atraer más recursos del exterior, reconozcamos lo que eso implica, implica que el país va a ser deficitario en cuenta corriente por un período de tiempo. Esto no nos debe de sorprender, vean ustedes las experiencias internacionales, vean ustedes el caso de un país como Japón, durante los años de la posguerra en los cincuenta, generó año tras año, tras año, un déficit en cuenta corriente, o lo que es lo mismo, era un ahorrador neto de recursos del exterior, o lo que es lo mismo, logró que hubiera transferencias del exterior hacia el Japón.

Los manejaron con prudencia, se manejó con una política fiscal prudente, con finanzas públicas sanas, y al final de los años sesenta, una vez que utilizaron ese ahorro externo para ampliar la capacidad productiva y el capital de la nación, pudieron lograr un equilibrio en cuenta corriente. El país pasaba, ese país pasaba de ser intensivo en mano de obra, a ser más intensivo en capital.

Y ahora, en los años ochenta y noventa, por supuesto que tienen un superávit en cuenta corriente, porque son exportadores netos de capital. Pero un país que es intensivo en capital, se puede dar ese lujo.

Un país como el nuestro, que tiene mucha población, mucha mano de obra y poco capital, tiene que tener estructuralmente un déficit de cuenta corriente durante muchos años.

Podremos discutir, eso sí, los montos, la forma de financiarlos, la permanencia de fondos, de financiarlos, eso sí; pero no es posible que se diga simultáneamente: Que está mal que haya un déficit en cuenta corriente y que no transfiramos recursos al exterior. Es una imposibilidad y una aberración.

Es exactamente igual el caso de la deuda pública. La mayoría de ustedes, ciertamente nosotros, reconocemos un hecho, que es que la carga de la deuda se ha venido bajando tremendamente. Pagábamos hace apenas cuatro años 17% producto de intereses sobre la deuda pública, 17.7% del producto interno bruto; pasamos al 12, pasamos al 10, pasamos al cinco, pasamos al cuatro este año, y se propone a consideración de esta soberanía el tres únicamente, con respecto al 17.7% de hace cuatro años.

Sin embargo, nadie echa las campanas al vuelo, sino creemos que debemos de continuar reduciendo esa carga de la deuda, porque si bien es mucho más baja que en el pasado reciente, si la comparamos con los años cincuenta, con lo que nuestro país tenía de carga de deuda pública en los años cincuenta, continúa siendo muy alta; y entonces todo mundo dice: hay que continuar bajando la deuda y el servicio de la misma. Muy bien.

Lo que no se puede decir es: eso, mas hay que generar un déficit en finanzas públicas, porque

eso es precisamente contrario a lo que se acaba de proponer.

La única manera de continuar reduciendo la deuda y el servicio de la deuda es generando un superávit en finanzas públicas. Puede ser que alguien diga: bueno, es que no hay que bajar el servicio de la deuda. Muy bien, lo que no es posible, porque no es lógico, porque es incorrecto es decir ambas cosas a la vez.

No se puede decir: generemos un déficit fiscal y bajemos la deuda, sobre todo cuando tenemos ya unos niveles como los que tenemos actualmente.

Es exactamente igual, que todo mundo está de acuerdo en invertir para crecer más rápido hacia el futuro; hay que invertir más para crecer más rápido.

Pero me temo que mucha gente que piensa así, al mismo tiempo hace propuestas de política económica para bajar el ahorro, que precisamente permitiría crecer la inversión para crecer más rápido. Eso no es posible.

Tenemos que tener congruencia y consistencia en los planteamientos.

Y así, si queremos invertir más y queremos, por consiguiente generar más ahorro público y privado, interno y externo, tendremos que tener superávit fiscal y tendremos que tener déficit en cuenta corriente, para canalizar más recursos hacia la inversión.

Yo quisiera hacer una síntesis de esta parte. Creo que, en verdad, para que el debate sea útil, tenemos que centrarnos en estos objetivos de permanencia, porque lo efímero es muy fácil de hacer.

Incrementar los salarios reales por un año, quizá hasta por dos, es muy fácil; pero tan espectacular será su incremento, si no está sustentado con políticas económicas viables, como su caída y su reversión.

Por consiguiente, creo que lo importante es juzgar la política económica del Presidente Salinas a su consideración en las iniciativas de leyes de ingresos y egresos a la luz de esos parámetros.

Se busca en 1993 continuar disminuyendo la inflación. Se hizo un esfuerzo enorme este año, sobre todo de la sociedad, es cierto, aunque el Gobierno también puso su parte, pero básicamente la sociedad, pero se pudo pasar del 19 al 11 y entrar a los territorios, como ya estamos en los últimos meses, de inflaciones mensuales analizadas de un dígito donde ya estamos llegando a ellos.

Lo que se propone es un esfuerzo similar, así como pasamos del 18.8% al 7%, al 11%, pasemos del 11% al 7%. Siempre los esfuerzos al margen son difíciles, pero por eso, precisamente por eso valen, porque podemos llegar hacia la estabilidad.

Hemos observado una recuperación de los salarios reales en los últimos años, algunos decían que no, pero ahí está la metodología y la podremos discutir. Lo que sí es cierto es que la ha habido, pero la ha habido de una manera gradual, sostenida y quizá para muchos de muy lenta recuperación. Lo importante es como mantener esa tendencia primero y segundo como acelerarla pero de una manera permanente.

Por último, se propone un cambio enorme, enorme, en política presupuestal, que solamente un diputado se refirió a ella, cosa a la cual me sorprendió sobremanera, que es la reforma presupuestal más grande que se ha hecho en términos de la composición del gasto público hacia lo social, cuando por primera vez en la historia pasa el gasto social de ser más del 50% del gasto programable como nos recordó Angel Aceves.

Estos serían mis comentarios generales y en la medida en que tenga tiempo quisiera entrar a algunos comentarios particulares, ya no de tesis como decía el acuerdo que ustedes adoptaron sino ya de preguntas más concretas.

Quisiera comenzar rápidamente, hay muchísimas, apunté 86, no las voy a poder contestar todas, voy a tratar de contestar las que considero más importantes y si tuviéramos después más tiempo encantado podría reunirme con ustedes para contestarlas.

El diputado Cuauhtémoc Amezcua nos hace una comparación internacional muy interesante en la que nos dice comparémonos con países de desarrollo similar. El diputado Amezcua muy hábilmente no citó los datos de Comisión Económica para América Latina, que siempre usa en otras ocasiones, porque obviamente si nos comparamos con el total de América Latina ya estamos creciendo más rápido, si nos comparamos con algunos en particular ciertamente no y en eso tiene toda la razón.

Pero nos dice el diputado Amezcua algunas cosas de las cuales sinceramente creo yo que está

equivocado y no coincido y déjeme tratar de demostrarlo. En la primera nos dice, en los últimos tres años se contó con el entorno internacional más favorable, diputado Amezcua, con todo respeto, ojalá que tenga tiempo usted de ver las cifras de la recuperación de los Estados Unidos y de Canadá con quienes comerciamos el 78% de nuestro comercio, hago una serie y tenemos la recuperación más lenta de la posguerra en los Estados Unidos y Canadá.

Veamos otro punto, nos dice y nos da un ejemplo del caso de Portugal. Es un caso que tengo la fortuna de conocer, un caso extraordinario, coincido con el diputado Amezcua, pero el diputado Amezcua no nos dijo lo que pasó en el período donde él justamente dio las cifras de Portugal. Es que Portugal tomó una decisión extraordinaria que fue siendo el país más pequeño de Europa decidió entrar a la Comunidad Económica Europea y en el momento que entró ha dado una continuidad enorme a su inversión tanto doméstica como internacional.

Comentó también el diputado Amezcua un caso espectacular, que es cierto, se está dando un crecimiento enorme, que es el caso de China, donde por cierto se tiene un déficit en cuenta corriente, por cierto se tiene un superávit fiscal, por cierto se acaba de cambiar la constitución para tener propiedad privada en el campo y en la ciudad, y por cierto en las zonas de la costa se ha abierto a la apertura comercial. Coincido con usted, es muy buen ejemplo.

Quisiera decirle diputado dónde no estoy de acuerdo. No estoy de acuerdo en el fondo y en los adjetivos que utilizó usted con referencia al Pacto. En primer lugar, dice usted que el Gobierno no respetó está soberanía, yo quisiera, diputado Amezcua, ojalá que lo pudiera usted leer, porque el Gobierno lo que se compromete en el Pacto, a lo que se comprometió es a enviar iniciativas de leyes de ingresos y egresos compatibles con los objetivos del Pacto, y para eso se enviaron la semana pasada y para eso estoy aquí.

Nos habló el diputado Amezcua de pactos y citó pactos corporativos como en la época de Franco. Diputado Amezcua, en la época de Franco no se firmó ningún pacto, el primer pacto en España es el Pacto de la Monclova en la transición democrática, y el segundo Pacto es el Pacto firmado por el gobierno de Felipe González con los trabajadores y los empresarios.

Nos hablaba el diputado Amezcua, y esto viene a cuento varias veces que lo hemos oído, de que los salarios no se ha recuperado. Bueno, yo creo que aquí está muy fácil. El Presidente de la República presenta en el documento de criterios cifras, metodología y bases; entonces si usted no está de acuerdo, dígame dónde está mal, en la metodología o en los datos.

Estamos presentando dos tipos de fuentes y esto vale también para varios diputados que comentaron esto.

Si vamos a ver la realidad del poder adquisitivo, tenemos que entrar a salarios contractuales; el Congreso del Trabajo cuyos miembros, aquí reconozco a varios diputados, con los cuales hemos hecho juntos esta metodología y hemos trabajado durante varios meses en ella. Hemos presentado cifras de encuestas, por ejemplo de la encuesta industrial mensual que están aquí en el documento de criterios claramente anotadas. Hay algunos que dicen no, no me gusta que tengamos datos de encuestas, por qué no mejor datos de un censo más amplio, y entonces nos refieren a los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social y ahí está. Se dice de qué cuadros se tomaron, que si incluye eventuales o no, o que si nada más permanentes, que cuál fue el deflactor, que si se tomó el índice nacional de precios al consumidor y por qué; que cuál fue el año base, que cómo se hizo para que el año base no tomara cambios que distorsionaran la realidad, etcétera. Las cifras están ahí.

¿Y que es a lo que se llega?, a lo que se llega es que efectivamente, los salarios reales llevan creciendo 26 meses sobre una base muy baja, lo reconozco sobre una base muy baja, pero que han mostrado incrementos sostenidos durante los últimos 26 meses.

Quisiera pasar ahora a hacer algunos comentarios sobre los puntos concretos del diputado Kunz, del Partido Auténtico. El año pasado el diputado Kunz habló de que el sistema no era competitivo, le di las cifras, pero parece ser que no lo he logrado convencer. Quizá una manera de hacerlo es ver algunas cifras en detalle porque siempre se podrá encontrar un tramo o un impuesto especial o alguna cuestión en donde se diga aquí no es competitivo. Pero vean ustedes cómo tenemos impuestos en relación a otros países. Hace cuatro años había 19 impuestos federales, quedan seis, entonces esos 13 ya no están.

En el impuesto sobre la renta de personas morales se pasó del 39.5% al 35%; en personas físicas del 50 al 35, en el impuesto al valor agregado, del 20% al 15%, al 10% en impuestos y dividendos ya no hay.

Las tasas comparables sí, son tasas comparables que incluyen como aquí, impuestos estatales y federales. Y si hace uno la comparación incluyendo estatales también, que es la relevante para el inversionista, diputado Kunz, uno puede ver que ya tenemos un sistema competitivo. Pero yo creo que aunque nos dijo el diputado Kunz, sobre, que bueno, que ahora estaba muy mal que no hubiera miscelánea fiscal, no fue nada más él.

Yo quisiera recordar un poco la comparecencia de hace un año diputado, porque a veces la memoria... como que se nos olvidan algunas cosas. Yo quisiera aquí en esto que publicó la Cámara, recordar algo que dijo él entonces: En primer término, la práctica misma de la miscelánea fiscal, crea una situación de inestabilidad en los empresarios. No es posible estar sujetos a modificaciones anuales a los criterios, etcétera.

Yo creo que es muy importante que seamos consistentes en esto. Y creo que también, hace un año diputado Kunz, usted me dijo que la deducibilidad de los automóviles iba a causar severos daños en la industria y que ya podría yo verlo un año después. Yo le dije que no creía que iba a suceder; como no creí y no sucedió en el caso de la no deducibilidad de los restaurantes de lujo y de los bares para gastos empresariales con deducción fiscal.

La industria automotriz diputado Kunz, creció el 16% en términos reales. Creo que no tengo nada más que decir ahí.

Nos dice el diputado Kunz, y en esto sí, hay que reconocer que dice algo que pudiera ser un problema, que no vayamos a hacer modificaciones de sustancia a las circulares misceláneas.

Yo quisiera recordarle nada más al diputado dos cosas: primero, cuál es el sustento jurídico, el sustento jurídico es el artículo 33 inciso G, del Código Fiscal de la Federación que aprobó esta soberanía. Y en la Administración Pública Federal es el artículo 31. Y creo que es muy importante que se sepa que la circular miscelánea, son disposiciones administrativas que la Ley no prevee y que tenemos que dar por Ley diputado, por Ley, muchas de éstas, por ejemplo, cuáles son las tarifas, por ejemplo en una, usted conoce muy bien, se nos obligó a que nosotros publiquemos en el Diario Oficial, cuáles son las instituciones autorizadas para recibir pagos y donativos y cada vez que sacamos una, sacamos una circular. No hay duda. Igual que las multas actualizadas, lo tenemos que hacer por Ley. Pero lo que es muy importante también, es que reconozcamos que ésta es una manera de hacer del conocimiento público, criterios de interpretación de la Secretaría de Hacienda, respecto a leyes fiscales y procedimientos.

Antes, diputado Kunz, se hacía lo siguiente y aquí, déjeme tratar de explicarle con más detenimiento eso: un contribuyente escribía a la Secretaría de Hacienda para decir: "¿me podrían dar un explicación de cómo interpreta la Secretaría tal inciso, de tal cuestión?", y nosotros contestábamos al contribuyente, pero no tenían el beneficio los demás, de saber cómo la Secretaría había interpretado esto.

Ahora...

La Presidenta: - Permítame un momento señor Secretario, le ruego.

En virtud de que se ha agotado su tiempo, pero evidentemente esta Asamblea mantiene el interés por escuchar sus respuestas, yo le voy a suplicar a la Secretaría que consulte a la Asamblea si prorrogamos el tiempo disponible para que el señor Secretario continúe.

El secretario José Socorro Velázquez Hernández: - En votación económica, por instrucciones de la Presidencia se consulta a la Asamblea si se prorroga el tiempo concedido al Secretario de Hacienda y Crédito Público.

Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

Los que estén por la negativa sírvanse manifestarlo... Se autoriza que siga interviniendo el señor Secretario, señora Presidenta.

La Presidenta: - Puede continuar el señor Secretario, para responder a los cuestionamientos y planteamientos.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Gracias, señora Presidenta, me voy a ir más rápido. Le pido una disculpa, no me va a volver a pasar.

Quisiera nada más decirle, diputado Kunz, que esto, lo que es muy interesante, es que obviamente en nuestro sistema de derecho los contribuyentes se podrían amparar en contra de estas circulares y nunca hemos tenido amparos en esto. ¿Por qué? Porque son facilidades justamente que se otorgan a los particulares, pero las hacemos del conocimiento general, así haya sido una consulta particular, si es en beneficio del contribuyente la publicamos en el Diario Oficial para que todos la conozcan.

Pasando muy rápidamente a los comentarios del diputado Demetrio Hernández, nos decía que a él le preocupa sobremanera una forma de financiamiento de la cuenta corriente, sobre todo por lo que es cartera, y que le parece extremadamente volatil. Creo que no, diputado. Déjeme tratar de convencerlo. Mire: vamos a ver cuáles han sido las colocaciones grandes en cartera en los últimos años. El Gobierno hizo una cuando colocamos, a este servidor le tocó manejar la colocación de las acciones de Teléfonos de México en 27 países; pero ha habido del sector privado como ha sido la de Cifra, que es la tenedora del Grupo Aurrerá, que es como lo conocemos digamos más normalmente, y múltiples otras que se han hecho.

En primer lugar, fíjese usted, por ejemplo, qué se hizo con los recursos de la colocación de Cifra. Bueno, Cifra quería expandir sus establecimientos, sus tiendas comerciales en el país. No quería endeudarse y tener una relación deuda - capital muy alta. Entonces fue y colocó acciones, capital, en los mercados internacionales. En el fondo, todos estos que compraron esos capitales, pues invirtieron en ladrillos, porque eran más tiendas que iban a estar ahí. Muy bien.

Qué pasa si un día todos los extranjeros desean llevarse sus recursos de cartera. Bueno, pues lo que sucede es que el mercado de valores se baja, porque no hay precio fijo y entonces se empieza a deprimir y a la mejor se baja a 20% y la gente dice: "Ah caray, a 20% menos yo ya no me salgo". Es decir, hay estabilizadores automáticos muy claros en este tipo de mercados.

Donde no los hay, diputado Demetrio Hernández, es en inversiones, en renta fija, en valores muy cortos y eso sí, es muy peligroso que nos entren recursos a muy corto plazo, a una, dos semanas y que después igual de fácil que entraron, igual de fácil que salieron.

Precisamente con la ampliación de la banda cambiaria, podemos evitar esto. ¿Por qué? Porque si entra alguien a especular nada más en un tiempo muy corto como es un mes, y si las condiciones cambiarias son tales que podamos revaluar el tipo de cambio, en 1%, 2%, esto excede las tasas de interés y las ganancias especulativas que podría tenerse en un depósito a corto plazo y por tanto, no entran. Es precisamente lo que queremos hacer.

Decía el diputado Demetrio Hernández que hubo tasas de interés ligeramente más altas este año; la diputada Garavito, del Partido de la Revolución Democrática, dijo que eran 40% más altas. Perdónenme pero están equivocados En enero las tasas eran 20.5%. Bajaron mucho durante el primer semestre, luego repuntaron. Están al 18% y por cierto, cuando estaba yo ahí sentado antes de mi intervención, me decían que vuelven a bajar. Pero en fin, están al 18% que es 2 y medio puntos inferior a lo que había el primero de enero. Entonces no hay un repunte del 40%. ¡Eso es erróneo!

Segundo. Nos decían que se requiere..., decía que el superávit fiscal le parecía bien, siempre y cuando fuera temporal. Esto muestra consistencia con la posición del Partido del Frente, el año pasado así fue, y yo coincido con usted. México no debe tener un superávit fiscal permanente. Lo que se requiere es la misma contestación que les di el año pasado, es lograr que podamos estabilizar, llegar prácticamente a la inflación internacional y entonces sí podremos tener finanzas públicas más equilibradas y eventualmente, como lo teníamos en los cincuenta y sesenta, un déficit fiscal del 1%, 1.5% del producto interno bruto, que es perfectamente compatible con el crecimiento y con una economía estabilizada.

Algunos datos de lo que mencionó la diputada Garavito; bueno, de la tasa de interés 40% mayores a las del inicio del año, eso no es correcto. Lo del déficit de cuenta corriente y la transferencia de recursos al exterior, creo que ya lo contesté.

Dice la diputada Garavito que mentimos, que estamos, creo que ese fue el adjetivo que utilizó, si tomé bien la nota, dice que mentimos porque estamos diciendo que toda la desaceleración del crecimiento se debe a la situación externa.

Yo creo que la diputada Garavito no tuvo tiempo de leer el Documento de Criterios porque en la primera página digo si fuera en la 28, bueno, pero en la primera página dice: "El menor crecimiento se explica en parte por el entorno internacional que el país ha enfrentado, ¡en parte! Las principales economías desarrolladas atraviesan por un período de desaceleración económica y en algunos casos de franca recesión. Ello ha repercutido sobre la actividad interna a través de la pérdida de dinamismo en el crecimiento de la demanda de exportaciones en términos de intercambio con el exterior".

Continúa: "El menor crecimiento se origina, asimismo, por el proceso de reconversión del aparato productivo nacional..." Y vienen todos los párrafos del porqué y cuales son las razones internas de la desaceleración.

Entonces eso, eso no es así.

Bien. Otra cuestión más. Creo que aquí no se utilizó el adjetivo "mentira", sino "engaño". A ver, vamos a ver si engañamos o no.

Se hizo referencia al cuadro 6, al cuadro 6 del Documento de Criterios, diputada. Y dijo usted "que habíamos engañado porque no presentábamos los datos de la Cuenta Corriente en términos absolutos, sino como porcentaje del producto interno bruto".

Diputada: aquí está el porcentaje del producto interno bruto. Y un poquito más arriba está el producto interno bruto. Hay que dividirlo nada más. No creo que sea un engaño el tener las dos cifras con tres centímetros, cuatro, separadas las dos. Y aquí se dice: De esta Cuenta Corriente .6% del producto interno bruto. Y éste es el producto interno bruto. No hay un intento de engaño en lo más mínimo.

Bien, después de esta cuestión de metodología. Nos dicen que los salarios no suben. Ya les decía yo: ahí está la metodología, ahí están las cifras; encantado de sentarnos a platicarlo con quienes ustedes quieran. ¿Industria manufacturera? ¿Industria en general? ¿Les interesan los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, del Instituto de Seguridad y Servicio Social de los Trabajadores del Estado, para que cubran 12 millones 300 mil personas? Esos muestran 4 - 1 real este año, enero - agosto.

Se nos dijo que el crédito al sector privado no crece. Bueno, también está el Documento de Criterios. Vean la cifra global de cuanto crece. Ya no quisiera entrar mucho ahí y quisiera...

Se criticó al terrorismo fiscal. Me imagino que esto es una tesis nueva porque se habla de las cuestiones de evasión.

Y por último, creo que ya comenté las diferentes entre lo que es una política popular y una política populista o inclusive, como alguien sugirió, electorera.

Quisiera pasar a la intervención del diputado Fauzi Hamdan. Aquí hay dos temas complicados de contestar. Voy a tomar un poquito de tiempo y después ya termino.

La primera dijo el diputado Fauzi Hamdan "que nosotros desaceleramos la economía". Esa fue en síntesis la primera parte de la intervención. Creo sinceramente diputado Hamdan, que no es así. A ver si lo convenzo.

¿Cuáles son los instrumentos de política económica que tenemos para desacelerar la economía? Bueno, pues tenemos dos: la política fiscal y la política monetaria. Si nosotros generamos un superávit primario más alto que el comprometido o generamos un superávit financiero más alto que el comprometido o generamos un superávit más alto que el comprometido, tenía razón. Pero usted ya vio en Criterios que no fue así. Lo que nos autorizó esta Soberanía, fue exactamente donde tenemos los resultados.

Y en política monetaria, yo ante esta soberanía mencioné que nuestra política monetaria es muy sencilla: no crecimiento primario del financiamiento del Banco de México al Gobierno. No es muy sofisticado. Opera muy bien. Y lo que hemos mantenido es la misma política monetaria.

Lo que sucedió, en mi opinión diputado Hamdan, pero aquí obviamente entramos al terreno de las hipótesis, pero mi hipótesis es que hubo un deterioro en las expectativas hacia mitad del año y que los ahorradores, con la única manera con la que podían mantener el mismo nivel de depósitos era si se mostraba flexibilidad en las tasas de interés, y se mostró, pero no hubo un cambio en la política, si no un cambio en las expectativas, que obviamente el Gobierno no acomodó.

Me preocupó un poco el comentario del diputado Hamdan de que no hay que tratar de bajar tan rápido la inflación y que mejor vayámonos al 9% y con esto ya está bien, porque si no vamos a desacelerar más la economía. No, no creo que haya un intercambio tan claro entre crecimiento e inflación. Yo creo que la parte del crecimiento tiene qué ver con situaciones reales de recursos prestables, de ahorro, de productividad y que la parte de la inflación, es cierto que en el corto plazo puede desviar con objetivos muy extremos algo, pero no creo que podamos entrar a una discusión en que si un punto más o un punto menos nos puede dar una situación distinta.

Nos dice el diputado Hamdan que a lo mejor inclusive podemos generar una depresión. Yo me preocupé, pero luego cuando leí lo que dijo el año pasado, que con esa miscelánea íbamos a generar una hiperinflación, también me di cuenta que, como todos, a veces usamos unos adjetivos de más y entonces no hay tanto que preocuparse.

Déjenme pasar a la parte más complicada. Dice el diputado Hamdan que en competitividad en las tasas estamos bien y que en base gravable no lo estamos. La opinión que yo he visto, diputado Hamdan, es la contraria.

Francisco Gil Díaz, el Subsecretario de Ingresos, hizo un estudio en que cómo en México

corregimos la base gravable por inflación y en los Estados Unidos y en Canadá no se corrige por inflación. Nuestra base gravable es menor que aquélla.

Uno puede decir: bueno, los Estados Unidos no lo corrigen por inflación, porque nada más las inflaciones son del 3%, del 4% ó 5% anual. Sí, pero llevan sin corregirlas 15 años y el 3% ó el 4% por año va dando una ampliación de base bastante alta. Pero no es algo que podamos, creo yo, entrar a muchísimos detalles aquí, pero encantado, diputado Hamdan, después lo podemos ver y pudiéramos tratar de aclarar.

Para terminar, dos puntos adicionales. Dice él que en el impuesto al activo es muy malo, porque el que más invierte más paga. ¡No!, no es correcto. Le quiero recordar y es una cosa técnica también, que el impuesto al activo tiene interconstruido un mecanismo que permite que la inversión, que la inversión nueva, no sea gravada con este impuesto durante un período de dos años. Y si por esa inversión nueva se tomó la facilidad fiscal de la deducción inmediata de la inversión dentro del impuesto sobre la renta, lo que permitió no pagar el último, se puede dejar de pagar el impuesto sobre activo y es acreditable, no nada más sobre la primera, sino sobre la segunda. También, si usted quiere, lo podemos ver después.

Por último, habló de cosas que yo coincido mucho, habló de capacitación. Le recomiendo que vea la parte presupuestal donde está el rubro: Secretaría de Trabajo y Previsión Social, donde está un crédito con el Banco Mundial para capacitación con trabajo; y del rubro de la Secretaría de Educación Pública, de capacitación para el trabajo también. En desregulación estamos totalmente de acuerdo también.

Dijo el diputado Hamdan que si hablaba yo del campo y yo creo que ya no nos da tiempo y sobre otros temas.

Por último, sobre el diputado Angel Aceves quiero hacer nada más un énfasis. Es el único que mencionó el grado enorme que hay de reforma presupuestal hacia lo social. Yo creo que esto es muy importante a la luz de los debates iniciales, que ustedes, los distintos diputados, hicieron uso de la palabra, presentaron, y que yo he tratado de contestar. Muchas gracias.(Aplausos.)

(Receso.)

La Presidenta (a las 15.10 horas): - Se declara un receso de una hora.

RECESO

La Presidenta (a las 17.05 horas): - Se reinicia la sesión. Solicito al señor Secretario de Hacienda y Crédito Público sea tan amable en pasar a ocupar el lugar que se le ha asignado en la zona de la Secretaría, con objeto de proceder al desahogo de la etapa de preguntas y respuestas de esta comparecencia.

En los términos del Acuerdo de Práctica Parlamentaria que norma esta sesión se va a proceder a desahogar el Inciso E, del punto 5o. para lo cual informo que se han inscrito los siguientes diputados para intervenir en la primera ronda: Hildebrando Gaytán Márquez, por el Partido Popular Socialista, Samuel Moreno Santillán, por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana; Eberto Croda Rodríguez, por el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional; Francisco Saucedo Pérez, por el Partido de la Revolución Democrática; Arturo Torres del Valle, por el Partido Acción Nacional, y Enrique Sada Fernández, por el Partido Revolucionario Institucional.

Tiene la palabra, en consecuencia, el diputado Hildebrando Gaytán Márquez, del Partido Popular Socialista.

El diputado Hildebrando Gaytán Márquez: - Ciudadana Presidenta, señoras y señores diputados, señor secretario de Hacienda:

En primer lugar quiero entregar a usted la intervención de mi compañero Cuauhtémoc Amezcua, para que pueda constatar lo dicho por el diputado Amezcua en la cual, en su intervención, hubo algunos señalamientos que no son exactamente a lo que se refirió mi compañero, como en el caso del papel del Pacto firmado recientemente en el que se señaló su carácter corporativo y no precisamente que fuese una copia exacta de un pacto firmado en la España de Franco, y otra que pudiéramos decir acotación suya, puesto que no viene en el documento, respecto de que se toman medidas antilegislativas que vulneran a esta Cámara de diputados.

Es cierto que el Pacto, y esto usted ya lo mencionó, es decir, es tema que usted introdujo y creo que tiene razón, que en el Pacto se hacen compromisos que se trazan, que se plasman en las leyes de ingresos y egresos y que de hecho sí dejan a esta Legislatura en un papel en que ya se hicieron compromisos que aquí tendría ésta que aprobar, en todo caso sería un menosprecio al papel de la Cámara de Diputados. Señor

Secretario, durante su intervención usted señaló que salvo la intervención del diputado del Partido Revolucionario Institucional el resto de las intervenciones en casi 87 preguntas le hicieron cuestionamientos, es decir, cinco fracciones parlamentarias de hecho se han pronunciado de diversa manera y por diversos enfoques, por supuesto en contra de la Ley de Ingresos, de Egresos y podía yo decir más en contra, como es el caso del Partido Popular Socialista, de la política económica llevada adelante. Nosotros desde antes de ver estos resultados estamos en contra porque sencillamente fraguada en el Fondo Monetario Internacional cuando se trazó como una medida, una redistribución del ingreso en favor del capital para poder reanimar la inversión y solucionar problemas de estancamiento, como dijo en su momento el director del Fondo Monetario Internacional, y posteriormente con el Plan Baker que no solamente se refirió a la necesidad de vender empresas para pagar deuda sino estableció los demás aspectos de política económica que se han desarrollado dentro del neoliberalismo, pues desde entonces hemos estado en contra, porque es una concepción económica que no va a favorecer a los trabajadores y que no los ha favorecido.

En eso ha sido, creo, la crítica fundamental que le trazamos. No favorece a los trabajadores y para un país de las condiciones del nuestro, ha desprotegido, ha desmantelado todos aquellos renglones que le daban cimiento a decisiones soberanas en política económica y en política en general a nuestro país.

Bien, como el tiempo es hoy, para estas intervenciones, menor, quiero referirme siguiendo este tema de que la política llevada adelante en estos cuatro años, no ha permitido la recuperación salarial; tampoco ha hecho una distribución justa de la riqueza y seguramente tampoco ha aportado mayor oportunidad de empleo.

Sobre este tema del empleo, en el censo de 1990, en seis o siete rubros, se determinó un 25% de desempleo; en uno de ellos, de las personas que buscaron trabajo sin encontrarlo, se dio el dato de 2.74%, en 1990; y en 1992, exactamente nada más en este aspecto de que buscaron trabajo sin encontrarlo, se da el dato de 2.9%; quiere decir, aumentó el número de desempleados. Y en los informes no nos dan en los demás aspectos, pero solamente en éste es más que suficiente, como una prueba de que ha aumentado el desempleo. Si nos informa cómo están los datos recientes, podríamos nosotros hacer mayores precisiones, respecto a los salarios.

Desde el Informe Presidencial se ha estado manejando de manera un tanto confusa el dato acerca de los incrementos salariales; en el informe se decía que los salarios nacionales habían aumentado en equis por ciento; ahora, en los criterios generales de política económica se aclara que lo que ha aumentado es en caso de las remuneraciones por el área de la industria manufacturera, en donde nos dan un dato de 6.8%, pero yo quisiera señalar que la industria manufacturera en los años de 1980 a 1988, perdió 33.8%, y nos dan el dato de que ha habido una recuperación del 6.8%, o pudiera ser más, pero está muy lejos de llegar a la pérdida registrada en el sexenio anterior.

Y en los mismos datos sobre otras áreas, nosotros tenemos que en varias de ellas, en el aspecto agropecuario, en minería, en la construcción, en electricidad, no ha habido recuperación alguna. Pero más aun, el propio documento de criterios generales dice en la página 15, "el poder adquisitivo de un porcentaje, aunque dice, cada vez más bajo de trabajadores que percibe el salario mínimo, continúa deteriorándose...", continúa deteriorándose.

Entonces cómo es posible, de dónde vamos a sacar que ha habido recuperación salarial. A cuánto asciende esa recuperación salarial en el salario mínimo. Nosotros tenemos el dato de que ahí está muy lejos de recuperarse. A cuánto asciende en las demás áreas de los salarios contractuales; cuál es el desempleo que pudiera haber, de acuerdo con la misma Ley de Ingresos, se prevé desempleo en el área de la administración pública, o no va a ocurrir desempleo.

En la distribución de la riqueza, se perdieron más de 10 puntos en el sexenio anterior; hasta hoy según los datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, sigue sin revertirse esta injusta distribución de la riqueza. Cuál es el dato que tiene en este momento, el más actual, el Gobierno de la República sobre la distribución de la riqueza entre el capital, los trabajadores y lo que va al Gobierno vía fiscal y qué porcentaje tiene, cuál es su relación con la pérdida a partir de 1982, en que se inició esta nueva política económica vía neoliberal, apartada del desarrollo de la Revolución Mexicana.

Finalmente pues, quiero señalar que nosotros, creo que esto lo observa el pueblo perfectamente, que sea para el caso de controlar la inflación, que sea para el caso de reducir los costos de producción o bien hasta para promover la competitividad, todo esto se ha venido haciendo a

costa de controlar el salario, de impedir que éste aumente, de gravarlo, de que baje cada vez más en proporción a la riqueza que se produce. Esta política a costa de los salarios, a costa del ingreso de los trabajadores es lo que señalamos, ha fracasado.

Qué se puede aportar en contra de esta aseveración que es el tema fundamental de la intervención del compañero Amezcua, en cuanto a que esta política neoliberal ha fracasado y no podrá solucionar los problemas del pueblo trabajador que, pensamos, es el que debe ser el eje, la preocupación fundamental de toda política económica y no como se ha visto, una minoría o bien la inversión extranjera y privilegiar otros aspectos que están alejados de llegar a mejorar las condiciones de los trabajadores. Muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe: - Con su venia, señora Presidenta:

Hace el diputado Hildebrando Gaytán Márquez algunas precisiones, en primer lugar sobre la intervención del diputado Cuauhtémoc Amezcua y el Pacto. Yo nada más quisiera enfatizar, señor diputado Gaytán, que el compromiso que el titular del Ejecutivo Federal tomó en el pacto es de enviar a esta soberanía iniciativas a su consideración, congruentes con el pacto; y con pleno respeto a esta soberanía y al Congreso de la Unión, se dice textualmente en el pacto que ese es el único compromiso que puede tomar el titular del Ejecutivo Federal porque ya el Congreso de la Unión en el ámbito de sus atribuciones podrá aceptar o no este tipo de iniciativas.

Quisiera pasar a un segundo punto que menciona lo de salarios. Efectivamente diputado Gaytán, en el documento de criterios generales de política económica se menciona el dato del crecimiento del 6.8% neto en salarios en manufacturas, pero el diputado nos dice dos cosas: uno, este incremento no lo discute, lo toma como bueno, pero dice: Sin embargo en los años iniciales de la crisis se perdió un porcentaje mayor de decremento salarial.

Yo creo que yo estoy totalmente de acuerdo con eso, diputado Gaytán. Yo quisiera recordar mis palabras. Lo que dije es que desde hace 26 meses estamos, observando incrementos en el salario real, que es sostenido en ese período, pero que venían de una base muy baja, lo dije textualmente, y por tanto no creo que tengamos una diferencia ahí.

Donde nos dice el diputado Gaytán, donde hace una crítica es: bueno ¿y qué pasa con el resto de las actividades económicas?

Diputado Gaytán, hay un cálculo que podemos tomar adicional, que no proviene de una encuesta sino es de un censo, y de un censo grande, que es el que se refiere a todos los que cotizan en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Como usted sabe, una cifra de alrededor de 11 millones de trabajadores. Ahí tenemos, diputado Gaytán, los propios trabajadores de la industria manufacturera, los de la minera, los de la industria de la construcción, los de servicios como restaurante, bares, etcétera, es decir, todos los afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social.

Este es un indicador mucho más amplio que la encuesta de manufacturas.

Yo también hice referencia a él, y si uno toma, y voy a ser muy preciso en las definiciones, el salario medio de cotización en el Instituto Mexicano del Seguro Social para el período enero - agosto de este año, comparado con el período enero - agosto del año pasado, el crecimiento, descontada la inflación, medida ésta por el índice nacional de precios al consumidor, crece en 4.34% real. Este es el salario medio de cotización de 11 millones de trabajadores, diputado Gaytán.

Quisiera ahora pasar a los datos de desempleo. Aquí hay, perdónenme que sea muy técnico en esta parte, pero creo que vale la pena ser muy preciso, el Instituto Nacional de Estadística pública mensualmente las estadísticas de desempleo abierto en nuestro país, que corresponden a la metodología de la Organización Internacional del trabajo con sede en Ginebra, Suiza. Los datos de desempleo abiertos se refieren a una muestra representativa en las principales del país, que hace mensualmente el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, y por tanto nos dan un dato de desempleo abierto en zonas urbanas en el país.

A ésta es la cifra a la que se refería el diputado Gaytán, del 2.9%. Quisiera nada más recordarle una cuestión, diputado. Este concepto de tasa de desempleo abierto, incluye algo muy especial porque los países industriales tienen mucho peso en la Organización Internacional del Trabajo y se aceptó su metodología, que es que le preguntan a la población económicamente activa, si estuvo empleada cuando menos una hora en la semana anterior.

Entonces, quiero ser muy preciso en esta metodología, ésa es la metodología internacional.

Como esa metodología no necesariamente es correcta, depende para qué la vaya a usar, el instituto incluye seis definiciones adicionales. Voy a comentarles las más importantes.

Una que se llama la tasa de presión general. Esta incluye a los desempleados abiertos, o sea a los que por lo menos trabajaron una hora la semana anterior, más los que estando ocupados buscan activamente un trabajo adicional. Ahí la tasa del 2.9%, simplemente si tomamos esa nueva definición, pasa al 5.4%.

Pudiera tomarse otra definición, diputado, por ejemplo, si quisiera usted saber quiénes están desocupados en el sentido de que no trabajaron la semana anterior, digamos todos los que trabajaron menos de 48 horas a la semana. Esa podría ser una definición más amplia. También la da el instituto. En ese caso la cifra sube al 10.9%.

Muy bien. Estos son los datos: el presidente del Instituto Nacional de Estadística, el doctor Carlos Harke, ha estado con varias comisiones de diputados. Tengo entendido que hicieron el honor de visitar al instituto de Aguascalientes, y todo este tipo de datos, no engañamos en estas cifras ni escondemos nada, aquí están, según la definición es el nivel de desempleo.

Ahora sí, déjeme decirle un comentario: independientemente de la definición que escoja, diputado Gaytán, la tendencia en los últimos cuatro años es a la baja. Eso sí se lo puedo decir, algunas más altas, otras más bajas, pero todas vienen a la baja. Espero con esto haberle contestado su comentario sobre el desempleo.

Una pregunta adicional del diputado Gaytán, se refería a los desocupados del sector público. Como usted podrá ver en el proyecto del presupuesto de Egresos de la Federación, que está a su consideración y que tiene usted ya una copia, en el cuadro de número de plazas del Gobierno Federal, hay una disminución muy importante del año 1992 al año 1993, pero déjeme explicarle cuál es, y se apunta ahí en el pie de página del mismo cuadro. Hay una reducción importante, porque son alrededor de las 643 mil plazas que, de acuerdo al proceso de modernización educativa, se van a traspasar a los gobiernos de los estados. Es decir, no es que vaya haber despidos de 643 mil plazas, es que hay un traspaso, diputado Gaytán, de las plazas del Gobierno Federal a plazas de los gobiernos estatales.

Por último hacía usted una pregunta sobre distribución del ingreso y distintos asuntos, déjeme darle una cifra: la recaudación de distintos factores de la producción es un indicador; en 1988 recaudábamos el 65% proveniente del capital y el 35% de la mano de obra; al año de 1993 esperamos que ésta sea de 72% y 28%, 72% proveniente del capital y 28% proveniente de la mano de obra, es decir, hay un cambio muy, muy importante en la incidencia de los impuestos hacia el capital y fuera de la mano de obra.

Por último, decía usted que ¿qué tipo de indicadores tenemos en materia de distribución del ingreso¿ Quisiera decirle que hay dos: uno, son las encuestas ingreso - gasto que lo que miden es la distribución personal y familiar del ingreso; y la segunda, es el llamado distribución funcional del ingreso. La primera se hace con una encuesta que publica el Instituto Nacional de Estadística, y la segunda es por la remuneración a factores en el cálculo del producto interno bruto, siguiendo metodología de naciones unidas. Esos son los dos cálculos que se tienen.

Para terminar, entonces le he comentado ya cuáles son las fuentes de salarios, cuál es el número de empleados y las distintas clasificaciones de desempleo, pero recordándole que la tendencia es hacia la baja. Muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado Samuel Moreno Santillán del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana.

El diputado Leonides Samuel Moreno Santillán: - Con su venia, señora diputada Presidenta, honorable Asamblea, señor Secretario, doctor Pedro Aspe Armella:

En términos generales, los criterios de la política económica con que usted nos informó, plantean la consecución del programa de ajuste aplicado desde hace 10 años, con particular relevancia durante los últimos cuatro de la cual administración, con resultados que, sin lugar a dudas, por sus indicadores reflejan los éxitos obtenidos en materia económica del actual Gobierno; éxito difundido en grado, en nuestro concepto, de exageración, por la presunción de los mismos, tanto en lo interno como en lo externo, lo cual a su vez refleja que dicha estrategia se ha visto acompañada de conductas paralelas en los ámbitos de la comunicación y la manipulación hecha por los medios de comunicación nacionales, por una parte, y, por otra, mediante la contratación creemos, de servicios para pulir y mejorar la imagen del Gobierno mexicano en todas las partes del mundo, en las que se han publicado tales resultados económicos.

En este sentido, por los medios de información conocimos que en el extranjero se encontraron con reticencias para aceptar los resultados estadísticos tan presumibles por sus voceros, que en muchos de los casos no han coincidido las estadísticas propias con las que poseen los lugares donde se ha promovido este éxito, por existir grandes diferencias. Aunados a éstos, los señalamientos hechos por algunos organismos empresariales.

Y es aquí donde queremos, mi fracción parlamentaria, señalar la deficiencia que en materia de comunicación tiene la actual administración, en materia económica, donde su información con la nuestra es disímbola, hecho que sin discusión a ustedes beneficia al conservar supuesta información confidencial o secreta, que les facilita cálculos y proyecciones que en un momento dado el Gobierno requiera y puedan utilizar.

Y, por otra parte, la información que trasciende a la comunidad nacional en su conjunto se permea, selecciona y se limita, llegándose a que su alteración confunda a interesados y estudiosos en lo económico, según nos han señalado.

Quizá me diría usted que, en este sentido, podríamos recurrir a la biblioteca del Banco de México, biblioteca que por obra y gracia de quienes la administran han dejado de prestar ese servicio de información actualizada, que sin duda creemos existe, pero que también se oculta a la persona común o no representativa del Gobierno.

Y baste señalar este ejemplo para la desinformación y consecuencias a que me he referido.

Por lo que, no siendo populista y pretendiendo ser popular, en el caso específico de la deuda externa solicitaría usted: ¿qué posibilidad existe para que esta Legislatura pueda tener acceso y conocer, por origen causa y efecto, cómo está integrada a la fecha la tan famosa deuda externa, y poder ser nosotros auténticos representantes del pueblo y no voceros del Gobierno ante el pueblo, de la realidad económica, estabilidad y consistencia de la economía del país, a partir de su endeudamiento?

Para lo cual, pediría a usted los siguientes datos, que por su contenido solicitaría a usted fuera por escrito y su fundamento lo apoyo en el artículo 73, fracción VIII, de la Constitución.

Primero. Montos de los créditos concertados que integran su gran total desde su origen o quizás lo más relevantes.

Segundo. Fechas de cada uno de estos compromisos, desde su origen a la fecha.

Tercero. Tasas de interés concertadas en cada uno de esos créditos, que definan el alivio y probidad en las negociaciones.

Cuarto. Plazos pactados desde su origen y renegociación, que nos deje conocer el límite de nuestra capacidad de crédito por sus necesidades.

Cinco. Valor de los pagos por concepto de intereses, en cada uno de los préstamos obtenidos, y el gran total a que asciende lo hasta hoy pagado, a partir por lo menos de 1970 a la fecha.

Sexto. Destino que se dio a cada crédito obtenido y los logros en su aplicación.

Séptimo. Finalmente, personas responsables que participaron durante cada una de estas negociaciones, por el deslinde de responsabilidades que justifiquen la causa real del endeudamiento de la nación, para poder otorgar el crédito a la misma y, por consiguiente, el valor del esfuerzo que ustedes han realizado a la fecha.

Por su atención y respuesta, señor Secretario, muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Con su venia, señora presidenta:

El diputado Samuel Moreno Santillán nos dice en primer lugar que hay problemas de aceptación de las estadísticas mexicanas en el extranjero. A mi me gustaría, no tengo elementos para poder contestar si no se me dice dónde, cuáles, no tengo ningún elemento. Yo lo único que les puedo decir es lo siguiente:

El Instituto Nacional de Estadística, es un instituto profesional que está asesorando a 27 países del mundo en materia estadística. Publicamos mensualmente la Encuesta Industrial Mensual, la Encuesta Nacional de Empleo Urbano, la Encuesta sobre Establecimientos Comerciales, la Encuesta de Balanza Comercial, los datos de balanza comercial. Somos el primer país del orbe en tener el censo de población, el primer país en tener los censos económicos industriales y por todos lados yo lo único que escucho, yo tuve el honor de haber sido servidor público en ese Instituto, de un enorme prestigio, de enorme profesionalismo, y no sé de dónde

vengan los ataques. Me gustaría mucho saber en dónde son, dónde está fallando, y en el caso de que supiéramos dónde, pues encantado yo podría contestar.

No hay secretos en materia estadística, en materia de finanzas públicas, déjeme simplemente diputado Moreno Santillán decirle, que las cifras que su servidor, el Secretario de Hacienda, utiliza para ver cómo van, por ejemplo, las finanzas públicas, las tomo del informe trimestral que se envía a esta honorable Cámara de Diputados de acuerdo al decreto aprobatorio del presupuesto.

Cada trimestre, 45 días después de terminado el trimestre, enviamos a su consideración, tanto el Informe de Finanzas Públicas como el de Deuda Externa. Esos informes nosotros internamente en la Secretaría tenemos una reunión el día 13 y 14, se los enviamos el día 15 a tiempo, tengo entendido que el 15 era domingo, entonces lo enviamos el viernes y tuvimos una junta. Y para mí ésas son las cifras, yo aquí los informes que utilizo son los informes de finanzas públicas, no hay dos contabilidades ni dos tipos de información, no hay en ese sentido ningún dato secreto.

Por último, nos dice usted, uno, que quisiera saber de los endeudamientos. Bueno, encantado le puedo platicar de cómo estamos actualmente, lo hemos platicado varias veces y con gusto lo hago una más, que es explicar por ejemplo que de los datos de Deuda Pública y de pago de intereses, lo hemos dicho pero lo vuelvo a repetir, en intereses internos y externos se pagaba el 17.7% del producto interno bruto en el año de 1988; se pagó el 5.8% en el año de 1991; se pagó el 4.2% en el año de 1992, este año; y está a su consideración un 3.1% para el año entrante.

Igual si usted me dice que quiere conocer los saldos, hay tres definiciones. Usted tiene en su poder, desde el viernes entregamos el Informe de Deuda Pública, ahí tiene los datos netos con el Banco de México consolidado, brutos sin Banco de México consolidado, contables, económicos, etcétera, tiene toda la información.

Por último nos pide usted que quiere saber toda la información de detalle de los créditos de 1970 a la fecha. Me imagino que incluyendo los de corto plazo tanto internos como externos han de ser una cifra, según aquí una tarjeta, de alrededor de más de 100 mil. No sé, si quiere usted, bueno, yo encantado, le puedo dar la información, pero creo que sería como una tonelada de papeles, sería, digamos, para que pueda ser yo más útil y contestar su pregunta, si usted me pudiera acotar a los créditos de largo plazo y quitar los de corto plazo, etcétera, yo creo que me facilitaría mucho las cosas, no hay ningún secreto en esto y encantado lo hacemos.

Pero respecto a la información relevante, de coyuntura, los últimos cuatro años, está en el poder de su fracción parlamentaria el informe trimestral de Deuda Pública que tiene los datos actualizados al mes de septiembre de este año, desde el viernes en la noche. Muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado Eberto Croda Rodríguez, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional.

El diputado Eberto Croda Rodríguez: - Con el permiso de la Presidencia, compañeras y compañeros diputados, doctor Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público:

En general podemos señalar que la inflación es uno de los aspectos más característicos y relevantes de cualquier economía en crisis, ya que se encuentra asociada al estancamiento económico interno y a una situación recesiva y generalizada a nivel internacional.

Su persistencia y aceleración deteriora los niveles de vida de la población y provocan una caída drástica de los salarios reales, a tal grado que en los ochenta era uno de los principales factores de inestabilidad económica y social, tanto así que desde el diseño de la estrategia económica puesta en práctica desde el sexenio de Miguel de la Madrid, se le señaló como problema fundamental a combatir en el corto plazo.

Pero después de una década el problema persiste, ¿qué es lo que pasa, señor Secretario? Es cierto que hemos transitado de una inflación extrema a una moderada, pero ahora se propone una inflación que sólo se presenta en países con características de desarrollados, es decir, de un dígito, específicamente del 7%.

El instrumental que se ha utilizado para llegar a esta propuesta de política económica lo tenemos claro: se ha regulado la economía vía pactos corporativos, en paradójica situación con la economía de mercado; se han fijado topes salariales, se han reducido las tasas impositivas, se ha desregulado la economía, se ha privilegiado la economía financiera a cambio de sacrificar a grandes sectores productivos. Se han desarticulado importantes cadenas productivas, impactando todo ello negativamente en la creación del empleo productivo y bien remunerado.

Entendámoslo. Las posibilidades de ingreso a una zona de libre comercio y en la organización para la cooperación de desarrollo económico, representa para nosotros un altísimo gasto de representación; no pertenecemos todavía a esa clase de países. Alcanzar un 7% de inflación resultará demasiado difícil y excesivamente costoso en términos de empleo, de producto, de ingreso y de mayor acumulación de intereses en términos de deuda social.

Pero sigamos con el punto central. ¿Por qué persisten las presiones inflacionarias, cuando ya no hay creación de dinero inflacionario, cuando se han saneado las finanzas públicas, cuando tenemos superávit, cuando se han reducido las tasas impositivas al consumo y al capital, cuando debemos menos hacia el interior y hacia el exterior, cuando las reservas internacionales están boyantes, cuando por primera ocasión tenemos un fondo de contingencia, cuando hemos sido uno de los países que más capitales del exterior han recibido?

¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué persiste la inflación?, si los equilibrios macroeconómicos con que contamos en estos tiempos los envidiaría cualquier país con características similares al nuestro, incluso de los grandes países industriales.

¿No cree usted que es posible pensar en estas circunstancias que los motivos de la persistencia de la inflación tienen más que ver con problemas institucionales y otros derivados de la misma estrategia económica, que con problemas derivados de expectativas, finanzas públicas o exceso de demanda? ¿No estaremos en presencia de problemas estructurales o al menos de problemas que la crisis ocasionó? Después de todo, tasas de inflación superiores a 10% anual, son poco plausibles en un proyecto más que óptimo de finanzas públicas. Seamos consecuentes, si estamos en este barco, naveguemos como dicen las cartas de navegación. Pero que quede claro: no se deben olvidar las implicaciones ni los costo en un proceso de estabilización de este tipo.

¿No cree usted, señor Secretario, que reducir la inflación cuesta demasiado en términos de ingreso, de empleo, al meternos en un proceso de desaceleración de nuestra economía y de contracción de nuestro mercado interno? ¿No cree usted que reducir la inflación o entrar en un proceso de desinflación, al nivel de un solo dígito, sin provocar recesión, requiere demasiado tiempo y provoca pérdida de credibilidad en la política económica? ¿No cree usted que las políticas que intentan reducir la inflación, estabilizando el tipo de cambio y otros precios controlados, corren riesgos enormes de no poder sostenerse, si la inflación no responde o no baja a los niveles deseados del 7%?

Como vemos, es realmente complicado dar una solución permanente y estable a la dinámica inflacionaria. Pero más difícil es articular, ya no digamos desarrollo, sino crecimiento con tasa de inflación baja de un sólo dígito, como se pretende para 1993, cuando tenemos problemas estructurales serios, economía altamente oligopólica, que a pesar de los pactos no han dado respuesta a estas estructuras, mercado interno débil, desarticulación sectorial de cadenas productivas, problemas serios de infraestructura de todo tipo: altas tasas de interés, débil proceso de reconversión industrial, serios problemas de capacitación al interior de la industria, que necesariamente se reflejan en los niveles de productividad, inexistencia permanente de un plan rector de desarrollo industrial, entre otros.

¿No cree usted que esta persistencia inflacionaria es consustancial a su estrategia y aparece en sus límites en estos elementos? Si el problema es de tipo estructural ¿por qué persisten ciegamente en alcanzar un 7% de inflación si históricamente en la mayoría de los países pobres, esta experiencia es sólo pasajera o transitoria?

Para nosotros es claro que no es posible detener la inflación mediante la sola manipulación del sistema monetario, financiero y fiscal. Pero estamos ciertos que sí es posible detener el desarrollo de un país utilizando estos instrumentos.

No olvidemos que detener el desarrollo ni implica necesariamente detener la inflación, nuestro diagnóstico es diferente, la persistencia inflacionaria obedece a causas estructurales y al control oligopólico de los mercados. Espero no lleguemos al encuentro fatal de alguno de estos dos extremos.

Por sus comentarios, señor Secretario, muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el ciudadano doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Con su venia, ciudadana Presidenta. El diputado Eberto Croda ha presentado cinco comentarios sobre la política económica, y me voy a a referir a cada uno de ellos:

Primero, sobre la desaceleración de la actividad económica. Efectivamente, el diputado Croda

nos dice que hay una desaceleración; nosotros la hemos venido observando desde el segundo trimestre de este año, pero quisiera compartir con el diputado Croda las cifras que se acaban de publicar este domingo, que aparecían en los periódicos el lunes, del Instituto Nacional de Estadística para el tercer trimestre del año.

Como ustedes recordarán, el primer trimestre había crecido al 4.2%; el segundo al 1.5% y este trimestre al 2.8%. La diferencia entre el primero y el segundo, como correctamente lo apuntó el boletín del Instituto Nacional de Estadística, se refería a que la Semana Santa había quedado en un mes en marzo y en otro en abril al pasar el año, y por tanto la comparación se hacía con 22 días hábiles menos.

Pero quisiera referirme a cómo está la economía en el tercer trimestre del año, cono nos lo pidió el diputado Croda.

Bien, la economía está creciendo al 2.8% y hay un solo sector que está en un crecimiento negativo pero es preocupante, que es el sector agropecuario con 1.3% ¡negativo!

El sector industrial está creciendo al 4.3%, cifra mucho más alta que de la del primero y la del segundo trimestre. Dentro del sector industrial hay un sector que realmente está creciendo rapidísimamente, que es el sector de la construcción. Les voy a leer nada más las cifras de los últimos cuatro trimestres para que vean que en el ámbito de la construcción no se está desacelerando la economía, sino de hecho lo que está sucediendo es que se está acelerando rapidísimamente.

En el año de 1991 creció la economía, en el rubro de la construcción, en los cuatro trimestres, al 3.5%, 1.6%, menos 0.5% y 5.5% el cuarto trimestre. En el primer trimestre de este año creció al 5.1, en el segundo al 4.8% y en el tercero tenemos una cifra realmente impresionante del 13.2% de crecimiento de la industria de la construcción, que está acelerándose rapidísimamente. ¿Qué es lo que está sucediendo en este sector? Básica - mente que en la parte de las concesiones de carreteras, está reactivándose a una velocidad inusitada; como ustedes saben se van a construir en este año carreteras privadas por un monto equivalente a seis y medio billones de pesos. Y para el año que entra se va a acelerar esta cifra porque ya se han otorgado las concesiones para una cifra ligeramente superior.

Por otro lado en materia de vivienda, traemos las cifras del impresionante crecimiento entre Fondo para la Vivienda y la banca, de casi el 40% y la cifra más espectacular del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los trabajadores que a raíz de las reformas aprobadas por esta soberanía va a construir este año 87 mil viviendas contra 42 mil que había hecho el año anterior. Es un crecimiento de más del 100%.

En electricidad también estamos viendo una aceleración del crecimiento en el tercer trimestre con una cifra alta de 5.4% en el tercer trimestre.

El sector servicios crece 2.6 con un énfasis particular en transporte que ya está creciendo al 7.1%.

¿Qué quiero decir con todas estas cifras, diputado Croda? Lo que quiero decir es que la desaceleración se ha detenido, primero, y que hay algunos sectores donde no nada más se ha detenido, sino se ha revertido totalmente y el principal es el sector de la construcción que está creciendo al 13.2% en términos reales.

Entonces hay que tener mucho cuidado con las cifras; hay claroscuros, hay sectores que traen negativo, pero en el sector industrial en su conjunto, traemos en el tercer trimestre, un 4.3% de crecimiento, que es francamente satisfactorio.

Quisiera pasar al segundo punto. Nos dice el diputado Croda que esto de intentar bajar la inflación al 7%, la sociedad este año con un enorme esfuerzo la pudo bajar del 18.8% al 11%, al 11.2% y que un esfuerzo similar para el año siguiente de bajarla del 11% al 7%, no es aceptable y dijo el diputado que eso es solamente para los países desarrollados.

Sinceramente no coincido con usted, diputado Croda. Y no le voy a dar una teoría larga sobre qué países en desarrollo lo pueden tener. No voy a buscar en la experiencia internacional nada. Simplemente recordemos nuestra infancia diputado Croda. Recuerde usted lo que fueron la década de los cincuenta - sesenta. México pudo crecer durante tres décadas al 7% anual con una inflación promedio anual del 4%.

Entonces no necesitamos ver qué países en desarrollo lo han logrado hacer. La generación de nuestros padres, la generación de nuestros abuelos, fue capaz de hacerla y de sostenerla durante 30 años consecutivos. Así que la experiencia la tenemos en casa, diputado Croda, no hay que irnos tan lejos para verla.

Un tercer punto del diputado nos habla del costo del ajuste. Bueno, diputado, si vamos a hablar

del costo del ajuste, yo creo que es muy importante comparar el costo del ajuste con el costo del desajuste. Porque lo que podríamos hacer es quedarnos en inflaciones altas y esto, obviamente las inflaciones altas son volátiles y al ser volátiles nos pueden llevar, precisamente, a tasas que ya vivió por desgracia nuestro país y que quisiéramos que nunca más volvieran a ocurrir.

Pero sinceramente diputado Croda creo que esa tesis fatalista de que estamos condenados a tener inflación alta por ser un país en vías de desarrollo, creo sinceramente que es equivocada. La historia de México así lo demuestra.

¿Por qué persiste la inflación?, nos dice el diputado Croda. Bueno, primero que nada diputado vamos a analizar bien las cosas. El primer punto es que está bajando, no está subiendo.

Le recuerdo a usted que desde el mes de marzo de este año, mes tras mes, marzo abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, traemos en todo este tiempo inflación de un sólo dígito. Entonces hay que tener mucho cuidado con esto, porque está bajando, no está subiendo.

Dice por último el diputado Croda que ¿si traemos o no problemas estructurales Por supuesto que los traemos. Pero yo creo, diputado Croda, que lo que tenemos que hacer es atender los problemas estructurales con los instrumentos que sirven para corregir los problemas estructurales y atacar el problema de la inflación con los instrumentos que nos ayudan a bajar la inflación.

Nos dice el diputado: ¿Hay riesgos? sí, sí hay riesgos, por supuesto que los hay. Pero yo creo que son menores, diputado, a no hacer nada. Déjeme decirle que son las observaciones que contemplo claramente a nivel internacional.

Cuando se habla de los países exitosos que se han estabilizado exitosamente, en el fondo, como que se queda uno preocupado, se habla de Israel, de Bolivia, de Chile y de México. Pero en todos estos países se habla, al año pasado, de éxitos en su programa de estabilización. Y claro si decimos teníamos 160 pasamos a 20% o 40%, como tenía Bolivia y pasamos al 20% pues no está mal.

Déjeme decirle una cosa diputado Croda, yo estoy convencido que quedarnos en una inflación del 20% es peligrosísimo, porque una inflación alta es por definición volátil. Y si nos quedamos en 20% inmediatamente con una sequía, con cualquier problema real estructural, podemos rápidamente volver a tener inflaciones en los treinta, cuarenta y necesitaríamos otra vez remontar con un programa de estabilización.

Entonces por eso no comparto la tesis, yo creo que se puede bajar, se debe bajar, tenemos los instrumentos para lograrlo, vamos en camino de lograrlo y simultáneamente a la baja en la inflación ataquemos, ahí sí, los problemas estructurales. Pero ésos no los ataquemos con variables macroeconómicas, que ésas no están diseñadas para eso.

El problema del campo es un problema estructural, que tenemos un programa para atacar los problemas de productividad y pobreza en el campo.

La vivienda. Ahí la política macroeconómica puede ayudar pero se requieren políticas estructurales o quizá el mejor ejemplo de todos que es para proveer de mejor oportunidad a todos los mexicanos de acceso a la modernidad, que es un mejor sistema educativo.

Esto lo que la política macroeconómica puede hacer diputado Croda, es abrir los espacios que no teníamos antes porque pagábamos tantos intereses por la deuda que no podíamos destinar suficientes recursos a la educación, que ahora sí estamos abriendo espacio, porque hemos reducido prácticamente 15 puntos completos del Producto Interno Bruto, del pago de intereses sobre la deuda pública, y eso nos ha permitido que el Sector Educación haya crecido 78% real en cuatro años de estabilización.

En síntesis, diputado Croda, debemos de perseverar con el avance en la inflación; es cierto que al margen nos va a costar más trabajo; es más fácil bajar la inflación del 200% al 20% que del 20% al 10%, ya lo logramos, estamos en el 11%, pasemos ahora a lograr el 7%, para que eventualmente podamos regresar a unas tasas muy bajas que nos son propias, nos fueron propias, en los cincuenta y sesenta, lo pudieron hacer la generación de nuestros abuelos y de nuestros padres, no veo por qué esta generación no lo pueda volver a hacer. Muchas gracias. (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado Francisco Saucedo Pérez, del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado Francisco Javier Saucedo Pérez: - Gracias, compañera Presidenta, ciudadano Secretario:

Lo que dijo nuestra compañera coordinadora de la fracción parlamentaria, la diputada Rosa

Albina Garavito, es correcto. Quiero entregarle a usted unos documentos donde se plantean los indicadores a los que ella hizo referencia.

Tomando como indicador el costo porcentual promedio de captación en moneda nacional, según el Banco de México, en sus indicadores económicos de octubre de 1992, que aparecen en la página 1 - 55, entre abril y octubre de este año las tasas de interés aumentaron 40% y entre enero y octubre aumentaron el 15%. (Aplausos.)

Si sólo tomamos la tasa de interés pagada a los tenedores de Certificados de la Tesorería a 90 días, que es el cuadro de la página 1 - 48, por ejemplo, tenemos que de enero a octubre aumentaron 26.7% y de marzo a octubre el aumento fue de 66%.

Al presentar los datos del producto interno bruto, la diputada Rosa Albina Garavito dijo que usted eludió la responsabilidad que cabe a la política gubernamental. Efectivamente, en el documento de su presentación, el que leyó aquí la semana pasada, en los párrafos III, IV y V de la página 6 no alude a los factores internos; lo hace al final de esa página y sobre ese argumento la diputada Garavito también se refirió.

Además, si no se le teme al déficit en cuenta creciente, usted sigue sin responder: ¿por qué en el cuadro 6 del documento de criterios de política económica, por primera vez cambia la presentación? En este caso la diputada Rosa Albina Garavito habló de que usted eludió el problema. Sostenemos: ¡las cifras se esconden!

Señor Secretario: el próximo mes se cumplirán 10 años que asumió la dirección de la política económica en nuestro país, quien hoy detenta la Jefatura del Ejecutivo. Desde ese entonces ustedes han prometido resolver los desequilibrios de nuestra economía a partir de un marco macroeconómico estable, que ofrezca credibilidad y confianza a la población y a las actividades productivas.

Asegura usted que el control de la inflación junto a un crecimiento económico sostenido, ha permitido el aumento de los salarios reales. El salario real de 1990 equivale a la tercera parte del salario en 1976. Es una realidad que la viabilidad del modelo que han aplicado durante 10 años se sustenta en el deterioro de los salarios, al grado que mientras los salarios que dejaron de percibir los trabajadores de 1980 significaban el 45% del producto interno bruto, para 1990 pasaron a ser el 55% del producto interno bruto. Al mismo tiempo, para el control de la inflación han estipulado la estrategia de la estabilidad de precios, ésta no se plantea como un plan de choque o de contingencia pues no pretende congelar el precio de las mercancías, sino estabilizar el mercado, liberarlo de interferencias que impiden una competitividad real, benéfica según ustedes, para el crecimiento.

En ese sentido se entiende que a cada firma de los pactos de estabilidad procedan aumentos de las tarifas de los bienes y servicios, pues eliminan subsidios, como sucede en transporte, vivienda, bienes de consumo básico o también ocurren reducciones por la eliminación de protecciones a los precios de garantía en productos agrícolas, pagados a un precio más alto que en el mercado.

Aceptamos, sin conceder, que deba de existir la estabilidad de precios de las mercancías para que los productores concurran libremente al mercado, ¿por qué no es éste el caso del salario? Ustedes han hablado incansablemente de que los subsidios son perjudiciales para una economía sana; en este esquema es evidente que los trabajadores están subsidiando la viabilidad del modelo que está impuesto, los pactos de estabilidad han inferido que el libre juego fije el precio del salario, el impedimento es la causa de una intervención directa del Estado, acción que ustedes repudian en cualquier otra esfera económica, esta situación es insostenible, incluso para algunos empresarios quienes elevan los salarios fuera de lo estipulado por los contratos colectivos.

Si consideramos el salario como una variable económica, corresponde incorporarlo dentro de su concepción en el esquema de estabilidad de precios y pagar lo que realmente vale su trabajo; es decir, por lo menos tres veces su costo real, su costo actual. Ustedes mismos hace cuatro años establecieron que sólo con las condiciones de crecimiento económico y aumento de la productividad podría darse una elevación sustancial del salario; hoy dicen que esas condiciones se han cumplido y sin embargo los trabajadores deben seguir esperando que ustedes atiendan y entiendan esas justas demandas.

¿Está México ya preparado para que sus trabajadores reciban un salario remunerador y recuperen el poder adquisitivo que tenían en 1982, un salario como el de 1982 sigue siendo excesivo. Por otra parte, se establece que el control de la inflación junto a un crecimiento económico sostenido ha de derivar en un aumento del empleo. Para 1980 existían en México 1.8 millones de desempleados y para 1988 esta cifra

aumentó a 6.8 millones. Es cierto que en ese lapso no existió crecimiento sostenido, pero entonces usted habla de que lo ha sido de 1989 a la fecha; ¿llama usted crecimiento sostenido al cada vez más lento crecimiento de la tasa del producto interno bruto ocurrida en el lapso de 1990 a 1992 cuando éste pasó de 3.9% a 2.7%? No, usted lo llama sostenido porque en todos esos casos la tasa del producto interno bruto fue mayor a la tasa de crecimiento de la población de 1.9% para la década de los noventa, pero en ese caso debemos observar por una parte que la tasa de crecimiento de la población económicamente activa de 2.7% es más alta que la de la población y, por otra parte, que el crecimiento del producto interno bruto debemos restarle la tasa de productividad y eso nos dará un dato fiel sobre la capacidad para la generación de empleos.

De esta manera y asumiendo que no se hubieran equivocado en sus estimaciones sobre el crecimiento de la economía como ha sucedido, estamos hablando de 7.5 millones de desempleados para 1992. Por ello, creemos que sus estimaciones no resultan tan convincentes a la hora de confrontarlas con la realidad.

Consuélanos que podamos concebir el empleo y al salario como una variable de bienestar social y no sólo como indicadores económicos. De esta manera podremos estipular que los efectos de su modelo en detrimento de los ingresos familiares debieran ser resarcidos con gasto social, que complementara las fuertes aportaciones que han hecho durante 10 años las familias mexicanas.

Resulta importante destacar que después de 10 años, ustedes al fin puedan alcanzar el mismo gasto social que en 1980; pero resalta aún más que el gasto social per capita aún no alcance la magnitud que el de 1976 en términos reales.

Ahora bien, usted habla de que este gasto social será destinado a enfrentar los fuertes desequilibrios que pudieran derivarse de la aplicación de este modelo de modernización y de reordenamiento del aparato productivo, ¿a partir de qué momento, señor Secretario?, ¿de 1982?, cuando ustedes asumieron el control de la política económica y nos quisieron convencer de las bondades de este modelo.

¿Podrá usted, señor Secretario, con el 50% del gasto programable sectorial, darle empleo a 7.5 millones de desempleados; reintegrar los 10 puntos aproximados que del producto interno bruto les ha sido despojado a los trabajadores para el sostenimiento de este modelo?, ¿podrá revivir a los 200 mil niños que mueren cada año a causa de la desnutrición y la falta de una atención médica?, ¿alimentar a los 20 millones de niños que hoy sufren algún grado de desnutrición y atender al millón de los infantes que sobreviven con defectos físicos y mentales debido a las insuficiencias alimentarias?, ¿otorgar vivienda a 4 o 6 millones de familias que lo demandan?, ¿atender al 40% de la población escolar cuya demanda aún no es satisfecha y por alfabetizar a 2.7 millones de mexicanos que lo necesitan?, ¿elevar el nivel de vida de los 40 millones de mexicanos que se encuentran en los niveles de pobreza y revertir el estado de extrema pobreza en que se encuentran 22 millones de ellos?

Al respecto, señor Secretario, aquí sucede a la inversa y como el comercial de la Secretaría de Hacienda anuncia los nuevos pesos con aquello de recorrer el punto a la izquierda tres lugares, aquí se multiplican los millones de mexicanos que por razones humanas y no otras, no deben ser los excluidos de este modelo.

Que así como usted añade el adjetivo de permanencia a los cinco objetivos de política económica de este gobierno, a este amplio sector se le refiere ya como el excluido permanente, o peor aún, se refiere usted a atenuar los efectos de su política sólo en el futuro desestimando los graves efectos que su política sólo en el futuro desestimando los graves efectos que su política ha tenido durante 10 años para la población y la gravedad del daño que nos la puede dar, un ejemplo.

El Banco Mundial calcula que la tasa de crecimiento de la población rural para la década de los noventa, será negativa en una décima de punto anual; es decir el 0.1%. México, sólo ha presentado una tasa negativa de crecimiento en el campo durante la década en que sucedió la Revolución Mexicana.

En suma, el modelo que ustedes han impuesto ha tenido efectos devastadores similares a los 10 años de guerra civil.

Señor Secretario, ¿existe en su discurso, tan reiterado por ustedes durante 10 años, algo nuevo que decir, algo que hoy nos permita abrigar la esperanza de resolver los efectos devastadores en esta segunda década perdida?

Por su atención, señor Secretario. Muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el doctor Pedro Aspe, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Con su venia, señora Presidente.

El diputado Francisco Saucedo no presenta propuestas, hace algunos comentarios críticos y me voy a referir de uno por uno a ellos.

Bueno, en primer lugar, cuando yo comenté que la tasa de interés entre el principio de este año y las tasas actuales no habían aumentado sino de hecho han disminuido, es exactamente correcto, el día 2 de enero, compárenlo con el día de cualquier día de la semana pasada y tenemos tasas más bajas que teníamos el día 2 de enero.

Presentan ustedes dos argumentos ahora, uno es un cuadro que trae tasas promedio del mes y el otro es que en abril las tasas bajaron mucho más y que comparado con abril entonces sí subieron. Comparado con abril sí subieron, eso mismo es lo que dice el documento de criterios, o sea que ahí no hay ningún problema; si no hablamos de principio de año sino de abril, ahí no hay ningún problema.

Déjeme pasar al segundo punto. Dice usted que en mi intervención no enfaticé yo el que hay razones internas por las cuales la economía se ha desacelerado y que solamente echamos la culpa al Estado. No es correcto y como usted lo decía cuando se está hablando de la desaceleración se dice que hay dos argumentos, un argumento el externo, se cita, y después se pasa al interno y se dice: la recuperación económica se sustentó en el aprovechamiento de la capacidad instalada. La velocidad del crecimiento se ha moderado en la medida en que los sectores productivos han incrementado el nivel de utilización de su capacidad, etcétera, y dice: aún no se traduce en la ampliación de todos los sectores de la capacidad productiva suficiente para atender la mayor demanda agregada. Muy bien, pues aquí está, hay una razón interna y una externa.

Quisiera pasar ahora a la parte de los salarios. Si usted compara, diputado, el pico máximo de los salarios reales al día siguiente de un incremento salarial fuerte, con respecto al valle de los mismos, obviamente va a encontrar cambios muy grandes, pero no creo que eso sea lo que recomienda digamos el profesionalismo, yo creo que lo que debería tomar uno es tomar salarios reales promedio de dos, tres años y compararlos con dos, tres años promedio.

Si usted me toma el día en 1981, el día que se decreta el incremento salarial, que por cierto con precios del petróleo a 34 dólares nominales, cuando hoy, 11 años después tenemos precios nominales de 14 dólares, de 14.80% para el año, obviamente usted puede encontrar que hay una caída pero no es útil, no es útil hacer la comparación así, no es útil, es engañoso porque yo también puedo encontrar una en que no compare el pico con el valle sino el valle con el pico. Eso no es útil. Lo que yo creo que sí es útil es lo siguiente: que llevamos prácticamente ya tres años de que hay recuperación de los salarios reales. Eso es un dato cierto. Obviamente vienen de un nivel muy bajo, lo he estado repitiendo; pero diputado, contrario a lo que se cree, hay recuperación por tercer año consecutivo de los salarios reales, en manufacturas, en construcción, en establecimientos comerciales y en el universo, si se quiere utilizar las cifras globales del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Bien, quisiera pasar ahora a la parte de gasto social. Dice usted diputado, si entendí bien, que en el gasto social apenas se obtiene el nivel de gasto social del año de 1981. Efectivamente, para 1993 el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación que envió el Presidente Salinas a su consideración presenta una participación del gasto social sobre el producto interno bruto de 9.5%. La cifra más cercana que se tiene, que es en el año de 1981 con 9.19%. De 9.19% en 1981 empezó a bajar, bajó en 1982, bajó en 1983, bajo en 1984 y bajo hasta el punto más bajo que fue el año de 1988, y ha venido recuperándose de ahí en adelante.

¿Es algo nuevo? Sí, sí es algo nuevo, es la cifra más alta en la historia de México desde que tenemos estadísticas.

Si usted me dice ¿es nuevo? Sí, sí es nuevo, le repito, la cifra más alta y se está haciendo con disciplina fiscal, sin desbordamiento fiscal como sí se tenía en 1981, diputado. No hay que olvidar eso. En 1981 se tuvo esa cifra de 9.5% del producto, pero con un déficit enorme de las finanzas públicas, que era lo que mostraba eso, que no iba a ser sostenible; no iba a ser sostenible porque estaba financiado por déficit, y eso tarde que temprano la realidad se iba a imponer, como me temo que se impuso.

Ahora la diferencia diputado, es que 10 años después, 11 años después, es cierto, pero se llega a tener el porcentaje más alto de gasto social, de gasto público social sobre producto, el más alto sobre el gasto programable, pero sin déficit.

¿Cuál es la diferencia diputado Saucedo? Yo creo que la diferencia es que en 1981, ese porcentaje tan alto no era sostenible, y no era sostenible porque se tenía bajísima recaudación, un

bajo brutal sobre la deuda interna y externa, y por tanto no iba a ser sostenible más que con emisión monetaria o con precios de petróleo a 34 dólares. Ahora, con precios de petróleo de menos de la mitad nominalmente, con las finanzas públicas sanas, se puede proponer a esta soberanía un gasto social en términos de lo que producimos los mexicanos, mayor que el de entonces.

¿Cuál es la diferencia cualitativa? Ahora sí se está financiando con recursos reales, no con recursos inflacionarios. Es una gran diferencia.

Decía también el diputado Saucedo: ¿qué otra cosa hay nueva? Yo creo que ésta es muy importante, y le repito, eso se puede hacer diputado, con finanzas públicas sanas, porque con finanzas públicas desbordadas es muy fácil. Uno puede decir, ¿bueno, por qué no tener un gasto social de 40% del producto interno bruto?, sí, con un déficit de 15% del producto y después, mañana o pasado mañana, la hiperinflación nos alcanza como nos sucedió. Entonces no tiene ningún, ningún chiste.

Para terminar, ¿qué otra cosa hay nueva? Yo creo que hay otra cosa nueva diputado; yo creo que esto es más permanente porque traemos una inflación baja y a la baja, porque traemos un crecimiento por cuarto año o quinto año consecutivo, en el año 1993 de recuperación del ingreso per capita pero sostenido, y por último, porque en lugar de estar dedicando a pagar 18% de intereses sobre la deuda pública, estamos proponiendo a esta soberanía que solamente se pague 3%, e inclusive ese 3% diputado Saucedo, es alto. Ojalá que dentro de uno o de dos años podamos pagar 2 y 1%, como se pagaba en los cincuenta cuando el país crecía sostenidamente, sin inflación y con mayor gasto social. Muchas gracias (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado Daniel de la Garza Gutiérrez, del Partido Acción Nacional.

El diputado Daniel de la Garza Gutiérrez: - Distinguida ciudadana Presidenta, distinguidas diputadas, compañeros diputados:

Ojalá, señor Secretario, que con la participación de esta soberanía y con el apoyo del Poder Ejecutivo, continuando con el final de su intervención anterior, podamos implementar cosas nuevas en el sistema de participaciones a estados y municipios.

Retomo la proposición primera que en nombre de mi fracción parlamentaria de Acción Nacional hizo el diputado Fauzi Hamdan, referente a la necesidad de perfeccionar nuestro federalismo tributario.

Mi fracción, como lo señaló el diputado, va a presentar en este Período de Sesiones Ordinarias, una serie de reformas constitucionales que permitan a los tres niveles de Gobierno, el Federal, el estatal y el municipal, una verdadera autonomía financiera. Esto es posible si con buena voluntad, con amplitud de criterio, teniendo en cuenta que somos una federación, establecemos soberanías a los diferentes tributos, tanto como ya está establecido a nivel municipal, y perfeccionaremos también las soberanías en los productos.

El pasado 5 de diciembre nuestro diputado Alfredo Lujambio, al analizar en materia económica el informe que presentó el Presidente a estas soberanías, anticipó como un botón de muestra de lo arcaico de nuestro federalismo tributario, que en 1992 la deuda, el costo de la deuda fue superior o va a ser superior a las participaciones que van a recibir los estados y municipios, lo señalan los presupuestos: son 40 billones de pesos el costo financiero de nuestra deuda y 31.5 billones de pesos las participaciones. Y hablo de pesos actuales para no adelantar los tiempos.

Es evidente, y usted ya lo señaló, que este costo que ahora tenemos que padecer todos los mexicanos, es derivado de excesos, de políticas populistas, a las cuales hizo también referencia el diputado Lujambio.

Yo creo que si hacemos un auténtico acto de sinceridad con nosotros mismos, habremos de concluir que falta mucho por andar para que tengan plena vigencia la soberanía de los estados y la autonomía de los municipios, consagrados en los artículos 40 y 115 constitucionales.

Hace relativamente poco tiempo, precisamente en la ciudad de Guadalajara, el Presidente Salinas de Gortari expresó que la fortaleza del país depende de la fortaleza de los estados.

Hace más de ocho décadas, para ser precisos en 1917, el constituyente Heriberto Jara, al inscribirse como orador en contra de la fracción relativa al artículo 115, que todavía establece que serán las legislaturas las que determinen las contribuciones del municipio, hizo un paralelismo entre éste y un niño. Palabras más, palabras menos, el constituyente Jara, señaló que si bien se otorgaba teóricamente al municipio autonomía, se le quitaba, al limitarlo en su capacidad tributaria.

Y decía que le parecía como al niño que recibe el domingo de parte del padrino o del abuelo, y que el papá se lo quita, ante el temor de que compre muchos dulces y le vayan a hacer daño. Y, entonces, el papá entrega al niño centavo a centavo, para que compre de charamusca en charamusca; hoy, obviamente, con un centavo no podemos comprar una charamusca.

Al comentarle esto al diputado Lujambio, me señalaba que todavía sigue habiendo este "charamusquero" a nivel municipal; y que concretamente en su Estado natal, de San Luis Potosí, el ingreso per capita del potosino, derivado de las participaciones, asciende a 200 mil pesos por año. Es decir, no alcanza a comprar muchas charamuscas, siguiendo el ejemplo del constituyente Jara.

Y que, por otra parte, el capitalino, su presupuesto per capita le alcanza a un millón y medio de pesos, lo cual le permite comprar sabrosos chocolates suizos.

Mi partido no desea que el ingreso del capitalino se disminuya; mi partido desea que el ingreso de cada uno de los mexicanos, desde el más humilde municipio hasta el Distrito Federal, tengan el mismo tratamiento; que no haya ni ciudadanos de primera ni ciudadanos de segunda.

Ayer comentaba este tema con el gobernador de Nuevo León, el licenciado Sócrates Cuauhtémoc Rizzo; y él, a la vez me señalaba que nosotros, o que el Estado de Nuevo León tiene la fama de ser un Estado rico, pero que su Gobierno es un Gobierno pobre. Y esto, pues, se ha dado por décadas.

Me reclamaba el gobernador Rizzo, que por qué nosotros los panistas, lo criticábamos de hacer tanto viaje a México. Pero me decía, pues, que tenía que cantarle al Presidente y a los ministros y después pasar el sombrero, a ver que dádivas le tocaban, claro, esto es agregado mío no del gobernador Rizzo.

Y señalaba también el gobernador Rizzo que de hecho depende del cheque que recibe de la federación, los tributos propios del Estado, y usted tiene un estudio que varios diputados le entregamos al Presidente y en el cual hicimos un análisis por Estado, los tributos propios de los estados de hecho son poco significativos, dependen en más de un 90% de las participaciones que les otorga la federación.

Yo creo, y aquí es donde empiezo a introducir las propuestas para efectos de, como decía, mi amigo en la disidencia política, el diputado Aceves, proponer y nomás soñar. Entonces voy a hacer un par de propuestas señor Secretario:

El informe al que usted aludió del trimestre que terminó en septiembre, señala en números redondos que tenemos un superávit de 40 billones de pesos, 38 y pico. Por otra parte, el presupuesto para 1993 prevé un superávit de 18 billones de pesos.

A mí no me gustaría independientemente de las bondades temporales como bien usted lo señaló de los superávit, que le hiciéramos al avaro y que nos sentáramos arriba de las barras de oro y a la vez estuviéramos mal vestidos y mal nutridos.

Ustedes los economistas y nosotros los contadores, para ser serios en el análisis de las cifras tomamos pesos constantes. El estudio que ustedes tienen y que por cierto ya conciliaron las cifras nuestros técnicos con los suyos el viernes pasado, tomó como año base el de 1978, ¿por qué 1978? Porque fue el año que sirvió de base para calcular el índice de precios al consumidor, el cual se hizo con base en una encuesta del ingreso y gasto familiar realizada por la antigua Secretaría de Programación y Presupuesto.

Los datos ya llevados al nivel de nuestro federalismo tributario son dramáticos. El primer dato pues es de carácter macroeconómico y vale la pena señalarlo para que estemos conscientes del deterioro que hemos sufrido, el peso de hoy vale 3.26 centavos del peso de 1978. Es decir, no vale un quinto de los de aquel entonces, y menciono el quinto porque a partir de 1993 van a circular los quintos. Yo hubiere querido y así se lo signifiqué, hago un paréntesis, al director del Banco de México, que también hubieremos acuñado centavos, estamos empezando devaluando nuestra propia moneda al no darle valor al centavo, como buen regiomontano cuida los centavos los pesos se cuidan solos, aquí tendré que cuidar los quintos.

El estudio que usted conoce, muestra que los ingresos tributarios totales federales han mantenido en términos reales en los últimos cuatro años, es decir, a partir de 1988 un incremento real. Las participaciones, en particular las participaciones estatales, han tenido un comportamiento errático tendiente a la baja.

Si consideramos las participaciones estatales y las municipales, es hasta 1991 cuando exceden las participaciones en términos reales de 1983. En 1991 podríamos decir, las participaciones a

nivel estatal y municipal despiertan de su letargo y tienen con respecto a 1983 un incremento exiguo, pero un incremento en términos reales del 2%; cuantitativamente en términos reales y en números redondos en 1983 las participaciones ascendían a .91 billones y en 1991 ascendieron a .92.8 billones.

Pasemos ahora al presupuesto de 1992. El Presupuesto de 1992 prevé una participación nominal en pesos actuales, repito, para no adelantar los tiempos, de 31.5 billones. Si consideramos una inflación, usted ya la mencionó, en el año de 1992 de 11.2%, habrá con respecto a 1978 un ingreso participativo de uno, cero, dos billones de pesos, o sea, en 1992 hubo un incremento real sobre las participaciones de 1991 de 10.6%. Aquí podríamos decir que ya despiertan de sus letargos las participaciones a los estados y los municipios.

Pero ahora al asomarnos al presupuesto de 1993 encontramos una regresión. El presupuesto en términos nominales prevé participaciones por 34.4 billones de pesos, realmente estas participaciones significan 1.0 en términos reales, 1.05 billones de pesos, y el incremento con respecto a 1992 es sólo de 2.1%, cuando en el incremento de 1992 con respecto a 1991 es de 10.6 %. Entonces como que queremos de nuevo, muy probable involuntariamente, de nuevo aletargar las participaciones.

Yo me permito, señor Secretario y señores diputados, y espero que en su oportunidad todas las fracciones parlamentarias coincidan con esta propuesta que hará mi fracción parlamentaria, equilibrar las participaciones a los estados y municipios para 1993. ¿Cuál es mi propuesta para lograr este equilibrio?, y probablemente entre todos encontremos una propuesta mejor, creo que lo importante es lograr el objetivo. El maestro Preciado Hernández, distinguido panista de feliz memoria, decía que la característica fundamental del diálogo era sentarse a la mesa con mente abierta, oír para tratar de entender los argumentos de la contraparte, no ir pensando ya en cómo refutar a la contraparte.

Yo los invito señores diputados, yo invito al señor Secretario de Hacienda y a sus colaboradores, a que con profundidad veamos la posibilidad de aumentar las participaciones a los municipios y a los estados.

He aquí mi propuesta: La participación prevista, ya decíamos, es de 34.4 billones de pesos; la recaudación del impuesto al valor agregado es de 33.4 billones de pesos; todos sabemos que en los términos de la Ley de Coordinación Fiscal, perdón por la broma, pero en el argot fiscal se le conoce de "subordinación fiscal", le tocan a los municipios y a los estados, el 18.5%. Es decir, de estos 33.4 billones, 6.2 forman parte del monto de la participación prevista.

Yo vengo a proponer una reforma a la Ley de Coordinación Fiscal, para que sobre el impuesto al valor agregado los estados y los municipios participen en un 50%. De aprobarse tal propuesta, el sacrificio fiscal sería de 10.6 billones, ya que la recaudación total del impuesto al valor agregado es de 33.4, actualmente ya están destinados 6.2, se destinarían 16.7 billones, habría un sacrificio fiscal de 10.6.

Tenemos un superávit previsto para 1993, de 18.1 billones, sin considerar el superávit ya acumulado al mes de septiembre, que ya reportó la Secretaría a su cargo. Entonces, de hecho el sacrificio fiscal es menor significativamente, con respecto a la suma acumulada del superávit de 1992 y el superávit previsto para 1992 - 1993. Esto implicará también, que propongamos una reforma al decreto de presupuesto de egresos en su renglón 28, para que las participaciones que ahorita están previstas en 34.4 billones de pesos, suban a 45 billones de pesos. Aquí tendríamos un incremento real de 33.5%.

Yo señor Secretario, termino mi intervención y espero haberlo convencido, y en ese sentido espero también sus respuestas de que aumentemos para 1993, las participaciones a los estados y municipios, y que con celeridad trabajemos para que en este período de sesiones presentemos una reforma constitucional que haga que el federalismo mexicano tenga sustento en el federalismo tributario. Muchas gracias señores.

La Presidenta: - Se concede el uso de la palabra al ciudadano doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Con su venia, señora Presidenta:

El diputado Daniel de la Garza, nos ha venido a platicar y a proponer el gastar más, pero gastar de una manera muy especial, y es dar mayores participaciones a los estados, lo cual siempre es atractivo, el poderles dar más en recursos a los estados y tiene la inmensa mayoría de los diputados, vería con buenos ojos el que se pudiera gastar más en participaciones.

La pregunta es, ¿cómo pueden salir de aquí los recursos? y, ¿qué significa eso?, entonces voy a organizar mis comentarios en la siguiente manera:

El primer punto es que a pesar de que dijo el diputado De la Garza que sus técnicos y mis técnicos ya platicaron, yo creo que no se han puesto de acuerdo, con todo respeto, diputado De la Garza. Pero además a mí me gustaría, a mí, ver eso como para ver las cifras porque tenemos otras cifras totalmente distintas. Déjenme platicarles nada más de qué diferencia de cifras tan grandes estamos hablando.

Las cifras que tomamos nosotros son de Cuenta Pública, que es la única cifra oficial que tenemos. Si nosotros comparamos lo que han recibido las participaciones, los estados, las entidades federativas entre el año de 1992 y el año de 1980, nosotros tenemos que han recibido 50% real de incremento. Y esto, diputado De la Garza, a pesar de las caídas fuertes en el precio del petróleo que obviamente nos han reducido la recaudación federal y la participable. Entonces, primer punto, no tenemos, no coincidimos con las cifras. Nosotros tenemos un crecimiento mucho más importante que el de usted.

Segundo. El diputado De la Garza habló de que estamos dando un cierto porcentaje de los ingresos participables a los estados, lo cual, esto sí no debería de pasar; también tenemos un problema en cifras y esto es muy fácil de ver porque están en la Ley. No puede haber equivocación ahí.

Mire usted: en el Fondo General de Participaciones, voy a tomar los datos del año de 1991 porque ya está cerrada la Cuenta Pública y eso nos permite hablar de estos datos de Cuenta Pública, el fondo general de participaciones para 1991 fue de 19.12% de los recursos participables que provinieron de las siguientes tres fuentes: 18.51%, porcentaje del Fondo General Inicial; 0.50% de coordinación de derechos; y .11% de resarcimiento de bases especiales de tributación. Todo eso nos da el 19.12%, la suma de todo esto.

A eso, para obtener la recaudación federal participable, don Daniel de la Garza, hay que sumarle otras cuestiones. Se las voy a ir diciendo despacio, para que vea si tenemos algún problema con los conceptos.

Primero, el Fondo de Fomento Municipal que es 0.56%. Después la reserva de contingencia que es 0.25%; después un rubro que se llama comercio exterior que es 0.13%; después el 5% adicional sobre hidrocarburos que es muy pequeñito 00.1%; luego lo de tenencia que esta soberanía autorizó para que no fuera recaudación federal, sino de los estados, que es el .92% pero que siguen siendo impuestos federales que se devuelve todo su ingreso a los estados, por eso está aquí, correctamente está aquí. Y los incentivos económicos que son 0.21%. Si usted suma todos estos seis conceptos, le da el 2.08%.

En estas condiciones, don Daniel de la Garza, el monto total de participación en reservas e incentivos económicos, que distribuye la Federación a los estados y municipios, en ese ejercicio fiscal de 1991, asciende al 21.2% de todos los recursos federales participables y no una cifra menor como usted había dicho. Es decir, la Ley de Coordinación Fiscal, sola ella dice 18.51% y a eso le tiene que sumar el 2.69% y así es como llegamos al 21.20%.

¿Cómo van este año los ingresos? Bueno, los ingresos participables, incentivos, etcétera, van de la siguiente manera. Le voy a dar los datos de enero - septiembre, que son los que tengo ya cerrados en la Tesorería de la Federación. En enero - septiembre de 1991, se distribuyeron 19 billones 400 mil millones; enero - septiembre de 1992, cierre al 30 de septiembre de caja de tesorería, pagado, o sea que ahí no hay diferencia posible, 24 billones 79 mil 932 millones de pesos.

Esto da un determinado incremento nominal, que si lo deflactamos con el índice nacional de precios al consumidor para el período de enero a septiembre, nos da un crecimiento en términos reales, don Daniel de la Garza, del 6.52%.

Entonces cuando algún gobernador le dice que no le alcanza y sus ingresos están creciendo al 6.52%, yo le recomendaría que preguntara ¿cuánto más está gastando en términos reales? Porque los ingresos reales en participaciones vienen creciendo al 6.52% real en este año de 1992. Cierre de caja, cheques pagados a tesorería el 30 de septiembre.

Muy bien. Quisiera pasar ahora a la parte que no nos contó don Daniel de la Garza, si lo contó, pero de pasadita. Dijo que los ingresos federales, las participaciones eran la mayoría y que los impuestos locales eran muy pequeños Déjenme platicarles un poco de cómo van las fuentes locales, para tener las dos visiones "y no cargar los dados de un sólo lado".

Bueno, voy a empezar con los datos del impuesto predial. Lo voy a hacer como porcentaje del producto, para que no tengamos mucho problema. El predial obviamente es local. Y quiero contarle que en 1979 se cobraba .25% del producto interno bruto, .23% para ser exactos y ha venido

cayendo, cayendo, en 1987, perdónenme, en el año de 1979. En el año de 1987 se cobraba el .06%. Esto es una caída del 75% en términos reales.

¿Por qué? se pregunta uno. Bueno, porque siempre es más fácil que el Gobierno Federal me dé el cheque a que yo por lo menos mantenga mi recaudación con el predial. Y claro, hay que cobrarlo y eso a veces no es agradable y no es popular y hay que revisarlo y al que evade o elude hay que meterlo a la cárcel etcétera, ¿no?

Bien. ¿Cómo es posible que en las entidades federativas se haya caído el 75% de la recaudación local? Bueno, hay una explicación muy buena. Y es que en mis cifras que le di de que la recaudación federal participable a los estados había crecido en 50% en términos reales es cierta y tan que era cierta que pudieron las entidades federativas descuidar la recaudación a nivel local. Y esto se ve en todo.

Precisamente, como estábamos muy preocupados por esto, en la fórmula que aprobó esta soberanía hace tres años se dio un incentivo muy importante para los municipios que recaudaran bien su predial y el agua. Y de ahí viene el Fondo de Fomento Municipal, donde estamos dando básicamente peso por peso al margen recaudado.

Desde que esta soberanía hizo los cambios, déjeme nada más explicarle cómo han aumentado las recaudaciones en agua. En agua se ha multiplicado del .17% del producto interno bruto al .28% del producto interno bruto, prácticamente un aumento del 75% real. Y en predial en 1989 cobraban el .08% del producto interno bruto y en 1991 ya datos de cuenta pública cerrados con municipios .20% es decir; aumentaron el 140%.

¿Por qué quiero mencionar esto? Porque, diputado De la Garza, lo que sucedió en esta década es que los estados recibieron muchos más recursos y descuidaron tremendamente sus fuentes locales.

Y yo lo que diría es que este Fondo de Fomento Municipal tiene que dar muchos más incentivos y los está dando ya, para que volvamos a tener la dinámica que se tenía en los setenta y que se perdió dramáticamente por el descuido de estas fuentes locales de estas fuentes de ingresos.

Quisiera pasar a otro punto, que es sobre la parte final.

El superávit que se presenta a la consideración de esta soberanía, tanto en la iniciativa de Ley de Ingresos como del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, es con la metodología tradicional del 0.7% del producto interno bruto. Rápidamente el diputado De la Garza leyó la parte correspondiente a la intermediación financiera, ahí sí lo convencimos, y ya sumó el punto adicional para tener un superávit de 1.7 % lo cual creo que es correcto. Y por eso nos dice, bueno, lo que se puede hacer es gastarnos estos excedentes.

Pero aquí, diputado De la Garza, vuelvo un poco a mi introducción de hoy por la mañana. Es cierto que podemos gastar más en gasto social y el Proyecto de Presupuestos que está a su consideración crece la parte de gasto social en 13.5% real; eso es cierto. Pero me preocuparía mucho, diputado, que borremos completo el superávit, porque en el fondo lo que estamos diciendo, en el fondo en el fondo, es: "este nivel de deuda ya es el correcto", entonces, cualquier superávit gastémoslo y ya no bajemos más la deuda".

Y yo creo, diputado, que el nivel de deuda que tenemos, si bien es cierto que es mucho menor que el pasado, sinceramente consideramos que es excesivo todavía Y déjeme ponérselo en perspectiva.

A veces, y yo reconozco que es problema nuestro también, por andar diciendo que pagábamos antes el 17.7% del producto interno bruto hace apenas cuatro años, ya nada más pagábamos el 3.1%, que algunos diputados se ponen muy contentos y ya que quieren gastar la diferencia. Pero déjeme contarle por qué no se puede. Porque si nosotros vemos los años cincuenta, años de enorme trabajo a nivel del país, de enorme crecimiento y de una estabilidad completa de precios, lo que vemos es que entonces se pagaban únicamente, por intereses de la deuda interna y externa, 1 punto del producto interno bruto.

Entonces, es cierto que si comparamos con el pasado vamos muy bien en el sentido de que pagamos mucho menos. Pero si vemos, ya desde un punto de vista de estabilidad, diputado De la Garza, la verdad es que estamos pagando 200% más que en las épocas de estabilidad, de los años de alto crecimiento y baja inflación en México. Y ahí es donde está uno de los puntos torales. Tenemos que continuar disminuyendo la deuda.

Yo me siento un poco en una paradoja al hablar de esto, porque antes venía acá y les tenía, digamos yo intentaba convencerlos de que había

que bajarla y ahora como que todo mundo dice: ¡Bueno, ya se bajó mucho, ya está bien, ya llegamos a lo que se quería, ya nos lo podemos gastar en cualquier otra cosa! pues yo siento que tenemos que perseverar en la reducción adicional de la deuda. Y dado el enorme peso que tiene esta deuda disminuida, pero que la tiene, de la deuda interna, básicamente lo que tenemos que hacer es generar un superávit para cancelar más deuda interna y pedir autorización a ustedes, como se está solicitando en la Iniciativa del Presidente Salinas, para poder conseguir más recursos del exterior sin gastarlos, para reducir mas la deuda externa, si se presentan las condiciones atractivas del mercado.

Entonces, ésos serían mis comentarios. Ojalá que podamos gastar más. La pregunta es: ¿cuánto más podemos gastar en forma permanente? Y a mí, en el fondo, es igual que usted me dijera gasto en educación, que gasto en salud, que gasto en participaciones. Yo le diría: no podemos ir mucho más allá mientras no continuemos bajando el costo del servicio de la deuda, todavía es un freno. Es cierto que se ha bajado mucho, pero todavía creo que nos falta algo más por hacer. Muchas gracias. (Aplausos).

La Presidenta: - Tiene la palabra el ciudadano diputado Enrique Sada Fernández, del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Enrique Sada Fernández: - Con el permiso de la Presidencia. Señor Secretario de Hacienda y Crédito Público.

En primer lugar quiero decir que me ajustaré al tiempo señalado en el acuerdo parlamentario de cinco minutos por pregunta. (Aplausos).

Las reformas que se han instrumentado en el campo mexicano tienen como objetivo esencial impulsar la productividad y elevar el nivel de vida de las familias campesinas; el nuevo texto del artículo 27 constitucional y la nueva Ley Agraria son mandato y programa que deben traducirse en instrumentos ágiles y sencillos para concretar las metas que la nación se propone alcanzar. Una genuina transformación de la vida económica y social del país tiene necesariamente que contar con una comunidad rural fuerte y autosuficiente porque no hay nación fuerte y moderna sin una agricultura próspera y una población rural digna y satisfecha.

Esta transformación del campo tiene que verse necesariamente de manera integral desde la producción hasta el consumo pasando por la capitalización; la capitalización del campo es, sin lugar a dudas, uno de los principales requisitos que habrán de cumplirse si queremos ver cambios sustanciales en los niveles de producción y productividad de los sectores agropecuario y forestal. La capitalización es un proceso complejo que incluye, además de los recursos financieros necesarios para la puesta en marcha de proyectos de inversión productivo, la utilización de paquetes tecnológicos, el acceso a infraestructura adecuada, canales de comercialización eficientes, así como el aprovechamiento de las economías de escala que la nueva legislación facilita, estas condiciones son indispensables para incrementar la rentabilidad de las actividades agropecuarias así como poder mejorar el nivel de vida de los productores y sus familias. En otro orden de cosas, el internacional, preocupan las tendencias asumidas en el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio por los países industrializados con respecto a subsidios en productos agropecuarios.

En síntesis, el reto para el campo mexicano durante el año próximo es grande las acciones que el Gobierno Federal desarrollará deberá manifestar que el cambio estructural en el campo es una realidad, que está realizándose sobre bases firmes para lograr un incremento en la producción agrícola y una elevación sustancial en el nivel de vida de los campesinos; asimismo, mi partido rechaza una modernización del campo que implique éxodo rural masivo, aumento de la producción sin aumento del bienestar o que no respete los valores tradicionales de solidaridad y generosidad de todos los campesinos, la modernización del campo mexicano se hará con los campesinos de México.

En virtud de lo anterior, señor secretario, quisiera preguntarle lo siguiente:

1o. ¿En qué medida el presupuesto de 1993 apoya estos objetivos de justicia y libertad; de qué manera se traducirán los cambios en la vida diaria de los campesinos y productores agrícolas?

2o. Preocupa la parte financiera, ¿cómo va la solución de las carteras vencidas del Banco de Crédito Rural y los Seguros Agrícolas? ¿En qué medida los cambios del Banco de Crédito Rural, Aseguradora Agrícola Mexicana fomentarán el cambio estructural en el campo mexicano?

3o. ¿Cómo apoya el artículo 27 constitucional y a la nueva Ley Agraria la banca privatizada, sola o a través del Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura?

4o. ¿Cómo van las asociaciones entre particulares y ejidatarios?

5o. A la luz del Tratado de Libre Comercio ¿cómo va a apoyar el Gobierno la banca privada y la del desarrollo, la transformación productiva del campo para enfrentar la apertura? ¿Cómo igualará la política arancelaria a nuestros productos con respecto a productos con subsidios de países con economía de mercado? ¿Cómo controlar la calidad de los mismos en las aduanas?

6o. Por último, ¿está el Gobierno listo para apoyar la siembra de cultivos a largo plazo o de asociaciones de largo plazo como las necesarias para sembrar bosques o frutales?

Por su respuesta, muchas gracias (Aplausos).

La Presidenta: - Tiene la palabra el ciudadano Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Con su venia, señora Presidenta.

El diputado Enrique Sada Fernández, toca un tema absolutamente toral del desarrollo; qué bueno que lo pregunta porque me da oportunidad de intentar contestarle y al mismo tiempo, atiendo también una respuesta que había dejado pendiente con el diputado Fauzi Hamdan, que no había tenido yo tiempo de atender debidamente.

Diputado Sada, primeramente yo le diría que la capitalización y modernización del campo es prioritaria en las estrategias del Gobierno Federal y no se descuida. Déjeme pasar un poco a los datos.

En el Proyecto de Presupuesto a Egresos de la Federación que está a su consideración, el Presidente Salinas propone para 1993, ejercer un gasto en el sector agropecuario de 11 mil 817 millones de nuevos pesos. O sea que supera en términos reales el 9.3% a lo ejercido durante 1992.

De esos 11 mil 817 millones de nuevos pesos, diputado Sada, alrededor de la cuarta parte, el 25%, son para inversión en infraestructura. Por su parte, la banca comercial espera otorgar un financiamiento el año que entra, junto con la banca de desarrollo; o sea, todo el financiamiento al campo debe de ser alrededor de 32 mil millones de nuevos pesos, es decir, 12% real mayor para 1993. Estos son, digamos, los datos muy generales que es en términos del Presupuesto a Egresos de la Federación, 9.3% real; en términos del crédito otorgado tanto por banca comercial como por la banca de desarrollo, 12% real. Estas son las cifras globales.

Ahora, después hay una serie de proyectos concretos que quisiera comentar muy rápidamente dentro de estos 10 minutos que se me han asignado, para decirle que hay cifras muy importantes para el abatimiento del rezago agrario en donde en verdad y sobre todo dadas las modificaciones al artículo 27, obviamente tenemos una presión muy fuerte por apresurar esto.

Segundo. El programa de Inversión Pública propone incorporar 58 mil hectáreas nuevas al riego, y rehabilitar 171 mil hectáreas.

Otro punto importante que le quisiera resaltar, es la construcción de la Presa de Güites, en los límites de los estados de Sonora y Sinaloa, que es un proyecto muy grande de 2 mil 100 millones de nuevos pesos que está financiando con recursos privados, entonces hay muchos que no están en el presupuesto pero la idea es que va a servir para generar una hidroeléctrica y que al mismo tiempo va a servir para un distrito de riego muy importante en esa región.

Segundo., el diputado Sada me preguntaba cómo va el programa de reestructuración de carteras vencidas, este es un problema importante. Los datos son los siguientes:

El programa recibió del Banco de Crédito Rural, o sea, creamos un fideicomiso para recibir la cartera del Banco de Crédito Rural y hacer la reestructuración fuera del banco; recibimos 3.3 billones de pesos de cartera vencida y se otorgaron quitas de estos adeudos de hasta 100% de los intereses de un máximo de 80% del capital, pero eran unas quitas muy importantes, con un plazo de amortización para la parte redocumentada de hasta 10 años.

Hemos reestructurado ya, diputado Sada, el 90% y las quitas ascendieron a 2.4 billones de pesos, es decir, el 73% ya fue de quitas en beneficio de 350 mil productores. Esperamos terminar antes del día 15 de diciembre el 10% restante. como nos comprometimos a terminarlo este año. De hecho nos dieron una extensión porque habíamos dicho que les íbamos a terminar en noviembre pero va hasta el 15 de diciembre.

Después del Banco de Crédito Rural.. ésta fue productores con viabilidad pero con sobrecarga financiera, nos la pasó para estas quitas; pero luego tenía otra parte de créditos del Banco de Crédito Rural, de productores con tan baja productividad que no eran realmente reestructurables porque tenían un problema de productividad absoluta y un nivel de pobreza, de

marginación, en fin, cosas realmente tristes y entonces esa parte, ese otro billón de pesos de cartera vencida, que equivale a casi 600 mil productores que tienen tan baja productividad que prácticamente no eran viables, lo que se hizo fue traspasarlos al Programa Nacional de Solidaridad porque realmente no son sujetos de crédito y estar haciendo maromas con el crédito, como se dice en el campo, realmente no servía ni a los campesinos ni a la institución. Entonces se traspasó eso al Programa Nacional de Solidaridad, con una quita completa de la cartera.

Se ha avanzado en el banco, otra pregunta que nos hacía usted. Sí se ha avanzado en el banco, estamos bajando sus gastos administrativos, estamos subiendo el crédito refaccionario, era únicamente el 13 % el crédito total en 1988, ya estamos en el 30% pero falta todavía algo por hacer.

Hacía usted una pregunta sobre la banca privatizada que ha habido mucha inquietud, si la banca privatizada entra al campo o no entra al campo, si está abandonando los sectores o no.

Bueno, yo quiero decirle que la banca comercial junto con el Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura, pueden responder yo creo que en forma muy importante a la evolución del campo, con dos elementos cruciales: producción y productividad.

Aquí creo que lo más importante es el programa especial de asociación de empresarios agropecuarios con productores en desarrollo, que se está haciendo por parte de los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura. El programa lo que trata de hacer es tener estas asociaciones para elevar la productividad y básicamente tiene los siguientes objetivos:

Propiciar la participación de asociación en estos proyectos; promover la transferencia de tecnología; optimizar la utilización de la capacidad instalada; favorecer el acceso al sector social a canales de comercialización establecidos y mejorar la distribución y el impacto de recursos financieros.

Otro punto importante que nos comentaba el diputado Sada, me preguntaba que cómo van las asociaciones. Tengo aquí una tarjeta, diputado Sada, que hace el corte al cierre del mes de septiembre y los datos son los siguientes:

Proyectos de asociación en participación, hay 411 que ya están en operación con financiamientos que ascienden a 1 billón 32 mil millones de pesos, y hay 713 en formulación, con una estimación de 1.8 billones de pesos adicionales. O sea, del total de proyectos que son mil 114, solamente el 35% ya está en operación y el 65% está en formulación al corte de septiembre.

Otro punto importante que tocó usted es el papel de la banca a la luz del Tratado de Libre Comercio. Aquí la reconversión productiva es el aspecto central, porque tenemos una productividad muy baja en el sector agropecuario y por tanto también al tener una productividad muy baja, tenemos niveles de ingresos muy bajos y niveles de pobreza absoluta y marginación enormes.

Efectivamente la terminación de la negociación del tratado pone una presión importante para elevar la productividad, y por eso todos estos programas de productividad de los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura y del Banco de Crédito Rural tienen que tener crecimiento en términos reales en los años por venir, porque efectivamente sí tenemos un problema de rezago y marginación muy fuerte en esta área.

Por último preguntaba el diputado Sada si ya tenemos financiamiento para cultivos de largo plazo, como bosques y frutales. Esta es una pregunta muy relevante. Yo hace un año, diputado Sada, no sabía bien de esto y al estar en el sureste, todos los productores estaban realmente indignados de que la banca mexicana y la banca de desarrollo no pudiera dar créditos de largo plazo, porque el problema financiero es muy sencillo. Cuando uno planta un árbol, el problema es que durante 10 años el árbol no da rendimiento, está creciendo, y ¿mientras de qué vive la gente?

Si se le pide un crédito revolvente de un año, obviamente el paquete financiero ahoga los productores. Es ciertísimo, fue una falla que tuvimos. Se llevó al Consejo de Administración de los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura hace ocho meses, se aprobó hace seis meses, y ya tenemos lo siguiente: tenemos paquetes financieros que lo que hacen, es un poco como los bonos cupón cero. ¿Se acuerdan ustedes de la renegociación de la deuda? que lo que hacían en ese bono que compramos, esos bonos cupón cero es que no pagamos intereses sino se compraban y se van reinvirtiendo los intereses, y hasta el final hay un solo pago. Es exactamente igual, de ahí lo aprendimos, en que por ejemplo, vamos a suponer que alguien siembra un bosque que tiene 10 años de maduración, y de repente, el año 11 corta el bosque y cobra la madera. Entonces lo que necesita es un crédito capitalizado que vaya capitalizando los intereses.

durante 10 años y que sea un solo pago al final, cuando se tiene el producto.

Ya por fin se tiene. ¿Que características tiene? Se tiene de un plazo de hasta 20 años y la proporción de descuento que hacen los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura de la banca es hasta el 100%. Esto le quiero decir que se autorizó hace apenas seis meses y apenas están empezando los primeros créditos, y si nos pueden ayudar ustedes a difundirlo nos ayudaría mucho.

Obviamente que en esta parte, falta mucho por hacer; son apenas los primeros esquemas que estamos haciendo un poco más creativos.

Por último hablaba el diputado del Programa de Capitalización, y éste es un problema muy importante; es un poco toda proporción guardada, como el problema que teníamos a nivel del Gobierno Federal hace algunos años en la negociación de la deuda. Se recordarán ustedes que había algunos banqueros internacionales que decían: bueno, no se preocupen, les vamos a prestar más, pero en muchísimos casos, precisamente el que nos prestara más era agravar la situación y no resolverla. Lo que necesitamos es que nos hicieran quitas para que pudiéramos bajar la relación deuda capital, "despalancarnos" decimos en el argot financiero, y volver a crecer.

Yo creo que en el campo está pasando lo mismo. Se ha hecho esta reestructuración de cartera. Hay estos recursos presupuestales que crecen 9.3; hay estos recursos crediticios, y sí quiero decirle que aquí tenemos además un problema estructural, de productividad, de baja productividad en el campo, de marginación de pobreza, y por si fuera poco tenemos un año malo en términos climatológicos, con lo cual "albarda sobre aparejo", tenemos un problema muy importante, y habría que atender con toda prioridad este sector, para que estos recursos, en caso de que esta soberanía así lo apruebe, puedan destinarse rápidamente a los programas de emergencia que ya comenté. Muchas gracias diputado Sada. (Aplausos).

La Presidenta: - Informo que están inscritos para la segunda ronda de oradores los siguientes ciudadanos diputados.

Juan Campos Vega, del Partido Popular Socialista; Gonzalo Cedillo, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana; José Ramón González, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional; Eloy Vásquez López, del Partido de la Revolución Democrática; Arturo Torres del Valle, del Partido Acción Nacional; y Bertha González Rubio, del partido Revolucionario Institucional.

Señores diputados, en el curso de esta comparecencia se ha mantenido una gran flexibilidad en cuanto al uso de los tiempos en tribuna. Con todo respeto esta Presidencia hace un llamado a los diputados que harán uso de la palabra en esta segunda ronda de oradores, para que procuren ajustarse a los cinco minutos originalmente previstos para las preguntas, en el acuerdo de práctica parlamentaria.

Tiene el uso de la palabra el diputado Juan Campos Vega, del Partido Popular Socialista.

El diputado Juan Gualberto Campos Vega: - Con el permiso de la Presidencia. Señoras y señores diputados. Señor Secretario de Hacienda.

En la intervención inicial que a nombre de nuestro grupo parlamentario hizo nuestro coordinador. Se plantearon los aspectos o algunos de los aspectos fundamentales que nos preocupan de la política económica del Gobierno Federal Yo creo que ha sido muy fructífera esta sesión por el intercambio de concepto que se han vertido en torno a diversas cuestiones vinculadas al quehacer económico de nuestro país. Sin embargo, dentro de los planteamientos que hiciera el coordinador de mi grupo parlamentario, y que reiterara el diputado Hildebrando Gaytán, hay una cuestión que nosotros quisiéramos que nos fuera contestada de manera más precisa, porque nosotros decimos, lo hemos afirmado siempre, que el solo crecimiento económico no es motivo de satisfacción, sino que este crecimiento debe reflejarse en el bienestar de la población, así entendemos nosotros el desarrollo económico.

Y nos preocupa porque tenemos unos datos que nos dicen que en 1976 el 40% del producto interno bruto era para los trabajadores, y en la intervención del compañero Cuauhtémoc Amezcua, se afirma que en 1991 este porcentaje se ha reducido a tan solo el 23%.

Nosotros tomamos este parámetro de 1976 para comparar, porque hasta ahí llegó el crecimiento de la política que benefició a los trabajadores, tanto en la distribución del ingreso como en el incremento de los salarios.

Y en torno a esto se manejan aquí tres términos: el término populista, el término popular, y uno más que nosotros usamos, el antipopular.

El término populista ha sido utilizado por el doctor Aspe para calificar a los miembros de su

propio partido que tuvieron la responsabilidad de gobernar a nuestro país de 1982 para atrás. Pero esto es un asunto que tienen que resolver ellos dentro de su partido, yo nada más lo quiero mencionar porque creo que no es válido cuando se analizan los otros conceptos remitirlos exclusivamente a los cuatro últimos años.

La aplicación de la política neoliberal en nuestro país tiene ya 10 años, y es evidente que se trata del mismo grupo, porque en el Gobierno del licenciado Miguel de la Madrid, el licenciado Carlos Salinas de Gortari era secretario de Programación y Presupuesto, usted, doctor, era subsecretario de Hacienda, y de una u otra manera son el grupo responsable de los resultados de la política económica de los últimos 10 años.

Entonces no voy a comparar el 40% de 1976 al 23 de 1991, sino el 35.2 de 1982, el 25.9 de 1988 y el 23% de 1991.

Creo que para nosotros el comentario que usted nos haga respecto a este problema es fundamental, podríamos referirnos a otras cuestiones. Es evidente que se ha incrementado el salario promedio durante los últimos años, yo diría que haciendo un cálculo optimista, de 1988 para acá un 20% sin embargo, de 1980 a 1988 perdió el 41% de su poder adquisitivo, entonces no vamos ni siquiera al 50% de la recuperación de los efectos de la política neoliberal, aplicada a partir de 1982. Y este crecimiento además no ha sido parejo, es en ciertas ramas nada más de la economía, y hay otras donde francamente el deterioro del salario permanente.

Y creo que, lo fundamental en este caso sería referirnos a los datos de 1990, del censo, respecto a los ingresos que recibe la clase trabajadora en nuestro país.

Si tomamos en cuenta a los que reciben hasta un salario mínimo, estamos hablando del 28.15% de los que trabajan; si tomamos en cuenta de uno hasta dos salarios mínimos, estamos hablando del 66.05 de los que están laborando, y si hablamos de tres, pues, estamos hablando del 81.86%. Esto es realmente una cifra impresionante, por el nivel de población a la que afecta ya que, perdón por usar los datos de 1976, pero esto equivaldría a un salario mínimo de 1976.

Entonces, sí nos interesa mucho, doctor, sus comentarios en torno a estas dos cuestiones: Esta cada vez más inequitativa distribución del ingreso y este permanente deterioro del salario real de la mayoría de los trabajadores de nuestro país.

Eso sería, doctor, lo que yo le agradecería nos pudiera comentar puntualmente en esta ocasión. Y aprovecho, antes de bajar de la tribuna, para hacerle un pequeño comentario, porque usted decía que, pues, desconocía realmente los problemas del campo mexicano y, sí, sí se nota. Le quiero hacer un comentario: Los bosques no se siembran, se plantan.

La Presidenta: - Tiene la palabra el doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Quisiera comenzar por señalar las diferencias muy claras que tengo con el diputado Juan Campos Vega. En primer lugar, yo no dije, diputado, que la política económica antes de 1982 fuera una política económica populista, no dije eso. Lo que dije es que incrementos salariales que no estuvieran fundados con recursos reales en la economía, como se habían dado en el pasado, terminaban precisamente por perjudicar a aquellos que se querían beneficiar.

Y comenté también exactamente igual que hace un año en esta tribuna, usted recordaba que yo era subsecretario, decía usted de Hacienda, es lo mismo, en Programación y Presupuesto; pero también en los años anteriores, a un nivel modesto, pero era servidor público en la Secretaría de Hacienda.

Y ya he dicho, hace un año lo comenté, pero encantado, lo vuelvo a comentar, que he visto con la ventaja de la visión retrospectiva es muy fácil decir: Se equivocaron. Incluso usted usó algunos adjetivos, para decir eso.

Yo creo, diputado Campos, yo fui servidor público en aquellos años, yo creo que lo que nos sucedió, y lo comentaba yo hace un año, es que la economía mexicana tuvo dos choques: un choque, fueron altas tasas de interés internacionales, y otro, fueron altos, altísimos precios del petróleo.

Y lo que creímos en ese momento, es que los altos precios de petróleo iban a ser permanentes y las altas tasas de interés iban a ser transitorias. Y lo que sucedió fue exactamente lo opuesto: Los altos precios de petróleo fueron transitorios y las altas tasas de interés reales internacionales fueron permanentes.

Claro, con la ventaja retrospectiva, diputado Campos, uno se puede reír y decir: Qué bárbaros, se equivocaron. Pero yo le recuerdo: En aquellos años cuántos nos equivocamos; cuántos veíamos que los precios de petróleo que habían venido

seis, siete años en aumento, pensábamos que podían continuar de esa manera, y cuántos pensamos que los desequilibrios fiscales en el mundo industrializado se iban a corregir, y las tasas de interés reales iban a descender.

Los primeros, los precios del petróleo cayeron, las tasas de interés altas se quedaron hasta nuestros días y, obviamente, tuvimos dos choques muy perniciosos.

Quisiera pasar ahora a un segundo punto. Habla usted de las cifras de la distribución funcional del ingreso, y nos dice: Llegaron a un punto máximo de casi el 40%, y están en el 25%, y eso es un deterioro enorme. Bien, primer punto que yo quisiera decirle, es recordarle como se hacen las cifras de distribución funcional del ingreso, son cuatro conceptos y no dos, no nada más es remuneración de asalariados y el excedente de explotación, sino hay otros dos puntos adicionales que son los impuestos netos y las transferencias netas del o al resto del mundo.

Cuando usted toma el pico del 40%, diputado Campos, tiene usted en primer lugar que eran años donde se tenían cambios enormes con respecto ahora tanto en transferencias del resto del mundo como de impuestos netos. Esta es una primera modificación importante.

Si usted observa de los años 1976 al año 1983, usted verá que el excedente de explotación que aparecía como extremadamente alto, tenía que ver con algo muy sencillo, diputado Campos Vega, y es que el grueso de las utilidades en el excedente de explotación son de Petróleos Mexicanos. Cuando teníamos un precio muy alto en relación a los costos de producción, teníamos un excedente de explotación muy alto, pero esto sin embargo, no eran redistribuciones al capital. Entonces hay que tener mucho cuidado de como utilizar estas cifras, aunque las cifras generales que usted decía de haber pasado del 39% al 25% para el año de 1990 son las correctas, pero hay que tener mucho cuidado en la explicación.

Hablaba usted de las cifras censales. Básicamente tenemos las mismas cifras había de los indicadores, es decir, la población ocupada por grupo de ingreso con múltiplos del salario mínimo, es que por abajo del salario mínimo estaba el 7% de la población económicamente activa y el 93% por encima. Y la inmensa mayoría se encuentra entre uno y tres salarios mínimos donde está el 55% de la población en 1990.

Por último, quisiera recordarle otra vez, diputado Campos Vega, que en términos de salario real, ahí están las cifras, ahí está la metodología y tomando los asegurados permanentes en el Instituto Mexicano del Seguro Social 11 millones de derechohabientes, más el millón y medio de derechohabientes, en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, que es una cifra muy importante; de 13 millones de trabajadores, se obtiene la cifra de que los salarios reales por segundo año consecutivo están creciendo en términos reales.

Si usted me vuelve a decir que sobre una base baja, yo le digo si, sobre una base baja en relación a 1976, pero están volviendo a crecer los salarios reales de los trabajadores en México. Gracias.

La Presidenta: - Tiene el uso de la palabra el diputado Servando Hernández Camacho del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana.

Perdón diputado, tiene la palabra el diputado Gonzalo Cedillo Valdés.

El diputado Gonzalo Cedillo Valdés: - Con su venia señora presidenta, compañeros diputados; señor secretario Pedro Aspe.

A nombre de mi partido quisiera hacer algunas reflexiones al respecto: señor secretario, en su planteamiento de tesis como respuesta a la primera ronda de preguntas, usted planteó como una de las condiciones sine qua non para el incremento de los salarios, el crecimiento sostenido en la productividad de los factores; quisiera referirme en esta ocasión a dos problemas de carácter productivo: al agropecuario y al de la pesca, que inciden negativamente en la productividad, que han sido claramente desatendidos por el Gobierno.

Ciertamente la política oficial en materia agropecuaria tiene qué ver, poco, con el fomento a la productividad de este sector. Por todos es conocida la difícil situación de la cartera vencida que tiene este sector; quisiera aquí resumir unas cifras durante la presente administración pública. La cartera vencida agropecuaria con la banca comercial a nivel nacional, de 136 mil millones de pesos que se tenían en 1988 pasó a 9 billones 900 mil millones de pesos que se tenían en 1992, esto equivale a más de 3 mil millones de dólares; es decir, estamos hablando de un incremento de un mil por ciento en los últimos tres años, en tanto que el crecimiento total de la cartera vencida fue de 9 billones de pesos, esto según datos de la Comisión Nacional Bancaria.

Dado que hablamos de la cartera vencida con la banca comercial, se trata en gran parte de

pequeños propietarios, usted dirá entonces que es un problema que no atañe al Gobierno Federal, sin embargo, aunado a los problemas climatológicos de deterioro de precios de algunos productos agrícolas, el factor fundamental, causa del crecimiento desaforado de la cartera vencida, ha sido una política gubernamental más papista que el Papa, de eliminar subsidios y aumentar precios a insumos fundamentalmente para la agricultura moderna, como lo son los fertilizantes, la electricidad, entre otros.

El crédito, señor secretario, sabe usted bien, se le ha dispensado a esos agricultores con gotero y con tasas de interés muy por encima de los intereses que privan en los mercados internacionales. Al coincidir este proceso con el cambio de dueños de la banca comercial y habiendo desembolsado los nuevos banqueros cifras muy considerables para la adquisición de esas instituciones, ha sucedido que sin haber previsto un mecanismo ad hoc por parte del Gobierno que proteja a los productores, los nuevos banqueros han querido cobrar caro y pronto las carteras vencidas que adquirieron al comprar sus bancos.

Al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana le preocupa sobremanera este renglón en la producción agropecuaria, que puede ser uno de los más productivos del país; nos preocupa además porque con todo y algunos productos negociados en el marco del Tratado de Libre Comercio, se dan plazos largos para la apertura, muchos agricultores necesitan prepararse ya para enfrentar la competencia inminente, y en vez de ello dedican ahora sus mejores esfuerzos a la lucha legal por detener embargos y por no perder sus tierras.

En este sentido, llama nuestra atención los nuevos criterios que se establecen con la banca de fomento y la nueva metodología para calcular el superávit fiscal que en este año no incluye la intermediación financiera.

Tengo entendido que en este caso, señor secretario, se trata aproximadamente de 10 billones de pesos, que en esta ocasión, y así lo propone usted, ya no sean absorbidos por la banca de desarrollo, sino por los usuarios de este tipo de créditos subsidiados. Se trata de municipios, del sector agropecuario, de pequeños comerciantes y exportadores en menor medida.

Si recordamos el panorama agropecuario que acabo de presentar someramente ante usted, estas nuevas disposiciones parecen inoportunas, pues agravan el problema de inversión y cartera vencida en el campo; por lo contrario, agrupaciones muy importantes de productores han sugerido la creación de un mecanismo parecido al de FICORCA, pero en este caso aplicado el problema del sector agropecuario, me dirá usted que hace 10 años el Gobierno Federal tenía la obligación moral de intervenir por haber causado el problema de la devaluación; sin embargo, muchos pensamos que si no totalmente el peso fundamental del problema de la cartera vencida del sector agropecuario proviene de la política financiera gubernamental. No se están proponiendo "borrón y cuenta nueva", quienes han sugerido un mecanismo similar al de FICORCA, plantean una redocumentación de la deuda a 15 años, con un período de gracia inicial de cinco años y un servicio de deuda que fuera aumentando gradualmente los años.

En materia de pesca, señor secretario, El Ejecutivo se comprometió en vísperas de la aprobación de la Nueva Ley de Pesca y ante los integrantes de las comisiones de pesca de la Cámara de Diputados y Senadores, a coadyuvar a la solución de la cartera vencida. En esto, poco o nada se ha logrado, el Ejecutivo también se comprometió a mejorar la administración de puertos y aumentar la inversión de dragados y de sistemas finos y productivos. En cambio en el presupuesto sólo se incluyen inversiones en escolleras y algo para dragados de puertos y no de lagunas, esteros, productivos. Esto nos parece una gran omisión.

Evidentemente encontramos dentro de la entidad, Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el rubro de infraestructura marítimo - portuaria, las transferencias en materia de dragado, en cuatro puertos, además de realizar 11 obras de conversión. Asimismo en materia de reconstrucción se mencionan transparencias por 26 mil 574 miles de nuevos pesos, con mayor participación en Lázaro Cárdenas, Michoacán y Altamira, Tamaulipas. Y con participación casi nula, en relación al total, los puertos de Pichilingue en Baja California y de Progreso en Yucatán. Puertos que no son potencialmente pesqueros, pero que son dignos de recibir partidas presupuestales de gran consideración.

¿En dónde han quedado, señor secretario, las promesas hechas por el Ejecutivo en materia de infraestructura pesquera? Evidentemente, el panorama vislumbra una nueva aplicación de los acuerdos para el año venidero y cuyo reflejo se observa en el incremento de las demandas de pescadores y en un posible decremento en la productividad pesquera.

De nuevo pedimos sus comentarios, señor secretario. Por su atención muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene la palabra el doctor Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Con su venia ciudadana Presidenta.

En primer lugar quisiera comenzar por dar unos datos de reestructuración de carteras vencidas. Yo no entendí las cifras del diputado Gonzalo Cedillo del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, no las entendí. El dijo que había en el último ciclo 9 billones de pesos de cartera vencida del agro con la banca comercial. En el último ciclo todo el crédito no da para eso. No entiendo cómo pudieron haber salido esas cifras. Dice usted, fuente Comisión Nacional Bancaria, me gustaría verlas.

Pero independientemente de eso, déjeme tratar de poner un poco de orden en las cifras, de qué montos estamos hablando.

En primer lugar el financiamiento al campo como usted sabe, hay de múltiples fuentes y quisiera leerle cuáles son las fuentes posibles, son los: Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura, el Banco de Crédito Rural, su fideicomiso del Banco de Crédito Rural que es el FICART, el banco de Comercio Exterior, nada más para los productores exportadores; Nacional Financiera, en el caso de agroindustrias; la Financiera Nacional Azucarera, Sociedad Anónima, en el caso del azúcar y los fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura trabajan con la banca comercial. Esas son las fuentes totales de recursos.

En cuanto crecieron en flujo anual, subieron de 23 billones en el año de 1991, a 27 billones en el año de 1992, con un crecimiento real importante. Es la primera cifra.

Segundo, dice usted que no nos hemos preocupado por la cartera vencida. Yo le quisiera decir diputado Cedillo con todo respeto, que ha habido una gran atención a este programa, yo personalmente he estado trabajando en este programa y le quisiera dar algunos datos: Ya comenté al diputado Sada, el que el fideicomiso que creamos para los adeudos vencidos del sector ejidal con el Banco de Crédito Rural, en la cual hubo una quita tomando como base la fecha de 14 de noviembre del año de 1991 cuya contratación realmente correspondía a los ciclos otoño - invierno 1990 - 1991 y anteriores. Ese programa, lo mencioné pero lo vuelvo a mencionar con gusto, considera quitas de hasta el 100% de los intereses hasta un máximo de 80% del capital, con plazos de amortización del 20% reestructurado a 10 años.

Comenté que al mes de octubre, se habían beneficiado más de 350 mil productores, reestructurando 3 billones de pesos de carteras con quitas promedio del 73%, diputado Cedillo.

Cuando usted dice que no hemos hecho nada, francamente no tengo que comentar. Ya lo había comentado, son 3 billones 300 mil millones, 73% de quitas, y usted dice que no hemos hecho nada.

Después comenté que se cedió un billón de pesos de cartera vencida del Banco de Crédito Rural, que estaban en áreas de muy baja productividad, que era un problema de marginación, de pobreza, y a los cuales no se debía reestructurar el crédito porque no eran sujetos de crédito si no podían pagar.

Entonces lo que hicimos fue traspasarlos a fondo perdido, para eso cobramos impuestos, para atender con gasto público a fondo perdido los problemas de pobreza extrema y de baja productividad y así 600 mil productores fueron traspasados al Programa Nacional de Solidaridad.

El tercer lugar, se creó un programa en los fideicomisos instituidos en relación a la Agricultura para la reestructuración de carteras con un plazo de amortización que se amplió de ocho a 10 años, reembolsando completamente los costos de asistencia. A ese programa EPL, le canalizamos 850 mil millones, lo que representa el 9% total de sus descuentos. Al mes de septiembre se han reestructurado el 67% del total que son 567 mil millones de pesos.

Por último, hay dentro del Banco de Crédito Rural, pero no para el sector ejidal, sino para el sector privado, un mecanismo similar al de los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura donde se han reestructurado para colonos y pequeños propietarios que presentaban cartera vencida. Ahí el pago mínimo es del 25% del adeudo.

Para terminar, quisiera decirle que en este caso están ya 240 mil millones y hay 43 mil sujetos del sector privado o de colonos en el Banco de Crédito Rural, no ejidales, que ya han reestructurado.

Por último, en el Banco de Comercio Exterior hay un programa de reestructuración de adeudos del sector agropecuario de exportación; financia el 100% de los créditos de capital de trabajo inversión física y en su caso el 100 % del saldo

insoluto redescontado con la entidad. Para esto se canalizaron 100 millones de dólares este año.

Bien, entonces en síntesis, diputado, quisiera decirle que no es correcto el decir que no se ha atendido la reestructuración de carteras. Aquí están los datos de lo que hicimos en el FICART para los ejidatarios en el Banco de Crédito Rural. Lo del Programa Nacional de Solidaridad para los ejidatarios sin viabilidad traspasados, no es reestructuración de cartera, sino a fondo perdido en el Programa Nacional de Solidaridad. El Programa EPL en los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura y el Programa EPL en el Banco de Crédito Rural, más los que ya comenté del Banco de Comercio Exterior. No entiendo por qué se dice que no se ha hecho nada.

Y para terminar, diputado Cedillo, una cifra. Mencionó usted que la cartera vencida con la banca comercial, según datos de la Comisión Nacional Bancaria, eran 9 billones. Me gustaría ver su fuente porque la fuente que yo tengo aquí es la Comisión Nacional Bancaria y es 1.3 billones, con lo cual lo que dije del Programa de los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura, ha reestructurado el 87% del problema.

Para terminar, diputado, quisiera decirle que el programa de carteras vencidas fue atendido durante este año y que todo, todo el programa de reestructuración como lo anunció el Presidente, quedará resulto a diciembre de este año.

Un último punto. Mencionaba usted el problema del dragado en los puertos de pesca. Efectivamente, diputado Cedillo, no está eso en el ramo presupuestal de Pesca, está en el ramo presupuestal de Puertos Mexicanos y la cifra que se tiene ahí para dragado, va a ser instrumentada en coordinación entre la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la Secretaría de Pesca. Muchas gracias. (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado José Ramos González, del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional.

El diputado José Ramos González: - Antes de iniciar mi intervención, sin el ánimo de polemizar, recuerdo que mi padre y mi abuelo me decían: que los árboles en nuestra parcela no se plantaban". Se trasplantan, diputado Campos. Señor secretario:

Es la quinta ocasión que viene usted a la Cámara de Diputados para presentar la política económica. Posiblemente sea la última o quizá la mitad de su camino como Secretario de Hacienda.

Además hacía aproximadamente 16 años que un secretario no venía a exponer a esta Cámara en forma conjunta los Presupuestos de Ingresos y Egresos de la Federación. Hoy usted lo hace y lo hace en cumplimiento del artículo 74 de la Constitución General de la República.

Antes de iniciar mis preguntas, quiero subrayar el hecho de que una sola Secretaría se aboque a realizar ambos presupuestos significa congruencia en la aplicación de los mismos. De alguna manera la separación de los presupuestos provocaba también cierta separación en su aplicación: una Secretaría conseguir los recursos y otra los asignaba.

Aunque respondieran a una misma política económica y se tratara de homogeneizar los criterios establecidos, siempre se podían encontrar divergencias. Esperemos que ahora no suceda lo mismo. Porque bien podría suceder que las divergencias entre secretaría se transformásen en conflictos entre áreas de la misma Secretaría, fusionada en este caso.

Señor secretario Aspe Armella:

El Presupuesto de Egresos de la Federación que el Ejecutivo Federal presentó para 1993 ciertamente marca la continuidad de una política iniciada en 1989. La estructura presupuestal se ha ido modificando de tal manera que las proporciones se han invertido. Se reduce la participación del gasto no programable y se aumenta la del programable; ésto indudablemente es positivo.

En el gasto programable también ha habido cambios sustanciales, como es el de asignar mayores recursos al gasto social. No obstante lo positivo que esto resulta, consideramos que el monto del gasto total no ha sido suficiente para cubrir los rezagos acumulados durante décadas en los sectores de desarrollo rural y desarrollo social. Tampoco ha sido suficiente para evitar la presentación en la economía de los desequilibrios sectoriales o a qué causas considera usted que se deban las situaciones comentadas.

En el Presupuesto de Egresos para 1993 se observan una reducción real del 0.4% del presupuesto total, un aumento del 4.1% del gasto programable y una reducción sustancial del gasto no programable.

Se puede decir que uno de los efectos de la reducción del gasto total lo constituye una menor

asignación al sector paraestatal, originado por el proceso de desincorporación de algunas entidades paraestatales y que otras de ellas han saneado sus finanzas y por tanto no requieren del apoyo como se les había estado otorgando en años anteriores, en el pasado reciente.

Se programa también una reducción real del 20.7% en el costo financiero de la deuda. En el documento se dice que en 1992 al gasto programable se le adicionaron recursos por 6 billones 196 mil millones de pesos. Lo cual en una parte procedieron del menor gasto de pago de intereses y otra de la captación adicional de ingresos fiscales.

Señor secretario:

¿Por qué darle un mínimo aumento al gasto programable y finalmente se presenta un sobreejercicio, cuyo origen son la reducción de intereses? ¿Por qué no asignar mayores recursos a aquéllos sectores en donde los rezagos aún son graves? ¿Por qué no realizar desde el presupuesto original una política de compensación del gasto, si finalmente se puede hacer?

Cuando se nos presenta para nuestro análisis y discusión la Cuenta de la Hacienda Pública Federal, un año después nos encontramos con un presupuesto totalmente diferente. No desconocemos que el presupuesto de egresos no debe ser estático, no podemos encadenar a las autoridades responsables de su aplicación a una aplicación estricta en los programas en que fueron asignados.

Bien sabemos que se dan transferencias entre un capítulo a otro, a excepción del Capítulo M, entre una dependencia a otra, entre un programa a otro, entre una partida a otra, etcétera.

De acuerdo a las condiciones, esto es que se vayan presentado y sin embargo y consideramos que estas transferencias en algunos casos son excesivas y esto se hace bajo la autorización de la secretaría responsable de la aplicación del presupuesto. En este caso y ya fusionada la Secretaría de Hacienda.

Existen también mecanismos de evaluación y control presupuestal estrictos. Existen manuales de programación, presupuestación. Existen elementos suficientes para evitar que existen fallas en la aplicación del presupuesto. Entonces, señor secretario, ¿por qué se presentan tantas diferencias entre un presupuesto original y uno ejercido? ¿Existen fallas de técnica presupuestal, posiblemente? ¿Existen fallas humanas? Puede ser.

En el gasto sectorial vemos positivo que se le asignen mayores recursos a los sectores de desarrollo rural y al desarrollo social, sin embargo, aún consideramos que no son suficientes para abatir los grandes rezagos.

También observamos dos casos que quisiéramos comparar, que son: los sectores de comunicaciones y transportes y el turismo. En uno, el presupuesto real se reduce al 4.7% y el del turismo aumenta a 2.8% real. En ambos casos se han dado procesos de desregulación importantes; en ambos casos se dan en concesión obras públicas. Bien sabemos que el turismo en gran medida depende de las comunicaciones y el transporte.

Señor secretario, ¿de qué manera nos puede explicar el tratamiento presupuestal que se le da a cada uno de estos sectores para 1993?

Finalmente, nos queremos referir a la inversión pública. Para la inversión en el presupuesto se establece una reducción real del 1.9%; la inversión directa tiene un aumento poco significativo del 0.2% y la indirecta se reduce en 5.1% de 1989 a 1992.

La inversión pública fue uno de los conceptos que se reactivaron después de permanecer más de un sexenio contraída, por las modificaciones a las diversas leyes que ha realizado esta Legislatura; se supone que ha habido una mayor apertura para la inversión privada. Nuestra pregunta, primero, es: ¿Por qué esta contracción de la inversión?; la segunda sería: ¿Considera que es suficiente la inversión privada para cubrir la parte que está dejando descubierta la inversión pública?; y la tercera: La inversión privada se dirige básicamente en las áreas en donde se le garanticen apoyos fiscales e institucionales determinados, así como altos márgenes de recuperación de inversión y utilidades, ¿qué pasará con aquellas áreas que no garanticen esos beneficios?

Y para efecto de lo que le platicábamos en la audiencia que nos concedió al Partido del Frente Cardenista, con usted, que amablemente nos recibió en sus oficinas la semana pasada, yo quisiera volver a reiterarle la factibilidad de que se pueda modificar la aplicación de las diversas líneas de crédito a través del Banco de Crédito Rural, a que pudieran funcionar como vienen funcionando algunas posiciones de los Fideicomisos Instituidos en relación a la Agricultura, en el que los créditos no se den por líneas a

plazos determinados cortos, sino se puedan dar a periodos largos, con tiempos de recuperación y que vea la factibilidad de poder ampliarlo en un tiempo de tres, cuatro o cinco años, los diferentes mercados, para no caer como se viene cayendo tradicionalmente en las carteras vencidas. Yo creo que esta innovación, los campesinos de México bien pudieran , con el consenso y la presupuestación de la Secretaría de Hacienda, pasar a otro modelo económico de presupuestación y de aplicación del gasto en ese sentido.

Y por otro lado, en las diversas posiciones que hemos estado en la Comisión de Asuntos Fronterizos de la Cámara, se nos ha manifestado en alguna ciudades la posibilidad de que la Secretaría de Hacienda, a su cargo, muy amablemente pueda reconsiderar una actitud de ver la posibilidad de que la concepción aritmética que definen de 30 kilómetros de la zona fronteriza de la línea imaginaria de Estados Unidos de América al sur, pueda ser reconvertida por un criterio en donde se vinculen política y dinámica económica de ciudades fronterizas en esa parte del país.

Por su atención, su consideración y la atención que brinde a nuestra petición, muchas gracias. Muy amable. (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el señor secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Muchas gracias ciudadana Presidenta. Primero que nada muchas gracias a José Ramos González por recordarnos al diputado Campos y al de la voz, esto del trasplante de árboles y ponernos en un punto central.

Quisiera yo decirle que, bueno, la intervención del diputado José Ramos González fue muy rica, creo yo que muy atinada, pero presentó muchas cosas a la vez, voy a tratar en estos 10 minutos, diputado Ramos González, de contestarle.

Yo quisiera comenzar por decirle que efectivamente uno de los puntos importantes que se deben de tener en estos asuntos de la política económica es la congruencia, la consistencia y en estos temas culturales la persistencia, inclusive en ocasiones, yo creo que el tema de congruencia es uno de los temas más importantes que hay y hay que ver muy bien lo que cuesta generar los recursos para que cuando se asignen, se asignen bien y esto me lleva a un punto que usted tocó de paso pero que yo creo que es muy importante diputado José Ramos González y es ¿en cuántos sectores? es una presunta de fondo que me hago, ¿en cuántos sectores tenemos que gastar más y en cuantos sectores lo que tenemos que hacer es gastar mejor? Es un punto realmente complicado de decir. Usted me decía que, bueno es cierto que se están asignando más recursos al desarrollo rural y más recursos también al desarrollo social y decía, pero yo estoy seguro que no son suficientes, yo también, lo que el punto básico diputado Ramos es, si Podemos asignar más por un lado, pero el otro creo yo es, si podemos ejercerlos mejor. ¿A qué me estoy refiriendo con esto? Miren ustedes. Básicamente ya en el presupuesto es tal el cambio, tan grande de pagar intereses y de tener puro gasto no programable a tener gasto programable, que el gasto en salud y el gasto en educación están creciendo entre 1988 y 1993 en 75% en términos reales, casi el doble de lo que se gastaba hace unos años y esto con finanzas públicas sanas. Es tan importante el cambio, que el sector educativo, nada más para darles una idea, estábamos erogando en el sector educativo una cifra realmente pequeña, hace apenas cinco años, en relación con lo que se está haciendo ahora. Vean ustedes, en gastos social en términos del producto se estaba gastando el 6% del producto interno bruto y estamos gastando ahora casi el 10% del producto interno bruto, es una diferencia verdaderamente enorme y nada más educación y salud, nada más esos dos rubros ya explican más de la mitad del presupuesto; entonces ahí diputado yo coincido en que hay que asignar más recursos, coincido que son insuficientes pero yo le diré una cosa diputado, creo que también tiene que haber un énfasis mucho mayor en gastarlos bien. ¿A qué me refiero con esto? Yo creo que justamente la idea al tener estas posibilidades que no se tenían hace cinco años de recursos adicionales, el tema del gasto educativo que es el 25% del presupuesto, la cuarta parte ahí está en ese rubro, creo que es muy importante que se gaste bien por eso este tema del acuerdo para la modernización educativa y la federalización de los maestros de educación básica, creo que se vuelve absolutamente un tema toral para el mejor gasto de la cuarta parte del presupuesto federal.

Quisiera, asimismo, nada más dar una cifra que a mí me resulta muy sorprendente del cambio, de la reforma presupuestal que se ha hecho durante la Administración del Presidente Salinas; en 1988 por cada peso que gastábamos de deuda, podíamos gastar 30 centavos en gasto social y en cuatro años después, con una deuda muy disminuida, por cada peso que gastamos

de deuda, de servicios a la deuda, podemos gastar tres pesos 10 centavos de gasto social.

El cambio es realmente enorme, es de nueve veces. De 30 centavos por cada peso de servicios a la deuda, a tres pesos 10 por cada peso de servicios a la deuda; 900% es el viraje. Bien, ¿a dónde se está destinando? Bueno, lo que decíamos es básicamente a educación y salud y esos dos ya explican más del 50 % del presupuesto, más del 50% del gasto programable y está explicado nada más por educación y salud.

Después están las cuestiones básicas de ecología, de vivienda y la parte de trabajo y previsión social pero esto nos lleva a que el gasto social ya represente el 54% del presupuesto.

Otra comparación que se podría hacer importante, es que ha sido tal la reducción en el pago por intereses de la deuda pública, que nos permite hacer lo que usted señalaba diputado Ramos González. Por un lado, gastar menos globalmente pero gastar mucho más en educación, salud, en el gasto social; pero además en el gasto de las secretarías de tipo administrativo, estamos reduciendo el presupuesto en términos reales para asignarlo lo más que se pueda hacia el gasto social y hacia la inversión.

Quisiera pasar ahora a un tercer tema que usted trató diputado Ramos González el tema es las diferencias entre el cierre y la Ley de Ingresos. Cierre Ley de Ingresos, cierre en el presupuesto de egresos de la federación.

¿Decía usted que en ocasiones tenemos muchas diferencias? No creo que las diferencias sean muy grandes en primer lugar; en segundo, están autorizadas. Déjeme explicarle por qué diputado.

El artículo 13 del decreto aprobatorio del presupuesto de egresos de la federación para el año vigente, para el año de 1992, de autorización para erogaciones adicionales solamente en los casos en que haya excedentes de ingresos ordinarios y, este es el artículo 13 del presupuesto de egresos de la federación, pero además en el decreto aprobatorio vigente y que es Ley en este año de 1992, ustedes en esta soberanía, autorizaron un artículo segundo transitorio que decía así:

"El Ejecutivo queda facultado para atender dentro de los montos aprobados, el programa autorizado conforme a las disposiciones aplicables que permitan que la credencial para votar contenga la fotografía a que se refiere el inciso a, del numeral dos del artículo 164 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Déjeme decirle nada más diputado, nadamás esto, este artículo segundo transitorio que dice muy claro que es para atender dentro de los montos aprobados por el presupuesto de egresos de la federación; ahí nada más tenemos una reconversión de 750 mil millones de pesos de presupuesto.

Entonces sí, hay algunos cambios pero aquí le he dado dos ejemplos de los cuales ustedes mismos propusieron. Sin embargo en términos de gasto programable de ingresos presupuestales, vamos a estar en la meta, hay ingresos adicionales y hay gasto adicional pero se conserva el mismo objetivo final del balance primario.

Otro punto importante, quisiera pasar a el punto que usted comentaba de comunicaciones y turismo y de la inversión pública que cae y la inversión privada. Es un tema muy importante, me voy a tratar de apresurar.

Primero, efectivamente en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes cae el presupuesto y cae por lo siguiente: porque la construcción de nuevas carreteras se está haciendo con recursos privados; es decir, no están cargándose al presupuesto de egresos de la federación sino que se hacen vía concesión, los hacen los particulares, se cobran unas cuotas y de esa manera abrimos espacio para que el presupuesto de la Secretaría pueda caer en otras cosas.

De hecho la parte más importante que tenemos en comunicaciones es un programa de emergencia de mantenimiento de carreteras, en el cual en el ramo de Comunicaciones y Transportes hay un billón de pesos y en el ramo de solidaridad hay aproximadamente 500 mil millones adicionales, o sea, sería mil 500 millones de nuevos pesos para el año de 1993.

Decía usted que por qué caía la inversión privada de la inversión pública y qué recursos adicionales de la inversión privada tienen. Tengo aquí una tarjeta que trabajamos en las últimas semanas con datos tentativos. La inversión del Gobierno Federal para el año 1993 son de 21.8 miles de millones de nuevos pesos. Bien. De esos habría que añadir prácticamente otro tanto a pesos actuales, 22 billones y medio del sector privado. ¿En qué rubros están cayendo estos 22 billones de pesos actuales o 22 mil millones de nuevos pesos para el año de 1993?

Del sector privado le voy a decir en cuáles: en infraestructura de comunicaciones, fuera de carreteras, 7 mil 160; en infraestructura de carreteras, 8 mil 883, es decir, hay prácticamente 3 mil millones de dólares, cifras redondas, de inversión privada en carreteras para el año de 1993, que no están dentro del presupuesto; después una cifra pequeñita en infraestructura aeroportuaria de 1991; infraestructura portuaria, 1000 millones, o sea un billón de pesos actuales y 1000 millones de nuevos pesos, y la segunda cifra más espectacular es en infraestructura eléctrica, son 3.8 ó 3 mil 800, la cifra exacta es 3 mil 779.7.

Voy a explicar... Señora Presidenta, ¿podría tomar unos minutos más?

La Presidenta: - Sí. Adelante, señor secretario, si la Asamblea así lo autoriza. Ruego a la Secretaría consultar a la Asamblea si autoriza al señor secretario continuar.

El secretario Rubén Pabello Rojas: - En votación económica se pregunta a la Asamblea si se le concede una prórroga al señor secretario.

Los que estén por la afirmativa... Aprobado, señora Presidenta.

La Presidenta: - Continúe usted, señor secretario, por favor.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Muchas gracias. Decía ustedes, ésta es una cuestión que nunca habíamos preparado estos datos, de cuánto es la inversión privada inducida en materia de infraestructura, entonces estaba comentando, en infraestructura de comunicaciones distinto de carreteras, 7 mil 160; en infraestructura carretera 8 mil 883, prácticamente el equivalente a 9 billones de pesos actuales; en aeroportuaria muy pequeña la cifra, 91; en portuaria mil; en infraestructura eléctrica 3 mil 779 y voy a explicar en qué consiste esto.

Mire usted, diputado, lo que consiste es que la Comisión Federal de Electricidad está concursando una serie de plantas termoeléctricas llave en mano. Al hacerse la llave en mano se hacen con financiamiento privado totalmente, o sea, se concursa; la Comisión Federal de Electricidad maneja los concursos, gana equis consorcio de empresas y vamos a suponer que la planta cuesta el equivalente a un billón de pesos. Bien, entonces se empieza a construir, es llave en mano y la Comisión Federal de Electricidad no paga absolutamente nada, hasta que se le entrega llave en mano, en que la Comisión Federal de Electricidad la empieza a operar, y empieza a pagar un arrendamiento financiero.

Entonces, diputado, aquí hay que tener mucho cuidado porque las cifras, comprendo que es complicado, pueden confundir a los señores diputados. ¿Por qué? porque al tener estos mecanismos en que se jala, se obtiene recursos privados para construir las plantas y luego la Comisión Federal de Electricidad ya las opera, entonces lo que se podría ver es que cae la inversión y aumenta el gasto corriente; ¿por qué cae la inversión? porque la inversión se está haciendo con recursos privados por un lado y ya no se hace con recursos públicos, y segundo, ¿por qué aumenta el gasto corriente? porque aumenta la parte de pago de arrendamiento financiero, que es el traspaso de la planta y nada más va uno pagando el arrendamiento financiero. No sé si fui claro.

Esto está sucediendo mucho, porque vea las cifras diputado, y las cifras prácticamente duplican a la inversión del Gobierno Federal. Si el Gobierno Federal estamos hablando de 22.5 miles de millones de nuevos pesos, y en el sector privado estamos hablando de 21.8, o sea prácticamente duplican la cifra. Esta es una modalidad que creemos que es muy conveniente para las empresas paraestatales estratégicas; cada vez más lo están haciendo y prefieren concursar a precio alzado, que les traspasen la planta, y entonces por arrendamiento financiero simplemente se va pagando con los propios recursos que va generando la planta, sin embargo en los datos presupuestales se ve que la inversión baja y que el gasto corriente sube. ¡Cuidado¡ La inversión se está llevando a cabo con recursos privados, y por eso no hay una baja de inversión sino una elevación de la inversión, primer punto, y segundo, el aumento del gasto corriente es arrendamiento financiero y no digamos simplemente más erogaciones corrientes.

Para terminar quisiera decir que si nosotros sumáramos estos recursos en carreteras, en infraestructura rural, el traspaso de los distritos de riego, etcétera, en la Presa de Huites, en cuestiones de carreteras portuarias, en las termoeléctricas, en las hidroeléctricas, lo que tendríamos diputado es un incremento enorme en la inversión pública. Entonces éstos son nuevos mecanismos que se están haciendo, y sí quisiera alertarlos de esto.

Para terminar, hacía usted una propuesta diputado Ramos, que escuché el otro día, de que me dijo usted, así lo entendí, que está operando bastante bien el programa de los Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura que

viene creciendo muy rápido, y que el Banco de Crédito Rural debería de tener la posibilidad como los Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura, de que les dé acceso a los ejidatarios a fondos revolventes, y no cada vez digamos la desconfianza o la falta de confianza para que nada más durante un período y luego vemos, sino que pudiera haber revolvencia, por lo menos con los clientes mejores del banco.

Yo estoy de acuerdo, y estaría el director de Banco de Crédito Rural que está aquí presente y su servidor, estaríamos a su disposición para verlo en la próxima semana, y ver bajo qué condiciones se podría duplicar lo que hace los Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura, en el Banco de Crédito Rural con la prudencia financiera que el caso amerita. Muchas gracias diputado. (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene ahora el uso de la palabra el diputado Eloy Vázquez López, del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado Eloy Vázquez López: - Muchas gracias, diputada Presidenta, señor Secretario:

Ya que se propone agregar a sus propósitos la permanencia de las tendencias derivadas de su política económica, espero que no vaya a querer consolidar la permanencia de la caída del salario mínimo, que se reconoce en el documento de criterio de política económica que suscribe el licenciado Salinas, y que por cierto yo también leí, porque en la última firma del Pacto de Estabilidad, Competitividad y Empleo, que por cierto ya cambió de significado, aunque tiene las mismas siglas, se acordó un aumento a los salarios mínimos que no garantiza su recuperación real.

¿Me puede decir cuál es el fundamento para que ustedes propicien que los sectores de menores ingresos tengan cada vez menos poder adquisitivo?

Las elecciones en Estados Unidos demostraron que el modelo Teacher - Reagan, que los neoliberales en México impulsan, para mucha gente, sobre todo electores, no es el único ni el mejor, y que existen otros caminos, según se desprende de la plataforma electoral del señor Clinton; ¿cree usted que este último esté equivocado al proponerse establecer para los Estados Unidos una política industrial y toda una cauda de medidas proteccionistas que esto implica? ¿Cree usted que en caso de que tal política se impusiera por nuestro principal socio comercial, como usted tan acertadamente lo nombra, sería recomendable mantener la actual política económica en México, aun a costa de los riesgos que ello significa, simplemente por congruencia y consistencia, como usted ha dicho, tomando en cuenta que tales cambios seguramente implicarían modificaciones en la política del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional? ¿O cree usted que en un eventual repunte de la política neokeinesiana, a nivel mundial, México debería adaptarse y reconsiderar, aun a costa del proyecto que llevan ustedes 10 años elaborando e impulsando y que tantos costos sociales ha tenido para nuestro país?

En ese sentido, ¿me podría usted decir cuántas empresas están cerrando anualmente en México? Y de acuerdo con esa cifra: ¿En qué funda usted su confianza de que tal planta instalada se reactivará sin estimular la demanda global?

En su documento de presentación de las iniciativas, usted dijo, cito:

"La nuestra es una sociedad que se reconoce diversa y múltiple, pero que en sus acuerdos fundamentales y su proyecto nacional, encuentra unidad, certidumbre y vitalidad". ¿A qué proyecto nacional se refiere? ¿Al contenido en la plataforma electoral del Partido Revolucionario Institucional de 1988, con el que la mayoría de los mexicanos no estuvimos de acuerdo, según se desprende del índice de abstención y de los votos en contra que tiene tal proyecto, incluso en los datos oficiales o al contenido en las modificaciones constitucionales y legales que facilitan la inversión extranjera indiscriminada, y que según nos anunció el señor Serra, tal vez abarquen otros sectores que anteriormente se denominaban estratégicos, como el eléctrico?

O al capitalismo salvaje que en los 10 años que se ha aplicado en este país, ha producido más pobres de los que el Programa Nacional de Solidaridad podría atender en los próximos 20 años, porque nosotros no nos identificamos con ninguno de esos proyectos nacionales, y tengo la impresión de que son diferentes.

¿No cree usted que para que el proyecto nacional encuentre unidad, certidumbre y vitalidad, debiéramos ampliar la democracia y no darla ya como un hecho? Por ejemplo, el Plan Nacional de Desarrollo debiera ser conocido y discutido por cualquier persona en la calle y en cualquier parte del país, para luego ser debatido y aprobado aquí en el Poder Legislativo, con el fin de adquirir rango de Ley y cumplirse bajo el control y la evaluación de los ciudadanos y sus representantes populares, y no como hicieron ustedes los dos últimos dos sexenios, un

documento formulado por especialistas, cuyo control y evaluación corre a cargo de funcionarios y que al final resulta sustituido por reformas constitucionales sorpresivas, completamente sacadas al vapor, que orientan al país a otro proyecto nacional o transnacional, cuyo destino es incierto.

¿O cree que los ciudadanos están suficientemente representados en el gabinete económico?

Usted dice que, en los últimos cuatro años, cito: "La vida democrática ha ampliado sus espacios, y la voluntad política de la sociedad se ha traducido en respeto y tolerancia". Yo creo que algo hay de eso, nada más que ha sido a un costo muy fuerte; ahí están los ejemplos de San Luis Potosí, Michoacán, Guanajuato, en donde la sociedad le ha tenido que arrancar al Estado, porque la voluntad política de la sociedad ha estado precisamente en contradicción con la voluntad del Estado, que quiere cerrar los espacios democráticos.

Pero específicamente en el terreno en que usted se mueve, todos sabemos que las grandes decisiones económicas se han tomado por un grupo cada vez más reducido de colaboradores del Presidente. Por cierto que cada vez hay más aspirantes a conformar este círculo y éste se cierra cada vez más, y todo ello sin comunicarlo a la Legislatura, sino hasta que ya son hechos consumados.

¿Cree usted que ésa es la relación correcta que debe de existir en un régimen constitucional entre el Presidente y el Poder Legislativo? ¿Qué tanto presidencialismo, qué tanta elaboración de gabinete y qué tanto debate sería lo prudente, para que pudiéramos hablar de una comunicación o de un equilibrio entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo? ¿O cree usted que ya eso está perfectamente resuelto, y en cuyo caso, no le gustaría a usted impulsarlo, si hubiera que hacer algún cambio?

O, dicho de otro modo, ¿en su concepto de democracia es más conveniente que el Presidente tenga mayor libertad para ejercer los fondos del presupuesto, aprobados en la Cámara, en el terreno discrecional? Porque nosotros consideramos más democrático, por ejemplo, que respetando la Constitución antes de ejercer un superávit, se discuta en esta Cámara una ampliación del presupuesto. ¿Estaría usted de acuerdo en esta propuesta o considera usted que sería una autorización innecesaria, o quizá un exceso de funciones del Poder Legislativo?

El liberalismo social se puede resumir en una fórmula: Capitalismo salvaje más Programa Nacional de Solidaridad.

Señora Presidenta, disculpe usted, quisiera solicitar, para que haya paridad, que se me diera un minuto y medio más, para concluir mi exposición.

La Presidenta: - Muy bien, diputado. Le rogamos, nada más sea usted tan gentil en redondear su exposición.

El diputado Eloy Vázquez López: - Gracias, señora Presidenta:

El liberalismo social se puede resumir en una fórmula: capitalismo salvaje más Programa Nacional de Solidaridad.

En los hechos, el aporte del Programa Nacional de Solidaridad resulta poco significativo para el logro de la equidad social. Es más, el Programa Nacional de Solidaridad no impide que la concentración del ingreso y con ello la desigualdad social, siga aumentando en nuestro país.

Por ejemplo, en los últimos 10 años la participación de las remuneraciones al trabajo en el país perdió 12 puntos porcentuales. En pesos de 1992, esto significa una pérdida en el ingreso de los trabajadores de 120 billones de pesos anuales; esto es, 20 veces más que el presupuesto asignado al Programa Nacional de Solidaridad para este mismo año.

Aparte del Programa Nacional de Solidaridad, ¿qué otras medidas pondrá usted en práctica durante el año de 1993, para mejorar la distribución del ingreso?

De 1980 a 1990, la población de 15 años o más, creció de 41 a 50.1 millones. Eso implica que la demanda de empleo crece a un ritmo de entre un millón y un millón y medio anual. En el mismo plazo se crearon solamente un promedio, hablando de promedios, para no hablar del pico ni del valle, de 200 mil empleos por año.

Ustedes no pueden hablar de estar solucionando el problema del empleo, mientras no se genere más de un millón de empleos remunerados anuales.

¿Cree usted que este problema histórico tenga alguna solución?

Aún más, si las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática no mienten, hemos tenido 18 meses consecutivos con permanente, para usar el adjetivo que se ajusta a sus propósitos, permanente reducción del empleo en el sector manufacturero.

Pero veamos el asunto a la luz del marco teórico de Friedman, fuente de inspiración del liberalismo social.

La Presidenta: - Un momento, por favor, señor diputado. Les rogamos a los compañeros guardar silencio y al señor diputado, por favor, concluir.

El diputado Eloy Vázquez López: - Estoy concluyendo, señora Presidenta. La Presidenta: - Muy amable, diputado.

El diputado Eloy Vásquez López: Veamos el asunto a la luz del marco teórico de Friedman, fuente de inspiración, entre comillas, del liberalismo social mexicano.

¿Cuál es la tasa natural de empleo permisible, para sus objetivos de política económica: el 10%, el 20%, el 50%?

Y, en este contexto, señor Secretario, ¿cuáles son los plazos para que cada jefe de familia mexicano, en el desarrollo que usted nos ofrece, tenga un empleo digno y un salario suficiente, para solventar sus necesidades básicas?

Le agradezco anticipadamente sus respuestas. Muchas gracias, señora Presidenta (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Muchas gracias, señora Presidenta:

El diputado Eloy Vásquez, dice: ¿Qué tanto debate, señor Secretario? Bueno, por qué no comenzamos por ver por qué estoy aquí. Yo estoy aquí para dar cuenta, dice la fracción IV del artículo 74 constitucional de las iniciativas de ingresos y egresos que ha presentado el Presidente Salinas a la consideración de esta soberanía.

En ocasiones no se desea entrar ni a las iniciativas de leyes de ingresos y egresos y, por tanto, bueno, no tengo mucho qué comentar. Pero voy a comentar lo que se refiere a estos documentos.

En primer lugar, diputado Eloy Vásquez, ¿qué tanto debate? Tenemos una cifra muy importante en lo social, en lo económico, en lo político, que es la evolución de los salarios reales.

¿Qué puede uno hacer de buena fe para discutirlo? Uno, presentar metodologías están presentadas; dos, explicarlas, he dado cuenta de ellas; he dicho de dónde vienen los datos, si son manufacturas, si son los afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social, si son el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, etcétera., cómo los deflactamos para obtener el salario real. Y están a su consideración estas metodología.

Con algunos señores diputados se ha podido debatir, al decir: Bueno, muy bien, veo estas cifras, está bien, sí está creciendo, pero sobre un nivel muy bajo. ¿Cómo pudiéramos hacer para crecer? Y en otros se dice: Bueno, no, no han aumentado, simplemente han caído.

Yo sinceramente, diputado, creo que la manera de tener un debate útil, es que si estamos presentando una metodología y estamos presentando nuestra firme creencia, de buena fe, de que los salarios reales están aumentando en el país, lo podamos discutir.

Pero si alguien no está de acuerdo, bueno, dígame: No estoy de acuerdo, señor Secretario, porque esto se refiere al 90% de la población, pero no se refiere al 10% que está en el campo, que no estaba afiliada al Instituto Mexicano del Seguro Social, etcétera, lo podemos discutir; pero lo que no podemos discutir es si simplemente se dice bueno: pues sí, ahí está la metodología, pero los salarios reales han caído, muy bien. Nosotros lo que decimos es: aquí está la metodología, ésta es la manera como lo vemos y tenemos ya prácticamente tres años de crecimiento de los salarios reales.

Yo creo que aquí está muchísimo la discusión de política económica y de economía política, diputado, porque genuinamente qué es lo que se desea. Si lo que se desea es aumentar el bienestar popular y lo que se desea es hacerlo en forma sostenida, yo creo, sinceramente lo creo, que lo que tenemos que discutir es, muy bien: ¿cuál es el diagnóstico, dónde estamos, cómo van los salarios reales, dónde no está sucediendo? Preguntamos en qué sectores no están y concentremos la crítica, si se desea, ahí. Pero decir, como dice usted, que no es así, bueno, no es así, entonces simplemente no hay una posibilidad, como hemos tenido en otras ocasiones, de avanzar, de discutir, de plantear cuestiones.

Dice usted que aquí el único punto básico es: capitalismo salvaje más Programa Nacional de Solidaridad. Rechazo totalmente esa afirmación, me parece errónea, injusta y que además no representa la realidad. (Aplausos.)

Pero yo diputado, a diferencia, quisiera para enriquecer el debate decir, muy bien, no estoy de acuerdo, creo que es injusto lo que se ha dicho, creo que lo peor de todo es que no representa la realidad lo que es más grave. Ahora déjeme probárselo.

Mire diputado, cuatro años de política económica. No reconocer que ha bajado la inflación, es el peor de los impuestos, no reconocer un cambio en cuatro años, señores diputados, y yo lo que apelo es, con la buena fe que estoy seguro que ustedes tienen, como sinceramente la tengo yo, que remontemos el tiempo hacia atrás, hace cuatro años, y que alguien les hubiera dicho: diputados, de cada peso que estamos gastando de deuda, nada más podemos gastar 30 centavos en gasto social, pero si mantenemos este camino en tres años vamos a poder gastar tres pesos por cada peso que gastamos de deuda.

Yo los invito a reflexionar hacia atrás en el tiempo cuando teníamos ese ahogo enorme que eran las transferencias al exterior de la deuda, que sí era genuino, y que estábamos profundamente preocupados, y que alguien dijera: en tres, cuatro años lo que son 30 centavos van a poder ser tres pesos 10 centavos, vamos a poder hacer una transferencia de nueve veces. Si eso, diputado no reconocemos que es un avance, entonces no podemos avanzar en el debate, porque alguien me puede decir: muy bien, señor Secretario, tres pesos, pero deberían de ser 4.40 pesos, y se podría hacer con esto, con esto, con esto. Bueno, vamos a discutirlo. Pero si pasa de 30 centavos a tres pesos, se dice que no se ha hecho nada, que aquí hay un capitalismo salvaje más el Programa Nacional de Solidaridad y que no se ha hecho una reforma presupuestal, diputado, con buena fe, cómo podemos avanzar con el debate. Tenemos que tener un mínimo de condiciones objetivas para ver que hay cosas que sí se han hecho y hay muchas también que faltan por hacer. Eso yo lo acepto. Es más, nos preocupa y quisiera creer que además de que nos preocupa, nos ocupa.

Yo creo, diputado, que estos debates, esta división de poderes es importantísima para el país. Déjeme decirle por qué, hay muchas razones, pero creo genuinamente que la fuerza de un Poder Legislativo de supervisar la evolución de cómo se están dando los presupuestos, de cómo se está recaudando, el venir aquí y el discutir y el tener que defender, dar cuenta, dice la Constitución, creo que es muy importante para el país, genuinamente lo creo. Y el Presidente Salinas, la instrucción que me dio es: prepárate lo mejor que puedas para que puedas dar todas las explicaciones, soltar toda la información, toda la información, a veces no es muy buena, pero es la que tenemos, es la mejor que tenemos.

Yo creo que el país también avanza cuando esta soberanía fija límites, límites al endeudamiento y al gasto. Creo que le hace un enorme servicio a la nación, el que tengamos esta división de poderes y en estos asuntos, contrapesos también. Genuinamente lo creo; lo creo como economista profesional y como servidor público. Creo también que estas discusiones nos sirven muchísimo a nosotros.

Yo quiero comentarles a varias fracciones parlamentarias que cuando platicábamos de los problemas de estabilidad de hace un año, cuando regresé, después de estar ante esta soberanía, decía: "Bueno, por qué está tan generalizada la preocupación de distintas fracciones con distintos objetivos, con distintos historiales, con distintas digamos, curriculums profesionales, de que esta estabilidad jurídica con los cambios fiscales, ha causado inquietud". A mí me sirvió mucho como servidor público, como Secretario de Hacienda y me preocupé y lo dije aquí, que ya nos preocupaba. Pero ustedes en la discusión y después en las reuniones cotidianas que podemos tener, nos alertaron de esto.

Yo recuerdo muy bien que saliendo de aquí, un mes después, se habían autorizado las cosas, estuve en Aguascalientes explicando alguna de las medidas Recuerdo muy bien un empresario en un teatro y había un segundo piso, y un empresario aparentemente mediano me decía: "Esto está mal". Y decía: "Bueno, dígame por qué. No me diga todo en general que está mal. Dígame qué cosa". Y total me contestó. Sentí que era un punto muy técnico, yo lo conocía muy bien.

Domino en lo general mi materia, se lo contesté; me sentía bien de haberle contestado. Y me acuerdo muy bien lo que me dijo el diputado. Me dijo: "Mire don Pedro, le voy a decir una cosa, en ese punto seguramente usted tiene razón y yo no. Pero lo que sí le digo es que ya no haga tantos cambios. Más vale malo por conocido que bueno por conocer". Hay que dar esta estabilidad y después empezamos nosotros internamente en la Secretaría, a ver, bueno, qué tanto de esto era realidad, hicimos una encuesta. Estas cosas son muy útiles para corregir problemas. Se habían hecho muchísimos cambios, creo que eran buenos, se había corregido muchísimo la inequidad del sistema, el recuerdo, en 67 años dos casos de evasión fiscal y bueno, se tenía que correr el riesgo. Y lo he corrido con un enorme honor de servicio público, de ser llamado

terrorista fiscal por haber presentado 380 casos y en este año, más que en ninguno de los anteriores. Porque para eso estamos, para cumplir y hacer cumplir la Ley.

Usted me pregunta: ¿Qué cuestiones básicas cree usted, señor Secretario, que van a mejorar la distribución del ingreso? Déjeme darle mi opinión diputado Eloy Vásquez. Mire, hay transferencias que ayudan en un mínimo de bienestar, yo comprendo que es tal la pobreza, que nos desgarra el corazón de ver en ciertas regiones del sureste, las demandas tan enormes que hay y uno dice: bueno, se pueden transferir ciertos recursos, pero que no alteran en forma sustancial las cosas. Hay que hacerlas para paliar, yo estoy de acuerdo. Pero simultáneamente, como eso no arregla los problemas de fondo, tenemos que ir al origen de los medios. Y dónde está la pobreza, la pobreza en nuestro país es fundamentalmente un problema rural y está en dos lugares donde se puede corregir: el primero es la productividad en el campo y el segundo es a través del mejoramiento continuo de la educación.

Alguien escribía hace 40 años: "Si un Gobierno podía garantizar una mejor distribución del ingreso y una mejor distribución de la riqueza". El término garantizar en política económica, en economía política y en política y en economía, es muy difícil.

Lo que sí estoy convencido, sin entrar en ese debate, es que el Gobierno no nada más puede, sino debe propiciar una mejor distribución de las oportunidades, y yo le digo, diputado, nada puede concentrar más el ingreso que un mal sistema de educación pública, donde los hijos de la gente que tenga más recursos asista a la escuela privada y se autogenera una concentración mayor y donde los hijos de la gente que tiene menos recursos asiste a una escuela en donde falla el maestro, donde no se atienden bien las cuestiones, donde no hay pizarrón, donde no hay instrumentos mínimos y entonces se va concentrando más el ingreso.

Yo sinceramente creo que estos dos puntos torales que puede y debe hacer el Gobierno y es precisamente la política del Presidente Salinas. (Aplausos.)

Más recursos mejor empleados en educación, más recursos mejor empleados en el campo ¿para qué?, para dar mayor igualdad de oportunidades a aquellos mexicanos que no las han tenido hasta hoy, y que la herencia y la tenencia no sea el signo distintivo para cesar las oportunidades. Que sea la dedicación, el estudio, la preparación.

Eso es lo importante. Ese es el tránsito a la modernidad. Por eso estos recursos, se lo digo, diputado, el lograr que el 55% del presupuesto tengan o vengan de educación y salud, es un orgullo para todos los mexicanos. No para ser complacientes, sino para decir si ese 55% trabajemos duro, gastemos bien, para que esperemos que mañana sean el 60 ó el 65 y concentremos los recursos públicos en las tesis básicas de igualdad de oportunidades y de erradicación de pobreza extrema. ¡Esa es la política social de Carlos Salinas¡ gracias., diputado. (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el diputado Arturo Torres del Valle, del Partido Acción Nacional.

El diputado Arturo Torres Del Valle: - Con su venia, señorita Presidenta, distinguido visitante, ciudadano Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Pedro Aspe Armella; compañeras y compañeros diputados:

El grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, analizó el Tomo Primero del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal de 1993, único tomo de la serie que se puso a nuestra disposición, los anexos no nos fueron entregados a todos, al menos en forma general.

Por ello me voy a referir a la Cuenta de Ingresos y Gastos de la Administración Pública Paraestatal 1993 y al resultado presupuestal primario de la Administración Pública Paraestatal del mismo ejercicio, páginas 204 y

De lo anterior se deduce que, mientras el superávit presupuestal se estima en 8 billones 271 mil millones de pesos actuales, o sea, 8 mil 271 millones de nuevos pesos, las transferencias y aportaciones del Gobierno Federal a dicho sector paraestatal, suman 13 billones 307 mil millones de pesos, es decir, 13 mil 307 millones de nuevos pesos. Tales transferencias son excesivas, ya que debieron haber sido alrededor de 5 mil 300 millones de nuevos pesos, suficientes para cubrir los gastos de operación, los gastos de capital y el costo financiero.

¿Podría usted, señor Secretario, explicarnos la razón por la cual se hace una enorme transferencia de 13 mil 307 millones de nuevos pesos, si sólo son suficientes 5 mil 300 millones de nuevos pesos para cubrir todas las necesidades presupuestales de la administración pública paraestatal?

¿Acaso el empeño en que resulte un superávit presupuestario de 8 mil 271 millones de nuevos

pesos?, que entre paréntesis y para los compañeros esto representa una cantidad mayor en 2 mil 300 millones de nuevos pesos, aproximadamente, a lo que reciben los 2 mil 600 municipios del país en conjunto por concepto de participaciones. El cálculo lo hago de la siguiente manera:

Treinta y cuatro mil millones de nuevos pesos será la participación a los estados y municipios. Descontando 5 mil millones que van para el Distrito Federal, quedan 29 para las 31 entidades federativas y de éstas el 20% se traslada a los municipios. Entonces el 20% de 29 mil millones van a ser alrededor de 6 mil millones de pesos para los 2 mil 600 municipios a lo largo y a lo ancho de la República Mexicana.

Volviendo a la pregunta para que quede más claro, diría: ¿acaso el empeño en que resulte un superávit presupuestario de 8 mil 271 millones de nuevos pesos, es con la finalidad de hacer atractivas las empresas del sector público paraestatal al sector privado? O bien, ¿tiene otra finalidad distinta que no aparece reflejada en el proyecto de presupuesto de egresos antes mencionado?

Y además, complementando con la exposición de lo que está invirtiendo la iniciativa privada, cabe ya la pregunta: ¿y nuestros impuestos para qué son?, si de todos modos vamos a pagar por los servicios.

Lo cual también me lleva a pensar si no sería prudente ya analizar el artículo 115 constitucional, y así como están específicamente las tareas del gobierno municipal ahí descritas, sería conveniente poner la de los gobiernos estatales y las del Gobierno Federal.

Otro asunto. La Constitución permite que haya una partida secreta. Probablemente se trata de una vieja reminiscencia. Razones para la defensa frente al exterior y las llamadas "razones de Estado" justificaron, más en el pasado que en la actualidad, la inclusión de dicha partida secreta en el Presupuesto. Llama la atención que en el proyecto para el año próximo dicha partida, que aparece en el Ramo 23, concepto 8 mil 100, aparentemente no sea tan secreta, pues se indica que son recursos para los censos.

Señor Secretario: ¿cuál es la razón de que los gastos para levantar los censos se deban de cubrir con erogaciones a cargo de la partida secreta? ¿No es acaso un contrasentido que los censos elaborados para arrojar luz sobre nuestra realidad se inicien en la partida secreta?

Es paradójico que la información que nos van a proporcionar nuestros censos, que se supone transparente, tenga como punto de partida el sigilo. Pero además señor Secretario, ¿qué censo habrá de levantarse en 1993 cuyos gastos serán con cargo a la partida secreta?

Con respecto al tema fiscal, los miembros del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional precisamos: si bien consideramos positivo la supresión de la Miscelánea fiscal, ello no significa que el pueblo de México acepte la tributación fiscal tal como está.

Quiero hacer hincapié en que funcionarios de tercer nivel de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se toman atribuciones legislativas que corresponden al Congreso. Esto lo vemos mal. Para concretar con un ejemplo claro, me referiré únicamente, por razones de tiempo, al oficio 396 - 1 - 505,351 /54381 - N,15/92, suscrito por el titular de la Dirección General Técnica de Ingresos de la Secretaría a su digno cargo. En él se comunica a las autoridades hacendarias de las entidades federativas que los servicios proporcionados por los trabajadores de la música no estarán gravados por el impuesto al valor agregado.

Además, el artículo 35 del Código Fiscal de la Federación sólo faculta a los funcionarios fiscales a emitir criterios respecto de las leyes tributarias, mas no a exentar a un grupo de manera selectiva. A mayor abundamiento, el artículo 71 del Reglamento Interior de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en su fracción II, faculta a la Dirección General Técnica de Ingresos que proponga, para aprobación superior y, en su caso, emitir el criterio, a fin de que unidades administrativas apliquen en lo referente a disposiciones fiscales, en tratado de doble tributación, intercambio de información, asistencia aduanera y asistencia jurídica en materia impositiva, que no es el caso de la exención a los trabajadores de la música, por supuesto.

Podrá decirnos, señor Secretario: ¿qué elementos fueron tomados en cuenta para exentar del impuesto al valor agregado a estos prestadores de servicios?, ya que el artículo 15 de la Ley respectiva no contempla tal exención. ¿No cree usted, doctor Aspe, que para hacer dicha modificación debería haberse sometido a la consideración del Congreso? Por su atención prestada y sus respuestas. Muchas gracias, doctor Aspe. (Aplausos.)

La Presidenta: - Tiene la palabra el señor Secretario de hacienda, doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Muchas gracias, señora Presidenta:

El diputado Arturo Torres del Valle preguntó cosas muy concretas y muy rápido, así que déjeme tratar a ver si pude juntar todas, porque fueron varias y muy precisas.

Voy con la primera, diputado Torres del Valle. En la página 204, con esa comenzó usted, aparece la cuenta doble de ingresos y gastos de la Administración Pública Paraestatal. En el lado izquierdo están los gastos, del lado derecho están los ingresos, y ahí usted se refirió a las transferencias de aportaciones del Gobierno Federal, que son los 13 mil 306 millones 900 mil nuevos pesos. Muy bien, ¿cómo se componen ellos?

Ya hice las cuentas y sí me checa bastante bien. Mire usted, primero vamos a comenzar con la nota de pie de página de ese cuadro, diputado Torres del Valle, yo aquí voy haciendo la suma, que dice así la nota donde está la transferencia de aportaciones del Gobierno Federal, dice:

"Incluye 3 mil 554 millones 800 mil nuevos pesos de aportaciones del Gobierno Federal al Instituto de Seguridad y Servicios sociales de los Trabajadores del Estado". Entonces son 3 mil 554 millones 800 mil nuevos pesos; ésa es la primera parte. Digamos, eso más o menos explica el 25%. ¿Dónde está el otro 75%? El otro está en otro de los cuadros anexos, que tiene la cifra 9 mil 752 millones 100 mil nuevos pesos, que da 13 mil 306 millones 900 mil nuevos pe Entonces, lo que tengo que explicarle, ya le expliqué una parte, lo que tengo que explicarle es nada más en dónde están los 9 mil 752 restantes.

Mire diputado, está en la siguiente manera, si usted quiere tomar nota. Primero, en el Instituto Mexicano del Seguro Social son las aportaciones estatutarias por ley que tenemos que dar, son 2 mil 694 millones 800 mil; eso está en Ley, no hay discusión es tripartita y tenemos que poner el dinero.

Luego, la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, CONASUPO, 4 mi millones 600 mil y en ferrocarriles, 2 mil 378 millones 700 mil; entonces vamos a recapitular un poco; la cifra que usted mencionó fueron 13 mil 306 millones 900 mil, que está compuesta por cuatro rubros: el Instituto Mexicano del Seguro Social, 2 mil 694 millones 800 mil es por Ley, el Instituto de Seguridad y Servicios Social de los Trabajadores del Estado, 3 mil 554 millones 800 mil es por Ley; luego nada más quedan dos más que es Conasupo y los Ferrocarriles y eso explica todo.

Ahora en Ferrocarriles, de los 2 mil 378 millones 700 mil, diputado Torres del Valle, hay tres rubros que lo compone; uno, que es el de operación, que es 7 millones 500 mil; dos, es el de inversión, que son 760 millones 200 mil; y tres, es para el servicios de la deuda que tiene Ferrocarriles contratada con el exterior.

En la Compañía Nacional de Subsistencias Populares el 10% de la cifra es servicio de la deuda y el otro son subsidios al sector agropecuario y ya. Entonces como usted podrá ver diputado Torres del Valle no hay mucho para donde hacerse, el Instituto Mexicano del seguro Social, ley; el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Ley; Subsidios del Programa de Abasto Básico en la Compañía Nacional de Subsistencias Populares y en Ferrocarriles y ya está toda la cifra, eso creo que contesta la primera pregunta.

Bueno, voy a pasar con la segunda, que son una parte de la partida, que no es partida secreta, yo le quiero recordar nada más cómo está la Constitución, si me permite. El artículo 74 justamente donde la fracción IV aparece, aquí viene el sector Hacienda, hay en el párrafo 4o. más adelante dice así: "No podrá haber otras partidas secreta fuera de las que se considere necesario con ese carácter en el mismo presupuesto, las que siempre harán los secretarios por acuerdo escrito del Presidente de la República".

Y esto le quiero comentar que está en el párrafo 3o. fracción IV del artículo 74 constitucional y el decreto que adicionó este párrafo, diputado, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación del 16 de diciembre de 1977, habiéndose aprobado por esta soberanía y por la honorable Cámara de Senadores, por el Congreso de la Unión. Estas son las únicas excepciones que hay y básicamente se vinculan en cuestiones de seguridad nacional.

Ahora, ¿por qué se ponen los censos en el Ramo 23? Esa es una muy buena pregunta, yo trabajé en el Instituto Nacional de Estadística, después en Programación, entonces lo debería de saber bien. La verdad es que siempre hay una estimación bastante incierta en esta parte de los censo; para el año de 1993, lo que me dice aquí el presidente del Instituto Nacional de estadística es que en 1993 no hay levantamiento de ningún censo, como dice el diputado, se está preparando el levantamiento del Censo Económico que se llevará a cabo a principios del año

de 1994; es decir, toda preparación de los censos económicos de 1994, se tienen que hacer en 1993 y eso está en estas partidas.

Bien, ¿qué base jurídica tuvo el Director General de Servicios al Contribuyente para un oficio número tal y tal que usted nos citó?, le quiero recordar, a mí se me había olvidado, ahora que vi la tarjeta me acordé, se me había olvidado cuál era la base, es que la Ley del Impuesto Sobre la Renta da la opción a los profesionistas y en general a los que obtienen honorarios, de optar por retención como si fueran asalariados y si optan, y que está en la ley, en ese caso no causan impuesto al valor agregado.

Es nada más un oficio de interpretación porque el impuesto sobre la renta da a esos profesionistas y en general a los que captan honorarios, esas dos opciones, de optar por retención como si fueran asalariados y entonces no pagan impuesto al valor agregado.

Bien, entonces creo que ya contesté eso también y creo que con esto contesté todo. Muchas gracias.

La Presidenta: - Tiene ahora el uso de la palabra la diputada Bertha González Rubio, del Partido Revolucionario Institucional.

La diputada Bertha Onésima González Rubio: - Con su permiso señora Presidenta, compañeras y compañeros diputados, señor secretario Pedro Aspe. En 1988, cuando toma posesión el Presidente Carlos Salinas de Gortari, ofreció a la nación una serie de acciones para mejorar el nivel de vida de los mexicanos, en forma señalada el de los que menos tienen; inclusive una de las cuatro vertientes de su Gobierno fue el establecimiento de un acuerdo nacional para el mejoramiento productivo del bienestar popular.

Desde nuestro punto de vista, la piedra de toque del mencionado acuerdo, es el Programa Nacional de Solidaridad. Hemos escuchado desde 1988 que los recursos destinados al Programa Nacional de Solidaridad han crecido en forma dinámica y sostenida, de tal manera que con el incremento proyectado para 1993, los recursos a este programa se habrán más que duplicado.

Por experiencia propia sé, que el ejercicio del Programa de Solidaridad se aleja del paternalismo y que los recursos que proporciona el Estado se ven multiplicados por la participación activa, solidaria, esperanzada de la comunidad tanto en la concepción como en la ejecución y el financiamiento de las acciones que inciden en el bienestar de la población.

Para entender el Programa Nacional de Solidaridad hay que vivirlo, hay que amarlo en general, y de eso ya se ha hablado en esta sesión. Se observa que la preocupación social es el destino final de la estrategia económica del Gobierno de la República.

Durante mi modesto desarrollo político tuve el enorme privilegio de presidir el ayuntamiento del lugar de mi origen, Tomatlán, en el Estado de Jalisco. Desde la posición que la comunidad considera de gran importancia como lo es la Presidencia Municipal, me percaté de la necesidad tan grande de brindar el mayor apoyo a las finanzas de los municipios no sólo para su consolidación como organismos autónomos, sino para poder llevar a cabo en forma particular obra de beneficio colectivo en los lugares, términos y condiciones que la comunidad municipal conoce mejor que nadie.

Por lo anterior, en nombre de mis compañeros diputados federales priístas, formulo, señor Secretario, dos interrogantes:

Primera. ¿Cómo la política fiscal diseñada para 1993, puede influir para que los ayuntamientos reciban mayores recursos, que les permitan ejercer sus funciones con una mayor autonomía de las autoridades estatales?

La segunda, señor Secretario, tiene que ver con el Programa Nacional de Solidaridad, y aquí importa e importa mucho a la fracción priísta saber ¿cuáles son los mecanismos que permiten que los recursos económicos se traduzcan en respuestas a las demandas sociales de los diversos núcleos de población en nuestro país?

Por sus comentarios, señor Secretario. Muchas gracias.

La Presidenta: - Se concede el uso de la palabra al señor secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Pedro Aspe.

El doctor Pedro Aspe Armella: - Con su venia, ciudadana Presidenta:

Diputada Bertha González Rubio: formula usted dos preguntas muy concretas, una sobre la política fiscal y una sobre la política presupuestal en relación a los ayuntamientos.

El primer punto tiene que ver con la creación del Fondo de Fomento Municipal en materia tributaria.

Aquí, diputada, usted hace una doble pregunta: una es cómo se puede apoyar más a los municipios y una segunda es cómo se les puede apoyar para que sean más autónomos de los gobiernos estatales, que son dos temas que no son idénticos. Yo quisiera comentar sobre el primero.

Sobre el primero, nosotros le estamos dando una importancia muy grande, y ustedes lo podrán ver al ver los documentos y los artículos especiales, a lo que es el Fondo de Fomento Municipal, porque aquí tenemos una doble ventaja, quizá una triple ventaja. En primer lugar, este fondo eroga recursos solamente cuando el municipio pudo haber captado mayores recursos por predial y agua, esta es una primera ventaja, es decir que es doble, porque si se generan ciertos montos de recursos por predial y agua, éstos van en adición a los que ya le pertenece por razón constitucional al ayuntamiento.

Segundo. Tengo entendido que las líneas de crédito de la Tesorería de la Federación, tengo entendido, lo tendré que checar pero no he tenido ahora una tarjeta del tesorero, lo tendrá que checar, como alimenta a estos recursos de hecho en el pago, es a través de los gobiernos estatales, y quizá ahí sea su preocupación de que estos recursos del Fondo de Fomento Municipal pudieran ser en ocasiones, creo que el término, no me acuerdo bien ahorita cuál es el término no elegante es jinetear los recursos, y yo podría checar esto rápidamente para ver si la tesorería pudiera alimentar el Fondo de Fomento Municipal directamente a los municipios, para que no haya triangulación, que es como se llama en forma elegante.

Adicionalmente aquí el Banco de Obras Públicas está teniendo un programa de que aquellos municipios que eleven en forma importante su recaudación de predial y agua, podrán recibir crédito preferencial para otras necesidades que tengan, de manera que si el ayuntamiento se decide por elevar, por cobrar correctamente diríamos el predial y el agua, tiene la ventaja en los recursos que ellos mismos se generan, en los recursos adicionales del Fondo de Fomento Municipal que de acuerdo a la Ley la Secretaría de Hacienda les canaliza, y checaré a ver si se pueden hacer que se canalicen directamente, y en tercero la posibilidad de abrir cuentas en el Banco de Obras Públicas con créditos preferenciales, para financiar inversiones de relevancia para el ayuntamiento. Creo que esto cubre la primera parte.

En la segunda parte se refiere a la Solidaridad. Primero quisiera un poco dar las cifras. En el proyecto que está a su consideración, que envió el Presidente Salinas, está la cifra de 7 mil 747.4 millones de nuevos pesos a su consideración. Básicamente tiene dos componentes, un componente de inversión física que explica el 88%, y un 12% que es transferencias básicamente, a lo de empresas en Solidaridad.

En las metas alcanzadas y cuáles son los énfasis y en infraestructura de salud, se ha avanzado mucho y ahora de hecho las unidades médicas ya están funcionando; ahora se traspasa al presupuesto normal de salud y por tanto al presupuesto normal, los gastos de operación de los hospitales y los centros, que muchas veces son más importantes que la inversión misma; después está el programa de electrificación rural que tiene Solidaridad con gobiernos de los estados, con municipios y con la Comisión Federal de Electricidad, y luego hay un programa muy importante de infraestructura carretera, que es básicamente el programa de conservación que ya había comentado. Aquí junto con el mantenimiento que está haciendo la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que por cierto se está probando por primera vez nueva tecnología para reparar baches, porque gastamos mucho en baches recurrentes, no siempre están en el mismo lugar, y estamos empezando a ver tecnología con el Instituto de Ingeniería de la Universidad Autónoma de México y con el Tecnológico de Monterrey, y con la propia Secretaría de Comunicaciones, a ver si podemos utilizar cemento por primera vez, para reparar mejor y que duren más tiempo las cosas, y luego está toda la parte de Escuela Digna, de comunidades indígenas, la infraestructura educativa y la parte de desarrollo urbano.

Adicionalmente podría comentarle que el Gobierno Federal reconoce al municipio como una instancia que guarda una relación directa con la ciudadanía y la comunidad, y se han creado, a partir de 1990, los llamados fondos municipales de Solidaridad y los fondos de Solidaridad para la producción, que están dando recursos adicionales a los municipios, y la pregunta que usted me hacía es ¿cuáles van a ser los organismos institucionales para armar esto y que se pueda tener una instancia institucional?

En la instancia institucional es el Convenio de Desarrollo Social, y el Convenio de Desarrollo Social será el mecanismo de concertación y coordinación entre los distintos niveles de Gobierno, y el ayuntamiento y los grupos sociales organizados. La idea es que en caso de que esta soberanía apruebe el presupuesto en cuestión,

se pudieran tener prácticamente firmados todos los acuerdos de desarrollo social durante los primeros dos meses del año, para que junto con los estados y los municipios, se tuviera certeza, certidumbre para la planeación de estos recursos tan importantes como son los 7 mil 747.4 millones de nuevos pesos que están a su consideración.

Por último, creo que con esto contesto diputada Bertha González Rubio a sus interrogantes.

Por último ciudadana Presidenta si me permite, ésta es la última oportunidad que me brindan ustedes para poder contestar las interrogantes y los cuestionamientos de los señores diputados sobre las iniciativas de ingresos y egresos para 1993, que el Presidente Salinas, en tiempo y forma presentó a su consideración.

Yo creo que un punto muy importante en la política económica y de la economía política, es la consistencia en el tiempo de esta política, porque muchas veces el estar, como corrientemente se dice, dando vandazos, es uno de los problemas más severos, porque la sociedad entonces no puede planear bien, no puede ver hacia adelante. Entonces yo creo que la consistencia, así como la congruencia, son muy importantes.

Quisiera, nada más para terminar, tomar unos minutos nada más de ustedes, para mostrar, en la manera en que yo lo puedo hacer, consistencia entre el compromiso y los hechos. Quisiera hacer 10 citas textuales y comentarlas muy brevemente.

La primera cita textual es la siguiente: "Habrá una política económica congruente y una concertación eficaz para abatir la inflación a niveles no observados hace casi ya dos décadas".

Como ustedes saben, la inflación en este año será la menor en 20 años, y la inflación en este año es inferior, la inflación mensual en diciembre de 1987 ó enero de 1988, y la meta para 1993 será igual a la inflación de 1970, es decir, de los últimos 23 años.

Una segunda cita textual, dice: "Habrá estricto control del gasto, porque lo contrario provocaría de nueva cuenta un desbordamiento inflacionario". Por eso mantendremos el esfuerzo de saneamiento en las finanzas públicas.

Ustedes lo saben, por primera vez se ha logrado sanear las finanzas públicas, de hecho tener un margen pequeño de un posible superávit fiscal para contribuir al desendeudamiento adicional, y se ha hecho tanto por lado de los ingresos como del gasto.

La siguiente cita que quisiera hacer o tercera, es: "Alentaremos, mediante la reorientación del gasto público, la actividad del sector social en materia de salud, educación, alimentación, abasto, vivienda y ecología."

Las cifras ustedes las han visto, el gasto social en 1988 era sólo el 32% del programable, el que está a su consideración es del 53.6, y sería el 9.5% del producto, el más alto desde que tenemos estadísticas en México. Esa es la magnitud de la reorientación del gasto social.

Como les comentaba antes, el presupuesto en educación que sea 78% real, el de salud 78.5, el Programa Social de Abasto 60%, etcétera, y mientras en 1988 de cada peso de deuda gastábamos nada más 32 centavos en gasto social, ahora en 1993, por cada peso de deuda podremos gastar tres pesos con diez centavos, nuevos pesos, en lo que será este gasto social.

El cuarto, dice: "Para fortalecer el consumo, el ahorro y la inversión, bajarán las tasas impositivas al ingreso de las personas y las empresas, pero se deberá de ampliar la base fiscal".

Menos gravámenes federales y más contribuyentes cumplidos fortalecerán el ahorro y alentarán el trabajo.

El quinto: "Instruyo para que de inmediato se inicie la renegociación de la deuda externa, bajo cuatro premisas: Abatir la transferencia neta de recursos al exterior; reducir el valor de la deuda histórica; asegurar recursos nuevos, y disminuir el valor real de la deuda, como proporción de lo que producimos los mexicanos".

Las cifras ustedes lo saben, la transferencia de recursos al exterior, que promovió la década pasada 6%, ahora son positivas del 4.5% para este año de 1992, y 4.7 se espera para el año que entra; la deuda económica externa neta pasará de 81 mil millones en 1988 a 62 mil 159 en este año, o sea, un 25% menor global, y se ha recuperado el acceso a los mercados. Los impuestos, ya los hemos comentado. Quisiera simplemente pasar, muy rápido y ya termino, a la sexta: "Se creará el Programa Nacional de Solidaridad, elevando la cobertura del gasto en educación. Crearemos los medios estructurales para revertir la inequidad y la creciente concentración del ingreso, mediante más recursos a mejor educación".

El séptimo: "Se modernizará la base de infraestructura incorporando activamente el ahorro y la inversión de los particulares, y dando mayor

dinamismo a la construcción de carreteras, telecomunicaciones y puertos". Ya no paso a comentar esto, que es obvio lo que se ha hecho.

El octavo: "La tarea principal en los próximos años será la de asegurar calidad y cobertura suficiente en materia educativa, pero la prioridad será alcanzar la calidad que requieren sociedad y economía. Habrá más y más recursos a la educación básica; han crecido 78% en términos reales".

El noveno: "Deberemos de promover el nuevo modo de vida campesino; que su trabajo se traduzca en ingresos justos y bienestar, y en un nuevo marco jurídico. Se proponen las reformas estructurales, las reformas jurídicas y constitucionales, y aumenta el 21% el gasto real en el sector".

Y, por último, dice así la última cita: "El propósito medular de la Revolución es lograr la justicia social. Recobremos la capacidad de indignación ante la pobreza y la desigualdad, que todavía extiendan su sombra en múltiples lugares de la República".

Las citas, señores diputados, son el discurso de toma de posesión del Presidente Salinas, del primero de diciembre de 1988. Los hechos constan en la Cuenta Pública, en los informes que regularmente presentamos a esta honorable Cámara.

Se está cumpliendo con la palabra. Es cierto que hay muchísimo más por hacer y que estamos enfrentando múltiples problemas. Pero hay el mando, la dirección y la unidad básica que se requiere, para poder seguir avanzando.

La estabilización en marcha y el cambio estructural en marcha, pueden generar problemas de corto plazo, pero ciertamente beneficios duraderos para la sociedad. Hay que perseverar en ellos.

La congruencia que hasta ahora ha habido en la formulación de la política económica y en la concertación de voluntades, permanecerán inalterables.

Señores diputados:

He comparecido ante esta honorable Cámara de Diputados, por mandato del artículo 74 constitucional, para dar cuenta del contenido de las iniciativas de leyes de ingresos y egresos, que el titular del Ejecutivo Federal envió a la consideración de esta soberanía.

He tratado de contestar, de acuerdo con las instrucciones del Presidente Salinas, las interrogantes que ustedes, señores diputados, han tenido a bien formularme.

Espero que esta comparecencia haya sido útil para esta soberanía.

Para el Poder Ejecutivo y para este servidor público, estas comparecencias son muy útiles, pues se concentran en temas torales, que son preocupación e interés de ustedes, señores diputados.

Al igual que en pasadas ocasiones, el diálogo y el debate han sido muy fructíferos, desde mi punto de vista.

En esta comparecencia, señores diputados, ustedes han acordado nuevos procedimientos con respecto a los anteriores, ya que ésta es la última oportunidad que tengo, que se me brinda, para dirigirme a esta Asamblea.

Ahora vamos a escuchar, pasaremos a escuchar las consideraciones finales de cada una de las fracciones parlamentarias, sobre los temas discutidos y analizados en esta comparecencia.

Si en la etapa final de consideraciones se presentaran nuevas interrogantes, y dado que no se me brinda la oportunidad de contestarlas, según las reglas que ustedes han impuesto, espero que por lo menos que se me brinde la oportunidad de hacerles llegar por escrito mi opinión al respecto.

Por último, agradezco las oportunidades que me brindan para esclarecer sus interrogantes. Esta práctica, genuinamente fortalece la división de poderes y enriquece a la nación. Muchas gracias. (Aplausos.)

La Presidenta: - En virtud de que corresponde ahora a diputados de cada uno de los seis partidos políticos formular conclusiones, ruego al señor Secretario pase a ocupar la curul que se le asignó en la primera fila del salón de sesiones.

Para continuar con esta parte de nuestra sesión, tiene la palabra el diputado Juan Campos Vega, del grupo parlamentario del Partido Popular Socialista, por cinco minutos.

El diputado Juan Campos Vega: - Señora Presidenta, compañeras y compañeros diputados, doctor Aspe, secretario de Hacienda.

Quiero en primer lugar agradecerle sinceramente a nombre del grupo parlamentario del

Partido Popular Socialista su participación en esta sesión.

Usted ha comparecido en función de un mandato constitucional, sin embargo, debo reconocer que ha usted contribuido al debate, al intercambio de juicios y de opiniones y que además ha dado respuesta a las interrogantes que los diputados de las diversas fracciones le hemos planteado, por lo cual le reitero ese agradecimiento.

Pensamos, lo hemos dicho aquí siempre, que en un marco de respeto se pueden dilucidar los puntos de vista opuestos sin necesidad de recurrir al calificativo de carácter defensivo, hemos mantenido esta conducta. Nos congratulamos que en esta sesión haya sido la norma general.

Y es también razonable lo que usted expresaba al final de su intervención, que siendo ésta una última intervención de parte nuestra sin que usted tenga la posibilidad de acudir de nueva cuenta a la tribuna para dar respuesta a otras interrogantes, pues es evidente que nosotros no plantearemos nuevas preguntas.

Y sin embargo señor Secretario si quiero dejar constancia de reiterar lo que a nosotros nos preocupa, darle levemente algunos datos que reflejan que nuestra preocupación tiene sustento.

Se reconoce en el documento de Criterios de Política Económica el salario mínimo continúa decreciendo. Según los datos que tenemos, datos oficiales, en 1989 perdió seis puntos; en 1990, 9.4; en 1991, 4.2 en 1992, 4 puntos; lo que hacen un total de 21.6% en lo que va de este sexenio. Nos preocupa la situación de esos trabajadores que tienen ingresos de esta naturaleza.

También nos preocupa que el crecimiento salarial que se ha dado en algunas ramas de la economía abarque sólo a éstas. La industria manufacturera, la de comercios, restaurantes y hoteles, la de servicios financieros, seguros y bienes inmuebles, la de servicios comunales, sociales y personales, que sin embargo tengamos un rezago todavía en materia agropecuaria, en silvicultura y pesca, en minería, en electricidad, gas y agua, y otros.

Y una cuestión, señor Secretario, a la que usted nos respondía, que es el porcentaje del producto interno bruto que ahora corresponde a los trabajadores. Usted nos daba una serie de elementos que era necesario tomar en cuenta para hacer un juicio acertado en torno a este tema. Sin embargo, yo si quisiera decirle que independientemente de los análisis que se hicieran, es evidente que antes era el 40% el que se distribuía entre los trabajadores y ahora es el 23% y eso nos preocupa.

Quizá, no quizá, seguramente, esto está íntimamente vinculado al hecho de que en la actualidad de 37 a 44 millones de mexicanos vivan debajo de los límites de la pobreza. Creemos que esas son las cosas injustas de la política económica de este Gobierno, es lo que nos preocupa. No compartimos ese criterio de hacer crecer la economía, bajar la inflación a costa de los intereses de los trabajadores. No estamos en contra de que la economía crezca, no estamos en contra de que se controle la inflación, pero pensamos que la carga de esa política no debe caer exclusivamente sobre los que producen la riqueza de nuestro país. Esa es nuestra opinión, señor Secretario, y por eso reiteramos el planteamiento inicial que hiciera el coordinador de nuestro grupo parlamentario. el diputado Cuauhtémoc Amezcua, en el sentido de que es necesario ya abandonar esta política neoliberal que es contraria a los intereses de nuestro pueblo.

Le agradecemos mucho su participación en esta ocasión. Muchas gracias.

Quiero aprovechar, señora Presidenta, un segundo. Creo que hoy tuvimos un adelanto de la discusión de la Ley Forestal, podemos, con el diputado Ramos, analizar después esto si es válido lo de plantar o trasplantar, creo que eso es insustancial, lo importante, diputado, es que usted y yo coincidimos, es que no es sembrar; ojalá y usted coincida en algunas otras cosas con nosotros. Muchas gracias.

La Presidenta: - Gracias diputado Campos Vega. Tiene ahora el uso de la palabra la diputada Cecilia Soto González, del grupo parlamentario del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, por cinco minutos.

La diputada Cecilia Soto González: - Con su venia compañera Presidenta, señor Secretario:

Toca a mí hacer las reflexiones de mi fracción parlamentaria sobre su comparecencia y la política económica en general. Primero quisiera hacer algunos comentarios sobre la comparecencia. Al contestar al diputado Eloy, hizo usted interesantes reflexiones sobre lo fructífero que puede ser el diálogo entre el Poder Ejecutivo y el Poder Parlamentario.

Creo que en efecto puede ser muy positivo, pero creo que sería más positivo si abandonáramos

ciertos esquemas que hacen difícil el diálogo. Si usted revisa las intervenciones hubo más de seis diputados que tuvieron que pasar a tribuna para decir: mi coordinador no preguntó eso, no fue eso lo que dijimos, no fue ésta la cifra que mencionamos; en particular y el diputado Kunz agradece mucho que le haya contestado la pregunta del año pasado sobre automóviles, sentimos, sin embargo, que la pregunta de este año quedó sin contestar.

Las cifras sobre cartera vencida del diputado Cedillo, tampoco fueron comprendidas; quisiera después pasarle una tarjeta al respecto, dado que es un problema muy particular y se trata en este momento de una intervención más general.

Creo que este problema de que sistemáticamente se responde una cosa diferente a lo que preguntamos en muchas ocasiones, depende quizá de un método de abordaje, yo diría un tanto fundamentalista, y lo digo con mucho respeto.

En su intervención, en su respuesta a las primeras intervenciones, usted volvió a plantear que la mayoría de las fracciones parlamentarias estamos planteando una defensa de los factores que crean la inflación, y es aquí donde yo planteo que usted cae en cierta postura fundamentalista, cuando se trata de contestar a la oposición. Si se critica un presupuesto austero, entonces nosotros estamos por la inflación. Eso es falso. Si se señala que hay un abultado déficit en la cuenta corriente, y que ustedes sistemáticamente han fallado en sus proyecciones, entonces usted plantea que nosotros estamos por un superávit comercial. Que yo recuerde y había que revisar las versiones estenográficas, nadie en esta Cámara, planteó que estamos por un superávit en cuenta corriente.

Si se plantea que es necesario crecer más rápido, usted platea que queremos una política de rápido endeudamiento; de nuevo, si revisamos las versiones estenográficas nadie plantea eso.

Cuando usted ha hablado de microeconomía, en algunos foros de empresarios, ha usado el término de claroscuros al referirse a los claroscuros de la política económica reflejado en las empresas en particular. A algunas empresas les va muy mal. Yo creo que a lo mejor nuestras dificultades para entendernos, provienen que a usted le toca tratar con los claros y a nosotros con los oscuros. A usted con las empresas exitosas exportadoras y a nosotros con los desempleados.

Pero, siento que cuando se trata de dialogar, de pensar alternativas, modelos diferentes, usted recurre sistemáticamente al blanco y negro, y no al claroscuro. De hecho, uno de los términos más socorridos durante su comparecencia fue el adverbio únicamente; la única manera; la única manera de hacer permanentes los logros de estabilidad financiera, finanzas públicas sanas, inflación a la baja; la única manera es mantener un superávit fiscal por varios años; la única manera, y esa es una frase del Informe del Presidente de la República, el único uso que podemos hacer a los recursos extraordinarios provenientes de venta de desincorporaciones, es pago de deuda interna.

Yo creo que es difícil que el diálogo pueda ser más fructífero, si se piensa que solamente puede haber una solución. La especie humana es rica en ideas; somos muchos; hay 16 tipos de cervezas, de refrescos, ¿porqué no podemos tener diferentes tipos de economía, señor Secretario?

Quisiera pasar ahora a algunas dudas e inquietudes de nuestra fracción sobre nuestra economía. Definitivamente una de las cuestiones fundamentales es la antinomia inexistente, desde nuestro punto de vista, de que o se arreglan las finanzas públicas mediante el superávit fiscal o se propicia la inflación. Es más, en su respuesta al diputado Hamdan, de la fracción del Partido Acción Nacional, usted planteó que no había un intercambio directo entre el crecimiento y la inflación. Usted recurrentemente citó en su comparecencia el ejemplo de las tres décadas del desarrollo estabilizador, en donde se creció con un déficit aproximadamente del 1.5 al 2% del producto interno bruto, no hubo gran problema.

Nosotros creemos que en este caso, la diferencia entre superávit fiscal que se registra ahora y un déficit moderado, por ejemplo del 1.5 al 2%, sería aproximadamente 32 billones de pesos. Bastaría con una disciplina moderada en las finanzas públicas, para tener recursos equivalentes a tres veces el Programa Nacional de Solidaridad. Si realmente hubiese preocupación por el bienestar social, entonces se buscaría que sin caer en el desorden fiscal, se asignaran mayores recursos al bienestar social.

Me pareció entender a lo largo de su comparecencia, de que el debate está entonces, ¿hasta cuándo? Nosotros pensamos que ya pudiese hacer un gasto mayor; usted piensa que no; que es importante llegar a una cifra de 3.4% de inflación y a las estadísticas más o menos similares que se lograron en el desarrollo estabilizador. La pregunta es si el país tiene la estabilidad política y la unidad de la que usted habló, para poder aguantar esos otros años con superávit fiscal.

No estoy muy segura de esto; no creo que sea correcto arriesgar al país en este sentido.

Otra de las grandes diferencias del Partido Auténtico, es el uso que se da a los recursos extraordinarios, lo señalamos el año pasado y lo volvemos a reiterar. Nos preocupa en especial, el hecho de que estos recursos no pasen por aprobación del Congreso.

Tanto el Presidente de la República como usted, repetidamente han planteado que como son recursos de una vez, solamente se les puede dar el uso de destinarlos a pago de deuda interna. Sin embargo, las inversiones por definición señor Secretario, las inversiones por definición son también gastos de una vez. Ustedes electrificaron una vez Chalco, no la continúan electrificando todos los días; invirtieron una vez.

Creo que debería abrirse el debate del uso de los recursos extraordinarios, especialmente cuando factores como el alza en las tasas de interés, nulifican el ahorro supuestamente logrado. En el curso de este año se ha logrado reducir el saldo de la deuda en valores de 23 billones de pesos, sobre una tasa de interés promedio del 14.5%, ello significó un ahorro neto anual, estimado de 3.3 billones de pesos.

El incremento en la tasa de Certificados de Tesorería, que llegaron a 11% y luego subieron a 19% implicó una erogación superior en cuatro puntos porcentuales en cuanto los intereses promedio que se habrán de pagar en este año, en relación a los que se habían mantenido si no se hubiese puesto en práctica una política económica de severa restricción monetaria como la instrumentada.

Dado el saldo total de la deuda pública colocada en valores, y que alcanzó un promedio de 156 billones de pesos, erogación adicional por concepto de mayores intereses en este año es de 6.2 billones de pesos, con lo cual se pierde todo el ahorro alcanzado.

Usted planteó en su comparecencia que no hay más recursos. Bueno, aquí hay más recursos.

Y al Partido Auténtico realmente le preocupa muchísimo que estos recursos extraordinarios terminen en la memoria de la computadora del Banco de México y no tengan un efecto perenne como son obras. Insisto, no estamos hablando de uso en gasto corriente. Estamos hablando de inversiones.

Hay ciertas áreas de la economía en donde por definición la iniciativa privada no invertirá, es muy difícil que lo haga. Un uso que pudiese darse a esos recursos extraordinarios sería atacar precisamente esa área, me refiero, por ejemplo en el caso de ferrocarriles.

Usted planteó que como parte de la inversión, perdón, de la política inductiva de inversión a la iniciativa privada, hay grandes inversiones en carretera. Ciertamente es muy importante la inversión en infraestructura carretera. Sin embargo desde el punto de vista del gasto energético de una economía, el costo para transportar una tonelada un kilómetro, el más caro es por carretera, es más barato por cabotaje o ferrocarril. Entonces nosotros observamos en la política que usted está siguiendo, que no es definitivamente liberalismo salvaje, es decir yo creo que hace mucho tiempo que no está en ninguna faz de la Tierra, yo creo que es un neoliberalismo light, diría yo.

Yo diría, señor Secretario que habría que invertir en ferrocarriles. Es un área con productividad, es decir, con rendimiento muy a largo plazo, la iniciativa privada no va a intervenir, pero que sin embargo mejoraría la productividad en la economía enormemente.

Quiero también plantear el asunto de la cuenta corriente. Nosotros observamos y lo han dicho muchas fracciones parlamentarias también, una dependencia como nunca a los dólares; no vemos con tanta claridad o no concluimos con tanta claridad que si esté construyendo una base exportadora, creemos que se están construyendo algunos enclaves exportadores, pero hay una mezcla, hay una cantidad muy importante de bienes intermedios que se están importando que no vienen a construir una base exportadora, simplemente vienen a mantener la planta productiva.

Obviamente esta dependencia a los dólares crea un problema muy importante; esos recursos exteriores no son infinitos, la banca comercial, por ejemplo, estuvo recurriendo a préstamos a emisión de acciones, se acabó el mercado accionario; estuvo recurriendo luego al mercado de obligaciones, se acabó también el mercado de obligaciones.

Entonces no hay recursos infinitos si no podemos continuar por mucho más tiempo sin arriesgar al país a una crisis no inmediata pero si mediata de pagos severa, si no modificamos el rumbo.

Esas son las reflexiones de mi partido. Muchas gracias.

La Presidenta: - Gracias, diputada Soto. Tiene la palabra el diputado Odilón Cantú Domínguez,

del grupo parlamentario del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, por cinco minutos.

El diputado Odilón Cantú Domínguez: - Gracias, compañera diputada Presidenta, compañeros diputados, señor Secretario:

La política económica no es tan solo un conjunto de herramientas fiscales o monetarias en consonancia a objetivos determinados. Esa sería una formulación instrumentalista o tecnocrática que en cualquier decisión concreta se desmiente por el juego de los intereses de los proyectos y la fuerza política de los afectados. La política económica es algo más, es desde luego un conjunto de instrumentos de gobierno que afectan las condiciones de vida de la población. Pero la política económica es una forma de gestión de la vida de los ciudadanos, tiene qué ver con una relación de imposición: los impuestos y los tributos; un conjunto de prácticas cotidianas: salud, bienestar y educación; un agregado de regulaciones, transferencias, subsidios, prácticas administrativas. Por eso el discurso técnico - económico, aunque pareciera ser su ámbito específico, es limitado para comprenderlo y más aún para debatirlo.

La economía, por tanto, no es sólo un asunto exclusivo de los economistas, aun cuando es muy complejo en interpretarlo, entenderlo.

No podríamos detenernos en esta formulación en un tiempo tan limitado como el que disponemos, pero queremos enunciarlo puesto que orienta tanto nuestra posición como nuestras críticas.

Se puede ver de manera específica en los problemas del llamado "terrorismo fiscal", las dependencias y su burocratización, los rezagos sociales, etcétera.

Tan es así, que en los últimos años las reformas fiscales se acompañan con revueltas fiscales y formas novedosas de organización y crítica presupuestal.

La política económica debe acompañar la reforma del Estado. Es una de sus estrategias y formas de expresión. Por eso nosotros hemos acompañado en términos generales la política económica gubernamental en los últimos años. Ha avanzado en la reforma fiscal, en la reforma presupuestal, que por cierto, señor Secretario, nosotros lo hemos reconocido desde hace tiempo y es uno de los logros a mantener en la estabilidad monetaria y en un crecimiento sostenido.

Para nosotros no sería posible comprender la coyuntura, sin estos elementos y sin reconocer los logros alcanzados. Nuestra posición y nuestras críticas se diferencían de los otros partidos puesto que no nos gusta partir de declaraciones sumarias ni de posiciones que nieguen la realidad, sino de un análisis concreto y de un interés de clase: de la clase trabajadora.

No añoramos las viejas políticas populistas beneficiarias de monopolios y cacicazgos corporativos. Tampoco somos partidarios de estatismos asfixiantes e ineficientes que sobreendeudaron al país. Tampoco estamos de acuerdo con los neoliberalismos esbozados que solo benefician a élites del poder económico.

El proyecto de política económica que proponemos se encuentra en la Constitución Política, en la democracia integral que propone el artículo 30.

Como lo dijimos en nuestra intervención general, nuestra crítica no está en la estrategia general de reformas, ni en los objetivos de mediano plazo, ni tampoco en algunos instrumentos de corto plazo.

Señor Secretario:

En el adjetivo "permanente", en realidad los acuerdos nacionales definidos en la toma de posesión presidencial lo dice de mejor manera: "Crecimiento sano y sostenido". No es necesario encontrar nuevos adjetivos, cuando están muy claros desde el principio de la administración.

Y ése es precisamente el contenido de nuestro argumento. A pesar de todos los avances ya señalados, el crecimiento no ha sido sostenido ni acercado a lo proyectado en el Plan Nacional de Desarrollo. Y dista de ser sano.

Esa es nuestra crítica fundamental a la política económica.

Señalamos algunos argumentos, que no vamos a repetir, pero nuestra tesis central, si usted quiere nuestra hipótesis central, es que en el presente año empezamos a encontrar límites a la política económica. Y esos límites son de naturaleza dual: límites económicos y límites políticos.

Límites en la orientación y la instrumentación de la política económica. Y límites en la legitimación política de la estrategia. Los primeros, los derivados de la política económica los encontramos en tres apartados.

El Déficit en Cuenta Corriente. Ya conocemos la relación con el comercial y su significado; éste no es el problema, sino sus características y financiamiento. Un déficit financiado por inversión de cartera no significa lo mismo que uno financiado con inversión extranjera directa, es decir, con inversión productiva.

No nos asustan los déficit en cuenta corriente si éstos financian un desarrollo productivo, sostenido y equilibrado. Estados Unidos lo tuvo antes de la Primera Guerra Mundial y, como usted lo recordó, Japón lo vivió en los años inmediatos de la segunda posguerra. El problema del actual es la naturaleza del déficit en cuenta corriente, en particular su sustento, en gran medida especulativo; las necesidades que plantea, pero que también no se ha podido modificar el destino de la inversión extranjera.

El problema es cómo convertir la inversión en cartera en inversión productiva. Desde luego que es mejor que seamos importadores netos de capital, pero también es importante que este capital se traslade a la órbita productiva.

El problema de la inflación. Creemos que la permanencia de la inflación no se debe a problemas de expectativas ni de finanzas públicas, es un problema de obstáculos institucionales o derivados de la actual política económica; entre los primeros la fuerza de los oligopolios y los cuellos de botella; entre los segundos las tasas de interés y las características del financiamiento del déficit externo.

Para decirlo sintéticamente, en el combate a la inflación el Gobierno ya hizo su parte, saneó las finanzas, creó el superávit fiscal, redujo el costo de la deuda, etcétera. Pero ¿y los empresarios? La iniciativa privada no ha cumplido con su parte, siguen aprovechando la situación de un mercado deprimido y la misma reprivatización para imponer precios notoriamente superiores a los costos y a una ganancia razonable.

El problema del crecimiento asimétrico. Los rezagos, los equilibrios sectoriales e intersectoriales no han sido superados por la actual política económica. En el campo, infraestructura y vivienda, por ejemplo, existen serios problemas que deberían ser regulados por la política económica.

En materia de productividad no se dan avances claros, no obstante los desafíos que implica el Tratado de Libre Comercio. Aquí se ha insistido en reproducir los esquemas corporativos.

Los límites en la legitimación política de la estrategia económica han venido creciendo. Mencionemos los elementos preocupantes que reflejan dicho proceso deslegitimador:

Política fiscal. Ya no puede argumentarse a riesgo de incurrir en falacias, de que el Estado sea el culpable de la inflación, debido a que la política fiscal se ha manejado tan cuidadosamente que por segundo año tenemos superávit fiscal.

En materia de ingresos y egresos nuestras autoridades y asesores presidenciales ofrecen lecciones de economía. El superávit presupuestal es un hecho insólito a nivel mundial, tanto para un país industrial o uno en desarrollo y una situación no experimentada históricamente desde que los asuntos hacendarios eran manejados por José Ives Limantour, en la dictadura de Díaz.

Desde luego que nos interesa mantener una hacienda pública sana, pero la salud de la administración pública no debe implicar pasividad ante los problemas estructurales y las desigualdades sociales. Cuidar los recursos públicos no debe implicar su esterilización. El superávit debe ser aplicado a proyectos estratégicos que resuelvan problemas ancestrales, es decir, el abatimiento de desequilibrios estructurales.

Política Salarial. Aquí se encuentra un problema angustiante para la inmensa mayoría de los mexicanos. Para los 16 millones de trabajadores desde el sexenio del Presidente López Portillo se ha reducido el poder adquisitivo de los asalariados, desde luego que en esto no ha sido parejo; ciertos sectores han logrado neutralizar este proceso de pauperización, pero esa no es una razón suficiente para contrarrestar el malestar de la inmensa mayoría de los trabajadores.

Desde 1987, con el nacimiento del pacto, se estableció la regla escrita de salarios por abajo de la inflación. Esto no sólo ha continuado, sino que incluso se agravó con la reciente disposición en la última firma corporativa del pacto, de controlar los incrementos salariales contractuales; esto ha venido propiciando una deslegitimación del Gobierno frente a la clase trabajadora, que no podrá ser silenciada por los dirigentes sindicales.

Política social. Nuestra fracción parlamentaria ha sido una de las fuerzas políticas que ha valorado los esquemas redistributivos que ha venido propiciando el Programa Nacional de Solidaridad. No escatimamos nuestro reconocimiento, pero también hemos insistido en los alcances de lo que implica esta estrategia de política social. Esto se expresa en su carácter emergente y selectivo, no alcanza a todos los

sectores proletarios y a las capas medias. Una política social debe tener sentido estratégico y no estar condicionada por situaciones de oportunidad; debe procurar una movilidad social permanente, debe ser reforzada la educación y salud pública, la justicia debe ser social y la política pública, en esta materia tiene un largo camino por andar. La política social no debe se limitada sino compromiso estatal, si la sociedad contribuye al ingreso público, el Gobierno está obligado a revertirlo para el beneficio de las grandes mayorías.

Señor Secretario Pedro Aspe, señoras y señores diputados, negar los avances de la política económica sería pecar de miopía y demagogia, pero no justipreciar los problemas y límites de la política económica sería incurrir igualmente en los desatinos. Los trabajadores urbanos y rurales, los campesinos, los hermanos jubilados, los pequeños y medianos empresarios reclaman aparte de estabilidad económica progreso en sus situaciones respectivas; desde luego que todos hemos ganado al reducir los índices de inflación pero los obreros exigen después de cuatro años de crecimiento productivo, de mejores salarios; los campesinos demandan en serio planes agrarios y precios seguros así como medios financieros y técnicos que les permitan trabajar la tierra y no que éstas vayan a parar a manos de caciques y tecnócratas; los empresarios productivos exigen una disminución en las tasas de interés de acuerdo a los promedios internacionales de nuestros socios principales, satisfacer a tales reclamos continuaría la obra emprendida por la reforma del Estado, se avanzaría hacia la reforma social y a la reconstrucción democrática de la nación.

Señor Secretario, a nombre de mi fracción me permito manifestarle nuestro público reconocimiento por su disposición al diálogo, por tener abiertos los canales permanentemente al diálogo y desde luego felicitarlo por haber cumplido con este mandato constitucional. Muchas gracias. (Aplausos.)

La Presidenta: - Gracias, diputado Cantú. Tiene ahora el uso de la palabra el diputado Jorge Alfonso Calderón Salazar del Partido de la Revolución Democrática por cinco minutos.

El diputado Jorge Alfonso Calderón Salazar: - Con su permiso estimada Presidenta de esta sesión. Compañeros legisladores, señor Secretario de Hacienda y Crédito Público:

Por mi conducto el Partido de la Revolución Democrática, desea presentar algunos puntos de reflexión final de esta provechosa comparecencia. Este ha sido un diálogo republicano basado en normas constitucionales y de cara a la nación. El pueblo mexicano tiene derecho a un proyecto de nación distinto del que aquí ha sido reiterado durante varias horas por usted, señor Secretario.

El pueblo mexicano mantiene viva la esperanza, mantiene viva la fe en un desarrollo con democracia, con justicia y con libertad. Aquello que José María Morelos dijo en Los Sentimientos de la Nación, aquello que estuvo en el espíritu de los constituyentes de 1917, de lograr una patria con justicia, con democracia y con libertad, sigue hoy vivo, hoy más que nunca después de dos años que se ha aplicado a grandes sectores populares una política que ha desarticulado la estructura productiva de la nación, ha empeorado las condiciones de vida de muchos millones de mexicanos y ha creado graves amenazas para la independencia, la soberanía y la integridad territorial de la República.

No solo estamos de acuerdo señor Secretario, con la búsqueda de una inflación baja, un crecimiento y una recuperación de salarios reales, queremos justicia social, queremos que todos los mexicanos, no sólo aquellos que viven en la pobreza extrema tengan empleo, educación, salud y una escuela digna; todos, todos los mexicanos, todas las familias.

Queremos también un sistema agrícola y un sistema industrial que nos convierte en una potencia económica, autónoma, con democracia, con justicia y con libertad; queremos empleo digno y remunerativo para todos los mexicanos, pero por encima de todo, la aspiración que se escucha en todos los rincones de la nación, es la aspiración de democracia.

Que los votos cuenten y se cuenten; que sea el pueblo quien elija a sus gobernantes; que cada elección sea una elección transparente donde no sea necesario marchas como el éxodo por la democracia o movilizaciones como las heroicas luchas de nuestros hermanos de San Luis Potosí y de Michoacán.

Queremos que sea el pueblo quien elija a sus gobernantes y que la política económica responda a los intereses del pueblo; que si el pueblo considera que sus gobernantes no cumplieron con la función de defender los intereses de la nación, los castigue con un voto en contra de esa política económica.

Es un Estado corporativo, es un régimen de partido de estados, es una estructura autoritaria de

poder que ha permitido aplicar en contra de los intereses de la nación, de manera obsesiva durante 10 años, una política que está destruyendo las bases mismas constitutivas de la República Mexicana.

Por ello es que aquí, una vez más, sostenemos que hay otro rumbo para la nación y consideramos que es perfectamente posible la recuperación del ingreso y la recuperación del empleo con el combate a la inflación; creemos que es posible el fortalecimiento de la vida de las regiones, el fortalecimiento de la agricultura y la industria auténticamente mexicana; el apoyo a la pequeña y mediana empresa con la recuperación del ingreso y el empleo.

Durante años, el movimiento social y popular sostuvo que era suicida pagar la deuda externa que se constituye como un pesado fardo de la economía mexicana en 1982, y dijimos existe otra ruta que es la renegociación profunda de la deuda externa; fue la negativa del Gobierno de Miguel de la Madrid, del que usted y otros actuales ministros fueron altos funcionarios, fue esa negativa del Gobierno de Miguel de la Madrid lo que creó la absurda situación de que más de la mitad del presupuesto federal durante muchos años, se dedicó al pago del servicio de la deuda interna y externa.

Y había otra ruta que podía haberse seguido, una renegociación patriótica de la deuda externa. Muchos de los diputados que hoy militamos en el Partido de la Revolución Democrática, marchamos en las calles durante el Gobierno de Miguel de la Madrid, en exigencia de otra política económica, en exigencia de una renegociación de la deuda externa, en exigencia que otros recursos se usaran para un crecimiento ordenado y justo, y porque había un camino para combate a la inflación que era fortalecer nuestra agricultura, nuestra industria, fortalecer la oferta productiva y eso permite, precisamente, el incremento del ingreso y del empleo y el combate duradero a la inflación a través de los sectores productivos con una nueva dinámica de expansión económica.

El gasto público bien usado, en forma limpia sin corrupción, con democracia, permite fortalecer la vida regional y crear condiciones para impedir que México caiga en estas crisis recurrentes.

No quisiera entrar en detalles sobre los aspectos de salario y la pérdida salarial, baste señalar un único dato que es el hecho de que los salarios en el Gobierno de Carlos Salinas, como participación del ingreso nacional, disminuyeron 1.26%, según datos de la página 139 y 143 de los anexos del cuarto informe de gobierno.

Y otro dato, que no es un problema de metodología, es un problema de los anexos del informe, es que de acuerdo con la página 359 de los anexos del cuarto informe de gobierno, el salario contractual promedio de las ramas de jurisdicción federal, perdió 13.13% en 1989; 7.26% en 1990, y únicamente creció 3.39% en 1991, pero teniendo una caída acumulada en los dos años anteriores del 20.39%.

Son los anexos del informe señor Secretario, no estamos aquí debatiendo sobre metodologías; y el XI Censo General de Población establece de manera clara y prístina el dato de que de 24 millones de habitantes que integran la población económica activa, sólo el 25% cuenta con empleo permanente y remunerado; 18 millones de mexicanos, el 75% de la población económicamente activa, carece de empleo formal y se dedica a actividades informales y de baja remuneración.

Esto, unido a los datos verdaderamente preocupantes de la baja del empleo en el sector manufacturero, muestran una tendencia a una disminución del empleo. Asumimos que ha habido ciertos logros en la política económica, particularmente en el combate a la inflación.

Asumimos también que se han obtenido algunos avances en materia del equilibrio presupuestario e incluso de superávit, pero nosotros nos preguntamos cuál ha sido el costo económico y cuál ha sido el costo social de esta política.

En términos reales, el gasto actualmente se ubica, el gasto que va directamente a actividades diferentes a las de pago de intereses y otros grupos, se ubica en un 18%. Decir que la mitad del gasto total programable va a gasto social, es situarse prácticamente a los mismos niveles del inicio de la década de los ochenta pero claro, hoy es la mitad porque el gasto total del Gobierno es sustancialmente menor.

Entonces no podemos considerar un gran logro regresar a los niveles que teníamos al inicio de los ochenta, cuando es apenas un punto de partida en la gigantesca deuda social que se ha contratado con millones de mexicanos; pero hay rubros como el rural y el pesquero, en que hay una caída en picada de la inversión pública en estos sectores.

Respecto a la deuda externa y a la deuda interna y al pago de intereses, qué bueno que hoy sólo se va a destinar el 3% del producto interno bruto al pago de servicio de la deuda pública, pero el problema es, ¿qué acaso no merece una consideración el gigantesco sacrificio impuesto a millones de familias mexicanas?; ¿qué acaso no merece una consideración cuando constatamos que casi el 77% de los mexicanos vive con ingresos hasta de 3 salarios mínimos? Y quisiera recordar a los estimados legisladores que a grosso modo, tres salarios mínimos de 1992, equivale apenas a un salario mínimo de 1981. Lo que ha habido es una socialización de la pobreza, un impacto destructor de los niveles de vida, de los niveles industriales y de los niveles de progreso agrícola que había tenido México hasta principios de la década de los ochenta; ha habido una desindustrialización y los sinaloenses, los sonorenses, los habitantes del sureste y toda la República saben que también ha habido un desmantelamiento de los logros que había logrado México en materia de desarrollo agrícola, que eran orgullo de esta nación. Se ha cambiado un país maquilador por un proyecto económico que con gran empuje estaba prefigurando a partir de los años cincuenta y de los años sesenta.

No coincidimos ni con la política económica instrumentada desde 1982, pero tampoco estamos de acuerdo que ésta sea la única política.

Consideramos, y con esto quisiera concluir, que existe otra ruta, que el déficit de la balanza en cuenta corriente no es una bendición, casi podríamos decir que es una muestra de los enormes desajustes que tiene la estructura productiva del país; que el déficit de la balanza comercial significa que los mexicanos estamos creando empleo en Estados Unidos, que debiera ser creado en nuestro país. De 100 mil millones de dólares de demanda agregada de manufactura, estamos destinando 40 mil millones de dólares a importar manufacturas, y ni hay ninguna evidencia estadística que sea para mejorar nuestra planta productiva, sólo el 22% son bienes de capital y la mayoría de los bienes intermedios y obviamente los de consumo, no aumentan nuestros acervos tecnológicos.

Consideramos que pueden obtenerse equilibrios macroeconómicos, pero con un perfil de nación radicalmente distinto al que está siendo defendido de manera reiterada a lo largo de esta comparecencia, en la propia intervención de Carlos Salinas y en muchas otras intervenciones.

Desde su campaña presidencial, Cuauhtémoc Cárdenas, en 1987 y 1988, sostuvo que había otro camino para la nación, un camino con respeto a derechos humanos y respeto a las garantías sociales e individuales que establece la Constitución; el fortalecimiento de la rectoría económica del Estado, con apoyo al sector social y al sector privado, para que contribuyan en un desarrollo equilibrado y justo; una planeación democrática que permita cumplir con lo establecido en la propia Constitución; el cumplimiento estricto de la legislación laboral, para recuperar los niveles de ingreso y de empleo que teníamos en la década de los sesenta y la década de los setenta.

También sostuvo y seguimos sosteniendo que dentro del México hay recursos para un proyecto nacional de reconversión agrícola y reconversión industrial, que nos permita dar un salto de nación.

Cada año, a pesar de la crisis, se general 56 mil millones de dólares de ahorro interno potencial. Sólo 30 mil se utilizan de alguna manera productiva, pero hay 26 mil millones de dólares que van a la especulación financiera e inmobiliaria, a la especulación comercial y que podrían ser la base de un proyecto nacional de desarrollo económico que no dependiera de la inversión extranjera directa, porque estamos hablando de recursos generados por mexicanos, y que debieran ser usados para el desarrollo económico de la nación.

Y no coincidimos, aunque aquí no ha sido expuesto por usted, en la ruta que marca el Tratado de Libre Comercio. La nación no está de acuerdo, a pesar de que se diga lo que diga, en entregar la electricidad a los extranjeros; no está de acuerdo en la reclasificación de la industria petroquímica, no está de acuerdo que empresas ferroviarias extranjeras tengan instalaciones en México, y menos está de acuerdo que el Estado abdique la rectoría económica del Estado, otorgando trato nacional a las empresas de Estados Unidos y Canadá, desmantelando 50 años de esfuerzos de regulación legal y constitucional a la inversión extranjera.

No podemos aceptar que se desmantele un proyecto económico de desarrollo nacional a través de un tratado de libre comercio que no refleja los intereses de la nación. Por eso seguiremos sosteniendo, junto con la exigencia de un cambio de política económica, la exigencia de una renegociación profunda del Tratado de Libre Comercio tal como ha sido propuesto, y nos preocupa afirmaciones de que esta política continuará los próximos años.

La soberanía del pueblo es irrenunciable, Siete meses después de que este tratado se instrumente...

La Presidenta: -Compañero diputado, le ruego por favor concluir su discurso; ya lleva casi 15 minutos.

El diputado Jorge Alfonso Calderón Salazar: - Ya voy a concluir.

La Presidenta: - Gracias.

El diputado Jorge Alfonso Calderón Salazar: - Siete meses después de que este tratado se instrumente, en caso de que así sea, habrá en México elecciones presidenciales y para renovar el Congreso. Ese Congreso que surja de esas elecciones, y Presidencia de la República que surja de esas elecciones, tendrá la facultad inalienable de revisar, en diálogo con la nación, aquél lo que sea aprobado y de modificar, en función del interés funcional, esos puntos que están siendo negociados.

Finalmente, estamos por la defensa del federalismo, la integridad de la República, y la soberanía nacional, por la democratización y defensa de la empresa pública, por una reforma rural democrática, y por una reforma fiscal que estimule el crecimiento económico, especialmente de la mediana y pequeña empresa y del sector social, y creemos posible regular inversión extranjera, abrirnos al mundo y tener relaciones comerciales multilaterales, defendiendo nuestra soberanía, el ingreso, el empleo y la justicia.

Pero el elemento definitorio del proyecto nacional que defendemos, es precisamente el tránsito a la democracia, y como lo hemos hecho desde hace varios meses y como lo ha hecho el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, reiteramos el llamado a la nación a impulsar el tránsito ordenado, pacífico y constitucional a la democracia. Muchas gracias. (Aplausos.)

La Presidenta: -Tiene la palabra el diputado Alfredo Lujambio Rafols, del Partido Acción Nacional.

El diputado Alfredo Lujambio Rafols: - Muchas gracias, señora Presidenta, señoras y señores diputados; distinguido doctor Pedro Aspe, distinguidos funcionarios que lo acompañan:

Tengo entendido que usted llegó hoy a esta Cámara de Diputados al filo de las 11.00, 11.30 de la mañana. Ya lleva usted aquí con nosotros casi 11 horas.

Yo quiero felicitarlo por esta capacidad de resistencia que ha tenido usted para sortear las preguntas de seis oradores en cuatro diferentes turnos. Bueno, el cuarto ya no es materia de preguntas y respuestas. Pero indudablemente que entraña un esfuerzo muy grande.

Yo reflexionaba, señor Secretario, qué es lo que produce o cuál es la causa de que un Secretario de Estado, como es el Secretario de Hacienda y Crédito Público, tenga que venir en una fecha determinada a esta Cámara de Diputados a afrontar toda una andanada de preguntas, de cuestionamientos, de crítica inclusive a las políticas económicas del Gobierno, y a qué nos lleva en concreto esta comparecencia, señor Secretario.

Yo le agradezco su presencia, yo también me sumo a la opinión de otros compañeros, que piensan que su presencia contribuye en alguna medida a un debate, a un intercambio de opiniones respetuoso, inteligente, que debe existir entre los poderes de la Unión.

Pero veía yo que fatalmente, irremisiblemente, los documentos que son materia de la comparecencia de usted, que son la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación, de hecho ya están resueltos, es cierto, se presenta a la consideración de la Cámara, van a ser motivo de un debate en su momento, pero realmente los diputados ya no vamos a poder hacer gran cosa para aportar algo al mejoramiento de esos documentos, yo diría que prácticamente nada. Y eso es lo que a mí me inquieta mucho y me preocupa, y creo que comparten esta preocupación mis compañeros de Acción Nacional.

Diez horas de trabajo fuerte, de esfuerzo intelectual muy grande que ha tenido que hacer usted, doctor, y nos hablaba usted de su buena fe hace un momento, y yo, créamelo usted, se lo digo con sinceridad, yo creo en su buena fe, pero también le pido que crea en la buena fe de nosotros, diputados; que venimos a esta Cámara, a esta LV Legislatura con el más sincero y profundo afán de servir a nuestro país; que venimos a permanecer tres años que se van muy rápido, y que aspiramos, creo yo, todos, los 500 diputados, legítimamente, a tener la percepción clara, visible, notoria, de que nuestra presencia en esta Cámara, algo aportó al desarrollo, al bien de este país, a la prosperidad de los mexicanos.

Creo que los 500 diputados tenemos esta aspiración muy lícita, muy legítima y muy sincera; que nuestra presencia en esta Cámara no sea

figura decorativa, en donde nos convertimos en realidad simplemente en meros tramitadores de decisiones que se escapan totalmente a nuestro control.

Entonces creo en su buena fe, señor Secretario, crea en nuestra buena fe también, y en nuestra voluntad de que queremos aportar algo al bien de México

Y aquí se ha dado una pequeña guerra de cifras y de versiones, se habla de que si las fuentes del diputado fulano es diferente a la fuente que tiene en su momento dado sobre su escritorio usted, que si son diferentes, son divergentes, son encontradas, opuestas, y de esta manera es un poco difícil llegar a conclusiones válidas.

Pero hay algo, hay elementos de información que creo que perfectamente podemos todos aceptar sin ningún tipo de debate, sin que haya necesidad de réplica, y que es lo que vive día con día el mexicano promedio, la familia mexicana, los jóvenes, los mayores, los niños.

Y me viene a la memoria que hay por ahí una vieja leyenda, que seguramente usted conoce, de algún príncipe, algún gobernante de la antigüedad, un rey por allá, creo que del Lejano Oriente, que este rey, que disfrutaba del amor de sus súbditos, le gustaba disfrazarse de gente del pueblo, de pordiosero, y que las noches acostumbraba y solía ir a recorrer las calles de su reino, las plazas, los mercados, disfrazado, para hablar con su pueblo, para preguntare a esos súbditos, ¿qué pensaban de su gobernante, de su rey?

Y este sabio príncipe, pues, de esta manera decía: "Prefiero tener ese contacto real con mi pueblo, que los informes que me puedan dar mis ministros, mi gente más allegada", en aquella corte de aquel rey imaginario.

Y, de esta manera, aquel rey atinaba ser un rey sabio, que impartía justicia, que sentía muy de cerca lo que el pueblo pensaba y lo que el pueblo opinaba.

Esta leyenda es anecdótica, pero creo que aporta algo, algún planteamiento y requerimientos que nosotros hacemos invitarlos a ustedes, señores funcionarios de la Secretaría de Hacienda, de todas las dependencias del Gobierno Federal a que, pues, no les diría yo que se disfracen para que vayan a las plazas o a los mercados, quizá sería demasiado pedir; pero sí que realmente platiquen, por ejemplo, con taxistas, se acerquen a la realidad, alejados de su investidura y de, pues, los acompañantes que generalmente van con ustedes, en sus distintas actividades, para percibir de cerca la realidad y el sentir de los ciudadanos.

Esto, pues, doctor, permítame, me he salido del texto de mi informe, pero entro de lleno, porque creo que va a ser ya muy breve, el documento que a nombre de Acción Nacional quiero, y a manera de conclusiones quiero presentarle a usted.

En el corto período de una semana, desde la fecha en que hizo entrega a esta honorable Cámara, del Presupuesto de Egresos de la Federación, los criterios generales de política económica y la Ley de Ingresos, hemos hecho un examen inicial que profundizaremos posteriormente, cuando se discutan estos documentos en fechas próximas.

Sin embargo, de este examen preliminar advertimos y reconocemos avances, como la reducción en el peso del servicio de la deuda, dentro de la estructura del gasto; favorecemos también en Acción Nacional el incremento que se da del gasto social, pero no del que se observa a través del Programa Nacional de Solidaridad, porque, como ya lo manifestamos hace pocos días, en esta misma tribuna, ese programa impide, dificulta gravemente el cumplimiento de las responsabilidades constitucionales de los municipios y tiene un propósito disfrazado de clientelismo electoral.

Percibimos también en los documentos materia de su comparecencia, que se persiste en un mismo esquema, en el mismo esquema económico que prevaleció durante los primeros cuatro años del actual Gobierno, caracterizando fundamentalmente por lo siguiente: se sanean cada vez más las finanzas públicas. Es cierto, es bueno; pero se deterioran gravemente, al mismo tiempo, las finanzas de los campesinos, de los obreros, de los pequeños, medianos empresarios.

Percibimos un riesgo, el riesgo de que se esté llevando al pueblo mexicano a límites extremos de su capacidad de sacrificio y de paciencia.

Esto no quiere ser una posición de tremendisimo político, sino sólo una sana advertencia, para que se reflexione y para que se rectifique en lo conducente.

Para nosotros queda muy claro que las urgencias que le ha impuesto a nuestro país el Tratado de Libre Comercio, son las que subyacen en el

propósito gubernamental de imponerle al pueblo el actual plan de choque, que reduce aceleradamente el sector social de la clase media, agrada y profundiza el malestar y el agobio en el estrato económico más desprotegido; se reduce implacablemente el poder adquisitivo de los salarios, vía los pactos; se reducen las oportunidades de empleo y nos acercamos peligrosamente a un círculo vicioso de menor demanda, mayor desempleo y menores oportunidades de bienestar para todos.

Reafirmamos que las severas medidas económicas que agobian en estos momentos a la población, son la consecuencia lógica e inevitable de los graves errores que imperaron en sexenios recientes, muy frescos en la memoria del pueblo.

No será posible en nuestra opinión, fincar o construir sólidamente la recuperación de este país, mientras no se instruyan juicios de responsabilidad a los autores de aquellos abusos y desvíos criminales.

Rechazamos enfáticamente la cerrazón que persiste nuevamente en el presupuesto de egresos de la federación para incrementar los recursos económicos a municipios y estados que se les sigue condenando al raquitismo económico y a la dependencia anticonstitucional, de la generosidad, la discrecionalidad y providencialismo del ejecutivo federal. Este raquitismo de los municipios se traduce inexorablemente en miseria, insalubridad, falta de educación , oportunidades de empleo y emigración a ciudades o al extranjero, en una palabra, en dolor social.

Es verdaderamente dramático que dentro de esta realidad como parte del proceso de desincorporación de empresas estatales que en general vemos positivo, se den casos como el del empresario que pueda adquirir Teléfonos de México y en sólo dos años recuperar, vía utilidades y colocaciones bursátiles toda su inversión.

La Presidenta: -Señor diputado, le ruego me disculpe. Desearíamos que concluyera su intervención, lleva usted 13 minutos en el uso de la palabra.

El diputado Alfredo Lujambio Rafols: -Gracias, señora Presidenta, creo que en un minuto y medio terminaré.

Este mismo empresario pudo obtener utilidades en los primeros nueve meses de este año, lo dijimos el jueves de la semana pasada, por un monto superior de los ingresos totales de los 2 mil 389 municipios del país. Nos gustaría en

Acción Nacional saber qué opina usted de esto, señor Secretario, ojalá algún día nos pueda decir su parecer.

Exhortamos con respeto al Ejecutivo al que usted dignamente representa en este momento ante esta Cámara de Diputados, para que abramos un debate de cara a la sociedad, serio y a profundidad para realizar conjuntamente por el bien de México las reformas constitucionales necesarias para que las políticas y decisiones económicas del Gobierno las compartamos en responsabilidad, el Poder Legislativo con el Ejecutivo, para darle consenso y solidez a las decisiones que afectan tan vivamente a más de 85 millones de mexicanos. Muchas gracias.

La Presidenta: -Se concede el uso de la palabra Juan Rodríguez Prats del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Juan José Rodríguez Prats: -Con su permiso ciudadana Presidenta, compañeros diputados.

Primeramente mi fracción parlamentaria desea reconocer su voluntad, señor Secretario, para contestar puntualmente las preguntas que aquí se han formulado y sobre todo su disposición para contestar por escrito las inquietudes que se han planteado en esta última etapa del debate.

Creo que hoy se ha dado un diálogo entre poderes como corresponde a un sistema político equilibrado, por el respeto que hay hacia sus respectivos ámbitos de competencia. Ha sido un intercambio de opiniones variado, enriquecedor e ilustrativo, coherente con un quehacer político, plural y diverso, de aquí que se hayan registrado diferentes enfoques acerca del manejo de la economía del país.

Han variado sustancialmente las reglas de las comparecencias y son las distintas fracciones parlamentarias las que emiten la última opinión. Hemos escuchado así, críticas, desavenencias y acuerdos, con un ratificado respeto que caracteriza a una sociedad madura que demanda una información veraz y objetiva. Perfeccionemos estos diálogos, pero aboquemos a preguntas que corresponden con el tema de las iniciativas.

Hoy, sin duda, por diversos objetivos y resultados tangibles y claros, se consolidan muchas prácticas novedosas, no hay una Miscelánea Fiscal para 1993 disminuyen los impuestos, se aumenta el número de contribuyentes, se conserva el superávit financiero, disminuye el pago derivado de la deuda pública y se aumenta el gasto social.

Un signo de avance en el desarrollo de un pueblo es cuando política y economía dejan de ser cuestiones distintas para el ciudadano y se convierten en disciplinas accesibles y claras.

Hoy aquí hemos escuchado que hay crecimiento económico y se abate la inflación. Eso alienta a los mexicanos y refuerza su actitud de continuar los cambios en la estabilidad y dentro del marco jurídico.

Cierto, como aquí se ha dicho, nuestro país camina por los consensos. Hace algunos años se hablaba de incurrir en la moratoria en el pago de nuestra deuda pública el Gobierno optó por la renegociación en el pago de capital e intereses los resultados hoy son favorables.

Hace algunos años hablar de apertura constituía una herejía; hoy se discrepa sobre tiempos y formas, pero se coincide en que la apertura es irreversible.

Hace algunos años se pretendía resolver todo mediante la inversión pública concibiendo a un Estado difuso en sus respectivas funciones, hoy surge una renovada confianza en la sociedad civil y se le asignan mayores tareas.

Hace algunos años se sugería incurrir en déficit fiscal sin importar si éste se cubría con deuda pública o alternando la moneda como referencia de valor, que es lo peor que le puede pasar a la economía. Hoy se discrepa sobre el destino que hay que darle al superávit, pero se coincide en que se consolide una economía más sana.

El Estado mexicano tanto en la forma como obtiene sus recursos, como la forma en que los gasta, está imbuido de un profundo contenido social.

Si consideramos que la pobreza es la insatisfacción de ciertas necesidades básicas, el acceso a los servicios elementales como la vivienda, la educación electricidad, agua potable y drenaje, constituye la mejor forma de abatirla.

Convencidos estamos que la política social del Gobierno está cumpliendo con estos propósitos, mejorando además el poder adquisitivo y generando empleos.

Hoy, cuando la ciudadanía del mundo diseña nuevas estructuras estatales y le asigna tareas diferentes al sector público, tengo la certeza de que la sociedad mexicana renueva el pacto fundamental pidiendo que se consolide el liberalismo social, o sea, como aquí se ha dicho con otras palabras, un Estado ni mínimo, ni extendido; simplemente responsable, con un mercado ni anárquico ni arbitrario, simplemente eficaz, con una política social que abata la inequitativa distribución de la riqueza; con una práctica cotidiana que se aproxime cada vez más a lo que la Constitución prescribe: un federalismo fortalecido que continúe otorgando mayores recursos a estados y municipios, una arraigada democracia que impulse un desarrollo integral.

Por eso, señores diputados, en el marco de una nueva relación de poderes que su fortalece en el respeto, considero, a nombre de mi fracción parlamentaria, que efectivamente hay muchas propuestas y proyectos para confrontar los problemas, pero solamente una solución: la que ha adoptado el Gobierno de la República que avanza con congruencia, control y legitimidad renovando su confianza en una ciudadanía responsable que asume plenamente la construcción de su destino. Muchas gracias.

La Presidenta: -Gracias señor diputado, señoras y señores diputados, señor secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Pedro Aspe Armella:

Esta honorable Cámara de Diputados agradece a usted su presencia e información en este recinto, con lo cual se ha dado cumplimiento al imperativo legal establecido en los artículos 93 y 74 fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Se suplica a los ciudadanos diputados Juan Bustillos Montalvo, Oscar Nieto Burciaga, Héctor Morquecho Rivera, José Ramos González y Arturo Torres del Valle, designados para acompañar al doctor Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda y Crédito Público, cuando desee retirarse de este recinto, cumplan con su cometido. (Aplausos.)

La Presidenta: - Se ruega a los diputados permanecer en el recinto a fin de continuar y agotar los asuntos en cartera.

MINUTAS DE LA COLEGISLADORA (II)

SOLICITUD DE PERMISO PRESIDENCIAL

La Presidenta: - Proceda la Secretaría a dar cuenta con el oficio de la honorable Cámara de Senadores.

El secretario Nahum Ildefonso Zorrilla Cuevas:

"Escudo Nacional. - Estados Unidos Mexicanos. - Cámara de Senadores. - México, D. F.

Ciudadanos secretarios de la honorable Cámara de Diputados.- Presentes.

Para los efectos constitucionales nos permitimos remitir a ustedes el expediente que contiene la minuta Proyecto de Decreto que concede permiso al Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Carlos Salinas de Gortari, para ausentarse del territorio nacional por un lapso hasta de cinco días a partir del 30 de noviembre de 1992, a fin de que participe en la Sexta Reunión Cumbre del Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política en Buenos Aires, República de Argentina, y realice una visita de Estado a la República del Paraguay.

Reiteramos a ustedes las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.

México, Distrito Federal, a 17 de noviembre de 1992.- Senador Antonio Manríquez G., secretario y senador Ramón Serrano Ahumada, secretario.»

«MINUTA PROYECTO DE DECRETO

Artículo único. Se concede permiso al licenciado Carlos Salinas de Gortari, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, para ausentarse del territorio nacional por un lapso hasta de cinco días a partir del 30 de noviembre de 1992 a fin de que participe en la Sexta Reunión Cumbre del Mecanismo Permanente de Consulta Y Concertación Política en Buenos Aires, República de Argentina, y realice una visita de Estados a la República del Paraguay.

TRANSITORIO

Único. El presente decreto entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Salón de sesiones de la honorable Cámara de Senadores.- México, Distrito Federal, 17 de noviembre de 1992.- Senadores: Idolina Moguel Contreras, Presidenta; Antonio Manríquez Guluarte, secretario y Ramón Serrano Ahumada, secretario.

Se remite a la honorable Cámara de Diputados para los efectos constitucionales México, Distrito Federal, 17 de noviembre de 1992.- El Oficial Mayor, licenciado Morelos Canseco Gómez.»

Trámite : Recibo y túrnese a la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, con opinión de la Comisión de Relaciones Exteriores.

La Presidenta: -Continúe la Secretaría con los asuntos en cartera.

ORDEN DEL DÍA

El secretario Demetrio Santiago Torres: -Señora Presidenta, se han agotado los asuntos en cartera.

Se va a dar lectura al orden del día de la próxima sesión.

«Primer Período de Sesiones Ordinarias.- Segundo Año.- LV Legislatura.

Orden del día

18 de noviembre de 1992.

Lectura del acta de la sesión anterior.

El Departamento del Distrito Federal, invita al acto cívico que con motivo del LXX aniversario luctuoso del licenciado Ricardo Flores Magón, tendrá lugar el 21 de noviembre en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil de Dolores; delegación política Miguel Hidalgo a las 11.00 horas.

Comunicación del ciudadano diputado Mariano Carreón Girón.

Comunicación del Congreso del Estado de Durango. Iniciativa.

De reformas y adiciones a la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, que presenta el ciudadano diputado Jesús González Gortázar, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

Minuta

Con proyecto de decreto por el que se reforma el inciso b del artículo 2o. de la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos y se señalan las características de la moneda de veinte pesos.

Dictámen de Primera Lectura

De las comisiones unidas de Bosques y Selvas y de Ecología y Medio Ambiente con proyecto de Ley Forestal.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyecto de decreto que concede permiso al embajador Gustavo Petricioli, para aceptar y usar la Condecoración del Libertador Bernardo O'Higgins, en grado de Gran Cruz

que le confiere el Gobierno de la República de Chile.

Dictámenes a discusión

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyectos de decreto que concede permiso al ciudadano Jaime José Serra Puche, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en grado de Gran Cruz, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Daniel Harry Dultzin Dubin, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de la Corona, en grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Benjamín Clariond Reyes, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Luis Rafael López Morton, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en grado de Comendador, que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano Luis Fernando Fietra Santa y Cabrera, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Leopoldo II, en grado Oficial que le confiere el Reino de Bélgica.

De la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyecto de decreto que concede permiso al ciudadano ingeniero Jorge Pérez y Bouras, para aceptar y usar la Condecoración de la Orden de Isabel la Católica, en grado de Encomienda, que le confiere el Gobierno de España.

Denuncia a cargo del ciudadano diputado Gonzalo Cedillo Valdez, del grupo parlamentario del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, sobre la situación que prevalece en el Sindicato Nacional de Marineros, Fogoneros, Mayordomos, Cocineros, Camareros y Similares de la República Mexicana.

Denuncia a cargo del ciudadano diputado Joaquín Hendricks Díaz, del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en torno a la muerte del periodista Ignacio Mendoza Castillo.

Denuncia a cargo del ciudadano diputado Gonzalo Altamirano Dimas, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, acerca de la muerte del periodista Ignacio Mendoza Castillo.

Denuncia a cargo del ciudadano diputado Elpidio Tovar de la Cruz, del grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, en relación a la situación postelectoral en Tamaulipas.

Comentarios a cargo del ciudadano diputado Juan Huesca Pérez, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, en torno a la situación en Tamaulipas.

Comentarios en torno al LXXXII aniversario de la Revolución Mexicana.

Y los demás asuntos con los que la Secretaría dé cuenta."

La Presidenta (a las 23.00 horas): - Se levanta la sesión y se cita para la próxima que tendrá lugar el próximo miércoles 18 de noviembre a las 11.00 horas.