Crónica Parlamentaria, Cámara de Diputados

Que modifica con una adicion el articulo 99 de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social, referente al seguro de enfermedad y maternidad, presentada por el diputado Rafael Morgan Alvarez, del grupo parlamentario del PAN, en la sesion del miércoles 4 de mayo de 1994

Acción Nacional ha mostrado atravesé del tiempo, en muchas legislaturas, no creo que haya habido una sola en que este tema de la seguridad social y en especial del Instituto Mexicano del Seguro Social y en especial el Instituto Mexicano del Seguro Social, no hayamos abordado con intervenciones, con propuestas y con iniciativas.

Hace dos semanas apenas, el compañero Marco Antonio García Toro, en el ámbito de la seguridad social de alguna manera, y en el ámbito del derecho a la salud del artículo constitucional y del derecho a la vida del artículo 4o. también, presentó ante ustedes, ese compañero García Toro, del grupo parlamentario del PAN, la iniciativa para crear un instituto para los discapacitados, cosa que según nos dimos cuenta causó buena impresión, además de los puntos de vista que escuchamos de diferentes grupos parlamentarios, en especial del Partido Revolucionario, que estaba también preparando o está trabajando en esta materia y pronto conoceremos algo de ello, además del aumento de pensiones que ya se anunció en la prensa por ustedes.

Hace apenas una semana, el compañero Juan Hernández, también en el campo de esta materia y en el ámbito de los discapacitados tuvo a bien, y lo agradecemos mucho los diputados del PAN, y creo que toda esta Cámara, presentar ante esta soberanía algo del tema de los discapacitados, y es algo que venia también yo contemplando de alguna manera en estas iniciativas de cómo lograr el ámbito completo de la protección de la salud y de la vida digna, a la que aspiramos todos y cada uno de los mexicanos, y a los que esta Cámara, y cada diputado en lo particular, tenemos la obligación de consagrar en leyes que sean buenas para todos los mexicanos.

El diputado Juan Hernández fue específico en sus planteamientos, en cuanto que los discapacitados tuvieran la posibilidad de protección en la Ley de Educación, en la de Asentamientos Humanos, en la de Protección al Consumidor, en la de Turismo, y habrá que pensar también naturalmente en la Ley misma de Salud, en la Ley Federal del Trabajo y otras leyes que seguramente los diputados interesados en esta materia traerán a darnos a conocer a esta tribuna.

Por lo pronto, su servidor anuncia que nuestro grupo parlamentario está trabajando no sólo en iniciativas del Seguro Social, estamos también trabajando, mis compañeros de esta comisión y otros más de la Comisión de Trabajo, para que las iniciativas que hoy presentamos en materia de Seguro Social, exclusivamente, sean también presentadas en el ámbito de la Ley del ISSSTE, de la Ley del Isfam y de la Ley de Salud. Son las siguientes materias que tendríamos que abordar en la siguiente semana.

Pero vamos a cumplir de alguna manera lo que Acción Nacional se ha propuesto y ha prometido al pueblo de México; desde la modesta intervención de su servidor, que a nombre del grupo parlamentario del PAN, trata primero de dar algunos cuestionamientos generales para después entrar en materia.

Nuestra plataforma política actual tiene dos puntos a los que quiero dar lectura rápidamente, y a los cuales intentamos dar cumplimiento los diputados del grupo parlamentario del PAN:

El punto 6/61 de esta plataforma, está enmarcado en el capítulo "Vida Digna", precisamente y habla de lo siguiente: "La política sanitaria se orienta hacia la prevención de la salud, por esta razón no sólo la terapia sino también la educación, la previsión y el fomento a la salud serán los puntos principales de nuestra política.

A través de incentivos e información deseamos contribuir a un modelo de vida respetuoso con la salud, a una utilización pronta de las medidas de prevención, así como a una participación activa en la terapia, el restablecimiento de la salud, la independencia del paciente y la atención especial que requieren los discapacitados."

La segunda parte dice lo siguiente: "Vamos a mejorar la atención a los enfermos mentales las condiciones de vida a los enfermos crónicos y de los elementos que necesitan cuidados permanentes.

La asistencia médica, el fomento y la rehabilitación de las personas portadoras de insuficiencias, serán una tarea permanente de nuestro sistema de salud.

La integración de deficientes en las escuelas y las empresas, en la familia y nuestra sociedad, será preocupación gubernamental."

De nuestra plataforma actual: hace unos días recibí yo, y lo agradezco mucho, el órgano que se llama Cuestión Social, revista mexicana de seguridad social; el compañero Marco Antonio García Toro, que siempre anda preocupado por buscar material, me lo hizo llegar, se lo está haciendo llegar a él, la Comisión de Seguridad Social, lo entiendo, y trae un detalle muy curioso que quiero comentar, porque tiene una relación estrecha con lo que en seguida presentaré como iniciativa de ley: habla de cuatro eventos que se han hecho, o semanas nacionales de solidaridad con los discapacitados, y en cada una de ellas se plantean algunos elementos o tareas, y quiero hablar quizá de la última, la de 1993.

Dice que abordaron cuatro temas primordiales. El primero de ellos se refiere al registro de población discapacitada. Este tema, aunque parezca curioso, ni el propio Seguro Social tiene los registros, la Secretaría de Salud no tiene los registros, el INEA no tiene estos registros, de tal manera que los que intentamos presentar una iniciativa que contenga elementos analíticos de cantidad y cualidad de los discapacitados de México, sólo tenemos cifras redondas, cifras grandes, que no estamos seguros si están bien o están mal, pero que las citamos porque no tenemos otros elementos para presentarlos.

Y el hecho de que en la propia cuarta reunión que se celebró con los discapacitados apenas se esté planeando como punto el tener una estadística, un registro de los discapacitados, nos dice qué tanta atención ha tenido los discapacitados en México.

Los demás puntos, no quiero mencionarlos, son tres o más, pero sí quiero tomar como punto de vista cómo se inicia el artículo de esta revista en cuestión de discapacitados. Dice: "Apoyo a la Población Discapacitada". En primer lugar, esta función de apoyo a la población discapacitada, debe ser atendida primordialmente por el Sistema Nacional de Salud, hablo de la Secretaría de Salud, en aquella población que no está afiliada a ninguna institución de seguridad social, local o federal o al Instituto Mexicano del Seguro Social o al Instituto de las Fuerzas Armadas.

No tiene por qué estar plasmada en esta forma, al menos con esta gran dispersidad de organismos de atención en los estados y en la propia Federación, para atender vía Seguro Social en primer término, que atiende y se presume al 50% de la población de México, por lo tanto, tiene el 50% de la responsabilidad de atender a los discapacitados que provengan de asegurados propios y de derechohabientes o familiares de este asegurado que están en algún sentido en alguna medida discapacitados.

La otra parte, debe tenerla el ISSSTE, en función de la cantidad de asegurados o beneficiarios de esos asegurados que están discapacitados.

La otra, el Isfam. Otra más el Instituto de Seguridad de aquí, del Distrito Federal. Y la última, que tal vez sea el 40% de la población de México debe atenderla total y completamente la Secretaría de Salud.

O bien, pensar en serio, y me lo han dicho varios médicos, por qué no integrar el sistema en uno solo.

Se tiene que reformar la Ley del Seguro Social, la del ISSSTE, la del Isfam y otras más, y luego el problema en los estados mismos que tienen sus propios institutos de seguridad social, se hace un verdadero problema cuando debiera haber normas que protejan igual a todo trabajador mexicano y su familia. Pero en fin, eso será materia cuando entremos a la Ley General de Salud también.

Quise citar esto, porque hasta así lo ponen en el papel: apoyos a los discapacitados. Y nos presumen con buenas fotografías, que están haciendo una labor social en favor de los discapacitados. Pero estén seguros plenamente convencidos de que el Seguro Social no atiende a sus discapacitados y por ese motivo y la necesidad de plantear en la Ley del Seguro Social la necesaria obligatoriedad que tiene el instituto como lo va a tener también el planteamiento de la Ley del ISSSTE y las otras leyes para que atiendan a sus discapacitados.

Agradezco a los compañeros Antonio Gómez Urquiza, Antonio García Toro y Salvador Miranda, que son miembros de la Comisión de Seguridad Social, que revisaron este material y me dieron sus puntos de vista enriqueciéndole, que me permita presentarlo más adecuadamente para ustedes.

Nuestra plataforma política, de 1946 al 1952, planteó con toda claridad y quiero leer algunos párrafos de ello y dice lo siguiente: Y eso que planteamos en 1946 con tanta plenitud y con tanta claridad, y así lo van a entender ustedes cuando lo lea, ése ha sido el motivo de tantas iniciativas del PAN en esta materia, dice lo siguiente:

"Realización inmediata del programa más urgente de reforma social. Una genuina política del trabajo que le dé alta dignidad humana, garantice y proteja el salario justo y asegure las prestaciones adicionales y las instituciones técnicas adecuadas para dar al trabajador y a los suyos todo el mejoramiento positivo posible en alimentación, vestido, habitación, capacitación profesional, esparcimiento y oportunidades de elevación. Un régimen de seguridad social autónomo, eficaz, responsable y descentralizado que ampare a todos en los casos de muerte, invalidez, enfermedad, ancianidad, maternidad, cesación involuntaria y demás riesgos que agotan o merman las posibilidades de trabajo productivo o aumenten las cargas de familia.

En plataformas de años posteriores, seguí la huella de varias plataformas, insistimos que el régimen de seguridad social debe proteger a todos los mexicanos, trabajen o no trabajen. Asimismo en nuestros planteamientos figura el seguro de desempleo y punto importante es el que se refiere a propiciar y auspiciar apoyos a la sociedad para que asuma su parte en esta gran tarea nacional."

Pero lejos de ello, muchas veces lamentablemente las autoridades obstaculizan en lugar de ayudar. Por ello también nuestras propuestas al 40. constitucional. Recuerdo la Ll, cuando el hoy jefe nacional del PAN, el diputado Carlos Castillo Peraza, presentó la adición al 40. constitucional, del derecho a la vida desde la concepción hasta su muerte, y de ahí han venido varias iniciativas más de compañeros del PAN en varias legislaturas que también tocan el 40. constitucional.

"Conocemos asilos, orfanatorios, casas de cuna, casas - hogar, casas para atención de enfermos y de enfermedades especiales cuyos responsables van de oficina en oficina, de funcionario en funcionario solicitando ayuda para los pagos mas elementales, como son a veces el predial, la luz, el agua, el gas etcétera. Se llega a lo absurdo en esta materia, que siendo pequeñas instituciones de apoyo y de servicio a la sociedad debieran, en lugar de tener obstáculos, tener todas las facilidades para realizar esta labor, pero no ocurre esto precisamente.

Es tiempo que nuestras instituciones de seguridad social asuman su responsabilidad para con sus asegurados y sus derechohabientes, por la obligatoriedad que el Estado tiene de proporcionar salud a todos los mexicanos, salud acorde al concepto universal, naturalmente, que no es sólo la ausencia de una dolencia, de una enfermedad o de una invalidez, sino del goce pleno y del bienestar físico, mental y social.

Es función de los gobernantes lograr el bien común, y en un régimen de seguridad social como el que presumimos que hemos establecido en México, el Estado tiene además la posibilidad material, real y legal de redistribuir la riqueza mediante las aportaciones que en especie y en dinero puede y debe entregar a todas las instituciones de seguridad social."

<<Ciudadanos secretarios de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión. - Presentes.

El que suscribe, diputado de la LV Legislatura del Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por la fracción 11 del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados unidos Mexicanos, somete a la consideración de esta Cámara de Diputados, la siguiente iniciativa para modificar, con una adición, el artículo 99 de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social, en su Capítulo IV, referido al seguro de enfermedad y maternidad.

Este par de iniciativas, una referida al ramo de enfermedad y maternidad y la siguiente que tiene que ver totalmente con los discapacitados, que sirvan un poco, si es que pueden servir en ello, como el festejo del "Día del Niño" y para el pronto festejo del "Día de la Madre". Es un tributo, una forma en que el partido corresponde de alguna manera con estas iniciativas en la celebración del "Día del Niño" y del "Día de la Madre".

CONSIDERANDOS

En este ramo del seguro, habla de enfermedad general y maternidad, no ha sido incluida una protección adecuada al asegurado ni a los derechohabientes. Si al asegurado por un problema de salud se le amputa un brazo, una pierna le operan los oídos o los ojos o le practican operaciones mayores etcétera, la ley actual sólo faculta al Instituto a brindar asistencia médica, quirúrgica, hospitalaria, pero no para la prótesis y la ortopedia, como sí lo contempla naturalmente la ley para casos de accidente o de enfermedad profesional en su Capítulo III del Seguro de Riesgos de Trabajo.

Se dan muchos casos de hijos de asegurados que sufren accidentes o enfermedades graves, que hacen necesaria las prótesis y la ortopedia. No podemos dejar a medias los servicios u dejar a los padres, en caso de no poder dar estos servicios por el Seguro Social, a expensas de solicitar caridad pública, para lograr que sus hijos recuperen la salud; entendida ésta no sólo como la ausencia de dolencia, de enfermedad o de invalidez, sino como la posibilidad real de goce pleno de bienestar físico, mental y social. Esto es buscar la excelencia en materia de seguridad social en cuanto a calidad de vida se refiere y en cumplimiento del derecho a la vida digna que todo hombre tiene; si el objetivo de la seguridad social es el lograr el bienestar del hombre, que sea éste el aspecto central de nuestro Instituto del Seguro Social: atender plenamente a sus asegurados y a todos sus derechohabientes.

Tengo un caso documentado que quiero compartir con usted: hace tres meses los padres de la menor Juana Martínez González, acudieron a solicitar mi ayuda como gestor. El problema consistía en que a la niña se le descubrió un problema grave de salud, de nacimiento incluso, cuyo primer síntoma fue la disminución paulatina del oído. Además, por desgracia, de muchos otros problemas por el tipo de enfermedad, que le van a sobrevenir. Tal vez pierda la visión y otras cosas más.

El Hospital Infantil, tengo aquí los documentos, recomendó a los padres que le proporcionaran a la niña un auxiliar auditivo, la niña sí ha estado atendida por el Hospital Infantil; no es la queja contra el hospital. Le recomienda un auditivo de tal modelo, tal tipo. Y los padres de la niña debidamente orientados por el Instituto, localizaron la casa que vende ese auxiliar auditivo, cuyo precio fue superior a los 2 mil nuevos pesos. Bueno, a lo mejor para mucha gente de México, para muchos diputados si nuestro hijo estuviera en un caso así, no sería necesario acudir al Instituto Mexicano del Seguro Social o a otra dependencia, a pedir que nos ayuden a comprar un auxiliar auditivo. Pero en el caso que tienen muchos mexicanos afiliados al Seguro Social o al ISSSTE, seguramente también es grave.

Ciertamente este papá de la niña, gana dos y media veces el salario. Yo vi sus comprobantes. Pero aun cuando gane dos veces y media el salario, que son poco más de 1 mil 100 pesos, si el artefacto valía 2 mil 300, van a pasar varios meses para que él, con un gran sacrificio, pueda, porque sólo él sostiene a la familia, es una familia de cinco personas, juntar el dinero para comprar ese auditivo. El acudió a mí, le dije: "Vamos a intentar tu caso, a verlo ante el Instituto Mexicano del Seguro Social. Primero tenemos que dirigirle una carta al director y así lo hizo su servidor el 17 de enero próximo pasado. En esta carta hablo de la niña y le pido al instituto que considere como una posibilidad obtener o entregar a la niña el aparato auditivo.

Habiendo acudido a este órgano, ante el director general, recibo una respuesta días después., el 27 de enero, donde naturalmente me niegan el artefacto éste, el aparato auditivo. Y nos dice que debiéramos hacer llegar la petición al Consejo. Nos dirigimos al honorable Consejo Técnico, con fecha 2 de febrero.

Debo decir también que el señor director del Instituto Mexicano del Seguro Social, no se dignó contestarle a su servidor; lo hizo otra persona. Claro, también se vale. Pero también el presidente del Consejo Técnico, que es el propio director del instituto, tampoco me contesta la segunda carta; solicitamos el auxiliar auditivo al Consejo Técnico. El Consejo Técnico contesta también, con fecha posterior de que no puede en virtud del salario del trabajador, otorgar el aparato auditivo, porque está fuera de rango, porque gana dos veces y media el salario mínimo.

¿Cuántos casos hay de trabajadores asegurados que ganan más de dos veces el salario mínimo? Creo que hay muchos. Y todos estos casos, señores, porque la ley no lo contempla, quedan fuera de que el Seguro Social pueda brindar artefactos o aparatos o prótesis de cualquier otra naturaleza que les queramos llamar.

Podría pensarse que equivoqué el camino de mi gestoría, como diputado, y que debí tal vez plantearlo bajo los lineamientos del capítulo único que referido a los servicios sociales, que en el artículo 232 de la Ley del Seguro Social, en su fracción I, establece prestaciones sociales y el artículo 233 señala: "Las prestaciones sociales tienen como finalidad fomentar la salud, prevenir enfermedades y accidentes, así como contribuir a la elevación en general de los niveles de vida de la población": Eso dice la ley ésta.

Pareciera que la frase "fomentar la salud" pudiera incluirse en lo que solicité, pero si leemos el 234, en fracciones de la I a la X, ninguna de ellas faculta al instituto para hacerlo, tampoco hay cabida para reclamar la parte que se refiere a prevenir enfermedades, puesto que la enfermedad ya existe. Lo que se está viviendo son las consecuencias.

Di por cerrado el caso ante el padre de la niña y le ofrecí disculpas por no poder lograr exitosamente la gestión que él puso en mis manos. Después de ello estamos recurriendo a otra institución por ahí, que puso un montón de requisitos, que eran: mandar una fotocopia del acta de nacimiento de la niña, un comprobante de ingresos quincenal, constancia de sueldo mensual y trabajo que desempeña, dos fotografías, dos fotografías de la niña, credencial de elector. Ocho requisitos, pero tampoco hay respuesta.

Eso me motivó mucho, además de otros casos que he conocido en mi papel de diputado y también como empleado en empresas particulares, donde me toca atender casi siempre el ramo del Seguro Social de los trabajadores y vi mucho estos casos, por ello me inquietó y era necesario que los trajéramos como una iniciativa de ley.

El problema de la niña Juana sigue presente y está presente en representación de muchos miles de casos que el instituto ha recibido y rechaza en cumplimiento y en acatamiento de la ley. No creo que ante una realidad así podamos quedarnos con los brazos cruzados, pues es nuestra obligación subsanar o el error o la omisión de la actual ley.

Por ello estoy frente a ustedes y por lo cual pido a ustedes, secretarios de la Cámara de Diputados, atentamente se sirvan turnar para su estudio y dictamen a la Comisión de Seguridad Social, a la de Salud y a alguna otra que correspondiera y así lo determine el señor Presidente, la siguiente iniciativa que modifica con una adición al artículo 99 de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social en su Capítulo IV, referente al seguro de enfermedad y maternidad, para quedar como sigue: Capítulo IV, del seguro de enfermedad y maternidad. Sección segunda de las prestaciones en especie.

"Artículo 99. En caso de enfermedad, el Instituto otorgará al asegurado la asistencia médica - quirúrgica, farmacéutica, hospitalaria, de prótesis y ortopedia, que sea necesaria:"

Después el artículo sigue igual.

Una vez que este derecho está planteado para el asegurado, después en los artículos subsiguientes los familiares del asegurado tendrían exactamente este mismo derecho.

Hago entrega de esta primera iniciativa a la Secretaría de la Cámara para turnarse a las comisiones que he solicitado o alguna otra que la Presidencia considere necesario.

A nombre del grupo parlamentario de Acción Nacional, 3 de mayo de 1994. - Salón de Sesiones de la Cámara de Diputados, Rafael Morgan Alvarez, el que suscribe.

Turnada a las Comisiones de Trabajo y Previsión Social, y de Seguridad Social.