Legislatura XXX - Año II - Período Extraordinario - Fecha 19240114 - Número de Diario 2

(L30A2P1eN002F19240114.xml)Núm. Diario:2

ENCABEZADO

MÉXICO, LUNES 14 DE ENERO DE 1924

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de 2a, clase en la Administración Local de correos el 21 de septiembre de 1921

AÑO II.- PERÍODO EXTRAORDINARIO XXX LEGISLATURA TOMO IV.- NÚMERO 2

SESIÓN DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 14 DE ENERO DE 1924

SUMARIO

1.- Se abre al sesión. Lectura y aprobación del acta de la Junta Preparatoria efectuada el día 9 del actual.

2.- La Presidencia hace la declaratoria de que la Cámara de Diputados abre hoy su período extraordinario de sesiones. El ciudadano presidente de la Comisión Permanente informa sobre los motivos que tuvo la misma para convocar a la Cámara a período extraordinario de sesiones.

3.- Es discutida y aprobada en lo general y en lo particular, la iniciativa del Ejecutivo de la Unión, por lo que se deroga el decreto de 22 de noviembre de 1921, relativo a facultades extraordinarias en Hacienda; pasa el Ejecutivo para los efectos constitucionales.

4.- Rinde la protesta de ley el C. Lauro Medrano; diputado suplente por el 9o. distrito electoral del Estado de México.

5.- Se aprueba una proposición de la diputación yucateca, apoyada por numerosos representantes más, tendiente a que se enlute la Cámara de Diputados por tres días por la muerte del C. Felipe Carrillo Puerto.

6.- La Presidencia hace la declaratoria de que la Cámara de Diputados cierra hoy el período de sesiones a que fue convocada por la Comisión Permanente. Es leída y aprobada el acta de la presente sesión, levantándose ésta.

DEBATE

Presidencia del

C. CAMPILLO SEYDE ARTURO

( Asistencia de 140 ciudadanos diputados.)

El C. presidente, a las 17.20: Se abre la sesión.

- El C. secretario Puig y Casauranc, leyendo:

"Acta de la Junta preparatoria celebrada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el día nueve de enero de mil novecientos veinticuatro.

"Presidencia del C. Luis Torregrosa.

"En la ciudad de México, a las diez y siete horas y ocho minutos del miércoles nueve de enero de mil novecientos veinticuatro, se abrió esta Junta Preparatoria del período extraordinario a que convoco la Comisión Permanente, con asistencia de ciento cuarenta ciudadanos diputados, según consta en la lista que previamente paso el C. secretario Puig y Casauranc.

"Después de un receso concedido por la Presidencia para que cambiaran impresiones los ciudadanos diputados, se procedió a la elección de presidente y vicepresidente, resultando electos los ciudadanos Arturo Campillo Seyde, David Montes de Oca y Francisco Olivares, respectivamente, quienes tomaron posesión de sus cargos.

"Presidencia del C. Arturo Campillo Seyde.

"El ciudadano presidente hizo la siguiente declaratoria:

"La Cámara de Diputados de los Estados Unidos Mexicanos se declara legítimamente constituida para funcionar durante el período extraordinario para el cual fue convocada por la H. Comisión Permanente."

"A las diez y siete horas y cincuenta y tres minutos se levantó esta Junta y se citó a sesión de Cámara para el día siguiente a las once horas."

Está a discusión el acta. No habiendo quien desee hacer uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobada el acta.

El C. presidente: la Cámara de Diputados del XXX Congreso de los Estados Unidos Mexicanos abre hoy, catorce de enero de mil novecientos veinticuatro, el período extraordinario de sesiones para el cual fue convocada por la honorable Comisión Permanente.

Tiene la palabra el ciudadano Emilio Portes Gil, presidente de la Comisión Permanente, para informar.

- EL C. Portes Gil: Ciudadanos representantes: Cumpliendo con lo preceptuado en la Constitución general de la República, en mi carácter de presidente de la honorable Comisión Permanente del Congreso de la Unión tengo el honor de venir a informar a esta Representación Nacional respecto de los motivos que dieron origen a la convocatoria a sesiones extraordinarias a la honorable Cámara de Diputados.

Por decreto de 1o. de diciembre de 1917 el Congreso de la Unión concedió al Ejecutivo federal facultades extraordinarias en el Ramo de Hacienda, y el 19 de octubre del año de 1921

la honorable Cámara de Diputados tuvo a bien expedir un decreto en virtud del cual se quitaron al Ejecutivo facultades para legislar en el Ramo de Egresos. El Ejecutivo de la Unión observó el decreto de referencia y esta honorable Representación Nacional tuvo a bien, de acuerdo con la Constitución general de la República, ratificar el decreto de referencia, por el que expidió el 28 de noviembre del mismo año de 1921. En atención a las circunstancias anormales que dominan actualmente en el país, el Ejecutivo federal solicitó de la honorable Comisión Permanente que me honro en presidir, se sirviese expedir, de acuerdo con la Constitución general de la república, convocatoria a sesiones extraordinarias a efectos de que la Cámara de Diputados se sirva, si a bien lo tiene, derogar el decreto de 19 de octubre de 1921 que quitó facultades extraordinarias al Ejecutivo para legislar en materia de egresos. Este es el motivo por el cual la Comisión Permanente del Congreso de la Unión tuvo a bien lanzar la convocatoria de fecha tres de enero de mil novecientos veinticuatro, en virtud de la cual se citó a los ciudadanos representantes para la celebración del actual período extraordinario de sesiones. La misma Comisión Permanente, tomando en consideración la necesidad que existe de apoyar al Ejecutivo federal en este acto tan trascendental precisamente por que en estos momentos se est librando una lucha entre la Revolución, que representa el Ejecutivo con el cual nos sentimos solidarizados todos nosotros, y la reacción que encabezan los grupos de rebeldes que se han substraído al principio de autoridad; digo, teniendo en consideración estos motivos es por lo que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión ha tenido a bien lanzar la convocatoria a sesiones extraordinarias que en este momento van a empezar.

- El C. secretario Puig y Casauranc, leyendo:

"Poder Ejecutivo Federal.- México.- Estados Unidos Mexicanos.- Secretaría de Gobernación.- Oficialía Mayor.- Número 83.

"A los ciudadanos secretarios de la H. Cámara de Diputados.- Presentes.

"En uso de la facultad que al Ejecutivo de la Unión concede la fracción I del artículo 71 de la constitución federal, y por acuerdo del ciudadano presidente de la República, hoy tengo a honra presentar a ustedes la iniciativa de ley que es materia de este oficio, previas las siguientes consideraciones:

"El artículo 1o. de la ley de 8 de mayo de 1917 expedida por el H. Congreso General, concedió al ciudadano presidente de la República facultades extraordinarias en el Ramo de Hacienda, el cual Ramo comprende, fundamentalmente, el presupuesto de Egresos y el de Ingresos, o sea, los gastos anuales y las contribuciones necesarias para cubrirlos, y de ambas facultades estuvo haciendo uso por algún tiempo; pero posteriormente esa H. Cámara de Diputados por Decreto de 19 de octubre de 1921 retiró al propio Ejecutivo la facultad de aprobar el Presupuesto anual de gastos que le había delegado la XXVII Legislatura.

"Contra este decreto, el Ejecutivo presentó algunas observaciones de carácter estrictamente legal, en oficio número 216 de 29 del mismo mes, y discutido nuevamente aquel decreto en la propia Cámara, ella tuvo a bien confirmarlo en sesión verificada el 22 de noviembre de 1921, quedando así limitadas las facultades extraordinarias en el Ramo de Hacienda a sólo el Presupuesto anual de Ingresos.

"En tal estado las cosas, y a virtud de las emergencias recientes de carácter revolucionario, el propio Ejecutivo, en 8 de diciembre anterior, solicitó del H. Congreso de la Unión facultades extraordinarias en los ramos de Hacienda, Gobernación y Guerra, las cuales facultades tuvo a bien aprobar esa H. Cámara de Diputados; pero después, estimando el Ejecutivo que no tenía ya necesidad absoluta de las facultades extraordinarias en los expresados ramos de Gobernación y Guerra, retiró la solicitud referente a estos últimos y sólo dejó subsistente la que se contrae al Ramo de Hacienda-bien entendido que estas últimas facultades deben abarcar tanto el Presupuesto de Egresos como el de Ingresos-,pues una y otra facultad son necesarias, en su concepto, para hacer frente a las emergencias que ha originado la supradicha rebelión de algunos jefes militares y en consecuencia, para que el Ejecutivo reasuma el uso amplio de facultades extraordinarias en el Ramo de Hacienda, bastará que esa H. Cámara se sirva aprobar la siguiente iniciativa de ley:

"Artículo único. Se deroga el decreto de 22 de noviembre de 1921 que retiró al Ejecutivo de la Unión la facultad de aprobar el presupuesto anual de gastos.

"Transitorio. Este decreto surtirá sus efectos legales desde el día 1o. del presente año.

Rogando a ustedes se sirvan dar cuenta de este oficio de la H. Cámara de Diputados, me es grato protestar a ustedes las seguridades de mi atenta consideración.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.-México, D. F. enero 8 de 1924.- EL secretario, Enrique Colunga."

El C. Ramírez Lázaro V.: Pido la palabra.

El C. presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Ramírez Lázaro V.: Por tratarse de un asunto de tanta trascendencia, y como desde luego todos vosotros comprendéis que es de obvia resolución, pido que concedamos dispensa de trámites a la iniciativa.

El C. secretario Puig y Casauranc: Habiendo sido solicitada la dispensa de trámites a la iniciativa, se pregunta a la Asamblea si la concede. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Se concede la dispensa de trámites. Está a discusión en lo general.

El C. Espinosa Luis : Pido la palabra en contra.

El C. presidente: Tiene usted la palabra.

El C. Espinosa Luis: Ciudadanos representantes:

Vengo a impugnar la iniciativa enviada por la Secretaría de Gobernación, porque en mi concepto está fuera de todos los precedentes establecidos en la legislación mexicana.

Entiendo que la forma en que se solicitan

facultades extraordinarias para el Ejecutivo, en el Ramo de Egresos, es viciosa y aprobarla sería sentar un precedente funesto que no sólo avergonzaría a la XXX Legislatura, sino que arrojaría una mancha sobre ella, ya que sería la creadora de un sistema incalificable, por su forma descabellada.

Declaro, con la franqueza que me caracteriza, que no vengo a oponerme a que se concedan estas facultades, porque ni soy ingenuo, ni me considero un imbécil.

Sé que los esfuerzos que yo hiciese, por más tenaces que ellos fueran; sé que las razones que invocara, por más convincentes que resultaran, serían inútiles ante la conciencia que hay ya en la mayoría de este parlamento para conceder estas facultades.

No cabe duda, ciudadanos representantes, que el actual encargado de la Secretaría de Gobernación es un hombre de talento clarísimo, y como abogado tiene una reputación bien sentada en el foro mexicano; los puestos que ha desempeñado así los acreditan; pero yo entiendo, ciudadanos representantes, que motivos de índole política han obligado al ciudadano encargado de Gobernación a hacer una solicitud vergonzante que pudo haber hecho de manera franca.

Efectivamente, ciudadanos representantes; si analizamos la solicitud por lo que hace a su forma, estoy seguro que vosotros llegaréis a la conclusión de que estoy en lo justo al hacer las observaciones que paso a formular: es indudable que un decreto a una ley expedidos por cualquiera de las dos Cámaras, o por las dos conjuntamente en funciones de Congreso, crean un efecto, y que este efecto sólo puede ser derogado por otra ley expedida por el mismo cuerpo Legislativo. Las facultades extraordinarias en el Ramo de Egresos fueron concedidas al Ejecutivo de la República en 1917, cuando estaba representado por Venustiano Carranza. Estas facultades extraordinarias se concedieron dentro de la situación anómala en que se encontraba el país; y después, cuando la facción constitucionalista dejó de ser grupo revolucionario para convertirse en Gobierno organizando; cuando perdió sus características de grupo armado para convertirse en Gobierno constitucional; cuando habían desaparecido por completo los motivos que habían dado origen a aquellas facultades, los representantes del pueblo intentaron en varias ocasiones retirarlas sin haberlo conseguido; y que fué hasta el 19 de octubre de 1921 en que a iniciativa del que habla se retiró al Ejecutivo de la República, ya representado por el general Obregón, la facultad de expedir los presupuestos.

No se había podido recobrar la facultad exclusiva de la Cámara de Diputados de ser ella la que autorizar las cantidades que debe gastar el Ejecutivo, porque siendo ésta una fuerza política enorme, no convenía a los representantes de Ejecutivo devolverla, y los esfuerzos de los representantes del pueblo se estrellaban tenazmente ante el servilismo reconocidos de los ciudadanos senadores de la República.

Entonces el que habla, comprendiendo que la facultad de legislar en egresos es privativa de la Cámara de Diputados y ajena en lo absoluto a la Cámara de Senadores, vino ante la XXIX Legislatura a pedir que la Cámara de Diputados por si sola recuperara sus funciones. Que volviera ella sola a expedir los presupuestos sin que tuviera que ver en lo absoluto el Senado, ya que la Constitución no le da esta facultad; este procedimiento se hacía necesario, ya que las facultades extraordinarias a Carranza se habían englobado viciosamente en un solo decreto, facultándolo para que diera la Ley de Ingresos e hiciera el Presupuesto de Egresos; y naturalmente que habiendo tenido el Senado participación directa de la elaboración de la Ley de Ingresos, se le suponía con derecho a intervenir en la concesión de facultades extraordinarias en egresos.

Así las cosas, la Cámara de Diputados en uso de sus facultades, desglosó del decreto por el que había concedido facultades extraordinarias al Ejecutivo en 1917, sobre los ramos de ingresos y egresos, la facultad de legislar en egresos ya que como Cámara de Diputados no podía quitarle la facultad de legislar en ingresos, sin la concurrencia del Senado.

De estos antecedentes se desprende de manera clarísima que el decreto de 1917 concedió la facultad al Ejecutivo para que pudiera legislar en ingresos y egresos, y que el decreto de 19 de octubre de 1921 venía a derogar el decreto de 1917, en su parte relativa a presupuestos,dejando, por lo tanto, liquidado en lo absoluto el efecto que había producido en tal ramo.

Colocado este asunto en este terreno, cabe preguntar: ¿qué, una ley derogativa puede derogarse para que quede vivo el efecto de la ley originaria? No, ciudadanos representantes; esto no es solamente erróneo, esto es francamente incalificable. Yo creo que ni en el país donde todavía hay tribus salvajes se legisla en esta forma; y por eso no esta ocasión, ciudadanos representantes, vengo a abogar por el prestigio de esta Asamblea y a defender sus antecendentes parlamentarios.

En buena hora, cidadanos representantes, que se concedan estas facultades extraordinarias en egresos al Ejecutivo, pero que éste las venga a pedir como debe hacerse: de una manera franca, abierta y leal. Es indispensable que tales facultades se den por medio de un nuevo decreto que no tenga conexión de ninguna naturaleza con los decretos anteriores: esto es lo correcto. ¿Cómo, ciudadanos representantes, el Ejecutivo pretende resucitar un derecho muerto a través de una ley derogativa? Esto es un disparate jurídico, y lo digo yo que no presumo de abogado.

Para que la petición del Ejecutivo fuera correcta, sería indispensable que viniera en forma de una nueva solicitud de facultades extraordinarias en egresos. Hacerlo de otro modo es valernos de un chanchullo, es valernos de un ardid tinterillesco que no puede prestigiar al Poder Legislativo; y yo que formo parte de él y que soy consciente de mis actos y que sé que conceder esta facultad en la forma que se pide sería un error lamentable que nos prestaría al ludibrio y al escarnio de las gentes sensatas, me opongo a que se conceda en la forma vergonzante en que se pide. El artículo 1o. del decreto de 22 de octubre que retiró al Ejecutivo las facultades extraordinarias en egresos, dice textualmente:

"Artículo 1o. Se retira al Ejecutivo de la Unión la facultad de aprobar el presupuesto anual de gastos, que le delegó la XXVII Legislatura, ratificada por las siguientes.

"Artículo 2o. Este decreto empezar a surtir sus efectos el día 1o de noviembre próximo, quedando vigente el actual presupuesto, con sus reformas, hasta la aprobación del nuevo.

"Salón de Sesiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D. F., 19 de octubre de 1921".

Si este decreto dice que se retira al Ejecutivo la facultad de legislar en presupuestos, es imposible derogar este decreto, sin que se cometa un verdadero disparate jurídico. Creo que lo correcto es lo que propongo, y pido a vosotros que rechacéis la solicitud en la forma en que viene y que cualquiera de los compañeros tenga la gallardía de presentar una proposición pidiendo las facultades extraordinarias en egresos para el Ejecutivo, y entonces no seré quien me oponga, porque dentro de esta mayoría y en estos momentos sería infantil y hasta estúpido.

El C. secretario Puig y Casauranc: No habiéndose inscripto ningún ciudadano diputado ni en pro ni en contra, se consulta a la Asamblea si considera suficientemente discutido el asunto en lo general. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Se va a proceder a recoger la votación nominal. Por la afirmativa.

El C. secretario Valadez Ramírez: Por la negativa. (Votación.)

El C. secretario Puig y Casauranc: Votaron por la afirmativa ciento veintiséis ciudadanos diputados.

El C. secretario Valadez Ramírez: Votaron por la negativa doce ciudadanos diputados.

El C. secretario Puig y Casauranc: En consecuencia, ha sido aprobado en lo general. A discusión en lo particular el artículo único que dice:

"Se deroga el decreto de 22 de noviembre de 1921, que retiró al Ejecutivo de la Unión la facultad de aprobar el presupuesto anual de gastos."

El C. Siurob: Pido la palabra para una aclaración.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Siurob.

El C. Siurob: Ciudadanos representantes:

Nadie duda en estos momentos de que sea una necesidad para el Ejecutivo el otorgarle las facultades extraordinarias en el ramo de Hacienda; más aún: el mismo Ejecutivo ha dado una muestra de prudencia y rectitud al no solicitar facultades más que en este ramo. Por tanto, en nuestra mente está que debemos concedérselas; pero sí quiero que de acuerdo con alguna de las ideas esbozadas por el compañero Espinosa y con la idea de que reina en el medio ambiente, estas facultades se den limitadas tal como lo expresa el artículo 29 de la Constitución General de la República. Pido que se lea este artículo.

- El C. secretario Puig y Casauranc, leyendo:

"Artículo 29. En los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública o cualquiera otro que ponga a la sociedad en grande peligro o conflicto, solamente el presidente de la República Mexicana, de acuerdo con el Consejo de Ministros y con la aprobación del Congreso de la Unión, y en los recesos de éste, de la Comisión Permanente, podrá suspender en todo el país o en lugar determinado las garantías que fuesen obstáculo para hacer frente rápida y fácilmente a la situación; pero deber hacerlo por un tiempo limitado, por medio de prevenciones generales y sin que la suspensión se contraiga a determinado individuo. Si la suspensión tuviese lugar hallándose el Congreso reunido, éste concederá las autorizaciones que estime necesarias para que el Ejecutivo haga frente a la situación. Si la suspensión se verificase en tiempo de receso, se convocará sin demora al Congreso para que la acuerde".

(Voces: ¡No se trata de suspensión!)

El C. Siurob, continuando: En efecto; algunos me dicen que no se trata de suspensión de garantías, pero como quiera que sea, las facultades extraordinarias en el ramo de la Hacienda se han concedido paralelamente a la suspensión de garantías, y solamente están justificadas en los casos en que se necesiten suspender las garantías individuales. En la actualidad, de hecho habíamos nosotros ofrecido al Ejecutivo como una de las ayudas que podía proporcionarle el Poder Legislativo en estos momentos difíciles, la suspensión de las garantías individuales. El Ejecutivo no ha creído necesario hacer uso de la suspensión de garantías individuales y solo pide la facultad en el ramo de Hacienda; pero la experiencia me aconseja que no deben otorgarse dichas facultades como las otorgamos en la XXVII Legislatura. En la XXVII Legislatura otorgamos las facultades extraordinarias sin limitación de plazo. ¿Qué dio por resultado? Que después fue un trabajo excesivo el que nos costó resaltar facultades extraordinarias al Ejecutivo en la persona de Venustiano Carranza, cuando aquel ciudadano abusó de las facultades extraordinarias en el ramo de Hacienda. Por lo tanto, se impone fijar un plazo. ¿Qué regla de conducta habrá para fijarlo? Pues precisamente el de la cesación de las circunstancias anormales que han determinado al Legislativo para dar las facultades extraordinarias en el ramo de Hacienda. ¿Cuándo podemos prever que terminen las dificultades? Hay que prever no sólo las dificultades económicas creadas por la guerra, sino las dificultades subsecuentes financieras, como consecuencia del estado desastroso en que quedan las finanzas públicas después de un momento de revolución. Hay que tener en cuenta que si facultamos al Ejecutivo en el Ramo de Egresos, entonces formará un presupuesto, y entonces ese presupuesto tendrá sanción legal para un año, y que antes del año de nada nos serviría quitarle al Ejecutivo las facultades extraordinarias en el ramo de egresos; ¿por qué? Porque estando formado ya el presupuesto, no vamos a la mitad del año y en circunstancias anormales a verificar una discusión ordenada, correcta, metódica, científica, sobre los presupuestos . Por tanto, yo propongo que sin que dejemos de votar este artículo, porque es claro, como decía el compañero Espinosa: para dar facultades en un ramo se necesita derogar primero el decreto que quita aquellas facultades; esto es obvio; este artículo primero indudablemente que tendremos que votarlo por la afirmativa, porque no es más que la consecuencia del paso subsecuente que vamos a

dar; pero podemos adicionarlo de otro que diga: las facultades extraordinarias en el Ramo de Egresos existirán únicamente para el ejercicio del año actual. De esta manera limitamos perfectamente las facultades que damos al Ejecutivo, sin perder en la conquista realizada ya por el Poder Legislativo, de quitar al Ejecutivo las facultades extraordinarias en este ramo. Es lo que vengo a proponer a mis estimables compañeros, sin hacer literatura, porque para esto no se necesita, y sin cansarles demasiado su tiempo. La Constitución misma nos demuestra que estamos perfectamente facultados, dadas las circunstancias que prevalecen en la República, para conceder facultades; pero la experiencia, que para nosotros debe ser la norma suprema de conducta, nos dice que contra toda posibilidad que el Ejecutivo pudiera abusar de las facultades, y aun en la inteligencia de que no abusara, nosotros necesitamos poner un hasta aquí, un límite, para que nos vengan los Congresos venideros a decirnos lo que hoy se ha dicho de la XXVII Legislatura, aquella Legislatura que queriendo hacer una cosa buena, hizo dos cosas malas: primera, conceder las facultades, y segunda, concederlas sin límite. De esta manera le damos al Ejecutivo lo que le corresponde conforme a la ley, y no somos un obstáculo para que mañana vuelva de una manera automática el uso de nuestras facultades legislativas y, por consiguiente, el orden constitucional.

El C. presidente: Tiene la palabra en contra el ciudadano Espinosa.

El C. Espinosa Luis: Ciudadanos representantes:

Voy a permitirme proponer algo a la consideración de vuestra soberanía, que estoy casi seguro que merecer vuestra atención, tal vez hasta vuestra aprobación.

Yo he atacado la iniciativa de la Secretaría de Gobernación porque, como antes dije, en mi concepto adolece de una construcción de forma. Efectivamente, el artículo 1o dice textualmente "Artículo único" Es uno solo:

"Se decreto el decreto de 22 de noviembre de 1921, que reiteró al Ejecutivo de la Unión la facultad de aprobar el Presupuesto anual de gastos."

Es lo único que pide esta proposición, que se derogue ese decreto, pero no pide que se cree ninguna otra nueva facultad.

Y bien, aprobando la solicitud de la Secretaría de Gobernación, creo que no habremos hecho otra cosa que darle gusto diciendo que se deroga, como pidió, ese decreto; pero como era un decreto negativo que no creaba ninguna facultad, resulta que en realidad no hemos hecho nosotros nada. Derogamos un decreto derogativo, hacemos un acto absolutamente nulo, que no crea ninguna facultad ni concede ningún derecho. Esto es lo que yo quiero que la Asamblea tenga en consideración, y que me apoye para que se rechace o se le agregue algo que aclare el pensamiento del Ejecutivo; al mismo tiempo que se deroga aquel decreto puede, en consecuencia, quedar en pie el decreto de 8 de mayo de 1917, con algunas reformas.

El C. Siurob: ¿Qué dice?.

El C. Espinosa Luis: El decreto de referencia dice como va a leer la Secretaría.

- El C. secretario Puig y Casauranc, leyendo:

"Decreto por el que se conceden facultades extraordinarias en el ramo de Hacienda al ciudadano presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

"Gobierno del Estado Unidos Mexicanos.- Secretaría de Estados.- Negocios del interior.- Número 127.

"El ciudadano presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se ha servido dirigirme el siguiente decreto:

"Venustiano Carranza, presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes sabed:

"Que el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos ha tenido a bien decretar lo siguiente:

"El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, decreta:

"Artículo 1o. Se conceden al presidente de la república facultades extraordinarias en el ramo de Hacienda, mientras el Congreso de la Unión expide las leyes que deban normar en lo sucesivo el funcionamiento de la Hacienda pública federal.

"Artículo 2o. El Ejecutivo de la Unión dará cuenta al Congreso del uso que haya hecho de las facultades extraordinarias que por el presente se le confieren.

"Alberto Román, D. P. - J. Sánchez Azcona, S. P. - J. López Lira, D. S.- Juan N. Frías, S. S."- Rúbricas.

"Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.

"Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo federal, en México, a los ocho días del mes de mayo de mil novecientos diez y siete.- V. Carranza."- Rúbrica.

El C. Espinosa Luis: Señores, a esta proposición tengo que hacer algunas observaciones de suma importancia: la primera, que la Cámara de Diputados no debe caer en el error de conceder al Ejecutivo facultades generales en Hacienda por que entonces se arrogaría facultades que también corresponden al Senado. Debe, si os place, conceder única y exclusivamente facultades en Presupuestos, porque es lo único que tiene derecho.

Englobar todas las facultades extraordinarias en Hacienda, sería tanto como obligar a la Presidencia de la Cámara a que le diese a este decreto el trámite de que pase al Senado para los efectos constitucionales, esto es, que el Senado tenga que darle su aprobación por lo que hace a las facultades que él puede conceder conjuntamente con la Cámara de Diputados, como Ingresos, Aranceles, etcétera, facultades de que todavía disfruta el Ejecutivo y que, en consecuencia, no es necesario que se confieran en esta ocasión.

El pensamiento mío es llevar a la conciencia de todos vosotros que la acción de la Cámara debe concretarse a concederle facultades al Ejecutivo únicamente en el ramo de Presupuesto, ya que las tiene en todos los demás ramos de Hacienda.

Otra observación que tengo que hacer, ciudadanos representantes, es que aprobar la revalidación del decreto de 8 de mayo de 1917 es tanto como dejar las facultades extraordinarias en manos del Ejecutivo por tiempo ilimitado, y esto sencillamente significa la nulificación absoluta del poder

de esta Cámara, ya que su función esencial es votar anualmente los presupuestos.

Yo quiero que los ciudadanos representantes se fijen en este hecho de verdadera trascendencia: la función más alta, la más noble, la más patriótica es la de dar anualmente los Presupuestos, y si hoy se otorga esta facultad al Ejecutivo por tiempo ilimitado, dejaríamos una herencia funesta a los futuros representantes del Poder Legislativo.

En consecuencia, señores, yo me permito someter a vuestra consideración que se apruebe, si así queréis, la proposición de la Secretaría de Gobernación, agregándosele: "y que, en consecuencia, el Ejecutivo queda facultado para expedir los Presupuestos de Egresos hasta el último del año en curso, hasta el último del año fiscal en curso."

"Creo, ciudadanos representantes, que en esta forma lo aceptarán todos los compañeros. Además, debemos ser prácticos; francamente, si yo fuera gobiernista, no tendría escrúpulos en votar en esta facultad extraordinaria. En los presentes momentos no caben escrúpulos de orden legal o político, porque el Ejecutivo puede hacerlo todo. Las situaciones, de hecho son más fuertes que la ley en muchas ocasiones, y en la ocasión actual que ni el presidente de la República ni la Cámara de Diputados serán quienes hagan los Presupuestos; serán las condiciones hacendarias del país las que vayan señalando al presidente en qué forma debe hacer los gastos públicos. De acuerdo con los ingresos, el Ejecutivo tendrá que ir haciendo semanariamente la distribución de los dineros que vayan entrando a las arcas nacionales. Esta situación de hecho, esta situación de fuerza mayor, esta situación material es más fuerte que cualquier precepto legal, y claro, señores, que dentro de estas condiciones no tiene importancia que se apruebe la solicitud del Ejecutivo hecha por medio de la Secretaría de Gobernación, reformada en el sentido que he propuesto.

El C. Siurob: Pido la palabra para una aclaración. Compañeros:

De acuerdo con el criterio sustentado por mi en la tribuna, y con el objeto de que al derogar el decreto que solicita el Ejecutivo no queden las facultades extraordinarias con plazo ilimitado, voy a proponer, tan pronto como vosotros aprobéis la primera proposición que está a debate, la siguiente proposición:

"Adición. La facultad concedida para la legislar en Egresos quedará limitada al ejercicio fiscal del presente año."

En esta forma ya no quedan ilimitada las facultades extraordinarias para legislar en Egresos, y si al acabar este año hemos hecho Presupuestos, (Murmullos.) se han hecho Presupuestos durante el ejercicio de la próxima Legislatura que venga, en ese caso ya quedan perfectamente limitadas las facultades al Ejecutivo para el año próximo. En el caso, señores, de que la Cámara no haya legislado sobre este particular, pues entonces seguirán los mismos Presupuestos del actual año; pero por un precepto constitucional y no de ninguna manera por facultades extraordinarias del Ejecutivo.

De esta manera se mantiene la conquista hecha por la Cámara, y se evita el error de dar facultades extraordinarias con plazo ilimitado.

El C. secretario Puig y Casauranc: La Secretaría comunica a la Asamblea , que hay dos proposiciones sobre el mismo sentido, nada más que distintamente redactadas: la del diputado Siurob, que quiere que sea como un artículo de ley modificando el artículo único, y la del diputado Espinosa, en la cual se agregan palabras al artículo único, quedando el artículo único en esta forma, según el diputado Espinosa:

"Se deroga el decreto de 22 de noviembre de 1921, que retiró al Ejecutivo de la Unión la facultad de aprobar el Presupuesto anual de gastos, quedando, en consecuencia, el Ejecutivo con facultad para legislar en materia de Egresos durante el ejercicio del presente año fiscal."

El C. Siurob: estoy de acuerdo; es la misma cosa.

El C. secretario Puig y Carauranc: Se consulta a la Asamblea si con lo agregado por el diputado Espinosa se considera suficientemente discutido este artículo. Suficientemente discutido. Se reserva para su votación. El artículo transitorio dice:

"Este decreto surtirá sus efectos legales desde el día 1o del presente año."

No habiendo inscrito ningún ciudadano diputado en pro ni en contra, se reserva para su votación. Se va a proceder a recoger la votación nominal de los artículos único y transitorio.

El C. Siurob: Esto de que rija el decreto desde el 1o de enero del presente año, no tiene objeto ninguno y sí, en cambio nos exhibe como aprobando leyes con efecto retroactivo. Yo creo que debe sufrir sus efectos desde la fecha de su promulgación. Con eso basta.

El C. secretario Puig y Casauranc: Se va a proceder a recoger la votación nominal. Se ruega atentamente a los ciudadanos diputados Medrano, Valadez Ramírez, Rodríguez Guillermo y Franco Fernández que pasen a ayudar a la Secretaría a tomar la votación. Por la afirmativa.

El C. secretario Valadez Ramírez: Por la negativa. (Votación.)

El C. secretario Puig y Casauranc: Votaron por la afirmativa ciento veintiséis ciudadanos diputados.

El C. secretario Valadez Ramírez: Por la negativa cinco ciudadanos diputados.

El C. secretario Puig y Casauranc: En consecuencia, ha sido aprobada la iniciativa de ley. Pasa al Ejecutivo para los efectos de ley.

- El mismo C. secretario: Encontrándose en los pasillos de la Cámara el ciudadano diputado Lauro Medrano, suplente del ciudadano diputado Isidro Fabela, se comisiona a los señores diputados Gómez Filiberto, Otáñez Roberto, Dorantes Procuró y secretario Valadez Ramírez para que lo introduzcan a rendir la protesta de ley. Se ruega a los asistentes a las galerías se sirvan ponerse de pie. (Rinde la protesta legal el C. Lauro Medrano, diputado suplente por el 9o. distrito electoral del Estado de México. Aplausos.)

-El mismo C. secretario, leyendo:

"H. Asamblea:

"Los subscriptos, diputados en ejercicio, en cumplimiento de un alto deber de solidaridad revolucionaria, ante vuestra soberanía comparecemos a exponer lo siguiente:

"El gobernador constitucional del Estado de Yucatán, don Felipe Carrillo Puerto, fue asesinado villanamente en la Penitenciaria de la ciudad de Mérida en la noche del día 2 del mes en curso, por un grupo de asesinos que se amparan bajo la bandera reaccionaria, que en Yucatán encabeza el infidente Ricardo Broca. El suceso, además de su carácter criminal, tiene el aspecto de un atentado contra los ideales revolucionarios y los principios de regeneración social que Carrillo Puerto defendió con tanta gallardía y que le convirtieron en uno de los paladines más eminentes de nuestra reforma social y política, haciendo que sobre su figura convergieran las miradas de todos los espíritus libres de México y de América.

"La Cámara de Diputados no puede permanecer indiferente ante el gran crimen cometido por los reaccionarios y traidores de Yucatán en la persona del gobernador socialista Carrillo Puerto. Y nosotros pedimos que, como prueba del sentimiento del Poder Legislativo por el proditorio asesinato y como una aprobación de éste, ya que la revolución está otra vez con la espada en la mano combatiendo a la reacción, se acuerde enlutar, por tres días en señal de duelo, la Cámara de Diputados.

"Así lo pedimos con dispensa de todo trámite.

"México, en el salón de Sesiones, a 14 de enero de 1924.- Los diputados por el Estado de Yucatán, Luis Torregrosa.- José Castillo Torres.- José de la Luz Mena.- Jenaro J. Vásquez.- Arturo Cisneros Canto.- Miguel Cantón.- José María Iturralde.- E. Mena Córdova.- E. Portes Gil.- J. Pérez Gil y Ortiz."

"Hacemos nuestra la iniciativa.- Justo A. Santa Anna.- E. Aguirre.- M. F. Altamirano.- Ignacio C. Villegas.- Francisco Garza.- Matías Rodríguez.- Ángel G. Castellanos.- Miguel G. Calderón.- Albino Ortiz.- R. F. Hernández.- Miguel Martínez Rendón.- Rodrigo Gómez.- P. Estrada.- Prisciliano Ruiz.- A. García de Alba.- D. I. Gómez.- Guillermo Rodríguez.- F. Gómez.- D. Montes de Oca .- Luis G. Márquez.- Candelario Garza.- P. Manzano.- A. Campillo Seyde.- A.M. Peña.- Gonzalo E. González.- M. M. Méndez.- J. A. Aguilera.- N. Pérez.".

Se consulta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Los que estén por la afirmativa, sirvanse manifestarlo. Dispensados. Está a discusión. No habiendo inscripto ningún ciudadano diputado ni en pro ni en contra, en votación económica se pregunta a la Asamblea si se aprueba. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Castillo Torre.

El C. Castillo Torres: Señores representantes:

Con profunda pena, con una indignación tan honda como su pena, la diputación del Estado de Yucatán protesta desde esta tribuna, que es la más alta y la más resonante de la República, contra los asesinos del gobernador constitucional del Estado de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, a quien por su labor en pro de las clases humildes, del proletariado que realiza en los momentos actuales la revolución más trascendente de los siglos, llamó la prensa más plutocrítica del mundo, pero prensa alguna veces justa porque es prensa libre, la prensa de los Estados Unidos, el Lincoln de América y el redentor de la clase trabajadora del Sureste. (Aplausos.)

Yo protesto contra este crimen, que significa para las clases conservadoras de nuestro país una nueva ignominia y una nueva infamia, y que marca en le martirologio de las revoluciones de México la caída de un nuevo mártir y el nacimiento de una nueva gloria. (Aplausos.)

Es completamente inútil que los sometamos del Estado de Jalisco y los fascista del Estado de Veracruz, que los traidores, los infidentes de Yucatán, sigan resguardando su movimiento reactor detrás de la falsa bandera de libertades para ellos imposibles, porque son hombres que nacieron para arrastrar el eslabón de todas las cadenas, no para dignificar la conciencia, porque en vez de conciencia tienen el vacío de la sinrazón, de la falta de justicia, que es el más espantoso de todos los vacíos. (Aplausos.)

Muchas horas nosotros, los amigos de Carrillo Puerto, los hombres que para él no fuimos únicamente colaboradores, no sólo camaradas, sino los hermanos de corazón, sostuvimos la esperanza de que la rebeldía no hubiera cometido el espantoso crimen. Sin embargo, señores, preciso era que las libertades de nuestro país recibieron el óleo salvador de la sangre de un nuevo mártir; y la muerte de Carrillo Puerto se confirmó; y aquel hombre que paso por la vida como un apóstol, subió hacia la inmortalidad, cayendo como todos los espíritus mesiánicos, al chocar primero con la traición y al recibir luego el golpe acerado y artero, golpe salido de las sombras, del seno impidió de los malvados, de los hampones, de los sicarios, y de los traidores. (Aplausos nutridos.)

Antes de hacer, señores, el elogio justisimo que la labor de Carrillo Puerto merece a todos los que abrigan un verdadero sentimiento revolucionario, quiero que esta Cámara se entere de la carta que el señor Manuel Cirerol, representante confidencial de Carrillo Puerto en la ciudad de Nueva York, escribió a la diputación de Yucatán, con fecha 14 del mes en curso. El documento, que es documento destinado a formar parte de la historia particular de Yucatán, debe existir también en los archivos de esta Cámara revolucionaria, en donde tantas veces, perseguida en otros lugares, se ha refugiado, con las alas dispuestas a irrumpir en vuelos victoriosos, el águila de la revolución. Dicha carta esta concebida en los siguientes términos:

"Señores diputados licenciado José Castillo Torre, profesor Luis Torregrosa, licenciado Arturo Cisneros Canto, profesor José de la Luz Mena, Miguel Cartón, José María Iturralde, y demás miembros del Block Socialista de la Cámara de Diputados.

"Compañeros:

"Cumpliendo con un deber de amistad y

compañerismo, comunico a ustedes los siguientes datos por los cuales se puede tener por exacta la fatal noticia del cobarde asesinato de nuestro querido e inolvidable hermano Felipe Carrillo Puerto, sus hermanos Benjamín, Edesio y Wilfrido y otros compañeros nuestros que se encontraban presos en la Penitenciaría de Mérida.

"El día 8 de diciembre próximo pasado recibí órdenes de Felipe para dirigirme a la ciudad de New York, llevando valores suficientes para la compra de armas y parque, con objeto de poder tener elementos para combatir a los traidores que ya se preparaban a secundar en Yucatán el movimiento encabezado por De la Huerta en Veracruz y que ya había sido llevado a efecto en el Estado de Campeche. Llegué a Nueva Orleans el día 11, y desde esa ciudad me comunique con amigos nuestros en Washington, quienes desde luego procedieron a darme toda clase de facilidades para el desempeño de mi comisión. El día 14 llegué a New York, habiéndome detenido en Washington algunas horas enterándome de la buena marcha de las gestiones que nuestros amigos habían hecho ya para ayudarnos. Al día siguiente, sábado 15 de diciembre, presente a nuestro representante mis credenciales y documentos para el cobro de dinero, y fue cuando me entere que el día 12 los rebeldes habían ocupado Mérida y que los nuevos elementos usurpadores habían dirigido cables a New York ordenando terminantemente no se hicieran efectivas las notas que yo llevaba y desconociendo todos los actos del Gobierno constitucional de Yucatán.

"La Sisal Sales Corporation, que así se llama la firma que representa los intereses financieros de Yucatán y en los Estados Unidos como única respuesta a las muchas razones que expuse, tratando de hacerles ver que al no respetar mis credenciales y cumplir con las órdenes cablegráficas ya mencionadas, tácitamente reconocían a los rebeldes y desconocían al Gobierno legal del Estado de Yucatán expusieron que ellos (Sisal Sales Corporation)representaba a una negociación denominada Comisión Exportadora, y que nos les importaba si ésta estaba en manos de uno u otro grupo político.

"En esta misma fecha y por cable supe que Felipe Carrillo Puerto había logrado salir de Mérida dirigiéndose al partido de Tizimín.

"Comprendiendo lo urgente que era llevarle la ayuda necesaria , desde el primer momento comencé a luchar con tal fin. Por desgracia y por razones que expondré oportunamente, encontré obstáculos invencibles por parte de quienes no los esperara. Así transcurrieron los días hasta que el 26 se recibió la noticia de la captura de Felipe y acompañantes en San Eugenio, punto de la costa oriental donde había ido para esperar los elementos que debía yo llevarle. Intenté, más que nunca, salir para Yucatán, pero nuevamente mis gestiones fracasaron y mis proyectos y los de mis amigos fueron calificados como locas aventuras, habiendo, entre los que se llaman nuestros amigos, quienes creían que Felipe Carrillo no sufriría daño alguno por parte del enemigo y que sería tratado con todo género de atenciones . El día 31 propusimos Roberto Haberman y yo a Enrique Manero que se comunicara con su hermano Antonio, secretario particular de Adolfo de la Huerta ofreciendo rescatar por medio de dinero a Felipe, y que mandaríamos un barco para recogerlo. Enrique Manero inmediatamente puso el cable de acuerdo con nuestras instrucciones . El día 4 de enero llegó la respuesta de Antonio Manero, diciéndole a su hermano Enrique que todo era inútil, porque Felipe y todos los demás prisioneros políticos habían sido asesinados en la Penitenciaría de Mérida.

"La fatal noticia cundió por toda la nación americana con la rapidez del rayo, y en masa de todos los elementos obreros del mundo levantaron la más enérgica de las protestas.

"Por todo lo expuesto resolví venir a México para ponerme a las órdenes de los jefes de la Confederación Regional Obrera Mexicana y del partido Laborista Mexicano, a los cuales esta adherido el Socialista del Sureste, del que soy tesorero y al parecer el único miembro del comité Ejecutivo de dicho partido que no ha sucumbido bajo el golpe de la traición delahuertista.- Afectuosamente, M. Cicerol,,"

Nunca, señores, en los anales del Estado de Yucatán se había cometido un crimen, tan monstruoso. No fue únicamente el gobernador el que cayó en la sombra de aquella noche herido por el puñal de los sicarios reaccionarios: fue el gobernador en compañía de la mayor parte de sus discípulos.

La reacción de Yucatán aprovechó una oportunidad que esperaba con verdadera lujuria cerebral hacía mucho tiempo, y cuando la oportunidad llegó, sacrificó al apóstol del socialismo yucateco y con él a todos los camaradas que le habían acompañado en su obra de amor y de apostolado. El Partido Socialista de Yucatán se encuentra de luto; el crespón fúnebre cubre los rizos de su bandera; no hay ya en Yucatán líderes del Partido Socialista; todos ellos han sido sacrificados por los infidentes reaccionarios encabezados por Ricardez Broca.

¿Pero esto quiere decir, para alguien que piense en la marcha incontrastable del progreso, que la sangre derramada en Yucatán puede ahogar la nobílisima idea de redención social que incendia los horizontes del mundo? ¿Podrá alguien creer que el estado de Yucatán, que daba ejemplo de gobierno socialista a la América indoespañola, va a echarse hacia atrás tan sólo porque Felipe Carrillo Puerto y muchos de nuestros amigos fueron sacrificados infamemente en un noche que perdurará marcada con el estigma de la traición y de la ignominia en los anales revolucionarios? No, indudablemente que no. Todos los que en Yucatán fuimos colaboradores de Carrillo Puerto, los que le acompañamos en su cruzada de redención de los indígenas de Yucatán, los que le escuchamos muchas veces consejos que perdurarán en nuestras almas, los que le tendremos siempre por vivo, porque vivirá en el fondo de nuestro corazón, en el sagrario de nuestra conciencia, aunque haya desaparecido de la superficie de la tierra, seremos los continuadores de su obra, haremos, dentro, de nuestra pequeña esfera, lo que él nos enseño a hacer con su vida fecunda de prócer de la libertad, su vida fecunda y evangélica de redentor y de conductor de multitudes. Sabemos bien que ya está dividida, como lo ha estado siempre, pero dividida más que nunca, la clase dinámica de nuestro país, la que lo mismo trabaja para la

revolución que para la reacción; sabemos que en estos momento el elemento progresivo de nuestro país está chocando con los cantiles milenarios de los intereses creados, con los escuadrones conservadores, y que es preciso vencerlos, dominarlos, para hacer que sobre los obstáculos que se oponen al progreso podamos trazar nosotros, de una manera definitiva las grandes rutas por dónde las futuras generaciones marcharán a construir el definitivo y verdadero engrandecimiento de nuestra patria.

Yo leía, señores, alguna vez, que en la cúspide de granito pulimentado de la gran pirámide de Amenemeht III existe todavía, vencedora del tiempo, de los siglos, de la intemperie, del golpe de los vientos y de la aguas, una inscripción que dice: "Desde esta altura Amenemeth contempla la belleza del sol". Así también todos los que laboramos y combatimos por el principio inmanente de la justicia que sirve de guia a las civilizaciones en el curso de los tiempos, sobre la cumbre de nuestro dolores, sobre la pirámide de nuestros sufrimientos, por encima de nuestras penas y de nuestros ahogos, muy más alla del dolor que nos causa la caída de nuestros mártires, contemplando el futuro, derretidos en la llama del amor a nuestros semejantes, como Amenemeth, desde la cumbre pulimentada de granito de su pirámide, contemplamos la belleza del sol, contemplamos la belleza de la justicia que ilumina los contornos de la vida, que los hacen más hermosos, más bellos, más sugerentes y que pone sus grandes resplandores como aureola de todos los infortunios y sufrimientos del corazón humano! (Aplausos) Es claro que en tratándose de estas grandes cosas, todos los pequeños, los mínimos, las insignificantes, los que no tienen un sentimiento noble en el alma, un pensamiento elevado en el cerebro, un rasgo de generosidad en la conciencia, tratan de ocultar sus verdaderos intereses y sus apetitos mezquinos, detrás de falsas, de obscuras, de tergiversadas razones.

Cuando esta que se llama revolución, y que no tiene de revolución sino el nombre, alzó sus pendones de rebeldía, trató de ocultar sus apetitos y sus intereses, intereses y apetitos de una mesocracia ensoberbecida, que no estaba ahíta de favores públicos, concupiscente y altanera, pecadora y condenable, trató de ocultar decía sus propósitos detrás de una libertad política a que, en su concepto, se violaba y cuya violación no existía sino en el cerebro de algunos malos conductores de gentes, de falsos gendarmes de la opinión pública, a quienes la misma opinión condena y condenar siempre, porque no llevan un solo rasgo de nobleza en el alma, porque no son sino conciencia que no pueden vibrar más que sordamente detrás de una capa tan gruesa de grasa burguesa por que todos ellos, fifíes en la ciudad, déspotas de los obreros del campo, hombres que no saben de redención, que no saben de lucha y que no saben de dolor, no muestran como escudo de sus crímenes y de sus maldades más que medias de seda caladas en el cuerpo, y un borrón de ignominia en el alma.(Aplausos nutridos.)

Ellos alzaron como bandera una imposición electoral. ¿Quién cree en esto? ¿Quién no ha visto que lo que sucedía en nuestro país era que tres grandes partidos históricos, por que representan grandes fuerzas creadoras y creadas, convulsivas y convulsivantes, generosas y fecundas dentro de nuestra sociedad, los tres grandes partidos radicales de México postulaban una candidatura radical? ¿Y por qué la postulaban ? ¿Y por qué la postulaban libre y conscientemente, sin eufemismos, sin utopías platónicas, positivistas y realistas?: porque sabían, porque tenían la conciencia de que detrás de aquella candidatura estaban los intereses del momento, los grandes intereses del presente momento histórico, de esta época de reformación social y política de nuestro país que concuerdan con la evolución social y política del mundo, y con el cabal florecimiento del espíritu moderno.

En nuestra época los oprimidos se reúnen más que nunca para la defensa de sus derechos; los opresores pierden cada vez más terreno; las viejas concepciones se modifican y hay una renovación absoluta, una renovación completa de los valores políticos y sociales. El egoísmo individualista, pese a los asesinos de Carrillo Puerto, cede ante el empuje del sentimiento colectivo, que es ya el concepto del bien social, no el concepto del bien del individuo aislado, el que preside e informa el desarrollo de las nuevas instituciones. Los partidos políticos, las organizaciones campesinas y obreras de nuestro país, deben tener, como tendencia única y principal - y esto lo sabía muy bien Carrillo Puerto y lo saben todos los radicales de la República -, la de conservar y mejorar los principios de justicia social nuestra social que nuestra última revolución proclamó y que nosotros debemos conservar para dar a nuestro país el supremo bien de la paz orgánica. La justicia es indispensable para el bien público y para el bien privado, para la felicidad de los ciudadanos y de los individuos, de la sociedad y del Estado; y los partidos políticos, que no son sino órganos de la opinión pública, no pueden olvidar, como no lo olvidó el gran mártir que se llamó Carrillo Puerto la siguiente verdad indiscutible: sólo los gobiernos justos pueden dar a la sociedad la paz orgánica, porque únicamente ellos pueden realizar armónicamente la libertad y el orden. Los gobiernos injustos pueden imponer el orden, pero es a costa de la libertad. (Aplausos.) Y todas estas cosas, señores, todas estas cosas de las que hacemos ahora un ligero análisis, eran las que negaban detrás de sus mentadas e historiadas alegorías políticas los que no poseen otro objeto que restablecer en nuestro país los cánones reaccionarios que lucharon contra los principios del partido liberal y que hoy, después de algún tiempo, en la transmutación que todas las asociaciones humanas sufren, est n luchando contra el evangelio redentor del partido socialista de la República. Sin embargo, no nos asombra, aunque nos indigna profundamente hasta las raíces más ocultas, más intimas del alma, el asesinato de Carrillo Puerto, como tampoco nos asombra, aunque también nos indigna de modo inenarrable, ese otro gran asesinato cometido por las fuerzas reaccionarias de nuestro país, el asesinato de don Francisco I Madero. No nos asombran los golpes que a diario caen sobre el escudo de bronce de los partidos radicales; no nos asombran los ataques que se dirigen contra sus líderes, contra sus campeones. Además los partidos radicales, los partidos que llevan la

bandera de la extrema izquierda del ejército revolucionario se encuentran lo suficientemente mitridatizados para resistir sin peligro todo el veneno que lleven en sus agudas puntas las flechas de la reacción. Por otra parte, señores, ya un célebre escritor lo dijo: hay una regla segura para juzgar a los hombres, aun sin conocerlos: basta saber por quién amados y por quién son aborrecidos. Y no hay nada más noble, no hay nada más grande, no hay nada más glorioso que tener por enemigos a los enemigos de Sócrates, de Cristo, de Galileo, de Colón, de Lafayette, de Washington, de Carrillo Puerto y del general Obregón. (Aplausos.)

Y no nos asombran los rudos ataques, porque sabemos que la vida, que es una renovación constante, un cambio incesante de substancia, no se modifica en el devenir inacabable, si no a costa del choque de las dos grandes fuerzas eternas y adversas: la fuerza del progreso y la fuerza estacionaria; la fuerza del presente y la fuerza del pasado; y la fuerza regresiva y la que lleva dentro de sí el ímpetu generoso de las más altas renovaciones.

Por eso la pugna que ahora vemos en los campos de batalla, entre la bandera redentorista de las filas radicales y revolucionarias, y la bandera reactora de las filas apretadas de somatenes, tenía necesariamente también que manifestarse, como se manifestó en el seno de nuestra Asamblea, ya que las asambleas legislativas no son solamente órganos específicos del Poder Legislativo, sino también órganos de la opinión pública.

Y así vemos que esta Cámara quedó definitivamente, materialmente dividida: en la izquierda, los radicales; en la derecha, los que ayer todavía llamábamos moderados y que ahora denominamos de manera rotunda somatenes, porque marca los así el crimen en que se derramó la sangre redentora de Felipe Carrillo Puerto, Y esta Cámara quedó dividida en esa forma, con algunos neutros en el centro, algunos vacilantes, algunos de esos que forman la llanura monótona y gris de todos los parlamentos. y cuando nosotros veíamos está Cámara dividida en tal forma, cuando dentro de la reflexión callada que nos hacíamos en nuestra curul humilde, veíamos cómo de un lado enfilábanse los elementos radicales, y del otro se amontonaban los elementos reactores; cuando veíamos todo esto, sentíamos que habría de llegar el momento en que la lucha, enardeciéndose, se hiciera, muy peligrosa, por que el fuego que corría las entrañas de esta asamblea era soplado desde fuera por la tribu reaccionaria, y pensábamos que el fuego debe ser considerado siempre como un elemento peligroso, ya arda, como en un principio ardió en esta asamblea, en la cabeza de un cerillo, ya se convierta, como se ha convertido ahora en la llama que culmina y heraldiza la tragedia de un incendio. (Aplausos.) Al margen de este gran crimen, señores, que marca de una manera definitiva, que separa de un modo elocuente e indiscutible a la parte reactora, reaccionaria, regresiva, que se había introducido subrepticiamente en el ceno siempre fecundo y abierto de nuestra revolución y la clase ardida en espíritu nazareno para redimir a los humildes, para dar a México, la verdadera paz orgánica, la paz acompañada de la libertad y la justicia ; al margen de este gran crimen es cuando se nos ocurren algunas preguntas trascendentes y cuando nuestra inquietud se hace más grande, ¿qué será de nuestro país si vuelve a caer otra vez en las garra devoradoras e insaciables de la anarquía? La filosofía de la historia, esa filosofía de la historia, de la cual brotan tantas enseñanzas, nos demuestra que los pueblos que se retuercen y consumen en la guerra intestina, en la convulsión doméstica, que lleva los más espantosos sufrimientos hasta los hogares, que agota las más fecundas fuentes del trabajo, que desorbita y obscurece las naciones del bien y del mal, de la justicia y de la injusticia, solo tiene tres caminos para salvarse: el camino de la reforma, el camino de la intervención o el camino de la dictadura. La misma filosofía de la historia, la experiencia de los siglos, que es como la lección que las generaciones que se abisman dejan a las generaciones del futuro, nos indica a múltiples pueblos que siguieron alguno de aquellos derroteros impulsados por la mano incontrastable de su destino. Inglaterra, el país más grande del mundo, el pueblo al que Hipólito Taine en un rapto de entusiasmo denominó "el pueblo cumbre de la tierra" culminó por medio de la reforma su larga y sangrienta lucha, comenzada con el "covement" escocés y terminada con célebre declaración del bill de derechos; y Francia, la Francia gloriosa que no pudo rematar su movimiento revolucionario por medio de la reforma, a pesar de que en la Asamblea constituyente enarboló su estandarte y proclamó su dogma, que en la que en la asamblea legislativa se aprestó a luchar contra los monarcas y que en la convención luchó y venció a los reyes, se vio obligada a buscar refugio en los brazos de una dictadura militar y de un soldado. Y Polonia, la Polonia desventurada, que para salvarse no pudo seguir el camino de la reforma y tampoco el de la dictadura; Polonia, el país infeliz al que de nada sirvieron los consejos de Juan Casimiro, hijo de Segismundo, cuando renunció a la corona, y tampoco los de Juan Soviesky, el vencedor ilustre de los turcos, vio sus provincias invadidas y las vio colgadas como piltrafas sangrientas de las guerras impías de los conquistadores.

Y bien, señores; ¿nosotros qué esperamos para nuestro país, nuestro asendadero y contrito y ensangrentado país? ¿qué camino seguirá México para salvarse de la anarquía ? ¿Será el camino de la reforma? ¿Será el camino de la intervención? ¿Será el camino de la dictadura?

Nosotros, los radicales, los que llevamos las velas de nuestro barco al ritmo del viento, los que no nos hemos sentido opiatizados bajo la adormidera de los prejuicios arcaicos; los que nos creemos más fuertes que la influencia paralizante de la undécima hora; los que hemos querido, queremos y hemos de querer siempre que nuestro país se salve de la anarquía por medio de la reforma, por medio de la libertad combinada con la justicia, sosteníamos una candidatura radical y la sostendremos siempre con un revolucionario y firme de principios, que garantice, el triunfo de los grandes ideales de justicia, detrás de los que nuestro pobre pueblo fue a derramar su sangre en los campos de ensangrentados de nuestra guerra civil; nosotros queremos hacer la paz de nuestro país por medio de la reforma radical, por medio de la reforma justa que impida que continué la explotación inicua de los pobres

por los poderosos; de los que no tienen nada, por los que tienen mucho.

Nosotros deseamos que nuestro país alcance definitivamente su paz orgánica de esta manera; no fundándola sobre plutocracia áurea, como la del general Porfirio Díaz; no alzándola sobre el poder de los grandes, como lo desean los caballeros feudales de Jalisco; no levantándola sobre una mesocracia burocrática, como lo desea el señor don Adolfo de la Huerta, sino alzándola sobre el concepto del derecho humano, del derecho generoso humanitario y redentorista, sobre la base eterna e indestructible del cumplimiento integral de la justicia.(Aplausos.) ¿Qué pasará, señores - volvemos repetir,- si esto no se consigue? ¡He aquí la espantable incógnita! En la superficie del acontecer Universal domina siempre lo imprevisto; nadie pudo predecir, al aparecer Mahoma, el derrocamiento de Islam; nadie pudo prever, cuando Robespierre se derrumbó, la exaltación de Napoleón Bonaparte; no hubo tampoco arúspice que en las entrañas palpitantes de la dictadura de Porfirio Díaz pudiese contemplar la imagen de Carranza o de Obregón! siempre en la superficie de los sucesos históricos domina lo imprevisto; pero sí hay cosas previsibles, que se palpan y se ven, por ejemplo, la odiosidad terrible que las clases conservadoras de México tienen a los principios y a los intereses políticos de los grupos radicales de nuestro país. Los conservadores, justos es declararlo, quieren, tal vez, que nuestro país se salve también de la anarquía, pero por medio de la reforma, sino por medio de la dictadura; ¿por qué? porque siendo la dictadura un régimen de orden, pero no de libertad, les daría motivo, ocasión oportuna para tratar de nuevo a los glebarios del taller y del campo que trataban los espartanos a los ilotas, y los patricios romanos a sus deudores plebeyos; y detrás de esto, que podríamos llamar paz mecánica, van las falanges de somatenes, los bandidos que asesinan apóstoles, los que quieren que nuestro país no alcance el bien supremo de la libertad y de la justicia el supremo bien de la orgánica que le prometen y que sellaron con su sangre en cruzadas de justicia y de libertad los grupos radicales, sino que ansían que las pobres e infelices clases de México doblen otra vez la cerviz bajo la coyunda de una nueva, sangrienta e ignominiosa dictadura. Afortunadamente, señores contra todas estas cosas poseemos, para salvarnos, no solamente nuestro propio esfuerzo, sino el esfuerzo de todos los que murieron por hacer a nuestro país grande y libre; el ejemplo de los héroes que ocupan nuestro Olimpo y constituyen la fuerza, la gran fuerza ancestral de los muertos que dirigen la marcha de los vivos; con nosotros combate de alma heroica de nuestro país y del mundo, los que lucharon por redimir a los hombres, los que fueron grandes en la vida y más grande todavía en la muerte, los que apoyaron la banderas de los grupos radicales de nuestro país y de todos los países, sosteniendo los ideas de justicia, de las cuales fue un enamorado eterno Carrillo Puerto; todas esas grandes ideas de redención, de libertad, de amor, de confraternidad, que enaltecen y engrandecen y transforman en algo noble y grande la existencia de los hombres. Y todos vosotros, como yo, sabéis que esta fuerza esotérica que no vemos, invisible fuerza que está dando a nuestras banderas el triunfo, prometiéndonos la victoria definitiva, es invencible, incontrastable, porque en los campos, en los montes de nuestra tierra, en los valles sombríos, en las altas montañas, en los días claros y en las noches obscuras, pasan las almas de los héroes, las sombras heroicas, auscultando el secreto de las cosas; se inclinan sobre la conciencia de los hombres; descienden hasta los surcos en donde las semillas son la empresa y la alegría de los pobres; y el alma de los héroes se encuentra en todas partes, en todas partes se encuentra palpitante como una ala que no descansara nunca: fuerza misteriosa en el tabernáculo del Cosmos, símbolo de la inmortalidad, que es la más grande, la más noble y fuerte de las ideas de la vida, que lo mismo consagra el espacio sin límites de la física de Newton, que se convierte en plegaria bajo las bóvedas de las mezquitas de Mahoma o de las catedrales góticas; que es armonía en los poliedros regulares de Euclides, color con Rafael o con Rubens, música con Beethoven o Listz, línea imponenete en las grandes pirámides de Egipto o gracia admirable en los estucos de las ruinas mayas de Yucatán!(Grandes aplausos) Y precisamente, señores, con esta fuerza con la que nosotros contamos para vengar la muerte del gran apóstol de Yucatán, cuya muerte llevaremos eternamente como un luto dentro de nuestro corazón. Cuando recordemos la obra suya eslabonada con la obra de todos los héroes del mundo y de nuestra patria, es cuando nos sentimos enardecer ante todas aquellas grandes imágenes que son símbolo eterno de las ideas redentoras de la vida; y enardecidos por las imágenes de todos los héroes, ante el espectáculo del viejo mundo que se hunde en el naufragio, y de este nuevo mundo que surge por encimas de las viejas tumbas, es cuando creemos ver resurrexos, en algo así como un prodigio alegórico, a todo los héroes del mundo, y los vemos incorporarse en nuestra vida ordinaria, tomar carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre, entrar a nuestras deliberaciones, a nuestra asambleas, a nuestra vidas pública, con el mismo dinamismo que solían emplear en su tiempo - tiempo que nos parece tan cerca y que se encuentra, sin embargo tan lejano -! Para nosotros, en estos momentos, la figura ya inmortalizada de Carrillo Puerto es la que está condenando a todos los sicarios, a todos los asesinos, a todos los explotadores del dolor ajeno, a todos aquellos que se dedican a pescar las cosas más nobles de la vida con la sucia red de las pasiones humanas; y le vemos a él y a todos los demás héroes que marcan el derrotero que seguirán impasibles, en medio de las más grandes tormentas , las filas radicales de nuestro país acercarse protectores a nuestras banderas, sorprendiendo un nuevo progreso en el brillo augural de cada aurora!

Yo, señores, antes de terminar, antes de concluir esta protesta enérgica y fustigante que hacemos por el asesinato del que fuera nuestro jefe y nuestro amigo, de aquel que nos diera lo mismo el consejo que la ayuda, del que en nuestra vida participó con la grandeza con que participan en la vida de los hombres los que ocupan un lugar más eminente, en el campo material de las cosas y

en el campo incoercible de la conciencia, quiero recordaros aquella vieja leyenda de las costas de Bretaña, en donde los sencillos pescadores todavía afirman al viajero que, en siglos muy lontanos, el mar cubrió bajos sus aguas a la ciudad maravillosa de Is. Los sencillos pescadores de Bretaña aun aseguran que en los días tempestuosos las veletas de los campamentos asoman por encima de las aguas y que en las horas de calma, cuando la serenidad exalta la belleza del tiempo, se escucha salir del piélago profundo la música de las campanas. Esta leyenda, señores, que dibuja en el alma de su diseño fantástico, tiene el valor estético y filosófico de todo un símbolo sugerente de la vida.

Cada uno de nosotros lleva, en efecto dentro de sí una Is sagrada, sumergida e invisible. Ella es la que nos promete la verdad indiscutible, ella nos ofrece la esperanza serena y consolante como la frescura que hay sobre los ríos. Y en los días de borrasca cuando nos sentimos desmayar, cuando nuestro espíritu se conturba, cuando nuestra carne vacila, cuando nuestras rodillas se hunden en el limo, cuando sentimos el anhelo de las grandes abluciones lustratorias; entonces, sobre el campo de nuestras conciencia, se alzan veletas de la torre de nuestra Is de maravilla, de nuestra ciudad sumergida y sagrada, y se escucha la música del amor humano en el inmenso temblor del Infinito! Así, señores, de nuestra Is invisible y sagrada es de donde sale ahora el anatema contra los asesinos de Carrillo Puerto; es de donde surge el golpe que nosotros devolvemos a los sicarios y traidores que se sacrificaron al hombre más eminente del sureste, al hombre que en nuestro país fuera el precursor y luego alma del movimiento socialista, de la gran doctrina sin fronteras, de la doctrina de los hermosos sueños y de las grandes acciones, doctrina que alza por encima de la concupiscencias y de las maldades que manchan la vida con su enorme cortejo de tristezas que nos llenan de una pena inconsolables, la luces de su evangelio de amor y de justicia, de consuelo y de esperanza que ilumina el derrotero de los humildes y besa con sus suaves resplandores las manos que mutilan , que escupen, martirizan y los golpean los impíos, las manos del hombre y del dolor (Aplausos estruendosos.)

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Siurob.

El C. Siurob: Estimados compañeros: Muy breves serán mis palabras después del elocuente discurso pronunciado con todo su corazón, con toda su alma por el estimable orador yucateco, compañero Castillo Torre. No es una protesta , por que la protesta la están haciendo los soldados federales, los soldados de la revolución leales al Gobierno legítimamente constituido; la protesta la están haciendo las falanges agraristas, las falanges de obreros que sea al lado del compañero Gasca, sea al lado de otros hombres salidos también del proletariado, marchan codo con codo con los soldados del gobierno llevando en la punta de sus aceros los ideales supremos de la redención humana; son los que en estos momentos apoyan en el campo de las ideas y en el cerebro y en la conciencia, todos los ciudadanos de la República, al Gobierno del general Obregón.

En nombre de los obreros y campesinos del estado de Querétaro , que ya me había escrito para que en la primera sesión de Cámara levantara yo mi voz no protestando, porque la protesta no basta, puesto que son voces de indignación y de ira las que se han levantado de todos los pechos de la República cuando han sabido el asesinato de Carrillo Puerto; no, sino nuestro deseos de que el gobierno deje de tener esas complacencias son sus enemigos; que ya el gobierno tome una actitud más severa, más enérgica frente a esta reacción que se vale del encomendero español disfrazado, que se vale del reaccionario hispano, todavía encerrado dentro de la tienda de abarrotes y que continúa haciendo una enérgica campaña de engaños y mentiras contra el Gobierno que lleva en sus banderas los gloriosos ideales de la revolución, para que el pueblo todo sepa de qué lado están sus verdaderos intereses, para que no lo engañen con promesas ridículas de una paz comprada a precio de los grandes intereses nacionales. México no podrá ser un gran país mientras no haya una nivelación racial y económica. Es mentira lo que vienen pregonando que con sólo libertad de sufragio el pueblo tendrá todo lo que necesita. Lo que se necesita es levantar a los de abajo y abatir el orgullo de los de arriba; lo que a nosotros se nos decía que hacía la divinidad cuando creíamos que estaba en el cielo: levantar a los de abajo y humillar a los de arriba; ¿para qué? Para el hombre no tenga ya que soportar la tiranía del hombre, para que se acabe esta dictadura ignominisiosa que todavía quién sabe cuánto tiempo tendrá que presenciar la humanidad, y que es una enorme injusticia, condenada por los más grandes sabios y filósofos. El pueblo mexicano no podrá nunca llegar a un alto grado de cultura ni de poder ni de ninguna estas cosas, ni de civilización, mientras el campesino, como gana en mi estado natal - y como gana en muchas partes de la República -, apenas un real diario, con el cual le es imposible, naturalmente, atender a sus necesidades y a las de su familia. Es bueno que el pueblo de la República sepa que este país sólo llegó a adquirir una nacionalidad cuando hubo un número suficiente de individuos formados por la cruza entre el elemento extranjero y el elemento indígena, cuando hubo el número suficiente de mestizos que pudieron construir una nueva nacionalidad, y así pudo constituirse desde el punto de vista sociológico o racial - que en el fondo toda cuestión política es cuestión racial -, la población de la República en tres grupos: el heterogéneo extranjerista, el grupo homogéneo mestizo, y el grupo heterogéneo indígena, porque no está incorporado a esta civilización. Las tendencias de nuestro movimiento, para que sea verdaderamente no sólo nacionalista - porque aquí el nacionalismo se confunde con los ideales socialistas -, sino para que sea también un movimiento socialista, debe tender aumentar el grupo de homogéneo mestizo, a expensas de los grupos heterogéneos indígenas y extranjeristas. Y a eso tiende la cuestión ejidal y a eso tienden las reformas constitucionales. Nosotros hemos dicho al pueblo de la República que nunca podrá hacer verdadero revolucionarismo el movimiento que está actuando en Veracruz , desde que Adolfo de la Huerta comenzó por pregonar en sus postulados una

claudicación contra la Constitución de 1917; decía: por las tierras hay que pagar los valores comerciales; y la Constitución de 1917 dice que hay que pagar los valores fiscales, más un diez por ciento. ¿Cuándo tendría el Erario de la República para pagar los derechos o el valor comercial? ¡Nunca! Pues bien; entonces de lo que se trataba era de acabar en lo absoluto con la reforma agraria; lo dijimos al pueblo de la República, y el pueblo de la República nos creyó; pero muchos ciudadanos todavía están engañados creyendo que aquel movimiento puede ser libertario, conveniente para el engrandecimiento del país; no, señores, id a decir a todos los hombres del pueblo que este movimiento es absolutamente reaccionario, que lo han visto confirmado por los asesinatos de los líderes; por la participación de los encomenderos que se encontraban al frente de las haciendas; que lo han visto confirmado por las condiciones de los agraristas de Jalisco, que allá habían recibido tierras y que se les ha extorsionado en Jalisco y que se les quitaron así que se consolidó el movimiento. Es necesario, pues, que el pueblo comprenda que todos sus intereses, que todos sus ideales y todas sus conveniencias se encuentran del lado del Gobierno, no tanto por los intereses políticos, no tanto por sentar el precedente de que México no asesina a sus pobres presidentes y que no es, como decía el general Obregón, el Palacio Nacional la antesala del cementerio; no, sino porque se sepa que tras de los hechos que suceden en estos momentos, el Gobierno se encuentra unido defendiendo los intereses más sagrados del pueblo mexicano, los intereses de una vasta nivelación racial, elevando el nivel moral y abatiendo el orgullo de los de arriba y pugnando por establecer las verdaderas libertades.

Carrillo Puerto, señores, el gobernador de Yucatán, hizo una obra muy discutida, pero de la cual no nos toca a nosotros pronunciar la última palabra, sino a las generaciones que han de sucedernos; los hombres de la talla de Carrillo Puerto no se discuten en la generación coetánea; Carrillo Puerto hizo una obra esencialmente radical, y como toda obra rectilínea, como toda obra que no se tuerce merece el más absoluto respeto y mereció ese respeto hasta de sus propios enemigos. Si se dicen revolucionarios, ¿qué no vieron, qué no observaron la obra de Carrillo Puerto; qué no pensaron que ese hombre pudo haber sido más tarde útil a los humildes? Pero es claro que no se sienten revolucionarios; demasiado su orgullo se había pisoteado y sus intereses se habían destrozado para que la reacción lo perdonara. al pueblo mexicano le señalo ese rasgo característico para que vea de qué lado está la reacción: la crueldad; los reaccionarios siempre han sido crueles, toda la historia está llena de sangre de inocentes derramada por la reacción. La obra de Carrillo Puerto será muy discutida, pero nadie duda que Carrillo Puerto fuera un hombre absolutamente sincero; de modo que no sólo mereció respeto como radical, también como sincero y rectilíneo que sabía llevar su obra por el recto sendero. Otra cosa nos dicta la experiencia a propósito de la muerte de Carrillo Puerto, y es que todos los elementos radicales debemos permanecer con el arma al brazo; debemos aconsejar a cada pueblo que tenga tierras, que tenga el arma para defender aquellas tierras. Por haber Carrillo Puerto descuidado este hecho, la infidencia se posesionó de Yucatán. Si Carrillo se hubiera preparado teniendo suficientes elementos de guerra para haberse defendido contra los ataques de sus enemigos, Carrillo Puerto no hubiera caído y, lejos de eso, sería en estos momentos un amago para los enemigos de las libertades públicas. Pero he ahí, señores, que nuestros hombres revolucionarios creen que debemos en lo absoluto dejar de la mano todo preparativo bélico, lo creían más bien hasta hace poco tiempo. De hoy en adelante todos los pueblos es preciso que se armen y que todos los ciudadanos radicales sepan que la justicia debe ir con el arma redentora que hará prevalecer esa justicia por encima de las claudicaciones de los hombres.

La mejor prueba de que Carrillo Puerto ha muerto, consiste en que el cómplice moral, Adolfo de la Huerta, ha callado con un silencio de culpable. ¿Por qué, si es radical, no ha protestado desde el lugar cualquiera donde se encuentre? ¿Por qué en los cables de los Estados Unidos no ha dicho que semejante obra de ignominia no ha sido sancionada por él ni ordenada por él o que no ha sido consumada? Ese silencio de culpable, ese silencio de réprobo con que ha quedado mustio ante las noticias propaladas y ya conocidas en todo el mundo por la prensa americana, eso lo condena todavía más. De hoy en adelante no puede decir ni siquiera con asomos de vergüenza, que la obra que est haciendo sea una obra revolucionaria; la República toda debe saber que es una obra absolutamente condenable, porque es la misma obra de todos los reaccionarios, que nunca han dado un solo día de gloria a la Patria Mexicana. De hecho los hombres que conspiran contra la nivelación social y económica son traidores a nuestra raza y a nuestra nacionalidad; traidores a nuestras tendencias y a las tendencias humanas. No andaba ajena en ese asesinato de Carrillo Puerto, estoy seguro, la mano del clero de Yucatán. Carrillo Puerto había hecho una enérgica, una indómita labor contra las ideas reaccionarias, sea que estuvieran cubiertas con el manto religioso o con el de la sociedad; así es que nuestra protesta no sólo va dirigida contra los autores materiales, aparentes, sino contra los autores morales de esta nueva ignominia.

Quiero, pues, para terminar mi discurso que solamente ha sido un grito de indignación y de cólera, en nombre de estos campesinos, a los que tengo el honor de representar, y con los que me siento profundamente identificado, que el pueblo de la República vea de qué lado están sus intereses y que mi voz llevada en alas de la prensa hasta los campos federales, pueda llegar al conocimiento de nuestros heroicos soldados federales y les lleve la convicción profunda de que tras del lábaro rojo de los principios llevan el porvenir de la patria, el porvenir de la raza y el porvenir de la humanidad, y que sintiéndose orgullosos con esta causa noble y bendita, vayan a la lucha a ofrendar sus vidas sagradas de humildes por los intereses de los pueblos obscuros, sus vidas de hombres santos que ganan el pan con el sudor de su rostro; sus vidas sagradas que no vayan a ser sacrificadas de balde, para que al acabarse la

infidencia, al destronarse el militarismo, al acabar con los residuos de la sugestión clerical, prevalezca muy alta sobre el territorio nacional la enseña roja de la revolución social que estamos dispuestos a sostener a costa de los mayores sacrificios los que a honra tenemos llamarnos radicales! (Aplausos.)

Presidencia del C. MONTES DE OCA DAVID

El C. presidente: Tiene la palabra el compañero Morones.

El C. Morones: Honorable Asamblea: Vengo a cumplir un deber como correligionario, como miembro de las organizaciones obreras, con las cuales Felipe Carrillo tuvo comunión espiritual; vengo en nombre de la Confederación Regional Obrera Mexicana a hacer algunas declaraciones al margen de la catástrofe de la cual se ha hecho víctima a uno de los hombres más sinceros, a uno de los hombres luminares que tuvo la rara atingencia, el gran altruismo, la visión clarísima de encontrar el derrotero de la manumisión de los esclavos yucatecos, y dar a la generosa pugna que mantiene el proletariado un contingente de abnegación, un contingente que siempre fue ejemplar en el seno de nuestros organismos obreros. El diputado Castillo Torres, lo mismo que el diputado Siurob, han protestado desde esta tribuna profundamente emocionados, profundamente sinceros, para dar a conocer no solamente al pueblo trabajador de México, sino al proletariado internacional, cómo saben responder los revolucionarios el reto - hecho crimen en este caso - de la reacción que encabeza De la Huerta, ante el espectáculo sangrante del cual fueron testigos los testaferros, los amigos, los incondicionales, los instrumentos de Adolfo de la Huerta y socios. Las declaraciones que he de hacer ante esta Asamblea, conteniendo a la vez que la protesta del movimiento obrero de México por este acontecimiento, por esta pérdida irreparable, conteniendo, decía, el precedente que pretende sentar en este caso el movimiento obrero de México para escarmiento de los que moral o materialmente segaron la vida generosa de Felipe Carrillo. No son culpables de este asesinato solamente los que lo verificaron materialmente; los responsables de este asesinato son todos aquellos políticos profesionales, todos aquellos individuos que lograron sojuzgar el criterio dispuesto para ello de Adolfo de la Huerta, que iniciaron el movimiento de división entre la familia revolucionaria, hecha Gobierno. Los responsables de esta hecatombe son los mismos diputados cooperativista que pretendiendo hacer un sarcasmo la revolución, escudándose en el fuero son los mismos que aquí cínicamente se sientan en estas curules y cobran las decenas en la Tesorería.

Esta serie de individuos arrogantes ayer, orgullosos, levantados, cínicos, que no despreciaron ocasión de volcar sus iras en contra del elemento revolucionario, son los cómplices de ese asesinato perpetrado en la persona de Carrillo Puerto. El movimiento obrero lo sabe y habrá de castigarlos por encima de todas las consideraciones y por encima de todas las dificultades que le pongan las conveniencias legales del momento. (Aplausos.) La Confederación Regional Obrera Mexicana, ante los acontecimientos verificados en Yucatán, ha tomado dos resoluciones trascendentales, y que llevar a la práctica: Primera: Obligar a los promotores de esta escisión revolucionaria, que ha dado margen a un choque, a que se abra de nuevo la sangría en nuestra patria, la sangría del pueblo que forma los batallones y regimientos y que da su sangre generosa siempre en pos de conquistas que han de manumitirle definitivamente, a estos individuos que, llevando a cabo un plan perfectamente meditado de intrigas, comenzaron a fraguar el asesinato, no sólo de Carrillo Puerto, sino de otros elementos de los que han considerado enemigos, de los que han considerado como obstáculos que se ponen al paso, al conseguimiento de sus ambiciones bastardas. La Regional Obrera Mexicana los tiene señalados, perfectamente señalados, y a la arrogante respuesta que pretenden dar desde las columnas los periódicos acerca de la resolución tomada por la organización obrera, a esa arrogante respuesta muy pronto habrán de contestarle hechos claros, terminantes y definitivos. (Voces: ¡Muy bien! Aplausos.) De nada serviría la protesta que generosa y fraternalmente venimos a hacer aquí, si no fuera seguida de una acción punitiva para salvar definitivamente a la revolución. ¡Adónde iríamos a parar si, amparados en un criterio de benevolencia - que en este caso resultaría suicida -, si amparados en un criterio de esa naturaleza permitiéramos que aquí mismo, en el asiento de los poderes federales, continuara esa serie de intrigas, de espionaje y de traición llevada a cabo en la forma más cínica y cobarde? ¡De qué serviría el triunfo de las armas de la revolución, si aun consiguiendo la victoria, que seguramente habrá de conseguirse, ya entraríamos a un período de nuevas intrigas, ya acogeríamos en el seno de la otra vez gloriosa revolución, acogeríamos en nuestro seno al grupo de individuos, al grupo de mendaces y descalificados que, pretendiendo escudarse tras del fuero, quién nos asegura que al cabo de unos cuantos meses, de unos cuantos años no volvieran a insistir en sus procedimientos, y de nuevo en forma periódica y continuada habría que hacer un nuevo sacrificio de vidas? hay que acabar de una vez el peligro que entraña y que se deriva de las vacilaciones de un momento tan crítico como el que vivimos; el peligro que corren los organismos sociales y políticos que tienen la debilidad de no castigar a sus enemigos con toda energía, de no sentar precedentes de esa naturaleza, es inminente; lo acaecido al presidente Madero es de una elocuencia aterradora para lo que acontece ahora. Relacionando esta situación con la época del señor Madero, aun cuando nos encontramos en condiciones más ventajosas, no por esto dejamos de correr peligro permitiendo que los hombres que no tienen el valor suficiente para ir al campo de batalla y con un rifle en la mano, o en el campo de acción que controlan sus amigos, disputar el triunfo de su causa y hacer que predomine su bandera, hacer que predomine su programa. Y este grupo de personas que nos llenaron los oídos, que volcaron en nuestros oídos,

que la primera impresión que nos producían era de sinceridad, aunque vinieran de enemigos, aquellos desplantes que tenían desde esta tribuna, que nos aplazaban para el momento solemne cuando nos decían que, llegado el caso, sabrían estar a la altura de su deber, ¿cómo se compadece la actuación pasada de estas gentes con la que ahora están llevando a cabo: intrigar, tomar en recinto de la Cámara como una guarida de conspiradores, tener el cinismo de pasearse por las calles de México mientras sus amigos, mientras los grupos a los cuales han estado afiliados tratan de conquistar el triunfo para su causa y que del seno de nosotros mismos, de los recursos pocos o muchos que el Gobierno tenga, de allí se tome, en cantidad no escasa, lo que estas gentes necesitan para arrollar a traición a la representación más alta de la revolución: al Gobierno actual de México? El movimiento obrero se ha dado cuenta de esta situación, y ante la inminencia que indiscutiblemente presiente de que la traición pudiera dar, aunque fuera éxitos pasajeros a nuestros enemigos, ha resuelto, repito, castigar a estas gentes; las ha invitado generosamente a que abandonen la ciudad; ha pedido al señor presidente de la República facilidades para ellas, para que puedan trasladarse al campo rebelde. Y, naturalmente, si el presidente estima - como es de suponerse - que no se encuentra en condiciones de resolver esta situación, la situación en que lo coloca la petición de los grupos obreros, no por ello el movimiento obrero dejar de cumplir con su deber, y el movimiento obrero considera un deber castigar a estos elementos que aquí mismo, en la ciudad de México, tratan de burlar los esfuerzos, de neutralizar los sacrificios que lleva a cabo el Ejército revolucionario, a cuya cabeza está el general Obregón. ¿Pero es solamente esta declaración, esta resolución la que ha tomado el movimiento obrero de México? No. Aprovechando la buena voluntad, la solidaridad manifestada con motivo del asesinato de Felipe Carrillo Puerto, por parte del movimiento obrero norteamericano y europeo, ya solicita que a todos los elementos que envíe el Gobierno de la reacción que encabeza De la Huerta, el llamado Gobierno de De la Huerta, a Europa, queden sujetos a la sanción, a la acción directa de los obreros de Europa. (Aplausos nutridos) Muy pronto tendremos la satisfacción de saber cómo don Martín Luis Guzmán, que cree pasearse tranquilamente por los "buolevards" parisienses, va a tener un disgusto serio. Que se lo avisen sus amigos, porque es obra de caridad la que hacemos en estos momentos.... (Aplausos.) todas las tripulaciones de barcos en donde viajen agentes delahuertistas, tienen instrucciones de sus matrices para hostilizar en todas las formas posibles a esos mismos agentes. Yo sé que algunos señores representantes sonreirán olímpicamente y dirán que están dispuestos a repeler todas las agresiones; pero qué pobre sería el movimiento obrero de México, no ya el internacional, si no tuviera a su alcance medios eficaces para castrar - si cabe el término también, que casi creo que casi no cabe - a esas gentes que no tienen virilidad, ni los tamaños necesarios para castrarlos. (Aplausos.) Alguien decía: Vamos a invitar, parodiando a aquel pasaje de la guerra franco inglesa, parodiando a aquellos señores franceses, que decían: ¡Tirad primero vosotros, señores ingleses! No, que no que esperen estos señores que tiremos primero, porque son ellos los que han tirado primero y han herido a mansalva a uno de los nuestros, a Felipe Carrillo, y el mundo es corto para que escapen al castigo. Pueden tomar el primer barco que quieran, pueden esconderse bajo el amparo de un pabellón extranjero, pueden esconder su vergüenza y remontarse al último rincón del mundo, pero no ésta lejano el día en que se sepa en el mundo entero, que se haya conmovido por el asesinato de Carrillo, que se sepa cómo castiga el movimiento obrero internacional a esos asesinos.

Pueden creer los señores cooperatistas que cínicamente se presentan a cobrar sus decenas, los señores cooperatistas que creen que la ciudad de México, por su trajín, encubre sus infamias, pueden creer que el tiempo está contado y que más rápidamente de lo que piensan irán sintiendo la acción puntiva, la acción de castigo, de venganza y de protesta que perpetrar el movimiento obrero de México. Sería muy fácil callarse la boca, sería muy fácil que los acontecimientos siguieran su curso normal, sería muy sencillo decir: no sabemos qué se pretende hacer; pero nosotros, heridos profundamente, íntimamente conmovidos por lo pasado en Yucatán, todavía tenemos la generosidad de advertir, de prevenir, de dar tiempo a estas gentes a que ocupen un sitio en la linea de fuego. Tal vez allá no faltará quienes de los nuestros se apresten a castigarlos con las armas en la mano también; pero si insisten, si creen que el fuero va a ser respetado por el movimiento obrero, engañan de la manera más clara y contundente: el fuero lo respetarán las autoridades; el movimiento obrero no lo respetar : ténganlo en cuenta, señores. (Aplausos.) Yo sé que se han hecho gestiones, y creo que se harán con éxito, para que sean guardadas las personas de los señores diputados. El Gobierno nada tiene que ver con esta acción que llevar a cabo el movimiento obrero; él dar las garantías, porque es preciso que las dé; pero a pesar de esas garantías, la resolución, la sentencia del movimiento obrero se cumplir . Sabemos perfectamente que estas declaraciones implican una gran responsabilidad, una grave responsabilidad, y que la consecuencia lógica que trae una actitud como la que yo mantengo en nombre del movimiento obrero de México, es hacer que converjan todos los oidos, todas las malas voluntades y toda la inquina en contra de los que nos hallamos dispuestos a respaldar la acción del movimiento obrero; pero no se crea que los elementos que han salido del obrerismo, los que hemos convivido la vida del obrero, los que hemos hecho con nuestros pocos recursos mentales nuestra obra de organización, los que hemos hecho sacrificios pequeños o grandes para verificar en el territorio de México algo de lo que han hecho los pueblos trabajadores de otros países, no se crea que vamos a resignarnos con una lamentación, con señalar tales y cuales hechos ante el espectáculo que nos han obligado a presenciar, espectáculo muy doloroso para nosotros, como es el asesinato de Felipe Carrillo. Felipe Carrillo ha caído, se ha derrumbado, ha sido herido a traición, y lo peor que pudo

hacer el espíritu maquiavélico de De la Huerta y socios, que pudieron hacer, fue fraguar y llevar a la práctica ese asesinato, porque la ola de indignación que se ha desatado, el furor que se siente en todo México es de tal naturaleza, que difícilmente se podrá encauzar esta furia; está deseosa de tomar revancha, de apagar esta sed de justicia que sienten todos los elementos que tengan el corazón bien puesto. Ténganse en cuenta que nosotros, no porque Felipe Carrillo ha caído vamos a cejar en nuestro empeño; téngase en cuenta que dolorosa y todo esa muerte, ha sido algo así como la piedra de toque, ha venido a ser la afinidad al afirmar la solidaridad entre todos los grupos obreros de México, que ahora no hay una sola discrepancia por lo que se refiere al cariz del movimiento contrarrevolucionario que encabeza De la Huerta. Antes pudiera De la Huerta haber sorprendido algunas gentes ingenuas hablándoles de obrerismo; antes pudiera hacer creer a los ingenuos que estaba animado de las mejores intenciones para el movimiento obrero; pero después de este asesinato, ha abierto un abismo y no habrá nadie que se escude tras de una ingenuidad sospechosa para aceptar la irresponsabilidad que pretende exhibir el señor de la Huerta; y por cada uno de los elementos nuestros que caiga en la forma en que cayó Felipe Carrillo, lo menos caerán cinco de los señores que están sirviendo de instrumento a la reacción. En Veracruz se han despachado completa e íntegramente, como se dice vulgarmente, con la cuchara grande: han acabado con las organizaciones, han asaltado las casas y oficinas de los representantes de los sindicatos, han encarcelado a los líderes, están persiguiendo a los representantes obreros; la cuestión del inquilinato, que tantos sacrificios había costado, también ha sido motivo de una caza verdaderamente tenaz y sangrienta. Pues ante estos hechos, ante estas realidades, ¿cómo vamos a contestar nosotros con una actitud espectante que no se compadecería con las responsabilidades que en estos momentos sentimos sobre nuestras conciencias, sobre nuestras almas, sobre nuestros espíritus? Es necesario que los que tengan amistad, los que se sientan vinculados con los cómplices del asesinato de Felipe Carrillo, tomen las de "Villadiego" cuanto antes; que no echen en saco roto mis declaraciones, porque sería muy lamentable tener que hacer víctima - siempre es simpático el papel de víctima - a gentes que lo que merecen en este instante es el ridículo, es la execración, es algo que los torture, es ponerles un estigma que les dé a conocer ante la gran familia revolucionaria, no solamente de México, sino de todos los países.

A los compañeros que me escuchan con el convencimiento íntimo de que hay necesidad de emplear esta acción enérgica; los que se sientan sin prejuicios para apoyarla, paras respaldarla; los que creen que ha llegado el momento de sentar precedentes de castigo para estos traidores; los que no sienten el escrúpulo de decir: "Allá va un compañero mío," porque hay, por desgracia, todavía muchos entre nosotros que llaman compañero a un traidor; es necesario que se llenen el alma, el espíritu, de la convicción íntima y grande de que tenemos un gran deber que cumplir, y este deber es vengar, castigar a los asesinos de Carrillo Puerto. Yo invito a mis compañeros de bloque, a mis compañeros de filiación política, a que sin vacilaciones se presenten a ayudarnos en esta tarea. Yo deseo saber, en nombre del movimiento obrero, quién de vosotros se niega a seguir ese camino que está trazando la organización obrera de México que trata de vengar la personalidad del movimiento obrero de la misma República, maculado, pisoteado por los asesinos de Felipe Carrillo. ¿Quién de vosotros, compañeros, estar de acuerdo en que se lleve a cabo esta acción? Yo pido, yo quiero que mis compañeros, los que comulgan con las ideas del movimiento obrero a este respecto, que se pongan de pie. (Unánimemente se ponen de pie los presentes. (Aplausos.) Ahora podré llevar al seno de las asambleas obreras esta manifestación de solidaridad, y debéis saber que a partir de este momento estamos vinculados por la misma responsabilidad, que no venga haciendo nadie alarde de un sentimentalismo, porque eso sería en todo caso al invocar protección, al invocar ayuda para esos hombres que no tendrán conmiseración de ninguno de nosotros si la suerte, la fortuna o lo que sea, llega a depararles la oportunidad de que nos acabarán; téngase en cuenta que cuando se trata de nosotros no hay contemplaciones, no hay atenciones , no hay nada más que el criterio unilateral, tajante, completamente tajante que trata de acabar a todos los elementos que constituyen para todos esos señores un obstáculo; de manera que al hacer estas declaraciones y al recoger la manifestación de confianza y solidaridad que habéis dado al movimiento obrero, podéis tener la seguridad de que no pasarán muchos días sin que comience a hacerse sentir nuestra obra punitiva. (Aplausos nutridos.)

Presidencia del C. CAMPILLO SEYDE ARTURO

- EL C. Secretario Puig y Casauranc: Se consulta a la Asamblea si se aprueba la iniciativa de la diputación yucateca, que lleva más de cincuenta firmas de ciudadanos diputados. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobada. Se enlutará la tribuna por tres días. (Una voz: El frente de la Cámara.)

El C. Portes Gil: Como el edificio de la Cámara va a estar cerrado esos tres días, suplico a la Presidencia se sirva acordar que sea la fachada de la Cámara la que se enlute. (Aprobado.)

El C. secretario Puig y Casauranc: Se ruega a los ciudadanos diputados y a los asistentes a las galerías se sirvan poner de pie.

El C. presidente: La Cámara de Diputados del XXX Congreso de los Estados Unidos Mexicanos cierra hoy, 14 de enero de 1924, período extraordinario de sesiones para el cual fue convocada por la H. Comisión Permanente.

- El C. secretario Puig y Casauranc, leyendo:

"Acta de la sesión celebrada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión el día catorce de enero de mil novecientos veinticuatro.- Período extraordinario.

"Presidencia del C. Arturo Campillo Seyde.

"En la ciudad de México, a las diez y siete horas y veinte minutos del lunes catorce de enero de mil novecientos veinticuatro, se abrió la sesión con asistencia de ciento cuarenta ciudadanos diputados, según consta en la lista que previamente paso la Secretaría.

"Sin debate se aprobó el acta de la Junta Preparatoria celebrada el día nueve del mes en curso.

"El ciudadano presidente hizo la siguiente declaratoria:

"La Cámara de Diputados del XXX Congreso de los Estados Unidos Mexicanos abre hoy, catorce de enero de mil novecientos veinticuatro, el período extraordinario de sesiones para el cual fue convocada por la H. Comisión Permanente."

"El C. Emilio Portes Gil, con su carácter de presidente de la Comisión Permanente, informó acerca de los motivos que tuvo la misma para convocar a la Cámara a este período extraordinario.

"Se dio cuenta con un oficio de la Secretaría de Gobernación en que el Ejecutivo consulta el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se deroga el decreto de 22 de noviembre de 1921, que retiró al Ejecutivo de la Unión la facultad de aprobar el presupuesto anual de gastos.

"Transitorio. Este decreto surtir sus efectos legales desde el día primero del presente año."

"A moción del C. Lázaro V. Ramírez, la Cámara consideró de urgente resolución el anterior proyecto, que fue puesto a debate en lo general.

"El C. Luis Espinosa habló en contra y en seguida se estimó agotada la discusión y se procedió a la votación nominal consiguiente, declarándose con lugar a votar en lo general por ciento veintiséis votos de la afirmativa contra doce de la negativa.

"Se puso a discusión en lo particular el artículo único del proyecto .

"Los CC. Siurob y Luis Espinosa usaron de la palabra para proponer que la facultad al Ejecutivo se limitar para el año en curso. La Cámara consistió en que se modificara en ese sentido el artículo, quedando así redactado:

"Artículo único. Se deroga el decreto de 22 de noviembre de 1921, que retiró al Ejecutivo de la Unión la facultad de aprobar el presupuesto anual de gastos, quedando, en consecuencia, el Ejecutivo con facultad para legislar en materia de egresos durante el ejercicio del presente año fiscal."

"Se reservó para su votación sin que nadie hiciera uso de la palabra, y pocos momentos después fue aprobado, en unión del artículo transitorio que no motivó debate, por ciento veintiséis votos de la afirmativa contra cinco de la negativa.

"Se hizo la declaratoria de que pasaba el proyecto al Ejecutivo para los efectos constitucionales.

"El C. Lauro Medrano, suplente del C. diputado Isidro Fabela, por el 9o. distrito electoral del Estado de México, rindió la protesta de ley.

"Se dio cuenta con una proposición subscripta por la diputación yucateca y por otros muchos ciudadanos representantes, tendiente a que se enlute la tribuna de esta Cámara como demostración de duelo por la muerte del C. Felipe Carrillo Puerto, gobernador constitucional del Estado de Yucatán.

"Los CC. Castillo Torre, Siurob y Morones pronunciaron discursos apoyando la proposición y enalteciendo la personalidad del C. Carrillo Puerto.

"Acto continuo la proposición fue aprobada en votación económica.

"El ciudadano presidente hizo la siguiente declaratoria:

"La Cámara de Diputados del XXX Congreso de los Estados Unidos Mexicanos cierra hoy, catorce de enero de mil novecientos veinticuatro, el período extraordinario de sesiones para el cual fue convocada por la H. Comisión Permanente".

"Se leyó la presente acta."

Está a discusión. No habiendo quien la objete, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobada el acta.

El C. presidente, a las 19.55: Se levanta la sesión.