Legislatura XXXI - Año I - Período Ordinario - Fecha 19240828 - Número de Diario 8

(L31A1P1oN008F19240828.xml)Núm. Diario:8

Colegio Electoral

ENCABEZADO

MÉXICO, JUEVES 28 DE AGOSTO DE 1924

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración Local de Correos. el 21 de septiembre de 1921.

AÑO I. - PERÍODO ORDINARIO XXXI LEGISLATURA TOMO I. - NÚMERO 8

OCTAVA JUNTA PREPARATORIA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 28 DE AGOSTO DE 1924

SUMARIO

1.- Se abre la junta. Lectura y aprobación de la anterior.

2.- Usan de la palabra para hechos los ciudadanos Fabila, Padilla, Martínez de Escobar y Gutiérrez José F.

3.- Se discute y aprueba el dictamen relativo al 17 distrito electoral de Michoacán.

4.- Previo debate, se aprueba el dictamen referente al 1er. distrito electoral de Guanajuato.

5.- Sin discusión, es aprobado el dictamen correspondiente al 20 distrito electoral de Jalisco. Se levanta la junta.

DEBATE

Presidencia del

C. FILIBERTO GÓMEZ

(Asistencia de 151 ciudadanos diputados y presuntos diputados.)

El C. presidente, a las 17 horas: Se abre la junta.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Acta de la Junta Preparatoria de la Cámara de Diputados del XXXI Congreso de la Unión, celebrada el día veintisiete de agosto de mil novecientos veinticuatro.

"Presidencia del C. Filiberto Gómez.

"En la ciudad de México, a las diez y seis horas y cincuenta minutos del miércoles veintisiete de agosto de mil novecientos veinticuatro, se abrió esta Junta Preparatoria con asistencia de ciento ochenta y cuatro ciudadanos presuntos diputados.

"El acta de la Junta celebrada el día anterior se aprobó sin debate.

"Sin que nadie hiciera uso de la palabra fueron aprobados los siguientes dictámenes formulados por los miembros de la Primera Comisión de Poderes:

"De la Octava Sección. Elecciones en el 3er. distrito electoral del Estado de Guanajuato. Diputado propietario, C. Constantino Llaca, y diputado suplente, C. Francisco Bedia.

"De la Décima Sección. Elecciones en el 13 distrito electoral del Estado de México. Diputado propietario, C. Benito Sorraquín, y diputado suplente, C. Ernesto Ríos.

"De la Primera Sección. Elecciones en el 11 distrito electoral del Estado de Michoacán. Diputado propietario, C. Melchor Ortega, y diputado suplente, C. Juan Ayala.

"De la Quinta Sección. Elecciones en el 8o. distrito electoral de Zacatecas. Diputado propietario, C. Celestino Castro, y diputado suplente, C. J. Cruz N. Veloz.

"De la Quinta Sección. Elecciones en el 5o. distrito electoral de Sonora. Diputado propietario, C. Jesús M. Aguirre, y diputado suplente, C. Roberto A. Morales.

"De la misma Quinta Sección. Elecciones en el 10 distrito electoral del Distrito Federal. Diputado propietario, C. José F. Gutiérrez, y diputado suplente, C. Elías F. Hurtado.

"De la propia Quinta Sección. Elecciones en el 7o. distrito electoral de Durango. Diputado propietario, C. Benjamín Borrego Martínez, y diputado suplente, C. Fernando J. Silveyra.

"De la Tercera Sección. Elecciones en el 3er. distrito electoral de Sonora. Diputado propietario, C. Alberto Sáinz, y diputado suplente, C. Alberto B. Sobazo.

"Se puso a discusión el dictamen de la Segunda Sección de la 2a. Comisión de Poderes, que estudia las elecciones en el 15 distrito electoral del Estado de México y favorable a los CC. Luis Manuel Díaz y Manuel Rodríguez Ayala, como diputados, propietario y suplente, respectivamente. Este dictamen consulta un tercer punto resolutivo concebido en estos términos:

"Consígnense a las autoridades competentes los trabajos de la Junta Computadora que presidió el C. Guillermo Tirado, para la averiguación correspondiente, caso de que se haya cometido algún acto violatorio de las leyes penales."

"El C. José F. Gutiérrez pidió se suspendiera la discusión de este dictamen. El C. García León hizo una moción de orden y la Secretaría una aclaración. El C. Delhumeau habló en contra del dictamen, y en seguida se dio cuenta con la moción suspensiva a que antes se había referido el C. Gutiérrez, quien la fundó. La Asamblea no la tomó en consideración y el debate continuó. Prosiguió en el uso de la palabra el C. Delhumeau, de quien contestó una pregunta el C. Luis M. Díaz. A nombre de la

sección dictaminadora apoyó el dictamen el C. Ramírez Corzo, quien también interpeló al C. Luis M. Díaz. Impugnó el dictamen el C. José F. Gutiérrez, quien dirigió preguntas a los CC. Ramírez Corzo y Luis M. Díaz.

"Suficientemente discutido el dictamen, se aprobó en votación económica y se hizo la declaratoria respectiva.

"Presidencia del C. Juan B. Salazar.

"La Secretaría dio cuenta con el siguiente dictamen:

"Las secciones primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta, séptima, octava, novena y décima de la 1a. Comisión de Poderes y las secciones primera y segunda de la 2a. Comisión de Poderes de esta H. Cámara, formularon dictámenes que se contraen a las elecciones verificadas el seis de julio próximo pasado para diputados al Congreso de la Unión, en diversos Estados de la República.

"Dichos dictámenes son aprobatorios para quienes obtuvieron credencial legítima y, en esta virtud, ante la soberanía de este H. Colegio Electoral venimos a proponer el siguiente punto de acuerdo:

"Único.

Son válidas las elecciones para diputados propietarios y suplentes verificadas el seis de julio en los distritos electorales que a continuación se mencionan y, en consecuencia, son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por los mismos distritos, los siguientes ciudadanos:

"Aguascalientes: 1er distrito, Rafael Quevedo e Isaac Díaz de León.

"Coahuila: 6o. distrito, Marcos A. Hernández y Aurelio L. Cadena.

"Chihuahua: 3er. distrito, Mariano Irigoyen y Abelardo S. Amaya.

"Distrito Federal: 6o. distrito, Gonzalo González y Ramón Reyes.

"Durango: 2o. distrito. Salvador Reyes Avilés y Laureano Martínez.

"Guanajuato: 6o. distrito, Juan G. Abascal y J. Jesús Silva Ruiz.

"Hidalgo: 3er. distrito. Leonardo M. Hernández y Heliodoro López.

"Jalisco: 4o. distrito, José María Cuéllar y Leopoldo Cuéllar. - 14 distrito

J. Jesús Otero y Luis García

"México: 2o. distrito, Roberto Nieto y Manuel L. Calderón.

"Oaxaca: 12 distrito, José Pérez Acevedo y Antonio Gómez Tamariz.

"Puebla: 8o. distrito, Ricardo Reyes Márquez y Trinidad Hernández.

"Querétaro: 1er. distrito, José Veraza y Rubio y Antonio Martínez.

"Nayarit: 3er. distrito, José de la Peña y Pedro López B.

"Aguascalientes: 2o. distrito, Manuel Carpio y José M. Ortega.

"Colima: 2o. distrito, José Llerenas y Juan de la Cruz García.

"Durango: 3er. distrito, Juan Pablo Estrada y Leopoldo Martínez.

"Guerrero: 3er. distrito, Margarito Gómez y Manuel B. Toledo.

"Hidalgo: 4o. distrito, Oscar B. Santander y Cesáreo I. García .

"Jalisco: 15 distrito, Francisco D. Flores y Ruperto García.

"Michoacán: 12 distrito, Alfredo Álvarez Treviño y Antonio Espinosa Gutiérrez.

"Chiapas: 1er. distrito, Julio Esponda y Francisco Araujo.

Distrito Federal: 8o. distrito, Romeo Ortega y Ricardo González Montero.

"Guanajuato: 9o. distrito, Federico Medrano V. y Pulcherio Pérez Prado.

Jalisco: 16 distrito, Romualdo Parra y Francisco Camacho.

"México: 4o. distrito, Roberto Otáñez y Adrián López Gómez.

"Michoacán: 13. distrito, J. Jesús Pineda e Ignacio Martínez.

"Oaxaca: 3er. distrito, Jenaro V. Vásquez y Otilio J. Madrigal. - 14 distrito,

José Castillo Larrañaga y Efrén Narváez.

"Querétaro: 3er. distrito, José Siurob y Miguel G. Herrera.

"Yucatán: 2o. distrito, Rodulfo Izquierdo y Manuel Espadas.

"Chiapas: 2o. distrito, Jesús Z. Nucamendi y Fiacro E. López.

"Hidalgo: 6o. distrito, Juvencio Nochebuena y Erasmo Ángeles.

"Jalisco: 17 distrito, Benigno Palencia y Severiano Lozano.

"México: 5o. distrito, Demetrio Hinostrosa y Zenón Suárez.

"Michoacán: 14 distrito, Rafael Picazo y J. Jesús Gudiño.

"Oaxaca: 15 distrito, Francisco Arlanzón y Juan Reyes Saavedra.

"Yucatán: 3er. distrito, licenciado José Castillo Torre y Abelardo Gual García.

"Campeche: 1er. distrito, Silvestre Pavón Silva y Emilio Martínez P.

"Chiapas: 3er. distrito, César Martínez Rojas y Miguel Castillo.

"Hidalgo: 7o. distrito, Alberto Cravioto y Alberto Ángeles.

"Jalisco: 8o. distrito, Francisco Z. Moreno y Daniel Macías.

"México: 6o. distrito, Telésforo Flores Peña y Efrén Sámano.

"Michoacán: 4o. distrito, Vidal Solís y Alfredo León .

"Oaxaca: 6o. distrito, José García Ramos y Cecilio Cruz Palacios.

"Yucatán: 4o. distrito, Neguib Simón y José N. Salazar.

"Distrito Federal: 12 distrito, Luis N. Morones y Ricardo Treviño.

"Campeche: 2o. distrito, Eduardo R. Mena Córdoba y Enrique Angly Lara.

"Guanajuato: 12 distrito, Cayetano Andrade y Francisco Díaz Barriga.

"Jalisco: 9o. distrito, Antonio Valadez Ramírez y José de Jesús Cuéllar.

"México: 9o. distrito, Clemente Trueba y Francisco J. Téllez.

"Michoacán: 6o. distrito, Carlos Riva Palacio y Manuel Avilés .

"Nuevo León: 1er. distrito, Timoteo R. Martínez y Manuel Villareal.

"Tabasco: 1er. distrito, Pablo Azcona y Manuel Jiménez.

"Yucatán: 5o. distrito, Luis Torregrosa y Ernesto Rivero Díaz.

"Guanajuato: 14 distrito, José M. Gutiérrez y Esteban Bueno.

"Hidalgo: 10 distrito, Santiago M. Hernández y Leobardo I. Mercado.

"México: 10 distrito, Filiberto Gómez y Lorenzo Robles.

"Michoacán: 7o. distrito, José María Sánchez Pineda y Cliserio V. Carbajal.

"Nuevo León: 2o. distrito, Porfirio Pérez Salinas y Protasio Flores.

"Oaxaca: 8o. distrito, Rafael E. Melgar y Fermín Díaz.

"Oaxaca: 13 distrito, Alfonso F. Ramírez y Rafael Cruz Pombo.

"Veracruz: 3er. distrito, Isaac Velásquez y Cecilio Gómez.

"Yucatán: 6o. distrito, Ariosto Castellanos C. y Regino Escalante Rosado.

"Coahuila: 2o. distrito, Vicente Santos Guajardo y Mariano Chavero.

"Distrito Federal: 3er. distrito, Luis L. León y Gorgonio Estrada.

"Guanajuato: 17 distrito, Francisco Olivares G. y J. Pilar Rivera.

"Jalisco: 11 distrito, Margarito Ramírez y José Guadalupe de Anda.

"Jalisco: 21 distrito, Alberto González y Martiniano Sendis.

"México: 11 distrito, Arturo J. Valenzuela y Alfredo Ezeta.

"Michoacán: 8o distrito, Joaquín Silva y Rafael Montealván.

"San Luis Potosí: 4o. distrito, Antonio Díaz Soto y Gama y José Narváez.

"Tamaulipas: 1er. distrito, Gregorio Garza Salinas y Leonidas Guerra.

"Chiapas: 7o. distrito, Luis Ramírez Corzo y Luis Monroy Aguirre.

"Distrito Federal: 4o. distrito, Gustavo Durón González y Raúl Prieto.

"Guanajuato: 18 distrito, Lucas Contreras y Arturo Ducoing.

"Hidalgo: 1er. distrito, Camerino Campos y Emiliano Esparza.

"Jalisco: 1er. distrito, Alfredo Romo y Francisco Vidrio Pérez.

"Michoacán: 9o. distrito, Pedro M. Martínez y Francisco Rivera Díaz.

"Oaxaca: 10 distrito, Pedro A. Vásquez y Manuel B. Albuerne.

"Sinaloa: 5o. distrito, Antonio López Sorcina y Francisco Peregrina.

"Tamaulipas: 2o. distrito, Agustín Aguirre Garza y Ángel Cárdenas.

"Coahuila: 5o. distrito, Antonio Garza Castro y José María Ibarra.

"Durango: 1er. distrito, Alejandro Antuna y José D. Quiroga.

"Hidalgo: 2o. distrito, José L. Galván y Alfredo Madrid.

"Jalisco: 2o. distrito, José V. Gómez Cano y Carlos Ortiz M.

Jalisco: 13 distrito, Fernando Martín del Campo y Salvador Zuno Hernández.

"Michoacán: 10 distrito, Efraín Pineda Y Diódoro Torres.

"Nuevo León: 6o. distrito, José Martínez Campos y Crescencio de la Garza González.

"Oaxaca: 11 distrito, Adolfo Arias y Héctor Fierro.

"Veracruz: 6o. distrito. Manlio Fabio Altamirano y Antonio Fierro.

"Coahuila: 4o. distrito, Elpidio Rodríguez y Roberto J. Robledo.

"Chihuahua: 2o. distrito, Francisco García Carranza e Isauro Medina.

"Durango: 5o. distrito, Ramón Martínez y José G. Fabela.

"Guanajuato: 13 distrito, José Aguilar y Maya y Leopoldo Alcántara.

"Guanajuato: 16 distrito, Enrique Hernández Álvarez y Leandro Jasso.

"Oaxaca: 5o distrito, Manuel Rueda Magro y Manuel Franco Cerqueda.

"Puebla: 10. distrito, Marino Pérez y M. Montiel.

"México: 8o. distrito, Ramón Anaya y Jorge A. Vargas.

"México: 16 distrito, Procuró Dorantes y José de la Sierra.

"Guanajuato: 8o. distrito, Ignacio García Téllez y Pascual J. Padilla.

"Guanajuato: 15 distrito, Benjamín Méndez jr. y Adolfo Obregón.

"Guerrero: 8o. distrito, Daniel L. Barrera y Alfonso O. Guevara.

"Jalisco: 3er. distrito, Gustavo R. Cristo y Luis J. Abitia.

"México: 7o. distrito, Gilberto Fabila y Juan Manuel Patiño.

"Michoacán: 1er distrito, José Pérez Gil y Ortiz y Pascual Cortés.

"Nuevo León: 4o. distrito, Jesús Santos Mendiola y Cosme Villareal.

"Oaxaca: 16 distrito, Francisco López Cortés y Samuel Villalobos.

"Quintana Roo: único distrito, Fernando González Madrid y Alfonso Orozco.

"Tlaxcala: 1er. distrito, Florencio Zainos y Lumbreras y Felipe Xicoténcatl.

"Sonora: 1er. distrito, Emiliano Corella y Pedro R. Dávila.

"Guanajuato: 5o distrito, Felipe Muñoz y J. Jesús Rea.

"México: 1er. distrito, Jesús M. Díaz y Fernando Garcés.

"Veracruz: 18 distrito, Primitivo R. Valencia y Manuel Azamar.

"Oaxaca: 4o. distrito, Rufino Zavaleta y Juvencio Larrañaga.

"Puebla: 10 distrito, Manuel M. Guerrero y Andrés Sosa.

"Querétaro: 4o. distrito, Ildefonso de la Peña e Ignacio Urbiola Reyna.

"Sonora: 4o. distrito, Ramón Ramos y Benjamín Peñúñuri.

"Michoacán: 19 distrito, José Valdovinos Garza y José Rodríguez.

"Veracruz: 9o. distrito, Enrique L. Soto y Ángel D. Hernández.

"Hidalgo: 9o. distrito, Francisco López Soto y Floro M. Parra.

"Veracruz: 10 distrito, Victorio Lorandi y Gonzalo Fernández.

"Guanajuato: 4o. distrito, Juan B. Bravo y Manuel Sánchez R."

"Puesto a discusión el dictamen anterior, el C. Díaz Soto y Gama habló en contra, pidiendo que fueran separados algunos casos para discutirse aisladamente. El C. Adolfo Arias, uno de los firmantes del dictamen, habló en pro. En contra lo hizo el C. Siurob, quien contestó una pregunta del C. Trueba En pro usó de la palabra el C. Federico Medrano, cuyos conceptos motivaron aclaraciones del C. Manuel Carpio. El C. Morones impugnó el dictamen y al igual que el C. Díaz Soto y Gama solicitó que algunos casos comprendidos en el dictamen global se discutieron aisladamente; el C. Morones, durante su discurso, interpeló al C. Adolfo Arias, quien contestó, y respondió a preguntas que le dirigió el C. García Téllez. El C. Ezequiel Padilla habló en pro y el C. Castillo Torre usó de la palabra para aclaraciones.

"Suficientemente discutido el dictamen, se votó nominalmente a pedimento de varios miembros de la Asamblea, y resultó aprobado por ciento setenta y nueve votos de la afirmativa contra cuarenta y uno de la negativa. La Secretaría hizo la declaratoria correspondiente.

"Se sometió a consideración de la Asamblea el dictamen de la Novena Sección de la 1a. Comisión, que trata de las elecciones en el 12 distrito electoral del Estado de y que propone para diputado propietario al C. David López y para diputado suplente al C. Enrique Vázquez.

"El C. Siurob interpeló a la diputación de Jalisco acerca de un hecho que se imputa al C. David López y le respondió el C. Valadez Ramírez dando lectura a varios documentos.

"El dictamen fue aprobado en votación económica y se hizo la declaratoria procedente.

"Presidencia del C. Filiberto Gómez.

"Se puso a debate el dictamen de la Segunda Sección, relativo a las elecciones en el 17 distrito electoral del Estado de México, favorable a los CC. Rómulo A. Villavicencio y Ramón Madrigal, como diputados, propietario y suplente, respectivamente.

"La presidencia respondió a una interpelación que le dirigió el C. Morones, quien hizo aclaraciones. El C. José María Sánchez también hizo aclaraciones relacionadas con los conceptos expresados por el C. Morones, quien hizo nuevas aclaraciones. El C. Díaz Soto y Gama usó de la palabra en contra y en seguida lo hizo en pro el C. Madrigal, de quien contestó una pregunta el C. Siurob. A nombre de la sección dictaminadora habló en apoyo del dictamen el C. Marino Pérez, quien contestó una pregunta del C. Díaz Soto y Gama y dio a conocer un documento a solicitud del C. Madrigal.

Suficientemente discutido el dictamen, fue aprobado en votación económica y se hizo la declaratoria correspondiente.

"A las veintitrés horas y dos minutos concluyó la junta y se citó para las diez y seis horas del día siguiente."

Está el acta a discusión. Los ciudadanos que deseen hacer uso de la palabra sírvanse pasar a inscribirse. No habiendo quien la impugne, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán manifestarlo. Aprobada.

El C. presidente: Tiene la palabra para hechos el ciudadano Fabila.

El C. Fabila: Ciudadanos diputados y presuntos diputados:

Vengo, autorizado plenamente por el Bloque Confederado, a hacer declaraciones al margen de algunos hechos que, en concepto de ese grupo, son trascendentales y que no conviene a los intereses revolucionarios que representa dicho grupo, pasen inadvertidos.

Hasta ahora el Bloque Confederado había actuado entregado por completo a la atención de los múltiples casos electorales que se debaten en las sesiones que se han efectuado; pero esta circunstancia , que para los confederados no es más que una de las etapas por las cuales forzosamente tenían que pasar sus actividades, tal vez ha sido tomada por algunos miembros de esta Cámara y por algunos ciudadanos fuera de ella, en el sentido de que los confederados se habían abstraído para siempre de determinados principios o de determinadas tendencias revolucionarias. Es así como los estimables compañeros de la minoría, en frecuentes e insistentes ocasiones, han machacado sobre el grupo confederado, haciéndolo aparecer como que había olvidado los principios revolucionarios que lo animan y los ideales que persigue dentro y fuera de la Cámara; es así como al margen de determinados debates sobre casos individuales, ya de confederados o ya de coligados, estimables compañeros de la minoría han pretendido hacer aparecer, ante la nación y ante los revolucionarios del País, al Bloque Confederado como a un grupo de individuos que cifraran todo su ideal en la defensa de intereses personalistas; es así cómo, estimables compañeros de la minoría, al margen de ciertos debates sobre cuestiones sociales y sobre puntos de política abstracta, han pretendido hacer aparecer al Bloque Confederado como constituido por elementos que habían olvidado la cepa revolucionaria en que están creados. Vengo pues, autorizado plenamente por mi bloque a hacer algunas rectificaciones al margen de estos hechos, sin el ánimo más pequeño de herir susceptibilidades de la minorías, ni de aludir a determinadas inconsecuencias que, al calor de un apasionamiento en los debates, pudieron suscitarse. Vengo en nombre del Bloque Confederado, ciudadanos de la minoría, a hablar también del ideal revolucionario, del deseo de armonía, del deseo de colaboración, del deseo de cooperación de confederados y coligados, con el fin único y supremo del triunfo de la revolución en México. En determinadas ocasiones es muy posible que algunos estimables compañeros de la minoría hayan llegado a abrigar, remotamente siquiera, la idea de que el

Bloque Confederado se había retraido de su "callismo" o que siquiera había aminorado en algo su fe por el "callismo", y tal vez esta remota sospecha de algunos compañeros coligados, hubiera trascendido fuera de la Cámara. Vengo, en nombre de los confederados, a declarar a la minoría y al país entero, que hoy somos más callistas que ayer, que hoy sostenemos con más calor, con más fe, con más entusiasmo, el programa y la tendencia del callismo, encarnadas en nuestro presidente electo, el ciudadano Plutarco Elías Calles. (Aplausos.) Vengo, en nombre de los confederados, a protestar a las minorías, a declarar al país entero y a las naciones en general que estén interesadas en nuestro movimiento social, que los vínculos que ayer nos unieron, para luchar en pro de la candidatura del general Calles - - porque esta candidatura es el símbolo de los ideales de la revolución mexicana -, están intactos, están incólumes y son más estrechos, más firmes y más sólidos. Vengo a declarar, también, que desde este punto de vista, los vínculos que ayer, en la campaña política pro - Calles, nos unieron con las actuales minorías de esta Cámara, los confederados los consideramos existentes e invunerables, sin que hayan sufrido la menor mella. Venimos a protestar, de buena fe, ciudadanos de la minoría, que nos consideramos, como ustedes, tan callistas hoy, como lo fuimos en la campaña política.

El ciudadano general Calles declaró en Atlantic City, que se consideraba electo por las masas de obreros y campesinos de la República, que se consideraba el representativo de los intereses de esas masas proletarias. Pues bien, esto, que, fue grato, que es y debe ser profundamente grato para los compañeros de la minoría, que se dicen representativos de los intereses de obreros y campesinos; esto, que es grato para Morones y que es profundamente grato para Soto y Gama, nosotros creemos - no sólo creemos, sino afirmamos - que nos es intensa e igualmente grato a nosotros, porque, si ellos se consideran representativos de los intereses proletarios de obreros y campesinos, los confederados, ciudadanos de la minoría, nos consideramos en el mismo plano, en la misma situación respecto a los mismos intereses de campesinos y obreros. (Aplausos.) Vengo, compañero Soto y Gama, a hablar con absoluta buena fe; así ha sido el mandato de mi bloque. Puede usted tomar mis palabras como esencial y profundamente sinceras; puede usted, por el momento, despojarse de todo prejuicio individual o colectivo que tenga, para los confederados, y aceptar mis palabras como la expresión más genuina de la lealtad y de la honradez políticas.

Pero si el país dudara, o hubiera algunos elementos en el país y en el extranjero que dudaran de que el Bloque Confederado representa grandes intereses de campesinos y de obreros de la República, no hay más que hechar una ojeada al primer cómputo extraoficial que se ha hecho de la votación en favor del general Calles. Para nadie debe ser dudoso que en el Bloque Confederado hay representaciones de Estados íntegras y muchas otras en mayoría. Por tanto, si en el Bloque Confederado existe mayoría de diputaciones o diputaciones íntegras, debemos aceptar que los mismos votos que obtuvieron esos confederados al amparo de la bandera del genera Calles, fueron también los mismos o casi los mismos que en esas Entidades se dieron a la candidatura del general Calles. En Coahuila, donde tenemos mayoría absoluta de diputación, se le dieron al general Calles veinticuatro mil votos; en Colima, donde tenemos la diputación íntegra, se le dieron once mil votos; en Chiapas, donde tenemos diputación íntegra, dieron cuarenta mil votos; en Chihuahua, donde tenemos casi íntegra la diputación, se le dieron veintisiete mil votos; en Durango, donde tenemos mayoría absoluta de diputación, se le dieron diez y ocho mil votos; en Guanajuato, donde tenemos mayoría absoluta, se le dieron sesenta y nueve mil votos; en Guerrero, donde tenemos mayoría absoluta también, se le dieron cuarenta y nueve mil votos; en Hidalgo, donde tenemos diputación íntegra, se dieron cincuenta y tres mil votos; en Jalisco, donde tenemos diputación íntegra, se le dieron noventa y seis mil votos; en México, donde tenemos diputación íntegra también, se le dieron ochenta y nueve mil votos; en Michoacán, donde tenemos mayoría de diputación, se le dieron doce mil votos... (Voces: ¡Ciento veinte mil!) Rectifico: en Michoacán, ciento quince mil votos. (Aplausos.) En Morelos, donde tenemos mayoría de diputación, se le dieron catorce mil votos; en Nayarit, donde tenemos mayoría de diputación, se le dieron seis mil votos; en Nayarit, donde tenemos mayoría de diputación, se le dieron seis mil votos; en Nuevo León, donde tenemos diputación íntegra, se le dieron treinta y siete mil votos; en Oaxaca, donde tenemos mayoría de diputación, se le dieron sesenta y un mil votos; en Puebla, donde tenemos mayoría de diputación, se le dieron ciento diez y seis mil votos. (Aplausos.) En Sinaloa, donde tenemos minoría de diputación se le dieron diez mil votos; en Tlaxcala, donde tenemos mayoría de diputación, se le dieron once mil votos; y en Veracruz, donde tenemos minoría de diputación, se le dieron ciento cuatro mil votos. (Aplausos.) En total, el Bloque Confederado cree fundamentalmente haber aportado a la lucha electoral en favor del general Calles, un acervo de novecientos mil votos, del total que extraoficialmente es de un millón trescientos mil. Consiguientemente, compañeros de la minoría, no deben ustedes creer por un solo momento, que hombres que aportaron más del ochenta por ciento de votos para el triunfo de la candidatura del general Calles, fueran en algún momento a traicionar o siquiera a olvidar en el más mínimo detalle el programa revolucionario del general Calles y los compromisos que el general Calles tiene con la revolución y con el proletariado mexicano. Por un solo momento no deben ustedes dudar de que el Confederado, de los elementos confederados representan, como ustedes, los intereses del proletariado del campo y de la ciudad. Es necesario, para la felicidad del pueblo mexicano y para el éxito del Gobierno del general Calles, que borremos, compañeros de la minoría, esos prejuicios sobre preeminencias y sobre ventajas virtuales de grupo a grupo. ¿Laboristas y agraristas quieren fundamentalmente la liberación del proletariado del campo y de la ciudad? Pues bien, compañero

Soto y Gama; pues bien, compañero Gutiérrez, para ese fin, para el fin de manumitir, como dice Morones, al proletariado mexicano, contad con los soldados del Bloque Confederado. (Aplausos.)

La reacción, que por algunos momentos y en virtud de incidentes pasajeros de la lucha de Colegio Electoral, pudo haber sonreído gozosa de que por fin se le iba a presentar la oportunidad de sacar algunas ventajas de nuestras diferencias de criterio, debe saber que ha sufrido el chasco más grande de su vida, puesto que para combatirla estamos con Morones y con Soto y Gama, o ellos deben estar con los confederados. (Aplausos.)

Estuvo en lo justo el general Calles cuando declaró en Atlantic City, que había sido electo por las masas campesinas y obreras, y ningún testigo más fehaciente, ningún espectador más indubitable que el grupo Confederado de la mayoría de la Cámara de Diputados.

Todos los confederados sabemos, y lo declaramos, que trajimos votación de elementos proletarios; en consecuencia, somos representativos de los proletarios. Para nadie es un misterio que las clases reaccionarias de México, las clases que tienen prejuicios en contra de los revolucionarios, jamás van a las urnas electorales. Todos sabemos que las votaciones se ganan en los pueblos, donde hay proletarios del campo y de la ciudad; por consiguiente, vuelvo a repetir, ha estado en lo justo el general Calles: es representativo del proletariado mexicano. (Aplausos.)

Para satisfacción y para que se les borren ciertos perjuicios, especialmente al compañero Soto y Gama, que es la más intransigente en materia de clasificación revolucionaria, yo excito al Confederado que no se considere representativo del proletariado mexicano, del campo y de la ciudad, a que salga de este salón, porque esta Cámara debe ser representativa de los elementos que han hecho la elección del general Calles.

El Bloque Confederado desea hacer una interpelación al compañero Juan de Dios Bátiz al compañero Ángel Montoya y a algún otro de los estimables compañeros que legítimamente traen su credencial, ganada bajo la bandera del florismo. Compañero Juan de Dios Bátiz: Habéis botado todos o casi todos los dictámenes de presuntos diputados del Bloque Confederado, y aún entiendo que muchos del Bloque Coligado; habéis dado vuestro voto afirmativo al dictamen global que recibió la sanción de esta Asamblea anoche; entiendo, porque conozco vuestros antecedentes, que sois un ciudadano consciente, porque sé que vuestra sangre a corrido en los campos de batalla en defensa de la revolución; porque sé que sois un hombre leal a vuestros principios y honrado en vuestros procedimientos; entiendo que si, pues, habéis votado estos dictámenes de presuntos callistas, ¿habéis reconocido, ciudadano Bátiz, que la elección de esos elementos callistas ha sido legal?

El C. Bátiz: Con permiso de la Presidencia. Declaramos los miembros de la diputación florista de Sinaloa, que nosotros en cada caso que creyéramos, a nuestro modo de pensar, que las elecciones habían sido justas y legales en tales o cuales casos, votaríamos que sí; por eso hemos votado en esos casos.

El C. Fabila: Habéis votado, compañero Bátiz, el dictamen global, afirmativamente. ¿Reconocéis la legalidad de la elección de los presuntos que contuvo ese dictamen global?

El C. Bátiz: Sí: (Aplausos.) - El C. Fabila: Gracias, compañero. Sí, pues, los diputados ya aprobados por esta honorable Asamblea son callistas: si, pues, jugaron en la lucha electoral bajo el amparo de la bandera callista; si, pues, están vinculados al programa revolucionario del futuro Gobierno del general Calles; si, pues, la votación, en una palabra, obtenida por cada uno de esos diputados tiene que considerarse forzosamente como la misma que obtuvo el general Calles en los distritos hasta ahora aprobados, señores, pido que se haga constar en el acta, que el que el representativo de la diputación de Sinaloa, que el más representativo y honrado de las tendencias floristas en esta Cámara, ha reconocido de hecho la legitimidad de los votos que el general Calles trae por conducto de los diputados ya aprobados de esta Cámara. (Aplausos ruidosos.)

El C. Bátiz: ¿Me permite una aclaración, compañero? Yo he reconocido, ateniéndome al dictamen de la comisión, que creo honorable, los votos de los diputados callistas. Nada más.

El C. Fabila: Muy bien, compañero. De ninguna podría yo exigirle a usted el sacrificio de que declarara que los votos que cada diputado le trae a Calles fueron legítimos; pero sí creo, en buena lógica, que podemos concluir que, de hecho, el representativo de la diputación florista ha reconocido la legitimidad de más de novecientos mil votos en la elección del general Calles, y esto quiero que se haga constar en el acta.

El C. Bátiz: No hay representativos en Sinaloa; todos son igualmente honorables.

El C. Fabila: Señores agraristas y laboristas: Una vez más en nombre de los confederados vengo a excitaros a que borréis prejuicios; vengo a pedir respetuosa, pero tenazmente, al compañero Díaz Soto y Gama que rompa en mil pedazos el molde de intransigencia, el molde en el cual quiere meter a todos los que quieren ser revolucionarios; vengo a pedirle que rompa ese molde para que vean en el espíritu de todos los aquí presentes el grado de revolucionarismo de cada quien, y aproveche con inteligencia ese grado de revolucionarismo en bien de la revolución mexicana y del futuro Gobierno de Calles. (Aplausos.) Romped ese molde, compañero Soto y Gama, ese molde en virtud del cual no es agrarista aquél que no está inscripto en vuestras listas o aquél que no tiene tales o cuales caracteres que usted sólo se ha forjado para los agraristas; romped ese molde en virtud del cual no puede ser agrarista nadie que no quepa en el mismo molde en que cabe Henshaw. Convengo en que el molde agrarista de Henshaw es único; pero, compañero Soto y Gama, reflexionad, volved atrás de tanto perjuicio aferrado en vuestro cerebro y encontrad en los confederados tan grandes y buenos agraristas, dentro de determinada esfera, como el compañero Hensahw; romped ese molde de intransigencia, compañero Soto y Gama, ese molde por virtud del cual sólo es

revolucionario Manrique, el gobernador de San Luis; romped ese molde y considerad que Abundio Gómez es tan revolucionario, dentro de su esfera de acción, como lo es Manrique. (Voces: ¡No! ¡No! Aplausos.) Os exhorto a que seais tolerante, porque la tolerancia es señal de inteligencia. Si como acabo de oír, os aferráis en las protestas de no considerar las circunstancias y el grado de revolucionarismo de cada quien, las consecuencias, compañero Soto y Gama, de esa intransigencia, serán de usted y no de los confederados. (Aplausos.) Los confederados, compañero Soto y Gama, y compañeros del Laborista, no se organizaron para pelear con ustedes; no se organizaron para estorbar el paso de vuestras tendencias; no se constituyeron para destruir a vuestros líderes: se constituyeron de buena fe, porque ellos, como vosotros, tienen su ideal, o más bien, como decía Morones anoche, su concepto; tienen un concepto de determinado sistema o de determinados procedimientos para llegar al ideal revolucionario. Creo que si vosotros, que tenéis vuestro sistema, que tenéis vuestros procedimientos, lo mismo agraristas que laboristas, para llegar a ese ideal revolucionario, reflexionáis que nosotros, como vosotros, estamos en lo justo, no os debe importar el sacrificio de un elemento individual que para ustedes significó mucho, como fue el compañero Castellanos; si estáis animados de veras por la fuerza impulsora del ideal, no nos debe importar el sacrificio de Pastrana Jaimes. Nosotros creemos que, si bien pudiera haberse lesionado la simpatía personal en el caso de Pastrana Jaimes, en el caso de Castellanos, la revolución está en pié, los intereses revolucionarios están incólumes, porque de buena fe, en concepto nuestro, están substituidos por un Padilla o por un Calles....

El C. Siurob, interrumpiendo: Calles sí, pero Padilla no.

El C. Fabila, continuando: Deseáramos que fuera posible borrar los perjuicios de algunos años entre ustedes y nosotros; deseáramos que pudiéramos entendernos; deseáramos borrar determinados resentimientos por tales o cuales choques porque, como ustedes nosotros estamos animados de un solo deseo en materia política: el llegar a conquistar alguna vez un solo grupo, a constituir el grupo revolucionario de México.

Vengo, autorizado por mi bloque, a expresar nuestra protesta más enérgica y más llena de ira en contra de la conducta del Sindicato de Agricultores de México; vengo, por mandato de ese bloque, a decir en esta Asamblea, para que lo sepa el país , que en manera alguna no sólo no consentimos, pero ni siquiera disimulamos la osadía y la desvergüenza de estos insensatos. (Aplausos.) No es la mayoría del pueblo, como ellos dicen en su mensaje al presidente Ebert, la que no está conforme con el programa y con los procedimientos del callismo, sino que es la minoría del país.

El C. Cuervo, interrumpiendo: ¡La minoría insignificante!

El C. Fabila, continuando: Es ese grupillo, encabezado por unos cuantos vividores de la aristocracia el que ha pretendido tomar el nombre de la generalidad de intereses de la industria agrícola del país. No es verdad, en primer lugar, que en ese Sindicato de Agricultores estén reunidos todos los intereses de la industria agrícola capitalista en México; mucho menos van a estar comprendidos en ese Sindicato los intereses de los pequeños agricultores.

El C. Altamirano Manlio Fabio, interrumpiendo: ¡Son negreros!

El C. Fabila, continuando: Nosotros no solamente rechazamos por asquerosa la maniobra de estos individuos, sino que, si fuera posible, en un momento de estrecha unión, con todos los elementos revolucionarios de esta Cámara, laboristas, agraristas y confederados, pediríamos que se declararan traidores a la patria Albarrán y sus congéneres. (Aplausos.) Y son traidores de la patria, porque la verdadera patria, como tantas veces lo han repetido en los últimos días Soto y Gama y Morones, estriba en la tendencia, en la aspiración suprema de mejoramiento y de realización de los principios revolucionarios. En ese concepto, puesto que éstos son traidores al avance de las ideas revolucionarias, son traidores a la patria que se está formando. (Aplausos.) Y aquí, compañero Morones, o compañero Gutiérrez, aquí vosotros los laboristas que tanto hacéis alarde de la acción directa, aquí donde debéis ejercitarla; eso merecen estos individuos; aquí es donde deben ustedes aplicarla, compañero Gutiérrez, y no por incidentes de la política con compañeros de Cámara y compañeros de tendencias revolucionarias. (Aplausos.)

El C. Padilla, interrumpiendo: ¡No! ¡¡No!!

El C. Fabila, continuando: Vengo en nombre de mi bloque, compañero Soto y Gama, porque vos habéis sido el que más nos habéis fustigado, a rechazar enérgicamente, sincera y lealmente, los cargos de reaccionarios, de desleales a la revolución, de émulos del "prietismo". Reflexionad , compañero Soto y Gama, serenamente, y veréis que no tenéis derecho para hacernos tamaña injuria. Nosotros, si reflexionáis serenamente, no tuvimos esa actuación con la cual queréis presentarnos, de émulos o de incondicionales del "prietismo". Precisamente porque no lo fuimos, ciudadano Soto y Gama, estamos con vosotros en esta Legislatura; nosotros todavía hoy y toda nuestra vida, como ustedes, maldeciremos y aconsejaremos a nuestros hijos que maldigan a Prieto Laurens y a De la Huerta.

Vengo a rechazar también, señores, el cargo que nos hizo el compañero Soto y Gama, de haber desvirtuado una tendencia revolucionaria en materia de representación cameral. No, compañero, no queremos nosotros la representación por kilómetros cuadrados; queremos nosotros lo que ustedes no tienen en su programa y, sin embargo, lo siguen como tendencia y lo aplican como procedimiento: queremos también la representación funcional. Figura en el principio general número 4, de las bases de la confederación , y queremos que usted acepte de buena fe estas tendencias que lealmente sostenemos en la Confederación. Queremos que usted acepte que, prácticamente, la representación funcional, dentro de las posibilidades del medio actual político y social de los distritos en que hemos luchado los confederados, sería un atentado de nuestra parte al sentido común

y a los principios revolucionarios que sustentamos, pensar por un momento que nuestro regionalismo estriba en lo que vuestra señoría ha dicho, es decir, en la superficie de la tierra. No compañero Soto y Gama; en punto a ese principio revolucionario estamos con ustedes, y como ustedes , lo estamos practicando. Si alguna vez hemos pugnado con ustedes en determinados casos, es porque lealmente creemos que vosotros en esos casos no habéis aplicado el verdadero principio de la representación funcional. Nada menos en el caso de anoche del licenciado Víctor Díaz de León, compañero Soto y Gama, queremos amistosa y cariñosamente pedirle que reflexione, porque con ese individuo no practicabais la representación funcional; bien está con determinados elementos agraristas que efectivamente están dentro de ese principio; pero no rebaséis los límites de vuestros principios violando el verdadero sistema de la representación funcional. Nosotros tampoco, compañero Soto y Gama, queremos que se chotee que se haga una payasada de la tendencia revolucionaria que quiere la aplicación de esa representación proporcional o funcional en todo el sistema político de la República. No queremos chotearlo ni hacer payasadas, como el compañero Caloca, quien anunció una vez a los cuatro vientos de la República, que si la mayoría cayera en manos de los coligados, su primer decreto sería declarar que dejaba de existir la Cámara de Diputados para transformarse en el "Soviet Mexicano". No queremos hacer payasadas de esa naturaleza, compañero Soto y Gama; pero nuestras tendencias son tan hondas, tan sinceras y tan enérgicas como las vuestras.

"Por último, ciudadanos diputados y presuntos diputados, en nombre del Bloque Confederado vengo a manifestar la alta satisfacción que deben causar a coligados, laboristas, agraristas y confederados las declaraciones del general Calles hechas hace dos días en Berlín. Pido a la Secretaría se sirva dar lectura al párrafo correspondiente.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Berlín, agosto 27. - Los mercados de México y los recursos naturales del país se encuentran a la disposición de todos los comerciantes y capitalistas deseosos de entrar en relaciones comerciales con nosotros y que abriguen el deseo de respetar las leyes mexicanas."

"Tales fueron las declaraciones hechas a los periodistas hoy por el general Plutarco Elías Calles, quién se expresó en términos altamente optimistas respecto de la situación interior de México, afirmando que el Gobierno, del que habrá de ser jefe, "cuenta con un amplia mayoría en el seno del Congreso."

El C. Fabila, continuando: Pues bien, señores diputados y presuntos diputados, vengo a declarar, en nombre del Bloque Confederado, que esta mayoría a que aludía el general Calles en Berlín, esta mayoría no es solamente la mayoría del Bloque Confederado; la mayoría que respaldará y en la que confía el Gobierno del general Calles, la constituimos por igual, sin distingos ni preeminencias, y sin ventajas, laboristas, agraristas y confederados. (Aplausos nutridos.) ¡Salud al general Calles! (Aplausos.)

El C. Padilla: Para una aclaración pido la palabra.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Padilla.

El C. Padilla: Señores diputados:

Casi en su integridad, el Bloque Confederado respalda en todas sus partes las palabras que el compañero por el Estado de México acaba de expresar. Nosotros, en verdad, estamos absolutamente seguros, con la opinión pública, de que el Bloque Confederado ha aportado al triunfo del general Calles, con su esfuerzo, con su propaganda, con su arraigo en las masas campesinas y obreras, la mayor parte del triunfo, y de la victoria de ese gran representante del nuevo movimiento de la justicia social en México. Nosotros también estamos de acuerdo en que los compañeros agraristas y laboristas, dentro de esa gran propaganda, primera en energía, en fuerza y en sinceridad en la República Mexicana, han aportado también su gran labor, su gran fuerza; han sido elementos de victoria para ese mismo representante de la gran causa proletaria de México. Pero en el calor del entusiasmo el compañero Fabila deslizaba una teoría que estoy absolutamente seguro que rechazan desde el fondo de su corazón todos los elementos del Bloque Confederado, y es la que se refiere a la acción directa aplicada en la política mexicana. (Aplausos.)

El C. Fabila, interrumpiendo: La hago personal, compañero.

El C. Padilla, continuando: Y la rechazan, señores, porque la acción directa ocupa el polo opuesto de nuestro programa político; porque para nosotros nada hay superior a la Constitución, que es la ley suprema, porque para nosotros el derecho de todos los hombres dentro de las páginas de la ley suprema es la garantía más alta y más honrosa que debe tener el movimiento revolucionario de reivindicación nacional. Nosotros, señores, reconocemos que el socialismo, que todos los grandes movimientos modernos de reivindicación social tienen que hacerse dentro del cauce democrático, y que esto no puede de ninguna manera ser firme si no está de antemano abanderado con la Constitución de la República, que es la que a todos en un estrecho lazo de fraternidad nacional, por encima de las pequeñas divisiones de la política. Nosotros tenemos fe absoluta en el pueblo y en las grandes mayorías proletarias, no tenemos absolutamente a las minorías reaccionarias, no tenemos al Sindicato de Agricultores, porque ellos son una minoría privilegiada que nada significa dentro de las doctrinas democráticas, enfrente de las mayorías arrolladoras de las masas desamparadas, que es precisamente esa la razón por lo cual significa un gran avance dentro de todas las reivindicaciones, el Gobierno democrático; porque está en la masa de los desheredados, en la masa de los desamparados la fuerza de la redención explicada por medio de sus mayorías.

Todo el mundo socialista moderno, Augusto Bebel, entre otros, decía con razón: El socialismo moderno nunca puede aspirar a la acción directa y al atentando, y no puede cimentarse en el asesinato y en el atropello. ¿Por que? Porque el socialismo, a diferencia del movimiento anarquista, no pone

atención a los individuos; en eso se caracteriza; los hombres no significan nada para él, son un accidente; no importa que tal o cual hombre se ponga enfrente para detener su movimiento de avance. Para nosotros, el total, la socialización, el grupo, el movimiento, la idea que va avanzando y arrollando corazones y pensamientos, eso es todo. Por eso estiman los verdaderos socialistas que todo atentado, que todo atropello, que toda mentira que signifique vulnerar el principio que está consagrado dentro de la ley, no significa sino una manera de vencer, de traicionar de detener el gran movimiento arrollador de reivindicación popular. Repito: el Bloque Confederado tiene su doctrina: radicalismo dentro de la Constitución. Y cuando la Constitución concede garantías a los hombres, el Bloque Confederado es respetuoso de esos hombres. Dejemos que haya elementos como los del Sindicato de los Agricultores, que con una obra antipatriótica demuestren que en este país libre, de tendencias revolucionarias, pueden existir esos ejemplares que dentro de la mayor seguridad se dirigen en contra de los representantes del gran movimiento reivindicador que desprecia, con un grande y profundo desprecio, esos movimientos que son absolutamente incapaces de detener el arrollador impulso del movimiento reivindicador de México. (Aplausos.)

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Martínez de Escobar.

El C. Martínez de Escobar: Muy agradecido al correcto presidente de esta Asamblea y a la Asamblea misma, honorabilísima para mí porque me obsequia con el ejercicio amplio y libre de un derecho individual, imprescriptible e inalineable que forma parte constitutiva y elemento esencial de la constitución divina que trae todo hombre al nacer: la libertad del pensamiento. Del pensamiento he dicho, señores. La libertad debemos acariciarla como un excelso y supremo ideal, porque la libertad del pensamiento nunca debe ser mutilada; jamás debe ser escarnecida; debe ser el pensamiento libre, libérrimo, como las guilas que con sus alas prepotentes y vigorosas atraviesan las inmensidades azules del espacio; como el cóndor que imperturbable y sereno contempla el cielo, ora tranquilo, ora tempestuoso; como el pájaro que salta de rama en rama, hendiendo los aires, y entona su canción de amor, su canción a la libertad y a la naturaleza entera. Habría deseado compañeros, haber hablado por primera vez antes de que la dinamita de la pasión estallara caldeada hasta el rojo blanco, antes de que la pólvora del odio explotara, antes de que el volcán humeante de la discusión de credenciales abriera su boca pavorosa y vomitara su lava mortífera, arrojara su fuego voraz y abrazador; pero ya que eso me fue imposible porque así sucedió, porque así tuvo que suceder, rendidamente suplico a vuestras señorías seais tan galantes de obsequiar, de brindar un instante de atención a quien surgido del seno del Bloque Coligado, cuyas filas saborea el honor y el placer de militar, sabrá levantarse hasta la cumbre del pensamiento de la revolución, que es la cima inmaculada y purísima, que es la cumbre de armiño del pensamiento de la República; a quien así como a los mahometanos se despojan de sus sandalias en las puertas del templo antes de orar, se ha despojado de prejuicios de egoísmos, de partidarismos, encendiendo en su alma la imagen divina y esplendorosa de la patria, de la patria, que debe ser la diosa que presida los debates en estas sesiones, porque es indispensable serenar la contienda, porque debemos serenarla por espíritu de conciencia colectiva, por espíritu de responsabilidad y por espíritu de civilización. (Aplausos.) Siquiera sea, compañeros, porque durante días y más días, durante instantes que han sido para mí, mi corazón vibra a flor de labio, que han sido para mí de amarga eternidad, siquiera sea por eso escuchadme un momento, aunque ese momento sea un poco largo.

Cuenta una poética leyenda, cuenta una sugestiva y fascinante tradición, que nuestros grandes muertos tutelares, que nuestros gloriosos antepasados, que nuestros ancestros, que nuestros héroes moldeados en oro por la historia nacional elevaron una plegaria a los dioses, elevaron una oración a los cielos y pidieron algo bello, pidieron excelsas montañas, pidieron límpidos horizontes, pidieron mujeres ardientes y ardorosas como Julieta y dulces y acariciadoras como Ofelia, pidieron ríos tumultosos, cordilleras elevadas , moles gigantescas como nuestro Ixtacihuatl y nuestro Popocatépetl, pidieron también frutos jugosos; pidieron mariposas que revolotearan en los campos floridos, como las primeras ilusiones de la imaginación, y los dioses todo lo concedieron, todo lo otorgaron: pero aquellos nuestros héroes seguramente no conformes con toda la prodigalidad de que habían sido objeto, pidieron también - dice esa tradición, dice esa leyenda -, pidieron también un Poder Legislativo substancioso, fecundo, patriótico, capaz de hacer de la tribuna un pedestal de gloria del país, capaz de hacer de esta tribuna cumbre de honor y gloria, capaz de hacer de esta tribuna el altar de la palabra y el templo del pensamiento. Entonces los dioses contestaron: ¿y cómo os voy a dar todo esto que me pedís? Si os diera eso haría de México, haría de esta nación tan querida, tan entrañablemente querida de nosotros, haría un soñado paraíso, haría un edén encantado y no es posible que la perfección absoluta exista en la naturaleza.

¿Será - digo yo -, compañeros, será que así tengamos que explicarnos estos fenómenos que vienen acaeciendo, que vienen sucediendo al través del ritmo de la evolución de nuestra historia, en que congresos van y congresos vienen y más bien parece un circo de gladiadores romanos? ¿Ser que así tengamos que explicarnos esto? Porque todo desbordamiento de pasiones, compañeros, no hace más que deshonrar nuestra causa, que es la causa excelsa y suprema de la revolución; porque toda injuria que se pronuncie en esta tribuna, esa injuria enfanga al que la pronuncia y es de vergüenza y deshonra para el Poder Legislativo. (Aplausos.) Parece que a nosotros nos ha estado sucediendo lo que a aquellas tribus selváticas del África, lo que a aquellos hombres de las cavernas, lo que a aquellos trogloditas: en un momento de egoísmo, de despecho, lanzan sus flechas al cielo intentando atravesar el corazón de los astros, y por ley de gravedad aquellas flechas caen y hieren el corazón de quienes las lanzan. Tal parece, pues, que todas las injurias y todos los borbotones de calumnias que aquí se han producido, son escupitajos

que caen al rostro de quienes las han pronunciado, compañeros. (Aplausos.)

Ser sincero - dice alguien que no recuerdo quién es, un pensador, un escritor, cualquiera que sea, pero es una verdad - es intensa manifestación de fuerza moral; y si no fuera sincero no vendría a esta tribuna.

Cuando por primera vez, después de dos años de no venir a esta Cámara - porque a mí me ha tocado alternativamente tener el honor y el placer de concurrir a ella -, me ví en este recinto, estuve a punto, compañeros, de exclamar como el héroe romano en la noche de Filipos cuando contemplaba las libertades de su patria expirar bajo sus plantas, y miraba al cielo, contento, alegre, y estallante de gozo, no obstante que la tristeza profunda caía sobre su alma como una sombra, como una sombra de dolor y de vergüenza y exclamo: nombre vano, palabra engañosa; esclavo del destino de mi raza, creía en ti!; pues si yo, que soy un enamorado de la libertad sublime, tal he pensado, ¿qué no pensarán los que a la libertad son hostiles, los que son indiferentes a la libertad? Porque, señores, aquella impresión que experimenté sin habérsela comunicado a nadie, absolutamente a nadie de las minorías de esta Asamblea; cuando me encontraba entre los distinguidos compañeros Soto y Gama y Morones, esa impresión fue la que quise venir a expresar, a producir en esta Cámara, porque yo sí me preguntaba, una voz interior de mi conciencia me decía a mí mismo: Martínez de Escobar, ¿qué éstas son, pues, las libertades de que blasonamos, que estamos saboreando? ¿Qué es esta Cámara? ¿Esta Cámara está formada en una fortaleza militar? ¿Está transformada en las trincheras de Oclotlán y de Esperanza y estamos listos y preparados para resistir el asalto de las vergonzantes huestes de Enrique Estrada y Guadalupe Sánchez? ¿Es esta la prisión militar de Santiago y somos reos de lesa civilización? Esto me preguntaba a mí mismo. ¿Pero creen ustedes que iba yo a ser imbécil, el torpe, el pérfido, porque eso no debemos perdonar nunca a un hombre: la perfidia; que iba a lanzar esa responsabilidad sobre el señor Montes de Oca, sobre el Bloque Confederado, sobre un grupo especial de diputados? No, señores, habría sido un menguado si tal hubiera hecho; esa responsabilidad de lo sucedido que no debería suceder, la tenemos todos los que hemos venido integrando los anteriores poderes legislativos y los que venimos integrando el actual; ¿porque qué es lo que pasa entre los hombres de una misma familia revolucionaria, de los hombres que no tienen por ideal el apocalípsis del estómago, que no ponen a vil precio el ideal y la conciencia? ¿por qué se lanzan miradas de güelfos y gibelinos, por qué se lanzan miradas de tirios y troyanos, por qué se lanzan miradas de insurgentes y realistas, de capuletos y montescos, por qué de romanos y cartagineses, monarquistas y republicanos, de socialistas y reaccionarios? Esas son las miradas que nos lanzamos los hombres de esta Cámara, los hombres de esta Cámara que debemos estar pecho con pecho, corazón con corazón, alma con alma, inteligencia con inteligencia, perfectamente unidos ante el ideal que relampaguea en el espíritu del general Plutarco Elías Calles. (Aplausos.) Hecatombes revolucionarias hacen brotar torrentes de sangre en este país; se levantan montañas de tiranos; se levantan pirámides de huesos; se levantan montañas de cadáveres, se levantan ríos de sangre; el cielo parece que se envuelve también en resplandores de esa linfa roja, y esto viene sucediendo período por período. ¿Y qué vemos los hombres de buena fe que acercamos nuestros oídos a la tierra, donde yacen los despojos de nuestros grandes muertos, de esos muertos que nos deben mandar, por que los muertos mandan, según ha dicho no se quién?

La revolución de Independencia estalla y al día siguiente, compañeros, en que aquel de origen fernandista o borbonista, Iturbide, notifica a las clases proletarias, notifica a la gleba, notifica a los trabajadores que ya es un hecho la independencia de México, cuando todavía no se disipan las embriagueses del triunfo, cuando todavía se escuchan los ecos de las campanas, cuando todavía se escuchan los ecos de los festejos, cuando todavía se escucha todo esto, aquellas clases escarnecidas y vilipendiadas, aquella raza muda de que hablaba Soto y Gama, aquella raza ciega, aquella raza hasta sorda ante el murmullo de la libertad, aquella raza, al día siguiente de todo esto, no hace más que esconder nuevamente su miseria moral; ni siquiera se le saca de las traspilqueras, ni siquiera se le habla de la libertad de conciencia ni siquiera se le habla de derechos cívicos e individuales; esa misma raza escarnecida y vilipiendiada sigue completamente dominada por el encomendadero por el pretoriano, por el fraile, esos hombres de faldas negras. Y luego, por torneos románticos, si ustedes quieren, por filosofías teóricas, viene una nueva guerra de centralismos y federalismos y vuelve a ensangrentarse el país, hasta que después viene el mismo Benemérito de las Américas, el hombre estrella de pecho toda la energía de un héroe de Plutarco, y dice: "La Reforma se ha hecho". Y a pesar de la independencia de la Iglesia y del Estado, a pesar de la abolición de los diezmos y primicias, a pesar de la Ley de Desamortización de los Bienes Eclesiásticos, a pesar de la nacionalización de ellos, a pesar de la Ley Juárez, de la Ley Lerdo y de la Ley Iglesias, siguen los pueblos encarnecidos y vilipendiados, siguen tristes, siguen llorosos, siguen completamente escarnecidos, siguen ciegos, siguen mudos, siguen dolorosos. ¿Y por qué? Ah, ciudadanos representantes, porque tal parece que en este país - y estas son abstracciones que naturalmente no van dirigidas a nadie en lo particular, ni mucho menos a los que son mis compañeros de bloque, ni a ustedes tampoco, compañeros, que yo los tengo por camaradas y por amigos, por que entre vosotros no veo rostros de mujer, ni veo caras de pillos, veo rostros de hombres y caras de revolucionarios en toda esta Asamblea; (Aplausos estruendosos), tal parece que el socialista rampante, que el jacobino furioso, que aquel que quisiera destruir y aniquilar y que el mundo entero tuviera una sola cabeza para decapitarlo, al día siguiente que se encuentra en la cumbre del poder parece que se olvida de que fue socialista y que aquellas alforjas de su vestido que ahora est n llenas del canalla dorado, del oro, y que ayer estaban saturadas

de odio y de rencor, han transformado la psicología del hombre; y así vemos que aquellos que durante la época del General Porfirio Díaz monopolizaron las actividades y la riqueza pública, también habían sido hombres que anduvieron haciendo flotar a todos los vientos la bandera de civilización y de sufragio efectivo, la bandera de reformas sociales, y ellos son los que después forman el enorme círculo de hierro del egoísmo ilimitado de los grandes intereses creados, esas moles enormes que son las que se van oponiendo a la revolución, pero que la revolución va destruyendo poco a poco. Y así podríamos hacer un análisis de la situación, así también, compañeros, hasta ahora en que a fuerza de ser sinceros, afuerza de ser honrados, tenemos que gritar, tenemos que decir, si en el mundo, si en todo el universo humano, si en el mundo moral, viejo y arcaico, empolvado, ha muerto, se ha hundido en el ocaso, si el fusilamiento del zar de todas las Rusias y la abdicación del Kaiser de todas las Alemanias son un hecho, en México también ha muerto el mundo moral viejo, el mundo viejo económico, el mundo político viejo y asoma su rostro risueño juvenil y juguetón el nuevo mundo, ese nuevo mundo que se ha entronizado en la revolución mexicana con Álvaro Obregón ahora en el Poder y con el patriota general Plutarco Elías Calles mañana. (Aplausos) Yo, compañeros, más de acuerdo en el fondo con el estimable compañero Fabila que con mi viejo amigo de aulas, de colegio, el licenciado Padilla; más de acuerdo, digo, con el primero que con el segundo, tengo, sí, que hacer seguramente algunas pequeñas rectificaciones.

La acción directa para mí en ciertos casos es indispensable y buena; a veces se necesita de la ferocidad terrible para hacer bien y para sembrar la moral; a veces es absolutamente indispensable, nada más que en este caso en que se pregonaba, no lo es. ¿Pues qué, el sindicato de Agricultores, el sindicato de Agricultores es la causa de Ángel Flores o Flores es la causa del Sindicato de Agricultores? (Aplausos.) Yo no sé si es algo a lo que hay que temer. ¿Es acaso un león que sacude su melena mojada, bañada en las aguas del pasado, para refrescarla en las cristalinas aguas del porvenir? ¿Es acaso el bramido del huracán sobre el oleaje del océano que se encrespa y que se levanta, entonando un himno gigante en loor de la diosa Justicia Social? No, compañeros. ¿Sabéis lo que es Ángel Flores y sabéis lo que es el Sindicato de Agricultores? (Murmullos.) La yegua de Orlando. (Risas. Aplausos.) La yegua de Orlando que está magníficamente tendida, con una amplia cola, con un anca exuberante, con una piel reluciente, con una crin sedosa, muy hermosa y muy bella; sólo tiene un defecto: que nadie la quiere comprar porque está muerta, absolutamente muerta; está enterrada. (Aplausos.)

Flores y Adolfo de la Huerta, Adolfo de la Huerta y Flores son, compañeros, los hombres que nacidos seguramente del seno de las clases trabajadoras, del seno de las clases menesterosas, del seno de las clases pobres, han hecho el papel de dánaes políticas entregándose al Júpiter del dinero por una lluvia deliciosa de oro. Son los traidores, los terriblemente traidores a la causa santa y sagrada de la revolución y de la patria. (Aplausos.) Eso son; son los mismos, compañeros, espiritualmente los mismos, psicológicamente los mismos que aquellos que apenas se había corrido el velo del dominio colonial y apenas estallaba la aurora de la independencia, cuando se realizó la Santa Alianza y muchos mexicanos malvados y perversos batieron palmas, entonaron loas en honor de aquéllos, en honor de aquéllos, compañeros, que queriendo desembarcar en el puerto de Tampico con Barradas a la cabeza, no querían otra cosa sino volver a monopolizar, a marcar con el hierro candente de la época colonial a nuestros hombres y volver a seguir dominando este país de las minas de oro y plata; son los mismos que después de la bufa guerra de los pasteles batieron palmas y cantaron loas cuando Baudin en Veracruz ametrallaba el Castillo de San Juan de Ulúa; son los mismos que con Arrillaga pedían que viniera el infante don Enrique, esposo de Isabel II, a establecer una monarquía; son Flores y los floristas, De la Huerta y los delahuertistas los mismos que nos trajeron a Maximiliano. (Aplausos estruendosos.) Por eso es que yo me he maravillado y me he asombrado de estos pugilatos tan formidables, de estas luchan tan enconadas, de estas batallas tan imponentes, de ese llameo de odio en los ojos que deben ser hermanos gemelos en el ideal de la revolución; por eso me extrañaba, por eso me he sentido un poco triste y he estado allí con la cabeza reclinada sobre el pecho sin dibujar siquiera una sutil sonrisa de ironía en los labios, y permanecí mudo esperando el momento oportuno para hacer vibrar mi cerebro y mi corazón, mi pequeña inteligencia, y mi alma siempre entusiasta y juvenil; porque hay que amar a la juventud, compañeros, y por eso creo que de hoy en adelante se abrirá una nueva etapa para esta Asamblea legislativa; ya dejarán de existir esos relampagueos terribles, esos estallantes truenos entre unos y otros; tiene forzosamente que dejar de ser así, porque de otro modo tendríamos que transformarnos en asesinos de la patria, porque haríamos de la revolución una sangría que en vez de ser benéfica para el país sería perjudicial. México, que va a la vanguardia de la civilización, que saborea la peligrosa dicha de ir conquistando palmo a palmo las modernas libertades, dentro del moderno concepto de la propiedad y del derecho, llegando hasta la función social; México, que va como un imponente ejército caminando y caminando conquistando los ideales de la revolución; México que ya tendrá que dejar de ser el México de la democracia representativa, de la política burguesa, nacida al fecundante calor de la Francia, de aquel enorme movimiento, mezcla de sangre y de fuego, de aurora y de crepúsculo, de odio y de amor, de crimen y de gloria, de muerte y de vida; de aquel enorme movimiento que tuvo su razón de ser, que divulgó como simiente de luz, como germen de oro, como polen fecundante, como chispa, la doctrina de los derechos del individuo, de los derechos naturales del hombre y de los derechos del ciudadano. Pero si esa revolución formidable que engendró a un Dantón, a un Marat, a Robespierre y anteriormente a un Mirabeau que convirtió la tribuna en una ética espiritual, y que desgraciadamente, como dijo una vez el príncipe de la palabra en esta tribuna, cuando paso por su espíritu la imagen resplandeciente

y divina de María Antonieta, se transformó de defensor del pueblo, de defensor del tercer estado en defensor de la monarquía; esa revolución, compañeros, tuvo su razón de ser; vivió, actuó, tuvo sus héroes, los admiramos; tuvo sus glorias, las queremos, porque a fuerza de sinceridad venimos aquí, en el siglo moderno, en el siglo actual, escuchando bien, es la revolución de la Rusia la que viene a hacer el papel en estos momentos, para divulgar la simiente de la revolución....(Aplausos nutridos.)

Porque ¿qué vamos a confundir, queridos compañeros y amigos, vamos a confundir los accidentes naturales de un movimiento de fuego, de un movimiento de hierro, de un movimiento destructor, aniquilador de potencias, que rompe y que convierte en astillas y en mil pedazos lo que existe en el momento del estado terrible de guerra, con esa misma revolución en su nuevo período que es el estado de paz? No, absolutamente no.

Una de las primeras consecuencias, una de las más grandes consecuencias de la guerra europea, que sacudió el extremo fondo de todos los corazones de los pueblos, que sacudió el alma nacional de todas, absolutamente de todas las ciudades, una de las primeras consecuencias de esa guerra, que nada ni nadie podía detener, porque las revoluciones son el desenvolvimiento lógico de una ley natural, son el desenvolvimiento lógico de leyes sociológicas que inflexibles e inexorables se desenvuelven y nadie ni nada las puede detener, ni Júpiter con su haz de rayos, ni los dioses tonantes, ni los hombres con la inmensa mole de los intereses creados; esta gran guerra tuvo dos aspectos, como dice ese gran pensador argentino que cita aquí el compañero Soto y Gama y que cita también el inteligente compañero Medrano, esa gran guerra tuvo dos aspectos: el aspecto militar, economista, de intereses utilitarios y políticos, y el aspecto espiritual, con algo de ensueño, con algo de romanticismo, con algo de ilusión, con algo de ideal. Ese algo de ideal, ese algo de ensueño y de ilusión, es lo que tenía que preocuparnos a todos nosotros, no el que si ganaba esta nación o el que si perdía la otra; tenían que ganar forzosamente en esa guerra, fuera quien fuera la nación que llegara al triunfo, los pueblos sacrificados por los gobiernos despóticos, y así sucedió y así fue. (Aplausos.) Y ahora, compañeros, ¿qué no vemos que en todas partes, en todos los pueblos existe una guerra sangrienta de ideales nuevos contra ideales viejos; una guerra sangrienta de pasado contra porvenir, de ideales positivos contra ideales negativos; de fuerzas morales que brotan de la conciencia y de la inteligencia contra fuerzas utilitaristas que brotan de los intereses materiales, es decir, una fuerza espiritual contra una fuerza de carácter netamente material? Pues estas fuerzas espirituales, estas fuerzas que como el éter penetran por todas partes, esa fuerza imponderable, pero recia y vigorosa, esa es la fuerza que nos dice: ya murió para siempre la democracia burguesa, la democracia de la soberanía popular arrancada a sangre y fuego por la revolución francesa; ahora ya no tenemos más que este ideal; ¡y ay del que no lo tenga y ay del que no lo persiga y no vaya tras él! la democracia funcional, la representación por funciones, la única que puede salvar a todos los países y que en breve salvar a la patria, salvando a este vigoroso Poder Legislativo.

Y así vemos, compañeros, como esa revolución formidable fue la que trajo y sigue divulgándose por el tiempo y el espacio, la caída de la monarquía alemana para fundar la república; así es cómo vemos ahora a Marx, canciller alemán, socialista, absolutamente socialista, en el Poder; así vemos a Herriot, socialista radical, absolutamente socialista radical, en el poder de Francia; así vemos a MacDonald, socialista radical, absolutamente radical, en el poder en Inglaterra; y así vemos que el general Plutarco Elías Calles, que, en mi concepto tiene, y quisiera para su país el pensamiento artístico de Italia, las clásicas libertades de Inglaterra, el pensamiento filosófico racionalista de Alemania, los bravos y viriles y valientes e inspirados oradores de la España; así vemos que a Calles, con asombro casi de todo el mundo y sobre todo con despecho de la reacción de este país, vemos que las clases populares de Alemania, la clase media de Alemania, las clases de Alemania que están en el Poder, reciben a Calles mezclando el Himno Nacional Mexicano con el Himno alemán. Eso quiere decir que en aquellos países ya se admira a México por los hombres fuertes que han de regir los destinos de la patria. (Aplausos.)

Yo os invito, compañeros, a que de una vez por todas, absolutamente por todas, vayamos cobijándonos bajo los pliegues ardorosos, bajo los pliegues de sol, bajo los pliegues de luz y de sol candente de la bandera roja, de esa fascinante bandera roja que es la bandera de la emancipación humana, que es la bandera que ha de hacer que México dé grandes pasos y progrese en su emancipación ética y en su engrandecimiento idealista. Yo por eso en estos momentos, compañeros desearía de una vez por todas que fuera efectiva la fusión de corazones, la fusión de inteligencias y de almas. Ya tenéis, compañeros, y soy el primero en celebrarlo que hayan venido de su patria - provincia, de su patria chica, de aquella patria querida donde se dio el primer beso a la novia, donde se dio el primer beso al hijo, donde se recibió el primer beso en la frente, donde sentimos las primeras ilusiones, que dirían todos los confederados; yo me alegro de que hayan venido coligados, compañero Padilla, coligados, y aquí una rectificación a este distinguido orador, que ayer, por virtud de un error, porque su cultura soy el primero en proclamarla, porque sé que sabe derrochar toda la rica pedrería de su talento, de su ilustración, de su inspiración completa, decía, cometiendo un error, que tal parece que los grupos coligados sirven para destruir, para aniquilar. Yo no puedo dejar pasar esta rectificación. ¿Pues qué otra cosa habéis hecho vosotros? ¿Qué no es coalición de partidos regionales? ¿Qué no son los hijos de Chihuahua y Veracruz? ¿Qué no son los hijos de Sinaloa... de Sinaloa creo que no (Voces: ¡Sí, uno!) o creo que sí, y los de Querétaro y Chihuahua los que se unen para formar una masa compacta y vigorosa en defensa, como se afirma mucho de los ideales de la revolución? Vemos, pues, entonces, por esa tesis, que no es verdad que tenga una potencia destructora y sí tiene también

una potencia genérica y creadora formidable, y hago esta rectificación porque cometió todo un error el compañero Padilla al decir que uno de los efectos destructores de la coalición lo teníamos aquí en el Distrito Federal. En el Distrito Federal, ¿dónde , querido compañero? En el Distrito Federal no hicimos otra cosa que ir posponiendo nuestros intereses personales en beneficio de los intereses colectivos, en donde el Partido Radical Tabasqueño y el Partido Liberal Constitucionalista, en cuyas filas he militado toda mi vida y en cuyas filas sigo militando, aunque muchos compañeros hayan pasado por él con la rapidez de un relámpago o de una película cinematográfica; en cuyas filas siguen Siurob, Eduardo Neri, Martínez de Escobar y un grupo de soñadores y pensadores, en ese partido coligado ahora con honor y gloria con los partidos Laborista y Agrarista.... (Aplausos.) nos coligamos posponiendo intereses personales, para que en honor a una unión, a un ideal solo, a una idea única a un solo pensamiento, no hubiera choques de callistas con callistas. Culpa fue de los compañeros del Cívico Progresista que cometieron el error, no sé por qué, no quiero creer que de mala fe, porque líbreme el cielo de que yo produjera aquí una palabra insultante para nadie, que no puedo hacerlo ni por mi temperamento educativo, ni por mi ilustración, ni por mis antecedentes, ni por mi modo de ser, que se conteste la guerra con la guerra, la palabra con la palabra; siempre en el terreno de la educación, siempre en el terreno de la inteligencia, muy mediocre, que tengo, pero que tiene como pedestal un corazón muy noble con sentimientos fecundos y creadores; culpa fue, digo, de dicho partido que cometió el error de no querer comulgar con los nuestros, no sé por qué, ni trato de averiguarlo ni de establecer polémicas, porque viene cierto estallido de pasiones, cierto choque de intereses que debía haber desaparecido. Y yo creo en las palabras del compañero Fabila, en las palabras del compañero Padilla: en estos momentos no sé si por una abstracción del espíritu, no sé si por una sugestión, no sé si porque me encuentro embargado de buena fe y de ideales, no quisiera seguir viendo este espectáculo destructor, aniquilador y vergonzoso para este país, no sé si será por eso; pero parece que todavía, según se afirma y se dice, aunque no lo creo, no lo acepto, parece que todavía ese choque que hubo en la ciudad de México, convertido en un verdadero fantasma doloroso, convertido en un verdadero espectro que quisiera hacer flotar credenciales limpias, credenciales arrancadas, no de la consigna ni de las botas militares, sino del voto popular; tal parece, dicen, no sé si será cierto, no hago tampoco favor a los hombres de ese partido, que tienen las credenciales del Distrito Federal, adonde nos enfrentaron con algunos elementos del Partido Cívico, con la espada del cortesano Damocles en la cabeza para ver si por transacciones más o menos vergonzosas que pudieran existir (sin que lo afirme, sin que esté asegurándolo, no lo creo, desecho esa idea absolutamente, no lo creo), dicen que tienen la fuerza suficiente, el poder formidable y avasallador para que esas credenciales limpias floten mañana sobre las aguas cenagosas y sanguinolentas de la muerte del sufragio. Pero no ser , ni puede ser, ni ha de ser de ninguna manera. No, compañero Gallardo, no creáis lo que os dicen; ¡mentira, yo exclamo desde esta tribuna que os quieran mutilar vuestras credenciales! Que yo, con usted, paso a paso, momento a momento, recorrí todas las barriadas del 2o. distrito electoral por donde jugó el ingeniero Zárraga, que mucho ha hecho, que tiene derecho hasta a que se le levante una estatua; que tiene derecho hasta a que se le levante un altar, pero no jugó de hecho su candidatura en el 4o. distrito y que no porque acompaña a nuestro gran candidato, se le va a traer en aeroplano o en submarino para que venga a usurpar el sitio que corresponde al compañero Gallardo.

Yo solamente, compañeros, por incidente traté este punto y no por intención maléfica o perversa, sino recogiendo las ideas que deben sembrarse, no sobre las piedras, las piedras preciosas brotadas de labios de oradores inspirados que no deben enfangarse en las aguas, que no deben arrojarse en un torrente de mentiras convencionales y estériles. Por eso lo cité, pero no es verdad ni puede ser verdad, porque ya hemos oído el himno gigante de armonía, ya hemos oído el canto sublime de conjunción de fuerzas, de cordialidad de energías que se ha cantado en esta tribuna y que nosotros de buena fe lo recogemos, dejando el pasado, dejando el ayer convertido en estatua de sal; dejando el ayer convertido en silencio sepulcral y en silencio de tumba y escuchando los murmullos sublimes de libertad para los hombres. Y de hoy en adelante, compañeros, para los hombres que cumplan con las ideas de la revolución y que no se dejen ahogar, que no dejen ahogar su corazón por la víbora del despecho o de la envidia, para ellos, queridos compañeros confederados, para ellos queridos compañeros de la minoría, para ellos, para los que cumplan con su deber, ¿qué menos podemos pedir para el mañana que una simbólica estatua de bronce en un pedestal de mármol blanco, como las cumbres de nieve de nuestras montañas, un pedestal de mármol y armiño como los volcanes de nuestra América? Y para los que no cumplan con su deber sin que importe a nadie su interés personal, para ellos no podemos pedir otra cosa sino un cadalso de Padilla, una máquina decapitadora del doctor Guillotin y el Cerro de las Campanas.

Para ustedes, compañeros, no quiero más que esto: que nos unamos compactamente en el ideal; nuestro ideal viene del sufrimiento viejo, y los sufrimientos viejos producen ideales nobles y fuertes, porque de ellos han surgido todos los gritos de protestas y todas las supremas exclamaciones de libertad. (Aplausos.)

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Gutiérrez José F.

El C. Gutiérrez José F.: Honorable Asamblea: Cuando al abrirse las sesiones de este Colegio Electoral comenzaron a surgir los choques entre los miembros de uno y otro partido, entre los miembros de los diversos bloques en que se constituyeron los elementos de las distintas agrupaciones; cuando desde esta tribuna vimos, con asombro, que los elementos callistas que ayer unidos y fuertes en campaña marchábamos como uno sólo, movidos por un solo impulso y cobijados bajo una misma bandera,

al llegar aquí, las divisiones y los odios sentaban sus reales en esta tribuna, no pudimos menos que sentirnos altamente desilusionados de la política que se sigue por algunos de los elementos del Bloque Confederado. (Siseos.) Más tarde, al iniciarse enconadamente la discusión de algunos casos electorales en que a nuestro juicio vimos que se aplicaba un cuchillo de tres filos para cercenar las credenciales de los nuestros, vinimos también con nuestros entusiasmos juveniles y con toda la fuerza de nuestros corazones a hacer marcar el error en que se incurría, creyendo así honesta y honradamente cumplir con nuestro deber. Habían pasado los momentos sin que hubiéramos logrado que nuestras palabras hicieran mella en el espíritu de los hombres del Bloque Confederado; habíamos esperado pacientemente que alguna vez las columnas de este Bloque Confederado vinieran hasta esta tribuna, como hemos venido nosotros, con palabras de armonía, con deseos de confraternizar ampliamente con los elementos de la minoría, que también, como ellos, soportaron las rudezas de la campaña para sacar avante la candidatura del ciudadano general Calles. El momento se retardaba y ya íbamos poco a poco perdiendo la esperanza de que un chispazo de luz viniera a iluminar el cerebro y la conciencia de los hombres de la mayoría; ya íbamos perdiendo la esperanza, porque todavía ayer, desde la tribuna más alta de la Representación Nacional, se vertían conceptos que iban a herir profundamente la dignidad de los elementos de la minoría, que no hemos hecho otra cosa cada momento que hemos ocupado esta tribuna, que llamar a la confraternidad a todos los elementos de la mayoría, que por un momento hemos creído apartados del camino del deber, para volver otra vez juntos bajo los pliegues de la bandera de la revolución que nos ha cobijado en los momentos difíciles para nuestra patria. Afortunadamente, señores de la mayoría, hoy en la tarde hemos escuchado de boca del ciudadano Gilberto Fabila ese himno, como acertadamente decía el compañero Martínez de Escobar, ese grandioso himno de fraternidad que tanto ambicionábamos escuchar de labios de los paladines del Bloque Confederado. Y cuando se hacía alusión a los elementos del Bloque Laborista, y cuando se hacía alusión a los elementos del Partido Agrarista en una forma comedida y llamando a la unificación, no hemos podido menos que aplaudir íntimamente estas palabras, estos sentimientos expresados por el compañero Fabila a nombre del Bloque Confederado; sólo nos sorprendió cuando al referirse la invitación del compañero Fabila de que lleváramos hasta el centro de la Confederación Regional y del Partido Laborista el deseo de los elementos del Bloque Confederado de que se aplicara la acción directa a los enemigos de la revolución, sólo oí con sorpresa a algunos de los miembros del Bloque Confederado protestar por tal aseveración. Y es que todavía, señores, no ha podido comprenderse ampliamente el espíritu, la organización, la forma en que se encuentra constituída la Confederación Regional Obrera Mexicana y el Partido Laborista Mexicano; pero yo debo declarar de una manera terminante y categórica que si es cierto que en estos momentos tal vez no se haga necesaria la aplicación de la acción directa en contra de los enemigos de la revolución que mencionaba el compañero Fabila, no por eso la Confederación Regional Obrera Mexicana y el Partido Laborista han callado sus sentimientos radicales, ni sus deseos de reivindicación, y cada vez que sea preciso, no dentro de la acción política, que esto sería completamente fuera de todo orden porque nosotros tenemos la cuestión política como un accidente y no como un medio para luchar por la conquista de la reivindicación del proletario; pero digo que así como en otras ocasiones hemos proclamado, a despecho de todos los odios y de todas las mezquindades, a despecho de todos los insultos de los que no comprenden las ansias de reivindicación y de mejoramiento, y a despecho de los que no han podido acercarse hasta los que gimen sedientos de justicia y de reivindicación social; a despecho, en una palabra, de los enemigos de la clase proletaria, la Confederación Regional Obrera Mexicana y sus miembros habrán de aplicar la acción directa cuando se haga preciso, para acabar de una vez con las hidras de siete cabezas que chupan y aniquilan la juventud y la energía de las clases productoras. (Aplausos.) Ya que a esta tribuna ha llegado uno de los paladines del Bloque Confederado llamando a la confraternidad, llamando a la unificación; ya que éstos han sido también nuestros deseos, y ya que éstos han sido también nuestros anhelos desde que se instaló este Colegio Electoral, ¿qué otra cosa podríamos desear en estos momentos, si no que esa unificación fuera definitivamente un hecho? Pero seguramente que el compañero Fabila, como los miembros todos de la minoría sabemos, ni somos todos los que estamos, ni estamos todos los que somos. Seguramente, señores, que dentro de este compacto grupo de la mayoría habrá de surgir tarde o temprano el Judas que venda los principios de la revolución por los treinta dineros de la época bíblica. (Siseos.) No importa, señores, que mis palabras en estos momentos caigan como una lluvia de fuego sobre los que se sientan manchados; no importa, señores, que mis palabras en estos momentos sean el golpe de maza que venga a herir las conciencias de los que se sientan débiles o de los que se sientan inclinados a cometer este acto de traición. (Murmullos. Siseos.) Los que protestan seguramente serán los que no se sienten fuertes, los que no llevan dentro de sí imbíbita en su ser la convicción profunda de la manumisión de los elementos de la revolución; los que se sientan en estas condiciones serán, seguramente, los que se alcen de su asiento para protestar contra mis palabras, porque ya están sintiendo llamear dentro de su pecho el instante de la traición, el instante del Judas aquel que metiera la mano en el plato del Cristo para saborear el banquete que se le proporcionaba, y más tarde, haciendo traición a su honor y a sus convicciones, lo vendiera para sacrificarlo en aras de la liberación humana.

Yo, por eso, señores, me siento en estos momentos obligado a hacer uso de la palabra en esta forma. Yo no entiendo de literaturas ni sé ni puedo tampoco aspirar a tener la galanura del compañero Padilla ni la alta inteligencia del compañero Martínez de Escobar; solamente sé que vengo hasta esta tribuna movido por un amplio espíritu de unificación para los elementos que han laborado en torno del general Calles movidos por un deseo de que

esta tribuna se dignifique ante los ojos de toda la nación, para borrar las culpas de los que en otras legislaturas han venido a ocuparla para vaciar todo el cieno y todo el lodo de sus conciencias entenebrecidas. Por eso, señores, no puedo menos que desear que si es verdad que elementos del Bloque Confederado desean que esta unificación se haga y que los elementos todos del callismo nos agrupemos bajo esa bandera gloriosa de la revolución, los hechos posteriores a esta hora solemne en que nos encontramos vengan a sellar de una manera efectiva, de una manera cierta las palabras de unificación y de fraternidad que aquí se han vertido por uno de los paladines del Bloque Confederado. Si así lo hacemos, seguramente que la nación habrá de aplaudir de una manera solemne este grito de inteligencia a que llegaremos; pero si por desgracia vuelven en lo sucesivo a agitarse las pasiones, y los odios vuelven, y vuelven a chocar los egoísmos de unos contra los egoísmos de los otros, entonces, señores, ya sabremos en lo de adelante quiénes son los que mantienen en alto el pendón de la unidad revolucionaria y quiénes son aquéllos que haciendo traición a sus principios, la sacrifican en aras del egoísmo personal. (Aplausos.)

3

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"1a. Comisión Revisora de Credenciales. - Séptima Sección.

"Ciudadanos miembros del Colegio Electoral:

"A la Séptima Sección de la 1a. Comisión de Poderes tocó en turno el estudio del expediente relativo a las elecciones de diputados propietario y suplente celebradas en el 17 distrito electoral del Estado de Michoacán el día 6 del pasado mes de julio, en donde contendieron las fórmulas profesor Jesús Romero Flores - Melesio Moreno R., Juan Abarca Pérez - David Marín Quiroz.

"Se celebró la Junta Computadora en la Villa de Purépero de Echáis, en el lugar señalado por la autoridad respectiva y con el quórum legal de presidentes, junta que computó la votación emitida con el resultado siguiente: Para diputado propietario, C. profesor Jesús Romero Flores, 5,405 votos; Juan Abarca Pérez, 1,432 votos. Para diputado suplente, Melesio Romero R., 5,353 votos; David Marín Quiroz, 1,424 votos, y uno para el C. J. Jesús González.

"Ninguna reclamación o protesta se presentó el día de la junta; pero el C. Juan Abarca Pérez, candidato derrotado, pretende la nulidad de la votación que favorece al C. Jesús Romero Flores, primero y fundamentalmente por inelegibilidad del C. Romero Flores, por estar comprendido en la fracción séptima del artículo 43 de la Ley Electoral, esto es, por ser el C. Romero Flores diputado en ejercicio a la Legislatura de Michoacán, y asegurarse que la Constitución del Estado faculta a la Cámara local para resolver acerca de la validez de las elecciones de ayuntamientos.

"Otras causales de nulidad alegadas, son:

"a) Negativa del presidente municipal de Purépero para registrar la candidatura de Abarca Pérez.

"b) Haber comunicado el presidente municipal de la cabecera no haber hecho el registro del mismo Abarca Pérez.

"c) Por haberse instalado cuatro casillas en Tangancícuaro, debiendo ser ocho, y habiendo concurrido las ocho al Colegio Electoral.

"d) Por haber sido tiroteado Abarca Pérez y haber obligado el presidente municipal y sus esbirros a los sufragantes contra Abarca Pérez, y

"e) Diversas razones expuestas en un memorial firmado por diferentes personas.

"La comisión opina que conteniendo la fracción séptima del artículo 43 de la Ley Electoral una verdadera excepción a la facultad de todo ciudadano mexicano para poder ser electo diputado o senador, debe dicha fracción en sus términos expresos, y por lo mismo, como la Constitución local de Michoacán en el artículo 36, único que reglamenta las facultades del Congreso local, no comprende entre la competencia del Congreso local el poder juzgar acerca de la validez de las elecciones de ayuntamientos, el C. Romero Flores, miembro activo del Congreso local de Michoacán, no se encuentra comprendido en el caso de inelegibilidad que la misma fracción expresa, por más que una ley secundaria dé facultad a los particulares para poder pedir la nulidad de una elección municipal, ya sea ante las mesas electorales, juntas computadoras, Colegio Electoral y Congreso del Estado; no siendo, pues, este último el único capacitado, ni el forzosamente obligado a resolver sobre este particular.

"No procede la nulidad parcial de votos por las causas designadas por las letras (a) a (e), inclusive: Primero, porque la negativa del presidente para registrar la fórmula Abarca Pérez - Marín Quiroz, obedecía a motivos fundados, y por lo mismo, comunicó esta circunstancia el mismo presidente a las distintas municipalidades del distrito para que dicha fórmula no usase indebidamente de las facultades de las fórmulas registradas; segundo, no hay prueba plena del hecho de haberse instalado sólo cuatro casillas en Tangancícuaro, y tercero, por no estar comprobado el haber sido tiroteado Abarca Pérez por el presidente municipal y las razones que exponen varios firmantes en un memorial.

"Por lo expuesto, los subscriptos miembros de esta comisión ponen a la consideración de vuestra soberanía los siguientes puntos de acuerdo:

"Primero. Son válidas las elecciones que para diputados al Congreso de la Unión se verificaron en el 17 distrito electoral del Estado de Michoacán el día 6 del pasado mes de julio.

"Segundo. Son diputados propietario y suplente, respectivamente, los CC. profesor Jesús Romero Flores y Melesio Moreno R."

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D. F., 20 de agosto de 1924. - M. Rueda Magro. - B. Méndez. - V. Lorandi."

El C. Siurob: Pido la palabra. Antes de hacer uso de la palabra suplico a la comisión que funde su dictamen y especialmente que exprese cómo valorizó los actos de presión electoral por parte de las autoridades en esta elección.

El C. secretario Valadez Ramírez: Se invita a

la comisión a fundar el dictamen. (Voces: No está ninguno.)

El C. Siurob: Honorable Asamblea:

De acuerdo con las ideas generales que flotan en el ambiente acerca de una mayor fraternidad, tanto de parte de la mayoría como de parte de los elementos de la minoría, me voy a concretar a objetar esta credencial únicamente desde el punto de vista legal. Considero, sin embargo un deber objetar esta credencial, porque realmente de las constancias que me han sido presentadas, aparecen no sólo fuertes presunciones, sino casos concretos de que se desarrolló una presión terrible en contra del candidato Abarca. Desde luego los actos de hostilidad contra el ciudadano Abarca fueron los siguientes, porque deben clasificarse los actos de hostilidad contra un candidato en tres grupos: actos de hostilidad verificados antes de la elección, durante la elección y después de la elección. Yo encuentro en el expediente del ciudadano candidato Abarca actos de hostilidad enteramente claros verificados antes de la elección, como fue el hecho de rehusarse el presidente municipal a registrar su candidatura y las candidaturas de sus representantes. Suplico a la Secretaría que se sirva dar lectura a estos mensajes cambiados entre la Secretaría de Gobernación, por una parte, y el presidente municipal, por la otra, y entre la Secretaría de Gobernación y el ciudadano Abarca. (Murmullos.) Como creo que la Secretaría está de huelga, me voy a permitir darles lectura yo mismo a estos documentos. (Risas.)

El C. secretario Valadez Ramírez: Aquí estoy.

"Purépero, vía Zamora, Michoacán, 20 el 21 junio, México, de 1924.

"Secretario Gobernación:

"Su mensaje del 15 recibido hoy, este Consejo no registróse ni registraráse candidatura Juan Abarca Pérez, porque Partido Nacional Agrarista no cumplimentó antes este Consejo requisitos impónele artículo 106 Ley Electoral, y no podemos violar éste. - Hemos cumplido ley. - Respetuosamente. - Presidente Consejo distrito, Octaviano López. - Vicepresidente, Juan B. Murillo. - Secretario, E. Pérez Rosas. - P. Avalos. - Juan Duarte. - Alberto Escoto, vocales.

"Es copia fiel sacada de su original. - México, julio 30 de 1924. - El subsecretario, D. Benítez."

El C. Siurob: Por este telegrama ven ustedes que, en efecto, el presidente municipal se negó a registrar la candidatura de Abarca Pérez, y, por consiguiente, a darle todos los derechos que la Ley Electoral otorga a un candidato registrado.

El C. Arroyo Ch.: ¿Me permite usted una interpelación? Para que no gastemos palabras ni haya discusiones inútiles, yo ruego atentamente al compañero Siurob nos diga en qué condiciones solicitó el ciudadano Abarca Pérez ese registro, y fundado en qué el presidente municipal se lo negó, pues tengo conocimiento de que el ciudadano Abarca Pérez solicitaba su registro por medio de un oficio firmado por él, haciéndose pasar sin justificación ninguna como delegado del Partido Agrarista Nacional. Tengo el concepto de que este caso es uno de los semejantes a los muchos en que individuos de aquí, engañando a los partidos centrales, se quieren hacer pasar fuera de la capital de la República como enviados especiales y plenamente autorizados para usar los nombres de esos partidos, sin llenar los requisitos de ley.

El C. Siurob: Para contestar al estimado compañero Arrollo Ch., debo participarle que indudablemente que debe haber llenado todos los requisitos legales, puesto que aquí tenemos un oficio dirigido por el señor subsecretario de Gobernación, Benítez, al señor presidente municipal de aquel lugar, cuyo oficio dice lo que va en estos momentos a leer la Secretaría.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Secretaría de Gobernación. - Departamento Consultivo. - Número 127.

"De México, D. F., a Purépero, Michoacán, junio 27 de 1924.

"Señor presidente municipal:

"Gran Partido Liberal en Michoacán se registró en esta Secretaría, acreditando haberse constituido legalmente. En tal concepto, si solicitó, dentro término legal, registro de sus candidaturas por el 17 distrito electoral, estimaré a usted sírvase dar por hecho registro en tiempo oportuno para no incurrir en responsabilidad. Asimismo, encarézcole imparta debidas garantías a candidatos, pues quéjanse los amenaza jefe defensa.- Atentamente.

"Por ausencia del secretario, el subsecretario, D. Benítez.

"Es copia fiel sacada de su original. - México, julio 30 de 1924. - El subsecretario, D. Benítez."

El C. Siurob: Por este documento verán ustedes, señores representantes, que ya se había registrado de hecho el señor Abarca Pérez ante la propia Secretaría de Gobernación, que de este hecho da fe el señor subsecretario de Gobernación, de quien espero que no rechazará el testimonio el señor Arroyo Ch., puesto que no puede haber un testimonio más fidedigno que el del Subsecretario de Gobernación. A propósito de un asunto tan sencillo, como es el registro de un candidato del Partido Nacional Agrarista y más cuando aún conminó al presidente municipal de Purépero para que registrara dicha candidatura, bajo pena de incurrir en las responsabilidades que le marca la ley.

El C. Arroyo Ch.: ¿Me permite?

El C. Siurob: Tan es verdad, que este señor reunió los requisitos indispensables...

El C. Arroyo Ch.: Señor presidente...

El C. Siurob: Yo no lo permito, porque usted me está interrumpiendo.

El C. Arroyo Ch.: Es que no me contestó usted lo que le pregunté.

El C. Siurob: El señor Arroyo Ch. me preguntó: ¿qué datos tiene usted para suponer que este señor se presentó oportunamente y que este señor, en efecto, registró algo que fue un partido político? Y yo le estoy contestando: Tan es verdad que registró un partido político y tan es verdad que tenía derecho a registrarse, que el propio subsecretario de Gobernación le ordenó al presidente municipal lo registrara porque se hallaba registrada en la Secretaría de Gobernación. Me parece que más contestación no le podía haber dado.

El C. Arroyo Ch.: ¿Me permite usted una aclaración?

El C. Siurob: Ya no le permito.

El C. Arroyo Ch.: Nada más le aclaro esto, ¿Me permite usted?

El C. Siurob: No, compañero. Todavía hay otro telegrama dirigido al señor senador Ortiz Rodríguez, candidato a senador por el Estado de Michoacán, y dirigido por el propio señor licenciado Benítez. Suplico a la Secretaría se sirva darle lectura.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Secretaría de Gobernación. - Número 342.

"De México, D. F., a Acámbaro, Guanajuato.

"Señor senador José Ortiz Rodríguez. (Contestación al número 3.)

"Su telegrama de ayer. Ya dícese a presidente municipal Purépero, lo siguiente:

"A virtud queja senador José Ortiz Rodríguez, hágole saber que "Gran Partido Liberal en Michoacán" está registrado esta Secretaría para actuar próximas elecciones federales, y, por tanto, debió usted registrar candidatura diputado Juan Abarca Pérez y David Marín Quiroz, siempre que háyasele pedido registro hasta antes 24 horas día 15 actual. En caso citado, debe usted dar por registrada en tiempo hábil dicha candidatura y comunicar esta Secretaría haberlo hecho así, so pena de responsabilidad consiguiente."

"Atentamente. Por acuerdo del secretario, el subsecretario, D. Benítez."

Es copia fiel sacada de su original. - México, julio 31 de 1924. - El subsecretario, D. Benítez."

El C. Siurob: Aquí tienen ustedes otro documento firmado por el propio subsecretario de Gobernación, en que le ordena al presidente municipal; la orden no puede ser más imperativa; "hágole saber que "Gran Partido Liberal en Michoacán" está registrado esta Secretaría para actuar próximas elecciones federales, y por tanto debió usted registrar candidatura diputado Juan Abarca Pérez y David Marín Quiroz, siempre que háyasele pedido registro hasta 24 horas día quince actual. En caso citado debe usted dar por registrada en tiempo hábil dicha candidatura y comunicar esta Secretaría haberlo hecho así, so pena de responsabilidad consiguiente. Atentamente.

"Por acuerdo del secretario, el subsecretario, D. Benítez.

"Es copia fiel sacada de su original. - México, julio 30 de 1924. - El subsecretario, D. Benítez."

Pero no sólo eso, sino que hay otro telegrama todavía de la Secretaría de Gobernación que dice: "Purépero, Michoacán, vía Zamora, Mich., 27 junio 1924.

"Secretario Gobernación.

"En virtud su circular número E. 2. 03.52, fechada 20 actual, considérase registrada candidatura Partido Nacional Agrarista favor Juan Abarca Pérez. Atentamente. - Presidente Consejo Distrito, Octaviano López.

"Es copia fiel sacada de su original. - México, julio 31 de 1924. - El subsecretario, D. Benítez."

Luego el presidente del distrito, tan juzgó que estaban llenos todos los requisitos, que hizo el registro; ¿pero en qué tiempo lo hizo? Aquí est le fecha: con fecha 27 de junio, cuando ya tan sólo faltaban unos cuantos días para la elección y que era imposible, materialmente, recoger todos los documentos relativos como nombramiento de representantes y, sin embargo esa orden no fue comunicada a algunos de aquellos municipios, lo que dio por resultado que en aquellos municipios el señor Abarca Pérez no tuviera representación, no pudiera valerse como candidato debidamente registrado y, por lo tanto, este acto constituye la más flagrantes violación a la Ley Electoral. El caso de nulidad incluido en el artículo 85 de la propia Ley Electoral, que dice que será causa de nulidad de una elección el hecho de no haberse permitido actuar a los representantes de los partidos políticos; pero todavía hay otro telegrama en que el presidente municipal, a pesar de las órdenes recibidas de la Secretaría de Gobernación, se negaba terminantemente a registrar dichas candidaturas. Suplico a la Secretaría se sirva dar lectura.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"La Piedad, Michoacán, 26 al 27 junio de 1924.

"Secretario Gobernación.

"Presidente municipal Purépero, cabecera 17 distrito electoral, insiste no registrar mi candidatura diputado Congreso Unión, apoyada partidos "Nacional Agrarista" y "Liberal de Michoacán", no obstante órdenes giradas esa Secretaría, manifestándose atiénese consecuencias negativa, acusa marcada parcialidad autoridades refiérome. Respetuosamente suplico hacer respétense órdenes giradas sentido registre candidatura, inteligencia presentóse dentro término ley, según consta esa Secretaría. Partidarios míos están siendo asaltados en Purépero. Pido respetuosamente préstenseme garantías días elecciones y fecha reúnase Colegio Electoral. Está probado elecciones pasadas cometiéronse atentados contra candidatos independientes desafectos autoridades Purépero. Respetuosamente espero contestación. Juan Abarca Pérez.

"Es copia fiel sacada de su original. - México, julio 21 de 1924. - El subsecretario, D. Benítez." - Rúbrica.

El C. Siurob: Aquí está la contestación a este telegrama, del propio licenciado Benítez.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Secretaría de Gobernación. - Departamento Consultivo. - Número 378.

"De México, D. F., a La Piedad, Michoacán, 28 de julio de 1924.

"Señor Juan Abarca Pérez. (Contestación al número 20.)

"Como resultado su telegrama día 26, hágole saber que hoy dirigióse a presidente Purépero el siguiente mensaje:

"Confirmo en todas sus partes telegrama 350 de esta Secretaría, fechado el 26 corriente, relativo a registro candidatura Juan Abarca y David Marín Quiroz, que sostienen partidos Nacional Agrarista y Liberal de Michoacán, y hágole saber por última vez que, de no comunicar misma Secretaría haber cumplimentado telegrama citado, exigírsele responsabilidad a que refiérense artículos relativos Ley Electoral Federal y Código Penal." - Atentamente.

"Por acuerdo del secretario, el subsecretario, D. Benítez.

"Es copia fiel sacada de su original. - México, julio 31 de 1924. - El subsecretario, D. Benítez." - Rúbrica.

El C. Siurob: Todavía el 28 de junio el

presidente municipal de Purépero se negaba terminantemente a registrar la candidatura del señor Abarca Pérez. Pero vais a encontrar la razón de este hecho: aquí está el documento terminante, que es un oficio dirigido al presidente municipal de Panindícuaro, en que expresa claramente Octaviano López, presidente municipal de Purépero, que no ha registrado dichas candidaturas.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

Un sello que dice: "Ayuntamiento Constitucional. - Purépero de Echáis. - Michoacán. - Estados Unidos Mexicanos. - Número 50. - Gobernación.

"Ciudadano presidente municipal. - Panindícuaro.

"Tengo el honor de comunicar a usted que dentro del término legal, se ha registrado para diputados del Congreso de la Unión, la candidatura de los ciudadanos profesor J. Jesús Romero Flores y Melesio Moreno R., postulados por los siguientes partidos políticos confederados: "Unionista 17 distrito electoral", "Demócrata Revolucionario", "Socialista Michoacano" y "Michoacano Unión" y 15 clubes adherentes, habiendo llenado todos ellos los requisitos que establece el artículo 106 de la Ley Electoral de Poderes Federales.

"La candidatura al Congreso de la Unión de los ciudadanos Juan Abarca Pérez y David Marín Quiroz, postulados por los partidos políticos "Reformador Agrarista" "Liberal de Michoacán", "Reformador Nacional" y "Nacional Agrarista", no registróse en virtud de faltarle algunos requisitos a que refiérase el artículo 106 de la ley antes citada.

"Lo que comunico a usted con relación a la candidatura Romero Flores y Moreno R., en cumplimiento de la última parte del artículo 27 de la ley de referencia.

"Protesto a usted mis atenciones.

"Sufragio Efectivo. No Reelección. - Purépero, 15 de junio de 1924. - El presidente municipal y del Consejo de distrito, Octaviano López."

Un sello que dice: "Consejo Electoral. - 17 distrito. - Purépero de Echáis, Michoacán. - Estados Unidos Mexicanos."

El C. Siurob: Estos son documentos oficiales, compañeros, si alguno de ustedes duda de su autenticidad, los pongo a disposición de los compañeros que deseen hacer uso de ellos. Por un lado están los telegramas con el sello; por otro lado las contestaciones del presidente municipal; todos tienen los sellos y las firmas de los presidentes municipales, que se pueden cotejar con otras firmas de los presidentes municipales de allá que se encuentran dentro de esta provincia; de manera que ya puedo sentar como base de mi argumentación, en lo que se refiere al registro de las candidaturas que no fueron registradas debidamente, faltando en lo absoluto a la Ley Electoral y a la justicia la candidatura de Abarca Pérez con el decidido intento de favorecer en un todo la candidatura opuesta. Y como este hecho es causa de nulidad de las elecciones, puedo ya con fundamento en estos hechos pedir la nulidad de los votos obtenidos y de la credencial extendida en favor del candidato contrario del señor Abarca Pérez. Pero aquí tenéis cuál es el secreto de que el presidente municipal, o el señor presidente del Consejo, se negara a registrar esta candidatura en la comunicación que hace al Comité Director del general Calles de cuáles fueron los candidatos triunfantes. Al hacer la comunicación de que triunfó la candidatura Calles, se incluye la noticia del triunfo del compañero Romero Flores, y firmó como delegado y como sostenedor de esa candidatura el propio presidente municipal Octaviano López. De manera que aquí está el secreto: la autoridad que se negó a registrar esta candidatura a este partido, era precisamente el presidente del partido contrario. De manera que prueba más absoluta de parcialidad ya no puede darse. Suplico a la Secretaría se digne dar lectura a este telegrama. Puede verse en el periódico de "El Universal" de aquella fecha.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Purépero, Michoacán, julio 13 de 1924.

"Hónrome informar ese Centro Director hoy terminó sus labores Junta Computadora votos este distrito, declarando triunfante candidatura general Calles presidente República, con 6,569 votos contra 37 obtuvo igual puesto Ángel Flores; igualmente declaró triunfante senadores, propietario y suplente, licenciado Ramón Duarte y Celerino Díaz. Extendiéndose credenciales de diputados al Congreso de la Unión, propietario y suplente, respectivamente, profesor Jesús Romero, Flores y Melesio Moreno R. Pueblo celebra con entusiasmo desbordante legítimo triunfo nuestros candidatos. Atentamente. - Presidente Gran Partido Unionista 17 distrito, M. Moreno R. - Vicepresidente, Octaviano López. - Presidente, Julio Herrera."

El C. Siurob: Allí tienen ustedes todo el intríngulis, allí está el secreto de esta negativa al registro de la candidatura al señor Abarca Pérez; pero no sólo eso, sino que como causa de presión preliminar antes de la elección se encuentra el encarcelamiento de veinticinco partidarios de Abarca en Penjamillo por negarse a secundar la imposición a favor del señor Romero Flores. Aquí está este otro documento que lo demuestra; es la protesta presentada ante el presidente de la casilla número 1.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Gran Partido Nacional Agrarista. - Oficinas: Seminario, número 6. - México, D.F.

"Elecciones para diputados al Congreso de la Unión.

"Estado de Michoacán. - 17 distrito electoral.

"Al ciudadano presidente de la casilla número 1.

- Presente.

"El subscripto, representante legal autorizado, protesta por la violación que se ha cometido en esta casilla al artículo 115 de la Ley Electoral para Poderes Federales, en virtud de que el ciudadano presidente municipal de esta población está ejerciendo presión, válido de su cargo, para que los ciudadanos den su voto en favor de la candidatura de los CC. Jesús Romero Flores y Melesio Moreno R. El hecho es público y, por lo tanto, suplico a usted, de la manera más respetuosa, se sirva mandar agregar la presente protesta al expediente de la Mesa de su mencionado cargo, a fin de que a su tiempo el Colegio Electoral tome en cuenta su contenido y nulifique la elección que recayere en favor de los expresados candidatos.

"Asimismo suplico a usted devolverme el

duplicado de la presente protesta, con la debida anotación de haber sido aceptada y firmada por los miembros que constituyen la casilla aludida.

"Protesto a usted mis respetos.

"Sufragio Efectivo. No reelección. - Penjamillo, Michoacán, a 6 de julio de 1924. - El representante, J. Trinidad Ortiz." - Rúbrica.

El C. Siurob: Por otra parte, aquí está el comprobante de que el ciudadano Abarca Pérez fue derrotado por contrincante, el señor presidente municipal de aquella población.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Hago constar por medio de la presente, ante los testigos que suscriben, que el día 6 del actual, día de las elecciones para poderes federales, al salir de Penjamillo, Michoacán, con rumbo a la tenencia de Ziquítaro, fui tiroteado por los esbirros del presidente municipal de dicho pueblo, habiéndome herido el caballo que montaba, según consta a los testigos en cuestión; no obstante lo cual, el subscripto se limitó a escapar, por carecer de elementos para defenderse, tanto que el propio presidente municipal le anunció de antemano que no le prestaría ningunas garantías, por ser su enemigo político.

"No puede requisitarse debidamente la presente constancia, porque las autoridades se niegan terminantemente a certificar lo anterior.

"Penjamillo, Michoacán, julio 7 de 1924. - J. Abarca Pérez. - Leonardo González. - S. Abarca." - Rúbricas.

El C. Siurob: Estas son pruebas palpables, absolutamente evidentes de la decidida y absoluta presión que en contra del señor Abarca Pérez consumó y llevó a cabo el presidente municipal de Purépero, y por otra parte era presidente del partido imposicionista; pero el señor Romero Flores está incapacitado, además, por el hecho de ser diputado local y de conocer de las elecciones municipales. Para el hecho de comprobar que es diputado local, aquí tienen ustedes el decreto en que el señor profesor Jesús Romero Flores figura como diputado local.

El C. secretario Valadez Ramírez: La Secretaría tiene a la vista un decreto expedido por el ciudadano gobernador Sidronio Sánchez Pineda, dirigido a los habitantes del Estado de Michoacán, que en la parte conducente dice:

"Sidronio Sánchez Pineda, gobernador constitucional interino del Estado libre y soberano de Michoacán de Ocampo, a todos sus habitantes hace saber que:

"El H. Congreso local ha tenido a bien dirigirme el siguiente decreto:

"El Congreso de Michoacán de Ocampo decreta:

"Número 95.

"Artículo 1o. Se declara que son diputados a la XXXIX Legislatura de Michoacán de Ocampo, los ciudadanos siguientes:

("18. La Piedad.) Profesor Jesús Romero Flores, propietario; Miguel Guzmán, suplente."

El C. Siurob: Y para que no se diga que los diputados no juzgaban las elecciones municipales, aquí tienen ustedes la Constitución del Estado de Michoacán, que en el artículo 70, a la letra dice:

"El Congreso del Estado conocerá en última instancia, a petición de parte, de las elecciones municipales."

Aquí tienen ustedes, si ustedes gustan ver, esta ley es un documento oficial, es un documento auténtico, esto no se puede mistificar, compañeros, estos son hechos, ustedes saben que existe el artículo, dentro de las modificaciones de nuestra Ley Electoral, que expresa terminantemente que los diputados locales que conozcan de las elecciones municipales por ningún motivo pueden ser diputados al Congreso de la Unión; de manera que la candidatura del señor Romero Flores está en absoluta oposición con el artículo reglamentario que forma parte de nuestra Ley Electoral; pero por si eso no bastare aquí tienen ustedes la consulta hecha a la Secretaría de Gobernación y que la Secretaría de Gobernación contesta. Suplico al señor secretario se digne leerla.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Poder Ejecutivo Federal. - México. - Estados Unidos Mexicanos. - Secretaría de Gobernación. - Departamento Consultivo. - Número 259.

"Al C. Ignacio Torres Delgado, presidente del Partido Liberal Avanzado. - 5a. de Tacuba, número 66. - Ciudad.

"Refiriéndome a su escrito de 7 del corriente, en el que consulta si los diputados a la Legislatura de Michoacán están incapacitados para ser diputados al Congreso de la Unión, en razón de que aquella Legislatura está facultada para resolver en última instancia sobre las elecciones municipales, le manifiesto: que en concepto de esta Secretaría, los actuales diputados a la mencionada Legislatura están comprendidos en la fracción VII, artículo 43 reformado, de la Ley Electoral para Poderes Federales, de 1o. de julio de 1918.

"Ya se hace del conocimiento del ciudadano gobernador del Estado de Michoacán el contenido de este oficio para los efectos legales correspondientes. - Atentamente.

"Sufragio Efectivo. No Reelección. México 13 de junio de 1924. - Por acuerdo del secretario, el subsecretario, D. Benítez. - Rúbrica. - Es copia fiel de su original. - México, julio 24 de 1924. - D. Benítez, subsecretario."

El C. Siurob: Por allí verán ustedes que el candidato contrario del señor Romero Flores fue tan escrupuloso, que no quiso dejar pasar siquiera la consulta a la Secretaría de Gobernación, a fin de que la propia Secretaría de Gobernación expresara su parecer en el caso concreto. En seguida hay una información testimonial, de la que se desprende la enorme presión oficial ejercida en las casillas de Purépero. El propio presidente municipal, ayudado de gente armada, anduvo recorriendo las casillas electorales para que dieran su voto a favor del candidato oficial.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Ciudadano juez único menor municipal. - Presente.

"Arnulfo Loya, mayor de edad, casado, con domicilio notorio en esta población, ante usted, con el debido respeto, comparezco a exponer:

"Que habiendo ido en compañía de los CC. Martiniano Loya, J. Trinidad Ortiz y Delfino Loya, a la población de Penjamillo, el día seis de los corrientes, y en representación del Partido Nacional

Agrarista, con motivo de las elecciones que se verificaron dicho día fuimos hostilizados por completo por las autoridades municipales de aquel lugar, tan sólo porque fuimos a luchar por nuestro candidato al Congreso federal, C. Juan Abarca Pérez, persona que está a fín con los sentimientos del proletariado, y como por esta mala fe de los encargados de impartir garantías, no solamente perjudican al expresado candidato, sino en lo principal a las colectividades que forman el siempre vejado campesino; en tal virtud, y con fundamento en los artículos 1,568, 1569 y demás relativos del Código de Procedimientos Civiles en relación con el 1,236, fracción III, del propio cuerpo de leyes, ruego a usted se me reciba la información testimonial por convenir así a nuestros intereses para lo cual presento a los señores ya expresados, como testigos, esperando tan sólo se sirva usted fijar día y hora para la práctica de diligencias subsecuentes y devolverme originales las diligencias que con este motivo se formulen.

"Por todo lo anteriormente expuesto, a usted, ciudadano juez, a quien tengo la honra de dirigirme, que una vez admitido el presente escrito, se examine a los testigos que oportunamente presentaré, bajo el tenor del siguiente interrogatorio:..."

- "Panindícuaro, a diez de julio de mil novecientos veinticuatro, siendo las quince horas, hora señalada para la recepción de los testigos, el C. Arnulfo Loya compareció ante el personal de este Juzgado, quien se encuentra en audiencia pública con el objeto de presentar al testigo C. Martiniano Loya, quien, protestado en legal forma y advertido de las penas en que incurren los que declaran con falsedad, a la primera pregunta contestó: Me llamo como se ha hecho constar, soy de treinta años de edad, casado, zapatero, de esta vecindad y sin otras; a la segunda: Me consta que el señor Loya fue y estuvo presente durante la elección de renovación de poderes federales, efectuada el día 6 del actual en la población de Penjamillo; a la tercera: es cierta, pues, efectivamente, nada hicimos en favor del candidato Abarca Pérez, por la falta de garantías, pues hubo, mucha presión del elemento oficial, pues hasta los gendarmes tomaron parte en estos atentados; a la cuarta: también es cierta, pues después de los insultos que nos causaron y del grupo de gente armada que comandaba el ciudadano presidente municipal, éste nos desafiaba a pleito; a la quinta: igualmente es cierta, pues es público y notorio en todo Penjamillo, que los adictos al candidato Romero Flores, y en lo principal el citado señor Garnica, aseguraban que si nuestro candidato iba a la Computadora de Purépero, no volvía; a la sexta: todo lo anteriormente expuesto me consta de vista y ciencia cierta, por haberme encontrado el día y hora de los acontecimientos. - En lo anterior, leído que fue, se afirmó, ratificó y firmó para la debida constancia. - Doy fe. - Elías Torres. - L. León. - Martiniano Loya. - F. Guillén."

El C. Siurob: La razón de estos hechos y de esta presión decidida, es que el señor presidente municipal estaba de acuerdo con los elementos de la capital, y los compañeros agraristas de allá, de Michoacán, reconocidos por el Partido Agrarista de México, acusan al compañero Romero Flores por el hecho de haberse portado siempre de acuerdo con los intereses de los capitalistas. Aquí está un ocurso que dirige una multitud de campesinos con muchas firmas, y que en la parte concreta dice: "Concretamos cargos:"

Suplico al compañero Soto y Gama tome nota de estos hechos.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Concretamos cargos: Jesús Romero Flores siempre ha sido enemigo de la clase proletariada del campo; ha estado contra los nuestros, impidiendo que sean aceptadas credenciales completamente limpias en la Cámara local, por el simple hecho de ser agraristas; ha traicionado a los nuestros, y así se le justificó al traicionar al que fuera gobernador de este Estado, general Francisco J. Múgica; ha sido director de "porras", como está plenamente demostrado que dirigió la que en Morelia insultara a nuestro líder licenciado Antonio Díaz Soto y Gama, y, por último, ha sido instrumento de todos los que han pretendido perjudicarnos...."

El C. Siurob: Con los datos que he presentado hasta estos momentos bastan y sobran absolutamente para declarar ilegítima y fuera de toda justificación legal la credencial que presenta el señor Romero Flores; es decir, para rechazar en lo absoluto el dictamen presentado por la comisión, porque no ha tenido en cuenta, como era de sus principales deberes y obligaciones, la causa de nulidad de una elección que esta Cámara sí podrá tener en cuenta, conforme a los propios artículos de dicha ley. No quiero, señores, mover ningún otro asunto político en lo que se refiere a esta elección. Parece que el compañero Romero Flores también ha sido revolucionario, yo no voy a negarlo, por esto me concreto - porque no tengo necesidad de otra cosa - a echar mano de los argumentos legales que he podido comprobar, documento por documento, caso por caso, con documentos oficiales eternamente irrefutables, sobre todo en lo que se refiere a la negativa para el registro de la credencial de este ciudadano presunto y en lo que se refiere a hacer que el propio compañero Romero Flores, diputado local en ejercicio que ha juzgado en las elecciones municipales y por cuyo conducto se han depuesto ayuntamientos dentro de ese propio distrito electoral y aquí se me dice que hubo en favor de este compañero una fuerte consigna oficial; que el propio gobernador del Estado se dirigió a las autoridades oficiales locales en este sentido; la prueba material en este propio distrito no se ha podido obtener, pero en otro distrito que desgraciadamente fue aprobado ayer en los dictámenes globales, sí se tienen pruebas y estas pruebas están aquí y las voy a exhibir a esta Asamblea, que indudablemente serán causa de verdadero escándalo. Suplico a la Secretaría se sirva darles lectura. Estas son copias fotográficas de documentos. Esta fue una carta enviada a un señor presidente municipal de Michoacán y que éste rompió y tiró al cesto y que personas interiorizadas de que era una carta de imposición, la recogieron y pegaron pedacito a pedacito, afortunadamente sin romper la propia firma del señor gobernador del Estado. Y vean ustedes lo que dice este documento.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Señor Antonio Navarrete.

"Estimado amigo:

"Me he enterado que la Junta Computadora que usted presidió extendió ya la credencial para diputado propietario al Congreso de la Unión, a Silviano Aguiluz.

"Entrevístese con el señor Sabino Fernández, que tiene instrucciones mías, para que obren de acuerdo y vean la manera de ayudar al doctor José Pérez Gil, a quien debemos apoyar por convenir así a nuestros intereses y conforme lo acordamos el lunes 7 del actual.

"Acepte usted las seguridades de mi distinguida consideración. - Morelia, 11 de julio de 1924. - Sánchez Pineda."

El C. Siurob: Aquí esta la firma para que se coteje con otras firmas de Sánchez Pineda y se vea que es, efectivamente, la misma firma. Pero si eso no bastara, aquí se encuentran cartas del presidente municipal que hacen referencia a la consigna de arriba y que no pueden ser otras que la del presidente municipal y la del gobernador del Estado.

El C. secretario Valadez Ramírez: Sabino Fernández. La firma el presidente municipal de Morelia.

"Señor presidente municipal de Quiroga.

"Muy estimado compañero y correligionario:

"De acuerdo con las indicaciones hechas por el ciudadano gobernador constitucional interino del Estado, respecto a nuestro candidato, hoy sale para esa el señor Félix C. Ramírez, portador de la presente y quien lleva la misión de organizar el personal que se encargará, el próximo día 6 de los corrientes, de integrar las diversas casillas electorales, a fin de garantizar el éxito de los trabajadores en pro de nuestro candidato.

"Puesto de acuerdo con los elementos que usted debe proporcionarle, no dudo que conseguiremos nuestro propósito, toda vez que el mismo doctor José Pérez Gil y Ortiz me dice ya entregó la cantidad convenida, con lo que quedará asegurado el esfuerzo o dedicación que debemos dar a las recomendaciones de quien usted sabe.

"Protesto a usted mis atenciones y quedo como siempre su afectísimo, atento seguro servidor. - El presidente municipal, S. Fernández."

El C. Siurob: Aquí está otra carta muy significativa.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Ciudadano jefe de tenencia. - Santiago Undameo. - Michoacán.

"Ratificando mis indicaciones que verbalmente le había hecho, hoy me permito indicarle que va a esa el señor José Téllez, portador del presente, miembro de este H. Ayuntamiento, para que con el personal que usted tiene preparado, integren la casilla electoral de esa tenencia, y en caso de que dicho señor tenga necesidad, por las circunstancias imprevistas, de más personal, le agradeceré se lo proporcione, pues todo será en beneficio de nuestro candidato. - Morelia, julio 5 de 1924. - El presidente municipal, S. Fernández."

El C. Siurob: Esto se llama desplante; aquí no hay de tapujos, aquí no hay de pudores: el propio presidente municipal firma: el presidente municipal, con todas sus letras; este señor presidente municipal las tiene todas consigo, afronta de una vez la responsabilidad y toma el ejemplo del gobernador en el sentido de que el propio señor gobernador tampoco se escudó, sino que él mismo directamente fue a su objetivo. Después de estos hechos el que hace un cesto hace ciento, si así se hizo en un distrito ¿pues por qué no se ha podido hacer en los demás? Y con más razón con candidaturas francamente oficiales, y con más razón con la circunstancia de que ustedes ven que se ha presentado esta documentación. Yo no sé en qué forma la comisión va a contestar estos documentos. ¿Qué documentación puede tener? Si tengo las firmas de los presidentes municipales y del propio gobernador; si la imposición se rubrica a sí misma; si es caso obvio, patente, definitivo, que la Asamblea no puede negar; señores, yo me he trazado el propósito de no defender causas injustas o innobles; hoy ya la Asamblea no es la misma; no en balde gozáis ya de libertad, señores presuntos, disponéis de vuestro propio albedrío y de vuestras conciencias. Las palabras que por boca del ciudadano Fabila se han pronunciado aquí, nosotros tenemos el deseo de creerlas, pero la obligación de dudarlas; deseo creerlas porque son grandes nuestros deseos de que suceda lo que el señor Fabila dice, pero debemos dudarlas porque estas cosas no se demuestran con palabras sino con hechos; lo dijo en alguna ocasión el compañero Soto y Gama: las palabras son hembras y los hechos son machos; ahora más que nunca está comprobado esto. Nosotros día a día, momento a momento venimos a esta tribuna con casos precisos de defensa, como el que hoy he tenido el honor de presentar a la consideración de vuestra soberanía, y tenemos presente que este es el caso, sin encono, sin pasiones, sino con un criterio recto de hombre a hombre y de caballero a caballero y de ciudadano a ciudadano a deciros con la mano puesta en el corazón que no es así como se atropella la libertad del voto, y que si vosotros habéis hecho el propósito a partir del momento en que habéis recobrado vuestra libertad, que sea un nuevo momento para las libertades de la República, que todos vuestros votos vayan de acuerdo con vuestra propia conciencia; que no prevalezca el criterio político de que nos hablaba el compañero Castillo Torre, que es el criterio del Klan de camarilla, que consiste únicamente por voluntad de bloque, las más de las veces de uno o dos de sus líderes, con lo cual se resuelve el destino de cada uno de los distritos electorales. Tengo el honor de decir desde esta tribuna que me considero hijo intelectual del Estado de Michoacán, porque a honra tuve ser discípulo de uno de los más gloriosos planteles de la República, como es el Colegio de San Nicolás de Hidalgo, del que fue rector el cura Hidalgo y también el cura Morelos y esta honra tan grande que debo al Estado de Michoacán de haber sido su hijo intelectual, debo corresponder exponiendo honestamente los casos en que verdaderamente están comprometidos los intereses del propio Estado de Michoacán, Estado heroico por excelencia, puesto que ha dado un contingente mayor casi que el de toda la República, de héroes y mártires desde la guerra de independencia hasta las últimas luchas libertarias; no queráis que se desprecien sus libertades y que

solamente anteponiendo un criterio de política al criterio sublime de nuestros antepasados, se atropellen allá las libertades de que aquel pueblo es absolutamente digno, puesto que yo soy el primero en respetar y enaltecer hasta donde se merece el heroico pueblo michoacano. (Aplausos.) Sería una lástima, sería una verdadera tristeza que ese Estado que todavía en el último movimiento obregonista, que todavía en los últimos días ha dado pruebas de su absoluta rectitud, de su gran patriotismo, de su desinterés y de todas las cualidades que hacen del ciudadano michoacano uno de los ciudadanos que más honra a la República, sería lástima que fuéramos a atropellar libertades a ese Estado que fue cuna de Morelos, de ciudadanos insignes que honran y enorgullecen las páginas de nuestra historia. Como hijo, pues, intelectual del Estado de Michoacán, admirador de su cultura y respetuoso admirador de sus héroes y de sus mártires, yo suplico a los estimados compañeros que acrisolen en este caso su rectitud y que depongan los criterios mezquinos, todos los criterios mezquinos de klanes, de camarilla, y que fieles a las palabras del compañero Fabila no las vayan a desmentir con el primer hecho efectivo, dando así ocasión a que nosotros los miembros de las minorías desconfiemos de la palabra empeñada por boca de uno de vuestros líderes.

El C. Rueda Magro: Pide la palabra la comisión.

El C. presidente: Tiene la palabra la comisión.

El C. Rueda Magro: Ciudadanos presuntos diputados: Como miembro de la Séptima Sección de la 1a. Comisión de Poderes, voy a defender este dictamen simplemente ajustando mi peroración a la parte legal. Otras personas vendrán, si quieren, a defender al señor Romero Flores de los cargos justificados o injustificados que se le han hecho. Dos fórmulas contendieron en este 17 distrito electoral de Michoacán: la fórmula del profesor Romero Flores y Melesio Rivera R., y el ciudadano Juan Abarca Pérez y el ciudadano David Marín. Del simple reconocimiento de los paquetes electorales aparece que el señor profesor Romero Flores y su suplente, Melesio Rivera R., obtuvieron la mayoría de votos válidos. El señor Pérez atacó la elección del señor profesor Romero diciendo, en primer lugar, que está imposibilitado por la reforma del artículo 43 de la Ley Electoral, porque dicho señor Romero es miembro activo de la Cámara local de Michoacán, y esta Cámara, según la Constitución, está facultada para conocer en última instancia de la validez o nulidad de las elecciones municipales. Sobre este particular obra en el expediente -debo advertir que tuve a la vista la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Michoacán, y en el artículo 36, único que establece las facultades y obligaciones del Congreso del Estado, no aparece estatuida esa facultad de conocer en primera ni última instancia de la validez o nulidad de las elecciones municipales.

El C. Siurob: Aquí está la ley, compañero.

El C. Rueda Magro: Es una ley secundaria. Pero el artículo relativo.... Voy a leérselo al señor doctor Siurob:

"Es nula la elección que recaiga:

"Fracción VII. Sobre los diputados a las legislaturas locales que estén o no en ejercicio, siempre que las Constituciones de los respectivos Estados den a esas legislaturas la facultad de resolver acerca de la validez de las elecciones de Ayuntamientos."

Como se trató de un caso excepcional, nosotros los miembros de la comisión tenemos que interpretar restrictivamente y, en consecuencia, poco o nada nos importa que una ley secundaria, que yo tacharía de inconstitucional le dé esta facultad al Congreso del Estado de Michoacán.

El C. Siurob: Aquí está la ley.

El C. Rueda Magro: La conozco, señor Siurob, la tuve en mis manos; además, no sé si el señor compañero Siurob recuerde cuando se discutió en el seno de la XXVII Legislatura el artículo 43 de la Ley Electoral. Yo fui miembro de la comisión dictaminadora y en ese caso se presentó un espectáculo verdaderamente curioso: los doscientos cincuenta diputados de la XXVII Legislatura, o por lo menos las dos terceras partes de ellos, querían que se adicionara el artículo 43 poniendo su caso electoral como excepción; un diputado decía: Es de mucha trascendencia la actuación de los recaudadores de contribuciones, y en esa virtud los recaudadores no pueden ser electos diputados, ¿por qué? Porque un recaudador de contribuciones le estaba haciendo la tambora de lado. Otro señor decía: Es el director del Catastro el que tiene que revaluar la propiedad y ejercer una influencia decisiva en un distrito electoral y, en consecuencia, pido que ese señor en el caso particular esté exceptuado. Lo mismo pasaba con secretarios particulares, con oficiales mayores, etc. Así que yo, cansado de tanta dificultad con la mayoría, les dije que el artículo debía redactarse en estos términos: Sólo los diputados de la XXVII Legislatura tienen derecho para hacerse elegir a la XXVIII. En esa vez la Cámara, la XXVII Legislatura de la Unión, resolvió con las discusiones que tuvieron en su seno, que el artículo 43 de la Ley Electoral sólo debería ceñirse a contener los casos de excepción que estipule el artículo 45 de la Constitución de la República, porque precisamente esa fue la violación de todos los miembros de las diputaciones constituyentes al Congreso Constituyente de Querétaro, para establecer cuáles deberían ser sencillamente las limitaciones que debían oponerse al derecho amplio y general de todo individuo para hacerse elegir diputado o senador; sobre este particular no creo que haya más que decir. El señor Abarca Pérez establece que hubo presión tremenda en su contra. De lo que aparece en el expediente no estamos autorizados los miembros de la comisión para considerar que tal haya sido; uno de los hechos principales en que dicho señor fundó la presión, consiste en que el presidente municipal de la cabecera del distrito electoral le negó hacer el registro y sólo a instancias de la Secretaría de Gobernación este presidente municipal llegó a hacerlo; pero debo hacer constar que el presidente municipal que tal hizo cumplió con su deber, porque exigió que se cumpliera ante él, como debe ser, el requisito del artículo 106 constitucional. (Aplausos.) Para nosotros, como miembros de la comisión, nada nos importa la consulta de Gobernación. La Secretaría de Gobernación sólo tiene obligación de

decir lo que de las leyes aparece, pero no está capacitada para hacer una verdadera interpretación del artículo 43 de la Ley Electoral, y en el caso la fracción VII es concluyente y decisiva. Por eso, pues, pido que se apruebe el dictamen. (Aplausos.)

El C. secretario Valadez Ramírez: En votación económica se pregunta si está suficientemente discutido. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Está suficientemente discutido. En la misma forma se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Aprobado. (Aplausos.)

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 17 distrito electoral del Estado de Michoacán, los ciudadanos Jesús Romero Flores y Melesio Moreno R.

- El mismo C. secretario, leyendo:

"1a. Comisión Revisora de Credenciales. - Sexta Sección.

"A esta Sexta Sección de la 1a. Comisión Revisora de Credenciales de la XXXI Legislatura al Congreso de la Unión, tocó conocer el caso electoral del 1er. distrito del Estado de Guanajuato.

"En este distrito contendieron las fórmulas Enrique J. Romero - Manuel Mendoza Albarrán, para diputados propietario y suplente, y José A. Guerra - Manuel Rangel.

"En el citado distrito funcionó una sola Junta Computadora, que extendió credencial a la fórmula Romero - Mendoza Albarrán; siendo el resultado de la votación de 2,072 votos por la fórmula Romero - Mendoza, por 974 para la fórmula Guerra - Rangel. El C. Guerra ha presentado documentación por la que demuestra que las casillas instaladas en las haciendas y minerales pertenecientes a ese distrito electoral, hubo presión moral y material de los propietarios y administradores de esas propiedades para que los trabajadores empleados en esas negociaciones votaran a favor del C. Romero. Igualmente, hay pruebas de la presión ejercida por el clero en la ciudad de Guanajuato, en favor del mismo señor Romero, por lo que esta comisión cree que debe aplicarse a la elección la fórmula Romero - Mendoza, la fracción III del artículo 104 y el 105 de la Ley Electoral, y por lo tanto, tiene la honra de proponer a la H. Asamblea los siguientes puntos de acuerdo:

"Primero. Son válidas las elecciones verificadas el día 6 de julio del año 1924, en el 1er. distrito del Estado de Guanajuato.

"Segundo. Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado distrito, los CC. José A. Guerra y Manuel Rangel."

"Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D.F., a 28 de agosto de 1924. - Enrique Hernández Álvarez. - Jesús Santos Mendiola. - Carlos Puig y Casauranc."

Está a discusión. Los ciudadanos presuntos diputados o diputados que deseen hacer uso de la palabra, sírvanse pasar a inscribirse.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Romero.

El C. Romero Enrique J.: Honorable Asamblea: Creo inútil discutir acerca del dictamen que presenta la comisión, sé que debo ser sacrificado y estoy dispuesto a ello; es inútil que lea actas en que hago constar que de las diez y siete casillas que se instalaron en el 1er. distrito de Guanajuato, en quince obtuve el triunfo redondo y en dos perdí una por tres votos y otra por cuatro; es inútil y yo ya sabía que la comisión se fundaría sobre estos temas, ¿cómo voy yo a probar que el clero no hizo presión en mi favor? Ese era el punto por el que me podían atacar; el único que no se puede probar, no voy a probar una cosa negativa. Respecto a mis antecedentes es inútil insistir. Doctor Siurob, ¿me permite una pequeña interrogación, compañero? ¿Le consta a usted que el año de 1910 haya yo tomado participio en alguna manifestación en contra del tirano Díaz?

El C. Siurob: Sí, es verdad, compañero. En la época del general Díaz, nosotros, los miembros de la clase estudiantil, de las escuelas de la capital, estábamos ya en una lucha empeñada contra aquella dictadura. El pretexto era las distintas vejaciones de que se nos hacía víctimas por parte del Ministerio de Educación Pública, a cuya cabeza se encontraba Justo Sierra, que pudo ser ilustre como literato, siempre fue un fiel servidor de la dictadura porfiriana. Es cierto que el compañero algunas veces nos acompañó en manifestaciones contra la dictadura de Díaz, que culminó en la formación de un comité estudiantil de que formaron parte el licenciado Vasconcelos, Camilo Arriaga y varios de los actuales jefes del Ejército y un servidor de ustedes. El compañero, en efecto, era hostil al general Díaz y también a la candidatura de Corral. El hecho es cierto y no tengo inconveniente en manifestarlo.

El C. Romero Enrique J.: Gracias. Tengo también un documento del doctor Alfonso J. Jurado, que fue jefe de la Brigada Sanitaria del general Gildardo Magaña, zapatista en 1914, hace diez años que era yo zapatista. ¿Conoce usted, ciudadano Soto y Gama, quien es éste doctor Alfonso J. Jurado?

El C. Díaz Soto y Gama: Sí, señor.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Doctor A. J. Jurado. - Médico, Cirujano y Partero. - Tampico, Tamaulipas.

"El que subscribe, hace constar por éste que el señor doctor Enrique J. Romero estuvo con el cargo de practicante en la brigada sanitaria que fue a mi mando, operando con las fuerzas del señor general don Gildardo Magaña, que en el año de 1914 operaba en el Distrito Federal y Estado de Morelos, habiendo dicho señor Romero prestado servicios en dicha campaña; habiendo caído prisionero del enemigo y corrido grave riesgo en su vida, habiéndose ulteriormente escapado, se presentó al servicio en la capital. Hago constar que el señor Romero fue simpatizador de la causa revolucionaria y que cumplió debidamente las comisiones que se le confiaron.

"Tampico, a 1o. de agosto de 1924. - Doctor A. J. Jurado, ex jefe de la Brigada Sanitaria de las fuerzas del general Magaña."

El C. Romero Enrique J.: Inútil igualmente será demostrar a la Asamblea que el partido que me

postuló en Guanajuato, en la capital del Estado, el Partido Popular Arandista Guanajuatense se adhirió al Partido Laborista Mexicano el 17 de mayo del año pasado.

El C. Valadez Ramírez: Partido Laborista Mexicano.

"Señor doctor Enrique J. Romero. - Presente.

"En contestación a la pregunta verbal que se sirvió usted hacerme hoy, tengo el placer de contestarle que, efectivamente, el Partido Popular Arandista solicitó su ingreso a esta corporación, y fue admitido con fecha 17 de mayo de 1923, habiendo acudido a nuestra Cuarta Convención, celebrada en la ciudad de Guadalajara, del 20 al 25 de agosto de dicho año de 1923, Convención que adoptó por unanimidad la candidatura presidencial del ciudadano Plutarco Elías Calles.

"Como representante de Guanajuato, tocó hacer la notificación a nuestro candidato al delegado Guillermo Rodríguez Kors.

"Hago constar, igualmente, que usted y el señor Enrique Fernández Martínez fueron comisionados por el Partido Laborista para hacer la propaganda del general Calles, en el 1o. y 2o. distritos del Estado de Guanajuato.

"Esperando haber contestado su pregunta, soy de usted como siempre, atento seguro servidor y compañero. - Por la justicia. - México, D. F., agosto 26 de 1924. - El secretario del Interior, Juan Rico."

El C. Romero Enrique J.: Por último, honorable Asamblea, hemos querido hacer ustedes presente que el día que el 45 regimiento, el felón regimiento que en Guanajuato se levantó mandado por el coronel Ulloa en favor del ciudadano De la Huerta, esa misma noche el que habla y el suplente Manuel Méndez Albarrán, y la directiva del Partido Republicano de Obreros y Campesinos que me postulaba, estuvimos en el Palacio del Gobierno a ponernos a las órdenes del gobernador del Estado.

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"XXIX Legislatura del Estado de Guanajuato. - Jesús S. Soto.

"Guanajuato, 27 de agosto de 1924. - Señor Manuel Mendoza Albarrán. - Presente.

"Estimado y fino amigo: Me es grato contestar su apreciable carta fechada el 25 de los corrientes, en la que me pide haga aclaraciones categóricas respecto a la actitud de su partido político en el momento de estallar la revolución que encabezaba Adolfo de la Huerta.

"Me pregunta usted si es cierto que la noche en que parte del 45 regimiento se levantó en armas en esta capital, acudieron al Palacio de los poderes de Guanajuato usted, el doctor Enrique J. Romero, Moisés Ortiz y Amado Arenas, miembros del Partido Republicano de Obreros y Campesinos, para hacerme presente, como gobernador constitucional del Estado que era yo entonces, su adhesión al Gobierno constituido, poniéndose a mis órdenes con sus personas y elementos, en instantes tan graves como aquellos en que las instituciones se hallaban amenazadas por los nacientes disturbios.

"También me pregunta si es cierto que días después, cuando la capital del Estado estaba en inminente peligro de caer en poder de los revolucionarios, acudieron las mismas citadas personas a mi casa habitación a reiterarme sus ofrecimientos y adhesión.

"Con todo gusto hago constar ser perfectamente cierto lo que usted afirma, tanto en el primer punto como en el segundo, y tanto entonces como ahora he quedado agradecido por la confianza que su partido me dispensara, principalmente por redundar dicha acción en beneficio de la paz del Estado y la seguridad de mi Gobierno, así como por demostrar que reconocían la justicia que asistía a quienes defendíamos el régimen legal y puro del señor general Obregón, quien se mostró no solamente a la altura de las circunstancias, si no aún superior a ellas, pues pronto restableció la paz tan anhelada por toda la nación, cansada de luchas intestinas que tenían por origen nada más muy mezquinas ambiciones.

"Sin otro asunto por el momento, quedo como siempre su afectísimo atento y seguro servidor, Jesús S. Soto."

El C. Romero Enrique J.: Igualmente, honorable Asamblea, sería inútil manifestar que en toda la campaña he hecho labor pro - calles, definitiva y grande. No sólo el contrincante mío estorbaba, extorsionaba esa campaña pro - Calles, ¿las actas? ¿Para qué leerlas? Las actas manifiestan que la votación casi era igual en favor de mi contrincante, que de la candidatura Angel Flores. ¿Y sabéis por qué manifestó que en las haciendas y en las rancherías se ejercía presión? Precisamente porque en las rancherías y en las haciendas la candidatura del que habla y del suplente, Octaviano Albarrán, obtuvo un triunfo aplastante contra el fraile que era mi contrincante, Guerra y su suplente Rangel. Este individuo - no quisiera ahondar la discusión, compañeros, pero me veo precisado a ello -, este individuo Guerra desde sus más cortos años estuvo en el Seminario Conciliar y allí recibió órdenes menores de sacerdote, me parece que es subdiálogo. Después de salir del Seminario salió, no me acuerdo por qué, pero no crean ustedes que porque se arrepintiera de aquellas ideas frailescas que llevaba en su alma estereotipadas; no, salió de allí y fue a albergarse a una escuela del fraile Díaz, de Guanajuato. Allí vivió tres años; después, cuando el general Villa, siendo gobernador el general Serratos, desde los balcones de la presidencia municipal de León impetró el favor de la santísima virgen de la Luz, como buen fraile que era, para que los obreros fueran a defender la ciudad contra las vandálicas huestes del general Obregón. En ese momento él se expresó así. Después, como les he dicho a ustedes, en toda su campaña jamás mencionó el nombre del general Calles; él explotaba el reaccionarismo de las masas para que votaran por el general Flores. En sus giras de propaganda, en el mineral del Cubo, por ejemplo, se albergó en la casa del fraile... me parece que se apellida Hernández; allí comió, allí fue asistido, y ¡claro!, este fraile Hernández tuvo que albergarlo porque cuando el general Siurob expulsó a este individuo por peligroso, por intrigante, de la capital del Estado de Guanajuato, dicho fraile Hernández lo tuvo oculto en una de las casas de Guanajuato. Respecto de la cuestión legal, únicamente me voy a sujetar a lo siguiente: La Confederación de Partidos Revolucionarios Guanajuatenses me parece que hizo

dieciocho postulaciones.... no estoy seguro. De ellas, en la conciencia de los mismos guanajuatenses está que se perdió en tres: primero, por el distrito de Guanajuato, la capital del Estado; segundo por el distrito de La Luz, y me parece que por el séptimo, uno de los distritos de León. Este individuo Guerra, fraile, hizo presión para que se pusiera presidente municipal de la capital de Guanajuato; en Guanajuato no hay presidentes municipales, hay presidentes de las juntas de administración civil, y el presidente es un negro él, Barrón, rechocante. (Risas.) Bueno, pues este individuo se puso furioso el día que yo triunfé como diputado al Congreso de la Unión y dijo que.... me da pena, pero dijo que por sus testículos no firmaba esa credencial. Afortunadamente que como no más lo tomé como un gato del Ejecutivo, me fui a quejar con el Ejecutivo del Estado, y el señor Sierra - que antes que otra cosa pase debo manifestar que conmigo se portó ecuánime y muy honrado, y a quien prometí que en ésta tribuna haría constar que él se había conducido honradamente, y ya lo he hecho, señores -, el señor Sierra le ordenó, como gato que es de él, que firmara la credencial. Entonces yo, con uno de mis propagandistas, le mandé la credencial a que la firmara, y a eso se debe que la haya firmado, pues decía, repito, que no la firmaría.

Ha terminado la cuestión legal, señores; estoy dispuesto a caer y caeré noblemente, con la frente levantada, como vine aquí. Mi finalidad no es una curul: tengo, afortunadamente una profesión que me sostiene, pero el pueblo de Guanajuato me eligió y yo prometí que en esta tribuna dejaría mi credencial, quedara bien o mal; después de los brillantes discursos, de las brillantes frases del señor Martínez de Escobar; después de las elocuentes frases del señor Fabila y del señor licenciado Padilla, mi voz quedará muda y apenas la oiréis vosotros; pero a pesar de eso dije que defendería la credencial hasta lo último y estoy en mi puesto. No quiero que se ahonde esta discusión; si ya casi con la lectura del dictamen estoy yo mismo convencido de que perdí! (Risas.) Si está tan así, tan raro, que yo estoy convencido de que perdí! No quiero que se ahonden las pasiones en esta Cámara revolucionaria y que haya más cizaña ni más agresiones de unos contra otros. Sí quiero decir que si caigo por haber pertenecido a las minorías, a honra lo tengo, y que prefiero romper mi tarjeta y volver a Guanajuato, a mi tierra, con mi frente muy limpia y descansada, y no haber traicionado a mi partido pasándome a una mayoría que seguramente me hubiera dado el triunfo, puesto que mi triunfo fue legal. Quiero que desde esta tribuna oigan en Guanajuato que he sabido defender la credencial hasta lo último y que hasta me he sacrificado -llevo tres meses ya de gastos y estoy dado al demonio -; quiero que sepan también todos los de Guanajuato, los que me escuchan, mis compañeros de representación y por ellos el pueblo de Guanajuato, que he defendido mi credencial hasta lo último y que hasta me he sacrificado - llevo tres meses ya de gastos y estoy dado al demonio-; quiero que sepan también todos los de Guanajuato, los que me escuchan, mis compañeros de representación y por ellos el pueblo de representación y por ellos el pueblo de Guanajuato, que he defendido mi credencial hasta lo último y que sabré estar con él hasta caer noblemente; que siempre he estado de su lado, del lado de aquellos que, como dijera algún compañero mío de profesión, si es cierto que en el interior de las minas y al cruzar los trigales manchan sus pies de polvo y de cieno, llevan en cambio el alma salpicada de estrellas. (Aplausos.)

El C. Puig y Casauranc: Pide la palabra la comisión.

El C. presidente: Tiene la palabra la comisión.

El C. Puig y Casauranc: Como un paréntesis, antes de entrar a exponer los motivos por los cuales la Sección Sexta de la 1era Comisión creyó pertinente y justo proponer los puntos resolutivos a que se ha dado lectura, debo manifestar que pocos, muy pocos casos habrá sin duda tan difíciles de resolver para mí, como el que paso por mis manos. Se trataba de un viejo compañero, de un médico. A primera vista las elecciones en ese distrito se hicieron en una balsa de aceite; todo perfectamente bien, todo en orden. Revisé los paquetes, había las protestas del señor Guerra, a las que después se va a dar lectura. Todo hacía concebir, así, a la ligera, que el fallo sería favorable para el señor Romero; pero vinieron las pruebas y tuvimos que hacer justicia. El señor Guerra presentó comprobantes de que en las casillas décimatercera, décimasexta, décimacuarta, décimaquinta y décimaséptima, se hizo presión en favor del señor Romero, ya por el gerente de la mina de "La Unión", señor Antonio Madrazo, jr., hijo del señor Antonio Madrazo, y candidato de la planilla del señor Romero, a diputado para el Congreso local. Y es lógico suponer que fue la presión exactamente igual para Madrazo que para Romero, que figuraba en la misma planilla, planilla que después vamos a demostrar, por los documentos que llegaron a nuestras manos, que estaba apoyada por el Clero. De manera que en esa casilla, la décimatercera, hubo la presión directa de Antonio Madrazo, jr., en favor de su padre, para diputado a la Legislatura local, y de Romero, para el Congreso de la Unión. En el lugar donde se instaló la 16, existe la negociación minera "El Cubo Mining Co.", en la cual el jefe del patio, es decir, la persona que está en contacto directo con los trabajadores, fue el propagandista del señor Romero y del señor Madrazo. Y hay documentos por los cuales se comprueba que ese jefe de patio, un señor Torres, es accionista de la mina de "La Unión", de la cual es gerente el señor Madrazo. La 14 casilla se estableció en el casco mismo de la hacienda, y el mayordomo de la misma, el señor Félix Jaime, era el propagandista de Madrazo y de Romero. En la 15, el señor Francisco Urrutia, arrendatario de la hacienda de "Burros", que es el lugar más poblado, según los datos que presentaron, hizo presión en favor de los mismos señores y fue presidente de la casilla, y en los otros casos está demostrado que los representantes, es decir, los administradores de haciendas o socios de Madrazo, estaban cerca de las casillas vigilando la votación de los obreros. En la 17, que se instaló en La Sauceda, el señor Alfonso Reyes, arrendatario de la hacienda de San José del Rodeo, que es el punto más poblado de dicha casilla, actúo como presidente de la casilla. Esto por lo que se refiere a las cinco casillas del campo, cinco casillas que dan un total de setecientos setenta y seis votos; pero no fue esto todo: nos fueron presentadas pruebas de que la propaganda del señor Madrazo se había hecho al mismo tiempo que la

propaganda del señor Romero; y que la propaganda del señor Madrazo está hecha en este periódico que se llama "La Ciudad de María", periódico religioso; aquí los tienen ustedes.

El C. Fernández Martínez: ¿Me permite una interpelación al orador?

El C. Puig y Casauranc: No es todo aún. Tenemos documentos que prueban que el señor presbítero Funes, jefe de una asociación religiosa y social mixta de obreros que están haciendo, como ya lo sabemos, sus ligas de obreros católicos, tanto en Guadalajara como en todos los centros religiosos, andaba visitando las casillas ese día, es decir, viendo si sus feligreses, si aquellos individuos de quienes él es director espiritual, cumplían seguramente las órdenes que les daba. Y otro caso curioso: el vicepresidente del Gran Partido Popular Arandista Guanajuatense es nada menos que el presidente de los círculos Ketteler, que ha formado el señor sacerdote Funes.

El C. Fernández Martínez, interrumpiendo: No es exacto eso.

El C. Puig y Casauranc, continuando: Presentaron pruebas. Nosotros no estamos obligados a adivinar las cosas; tenemos que juzgar por los documentos que se nos presentan; yo no conozco la situación de Guanajuato; he repetido que para mí, que conocí especialmente este caso, puesto que el compañero Hernández Alvarez, con toda delicadeza, por ser de Guanajuato, no quiso en lo absoluto tocar el punto ni abrir nada, el estudio de este expediente que hicimos el que habla y el compañero Santos Mendiola, ha sido difícil. De manera que está demostrado que ha habido presión de particulares, presión de asociaciones religiosas en favor del candidato Romero, como la hubo en favor de Madrazo, y es el caso de aplicar la fracción III del artículo 104 y el artículo 105, que dicen:

"Artículo 104. Son causas de nulidad de una elección:

...................................................

"II. Haber mediado cohecho, soborno o presión de alguna autoridad para obtener la votación en favor de determinado candidato.

"Artículo 105. La nulidad de que habla el artículo anterior no afecta a toda la elección, sino simplemente a los votos que estuvieren viciados; pero cuando tengan por causa la incapacidad del electo o cuando por medio de cohecho, soborno, presión o violencia se haya obtenido la mayoría de los votos, la elección misma será declarada nula respecto de los candidatos que en estas condiciones hayan resultado electos."

Por eso nosotros, ciudadanos diputados y presuntos diputados, hemos creído de justicia...

El C. Fernández Martínez: ¿Me permite interpelar a la comisión, señor presidente? La comisión tiene obligación de escucharme.

El C. Puig y Casauranc, continuando: Después, compañero, le contestaré; está la comisión informando. Por eso, repito, la comisión no ha creído estar en lo justo al proponer que se nulifiquen los votos de la fórmula Romero - Mendoza Albarrán, declarando triunfante al que obtuvo la votación en segundo término. ¿Deseaba preguntar algo el compañero?

El C. Fernández Martínez: Con permiso, señor presidente. Su señoría acaba de leer un artículo de la Ley Electoral, en que con toda claridad y precisión se dice: "Cuando por presión, cohecho o soborno, etcétera, se nulifique la mayoría de la votación, la misma votación deberá declararse nula."

El C. Puig y Casauranc: En favor de quién se haya hecho.

El C. Fernández Martínez: No, es nula la misma elección.

El C. Puig y Casauranc: "Pero cuando tengan por causa la incapacidad del electo o cuando por medio de cohecho, soborno, presión o violencia se haya obtenido la mayoría de los votos, la elección misma será declarada nula respecto de los candidatos que en estas condiciones hayan resultado electos."

El C. Fernández Martínez: Es el caso perfectamente claro; lo voy a demostrar a la Asamblea...

El C. Puig y Casauranc: ¿Me perdona el compañero? ¿Es una nueva interpelación que va a hacerme?, para quedarme aquí; si no, para retirarme.

El C. Fernández Martínez: Sí, señor, la estoy fundando; tenga la bondad de escucharme. Es perfectamente claro que la mayoría de los sufragios la tuvo el señor doctor Romero; yo puedo asegurar, a fe de caballero, que no existió ninguna de las causas que se alegan en los documentos que presentó el contrario; pero si la mayoría de sufragios, es decir, dos mil y tantos individuos que sufragaron en favor de Romero, y setecientos y tantos que sufragaron en favor de Guerra se toman en cuenta como una votación general, ¿cómo es posible que por setecientos y tantos votos se declare diputado a un ciudadano, siendo que no corresponden a la mayoría del distrito que lo eligió? Yo entiendo que si lasa circunstancias políticas en que nos hallamos colocados no nos autorizan para entrar a esta Cámara, creo, cuando menos, que.... pues ya digamos por compasión, no deben hacerle el ultraje a nuestros distritos de declarar electos diputados a individuos que no tienen la confianza de los ciudadanos de esos distritos. Que nulifiquen la elección si quieren; sean un poco correctos en esto; yo ya no pido que nos dejen entrar, pero que no se burle a nuestros distritos, a los ciudadanos que con toda fe y con toda entereza entraron a la lucha. Está bien; nosotros somos unos elementos que probablemente venimos a obstruccionar, o yo no sé por qué circunstancias no se nos quiere dejar entrar. Pero, entonces, que se le diga al pueblo que vote por otros individuos que no seamos nosotros, pero que vote al fin, y que este voto se respete; pero que no se traiga a un individuo que no cuenta con las simpatías del distrito y sí, en cambio, cuenta con el odio de todos los trabajadores, porque ha sido enemigo de los trabajadores; que se nulifiquen las elecciones si es necesario que nosotros salgamos de aquí, pero que no se meta a estos individuos.

El C. Puig y Casauranc: Yo no veo la interpelación; el compañero defendió al compañero Romero, y lo único que creo interpretar como interpelación, es lo referente a que se nulifique esta elección por el número de votos. La Ley Electoral

no dice absolutamente nada con relación al número de votos; habla de cuando no funcione determinado número de casillas, en proporción; pero aquí funcionaron las diez y siete, es decir, todas, y en las diez y siete obtuvo votación de treinta, cincuenta y tres, treinta y nueve, ciento ocho, etcétera, un total de novecientos cincuenta y cuatro votos a la fórmula Guerra con su suplente. De manera que no hay presunción legal por la diferencia de 1,150 votos que obtuvo una formula, para concluir que al nulificar la primera tiene que nulificarse la segunda, porque no hubo elección. La Ley Electoral es clara, es precisa, sencilla de comprender, específica claramente que los votos serán nulificados para aquel que los haya obtenido en tales y cuales condiciones; de manera que la comisión no encuentra razón para nulificar los votos del ciudadano Guerra.

El C. Morrones: Para una interpelación a la comisión. Desearía saber si existen en los documentos que han servido a la comisión para fundar su dictamen, pruebas de tal naturaleza que puedan llevar al convencimiento de estas dos cosas: primera, que la presión fue ejercida por dueños de haciendas o por accionistas de compañías mineras o, como lo dice en su informe verbal el compañero Casauranc, que el Clero también hizo presión para obtener el triunfo del ciudadano Romero. Me permito molestar la atención de la Asamblea a este respecto porque interesa a la minoría, y esencialmente al Partido Laborista, el cual - como indicaba el ciudadano Romero - ingresaron en calidad de aliados los contingentes de este señor; interesa saber si existen en realidad esas pruebas, no porque ponga en duda la palabra del compañero, a efecto de saber a qué atenernos, porque a este señor a quien yo no he conocido antes de ahora y sí ha estado en correspondencia, en relaciones con nuestro partido, ha retenido informes referentes a que ha hecho trabajos de organización obrera y de organización campesina, y necesitamos saber si existen en realidad estas pruebas a que me refiero, porque, consecuentes con nuestro criterio, seríamos los primeros - de existir estas pruebas- en votar a favor del dictamen, aunque se tratara de una persona de nuestras filas, pero que, en este caso, había sorprendido la buena fe del comité de nuestro partido. Se trata, a mi manera de ver, de aplicar un criterio político justificado y por eso, desentendiéndonos por completo de la cuestión de grupos para que campee el criterio revolucionario, seremos los primeros en aprobar ese dictamen; pero antes pido a la comisión que nos dé a conocer esas dos pruebas nada más; con eso es bastante.

El C. Puig y Casauranc: Voy a explicar con estos documentos en los que se denuncian los hechos a que me refiero. Sospechando que pudieran ser de personas que no pertenecieran al distrito, tuve cuidado de revisar los padrones para ver si allí estaban sus nombres, y me convencí de que son habitantes de los lugares en que están firmadas las protestas, con la certificación de las firmas. Por el estilo existen otros documentos de las haciendas, del mineral de El Cubo y de la hacienda de donde es mayordomo el señor Félix Jaime. En lo referente a la acción del Clero, existe esta denuncia:

"Los que suscriben, bajo protesta de decir verdad, aseguramos que son ciertos los hechos que a continuación se expresan:

"Primero. Que en esta ciudad de Guanajuato existe una asociación religiosa compuesta de obreros, que regentea el presbítero Antonio Fúnez.

"Segundo. Que dicha asociación religiosa también tiene carácter social, pues está compuesta de los mismos que son miembros de los círculos Ketteler."

¿Es cierto o no, compañero?

El C. Fernández Martínez: Sí es cierto.

El C. Puig y Casauranc: "Tercero. Que el mencionado presbítero Fúnez ejerce un influjo decisivo sobre los obreros que regentea.

"Cuarto. Que el distintivo de la mencionada asociación religiosa, es el que se adjunta a esta declaración.

"Quinto. Que en las pasadas elecciones, tanto de poderes federales, como para constituir el Poder Legislativo del Estado, que se verificaron, respectivamente, los días 6 y 20 del pasado julio, el ya referido presbítero Fúnez hizo propaganda por las candidaturas del doctor Enrique J. Romero, para diputado al Congreso de la Unión, y del ingeniero Antonio Madrazo para el Congreso local, diciendo a los obreros que votaran por esas candidaturas, porque eran las que más convenían a la religión católica, y como ambos candidatos jugaron con el distintivo verde, se les aconsejó a los obreros que rayaran ese distintivo, que es del mismo color que el de la asociación religiosa de que se ha hecho mención.

"Sexto. Que el presbítero Fúnez tomó un interés muy grande en las elecciones, y tan es así, que el día de las elecciones locales, después que terminó la votación, anduvo recorriendo las casillas de la ciudad en unión de varios miembros de la asociación religiosa que él dirige, tomando el resultado de la elección de los documentos que se ponen afuera de las casillas."

Seis firmas.

Y esto nosotros no lo hemos puesto en duda, porque existe la propaganda que ustedes ven en la prensa, donde habla del gobernante modelo, señor Madrazo, en un periódico católico. De manera que perfectamente hemos creído que está de acuerdo con esto; es un círculo verde con una virgen de Guadalupe en el centro; el distintivo que usaron fue un círculo verde solamente; esos nosotros no los mencionamos en el dictamen ni les hicimos caso.

El C. Morones: ¿Me permite la Presidencia hacer una interpelación aquí en este caso a alguno de los miembros de la diputación de Guanajuato?

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Morones.

El C. Morones: Yo me permitiría solicitar a alguno o algunos de los miembros de la diputación de Guanajuato, que nos dieran informes respecto de la filiación de los dos candidatos. No es mi ánimo obstruccionar; particularmente, y en la tribuna, he declarado que la tesis que hemos de defender es la aplicación del criterio revolucionario, en algunos casos sobre todo, y éste es uno de ellos. Nadie mejor que los compañeros de Guanajuato pueden presentar las pruebas que verdaderamente constituyan un testimonio que pruebe la connivencia

del doctor Romero con uno o varios representantes del clero; porque se han rechazado anteriormente los cargos que formulan ciudadanos y hasta amparados por la fe pública de un notario, cuando éstos han sido presentados como una base para atacar los dictámenes de otras comisiones. El caso es delicado y es por ello que, con la mejor intención, solicito estos datos de parte de alguno de los miembros de la comisión o de la diputación guanajuatense. Se me había dicho en lo particular que en uno o dos casos de Guanajuato habían triunfado estos elementos, o las apariencias les daban triunfo; pero, en realidad, que existen datos que pueden demostrar su connivencia con los elementos reaccionarios de Guanajuato. Estas son las pruebas que me permito solicitar, en la inteligencia de que una sola bastará para que nosotros votemos, repito, ese dictamen en sentido afirmativo; pero venga esa prueba, porque hay necesidad de ello en este instante. Yo no quiero decir con eso que los compañeros miembros de la comisión procedan de mala fe; pero tened en cuenta los precedentes sentados, que indican claramente que no puede hacer fe completa la deducción -la deducción cada quien tiene el derecho de hacerla como guste -, pero no puede ser una base sólida el dicho de dos, tres, cuatro o veinte ciudadanos, que en su mayor parte se pueden considerar como afiliados al partido contrario, favoreciendo al contrincante de este señor. En nombre pues, de la ecuanimidad y de la buena fe, pedimos a ustedes, miembros de la mayoría, que nos den la oportunidad de demostrarles con hechos cómo corroboramos nuestras teorías revolucionarias. Eso es todo.

El C. Llaca Constantino: Pido la palabra. Para manifestar al ciudadano Morones que dos miembros de la diputación de Guanajuato estamos ya inscriptos para hablar en pro del dictamen; de suerte que la discusión se ha venido en una forma muy curiosa y por eso no ha habido tiempo de que lleguemos a la tribuna para dar al ciudadano Morones esa satisfacción, que en mi concepto, justamente pide.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Aguilar Maya.

El C. Aguilar y Maya: Ciudadanos representantes y presuntos representantes: Muy a mi pesar vengo a pedir un voto aprobatorio para este dictamen, porque soy amigo personal del doctor don Enrique J. Romero; pero yo, que entiendo que la amistad no debe ser objeto de un tráfico político, vengo aquí a cumplir con este deber de revolucionario. Mis palabras serán exclusivamente dedicadas a la minoría, porque creo que en este caso, como en otros muchos de Guanajuato, ha cometido un grave error; y éste es, a mi juicio, el motivo porque son peligrosos los partidos nacionales o los partidos que se llaman nacionales: porque desgraciadamente los líderes de ellos, por bien intencionados que se hallen, por animados que se encuentren de los mejores deseos, no pueden hacer una selección honesta de los elementos que van a prohijar en las Entidades federativas. En Guanajuato desgraciadamente hay una enorme multitud de reaccionarios; pero nuestros estimables compañeros los laboristas, lejos de ayudarnos a depurar esa clase perniciosa, fueron a reforzarla echándonos en contra caballeros de Colón, individuos que por un verdadero milagro no traen sotanas. Voy a referirme con posterioridad al caso particular del señor doctor Romero, y como principio de mi ecuanimidad debo manifestar a ustedes que, como amigo personal, le tengo buena estimación; de manera que no me mueve aquí ningún móvil torcido; no vengo impulsado por ningún sentimiento malsano; todo lo contrario: me duele sinceramente venir a impugnar la credencial del señor doctor Romero, y sé que muchos de mis amigos personales de Guanajuato - porque todos tenemos amigos anodinos que no participan en la política, que no se interesan por las finalidades de los grupos revolucionarios - se van a disgustar porque creen que vengo a cometer una violación al sufragio. Y oportunamente demostraré que el descontar votos en la forma en que se hizo a esta fórmula Romero - Mendoza Albarrán, no es cometer ninguna violación al sufragio; más aún: oportunamente insistiré en que los votos obtenidos de esta manera, son votos viciados, son votos nulos de pleno derecho y, por lo mismo, no constituye una violación al sufragio efectivo el nulificarlos. Para ir por orden, manifestaré a esta honorable Asamblea que especialmente el Partido Laborista Mexicano en el Estado de Guanajuato incurrió en el desacierto de no tomar siquiera los menores antecedentes de los candidatos que iba a lanzar. Para referirme después a la personalidad política del señor doctor Romero, hablaré, por ejemplo, del 2do. distrito electoral: del distrito de Silao. Allí la Convención de Partidos Revolucionarios Guanajuatenses lanzó la candidatura del compañero Llaca, un verdadero luchador, discutido como todos los luchadores, a quien se lanzan cargos como se lanzan a todos los hombres que van siempre en pro de las ideas revolucionarias. Pues allí, desgraciadamente, la minoría - por lo menos así se nos ha informado - apoyaba a un señor Sánchez Navarro, que es nada menos que el dueño de un latifundio que se llama "San Clemente", que está apoyado por todas las clases conservadoras y que contó hasta con el apoyo de la fuerza federal del general Gallegos a quien como decía hace pocos días el señor licenciado Soto y Gama, hay motivos para considerarlo como reaccionario. A tal grado llegó la presión de este jefe, que el señor licenciado Llaca no pudo ir a las elecciones a su distrito electoral porque el jefe de la guarnición en aquella plaza tenía orden de que en cuanto llegara, como festivamente decían en Silao, había orden de aplicarle "la pena de suspensión de resuello". Yo suplico al compañero Llaca o a cualquiera de los miembros de la diputación guanajuatense, que me desmienta en el caso de que crea que no estoy diciendo la verdad. En el distrito de Salvatierra el Partido Laborista apoyó y prohijó la candidatura del señor don Manuel Híjar, muy estimable individuo en lo personal, pero chapeado en los moldes de la dictadura. Es de esos individuos que tienen a orgullo haber empezado por escribiente o meritorio de una oficina de Rentas, y que ya cuando la revolución de 1910 era administrador principal de Rentas de León. ¿Este individuo cómo va a sentir la revolución? ¿cómo va a sentir las ideas laboristas, cuando al cabo de haber llegado al pináculo de su grandeza administrativa, se casó con una de

las dueñas de las haciendas principales del distrito de Salvatierra? ¿Es posible creer que este individuo acepte las ideas del Partido Laborista Mexicano? Verá el señor Morones que en este caso estuvo también desacertado el Partido Laborista.

En mi caso, en el décimotercer distrito electoral, Acámbaro, a mí, como podrán recordar alguno de los compañeros que se sientan en estas curules, se me arrojó de la manera más infame de la Legislatura anterior, interlineando a mi contrincante en una declaratoria sin haberlo siquiera incluido en un dictamen. Aquí hay varios de los compañeros que pueden dar fe de esa ignominia hecha por el señor Gandarilla. Pues bien, mi candidatura está obligada por un principio reivindicatorio en las clases laborantes de Acámbaro. Todo el mundo creía que yo no iba a tener contrincante, porque aquel principio de justicia popular se imponía; pero no, señores, un mes antes de la elección, apadrinado por el señor Zincúnegui Tercero, apareció el señor Juan N. del Río, que allí pasa por hombre piadosísimo y Caballero de Colón, y aquí figura como laborista dinamitero. (Risas.) Así podría ir haciendo una enumeración larga de lo que desgraciadamente hizo el Partido Laborista en el Estado de Guanajuato, hasta culminar en la postulación del señor ingeniero Vicente Cortés Herrera como senador, yo no me explico por qué extrañas complacencias. Este señor jamás ha tenido contacto con las clases populares del Estado, jamás se ha interesado por ellas; apareció por primera vez en la política guanajuatense cuando el licenciado Colunga hizo su gira como candidato a gobernador. Y era de verse que en todo género de manifestaciones políticas el señor Cortés Herrera, director de Edificios y Monumentos, echando lo que nosotros llamamos contrabandos políticos, abandonaba su puesto de la Secretaría de Comunicaciones y aparecía juntamente con el señor licenciado Colunga. Llevaba a tal extremo su deseo de aparecer interesante, que cuando se aplaudía al hoy ministro de Gobernación en las manifestaciones públicas, el señor director de Edificios y Monumentos también daba las gracias con la cabeza. Pero no es eso todo. El día que se verificó la toma de posesión del gobernador Colunga, apareció allí, inmotivadamente, un rótulo que decía: "¡Viva el ingeniero Cortés Herrera!" Nadie se explicaba el por qué de aquel entusiasmo tan inusitado que se exteriorizaba ya en carteles, hasta que después se descubrió que el señor ingeniero Cortés Herrera pretendía lanzarse para un cargo público; ese cargo público era nada menos que el senador. Fíjense ustedes: este señor no aspiró a ser munícipe o presidente municipal, ni diputado local, sino que se lanzó como candidato a senador! ¿Con qué méritos? ¿Cómo, con qué méritos? En primer lugar aquí, en la capital de la República hubo revolucionarios muy distinguidos - y desgraciadamente creo que en este caso se encuentra el señor Morones - que incurrieron en el error de apadrinar esa candidatura, sin saber que el señor ingeniero Cortés Herrera es hermano nada menos que del jefe de los caballeros de Colón en el Estado de Guanajuato! Pero con el objeto de no ser demasiado largo, voy a referirme al caso del primer distrito electoral. Celebro en primer lugar que el señor Morones, dando un ejemplo de verdadera cordura, de verdadera ecuanimidad y verdadera sensatez como revolucionario, haya pedido la opinión de la diputación guanajuatense. Repito que en este caso no tengo ningún interés malsano; al contrario, me duele sinceramente venir a apoyar el dictamen por lo que se refiere a la amistad personal que me liga con el doctor Romero; pero el señor Morones debe recordar que el señor ingeniero Manuel G. Aranda, contrincante del licenciado Colunga, vino, solicitó y obtuvo del Partido Laborista Mexicano el apoyo para lanzar su candidatura como gobernador; aquella candidatura, que fue una verdadera candidatura de mojiganga hasta el grado de considerarse al señor ingeniero Aranda como un palero de Colunga, para que no se dijera que no tenía contrincante, fracasó en forma estrepitosa y ridícula, casi regocijada. Pues bien, después de eso, cuando vino la cuestión presidencial, cuando los hombres que no tenían el corazón bien puesto vacilaron y dudaron entre Calles y De la Huerta, el Partido Arandista Guanajuatense - y fíjense ustedes si será un partido de principios: se llamó "arandista", porque postulaba al ingeniero Manuel Aranda; ahora el ingeniero Aranda no es nada, y se sigue llamando Partido Arandista Guanajuatense - envió entonces al Partido Laborista Mexicano una nota de la que tengo aquí un facsímil, para que vea el señor Morones que se procedió con alguna ligereza en el Partido Laborista al apoyar a los candidatos apadrinados por el señor ingeniero Cortés Herrera. Suplico a la Secretaría se sirva dar lectura a ese documento.

El C. secretario Valadez Ramírez: "Gran Partido Popular Arandista Guanajuatense. - Oficinas: Sopeña H. - Guanajuato, Gto. - Oficio número 460.

"H. miembros del Comité Pro - De la Huerta. - México.

"En sesión extraordinaria verificada el día 22 de los corrientes, después de acaloradas discusiones, se aprobaron los siguientes puntos:

"Primero. El Gran Partido Popular Arandista Guanajuatense, teniendo en cuenta que el Partido Laborista Mexicano no ha cumplido con los compromisos contraídos, queda desligado y rechaza toda candidatura del Partido Laborista Mexicano.

"Segundo. El Gran Partido Popular Arandista Guanajuatense, tomando en consideración las grandes dotes de intelectualidad y civismo del gran patriota don Adolfo de la Huerta, lo declara como su candidato a la Presidencia de la República, para el próximo período constitucional.

"Con esta patriótica determinación, el Gran Partido Popular Arandista Guanajuatense identifica y justifica su único lema: Justicia, Honradez y Bienestar para todos.

"Lo que hacemos del conocimiento de ustedes para los fines consiguientes, suplicándoles transcribir éste al C. Adolfo de la Huerta.

"Justicia, Honradez y Bienestar para todos. - Guanajuato, Gto., a 22 de noviembre de 1923. - El presidente de la Directiva. - Rúbrica. - El presidente del Comité Ejecutivo. - Rúbrica."

El C. Aguilar y Maya, continuando: Debo advertir que una de las firmas que calzan esta copia, porque el original debe obrar en los archivos del Partido Laborista Mexicano, es nada menos que

del señor ingeniero Manuel G. Aranda. De suerte que, como verán ustedes, estos individuos no tienen nada de revolucionarios, o, por lo menos, jugaron allá en forma tal que hay motivos poderosos para considerarlos como delahuertistas tránsfugas. El punto legal creo que ha sido ampliamente desmenuzado por la comisión; yo no voy a detenerme a analizar si en la casilla fulana obtuvo más votos Romero que Guerra, o viceversa; simplemente digo a los miembros del Bloque Revolucionario: El ciudadano Guerra, con todo y que no desarrolló en la Legislatura anterior la labor que sus comitentes esperaban de él, fue el candidato de las clases revolucionarias. El ciudadano Guerra es mentira que sea enemigo del obrero; nada menos con motivo del Día del Trabajo, el primero de mayo de este año, gracias a su iniciativa personal fundó la Liga de Resistencia Minera del Estado de Guanajuato; de manera que por ese medio compensó lo que no hizo aquí dentro de la Cámara. Resulta, pues, un contrasentido que esa misma clase minera sea la que se haya puesto en contra de la candidatura de Guerra. También carece de verdad el hecho de que Guerra no haya hecho nada por la postulación del general Calles. Precisamente el hecho de que el doctor Romero haya figurado en la planilla del ingeniero Madrazo, de quien, entre paréntesis, soy admirador de su obra administrativa, se debe a que tenían ellos el control absoluto de la situación. De manera que, ¿quién será el culpable del triunfo de Flores allí? ¿Guerra o el doctor Romero?

Hay más todavía: En los periódicos de la Confederación de Partidos Revolucionarios Guanajuatenses, se estampaba en primera plana la planilla de todos los candidatos sostenidos por esa misma Confederación, y entre ellos estaba el ciudadano Guerra. De manera que mal podía hacerse pasar como no callista, o como callista vergonzante. Tengo entendido que los votos obtenidos por este medio y en general todos los votos obtenidos por los candidatos conservadores, por los candidatos reaccionarios, o bien por aquellos candidatos que ocultan dolosamente su revolucionarismo, son nulos; y son nulos no solamente conforme al criterio político, sino también conforme al criterio legal. Yo equiparo estos votos obtenidos por este medio, a eso que he oído decir que en Derecho Civil se llama la captación dolorosa. No se pueden considerar como válidos esos votos, porque son fruto de una presión, de una presión, mil veces más terrible que la presión militar, más terrible que la presión oficial: presión religiosa. Porque si bien es cierto que no entra de por medio aparentemente ninguna fuerza brutal, hay en el fondo algo más irresistible, algo más tremendo, más brutal: la presión que se hace sobre las conciencias. Por esta razón yo creo que no hay ninguna violación al sufragio cuando se descuentan votos que se comprueba fueron obtenidos por ese medio.

El C. Díaz Soto y Gama, interrumpiendo: ¿Me permite una interpelación, compañero?

El C. Aguilar y Maya: Cuando termine, señor licenciado Soto y Gama. Como soy absolutamente nuevo en esta clase de asuntos...

El C. Díaz Soto y Gama: Pero es usted lo suficientemente verboso para poderme contestar.

El C. Aguilar y Maya: Yo le suplicaría que fuera al final, compañero.

El C. Díaz Soto y Gama: Muy bien, compañero; la presión religiosa, ¿no?

El C. Aguilar y Maya, continuando: Decía yo que ayer que oí hablar al señor Morones, al señor Arias y a otros muy distinguidos miembros de esta Asamblea sobre el socialismo y sobre todas estas nuevas doctrinas, me causó alguna extrañeza que no hubiera hablado del punto fundamental de ellas, de la división que hay entre la escuela individualista, o sea la llamada escuela liberal, y la escuela socialista. Yo creo que la escuela individualista radica esencialmente en el principio liberal, de que cada quien haga lo que le plazca, a diferencia de la escuela socialista, que exige que el individuo no haga lo que le da la gana, sino aquello que conviene a la sociedad. Basándonos en ese principio, en el principio socialista, yo creo que a la Representación Nacional no le conviene tener dentro de ella un individuo que no está identificado con las necesidades sociales. Ese punto lo resolverá la minoría. Ahora bien; yo sólo pido a los miembros del Bloque Confederado que se apruebe este dictamen, porque extraña la voluntad regional de los verdaderos revolucionarios; a los legalistas, porque creo que la ley se ha aplicado estrictamente, nulificándose los votos obtenidos por médicos indecorosos; y a los revolucionarios, porque no es precisamente un revolucionario el que a estado dentro de sus filas. (Aplausos.)

El C. Díaz Soto y Gama: ¿Me permite la presidencia? Yo quisiera que el compañero, que con esa sabrosa verbosidad de hombre sano nos ha entretenido un buen rato, con esa sinceridad que ha demostrado en el breve análisis que ha hecho de algunos casos, nos dijera si quiere aplicar ese mismo criterio a un presunto diputado llamado Benjamín Méndez, que se puso al frente de una de las porras en Dolores Hidalgo, las cuales porras gritaron: "¿Viva Cristo - Rey!", para interrumpir a Aurelio Manrique, quien me lo ha referido. Aurelio Manrique es un hombre veraz y no me podría engañar. Yo quisiera que el compañero, con la misma sinceridad, nos dijese si cree que ese señor es o no un reaccionario. Los datos que tengo son los siguientes:

"Tres sacerdotes católicos, el padre Villegas, el cura de San Marcos y el de "Los Rodríguez", dedicáronse durante varios días a recorrer distrito electoral, amedrentado gente para que no votase por Calles y por mí; estos curas tuvieron el cinismo de atacarnos públicamente en capillas de rancherías, predicando al mismo tiempo a favor del candidato Méndez."

- Parece que esta es la presión religiosa que describía tan pintorescamente el compañero.

"Benjamín Méndez, al frente Caballeros Colón, hacendados exrebeldes, soldado Gallegos y ampliamente respaldado por Colunga y gobernador Estado, hizo una campaña enteramente racional y clerical, obteniendo una credencial sucia, producto de presión religiosa, económica y militar; por consiguiente, esta credencial es nula y todos los votos de Benjamín Méndez son también nulos, por estar comprendidos en el capítulo de nulidad

general de la Ley de Elecciones de Poderes Federales, vigente."

Yo quisiera saber cómo va a votar el compañero en el caso de esa credencial. Le ruego nada más que me conteste con absoluta sinceridad, prescindiendo de compromisos de grupo. (Voces: ¡Ya se aprobó!) Porque queremos saber esto: ¿La diputación guanajuatense va a tener dos pesas y dos medidas? (Voces: ¡Ya se aprobó!)

El C. Aguilar y Maya: En primer lugar, ya no podría votar la credencial del ciudadano Méndez, porque ya está aprobada...

El C. Díaz Soto y Gama: ¡Ah! ¿ya está aprobada? Razón de más. La razón de por qué se aprobó.

El C. Aguilar Maya: Voy a hacerlo... (Campanilla.) Pido la palabra para contestar.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Aguilar y Maya.

El C. Aguilar y Maya: El señor Soto y Gama, como el señor Monrones, incurre también en un error, porque desconoce la personalidad de su patrocinado. Efectivamente, todos esos hechos a que él se refiere no dudo que sean asentados por el señor Manrique; pero yo no creo que en la palabra del señor Manrique como en la de un pontífice. El señor Manrique es persona de carne y hueso, y todos los ciudadanos que están dentro de esta Asamblea saben que el señor Manrique es hombre de pasiones, y no dudo que al ir a defender la impopular candidatura del doctor Aguilera, en Dolores Hidalgo, haya tenido algún descalabro.

El C. Díaz Soto y Gama: Para insistir en mi pregunta; no me ha contestado el compañero....

El C. Aguilar y Maya: No soy torrente para decir todo de una vez.

El C. Díaz Soto y Gama: Voy a insistir un poco. Quiero saber por qué votó usted a favor de esta candidatura. Y le digo a usted que Manrique es incapaz de mentirme a mí, su amigo íntimo, al decirme que está perfectamente comprobado en todo Guanajuato y en todo San Luis, porque no va usted a olvidar que San Luis y Guanajuato son vecinos... De manera que en san Luis sabemos perfectamente todo lo que pasa en Guanajuato, y no sólo Manrique, sino todo San Luis y todo Guanajuato saben que las porras que llevó Benjamín Méndez gritaron: "¡Viva Cristo - Rey!", e interrumpieron a Manrique constantemente; Manrique me ha dado una serie de detalles sobre el asunto, maravillosamente me describió el mitin, y yo creo, tengo el derecho de creer en la palabra de Aurelio Manrique, y estoy seguro de que todos los revolucionarios creen en la palabra de Aurelio Manrique; de manera que al decir que Aurelio Manrique asegura esto, es porque es un hecho. ¿Por qué la diputación de Guanajuato en unos casos apoya a Benjamín Méndez, que tuvo a su favor la presión religiosa, y en estos casos ataca a un individuo que está exactamente en el mismo caso de Benjamín Méndez? Yo creo que la diputación de Guanajuato no obra con imparcialidad en el caso. ¿Qué razón tiene usted para creer que Manrique mintió en este caso y que me haya mentido a mí, en lo particular? Yo no quiero el ataque a Aguilera, lo único que quiero saber es por qué votaron por Benjamín Méndez sin tocar a Aguilera. ¿Méndez es revolucionario?

El C. Aguilar y Maya: Sí, más que Aguilera probablemente.

El C. Díaz Soto y Gama: ¿Sí? Puede ser que en el curso de esta legislatura yo demuestre a usted y a toda la diputación guanajuatense que no es revolucionario. ¿Méndez fue apoyado por el Clero?

El C. Aguilar y Maya: No.

El C. Díaz Soto y Gama: Yo le demostraré que sí. ¿Manrique mintió y todos mintieron cuando aseguraron que hubo gritos de "¡viva Cristo Rey!" en la porra organizada por Benjamín Méndez?

El C. Aguilar y Maya: Faltaron a la verdad.

El C. Díaz Soto y Gama: ¿No hubo gritos de " ¡viva Cristo Rey!"?

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Fernández Martínez.

El C. Díaz Soto y Gama: No me ha contestado, compañero; yo he pedido la respuesta.

El C. Aguilar y Maya: No me concede la palabra la Presidencia.

El C. Díaz Soto y Gama: Yo le suplico al señor presidente le conceda la palabra al ciudadano Aguilar y Maya.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Aguilar y Maya.

El C. Aguilar y Maya: Aunque el señor Soto y Gama se empeñe en que no hable de Aguilera, tengo que hablar, puesto que el contrincante de Méndez. El señor doctor Aguilera estuvo aquí presente dos períodos y todos sabéis que no hizo absolutamente nada; más aún: su hermano, el licenciado Aguilera, al mismo tiempo que él era diputado al Congreso de la Unión, el licenciado era diputado a la Legislatura local. Los dos hermanos al mismo tiempo tenían perfectamente aherrojado a este distrito. Allí nunca ganaba un candidato independiente, las elecciones municipales se efectuaban con un dolo inaudito, con una desvergüenza de esas pasman al señor Soto y Gama cuando habla de los fraudes electorales. De manera que no tiene nada de extraño que haya perdido el señor Aguilera, que tampoco tiene nada de revolucionario.

El C. presidente: Tiene la palabra....

El C. Soto y Gama, interrumpiendo: ¿Me permite que insista en la interpelación? (Voces: ¡No! ¡No!) ¿De allí deduce usted que mintió Manrique? No veo qué liga tenga. ¿Qué, se enojará mucho el señor Colunga si usted manifiesta que Manrique dice verdad? (Risas.)

El C. Arroyo Ch.: ¿Me permite una interpelación el ciudadano Fernández Martínez? Es breve. Yo quiero que por boca del ciudadano Fernández Martínez, el señor morones y toda la Asamblea sepan a quién le debe más la revolución, si a Guerra o a Romero. Con toda honradez le suplico que nos lo diga, ciudadano Fernández Martínez: ¿Guerra o Romero? Nada más.

El C. Díaz Soto y Gama: Yo quisiera que me dijeran de Méndez.

El C. Arroyo Ch.: Después le digo a usted de Méndez y Aguilera.

El C. Fernández Martínez: Al final de mi corta peroración contestaré a usted.

El C. Aroyo Ch.: Yo le suplico que lo haga luego.

El C. Fernández Martínez: Señores diputados y presuntos diputados:

Si el señor doctor Romero, interesado directamente en este asunto, no ha querido defender su caso, perfectamente defendible en todos los terrenos, no voy a ser yo el que vaya a tomar su defensa. Pedí la palabra en contra del dictamen para hacer propiamente algunas aclaraciones, porque aquí en este asunto ha habido mucho dolo y mucha falsedad; y ha habido mucho dolo y mucha falsedad, no propiamente por los cargos que se le hagan a Aguilera y a Romero, sino por los cargos que vienen haciéndose a un partido que, débil o fuerte, es un partido que está respaldado por los mineros guanajuatenses. Se viene a decir aquí, pero así, con una claridad y frescura asombrosa, que el Partido Popular Arandista declaró su candidato a don Adolfo de la Huerta, y quien tal asienta, miente, y miente a sabiendas, porque yo estaba en dicho partido, porque estuve constantemente y asistí a todas sus sesiones, y jamás tomó el Partido Popular Arandista ese acuerdo. Este documento que se presenta aquí es falso de toda falsedad. Se dice que el original estará en los archivos del Partido Laborista, y yo aseguro a ustedes, bajo mi fe de caballero honrado, que no existe ningún documento de esa especie, porque jamás se presentó. Le suplico al señor Aguilar y Maya tenga la bondad de facilitarme el documento a que me he referido.

Señores, creo que para arrojar de la Cámara a un individuo, no debe llegarse a la calumnia en contra de un partido; que se ataque al individuo, pero que no se calumnie al partido. Ese documento que se dice remitió el Partido Popular Arandista, se ve con claridad que está hecho a papel del mismo partido, es decir, en papel original de dicho partido; ¿y cuándo han visto ustedes que una minuta se escriba en papel original que lleve el timbre, el sello de cualquiera oficina pública o de cualquier partido? Claro está que mandar a hacer una hoja impresa de esta naturaleza es muy fácil; pero dejando a un lado eso, suplico al señor Morones que mande recabar ese papel, que se informe en el Partido Laborista, que coteje los documentos, todos los que haya mandado el Partido Popular Arandista Guanajuatense, y verá que sólo se trata de una cobarde calumnia. Jamás el Partido Popular Arandista Guanajuatense aceptó la candidatura de Adolfo de la Huerta, y no lo aceptó porque está constituido precisamente por trabajadores y porque dentro del partido militaba yo, que todavía sentía en mi corazón el dolor inmenso con que ví cómo se arrojó de esta Cámara por el Partido Cooperatista a una infinidad de individuos de honradez acrisolada, como, por ejemplo, el compañero Llaca y otros muchos guanajuatenses. ¿Vosotros mismos, ciudadanos guanajuatenses, no recordáis cómo os trató ese partido? ¿No recordáis que conmigo decíamos: es realmente una vergüenza que una institución que se dice mexicana, que lleva los destinos en estos momentos de la revolución, cometa estas indignidades? Pues yo sigo con ese sentimiento, con ese odio, si ustedes quieren llamarlo así, y bastaba que el señor De la Huerta fuese postulado por el partido Cooperatista para que yo sintiera repulsión hacia él, no tanto por la traición del señor De la Huerta, sino por el mismo partido que era el que había mancillado el prestigio de nuestra República. Aquí tenéis el documento, aquí tenéis el distintivo del partido, aquí tenéis los nombres de los miembros de la Mesa Directiva. Este podría ser original, pero no es original; según se dice es copia. ¿Copia de qué? De un documento que jamás se mandó. Yo le suplico al señor Morones que lo compare con toda la documentación que existe en el Partido Laborista y que me diga que soy un farsante si es que concuerda con alguno de los documentos que estén allí.

Respecto a perdón, o como quiera llamarle el señor Aguilar y Maya para el señor Guerra, por su actuación en la Cámara que va a terminar, que no hizo nada y que después fue y organizó una liga de resistencia en Guanajuato, pues entiendo que no es gran cosa lo que ha hecho este individuo, o más bien dicho, ha hecho mucho, porque ha hecho mucho en tratar de engañar a los trabajadores un mes antes de las elecciones, diciéndoles: "Ven, yo te voy a agrupar, yo te voy a defender." ¿Para qué? "Para que mañana me respaldes", es decir, para que un mes después respaldaran su elección. Pero los obreros guanajuatenses, los mineros, que ya conocen la falsedad de estos inicuos, no se prestaron a semejante patraña. Si existe esa liga de resistencia, yo les doy a ustedes mi palabra de honor de que no tiene cincuenta individuos agremiados. En cambio, la agrupación obrera que organizamos, y haciendo a un lado modestia que organicé yo, tiene más de mil quinientos obreros guanajuatenses. Yo con mi esfuerzo, yo con mi trabajo, con dos años de sacrificios de estar en la capital del estado, organicé esas agrupaciones mineras. ¿Y ahora que se me venga a decir que nosotros venimos aquí como productos del clericalismo, como productos del capitalismo? Para nosotros esto ya no es discusión; esto verdaderamente puede llamarse infamia. Pues vuelvo a insistir, señores representantes, en que la credencial del señor doctor Romero es legítima; fue ganada en buena lid y recibirá un bofetón el pueblo de Guanajuato si se echa de aquí al doctor Romero, y recibirá un bofetón y un escupitajo si dejáis entrar a ese individuo que no cuenta absolutamente con el cinco por ciento de la opinión revolucionaria de la capital del Estado, señores.

En cuanto a la interpelación que me hizo el señor Arroyo Ch., debo contestarle con toda franqueza y con toda honradez: yo nunca miento, creo sinceramente que la revolución no debe nada al señor Guerra ni al señor Romero, a menos que esté yo en un error. Sé que el señor Guerra en teoría es muy avanzado, pero en la práctica es muy retardatario; recuerdo un detalle, y por mi honor juro que es cierto, que el señor Guerra dio diez pesos de limosna para un templo que se estaba reparando en el municipio de Guanajuato, a un cura, como limosna, porque estaba muy pobre dicha capilla. Los objetos ya lo saben ustedes: era vísperas de la elección.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Morones.

El C. Hernández Álvarez: ¡Moción de orden, señor presidente! (Voces: ¡No hay desorden!) Sí hay desorden. Va a hablar un orador en contra, y conforme al Reglamento debe hablar uno en pro.

El C. Morones: Solamente pedí el uso de la palabra para una aclaración. Honorable Asamblea: Creo que hay necesidad de hacer algunas aclaraciones a lo dicho por el estimable compañero que se permitió lanzar algunos cargos a algunos de los elementos de la agrupación a que tengo el honor de pertenecer, en relación con sus actividades políticas dentro del Estado de Guanajuato. Tengo que declarar, en primer lugar, que la mayor parte de los candidatos que verdaderamente o ficticiamente aparecían apoyados por el ingeniero Cortés Herrera, no fueron apoyados por el Partido Laborista, y en alguna ocasión en que habla con algunos representantes de Guanajuato así lo declaré; les expuse que cuando ellos lo desearon yo, por escrito, les haría esta declaratoria. Me permitió interpelar al compañero Hernández Alvarez para que me diga si es verdad o no esto.

El C. Hernández Álvarez: Pido la palabra para contestar. Es exacto lo que dice el compañero Morones: que únicamente habían apoyado al señor Vicente Cortes Herrera en el Partido Laborista; pero Cortes Herrera, valiéndose de ese apoyo, lo hizo extensivo a todos los candidatos mochos y reaccionarios que hubo en el Estado de Guanajuato.

El C. Morones: Voy a aclarar lo del caso del señor ingeniero Cortés Herrera.

El señor ingeniero Cortés Herrera se dirigió a nosotros consultando al partido si tendría inconvenientes para apoyar, previa demostración de una convención que ofrecía hacer - cosa que también informé a los compañeros en aquel entonces -, de que contaba en Guanajuato con grupos de trabajadores que habían sido organizados con la cooperación de él. El partido le indicó que si la convención se verificaba y de ella se deducía que efectivamente estaban apoyados los candidatos que de ella salieran, de la convención, por los grupos de trabajadores, no tendría inconveniente el partido en apoyarlo como candidato en la esfera de acción del partido, por lo que se refería a su política. ¿Es o no verdad esta declaración, compañero, que les hice?

El C. Hernández Álvarez: Es exacto todo lo que está diciendo el señor Morones.

El C. Morones: Entiendo que la convención no se verificó en las condiciones en que se ofreció que esta convención se verificaría. Ya ve, pues, su señoría, que el Partido Laborista de Guanajuato solamente apoyó entre dos o tres casos, dos me parece, a un elemento propiamente laborista y del cual sí tiene la responsabilidad: al compañero Pedro Suárez, declaración que desde entonces les hice a los mismos representantes de la diputación de Guanajuato a la XXX Legislatura. Ya ve usted que no hay razón para que se nos lance el cargo de que hayamos apoyado a candidatos reaccionarios. Si en algunos casos, en política, se ha buscado la intervención del Partido Laborista, voy en dos palabras, para no alargar este debate, a explicarlo, porque las condiciones del Estado de Guanajuato son verdaderamente lamentables, no por culpa del grupo, de los elementos revolucionarios que pudieran o que han desarrollado una labor tendiente a obtener un cambio de situación, sino que a nadie se oculta que Guanajuato es uno de los Estados en que la relación se apoya, es una especie de cuartel general de la relación. En esas condiciones, somos los primeros en reconocer lo difícil que resulta para un grupo de hombres, pequeño siempre, luchar en contra de la influencia, reaccionaría por más que sea su voluntad y sus esfuerzos para lograr un cambio de situación en un espacio de tiempo determinado y siempre breve. Las condiciones del trabajador industrial en Guanajuato son terroríficas; los ciudadanos del Estado de Guanajuato no me negarán que por lo que se refiere al trabajador minero, a llegado al colmo el criminal abandono en que lo tienen sumido las compañías mineras. Me consta que el esfuerzo del Gobierno de Guanajuato ha tenido a apoyar los esfuerzos de los representantes de la Confederación Regional que han ido a hacer estudios de la situación que allí prevalece, y que estos esfuerzos mancomunados han fracasado porque desgraciadamente puede más la influencia capitalista y latifundista del estado de Guanajuato. Los grupos de trabajadores, de compañeros trabajadores, organizados o no, hay que decirlo, salvo las excepciones indispensables que hay que hacer en todo caso, están sujetos a la influencia clerical; esto lo saben seguramente los ciudadanos del Estado de Guanajuato, lo saben seguramente ustedes. Muchas ocasiones los compañeros nos han recomendado a personas que a la postre han resultado perfectos reaccionarios, que han sorprendido su buena fe. La acción del Partido Laborista, y aquí va ha encontrar la explicación la diputación de Guanajuato y algunas otras del por qué esta acción se desarrolla en algunos Estados, la acción del Partido Laborista tiende a hacer viable, en el terreno político, el programa de la organización obrera a la cual pertenezco, o sea a la Confederación Regional Obrera Mexicana. Para hacer viable este programa, las actividades del grupo político que sirve de instrumento al desarrollo de estas actividades, tienen que manifestarse en todos los centros de trabajo y tiene que llegar su acción al corazón de los Estados, dentro de una actividad perfectamente limitada, perfectamente clara. Son éstas las razón por las que, por ejemplo, cuando se trató la cuestión de la candidatura para el Gobierno de Guanajuato, el grupo de compañeros identificados, grupo pequeño, presentó la candidatura del ingeniero Aranda, a quien no habíamos conocido nosotros ni de nombre. La recomendación que se nos hizo fue ésta: que había sido ingeniero de una compañía minera y que durante el tiempo que había estado ejerciendo su profesión, había tratado con sentimientos humanitarios, en forma atenta y comedida, a los trabajadores que estaban en la negociación donde él actuaba. Esta fue la recomendación que se nos hizo.

Juzgando la cuestión con criterio exclusivamente político, para nosotros no era bastante aquello para habernos resuelto apoyar una acción política dentro de aquel Estado. Con criterio obrerista, que es el nuestro, teníamos derecho - y los compañeros de Guanajuato serán los primeros en reconocerlo - para atender la indicación de un grupo de trabajadores, si se quiere pequeño, recomendando a una persona para nosotros desconocida, pero que a ellos les ofrecía garantías en al acción que pretendían verificar dentro de un programa obrerista. Se hicieron por nuestra parte todas las

investigaciones que a nuestro alcance estaban para lograr fijar la verdadera posición del ingeniero Aranda. Encontramos informaciones contradictorias y solamente quedó latente esta: que efectivamente había prestado sus servicios como ingeniero en esa negociación minera y que se había portado bien con los trabajadores. En aquel entonces los líderes del movimiento obrero que eran, entre otros, Wenceslao Espinosa, a quien tal vez algunos compañeros de aquí recuerden, hombre honrado, me parece que hasta estos momentos - por lo menos para nosotros lo es -, tuvieron que salir de Guanajuato, él y otros, por tales o cuales hechos, por tales o cuales circunstancias que no recuerdo, y quedó en pie el grupo laborista de las personas que dejaron manejando el asunto de tratar la cuestión política, y así actuó el Partido Laborista con todo el derecho de su criterio obrero.

Ahora bien, en las condiciones presentes es de rechazarse y rechazo en nombre de mi agrupación todos los cargos que le ha hecho a su señoría si persiste, naturalmente, es suponer que nosotros nos arrogamos un derecho al cual no deberíamos habernos ajustado.

Este documento que pone el compañero en mis manos, prueba que efectivamente esto no puede ser. Esto es algo que está impreso, compañero; no puede ser un documento que sirva de correspondencia, a menos que exista una especie de manifiesto, que pueda existir, que se haya hecho en forma de manifiesto y se haya enviado al partido un ejemplar de éste. De todas maneras téngase en cuenta que si el Partido Laborista dentro de la acción y ejercitando los derechos a que acabo de referirme apoyó, sin saberlo, a algún o a algunos hombres que se colaron -siempre hay gente que se cuela en los grupos y muy difícil es la tarea de su eliminación-, si se colaron elementos malos, prueba de honradez estamos dando aquí cuando queremos que se nos demuestre que son malos, para que se vea que nuestra actitud responde a nuestro criterio, el que hemos manifestado antes; pero también deben convenir con nosotros el que el grupo de ustedes existen hombres malos señalados por el ciudadano Soto y Gama, a quienes no se les ha aplicado el mismo criterio. También permitidme que las condiciones especiales de su Estado por nosotros sabidas, desde el punto de vista obrero, nos indican claramente que la revolución no ha entrado al Estado de Guanajuato; se ha detenido en las fronteras.... (Murmullos.) es honrado declararlo; por culpa de uno, dos, tres, cuatro o más, la revolución no ha entrado en Guanajuato. Hay dentro de ese Estado hombres de buena voluntad, empeñosos, que procuran transformar aquella situación, pero hasta ahora no hay absolutamente nada que indique que aquel Estado ha percibido los beneficios de la revolución; considerados desde el punto de vista general, puede haber detalles que sean el producto de la buena intención y de la honradez de un grupo, pero nunca puede tomarse eso como base para declarar que en un Estado la situación está por la revolución. No, pese a nosotros; todos somos culpables, y si la minoría en este caso permitiera que entrara un reaccionario, se haría cómplice de los elementos enemigos de la revolución en Guanajuato y sería un obstáculo al grupo de elementos que están luchando allá por vindicar la causa nuestra o hacer que se apodere de todas las conciencias. Pero tenga en cuenta su señoría que ayer como hoy y hoy como mañana nos consideramos con el derecho para invertir en los asuntos de esta Entidad política, así como en los de otras, por las razones ya expuestas, no por otras.

Estas son las aclaraciones que quería hacer y vuelvo a invitar a los compañeros de Guanajuato para que nos den esa prueba eficaz y verán ustedes en qué forma estamos con ustedes en este asunto, y declaramos ante la consciencia de todo el mundo, que somos los primeros en rechazar a un elemento reaccionario.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Llaca.

El C. Llaca Constantino: Honorable Asamblea: Además de tener la honra de representar aquí al tercer distrito del Estado de Guanajuato, lo que ya justificaría mi presencia en esta tribuna, tengo, además, la mayor de ser uno de los representantes del grupo obrero de aquel Estado. Esto considero que me obliga a tomar parte de este debate, en el que se discute una credencial de origen reaccionario de Guanajuato. No me perdonaría, representando a Guanajuato, y a los obreros de Guanajuato, no venir a decir aquí a ustedes, los de la minoría, que esa credencial es origen reaccionario. Mi voz es la más débil de la diputación, pero de alguna autoridad he de gozar aquí cuando tirios y troyanos me han hecho el favor de decir, lo mismo los defensores de la credencial que los impugnadores, que en el tercer distrito electoral de Guanajuato los obreros sostuvieron mi candidatura. Yo voy a tratar esta cuestión desde el punto esencialmente político; no soy legalista, he sido revolucionario exaltado y no concibo el criterio legalista. Por eso los señores legalistas que se organizaron aquí, siendo líderes exaltados de la revolución, tuvieron que fracasar y llegaron a disolverse. Ese Bloque Legalista, señores, pasará a la historia con el calificativo aquel del dante para los inútiles "sensa fama, sensa gloria", sin fama y sin gloria. (Murmullos.)

Yo me voy a dirigir a las minorías, y no estoy lastimado porque el señor Morones o el señor Soto y Gama hayan tomado la defensa de este asunto, propiamente no la defensa, sino que hayan pedido aclaraciones. Considero que están en su derecho, considero que están en su papel; ecuánimes han estado en esta vez al tratar las cuestiones de Guanajuato; es igual actitud hubieran nuestras primeras discusiones de Cámara, probablemente menos cieno y menos fango se hubiera agitado aquí. Ustedes, los líderes de la minoría, líderes radicales, tienen la obligación de ser serenos como lo han sido ahora, porque detrás de ustedes están muchos miles de hombres. Creo que nuestras discusiones pasadas han sido motivadas principalmente por la impaciencia de sus señorías; no creo lo que dijo ayer aquí el señor licenciado Delhumeau, el señor secretario del Gobierno del Distrito, que se nos significó fatalista en la marcha de nuestra democracia; no entiendo que un revolucionario pueda ser fatalista. Usted, señor Delhumeau, que es o debe ser estadista, auscultando el pasado, confíe siempre en que nuestra democracia evoluciona y

marcha y marchará hasta su perfeccionamiento, según la ley fatal, la ley universal que precisara Spencer. No puedo creer que esta Cámara sea peor que la pasada, ni creo que la pasada que me lanzó, sin oírme, fuera peor que la anterior. Si la pasada nos lanzó aquí en globo, nosotros cuando fuimos palecianos tuvimos aquí a presuntos diputados dos o tres meses pasando hambres por los corredores de la Cámara, casi sonámbulos. (Risas.) De eso, a salir de aquí en un globo, es preferible el globo, y el globo cooperatista fue peor que el nuestro. (Aplausos.)

Señores, no voy a atacar al señor Romero, porque sería ensañarse con un muerto; diserté un momento sobre cualquier tema y parece que las minorías han reconocido al revolucionario. Para el señor Romero, yo pediría nada más a la Presidencia que ordenara a los mozos de la Cámara lanzaran sobre el salón las columnas del gas definitivamente, el ozono. Romero es un cadáver, él mismo lo dijo aquí, es la reacción de Guanajuato. Bien, señores, identificado con ustedes, porque el voto de ustedes es el que se necesita, el voto de la Confederaciones seguro; la Confederación tiene confianza en sus comisiones de hombres honrados y consientes. Yo, que no he venido aquí a atacar a Romero, sino más bien a testificar ante ustedes, asiento esta verdad: entre estos señores, exceptuando al compañero Martínez de Escobar, entre esta minoría que combatió allá en Guanajuato con la Confederación, esa minoría encabezado por Madrazo y por el candidato a senador y la Confederación de Partidos Revolucionarios, aquéllos son la reacción; mis compañeros son la revolución, (Murmullo.) la revolución guanajuatense. Sí es cierto, es cierto lo que dice el señor Morones; en Guanajuato hemos tenido la desgracia de sufrir una serie de gobiernos conservadores y reaccionarios. (Aplausos.) Después de Siurob, no ha habido allí revolución. (Aplausos.) Y de todos esos documentos que nos leyó aquí el señor Romero, que no tiene, pues, más inconveniente que ser clerical, estar loco, (Risas.) pero que, en cambio, es un magnífico chofer, porque por las calles de Guanajuato lanza como máquinas locas sus poderosos automóviles, (Risas.) ese señor Romero, que tampoco tiene necesidad de luchar porque es rico, es acomodado, ese señor Romero nos leyó aquí en desorden algunos documentos, y entre ellos el más importante: apareció el peine, señores representantes. Soto, el gobernador Soto, el primer gobernador que tuvimos en esta nueva época, para nosotros de grandes esperanzas, que aún no hemos perdido por que señor licenciado Colunga es en Guanajuato frente a Madrazo la revolución, Sotito, el pequeño Soto, (Risas.) significó - ¡claro! todo en la vida es relativo... - (Risas. Aplausos.) Es claro que el señor licenciado Colunga no tendrá el criterio del señor licenciado Soto y Gama ni el mío, eso es claro. (Aplausos.) Pero nadie podrá negar que el gobernador constitucional del Estado de Guanajuato es un hombre de talento indiscutible y ecuánime. Pues el pequeño Soto firmó ese documento en que hay que compaginar con otros datos; el pequeño Soto persiguió a los trabajadores del 3er. distrito encarnizadamente; Soto fue quien, confabulándose con Gallegos, me hizo salir del Estado; el pequeño Soto, que sigue gobernando allá, no obstante que le habían saqueado los fuerzas de Ulloa sesenta y tantos mil pesos; ese pequeño Soto fue oficial del Estado Mayor del general Diéguez, y ahora, señores, radicales, compaginen ustedes estos datos: Soto persiguió a los trabajadores del 3er. distrito encarnizadamente; Soto fue oficial del Estado Mayor del general Diéguez; Soto permaneció en Guanajuato sin disparar un tiro y un pequeño retén de las fuerzas de Ulloa se llevó sesenta y tantos mil pesos, y Soto ha firmado esa carta, que es la única importante que trajo aquí el doctor Romero; ¿qué valor dáis a esa carta de Soto? Queda en pie mi afirmación reconocida por tirios y troyanos, de que ha encabezado el movimiento revolucionario en el 3er. distrito de Guanajuato. Espero vuestro voto.

El C. Díaz Soto y Gama: Una pregunta, señor, ¿me hace usted favor? (Voces: ¡No! ¡No! Campanilla.) Es sobre un punto de carácter social, que interesa a los agraristas.

El C. Llaca: Aun cuando su señoría es muy hábil para hacer interrogaciones, lo cual me consta, y aun cuando su señoría ha sido tachado aquí en muchas ocasiones de capcioso, tengo voluntad de acceder a su instancia, pero como quiera que no le reconozco derecho para interrogarme y como quiera que en esta Asamblea estamos en iguales condiciones y debemos tener iguales derechos, aunque su señoría sea un gran líder y yo un humilde luchador, siempre he luchado por la igualdad de los hombres, establezco una condición: que el interrogatorio sea recíproco. (Risas.) Y como quiera que toca la casualidad de que en esta Asamblea revolucionaria su señoría y yo seamos abogados, yo le propongo a su señoría, para mayor claridad únicamente, por orden, que nos ajustemos en el interrogatorio a las reglas marcadas por el Derecho Civil para articular posiciones.... (Risas. Aplausos.) protestándole desde ahora que no criticaré su interrogatorio, ni me escudaré en deficiencias de carácter técnico para no contestarle, pues yo bien sé que su señoría es un ultrarevolucionario y supongo con fundamento que habrá quemado sus códigos, sus libros de Derecho, y habrá volado el título con dinamita para volar hasta el recuerdo. (Risas. Aplausos.)

El C. Díaz Soto y Gama: Compañero, voy a preguntarle.

El C. Llaca: Si acepta en esas condiciones, sí. Estoy a sus órdenes.

El C. Díaz Soto y Gama: Al viejo revolucionario, compañero del doctor Siurob, al hombre que ha sido víctima de las iras y de las venganzas y de las represalias de los latifundistas, al líder local de Silao, de agraristas vilipendiados, al hombre como usted, calificado por la reacción de bandido, le pregunto: ¿le satisface a usted la labor agraria que se ha hecho en el Estado de Guanajuato?

El C. Llaca: Si lo permite la Presidencia, voy a contestar. En Guanajuato... categóricamente debo contestarle que no. (Aplausos.) Ahora voy a ampliar un poco. En Guanajuato tuvimos un procurador de pueblos, un señor Munguía Torres que contenido con Arroyo Ch. Ese señor Munguía Torres hizo una labor buena; se le calificó de agitador, pero, en mi concepto, su labor fue provechosa para el Estado, sin que esto quiera decir que el

señor Munguía Torres tuviera derecho para contender con Arroyo Ch., porque el señor Munguía Torres no es guanajuatense ni tiene residencia en Guanajuato. Hecha esta salvedad, continúo; y aquí va a resultar algo que no va a ser muy del agrado de su señoría: alguien dijo al señor De Negri, y supongo que sería el señor De Negri el único facultado para remover al señor Munguía Torres; pero el caso es que Munguía Torres fue removido del Estado, no obstante nuestras protestas. No firmé ninguna de esas protestas porque entonces era presidente municipal de Silao, pero intervine en todas las que se mandaron de todo el Estado, porque acepto la designación que se ha hecho de mí, de líder local, y realmente encabezo a los trabajadores del Estado. Pues todas esas protestas no sirvieron para nada y quedó removido el señor Munguía Torres. El señor Munguía Torres es un hombre apto que nos escuchaba, que nos oía, y usted, señor Soto y Gama, me hará el favor de convenir en que es preciso hacer un agrarismo inteligente y no troglodita. El substituto del señor Munguía Torres fue el señor Castellanos, y este señor trató los ejidos de Silao, que son los que tienen para mí mayor interés, en la siguiente forma, y no diría usted que soy muy conciso al contestar su pregunta que no califico de capciosa. En la hacienda de Los Sauces pedí unos ejidos sobre una propiedad abandonada en manos de un propietario sin corazón, un señor de apellido Malacara, y de peor espíritu. (Risas. Campanilla.)

El C. presidente: Se suplica al ciudadano diputado Llaca que concrete su respuesta, porque se le ha concedido la palabra al ciudadano Arroyo Ch.

El C. Díaz Soto y Gama: Es que le voy a hacer otras preguntas. (Campanilla.) ¿Cree usted, compañero... (Campanilla.)

El C. Llaca: Espérese usted, ahora me toca a mí... (Risas.)

El C. Díaz Soto y Gama: Señor presidente, nada más una pregunta al compañero. ¿Cree usted, compañero, que en el Estado de Guanajuato haya problema agrario? (Campanilla.) ¿Lo cree usted, compañero? Yo le pido que me conteste.

El C. Arroyo Ch.: Ciudadano Soto y Gama, yo le voy a contestar.

El C. Díaz Soto y Gama: ¿Hay problemas agrarios? Nada más, sí o no. ¿Sí? (Campanilla.) Es mi última pregunta.

El C. Arroyo Ch.: Honorable Asamblea....

El C. Díaz Soto y Gama: Entonces, señor compañero, ¿por qué razón el señor ministro Colunga se permitiría decir que no hay problema agrario en Guanajuato?

El C. Llaca: Esa pregunta no se ajusta a nuestro convenio. (Risas. Aplausos.)

El C. Arroyo Ch.: Honorable Asamblea:

Yo me permito suplicar que me oiga con atención, porque es de mucha importancia cuanto voy a decir, ya que se trata del Estado de Guanajuato, a propósito del cual se ignoran muchas cosas y, sobre todo, el Partido Agrarista tiene muchos prejuicios.

La cuestión electoral en el Estado de Guanajuato, y para no remontarme más allá de las últimas elecciones me referiré a ellas, se desarrolló dentro de la más grande libertad como producto, esa libertad, de la abstención de todas las autoridades, como regla general. Hubo excepciones, tanto en pro como en contra de los candidatos, que no negaremos nosotros y que haremos conocer con todo valor ante esta honorable Asamblea. En el caso que está a discusión contendieron el ciudadano Guerra, cuyo revolucionarismo es conocido, y el ciudadano Enrique Romero, Caballero de Colón hasta hace unos cuantos meses, pues fue expulsado por ebrio. Yo sí tengo el valor suficiente para decir aquí las verdades, aún a costa de que mañana, al ir a Guanajuato, no me saluden los Caballeros de Colón amigos del señor Romero. Siendo, pues, el ciudadano Romero un individuo clerical, como lo justificamos nosotros con estos documentos que obran aquí y con todas estas declaraciones, era natural que ese Círculo Kepler, que desgraciadamente se ha incorporado al Partido Arandista, y digo desgraciadamente, porque el Partido Arandista, entre quienes hay revolucionarios, no necesitaba de esa mescolanza, es natural que lo haya apoyado y, por lo tanto, hayan ido a tomar parte a favor del ciudadano Romero varios sacerdotes, como está probado que fue el padre Fúnez; y si la Ley Electoral establece que cuando hay presión religiosa son nulos estos votos, la comisión está en su lugar y hace bien en pedir que aprobemos el dictamen a favor del ciudadano Guerra, que desde hace mucho tiempo, como lo puedo decir el ciudadano Siurob, el ciudadano Llaca y cualquier otro individuo que esté desapasionado, ha hecho servicios a la revolución. Si es honrado el ciudadano Fernández Martínez, que acaba de decir aquí que la revolución no debe nada al ciudadano Guerra, debe recordar cómo hasta últimas fechas, ya entrada la campaña él decía: el ciudadano Guerra sí es revolucionario, pero no López Lira, mi contrincante; todavía hace unos cuantos meses le reconocía al ciudadano Guerra su revolucionarismo, porque el ciudadano Guerra en todas las ocasiones, excepto en esa de que se ha hecho mérito, ha sabido estar a la altura de su deber, cumpliendo los postulados de la revolución, y en los puestos públicos que ha ocupado siempre ha estado del lado de los trabajadores.

El asunto que a propósito de este caso trató aquí el ciudadano Soto y Gama, el caso de Dolores Hidalgo, para hacer una manifestación de su agrarismo, en tres palabras le haré una aclaración que lo convencerá. El tomó con empeño la defensa de Aguilera, a quien llamó revolucionario. El ciudadano Aguilera, ciudadano Soto y Gama, y aquí bajo el tono de mi voz para que se vea que no tengo animadversión contra él, no ha sido revolucionario, no ha tenido nexos con los gobiernos revolucionarios más que las firmas que ha puesto en la Tesorería de la Cámara para cobrar las dietas de diputado; es un arribista, es uno de esos efebos, no lo conocimos antes en ninguna parte, ni sabíamos nada de su vida, ni de su bienestar, porque él ha sido siempre un individuo acomodado; no lo conocimos antes hablando de revolución, sino hasta que vino a darle el timo al ciudadano Soto y Gama, que siempre sabe acoger con benevolencia a todo aquel que le habla de agrarismo a base de energúmenos, de trompetazos y de escándalos.

El ciudadano Aguilera obtuvo la credencial por primera vez en el distrito de Dolores Hidalgo apoyado por los elementos que habían sido

revolucionario en aquel lugar; la segunda vez, en el período pasado, lo mismo, esos elementos lo ayudaron, y en esta vez, en vista de su ineficacia para hacer obra que satisfaga a todos los trabajadores de allá, le han retirado su confianza, porque no es cierto, ciudadano Soto y Gama, que este Aguilera vaya a hacer una labor honrada de agrarista como usted lo decía. Aguilera se ha limitado a ir en contra de los hacendados que no han querido dar su voto para él o para su hermano o para cualquier otro pariente a quien ha querido llevar a la Presidencia Municipal. Hay hechos concretos, hay hechos palpables en que en tanto que el ciudadano Aguilera está hostilizando a un señor León Peña porque no le quiere dar la votación, por otro lado patrocina a un señor Asansa y hasta solicita del general Gallegos fuerzas para que patrocinen a ese señor Asansa contra las amenazas de los otros, los bolcheviques. Ese es el ciudadano Aguilera en el Estado de Guanajuato. En cuanto al señor Mendez, que se ha levantado desde un joven modesto en los ferrocarriles, pregunte usted, para que yo no tenga que venir a herir la modestia del ciudadano Méndez, pregunte usted en los ferrocarriles en dónde y cómo ha prestado servicios superiores, pero muy superiores que los del ciudadano Aguilera, en la revolución.. Y en esta ocasión los principales propagandistas del ciudadano Méndez fueron aquellos que decepcionados al ver que Aguilera no satisfacía los compromisos que había contraído, lo despacharon a esta capital a que se paseara algo triste en espera de algo más productivo, que andarse haciendo pasar por falso revolucionario.

Al ciudadano Soto y Gama le escuece mucho esto del agrarismo en el Estado de Guanajuato y quiere agarrarlo como muletilla para empezar a dar notas con que sobresalir en la política nacional. Se alarma de que el ciudadano Colunga haya dicho alguna vez que no había problema agrario. No fue eso lo que dijo el señor Colunga, sino que no era el problema agrario semejante al de otros Estados, ni en el Estado de Guanajuato, en donde está muy dividida la propiedad, se podría resolver el pequeño problema que había por medio de los procedimientos que han puesto en juego los ciudadanos Soto y Gama y los agentes que ha enviado al Estado de Guanajuato. Nosotros en nuestra esfera de acción hemos ayudado positivamente a que se establezca la verdad en este asunto y hemos ido sin temor de ninguna naturaleza desafiando a todos los burgueses y a todos los latifundistas para que se resuelva este problema. Al ciudadano Soto y Gama le consta cómo el que habla, ayudado por el ciudadano Llaca y otros elementos del Estado de Guanajuato, hace cuatro años trabajamos por los ejidos de San Juan de la Vega, San Miguel Octopa, Tenango, San Cristóbal, La Noria, Tres Villas y por otra porción de grupos agraristas que se han formado en Guanajuato en defensa de sus legítimos intereses. Pero ha resultado un error muy involuntario, tal vez que hemos visto a propósito del Partido Laborista: los ciudadanos que vienen a acogerse al Partido Agrarista, que son aquellos que quieren no favorecer a los trabajadores, sino valerse de la política para después salir diputados; y así fue Fitzmaurice, delegado de la Nacional Agraria, Munguía Torres después, y todos estos ciudadanos que han ido como correligionarios del ciudadano Soto y Gama, han hecho unos escandalazos para venir a la postre con que quieren ser candidatos a diputados. El caso de Suárez, a que se refería el ciudadano Morones, es un caso que cuando él lo conozca tendrá que rectificar algunos conceptos respecto al ciudadano Suárez; a todo el mundo le consta cómo fuimos nosotros a San Luis de la Paz acompañando al general Calles y el especial empeño que pusimos en que fuera hasta allá para pegarle en el corazón a la reacción clerical y burguesa de Guanajuato.

A todos consta que fuimos allá y quien encabezaba a aquellos trabajadores, a aquellos hombres que iban con el general Calles era el compañero Alvarez Gutiérrez, que ha tenido la valentía de enfrentarse con la reacción de San Luis de la Paz el reducto más fuerte que tiene la clerecía; y resultó que cuando el compañero Álvarez Gutiérrez luchaba contra la reacción, se presentó el ciudadano Suárez llamándose delegado del Partido Laborista, y en lugar de ir a buscar a los trabajadores libres, a los trabajadores organizados, porque los hay, aunque en pequeño número, se fue a asociar a una agrupación que se llama "Obreros León XIII", y esos fueron los que representaron al Partido Laborista en San Luis de la Paz. A tal grado hicieron obra reaccionaria florista, que en ese distrito...

El C. Bátiz Juan de Dios, interrumpiendo: Pido la palabra para una aclaración, compañero. Ya nosotros estamos cansados los de la diputación de Sinaloa, de que se nos esté llamando florista y traidores y reaccionarios. Yo deseo hacer constar que ni el general Flores es traidor, ni nosotros somos traidores ni reaccionarios. El Estado de Sinaloa se ha distinguido siempre por su libertad y por ir siempre adelante...

El C. presidente: (Campanilla.) No tiene usted el uso de la palabra.

El C. Bátiz: Está bien, compañero; pero hablo porque siempre nos están llamando floristas, traidores y reaccionarios.

El C. Arroyo Ch., continuando: De lo que resultó, ciudadano Soto y Gama, que el Partido Laborista estuvo allí representado por la reacción florista, asociado a la reacción burguesa y a la reacción clerical. En una ocasión cuando asistió el ciudadano Cortés Herrera en gira de propaganda asociado de todos los Caballeros de Colón, efectuó un mitin en un teatro que es de los Caballeros de Colón. Allí el ciudadano Olivares Gutiérrez preguntó al ciudadano Suárez si era laborista, y el ciudadano Suárez, a la luz de todo el mundo, dijo que no, que él repudiaba el color roji - negro, que no era laborista ni era amigo de Morones. Y, en cambio, pocos días después de su elección se presentó otra vez aquí con la piel de dinamitero, como decía nuestro compañero Aguilar Maya, y vino a sorprender nuevamente al ciudadano Morones. Así es que cuando los ciudadanos Soto y Gama y Morones quieran conocer a ciencia cierta con datos exactos, la situación del Estado de Guanajuato, nosotros se la descubriremos para que nos ayuden. Les consta a ustedes que hemos sido los que con toda voluntad, sacrificándolo todo, nos hemos enfrentado a tanto negrero y a tanto pícaro cuando ha habido necesidad de hacerlo, pero no hemos querido consentir

en que esos ganapanes que se llaman laboristas aquí, engañando a nuestros amigos, en que esos ganapanes o agraristas electorales que vienen a burlar la buena fe de Soto y Gama, vayan a meterse en el Estado de Guanajuato llamándose revolucionarios, cuando no son más que una turba de pícaros que quieren aprovecharse, de la buena fe y del prestigio de esos partidos para traicionar a la revolución.

El C. secretario Valadez Ramírez: No habiendo más oradores inscriptos, en votación económica se pregunta si el asunto está suficientemente discutido. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Suficientemente discutido. En la misma forma de votación se pregunta si se aprueba el dictamen. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobado.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 1er. distrito electoral del Estado de Guanajuato, los ciudadanos José A. Guerra y Manuel Rangel. (Aplausos.)

- El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"1era. Comisión Revisora de Credenciales. - Séptima Sección.

"H. Asamblea:

"A la Séptima Sección de la 1era. Comisión Revisora de Credenciales fue turnado para su estudio el expediente electoral correspondiente al 20 distrito del Estado de Jalisco.

"En este distrito las elecciones se efectuaron con diversos incidentes provocados por parte de los candidatos que contendieron, CC. Justo González y Agustín García de Alba, el primero, apoyado por la Confederación de Partidos Revolucionarios de Jalisco, y el segundo, postulado por la Liga de Partidos Políticos Revolucionarios de la Clase Media, de Campesinos y de Obreros de Jalisco. La Junta Computadora se instaló en el lugar señalado por la autoridad con 16 presidentes de las 27 casillas instaladas, la que expidió credencial al C. Justo González, por haber obtenido una mayoría de 3,168, tres mil ciento sesenta y ocho votos.

"En este mismo expediente aparecen varios documentos de otra Junta Computadora instalada por varios presidentes de casillas que no concurrieron a la primera, y la cual también extendió credencial al C. Agustín García de Alba.

"La junta Computadora legal reunida en Cocula, Jalisco, depositó en la oficina de correos los paquetes electorales remitidos a la Secretaría de esta H. Cámara, pero en oficio número 222, fechado el 11 de julio próximo pasado, manifiesta el ciudadano administrador local de esa oficina que dichos paquetes electorales, al remitirse a su destino, fueron robados por haber sido asaltados el conductor de la correspondencia por unos individuos armados que violaron los sacos que los contenían. Este hecho lo consignó el ciudadano administrador de correos a las autoridades competentes.

"La Comisión tuvo verdaderas dificultades para poder revisar los paquetes electorales que se recibieron en la Oficialía Mayor y entregados por un particular, por venir en completo desorden, tomándose como base únicamente los documentos que obran en este expediente y que, como decimos antes, arrojan una votación para el C. Justo González, de 3,168, tres mil ciento sesenta y ocho sufragios.

"En este mismo expediente aparecen varios telegramas que transcribe la Secretaría de Gobernación, del C. García de Alba, en los que da cuenta y se queja de la presión armada a favor del C. González, pero no se halló ningún documento en el expediente electoral que haga una prueba fehaciente de este hecho.

"Por lo expuesto, los subscritos sometemos a la consideración del H. Colegio Electoral, los siguientes puntos de acuerdo:

"1o. Son válidas las elecciones que para diputados al Congreso de la Unión se verificaron el día 6 de Julio último, en el 20 distrito electoral del Estado de Jalisco.

"2o. Son diputados propietario y suplente, respectivamente, los CC. Justo González y Elpidio Robles, por haber obtenido el mayor número de sufragios válidos.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D.F., a 26 de agosto de 1924. - Manuel Rueda Magro. - Benjamín Méndez. - V. Lorandi."

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobado.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el 20 distrito electoral del Estado de Jalisco, los ciudadanos Justo González y Elpidio Robles. (Aplausos.)

-El C. secretario Valadez Ramírez, leyendo:

"Orden del día para el 29 de agosto de 1924.

"Discusión de los dictámenes relativos a las elecciones para diputados efectuadas en los distritos:

"19 de Jalisco, 11 del Distrito Federal, 5o. de Michoacán, 6o. de Puebla, 1o de Morelos, 10 de San Luis Potosí, 16 de Michoacán, 18 de Jalisco, 3o. Nuevo León, 9o. de Puebla, 8o. de Hidalgo y 3o. de Zacatecas."

El C. presidente, a las 22: Se levanta la junta y se cita para mañana a las 16 horas.