Legislatura XXXI - Año I - Período Ordinario - Fecha 19241211 - Número de Diario 50

(L31A1P1oN050F19241211.xml)Núm. Diario:50

ENCABEZADO

MÉXICO, JUEVES 11 DE DICIEMBRE DE 1924

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración Local de Correos, el 21 de septiembre de 1921.

AÑO I.- PERÍODO ORDINARIO XXXI LEGISLATURA TOMO I.- NÚMERO 50

SESIÓN DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 11 DE DICIEMBRE DE 1924

SUMARIO

1.- Abierta la sesión, es leída y aprobada el acta de la anterior.

2.- Se concede licencia al C. Diputado Bautista. Asuntos en cartera. Es nombrada una comisión para que visite a los CC. diputados José U. Escobar y Elpidio Rodríguez, quienes se hallan enfermos.

3.- El C. Rueda Magro informa acerca de la comisión que a él y otros representantes les fue conferida. Continúa el debate, en lo general, del proyecto de Ley de Ingresos para 1925; a votación. Se levanta la sesión por falta de "quórum".

DEBATE

Presidencia del

C. FRANCISCO GARCÍA CARRANZA

(Asistencia de 134 ciudadanos diputados.) - El C. presidente, a las 17.18: Se abre la sesión.

- El C. secretario Rueda Magro, leyendo:

"Acta de la sesión celebrada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el día diez de diciembre de mil novecientos veinticuatro.

"Presidencia del C. Francisco García Carranza.

"En la ciudad de México, a las diez y siete horas y veinte minutos del miércoles diez de diciembre de mil novecientos veinticuatro, se abrió la sesión, con asistencia de ciento treinta y cuatro ciudadanos diputados.

"Se aprobó el acta de la sesión celebrada el día anterior y en seguida rindieron la protesta de ley los CC. Salomé Vizcarra, jr., y Juan de Dios Bátiz como diputados propietarios por los distritos electorales 6o. y 3o., respectivamente, del Estado de Sinaloa.

"Se dio cuenta con la cartera:

"El C. diputado Ernesto Aceves solicita licencia hasta por veinte días, con goce de dietas.

"Sin debate se acordó de conformidad, previa dispensa de trámites.

"La Legislatura del Estado de Tlaxcala propone al C. licenciado Enrique Osorno Aguilar como candidato a magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. -Recibo, y resérvese para el Congreso General.

"El Partido Revolucionario "Pro - Educación" presenta un proyecto de Ley de Garantías para el personal docente que presta sus servicios en la Secretaría de Educación Pública. Lo hacen suyo trece ciudadanos diputados.- A las comisiones unidas de Educación Pública, e imprímase.

"La diputación por el Estado de Oaxaca presenta un proyecto por el que se reforma el decreto que otorga una pensión a la señora María Kleryan viuda de Juárez.- A la 1a. Comisión de Hacienda.

"La Confederación Nacional Agraria envía un proyecto de ley para establecer el impuesto federal a los latifundios de toda la República.- A la 1a. Comisión de Peticiones.

"La señora María Francisca Higareda viuda de Amézquita solicita pensión por los servicios que prestó a la patria su extinto sobrino el coronel David Castrejón.- A la 2a. Comisión de Peticiones.

"El C. Filiberto Valero, ex cónsul en Paterson, New Jersey, E. U., solicita le sean cubiertos los viáticos de regreso que conforme a la ley le corresponden.- A la 1a. Comisión de Peticiones.

"El C. licenciado Aurelio Lomelí envía un memorial y varios anexos para justificar los cargos que ha formulado en contra del juez 9o. de lo civil de esta ciudad.- A la 2a. Comisión de Peticiones.

"El C. Augusto Gadea R. solicita se le jubile por haber prestado servicios a la Administración durante más de treinta y seis años.- A la 1a. Comisión de Peticiones.

"EL C. Luis G. Ezquerro hace la misma solicitud por más de treinta y siete años de servicios a la Administración Pública.- A la 2a. Comisión de Peticiones.

"Las señoritas Angela y Delfina Robles Linares solicitan se aumente la pensión de que actualmente disfrutan.- A la 2a. Comisión de Peticiones.

"La señora Luz Alcocer viuda de Romero pide pensión por los servicios que prestó a la patria su extinto abuelo don Vidal Alcocer. Hace suya esta petición la diputación de la Baja California."- A la 1a. Comisión de Hacienda.

"El C. profesor Francisco César Morales solicita se apruebe la iniciativa que formuló siendo diputado a la XXVIII Legislatura, relativa a que se destine la cantidad de quinientos mil pesos para construir la Casa del Maestro.- A la 1a. Comisión de Peticiones.

"Se puso a discusión en lo general la iniciativa de Ley de Ingresos para 1925.

"A moción del C. Fabila, el C. Carpio informó del resultado de la comisión nombrada para llamar al ciudadano secretario de Hacienda. El mismo C. Fabila fundó la iniciativa, como presidente de la Sección de Ingresos de la Comisión de Presupuestos y Cuenta. Los CC. Carpio y García Téllez sostuvieron la opinión de que debía entrarse al debate hasta oír los informes del ciudadano secretario de Hacienda.

"El C. Alvarez y Alvarez pidió que se constituyera la Cámara en sesión permanente para esperar a aquel funcionario, y en seguida se dio cuenta con la proposición que en este sentido presentaron los CC. Guillermo Rodríguez, Manuel Carpio y el propio C. Alvarez y Alvarez, la cual se aprobó sin debate en votación económica.

"Para comunicarse por teléfono con la Secretaría de Hacienda se designó al C. secretario Puig y Casauranc, quien pocos momentos después informó sobre el resultado de su cometido.

"El C. Alvarez y Alvarez hizo una proposición relacionada con el debate de la iniciativa de que se trata, acerca de la cual el C. García Téllez hizo consideraciones e insistió en que se llamara al Secretario de Hacienda, interrumpiéndole el C. Fabila para hacer una aclaración.

"Se excitó a la comisión nombrada para llamar al repetido secretario de Hacienda, a fin de que cumpliera con su cometido, y en seguida se levantó la sesión, siendo las diez y ocho horas y cincuenta y cinco minutos.

"Se citó para el día siguiente, a las diez horas, a Colegio Electoral, y a las diez y seis horas a sesión de Cámara."

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra para impugnarla, en votación económica se pregunta si se aprueba. Aprobada.

- El mismo C. secretario, leyendo:

"Ciudadano presidente de la H. Cámara de Diputados.- Presente.

"El subscripto, diputado por el 15 distrito electoral del Estado de Puebla, solicita, para atender asuntos relacionados con el distrito que representa, licencia, con goce de dietas, por el término de veinte días.

"Solicito, al mismo tiempo, dispensa de trámites para esta solicitud.

"Protesto a usted mi atenta consideración.

"México, D. F., 11 de diciembre de 1924.-G. Bautista."

Se consulta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Dispensados los trámites. Está a discusión. ¿No hay quien haga uso de la palabra en contra? En votación económica se consulta si se concede la licencia. Concedida.

"La Legislatura del Estado de Michoacán comunica que secunda y hace suya la iniciativa del Congreso del Estado de Sonora, relativa a la expedición de leyes que restrinjan la inmigración china."- Recibo, y a su expediente.

"La Legislatura del Estado de Michoacán hace suya la iniciativa presentada por el Congreso del Estado de Guanajuato, para expedir una ley que evite la tala inmoderada de árboles." -Recibo, y a su expediente.

"El C. M. Farías comunica que con fecha 6 de diciembre hizo entrega al C. Carlos Garza Castro del despacho del Poder Ejecutivo del Estado de Coahuila, que interinamente desempeñaba."- De enterado.

"El C. Carlos Garza Castro comunica que, con fecha 6 de diciembre, volvió a encargarse de su puesto de gobernador constitucional substituto del Estado de Coahuila."- De enterado.

"El gobernador interino constitucional del Estado de Querétaro comunica que designó, con fecha 21 de noviembre, al C. licenciado Alfonso M. Bazaldúa, para desempeñar el cargo de secretario general interino de aquel Gobierno." -De enterado.

Se nombra en comisión a los ciudadanos Francisco R. Almada, Ernesto Prieto y Santos Guajardo para que vayan a visitar a los ciudadanos Elpidio Rodríguez y José U. Escobar, que se encuentran enfermos.

- El C. secretario Puig y Casauranc: Está a discusión en lo general la iniciativa de Ley de Ingresos para el año de 1925. Los ciudadanos diputados que deseen inscribirse en pro o en contra, se servirán hacerlo ante la Presidencia.

El C. Anda J. Guadalupe: Pido la palabra para que su señoría se sirva informar a la Asamblea si se presentará el señor ministro, o no.

El C. secretario Rueda Magro: El señor Manuel Carpio es el presidente de la comisión nombrada para entrevistar al ministro y suplicarle se sirviera pasar a esta Cámara a informar sobre las interpelaciones que deberían hacerle el ciudadano Carpio y el ciudadano García Téllez. Esta mañana estuvo la comisión de la que fui secretario a hablar con el señor Pani, y el señor Pani manifestó que le extraña que la prensa haya publicado que se negó a recibir a la comisión y que hasta se escondió, y explicó que ayer en la mañana hasta las once estuvo trabajando en sus diarias atenciones; de las

once hasta la una con el ciudadano presidente de la República en acuerdo y en la recepción del ministro de Alemania; que a la una treinta lo encontró el señor Carpio y le dijo que iba a hablar con él, pero no le dijo de qué y lo citó para hoy en la tarde; que en la tarde estuvo tratando algún asunto de importancia, pues nada menos que obtuvo algún dinero para la nación, y que está dispuesto a venir a esta Asamblea cuando lo necesite; el señor Carpio le ofreció llevar esta tarde unos memorándums formulados por él y el señor García Téllez sobre las preguntas que se le iban a hacer y entonces el señor ministro dijo que vendría a la hora que se le llamase.

El C. Anda: En ese caso suplico a la Secretaría que se sirva consultar a la Asamblea si puede continuar la discusión de los artículos no impugnados.

- EL C. secretario Rueda Magro: Se consulta a la Asamblea si continúa la discusión sin la presencia del ciudadano ministro de Hacienda. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Continúa la discusión.

El C. Fabila: Señor presidente, para una aclaración pide la palabra la comisión.

El C. presidente: Tiene la palabra la comisión.

El C. Fabila: Como quiera que a pesar de las instancias de la Secretaría, no se ha inscripto ningún ciudadano diputado para impugnar el proyecto de ley en lo general, deseo que la Secretaría se sirva preguntar a la Asamblea si está satisfecha con las explicaciones que la comisión dio ayer sobre los motivos que tuvo para aumentar en veinte millones el proyecto de Ley de Ingresos, y si no está satisfecha, la comisión, con más detalles, está dispuesta a ampliar su información de ayer.

"El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Treviño.

El C. Treviño: Señores diputados:

He estado leyendo el proyecto de ley presentado por la comisión, y habiendo encontrado en sus consideraciones una parte relativa a los impuestos sobre las industrias de hilados y tejidos, deseo hacer algunas consideraciones porque no estoy conforme con el criterio de la comisión en ese respecto. Desde el punto de vista general no tengo nada que objetar a la proposición de la comisión respecto de que sea el Ejecutivo el que señale los impuestos y la forma de cobrarlos; pero no podemos dejar pasar las consideraciones que hace la comisión sin refutarlas, porque, a nuestro juicio, estas consideraciones son absolutamente erróneas. Dice la comisión que el descenso que se ha notado en los últimos años en las contribuciones recaudadas por concepto de la industria de hilados y tejidos de algodón es debido, en primer lugar, a las diferencias de las legislaciones sobre la industria y sobre el trabajo en los distintos Estados. Asienta, además, la comisión, que estas diferencias en la legislación sobre el trabajo ha establecido la competencia entre las industrias de una región o de un Estado y las de otro. En primer lugar, no estamos conformes con que la comisión diga que la crisis por que atraviesa la industria textil en el país se debe a la legislación sobre el trabajo, ni siquiera a las diferencias existentes entre la legislación de un Estado y la de otro. Nosotros reconocemos que la comisión no ha podido estudiar este asunto de una manera profunda como lo hemos hecho nosotros, porque no se puede estudiar esto ni en una semana, ni en un mes, ni en un año, pero nosotros hemos tenido la suerte de estar en contacto con este problema desde hace varios años; hemos venido interviniendo en la serie de dificultades y de conflictos que se han suscitado en todo el país con motivo de la crisis por que ha venido atravesando la industria textil, y estamos en condiciones de asegurar que no es exacto que esta crisis sea debida a la legislación sobre el trabajo, ni a la diferencia de la legislación de un Estado y de otro. En primer lugar, es necesario declarar que fuera de la legislación sobre el trabajo en el Estado de Veracruz, no ha habido otro Estado de la República que haya hecho ensayos de aplicación de legislación sobre el trabajo. La competencia entre una región y otras donde existen hilados y tejidos son entre las del Estado de Veracruz y las del Distrito Federal y las de la región del Estado de Puebla, Tlaxcala, Jalisco y Querétaro. En el Estado de Veracruz se ha tratado de aplicar la legislación local sobre el trabajo, pero en el Estado de Puebla no existe ninguna legislación sobre el trabajo; se hizo un Código del Trabajo en el Estado de Puebla durante el Gobierno del señor general Sánchez, pero ese Código del Trabajo fue puesto en suspenso por una resolución de un juez de distrito y desde entonces el Código del Trabajo que se dictó en esa época no ha estado en vigor en el Estado de Puebla. En el Distrito Federal ustedes saben que no hay legislación sobre el trabajo, mal pueden las diferencias entre la legislación sobre el trabajo establecer estas competencias; la competencia existe, es cierto, pero esta competencia se debe a otra causa; la competencia entre las fábricas de hilados y tejidos del Distrito Federal y de la región del Estado de Veracruz con las de Puebla se debe a la enorme diferencia que existe entre la capacidad de producción, tanto en calidad como en cantidad entre unas fábricas y otras. Las fábricas del Distrito Federal y las fábricas del Estado de Veracruz pueden producir en cantidad tres o cuatro veces mayor y mejor calidad que las del Estado de Puebla.

Los diferentes conflictos que se han suscitado en Puebla, en donde desgraciadamente han sido el mayor número, son debido, y esto lo prueban las estadísticas del departamento de trabajo de la Secretaría de Industria, debido a la crisis económica porque atraviesan las industrias, a la imposibilidad de estas industrias para poder pagar los salarios y dar las condiciones mejores de trabajo que desearían los obreros de esa región. Estas fábricas pueden decirse que no son propiamente fábricas, sino que son hacinamientos de fierros viejos con los cuales los obreros hacen verdaderos actos heroicos para hacerlas producir; hay fábricas en el Estado de puebla que tienen 60, 70 y 80 años de establecidas y no ha sido modificada su maquinaria, ni siquiera refaccionada esta maquinaria, de manera que las fábricas del Estado de Veracruz y las fábricas del Distrito Federal pueden competir, con muchísima ventaja sobre las fábricas de Puebla. La diferencia de legislación y la diferencia de condiciones en el trabajo no pueden ser motivo de competencia

tampoco, porque las fábricas del Distrito Federal y las de Orizaba y otras regiones del Estado de Veracruz están en condiciones de pagar los salarios que pagan, están en condiciones de dar a cada obrero el número de telares que les dan; están en condiciones de mantener las prerrogativas de mejoramiento que han obtenido los obreros, porque su costo de producción lo permite. Yo he tenido en 1922 en mis manos el expediente relativo a un estudio de la industria de hilados y tejidos hechos en el país, hecho por la Secretaría de Industria, y los costos de producción en el Distrito Federal y en el Estado de Puebla, estableciendo una diferencia grandísima a favor de las industrias del Distrito Federal y del Estado de Veracruz. Los costos de producción del Estado de Puebla y de Tlaxcala son absolutamente más altos que los del Estado de Veracruz y los del Distrito Federal, a pesar de que en el Distrito Federal y en el Estado de Veracruz los obreros trabajan menos y ganan más, a pesar de eso, porque en la industria de hilados y tejidos los salarios de los obreros se pagan por metros de producción y una fábrica, una máquina de las fábricas de Puebla no puede producir lo que produce una máquina de las del Distrito Federal o del Estado de Veracruz; por esta razón, a de pesar que en Veracruz y en el Distrito Federal se pagan más centavos por metro de producción, en el Estado de Puebla la producción es absolutamente más cara que en estas otras ciudades. Esto se puede comprobar con la información, con la estadística de la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo; de modo que nosotros desearíamos que la comisión rectificara esta parte de sus consideraciones, porque no estamos de acuerdo con que se siente en esta Cámara el principio de que es cierto que la legislación sobre el trabajo y que las diferencias de legislación sobre el trabajo han influido en la crisis económica por que atraviesa la industria de hilados y tejidos. En 1922, a principios de 1922, empezó la crisis de esta industria, y la comisión tiene razón al señalar esto, pero la crisis de esta industria empezó al mismo tiempo que la materia prima para esta industria, es decir, el algodón sufrió el recargo en los impuestos aduanales de 25 centavos por kilo bruto de importación. Valía en 1922 cuarenta y dos pesos mexicanos el quintal de algodón, pero debido al impuesto que sufrió el algodón americano de 25 centavos por kilo bruto, llegó a valer en 1923 ochenta y ocho y noventa pesos el quintal. Las fábricas mexicanas que no están a la altura técnica de las fábricas extranjeras no podían competir con las industrias extranjeras en materia de producción y no podían competir porque al mismo tiempo que se gravaban las telas de producción extranjera, se gravaba con 25 centavos el kilo bruto de algodón para la industria nacional. La competencia extranjera no se debe, como dice la comisión, a la legislación sobre el trabajo ni a la diferencia de las legislaciones, se debe a la falta de una política hacendaria recta, se debe a que mientras que por un lado se estaban gravando las telas extranjeras, al mismo tiempo se estaba gravando de una manera exorbitante el algodón de nuestras fábricas. Es cierto, como dice la comisión en otra parte de su proyecto, que la Comisión Monetaria ha hecho durante los años anteriores de 1922-1923, magníficas utilidades; pero no necesito decir aquí que parte de esas utilidades han sido nada menos que la causa de la crisis de la industria de hilados y tejidos, porque la Comisión Monetaria ha sido una de las influencias interesadas en mantener el impuesto sobre el algodón extranjero para mantener altos los precios del algodón de la Laguna, que está pignorado por la Comisión Monetaria, que lo recibe a cuenta de los adeudos que los productores de algodón tienen con la Comisión Monetaria y que lo hacen subir de precio debido a ese impuesto para realizar grandes utilidades a costa de la industria de hilados y tejidos, a costa de la miseria y del hambre que están padeciendo los obreros de la industria de algodón en el país, y los sembradores también están siendo víctimas de esa maniobra de la Comisión Monetaria, en connivencia -yo lo afirmo- con los productores de algodón. Es cierto que durante algún tiempo perdieron los productores de algodón en la Laguna, perdieron por falta de agua, perdieron por causas ajenas a su voluntad y a la voluntad de la industria de hilados y tejidos; pero el sistema de producción en la Laguna es absolutamente antieconómico. El sistema de renta de la tierra en la Laguna es lo que ha venido encareciendo la producción de algodón en la Laguna; ¿por qué vale en la Laguna tanto la renta de un lote de terreno? Sencillamente por el sistema de renta; los poseedores de grandes extensiones de terreno en la Laguna no son los que siembran el algodón; estos terrenos, los propietarios de doscientos, de cien o de cincuenta lotes en la Laguna los rentan a un intermediario que a su vez los renta al verdadero agricultor, al verdadero sembrador, y al mismo tiempo que este intermediario renta a los verdaderos agricultores, a los verdaderos productores de la tierra, los refacciona, les hace empréstitos con intereses enormes, no obstante que la mayor parte de esos empréstitos son hechos con dinero de la Comisión Monetaria y de la Comisión Refaccionaria de la Laguna. De manera que también en la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo existe un expediente y los pueden ver los compañeros que lo deseen en donde un comisionado especial de esta Secretaría fue en 1922 a la Laguna para saber y para investigar por qué motivos estaba costando, estaba sacando tan altos costos la producción de algodón en la Laguna, y este expediente demuestra claramente que el alto costo de producción de algodón en la Laguna se debe en primer lugar a los altos costos de la renta de la tierra, al alto costo de la renta, debido al sistema indebido de producción, debido a que los propietarios de algunas extensiones de tierra en México se dan la gran vida, mientras otros trabajan para ellos.

Los propietarios de grandes extensiones de terreno en la Laguna viven tranquilamente en el extranjero o en la ciudad de México sin preocuparse en trabajar esos terrenos; sencillamente los rentan para que otros los trabajen, pero aquellos que los rentan en grandes cantidades no son los que los trabajan, a su vez hay quien tenga veinte o treinta lotes que los rentan a un latifundista de la Laguna y éste los renta a un precio mayor, y obtiene una enorme utilidad sencillamente con ser intermediario al rentar un lote de tierra en la Laguna. Como

las utilidades del algodón han sido grandes en algunas épocas, mucha gente desea ir a la Laguna a trabajar y como hay mucha demanda de alquiler, de renta de lotes, los que tienen acaparados esos lotes hacen subir la renta de la tierra y la carestía de la producción del algodón nuestro está en la enorme renta que los verdaderos agricultores pagan por la tierra y en los grandes intereses que tienen que pagar por el capital que reciben para trabajar, capital que reciben a través de coyotes, de intermediarios y no directamente de la Comisión Monetaria, y es cierto que la Comisión Monetaria ha estado haciendo grandes negocios. Yo he tenido que intervenir, cuando fui jefe del Departamento de Trabajo en la Secretaría de Industria, cerca del señor ministro para hacer gestiones por conducto de Hacienda a la Comisión Monetaria para que a muchas fábricas les pudiera hacer el favor la Monetaria de venderles algodón al precio que la Monetaria fijaba, porque la Monetaria no quería vender el algodón, estaba esperando que subiera más para poderlo vender haciendo mayores utilidades, mientras la fábricas carecían de la materia prima que no pueden comprar en el extranjero porque tienen que pagar veinticinco centavos por kilo bruto de derechos de importación. En este problema, en esta falta de una verdadera política hacendaria tiene razón la comisión, porque ¿cómo se explican ustedes esta política hacendaria que grava las telas extranjeras? Esto es debido a la falta de una verdadera política hacendaria; ¿por qué se gravan las telas extranjeras y al mismo tiempo se grava la materia prima de la producción del país y se grava en mayor cantidad la materia prima que las propias telas? ¿Cómo se explica esta política si no debido a la influencia de elementos que no tienen más interés que hacer negocios, influencia que se ha reflejado de los productores de algodón, de los dueños de tierras en la Laguna, a través de la Comisión Monetaria? La Comisión Monetaria está haciendo una grandísima utilidad en favor del Gobierno, pero está matando a la industria de hilados y tejidos; por esta razón desearíamos que la Comisión no dijera en este párrafo que la diminución de contribución por concepto de fábricas de hilados y tejidos se debe a la legislación sobre el trabajo y a la diferencia de legislaciones entre unos y otros Estados. Ciertamente estamos conformes con que estas diferencias de legislaciones no deben existir; estamos de acuerdo con una sola legislación sobre el trabajo en el país; pero no por esa causa, sino precisamente por la contraria, porque una distinta legislación sobre el trabajo en cada Estado no es aplicable, no puede realizarse, no puede aplicarse porque no se han aplicado en el país ningunas legislaciones sobre el trabajo, con excepción de lo que se ha hecho en el Estado de Veracruz debido a los enormes esfuerzos del que fue gobernador de ese Estado, el compañero Adalberto Tejeda. (Aplausos.) Debido a que ese nombre se opuso con toda energía a las influencias que trataban de hacer fracasar su legislación, y así pudo hacer algo; pero la legislación sobre el trabajo en Veracruz no señala, no impone los salarios, los salarios que es lo que más puede afectar en el sentido económico a la industria; los salarios han sido fijados entre obreros y patronos y el Estado de industrias textiles que menos conflictos ha tenido entre obreros y patronos es el Estado de Veracruz; mucho más conflictos ha habido en el Distrito Federal y mucho más dificultades en el Estado de Puebla; a cada momento hay conflictos en Puebla y esto es debido a la falta de legislación sobre el trabajo; la existencia de esta legislación en Veracruz ha disminuido los conflictos, porque ha venido creando órganos para evitar esa dificultades y esos conflictos, pero por esto mismo, porque no se ha podido aplicar, porque no se puede aplicar una legislación distinta sobre el trabajo en cada Estado, es por lo que estamos en favor de una sola legislación federal en esta materia; pero si no se ha aplicado la legislación sobre el trabajo, mal puede esta legislación haber cooperado a la crisis de las industrias de hilados y tejidos. Es cierto, tiene absolutamente razón la comisión en que la política que en materia de impuestos se sigue en el ramo de industrias de hilados debe manejarla el Ejecutivo. Tenemos absoluta confianza en el Ejecutivo, sabemos que procederá a resolver el problema, porque el señor presidente conoce este problema, lo conoce tan bien como lo conocemos nosotros, porque ha tenido oportunidad de estudiarlo, de verlo, y en muchísimas ocasiones ha hablado con representantes del movimiento obrero sobre este problema de la industria de hilados y tejidos. Sabemos que él aprovechará, utilizará esta autorización que se le da para dirigir una política sabia, inteligente, que tienda a hacer renacer la industria de hilados y tejidos en el país. Ya en una ocasión se trató de hacer esto, pero se encontró con la imposibilidad de que no había facultades bastantes para hacerlo. La industria de hilados y tejidos tiene, además de las contribuciones generales, un impuesto del cinco por ciento sobre ventas de primera mano de las telas, y se trató ya en la Secretaría de Industria de utilizar este impuesto cuando los industriales de hilados y tejidos trataron de hacer un reajuste en los salarios, proponiendo una escala en este impuesto, diciendo que deberían pagar el medio por ciento solamente los que pagaran el ochenta o el ochenta y cinco por ciento de aumento sobre las tarifas de 1912 en los salarios y los que pagarán el cuarenta, que es lo que se paga en Puebla, o el cincuenta, deberían pagar el cinco por ciento. De tal manera que si se trataba de que los que pagaban los mayores salarios mantuvieran esos salarios sin disminuirlos, comprometiéndose, por otra parte, la Secretaría de Industria a la diminución del porcentaje de ese impuesto. Se tropezó entonces con la oposición de la Secretaría de Hacienda, que alegaba motivos de carácter técnico y de carácter legal; pero ya se hizo el primer intento de aprovechar la imposición de los impuestos, el cobro de los impuestos para procurar una mejor distribución y con esto aliviar, aunque sea en parte, la crisis por que atraviesa esta industria; pero, repito, desearíamos que la comisión rectificara este párrafo de sus consideraciones, porque no sería posible, no sería justo que esta Cámara lo sancionara así, aun cuando se trata de simples consideraciones; no sería justo, porque daríamos una arma formidable, enorme, en manos de los intereses capitalistas para esgrimirla en contra de la legislación sobre el trabajo, en contra de los grupos trabajadores, diciendo que la Cámara

había sancionado este criterio, esta opinión de la comisión. Seguramente que los compañeros de la comisión han tenido solamente los únicos datos proporcionados por el Departamento de Estadística, por la Secretaría de Hacienda y posiblemente por la Secretaría de Industria, sobre esta cuestión de legislación sobre el trabajo; pero estos documentos, esta información documental no seria bastante para que los compañeros pudieran formarse un criterio tan profundo del problema, lo reconocemos así, no podemos creer que hayan tenido otro propósito, propósito de buena fe; pero les ha faltado información documental, les ha faltado conocer más a fondo el problema, porque así lo han declarado; pero creemos que no habrá inconveniente por parte de la comisión en rectificar este párrafo de sus consideraciones.

El C. presidente: Tiene la palabra la comisión.

El C. Fabila: La actitud serena del compañero Treviño me ha sugerido la conveniencia de venir a presentar ante la Presidencia de esta Asamblea mi más enérgica y profunda protesta por la conducta de los ciudadanos diputados de la XXXI Legislatura. Es verdaderamente vergonzoso, señores diputados, que hayamos de tener necesidad de pasar una hora y media más de la reglamentaria para poder forzar el quórum y entrar a la discusión de asuntos tan graves y tan importantes para la económica y la vida nacionales; es verdaderamente bochornoso para todo representante del pueblo que se precie verdaderamente de serlo, no prestar a estos asuntos la atención y el tiempo que merecen; mi protesta también, respetuosamente, en contra de la Presidencia, puesto que no ha sabido imponer las cláusulas del Reglamento que la facultan para imponer sanciones a los diputados que no saben cumplir con su deber. Tal parece, señores diputados, que hemos perdido ya el concepto de lo que somos y del por qué estamos aquí; hemos degradado nuestra alta y digna investidura hasta el grado de no venir siquiera a pasar lista; pero, en cambio, sí cometemos la frivolidad delictuosa de irnos a solazar, de irnos a regocijar en un teatrillo de un hotel de polendas de la capital, en el que una meretriz se goza y hace su agosto pecuniario a costas de la representación y de la dignidad de la Cámara de Diputados. (Aplausos. Siseos.) En alguna otra ocasión, en que esa misma extranjera se burló y satirizó a la Representación Nacional, no faltaron diputados dignos siquiera en eso de cuidar su representación, que fueran a imponerse por la fuerza a esa mujer; pero ahora, en la XXXI Legislatura, ciudadanos diputados, no ha habido uno, inclusive yo, que nos atrevamos a ir a imponernos a esa señora. Protesto, pues, señor presidente, por la conducta de los ciudadanos diputados que no se presentan a cumplir con su deber. Es patente que a esta Asamblea solamente concurren con asiduidad ciento treinta o ciento treinta y cinco individuos; quiero decir que ciento treinta más no se preocupan por venir, no han vuelto a pisar los escaños de esta Asamblea; y protesto también contra la Presidencia, porque no ha hecho cumplir las disposiciones reglamentarias a este respecto. (Aplausos. Campanilla.)

- EL C. presidente: La presidencia hace constar que está mañana dio la orden de que de aquí en adelante se aplique la disposición reglamentaria a los diputados que no concurran con puntualidad a las sesiones. (Aplausos.)

El C. Fabila: Más vale tarde que nunca, ciudadano presidente, y agradezco vuestra explicación. La comisión, compañero Treviño, debe hacer algunas explicaciones.

. . . - El C. González Gonzalo E., interrumpiendo: ¿Me permite antes una aclaración el orador? Es pertinente.

El C. Fabila: Con mucho gusto.

El C. González Gonzalo E.: Con permiso de la Presidencia. La minoría desea hacer una aclaración muy pertinente con respecto a lo que acaba de decir el compañero Fabila sobre la obra que se está poniendo en escena y a la que él se ha referido. Las minorías sí nos hemos percatado de ese asunto y la Confederación Regional Obrera Mexicana, de acuerdo con las minorías, ha procedido ya enérgicamente a revisar ese libreto y tenemos la firme convicción, la seguridad, por lo que respecta a la honorabilidad de la XXXI Legislatura, que se impondrá el correctivo necesario. Esto es lo que ha hecho la minoría de acuerdo con la Confederación Regional Obrera Mexicana. (Aplausos.)

El C. Fabila: La comisión, compañero Treviño, agradeciendo las atingentes observaciones que le he hecho debe, sin embargo hacer brevísimas aclaraciones sobre el por qué de los conceptos que virtió en lo que respecta al capítulo de hilados y tejidos. Efectivamente, compañero Treviño, no ha sido posible para la comisión entrar en un estudio tan profundo como debiera para abordar estas cuestiones tan delicadas, y es perfectamente explicable que esta comisión o cualquiera otra no pueda entrar en un estudio profundo. Esa observación de usted, compañero Treviño, viene a demostrar a esta Asamblea que cada día es más necesario resolver el problema de cuál debe ser el procedimiento para que la Cámara de Diputados dicte sus leyes; es claro que la Cámara de Diputados, a pesar de lo que diga un señor súbdito de la Confederación de Cámaras de Comercio de la República, un señor Trujillo, que no estuvo conforme conmigo en que la Cámara no está -dadas las circunstancias especiales como se constituye- capacitada para legislar en determinadas materias, especialmente en las hacendarias; a pesar de lo que diga ese señor Trujillo, es evidente que no podemos estar capacitados para profundizarnos en determinadas materias. Esta circunstancia revela la necesidad de transformar los procedimientos por medio de los cuales legislamos; cada día se viene demostrando más evidentemente que la Cámara de Diputados debería tener sus comisiones consultivas, comisiones técnicas, que fueran las que formularan los proyectos y los dictámenes, porque en realidad, si continuamos con el procedimiento actual, todas las comisiones no haremos más, en último caso, que poner toda nuestra buena voluntad en producir los mejores dictámenes o los mejores proyectos posibles; pero siempre, indudablemente, siempre incurriremos en errores, ya sea técnicos o errores de forma en los proyectos de ley. Yo no quisiera decir a usted, compañero Treviño, y a todos los compañeros laboristas que evidentemente se interesan por los conceptos vertidos por la comisión, el

por qué uso de ese eufemismo; pero, dado que yo puedo seguir apareciendo como responsable directo de esos conceptos, voy a aclarar ese eufemismo. La comisión, al transcribir, o más bien dicho, al sostener los conceptos del párrafo a que se refiere el compañero Treviño, no hizo sino dar una forma más suave a los conceptos de la Secretaría de Hacienda. No es esto lo que se dice en la Secretaría de Hacienda, sino que la depresión de la industria de hilados y tejidos se debe, entre otras causas, al movimiento obrerista de la República, especialmente en las regiones en donde la industria de hilados y tejidos está más desarrollada; quiere decir que la depresión de esta industria se debe a la tendencia de los obreros y de ustedes, líderes de los obreros, de obtener mayores ventajas sobre el capital y aumentar las condiciones de mejoramiento de su vida; eso es lo que se dice en realidad en la Secretaría de Hacienda. La comisión -y yo en lo particular- no podía hacerse solidaria de esas afirmaciones y busqué ese eufemismo para dar a entender cuál es sobre el particular la opinión de la Secretaría de Hacienda. No debe extrañar, por otra parte, a la Asamblea ni al compañero Treviño que sea éste el criterio de la Secretaría de Hacienda; es muy natural que éste sea su criterio. Además, el mismo compañero Treviño conviene en que con respecto a la industria hay dos puntos de vista en el Gobierno: uno, el de la Secretaría de Hacienda, y otro, el de la Secretaría de Industria; yo estoy con el punto de vista de la Secretaría de Industria, que es el de los compañeros laboristas; pero la Secretaría de Hacienda, órgano cuya función grosera es buscar dinero para las arcas nacionales, debe tener el suyo. De suerte que esa es la explicación del por qué la comisión estampó esos conceptos en la parte relativa a hilados y tejidos; esos conceptos, compañero Treviño, son iguales a los que formuló la comisión mixta a que ayer hice referencia, en su anteproyecto de Ley de Ingresos; y yo creí pertinente estamparlos también en el proyecto que viniera a discusión a esta Cámara, porque era interesante; ya ha visto la Asamblea que ha sido muy interesante haberlos dejado. El compañero Treviño ha dado la oportunidad de que se hicieran aclaraciones al margen de esto y se pusiera en evidencia que hay dos tendencias dentro del Gobierno con relación a la industria, y el mismo compañero Treviño está diciendo cuál es la actitud de la Comisión Monetaria. Estoy absolutamente de acuerdo en lo que respecta a que, en cierto modo, la Comisión Monetaria viene a constituirse en un elemento hostil al desarrollo de la industria de hilados y tejidos; absolutamente de acuerdo. Estoy tan documentado como usted respecto a la forma de arrendamiento y a los coyotajes que se hacen en la Laguna a ese respecto, etcétera; pero todo eso viene a demostrar lo que le decía y lo que la comisión ha sostenido y desea sostener también: que la legislación obrera debe ser una en toda la República y que las legislaciones de los Estados deben seguir los lineamientos que les dicte la Federación. Es claro, y la Federación lo reconoce, que no es la causa principal de la depresión de la industria de hilados y tejidos la diversidad de leyes obreras en los Estados ni la diversidad de leyes sobre impuestos a la industria en los Estados; hay otros miles de circunstancias en virtud de las cuales existe esa depresión, una de las principales es la que mencionó su señoría, o sea la forma de producción del algodón en la Laguna. El compañero Treviño sí reconoce que ha influido para la depresión de los ingresos sobre hilados y tejidos la defectuosa organización de la industria nacional; él mismo ha demostrado que la industria en Puebla es inferior a la industria en Veracruz y en el Distrito Federal; esto viene a demostrarnos la necesidad de que sea la Federación, de que sea una sola entidad la que dirija el desarrollo de esta importante industria a fin de poder equilibrar las ventajas de la industria de una región con los defectos de la industria en otra región, para que no haya crisis tan terribles y prolongadas como la crisis de la industria de hilados y tejidos en Puebla. Deseaba en concreto nada más hacer la aclaración del por qué de ese concepto que justamente llama la atención de los compañeros laboristas, pero vuelvo a repetir, no fue sino un eufemismo de la comisión por no haberse querido atrever a decir claramente cuál era el criterio de la Secretaría de Hacienda sobre ese particular. Por lo demás, y para terminar, creo que el compañero Treviño debió haberse reservado sus observaciones para cuando hubiéramos llegado a la discusión en lo particular de este capítulo. Creo que todavía podemos ampliar más la discusión sobre este punto, pero será el tratarlo en lo particular.

El C. Alvarez y Alvarez: Pido la palabra para formular una moción de orden. Para encarrillar esta discusión, que va desvíandose, puesto que entramos en capítulos de carácter particular, desde ayer me permití proponer que se votara en lo general y entráramos de lleno a examinar cada uno de los capítulos que contiene la Ley de Ingresos, para dejar de una vez aprobados algunos que sólo ameritan explicaciones de parte de la comisión; esto no se ha hecho, no ha habido observaciones en lo general sobre si debe o no votarse la Ley de Ingresos. Como el sentir de toda la Asamblea es afirmativo, suplicaría a la Presidencia, muy respetuosamente, pusiera a votación desde luego la ley en lo general para que principiáramos ordenadamente a la discusión de cada uno de los capítulos que contiene.

El C. presidente: Estando inscripto en contra el ciudadano Torres Martín, la Presidencia estima que debe escuchársele y después proceder a la votación, si no hay otro orador en pro o en contra.

El C. Alvarez y Alvarez: ¿Me permite la Presidencia insistir en mi moción de orden? Deseo que nos indique el compañero Torres si desea discutir la ley en lo general. . . .

El C. Torres, interrumpiendo: Es caso particular.

El C. Alvarez y Alvarez, continuando: . . .o si no, que se espere hasta que lleguemos a la discusión en lo particular, porque mi deseo es que estas palabras que van de lleno a la Ley de Ingresos en cada uno de sus capítulos, no queden perdidas, puesto que tendremos que repetirlas llegado el momento de la discusión en lo particular.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Martín Torres para hablar en lo general.

El C. Torres Martín: Enteramente de acuerdo con la comisión en que debió reservarse para la discusión en lo particular el capítulo que nos ocupa en estos momentos; pero sin perjuicio de hacerlo en su oportunidad, es elementalísimo para el elemento laborista que queden grabadas las palabras vertidas por el señor ministro de Hacienda y ya encontramos el motivo por el cuál había rehuido su asistencia a la Cámara: para que se le interrogara sobre puntos particulares de este proyecto de ley.

El C. Fabila: ¿Me permite una ligera aclaración, compañero? No deseo que incurra usted en el error de creer que lo que acabo de decir con relación a los conceptos a que se refería el compañero Treviño, sea opinión del señor secretario de Hacienda; en todo caso no puede afirmar, porque no fue él quien me los dio ni quien me hizo esas afirmaciones, sino que fueron los empleados o los comisionados que conmigo trataron ese asunto; y más aún: en los considerandos del proyecto de esa comisión mixta, vienen estampados esos conceptos, pero no sé si serán afirmaciones del señor secretario o si serán de algún funcionario particularmente. Deseo que no incurra usted en ese error, porque no es exacto.

El C. Torres Martín: En una o en otra forma debe tomarse en consideración que no hay otro motivo en la expresión de quién haya proporcionado esos datos, sino en la intención que se ha venido manifestando de hace unos cinco años a esta parte por la Confederación de Cámaras Industriales y por las cámaras de Comercio. Yo no estoy enteramente de acuerdo en alguno de los puntos tratados por el compañero Treviño, el que se refiere a la legislación, pero no sería el punto a debate; sí espero de la comisión, que al tratarse este capítulo -ya que no debe entrarse a la discusión en lo particular sino cuando se haya aprobado en lo general la Ley de Ingresos y de Egresos-, que acepte las modificaciones que propone el compañero Treviño, porque de otra manera menos podría justificarse la actitud de las confederaciones expresadas, puesto que la tendencia de ellas es destruir la obra revolucionaria llevada a cabo por los gobernadores de algunos Estados, no especialmente el de Veracruz, sino otros que han ido más allá, por ejemplo los de Yucatán y San Luis Potosí. No es una razón la legislación local, porque tendríamos que acabar porque todas las industrias estarían afectadas por ese mismo motivo. Hay otras razones que pueden expresarse al margen de ese asunto y por eso me reservo para hablar al discutirse en los particular ese capítulo y sólo me concreto a suplicar a la comisión tome en consideración las razones expuestas por el compañero Treviño para ese momento oportuno en que se discuta el referido capítulo. Esto lo hago de manera breve a efecto de no distraer la atención de la Asamblea, en virtud de que se debe aprobar, rechazar o discutir cuando menos en lo general la ley, a efecto de entrar a los casos particulares.

El C. secretario Rueda Magro: No habiendo más oradores inscriptos, se pregunta a la Asamblea, en votación económica, si el asunto está suficientemente discutido. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Suficientemente discutido. En votación nominal se consulta a la Asamblea si se aprueba el proyecto de ley en lo general. Por la afirmativa.

El C. prosecretario Ramírez: Por la negativa. (Votación.)

El C. secretario Rueda Magro: Votaron por la negativa tres ciudadanos diputados, y noventa y ocho por la afirmativa. No hay quórum.

Se cita para mañana, a las diez a Colegio Electoral, y para el sábado en la mañana, a las diez, para Cámara de Diputados.

Se hace saber que esta lista se pasará a la Tesorería para imponer la multa reglamentaria a los que descompletaron el quórum.

El C. presidente, a las 18.33: Se levanta la sesión.