Legislatura XXXI - Año II - Período Ordinario - Fecha 19251027 - Número de Diario 35

(L31A2P1oN035F19251027.xml)Núm. Diario:35

ENCABEZADO

MÉXICO, MARTES 27 DE OCTUBRE DE 1925

DIARIO DE LOS DEBATES DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración Local de Correos, el 21 de septiembre de 1921.

Año II.- PERÍODO ORDINARIO XXXI LEGISLATURA TOMO II.- NÚMERO 35

SESIÓN DE GRAN JURADO DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 27 DE OCTUBRE DE 1925

SUMARIO

1.- Se recoge la votación pendiente acerca del dictamen de la 2a. Sección Instructora del Gran Jurado; se desecha el dictamen y se declara no ha lugar a proceder contra el C. diputado Macip. Es leída y aprobada el acta de la presente sesión. Se levanta ésta.

DEBATE

Presidencia del

C. AGUSTÍN AGUIRRE GARZA

(Asistencia de 134 ciudadanos diputados.)

- El C. presidente, a las 12.25:

Se reanuda la sesión del Gran Jurado y se procede a recoger la votación pendiente.

El C. prosecretario Chávez Santiago: Por la afirmativa.

El C. prosecretario Calles: Por la negativa. (Votación).

Votaron por la negativa ciento quince ciudadanos representantes.

El C. prosecretario Chávez: Votaron por la afirmativa treinta y dos ciudadanos representantes.

El C. Sánchez José María: ¡Pido la palabra, señor presidente, porque no hay quórum!

El C. presidente: La Presidencia, en la Cámara de Diputados, declara que no ha lugar a proceder en contra del ciudadano diputado Wenceslao Macip.

El C. Valderrábano: ¡No hay quórum! Votaron solamente setenta y dos por la negativa y treinta y dos por la afirmativa. (Siseos. Murmullos. Desorden).

El C. Sánchez José María: ¡No hay quórum! Se ha cometido un atentado. Se han tomado los nombres de los ciudadanos diputados que no han concurrido a la Asamblea. Son setenta y dos los que votaron por la negativa contra treinta y dos por la afirmativa. ¡No hay quórum! (Murmullos. Desorden. Siseos). Esta es una porquería, parece mentira, señor presidente, que se hagan maniobras semejantes. (Siseos. Murmullos).

El C. Rodríguez Pedro: ¡Moción de orden, señor presidente! revístese usted de más energía y no permita que un ciudadano diputado le falte al respeto. (Murmullos).

El C. Sánchez José María: Es una cochinada, solamente votaron setenta y dos por la negativa y treinta y dos por la afirmativa. Que sepa la nación entera los procedimientos que se siguen en esta Cámara. ¡Puede más el dinero que la justicia!

- El C. prosecretario Chávez, leyendo:

"Acta de la sesión de Gran Jurado de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, celebrada los días 23, 26 y 27 de octubre de 1925.

"Presidencia del C. Agustín Aguirre Garza.

"En la ciudad de México, a las diez y siete horas y quince minutos del viernes veintitrés de octubre de mil novecientos veinticinco, con asistencia de ciento treinta y siete ciudadanos jurados, se constituyó la Cámara en Gran Jurado para conocer del expediente remitido por el Juzgado sexto de lo penal de la ciudad de México, con motivo del homicidio perpetrado en la persona del diputado al Congreso de la Unión, C. Marino Pérez, y del dictamen relativo, formulado por la segunda sección Instructora del Gran Jurado.

"La Secretaría leyó los artículos 1o., 14, 15, 16, 17, 21, 22, 23 y 24 de la Ley de 6 de junio de 1896, que se refiere a responsabilidades de los altos funcionarios federales, así como el expediente y dictamen mencionados. El último termina con la siguiente declaratoria:

"Ha lugar a proceder en contra del diputado Wenceslao Macip, por el delito de homicidio en la persona del C. diputado Marino Pérez."

"El C. Martínez de Escobar se refirió al artículo 23 de la Ley de 6 de junio de 1896, y pidió que el Ministerio Público o la Sesión Instructora del Gran Jurado se constituyera en parte acusadora.

"Al margen de esta petición emitieron opiniones los CC. Rueda Magro, Caloca, Nucamendi, García Carranza, Esponda, von Borstel y el citado C. Martínez de Escobar

"La Secretaria leyó el artículo 109 de la Constitución.

"La presidencia manifestó que, no habiendo acusador, se concedía la palabra al acusado, C. Wenceslao Macip, quien paso a la tribuna y se refirió al hecho que se le imputa, solicitando la lectura de un documento acerca del cual hizo una aclaración el C. Ortega Martínez.

"De acuerdo con el artículo 23 de la ley relativa y a invitación de la Presidencia, el C. Macip abandonó el salón. Con este hecho manifestó su inconformidad el C. Villaseñor Mejía, quien se apoyó en preceptos constitucionales. La Presidencia hizo una aclaración, ordeno la lectura del artículo 58 de la Ley de 6 de junio de 1896 y contestó una interpelación del C. Delhumeau, acerca de la cual hizo una aclaración el C. Mancisidor.

"Se puso a discusión el dictamen de la Sección Instructora.

"El C. Henshaw habló en contra; el C. Fuentes B. hizo una aclaración; el C. Díaz Soto y Gama usó de la palabra en contra; el C. secretario Romo aclaró un concepto del preopinante y el C. Torregrosa habló en pro, interrumpiéndole una aclaración del C. Caloca.

"A las veinte horas y cuarenta minutos se suspendió la sesión.

"Se reanudó a las diez y siete horas y veinticinco minutos del lunes veintitrés de octubre, con asistencia de ciento cincuenta y dos ciudadanos jurados.

"Hicieron aclaraciones los CC. García Carranza y José María Sánchez, interrumpiendo al último una moción de orden del C. Lorandi, en virtud de la cual se nombró una comisión para que acompañara a salir del salón a la señora viuda del extinto diputado Marino Pérez.

"Usaron de la palabra, en contra, el C. Caloca, y en pro, el C. Nucamendi.

"La Cámara resolvió que no estaba el dictamen suficientemente discutido.

"Hablaron en contra los CC. Siurob y Martínez de Escobar.

"Se dio cuenta con una proposición de varios ciudadanos diputados para que se permitiera el uso de la palabra a la señora viuda del extinto diputado Pérez. La Cámara no dispensó los trámites a esta proposición.

"El C. Delhumeau habló en contra del dictamen y en pro lo hizo el C. Malpica, quien fue interrumpido por una moción de orden del C. Torregrosa, a la que siguió una aclaración del C. Lorandi, y por otra moción de orden del C. Zentella.

"Suficientemente discutido el dictamen, se paso lista, de conformidad con el artículo 54 de la ley de 6 de junio de 1896, declarando la Secretaría la asistencia de ciento treinta y cuatro ciudadanos jurados.

"Recogida la votación nominal sobre el dictamen, emitieron su voto por la negativa noventa y cinco ciudadanos jurados y afirmativamente diez y nueve. Por consiguiente, no había quórum.

"A las veinte horas y diez minutos se suspendió la sesión.

"Se reanudó a las doce horas y veinticinco minutos del martes veintisiete de octubre, con asistencia de ciento treinta y cuatro ciudadanos jurados.

"Repitióse la votación nominal sobre el dictamen y se obtuvo el siguiente resultado: por la negativa ciento quince ciudadanos jurados y por la afirmativa, treinta y dos.

"En consecuencia, la Presidencia hizo la declaratoria de que no ha lugar a proceder en contra del C. diputado Wenceslao Macip por el delito de que se le acusa.

"Se leyó la presente acta."

Está a discusión.

El C. Sánchez José María: ¡Pido la palabra!

El C. prosecretario Chávez: Se pregunta a la Asamblea si se aprueba. Aprobada.

El C. Fuentes B. Amado: ¡Pido la palabra, señor presidente! (Voces: ¡Ya Está aprobada! Murmullos. Gritos).

El C. presidente, a las 12.45: Se levanta la sesión y se cita para esta tarde a las diez y seis horas.

SESIÓN DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 27 DE OCTUBRE DE 1925

SUMARIO

1.- Se abre la sesión. Lectura y aprobación del acta de la anterior.

2.- Es aprobada una proposición de varios ciudadanos diputados, para que se nombre una comisión que ponga en conocimiento del Ejecutivo de la Unión los atropellos de que ha sido víctima el C. diputado Enrique Rivera Quevedo en Colima. Asimismo, se aprueba otra proposición de la Diputación de Jalisco, por la que se autoriza al Ejecutivo federal para que destine $50,000.00 en auxilio de las víctimas de la inundación en territorio de aquel Estado; pasa al Ejecutivo para sus efectos constitucionales.

3.- Se concede licencia a los CC. diputados Dorantes, Nochebuena y Martínez Pedro M., y se designa una comisión que visite al C. diputado Dorantes por encontrarse enfermo. La Cámara de Senadores remite la minuta del proyecto de ley reglamentaria de la fracción I del artículo 20 constitucional; recibo, a la 3a. Comisión de Justicia, e imprímase. La propia Cámara envía el proyecto de decreto por el que se pensiona a la señorita Concepción Domínguez; recibo, y a la 1a. Comisión de Hacienda.

4.- Cartera. La señora Francisca Santa Cruz viuda de León y el C. Manuel Tejeda, apoyados por algunos ciudadanos diputados, solicitan se les pensione; a la 3a. Comisión de Guerra.

5.- Son aprobados dos dictámenes de la 2a. Comisión de Peticiones.

6.- Es discutida y aprobada una proposición de varios ciudadanos representantes, a fin de que se prolonguen las sesiones vespertinas de esta Cámara por dos horas más, para dedicarlas a la discusión del proyecto de ley reglamentaria del artículo 123 constitucional. Se levanta la sesión.

DEBATE

Presidencia del

C. PEDRO C. RODRÍGUEZ

(Asistencia de 137 ciudadanos diputados).

El C. presidente, a las 17.35: Se abre la sesión de Cámara de Diputados

- El C. secretario Cerisola, leyendo:

"Acta de la Sesión de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, celebrada el día veintitrés de octubre de mil novecientos veinticinco.

"Presidencia del C. Agustín Aguirre Garza.

"En la ciudad de México, a las diez y siete horas y doce minutos del viernes veintitrés de octubre de mil novecientos veinticinco, se abrió la sesión, con asistencia de ciento treinta y siete ciudadanos diputados.

"Se aprobó el acta de la sesión celebrada el día anterior.

"A las diez y siete horas y quince minutos se levantó la sesión, para que se constituyera la Cámara en Gran Jurado". Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobada.

- El mismo Secretario, leyendo:

"H. Asamblea:

"Habiendo tenido informes ciertos los subscritos, de que en la ciudad de Colima, el C. Enrique Rivera Quevedo, suplente del C. diputado Francisco Solórzano Béjar, a quien la Cámara llamó por ausencia del segundo de los mencionados, ha sido aprehendido por las autoridades de aquel Estado, por el solo hecho de tomar el tren para venir a esta capital a cumplir con el deber como diputado suplente, y de que, a mayor abundamiento, ha sido objeto de múltiples vejaciones por las referidas autoridades de aquel Estado, y significando esos hechos un grave atentado para un representante popular, los subscritos proponemos a vuestra consideración, con dispensa de todo trámite, el siguiente punto de acuerdo:

"Nómbrese una comisión ante el ciudadano presidente de la República, para poner en su conocimiento los hechos mencionados y para que se le suplique interponga su autoridad, a fin de que el mencionado representante popular sea respetado y se le permita venir a cumplir con su deber. "Salón de Sesiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 27 de octubre 27 de 1925.- Alfredo Romo.- J. V. Mejía.- Gustavo R. Cristo.- Miguel Yépez Solórzano.- J. V. Gómez Cano.- Gilberto Fabila.- R. García.- L. Cuéllar.- F. M. del Campo.- R. Parra.- J. González.- J. G. de Anda.- F. Pérez.- Benigno Palencia.- A. Valadez Ramírez."

En votación económica se pregunta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Dispensados. Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se consulta si se aprueba el nombramiento de la comisión. Los que estén por la afirmativa sírvase manifestarlo. Aprobado. La Presidencia nombra en comisión a los ciudadanos Trujillo Espinosa, Alberto González, Rafael E. Melgar, Mariano Irigoyen, Hilario Meníndez y secretario Cerisola.

"H. Asamblea:

"Los subscritos, diputados en ejercicio a la XXXI Legislatura de la Unión por el Estado de Jalisco, ante vuestra soberanía se permiten exponer respetuosamente:

"Se han recibido noticias telegráficas del ciudadano gobernador del Estado de Jalisco y presidentes municipales de Puerto Vallarta, Mascota, y de Talpa, Jalisco, en los que comunican que con motivo de un formidable ciclón que azotó esa región, produjo el desbordamiento de los ríos, ocasionando numerosas desgracias personales y grandísimas pérdidas materiales, tanto por el derrumbamiento de fincas urbanas, como por la destrucción de sementeras de pequeños agricultores, que ha dejado a más de quinientas familias sin hogar y en la miseria más completa, careciendo en lo absoluto de los medios indispensables de vida.

"Como no sería posible que el Erario del Estado solventara la cantidad suficiente para indemnizar, en parte, a las víctimas de esta inundación, invocamos el humanitarismo de los miembros que integran esta H. Asamblea, solicitando de su benevolencia la autorización para que en calidad de auxilio, el Ejecutivo de la Unión invierta la cantidad de $50,000.00 para aliviar la aflictiva situación de los damnificados.

"En tal virtud, y tomando en cuenta la urgencia del caso, los subscritos esperan de vuestra soberanía, con dispensa de todo trámite, se apruebe el siguiente proyecto de decreto:

"Artículo único. Se autoriza al Ejecutivo de la Unión para que, con cargo a la partida del Presupuesto de Egresos que tenga a bien señalar, destine la cantidad de $50,000.00, para auxilio de las víctimas de la inundación que acaba de registrarse y que se repartir a los ayuntamientos siguientes: Puerto Vallarta $20,000.00; Mascota, $10,000.00; Talpa, $10,000.00, y para Tomatlán, Tuito y Chamela, $10,000.00."

"Salón de sesiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F., a 27 de octubre de 1925.- Alfredo Romo.- Gustavo R. Cristo.- A. González.- F. Pérez.- Benigno Palencia.- L. Cuéllar.- J. González.- J. V. Gómez Cano.- A. Valadez Ramírez.- J. V. Mejía.- R. Parra.- Francisco Z. Moreno.- J. Madrigal.- David Orozco.- Juan B. Izábal.- R. García."

Se consulta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Los que estén por la afirmativa sírvanse indicarlo. Dispensados. Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, se procede a recoger la votación nominal. Por la afirmativa.

El C. secretario Romo: Por la negativa (Votación).

El C. secretario Cerisola: Fue aprobado el proyecto de decreto por unanimidad de ciento treinta y nueve votos. Pasa al Ejecutivo para sus efectos.

- El mismo C. secretario, leyendo:

"H. Cámara de Diputados:

"El subscrito, diputado en ejercicio por el 16 distrito electoral del Estado de México, solicita, por causa de enfermedad, que le sea concedida una

licencia hasta por quince días, con dispensa de trámites y goce de dietas, tiempo que, según el certificado facultativo adjunto, es necesario, comenzando desde el día de hoy, para el restablecimiento de su salud.

"México, D. F., a 22 de octubre de 1925.- Procuró Dorantes."

En votación económica se pregunta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Dispensados. Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se concede. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Concedida. Estando internado en un sanatorio el ciudadano diputado Procuró Dorantes, la Presidencia nombra en comisión a los ciudadanos diputados Antonio Díaz Soto y Gama y Caloca Lauro G., para que le hagan una visita en representación de la Cámara.

"H. Cámara de Diputados:

"Atentamente suplico se me conceda, con dispensa de trámites, una licencia por veinte días, con goce de dietas, haciendo uso de ellas desde el 26 del presente mes. Dicha licencia la solicito para atender enfermedades de mi familia.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.- México, octubre 23 de 1925.-J. Nochebuena.

En votación económica se pregunta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Dispensados. Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se consulta si se concede la licencia. Concedida.

"H. Asamblea:

"Pedro M. Martínez, diputado en ejercicio por el noveno distrito del Estado de Michoacán, ante vuesta soberanía, con la debida atención, suplica que, con dispensa de todo trámite, se le concedan doce días de licencia, con goce de dietas, a fin de pasar al distrito que representa, con el fin de arreglar asuntos de interés general del mismo.

"México, D. F., a 23 de octubre de 1925.-P. M. Martínez". En votación económica se pregunta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Dispensados. Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se consulta si se concede la licencia. Concedida.

"Cámara de Senadores del Congreso de la Unión.- México.- Estados Unidos Mexicanos.- Sección segunda.- Número 253.

"Ciudadanos secretarios de la H. Cámara de Diputados.- Presentes.

"Para los efectos constitucionales, tenemos el honor de remitir a ustedes el expediente con la minuta del proyecto de ley aprobado por esta H. Cámara, sobre la reglamentación de la fracción I del artículo 20 de la Constitución Política de la República. Reiteramos a ustedes las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.

"México, D. F., a 22 de octubre de 1925.- E. Neri, S. S.- Manuel Rivas, S. S.- Recibo, a la 3a. Comisión de Justicia, e imprímase.

(El proyecto de ley a la letra dice):

Cámara de Senadores del Congreso de la Unión.- México.- Estados Unidos Mexicanos.

Minuta.

Proyecto de ley.

Artículo 1o. toda persona detenida o presa por un delito en el que el máximum de la pena no exceda de cinco años de prisión, podrá obtener su libertad bajo caución, tan luego como lo solicitare, sujetándose al procedimiento judicial que en seguida se determina.

Artículo 2o. La libertad bajo caución puede pedirse por el interesado o por quien legalmente lo represente en el juicio, cualquiera que sea el estado del proceso.

Artículo 3o. La solicitud que se presente pidiendo la libertad bajo caución, se tramitar por cuerda separada, a fin de que no se interrumpa la secuela del proceso.

Artículo 4o. En vista de esta solicitud y de los demás datos que tenga el juez, o que le proporcione, el peticionario, se resolver concediendo o negando la libertad y se fijar la caución respectiva. Artículo 5o. Se tomar n como base, para fijar la caución, las reglas siguientes:

I. Si el delito que se persigue debiera ser castigado con pena alternativa, pecuniaria, o corporal, el inculpado presentar caución por el máximum de la pena pecuniaria, más una mitad de la misma por las responsabilidades que pudieren exigirse, y

II.- Si la pena señalada fuere corporal, el importe de la caución ser fijado por el juez, sin que pueda exceder de diez mil pesos.

Para determinar la cantidad por que deba prestarse la caución, el juez tomar en consideración los antecedentes de la persona detenida o presa, sus bienes de fortuna, la gravedad y circunstancias del delito y el mayor o menor interés que pueda tener el inculpado en sustraerse de la acción de la justicia, estableciendo proporcionalidad entre la pena probable y el monto máximo de la caución, de tal manera que ésta constituya una garantía tan eficiente como la detención del presunto reo.

Artículo 6o. Cuando el interesado no estuviere conforme con el importe fijado para la caución, tendrá derecho a rendir prueba en contrario sobre los hechos que hayan servido de base al juez para fijar aquélla. En este caso se citar a audiencia a las partes, menos a la civil, dentro de tercero día, en la que cada una podrá alegar lo que a su derecho convenga, dictándose desde luego la resolución que corresponda, que ser apelable en ambos efectos.

Artículo 7o. La caución podrá prestarse depositando el inculpado en la institución bancaria del Gobierno, si lo hay, o, en caso contrario, en la oficina rentística de la Federación del lugar en que se instruya el proceso, la cantidad que éste señala o constituyendo por ella prenda u otorgando hipoteca sobre bienes cuyo valor libre sea,

cuando menos, igual al importe de la caución, más una mitad de ésta.

Artículo 8o. También se podrá prestar la caución dando fianza de persona de probidad y arraigo notorios en quien concurran las circunstancias que para ser fiador judicial exige el Código Civil del Distrito Federal. El fiador se obligar a presentar al inculpado, siempre que el juez lo ordene, y a pagar, si no cumple esa obligación, la cantidad que se le hubiere fijado. La fianza podrá extenderse apud - acta. la disposición de este artículo sólo ser aplicable cuando el delito no merezca una pena mayor de un año de prisión.

Artículo 9o. Si el inculpado hubiere sido puesto en libertad bajo caución antes de cumplirse el término constitucional de 72 horas y el juez o tribunal no comprobase dentro de ese término la existencia de un hecho ilícito que merezca pena corporal, o no hubiese datos suficientes de culpabilidad, o apareciese plenamente comprobada alguna circunstancia excluyente de culpabilidad, dictar un auto motivado y fundado de libertad absoluta, en el cual dispondrá que quede sin efecto la caución y que se hagan, en consecuencia, las cancelaciones y devoluciones que procedan.

Si, por el contrario, las diligencias arrojan elementos bastantes para dictar el auto motivado de prisión, el juez o Tribunal proceder a dictarlo en los términos legales, sin que por eso se revoque la libertad bajo caución que disfruta el inculpado.

Artículo 10. Si la resolución que se dicte fuere denegatoria de la libertad provisional, no pasar en autoridad de cosa juzgada; y podrá repetirse de nuevo la instancia, por causas supervivientes o nuevos datos que se adquieran.

Artículo 11. La libertad bajo caución se revocar en los casos siguientes:

I. cuando el inculpado desobedeciere, sin causa justificada o probada, la orden de presentarse al juez o Tribunal que conozca de su proceso;

II. Cuando cometiere un nuevo delito que merezca pena corporal, antes de que esté fallada la causa en que se le concedió libertad;

III. Cuando amenazare a la parte ofendida o a algún testigo de los que hayan depuesto o tengan que deponer en su causa, o tratar de cohechar o sobornar a alguno de estos últimos;

IV. Cuando lo presente el fiador y pida que se le releve de la fianza;

V. Cuando lo solicite el mismo inculpado y se presente a su juez, y

VI. Cuando en el curso del proceso apareciere que al inculpado le corresponde una pena que no permite otorgar la libertad.

Artículo 12. En el caso de la fracción I del artículo anterior, se decretar la perdida de la suma importe de la caución y lo comunicar el juez a la oficina federal de Hacienda de mayor categoría en el lugar de su residencia, para que proceda a hacerla efectiva como corresponde.

Artículo 13. En los casos de las fracciones II, III y VI se librar orden de aprehensión, y no lográndose ésta en el término de tres días, se proceder como lo previene el artículo anterior. Si se lograre la aprehensión, se devolver desde luego la prenda o depósito, o se mandar cancelar la fianza o hipoteca.

Artículo 14. Lo dispuesto en el último párrafo del artículo anterior, se observar cuando el acusado sea absuelto por sentencia ejecutoria; cuando sea condenado y se presente a cumplir su condena, y en caso de muerte del procesado estando pendiente el proceso.

Artículo 15. Las órdenes que se expidieren para que comparezca la persona puesta en libertad bajo caución, se entenderán con el acusado o con el fiador, en caso de tenerlo, y si éste no pudiere desde luego presentar a su fiado, el juez podrá otorgarle un plazo que no exceda de un mes y librar orden para la aprehensión del inculpado.

Artículo 16. Si al expirar el plazo concedido al fiador no se hubiere logrado la comparecencia del inculpado, se hará efectiva la fianza. En este caso, el acusado no tendrá derecho a que se le conceda de nuevo el beneficio de libertad bajo caución ni en la misma causa ni en otra.

Salón de Sesiones del Senado.- México, D. F., a 20 de octubre de 1925.- José Ortiz Rodríguez, S. P.- E. Neri, S. S.- Manuel Rivas, S. S.

"Cámara de Senadores del Congreso de la Unión. - México.- Estados Unidos Mexicanos.- Sección 2a.- Número 259.

"Ciudadanos secretarios de la H. Cámara de Diputados.- Presentes.

"Tenemos el honor de remitir a ustedes, para los efectos constitucionales, el expediente con la minuta del proyecto de decreto que concede una pensión de sesenta pesos mensuales a la señorita Concepción Domínguez, biznieta de la Corregidora de Querétaro, mientras conserve su actual estado civil.

"Reiteramos a ustedes las seguridades de nuestra consideración atenta y distinguida.

"México, D. F., a 22 de octubre de 1925.- Manuel Rivas, S. S.- M. Gutiérrez de Velasco, S. S."

- Recibo, y a la 1a. Comisión de Hacienda.

El mismo C. secretario, leyendo:

"Cámara de Senadores del Congreso de la Unión. - México.- Estados Unidos Mexicanos.- Oficialía Mayor.- Ramo Secreto.- Número 481.

"Ciudadanos secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

"Para conocimiento de esa H. Cámara de Diputados, nos es honroso, informar a ustedes que ésta de Senadores, en sesión del 25 de septiembre último tuvo a bien acordar que la Comisión de Relaciones del propio Senado sea la encargada de recibir y atender en esta capital a la comisión de miembros del Parlamento brasilero, que arribar a esta ciudad en los primeros días del mes entrante.

"Reiteramos a ustedes las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.

"México, octubre 20 de 1925.- Manuel Rivas, S. S.- J. M. Mora, S. S." - De enterado.

"Cámara de Senadores del Congreso de la Unión.

-México.- Estados Unidos Mexicanos.- Oficialía Mayor.- Ramo secreto - Número 488. "Ciudadanos secretarios de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- Presentes.

"En sesión secreta verificada ayer, la H. Cámara de Senadores tuvo a bien aprobar el siguiente acuerdo:

"Único. Pídase a la H. Cámara de diputados la ampliación de la partida 160 del Presupuesto de Egresos vigente, por la cantidad de $40,000.00 (cuarenta mil pesos)."

"Lo que nos es honroso transcribir a ustedes, a fin de que se sirvan hacerlo del conocimiento de esa H. Cámara, la que esperamos resolver satisfactoriamente este asunto.

"Reiteramos a ustedes las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.- México, octubre 22 de 1925.- E. Neri, S. S.- M. Gutiérrez de Velasco, S. S."

El C. Siurob: Pido la palabra, señor presidente.

El C. secretario Cerisola: Se consulta a la asamblea si se dispensan los trámites.

El C. Siurob: Pido la palabra, señor presidente.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Siurob.

El C. Siurob: Señores compañeros:

El senado consulta, después de un acuerdo en sesión secreta, la ampliación de esta partida, y nosotros le damos lectura en sesión pública, e indudablemente que los comentarios que se hicieran serían en sesión pública. Desde luego, esto me parece completamente improcedente, y creo que debe reservarse el asunto para ser tratado en sesión secreta. Yo creo que esto ha sido únicamente un ligero error de los señores secretarios, y, en todo caso, creo que este papel se ha pasado entre los de la cartera. Pienso que si hay alguna consideración que hacer sobre esta ampliación de partida, no sabemos qué causa pueda haber tenido el Senado para hacerlo en secreta, y nosotros debemos resolver en todo caso el acuerdo de la Cámara colegisladora, tomando también un acuerdo en sesión secreta.

El C. presidente: La presidencia manifiesta que estima que es un error, y a petición de usted se reservar para sesión secreta

El C. secretario Cerisola: La Secretaría hace constar al compañero Siurob que, tratándose de ley, le pareció que debía entrar en sesión pública y no en secreta.

"La Secretaría de Relaciones Exteriores solicita permiso para que el C. licenciado Efrén Rebolledo pueda aceptar y usar la condecoración de Comendador de 2a. clase de la Cruz Roja Cubana." Recibo, y a la 1a. Comisión de puntos constitucionales.

"La Secretaría de Relaciones Exteriores solicita licencia para que el C. licenciado José Aspe Suinaga acepte y use la condecoración de la Orden

"Al Mérito", de 2a. clase que le fue conferida por el gobierno chileno."- Recibo, y a la 2a. Comisión de Puntos Constitucionales. Un sello que dice: "Juzgado 1o. Correccional.- México, D. F.- Estados Unidos Mexicanos.- Oficio número 1,593.

"En la causa instruida en contra del licenciado J. Jesús Salcedo, por el delito de violación de garantías individuales, la sexta Sala del tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, pronunció, con fecha veintiocho de julio del corriente año, sentencia ejecutoria, cuya parte resolutiva es como sigue:

"Primero. El licenciado J. Jesús Salcedo es criminalmente responsable, como autor, del delito oficial señalado en la fracción IV del artículo 149 de la Ley Orgánica de tribunales del Orden Común vigente, en virtud de haber violado, en perjuicio del procesado Ignacio Fragoso Ávila, la garantía individual establecida por la fracción VIII del artículo 20 de la Constitución y por cuyo delito lo acusó el ministerio público.- Segundo. Por tal delito se le impone la pena de cuatro meses quince días de suspensión en el ejercicio de sus funciones como juez segundo de lo penal de esta ciudad, a contar desde que cese la suspensión de las mismas funciones decretada por el Tribunal Pleno con fecha veinte de abril del corriente año.- Amonéstese al reo para que no reincida.- Notifíquese, y con testimonio de esta resolución, vuelvan los autos al Juzgado de su origen, archivándose el Toca.- Así, por mayoría de votos, contra el del señor licenciado magistrado Domingo Barrios Gómez, lo resolvieron y firmaron los ciudadanos magistrados que integran la sexta Sala del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal. Fue ponente el señor magistrado licenciado Carlos Chico, jr.- Doy fe.- Firmados: José Espinosa y López Portillo.- Carlos Chico, jr.- Domingo Barrios Gómez.- P. Gorjón."

"Lo que tengo la honra de comunicar a ustedes para conocimiento de ese H.

"Congreso y efectos consiguientes. Protesto a ustedes las seguridades de mi atenta y distinguida consideración.

"Sufragio Efectivo. No Reelección.- México, a 17 de Octubre de 1925.- El juez primero correccional, Ramón Estrada.

"A los ciudadanos secretarios del H. Congreso de la Unión.- Presentes."-De enterado, y a su expediente. Telegrama procedente de: "Aguascalientes, Ags., 24 de octubre de 1925.

"Secretario H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

"Sesión hoy este congreso, erigido gran jurado, declaró haber lugar a proceder contra gobernador Estado, José María Elizalde, como responsable homicidio senador Vidal Roldán y Ávila. Mismo Congreso, erigido Colegio Electoral, designó diputado Benjamín Azpeitia, gobernador interino. Respetuosamente.- Presidente Cámara local, A. Díaz de León."- Recibo.

Telegrama procedente de "Aguascalientes, Ags., 24 de octubre 1925.

"Secretarios H. Cámara de Diputados.- Urgente.

"Virtud quedar separado cargo gobernador Elizalde, al desaforarlo Cámara local, nombróme gobernador interino. Comunícolo respetuosamente.- Diputado, Benjamín Azpeitia."- Recibo.

"La sociedad de maestros jubilados solicita una reforma sustantiva a la ley General de Pensiones de Retiro."- Recibo, y a sus antecedentes.

"La señora Francisca Santa Cruz viuda de León solicita se le conceda la pensión por los servicios prestados a la patria por su extinto padre, don Tomás Santa Cruz.

"Apoyan esta solicitud la mayoría de la diputación del estado de Coahuila y varios representantes."- A la 3a. Comisión de Guerra.

"El C. Manuel Tejeda solicita pensión vitalicia por la muerte en campaña de su hijo, el capitán 1o. Octavio Tejeda.

"Apoya esta petición la diputación del estado de Coahuila."- A la 3a. comisión de Guerra.

- El mismo C. secretario, leyendo:

2a. Comisión de Peticiones.

"H. Asamblea:

"Por acuerdo de vuestra soberanía, la 2a. Comisión de peticiones que subscribe, conoció del ocurso fechado el 29 de septiembre del presente año, por el cual la señorita profesora Emilia García solicita se le jubile, en atención a los servicios que ha prestado en el ramo de enseñanza.

"Dicha solicitud, encontrándose ajustada a los preceptos legales, creemos conveniente se turne a la Comisión de Hacienda que corresponda, para sus fines consiguientes.

"En tal concepto, los subscritos nos permitimos proponer a la H. Asamblea, para su aprobación, el siguiente acuerdo económico:

"Pase a la comisión de Hacienda que corresponda el ocurso presentado por la señorita profesora Emilia García, a fin de que se le conceda su jubilación."

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F. A 15 de octubre de 1925.- Alfredo Romo.- A. Cerisola."

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se consulta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo. Aprobado.

2a. Comisión de peticiones.

"H. Asamblea:

"A la Comisión de Peticiones que subscribe, fue turnado, por acuerdo de vuestra soberanía para su estudio y dictamen, el escrito de la señora Guillermina Bravo de Téllez Girón, en el que solicita pensión como viuda del extinto general brigadier Baltasar Téllez Girón.

"Al examinar la mencionada solicitud, la hemos encontrada ajustada a la ley, por lo que creemos oportuno se turne a la 1a. Comisión de Guerra, para que ella determine lo que sea necesario.

"En tal virtud, nos permitimos proponer a la H. Asamblea la aprobación del siguiente acuerdo económico:

"Pase a la 1a. Comisión de guerra la solicitud de pensión presentada por la señora Guillermina Bravo de Téllez Girón viuda del extinto general brigadier Baltasar Téllez Girón."

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.- México, D. F. a 15 de octubre de 1925.- Alfredo Romo.- A. Cerisola." Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se consulta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa sírvase manifestarlo. Aprobado.

- El mismo C. secretario, leyendo:

"H. Asamblea:

"Habiendo transcurrido casi dos meses del período ordinario de sesiones, sin que hasta la fecha haya podido lograrse, que se avance eficazmente en la discusión del proyecto del Ley Reglamentaria del artículo 123 de la Constitución, y teniendo en consideración que se ha observado un marcado interés de parte de algunos ciudadanos diputados para frustrar el empeño de quienes nos sentimos obligados a dar cumplimiento a las promesas que hicimos al pueblo trabajador cuando nos envió con su representación a esta H. Cámara de Diputados, atentamente pedimos a esta H. Asamblea que, con dispensa de todo trámite, acuerde:

"Único. Se prolongarán dos horas más las sesiones vespertinas de la H. Cámara de Diputados, dedicando ese tiempo exclusivamente al estudio y discusión del proyecto de Ley Reglamentaria del Artículo 123 Constitucional, hasta que se obtenga la votación completa de dicho proyecto de ley, en el actual periodo ordinario de sesiones."

"Salón de Sesiones, a veintisiete de octubre de mil novecientos veinticinco.- Ricardo

Treviño.- G. González.- E. F. Hurtado.- Pedro López.- M. Torres."

El C. Treviño: Pido la palabra para fundar la proposición.

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano Treviño para fundar la proposición.

El C. Treviño: señores representantes:

Como ustedes acaban de oír, nos hemos permitido someter a la consideración de ustedes esta moción con el propósito de dejar a salvo la responsabilidad de los elementos representantes del movimiento obrero en esta Cámara respecto a la aprobación o

no aprobación del proyecto de ley reglamentaria del artículo 123 de la Constitución; y hemos creído conveniente venir a fundarla, porque es necesario declarar que, a pesar del empeño que ha puesto, no sólo la representación obrera en esta Cámara, sino algunos otros elementos y especialmente los que integran la Comisión Especial del Trabajo, no se ha podido lograr que esta ley sea aprobada; y tenemos la convicción penosa de que esta ley no va a ser terminada en el presente período de sesiones; y no va a ser terminada en el presente período de sesiones, especialmente por el deseo de los elementos que están tratando de obstaculizar los trabajos de la Cámara para impedir que esta ley se vote. Al principio de estas discusiones, cuando notamos que había elementos interesados, señores diputados, en hacer esta labor de desacuerdo, de división, esta labor política, de obstrucción, en una palabra, lo señalamos con toda energía; pero, desgraciadamente, señores, hemos notado que esta labor continúa, y no sólo continúa, sino que nadie se ha ocupado en esta Representación Nacional de poner término a esta labor. Y nosotros, señores diputados, que estamos viendo que esta XXXI Legislatura va a pasar sin haber hecho absolutamente nada útil, cargando con el enorme desprestigio que ya carga, siendo objeto del desprecio casi unánime del pueblo de la República, que condena la actitud de esta XXXI Legislatura, hemos querido venir en esta ocasión, señores diputados, a alzar nuestra voz de protesta por esta labor y a señalar con toda energía y con toda virilidad al grupo que encabeza Soto y Gama, que Está tratando de desprestigiar y que Está desprestigiando a esta Cámara. (Aplausos). Para nosotros, señores diputados, que sabemos que esta ley no va a votarse por la maniobra de elementos mal intencionados, de elementos perversos que han tratado de obstaculizarla, queremos dejar a salvo la responsabilidad de los elementos obreros y señalar, como ya lo he dicho, quiénes son los causantes de esta labor, para que los conozca el pueblo de la República y los juzgue, como ya los ha juzgado, en otras actividades a que se han dedicado anteriormente. Y yo voy a probar lo que estoy diciendo, que nosotros no venimos, señores diputados, a esta tribuna a hacer aseveraciones calumniosas ni torpes, sino a hacer aseveraciones que podamos probar y vamos a traer aquí a esta tribuna documentos particulares y oficiales para demostrar que la labor del grupo encabezado por Soto y Gama es una labor perversa, no solamente mal dirigida, sino mal intencionada y dirigida especialmente por elementos enemigos de la revolución y por elementos enemigos del actual Gobierno, que están tratando de hacer cargar a la revolución con el desprestigio para dar una oportunidad posteriormente a Querido Moheno y a toda esa gente de la reacción para que con toda justificación critiquen a la revolución como un puñado de hombres inconscientes que no sabemos adónde vamos ni qué plan peleamos.

El C. Díaz Soto y Gama, interrumpiendo: ¡ Cuánta tontería! (Risas. Aplausos).

El C. Presidente: No se le ha concedido la palabra al ciudadano Soto y Gama y se le suplica no interrumpa al orador.

El C. Treviño, continuando: Yo voy a probar en esta tribuna que el ciudadano Soto y Gama es un falso y se lo voy a demostrar empezando punto por punto. Esto es apenas la punta, no se alarme usted, señor Soto y Gama, apenas empezamos. Usted creyó que porque estábamos callados dando lugar a que la Ley del Trabajo avanzara, dando lugar a que esta Cámara trabajara y trabajara con entusiasmo y con calor para votar la Ley del Trabajo, creyó que ya nos tenía usted "agorzomados" en esta Cámara, y como nosotros, otros muchos ciudadanos representantes que no han venido a rebartirle a usted porque no han querido que se pierda el tiempo y usted ha interpretado eso, como lo decía la otra noche al margen de un debate que no era político y que usted hizo político; el Partido Agrarista, decía Soto y Gama, ganar esta Cámara. No, señor Soto y Gama; si apenas empezamos y vamos a hacer aquí, no acusaciones falsas, como las suyas, sino que vamos a traer aquí la verdad para probar a usted que es un falso y yo se lo voy a demostrar en este mismo momento, y no solamente eso, sino que le voy a probar que es usted un convenenciero, y un convenenciero por la sencilla razón de que ha estado usted al servicio de los elementos de la reacción, de elementos reconocidamente reaccionarios, escribiendo en periódicos de la reacción por la cantidad que le pagaran, por lo que buenamente quisieran darle a usted escribiendo artículos en el sentido que le indicaba Félix F. Palavicini, y el ciudadano Soto y Gama ha venido a decir que es un hombre muy revolucionario, pero se fue con el director de un periódico que se dedicaba a atacar al Gobierno, precisamente en los momentos en que Palavicini fundó un periódico para echársele encima a la revolución representada por el gobierno del general Calles. El ciudadano Soto y Gama fue allí a colaborar con Palavicini como lo hace Moheno en "El Universal" y en "Excélsior", y usted escribió allí artículos que olvida por una razón, porque allí no hablaba el cerebro, allí hablaba el estómago, y yo le voy a leer un artículo suyo, que hecha por tierra, que demuestra todo lo contrario de lo que usted ha venido aquí a decir en materia social.

En efecto, señores, "El Globo"- periódico, según el señor Soto y Gama, muy revolucionario-, de fecha 10 de febrero de 1925- voy a refrescar un poco la memoria carcomida, del señor Soto y Gama para que recuerde lo que escribió aquí y para que nos venga a decir aquí, porque es necesario que usted venga aquí, necesitamos que venga para decirle todas sus falsedades, para desenmascararlo como un falso -, decía en ese periódico el artículo escrito por el señor Soto y Gama, asalariado del señor Félix F. Palavicini, persona muy recomendable como elemento revolucionario, dice "El Globo" lo siguiente: "Ni individualismo ni comunismo": es el título pomposo del artículo del señor Soto y Gama. "Ni individualismo ni comunismo": y aquí a venido el señor Soto y Gama a dar una excusa a los comunistas, diciendo: "no es que nos asustemos del comunismo, no es que combatamos al comunismo, no; es que nosotros consideramos que hay necesidad de buscar un término medio entre el individualismo y el comunismo, como en periodo de transición, para llegar después al comunismo con toda felicidad. Engañaba Soto y Gama a los elementos comunistas

al darles esta explicación, puesto que en este artículo Soto y Gama se declara enemigo del comunismo; y en qué época se declaraba enemigo del comunismo, en la época en que se fundaba el periódico de Palavicini, al mismo tiempo que en los estados unidos se hacía una campaña formidable en contra del movimiento comunista de Rusia. El Señor Soto y Gama, asalariado a los elementos de la burguesía, escribía en el sentido en que le indicaban los elementos de la burguesía , de la burguesía americana; ese capitalismo que tanto odia el señor Soto y Gama, ese capitalismo que tanto censura el ciudadano Soto y Gama, necesitaba hacer una campaña en contra de los comunistas de Rusia, en contra de la revolución de Rusia, y vean ustedes la diferencia de criterio entre el ciudadano Soto y Gama y el nuestro: la convención de Ciudad Juárez tomó resoluciones, propuestas por mí, en el sentido de que los elementos comunistas de Rusia tenían pleno derecho para vivir en su país en el régimen comunista, en el régimen que más acomode a sus intereses; pero que no tenían derecho a venir a México a hacer labor de organización y propaganda entre los elementos trabajadores; que esta labor y esta campaña competían a los elementos de México. Negamos ese derecho de intervenir en nuestros asuntos a los comunistas de Rusia, pero no les negamos el derecho de vivir en comunismo. Jamás hemos criticado el comunismo; hemos dicho siempre que no es aplicable en nuestro medio actual, el comunismo, y en esa época, en que los elementos capitalistas de los estados unidos, el capitalismo internacional, necesitaba hombres asalariados que escribieran contra el comunismo; en los momentos en que empezaba la campaña de los capitalistas contra la revolución de Rusia; en ese momento surgió la pluma asalariada del ciudadano Soto y Gama, por conducto de "El Globo" para escribir en contra del comunismo, y su artículo empieza: "Ni individualismo ni comunismo"

"El siglo XIX- dice el artículo - constituyó, a no dudarlo, una simple etapa de transición, un período intermedio de ensayos, de escepticismo y de titubeos, que nada perdurable fundó, que ningún problema, social o filosófico, alcanzo a resolver de modo definitivo, toda vez que se limitó a plantearlos, dejando su solución a los hombres de esta centuria y de las que están por venir."

¡Figúrense ustedes la etapa de transición desde el punto de vista de Soto y Gama en el siglo XIX! ¡De modo que ya pasamos de la etapa de transición!

"Tal parece que la misión de nuestro siglo (siglo de realizaciones y no de escarceos) Está muy lejos de los vaivenes y de las perplejidades que caracterizaron al anterior, y que la empresa reservada a la generación en que nos ha tocado en suerte vivir, es plena y ampliamente constructiva y sintética."

Decía este hombre en febrero de 1925, para venir a decir posteriormente que él que reconstructor va a ser; que él es un agitador; que estamos hablando de reconstrucción y que no puede haber reconstrucción, que se necesita agitación, ahora que la revolución ha triunfado. Este hombre ha venido después a escribir aquí porque la burguesía, en esta época, en este período, en este siglo, figúrense ustedes, no en estos meses, sino en este siglo, que es un siglo de reconstrucción, este hombre, que hablaba cuando le pagaban, que escribí , ha venido a esta tribuna a tratar de halagar al pueblo de la república diciendo: soy un agitador, un hombre que no ha prevaricado, uno de los que no desean reconstrucción, sino revolución Por eso es usted un hombre falso, porque aquí escribió una cosa y ha venido a decir otra. Y todavía faltan algunas contradicciones de su artículo; pero no voy cansar a los señores diputados, solamente voy a leer dos parrafitos que son elocuentísimo de lo que el señor Soto y Gama sabe escribir en beneficio del capitalismo, cuando le paga, contradiciendo lo que aquí viene a decir: cuando él considera que es la revolución la que le paga, por que ustedes ya oyeron la doctrina expuesta por el señor Soto y Gama, justifica que tomemos los dineros de la nación, ¿Cómo no?, si es para combatir a la reacción; cuando es la revolución la que paga para combatir a la reacción, y cuando es la reacción la que paga, para combatir el comunismo.

- El C. Díaz Soto y Gama, interrumpiendo:

¡Cuanta estupidez! (Risas).

El C. Treviño: Vamos a ver si es estupidez, señor Soto y Gama. Esto habla muy claro y lo pinta a usted tal como es.

El C. presidente: La presidencia recomienda al ciudadano Soto y Gama que si quiere hablar, debe venir a inscribirse.

El C. Díaz Soto y Gama: Me inscribiré. Pero no entiende nada, ¿verdad?

- El C. Treviño, continuando:

"En su exclusivismo- continúa el artículo -, estrecho e incomprensible, el siglo pasado - época de pugna y de conflicto constantes entre tendencias contradictorias, época de gestión más bien que de parto - olvidó con frecuencia aquella enorme verdad que con tan admirable sutileza supo concebir el gran filósofo Emerson, que en esa y en otras especulaciones se adelantó muchos lustros a sus contemporáneos," etcétera, etcétera.

Hay un párrafo final que dice lo siguiente:

"La verdad completa - la verdad expuesta por el señor Soto y Gama -, la verdad humana no está nunca en la tesis o en la antítesis, en una idea exclusiva o en su contraria, igualmente exclusiva; sino en la combinación de las dos, en el complemento de la una por la otra, en su armonización, en su síntesis, amplia y sabiamente comprensiva."

Nos habla el señor Soto y Gama en este párrafo de que la verdad no esta ni en la idea del individualismo, ni en la idea del comunismo; que la verdad está en un término medio, que la verdad está, como lo dice textualmente, en la armonización de estas dos tendencias, la armonización de estas dos tendencias, que tanto asusta al señor Soto y Gama, armonización que ha venido a combatir aquí llamando prevaricadores y reaccionarios a los hombres que hemos tratado de establecer esa armonía entre los intereses del individualismo representado por el capital, y los intereses del colectivismo, representado por el trabajo. El ciudadano Soto y Gama, cuando le pagaba Palavicini para que escribiera en defensa de los intereses capitalistas extranjeros, entonces sí le parecía que era necesaria la armonía, que la verdad estaba en la armonía de las dos tendencias. Ahora no, ahora le parece que la

armonía de las dos tendencias no solamente no es la verdad, sino que es la prevaricación....

El C. Díaz Soto y Gama, interrumpiendo: ¡No ha entendido usted nada!

El C. Treviño: "Y concretrándonos al objeto de nuestro estudio -dice el ciudadano Soto y Gama -, debemos decir, aunque ello duele a los exaltados, que la verdad social de nuestra época, no Está en el individualismo solo, o en el comunismo unilateralmente comprendido, sino en una combinación armónica y fecunda de esos dos principios opuestos.

"El individualismo sin freno y sin limitación, es funesto, es feroz, es inhumano o intolerable. Así hemos procurado ya demostrarlo, y no hay para qué insistir

Miren ustedes al señor Soto y Gama lamentándose de que les duele a los exaltados, y luego viene a esta tribuna que es un agitador, que es un exaltado; de manera que Soto y Gama a decir:" aunque me duele a mí ", más bien dicho no decía nada, porque el ciudadano Soto y Gama jamás escribió con el cerebro sino con el estómago, y aquí ha venido también a hablar con el estómago, no habló con el cerebro, porque en esto no habló con el cerebro, sino con el estómago. Lo que usted desea es ser diputado vitalicio, ser diputado toda la vida, ni siquiera es usted ambicioso, se conforma usted con poco, se conforma usted simplemente con ser diputado toda la vida y en eso cifra todo su porvenir. El individualismo sin freno, sin limitación, es funesto, dice el ciudadano Soto y Gama, ¡y qué otra cosa ha tratado de hacer el movimiento obrero, y qué otra cosa ha tratado de hacer la Comisión del Trabajo al presentar una ley que venga a limitar el individualismo y si no precisamente eso, poner una limitación al individualismo? Pero eso le ha parecido mal al ciudadano Soto y Gama ahora que ya se acabó "El Globo" y que ya no le pagan porque escriba.

"Pero el comunismo, aplicado íntegra y exclusivamente, sin consideración al "yo" humano, al poderoso grito de la individualidad, que trata de llegar a su pleno desarrollo en interés propio y para bien de la colectividad; el comunismo absoluto, que mata la iniciativa y ahoga el estímulo, el espíritu de previsión y el esfuerzo intenso; es tan antisocial, hoy por hoy, como es antisocial y absurdo el individualismo llevado a sus últimas consecuencias."

¡Rockefeller no hablaría en otros términos!

Y era necesario que Soto y Gama, era necesario que el hombre caracterizado como el más agitador, como el hombre más amigo de los elementos extremistas y radicales en México, viniera a escribir. Esto le interesaba al capitalismo americano: combatir el comunismo ruso, combatir la revolución rusa, y como le interesaba a este capitalismo, buscó un hombre, buscó un tránsfuga, buscó un traidor a los intereses sociales, un traidor a los intereses colectivos que había venido sosteniendo la revolución rusa, para que escribiera que el comunismo es malo, para que escribiera que el comunismo no es realizable y que el comunismo es igual al individualismo cuando trata de aplicarse sin tomar en cuenta al individualismo. ¿Ven ustedes la enorme contradicción del señor Soto y Gama? El individualismo y el comunismo deben darse la mano, dice el señor Soto y Gama, y ni lo uno y ni lo otro es la verdad. La verdad humana, dice el señor Soto y Gama, dice en este artículo, es el término medio, es la armonía. ¿Encuentran ustedes, señores, armonía entre el individualismo y el comunismo? ¿Encuentran ustedes que esta armonía es igual a la armonía entre el capital y el trabajo? ¿No es el capital, individualismo? ¡y no es el trabajo, colectivismo? ¡No es armonía entre el capital y el trabajo exactamente igual que armonía entre el individualismo y el comunismo? ¿No es esto igual? Sí, Soto y Gama vendrá aquí a tratar de presentarnos el asunto desde otro aspecto, a decir que ha querido orientar a la revolución, que ha querido orientar a los comunistas, que ha querido hacer una labor, yo no sé cómo se ir a disculpar; pero no es disculpable Soto y Gama ni puede disculparse: no podrá explicar satisfactoriamente a la revolución el hecho de haber estado al servicio, con su pluma, de capitalista extranjeros que tienen interés en combatir las ideas más radicales, cuando ha venido a esta Cámara, cuando ha ido a todas partes a hablar de revolucionarismo, a hablar de extremismo. Ya ven ustedes, señores diputados, que Soto y Gama cuando escribe al servicio de la reacción dice una cosa, y cuando viene a esta tribuna a tratar de opacar a sus amigos políticos, dice otra. Lo mismo que él sabe de los elementos obreros que tratamos de buscar una armonía -una armonía pasajera, naturalmente - entre el capital y el trabajo, es lo mismo que él escribió aquí. ¿Y con qué derecho el hombre que viene aquí a escribir en beneficio del capital, en contra de la revolución rusa, viene a asustarse de que el proletariado de México organizado trate de procurar en el período de transición y de armonía, limitaciones al individualismo, mientras tanto puede dar un paso más en el terreno del colectivismo?

El C. Díaz Soto y Gama, interrumpiendo: ¡qué mal! ¡Muy mal, mal, mal! (Risas).

El C. Treviño, continuando: Naturalmente, señores, que el señor Soto y Gama dice que es muy mal, porque usted aprecia únicamente las palabras, la forma de decirlas y revestirlas; yo no vengo aquí a decir un discurso, un bonito discurso, vengo a decir verdades, aunque le duelan a usted, como dice en su artículo, aunque le duelan a los exaltados y a los pseudoexaltados, porque usted es un pseudoexaltados, no es un exaltado de verdad; la prueba es esta: ¿Cuándo han visto ustedes al ciudadano Soto y Gama exaltado? ¡Nunca! ¡Y nos viene a decir el ciudadano Soto y Gama que es exaltado y que es extremista! Lo que es, es un taimado, es un hombre funesto para la revolución, y no solamente funesto para la revolución, sino que es un hombre que con todo su grupo ya nadie los quiere de la revolución, nadie quiere estar a su lado y todo el mundo trata de aislarlos porque son hombres que no sirven más que para hacer escándalo, para hacer discursos, para escribir manifiestos, pero no son hombres de acción, son incapaces de hacer algo útil, y si no, ¿por qué le llamaban en la revolución del Sur, de manera gráfica, el "Licenciado Manifiestos"? (Risas). Porque dedicaba toda su actividad a hacer manifiestos. (Risas. Aplausos). Todos los grupos políticos, desde el general

Obregón, a quien Soto y Gama ha tratado de traer al tapete de la discusión, personalidad que no es discutible y que nadie va a discutir; desde el general Obregón hasta los grupos políticos de nuestros días, han tratado de hacer a un lado al ciudadano Soto y Gama y a su grupo, porque son completamente inservibles para la obra de la revolución. (Aplausos). ¿Saben ustedes por qué el ciudadano Soto y Gama y su grupo de agraristas están tratando de traer al tapete de la discusión, al debate de la política, la sucesión presidencial con tanta anticipación? Porque están haciendo exactamente lo que hizo Prieto Laurens, exactamente lo que hizo Prieto Laurens: cuando vió que el general Calles no iba a darle la hegemonía al Partido Cooperatista en su Gobierno, entonces dejó de ser callista y fue a buscar a otro hombre, a otro hombre que le diera la hegemonía. El grupo agrarista, desprestigiado, considerado como un grupo apestoso, que nadie quiere y que todo lo mancha, que todo lo llena de ponzoña y de baba; ese grupo trata de aventajarse, de ser los primeros en ensalzar a los hombres que puedan ser mañana candidatos para tratar de decir después: fuimos los primeros en postularte, y como fuimos los primeros, queremos que nos des un puesto. Eso solamente: el puesto en el banquete es lo que busca el grupo agrarista; únicamente eso busca. (Aplausos).

Los elementos de la revolución, los elementos sinceros y honrados no nos hemos anticipado y no nos hemos anticipado, señores diputados, porque sabemos que los elementos de la revolución hemos de unificarnos, hemos de buscar el hombre que sea el candidato de la revolución y no el candidato de los laboristas, de los agraristas de las mayorías, ni de las minorías, sino el candidato de la revolución. (Aplausos). Porque lo saben los oportunistas: se han dado a buscar un candidato de la revolución para hacerse a la cargada, para ir en busca de un hombre que les dé canojías; por eso son ahora enemigos del general Calles, ¿Por qué? ¿por qué les quitó las canojías Luis León? ¿por qué les quitaron la canojías en Hacienda? (Aplausos. Campanilla). Yo voy a probarlo, señores diputados: durante el tiempo que los señores agraristas tuvieron el control de la Secretaría de Agricultura y Fomento, ¿saben ustedes cuánto costó, cuánto sacó de costo de la hectárea de tierra solamente de trabajo, de gastos de empleados de la Nacional Agraria, etcétera, para hacer el reparto? ¿Cuánto creen ustedes que costó? Veintisiete pesos hectárea; allí están los datos estadísticos: veintisiete pesos hectárea, donde hay lugares en que la tierra no vale esa cantidad; cuando hoy está sacando de costó la hectárea de tierra repartida por la Nacional Agraria, cinco pesos; y la diferencia entre cinco y veintisiete, veintidós pesos por hectárea, ¿qué significaba? Que eran canojías que tenían los agraristas en la Secretaría de Agricultura. Por eso ahora Luis León es reaccionario, porque les quitó las canojías, por eso ahora tratan de combatir a los hombres que no les dan canojías. El señor presidente de la República les dio a ustedes oportunidad para tratar de colaborar, para tratar de hacer algo práctico en beneficio de la revolución; pero ustedes son un grupo incapaz de hacer nada; se escudan en que son agitadores, se escudan en que son revolucionarios de los de abajo y no de los que van a los puestos, en eso escudan su ineptitud, su ignorancia y su mala fe; son incapaces de aportar ningún contingente serio a la revolución en su parte constructiva; por eso son enemigos del Gobierno. Ustedes tratan de ocultarlo de una manera muy poco satisfactoria, y a ustedes es aplicable lo que decía usted el otro día: tratan de esconder el gato teniendo la cola de fuera, y todo el mundo ha visto la cola; la cola es la oposición, porque Calles no les ha dado canojías. ¿De dónde le ha salido, señores diputados, el amor al señor Soto y Gama, un amor tan grande en favor del licenciado Valenzuela, cuando no hace mucho tiempo el señor Soto y Gama decía en todas partes que Valenzuela era un individuo anodino, un tipo de 1910? Pero ahora, durante el tiempo que estuvo en Gobernación, era un gran revolucionario. ¿Por qué? Porque trataba de sacar canojías. ¿Por qué ahora Tejeda, después de que Soto y Gama lo atacaba cuando era gobernador de Veracruz, diciendo que era un elemento tibio, que era un elemento sin sexo, que era un elemento anfibio, etcétera, etcétera, porque ha dicho más, ha dicho que Tejeda era cómplice de las persecuciones contra los agrarista de Veracruz, que era un mal gobernante, etcétera, etcétera; pero ahora es ministro y ahora hay que decir que es revolucionario, porque tiene la esperanza de que le dé canojías? Pero Tejeda no les dará canojías a pesar de que lo adulen; Tejeda no necesita de ustedes para ser revolucionario, Tejeda no necesita comprar gente, como si fuera un vulgar Palavicini que compraba la palabra de Soto y Gama; Tejeda no lo necesita, ni Aarón Sáenz tampoco lo necesita; pero ellos lo hacen porque quieren conseguir canojías en la Secretaría de Agricultura y Fomento....

El C. Henshaw, interrumpiendo: ¿Cuáles Canojías?

El C. Treviño, continuando: Yo voy a traer aquí la prueba, la lista de los parientes, de los hermanos, de los amigos, de los partidarios que les cesó a ustedes Luis León por inútiles y porque estaban robando el dinero de la nación, como robaron ustedes, como robaran en todas partes y se escudan después en aquellas palabras que decía el ciudadano Soto y Gama: ¡Claro! Nosotros queremos el dinero de la nación para combatir a la reacción! ¡Qué hermoso postulado! Saquear los Estados, saquear todas las partes donde pueden saquear, que al fin es disculpable, la reacción nos da dinero como nos lo dio Palavicini para combatir a la revolución; la revolución nos da dinero para combatir a la reacción y eso, señores diputados, a eso no le llamo ser revolucionario, eso se llama ser pancista, eso se llama tener muy poca vergüenza política. (Aplausos).

El C. Henshaw: Retire usted esas palabras; es usted un canalla, un impostor.

El C. presidente: La Presidencia suplica que no se interrumpa al orador.

El C. Treviño, continuando: ¿Y por qué no los quieren los elementos políticos? Pregunten ustedes aquí, pregunten ustedes a esta Representación Nacional a ver quién quiere ser miembro del Partido Nacional Agrarista; ¿quién? Nadie. ¿por qué? Porque saben que es desprestigiarse, porque adonde

quiera que va Soto y Gama con su aspecto cadavérico, con sus brazos esqueléticos, va a dar el abrazo de la muerte política. Desgraciado de aquel hombre que abraza Soto y Gama con esos esqueléticos brazos que la Parca le ha prestado para asesinar políticamente a los hombres; desgraciado de aquel hombre que en su labor política, en su lucha política recibe el abrazo de Soto y Gama: es un hombre muerto en la política. ¿Por qué? Porque donde estos hombres llegan, van a dividir, van a envenenar, van a emponzoñar. ¿Una prueba quieren ustedes? os la voy a dar en este momento: ¿por qué el Señor Soto y Gama, en su grupo, desde el momento en que empezaron a hacer labor de división a sembrar la cizaña, a arrojar el virus de su maledicencia, a envenenar, a soltar su baba, el veneno ponzoñoso en esta Cámara, desde ese momento cambiaron de sitio, ¿por qué? porque necesitaban venir entre los hombres que quieren saludar, entre los hombres que quieren envenenar, sentarse allí, entre las derechas, para hablar al oído de uno en contra del otro, para envenenar a todo aquel con quien hablan, para tratar de hacer lo que han pretendido hacer: ganar esta Cámara. ¿Cómo van a ganar esta Cámara los elementos agraristas? (Una voz: ¡Como ustedes!) Nosotros, en efecto, señores, no tratamos de ganar esta Cámara y no tratamos de ganarla, porque consideramos que el proletariado organizado no tiene todavía la fuerza bastante para tener el control de la Representación Nacional. Por eso no hacemos politiquería, por eso no queremos mayorías: lo único que queremos es que se trabaje, que se haga algo provechoso, para eso hemos venido a esta Representación, y esta Representación Nacional debe trabajar, debe reglamentar el artículo 123 en beneficio del país, no en beneficio exclusivo de la clase obrera. Es necesario, señores, insistir en la labor de obstrucción que está haciendo Soto y Gama y su grupo, es una labor infame, es una labor contraria a la revolución, es una labor contraria al país, contraria a la patria y, sobre todo, contraria al Gobierno. Todos ustedes lo saben, todos ustedes lo han visto, el ciudadano Soto y Gama ahora ha venido a decir en esta tribuna que Calles, desde el primer día en que tomó posesión el expresidente Obregón, empezó a hacer su campaña política electoral. ¿Por qué no lo había dicho antes Soto y Gama? ¿Por qué? Porque no estaba disgustado, porque no le habían quitado canojías, porque todavía tenía esperanzas de chupar algo, de sacar algo, de ocupar un puesto, y ahora trata de hacer labor de crítica, de arrojar, de dar oportunidad a la reacción para que critique al presidente Calles; ahora Soto y Gama viene a la tribuna a decir que el general Calles empezó a hacer su propaganda política desde el primer día que estuvo en la Secretaría de Gobernación. Y el ciudadano Soto y Gama calumnia a Calles, porque el general Calles es un hombre honrado, y como hombre honrado, no tuvo necesidad ni hizo jamás uso de su influencia oficial en la Secretaría de Gobernación, para hacer propaganda política. Esto lo hizo Villarreal, y cuando lo trató de hacer de una manera completamente franca, apoyado por los agraristas, entonces el presidente Obregón puso el remedio, separando a Villarreal del Gabinete. Pero es una calumnia imperdonable y es una deslealtad, no deslealtad porque el ciudadano Soto y Gama es enemigo del presidente Calles, no deslealtad porque Está combatiéndolo; porque es una calumnia infame venir a decir aquí, para que lo oiga toda la nación, que el general Calles, para ser presidente, hizo uso de su influencia oficial que le daba su puesto en la Secretaría de Gobernación. No está en lo justo el ciudadano Soto y Gama, el general Calles es un hombre honrado, y no lo defiendo, porque no necesita que se le defienda; pero todo el mundo ve la labor del general Calles; en esta Cámara todos somos amigos del general Calles, no incondicionales, como ha dicho el ciudadano Soto y Gama, porque el ciudadano Soto y Gama ha venido a decir aquí que somos incondicionales, solamente porque tratamos de hacer labor de cooperación, de concordia y armonía, de ayuda. Aquí no se está haciendo, ciudadanos diputados, labor alguna, no estamos respondiendo a las necesidades del país, no estamos trabajando, estamos permitiendo que un grupo de individuos malintencionados esté desprestigiando a la revolución; por eso presentamos esta moción, para que no solamente se trabajen dos horas más, sino para que se impida a los elementos descalificados, que no tienen derecho a llamarse revolucionarios, que vengan a arrojar desprestigio a esta XXXI Legislatura; que el desprestigio sea para ellos, pero no para toda la Representación Nacional. Os excitamos, ciudadanos diputados, para que trabajemos, para que hagamos un trabajo fructífero y pongamos el remedio, de una vez por todas, a la situación, y que valientemente nos enfrentemos con ella, y si no queremos hacer trabajo efectivo, si lo que queremos es hacer política, hagamos política, pero de una manera franca, de una manera honrada, sin engañar al país y aceptando la responsabilidad de nuestros actos. Por eso hemos querido presentar esta moción, para dejar a salvo la responsabilidad de los diputados que pertenecemos a la Crom, al movimiento obrero, y señalar al grupo de hombres malvados y malintencionados, dirigido por Soto y Gama, que Está tratando de arrojar lodo y baba a esta XXXI Legislatura. (Aplausos).

El C. presidente: Tiene la palabra en contra del ciudadano Soto y Gama.

El C. Díaz Soto y Gama: La impresión que me produce esté energúmeno que acaba de dejar la tribuna, es exactamente ésta: la del diablo predicador. En todo y por todo se contradice; en todo y por todo es mendaz; es mendaz hasta en el deseo de no quitar el tiempo, y lo está quitando. Si él quisiera que no se quitara ni una hora, ni un minuto, ni un cuarto de hora al estudio de la Ley Reglamentaria del Artículo 123, pues no era el caso de plantear el debate político.

El C. Treviño: Eso era lo que usted quería.

El C. Díaz Soto y Gama: El debate político lo aceptamos nosotros en todos los momentos; pero nosotros lo hemos estado aplazando constantemente. El debate político tiene que venir para ganar la Permanente, y nosotros no tenemos prisa ninguna, ni ponemos pasión ninguna; no me hieren a mí todas estas mentiras, todas estas calumnias del compañero: la vida de un hombre, los hechos de un hombre no dependen de un discurso del enemigo o de los enemigos, ni de un discurso de él: los hechos están escritos. Los hechos de los laboristas están escritos y los hechos

nuestros también están escritos. De manera que no crea usted absolutamente que esto venga a hacer ninguna mella a la reputación mía. Ya ve usted que estoy hablando con un tono de tranquilidad absoluto, porque tengo la conciencia tranquila. Niego todos los cargos que usted me ha hecho; es decir, ninguno me ha llegado ni siquiera a flor de piel. Ya ve usted qué diferencia hay entre el tono de ustedes, los laboristas, y el tono nuestro. El compañero, mejor dicho, los compañeros, han visto que nosotros, de todos los artículos de la Ley del Trabajo, sólo hemos atacado el famoso artículo 114, que seguiremos atacando cuando llegue su oportunidad, aunque les pese a sus compañeros. Ustedes han visto que yo en todo lo demás no me he metido: el debate casi se ha reducido a Contreras Cruz contra Treviño. Yo me salgo de aquí apenas oigo hablar de la Ley Reglamentaria, porque no creo en la seriedad de la reglamentación del trabajo, mientras se esté hostilizando a los rojos para favorecer a los amarillos. Yo creo que esta ley, mientras no se pongan los puntos sobre las íes en el artículo 114, es una ley de facción, es una ley sectaria, para dar el triunfo a la Crom sobre los rojos. Por eso no le doy importancia, y la Cámara tampoco se la da, a decir verdad. Si esta ley fuera algo trascendental para el país, provocaría entusiasmo, y ya vemos que no provoca entusiasmo, ni frío, ni calor, sino que provoca indiferencia glacial, y aquí no vemos más que discusiones de palabras, discusiones de sílabas, discusiones bizantinas, discusiones tontas, sin efectos, sin fondo, porque nadie le presta interés a lo que viene del Laborista; porque el Laborista, compañero Treviño, ¿si viera usted lo desprestigiado que está en todo el país? (Aplausos). ¿Si supiera usted que los mismos hombres que están viviendo a sueldo del Laborista, desprecian y odian al Partido Laborista, y, sobre todo, desprecian a Morones? (Aplausos). En cuanto a los agraristas, se nos juzga de esta manera: idealistas, malos políticos, hombres que no aprovechan el triunfo, que ni siquiera saben pedir. Después de este movimiento en favor de Calles, en que los agraristas tomamos una parte considerable, sin duda, ¿qué pedimos los agraristas? ¿Dónde está ese dinero, dónde están esas canonjías?

El C. Treviño: Porque no se las dan.

El C. Díaz Soto y Gama: ¿Dónde está ese dinero, dónde están esos ministerios, dónde están esos puestos jugosos? ¿Dónde? ¡Y hablar de eso nada menos que el representante de Morones! (Aplausos. Risas). ¡Si simplemente con decir Morones se dice absorción, se dice ambición infinita; si al mismo compañero Treviño le parece muy mal que nosotros nos conformemos solamente con ser diputados, si para él es un mérito aspirar a ministro y luego a presidente! Si Morones es un hombre adorable porque no se conforma con nada, con ningún dinero ni con ningún puesto, ni con ninguna influencia, y para él es demérito que nosotros los agraristas nos conformemos con algo que para nosotros es un honor: ser diputados para venir a representar la idea. Yo ya sé que para hombres que sólo buscan lo jugoso, el Ayuntamiento, los gobiernos de los Estados, el Ayuntamiento, sobre todo, es una mina de oro que les va a arrebatar el general Calles por pudor. (Aplausos). ¡Se necesita pudor, pudor para que ustedes no sigan en esa mina de oro, y después de eso el compañero venir a decir que nosotros los agraristas hemos robado! ¿Pero dónde, hombre? ¡En dónde hemos podido robar? ¡En qué puestos hemos estado para robar? ¡Cómo compagina usted mi aspecto cadavérico con esa cantidad de dinero que usted me atribuye? (Aplausos). Yo creo que usted se estaba acordando instintivamente de Morones y de sus dinerales que le atribuyen (Risas. Aplausos) y de su obesidad por el banqueteo diario. (Aplausos). En tanto que nosotros los agraristas en el monte comemos frijoles y que hoy vivimos en la situación más modesta del mundo y que tendremos que estar en una situación muy difícil el día que no tuviéramos, como posiblemente no lo tendremos, un puesto como éste, en que la nación nos retribuye el trabajo, porque el trabajo nuestro ha sido efectivo, hemos agitado al país al extremo de obligar a los gobernadores, de empujarlos -porque es el papel de los grupos agitadores -, a repartir tierras. En esta tribuna resonó la voz de Obregón, que se resistía, y resonó la voz mía empujándolo a que lo resolviera, y con todo esto la labor del agrarismo ha sido de agitación y de empuje, lo sabe toda la República, en toda la República el reparto de tierras no se atribuye al laborismo, ¡al laborismo, qué ví!; al laborismo se le atribuyen componendas con Gompers y con el capital americano, pero nadie en la República, absolutamente nadie, ni por mal pensamiento cree que el agrarismo y el reparto de tierras se deba a Morones, que ha atacado al agrarismo y, lo que es peor, lo ha atacado en la prensa norteamericana para después retractarse de eso que había dicho confirmando sus ataques, para después en un Congreso de Subsistencias desmentir todo lo que había dicho y retractarse de todo lo que había dicho. No, el reparto de tierras es obra de nosotros, es evidente y usted mismo lo confirma al decir que el fracaso del agrarismo de De Negri era obra nuestra. En un telegrama famoso a los ministros, firmado, calzado con la firma de un diputado, pero inspirado por Morones, allí se hablaba de que la obra de De Negri era nuestra. Era cierto, nosotros llevamos a Villarreal para que hiciera labor agraria, y la hizo, si bien combinada con acción política torpe que nosotros le echamos en cara en esta tribuna, y hay testigos, y allí está el DIARIO DE LOS DEBATES que está lleno de alusiones a eso. En el DIARIO DE LOS DEBATES consta que yo grité aquí ante una interpelación hecha por un falso revolucionario, por Prieto Laurens, quien dijo: ustedes están empujando a la Presidencia a Villarreal, y yo le contesté, allí está el DIARIO DE LOS DEBATES: nosotros los agraristas dijimos, en presencia de todo el P. L. C., nosotros hemos apoyado y apoyaremos a Villarreal como ministro de Agricultura, pero jamás como candidato a la Presidencia de la República. Allí está el DIARIO DE LOS DEBATES. Porque nosotros sí tenemos el honor de haber sido los autores de reparto de tierras, y ya que se quiere obligarme a decirlo, el reparto de tierras no se hubiera hecho sin el general Zapata y sin el Partido Agrarista, que ha tomado sin titubeos, sin vacilaciones, la obra del general Zapata, y todo lo que se ha hecho en materia agraria lo aceptamos nosotros

bajo nuestra responsabilidad, lo bueno y lo malo, inclusive los desmanes, inclusive los derramamientos de sangre, porque el agrarismo, una reforma tan honda como es, tiene que hacerse así, con derramamiento de sangre. De manera que eso que para usted es un deshonor, para nosotros es el mayor timbre de gloria, y eso es acción; y si usted no sabe que las ideas son ideas- fuerza, que no son simples palabras, como creen los tontos, como creen los ignorantes, como creen los imbéciles que no conocen el poder de las ideas, le diremos que nosotros no seremos hombres de acción; pero somos hombres de ideas. Y sepa usted una cosa: que la mayor de las revoluciones del mundo se ha hecho por Cristo, hombre de ideas, no hombre de balazos, no hombre de macanazos. (Aplausos). Yo ocupé un lugar muy modesto cerca del general Zapata, pero del que estoy muy orgulloso: yo representé siempre el idealismo agrario - Es feo alabarse, pero tengo que tocar esto porque usted me obligó a ello -. Los grupos de transacción y de componendas, como el Laborista, tratan de excluirnos de todos los puestos públicos y de todos los servicios públicos.

Ahora vamos a entrar a lo que aparentemente es el fondo de este enredo, de este caos, de esta maraña de ideas, de insultos, de desahogos, de torpezas, de confusiones, de imbecilidades que acaba de pronunciar el compañero Treviño. El dice que yo he venido a sostener un disparate: que ni individualismo ni comunismo. Pues sí, hombre, eso mismo que escribí en el periódico "El Globo", sin que me pagaran un solo centavo, y allí están los libros de "El Globo", ni siquiera fui a ver a Palavicini, todo fue cuestión de correspondencia; le mandaba los artículos y él los publicaba; yo los depositaba en el Correo con timbre de entrega inmediata, y todos los que trabajaron en "El Globo" pueden decir cuántas veces me vieron en "El Globo" y pueden presentar los recibos que encuentren, a ver si hay un solo recibo en que conste que haya recibido un solo centavo de Palavicini. Yo me propuse defender el ejido y lo logré y todo lo que allí está lo sostengo y todo está absolutamente de acuerdo con lo que he dicho en esta tribuna, absolutamente de acuerdo con esa tesis que el compañero Treviño no ha entendido, de qué es individualismo y qué es comunismo. Es la misma tesis que yo desarrollé aquella mañana en presencia del ministro Luis León, exactamente la misma, y la voy a explicar al compañero. En el ejido, que él no conoce ni entender , porque él es hombre de la ciudad, más o menos maleado, y que no entiende las purezas del campo, le voy a explicar qué es una combinación entre el individualismo y el comunismo, como lo explique aquella vez. Es individualismo, en el sentido de que toda la cosecha del lote, en el sentido de que pasa al parcelario el usufructo del lote; el usufructo del lote es para él, pero, en cambio, lo decía con toda claridad, la posesión es común, la propiedad es común, la propiedad plena, lo que llaman en Derecho la nula propiedad, esa es comunal. Dije también que había tres tipos de propiedad: propiedad privada, porque es a la que va unido el disfrute privado; propiedad común con disfrute privado, la combinación entre los dos intereses, individual y común; y la propiedad comunista, que rechazamos los agraristas y hemos rechazado siempre la propiedad común con disfrute común; eso lo sabe todo el mundo, yo lo dije desde aquella sesión famosa del mes de mayo, 21 ó 22, en la sesión aquella en que declaré que los agraristas no éramos bolcheviques. ¿Quién no lo recuerda? Allí está Siurob, allí está Martínez de Escobar, que pueden recordar que Cienfuegos y Camus fue el que provocó esa declaración. Todo el país oyó que no éramos comunistas.

De manera que qué le llama la atención de esa tesis, que es la misma que yo he sostenido. ¿No dije aquí en esa discusión de la Ley de Patrimonio de Familia ante el ministro León, que entre individualismo y comunismo había toda la gama de la cooperación? ¿No lo dije terminantemente? ¿No dije que era perfectamente fácil combinar el interés individual y el colectivo por medio de la cooperación? Y eso no lo ha entendido el compañero. Pero yo digo cooperación entre los trabajadores, entre los explotados, cooperación entre las víctimas, y los señores laboristas no, ellos quieren la cooperación entre el amo y el esclavo, entre el patrono y el obrero, entre el ladrón y el robado, entre el cordero y el lobo. (Aplausos). Quieren la cooperación entre Wall Street y los infelices petroleros que arrojaron ellos de Tampico. Esa cooperación es la que nosotros rechazamos. Yo he hablado de cooperación en el sentido de Kropotkine, en el sentido de los hombres unidos en la misma suerte. Esa cooperación no la entiende el compañero; en el ejido, para volver a lo práctico, para volver a lo real, todos se ayudan allí; no hay egoísmo; allí se prestan las yuntas entre sí, los arados, las semillas, allí se ayudan para levantar la cosecha, allí se ayudan para transportarla, allí se ayudan para abrir el camino, allí se ayudan para abrir los pozos, hay cooperación verdadera, hay ayuda mutua, ¿y cree el compañero que habiendo una obra maravillosa sobre ayuda mutua, la de Pedro Kropotkine, cree él que me pone en un predicamento al combatir individualismo y comunismo? Pues es perfectamente claro: le voy a dar un ejemplo de cooperación. Usted creo que no entiende nada de esto, por lo que estoy viendo. Le voy a dar un ejemplo de cooperación en la familia, ¡vaya!, entre el esposo y la esposa, y entre los dos esposos y los hijos. Le voy a explicar cómo se combina allí el egoísmo y el interés colectivo, porque usted no entiende nada de esto.

El C. Treviño, interrumpiendo: Lo reto a usted....

El C. Díaz Soto Y Gama, continuando: No, espérese; después lo oirán a usted también. Mire usted, compañero: en la familia....

El C. Treviño: No me llame compañero, porque no soy compañero de usted.

El C. Díaz Soto y Gama: ....Quiera usted o no, porque somos compañeros de Cámara. (Desorden en las galerías).

El C. presidente: Se advierte a los asistentes a las galerías, que deben guardar compostura.

El C. Díaz Soto y Gama: Compañero de hazañas gomperistas no, pero compañero de Cámara quiera usted o no. Por supuesto que compañero es término convencional, lo pondremos entre comillas y así lo recibir usted cada vez que se los diga.

(Risas. Aplausos). Le voy a explicar al compañero lo que es la cooperación en el seno de una familia: Allá trabaja el esposo y lleva el diario de la casa, en metálico, se entiende, porque hoy no se usa el trueque, y la señora hace los quehaceres domésticos, los trabajos de la cocina, etcétera, todos los trabajos domésticos. La comida se hace en común con la economía consiguiente, porque la comida de una soltero costaría más. Todo esto es cooperación; pero, en cambio, hay también el individualismo, porque las esposas procuran sacar para sus vestidos lo mejor, así como el esposo también procura vestirse de igual manera. En todas las cosas hay cooperación; el individualismo exagerado es malo, el individualismo frío, porque éste hace que se desarrollen todas las personalidades poderosas como Rockefeller, que usted traía a cuento, el cual viene a absorber a los débiles. Está ya hecha la crítica del individualismo en tantos libros, que yo ofendería a la Cámara si insistiera en ello. La crítica de comunismo es más difícil hacerla, porque está de moda declararse comunista. Por esto me dirigí a muchos jóvenes de buena voluntad y los mencioné, los comunistas de Veracruz y de Michoacán, y les hice entender que eso era, más que nada, una especie de snobismo elegante, de deporte. El comunismo es un poco más difícil de atacar, porque aparentemente el comunismo es la fraternidad absoluta; pero el comunismo, entendido como el reparto por igual de todo el producto del trabajo humano, mata la individualidad. Sostengo lo que dije allí, lo sabe todo el mundo: el comunismo pleno mata la individualidad. Todo hombre tiene derecho a todo el producto de su trabajo. En el comunismo no: todo se lleva al montón, y el que trabajó, como el que no trabajó, el apto como el inepto, el inteligente como el torpe, todos quieren tener derecho a la misma parte. Eso sí mata la individualidad. Entonces resulta que la sociedad se convierte no en una serie de individualidades, unas altas y otras bajas, unas plenamente desarrolladas y otras no, sino que la comunidad se convierte en una especie de montón de canicas todas iguales. Y eso es lo que quiere evitarse con la cooperación. Ahora, la diferencia entre la cooperación de ustedes y la cooperación que yo he copiado de Kropotkine, vuelvo a decir, está en que la cooperación nuestra es entre los iguales, entre los trabajadores; nunca absolutamente me demostrar usted que cooperación en el buen sentido de la palabra - allí están los tratados de economía política; allí están los folletos que está imprimiendo la Secretaría de Educación por orden del general Calles -, nunca me demostrar usted que la cooperación es entre el trabajador y el capitalista. En los folletos se lee: "La verdadera cooperación es entre los trabajadores", y, sin embargo, ustedes quieren lo imposible: la armonía entre el capitalista, el ladrón, y el obrero robado. Eso no lo aceptaremos nosotros nunca, ni los obreros tampoco; eso sí es claudicación y lo sostendré; ya habrá tiempo de desarrollar esta tesis; lo único que ahora digo a usted, es que no hay absolutamente ninguna contradicción, y sí una conformidad fastuosa entre lo que yo dije el año de veintiuno o veintidós, cuando declaré que no éramos los agraristas bolcheviques, y lo que dije aquí ante el ministro de Agricultura en la misma forma: que somos partidarios del patrimonio de familia, porque reúne los dos intereses, el individual y el colectivo; pero dentro de la familia del trabajador, dentro de todos lo que trabajan en el ejido, y es lo que sostengo ahora y lo que sostuve en El Globo". Queda destruído lo principal. Yo invito al compañero - sin enojarme, porque se enoja un individuo cuando le dicen algo que es verdad, y esto es falso -, a que me traiga una carta del ingeniero Palavicini, un recibo en que aparezca mi nombre, algo, cualquiera prueba, la más insignificante, y yo le puedo demostrar con cartas de Palavicini y de todos lo que trabajaron con él, que no sólo no cobré un centavo, pero ni me paré por ahí. Que todo se redujo a correspondencia, y yo le diré, aunque le duela: Palavicini fundó un periódico revolucionario, y esto lo sabe todo el país, el periódico de Palavicini fue completamente revolucionario, ¿y sabe usted por qué lo tiraron Pani y Morones? (Aplausos). Porque ya se traían el pastelito este de la Presidencia de la República para Morones. (Aplausos). ¿Sabe usted quién echó abajo a Palavicini? Pani, el socio político de Morones, aunque a usted le parezca mal, y aunque al presidente de la República le parezca peor; yo, Antonio Díaz Soto y Gama, hombre libre y diputado a esta Legislatura, seguiré atacando a los elementos malos del Gabinete aunque se enoje y se muera de coraje cualquiera persona, inclusive el presidente de la República. (Aplausos). Más todavía: yo tengo el derecho, y lo ejercitaré, de venir a gritar a esta tribuna y decir en privado cuantas veces quiera, todo lo malo que haga el Ejecutivo, como tengo el derecho, aunque usted me lo quiera impedir, de decir todo lo bueno que haga. ¿Lo entiende usted? De manera que yo, aunque el presidente de la República se opusiera a ello, diré que la ley de Aarón Sáenz es buena, y no le he pedido nunca nada a Aarón Sáenz; le diré que la conducta de Morones es mala y pésima; le diré que la conducta de Pani en Hacienda es tan mala, que deshonra y averguenza a la revolución. (Aplausos). Y le diré a usted más todavía: le diré a usted que el país acepta y aceptar con todo gusto al general Calles; pero al general Calles imponiendo a Morones, eso no lo permitir jamás. (Aplausos). Digo en el supuesto de que el general Calles trate de imponer a Morones, que es lo que el país está buscando, es lo que está tratando de ver: es la incógnita que todos los mexicanos tienen grabada en el corazón...

El C. Treviño, interrumpiendo: ¡Eso no se pregunta!.

El C. Díaz Soto y Gama: Todos los mexicanos, todos nosotros estamos preguntándonos cuál es la actitud del Gobierno en esta cuestión.

El C. Treviño: ¡Todo el mundo lo sabe!

El C. Díaz Soto y Gama, continuando: Y como yo no estoy vendido a nadie, yo vendré aquí a decir todas las verdades que me vengan en gana contra el Gobierno, y todas las verdades que me vengan en gana a favor del Gobierno; y si usted le llama a eso oposición, me tiene sin cuidado; yo le llamo como de da la gana llamarle; no soy sistemático, puesto que los actos buenos del general Calles he sabido aplaudirlos aplaudí la Ley del Patrimonio de Familia, cuando ustedes creían que iba a atacarla. Y tengo cartas de comunistas en

que se me ataca porque aplaudí esa ley y la sigo aplaudiendo. Y la ley de extranjería tan peligrosa para el "gomperismo", la seguiré apoyando y me tiene sin cuidado que usted crea que es por canonjías que yo busco en Relaciones. ¿Cuál de los agraristas ha buscado algo en Relaciones, a cuál de los agraristas se le ha hecho diplomático? (Una voz: ¡Henshaw! Risas). De manera que es muy clara nuestra posición. Nosotros venimos a decir en esta tribuna, y lo diremos, que el Gobierno hace mal, cuando el Gobierno a nuestro juicio haga mal, y que el Gobierno hace bien, cuando el Gobierno a nuestro juicio haga bien. ¿A esto cómo le llaman ustedes? Pues imparcialidad, pues yo creo que racionalmente, serenamente, se le llama imparcialidad y se le llama no estar vendido. Y, en cambio, hay muchos compañeros que no son capaces de decir aquí la menor cosa que disguste al presidente de la República, y nosotros sí. Nosotros decimos esto: el general Calles, con el lastre del moronismo, va a tener que sufrir muchos contratiempos. Ya sufrió uno, el de Aguascalientes, y ya tuvo que hacer justicia en el caso de Aguascalientes; y ya sufrió otro, el bochorno de la actuación municipal, y allí se ver obligado a arrojar a los mercaderes del templo, a los laboristas del Ayuntamiento, y hará muy bien. (Aplausos). Quiere decir que el general Calles empieza a rectificar sus yerros y aun hay aquí muchos compañeros del Estado de Hidalgo que no me dejar n mentir: los crímenes que el laborismo está cometiendo en el Estado de Hidalgo muy pronto tendrá qué corregirlos el general Calles. De manera que estamos haciendo aquí exactamente lo mismo que hicimos con el Gobierno del general Obregón: atacar a sus falsos amigos hasta que los arrojó del Gabinete, y lo haremos aunque nos cueste la cabeza, aunque nos apliquen la acción directa, (Murmullos), sí, ya conocemos a ustedes, sí, los crímenes que están cometiendo en el Estado de Hidalgo, que cometieron en Aguascalientes, no son cosas fantásticas sino reales. Por esto decimos que aunque nos cuesta la cabeza los atacaremos, sí, a Pani, a Morones y a León hasta que salgan del Gabinete, y si no salen, peor, eso lo sabrá el general Calles; el sabrá hacer uso de su poder discrecional, no importa, peor para él; pero si las cosas van a ser tan monstruosas como en Aguascalientes y como en el Ayuntamiento, van ustedes a ver cómo el general Calles se despoja de ese lastre de los malos amigos, que, como decía Luis Cabrera, y yo les traeré aquí textos de la historia del Constituyente, en que se dice esta verdad perfectamente conocida, una verdad trivial: que los malos ministros, los favoritos y los privados, son los que producen las caídas de los gobernantes. Y nosotros le hacemos un gran servicios al general Calles diciéndole cuáles son aquellos de sus ministros que la opinión pública repudia, porque si usted, vuelvo a decirlo, si usted se asomara a la opinión pública, vería hasta qué grado es antipático y odioso Morones. Todo el mundo lo sabe y poco importa que ustedes lo callen: sería tapar el sol con un dedo. De manera que nuestra actitud es clara; no somos incondicionales del Ejecutivo como ustedes; no somos como ustedes: todos los "laboristas" son incondicionales del Ejecutivo. (Risas). ¡Pues evidentemente! A eso deben ustedes su favor; se llaman disciplinados, y lo que son es incondicionales. Los agraristas no; los agraristas somos rebeldes en el buen sentido de la palabra; sabemos llamar al pan, pan, y al vino, vino.

Ahora vamos a tratar el otro punto: del desquiciamiento que nosotros estamos haciendo en el país. ¿Por qué nosotros nos hemos visto obligados a empezar la campaña del general Obregón hoy, octubre de 1925? Y fíjense ustedes que yo no tomo el tono de gritón de plazuela que tomaba el compañero Treviño. (Risas). Fíjense que yo estoy diciendo cosas que puedo sostener toda mi vida. Nosotros, compañero - con toda calma se lo explico - hemos empezado esta labor en favor del general Obregón hoy, octubre de 1925, por una sola razón: porque el candidato contrario, el señor Morones, empezó la campaña electoral en su favor para la Presidencia de la República hace casi un año, es decir, el primero de diciembre de mil novecientos veinticuatro. De modo que como ustedes se nos han anticipado un año, seríamos muy tontos si nos dejáramos ganar todavía un año más. (Risas). y que ustedes lo han hecho, lo sabe también todo el país, todo el país sabe que los agentes de industria son propagandistas de Morones, todo el país sabe, no ha sido algo que se disimule y usted mismo lo dijo aquí, que estaban buscando un candidato de la revolución ¿Ahora, quieren ustedes que les diga, entre paréntesis, por qué se ha disgustado tanto el compañero? El compañero que no es exaltado, que él sí es taimado y socarrón, ¿saben ustedes por qué se ha disgustado tanto? porque yo he presentado al país el dilema: u Obregón, que es la salvación, o Morones, que es la perdición del país. (Aplausos. Risas). Y ese dilema lo seguiremos sosteniendo dentro y fuera de la Cámara; así como el compañero viene a hacer aquí la defensa de su candidato Morones, nosotros haremos la defensa del nuestro cuantas veces sea necesario, a pesar del tonto ukase del socialista parlamentario y que no tiene ninguna influencia sobre nosotros; seguiremos planteando este dilema ante la conciencia nacional dentro y fuera del parlamento cuantas veces fuere necesario ¿y por qué? Porque como una enorme parte del país quiere que Obregón vuelva, quiéranlo o no los laboristas y quiéranlo o no los reaccionarios, desde este momento la política nacional se está moviendo alrededor de este eje: Reelección o no reelección, y esta Cámara tendrá que constituirse en dos grupos, no parlamentario e independiente, sino obregonista y moronista, quiéranlo o no los laboristas, y esto ser antes de que se gane la Permanente.

¿Que otra cosa? La próxima campaña para senadores y diputados ser alrededor de la misma bandera, los obregonistas procuraremos traer a las dos terceras partes de diputados y las dos terceras de senadores que estén por la reforma del artículo 83, y los laboristas procurarán, con pleno derecho, traer también un número de diputados que se oponga a la reforma del 83. (Siseos). Y eso de oponerse a los hechos, de oponerse a la corriente de las cosas, es absolutamente ilusoria. Los ukases - fíjense ustedes en esto - los ukases no cambian el curso de los fenómenos sociales. El ukase del ministro León, que quiere que se acabe la agitación agraria, no destruye el hecho

de que la agitación agraria continúe, y el ukase de que se suprima la discusión sobre el asunto que más afecta en estos momentos a la nación mexicana, o sea si vuelve o no Obregón, o si se libra o no el país de la plaga del "Moronismo" que le amenaza, esa seguir , a pesar de todos los ukases, Y mientras más se oponga los laboristas y los reaccionarios a esto, más comprender el país el peligro de Morones y más volver sus ojos anhelantes al único salvador que hay contra el "moronismo", a Obregón. (Murmullos). Yo me explico que esto indigne a Treviño, cómo no; él se pone a decir: "pero qué diferencia entre las dos personalidades..."

El C. Treviño, interrumpiendo: ¡Yo no digo nada!

- El C. Díaz Soto y Gama, continuando:"...Obregón, consagrado por los hechos; Obregón, que ya cumplió, y Morones, una personalidad claudicante". Y es natural que se alarme y que se indigne; es natural que me lance el denuesto de que soy traidor a la patria. Me acuerdo de la frase aquella de Huerta: "el Ejercito es la patria" Ahora los compañeros laboristas dicen: "el moronismo es la patria". (Aplausos. Siseos). "Es traidor a la patria el que descubra las artimañas del moronismo". (Murmullos). Pues ni eso está visto, si la indignación de usted no reconoce otro origen. Y le diré más para que quede más tranquilo sobre eso: que nos quiere usted llevar, a fuerza, a la oposición. ¿Sabe usted nuestro papel dentro del actual Gobierno cuál es? El de un grupo electoral "Obregonista" que va a luchar contra otro grupo electoral "moronista". Quiere decir que ya por fuerza de los hechos la revolución está dividida en dos: el moronista, con unos cuantos engatusados, y el obregonista, con todo el país.

Yo creo que he dicho todo lo que tenía que decir a las calumnias del compañero. He contestado en un tono enteramente templado. La opinión que él se forme de mí y la opinión que los otros compañeros se formen de mi es una opinión que evidentemente no depende de un discurso. Yo he aprendido en un gran pensador esto: desgraciado del hombre que necesita, defenderse, a un hombre lo deben defender sus hechos, y los hombres públicos estamos obligados a ser atacados y el hombre que se asusta por el ataque no merece ser hombre público ni luchador. En esta misma tribuna, Prieto Laurens, un traidor, me atacó en una forma terrible, cruel, venenosa, feroz; me presentó como un tránsfuga, como un traidor, como un hombre asqueroso, como un hombre que estafaba a los campesinos, y yo casi ni le contesté, me atuve a los hechos pasados y futuros; lo mismo debería haber hecho con usted. Los hechos de cada cual lo colocarán en el lugar que le corresponde; es lo más tonto defenderse uno mismo. ¿Qué puede uno hacer, si no defenderse? Yo estoy a la disposición de mis compañeros de Cámara. Todos mis actos están a su vista para que los desmenucen y para que los desmenuce el país, ojal que lo mismo pudieran decir los laboristas. Sólo anuncio que en esta lucha que se avecina evidentemente la peor parte la van a llevar los laboristas. El laborismo ha entrado en plena crisis, porque ha llegado al Poder y no ha sabido hacer uso de él. ¿Nosotros cómo vamos a entrar en crisis, si nunca hemos llegado al Poder? ¿Cuál es nuestra responsabilidad? ¿Haber agitado al país para que repartieran tierras? La aceptamos. ¿Cuál es la responsabilidad nuestra? ¿Seguir agitando los Estados en donde no se ha hecho el reparto de tierras, para que se haga? Aceptamos esa responsabilidad. ¿Cuál es la responsabilidad nuestra? ¿Oponernos a que se supriman las locales agrarias? Nos opondremos a ello. ¿Cuál es la responsabilidad nuestra? ¿Empujar a la Secretaría de Agricultura para que cumpla con su deber? Aceptamos la responsabilidad. ¿Cuál es la responsabilidad nuestra? ¿Defendernos contra la invasión que en nuestro terreno social está haciendo la Crom? Defenderemos nuestro terreno contra la Crom, como defendimos en el teatro "Olimpia" hace pocos días nuestro "Partido Agrarista del Estado de México", contra la invasión de la "Federación de Sindicatos de Campesinos de Durando". Aceptamos todas las responsabilidades .

Sólo deseamos una cosa: atacar el "moronismo" y desenmascararlo. Eso no es traicionar a la patria, y, en cambio, entregar la patria en manos de una facción como el "moronismo", eso sí sería un delito grave de traición a la patria, que no cometeremos nunca los agraristas. Sépalo la Cámara: exhibiremos nosotros a Pani, exhibiremos nosotros a Morones, exhibiremos a León y a todos los malos auxiliares del Gobierno del general Calles, y, en cambio, aplaudiremos los actos del general Calles y de sus colaboradores que merecen defensa. Esa es nuestra actitud; la hemos sostenido y la sabremos sostener (Aplausos. Siseos).

El C. presidente: Tiene la palabra en pro el ciudadano diputado Gonzalo González.

El C. González Gonzalo: Señores diputados:

Al abordar esta tribuna no me anima más impulso que el venir a solicitar de ustedes la aprobación de la proposición hecha por nosotros con el objeto de que en el futuro no se siga perdiendo el tiempo en la discusión de la ley; pero yo no voy a atacar al compañero Díaz Soto y Gama, (Voces: ¡No es compañero!) (Desgraciadamente estamos aquí juntos), ¿porque en qué sentido se le puede atacar? Si él solo se ataca y se defiende; si él solo nos dice lo malo y lo bueno, si acaso puede hacer algo bueno. Pero con esa serenidad de que él alardea y de la que ha hecho uso, no podemos menos que hacer determinadas aclaraciones respecto a lo que dijo, no contestándole, sino únicamente puntualizando y aclarando los conceptos vertidos por él. Para mí, el compañero Díaz Soto y Gama, y esto no puede negarlo él mismo, antaño fue un verdadero compañero, y yo lo creí un compañero honrado, sincero, y en mi espíritu, como a usted le consta (Dirigiéndose al C. Díaz Soto y Gama), conservaba una estimación muy honda hacia usted; pero desgraciadamente para mí mismo, para esa convicción mía, tuve la pena posteriormente de convencerme de que el compañero Díaz Soto y Gama es el hombre de más mala fe que yo he conocido; el hombre más perverso que yo he conocido. (Aplausos. Desórdenes en las galerías).

El C. presidente: La Presidencia manifiesta a los asistentes a las galerías, que deben guardar.

compostura, porque, de lo contrario, serán desalojados del salón.

El C. González Gonzalo: He dicho que el hombre más perverso que he conocido, porque por circunstancias muy especiales nos encontramos alguna ocasión en un momento en que se pudo aquilatar la buena fe y la honradez de ambos, y desgraciadamente para mí tuve que convencerme de que el compañero Díaz Soto y Gama en ninguno de sus actos obra honradamente y de buena fe (Campanilla), porque no habrá olvidado el compañero Díaz Soto que en momentos que de veras pueden designarse como derivados de los hechos o de los actos de los hombres, en su actuación revolucionaria, hubo la oportunidad de aquilatar el verdadero sentimiento revolucionario del compañero Soto y Gama en beneficio del porvenir de la revolución, y el compañero Díaz Soto y Gama, no obstante eso casi pudiera decirse a los ruegos de quien en estos momentos le dirige la palabra, el compañero Díaz Soto y Gama se encastilló en su "yo" personal, en su egoísmo, en su interés particular y no atendió ninguna razón, sino únicamente atendió a que era Soto y Gama. Nos dice el compañero Díaz Soto - y lamento tener que tratar este punto, pero en mi concepto es de suma importancia y debemos aclararlo -, nos dice el compañero Díaz Soto y Gama, con mucha razón, que en el Sur prestó su modesta cooperación. Conformes, compañero Díaz Soto y Gama; fue, no digamos modesta - lo digo con toda sinceridad -, porque en algunos casos en que yo no era nadie, me constó lo que hizo en el Sur: No hizo usted nada, compañero Soto y Gama. Si debemos decir aquí lo que hizo el compañero Soto y Gama en el Sur, o más bien dicho, el papel que desempeñó el compañero Díaz Soto y Gama en el Sur, se podría hacer la comparación de que el compañero Díaz Soto y Gama en el Sur desempeño, al lado del héroe suriano, el papel de Mefistófeles al lado de Fausto. ¡Cuántas y cuántas desventuras les vinieron a los elementos revolucionarios del Sur nada más por la pérfida actuación del compañero Díaz Soto y Gama cerca de don Emiliano Zapata! Eso lo saben todos los elementos del Sur; los que están aquí del Sur no podrán dejarme mentir: todos, absolutamente todos lo conocen. El compañero Treviño ha dicho aquí que entre los elementos revolucionarios del Sur, al compañero Díaz Soto y Gama se le titulaba "el Licenciado Manifiestos". Yo no voy a dirigirle ese título, no; yo puedo decir únicamente esto: que es la verdad, que no podrá desmentir ninguno de los elementos del Sur: que el compañero Díaz Soto y Gama, que jamás en toda la lucha del Sur, jamás supo lo que eran los balazos ni olió la pólvora. (Aplausos en la galerías.) Esta es una verdad y no puede desmentirme el compañero Soto y Gama. Nos ha dicho ya en algunas ocasiones que él no es hombre de armas, lo reconocemos nosotros perfectamente bien; pero el hecho de que él no sea un hombre de armas, no quiere decir que no sea un hombre malvado, y que muchos que más tarde mencionaré aquí, pueden comprobar que su eliminación se debió a él, y hasta la muerte de algunos en el Sur, se debió a la desgraciada actuación del licenciado Soto y Gama cerca del héroe suriano. Esto no lo podrá desmentir, porque es verdad; más tarde, como he dicho, podremos probarlo. Ahora bien; hay elementos aquí en México que cuando el compañero Soto y Gama lo deseara podrían decírselo, no habrá olvidado el compañero al doctor Macías; recordar perfectamente a qué se debieron ciertas calamidades que cayeron sobre este señor: nada menos que a la actuación del compañero Soto y Gama. Pero, en fin, nos mencionó el compañero el caso de Hidalgo, los crímenes en el Estado de Hidalgo. Bien, respecto de estos crímenes, ¿en qué quedamos? ¿No decía el compañero, y en mi poder obra nada menos que un telegrama de nuestro muy talentoso y distinguido compañero Rodrigo Gómez, en el cual al triunfo o a la toma de posesión de Gobierno por el ciudadano Matías Rodríguez, se dirigió al que habla y a muchos otros elementos, diciendo: Hemos triunfado, nuestros elementos agraristas han tomado posesión del Gobierno en estos días? ¿En qué quedamos? Decía: nuestro candidato agrarista ha tomado posesión del Gobierno. Entonces no podemos menos que decir, señores diputados, que nos quedamos perplejos. si hay crímenes, si el gobernador de Hidalgo, según el telegrama del compañero Rodrigo Gómez, era agrarista, ¿qué pasa? ¿de quién son los crímenes entonces, en caso de que los haya? (esto se justificar , naturalmente, en el momento en que los haya), ¿son laboristas o no, pero a la hora del triunfo nosotros los agraristas? Perfectamente bien. Con todo derecho el compañero Díaz Soto, a quien, vuelvo a repetir, he estimado en alguna ocasión, vino a hacer estos cargos aquí. Ahora bien; tocaremos de paso y a la ligera, nada más con el deseo de expresar aquí en esta tribuna la impresión, el pensamiento y el sentimiento exclusivamente - óigalo usted bien, compañero Díaz Soto y Gama - de Gonzalo González, no de hoy, sino de hace muchos meses, desde antes que usted iniciara su campaña reeleccionista, desde antes, la impresión que Gonzalo González tiene - y eso más tarde lo tiene que justificar la prensa, porque obra, como consta a "Excélsior", una declaración a ese respecto por el que en estos momentos habla -, la impresión que ha dejado en mi espíritu el que determinados elementos anden desarrollando esa labor, no ya reeleccionista - vamos a dejarlos con su tendencia -, sino alrededor, o por lo menos, agarrando el nombre del general Obregón, yo no puedo menos de estimarlo como una falta de lealtad al amigo, porque nunca estamos autorizados los elementos que en una más grande, más pequeña o insignificante acción hayamos ayudado en parte al general Obregón en su labor gubernamental, ninguno estamos autorizados para lanzar al general Obregón el cargo de desear reelegirse, puesto que ha sido uno de los elementos de la revolución que con más características se ha delineado defendiendo los principios de esta misma revolución; ¿con qué derecho vamos nosotros a decir que el candidato para la reelección es el general Obregón, antes de haber comprobado claramente que el general Obregón desea reelegirse? Yo estimo, casi pudiera decirlo así, que este es un insulto a los antecedentes revolucionarios del general Obregón. (Aplausos). Cómo se explica que se tome el nombre de un hombre como el general Obregón, revolucionario a carta cabal como lo ha demostrado con hechos; cómo vamos a aceptar que se tome su

nombre para violar los principios de la revolución? Opiniones muy claras y muy amplios cambios de impresiones sobre la actuación de diferentes elementos revolucionarios hemos tenido en muchas ocasiones, compañero Díaz Soto y Gama, y nunca - yo lo juro a usted por mi honor de trabajador -, nunca pensé así. Me recuerdo allá por novecientos veinte, cuando usted acababa de llegar del Sur y vivía aquí, nada menos frente a la Tabacalera, no se habrá usted olvidado de aquello, compañero Díaz Soto y Gama, nunca - se lo vuelvo a repetir, lo juro por mi honor -, que jamás pensé que usted, al cabo de los años, viniera a constituirse en el paladín de la reelección. (Aplausos en las galerías). Pero quiero yo decir, con el único y amplio deseo de que no se siga perdiendo el tiempo, quiero hacer una aclaración que en nuestro concepto es muy pertinente para no dejar el asunto a discusión, sino que llegue a concretarse de una manera clara cuál es el deseo de los que lo hemos firmado. Vamos a hacer esta pequeña aclaración: el compañero Soto y Gama ha venido a sostener a esta tribuna que el artículo 114 del proyecto de Ley Reglamentaria del Artículo 123, únicamente se forjó en esa forma con el objeto de favorecer a la Crom, y no se explica cómo puede favorecer el artículo 114 a la Crom, si se toma en cuenta lo antes dicho por el ciudadano Soto y Gama, de que el Partido Laborista o el laborismo, como el dice, y la Crom están llamados a desaparecer, porque si están llamados a desaparecer, no cabe duda de que el artículo 114 vendrá a beneficiar, en caso de ser ésta la tendencia, no a la Crom, sino a los elementos que vengan a substituir a la Crom, porque entonces y a habrá fallecido ésta (Aplausos en las galerías). Pero hay más todavía, y este es un verdadero problema que yo no desearía descifrar y que dejo a la consideración de la Cámara para que haga las conjeturas y los considerandos que crea pertinentes para llegar a aclarar este punto. Nos decía el compañero Soto y Gama, en uno de sus argumentos en contra del artículo 114, que este artículo es inconstitucional, que viola la libertad de asociación, palabras textuales del compañero Soto y Gama. Si yo procediera con la mala fe y el dolo con que el compañero Díaz Soto y Gama lo hace siempre que viene a esta tribuna, le haría el cargo en este momento de que estaba de acuerdo con la parte contraria, con los industriales. Y para poder comprobar, para poder demostrar este aserto mío, aquí está esto, que dice muy claramente "Confederación de Cámaras Industriales". Suplico a la Secretaría tenga la bondad de leernos lo que dicen los industriales del artículo 114.

- EL C. secretario Cerisola, leyendo:

"Con relación al artículo 113, debemos manifestar nuestra convicción de que todas las asociaciones, sin distinción, deben tener las mismas obligaciones ante la ley, por lo que debe suprimirse este artículo.

"El artículo 114 es también anticonstitucional, pues que niega el derecho de asociación consagrado como libre, no sólo en nuestro país, sino en todo el mundo civilizado.

"Aseguramos a ustedes nuestra atenta y distinguida consideración.

"Por la Comisión de Industriales y Comerciantes: R. D. Hutchison, presidente. -A. Leyva, secretario."

El C. González Gonzalo, continuando: Si esto no es una prueba, no me explico cómo sostienen el mismo criterio un connotado revolucionario de antecedentes clarísimos, de un talento muy poco común, como el compañero Díaz Soto y Gama, y la Cámara de Industriales. Para terminar y haciéndome eco de lo que ha dicho el compañero Díaz Soto y Gama, que se desea no perder el tiempo, pido a la Asamblea se sirva aprobar la proposición hecha por nosotros para que podamos entrar de lleno a cumplir con nuestro deber y no estemos defraudando los intereses del pueblo con los discursos del compañero Díaz Soto y Gama. (Aplausos nutridos en las galerías. Campanilla).

El C. presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado García Carranza. (Aplausos).

El C. García Carranza: Señores diputados:

Muy contrariamente a los propósitos particulares del que habla y a los del bloque a que pertenezco, he tenido que recurrir al ardid que siempre he reprobado, de llenar un turno en la lista de oradores inscritos acerca del debate de que se trata, para venir a esta tribuna a decir unas cuantas palabras acerca del debate político que ha sido suscitado entre los compañeros Treviño, y Díaz Soto y Gama.

Decía ayer que el Bloque Socialista Parlamentario tiene el firme propósito de que en el actual período de sesiones, en los dos meses que restan del actual período de sesiones, se haga un trabajo efectivo en esta Cámara desentendiéndonos de una manera absoluta de los trabajos de política futurista que han sido iniciados por algunos elementos que tienen especial interés en acogerse a esa anticipación política para salvar sus intereses muy particulares. (Aplausos). Debo empezar por referirme al "tonto ukase" al que aludió el compañero Díaz Soto y Gama, ukase que se refiere al propósito del bloque Socialista Parlamentario, de hacer en la Cámara con su acción parlamentaria y fuera de la Cámara con la acción política que indiscutiblemente está en nuestro deber hacer como representantes de intereses políticos de la nación, que esa labor de anticipación política que el compañero Soto y Gama encabeza en estos momentos, no produzca el malestar que nosotros consideramos que tiene que producir forzosamente en el ambiente de la nación. Consideramos nosotros que las razones que el compañero Díaz Soto y Gama aduce para plantear con tanta anticipación el problema de la sucesión presidencial, son absolutamente falsas. Consideramos que ni el compañero Soto Gama, ni ningún otro elemento político tienen ninguna razón ni ningún derecho para traer al ambiente político nacional en estos momentos una agitación absolutamente prematura, una agitación absolutamente antipatriótica, y menos para tomar como instrumento de esa agitación, como instrumento para los fines bastardos que se agitan detrás de ella, el nombre de nuestro muy respetable, muy querido e igualmente que para nosotros los miembros del Bloque Socialista Parlamentario, para la nación entera, del señor general Alvaro Obregón. (Aplausos). No es el compañero Díaz Soto y Gama, como un jefe de un hipotético partido

nacional (Aplausos); no es el compañero Díaz Soto y Gama, que nunca podrá convencer a la nación ni a nadie, de que representa de una manera efectiva a los campesinos de la República; no son tan poco los elementos de menor importancia que se encuentran detrás de él los autorizados para enarbolar el nombre del señor general Obregón en una labor que la nación entera califica como antipatriótica e inoportuna. (Aplausos). El señor Diputado Díaz Soto y Gama, por otra parte - lo debo confesar -, está en su papel: él hace perfectamente y obra de acuerdo con sus intereses personales de político militante. (Aplausos). ¡Claro! ¿Qué otra cosa va a hacer el compañero Díaz Soto y Gama cuando él, mejor que nadie, está convencido del fracaso del partido que él encabeza? (Aplausos ruidosos). ¿Qué va a hacer el compañero Díaz Soto y Gama cuando sabe perfectamente que por determinadas razones, que sería largo enumerar, en estos momentos él se encuentra colocado en determinada situación dentro de la cual no le queda otro camino que acogerse al nombre que la nación entera venera, del señor general Alvaro Obregón? Y no se crea - porque es preciso hablar claro y precisar situaciones - que para enfrentar ese nombre al señor Morones, porque el señor Soto y Gama, como todos nosotros sabemos, comprende perfectamente que lo de la candidatura del señor Morones sólo existe en la cabeza de él.... (Aplausos ruidosos. Voces: ¡Bravo! ¡Bravo!) Se necesita encontrar una justificación para la labor subterránea de política personalísima que él tiene la necesidad de desarrollar. No es, compañero, el dilema como lo plantea el compañero Soto y Gama, y lo que ha dicho, que a esta tribuna viene a hablar con todo valor civil, que a esta tribuna viene a decir grandes verdades, en esta ocasión no lo ha hecho. Y es necesario que lo diga con todo valor civil, que lo diga con toda entereza, que él lo que quiere plantear es el problema de Obregón contra Calles. (aplausos). Es preciso que la nación entera sepa que con esta lucha anticipada, lo que hay es una maniobra encubierta de oposición, aunque no se quiera confesar, y que a esa labor de oposición nunca podrá arrastrar a los elementos bien intencionados, no incondicionales, como ha calificado a los compañeros laboristas, sino a los bien intencionados que, llámense laboristas, llámense socialistas parlamentarios, llámense como quiera llamárseles, siempre estarán de acuerdo en que el señor general Calles, en estos momentos que necesita la cooperación, que necesita la colaboración de todos los hombres bien intencionados de la República para llevar a cabo la obra de reconstrucción nacional, la obra revolucionaria que se ha echado a cuestas, porque si no, es mentira que vayamos a esperar dentro de cuatro o cinco años la realización de los principios de la revolución. Necesitamos de la labor del señor general Calles, no para que se realice hoy ni mañana en todos sus aspectos la obra revolucionaria, sino como una obra de preparación para el porvenir, y es preciso que la nación entera sepa que esa labor de anticipación política, que esa labor a la que quieren arrastrar de una manera tan interesada, de manera que no podemos permitir, el nombre del señor general Obregón, no está respaldada absolutamente por todos los elementos de la política militante nacional que sean conscientes con el momento que vivimos. Así, pues, sepa el ciudadano Díaz Soto y Gama, que el Bloque Socialista Parlamentario, no por un ukase tonto del presidente, como él ha dicho, sino por la conciencia de que las necesidades nacionales del momento requieren que se haga a un lado esa politiquería, a la que él quiere precipitar a la nación; por esa necesidad, que reclama que cada uno de nosotros trabajemos en la elaboración de los proyectos de ley que tenemos pendientes, por esa necesidad que reclama la tranquilidad política necesaria para que el Gobierno de la República pueda realizar su programa, por esas necesidades todas pongamos un punto y coma a esa labor de anticipación política; no digamos que vamos a esperar todo un porvenir, a sabiendas todos nosotros de que somos callistas y obregonistas en el momento que sea necesario. El nombre del señor general Obregón no necesitar de Antonio Díaz Soto y Gama y de todos los que están detrás de él para salir resplandeciente al ambiente político nacional a que se le lleve en el momento en que sea preciso. (Aplausos). Que no nos vengan a espantar el señor compañero Soto y Gama con que vendrán a la próxima Cámara nada más dos partidos y que ganar la Permanente el que sea Obregonista. Que sepa el señor compañero Soto y Gama, que obregonistas seguramente unánimemente somos los que integramos la Representación Nacional y que no tenemos por qué permitir que se plantee ese dilema en este momento; que no nos vengan a decir el compañero Soto y Gama: "el obregonista soy yo, y el que no esté conmigo en este momento, no puede ser ni ser obregonista." También en otro orden de ideas, y como una obligación de amigo, quiero referirme a la personalidad del señor ingeniero Luis León, secretario de Agricultura y Fomento, a quien el señor licenciado Soto y Gama ha venido a atacar desde esta tribuna. Decía el compañero Soto y Gama, que por qué habría de haber despecho en los ataques que se vienen a hacer en contra de Luis León, que cuáles son las canonjías, las prebendas que el compañero León ha suprimido al Partido Agrarista en la Secretaría de Agricultura y Fomento. Pues esas prebendas, esas canonjías están en esta lista (Aplausos. Risas), que si el señor compañero Soto y Gama y los suyos tienen interés, puede leerse desde la tribuna de esta Cámara. (Aplausos. Voces: ¡Que se lea!) Aquí hay una lista de setenta y tantos empleados, que el ingeniero León cesó, todos ellos pertenecientes al Partido Nacional Agrarista, empleados la mayor parte de los cuales no desempeñaba otra labor que la de propaganda política para el Partido Agrarista. (Risas. Aplausos). Eso se llama, compañeros, canonjías, prebendas: el sueldo de cuarenta pesos diarios, que por concepto de gratificación tenía el señor De Negri, como secretario de Agricultura y Fomento; prebenda, el sueldo de treinta y un pesos diarios, que por el mismo concepto disfrutaba el señor Pedrero Córdova; prebenda, el sueldo de veinticuatro pesos diarios, que por el mismo concepto disfrutaba el señor Según; prebenda, el sueldo de doce pesos diarios, que por el mismo concepto disfrutaba el señor Carpio. (Risas. Aplausos). Cuando el señor De Negri, miembro prominente del Partido Nacional Agrarista,

director del Partido Agrarista dentro de la Secretaría de Agricultura y Fomento, desempeñaba ese puesto, en el mes de febrero del año de 1924 se aumentó en quinientos mil pesos la partida de gastos extraordinarios, y en el mes de mayo se aumentó en un millón quinientos mil pesos la misma partida. Si no hay motivo, compañeros, para que se hable por despecho en contra de un secretario que ha suprimido todos estos gastos, no sé cuándo se va a hablar por despecho. Si el señor compañero soto y Gama y los que atacan al ingeniero León pudieran encontrarse colocados dentro de otro plano, podríamos creer perfectamente que sus ataques eran sinceros y que estaban desprovistos de la pasión que forzosamente tiene que existir cuando se siente uno herido en su interés particular o de grupo; pero en estas condiciones, el compañero Soto y Gama no tiene derecho a atacar al compañero León, sino en aquellos casos de doctrina revolucionaria en que pueda demostrar que el ingeniero León es reaccionario y un político que ha faltado a sus compromisos como hombre de la revolución; cuando pueda demostrar que el ingeniero León es un hombre que cerca del general Calles está sirviendo de instrumento a la reacción; pero cuando no venga a hablar más que por la supresión de estas prebendas y estas canonjías, no podemos creer que sus ataques sean desinteresados y sinceros. (Aplausos). Creo, compañeros, haber precisado cuál es el punto de vista del bloque a que tengo el honor de pertenecer, y quiero manifestar también que este grupo parlamentario está dispuesto a poner un punto final hoy al debate político que se suscita en esta Cámara. (Aplausos). Que de hoy en adelante el Bloque Socialista Parlamentario, y teniendo que acudir a los medios que sea preciso dentro de las maniobras a que se puede recurrir honradamente en el Parlamento, no consentir por ningún motivo que esta tribuna se venga usar como arma política y que se nos distraiga de la labor que tenemos verdadero interés en realizar como un cumplimiento de las promesas que tenemos hechas a la nación. (Aplausos ruidosos. Voces: ¡Muy bien!)

El C. secretario Cerisola: Se pregunta a la Asamblea, en votación económica, si se considera el asunto suficientemente discutido. Suficientemente discutido. Se consulta a la Asamblea si se dispensan los trámites. Dispensados.

El C. Siurob: Pido la palabra, señor presidente. (Voces: ¡Que se lea!) Pedí la palabra para hechos al terminarse el debate; y como el debate ha terminado.... (Voces: ¡Que se lea!)

El C. presidente: Se manifiesta al diputado Siurob que está a votación la moción....

El C. Siurob: Me permito objetar al señor presidente, en moción de orden.

... - EL C. presidente: No hay desorden, compañero Siurob.

El C. Siurob: El desorden consiste en que su señoría afirma que está a votación la moción, y no puede estar a votación, sino cuando mucho a discusión. Únicamente la Asamblea ser la que resuelva en este asunto. La Asamblea va a resolver en estos momentos si se toma en consideración únicamente.

El C. Hurtado: Moción de orden. La Asamblea ha declarado que está suficientemente discutido este asunto.

- El C. secretario Cerisola, leyendo:

"Único. Se prolongarán dos horas más las sesiones vespertinas de la H. Cámara de Diputados, dedicando ese tiempo exclusivamente al estudio y discusión del proyecto de Ley Reglamentaria del Artículo 123 Constitucional, hasta que se obtenga la votación completa de dicho proyecto de ley, en el actual período ordinario de sesiones." En votación económica.... (Voces: ¡Sí! ¡No!) En votación económica se pregunta a la Asamblea si se aprueba. Aprobado.

El C. presidente, a las 19.52: Se levanta la sesión y se cita para mañana a las once horas.