Legislatura XXXIX - Año I - Período Ordinario - Fecha 19430825 - Número de Diario 8

(L39A1P1oN008F19430825.xml)Núm. Diario:8

Colegio Electoral

ENCABEZADO

MÉXICO, D.F., MIÉRCOLES 25 DE AGOSTO DE 1943

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

Registrado como artículo de 2a. clase en la Administración Local de Correos, el 21 de septiembre de 1921

AÑO 1.- PERIODO ORDINARIO XXXIX LEGISLATURA TOMO I. - NÚMERO 8

OCTAVA JUNTA PREPARATORIA

DE LA

CÁMARA DE DIPUTADOS

EFECTUADA EL DÍA 25

DE AGOSTO DE 1943

SUMARIO

1. - Se abre la Junta Preparatoria. Lectura y aprobación del acta de la anterior.

2. - Se aprueban los dictámenes de las Comisiones Revisoras de Credenciales referentes a los siguientes distritos electorales: 3o. de Michoacán, 1o. de Nuevo León, 5o. del Distrito Federal, 8o. de Oaxaca y 5o. de el Estado de México .

3. - Dictamen referente al 6o. Distrito Electoral del Distrito Federal. Discusión. Se aprueba. Se levanta la junta.

DEBATE

Presidencia del

C. FERNANDO MOCTEZUMA

(Asistencia de 102 miembros de la Asamblea).

- El C. Presidente (a las 14.30): Se abre la junta.

- El C. secretario Cantú Balderas Saúl (leyendo):

"Acta de la Junta Preparatoria de la Cámara de Diputados del XXXIX Congreso de la Unión, celebrada el día veinticuatro de agosto de mil novecientos cuarenta y tres.

"Presidencia del C. Fernando Moctezuma.

"En la ciudad de México, a las catorce horas y cincuenta y cinco minutos del martes veinticuatro de agosto del mil novecientos cuarenta y tres, se abre la junta siendo visible el quórum, según declaratoria que hace la Secretaría.

"Se aprueba, sin discusión, el acta de la junta efectuada el veintitrés del actual.

"En seguida, se da cuenta con los dictámenes unitarios que presentan las diversas secciones de la Primera Comisión Revisora de Credenciales, respecto al resultado de las elecciones para diputados federales celebradas el primer domingo de julio próximo anterior.

"La Asamblea, en votaciones económicas sucesivas y sin debate, aprueba los siguientes dictámenes por los que se declaran válidas las elecciones de diputados al Congreso de la Unión, propietarios y suplentes, respectivamente, a los ciudadanos que en el mismo orden se indican a continuación con expresión del distrito que representan:

"4o. de Chiapas: Francisco José Burelo - David Pérez N.

"2o. de Nayarit: Gabriel Castañeda Landázuri - José María Narváez.

"2o. de Sinaloa: Fausto A. Marín - Enrique Peña G.

"5o. de Chiapas: Rafael Jiménez Bolán - Julio Muñoz Castillo.

"2o. de Durango: Miguel Breceda - Domingo Garibaldi.

"4o. de Hidalgo: Raúl Lozano - Manuel Lara Salguero.

"2o. de Coahuila: Ubaldo Veloz A - Eduardo V. Alvarado.

"4o. de Coahuila Secundino Ramos y Ramos - Víctor M. Bosque.

"4o. de Oaxaca: Melquiades Ramírez S. - Rafael Pineda León.

"4o. de Guerrero: Ramón Mata y Rodríguez - Ignacio Victoria.

"4o. de Durando: Juan Manuel Tinoco - Marcelo Cháirez.

"5o. de Guanajuato: José R. Velázquez Nuño - Antonio Bucio.

"1o. de Chiapas: Andrés Serra Rojas - Tomás Martínez.

"2o. de Campeche: Arcadio Ché Canché - Francisco Alvarez Barret.

"3o. de Guerrero: Isauro López Salgado - Odilón C. Flores.

"3o. del Distrito Federal: Filemón Manrique - Antioco Ramírez.

"2o. de México: Antonio Manero - Agustín González Argüelles.

"2o. de Colima: Carlos Alcaraz Ahumada - Miguel S. Fuentes.

"2o. de Puebla: Mariano Rayón - Gustavo Romero.

"1o. de Tabasco: Nicolás Valenzuela Quintana - Bertino Madrigal Camelo.

"7o. del Distrito Federal: Pedro Téllez Vargas - Francisco Mayorga.

"2o. de Tamaulipas: Graciano Sánchez - Martín Martínez.

"3o. de Durango: Mariano Castillo Nájera - Miguel Arrieta.

"La Secretaría, por acuerdo de la Presidencia, hizo en cada caso la declaratoria reglamentaria.

"Se da lectura al dictamen firmado por la mayoría de la Tercera Sección de la Primera Comisión Revisora de Credenciales sobre el resultado de las elecciones para diputados al Congreso de la Unión efectuadas el día cuatro de julio del corriente año, en el Tercer Distrito Electoral del Estado de Nuevo León, consultando la aprobación de la fórmula Carlos F. Osuna - Delfino García Sáenz; y, además, se lee el voto particular del C. Víctor Alfonso Maldonado, que otorga el triunfo a la fórmula Gildardo L. Lozano - Fortino Garza Campos . A discusión el dictamen de la mayoría de la Comisión, sin ella, se aprueba, haciendo la Secretaría, por acuerdo de la Presidencia, la declaratoria reglamentaria.

"Acto seguido, se lee el dictamen sobre el resultado de las elecciones para diputados al Congreso de la Unión efectuadas, el cuatro de julio último, en el Primer Distrito Electoral del Estado de Querétaro, consultando la aprobación de la fórmula Eduardo Luque Loyola - Antonio Martínez Montes, como propietario y suplente respectivamente, por el mencionado Distrito Electoral . A discusión este dictamen, y previa pregunta de la Presidencia, la Asamblea acepta oír, al margen de este asunto, la defensa del C. Carlos Septién García, quien desde luego habla en contra, dando lectura a documentos relacionados con el caso electoral de que se trata; pero, como el curso de su peroración pronuncia conceptos fuera de tono, es llamado al orden por la Presidencia, a moción del C. Castro, para que concrete su exposición al dictamen que se debate. En pro usan de la palabra los CC. Ochoa Rentería y Yurén Aguilar. Considerado el asunto suficientemente discutido, en votación económica se aprueba el dictamen tal como lo presenta la Comisión, haciendo la Secretaría, por acuerdo de la Presidencia, la declaratoria correspondiente.

"A continuación se da cuenta con el dictamen sobre el resultado de las elecciones para diputados federales celebradas el cuatro de julio próximo pasado, en el Primer Distrito Electoral de Estado de Guerrero, consultando la aprobación de la fórmula José María Suárez Téllez - Angel Tapia Alarcón, como propietario y suplente, respectivamente, por el expresado Distrito Electoral. A debate este dictamen, y también, previa pregunta de la Presidencia, la Asamblea decide escuchar, al tratarse este dictamen, la defensa del C. Filogonio Mora, quien inmediatamente habla en contra y lee algunas constancias al respecto. En pro usan de la palabra los CC. Carlos A Madrazo y Suárez Téllez, dando a conocer aquél diversos documentos sobre el particular. Considerado el asunto suficientemente discutido, en votación económica se aprueba el dictamen de la Comisión, haciendo la Secretaría, por acuerdo de la Presidencia, la declaratoria de rigor.

"En seguida es leído el dictamen respecto al resultado de las elecciones para diputados al Congreso de la Unión efectuadas el primer domingo de julio último, en el Noveno Distrito Electoral del Distrito Federal, consultando la aprobación de la fórmula Roberto Aguilera Carvajal - Nemesio Fuentes, como propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado Distrito Electoral. A discusión este dictamen, e igualmente, previa pregunta de la Presidencia, la Asamblea otorga su anuencia para oír, en conexión con este caso, la defensa de los CC. Narciso Bassols y Guillermo Rodríguez García. Se concede la palabra al C. Bassols, y éste, invocando preceptos reglamentarios, primero solicita que se le permita hablar dos veces, y después pide que se funde el dictamen y que la Comisión dé lectura a las actas de votación de este caso electoral. El C. Garza Tijerina, en nombre de la Comisión, sostiene sus puntos de vista, y lee varias constancias del expediente. El C. Rodríguez García habla en contra, y el C. Bassols lo hace por segunda vez, volviendo a solicitar que se lean las actas de votación, replicándole el C. Garza Tijerina. El C. Aguilera Carvajal habla en pro, rebatiendo al C. Bassols, quien usa de la palabra una vez más, e insistiendo en que se dé lectura a las actas de votación, pronuncia un amplio discurso sobre el proceso electoral del caso que se debate. Formulan aclaraciones los CC. Garza Tijerina y Rodríguez García, así como la Presidencia, y los CC. Bonfil y Quesnel Acosta hacen mociones de orden. Por último, el C. Moreno Sánchez propugnando en favor del dictamen emitido por la Comisión, refuta las argumentaciones del C. Bassols. Considerando el asunto suficientemente discutido, en votación económica se aprueba el dictamen tal como lo presenta la Comisión, haciendo la Secretaría, por acuerdo de la Presidencia, la declaratoria reglamentaria.

"A las diecinueve horas se levanta la junta".

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobada el acta.

- El C. secretario Murillo Vidal (leyendo):

"la. Comisión Revisora de Credenciales. - 2a. Sección.

"Honorable Asamblea:

"Para su estudio y dictamen fue turnado a la suscrita 2a. Sección de la 1a. Comisión Revisora de Credenciales el expediente formado al efectuarse las elecciones para diputados federales en el 3er. Distrito Electoral del Estado de Michoacán.

"Contendieron en esas elecciones las fórmulas integradas por los CC. Agustín Otero Gutiérrez y Antonio Licea Luna; coronel Octavio Magaña e Ignacio Torres E., y José Valdovinos Garza y Alberto Pichardo. De las constancias que obran en el expediente se desprende que los actos electorales se ajustaron a las prescripciones de la ley y, por consiguiente, fueron válidos. La documentación presentada por la primera fórmula está correcta en lo correspondiente a cada casilla electoral y a la Junta Computadora que funcionó en el local oficial y extendió credenciales que fueron certificadas por el Presidente Municipal de la cabecera del Distrito Electoral. La documentación presentada por las otras fórmulas está deficiente en muchos aspectos y las credenciales exhibidas tienen la certificación

de autoridades municipales distintas de la señalada expresamente por la Ley Electoral. En exposición presentada por alguno de los interesados se hacen, en contra del candidato legalmente triunfante, diversos cargos de los que no corresponde juzgar ni a esta Comisión ni al Colegio Electoral, y a juzgar exclusivamente por el resultado legal de las elecciones, el voto popular favoreció a la fórmula Otero - Licea. Por estas razones, nos permitimos someter a vuestra consideración los siguientes puntos resolutivos:

"Primero. Son válidas las elecciones que para diputados federales se llevaron a cabo el día 4 de julio último, en el 3er. Distrito Electoral del Estado de Michoacán.

"Segundo. Son diputados al Congreso de la Unión propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado Distrito, los CC. Agustín Otero Gutiérrez y Antonio Licea Luna.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D. F., a 25 de agosto de 1943. - Teófilo R. Borunda. - Jesús Yurén Aguilar. - Demetrio Flores Fagoaga".

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Primero. Son válidas las elecciones para diputados federales efectuadas el día cuatro de julio del corriente año en el Tercer Distrito del Estado de Michoacán.

Segundo. Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado Distrito, los ciudadanos Agustín Otero Gutiérrez y Antonio Licea Luna.

"1a. Comisión Revisora de Credenciales. - 4a. Sección.

"H. Asamblea:

"A esta Sección 4a. de la 1a. Comisión Revisora de Credenciales pasó su estudio y dictamen el expediente electoral correspondiente a las elecciones que para diputados al Congreso de la Unión se efectuaron en el 1er. Distrito del Estado de Nuevo León, el domingo 4 de julio del corriente año.

"Hecho el estudio en cuestión, se llegó al conocimiento de que en estas elecciones contendieron las siguientes fórmulas de candidatos propietario y suplente al Congreso de la Unión: CC. Rodolfo Gaytán y Zacarías Villarreal, postulados por el Partido de la Revolución Mexicana; CC. Bernardo Elosúa y Reynaldo J. González L., postulados por el Partido Acción Nacional, y CC. Refugio Arellano y Gonzalo N. López postulados por el Partido Frente Electoral Revolucionario Nacional Campesino. Dichas elecciones se efectuaron con estricto apego a la Ley Electoral vigente, según se desprende del acta de la Junta Computadora que funcionó legalmente en la Cabecera distrital, habiendo resultado triunfante la fórmula postulada por el P. R. M. a que se alude al principio, por una mayoría de 22,146 votos y no habiendo suscitándose incidente alguno en el curso de los trabajos que presenció el representante de la Secretaría de Gobernación ni protestas de ninguna clase por los partidos o sus representantes, que intervinieron en estas elecciones. Así también, las credenciales que dicha Junta expidió a los candidatos electos, contienen la certificación de la autoridad municipal de dicha cabecera distrital, por lo que a la autenticidad de las firmas de los miembros de la Mesa Directiva se refiere.

"Por lo anteriormente expuesto, venimos a someter a la consideración y aprobación de la H. Asamblea los siguientes puntos de acuerdo:

"Primero. Son válidas las elecciones federales efectuadas en el 1er. Distrito del Estado de Nuevo León, el domingo 4 de julio de 1943, para diputados al Congreso de la Unión.

Segundo. En consecuencia, son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el distrito mencionado, los CC. Rodolfo Gaytán y Zacarías Villarreal.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. - México, D. F., a 24 de agosto de 1943. - Julián Garza Tijerina. - Gregorio Velázquez. - Francisco Linares".

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara:

Primero. Son válidas las elecciones para diputados federales efectuadas el día cuatro de julio del corriente año en el Primer Distrito Electoral del Estado de Nuevo León.

Segundo. Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado distrito los ciudadanos Rodolfo Gaytán y Zacarías Villarreal.

"1a. Comisión Revisora de Credenciales. - 4a. Sección.

"H. Asamblea:

"A esta Sección 4a. de la 1a. Comisión Revisora de Credenciales pasó para su estudio y dictamen el expediente electoral correspondiente a las elecciones federales que se efectuaron en el 5o. Distrito del Distrito Federal, el domingo 4 de julio del corriente año.

"Hecho el estudio minucioso del expediente se llegó al conocimiento de que contendieron en estas elecciones las fórmulas de las candidaturas para diputado propietario y suplente, respectivamente, como sigue: CC. J. Leonardo Flores Vázquez y Carlos L. Díaz y Díaz; CC. Régulo Juárez Guzmán y Rosendo Martínez Grajeda; CC. Modesto C. Flores y Rafael Gómez Rangel; CC. José Bravo Zamudio e Ignacio Rodríguez Verdín; CC. Luis N. Orlaineta y Carlos Alatorre Isunza; CC. J. Trinidad García y Simón Zúñiga Romero; CC. Julio Barrera S. y José L. Hernández; C. Juventino Sánchez Méndez para diputado propietario.

"Asimismo, se encontró en dicho expediente que la documentación respectiva de la fórmula de las precandidaturas que al principio se mencionan, ajustaron todos sus procedimientos a lo dispuesto por la Ley Electoral vigente, según se deduce del acta de la Junta Computadora que legalmente funcionó y de las credenciales que expidió la Mesa Directiva de la propia Junta, cuyas firmas fueron certificadas, por cuanto a su autenticidad, por el C. Jefe del Departamento del Distrito Federal, licenciado Javier Rojo Gómez.

"Al considerar que las elecciones de referencia se efectuaron con estricto apego a la ley, los suscritos se permiten someter a la consideración y aprobación de la H. Asamblea los siguientes puntos de acuerdo:

"Primero. Son válidas las elecciones que para diputados al Congreso de la Unión, se efectuaron en el 5o. Distrito Electoral del Distrito Federal, el domingo 4 de julio de 1943.

"Segundo. En consecuencia, son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado Distrito, los CC. J. Leonardo Flores Vázquez y Carlos L. Díaz y Díaz.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. - México, D. F., a 25 de agosto de 1943. - Julián Garza Tijerina. - Gregorio Velázquez. - Francisco Linares".

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara: Primero. Son válidas las elecciones para diputados federales, efectuadas el día cuatro de julio del corriente año en el Quinto Distrito Electoral del Distrito Federal.

Segundo. Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado distrito los ciudadanos J. Leonardo Flores Vázquez y Carlos L. Díaz y Díaz.

"1a. Comisión Revisora de Credenciales. - 3a. Sección.

"H. Colegio Electoral.

"Correspondió a los suscritos, por acuerdo de Vuestra Soberanía, conocer del expediente formado con motivo de las elecciones constitucionales que para la renovación de la H. Cámara de Diputados al Congreso de la Unión, se verificaron el día 4 de julio del año en curso, en el 8o. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca.

"Del estudio del expediente relativo al 8o. Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, se desprende que jugaron los CC. profesor Fidel Vázquez Mendoza como candidato propietario a diputado y José Maldonado Rojas, como suplente, independientes; CC. licenciado Benigno V. Jiménez, como candidato a diputado propietario y Joel Coronado, como candidato a diputado suplente, independientes; CC. Doctor Carlos Innes y Anselmo Lagunas, candidatos independientes a diputados propietario y suplente, respectivamente; y CC. Mayor José Larrazábal González y Ricardo Vázquez Echeverría, candidatos del Partido de la Revolución Mexicana a diputados propietario y suplente, respectivamente.

"Después de un detenido estudio de las documentaciones correspondientes a cada una de las planillas, esta Comisión somete a la consideración de ese H. Colegio Electoral sea aprobada la fórmula CC. Mayor José Larrazábal González Ricardo Vázquez Echeverría, como diputados propietario y suplente, respectivamente, por el octavo Distrito Electoral del Estado de Oaxaca, en vista de que la ya citada fórmula reúne los requisitos legales establecidos por la Ley Electoral en vigor. En efecto, la credencial extendida en su favor lo fue por el Presidente, Vicepresidente, Secretario y Escrutadores de la Junta Computadora correspondiente al distrito de referencia, que se reunió en Ejutla de Crespo, Oaxaca y, además, autentificadas las firmas por el Presidente Municipal y Secretario de este lugar, según lo previene la Ley Electoral.

"En cuanto a las documentaciones de las demás planillas que jugaron en el Distrito Electoral que nos ocupa, adolecen de falta de credencial auténtica; es decir, la expedida por la Junta Computadora, legalmente instalada, y con autentificación de firmas hechas bien por Notario o por autoridades a quienes no competen tales funciones.

"Hecha la anterior exposición, los suscritos someten ilustrado criterio de este H. Colegio Electoral, para su aprobación en su caso, de los siguientes puntos resolutivos:

"Primero. Son válidas las elecciones que para diputados al H. Congreso de la Unión se verificaron el día 4 de julio del presente año, en el Octavo Distrito Electoral del Estado de Oaxaca.

"Segundo. Son Diputados propietario y suplente, respectivamente, por el citado Distrito Electoral, los CC. José Larrazábal González y Ricardo Vázquez Echeverría.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D. F., a 25 de agosto de 1943. - Octavio Reyes Spíndola. - Víctor Alfonso Maldonado. - Gustavo Díaz Ordaz".

Está a discusión. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara:

Primero. Son válidas las elecciones para diputados federales efectuadas el día cuatro de julio del corriente año, en el Octavo Distrito Electoral del Estado de Oaxaca.

Segundo. Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado Distrito los ciudadanos José Larrazábal González y Ricardo Echeverría.

"1a. Comisión Revisora de Credenciales. - 1a. Sección.

"Honorable Asamblea:

"A esta 1a. Sección de la 1a. Comisión Revisora

de Credenciales y por acuerdo de Vuestra Soberanía, fue turnado para su estudio y resolución el contenido de los paquetes electorales relativo a las elecciones que para diputados federales al Congreso de la Unión, se verificaron en el Quinto Distrito Electoral del Estado de México el 4 de julio del corriente año.

"Esta 1a. Comisión, después del minucioso estudio que hizo en la documentación aludida, pasa a exponer a esta Asamblea lo siguiente:

"Contendieron en este Distrito las fórmulas integradas por los ciudadanos Luis Angel Rodríguez Jesús Avalos; ingeniero Jesús Aguirre Delgado Hermelindo Rojas Pérez; Bernardo Peña Arcos - Reveriano Bastida Sánchez; figurando también la candidatura del C. Efrén Peña Aguirre, que no registró credencial de suplente.

"En esta elección concurrió una serie de irregularidades, pues no se repartieron boletas electorales, no se publicaron los padrones, no se hicieron las publicaciones con la debida oportunidad de los sitios en donde debían instalarse las casillas. El día de las elecciones, las autoridades locales, utilizando a la policía y con el objeto de favorecer a uno de los candidatos, rechazaron a los votantes de todas las casillas, creando con esto un ambiente de intranquilidad y de zozobra que hizo imposible el desarrollo de la función cívica, independientemente de algunos otros actos de violencia que fueron cometidos contra los partidarios de las diversas candidaturas independientes.

"En estas condiciones, la comisión que suscribe propone a la ilustrada consideración de Vuestra Soberanía, los siguientes puntos de acuerdo:

"Primero. Son nulas las elecciones efectuadas el 4 de julio del corriente año, en el Quinto Distrito Electoral del Estado de México.

"Segundo. En su oportunidad, convóquese a nuevas elecciones para designar a los diputados propietario y suplente que habrán de representar a ese Distrito en la XXXIX Legislatura del Congreso de la Unión.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D. F., a 25 de agosto de 1943. - Carlos A. Madrazo. - Jorge Contreras Bobadilla. - Gorgonio Quesnel Acosta".

Está a discusión el dictamen. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara:

Primero. Son nulas las elecciones para diputados federales efectuadas el día cuatro de julio del corriente año en el Quinto Distrito Electoral del Estado de México.

Segundo. En su oportunidad, convóquese a nuevas elecciones para designar a los diputados, propietario y suplente que habrán de representar a ese Distrito en la XXXIX Legislatura de la Unión.

- El mismo C. Secretario (leyendo):

"1a. Comisión Revisora de Credenciales. - 3a. Sección.

"H. Colegio Electoral:

"Vuestra Soberanía acordó turnar a esta 3a. Sección de la 1a. Comisión Revisora de Credenciales, para su estudio y resolución, el expediente que se formó con motivo de las elecciones constitucionales que para Diputados al Congreso de la Unión tuvieron verificativo el día 4 de julio del año en curso en el 6o. Distrito Electoral del Distrito Federal.

"Del estudio del expediente relativo al citado Distrito, resulta que jugaron los CC. Manuel L. Farías como diputado propietario y Roberto Guerrero Groso como diputado suplente, sostenidos por el Partido Popular del 6o. Distrito; CC. licenciado Gastón Martínez Gayosso como diputado propietario y licenciado Salvador González Santos como suplente con el carácter de independientes; CC. ingeniero José Cardoso Villagrán, como propietario y Gustavo García Soria como suplente, también independientes; CC. Luis Zamora Plowes, como propietario, y Félix E. López, como suplente, independientes; C. Guillermo E. Obregón, como diputado propietario independiente, sin suplente; CC. Luis de Garay y Manuel Ulloa, candidatos a diputados propietario y suplente, respectivamente, de Acción Nacional; CC. licenciado Víctor Manuel Villaseñor y Antonio Bernal, candidatos de Acción Política a diputados propietario y suplente, respectivamente, y CC. Juan Best García y Luis Martínez Mezquida, candidatos del Partido de la Revolución Mexicana para diputados propietario y suplente respectivamente, por el Distrito Electoral cuyo estudio se abocó esta 3a. Sección de la 1a. Comisión Dictaminadora. La Comisión resuelve, dictaminando, en los siguientes términos:

I. Respecto a los ciudadanos Manuel L. Farías y Roberto Guerrero Groso no aportaron ningún elemento probatorio en que la Comisión pudiera apoyar su dictamen, mediando la circunstancia que las personas signantes de la credencial presentada por dichos señores no son conocidas de nadie, ni está probado el carácter oficial con que se ostentan. La pretendida constancia notarial que aparece al final de dicha credencial sólo revela que las firmas que calzan la credencial son auténticas y las que usan los siguientes en todos sus actos, sin que le conste al notario que realmente estas personas tienen siquiera el nombre que dijeron tener ni el carácter con que se ostentan;

"En consecuencia, esta Comisión propone desechar la credencial de los mencionados ciudadanos, por notoriamente improcedente;

"II. En cuanto a la planilla Gastón Martínez Gayoso - licenciado Salvador González Santos, la Comisión dictamina en los mismos términos que la anterior, en vista de que median las mismas circunstancias;

III. El dictamen de la Comisión respecto al caso de la planilla ingeniero José Cardoso Villagrán Gustavo García Soria, es contrario a los intereses de dichos señores, por encontrarse en las mismas circunstancias que los dos anteriores;

IV. La Comisión rinde su dictamen para los ciudadanos Luis Zamora Plowes y Félix E. López en los mismos términos que los anteriores, en virtud

de hallarse en idénticas condiciones que ellos, debiendo desecharse la credencial por ser notoriamente ilegal.

"V. En cuanto al caso electoral del C. Guillermo E. Obregón, encontrándose en igualdad de circunstancias que los anteriores, debe resolverse en los mismos términos ya que, el documento presentado a guisa de credencial no está otorgado en los términos de ley;

"VI. Por lo que se refiere a la fórmula electoral de los CC. Luis de Garay Manuel Ulloa, sostenidos por el Partido Acción Nacional, en vista de que no presentaron la documentación respectiva de la autoridad política, para probar el carácter con que intervinieron el Presidente y Secretarios de la Junta Computadora, ni la credencial respectiva como lo previene la Ley Electoral, la Comisión propone desechar la solicitud presentada por dichos señores, por no haberse apegado a los términos de la ley de la materia;

"VII. En cuanto a la planilla sostenida por la Liga de Acción Política, en la que jugaron los CC. licenciado Víctor Manuel Villaseñor y Antonio Bernal, la Comisión se permite dictaminar en el sentido de que sea desechada la solicitud de dichos señores, atentas las siguientes consideraciones:

"a) No presentaron al estudio de la Comisión ningún elemento probatorio, con excepción de 28 protestas de sus partidarios, que por razón natural deben tenerse como parciales, para justificar su reclamación.

"b) Tampoco presentaron la credencial respectiva, que previene la ley.

"c) Los reclamantes se concretaron a un escrito de dieciocho hojas, relatando un sinnúmero de supuestas violaciones a la Ley Electoral, sin que presentaran, como ya se dijo, ningún elemento de prueba que justificara las supuestas violaciones.

"Por otra parte, los reclamantes están conformes en que las elecciones deben declararse válidas, no así la computación que dicen fue fraudulenta; pero, como no aportaron ningún elemento de prueba al respecto, la Comisión propone sea desechada la solicitud de los quejosos, por no estar apegada a la ley, y

"VIII. Finalmente la Comisión propone sea aceptada la planilla de los CC. Juan Best García y Luis Martínez Mezquida para diputados propietario y suplente, por el 6o. Distrito Electoral del Distrito Federal, por haberse llenado todos los requisitos exigidos por la Ley Electoral y haberse probado en el expediente, con documentos que hacen prueba plena, expedidos por la autoridad política del Departamento Central, que las personas que fungieron como Presidente y Secretarios de la Junta Computadora que expidió la credencial tienen ese carácter, sus firmas son auténticas y se apegaron estrictamente estas personas a lo dispuesto por la ley de la materia.

"Esta Comisión desea referirse de manera especial y llamar la atención a ese H. Colegio Electoral sobre los procedimientos seguidos para autentificar las credenciales de candidatos que no han obtenido el triunfo electoral, valiéndose, como en los casos a que este dictamen se refiere, de certificaciones hechas por notarios, respecto a hechos que no les constan e invadiendo funciones encomendadas a la autoridad política y al Colegio Electoral, incurriendo no solamente en grave falta a las disposiciones legales, sino cayendo de hecho en la comisión de delitos, como podrá verse por el sucinto estudio hecho por esta Comisión.

"El artículo 51 fracción I de la Ley del Notariado, en su parte conducente, determina:

"El Notario está obligado a ejercer sus funciones cuando para ello fuere requerido.

"Debe rehusarse en los siguientes casos:

I. Si el acto cuya autorización se le pide está prohibido por la ley; si es manifiestamente contrario a las buenas costumbres o si corresponden exclusivamente su autorización legal a algún otro funcionario".

"Por otra parte el artículo 8o. del Código Civil previene:

"Artículo 8o. Los actos ejecutados contra el tenor de las leyes prohibidas o de interés público serán nulos, excepto en los casos en que la ley ordene lo contrario".

"De lo que se deduce que las pretendidas certificaciones notariales que aparecen en los expedientes a que esta Comisión se ha venido refiriendo, no tiene ningún valor legal y el funcionario que, en contravención a la ley prohibitiva, ejerce funciones que no le corresponden incurre en responsabilidades penadas por la ley.

"Por lo anteriormente expuesto, los suscritos tienen el honor de proponer a la H. Asamblea, para su aprobación en su caso, los siguientes puntos resolutivos:

"Primero. Son válidas las elecciones que para diputados al Congreso de la Unión tuvieron verificativo el día 4 de julio del año en curso en el Sexto Distrito Electoral del Distrito Federal.

"Segundo. Son diputados propietario y suplente, respectivamente, por el expresado Distrito Electoral, los CC. Juan Best García y Luis Martínez Mezquida.

"Sala de Comisiones de la H. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - México, D. F., 25 de agosto de 1943. - Octavio Reyes Spíndola. - Víctor Alfonso Maldonado. - Gustavo Díaz Ordaz".

Está a discusión el dictamen.

- El C. Presidente: La Presidencia, de acuerdo con el precedente establecido, solicita que se permita ser oídos en defensa, a los ciudadanos licenciado Luis de Garay, miembro de Acción Nacional: licenciado Víctor Manuel Villaseñor, de Acción Política, y Manuel I. Farías, independiente.

- El C. secretario Cantú Balderas: En votación económica se consulta a la Asamblea si se aprueba la solicitud de la Presidencia. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Aprobado.

- El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Luis de Garay. (Voces: ¡No está!) No obstante que se le citó oportunamente, no se encuentra en el salón el señor licenciado Luis de Garay. Tiene la palabra en contra del dictamen el C. Manuel L. Farías.

- El C. Farías Manuel L: Señores diputados: vengo a esta tribuna del pueblo que es para mí sumamente respetable, a expresar mis palabras en

forma meditada dentro de un plano de altura. Sé de antemano, por experiencia, que no os convenceré, por haber tomado ya este cuerpo colegiado en sesión de Bloque una determinación adversa a mi caso. Solicité de los ciudadanos presidentes del Bloque y de este H. Colegio Electoral el que se me permitiera exponer en esta Junta Preparatoria mis puntos de vista, habiéndose accedido a mi petición, de lo que me encuentro sumamente agradecido. En tal virtud, vengo a hablarles a ustedes, señores diputados, con la verdad desnuda, sin tratar de construir en estos momentos la personalidad de Manuel L. Farías, que es muy modesta, y mucho menos pretendo aprovechar la ocasión para atacar con procedimientos innobles a mis oponentes los señores Villaseñor, Best García u otros; pero sí estoy obligado por principio de doctrina, a levantar mi voz en este momento inusitado, para defender a las organizaciones que me hicieron el honor de postularme, así como para fijar una vez más, la posición mía y de mi suplente como de sinceros revolucionarios.

Mis argumentos son concretos y circunscritos al debate por exigirlo así el Reglamento y canalizados dentro de normas legalistas y democráticas, para que ustedes estén en condiciones de analizarlos con sentido de responsabilidad, y de emitir un fallo justiciero en el caso del Sexto Distrito Electoral del Distrito Federal.

Declaro y deseo quede asentado, que nuestra postura ideológica es de identificación plena con el Gobierno y con la Revolución Mexicana, y que nuestra intervención en los comicios fue dentro de un concepto de democracia pura.

Si aceptamos figurar como candidatos, fue porque tuvimos la íntima convicción de encontrarnos respaldados por respetables organizaciones populares. La afirmación de mis palabras la esgrimo señores diputados, exhibiendo los presentes documentos irrefutables de prueba que se encuentran a la disposición de ustedes.

Aquí están mis documentos. No quiero leerlos. Se trata de organizaciones clasistas. Está el respaldo de los Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado; está al respaldo del Sindicato SCOP, que representa 120,000 trabajadores; está otro respaldo sumamente respetable. Por ese solo concepto, Manuel L. Farías tendría derecho a ser representante en esta XXXIX Legislatura, que va a afrontar, junto con el Poder Ejecutivo, graves problemas para la patria. Pero no leeré estos documentos, porque - vuelvo a repetir - sé que mi caso está juzgado y únicamente lo hago como un deber revolucionario el venir a esta tribuna.

Presento también como principal instrumento legal de prueba a las múltiples irregularidades cometidas el día de las elecciones, la importante actuación del ciudadano Agente del Ministerio Público Federal, que conoció en parte las citadas violaciones a la Ley Electoral; motivos poderosos dentro de la soberanía del pueblo, para la instalación de casillas dobles y funcionamiento de computadora fuera del recinto oficial. Pido a la Tercera Comisión Revisora, en su oportunidad dé lectura de este importantísimo documento.

El triunfo de Manuel L. Farías no viene certificado tan sólo por un Notario Público; es que hubo base legal para la constitución de casillas dobles y computadoras fuera del recinto oficial, desde el momento en que se llevaron a cabo violaciones sumamente graves que estuvieron certificadas por el Agente del Ministerio Público Federal, que es una autoridad competente. En el uso de la soberanía del pueblo, tuvieron que haberse instalado casillas dobles y computadoras fuera del recinto oficial.

De manera categórica declaro ante ustedes que nuestro triunfo es legítimo, si se analiza también dentro del criterio doctrinario "Por una Democracia de Trabajadores", ya que nuestra candidatura estuvo también apuntalada por organizaciones clasistas. He aquí la prueba incontrovertible y que no puede presentar ninguno de mis oponentes.

Expuestos mis argumentos en forma lógica, me permito exhortar a esa H. Asamblea que medite profundamente su decisión, no confundiendo la disciplina creadora, con la disciplina destructora, que niega los derechos inalienables de los auténticos representantes del pueblo.

El momento en que vive nuestro país, señores diputados, es solemne, hay que hacer honor a México con hechos concretos. Tened cuidado de no cometer un democraticidio, porque entonces, seréis señalados ante las generaciones venideras, como los sepultureros de los principios democráticos.

Yo soy miembro del Partido de la Revolución Mexicana, y no me avergüenzo de confesarlo aquí. Yo jugué en las elecciones constitucionales dentro de un concepto democrático puro; pero no enfrentándome en materia ideológica al Partido, porque es la misma doctrina que sustento y siempre he sustentado. Hago la aclaración en una forma terminante.

Nuestra candidatura estuvo también apuntalada por organizaciones clasistas, lo propio - señores diputados - vuelvo a repetir, está aquí (señalando un expediente voluminoso) que no me dejará mentir, pero no lo leo porque ya sale sobrando y sé, ante todo, lo que es la disciplina; verdaderamente esto me veda hasta cierto punto el expresar mi pensamiento en un caso justo. Esta documentación no puede presentarla ninguno de mis oponentes, tengo la plena seguridad que no podrán presentarla como una prueba de respaldo efectivo los señores contrincantes míos.

Expuestos mis argumentos en forma lógica, me permito exhortar a esta honorable Asamblea para que medite profundamente su decisión, no confundiendo la disciplina creadora con la disciplina destructora que niega los derechos inalienables de los auténticos representantes del pueblo.

El momento que vive nuestro país, señores diputados, es solemne; hay que hacer honor a México con hechos concretos; tened cuidado de no cometer un democraticidio, porque entonces seréis señalados ante las generaciones venideras como los sepultureros democráticos. (Aplausos).

- El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano Reyes Spíndola.

- El C. Reyes Spíndola Octavio: Honorable Asamblea: Antes de hacer brevemente uso de la palabra, deseo felicitar de una manera calurosa a

mi buen amigo y compañero, el señor Farías, a quien estimo y admiro por sus grandes dotes y grandes cualidades revolucionarias. Su brillante escrito, posiblemente, tiene mucho corazón y un fondo de alma profunda, pero desgraciadamente carece en lo absoluto de un fondo sólido de legalidad convincente. Desgraciadamente, para nosotros los dictaminadores, se han presentado problemas muy serios. Hemos querido trabajar, estudiar y dictaminar los casos en algunas ocasiones, no desde el punto y criterio legalista, pero sí desde un espíritu amistoso de simpatía y de afecto para los amigos. Desgraciadamente esto nos está vedado, completamente vedado. Tenemos que aplicar el criterio rígido, frío, si se quiere, de la ley, algunas veces atropellando, como digo, afectos y simpatías.

El caso del Sexto Distrito Electoral del Distrito Federal fue seguramente uno de los comicios que más llamaron la atención pública y en el cual se registraron mayor número de contendientes; fueron muchos, innumerables, y todos ellos obedeciendo a una ley reconocida y humanitaria, han creído o pretendido haber obtenido el triunfo. De allí el dilema de nosotros, que hemos tenido que aplicar directamente un criterio legalista y no hemos fallado ningún caso de los que esta honorable Asamblea nos ha recomendado, sino aplicando estrictamente el criterio legal y aduciendo únicamente como pruebas las que, como comprobatorias, han satisfecho a los miembros de la Comisión que me honro en presidir.

Todos los candidatos presentaron innumerables documentos, protestas, certificados, actas que desgraciadamente para ustedes y muy penoso para nosotros, eran letra muerta. Para nosotros eran perfectamente ilegales; pero permítaseme analizar rápidamente algunos de los casos. Solicito de la Presidencia se me permita el expediente. (Le hacen entrega del expediente) Todos los candidatos presentaron escritos, algunos de ellos brillantes, largos y copiosos, en los que aducían los derechos que creían tener ellos para haber obtenido el triunfo. Sin excepción, o casi sin excepción, todos los candidatos a ese distrito presentaron quejas por irregularidades, por atracos, por presión, algunas veces, de las autoridades. Todos, no hubo uno, y lo más curioso del caso es que, salvo raras excepciones, no solamente se acusó al candidato del Partido de la Revolución Mexicana, como de la oposición, o el de la opresión, sino entre ustedes mismos encontraron motivos para quejarse uno de otro como candidato, como partido o como presuntos.

Comenzaré por hacer un rápido análisis de las credenciales que nos fueron presentadas. Tengo a la mano una del señor licenciado Martínez Gayoso, que está certificada por un notario, que dice que se han presentado ante él con un documento que dice que las personas que dijeron ser - y allí da los nombres de ellas - las que obtuvieron el triunfo como diputados.

La otra credencial, la del señor Farías, igualmente. No quiero cansar a ustedes con la lectura entera de ese documento; pero en su parte conducente dice lo mismo: que se presentaron cierto número de personas partidarias del candidato y que dijeron llamarse fulano, mengano, zutano, etc.

Tenemos otra certificación, la del señor Obregón. Este señor únicamente presenta una hoja de papel, en que se dice:

"Los infrascritos, presidente y secretario de la Junta Computadora correspondiente al 6o. Distrito Electoral del Distrito Federal, certificamos que el C. Guillermo E. Obregón ha sido electo diputado propietario al Congreso de la Unión, por el expresado distrito.

"México, D. F., a 8 de julio de 1943. - Junta Computadora: el presidente, José Valadez: secretario, Ramiro Estrada; secretario, Rodolfo Alvarez".

Esto, para nosotros, desgraciadamente, como decía hace un momento, es letra muerta. Nosotros no podemos ni debemos tomar como pauta para una decisión de una responsabilidad tan profunda como la de dictaminar sobre unos compañeros y amigos de nosotros, todos de la misma ideología; no podemos tomar a la ligera las cosas y, valiéndonos solamente de escritos que lógicamente se tienen que suponer parciales, porque están redactados y firmados por las mismas personas que defienden sus intereses, emitir un dictamen. Desgraciadamente ese criterio no ha podido ser norma para nosotros, que no hemos apegado, creo yo con honor, a la legalidad, y hemos estudiado con todo detenimiento cada caso electoral, haciendo todo lo posible por buscar alguna forma en que pudiéramos dar oportunidad a los camaradas de que vinieran a defenderse en esta tribuna.

La única credencial que tiene todos los requisitos de ley y que fue presentada por el señor Juan Best García, trae la firma de las autoridades superiores del Departamento del Distrito Federal, certificando que quienes formaron parte de la Computadora son las personas indicadas, y en ejercicio pleno de las funciones que les fueron señaladas se reunieron en el lugar en que debieron haberse reunido, etc. Esa es para nosotros, para los legalistas, para los fríos, si se quiere, para los hombres sin conciencia, la credencial buena, y por eso damos por unanimidad nuestro voto al señor Juan Best.

No quiero cansar vuestra atención; creo yo, honradamente, que el alegato que ya hicimos por escrito y que hemos presentado a esta honorable Asamblea está perfectamente fundamentado. Yo no he venido aquí - lo digo francamente - a fundamentar legalmente nuestro dictamen. ¡No! He venido para reiterar a ustedes que todo espíritu, que todo nuestro deseo fue cumplir con nuestra obligación en una forma honrada, y si ustedes quieren interpretarlo así, desde un punto de vista rígidamente legalista.

El problema se plantea en esta forma: no creo que sea necesario ya seguir sosteniendo el dictamen, del que me hago solidario; estoy seguro que mis compañeros pensarán igual; está perfectamente fundamentado y si el señor Presidente lo permite, quisiera que a los señores presuntos diputados, actualmente en esta sala, que van a defender

sus casos, se les diera una copia de él, para que vean que no nos guió otro espíritu, que no nos guió otro deseo, que el de normar nuestros actos conforme a la ley.

Ofrecí no ser largo, y voy a cumplir mi palabra. A ustedes, honorables diputados, a la Asamblea toda, pongo en sus manos el caso. Yo he defendido el punto legal del acto electoral a que hemos venido refiriéndonos; es el bueno y debe aceptarse, o está en sus manos que se aplique el criterio sentimental y político. Muchas gracias.

- El C. Presidente: Tiene la palabra el señor licenciado Víctor Manuel Villaseñor.

- El. C. Villaseñor Víctor Manuel: Señor Presidente; Honorable Asamblea: No voy a proceder con ningún exordio, señores diputados, del examen que me corresponde hacer dentro de la forma en que se desarrolló el proceso electoral en el 6o. Distrito el día 4 de julio pasado.

Mi posición como miembro de la Liga de Acción Política, en lo que se refiere a la intervención que se nos ha dado ante esta Honorable Junta Preparatoria para la discusión de nuestros casos, quedó debidamente puntualizada por el licenciado Bassols la tarde de ayer y no me queda nada que agregar a sus palabras.

Me tocó contender en el 6o. Distrito con el señor licenciado Luis de Garay, candidato del Partido de Acción Nacional, y debo confesar que, desde el punto de vista de la fijación de carteles, el señor Luis de Garay se llevó la palma, contando como cuenta necesariamente una organización conservadora, como es Acción Nacional, con recursos prácticamente ilimitados. El señor De Garay fijó en su favor una mayor cantidad de carteles que cualquier otro candidato del 6o. Distrito; pero debo declarar, asimismo, que uno de los motivos de mayor satisfacción para mí, el día 4 de julio, fue que a pesar de esa profusión de carteles, con leyendas engañosas y demagógicas, los electores del 6o. Distrito no respondieron al llamado del Partido de Acción Nacional y esa organización sólo alcanzó allí el más sonado de los fracasos, pues casi habría sido posible contar con los dedos de las manos, el número de partidarios del señor De Garay que ostentaban en la solapa ese distintivo color azul celeste que recuerda a las hijas de María y que fue el que ostentó. (Aplausos).

Además de la candidatura del Partido Acción Nacional, me tocó contender contra las candidaturas de los señores Manuel L. Farías, Gayoso, Zamora Plowes y algunos otros que no recuerdo en estos instantes; pero esas personas no lograron - ese es el hecho - obtener un respaldo efectivo que se manifestara de una manera entusiasta el día 4 de julio. La contienda quedó reducida, circunscrita, a la pugna entre la planilla Best García Martínez Mezquida y Villaseñor - Bernal. Y a este respecto debo hacer hincapié constantemente en el hecho de que la candidatura del señor Best García fue una de las más débiles presentadas por el Partido de la Revolución Mexicana en las elecciones pasadas. La fuerza del señor Best, permítaseme decirlo, no fue una fuerza derivada de su propia personalidad revolucionaria, de sus antecedentes como militante en la lucha social, sino que fue una fuerza derivada del apoyo con que contó de parte del señor Presidente del Partido de la Revolución Mexicana. Ese hecho se manifiesta de una manera pública y notoria al celebrarse las elecciones internas del Partido de la Revolución Mexicana, y dado que la mayor parte de los señores diputados no se encontraban en esta ciudad, pues se hallaban atareados con sus propios problemas electorales, es posible que no hayan conocido cómo surgió la candidatura del señor Best García, y es obligación para mí recordarlo.

"En "Excélsior" de 24 de mayo de 1943, al día siguiente de celebradas las elecciones internas, se dice:

"1er. Distrito. Planilla, Francisco Linares Juan de Dios Flores, 19,858 votos; 4o. Distrito, planilla Ruffo Figueroa, apoyada en su mayoría por burócratas, 46,000 votos; 6o. Distrito, Juan Best, no se presentó y el candidato López Abitia afirmó haber obtenido 45,000 sufragios, aunque también se declaró que el ingeniero José Cardoso Villagrán tuvo 23,034 sufragios".

El "Universal Gráfico", de veinticuatro de mayo, indicaba:

"En la asamblea del 6o. Distrito ocurrió un caso curioso. Habían quedado en la lucha disputándose el triunfo los señores Juan Best y Salvador López Abitia, el primero, según se dice, con todo el apoyo directo del Presidente del P. R. M., licenciado Villalobos. Pero el señor Best no se presentó a la Asamblea e instalada ésta fue declarado triunfante el señor López Abitia, levantándose el acta respectiva en presencia del diputado Nava Castillo, Presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares.

"Hay la creencia de que, a pesar de su ausencia, se pretenderá imponer como candidato del Partido al señor Best..."

"La Prensa", del veinticinco de mayo de mil novecientos cuarenta y tres, afirmaba:

"El caso más serio para el P. R. M.

"El 6o. Distrito, como dijimos, es el más serio para el Partido y sus centrales. Lo ocurrido les consta a Nava Castillo y Pámanes Escobedo quienes se enteraron de las quejas de los rivales de Juan Best. Fue una típica madrugada, pues se dio un domicilio falso a los otros precandidatos, o sea López Abitia y José Cardoso. Así es que, cuando éstos llegaron con su gente, Best, que no estuvo en el distrito, tenía ya una documentación firmada, dando cuenta de la convención. Los colonos y los tranviarios del lugar se encresparon y dijeron públicamente que si el Partido se empeña en sostener al empleado consentido del licenciado Villalobos, todo el 6o. Distrito jugará independiente en las elecciones constitucionales para darle una lección a Best. Después se efectuó la sesión y los delegados adictos a López Abitia votaron. El problema queda en pie y la amenaza también..."

"La Prensa", del veinticinco de mayo de mil novecientos cuarenta y tres:

"Desde luego dos casos son los más difíciles en el Distrito Federal. Por un lado el 6o. Distrito

donde materialmente es imposible darle el triunfo a Juan Best, pues está comprobado, por los propios dirigentes de la C. N. O. P., que este elemento ni siquiera estuvo en ese distrito".

"Ultimas Noticias", de veinticinco de mayo:

"...6o. Distrito. Abarca varias colonias populares situadas entre el Mercado Hidalgo y Nativitas. Figuran como candidatos dentro del P. R. M. Salvador López Abitia, por el Sector Popular, y Juan Best, por los burócratas y con el apoyo de Villalobos.

"Como informamos, el segundo de los precandidatos mencionados ni siquiera se presentó en la convención distrital y su oponente López Abitia fue declarado triunfante. Ahora tendrá como rival al licenciado Víctor Manuel Villaseñor, de la Liga de Acción Política en los comicios constitucionales..."

"Excélsior", de veintiséis de mayo:

"En el 6o. Distrito se considera perdido el caso para Juan Best".

"La Prensa", de 26 de mayo:

"El 6o. Distrito está frustrado para Juan Best, quien perdió manifiestamente la convención distrital..."

Fue así, señores, como se engendró la candidatura del señor Best. Ese hecho explica que esa candidatura no obtuviera el respaldo de las principales organizaciones del distrito, y hay una prueba objetiva de ese hecho. En el curso de la campaña, en los diversos distritos electorales del Distrito Federal, los candidatos del Partido de la Revolución Mexicana celebraron mítines, de los cuales se publicaron fotografías en los periódicos al día siguiente de haber tenido verificativo. Y es interesante, aun cuando esto de ninguna manera afectará la decisión, sino como mera curiosidad, que los señores diputados contemplarán en "El Universal", de veintiuno de junio, la fotografía publicada del mitin del señor Best y se contrastará con la fotografía tres días después, o sea el veintitrés de junio, de los mítines celebrados en el quinto, séptimo y octavo distritos.

En la fotografía del mitin del señor Best, señores, no verán ustedes un mitin de carácter político, sino más bien un festival para niños de escuela entre los ocho y doce años de edad. Fue éste, señores, el respaldo arrollador que se manifestó en ese mitin, con una concurrencia de no más de trescientos chiquillos y un centenar de adultos, el que dio al señor Best el triunfo en este distrito.

Contrástese ese hecho con la celebración del mitin de la Liga de Acción Política el día 30 de mayo en el Cine "Regis". Aun aquellos periódicos de manifiesta hostilidad a nuestra organización, reconocieron que ese mitin, presidido por ese extraordinario anciano, don Camilo Arriaga, precursor de la Revolución, se vio atestado por una concurrencia entusiasta, y no fue ese nuestro único mitin, pues domingo a domingo mis partidarios organizaron mítines de calle en el 6o. distrito.

"El Nacional" y "el Popular", fueron los únicos periódicos que no informaron acerca de ese mitin, pero "El Nacional" y "El Popular" sí informaron acerca del desarrollo de la elección en el 6o. Distrito, y es importante tener en cuenta lo que esos dos periódicos, que a través de toda la campaña fueron los defensores más entusiastas de las candidaturas del P. R. M., tuvieron que decir acerca de la forma en que se desarrolló la elección en el 6o. distrito.

En "El Nacional" del 5 de julio de 1943:

".....Puede decirse que sólo entre dos de los candidatos hubo cierta pugna, siendo éstos los sostenidos por el Partido de la Revolución Mexicana y la Liga de Acción Política señores Juan Best García y licenciado Villaseñor respectivamente. . . . . . . . . ."

"Los casos más reñidos fueron en los Distritos 6o. y 9o.".

"El Popular" expresaba al día siguiente de la elección:

".....6o. Distrito. Fue éste uno de los distritos donde la votación se tornó más reñida. Jugaron cuatro candidatos que fueron los siguientes: licenciado Juan Best García, por el Partido de la Revolución Mexicana; licenciado Víctor Manuel Villaseñor, por la Liga de Acción Política; Luis de Garay por Acción Nacional y Manuel L. Farías. La lucha se entabló desde un principio en torno a los candidatos Best y Villaseñor ocurriendo diversas fluctuaciones y alternativas pues en momentos era la candidatura de la Liga de Acción Política la que daba la impresión de ser la mayoritaria y en otros los partidarios del P. R. M. hacían resaltar su número. En las once casillas de instalación la votación resultó reñidísima y provocó acaloradas discusiones. Fue este distrito sin duda donde la pelea resultó más dura y difícil.."

El señor Presidente de la Junta Preparatoria ha recibido diversos mensajes de organizaciones obreras solicitando se haga justicia en el caso de la Liga de Acción Política. No me preocuparía yo por leerlos, de no ser porque el señor Aguilera, en la tarde de ayer, refiriéndose al licenciado Bassols, manifestó que el autor del artículo 3o. no era sino un revolucionario de bufete; y si eso dijo el señor Aguilera del licenciado Bassols, me aterra el pensar lo que pueda decir el señor Best de mi propia persona. Tengo, pues, interés en demostrar el apoyo que sin discusión alguna tuvo mi candidatura en el sexto distrito.

De los mensajes a que me refiero, aparecen dos en que tengo particular interés de hacer hincapié, uno de ellos del Frente Socialista de Abogados. Tengo interés por ser ésta una organización que está afiliada de una manera directa al Partido de la Revolución Mexicana. Dicen así:

"Telegrama.

"C. Licenciado Fernando Moctezuma.

"Presidente Colegio Electoral XXXIX Legislatura Congreso de la Unión. - Ciudad.

"Frente Socialista Abogados México milita filas Partido Revolución Mexicana solicita ese H. Colegio Electoral hágase justicia casos electorales Distritos Sexto, Noveno y Décimo, respetándose voluntad pueblo y mayoría organizaciones trabajadores manifiéstase favor candidatos Liga Acción Política a diputados federales. - Atentamente.

"Secretario General, licenciado Julio Serrano Castro".

"Telegrama de México, D. F., 14 de agosto de 1943.

"Presidente de la Junta Preparatoria de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. - Ciudad.

"Alianza Tranviarios México manifiesta a usted tener plena confianza H. Colegio Electoral reconocerá ostensible y legítimo triunfo nuestros candidatos Liga Acción Política.

"El Secretario General".

De igual manera se recibieron comunicaciones de la Unión de Obreros de los Talleres de Artes Gráficas Comerciales, del Comité Central del Control Político Ferrocarrilero, del Sindicato de Obreros Textiles "Anáhuac", situado en el sexto distrito, y de los trabajadores de la Línea de Camiones "Santiago Algarín", también del 6o. distrito.

No es difícil explicar que, contando con el apoyo de esas organizaciones, fuera el círculo rojo de la Liga de Acción Política el que predominase entre los electores el día 4 de julio. En contraste, el señor Best no pudo ni siquiera obtener el apoyo de la Federación de Trabajadores al Servicio del Estado, de una manera sólida, a pesar de pertenecer él al Sindicato de la Secretaría del Trabajo.

Entre los mensajes que el señor Presidente ha recibido y de los cuales también tengo copia, figuran los de la Secretaría de Marina, del Sindicato de Trabajadores de Hacienda, del Tribunal de Arbitraje, del Poder Judicial de la Federación y algunos otros.

Este hecho de que organismos de la Federación de Trabajadores al Servicio del Estado no sólo no hubieran apoyado al señor Best, no sólo no hubieran asumido una actitud neutral, sino que de manera entusiasta hubieran apoyado mi candidatura en el Sexto Distrito, puede tener, en parte, como explicación la simpatía de esas agrupaciones hacia la postura de la Liga de Acción Política; y también en parte, al hecho de mi suplente, el señor Antonio Bernal, que es el Secretario General del Sindicato de Trabajadores del Poder Judicial de la Federación.

Pero no quiero insistir en el hecho de la superioridad numérica de mis partidarios en el Sexto Distrito. Coloquémonos por un instante en la posición asumida por "El Nacional" y "El Popular". "La contienda fue sumamente reñida. En momentos no se sabía si era la candidatura Villaseñor o la candidatura Best la que iba a ganar". ¿Y qué relación, pregunto yo, guarda esa información con el supuesto resultado dado a conocer por la Junta Computadora, que atribuyó doce mil votos a Best y que a mí caritativamente me concedió mil? Ese resultado de doce mil a mil no indica pugna alguna, no indica que la elección hubiera sido reñida, no indica que en momentos no fuera posible percibir cuál de los dos candidatos iba arriba. Lo único que indica era una victoria abrumadora, total, por una parte, y una derrota vergonzosa por la otra. Y esto, señores, la información de los dos periódicos que fueron el apoyo de los candidatos del P. R. M., lo desmiente de una manera categórica y enfática.

¿Qué es, entonces, lo que en realidad ocurrió? Esta pregunta me obliga a recordar, aplicándolas al caso, algunas de las palabras pronunciadas el día de ayer por el licenciado Bassols: Lo que ocurrió no fue otra cosa sino que el señor Best sabía que había perdido la elección, y sólo así se explica que un grupo de sus partidarios, armados, encabezados por el diputado a la treinta y ocho Legislatura, Peña Palafox, de una manera violenta, hubiera procedido a interrumpir el curso de la elección y a sustraer las ánforas de las casillas antes de que se hubiera hecho el recuento que la ley exige.

Podría yo leer las actas, no de dos ni de tres, sino de las once casillas, que fueron levantadas por mis representantes debidamente acreditados. No lo voy a hacer. De igual manera, la prensa registra el hecho de que en las diversas casillas - me refiero al periódico "Novedades" del día cinco de julio - grupos armados en camiones volantes, alrededor de mediodía, procedieron a hacer la substracción de ánforas en todas las casillas.

Se ha dicho que ni la información de la prensa ni las actas de mis representantes tienen, en realidad, ninguna validez. Sería muy fácil para mí dar a esas actas y a esa información toda la validez que se necesita, si se hubiera permitido ayer, y se me permitiera hoy la lectura de las actas que dizque fueron levantadas al terminar la votación en cada una de las casillas y que debe constar en el expediente. Y no habría pretexto de tiempo, señores, no se necesitaría mucho para leer las actas. Hasta un tartamudo, en menos de tres minutos, podría informar que no están las firmas de ninguno de mis representantes en ninguna de las supuestas actas levantadas en las once casillas.

Y al llegar a este punto, me veo precisado a recordar las palabras con que ayer el licenciado Moreno Sánchez pretendió refutar los argumentos del licenciado Bassols; palabras del licenciado Moreno Sánchez que me hicieron pensar ayer que él, como discípulo del licenciado Bassols, resulta en realidad un discípulo muy mal aprovechado. Comprendiendo el licenciado Moreno Sánchez que al fraude cometido en contra del licenciado Bassols era patente ante los ojos de los diputados, recurrió al cómodo procedimiento de inventar que las credenciales expedidas por las juntas computadoras tienen una validez absoluta y que no pueden ser impugnadas. Para amedrentar a su auditorio con un grave pronóstico, con un tremendo caos social, afirma que, de leerse las actas, como lo solicitaba el licenciado Bassols, sobrevendría el derrumbe de la estructura jurídica.

Pero el señor Moreno Sánchez maliciosamente olvidó que sobre la presunción "jure tantum" y "jure de jure", para hacer uso de los latinajos que aprendimos en la escuela; que sobre esta presunción de que gozan las credenciales expedidas por las juntas computadoras, existe el artículo sesenta de la Constitución, que faculta a la Cámara para calificar las elecciones de sus miembros. Venir a enfrentar aquí el poder absoluto que la Constitución confiere a esta Cámara para estudiar la

validez de las credenciales expedidas, el pobre y transitorio obstáculo de una presunción "jure tantum", que a su favor tiene una credencial de una Junta Computadora, no es otra cosa que venir a sostener que el fraude cometido en una elección es inatacable y debe a toda costa respetarse; es decir, equivale a consagrar en la tribuna de la Cámara la teoría del chanchullo, en el momento mismo en que la Cámara está actuando como un tribunal capacitado para perseguir y castigar el chanchullo.

Tal es, señores, el bello ejemplo que, para consagrar su prestigio de abogado y su sinceridad de pensamiento, nos entregó ayer, en palabras memorables, el licenciado Moreno Sánchez.

La única salvaguardia, señores, que puede tener la legitimidad de una elección, es el cumplimiento de los artículos 63 a 71 de la Ley Electoral, que parece no merecen ninguna seriedad al no ser tomados en consideración. Es en el recuento de los votos que debe hacerse en la casillas mismas, ante los representantes de los diversos candidatos, donde puede quedar legitimizado el resultado de una elección. Es el cumplimiento de esos artículos, señores, lo que el pueblo de México espera para poder tener fe absoluta en la autenticidad de una elección.

¿A qué candidato, repitiendo las palabras del licenciado Bassols, puede ocurrírsele, en el momento preciso en que lleva una superioridad de doce a uno en el curso de la elección, interrumpir ésta, en lugar de esperar a que en las propias casillas pueda hacerse el recuento de los votos que han de darle la victoria legítima, inmaculada y sin discusión? Solamente, señores, a un insensato que no es en una Cámara donde tiene que buscar su sitio. Yo no quiero sugerir con esto, señores, que el señor Best debiera buscar su sitio en la Castañeda. (Risas). No es éste, señores, un problema que requiera la intervención del doctor Lafora. La explicación es mucho más sencilla: el señor Best era un candidato derrotado; sintiéndose derrotado, resolvió impedir que se viera la prueba de su derrota al hacerse el recuento de los votos en cada una de las ánforas de cada una de las casillas.

Yo no quise, señores, recurrir al socorrido procedimiento de instalar mis propias casillas en el Distrito; tampoco, señores, quise intentar un asalto de las casillas, a pesar de las reiteradas instancias de algunos de mis partidarios y de esto, señores, son testigos los secretarios generales de la Alianza de Tranviarios, de la Línea de Camiones Santiago Algarín y de la Unión de Artes Gráficas Comerciales, que me acompañaron en el curso de la elección. No quise, señores, proceder a un asalto a sabiendas de que teníamos la fuerza para hacerlo, y no faltó partidario mío, señores diputados, que me dijera: "Pero licenciado, si así se hacen las elecciones en México". Siendo mi contestación ésta: "Pues compañero, ésta es una elección que no se va a hacer de esa manera".

Como es natural, tampoco integré mi propia Junta Computadora con mis propios amigos para expedirme una credencial que en último análisis habría sido tan espuria como la del señor Best.

Concurrí a la Junta Preparatoria, oficialmente designada, y allí una protesta que se registró en todos los periódicos al día siguiente.

Me es imposible, porque se derrumbaría toda la estructura jurídica y social de México, pedir que se lea el acta levantada en la Junta Computadora. Allí se vería, señores, una nueva ilegalidad.

El artículo 85 de la ley indica:

"Artículo 85. Solamente en el caso de que hubiere protestas acerca del resultado del escrutinio, se procederá a verificarlo examinando las boletas en comparación con los datos anotados en el acta y en la lista de escrutinio.

En este caso, el Presidente declarará si está o no conforme con el resultado que expresa el acta de la respectiva casilla electoral y cuál es el verdadero número de votos que en dicha casilla obtuvo cada candidato propietario o suplente".

Mi protesta, señores, fue presentada y está registrada en los periódicos. Pero no necesita leerse el acta levantada en la Junta Computadora. No se cumplió allí tampoco con el requisito que señala el artículo 85 de la ley.

Con un criterio de caridad cristiana, sería posible explicar, dado el estado de ánimo en que seguramente se encontraba el señor Best el cuatro de julio, ese impulso primitivo pero explicable, repito, que lo llevó a realizar un asalto de las casillas; pero lo que, señores diputados, no podrá encontrar, no digamos ya justificación, sino que ni siquiera explicación, es que ciento cuarenta personas que ya ostentan la representación del pueblo de México, se solidaricen con las violaciones a la ley cometidas por el señor Juan Best.

No es a mí, señores, a quien va a perjudicar la resolución que dentro de breves instantes habrá de tomarse. Mi camino es claro. Yo, al igual que lo he venido haciendo desde años atrás, seguiré luchando fuera de la Cámara con el mismo entusiasmo con que habría venido a luchar dentro de ella. Y no quiero, señores diputados, abandonar la tribuna sin antes referirme a un problema que me atañe de una manera directa y personal.

Uno de los cargos que con mayor frecuencia se ha enderezado en contra mía, es el hecho de que yo no provengo de una cuna humilde; de que yo nací en el sector de la burguesía privilegiada; y se ha pretendido igualmente hacer recaer ese hecho como un manchón sobre mi sinceridad revolucionaria. Quiero no desaprovechar la oportunidad que me brinda este instante en que me hallo en la más alta tribuna del país, para decir algo que tal vez en otras condiciones no habría mencionado.

El cinco de julio, al día siguiente de haberse celebrado las elecciones, mi padre, horas antes de someterse a una operación que tres días después lo llevó a la tumba, me hizo entrega de unos documentos, diciéndome que era su mejor herencia. Y efectivamente, señores diputados, esos documentos son para mí la herencia más preciada de mi padre. Para poder comprender el valor de estos documentos, quiero recordar que allá, en 1911, se celebraron las que fueron tal vez las elecciones más democráticas que se hayan celebrado en México. El licenciado Medrano, al igual que los representantes del Estado de Guanajuato, posiblemente recuerden

aquellas elecciones para Gobernador que tuvieron lugar a fines de 1911. Contendieron en esas elecciones el licenciado Lizardi, el licenciado Colunga, el maestro Julio García y mi padre, el ingeniero Manuel J. Villaseñor.

Fueron esas elecciones, señores, unas en que no hubo madrugones en las casillas, en que no hubo robo de ánforas electorales, en que no hubo condimentación a domicilio de boletas, ni votos supuestos. Fue esa una elección en la que el pueblo de Guanajuato expresó libremente su voluntad, en la que esa voluntad fue respetada y llevó al Gobierno del Estado al licenciado Víctor Lizardi. Al día siguiente, al conocerse el resultado de la elección, mi padre envió este telegrama al licenciado Lizardi:

"Un vencido en noble lid democrática felicita a usted sinceramente por su triunfo, que expresa la voluntad de la mayoría del soberano pueblo guanajuatense. Ya recomiendo a los miembros del partido Villaseñorista adhesión y respeto unánime al nuevo Jefe Constitucional del Estado. Manuel J. Villaseñor".

Y tres días después, cumpliendo con su ofrecimiento, apareció un manifiesto firmado por mi padre, en el que, entre otras cosas, se decía:

"Manifiesto: Si bien es cierto que fui uno de los vencidos en la pasada lucha política, estoy orgulloso de mi derrota, y creo deben estarlo igualmente mis partidarios porque hemos sido vencidos noble y lealmente por mi contrincante político que ha debido su triunfo única y exclusivamente a la voluntad popular".

El mismo manifiesto:

"Yo hago un sincero llamado a mi partido, y apelo a su patriotismo para que deponga, si acaso ha existido alguna vez, toda rencilla personal, ante los sagrados intereses del Estado y de la patria; yo los exhorto para que ninguno de sus miembros ponga trabas que entorpezcan dolosamente los ideales y engrandecimiento de nuestro querido Estado, sino que antes bien presten su ayuda y eficaz colaboración al actual gobernante que es la encarnación de la voluntad popular, para que en un porvenir no lejano podamos ver a Guanajuato verdaderamente grande, próspero y feliz......"

Y este manifiesto, señores, motivó una carta firmada por una persona que de acuerdo con el criterio que se pretende esgrimir en contra mía, sería necesariamente calificada de farsante, pues proviniendo de una cuna acomodada tuvo la osadía de actuar como revolucionario.

Esa carta dice así:

"Correspondencia particular del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos. - México, 8 de diciembre de 1911. - Señor ingeniero don Manuel J. Villaseñor. - 3a. de Tacuba 18. - Ciudad. - Muy estimable y distinguido amigo: La carta de usted del día 4 del corriente y el manifiesto que dirigió a sus partidarios, que leí con todo el interés que se merece, patentizan de modo indudable el alto concepto que de usted me había formado acerca de su patriotismo y de la rectitud de principios que profesa. Puede usted quedar tranquilo y aun satisfecho por haber cumplido con su deber al ayudar a la realización de los ideales políticos del país pues con ello ha dado una prueba de civismo que deberá ser imitada por todos los mexicanos, para bien de la patria.

"Me es grato, con este motivo, repetirme de usted afectísimo amigo y atento s. s.

"Francisco I. Madero. - Rúbrica".

Ese es, señores, el manchón revolucionario que recae sobre mi honestidad revolucionaria, y creo que dentro de breves minutos, en el instante de sentirse ungido como diputado, la alegría del señor Juan Best se sentirá un tanto ensombrecido al pensar que sus hijos jamás podrán enorgullecerse de un manchón semejante. (Aplausos nutridos).

- El C. Presidente: Tiene la palabra el señor Juan Best.

- El C. Best García Juan: Muy respetable Asamblea: Primero que nada, deseo hacer presente a mi contrincante, el señor licenciado Villaseñor, que no he abrigado el menor propósito de venirle a lanzar ningún insulto. En segundo término, quiero también expresarle a mi distinguido oponente, mi más profundo respeto hacia su señor padre.

Yo comprendo el estado de ánimo en que se encuentra el licenciado Villaseñor después de haber sufrido esa pérdida irreparable; quizás debido a ese estado de ánimo quiso tocar las cuerdas más sensibles de nuestros corazones, transmitiéndonos su emoción. Claro, se trata de sentimientos, y esos sentimientos creo yo, debemos respetarlos todos.

Tampoco crea el señor licenciado Villaseñor, que yo le vaya a tildar de revolucionario de gabinete. No sería esa mi intención. Voy pues, a concretarme de una manera fría, premeditadamente fría, a contestar los puntos que él ha tocado como capitales en su discurso. Para ello he tomado apresuradas notas de sus afirmaciones, con el objeto y el propósito de darles una respuesta adecuada a mi manera de ver.

Por principio de cuentas el señor licenciado Villaseñor afirma que mi candidatura no obedeció a una fuerza propia. Yo reconozco este hecho: la fuerza que tuve en el sexto distrito electoral provino, única y exclusivamente, de la fuerza que presta a sus candidatos el Partido de la Revolución Mexicana. Sí tuve organizaciones que me postularon; una de ellas fue la Federación de Sindicatos al Servicio del Estado, a la cual me honraba en representar ante el propio Instituto Político de la Revolución. Esta Federación, por circunstancias de todos conocidas, supuesto que fueron hechas públicas por la prensa del país, se encontró profundamente dividida en meses pasados. La división de esta organización hizo que no todos los sindicatos estuvieran unificados en torno a mi postulación. Sin embargo de ello, la mayoría de esos sindicatos aprobó en consejo federal apoyar la postulación del compañero Ruffo Figueroa y la del que tiene el gusto de dirigiros la palabra.

Ya en pleno juego de elecciones internas, tuve el honor de ser apoyado por las organizaciones sindicales pertenecientes a la C. T. M., que tienen su domicilio social dentro del sexto distrito electoral. Tuve asimismo el honor de contar con el apoyo del único ejido que se encuentra ubicado dentro del sexto distrito, que es el ejido de Santa María de

Nativitas. Las organizaciones del sector popular, por razones obvias, me apoyaron también, toda vez que yo provengo del sector popular.

No deseo hacer especial hincapié en mi persona, porque repugna a mis principios hablar de mí mismo; sin embargo, deseo contar este hecho conocido por algunas de las personas aquí reunidas. Tengo catorce años de ser inspector federal del trabajo. Este hecho, indiscutible como hecho que es, me capacita para poder informar a ustedes que soy conocido, si no de todas, sí de la inmensa mayoría de las organizaciones obreras, no sólo del Distrito Federal, sino del país. En esa virtud, cuando me presenté en el sexto Distrito Electoral, acudieron a mí las organizaciones obreras de ese distrito, no la de los tranviarios, que pertenece al quinto Distrito Electoral.

Me refiero, concretamente, a las organizaciones del sexto Distrito Electoral. Pues bien, me ofrecieron su apoyo, que acepté agradecido, y tengo a satisfacción mencionar en este recinto que conté con el apoyo decidido de agrupaciones muy fuertes en el Distrito Federal que jamás han intervenido en política y, es más, que no pertenecen al Partido de la Revolución Mexicana. Me refiero al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Textil y al Sindicato Mexicano de la Industria de Bonetería. Estas dos organizaciones en el Distrito Federal suman alrededor de cincuenta mil trabajadores y trabajadoras. Me apoyaron, naturalmente, las secciones ubicadas dentro de mi distrito electoral.

Como me he hecho el propósito de contestar escuetamente y hacer la tentativa de destruir las afirmaciones que ha hecho mi oponente, quiero hacer hincapié en lo que él ha venido a manifestar aquí y a la copiosa lectura que ha dado a noticias publicadas en los periódicos, precisamente dentro del período preelectoral, cuando se trataba de las elecciones internas, cuyas inserciones desde luego se deben comprender interesadas.

Yo no creo que haya habido candidato para estas elecciones que no haya tenido oponentes evidentemente, en las elecciones internas del Partido. Las publicaciones que se hacen, los discursos que se pronuncian durante el período de las elecciones internas, son forzosamente interesados y eso ustedes lo saben bien. Todos los recortes de periódicos que trae el señor licenciado Villaseñor, corresponden, repito, precisamente a ese período preelectoral. En consecuencia, todos aquellos compañeros miembros del Partido de la Revolución Mexicana, que se sentían con derecho o que tenían interés en jugar en las elecciones internas para ser candidatos del propio Partido, inclusive pagaban publicaciones que favorecían sus respectivos puntos de vista.

En mi concepto, la lectura de esos recortes periodísticos del licenciado Villaseñor, carecen de toda fuerza probatoria, supuesto que solamente demuestran que fue la elección interna en el sexto Distrito Electoral.

Por otra parte, es conveniente hacer notar que el propio Partido de la Revolución Mexicana calificó el resultado de sus elecciones internas y de memoria puedo atar que en esas elecciones internas obtuve el apoyo de 53 sindicatos de la C. T. M., radicados en el sexto distrito y de 47 organizaciones del Sector Popular y del único ejido que ya dije antes se encuentra localizado en el sexto distrito, es decir, de las fuerzas afiliadas al Partido de la Revolución Mexicana, no hubo una sola organización que discrepara en apoyar mi candidatura. Así lo reconoció el partido y así lo reconocieron también aquellos a quienes encontré como contrincantes durante las elecciones internas.

Es duro para mí, referirme a otro punto que tocó el licenciado Villaseñor, y créanme sinceramente que no lo haría si él no me hubiera obligado a ello. El licenciado Villaseñor trae aquí una publicación de una fotografía relativa al mitin que efectuamos en el sexto distrito, en el Cine "Titán". Con tono humorístico, jocoso, divertido o inteligente, el licenciado Villaseñor dice que este mitin más pareció una fiesta escolar, porque había niños de doce y catorce años, y unos cien adultos. Admito como buena la sátira del licenciado Villaseñor, pero discrepo por lo que toca a la concurrencia. No eran niños; pueden haberse colado algunos niños, ya que se trataba de un mitin público y el público está compuesto también por niños. Pero el Cine "Titán" tiene un cupo de tres mil doscientas personas y el Cine "Titán" se vio pletórico de público el día 20 de junio de este año.

Resulta jocoso hacer crítica de un mitin en el Cine "Titán", cuando todos nosotros sabemos que se necesitó la fuerza arrolladora de la Liga de Acción Política para medio llenar la bombonera del "Regis", un cine que con cincuenta personas está lleno a reventar.

Pero el señor licenciado Villaseñor no exhibe aquí más bien dicho, hizo referencia - nos la exhibe - de cartas y mensajes que afirma provienen de agrupaciones obreras pidiendo que se les haga justicia. Tiempo ha tenido el licenciado Villaseñor de recabar cuantas cartas de recomendación crea convenientes; pero el hecho, lo que no se puede destruir, es que todas esas organizaciones que ahora se han dirigido pidiendo justicia para él, no hicieron acto de presencia el día 4 de julio de este año en las elecciones. Ya se va convirtiendo en muletilla en esta Asamblea hablar de las actas y de las firmas de los delegados en esas actas. Y yo pregunto ¿se puede lógicamente, inteligentemente, pedir que se nulifique una elección porque los representantes de tal o cual candidato se niegan a firmar una acta? ¿Es sensato basar una defensa en el hecho de que los delegados, perfectamente bien adiestrados, con instrucciones concretas de sus candidatos que van representando, se niegue ha firmar una acta, para venir a decir al Colegio Electoral, como decía ayer Bassols y hoy Villaseñor, que esas actas no se leen porque no contienen las firmas de sus delegados? ¿Qué fuerza probatoria pueden tener esas actas, si ellos mismos les dan instrucciones, como un medio o instrumento de defensa, para que no firmen ningún documento? Yo también podría pedir que se leyeran actas de instalación de las casillas, y entonces yo agarraría al licenciado Villaseñor con sus propias

palabras. El reconoce la validez de las elecciones hasta el punto en que le conviene; en consecuencia, él reconoce que las casillas fueron legítimamente instaladas, y sin embargo, en ninguna de esas actas de instalación de las casillas ningún representante suyo estampó su firma.

Quiero que ustedes pesen estos argumentos en los que he procurado eliminar cualquier razonamiento sofístico o cualquier frase demagógica. Estoy simplemente, fríamente, razonando respecto de las afirmaciones y de las pruebas que ha pretendido esgrimir el licenciado Villaseñor. Las firmas de sus delegados en las actas no prueban nada, absolutamente nada. Lo único que pueden probar es que no firmaron, y no firmaron, porque, hay que presumirlo, recibieron instrucciones de no firmar.

Se dice que la votación fue interrumpida. No sé por qué el licenciado Villaseñor llama interrupción a la votación. Yo entiendo por interrupción aquello que de momento se suspende para reanudarse después; yo afirmo que no hubo interrupción en la votación. Se instalaron las casillas y no sufrió interrupción la votación hasta el momento en que fueron levantadas, y no se reanudó después la votación. Esta, como ustedes saben y la ley lo previene, puede darse por concluida cuando transcurra media hora sin que se presente ningún votante a la casilla electoral. Yo no podría precisar en estos momento cuál fue la hora precisa en que fue levantada cada casilla, pero evidentemente que esto obedeció, si se hizo antes de las cuatro de la tarde, a que ya no había votantes.

Cae por su base la penúltima afirmación del señor licenciado Villaseñor, relativa a que fueron asaltadas las casillas. Yo afirmo, y en esta forma están todas las presunciones del expediente, que todas las casillas, sin excepción alguna, estuvieron en poder de elementos del Partido de la Revolución Mexicana desde que se instalaron. A través de todo el acto electoral estas casillas, las directivas de estas casillas, estuvieron formadas por elementos del Partido de la Revolución Mexicana.

Yo no quería hacer, aunque podría no quiero hacerlo, ironía respecto de las afirmaciones del licenciado Villaseñor, ni respecto de su ironía en lo tocante al Manicomio de la Castañeda; no quiero hacerlo, no obstante que puedo; pero sí quiero hacer resaltar el hecho de que resulta absurda la afirmación del licenciado Villaseñor cuando dice que fueron asaltadas las casillas, precisamente cuando estaban en poder de elementos del Partido de la Revolución Mexicana.

Ahora yo también retrovierto el argumento y pregunto: ¿en qué cerebro cabe que un individuo asalte su propia casa? ¡Qué necesidad tenía el Partido de la Revolución Mexicana de asaltar unas casillas que estaban en poder de elementos que forzosamente tenían que ser partidarios de él mismo, por ser miembros del Partido de la Revolución Mexicana. Ninguna, compañeros; no hubo necesidad de asaltar las casillas, menos robarse las ánforas; lo que sucedió es que los delegados del licenciado Villaseñor, cuando vieron perdida la votación, se retiraron sin esperar a que se hicieran los cómputos y sin firmar las actas. (Voces en las galerías: ¡Mentiras!)

Ya, por último, quiero contestar la última afirmación del licenciado Villaseñor, hecha en esta tribuna. Probablemente yo no pueda exhibir ante mis hijos documentos como los que él ha leído en este salón; sin embargo, señor licenciado Villaseñor, sí puedo hacerle esta afirmación categórica: mis hijos deben sentirse honrados de tener un padre que también lo es. (Aplausos).

- El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Víctor Alfonso Maldonado.

- El C. Maldonado Víctor Alfonso: La obligación que tengo como integrante de la Tercera Comisión Revisora de Credenciales, me obliga a venir a esta tribuna a defender el dictamen que otorga el triunfo en el Sexto Distrito de la capital de la República, el señor Juan Best García, que fue sostenido por el Partido de la Revolución Mexicana. No mencionaré ya la forma legalista del dictamen, tan hábilmente expuesto por el señor licenciado y compañero de Comisión Octavio Reyes Spíndola. El dictamen, bajo ese punto de vista, es completamente impecable, ya que nosotros, interpretando el sentimiento de ustedes, no tuvimos al dictaminar sino que apegarnos de una manera estricta y categórica a los postulados de la ley y a los mandatos de la Constitución General de la República.

El señor licenciado Víctor Manuel Villaseñor, al pisar esta tribuna parlamentaria, al igual que mi compañero el señor Manuel L. Farías, que fue compañero mío en la XXXVII Legislatura, vinieron a demostrar con su sola presencia lo que ya es público y notorio: la libertad que ha privado en este recinto. Pero esta en libertad es consecuencia también de la libertad que priva en toda la República, y más que todo, de la libertad que hubo en los comicios, porque no se dio el caso, como en regímenes muy anteriores, de que fueran apresados los candidatos porque ningún partido político se le negó su actividad en la lucha política electoral; y podemos decir de una manera fiel y categórica que, en el libre juego de la opinión pública contendieron en las elecciones del cuatro de julio los partidos de extrema izquierda y los decadentes de extrema derecha. (Aplausos).

Naturalmente, el Partido de la Revolución Mexicana fue a las urnas, y el Partido que representa los intereses políticos de la Revolución llamó a sus huestes a la lucha cívica y fue a las trincheras cívicas a las casillas electorales y por la fuerza incomparable de su número y de sus elementos, que son acción, obtuvo el triunfo resonante y magnífico, como no lo soñaron tener y como no lo tendrán los que pongan frente a la Revolución, porque el Partido de la Revolución Mexicana enclava a las grandes centrales de la C. T. M., de la Campesina y del Sector Popular.

El señor licenciado Víctor Manuel Villaseñor ha venido a esta tribuna y nos ha hecho una larga exposición. El ha dicho de una manera terminante que él ha triunfado. Nosotros respetamos su creencia y estamos aquí frente a él para elevar el debate. Mis palabras no van a hablar de la Castañeda ni del doctor Lafora, porque para mí todas las

personas que están en este recinto merecen respeto; y si aceptamos la lucha, es porque es una lucha caballeresca de ideas. Por eso venimos aquí a elevar el debate, pero también a decirle al señor licenciado Villaseñor, que no sólo no ganó en las elecciones del cuatro de julio, sino que no pudo haber ganado, porque las elecciones en México se ganan por encima de todo, con la fuerza incontrastable de votaciones populares. (Aplausos).

El licenciado Villaseñor sólo tuvo en los comicios electorales actos negativos. En su voluminoso escrito de defensa , que la Comisión tuvo a la vista, aparece que él mismo en la Junta Computadora estuvo presente, y que sus partidarios, siguiendo las instrucciones que les diera el grupo político Acción Nacional, se concretaron exclusivamente a levantar actas y a formular protestas; y con estas dos cosas se niega el espíritu combativo de las muchedumbres mexicanas que siempre van a la lucha y que no se conforman con levantar protestas y actas, sino que van a la pelea a apoderarse de las casillas en las elecciones.

Naturalmente, que nosotros llegamos a la conclusión de que fueron completamente minoritarias las huestes que fueron a sufragar en favor del licenciado Villaseñor, porque de otro modo, en vez de concretarse a levantar actas y a formular tímidamente protestas, se hubieran impuesto por la fuerza incontrastable de su número y hubieran tomado las casillas electorales; y si así hubiera sido, en tal caso, yo estaría aquí en esta tribuna defendiendo el dictamen en favor del licenciado Villaseñor. Pero no pasó así. El señor licenciado Villaseñor, que fue apoyado por un grupo denominado "Liga de Acción Política", debe saber en estos momentos que la acción sólo la lleva ese grupo en las palabras, y que fue el desconocimiento de la política mexicana lo que hizo que sus huestes fueran únicamente a observar las elecciones, sin tratar de imponer la fuerza contundente de la votación, de poner en las urnas electorales los votos emitidos a su favor.

Esta actuación de los miembros de Acción Política es parecida a la de Acción Nacional, y conste que me refiero únicamente a la actuación, no a la ideología, en lo que establezco una diferencia categórica. Pero esta actuación de levantar protestas y de formular violaciones hicieron muy fácil el triunfo arrollador del Partido de la Revolución Mexicana, que, dígase lo que se diga de nuestro partido, que critíquesele como quiera criticársele, el Partido de la Revolución Mexicana es un Partido que actúa, que no está esperando, ni está viendo; que actúa en aquel terreno al que se le llame y seguirá en el futuro aplastando a los partidos que se le enfrenten, contando para ello con el apoyo de las masas campesinas y obreras de México. (Aplausos).

El señor licenciado Víctor Manuel Villaseñor, a quien sólo tenía el gusto de conocer de nombre, por ser un profesionista de sólido prestigio, al pisar esta tribuna parlamentaria me ha dejado una honda impresión; sé que su prestigio era real; he llegado a la conclusión de que estuvo en la tribuna del Parlamento una persona de claro talento, de enormes recursos oratorios, de ágil pensamiento y sobre todo, de una sólida conciencia clasista. Y sepa el señor licenciado Villaseñor, que este Honorable Colegio Electoral, que dentro de unos días será la Cámara de Diputados, no sólo no va a criticarle, sino que admira en todo lo que vale su posición clasista, porque en esta Cámara estaremos revolucionarios que no permitiremos que se dé un paso atrás en las conquistas de la Revolución mexicana. (Aplausos) Pero aun antes de constituirnos en Cámara Federal, ya seguimos nosotros por la ideología revolucionaria, porque lo demostramos en la lucha cívica pasada; ya seguimos, repito, la orientación del señor Presidente de la República, del hombre patriota, que rige los destinos de la patria; seguimos sus orientaciones y por eso nos ceñimos a la más pura democracia, y por eso, compañeros, a pesar de que nosotros llegamos a la conclusión de todas las cualidades cívicas que adoran al señor licenciado Villaseñor, y es más, lo digo con toda franqueza, a pesar de que llegamos a la conclusión de que sería un magnífico elemento dentro de la XXXIX Legislatura, venimos también a decirle que en una simple y pura función de democracia, el Colegio Electoral no está premiando las virtudes cívicas con curules; el Colegio Electoral no viene más que a interpretar el fiel mandato del pueblo mexicano y el pueblo mexicano no lo ha ungido con su voto.

Si nosotros permitiésemos que el señor licenciado Villaseñor, cegados por su talento, que yo soy el primero en admirar, entrara como diputado a la XXXIX Legislatura, esta situación sería tan absurda como si nosotros negáramos la entrada a un elemento derechista y despreciable pero que hubiera triunfado de manera arrolladora, porque la Revolución en México ya no teme ni al extremismo de izquierda ni al de derecha; la Revolución mexicana no teme al extremismo de derecha tipo Acción Nacional, porque este es un partido anacrónico, que nació muerto, porque Acción Nacional representa el pasado, y es una lástima que elementos de la juventud mexicana estén en ese partido, a quien ya el pueblo mexicano le ha hecho el vacío, porque hasta unos señores ilusos que se dicen candidatos independientes se constituyeron en colegio electoral en las calles de Donceles, también tuvieron el acuerdo de no dejar entrar siquiera a uno de los representantes de Acción Nacional y es que este partido nació muerto, y es que Acción Nacional nos recuerda las traiciones de Santa Anna, de Picaluga y de Elizondo y es un partido que pasará al fracaso, porque es un partido que representa el fracaso. (Aplausos).

La Revolución mexicana tampoco teme al radicalismo de izquierda, tipo partido comunista, porque nosotros creemos que no es ni siquiera criticable que un individuo exagere su revolucionarismo, y si bien es cierto que nosotros sentimos afecto por esas personas cuando son sinceras, debemos decirles que también nosotros aceptamos el radicalismo de las leyes revolucionarias de México, porque es radical la Ley del Trabajo, porque es radical el Código Agrario; porque son leyes clasistas en defensa de los desheredados; porque tanto el Código

de Trabajo como la Ley Agraria están defendiendo las sólidas conquistas de los hombres productores de México, de los campesinos que en la soledad bucólica de los campos están trazando con su arado el surco fecundo del trabajo; y de los trabajadores, de esos nuevos obreros del ideal, de esos héroes de la producción que, al golpear del yunque y con el silbato de las fábricas cantan el himno del trabajo, del amor, de la paz y de la redención nacional. (Aplausos).

El señor licenciado Villaseñor, convertido en el vocero de los periódicos de México, nos ha leído cuantos periódicos ha habido y están por haber; pero estuve yo atento a lo que él leía, y no hubo una sola de sus lecturas donde esos mismo periódicos dijeran que él había ganado; lo más que han dicho es que había estado reñida la elección en el sexto Distrito Electoral. ¿Pero qué importancia vamos a dar a una aseveración de los periódicos, si yo puedo publicar mañana, también, lo que quiera, en los periódicos de México? No podemos tomar al pie de la letra, porque para esto hay un proceso legalista que nos está marcando la línea de conducta a seguir.

Igualmente en el mitin del Cine "Regis" sólo se trataba de un acto accesorio e los actos electorales; no era un acto de los que previene la ley. Y si mal no recuerdo - no lo puedo afirmar - ese acto del Cine "Regis" fue de la Liga de Acción Política, sosteniendo a sus candidatos y no sólo al licenciado Villaseñor. Después nos dice él, recordando una frase del licenciado Bassols, que cómo se explica que un candidato, con una proporción de doce a uno, abandono las casillas. Pero también ¿cómo se explican, señor licenciado Villaseñor, que el candidato que está en esa proporción se dedique a levantar protestas y se concrete a formular violaciones? Eso no es explicable en el terreno lógico.

Por último, señores, ya para terminar, quiero dirigirme al señor Manuel L. Farías. A él conocí en la XXXVII Legislatura y me sigue mereciendo el concepto de ser un elemento revolucionario, dinámico y amigo en la extensión de la palabra; pero es que el cumplimiento del deber se impone muchas veces sobre la amistad. Quiero recoger de él una palabra que dijo, para que no lleve la impresión de que nuestra disciplina de Bloque está coartando las libertades de los habitantes de México. El es revolucionario; pertenece a grupos societarios y es miembro del Partido de la Revolución Mexicana, y quiero explicarle, por qué yo también voy a pedir en estos instantes que, a parte de las razones legales y morales que existen en el caso, también damos el triunfo a Juan Best por disciplina a nuestro Partido.

Vuelvo a repetir lo que dije ayer; disciplina férrea de nuestro partido. Y que sepa el compañero Farías que esa disciplina no va a coartarnos la libertad, porque es una libertad adentro y una disciplina afuera. Mientras nuestro grupo no tome una decisión, todos tenemos libertad para expresarnos; pero una vez que el Partido toma una resolución, entonces todos debemos hacer que esa decisión hable, porque en los fastos de la historia es la disciplina la única que ha llevado al triunfo, desde las hordas primitivas hasta los ejércitos motorizados. Dentro de la XXXIX Legislatura no vamos a estar recordando el individualismo ya muerto. Nuestros esfuerzos, entonces, se perderían de una manera vaga, como una gota de agua en el inmenso océano. Vamos nosotros a actuar dentro de la XXXIX Legislatura sirviendo los intereses de la patria, a través de nuestro sector obrero, que es músculo y disciplina; a través del sector campesino, que es trabajo y patriotismo, y del sector popular, que es dinamismo y acción, para que estos tres sectores, unidos al glorioso ejército de México, y cobijados con la bandera de la Revolución mexicana, vayamos siempre adelante pensando en el progreso de México y saliendo al encuentro del porvenir. (Aplausos).

- El C. secretario García Carranza Francisco: La Presidencia, por conducto de la Secretaría, pregunta a la Asamblea si considera suficientemente discutido el dictamen. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. (Voces: ¡Sí!) Está suficientemente discutido.

Se pregunta en votación económica si se aprueba. Los que estén por la afirmativa se servirán indicarlo. Aprobado el dictamen.

En consecuencia, la Presidencia, por conducto de la Secretaría, declara:

Primero. Son válidas las elecciones para diputados federales efectuadas el día 4 de julio del corriente año en el sexto Distrito Electoral del Distrito Federal.

Segundo. Son diputados, propietario y suplente, respectivamente, por el mencionado distrito los CC. Juan Best García y Luis Martínez Mezquida. (Aplausos).

- El C. Presidente (a las 16.40): No habiendo otro asunto de qué tratar, se levanta la junta y se cita para el próximo día 31.

TAQUIGRAFÍA PARLAMENTARIA Y

"DIARIO DE LOS DEBATES"

El Director, Jefe de la Oficina,

JUAN ANTONIO MOLL.