Legislatura LI - Año II - Período Ordinario - Fecha 19801216 - Número de Diario 38

(L51A2P1oN038F19801216.xml)Núm. Diario:38

ENCABEZADO

DIARIO DE LOS DEBATES

DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS

DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS

"LI" LEGISLATURA

Registrada como artículo de 2a clase en la Administración Local de Correos, el 21 de septiembre de 1921

AÑO II México, D. F., martes 16 de diciembre de 1980 TOMO II. - NÚM. 38

SUMARIO

APERTURA

ORDEN DEL DÍA

ACTA DE LA SESIÓN ANTERIOR. SE APRUEBA

DICTÁMENES DE PRIMERA LECTURA

LEY DE SOCIEDADES DE INVERSIÓN Y DEL MERCADO DE VALORES

Dictamen que contiene este proyecto de Ley. Se dispensa la lectura. Queda de primera lectura

LEY DE ESTADÍSTICA Y GEOGRAFÍA

Proyecto de Decreto que reforma y adiciona la Ley mencionada. Se dispensa la lectura. Queda de primera lectura

COMPARECENCIA DEL C. SECRETARIO DE COMERCIO

Una Comisión introduce al C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez, que viene a informar sobre el desarrollo de Comercio Exterior Interior, de la regulación y abasto de productos básicos y de la política de precisos

EXPOSICIÓN

El C. Secretario de Comercio usa de la palabra para exponer la política seguida en la Dependencia a su cargo

INTERPELACIONES

A continuación los CC. Carlos Piñeira Rueda, David Bravo y Cid de León, Hildebrando Gaytán Márquez, Manuel Stephens, José Valadez Montoya, Jesús Ortega Martínez, Juan Manuel Lucia Escalera, Yolanda Sentíes de Ballesteros, Carlos Sánchez Cárdenas, Gumercindo Magaña, Carlos de Saracho Calderón, Loreto Hugo Amao, Graciela Aceves de Romero, Amelia Olguín Vda. de Butrón, Rodolfo Delgado Severino, Ernesto Rivera Herrera, Carlos Pineda Flores, Guillermo González Aguado, Juan Aguilera Azpeitia, Valentín Campa, Francisco Javier Gaxiola, Graco Ramírez G. Abreu, Francisco Javier Aponte, Antonio Vázquez de Mercado, Martín Tavira Urióstegui, Arturo Salcido Beltrán, Ángel Aceves Saucedo, Carlos Amaya Rivera y Enrique Pérez González, formulan al C. Secretario de Comercio diversas preguntas a las cuales éste de respuesta

AGRADECIMIENTO

El C. de la Vega Domínguez, manifiesta que el C. Presidente de la República le recomendó que en su comparecencia hablara con la verdad, como le gusta que sean todos en su gobierno. Agradece la hospitalidad que le dispensaron a un auxiliar del señor Presidente

RECONOCIMIENTO

A su vez la Presidencia expresa que esta ha sido una importante reunión. A nombre de todos los diputados agradece al Secretario de Comercio su presencia en este Recinto Legislativo. Una Comisión designada al respecto, acompaña al alto funcionario al retirarse del Recinto

ORDEN DEL DÍA

Se da lectura al Orden del Día de la sesión próxima.

Se levanta la sesión

DEBATE

PRESIDENCIA DEL C. JOSÉ MURAT

(Asistencia de 365 ciudadanos diputados)

APERTURA

El C. Presidente (a las 11 horas): Se abre la sesión.

OREN DEL DÍA

- El C. secretario Juan Maldonado Pereda:

"Segundo Período Ordinario de Sesiones

'LI' Legislatura

Orden del Día

16 de diciembre de 1980.

Lectura del acta de la sesión anterior.

Dictámenes de Primera Lectura

De la comisión de Hacienda y Crédito Público con proyecto de Ley que reforma y adiciona las leyes de Sociedad de Inversión y del Mercado de Valores.

De la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta pública con proyecto de Ley de Estadística y Geografía.

Comparecencia del licenciado Jorge de la Vega Domínguez, Secretario de Comercio".

ACTA DE LA SESIÓN ANTERIOR

- El mismo C. Secretario:

"Acta de la Sesión de la Cámara de Diputados de la Quincuagésima Primera Legislatura del H. Congreso de la Unión. efectuada el día quince de diciembre de mil novecientos ochenta.

Presidencia del C. José Murat

En la ciudad de México, a las once horas cincuenta minutos del lunes quince de diciembre de mil novecientos ochenta, con asistencia de trescientos dos ciudadanos legisladores, la Presidencia declara abierta la sesión.

Lectura del Orden del Día.

Con una aclaración del C. Carlos Sánchez Cárdenas se aprueba el Acta de la sesión anterior llevada a cabo el día doce de los corrientes.

Se da cuenta con los documentos en cartera.

La legislatura del Estado de Nayarit suscribe atenta invitación a la sesión solemne que, con asistencia del C. Presidente de la República, licenciado José López portillo, tendrá lugar el 21 del actual, en la que el C. coronel J. Rogelio Flores Curiel, Gobernador Constitucional de la entidad dará lectura al quinto Informe de su gestión administrativa

Para asistir a dicha sesión solemne con la representación de esta Cámara de Diputados, la Presidencia designa en comisión a los CC. Alberto Tapia Carrillo, Emilio González Parra, Carlos Serafín Ramírez, Ernesto Rivera Herrera, Antonio Mercado Guzmán, Armando Neyra Chávez, Graco Ramírez G. Abreu, Jorge Amador Amador, Gustavo Gámez Pérez, Enrique Carrión Solana, Luis Cárdenas Murillo y Gonzalo Vázquez Bravo.

La Legislatura del Estado de Tabasco comunica la integración de la Mesa Directiva que funcionará durante el presente mes. De enterado.

Diez dictámenes con sendos proyectos de decreto presentados por la Comisión de gobernación y Puntos Constitucionales que conceden permiso a los CC. Jesús Gilberto Ochoa Brizuela, Nora Patricia Castro Cota, Ana María Gorriño Díaz de García, María Guadalupe Navarro Quiroz, María Adelina Lozano Arreola, Abel Rocha Ramírez, María Eugenia Osorio Encinas de Amores, Martha Silvia Martínez de Escobedo, Sandra Ayala Bejarano de Lugo y Dive Aydé Abitia Malacón, para prestar servicios como empleados en el Consulado General Americano en la cuidad de Tijuana, Baja California. Primera lectura.

La propia Comisión de Gobernación y puntos Constitucionales emite tres dictámenes con proyectos de decreto que conceden permiso a los CC. Joaquín Gamboa Pascoe, Luis M. Farías, Jorge Castañeda, Carlos Hank González, Jorge de la Vega Domínguez, José Andrés de Oteyza y Jorge Díaz Serrano, para que puedan aceptar y usar la condecoración de la Orden Nacional al Mérito en grado de Gran Cruz, que les confiere el gobierno del Ecuador. Primera lectura.

Las Comisiones unidas de Comercio y de Hacienda y Crédito Público signan un Dictamen con Proyecto de Ley que establece el régimen para la exportación del oro.

En atención a que este Dictamen ha sido ya impreso y distribuido entre los ciudadanos diputados, la Presidencia propone se dispense la segunda lectura al mismo.

Consultada la Asamblea, en votación económica dispensa la lectura. Queda de primera lectura.

La Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales suscribe cuatro dictámenes con proyecto de Decreto que conceden permiso para aceptar y usar condecoraciones que les confieren gobiernos extranjeros, a los ciudadanos que a continuación se mencionan:

Lic. José López portillo. Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, la Orden Nacional al Mérito en grado de Gran Collar; Carmen Romano de López Portillo, la misma condecoración en grado de Gran Cruz, del Gobierno

del Ecuador: Delfino Mario Palmerín Cordero, la Medalla al Mérito Militar del Ejército de los Estados Unidos de América, que le otorga el Gobierno de dicho país, y a Juan Homero Hernández Illescas, la Orden de las Palmas Académicas en grado de Caballero, del Gobierno de la República Francesa. Segunda lectura.

A discusión en su orden, sin que motiven debate, se reservan para su votación nominal en conjunto.

Dictamen con proyecto de Decreto presentado por la propia Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales que autoriza a la C. Alma Gloria Hernández Alvarez, para prestar servicios como secretaria en el consulado General Americano en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Segunda lectura.

A discusión el proyecto de Decreto. No habiendo quien haga uso de la palabra en votación nominal se aprueba éste y los cuatro anteriormente reservados por trescientos un votos en favor y uno en contra para el primer dictamen, y doscientos sesenta y tres votos en pro. nueve en contra y treinta abstenciones para los cuatro restantes. Pasan al Senado y al Ejecutivo para sus efectos constitucionales.

Las Comisiones Unidas de Defensa Nacional y de Marina presentan un dictamen con proyecto de Decreto que reforma y adiciona la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas.

En atención a que este documento ha sido ya impreso y distribuido entre los ciudadanos diputados, la Asamblea en votación económica le dispensa la segunda lectura.

A discusión en lo general el proyecto de Decreto.

Para hacer consideraciones sobre la importancia del dictamen y en apoyo del mismo hacen uso de la palabra los CC. Luis R. Casillas Rodríguez y Rafael Armando Herrera Morales.

Suficientemente discutido en lo general, se somete a discusión en lo particular, no habiendo quien haga uso de la palabra, en votación nominal se aprueba en lo general y en lo particular por unanimidad de trescientos dos votos. Pasa al Ejecutivo para sus efectos constitucionales.

Las Comisiones Unidas de Marina y de Comunicaciones y Transportes suscriben un proyecto de Ley para el desarrollo de la Marina Mercante Mexicana.

Por las mismas razones del caso anterior, la Asamblea dispensa la segunda lectura al dictamen.

Intervienen, en contra el C. Manuel Terrazas Guerrero; en pro el C. Rubén Figueroa Alcocer; en contra el C. Santiago Fierro Fierro; en pro el C. Ernesto Rivera Herrera; el C. Arturo Salcido Beltrán, inscrito para hablar en contra, declina hacerlo.

Suficientemente discutido en lo general, en votación nominal se aprueba con los Artículos no impugnados, por doscientos veintiún votos en favor y veintiuno en contra.

A discusión en lo particular.

Por instrucciones de la Presidencia, la Secretaria da lectura a las modificaciones presentadas por el C. Santiago Fierro Fierro en su intervención en el debate en lo general, a los Artículos 1o., 2o. y 8o.

A nombre de las Comisiones interviene el C. Rubén Figueroa Alcocer quien rechaza las modificaciones propuestas por el C. Fierro Fierro, y previas mociones del C. Carlos Amaya Rivera y Antonio Becerra Gaytán, el propio C. Figueroa Alcocer propone la supresión del término "El Estado Mexicano", al Artículo 2o.

La Asamblea en votación económica no admite las modificaciones a los Artículos 1o., 2o. y 8o. propuestas por el C. Fierro Fierro y en consecuencia se dan por desechadas.

La Propia Asamblea, en votación económica aprueba la supresión al Artículo 2o. propuesta por las Comisiones por el conducto del C. Figueroa Alcocer.

En seguida el C. Manuel Terrazas Guerrero interpela a las Comisiones y el C. Juan Manuel Elizondo usa de la Tribuna para una aclaración, que el C. Ernesto Gil Elorduy, a nombre de las Comisiones contesta y precisa.

Suficientemente discutidos los Artículos 1o. y 2o. se reservan para su votación nominal.

A discusión el Artículo 3o.

Usan de la palabra, para proponer una adición el C. Ernesto Rivera Herrera; por las Comisiones el C. Ernesto Gil Elorduy no la acepta y la Asamblea en votación económica no la aprueba. Se reserva el Artículo para su votación nominal.

A discusión el Artículo 5o.

Intervienen, para proponer una supresión el C. Ernesto José Guzmán Gómez, que el C. Mario Alfonso Berumen Ramírez acepta a nombre de las Comisiones; para proponer una adición el C. Ernesto Rivera Herrera, que las Comisiones, a través del C. Rafael Armando Morales no acepta, y la Asamblea no aprueba. Se da por desechada.

La propia Asamblea en votación económica aprueba la supresión presentada por el C. Guzmán Gómez al Artículo a debate.

Suficientemente discutido el Artículo 5o. se reserva para su votación nominal.

A discusión el Artículo 7o.

Usan de la Tribuna, para proponer una modificación el C. Loreto Hugo Amao González; por las Comisiones el C. Rafael Armando Herrera Morales no la acepta; por segunda ocasión el C. Amao González.

Suficientemente discutido el Artículo, la Asamblea no aprueba la modificación y se da por desechada. Se reserva para su votación nominal.

A debate el Artículo 8o.

Intervienen para proponer una modificación el C. Loreto Hugo Amao González; para aclaraciones, a nombre de las Comisiones el C. Ernesto Gil Elorduy; para insistir en sus argumentos nuevamente el C. Amao González; para precisar conceptos el C. Rafael Armando Herrera Morales.

La Asamblea no admite la modificación del C. Amao González y se da por desechada.

Suficientemente discutidos el Artículo 8o. se reserva para su votación nominal.

A debate el Artículo 10.

El C. Ernesto José Guzmán Gómez expresa que en virtud de que su proposición es idéntica a la que propone la Comisión está de acuerdo con la misma.

A discusión el Artículo 15.

Hacen uso de la palabra para proponer una adición el C. Manuel Terrazas Guerrero; por las Comisiones el C. Rubén Figueroa Alcocer considera la adición innecesaria; para una aclaración e insistir en sus argumentos nuevamente el C. Terrazas Guerrero.

La Asamblea en votación económica no acepta la adición propuesta y se da por desechada.

Suficientemente discutido el Artículo 15 se reserva para su votación nominal.

A debate el Artículo 27.

El C. Ernesto José Guzmán Gómez propone nueva redacción al Artículo 27, que las Comisiones a través del C. Rafael Armando Herrera Morales aceptan y la Asamblea en votación económica aprueba.

Suficientemente discutido el Artículo 27, se procede a recoger la votación nominal de los Artículos 1, 2, 3, 5, 7, 8, 10, 15 y 27 con las modificaciones aceptadas y aprobadas por la Asamblea, a los Artículos 2, 5, 10 y 27, resultando aprobados en la siguiente forma:

El Artículo 2o., doscientos doce votos en favor y veintiocho en contra; los Artículos 3o. y 5o., doscientos trece votos en pro y veintisiete en contra y los Artículos 1, 7, 8, 10, 15 y 27, por doscientos veinte votos de la afirmativa y veinte de la negativa. Pasa el proyecto de Ley al Senado para sus efectos constitucionales.

La Secretaría, por instrucciones de la Presidencia, da lectura a un oficio suscrito por la Gran Comisión de esta Cámara de Diputados, en la que designa al C. Alejandro Sobarzo, para que a nombre de este Cuerpo Legislativo dé la bienvenida al señor Jaime Roldós, Presidente de la República del Ecuador, en la sesión de Congreso General que se llevará a cabo el día 22 de diciembre.

La Asamblea en votación económica aprueba la proposición.

Agotados los asuntos en cartera se da lectura al Orden del Día de la sesión próxima.

A las dieciséis horas y cuarenta y cinco minutos se levanta la sesión y se cita para la que tendrá lugar mañana martes dieciséis de diciembre, a las diez horas, en la que comparecerá el C. Lic. Jorge de la Vega Domínguez, Secretario de Comercio."

Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se consulta si se aprueba. Aprobada, señor Presidente.

DICTÁMENES DE PRIMERA LECTURA

LEY DE SOCIEDADES DE INVERSIÓN Y DEL MERCADO DE VALORES

"Comisión de Hacienda y Crédito Público. - Reformas y Adiciones a las Leyes de Sociedades de Inversión y de Mercado de valores.

Honorable Asamblea:

Se turnó a esta Comisión de Hacienda y Crédito Público la Iniciativa presentada por el C. Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos para Reformar y Adicionar la Ley de Sociedades de Inversión y la Ley del Mercado de Valores. Con fundamente en los artículos 72 Constitucional y 56 de la Ley Orgánica del Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, 60, 87 y 88 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, sus relativos concordantes, corresponde a esta Comisión dictaminar como lo hace a continuación:

La Iniciativa presentada se refiere a dos leyes distintas como son Ley de Sociedades de Inversión y la Ley del Mercado de Valores, que tienen como denominador común ser reguladoras de partes del sistema financiero mexicano y del mercado bursátil nacional. Seguramente por esa relación las reformas y adiciones propuestas se incluyeron en una sola iniciativa. No obstante, esta Comisión ha considerado conveniente darles tratamiento individual y diferenciado.

Ley de Sociedades de Inversión

Por lo que hace a la Ley de Sociedades de Inversión, se propone en la Iniciativa reformar los artículos 20 fracción 1, 6 bis, 8 fracción II, 10, 12 fracción IV y VI bis, 14, 16 y 17 fracción IV y 19; así como adicionar los artículos 2o. con una fracción IX, 7o. bis, 12 con una fracción X bis, 13 con una fracción VIII, 13 bis, 15 bis 16 bis y 17 con las fracciones V, VI y VII.

Hecho el estudio de la exposición de motivos que precede a las Reformas y Adiciones propuestas y de los textos de las mismas, esta Comisión rinde el siguiente

DICTAMEN

Se advierte en la exposición de motivos, que la finalidad de las reformas en cuestión es la de

establecer medidas que faciliten el desarrollo del mercado bursátil nacional y le permitan un desempeño más activo de la función que le corresponde dentro de nuestro Sistema Financiero.

La Ley de Sociedades de Inversión, que data del año de 1955 ha sido objeto de mínimas reformas durante los años subsecuentes y se considera necesario reestructurar algunas de sus disposiciones porque la situación presente y las proyecciones futuras del mercado de valores hacen pensar en la conveniencia de promover el desarrollo de tales sociedades, que hasta el momento han presentado un escaso crecimiento, para que coadyuven a incrementar la demanda en el mercado y al mismo tiempo sean el instrumento de acceso de los pequeños inversionistas a los beneficios del mismo, contando con una inversión diversificada y profesionalmente administrada.

En la exposición de motivos se señala que la Iniciativa en cuestión contiene cuatro puntos fundamentales:

I. Reformas que procuran la modernización de las sociedades de inversión.

II. Reformas que establecen nuevas bases para la estructura de esas instituciones.

III. Reformas que instituyen sistemas preventivos para un mejor funcionamiento de la operación de las sociedades de inversión.

IV. Reformas que establecen diversos ajustes.

Se advierte que en el conjunto de las reformas propuestas se observan la técnica de la Legislación, marco que se ha empleado con buen éxito en otras leyes que rigen el Sistema Financiero, estableciendo en el cuerpo de la ley las normas básicas que definan y orienten la naturaleza y objetivos de las sociedades de inversión, pero dotándola de la flexibilidad que requiere el dinamismo de la política económica y social. Se observa que las facultades que en la orden administrativo se otorga a las autoridades financieras, se acotan con parámetros cuantitativos y cualitativos, que delimitan sus decisiones al marco de principios, objetivos y seguridad jurídica, que garantiza la propia Ley.

Dentro de las reformas que pretenden modernizar las operaciones de las sociedades de inversión, está permitir la adquisición temporal de las acciones que estas emitan de acuerdo con las bases que al efecto señale la autoridad administrativa, con el objetivo de proporcionar a las sociedades en cuestión, mecanismos de liquidez. Tal medida requiere que se excepcione expresamente, tal como se hace en el texto propuesto, la prohibición contenida en el artículo 134 de la Ley general de Sociedades Mercantiles, manteniendo vigentes las demás disposiciones establecidas en dicho precepto.

Con la misma finalidad se propone modificar el artículo 12 de la Ley de que se trata, permitiendo a la sociedades de inversión obtener los préstamos y créditos que les autorice la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, mediante disposiciones de carácter general, pudiendo para ello dar en prenda los títulos o valores que mantengan en su cartera.

Esta Comisión considera que las medidas incorporan a nuestra legislación prácticas usuales en los distintos mercados financieros del mundo, permitiendo que nuestras instituciones adecuen su operación a sus internacionales y agilicen su funcionamiento.

Por otra parte, con la finalidad de dar una mayor flexibilidad al régimen de inversión, acorde con los objetivos de la política financiera del Gobierno Federal y con las situaciones del mercado, se propone facultar a la Comisión Nacional de Valores para que, previa la aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, establezca mediante disposiciones generales la regulación de la inversión de la cartera de las sociedades de inversión, estableciendo los lineamientos a que tales disposiciones deba ajustarse, así como los objetivos que las mismas deberán alcanzar, conservándose el límite actual del 30% del capital de una misma emisora, como el máximo de inversión por parte de una sociedad de las que se trata.

Sobre este particular, de la Comisión ha considerado conveniente reformar la iniciativa para que en la fracción II del artículo 8o., en que se deja la inversión de la cartera de las sociedades a las reglas de la Comisión Nacional de Valores, previa aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se conserve el límite del 10% del capital de una sociedad de inversión que podrá estar invertido en el capital de un solo emisor, dejando a las reglas mencionadas la posibilidad de disminuir dicho porcentaje. En este sentido se propone adicionar el proyecto.

Respecto de las reformas que establecen nuevas bases para la estructura de las sociedades de inversión, advertimos que se propone adoptar el requisito, existente ya para otras instituciones del Sistema Financiero. de recabar la previa autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, para adquirir el control de 10% o más de las acciones de dichas sociedades, así como la obligación de las mismas de formular programas y sistemas con vistas a diversificar la tenencia de sus acciones entre el público y la posibilidad de revocar su concesión en el caso de incumplimiento.

Cabe destacar que con las reformas que se analizan, se colma una laguna que presenta el texto vigente de la Ley, al regular la actividad de los intermediarios y sociedades operadoras que prestan servicios a las sociedades de inversión y que al mismo tiempo pueden ejercer el

control de sus acciones. Se propone al efecto, exigir que dichas personas cuenten con la autorización de la Comisión Nacional de Valores y sujetar sus actividades a la inspección y vigilancia que señale el propio Organismo y a las reglas que emita con la aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Por lo que hace al establecimiento de sistemas preventivos para sanear las operaciones de sociedades de inversión, en la Iniciativa se propone fijar la obligación de que las mismas depositen los valores que integren su cartera en el Instituto para el Depósito de Valores, estableciéndose que la valuación podrá hacerla el propio Instituto para el Depósito de Valores o a las comisiones de valuación o instituciones de crédito que se avoquen al efecto. Estos últimos supuestos se encuentran ya establecidos en el texto vigente de la Ley

Respecto de esta disposición, contenida en el Artículo 10 la comisión ha estimado necesario establecer con precisión y como imperativo, que las sociedades de inversión están obligadas a valuar los valores de sus carteras, complementado en ese sentido el artículo. Como lo propone el proyecto de avalúo podrá hacerse en cualquiera de las formas establecidas en el propio artículo que se pretende reformar. En este sentido la Comisión propone adicionar la Iniciativa.

Otras disposiciones que la Iniciativa contiene son facultar a la Comisión Nacional de Valores para autorizar los días en que las sociedades de inversión podrán cerrar sus puertas y suspender sus operaciones; para establecer la obligación de las sociedades de formular balances conforme a las reglas de agrupación de cuentas que dicte la propia Comisión y para sancionar con la revocación de la concesión la falta de registro oportuno de las operaciones en la contabilidad, así como para facultar a la propia Comisión a intervenir administrativamente a las sociedades de inversión, en los casos en que se ponga en peligro la solvencia, estabilidad o liquidez de las mismas.

Finalmente se propone sustituir la mención de cantidades específicas que como capital mínimo deberán mantener las sociedades en cuestión, por la facultad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de señalar el monto de dicho capital mínimo así como ajustar las disposiciones relativas al establecimiento, cambio de ubicación y clausura de oficinas; a prohibiciones; a cuotas de inspección y vigilancia; y a multas.

Respecto de las multas, en el proyecto de artículo 19, se propone establecer que la infracción a la Ley y a sus disposiciones reglamentarias y administrativas será sancionada con multa, previéndose que quienes pueden incurrir en violación serán todo tipo de personas, no sólo las sociedades de inversión. Por esta razón el segundo y último párrafo de dicho artículo, que a la letra dice: "La propia Secretaría podrá suspender o cancelar la concesión cuando la gravedad del caso así lo amerite", resulta reiterativo y en opinión de la Comisión debe suprimirse.

Pero además, el referido segundo párrafo hace mención de suspender la concesión o cancelarla, situación que solamente será aplicable a las sociedades de inversión, en tanto que el resto del artículo, además de no hacer ninguna alusión a este tipo de sociedades, es aplicable a cualquier persona que incurra en violaciones a la Ley, por lo cual no sería ese el mejor lugar para incluir el texto de que se trata. Por otra parte, ya en el artículo 17, en que se establecen las causas de revocación a las concesiones de sociedades de inversión, se incluyen causales que comprenden la inobservancia reiterada de las disposiciones de la propia Ley, o de las que con base en la misma, emitan la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Comisión Nacional de Valores.

Por lo anteriormente expuesto la Comisión que suscribe somete a la consideración de esta H. Asamblea el siguiente

DECRETO QUE REFORMA Y ADICIONA LA LEY DE SOCIEDADES DE INVERSIÓN

Artículo 1o. Se reforman los artículos 2o., fracción I, 6 bis, 8 fracción II, 10, 12 fracciones IV y VI bis, 14, 16, 17 fracción IV y 19 de la ley de Sociedades de Inversión y se adicionan los artículos 2o. con una fracción IX, 7 bis, 12 fracción IX bis, 13 fracción VIII, 13 bis, 15 bis, 16 bis y 17 con las fracciones V, VI y VII, para quedar como sigue:

"Artículo 2o. ...

I. El capital mínimo totalmente pagado será el que establezca la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, mediante disposiciones de carácter general;

..................................

IX. Podrán adquirir temporalmente las acciones que emitan, sin que para el efecto sea aplicable la prohibición establecida por el artículo 134 de la Ley General de la Sociedades Mercantiles. En tanto pertenezcan las acciones a la sociedad, no podrán ser representadas en las asambleas de accionistas.

La Comisión Nacional de Valores, con la previa aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, dictará las reglas generales a las cuales deberán sujetarse las sociedades de inversión para la adquisición y venta de las acciones que emitan, señalando el plazo máximo dentro del cual deberán volver a venderlas o proceder a la consiguiente reducción de su capital. La propia Comisión podrá establecer diferenciales máximos porcentuales en relación con el precio de valuación a que se refiere el artículo 10 de esta Ley, para la realización de tales operaciones".

"Artículo 6o. bis Las sociedades de inversión requerirán autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, para el establecimiento, cambio de ubicación y clausura de cualquier clase de oficinas y para fusionarse con otra sociedad.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público otorgará o negará discrecionalmente las autorizaciones a que se refiere este artículo, oyendo las opiniones de la Comisión Nacional de Valores y del Banco de México. No será necesaria la formalidad a que alude este párrafo, cuando se trate de cambio de ubicación de cualquier clase de oficinas".

"Artículo 7o. bis. La adquisición del control del 10% o más de acciones representativas del capital social de una sociedad de inversión, mediante una o varias operaciones de cualquier naturaleza, simultáneas o sucesivas, deberá someterse a la previa autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, quien la otorgará o negará discrecionalmente oyendo la opinión de la Comisión Nacional de Valores y la del Banco de México.

Las sociedades de inversión deberán establecer programas y sistemas con vistas a diversificar la tenencia de sus acciones entre el público, de acuerdo a los planes que para tal efecto apruebe la Comisión Nacional de Valores".

"Artículo 8o. ... .........................

II. Las inversiones en valores se sujetarán a los límites que, con la previa aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, establezca la Comisión Nacional de Valores mediante reglas de carácter general conforme al régimen siguiente:

a) Señalarán el porcentaje máximo del capital y reservas de las sociedades de inversión, que podrá invertirse en valores emitidos por una misma empresa; sin que en ningún caso pueda exceder del 10%.

b) Señalarán el porcentaje máximo de valores de una misma emisora, que podrá ser adquirido por una misma sociedad de inversión, sin que pueda exceder del 30% de las acciones representativas del capital de la emisora;

c) Señalarán el porcentaje mínimo del capital y reservas de la sociedad de inversión, que deberá invertirse en valores de fácil realización;

d) Los porcentajes mencionados podrán ser determinados para distintos tipos de sociedades de inversión clasificados según su ubicación, magnitud u otras características; así como para distintos tipos de emisoras de acuerdo con la naturaleza, finalidades, magnitud y estructura de capital de las empresas.

Dichas reglas generales deberán dictarse con vistas a procurar condiciones adecuadas de seguridad y liquidez, la diversificación de riesgos. el fomento de actividades prioritarias, el desarrollo ordenado del Mercado de Valores, así como evitar que las sociedades de inversión puedan adquirir el control de las empresas. ...

............................................"

Artículo 10. Las sociedades de inversión deberán valuar los valores que integran su cartera, mismo que deberán estar depositados en el Instituto para el Depósito de Valores. Para los efectos del avalúo se procederá en cualquiera de las formas que a continuación se indica: El Instituto para el depósito de Valores a solicitud de la sociedad interesada podrá valuar de acuerdo a las reglas que para dicho efecto dicte la Comisión Nacional de Valores con previa aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Las sociedades de inversión proporcionarán oportunamente toda la información y documentos que dicho Instituto les solicite para el cumplimiento de su función de valuación.

Por la prestación de los servicios de depósito y, en su caso, valuación, las sociedades de inversión pagarán al Instituto para el Depósito de valores, las cuotas que se determinen en los términos del artículo 85 de la Ley del Mercado de Valores.

Las sociedades de inversión, podrán designar comisiones de valuación de las acciones que emitan, ajustándose a las siguientes bases:

I. Las personas físicas o morales que las integren deberán ser independientes de las sociedades que las designen, así como de las emisoras de valores que aquéllas tengan en su cartera;

II. Serán personas de reconocida competencia en materia de valores;

III. La Comisión Nacional de Valores podrá vetar las designaciones de las personas que integren las comisiones de valoración:

IV. Las comisiones de valuación levantarán acta de las juntas que celebren con motivo de sus funciones, y proporcionarán a la Comisión Nacional de Valores copia de dichas actas y cualquier información que ésta les solicite directamente o por conducto de la sociedad de inversión que corresponda. La Comisión Nacional de Valores, dentro de los diez días siguientes a la fecha en que reciba las actas, podrá observar las resoluciones que adopten las comisiones de valuación.

Las sociedades de inversión podrán designar a una institución de crédito para que haga las veces de comisión de valuación. En este caso, la institución designada deberá proporcionar a la Comisión Nacional de Valores la documentación relativa a las valuaciones efectuadas, quien podrá formular las observaciones que procedan, en los términos del párrafo anterior. La Comisión Nacional de Valores tendrá facultades para vetar la designación de la institución de crédito".

"Artículo 12. ...

IV. Dar en prenda los títulos o valores que mantengan en su activo, salvo que se trate de garantizar los préstamos y créditos que puedan obtener de acuerdo con lo previsto por la fracción IX bis de este artículo;

.....................................

VI. bis. Adquirir o vender las acciones que emitan a precio distinto al que se señale conforme a lo dispuesto por los artículos 2o. fracción IX y 10 de esta Ley;

..........................................

IX bis. Obtener préstamos y créditos, salvo aquellos que para satisfacer las necesidades de liquidez que requiere la adecuada realización de las operaciones previstas en esta Ley y procurar el desarrollo de un mercado ordenado de sus acciones, autorice la Comisión Nacional de Valores mediante reglas de carácter general con la previa aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

..........................................."

"Artículo 13. ...

VIII. Autorizar los días en que las sociedades de inversión podrán cerrar sus puertas y suspender sus operaciones, los que se considerarán inhábiles para todos los efectos legales.

........................................."

"Artículo 13 bis. Las sociedades de inversión sólo podrán utilizar los servicios de comisionistas o intermediarios que las auxilien en la venta y adquisición de sus acciones, así como los de empresas que les presten servicios complementarios o auxiliares de las operaciones que les son propias que cuenten con la autorización de la Comisión Nacional de Valores.

Dichas personas deberán ajustarse en cuanto a las actividades a que se refiere el párrafo anterior, a las reglas de carácter general que dicte la Comisión Nacional de Valores con la previa aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se someterán a la inspección y vigilancia de la citada Comisión y les será aplicable, en lo conducente, lo dispuesto por la fracción VII del artículo 13 de esta Ley".

"Artículo 14. para cubrir los gastos de inspección y vigilancia, las sociedades de inversión pagarán a la Comisión Nacional de Valores las cuotas que serán fijadas y, en su caso, hechas efectivas, en los términos de los párrafos segundo y siguientes del artículo 53 de la Ley del Mercado de Valores".

Artículo 15 bis. Las sociedades de inversión deberán publicar el estado mensual de sus operaciones y su balance general anual, formulados de acuerdo con las reglas de agrupación de cuentas establecidas por la Comisión Nacional de Valores, con la previa aprobación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, precisamente dentro del mes y los sesenta días siguientes a su fecha respectivamente. Tales publicaciones serán bajo la estricta responsabilidad de los administradores y comisarios de la sociedad que hayan aprobado y dictaminado la autenticidad de los datos contenidos en dicho estados contables. Ellos deberán cuidar de que estos revelen efectivamente la verdadera situación financiera de la sociedad y quedarán sujetos a las sanciones correspondientes en el caso de que las publicaciones no se ajusten a esa situación.

Sin perjuicio de lo anterior, si la Comisión Nacional de Valores, al revisar los estados o balances ordenara correcciones que, a su juicio, fueran fundamentales para ameritar su publicación, podrá acordar que se publiquen con las modificaciones pertinentes y, en su caso, esta publicación se hará dentro de los quince días siguientes al acuerdo. En ningún otro caso podrán hacerse segundas publicaciones".

Artículo 16. Se prohíbe el uso de la expresión "sociedad de inversión", u otra equivalente, a las personas que no tengan concesión para operar con tal carácter. Sin perjuicio de la aplicación de una multa, que podrá ser hasta de $ 100.000.00, La Secretaría de Hacienda y Crédito Público podrá ordenar a la Comisión Nacional de Valores, la intervención administrativa del negocio hasta que deje de usarse la citada expresión".

"Artículo 16 bis. la Comisión Nacional de Valores estará facultada para intervenir administrativamente a las sociedades de inversión, con objeto de suspender, normalizar o resolver las operaciones que pongan en peligro su solvencia, estabilidad o liquidez, o aquellas violatorias de la presente Ley o de los reglamentos o disposiciones generales que deriven de la misma.

La Comisión Nacional de Valores, atendiendo a las irregularidades observadas, podrá ejercer las facultades consignadas en las fracciones I, II, III y IV del artículo 47 de la Ley del Mercado de Valores, siendo aplicable a la intervención que en su caso determine, lo previsto por los artículos 45 fracción IV, 48 y 50 de dicho ordenamiento".

"Artículo 17. ...

IV. Cuando a juicio de la propia Secretaría, la sociedad de inversión no cumpla con los programas a que se refiere el último párrafo del artículo 7o. bis de esta Ley, o con las funciones para las cuales fue concesionada por mantener una situación de escaso incremento en sus operaciones;

V. Cuando la sociedad obre sin consentimiento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público o de la Comisión Nacional de Valores, en los casos en que la Ley exige ese consentimiento, o reiteradamente omita proporcionar la información a que está obligada de acuerdo a las disposiciones de esta Ley y las de carácter general que de ella deriven;

VI. Cuando por causas imputables a la sociedad no aparezcan debida y oportunamente registradas en su contabilidad las operaciones que haya efectuado;

VII. En los demás casos que señale esta Ley y las demás leyes mercantiles".

"Artículo 19. Las infracciones a la presente Ley, a su Reglamento y a las disposiciones administrativas que deriven de la misma, serán sancionadas administrativamente por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, después de oír al interesado, aplicando una multa hasta de $ 1.000.000.00, según la gravedad de la infracción. Si se tratare de una persona moral, la multa se impondrá tanto a dicha persona moral como a cada uno de los consejeros, directores, administradores, funcionarios, apoderados o empleados, cuando resulten autores o responsables de la infracción.

TRANSITORIOS

Artículo primero. Estas reformas y adiciones entrarán en vigor el día siguiente de su publicación

en el Diario Oficial de la Federación.

Artículo segundo. En tanto la Comisión Nacional de valores no expida las reglas de carácter general que se mencionan en la reforma al artículo 8o. fracción II, en los puntos a que dichas reglas se refieren, seguirá en vigor lo dispuesto por el texto reformado.

Artículo tercero. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público mediante disposiciones de carácter general, señalará el plazo para que las Sociedades de Inversión depositen los valores que integren su cartera en el Instituto para el Depósito de Valores, a efecto de cumplir con lo ordenado por el artículo 10 de esta Ley.

LEY DEL MERCADO DE VALORES

La Iniciativa propone asimismo, la modificación de diversos artículos de la Ley del Mercado de Valores, advirtiéndose dos objetivos fundamentales: adecuar y ajustar, con base en la experiencia obtenida desde el inicio de la vigencia de la ley, diversos aspectos del régimen de regulación del mercado bursátil en general, e introducir en la regulación del funcionamiento y operación del Instituto para el depósito de Valores diversos supuestos de excepción al régimen general de los títulos de crédito, que se estiman conveniente aplicar a aquellos que sean depositados en ese Organismo.

A tales efectos, se propone reformar los artículos 7o., 14 fracciones V, VI, y VII. 15, 18 fracción II. inciso c), 19 primer párrafo, 23 fracciones III, inciso b) y IV, 24, 27 fracción III. 31 fracción VIII, inciso f), 41 fracción XVIII, 43 primer párrafo, 44 fracción I, 45 fracción IV, 46 primer párrafo. 57 fracción I, 67, 68, 71, 74, 76, 77 y 78 y adicionar los artículos 9o. con un párrafo segundo , 18 con una fracción IV, 23 fracción III con un inciso d) y un artículo 24 bis a la propia Ley.

Con relación a las medidas relativas al régimen general de operación del mercado bursátil, la Iniciativa prevé la introducción de diversos ajustes y modificaciones a las disposiciones vigentes, a fin de procurar un mejor desarrollo del propio mercado, hacer más eficiente la operación de los intermediarios y fortalecer la estructura y facultades de la Comisión Nacional de Valores.

Destacan dentro de las medidas de referencia, al establecer, al igual que en las sociedades de inversión y en otras instituciones del Sistema Financiero. el requisito de autorización previa para adquirir el control del 10% o más de las acciones representativas del capital social de los agentes de valores que tengan el carácter de personas morales, mediante una o varias operaciones de cualquier naturaleza, simultáneas o sucesivas; de igual manera, se propone incluir en el texto legal la obligación de que dichos agentes depositen los títulos que manejen en el Instituto para el Depósito de Valores.

Tratándose de agentes de valores persona moral, se propone establecer que las operaciones a que se refieren los incisos a) y c) de la fracción III del artículo 23 de la Ley en cuestión, sólo podrán tener por objeto valores aprobados con ese fin, por la Comisión Nacional de Valores, con la salvedad de que en el último supuesto, dichos agentes no podrán comprar ni vender por cuenta propia los valores que les hubieren sido confiados para su venta, o solicitados para su compra. Tal medida tiende a fortalecer la seguridad jurídica que la Ley establece para la operación de tales es intermediarios en favor del público inversionista.

Dentro del mismo grupo de medidas, se establece el requisito de autorización previa de las autoridades para diversos actos de los sujetos de dicho cuerpo legal, y se introducen medidas de tipo operativo para fortalecer la estructura de la Comisión Nacional de Valores, Organismos al que la propia Ley encomienda la promoción, regulación y vigilancia del mercado bursátil.

La fracción XVIII del artículo 41 establece actualmente que la Comisión Nacional de Valores tendrá la facultad de proponer a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la imposición de sanciones por infracciones a la presente Ley o a sus disposiciones reglamentarias. La Iniciativa pretende reformar dicho texto para la cambiar la facultad de la Comisión en el sentido de informar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de las infracciones correspondientes en vez de proponer a dicha Secretaría las sanciones por las infracciones. Esta Comisión considera conveniente mantener el texto vigente. toda vez que las propuestas de la Comisión respecto a las sanciones que pudieran ser aplicables, permiten que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cuente con un elemento adicional de inicio para determinar la procedencia de la aplicación de la sanción y la determinación de su monto dentro de los límites establecidos por la propia Ley.

Esta Comisión considera que, en términos generales, las reformas propuestas son procedentes y aceptables. pero no suficientes y estima necesario introducir ajustes adicionales en los artículos 2o., 4o., 12, 24 y 45 fracción II de la Ley, así como suprimir la reforma que propone la Iniciativa respecto a la fracción XVIII del artículo 41 de la misma Ley, en los términos y conforme a las consideraciones siguientes:

Aun cuando el artículo 2o. define lo que es oferta pública de valores y faculta a la Comisión Nacional de Valores para establecer criterio conforme a los cuales se precisa si una oferta es pública, no es claro en el sentido de obligar a someter a la regularización del Órgano correspondiente las ofertas públicas de valores que ya se encuentren inscritos en el Registro Nacional de Valores e Intermediario, por lo que esta Comisión propone que se adicione un tercer párrafo al citado artículo 2o. parte final en el sentido de que:

"Artículo 2o. .....

La oferta pública de valores y documentos a que se refiere esta Ley, requerirá ser previamente aprobada por dicha Comisión".

El artículo 4o. de la Ley del Mercado de Valores determina las operaciones que deben considerarse propias de la intermediación en el Mercado de Valores y el artículo 12 establece que dicha intermediación únicamente podrá realizarse por personas físicas o morales inscritas en la Sección de Intermediarios del Registro Nacional de Valores e Intermediarios. A este respecto, esta Comisión considera necesario incluir dentro de las operaciones propias de la intermediación en el Mercado de Valores la administración y manejo de cartera de valores propiedad de terceros exceptuando las instituciones facultadas para ello por la misma Ley u otros ordenamientos legales como pudieran ser las instituciones de crédito, las de seguros, las sociedades de inversión y el Instituto para el Depósito de Valores. Al efecto se proponen los siguientes textos:

"Artículo 4o. ...

c) Administración y manejo de cartera de valores propiedad de terceros".

"Artículo 12. ...

Se exceptúan de lo dispuesto en el párrafo anterior las operaciones a que se refieren los incisos b) y c) del artículo 4o. de esta Ley, cuando las realicen personas facultadas para ello por esta u otras leyes".

La Iniciativa propone reformar el artículo 24 para facultar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a señalar mediante disposiciones de carácter general, otros títulos de los previstos en la Ley que puedan operar los agentes en forma excepcional con quienes tengan participación en su capital social, sus administradores, funcionarios y apoderados. Al respecto, es conveniente señalar en este supuesto, que para dictar las disposiciones de carácter general la Secretaría de Hacienda y Crédito Público escuchará la opinión de la Comisión Nacional de Valores, a fin de coordinar estas funciones con las atribuciones del citado Organismo.

Se propone pues modificar el Artículo 24 en la parte final del segundo párrafo, para quedar:

"...y con los que señale la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, oyendo la opinión de la Comisión Nacional de Valores, mediante disposiciones de carácter general".

El artículo 45 fracción II, faculta al Presidente de la Comisión Nacional de Valores para representar a la Comisión en toda clase de asuntos de su competencia. Tomando en cuenta que la Actividad de la Comisión Nacional de Valores viene a ser cada día más amplia, es conveniente prever expresamente en la propia Ley, que dicha representación la podrá ejercer el Presidente por sí mismo o a través de funcionarios e inspectores de la Comisión sujetándose a las disposiciones reglamentarias y a los acuerdos de la Junta de Gobierno, por lo que se propone adicionar un párrafo a la citada fracción II del artículo 45 conforme al texto siguiente:

"Artículo 45. .....

II. ...

El Presidente de la Comisión podrá ejercer esta representación directamente o por medio de los funcionarios e inspectores de la propia Comisión, ajustándose a los términos de esta Ley, de sus reglamentos y de los acuerdos correspondientes de la Junta de Gobierno."

De especial interés resulta la propuesta que en la Iniciativa se hace de reformar diversas disposiciones de la Ley del Mercado de Valores para introducir medidas de apoyo a la operación al Instituto para el Depósito de Valores.

Resulta conveniente recordar que la Ley citada fue reformada mediante Decreto del H. Congreso de la Unión del 28 de abril de 1978, con la finalidad de constituir y organizar al Instituto para el Depósito de Valores, Organismo que tiene como función el manejar con seguridad y fluidez, los títulos de crédito que cotizan en el mercado bursátil.

Al constituirse el señalado Instituto no se previeron los supuestos de excepción necesarios para el manejo de las acciones nominativas, debiéndose en todos casos llevar un depósito de títulos no fungibles, lo que provocaría que el Instituto de que se trata, efectuase una serie de operaciones que se consideran innecesarias y en algunos casos imposibles de realizar.

En tal virtud, en la parte correspondiente de la exposición de motivos, se indica que la experiencia obtenida ha recomendado modificar diversos artículos de la Ley, para permitir que los valores nominativos depositados en el Instituto para el Depósito de Valores se trasmitan sin la necesidad de cumplir con diversos requisitos de tipo formal que el régimen general de regulación existe para la transmisión, registro y participación en asamblea de las acciones nominativas y de otros títulos que revisten esa misma característica, para lo cual se establece un sistema que agiliza el depósito y administración de los valores, en forma congruente a las bases de operación que rigen el propio Instituto, por lo cual se propone establecer que los valores nominativos se trasmitirán sin anotar la operación en el propio título; que la inscripción en el registro de accionistas que en su caso deba llevarse, se hará con las constancias que expida el mismo Instituto y las listas de nombres que envíen los intermediarios depositantes y que las constancias que expida para la concurrencia de asambleas, se complementen con el listado de nombres que envíen los depositantes.

Las medidas propuestas ofrecen y garantizan una amplia y expedita circulación de los valores que se licitan, sin detrimento de la seguridad jurídica que deben tener las operaciones con dichos títulos de crédito, y se señala que el exacto cumplimiento de tales disposiciones y el control que suponen para las acciones nominativas, se asegura con la inspección y vigilancia que sobre las emisores,

el Instituto y sus depositantes, ejerce la Comisión Nacional de Valores.

Cabe destacar que a efecto de permitir el manejo de los título nominativos por parte del Instituto, se introduce a la Ley la figura del endoso en administración, en favor de dicho Organismo, que exclusivamente sirve para justificar la tenencia de los valores por parte del mismo y el cumplimiento de las atribuciones que tiene respecto del ejercicio de los derechos patrimoniales que deriven de los títulos o documentos que se mantengan en su depósito.

En tanto dichos títulos o valores se encuentren en el Instituto, se sustraerán de la aplicación de los regímenes generales aplicables a ese tipo de valores, para regirse por lo dispuesto en el capítulo sexto de la Ley en cuestión.

Para esa finalidad se señala que los depositantes del Instituto deberán endosar en los términos señalados, los títulos correspondientes y depositarlos a su nombre, señalando, en caso de tratarse de intermediarios en el mercado de valores, si lo hacen por cuenta propia o ajena.

Una vez en el Instituto, los títulos se transferirán por el procedimiento especial establecido en la propia Ley cuando sea necesario, el ejercicio de los derechos que amparan será llevado a cabo por el propio Organismo.

Para los efectos apuntados, se prevé en el texto de la Iniciativa, la forma y términos en que el Instituto ejercerá por cuenta de los titulares los derechos patrimoniales que amparen a los valores que se encuentran en depósito, así como para permitir el ejercicio de los demás derechos inherentes a los mismos, señalando, en su caso, la obligación que frente al Instituto tendrán, en ambos supuestos los emisores de los valores correspondientes.

Otra medida que se propone establecer en la Ley, consiste en la posibilidad de que, cuando se trate de emisiones que se depositen en el Instituto, o cuando éste reciba directamente del emisor valores provenientes del ejercicio de derechos patrimoniales que deba hacer efectivos por cuenta de sus depositantes, el emisor podrá, previa aprobación de aquél, entregarle un título que ampare todos o parte de los valores materia de la emisión, debiendo el propio Instituto hacer los asientos que correspondan, a fin de que sean determinados los derechos de los depositantes respectivos y, con ello los de los titulares de los valores.

Tratándose de títulos nominativos, será aplicable el régimen que para ellos se ha descrito.

Por último, además de las reformas señaladas, se introducen otras que tienen como finalidad ampliar las facultades del Instituto, para operar con los títulos que otras leyes o la Secretaría de Hacienda y Crédito Público establezcan, además de los que el texto vigente le permite, así como para recibir depósitos, en adición a los agentes de valores personas morales e instituciones de crédito, de instituciones de seguros, de fianzas, de sociedades de inversión y aquellas que establezcan otras leyes, o la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, mediante disposiciones de carácter general, para cumplir el objeto que al Instituto confía la Ley.

Asimismo, se propone puntualizar que cuando se den en prenda valores depositados en el Instituto, no se requerirá como en el régimen general se establece, la entrega física o virtual de los títulos, el endoso o la inscripción en el Registro relativo, sino que para su formalización bastará que el contrato se otorgue por escrito ante el Instituto, sin necesidad de la entrega, depósito o registro del título mismo de la operación.

Por lo anteriormente expuesto, la Comisión que suscribe somete a la consideración de esa H. Asamblea el siguiente

DECRETO QUE REFORMA Y ADICIONA LA LEY DEL MERCADO DE VALORES

Artículo 1o. Se reforman los artículos 7o., 14 fracciones V, VI y VII, 15, 18, fracción II inciso c, 19, primer párrafo, 23, fracciones III inciso b) y IV, 24, 27, fracción III, 31, fracción VIII inciso f), 43, primer párrafo,. 44, fracción I, 45, fracción IV, 46, primer párrafo, 57, fracción I, 67, 68, 71, 74, 76, 77 y 78 de la Ley del Mercado de Valores y se adicionan sus artículos 2o. con un tercer párrafo, 4o. con un inciso c), 9o. con un párrafo segundo, 12 con un párrafo final, 18 con una fracción IV, 23, fracción II con un inciso d), 45, fracción II con un párrafo final, y se le adiciona un artículo 24 bis, para quedar como sigue:

"Artículo 2o. ...

La oferta pública de valores y documentos a que se refiere esta Ley, requerirá ser previamente aprobada por dicha Comisión".

"Artículo 4o. ...

c) Administración y manejo de carteras de valores propiedad de terceros."

"Artículo 7o. Las leyes mercantiles, los usos bursátiles y mercantiles y los Códigos Civil para el Distrito Federal de procedimientos Civiles, serán supletorios, en ese orden, de la presente Ley."

"Artículo 9o. ...

Se exceptúa de la aplicación de lo dispuesto en el párrafo anterior, a las asociaciones de agentes, bolsas de valores u otras personas que sean autorizadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para estos efectos, siempre que no realicen operaciones de intermediación en el mercado de valores.

"Artículo 12. ...

Se exceptúan de lo dispuesto en el párrafo anterior las operaciones a que se refieren los incisos b) y c) del artículo 4o. de esta Ley, cuando las realicen personas facultadas para ello por esta u otras leyes."

"Artículo 14. Para obtener y, en su caso, mantener la inscripción de los valores en la Sección de Valores, sus emisores deberán satisfacer, a juicio de la Comisión Nacional de Valores, los requisitos siguientes:

............................................

V. Que los emisores sigan políticas congruentes con los intereses de los inversionistas.

VI. Que los emisores proporcionen a la Comisión Nacional de Valores y al público la información que la misma determine mediante disposiciones de carácter general.

VII. Que los emisores no efectúen operaciones que modifiquen artificialmente el rendimiento de sus valores, así como que no concedan a sus tenedores prestaciones que no se deriven de la naturaleza propia de los títulos o no se hayan consignado expresamente en los mismos salvo que, en este último caso, obtengan la autorización previa de la Comisión Nacional de Valores.

...................................."

"Artículo 15. Los valores emitidos o garantizados por el Gobierno Federal, por las instituciones de crédito y de seguros, por las organizaciones auxiliares de crédito y de sociedades de inversión, se inscribirán en la Sección de Valores, para lo cual bastará la comunicación correspondiente a la Comisión Nacional de Valores.

Cuando se trate de acciones, deberá cumplirse con lo señalado en las fracciones I, III, V y VI del artículo 14.

Asimismo, se inscribirá en la Sección de Valores y sin que para ello sea necesario el cumplimiento de ningún requisito de los consignados en el artículo 14, cualquier otro título suscrito o emitido por una institución de crédito, representativo de un pasivo a cargo de ésta y susceptible, a juicio del Banco de México, S. A., de alcanzar amplia circulación."

"Artículo 18. .....

II. .....

c) Personas morales, salvo que se trate de instituciones de banca múltiple.

.....

IV. El número de sus administradores no será inferior a tres y actuarán constituidos en consejo de administración.

................................."

"Artículo 19. Una institución de banca múltiple no podrá ser accionista de más de una sociedad anónima que tenga el carácter de agente de valores.

.............................."

"Artículo 23. ...

III. ...

b) Proporcionar servicio de guarda y administración de valores, depositando los títulos en el Instituto para el Depósito de Valores.

..........................

d) Llevar a cabo actividades de las que les son propias a través de oficinas, sucursales o agencias de instituciones de crédito.

Las operaciones a que se refieren los incisos a) y c) anteriores, sólo podrán tener por objeto valores aprobados para tal efecto por la mencionada Comisión, con la salvedad de que en el segundo supuesto, dichos agentes no podrán comprar ni vender por cuenta propia los valores que les hubieren sido confiados para su venta o que les hubieren sido pedidos en compra.

IV. Actuar como representantes comunes de obligacionistas y tenedores de otros valores.

.................................."

"Artículo 24. Los agentes a que se refiere el artículo 23, con la salvedad contenida en el párrafo siguiente, no podrán realizar ninguna operación con valores con quienes tengan participación en su capital social ni con sus propios administradores, funcionarios y apoderados para celebrar operaciones con el público. Los agentes en cuyo capital participen instituciones de banca múltiple, no podrán realizar operación alguna en la que actúe por cuenta propia cualquiera institución de crédito.

Los agentes citados en último término podrán operar con instituciones de crédito cuando éstas actúen en el desempeño de fideicomiso, mandatos y comisiones o realicen otras operaciones por cuenta ajena; tomen montos importantes de título, directamente de sus emisores o bien algunos de sus titulares para la subsecuente colocación diversificada de aquéllos entre el público; u operen con Certificados de Tesorería de la Federación, títulos de crédito emitidos por las propias instituciones, excepto acciones y con los que señale la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, oyendo la opinión de la Comisión Nacional de Valores, mediante disposiciones de carácter general."

"Artículo 24 bis. La adquisición del control del 10% o más de acciones representativas del capital social de un agente de valores que tenga el carácter de sociedad anónima, mediante una o varias operaciones de cualquier naturaleza, simultáneas o sucesivas, deberá someterse a la previa autorización de la Comisión Nacional de Valores, quien la otorgará o negará discrecionalmente."

"Artículo 27 ...

.............................

III. Obtener la previa autorización de la Comisión Nacional de Valores para la apertura, cambio y clausura de oficinas. En caso de que los agentes de valores abran o cambien oficinas sin la autorización exigida por esta fracción, la Comisión Nacional de Valores podrá proceder a la clausura de las mismas.

............................"

"Artículo 31 ......................... .........................................

VIII. .................................... .....................................

f) Los socios de las bolsas no deberán operar fuera de éstas los valores inscritos en ellas.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público podrá determinar las operaciones que, sin ser concertadas en bolsa, deban considerarse como realizadas a través de la misma.

El ejercicio de esta facultad queda sujeto a que las operaciones respectivas sean registradas en bolsa y dadas a conocer al público conforme a las disposiciones de carácter

general que expida dicha Secretaría, oyendo la opinión de la Comisión Nacional de Valores."

"Artículo 43. La Junta de Gobierno estará integrada por once vocales. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público designará tres vocales, uno de los cuales será el Presidente de la Comisión. Cada una de las entidades que a continuación se mencionan designará un vocal: Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, Secretaría de Comercio, Banco de México, S. A., Nacional Financiera, S.A. y Comisión Nacional Bancaria y de Seguros."

..... "Artículo 44. .....

I. El ejercicio de las facultades de la Comisión, podrá delegar esta atribución en el Presidente de la Comisión en los casos a que se refieren las fracciones I, II, III, VI, VII, VIII, XI, XII, XIV y XVIII del artículo 41, así como en el relativo a las anotaciones marginales que deben asentarse en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios.

En los supuestos previstos por las fracciones VII y VIII del citado artículo, el Presidente deberá rendir a la Junta de Gobierno un informe justificativo de tales medidas.

"Artículo 45. .....

II. .....

El presidente de la Comisión podrá ejercer esta representación directamente o por medio de los funcionarios e inspectores de la propia Comisión, ajustándose a los términos de esta Ley, de sus reglamentos y de los acuerdos correspondientes de la junta de Gobierno."

IV. Designar interventor en los casos en que se ejerzan las atribuciones previstas en las fracciones VII y VIII del artículo 45. ....."

"Artículo 46. El Comité Consultivo estará integrado por el número de miembros que determine la Comisión Nacional de Valores. En todo caso, dicho Comité contará con un miembro nombrado conjuntamente por las bolsas de valores del país y cinco más designados, respectivamente, por la Asociación Mexicana de Casas de Bolsa, la Asociación de Banqueros de México, la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos, la Confederación Nacional de Cámaras de Comercio y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros....."

"Artículo 57.

I. Ser depositario de los valores y documentos a que se refiere el artículo 3o. de esta Ley, que reciba de agentes de valores personas morales, de instituciones de crédito, de seguros y de fianzas y de sociedades de inversión.

El Instituto podrá recibir títulos o documentos o ser depositario de personas o entidades, distintos a los mencionados en el párrafo anterior, cuando lo establezcan otras leyes o sean señalados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico mediante disposiciones de carácter general, para cumplir el objeto establecido en el artículo 55 de esta Ley.

Las atribuciones del Instituto y operaciones previstas en este capítulo para valores serán aplicables, en lo conducente, respecto a los demás títulos y documentos que conforme a esta fracción pueda recibir en depósito el propio Instituto;....."

"Artículo 67. El Instituto operará un depósito de valores. El depósito constituirá mediante la entrega de los valores al Instituto, quien abrirá cuentas a favor de los depositantes. Constituido el depósito, se obtendrá la transferencia de los valores depositados por el procedimiento de giro o transferencia de cuenta a cuenta, mediante asientos en los registros del Instituto, sin que sea necesaria la tradición física y el consecuente desplazamiento de los propios valores, ni su anotación en los títulos de valores nominativos.

En el caso de acciones nominativas depositadas en el Instituto, el registro de las transmisiones de dichos valores en los libros correspondientes, solo se hará conforme a lo dispuesto en este capítulo.

Tratándose de valores nominativos, los títulos que los representen deberán ser endosados en administración al propio Instituto. Este tipo de endoso tendrá como única finalidad justificar la tenencia de los valores y el ejercicio de las atribuciones que este capítulo le confiere, sin constituir en su favor ningún derecho distinto a los expresamente consignados en el mismo.

La transmisión de títulos nominativos por el procedimiento establecido en este artículo, no sujeta al adquiriente a las excepciones personales que el obligado habría podido oponer al autor de la transmisión antes de ésta.

Cuando los valores nominativos dejen de estar depositados en el Instituto, cesarán los efectos del endoso en administración, debiendo el Instituto endosarlos sin su responsabilidad al depositante que solicite su devolución, quien estará obligado a completar dicho endoso con el nombre del titular el mismo día. en que le sean entregados, quedando dichos valores sujetos al régimen general establecido en las leyes mercantiles y demás que les sean aplicables."

"Artículo 68. Los depósitos constituidos en el Instituto por quienes tengan el carácter de intermediarios en el mercado de valores, se harán siempre a su nombre, indicando en su caso, cuáles son por cuenta propia y cuáles por cuenta ajena."

"Artículo 71. El Instituto restituirá a los depositantes títulos del mismo valor nominal, especie y clase de los que sean materia de depósito."

"Artículo 74. Cuando de trate de emisiones que se depositen en el Instituto, o cuando éste reciba directamente del emisor valores provenientes del ejercicio de derechos patrimoniales que haga efectivos por cuenta de sus depositantes, el emisor podrá, previa aprobación

de aquél, entregarle un título que ampare todos o parte de los valores materia de la emisión, debiendo el propio Instituto hacer los asientos necesarios, para que queden determinados los derechos de los respectivos depositantes.

En el caso de valores nominativos, los títulos que los representen serán emitidos con la mención de estar depositados en el Instituto, sin que se requiera expresar en el documento el nombre ni en su caso, el domicilio y la nacionalidad del titular.

La mención anteriormente prevista producirá los mismos efectos del endoso en administración a que se refiere el Artículo 67 de esta Ley.

También, cuando así lo convengan emisor e Instituto, podrán emitirse títulos que no lleven cupones adheridos. En este caso las constancias que expida el Instituto harán las veces de dichos títulos accesorios para todos los efectos legales.

Los emisores tendrán la obligación de expedir y canjear los títulos necesarios, en su caso, con los cupones respectivos, cuando así lo requiera el Instituto para poder atender las solicitudes de retiro de valores depositados. El propio Instituto podrá actuar como apoderado del emisor a ese efecto, en los términos que se convengan."

"Artículo 76. Con objeto de que el Instituto pueda hacer valer oportunamente los derechos patrimoniales derivados de los valores o documentos que mantenga en depósito, se observará lo siguiente:

I. Cuando un emisor decrete el pago de dividendos, intereses u otras prestaciones o la amortización de los propios valores, deberá informar por escrito al Instituto, al día hábil siguiente de celebrada la asamblea respectiva, de las resoluciones adoptadas en la misma en cuanto a derechos que podrán ejercer sus tenedores, indicando los títulos o cupones contra los cuales se harán efectivos esos derechos, así como los términos para su ejercicio. En todo caso, los emisores deberán informar al Instituto, cuando menos con cinco días hábiles de anticipación a la fecha en que inicie el plazo, el plazo fijado para el ejercicio de tales derechos.

Para hacer valer los derechos patrimoniales a que se refiere este artículo, el Instituto expedirá una certificación de los títulos o cupones que tenga en su poder, debiendo hacer entrega de los mismos al emisor dentro de los sesenta días naturales posteriores a la fecha de cumplimiento por parte de éste, salvo lo establecido en el tercer párrafo del artículo 74, en cuyo caso, las constancias habrán de contener los datos necesarios para identificar los derechos que deban ejercerse.

El emisor deberá cumplir frente al Instituto con las obligaciones a su cargo provenientes del ejercicio de los derechos patrimoniales señalados con anterioridad, el día que tales obligaciones sean exigibles. El Instituto procederá a abonar a sus depositantes el importe de tales derechos. el día hábil siguiente al que los haya hecho efectivos; y

II. Cuando para el ejercicio de los derechos a que se refiere la fracción anterior, se requiera que los titulares de los valores depositados en el Instituto aporten recursos en efectivo, éstos deberán ser entregados al Instituto con una anticipación no menor de dos días hábiles al vencimiento del plazo decretado por el emisor para dicho ejercicio. En caso de que no se hagan las ministraciones respectivas al Instituto dentro del plazo mencionado, éste no quedará obligado a ejercer los derechos correspondientes, quedando eximido de cualquier responsabilidad por la inejecución de los actos de administración referidos."

"Artículo 77. Cuando se den en prenda valores depositados, dicha garantía se constituirá y formalizará ante el Instituto mediante contrato que debe constar por escrito, sin que sea necesario hacer entrega o endoso de los títulos materia del contrato, ni en su caso, la anotación en el registro respectivo."

"Artículo 78. El Instituto expedirá a los depositantes constancias no negociables sobre los valores objeto del depósito, las cuales complementadas, en su caso, con el listado de titulares de dichos valores que los propios depositantes formulen al efecto, servirán, respectivamente, para:

I. Determinar la titularidad de los valores relativos, acreditar el derecho de asistencia a asambleas y, tratándose de acciones nominativas, la inscripción en el libro de registro de la sociedad emisora. Respecto a lo ordenado en los artículos 128, fracción I y 129 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, así como el 57, fracción V de esta Ley, en el registro de acciones nominativas de las sociedades emisoras cuyas acciones se encuentran depositadas en el Instituto, no se requerirá asentar su numeración ni demás particularidades, salvo que las mismas otorguen diferentes derechos, supuesto en el cual se anotará la serie y clase que corresponda.

En el periodo comprendido desde la fecha en que se expidan las constancias mencionadas en esta fracción, hasta el día hábil siguiente de celebrada la asamblea respectiva, los depositantes no podrán retirar del Instituto los valores que aquéllas amparen.

Los emisores y, cuando proceda, los representantes comunes de los tenedores de valores, deberán proporcionar al Instituto un ejemplar de la convocatoria de las asambleas respectivas, a más tardar el día hábil anterior al de su publicación. En todo caso, deberán informarle de dichas convocatorias con una anticipación no menor de 5 días hábiles a la fecha de cierre de sus registros de asistencia.

Previamente a la celebración de cualquier asamblea de accionistas y a fin de actualizar las inscripciones que estén en los libros de acciones nominativas de las sociedades emisoras los depositantes estarán obligados a proporcionar a aquéllas los listados de titulares de los valores correspondientes; y

II. Legitimar el ejercicio de las acciones a que se refieren los artículos 185 y 201 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, así como de cualquier otra acción, inclusive las de carácter procesal, en que sea necesario exhibir valores depositarios en el Instituto. Las constancias deberán referirse expresamente a la cantidad de valores de que se trate. A solicitud judicial o de árbitro designado por las partes, el Instituto abrirá una cuenta especial respecto de los valores depositados que sean motivo de litigio, e inmovilizará los títulos relativos, no registrando ninguna operación sobre ellos hasta en tanto no se le comunique sentencia judicial ejecutoriada o laudo arbitral que ponga fin a la controversia."

TRANSITORIOS

Artículo primero. Estas reformas y adiciones entrarán en vigor el día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Artículo segundo. Los agentes de valores que tengan el carácter de sociedades anónimas gozarán del plazo que señale la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para depositar los títulos que manejen en el Instituto para el Depósito de Valores, a efecto de cumplir con lo ordenado por el artículo 23, fracción II, inciso b) de la Ley del Mercado de Valores.

Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, México, Distrito Federal a 11 de diciembre de 1980.

Los diputados miembros de la Comisión de Hacienda y Crédito Público:

Licenciado Juan Delgado Navarro, Presidente. - Doctor Ángel Aceves Saucedo, secretario. - Licenciado Cuauhtémoc Anda Gutiérrez (PRI). - Licenciado Francisco Javier Gaxiola O. (PRI). - Licenciada Lidia Camarena Adame (PRI). - Licenciado Porfirio Camarena Castro (PRI). - Salomón Faz Sánchez (PRI). - Licenciado Rafael Corrales Ayala (PRI). - Licenciado Jorge Flores Vizcarra (PRI). - Doctor Ignacio González Rubio (PRI). - Licenciado Humberto Hernández Haddad (PRI). - Licenciado Rafael Hernández Ortiz (PRI). - C.P. Rafael Alonso y Prieto (PAN). - Licenciado Miguel Lerma Candelaria (PRI). - Licenciado Humberto Lira Mora (PRI). - General Ángel López Padilla (PRI). - Juan Martínez Fuentes (PRI). - Licenciado Ricardo Flores Magón y López. - Licenciado Antonio Obregón Padilla (PAN). - Licenciado Luis Medina Peña (PRI). - C.P. José Medino Mañón (PRI). - Licenciado Arturo Salcido Beltrán (PCM). - C.P. Gonzálo Morgado Huesca (PRI). - Roberto Picón Robledo (PCM). - Soc. Manuel German Parra (PRI). - Licenciado Francisco Rodríguez Gómez (PRI). - Licenciado Jorge Amador Amador (PST). - Licenciado Alfonso Zegbe Sanen (PRI). - Ingeniero Amado Tame Shear (PPS)."

El C. Presidente: En atención a que este dictamen ha sido ya impreso y distribuido entre los CC. diputados, ruego a la Secretaría consulte a la Asamblea si se le dispensa la lectura al dictamen.

El C. secretario Juan Maldonado Pereda: Por instrucciones de la Presidencia, en votación económica, se pregunta si se le dispensa la lectura al dictamen.

Los CC. diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...Se dispensa la lectura al dictamen. Es de primera lectura.

LEY DE ESTADÍSTICA Y GEOGRAFÍA

"Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública.

Dictamen sobre la Iniciativa de Ley de Estadística y Geografía.

Honorable Asamblea:

A la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública de esta Cámara de Diputados, fue turnada para su estudio y dictamen, la Iniciativa del Ejecutivo Federal de Ley de Estadística y Geografía.

Agotado el Análisis de la Iniciativa con fundamento en los Artículos 56, 65, 87, 93 y 97 y demás relativos del Reglamento Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, la Comisión presenta a vuestra consideración el siguiente dictamen:

La Iniciativa de referencia persigue el propósito de sustituir a la actual Ley Federal de Estadística del 30 de diciembre de 1947. Al efecto la exposición de motivos correspondiente señala como causa de dicho propósito la necesidad de actualizar, por una parte, el régimen jurídico administrativo de la Estadística, frente a las transformaciones operadas por la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal en las estructuras administrativas del Poder Ejecutivo y por la otra, se trata de reorientar el proceso de su formación para proporcionar a la planeación de las acciones Públicas, un oportuno y eficaz apoyo de información económica y social.

Asimismo, la Iniciativa de Ley propone la adopción de medidas encaminadas a formalizar la transformación gradual de un Servicio Nacional de Estadística que habrá de ensanchar su competencia técnica con la función de dirigir y organizar estudios y exploraciones geográficas, así como realizar estudios cartográficos de la República por el Sector Público.

El Análisis de la exposición de motivos del Ejecutivo Federal con relación a esta Iniciativa, permitió reconocer la necesidad de adecuar el régimen jurídico administrativo de la estadística a las atribuciones que en esta materia y en la de estudios cartográficos, le confieren las fracciones III y XIV del artículo 32 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal a la Secretaría de Programación y Presupuesto. De igual forma permitió confirmar la necesidad de impulsar la adopción de una concepción

moderna de los Servicios Nacionales de Estadística y Geografía, basada en el desarrollo integral y coordinado de ambas materias.

En la estructura de Iniciativa Propuesta, se observan respecto a la vigente, ciertos principios y normas fundamentales según los cuales se establece que los poderes Legislativo y Judicial pueden colaborar con el Servicio Nacional de Estadística y así también la forma de posibilitar la coordinación que el mismo puede convenir con los gobiernos de las entidades federativas.

Conforme a lo anterior y en virtud de que la Iniciativa de Ley tiene, en concepto de la Comisión, una estructura jurídica susceptible de aclaraciones se juzgó conveniente hacer una serie de modificaciones que tienen a enriquecer el proyecto y que son en síntesis las siguientes:

En torno a la denominación de la Ley se discutió la conveniencia de adoptar una distinta a la que en principio se le había dado en la Iniciativa. Ello en virtud de que si bien el nombre de la Ley asentado en el Proyecto, en su referencia a la estadística no presentaba observación alguna, por el contrario, la de geografía, por ser demasiado general, la identificaba con la aceptación científica del término y no con la definición clara y precisa que se hace, desde el Capítulo Primero, de la materia que pretende regularse con la misma. De aquí que se proponga a vuestra soberanía denominar a la Ley como: "Ley de Información Estadística y Geográfica".

Así el nombre de la Ley coincide con los términos adoptados en su propio contenido, pues regirá la estadística general del país y la información geográfica nacional: normará el funcionamiento de los Servicios Nacionales de Estadística y de Información Geográfica y promoverá la integración y el desarrollo de los Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica.

Por otra parte, con la finalidad de hacer más claro el proyecto y facilitar el ejercicio de las funciones que en materia de estadística y de información geográfica se confiere al Ejecutivo Federal, se proponen modificaciones a las siguientes disposiciones:

Artículo 2o., Fracción IV.

Por estimar que la técnica legislativa sugiere evitar el empleo excesivo de adverbios y adjetivos con relación a las funciones públicas, el texto de la fracción antes mencionada quedaría como sigue:

"Promover la integración y el desarrollo de los Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica, para que se suministre a quienes lo requieran, en los términos de esta Ley, el servicio público de información estadística y geográfica."

Artículo 3o., Fracción VI.

A efecto de lograr congruencia entre el concepto de Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica, adoptado por la iniciativa en la fracción VI del Artículo 3o. y la acepción orgánica que de los mismos observa el artículo 21, se decidió adoptar la siguiente modificación:

"Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica: el conjunto de datos producidos por las instituciones públicas a que se refieren las fracciones IV y V anteriores organizados bajo una estructura conceptual predeterminada, que permita mostrar la situación e independencia de los fenómenos económicos, demográficos y sociales, así como su relación con el medio físico y el espacio territorial" Artículo 5o.

Con referencia al artículo 5o. de la Iniciativa, no obstante que se observó la concepción original del precepto, se consideró pertinente modificarlo, tomando en cuenta su vinculación con la garantía del derecho a la información consagrado por el Artículo 6o. Constitucional, de suerte que con toda claridad quede establecida la facultad que se confiere al Ejecutivo Federal para expedir las normas sobre confidencialidad de los datos estadísticos y las relativas a su circulación conforme al siguiente texto:

Artículo 5o. "La Ley garantiza a los informantes de datos estadísticos la confidencialidad de los que proporcionen. El Ejecutivo expedirá las normas que regulen la circulación y aseguren el acceso del público a la información estadística y geográfica producida".

Segundo Párrafo del Artículo 6o.

El artículo 6o. en su segundo párrafo fue redactado en términos más claros, con el objeto de que no existiera la menor duda en el sentido de que los gobiernos de los estados y los municipios en la esfera de sus respectivas competencias, coadyuvarán a realizar la coordinación de las actividades que en materia de estadística y de información geográfica se llevaren a cabo en los distintos niveles de gobierno, sin menoscabo de su propia soberanía.

"Artículo 6o.

..... En los términos del párrafo anterior, los gobiernos de los estados y los municipios proveerán, en la esfera de sus respectivas competencias, a la observancia de esta Ley y coadyuvarán a la consecución de los objetivos propuestos para su cumplimiento

Artículo 7o., Fracciones I, II y III.

Las observaciones fundamentales al texto de las fracciones I y II de esta disposición se refieren a la necesidad de dar contenido a la expresión de materias de interés nacional a que se refería el inciso a) y a depurar el estilo gramatical que observa la fracción III y el artículo en su conjunto, de manera que fue reestructurado en el enunciado de la fracción I, para quedar en los términos siguientes:

Artículo 7o. El Servicio Nacional de Estadística comprende:

I. La formación de estadísticas que observen hechos económicos, demográficos y sociales de interés nacional.

II.

III. Las estadísticas permanentes, básicas o derivadas, cuentas nacionales e indicadores que

elaboren las dependencias, entidades, instituciones públicas, sociales y privadas, los poderes y los servicios estatales, cuando la información que genere resultare de interés nacional y sea requerida por la Secretaría para integrar los sistemas nacionales y para prestar el servicio público de Información estadística y demográfica".

Artículo 10, Fracción III.

Como modificación de estilo, esta fracción se redactó de nueva cuenta eliminando el sustantivo "elaboración" y con ello se simplificó su expresión así:

"Artículo 10. .....

III. La información geográfica que produzcan las dependencias y entidades, los gobiernos de las entidades federativas y las autoridades de los municipios, así como, en su caso, los datos del mismo carácter que se obtengan de particulares".

Penúltimo párrafo del Artículo 11.

Este párrafo fue simplificado en cuanto a su expresión, habiéndose eliminado la segunda parte, pues evidentemente el realizar actos tendientes a normalizar para efectos de elaboración de los informes obtenidos sobre los nombres o formas de identificar el territorio nacional, áreas geográficas o toponimos de las localidades, está implícito en la facultad que se le confiere a la Secretaría de establecer las políticas, normas y técnicas para uniformar la información geográfica del país.

Conforme a lo anterior dicho párrafo queda como sigue:

"Artículo 11. .....

La Secretaría establecerá las políticas, normas y técnicas para uniformar la información geográfica del país."

Ultimo párrafo del Artículo 12.

Este artículo de la Iniciativa, en su último párrafo fue objeto de especial preocupación en las sesiones de análisis correspondientes, en virtud de que no establecía con claridad la obligación a cargo de extranjeros que hubieren solicitado autorización para tomar fotografías aéreas o realizar estudios y exploraciones geográficas en territorio nacional, de entregar una copia de los trabajos que con base en la autorización citada hubiesen efectuado. También consideró que la circunstancia de imponer una sanción por el incumplimiento de dicha obligación, considerando el monto de las sanciones que establece el proyecto, no guardaba proporción, primero con los recursos con que pudiesen contar los extranjeros que contravinieren la disposición, y segundo con el costo mismo de dichos trabajos, lo cual permitiría que fácilmente se incumpliera el precepto. Por tales motivos se adoptaron medidas precisas en la reestructuración de la disposición, para garantizar la entrega de la copia de los trabajos a las autoridades que se lo solicitaren.

Así, el último párrafo del artículo 12 se modificó de la siguiente manera:

"Artículo 12.

Las personas que hayan sido autorizadas, en los términos de esta Ley, para realizar las acciones a que se refiere el párrafo anterior, deberán entregar a la Secretaría y a las Dependencias competentes que hayan intervenido, una copia de los trabajos que hubieren realizado en los términos que establezca la Secretaría. Esta autorización quedará condicionada a que se garantice a satisfacción de la propia Secretaría y de la dependencia competente, la entrega de dicha copia."

Primer párrafo del Artículo 13.

Por lo que respecta a este artículo, fue indispensable establecer una distinción entre los términos en que las dependencias y entidades de la administración pública federal deban observar los procedimientos y normas que para elaborar estadísticas e información geográficas fije la Secretaría y aquellos conforme a los cuales los Poderes hicieran lo propio. De esta forma se procuró dejar muy claro que la observancia de los mencionados procedimientos y normas, por los poderes para la integración de los Sistemas Nacionales Estadísticos y de Información Geográfica, fuese establecida con base en la colaboración que existe entre los tres Poderes de la Unión. El texto modificado del primer párrafo del Artículo 13 se transcribe a continuación:

"Se declara de interés público la integración de los Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica, cuya organización, funcionamiento, coordinación, planeación de actividades y evaluación de resultados, estarán sujetos a los procedimientos y normas que al efecto establezca el Ejecutivo Federal por conducto de la Secretaría, los que deberán observarse por las dependencias y entidades de la administración pública federal. Los poderes, en el ámbito de su competencia, colaborarán en la integración de dichos sistemas"

Artículo 15, Fracción IV.

En la redacción de este artículo se advirtieron redundancias en la fracción IV, puesto que por la naturaleza misma del Plan Nacional de Desarrollo de Estadística y de Información Geográfica debe entenderse que con su elaboración y aplicación se busca el mejoramiento de los resultados en los procesos de producción de información estadística y geográfica. Por ello, se decidió suprimir la fracción IV y se procedió a modificar la enumeración subsecuente.

Primer Párrafo y fracción I del Artículo 16.

En este párrafo, para ser consistentes con la decisión tomada respecto de suprimir en algunas de las disposiciones de la iniciativa, el empleo innecesario de adjetivos, el texto modificado establece:

"Para la integración y desarrollo de los sistemas nacionales, la Secretaría deberá:"

La fracción I del propio artículo 16 fue adicionada con la expresión "sin perjuicio de las facultades atribuidas por Ley a otras dependencias" con el objeto de demarcar las facultades de la Secretaría de Programación y Presupuesto frente a aquéllas que en materia

de coordinación y racionalización de la captación, producción y procesamiento de la información a que se refiere la iniciativa, correspondiere a otras dependencias.

Primer párrafo del Artículo 17.

Este párrafo fue modificado con la supresión de los términos "correcta" y "eficaz", para quedar como sigue:

"Para la integración y funcionamiento de los sistemas nacionales, se deberán homogeneizar los procedimientos de captación de datos en las siguientes fuentes de información estadística y geográfica."

Artículo 20.

La siguiente modificación correspondió al Artículo 20 de la Iniciativa por cuanto a que en su origen no consignaba la salvedad de aquellos casos en que distintas disposiciones legales confieran a las unidades que forman parte de los Servicios Nacionales, la de proporcionar a organismos o gobiernos extranjeros información estadística y geográfica. En consecuencia, se procedió a adicionar la disposición con la fórmula correspondiente y en lo relativo a estilo, en la redacción se modificó el último renglón del segundo párrafo quedando el artículo redactado de la siguiente manera:

"Artículo 20. La información estadística y geográfica a que se refiere esta Ley sólo podrá proporcionarse a particulares, organismos o gobiernos extranjeros por conducto de la Secretaría o de las unidades que formen parte de los servicios nacionales, que hubieran sido autorizados por aquélla, salvo la que en cumplimiento de otras disposiciones legales pueda proporcionarse. Para tal efecto dichas unidades deberán observar las normas técnicas establecidas para la integración y divulgación de tal información".

Artículo 25, Fracción IV.

Se corrigió en su redacción y con apego a los criterios establecidos con anterioridad, para quedar de la siguiente manera:

Artículo 25. .....

I. .....

II. .....

III. .....

IV. La colaboración de las dependencias y entidades de la administración pública federal, de los gobiernos de los Estados y de los municipios y demás usuarios en la captación, procesamiento y presentación de la información estadística y geográfica".

Artículo 32.

A efecto de ser congruentes con la naturaleza participativa con que la iniciativa persigue el propósito de integrar los Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica, en el artículo mencionado se modificó el primer párrafo para utilizar, en vez de la expresión "estarán obligados", la de "colaborarán". De esta suerte dicho primer párrafo quedó redactado como sigue:

"Cuando la Secretaría, para captar, producir, procesar y divulgar la información estadística y geográfica se los solicite, colaborarán con la misma".

Artículo 44, 45, 46 y 48.

La Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, con especial atención a criterios seguidos en la aprobación de otras leyes por ésta y anteriores legislaturas, en lo relativo a la reglamentación de la práctica de inspecciones de carácter administrativo, determinó que los artículos quedarán redactados como sigue:

Artículo 44. Quienes capten, produzcan, procesen información estadística o geográfica o tengan a su cargo o bajo su responsabilidad archivos, registros o documentos que contengan información de interés público en los términos de esta Ley, estarán obligados a ponerlos a disposición de la Secretaría cuando esta lo solicite y a proporcionar cualquier otro medio de comprobar la confiabilidad de la información a que se refiere esta misma Ley, así como a permitir que el personal de la Secretaría efectúe inspecciones para su verificación. En todo caso, las autoridades de la Secretaría estarán obligadas a respetar el principio de confidencialidad de los datos estadísticos y a observar las demás reservas que establezcan ésta y otras Leyes".

La Comisión dictaminadora en razón de la legislación vigente en la materia relativa a la organizaciones políticas estimó pertinente incorporar un segundo párrafo al artículo 44, con el propósito de que este tipo de organizaciones informen solamente sobre los datos que se refieran a su registro y que se reputaran conforme al principio de verdad sabida y buena fe guardada, sin que la autoridad tenga la facultad para inspeccionar o verificar tales datos.

En consecuencia el párrafo adicionado sería el siguiente:

"Los datos de carácter estrictamente estadístico que informen los partidos y asociaciones Políticas a que se refiere la ley federal de organizaciones Políticas y Procesos Electorales, sólo serán los relativos a su registro legal o inherentes a éste y se entenderán conforme al principio de verdad sabida y buena fe guardada. En ningún caso podrá la autoridad estadística inspeccionar o verificar estos datos'.

Adicionalmente la propia Comisión incorporó a este mismo artículo un tercer párrafo a fin de salvaguardar los derechos de propiedad intelectual, industrial o de otro tipo resultantes de la investigación científica, cuyo texto se propone en los siguientes términos:

"El registro o recolección de los datos que en cumplimiento de esta Ley deban proporcionar los informantes, no prejuzgan sobre los derechos de propiedad intelectual, industrial o de otro tipo que se originen en los trabajos de investigación científica de carácter estadístico, geográfico o de otra materia, que los mencionados informantes realicen y que son regulados por la legislación respectiva."

Artículo 45. "Para fines estadísticos, la información proporcionada por los informantes será utilizada bajo la observancia del principio de confiabilidad. Sin perjuicio de lo anterior,

la Secretaría, en el ejercicio de las facultades que le confiere esta Ley, podrá efectuar inspecciones para llevar a cabo la verificación de la información estadística y geográfica cuando los datos proporcionados sean incongruentes o incompletos."

"Artículo 47. Para la realización de las inspecciones a que se refiere esta Ley, se deberá observar:

I. .....

a).....

b) El nombre de las personas que practicarán la diligencia, las cuales podrán ser sustituidas, debiendo notificar de tal hecho al informante.

II. .....

III. .....

IV. El informante será requerido para que proponga dos testigos y en su ausencia o negativa serán designados por el personal que practique la diligencia, quien hará constar en el acta, en forma circunstanciada, los hechos u omisiones observados.

El informante o la persona con quien se atienda la diligencia, los testigos y los inspectores, firmarán el acta. Si el interesado o los testigos se niegan a firmar, así lo harán constar los inspectores, sin que esta circunstancia afecte el valor probatorio del documento. Un ejemplar del acta se entregará en todo caso a la persona con quien se entienda la diligencia."

Por lo que se refiere al artículo 48, no solamente fue modificado para incluir en lo conducente el término "inspecciones de verificación", sino también para corregir en la fracción VI el sentido tautológico de la redacción, para ser adaptado en la siguiente forma:

"Artículo 48. .....

I. .....

II. .....

III. Se opongan a las visitas de los censores durante el levantamiento censal o del personal de la Secretaría facultado a efectuar inspecciones de verificación sobre la confiabilidad de la información;

IV. .....

V. .....

VI. Contravengan en cualquier otra forma sus disposiciones."

Párrafos cuarto y quinto del artículo 51.

Finalmente, cabe hacer referencia a las observaciones formuladas a dichos párrafos. Respecto del párrafo cuarto fueron procedentes modificaciones que lograron hacer más claro el artículo 51 en su conjunto, puesto que se la adicionó la expresión "en su caso" y se sustituyó la alusión al Código Penal para el Distrito Federal en Materia del Fuero Común y para la República en Materia del Fuero Federal, por la expresión genérica de "Legislación penal".

Bajo tales circunstancias el párrafo de referencia fue redactado de la siguiente manera:

"Artículo 51.

.....

"En caso de reincidencia de los infractores o cuando no proporcionen la información requerida después de haber sido apercibidos de cumplir las disposiciones violadas dentro del plazo que al efecto se les señale, se harán del conocimiento de las autoridades competentes las circunstancias en que se rehusaren a prestar el servicio de interés público a que la Ley les obligue, o se desobedeciera el mandato legítimo de autoridad, a fin de que, en su caso, se proceda conforme a las disposiciones aplicables de la legislación penal."

En lo relativo al párrafo quinto se estimó conveniente mejorar el estilo de la disposición original proponiéndose que la alusión a la sanción correspondiente a casos de reincidencia fuese efectuada de manera directa, para quedar de la siguiente forma:

"Artículo 51.

.....

"Tratándose de funcionarios o empleados de las dependencias y entidades, de poderes y de los gobiernos estatales y municipales que reincidan en la comisión de infracciones serán sancionados con su destitución."

En virtud de todo lo expuesto se somete a Vuestra Soberanía el siguiente

PROYECTO DE LEY DE INFORMACIÓN ESTADÍSTICA Y GEOGRÁFICA

CAPÍTULOI

De las disposiciones generales

Artículo 1o. La presente Ley es de orden público e interés social y sus disposiciones rigen a la estadística general del país y a la información geográfica nacional.

Artículo 2o. Esta Ley tiene por objeto:

I. Normar el funcionamiento de los Servicios Nacionales de Estadística y de Información Geográfica;

II. Establecer los principios y las normas conforme a los cuales las dependencias y entidades de la administración pública federal, deberán ejercer las funciones que les correspondan como partes integrantes de los Servicios Nacionales de Estadística y de Información Geográfica;

III. Fijar las bases para coordinar la participación y colaboración que corresponda a los gobiernos de las entidades federativas y a las autoridades municipales, así como para promover, cuando se requiera, la colaboración de los particulares y de los grupos sociales interesados, a efecto de mejorar el funcionamiento de los servicios mencionados en la fracción anterior, y

IV. Promover la integración y el desarrollo de los Sistemas Nacionales Estadísticos y de Información Geográfica para que se suministre a quienes requieran, en los términos de esta Ley, el servicio público de información estadística y geográfica.

Artículo 3o. Para los efectos de esta Ley se entenderá por:

I. Información Estadística: el conjunto de resultados cuantitativos que se obtiene de un proceso sistemático de captación, tratamiento y divulgación de datos primarios obtenidos de los particulares, empresas e instituciones sobre hechos que son relevantes para el estudio de los fenómenos económicos, demográficos y sociales;

II. Información Geográfica: el conjunto de datos, símbolos y representaciones organizados para conocer y estudiar las condiciones ambientales y físicas del territorio nacional, la integración de éste en infraestructura, los recursos naturales y la zona económica exclusiva;

III. Cartografía: la representación en cartas de la información geográfica:

IV. Servicios Nacionales de Estadística y de Información Geográfica: el conjunto de actividades para la elaboración de estadísticas y de información geográfica que desarrollen las dependencias y entidades que integran la administración pública federal, y los Poderes Legislativo y Judicial de la Federación y Judicial del Distrito Federal;

V. Servicios Estatales de Estadística y de Información Geográfica: el conjunto de actividades que realicen las entidades federativas en las materias de estadística y de información geográfica, y

VI. Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica: el conjunto de datos producidos por las instituciones públicas a que se refieren las fracciones IV y V anteriores, organizados bajo una estructura conceptual predeterminada, que permite mostrar la situación e interdependencia de los fenómenos económicos, demográficos y sociales, así como su relación con el medio físico y el espacio territorial.

En lo sucesivo y salvo mención expresa, al hacer referencia a la Secretaría de Programación y Presupuesto, a los Servicios Nacionales de Estadística y de Información Geográfica, a los Poderes Legislativo y Judicial de la Federación y Judicial del Distrito Federal, a los Servicios Estatales de Estadística y de Información Geográfica, a los Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica, a las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal se les denominará, respectivamente, Secretaría, servicios nacionales, poderes, servicios estatales, sistemas nacionales, poderes, servicios estatales, sistemas nacionales, y dependencias y entidades.

Artículo 4o. Las facultades que la presente Ley confiere al Ejecutivo Federal se ejercerán por conducto de la Secretaría, sin perjuicio de las que correspondan a otras dependencias del Ejecutivo Federal conforme a otras disposiciones legales.

Artículo 5o. La Ley garantiza a los informantes de datos estadísticos la confidencialidad de los que proporcionen. El Ejecutivo expedirá las normas que regulen la circulación y aseguren el acceso del público a la información estadística y geográfica producida.

Artículo 6o. A fin de coordinar las actividades que en las materias de estadística y de información geográfica deban realizar las autoridades federales, las estatales y las municipales y de aplicar normas técnicas y principios homogéneos, el Titular del Poder Ejecutivo Federal podrá convenir con los respectivos gobiernos, los procedimientos que resulten necesarios.

En los términos del párrafo anterior, los gobiernos de los Estados y los municipios proveerán, en la esfera de sus respectivas competencias, a la observancia de esta Ley y coadyuvarán a la consecución de los objetivos propuestos para su cumplimiento.

Artículo 7o. El Servicio Nacional de Estadística comprende:

I. La formación de estadística que observen hechos económicos, demográficos y sociales de interés nacional;

II. La organización y levantamiento de los censos nacionales, encuestas económicas y sociodemográficas, la publicación de sus resultados y la integración de las cuentas nacionales, estadísticas derivadas e indicadores de la actividad económica y social;

III. Las estadísticas permanentes, básicas o derivadas, cuentas nacionales e indicadores que elaboren las dependencias, entidades, instituciones públicas, sociales y privadas, los poderes y los servicios estatales, cuando la información que generen resultare de interés nacional y sea requerida por la Secretaría para integrar los sistemas nacionales y para prestar el servicio público de información estadística y demográfica;

IV. El levantamiento y actualización del inventario nacional de estadística;

V. La realización de estudios e investigaciones en materia estadística;

VI. El establecimiento de registros sobre informantes y unidades elaboradoras de estadística, y

VII. La elaboración de normas técnicas a que debe sujetarse la captación, procesamiento y publicación de la información estadística.

Artículo 8o. A efecto de que la Secretaría establezca y opere un sistema de identificación nacional para fines estadísticos, las unidades económicas, empresas y establecimientos industriales, comerciales, agropecuarios, forestales y pesqueros; los dedicados a la producción o venta de bienes o servicios; las sociedades y asociaciones civiles, así como las demás instituciones públicas, sociales y privadas con fines no lucrativos y las docentes y culturales, estarán obligadas a inscribirse en los registros que para tales fines lleve la propia Secretaría y a revalidar anualmente su inscripción, conforme al Reglamento de esta Ley; quedan exceptuados de esta obligación las asociaciones y partidos políticos a que se refiere la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales.

Artículo 9o. Los censos nacionales se practicarán de conformidad con las disposiciones que en cada caso fije el Ejecutivo Federal y atendiendo a las siguientes bases:

I. Se buscará la comparabilidad de la información en el tiempo y en el espacio;

II. Se procurará la adecuación conceptual, de acuerdo a las necesidades de información que el desarrollo económico y social imponga, y

III. Se garantizará la comparabilidad internacional de la información que resulte de los censos mexicanos, atendiendo fundamentalmente a su periodicidad, con relación a la de otros países.

La palabra censo no podrá ser empleada en la denominación y propaganda de registros, encuestas o enumeraciones distintas a las que se practiquen con apego a esta Ley.

Artículo 10. El Servicio Nacional de Información Geográfica comprende:

I. La elaboración de estudios del territorio nacional que se realicen a través de:

a) Trabajos y exploraciones geográficos, geodésicos, fotográficos, aerofotográficos, fotogramétricos, aerofotogramétricos, de zonificación, de regionalización y la información geográfica obtenida por otros medios;

b) Trabajos cartográficos, y

c) Investigaciones o labores cuyo objeto sea conocer la distribución geográfica de la población y el uso que se le está dando al suelo, así como la representación de éstos en cartas.

II. El levantamiento de inventarios nacionales de recursos naturales y de la infraestructura del país;

III. La información geográfica que produzcan las dependencias y entidades, los gobiernos de las entidades federativas y las autoridades de los municipios, así como, en su caso, los datos del mismo carácter que se obtengan de particulares;

IV. La realización de trabajos sociográficos y semiológicos; y

V. La función de captación, procesamiento y divulgación de la información geográfica del país, a que se refiere este artículo.

Artículo 11. La Secretaría establecerá un Registro Nacional de Información Geográfica en donde se asienten:

I. Los nombres geográficos y topónimos del país;

II. La división territorial del país, y

III. Los catastros de las municipalidades y los que levanten las entidades federativas.

La Secretaría establecerá las políticas, normas y técnicas para uniformar la información geográfica del país.

El Ejecutivo Federal podrá asesorar a los municipios en la organización de sus catastros y, en su caso, promoverá la aplicación de normas técnicas que sobre su integración y desarrollo establezcan en forma conjunta.

Artículo 12. Sólo con la opinión favorable de las dependencias competentes, la Secretaría podrá autorizar la toma de fotografías aéreas con cámaras métricas o de reconocimiento y de otras imágenes por percepción remota, así como la realización de estudios y exploraciones geográficas, por parte de personas físicas o morales extranjeras.

Las personas que hayan sido autorizadas, en los términos de esta Ley, para realizar las acciones a que se refiere al párrafo anterior, deberán entregar a la Secretaría y a las dependencias competentes que hayan intervenido, una copia de los trabajos que hubieren realizado en los términos que establezca la Secretaría. Esta autorización quedará condicionada a que se garantice a satisfacción de la propia Secretaría y de la dependencia competente, la entrega de dicha copia.

CAPÍTULO III

De los Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica

Artículo 13. Se declara de interés público la integración de los Sistemas Nacionales Estadístico y de Información Geográfica, cuya organización, funcionamiento, coordinación, planeación de actividades y evaluación de resultados, estarán sujetos a los procedimientos y normas que al efecto establezca el Ejecutivo Federal por conducto de la Secretaría, los que deberán observarse por las dependencias y entidades de la administración pública federal. Los poderes, en el ámbito de su competencia, colaborarán en la integración de dichos sistemas.

El Ejecutivo Federal propondrá a los gobiernos de las entidades federativas y a las autoridades de los municipios, su integración a los sistemas nacionales para cuyo efecto pactará lo conducente con los gobiernos respectivos. La adhesión a los sistemas nacionales por la que se pronuncien los gobiernos de los estados y las autoridades municipales, deberá efectuarse en forma integral, a efecto de que en la ejecución de las actividades de producción de información estadística y geográfica de su competencia, coadyuven al desarrollo de los sistemas nacionales.

Artículo 14. La ordenación y regulación de las actividades necesarias para la debida integración de los sistemas nacionales se llevará a cabo a través de los planes nacional, sectoriales y regionales de desarrollo de estadística y de información geográfica. La elaboración y revisión de éstos, a través de los procedimientos participativos establecidos por esta Ley, serán responsabilidad, respectivamente, de la Secretaría, de las dependencias que funjan como coordinadoras de sector en los términos de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, y de los gobiernos de las entidades federativas y de los municipios. Dichos gobiernos, conjuntamente con el Ejecutivo Federal, convendrán los procedimientos para aprobar los planes regionales así como los demás que se requieran para su adecuada ejecución y para la observancia de las normas y disposiciones de carácter general que dicte el Ejecutivo Federal por conducto de la Secretaría, en los términos de esta Ley.

Artículo 15. El Plan Nacional de Desarrollo de Estadística y de Información Geográfica estará sujeto a un proceso permanente de análisis y evaluación, y deberá formularse conforme a los siguientes principios:

I. Constituirá el instrumento rector de la ordenación y regulación de las actividades a realizar por las unidades que integren los sistemas nacionales;

II. Establecerá las actividades prioritarias en las materias de estadística y de información geográfica;

III. Jerarquizará los objetivos y metas a alcanzar para el desarrollo de los sistemas nacionales y se apoyará en las acciones y medidas que deban ejecutarse a corto, mediano y largo plazo, en congruencia con la planeación económica y social;

IV. Definirá la política a que deberán ceñirse las dependencias y entidades de la administración pública federal y los poderes en la realización de actividades relacionadas con la estadística y la información geográfica;

V. Fijará las bases generales conforme a las cuales se centralizarán las acciones de coordinación y de carácter normativo en la Secretaría y se descentralizarán las funciones y responsabilidades en la captación, producción, procesamiento, presentación y difusión de la información estadística y geográfica;

VI. Tomará en consideración la participación de las dependencias y entidades, y de los poderes e instituciones sociales y privadas en la elaboración del plan, y

VII. Garantizará el servicio público de información estadística y geográfica, atendiendo a las necesidades de información que se detecten a través de las consultas que se formulen a los sistemas nacionales por el público usuario, y en lo relativo al mejor conocimiento de la realidad económica y social del país.

Artículo 16. Para la integración y desarrollo de los sistemas nacionales, la Secretaría deberá:

I. Coordinar, uniformar y racionalizar la captación, producción y procesamiento de la información estadística y geográfica, sin perjuicios de las facultades atribuidas por la Ley a otras dependencias, y

II. Organizar, integrar y coordinar las actividades para la presentación y divulgación de la información estadística y geográfica a los usuarios de los sistemas nacionales.

Artículo 17. Para la integración y funcionamiento de los sistemas nacionales, se deberán homogeneizar los procedimientos de captación de datos en las siguientes fuentes de información estadística y geográfica:

I. Los padrones, inventarios, ficheros y demás registros administrativos o civiles;

II. Los directorios únicos de personas físicas y morales que podrán integrarse con los datos que se asienten en los registros o padrones a que se refiere la fracción anterior;

III. Los catastros existentes en el país;

IV. Las cuentas nacionales, locales y especializadas;

V. Los índices de precios, volúmenes y valores de agregados económicos, indicadores e índices de otras materias;

VI. Los estudios sociográficos y semiológicos;

VII. Los estudios geográficos, geodésicos, fotográficos, aerofotográficos, fotogramétricos, aerofotogramétricos, de zonificación, regionalización y otros de teledetección sobre el territorio nacional para la información geográfica;

VIII. Las encuestas económicas, sociales y demográficas, y

IX. Los demás registros que se obtengan por otros métodos y que se requieran en los procesos de generación de información.

Artículo 18. Para los efectos del artículo anterior, la Secretaría, en coordinación con las dependencias a las que competa administrar directorios de personas físicas o morales, catastros, padrones, inventarios y demás registros administrativos, civiles o financieros, promoverá, sin menoscabo de las facultades que en estas materias les corresponda a dichas dependencias conforme a la ley, la adopción de métodos y normas técnicas en la captación de los datos objeto de registro.

Artículo 19. Para los efectos de la debida integración de los sistemas nacionales, la Secretaría emitirá criterios de carácter general, a fin de dar unidad a los procesos de producción de información de estadísticas básicas y derivadas, así como también a las características y modalidades de presentación de la información. Para este efecto normará y uniformará las clasificaciones y procedimientos operativos que se utilicen para captar, organizar, procesar y divulgar datos estadísticos y geográficos

Con el objeto de garantizar la homogeneidad y comparabilidad de la información, la Secretaría deberá proveer y generalizar, desde la captación y procesamiento de la información, hasta la etapa de su presentación, el uso de definiciones, términos, clases, grupos, nomenclaturas, signos, abreviaturas, indicadores, identificadores, directorios, símbolos, delimitaciones geográficas y demás elementos que a estos fines sean indispensables.

Artículo 20. La información estadística y geográfica a que se refiere esta Ley sólo podrá proporcionarse a particulares, organismos o gobiernos extranjeros por conducto de la Secretaría o de las unidades que formen parte de los servicios nacionales, que hubieran sido autorizados por aquélla, salvo la que en cumplimiento de otras disposiciones legales pueda proporcionarse. Para tal efecto dichas unidades deberán observar las normas técnicas establecidas para la integración y divulgación de tal información.

CAPÍTULO IV

De las atribuciones de las unidades que integran los sistemas nacionales estadístico y de información geográfica

Artículo 21. La Secretaría; las unidades de estadística y de información geográfica de las dependencias y entidades de la administración pública federal; las de los poderes, y las de las entidades federativas y de los municipios en los términos convenidos y las de las demás instituciones, se integrarán a los sistemas nacionales, bajo la coordinación, bases, principios y normas que a tales fines se establecen en esta Ley.

Artículo 22. Para la integración y desarrollo de los sistemas nacionales, las unidades a que se refiere el artículo anterior participarán, conforme a esta Ley, en:

I. Elaborar y ejecutar los planes nacionales, sectoriales y regionales de desarrollo de estadística y de información geográfica;

II. La coordinación con la Secretaría y la observancia de las bases, normas y principios que esta fije para prestar el servicio público de información estadística y geográfica, así como para captar, procesar y difundir la información que provenga de los niveles sectoriales y regionales;

III. Emplear los sistemas de procesamiento electrónico, bajo criterios de optimización y aplicación racional de recursos;

IV. Impulsar el estudio y las investigaciones en el campo del conocimiento de la estructura, funcionamiento y evolución de la situación económica y social del país y de los fenómenos de esta índole que se presenten en el exterior y que supongan implicaciones para el proceso nacional de desarrollo, y

V. Realizar las demás actividades complementarias para el cumplimiento de las previsiones anteriores.

Artículo 23. Las unidades de las entidades de la administración pública federal responsables de la captación, generación y presentación de los datos de carácter sectorial para los sistemas nacionales, serán coordinadas en la ejecución de sus funciones por la dependencia coordinadora del sector correspondiente, debiendo además apegarse a los lineamientos establecidos por el plan sectorial de desarrollo de estadística y de información geográfica respectivo y a las normas y disposiciones técnicas aplicables.

Artículo 24. Para la elaboración y ejecución de los planes nacional, sectoriales y regionales de desarrollo de estadística y de información geográfica, se instituyen las siguientes instancias de participación:

I. Los Comités Técnicos Consultivos de Estadística y de Información Geográfica;

II. Los Comités Técnicos Sectoriales de Estadística y de Información Geográfica;

III. Los Comités Técnicos Regionales de Estadística y de Información Geográfica, y

IV. Los Comités Técnicos Especiales de Estadística y de Información Geográfica.

Los comités a que se refieren las fracciones anteriores funcionarán permanentemente como órganos colegiados de participación y consulta en los que concurrirán, respectivamente, los titulares de las unidades que integran los sistemas nacionales; el coordinador de sector o su representante y los de las entidades que corresponda; el Titular del Poder Ejecutivo de la entidad federativa de que se trate o su representante y los responsables de los servicios estatales, y los encargados de los servicios de estadística y geografía que, en su caso, nombren los poderes.

A los Comités Técnicos Consultivos y Regionales podrán concurrir los representantes de las instituciones sociales y privadas interesadas, en su carácter de usuarias de los propios sistemas.

La Secretaría fungirá como secretariado técnico de normas en los diferentes comités técnicos.

Artículo 25. Compete a los Comités Técnicos Consultivos de Estadística y de Información Geográfica, opinar respecto de:

I. Las prioridades a señalar por el Plan Nacional de Desarrollo de Estadística y de Información Geográfica;

II. Los cuestionarios, procedimientos de recolección y normas de coordinación;

III. Las propuestas de medidas para obtener mayor cooperación de los habitantes del país, en el ejercicio de las funciones que competen a los sistemas nacionales, y

IV. La colaboración de las dependencias y entidades de la administración pública federal, de los gobiernos de los Estados y de los municipios y demás usuarios en la captación, procesamiento y presentación de la información estadística y geográfica.

Artículo 26. Compete a los Comités Técnicos Sectoriales de Estadística y de Información Geográfica:

I. Elaborar y vigilar la ejecución de los planes sectoriales de desarrollo de estadística y de información geográfica, y

II. Ser el conducto para transmitir y vigilar el cumplimiento de las normas y disposiciones de carácter general que se expidan para captar, procesar y presentar la información estadística y geográfica que se produzca en el sector.

Artículo 27. Compete a los Comités Técnicos Regionales de Estadística y de Información Geográfica, establecer los procedimientos de coordinación y participación de los gobiernos de las entidades federativas, en la elaboración de los Planes Nacional y Regionales de Desarrollo de Estadística y de Información Geográfica y para la ejecución y cumplimiento de los principios, bases y normas que hubieren sido establecidos entre los diferentes niveles de gobierno para el desarrollo de los servicios estatales y municipales y su integración a los sistemas nacionales.

Artículo 28. Compete a los Comités Técnicos Especiales de Estadística y de Información Geográfica:

I. Opinar respecto a los cuestionarios, procedimientos de recolección y normas de coordinación específicas para los poderes;

II. Elaborar y vigilar la ejecución de los Planes Especiales de Desarrollo de Estadística y de Información Geográfica que se requieran, y

III. Ser el conducto para transmitir y vigilar el cumplimiento de las normas y disposiciones de carácter general que se expidan para captar, procesar y presentar la información estadística y geográfica que se produzca en los poderes.

Artículo 29. La Secretaría, por conducto de los Comités Técnicos a que se refieren las disposiciones precedentes, pondrá a disposición de las dependencias y entidades de la administración pública federal, de los gobiernos estatales

y municipales y de los poderes, información de la red geodésica nacional con el objeto de que al efectuar o contratar con personas físicas o morales la realización de estudios geográficos, éstos estén considerados en la red mencionada.

A solicitud de los gobiernos de las entidades federativas y previo cumplimiento de las formalidades legales respectivas, la Secretaría realizará el levantamiento geodésico y registrará, en su caso, los límites territoriales aceptados o reconocidos por aquéllos.

Artículo 30. Corresponde a la Secretaría como unidad central coordinadora de los sistemas nacionales, ejercer las siguientes atribuciones:

I. Coordinar y desarrollar los servicios nacionales;

II. Solicitar de las dependencias y entidades, de los poderes y de las demás instituciones públicas, así como convenir con los gobiernos de los Estados y municipios la formación de estadísticas especiales, básicas o derivadas;

III. Planear, desarrollar, vigilar y realizar el levantamiento de censos, así como de encuestas económicas y sociodemográficas;

IV. Planear, promover y operar la organización y desarrollo de un sistema integrado de contabilidad nacional económica y social, así como promover la organización y desarrollo de sistemas integrados de contabilidades sectoriales y estatales en materia económica y social;

V. Evaluar la información estadística y geográfica de carácter sectorial y estatal captada, procesada y presentada conforme a lo dispuesto en esta Ley por las unidades que integran los sistemas nacionales en el ámbito de sus respectivas competencias, así como dictar normas de control y verificación de la calidad de la información;

VI. Asesorar a la Secretaría de Relaciones Exteriores en materia de tratados, convenios o acuerdos internacionales en que participe el Gobierno de México, cuando se establezcan derechos y obligaciones en materia de información estadística y geográfica, así como aquellos que versen sobre límites del territorio nacional, y efectuar, con la intervención de las dependencias de la administración pública federal que resulten competentes, los trabajos cartográficos en cumplimiento de tratados o convenios internacionales, y con la participación de los gobiernos de las entidades federativas que corresponda, en la definición y demarcación de límites internacionales, incluyendo la zona económica exclusiva, y

VII. Las demás que conforme a esta Ley la correspondan y las que fueren necesarios para ejercer las mencionadas anteriormente.

Artículo 31. Al formular el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, la Secretaría verificará que los programas relativos a estadística e información geográfica, observen las normas establecidas por la misma, en los términos de esta Ley.

Artículo 32. Cuando la Secretaría, para captar, producir, procesar y divulgar información estadística y geográfica se los solicite, colaborarán con la misma:

I. Las dependencias y entidades de la administración pública federal;

II. Los poderes;

III. Los gobiernos de los Estados y las autoridades municipales, conforme a los convenios relativos;

IV. Las instituciones sociales y privadas, y

V. Los particulares.

CAPÍTULO V

Del Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Estadística y Geografía

Artículo 33. La Secretaría organizará el Instituto Nacional de Investigación y Capacitación de Estadística y Geografía con el objeto de realizar investigaciones para mejorar los procedimientos, métodos y técnicas en el campo de la estadística y de la geografía, así como para capacitar y formar a los funcionarios y técnicos que requiera la adecuada integración y desarrollo de los sistemas nacionales.

Artículo 34. El Instituto tendrá las siguientes funciones:

I. Realizar las investigaciones necesarias para el desarrollo y mejoramiento de los sistemas nacionales;

II. Desarrollar los programas de capacitación de funcionarios y técnicos de la administración pública federal y de los poderes, en la materia;

III. Capacitar, cuando se le solicite, a los funcionarios y empleados de las entidades federativas y de los municipios, y cuando los programas lo permitan, a personas de las instituciones sociales y privadas para la producción de información a la que se refiere esta Ley:

IV. Establecer un centro de documentación de información estadística y geográfica;

V. Publicar y difundir los resultados de sus investigaciones y trabajos;

VI. Coordinarse con las entidades y demás instituciones dedicadas a la enseñanza e investigación, nacionales y extranjeras, a fin de impulsar la especialización, actualización de profesionales e intercambio de conocimientos en materia de estadística y de geografía, y

VII. Proporcionar a las unidades responsables de los sistemas nacionales material adecuado para la capacitación de su personal, de informantes y de usuarios, así como los documentos técnicos y científicos que sean necesarios para el buen desarrollo de dichos sistemas.

CAPÍTULO VI

De los derechos y obligaciones de los usuarios e informantes

Artículo 35. Para los fines de la presente Ley, son usuarios de los sistemas nacionales, las dependencias y entidades de la administración pública federal, los gobiernos de las entidades federativas, las autoridades municipales, los poderes, e instituciones sociales y privadas, así como los particulares que utilicen

el servicio público de información estadística y geográfica.

Artículo 36. Serán considerados informantes de los sistemas nacionales:

I. Las personas físicas y morales, cuando les sean solicitados datos estadísticos y geográficos por las autoridades competentes:

II. Las unidades económicas, empresas y establecimientos industriales, comerciales, agropecuarios, forestales y pesqueros, así como los dedicados a la producción o venta de bienes o servicios de cualquier clase; las sociedades, asociaciones civiles y las instituciones sociales o privadas con fines no lucrativos, las docentes y culturales que estén obligadas a inscribirse o a proporcionar datos en los registros administrativos, a que se refiere el artículo 8o. de este ordenamiento;

III. Los funcionarios y empleados de la Federación, así como los de los gobiernos de los Estados y de los municipios, en los términos en que se convengan con el Ejecutivo Federal; los directores, gerentes y demás empleados de las entidades paraestatales o de otras instituciones sociales y privadas, y

IV. Los ministros de cualquier culto que celebren ceremonias relacionadas con nacimientos, matrimonios y defunciones.

Artículo 37. Los informantes, en su caso, podrán exigir que sean rectificados los datos que les conciernan, al demostrar que son inexactos, incompletos, equívocos u obsoletos, y denunciar ante las autoridades administrativas y judiciales todo hecho o circunstancia que demuestre que se ha desconocido el principio de confidencialidad de los datos o la reserva establecida por disposición expresa, en el ejercicio de las facultades que esta Ley confiere a las unidades que integran los sistemas nacionales.

Para proteger los intereses del solicitante, cuando proceda, deberá entregársele un documento en donde se certifique el registro de la modificación o corrección. Las solicitudes correspondientes se presentarán ante la misma autoridad que captó la información registrada.

Artículo 38. Los datos e informes que los particulares proporcionen para fines estadísticos o provengan de registros administrativos o civiles, serán manejados, para efectos de esta Ley, bajo la observancia de los principios de confidencialidad y reserva y no podrán comunicarse, en ningún caso, en forma nominativa o individualizada ni harán prueba ante autoridad administrativa o fiscal, ni en juicio o fuera de él.

Cuando se deba divulgar la información estadística, ésta no podrá referirse, en ningún caso, a datos relacionados con menos de tres unidades de observación y deberá estar integrada de tal manera, que se preserve el anonimato de los informantes.

En el caso de informantes a los que se refiere la fracción II del artículo 36, sólo podrá difundirse información respecto de tres o más unidades de observación localizadas dentro de una misma rama o actividad económica, entidad federativa, municipio, nivel de ingreso o de cualquier otro indicador estratificado.

Artículo 39. Las personas a quienes se les requieran datos estadísticos o geográficos, deberán ser informadas de:

I. El carácter obligatorio o potestativo de sus respuestas;

II. Las consecuencias de la falsedad en sus respuestas a los cuestionarios que se les apliquen;

III. La posibilidad del ejercicio del derecho de rectificación;

IV. La confidencialidad en la administración de la información estadística que proporcionen, y

V. La forma en que será divulgada o suministrada a la información.

Las anteriores previsiones deberán aparecer en los cuestionarios y documentos que se utilicen para recopilar datos estadísticos o se harán del conocimiento de los informantes, al captar la información estadística o geográfica.

Artículo 40. La información que sea obtenida mediante engaño o cualquier otro medio ilícito, carecerá de validez y por lo tanto, los informantes de quienes bajo estas circunstancias se hubiere obtenido tal información, independientemente del ejercicio de las acciones penales que fueren procedentes, podrán exigir ante las autoridades administrativas competentes, que quede sin efectos la información relativa.

Artículo 41. La Secretaría, cuando no cuente con otros medios técnicos de comprobación de la información estará facultada para solicitar de los informantes la presentación de documentos o registros contables, exclusivamente para efectos de verificación de su confiabilidad y oportunidad. Cuando los datos consignados en la documentación elaborada para captarlos, no se encuentren registrados en documentos de carácter contable, deberá señalarse la fuente o exhibirse los antecedentes que hubieran servido de base para las informaciones suministradas.

Artículo 42. Los informantes entrarán obligados a proporcionar con veracidad y oportunidad los datos e informes que les soliciten las autoridades competentes para fines estadísticos, censales y geográficos, y a prestar el auxilio y cooperación que requieran las mismas.

La participación y colaboración de los habitantes de la República en el levantamiento de los censos, será obligatoria y gratuita.

Los ejidatarios, propietarios, poseedores o usufructuarios de predios ubicados en el territorio nacional, cooperarán en los trabajos de campo que realicen las autoridades para captar información estadística o geográfica.

Artículo 43. Todo informante que además sea funcionario o empleado de la Federación, de las entidades federativas, de los municipios, así como de las entidades de la administración pública federal, tendrá la obligación de proporcionar la información estadística y geográfica que se le solicite por la Secretaría en los términos de la presente Ley.

Igualmente, estarán obligados a captar o producir, en el ámbito de sus funciones, datos

para los sistemas nacionales, cuando la propia Secretaría lo requiera.

En caso necesario dichos funcionarios y empleados prestarán auxilio en el desempeño de cualquier actividad relacionada con la captación, producción o divulgación de la información necesaria para la integración y desarrollo de los sistemas nacionales.

Artículo 44. Quienes capten, produzcan, procesen información estadística o geográfica o tengan a su cargo o bajo su responsabilidad archivos, registros o documentos que contengan información de interés público en los términos de esta Ley, estarán obligados a ponerlos a disposición de la Secretaría cuando ésta lo solicite y a proporcionar cualquier otro medio de comprobar la confiabilidad de la información a que se refiere esta misma Ley, así como a permitir que el personal de la Secretaría efectúe inspecciones para su verificación. En todo caso, las autoridades de la Secretaría estarán obligadas a respetar el principio de confidencialidad de los datos estadísticos y a observar las demás reservas que establezcan esta y otras leyes.

Los datos de carácter estrictamente estadístico que informen los partidos y asociaciones políticos a que se refiere la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales, sólo serán los relativos a su registro legal o inherentes a éste y se entenderán conforme al principio de verdad sabida y buena fe guardada. En ningún caso podrá la autoridad estadística inspeccionar o verificar estos datos.

El requisito o recolección de los datos que en cumplimiento de esta Ley deban proporcionar los informantes, no prejuzgan sobre los derechos de propiedad intelectual, industrial o de otro tipo que se originen en los trabajos de investigación científica de carácter estadístico, geográfico o de otra materia, que los mencionados informantes realicen y que son regulados por la legislación respectiva.

CAPÍTULOVII

De los procedimientos, Infracciones y Sanciones

Artículo 45. Para fines estadísticos, la información proporcionada por los informantes será utilizada bajo la observancia del principio de confiabilidad. Sin perjuicio de lo anterior, la Secretaría, en el ejercicio de las facultades que le confiere esta Ley, podrá efectuar inspecciones para llevar a cabo la verificación de la información estadística y geográfica cuando los datos proporcionados sean incongruentes o incompletos.

Artículo 46. Para la realización de las inspecciones a que se refiere esta Ley, se deberá observar:

I. Se practicarán por orden escrita de la autoridad competente que expresará:

a) El nombre del informante con quien se desahogará la diligencia, así como el lugar donde deberá efectuarse;

En el caso de que se ignore el nombre de la persona a que se refiere este inciso, se señalaran datos suficientes para su identificación, y

b) El nombre de las personas que practicarán la diligencia, las cuales podrán ser sustituidas, debiendo notificar de tal hecho al informante.

II. Al inicio de la diligencia se entregará la orden respectiva a la persona a que se refiere el inciso a) que antecede a quien la supla en su ausencia, o al representante legal, en su caso, y si no estuvieren presentes, a quien se encuentre en el lugar en que deba efectuarse, previa identificación de las personas que la practicarán;

III. La orden deberá especificar la información de carácter estadístico o geográfico que habrá de verificarse, así como la documentación que habrá de exhibirse en la diligencia, y

IV. El informante será requerido para que proponga dos testigos y en su ausencia o negativa serán designados por el personal que practique la diligencia, quien hará constar en el acta, en forma circunstanciada, los hechos y omisiones observados.

El informante o la persona con quien se entienda la diligencia, los testigos y los inspectores, firmarán el acta. Si el interesado o los testigos se niegan a firmar, así lo harán constar los inspectores, sin que esta circunstancia afecte el valor probatorio del documento. Un ejemplar del acta se entregará en todo caso a la persona con quien se entienda la diligencia.

Artículo 47. Los informantes, respecto de quienes se hubiesen practicado los actos a que se refiere el artículo anterior, podrán inconformarse con los hechos asentados en el acta correspondiente, mediante escrito que deberá presentarse ante la Secretaría, dentro de los quince días siguientes a la fecha del cierre de la misma. En el escrito de referencia se expresarán las razones de la inconformidad y se ofrecerán las pruebas pertinentes, mismas que deberán acompañar a su escrito o rendir a más tardar dentro de los treinta días siguientes. En caso de que no se formule inconformidad, ni se ofrezcan pruebas o no se rindan las ofrecidas, se perderá el derecho de hacerlo posteriormente y se tendrá al interesado conforme con los hechos asentados en el acta.

Artículo 48. Cometen infracciones a lo dispuesto por esta Ley, quienes en calidad de informantes;

I. Se nieguen a proporcionar datos, informes o a exhibir documentos cuando deban hacerlo, dentro del plazo que se les hubiere señalado;

II. Suministren datos falsos, incompletos o incongruentes;

III. Se opongan a las visitas de los censores durante el levantamiento censal o del personal de la Secretaría facultado a efectuar inspecciones de verificación sobre la confiabilidad de la información;

IV. Participen deliberadamente en actos y omisiones que entorpezcan el desarrollo del levantamiento censal o de los procesos de generación de información estadística y geográfica;

V. Omitan inscribirse en los registros establecidos por esta Ley o no proporcionen la información que para éstos se requiera, y

VI. Contravengan en cualquier otra forma sus disposiciones.

Artículo 49. Son infracciones imputables a los funcionarios y empleados de las dependencias y entidades de la administración pública federal, de las entidades federativas, de los municipios y de los poderes, las siguientes:

I. La revelación de datos estadísticos confidenciales;

II. La violación de las reservas de las secretos de carácter industrial o comercial, o el suministro en forma nominativa o individualizada de datos;

III. La inobservancia de la reserva en materia de información geográfica o su revelación, cuando por causas de interés público hubiese sido declarada de divulgación restringida;

IV. La negativa a desempeñar funciones censales;

V. La participación deliberada en cualquier acto u omisión que entorpezca el desarrollo normal de los levantamientos censales o de los procesos de generación de información estadística y geográfica;

VI. Impedir, sin justificación, el libre ejercicio de los derechos de acceso y rectificación de datos, cuando estuvieren a cargo de los registros administrativos establecidos por la Ley;

VII. Impedir el acceso del público a la Información estadística o geográfica a que tenga derecho.

VIII. La inobservancia de lo ordenado por esta Ley para el correcto funcionamiento de los servicios y sistemas nacionales.

Artículo 50. Se reputarán infracciones de los recolectores o censores y auxiliares, cuando:

I. Se nieguen a cumplir con las funciones censales;

II. Violen la confidencialidad de los datos estadísticos o revelen en forma nominativa o individualizada dichos datos, y

III. Cometan actos o incurran en omisiones que impidan el desarrollo normal de la función estadística, censal o de información geográfica.

Para los efectos de este artículo, serán considerados como recolectores o censores, las personas a las que la Secretaría encomiende labores propias de recolección y recopilación de información estadística y geográfica en forma periódica o durante el levantamiento censal, y como auxiliares, quienes desempeñen cualquier otra actividad relacionada con el proceso de elaboración de la estadística y la obtención de datos de carácter geográfico.

Artículo 51. La comisión de cualquiera de las infracciones a que se refieren los artículos 48, 49 y 50 dará lugar a que la Secretaría aplique sanciones administrativas que consistirán en multa de $500.00 a $150,000.00.

En la imposición de estas sanciones, la Secretaría tomará en cuenta la importancia de la infracción, las condiciones del infractor y la conveniencia de evitar prácticas tendientes a contravenir las disposiciones de esta Ley.

La aplicación de las sanciones a que se refiere este artículo se hará con independencia de las de orden penal, que llegaren a determinar las autoridades competentes y de que se constituyan y exijan las responsabilidades de carácter civil en que hubiere incurrido el infractor.

En caso de reincidencia de los infractores o cuando no proporcionen la información requerida después de haber sido apercibidos de cumplir las disposiciones violadas dentro del plazo que al efecto se les señale, se harán del conocimiento de las autoridades competentes las circunstancias en que se rehusaren a prestar el servicio de interés público a que la Ley les obligue, o se desobedeciera el mandato legítimo de autoridad, a fin de que, en su caso, se proceda conforme a las disposiciones aplicables de la legislación penal.

Tratándose de funcionarios o empleados de las dependencias y entidades, de los poderes y de los gobiernos estatales y municipales que reincidan en la comisión de infracciones, serán sancionados con su destitución.

CAPÍTULOVIII

Del Recurso de Revocación

Artículo 52. En contra de las resoluciones que dicte la Secretaría, el interesado podrá interponer ante ésta, el recurso de revocación dentro del término de quince días, contados a partir del día siguiente al de la notificación.

La tramitación del recurso se sujetará a las normas siguientes:

I. Se interpondrá mediante escrito que deberá expresar los agravios que el recurrente estime, le cause la resolución, acompañando copia de ésta y constancia de notificación, así como las pruebas que se proponga rendir, las cuales deberán relacionarse con cada uno de los agravios;

II. No se admitirá la prueba confesional de las autoridades;

III. La Secretaría acordará sobre la admisión del recurso y de las pruebas ofrecidas, desechando las que no fueren apropiadas para desvirtuar el contenido de la resolución;

Las pruebas admitidas se desahogarán en un término de treinta días, el que a solicitud del recurrente podrá ampliarse una sola vez por diez días más.

IV. La Secretaría queda facultada para allegarse todo tipo de pruebas, sin más limitaciones que las de que estén aceptadas por ley y tengan relación con la materia del recurso, y

V. Concluido el período probatorio, la Secretaría emitirá resolución en un término de treinta días.

TRANSITORIOS

Primero. La presente Ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Segundo. Se abroga la Ley Federal de Estadística de 30 de diciembre de 1947, publicada en el Diario Oficial de la Federación el día siguiente y se derogan las demás disposiciones que se opongan a la presente.

Tercero. En tanto el Ejecutivo Federal expide el Reglamento de esta Ley, continuarán aplicándose el de la Ley Federal de Estadística expedido el 30 de noviembre de 1940, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 14 de diciembre del mismo año y las demás disposiciones reglamentarias y administrativas en todo lo que no se opongan a lo dispuesto por esta Ley.

Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión. - México, D. F., a 15 de diciembre de 1980.

Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública.

Licenciado Ignacio Pichardo Pagaza, Presidente de la Comisión de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública. - Licenciado Juan Ugarte C., secretario. - Doctor Ángel Aceves Saucedo. - Licenciado Cuauhtémoc Anda Gutiérrez. - Licenciado. - Porfirio Camarena Castro. - Licenciado Enrique Chavero Ocampo. - Licenciado Jorge Flores Vizcarra. - Licenciado Humberto Lira Mora. - Licenciado Miguel Lerma Candelaria. - Licenciado Juan Martínez Fuentes. - Licenciada Beatriz Paredes Rangel. - C.P. José Merino Mañón. - Licenciado Fernando Riva Palacio. - Licenciado Arturo Romo Gutiérrez. - Licenciado Alfonso Zegbe Zanen. - Licenciado Graco Ramírez Garrido. - Licenciado Jesús Guzmán Rubio. - Licenciado Belisario Aguilar Olvera. Licenciado Antonio García Villa. - Ernesto Guzmán Gómez."

El C. Presidente: En atención a que este dictamen ha sido ya impreso y distribuido entre los CC. diputados, ruego a la Secretaría consulte a la Asamblea si se le dispensa la lectura al dictamen.

El C. secretario Juan Maldonado Pereda: Por instrucciones de la Presidencia, en votación económica, se pregunta si se le dispensa la lectura al dictamen.

Los CC. diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo... Se dispensa la lectura al dictamen. Es de primera lectura.

COMPARECENCIA DEL C. SECRETARIO DE COMERCIO

El C. Presidente: Me permito informar a la Asamblea, que se encuentra en el Salón Verde de esta Cámara de Diputados, el licenciado Jorge de la Vega Domínguez, Secretario de Comercio, se designan en Comisión para que lo introduzcan a este Recinto, a los siguientes ciudadanos diputados:

María Eugenia Moreno; Fidel Herrera Beltrán; Humberto Hernández Haddad; Enrique Carrión Solana; Andrés Montemayor; Conrado Marines; Amador Hernández; Carlos Robles Loustanau; Belisario Aguilar Olvera y David Bravo y Cid de León.

(La Comisión sale a cumplir su cometido.)

El C. Presidente: En cumplimiento del Acuerdo que esta Honorable Cámara de Diputados aprobó en la sesión del día 4 del presente mes, hoy comparece ante esta Representación Nacional el ciudadano licenciado Jorge de la Vega Domínguez, Secretario de Comercio, a fin de que informe del desarrollo de comercio exterior e interior, de la regulación y abasto de productos básicos y de la política de precios.

EXPOSICIÓN

El C. Presidente: Se concede la palabra al ciudadano licenciado Jorge de la Vega Domínguez.

- El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez:

Señores diputados:

Comparezco ante ustedes por instrucciones del Señor Presidente, para cumplir la obligación de informar sobre la dependencia a mi cargo y las entidades públicas que coordina. Es una oportunidad de compartir e intercambiar información y conocimiento sobre el desarrollo comercial del país.

Compete a la Secretaría de Comercio intervenir en actividades que unen la producción y el consumo, la oferta y la demanda. Su responsabilidad consiste en cuidar que ese enlace sea socialmente eficaz.

El comercio debe ser vehículo de progreso económico y social. La actividad comercial refleja el dinamismo de la economía así como los defectos de la estructura productiva y el descontento de quienes resienten sus crisis.

"El comercio - dijo el Presidente López Portillo el día de su toma de posesión - puede ser una de las llaves maestras para convertir nuestras necesidades sociales en demandas reales; para estimular y orientar la producción que garantice la disposición oportuna de los bienes social y nacionalmente necesarios; para combatir el consumo suntuario y el dispendio; para acercar a los productores y consumidores a través de operaciones justas y transparentes, reduciendo costos y adecuando utilidades a los servicios reales que se presten"

En diciembre de 1976, con la expedición de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal que la reestructuró, fue creada la Secretaría encargada de atender los problemas del Sector Comercio. Esta nueva dependencia concentra las facultades del Estado en materia comercial y se ocupa de coordinar las acciones que en este campo llevan a cabo diversos organismos decentralizados y empresas de participación estatal.

Al avanzar la reforma administrativa se modificó la estructura de la Secretaría de Comercio para cumplir mejor sus responsabilidades a través de tres áreas.

La de Comercio Exterior se ocupa del intercambio, la cooperación, las negociaciones, los estímulos, los aranceles y los controles que requiere el comercio exterior.

El área de Comercio Interior interviene en el fomento y la aplicación de normas de la actividad comercial, en la política de precios, en la protección al consumidor y en las políticas y normas sobre adquisiciones, almacenes y control de bienes muebles del Gobierno Federal.

El área de Regulación y Abasto se ocupa de asegurar el suministro de consumos básicos para la población y de materias primas para la industria alimentaria del país; de coordinar las actividades comerciales de las empresas y organismos del sector público; de modernizar la infraestructura y servicios al comercio y de la comercialización rural.

El Estado Mexicano cuenta con los fundamentos jurídicos y la decisión política para proteger la economía popular. Lo hace en el marco de nuestro propio proceso de desarrollo y de nuestras características sociales, dadas las limitaciones y potencialidades de la estructura productiva y distributiva.

El Gobierno se propone garantizar niveles mínimos de bienestar para todos. Sólo el esfuerzo concertado y amplio, que introduce cambios programados en la sociedad, nos conduce a esa meta. El Estado de Derecho que hemos construido los mexicanos fija límites precisos al comportamiento social y da al Gobierno facultades para inducirlo, orientarlo o complementarlo, supeditando el interés particular al común.

Comercio Exterior

El Comercio Exterior es fundamental para lograr el desarrollo de los pueblos. Sin embargo, ha sido tradicionalmente empleado por los más poderosos para explotar y someter. En la actualidad, muchos factores oscurecen el panorama en el plano internacional. Ante la recesión económica, los países desarrollados acuden con frecuencia al proteccionismo. Las materias primas se emplean como arma de negociación, dentro de un conflicto económico mundial cada vez más claro, extenso y agresivo, entablado entre ricos y pobres.

México, por todo ello, une sus esfuerzos a los de otros países en desarrollo, decidido a participar en la creación de un Nuevo Orden Económico Internacional.

Pocas naciones tienen oportunidades como la nuestra de liberarse de antiguas ataduras comerciales. La política de comercio exterior de México es palanca del desarrollo autónomo, independiente y sostenido. Usamos sus instrumentos tan intensamente como nos es posible, en función de prioridades económicas y sociales. En lo interno y lo externo, nuestra política comercial es y será un compromiso de beneficio popular.

Tenemos que dar prioridad a la producción que satisface necesidades internas de abastecimiento. Lo haremos mejor y más rápidamente, si nuestros planes productivos abarcan también las oportunidades existentes en otros mercados. De ese modo, el comercio exterior aparece como expresión de nuestros impulsos de desarrollo.

Tal orientación cobra ahora especial importancia. Resulta ya evidente que el crecimiento acelerado de la economía, conseguido en los últimos tres años, rebasó nuestras expectativas. Esta expansión, sumada al incremento de la población, generó una demanda interna inusitada, que ocupó la capacidad instalada ociosa y absorbió en parte el excedente exportable de manufacturas y semimanufacturas.

Con base en semejante experiencia y conscientes de que todo aumento en la producción industrial dependerá de las nuevas inversiones, las concebimos y planeamos tomando en cuenta las perspectivas internas y externas del mercado. La exportación no debe ser resultado marginal de excedentes ocasionales que no encuentran colocación en el mercado interno, sino fruto deliberado del proceso de desarrollo.

El Plan del Sector Comercio contribuye a usar con mayor ventaja las monedas fuertes disponibles y a estimular la autosuficiencia alimentaria, la diversificación de exportaciones, la importación necesaria y la generación de empleos.

Desde el inicio del actual régimen, se decidió racionalizar la política de protección con la mira de que las empresas mejoren su eficiencia y no se conviertan en industrias sobreprotegidas que producen caro, poco y de mala calidad, en perjuicio directo del consumidor cautivo.

Se avanza en este esfuerzo, al cambiar el permiso previo por el arancel. Cuando tal política da lugar al consumismo mediante importaciones suntuarias, se aplican los correctivos pertinentes. Se establece la prohibición o se restablece el permiso previo para mercancías que no necesita la sociedad, sea por su carácter superfluo o porque las de producción nacional son tan buenas o mejores que las importadas. Dilapidar en ellas las divisas que necesitamos para otros propósitos y permitir así un grotesco exhibicionismo, sería agravar el contraste ofensivo entre la opulencia y la miseria y retrasar las transformaciones que exige nuestro país.

El Gobierno impulsa un régimen siempre actualizado de protección selectiva y flexible, que permite aplicar todos los instrumentos de política comercial para fortalecer un desarrollo industrial capaz de competir en los mercados internacionales. La alta proporción

del petróleo en el cuadro de nuestras exportaciones actuales, no es un mal ni una tendencia: corresponde a nuestra decisión soberana de emplearlo como factor de dinamismo, entre otras cosas para lograr que a mediano y largo plazo su lugar sea ocupado por las manufacturas.

Contamos ahora con instrumentos para fortalecer de modo firme y duradero nuestra posición como exportadores, sin necesidad de recurrir a devaluaciones de efímeros o contraproducentes resultados. Sería un espejismo emplearlas hoy para estimular al exportador mexicano, sin tener una capacidad instalada ociosa que permitiera aprovechar las ventajas de una moneda subvaluada, pero expuestos a sus consecuencias adversas.

No podemos ni pretendemos, en suma, vivir aislados del resto del mundo. Mucho menos buscar una ilusoria autosuficiencia en todo lo que consumimos, aunque conocemos los peligros de las turbulentas condiciones internacionales. Somos un país que, respetuoso de los demás, se abre al mundo e incrementa sus relaciones en todos los órdenes de la realidad internacional.

Comercio Interior

La Secretaría de Comercio asume en forma plena su responsabilidad en la regulación del comercio interior. En una época de inflación mundial, cobran mayor significación las tesis y acciones relacionadas con el control de precios de los artículos que consumen las clases populares.

Los criterios económicos y sociales que rigen la política de precios del Gobierno Federal, definidos en el Plan del Sector Comercio, buscan proteger a los consumidores, particularmente a los de escasos recursos económicos, y contribuyen a regular el proceso inflacionario e impedir que caiga la producción por falta de incentivos económicos. Son objetivos que entran a menudo en contradicción.

Los precios reflejan el efecto final de los procesos económicos, pero a la vez manifiestan el peso específico, la capacidad y la responsabilidad de todos los sectores sociales. Una política de precios realista, orientada a defender los derechos de las mayorías, necesita implantar controles consecuentes y tan rigurosos como lo demanda y permite el interés nacional. La fijación y el control de precios son decisiones de autoridad no son decisiones que estén sujetas a negociación.

De este modo, la política de precios del gobierno no es consecuencia desordenada de presiones contrapuestas sobre su congelación o sobre su liberación, ni se desprende de posiciones caprichosas y a menudo interesadas. Refleja la decisión consciente de encauzar las fuerzas de la economía hacia los objetivos nacionales.

Responsable de esa acción general, la Secretaría de Comercio es mucho más que una autoridad en materia de precios. Se ocupa de promover el abasto popular y de realizar el fomento interno y externo del intercambio. Mediante acciones coordinadas con otras dependencias atiende asuntos de naturaleza jurídica e infraestructura comercial; de sistemas de acopio, almacenamiento y distribución; de frigoríficos, transportes y puertos; de financiamiento, estímulos e incentivos que abaten costos y precios.

Combinar las políticas de precios y de subsidios con un claro sentido social y económico, es un ejercicio complejo que mejoramos en la medida en que las condiciones de la economía lo permiten. Controlar los precios y apoyar a los productores son dos objetivos en constante contradicción: una política de precios rígidos al consumidor, desalienta la producción; el estímulo a los productores, con una remuneración apropiada a su actividad, propicia alza de precios y afecta la capacidad de consumo de las clases populares.

Los subsidios no resuelven el fondo de esta contradicción, que sólo puede superarse con productividad, regulación de utilidades y cambios profundos en la estructura de producción y distribución. Sin embargo, prescindir totalmente de los subsidios, provocaría desde luego elevación de precios y mayor deterioro de la economía popular. Por ello, es preciso mantener los que tienen plena justificación social y económica.

La política de subsidios que aplicamos eleva de modo progresivo su eficiencia, a medida que se otorgan a los productos finales e intermedios y no a las materias primas. De esta manera se busca que beneficien realmente al consumidor.

Como parte de los programas tendientes a proteger el poder de compra de las mayorías, combatimos el intermediarismo excesivo y pugnamos por modernizar los sistemas comerciales. Un ejemplo de ello es el fortalecimiento del Sistema Nacional de Mercados sobre Ruedas que, con todos sus defectos, suministra productos básicos y de consumo generalizado a precios más bajos y beneficia a millón y medio de familias en toda la República. Impulsamos con éxito, aunque todavía en pequeña escala, uniones de compra en común y asociaciones entre mayoristas y minoristas, así como de productores y comerciantes en pequeño, a las que se proporciona asesoría y respaldo financiero.

En diciembre de 1978, el Congreso de la Unión aprobó una iniciativa de ley que transfirió a la Secretaría de Comercio las facultades para crear y operar el Sistema Integral de Administración de Recursos Materiales del Sector

Público. Con esa base legal, intervenimos en las adquisiciones que realizan las dependencias y entidades públicas y fijamos normas para manejo de almacenes, control de inventarios, avalúos y baja de bienes muebles.

La Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Almacenes de la Administración Pública Federal, aprobada por el Congreso el año pasado, dotó a la Secretaría de un nuevo instrumento jurídico para cumplir estas tareas. El Programa Anual de Adquisiciones del Gobierno Federal facilita a la planta industrial la programación y expansión de sus actividades, estimula la sustitución de importaciones y contribuye a la generación de empleos y al ahorro de divisas.

Los nuevos sistemas de adquisiciones promueven en forma directa el desarrollo de la pequeña y la mediana industria. Empleamos las compras consolidadas para inducir ahorros en la producción interna y como instrumento para negociar en las transacciones con el exterior.

Por sus implicaciones económicas y sociales, dos decisiones recientes del Gobierno Federal suscitaron especial consideración en esta Cámara; los aumentos de precios en algunos energéticos y en la leche.

El 20 de noviembre, el Presidente López Portillo determinó que la gasolina popular Nova y el diesel mantengan sus precios actuales a fin de apoyar a los sectores productivos del país, en especial el agropecuario, y de proteger la capacidad adquisitiva de las mayorías, evitando el encarecimiento del transporte popular y de los bienes y servicios básicos. Fue una importante medida antiinflacionaria a corto plazo.

En la misma fecha se tomaron otras decisiones relacionadas con los precios de los combustibles: aumentó el precio de la gasolina Extra; se efectuó un ajuste en el precio del gas doméstico en toda la República, que lo redujo en los 8 Estados donde era más alto y lo elevará progresivamente, en un plazo de 19 meses, en los que tenía un nivel muy bajo; se autorizó también un incremento mensual de 2.5%, por 24 meses, para el gas natural y el combustóleo.

Todas estas decisiones, tomadas como base en las recomendaciones del Comité Especial de Precios y Tarifas del Sector Público, se inscriben dentro de las políticas de racionalización del consumo de recursos no renovables. Se tuvo en cuenta la importancia social de combatir los consumos subsidiados a los que suelen acudir grupos de alto ingreso y consumidores del exterior.

La política de precios internos de los energéticos se aplica para contrarrestar las presiones inflacionarias y proteger la economía popular, sin incurrir en prácticas artificiales de congelación, que provocan distorsiones en los procesos productivos, estimulan el desperdicio, rompen el equilibrio que es conveniente mantener entre precios internos y externos y acarrean consecuencias negativas para todo el país.

Los precios de los energéticos garantizan un apoyo real a la producción nacional, sin renunciar a eficiencia y productividad. Los precios autorizados seguirán fomentando la competitividad externa de nuestros productos, sin caer en una protección excesiva a la planta industrial.

Con respecto a la leche, el 21 de noviembre se autorizó un nuevo precio para la pasteurizada. La medida corresponde al reconocimiento de que el aumento en varios renglones que integran su costo de producción, estaban desalentando esa actividad básica. Por incosteabilidad, se agravaría la escasez y crecería el déficit de esta importante fuente de proteínas, tan esencial para la alimentación infantil.

Como una medida de protección al salario, que contrarresta el efecto de este aumento de precios, se decidió ampliar de inmediato la producción de leche rehidratada, concentrada, evaporada y en polvo, para ofrecerla a precios bajos a las clases populares.

Actualmente, CONASUPO produce y distribuye 2 millones de litros diarios de leche. En el curso del presente mes se producirá un millón más al día y en marzo de 1981 la oferta se elevará a 4 millones de litros diarios: se trata de un aumento del 100%. La producción oficial de leche, en consecuencia, destinada a las clases populares, será casi igual a la de leche pasteurizada en todo el país, que es de 4.5 millones de litros diarios. Esta decisión pone un producto indispensable en la dieta infantil al alcance de grupos que hasta ahora habían permanecido al margen de su consumo cotidiano.

El Gobierno no produce leche pasteurizada. Ante el aumento en sus costos, llegó a una conclusión: si no autorizaba un incremento en los precios causaría una caída en la producción que a la postre afectaría aún más a los consumidores y a la economía nacional. En este caso, no cabe la aplicación de un subsidio, porque no existen mecanismos eficaces que permitan hacerlo llegar a los consumidores. El esfuerzo del Sector Público que duplicaría la producción oficial en sólo cuatro meses, no es suficiente para atender las necesidades de abasto. Por otra parte, está basada en importaciones de leche en polvo que no conviene ampliar ilimitadamente, porque se crearía una dependencia inaceptable, en un mercado que muestra tendencias al alza y en el que hay peligro de que falte. De esta manera, el aumento del precio, combinado con un rápido aumento en la producción oficial, constituyó una decisión inaplazable ante el complejo problema de producción, productividad y estructura distributiva.

Regulación y Abasto.

El programa de defensa de la economía popular, que es preocupación constante del señor presidente López Portillo, constituye la columna vertebral de las actividades del Sector Comercio y cobra especial significado en el área de regulación y abasto.

Su objetivo fundamental consiste en contribuir a la elevación del bienestar de los sectores mayoritarios, cuyo nivel de vida es lesionado por la escasez y la carestía, el subempleo y el desempleo las irregularidades e insuficiencias del abasto y las distorsiones especulativas causadas por una intermediación innecesaria o excesiva.

Al crearse la Secretaría de Comercio, recibió entre otras la función de "coordinar y dirigir la acción estatal orientada a asegurar el abastecimiento de los consumos básicos de la población". Esta responsabilidad recoge la experiencia del Gobierno en la distribución, el procesamiento y el abasto de productos básicos para el pueblo consecuencia de un largo y dinámico proceso de ensayos y tentativas, que se inició hace más de cuarenta años con el Comité Regulador del Mercado de Subsistencias.

La autosuficiencia en la producción de alimentos tiene un valor estratégico fundamental. México nunca aceptará que su alimentación básica dependa del exterior. No basta tener dinero para pagar los productos que hacen falta si existe el peligro de no poder adquirirlos por ausencia de oferta en el mercado mundial. La soberanía nacional se fortalece y afianza en la plena seguridad del abasto interno de alimentos.

Para determinar con exactitud nuestras necesidades y estar en condiciones de tomar con oportunidad las decisiones adecuadas, levantamos por primera vez el inventario nacional de productos básicos.

Aprovechar en forma racional los alimentos de que disponemos, programar de manera adecuada su distribución y combatir su acaparamiento, son acciones impostergables. Para realizarlas, es indispensable saber en dónde está y en qué manos el maíz, el frijol, el arroz, el aceite, el azúcar y los demás bienes que el pueblo necesita todos los días para su alimentación. Con la organización de este importante instrumento de registro y control, el Estado eleva su eficiencia para distribuir y comercializar la comida popular.

El Inventario Nacional de Productos Básicos sirve de apoyo para orientar los abastos a la planta industrial y a los diferentes canales de comercialización. Se emplea para identificar las necesidades de importación complementaria, definir las políticas y programas de almacenamiento e infraestructura comercial, apoyar las acciones del Sector Comercio y actuar con agilidad frente a conductas mercantiles indebidas.

Una de las principales funciones del inventario aludido, es determinar con oportunidad en qué lugar hay signos de escasez: en qué ciudades, pueblos y ejidos se prenden señales de alerta que anuncien peligro de falta de alimentos, para usar, desde luego, el sistema de abastecimientos emergentes de CONASUPO establecidos por instrucciones del presidente López Portillo.

El abasto requiere la activa participación de todas las entidades federales. Para concertarla, integramos 31 Comités Mixtos de Abasto de Productos Básicos, que suman al esfuerzo del Gobierno de la República, el de los gobiernos estatales y el concurso de los sectores social y privado. Ante las insuficiencias actuales en la producción de alimentos, se programó reconstituir y aumentar las reservas oficiales para distribuirlas con oportunidad, combatir el ocultamiento y la especulación y fortalecer nuestra capacidad de respuesta ante fenómenos imprevisibles que causen escasez.

Las importaciones complementarias se realizan mediante operaciones de gobierno a gobierno y en concursos públicos en los que el Sector Oficial y la industria privada deciden sobre las ofertas con absoluta transparencia del proceso comercial. Se evita así que las necesidades populares se conviertan en fuente de inmorales ingresos para funcionarios e intermediarios.

El 3 de los corrientes se suscribió en Washington, entre los secretarios de Agricultura de Estados Unidos y de Comercio de México, un nuevo acuerdo de abastecimiento amplio y garantizado de productos agrícolas, destinado a cubrir nuestros posibles faltantes y reconstituir las reservas para 1981. Tenemos convenios semejantes con Argentina, Canadá y Nueva Zelandia. Efectuamos compras de productos agropecuarios en Brasil, Cuba, Guatemala, Inglaterra e Irlanda. Se diversifican así nuestras fuentes de abastecimiento, para preservar lo que más importa a México: Su soberanía.

La producción nacional y las importaciones garantizan plenamente el abasto y las reservas de los productos básicos de consumo popular. En los próximos dos años habrá maíz, frijol y otros productos básicos en las casas de los campesinos y no faltarán en los mercados urbanos. La paz, la estabilidad y el cambio social que necesitamos y promovemos se basan necesariamente en la garantía del abasto. Contamos con ella.

Se ha fortalecido el ingreso de los productores agrícolas mediante el repetido incremento en los precios de garantía que no son otra cosa que el salario de los campesinos. Los ejidatarios y minifundistas reciben apoyos especiales que les ofrecen alternativas mejores para la comercialización de sus cosechas y refuerzan su economía en forma directa.

Tal política toma cuidadosamente en cuenta las contradicciones del sistema de precios. Como el respaldo indispensable a los agricultores repercute sobre los consumidores, se atenúa el impacto mediante la aplicación de subsidios. Así, a un aumento de 90% en el precio de garantía del maíz, en los últimos 4 años, correspondió un incremento del 15% en la tortilla; en el caso del trigo, el aumento de 124% en el precio de garantía se produjo en un alza de sólo 11% en el pan blanco. A la tortilla y al pan blanco se canalizaron en 1980 más de 13 mil millones de pesos en subsidios para apoyar de modo directo a la economía familiar. Sin embargo, no tendría sentido ampliar y mantener por tiempo indefinido esos subsidios, por que no es posible garantizar que lleguen efectivamente a las clases populares ni evitar su desviación, particularmente en el caso del maíz, la masa y la tortilla.

Ningún renglón del programa de defensa de la economía popular ha recibido tanta importancia como el apoyo a los productos campesinos, en especial los de zonas marginadas.

Para abastecer sobre todo a los sectores rurales más pobres, el 20 de noviembre pasado se puso en marcha la primera etapa del programa CONASUPO - COPLAMAR. En 120 almacenes y 1 800 tiendas, en cuya operación participa la propia comunidad, CONASUPO abastece ya a más de dos millones de habitantes del campo. Para 1981, comunidades y pueblos en los que habitan catorce millones de campesinos contarán con los beneficios de esta red social de comercialización establecida y atendida por CONASUPO, que tendrá entonces 200 almacenes y 6 000 tiendas.

El Sistema de Servicios Integrados de Apoyo a la Economía Campesina en Zonas Marginadas sirve para cumplir los objetivos del Sistema Alimentario Mexicano. Además de alimentos, proporciona a los campesinos servicios médicos y de comercialización de cosechas, capacitación en normas de calidad, peso y conservación de granos, extensionismo, fertilizantes, semillas mejoradas, aperos de labranza, desgranadoras, crédito a la producción y al consumo familiar, transporte, seguro agropecuario de vida, etc. Se estructuran así polos de desarrollo rural gracias a la acción conjunta de diversas dependencias del Gobierno Federal, de los gobiernos estatales y municipales y de los propios campesinos.

El desarrollo del sistema comercial a cargo del Estado permitirá contar, en 1982, con tiendas rurales capaces de atender al 70% de la población del campo. El volumen de 2.5 millones de toneladas anuales de productos básicos que ahora se canaliza al sector más necesitado, es tres veces mayor que el de 1976. Dentro de dos años será de cinco millones de toneladas.

Esta acción ha sido de particular trascendencia en productos como maíz, en que el Estado realiza el 25% de la venta nacional al menudeo. El abasto oficial cubre proporciones del 20 al 40% en azúcar, frijol, aceite, arroz, leche evaporada y otros productos básicos y cobra importancia creciente en todos los renglones de la dieta popular.

Para contribuir a la distribución de la Canasta Básica de Alimentos prevista en el Sistema Alimentario Mexicano, CONASUPO llegará a operar en 1982, una red integrada por 14 mil tiendas rurales, 340 supermercados, 1 500 tiendas urbanas y 740 almacenes de distribución al mayoreo y menudeo. Tan amplia estructura social de comercialización reforzará la capacidad de regulación del marcado final de los productos básicos.

La producción de los artículos de consumo generalizado desempeña un papel fundamental en la estrategia del desarrollo económico y el cambio social. En 1980, la producción agropecuaria de los productos básicos del pueblo mexicano es claramente superior al promedio anual de la última década y constituye un notable avance respecto al nivel del año pasado, cuando se resintió el efecto de factores climáticos adversos. En cuanto a la producción industrial de productos básicos, el crecimiento registrado en los últimos 4 años se realizó a tasas excepcionalmente elevadas: aumentó el 83% la producción de harina de maíz: el 60% la de alimentos balanceados y entre 30 y 50%, la de aceite comestible, pastas alimenticias, harina de trigo, café soluble, leche en polvo, productos enlatados, leche evaporada y galletas populares.

A pesar del notorio aumento en la producción de básicos, es evidente que se ha quedado corta con respecto al acelerado crecimiento de la demanda, derivado del incremento de la población y del aumento en la capacidad adquisitiva popular. Lejos de prever que la demanda se modere, nos esforzamos para que la producción aumente con mayor rapidez, puesto que va asociada al bienestar de la población. La planta industrial del Estado trabaja a toda capacidad. Su contribución al programa de productos CONASUPO marca "Alianza" aumentó de 30 mil a 90 mil toneladas de alimentos al mes y seguirá creciendo. En condiciones como las actuales es indispensable una participación cada vez mayor del Estado en la producción directa de básicos. No hay otro camino para cumplir sus compromisos fundamentales con el pueblo.

En el Programa de Defensa de la Economía Popular, toman forma concreta esos compromisos ineludibles del Gobierno. En materia comercial, orienta su acción a garantizar el abasto básico y a combatir el alza injustificada de precios para defender la economía de los sectores mayoritarios. Al ampliar nuestra intervención

y afectar cuando es preciso intereses particulares para subordinarlos al interés general, conjugamos legalidad, justicia y seguridad colectiva.

Inflación

Señores diputados: entre las preocupaciones que agobian a todas las naciones del mundo, acaso no hay ninguna tan común e intensa como la inflación. El alza general continuada de los precios daña la economía popular y es factor de perturbación que disuelve y desarticula las estructuras que organizan y dan cohesión a la sociedad. Ningún pueblo y mucho menos un gobierno pueden cruzarse de brazos ante sus efectos nocivos. Es indispensable empeñar todos los esfuerzos y recursos disponibles para combatirla.

En la inflación se halla presente una variedad de factores. A través de las importaciones, del crédito externo y del flujo de capital se filtra en nuestra economía la elevación de precios que viene del exterior. Adentro, provocan alzas de precios los cuellos de botella, prácticas viciadas del sistema de comercialización, la insuficiente respuesta de la producción agrícola e industrial ante el acelerado crecimiento de la demanda y hasta los elementos psicológicos que intervienen en los comportamientos de productores y consumidores.

La inflación aparece cuando ejerce de manera desordenada el impulso a tener más, sin tomar en cuenta la capacidad productiva de la sociedad. El problema no se halla en la existencia misma de tal impulso, generalmente legítimo, sino en la estructura de la desigualdad que se genera, así como en la pretensión de satisfacerlo mediante la acción directa y el abuso del poder económico, al margen de los mecanismos de negociación que la sociedad ha establecido para superar sus diferencias y contradicciones.

Se ha dicho que la inflación es la revuelta de los ricos contra los pobres. Mucho hay de eso, en realidad. La economía de todos los países ha llegado al punto en que si alguien obtiene más, otro recibe menos. Cuando los trabajadores reciben mayor salario, gracias a su organización, el empleador encuentra a menudo que sus ganancias se reducen y trata de evitarlo, no por el saludable camino de la productividad, sino por el fácil expediente de aumentar los precios. De admitirse esta vía, unos ganarían a costa de otros, con deterioro progresivo de las concertaciones productivas y distributivas.

Traigo a colocación estas reflexiones porque son indispensables al analizar las decisiones y programas que aplica el Gobierno de la República para combatir la inflación. El régimen del presidente López Portillo no tiene prioridad más alta ni preocupación mayor que las de proteger la economía popular y elevar los niveles de bienestar. Esto significa luchar contra la desigualdad. Al empeñarnos en ello, se corre siempre el riesgo de caer en un círculo vicioso: el esfuerzo correctivo que exige mejorar el ingreso de los trabajadores, da lugar al alza de los precios que promueven quienes quieren conservar y aumentar su margen de beneficio, lo cual acentúa la desigualdad y anula los esfuerzos por rectificarla. Ese es, muy concretamente, el círculo vicioso que estamos decididos a romper.

El Gobierno promueve sistemáticamente la creación de empleos y mayor remuneración para los trabajadores. No siempre es posible lograr una mejoría paralela en la productividad, cuyo incremento, además, no elimina por sí mismo las desigualdades. Cuando las empresas elevan los precios para evitar que se reduzcan sus utilidades, menguan las conquistas laborales. Y como el libre juego de la oferta y la demanda agrava el problema, se hace indispensable la intervención del Estado.

Por razones obvias, el control de precios se concentra en los artículos de consumo popular: los que tienen mayor demanda entre la población. Si disminuyen las utilidades en las industrias que los producen y en los servicios correspondientes, resulta inevitable que los inversionistas tiendan a dedicarse a otras actividades que, por no estar sujetas a control de precios, ofrecen mayor rentabilidad a su capital. De esta manera, se contrae la producción de lo más necesario, se acentúa la escasez y se propicia la especulación, con lo que se genera un efecto contrario al buscado.

Ante este problema, que se observa en los países con una economía semejante a la nuestra, el Gobierno empeña esfuerzos complementarios e insustituibles en varias líneas de acción simultánea.

En primer término, apoya con recursos públicos la producción de alimentos. Con inversiones y subsidios promueve incrementos en la productividad y fomenta la actividad agrícola e industrial en los renglones de consumo básico de la población, a fin de evitar que los productores los abandonen por razones de incosteabilidad.

En segundo lugar, se maneja con flexibilidad la política de precios. Controlarlos no significa congelarlos. En ocasiones, cuando el Gobierno autoriza aumentos se crea la impresión de que es el causante del alza de precios. En realidad ocurre lo contrario, aunque a menudo no trascienda a la opinión pública: las autoridades rechazan innumerables solicitudes de aumento de precios que no están suficientemente justificadas.

Las decisiones que se toman son siempre el reflejo de una política que se enfrenta a las condiciones cambiantes de la economía: se autorizan aumentos cuando lo justifica el incremento real de los costos de producción de

los artículos sujetos a control. Así se evita que por incosteabilidad o falta de incentivos se dejen de producir y, sobre todo, que ante una mayor escasez se generan fenómenos especulativos que eleven los precios por encima de su nivel oficial.

Las autorizaciones de aumento suscitan casi siempre una doble inconformidad: la de los productores, que no recibieron los aumentos que pretendían y la de los consumidores - que somos todos - porque a nadie le gusta pagar más por lo que compra. De ahí la importancia de aplicar fórmulas apropiadas para establecer precios de equilibrio, que alienten la producción y pesen lo menos posible en el presupuesto familiar.

En tercer lugar, y esto es cada vez más importante, el Gobierno produce alimentos populares, sobre todo a través de industrias CONASUPO, a fin de subsanar las insuficiencias o ineficiencias de la inversión privada.

Ante la inflación, que nunca es un simple problema de desajustes entre la oferta y la demanda, muchos países optan por medidas que reducen el consumo a fin de "enfriar" la economía. La actual administración es tajante al respecto. El presidente López Portillo sostiene que, en una sociedad con las desigualdades y rezagos de la nuestra, por ningún motivo debemos restringir la demanda, puesto que tal medida afectaría en forma severa a los que menos tienen. Es imperativo hallar la solución por el lado de la oferta: producir más y mejor; al distribuir y comercializar más y mejor.

Sin embargo, se trata simplemente de producir. Nada habríamos ganado e incluso podríamos retroceder si a una mayor producción no correspondiese una mejor distribución. Esto significa dos cosas: eliminar deficiencias y vicios de nuestro sistema comercial y cuidar que se oriente a corregir las desigualdades.

La actividad comercial se encuentra en la etapa final del proceso económico. No es, por sí misma, causa de la inflación. Sin embargo, constituye la caja de resonancias de las presiones tendientes a elevar los precios. Puede contribuir a atenuarlas, sin duda, pero también a multiplicarlas.

En el comercio se deja sentir la responsabilidad social de muchos agentes económicos que operan en función de las necesidades de la población. Pero también se advierte en él la irresponsabilidad de otras gentes, que por un miope y desenfrenado afán de lucro inmediato, atizan el fuego mediante acciones especulativas ilegales.

El Gobierno de la República combate esta conducta antisocial. Con penas incrementadas gracias a la legislación expedida por ustedes en fecha reciente, se sancionan los delitos contra la economía popular para impedir que la voracidad de unos cuantos bloquee o desvíe los esfuerzos que a todos realizamos para consolidar la recuperación económica.

Es preciso tomar en cuenta, sin embargo, que la solución a tan viciadas prácticas de comercialización no puede consistir sólo en acciones policiacas o represivas. De ahí que busquemos, ante todo, que exista orden y disciplina en la oferta y la demanda a través de la regulación de los mercados, y que la modernización de nuestros sistemas comerciales sea capaz de eliminar a los ineficientes, a los corruptos, a los abusivos, así como de estimular a quienes pueden y quieren prestar un servicio útil a la sociedad.

Este marco de circunstancias, señores diputados, explica la importancia que hemos asignado al Programa de Defensa de la Economía Popular y define la orientación de los esfuerzos que realizamos en el Sector Comercio.

La lucha que libra la actual administración para corregir las desigualdades de nuestra sociedad, se define por la mejoría cualitativa y cuantitativa del ingreso real de los mexicanos. Tal ha de ser, finalmente, la demanda del éxito de la política económica del Gobierno.

Como lo destacaron en este mismo foro, hace unos cuatro días, los señores Secretarios de Hacienda y Crédito Público y de Programación y Presupuesto, hemos conseguido un avance sustancial en un aspecto de la solución. Gracias al aumento en el empleo, que corresponde a la política económica del Estado, la masa salarial se ha incrementado con mayor rapidez que la población. Ello significa que abatimos el rezago de empleo en una época en que la mayor parte de los países se enfrenta a una desocupación creciente, como consecuencia de la crisis. Significa también que los asalariados, como grupo, reciben una proporción mayor del fruto global de nuestros esfuerzos productivos.

Es necesario avanzar con igual rapidez en el otro aspecto de la solución: que además de aumentar los empleos crezca el ingreso real de todos los trabajadores. Muchos mejoraron su situación porque sus salarios crecieron más que los precios, o porque obtuvieron prestaciones que han compensando y superado la pérdida del poder adquisitivo de su salario. Hay importantes avances en el bienestar general, como consecuencia de las acciones sociales del Gobierno, de las desgravaciones fiscales y de otros factores del desarrollo económico y social. Sin embargo, es decisión del régimen enfrentar y resolver los problemas de los trabajadores, asalariados o no, cuyo ingreso real, afectado por la inflación, no haya recibido compensación adecuada todavía.

Para salir de la crisis se demandó solidariamente y sacrificar a todos los grupos sociales. Los trabajadores cumplieron y gracias a ellos salimos adelante. Reconocer tal mérito no implica aceptar su continuación indefinida.

Por el contrario: mejorar el ingreso real de todos es ahora la clave de la lucha antiinflacionaria, desplegada dentro de una estrategia que abarca inversión, producción y empleo.

Contra la inflación, nada mejor que fortalecer la economía popular, con apoyo en el aumento de la producción y la productividad. Es una política económicamente sana y socialmente avanzada. Elevar los ingresos reales de los trabajadores no es ni ha sido nunca la causa de la elevación de precios. Sostener tal argumento falaz e inaceptable.

Promovemos el compromiso colectivo y la responsabilidad solidaria en esta lucha contra la inflación. La ganaremos mediante incrementos en la inversión y la producción; regulación de utilidades y mayor empleo; mejores remuneraciones al trabajo y constante ampliación del mercado interno.

La alianza en el propósito común de vencer a la inflación, así como la confianza de todos los sectores productivos en el Gobierno de la República y sus instituciones, son la base de esta estrategia.

Señores diputados:

La acción fundamental del presidente López Portillo está comprometida con las clases populares: defiende sus intereses y promueve activamente su mejoramiento. Ello implica respetar las prioridades del Plan Global de Desarrollo. Con hechos, con acciones conscientes y responsables, firmemente decididos a mantener los acuerdos institucionales que conducen a los cambios que requerimos, todos los sectores habrán de cumplir su parte en esa tarea común.

El bienestar colectivo exige el concurso de todos los mexicanos. Sin embargo, la responsabilidad política de lograrlo descansa en el Poder Público. Para cumplirla, el Estado Mexicano amplía y mejora su empeño transformador y evita en todo lo posible que la economía popular sea lesionada por el ciego acomodo de las fuerzas sociales.

Frente a las asechanzas internas y externas de quienes pretenden subordinar el poder político a sus intereses de grupo, porque o conciben como botín y ejercicio de dominio, el Estado es garantía de una organización democrática de la sociedad: protege la estabilidad para asegurar el cambio; promueve el crecimiento económico para salvaguardar el interés colectivo; e imprime a la lucha de clases un sentido histórico de reivindicación de los sectores mayoritarios sin sacrificar, en su nombre, eficiencia, justicia y libertad.

Se equivocan quienes piensan que por ser más plural y compleja la sociedad mexicana de nuestros días se debilitan sus instituciones. Por el contrario, hoy son más fuertes que nunca porque se mantienen firmemente sustentadas en su raíz popular, saben dar cause político a la inconformidad y nunca confunden la paz pública dinámica con un orden estático contrario a las libertades.

El Gobierno Mexicano sobrepone a cualquier otro el interés de las mayorías. Son ellas las que hicieron la Revolución y a quienes sirven las instituciones de la República. Con base en la constitución que nos rige, reafirmamos que el Estado no tiene más límite en sus acciones que el logro de los propósitos nacionales, populares y democráticos del pueblo de México.

Hay en el mundo un puñado de hombres que lo tienen todo, junto a 1 300 millones de personas que se encuentran en la extrema miseria. Tres millones de mexicanos tienen un ingreso promedio cincuenta veces superior al del grueso de la población y esa minoría privilegiada absorbe la cuarta parte del ingreso total de la nación. Mientras tanto, varios millones de mexicanos no logran adquirir la dieta necesaria para su desarrollo físico y mental.

Esto no puede permitirlo el régimen de la Revolución. Es su mayor reto y a resolverlo ha dedicado sus principales esfuerzos durante los últimos cuatro años con evidentes y fructíferas realizaciones: la política del régimen permitió al país salir de una de las crisis más profundas de su historia.

La economía se recuperó y nos desarrollamos con rapidez.

La inversión ha crecido al 16% anual en promedio, que es un ritmo superior al de las décadas recientes, y se financió en mayor proporción con recursos nacionales.

Aumentó la producción agrícola y en el ciclo actual logramos la más alta cosecha de maíz.

Este año se produjeron tres millones de toneladas de fertilizantes que significan un aumento del 45% con respecto a 1976.

Hay más comida en las mesas de las familias: casi se duplicó la tasa de crecimiento en la disponibilidad de alimentos por habitante. En estos cuatro años, el Gobierno, por conducto de CONASUPO, distribuyó 45 millones de toneladas de alimentos básicos. La intervención de CONASUPO representa el 51% del comercio de granos básicos y el 9% del de abarrotes y perecederos.

El consumo individual de los mexicanos se ha elevado substancialmente.

El Sistema Alimentario Mexicano reestructura a fondo los esfuerzos de producción, productividad, distribución, comercialización y consumo, y nos permite avanzar hacia la autosuficiencia.

La creación de los distritos de temporal y la nueva Ley del Seguro Agrícola organizan a los campesinos y encausan mayores recursos a la producción del campo.

La producción pesquera para consumo nacional se ha duplicado entre 1977 y 1980 al

llegar, en este año, a mas de 800 mil toneladas. De esta manera, el consumo por persona ha pasado de menos de 4 kilogramos a más de 6. Con la creación de la Coordinación del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados, el Presidente de la República organizó un esfuerzo gubernamental sin precedentes para atender a los grupos más necesitados. Se triplicaron los servicios de salud con el establecimiento de 2 105 unidades médicas rurales; se mejoraron 18 mil viviendas campesinas; se construyeron 4 700 kilómetros de caminos rurales de penetración y obras de agua potable que benefician a dos y medio millones de personas, cifra equivalente a la de los que recibían este servicio al principio de la administración; y se organizaron 420 cooperativas que aseguran empleo permanente a 66 mil campesinos.

A través del programa CONASUPO - COPLAMAR, se abastece ya a más de dos millones de campesinos y operan polos de desarrollo rural en que se les presta todo género de servicios de apoyo.

El programa de energía nos permite aprovechar cada vez más la potencialidad de nuestros recursos.

El programa de puertos industriales, en marcha, es elemento fundamental del desarrollo moderno de la economía.

En estos cuatro años se han creado dos y medio millones de empleos, cifra igual a la de los generados en los diez años anteriores.

Se elevó a norma constitucional el derecho al trabajo y a la capacitación.

Entró en operación el programa de defensa de la economía popular, como estrategia central de todas las acciones del Sector Comercio que articula el Sistema Nacional de Abastos en función de las necesidades populares.

Por primera vez en la historia hay primaria para todos. Los servicios educativos benefician a 27 millones de personas, cifra que es once millones superior a la del inicio de esta administración.

La ampliación de la seguridad social ya protege a 40 millones de mexicanos.

El Plan Global de Desarrollo encauza la voluntad popular hacia el logro de los objetivos de la nación.

En todas estas realizaciones ha jugado papel muy importante la Reforma Administrativa.

La Reforma Política, que abre cause a sus sistema plural de partidos; la irrestricta libertad de prensa y de manifestación pública de las ideas; la creciente participación de la mujer en la vida política; la consagración constitucional del derecho a la información y de la autonomía universitaria, son ejemplos del vigor democrático y de la vocación revolucionaria del Presidente de México.

Nunca como ahora se ha difundido y democratizado la información política, económica y social del Gobierno.

El federalismo ha cobrado una nueva dimensión mediante los convenios de coordinación de inversiones con los estados de la República.

México ha logrado creciente autoridad moral en todos los foros de la comunidad internacional, con la aplicación rigurosa de sus principios y con trascendentes iniciativas, como el Plan Mundial de Energía del Presidente López Portillo.

Así pueden sintetizarse algunas de las realizaciones de este régimen. Constituyen la prueba evidente de nuestra capacidad y del impulso renovador para superar la crisis e iniciar una nueva etapa de desarrollo acelerado. En ella estamos.

Ante tales logros concretos, la realidad dramáticamente desigual en que vivimos, con sus insuficiencias y contrastes, no debe ser motivo de desaliento: Es acicate para proseguir el empeño. No somos una sociedad acabada ni satisfecha. No estamos en el México que intentamos construir en nuestra larga historia de avance económico y lucha social. Mucho menos es el México que queremos. Pero es el que tenemos. No hay otro: es este. Sobre él actuamos.

Saberlo así ha sido el punto de partida de nuestros programas de desarrollo, impulsados por la vigorosa voluntad política de realizar los cambios ascendentes que aún se requieren.

Trabajamos, con objetivos y metas definidos. Sabemos qué queremos, qué es posible hacer y como hacerlo. El conocimiento claro de los desafíos que enfrentamos y la convicción realista de que los venceremos, animan el empeño transformador del Gobierno de la República".

INTERPELACIONES

El C. Presidente: Señor licenciado Jorge de la Vega Domínguez, secretario de Comercio:

Algunos ciudadanos diputados han manifestado su deseo de hacerle algunas preguntas en relación con el desarrollo del comercio exterior e interior, de la regulación y abasto de productos básicos y de la política de precios. Voy a dar lectura a los nombres de dichos CC. diputados:

Carlos Mario Piñera Rueda, David Bravo y Cid de León, Hildebrando Gaytán, Manuel Stephens, José Valadez Montoya, Jesús Ortega, Juan Manuel Lucia Escalera, Yolanda Sentíes de Ballesteros, Carlos Sánchez Cárdenas, Gumercindo Magaña, Carlos de Saracho, Loreto Hugo Amao, Graciela Aceves de Romero, Amelia Olguín Vda. de Butrón, Rodolfo Delgado Severino, Ernesto Rivera, Carlos Pineda Flores, Guillermo González Aguado, Juan Aguilera Azpeitia, Valentín Campa, Francisco Javier Gaxiola, Graco Ramírez G.

Abreu, Francisco Javier Aponte, Antonio Vázquez del Mercado, Martín Tavira Urióstegui, Arturo Salcido, Ángel Aceves Saucedo, Carlos Amaya Rivera y Enrique Pérez González.

En consecuencia, tiene la palabra el diputado Carlos Mario Piñera Rueda.

El C. Carlos Piñera Rueda: Señor Secretario:

En esta ocasión le toca a usted comparecer ante esta Cámara de Diputados, en donde seguramente nos dará contestación a las distintas interrogantes que se le plantearán, por lo que antes de iniciar esta sesión de trabajo, sea usted bienvenido.

Como miembro del Partido Revolucionario Institucional, manifiesto que nuestro partido tiene una "Declaración de Principios" que se encuentran vinculados esencialmente con la reivindicación de las clases populares.

El Gobierno de la República, emanado de la Revolución de 1910 es el gobierno de todos los mexicanos, pero su compromiso fundamental es con las clases populares quienes han sido las más severamente dañadas en el proceso inflacionario que nuestro país padece desde el principio de la década de los setenta. Sabemos que la inflación no se acaba por decreto, pero también sabemos que existen artículos bajo control oficial de precios cuya determinación y vigilancia corresponde al Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Comercio. Estos precios, pese a estar bajo control siguen aumentando, usted lo ha expresado en su exposición. Los recientes aumentos de la leche, el gas natural, el combustible y gasolina

"Extra", son ejemplos que ilustran el impacto que han tenido en las clases populares.

Ahora bien, señor Secretario, todos sabemos que los problemas más importantes y que más afectan a las mayorías de nuestro pueblo, son indudablemente dos, la inflación y el control de precios. Estamos conscientes que el Gobierno del presidente López Portillo está empeñado, y así lo ha manifestado, en hacerle frente al principal problema que sufrimos hoy en día los mexicanos, la inflación, que el pueblo llama en su angustia y en forma sencilla carestía.

Sin embargo, en cuanto a los precios, no hay mas que recoger las opiniones, las quejas, las inquietudes que llegan hasta la molestia y el coraje de las amas de casa, de la continua alza de los artículos de primera necesidad, así como de distintos satisfactores, ya sean de bienes o de servicios, pero es el caso, señor Secretario, lo que realmente sucede en el vivir diario, es que el pueblo se encuentra, para ser más claro, las personas que en forma cotidiana van a comprar en los diferentes comercios sus artículos de primera necesidad y se encuentran ante la realidad de que los señores comerciantes les ponen el precio que les conviene y les da la gana y como tienen la necesidad de comer y de vestir, o compran los artículos o los dejan, ya que como no tienen a su alcance a ninguna autoridad a quien recurrir, que les haga caso, no encuentran más remedio que comprar a los precios que se les ha antojado a los comerciantes poner.

Aunque se diga que el mal comienza desde el productor y luego el intermediario, lo real es que el que va a comprar no tiene contacto ni con los que producen ni con los intermediarios, sino con los comerciantes, con los expendedores. Es en donde siente el pueblo que se está consumando el abuso de todos y que la única víctima es el consumidor.

Quiero preguntarle, señor Secretario, lo siguiente:

¿Cual es la forma, qué es lo que hace la Secretaría a su cargo para detener y vigilar este verdadero desorden que existe en materia de precios?

Si estimamos que su actual sistema de vigilancia de precios, por la causa que sea, es ineficiente, es indispensable y urgente que la Secretaría a su cargo, encuentre alguna forma eficaz, real, de control de los precios, sin arreglos, con energía, con deseos de cumplir con su obligación y de servir verdaderamente al pueblo.

Señor Secretario, mire usted, interpretando el sentir de la gente, pero de la gente común, de la que vive en forma sencilla, de la que vive con el salario fijo que gana, sea cual sea el salario, pero que de acuerdo con su costumbre y de manera de vivir, ya no le alcanza, porque los precios de todo suben y suben, sin que ninguna autoridad venga en auxilio y meta el orden a los productores, a los comerciantes o a los expendedores.

Ahora bien, entendemos que el fenómeno económico de la inflación da como consecuencia el alza de la vida, que alcanza naturalmente a los precios, por eso es que no deseamos meternos a que nos analice, por lo menos en mi intervención, el problema de la inflación, pero sí que nos aclare y nos explique con realidad el porque no ha podido la Secretaría a su cargo controlar los precios.

Por último, señor Presidente, le suplicaría que la contestación que nos dé a estas preocupaciones no sea con un léxico técnico, lleno de palabras como insumos, tasas parámetros y otras palabrejas que el común de las gentes no entienden, sino que queremos que nos lo explique en forma sencilla, con palabras comunes, las que usamos en nuestras relaciones diarias, pero lo más importante, Señor secretario, es que nos conteste concretamente nuestras preguntas, porque estamos a disgusto, igual que el pueblo con la forma que tiene la autoridad de eludir la contestación concreta a lo que se le pregunta. Pues es del dominio público, que es por la falta de seriedad de lo que dice la autoridad, que ya no le cree el pueblo, ya que

cuando dicen por ejemplo en el periódico, "el azúcar no subirá", a los tres días sube el azúcar; no permitiremos que suba la carne", y a los dos días sube la carne y así sucesivamente.

Es por eso que ha ido perdiendo respaldo, respetabilidad y confianza lo que declaran las autoridades, pero creo que ya llegó el momento, con su presencia en esta Cámara, de que haga recobrar esa confianza y, por lo tanto, le suplico, si puede y quiere hacerlo, nos informe sin evasivas, sin términos rebuscados, con sencillez, con claridad, como habla usted todos los días con su familia, porque ese idioma, señor Secretario, tenga la seguridad que lo vamos a entender todos los mexicanos, tanto los que estamos aquí como los que nos están escuchando en todo el país.

Por lo que quiero concluir con las siguientes preguntas relativas al alza y forma real del control de los precios.

Señor Secretario:

¿Quiere usted informarnos en forma concreta si va a aumentar el precio de la masa, de las torillas, de la harina de trigo, del pan blanco y pan dulce, productos básicos de la dieta del mexicano, rogándole a usted que antes de cualquier explicación, primero nos contesten forma categórica, sí o no, y después y luego en su caso razones y justifique su afirmación, si así procede?

Ojalá señor Secretario, su presencia ante esta representación nacional, tenga resultados de tranquilidad para los mexicanos.

Muchas gracias (Aplausos.)

El C. Licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Señor diputado Piñera:

No deseo ni puedo eludir su pregunta.

Si vamos a hacer ajustes en el precio de la tortilla, no vamos a elevar el precio del pan blanco, déjeme expresarle cómo y después me referiré, a algunas otras cuestiones motivo de preocupación de todos los mexicanos.

Usted me pidió ser muy directo y directo debo ser ante la representación popular.

El maíz es para los mexicanos mucho más que alimento, es religión, es moneda, es cultura, es la forma en que viven más de 10 millones de mexicanos que se dedican a su cultivo.

A esos mexicanos el Gobierno de la República les ha llevado varias veces, vía aumento de precios se garantía, incrementos en su ingreso familiar para que salgan del subdesarrollo y frecuentemente de la miseria que los agobia. Son los campesinos más necesitados con, son los campesinos más pobres los que viven allá en la punta de los cerros, en las zonas marginadas que tanto nos preocupan, a esos campesinos nuestros se les ha elevado cuatro veces el precio de la tonelada de maíz en los últimos dos años, es una elevación bastante considerable, pero todavía insignificante y no basta para cubrir sus necesidades para estimular la producción maicera y recuperar la autosuficiencia nacional.

Por otra parte, desde hace dos años elevamos la última vez el precio de la masa y de la Tortilla.

Hablar de masa y de tortilla es hablar del interés más cercano a la familia y a la mesa de todos los mexicanos, de todos sin distingos, por eso lo hago con la mayor conciencia y responsabilidad. Con frecuencia anuncio precios como la autoridad responsable, con dolor, porque el anuncio de precios nunca equivale a una buena noticia.

No vengo hoy, señor diputado Piñera, a anunciar un nuevo precio, desde esta tribuna, la más alta del país, para la masa y la tortilla. Vengo a explicarles respondiendo a su respuesta, a su pregunta de manera categórica; vengo a explicarles por qué es imposible, aunque lo deseáramos todos, mantener el precio de la tortilla, con algunos cuantos argumentos.

Hoy, estamos comprando maíz en una cosecha que se considera récord y esta si es buena noticia para los productores y para todos los mexicanos que consumimos maíz. Es buena noticia. Las cifras muy pronto se darán a conocer por las autoridades competentes. Se estima decía, que es cosecha récord, que llevará más dinero a los hogares de los productores.

El precio de garantía, el precio mínimo a que ésta cada producto vendiendo la tonelada de maíz en su parcela es de $ 4 450.00 pesos. Esa misma tonelada se distribuye en parte por CONASUPO. CONASUPO está comprando en tres mil lugares distintos de la República maíz en este momento y está permitiendo, esto es muy importante, que haya mercado para todos los productores. Que el que produce un kilo, diez kilos, media tonelada o una tonelada, pueda llevarla ahí, donde el Gobierno se la va a comprar por conducto del Centro de Compra CONASUPO.

¿Qué acontece luego?

CONASUPO saca esa tonelada y la tiene que llevar a su vasta red de distribución nacional en almacenes que tiene concentradores, distribuidores, redistribuidores, en todos los ámbitos del país.

El costo para CONASUPO, de mover cada tonelada, de los intereses que tiene que pagar por el capital que maneja, de las mermas, de los transportes, que es de aproximadamente mil pesos.

Si CONASUPO compra una tonelada de maíz a $4 450.00 en su centro distribuidor, le cuesta en promedio al año lo que en el país compró $4 450.00 más $1 000.00, $5 450.00.

¿A qué precio vende CONASUPO ese maíz? Aquí vamos a tener que entrar al terreno también de un subsidio expreso, abierto, que llega a las clases populares.

Esta tonelada la está vendiendo, para que tengamos tortilla en nuestras casas, y aquí hay

un problema de discriminación, igual en la casa del que gana poco o casi nada, hasta la casa del que mucho tiene, lleva el kilogramo de tortilla en promedio nacional a $4.50 el kilogramo, desde hace dos años, repito.

Pero no queda ahí este análisis. Para que pueda haber tortilla a este precio de $4.50 el kilogramo, la tonelada que CONASUPO tiene en sus almacenes y que le está costando $ 5 450.00, tiene que venderla a $ 2 375.00 a unos diez mil molinos en todo el país, que la están recibiendo a este precio $ 2 375.00 la tonelada.

¿Cuántas de estas toneladas, con la vigilancia nuestra, y del principio le digo que no es todo lo eficiente y eficaz que deseáramos, cuántas están convirtiendo en masa y en tortilla, o cuántas que se reciben a $2 375.00 por algunos molineros van a parar al mercado del maíz sin convertirse en masa y tortilla a precios que superan a los 5, 6, ó 7 mil pesos, dependiendo de la región?

Este es un fenómeno incontrolable.

Si en este momento el Gobierno decidiera, y la autoridad competente, Comercio, no tocar en fechas subsiguientes el precio de la tortilla, tendríamos que, para que vivieran muchos miles de mexicanos que se dedican a esta industria que es una de las más antiguas y más pobres del país, no podríamos seguir vendiendo ni siquiera a $2 375.00 la tonelada, tendríamos que entregarla seguramente a unos $1 300.00. Maíz a molinos entregado a $1 300.00; maíz a precio de garantía, entre $4 450.00 y 5 mil pesos; maíz en el mercado libre, a 5, 6, 7 Mil pesos y en lugares muy apartados, paradójicamente a precios mucho más altos, se volvería, definitivamente, un herradero y estaríamos creando un monstruo incontrolable, y lo más grave, esos subsidios que se generan de la contribución de todos los mexicanos, no estarían yendo a la mesa de los mexicanos a los que queremos proteger con tortilla al precio medio de $4.50.

Sé que esta decisión, cuando tengamos que tomarla, va a ser, de nueva cuenta, dolorosa; entiendo muy bien que los mexicanos más necesitados poco pensarán en ese momento que otros tal vez más necesitados que ellos están recibiendo parte del precio que van a pagar, porque la otra parte que surge del sistema fiscal, va vía subsidio, a los productores.

Esas reflexiones de que se aplaude cuando se pagan más altos precios de garantía y se censura, se critica a quienes van a cobrar mayores precios de venta, esas decisiones, repito, son dolorosas, pero hay que tomarlas.

Sencillamente hago aquí una afirmación, señor diputado Piñera.

Hemos buscado, dentro de nuestro sistema económico, muchos mecanismos para evitar, vía subsidios, que no suba el precio ni de la masa ni de la tortilla. Debo confesarle que en el foro de la Comisión Nacional de Precios, integrada ahora oficialmente por miembros del gobierno mexicano, del Ejecutivo, no tenemos todavía luces suficientes para poder canalizar un subsidio en cifra mayor; ahora es de 18 mil millones de pesos al año para garantizar que llegue realmente a las masas de los consumidores; que llegue al estómago de los más necesitados.

Así, de la manera más respetuosa, yo quiero preguntarles, yo quiero consultarles a los señores diputados la posibilidad de que al Secretario de Comercio le den sus luces sobre el particular.

Les estoy anunciando por necesidad de responder a su pregunta directa, una noticia como todas las de precios, mala; sin embargo quisiera, no en este foro obviamente, quisiera, repito, de la manera más directa y comprometida, todos somos gobierno, recibir de ustedes, de los representantes populares opiniones, alternativas, que le permitan a la autoridad en materia de precios, decidir mejor sobre el particular. Esto lo suplico de manera rápida, rápido se mueven los acontecimientos, las cosechas se están levantando, los precios se están pagando y los subsidios no están llegando al consumidor al que queremos proteger.

Si hubiera un mecanismo de subsidios éstos crecerían, pero eso es el dinero, para subsidiar a los que más lo necesitan, no lo encontramos mejor, tenemos que seguir en el caso de la tortilla - esa es la opinión mía -, tenemos que seguir en el doble mecanismo, cerrar la brecha entre el precio del mercado del maíz y el precio a que CONASUPO vende ese maíz a los molineros, para evitar desviaciones y la diferencia para que subsistan los que se dedican a la industria, repito, más pobre, más atrasada, más tradicional, para que subsistan decorosamente tenemos que resarcirles costos; esta diferencia al precio de la tortilla no es sólo por el precio de garantía, es porque también han subido sus salarios, es porque están pagando más por la comida que consumen, es porque pagan más por la energía y los transportes con que movilizan sus productos, es por el fenómeno que ya marcaba aquí en mi intervención.

Por ello, y en esta pregunta me he extendido más de lo deseado, me preocupa hondamente no responderle con un no rotundo, prefiero decirle el si pero todavía no conozco el cuánto en proporción y todavía no se ha decidido el cuándo.

Antes de que estos dos factores se den a conocer a todo nuestro pueblo, repito la cordial, la formal invitación para que los representantes del pueblo nos puedan dar luces y nos permitan tomar la menos mala de las alternativas.

Todas, cuando se habla de aumento de precios, repercuten con ese signo, son malas noticias.

En cuanto al pan, en cuanto a la harina y el trigo, el fenómeno es parecido.

Tenemos que en nuestros campos trigueros unas de las productividades más altas en el mundo, son ejemplares por su organización y la cantidad que produce ese campo en toneladas por hectárea. Sin embargo, no es posible también, por el mismo fenómeno, seguir manteniendo de manera indefinida el subsidio al pan blanco. Sin embargo, también, debo señalarlo con la claridad que me permita comunicarme con ustedes;

En el caso del trigo, todo el que se compra en el país, todo el trigo que se convierte en harina, va a unos cuantos molinos, que son menos de 200 en número.

En vez de subsidiar como antes, éste es de los cambios de subsidio en su instrumentación, al trigo dándolo barato para que haya harina barata, pan blanco barato, se está subsidiando a la harina. Estamos avanzando en este proceso de transparencia del subsidio, al pasar de la materia prima al producto intermedio o a el producto terminado y en este caso sabemos con precisión cuánta harina produce cada uno de los molinos que hay en todo el país y quién les abastece esa harina.

Invariablemente, el molinero mexicano compra su trigo, cuando así le conviene, de manera directa en los campos de producción, o lo adquiere con el concurso directo, vigilancia y control de CONASUPO, en el exterior. Sus costos son "X", los internos, los externos, la cantidad que internamente compra, el complemento internacional, se promedian y es el costo por tonelada de trigo.

El bulto de harina, de manera muy identificada, tiene también costo y nosotros le fijamos un precio, un precio para que el pan blanco se esté vendiendo a 50 centavos la pieza. Desde hace varios años tampoco tocamos el precio del pan blanco, pero hay aquí sí un mecanismo más directo para controlar el subsidio, como se da por bulto de harina, que se destina a la fabricación de pan, es mucho más factible que no se desvíe y que llegue al destino final, los consumidores finales de pan blanco.

Este nuevo sistema de aplicación de subsidios, de hacerlos llegar a los consumidores populares, nos permite decirle también categóricamente que en el caso del pan blanco por ahora no habrá aumento de precios, aunque si habrán subsidios crecientes para el mismo.

Me preocupa mucho lo que usted señala, como un fenómeno de difusión, cuando se dice no va a subir tal cosa o tal producto, automáticamente nuestro pueblo piensa en lo contrario.

Ciertamente, señor diputado, y se lo digo de la manera más responsable, jamás en la Secretaría de Comercio hemos dicho que no va a subir un precio y éste se eleve después. Si se han dado estos fenómenos no han sido seguramente en el área de mi competencia y responsabilidad.

Con frecuencia se quejan los medios de información, que les cerramos la misma, imagínese qué acontecería si empezamos a elucubrar sobre posibles aumentos de algunos productos. Inmediatamente surge el ocultamiento, el acaparamiento tan nocivo, de esa especulación que tanto daña y realmente no es mediante mecanismos de vigilancia como podemos evitarlos y subsanarlos.

Es la sociedad en su conjunto la responsable, hacemos nuestro mejor esfuerzo y para evitar que estos fenómenos crezcan, para evitarlos, repito, somos también frecuentemente muy cuidadosos en las noticias que damos.

Esta pregunta que usted me hace, es de veras muy delicada, muy delicada, podría originar muchos fenómenos de ocultamiento o de acaparamiento.

Tenemos por fortuna hoy suficiente maíz para abastecer a todo el mercado nacional, estamos frente a la mejor cosecha maicera, tenemos reconstituidas y seguimos fortaleciendo las reservas en todo el territorio nacional.

Para no ser elusivo, en este caso, le diría lo contrario, si fuese necesario sin mentir a nadie, puedo decirle que estamos revisando el precio de la masa y de la tortilla y que en su oportunidad y con el procedimiento legal que existe sobre el mismo, daremos al pueblo de México información mucho más amplia y concreta. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. David Bravo y Cid de León.

El C. David Bravo y Cid: Señor Secretario:

Es evidente que los energéticos son un factor decisivo para el desarrollo de los pueblos, sean éstos desarrollados, subdesarrollados o infradesarrollados, en tal proporción que casi podríamos asegurar que resultan la palabra de arranque para un plan de desarrollo sostenido y al mismo tiempo un avanzar continuamente en la estabilidad productiva de la nación.

Hace 29 meses que la Comisión Federal de Electricidad aplicó un incremento de 1.5% a las tarifas del consumo de la energía eléctrica; también anuncio en aquel entonces, que este 1.5% mensual, progresivo, tendría una duración de 24 meses, ya se pasaron 5 meses y todavía sigue vigente este 1.5% de incremento en las tarifas de consumo. Hace unos momentos usted nos estaba haciendo referencia a la influencia que tiene en la industria, el consumo de energía eléctrica. Yo me atrevo a hacer la referencia también que el pago del consumo de la energía eléctrica doméstica merma substancialmente el patrimonio familiar destinado a la mesa diaria y cotidiana.

Usted nos estaba señalando también que las subsistencias casi han duplicado la posibilidad para la mesa de las familias. Yo intuyo en esto

un fenómeno que resulta inflacionario u descontrolador de los precios, porque por un lado todos los productos que tienen que considerar el 1.5% mensual progresivo, se tienen que reflejar en los precios de esos productos y no hay manera de poner un tope definitivo que vuelva estático el incremento que se refleja por el pago de energía eléctrica.

En un primer aspecto de la pregunta, yo le quisiera suplicar que nos diga si va a persistir este 1.5% de incremento en las tarifas mensuales o hasta cuándo se va a detener y dentro del mismo marco de los energéticos, tenemos noticia y la celebramos, se que el gas licuado ha recibido un abatimiento en el precio para que llegue a un tope fijo definitivo, de $4.30 el kilogramo, en los estados de las zonas fronterizas.

Esto realmente lo aplaudimos, porque responde a la tesis que el Partido Acción Nacional sostiene de que la justicia sea distributiva, pero al mismo tiempo, y en este mismo orden de ideas, el incremento progresivo de $0.10 por kilo por mes, en los Estados que no son fronterizos, hasta llegar al tope definitivo de $4.30 el kilogramo. La duración será de 19 meses. Aquí entra la otra referencia al mismo tema que nos decía al principio. ¿Se respetará definitivamente este tope o sucederá lo que está sucediendo actualmente con las tarifas de consumo de energía eléctrica, y si pasamos, dentro del mismo rubro de energéticos al gas natural y al combustóleo?

En el periódico oficial del 21 de noviembre pasado se anunció que sufre un incremento del 2.5% mensual progresivo, durante 2 años en el mismo sentido le hago la pregunta, señor Secretario.

¿Será cierto que al terminar los dos años, termine también este 2.5% mensual progresivo?

Y hablando también de lo que acaba de incrementarse la gasolina extra. Esta gasolina extra ha recibido un incremento de $3.00 en litro alegando que hay que detener los consumos suntuarios, solamente que se presenta un fenómeno, los que saben de mecánica, los motores de los coches populares como es el Volkswagen el Renault, etc., son precisamente los que necesitan de este tipo de gasolina, precisamente por el diseño y el grado de calor con que trabajan estas máquinas. Aquí resulta en cierto modo un poco incongruente.

Antes de que subiera este costo de la gasolina se compraba una pipa de 18 000 litros y ésta se vendía aproximadamente en unos 15 días; ahora en 45 días no se consumen esos 18 000 litros por pipa. Quiere decir que se ha frenado el consumo de este energético que resultaba caro y ahora resulta más, pero con el sacrificio de aquellos que para trasladares usan de las unidades populares, pero descubrimos otro fenómeno en este aspecto y este fenómeno consiste en que estos $3.00 que se han incrementado exclusivamente van a parar al impuesto al consumo.

No hay participación para la empresa de este incremento, puesto que tenemos informes fidedignos y certificación visual de las facturas, donde PEMEX no recibe absolutamente nada de este incremento, aunque fuese proporcionalmente.

Para terminar, Señor Secretario, yo quisiera señalar en la pregunta si estos incrementos que se han fijado a los demás energéticos van a gravar exclusivamente el consumo y van a dejar abierta la posibilidad de seguir con los subsidios que merman tremendamente la disponibilidades hacendarías, o se va a hacer una repartición proporcional tanto a la empresa productora y generadora de estos energéticos como al impuesto al consumo.

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado:

Las tarifas de electricidad que se incrementaron en unos 5% desde hace más de un año, y que luego, de acuerdo con la legislación sobre la materia, la Secretaría a mi cargo expidió el acuerdo respectivo para prolongarlas con ese incremento mensual de 1.5% durante un año más, no se ha hecho con toda claridad se ha dicho, a la espalda de nadie. Lo informamos así, usted está informado y está preocupado por esa circunstancia.

Cuando hemos analizado al Sector Eléctrico y cuando, como en fecha reciente, nos enorgullecemos de la capacidad de nuestros técnicos; de esa majestuosa obra de ingeniería que es Chicoasén, ahora Moreno Torres, que se integra con las Presas Belisario Domínguez, La Angostura y más abajo del río, con Netzahualcóyotl, en realidad constituye este prodigio de arquitectura una de las obras hechas por mexicanos que más nos enorgullece.

Yo formo parte de la junta de Gobierno de la Comisión Federal de Electricidad y soy, desde sus entrañas, corresponsable con la empresa y, como autoridad en materia de precios y tarifas, responsable de las mismas. El desarrollo del país es tan acelerado - yo diría tan inusitadamente acelerado - que la demanda de energía eléctrica, más que se duplica cada seis años y son cifras verdaderamente altas las que el país requiere ahora y va a requerir en los próximos años, donde el desarrollo sin duda se va a seguir intensificando con grados cada vez mayores de justicia distributiva.

Esta tarifa está vigente apenas para compensar parte de los costos de la Comisión Federal de Electricidad; ni siquiera alcanza la tarifa para cubrir sus costos internos y necesidades de inversiones crecientes.

Usted conoce muy bien, todos sabemos, la labor de electrificación popular que se está haciendo

en todo el país, labor de amplio contenido social y profundo beneficio, particularmente a nuestros campesinos. Comunidades que nunca soñaron tener luz, que aprecia que continuaban viviendo en el medioevo, ahora ven llegar la electricidad, ven llegar el camino, ven llegar el progreso, ven llegar, con toda la sorpresa que ello implica, la televisión, la imagen viva, ese prodigio que acerca a los hombres y a las culturas.

Esta tarifa progresiva del 1.5% mensual, consideramos que es la forma que lesiona menos el interés de los consumidores, no es indiscriminada, también hemos hecho una reestructuración a la tarifa; aquellos sectores de la población que por su nivel de ingreso pueden consumir mucho más electricidad y de hecho la consumen, pagan progresivamente tarifas mucho más altas; aquellos que están en rangos mínimos prácticamente, en México, no pagan nada, o pagan muy poco. La industria de la masa y la tortilla está dentro de esos sectores cuidadosamente protegidos, la industria agropecuaria igual y en las comunidades rurales se lleva el servicio, frecuentemente, sin que haya ninguna contribución del beneficiario. Esta cifra, una vez que termine su vigencia actual, la analizaremos y en su oportunidad informaremos si la continuación, con un buen mecanismo en el 1.5% progresivo, depende de las condiciones de la economía nacional, o si cambiamos el procedimiento, pero siempre, repito, tenderá a ser más equitativo para que paguen más los que más consumen y menos los que menos consumen.

Hay tarifas especiales para la industria y cuidamos mucho que su impacto en costos para consumos populares sean los menos.

En el caso del gas licuado a que usted hace referencia, recordemos que durante muchos años el país fue abastecido, sobre todo en su zona fronteriza, en ocho Estados de esa región del país, por gas que se importaba de los Estados Unidos de Norteamérica y se importaba de compañías particulares Norteamericanas y se distribuía en México a precios de importación con las ganancias consecuentes. Habíamos llegado a una situación de precios anárquica para el gas de consumo doméstico; fluctuaban en algunos casos $3.00, en otros $4.70,$4.80, 6 y pico, 5 y fracción, 8 y fracción, diría que había muchos precios en todos estos Estados de la República. Quisimos hacer el ajuste hace algunos meses en el gas de consumo doméstico y encontramos que nos faltaban algunos elementos para afinar los cálculos y otros para garantizar definitivamente el abasto nacional, en toda la zona, con gas nacional. Garantizado este abasto, decidimos aceptar el promedio de $4.30 que calculó PEMEX como adecuado en precio al gas de consumo doméstico, el gas llamado LP, para estas 8 entidades que tenían precios más altos que $4.30. Recuerdo, algunas comisiones de amas de casa, de consumidores de gas doméstico de Nuevo León y Tamaulipas, que nos visitaron en la Secretaría de Comercio, pidiendo que se bajara ese precio. A ellos les costaba $4.80, en Tamaulipas, una cantidad sensiblemente más alta $4.30, en Nuevo León, que bajáramos el precio a los $2.40, y unos kilómetros más al sur, en Ciudad Victoria, ya estaban pagando a $2.40, el centro del Sur y Sureste $2.40.

Creo que la mecánica menos incongruente que podríamos seguir para ir saliendo de subsidios que ya no son explicables ni bien aplicables en condiciones como ésta, era poner a esos $4.30, que PEMEX con mucho cuidado calculó el precio de todos estos estados, que tenían precios superiores a los $4.30 por el kilo de gas licuado LP. En el resto de los estados de la República durante un lapso de 19 meses, empezar a subir $0.10 por kilogramo, hasta que dentro de 19 meses los uniformemos en todo el país.

Sin duda, para esta fecha, ya este mecanismo de elevación mensual, y esos $4.30, podrían resultar insuficientes, pero sí habrá un paso de reordenamiento de precios, de igualación de precios en todo el país y de evitar de subsidios que ahora estábamos destinando a este consumo, para que tengan mayor producción y mayor productividad.

En el caso del gas natural y del combustóleo, si no recuerdo mal, el equivalente al precio a que nosotros vendemos el gas natural, el que sirve para la industria al mercado norteamericano, es doce veces superior. El gas que estamos exportando, ese por el que ahora nos pagan $4.25 el millar de pies cúbicos, ese se está vendiendo en México doce veces más abajo. Hay en esta circunstancia, hay un fuerte subsidio a la industria nacional, pero es un proceso deliberado, es un proceso de estímulos a nuestra producción industrial, para hacerla más competitiva en el exterior, con los peligros que puede implicar la imposición de impuestos compensatorios, pero sobre todo algo que es un esfuerzo financiero del Gobierno, para que los precios internos de todas la mercancías que se producen con gas a precios muy baratos, tengan también esas mercancías menos contenido de precio - gas.

El incremento que se ha autorizado venía siendo de un 5% de elevación mensual y se ha subido a 2.5% Aun dentro de dos años, el precio de gas natural será muchísimo más barato que el extranjero, deberá estar ubicado alrededor de 70 centavos el millar de pies cúbicos y el precio internacional tengan la seguridad de que estará mucho más arriba de los $4.25, de hoy. Seguramente la diferencia se va a abrir más todavía, apenas es un esfuerzo, de congruencia, que nos tiene que llevar a ser más cuidadosos y más eficientes en el uso de este

recurso natural vital para el desarrollo industrial del país.

Le puede decir categóricamente, señor diputado, que es tan débil, tan pequeño el aumento, que no afectará prácticamente nada a los costos de producción y esto podrá comprobarse fácilmente con los señores industriales y las empresas del gobierno, que consumen gas industrial y combustóleo. El combustóleo no lo exportamos, pero es el mismo fenómeno que el del gas natural.

En el caso de la gasolina extra, creo conveniente aclararle que todos los automóviles que se fabrican en el país, todos, sin excepción, consumen gasolina Nova o pueden consumirla, están fabricados para eso, es una afirmación categórica derivada de información de la industria automotriz. Así que consuma gasolina Extra aquel que considere que su motor le va a funcionar un poco mejor o que en climas bajos cuando van en cuestas quiere evitar un poco ese cascabeleo que a veces se oye, pero no le pasará nada al motor de su automóvil ni al motor del automóvil de ningún mexicano que lo cargue con gasolina Nova.

¿Por qué subimos el precio de la gasolina Extra?

Primero porque hecha esta aclaración, normalmente la consumen motores que fueron fabricados con esas especificaciones fuera del país; automóviles que han ingresado al país, que están en zonas fronterizas, que subrepticiamente, en su mayoría ilegalmente, han penetrado al interior y requieren ese tipo de gasolina y lo otro, la gasolina que en millares de litros se esta fugando hacia el mercado norteamericano - y no quiere usar el término - pero hay que cuidar nuestros subsidios y nuestros recursos y si turistas y visitantes norteamericanos, que son bienvenidos, vienen para cargar combustible barato y regresar con sus tanques llenos a precios muy bajos subsidiados, no quiero abundar más en el tema, sencillamente esta es una política de congruencia que está buscando cada vez más que nuestras decisiones en materia de precios se ajusten a la realidad nacional, evitar en el caso de la gasolina Extra fugas masivas que no tenían por qué darse, garantizar a todos gasolina popular.

Esta fue la gran decisión - y en ello quiero poner énfasis, señor diputado - la gran decisión del presidente López Portillo, cuando anunció, el 20 de Noviembre: "No subirá la gasolina Nova, no subirá el Diesel". Estaba pensando en las grandes mayorías de mexicanos, estaba pensando en no lesionar la economía familiar de millones de mexicanos que necesitan ese apoyo a corto plazo. "En una medida, dijo, de carácter antiinflacionario a corto plazo, que el que tiene un automóvil, que el trabajador, el empleado que necesita trasladarse en un vehículo de su propiedad o en uno que rente, el que tenga que pagar una tarifa de transporte, que la mercancía que se mueve en todo el país en camiones, con gasolina nova o con Diesel en su mayor parte, no incrementaran costos de inmediato y no sufra la economía familiar."

Es una decisión de hondo contenido social, de honda trascendencia de servicio popular. No es fundamentalmente una medida de tipo económico, de tipo económico lo recomendable pudieran haber sido otros niveles de precios, pero el Presidente tomó la decisión que el pueblo esperaba que él tomase y así venimos actuando con iguales precios para Nova e iguales precios para Diesel. Y que no se diga por ahí, que va a desaparecer la gasolina Nova como una estratagema para que luego sólo puede en el mercado la gasolina Extra. tengan todos ustedes representantes del pueblo, la seguridad (aplausos) de que seguirá habiendo a los precios actuales, suficiente gasolina Nova y suficiente diesel.

En el caso del diesel la situación es todavía mucho más importante.

Diesel prácticamente hay en todo; no hay mercancía que no tenga literalmente algo de diesel. Los barcos usan diesel en su mayoría, los ferrocarriles usan diesel, los camiones de transporte, camionetas y hasta algunos automóviles usan diesel, En todo lo que usamos y consumimos hay alguna proporción de diesel, por eso habrá bastante diesel y no subirá su precio, pero permítanme hacer una reflexión adicional referente a lo que usted señala.

En el caso de la gasolina, la mayor proporción del aumento de su precio, va a parar al fisco. De acuerdo. Ni siquiera directamente a Petróleos y no necesitaba ser así PEMEX es un organismo que está abasteciéndose para su crecimiento de sus propios recursos y retroalimentándose de recursos fiscales.

¿Por qué decía que tratándose de la gasolina Extra, y pudiera ser de todos los combustibles en su conjunto, es una medida que a mediano y a largo plazo es antiinflacionaria?

Algo muy simple, cuando nosotros en este impuesto que usted señala y lo califica como impuesto al consumo, en realidad lo es, estamos elevando el precio de un consumo, estamos retirando dinero de las clases que pueden pagar esos recursos cobrándoles más precios.

Evidentemente así es, se les está quitando capacidad de compra para que no gasten esos recursos en bienes no necesarios para la sociedad, estamos desinflando a la economía. Esos recursos llegan limpios al erario federal y se destinan al torrente del gasto público que ustedes analizaron tan escrupulosamente hace unos cuantos días.

Ciertamente lo que usted dice acontece. A mediano y largo plazo estos precios elevados son antiinflacionarios, son precios porcentualmente tarifas de empresas del gobierno. El fenómeno es muy distinto cuando se trata de precios o tarifas de empresarios particulares.

Creo que era importante destacar esta diferencia y el por qué no subirán ni el diesel ni Nova, y seguirá habiendo abasto suficiente en todas las gasolineras del país. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Hildebrando Gaytán.

El C. Hildebrando Gaytán: Señor Secretario:

Es evidente que mantiene desatada una feroz contraofensiva que va a lesionar directamente los intereses del pueblo y de la nación.

Lo primero se advierte en la creciente espiral inflacionaria de precios que reduce sensiblemente el poder adquisitivo de las grandes masas populares.

Lo segundo, caracterizado por las fuertes presiones de los monopolios y las transnacionales para que sigamos atados a la importación de granos de bienes de consumo necesario, lo que conlleva el grave riesgo de sacrificar por la vía de la dependencia alimentaria, nuestro desarrollo nacional independientemente, el pleno ejercicio de nuestra soberanía y sujetarnos a un sistema cuya perspectiva histórica, en lo económico, político y social, no es precisamente prometedora.

El Partido Popular Socialista está convenciendo de que uno de los renglones más difíciles de atender con eficacia es el de la satisfacción del abasto nacional con oportunidad y prontitud. Esto se debe a varios factores, entre los que podemos mencionar la existencia de un aparato comercial oneroso y atomizado.

Por otra parte, el atraso y lo anacrónico en el transporte ferroviario, en el de marina mercante, en la discriminación de carga que hacen los actuales concesionarios privados y, junto a todo esto, la desleal actitud de agricultores desnacionalizados que prefieren dedicar sus tierras a la agricultura de exportación.

indudablemente que la situación actual, para ayudar a la economía popular y al desarrollo del país, requiere de medidas que hagan frente de inmediato a estos hechos, pero nosotros no pasamos inadvertido que también es necesario prever para el futuro.

Es necesario estructurar toda una serie de medidas que nos permitan, a largo plazo, satisfacer las necesidades populares. Sabemos que si se toman con patriotismo decisiones en este sentido, se podrá salir adelante en la batalla contra la carestía de la vida y esto se traducirá en el fortalecimiento de la vía nacional revolucionaria que ha seguido nuestro país.

En la exposición que usted ha hecho este día, ante la Cámara, hemos advertido respuestas importantes a las principales preocupaciones que tiene el pueblo. Queremos destacar que, en lo que se refiere a la inflación, es muy importante no olvidar todo este traslado de inflación que recibimos del exterior por diversos factores ya mencionados. Esto es importante que el pueblo de México no lo pierda de vista por más que sus enemigos quisieran encubrirlo.

Señor Secretario:

A pesar de que usted ya ha tocado en aspectos generales los temas a que voy a hacer referencia, desearía de todas maneras sus puntos de vista al respecto.

¿Que medidas, metas y plazos se tienen programados para que los precios reflejen el valor exacto del servicio real del comercio, es decir, para abatir la proporción que tiene actualmente el comercio dentro del producto interno nacional, que tenemos entendido está aproximadamente por el 30% y para que se reduzca, con el fin de que se puedan canalizar mayores recursos a los sectores de la producción industrial y agropecuario?

Por otra parte, un aspecto concreto, parcial, dentro del aspecto del control de precios. Suponemos que cuando los productores piden aumento a los artículos correspondientes, presentan estudios en los que apoyan esta solicitud en la elevación de los insumos, etc. En los estudios que se hacen para dar una respuesta a la solicitud presentada ante esa Secretaría, queremos saber si se contempla o qué medida se pone en práctica, la necesidad de que los productores estructuren sus industrias, muchas de ellas atrasadas, a efecto de que esta reorganización se refleje en una mejor productividad que también debe ser tomada en cuenta, como factor para fijar los precios y que serian una cantidad menor para bien del pueblo.

Muchas gracias por su atención.

El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Con gusto, diputado Gaytán.

Primero quiero decirle que el país de ninguna manera, puede aceptar ataduras con el exterior y mucho menos en su comida.

Nuestra gran lucha, nuestro gran propósito, nuestro gran sistema, el Alimentario Mexicano, en el que estamos empeñados todos, busca recuperar la autosuficiencia lo antes posible.

Decía a ustedes, como buenas nuevas, que en maíz, seguramente, esta cosecha sería récord, la autoridad competente dará más información sobre el particular.

Sin embargo, el consumo sigue creciendo, sigue creciendo como expresión del desarrollo, sigue creciendo como expresión de la consolidación de la economía y seguimos haciendo importaciones y reconstituyendo reservas hasta que alcancemos, lo lograremos, la autosuficiencia nacional en materia de alimentos básicos.

Cuánto quisiéramos que el comercio reflejara exactamente los costos, costos de fabricación, costos de distribución, y utilidades siempre razonables a esa actividad y al tamaño.

de la empresa que los practique. Generalmente, se distorsionan mediante mecanismos especulativos en un largo recorrido de ineficiencia y de intermediación. Mucho se está haciendo para corregirlo, pero mucho más falta por hacer. Yo creo, profundamente, que tratándose de productos de consumo popular, una de las acciones más hondas y revolucionarias del régimen, es el fortalecimiento de la industria y de la distribución social de alimentos básicos, pero los tiempos son largos y hay deformaciones.

Yo no puedo decir que el comercio es más ineficiente que hace algunos años. Encontramos todo tipo de comercios en el país, desde los más anacrónicos hasta los sistemas más modernos de comercio en el mundo, pero en todos estos sistemas, lo que se venden con mercancías, bienes y servicios, y para que sean bienes y servicios, se necesita que se produzcan.

Lo que tratamos de hacer cuando crece más rápidamente la demanda que la oferta, es una intervención mucho más decidida, definitiva y a fondo del Gobierno Mexicano para evitar estas prácticas tan negativas a la sociedad. Lo intentamos con todo lo que tenemos y con todo lo que podemos, pero nuestro sistema no siempre nos permite ser todo lo eficaz que quisiéramos, es un sistema que ha elegido la sociedad mexicana, es una constitución que es programa y está vigente y dentro de nuestro marco legal constitucional y las leyes derivadas del mismo, actuamos.

Nos duele cuando hay fenómenos tan frecuentes y tan generalizados, en donde no por caída de la producción, sobre todo industrial, sino por aumento de la demanda, no satisfacemos esas necesidades y se generan posibilidades de ocultamiento y especulación. Esto eleva precios y frecuentemente salen de nuestro control. Cuando descubrimos el delito lo denunciamos, cuando nos toca aplicar la pena, la sanción, la aplicamos, cuando hay que denunciar el delito, aplica la pena la autoridad correspondiente, pero es bien poco lo que en materia de control de precios podemos hacer de acuerdo con lo que deseamos.

Creo que el mecanismo más concreto y eficaz lo estamos siguiendo, importaciones complementarias temporales en cuanto a que no van a ser permanentes, durarán mientras recuperamos la autosuficiencia, distribución masiva rápida por medios sociales, el comercio social, el oficial, el vastísimo de CONASUPO y de otras entidades del Sector Público, las cooperativas, las tiendas sindicales, que son tan importantes, pero el gran aparato comercial es el de la empresa privada y en este campo también tenemos acciones muy importantes.

Recientemente opera y con mucho éxito la Impulsora del Pequeño Comercio - espero después darles mayores datos -, para vender a precios de mayores a pequeños comerciantes asociados o no, de tal manera que el comerciante no venda caro por comprar caro. Es un mecanismo práctico que ya atiende a más de 80 mil comerciantes en este momento y va a crecer mucho más.

¿Como hacemos para autorizar aumentos de precios? preguntaba usted.

Hay invariablemente un análisis de costo muy riguroso, muy riguroso. Jamás se pone un precio en función de la intuición, de la presión o de la negociación. Los precios son ni más ni menos que los que requiere el aparato productivo, para que la producción no caiga, y para que los consumidores sufran lo menos posible.

Hay un sistema de precios de 30 productos básicos que manejamos en la Comisión Nacional de Precios donde estamos representados varios Secretarios de Estado y analizamos orígenes y consecuencias de estas solicitudes y tomamos las decisiones que corresponden, se hacen las sugerencias y finalmente la autoridad en materia de precios que es la Secretaría de Comercio, dicta el acuerdo correspondiente.

Otro sistema es el de costos - precios que en esta Administración - y es muy importante señalarlo - incluye ya utilidades, regulación de costos - precios utilidades. Es un avance, que si lo analizan, es bastante importante en lo que significa de apoyo a la producción, a las clases populares en la redistribución del ingreso y en evitar abusos.

Esos precios que fijamos deben permitir a los productores ganancias suficientes para que su actividad sea atractiva, pero hay muchos casos de productos básicos que los fabrican particulares en los que, si dejamos márgenes muy limitados de utilidad, cuando las utilidades son muy grandes, en otros productos que no están sujetos a control de precios, no se producen, el capital se desvía, se invierte en otros campos de la actividad productiva industrial y definitivamente surge la escasez y contra la escasez no hay sanciones que valgan, los precios desgraciadamente se descontrolan y las importaciones, por ese cuello de botella que usted mismo señala, cuello de botella que estamos dominando, rompiendo, el de los transportes, no podemos con frecuencia hacer esas importaciones con agilidad. Hay, entonces, poco abasto en el mercado y consecuencia lógica elevación de precios ahí donde no puede llegar nuestra vigilancia y nuestras sanciones; acaparamiento ahí donde no hay denuncia y donde se comete el delito y no se puede penalizar porque no se puede comprobar. Este es un fenómeno cierto, pero siendo expreso en la respuesta a su pregunta, nunca se autoriza nada que no sea estrictamente lo indispensable para no desalentar la producción ni nada que vaya más allá de la lesión necesaria a la elevación indispensable del precio.

¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuando vamos a lograr dominar la inflación?

Este es el gran reto a su control total, a su eliminación con un aparato productivo, mucho más integrado, a lograr que la maduración de las inversiones que ya se están haciendo en gran cantidad.

No olviden que aquí oyeron esa cifra. Que hay una inversión pública y privada que ha roto todos los récords y que se estima de alrededor del 16% anual, que es muy fuerte.

Conforme estas inversiones vayan madurando, la planta industrial empezará a producir y a mayor producción creará, obviamente, mayor oferta y estos mecanismos de abuso y de ineficiencia que se dan en el aparato distributivo y comercial, tienden por naturaleza misma, del efecto de la oferta, a desaparecer.

Trabajamos en ese sentido, siempre inspirados por apoyar invariablemente nuestra política de precios, a las clases populares, a las clases que ustedes representan. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Manuel Stephens.

El C. Manuel Stephens: Señor Secretario:

Con la honestidad, seriedad y franqueza que en las comparecencias ha caracterizado al Grupo Parlamentario Comunista Coalición de Izquierda, haré ante ustedes algunas reflexiones y preguntas relacionadas con el Comercio Exterior.

Estas reflexiones están alejadas de la retórica que acostumbran hacer uso de ella algunos diputados del PRI, que hoy están apareciendo como ultrarrevolucionarios, aparentando defender los intereses del pueblo, no obstante tener medio siglo en el poder y la solución que demandan los obreros y campesinos, la juventud y las mujeres, no llega a ellos.

La intención es obvia, rescatar para el PRI la confianza que ha ido perdiendo frente al pueblo del trabajador de nuestro país

Dada la situación que hoy vive el Poder Ejecutivo y su Partido, en lo particular por cuanto se refiere al relevo sexenal, nosotros, integrantes del Grupo Parlamentario Comunista, queremos dejar asentado que no compartimos la idea de que la Cámara nuestra sea usada como escaparate para la presentación de los precandidatos, por lo que demandamos respuestas objetivas y concretas a nuestras demandas, a nuestras preocupaciones y preguntas.

En materia de Comercio Exterior, se han reflejado, y reflejan actualmente, algunos de los resultados negativos de la política económica aplicada por los gobiernos post - cardenistas. En aras de fomentar un proceso de industrialización, a nuestro juicio la política comercial ha estado orientada a proteger a los sectores más poderosos de la economía, en donde se ubica la inversión extranjera que en volúmenes crecientes ha fluido a nuestro país.

Los resultados de esta política han sido dos devaluaciones que han desatado, como lo podemos constatar ahora alzas violentas en los precios internos e incesante carestía de la vida, pero no sólo eso; esta política comercial externa, al proteger indiscriminadamente a la gran empresa monopólica nacional y extranjera, ha originado un creciente déficit comercial que ha implicado a la vez un mayor endeudamiento con el exterior. Dichos resultados, como puede observarse, de ninguna manera favorecen los intereses de las masas de trabajadores de nuestro país, por el contrario, el resultado de esta política comercial nos ha hecho más dependientes comercial, financiera y tecnológicamente del exterior, en especial del imperialismo de los Estados Unidos de Norteamérica.

Dado que no tenemos tiempo suficiente para revisar detenidamente el comportamiento de este núcleo de empresas transnacionales, quisiéramos llamar la atención sobre dos de estas industrias, cuya relación con el nivel de vida de los obreros y campesinos de nuestro país es decisiva.

Nos referimos a la producción de alimentos y a la industria químico - farmacéutica.

En lo que se refiere a la primera, y tomando en cuenta su comportamiento reciente, se demuestra cuáles son los intereses que defiende la política comercial del gobierno.

¿Es posible, señor Secretario, se permite la comercialización externa de legumbres, hortalizas, granos, carnes y otros alimentos procesados?

Las transnacionales que dominan la industria alimentaria en México, absorben en promedio, más del 30% de la producción de hortalizas, frutas y legumbres para su procesamiento. En este renglón, la política comercial, a nuestro parecer, brilla por su ausencia. Estas mismas empresas gozan de todo tipo de incentivos comerciales y fiscales. Por lo demás, la mencionada política comercial da excesiva protección a la gran empresa, y no al mercado interno de precios.

¿Cuál es, entonces, el beneficio social que esas empresas traen al país?

Se puede afirmar categóricamente que ninguno, ya que, incluso, en términos de ocupación, y según afirmaciones del Plan Nacional de Empleo, su aportación es menor al 3%, que ha sido el promedio de crecimiento en el empleo en la industria de transformación en los últimos años.

Este núcleo de grandes empresas monopolistas, que producen para el consumo de las capas sociales de altos ingresos, lo único que aportan son graves desequilibrios comerciales para el país. La política comercial aplicada ha favorecido, por lo demás, el crecimiento de estas susodichas empresas. DATOS. Así tenemos que en 1976, del saldo comercial externo de la

industria de transformación, que era negativo, las empresas ubicadas en la química y en la producción de maquinaria no electrónica, representaban el 87.4% del déficit comercial en la industria. Para 1979, esta situación se agravó al ser el déficit comercial de la industria de la transformación 1.6 veces mayor que el déficit comercial total, debiéndose agregar que el 70% de estas importaciones las concentran las industrias químicas y de maquinaria no electrónica.

En el mismo sentido cabe apuntar que más del 60% de esas importaciones son de bienes intermedios procedentes de los Estados Unidos. Es ese aspecto que quizá más refleja el impacto negativo de la política comercial de protección a las ganancias de las grandes empresas transnacionales.

De todo es conocido que el contenido de importación de esas empresas es muy alto, mientras que la carga tributaria derivada de impuesto de importación para estos bienes de uso intermedio, en 1979 era de sólo 3.2%, debemos agregar también que como en la mayoría de los casos sus importaciones provienen de la casa matriz, existen prácticas ilícitas de sobrefacturación que el conjunto de la población resiente en los precios finales.

Al respecto caben las siguientes aclaraciones, señor Secretario:

En primer lugar hay que decir que en ningún momento y menos ahora, se ha tratado de este problema de la regulación de las relaciones comerciales con un sentido democrático y en beneficio del pueblo; la industria químico - farmacéutica tiene una importancia estratégica en las condiciones de salud y de vida de la población, sin embargo, se sigue permitiendo una importación indiscriminada de substancias activas y otros insumos que le permiten a estos monopolios comercializar más de 12 000 marcas de medicamentos, cuando se tiene conocimiento de que bastaría contar con un cuadro básico de cerca de 80 medicamentos. Este es uno de los aspectos más negativos de una política comercial caracterizada por el proteccionismo monopólico.

El otro aspecto de esta política en favor de los grandes capitalistas, es el del carácter de las importaciones que en su mayoría son bienes de uso intermedio. Cabe mencionar que esta política sólo ha beneficiado a las ramas que producen bienes de consumo durable en su mayoría no consumidos por las grandes masas de trabajadores de nuestro país, dados los altos precios y el deterioro del poder de compra de los salarios.

Además, estas ramas, en los últimos años, no generan empleo suficiente, haciendo uso cada vez más de tecnología intensiva y capital.

A pesar de lo anterior, la política comercial ha sido liberalizar gradualmente las importaciones sujetas al previo permiso y a las cuotas de importación. A pesar de existir fuertes déficit comerciales en la industria manufacturera, provocada por las empresas libres de estas ramas, a pesar también de que existen déficit internos que demandan recursos para su importación, se sigue aplicando la misma política de apoyo a las grandes empresas transnacionales en detrimento de las necesidades y sectores de interés nacional.

No sólo las divisas petroleras se están usando para comprar alimentos, también están subsidiando la importación que realizan los monopolios, puesto que se les conceden facilidad estímulos fiscales.

A este respecto es preciso mencionar también que a pesar de no haber entrado al GATT, esta política de liberalización en las importaciones se ha venido aplicando. Aquí tengo datos concretos, de que las fracciones liberadas en 1976, su importación creció en 79, 72.5% de las fracciones liberadas en 77, las importaciones correspondientes crecieron en 53.9%; de las fracciones liberadas en 78, las importaciones crecieron en 68.02% en el año de 79.

Todo lo aquí expresado, señor Secretario, no hace sino evidenciar que la política comercial respecto al comercio interno sigue favoreciendo a los intereses de los monopolios privados nacionales y extranjeros, preferentemente, lo que afecta en forma directa al conjunto de las clases trabajadoras. Además, contra lo afirmado aquí, en los hechos, se aplica una política comercial hacia el exterior como si hubiésemos entrado al GATT.

De esta manera también se acentúa nuestra dependencia respecto al exterior, así se diga lo contrario, por lo que nosotros proponemos un conjunto de medidas mínimas que se orientan, efectivamente, a satisfacer las demandas populares más sentidas por los trabajadores de este país:

1o. Expropiación de las empresas transnacionales con el objeto de asegurar la alimentación básica nacional.

2o. Control de la exportación de esas empresas, condicionándola a satisfacer primero los requerimientos internos.

3o. Control efectivo de las divisas, prohibiendo la importación de bienes destinados a las capas de altos ingresos, que sólo perjudican nuestra balanza de pagos.

4o. Mayor control de empresas extranjeras en la importación de insumos y bienes de uso intermedio, evitando prácticas ilícitas de precios, sobre todo en industrias como la automotriz, la química, químico - farmacéutica y las de bienes de consumo duradero.

5o. Control efectivo a los exportadores de carne, hortalizas, fruta, granos básicos y de cualquier otro bien de consumo básico, garantizando, antes que nada, el abasto suficiente y a precios bajos de tales bienes.

Por lo tanto, señor Secretario, habiendo hecho estas reflexiones pregunto lo siguiente:

Es evidente que las empresas transnacionales son responsables, en gran medida, del creciente y peligroso déficit en nuestro comercio exterior, ¿qué opina usted de propuestas como las de expropiación de las transnacionales de la alimentación o del control total de importaciones de las empresas automotrices o de la industria químico - farmacéutica?

Nosotros tenemos la impresión, lo digo con toda sinceridad, señor Secretario, de que la Secretaría de Comercio es, en los hechos, rebasada en buena medida por el poder de los grandes capitalistas. Esperamos pues que así con la franqueza con que yo he expuesto mis preocupaciones, haya igualmente respuestas concretas y congruentes lo más posibles.

Muchas gracias.

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado Stephens:

Estoy en esta tribuna por un mandato constitucional, la Cámara, tengo entendido, por unanimidad, pidió mi comparecencia y se corrieron todos los trámites, y cumpliéndose ellos tengo el honor de comparecer, por instrucciones del señor Presidente ante ustedes.

(Aplausos.)

Hay temas muy importantes que usted plantea desde su particular enfoque. Sin duda que será difícil para mí dar respuesta expresa en los términos que usted desearía, señor diputado.

Habla usted de la liberalización o liberación, casi a ultranza, del comercio exterior; toca usted el caso de las empresas transnacionales, de los monopolios, de la concentración de la riqueza, de normas que deben imponerse a los exportadores.

Quisiéramos realmente ordenar todo este tipo de asuntos y en los que considero sobresaliente la respuesta, si soy omiso le ruego que en su oportunidad se me repregunte.

Considero que el tema de la liberalización de nuestro comercio que usted apunta, relacionándolo con el GATT equivale a algo que se ha comentado mucho. La gatización sin GATT se ha llegado a hacer alguna expresión inclusive popular. No, no hay nada de eso, estamos en una etapa de racionalización de nuestro comercio exterior. Ya no podemos ser aquel país que sólo desarrollaba su industria pensando en sustituir importaciones, producir aquí esas mercancías que antes se importaban masivamente y con eso quedar satisfechos. Hemos avanzado mucho, pero mucho más allá y ahora nos preocupa, fundamentalmente, terminar y continuar con la etapa de sustitución de importaciones que es un proceso casi inacabable, pero adentrarnos de lleno a las nuevas inversiones para que el país tenga capacidad de exportador permanente y competitivo en los mercados internacionales.

¿Por qué nuestro comercio exterior está más ligado al comercio norteamericano?

Por una simple relación de costos, su proximidad y su tecnología.

El desarrollo de México, cuando nos faltaban capitales, lo tuvimos que hacer dejando ingresar al país los capitales extranjeros que ofrecieran a México mejores posibilidades de consolidación en su economía y desarrollo autónomo y democrático. Así fueron creciendo las empresas del extranjero en México.

Yo no sé que en materia comercial se haya vuelto a dar, desde hace muchos años, ninguna nueva autorización para que un nuevo capital, de las grandes cadenas internacionales, opere en México. Nos hemos opuesto radical y categóricamente a ello, no obstante que ha habido insistentes solicitudes para que se establezcan aquí nuevas empresas muy conocidas en el mundo internacional del comercio.

Cuando empezamos a racionalizar nuestros aranceles y a mejorar nuestra política de comercio exterior, con el presidente López Portillo, se pensó en que México no podía ser un país cerrado al mundo y autárquico. Necesariamente queremos ser un país moderno, un país en donde rompamos con esos grandes contrastes a que yo me referí y que podamos crecer soberanos, libres, con mejor distribución.

Quiero explicar mejor a ver si logro en los términos que nos pedía el señor diputado Piñera, porque son datos con frecuencia técnicos y quisiera que se nos oyera más.

Había 8 mil fracciones arancelarias, de las cuales una gran mayoría, casi la totalidad requería permiso previo de la autoridad competente, la Secretaría de Comercio, para que pudiera entrar al país una mercancía de importación, bien acabado, bien suntuario, materia prima, bien intermedio, el que fuera, cualquier mercancía. Fuimos progresivamente quitando el permiso previo y transfiriendo en vez de permiso, una obligación de pagar un arancel creciente. Pagar un impuesto por la entrada de una mercancía. Si hay fábricas nacionales, y peligro de lesionarlas trayendo producción muy barata, de cualquier país industrializado del mundo, es obvio que el arancel tiene que permitirle a esa industria nacional cubrir sus costos y sus utilidades legítimas, pero no las utilidades y las ganancias ilegítimas.

Con aranceles a ese nivel y no más, es posible que las mercancías que le hacen falta a la sociedad para desarrollarse, a la industria nacional para crecer, puedan importarse sin mayores trámites que pagando los aranceles. El que quiera traer ciertas materias primas o ciertos bienes acabados, que se fabrican en México, los traen pagando el arancel que no

desproteja a la industria nacional, porque sería absurdo que cerráramos fuentes de trabajo, cualquiera que sea el origen del capital, pero es obvio que si es capital mexicano con mucho mayor razón, porque no hay ninguna empresa en México que esté establecida fuera de nuestras leyes.

Así, hay empresas mexicanas, con capital mixto y con capital extranjero, que quisieran una sobreprotección, es decir que los aranceles fueran siempre muy altos o que los permisos siempre subsistieran o las prohibiciones eventualmente.

¿Qué hacemos?

Primero cuidar el interés del pueblo de México para que no por una sobreprotección que se da o con arancel muy alto, o con una prohibición de importación, tenga, el mexicano, que seguir siendo un mercado cautivo y que comprar frecuentemente malo y caro de lo que aquí se fabrique.

Es necesario ya, y en esa etapa estamos, abrir a la competencia industrial a nuestras empresas, pero no indiscriminadamente. Mal haríamos, porque usted señala cuál es el poder de esas grandes empresas y sin ocultar nada, con frecuencia el poder de empresas con capital extranjero es mucho mayor que el poder económico real de empresas mexicanas y hay muchas empresas mexicanas que, sin adentrarme ahora al tema de concentración, también son muy vigorosas, pero que cuidamos fundamentalmente de no romper el equilibrio, no una protección muy grande a pequeñas y medianas empresas para que ganen mucho las grandotas y que pague mucho el pueblo consumidor.

Tuvimos que ir abriendo nuestra economía y en este proceso no sabemos de ningún empresario mexicano que haya protestado por una medida que considere ilegítima y hablo de empresarios no solamente particulares, sino también de empresas del Sector Público.

Cuidamos escrupulosamente que ese cambio, ese tránsito del permiso previo al arancel para fomentar la competencia, para aumentar la eficiencia y para abrir mercados permanentes al exterior, cuidando siempre que lo que se exporte se haga después de haber satisfecho las necesidades del consumo nacional.

Eso es obvio, pero tampoco podemos estar creando empresas que estén solamente pensando en un mercado interno que aunque es creciente y muy grande en perspectiva, se olviden de ese amplísimo y vasto mercado que tenemos en todas las regiones del mundo.

Hay grandes recursos nacionales, hombres espléndidos, obreros de una capacidad y técnica que no imaginábamos hace unos cuantos años.

Recursos, ustedes los conocen y los tenemos naturales de sobra.

¿Qué queremos?

Saberlos aprovechar a un ritmo que no indigeste a nuestra economía; a un ritmo que nos permita un desarrollo sólido, nacional, que responda a nuestro Plan Global de Desarrollo, que responda al Plan de Desarrollo Industrial y usar nuestros energéticos, como expresamente lo señalara el señor de Oteyza, dentro del programa nacional energético. Es un paso muy adelantado y que era indispensable.

Pienso entonces, y volviendo al GATT, que no hay tal fenómeno, que son fenómenos separados, que cuando alguna vez se vio la necesidad, por invitación expresa, de ingresar al GATT, yo recibí una instrucción del señor Presidente de la República.

"Analice la Secretaría de Comercio esas perspectivas; analícelas racional, concienzudamente, pero sobre todo, con base en algunos supuestos elementales, que el GATT no lesionara jamás nuestra soberanía y nuestras libertades, que el GATT no fuera un instrumento de penetración para influir en las direcciones que el Gobierno de la República y el pueblo en su conjunto establece a nuestro desarrollo democrático, que el GATT no nos llevara a compromisos que, eventualmente, derivara en fenómenos de explotación, de empobrecimiento y de concentración de la riqueza y, mucho menos, de dependencias que estamos tratando, en todos los casos, de romper".

Se hizo el análisis.

Hubieron estudios muy serios y se llegaron inclusive a estudiar los documentos finales y fue entonces cuando, en un acto que a mí me parece ejemplar en nuestro sistema democrático, de abrió una consulta nacional, tan amplia, tan clara, que se dio en todos los foros del país y en todos lados de México se hablaba del GATT y estoy seguro que no todos los mexicanos sabían qué era el GATT, estoy seguro, pero todos intuían que era algo muy importante y que, en su discusión, deberían los mexicanos más enterados del asunto meterse a fondo y orientar a todos, y ahí sin duda jugaron papel muy importante los señores diputados, nuestros mejores técnicos, las distintas corrientes de opinión pública nacional y fue en atención a esa consulta nacional, en atención a los amplios estudios que sobre el particular se presentaron al señor Presidente, que él tomó la decisión un 18 de marzo, de señalar categóricamente su decisión como Ejecutivo, de posponer el ingreso de México al GATT. (Aplausos.)

No estamos entrando a las normas del GATT sin formar parte del GATT, sería absurdo estar haciendo concesiones sin tener las eventuales concesiones de otros países a nosotros; no, estamos sencillamente abriendo de manera progresiva y cuidadosa nuestra economía, pero sólo en las ramas en donde convienen

al interés nacional, en ninguna otra; exportamos lo que interesa y se puede exportar, no lo hacemos en aquello en que no es conveniente; importamos lo que está demandando el desarrollo nacional y cuando en muchos casos hay importaciones superfluas y tenemos facultades para controlarlas, establecemos de nueva cuenta la prohibición total o el permiso previo.

Yo creo que al tocar el tema de las transnacionales y al relacionarlas con la industria químico - farmacéutica y con otras empresas que operan en el país, es necesaria una reflexión.

¿Qué haríamos en este momento supuesta tesis de la expropiación?

Tomar recursos que no tenemos y que los estamos usando en este momento para el desarrollo y su aplicación concreta en el Plan Global, los aplicaríamos en estos campos que con todos los correctivos que hagan falta, son campos de producción que están operando, son fábricas que están trabajando, están produciendo para los consumos diarios de toda la población y están, repito, dentro de nuestra Legislación, no hay nada ilegal.

¿Qué hacemos con gran escrúpulo?

Aplicar, claro, la Ley de Inversiones Extranjeras, cuidar mucho que el desarrollo de capitales nacionales sean los campos prioritarios que la economía demanda; buscar que se abran nuevas fuentes de trabajo y que todo esto derive en mayor inversión, mayor empleo, mayor consumo, mayor mercado interno, mayor bienestar general, la masa salarial, es decir el número de trabajadores por lo que gana, se ha ampliado notablemente dentro de lo que produce la sociedad en su conjunto en un período determinado. El control de la exportación, lo estamos haciendo, señor diputado, no dejamos que salga del país nada que deba quedarse en el país, por que primero es la satisfacción de las necesidades internas.

Algunas veces y en algunas industrias, usted podrá ver, que hay algunas exportaciones fronterizas y que hay otra, en otras latitudes, hay importaciones y exportaciones, porque aquéllas, las que deben salir , serían más costosas de usarlas en otros lugares del país.

Tenemos libertad de cambios, usted propone un control de divisas, yo no creo, en lo personal, que esto, tratándose del comercio exterior, fuera factible, en nuestro momento y en nuestro plan de desarrollo.

Encontrando subsidios y precios, lo estamos llevando con el mayor rigor posible; encontrando subsidios cuando se dice que el Gobierno subsidia a las transnacionales, les vende, por decir algún ejemplo, el sorgo barato a las empresas que fabrican alimentos balanceados, o le vende la leche de importación, en polvo, barata empresa transnacionales, muy conocidas en México y por qué no decir sus nombres, hay dos empresas, Carnation y Nestlé, que operan en el ramo de la leche ¡Qué bueno que podamos hablar con esta claridad!

Estas empresas u otras de alimentos balanceados con capital extranjero, reciben los productos sí subsidiados, pero no para subsidiar a las empresas, sino para que estas empresas, con sus costos y utilidades, perfectamente cuantitativos, vendan sus productos finales a los precios que fija la Secretaría de Comercio, que esos sí son precios subsidiados para que no suba más la leche, el huevo y tantos productos que de consumo básico todos los días reclama nuestra sociedad.

Por eso es tan importante aclararlo, no hay un solo subsidio en el sentido de la preocupación que usted expresaba, que esté llegando a empresas con capital extranjero, son subsidios a los consumidores finales.

En la transformación de las materias primas que se convierten a bienes de consumo final, ese es el bien final al que le fijamos precio en función de la materia prima subsidiada para que se venda más barato al consumidor, no es un subsidio a la empresa, llámese de capital nacional o sea de capital extranjero.

En el caso que usted tocó también, de la carne, las hortalizas, etc., no está saliendo desde hace ya muchos meses ni una sola cabeza gorda del país, ni carne deshuesada, ni un solo animal que pueda aprovecharse en el mercado nacional, ni uno solo.

Han salido menos de 500 mil becerros, becerros que llaman mamones, son becerros de destete, que son los que se exportan cada año, en la medida en que no puede el país quedarse con ellos, porque no tiene ni dónde llevarlos al crecer, ni donde engordarlos. Esa es una realidad, se exportan y generan divisas. Sin embargo, ya se hacen esfuerzos para que aquí crezcan, aquí se engorden y esa carne o se consume aquí o se exporta con bastante valor agregado.

Otro tanto acontece, señor diputado, con las hortalizas, no sale nada antes de que haya sido abastecido el mercado nacional.

Se exportan en condiciones que sin duda son temas que se van a volver a tocar de óptima competencia. Cuidamos rigurosamente que eso no acontezca y cuidamos, claro, de manera expresa con preocupación, que esa llamada presencia de transnacionales no se dé en el campo mexicano, que sean agricultores, campesinos, mexicanos, pequeños propietarios, los que cultiven nuestra tierra, esta es una preocupación en la que no podemos aceptar variación ninguna, ni complacencia alguna.

A mí me parece que podemos caminar en todos estos temas, señor diputado Sthepens mucho mejor.

Sin duda, estamos haciendo grandes esfuerzos dentro de lo que podemos y de las normas

jurídicas en que trabajamos. Hacer más quisiéramos y lo intentamos y vamos a hacerlo, no con la rapidez, ni con esquemas que no nos son dables en este momento.

Muchas gracias, señor diputado. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado José Valadez Montoya.

El C. José Valadez Montoya: Gracias.

Me veo obligado a empezar por pedir respetuosamente a los compañeros diputados y a quienes nos acompañan en las galerías, que no abucheen aunque no les gusten las reflexiones, en virtud del respeto que nos merece esta Cámara y en virtud del fuero constitucional de que gozamos para opinar.

Efectivamente, existe un poema de Sor Juana Inés de la Cruz, redondilla, si no mal recuerdo, que dice refiriéndose a los males que causamos los hombres que ponemos el coco y luego nos asustamos de él, aquí se ha dado algo extraño y curioso también. Una persona que es parte del sistema, que tal vez no sea todo su artífice pero que sostiene y participa, insisto del sistema, ha hablado con vigor, directamente, agresivamente para atacar al sistema al que sostiene , es decir, parece que ahora la cuestión es monopolizar hasta la oposición, monopolizar hasta la actitud independiente, o será que no se quiere privar ni siquiera del lujo de atacarse a sí mismos.

Por nuestra parte queremos reiterar el estilo con que planteamos las cosas y con que preguntamos. No queremos caer en el garlito del optimismo sin fundamento, ni tampoco de ese pesimismo que puede no tener bases. Cuando se habla por ejemplo del vaso medio vacío, puede ser incorrecto en cuanto signifique bien un optimismo no fundado, pero hay otro estilo y queremos insistir mucho en él, el de decir que el vaso está a la mitad, que seamos objetivos, o que se diga que está a menos de la mitad o más de la mitad si ése es el caso.

Con esta forma, con este estilo, el Partido Demócrata Mexicano quiere hacer unas reflexiones previas en este sentido y no perdernos en muchos de los puntos que existen para reflexionar, sino dos de ellos que están por encima del explicacionismo, que están por encima de las estadísticas, de los datos y qué sé yo.

Primer dato

Los poderosos, los fuertes tienen medios, instrumentos de defensa, me refiero a los grandes productores, a los grandes distribuidores y a los grandes comerciantes.

Ellos no están sufriendo la cara mala de la crisis económica, es probable que hasta estén ganando más. Y ellos, a ellos nos referimos y no a los pequeños comerciantes.

Todavía ayer por la noche platicaba con algunos tenderos, pequeños tenderos y específicamente, refiriéndose a la leche, señalaban que cuando ésta valía $60, ellos ganaban $0.20 por litro, que ahora que vale más de $11.00, ellos ganan unos centavos más de los 20 y se preguntan también ¿dónde están los otros veintes? Son muchos veintes los que hay de $1.60 a $11.00 y fracción y ellos no los ven. Todavía habría que tomar en cuenta que, además, esto probablemente se va en la refrigeración en el pago de energía eléctrica y no les queda.

Por otro lado, existe esta otra verdad, así de simple, pero así de verdadera. El trabajador, el pueblo trabajador, trabaja igual que antes, desarrolla la misma jornada, sin embargo, no vive mejor que antes, está sintiendo los golpes, está sintiendo que por el contrario sus pesos se encogen y que la vida misma no la puede llevar siquiera al nivel de un poco antes.

Hay argumentos curiosos por parte de los poderosos. Unos días antes de que se subiera la leche - volviendo al problema mencionado - no había, no se encontraba por ninguna parte, en cambio, unos días después, los siguientes, había leche por todas partes ¿acaso podríamos pensar que las vacas se pusieron tan contesta con el alza de precio, que dieron más? No. Hay artimañas y hay manejos artificiales para crear carestía, pero - y aquí viene otro punto de reflexión final - el Estado tiene un papel rector de la economía. Lo ha tenido desde hace mucho tiempo, no desde que se registró por ejemplo el Partido Demócrata Mexicano, sino desde hace mucho tiempo ha sido el rector de la economía y ser rector significa regir, encauzar, someter las cosas rumbo al proyecto que se tiene.

Usted, ciudadano Secretario, nos hablaba de un proyecto de México en el que vivamos mejor, pero ¿por qué no se ha realizado en tanto tiempo en que se ha tenido la capacidad de la rectoría de la economía? Desde luego me refiero específicamente a la parte que le corresponde por cuanto usted ejerce también la rectoría económica en la Secretaría de Comercio.

Esto si se quiere, es viendo hacia al pasado porque no se ha realizado, al menos en un mayor porcentaje, el bosquejo del México que queremos. Por el contrario, se acentúa lo que usted también señaló, unos cuantos que lo tienen todo, que cada día son más ricos y que son pocos y una muchedumbre que aumenta en número y que también aumenta en su pobreza, y para futuro ¿en qué tiempo razonable podemos esperar que se realice en una parte aceptable ese proyecto de México, es decir que el caballo de los salarios alcance al caballo de los precios, o bien que el caballo de los precios en el que de alguna manera va usted montado, se frene un poco para dar oportunidad

a que el caballo de los salarios lo alcance y que entonces sí todo sea mejor, como usted y todos nosotros lo queremos? Muchas gracias.

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado Valadez:

Sus reflexiones son las de todos nosotros sin duda. ¿Cuál es el México que queremos ser? ¿Cuál es el modelo de nación que queremos ser?

Es el México que el pueblo en su conjunto está diseñando todos los días con nuestra Revolución Mexicana que se inicia y se reinicia todos los días, tiene postulados que son inmutables, tiene metas y objetivos que son de enorme trascendencia social porque se dan en la justicia, en la libertad y en el bienestar de las grandes mayorías.

Como usted, a mí también me impacientan sus reflexiones. Vamos lentos, quisiéramos ir mucho más rápidamente posible, pero estamos viendo fenómenos de nuestros días, cuando por fin tenemos autosuficiencia financiera con las divisas petroleras, tenemos que refrenar la marcha y no caer tampoco en aquellas viejas prácticas del freno y del arranque, pero caminar más de prisa sería peligroso.

Usted es muy joven y no obstante sabe sin duda mucho de México porque sin duda, también de acuerdo con la representación que tiene se ha dado baños de pueblo que son los que más ilustran, los que más nos hacen hombres a los mexicanos. Sabe usted que crecer más rápido puede originar un fenómeno totalmente diferente al que nosotros estamos tratando de llegar.

Lo hemos visto. Aceleramos un poco el ritmo de crecimiento y surgen los cuellos de botella, surgen los faltantes, surgen las escaseces, surgen las manipulaciones y surge la protesta popular:

¿Por qué tú, autoridad - la que sea, en este caso la de precios -, no pones remedio a esa situación?

Y por otro lado la voz legítima de los trabajadores:

¡Queremos más empleo!

De las madres:

¡Queremos que nuestros hijos estén ocupados! ¿queremos que tengan qué hacer y que participen en la construcción del nuevo México en que estamos empeñados!

Como usted, señor diputado, estoy totalmente preocupado de que nuestro paso no pueda ser más rápido. Avanzamos y no es porque vea el vaso medio lleno. Yo, yo lo veo lleno, señor diputado.

Hay mil carencias, qué grave sería que un funcionario del Poder Ejecutivo tuviese la irresponsabilidad de ocultar esas carencias. Son gravísimas. Hay desigualdades lacerantes, pero nuestro sistema, que quiere conjuntar y conjugar justicia y libertad, tiene que pagar un precio y son precios muy caros los que pagan nuestros indígenas remontados en los cerros y con poca comida todavía. Por eso la preocupación de llevarles comida, agua potable, caminos, educación, cambiar a fondo su sistema de vida e incorporarlos a los bienes de la civilización contemporánea, pero no como una frase retórica, con hechos.

Lancemos la vista a cualquier año del pasado y que me diga alguien si estábamos mejor antes que ahora.

Yo soy un convencido, y no manipulando estadísticas, que sabría hacerlo, que el México de ahora no es el México de hace 30, de hace 50, ya no digo más años. No es el México de hace 6 años, no es el México de hace 4 años. Es un México mejor. ¿Qué hay grandes carencias? Reconozcámoslo todas, y todos, en esfuerzo conjunto, pongamos los correctivos. ¿Qué si las vacas un día no dan leche porque es estrategia de los capitalistas que las ordeñan? Pensemos un momento que esto tampoco es posible. No había precio y estaban sacrificándose vacas de establos pequeños y se estaban cerrando fuentes de producción de pequeñitos productores. ¿Qué paso? Que en un momento dado fue tal la escasez que se presentaba que empezaba a resultar contraproducente una política relativamente rígida de precios en ese producto. Recuerden que la elevamos en 20% en octubre del año pasado, en 10% en marzo de este año y ahora en 30% para el productor. Miles y miles de pequeños ganaderos, ejidatarios y pequeños propietarios en todo el país están llevándose unos dos pesos más por litro y qué bueno, pero, le aclaro, con el respeto que se merece: No en el momento que fijamos un precio más alto hubo más leche. Todavía no hay leche.

El fenómeno es sencillo y con esa veracidad que se me ha pedido que hable - no sé usar otra terminología, ni otra actitud - con esa veracidad ¿qué acontecía?

Las importaciones de leche no eran suficientes para abastecer el consumo creciente de leche, los estableros chiquitos se quejaban, cerraban y dejaban de producir; los rancheros, ganaderos que tenían vacas en sus corrales, veían que les costaba mucho hacerlo, preferían dejar la leche entera a los becerros y no hacer esa extracción de esquilmos que dejó de ser negocio con todos sus términos. Dejó de ser negocio y ya no producían leche para esas empresas de capital extranjero a que aquí nos hemos referido.

Vino el aumento de precios y origina algo. La leche que se llama "bronca" no está sujeta a control de precios y es leche que se consume en grandes cantidades en todo el país. Ni la Secretaría de Salubridad tiene capacidad para evitar que no se consuma "bronca", ni la de Comercio para evitar que se venda a un precio

determinado. No está sujeta a control de precios porque partimos del principio de que no debe de haber leche "bronca" no sanitaria.

Esta es la realidad.

¿Qué aconteció cuando se pagó más al ganadero, al establero, al pasteurizador por su leche?

Algo muy sencillo. Unos 700 mil litros diarios en esta gran Ciudad de México ya no estaban yéndose a las pasteurizadoras porque, sujetas a control de precios muy rígido, con gran vigilancia son pocas y se pueden controlar, ya no recibían esos 500 ó 700 mil litros que antes llegaban de establos pequeños. Los boteros proliferaron y la venta de lecho "bronca" se había extendido mucho más con faltantes de leche pasteurizada para las familias normalmente de clase media y clases altas obviamente, que compran leche pasteurizada y la leche "bronca" se estaba yendo a otros consumos sin control.

Aquí viene una paradoja. Tal vez esa leche "bronca" estaba llegando a familias que más necesitan, sin embargo había esa distracción, esa deformación del mercado.

¿Qué acontece cuando subimos los precios?

Que esa leche "bronca" vuelve a fluir de establo a pasteurizadora, que se pasteuriza y que sale al nuevo precio de $11.50, pero está dejando sin leche a otros que la estaban comprando "bronca" a puerta de casa y a veces cargada por burritos en los botes, por eso se llama ventas de boteros.

Pero las vacas no produjeron más leche de un día para otro, sencillamente se empezaron a ordeñar las de los ranchos y cambió la estructura del mercado. Esto está estimulando la producción lechera, estos nuevos precios, pero está desalentando en capas populares su consumo, porque no pueden pagarla a $11.20 el litro.

¿Cómo le podemos pedir a un obrero, a un trabajador de salario mínimo, que tiene 5 ó 6 hijos, que consuma leche para sus hijos, cuando a veces, con trabajo puede consumir tortillas, frijoles, sal y chile?

La verdad es esa, por eso el muy importante programa que ahora tenemos de importaciones masivas, pero quiero señalar que en esta expresión no deben preocuparse también los productores nacionales, la dependencia a la que aludía el diputado Stephens, sería muy grave, sin importar leche barata, cuando la hay barata en el extranjero, nos permitiera inundar el mercado nacional con leche de $7.00 litro. Podríamos hacerlo, matamos a la ganadería nacional al día siguiente. Al día siguiente sacrificaban sus actos ganaderos los estableros, los rancheros sueltan a sus vacas y tendríamos que comprar toda la leche, sin excepción alguna, de los países que la venden y la venden subsidiada, además, que son los Estados Unidos, Canadá, nueva Zelandia, Irlanda e Inglaterra, principalmente.

No queremos esa dependencia, lo dijimos ya, pero tanto con precios internos para que paguen esos precios quienes pueden consumir leche pasteurizada, que les gusta en envases bien presentados, de colores, de calidades muy buenas, qué bueno que paguen así su leche.

Para nuestro pueblo, vamos a darle otro tanto de esa leche. Al principio de esta intervención, dije que 4.5 millones de litros diarios se pasteurizan en el país. ¿Qué pretendemos nosotros de aquí a marzo? Que haya otros 4.5 millones de litros para nuestras clases populares que, como máximo, tengan que pagarla a los precios que ya estén en de la CONASUPO en sus programas actuales, pero que como máximo puedan pagar esas leches nuevas a $7.00 litro.

Déjenme explicarles, para que no sea una utopía, ni un querer hacer sin saber cómo hacerlo, o caer en la irresponsabilidad, que yo la juzgo así, de tener muy buenas intenciones sin saber cómo implementarlas e instrumentarlas.

¿Qué vamos a hacer?

Por un lado he visto, ustedes, si no todos, muchos sí conocen, una leche nueva que estamos sacando en paquetes. En un paquetito que tiene el contenido de dos litros de leche, pero en polvo, tiene todos los sólidos de una leche natural, todos sin excepción, las vitaminas, lo que hace falta, lo que tiene la leche. Este paquetito se puede vaciar en cualquier recipiente y con un molinillo casero, una licuadora agregarle dos litros de agua hervida, hervida, para que sea leche pura y obtener dos litros de leche de la mejor calidad. ¿Por qué hablo con entusiasmo de esta leche? Porque creo que si la importamos y tenemos que pagarla ahora, sólo habría que faltar que teniendo divisas, que teniendo petróleo, no podríamos importar comida, para no matar a nuestra industria lechera, que puede claro, ni para sustituirla, ni para aumentar dependencias, para que coma y alimente mejor nuestro pueblo.

Importar masivamente, miren este tipo de paquetitos de leche, ahí está y es muy claro y se puede apreciar, aquí hay dos litros de leche, no sé si esto nos dé o no resultado, en muchos lados ya se está consumiendo apenas hay una producción de área de unos de 150 mil, podríamos crecer a tantos millones como se quiera.

Señor diputado, a lo que voy.

Nos preocupa que coma mejor nuestro pueblo, que se alimente mejor, no sólo que coma más, sino que se alimente mejor.

Estoy de acuerdo con usted, hay todavía muchas metas muy lejanas, pero avanzamos en su consecución. Creo, señor diputado, lo creo de la manera más firme, de veras, más convencido, que vamos por el mejor camino

de los posibles, que vamos conjugando libertad y justicia. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Jesús Ortega.

El C. Jesús Ortega: Señor Secretario:

En nombre del Partido Socialista de los Trabajadores voy a referirme a lo siguiente:

Ha sido claro, para todo el pueblo y la nación, que dos de los aspectos más prioritarios del actual Gobierno han sido el de los alimentos y el de los energéticos. Usted mismo nos acaba de referir, ahorita, que incluso aparte del problema tan importante que son para el pueblo los alimentos, es para la nación una cuestión de soberanía. Tenemos bastantes experiencias de otros países que han perdido su soberanía precisamente por la cuestión de los alimentos.

Sin embargo, en nuestro país, ya lo decía un compañero diputado, este planteamiento teórico del Gobierno de defender la soberanía del país haciéndonos autosuficientes en alimentos en la realidad, en los hechos, es otra situación, es otra cosa, ya daba datos el compañero diputado de que gran parte de la industria alimentaria está en manos o de los capitales privados o de las empresas transnacionales; que gran parte, la mayor parte de la comercialización de los productos alimenticios también está en manos de capitales privados y de las empresas transnacionales. En consecuencia, la distribución hacia el pueblo, presenta terribles limitaciones y esta situación de la industria de los alimentos, de la comercialización de los alimentos, de su distribución, efectivamente se está convirtiendo en una posibilidad para afectar la soberanía de la nación, cuando menos así lo pensamos y efectivamente uno de los planteamientos más justos y urgentes e inmediatos sería el de la nacionalización de la industria alimentaria, el de que el Estado se hiciera cargo desde la producción hasta la distribución de los alimentos, para así defender la soberanía.

Usted decía, que tomar una decisión de este tipo implicaría muchos riesgos, muchísimas dificultades, que no lo podríamos hacer ahora.

Yo quisiera insistir en esto.

En la época en que el general Cárdenas era Presidente de la República, el problema de los energéticos, el problema del petróleo, también era, además lo sigue siendo ahora, pero en mucho mayor grado durante el gobierno del general Cárdenas, era un problema la soberanía. Los apetitos del imperialismo inglés y del norteamericano estaban fijos en nuestro país para explotar nuestras riquezas, como ahora el imperialismo norteamericano y otros países en el caso de los alimentos.

Por supuesto que el pueblo de México en ese tiempo y el propio general Cárdenas sabían de los riesgos que implicaría la nacionalización de la industria petrolera, de los energéticos.

Por supuesto que sabían de la dificultades que íbamos a enfrentar a nivel interno y a nivel internacional, que por cierto se confirmaron los ataques del imperialismo inglés, de las compañías inglesas, de las compañías norteamericanas. Sin embargo, la decisión histórica de preservar la soberanía de la Nación se impuso a esas dificultades. Inclusive hoy valoramos mejor la decisión de la expropiación del petróleo; hoy lo valoramos con mucha mayor razón; la entendemos con el significado de su valor histórico.

Yo pienso que, guardando las proporciones, la situación de los alimentos es muy parecida a la de los energéticos en el tiempo del general Cárdenas o en el caso del presidente López Mateos en la industria eléctrica.

Efectivamente, la nacionalización de la industria alimenticia, que pase a manos del Estado va a traer dificultades, pero la decisión histórica va a ser de mucha mayor importancia porque va a preservar la soberanía de la Nación.

La primera pregunta es:

¿No considera usted que es momento ahora para preservar precisamente la soberanía de la Nación con la nacionalización de la industria alimenticia?

En segundo lugar hablaba usted de los subsidios.

Quiero referirme aunque sea brevemente a eso.

En la comparecencia del Director de Petróleos Mexicanos, el año pasado, se le preguntó algo de lo que usted acaba de reafirmar, el gas al público se vende casi al doble de lo que se vende a la gran industria privada. Poníamos el ejemplo de Monterrey y en donde grandes empresas como HYLSA, propiedad por cierto del grupo Alfa, o de Fundidora de Monterrey, que también es importante trinchera de la industria privada. A ellos se les vende, especialmente a HYLSA, gas barato, casi a la mitad de lo que se le vende al pueblo y usted decía que el subsidio, en este caso a HYLSA, o a otras grandes industrias, es para impulsar la propia industria y a la generación de los empleos y usted repite, por el Gobierno, que el Gobierno va a soportar el gasto de estos subsidios, pero nosotros pensamos que la realidad es quien soporta este gasto y este subsidio es el pueblo, es decir, al pueblo se le vende al doble de lo que se le vende a la gran industria, por ejemplo Monterrey.

El ingeniero Díaz Serrano nos contestó en esa ocasión que ese problema no era de su competencia, sino de la Comisión Nacional de Precios, o en el caso de la Secretaría de Comercio, por lo tanto le repito la pregunta, señor Secretario:

¿Es necesario subsidiar a esas grandes empresas a costa de que el pueblo pague ese subsidio?

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado:

Quisiera también, sin eludir ninguna de sus preguntas, ser muy directo.

Primero:

Con la presencia en México de inversiones extranjeras no se está lesionando la soberanía nacional. No conozco un solo caso en donde exista tal lesión. Estamos haciendo que todas y cada una de las empresas que trabajan en México cumplan con nuestras leyes y cuando los señores legisladores en su oportunidad aprobaron esas leyes, tuvieron cuidado, extremo cuidado porque no eran menos responsables que ustedes, en que esas leyes respetaran por encima de todo a la soberanía nacional.

No hay tal lesión a nuestra soberanía.

Me pregunta usted mi opinión y no quiero evadir respuesta.

¿Qué opino en cuanto a que si debe nacionalizarse la industria de alimentos? Creo que en este momento los recursos de que el país dispone sobre el supuesto de que no hay lesión a nuestra economía, tenemos que destinarlos, lo dije antes, a crear nuevas fuentes de producción y de ocupación. Este es mi criterio personal. Veremos conforme avancemos en las metas que el país se ha trazado qué políticas conviene establecer a la nación y el pueblo no será definitivamente ajeno a ellas, surgirán de la opinión popular.

En cuanto al gas público, también quiero aclararle que hablé de que teníamos un sistema anárquico de precios en el gas que estamos vendiendo en toda la República para consumo doméstico. En el caso de la ciudad de Monterrey es seguramente el que mejor ejemplifica las circunstancias. Ahí estamos vendiendo el kilo de gas a un precio mucho más barato que en otras ciudades del país y muchísimo más el gas entubado que es gas substitutivo entre el industrial o de consumo doméstico que no es el gas licuado ni el llamado LP.

Entiendo a fondo su pregunta.

Por eso estamos corrigiendo los precios. No quisimos, porque consideramos que se lesionaría mucha gente sin recursos, dar brincos más fuertes. Yo estoy de acuerdo, tenemos que evitar esas circunstancias, pero le aclaro que no hay subsidio.

Usted hablaba de HYLSA, y yo hablo de HYLSA y de muchas otras empresas; puede ser Altos Hornos de México, que es una empresa del Estado. No hay subsidios a las empresas. Estamos dándoles, frente al exterior, protección para que se desarrollen y no vengan manufacturas o materias primas o bienes intermedios que producen a costos mucho más bajos y en etapas de depresión de algunas economías desarrolladas, en competencia de "dumping", o sea vendiéndonos en el mercado nacional a precios abajo de sus costos.

¿Por qué?

Porque muchas plantas prefieren trabajar al 90% de su capacidad vendiendo partes a producción abajo del costo a otros países, que cerrarlas. Les cuesta menos. Por eso, el subsidio que damos en energéticos a la industria nacional, está perfectamente considerado en el Programa Energético Nacional y en el Plan de Desarrollo Industrial. Son estímulos para que se desarrollen las industrias, pero que, a la vez, produzcan más barato, con más eficiencia; que ganen mercados en el extranjero, que nuestro comercio exterior sea permanente y no sólo esporádico cuando no hay comercio interior y para que nuestra gente, los nacionales, puedan comprar menos caro. Es un subsidio no a las grandes empresas, es un subsidio a los consumidores, bien sea que usen materias primas o bien sea que se trate de productos finales.

Esa es la realidad, señor diputado. (Aplausos)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Juan Manuel Lucia Escalera.

El C. Juan Manuel Lucia Escalera: Señor Secretario:

A mi modo de ver, la Secretaría de Comercio es, si no lo más difícil, de todas, si es una de ellas, es la que recibe los palos, tanto de un lado para que se aumenten los precios, como de otro lado para que no se aumenten. Por tal motivo, señor Secretario, mis más sinceras felicitaciones por llevar hasta estos momentos la Secretaría adelante. (Aplausos.)

Pertenezco al Partido Auténtico de la Revolución Mexicana con mucho orgullo y para que me perdonen los legisladores que se están riendo por una equivocación, todos los diputados debemos ser diputados de la Nación, aquí venimos a defender a nuestra Patria. (Aplausos.)

Ya contestó usted una pregunta que tenía yo en mente, pero se la voy a poner más explícita.

El refresco comparado con la leche es más caro y, más dañino al cuerpo humano, a la niñez se vende bastante, se vende mucho, existe en todos lados; la leche no existe ¿por qué motivos? Por el motivo sencillo y razonable que a los que producen la leche no les conviene seguirla produciendo por el poco rendimiento que llega a tener. Hace algunos años, hace más o menos 40 años, en el Distrito Federal había pequeñas personas que tenían animales en pequeños corrales y ahí vivían, en la actualidad todos esos pequeños ganaderos, por decirlo así, han desaparecido y los grandes ganaderos, si la leche no les produce, automáticamente

entregarán sus vacas lecheras al rastro.

¿Quién es el perjudicado?

El pueblo.

Señor Secretario:

Es importante hacer un análisis de costos para que gane algo el ganadero y la leche se distribuya más en beneficio del pueblo, de la niñez.

Se refirió usted también a la leche que reparte la CONASUPO, que entrega a dos compañías transnacionales, ya dijo usted los nombres de esas compañías y pregunto:

¿Qué esas dos compañías no pueden importar su leche que se les entrega por la CONASUPO, repartirla a la niñez?

Se refirió usted, otra pregunta, existe, lo he puesto a mi modo, que creo que lo entenderán los compañeros diputados y un servidor, la venta de todos los alimentos al pueblo mexicano. Voy a dejar a un lado las fábricas y poner en número uno, que en su mayoría son gente extranjera, gente millonaria, gente que puede comprar los productos mucho más baratos a las fabricas. A mi manera de pensar, puse un costo de 20 centavos de ese artículo que ellos pueden comprar con sus millones de pesos. En número dos, hay algunos mexicanos, también bastante ricos, poderosos y pueden, con su capital, comprarlo en 15 centavos, pero luego viene lo más importante, los infelices mexicanos pequeños comerciantes que tienen que comprar el producto a todas estas personas, digamos en cinco centavos, teniendo los millonarios la mayor cantidad de utilidades.

La Secretaría tiene un precio tope de cuatro centavos, imagínese usted, señor Secretario, estos pequeños comerciantes, mexicanos en totalidad, la mayoría en las colonias humildes. Si estos mexicanos que constantemente infringen la ley, porque ahí es donde se dirigen la mayoría de los compañeros inspectores a levantar las infracciones, porque siempre tienen sus artículos arriba del precio.

Imagínese usted, señor Secretario, que estos compañeros mexicanos, todos, automáticamente cerraran sus pequeños comercios ¿qué los millonarios y las grandes tiendas de consumo podrían dar abasto?

Las tiendas de CONASUPO, señor Secretario, creo según he podido investigar, pues mi capacidad, mis amigos no llegan a un fondo preciso, 7 976 hasta la fecha CONASUPO no ha aumentado sus tiendas, eso en perjuicio de nuestro pueblo.

Y por último señor Secretario, es muy importante, se ha hablado mucho de las tiendas o consumo de abastos que se piensa instalar, ¿cuándo será, para beneficiar al pueblo de México?

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado:

Sus preocupaciones me dan la oportunidad de ahondar un poco más en este caso de la leche que a usted, le interesa y preocupa.

Quiero aclararle que ciertamente no debe ser sólo con precios como logremos incrementar la producción de leche, sería absurdo, sería inconveniente y sería injusto. La única forma en que podemos caminar bien, es aumentando productividad, que se logra con mejor organización de quienes producen la leche, con mayor selección de sus animales o mejor tecnificación, con mejores abastos de alimentos para los mismos y los precios deben ser los que vayan ajustando el proceso productivo para no desalentar la producción.

Yo creo que hay muchos esfuerzos orientados del Gobierno para que los empresarios particulares, que son los que producen la leche, la leche no la produce el Gobierno, salvo la que está importando y que rehidrata o vende en polvo como el sobrecito que le mostré a usted. La leche la producen empresarios ganaderos, propietarios de establos que se integran con pasteurizadores a veces, repito, hay algo que yo tengo que avalar plenamente, no son los precios el mecanismo para hacer más eficiente la producción, necesitamos nuevas formas de organización y hacia allá vamos. Cuando se da un precio se va concertando con compromisos empresariales o de productores como en este caso.

En cuanto a su sugerencia de que por qué empresas extranjeras que reciben leche en polvo de CONASUPO no importan su propia leche en polvo y esa que reciben de CONASUPO la destinan a la niñez mexicana, es el mismo tema de la preocupación de los subsidios.

Hemos querido que en productos tan peligrosos como la leche, yo he dicho a veces y no de manera poco certera, que la leche en polvo es literalmente pólvora, corrompe, se presta a muchas manipulaciones: ha habido épocas donde la leche en polvo extranjera se puede comprar a muchas veces menos que su equivalente en leche nacional. En otras palabras, leche que podría importarse de cualquier país productor, pero fundamentalmente de aquél con el que tenemos tan amplias fronteras, son leches de contrabando que entran no obstante a los esfuerzos de la autoridad, se revenden aquí a precios altísimos y con graves riesgos para la salud. La combatimos con todo lo que tenemos y podemos, pero las leches no puede importarlas cualquier empresa. Sería muy riesgoso y escaparía del control del Estado, su manejo y su dirección. Por eso hemos consolidado, aquí si es un monopolio del Estado, es la importación de leche. Sólo la realiza CONASUPO, exclusivamente, y la distribuye de acuerdo con el interés nacional.

Parte de esta leche la entregamos - y gran parte - a empresas transnacionales como aquí se decía. No hay otras que hagan ese tipo de productos. Leche evaporada y una serie de leches industrializadas que todos consumimos o hemos consumido alguna vez. Son leches de alta calidad. Esas leches tienen precio tope oficial para que se vendan en precio oficial que dicta Comercio. Precio tope. La leche que damos a estas empresas y a otras mexicanas y a otras más sin distingo son empresas que fabrican productos derivados de la leche, se dan a los precios que están relacionados con el que finalmente tendrán los productos terminados.

No se trata de que alguna de estas empresas importe leche y luego la importe CONASUPO y la leche que CONASUPO les da se vaya a la niñez. No, estas empresas no fabrican para la niñez. Fabrican como toda empresa mercantil, para que el que les compre sus productos y venden al que les compra y venden ahora poco, en relación a la demanda del mercado. Hay capacidad para mucho más, pero no la hay productiva y estas son las cuestiones que estamos ahora insistiendo mucho. Que en los términos más convenientes para el Estado Mexicano, se amplíe la producción de leche, y que la leche en tanto va habiendo soluciones al problema, pero en tanto hay escasez, se destine fundamentalmente a los niños, a los niños a los ancianos. Ojalá esto pudiéramos entenderlo todos los mexicanos, ojalá la leche fuera, mientras no haya suficiente para todos, exclusivamente para los niños, para los enfermos o para los ancianos.

Esto creo que aclara que toda la leche tiene que importarla CONASUPO y que le da dos destinos fundamentales; la leche para sus propias plantas, esa que se rehidrata todos los días, esa que se vende en distintas presentaciones y que ya se está fabricando. La leche que va a industriales de todo tipo que hacen quesería y derivados de lácteos. Que tiene también un precio que no es subsidiado. Ahí se gana el dinero al precio que se importa y a las empresas que se denominan transnacionales. Este es dato importante también, no se les vende la leche abajo del precio de importación. En todos los casos se les está vendiendo la leche abajo del precio de importación, lo que acontece es que ese mismo tipo de leche en polvo fabricada en México, cuesta unas seis o siete veces más que en polvo traído del extranjero que viene con subsidio, Políticas exteriores de precios que luego aprovechamos quienes tenemos necesidades de estas importaciones, así que, empezando aclaro que no hay ese subsidio en el sentido de que se compra caro y se vende barato a la industria.

En precios netos, lo que nos cuesta cada kilo o tonelada de leche y un poco más, se está cobrando a la empresa que recibe esa leche. Si nos cuesta $28 000.00 la tonelada de leche en polvo ahora, que hace muy poco tiempo valía $12 000.00 hoy vale ya $28 000.00 en el mercado extranjero, estamos entregando a $32 000.00 la tonelada a esas empresas para que fabriquen productos que están sujetos a control de precios, pero la leche nacional, y vean las comparaciones, lo que nos cuesta el kilo $28.00 en Estados Unidos, en frontera mexicana o en puertos mexicanos, la leche de fabricación nacional tiene un precio de garantía de $80.00 kilo. Es muy importante ver como no es la vía el precio, la solución al problema.

La gran ineficiencia de nuestra ganadería lechera que si tomamos en grandes promedios sacamos producciones por animal seguramente muy bajos, tal vez de cuatro o cinco litros por animal. Claro, hay también en México las plantas más avanzadas con los mejores hatos y ahí vienen las grandes diferencias de cuando se establece un precio; quien apenas con ese precio sobrevive y quién gana más. De todas maneras queda claro, lo que importamos lo vendemos, queda algún remanente como en la actualidad; los precios son variables y ese remanente sirve para subsidiar esa leche que vendemos $3.25 el litro de CONASUPO todos los días en más de un millón de litros en el Distrito Federal, independientemente de subsidios a otras prestaciones a CONASUPO y anuncios que este día les hice.

En cuanto al pequeño comercio decía usted que es una de la graves preocupaciones.

Ahí se abastece seguramente el 70% de nuestros consumidores y necesitamos modernizarlo, no con decretos ni con buenas intenciones; es un problema de organización para que hagan compras en común, para que puedan aprovechar créditos más baratos.

Ya existen estos instrumentos que ha creado este gobierno y el instrumento de que hablé antes, surtimiento al mayoreo, a grandes precios de mayoreo, para que vendan al consumidor de la esquina, para que vayamos con nuestro tendero, que frecuentemente fía. Va la señora o manda, si tiene quien le ayude, a comprar una lata de X o medio kilo de azúcar o un cuarto de aceite. Ahí ni siquiera los totales, en nuestras zonas populares, se dan en paquete, frecuentemente se compran partes y van y le piden a su tendero y les entrega a crédito o al fiado y después se le paga, pero venden caro porque compran caro y porque tienen que mantener a muchos.

No es justificarlos, es entenderlos y modernizar al comercio no necesariamente quiere decir desaparecer al pequeño comercio. No veamos el gran contraste entre el chiquito y el autoservicio grande que está tan generalizado en nuestro país. Hay que organizar al pequeño; lleva muchos años y en eso estamos, señor diputado

En cuanto a las tiendas de CONASUPO, no han bajado en su número total, les di cifras al leer este documento.

Lo que acontece es que hay muchas tiendas que, por su tamaño, estaban sirviendo a muy poca gente de la vencidad. Lo hemos hecho es crear una tienda mucho más grande, más eficiente, con mayor número de productos y que atienda a una zona mucho más numerosa, zonas siempre populares y vamos a esas pequeñas tienditas de CONASUPO, cuando así conviene, en zonas urbanas muy pobladas, cambiándolas por grandes tiendas. A veces 8 ó 10 changarritos los cambiamos por un buen CONASUPER, por decirle algo y éste da mucho mejor servicio.

En cambio en el campo y en las zonas urbanas de clases populares fuera de esta gran ciudad, sigue creciendo el número de tiendas. En este momento hay una racionalización en cuanto a hacerlo más eficiente, pero su número sigue creciendo y la tendencia continúa. Seguimos apoyando todos los esfuerzos de las tiendas cooperativas y todos, sin límite, los que ha iniciado el Sector Obrero Mexicano. Ese es el camino, esas son nuestras instrucciones, esa nuestra convicción y estamos cumpliendo con ese propósito. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra la diputada Yolanda Sentíes de Ballesteros.

- La C. Yolanda Sentíes de Ballesteros: Señor Secretario:

Sin un preámbulo agresivo y sin retórica en la pregunta misma, que solamente desvirtuaría el objetivo de la participación limitando la oportunidad de poderlo expresar en estos momentos las auténticas inquietudes populares y cumpliendo con la tarea como representantes popular y con el mismo derecho que tienen todos los compañeros diputados de esta LI Legislatura, como representante también de la Agrupación Nacional Femenil Revolucionaria y haciendo una vez más práctica la teoría de mi Partido que recogió en una encuesta entre el pueblo de México y en especial de las amas de casa, quienes son responsables de la pequeña economía doméstica que en suma representa la economía nacional de consumo.

Señor Secretario:

Recogiendo estas preguntas populares a las que está acostumbrado mi Partido manifestar en este recinto y que me extrañó sobremanera que con anterioridad no se hubiera formulado en los términos populares que se pretende por el pueblo de México, simplemente soy un portador de las mismas repitiéndoselas en los términos sencillos en los que se manifestaron.

Señor Secretario:

Esta carrera por subir los precios ¿quién la va a parar? ¿Por qué permite usted estos constantes aumentos?

Si no es acaso de su competencia, señor Secretario, podría decirnos de ¿quién es entonces? ¿Cuál es la responsabilidad de la Secretaría de Comercio a este respecto?

Usted ha señalado la importancia del aumento de la producción como medida para evitar la carestía.

¿Para qué queremos mayor producción si esta se exporta?

¿De qué sirve ocupar los primeros lugares en la producción mundial de algunos productos si no los podemos conseguir?

¿Qué acciones concretas tiene la Secretaría para eliminar intermediarios? Porque hemos escuchado mucho que se van a eliminar pero no sabemos cuándo.

¿Qué hace la Secretaría de Comercio para que los precios oficiales no sean letra muerta, para que las etiquetas se cambien casi diario en algunos establecimientos, para que estos precios se respeten y no se especulen con ellos? Porque todos sabemos que estos precios se violan y que son, a veces, los funcionarios o algunos inspectores de la propia Secretaría, los que influyen para ello.

¿Qué hace la Secretaría de Comercio para vigilar que los contenidos, los ingredientes y el peso de los diferentes productos que se dice tener, correspondan a la realidad?

Sabemos que existen precios oficiales, a veces se publican en los periódicos, hay inquietud porque se publiquen también en cada uno de los comercios.

¿Qué se hace para respetarlos?

¿Por qué no se denuncian a los infractores de precios, publicando sus nombres en los principales diarios del país?

¿Qué pueden hacer las amas de casa en la tarea nacional, para coadyuvar con la Secretaría, a la tarea de vigilancia de precios y disminuir los efectos negativos de la carestía de la vida?

Añado una más, señor.

Hace unos momentos usted informó acerca del aumento, precisamente de un producto, de un producto básico para la dieta del mexicano, que, como acertadamente usted indicó, representa la forma de vivir de más de 10 millones de mexicanos. Esta noticia nos deja a todos los representantes populares del Partido Revolucionario Institucional serias preocupaciones, porque nos preguntan qué están haciendo los diputados, al respecto.

Graves meditaciones, que en estos momentos va yendo en este recinto a todas las amas de casa, a las familias de los campesinos, de los obreros y de la clase media, señor, a los hogares de las clases mas desprotegidas, que seguramente se están formulando la principal pregunta, no se explican por qué el interés por hacerlos más pobres.

Gracias.

El C. Secretario de Comercio: Permítame, señora diputada, abordar, sus preguntas y si soy omiso en alguna de ellas le suplico hacérmelo notar.

Quiero empezar por la última, por razones obvias, la que más nos preocupa en este momento, la que derivó de la pregunta del señor diputado Piñera la del eventual aumento del precio de la tortilla.

Usted ha dicho una reflexión válida, la preocupan muchísimo sus representados, mucho y a nosotros obviamente no sólo por función pública sino por convicción personal, nos preocupan también mucho. Decía usted que son malas muy malas noticias, pero de ahí abrí súplica muy respetuosa a esta Legislatura, la posibilidad de sus opiniones de llevar alternativas para evitar soluciones simplistas o lograr algunas mejores.

Aquí hay diputados representantes de muchos millones de campesinos productores de maíz, de esos que seguro son más de 10 millones de familias que viven de este producto. Esto a mí me interesa muchísimo, ¿a quién representamos mejor? Al campesino que está pidiendo mayor precio por su maíz, o al consumidor de las áreas urbanas que está exigiendo vehementemente que no se le cobre más por su tortilla, alimento básico en su hogar. Ahí está el gran contrasentido del problema y en medio otro, grave, el subsidio. La respuesta sencilla sería en este momento no subamos el precio de nada básico, congelemos precios, no desalentemos producciones y deben subsidios para que haya ganancia de parte de quienes producen y no haya sufrimiento de parte de quienes consumen más caro, pero ya les dije, por desgracia, tratándose del maíz y de la tortilla, no se puede, por eso les estoy pidiendo luces de la manera más respetuosa y más directa en una colaboración más estrecha entre los dos Poderes.

Las amas de casa verán con profunda simpatía la perspectiva de que se les anuncie en fecha futura un precio nuevo para la tortilla, no sabemos repito, porque estamos en eso, en cuánto y el cuándo, pero no vamos a ocultar medidas.

¿Qué hacer para evitarlo o lograr alternativamente mejores?

Estamos abiertos a esa posibilidad, ¿qué piensan los campesinos? ¿qué piensan sus representantes? Nos interesa mucho.

En cuanto a otra preguntas, permítame brevemente referirnos a ellas.

¿Quién va a parar la carrera de precios?

Tomemos el ejemplo del maíz.

Si no hubiera precios más altos de garantía y de comercialización con quien pague arriba de esos precios, no habría maíz y ese fenómeno se da en muchos productos que todos los días se dan en distintas cosechas por ciclos o en distintas cosechas por ciclos o en distintos productos industrializados y no hay remuneración adecuada al trabajo, utilidades relativamente atractivas al capital, si no hay estímulos convenientes a la producción no hay producción y si hay todo este tipo de estímulos, resulta que hay más altos precios, o subsidios crecientes y a veces inmanejables y nos vamos encerrando en laberintos sin salidas que parecen condenarnos a todos a un destino irremisiblemente malo.

Decía antes, y lo reitero, esta carrera alcista no puede ser permanente, no podemos entrar y trabajamos por ello y tenemos relativamente los controles y tenemos los instrumentos para orientar el proceso de desarrollo. No podemos, repito, entrar a un aumento sistemático de todo. Suben precios, suben salarios y sube todo y vuelven a subir precios y salarios, no llegaríamos a nada positivo.

Lo único de fondo son los cambios estructurales pero ¿qué es un cambio estructural?

Reformar a fondo sistemas de producción que ya no están dando lo que requiere la sociedad en su conjunto. Cambiar sistemas, lo estamos haciendo si se trata del Plan de Desarrollo Industrial, si se trata del cambio mexicano y muchos han discutido aquí de este tema, también reestructurar a fondo sistemas de producción sin perder ni negar, las libertades y los derechos que nuestro pueblo ha conquistado a través de tantos años de lucha revolucionaria, pero ¿hay salidas? claro que las hay. ¿Qué se nos pregunta a veces cuál va a ser el índice de inflación el año entrante? Por qué no se pregunta mejor ¿cuál es el esfuerzo conjunto que todos estamos haciendo para abatir el índice de inflación que se ha dado este año y los años anteriores, para que suba el salario real, para que crezcan realmente los salarios mínimos y no sólo la gran masa salarial y que esto crezca en todos los lados del país, para que se produzca más?

No hay más soluciones que mayor producción, mayor productividad.

¿Cómo?

Parece que caeríamos en discursos simples. Es decir, la fórmula es más producción, más productividad, más distribución, mejor comercialización.

Resultado; cero inflación.

¿Como instrumentar todos estos mecanismos?.

He aquí la diferencia entre el que sabe qué quiere y no sabe cómo puede lograrlo. He ahí la ventaja que creo que existe en los cuadros que tiene a su cargo suple estos grandes problemas del país. Sabemos a dónde vamos, qué queremos, como hacerlo y no obstante angustias, presiones y coyunturas desfavorables. No rompen el ritmo ni el camino, estar firme y decididamente consciente que vamos bien y que vamos bien y que vamos a ir mejor y que

donde vamos mal, podemos corregir el camino y lo estamos corrigiendo.

No somos infalibles. Saldremos adelante y controlaremos este proceso inflacionario en el están inmersos todos los países del mundo.

Todos, todas las economías; con distintos efectos según sea su organización política; distintos efectos pero a fin efectos nocivos todos en el conjunto de la economía de un país, o de un sistema.

¿Que si es de mi competencia el problema de los precios?

Claro que lo es. Y es una competencia que jamás ha eludido. Jamás. Decía aquí que no siempre puede estar hablando de expectativas de precios. No por eludir el tema, sino por evitar las consecuencias adversas que tendría el tocar irresponsablemente ese tema pero la competencia es nuestra, los precios cruzan a toda la economía en su conjunto, desde que se origina el proceso productivo hasta que termina en los consumos familiares y esa función, esa responsabilidad, claro que es de la competencia de la Secretaría de Comercio y a juicio de muchos que no conocen de estos problemas, y sé que podríamos estar muchas horas hablando de los temas y que mucho avanzaríamos, pero que quedaría, sobre todo justificada, pero sí se puede dejar una reflexión, una reflexión a quien nos está viendo y escuchando.

¿Hay otro camino acaso? ¿Queremos conservar nuestras libertades y nuestros sistemas?

El pueblo de México está decidido, como lo está a continuar por este camino de libertad. Tenemos que pagar algunos precios y la responsabilidad que corresponde al Secretario de Comercio es cuidar que la política de precios lesione lo menos posible a las grandes mayorías nacionales y no les dé estímulo de producción.

Todo lo combina Comercio con otros sectores del Gobierno Federal o con otros sectores productivos, distributivos y de servicio de la sociedad, todo ese conjunto de secciones ordenadas en un Plan Global, están permitiendo garantizar que superaremos los problemas y que lo antes posible vamos a recuperar equilibrios perdidos sin prácticas que pudieron ser buenas en el pasado, pero que ahora ya no funcionan.

Repito, no vamos desalentar consumos populares frenando el gasto público, frenando la inversión privada. Lo que necesitamos es que esa demanda nacional que crece tenga oferta masiva mucho mayor para que vayamos logrando compaginaciones y evitar que los precios se disparen por escasez y por manipulaciones ilícitas.

Decía usted que ¿para qué se produce más si exportamos y dejamos al pueblo sin consumos?

Esto no ha acontecido. Cuando alguna ocasión pudiera darse ese fenómeno, se corrige de inmediato.

Seguramente usted piensa en el tema del cemento, puede ser uno de ellos, o el tema del ganado. Tal vez son los que más ejemplifican esta preocupación suya muy legítima.

Hemos exportado cemento, lo decía hace un rato, y en términos de alta competencia. El cemento mexicano, que es de excelente calidad, se produce para consumo nacional y para exportación y hay fábricas que cuando se planearon, se montaron para exportar. El cemento no es más que piedra y energía. En nuestro caso, piedra y petróleo. Eso es el cemento y si nos es más conveniente, más redituable, en todo sentido, exportar cemento que exportar petróleo, exportaremos cemento. Lo que acontece es que la demanda de cemento ha crecido brutalmente, mucho más allá de lo que habíamos estimado en los cálculos más previsores y ¿qué aconteció? La queja de siempre. "Denos precios y garantía de liberación de precios y nos comprometemos a invertir mucho más para que haya mucho más cemento".

Obviamente no liberamos los precios, pero sí llegamos a acuerdos y esto liga con la política nueva en materia de precios que estamos siguiendo. No autorizamos, en este tipo de industrias, un nuevo precio si no es amarrándolo con compromisos empresariales muy claros. "Tú te comprometes a invertir tantos millones o decenas o miles de millones en tales ramas - y las cementeras llevan decenas de millones de pesos porque son grandes inversiones -. De acuerdo, invierte esto y produce a tales ritmos lo que el país requiere y lo que la exportación necesita y autorizamos en estos plazos, y en estos montos nuevos precios". Hay grandes inversiones en la industria cementera, pero nos ha ganado la demanda. Paramos exportaciones, después logramos traer cemento de Colombia, tengo entendido que algo de Cuba también, que nos ha ayudado a que exportaciones contratadas antes de fábricas exportadoras y hechas exprofeso para ello, cumplieran algunos compromisos pequeños de exportación. La realidad es que hemos importado más cemento del que estamos exportando este año, pero la planta industrial crece rápidamente.

¿Por qué razón los precios del cemento se disparan tanto?

Teníamos precios fijados únicamente en planta y ahí llegábamos los que consumen el cemento a cargar las unidades, lo llevaban a obra o a misceláneas o a expendios de materiales de construcción y lo vendían al precio que el mercado determinaba, sin capacidad real para controlar este fenómeno. El precio sólo estaba controlado en fábrica y sí se controlaba, pero no podíamos controlarlo ni podemos a nivel de miles de pueblos y lugares donde se vende.

Finalmente dimos un paso más, metimos controles de precios oficiales no sólo en fábricas sino en obra y en esto hemos permitido

abatir un poco el fenómeno de intermediación o de reventa en obras, sobre todo de tipo popular, vivienda y otras de interés social, pero no estamos satisfechos, es un clásico ejemplo de que aun importando nos está faltando cemento. Desalentador porque somos muchas veces incapaces de controlar su especulación al límite de ventas menores a cinco toneladas, ventas pequeñas y alentador por el otro lado, es uno de los indicadores más claros de cómo ha respondido la economía mexicana, a mayor cantidad de cemento que se consume en el país mucho más obra de infraestructura u obra social. Es uno de los más claros indicadores de cómo avanzamos.

Se estima por la industria cementera y por la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, que recuperaremos plenamente la normalidad del mercado a mediados del año entrante, eso esperamos, salvo que nos fallen los cálculos de crecimiento y qué este siga siendo mayor que algunas expectativas en obra pública y en obra privada, pero ese es un fenómeno que no soslayamos y que existe.

En el problema de las etiquetas hemos hecho grandes esfuerzos y todavía son muy insuficientes y todavía poco alentadores los resultados. Con frecuencia, en foros especializados, el Congreso del Trabajo, ha reclamado que los bienes de consumo necesario lleven una etiqueta con su precio, así como la llevan las medicinas. Ha sido una batalla muy difícil, ardua y ya lleva muchos meses, hemos avanzado en unos 35 productos, queremos llegar lo antes posible a los 92 que constituyen los señalados como básicos, como consumo indispensable.

No quisiera enredarlos a ustedes con tecnicismos, parto de un principio, socialmente es necesario lograrlo, económicamente es justo, en la práctica ha sido muy difícil, queremos hacerlo sin desalentar la producción empresarial de esos campos de la economía y estamos avanzando. Tengan la seguridad que les daremos mejores noticias sobre el particular. Nada mejor que se pueda ver el precio impreso en un producto empacado y que nuestra ama de casa sepa que lo que está comprando vale eso. Vienen mayores especulaciones cuando no existe ese sello, es una de nuestras luchas y una meta en la que no vamos a renunciar.

Hemos avanzado poco, lo reconozco.

Los inspectores, el viejo tema de la inspección.

Dije hace un rato que yo, en lo personal, no creo que sea con medidas de inspección o medidas policíacas, como vayamos a controlar la inflación y no es por salvar una responsabilidad que es mía.

Tenemos 800 inspectores de precios, no más y si hicieran falta más, los podríamos tener, no es un problema presupuestal, es un problema de creatividad y ¿hasta qué punto es eficaz la inspección de precios? ¿Hasta qué punto surgen esas curruptelas que, conforme la conocemos, las perseguimos, las castigamos, con castigo administrativo penal, si procede?

Pero qué difícil es descubrir dónde esta la corruptela y la corrupción.

Usted me pregunta ¿qué pueden hacer las amas de casa? Las amas de casa de México, las amas de casa no me importa de que ideología y de qué partido, las mujeres de nuestro México, pueden hacer realmente mucho y yo tengo una gran fe en su fuerza, lo que nos falta es organizarlas. Todos los días van al mercado, todos los días se quejan porque se les disparan los precios, porque no encuentran algunos otros productos. Esa es la lucha de la sociedad en su conjunto, es la responsabilidad fundamental del gobierno, de cómo organizarlas. Qué bueno que usted nos plantea esta cuestión. Existen, formándose, los llamados Comités de Abasto en todas las entidades federativas y pretendemos que estos comités de abasto deben vigilar que no falte la comida en sus localidades, que pueden llegar hasta la estructura más pequeña de cualquier población de la República, llegar al municipio, llegar al ejido, pero éste es un camino largo a recorrer.

Ojalá que los señores diputados, sin distingos de partido, pudieran lanzarse a esta tarea, la de organizar a las mujeres para que en el país vigilen que no falten los alimentos básicos, que CONASUPO, ahí donde no esté dando los servicios para los que fue creada, se le anuncie a tiempo, se le informe, se le conmine para que cumpla, que haya maíz, que haya el frijol, que haya el aceite, que haya el azúcar, la sal o el arroz y los productos que requiere toda ama de casa cuando necesita alimentar y cocinar para su familia.

Si las amas de casa se organizan, estos comités que están presididos por los ciudadanos gobernadores o los ciudadanos presidentes municipales, o los comisariados ejidatales, que ahí concurran más mujeres. Esta es una invitación que les formulamos desde esta tribuna, que concurran, que se enteren qué es un comité de abastos, que participen para múltiples funciones, pero sobre para todo para evitar abusos, para denunciar acaparadores, para denunciar especuladores, para que nos ayuden en la vigilancia de precios en los términos que sean reales y posibles, para que nos digan donde empiezan a prenderse esos focos de alarma, que señalan que está bajando el almacenamiento de arroz, de frijol, de azúcar o de maíz, o de lo que sea. Que nos digan, en este pueblo, el más retirado del país, en este ejido va a escasear este producto, ya están subiéndolos precios y cuando hay escasez empieza la especulación y a esa no la para nadie, lo único que la controla es el abasto suficiente.

Esta es una tarea para ustedes, señores representantes del pueblo, vamos juntos a tratar

de armarla mejor, creo que es de vital importancia que el abasto no falte y que los precios no se violen. Creo que de esta manera le doy breve, pero contundente respuesta a una de sus preocupaciones.

Hace usted otro apuntamiento muy importante, diputada. El relacionado a por qué no publicamos nombres de infractores de precios o de acaparadores, o de especuladores, creo que pocas cosas serían tan atendibles llegaría tan a lo hondo de la conciencia de algunos ciudadanos, si es que tienen conciencia, que la denuncia de la tropelías que están cometiendo contra el pueblo. El que se puede denunciar a plana entera el nombre de aquellos que están violando los precios y que han sido sancionados, o el nombre de aquellos que están cometiendo delitos, una vez probados los mismos por la autoridad competente, sería excelente, pero no tenemos todavía facultades legales para hacerlo, eso va más allá de nuestra legislación vigente .

Yo estimo que es una estupenda proposición que usted nos hace, que la recojo como parte del Ejecutivo, como auxiliar del señor Presidente y que sin duda ustedes podrían también iniciar alguna ley sobre la materia.

Yo en lo personal la vería con gran satisfacción y con mayor que me armaran de ese instrumento, poder publicar en los diarios de mayor circulación, en los medios masivos de difusión, quiénes están atentando contra la economía popular, ese es mi criterio y es todo, señora diputada.

(Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Carlos Sánchez Cárdenas.

El C. Carlos Sánchez Cárdenas: Señor Secretario:

Comenzaré por su llamado final: vamos todos a "armarla". Usaría una expresión más propia de nuestro léxico, en nuestros jóvenes: vamos todos a "hacerla", porque si entre todos nos proponemos "hacerla" - digo, todos los partidarios del desarrollo democrático y de los intereses del pueblo, no hablo de los magnates, no hablo de los especuladores, no hablo de los enemigos del pueblo -, podríamos decir pronto como conclusión, como resumen o informe: ya la "hicimos".

Sin embargo, ¿cuánto hubiéramos ganado - habríamos ganado en tiempo 4 años - si desde un principio el gobierno hubiese procedido así, vamos a "hacerla" todos los del pueblo juntos?

Pero sucede que no pasó así, y nada menos en lo que se refiere al abasto, a esto que preocupa a nuestro pueblo en general, a nuestras amas de casa, a nuestras familias de limitados, escasos o inexistentes recursos, no se produjo esa acción común cuando fue planteada por el Presidente la Alianza para la Producción. La Alianza para la Producción no fue planteada como una alianza del pueblo, sino como una tregua frente a los empresarios, y por eso la Alianza se hizo entre el gobierno y los empresarios y no participaron en ella los que producen los bienes con sus manos. Así que, aunque sea tardíamente, es conveniente acoger su llamado, señor Secretario, para "hacerla" todos juntos, lo cual sobre todo significaría un cambio de actitud del gobierno, respecto de las demandas del pueblo. Es preciso que la política económica, comercial, de producción, de abasto del gobierno, tome en primer lugar en cuenta los intereses del pueblo y no el cuidado de las ganancias de los empresarios; que no son siquiera los productores directos, sino los beneficiarios de lo que producen los demás.

¡Qué bueno que estamos eludiendo las expresiones poco entendibles, técnicas, para las amplias masas del pueblo! Sería bueno que también eludiéramos las cifras aún menos entendibles. Por ejemplo, cuando el Banco de México dice: que en el mes pasado o el anterior subieron los precios al menudeo un uno por ciento, las amas de casa han tenido ocasión de verificar lo contrario, porque se enfrentan directamente a los precios al menudeo. Y han advertido que han subido en porcentajes mayores.

Así también cuando se usan expresiones - y permítame en este sentido, señor Secretario, hacerle una crítica - como algunas de las que usted ha empleado. Dice usted que ahora hay más comida en las mesas de las familias, porque el volumen de producción de alimentos en México ha aumentado considerablemente. Yo diría que hay más comida en algunas mesas mexicanas; pero menos comida en la absoluta mayoría de las mesas de México. Lo mismo cuando usted habla de que los salarios reales han aumentado, y disminuido la desocupación con motivo de que la masa salarial se ha incrementado más que el índice de aumento de la población. Nuestras estadísticas, lamentablemente, son muy malas, y aquí una sugestión, señor Secretario, que procurara la Secretaría de - antes Economía, ahora es Comercio, ¿dónde está integrada la Dirección de Estadística?, donde se encuentre - Programación y Presupuesto, que tratara de crear un verdadero sistema estadístico confiable en el país, para saber siquiera cuál es la verdadera cifra de nuestros desocupados, porque yo afirmo, señor Secretario, por el contacto que tenemos con ciertos sectores de trabajadores, que la desocupación no ha disminuido con motivo de que haya sido mayor el índice de aumento de los empleos respecto del índice de aumento de la población. Ahí hay un error estadístico que sería pertinente aclarar.

Celebro por otro lado, señor - así como critico también aplaudo -, expresiones suyas como

la siguiente: Decía usted que "para salir de la crisis se demandó solidaridad y sacrificio a todos los grupos sociales; los trabajadores cumplieron y gracias a ellos salimos adelante". Aplaudo esta expresión, porque hace unos días uno de los señores secretarios de Estado que comparecieron ante esta sala, ante esta Asamblea, varió la expresión original del Gobierno y estableció la afirmación de que también los empresarios habían cumplido, circunstancia, factor, hecho que yo niego y que hace aún más coja la Alianza para la Producción con un sector empresarial que no ha cumplido en relación con sus deberes para con la producción y en relación con la tregua propuesta por el Presidente.

Cuando usted se refiere a la inflación en relación con los salarios, también me parece justa su expresión de que "elevar los ingresos reales de los trabajadores no es ni ha sido nunca la causa de la elevación de precios. Sostener tal argumento es falaz e inaceptable, por simplista". Pues este argumento es precisamente el que han empleado los empresarios para amparar su política de aumento de precios y de limitación a los aumentos de los salarios.

Hubiera preferido, señor Secretario, que cuando se refirió a lo que otros han dicho acerca de la inflación -la "revuelta de los ricos contra los pobres"-, se hubiera usted comprometido más, no silenciado la frase que sigue en el texto original: "Mucho hay de eso en realidad". Efectivamente, la inflación es la revuelta de los ricos contra los pobres.

Y permítame referirme a algunos problemas por usted planteados para formular algunas preguntas. Empezaré por lo que trató al final. Un llamamiento a la población para que colabore. En su exposición usted dijo que es la sociedad en su conjunto la responsable de la especulación y de la existencia del acaparamiento. Yo creo que la sociedad somos demasiadas personas, y las amas de casa no van a considerarse responsables de que haya acaparamiento, especulación. Es muy probable que no protesten, porque además no tienen medios para protestar. A veces se les ofrecen números de teléfono para quejas; pero, señor, la corrupción en México es muy amplia. Cuando uno denuncia algo tenga usted por seguro que el policía intermediario o el inspector intermediario tratará de sacar provecho del asunto sin que el responsable del hecho denunciado sea castigado y todo lo resuelva mediante una mordida al tamaño de las circunstancias. Porque en México, al igual que en los propietarios hay minimordelones, pequeños mordelones, medianos mordelones y grandes mordelones; se podría decir que quizá los pequeños y los medianos en alguna medida son benéficos porque estimulan la circulación del dinero; pero, señor Secretario, el hecho es que acaban con la solidaridad, nadie cree en la eficacia de las denuncias, somos un pueblo sin solidaridad; cuando algún movimiento solidario al fin se integra, hemos tenido a veces experiencias dolorosas como la de octubre de 1968; pero la mordida destruye la solidaridad porque destruye la confianza. ¿Cómo hacer entonces? ¿Qué sistema sugiere usted, señor Secretario - aquí yo le pido su colaboración -, para conseguir que pueda establecerse este tipo de acción popular? El Gobierno ha publicado a veces exhortaciones: "se concede acción popular para denunciar a los infractores". Y ni ha habido denuncias, o han sido unas cuantas, y no han sido castigados los infractores. Y tenemos el caso de la Procuraduría de Defensa del Consumidor, cuya ineficacia es positivamente conmovedora. ¿Cómo hacer, entonces? ¿Hay alguna sugestión? Porque la denuncia conlleva a una acción policíaca, la participación de algún inspector, y yo quisiera que de los 800 que tiene la Secretaría pudiera usted darnos una cifra, así fuese aproximada, del porcentaje de los confiables.

Por otro lado, habla usted de combatir el "intermediarismo agresivo". ¿Cómo suprimir esta larga escalera de intermediarios? ¿Cuáles de estos intermediarios son los "agresivos" y cuáles son los no negativos? ¿Cómo simplificar, conseguir un contacto más directo entre el productor y el consumidor, eludiendo esos escalones en cada uno de los cuales hay un alto porcentaje de aumento, de recargo sobre los precios, y de substracción del dinero de los magros bolsillos de las familias trabajadoras?

Permítame hablar del abasto en relación con la tendencia general de la economía y con los subsidios.

Parece que el gobierno reconoce, porque se publicó un "plan del sector comercio" - una revista lo publicó, si no es exacto lo que esta revista reproduce, le ruego a usted que se sirva desmentirlo y, por supuesto, inmediatamente aceptaré lo que usted diga -, que la progresiva, dice...- según texto publicado por esa revista -, el Plan del Sector Comercio reconoce que "la progresiva internacionalización de la economía impulsa cambios en la estructura productiva del país en sentido diferente y a menudo contrario a las necesidades sociales". Esta afirmación, como que se dispara por camino opuesto al sentido general de la intervención que usted nos expuso y que escuchamos con la mayor atención. ¿Podría usted, señor Secretario, aclararnos esta aparente contradicción?

Por otro lado, en el Plan Global de Desarrollo, en relación con los abastos, se habla de que "la estrategia postula la necesidad de reorientar los subsidios hacia la producción y la distribución de bienes básicos, eliminando aquellos que representen desperdicios de recursos, o no sean relevantes para el fomento de

la producción y distribución de bienes básicos, social y nacionalmente necesarios".

Digo, señor Secretario, que la política de subsidios ha sido mal manejada por el gobierno; que el gobierno ha persistido en subsidiar a quienes no lo necesitan y no sólo, sino que ha procedido con infinita generosidad respecto a los delincuentes que se han beneficiado de los subsidios: simplemente recordemos el caso del subsidio al azúcar, que no benefició sólo a los consumidores, a nosotros, que endulzamos nuestra taza de café con azúcar subsidiada, sino que el azúcar subsidiado puesto en manos de especuladores fue a dar a las manos de las embotelladoras, algunas de ellas, la mayor parte, la casi totalidad, ligadas a empresas transnacionales, y a esos envenenadores públicos ultrarreaccionarios que fabrican tequila en el estado de Jalisco - me refiero a los Sauza y Cuervo y demás sujetos, envenenadores públicos -, ellos fueron los que a trasmano se beneficiaron de los subsidios del gobierno, y que yo sepa, cuando este hecho fue descubierto no se produjo sanción alguna contra los culpables, que siguen por ahí disponiendo de amplios tiempos en la televisión, para anunciar sus productos.

¿Podría usted informarnos, señor Secretario, si en relación con los subsidios estas amargas experiencias han dado como resultados una conclusión por parte del gobierno, en el sentido de otorgar subsidios de manera mucho más estricta, vigilada y, además, menos generosa?

Permítame referirme ahora -todo lo que voy a decir está relacionado con la cuestión del abasto...- ¿alguien por ahí dijo "tema"? ¿Por qué, qué más quieren? Señor, estoy hablando de abastos; ¿no es acaso un tema de comercio, y de los básicos?

No estoy de acuerdo con su afirmación de que las inversiones extranjeras no comprometan la soberanía. No todas las inversiones comprometen la soberanía; pero, todo, depende de a dónde van las inversiones y del volumen de ellas y de las prerrogativas de que gocen. Cuando las inversiones extranjeras se dirigieron a los sectores básicos de nuestra economía, sí comprometían la independencia nacional, la soberanía nacional, obviamente. Y tuvimos la experiencia de la industria petrolera. No comparo la inversión de un dólar en la industria petrolera con la inversión de diez dólares en alguna de las cadenas de restaurantes norteamericanos. Me parece que compromete más la soberanía un dólar invertido en petróleo que diez dólares invertidos en alguna de esas cadenas de restaurantes. Sin embargo -y aquí subrayo el mérito de la política cardenista, y no para que se repita ahora en sus términos, sino para que se actualice y continúe en función de las necesidades actuales de nuestro desarrollo; insisto en que debe ser retomada por el gobierno y abandonada la otra, la política del crecimiento capitalista condenado al fracaso, porque es un callejón sin salida; ese, la liberación del país de una enajenación representada por la inversión extranjera y nada menos que la norteamericana que es la más capaz de todas, porque es la que quiere más cobrarse en resultados políticos directos su intervención en la economía; ese es el mérito de la obra de Cárdenas que hay que seguir -. Pero si bien hay un tipo de inversiones extranjeras como esas que yo mencionaba en los restaurantes, que nos deben preocupar menos, sin embargo, el volumen general de la inversión extranjera que ha aumentado en el país sí debe ser motivo de, preocupación, y también motivo de preocupación el hecho de que la industria alimentaria y la industria químico - farmacéutica, para sólo mencionar dos, estén en manos de empresas transnacionales; esto sí compromete, esto sí afecta. Y en relación con esto, las empresas de la industria químico - farmacéutica parece que actúan como si estuvieran en un país conquistado; hacen, señor Secretario -esta es la impresión que tenemos los consumidores de productos químico - farmacéuticos-, hacen lo que les da la gana, disminuyen el número de comprimidos de los frascos y al mismo tiempo elevan el precio y dicen que lo hacen con autorización del Gobierno; el hecho es que las medicinas, los productos químico - farmacéuticos están por las nubes, en salud está costando cada vez más caro en México. Está resultando mucho más barato morirse; aunque tampoco es tan barato, porque en las agencias de inhumaciones también están elevando los precios y cobran el IVA, a pesar de que el que desapareció no se "iva", sino se fue.

No sólo comprometen la soberanía, señor Secretario, las inversiones extranjeras, sino también el desarrollo del país. Lo limitan, y esto sí es válido para cualquier tipo de intervención extranjera.

Por lo que toca a las empresas de la industria alimentaria, ya la Secretaria de Hacienda por conducto de su coordinación de asesores, nos informó también de cómo el abasto sufre con motivo de esta intervención - poco sujeta a normas nacionalistas y populares -; de cómo la inversión extranjera no va dirigida hacia la satisfacción del renglón de abasto en nuestra vida comercial.

"Desde 1976, ha dicho esta Coordinación, las transnacionales de la industria de los alimentos sólo producen para la élite, y no para las amplias masas del pueblo". Esto que he leído lleva el propósito de rogarle a usted una explicación más detenida de esta cuestión de las inversiones extranjeras y la soberanía y el desarrollo en función de las necesidades de abasto.

En seguida quiero hacer algunos comentarios y preguntas sobre el abasto en relación con

el régimen de tenencia en el campo.

La experiencia personal y del organismo, de la Coalición a la que pertenezco acerca de este problema, consiste en que la tenencia a "capitalizar" el campo, del mismo modo que se "capitalizó" el país, es decir, ofreciendo posibilidades de crecimiento a la gran propiedad, al nuevo tipo de rico del campo, del capitalista del campo, al latifundista, no contribuye a que el campo nos ofrezca la producción necesaria para cubrir el abasto nacional.

Y por otro lado, la experiencia nos muestra también que el hecho de que el campo exista un conflicto entre la nueva estructura rural que se inició en la Revolución y nunca se terminó, y la vieja estructura rural actualizada a las circunstancias del crecimiento capitalista, que el abandono de los caminos de la Revolución democrática ha dado lugar a que fortalezca, ha creado una situación que produce efectos catastróficos en la producción de alimentos, y esto afecta al Sistema Alimentario Mexicano, al Plan Nacional de Desarrollo, etcétera.

El presidente Díaz Ordaz repitió algo, aunque con una expresión más concreta, de lo que habían dicho los presidentes anteriores y también lo han seguido diciendo los que han venido después: "No estoy dispuesto a permitir que el problema agrario se convierta en un litigio permanente". Pues ahí lo tenemos: el problema agrario, todavía y conforme a una ley que vamos a examinar en los próximos días, parece que la tendencia es a perpetuar la solución al problema agrario, porque se está regateando al país la solución de este problema conforme a los trazos democráticos establecidos por los visionarios de la Revolución.

Se han dado a la publicidad cifras sobre tierras agrícolas que han sido declaradas inafectabilidades ganaderas, y el anterior Secretario de la Reforma Agraria y el actual Secretario de Agricultura y Recursos Hidráulicos, hablaron de que si estas tierras fuesen incorporadas a la producción -para la cual, digo yo habría que incorporarlas a la Reforma Agraria democrática -, la producción de alimentos aumentaría considerablemente. ¿Considera usted, señor Secretario, que es errónea la conclusión de que la estructura agraria democrática favorecería la producción de alimentos para el abasto? ¿En qué medida, o tiene usted informes, señor Secretario, acerca de lo que el abasto ha dejado de percibir de productos provenientes del campo con motivo de los litigios y de los enfrentamientos que existen en el área rural? Esta pregunta la hago reconociendo que es difícil de contestar.

Finalmente usted afirmó en su intervención que el gobierno nunca aceptará que el abastecimiento dependa del exterior. Y, sin embargo depende en una parte importante. Usted dijo que nos estamos diversificando en las importaciones, que ya no sólo importamos de Estados Unidos, con el cual se ha concertado un nuevo acuerdo de abastecimiento amplio y garantizado de productos, Canadá, Nueva Zelandia y compramos productos agropecuarios a Brasil, Cuba, Guatemala, Inglaterra e Irlanda.

Si habláramos del comercio exterior, señor, también nos encontraríamos con que exportamos productos a un amplio número de países e importamos de otros países e importamos de otro también en número no despreciable. Pero, en relación con el volumen de lo importado y lo exportado, la verdad es que nuestro cliente exterior sigue siendo Estados Unidos. ¿No sucede lo mismo en el caso de la "diversificación" de nuestras importaciones de productos alimenticios? No hay un espejismo en la afirmación de que nos estamos diversificando, con motivo de que nuestra dependencia sigue siendo de y hacia Estados Unidos?

Por otro lado importar alimentos quiere decir importar inflación porque nos llegan alimentos a precios inflados, y dice usted que tanto en relación con la inflación como con los precios el Gobierno está resuelto a romper el circulo vicioso. Como importamos inflación, la proyectamos sobre los precios, y que cuando los precios suben los salarios suben para producir la espiral y la carrera conocida; pero nos informa que el Gobierno está resuelto a romper el círculo vicioso. ¿Podría usted decirnos, señor Secretario, cómo va a romper, por qué caminos, siguiendo qué orientación, va a romper el Gobierno ese círculo vicioso?

Gracias, señor Secretario.

El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Señor diputado Sánchez Cárdenas, en realidad fue muy amplia su exposición y varias sus preguntas, si alguna de ellas se me escapa, ruego que alguno de los diputados de la Coalición de Izquierda, según es costumbre, pudriera recordar a cuál no doy respuesta, independientemente que sea o no satisfactorio para ustedes, trataré de abordar algunos de los temas que usted me ha planteado y voy a hacerlo de la manera más rápida posible.

La alianza popular nacional y democrática a que convocó el presidente López Portillo, es una alianza de todos los sectores sociales en donde la presencia del Estado mexicano evita que aquellos sectores con más poderío económico y que no la entendieran como alianza, lesiones a otros sectores, los sociales, campesinos, obreros, cooperativistas; se trata de sumar fuerzas, de salir adelante y hacerla todos, salir adelante, señor diputado, y yo sí siento que han habido respuestas, respuestas inmensamente satisfactorias en su número, con relación, en algunos casos, sin duda, en donde no ha habido respuesta a la alianza, habiendo serias desviaciones, pero es una alianza popular

y democrática. Lo demostramos todos los días con alianzas concretas, podríamos abundar, después de esta sesión, en ellas, en que el Gobierno, con los campesinos, con los obreros, con los cooperativistas, están logrando resultados muy positivos para elevar producción, productividad, distribución y consumo, y ha habido de muchos empresarios mexicanos respuestas positivas que responden al espíritu y a la finalidad de la alianza. Ese es mi criterio en cuanto a la alianza.

En cuanto a los precios. Dice, que el último año, si comparamos con esos índices simplistas a los que usted mismo aludió, y como estadísticas que con frecuencia pueden manejarse según el interés del ponente, habían descendido salarios reales con respecto, si, los salarios reales habían crecido más los precios que los salarios nominales, para llegar a salarios reales mínimos decrecientes. Quiero sostener mi dicho con esas cifras que son comprobables en torno a alguna canasta fundamental para cualquier familia, sea de clase popular, citadina o rural.

Aquí tengo algunas cifras que deben ser reveladoras. Si tomamos en esa canasta esos artículos, son: aceite para cocinar, arroz, azúcar, café, carne de res, carne de cerdo, retazo con hueso, frijol, leche, pan blanco, pan de dulce, pastas para sopa, sal refinada, tortillas, cebolla, huevo, papa, tomate, pescado fresco, naranja, plátanos, refrescos, chile, y 5 alimentos más. Si tomáramos esta lista que la comemos todos los días muchos de nosotros, muchos mexicanos de distintas capas sociales, es una lista muy representativa de lo que come nuestro pueblo; hay datos muy ciertos, con cifras que siento confiables, señor diputado, que demuestren que en 1971 el salario mínimo dedicaba a la compra de todos estos productos, el 66% el salario mínimo de 1971 para comprar todo esto se iba un 66%, no me gustan las cifras, pero las doy. Esta misma lista de productos en 1980 cuesta solamente el 63% del salario mínimo, repito, ni es la lista completa de todo lo que nos interesa, pero la tomé deliberadamente, porque son productos en donde con ingresos nominales de los trabajadores de salario mínimo de ahora, pueden comprar más, eso dicen las estadísticas que en 1971.

Sin embargo, es un tema que ustedes han planteado en muchos foros y cuando hablaba de masa salarial, hay otro hecho que a mí me parece inequívoco, ha crecido la ocupación notablemente, estos últimos cuatro años - también son cifras demostrables - dos y medio millones más de mexicanos empleados y está creando ya año con año el empleo a más de 750 mil trabajadores.

Ciertamente estos temas no son los de mi competencia, pero los estoy enfocando desde el lado que a ustedes la preocupan los precios y su poder adquisitivo. Es obvio que si está creando la participación de los trabajadores dentro del llamado ingreso nacional, es el valor de todos los bienes y servicios que produce México durante un año, es obvio que ese dinero está distribuyéndose mejor entre el sector social de nuestro pueblo, entre los trabajadores. Crece en número de empleados, crece la cantidad de alimentos que consumen, crece en todos estos bienes su poder adquisitivo y estamos empeñados para que no decrezca en muchos otros que no están sujetos a control de precios.

Hay otro dato que es cierto y quiero dárselo, la producción de alimentos, y la importación de alimentos es notablemente mayor a la que teníamos hace cuatro años, y esos alimentos no están en las bodegas, están en las casas de los consumidores o ya han sido consumidos por nuestro pueblo. No les estoy dando cifras hipotéticas, son perfectamente demostrables que andar hablando de estadísticas sin mayores índices que nos llevaría mucho, lo que interesa en este momento es el principio, son miles, cientos de miles de toneladas más las que la planta nacional ha producido, las que la ganadería ha producido, los litros de leche que también se han producido, las importaciones que han sido crecientes y no obstante este volumen de consumo y de abasto mucho mayor, todavía no es suficiente. Sigue creciendo el empleo y que millones de mexicanos que antes no podían comprar muchos de estos bienes los están comparando.

Y no quiero adentrarme mucho a las prestaciones, que no se computan frecuentemente como salario nominal mínimo directo; prestaciones que ustedes conocen perfectamente, cómo se han hecho, hacen ver realmente muchas escalas salariales. Como, arriba de los salarios mínimos, han crecido notablemente los ingresos de muchos trabajadores. No quiero decirle que, en cierta ramas industriales, que en ciertos sindicatos específicos, no haya habido decremento en el poder adquisitivo del salario mínimo. Estoy dando datos generales. Así como ha habido grandes aumentos en el poder adquisitivo del salario mínimo, en ciertas ramas industriales, en otras ha habido deterioro. Pero lo que le llaman masa salarial; el número de trabajadores que están realmente trabajando y que están cobrando un salario y recibiendo prestaciones, es, de veras, inconmesurablemente mayor de 4 años. Esto está a la vista de todos. Tampoco exagero cuando digo que en múltiples ocupaciones está ya escaseando la oferta de trabajo. Por eso los programas de capacitación; por eso el empeño de que nuestros trabajadores vayan escalando lo más rápidamente posible los salarios mínimos para arriba, y que no decrezca el empleo. Repito, son datos ciertos, son volúmenes enormemente mayores de abasto que los de hace 4 años, que

los estamos consumiendo todos y no sólo por aumento de población, sino por aumento real de consumo de todas las familias, de todas las clases sociales del país.

Esto, señor, me permito categóricamente decirle mi convicción de que estamos comiendo más, de que está habiendo más comida en las casa campesinas, de que está habiendo más empleos en los hogares de los trabajadores, de que, en síntesis, esta lista que leí hace un minuto es mucho más grandes en el abasto ahora, pero mucho más que proporcionalmente al crecimiento de la población que hace 4 años, sin cifras que deformen nada; son realidades.

Cuando usted señalaba que la sociedad es responsable de la inflación, No. Si así me entendió usted, le ruego que me permita aclarar. Creo la responsabilidad fundamental es del Gobierno. Lo que yo he tenido cuando me refiero a una sociedad en su conjunto, en cuanto al acaparamiento y la especulación.

Yo estaba viendo de qué manera, respondiendo a la pregunta de la diputada Sentíes, podíamos encontrar responsabilidades más amplias de la sociedad en su conjunto. Somos responsables las autoridades, de evitar que estos fenómenos se den. Pero no siempre somos suficientes, de aquí que cuando hablo de la sociedad, de tratar de establecer mecanismos de corresponsabilidad para que estos fenómenos no se den, para que se dé la denuncia en la que creo señor diputado, tengo fe en nuestro sistema judicial. No obstante que puedan haber motivos que a usted le lleven a hacer afirmaciones de fallas, que toda estructura tiene, pero creo en el sistema. En la medida en que nuestra sociedad nos ayude a hacer denuncias concretas, donde se ve que hay acaparamientos, para proceder a la denuncia expresa ante la Procuraduría General de la República, donde hay fallas administrativas para establecer la sanción administrativa que corresponda. En lo que es mi área y no debo apartarme de ella, tengo la seguridad que procederemos y procederemos con la mayor energía. Son instrucciones expresas del señor Presidente que cumplimos hasta donde humanamente ello es posible.

Permítame ver cuáles de los otros temas, la Procuraduría Federal del Consumidor, ha habido inclusive iniciativas para convertirla en un tribunal, para hacerle modificaciones. La Procuraduría en estrecha coordinación con la Secretaría de Comercio, está haciendo hasta lo imposible por resolver los planteamientos que los consumidores le presentan todos los días. Mucho creo que se ha logrado. No en materia de mi comparecencia expresar que, sin embargo en esta experiencia nueva de lo que es la Procuraduría, siendo que en realidad el consumidor lesionado, al que se le engaña, al que se le defrauda, está contratando ya una instancia legal muy apropiada. Y estamos avanzando. ¿Que por ciento de mis inspectores son confiables?, señor diputado: para mí, el ciento por ciento.

Me lastima mucho ciertamente cuando algunas de ellos, como podría acontecer con cualquier colaborador, defrauda la confianza del Gobierno y traiciona la confianza del pueblo porque, quien lo orilla a delinquir o a cometer fraude, es tan delincuente como el propio inspector. Grave, ¡qué grave que se cometan estas faltas!, y bueno, ¡qué bueno! que el Presidente persiga de manera categórica y trate de evitar ese mal que nos filtra a las entrañas, que es el mal de la corrupción.

Definitivamente lamento mucho cuando se nos dan estos hechos en la Secretaría que está a mi cargo, pero siempre que puedo corregir, que puedo sancionar, que puedo denunciar y que se castiga a un corrupto, a un corruptor, me alegra mucho porque son mecanismos ejemplares que la sociedad está reclamando. (Aplausos.)

Hablaba usted del intermediarismo, ese intermediarismo encarecedor e innecesario. Sabemos que hay libertad de comercio y hay dos tipos de intermediarismo, el intermediarismo innecesario derivado de un comercio anacrónico, costoso y mal organizado que encarece, que sólo modernizándolo, pero con la participación de todos: Gobierno estableciendo todos los organismos a los cuales tiene facultades; empresarios, por conveniencia propia inclusive; la distribución directa de básicos, creo que esto es lo más efectivo, a más corto plazo contra el intermediarismo, no todo el intermediarismo es ilegal, pero todo el intermediarismo es encarecedor. Tratamos de evitar todos los tipos de intermediarismo, claro, con particulares énfasis el que es ilegal.

El Plan del factor Comercio ciertamente, y no sé en que revista pero en cualquiera que haya sido, ciertamente habla de los peligros de la internacionalización de la economía, y hace un rato me refería a ese hecho: el país no puede estar aislado, estamos siendo propensos a una serie de fenómenos internacionales, nuestro intercambio en todos los aspectos de la vida es muy grande y crece, que es lo que cuidamos, que nuestra economía evite los peligros de la internacionalización y a ello estamos dedicando nuestros principales programas hay nuestras principales acciones. Coincido con usted que esos peligros hay que eliminarlos, y si hay algunas ventajas relacionadas sobre todo con el abasto, aprovecharlas, en los peligros de la internacionalización. Tenemos bien abiertos los ojos y sabemos por dónde transitamos.

La política de subsidios; señor diputado, no todos son malos. Cuando ya se corrompen los subsidios, porque no podemos manejarlos. Se han hablado aquí de varios ejemplos de ellos.

Usted tocó uno muy importante, el del azúcar, y no personifico a nadie, señor, porque caería, si no tengo bases, en la calumnia. Pero ahí se estaba desviando el subsidio; ahí no estaba llegando al consumidor. Fue necesario, porque no era posible manejarlo, elevar el precio del azúcar y reorientar esos subsidios a la producción para que nuestra industria azucarera recupere el ritmo de producción que había perdido. Y lo estamos recuperando.

Buscamos, en los subsidios que maneja Comercio, que es básicamente a los consumos populares, racionalizarlos, por eso les hablaba de lo difícil del subsidio a la tortilla, al pan a otros productos; racionalizarlos y transparentarlos, que lleguen a donde están destinados, que no se queden en manos de pillos, de intermediarios, su destino sólo es único: el consumidor popular final, el consumidor final. En eso estamos empeñando gran esfuerzo. Y de veras que hemos avanzado mucho. Y a los señores diputados, con más tiempo, desde esta tribuna es difícil, podemos platicarles, explicarles y conversar cómo es la estructura de los subsidios, su distribución, su aplicación a materias primas intermedias, a productos finales, principalmente, está dando salidas que evitan estas corrupciones que censuramos y que penalizamos, cuando no es posible. Estamos evitando más con sistemas que con policías que esto siga ocurriendo.

Las inversiones extranjeras, es obvio, es obvio que hay campos críticos de nuestra economía. El petróleo es lo más sensible, lo más entrañable en materia industrial y recursos no renovables para los mexicanos. Qué bueno que ese gran mexicano, Lázaro Cárdenas, lo haya expropiado. El petróleo es historia, es símbolo, es perspectiva, es seguridad para todos nosotros.

Señor, en materia de soberanía creo, con toda firmeza, que no hay ninguna lesión por parte de las empresas que, con capital extranjero, están trabajando en México. Se apegan a nuestras leyes y aquella que se aparta, cuidado, estamos encima para que las cumplan. Y sirvan estoy seguro que no se lesiona con su presencia actual en México la soberanía, no es tan los campos fundamentales de la economía, pesos son intocables, los energéticos, la petroquímica básica, ustedes saben, todo lo que en el país hay en materia legislativa de inversiones extranjeras, definitivamente en Comercio estamos atentos a que no se toque, no se vulnere, no se lesione en lo mínimo nuestra soberanía; tengan la seguridad que así trabajamos.

En cuanto a las medicinas, en un rápido repaso, hablaba usted también relacionado con inversiones extranjeras, sería bien prolijo meternos aquí a la producción de sales básicas, de fármacos básicos, hay toda una terminología y hay en el mundo grandes concentraciones de poder que están investigando y que de allá nos viene esa tecnología y se ha trasnacionalizado su producción, su distribución, en el caso del IVA que usted platicaba, no repercutimos en las medicinas un efecto negativo; hicimos lo que algunos llaman el lavado de los ingresos mercantiles, el lavado de precios, quitar aquel impuesto de ingresos mercantiles que era en cascada, echar los precios al público para atrás, después del número de veces que había intermediación y por tanto se causaba el ingreso mercantil y a partir de haber quitado todos esos pasos, a veces llega hasta 16%, aplicamos el 10% del IVA, ahí cuidamos mucho que ninguna medicina por la aplicación del IVA subiera de precio, esto es muy importante. Si han subido de precio otras medicinas es porque las hemos autorizado bajo nuestra estricta responsabilidad o porque ha habido amparos y les han concedido la suspensión, pero no por el efecto del IVA en este caso concreto de las medicinas.

Se refería usted a un tema que tampoco es de mi competencia, le tocaré en lo fundamental, el abasto y el problema de la producción rural de México y que se está aquí debatiendo una importantísima Ley que la conozco obviamente, nada más señalo esto, tengo profunda fe en el camino de organización que estamos siguiendo en el campo mexicano, ciertamente hay muchos conflictos, son los conflictos de la historia de México; ciertamente hay latifundistas, claro que debe haberlos y allá donde se encuentren deben desaparecer y sujetarlos a las leyes mexicanas y a la distribución de sus predios, sin duda; hay también ejidatarios, comuneros, pequeños propietarios que están también en la entraña de nuestra Revolución, no es contrarrevolucionario ninguno de ellos, tan revolucionario es el ejidatario como el comunero y el pequeño propietario. (Aplausos.) ¿Qué nos preocupa cuando se aborda el Sistema Alimentario Mexicano? Encontrar nuevas formas de producción en el campo que permitan mayor productividad, mejores niveles de trabajo y de vida para nuestros campesinos, mayor oferta, mejores consumos, menos dependencia de mercados extranjeros. En le campo, de verdad, yo he vivido mucho con ellos, no hay ejidatarios incapaces, ni tutelados, si algún mexicano es capaz, es intuitivo, es trabajador, es honrado, es el ejidatario mexicano. (Aplausos.) Creo en muchos porque conozco a muchos pequeños propietarios, cuando trabajan sus tierras, sus predios, de acuerdo con nuestras leyes agrarias, lo hacen de verdad con mucho esfuerzo, con alta productividad, y con una organización que no es postiza, es la nuestra, con leyes que son las nuestras, con sistemas que están vigentes, y el gobierno, cuando organiza ejidatarios, cuando organiza pequeños propietarios, lo hace con sus mejores hombres, lo hace

atento a un propósito: Responder, en una de tantas acciones, al Sistema Alimentario Mexicano. Es todo un círculo que se inicia desde la producción, sigue con la distribución, con el consumo, con la comercialización, con el abasto de productos básicos, inicia, repito, con la producción y termina con el consumo; con consumos populares para nuestras clases mayoritarias.

Tenemos que hacer, dentro de las tesis revolucionarias más hondas, más arraigadas de nuestro pueblo, todo lo que sea necesario para nuestro campo produzca más, para que nuestros ejidatarios trabajen mejor, y para que se acaben esos problemas que usted señalaba de oposiciones, de graves diferencias que se suscitan con frecuencia en la sociedad rural. Esa es una de las grandes preocupaciones, pero veamos hacia adelante y resolvamos el problema. Estoy seguro que lo vamos a lograr.

¿Por qué nos abastecemos más del exterior de un país? De Estados Unidos, por una simple razón: Porque compramos más barato, y porque tenemos la posibilidad de abasto muy cerca; porque los trenes unitarios pueden llegar de los lugares de embarque a las bodegas que tenemos establecidas en la frontera mexicana.

Sencillamente por eso, pero no queremos depender de ese solo mercado. Se refirió usted a un acuerdo que yo firmé, lo firmé hace unos días y refrendó el que yo había firmado el año anterior, tiene un solo mérito, hasta donde yo sé Estados Unidos tiene firmados tres acuerdos de abastecimiento con otros países del mundo, tenía uno antes de enero que fue cuando firmé a nombre del gobierno mexicano, el que está vigente, entrará en vigor el otro en enero próximo, tenía un convenio de abastecimiento con la Unión Soviética por ocho millones de toneladas, según se me informó, en el Departamento de Agricultura por el propio Secretario Bergland, quien me afirmaba que esos ocho millones de toneladas garantía de abasto a la Unión Soviética, no se les tocaron nunca y se les cumplieron. Hubo embargo sobre pedidos adicionales que se habían concertado.

Hay otro acuerdo de abasto, que es el que sigue al nuestro que tiene una enorme ventaja, no sólo nos da la garantía del abasto total en el volumen que hemos acordado sino de los servicios indispensables que ahí la proximidad y sus ventajas, en este caso concreto, para que podamos internar a México todos los bienes básicos, sobre todo agrícolas y pecuarios que nos hagan falta. Lo que se nos está dando en este tipo de aforo es la garantía de abasto y de servicio.

Refrendé recientemente ese acuerdo y seguramente tendremos que discutir ya aspectos de detalle más amplios con la nueva administración de Estados Unidos, que tomará posesión el próximo día 20 de enero, pero el contrato está refrendado y está vivo, y es garantía de que los eventuales faltantes y por 6.2 millones de toneladas que está suscrito este acuerdo, se nos entregue sin ninguna restricción a precios internacionales, a precios de mercado, sin subsidios.

Romper el círculo vicioso del subdesarrollo a eso me refería cuando queremos entrar a la espiral ascendente del desarrollo. Siento, señor diputado, que sería prolijo que abundara que pienso sobre ello, creo que las políticas son muy claras en materia de producción, de estímulos a todos los sectores sociales para ampliar su capacidad de trabajar, de vivir con más dignidad, de producir más, importar lo necesario, no internacionalizar en lo que no conviene a nuestra economía, ser muy consecuentes con lo que pueda importarse y con lo que debe exportarse, buscar lo que puede importarse y con lo que debe exportarse, buscar en fin todo señor diputado, un México más justo, un México más dinámico, y mexicanos con más fe en nuestro porvenir. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Gumercindo Magaña.

El C. Gumercindo Magaña: Señor Secretario:

Si usted me lo permite voy a ser breve.

Hemos visto de lo que aquí se ha dicho tanto en la exposición previa como en las respuestas que ha dado a mis compañeros diputados, que desde luego existen justificaciones, explicaciones, para determinar el aumento de los precios, principalmente en los artículos de primera necesidad. Sin embargo, creemos, en el Partido Demócrata, que una de las razones fundamentales para el incremento de los precios es la baja producción, principalmente producción agropecuaria y desde luego de la exposición nosotros podemos desprender que existe una enorme cantidad de alimentos que México está importando, importación que desde luego se deriva hacia una deficiente balanza comercial para México y por otra parte, con implicaciones de carácter político que implicarían nuestra creciente dependencia del exterior.

Mencionó usted que, para aprovechar en forma racional los alimentos, programar de manera adecuada su distribución y combatir su acaparamiento, se realizan acciones para saber en dónde y en qué manos está el maíz, el frijol, el arroz, el aceite, el azúcar y los demás productos que el pueblo necesita y más adelante usted nos señaló que le Gobierno Mexicano los encontró en Washington, Argentina, Canadá, Nueva Zelanda, Brasil, Cuba, Guatemala, Inglaterra e Irlanda. Nosotros creemos que el punto fundamental de los precios está en la

producción y entonces queremos preguntarle ¿qué medidas se toman en coordinación con otros sectores del gobierno, con otras dependencias del Sector Público

para incrementar la producción que se derive hacia precios menos agresivos? Igualmente si vivimos en una economía mixta y hemos tenido esos problemas de baja producción que se traduce en incremento de los precios, queremos saber su opinión, si ha fracasado la economía mixta y de ser así ¿qué otros sistemas teóricamente pueden proponerse?

Del presupuesto de Egresos que se presentó en esta misma Cámara por el Secretario de Programación y Presupuesto, se establece un presupuesto para los objetivos del Sector Comercio de 109.9 mil millones de pesos para organizar una estructura comercial para el abasto de alimentos y artículos básicos, fundamentalmente a las zonas marginadas, como medio de defensa de la economía popular, estimular la producción básica a través de la modulación de los procesos de comercialización y los patrones de consumo, reducir la intermediación comercial excesiva y su impacto sobre los precios, ampliar y diversificar la exportación de productos industriales.

Queremos saber si existe de parte del Gobierno la confianza en que será capaz de reducir el intermediarismo que constituye uno de los implementos fundamentales del encarecimiento de los precios.

Otra cuestión que nos preocupa es la siguiente:

Hay empresas transnacionales que producen en México los mismos artículos que producen en sus matrices o en otros países, productos con la misma marca, el mismo modelo, la misma calidad y sin embargo en nuestro país se venden a precios dos o tres veces superiores a los que se encuentran en otros países. Hablo por ejemplo de refrigeradores, artículos electrónicos, etc., que en el extranjero se encuentran más baratos que los que esas mismas empresas transnacionales producen en México con mano de obra más barata, con materias primas más baratas. ¿Qué medidas se toman para que los productos de estas empresas transnacionales elaborados en México sostengan por lo menos los mismos precios que los artículos idénticos en el extranjero?

Esas son, señor Secretario, las interrogantes que queremos hacerle y como usted ve, fui breve.

El C. Secretario de Comercio: Creo, señor diputado Magaña, que la reflexión de fondo que usted nos hizo es en el sentido de si creo en lo personal que ha fracasado el Sistema de Economía Mixta. Así lo hemos llamado pero nuestro sistema económico ha surgido del pueblo mexicano, está plasmado nuestro sistema en nuestra Constitución y en sus leyes secundarias, no es nada que hayamos inventado ayer, viene de atrás y nos ha permitido marcar rápido hacia adelante.

Le preocupa el aspecto de los inventarios y un poco dice si estos lo he encontrado en otros países a los cuales les estamos comprando. Mire, lo de los inventarios básicos tiene una profundidad realmente muy grande.

No sabíamos antes, porque no habíamos iniciando este tipo de registros, que había de productos básicos y de materias primas fundamentales en distintas partes del país y en poder de distintos mexicanos.

A partir del arranque de este nuevo mecanismo, muy pronto podremos cubrir una gama mucho más amplia que la actual, que ya registra unos 70 productos básicos, pero es bien importante que por ley quienes tienen el arroz, decía, el maíz, el frijol, el aceite, el azúcar, nos comuniquen en cuánto y dónde y de acuerdo con nuestras facultades procedamos de la manera que más interese y convenga a la sociedad, a su distribución y a su comercialización.

Es ahí donde la intervención del Estado es incuestionable; es ahí donde orientamos la acción de los particulares y la dirigimos o la evitamos cuando esta no es conveniente y es parte de todo un sistema mixto. Que recurramos eventualmente al extranjero para hacer importaciones, sí, porque ya sabemos qué está faltando, el inventario nos dice cuándo va a faltar y en dónde el maíz, o el frijol, o el aceite o el azúcar y nos adelantamos a hacer las compras necesarias.

El inventario registra producciones, registra almacenamientos; conocemos consumos y determinamos excedentes o faltantes. Por eso es tan importante su establecimiento y es una novedad. Inició sus operaciones ya con vigor a partir de que ustedes, en el período de sesiones anterior, votaron las leyes correspondientes. Tengo grandes esperanzas en este sistema para mejorar la acción en cuanto al cumplimiento de las responsabilidades del Sector Comercio.

No pienso, señor diputado, en ningún otro sistema teórico. Pienso en el nuestro, creo en el nuestro, conozco sus deformaciones y lucho, como todos ustedes, por erradicarlas y lograr que la letra de nuestra Constitución, de nuestras leyes, el espíritu que las inspiró y los planes y programas, se cumplan. No se cumplen muchas veces por deformaciones, por malas interpretaciones o por corrupción. Estoy, definitivamente, de acuerdo con el sistema que seguimos, con los procedimientos que aplicamos, con el camino que recorremos, sin ignorar sus graves, a veces muy graves, desviaciones, que corregimos. El sistema tiene posibilidades de eso y de mucho, muchísimo más.

Decía usted de los productos transnacionales.

Los productos que las empresas de capital extranjero, radicadas en México, venden - afirmaba usted - a precios generalmente

más altos que los que se podrían encontrar en el país industrial de origen de esas inversiones. En muchos casos esto es cierto, definitivamente es cierto, pero es cierto, en la empresa de capital extranjero y en la empresa de capital nacional y no es más que el resultante de una economía en proceso de desarrollo industrial. Ya quisiéramos tener costos e ingresos de las potencias más industrializadas.

Ahí vemos que los impactos de la inflación son menores y que los ingresos reales se dan con más facilidad, con más claridad. La verdad es que el sistema de producción, los volúmenes de producción, los sistemas de producción, con frecuencia, hacen que los productos nacionales, productos nacionales porque son empresas constituidas conforme a nuestras leyes, sean de origen extranjero 100%, sean de capitales mixtos, sean de capitales mexicanos, mixtos mexicanos con gobierno, esos costos y esos precios son el resultado de un sistema económico, de un sistema que estamos tratando de mejorar, de un desarrollo que tratamos de hacer más eficiente para que se dé lo que antes afirmé, mejores costos, menores precios para todos.

Eso es todo, señor diputado. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Carlos de Saracho.

El C. Carlos Saracho: Con frecuencia en esta Cámara, algunos compañeros de los partidos de oposición, además de gente en la calle a los que yo llamaría simples campólogos de banqueta, les guste atacar a los productores agrícolas de exportación. Se usan, como aquí lo escuchó usted, señor Secretario, términos que los productores dedicados a este tipo de cultivos somos gente desnacionalizada, yo pregunto quién es más nacionalista, aquel que produce palabrería barata sin prueba alguna, o aquel que verdaderamente produce alimentos en el pueblo de México, para el pueblo de México.

También se menciona que no es tal que generemos fuentes de trabajo y también con tristeza observo que quienes hacen estos señalamientos difícilmente tienen la generación de su autosuficiencia propia, no generan , no son capaces de generar un empleo más que el de ellos mismos y a veces ni siquiera ése. (Aplausos.)

Entrando en el material que además se ha manifestado también, a veces por la prensa y aquí en esta Cámara, que los productores de productos agrícolas de exportación tenemos acaparados los distritos de riego, quisiera con algunos datos responderles:

En realidad, en nuestro país, existen 45 millones de hectáreas cultivables, de las cuales, de alta y mediana productividad, se consideran 7 millones, de las cuales, señores, existen aproximadamente 350 mil dedicadas a los cultivos de exportación, por lo tanto, no es cierto el que los productores de cultivos de exportación estemos acaparando dichos distritos, apenas si llega de un 5% a un 7% del total irrigable en el país, la superficie que ocupamos.

Se menciona también que las fuentes de trabajo no son las suficientes, quiero decirles también, que tan sólo en hortalizas, se generan más de 16 millones de jornadas hombre, que en el total de las actividades agrícolas, trabajan y laboran anualmente, más de 600 mil mexicanos; que generan divisas y que algunas de las acusaciones o de los señalamientos estériles que hacen de que quieran repartir en pocas manos, yo quiero decirles que tan sólo por concepto de salarios, en estos productos, hay una derrama de más de 10 mil millones de pesos; que estamos, los que nos dedicamos a esta actividad, apegados a estricto derecho y que cumplimos con los postulados de la Revolución, de producir, de generar y de distribuir la riqueza que generamos.

Esta es una respuesta de un productor, ciertamente, pero yo quisiera también, en esta oportunidad, citar textualmente al señor Presidente de la República, quien con todos los elementos proporcionados por las diferentes corrientes de opinión, por los técnicos y por su experiencia propia, en el IV de Gobierno, señaló lo siguiente:

"Reiteramos que nuestra preocupación por generar todos los alimentos que reclama la población nacional, no debe hacernos descuidar los mercados de exportación. Los artículos que se venden en el extranjero, se obtienen en sólo 351 mil hectáreas, incluidas las de algodón, garbanzo, frutas y hortalizas. Si el Estado dispusiera, como algunos lo recomiendan que esta superficie se utilizara en otros cultivos, sacrificaría divisas, reduciría jornales y lo más grave, estaría limitando la libertad de acción y de trabajo. Esos datos generalmente se ignora, nada sustancial remediaríamos con destinar estos poco relativamente miles de hectáreas a la siembra de granos y sí en cambio un enorme perjuicio.

Señor Secretario:

Usted fue testigo cómo el apoyo del señor Presidente del Estado Mexicano, solidario con los productores de hortalizas de México echó por tierra la falaz e injusta acusación por un grupo de productores del estado de Florida para tratar de cerrar las puertas a las hortalizas mexicanas, con la injusta acusación de estar los mexicanos incurriendo en la violación de la Ley anti - dumping de los Estados Unidos de Norteamérica.

Con este apoyo solidario del señor Presidente, los productores, con la participación activa de todos sus colaboradores, logremos triunfar, pero el triunfo fue realmente de la razón, de la

justicia, del pueblo de México, porque nadie puede dudar pues del beneficio social tan grande que esas hortalizas traen a nuestro país.

Esta lucha ha sido superada, pero actualmente los productores de hortalizas, los productores agrícolas de exportación, tenemos otro problema serio y éste sí es serio, no como la ingrata acusación infundada de algunos politólogos. La pérdida de competividad en el exterior nos preocupa porque los insumos agrícolas se elevan de manera alarmante, los fertilizantes, los combustibles, la maquinaria agrícola, los lubricantes y lo más novedoso, el crédito agrícola.

Quisiera preguntarle ¿de qué mecanismos dispone la Secretaría de Comercio para controlar y fijar los precios a los insumos agrícolas? ¿Que se puede hacer para controlar y evitar el abuso y la especulación de los mismos y ver si es posible que la Secretaría de Comercio contribuya con los productores agrícolas de exportación, evitando los reglamentos, decretos o circulares, que imponen trabas a la importación de maquinaria hasta una tuerca?

Por otro lado, señor Secretario, usted mencionaba hace un momento el convenio que firmó con el vecino país del norte para la adquisición de alimentos y esto me recordó una nota que publicada en el periódico Excélsior de fecha 15 de febrero del presente año, firmada por el prestigiado periodista Fausto Fernández Ponce, en el sentido de que pagará México a Estados Unidos 3400 pesos más del precio real por tonelada de frijol, además del almacenaje y transporte por 460 millones de pesos.

Como legislador, como representante popular me preocupa enormemente que este tipo de notas sean dadas a conocer con esa seriedad, porque de ser cierta esta manifestación, creo que a muchas de las opiniones que frecuentemente se oyen de crítica hacia la compra de los productos de importación en el sentido de que existe manipuleo, que existe corrupción, que se compra y se especula en el exterior, también señala que se compró - y esto el lo que señala la nota - se compró a un precio de 700 dólares cuando el mercado era de 550 dólares, esta es la diferencia que señalaba la nota de los 3450 pesos, cuando el Secretario del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos había manifestado que el precio real eran 550 dólares ¿por qué se pagaron 150 dólares más?

Se compraron 177 000 toneladas.

En el campo, usted lo mencionó hace un momento, señor Secretario, tenemos la más grande de las miserias, tenemos a más de 10 millones de familias interrelacionadas con la actividad agrícola, algunos de ellos productores de maíz, de frijol, otros jornaleros, reciben algunos escasamente el salario mínimo, otros dedicados a estos cultivos, ni el salario mínimo siquiera alcanzan.

Me preocupa sobremanera lo que se ha venido señalando en esta comparecencia en el sentido de que los subsidios a la industria del nixtamal, de la tortilla, de la masa, del pan, son cuantiosos.

Sé que el consumidor debe recibir beneficios, pero pienso que es más probable que el que recibe estos beneficios es el consumidor de la ciudad que en última instancia tiene un mejor nivel de vida que el del campo. Y pregunto:

¿No sería posible, señor Secretario, que dichos subsidios se otorgaran directamente en el campo, al productor de maíz, al productor de frijol, al jornalero, al asalariado, al obrero del campo, para que éste, estimulado con esos subsidios, produjese más? Porque si partimos precisamente de la tesis del señor Presidente, de que no hay alimento más caro que el que no se produce, creo que estamos pagando un costo demasiado elevado con esta injusta política de subsidiar al industrial o al consumidor pudiente.

Por último, uno de los problemas más serio que tenemos los productores, es el de la comercialización.

Aquí se ha criticado el intermediarismo. Siento que cuando planteamos estos problemas, los señalamos únicamente, pero evitamos proponer soluciones. Yo no quisiera caer en ese caso.

Los productores agrícolas de exportación, básicamente en el caso de los perecederos, desgraciadamente los productores cuando salimos en forma desarticulada, somos víctimas de especuladores y coyotes en el extranjero. Tenemos luchas intermexicanos en donde la fuerza del poderoso daña y golpea la economía del más modesto de los productores. Porque concurre a esos mercados más económicos, con un producto similar al que aquel modesto productor envió.

Pienso que una buena política sería la de buscar un canal único de comercialización en el exterior. Otros países como Israel, lo hacen con éxito y pienso que este canal único de comercialización en donde formásemos parte los productores y el Estado, tendría un gran beneficio para nuestro país.

En México también creo que daría una respuesta positiva a todo este tipo de manifestaciones que hemos hecho del abuso y la especulación y el exceso de intermediarismo, no solamente en los perecederos, sino también en los básicos y esa es mi pregunta, señor Secretario, ¿que tan posible sería que en México también en el interior, hubiese canal único de comercialización en donde los productores y el Estado fuesen los partícipes de esos canales?

Por último no quiero despedirme sin antes mencionarles a los señores que atacan a los

productores agrícolas de exportación, que yo creo que lo que ellos desearían sería que México, en un futuro cercano, importara algodón de Brasil, trajese café de Colombia, trajese fresas de California, sandías y melones de Texas, tomate de Florida, pepinos y chiles de Cuba.

Eso es lo que creo que desearían.

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado De Saracho:

En cuanto a su primer planteamiento, de por qué no hacemos más ágiles los trámites de importación y permisos en materia de maquinaria agrícola, e insumos, tenga la seguridad que en eso estamos empeñados.

Se ha cambiado muchísimo la situación de como ahora se manejan los trámites administrativos que se requieren y que cada vez son menores. El problema únicamente consiste en que los productores que quieren hacer importaciones, sean ejidatarios o pequeños propietarios, lo soliciten directamente a la Secretaría de Comercio y ésta, invariablemente en consulta con la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, decide con la mayor rapidez, toma en cuenta su solicitud. El único problema que podría existir es en el sentido de que haya producción nacional y no traer importación que compita y cree desempleo en el país. Esto lo estamos cuidando mucho. Acepto la sugerencia y estamos listos para trabajar ahí donde haya problemas específicos.

En cuanto a los subsidios y los precios de la producción, sobre todo en la región de la cual usted conoce tanto, en los distritos de riego de Sinaloa y Sonora, creo que existen mexicanos que son ejemplares por su productividad y la calidad del manejo que hacen del campo en todo el mundo. Son de los mejores agricultores del mundo en hortalizas y en trigo. Usted lo sabe muy bien y esto ha merecido reconocimiento reiterado de tipo universal. Estamos subsidiando algunos de los productos de nuestro campo, básicamente a través de los insumos. Hay subsidios a la electricidad para bombeo; hay subsidios para otros consumos con fines agropecuarios en el campo, subsidios a los fertilizantes, fuertes subsidios a los fertilizantes y están sujetos a control de precios y han subido muy poco, en proporción al precio internacional, los tractores y los insecticidas.

Hay un fenómeno que también se deriva de aspectos muy propios de nuestra economía. Productos no tan especializados y que requieran tanta técnica agropecuaria se dan más baratos por hectárea en el extranjero. Así nos está aconteciendo con las importaciones de maíz, principalmente y de algunas semillas para hacer aceites, en donde los precios internacionales son sensiblemente más bajos que los precios nacionales, sobre todo los precios de garantía.

Aquí hay una preocupación fundamental del Gobierno y estamos atacando con la mayor rapidez para causar los menores impactos en el alza de los precios de los productos que se derivan de estos bienes agrícolas.

Elevar sistemáticamente y cada vez más sus precios de garantía.

Hay un hecho que es innegable.

En varios años habían venido perdiendo capacidad de compra los precios de garantía de los productos agrícolas; quisiera ser un poco más claro.

El precio de la tonelada de maíz, en vez de ir aumentando en cuanto a la capacidad adquisitiva que recibe un agricultor que vende una tonelada, recibe ahora $ 4 450.00 hace algunos años, - no quiero entrar a más cifras - recibía $ 840.00.

Con los $ 840.00 de hace 14 años podía comprar más que con los $4 450.00 de ahora. Para darle un dato. No se si en los años estoy en lo cierto. Esto es lo que se llama la pérdida de capacidad adquisitiva o del salario o, en este caso, del precio de garantía.

Nos encontramos que, sin duda, parte del problema que ha desalentado la producción es que tenemos precios de garantía, todavía en algunos productos, bajos y nos hemos propuesto, por órdenes del señor Presidente, en este régimen, empezar a subirlos tan rápido como sea posible hasta recuperar y sobrepasar ya en algunos productos agrícolas tuvieron hace varios años, esto, prácticamente, ya está nivelado. La situación es muy distinta en el caso del trigo, producto altamente tecnificado y con un rendimiento muy alto también, particularmente en Sonora, las Bajas Californias, en Sinaloa, en el Bajío. Ahí hemos cuidado mucho que los precios sean remuneradores y por efectos de la oferta y demanda en el mercado internacional, se da con frecuencia que en el trigo el precio a que importamos sea más alto que el precio que pagamos a nuestros agricultores, pero estos son fenómenos de mercado y de comercio internacional. Lo que cuidamos siempre es que no pierdan capacidad adquisitiva los productores de granos, de oleaginosas y de hortalizas.

Usted plantea que hay problemas relacionados con la horticultura.

Ciertamente a nosotros nos agradó mucho y tuvimos éxito, de trabajar en consumo con los productores hortícolas.

De la manera más injusta, más inopinada, se nos hizo una acusación de "dumping", es decir, que estábamos vendiendo abajo de los costos las hortalizas mexicanas en el mercado norteamericano y ello implicaba una serie de sanciones, impuestos compensatorios entre otros, para sacar del mercado a nuestros productores y que de ese mercado quedaran dueños los productores de Florida.

Hicimos una acción, por primera vez, que yo califico de ejemplar. El Gobierno, al frente de los intereses de los productores exportadores mexicanos, usted y dijo qué significa la horticultura, no habló de lo que significa el algodón que se da en distritos de riego y que en su gran parte se queda aquí y que se comercializa directamente por los productores o por intervención de ellos también. Creo que el ejemplo de las hortalizas nos lleva a considerar conjuntamente, productores y gobierno, qué vamos a hacer en el futuro. Aumenta la productividad del horticultor de Florida, aumentan los costos internos de producción de ustedes, pierden competividad sus exportaciones y van a perder mercado y miles de salarios se van a perder; nos preocupa. De ahí que es urgente que las estrategias las establezcamos conjuntamente; los ciudadanos gobernadores de las entidades de donde son originarios, sobre todo Sonora y Sinaloa, el Bajío y nosotros en Comercio, en contacto estrecho en todos estos terrenos, con el ciudadano Secretario de Agricultura y Recursos Hidráulicos, tarea inmediata que nos corresponde avocarnos a ella, a la que usted plantea. Aceptamos y trabajaremos juntos.

Se refirió usted a un asunto relacionado con los precios de una importación de frijol.

Hay, señores diputados, un adagio popular que dice: "Calumnia, que de la calumnia algo queda."

Para evitar que quede algo, que nada quede, voy a referirme a ese tema.

Derivado del acuerdo que firmé a nombre del Gobierno Mexicano con el Secretario de Agricultura de Estados Unidos, concertamos la compra de los tonelajes de frijol a los que usted aludió y allá, un reportero, ciertamente un hombre hábil, que está muy en contacto todas estas fuentes, fue informado - comprobamos que fue informado -, pero con una información deformada, de que el precio a que iba a comprarse ese frijol a los productores norteamericanos, era de 500 dólares la tonelada y que la CONASUPO, organismo encargado de hacer la operación directamente, en los términos de participación directa y responsable del Gobierno Norteamericano, a través de la Secretaría de Agricultura y de la Credit Corporarion, que así se llama la agencia del Gobierno Norteamericano, parecida a la CONASUPO, se hizo esta compra que , a partir de garantizar al productor de frijol norteamericano un precio mínimo, como lo tienen los nuestros, de 500 dólares la tonelada - precio por cierto equivalente al precio de garantía que tienen los agricultores mexicanos -, que a partir de ese precio, hizo el señor reportero la denuncia y le salieron las cifras estratosféricas que usted mencionaban hace un momento.

Ciertamente, este asunto preocupó a buena parte de los lectores. Esta noticia se reprodujo y comentó y se convirtió - una noticia de origen mal dada -, en calumnia para quienes suelen acostumbrar de estas armas, en el comentario que diariamente se hace entre lectores, a veces, de noticias no ciertas.

Se procedió a hacer la aclaración, que fue contundente en una carta que dirigió el señor Director de CONASUPO y que se publicó un día después y, claro, con frecuencia las informaciones que aclaran malas informaciones, por equivocación, obviamente que no por dolo, frecuentemente no se leen y se confía en la primera noticia por ser más destacada y por que hay muchos mexicanos proclives a creer este tipo de denuncias y de cosas así alarmistas y catastróficas.

La realidad quedó aclarada, pero no suficientemente.

Después se retomó el tema en algunos órganos de difusión y, finalmente, llegó como tenía que llegar al Consejo de Administración de CONASUPO, que lo integramos cinco secretarios del Estado y otros importantes colaboradores del Sector Público.

Ahí lo mismo que se podía hacer, era tener el detalle exhaustivo no solamente dicho, explicado por el señor Director de CONASUPO, sino por las autoridades competentes. El señor Director solicitó que este asunto lo estudiara a fondo y lo investigara la Procuraduría de la República; el Consejo solicitó que el auditor externo del mismo, señor Suárez del Real, hombre de gran prestigio, hiciera una investigación también exhaustiva y rindiera dictamen. Ambas entidades, la auditoría y la Procuraduría General de la República, emitieron con oportunidad sus informes y conclusiones, pero si no fuera bastante, el propio Gobierno norteamericano, en comunicaciones sucesivas, explicó el equívoco y ratificó minuciosamente cómo se integraban esos famosos 750 dólares a partir de los 500 precio de garantía en el campo.

Quisiera, señores diputados, para no hablar más de este asunto que fue molesto y que ahora es casi anecdótico, ver simplemente lo que el auditor externo, Mario Suárez del Real, dice en sus conclusiones de auditoría el 3 de julio pasado, en un informe al Consejo de Administración de ese organismo sobre la operación de importación de frijol norteamericano. En el capítulo de conclusiones de dicho documento se señalan en resumen los siguientes puntos:

"1. Ante la necesidad de satisfacer los requerimientos nacionales de frijol, contando con las autorizaciones correspondientes, CONASUPO realizó diversas importaciones, siendo las más importantes de ellas la compra de 177 mil toneladas que se comprometieron a producir los agricultores norteamericanos, según

contrato firmado el 13 de febrero del presente año.

"2. Los precios convenidos que corresponden a costos de producción agrícola, procesamiento en silos y transporte hasta la frontera mexicana, fueron notoriamente inferiores a los precios corrientes en el mercado norteamericano según reporte oficial del Departamento de Agricultura de ese país.

"3. El precio recibido por el agricultor americano por su producto resultó casi similar al precio de garantía establecido en México para el frijol en 1980.

"4. El beneficio de haber negociado en forma directa con productores norteamericanos la compra de frijol y con intervención directa del Departamento de Agricultura, en lugar de haberlo adquirido en el mercado libre, representó un ahorro para CONASUPO de un monto aproximado de 532 millones de pesos."

El Dictamen anterior fue confirmado también por diversas comunicaciones oficiales dirigidas al Director General de CONASUPO, por el Subsecretario de Asuntos Internacionales del Departamento de Agricultura Americano, el Consejero para Asuntos Agrícolas de la Embajada Norteamericana en México y la Procuraduría General de la República. El Consejo de Administración de CONASUPO en sesión celebrada el 15 de julio del presente año, por unanimidad ratificó la operación realizada por la Dirección General extendiendo al señor Director no sólo su confianza, sino definitivamente exhonerándolo de cualquier duda pública, esto es muy importante. Ese informe del auditor y los demás documentos, tal vez debieron publicarse en diarios y medios masivos de comunicación de México. Yo prefiero aprovechar esta oportunidad para que de la manera más formal y en atención a los méritos del señor Director de CONASUPO dejemos las cosas claras en justicia y entrego todos los documentos respectivos al señor diputado Secretario para que los haga llegar a la Contaduría Mayor de Hacienda de esta Cámara.(Aplausos)

Señores Diputados:

Yo creo que el robo es abominable, pero cuando se realiza en los alimentos del pueblo es un crimen que a mi juicio no tiene calificativo, cuidaremos que nunca acontezca esto. (Aplausos)

Se refirió también, señor diputado, a la posibilidad de ofertas únicas del exterior.

Tenemos demandas únicas, el trigo lo estamos comprando por un solo canal que es CONASUPO con la participación de los empresarios que deciden cuales ofertas, de las que se presentan en los concursos, les convienen.

Con dinero de ello CONASUPO importa.

En el caso de canal único de exportación, me parece que es fundamental, cuidar y ojalá que los señores agricultores de todo el país a los que conozco tan bien, de Tamaulipas, de Sonora, se Sinaloa, de Guanajuato, a los chiapanecos, a todos los agricultores que nos ha tocado tratar en ya largos años de trabajar conjuntamente, que pudieran recibir su aprobación con simpatía.

Estamos en este momento haciendo o por hacer, exportaciones de ajonjolí y es obvio que los productores chiquitos desorganizados, pues no quieren entregar a intermediarios su producción, ni entregarla a CONASUPO a precios inferiores, bajos.

Son precio de soporte. Quieren recibir los beneficios de un alto precio internacional que es el que ahora existe. Vamos a organizarlos, es otra de las tareas que tenemos que hacer y, claro, que aceptamos un canal único para que no se quiebren precios.

Cuando hay muchas ofertas de un mismo producto, el que se daña es el productor, el que ofrece, porque en realidad 10 mil toneladas ofrecidas por muchas bocas, pueden significar 40, 50 mil y se derrumban precios, nos hacen mucho daño.

El canal único debe establecerse.

Recogemos esta sugerencia y vamos a formalizarla y ahí donde proceda que actúe sólo el organismo regulador CONASUPO, lo hará.

El caso del algodón es típico.

La Algodonera Comercial Mexicana, debiera ser el único canal de exportación del algodón mexicano. No ha acontecido así y tenemos que corregir ese defecto.

Desde esta tribuna me comprometo a que oyendo su sugerencia y otras muchas relacionadas con el tema, pongamos pronto los correctivos. Que las divisas que ingresen por nuestras exportaciones, sean en mayor número, porque vendamos con más orden, con más técnica, a mejores precios. Lo haremos así. (Aplausos)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Loreto Hugo Amao.

El C. Loreto Hugo Amao: Antes es bueno decir que qué bueno que los productores de manos finas, de cafés políticos, de oficinas bancarias y oficiales, de los que hay muchos en el país, hagan que sus tierras produzcan, pero es justo decir que se hace con las manos de miles de campesinos que entran en la preparación de las tierras, a las siembras, riegos, resajes y pizca, cargando con el hambre y la miseria de ellos y su familia.

Que se pregunte cómo viven, comen, visten y duermen esos jornaleros de Oaxaca, Chiapas y Guanajuato que sin derechos se trasladan de campo en campo de los generosos productores de Sinaloa, Sonora y otros estados, productores a quien la justiciera Revolución le dio la tierra por la que lucharon muchos de estos campesinos o los padres de estos jornaleros que

explotan en sus parcelitas. Adelante, que se les brinden todas las facilidades, que al fin y al cabo el espíritu de Zapata todavía vive y ahora se levanta exigiendo que la tierra y su producto sea para quien la trabaja.

Ahora sí, entrando a lo nuestro, ciudadano Secretario de Comercio:

En su exposición usted finaliza diciendo que "sabemos lo que queremos".

Nosotros le preguntamos como se lo podría hacer gran parte del pueblo ¿Qué es lo que quiere? ¿Es acaso la modernización del sistema capitalista mexicano dando todo tipo de facilidades para que los industriales, los comerciantes privados, los empresarios y terratenientes del campo aumenten sus ganancias y poder y conjuntamente con una planta industrial y comercial del Estado hagan una nación fuerte pensando ilusoriamente en que generarán bonanza para el pueblo Estado fuerte que por sí solo no significa que pueda traer beneficio para el pueblo? ¿Es acaso que esta modernización significa que los trabajadores, a través del fomento, desarrollo y fortalecimiento de la propiedad social de la producción y sobre todo de la comercialización con pleno apoyo del Estado y conjuntamente con una economía pública fuerte no sólo se pueda desarrollar la producción y la productividad y se establezca una justa y democrática redistribución de la riqueza que haga que los trabajadores tengan una vida digna?

Si es lo primero, no sólo es un sueño irrealizable aun con los recursos petroleros. Llegan tarde porque caerán en las redes del imperialismo con quien ya están enredados los grupos empresariales del país y porque están en un momento en que ya no se tienen posibilidades de engañar a la clase obrera y a todos los trabajadores de este país para hacer participar en este proyecto capitalista.

Si es lo segundo, las medidas no se ven por ningún lado y las tomadas son limitadas, tibias y atemorizantes, que más parece una claudicación frente a las fuerzas de los grupos oligárquicos e imperialistas.

Con verdad, si usted me contestara, no remitiéndose a la Revolución Mexicana, que se revitaliza día con día; no a la Constitución, que es la síntesis y programa de ésta, ni lo uno ni lo otro sino por la vía propia, lo único que queda es el abismo y la claudicación de ustedes, como hegemónicos en el Estado y de ahí la brutalidad generalizada para el pueblo de México.

Usted mejor que nadie sabe que las leyes de la economía, aun con su andar lento, vienen destruyendo los esquemas económicos y las políticas ficciosas y los problemas que aquí se expusieron, que usted señala, son los inherentes a ese sistema capitalista deformado en que vivimos; usted bien sabe que su comparecencia, aunque no podía haberse dado, responde a una exigencia de amplias masas que quieren saber qué pasa y que aún las de su propio partido las quieren saber; usted sabe que con todas las medidas, que atacan efectos no causas, el malestar es grande, que el comercio exterior, los débiles mecanismos de regulación y control de precios y la insuficiente planta comercial y de abasto del Estado, en última instancia a quienes beneficia es a los grandes empresarios de la industria y del comercio; usted sabe que esta inconformidad por las medidas antipopulares cada vez ilegitima más al régimen y esto es notable por el creciente abstencionismo, la insurgencia de importantes sectores del pueblo y empieza a evidenciar que las relaciones idílicas del Estado con las masas de años anteriores viene rompiéndose y haciéndose más fuerte la ruptura; usted sabe que al pueblo, cuando se le dice que hay que conjugar justicia con libertad y que ésta tiene un precio muy alto, sabe que el precio y los precios son para ellos y la justicia y la libertad para los poderosos.

En fin, ustedes que saben qué quieren y cómo hacerlo, le preguntamos:

¿Cómo pretenden resolver la contradicción aunque se dé en todos los campos de la vida del país, en su área, entre apoyar a los productores y comerciantes de la iniciativa privada y las empresas transnacionales en los precios y ganancias por un lado, frente a las exigencias del pueblo por tener productos básicos baratos, medicinas baratas, casas baratas, libros y cuadernos baratos, espectáculos y recreaciones baratas?

¿Cómo hacer efectivo que el pueblo pueda vivir en los términos del Artículo 3o. Constitucional, en la indecisión, la claudicación y actos de autoridad, o con decisión y negociación junto con el pueblo y sus organizaciones sindicales, populares y partidos políticos democráticos? ¿Cómo se apoyo y se fomentan las formas de propiedad social de

comercialización, de las que no hizo referencia en su exposición aunque estableció que la inflación se combate con la economía popular?

Y por último, estas formas de propiedad social de comercialización ¿cuál es el peso en el comercio interior y exterior frente al de la iniciativa privada, las transnacionales y el Estado? Gracias.

El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Señor diputado:

Hizo usted una solicitud que por desgracia ninguno de los aquí presentes podría aceptarle. No remitirme a la Revolución Mexicana, no remitirse a la Constitución de 1917.

Soy mexicano, baso mis actos en los principios revolucionarios y en la Ley de Leyes que nos rige. (Aplausos.)

Se refirió usted a muchas otras cuestiones y parto de esa premisa que acabo de expresar:

¿Qué quiero?

Lo que quiere nuestra revolución; por lo que propugna nuestro Gobierno, trato de esforzarme todos los días para ser un buen colaborador del Ejecutivo.

¿Qué quiero?

Que se cumplan nuestras leyes, que los principios sociales que inspiraron a nuestro pueblo al hacer nuestra Constitución, tenga cada vez más forma, más vida, en actos, hechos y en obras materiales para beneficio de las grandes mayorías.

¿Qué quiero?

Que haya más empleo, que haya más salarios. Quiero todo aquello que con diáfana claridad y reiteradamente el presidente López Portillo expone a la nación, más distribución del ingreso, más empleo, mejor pagado, más ropa, mejor habitación, más salud pata todos los mexicanos; quiero justicia, quiero libertad.

Esos son postulados de nuestro Presidente irrenunciables, porque vienen de la entraña de nuestro pueblo, en ello trabajamos todos los días, señor diputado. No siempre somos todo lo certeros que quisiéramos, con frecuencia, lo hemos reconocido, tenemos altos o no logramos las metas que nos hemos trazado, pero retomamos el camino y seguimos con fe, porque lo único que no perderemos es la fe, porque tenemos convicciones, avanzamos en estas direcciones que usted me preguntaba de qué queremos y creo que lo que ha expresado lo queremos todos los mexicanos.

¿Cómo lo queremos?

Es ahí en donde se diferencian los puntos de vista.

¿Cómo podemos arribar a ello?

Tenemos nosotros, el Ejecutivo, el gobierno, escuchando al pueblo, aprendiendo de su sabiduría, tenemos planes y programas y, sobre todo, decisiones que son intocables, avanzar revolucionariamente todos los días. Siento que pudiera molestarle el énfasis que pongo en el mencionar a nuestro sistema revolucionario, a nuestra democracia y a nuestros propósitos inquebrantables.

Se refiere usted luego, con preocupación, a los productos básicos.

Es preocupación que compartimos y no enfocamos su solución de la manera fácil con que podría concebirse hacer producir a unos, distribuir mal y que paguen, en última instancia, los costos altos los más, que son los pobres y no tienen capacidad de protesta.

Decía recientemente el señor Presidente de la República que sentía que no le estaba cuajando bien su programa de productos básicos que está mal en algo y yo soy parte de su gobierno, soy su colaborador en deuda y en este caso el más responsable también porque me toca directamente el programa de productos básicos y ciertamente no hemos avanzado todo lo que quisiéramos, hay rezagos todavía muy fuertes en la producción, en la oferta y en el comercio de productos básicos.

Por eso estamos haciendo grandes importaciones, por eso ha surgido el Sistema Alimentario Mexicano, por eso se ha creado la Coordinación Nacional de Productos Básicos, por eso trabajamos todos los días para que con realidades, en el menor tiempo posible y en la mayor cantidad posible también, podamos abastecer suficientemente de alimentos a todos los mexicanos en todas las regiones del país; por eso estamos trabajando todos los días. Podía darle muchas cifras, decirle que hace unos cuantos años, cuatro, el Estado producía menos de 30 mil toneladas diarias de alimentos y que ahora está produciendo más de 90 mil, que el aparato productor en su conjunto casi ha duplicado la producción de muchos de estos bienes básicos y la oferta se ha aumentado notablemente con las importaciones oportunas, divisas ¡bienvenidas divisas del petróleo! Los estamos empleando para subsanar estos males de la coyuntura del corto plazo, mientras decía, como le llamamos, maduran las inversiones, es decir, las nuevas fábricas empiezan a trabajar.

Hemos rectificado algunas políticas que no daban resultado. Estoy convencido, ciertamente, que ningún empresario mexicano o por lo menos la generalidad va a trabajar, a producir más y a comercializar mejor por preceptos de carácter moral o éticos.

Producirán más si en esa rama, si en esa industria ven expectativas mejores de ganancia, si no, dentro de nuestro sistema y no tenemos otro, dentro de nuestro sistema económico sencillamente sus utilidades ya no las reinvierten y las meten a otros campos no controlados, donde pueden tener expectativas y ganancias sensiblemente mayores y es ahí donde el Estado los ha complementado, los ha suplido cuando son omisos, pero no bastan los esfuerzos del Estado y menos en el corto plazo que es donde estamos teniendo los grandes problemas.

Es necesario mucho más. Es necesario que seamos realistas.

Algún economista o algún mexicano acuñó el término de "economía ficción". Se supone que es tomar medidas económicas que por ser ficción no van a llevarse a la práctica. Si de algo pecamos en la Secretaría de Comercio es de pragmatismo, de combinación de la importantísima técnica con la práctica cotidiana y los alimentos son prácticas, son el resultado de mil acciones técnicas que tienen una concreción práctica, más comida en nuestras mesas, no es otra la posibilidad de arribar a soluciones como las que el señor Presidente desea y nos ordena que cumplamos. Son toda honestidad, en el Sector Comercio no estamos cumpliendo o no, el programa de

abasto de productos básicos no nos conforma importar productos y abastecer al país, nos preocupa mucho más lo otro, contribuir a que se produzca mejor y más en México y que seamos en el Sector Comercio, en la Secretaría de Comercio a mi cargo, mucho más eficientes y más eficaces en su comercialización, no estamos satisfechos y desde luego vemos que ha habido grandes tropiezos. Se han encontrado nuevos caminos, se están dando una serie de disposiciones que van a alentar primero, a los grupos sociales productores de la economía, campesinos fundamentalmente ejidatarios para que produzcan más. Estamos logrando que los empresarios particulares, no desvíen capitales o producciones que debieran ser de básicos a suntuarios, pero no sobre la utopía de que esto se hará, porque así conviene a todo nuestro pueblo, sobre bases muy reales, donde cada quien gane lo justo y se distribuya lo mejor posible, combatimos todas las corruptelas y todas las desviaciones que han impedido que este firme y decidido propósito del señor Presidente se cumpla.

Repito, es una preocupación que en lo personal comparto hondamente con el Jefe del País y en lo que me corresponde, que es la mayor parte, soy el responsable y lucho todos los días, con pasión, con entereza, con serenidad y con convicción, de que lograremos, de que el país logrará salir adelante y cumplir ese compromiso: alimentos básicos para todo el pueblo mexicano.

(Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra la diputada Graciela Aceves de Romero.

- La C. Graciela Aceves de Romero: Señor Secretario:

A los señores diputados del Partido Acción Nacional nos interesan diversos aspectos fundamentales derivados de la Secretaría a su cargo. Por ejemplo, el Plan Global de Desarrollo prevé una estrecha colaboración y comunicación de la Secretaría de Comercio y de otras dependencias y otros sectores de la economía.

Dado la errática acción emprendida por diversas autoridades, se dirá que esto no se cumple ¿que puede hacer la Secretaría a su cargo para romper el círculo vicioso y mejorar la acción estatal en el ramo?

El Sistema Nacional de Abasto, concepto incluido como objetivo en el Plan Global de Desarrollo, requiere un preciso instrumento de información a través de telecomunicaciones, según lo expresa el Plan mencionado por la interregionalización, con la mayor precisión que le sea posible.

Señor Secretario, ¿quiere definirnos los elementos que componen este sistema de información?

Nos parece, a los diputados del Partido Acción Nacional, que construir sólo una enorme central de abastos para el Distrito Federal va en contra de la sana y necesaria tendencia a descentralizar, esto aparte de lo discutible que nos parece desde el punto de vista urbanístico, la selección del lugar en que se planea dicha construcción.

¿No resultaría mejor, señor Secretario, la construcción de cuatro o siete centrales en lugares bien elegidos? ¿Por qué la Secretaría de Comercio a su cargo no ha dado una opinión al respecto?

En caso de que se emprenda esa acción y se cumpla ¿cómo sería posible la tan llevada y traída idea de la autosuficiencia de los barrios si el aparato distribuidor de algo tan importante como los abastos se centraliza?

Una de las mayores preocupaciones para los capitalinos es el abasto de la carne que el 81% de los distrito federalences ya no la consume o nunca la ha consumido. Existe además la desconfianza generalizada sobre la operación del IDA. ¿Cuál es el mecanismo venal que hacen algunas autoridades para hacernos creer que consumimos carne subsidiada en el Distrito Federal? Esto no se desprende del análisis de la Cuenta Pública de la entidad.

El "mercado sobre ruedas", señor Secretario, nació con el propósito de vincular directamente al productor con el consumidor, evitando intermediarios y abatiendo precios. A la fecha ese propósito se perdió. El mercado sobre ruedas lo controlan los delegados estatales de la CECOM concediendo los puestos a determinadas personas; en ocasiones a comerciantes. Esto a cambio de pagos o favores.

Los grandes mayoristas en abarrotes tienen su puesto, por lo tanto lo único que se ha logrado es que el que tiene puesto en el mercado busque la forma de tener una sucursal en el "mercado sobre ruedas", en donde no se paga impuestos aunque sí dádivas.

El resultado final de ello, señor Secretario, es:

Primero, fuentes de ingreso indebidos para funcionarios de la SECOM;

Segundo. Se ha creado un tráfico indebido de puestos;

Tercero, el pueblo no recibe mejores precios; el productor no participa; se venden grandes volúmenes de mercancía de contrabando.

Creemos que estos antecedentes lo hicieron mencionar a usted, en su exposición, que el "mercado sobre ruedas" se va a modernizar, sólo que lo hizo usted en términos muy vagos.

Señor Secretario, a los diputados del PAN nos interesa saber ¿cuánto ha costado este fracaso al erario? ¿Qué planes concretos hay para replantear en su sentido original este sistema? ¿Quién es el responsable del fracaso del "mercado sobre ruedas"?

El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Señorita diputada:

El Sistema Nacional de Abastos es una de las preocupaciones fundamentales de la Secretaría y responsabilidades fundamentales de mi cargo. Se ha avanzado en su estructura, en su programa y, en algunos casos, en la construcción de algunas centrales, pero, se dice muy fácil, un sistema nacional de abasto y ciertamente, como usted ha manifestado aquí una serie de preocupaciones y denunciado una serie de irregularidades, la situación no es nada sencilla.

El Sistema Nacional de Abastos pretende aprovechar estructuras que ya existen en el sistema comercial e implantar otras nuevas para evitar, fundamentalmente, la intermediación y modernizar los procesos de comercialización.

El sistema, que ya está hecho y que empieza a instrumentarse, comprende mercados de acopio, centrales de abasto, como ésta a que usted se refería en la gran Ciudad de México y del área metropolitana, mercados de destino y un sistema de información al que usted eludió antes.

¿En qué consiste el propósito?

Quisiera explicarle con mucho más detalle, lo haremos después si lo desean, pero adentrarme en algunos puntos nada más, que todo productor organizado y ayudarlo a que se organice y motivarlo con créditos y con todos los estímulos que hacen falta, puede encontrar para su producción, mercado seguro en los mercados de acopio. Esto es elemental, que esa mercancía pueda transportarse con agilidad y a los menores costos posibles, ahí donde hace falta.

¿Qué acontece?

Que por falta de información está viniendo mercancía de distintas partes del país al gran mercado, al más grande de México, de distintos productos, pero básicamente de perecederos y de abarrotes, que es La Merced y de La Merced a veces, en el absurdo más grande, se regresan los mismos productos prácticamente a los lugares de origen, ello acontece por falta de información, de un sistema de información integrado y muy amplio.

Muchos productores no organizados quieren llevar su producción a vender y no tienen cliente y vienen aquí o a otros mercados, se hacen largas colas y esperan largos días o el producto se les pierde o no tienen con qué pagar el transporte que está ahí parado, esperando que se le descargue y acontece y lo sabemos bien, que entre el precio de campo frecuentemente y el precio al público, al que compran las amas de casa, hay hasta 10 veces y más de diferencia en algunos productos.

Con frecuencia se acusa también a la Secretaría de las fluctuaciones del precio de algunos productos perecederos, estos no hemos podido, no tenemos capacidad práctica para sujetarlos a control de precios. En temporada el jitomate se vende muy barato por kilogramo y cuando no es temporada escasea y el remedio, ¿cuál sería? Pues muy fácil aparentemente, enlátese, consérvese y regúlese su abasto, pero esto implica mucha coordinación, mucha más y muchos más esfuerzos de los que hemos logrado cristalizar.

Esto es una verdad, esto nos está pasando con el caso de los perecederos.

Buscamos que con este basto sistema de información, cada productor que produce algo, lo lleve ahí en donde tiene buen precio, porque está faltando, regulando automáticamente.

En cuanto a las centrales de abasto, a ésta que usted tocaba, de la monstruosa Ciudad de México, hace muchos años que venimos estudiando el tema y hay desde lo más encendidos y sesudos comentarios, análisis y conclusiones, para afirmar que debe ser 5 y 5 es el número más socorrido en distintas zonas del área metropolitana, hasta los que concluyen en que debe ser una sola.

La verdad, es que no vamos a esperar a que se pongan de acuerdo unos y otros y habría que empezar a modernizar ese gran centro de abastos que, no obstante, todos sus defectos, que se llama Merced, es el mercado más barato de la República.

Las grandes paradojas.

Es ahí donde se dan también las imposibilidades más grandes para comercializar libremente, casi siempre el que vende ya tiene su clientela, tiene a sus acopiadores en el campo, los manda a comprar lo que necesita, da créditos, da anticipos sobre lo que no se ha sembrado todavía y, con todos sus defectos, repito, es el mercado más barato de productos básicos.

Obviamente CONASUPO ya ha hecho esfuerzo en este sentido, CONASUPO, en general, tratándose de productos, los que yo llamaría básicos, que maneja, distribuye con subsidios y lo hace con un sentido social inequívoco; hasta unos comerciantes de la Merced, reciben productos subsidiados de CONASUPO para que los vendan más baratos y ese producto sale a una larga intermediación que, al llegar al campesino de los más lejanos lugares, ya tuvo, 2, 3, 4 manos, muchos transportes, muchas maniobras, muchas pérdidas y ahí se explica por qué llega ese producto 10 veces más caro, se explica sí, pero no se justifica y de ahí la necesidad de afrontar el problema como ya se está haciendo.

La nueva Merced de la que ustedes han oído hablar es el sistema de abastos más grande del país en este tipo. Va a contener instalaciones gigantescas, pero no se trata de simplemente sacar a una estructura comercial en el lugar en que se encuentra y cambiarla de casa. No, no

se trata de construir una nueva casa para La Merced, se trata de que el sistema de información permita esa nueva Merced, a la Gran Central de Abastos, funcionar como una verdadera lonja, donde se estén haciendo ofertas, donde haya subastas, donde haya información por los medios más modernos y logremos así, modernizar literalmente y abaratar el comercio.

Este es uno de sus fines, pero no falta un reglamento, para precisar los objetivos sociales de las centrales de abasto, no sólo en La Merced, en Puebla, Guadalajara, en Monterrey, en muchas ciudades del país. Lo necesario es que se entienda que el comercio es un servicio social, que debe practicarse con licitud, pero no quedar en el debe; darlos instrumentos operativos que son desde la estructura física los servicios de comunicaciones de todo tipo y sobre todo el sistema de operación y su reglamentación. Esto es definitivo, si no sería negatoria cualquier esfuerzo y se convertirían en simples mercados municipales.

No va a ser eso.

Creemos que ahí hay espacio suficiente para que esos productores que vienen y que no encuentran quien les compre, puedan ellos mismos, con el apoyo del Gobierno, con el apoyo del comercio social, traer sus productos, que los organicen los diputados campesinos y nos pueden ayudar mucho, sé que no es su función específica, pero trataremos de hacer esfuerzos coordinados, es una función directa del Ejecutivo, organizarlos, que traigan su producción aquí, que reciban información de ustedes en su momento y que puedan ahí encontrar quién les compra y cómo se vende su producción.

Esto es fundamental.

Que tengan ahí también presencia reguladora las instituciones del Estado Mexicano encargado de ello, fundamentalmente a la propia CONASUPO y a su amplio sistema, de esto tendrá que existir y que haya espacios libres para crecimiento y no se configuren prácticas monopólicas u oligopólicas, como le llaman de algunos monopolios reunidos, para que no haya accesos y de esa manera, al no haber espacios, se vayan creando grupos privilegiados.

Este es un asunto que preocupa mucho a los comerciantes de La Merced y que están tratando con las autoridades de Comercio y con las autoridades del Departamento del D.F., esa gran central y si después hacen falta otras en el área metropolitana, tendrán ese sentido inequívoco, no otro, romper viejos vicios, viejas prácticas y dar acceso al comercio social y a la regulación del Estado.

En el caso de la carne, dicen también los índices - y no quiero remitirme mucho a ellos - sí conozco una realidad, que la carne, que el salario mínimo ahora - y hablan de distintos tipos de carne - no ha decrecido tratandose de los precios de la carne, que con frecuencia se disparan mucho. No quisiera hacer aquí afirmaciones temerarias, lo que sí deseo dejar categóricamente establecido, es que el país tiene suficiente ganado para el abasto nacional, esto se ha cuidado rigurosamente y que hay estiajes, tiempos de seca muy largos en donde no tenemos ganado gordo y que resultaría realmente una pérdida irrecuperable sacrificarlo para el abasto nacional.

Hemos recurrido a alguna oferta de ganado de carne de Guatemala, ganado en canal y hemos traído algunas reses, tenemos 50 000 cabezas tratadas para regular el abasto de México y en particular del Distrito Federal, pero sentimos que en la actualidad con el ganado nacional hay suficiente para abastecer el mercado.

¿Por qué se dan esos disparos de precios?

Por dos razones, primero, porque no siempre coincide la venta de los ganaderos, por ganados flacos, con la demanda de las áreas consumidoras y no teniendo el Gobierno, una vasta red de distribución de carne, opera la ley de la oferta y la demanda y aunque metemos multas y todo, cuando nos ponemos mucho más rígidos ¿qué acontece? No llega la carne, dejan de vender los ganaderos y no podemos obligarles a que lo hagan, no tenemos facultades para ello. Cuando vienen los ganados en suficiencia, opera lo mismo, bajan los precios sobre una base de canales con precio oficial que nosotros sí regulamos, pero sabemos que en el área metropolitana deben haber unas 8 mil carnicerías, algunas de ellas venden apenas el equivalente a media res, otras un canal y algunas menos y tienen que sobrevivir, y obviamente nuestra gente acostumbrada a los cortes especiales, que le gusta a nuestra gente, no a los cortes comerciales que hay que establecer progresivamente, pues encarece más todavía el proceso de comercialización y meter grandes expendios y modernizar el comercio de la carne, implica lo otro, matar a muchos que viven de ese comercio y de ese negocio.

El problema es en verdad bastante complejo.

Yo le pediría que en relación al tema de "mercado sobre ruedas", me preocupa mucho porque lo presenté en el informe que di antes, como una de las buenas realizaciones de la Secretaría, que cuando quiere o quiso alguna vez, retirar de algún lugar un "mercado sobre ruedas", hubieron literalmente, manifestaciones de amas de casa, para pedir que otra vez se pusiera el "mercado sobre ruedas" que tantos males causa, según su opinión, que debo respetar. Usted nos dice ahí que se trafica con los puestos, que los precios no son mejores, que hay contrabando y que es un fracaso del erario. De veras me preocupa mucho. Le pido de la manera más seria, más comedida, que nos ayude con las denuncias formales del caso,

que nos ayude, yo le agradeceré mucho en lo personal porque no dudo que los "mercados sobre ruedas" tengan vicios, pero éstos pueden corregirse. Sin embargo lo que usted señala ya con vicios tan grandes que debieran no sólo desaparecerse todos los "mercados sobre ruedas", sino establecer castigos muy grandes a los que tantos crímenes han cometido.

Yo le ruego que nos oriente y nos auxilie.

(aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra la diputada Amelia Olguín viuda de Butrón.

- La C. Amelia Olguín Viuda de Butrón:

Señor Secretario:

El ciudadano Presidente de la República, en su discurso de toma de posesión como jefe del Ejecutivo, señaló aspectos trascendentales y fundamentales a realizar por las dependencias del Gobierno Federal.

Entre estas prioridades, quiero señalar cuatro: rescatar del nivel de vida en el que se encuentran, los campesinos marginados; elevar los mínimos de nutrición en la dieta de los mexicanos; asegurar la independencia alimentaria y sobre todo, señor Secretario, lograr que el desarrollo beneficie a los más y no a los pocos.

Como representante y diputada del Partido Revolucionario Institucional, miembro del Sector Campesino, quiero ser muy concreta y hacer dos preguntas:

¿Qué mecanismos prevé el Sector Comercio para equilibrar el costo de los insumos con el precio de los productos básicos para la alimentación procurando la redituabilidad a la que tienen legítimo derecho los auténticos productores?

¿Qué política de comercialización piensa manejar la Secretaría a su cargo para apoyar a los campesinos que producen bienes perecederos y que en ocasiones, en función del derrumbe de los precios y del monopolio de la comercialización no tienen estos compañeros campesinos ni siquiera el más mínimo de seguridad porque no tienen oportunidad siquiera de vender para rescatar lo que ellos utilizaron para sembrar y ni siquiera también logran recibir el precio del trabajo a que estos hombres, compañeros nuestros se han dedicado?

El C. Secretario de Comercio: Dentro del tema que más preocupa al Gobierno, el de los básicos se incide en esta nueva pregunta: Vamos a continuar entregando, cuando así conviene, materias primas subsidiadas para que el producto final se dé y se venda barato, cuando el sistema lo amerita establecer, como ya existen convenios con el sector productivo, social o empresarial privado, para que produzcan lo que interese a la comunidad, no en abstracto; si queremos que haya jabón barato, por decir en ejemplo, es necesario que haya la materia prima que es el cebo y otros, pero fundamentalmente este producto. Si no se produce en el país, importarlo a tiempo y entregarlo, y si queremos que el jabón se produzca y se venda al precio que socialmente nos interesa, es obvio que habrá, en el proceso un subsidio en la materia prima, o subsidio en el precio final.

Esto que es válido para este producto lo es para las galletas populares y lo es para la harina o para el pan o para muchos otros.

Me preocupa fundamentalmente lo que usted plantea, desde su mirador y con su amplia experiencia campesina.

La producción de bienes, perecederos unos, con los centros de acopio y el apoyo que el Gobierno dé para que encuentren centros de distribución y de venta atractivos y el apoyo a los productores que en realidad, con frecuencia, venden y lo que venden lo malbaratan, y lo que malbaratan no les da para vivir.

Hay muchos lugares donde el intermediario nos gana la carrera. Si nos la gana con precios más altos, nos preocupa porque el producto relativamente escaso no quedó en nuestras manos y se fue a manos de un comerciante que, si es honesto, sencillamente revenderá con su utilidad, pero ya pagó mucho más caro desde el principio.

Por un lado, que bueno que el campesino productor recibió más. Pensemos en el campesino maicero, o en el frijolero, que es donde más se está dando este problema en la actualidad. Sigue habiendo relativa escasez de frijol. Cosechas que esperábamos muy abundantes - se sembró mucho, se aumentaron mucho los precios de garantía - se echaron a perder. De nueva cuenta, y no decimos aquí que se recurre a una explicación o a una salida fácil. Los que son de provincias productoras de frijol lo saben, se perdieron por mal tiempo. Esto volverá a originar que tengamos que importar frijol, pero ¿qué pasa con las producciones escasas que se dan en México? Si las dejamos al libre juego de la oferta y la demanda, querámoslo que no, la especulación o los altos precios, por lo menos, se inician desde el campo. Decía que el campesino, que tiene tantas necesidades diferidas en su generalidad, cuando encuentra que un kilo de frijol puede en su parcela venderlo a $20.00, obviamente lo va a vender, aunque el precio de garantía fuese de $14 000.00.

Hemos establecido, para lo que se está sembrando, ese precio de garantía de $14 000.00; estamos ahora comercializando cosechas de frijol, pero ¿de qué mecanismos podemos echar mano? Las leyes que se reformaron y las que ustedes aprobaron aquí el año pasado, nos han dado posibilidades concretas de no incurrir en ninguna violación a las libertades de comercio y las garantías individuales, gracias a esa Legislación es posible que

ahora CONASUPO no sea acusada de un monopolio, que aunque lo era antes acusada de tal manera, era un monopolio con fines sociales, en este caso puede en su función reguladora, legalmente actuando, comprar las cosechas todas de una región determinada.

Hemos llegado sin actitudes coercitivas, negociando directamente con los productores, el convencimiento de los precios a que deben negociarse sus productos, una vez que ello se conviene no tiene por qué ninguna otra entidad, ningún otro comerciante recurrir a comprar estas cosechas ¿por qué? Porque siendo pocas las comprarían, las revenderían y llegarían mucho más caras al consumidor final.

De esta manera, en esos convenios, en donde participan de manera muy activa, decididamente los ciudadanos gobernadores y los presidentes municipales, logramos la comercialización total de ciertas cosechas regionales, no sin la protesta airada de quienes quisieran haberlas adquirido para sí y efectuar con ellas un comercio no siempre lícito.

Pero nos preocupa que lo que recibe el campesino en una mano por sus precios de mercado más alto, no se lo quitemos con la otra por razones de precios altos de sus consumos.

Lo que más subsidiamos son los subsidios campesinos en cantidades crecientes, por eso buscamos que nunca les falte lo elemental, lo fundamental para su existencia.

Este programa de que hablábamos de CONASUPO y COPLAMAR, les permitirá tener siempre treinta productos mínimos.

Tenemos ahora muchísimos centros de venta rurales con sólo cinco productos, tendrán treinta, llegarán subsidiados, pero hay aquí, diputada Olguín, algo muy importante, no vamos a llegar de esa gran cuidad, de esa que nuestros campesinos conocen gracias a los avances tecnológicos de la televisión rural y que a veces la consideran como un milagro del transistor, no, que de esta gran ciudad también vayan bienes que de otras partes de la república abastezcamos productos básicos, pero que ellos sean corresponsables de sus tiendas. Son responsables de su manejo, son dueños de sus transportes, son dueños de sus almacenes, tendrán ahí la semilla mejorada, la asistencia social que requieren, los servicios médicos, tienen los centros de capacitación, son muchos ya, están capacitando a miles de campesinos en todo el país, en las prácticas de producción, de comercialización, para que no los engañen, para que saquen mejores ventajas de su circunstancia, que haya extensionistas para siembren mejor, los fertilizantes subsidiados pero que se apliquen en los términos correspondientes.

Es toda una batería de acciones concretas que literalmente nos están llegando a crear polos, micropolos, llamemos de alguna manera centros de desarrollo en donde pretendemos, de manera creciente, los campesinos organizados, defendiendo sus intereses, vigilen que tengan su abasto, que comercializen sus cosechas, que no los exploten, que siembren mejor, que tengan asistencia médica, que tengan escuela, que tengan en sí todos los bienes por lo que todos los días estamos luchando dentro del Gobierno en esta alianza popular y democrática.

(Aplausos)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Rodolfo Delgado.

El C. Rodolfo Delgado: Señor Secretario:

En nombre de mi partido, el Auténtico de la Revolución Mexicana quisiera que fuera usted tan amable de orientarnos pues al orientarnos a nosotros, indudablemente orienta usted al pueblo de México.

Podría ser ampuloso, amplio y adornarme en mis palabras y en mi pregunta, pero no son esos nuestros deseos ni nuestras intenciones, no queremos ser demagogos y repetitivos en preguntas de la que ya abundaron mis compañeros antecesores. Además mi pregunta, de por sí árida y compleja, no se presta para ello.

En vista de lo anterior, tomando en cuenta el precioso tiempo para usted, para el respetable público que nos acompaña y para los miembros de esta Cámara, concretaré e iré al fondo de mi pregunta.

El Gobierno empezó en la Alianza para la Producción. Se concretaron acuerdos de productores de alimentos con las empresas públicas y de la iniciativa privada, pero a fin de cuentas parece ser que los empresarios no cumplieron. Si esta solución no tuvo éxito, señor Secretario, ¿por qué insistir en ella?

Ahora bien, si el Estado resultó ser el único o principal productor de artículos de consumo popular de la famosa alianza ¿por qué se siguen ofreciendo estímulos de todo tipo a la iniciativa privada para que conjuntamente se produzca lo necesario?

¿No acaso el Estado puede y debe asumir cabalmente y en su totalidad esta responsabilidad?

Muchas gracias por su contestación, señor Secretario.

El C. Secretario de Comercio: Es bien interesante su pregunta, señor diputado.

Los empresarios no cumplieron con el sistema que tratamos de armonizar con ellos, consistía en pocas palabras en que les dejáramos precios más altos para ciertos productos que consumen clases de mayor poder adquisitivo a cambio de que produjeran mayores volúmenes de aquellos que consumen las clases populares.

¿Qué aconteció al poco tiempo?

Los precios de esos productos que nos interesaban que se dieran en el mercado eran poco

atractivos, ante lo atractivo de producir lo más sofisticado y la producción se fue ahí donde el mercado estaba teniendo capacidad de compra.

Debo decirle que antes que este fenómeno, no olvidemos la honda crisis que vivíamos.

Había capacidad ociosa instalada y se pensaba que en dos volúmenes normales de producción, en esos volúmenes con dejar libres ciertos precios, para ciertas clases que podían pagarlos, habría ingresos suficientes y posibilidad de cumplimiento de ese compromiso.

La realidad nos vuelve otra vez al abrir los ojos y vimos que no es por ahí.

Usted me pregunta que por qué no produce el Estado todos los bienes de consumos básicos. Porque no puede, una inversión desde el momento que se estudia hasta el momento que se inicia la construcción de la fábrica lleva muchos meses y para que empiece a producir ésta, mucho más, pero pensamos que esto no implica renuncia a hacerlo porque lo estamos haciendo, lo afirmé ya. Hay que producir más básicos, si el Estado tiene que hacerlo es su responsabilidad abastecer, pero, también tiene que ver que la empresa privada produzca y cumpla compromisos que sean viables con la realidad económica del país y para ello, si queremos que tengan productos al alcance de nuestro pueblo y a los precios oficiales marcados por nosotros, es obvio que no podemos exigirles que no ganen o que pierdan dinero.

Lo que ahora buscamos con nuevas fórmulas, todas legales, todas obviamente de hondo contenido social, es que produzcan lo que le interesa a la sociedad, que ganen dinero en ello y que el Estado también siga adelante en su acción productiva. Tenemos que lograr que estas dos grandes fuerzas, la del Estado y la de los empresarios produzcan para que haya comida en la mesa de los trabajadores en las proporciones y cantidades que lo desea el señor Presidente. (Aplausos)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Ernesto Rivera.

El C. Ernesto Rivera: Señor Secretario:

Algunos expositores en esta comparecencia, han afirmado que los trabajadores, los que vivimos del esfuerzo personal, tenemos que agradecer a los propietarios a los industriales y a los comerciantes que crean empleos: queremos aclarar a nombre del Partido Popular Socialista, que ellos no crean nada, que ellos dan las condiciones organizativas para la producción, pero bajo el móvil de obtener mayores ganancias. Es decir, crear ganancias con el trabajo a través de la propiedad de los medios de la producción.

El trabajo es la condición para la existencia humana, el trabajo no puede cesar, por eso si un sistema, lejos de poder resolver las necesidades de progreso social y humano, provoca crisis, destrucción, problemas, tiene que ser sustituido por otro, otro sistema superior y precisamente en la época histórica que la humanidad está viviendo, donde se da la sustitución de un sistema enfermo, decrépito destructivo, anacrónico, que daña las energías materiales y físicas del hombre y acaba los recursos naturales del planeta.

Seguramente que hablamos del sistema capitalista que debe ser sustituido por otro superior en el que al pasar los medios de la producción de manos a manos de los trabajadores, trabajadores manuales e intelectuales en poco tiempo, entre otros objetivos, liquidar el analfabetismo y la desocupación.

En México, estamos empeñados en llevar adelante el proceso revolucionario para acelerar la vida democrática, para alcanzar la plena independencia nacional y por un mejor reparto de la riqueza entre los trabajadores, obreros y campesinos y entendemos, señor secretario, que en esta tarea todos los mexicanos podemos unirnos para alcanzar estos objetivos.

En cuanto a los aspectos de su comparecencia, queremos decir, como breve preámbulo, lo siguiente:

Uno de los grandes objetivos históricos de la Revolución Mexicana, fue desarrollar las fuerzas productivas, para alcanzar mejores condiciones de vida; producir importantes transformaciones sociales y ampliar los derechos políticos de la sociedad mexicana. Por esa vía nos transformamos de país agrario y minero en país agrícola e industrial. Se dio impulso a la educación para convertirla en popular, se mejoró la organización del proletario mexicano, se han superado las viejas estructuras por otras que mediante la intervención del Estado, ha ido creando la propiedad estatal, la propiedad privada y la propiedad social. A ello se debe la afectación de latifundios y a la propiedad simulada de tenencia de la tierra. Así explica la expropiación de las industrias básicas para el desarrollo nacional con independencia del exterior y la adopción de una economía mixta, así como el surgimiento y desarrollo del Sector Social como el ejido, los sindicatos y las cooperativas.

Asimismo el Estado se ha fortalecido por la vía de las nacionalizaciones y ha creado su propia dinámica.

Con relación a los problemas del comercio, del abasto de satisfactores, desajustes en la distribución del ingreso, desigualdad en la redistribución de la riqueza, mi partido el Popular Socialista, tiene las siguientes preocupaciones:

Mucho se ha hablado de aplicar una política integral de consumo social, como base de un programa que, mediante el incremento de la producción con una eficaz estructura de

industrialización y una mejor y bien organizada red de distribución, auspicie la existencia de altos volúmenes de alimentos, bienes social y nacionalmente útiles que proporcionen mínimos de bienestar al pueblo, llevando a los centros de abasto granos, carnes, mariscos, legumbres y frutas, elementos básicos para el consumo nacional.

Por otra parte, es cierto que existe una excesiva libertad que raya en el libertinaje, lo cual hace que se exageren costos de producción, discrecionalmente se aumentan los precios desmesuradamente con lo cual se limita enormemente el real poder adquisitivo de los salarios y permita que los intermediarios se enchalequen ganancias que faciliten llegar a ser de un 300%, 500% y 1 000%.

Pero para muestra basta con un botón:

El camarón, en la marisma y la costa de Nayarit, a la orilla de la laguna, o del estero, vale $30.00 y $40.00 el kilo; en la ciudad de Tepic se comercializa a $100.00 y $150.00 y en esta capital se cotiza a $300.00 y a $500.00 kilo de camarón cocido y hasta de $800.00 y $1 000 el kilo de camarón seco y como estos casos se halla el problema de la carne, de la leche, del huevo que en los grandes monopolios del comercio, en franco reto al control del Estado en materia de precios, prefieren tirarlos, descomponerlos para mantener elevados los precios en el mercado.

Hay cerros de melones en estos últimos días en las carreteras de Apatzingán y de Uruapan; hay enormes cantidades de huevo y de polluelos, fruto del mismo proceso de la vida en lugares cercanos en la ciudad de México.

Si el problema es éste, también se nos ha llegado a decir, repetidamente, que siguen siendo válidas las tesis del equilibrio entre los factores de la producción, de la industria, de la distribución y del consumo.

Por todas estas reflexiones, señor Secretario, queremos preguntarle, anticipándole nuestras gracias por su respuesta y su atención: ¿No cree usted que este equilibrio se ha roto en contra del pueblo, cuando pocas familias - 3 millones de mexicanos - concentran el mayor porcentaje del ingreso nacional, o sea, una cuarta parte de ese ingreso?

¿No cree usted que la Revolución Mexicana no se hizo para hacer equilibrio sino por favorecer a los explotados, que son las grandes mayorías del pueblo mexicano?

¿Que no habrá forma de establecer un cerrado y enérgico control de precios, como una vía para hecer cumplir los propósitos de la política integral de consumo social?

¿Que no habrá condiciones, ya que existe la estructura jurídica adecuada, para frenar los excesivos abusos de los intermediarios, con enérgicas acciones del gobierno federal?

Y por último, ¿no cree usted, señor Secretario, que es urgente tomar medidas en este terreno, dado que el fuerte impacto del alza en el costo de la vida tiene altos efectos en las actividades sociales, económicas y políticas, en el futuro?

Muchas gracias, señor Secretario, por su respuesta.

- El licenciado de la Vega Domínguez: Señor diputado:

No buscamos equilibrio entre los factores. Buscamos y promovemos la concentración productiva. Esto es muy importante.

En cuanto a su preocupación de la concentración de la riqueza, dice usted, en esta cifra, tres millones de mexicanos, expresaba yo antes algunas otras.

Los controles de los precios, los intermediarios, en realidad son los temas que hemos venido manejando ya de manera recurrente y que a todos nos preocupan. No quisiera ser, en algunos de ellos, reiterativo, sí deseo decirle con la mayor honestidad, que el Gobierno y en particular la Secretaria de Comercio en lo que es de su competencia, llegará tan lejos como lo demande el interés de las mayorías. Nuestra acción siempre se apegará a nuestras leyes, en materia de alimentos, de intermediarios, de control de precios, de desequilibrios donde se den en contra de los factores productivos y donde los más débiles pierdan porque los pocos se enriquezcan más, en todos estos casos nuestra acción será cada vez más vigorosa, decidida y contundente, tenga usted esa seguridad. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Carlos Pineda.

El C. Carlos Pineda: Con respeto tanto a usted, señor Secretario, como a los compañeros diputados y la gran masa de simpatizadores panistas que están siguiendo el desarrollo de esta comparecencia, voy a hacer un esfuerzo de síntesis en mi pregunta.

Acción Nacional, como usted bien lo sabe señor Secretario, desde 1939 he venido pugnando porque los dineros del pueblo se manejen con honestidad, eficiencia y responsabilidad; esto viene a cuento porque su Secretaría está facultada expresamente por la fracción 19, si mal no recuerdo, del Artículo 34 de la Ley Orgánica de al Administración Pública Federal y por la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y por la Ley que todavía apenas hace un año nosotros aprobamos y que es la Ley Adquisiciones, Arrendamientos y Almacenes de la Administración Pública Federal, para intervenir en las adquisiciones de toda clase que realice las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, centralizada y estatal, según las facultades consignada en la fracción ya enumerada con anterioridad. Quisiéramos nosotros

nos indicara, señor Secretario, ¿que medidas prácticas ha adoptado la Secretaría a su cargo, para que haya eficacia, responsabilidad y honradez en tales adquisiciones?

Esto viene al caso por la susceptibilidad de la opinión pública, pues, recientemente, según informó la prensa, un técnico de reconocida solvencia, don Manuel Marín González, jefe de la Unidad de Normalización Básica de Ciencias y Tecnología, aseguró que por falta de un estricto control de calidad y por la deshonestidad de las prácticas de adquisición, se produce un gasto excedente de 50 mil millones de pesos.

Un volumen de tal cantidad, al lado de nuestra carencia, 25 millones de mexicanos sin servicio elementales, un billón 845 mil millones de pesos de deudas pública, una sociedad con un grado de escolaridad de 3 años y media, 80 mil poblaciones sin servicio de energía eléctrica, etcétera, nos obliga saber si esa Secretaría, a su cargo, hace lo debido para evitar ese despilfarro monstruoso, si es que tal existe y en caso de tentar inmoralidad, no sólo ha expulsado a los funcionarios desleales, sino, que los han puesto a disposición de la Procuraduría general de la República.

Muchas gracias.

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado Pineda:

La Ley de Adquisiciones es ciertamente una innovación que propicia una serie de prácticas que permiten racionalizar más la administración pública y lograr ventajas de distinta naturaleza.

Ustedes, usted mismo lo señalaba, aprobaron aquí esa iniciativa del Ejecutivo.

Algo muy importante es la forma en que se realizan los programas de compras anuales del Sector Público centralizado, sus organismos y empresas, para determinar las divisas que serían necesarias para las compras que proceden del exterior, ese presupuesto de divisas es fundamental y nos lo permite ahora el mecanismo que de la propia Ley se deriva.

Las compras interiores tienen una particular significación, especialmente cuando las mismas se usan para promover el desarrollo de la pequeña y la mediana industria.

Pensemos qué importante es y se está logrando consolidar las compras de artículos tipificados, aunque tengan diferente marca, a distintos productos mexicanos, sumando la capacidad de compra de todas las entidades del Gobierno, bien sea capacidad de compra de mercancías para un sistema de tiendas oficiales, bien sea capacidad de compra para materias primas de las industrias que el Gobierno administra, bien se trate de bienes acabados necesarios para la administración el Gobierno en su conjunto, o bien, de bienes de capital.

Hemos avanzado bastante y lo importante está en la Ley, está en los instrumentos. Se está operando y se está logrando evitar desperdicio, concentrar esfuerzos, concentrar pedidos y, desde luego, superar fallas que antes se presentaban.

Este año seguramente las compras del Gobierno Federal ascenderá a unos 500 mil millones de pesos, es una cifra realmente muy grande, que está relacionada casi en su totalidad, con ese crecimiento de la inversión total del que hablaba antes, que está dándonos ya índices del 16% de crecimiento pero algo muy importante, señor diputado, con esta Ley de adquisiciones, la capacidad de negociación que tiene el Gobierno con el exterior para colocar manufacturas y exportaciones mexicanas, con volumen tan grande de compras del Gobierno es posible, y lo estamos haciendo ya, negociar importaciones a cambio de colocar en las mejores condiciones y en los mejores mercados nuestras exportaciones. Este es un instrumento en realidad de particular valía. Hemos avanzado mucho en el tipo de adquisiciones.

Estandarizar, normalizar el tipo de compras que deben realizarse (máquinas de escribir, por decir un caso). Había muchísimos tipos de máquinas de escribir, ahora se ha reducido este rango a las estrictamente necesarias; tipos de escritorio, tipos de sillas, tipos en general de bienes que la administración necesita y que se estaban adquiriendo de distintas naturaleza; creo que mucho avanzamos con esta Ley de Adquisiciones y muchas de sus preocupaciones en la medida que podamos estudiar más a fondo los resultados que ya se sienten y ustedes, la representación popular, conocerla sin duda que esos resultados van a ser aprobados y aplaudidos por ustedes.

Gracias, señor diputado. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Guillermo González Aguado.

El C. Guillermo González Aguado: Señor Secretario:

A pesar de lo prolongado de la sesión, del abuso del tiempo y de la libertad de expresión e incluso a pesar del uso de la demagogia que como práctica de resonancia se ha impuesto en algunas ocasiones, esta es una experiencia positiva en la que brillan las virtudes de la Reforma Política.

El primer fruto de esta Reforma Política es la Cámara de Diputados de esta LI Legislatura.

Hace ya muchos años dejó escrito Bolívar:

"Que las Revoluciones deben ser vistas y vividas de cerca para juzgarse de lejos" y realmente Reforma Política es una revolución, es una revolución pacífica que se hace dentro de la Revolución, como señalaba el Presidente. Por eso es conveniente, señor Secretario, que

usted la viva de cerca y la juzgue de lejos. En pocas palabras, la Reforma Política es un esfuerzo realizado por el régimen del Presidente López Portillo a quien no cabe regatear mérito alguno.

Una reforma política no es un acto ni un momento. Es un proceso que exige, por igual, reformas jurídicas que el esfuerzo de todos los mexicanos para promover el desarrollo y perfeccionar las instituciones democráticas.

Aquí parece que se pretende regatear el derecho del partido de las mayorías, del Partido Revolucionario Institucional, a enarbolar estas banderas.

Ha sido efectivamente un distinguido miembro del Partido Revolucionario Institucional, miembro de esta Legislatura, quien ha abierto precisamente los cauces de la crítica y de la autocrítica, para señalar lo que es necesario legitimar como inquietud del pueblo. Este es Carlos Piñera.

La Revolución de 1910, la primera social de este siglo, permite legitimar la descolonización de América Latina a partir del presente siglo, señor Secretario, y en estas circunstancias, se forja la cantera de nuestro Partido, el Revolucionario Institucional.

Hemos recogido las inquietudes de nuestro distrito, hemos recogido las inquietudes que en seno del Sector Popular se han presentado para interrogarlo en presencia de esta Cámara.

Una de las características más importantes de la economía mexicana en los últimos años, ha sido el aumento de los precios, que ha tenido efectos negativos e indeseables para toda la economía. Ha lesionado los ingresos de los trabajadores diminuyendo su poder adquisitivo y motivando que la ganancia obtenida de las revisiones salariales, se les esfume, al ser los precios superiores a los estimados en el momento de la revisión.

Esto ha eliminado la posibilidad de ahorro de algunos sectores y en los de mayor ingreso lo ha desalentado el hacer que el incremento en el índice de precios sea superior a lo que puede percibirse como interés. Ha distorsionado la demanda, incide en las proyecciones de la inversión del sector productivo y esta situación empieza a reflejar en las relaciones del Comercio Exterior ya que la inflación dificulta la concurrencia de los productos mexicanos a los mercados internacionales.

El índice de precios nacionales al consumidor que durante 1978 creció en un promedio de 17.5% general, y que nos hizo alentar en aquellos momentos esperanzas en el sentido de que la tasa de inflación empezaba a moderarse, se ha recrudecido violentamente para 1980 y se espera que en el presente año el incremento de este índice nacional de precios al consumidor sea ligeramente inferior a un 30% con lo que todo parecería apuntar que la política antiinflacionaria del Gobierno Federal no ha dado los resultados esperados, ya que no ha contado con la conjunción de las diversas políticas para resolver este problema que por ahora, señor Secretario, es uno de los más importantes que enfrenta nuestro país.

Una de las causas de este problema que parece más relevante es la falta de producción nacional para satisfacer la demanda interna. Esta situación se corrobora por las fuertes importaciones de alimentos y materias primas para la industria.

De igual manera se ha dicho que el fuerte crecimiento de la demanda en los últimos años ha dado lugar a que se encuentre trabajando la planta productiva del país aparentemente a su capacidad plena, razón por la cual los futuros incrementos en la producción sólo corresponderían al resultado de las nuevas inversiones.

Si como usted lo ha señalado en su exposición al Gobierno no aceptara reducciones en la demanda, sería importante conocer qué medidas está tomando la Secretaría a su cargo para incrementar la producción, regular el comercio, controlar los precios a la luz de los cuellos de botella existentes, tanto en lo que se refiere a alimentos básicos como a materias primas y servicios al pueblo, sin lo cual la oferta siempre será inferior a la demanda, perpetuándose en esta forma las presiones inflacionarias además que al aumentarse la producción nacional, lógico que sería factible suponer una reducción a las importaciones.

Señor Secretario.

¿Cuándo espera usted que empiece a ser perceptible la respuesta de las inversiones realizadas de manera que estas reflejen en mayores volúmenes de bienes y servicios disponibles para todo el país?

Y por otra, parte, señor Secretario, le rogaría y para ser congruente con los postulados del programa de acción de nuestro partido, nos informe acerca de la preocupación que tiene el pueblo de México en relación a la industria alimenticia.

No si esta inversión atenta contra la soberanía nacional o no; es, sin duda alguna, la inversión transnacional una operación que no persigue la obtención de utilidades socialmente razonables y si, por el contrario, deforma los hábitos de consumo, particularmente de la niñez. En este renglón, señor Secretario, desearíamos saber porqué el Sector Público no lo ha hecho en forma decidida y en mayor escala, de acuerdo a las facultades que le otorga la Constitución General de al República.

El hambre del pueblo, señor Secretario, no entiende de negocios ni de la rentabilidad que la inversión privada pretende en estos renglones de la producción. Si el inversionista y el productor nacional no desean que el Gobierno. En beneficio del pueblo, los desplace para

cubrir las necesidades nacionales como productor de bienes y servicios, que cumplan con su responsabilidad social y con su compromiso histórico y, si no, que se hagan a un lado que no se quejen, que mucho ayuda el que no estorba.

- El C. licenciado de la Vega Domínguez:

La Reforma Política, señor diputado, muestra la vitalidad de las instituciones de la República. Usted sugiere que aquí, la estoy viviendo de cerca y podré juzgarla mejor de lejos. Debo responderle que la he vivido de cerca, que la sigo juzgando de cerca y de lejos. (Aplausos.)

Sin duda es un gran avance democrático del país, sin duda es uno de los logros que más debe enorgullecer al régimen.

Ha usted incidido en temas que venimos comentando desde hace algunas horas porque son, ciertamente, muy importantes.

Quiero en concreto decirle que en 1980, debido a las fuertes inversiones y a todos los apoyos de diversas naturalezas que el Gobierno está llevando al campo mexicano, tenemos ya respuestas inmediatas en estas cosechas que son mucho mejores, independientemente de los aspectos climáticos que las del ciclo anterior, mayor frontera agrícola, mejores técnicas de producción, avances en la organización, técnicas de subsuelo, distintas prácticas que ha llevado adelante la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos en coordinación con otras dependencias. Ello nos permite afirmar que la producción agropecuaria que es fundamental, ha crecido bastante.

Yo puedo afirmarle que para 1981 empezará a crecer la inversión nueva en el Sector Industrial, que ya tenemos ampliaciones que empezarán a dar frutos, algunas ya arrancaron y que empezaremos también a tener nuevas inversiones que garantizarán la producción de los bienes que el pueblo necesita.

La inversión autorizada a entidades del Sector Comercio para ampliar su planta industrial, ustedes lo estudiaron ya, no tiene precedente aunque, repito, hay meses por delante para aumentar producciones de instalaciones nuevas.

Lo único que de su pregunta quiero recalcar, y que me interesa mucho en su respuesta contundente:

No habrá hambre en México, estará garantizado el abasto popular, esta responsabilidad del Gobierno ni se elude y se cumplirá plenamente, señor diputado. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Juan Aguilera Azpeitia.

El C. Juan Aguilera Azpeitia: Señor Secretario.

Mi Partido, el Demócrata Mexicano, interpretando el sentir de un buen sector de la población, quiere plantearle a usted varia cuestiones.

Es un hecho innegable, inocultable, que hay un déficit de cueros crudos que se utilizan para la tenería, la curtiduria y el calzado. El déficit en nuestro país es de un millón setecientos mil cueros, según tenemos entendido.

El problema que queremos plantear, señor Secretario, es muy simple, se autorizó la importación para suplir el déficit de producción interna. Al principio de esta autorización, los permisos eran trimestrales para traer las pieles al país, posteriormente, estos permisos fueron semestrales y en este año se dio el permiso, en el primer semestre, en el segundo se retardó, se retardó a grado tal que vino a afectar de manera seria, por eso creo que es un problema grave, le ruego sus puntos de vista, vino a afectar a una buena cantidad de empresas, de industrias, algunas de las cuales, por carecer de esta materia prima, tuvieron que cerrar sus fuentes de trabajo.

Quienes manejan estos elementos, tienen la inquietud de saber ¿a quién se protege cuando se retardan estas autorizaciones, a los comerciantes nacionales que manejan estas pieles, a los productores? Si fuese a los productores, en razón del precio, realmente el costo es muy poco para el beneficio que ellos obtienen por esta venta.

Otra cuestión, señor Secretario, usted, en su exposición inicial, en este folleto que nos repartieron, en la página 24, habló de que se autorizan aumentos cuando lo justifica el incremento real en los costos de producción de los artículos sujetos a control. Hay artículos sujetos a control a los que se les han autorizado aumentos de precio y en los que creemos nosotros no debieron haberse hecho. Concretamente a los refrescos embotellados, el nuestro es un país que tiene un elevado consumo de estos productos, se dice, si estoy equivocado usted me corregirá, que de cada seis refrescos que se producen en el mundo, uno lo consumimos los mexicanos.

La razón por la que nosotros planteamos nuestra duda para que esos aumentos estén razonados y justificados en la exposición que usted hizo, es la siguiente.

¿Cuánta parte de lo que obtiene por utilidades, por ingresos los señores refresqueros, la aprovechan en la publicidad, esta publicidad que fomenta el consumismo de un elemento que no nutre al pueblo de México, que no lo beneficia absolutamente en nada?

¿No estamos favoreciendo el consumismo permitiendo estos aumentos, que permiten al mismo tiempo el aumento de la publicidad?

¿No podría considerarse cuando se plantean los estudios a la Secretaría de Comercio cuestiones de esta naturaleza para desestimar la posibilidad de autorizar los incrementos?

Otra cuestión, señor Secretario.

En nuestro país se habla con mucha frecuencia de libre competencia y nosotros vemos que en realidad la libre competencia no existe en muchos renglones de nuestra economía.

Están prohibidos los monopolios por la Constitución, sin embargo, hay un nuevo fenómeno, el oligopolio que a diferencia del monopolio, a diferencia de ciertos aspectos técnicos es, en el fondo, exactamente lo mismo. Controla algunos productos.

Nosotros hemos observado como los avicultores en un momento dado constituidos (y esto es un solo ejemplo) en un oligopolio presionan a la Secretaria de Comercio, esconden el huevo, lo desaparecen y cuando no hay en el mercado entonces plantean sus demandas, solicitan sus aumentos y atendiendo, por lo menos objetivamente, eso se ve, a esa escasez la Secretaría de Comercio les autoriza un nuevo precio y digo, en sólo un ejemplo de otros tantos que podrían plantearse.

Quisiera, señor Secretario, plantearle una última cuestión.

Hasta ahora ni en la exposición que usted hizo ni en ninguna de sus referencias se ha hablado de la Comisión Nacional de Precios, quisiera preguntarle:

¿Realmente es un organismo hecho solamente para convalidar determinadas políticas de la Secretaría, o efectivamente tienen una función de fondo en donde se filtren las opiniones populares, en donde esté representado el pueblo de México para emitir juicios?

Tengo mis dudas, tenemos nuestras dudas. Creemos que no es así, tanto que pienso y razón ésta por la cual la CTM retiró a su representante en esa Comisión Nacional de Precios, realmente señor Secretario, es una comisión que emite un juicio, una opinión y ¿hasta qué punto se le respeta?

Muchas gracias.

El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Señor diputado:

Voy a referirme a sus preguntas de la manera más concreta posible.

En México producimos cada año, por el ganado que sacrifica, 4 millones de cueros e importamos 2 millones, en números redondos, para satisfacer la demanda total de la industria de la curtiduría y del calzado que es de 6 millones de pieles.

Se da un fenómeno muy simple y entiendo por qué me lo pregunta usted. Aquí hay intereses contrapuestos. A veces surgen entre los curtidores y los que fabrican el calzado y entre los curtidores y el mercado exterior en cuanto esté alto o bajo el precio y entre los curtidores y los productores ganaderos del país. Cada cuero tiene un peso específico en el precio final de la carne, esto es muy importante señalarlo. Según se cotice el kilogramo de cuero en sangre, hay repercusión buena o no, en el precio final de la carne. A precio del cuero muy bajo, precio más alto de la carne y viceversa.

¿Qué es lo que viene aconteciendo?

Que se desplomó el precio del cuero en el mercado internacional, el norteamericano y que por el cuero mexicano se estuvo pagando hasta $19.00 el kilogramo, lo que en otras fechas se había pagado hasta a 47, 48 pesos el mismo kilogramo.

En ese momento lo único que hicimos tiene validez y la medida no ha sido todavía del todo eficaz porque hay resistencias, se atenta contra la sacrosanta libertad de comercio, lo que hicimos fue convocar a los señores productores de calzado y a los representantes de la industria de la curtiduría, para pedirles una sola cosa, que con la intervención de la Secretaría, se pusieran latitudes de precio para el cuero mexicano, de tal suerte que teniendo un precio adecuado, no caro, no de especulación, no hubieran repercusiones mayores ni en el precio del calzado que entre paréntesis ha perdido competitividad en el extranjero y no hubiera también una elevación en el precio de la carne.

Ha habido resistencia a que este mecanismo opere. La autoridad había sugerido otra alternativa, poner aranceles altos o tan altos como fuera necesario para proteger a la producción nacional, de tal manera que quien quisiera hacer importaciones, no obtuviera éstas en volúmenes mayores que lesionaran al productor nacional. Tampoco convenía y es obvio que esta medida no se iba a establecer porque las pieles de importación tendrían con el arancel un precio sensiblemente más alto, que no iría en beneficio de la industria que utiliza los cueros y las pieles curtidas. Así se llegó a una conclusión, después de largas pláticas, con la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, la de Comercio, los señores curtidores y los señores productores de calzado.

Se logró establecer un mecanismo de cuotas de importación dadas con más agilidad siempre y cuando se hagan compras de la producción nacional a precios remunerativos que si no me equivoco están ubicados en una latitud que no puede bajar de $27.00 hasta $38.00 el kilo de cuero - sangre para la producción nacional.

En la medida en que el mercado interno está en esas latitudes, iremos dando las cuotas trimestrales, cuatrimestrales, o semestrales y no las damos a los particulares como personas físicas o entidades sociales, mercantiles; estamos dando los permisos directamente a la Cámara Nacional de la Industria de la Curtiduría para que, con nuestra supervisión y bajo su responsabilidad moral, estos permisos lleguen a los auténticos curtidores.

Si en el campo hay algunos de esos aspectos que usted señala con preocupación, ojalá podamos

descubrirlos y cambiar el sistema. No hay nada que lo haga permanente, lo que nos interesa y que declaro es proteger al productor de calzado, proteger al ganadero mexicano en el precio de los cueros mexicanos y proteger de la manera más obvia para que realice su actividad en los términos que corresponden a una actividad lícita, a la industria de la curtiduría.

No hay nada más ni nada menos sobre el particular. Si hubiese cualquier anomalía, cualquiera que usted conozca, le habría de agradecer muchísimo que en los términos, señor diputado, que usted considere pertinentes, nos lo haga saber. La corregiríamos de inmediato.

Tocó usted el tema de los refrescos, ¿por qué subieron los refrescos? Porque subió el precio del azúcar y ¿por qué subió el precio del azúcar? Por razones que en su momento dimos hasta la saciedad y que aquí confirmamos hace unos minutos.

Subió el precio del azúcar para hacer costeable a la industria, para eliminar subsidios que ya no estaban llegando a los consumidores, para corregir entuertos, por eso subió el precio del azúcar y el precio de los refrescos tenía que subir por dos razones en paralelo al precio del azúcar, porque en la industria, aparte del costo que significa el azúcar en el refresco, había rezagos de costos en la producción de refrescos que desde 77 no habían aumentado en sus precios y en el caso del alza del azúcar, al subir este producto básico, subieron en igual proporción los refrescos, más costos rezagados. Se hizo la aplicación ni más ni menos que en la proporción indispensable.

Me preocupa mucho que usted, como sin duda todo nuestro pueblo consumidor no esté, ni pueda pedirle que esté de acuerdo con estos aumentos. Sería absurdo intentarlo. Lo más a que aspiro es a explicar algunos de estos mecanismos de precios. Hay otros derivados de intermediación, de acciones ilícitas, que ni siquiera tienen explicación. El resultado concreto es que estamos haciendo lo mejor, dentro de lo que podemos y siempre, siempre, señor diputado, lo que es debido.

La libre competencia, viejo tema, el de la libre competencia: que si hay monopolio, que si hay oligopolio, que si se concentra en unas cuantas manos el capital, que si debe ampliarse y democratizarse el mismo. Tema siempre a debate; tema siempre que, para orientar su discusión, tenemos que enmarcarlo dentro de nuestra legislación vigente y nuestro sistema económico de vida.

Claro que empresas que requieren grandes cantidades de capital no pueden haber muchas y, de hecho, en una definición muy técnica, serían oligopolios. Muchas o algunas empresas casi monopolios, si hay convenios entre ellas.

Nos oponemos siempre a las prácticas monopólicas, pero dentro de la realidad de la economía, si pensamos en la petroquímica secundaria, por ejemplo, que se consume en todas o en muchísimas industrias, del vestido, de mil cosas, de la química, qué sé yo, no podemos pensar que hayan muchas y ahí se están dando concentraciones de empresas.

El problema de fondo es si se están dando, en unas cuantas manos, grandes concentraciones de capital. Este otro aspecto difiere del anterior. Yo no estaría nunca contra la eficiencia productiva de las grandes empresas mexicanas, es un fenómeno de nuestra economía. No por tener muchas vamos a condenar a los productores a la ineficiencia y al pueblo a comprar caro y a los mexicanos a no poder aprovechar nunca un mercado de exportación. Hay en este tema que usted plantea muchas cuestiones, muchas visibles e imaginables, lo importante es que estamos siempre contra el monopolio y contra toda práctica que lesione el consumo de las mayorías.

La Comisión Nacional de Precios, usted tocó este tema y también es muy importante referirnos a él, surge para tratar de concertar acciones en materia de precios ente los distintos factores de la producción, la presencia del Estado, la presencia del Sector Social de la economía, trabajadores, campesinos, clases medias populares y también empresarios y los miembros del Gobierno que en una acción participativa, de relaciones entre dependencias, tienen que ver con el estudio de costos, análisis de precios y finalmente la fijación que corresponde a la Secretaría de Comercio.

Es obvio que después de tres aumentos de precios, los representantes de los trabajadores, los representantes de los campesinos, los representantes de las clases medias populares en ese foro, no quisieran asistir más y es obvio también que el gobierno no pretendiera pedirles que concurrieran a votar por un aumento de precios.

Esto fue útil en su principio y en lo que inspiró a la Comisión, pero de ninguna manera podía pretender el gobierno que se convalidaran los aumentos de precios con la aprobación de los amplios sectores de consumidores del país. Ante esa circunstancia, la Secretaría de Comercio asumió plenamente su responsabilidad en la fijación de precios con la asesoría, con la opinión siempre tomando en cuenta de la Comisión Nacional de Precios reestructurada, de tal manera que, oficialmente, forman parte de la misma entidad de la Administración Pública Federal con siete Secretarías de Estado y se inviertan invariablemente a sus deliberaciones a los representantes del Sector Trabajo, de los campesinos y de las clases medias populares. Por eso tenemos con esta reestructuración a una Comisión de Precios que no necesita andar comunicando o difundiendo. ¿ Qué

hace? Invita siempre a quienes tiene que invitar, nos da sus opiniones y el Secretario de Comercio, con sus colaboradores, asume sus funciones a fijar el precio final, y como usted decía, señor diputado, casi siempre desagrada a quien tiene que pagar. (Aplausos.)

El C. Presidente: Señores diputados, por acuerdo de los grupos parlamentarios, el último diputado de cada fracción parlamentaria, tiene derecho a réplica, el diputado Juan Aguilera Azpeitia, hace esa solicitud, tiene la palabra.

El C. Juan Aguilera Azpeitia: Señor Secretario:

Que bueno que haya diferencia de criterios, y como usted dijo, yo y desde luego, mi Partido, no compartimos algunas de las exposiciones que usted ha hecho.

Dice usted que en razón de los refrescos se aumentó la proporción que correspondió a la elevación en el precio del azúcar. Tal vez, el planteamiento que yo hice, merezca una mayor claridad, o probablemente usted no esté de acuerdo con nuestra tesis. Nosotros quisiéramos que en esta materia se sacrificaran esos grandes renglones de publicidad, si las compañías no hacen tanto y tan ostentoso gasto en publicidad, podrán obtener mejores, renglones más amplios de su economía para otro tipo de cuestiones, pero además dejaría de difundir un artículo que no es necesario, que no es útil y que daña, por el contrario, así lo dicen los expertos, al pueblo de México, que daña su salud en buen sentido.

En la página 30, señor Secretario, de la exposición que usted hizo inicialmente, hay un planteamiento que quiero comentar. Dice lo siguiente:

"Hay en el mundo un puñado de hombres que lo tienen todo junto a 1 300 millones de personas que se encuentran en la extrema miseria. Tres millones de mexicanos tienen un ingreso promedio, cincuenta veces superior al del grueso de la población y esa minoría privilegiada absorbe la cuarta parte del ingreso total de la nación. "Mientras tanto, varios millones de mexicanos no logran adquirir la dieta necesaria para su desarrollo físico y mental".

Esto es absolutamente cierto, no se necesita ser un experto para confirmar lo que usted expreso en este renglón, se ve en el campo miserable de México, en las montañas, en los grandes cinturones de miseria de las ciudades importantes. Lo que ya no resulta claro es lo que a continuación usted afirmó: "esto no puede permitirlo el régimen de la Revolución". La verdad es que en buena lógica, hasta ahora lo ha permitido el régimen de la Revolución, es una verdad, una verdad histórica y es un hecho que ahí está.

Quisiera preguntarle:

¿Esta expresión suya es un reconocimiento expreso a que muchas políticas de los regímenes revolucionarios han fracasado? ¿Es una autocrítica al sistema? ¿Qué es señor Secretario?

Finalmente hasta este momento, hemos escuchado una exposición muy clara con palabras como lo pedía el diputado Piñera, muy directas, no ha habido eufemismos.

Yo quisiera preguntarle, señor Secretario, y espero una respuesta al tenor de como usted ha venido hablando en esta comparecencia:

¿Nuestra economía va a fortalecerse en el sentido de la economía mixta? ¿Hay la idea de mejorar algunos aspectos de nuestra propia economía para impedir que los subsidios se deriven hacia sectores que no los necesitan? ¿Cuáles son las modificaciones que el régimen, que el Gobierno pretende hacia un futuro inmediato, a efecto de que nuestra economía tenga un mejor sentido de aprovechamiento social?

Muchas gracias.

El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Su primer cuestionamiento fue relacionado con la publicidad en materia de refrescos, estamos avanzando y lo hacemos bien en materia de la Ley de Protección al Consumidor y el Reglamento de Promociones y Ofertas, usted sin duda conoce que hay avances muy señalados para evitar una serie de prácticas negativas para el consumidor.

La misma Ley de Protección al Consumidor necesita reglamentarse en el aspecto de la publicidad comercial, estamos trabajando en este proyecto. Terminado el mismo proyecto de Reglamento queremos consultarlo con distintos sectores de la sociedad, recibir sus opiniones y finalmente y en consecuencia, el Ejecutivo tomara la decisión correspondiente.

A usted como a todos, nos preocupa que una publicidad inconveniente fomente el consumismo y lesione el gasto familiar induciendo a las familias a comprar lo que con frecuencia no necesitan. Avanzamos en ese camino y entiendo ahora bien el sentido de su pregunta.

Leyó usted parte del texto que antes a mi vez leí, lecturas a medias, sacan conclusiones a medias cuando no conclusiones totalmente falsas.

Que no se equivoque, algo que realiza un auxiliar del Ejecutivo, reconocer verdades cabales y no a medias, obviamente hay todavía mucha desigualdad en México y muchas carencias, pero para resolverlas, para hacer una sociedad más justa, para lograr que esos mexicanos que carecen todavía de lo indispensable para vivir superen sus niveles de vida, venimos trabajando y ni usted ni nadie pueden negar los contundentes avances del país en los últimos años, ni usted ni nadie.

Yo estoy convencido que tal vez en otro esquema político, en otro esquema de vida, se darían otras consecuencias. En mi opinión personal, nunca mejores a las que tenemos. Y no es porque me sienta ni conforme ni satisfecho, hay muchísimo por hacer, muchísimo hay por transformar, pero que esto implique un señalamiento de que no estamos haciendo lo que debiéramos, de que los regímenes de la revolución no avanzan, de que hay una actitud de autocrítica que más la hallaría en una actitud de desaliento pasivo de problema que vivimos hay una enorme distancia. Avanzamos y avanzamos muchos y muchas cifras y hechos contundentes he dado.

Señor diputado:

Vamos a avanzar mucho más; vamos a fortalecer la participación de todos los mexicanos dentro del programa económico que día con día estamos aplicando. Fortaleceremos invariablemente la economía popular, crecerá y se distribuirá la inversión, el desarrollo del país ya no lo detendrá nadie.

México es un gran país.

Vamos a ser mayores todavía.

Yo veo con gran optimismo y sin duda casi todos ustedes lo que acontece y lo que va a acontecer con optimismo basado en realidades, en logros concretos, vamos hacia adelante señor diputado. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Valentín Campa.

El C. Valentín Campa: Señor Secretario de Comercio.

Algunos tenemos la opinión de que muchas, no todas, de las intervenciones en este evento, nos presentan una verdadera maraña que dificulta la localización de las causas en el problema central o sea la carestía, a quiénes beneficia y cómo contrarrestarla.

Creemos un deber hacer un esfuerzo por ser objetivos y centrarnos para clarificar el problema.

Según el Banco de México de enero a noviembre de este año la inflación de los precios fue del 26.5%; de enero a octubre del 80, según las estadísticas oficiales la leche subió el 70%, el azúcar 156.6% el maíz 35.4%, las prendas de vestir y el calzado 36.5%. Estos datos nos dan cierto fundamento para considerar que el método de evaluación del Banco de México para el índice general no es objetivo. La verdad es que la carestía golpea despiadadamente a nuestro pueblo consumidor.

Desde 1976 se ha producido en el Sector Comercio un fuerte movimiento de monopolización a cuya cabeza han estado los grandes almacenes de autoservicio: Aurrera, Gigante, Sumesa, Comercial Mexicana, El Puerto de Liverpool, Palacio de Hierro. Este fenómeno se ha basado en la expansión acelerada de las tiendas de esas compañías tanto en el Distrito Federal como en las principales ciudades del interior, así como en la creación de empresas "Holding" que controlan no sólo los almacenes comerciales sino también los restaurants Vips, Denys, etc., y empresas inmobiliarias.

La monopolización acelerada del Sector Comercial ha tenido resultados inmediatos en lo que a las ganancias se refiere. El poderío creciente de la burguesía se aúna a una política monetaria crediticia que actúa como propagadora de la inflación, en lo que hace a la política monetaria por la emisión de moneda que al aumentar la cantidad de circulante presiona al alza en el nivel de precios. Esta emisión de circulante obedece a los crecientes déficit del gobierno que, en vez de ser financiados con mayores impuestos a la burguesía, se financian emitiendo moneda, pero más importantes que la emisión de moneda por parte del Banco de México, lo es la llamada moneda bancaria, o sea las cuentas de cheques y las tarjetas de crédito, tanto bancarias como comerciales, que actúan, en los hechos, como moneda circulante de bancos privados, haciendo que la demanda aumenta artificiosamente por medio del crédito, crédito que en su totalidad es utilizado por la burguesía y los sectores de altos ingresos..

Baste señalar que en 1979 el 25.7% del crédito total concedido por la banca privada y mixta, se destinó al comercio y, dentro de éste, en una gran proporción, a crédito a través de tarjetas bancarias. Con ello se crea un elemento de inflación y se distraen recursos que podrían destinarse a financiar actividades productivas.

En cuanto al medio circulante, siempre fue mayor la aportación de la moneda directa del Banco de México que la cuenta de cheques, pero a partir de 1980 es mucho más la aportación de las cuentas de cheques que, por su rápida rotación, tiene carácter de billetes de bancos privados.

Hasta mayo de este año, de enero a mayo, la moneda directa del Banco de México fue de 151 millones de pesos y la de las cuentas de cheques de los bancos privados, de 195 millones de pesos.

La explicación gubernamental sobre la inflación atribuye el fenómeno a dos tipos de causas: psicológicas, con las que nos salió el licenciado Ibarra y ahora usted lo subraya también, y a la insuficiencia de oferta ante una demanda de aumento. Atribuir, como lo hace el Gobierno, la inflación a causas psicológicas, no deja de ser una excusa inadmisible. Por lo visto, ahora nuestros altos funcionarios, en vez de economistas, van a tener psiquiatras.

Sobre el problema de insuficiencia de oferta sólo cabe apuntar que según datos de la CONCAMIN y de la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, la mayoría de las empresas

productores de bienes básicos cuentan con suficiente capacidad instalada como para hacer frente si lo desearan, a los aumentos a la demanda además de que resulten contradictoria la afirmación gubernamental, ya que el deterioro en el salario real seguramente se ha traducido en la disminución del mercado interno de los bienes básicos, lo que se demuestra con las bajas tasas de crecimiento registradas en la producción de tales bienes desde 1977 a la fecha, a pesar del supuesto aumento en la capacidad de compra.

La ley de la oferta y la demanda a que tanto recurren, en cada vez más restringida por los monopolios que imponen la ley del acaparamiento y la especulación.

El fenómeno inflacionario está asociado, a nuestro juicio, a la enorme capacidad de la gran burguesía mexicana para que por la vía de los precios hacer que sus ganancias crezcan, éste es el problema medular. A fin de cuentas, la inflación no hace sino convertir parte del fondo del consumo obrero en fondo de acumulación para el capital y en tal sentido es un fenómeno vinculado con la lucha de clases en nuestra patria.

A la capacidad de la burguesía se aúna la política gubernamental en cuanto a precios y en lo que hace a la política monetaria es ficticia. Lo primero tiene que ver directamente con una política liberalizadora que asume cualquier control estatal sobre las leyes del mercado, impide el funcionamiento normal de la economía, por lo tanto se asume "es necesario dejar que los precios se ajusten libremente alcanzando su nivel real de acuerdo a costos y a una ganancia razonable", pero resulta que en una economía dominada por los monopolios, como la mexicana, los precios siempre se sitúan ahí en donde el empresario maximiza sus ganancias, acaparamiento y especulación, sin importar lo que ello signifique para la capacidad de compra de la población, o sea que la burguesía compense la estrechez del mercado interno con alzas continuas en los precios.

Las seis grandes empresas comerciales a que antes me referí, tuvieron en 1976, 702 millones de pesos de utilidades y en 1979, óigase bien, 2 586 millones de utilidades; las ventas de esos consorcios comerciales, en 1976, fueron 11 183 millones y en 1979, 26 mil millones, números redondos. Es decir, la utilidad aumentó en 99.8% y las ventas sólo el 33.3. Nos encontramos ante una realidad, el alza de los precios es para aumentar las utilidades de los grandes capitalistas mexicanos y extranjeros.

Al crecimiento de las ventas y utilidades del sector más monopolizado del comercio, ha correspondido un gradual debilitamiento de la empresa estatal CONASUPO, debilitamiento que se ha producido por una doble vía.

1o. reduciendo su presupuesto nominal.

En 1979 el gasto presupuestado CONASUPO, fue inferior al ejercido en 1978 y el gasto ejercido en 1979, fue inferior al presupuestado; en 1980, se volvió a reducir el gasto presupuestado y para 1981 el gasto es inferior en 6% al que s ejerció en 1980.

Suprimiendo funciones que antes realizaba CONASUPO, los casos más notorios han sido el de las cuencas lecheras. Fíjense por qué sube la leche y en el Estado de Jalisco y el Estado de Veracruz, el traspaso a la iniciativa privada de la función reguladora en el mercado interno de trigo y los convenios firmados acerca del sorgo y el cártamo.

El Gobierno ha dicho que la reducción del presupuesto de CONASUPO, obedece a que funciones que antes cumplía, que representaban un subsidio a la burguesía, han sido suprimidas, pero resulta que sigue habiendo subsidios a empresas como Nestlé, Carnation, leche en polvo, a los molineros, a las empresas fabricantes de alimentos balanceados etcétera y en todo caso lo que nosotros exigimos es que tales subsidios sean suprimidos, para que con los recursos liberados se amplíen las funciones sociales de CONASUPO, tales como la apertura de más tiendas, el abaratamiento de los vinos de consumo popular a través de subsidio directos por la vía de los precios, el pago de mejores precios a los campesinos etcétera.

Recientemente, el director de CONASUPO, Díaz Ballesteros, declaró que la Alianza para la Producción había fracasado en el renglón de productos básicos por la falta de colaboración de la iniciativa privada.

Ante la violenta respuesta de las cámaras patronales, el Gobierno no volvió ha hablar del asunto, pero en un documento de la CONCAMIN, presentado al Presidente de la República en noviembre de 1979, los productores de alimentos básicos, establecieron claramente que la industria tenía capacidad suficiente para incrementar su producción, pero que no lo haría hasta que le gobierno no les garantizará que CONASUPO se retiraría de las actividades productivas y reduciría su participación en la comercialización, exigiendo además que el Estado les garantice una tasa de ganancia del 16% de capital contable revaluado. Sobre la política de control de precios tenemos lo siguiente:

En septiembre de 1976, inmediatamente después de la gran devaluación, el gobierno de Echeverría emitió un decreto sometiendo a control la mayoría de los precios y estableciendo un mecanismo por el cual sólo se autorizaban aumentos en los precios, cuando se comprobara a juicio de la entonces Secretaría de Industria y Comercio, que el costo de producción había aumentado 10%.

Una de las primeras medidas adoptadas en el terreno de los precios por el Gobierno Sexenal

actual, fue la derogación del decreto de Echeverría bajo el sofisma de que originaba la desconfianza empresarial y afectaba contra el aumento de la producción. En lugar de control en base a costos, se estableció un control selectivo, que de tan selectivo ha dado por resultado que hoy día no sean arriba de veinte los artículos básicos sujetos a control. Pero más importante que lo anterior ha sido el hecho de que en la realidad este Gobierno ha perdido casi por completo su capacidad de control sobre los precios. En efecto, los casos de leche, huevo, los granos básicos, la carne, la azúcar etcétera, demuestran que en estos cuatro años de régimen de López Portillo, la capacidad especulativa de productores y comerciantes se ha acrecentado como nunca antes.

De hecho la Secretaría de Comercio, está reducida a una oficina de autorización de aumentos de precio, la burguesía le ha tomado el modo al Gobierno. Primero crea la escasez artificial del producto, solicita aumento con el pretexto de que los costos han subido, si se le niega entonces recrudece la escasez hasta que el aumento le es concedido, pero resulta que ya ni los aumentos concedidos satisfacen la voracidad de industriales y comerciantes. EL precio de la leche aumentó en más de un 30% hace menos de un mes, pero el producto sigue brillando por su ausencia; el azúcar sufrió dos aumentos en lo que va del año y las colas para comprarla sigue siendo una constante.

Hay productos que como el frijol que no han sido autorizados para elevar su precio, pero parece existir un acuerdo implícito entre la Secretaría de Comercio y los comerciantes ya que el precio por kilo llega hasta 40 pesos sin que la Secretaría haga absolutamente nada por sancionar a los comerciantes. El acuerdo parecería ser entonces el que no se autoriza aumento oficial, el aumento se produce de cualquier manera y la Secretaría de Comercio no manda a los inspectores, pero mientras los bienes escasean cada vez más, mientras los precios se disparan lesionando el poder de compra, de las más amplias capas de los trabajadores, el Secretario de Comercio inaugura "PERISUR" declarando con tal motivo que esa es la prueba de que la burguesía comercial está invirtiendo en beneficio del pueblo de México, cuando seguramente para la mayoría de los trabajadores "PERISUR" no es sino el ejemplo de la dilapidación de recursos y del consumismo de la burguesía.

En síntesis mientras el Gobierno sigue afirmando que la inflación será sujeta a control, en 1980 rebasará el 30% y en 1981 no hay quien se atreva a afirmar que será mejor, el Gobierno con la política actual no tiene ningún medio para cumplir lo que hace 4 años venía prometiendo.

En resumen, el alza de los precios es principalmente especulativa para aumentar las ganancias de la gran burguesía mexicana y extranjera.

Punto No. 2. Cuando discutimos el problema del GAAT y el Gobierno no había definido su opinión, aquí y por todos lados nos encontramos con los partidarios del GAAT afirmaban que la única manera de acabar con el mercado cautivo era ingresar al GAAT.

No olvidemos que muchos prominentes miembros del PRI ante la incertidumbre declararon que ellos no eran ni partidario ni enemigos del GAAT sino todo lo contrario.

El mercado cautivo golpea la economía de los mexicanos sobre todo en los productos de consumo duradero, pero resulta que todos los que hablaron con la necesidad de acabar con el mercado cautivo y lo hicieron desde los prominentes Garza Sada y los grandes industriales que creían poder competir en el mercado internacional con los apoyos que tienen el Gobierno de México, hasta muchos de nuestros compañeros diputados, pero no se entró al GAAT y entonces, todos los que hicieron gran alharaca sobre mercado cautivo, se callaron. No hay nada sobre mercado cautivo y el mercado cautivo nos está pegando a la economía mexicana.

Nosotros que siempre, desde principios de los 40, sostuvimos la necesidad de medidas aduanales para poder apuntalar a la entonces incipiente industria del país, lo hacíamos consecionándolo a que todos los industriales que hicieran uso de las barreras aduanales que el Estado aplicaba para favorecer su producción, deberían estar sujetas a un control de precios.

Lamentablemente esto es largo de explicar, pero el hecho es que hubo barreras, se desarrolló la industria interna, pero a costa de un mercado cautivo, que todavía esta pegando fuerte.

Hay economistas que afirman que en estos dos últimos años está aumentando la entrada de productos de industria de transformación que compiten con las fábricas del interior y hacen cálculos en el sentido, de que si esta tendencia continuara durante 10 años, dentro de 10 años no tendremos problemas de la industria de transformación porque no habrán; habrán sólo comerciantes, pero no industriales. Esto es un problema, grave, nosotros lo hemos planteado en una entrevista con el licenciado Ojeda Paullada, miembro de la Comisión de Secretarios de Estado sobre problemas económicos.

Le tratamos esta cuestión del mercado cautivo, ofreció que sería examinado porque lo consideraba sumamente serio, pero no se hace nada y no se entró al GAAT, pero ahora hay un aumento de la importación de artículos de las industrias de transformación que le están pegando y fuerte a las industrias internas y nosotros

no queremos que esto suceda porque deseamos, somos los más interesados contra los sofismas que por ahí se manejen, en que haya grandes empresas industriales en nuestro país, pero para aumentar las ganancias de los grandes capitalistas, sino para beneficiar el consumo del pueblo mexicano.

En cuanto a la inflación monetaria no solamente la inflación monetaria es parte del tema, quien no lo entienda así, pues debe de ir por ahí a una escuela primaria donde también enseñan esto.

El licenciado Farías en una declaración reciente afirmó que la inflación monetaria no es un fenómeno exclusivo de México sino mundial. Compañeros, en esta cuestión, sí porque mencioné al licenciado Farías se molestan, pues lo siento.

Hay países que tiene una inflación mucho más grande que la de México, eso es cierto, pero esto podrá ser consuelo de algunos pero no para nosotros. La verdad es que hay una gran cantidad de países capitalistas que tienen una inflación muy inferior a la de México y hay países no sólo socialistas sino capitalistas, que casi no tienen inflación. Y ¿por qué esto no lo mencionan? Nada más se habla de que es mundial para consolarnos.

En 1976, este es un hecho histórico que necesitamos grabarlo en la memoria colectiva de nuestro país, la Federal Reserva dio datos en el sentido de que de enero a agosto se había exportado por los grandes capitales mexicanos, lo que nosotros calculamos en diez mil millones de dólares. Un alto funcionario de este gobierno, cuando le comentamos este crimen cometido en contra del pueblo mexicano nos dijo "no fueron diez mil, fueron mucho más de diez mil millones de dólares los que se exportaron".

Camaradas, diputados:

Eso fue un verdadero crimen contra México y se hizo con la autorización del Gobierno, del PRI - Gobierno y con la cooperación del Banco de México, la exportación de esos grandes recursos.

Nos dice el señor Secretario de Comercio que en México no habrá hambre. Conviene aclarar: quizás los que comamos ahora podemos no tener hambre mañana, pero el hambre en México, señor Secretario, no es del futuro, es una realidad lacerante de la actualidad, que si no se toman medidas tiende a aumentar en número, porque la población de México aumenta y la obligación del sistema mexicano es tomar las medidas para que ese aumento en la población sea debidamente prevenido. Hay hambre y hay hambre de muchos millones de mexicanos. Según el Sistema Alimentario Mexicano, sólo en los agricultores de temporal, hay 14 millones de subalimentados y no hay más que visitar la colonias de las grandes ciudades de nuestro país para darse cuenta de la situación angustiosa en que viven millones de mexicanos. No, no se trata de que no habrá hambre en México. Hay hambre en México.

3. Un factor que incide en la carestía es el desastre en los ferrocarriles del país, propiedad del Estado.

Esos ferrocarriles se han estado rehabilitando desde el gobierno de Alemán. El desorden y desorganización de los ferrocarriles aumenta los costos de transportación de todos los productos y la demora en el transporte aumenta los costos y los comerciantes los trasladan a los consumidores. El licenciado Ibarra en su comparecencia también recurrió al sofisma de que los problemas de los ferrocarriles son problemas de crecimiento, todo gobierno, todo sistema tiene que prever el crecimiento para enfrentarlo.

Ahora vean.

Según las estadísticas oficiales, en 76 el 41.4 de la renta nacional fue para las remuneraciones de los trabajadores, 59.5% para utilidades de los capitalistas; en 1979, el 36.8% es para remuneraciones de los trabajadores y el 63.2% para utilidades de los capitalistas; para esto es la carestía, para esto es la inflación, para aumentar las utilidades de los capitalistas.

En cuanto a la llamada Alianza para la Producción, la verdad que ha sido una alianza en beneficio de la gran burguesía. Por eso ellos están tan contentos y aplauden tanto la Alianza para la Producción.

En cuanto a los asalariados que son los que aportan la mayoría absoluta de la población económicamente activa del país, no han tenido más que topes salariales, eso ha sido el papel que han recibido los asalariados en esa famosa Alianza.

Por todas las razones expuestas, nosotros insistimos en las siguientes medidas:

La exportación de la banca privada. (Voces en la sala: ¡Al tema! ¡Al tema! Si, es el tema.....con los grandes recursos de la banca privada se hacen las especulaciones, y si, señores, el Banco de Comercio fundado en 1932 por mister Jenkins con 500 mil pesos de capital que obtuvo a base de un chantaje al Gobierno de Obregón diciéndose secuestrado por zapatistas, con cuyo motivo Obregón lo indemnizó, ese Banco que se fundó con 500 mil pesos, ahora en septiembre del 80, tenía de capital exhibido, 4 mil 372 millones de pesos y las utilidades en este año se calculan en 2 mil 700 millones, el 75%, con sólo 4 mil 372 millones de pesos, manejan recursos de la sociedad por 268 mil millones de pesos. Sólo estos tiburones del Banco de Comercio, el Banco de las ideas modernas. El otro tiburón, el Banco Nacional de Comercio Exterior, sólo esos dos bancos, tienen más de la mitad del total de los recursos de la banca privada y mixta de la República, el Banco Nacional de México.

Por eso, si tomamos en cuenta que los recursos de la banca privada y mixta en julio de 1980, alcanzaron 139 mil millones de pesos, nosotros afirmamos que mientras esos recursos no se controlen en forma democrática por el Estado Mexicano, estaremos siempre controlados por un puñado de grandes jerarcas de las finanzas que, a base del acaparamiento y de la especulación, generalizarán más el hambre que y existe en México.

Tomen en cuenta que esos recursos de la banca privada, ya se van aproximando al presupuesto general del Gobierno Federal.

Proponemos la nacionalización de las 43 grandes fábricas de alimentos, propiedad de oligarcas mexicanos y extranjeros, 30 de ellas con capital extranjero mayoritario, 13 con poco o nada de capital extranjero.

Proponemos la escala móvil de salarios, propuesta por nosotros desde el año pasado y que no hemos podido lograr que sea objeto de una resolución por parte de nuestra Comisión, yo estoy en ella, de Trabajo y Previsión Social.

A este respecto, les aclaro que el PRI, me dirijo a los compañeros diputados del PRI, en su Séptima Asamblea Nacional en 197.....no recuerdo, los compañeros del PRI deben estar más enterados de las asambleas nacionales de su Partido, yo no tengo la obligación de tener las fechas en la memoria. En 1972 nos tocó apoyar la escala móvil de salarios para mejorar el promedio salarial de los mexicanos, nosotros hemos propuesto una escala móvil que no mejora los salarios, lo único que intenta es impedir que los salarios reales se sigan reajustando con el proceso de la carestía de la vida.

El C. Presidente: Compañeros, esta presidencia pide orden a la asamblea por respeto, señores diputados y solicita amablemente al diputado Valentín Campa concluya su pregunta.

El C. Valentín Campa: Desde el gobierno de Alemán que también se apoyaba en la Constitución del país hemos escuchado los ofrecimientos y sofismas sobre la carestía de la vida. Ruiz Cortines, al iniciar su período sexenal, muy solemne, ofreció bajar los precios del maíz, el frijol y la mezclilla y al año siguiente la devaluación del peso frente al dólar, un sábado de Gloria, disparó los precios.

Cada sexenio del gobierno del PRI tiene sus ofrecimientos sobre este problema, pero la verdad es que cada sexenio tiene una carestía mayor que la del sexenio anterior, esa es la realidad.

Y ahora tenemos el reportaje de Town and Country que habla de las grandes facilidades que los principales gobernantes de nuestro país con los oligarcas. Estamos claros que esa política, que el problema de la carestía sólo se podrá resolver con un cambio político estructural, en el cual en lugar que los oligarcas decidan la política del país, la decidan los asalariados y los campesinos generadores de la mayoría absoluta de la renta nacional, pero en el cuadro del régimen actual continuaremos bregando por disminuir y si es posible detener la tragedia de la carestía de la vida para con ello lograr que retroceda y estamos convencidos que sólo las grandes movilizaciones de las masas y las huelgas sindicales por defender los salarios podrán lograr este objetivo.

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado Campa:

Lo escuché con la atención que nos permite nuestro sistema democrático en el cual la libre expresión y la participación en las minorías es ciertamente importante; abordó usted múltiples temas, múltiples escapan del ámbito de mi competencia y sin embargo me preocupan hondamente, he aprendido en ya largos años de vivir en la Administración Pública, son 30 ya, diputado Campa, que no todo es blanco y no todo es negro, no coincido con su enfoque, sería muy largo tratar punto por punto, el rebatirlo en esta asamblea.

Se refirió usted a temas que abarcan toda la economía nacional, objetivos políticos, tesis que usted maneja y esgrime bien, pero a mi criterio diputado Campa, que están muy distantes del sentimiento y de la realidad de México.

Los escuché, repito, con la mayor atención e interés, todos los días se aprende algo y si tiene uno abiertos los sentidos a esa posibilidad, aprende uno qué puede hacerse y qué no debe hacerse. (Aplausos.)

He aprendido, diputado Campa, que entre la doctrina, la teoría y la práctica, hay muchas veces abismos insalvables en plazos determinados y he aprendido que cuando hay rumbo, cuando hay convicción, se avanza y se mejora al pueblo.

Usted tiene su esquema muy respetable y en esta Cámara pluripartidista, se ha expresado, pero yo no coincido con él, ni lo comparto y no de manera arbitraria, caprichosa o eventualmente dogmática.

Decía a usted, que lo escuché con la mayor atención.

Habló usted de tantos temas.....se metió inclusive en su exposición, con la ley de la oferta y la de la demanda y como que ésta no pudiera operar en países de otro signo, en países socialistas. Habló usted de reacciones sicológicas y me criticó severamente indicando que yo creía en ellas y volvemos a los postulados, a las teorías y a las realidades.

Tocó usted el tema del azúcar y sólo como un ejemplo voy a decirle a qué me refiero cuando hablamos de aspectos sicológicos y no para ir, diputado, no yo, a un sicólogo. Le voy a explicar por qué:

Cuando se empezó a hablar de la elevación del precio del azúcar, nuestras mujeres se preocuparon, empezaron a hacer largas colas para comprarla y la capacidad de abasto empezó a bajar y ese fenómeno influyó aún más, en los de especulación y de carestía. Abundar en este tipo de reacciones derivadas del temor de la posibilidad de que en los hogares no haya comida, de que escaseen muchos productos, si el término reacción sicológica no es el adecuado, para usted, pongámosle el que quiera; es una reacción del pueblo que tratamos de evitar para combatir los fenómenos que realmente lastiman al pueblo.

El alza de precios, desde su enfoque, es únicamente para acrecentar utilidades. Tal parece que no hubiera ninguna medida en nuestra sociedad y en nuestra economía a las mismas. Nos olvidamos acaso de la política arancelaria para ser más competitiva la industria nacional y evitar que se generen grandes utilidades por falta de competitividad del exterior. Ahí está la política arancelaria que evita en este campo específico que acontezca la generación de utilidades más allá de las que la sociedad establece y resiste.

Hay la política fiscal claramente expresada en esta tribuna y no voy a ser quien abunde en ella; hay una política de precios que regula utilidades y que se basa en costos y regula utilidades; hay una política de reparto de utilidades, las utilidades, diputado Campa sí se regulan, sí se controlan, sí se dirigen aunque, como usted piense, que en muchos casos, en estas turbulencias de la economía hay abusos y hay concentraciones que pueden ser excesivas.

CONASUPO incrementa este año sus recursos para ahondar más en el abasto de consumos populares y en la industrialización de productos básicos. Se le han aumentado sus recursos, no se le han menguado y espero que se le puedan aumentar más con transferencias si hace falta. Esta es una actividad prioritaria. No subsidio, lo repito, lo dije antes, a los empresarios con los productos que las vende baratos, son materias primas que se dan baratas para obligar en precios controlados que los productos que se elaboran con esas materias primas también se vendan a precios oficiales y sean abundantes. Cuando son escasos surgen muchos fenómenos que frecuentemente se hacen incontrolables.

El licenciado Díaz Ballesteros, apuntaba usted, afirmó que había fracasado la Alianza en la Producción de básicos. Ciertamente se refirió a que el camino que habíamos elegido en una circunstancia distinta de la economía a la que ahora vive el país, ese sistema no fue el adecuado, porque la recuperación vino mucho antes y las alternativas de inversión y de ganancias en otros campos fueron mucho mayores. A ese fracaso se refería él concretamente, pero el programa, reconstituido, reorientado, trabajado con realismo, sigue, ha mejorado y no desistiremos en el compromiso de cumplir al señor Presidente nuestra responsabilidad, aun incumplida, de que haya abasto suficiente, en mucho mayores cantidades a las actuales, que ya son mucho más grandes que las de hace un año, para todo nuestro pueblo.

Usted dice que la burguesía crea escasez.

No voy a defender a nadie. Vuelvo otra vez a esa actitud realista. Afirmó usted que se escondió la leche y que se subió el precio y que brilla por su ausencia. Esos son los difíciles fenómenos en una economía de mercado, tan críticos que tenemos que manejar. Qué fácil, o qué distinto debe ser el manejo de los precios en una economía donde no se da la libertad de mercado. Sin duda que las cosas cambian mucho; sin duda que las preocupaciones de un Secretario de Comercio, o de un encargado del abasto y del comercio, por lo menos de los precios habrán de ser muy distintas.

Nuestra economía no es una economía dirigida. Nuestros planes son obligatorios para el Sector Público y orientan e inducen al Sector Social y al Sector Empresarial, pero no establecemos normas ni castigos, si éstas no se cumplen, en algo que podría acontecer en un país que no tiene o que no tenga las libertades de que a veces llegamos a abusar los mexicanos, pero que en muchas también no valoramos en su significación cabal, señor diputado Campa. (Aplausos.)

La leche, en su ejemplo, es un mal ejemplo. No hay leche que pueda ocultarse, o se le extrae a la vaca y se vende, o se pudre. Este es uno de nuestros grandes problemas, de nuestros grandes problemas, o damos en nuestras condiciones de mercado condiciones remunerativas para que se produzca más, o no se produce, pero no se esconde.

Coincido con usted cuando afirma que en algunas localidades y es una de las cuestiones que más me impactaron, porque es muy concreta y llega a nuestro pueblo, el precio del kilo del frijol ha llegado hasta $40.00 y es cierto diputado, y hay que reconocerlo con la veracidad que les ofrecí hablarles desde el principio y esto es lacerante. No nos afecta a todos nosotros, pero sí a millones de mexicanos que con frecuencia no pueden adquirir un kilo de frijol y explicaba que no ha faltado esfuerzo ni inversión ni imaginación para producir más frijol, el precio de garantía ya es muy alto en México y aún así volvimos a tener problemas con heladas sobre todo y la producción se nos ha caído, por eso hemos recurrido a mercados de importación, a aquel mercado que nos ha abastecido los volúmenes de frijol que hemos podido conseguir en él, el mercado norteamericano y hemos traído este frijol y lo estamos distribuyendo, pero aún así su escasez es relativa, por eso los controles tienen que ser mucho más enérgicos y trataremos de aplicarlos,

creo que el frijol no puede, como el maíz, faltar en la mesa de ningún mexicano y cuando hablo del frijol también me refiero a lo que usted señalaba, pero lo digo de la manera más seria y sin que esto implique ni censura ni asombro, que yo inauguré PERISUR, ciertamente, el Secretario de Comercio inauguró PERISUR, ahí encuentra usted algunos de los grandes contrastes de nuestra economía, cualquiera de nosotros podría asomarse a ese sistema muy moderno de comercio y está repleto como no lo hubiera estado antes, sin duda que hay capacidad de compra, pero no me preocupa PERISUR, sino como una expresión de contradicciones y como una expresión también de modernidad, de organización y de avances en el sistema comercial de esa naturaleza.

¿Qué me preocupa?

El comercio social, el frijol, que haya muchas más tiendas sociales que vendan frijol, que muchos pequeños comercios de la República no falten los productos básicos que requiere nuestro pueblo.

Esto lo señalé ese día, elogié el aspecto de organización tecnológica y señalé otro aspecto de grave contraste. Ojalá todos los mexicanos podamos tener acceso a ese tipo de tiendas.

Yo volteo la vista a los mexicanos pobres, a los que a veces no tienen acceso ni a la pequeña tienda para comprar el medio kilo de frijol, y a veces, allá muy lejos, se los quieren cobrar a $15.00, más. ¿Comparto en eso su legítima preocupación?

Del GATT, señor diputado Valentín Campa, ya habíamos hablado, pero queda como una preocupación, en que estamos, por un mercado cautivo que desarrolla esas grandes empresas y que a la vez las grandes empresas sean para derivar beneficios sociales y no se concentre la riqueza, que en 10 años no habrá industria en México. Por otra parte, si evitamos el mercado cautivo, bajamos aranceles, quitamos permisos, le confieso, entiendo a fondo su planteamiento, pero creo que en el mismo hay dos tesis profundamente contrarias.

Estamos cuidando que lo que se haga en México, corresponda a nuestro esquema y proyecto de desarrollo, con o sin GATT, a mí no me preocupa; tenemos un programa, un plan de desarrollo industrial y un programa de energéticos y estamos actuando conforme a ellos, no nos apartamos ni un milímetro y por ese camino, en mi concepto, vamos mucho mejor que lo que pudiéramos ir en cualquiera otro que ni siquiera me atrevo a analizar.

Creo en nuestro camino y contribuyo a que se despejen sus obstáculos y a que éste alcance sus objetivos y sus mejores metas..

En un país socialista, usted tocaba el término diputado Campa, no hay inflación, son países con otra estructura. Yo no sé si allá, o en alguno, se da el racionamiento y la dirección impuesta de la economía por el Estado; no sé, ni vengo a polemizar en ello, nada más le manifiesto mis preocupaciones por tratar de comparar cosas que son diametralmente distintas y hacerlo de manera tan ligera.

Que no habrá hambre, lo repito, este año habrá menos mal alimentados que el pasado y el próximo año mejoraremos el abasto para todos los mexicanos. (Aplausos.)

No soy, diputado, un romántico que piense que nuestros campesinos, que quienes viven remontados muy lejos de esta gran ciudad, estén bien alimentados y que todos tengan para satisfacer su necesidad vital de comida, sin duda, hay que reforzar mucho el gran esfuerzo que ahora se realiza, hay que hacerlo a fondo, pero hay que hacerlo todos, hay que hacerlo con sentido de la realidad, con sentido práctico, hay que hacerlo de la manera más humana, más directa, más enérgica, que el gobierno lo hace la sociedad responsable tiene que corresponder a ese esfuerzo.

Hablaba usted de la distribución del ingreso.

Mis cifras, las oficiales, diputado Campa, me dicen que la participación del capital en 1970 era del 56% y que ahora en 80 ha descendido al 46% y no hay ninguna cifra mejor. La participación del trabajo y esto es muy importante en 1970 era del 44% y en 1980 ha subido al 54%. Esta es la masa salarial, son los dos y medio millón de trabajadores, más empleados a que aludía antes.

En cuanto a la proposición, diputado Campa, en una escala móvil de salarios, no vengo a debatir aquí, no es un tema de competencia, déjeme nada más, para una reflexión posterior señalarle algunas preocupaciones.

Se dice que ésta reduce más rápidamente al salario real y que no lo defiende, que el aumento automático de salarios se aplica a precios cada vez más, que provoca mayor concentración, que los pequeños industriales y comerciantes no resistirían, lo peor, provoca que la gente se acostumbre a la inflación y deje de combatirla.

Yo no sé si esto sea o no cierto, diputado, pero he querido ser un funcionario que se entera de los problemas fundamentales de su país, que oye al enfoque de un mexicano preocupado como usted, que lo oyó con la mayor atención y que con todo respeto le dice que discrepa radicalmente de su planteamiento, pero que me ha sido muy útil escucharlo. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Francisco Javier Gaxiola.

El C. Francisco Javier Gaxiola: La jornada, señor Secretario, ha sido larga y nos queda todavía un buen trecho por recorrer. Ha vuelto usted a este recinto en el que estuvo alguna

vez por derecho propio y ha vuelto ahora invitado en una situación y en una posición nueva para encontrar, también una, Cámara nueva, una cámara la de la Reforma Política en la que se podrá usted haber dado cuenta que campea la libertad, que hablamos cada quien de acuerdo con sus criterios y que procuramos y queremos y no siempre logramos que lo hagamos con el respeto que merecen los temas y los encargos de la nación que cada uno de nosotros tiene.

Lo hemos citado, lo hemos invitado a una comparecencia que es una prueba de su capacidad intelectual y de su resistencia física; a una comparecencia que es una crueldad, una crueldad porque así se puede llamar y no necesitamos más comentarios que los que estamos oyendo, (aplausos) y a una comparecencia, señor Secretario que en mi concepto es una inconsecuencia legal porque lo hemos invitado a petición de un partido secundada y apoyada y resuelta unánimemente por todos los miembros de esta Cámara con fundamento en el Artículo 93 de la Constitución.

Ese artículo permite que la Cámara cite a los Secretarios de Estado para que informen cuando se esté discutiendo una ley o estudiando un negocio que sea de su competencia y aquí, señor Secretario ni estamos discutiendo una ley ni estábamos discutiendo una ley ni estudiando un negocio de la competencia de la Secretaría a su cargo; es por eso, por eso es que se ha dado la oportunidad de que pasemos por toda la economía de la nación de que enjuicie aquí el régimen económico del señor presidente López Portillo; de que se planteen una serie de temas que no era el caso que se plantearan o cuando menos, que no estaban directamente relacionados con las materias que son a su cargo, o con los asuntos para lo que concretamente lo llamamos, me refiero al comercio internacional, a comercio interno, me refiero a precios y me refiero a abastos.

Hemos recorrido, insisto, toda la gama del régimen económico; hemos hablado de 50 años en los que la Revolución, se ha dicho, no ha alcanzado sus propósitos; hemos hablado de que se resuelve y de que se admite que la Revolución no cumple, que la Revolución está conforme con no haber cumplido. No es así. La Revolución, el México revolucionario, el México moderno se ha esforzado, ha luchado, los gobiernos revolucionarios, los gobiernos priístas, hemos tratado de resolver los problemas. Que no se ha logrado todo, es natural. La sociedad completa, la sociedad cabal, el Estado ideal, sólo existen en la mente, sólo existen en la utopía, sólo existen en la ilusión. Estamos trabajando y seguimos trabajando. Por eso, porque no teníamos el derecho de exigir su presencia, seguramente es que dice usted en su intervención, al principio de ella, que viene por instrucciones del señor Presidente de la República, porque no podíamos nosotros exigir y necesita usted como colaborador de él, la autorización que se le dio por medio de las instrucciones de presentarse aquí.

Nosotros agradecemos que el señor Presidente de la República le haya dado esas instrucciones; nosotros agradecemos la presencia de usted; a nosotros nos satisface, a esta Cámara de Diputados y creo que aquí puedo hablar por todos, nos satisface el que haya venido y el que al estar aquí nos haya expuesto todo lo que ha tenido a bien decirnos.

Nos parece, señor Secretario, que ha demostrado usted capacidad; nos parece señor Secretario, que ha demostrado usted conocimientos y a mí en lo personal - aquí no hablo por los demás - me parece bien que un distinguido colaborador del señor Presidente de la República, que un alto funcionario del Poder Ejecutivo Federal y que un distinguido miembro de nuestro Partido, sea una gente que tiene capacidad, que tiene conocimientos, que tiene experiencia y que puede afrontar situaciones tan difíciles como ésta que ha vivido usted y que estamos viviendo todos juntos. (Aplausos.)

Cumpliendo con las instrucciones del señor Presidente de la República se ha sometido pues a la tortura, a la tortura que significa esta comparecencia. Ha puesto usted las manos en el fuego y hasta donde yo creo las tiene sin quemarse. Ha salido bien hasta este momento y espero que siga usted saliendo bien para bien de nuestra patria y para bien de nosotros. (Aplausos.)

Si tengo esa manera de pensar, no puedo sentir que está legitimado para hacerle preguntas. Además de eso tengo que pensar que me han precedido 20 interpelantes y que sería muy fácil que reincidiera yo en las preguntas, que cayera yo en los mismos temas, que volviera a preguntarle lo que ya se le ha preguntado o que inclusive llegara a plantearle lo que creo que no se le debe preguntar por los antecedentes y por la exposición que ha hecho.

En esa situación no voy a hacerle preguntas, pero como usted nos ha autorizado con su presencia para mostrar nuestras inquietudes y como usted nos ha invitado a que le demos luces, sin incurrir en la inmodestia de darle luces, voy a tratar de hacer algunas consideraciones que espero le sean de utilidad, y si a usted le parece bien hacer algún comentario sobre ellas, yo lo escucharé con verdadera atención.

Por tradición y por convicción, señor Secretario, soy federalista, soy un apasionado del federalismo y creo que el federalismo mexicano que tiene sus características especiales, es la solución de los problemas de México.

En materia de precios, en materia de abastos, en materia de controles de los que están atribuidos a la Secretaría a su cargo, y déjeme

aquí recordar una frase de mi madre: la Secretaría a su cargo que está estructurada para intervenir en las consecuencias, pero no para intervenir en las causas, es una Secretaría que maneja situaciones difíciles, que no puede entrar desde el principio y que tiene que entrar fatalmente en los finales.

Le decía que soy un apasionado del federalismo y que me parece que los problemas de precios, los problemas de distribución se pueden tratar dándole mayor intervención a las autoridades que integran ese federalismo, me refiero al Poder Ejecutivo Federal, me refiero al Poder Legislativo Federal, me refiero al Poder Judicial Federal y me refiero a los correlativos de cada una de las entidades federativas y me refiero también, al hablar de todas las autoridades que integran el gran Estado Mexicano a las autoridades municipales, a los ayuntamientos.

Quienes por nuestra función, señor Secretario, hemos tenido que recorrer la provincia y lo hemos hecho con gusto, nos hemos podido dar cuenta de que la relación entre el gobernado y el gobernante se lleva a cabo muy fácilmente, sin preocupaciones, sin molestias, sin dificultades con las autoridades municipales. Que con un poco más de dificultad se lleva con los gobernadores de los Estados, con los Ejecutivos de los Estado y que ya, para el habitante del campo, ya para el campesino, ya para el hombre de nuestros pequeños poblados, es casi imposible pensar, no tiene la convicción de acercarse a las altas autoridades federales. Hay que darle pues, esa posibilidad, esa posibilidad de que se entienda con las autoridades a quienes él siente cerca y siente iguales, y siento proclives a él.

En esa forma, creo yo que debiéramos procurar que en todo este problema de precios, que en todo este problema de distribución, que en todo este problema de abastos, en todo este problema de darle de comer al pueblo, tuvieran la mayor intervención posible, toda la que se le puede dar, a los ayuntamientos, es decir, a las autoridades municipales, a los gobiernos de los Estados y el Gobierno Federal. Hasta ahora, y por nuestra estructura jurídica, por nuestra estructura legal, la mayor parte de estas facultades le corresponden a la Federación.

Mi observación, la sugestión, que pongo a su consideración y que me gustaría que en un momento la atendiera usted, es que se piense, insisto, en darle una mayor participación a todas las autoridades que integran nuestra federación.

Por otra parte, señor Secretario, creo yo que tenemos que tomar en cuenta la integración real de nuestro país, tenemos que tomar en cuenta los lugares en donde se produce, los lugares de donde salen los granos, de donde salen las materias primas y los lugares en donde se consumen.

Hasta ahora nosotros hemos producido y hemos trasladado esos productos básicos, esos granos, a los grandes lugares de consumo. Generalmente, los almacenes, las bodegas, tradicionalmente diría yo, se establecen en las ciudades grandes, se establecen en los grandes centros de consumo y en el lugar de producción, en el lugar a donde salen de la tierra en donde se han logrado, no hay forma de guardarlos. Esto nos da lugar a varias cosas, y básicamente a una, que yo calificaría, y así la han calificado algunos compañeros - la expresión no es mía -, la calificaría como el grano "turista".

Tenemos en México maíz turista, señor Secretario, y tenemos en México frijol turista, que van viajando de los lugares en donde se producen a los primeros almacenes en donde se guardan y he de advertir que los primeros almacenes no son construcciones especializadas para ellos, sino que son los camiones, son los autotransportes en donde pasan un gran tiempo, congestionando nuestra capacidad de traslado.

En esos almacenes se guardan, primero en los camiones, después en los que ya están construidos en las ciudades o cerca de las ciudades y de ahí se trasladan a los grandes centros de consumo.

Para poner un ejemplo:

Jalisco es un gran productor de maíz blanco. El maíz de Jalisco seguramente que sale de ahí, seguramente que viene a abastecer a la Ciudad de México, porque en Jalisco se come maíz amarillo, tortilla amarilla. Esto nos quiere decir que, para que coman tortilla en Jalisco es necesario que se importe o se traslade maíz de otros lugares y se transporte nuevamente a Jalisco. ¿Con qué consecuencia? Con la consecuencia, señor Secretario, de que esto incide necesariamente en los costos, incide en el problema del transporte, incide en los cuellos de botella, incide en todas las situaciones de la producción, de la distribución y del consumo.

Podría yo multiplicar los ejemplos sobre el particular, pero no es el caso porque usted los conoce y usted los comprende.

Otra reflexión que quiero hacer, señor Secretario, es en relación con la mención de usted al necesario aumento del precio de la tortilla. Lo seguí con verdadero interés y pasó usted del precio del maíz, del kilo del maíz al precio del kilo de la tortilla. Para mí que hay una parte que se brincó un puente por el que usted no transitó que es precisamente el de la masa. El paso del maíz a la masa y de la masa a la tortilla.

Por los cálculos que tengo hechos, señor Secretario, por los estudios que se han realizado y por la posibilidad de que a través de evitar

este maíz turista y de que a través de que se incida en los costos y en la administración del movimiento del almacén y del traslado del maíz, se obtenga una economía, creo yo que si le diéramos la intervención directa a las autoridades municipales y estatales y tuviéramos los almacenes necesarios y tuviéramos el grano en el lugar donde se va a consumir, podríamos economizar, podríamos ahorrar y podríamos evitar o reducir, cuando menos el aumento del precio de la tortilla.

De antemano le agradezco cualquier comentario que usted quiera hacer e insisto en las razones por las que no le hago planteamientos ni preguntas para los que les pida una contestación expresa.

Muchas gracias.

El C. Jorge de la Vega Domínguez: Señor diputado Gaxiola:

Agradezco sus observaciones, sus reflexiones y en particular estas sugerencias que se ha servido hacernos, sé que podremos ampliar en ellas y le formulo invitación expresa para que pueda usted reunirse conmigo y podamos ahondar en sus puntos de vista. Es obvio que siendo una cuestión total de nuestras actividades, las tomamos muy en cuenta y que tenemos ideas que algunas pueden estar ya pasadas de momento y que otras pueden mejorarse sensiblemente.

Desde luego y ojalá derivemos de esta comparecencia la posibilidad inmediata de reunirnos los señores diputados que lo deseen y el que habla, para platicar de estos temas y lograr que los impactos en los precios sean mucho menos lacerantes.

Estoy aquí, independientemente del dictamen que motivó mi comparecencia, me enorgullece y me honra que el señor presidente López Portillo me haya mandado a esta tribuna, espero que en las siguientes respuestas pueda seguir satisfaciendo la legítima inquietud de los señores diputados, por temas que son tan importantes para el país.

Gracias señor diputado. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Graco Ramírez.

El C. Graco Ramírez: Señor Secretario:

En principio yo no quisiera que quedara la impresión de que esta Cámara de Diputados es una Cámara de torturas, ni que aquí somos sádicos o hay masoquistas, no que algunos son buenos y otros son malos. Aquí se expresan los intereses políticos de las clases sociales, aquí se expresan equivocada o acertadamente los planteamientos de las organizaciones políticas y se expresan las contradicciones; entonces pues rescatando el carácter político y de representantes de la nación de esta Cámara de Diputados, quisiera retomar el interés que el Partido Socialista de los Trabajadores tiene acerca de esta importante comparecencia.

Es difícil juzgar la política de comercio porque es parte de la política económica del gobierno que se expresa en la política presupuestal, en el desarrollo industrial, en el desarrollo agropecuario, etcétera.

Para nuestro partido, que expresa intereses muy concretos ideológica y políticamente, no puede dejar de observar que hay tendencias graves en la orientación de esta política económica, que fortalece a los monopolios privados y transnacionales.

Nos parece también que aquí no estamos en el dilema de socialismo o capitalismo; que es equivocado llegar a esos planteamientos, porque desde nuestras posiciones, particularmente las nuestras del Partido Socialista de los Trabajadores, este tipo de polarizaciones, a veces verbales, lo que provoca es un lucimiento político que lleva posiciones reaccionarias en funcionarios que no tienen por qué compartir posiciones reaccionarias.

En ese sentido, a nosotros nos parece que la lucha que estamos dando, organizando a los trabajadores, a los campesinos y luchando en esta Cámara de Diputados porque nuestra actividad legislativa se oriente a favor de los intereses nacionales y populares, nos parece, entonces, que el Estado Mexicano, en la caracterización que nosotros hacemos de él, se conservan fuerzas que mantienen alianza con el movimiento obrero organizado y con las masas trabajadoras; que es cierto que esa alianza se pone en peligro con medidas políticas y, sobre todo en el terreno de la política económica. Y hay expresiones como la de la Comisión de Precios y hay expresiones como la asumida por la diputación obrera en cuanto a iniciativa de Ley de Fomento Agropecuario y hay expresiones que cuestionan esa alianza con las mazas, y que hay expresiones en la política financiera de este país que está sirviendo a la negociación contra nacionales y monopolios privados mexicanos.

Frente a esto nosotros insistimos que hay legalidad constitucional, de que el esquema de economía mixta no es Sector Público y Sector Privado; de mantener la concepción de Sector Público como se ha mantenido, mantendremos el esquema de poner al servicio el Sector Público de los monopolios privados.

Tenemos que reconocer que las políticas como las de COPLAMAR, son políticas que están planteando una política que están absorbiendo el costo social, que están planteando una política para evitar efectivamente que millones de mexicanos mueran de hambre; que el presupuesto todavía se oriente a una política de infraestructuras, de que seguimos estimulando al Sector Privado, estimulándolo cuando este Sector Privado no tiene puestos los ojos en los intereses de la nación. A ellos les interesa

los PERISUR como expresión política, como expresión material del país que ellos quieren y basta ver eso, para convencernos de una vez por todas qué pretenden los empresarios en este país.

Hay legalidad constitucional para fortalecer la propiedad social y a nosotros nos parece muy grave que a estas alturas un hecho significativo que aunque no tenga nada ver con este tema, porque la política de comercio tiene que ver con toda la política económica en este país, es el hecho de que no reconozcan los errores y el abandono cometido con la propiedad social en el campo y ahora, diputados priístas, como el que habló en defensa de los empresarios y se dijo empresario agropecuario, vengan a plantear aquí que el ejido quede en manos exactamente de la propiedad social, de la propiedad privada. Con esto, como ejemplo, hay una política de comercio de consecuencias de ese tipo.

Entendemos perfectamente que usted tiene que negociar con los empresarios, porque usted recibe una política planteada como definición de la política económica, de las medidas de financiamiento, de las medidas fiscales, para mantener al Sector Privado vivo a como dé lugar. Frente a esto nosotros observamos también propiamente su sector, señor Secretario, lo que pasa en INMECAFE, el café se convirtió en un producto de exportación de primer orden y lo sigue siendo muy importante; en el campo cafetalero hay un sector de intermediarios francamente atrasado, medieval, feudal y ahora INMECAFE está por debajo de su capacidad de oferta a otros años.

¿Cómo es posible que ese producto agrícola de exportación en zonas marginadas como el café tenga que negociar con esa pequeñísima parte de la oligarquía del campo en este país, que por lo demás es de lo más atrasada política y económicamente, estorbosa? Ahí está la expresión de un INMECAFE atrofiado y parado en una política que debía haberse seguido desde hace tiempo.

Está el "mercado sobre ruedas", 10 años de existencia, se ha ampliado nacionalmente, pero aquí mientras surgen las Comercial Mexicana, los Aurrerá, los PERISUR, hace 10 años que el "mercado sobre ruedas" tiene 10 rutas en el D. F. y lo han ido desplazando a los peores lugares del D. F., para permitir el gran comercio mantener su clientela cautiva y eso se hace todos los días en el D. F. Y, por otra parte, cuando se habla de carestía, cuando se habla de inflación nadie puede negar que el poder adquisitivo de los trabajadores se está perdiendo, que el aumento del salario está por debajo de la necesidad de consumo de los trabajadores, no simplemente en los artículos de primera necesidad, en las rentas, en los servicios de transporte, etc.

Tenemos que reconocer, y aquí nadie puede negar que nuestro pueblo está sufriendo la carga de la inflación ¿por qué negar este hecho? ¿Por qué negar que el pueblo mexicano y los trabajadores con empleo o sin empleo sufren tremendamente la carga de la inflación y que la inflación ha servido para especular a los empresarios? ¿Quién puede negar aquí, usted como economista, que la tasa de ganancias ha aumentado con toda la espiral inflacionaria por parte de los empresarios, ha aumentado por la especulación y con todas las medidas que ellos se plantean para aprovecharse de la inflación, para vivir muy bien de la inflación ellos, y es realmente grave y lastimoso ver lo que pasa en las zonas petroleras de este país porque así como el dilema no es ni socialismo ni capitalismo en este momento sino que salidas, que el Estado Mexicano está frenando, que el gobierno está conculcando? ¿Qué el gobierno está dejando de hacer uso de su legalidad constitucional?

Esto es, Artículo 28 constitucional, señor Secretario.

El Artículo 28 constitucional puede, y la Ley de Expropiaciones puede plantear cualquier salida, políticamente justificada y legalmente constitucional y en las zonas petroleras de inflación, porque decía yo que el dilema no es socialismo ni capitalismo.

Como ejemplo, las zonas petroleras, de echarle la culpa al petróleo, pero lo grave aquí es que cuando estamos requiriendo del petróleo para tener capacidad de financiamiento por parte del gobierno, los trabajadores petroleros que usted dice que tienen buenos salarios están sufriendo, son de los que tienen buenos salarios esos, los petroleros. Imagínese usted lo que está pasando, y lo sabe usted, con los tabasqueños, con los veracruzanos, con los chiapanecos que no son petroleros, que no se pueden incorporar a la industria petrolera.

La carestía en esa región del país, es francamente una agresión muy grave al pueblo de México, a los trabajadores.

Entonces pues, señor Secretario, nosotros insistimos en que desde su responsabilidad como Secretario de Comercio, como funcionario del Gobierno Federal, se plantee (y lo hemos dicho a todos los secretarios que han venido a comparecer aquí) que no tienen porque justificar la política de servicio a la gran burguesía, que han hecho y que se sigue haciendo, sino que tienen ustedes instrumental suficiente y una Alianza que pienso yo que se opone en peligro.

A nosotros no nos importa que se ponga en peligro o no ahora, lo que nos importa es que el tránsito sea menos doloroso para este país. Por eso siempre hemos insistido en que ese sector avanzado del gobierno, tome conciencia, desde el Presidente de la República hasta algunos cuantos secretarios de Estado, de que el

camino que se está siguiendo, es un camino que está siendo negociado con los grupos monopólicos, con los grupos del poder económico y que hay que rectificar y que estos dos años de ofensiva planteada por estrategia de López Portillo, sean realmente una ofensiva a favor de los trabajadores. Tienen con qué, es cosa que se decidan a cambiar esta correlación de fuerzas, creo que, aparentemente, desfavorables a los trabajadores.

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado:

Yo he creído siempre que de la miseria no sale ya más miseria. Creo que el Gobierno no sólo ejerce el derecho, sino se apega estrictamente a las leyes y a nuestra Constitución en todos sus actos.

Me preocupa su afirmación de que considera que no estamos actuando con la legalidad que el pueblo demanda y nuestra obligación es ineludible en cumplir.

Actuamos en derecho y en derecho seguiremos trabajando para el país.

Nuestra sociedad es una sociedad plural. En esta Legislatura se expresa de manera clara la pluralidad del conceptos, de ideas y de planteamientos, por eso también vamos caminando con soluciones que son plurales.

Coincido con usted, en que no estamos planteando el capitalismo o el socialismo, estamos planeando a México, a su trayectoria a sus posibilidades, a su propio camino a sus propias aspiraciones. No es otro el propósito que nos mueve a los mexicanos preocupados auténticamente por nuestro desarrollo.

Nunca con fuerzas de presión el Gobierno negocia nada. Nunca, diputado Ramírez, nunca asumimos una posición de autoridad o ejercemos un derecho legal mediante la negociación; que no se confunda el derecho que tienen los mexicanos de ser oídos, la libertad de expresión, la necesidad del Gobierno de escuchar opiniones por disidentes y a veces absurdas que parezcan. Necesitamos siempre el contacto, enriquecer nuestras ideas y trabajar en consecuencia de acuerdo con nuestro marco jurídico, no más allá y no menos. Jamás dejaremos de cumplir con lo que establece el derecho; jamás prescindiremos en favor de las minorías, acciones que deben ser para la comunidad.

Tocó usted temas como el del café, es de los asuntos que nos preocupan de manera particular, producción agropecuaria. Usted sabe bien, se ha asomado a los campos cafetaleros, se ha asomado mucho al campo chiapaneco y al veracruzano, lo conoce de sobra y usted ha podido apreciar esos contrastes que se dan todavía en la producción y en la productividad. Usted ha visto cómo hay parcelas que en una hectárea producen hasta 30 quintales o más y cómo nos encontramos en otra en donde apenas se dan promedios de 6. La situación cambia mucho entre parcelas vecinas y también se hacen esfuerzos muy grandes por INMECAFE, por el sector competente, el agropecuario, para elevar la producción y la productividad.

Sus enfoques de la carestía en zonas petroleras, de la desigual distribución de la riqueza, de qué hace esta Secretaría que en realidad expresa un fenómeno de la economía en su conjunto, son expresiones importantes que merecen reflexionarse, pero tenga la convicción, lo tienen todos, lo tengo yo y mis colaboradores, de que nunca actuamos ni por presiones, ni con parcialidad, ni con intereses de otra naturaleza que no sean los de cumplir escrupulosamente con la tarea que se nos ha confiado, defensa de la economía popular.

Que hay enfoques distintos y pluralidad de ideas para atacar esos problemas, respetable que aquí se plantee; que nosotros avanzamos y creemos que nuestro camino es el mejor y estamos seguros de que los avances son notables, aquí también lo planteo, no como una posición que trate de hacer defensas que no se sostienen en los hechos y en las cifras. Avanzamos y mucho, señor diputado Ramírez, avanzamos con seriedad, con responsabilidad, pero bienvenidas las opiniones para enriquecer nuestro sistema político, nuestro sistema de vida, nuestro plan de desarrollo, nuestras acciones cotidianas. No vamos a transigir, no vamos a ceder, no vamos a negociar. Vamos a seguir adelante en un esquema que el gobierno está convencido es el mejor esquema para el desarrollo justiciero del país.

El C. Presidente: El ciudadano diputado Graco Ramírez tiene derecho a réplica.

El C. Graco Ramírez: No he afirmado, señor Secretario, que estén fuera de la legalidad, lo que he insistido es en la orientación y en la pluralidad que deben plantearse con los más o con los menos.

Nosotros queremos dejar sentado que estamos en una legalidad constitucional que puede ser utilizada a favor de los trabajadores y que políticamente se está restringiendo esta posibilidad por la política económica que está siguiendo el gobierno y que se expresa en diversas orientaciones, insisto, de la política financiera, de la política del presupuesto, de la política de comercio y ahora también con respecto de la política de la ley que se plantea de fomento agropecuario.

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Francisco Javier Aponte.

El C. Francisco Javier Aponte: Señor Secretario:

Mi pregunta es muy sencilla y muy breve, pero más de algún ciudadano, si tuviera la

oportunidad que tengo yo en este momento, quisiera hacérsela a usted.

Tal parece que el pueblo mexicano está condenado a comer tortilla de muy mala calidad y de muy feo aspecto, es decir, el maíz transformado en masa y luego elaborado como tortilla, como el alimento básico de nuestra mesa.

Hemos escuchado que el maíz se importa y, como muy buena noticia, que hemos tenido una abundante cosecha de maíz en la República Mexicana, creo que la mayor de la historia. También estoy enterado de que el estado de Chiapas, su Estado, se ha sacado por dos años consecutivos la mazorca de oro, pero el pueblo de México sigue comiendo tortilla mala y fea.

Yo me acuerdo hace muchos años que en todas las mesas había una tortilla blanca y que todos la gustábamos hasta con cierto placer y que con las tortillas de hoy no se pueden hacer ni chilaquiles.

Parece populachera, parece poco seria mi pregunta ¿por qué no hacerla si es el sentir de mucha gente?

Yo preferiría ver una tortilla buena, una tortilla blanca en mi mesa. ¿Por qué no la veo?

He concurrido a algunos molinos de nixtamal y dicen que CONASUPO los obliga a comprar maíz de CONASUPO y que lo compran adquiriendo unos vales en diferentes bancos, que van con ese vale y de CONASUPO reciben la dotación. Que el resultado de que el producto sea malo es porque ese maíz - es un término que ellos usan - está poscagüado. Quiere decir que ya está a punto de echarse a perder, pero que ellos, para no perder su inversión, pues tienen que elaborar las tortillas y nosotros, los mexicanos, pues comérnoslas.

Yo escuché que la tortilla para el mexicano, y usted lo dijo señor Secretario, más que un alimento es una tradición, es un culto, es una religión. Comparto esa opinión con usted, pero ¿por qué estamos condenados a comer esa tortilla tan mala?

Me he permitido traer dos tipos de tortilla. La tortilla blanca que añoramos todos y la tortilla amarilla que ya casi ninguno queremos.

Señor Secretario, perdóneme usted que para disculpar mi brevedad no le haya hecho a usted un discurso que me hubiera yo dilatado en hacerle 4 o 5 preguntas. Muchas gracias.

El C. licenciado Jorge de la Vega Domínguez: Me agrada diputado Aponte, que haya usted ido directo al grano y en este caso el grano de maíz.

Mire, hay esta circunstancia, en México nos gusta el maíz blanco a todos los mexicanos, los nutriólogos dicen que tiene más poder alimenticio el maíz amarillo, pero hay una realidad, en México la inmensa mayoría de lo que se produce es de maíz blanco y obviamente un kilo de ese maíz no sale de México, aquí se consume y cuando hay suficiente producción hay esas tortillas que todos comemos y que apreciamos tanto en su textura y en su color, pero en el mundo no hay maíz blanco, comprarlo implicaría pagar las cantidades pequeñas que se pueden encontrar, precios mucho mayores y traemos el que podemos comprar de la mejor calidad para consumo humano.

Con frecuencia y en ataques a la ligera, se afirma que hay un maíz amarillo, se llama número tres en el mercado internacional que es propio para alimento de ganado, también se trae maíz y se destina directamente a los fabricantes de alimentos balanceados y se trae cuando comparativamente su precio es mejor que el del sorgo o el llamado milo maíz, se trae y se consume por plantas que fabrican sus balanceados o por estas grandes fábricas que conocemos.

Yo deseo, como usted, que pronto tengamos tortilla blanca en todos los hogares. Estoy seguro, y creo que en esto no nos equivocamos, que en la medida que se restablece la producción y que se importe menos, esa es una meta y que las mezclas en la masa entre maíz blanco y maíz amarillo vuelvan a hacerse y cada vez sean menores las proporciones de maíz amarillo, vaya surgiendo esta tortilla blanca que muchos aprecian más. No será antes señor diputado, de que logremos recuperar la autosuficiencia, la producción de maíces blancos se está quedando ahí donde se dan y ahí sí hay tortilla blanca, la producción de maíz amarillo se distribuye a donde la logística, la conveniencia, la eficiencia del transporte y los almacenes lo permite, ya no podemos estar paseando el maíz ni desperdiciando la capacidad de transporte que, como decíamos, por la expansión ha tenido complicaciones.

Pienso que habrá maíz para todos, maíz blanco para todos, que vamos recuperando la autosuficiencia y ojalá que los que gustan de tortilla blanca puedan, confiadamente, saber que la tendrán. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Antonio Vázquez del Mercado.

El C. Antonio Vázquez del Mercado: Señor licenciado Jorge de la Vega Domínguez, secretario de Comercio:

Han pasado ya 23 personas, todas ellas muy brillantes y creo que dentro de los temas que se han estado tratando aquí, poco habrá quedado sin tratar. Sin embargo, como hablo por mi Partido, además, en lo personal, tengo que hacer a usted una exposición.

Mi partido, el Auténtico de la Revolución Mexicana, está muy interesado en conocer la forma en que se enfoca, desde el organismo bajo su cuidado, todos y cada uno de los intrincados problemas que debe resolver, pero como esto resulta imposible en contactos tan breves como el presente, deseo conocer cuando

menos algunos de ellos, los más importantes, pues, este conocimiento en mucho ayudará para que a nuestra vez informemos a nuestros representados.

Conocemos, aunque muy superficialmente, la complejidad que entraña el correcto enfoque y la acertada resolución de los diversos asuntos que se le presentan y a la vez lo difícil que también resulta dejar satisfechos a todos los que intervienen, desde el productor hasta el consumidor, después de cruzar la barrera de los intermediarios, prestamista, transportista, mayorista, almacenista, detallista, etcétera.

Concretándonos por ahora a factores productor - consumidor, sabemos que entre ellos aparecen numerosas presiones que se operan armónicamente y, sin desmedida avaricia, teóricamente obtendrán beneficios todos los participantes, pero naturalmente esto no es así, actúan en su propio interés y da lugar a luchas, las que, en las mayorías de los casos, pierden los más débiles, el productor y el consumidor, a menos que se trate de empresas fuertemente consolidadas.

Aquí resulta que en la mayoría de las ocasiones sea el intermediario el que obtiene la mayor ventaja.

Siendo esto así, el partido considera o interpreta, que la acción gubernamental, propiciando el establecimiento de la CONASUPO y de los mercados sobre ruedas, han tenido por objeto reducir al mínimo el número de intermediarios. Si esto es así ¿cuál ha sido el resultado? ¿Se ha beneficiado al consumidor? ¿Se han recuperado los fondos invertidos?

Dando por hecho que el intermediario es el factor más perjudicial aunque necesario en la actividad comercial, se han dictado algunas medidas para controlar su acción, en lo que se refiere a reducir sus exorbitantes utilidades, de poco tiempo acá el Gobierno ha considerado la idiosincrasia del mexicano y en ocasiones adquiere artículos que no le son indispensables a cambio de otros sin importancia y ha establecido una campaña publicitaria por televisión y por radio para educar al consumidor en sus adquisiciones ¿qué resultados ha dado esta campaña?

El ciudadano Presidente de la República, en su IV Informe de Gobierno, al tratar del comercio y de la industria en general, señaló lo desorbitado de los subsidios. Eso fue una sorpresa, pues lógico suponer que para que el Gobierno Federal autorice un subsidio, cualquiera que sea su monto, debe hacerse un estudio tanto respecto a lo aconsejable en autorizarlo, como de su monto y no encontramos con que según parece, ni una ni otra cosa se hacía.

Desde luego estoy hablando en términos relativos y no absolutos, en ese caso creo que el Gobierno Federal tiene una excusa: que en ocasiones hay que resolver todos estos auxilios rápidamente y para una mayor aclaración.

La sorpresa no fue tanto que existan subsidios para casi todos los artículos, sino que su monto había subido exageradamente, pues el Primer Magistrado señaló que de 1970 a 1980, la cantidad asignada para auxilio pasó de 16 100 millones de pesos a 428 400 millones de pesos, es decir, un aumento anual del 39%.

¿Puede usted informarnos si a partir de la observación presidencial se han tomado algunas medidas, para que el auxilio en forma de subsidio sea más efectivo, cumpla su finalidad y no sirva de sostén a parásitos según palabras del propio Primer Magistrado.

Ahora bien, si se observa el panorama nacional fácilmente se aprecian diversos sectores agrícolas, pesquero, ganadero, forestal, petrolero, eléctrico, ferrocarrilero y cooperativo entre otros, solicitando fondos que el Gobierno Federal facilita con largueza. Se cuentan por cientos o miles de millones de pesos, lo que a la postre en muchos casos se condonan ante la imposibilidad de recuperarlos y lo que es peor, ni se estabiliza y orienta la actividad ni se consolida la situación del grupo que se quiso auxiliar. ¿Se ha tomado alguna medida al respecto señor Secretario?

Ahora bien, constituye nuestra población un grupo de consumidores y usuarios cautivos que no tenemos a quien recurrir en nuestro auxilio y somos esclavos de industrias nobles, Pemex, Teléfonos de México, Comisión Federal de Electricidad entre otras, las que a pesar del numerario invertido en ellos, resulta que es preciso estarlas sosteniendo en forma permanente y siempre con amenazas del aumento a precio o de las tarifas.

En este aspecto yo creo que se olvida el primer recurso que consiste en que antes de aumentar las tarifas o autorizarlas, debe hacerse una auditoría juiciosa por personal extraño de tal manera que se conozca exactamente cuál es el estado y evitar los despilfarros, porque si bien mi partido tiene entendido que cuando hay abundancia de fondos hay abundancia de despilfarro, si cabe la palabra. ¿Nos podría usted informar algo al respecto señor Secretario?

El C. Secretario de Comercio: Señor diputado Vázquez del Mercado, con mucho gusto atiendo a sus preguntas.

Una de ellas, la primera, se refiere a la eficacia con que combatimos la intermediación y sus resultados. Di antes cifras de las cantidades que está distribuyendo directamente el Gobierno Mexicano a través de su sistema de tiendas básicamente las de CONASUPO y los apoyos que da el sistema social de distribución. Realmente mucho hemos avanzado en estos últimos años en la distribución social de productos

básicos, mucho ha ayudado esta distribución a regular un mercado enrarecido, enrarecido por escaseces temporales, enrarecido por maniobras especulativas que castigamos cuando las descubrimos, enrarecido porque ha habido, lo dije ya, producción menor a la demanda creciente.

El sistema que hemos montado en todo el país no sustituye a otros sistemas y desplaza a otros comerciantes, sencillamente, es un nuevo sistema. Cuando podemos incorporar a la comunidad para que lo maneje, lo hacemos, cuando es necesario llevar mercancías a cualquier costo a los lugares más apartados, inclusive usando el avión para transportar productos, lo hacemos. Lo importante diputado, es que no altere la producción. A esos lugares llegaban productos antes de la intervención del Estado, o muy caros, o la mayoría no llegaban nunca.

Los campesinos, los indígenas más necesitados, descendían en largas caravanas de días a hacer su mercado, a vender algo y a comprar otros productos y frecuentemente entre ellos, alcohol y ahí perder todo y regresar sin nada, a esa batalla inacabable.

Esos fenómenos todavía se dan ciertamente, pero ya son por excepción y los combatimos.

Hoy llegamos con nuestra distribución social, prácticamente a todos los rincones del país, por apartados que estén. No es suficiente nuestra red de distribución todavía, pero ha de crecer y nos preparamos, a fines del sexenio del presidente López Portillo, cubrir el 70% de la población rural. Esta es una meta y al ritmo que vamos, yo estoy seguro que vamos a cumplirla. Esto implicará un notable avance en materia de distribución y de eliminación de intermediarios que encarecen por las razones también que ya manejamos aquí.

Ciertamente se ha hablado de subsidios, del monto de 416 mil millones de pesos.

En los alimentos las cifras son de 35 mil millones de pesos y no tienden a disminuir. En la medida en que podamos aplicar estos subsidios como lo hacemos.

De manera clara, transparente y que lleguen a los consumidores finales el gobierno los mantendrá.

Que no se piense que su retiro vaya a generar disparos en los precios de los productos básicos.

Repito:

Evitamos alzas mayores en la canasta básica, con subsidios. Si no estuviéramos manejando estos 35 mil millones de pesos al año en subsidios, los productos, esas tortillas que vimos, valdrían más del doble de lo que ahora valen. Sin subsidios, el arroz costaría más, los aceites, el frijol y tantos productos básicos. Allá van estos 35 mil millones y van de manera directa, claramente manejados.

Cuando acontece, como el caso del maíz que aquí planteamos claramente, que no es posible cuidar que al subsidio llegue al consumidor final, tenemos no que retirarlo, mantener su monto y la diferencia inexorablemente tenemos que cubrirla con mayor precio. Cuando el costo sube mucho, desaparece la utilidad y hay peligro de que desaparezca la producción, no hay más que dos caminos, o mayores precios, o mayores subsidios. Cuando no se pueden dar mayores subsidios porque no cumplen su cometido y se diluyen en otras manos, no hay otro recurso hasta ahora conocido que no sea la elevación de precio en lo estrictamente indispensable, ni un centavo más, ni un centavo menos.

Los servicios que todos recibimos de Petróleos Mexicanos, de Teléfonos de México, de la Comisión Federal de Electricidad, son realmente excelentes, si comparamos su costo y el servicio que recibimos, vía combustibles, vía teléfonos, con una red modernizada, o vía energía para el alumbrado y para otros fines industriales.

En realidad, no realizamos auditorías desde la Secretaría de Comercio para ver si estas empresas están manejando adecuadamente sus presupuestos. La auditoría externa la maneja la Secretaría de Programación y Presupuesto y actúa escrupulosamente para evitar desviaciones y eso que podía acontecer, que ante éxitos en políticas económicas de las empresas pudieran también haber despilfarros o que no se manejaran bien los subsidios. No acontece así, pero en adición existen consejos de administración o juntas de gobierno para cuidar rigurosamente de la marcha periódica de las mismas.

Son consejos, como usted sabe, que se celebran periódicamente, normalmente cada mes, por excepción cada dos meses y ahí con gran cuidado y con gran escrúpulo se vigilan los programas, las finanzas, los resultados y se exige cada vez más, cada vez mejores resultados a sus directores. Cuidamos mucho el desarrollo y la economía de las empresas para que éstas rindan los frutos que el pueblo espera de las mismas.

Muchas gracias por su pregunta.

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Martín Tavira.

El C. Martín Tavira: Señor Secretario:

Las reflexiones y preguntas que voy a formular en nombre de la fracción parlamentaria del Partido Popular Socialista, se derivan de nuestras concepciones políticas y de nuestra manera objetiva de ver la realidad, de ver nuestras propias circunstancias.

No tratamos de inventar la realidad ni de manejar ilusiones, nosotros creemos que el avance de un país se mide no por el simple crecimiento

económico, ni por las grandes obras materiales, que nos pueden deslumbrar en las grandes metrópolis, sino por el grado en que las amplias masas del pueblo mejoran su nivel de existencia: comida, vivienda, vestido, salud y educación.

La producción económica no es un fin en sí mismo, sino sólo un poderoso medio para alcanzar objetivos concretos de mejoramiento social.

¿Qué ha demostrado la experiencia de nuestro desarrollo económico?

Que la producción económica en manos privadas ha tenido como finalidad obtener las mayores ganancias y ha servido para concentrar la riqueza en unas cuantas manos. Los llamados al humanitarismo de los empresarios privados son prédicas en el desierto, precisamente porque los negocios particulares no tienen sino finalidades lucrativas y no objetivos de beneficio colectivo.

Vemos, pues, una contradicción entre las necesidades populares y los impulsos de utilidades de la llamada iniciativa privada.

Usted mismo, señor Secretario, ha dicho, en su intervención del 5 de agosto de este año, en la Reunión Nacional del Sistema Alimentario Mexicano, que "la contribución del Sector Empresarial a este propósito, producción industrial de básicos, ha sido insuficiente, porque ante el aumento general de la demanda existen otras alternativas de producción más rentables a las que acude el interés privado".

En cambio, cada vez que el Estado en sus manos una fuente de la producción, un servicio, crea una empresa que no persigue esencialmente ganancias, sino beneficios de carácter general.

Comentando usted, señor Secretario, las tesis fundamentales del Sistema Alimentario Mexicano, asociadas al Sector Comercio, ha dicho: "El Estado debe ampliar la distribución de artículos básicos a la población. Se recomienda una mayor participación del Estado en la distribución de alimentos que integran la canasta básica recomendable, por ser la forma más efectiva y segura de regular los precios y abastecer a la población".

Así pues, el Estado Mexicano está interviniendo en la distribución y comercialización de productos básicos, esta política es positiva, pero por sí misma no es suficiente para resolver los grandes problemas de carencias que afectan al pueblo.

Ya sabemos que todos los problemas de desarrollo económico, claro, y no tan sólo los del desarrollo económico, están interrelacionados y requieren soluciones globales. Atender unilateralmente la comercialización y la distribución puede amortiguar los problemas, pero no solucionarlos de raíz. La inflación, azote principal de nuestra época, debe atacársele por sus causas y no sólo por sus efectos.

Todo el plan del Sector Comercio relacionado con el Sistema Alimentario Mexicano, tiene suma importancia para ayudar a abatir la carestía, pero como usted mismo lo ha reconocido en su discurso aludido, la inflación debe combatírsele por numerosas vías de política económica, excepto la de contraer la demanda de satisfactores básicos.

"Creemos, dijo usted, que la única arma contundente contra la carestía es la producción y la oferta masiva de productos básicos particularmente alimentos."

Nadie desconoce que industrias fundamentales que deberían servir para resolver agudos problemas del pueblo, están en manos de monopolios extranjeros que amasan enormes ganancias y las succionan del país. Usted ha expresado, señor Secretario, que el inventario de productos básicos es un instrumento para las políticas de regulación y abasto que plantea el Sistema Alimentario.

¿Dónde están y de quién son los productos?

Todos sabemos de quién son y dónde están los alimentos industrializados y los productos químico - farmacéuticos, por ejemplo.

La conclusión que podemos sacar de todas estas premisas, es la que el Estado debe acentuar su intervención en todas aquellas ramas de la producción que tiendan a resolver las carencias del pueblo en materia de alimentos, vivienda y salud, mayormente cuando intereses transnacionales están en medio como obstáculo que hay que remover.

La presencia imperialista en nuestro país, a través de las empresas transnacionales, es ya de por sí una grave amenaza a nuestra autodeterminación económica y política; esa amenaza no desaparecerá, sino con medidas nacionalistas que arrojen de nuestro suelo esa fuerza económica que sólo puede ser vencida quitándole lo que tiene. La única pena eficaz para los monopolios, principalmente los extranjeros, es la de suprimirlos, convirtiéndolos en empresas estatales. Las normas jurídicas son inocuas ante un fenómeno sujeto a las leyes económicas.

Prohibir los monopolios, señor Secretario, a nuestro juicio, es lo mismo que prohibir, por ejemplo, la ignorancia.

Se dice que el Estado es mal administrador, pero nada más falso. Cuando el Estado tiene como mira los intereses del pueblo, no hay mejor administrador que el Estado. El día que la clase obrera intervenga en la administración y dirección de las empresas del Estado, terminarán muchas corruptelas e ineficiencias.

La política de nacionalizaciones es un proceso que no lo puede detener ninguna fuerza por poderosa que sea. Cuando Vicente Lombardo Toledano planteó la nacionalización de la industria petrolera, en 1933, ante el Congreso de la CROM, depurada, había cierto escepticismo entre muchos sectores, lo mismo cuando planteó la nacionalización de la industria

eléctrica. Así pues, las nacionalizaciones de la industria alimenticia y químico farmacéutica, tendrá que venir, porque es un reclamo, una exigencia del pueblo y de los sectores nacionalistas y patrióticos.

En este empeño descolonizador, siempre tendrán que concurrir, conjuntarse, las fuerzas más avanzadas, las corrientes democráticas y patrióticas, de dentro y fuera del gobierno, como ha ocurrido en los momentos de las grandes decisiones históricas.

Estos pasos dependen, en gran parte, de la inteligencia política de los revolucionarios quienes están obligados a aplicar una línea estratégica y táctica certera.

Señor Secretario:

A juicio de usted ¿qué dirección debe tener el proceso de una mayor intervención del estado en la economía, para resolver de manera eficaz y en el menor tiempo posible, los graves problemas de la alimentación y salud del pueblo?

¿Considera usted que el proceso de descolonización económica es un asunto concluido ya, o todavía está en la perspectiva de nuestro desarrollo económico?

Agradeceré su respuesta, señor Secretario, gracias.

El C. Secretario de Comercio: Me preocupa, señores diputados, que muchos de esos temas tocados antes puedan considerarse como reiteraciones del que habla.

Lo dije antes, lo repito ahora, la intervención del Estado debe ir tan lejos como lo demanda el interés de las mayorías nacionales: más comida, más salud, más educación, más vivienda, más seguridad social, todo lo que sea necesario para el bienestar de nuestras mayorías.

Ahí donde el sector empresarial privado es omiso o no llega porque su capacidad productiva no es bastante o no le interesa hacerlo; ahí donde la sociedad lo demanda el Estado estará siempre presente, complementando, sustituyendo cuando es indispensable hacerlo porque se lesiona el interés general, producir más, distribuir mejor, intervenir en la economía tanto como sea necesario, son decisiones que ya no están sujetas a cuestionamiento y que le reitero que se están tomando y se aplican todos los días, señor diputado.

En cuanto a los capitales de origen extranjero, también repito, en este momento sujetos todos a nuestra legislación vigente, mi opinión personal es categórica, nuevas inversiones para mejor producción y mejor distribución, no para sustitución, no penetración de inversión extranjera en los campos claves de nuestro desarrollo y en nuestra intocable soberanía, inversión extranjera complementaria de acuerdo con la ley en la materia, ni un paso más ni un paso menos señor diputado. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Arturo Salcido.

El C. Arturo Salcido: Señor Secretario:

Permítame antes que nada una brevísima desviación no del tema sino de lo que le pienso plantear en general.

Mi paisano agricultor de pretensiones latifundistas se desnacionalizó él solo y vale recordarle que quien usó la expresión y lo puso de moda de desnacionalizados fue López Portillo no la izquierda y dio muestras de que es terrible para sacar cuentas: 18 millones de jornadas agrarias, aun si las distribuyéramos en 200 días memorables del año uno los 365 días no generan 600 000 empleos, máximo 80 000.

Señor Secretario:

La Secretaría de Comercio indudablemente no fue creada en 1979 aun cuando, indudablemente, asume ese nombre y esas funciones específicas en ese año, pero indudablemente venía de mucho tiempo atrás funcionando como Secretaría de Industria y Comercio y anteriormente como Secretaría de Economía. No tendría caso relacionar esto si no fuera porque de los planteamientos hechos por usted se pone un énfasis especial en los esfuerzos que esta Secretaría ha desarrollado en los últimos 4 años para resolver los problemas de su competencia, pero indudablemente son problemas que vienen de mucho tiempo atrás y que ustedes, no usted en lo personal, sino el Estado que representa, han creado.

Nos dice en su exposición en lo relativo precisamente a la defensa de la ganancia, que el Estado fija límites a esa ganancia, que el Estado fija límites de diversas maneras a las desigualdades sociales.

Creo que en este momento sobre todo después de lo publicado por Town Ando Country, es evidente los límites que se fija: de derecho, de ostentación, de presunción de la corrupción y de riqueza insultante.

Se nos dice que la expansión de tres años ocupó la capacidad instalada ociosa. Sólo hay algunas empresas que han llegado a esta circunstancia.

La CONASUPO presentó al Presidente en noviembre de 79, un documento en el que señala que sobre todo en lo relativo a la industria alimentaria, hay capacidad ociosa por lo menos para cinco años más y por supuesto se apresuraron a solicitar las concesiones correspondientes a su mérito patriótico.

Reconoce usted que la industria sobreprotegida, produce caro, poco y malo y que se avanza en su solución cambiando permiso previo por arancel. Además de que la solución no nos parece solución, no creemos que el trámite, relacionado en todo caso con el pago de un impuesto, sea lo que va a resolver los problemas de la mediocridad empresarial, pues están acostumbrados por los altísimos subsidios que

el gobierno les otorga, por el mercado cautivo y no porque defendamos al mercado cautivo, sino la terrible disparidad que ese mercado genera.

Decía:

No puede ser a través de un mecanismo como esos tan elemental, como van a resolver la mediocridad empresarial. Los problemas son mucho más graves.

Nos señala también la necesidad de fortalecer nuestra posición como exportadores sin devaluaciones.

No deja de ser saludable que hayan comprendido que las dos devaluaciones del 76, no resolvieron los problemas de la economía; no deja de ser saludable que a pesar de que en aquel tiempo la deuda externa era de 20 mil millones de dólares y hoy con lo autorizado para el 81, de 40 millones de dólares y déficit en balanza comercial y de servicios era de tres mil millones de dólares y para este año es de 6 mil 200 millones, ambos datos al doble del año crítica del 76; no deja de ser saludable pues, que hayan descubierto que no es devaluando la moneda, como van a lograr que la burguesía mexicana, incluida la extranjera que opera en el país, se vuelva competitiva.

En torno a esto, una y otra vez se habla de productividad, pero esa productividad, queda siempre restringida a señalamientos y ahora sabemos que los empresarios piden nuevas devaluaciones. ¡Claro! Les va bien.

Insisto en eso, existen condiciones graves, gravísimas en el país que nadie puede ocultar, precisamente derivadas de esa incompetencia, que de un modo u otro y las devaluaciones se dan fundamentalmente por diferencias de productividad, que conducen necesariamente a una devaluación. Si se está sosteniendo la moneda es principalmente con base en las divisas generadas por las exportaciones generales del país están disminuyendo. Entonces no nos estamos fortaleciendo como exportadores, a no ser de petróleo y sus derivados.

Nos señala que los precios reflejan la responsabilidad de todos los sectores. Los precios en México los imponen los monopolios. Se nos habla en un punto que tocaremos más adelante, de las leyes de oferta y demanda.

En un país en el que faltan tantas cosas y que lo más sorprendente es saber que por decreto ya no hay hambre, no deja de resultar sorprendente que se señala que son los marginados, los que no tienen con que comprar alimentos, los que no tienen vivienda, los que no tienen vestido adecuado, que son los responsables de la política de precios. De otra manera no podemos entender qué significan todos los sectores.

Nos dice que la fijación y el control de precios son decisiones de autoridad, no sujetas a negociación, pero a respuesta de la pregunta de la compañera Sentíes, en lo relativo al cemento, usted nos planteó todo un fenómeno interesante de cómo se determina el proceso en esa materia y cómo se ha determinado en otras.

No estando a negociación, nos señaló que los comerciantes, industriales del cemento dijeron - los cito -: "dénos precio adecuado y garantizamos la producción necesaria".

Nos dice usted que llegaron a acuerdos. Entonces los precios sí se negocian y también nos dice que gracias a esa política ahora se exporta más cemento del que se importa y no deja de ser curioso que seamos exportadores e importadores de cemento cuando precisamente, en uno de los puntos nos señala usted que nada que haga falta al país se exporta.

Usted ha señalado que hay cosas que sí exportan.

Lo evidente es que no sólo no exista una política coherente de control de precios, sino que se actúa de acuerdo a las circunstancias, y a los intereses en cada caso, y que indudablemente favorecen a los grandes monopolios, pero toda esta política de precios que nos ocupa y siempre tomando lo que señala la intervención inicial que usted ha hecho, plantea como necesidad fundamental el combinar precios y subsidios y nos dice que una política de precios rígidos desalienta la producción y que los subsidios no resuelven el problema.

¿Qué queda?

Por lo pronto, señala usted también, se busca que los subsidios beneficien realmente al consumidor.

Se reconoce, pues, a confesión de parte, que los subsidios no benefician directamente y realmente - dice usted - al consumidor y si estos subsidios que se señalan no son al productor, sino al producto, quisiera saber de qué manera los pueden determinar, de qué manera pueden hacer que realmente el subsidio llegue al producto.

Es obvio que los productos no son generados por obra y gracias, los productos son generados dentro de relaciones sociales de producción y esas relaciones sociales de producción, en nuestro país, tienen básicamente propietarios de los medios de producción y propietarios de las fuerzas de trabajo que se alquilan unas horas al día para obtener un salario y a quienes se subsidia es a los propietarios de los medios de producción. Al menos que los bolillitos en fila vayan cada una a recoger su subsidio.

Con respecto a la leche nos dice usted que de no aprobarse el aumento se agravaría la escasez y crecería el déficit. Pues bien, hubo aumento y no hay leche. ¿A qué precio tendría que venderse la leche, señor Secretario, para que llegara a todo el pueblo?

Aunque reconocemos el esfuerzo que se hace a través de CONASUPO, no es posible tapar el sol con un dedo y hay que reconocer que de los

propios informes de CONASUPO, que se pueden consultar en el anexo del IV Informe del Presidente, se reconoce por CONASUPO, sobre todo lo relativo a la producción de leche, que las metas no ha sido posible alcanzarlas en el más del 50%. Tenemos aquí la información.

Nos dice también que en México nunca aceptará que su alimentación básica dependa del exterior y luego señalo en una respuesta, que en México no hay hambre.

Ya abundamos sobre esto.

Evidentemente, bastará - y creo que esto está llegando a todo el país - conque los que lo están oyendo se pregunten, por su propia experiencia, si hay hambre o no en México.

Dice también "es indispensable saber en dónde está y en qué manos, el maíz, el frijol, arroz, aceite, azúcar, para luego pedir a los consumidores la denuncia de las carencias".

A nombre de ellos permítame hablarle de algunas carencias.

Los productos que hacen falta y que millones de mexicanos no consumen, además de frijol, carne, leche y huevo, son sal, azúcar y una gran variedad de productos elementales del consumo del pueblo mexicano que, para no hablar de un panorama negro, vayamos a las propias cifras oficiales, consultemos los propios censos de población, para no acudir a cifras que se pudieran considerar extranjerizantes, como las de las Naciones Unidas. Llegaremos así a los precios de garantía, a los productos de los campesinos, que para ellos se convierten en precio tope, mientras que el comerciante lo vende 3, 4, 55 ó más veces más caro en el mercado, por transportarlo, que el campesino por producirlo y como a pesar de tantas bondades del gobierno los campesinos no se hacen millonarios, ahí les va la Ley de Fomento Agropecuario, que volverá prósperas las tierras ejidales, pero hundirá en la miseria a los campesinos.

Inflación.

Dice usted que la inflación aparece cuando se ejerce de manera desordenada el impulso a tener más. ¡Fíjese no más! Si usted se refiere a la ambición de la burguesía, pero trata de eludirlo, aun cuando dice que los empleadores impiden que sus ganancias se reduzcan por el fácil expediente de aumentar los precios, pero en seguida dice que de admitirse esta vía, unos ganarían a costa de otros. Es que está es la vía, esto es lo que está sucediendo en el país, unos se están enriqueciendo a costa de otros y ¿acaso hay doctrina, por muy apegada a la realidad que el poder le permite negar esta evidencia?

Nos plantea también que todo esto nos lleva a una círculo vicioso.

Mejorar el ingreso de los trabajares, da lugar a la alza de precios lo cual anula los esfuerzos y más adelante "y como el libre juego de la oferta y la demanda agrava el problema, se hace indispensable la intervención del Estado".

Los que controlan la oferta sí pueden hacer su juego, pero los demandantes deben dejar de comer para que bajen los precios. Quien tiene un producto para llevar al mercado - y tanto la producción alimentario como industrial del país es controlada fundamentalmente por monopolios en los volúmenes que interesan -, tienen condiciones de imponer un precio y no basta con dejar de comer o que millones de gentes dejen de comer para que los precios bajen, esto obedece fundamentalmente a una política de costos y a la posibilidad que les brinda el mercado cautivo que, patrocinado y tolerado por el Estado, les permita vender muy por encima de su valor.

Al hablar de aranceles y precios, usted reiteró la necesidad de asegurar utilidades legítimas.

¿Cómo determina la Secretaría a su cargo esas utilidades legítimas y cuánto considera que es legítimo?

Al señalar que lo que se exporta se hace cuidando el consumo nacional, nos hablaba usted, por ejemplo, de becerros, pues tal vez los becerros, estrictamente hablando, en este momento no sean directamente para el consumo, pero si nuestra doctrina no está equivocada, los becerros con el tiempo se pueden convertir en animales más grandes. Por supuesto se exportan hortalizas, se exporta camarón que el pueblo mexicano ni siquiera conoce en grandes cantidades; se exportan automóviles, hablemos de cosas más importantes, a precios mucho más bajos de los del mercado nacional y por supuesto, entre otras cosas exporta uranio y le hace falta al país.

Planteaba usted que las estadísticas se utilizan de acuerdo con el interés del ponente y usted lo hizo. Nos habla usted y reitero una pregunta que se le ha hecho, que la masa salarial ha crecido más que la población.

La inflación fue del 30%, el optimismo más bajo la sitúo aquí en el 28%, sin contar diciembre, pero mientras que la inflación es del 30% y la masa salarial y el circulante necesariamente se incrementa, por lo menos en la misma proporción aunque sea con una año de retraso.

En el caso de los salarios en el máximo de los casos está creciendo actualmente al 3.2%. Entonces pues es una tautología o una verdad de "Perogrullo, es evidente, pero eso no quiere decir de manera alguna que porque aumente la masa salarial y aumente la inflación esté aumentando al nivel de vida de los trabajadores.

Un ejemplo, de esa forma de manejar las estadísticas, nos dice usted que en 71 salario mínimo dedicaba el 66% a la lista de

productos básicos que usted señaló y que en 1980 sólo el 63%, espero haber apuntado bien.

En 10 años y eso considerando que esta comparación fue en el mismo momento y me parece que en 71 hubo dos aumentos salariales, solamente habla de una diferencia del 3% en la compra de eso: frijol, carne, leche, huevos, de los trabajadores en 10 años. Claro, no dicen que no aceptan esquemas y que no trabajarán más apresuradamente, pero el ritmo es muy lento.

Y dentro de eso mismo ¿sabía usted que en el propio Distrito Federal el 50% de los trabajadores reciben pagos inferiores al salario mínimo?

Pregunto a usted, si no estoy en el tema, estoy repitiendo lo que dijo el señor Secretario.

El C. Presidente: No se permiten los diálogos. Continué señor diputado.

El C. Arturo Salcido: Con su permiso, pregunto a usted ¿cuál es el esfuerzo conjunto que todos estamos haciendo?

Y podemos decir, los campesinos están produciendo a pesar de la demagogia y y los impedimentos oficiales; los obreros, aguantando por lo menos jornadas de ocho horas o más, trepados dos o tres horas al estribo de un camión y mal alimentados, están produciendo y si alguna respuesta debieran dar a la producción que les retribuye tan malos salarios, debiera ser trabajar en la proporción que les pagan, esa es la respuesta que debieran dar los trabajadores.

Los comerciantes, justificando aumentos; los industriales, los pobrecitos les da una pena cada que tienen que recoger los subsidios a su incapacidad, y el gobierno obligando a los trabajadores del campo y la ciudad, al sacrificio y regañando a la burguesía una vez al año por pagar inserciones en revistas de transnacionales.

"Qué fácil, dice usted, deber ser el control de precios en una economía sin libertad."

En el socialismo pésele a quien le pese, la única libertad que no existe es la de explotar a otros y claro esa es la que ustedes defienden y pregonan y ese mensaje de usted deben entenderlo los que chiflan y los burgueses, en tanto más tarde en entenderlo más pronto dejarán de serlo.

Muchas gracias.

El C. Secretario de Comercio: Son tantos sus temas señor diputado, que temo no haberlos apuntado todos y esperaré que me aclare algunas dudas.

Reitero lo que aquí dije, no hay capacidad instalada sobrante en la industria de productos básicos, son las nuevas inversiones que se están haciendo las que permitirán el crecimiento en la producción, los márgenes, si en algunas fábricas existen, son bien reducidos y prácticamente nulos en comparación a los que teníamos hace algunos años, la demanda ha crecido mucho y decía que la producción ha crecido mucho también, esto es muy importante, señor diputado, es la producción de alimentos básicos nacionales, es la importación complementaria de alimentos básicos y es la venta de toda esa masa de productos alimenticios principalmente, la que está llegando a nuestro pueblo. En esto fundo la afirmación de que se está aumentado el consumo, mucho más que en años anteriores y la prueba puede darse con toda evidencia.

Hablamos de la industria sobre protegida y luego de un mercado cautivo.

¿En qué quedamos señor diputado?

Le confieso que no le entendí. Volvemos al tema anterior.

Si se va racionalizando el arancel, la protección se dice que se está transnacionalizando y que se están dejando entrar muchas cosas que no hacen falta y el arancel es muy alto. Estamos siendo acusados de crear un mercado cautivo y de no generar excedentes exportables que puedan competir en otros mercados.

No vamos ni de un extremo al otro, ni estamos tampoco buscando medios justos, sencillamente, a cada rama industrial, a cada empresa le aplicamos el tratamiento que demanda, primero, el abasto nacional con empresas que se desarrollen sanamente y no para hacerlas producir para un mercado cautivo.

Cuidamos de que su eficiencia aumente para que sean competitivas y puedan crearse y generarse verdaderos procesos de exportación. ¿Qué han bajado nuestras exportaciones de manufacturas? Es cierto, pero no la producción de manufacturas que ha crecido sustancialmente.

Han bajado las exportaciones porque ha crecido el mercado interno de todo, inclusive de esas manufacturas que no están creciendo en igual proporción.

La deuda externa y el déficit que usted maneja, serían mucho más reveladores si se hicieran ante la potencialidad de la economía en los dos años en que usted establece las diferencias. Es una potencialidad muy distinta la del México de ahora, a la del México de hace 4 años.

Hoy podemos, con autosuficiencia financiera, incurrir en déficit mayores siempre y cuando estemos, como aquí se ha probado, en esta Cámara, haciendo inversiones productivas, bien dirigidas que vayan a nuestro proyecto nacional. Que no nos espante el déficit si éste es mayor o no; que nos preocupe con qué medios de pago contamos para cubrir ese déficit y en qué está invirtiendo ese déficit y la deuda externa. Eso es lo importante, el

desarrollo nacional en su conjunto, y la capacidad productiva y generadora de la economía para cubrir esa deuda externa.

Eso es lo importante, el desarrollo nacional en su conjunto y la capacidad productiva y generadora de la economía para cubrir esa deuda externa.

Se repite un viejo tema, la preocupación de la exportación petrolera y del petróleo, como si fuera un tabú.

Qué bueno que tenemos petróleo; qué malo que lo derrocháramos y no cuidáramos a nuestras generaciones venideras.

Tenemos petróleo; somos capaces de aprovecharlo, somos capaces de sacarlo del subsuelo, somos capaces de sacarlo del subsuelo, somos capaces de comercializarlo bien y somos, fundamentalmente, capaces de usar bien las divisas petroleras, en una cantidad no mayor ni menor que la que requiere la economía para su más rápido crecimiento y para cortar las distancias de la injusticia.

¿Qué no hay hambre por decreto, señor diputado?

Yo no ha dicho eso.

He afirmado, y lo sostengo una vez más que se está consumiendo mucho más por el pueblo mexicano.

¿Acaso olvidó usted la cifra de los dos y medio millones de nuevos empleos que se han creado en estos cuatro años, de esa masa salarial en la que usted no cree, nuevos trabajadores ganando más y mayor participación del trabajo en el producto interno?

Esto es una realidad, no es un sofismo ni un malabarismo de cifras.

¿Qué hay grupos marginados y algunos muy pobres? Es evidente y atenderlos y a rescatarlos de su miseria estamos destinando muchos esfuerzos.

No, señor diputado, no estamos en este momento afirmando que ese tipo de hambre, que ese tipo de alimentación, que no complementa las necesidades, haya desaparecido del país. Reconocemos ese hecho, pero el hambre, como se expresa en muchos lugares del mundo, en México no existe. Hay mucho más alimentos para todos, para los pobres, para los pobres, señor diputado. Supongo que usted, como yo, conocemos a las comunidades más apartadas. He visto eso que usted llama hambre y allá estamos llegando y es hambre real y la estamos solucionando con ese haz de medidas que he informado a ustedes y que todos han entendido perfectamente, pero cifras reales, hay volúmenes masivos de alimentos que están llegando a esos grupos marginados y que antes no llegaban. Esto, señor diputado, es cierto y lo sostenemos con evidencia, con hechos todos los días.

Obviamente, señor diputado, que las facultades de autoridad se ejercen y no se negocian.

Usted me está hablando del petróleo y pretende ver en mi expresión, cuando hablaba en respuesta a la diputada Sentíes, una contradicción.

Nuestra Secretaría, la de Comercio, fija precios y no los negocia.

Sí, acuerda volúmenes de producción y sistemas de distribución, pero los precios, aunque lo pretendan algunos industriales, no están sujetos a negociación con nadie. Se fijan, lo repito, en el exacto nivel en que debe estar un precio, no más, ni menos. No están nunca sujetos a negociación. La autoridad, señor diputado, no se negocia. (Aplausos.)

El C. Arturo Salcido: Eso no es

Me permite terminar, señor diputado.

Usted se refirió a los precios rígidos y a los subsidios y creo que o no me entendió y, usando sus expresiones, tal vez yo no supe expresarme y usted me dice que el mal empleo de los subsidios no beneficia directamente al consumidor; que son subsidios que benefician al productor y que no sabe usted cómo es posible aplicarlos no a la materia prima sino para que sean transparentes a los productos intermedios o finales. Tal vez un ejemplo muy simple le sirve.

En vez de aplicar el subsidio al precio del trigo que vendemos a los industriales harineros y entregar una tonelada por abajo de su costo, con fuerte subsidio y riesgos de desviación, hoy, por cada bulto de harina que sale, certificando su salida y su producción, se aplica el subsidio al producto, en este caso intermedio y hay casos concretos, específicos, donde lo estamos aplicando ya al producto final, para evitar desviaciones y lograr plenamente su transparencia. Esto fue lo que expresé, si lo hice mal, acabo volverlo a explicar.

Habló usted de la leche también, tema en que hemos reincidido en varias ocasiones y lo hizo en la misma forma en que el señor diputado Campa lo había expresado.

Hubo aumento al precio de la leche, y no hay más leche, y es que la leche no se produce de un día para otro, y ciclos que tardan normalmente cuatro años. Se preguntará por qué no se dio el aumento al precio de la leche antes, entiendo que ésta podría ser su pregunta, dimos los aumentos que consideramos estrictamente necesarios y aun pequeños se protestaron, se ha dado este otro aumento y la leche no se generará de un día para otro. Comerán mejor las vacas y tendrán más capacidad de transformación de ese alimento a leche, pero el ciclo va creciendo, al corto plazo es poco lo que se aumenta, se requiere tiempo mayor.

No es este foro, pero yo le haría, señor diputado, la invitación que antes ya formule y ojalá fuera en este foro ¿qué haría usted en el caso de la leche?

Sé que se me podría decir: señor Secretario, usted es el que viene a contestar y al que tenemos derecho de hacerle las preguntas, pero si usted tiene alguna fórmula mejor a la que en este caso de la leche, sus luces también serán bienvenidas, señor diputado. (Aplausos.)

No hay metas no cumplidas por CONASUPO.

Usted habló del 50% de metas incumplidas, no las conozco y le afirmo que esta dependencia que coordina el Sector Comercio, trabaja y cumple las metas del Plan del Sector Comercio y sus programas específicos. No se a cuáles metas o en qué información se haya basado para hacer esta afirmación, salvo que no le haya entendido.

Alimentación, dependencia y hambre.

Tema muy socorrido y que volvió a tocar. Alimentación, he dado cifras, he hablado de volúmenes distribuidos, he afirmado que hay menos hambre, usted no me cree sus razones tendrá, para eso vine, para decir la verdad del gobierno, con la cifras que maneja el Secretario de Comercio.

Dependencia y hambre, sí, señor diputado, nos preocupa mucho caer en la dependencia del estómago, que es la más brutal de las dependencias. Estamos diversificando nuestras fuentes de abastecimiento, pero tenemos un Sistema Alimentario en marcha, que va atrás de recuperar la capacidad productiva y la autosuficiencia alimentaria. Haremos todo lo posible, créanos, hasta lo imposible, en lo imposible lo invitamos, invitamos a todos los mexicanos, es un compromiso nacional, a recuperar la independencia, la autoanarquía en materia de alimentos y autosuficiencia.

No podemos depender, en los alimentos, teniendo recursos productivos nacionales, de importaciones, aunque sean éstas transitoriamente complementariamente y con importaciones, señor diputado, que han sido grandes, hemos evitado el hambre, hemos distribuido millones más de toneladas en el país.

Le parece a usted que el Sistema de Inversiones no es suficientemente serio y que hayan denuncias de carencias

El C. Arturo Salcido: Fue una confusión

No manejé ese término.

Yo señalé

El C. Secretario de Comercio: Qué bueno que fue una confusión de los dos.

En realidad he pedido una cooperación para el Ejecutivo, ahí en donde un ciudadano, ahí donde un ciudadano diputado sepa que existe un acaparamiento, que hay productos básicos que no estén distribuyendo, désenos la información, hágase la denuncia para que la autoridad proceda de inmediato y en consecuencia.

No podemos tolerar este tipo de actos ilegales y antisociales.

El precio de garantía, señor diputado, es un precio de soporte, no es un precio tope y no sé si le entendí mal, pero si usted afirma que es un precio tope no, es un precio de soporte, el mínimo al que un producto debe vender el esfuerzo de su trabajo.

Ahí es donde apoyamos que nuestros productores y los más débiles pueden vender, siempre que les es posible arriba de los precios de garantía, que venden a precios de comercialización cuando éstos son más altos, los apoyamos.

A esto me refería cuando tratamos de hacer exportaciones del ajonjolí entre muchos otros productos, que pueden tener ahora un precio internacional muy alto, que debe de llegar íntegro al productor y no conformarse éste con el precio de garantía que es mucho menor.

Señor diputado:

Nunca afirmé que se debe comer menos para bajar los precios y que en un mercado cautivo hay fenómenos de toda naturaleza, repito, ni el mercado es cautivo, ni mucho menos el Gobierno de la República seguirá esquemas que eventualmente se apliquen en otras partes, de regular el consumo, de racionalizarlo y de que consuma y se coma menos.

En México estamos empeñados en redistribuir la riqueza, el ingreso, y que se coma más, y que se distribuya mejor, y que se abastezca mejor, y que haya menos intermediación. Esto es un propósito que continuamos todos los días. De ninguna manera restringir consumos, comer menos para controlar inflación, ese sería un mecanismo muy fácil, pero muy injusto que no vamos a aplicar.

Utilidades legítimas, señor diputado, término en realidad genérico, pero en nuestra sociedad es fácil de determinarla.

Usted conoce bien, porque maneja estas técnicas, los costos de sustitución, los costos de oportunidad del capital, sólo son y se integran los costos, cuáles son las alternativas para las inversiones y sobre estas alternativas y sobre el vigor de la economía nacional y la internacional con nuestra libertad de cambio y sé que usted tampoco coincide con la libertad de cambios, otras de la libertad del pueblo mexicano. De acuerdo con ello vamos en cada caso estudiando costos, precios y regulando utilidades. La masa salarial la volvió usted a tocar, ya no quiero ser reiterativo, lo ha dicho mil veces, ha crecido mucho la participación de los trabajadores en el producto interno bruto, en la producción del esfuerzo de todos los mexicanos, y señor diputado, temo cansarlo, pero en realidad son todos estos temas de la mayor importancia, tal vez alguno se me escapó, pero créame fue sin duda por no haber anotado su pregunta, estamos a sus órdenes. (Aplausos.)

El C. Arturo Salcido: En atención a este maratón con el que nosotros no estamos de acuerdo y hemos reiterado señaladamente que no estamos de acuerdo en la forma en que esto se hace ni creemos que sea el método más correcto, someter a los comparecientes, como aquí se ha dicho, a verdaderas pruebas de resistencia. Creemos que sería mucho más saludable por lo menos un receso sobre todo para la persona que viene aquí a plantear los puntos de vista del Gobierno y a disipar en las medidas de su criterio diversas cuestiones que se le hacen y si con eso no está de acuerdo, vuelvan a chiflar. (Silbidos) ¿Ya ven quienes no están de acuerdo?

Mire usted, nos dice que no quedó claro lo relativo a la industria sobreprotegida y mercado cautivo, les decía que me voy a referir solamente a las cuestiones que considero más importantes puesto que dadas evidentemente las discrepancias que tenemos en nuestros puntos de vista, yo tendría que volver a hacer el planteamiento inicial y usted su respuesta y así nos la podríamos pasar un buen tiempo.

Entonces me refería a lo más importante:

Industria sobreprotegida y mercado cautivo.

Parece que nosotros no tenemos una definición al respecto, pero nosotros solamente planteamos lo que vemos. Es como aquel famoso cuadro de Picaso, El Guernica, relatamos una realidad; no la hicimos nosotros, ahí está y quienes tienen una industria sobreprotegida y un mercado cautivo, son las políticas económicas que ha generado el gobierno.

Nosotros señalamos que esa industria sobreprotegida, sobreprotegida de muy diversas maneras, además de las relativas al comercio internacional, a través de subsidios, a través de energéticos baratos del Gobierno, a través de impuestos, de excepciones, etc. a través de obras de infraestructura que les permiten acarrear más fácilmente sus productos y a través de todo un mecanismo que define realmente lo que ustedes llaman economía mixta y que no es más que simple y sencillamente, por un lado la economía privada explotadora abiertamente y por otro lado la economía del Estado dedicado a crear, propiciar y patrocinar las condiciones de esa economía explotadora. Esa industria sobreprotegida es la que a la vez tiene un mercado cautivo. ¡Cuál es la solución? ¿Más subsidios?

Evidentemente la solución está, pero ustedes no la pueden tomar porque no están para eso, la solución está en hacerla más cooperativa, pero ustedes lo que impiden, y basta con ver las leyes de comercio, las distintas normas de calidad, los increíbles permisos burocráticos para establecer cualquier tipo de negocio, etc., que los que no permiten la competencia son ustedes, es el Gobierno de la República y eso les da un mercado cautivo a su mediocridad, a su incompetencia y a la seguridad de que el mercado es de ellos. Entonces lo que hay que hacer es desarrollar la competencia ¿cómo? obligándolos a producir.

¿Qué hemos planteado nosotros para obligarlo a producir?

¿Qué el propio Gobierno entre a generar la competencia, realmente?

CONASUPO juega un papel muy importante, pero tal como se plantea, CONASUPO trata de vender sólo al 10% por debajo del precio más bajo de la región. Esto es importante, pero los precios son muy altos y los precios CONASUPO, juegan un papel, muy importante a la hora de determinar los salarios mínimos. Se establecen principalmente en base a precios CONASUPO y todos sabemos que las tiendas CONASUPO - y usted lo ha dicho aquí - no están presentes en todo el país. Es un porcentaje muy bajo al que CONASUPO alcanza del comercio nacional ya que aquí se ha mencionado, se puede decir que por volumen de ventas, el centro PERISUR está cercano al volumen de ventas de CONASUPO en el D. F., por supuesto y las cifras pueden parecer alarmantes y no es juego de cifras, es realidad.

Entonces claro, que cuando hablemos del GATT, por ejemplo nos oponíamos a que el país ingresara porque lo considerábamos que iba a destrozar fundamentalmente la pequeña y mediana industria y que la burguesía nacional, que surgió asociada al capital imperialista, no estaba en condiciones de competir, sino en todo caso, de verdaderamente asociarse y eso es claro, que se convertía en un grave riesgo para la soberanía nacional y para el mayor dominio de los monopolios transnacionales que no iban a entrar con el GATT, que aquí están presentes, que dominan gran parte de la economía de este país y que indudablemente influyen en la política de este país por su propio peso.

Nos habló usted, creo que ahora sí quedó claro, espero, ya no volverá a hablar, que el país tiene autosuficiencia financiera y que es síntoma de que creemos el que nos presten y de que el país es fuerte. La fuerza económica, según entendemos, se mide al revés, aun cuando es, claro, importante, tener capacidad de endeudamiento, los países fuertes prestan, los países débiles piden y sobre todo ¿a qué se está dedicando este endeudamiento?

Se está dedicando fundamentalmente a desarrollar las perspectivas petroleras para vender más petróleo y esto, señor Secretario, ni es juego estadístico, ni es juego de palabras. Tan sólo para el próximo año si no me equivoco, se destinan 370 mil millones de pesos a PEMEX.

Cuando mencioné lo del cemento, me referí fundamentalmente a no sólo lo que usted dijo, sino a lo que está contenido en su documento.

Fue usted quien habló de esos dos pasos. Primero, ellos pidieron mejores condiciones para producir más y el Estado se las autorizó.

Finalmente, nos dijo que la leche no apareció, pero antes había y no era necesario esperar 4 años.

No esperaron cuatro años para desaparecerla, la desaparecieron de inmediato, cuando el precio, a pesar de que se les aumentó recientemente, no les convencía y si nosotros criticamos, aunque haya parecido broma, a la exportación de animales pequeños, a los Estados Unidos, principalmente, lo que estamos señalando es que, a pesar de que este país tiene 200 millones de hectáreas y que existe una gran cantidad de tierras ociosas, las insuficiencias productivas de contradicción en el campo, generados por el propio sistema que, como lo dijo algún Secretario de Agricultura "a los campesinos sólo los organizan para votar", impiden la producción hacen que el país hasta la fecha no exista un verdadero plan de producción lechera y que la leche sea un producto desconocido para un gran número de mexicanos.

Dentro de eso mismo, habla usted de los precios de garantía y de que no son precios de tope.

Usted no dijo eso.

Yo dije que se convierten en precios tope precisamente por las condiciones que imperan en el campo y que por distintos mecanismos y motivos, a muchos campesinos, incluso, a través del coyotaje se les paga por debajo de ese precio de garantía y para una gran cantidad de los ejidatarios del país el precio de garantía es el más alto que alcanzan y el mecanismo es igual al de los precios máximos que autoriza la Secretaría a su cargo, no más que inverso.

Ese mismo día se convierten en precio mínimos y nadie vende por debajo de esos precios y el mecanismo inverso se da con los salarios mínimos; además es que a una gran cantidad de trabajadores no se les paga, se convierten, para una gran cantidad de trabajadores, en salarios máximos.

Para que usted vea, son los grandes contrastes de esos mínimos y máximos que el Gobierno maneja con tantas atingencias.

Lo relativo a las utilidades legítimas, le reitero la pregunta: No señaló usted ni cómo se determinan ni en cuánto se determinan.

Yo le reitero, a nombre de la Coalición de Izquierda, esa pregunta, creo que no la contestó.

El C. Jorge de la Vega: Perdón, señor diputado ¿a cuál se refería?

El C. Arturo Salcido: Utilidades legítimas.

Creo que de su exposición no se desprende cómo se determinan esas utilidades, ni a cuánto ascienden proporcionalmente, salvo que sean legítimas, claro, los, miles de millones derivados de la especulación financiera de los bancos, etc., no abundamos en esto y lo relativo al control de cambios.

Nosotros hemos demandado reiteradamente el control de cambios y estamos conscientes de que en las actuales circunstancias a lo único que podría conducir el control de cambios sería a una más grave corrupción y control y convertimiento en un mercado negro, pero eso no quiere decir que la medida, porque las actuales estructuras de corrupción existentes en el país lo impiden, no sea positiva, todo lo contrario, pero para ello se requieren otras condiciones, para ello indudablemente se tiene que actuar en beneficio de los intereses nacionales y no en beneficio de los muy pocos dentro del país pueden contrabandear con dólares.

Muchas gracias.

El C. Jorge de la Vega Domínguez: Señor Diputado:

Ya no quiero ser prolijo en estos temas, en realidad pocas palabras, para el mercado cautivo definamos tesis, o hacemos más productiva la planta nacional y les quitamos una serie de barreras arancelarias o de permisos previos para lograr competencia, mayor productividad, mayor expansión, empresas más productivas y más competitivas y menores costos internos, o no vamos a avanzar.

No podemos hacer otra cosa mas que esa, es nuestro criterio, obligar a la planta industrial a modernizarse si no lo está, a que no pague el pueblo de México más caro por lo que esté sobreprotegido o de alguna manera subsidiado; los subsidios, y no es otra nuestra política, son para que lleguen directamente o indirectamente incorporados en las mercancías al consumidor final.

CONASUPO no vende solamente 10% más baratas sus mercancías, tiene franjas mucho más amplias y algunos casos prácticamente las vende a precios simbólicos, sobre todo en zonas donde el apoyo social tiene que llevarse en grandes magnitudes; hay diferenciales mucho mayores según el lugar donde opera este sistema de distribución.

En GATT no voy a abundar mucho más, hablamos ya bastante de este tema y hubo una resolución presidencial tomada que el pueblo, en su inmensa mayoría aplaudió.

Señor diputado:

Podría hablar de los otros temas mucho más, va mi invitación formal, déme la oportunidad de que lo hagamos fuera de esta Asamblea para poder con todo tiempo y lo tendremos, se lo ofrezco, adentrarnos en criterios que siempre, será muy interesante tomar en cuenta.

Usted conoce mi pensamiento y lo abundaré cuando nos veamos.

(Aplausos).

El C. Presidente: Tiene la palabra el C. Angel Aceves.

El C. Angel Aceves: Para mí también es muy claro el carácter terminal de sus funciones.

En efecto, es el desarrollo de sus actividades, usted no sólo confronta los problemas propios del sector que encabeza, sino que en esas actividades se reflejan los aciertos, las irracionalidades, que se den en otros eslabones del proceso económico general, como son la producción y la distribución.

Por otra parte, es claro que no hay economía que se haya desenvuelto sin incremento en los precios, la historia económica así lo demuestra. Esto en especial sucede en un país que, como el nuestro, para bien, decide crecer, y decide hacerlo aceleradamente.

La inflación es una enfermedad dolorosa, es una enfermedad del crecimiento. Sin embargo, en ésto creo recoger lo que es más importante, la opinión de grupos mayoritarios de la población muchas veces, al parecer, los incrementos de precios se autorizan siguiendo la línea del menor esfuerzo.

Las reestructuraciones que se anuncian junto con los incrementos en los precios, a veces no llegan, a veces no se les difunde públicamente, lo que es necesario. Las reestructuraciones son necesarias, puesto que permiten prever la evolución de los insumos y de los bienes finales, haciendo que los ajustes de precios sean menos frecuentes en su necesidad. Tales son los casos de la industria azucarera, de la actividad lechera. Ahora, que supimos de ajustes en el precio de la tortilla, me permito sugerirle, respetuosamente, señor Secretario, que se intensifique el esfuerzo de hacer muy claro el por qué de este incremento en el precio es una resultante y no sólo el camino fácil.

Al parecer, señor Secretario, conceptos que todos utilizamos porque son adecuados como elementos contra la inflación, tales como aumentos en la productividad y en la producción, producir con eficiencia y distribuir con justicia, empiezan a desgastarse ante un pueblo que no los entiende, quizás porque no siente los resultados.

Por eso fue recibida con beneplácito popular la decisión presidencial del 20 de noviembre en relación al precio de las gasolinas, fue oxígeno en una atmósfera enrarecida.

Se dice, y, quizás no falte total razón, de que en esta decisión el cálculo económico cedió ante la presión legítima de los intereses populares. Enhorabuena, nos solidarizamos con la decisión de José López Portillo quien de esta manera demostró cómo la técnica señala el qué, señala el cómo, pero no señala el cuándo.

Y, compañeros diputados, José López Portillo, es un priísta y eso acendra en mi la convicción de que no tenemos que arrebatar banderas a la oposición, tenemos las nuestras, son auténticas y por tanto, más vigorosas.

(Aplausos.)

Sabemos que la inflación es una fenómeno que trasciende el ámbito económico, que rebasa el social y se ubica en el político. Es la expresión de la lucha por participar crecientemente en la riqueza que genera la sociedad, entre quienes poseen medios de producción y entre quienes sólo tienen su fuerza de trabajo.

Creemos también, señor, que la inflación se explica, en mucho con la presencia de oligopolios en la economía en general y en el sector comercial. Estos grupos poderosos nacionales y extranjeros, es frecuente que y en la Prensa o en otros medios de difusión nos enteremos, adquieren empresas pequeñas y medianas en los sectores productivo y comercial y hacen de la acumulación excesiva del capital, una muestra de su eficiencia, que yo la pondría entre comillas.

Aquí esta para mí la raíz de la inflación, pero vayamos a la propagación de ella y aquí se ha señalado y sólo soy congruente porque está de moda ser reiterativo, que existen y son economistas marxistas quienes lo asientan, el fenómeno de las expectativas sicológicas, llámenle como quieran; pero es natural que un consumidor donde sea, si ve que los precios aumentan, compren más, el poderoso para acaparar y el pobre para sobrevivir. Esto se da, y yo lo digo tajantemente, en economía socialista donde además se cuenta con un arma que en México no se ha usado y que nunca se usará, la peor de las represiones económicas, el racionamiento. Ante esta situación de oligopolio el movimiento obrero organizado del Partido Revolucionario Institucional quien desde su punto de vista es el único que tiene la autoridad moral de hablar de los obreros, plantea una alternativa concreta; hasta aquí algunos matices de la oposición he escuchado lamentos plañideros; he escuchado y me atrevo a coincidir con un pensador que algunos elementos de la oposición basan su existencia en la crítica de nuestras tesis priístas porque ellos no la tienen. (Aplausos) y el movimiento obrero organizado se atreve a plantear la alternativa concreta, la vigorización del sector social de la economía con una vinculación estrecha, con un Estado al que exigimos cada día sea nacionalista, popular y democrático el movimiento obrero ha manifestado que tiene capacidad de lealtad pero que no es condicional; estamos planteando señor Secretario que el sector social de la economía canalice crecientemente sus recursos humanos y financieros a la producción, a la distribución y a la

comercialización de bienes básicos, no sólo para satisfacer las necesidades de la clase trabajadora sino de todo el pueblo. Con este enfoque, el salario permanece como el principal instrumento de reivindicación de la clase trabajadora pero ya no es el único, nos enfrentamos a la concentración oligopólica.

Estas empresas del sector social, modestas pero ya existen. Repito, queremos vincularlas con el Estado; creemos que es la única vía que el país tiene para desarrollarse. Entiendo compañeros, que esta no es una pregunta en el sentido ortodoxo del término. Es una reflexión y le invito a un comentario señor Secretario, en su boca; en la voz del Presidente, por quien habla usted ahora, será una definición política para nosotros. Esta política comercial ha sido bien recibida por José López Portillos. Quisiéramos escuchar de usted señor Secretario, que medidas nos propone el sector comercial para vigorizar, para hacer más efectiva, la acción de los integrantes del sector social en la actividad comercializadora.

Creemos con usted que en México no habrá hambre. Usted nos lo dijo. Usted dijo muy claro: no habrá hambre. No negamos que ahora haya, sería pueril. Pero no habrá porque el futuro de México es luminoso son todos los mexicanos realmente revolucionarios - y esos estamos en el Partido Revolucionario Institucional - actuamos con unidad y solidaridad popular.

Gracias.

El C. Jorge de la Vega Domínguez: Señor diputado:

No cabe duda que siempre es bueno tener optimismo y capacidad para seguir adelante y resolver los problemas. Enfrentarnos a ellos, es la única manera de superarlos.

Que bueno que haya la posibilidad de que avancemos mucho más con el Sector Social de nuestro pueblo. Que abundemos en tantas y tantas prácticas que nos dan resultado en la medida que hemos apoyado a los trabajadores del país y a los campesinos, para que ellos mismos mejores, manejen dirijan sus sistemas de comercialización.

Mucho, mucho se ha andado y voltear el reciente pasado para darnos cuenta de cómo hemos penetrado en este aspecto, modernizado, haciendo más eficiente la comercialización social. Creo que hay mucho más por hacer. Usted conoce el Plan del Sector Comercio. Usted sabe cuáles son nuestros planteamientos. Usted sabe que sin descanso avanzamos con inversiones, con esfuerzos, con decisión política, del señor presidente López Portillo, en el sentido de modernizar, de apoyar al Sector Social de nuestra economía.

En la Secretaría de Comercio a mi cargo, encontrarán siempre esa respuesta. Vayamos adelante, entonces. (Aplausos.)

El C. Presidente: Tienen la palabra el diputado Carlos Amaya.

El C. Amaya Carlos: Señor Secretario:

Nosotros también estamos preocupados por esta tan prolongada sesión, de la cual podemos ya dudar un poco a estas alturas tenga algún beneficio práctico, pero aún dudándolo creemos que lo tiene.

Yo estaba preocupado hace unos momentos porque los televidentes del Canal 13 se iban a perder el programa de Lechuga y Salinas. Probablemente nos tengamos que perder la película de media noche.

Yo no creo, como dijo el diputado Gaxiola, que su comparecencia en esta Cámara sea un acto que no corresponde, que no merece, que no puede exigir la Cámara de Diputados. Estoy convencido de que en un sistema democrático al que todos aspiramos y en el que todavía no vivimos, la función más importante de la Cámara de Diputados es de la vigilancia y controlar el Poder Ejecutivo y, por lo tanto, una comparecencia como la suya nos permite conocer su manera de pensar, saber qué esta haciendo la Secretaría; por qué toma decisiones en particular; por qué tomó la decisión del aumento del precio de la leche, que ya se ha ampliado; por qué tomó la decisión del aumento del precio de la gasolina "Extra", del aumento del precio del gas que se ha mencionado también. Creemos que esto es muy importante y posiblemente en este año, en este momento, no logremos darnos cuenta de qué tanto se va progresando en este andar en busca de la democracia.

Yo recuerdo, el año pasado, hace un año un mes, un año dos meses, un grupo de diputados del sector del diputado que acababa de hablar antes de mi, se subieron a la tribuna a plantear la injusticia del aumento del precio de la leche, el mismo aumento d precio que, un año después, otro diputado, utilizó para que pidiera la comparencia de usted para tener estos cambios de puntos de vista.

Dice usted, en su documento, que la Reforma Política es un ejemplar de vigor democrático. Para nosotros, la Reforma Política, y por eso trato el tema aunque no pudiera parecernos muy de tipo económico, es una aspiración apenas del pueblo mexicano. No es una realidad del país, hasta el momento. Los miembros del PAN lo repetimos cada vez que es necesario y ya enfadados porque cada vez que es necesario.

El tema es: "la competencia del señor Secretario para intercambiar puntos de vista con los señores diputados". El señor Secretario mencionó la Reforma Política.

Cada vez que violan elecciones a nivel municipal, nosotros sentimos que se está violando la intención del Presidente de la República de que sean los ciudadanos libres de México los que por propia voluntad elijan a sus autoridades y esto sucede seguido. Por lo tanto, insisto, para nosotros esa frase suya es más bien una esperanza hasta el momento, pero hay temas que nos llegan más de cerca a todos - no sólo a los habitantes de los municipios en donde esas elecciones son violadas -, como el da la inflación.

Usted sostiene que la inflación se debe esencialmente a dos aspectos, aspectos externos entre los cuales menciona las importaciones que ya traen oculto, incrustado el germen inflacionario y el crédito al exterior y, como aspecto interno, los cuellos de botella, el transporte, los puertos, la baja producción agrícola la mala comercialización y los psicólogos que se mencionaron y que ahora resultan que son, que han sido ideados por un economista marxista.

Hay también una parte muy importante de la inflación que usted no mencionó y que no es la que causa el Gobierno con sus medidas, la causa con los volúmenes anormales de inversión productiva, como fue el caso durante este año me refiero a la productiva, en el caso de Petróleos Mexicanos y los requerimientos tan elevados de inversión que no pudiera ser absorbidos por el sistema, pero también está la improductiva y entre la improductiva están los subsidios y entre los subsidios están los subsidios a los paraestatales; no solamente los subsidios al maíz, a los granos, sino subsidios a empresas que desde mi punto de vista se manejan con mucha ineficiencia, como es el caso por ejemplo, del INMECAFE que se ha mencionado y que yo lo mencionó porque depende de la Secretaría de Comercio.

El INMECAFE que va a recibir en 81 subsidios por 2 mil millones de pesos. En los últimos 4 años, los que lleva de esta administración, aunque creo que dentro de este plazo fue cuando cambiaron de director, no ha aumentado sensiblemente la producción de sacos de café, no ha aumentado tampoco el mejoramiento en hectáreas: podríamos emplear la cifra del número de campesinos, desgraciadamente no la encontré en los anexos de la Cuenta Pública ni del Presupuesto, pero por las cifras de sacos y de hectáreas, concluyo que cuando se menciona que se mejorará al nivel de vida de 45 mil campesinos, es más bien una frase.

También con estos subsidios tenemos un crecimiento de la planta burocrática constante, a pesar de la Reforma Administrativa, siguen siendo creciente no sólo el número de empleados, sino el número de empresas paraestatales. Se cierran unas y se abren otras.

También siento que entre el gasto, entre las decisiones del Gobierno que están influyendo en el crecimiento de la inflación, debemos considerar las tarifas de gas que con ese 2.5% por 24 meses, nos dan el 81% de aumento. La tarifas de la Comisión Federal, que se iniciaron en julio del 78, se prorrogaron al cumplir dos años y para cuando cumplan 36 meses, van a ver aumentado el 75%, que es lo que significa el 1.5% en forma creciente.

Las cifras de inflación del 78, fueron de 16.2% en 79; del 20%, en 80 y se estima que será el 28%, en 81. Hay dos promesas, porque los Secretarios de Hacienda y de Programación no trajeron su bola de cristal que el crecimiento de la inflación en 81 va a ser menor al del 80. De cualquier manera la suma de la inflación de estos tres años es menor al aumento en las tarifas.

La Comisión Federal demostró, además, durante este año, no ser capaz de producir lo necesario y esto provocó problemas muy graves, en general los conocemos, a la industria y al pueblo. Usted dice que nunca como ahora, lo dice en su documento, se ha difundido y democratizado la información, política, económica y social del Gobierno y nosotros quisiéramos que así hubiera sido, porque esto obviamente nos estaría acercando al país democrático que deseamos, pero no se nos informo por qué salió el Director de la Comisión Federal de Electricidad, únicamente se manejó a base de rumores y chiflidos.

Como les digo nos preocupan las paraestatales, porque su mal manejo provoca inflación y nosotros sólo controlamos 27. También sentimos que para que realmente haya democracia esta Cámara debería controlarlas todas y, por supuesto, son comentarios, no es una petición, pero de las controladas, CONASUPO que es de su sector, creemos que algunas cosas de CONASUPO pueden mejorar, por ejemplo, yo no siento que el subsidio que está dando a los avicultores, porcicultores y plantas productoras de alimentos concentrados, ante la inminencia también lo siento del aumento en el precio de la tortilla y esto por el del maíz, sea adecuado, por que creo que es una capa de la población la que consuma carne de puerco, carne de ave, que puede pagar un poco mas por estos productos y a cambios de eso pudiéramos destinar esos recursos a la tortilla. Se lo menciono porque usted pidió sugerencias y yo estoy dando una sugerencia; con relación también a CONASUPO se rumora y esta es una oportunidad de que los rumores no crezcan y aclaramos cosas y hubo una compra de sorgo muy elevada, de volúmenes muy importantes, a 3 dólares más por tonelada de maíz "tipo 3" en una licitación muy reciente. El argumento que se dice que se empleó es que si se traía maíz "tipo 3" había el peligro de que se empleara para fabricar tortillas en lugar de

usarlo para los fines que estaba destinado, que era alimento de animales y se prefirió traer sorgo, pero en este caso si es cierto lo que se dice, nos costó 3 dólares más por tonelada, que fueron varios millones de dólares que hubiera podido ahorrarnos.

Usted menciono que los precios de garantía son precios de soporte, pero también yo entiendo que a los compradores de sorgo a nivel nacional, a los cuales se les está subsidiando, también la compra se les restringe están al precio máximo o precio de garantía para que no puedan pagar más por el sorgo que lo que la CONASUPO fijó como precio de garantía y esto puede en un momento dado estar afectando la economía de los productores de sorgo que es lo que quisiéramos que nos sucediera.

Con relaciona otras posibilidades sobre cómo no aumentar el precio de la tortilla, mi opinión es que sería más pertinente aumentar el precio del pan, porque el pan también es un producto que se consume por mexicanos de más altos ingresos, además el fenómeno un poco anormal de que en panadería que se encuentran en colonias residenciales de la Ciudad de México se consigan piezas todavía grandes de $0.50 y $1.00. A mi me parece injusto porque a alguien se le está quitando ese pan que va a la boca de quienes podrían pagarla a otro precio, pero dentro de las funciones de la Secretaría está la de impulsar y facilitar el abasto de artículos de primera necesidad, coadyubar a que se realice el Sistema Alimentario mismo que tiene entre otras características, mejorar la dieta, mejorar el tipo de alimentación.

Yo me he preguntado siempre:

¿Porqué el Gobierno - y en este caso creo que la Secretaría podría hacer algo al respecto -, no promueve el consumo de harina integral, el consumo de arroz integral, que son alimentos más nutritivos que los refinados?

Usted dijo hoy:

"buscamos promover la concentración productiva".

Y yo estoy totalmente de acuerdo totalmente con esa frase, porque me parece que es una solución real a los muchos problemas del país. Esto también el no creer que a base de fomentar la lucha de clases, vamos a resolver algún problema, pero en estos momentos se está discutiendo, se ha mencionado por varios compañero diputados, una ley que es fundamental para el futuro del país.

La Ley de Fomento Agropecuario tiene una institución que es la que está legislando en la calle.

Algo así dijo el diputado Luis Farías, cuando el Partido Comunista publicó un desplegado al respecto, legislando en la prensa, esencialmente sobre una característica de la Ley, que es, desde mi punto de vista, revolucionario, avanzadísima, porque acaba con uno de los tabúes de la política mexicana y tiene la posibilidad de acabar con una de las tragedias de la vida nacional, que es, que vendría siendo la solidaridad, la posibilidad de que se unan los esfuerzos de los productores agrícolas, que según la iniciativa, que según la exposición de motivos les sobran capacidad y a aquéllos a quienes les falta.

Esta ley ha sido atacada, entre otros, por un director de una de las empresas que dependan de su Secretaría, pero yo quisiera saber cuál es su opinión esencialmente sobre esta figura nueva, novedosísima, que pudiera llegar a ser el derecho positivo mexicano.

Estas son mis preguntas.

El C. Presidente: ¿Ya concluyó el diputado Amaya? Por favor.

El C. Carlos Amaya: Señor Presidente, no pertenece al sistema parlamentario la intervención del diputado. Hay otro diputado que va a hablar después de mí. Que él haga las aclaraciones que desee hacer.

El C. Presidente: Señor diputado Amaya:

No se permiten diálogos ni las interrupciones. Correcto. En eso estamos. Esta Presidencia le está diciendo al diputado que hizo uso de la palabra que no tiene derecho. Continuamos con esta reunión.

El C. Jorge de la Vega Domínguez: Señor diputado Amaya:

Lo que vivimos en esta asamblea es, sin duda, una expresión alentadora de la Reforma Política. Creo firmemente que la estamos viviendo en plenitud y que sus logros y avances serán cada vez mejores, mayores y más benéficos para nuestro pueblo. En buena hora.

Usted se refirió a algunos efectos y causas de la inflación, entre otras causas, a la inversión productiva del gobierno y a la inversión improductiva. La inversión productiva, ciertamente y a corto plazo, puede generar, y de hecho genera, presiones inflacionarias que por otros mecanismo se contrarrestan y la inversión improductiva, y mencionaba usted algunas paraestatales, era obviamente nociva y, a su juicio, un mal para el Gobierno para la sociedad.

Recuerdo que hace poco, señores diputados, hubieron argumentos y muy claros del señor secretario Oteyza con relación a la operación de las empresas del Estado en el campo de la industria que él coordina y a mi me aclararon muchas dudas sus cifras, sus afirmaciones y me alentaron para convencerme, finalmente, que su circunstancia y su situación es buena.

Yo soy consejero de muchas de ellas. De aquellas de las que soy consejero conozco sus cifras, su situación y no me preocupa su

eventual ineficiencia. En ellas no existe. De las otras tengo información amplia, bastante del señor secretario Oteyza.

Si me corresponde dar respuesta directa a lo que acontece en CONASUPO.

CONASUPO - créanos y tenemos las cifras para demostrarlo -, ha venido creciendo en eficiencia. El manejo de sus subsidios y la relación de sus costos es mucho mejor ahora. Hay evidencias palpables y no es obviamente, una ineficiencia destinar a los recursos crecientes al apoyo de los grupos marginados de nuestra población. Esa no es una ineficiencia, ni es una pérdida, es un subsidio abierto, destinado a esos propósitos. Esa llamada relación costo beneficio, manejando como subsidios los que son apoyos populares, es altamente positiva la CONASUPO. Sus empresas comerciales, las distribuidoras que pagan impuestos ahora, no están perdiendo dinero; sus empresas industriales no están menos bien que las empresas privadas, cuando restringimos utilidades es para vender más barato, pero en productividad superan en muchos casos a las mejor organizadas y más modernas del sistema empresarial en su conjunto. Es una afirmación sería que podemos respaldar en cualquier momento.

En el caso del INMECAFE y de los subsidios que le preocupan, estos se están destinando a los campesinos que en volumen mucho mayor que en años anteriores están vendiendo su producción al INMECAFE, o entregándolo al INMECAFE para que la comercialice en el interior y en el exterior.

Lo que acontece, y usted lo sabe bien, es que ha habido un desplome de los precios y en contrapartida hemos dado apoyos directos con mejores precios, apoyos de todos tipos y de otra parte hasta combate muy vigoroso y preparativos para el problema de la roya del café. Ahí se han destinado y se destinarán recursos cuantiosos, pero no es ineficiencia, es un apoyo a los cafeticultores y es una prevención a los males de este problema grave que se llama roya y que está muy próximo del Sur de México.

El subsidio a los avicultores se ha dado por conducto del sorgo. Un sorgo barato para que el precio del huevo no suba más. Ya vimos que hay dos ciclos de posturas y dos ciclos de precios, una más alto y más bajos en el siguiente ciclo; quitar al subsidio al precio del sorgo, a la avicultura, implicará inmediatamente repercutir ese costo en el precio del huevo ya que no se puede absorber totalmente vía productiva, no obstante que ahora y es una afirmación también categórica, se produce mucho más huevo, mucho más pollo que hace un año y que hace cuatro años. Es una industria que crece rápidamente y que ha aprovechado bien los apoyos del Estado.

Señor diputado:

En cuanto a los rumores, tantos rumores que hay en nuestra sociedad y tan pocos pueden configurarse con visos de verdad.

Usted se refería a la eventual compra de sorgo en vez de "maíz amarillo número 3", para que este pueda destinarse, en malos usos, a consumo humano, si no entendí mal, y que se prefirió comprar sorgo en vez de maíz amarillo y que se hizo en licitación.

La verdad es esa, todo lo que se está comprando se hace en licitación pública con las normas más estrictas en estos mecanismos de comercio. Participan en estas licitaciones, además de la propia CONASUPO, el Instituto Mexicano de Comercio Exterior, los empresarios que son compradores, importadores netos del producto de que se trata y los productores. Invariablemente, cuidando esa estrategia rigurosa, de tal manera que no hayan filtraciones ni malas decisiones. Tenga la seguridad de que no se pudo comprar sorgo, si era ventajoso comprar, aun cuando se han comprado "maíz número 3". Hay fórmulas muy simples para garantizar que este producto se vaya a otras industrias y se controle su procesamiento y no se destine a consumo humano, en reventas que sería lesivas. Si se compro sorgo, otras veces será maíz, pero todo, ciertamente, de la manera más clara y con el mayor rigor en el procedimiento comercial.

Esta es la información cierta, y olvidemos, señor diputado los rumores, esos son rumores con una intención clara de desprestigio.

Hay sorgo también de producción nacional. En México tenemos algunas regiones ejemplares por el esfuerzo de sus agricultores, de los campesinos mexicanos, en la producción de sorgo. La tenemos en el Bajío, he vivido mucho la circunstancia en que se da la producción de sorgo en el norte de Tamaulipas, hay agricultores realmente muy esforzados que logran cosechas muy altas en un distrito de riego que crece con frecuencia del agua suficiente y en tierra de temporal que las saben cultivar como pocos en el país, han logrado altos rendimientos y les hemos fijado un precio de garantía a su sorgo para el ciclo anterior en $2 900 la tonelada.

Sin embargo, vimos que el mercado, por escaseces transitoriales estaba reaccionando el alza y el propio sistema comercial del Gobierno pagó un mínimo de $3 200.00 la tonelada y muchos empresarios particulares arriba de ese precio. Se compensó así el excelente esfuerzo de los excelentes productores tamaulipecos.

Sugiere usted, señor diputado, y le agradezco de veras su sugerencia de que no subiera la tortilla y que pudiéramos elevar el precio del pan, es un tema de veras delicado y complejo. Dije a esta Asamblea que el maíz que se convierte en masa y en tortilla se está vendiendo a

$2 375.00 para la tonelada y que ese mismo maíz tiene precios de comercialización en el mercado que invariablemente superan los $5 500.00 los $6 000.00 y a veces hasta $10.00 y $15.00 pesos el kilo ahí donde no llega la acción reguladora de CONASUPO.

El problema es complejo, pero simple en su expresión y lo reitero, si el maíz que ahora damos a los molinos a $2 375.00 pesos, para absorber costos en que esta industria ha incurrido en los dos últimos años, ese maíz para que el precio de la tortilla no variara, tendrá que darse alrededor de mil pesos y fracción. Señores, maíz de mil pesos, para tener tortilla al mismo precio. ¿Como podemos lograr que ese mismo maíz que en cientos de miles de establecimientos no se vaya a otros destinos?

¿Que ese maíz en vez de convertirse en tortilla se revenda y no es porque acuse yo - y lejos de ello estoy - a ningún industrial de esta industria tan raquítica, tan atrasada del nixtamal, sencillamente no es posible, ni los industriales lo desean. Quieren modernizarse, pagar mejor a sus trabajadores, vivir con más dignidad, ni el Gobierno puede incurrir más en este tipo de soluciones. Dos años hemos mantenido el precio, 2 años un subsidio que llega ya a $8 000 millones de pesos al año y la imposibilidad real que este subsidio se aumente para que no suba el precio de la tortilla. Ahí esta nuestra preocupación más que en la alternativa de subir precio de pan y no de tortilla.

Vamos, ya lo habíamos sugerido antes, a seguir abundando, analizando en el tema buscando nuevas alternativas de solución.

Disculpe señor diputado si no doy respuesta, quiero ser respetuoso al ámbito de mis competencias, a la última pregunta que usted formuló. (Aplausos)

El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Enrique Pérez González.

El C. Enrique Pérez González: Muchas gracias, señor Secretario de Comercio.

Con su competencia los diputados que integramos esta Legislatura, hemos ejercido una vez más la democracia emanada de nuestra Revolución, ya que las diversas corrientes aquí representadas, se han manifestado libremente, cuestionando lo que han querido.

Sus respuestas han sido claras, sencillas, amplias y sinceras, ya que no es fácil para un funcionario de su investidura, anunciar que sí habrá aumento en el precio de la tortilla.

Decir la verdad por dolorosa que sea, es preferible que soslayarla. Al pueblo le gusta que se le hable con la verdad.

A título de colofón, quiero afirmar categóricamente, que los diputados de mi Partido, el Revolucionario Institucional, no somos retóricos puesto que reflexionamos con verdad y seriedad. Somos revolucionarios nacionalistas, porque revolucionario es el que pretende lo posible y se dedica con acciones a conseguirlo. (Aplausos.)

Mientras que reaccionario es aquél que pretende un imposible aunque lo disfrace con un lenguaje seudorevolucionario confuso, utilizando planteamientos políticos imposibles y faltos de realidad; reaccionario es también el que pretende soluciones ya intentadas hace muchos años y fracasadas.

Los mexicanos trabajamos con objetivos y metas, somos, sabemos de qué queremos, qué es posible hacer y cómo hacerlo, todos tenemos un solo camino: México .

Señor Secretario:

Todo se ha preguntado y a todo ha dado respuesta. Los diputados de mi Partido, estamos muy satisfechos con su comparecencia. Los hombres del campo, forjamos este día una esperanza, vayamos tras ella, con cuidado, con trabajo y con fe en el destino de nuestra patria.

Compañeros diputados, les quiero dar una grata noticia, no voy a hacerle más preguntas al señor Secretario. (Aplausos.)

AGRADECIMIENTO

El C. Jorge de la Vega Domínguez: Señores diputados:

Cuando recibí instrucciones del señor Presidente de la República para venir a esta comparecencia, recibí también una recomendación que ha sido para mí muy valiosa y regla de oro. Me dijo sencilla y simplemente como él sabe hacerlo:

"Hable con la verdad; no eluda ninguna respuesta. Si no la sabe, dígalo. Sea siempre veraz, como me gusta que seamos todos en mi gobierno." (Aplausos.)

Y, señores diputados, qué fácil es poder expresarse con la verdad y de manera directa, haciendo a un lado circunloquios o evasivas.

Sé que hay muchas respuestas que no satisficieron a la asamblea, fueron mis respuestas, son los temas que conozco y fueron nuestras verdades, las verdades que manejamos en la Secretaría de Comercio. No más, no menos.

La hospitalidad que ustedes este día han dispensado a un miembro del Poder Ejecutivo, a un auxilio del señor Presidente, en los personal le agradezco muchísimo. Yo estoy seguro que todas y cada una de las intervenciones de ustedes tienen un sólo propósito común a todos nosotros y a los dos poderes: servir más y mejor a los mexicanos. Lo que difieren son los enfoques, pero no dudo de que el propósito es inquebrantable, ser mejores en nuestra actividad cotidiana para resolver mejor los problemas de las grandes mayorías nacionales.

Sólo quiero dejarles un compromiso y una convicción, derivada de una instrucción expresa del señor presidente López Portillo:

Seguiremos trabajando incansablemente, con la convicción que siempre nos mueve a hacerlo, por los más necesitados, por las clases populares de nuestro país, porque México supere sus carencias y porque seamos la gran nación que estamos construyendo todos.

Muchas Gracias.

RECONOCIMIENTO

El C. Presidente: Sin lugar a dudas esta ha sido una importante reunión. Sana para los fines democráticos de la República, por lo que esta Presidencia agradece a usted, licenciado Jorge de la Vega, secretario de Comercio, a nombre de todos los diputados, su presencia en este recinto legislativo y designa en Comisión para que acompañen al señor licenciado Jorge de la Vega cuando desee retirarse de este recinto a los siguientes ciudadanos diputados:

Guadalupe Gómez Maganda de Anaya, Angel López Padilla, Lorenzo García Zárate, Elizabeth Rodríguez de Casas, Eugenio Rosales Gutiérrez, Federico Granja Ricalde, Juan Aguilera Azpeitia, Manuel Stephens García, Hesiquio Aguilar de la Parra, Manuel Ramos Gurrión y Gustavo Gómez.

(La comisión cumple su cometido.)

El C. secretario Juan Maldonado Pereda: Señor Presidente, se han agotado los asuntos en cartera.

Se va a dar lectura a la orden del día de la próxima sesión.

ORDEN DEL DÍA

- El mismo C. Secretario:

"Segundo Período Ordinario de Sesiones 'LI' Legislatura

Orden del Día

18 de diciembre de 1980.

Lectura del acta de la sesión anterior.

El Departamento del Distrito Federal, invita al acto cívico que con motivo del 165 Aniversario fluctuoso del Siervo de la Nación, José María Morelos y Pavón, tendrá lugar el 22 del actual.

Comunicaciones de los Congresos de los Estados de Aguascalientes y Veracruz.

MINUTAS

Con proyecto de Decreto por los que se concede permiso a los CC. Ramón Monjarás Figueroa, Juan Luis Jiménez Monrroy, Martha Cecilia Philippe de De la Barrera, María del Socorro Johasen de Aragón, Ricardo Franco Guzmán y Jordi Joan Alejandre Castells Rivera, para prestar servicios en embajadas de Gobiernos Extranjeros.

Dictámenes de primera lectura

Cinco de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales con proyecto de Decreto por los que se concede permiso a los CC. José Jorge Ortíz Jiménez, Manlio Favio Fonseca Sánchez, Enrique Bermúdez Aguayo, Víctor Manuel Luqueño Gutiérrez y Angel Carlos González y Ruiz Rascón, para prestar servicios de carácter administrativo en la embajada de Estados Unidos de América en México.

De las Comisiones Unidas de Agricultura y Recursos Hidráulicos, de Gobernación y Puntos Constitucionales y de Reforma Agraria con proyecto de Ley de Fomento Agropecuario.

Dictámenes a discusión

Seis de la Comisión de Gobernación y puntos Constitucionales con proyecto de Decreto por los que se concede permiso a las CC. Irma Lourdes Melendez Ortiz de Sánchez, María Mercedes Bernal Pacheco de Bustamante, Patricia Yamel García Ramos, María Amalia Astiazarán Padilla, María Victoria Espinoza Ortega y Mercedes Muñoz Escudero, para prestar servicios de carácter administrativo en el Consulado General Americano en Tijuana, Baja California.

De la Comisión de Hacienda y Crédito Público con proyecto de Decreto que reforman las Leyes de Sociedades de Inversión y del Mercado de Valores.

De la Comisión de Hacienda y Crédito Público relativa a la Iniciativa de Ley Reglamentaria de la Fracción XVIII del Artículo 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, presentada por el Grupo Parlamentario de Acción Nacional."

- El C. Presidente (a las 23:40 horas): Se levanta la sesión y se cita para la que tendrá lugar mañana, a las 10 horas.

TAQUIGRAFÍA PARLAMENTARIA Y "DIARIO DE LOS DEBATES"