PODER LEGISLATIVO FEDERAL
DIARIO de los DEBATES

Correspondiente al Segundo Receso del Primer Año de Ejercicio
DIRECTOR GENERAL DE
CRONICA PARLAMENTARIA
Héctor de Antuñano y Lora
PRESIDENTE

Diputado Miguel Angel Islas Chío
DIRECTOR DEL
DIARIO DE LOS DEBATES
Norberto Reyes Ayala
Año I
México, DF, martes 23 de mayo de 1995
No. 7

PRIMER PERIODO EXTRAORDINARIO


SUMARIO


Dictamen de las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, con proyecto de reformas a los artículos 123 y 125 de dicho ordenamiento. Es de segunda lectura.

La diputadaMaría del Carmen Segura Rangel, presenta a nombre de su grupo parlamentario, moción suspensiva.

En contra de la moción, hace uso de la palabra el diputadoDionisio Eduardo Pérez Jácome.

Se desecha la moción suspensiva.

El diputadoJosé Eduardo Escobedo Miramontes, fundamenta el dictamen a nombre de las comisiones.

Manuel Marcué y Pardiñas, para rectificar hechos.

El diputadoJorge Andrés Ocejo Moreno, presenta moción con fundamento en el artículo 22 del Reglamento.

Presentan votos particulares de sus respectivos grupos parlamentarios, los diputados:

Francisco José Peniche y Bolio

Manuel Marcué y Pardiñas, para rectificar hechos.

Graciela Rojas Cruz

Fijan las posiciones de sus respectivos grupos parlamentarios, los diputados:

Oscar González Yáñez

René Arce Islas

Patricia Garduño Morales

Para rectificar hechos o contestar alusiones personales, hacen uso de la palabra los diputados:

René Arce Islas

Jaime Cleofas Martínez Veloz

Alejandro González Alcocer

Florentino Castro López

Ramón Miguel Hernández Labastida

Rodolfo González Macías

Gaspar Eugenio Ortiz Walls

Raúl Armando Quintero Martínez

Crisóforo Lauro Salido Almada

Víctor Manuel Quintana Silveyra

Fundamenta la posición de su grupo parlamentario, el diputadoJorge Efraín Moreno Collado.

Rectifican hechos o contestan alusiones personales, los diputados:

Francisco José Peniche y Bolio

Jorge Efraín Moreno Collado

Francisco José Peniche y Bolio

María Teresa Gomez Mont y Urueta

José Eduardo Escobedo Miramontes

Francisco José Peniche y Bolio

José Eduardo Escobedo Miramontes

María Guadalupe Cecilia Romero Castillo

José Eduardo Escobedo Miramontes

A discusión en lo general, hacen uso de la palabra los diputados:

Marco Antonio Ignacio Rascón Córdova, en contra.

José Rafael Castelazo y de los Angeles, en pro.

Rectifican hechos o contestan alusiones personales, los diputados:

Gustavo Gabriel Llamas Monjardín

José Rafael Castelazo y de los Angeles

Gustavo Gabriel Llamas Monjardín

José Rafael Castelazo y de los Angeles

Gustavo Gabriel Llamas Monjardín

José de Jesús Zambrano Grijalva

Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias

María Guadalupe Cecilia Romero Castillo

Raúl Armando Quintero Martínez

Salvador Pablo Martínez Della Rocca

Consuelo Botello Treviño

Salvador Pablo Martínez Della Rocca

En pro del dictamen hace uso de la palabra el diputadoCarlos Humberto Aceves del Olmo.

Rectifican hechos o contestan alusiones personales, los diputados:

María del Rosario Robles Berlanga

Carlos Humberto Aceves del Olmo

Gaspar Eugenio Ortiz Walls

Carlos Núñez Hurtado

Javier Viniegra Zubiria

Jorge Kondo López

En contra del dictamen pasa a la tribuna el diputado José Luis Torres Ortega.

Para rectificar hechos, los diputados:

Jaime Mariano del Río Navarro

Manuel Arciniega Portillo

En pro del dictamen el diputadoJaime Jesús Arceo Castro.

Rectifican hechos, los diputados:

Alejandro Díaz y Pérez Duarte

José Carmen Soto Correa

José de Jesús Sánchez Ochoa

Marco Antonio Ignacio Rascón Córdova

Habla en contra del dictamen el diputadoJoaquín Humberto Vela González.

La Secretaría da lectura al punto de acuerdo en relación con la reforma política del Distrito Federal, firmado por los representantes de los partidos Revolucionario Institucional, de la Revolución Democrática y del Trabajo.

Para rectificar hechos respecto a dicho documento, se concede el uso de la palabra a los diputados:

María del Carmen Segura Rangel

René Arce Islas

Joaquín Humberto Vela González

Juan Nicasio Guerra Ochoa

Ricardo Francisco García Cervantes, quien a nombre de su grupo parlamentario firma el punto de acuerdo mencionado.

Roberto Rafael Campa Cifrián

Graciela Rojas Cruz

En pro del dictamen el diputadoJuan Salgado Brito.

A discusión en lo particular, hacen uso de la palabra los diputados:

Ramón Sosamontes Herreramoro

Luis Priego Ortiz

Ramón Miguel Hernández Labastida

Florentino Castro López

Alejandro Díaz y Pérez Duarte

María Claudia Esqueda Llanes

Suficientemente discutido.

Aprobado. Pasa al Senado de la República, para los efectos constitucionales.

En memoria del diputadoJulián García Noriega.

Hace uso de la palabra el diputadoRicardo Francisco García Cervantes.

El Presidente nombra a las comisiones para informar de la clausura de los trabajos realizados durante el periodo de sesiones extraordinarias.

Presidencia del diputado Serafín Núñez Ramos



ASISTENCIA

El Presidente:

Proceda la Secretaría a pasar lista de asistencia.

El secretario Rafael Jacobo García:

Se va a proceder a pasar lista de asistencia.

Señor Presidente: hay una asistencia de 353 diputados, por lo tanto, hay quorum.

El Presidente (a las 11:57 horas):

Se abre la sesión.



ORDEN DEL DIA

El Presidente:

Se va a dar lectura al orden del día.

«Primer Periodo de Sesiones Extraordinarias.-Segundo Receso.-Primer Año.-LVI Legislatura .

Orden del día

Martes 23 de mayo de 1995.

Lectura del acta de la sesión anterior.

Dictamen a discusión

De las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, con proyecto de decreto que reforma el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.»



ACTA DE LA SESION ANTERIOR

El secretario José Iñiguez Cervantes:

Se va a dar lectura al acta de la sesión anterior.

«Acta de la sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, celebrada el lunes veintidós de mayo de mil novecientos noventa y cinco, correspondiente al Primer Periodo de Sesiones Extraordinarias del Segundo Receso del Primer Año de Ejercicio de la Quincuagésima Sexta Legislatura.

Presidencia de la diputada Gloria Sánchez Hernández

En la capital de los Estados Unidos Mexicanos, siendo las dieciocho horas con veinticuatro minutos del lunes veintidós de mayo de mil novecientos noventa y cinco, con una asistencia de trescientos diecinueve diputados, la Presidenta declara abierta la sesión.

La Secretaría da lectura al orden del día y posteriormente al acta de la sesión anterior, que se aprueba en sus términos en votación económica.

Se concede el uso de la palabra al diputado José Jesús Ortega Martínez, del Partido de la Revolución Democrática, quien presenta un punto de acuerdo, avalado por todos los grupos parlamentarios, en relación con los métodos de trabajo para las reformas a la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y su Reglamento. Se turna a la Comisión de Reglamentos y Prácticas Parlamentarias.

Para referirse al mismo asunto y apoyar esos trabajos, hacen uso de la palabra los diputados: Serafín Núñez Ramos, del Partido del Trabajo; Ramón Miguel Hernández Labastida, del Partido Acción Nacional y Píndaro Urióstegui Miranda, del Partido Revolucionario Institucional.

La Secretaría da primera lectura al dictamen de las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, con proyecto de decreto que reforma el Estatuto de Gobiemo del Distrito Federal.

Agotados los asuntos del orden del día, la misma Secretaría da lectura al orden del día de la próxima sesión y la Presidenta clausura la de hoy a las diecinueve horas con treinta y siete minutos, citando para la que tendrá lugar mañana martes veintitrés de mayo de mil novecientos noventa y cinco, a las diez horas.»

Está a discusión el acta... No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica se pregunta si se a prueba.

Los diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Aprobada, señor Presidente.



ESTATUTO DE GOBIERNO DEL DISTRITO FEDERAL

El Presidente:

El siguiente punto del orden del día es la segunda lectura al dictamen relativo al proyecto de decreto que reforma el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

En atención a que este dictamen ha sido ya impreso y distribuido entre los diputados, se ruega a la Secretaría consulte a la Asamblea si se le dispensa la lectura al dictamen.

El secretario Gerardo Ordaz Moreno:

Por instrucciones de la Presidencia, en votación económica se pregunta a la Asamblea si se le dispensa la lectura al dictamen.

Los diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Se dispensa la lectura al dictamen.

«Honorable Asamblea: a las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, fue turnada como iniciativa el punto de acuerdo de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, de fecha 30 de enero de 1995, en la que se solicita al honorable Congreso de la Unión reformar el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, para aplazar las fechas de elección e instalación de los consejos de ciudadanos a que se refiere el inciso e, de la fracción I del artículo 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:

Estas comisiones, de conformidad con las facultades que les confieren los artículos 42, 43, fracción ll, 48, 56 y demás relativos de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y los artículos 65, 87, 88 y demás relativos del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, presentan a la consideración de los integrantes de esta cámara, este dictamen con proyecto de decreto, de acuerdo con los siguientes

ANTECEDENTES

1o. El día 30 de marzo de 1995, los secretarios de la Cámara de Diputados dieron cuenta al pleno de la recepción del documento referido de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, que en su parte conducente dice:

"Primero. La Asamblea de Representantes del Distrito Federal hace una respetuosa solicitud al honorable Congreso de la Unión, para que con base en sus atribuciones, practique las reformas necesarias al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, para aplazar la fecha de las elecciones de los consejos de ciudadanos, así como la instalación de los mismos. Este aplazamiento tiene como objetivo encontrar los acuerdos indispensables para garantizar elecciones transparentes y representativas."

El presidente de la mesa directiva acordó el turno respectivo a las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal.

2o. Las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal que emiten este dictamen, se reunieron en sesión conjunta el día 19 de abril de 1995 para el análisis del asunto turnado por el pleno de esta cámara y, la elaboración del dictamen correspondiente. En esta sesión se expusieron variados puntos de vista con motivo de la petición de la Asamblea.

Asimismo, se externaron opiniones relativas a sólo modificar los meses de la elección e instalación de los consejos de ciudadanos, que en el Estatuto de Gobierno en vigor se contemplan para junio y agosto, respectivamente, y otras que se manifestaron por abordar adicionalmente, aspectos del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal que no se circunscribieran únicamente al cambio de los meses de elección e instalación, sino a puntos también sustantivos, en relación a la naturaleza de los consejeros y al procedimiento de elección mismo.

3o. Como es del conocimiento de esta soberanía, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, con base en la facultad que le confiere el artículo 79, fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, convocó a la celebración de un periodo de sesiones extraordinarias a efecto de que el propio Congreso discutiera y resolviera, entre otros asuntos, las reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

Los términos de la convocatoria expedida por la Comisión Permanente permiten no sólo atender la importante cuestión planteada el día 30 de enero de este año por la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, en cuanto al aplazamiento de los meses de elección e instalación de los consejos de ciudadanos previstos en el inciso e, fracción I del artículo 122 constitucional, sino también otros temas del mencionado Estatuto de Gobierno del Distrito Federal .

4o. Como consecuencia de lo anterior, estas comisiones unidas estimaron pertinente abordar desde luego, el análisis de las modificaciones relativas a los meses en que tendrían lugar la elección y la instalación de los consejos de ciudadanos, pero también, sobre este tema, realizar el estudio de otros aspectos esencialmente vinculados con el procedimiento electivo para la integración de esos órganos.

5o. De acuerdo con los antecedentes indicados, las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, con las atribuciones antes señaladas, presentan este dictamen con proyecto de decreto bajo las siguientes

CONSIDERACIONES

En el análisis de diversos planteamientos relativos a los consejos de ciudadanos, desde luego, uno de ellos debe referirse a los términos de la petición formulada por la Asamblea de Representantes del Distrito Federal al Congreso de la Unión, en cuanto al aplazamiento de la elección para integrar dichos consejos, previstos, en la fracción I, inciso e, del artículo 122 constitucional, pero otra cuestión no menos importante y que estas comisiones unidas consideran necesario abordar porque tiene vinculación con la conformación de los consejos de ciudadanos, es la relativa a la vía de postulación de los candidatos que, resultando electos, concurran a esos órganos.

Al respecto, estas comisiones unidas han considerado someter al pleno de la Cámara de Diputados, la reformulación de la vía de postulación de candidatos, con fundamento en los propios términos previstos en el inciso e, de la fracción I del mencionado artículo 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El precepto citado autoriza al Congreso de la Unión a expedir el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal y en él, determinar las bases de integración de un consejo de ciudadanos para cada demarcación territorial de la entidad. La última parte del inciso correspondiente preceptúa que la ley establecerá la participación de los partidos políticos con registro nacional en el proceso de integración de los consejos de ciudadanos .

El vigente artículo 123 del citado Estatuto de Gobierno, dispone la exclusividad de los partidos políticos con registro nacional para la presentación de candidatos a consejeros ciudadanos.

Esta última disposición cierra la posibilidad a la presentación de candidaturas que no tengan relación o afinidad con los partidos políticos, pero sobre todo, si bien está ajustada al marco constitucional que delegó en el estatuto la determinación de la participación de los partidos en el proceso de integración y a ellos, el estatuto en vigor les dio esa función exclusiva y guarda menor concordancia y armonía en esencia con la propia naturaleza que el mismo Estatuto de Gobierno de acuerdo con la Constitución da a los consejos de ciudadanos.

Estos, de conformidad con el artículo 120 del Estatuto de Gobierno, son órganos de representación vecinal y de participación ciudadana. No son órganos de gobierno del Distrito Federal porque no se encuentran contemplados en el inciso b, de la fracción I del artículo 122 constitucional ni tampoco son órganos de la administración pública del Distrito Federal porque el Constituyente Permanente quiso diferenciarlos al ubicarlos en bases distintas de la misma fracción I de dicho artículo 122.

El propio Estatuto de Gobierno en vigor ratifica esta interpretación al regular en títulos distintos a la administración pública del Distrito Federal y a los consejos de ciudadanos.

Estas consideraciones llevan a estas comisiones unidas a proponer que la postulación de candidatos a consejeros sea de la exclusividad de los vecinos residentes en la respectiva área vecinal electoral de que se trate y no de los partidos políticos con registro nacional. Estos últimos tienen sus propios espacios que, en el Distrito Federal, lo constituyen la Asamblea de Representantes, la Cámara de Diputados y el Senado de la República.

Sesenta y seis posiciones en la primera, 40 uninominales más curules de representación proporcional por su integración en la primera circunscripción plurinominal en la Cámara de Diputados, y cuatro posiciones en la Cámara de Senadores. Son espacios en donde la exclusividad de los partidos políticos guarda relación con la naturaleza de órganos de poder público que tienen esas instituciones del Estado.

Las comisiones unidas estiman que el espacio de órganos de representación vecinal debe corresponder a los vecinos y que desde luego, acatando la disposición final del inciso e, fracción I del artículo 122 constitucional, el Congreso de la Unión, por determinación en el Estatuto de Gobierno, establezca la participación de los partidos en el proceso de integración, en ciertas etapas fundamentales de aquél, a efecto de que los partidos intervengan, como lo señale la ley que dicte la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, en la integración y vigilancia de dicho procedimiento, para asegurar transparencia, certidumbre, imparcialidad y objetividad en la organización y en los resultados.

Es así que las comisiones unidas que emiten este dictamen, han coincidido en la necesidad de replantear la integración de los consejos de ciudadanos, partiendo de su caracterización constitucional como órganos ciudadanos y su concepción en el Estatuto de Gobierno como de representación vecinal y de participación ciudadana, para dar paso con la modificación al artículo 123 del último ordenamiento citado, a la postulación de candidatos avalados por ciudadanos que residan en las áreas vecinales respectivas, con ello, se garantiza que tengan una base de representación, incluso desde la candidatura, preservando la última parte del inciso e, de la fracción I del artículo 122 constitucional mencionado, al señalar la participación de los partidos políticos en el proceso de integración de los consejos.

En relación al aval ciudadano, para el caso de hallarse irregularidades bien en la autenticidad de las firmas o en la residencia de los firmantes, se prevé la no procedencia del registro.

Ahora bien, por disposición transitoria del decreto de reformas constitucionales publicado el 25 de octubre de 1993, se determina que los consejos de ciudadanos se elegirán e instalarán en 1995, conforme a las disposiciones del Estatuto de Gobierno y las leyes respectivas.

Al respecto, la determinación de los meses para la elección e instalación de los consejos de ciudadanos en el artículo 125 del Estatuto de Gobierno expedido por el Congreso de la Unión, obedeció a la intención de asumir una corresponsabilidad con un órgano local de gobierno respecto del cumplimiento de la disposición transitoria del decreto de reformas constitucionales de octubre de 1993 referido, motivada principalmente porque en el Estatuto de Gobierno se contienen los principios esenciales de un procedimiento electivo del que forman parte natural las fechas de integración e inicio de funciones del cuerpo electo de que se trate.

Los momentos que el país vive, obligan a la implementación eficaz de los cambios gestados; es así que el proceso para la integración de los consejos de ciudadanos ha de prepararse debidamente para alcanzar su objetivo. Lo anterior se desprende de las consideraciones que motivaron a la Comisión de Gobierno de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, para someter a su pleno el día 30 de enero de 1995, la aprobación del acuerdo por el que se solicita al Congreso de la Unión "...con base en sus atribuciones, practique las reformas necesarias al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, para aplazar la fecha de las elecciones de los consejos de ciudadanos, así como la instalación de los mismos...".

Las comisiones unidas que emiten este dictamen, al atender el asunto a que se ha venido haciendo referencia, consideran pertinente someter al pleno de la Cámara de Diputados una reforma al artículo 125 del Estatuto, de Gobierno, a fin de que la elección de los consejeros ciudadanos se realice en el mismo año de los procesos electorales federales.

En esta razón, atento a lo que dispone el artículo 123 vigente respecto a la duración de los consejeros ciudadanos en su función por tres años y dado que la Constitución Federal obliga por disposición transitoria a celebrar su elección en 1995, estas comisiones estiman que los que resulten electos en el año mencionado concluyan su función en 1997, de manera que a partir de este año, aun cuando se trate de un proceso electivo independiente se realice en el mismo año que los procesos electorales federales.

De este modo, por única vez, este año, dado que el artículo sexto transitorio del decreto de reforma constitucional publicado en octubre de 1993 así lo manda, las elecciones se celebrarán el segundo domingo del mes de noviembre y la instalación en el mes de diciembre, en la fecha que determine la Asamblea de Representantes al expedir la ley que regule la participación ciudadana.

De ser aprobado este dictamen con proyecto de decreto, ese proceso, en el que múltiples actores concretarán recursos y esfuerzos, se llevará a cabo sin precipitaciones, cuidando todos sus actores que para cada una de sus etapas se logre la mayor transparencia y certidumbre.

Por las consideraciones antes señaladas, las comisiones unidas que suscriben, se permiten someter a la consideración del pleno de la Cámara de Diputados, el siguiente

PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN LOS ARTICULOS 123 Y 125 DEL ESTATUTO DE GOBIERNO.DEL DISTRITO FEDERAL Y SE ADICIONA UN ARTICULO DECIMOSEPTIMO TRANSITORIO AL DECRETO DE FECHA 14 DE JUNIO DE 1994 POR EL QUE SE EXPIDIO DICHO ESTATUTO

" Artículo primero. Se reforman los artículos 123 y 125 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, para quedar como sigue:

Artículo 123. Los consejeros ciudadanos serán electos por fórmula, integrada por un propietario y un suplente, que en cada área vecinal en que se dividan las delegaciones podrán presentar para su registro los ciudadanos vecinos del área correspondiente, en los términos que establezca la ley.

Cada una de las solicitudes de registro de fórmulas deberán estar avalada por al menos el 4% de los ciudadanos que residan en el área vecinal de que se trate, inscritos en el padrón electoral federal. La ley determinará los requisitos que deberá reunir la solicitud para los efectos de la identificación y la comprobación de la residencia de los firmantes, así como los procedimientos de verificación.

No procederá el registro en los casos en que los órganos competentes comprueben irregularidades respecto de la autenticidad de las firmas o de la residencia manifestada en la solicitud.

Cada ciudadano tiene derecho de apoyar el registro de una sola fórmula de candidatos.

Los partidos políticos con registro nacional participarán en el proceso de integración de los consejos de ciudadanos en lo relativo a la organización y vigilancia de la elección, en los términos que disponga la ley que dicte la Asamblea de Representantes del Distrito Federal.

Artículo 125. Los consejos de ciudadanos se renovarán en su totalidad cada tres años. La elección se efectuará en la misma fecha que la legislación electoral federal prevea para la realización de los de diputados federales y representantes a la Asamblea del Distrito Federal.

Artículo segundo. Se adiciona un artículo decimoséptimo transitorio al decreto por el que se expidió dicho estatuto, de fecha 14 de junio de 1994, publicado el día 26 de julio del mismo año en el Diario Oficial de la Federación, para quedar en los siguientes términos:

Decimoséptimo. Para el año de 1995, la elección de los consejos de ciudadanos se realizará el segundo domingo del mes de noviembre y la fecha de su instalación en el mes de diciembre se determinará por la ley que expida la Asamblea de Representantes del Distrito Federal.

TRANSITORIOS

Primero. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Segundo. Los consejeros ciudadanos electos en el año de 1995 desempeñarán sus funciones desde la instalación de los consejos de ciudadanos en el mes de diciembre de dicho año hasta el día anterior al que tomen posesión los que sean electos en 1997, de conformidad con lo que disponga la ley.

Tercero. Publíquese en la Gaceta Ofcial del Departamento del Distrito Federal.

Salón de sesiones de la Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión, a los 22 días del mes de mayo de 1995.-Por las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, diputados: Dionisio Eduardo Pérez Jácome, Oscar Guillermo Levín Coppel, José Eduardo Escobedo Miramontes, Patricia Garduño Morales, Adolfo Ramón Flores Rodríguez, Ignacio Cuauhtémoc Paleta, Jaime Mariano del Río Navarro, Víctor Alvarez Trasviña, José Rafael Castelazo y de los Angeles, Ofelia Casillas Ontiveros, Florentino Castro López, Ignacio Contreras Flores, Ana María Adelina Licona Spínola, José Noe Mario Moreno Carbajal, Carlos Alfonso Reta Martínez, Alejandro Rojas Díaz-Durán, Víctor Manuel Rubio y Ragazzoni, José Sánchez Juárez, Luis Alberto Contreras Salazar, Francisco Maldonado Ruiz, María Elena Alvarez Bernal, Javier Viniegra Zubiria, Carmen Segura Rangel, Miguel Hernández Labastida, Manuel Arciniega Portillo, René Arce Islas, Ramón Sosamontes Herreramoro, Oscar González Yáñez, Ricardo García Cervantes, Fructuoso López Cárdenas, José de Jesús Zambrano, Jorge Efraín Moreno Collado, Ignacio Ovalle Fernández, Franciscana Krauss Velarde, Saúl González Herrera, Píndaro Urióstegui Miranda, Wilfrido Isidro Muñoz Rivera, Armando Octavio Ballinas Mayes, Ernesto de Jesús Luque Feregrino, Ignacio González Rebolledo, Augusto Gómez Villanueva, José Ramírez Gamero, Luis Garfiás Magaña, Victor Samuel Palma César, Oscar Villalobos Chávez, Fernando Pérez Noriega, Francisco Peniche y Bolio, Francisco Martínez Rivera, Salvador Beltrán del Río, Juan Antonio García Villa, José Mauro González Luna, Leonel Godoy Rangel, Juan Nicasio Guerra Ochoa, José Narro Céspedes, Marco Antonio Rascón Córdova y Graciela Rojas Cruz.»

Es de segunda lectura.

La diputada María del Carmen Segura Rangel(desde su curul):

Señor Presidente: pido la palabra para una moción suspensiva.

El Presidente:

Esta Presidencia concede el uso de la palabra a la diputada Carmen Segura Rangel.

La diputada María del Carmen Segura Rangel:

Señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Es lamentable que en aras de sacar adelante una determinación unilateral, los diputados del Partido Revolucionario Institucional, sin recato alguno hayan infringido disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como de la Ley Orgánica y Reglamento Interior del mismo Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, tanto en el fondo del asunto que nos ocupa como en el proceso legislativo.

Esta intervención hará referencia sólo a violaciones en el proceso legislativo con el objeto de fundamentar la presente moción suspensiva.

Con fecha 30 de enero de 1995, la Asamblea de Representantes del Distrito Federal aprueba con el voto de cuatro de los cinco partidos políticos ahí representados el punto de acuerdo por el que solicita al Congreso de la Unión practique las reformas necesarias al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, para aplazar la fecha de las elecciones de los consejeros ciudadanos, así como la instalación de los mismos.

Si bien ese órgano de representación popular tiene el derecho de iniciar leyes en materia del mismo Distrito Federal, de conformidad con el artículo 122 de la Carta Magna, en el caso no lo ejercitó y presentó un punto de acuerdo que de ninguna manera es una iniciativa como se pretende forzar a equipararlo en el supuesto dictamen que hoy buscan los legisladores priístas someter a debate en este pleno, ni se turnó a comisiones como una iniciativa, como se afirma en su contenido.

Ahora, de manera contradictoria, flexible y hasta convenenciera, se invoca la petición de la Asamblea de Representantes cuando se trata de darle un sustento al documento; pero cuando se trata de fundamentar su alcance ya no se invoca tal petición que se circunscribe a la fijación de fechas; entonces se busca justificar el exceso en su alcance en el contenido de la convocatoria de la Comisión Permanente a este periodo de sesiones extraordinarias.

Las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal a las que se turnó el punto de acuerdo, convocaron a sus miembros el día de ayer a una junta; en ella, se dio lectura a una propuesta del Partido Revolucionario Institucional, para modificar los artículos 123 y 125 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal y adicionar al mismo un artículo diecisiete transitorio, propuesta que debió cumplir el trámite legislativo a través de su presentación ante el pleno para ser turnada a las correspondientes comisiones como lo ordena el artículo 56 del Reglamento Interior, a efecto de estudiarla, analizarla y dictaminarla en términos del segundo párrafo del artículo 48 de la Ley Orgánica del Congreso.

En cambio, en dicha junta no se dio a conocer proyecto de dictamen alguno para cumplir con lo que establece el artículo 60 de nuestro Reglamento Interno, ni los miembros de ambas comisiones fuimos convocados a reunión posterior para tal efecto.

El caso es que ahora se pretende presentar a debate como dictamen esa propuesta, que a lo sumo tendrá el carácter de una iniciativa que en ejercicio de su derecho presentan los diputados del PRI, misma que deberá cubrir todos y cada uno de los trámites legislativos.

Tal vez compañeros, no debiera extrañar esa cadena de violaciones que se ha generado desde que se abrió el periodo de sesiones extraordinarias. Al no cumplir el Presidente de la Comisión Permanente con lo ordenado por el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su segunda parte, para que a la apertura de las sesiones extraordinarias del Congreso de la Unión o de una sola de sus cámaras, informara acerca de los motivos o razones que originaron la convocatoria, informe que nunca se presentó.

A esa violación se sumaron otras. En cuanto a este tema la razón o motivo de tal convocatoria se circunscribía sólo al cambio de fechas para abrir a otros puntos el estatuto, debió presentarse una iniciativa ante este pleno y ciertamente se hicieron esfuerzos para consensar una propuesta que fuera sometida al trámite legislativo. Pero el protagonismo y el proyecto personal del presidente de la Comisión del Distrito Federal, convierte una propuesta de su partido en dictamen legislativo, lo cual es inadmisible.

No debemos pues, compañeros, permitir que se convierta en costumbre la violación a la Constitución y a las leyes secundarias en esta cámara. Quienes tenemos la encomienda de elaborarlas, somos los primeros obligados a su cumplimiento. Y si de veras queremos un país de leyes donde impere el derecho y la justicia, debemos empezar por cumplir escrupulosamente las que regulan los trabajos del Congreso de la Unión y de sus cámaras.

Humberto Roque Villanueva, ha declarado que se daría todo el tiempo necesario de forma tal que si hubiese podido, sin violentar los procedimientos, conocer de otros puntos diferentes a los que marca la convocatoria. Y si hubieran podido presentar, claro, siempre y cuando hubiera una iniciativa y un dictamen. Pero nada de ello se dio.

De ninguna manera los diputados que hoy fundamentamos esta moción suspensiva, aceptamos el calificativo que dio el coordinador del grupo priísta en el Distrito Federal, en conferencia de prensa el día de ayer, de que el asunto constitucional, es un asunto absurdo que se discutirá hoy en este pleno.

Ello es muestra señoras y señores, del profundo desdén hacia las disposiciones constitucionales de él y que tristemente comparten otros diputados de su partido.

No basta autopromoverse como demócrata ni anunciarse respetuoso de la pluralidad política, sino practicar de manera cotidiana la convivencia plural que implica madurez para reconocer cuando el adversario tiene la razón.

Respeto a los compromisos contraídos para el avance democrático plasmados en contenidos legales. Respeto también la legalidad en el fondo y en las formas, en el desempeño de las tareas legislativas. Y de gran importancia en esa convivencia es el respeto en el trato evitando calificativos hacia el adversario, que ofenden y sólo evidencian ligereza de quien los profiere.

Señoras y señores diputados: por los argumentos y fundamentos expuestos, es inadmisible considerar el documento que hoy se pretende debatir, un dictamen. Por ello, los suscritos diputados integrantes del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, con fundamento en el articulo 110 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, sometemos a la consideración de esta Asamblea, la siguiente proposición de

MOCION SUSPENSIVA

«Unico. Que se regrese a las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, el presente asunto, a efecto de que se cubran los trámites legislativos para la elaboración del dictamen relativo al punto de acuerdo de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, donde solicita el cambio de fecha de elección e instalación de los consejos de ciudadanos. Asimismo proceder al estudio, análisis y dictamen de la iniciativa del Partido Revolucionario Institucional, para reformar los artículos del estatuto, no relacionados con la petición de la Asamblea de Representantes.

Salón de sesiones de la Cámara de Diputados.-Firmamos los siguientes diputados del Partido Acción Nacional, representantes del Distrito Federal: Miguel Hernández Labastida, Alejandro Díaz y Pérez Duarte, David Vargas, Fernando Pérez Noriega, Alejandro González Alcocer, Kurt Antonio Thomsen, María Elena Alvarez de Vicencio, Patricia Garduño Morales, Manuel Arciniega, Javier Viniegra, y la de la voz: María del Carmen Segura Rangel.»

Dejo en poder de esta Secretaría, la presente proposición de moción suspensiva, solicitando se lleve a cabo de manera nominal, la toma de votación.

El Presidente:

Se concede el uso de la palabra, al diputado Dionisio Pérez Jácome, para hablar en contra de la moción presentada.

El diputado Dionisio Eduardo Pérez Jácome:

Con la venia del señor Presidente; honorable Asamblea:

Me es muy grato volver a debatir con una compañera tan estimada, tan apreciada y reconocida en su competencia desde la LIV Legislatura. No había tenido oportunidad de hacerlo; qué bueno que ahora se dé el tiempo y la forma para poder cumplirlo.

Ha planteado el Partido Acción Nacional por conducto de la diputada Segura, una moción suspensiva, que formalmente, en términos del Reglamento, nos obliga a contestar y obviamente a presentar los argumentos para desvirtuar la supuesta inconstitucionalidad, en la forma y en el fondo a que aludió la preopinante,así como la supuesta ilegalidad del procedimiento seguido.

El dictamen ha sido presentado formalmente, fue firmado conforme el reglamento ordena, por más de la mitad de los miembros de ambas comisiones; fue discutido en las comisiones; fue leído el día de ayer en primera lectura y hoy con la dispensa de segunda lectura, se cumplió también el trámite reglamentario.

Se ha dicho que no cumple un primer requisito formal la petición de la Asamblea de Representantes, porque no constituye una iniciativa.

Cabe advertir que no sólo el artículo constitucional invocado, el 122 constitucional, fracción IV inciso f, atribuye a la Asamblea de Representantes esa calidad, sino que además le fue reconocida expresamente la condición de iniciativa a la solicitud presentada por la Asamblea de Representantes, aunque en su forma en extremo respetuosa en su redacción hacia este Congreso de la Unión, lo que no es una crítica, sino el reconocimiento a la atención que tuvo para con nosotros la Asamblea de Representantes, no le hubiera llamado así, le llamó respetuosa solicitud.

Pero, tan era iniciativa y tan propició la reunión expresa del 19 de abril de las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Departamento del Distrito Federal, para dictaminarla como iniciativa, que la propia bancada del Partido Acción Nacional, el 25 de abril nos formuló en esta tribuna un extrañamiento, una excitativa técnicamente hablando, con fundamento en el artículo 58 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, para que atiendan y dictaminen la solicitud de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, de fecha 30 de enero de 1995, a efecto de que se realicen las reformas necesarias al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

Por si no fuera ése un fundamento de constitucionalidad y de legalidad en cuanto a la intervención de las comisiones, cabe advertir que se cumplió también lo dispuesto en las leyes internas que regulan la vida de nuestro cuerpo legislativo y particularmente de la Comisión Permanente, al presentarse ante la Comisión Permanente la solicitud de un periodo extraordinario que comprendía, precisamente, este tema entre uno de los que deberían tocarse.

Me ha tocado el honor de presidir también la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales de la Comisión Permanente. Y por ello me tocó suscribir el dictamen respectivo a las solicitudes del Partido Acción Nacional, del Partido Revolucionario Institucional y del Partido de la Revolución Democrática, para que se celebrara este periodo.

Y en uno de los puntos del proyecto de convocatoria aprobado por el pleno de la permanente, expresamente se dijo: "El Congreso de la Unión es convocado para el estudio, discusión y, en su caso, aprobación de reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal".

En la cámara se discutió, tanto en la comisión como en muchas reuniones informales de los grupos parlamentarios, en torno a las diversas alternativas que se presentaban en esta cuestión. Se buscaron consensos. Ha sido inclusive testigo de honor de este esfuerzo, de todos los partidos por lograr fórmulas de acuerdo, toda la prensa nacional.

Diversos intentos, porcentajes en juego. Finalmente no se llegó al consenso y por ello, la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional presentó su propia propuesta en el seno de las comisiones.

Lo hizo formalmente. Tengo también la propuesta formal, con su sello de recibido por ambas comisiones, presentada por los diputados del Partido Revolucionario Institucional. Y debe advertir expresamente, sobre todo cuando estamos ya en los albores de una revisión exhaustiva de la Ley Orgánica del Congreso y del Reglamento Interior, que en ninguno de los preceptos vigentes se obliga a que una propuesta o una iniciativa de los diputados se presente inicialmente en la tribuna de la cámara.

Ha habido una práctica que ha llevado en muchas ocasiones a seguir este procedimiento. Pero en muchos otros casos no se ha procedido así. Tan es verdad que un sinnúmero de reformas, a propuesta del Ejecutivo o de los propios diputados, se han integrado, se han formado, han tenido su crisol en comisión por iniciativa, por propuesta, por solicitud, por sugerencia de los diputados en la comisión.

A lo que obliga el reglamento en efecto, es a que la comisión, salvo con dispensa especial que en los términos del 58 y del 59 del reglamento le conceda el pleno, conozca de esas propuestas.

Pero eso fue precisamente lo que ocurrió. Las comisiones que tenían la encomienda de analizar la iniciativa; aunque no le hubiese llamado así, la iniciativa legal y constitucional de la Asamblea de Representantes para promover una reforma al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, recibieron también una propuesta, una iniciativa formal, de un grupo de diputados, la discutieron, la analizaron y la votaron.

Ciertamente por una mayoría, por el único respaldo de mi partido, pero en ello no hay ninguna responsabilidad o culpabilidad de parte nuestra .

Tuvimos el día de ayer una sesión, hago o doy honor a quien honor merece, en que los señores diputados del Partido Acción Nacional y los señores diputados del Partido de la Revolución Democrática escucharon de boca del señor diputado Escobedo, primero la lectura de la propuesta en sí, después la glosa de esa propuesta y después nos manifestaron también respetuosamente que para ellos la propuesta era de descartarse y que no querían ya participar en la discusión y esperarían a que se les turnara el proyecto de dictamen para su firma o su rechazo.

Yo no escuché eso que algún medio muy respetable afirma de: "que se queden esos bueyes con su proyecto", no lo escuché, para mi hubo expresiones de respeto, definitivamente, pero sí hubo participación de los compañeros del Partido Acción Nacional y del Partido de la Revolución Democrática en la reunión celebrada.

Nos quedamos solos, sí, nos quedamos solos e inclusive pudimos discutir, está la versión estenográfica a la disposición de ustedes, en términos inclusive de reducir algún porcentaje exigible originalmente en la propuesta para el registro de candidatos, pero en definitiva, la decisión que se tomó, confirmó ese nuevo camino de apertura democrática que asigna a unos órganos, al órgano fundamental en nuestro marco jurídico en el Departamento del Distrito Federal de participación ciudadana, la calidad de órgano representativo; no de órgano de gobierno; no de órgano de administración pública .

Definitivamente los partidos políticos son bienvenidos siempre, más ahora que nunca, a la vida democrática y a las contiendas electorales de nuestro país, pero la Constitución y la ley señalan a qué contiendas están reservados en su participación integral, desde propuesta, abanderamiento como ahora se le llama, promoción, postulación y finalmente registro. Y en este caso la Constitución es expresa cuando delega en la ley, en la ley que emitirá la autoridad y en este caso será la Asamblea de Representantes, lo es en la ley también que este Congreso de la Unión legisla, en el Estatuto Orgánico de Gobierno del Departamento del Distrito Federal, el grado de participación que tendrán los partidos políticos.

Los partidos políticos en la, llamémosle contienda electoral para elegir consejeros ciudadanos, tendrán una función muy importante en la organización, en la vigilancia, en la transparencia del proceso. No son órganos definitivamente de naturaleza política, ni tienen esas funciones asignadas, de ahí que su función sea diferente. Llegará el momento en que los partidos políticos puedan asumir otras responsabilidades también para estos casos. Quizá, en esta ocasión se intentó un camino alternativo, no hubo consenso y; sin embargo, la posición que mi partido ha sustentado es totalmente legal y absolutamente constitucional.

No hay pues ninguna infracción a mandato constitucional, no hay tampoco ninguna violación a una disposición legal.

El artículo 41 constitucional ciertamente expresa que la ley determinará las formas específicas de la intervención de los partidos. En este caso el Estatuto de Gobiemo, el Estatuto del Distrito Federal lo va a establecer si el voto de este pleno sanciona, si aprueba, si respalda, si apoya el dictamen que se está presentando a Ia consideración de ustedes.

No me queda más que agregar: agradezco el que se me haya brindado la oportunidad de reiniciar este diálogo con una compañera diputada tan estimable y ruego a ustedes confirmen la validez de mis argumentos, rechazando la moción suspensiva que se ha presentado para la discusión de este dictamen. Muchísimas gracias.

El Presidente:

Consulte la Secretaría a la AsambIea, en votación nominal, si se admite o se desecha la moción suspensiva presentada por la diputada Carmen Segura Rangel.

El secretario Gerardo Ordaz Moreno:

En votación nominal, se pregunta si se acepta o se desecha la moción suspensiva presentada por la diputada María del Carmen Segura Rangel.

(Votación .)

Señor Presidente; señores diputados:

Con la aclaración de que se presentó una persona diciendo ser Javier Guízar y que rectificaba su voto habiendo votado afirmativamente y que quería votar en contra, damos el resultado de la votación: 79 votos a favor de la moción suspensiva y 252 votos en contra.

En consecuencia... Se desecha la moción suspensiva.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Eduardo Escobedo Miramontes, para fundamentar el dictamen, de conformidad con el artículo 108 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Debatimos hoy el proyecto surgido de las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, con la propuesta de modificaciones a los artículos 123 y 125 del Estatuto del Gobierno del Distrito Federal, así como la adición de un artículo decimoséptimo transitorio al decreto original, por el cual se expidió el referido Estatuto de Gobierno del año de 1994.

Para ubicarnos en la importancia de lo que hoy las comisiones unidas están proponiendo a este pleno, tenemos que hacer referencia necesariamente a las reformas constitucionales realizadas a 10 artículos de la Carta Magna y con la adición a dos más de ellos en el año de 1993.

En ese año, como sabe esta soberanía, se reformularon las bases...

El Presidente:

Permitame, señor diputado. Para una moción, tiene la palabra el señor diputado Thomsen.

El diputado Kurt Antonio Thomsen D'Abbadie(desde su curul):

Con su permiso, señor diputado Escobedo.

Con fundamento en los artículos 105 y 108 del Reglamento Interior del Congreso de la Unión, solicito al diputado Escobedo que se encuentra fundamentando el dictamen de las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, que para ilustrar la discusión se sirva dar lectura a las constancias que obran en el expediente, especialmente a la iniciativa de ley o decreto que supuestamente da motivo al dictamen que nos presenta para su discusión.

Solicito lo anterior porque en los considerandos del dictamen se reconoce que en las comisiones unidas se presentó una solicitud de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal relativa a modificar las fechas de la elección e instalación de los consejos ciudadanos y que a partir de dicha solicitud de reformas al estatuto jurídico del Distrito Federal, en la misma comisión se externaron opiniones y variados puntos de vista sustantivos en relación a la naturaleza de los consejeros y al procedimiento de elección.

Del análisis del dictamen que se está fundamentando, no se desprende que hubiera existido un documento del que se deriven todas las reformas que se proponen, por lo que el mismo resulta dogmático y carente de sustento alguno. Agradezco su puntual respuesta a la presente solicitud.

El Presidente:

Adelante, señor diputado.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Gracias, señor Presidente.

Con su permiso, quisiera yo hacer dos puntualizaciones o dos señalamientos a lo que ha comentado el señor diputado que ha expresado la moción referida.

Primero. Quedó muy claro, señor diputado, en la exposición de nuestro compañero Dionisio Pérez Jácome, como presidente de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, la validez, la constitucionalidad y la legalidad del procedimiento a que se sujetaron las mismas comisiones en el trámite que se dio al documento enviado por la Asamblea de Representantes del Distrito Federal...

El diputado Kurt Antonio Thomsen D'Abbadie(desde su curul):

Señor Presidente, una nueva moción.

No es el tema al que se está refiriendo el señor diputado lo que yo solicité. Yo estoy pidiendo se dé lectura a las constancias que obran en el expediente de este dictamen.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Señor Presidente, si el señor diputado tuviera la paciencia de escucharme y de no interrumpirme, dado que dije claramente que iba a hacer dos señalamientos al respecto. Si tuviera un poquito de paciencia pues podríamos darle continuidad a esto.

El Presidente:

Adelante, señor diputado.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

La primera puntualización es la que he dejado señalada, está clara la constitucionalidad, está clara la legalidad y el cumplimiento de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y del reglamento que norma los trabajos del propio Congreso...

Con mucho gusto. Me parece que es ocioso, dado que ustedes conocen la propuesta, el documento que envió la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, a ello incluso obedeció una excitativa que como ha dicho aquí el diputado Pérez Jácome, hicieron ustedes como Partido Acción Nacional en esta tribuna, excitando a las comisiones para que dictaminaran y por lo tanto un juicio de carácter particular que me parece ocioso, repito, darle lectura a ese documento pero con mucho gusto, señor diputado, yo no tengo inconveniente si el señor Presidente ordena a la Oficialía Mayor...

El Presidente:

Sí, señor diputado. Está fundamentada la petición del señor diputado, en el artículo 108. Adelante con la lectura.

El diputado Kurt Antonio Thomsen D'Abbadie(desde su curul):

Señor Presidente. Pero sí quiero aclararle al diputado Escobedo, que en primer lugar no estamos convencidos de lo que está diciendo...

El Presidente:

Señor diputado. Se está atendiendo su petición, se va a dar lectura al documento que usted pidió.

El diputado Kurt Antonio Thomsen D'Abbadie:

Que se dé lectura al documento, por favor.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Eso es lo que usted pidió, diputado, no sé si está convencido o no está convencido, usted pidió que se leyera y se va a leer.

Dice el documento de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal: "Acuerdo de la Comisión de Gobierno por el que solicita al honorable Congreso de la Unión reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

CONSIDERANDO

I. Que de acuerdo al artículo 122 fracción IV inciso g, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, esta Asamblea es competente para legislar en materia de participación ciudadana.

II. Que el artículo 73 fracción Vl de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos otorga al honorable Congreso de la Unión la facultad de expedir el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, mismo que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de julio de 1994, y legislar en lo relativo al Distrito Federal, salvo las materias expresamente conferidas a la Asamblea.

III. Que los artículos 42, fracción IX en relación con el 126 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, reiteran a la Asamblea de Representantes la facultad para legislar en materia de participación ciudadana;

IV. Que el decreto por el cual se reforman diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 25 de octubre de 1993, en su artículo sexto transitorio indica que los consejos de ciudadanos se elegirán e instalarán en 1995, conforme a las disposiciones del propio estatuto;

V. Que el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, en su artículo 125, establece que la elección de consejos de ciudadanos deberá celebrarse en el mes de junio y su instalación en el mes de agosto de 1995;

VI. Que la convocatoria de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal para la celebración del primer periodo de sesiones extraordinarias establece, entre otros puntos a tratar, el relativo a la iniciativa de ley de participación ciudadana del Distrito Federal;

VII. Que los trabajos conjuntos de los diversos grupos partidistas representados en esta Asamblea en torno de la iniciativa de ley de participación ciudadana, buscan establecer consensos; en este orden de ideas estimamos de gran importancia dejar que dichos trabajos avancen al ritmo que requieran las diversas fuerzas politicas para ello;

VIII. Que el proyecto de iniciativa de ley de participación ciudadana aún no ha sido concluido;

IX. Que del análisis en torno del proyecto de ley de participación ciudadana que se ha venido realizando ante diversas instancias, existe un consenso mayoritario en el sentido de aplazar la discusión y aprobación, en su caso, de dicha ley, a fin de permitir que la misma contemple amplios consensos entre los diversos grupos partidistas que participan;

X. Que con fecha 25 de enero de 1995, la mesa para la reforma política del Distrito Federal, emitió una convocatoria para que la ciudadanía y las organizaciones de la ciudad participen en los foros públicos de consulta sobre la reforma política para el Distrito Federal, mismos que se han estado realizando y que concluyen el 14 de marzo próximo;

XI. Que los resultados de esos foros serán analizados por la mesa y sus conclusiones podrán influir en la legislación del Distrito Federal, y...

El Presidente:

Señor diputado, discúlpeme.

Sí, diputado Marcué.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas (desde su curul):

Que hable con más tranquilidad, porque no se está oyendo.

El Presidente:

Gracias, señor. Adelante, señor diputado Escobedo.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Con mucho gusto voy a tratar de hacerlo, señor Presidente .

Quiero reiterar nada más ante esta soberanía, que este documento es del conocimiento del pleno de esta Asamblea, puesto que esta Asamblea turnó a las comisiones unidas, incluso hay una excitativa sobre el mismo. Lo leo, señora diputada, por petición de otro compañero.

En virtud de lo anterior, la Comisión de Gobierno de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, I Legislatura, tiene a bien suscribir el siguiente

«ACUERDO

Primero. La Asamblea de Representantes del Distrito Federal, hace una respetuosa solicitud al honorable Congreso de la Unión para que, con base en sus atribuciones, practique las reformas necesarias al Estatuto de Gobiemo del Distrito Federal, para aplazar la fecha de las elecciones de los consejos de ciudadanos, así como la instalación de los mismos. Este aplazamiento tiene como objetivo encontrar los acuerdos indispensables para garantizar elecciones transparentes y representativas.

Segundo. Toda vez que la iniciativa de ley de participación ciudadana, en la que han trabajado todos los grupos partidistas representados en esta Asamblea, aún no se encuentra concluida, se determina posponer su discusión y aprobación, en su caso.

Dado en el salón de sesiones de la Comisión de Gobierno, el 30 de enero de 1995.-Firman los representantes: Manuel Jiménez Guzmán, María Dolores Padierna Luna, Jorge Emilio González Martínez, Luis Velázquez Jaacks, Paloma Villaseñor Vargas, Amado Treviño Abatte y Francisco González Gómez.»

Este documento es el que obra en el expediente con el número 152, integrado en esta Cámara de Diputados.

Igualmente, a petición de lo que el señor diputado ha solicitado para su ilustración, doy lectura a este mismo documento que obra en el expediente referido:

Diputado Dionisio Pérez Jácome, presidente de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales; diputado Oscar Levin Coppel, presidente de la Comisión del Distrito Federal. Presentes.

Teniendo como antecedente el punto de acuerdo de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal de enero de 1995, que trata del aplazamiento de las fechas de elección e instalación de los consejos de ciudadanos del Distrito Federal, los suscritos, diputados del Partido Revolucionario Institucional miembros de las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal de la LVI Legislatura de la Cámara de Diputados, a las que fue turnado el asunto en marzo de este año y tomando en cuenta las variadas opiniones y planteamientos que se vertieron al respecto, proponemos a la Comisión del Distrito Federal la atención de aspectos que se estiman de esencial importancia para la elaboración, en su caso, del documento que contenga las reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal en lo relativo al tema de los consejos de ciudadanos.

La Cámara de Diputados fue convocada a un periodo de sesiones extraordinarias en el que se tratará la materia que nos ocupa, por ello consideramos como oportunidad ideal la revisión de la postulación de candidatos a tales órganos. El artículo 123 del citado Estatuto de Gobierno dispone que sólo los partidos políticos con registro nacional pueden presentar candidatos a consejeros ciudadanos.

Atendiendo a que estos consejos son órganos de representación vecinal y de participación ciudadana, como se desprende de nuestra Carta Magna y como así lo dice el estatuto citado, es natural plantear, como lo hacemos, la exclusividad de la postulación de candidatos por los ciudadanos, vecinos de las respectivas áreas vecinales en las delegaciones y no de los partidos políticos, ya que éstos integran a través de los representantes de elección popular diversos órganos de gobierno como lo son la propia Cámara de Diputados, la de senadores, así como la Asamblea de Representantes del Distrito Federal.

A lo anterior se llegaría, modificando el artículo 123 del Estatuto de Gobierno, para señalar la postulación de candidatos que sean avalados por ciudadanos residentes en las áreas vecinales respectivas, sin cuyo apoyo fehacientemente probado, resultaría improcedente el registro de cualquier candidato.

En seguimiento de la últíma parte del inciso e, de la fracción I del artículo 122 constitucional relativo a los consejos, que dispone la participación de los partidos políticos en el proceso de integración de los consejos, aunado a la búsqueda de garantías para la transparencia y la certidumbre del procedimiento electivo, se propone que participen en ciertas etapas fundamentales de aquél, como serían su integración y vigilancia.

En el decreto de reformas a la Constitución Federal que, publicado en octubre de 1993, diseña un nuevo esquema de gobierno para nuestra ciudad capital, se ordena que los consejos de ciudadanos se elegirán e instalarán en 1995, conforme a las disposiciones del Estatuto de Gobiemo y las leyes respectivas.

Por su parte, el mencionado estatuto en su artículo 125 dispone que la elección de los consejeros se llevará a cabo en el mes de julio, instalándose los órganos que se conformen en el mes de agosto, sobre lo que sustentamos la conveniencia de que la elección de los consejeros ciudadanos se realice el mismo año de los procesos electorales federales y al efecto se propone la previsión expresa y por tanto la consecuente reforma al citado artículo 125 del ordenamiento referido.

En consideración a las razones vertidas, los suscritos proponemos los siguientes textos, y son los textos que se dieron a conocer en la sesión correspondiente.

Debo de decir en añadido a estos datos para ilustrar el juicio del señor diputado que hizo uso de la palabra, que el documento de la Asamblea de Representantes presentado por la Comisión de Gobierno, fue aprobado por el pleno de la misma, turnado, recibido en la Comisión Permanente, recibido en el pleno de esta Cámara de Diputados y turnado a las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, y ahora nos ocupamos de la materia a la que nos convocó la Comisión Permanente y a la que ustedes mismos incitaron, impulsaron, a través de la excitativa respectiva. Muchas gracias, señor Presidente.

El Presidente:

Un momento, por favor; el diputado Escobedo no termina todavía.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Estaba señalando hace unos momentos que para efecto de ubicarnos en la importancia de las reformas a los artículos 123 y 125 que nos ocupan, teníamos que hacer referencia necesariamente a las reformas constitucionales de 1993, que vinieron a reformular las bases de la organización politica del Distrito Federal.

En esas disposiciones constitucionales, establecidas hoy en el artículo 122, se dejaron con claridad establecidos varios puntos fundamentales de avance democrático en la vida de la capital del país. En primer lugar la ya no exclusividad de gobiemo de la capital de la República por parte del Ejecutivo Federal.

Segundo, la tampoco ya exclusividad como congreso local, del Congreso de la Unión para efectos de legislar para el Distrito Federal.

En tercer lugar cerca de 41 facultades legislativas que asume la Asamblea de Representantes del Distrito Federal en las materias más importantes y sensibles para los habitantes de la capital.

En cuarto, el replanteamiento para que no sea ya un órgano, un departamento administrativo de la administración pública federal centralizada la que realice o por la cual, o a través de la cual se realice el gobierno del Distrito Federal.

Y finalmente, como puntos sustantivos, el asunto que hoy nos ocupa, que tiene qué ver con la previsión en el inciso e, fracción I del artículo 122 de la Ley Fundamental, de los consejos de ciudadanos.

Y dice ese inciso con toda precisión, que en cada demarcación en que se divida el territorio del Distrito Federal habrá un consejo de ciudadanos encargados de aspectos que tengan qué ver con la gestión, con la supervisión, con la intervención en relación con las funciones que realicen los órganos de la administración pública.

Dice la parte final de ese inciso e, de la fracción I, que la ley establecerá la participación de los partidos políticos con registro nacional en el proceso de integración de los consejos de ciudadanos, y este punto, a juicio de las comisiones, son fundamentales, porque vienen precisamente a ubicar el contexto del dictamen que se somete a esta soberanía y las variadas interpretaciones y discusiones que sobre el particular se han venido dando.

Con posterioridad a la expedicion del decreto de reformas constitucionales de 1993, en julio de 1994, y en mandamiento de lo que dispone el propio artículo 122 de la Constitución, el Congreso de la Unión dicta el Estatuto de Gobiemo del Distrito Federal.

En él se reitera la facultad legislativa de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal y se regula puntualmente en el Título Sexto de dicho Estatuto de Gobierno lo relativo a las bases de integración, a las bases de funcionamiento de los consejos de ciudadanos, a efecto de ponerlas en el estatuto en acatamiento a lo dispuesto por la Constitución, de tal manera que la Asamblea de Representantes en su ley de participación ciudadana pueda desarrollar puntualmente esas bases establecidas por el Congreso de la Unión.

En dicho Estatuto de Gobierno se establece en el artículo 122, y también en el 123, en el primero de ellos lo relativo a un sistema electoral de mayoría relativa para efecto de la competencia uninominal entre candidatos.

Esa es la interpretación que se infiere del artículo 122 al remitirlo al 121, que viene a señalar de qué manera se van a dividir las delegaciones políticas del Distrito Federal, en áreas vecinales electorales, con objeto de que en cada una de ellas salga un candidato propietario y un suplente que vaya a cada uno de los consejos en cada una de las delegaciones políticas del Distrito Federal

El artículo 123 del estatuto en vigor viene a señalar hasta ahora la exclusividad de los partidos políticos con registro nacional para postular candidatos que compitan, y de resultar electos lleguen a los consejos de ciudadanos.

Y esto es así, y ayer se discutió en las comisiones, porque a juicio de las mismas es muy claro que la Constitución General de la República al hablar de proceso de integración de los consejos, deja al Estatuto de Gobierno, y por lo tanto al Congreso de la Unión, la determinación de la participación de los partidos en ese proceso, y un elemento, sólo un elemento de ese proceso de integración es el relativo a la postulación de los candidatos.

Lo que seguía aquí, compañeras y compañeros diputados, en el orden secuencial establecido por la Constitución en sus transitorios y en sus artículos sustantivos, era lo relativo a la expedición de la Ley de Participación Ciudadana por la Asamblea de Representantes.

Sabemos, porque aquí concurren los partidos políticos que están en la Asamblea, sabemos por los debates y opiniones que se han ventilado también a través de la prensa nacional y local, que no hubo acuerdo en cuestiones fundamentales para tratar de presentar un proyecto consensado en el seno de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal. Del anteproyecto que se estuvo ventilando en dicho órgano colegiado de la capital de la República, conformado por más o cerca de 160 artículos, hubo acuerdo en la gran mayoría de ellos, pero hubo disenso en cuatro o cinco puntos importantes, relativos a la intención de algunos partidos políticos de incluir ahí los sistemas de representación proporcional, de ponerse de acuerdo de que tenía que ver con los órganos electorales, de prever mecanismos de carácter vinculatorio de participación ciudadana respecto a las autoridades delegacionales y de la ciudad .

En virtud de esos disensos, se produce el documento de referencia, aprobado por la Asamblea de Representantes y enviado a la Comisión Permanente y a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión; es decir, hasta el 15 de enero de este año, que es el último o la última fecha que conforme a las anteriores disposiciones constitucionales sesionó la Asamblea de Representantes, no hubo un acuerdo en la misma y por lo tanto no hubo expedición de la Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal.

Se solicita en consecuencia lo que está planteado en el documento de referencia, en la sesión del 30 de enero de 1995 de la Asamblea de Representantes y turnado este documento a la Cámara de Diputados, se celebra una primera sesión el 19 de abril en las comisiones unidas en donde se ventilan varias cuestiones fundamentales.

Primero. La opinión de algunos compañeros diputados de sólo sujetarse a la propuesta, solicitud, petición, documento de la Asamblea de Representantes, de tal manera de que la reforma correspondiente solamente contemplara la modificación de los meses de elección e instalación de los consejos, que el artículo 125 vigente señala que serán en julio y agosto, a efecto de trasladarlo a los meses en los que hubiera consenso, llevados a fin de año de 1995, de tal manera de cumplir con un artículo transitorio del decreto de reformas constitucionales de 1993, que obliga a que este año haya elección e instalación de los consejos de ciudadanos.

Y en otro punto de vista no menos importante, que también pugna porque se toquen otros temas fundamentales del Estatuto del Gobierno, que tienen que ver con el proceso de integración y referidos a la calidad de los consejeros, a la naturaleza de los mismos, a cuestiones que tienen que ver también con su interpelación con las delegaciones políticas del Distrito Federal.

Ese es el punto, compañeros, que se vio en esa primera reunión del 19 de abril de las comisiones unidas, y que en virtud de la propuesta de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, realizada el 9 de mayo de este año, señala con toda claridad la Comisión Permanente, la convocatoria al Congreso de la Unión para el estudio, discusión y, en su caso aprobación de reformas y yo aquí subrayo, de reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, de tal manera de dejar en completa libertad al Congreso de la Unión, de atender la propuesta de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal y obviamente los otros asuntos que a juicio de esta soberanía puedan incorporarse en el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

Y las propuestas que vienen en el dictamen respectivo, concretamente en el artículo 123, se refiere a un cambio sustancial en los mecanismos de postulación de candidatos a consejeros ciudadanos.

De aprobarse este dictamen por este pleno y de aprobarse el mismo también en su caso por la honorable Cámara de Senadores, no serán los partidos políticos con registro nacional los que postulen candidatos a estos importantes órganos denominados consejos de ciudadanos, sino que serán ciudadanos, vecinos, residentes del área respectiva en que se divida la delegación correspondiente del Distrito Federal, la que con un apoyo de cuando menos el 4% de los ciudadanos residentes en esa área, inscritos en el Padrón Electoral Federal, realicen la postulación correspondiente.

El proyecto deja a la determinación autónoma, libre, de la Asamblea de Representantes, en su ley de participación ciudadana, el señalamiento de los mecanismos para verificar la identificación y los procedimientos de verificación de la residencia de los que sustenten una candidatura de consejeros ciudadanos.

Igualmente se menciona en el proyecto de referencia, que un ciudadano solamente podrá apoyar una fórmula de candidatos y se establece en el último párrafo del artículo 123 la puntualización concreta de que los partidos políticos con registro nacional, participarán en el proceso de integración de los consejos de ciudadanos en lo relativo a la organización y vigilancia de la elección en los términos que también disponga la ley, a efecto de que sea la Asamblea de Representantes la que desarrolle esta importante base que, de aprobarse, estaría incorporada el último párrafo del arlículo 123 del Estatuto de Gobierno.

Se propone asimismo modificar el artículo 125, de tal manera de conservar la renovación periódica de los consejos de ciudadanos por tres años, pero de tal manera que ahora se determina que habrá que empatar las elecciones o habrá que realizarse en la misma fecha que la legislación electoral federal determine para la elección y renovación de la Cámara de Diputados y de la propia Asamblea de Representantes .

Se adiciona un artículo decimoséptimo transitorio al decreto original de expedición del estatuto, con el objeto puntual de señalar que por esta vez en 1995, las elecciones tendrán lugar el segundo domingo del mes de noviembre de este año y la instalación en la fecha que determine la Asamblea de Representantes en la Ley de Participación Ciudadana.

Finalmente, en uno de los transitorios del proyecto de decreto que también se está sometiendo a la consideración de ustedes, se establece que también por esta única vez para el objeto de poder empatarla con las elecciones federales, los consejeros electos en el año de 1995, durarán desde la fecha en que sean electos hasta un día anterior a la toma de posesión de los que resultaran electos el año de 1997.

A nombre de las comisiones, señor Presidente, yo concluiría haciendo dos señalamientos que me parecen importantes. El día de ayer en la sesión de las comisiones unidas, se ventiló lo relativo a la constitucionalidad y legalidad del cambio de disposición del artículo123 en vigor con el que ahora se propone, en cuanto a la postulación exclusiva de los candidatos por vía de partidos en la disposicion vigente, en la que ahora se propone que es de exclusividad de postulación de candidatos por la vía de los ciudadanos vecinos de las correspondientes áreas designadas.

Como se afirma en el dictamen y como afirmó aquí también al responder a la moción suspensiva el diputado Pérez Jácome, no hay y las comisiones unidas están plenamente convencidos de ellos, ni inconstitucionalidad ni ilegalidad, hay una perfecta congruencia con lo que dispone la Constitución, que primero en propio inciso b, de la fracción I del 122 caracteriza a los consejos de ciudadanos, precisamente así, para efecto de que después el Estatuto de Gobierno desarrolle los elementos particulares de esa caracterización.

Segundo, habla ese inciso de la participación de los partidos políticos en el proceso de integración .

Tercero, acotándose a disposición constitucional, el Congreso de la Unión regula en el Título Sexto el proceso de integración

Cuarto, el proceso de integración debe componerse por elementos con un conjunto de actividades que desarrollan los partidos, que desarrollan los ciudadanos, que desarrollarán también las autoridades, para llegar al objetivo de las elecciones y de la instalación.

Y el proceso está integrado por no solamente la caracterización de los órganos, no solamente por el señalamiento de cuáles son las bases para que se dividan las delegaciones, no solamente para el señalamiento de las bases numéricas, para llegar al número que cada delegación tiene que tener de consejeros ciudadanos, estableciendose que por los primeros 100 mil habitantes serán 15 y habrá uno más por cada 50 mil representantes, sino que también el proceso viene a señalarse por disposición expresa del artículo 126 del estatuto que viene a mencionar que la organización y la declaración de validez de los resultados de la elección será desarrollado también por la Ley de Participación Ciudadana. Y uno de los componentes o elementos del proceso es lo relativo a la postulación de candidatos y aquí es donde viene la propuesta de las comisiones unidas que están actuando.

Segundo. ¿ Por qué ya no la exclusividad de partidos políticos y por qué si la exclusividad de ciudadanos vecinos residentes en el área respectiva? El dictamen da cuenta de algunos de los razonamientos, yo solamente a nombre de las comisiones unidas diré que es fundamentalmente por la naturaleza de los órganos, porque esa naturaleza va en función de lo que dispone el artículo 122 en ese inciso e, de la fracción I, porque esa naturaleza va en función de lo que dispone el artículo 120 del estatuto, al señalar categóricamente que los consejos de ciudadanos son órganos de representación vecinal.

Tercero, porque ese énfasis del 120 se ve recalcado con el 132 cuando señala que la ley regulará otras instancias de representación vecinal. Y al referirse la ley, es la de participación de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal.

Otro aspecto, lo decíamos ayer, porque hay una mayor congruencia, armonía y concordancia con el hecho de que esa naturaleza de órganos vecinales vaya a un espacio que ocupen los vecinos residentes en el área respectiva. No son los órganos denominados consejos de ciudadanos, órganos de poder público; y como se dice en el dictamen, los órganos de poder público tienen los espacios y tienen la función que les asigna la Constitución como entidades de interés público en el artículo 41, de como organizaciones de ciudadanos, dice el 41, permitir el acceso de los ciudadanos a las instancias de poder público y los consejos de ciudadanos no son instancias, ni son órganos de poder público.

La segunda cuestión que ayer se ventiló, aparte de la constitucionalidad y legalidad, tenía que ver con el rubro relativo a la transparencia y a la representatividad que se señaló, no se garantizaba en las reformas que se están proponiendo. Y aquí, compañeras y compañeros, las comisiones unidas, la mayoría de los que suscribimos el dictamen, daríamos solamente la contestación o los argumentos de mencionar que los aspectos de transparencia, se centraron el día de ayer en mencionar que no venían contemplados en las reformas relativas lo correspondiente a los órganos de carácter independiente, imparcial, autónomos, que deberían de atender lo concerniente al proceso electivo.

Y en este punto, compañeros, habría dos consideraciones que hacer. Primera, que la propuesta que se hace en el artículo correspondiente, tiene que ver ahora con darle una intervención a los partidos políticos precisamente para que intervengan en la organización y vigilancia en los términos que disponga la Ley de Participación Ciudadana; y, segundo, que precisamente será la ley de participación ciudadana la que al regular y concretar las bases que se establecen en el Estatuto de Gobiemo del Distrito Federal venga a señalar la naturaleza, lo transitorio, lo permanente, la composición y las funciones del órgano, con el objeto de poder tener la instancia adecuada no sólo para regular el proceso electoral sino también para regular lo que tenga que ver con las controversias que surjan con motivo de la propia elección.

En lo relativo a la cuestión de la falta de representatividad, pareciera obvio también que desde luego las bases que contempla el estatuto y que la ley deberá de desarrollar, asientan perfectamente cuáles son esas bases de representatividad. No solamente tienen que ser bases de representatividad que aluden a la disposición del artículo 121 del estatuto en relación a la manera como se van a dividir las delegaciones que tienen que asegurar bases de representatividad en materia de factores históricos y de identidad cultural de los habitantes.

No solamente hay bases de representatividad de lo que tiene que ver con la composición numérica, de tal manera que sea proporcional en las delegaciones que tengan mayor población tengan también mayor número de consejeros que integran el órgano colegiado, sino que tiene también que ver con el requisito de los dos años de residencia que se pide a los propios candidatos para asegurar también esa base de representación, al sustento que desde la candidatura tendrán que tener por lo menos el 4% de los ciudadanos residentes en el área respectiva y finalmente la representatividad misma dada por un proceso de elección directa que está plasmada en la Constitución y recogida en el estatuto.

Así es compañeras y compañeros diputados, que desde el punto de vista de las comisiones, no hay duda alguna de la legalidad, de la constitucionalidad y de la intención de que estas reformas puedan coadyuvar a seguir avanzando en los aspectos de democratización de la capital de la República y dar estos espacios para la atención de las cuestiones que tienen que ver con el entorno inmediato de los vecinos residentes en las diferentes delegaciones de la capital, precisamente a los vecinos del Distrito Federal. Muchas gracias señor Presidente.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas(desde su curul):

Pido la palabra.

El Presidente:

Diputado Marcué ¿con que objeto?

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas (desde su curul):

Para rectificar hechos.

El Presidente:

Se concede el uso de la palabra, al diputado Marcué y Pardiñas, para rectificar hechos, hasta por cinco minutos.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

Señores diputados:

He pedido la palabra para hacer un paréntesis y recordar a un mexicano, el más distinguido después de la Revolución, el general Lázaro Cárdenas.

Antes señores, quiero decir que el tema que ahora se ha tratado, es sumamente importante para la vida política de este país. Yo le rogaría a todos los miembros de este Congreso, a todos los partidos, a Acción Nacional, al PT y a mi partido, que tengan mucho cuidado con la proposición que está haciendo el PRI.

Dicho eso, quiero informarles que he pedido al señor Presidente en turno, que me voy a apegar al artículo 103, que me da derecho a hablar hasta por media hora.

El Presidente:

Se le concedió para rectificar hechos, por cinco minutos diputado. Adelante.

Haga uso del tiempo por favor, está corriendo.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

Hay que recordar señores diputados, el pensamiento y los hechos del general Lázaro Cárdenas...

El Presidente:

A los señores diputados, dejar que el diputado Marcué hable sobre lo que él quiere hablar.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

Al cumplirse el primer centenario del natalicio de Lázaro Cárdenas.

Jiquilpan de Juárez fue en tierra michoacana, el lugar en que Lázaro Cárdenas vio la primera luz. Aquí aprendió a amar la tierra, a reconocer injusticia, a apreciar el valor de la vida.

En Jiquilpan dio su primer aporte a la Revolución, la impresión de un manifiesto revolucionario y ahí partió para unirse a la lucha armada iniciada por la Revolución Mexicana.

Para quienes lo recordamos y honramos en este aniversario, venimos a esta tribuna, señores diputados... pido que se me ponga atención, se trata nada menos que de Lázaro Cárdenas, no por respeto a mí, sino por respeto a la figura del señor general.

El Presidente:

Señor diputado, continúe, por favor.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

Para quienes lo recordamos en este aniversario, venimos a esta tribuna a renovar nuestro compromiso para mantenernos activos en las causas a las que él en su momento y circunstancias, se entregara sin reservas; por la redención de los oprimidos y explotados de nuestro país, por la independencia y la soberanía de México, por la autodeterminación de los pueblos y la paz del mundo.

Si volteáramos la vista hacia atrás, a lo que fue la vida de Lázaro Cárdenas como revolucionario y militar, como gobernante, como estadista y luchador, si vemos con quienes principalmente se relacionó, si releemos sus escritos, repasamos las noticias de esos años y lo que se escribió de él, de lo que hizo y dejó a favor y en contra, veremos que la lucha a la que dedicó años y años, esfuerzo e imaginación, fue por la soberanía de nuestro país y la emancipación de los mexicanos por el petróleo y la tierra, por la vigencia plena del artículo 27 constitucional, esencia del compromiso de la Revolución con el pueblo mexicano, que éstos, más que otros, fueron los objetivos que guiaron su actividad vigente hoy más que nunca, ante el sometimiento del Gobierno y la entrega del país, que éste viene haciendo a quienes ahora representan los mismos intereses históricos con los que el movimiento emancipador de nuestro país chocó frontalmente en 1938.

La Revolución Mexicana, señores diputados, plasma su compromiso con el pueblo y concreta su propuesta de proyecto de nación en la Constitución de 1917. Los trabajadores del campo y de la ciudad, crean organizaciones nuevas para la defensa y promoción de sus intereses.

El Estado revolucionario expide nuevas leyes y crea instituciones para impulsar el crecimiento económico y aprovechar en función del interés general, los recursos naturales del país, regula su explotación y con todo ello afecta intereses poderosísimos.

Es entonces que se producen, desde los primeros gobiernos revolucionarios, entre otros, conflictos con las empresas petroleras. En esos años, señores diputados, Lázaro Cárdenas va conociendo a profundidad el país y a su gente, va afirmando su ideología, los valores rectores de su vida y su compromiso con México, con el pueblo y con la Revolución.

En 1933, la acción reivindicadora de la Revolución estaba prácticamente detenida; había en el país inquietantes signos de inconformidad política y un fuerte reclamo social, como lo hay ahora.

Así, así encuentra al país Lázaro Cárdenas en su campaña política, en la que establece el compromiso de reactivar la tarea reivindicadora de la Revolución. En esas condiciones y con ese compromiso político y personal, da comienzo a la gestión de Gobierno. En la primera gran confrontación que se da con el poder del maximato, se acaba con éste y se rescata la dignidad presidencial y el ejercicio mismo del poder constitucional. Se alienta la organización de campesinos y obreros y con ello cobran fuerza sus demandas y se acercan las posibilidades de satisfacerlas.

La lucha por el rescate de la nación se libra en muy diversos frentes. El 13 de abril de 1937, se firmó con el Gobierno de los Estados Unidos el convenio que derogó el artículo 8o. del Tratado de Límites, Tratado de La Mesilla, suscrito por México en 1853, mediante el cual se concedía al Gobiemo norteamericano el libre tránsito de personas y cosas por el istmo de Tehuantepec y prevenía un arreglo para el paso de tropas y municiones de Estados Unidos por esa parte estrecha de nuestro territorio.

Por esos mismos meses en que estaba recién organizado el sindicato que agrupa a los trabajadores de las distintas empresas petroleras, se plantea un conflicto entre éstas y los trabajadores, que sabemos bien evoluciona hasta llegar a la histórica decisión del 18 de marzo.

Ya muy avanzado el conflicto, señores diputados, varios meses después de que estallara, Lázaro Cárdenas empezó a vislumbrar que la única salida legal y digna para el país ante la intransigencia de las empresas, sería la expropiación y que ésta permitiría al país hacerse de un recurso vital para fomentar su crecimiento económico con independencia y en función de los verdaderos intereses nacionales.

La soberbia cegó a los representantes de las compañías extranjeras y Lázaro Cárdenas cuidó, ante las fuertes presiones de éstas y de los gobiernos extranjeros que las protegían, así como los intereses nacionales vinculados a aquélla, que el conflicto se desarrollara con estricto apego a la ley mexicana. Con lo que fueron cayendo argumentos y contrarrestándose presiones hasta que con plena autoridad moral Lázaro Cárdenas decretó la expropiación.

Sobre estos hechos escribió Lázaro Cárdenas el 15 de marzo de 1938. Dijo: "el día 7 del actual recibí a los representantes de las compañías petroleras y les hice conocer la conveniencia de acatar el laudo, contestando encontrarse imposibilitados para hacerlo. México-sigue Lázaro Cárdenas-tiene hoy la oportunidad de librarse de una opresión económica que ha impedido el progreso del país y que ha imposibilitado la realización del programa social previsto en la Constitución General de la República".

Señores diputados: al decretarse la expropiación se desencadenó una fuerte embestida de dentro y de fuera, y fue el respaldo popular activo y entusiasta que el acto reivindicatorio generó, el que permitió que prevalecieran el derecho y la razón. ¡Y es lo que necesitamos ahora, que prevalezca la razón para defender a este país!

Y desde entonces, en el Gobierno y fuera de él la preocupación principal y la tarea prioritaria en la vida de Lázaro Cárdenas fue mantener al petróleo como soporte fundamental del desarrollo independiente y el ejercicio sin intromisiones de la soberanía nacional.

A pocas semanas de la expropiación petrolera el general Lázaro Cárdenas expresó: "Estamos en pie para librar la tercera fase de nuestra emancipación política, escribiendo la página de nuestra emancipación económica". El pueblo, ¡el pueblo, aquel pueblo mexicano en masa respalda la actitud y si llegaran a surgir algunos traidores, como los que hay muchos ahora, que caiga sobre ellos la sanción de la ley y la condenación nacional!, ¡es lo que pido yo y hago mío, que caigan sólo los traidores que están entregando al país ahora, que caiga la sanción de la ley!

Treinta años vivió Lázaro Cárdenas, señores diputados, vivió 30 años como ex presidente. ¡Nada refleja hoy con tanta fidelidad los objetivos que él trazó para su vida y sus preocupaciones, con el mensaje a los revolucionarios de México, que preparaba para darlo a conocer en el aniversario de la Revolución, el 20 de noviembre de 1970, en él, señores diputados respeto a la soberanía del país y de manera visionaria asomándose al futuro y a la forma de resolver los grandes problemas nacionales

Entre otras muchas cuestiones anotó, dice Lázaro Cárdenas: "La autonomía política del país descansa en su plena independencia en su plena independencia económica. La política tendiente a obtener cuantiosos créditos y préstamos del exterior en la confianza excesiva de nuestra capacidad de pago por el desarrollo que promueven, tendría también que considerar la pesada carga que esa política hace incidir sobre la economía del pueblo".

¡Consideró y afirmó Lázaro Cárdenas, que de sostener el monto y el ritmo del endeudamiento extemo que hace más de dos décadas se practica, se erogaría innecesariamente un arma que perpetúa la dependencia y en cuanto a sus efectos la historia de México es muy elocuente!

¡Qué lejos, señores diputados, qué lejos señores diputados de todas las fracciones, estamos hoy de ese ideal que desahogadamente persiguió Lázaro Cárdenas! ¡Nunca, nunca como ahora es tan alto el riesgo de que perdamos independencia, de que perdamos nación y de que perdamos nacionalidad!

¡Señores diputados, debemos reflexionar y luchar porque México no pierda ni independencia, ni nación, ni nacionalidad! ¡El Gobierno de la República, señores diputados, el Gobierno de la República en vergonzosos hechos y con la complicidad traidora de la mayoría del Congreso, ha entregado en acto de lesa patria el potencial de nuestro petróleo a los intereses y decisiones del Gobierno de los Estados Unidos, ha sometido a México a la jurisdicción de las leyes norteamericanas y a la autoridad de la Corte del Distrito en Manhattan, ha abierto la comunicación por satélite al control extranjero violando una vez más la Constitución.

Entrega al interés privado, que veremos en los hechos será mayoritariamente extranjero, el transporte de gas, de gas natural, de las plantas donde se procesa hasta los centros de consumo. Ponen en grave riesgo, al abrir también la puerta a la privatización de los Ferrocarriles, el control por la nación de la estratégica ruta del istmo de Tehuantepec, ambicionada desde siempre, desde siempre, por los intereses de dominación norteamericanos, por medio de desventajosos acuerdos financieros. Ha impuesto este Gobiemo cargas insoportables a nuestra economía y elevado a cifras que resultan impagables en el endeudamiento hacia el exterior.

El presidente Ernesto Zedillo, óigase bien, el presidente Ernesto Zedillo en un acto insólito en la Historia de México ha suscrito la cesión al tesoro norteamericano de sus facultades de Gobierno, oigan, bien esto señores diputados, desde el 21 de febrero las decisiones sobre salarios, política monetaria, fiscal y bancaria, los montos de ingreso interno, el gasto de la inversión y el endeudamiento público, las reformas al régimen jurídico de sectores estratégicos de la economía se toman no aquí en México, señores, sino en Washington, señores diputados, esto es gravísimo para la soberanía y libertad de este país.

El Gobierno, por otro lado, propicia un programa de ajuste sin resolver uno solo de los verdaderos problemas del país, estrangula la economía, profundiza la miseria y lo que nos asegura es que se irá de crisis en crisis hasta el fin de los días si se persiste en la aplicación de esas políticas.

No nos toca a los mexicanos honrados pagar los costos de esta crisis, señores diputados, que los paguen los responsables, que los pague Salinas de Gortari, que los paguen los 24 ricos que se han hecho multimillonarios en dólares, repito, no nos toca a los mexicanos honrados pagar los costos de esta crisis, que los paguen los responsables, los que la provocaron, los que han saqueado al país y empobrecido a to dos y cada uno de los mexicanos.

Que se ponga fin a la impunidad y se castigue a quienes tengan responsabilidades administrativas, políticas o penales. Yo le pido al Procurador General de la República desde esta tribuna, que es la más alta tribuna del país, que investigue al Estado Mayor Presidencial que tenía a su cargo la seguridad de ese joven que fuera candidato a la presidencia de la República por el PRI, yo le pido que llame al equipo de campaña, que se investigue a cada uno de ellos por qué se alejaron en el momento de la tragedia, por qué se alejaron y no aparecen en ningún video.

Yo pregunto al Gobierno ¿por que premiaron a muchos de ellos como diputados o senadores y por qué pretenden llevarlos a gubernaturas, de diferentes estados?

Exijamos la denuncia de la nulidad de los Acuerdos de Washington, mediante los cuales se sometió la soberanía de México y se entregó su petróleo a los Estados Unidos; sin desconocer nuestros verdaderos compromisos, demandemos, señores diputados, demandemos que los ingresos producto de la exportación del petróleo y de hecho del petróleo que se ha dado en prenda, sea sustituido por otras garantías.

Debe darse señores diputados, un cambio radical en las políticas económicas y sociales que empiecen por una renegociación de la deuda externa, que conduzcan a recuperar crecimiento, capacidad para generar empleo y mejoramiento sostenido de los niveles de vida y bienestar, así como a la profunda reforma democrática del Estado.

Un dolor de largos años se llevó Lázaro Cárdenas, ese gran mexicano, ese gran Presidente... Un dolor de largos años se llevó Lázaro Cárdenas, con él, el 19 de octubre de 1970, el no haber logrado, señores diputados, a pesar de numerosas gestiones y peticiones, que fueran puestos en libertad los presos políticos de finales de los años cincuenta y los detenidos a raíz de la masacre del 2 de octubre de 1968.

En noviembre de 1964...

El Presidente:

Señor diputado Marcué, le advierto que su tiempo está agotándose. Trate usted, por favor, de terminar su discurso.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

Bueno, sí señor. Me faltan unos renglones.

En noviembre de 1964, en carta que por cierto quedó sin respuesta, óigase bien: en noviembre de 1964, en carta que por cierto quedó sin respuesta, Lázaro Cárdenas expresaba al entonces Presidente de la República, le decía: "vengo a manifestarle con toda la sinceridad que una obligación moral y un deber revolucionario, me impelen a insistir ante el primer magistrado de mi nación, abogando por la libertad de los presos detenidos en 1959.

Tan perjudicial,-decía Lázaro Cárdenas-, que es a mi juicio la represión contra elementos avanzados sean o no comunistas, como la que pudiera ejercerse contra los conservadores o reaccionarios contraviniendo en ambos casos los derechos individuales y sociales y las libertades constitucionales que tanta sangre costara entronizar y mantener.

Toda represión-decía Lázaro Cárdenas-, toda represión por causas ideológicas, políticas o sociales, debilita la fuerza de las instituciones republicanas, democráticas y progresistas..."

El Presidente:

Diputado, tenga la amabilidad de concluir su discurso. El tiempo se ha terminado.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

El 20 de noviembre de 1969, en memorable discurso en Irapuato, Cárdenas insistía: "quiero manifestar que viejos revolucionarios desearíamos que esta memorable fecha de la Revolución Mexicana, a cuyo régimen el pueblo le ha prestado su apoyo moral y material y por el cual el país ha disfrutado de un largo periodo de paz, desearíamos, repito, que el aniversario que se conmemora hoy fuese un estímulo de alegría general, abriendo las puertas de las cárceles, abriendo las puertas de la libertad a los hijos y padres detenidos por hechos circunstanciales cuyas consecuencias todos los mexicanos deploramos".

Hagamos nuestras, traslademos las palabras, señores diputados, y las demandas de Lázaro Cárdenas, a la actualidad, cuando en México vuelve a haber mexicanos y mexicanas presos en razón de sus ideas y actividades políticas y llamemos, llamemos a la conciencia de las autoridades, si realmente existe la voluntad de fincar la paz interna para este país, señores diputados, si se participa en las pláticas de San Andrés Larráinzar con el sano propósito de eliminar las causas del levantamiento armado de enero del año pasado, si verdaderamente se busca la reconciliación de una convivencia constructiva...

El Presidente:

Diputado Marcué, tenga la bondad de concluir. Se ha agotado el tiempo y la paciencia también.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

Díctense las órdenes de excarcelación de Gloria Benavides y de Jorge Elorriaga y los demás detenidos el 8 y el 9 de febrero pasado por razones políticas. Un régimen, a más de que no hay reja que contenga el pensamiento libre ni prisión que evite su acción erosiva sobre la opresión y la tiranía.

Estas son hoy, señores diputados, responsabilidades y los retos que debemos enfrentar.

Señores diputados, volvamos una vez más la vista a ,los tiempos de Lázaro Cárdenas. El 18 de marzo de 1938, se tomó la histórica decisión que abrió el camino a la independencia económica. No dejemos que se pierda lo poco que queda y recuperemos el camino.

En los tiempos de Cárdenas, a nadie, a nadie se persiguió por sus ideas, ni se asesinó como ahora: 390 asesinados de mi partido, asesinado el candidato a la Presidencia, asesinado el secretario general de su partido.

Si verdaderamente queremos recoger el legado y honrar a Lázaro Cárdenas, y junto con él a Hidalgo y Morelos, a Juárez y Ocampo, a Zapata y a Villa, a Flores Magón y a Mújica, a los miles y miles de héroes anónimos que desde el 16 de septiembre de 1810 al 10. de enero de 1994 y hasta este día, han entregado su vida, su esfuerzo, su creatividad, para hacer de México una nación independiente, una nación de libertades, una nación democrática, productiva, dedicada y culta, solidaria y generosa, renovemos cada uno de nosotros el compromiso de entregarnos sin reservas a la causa de la emancipación y la soberanía, de la democracia y la paz. ¡Viva Lázaro Cárdenas!

Señores, este texto fue pronunciado cuando el general Lázaro Cárdenas cumplía 100 años de su nacimiento. Este texto es un discurso del jefe de la oposición en México, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

No se equivoquen, que no se equivoque ningún miembro de ningún partido, incluyendo al mío, el jefe del PRD es Cuauhtémoc Cárdenas, es el mexicano que más autoridad moral tiene en este país, que vive en la desgracia, que vive en la incertidumbre, y que nosotros debemos hacer esfuerzos porque esta cámara no sea la alcahueta del Presidente de la República, sino que sea un poder libre y que luche por este país.

El Presidente:

Sí, señor diputado. Correcto, una moción, adelante, señor diputado Ocejo, de Acción Nacional.

El diputado Jorge Andrés Ocejo Moreno:

Con su venia, señor Presidente; señoras y señores diputados:

Vengo a hacer aquí una moción, en los términos del artículo 22 del Reglamento, el cual pido a usted, señor Presidente, lea la Secretaría.

El Presidente:

Sí, sírvase leer el artículo mencionado, señor secretario.

El secretario Víctor Manuel Palacios Sosa:

" Artículo 22. Cuando el Presidente no observase las prescripciones de este Reglamento, podrá ser reemplazado por el vicepresidente o por el que hiciere sus veces, pero para esto se requiere que alguno de los miembros de la cámara presente moción, que se adhieran a ella por lo menos dos de los miembros presentes y que ésta, después de sometida a discusión en que podrán hacer uso de la palabra hasta dos individuos en pro y dos en contra, sea aprobada en votación nominal."

Ese es el artículo 22.

El diputado Jorge Andrés Ocejo Moreno:

Quiero hacer mención, señores, a que tenemos que atenernos al Reglamento. si no no hay forma de conducir ordenadamente nuestras sesiones .

El señor Presidente de esta sesión obviamente que incumplió y violó el Reglamento, puesto que el diputado Marcué solicitó la palabra para rectificación de hechos, y de acuerdo a lo que establece el artículo 102, queda muy claro la temporalidad y el asunto de que se debe de tratar. Dice el artículo 102: "los individuos de la cámara, aun cuando no estén inscritos en la lista de oradores, podrán pedir la palabra para rectificar hechos o contestar alusiones personales cuando haya concluido el orador, y sin que puedan hacer uso de la palabra más de cinco minutos".

Consecuentemente no estando inscrito para los asuntos que hoy se tratan en esta sesión, tenía derecho a cinco minutos el diputado Marcué y no se podía acoger a lo que dice el 103. Sin embargo el señor Presidente, sin consultar ni siquiera a la Asamblea, expresó que el señor podía hablar de lo que quisiera, pero además me permito recordarle señor Presidente, que estamos en un periodo extraordinario de sesiones, que tiene una agenda precisa para tratar solamente los puntos que están en esa agenda.

En tal virtud, yo le quiero convocar, señor Presidente de la sesión, a que se conduzca esta sesión en los términos reglamentarios, pues si no se sigue haciendo así, volveríamos a esta tribuna para que sí fuese aplicable el artículo 22 del Reglamento. Gracias.

El Presidente:

Esta Presidencia acepta la moción que hace el señor diputado Ocejo y suplica también a todos los señores diputados, con todo respeto, se atengan a los lineamientos del Reglamento en vigor y lo respeten.

Dicho esto, vamos a continuar con la Asamblea. Para presentar un voto particular tiene el uso de la palabra el diputado Francisco José Peniche y Bolio, del Partido Acción Nacional.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas (desde su curul):

Señor Presidente, estoy pidiendo la palabra para alusiones personales

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Yo llegué primero, yo llegué primero.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Peniche y Bolio.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas (desde su curul):

Llegó primero el señor; me ganó, corrió más que yo.

>

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Honorable Asamblea:

El Partido Acción Nacional emite por mi conducto su voto particular respecto del dictamen que reforma los artículos 123 y 125 del Estatuto de Gobiemo del Distrito Federal, por haberse cometido en el mismo las siguientes violaciones constitucionales:

Primero. Debe advertirse que no existe ninguna iniciativa de ley o decreto que reforme o pretenda reformar los artículos 123 y 125 del citado ordenamiento, con lo cual se transgrede lo dispuesto por los artículos 71 y 122 fracción IV, inciso F' de la Constitución, que son los que facultan la competencia para el inicio de leyes o decretos. En términos generales el proceso legislativo descansa básicamente en la iniciativa de la que son competentes para ella las personas y entidades a las que se refieren los citados preceptos constitucionales, y toda vez que no existe ninguna iniciativa de ley por la que pudieren reformarse los preceptos a que se refiere el dictamen, es evidente que desde su origen adolece el dictamen a discusión de notoria y flagrante inconstitucionalidad.

Antes de pasar el segundo punto del voto particular que emite Acción Nacional, me aparto del texto escrito para improvisar verbalmente una breve refutación a lo que los diputados Pérez Jácome y Escobedo afirmaron en esta tribuna, al considerar ambos que pueden presentarse iniciativas de ley ante las comisiones.

Eso es absolutamente falso y constituye un verdadero adefesio seudojurídico, como paso a demostrarlo.

El artículo 71 de la Constitución dice: "El derecho de iniciar leyes o decretos compete, primero, al Presidente de la República; segundo, a los diputados y senadores del Congreso de la Unión, y tercero, a las legislaturas de los estados. Las iniciativas presentadas por el Presidente de la República, por las legislaturas de los estados o por las diputaciones de los mismos, pasarán desde luego a comisión. Las que presentaren los diputados o los senadores se sujetarán a los trámites que designe el reglamento de debates".

No es cierto que puedan presentarse iniciativas ante las comisiones, y en apoyo de esta afirmación que hago, cito el comentario de los tratadistas Emilio Rabasa y Gloria Caballero, que dicen: "En términos generales el proceso legislativo comprende el conjunto de actos que van desde la presentación de una iniciativa ante cualquiera de las cámaras,-no de las comisiones, señores diputados del PRI-, hasta la publicación de la ley en el Diario Oficial, proceso en el que colaboran los poderes Legislativo y Ejecutivo".

No pueden presentarse iniciativas de leyes o decretos ante las comisiones, sino que tiene que ser precisamente ante las cámaras, para que pasen a comisiones. Afirmar lo contrario sería reformar la Constitución, que es lo que estamos presenciando el día de hoy. Una Constitución nueva, producto de la imaginación folkclórica, tropical, jarocha y dionisiaca del diputado Pérez Jácome, a la que se adhirió el diputado Escobedo.

Continúo la lectura del voto particular. Segundo. Independientemente de lo anterior, y en el orden de ideas trazado en este voto particular de análisis de procedimiento constitucional, surge la inconstitucionalidad del propio dictamen por la violación cometida respecto del artículo 67 de la propia Constitución.

En efecto, el precepto constitucional mencionado establece que las sesiones extraordinarias solamente se ocuparán del asunto o asuntos que la propia Comisión Permanente hubiera sometido a su conocimiento, los cuales se expresarán en la convocatoria respectiva.

En el presente caso, señores, no existe en la convocatoria a este periodo extraordinario de sesiones, la más mínima mención de reforma a los artículos 123 y 125 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

No obsta en contrario que en la convocatoria hecha por la Comisión Permanente, se establezca en el apartado B, del artículo segundo de la misma, que el Congreso de la Unión estudie, discuta y en su caso apruebe reformas al Estatuto de Gobiemo, habida cuenta de que la propia convocatoria contiene en el primer punto de los antecedentes de la misma, la solicitud del Partido Acción Nacional de que se convoque a un periodo de sesiones extraordinarias del Congreso de la Unión, para dar respuesta a la solicitud de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, sobre la fecha de la celebración de las elecciones de consejeros ciudadanos, sobre la fecha y nada más.

En esta virtud, si el antecedente que motivó la convocatoria para el presente periodo de sesiones extraordinarias se limita única y exclusivamente a la fecha de la celebración de las elecciones de los consejeros ciudadanos, es lógico y congruente que el punto resolutivo contenido en el apartado B, del artículo 20. de la propia convocatoria, debe ser exclusivamente respecto del motivo relacionado a la fecha de la celebración de elecciones de consejeros ciudadanos, con total independencia de cualquier otro tema, ya que de lo contrario se caería en la incongruencia de que uno fuera el motivo o antecedente y otro muy distinto fuera el resolutivo o conclusión.

Al haber incurrido las comisiones unidas en la incongruencia de apartarse del motivo único que tuvo la Comisión Permanente para la celebración de este periodo extraordinario, es también evidente que se cometió la flagrante violación del artículo 67 constitucional el que, en la edición comentada por los juristas antes mencionados, señalan en concreto que el periodo extraordinario, dicen Rabasa y Gloria Caballero, presupone siempre situaciones de excepción y de urgencia y que la Comisión Permanente que convoque al mismo, transcribo: "...debe exponer las razones que existen para dedicarse a tareas legislativas, fuera del periodo ordinario y precisar los asuntos que serán objeto de las deliberaciones".

En el presente caso, no existe en la convocatoria ninguna precisión respecto de los temas a que se refiere el dictamen, motivo por el cual Acción Nacional encuentra que en este otro aspecto, razón fundada y motivada para votar en contra del mismo.

Tercero. Sin perjuicio de las violaciones procesales constitucionales, apuntadas en los dos párrafos anteriores, se advierte también la violación de los artículos 41, párrafo segundo y tercero y 122, fracción I inciso e, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en virtud de que, respecto del primero, al establecer el dictamen la participación vecinal para el desempeño de los cargos de consejeros ciudadanos del Distrito Federal, infringe la disposición suprema de que los partidos políticos son entidades de interés público y tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público y, tocante al segundo de los preceptos constitucionales violados, la violación se hace consistir en que se priva a los partidos políticos de que sean ellos y precisamente ellos y no organizaciones vecinales quienes integren los consejos ciudadanos, toda vez que el párrafo final del mencionado inciso e, de la fracción I del artículo 122 constitucional, terminante y expresamente dispone que: "la ley establecerá la participación de los partidos políticos con registro nacional, en el proceso de integración de los consejeros ciudadanos".

Es incuestionable señores, que el dictamen recaído a la solicitud que la Asamblea de Representantes del Distrito Federal hiciera a esta cámara, es notoriamente inconstitucional, no solamente en su procedimiento, sino que peor aún en cuanto al fondo, toda vez que ha desplazado a los partidos políticos de la alta jerarquía constitucional, de la que los mismos están investidos, prefiriéndoles en el ejercicio de facultades constitucionales expresamente otorgadas por nuestra Carta Magna, sin que hubiere ninguna disposición de ninguna categoría, que pudiera permitir semejante violación a las disposiciones constitucionales, las que por su alto rango jerárquico, deberían merecer el respeto superior que las mismas contienen y que las comisiones unidas han violentado al producir el dictamen respecto del cual Acción Nacional emite su voto particular y en contra.

No pasa inadvertido para el partido que represento, que es falso que los consejos de ciudadanos, no sean órganos de gobierno del Distrito Federal, pretendiendo fundar tan falaz afirmación, que el artículo 122 fracción I, inciso e, no los incluya como órganos locales de gobierno de esta propia entidad, ya que el artículo 129 del Estatuto de Gobiemo del Distrito Federal, publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 26 de julio de 1994, terminante y categóricamente establece las funciones de los consejos de ciudadanos que se agrupan en 10 fracciones, que van desde la aprobación de los programas operativos delegacionales, hasta otorgar estímulos y reconocimientos a servidores públicos.

O sea, que si se enumeran las facultades y atribuciones concedidas a los consejos de ciudadanos, arrojaría un total de 29 facultades, lo que evidentemente demuestra que dichos consejos constituyen órganos de gobierno, de la mayor trascendencia y relevancia, para la vida ciudadana de la población del Distrito Federal.

En mérito de lo expuesto, Acción Nacional emite su voto particular en sentido negativo al dictamen de que se trata.

Salón de sesiones de la Cámara de Diputados de la LVI Legislatura, fecha de hoy, 23 de mayo de 1995, en la que se está conmemorando una nueva constitución ideada por la mente espléndida, abundante, folklórica de los diputados priístas que están haciendo un nuevo código político de la nación, en demérito de nuestra Carta Magna.

Firmamos este voto particular los diputados miembros de Acción Nacional pertenecientes a esta entidad federativa.

Dejo en poder de la Secretaría el voto particular que mi partido presenta, a fin de que consten en el Diario de los Debates. Un millón de gracias.

Señor Marcué, la tribuna es suya por todo el tiempo que se lo permitan.

El Presidente:

Por cinco minutos, diputado Marcué, por favor.

El diputado Manuel Marcué y Pardiñas:

Si, señor, menos de cinco minutos. El señor de Acción Nacional casi es de mi edad, corrió más que yo y me ganó la tribuna. Eso ha provocado que mi espíritu se tranquilice y que mi coraje desaparezca .

Quiero darle las gracias al señor Presidente que no ha violado nada, los diputados tienen derecho a venir a esta tribuna y no cinco minutos, porque en cinco minutos tratando cosas tan importantes como lo que acaba de tratar el señor diputado de Acción Nacional, hombre respetable, no se dice nada.

El Presidente:

Han solicitado el uso de la palabra para fijar posiciones los siguientes diputados: el diputado Oscar González Yáñez, del Partido del Trabajo...

La diputada Graciela Rojas Cruz (desde su curul):

Señor Presidente: le pregunto si no se inscribió el voto particular del PRD.

El Presidente:

No, señora diputada.

La diputada Graciela Rojas Cruz (desde su curul):

De no ser así, le solicito se inscriba.

El Presidente:

Vamos a escuchar el voto particular del Partido de la Revolución Democrática. La diputada Graciela Rojas Cruz, tiene la palabra.

La diputada Graciela Rojas Cruz:

Gracias, señor Presidente; señoras y señores diputados:

Finalmente se va a dar término a la discusión, no al juicio que haremos, de este punto motivado por la solicitud que hiciera el pasado 30 de enero la Asamblea de Representantes del Distrito Federal y que se turnara a las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal el día 30 de marzo de este año.

En todo este lapso de tiempo, 112 días desde que la Asamblea acordó hacer la solicitud y 53 días desde que se le dio el turno correspondiente, las comisiones unidas solamente efectuaron dos reuniones: una, el 19 de abril en que solamente se hicieron algunos comentarios iniciales sobre cómo responder a la solicitud de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal; y la segunda, en la que se presentó el proyecto de dictamen que ahora se discute.

Este proceder de la mayoría no es gratuito, persigue propósitos que están alejados de los intereses de los ciudadanos de la capital de la República y pone por delante intereses de índole estrictamente partidista, concretamente intenta por una parte, eludir una competencia electoral en la que sean expuestos su emblema y sus colores y, por la otra, mantener el control que ejerce sobre la estructura vecinal de la ciudad que es utilizada por el Gobierno y por el PRI, para sus fines muy particulares.

Es así que tenemos un dictamen avalado sólo por los miembros del partido mayoritario de las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal. Pero que es presentado bajo las peores prácticas legislativas, en un año en que se habla tanto de reforma electoral definitiva, en una legislatura en la que se pondera la coparticipación de todos los grupos parlamentarios en la dirección de sus trabajos.

La mayoría optó por no reunir a las comisiones y aguantar hasta que se agotó el tiernpo para poner a la oposición ante situaciones de hecho. No sería extraño que en otro acto de soberbia y prepotencia decida votar la aprobación del dictamen en sus términos e imponer a la ciudad una vez más la mezquindad de sus intereses grupales.

Esto sería, sin duda muy grave; pero más grave resulta aún, que en su afán por no enfrentarse a los electores, los legisladores del PRI nos están proponiendo aquí que violemos la Constitución General de la República. Lo que haríamos si votamos en favor del dictamen que ellos proponen.

Veamos, cuando en septiembre de 1993 se discutió y aprobó la reforma al artículo 122 constitucional, en donde se establecieron los consejeros ciudadanos delegacionales, el dictamen que se presentó a discusión no consideraba la participación de los partidos políticos en el proceso de integración de estos nuevos órganos. No fue, sino hasta que se debatió este dictamen en lo particular, cuando el diputado Salvador Abascal, de Acción Nacional, propuso la inclusión de los partidos políticos nacionales en el proceso de integración de estos consejos y señaló claramente en su argumentación que se trataba de que los partidos políticos fueran los únicos contendientes a los cargos en disputa.

Así, la alianza PRI-PAN, que en tiempos de Carlos Salinas de Gortari, votó más del 90% de las iniciativas que ese presidente envió al Congreso, votó el artículo 122 constitucional que en el inciso e, establece y cito:

"...las bases para la integración por medio de elección directa en cada demarcación territorial, de un consejo ciudadano para su intervención en la gestión, supervisión, evaluación y, en su caso, consulta o aprobación de aquellos programas de la administración pública del Distrito Federal, que para las demarcaciones determinen las leyes correspondientes. La ley establecerá la participación de los partidos políticos con registro nacional en el proceso de integración de los consejeros ciudadanos." Termina la cita.

En consecuencia, el dictamen que nos proponen ahora los legisladores del PRI, es claramente violatorio de la norma constitucional. Ese hecho es razón suficiente para rechazar el dictamen y devolverlo a comisiones. A menos que los diputados de la mayoría estén olvidando que alguna vez, hace no mucho tiempo, juraron en este mismo recinto, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen.

La solicitud que en su momento presentara la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, se fundamentaba en la necesidad de contar con un mayor tiempo para establecer un marco normativo de la elección de consejeros ciudadanos que garantizara transparencia y representatividad .

La búsqueda de transparencia y representatividad en los procesos electorales, ha estado presente en todas las reformas que a la legislación en la materia se ha venido dando, tanto a nivel federal como de los estados de la República.

Como parte de estas discusiones y, en su caso, reformas, uno de los avances lo representa la ciudadanización de los órganos electorales, cuestión sobre la que hace caso omiso en el dictamen y lo que es peor, proponen medidas para atrás, mientras que la tendencia en la legislación electoral federal y estatal es a ciudadanizar los órganos electorales, aquí se avanza en la dirección opuesta y se propone la participación de esos mismos órganos.

Con el dictamen presentado, el PRI pretende erigirse como un defensor de los ciudadanos en la capital, siendo que sólo buscan mantener la simulación que en este sentido existe en los actuales órganos de colaboración vecinal. Y lo que es más relevante, muestran temor al presentar ante los ciudadanos de la capital sus siglas en un proceso electoral.

Si algún partido ha mostrado consecuencia en defender la posibilidad de que los ciudadanos de la capital cuenten con espacios desde los cuales participen en los asuntos públicos de la ciudad, ha sido el PRD, y nunca lo hemos hecho desde la falsa disyuntiva de confrontar partidos con ciudadanos, por el contrario, consideramos que ser parte de un partido político, representa el ejercicio de un derecho ciudadano expresamente consagrado en la Constitución General de la República y el ejercicio de éste u otro derecho no puede ser castigado, como lo propone el dictamen y mucho menos violado.

Por otra parte, los partidos políticos nacionales, no son necesariamente la única opción de organización y participación que tienen los ciudadanos. Es por ello, que cuando se discutió y aprobó el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, propusimos que no sólo los partidos políticos nacionales postularan candidatos, sino que existiera la posibilidad de que hubiera candidaturas independientes. La respuesta del PRI, fue entonces rechazar nuestra propuesta como lo hace ahora nuevamente con el dictamen que presente.

De hecho, la reforma que proponen no pasa de ser un cambio timorato a los órganos vecinales, en donde lo que más le preocupa al PRI, es mantener la simulación que se da en estos órganos, sobre todo en su carácter ciudadano, pues, son tan ciudadanos y están tan libres de la influencia de los partidos, que el presidente del consejo consultivo es senador suplente del PRI y suplente de quién como líder de esta Cámara en la legislatura anterior, negó toda posibilidad en 1993 y 1994 a las candidaturas independientes, entendidas éstas como las de aquellos ciudadanos que se registran al margen de cualquier partido político.

En esta discusión, no podemos olvidar las promesas de convertir los consejeros ciudadanos en una suerte de cabildo que hiciera Ernesto Zedillo durante su campaña electoral a la presidencia de la República, promesa que sus mismos correligionarios se encargaron de refutar al ser aprobado el estatuto.

Hoy, que a solicitud de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal abrió la posibilidad de avanzar en la concepción, integración, representatividad y funciones de los consejos, los priísta, lejos de irse por ese camino, optan por ir hacia atrás y en eso sí van a la vanguardia, señores. Y bajo el argumento de no politizar los consejos, prefiere una burda repetición del lema porfirista de: "mucha administración y poca política".

Es por estas razones que el grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, votará en contra de este dictamen. Y hace un llamado a los demás diputados para que voten en ese mismo sentido, a fin de que el multicitado dictamen sea devuelto a comisiones y no seguir bordando sobre un dictamen a todas luces anticonstitucional. Señores: este es el voto particular del PRD.

Por otro lado, quiero decirles que los conse jos, no hubo voluntad política del PRI para ver no sólo la fecha, no hubo voluntad política del PRI ni siquiera para que las atribuciones de Ios consejos ciudadanos sean realmente para vigilar, evaluar, supervisar, consultar y en su caso, aprobar la gestión de los delegados, por que, por ejemplo, obra pública, licencia de construcciones, giros mercantiles, comercio en vía pública, todo eso no tiene atribuciones los consejos y ahí es donde está permeando en las delegaciones permanentemente la corrupción, y es ahí donde a los consejos, según como está el estatuto, no pueden ver esto, porque no son sus atribuciones.

Hicieron un estatuto de tal manera que soslayan realmente la vigilancia de los ciudadanos hacia los delegados y hacia el Gobierno y además coartaron el artículo 122 cuando se hizo el Estatuto de Gobierno. Io coartaron totalmente.

Los perredistas creemos que es violatorio. Terminaremos tal vez hoy la discusión en este Congreso, pero, señoras y señores, habrá juicio de esto.

El Presidente:

Han solicitado el uso de la palabra para fjar posiciones, los siguientes diputados: Oscar González Yáñez, del PT; René Arce Islas, del PRD; Patricia Garduño Morales, del Partido Acción Nacional y Jorge Moreno Collado, del Partido Revolucionario Institucional.

En consecuencia, tiene el uso de la palabra el señor diputado Oscar González Yáñez.

El diputado Oscar González Yáñez:

Gracias, señor Presidente con su venia; compañeras y compañeros diputados:

Es una opinión común y reiterada por representantes de todos los partidos en esta tribuna, que el país necesita con urgencia transitar a un régimen más democrático, que es indispensable reformar la vida política del país y las instituciones estatales, para hacerlas acordes con una modernidad que se pregona, pero que no se practica.

Es por ello, que se ha establecido una mesa para la reforma política del Estado. Con anterioridad se instaló una mesa para la reforma política del Distrito Federal. En apariencia ambas acciones deberían apuntar en el mismo sentido: modificar la discriminación que en materia de derechos políticos padecen los habitantes de nuestra capital.

Sin embargo, un camino que en esta apariencia tenía una salida rápida y ampliamente condensada se ha empantanado y lo que es más grave, se puede perder la oportunidad de que el partido oficial y el Gobierno demuestren su sinceridad cuando hablan de la reforma del poder.

Es válido pensar que en el curso de la reforma política del Distrito Federal, será un indicador de las verdaderas intenciones del Gobierno frente a la reforma del Estado, de su sinceridad y su verdad.

Ante la necesidad de instrumentar la reforma aprobada en 1993 y legislar sobre todo los consejeros ciudadanos, el Partido del Trabajo cuestionó la naturaleza de los mismos, pues por una parte se le presenta como un órgano auxiliar de las delegaciones políticas; y por otra, entre las 42 atribuciones aprobadas en el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

Se les atribuyen actos de autoridad que rebasan esa definición y los convierten en una especie de cabildos. Asimismo el hecho de que los candidatos sean registrados por los partidos políticos determinan que se imponga lógica parlamentaria, que predomina en el país y que establece la representación proporcional de los partidos en todas las instancias de ese carácter, desde los ayuntamientos hasta los congresos locales, la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, la Cámara de Diputados y el Senado de la República.

En una reunión del Presidente de la República con los coordinadores de las fracciones parlamentarias de la asamblea legislativa, el coordinador de nuestro partido le pidió su opinión y punto de vista al doctor Ernesto Zedillo.

Sostuvo entonces, que los consejeros ciudadanos, deberían de ser una especie o suerte de cabildos. Coincidiendo con las posiciones definidas por todos los partidos políticos de oposición. Afirmación que sostuvo públicamente el señor Presidente, el 13 de diciembre de 1994, en una reunión pública efectuada en el museo de la ciudad de México, con los integrantes de la asamblea legislativa del Distrito Federal.

La demanda defendida desde siempre por el Partido del Trabajo, ha sido preservar la naturaleza de los consejeros ciudadanos. Nunca nos hemos reducido a negociar las fechas de elección de los mismos. Tampoco hemos negado la necesidad de la presencia ciudadana independiente. No podríamos hacerlo porque nuestra tradición de lucha, ni por la vinculación que mantenemos con las organizaciones sociales cercanas a nuestro partido.

Sostenemos que si no se reconoce la verdadera naturaleza de los consejos, como una forma de cabildos y se mutila al negar la representación proporcional y el carácter de servidores públicos de sus integrantes, entonces se les convierte en una variante de las juntas de vecinos delegacionales que han funcionado en nuestra ciudad dejando una triste memoria y peor fama aún.

Los otros partidos de oposición representados en la asamblea legislativa del Distrito Federal, defendieron duramente durante diciembre y enero pasados una postura similar. Por eso no deja de asombrarnos que ahora se limite a discutir el problema de la fecha, olvidando la sustancia del asunto.

En particular, el Partido Acción Nacional ha pretendido elecciones partidarias a la mayor brevedad, marginando las candidaturas de los ciudadanos independientes; ha demostrado en esta fase mayor preocupación por recoger el descontento ciudadano, producto de las medidas para enfrentar la crisis provocada por una política económica que ellos apoyaron y defendieron en el sexenio pasado. Ha olvidado Acción Nacional sus argumentos de principios de año y rechazó a esos consejeros.

Hemos defendido desde hace meses que elegir unos consejos ciudadanos desvirtuados en su esencia no es un gran acierto y de poco a, casi nada servirán a los capitalinos.

Volverá a caerse en la simulación, tal y como ha sucedido en el pasado con otras reformas fallidas, parches mal pegados que no van al fondo del asunto.

Democratizar realmente la vida política y las instituciones del Distrito Federal debería de ser nuestro real compromiso.

Para nosotros reconocer la naturaleza de los consejos ciudadanos, forma parte inseparable de una verdadera reforma política para la capital de la República. Los esfuerzos realizados en la mesa para la reforma política del Distrito Federal en los meses pasados, fracasaron por que el Partido Revolucionario Institucional nunca definió su posición frente a los problemas principales que ahí se debatían.

Ahora se nos presenta la propuesta de modificar el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, para excluir a los partidos políticos como tales de las elecciones de consejeros ciudadanos y se fija la fecha para noviembre de este año. Si se aprueba esta medida, se da un paso para liquidar la perspectiva de que los consejos sean una especie o suerte de cabildo, como así lo dijo en una reunión el Presidente de la República y se perfila, insistimos, que serán una variante de las juntas de vecinos.

Desde nuestro punto de vista, si a eso se reducen los consejos, entonces es indispensable legislar para establecer la elección de cabildos en las delegaciones y dejar a los consejos como órganos auxiliares.

Lo que no es posible es continuar hasta ahora donde los delegados actúan a la libre, sin ningún control por parte de los partidos políticos, ni de la propia ciudadanía. Si no existe el compromiso explícito del Partido Revolucionario Institucional para avanzar en éste y otros temas para la verdadera reforma político-democrática para el Distrito Federal, el Partido del Trabajo votaría entonces en contra de la propuesta.

Consideremos que una verdadera reforma política en el Distrito Federal, debe incluir por lo menos los siguientes lineamientos:

1o. La elección directa por voto universal del jefe del gobiemo del Distrito Federal, aumentando sus atribuciones y disminuyendo al máximo las del Presidente de la República.

2o. Aumentar las atribuciones de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, acercándolas a las de un congreso local y restringiendo las que conserva todavía el Congreso Federal sobre la capital de la República

3o. Elección directa por voto universal de los delegados políticos.

4o. Reconocimiento de la naturaleza de los consejos ciudadanos como una especie de cabildos. Si no es así, existe entonces la opción de dejarlos como órganos auxiliares y en ese caso elegir ayuntamientos en las delegaciones.

5o. Elaboración de una Ley Electoral para el Distrito Federal.

6o. Formación de un consejo local electoral del Distrito Federal, independiente del Gobiemo y de los propios partidos políticos.

7o. Incorporación a la Ley del Derecho de Iniciativa Popular, el plebiscito y el referendum.

Sobre estas bases podremos emprender la tarea de acabar con la discriminación política que sufren los habitantes de la ciudad de México y restituirles su derecho democrático más elemental, al que tiene derecho cualquier ciudadano de nuestro país, el derecho a elegir a los propios servidores públicos y a las propias autoridades de estas entidades.

Hacemos un llamado a todos los partidos políticos para que, dejando de lado los cálculos particulares sobre los triunfos y ventajas que supuestamente les otorga la elección en una fecha u otra, se preocupen por iniciar el debate para una verdadera reforma política del D.F.

El Partido del Trabajo, está comprometido con ello. Por su atención, gracias.

El Presidente:

Tiene el uso de la palabra, el diputado René Arce Islas, del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado René Arce Islas:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Y me he estado haciendo una pregunta que quisiera compartir con ustedes y es la siguiente: ¿qué hubiera pasado si la fracción del PRI hubiera llegado a un acuerdo con Acción Nacional en relación a la participación mixta de 40 a 60, de 50 a 50, de 60 a 40, a la mejor esta discusión no la estuviéramos dando, a la mejor la discusión ahorita estaría en otra dimensión, pero se está dando esta discusión porque no hubo un acuerdo, un acuerdo que 10 ó 20 puntos en la negociación no lo permitieron.

Entonces venimos a esta tribuna a dar argumentos, por un lado muy solidos de dos diputados del PRI que siempre se han caracterizado por venir aquí a argumentar legalmente, jurídicamente, y por el compañero Peniche y Bolio que también es un experto en derecho y que nos ha dado aquí una cátedra de lo que es la violación en un determinado momento a la Constitución.

Pero ¿hubiéramos tenido ese debate rico si hubiera habido acuerdo? Yo creo que no lo hubiéramos tenido y ése es el principal problema, compañeros; el problema es que aún estamos encerrados en una serie de procedimientos para buscar consensos en los cuales muchas veces hacemos a un lado la cuestión legal o jurídica en busca del consenso y los traemos aquí; y no es malo el buscar consensos, ni es malo que las fuerzas políticas intenten ponerse de acuerdo; lo malo es que luego cuando esos consensos no se dan, entonces sí todos recurrimos a ver cómo justificamos constitucional y jurídicamente nuestros puntos de vista; eso tiene que ver con el asunto del estado de derecho y con el respeto a las leyes.

Y el problema de nuestro régimen es que ni existe el estado de derecho y no existe el respeto a las leyes y por eso se generan las relaciones que a veces se dan de acuerdo a la conveniencia de cada una de las fuerzas políticas que se expresan en este país.

Y ahora nos amanecimos con una noticia, un diputado distinguido, presidente de la Comisión del D.F. dice: "se acabó el amasiato con el PAN", así lo dice públicamente, es una declaración grave, porque quiere decir que de un amasiato surgieron una serie de acuerdos para este país y eso a mí me preocupa mucho, porque yo creo que los consensos o los acuerdos deben de ser como tales, no como una especie perversa de relación entre unos, cuando así conviene, y el rompimiento cuando ya no nos conviene y no se puede suponer algo, o se buscan nuevos amasiatos para tratar de sacar adelante las cosas o vamos realmente a poner las reglas claras del juego para todos e impidan la relación perversa o la relación equivocada de cómo ir procesando la democracia política en este país, ésa es la preocupación que yo quisiera preguntar a muchos compañeros: ¿realmente estamos ya dispuestos a que en este país, con reglas claras trabajemos todos? O nada más es un asunto de coyuntura, es un problema de castigo, es un problema de decir, bueno, contentemos a los nuestros no haciendo acuerdos con los otros, o es prever que vaya a haber en poco tiempo conflictos por las elecciones que se vienen en Yucatán o en Guanajuato.

Este es el asunto y yo le pregunto a los compañeros del PAN, a los compañeros del PRD, del PT y del PRI, ¿realmente ya estamos en la hora de la maduración política para que se acaben ese tipo de relaciones y entremos realmente a establecer las reglas del juego que necesita este país para acabar con ello? Yo digo que si la respuesta es positiva, bienvenida esta discusión, pero hay que darla, no hay que esconderla a través nada más de artificios jurídicos, que son válidos pero no hay que esconder la verdadera discusión.

La discusión de fondo está en eso, en que si ya estamos entrando realmente a las reglas claras para todos. Por eso yo creo que es falsa la dicotomía o la disyuntiva entre los partidos y los ciudadanos. Yo creo que los partidos somos precisamente grupos que nos reunimos, que coincidimos en nuestros puntos de vista para ofrecerle una opción a los ciudadanos y que los ciudadanos tienen el derecho o no de militar o preferir un partido político; yo no creo que haya ese problema de que algunos quieren más a los ciudadanos que otros; el asunto es cómo generamos condiciones para que también los ciudadanos que no están de acuerdo con los partidos políticos o pertenecer a ellos, puedan expresarse libremente y puedan concitar el apoyo de otros ciudadanos a los cuales no satisfagan las ofertas políticas que los que estamos en partidos políticos tenemos.

Y yo creo que en ese sentido, lo de las candidaturas independientes se dan en cualquier parte del mundo en donde existe la democracia. ¿Por qué aquí cambiar de repente una posición que en antaño se daba acerca del asunto de la parlicipación de los ciudadanos y los partidos y luego traernos otra en la que nos volvemos defensores de los ciudadanos? Me parece que no es correcto, eso es esconder el verdadero debate.

En ese sentido, yo sí creo que hay un problema grave en los partidos políticos, muy grave y que creo que los partidos tienen que superar ahora. A mí me parece que nuestros ayunos, están faltos de una verdadera discusión interna que tiene qué ver en que cómo vamos a procesar las nuevas reglas de la transición democrática, y mal empezamos, mal empezamos si en la ciudad más grande del mundo, como se le llama a la ciudad de México, en donde la reforma política tendría que ser más inmediata porque es el lugar en donde los derechos de los ciudadanos están restringidos, empezamos de manera torcida la posibilidad de una reforma integral del Estado.

En ese sentido yo creo que no es correcto que el día de hoy vengamos aquí a hacer una discusión escondiendo el fondo de las cosas. Yo creo que efectivamente si se termina la era de los acuerdos a trastienda, de los acuerdos que no tienen qué ver con la legalidad y el estado de derecho, este país va a avanzar. Y yo creo que si los priístas que han estado muy molestos por la relación que hay, ellos dicen privilegiada con el PAN, están ahora por inaugurar un estado de derecho y reglas claras, qué bueno; pero si lo que está atrás de eso es exclusivamente una molestia porque consideran que se le ha dado mucho espacio al PAN y por lo tanto hay que frenar su avance, no, eso no tiene nada que ver con la democracia, eso tiene que ver con una actitud retrógrada y reaccionaria, porque esto es ponerle piedras al avance de la democracia para conservar lo que se tiene y muy malo sería que otros grupos se regodearan de esto, pensando en que esta disputa podría ser la posibilidad de un avance en el país.

Porque no es cierto eso. La democracia implica pensar en que se puede ganar y se puede perder; la democracia implica reglas claras para todos y que nadie trate de violarlas a través de los acuerdos al margen de las leyes; la democracia implica que todos nosotros pudiéramos ponernos de acuerdo con tolerancia, para las nuevas reglas que rijan los destinos de este país y ésa es la preocupación que deberíamos de tener todos y no escondernos pues en ciertos argumentos, del fondo del problema que estamos viviendo y que está viviendo el país y que no puede salir adelante en esta reforma política del Estado, de la que hemos hablado tantas veces aquí y que se demuestra en una cosa tan sencilla, como lo que es los órganos de participación ciudadana en el Distrito Federal.

En ese sentido, yo creo que al deterioro que está sufriendo el partido oficial, no se puede contestar poniéndole obstáculos a la democracia. Yo desearía y lo he dicho en otras ocasiones, que ojalá el PRI se pudiera reformar, como lo ha dicho, para poder ir a elecciones con ellos, en igualdad de circunstancias, plantear nuestras ofertas a la población, que sea un verdadero partido político como lo somos los otros partidos. Yo deseo no la destrucción del PRI, ni el aniquilamiento: deseo su reforma, su reestructuración, su avance y su incorporación a un proceso democrático en este país.

Pero también deseo que el PAN, así como el diputado Peniche y Bolio ha venido aquí a plantearnos de manera brillante el porqué hay inconstitucionalidad, se apegue también a ese proceso de respetar las leyes y de no llegar de ninguna manera a aprobar aquello en lo que le convenga y rechazar cuando no le convenga, porque yo estoy seguro que así aquí hubiéramos planteado el 60, de 50 a 50, otra cosa se hubiera dado. Entonces no se vale que cuando nos conviene sí sacamos las leyes, no sacamos las leyes y cuando no nos conviene entonces sí las sacamos, a mí me parece que eso no ayuda tampoco a la democracia.

Y finalmente, la invitación que yo hago, compañeras y compañeros, es que no aprobemos este proyecto, por los argumentos legales que se han dado, pero sobre todo por el fondo político que tiene en esencia y que finalmente ojalá a partir de esa discusión pudiéramos llegar a acuerdos entre las fuerzas políticas, para impulsar la democracia de manera integral en el Distrito Federal, que como lo han dicho algunos compañeros, implica hoy darle a los ciudadanos del Distrito Federal toda su capacidad como ciudadanos; esto es, elegir a su gobernante, a su alcalde, esto es, tener un congreso propio con todas las facultades, esto es, tener derecho a elegir a sus cabildos, esto es, contar con un instrumento que vigile, controle las elecciones de manera independiente, esto es, con partidos políticos en serio y no con partidos políticos que en un determinado momento dependan de su relación con el Gobierno.

Esto sentando leyes claras, compañeros, podremos avanzar, lo otro es retroceder en el campo hacia la democracia. Es una invitación que se hace y por ello llamo a mis compañeros de partido a votar en contra de este proyecto. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra la diputada Patricia Garduño Morales, del Partido Acción Nacional.

La diputada Patricia Garduño Morales:

Muchas gracias, señor Presidente; diputadas y diputados:

Quiero iniciar diciendo que desde mi punto de vista uno de los elementos que más influyó en que finalmente no llegáramos a un acuerdo, fue sin duda la actitud frívola y preocupada más por conseguir espacios de poder, que en buscar soluciones reales a los problemas de la ciudad, del diputado Levín Coppel, que en lugar de buscar que la comisión que preside trabaje en lograr soluciones viables a la problemática que vivimos, presiona, desestabiliza, contradice, según el, tendiendo puentes. Ignoro cómo seguirá presidiendo una comisión que desde su mesa directiva y en su composición final es plural, quien ha expresado los comentarios que expresó en relación al partido al que pertenecemos distintos miembros de la comisión.

Hago uso de la tribuna para presentar la posición de mi partido en torno a la reforma política del Distrito Federal, posición que todos sin duda conocen, como la de siempre y no de moda sexenal que pretende acabar con lo hecho por un anterior regente de la ciudad.

En Acción Nacional queremos democracia plena para la ciudad, elección de gobernador, de delegados, formación de cabildo, congreso local.

Desafortunadamente para los capitalinos sus derechos políticos han sido tradicional, inexplicable e injustificadamente limitados. Durante decenios el Gobierno ha tratado a la concentración poblacional más grande del planeta como un departamento, con todas las implicaciones de connotación administrativa. Es una realidad lamentable que los ciudadanos del Distrito Federal no puedan gozar del ejercicio pleno de sus derechos, entendidos como votar y ser votados y elegir libre y por votación directa a sus autoridades, a la manera del resto de los habitantes del país.

Aunque resulte paradójico, a pesar de ser nuestra ciudad una de las más modernas del mundo, en lo político el Distrito Federal representa y posee una de las legislaciones más retrógradas y restringentes del mundo.

Tres elementos anquilosados han participado para la preservadón de esta paradoja y contradicción: el presidencialismo, el partido oficial y las prebendas que el estado de irregularidad concede a los sistemas con monopolio del poder.

El pretexto de marco jurídico sui generis, es un viejo pretexto de la camarilla priísta para explicar su oposición a la democratización plena del Distrito Federal. Frente a ellos la ciudadanía y los partidos políticos de oposición hemos aspirado, sostenido, insistido y reiterado la necesidad de una reforma democrática integral en la jurisdicción que ha venido configurándose por la inercia histórica de la sociedad y por la lucha legislativa. La Asamblea de Representantes y el Estatuto de Gobierno son sus mejores ejemplos.

Para los legisladores de Acción Nacional la reforma política integral consiste en dos supuestos: elección directa de autoridades y conformación del estado 32 de la Federación, en convivencia adaptable y sin rechazo del concepto de Distrito Federal.

Mientras no haya derechos ciudadanos plenos, cualquier acción será incompleta. Con la elección directa de autoridades y el establecimiento de un estado más de la Federación, hemos pretendido y pretendemos la fortaleza de la República, de la democracia y del federalismo. Hemos querido y queremos la recuperación de los derechos políticos plenos para los ciudadanos; hemos buscado y buscamos poner un coto a las arbitrariedades que surgen de la cohabitación nefasta entre partido oficial y autoridades impuestas unilateralmente.

Nosotros, los partidos políticos, entendidos como entidades de interés público, promotores y voceros de la vida ciudadana, recibientes de las inquietudes colectivas, creemos y sostenemos que el PRI y los priístas no quieren una reforma política integral, porque se dañarían los beneficios que otorga el poder impuesto. Quieren simple y a toda costa preservarse en el poder, no el beneficio o las aspiraciones de los ciudadanos, quieren decirnos qué nos conviene hacer para el Distrito Federal, modulando y dosificando nuestra democracia.

Que no se crean que las concesiones divulgadas por voceros del PRI en los medios de comunicación, les confieren el carácter de demócratas; todo lo contrario, detrás de su pretendida imagen de apertura persiste su realidad de dos caras, imposición y temor, imposición sustentada en una mayoría artificial, y temor a lo que todos sabemos, a su evidente fracaso histórico.

Hoy estamos asistiendo a la discusión de reformas al Estatuto de Gobierno que darán lugar a la determinación de fechas y requisitos y modos de elegir a los consejos de ciudadanos. Los diputados de Acción Nacional, nos oponemos de manera clara y enfática a la propuesta de decreto por la que pretenden reformar los artículos 123 y 125 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

En el sentido, contenido y limitaciones con que fueron presentadas por los representantes del partido oficial, el proyecto viola la Constitución y la Ley Electoral.

Que quede claro, estamos convencidos de que la figura de consejeros ciudadanos habrían podido aportar a la vida de la ciudad. Entendimos la importancia que esta figura tenía precisamente para solicitar acciones de gobiemo reales y urgentes y para limitar el arbitrio o la imposición de las autoridades, por eso propusimos en su oportunidad la elección libre, secreta y personal de los consejos de ciudadanos, de manera que se fortaleciera su autenticidad y la sensibilidad de la comunidad sin manipulación de intereses parciales; por eso propusimos que las áreas vecinales se delimitaran sobre razones de fondo para las comunidades y no para arreglar subrepticiamente el modo en que un partido que oculta sus siglas pudiera colocar algún elemento.

Nuestra propuesta es y sigue siendo que se presenten a participar como candidatos a consejeros ciudadanos, ciudadanos con partido o sin partido y que sean los electores quienes decidan quién los representa, sin composiciones prefabricadas, como lo proponía el PRI.

Que quede claro para el diputado Arce, que no es un problema de porcentajes; es un problema de concepción de los consejos de ciudadanos, por eso nosotros dijimos que las candidaturas fueran abiertas y que los ciudadanos decidieran a través de su voto quienes participaran.

En Acción Nacional, aseveramos que el PRI dice que quiere abrirse a la conformación de consejos ciudadanos no partidistas, pero es necesario adverlir que por su desprestigio en su postura no prevalece un interés ciudadano prioritario, sino que quiere esconder la marca de la casa. Les da vergüenza, y con razón, revelarse como priístas en el seno de las comunidades.

Nuevamente el PRI, está de espaldas a la realidad ciudadana y apunta en dirección a sí mismo.

A los compañeros legisladores, a los medios de comunicación y a la ciudadanía en general queremos ratificarles que Acción Nacional no cejará en sus esfuerzos para lograr que las autoridades del Distrito Federal, incluyendo regente y delegados, surjan de elecciones directas; que los consejeros ciudadanos representen realmente cabildos que transmitan a las autoridades las necesidades y soluciones reales que requieren las comunidades; que la Asamblea de Representantes camine hacia el objetivo de adquirir facultades de congreso local, y que la ciudad más grande del mundo se convierta en un estado más de la Federación.

Queremos pues una reforma política integral, que no sea inviable desde su origen. Queremos y estamos decididos a que la ciudad de México florezca cultural, social y económicamente y no perezca en el siglo por venir por ataduras políticas y mordazas de ley.

Buscamos ser visionarios, no retrógradas, afianzados a prebendas y privilegios anquilosados. Por su atención, muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado René Arce, para contestar alusiones personales.

El diputado René Arce Islas:

Con su permiso, señor Presidente:

Yo dije y reitero que fue público que el Partido Acción Nacional planteó la posibilidad de llegar a un acuerdo si se llegaba al 50% y 50% de la participación ciudadana y de la participación de los partidos.

Yo vuelvo a preguntar: ¿si esto se hubiera aceptado, hoy estaríamos discutiendo el asunto de la constitucionalidad o inconstitucionalidad? Yo creo que no. Finalmente se hubiera aceptado como parte de un acuerdo.

Y por eso me preocupa, lo digo francamente, me preocupa que ahora discutamos esto, porque no se llegó al acuerdo que, hasta donde tengo entendido y conocí, fue una diferencia de 10 puntos, porque supimos que el PRI ofreció 60-40 ó 50-50 y el PAN pidió 60-40.

Lo vuelvo a decir, compañeros, nosotros insistimos desde hace, no ahora, sino desde hace mucho tiempo, que nosotros deseamos la participación de los ciudadanos de manera independiente, que se pudieran registrar igual que los partidos. Y lo volvemos a reiterar y lo hemos vuelto a reiterar. El PRD ha insistido en esa fórmula, porque creemos que es garantizar los derechos constitucionales de los mexicanos.

Por supuesto, también reconocemos que el Partido Acción Nacional, llegó un momento en que planteó que estaba de acuerdo con esta cuestión y nos dio mucho gusto que así haya sido. Pero de eso a llegar al asunto de contestarnos la pregunta: ¿qué hubiera sucedido si hubiera habido acuerdo en porcentajes? No estuviera esta discusión, compañeros, por eso reitero, reitero nuevamente, ojalá y esto que esta sucediendo hoy, prenda las luces a todos nosotros para decir que no hagamos acuerdos simple y sencillamente de coyuntura, de oportunidad o simplemente para suprimir molestias que algunos pudieran tener por los acuerdos que tienen con otros, sino que avancemos ya en las reglas claras todos de cómo construimos los consensos, cómo reformamos las leyes, cómo hacemos una reforma democrática para el Distrito Federal y cómo llegamos a la reforma profunda del Estado.

Ojalá e iniciemos ese camino, ojalá y se acaben ya los acuerdos que generan después descontentos en todos, confusiones en la sociedad, confusiones entre los partidos, independientemente que coyunturalmente puedan tener beneficios a largo plazo; digamos ya en perspectiva, como estrategia, compañeros lo que este país necesita es democracia y reglas claras. Eso es lo que yo estoy planteando y que ojalá podamos entender todos. Muchas gracias.

El Presidente:

En el uso de la palabra el diputado Martínez Veloz. para rectificar hechos.

El diputado Jaime Cleofas Martínez Veloz:

Señor Presidente, con su permiso; estimadas compañeras y compañeros diputados:

Me invita a intervenir en esta tribuna la acusación que hace la compañera del Partido Acción Nacional, en el sentido de que nuestro partido tiene dos caras, y sobre todo cuando intenta ubicar el problema en el terreno personal, suponiendo que el compañero Levín Coppel fuera responsable de un asunto que nos compete a todo el partido.

Las elecciones de los consejeros.ciudadanos del Distrito Federal ha mantenido la atención de esta Cámara de Diputados, sin embargo, y dado que se habla de dos caras, quiero responsablemente asumir con argumentos cuál es la cara que tiene Acción Nacional como oposición y cuál es la cara que tiene como gobierno.

Y para muestra muy didáctica, y dado que esto lo conocemos todos, pudiéramos ubicar en términos didácticos los argumentos esgrimidos en el debate nacional de la pasada contienda electoral, donde el señor Fernández de Cevallos, como candidato de oposición, planteaba una serie de cuestiones y nosotros, los que vivimos en estados gobernados por Acción Nacional, vemos que es otra la cara que tienen.

Por ejemplo planteó que incrementaría de inmediato un 100% los recursos a los ayuntamientos, eso lo dijo como oposición; como gobierno, el gobierno del Estado de Baja California, una de las primeras iniciativas que planteó al Congreso local fue rebajar el incremento del 35% al 20%, siendo que el gobernador, presidente municipal de Ensenada, planteó que hubiera ese incremento.

Otro argumento: se respetará la libertad de expresión, que planteaba el señor Cevallos y en la práctica en Baja California se manda a declarar a la agencia del Ministerio Público a aquellos periodistas que osan escribir alguna nota inconveniente para el gobierno panista.

Se hablaba también de que se instituiría un gobierno plural, sobra decir que en el Gobierno Federal la pluralidad se está abriendo. Pero dejando eso de lado, como oposición el señor Fernández de Cevallos, dijo que sería impulsor de un gobierno plural y nosotros queremos decir por ejemplo que en la práctica como gobierno el ayuntamiento panista de Tijuana, no solamente no es plural, sino que además no tiene en su interior a gente disidente de Acción Nacional, de gente tan respetable por ejemplo del grupo que comanda el distinguido panista Salvador Rosas Magallón.

Al final de dicho debate también el señor Cevallos acusó al ingeniero Cárdenas de que tenía dos caras. Ese mismo argumento lo plantearon. Y en las colonias de Tijuana y en los ejidos nos preguntábamos que qué autoridad moral tenía un partido que como oposición planteaba una cosa y como gobierno hacía otra.

Asimismo en la cámara hemos sido testigos de brillantes intervenciones de Acción Nacional, donde se habla y defiende el estado de derecho; sin embargo, para quienes vivimos en Tijuana, sabemos que no sólo en otros estados se puede hablar de guardias blancas, sino también en Tijuana, en donde ante los ojos de la sociedad, de los medios de comunicación y sobre todo de los campesinos, se solapa la insistencia de estos grupos anticonstitucionales que con moderna tecnología se utilizan para reprimir y amedrentar las justas causas de los campesinos tijuanenses.

Sin embargo, si algo vi en sí, en forma contundente, el doble discurso de Acción Nacional, fue el asunto del IVA. Por la prensa en sus discursos, nos damos cuenta que hay una actitud propagandística de Acción Nacional en contra de ese incremento doloroso para el pueblo mexicano y además nos hablan de que la solución sería rebajar la mayoría de los impuestos a cargo del Estado.

Con ese argumento tan contundente, si fuera creíble, me estacionara firmemente saber si el gobernador de Baja California pertenece a su partido, porque ahí su gobernador, el que pertenece al partido que en el plano nacional reclama rebajar los impuestos, en el estado no sólo ha tratado de imponer nuevos impuestos, sino que ha incrementado en cientos de veces el impuesto predial, licencias de conducir, las diligencias de construcción etcétera; es decir, impuso además el agua de Baja California, que es de las más caras del país.

El Presidente:

Ruego a usted terminar su intervención, el tiempo se ha terminado.

El diputado Jaime Cleofas Martínez Veloz:

Con esto termino, señor Presidente; compañeros:

Para nosotros los diputados priístas está muy claro, el camino que nosotros como partido asumimos responsablemente, con humildad, en forma autocrítica, nuestros errores, y hemos diseñado métodos y procesos, en donde hemos perdido espacios para reconstruir nuestra relación con la sociedad. Y en el Distrito Federal, la decisión de apoyar la representación ciudadana es un acuerdo de consenso de todos los compañeros de nuestro partido y, además, el acuerdo de impulsar amplios niveles de convergencia al interior del partido y con las otras fuerzas democráticas que en el plano nacional, como el PRD y el Partido del Trabajo, están luchando por abrir espacios para la transformación democrática de este país. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos y hasta por cinco minutos ha pedido el uso de la palabra el diputado Alejandro González Alcocer.

El diputado Florentino Castro López (desde su.curul):

Señor Presidente: le había pedido con anticipación también el uso de la palabra.

El Presidente:

Sí, señor diputado, aclaro que el diputado Miguel Hernández Labastida cedió su lugar al diputado Alejandro González. Adelante, señor diputado.

El diputado Alejandro González Alcocer:

Gracias, señor Presidente; diputadas y diputados:

Creo que es un honor poder debatir algo con la gente del mismo estado, como es el diputado Martínez Veloz, pero yo creo que aquí definitivamente se salió totalmente del tema, vino a hacer aquí juicios de lo que es el gobierno del PAN en Baja California, a su criterio, y aquí se trata de la discusión de los consejos ciudadanos del Distrito Federal; pero no obstante eso y sin entrar a debatir cada uno de los argumentos vertidos aquí por el diputado, permítanme decirle que los grupos disidentes no existen en Acción Nacional, que los grupos disidentes debatimos dentro del seno de nuestro partido, a veces incluso acaloradamente y que yo soy un representante del grupo, al que él se refirió como disidente, y que no acepto ese término, porque yo soy un seguidor de Rosas Magallón.

Entonces hay pluralidad dentro de Acción Nacional y no admitimos ese tipo de cuestiones aquí. Se salió totalmente del tema y vino a tratar cuestiones que nada tienen qué ver con el Distrito Federal, que son cuestiones debatibles y que podemos nosotros discutir en el momento que él quiera, respecto a los gobiernos de Acción Nacional

Lo que sí no aceptamos, rechazamos categóricamente, es que Acción Nacional tenga dos caras, que fue el motivo de esta discusión, porque es la misma cara que da aquí, en el gobierno de Baja California, siendo gobierno o siendo oposición: la rectitud ante los postulados del mismo partido y el respeto irrestricto a la legalidad. Y básteme citarles un ejemplo de lo que aquí trajo a colación el diputado Martínez Veloz, de la reducción del 35% de participaciones a los municipios. al 20%.

Recuerde usted, diputado, que esto fue una ley provocada, hecha por los anteriores gobernantes priístas, concretamente esta ley orgánica que se refería a esta reducción fue propuesta y hecha por Castellanos Gott, presidente municipal de Mexicali, y nosotros nos apegamos y nos atuvimos estrictamente y 100% a la legalidad; que hubo un juicio de amparo que llegó hasta la Corte, más bien una controversia en donde se le dio la razón al gobernador de Baja California.

Entonces creo yo que definitivamente no tiene por qué traerse a colación en esta discusión lo que aquí ha manifestado el diputado Martínez Veloz, que yo creo que era el menos indicado para venir a esta tribuna a exigir esta cosa, en virtud de sus antecedentes. De lo que sí son dos caras y yo diría 20 caras o más del PRI, porque aquí se ha utilizado y él es un vivo ejemplo de ello, a las cuestiones de Solidaridad para las candidaturas priístas. Yo creo que si hablamos de caras, pues debemos de atenernos a las consecuencias.

Yo respeto al diputado Martínez Veloz, porque lo he conocido en algunos de sus trabajos, pero no puedo dejar pasar esta oportunidad, porque aquí se trata de examinar la cuestión del Distrito Federal, y no las caras que se nos han achacado, que nosotros tenemos una y la hemos dado aquí, en el IVA y en todas partes. Sostenemos la legalidad y no vamos a apartarnos de ella. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra, hasta por cinco minutos para rectificar hechos, el diputado Florentino Castro López, del Partido Revolucionario Institucional.

EI diputado Florentino Castro López:

Aunque el ejemplo de Martínez Veloz es válido y comprobable y serviría para darle base al planteamiento hecho por la diputada Garduño, regresamos al tema de la ciudad de México.

A los priístas nos preocupa que perdiera altura el debate, como lo había tomado originalmente, que regresáramos a las cuestiones de carácter personal que le gustan mucho a la diputada Garduño. Ya lo hizo alguna vez en relación con el jefe del gobierno de la ciudad; ya no lo hace.

Y quisiera manifestarles a los compañeros diputados del PAN, que quienes estuvieron negociando con ustedes, quienes se encontraron con ustedes, representan a la gran mayoría de los diputados de esta Cámara, representan a los diputados priístas que iban, porque ésta es la práctica, en busca de un acuerdo para encontrar una alternativa de solución en el asunto de los consejeros ciudadanos.

En el seno de la comisión, en algún desayuno por ahí, en las propias oficinas del Partido Acción Nacional, acudieron los diputados Levín y Campa, a tratar de encontrar un acercamiento con el Partido Acción Nacional, cosa que no fue posible en virtud de que aun el planteamiento de que 50, 50, fue rechazado por el Partido Acción Nacional.

Entonces no nos extrañe hoy pues, que estemos discrepando; somos partidos distintos, con ideologías distintas; queremos seguir siendo distintos al Partido Acción Nacional; no compartimos la ideología conservadora del Partido Acción Nacional; nosotros somos un partido distinto.

Queríamos llegar a un acuerdo con ustedes, porque compartimos un trabajo de carácter legislativo; no fue posible el acuerdo. Hoy estamos argumentando y al rato votaremos en el sentido que los priístas firmamos el día de ayer en las comisiones unidas. Así va a ser, diputada. No existe la posibilidad. Es una realidad que los priístas votaremos en ese sentido.

Pero a la hora que los priístas votamos en ese sentido, manifestamos nuestra disposición para seguir hablando con todas las fuerzas políticas presentes en esta Cámara, de los grandes temas de la ciudad de México, de los que quedan pendientes, de la elección del regente de la ciudad, de la asamblea legislativa llevada a congreso local, de otros mecanismos de participación ciudadana, de la elección indirecta o directa de los delegados, de eso estamos listos para seguir hablando. Pero aceptando nuestras diferencias ideológicas y estratégicas.

Los priístas estamos hoy aqui ejerciendo un mandato popular, ganamos el 21 de agosto, somos más porque ganamos. La diputada Garduño sabe que ganamos, lo ha experimentado en varias ocasiones. Y estaremos hoy votando una decisión que intentamos conciliar con ustedes y no se pudo. Pero no pasa nada; eso pasa en todos los congresos; somos distintos; discrepamos; otra vez volveremos a coincidir si se puede en el futuro y si no, pues ahí nos la llevaremos, respetando los votos, respetando las posiciones y respetando las bancas que cada partido tiene al interior de este Congreso.

Los diputados priístas no estamos ante una posición de coyuntura; lo saben los diputados del PAN, que en la propuesta original de los consejos ciudadanos, la propuesta del PRI fue que fueran ciudadanos en la otra legislatura y que en una negociación con ustedes, aceptamos que participaran los partidos políticos. Y que porque no llegamos a un acuerdo en la Asamblea, estamos aquí discutiendo.

Pero estamos discutiendo de manera civilizada, sin asuntos de carácter personal que poco enriquecen el debate de esta Cámara, los priístas hoy pues, ratificamos nuestra posición de partido con ideologia y con principios, con mayoría en esta Cámara, que será capaz, el día de hoy, de tomar la decisión que al interior de nuestra bancada, discutimos y analizamos y que hicimos el mejor de los esfuerzos por llegar a un acuerdo con ustedes y no se pudo. Ya nos encontraremos otra vez, pero no nos extrañemos de que somos distintos. Nosotros respetamos principios, ideología y estrategia del PAN, pero no somos ni queremos ser como ustedes; somos un partido con principios distintos y un partido que en las últimas elecciones recibió el apoyo mayoritario de los mexicanos, y particularmente de los capitalinos.

No, no es por la elección de este año, ha sido una posición histórica del partido el irnos a consejeros ciudadanos y en una negociación anterior en la otra legislatura, pudimos llegar a un acuerdo con ustedes. Hoy no se pudo, pero estamos aquí listos para votar en el sentido que los priístas ya decidimos, este asunto de los consejeros ciudadanos y lamentamos no habernos puesto de acuerdo con el PAN, con el que hoy ratificamos nuestra diferencia ideológica de principios y de estrategias. Muchísimas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, y hasta por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Miguel Hernández Labastida.

El diputado Ramón Miguel Hernández Labastida:

Señor Presidente; señores diputados:

En primer lugar, a nuestro amigo René Arce, aclararle algunas cosas:

Efectivamente Acción Nacional recibió, como lo acaba de expresar el diputado Castro, diferentes propuestas para poder llegar a algún acuerdo público, no escondidos, público, en donde no tenia nadie en lo absoluto, de qué avergonzarse. Como no tenemos nada de que avergonzarnos de toda la vida pública de Acción Nacional, en consecuencia, cuando usted nos pregunta que si nosotros hubiésemos recibido la propuesta del 50-50,40-60 ó 60-40, no estaríamos discutiendo aquí. Y yo le digo que sí estaríamos discutiendo aquí.

Número uno, Acción Nacional en caso de que se hubiese llegado a algún acuerdo, hubiera propuesto que se formulara la iniciativa de ley y corriera el ritmo y el procedimiento que debía de correr. Presentarse en la Comisión Permanente y ya no tratarse aquí porque este extraordinario no está capacitado para tratar el 123 y el 125, sino en otro extraordinario que podría ser en una semana o en dos, pero definitivamente, sí estaríamos discutiéndolo en forma diferente.

Por lo que se refiere al diputado Castro, qué bueno que somos partidos diferentes. ¡Dios nos libre! Si por algo hemos estado luchando en Acción Nacional, es precisamente que se convierta, número uno, en partido. Pues si todos sabemos que son apéndice del Gobierno, al nivel que quieran. ¿En dónde están los partidos políticos? ¡Por favor!

En consecuencia, pues sí, sí tenemos principios, ustedes los gubernamentales desde 1929 a la fecha, los que recibieron de arriba para abajo; pero los que nunca se preocuparon por surgir de la ciudadanía hacia la formación de un partido político, sino siempre a través del Gobierno.

En consecuencia, pues sí, les molesta que en un momento dado se les digan las verdades. Y la verdad es que sí se trató de llegar a una negociación que no se pudo. Y también es cierto lo que dijo el diputado Castro, que en 1993 también la discusión fue similar, y en 1993 el resultado fue diferente. Se reconoció la prevalencia y el derecho de los partidos políticos a participar en estos órganos precisamente porque son el vehículo de la ciudadanía para acceder al poder. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, tiene la palabra el diputado Rodolfo González Macías.

El diputado Rodolfo González Macías:

Con su venia, señor Presidente; honorable Asamblea:

Pedí hacer uso de la palabra en esta ocasión, después de estar escuchando una serie de argumentos y comentarios que algunos diputados del Partido Acción Nacional han expresado sobre nuestro partido.

Yo creo que el debate que se está dando aquí sobre los consejeros ciudadanos, y coincido con mi compañero el señor diputado Florentino Castro, debe seguirse dando con un debate de altura. Sin embargo, creo que no podemos pasar por alto los priístas la cantidad de comentarios ofensivos que aquí se han vertido sobre nuestro partido.

Históricamente nuestro partido ha estado al frente de las luchas revolucionarias y atendiendo las demandas sociales de nuestra población. Creo, independientemente de lo que digan los compañeros de Acción Nacional, que el comportamiento que nuestro partido ha tenido a través de los últimos años, tratando de respetar la pluralidad de los ciudadanos, se ha reflejado no tan sólo en el último proceso electoral, sino a nivel de los propios estados. Y aquí me quiero referir al último proceso que se dio en nuestro estado. El Estado de Jalisco.

Creo que el comportamiento que el grupo priísta tuvo en ese proceso fue ejemplar. Nosotros fuimos los primeros, los priístas, en reconocer un triunfo que tuvo la oposición, en este caso Acción Nacional. Y por lo mismo creemos y demandamos tener la autoridad moral para exigir respeto cuando se habla sobre nuestro partido.

¡No aceptamos, diputada, la frase de "dos caras"! ¡Ni mucho menos los comentarios que se hicieron, por algún diputado de Baja California, hablando sobre "equis números de caras"!

¡Creo que este comportamiento que hemos demostrado es una forma de civilidad política y pedimos a Acción Nacional respete perfectamente bien el manejo interno que tenemos los priístas hacia adentro, hacia nuestro partido!

En el caso específico, en el caso específico de los consejeros ciudadanos les quiero expresar a ustedes que no es una decisión particular del señor diputado Oscar Levín Coppel. Ni mucho menos como se le atacó desde un principio en una actitud provocadora, un afán protagónico. El diputado Oscar Levín está expresando el punto de vista del Distrito Federal y del priísmo estatal en función de la importancia política que tienen las decisiones que se tomarán, seguramente esta tarde, en la votación para los consejeros ciudadanos.

Aquí estamos hablando como gente adulta y estamos hablando como políticos y sabemos perfectamente bien lo que está detrás del proceso que vamos a hacer frente inmediatamente esta tarde. Respeto el punto de vista de los compañeros del PRD.

Sin embargo, yo mismo me pregunto: ¿Cómo es posible que el PRD con diputados en un momento determinado no esté de acuerdo con los puntos de vista que nosotros estamos expresando? ¿No entiendo como en un momento determinado el Partido Acción Nacional, que efectivamente, porque es válido tuvo pláticas de negociación, pretendiendo por negociación posiciones claras y transparentes con los diputados del partido, vengan aquí a negarlo?

¡Es público y notorio y se supo por diferentes medios, inclusive medios impresos, que se tuvieron negociaciones y pláticas por parte de Roberto Campa y Oscar Levín, con los dirigentes de Acción Nacional!

¡Señores de Acción Nacional, el negar estas pláticas, que además repito, son claras y transparentes..!

El Presidente:

Señor diputado: me permite que lo interrumpa, por favor. ¿Acepta usted una pregunta?

El diputado Rodolfo González Macías:

Cuando termine, por favor.

¡No entiendo porqué en este momento se diga que no hubo esas pláticas! ¡Claro que las hubo y forman parte de cualquier costumbre parlamentaria y política! ¡Y no es nada vergonzoso el comentarlo y como se comentó aquí! Nosotros los priístas, como lo dijo el diputado Castro, estamos claros y estamos perfectamente bien conscientes de la ideología que detentamos. Por eso, no nos preocupa que nuestros dirigentes, que para eso fueron señalados, para representarnos en las negociaciones, tengan pláticas con Acción Nacional. Muchas gracias señores.

El Presidente:

Señora diputada, por favor la pregunta.

La diputada Graciela Rojas Cruz(desde su curul):

Señor diputado, le agradezco acepte la pregunta.

Yo quisiera preguntarle a usted, porque el punto del debate que tenemos es sobre un dictamen que nosotros decimos que es anticonstitucional y que el PRI dice que está dentro del marco de derecho y de la Constitución.

Lo que yo le quiero preguntar a usted es ¿si usted sabe qué son los consejos ciudadanos? Porque me parece importante hablar de Baja California, hablar de Jalisco etcétera, pero creo que no debemos soslayar el tema en el que estamos aquí en este momento. Gracias, por su respuesta.

El diputado Rodolfo González Macías:

Como no diputada.

Le quiero comentar a usted que por razones de tipo personal e históricas tengo perfectamente bien contacto con la problemática política del Distrito Federal. Conozco lo que significan los consejos ciudadanos, por eso me preocupa mucho que cuando se está tratando ahorita de ciudadanizar los consejos políticos, se trate de pensar que se está prohibiendo la entrada a los partidos políticos; todo lo contrario, se está ampliando la democracia de los ciudadanos para poder tener la representación directa, eso es lo que yo pienso sobre la problemática que tenemos aquí. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene el uso de la palabra el diputado Eugenio Ortíz Walls, del Partido Acción Nacional, para rectificar hechos, por cinco minutos.

El diputado Gaspar Eugenio Ortíz Walls:

Con el permiso del diputado Presidente:

En este recinto parece que el claroscuro nos gusta como color de debate.

Cuando algún miembro de un partido se atreve a decir su verdad, entonces se le trata de descalificar y para ello se descalifica todo el entorno en el que nos movemos.

En la moción suspensiva presentada a la consideración de este pleno por la diputada Segura Rangel, fue planteado con diáfana claridad el desaseo en cuanto al fondo y el procedimiento con que se ha tratado este asunto inherente a la elección de los consejeros ciudadanos del Distrito Federal.

Sobre la inconstitucionalidad de la propuesta del grupo de diputados del PRI, mágicamente presentada como dictamen por el mismo grupo de diputados del PRI, que campea mayoritariamente en las comisiones unidas, ya expresó fundadamente el diputado Peniche y Bolio.

El diputado González, que creo que heredó o debe haber heredado el talento de su padre, gente muy respetable, de mi parte, nos pide a los miembros de Acción Nacional que no nos refiramos a su partido en la forma que lo hacemos. Pero el anterior diputado hizo lo que quiso, nos llama conservadores y entonces, se pone el traje de revolucionario y además, pues es el que se han puesto desde 1929, no es nuevo.

El tema R, nació después de un asesinato, el del general Obregón, a iniciativa del ex presidente Calles, que después se llamó jefe máximo de la Revolución. Seguramente algún día alguna de las fracciones del PRI propondrá que se ponga al lado del general Cárdenas que tuvo la buena ocurrencia de mandarlo al extranjero cuando quería seguir dominando al país como jefe máximo.

El caudillismo que pretende ideológicamente y políticamente manejar el PRI hoy en 1995, se parece al que ha manejado desde hace muchos años cuando se llamaba PNR, cuando se llamaba PRM y ahora que se llama PRI y que seguramente en su Congreso tiendan a cambiarle de nombre, puesto que como que ya no está de moda y como que la gente ya no lo quiere.

La verdad es que sí es necesario que aprendamos a ser partidos políticos todos, en México se habla de sistemas de partido político y lo único que hacemos es hacer el esfuerzo por destruir a los partidos políticos, sobre todo cuando están en contra de quien maneja el poder que tiene su partido, alimenta su partido, sostiene a su partido, apoya a su partido y lo hace además de tal manera cambiante que puede ser capitalista en los 50, socialista en los 38, neoliberal después, en fin, con esa ideología que afortunadamente sí nos distingue, porque nosotros hemos tenido solamente una ideología y somos hombres y ciudadanos de una sola palabra y de una sola conducta. Podemos estar equivocados.

Tampoco queremos sustituir al PRI, no queremos sustituir al PRI, sería una aberración quererlo sustituir, porque lo que queremos aquí los demás partidos, es que haya democracia en México y que haya democracia en el Distrito Federal, que haya democracia por lo primero que se debe empezar, por el respeto al voto.

Tenemos que respetarnos a nosotros, a nosotros como partidos y como personas, tenemos que convivir todavía un largo tiempo en esta legislatura, si las cosas no nos sorprenden de otra manera. Los tiempos no son buenos ni para el mundo, ni para México y creo que debemos reflexionar y si tenemos que convivir vamos a poner las reglas, más que respetos de sociedad y de señoras de buenas maneras, tenemos que sentir respeto por la ciudadanía y por el voto del pueblo de México, que ha sido siempre burlado precisamente por el partido en el poder. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos y nasta por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Raúl Armando Quintero, del Partido de la Revolución Democrática.

El diputado Raúl Armando Quintero Martínez:

Compañeras y compañeros diputados:

La ciudadanía del Distrito Federal, requiere de esfuerzos y propuestas que se pongan por encima de pleitos de familia. La relación amorosa PRI-PAN el día de hoy, tiene una crisis, tiene una crisis porque ha llegado el momento en que no se han soportado y ambos han querido imponer una visión que de ninguna de las dos partes tiene fundamento, ni consecuencia alguna, ni tiene por delante el propósito de llevar adelante el genuino espíritu de democratización de la mayoría de los ciudadanos del Distrito Federal.

La capital de nuestro gran país es una capital con 14 y medio millones de habitantes; es una capital con una densidad poblacional aproximadamente de 2 mil habitantes por kilómetro cuadrado; es una ciudad donde se genera más del 25% del producto interno bruto de nuestro país; pero teniendo estas características fundamentales, siendo si no quizá, una de las ciudades más pobladas del mundo, no es una ciudad en donde sus habitantes cuenten con derechos iguales que los del resto del país; no hay canales de representación democrática.

Todavía más. En la pasada elección federal, el PRI solamente obtuvo el 39.49%; el PAN, el 26.35% y el PRD, el 20.63%; es decir, entre los tres grandes partidos políticos nacionales existe un nivel de representatividad en la ciudad de México sumamente equilibrado, que requiere propuestas incluyentes y no excluyentes, por ello, si ha resultado importante que aflore a la luz la necesidad de parlamentar públicamente, porque si hubo reuniones en cafés, en privado y hubo otras más privadas que las de ese café que se ha infommado en la opinión pública, en donde el PRI y el PAN estuvieron a un centímetro de concretar de nueva cuenta su relación amorosa, pero finalmente no la concretaron.

Creo que no la concretaron por un hecho fundamental, el PRI tiene un especial interés en que no se ponga a votación sus siglas y sus colores, porque sabe bien el PRI como lo sabe todo el pueblo de México, que perdería la votación en el Distrito Federal; que en este momento su partido se encuentra en un proceso de deterioro irreversible; que el PRI está cruzado no sé si del virus del SIDA o del Ebola, que necesariamente los van a conducir a una muerte prematura como partido de estado, mas no queremos que muera como partido político, pero el PAN no está dispuesto a aceptar la participación de los ciudadanos porque es un partido que carece totalmente de base territorial, no es un partido con arraigo en las comunidades del Distrito Federal y por ello quiere, frotándose las manos, pensando que va a cachar todos los votos de los ciudadanos y se pondría como el partido mayoritario de la capital, lo cual es falso. Por eso los intereses impidieron que se consumara esta relación.

De nuestra parte, hemos sostenido desde un principio, con una posición de consecuencia: ciudadanos somos todos aquellos mexicanos mayores de 18 años, integrados o no en partidos políticos. Pensamos que lo que sí es necesario, es que se abra un espacio para que aquellos ciudadanos que no se identifican con ningún partido político, pero que pueden tener un trabajo representativo en su comunidad, puedan competir con los partidos políticos. Quién dice que todos los partidos políticos deben cubrir todos y cada uno de los poros de la sociedad. Eso es autoritarismo, señores del PAN...

El Presidente:

Diputado Quintero, su tiempo se ha terminado.

El diputado Raúl Armando Quintero Martínez:

Concluyo diciendo lo siguiente: a nosotros nos estimula la propuesta verdaderamente democrática y consecuente de la mayoría de los capitalinos. Queremos un congreso 32, que la Asamblea de Representantes sea un Congreso local, que las delegaciones sean municipios, con cabildos, que se descentralicen las delegaciones, que se reubiquen, que haga una nueva distritación, que haga que el conjunto de la ciudadanía de nuestra capital aspire también, igual que los partidos, a ejercer el Poder

Por ello, nosotros desde un principio hemos propuesto la opción de que haya libertad de que los partidos concursen igual que los ciudadanos, esa propuesta es la que es consecuente con la mayoría de la ciudadanía de nuestra capital. Gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos y hasta por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Crisóforo Salido, del PRD.

El diputado Crisóforo Lauro Salido Almada:

Con su venia, señor Presidente; compañeros diputados:

Hablo en nombre de un pequeño grupo de diputados que procedemos de la sociedad civil, que fuimos postulados por el Partido de la Revolución Democrática y que hoy ocupamos con ustedes espacios en esta asamblea nacional.

Vemos con mucho gusto, con enorme satisfacción, el que la democracia avance y que se cancele el derecho exclusivo que hasta hoy han tenido los partidos políticos para actuar en la postulación de candidatos, pero no podemos estar de acuerdo tampoco en que de golpe y porrazo se excluya a los partidos politicos en un derecho que constitucionalmente les corresponde de actuar en politica.

Debemos de ser congruentes con nuestra posición en cuanto a la necesidad de avanzar en la democracia, pero no podemos aceptar que en este avance se den al mismo tiempo pasos adelante y pasos hacia atrás.

Consideramos que este proyecto de decreto que hoy se discute, adolece básicamente de ese defecto. Sentimos que no es lo correcto, no es lo debido que para ampliar los cauces democráticos y abrirle vías a los ciudadanos que no pertenecemos a ningún partido político, se cancele la posibilidad de que éstos también postulen candidatos que serán tan ciudadanos como cualquier otro, pero simplemente pueden ser propuestos por los partidos políticos.

Es importantísimo para nosotros que esta llamada de conciencia que hoy se da y que abre por primera vez el camino a las candidaturas ciudadanas no partidistas, prevalezca en la reforma política que debe de darse a nivel nacional. Esperamos los ciudadanos que este mismo espíritu y este mismo deseo de abrir cauces para que los ciudadanos se manifiesten independientemente de los partidos, se mantenga cuando se elabore el nuevo proyecto de ley electoral que deba regir estos procesos a nivel nacional, que se mantenga esta posición, que se respete el derecho de los ciudadanos a participar en los procesos políticos, sin la necesidad de estar comprometidos con ningun partido político.

Para ello y en el caso del Distrito Federal, se requeriría que la ley se modificara de tal manera que permita que exista equidad y justicia también en el uso de los recursos de los que dispongan los candidatos, pues no sería viable que un candidato ciudadano, por sus propios recursos, pudiera competir contra los recursos de los partidos políticos, si no se fijan reglas claras y se ponen a disposición de los candidatos ciudadanos recursos suficientes para que sus campañas políticas puedan realmente tener posibilidades de éxito frente a los partidos políticos .

Estas reflexiones las hacemos desde el grupo parlamentario del PRD, que venimos de las filas ciudadanas y que no pertenecemos al partido. En esta ocasión no encontramos justificación para votar, ni a favor ni en contra de esta iniciativa, porque no nos satisface ni cabalmente, porque deja muchos puntos que desear, pero tampoco podemos estar en contra de lo que es nuestra convicción básica, que es la de que los ciudadanos tienen el derecho de participar con o sin los partidos políticos. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Víctor Manuel Quintana, del PRD.

El diputado Víctor Manuel Quintana Silveyra:

Señor Presidente; compañeras diputadas, compañeros diputados:

Resulta por lo menos sospechosa, la repentina conversión a la ciudadanía del Partido Revolucionario Institucional, resulta sospechosa porque el PRI sistemáticamente se ha opuesto a la ciudadanización de los órganos electorales.

Si el PRI estuviera de acuerdo, debería dejarse ya de tanto diálogo político y cosas por el estilo y decidir ya, desde ahorita, que los órganos electorales estén en manos de la ciudadanía y no del Gobierno.

Resulta también sospechosa esta instantánea conversión, porque cuantas veces se le ha pedido al PRI que se vaya a una consulta ciudadana, el PRI se ha negado.

En 1993, en marzo, la ciudadanía de la ciudad de México, agrupada en organizaciones no gubernamentales, realizó un plebiscito sobre el gobierno de la ciudad de México y el Partido Revolucionario Institucional se opuso a ese plebiscito .

Hace dos meses, desde esta misma tribuna, un servidor propuso que antes de decidir sobre el incremento al Impuesto del Valor Agregado, fuéramos a consultar a la ciudadanía y toda la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional dijo: no consultamos a la ciudadanía. Aunque después les haya pesado haber votado así y anden poniendo unos parchecitos graciosos para remendar ese grave daño que le hicieron a la ciudadanía de México.

Resulta muy sospechoso, porque el PRI no ha estado al frente de las movilizaciones ciudadanas. Yo cambiaría, diputado Rodolfo González, la preposición, no ha estado al frente de las movilizaciones, ha estado enfrente de las movilizaciones ciudadanas, pero con cascos, con escudos de plástico, con gases lacrimógenos, así ha estado el PRI en las últimas movilizaciones ciudadanas, si no, pregúntenle a los ciudadanos de Ruta-100, si no, pregúntenles a los ciudadanos de Tabasco, a ver si el PRI ha estado al frente o enfrente.

Me parece también muy sospechoso que el PRI hable de la ciudadanía y darle participación y excluya a los partidos. La democracia, compañeros del PRI, ustedes que quieren llegar a ella últimamente, no es excluyente, la democracia es participación, la democracia es igualdad y la democracia es diterencia, por eso, los diputados que venimos de organizaciones ciudadanas e invitados generosamente por el PRD, reivindicamos la necesidad y la conveniencia de que en el Distrito Federal, tanto puedan participar los ciudadanos a través de partidos políticos, como a través de candidaturas independientes.

Para que esta sospecha, compañeros del PRI, se diluya, sería necesario que ustedes nos contestaran estas preguntas: ¿la conversión ciudadana de ustedes, la votación por la ciudadanía que ahora hacen, se va a ver validada cuando la próxima vez que el Ejecutivo envíe una iniciativa de ley que afecte seriamente a los mexicanos, como el aumento del IVA, como la enajenación de los recursos naturales, ustedes, que ya son creyentes en la ciudadanía, serían capaces de decirle al Ejecutivo, esperese señor Presidente, vamos a consultar a la ciudadanía?

La ciudadanía, compañeras y compañeros del PRI, no son masas de maniobra; la ciudadanía es gente racional, gente que piensa, gente que decide. ¿Podríamos esperar entonces que esta nueva fe de ustedes en la ciudadanía, se traduzca en un afán continuo y concreto en consultar a la ciudadania antes de alzar la mano para aprobar cualquier iniciativa de ley? ¿Podríamos esperar, compañeras y compañeros del PRI, que esta fe de ustedes en la ciudadanía se traduzca en estar no enfrente, sino al frente, o en las filas de sus luchas, cuando se esté enfrentando a los resultados catastróficos de la politica económica que ustedes sin consultar a la ciudadanía han estado avalando en esta cámara?

Ojalá compañeras y compañeros del PRI que esta fe de ustedes en la ciudadanía sea real. Ojalá que sea la nueva cara de ustedes y no la segunda, tercera o quinta cara. Es lo que desea el pueblo de México. Muchas gracias.

El Presidente:

Para fijar posiciones, en el uso de la palabra el señor diputado Jorge Moreno Collado, del Partido Revolucionario Institucional.

Tomando en consideración, señores diputados, que han transcurrido las cuatro horas reglamentarias de esta sesión, la Presidencia, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 27 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y a fin de concluir los asuntos pendientes en cartera, acuerda prorrogar el lapso correspondiente hasta la conclusión del orden del día. Adelante, señor diputado.

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados.

La reforma que ahora debatimos, estoy plenamente seguro de ello, permite alcanzar la completa ciudadanía democrática a los miembros de la comunidad política del Distrito Federal.

Con las modificaciones constitucionales ya establecidas, así como con aquellas otras que habrán de dirigirse a integrar el sistema político de la capital de la República, esta entidad singular de nuestro federalismo, incrementará y consolidará su naturaleza autónoma y de asiento de los poderes de la Unión.

Ha tocado a mi partido históricamente, ser promotor de las reformas políticas de mayor trascendencia en la vida nacional, viendo siempre hacia el perfeccionamiento democrático de nuestro régimen, dirigiéndose a la conformación de un sistema que garantice a la vez estabilidad política y participación de los diversos grupos y sectores de la sociedad y perfilando una organización en la que bajo el principio supremo de la legalidad y el estado de derecho, permita equilibradamente el buen funcionamiento de las instituciones y la dinámica participación de los individuos.

Los consensos entre las fuerzas políticas del Distrito Federal, hay que reconocerlo, han generado un gran movimiento democratizador y estimulado la presencia de organizaciones ciudadanas atentas al devenir político, económico, social, cultural, ecológico, educacional y urbanístico de nuestra ciudad, que vive hoy momentos cimeros de recomposición y demanda participativa .

Es en este marco en el que debemos de ubicar los procesos de descentralización administrativa que dieron lugar a la creación de delegaciones políticas y a la experiencia de las organizaciones vecinales, agotada, experiencia agotada ya por el vértigo del cambio, por la muestra de la gran capacidad de autoorganización de la propia sociedad, por la conforrnación de un pluralismo urbano, geográfico, ideológico y social, que superó con creces la simple conformación vecinal de los capitalinos, y ha dado lugar en consecuencia a una incontrovertible formación ciudadana en el sentido moderno, es decir, a la socialización de hombres y mujeres que no sólo habitan un domicilio, sino que hacen de él el asiento de su preocupación, de su participación, de su demanda, de su ejercicio de libertades y derechos y el ámbito primario de su relación con su ciudad y con las instituciones políticas y gubernamentales que los rigen.

La ciudadanía es una realidad incontrovertible en la ciudad de México. La antigüa demanda de los capitalinos para tener su propio gobierno y elegir a sus gobernantes, como ocurre en el resto de los miembros del pacto federal, en los municipios y en los estados, está por cumplirse a plenitud en nuestra ciudad.

En las reformas de 1993 y 1994, se dieron pasos significativos en aquel sentido. La Asamblea de Representantes, de ser un órgano deliberativo, auxiliar del Ejecutivo, con funciones reglamentarias, pasó a constituirse en un órgano legislativo, cuyas resoluciones convertidas en leyes, son expresión indudable de la voluntad ciudadana de acuerdo con nuestro régimen representativo. Su destino subsecuente será convertirse en un verdadero órgano de legislación, en una verdadera cámara del Distrito Federal.

El PRI, en sus propuestas recientes, promueve adicionalmente que esta Asamblea alcance la plenitud legislativa, cuestión que podrá lograrse en las próximas reformas constitucionales que resulten de las consultas y diálogos de reforma política que tenemos que emprender junto todos los sectores y todos los partidos.

Es también propuesta de mi partido que el jefe del gobierno del Distrito Federal, en lugar de ser producto de la elección indirecta que hoy determina el artículo 122 constitucional, sea resultado de la elección democrática por voto universal y secreto de los ciudadanos de nuestra ciudad capital del país.

En consecuencia no hay elementos políticos ni constitucionales, que puedan sustentar que los del Distrito Federal son ciudadanos de segunda. El PRI ha sido promotor de este proceso, porque confía en la capacidad decisoria, política y democrática de nuestras instituciones y de nuestros ciudadanos.

El proyecto de ciudadanización política, por otra parte, no es una postura insólita o sorpresiva del PRI . Desde su XIV Asamblea Nacional, el PRI promovió la ciudadanización de sus estructuras propias de partido, para eliminar las obstrucciones corporativas que detenían su avance democrático.

Hoy somos congruentes al apostar a favor de la ciudadanía del Distrito Federal, para conformar los consejos ciudadanos de cada delegación, en contra de quienes asumen una posición de intransigencia y supuestamente favorable a los partidos políticos.

Se nos quiere refundir a los priístas en el rincón de los temores, señalando que el PRI tiene miedo a enfrentar sus siglas a las de los otros partidos. Y oíganlo bien, compañeros, ni nos avergüenzan nuestras siglas, de las que estamos muy orgullosos, ni somos priístas vergonzantes frente a la ciudadanía, ni estamos envueltos o avasallados por una actitud derrotista.

En el Distrito Federal el PRI es el gran triunfador de 1994. Los triunfos de otros sólo están por verse, lo será sin duda el triunfo del PRI el de las próximas elecciones que haya en el Distrito Federal.

El PRI confía en su calidad de partido representativo de las mayorías del país. El PRI se pronuncia en favor de la consolidación en México de un régimen de partidos vigorosos, de un sistema de partidos que recoja la diversidad de intereses y el mosaico de ideologías y propuestas que conforman la rica pluralidad nacional.

El PRI quiere mantener sus fuerzas y ponerlas al servicio de México, de la democracia, de la justicia social, de la superación de la crisis. Quiere agregar su influencia y vigor a la determinación del Gobierno del presidente Zedillo, para restablecer la estabilidad económica, lograr el crecimiento productivo y alcanzar el bienestar y la justicia social.

No es propósito del PRI oponerse por sistema a nada y a nadie. No es propósito de mi partido contender con los ciudadanos, suplantar a la ciudadanía u ocupar los espacios que a ésta le corresponden, como éste es el caso que ahora analizamos.

No es una actitud sospechosa nuestra postura; es clara y transparente. Es clara y transparente porque pedimos que participen los ciudadanos, ahí donde les corresponde participar, en el seno de nuestra propia organización vecinal.

Es mentira que el plebiscito constituya una fórmula de democracia. El plebiscito ha sido históricamente el instrumento de las dictaduras y de las satrapías. Obviamente no tendremos necesidad de ir a la consulta cada vez que se nos presente aquí un asunto de interés nacional y grave. El carácter representativo de esta cámara, nos obliga a ser los responsables directos e inmediatos de nuestras decisiones.

No es una actitud valiente el acudir cada vez que tengamos que resolver algo sustancial para la República, a una consulta de los ciudadanos, para transladarles a ellos la responsabilidad .

Eso no es un régimen representativo, ésa es una actitud de cobardía.

El dictamen al que nos estamos ahora refiriendo...

La diputada Graciela Rojas Cruz(desde su curul):

Señor Presidente.

El Presidente:

Permítame, señor diputado Moreno Collado, disculpe que le interrumpa. Dígame, señora diputada.

La diputada Graciela Rojas Cruz (desde su curul):

Señor Presidente: ¿quisiera preguntarle al orador si acepta una pregunta?, por favor.

El Presidente:

Señor diputado, ¿acepta usted la pregunta?

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Con mucho gusto, señor Presidente.

El Presidente:

Adelante, señora diputada.

La diputada Graciela Rojas Cruz (desde su curul):

Gracias, señor diputado.

La pregunta que le quiero hacer, como usted dice que el plebiscito es una forma de las dictaduras, no de la democracia, lo que yo le quería preguntar es ¿cómo cayó Pinochet, no acaso a través de un plebiscito?

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Cayó porque le resultó mal el plebiscito, porque normalmente los plebiscitos los promueven y los convocan los dictadores, para ratificarse en su cargo, y esto que le resultó mal al igual que una golondrina no hace verano, esto que le resultó mal, no implica que el plebiscito sea un instrumento adecuado para la democracia, si acaso lo sería el referendum, y yo la remito a usted a que lea los textos fundamentales de la ciencia política en donde le van a aclarar estos conceptos, señora diputada.

Yo, repito, este dictamen contiene propuestas muy sencillas, y aquí quiero referirme al maestro Peniche y Bolio, quien presentó su discutiblemente apolíneo voto particular, y le llamo apolíneo, porque en la mitología griega Apolo se oponía a Dionisio y así como calificó de dionisiaco nuestro proyecto, el de él es un supuestamente apolíneo voto particular al que me voy a referir, querido maestro Peniche y Bolio

El proyecto contiene básicamente dos propuestas, aunque sean tres los preceptos que se reforman. Uno, cambiar la fecha de la próxima elección de consejeros ciudadanos del Distrito Federal al segundo domingo de noviembre de este año, y las siguientes ocasiones a la fecha en que tengan lugar las elecciones federales, por economia de democracia participativa en la ciudad de México.

En segundo lugar, elegir en cada área vecinal del Distrito Federal un consejero ciudadano propietario y un suplente, cuyo registro debe presentarse por los propios ciudadanos vecinos del área correspondiente, solicitud que ha de avalarse por cuando menos el 4% de los vecinos que residan en la misma y que estén integrados en el padrón electoral.

El Congreso de la Unión, querido maestro Peniche, en términos constitucionales tiene el carácter de órgano constituyente del Distrito Federal, puesto que es el autorizado para legislar en su norma fundamental que es el Estatuto de Gobierno. La única manera constitucional, de acuerdo con la lectura que se puede hacer de los textos, con la que puede comunicarse a la asamblea legislativa, y hablo, de manera constitucional de comunicarse a la asamblea legislativa, con su instancia constituyente, es a través de la facultad que tiene la propia asamblea legislativa según el artículo 122 de presentar iniciativas de leyes o decretos en materias relativas al Distrito Federal, ante el Congreso de la Unión.

En consecuencia, aunque no lo exprese asi en su escrito, la Asamblea, tiene razón el dictamen al considerarlo una iniciativa de la Asamblea en los términos que lo determina el inciso f, de la fracción IV del 122 constitucional, que por cierto usted no citó cuando se hablaba de quiénes tienen iniciativa ante el Congreso.

Es iniciativa además, porque pide en forma concreta, ese escrito, reformar la fecha de la elección de consejeros ciudadanos, fecha que está incluida en una norma transitoria del propio Estatuto de Gobierno.

Es iniciativa porque la propuesta está precedida de una exposición de motivos clara, que todos entendemos en sus extremos; es iniciativa porque la Asamblea como tal, como órgano, no puede elevar solicitudes al Congreso. Los organismos públicos al contrario de los individuos que tienen permitido hacer u omitir lo que nos les prohiben las leyes, sólo pueden hacer lo que les permite u ordena la ley.

Y resulta en este caso que la Constitución sólo permite a la Asamblea comunicarse constitucionalmente en forma directa con el Congreso, es decir, para poner en juego una función constitucional como es reformar la ley por medio de una iniciativa; es iniciativa porque así lo turnó la directiva de esta cámara a las comisiones; es iniciativa porque asi la asumió la convocatoria de la Comisión Permanente a este periodo de sesiones extraordinarias; sólo si era iniciativa, podía haberse turnado a las comisiones; no podia haberse turnado como solicitud, porque las comisiones no contestan solicitudes, sino que actúan como instrumentos de la Asamblea para dictaminar iniciativas o proposiciones.

Y no era una proposición, era una iniciativa; y tampoco fue simplemente una muestra de comunicación epistolar afectuosa de la asamblea legislativa del Distrito Federal para este Congreso o para esta Cámara de Diputados.

Es iniciativa porque finalmente, si no fuera de esta manera, estaríamos actuando con una interpretación acartonada, fuera de época y no integral, de la Constitución, la de afirmar que el dictamen no se funda en una iniciativa con todas sus características; es una afirmación verdaderamente aventurada, que no toma en cuenta los argumentos básicos que en este momento estoy exponiendo.

Si bien la Asamblea turnó su iniciativa a esta cámara, solicitando sólo el cambio de fecha de la elección, esta petición según la propia Asamblea, obedeció a la necesidad de garantizar elecciones transparentes y representativas.

Y es muy importante ahora, señores diputados, citar aquí precedentes históricos, prácticas parlamentarias adicionalmente a los textos que nos rigen como Congreso. Nuestra historia parlamentaria contemporánea arranca del Constituyente de 1917, y quiero decir que una comisión que estudia un caso concreto de una propuesta concreta establecida en una iniciativa, no está constreñida a legislar exclusivamente lo que dice la iniciativa; puede hacerlo también de temas conexos y aun variar radicalmente lo que esté expuesto en la iniciativa que corresponda.

El Presidente:

Diputado, ¿permite una interpelación?.

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Yo quiero agregar... en este momento no permito preguntas.

Yo quiero a este respecto citar el siguiente hecho histórico irrebatible...

Le ruego por favor por ser fijación de postura de mi partido, me permitan concluir con mi exposición .

El Presidente:

Ciertamente; adelante, señor diputado.

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Quiero expresar...

El Presidente:

Perdone, la estoy atendiendo, señora diputada.

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Quiero expresar que...

El Presidente:

Permítame, señor diputado, por favor.

La diputada María del Carmen Segura Rangel (desde su curul):

Deseo saber si el diputado Moreno Collado acepta una interpelación.

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Cuando termine mi exposición.

El Presidente:

Cuando termine la intervencion, por favor. Adelante, señor diputado.

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Quiero expresar lo siguiente: en 1916-1917, el Congreso Constituyente de Querétaro fue convocado para una revisión integral de la Constitución de 1917. El proyecto de Carranza incluía en materia del trabajo solamente un artículo 50., que hablaba de la libertad individual para el trabajo y de la necesaria voluntad que deberían expresar los trabajadores para comprometerse a una labor con los patrones.

El Congreso Constituyente, sin iniciativa en el seno de las comisiones, legisló nada más ni nada menos ese portento que conoce la historia universal como el primer ejemplo de derecho social en el mundo, que es el artículo 123 de la Constitución. Y nadie puede decir que se violó el procedimiento porque no estaba contenido el 123 en la iniciativa presentada por don Venustiano Carranza, y no le dio otra iniciativa propuesta en el seno de la Asamblea en su conjunto y fue auténtica, históricamente válida, a tal grado de que sigue vigente en su espíritu fundamental el articulo 123 de nuestra Constitución de Querétaro.

De tal manera que esta Asamblea puede, sin temor a cometer ningún acto de inconstitucionalidad, discutir y a aprobar el contenido de ese dictamen para complementar la propuesta que hace la Asamblea de conseguir elecciones transparentes y representativas, y por lo tanto hacer que se reformen los artículos 123 y 125 como se propone en el texto del dictamen.

Para el PRI, pues, hay más que elementos legitimadores jurídicos y políticos de las reformas que propone el dictamen que debatimos.

No sería beneficioso para los consejeros ciudadanos, para los consejos ciudadanos, introducir en su estructura y funcionamiento la coacción de la disciplina partidista o el fraccionamiento ideológico. Esto que enriquece a un órgano como este Congreso, porque promueve pluralidad y el debate de las leyes, sería ominoso en consejos ciudadanos delegacionales, cuya misión no es política ni administrativa, sino de participación, de colaboración, de vigilancia, como lo dice el artículo 129 del estatuto y a despecho de lo que afirmó aquí el querido maestro Peniche y Bolio.

Su naturaleza de órgano de colaboración con las delegaciones que tiene qué ver con la acuciosa vigilancia que deberán ejercer sobre los gobernantes y servidores públicos, su carácter de consejeros que los distingue de los concejales (consejeros con "s" y no concejales con "c"), los hace constituir organismos inclusivos en los que sus integrantes viven, gozan y sufren por igual la realidad urbana, los servicios públicos, la seguridad colectiva e individual. No debemos fraccionar artificialmente a vecinos y a ciudadanos. Dejemos que actúen junto a la autoridad sin intermediarios. No es tampoco nuestro propósito despolitizar a los ciudadanos capitalinos.

El PRI seguirá incrementando la militancia de los habitantes de esta ciudad y continuará con mayor fuerza que nunca abanderando las demandas justas de la ciudadanía de la capital de la República.

Los partidos están llamados a contribuir a la conformación de la voluntad nacional y a favorecer la participación ciudadana en el ejercicio del poder público. No es el caso de los consejos ciudadanos.

Para mi partido, el PRI, esta reforma empuja una nueva conformación política del Distrito Federal.

Hay quienes afirman aquí que no quieren ni imitar ni sustituir a nuestro partido. ¡Que bueno que así sea, porque nosotros no los vamos a dejar! No quieren sustituir al PRI pero con la actitud que asumen el día de hoy, quieren sustituir a los ciudadanos.

Es impugnable que un partido por intransigencia, sea el que impida el consenso y que más grave aún, del monto o del porcentaje de la negociación, haya hecho depender peregrinamente la constitucionalidad de una reforma.

Ya con estas reformas, el Distrito Federal deja de ser una dependencia administrativa para acceder con plenitud al carácter de entidad federativa autónoma. Los habitantes del Distrito Federal dejan de ser meramente administrados para alcanzar la mayoría de edad de la ciudadanía republicana.

El PRI confía su fuerza de partido de mayoría y de triunfos. El PRI confia, a contrapelo de los otros, en los ciudadanos del Distrito Federal como los auténticos dueños de su propio destino.

¡Por eso afirmo, que por ser constitucional la reforma que se propone y beneficiar al Distrito Federal y a sus ciudadanos, debemos proceder a dar un voto favorable al dictamen que estamos debatiendo! Muchas gracias.

El Presidente:

Había una pregunta, diputado.

La diputada María del Carmen Segura Rangel(desde su curul):

Señor diputado Moreno Collado: llama mi atención el que usted pretende equiparar un punto de acuerdo con una iniciativa. Tengo en mis manos el documento que giró la mesa directiva de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, en donde se inserta el punto de acuerdo y además en el mismo comunicado se habla de un punto de acuerdo.

Tradicionalmente tanto en la Asamblea de Representantes como en la Cámara de Diputados y en el Senado, son diferentes y tienen diferente tratamiento los puntos de acuerdo de las iniciativas. Sobre todo me sorprende que usted busque equipararlo, cuando sabemos de sus vastos conocimientos en materia constitucional.

Entonces me gustaría que usted nos informara, ¿por qué razón está equiparando un punto de acuerdo de la Asamblea de Representantes a una iniciativa?

El diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Con mucho gusto, diputada.

Le agradezco mucho que haga usted alusión ha mis vastos conocimientos constitucionales. Que en el caso que ahora me ocupa, si no son muy vastos, cuando menos son muy claros y muy seguros.

Y le voy a decir a usted. Si lee usted el punto de acuerdo, dice que la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, hace una respetuosa solicitud al honorable Congreso de la Unión. Y esto no es el envío epistolar de un particular, sino de un órgano constitucional del gobierno del Distrito Federal.

Y si usted lee la Constitución, en las facultades que le otorga la Constitución a la Asamblea, la única forma que tiene la Asamblea de dirigirse, como lo hace aquí, al Congreso de la Unión es por medio de una iniciativa.

De tal manera que, aunque no lo diga, nosotros tenemos que asumir esto como una iniciativa. ¡Porque está claramente establecida una solicitud precedida, además un punto concreto de cambio de fecha, es precedida de una exposición de motivos!

¡De tal manera, pues, de que en virtud de ello esto se asume como una iniciativa y es válida para todos los efectos constitucionales!

El Presidente:

Para contestar alusiones personales, el diputado Peniche y Bolio tiene la palabra.

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Señoras y señores diputados: No cabe duda que hay algunas manías, tendencias, epidemias. enfermedades...

Decía que no cabe duda que en nuestros días hay un contagio extraordinario de males que comenzando con una o dos personas se propagan en una forma tremenda, escandalosa, elocuente, maravillosa, podíamos decir. Y vienen a una Cámara de Diputados a expresar esos pensamientos que primero fueron dos diputados los que lo manifestaron y el contagio, así como el Ebola en el Zaire, se ha ido extendiendo hasta a diputados, peritos en derecho, que yo también reconozco, no por la simpatía ni por la buena amistad que de años llevo, con mucho gusto, por cierto, con el diputado Jorge Moreno Collado, sino que por méritos propios el diputado Moreno Collado, ha sido siempre un paladín del PRI para decir las cosas más aberrantes que persona alguna pueda concebir.

No debe extrañarnos. ¿Cómo nos va a extrañar una postura de tal naturaleza, a pesar de que es un jurista brillante? Pero una cosa es el conocimiento de una técnica, como es la técnica jurídica y otra cosa es hablar con la conciencia.

Estoy seguro de que Jorge, en medio de esa derivación que hace, muy sútilmente, con mucha propiedad, con mucha elocuencia, porque no cabe duda que es un buen orador, le encargan papeles muy difíciles de representar...

El Presidente:

Señor diputado, permítame por favor. ¡Sí, señor diputado!

El diputado Jaime Mariano del Río Navarro(desde su curul):

Señor Presidente, quiere preguntar usted al orador si sería tan gentil en aceptar una pregunta, por favor.

El Presidente:

¿Señor diputado, acepta usted la pregunta que quiere hacerle el diputado Del Río?

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

No solamente la de él, sino la de cualquiera de los asambleístas aquí presentes.

El Presidente:

Adelante, señor diputado.

El diputado Jaime Mariano del Río Navarro(desde su curul):

Muchas gracias, diputado Peniche y Bolio.

He estado muy atento a la disertación que Acción Nacional particularmente por su conducto ha presentado, en relación a la supuesta inconstitucionalidad de este dictamen. La razón de fondo la han fundado en que a su juicio no existe una iniciativa, formalmente hablando, como las que tradicionalmente se presentan en el pleno.

Yo quiero pedirle que me explicara, si esto fuera cierto, ¿por qué entonces no fue inconstitucional la adición de un segundo párrafo al segundo artículo reformado de la Ley de Ingresos, por cierto propuesto por ustedes, Acción Nacional y que hoy es vigente?

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Yo le recuerdo, señor diputado, que las propuestas que se hayan hecho, que hayan sido por sus causas legales, vengan de donde vengan, Acción Nacional respetará siempre la verdad que en ellas se contenga. Y bien sea de materia fiscal o de cualquier otra, si la propuesta es procedente, puede usted tener la seguridad de que la bancada del PAN estará siempre en favor de la misma. Esa es mi respuesta a su pregunta.

Volviendo al tema de Moreno Collado,...

El Presidente:

Señores diputados, ruego a ustedes dejar que el señor diputado Peniche y Bolio continúe en el uso de la palabra.

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Decía yo y yo creo que deben descontarme la interrupción ociosa que se me hizo, porque no tenía absolutamente nada que ver con el tema que estamos tratando.

Papel difícil le tocó representar al diputado Moreno Collado y lo ha representado bien, hay que reconocer que es un buen orador, un magnífico tribuno y sale del apuro y no a duras penas, pero sale del apuro.

No nos debe extrañar que ahora venga a sostener la posibilidad de que se presenten iniciativas en las comisiones y no en las cámaras. No está todavía seca la tinta con la que hace algunas horas la diputación priísta votó casi unánimemente por la aprobación de un artículo transitorio de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, artículo transitorio que fue tachado de inconstitucional por nosotros y que solamente una mujer priísta tuvo el valor civil de plantarse en su curul y votar en contra de ella; ¡eso dice mucho de esa diputada, Lima, que tuvo el valor civil de pronunciarse en contra de su bancada y muy meritorio para el resto de la bancada priísta que tuvo que aguantarse la inconstitucionalidad de ese artículo! No nos debe extrañar por tanto, que ahora se repita el mismo fenómeno.

El diputado Moreno Collado, quizá por tanto discurso que ha habido en esta sesión, no reparó en que yo si hice alusión a que también la Asamblea de Representantes tenía facultad de iniciadora de leyes; puede verse la versión estenográfica. No quiero cansar a la audiencia pidiendo que me entreguen el voto particular que presenté, pero silo tuvieran a la mano podría yo demostrarles que sí mencioné y no omití que entre las personas y entidades que tienen la facultad de iniciativa, incluí e incluíamos, porque firmamos varios, a la asamblea legislativa, pero el problema no es ese, el problema se reduce a saber si realmente se pueden presentar iniciativas en el seno de las comisiones, ése es en concreto el problema. Moreno Collado sostiene que sí se pueden dar iniciativas en el seno de las comisiones y no en las cámaras y yo sostengo por mi parte, que no se pueden presentar iniciativas en las comisiones, es un aspecto absolutamente técnico.

El señor Moreno Collado, diputado y licenciado en derecho, hace una comparación con el Constituyente de Querétaro, francamente yo creo que hay mucha distancia en tiempo y en lugar, comparar las reformas al Estatuto de Gobierno del D.F., de 1995 con la elaboración de la Constitución o Carta Magna de 1917, el 5 de febrero de 1917, en Querétaro, francamente mi estimado amigo Moreno Collado, yo creo que se mandó usted a proporción.

Pero, además, usted mismo admite que sí hubo iniciativa de Carranza, como en efecto la hubo; y sobre la iniciativa las comisiones dictaminadoras fueron bordando lo que pudiera ser necesario para ello y es así como llegó a plasmarse efectivamente un 123 que se contrapone con un artículo 5o., que consagra la libertad de trabajo.

El Presidente:

Su tiempo está agotado.

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Yo le suplico nada más su atención en un par de minutos, porque voy a fundar en doctrina mi tesis de que no pueden presentarse iniciativas ante las comisiones. Le ruego a la Asamblea que tenga un poquito de paciencia porque no me tardaré arriba de dos minutos.

La obra que cité en mi primera intervención, no leí íntegramente el comentario y lo tengo que hacer ahora provocado por el discurso de Moreno Collado. El artículo 71 se refiere al primer acto dentro de ese proceso; o sea, la presentación de un proyecto de ley ante una de las dos cámaras para su discusión. Dice expresamente que será ante una de las dos cámaras, no de las comisiones, señor Jorge Moreno Collado, no cualquier persona está facultada dentro de nuestro régimen jurídico para iniciar una ley, compete hacerlo sólo al Presidente, a los diputados, a los senadores y legislaturas.

Cuando se hizo esta edición no existía todavía la facultad de iniciativa de la Asamblea, así que no vayan a atribuirmelo a mí, porque no tengo yo la culpa; sin embargo, cada ciudadano tiene libertad de sugerir al Ejecutivo o a alguno de los sectores populares locales o federales, la conveniencia de expedir una ley o decreto para que en ejercicio de su facultad de iniciativa presenten el proyecto.

Quiere decir que la iniciativa de cualquier ley tiene que presentarse ante alguna de las dos cámaras, de lo contrario se violaría el artículo 50 de la propia Constitución, que eso sí no lo mencionó el diputado Jorge Moreno Collado y me obliga a tener que acudir a él, porque es básico, en el artículo 50 que nada más consta de tres líneas, dice: "El Poder Legislativo de los Estados Unidos Mexicanos, se deposita en un Congreso General que se dividirá en dos cámaras, una de diputados y otra de senadores.

Quiere decir que cualquier iniciativa tiene que presentarse ante cualquiera de las dos cámaras, como cámara de origen como se le llama normalmente, para que luego si es motivo de revisión, pueda ir a la cámara revisora que bien puede ser la de senadores o puede ser la de diputados.

¿Cómo es posible pensar que se presente una iniciativa ante una comisión dictaminadora y no ante la cámara? Entonces ¿cuál va a ser la cámara revisora? ¿Va a volver a la cámara de origen para que luego regrese a comisiones o viceversa?

Es trastornar totalmente el proceso legislativo que el señor licenciado Moreno Collado lo sabe a perfección. Muchas gracias.

El Presidente:

Para contestar alusiones personales, por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Jorge Moreno Collado.

EI diputado Jorge Efraín Moreno Collado:

Ahora entiendo porque el diputado Peniche y Bolio se ha referido a mi posición en los términos en que lo hizo y a mis afirmaciones, porque él está afirmando algo que yo no afirmé.

Yo no vine aquí a legitimar, a justificar el que haya posibilidades constitucionales de que se presenten iniciativas en el seno de las comisiones, eso no lo hice en ningún momento y para ello quiero referirme a que este documento que fue el punto de acuerdo que contiene la solicitud de la Asamblea, llegó aquí, al pleno y fue turnado por la directiva, a las comisiones unidas del Distrito Federal y de Gobernación y Puntos Constitucionales, por eso llegó ahí.

Como no hubo tiempo suficiente durante el periodo de sesiones ordinarias pasado, quedó como un punto a resolverse para este periodo de sesiones extraordinarias y lo único que se hizo ahora fue excitar a través de lo que convocó o de la convocatoria de la Permanente para este periodo, a esas comisiones obviamente para que procedieran al desahogo de este documento que se asume por las consideraciones que ya hice como una iniciativa en toda su forma.

Ese es mi caso, por lo tanto el maestro Peniche realmente la emprendió aqui contra molinos de viento, contra fantasmas que vio en mis palabras y que yo nunca pronuncié.

En segundo término, en virtud de que existía esta iniciativa y en virtud de que dada una iniciativa en estas condiciones puede promover que las comisiones al analizarla amplíen, como lo hicieron ahora, como lo hizo el Constituyente de 1917, aunque sea un portento y acá no sea más una, pues, muy sencilla reforma que se refiere a otorgarle derechos plenos de ciudadanos a los habitantes del Distrito Federal, es muy modesta para el criterio de los señores diputados del PAN; sin embargo, pudieron ampliar los miembros de la comisión sus consideraciones, porque entre otras cosas se decía en la exposición o se dice en la exposición de este documento de la Asamblea, que el propósito era garantizar elecciones transparentes, elecciones participativas y qué mejor que dar los elementos que puede dar este Congreso, que es constituyente para la del Distrito Federal, porque puede reformar su Estatuto de Gobierno y que mejor que darle esos elementos e instrumentos, repito, para conseguir la finalidad que los motivó a pedir la diferición de la fecha de las elecciones.

Por ello, creo que tiene toda la justificación constitucional el que se haya dictaminado sobre esta iniciativa que fue turnada por el pleno y la directiva del pleno a las comisiones aludidas; y por otro lado, que éstas tienen el derecho como ocurrió con el Senado, donde los senadores panistas también aprobaron, por ejemplo, que se incorporara en la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, un artículo decimocuarto transitorio que no venia en la iniciativa que presentó el Presidente de la República, por eso a virtud, creo que haciendo estas aclaraciones queda debidamente probado lo procedente, lo constitucional del dictamen cuya aprobación estamos pidiendo. Muchas gracias, señor Presidente.

El Presidente:

Para contestar alusiones personales, el diputado Peniche y Bolio, cinco minutos.

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Con su permiso, señor Presidente:

Sumamente breve, no voy a emplear ni los cinco minutos.

A confesión de parte, relevo de prueba. El señor licenciado Moreno Collado admite que no ha dicho que se puedan presentar en la comisión iniciativas. De eso se trata precisamente.

La Asamblea pidió que se resolviera respecto de la fecha de elecciones de consejeros ciudadanos en este año, nada más ésa fue la única solicitud que hizo la Asamblea, y para eso se convocó al periodo extraordinario.

El periodo extraordinario no puede rebasar más allá, como piensa él, que ya teniendo en nuestras manos la solicitud de la Asamblea, se pueda ampliar, extender, propasar, no señor, es evidente que eso no se puede hacer, y lo dice categóricamente el artículo 67 de la Constitución: "El Congreso o una sola de las cámaras, cuando se trate de asunto exclusivo de ella, se reunirán en sesiones extraordinarias cada vez que los convoque para ese objeto la Comisión Permanente, pero en ambos casos sólo se ocuparán del asunto que la propia comisión sometiese a su conocimiento, lo cual se expresará en la convocatoria respectiva".

En qué parte de la convocatoria hecha por la Comisión Permanente, se habló de los artículos 123 y 125, si mal no recuerdo, del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal. En ninguna parte se mencionó y no pueden las comisiones hacer una extensión indebidamente.

Así es que con las propias palabras de mi alternante, no digo colitigante porque no estamos en un litigio, con sus propias palabras considero que estuvo y está inconstitucionalmente bordado el dictamen impugnando, por eso seguiremos sosteniendo la negativa de nuestro voto. Muchas gracias.

El Presidente:

Ahora tiene la palabra la diputada Gómez Mont, para rectificar hechos, por cinco minutos.

La diputada María Teresa Gómez Mont y Urueta:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Lo que se pretende presentar como un acto de mayoriteo por parte del Partido Revolucionario Institucional, no es sólo eso, es y con mucho, un acto autoritario que pone en duda la reforma política definitiva a la que se comprometió el presidente Zedillo, el día en que asumió la presidencia de este país y que claramente evidencia la debilidad del institucional que, sintiéndose acorralado, de un día para otro se convierte en defensor de la sociedad civil, negando ese reconocimiento, actuando con vergüenza de sí mismo y recurriendo a extremos, con el único fin de no dar a los partidos opositores un triunfo indiscutible del que el mismo PRI ha sido promotor, al ser gestor y cómplice de políticas erróneas que han sacrificado el bienestar de la familia mexicana, pero sobre todo, de la familia capitalina que ha sido testigo, en primera línea, de excesos y debilidades por parte del grupo gobernante.

La ciudad de México, la plaza más plural y crítica de la República Mexicana, ha constatado claramente el deterioro del partido del Gobierno. Los habitantes de la capital han sido víctimas de ese crecimiento incontrolable y carente de estrategias descentralizadoras que a su vez ha contraído situaciones de difícil supervivencia, de las que por supuesto no entraremos al detalle.

Los gobiernos impuestos para el Distrito Federal, hasta ahora han sido emanados del mismo PRI, partido que a pesar de recurrir infaliblemente a la absurda argumentación de que nos duela o no la gente votó por ellos, clara es su posición de deterioro que se manifiesta no sólo en una votación decreciente y menguada, sino en una clara actitud deslegitimadora por parte de la ciudadanía, quien a su vez relaciona dicha institución política con la corrupción, la ineficiencia y los abusos, actitudes en franca desaprobación por parte de todos y que también, quieran o no, afectan gravemente al prestigio del grupo gobernante del Distrito Federal.

Ya lo dijo Enrique Krauze, que el PRI estaba herido de muerte. Otros muchos afirman que la función reivindicadora de la Revolución Mexicana que ellos mismos se han adjudicado en exclusividad, ya está agotada, pues la revolución es cambiante y responde a reclamos modernizadores lejanos de todo aquello que representa ser indicio de acciones totalitarias o autoritarias como la que hoy se pretende probar aquí.

Quién podrá, para reflexionar sobre el papel que el PRI juega en el proceso democratizador de este país, ya que de él, del cambio de actitudes y estrategias tanto en su comportamiento interno como en su proyección al exterior, dependera grandemente la posibilidad de que México transite efectivamente en la democracia y se cumpla la propuesta del presidente Zedillo, de que la reforma política, sobre la que ya se trabaja, sea la definitiva, que sea capaz, como el mismo Presidente dijo, de construir una nueva democracia que se traduzca en una renovada relación entre gobernantes y gobernados, que abarque las mejores formas de convivencia en la que los partidos desarrollarán un papel preponderante como canalizadores institucionales de las demandas ciudadanas.

Hoy, gracias al PRI, los partidos quedan relegados de este proceso que debió ser democratizador en el Distrito Federal y su justificación no es otra más que el miedo que se tienen a sí mismos; saben que todo lo relacionado con el PRI hoy ni siquiera es motivo de controversia, sino de rechazo generalizado y recurren a una salida ficciosa que evidencia claramente que si en las elecciones participan los partidos como previamente fue acordado por todas las fuerzas politicas presentes en la LV Legislatura, el PRI perdería de calle y de eso no es responsable más que el mismo PRI.

Señores diputados, en esta cámara, por parte del PRI se da la simulación y se provoca a la confusión. La oposición entera votó en contra del aumento del IVA; ustedes a favor. El PAN presentó una iniciativa en contra del IVA para medicinas y alimentos y ustedes en lugar de avalarla se ponen un pegote en la solapa y se dejan fotografiar. ¿A quién pretenden engañar?

El Presidente:

Señora diputada, su tiempo se ha agotado.

La diputada María Teresa Gómez Mont y Urueta:

¿Me permite concluir. señor Presidente?

El Presidente:

Si, señora. Adelante.

La diputada María Teresa Gómez Mont y Urueta:

Hay obstaculización de la democratización del Distrito Federal. El PRI es el que la ejecuta, y mañana quizá van a venir a decirnos que ellos son los promotores de la idea.

Otra cosa que quisiera aclarar, señor diputado Moreno Collado, que en relación al plebiscito el presidente Zedillo, siendo candidato a la Presidencia, firmó los 20 compromisos para la democracia y ahí él avala esta instancia como figura de consulta a la ciudadanía. Hoy usted viene aquí a decir lo contrario.

En política los errores tienen un precio y los errores cometidos por el PRI y los gobiernos priístas en los últimos años pronto cobrarán su factura. Ya la ciudadanía no es tan ingenua; conoce bien quiénes son los ciudadanos manejados mañosamente por el partido que se adjudica el control de la autoridad en la capital del país.

También los partidos contamos con infraestructura suficiente para desenmascarar y evidenciar quién es quién en cada una de nuestras propias localidades.

Las decisiones autoritarias propician respuestas exigentes de democratización, y si hoy el PRI pretende mayoritear a la oposición en su conjunto, éste no será un acto de revitalización que permitirá concientizar a la ciudadanía de que hay un PRI dispuesto a no soltar el control del poder, aunque sea en contra del proyecto renovante que su mismo presidente pretende establecer cuando habla de una reforma política definitiva en la cual hoy día la propuesta unilateral del PRI para el Distrito Federal es un claro obstáculo. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, el diputado Eduardo Escobedo Miramontes, del PRI, tiene la palabra.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Señor Presidente; compañeras y compañeros diputados.

Me parece que los argumentos que hace unos momentos hizo valer el diputado Moreno Collado, desde nuestro punto de vista no dejan lugar a dudas que las dos cuestiones que en la tarde de hoy se han venido discutiendo sobre el aspecto de constitucionalidad, uno, respecto del trámite parlamentario, y dos, respecto del punto de fondo de poner la exclusividad de las candidaturas de los consejos de ciudadanos a ciudadanos de áreas vecinales, y no a partidos políticos, derivado del inciso e, a que aquí se hizo referencia, de la fracción I del artículo 122 de la Constitución.

A mí me parece que si hablamos de tristes papeles también tendríamos que decir de los tristes papeles que Acción Nacional ha encomendado al diputado Peniche. Concretamente diría de tres: primero, de lo que escuchamos hace unos días cuando esta soberanía aprobó la ley reglamentaria de las fracciones I y ll del artículo 105 de la Constitución, cuando una serie de argumentaciones verdaderamente torcidas, haciendo alusión solamente a una línea de la exposición de motivos de la iniciativa del Presidente de la República sobre esa ley reglamentaria, para efectos de la previsión y regulación del procedimiento de la acción de inconstitucionalidad, se vino a hacer una derivación doctoral para concluir que esa ley era aplicable y la Corte podía conocer de cuestiones aplicables para combatir la inconstitucionalidad supuesta, o presunta, de todas las leyes expedidas a partir de 1917 hasta la fecha y más adelante, ignorando lo que se señalaba en el artículo transitorio del decreto de reformas constitucionales de 1994 en materia de justicia, precisamente en el sentido de que la ley reglamentaria de las fracciones I y ll del 105, tendría vigor hasta que entrara en vigor la ley reglamentaria que se estaba aprobando en esos momentos por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

Es importante el tema, porque estamos hablando aquí, compañeros, precisamente de cuestiones de constitucionalidad.

Segundo, también triste papel el venir aquí a defender hace unos momentos, o hace unas horas, el punto relativo a la inconstitucionalidad de la propuesta que traía el dictamen, contenida en el artículo 123 del proyecto que se presenta a este pleno, en donde se pone, repito, la exclusividad de las candidaturas por parte de ciudadanos residentes en áreas vecinales, y se quita a los partidos políticos, y se dice: es inconstitucional porque ya el artículo 41 y el inciso e, de la fracción I del 122 le da participación a los partidos políticos con registro nacional, y se quitará entonces el texto exacto de la Constitución, que es proceso de integración, con la integración, como si fuera lo mismo la integración que el proceso o como si el proceso no fuera un conjunto de etapas precisamente para llegar a un fin específico.

Y finalmente, en esa materia relativa al propio inciso e, correspondiente, el punto sustantivo de que no estamos aquí en los términos del articulo 41 de la Constitución hablando de la integración de la representación nacional que es una de las funciones de los partidos políticos. Los consejos no son integración de la representación nacional.

Segundo, los consejos no son órganos de poder público. Que nos digan aquí en qué texto de la Constitución, en qué artículo constitucional y en qué fracción del 122, los conceptúa como órganos del poder público.

Vienen con una interpretación derivada de normas secundarias del estatuto y no, por lo menos si partimos de la supremacía constitucional, del nivel de la Constitución General de la República.

Finalmente, el punto que tiene qué ver con el trámite parlamentario. Claramente el artículo 79 de la Constitución, señala en su fracción lll, que es competencia de la Comisión Permanente del Congreso, resolver los asuntos de su competencia y recibir durante el receso del Congreso de la Unión las iniciativas de ley y proposiciones dirigidas a las cámaras y turnarlas para dictamen a las comisiones de las mismas .

Y eso es lo que hizo la Comisión Permanente. Turnó ese documento de la Asamblea de Representantes, lo turnó a la Cámara de Diputados, me parece una elemental incongruencia que haya habido una excitativa de Accion Nacional pidiendo que se dictaminara en las comisiones, y cuando hay dictamen de las comisiones y se plantea las reformas, uno, que pidió la Asamblea, y la otra, que se ajusta a los términos de la convocatoria donde claramente dice en el artículo correspondiente del dictamen de la Comisión Permanente, que se convoca al Congreso de la Unión para el estudio, discusión y en su caso aprobación de reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, se venga en ese ejemplo de incongruencia a pretender atacar la constitucionalidad desde el punto de vista de trámite parlamentario y de los sustantivo que estamos discutiendo.

No, compañeros de Acción Nacional. Si quieren ustedes argumentar en cuanto a las cuestiones de fondo, en cuanto a la cuestión de fondo de por qué el giro y por qué ahora las candidaturas proponemos que sea de consejeros ciudadanos y no de partidos políticos, entremos a ese debate, pero no vengan aquí a darle una torcida a la Constitución y a la ley secundaria que es el estatuto, para pretender argumentar que hay una inconstitucionalidad, tanto del trámite parlamentario como de la proposición sustantiva que se ha hecho. Gracias.

El Presidente:

Para contestar alusiones, tiene la palabra el diputado Peniche y Bolio, hasta por cinco minutos.

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Señor Presidente, yo no sé cuántos diputados más van a hablar aludiéndome, pero tengan por seguro que cuantos sean me encontrarán en el camino.

A las palabras del diputado Escobedo, quiero resumirlas en dos puntos:

Primero. Yo lo que sostengo es que la convocatoria que se hizo para este periodo extraordinario, únicamente podía basarse y limitarse para tratar lo relativo a la fecha de elección de consejos ciudadanos, y nada más. Esa es la tesis y de ella no me aparto.

Y hasta este momento, ninguno de los 300 diputados priístas ha podido presentar un argumento realmente convincente para poder sostener constitucionalmente que se pudiera rebordar, rebasar, ir más allá de lo solicitado por la Comisión Permanente.

El Presidente:

Señor diputado.

El diputado Jaime Mariano del Río Navarro(desde su curul):

Señor Presidente, una moción de orden. Quiero pedirle a usted ordene a la Secretaría o al señor diputado, se sirvan dar lectura a la convocatoria para quitarnos de duda, si es cierto que en la convocatoria está o no esta concesión.

El Presidente:

Ruego a la Secretaría dé lectura a la convocatoria de este periodo extraordinario.

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

No la traje, porque era una cosa que ya está tan sobada, tan leída y tan vista, que yo pensé que todo mundo la sabía, pero encantado, yo la leo.

El Presidente:

Ruego a la Secretaría por favor de lectura a la convocatoria en mención.

El secretario Sergio Inocencio Ramírez Vargas:

"Poder Ejecutivo. Secretaría de Gobernación. Decreto para el que se convoca al honorable Congreso de la Unión, a un periodo de sesiones extraordinarias, cuya apertura será el día 17 de mayo de 1995 a las 13:00 horas. Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos. Presidencia de la República. Ernesto Zedillo Ponce de León, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes hace saber, que la Comisión Permanente del honorable Congreso de la Unión se ha servido dirigirme el siguiente decreto:

La Comisión Permanente del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, con fundamento en los artículos 67, 79 fracción IV, 89 fracción Xl de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y en los artículos 40., 50., 24 y 69 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y en los artículos 27, 28 y 35 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, decreta:

Artículo 1o. Se convoca al honorable Congreso de la Unión a un periodo de sesiones extraordinarias cuya apertura será el 17 de mayo de 1995 a las 13:00 horas.

Artículo 2o. En este periodo de sesiones extraordinarias, el honorable Congreso de la Unión sólo se ocupará de los siguientes asuntos:

a) La Cámara de Diputados:

1o. Estudio, discusión y en su caso aprobación de la minuta enviada por la honorable Cámara de Senadores respecto de la Iniciativa de Ley Federal de Telecomunicaciones.

2o. Estudio, discusión y en su caso aprobación de la minuta enviada por la honorable Cámara de Senadores respecto de la Iniciativa de Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

3o. Estudio, discusión y en su caso aprobación de los métodos de trabajo para las reformas a la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y su Reglamento.

b) El Congreso de la Unión:

1o. Estudio, discusión y en su caso aprobación de reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

El Presidente:

Adelante, señor diputado. Señor orador, si es tan amable.

El diputado Francisco José Peniche y Bolio:

Como ustedes ven, en ninguna parte de la convocatoria se está mencionando reformas al artículo 123 y 125 del estatuto. No hacía falta perder tanto tiempo para darse cuenta de que lo que estamos tratando y de lo que versa el dictamen, no está incluido por el acuerdo de la Comisión Permanente. Eso es en cuanto al tema que trató el diputado Escobedo, y en el cual vuelvo a insistir que este periodo extraordinario únicamente se puede ocupar de la fecha, sí señor, lo habrían de decir que no mil veces, pero encontrarán siempre la verdad que es paradigmática.

Este periodo extraordinario se debió a la solicitud que hizo la Asamblea de Representantes. La Asamblea de Representantes dictó el acuerdo de que hace una respetuosa solicitud al Congreso, para que con base a sus atribuciones practique las reformas necesarias al Estatuto del Gobierno del Distrito Federal, para aplazar la fecha de las elecciones. Aquí está el acuerdo de la Asamblea, es para aplazar la fecha.

Si ustedes no lo quieren entender así pues no hay peor sordo que el que no quiera oír. Pueden ustedes pensar que puede, a través de la fecha, reformarse todo el estatuto, pero eso es muy de su "boleto"; también así pensaron del artículo decimocuarto transitorio y así han pensado de muchas cosas, pero eso no va a ser la verdad, no porque sean mayoría van a tener la verdad .

Y tocante al primer punto que trató el diputado Escobedo, respecto de las reformas al 105, yo insisto, señor diputado, en que de acuerdo con la intención del Presidente de la República, la acción de inconstitucionalidad no puede limitarse a leyes futuras, sino que tiene que ser a todo el derecho positivo mexicano es decir, a leyes pasadas o leyes futuras. Esa es la intención del Presidente, que ustedes han malogrado. Gracias.

El Presidente:

Para contestar alusiones personales, por cinco minutos, el diputado Escobedo.

El diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Señor Presidente: en relación al artículo 105 Io mencioné como un ejemplo precisamente de esa alusión que señaló el preopinante, de los tristes papeles que se venían haciendo cuando se pretendía por parte de un grupo partidista defender algo que supuestamente era indefendible. Yo ratifico aquí que ese argumento es un argumento poco sólido, poco serio, con base en una línea de la exposición de motivos que utilizó el plural y no el singular, se venga a violentar un artículo transitorio del texto constitucional y la intención, obviamente, de toda ley que sea para futuro y regula sauaciones futuras.

El punto de fondo de la convocatoria, creo compañeros diputados, está claro. Ha sido leído, está claro que el artículo resolutivo de la Permanente es: estudio, discusión y aprobación, en su caso, de reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal. Con esa interpretación que se viene a dar aquí al no mencionar que era el 123 y el 125 en el resolutivo artículo de la convocatoria de la Permanente, tampoco dice que sea para efecto de la cuestión de la fecha. La solicitud, el documento de la Asamblea de Representantes es un todo, y ese documento dice en su parte final que: "...se modifique la cuestión de la fecha, se hace una solicitud respetuosa y termina con un agregado a mano y dice: para garantizar elecciones transparentes y representativas".

Y en virtud de eso, compañeros, viendo esa interpretación, o sea, todavía tratando de ajustarnos a la interpretación que vienen aquí a decirnos por parte de Acción Nacional, en la que no estamos absolutamente de acuerdo, podríamos y señalamos categóricamente que la reforma al 123 y al 125 precisamente viene en el 125 a introducir un elemento fundamental para asegurar la transparencia de las elecciones al conferirle a partidos políticos su intervención en el proceso de integración en lo relativo a la organización y a la vigilancia del proceso electivo .

Y en lo que hace a la transparencia y la representatividad, viene a dársele en el 123 la nueva reformulación propuesta en términos de las candidaturas de consejeros ciudadanos. Está clara la lectura que se ha dado aquí, me parece que también está clara la constitucionalidad del trámite parlamentario y, desde nuestro punto de vista, también la plena constitucionalidad del punto de fondo en donde los compañeros de Acción Nacional infructuosamente tratan de equiparar el proceso de integración con la integración misma de los consejos de ciudadanos Muchas gracias, señor Presidente.

El Presidente:

Para rectificar hechos, por cinco minutos, la diputada Cecilia Romero Castillo.

La diputada María Guadalupe Cecilia Romero Castillo:

Con su permiso, señor Presidente.

Yo no soy abogada, pero tengo sentido común. Yo nada más quiero hacer alguna aclaración o más bien dicho rectificar algunos hechos en dos aspectos importantes. Ciertamente el resolutivo de la Comisión Permanente para convocar a este periodo extraordinario dice lo que dice el diputado Escobedo que dice, estudio, discusión y en su caso aprobación de reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

Yo no quiero aquí juzgar si esta expresión final en el resolutivo, fue producto de que se le fue una "s" a la mecanógrafa o de que algunos diputados priístas pretendieron incorporar esta "s", para entonces buscarle algún recoveco a la interpretación de la ley y decir que prácticamente se puede hacer todo con el Estatuto de Gobierno a partir de una "s" en el dictamen final de la Comisión Permanente.

Solamente quiero decir que la fundamentación de este resolutivo, está en dos peticiones presentadas ante la Comisión Pemmanente: una, de los diputados y senadores del Partido Acción Nacional, en que se pide que se convoque a un periodo extraordinario de sesiones del Congreso de la Unión, para dar respuesta a la solicitud de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, sobre la fecha de celebración de las elecciones de consejeros ciudadanos.

Y otra más, presentada por legisladores del Partido Revolucionario Institucional, que solicita el periodo extraordinario para hacer reformas al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, para aplazar la fecha de las elecciones de los consejos de ciudadanos, así como la instalación de los mismos.

El diputado Florentino Castro López(desde su curul):

Señora diputada, ¿me permite una pregunta?

El Presidente:

Señora diputada, ¿acepta usted la pregunta?

La diputada María Guadalupe Cecilia Romero Castillo:

Con todo gusto.

El Presidente:

Adelante, diputado Castro.

El diputado Florentino Castro López (desde su curul):

Si éste era el criterio, diputada, ¿por qué estábamos discutiendo entonces?, ¿para qué nos reunimos con ustedes a discutir un dictamen que contemplaba porcentajes 60-40?, ¿cuál sería su criterio si hubiéramos aceptado nosotros la propuesta de ustedes 60-40?

La diputada María Guadalupe cecilia Romero Castillo:

Ahorita le voy a decir, diputado Castro.

Tomando en cuenta que éstas son las argumentaciones por las cuales se dio finalmente el resolutivo para convocar al periodo extraordinario, a partir de eso se pueden presentar todas las discusiones, todos los acuerdos, todas las negociaciones, de los cuales por cierto Acción Nacional jamás se sentirá avergonzado, porque siempre las ha hecho de frente, aunque hayan sido en restaurante o en una oficina o en medio de las curules.

Una vez que nosotros hubiéramos concretado, y digo hubiéramos, porque desgraciadamente no se llegó a un acuerdo, se debería haber formulado una iniciativa de ley presentada ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, turnada a las comisiones correspondientes, para que en su momento tengan estructura, plataforma, prerrogativas de ley, compromisos programáticos y doctrinales. Y en consecuencia, presentó una propuesta de modificación al inciso e, de la fracción I del artículo 122, para que quedara de la siguiente manera: "las bases para la integración por medio de elección directa de cada demarcación territorial, según consejo de ciudadanos, para su intervención en la gestión, supervisión, evaluación y en su caso consulta o aprobación de aquellos programas de la administración pública del Distrito Federal, que para las demarcaciones determinen las leyes correspondientes.

La ley establecerá la participación de los partidos políticos con registro nacional en el proceso de integración de los consejos ciudadanos".

Esta fue la propuesta específica con la fundamentación que brevemente acabo de presentar, que se hizo en la Llll Legislatura. Y no le voy a pedir a la Secretaría que lea; yo voy a leer lo que en seguida dijo quien en su momento era Secretario de esta Cámara de Diputados:

"Se pregunta a la Asamblea, en votación económica, si se acepta o se desecha. Los diputados que estén por la afirmativa... etcétera. Los diputados que estén por la negativa. Aceptada, señor Presidente."

Esta es una ley aprobada en esta Cámara de Diputados, con la fundamentación de la participación importante de partidos políticos, que no es ahora un pretexto de Acción Nacional para incorporarlos, sino una ley aprobada con todas las de la ley, valga la redundancia, en esta Cámara de Diputados. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, por cinco minutos y para contestar alusiones personales, el diputado Escobedo.

EI diputado José Eduardo Escobedo Miramontes:

Señor Presidente...

Bueno, francamente, con todo respeto para la compañera Cecilia Romero, nadie está discutiendo el texto del Estatuto de Gobierno. Desde la fundamentación del dictamen, en nombre de las comisiones unidas, el de la voz mencionó, y ayer lo hizo en las comisiones, que había un giro total, radical, de extremo a extremo, en los términos de la postulación de candidatos. Lo dijimos ayer, lo ratificamos hoy. Nadie está discutiendo los términos del estatuto.

Sabemos lo que dijo Salvador Abascal, miembro del PAN, diputado de la LV Legislatura; actual asambleísta, en las referencias de los debates en el año de 1993, precisamente 3 de septiembre de 1993, Diario de los Debates, página 774, año dos, número 9. Y ahí, compañeros, que es lo que vino a leer la compañera Cecilia Romero, pues nos está dando la razón.

Nos da la razón del punto de que al contrario de lo que vinieron a decir hace algunos momentos criticando al PRI de su cambio de giro, pues también hay un cambio de giro de Acción Nacional. Claro que hay un cambio de giro en Acción Nacional. El documento que ha leído la diputada, hace referencia a la propuesta de Abascal, efectivamente, para adicionar los términos originales del inciso e, de la fracción I del 122, en donde la iniciativa presidencial no contemplaba la participación de los partidos políticos. Y lo que dice ahí el compañero Salvador Abascal, es que para la elección respectiva, se dé a través de los partidos políticos. El cambio, compañeros, es que ustedes hasta el día de ayer estuvieron negociando precisamente la incorporación de ciudadanos, cuando la tesis de ustedes en el Diario de los Debates el 7 de julio de 1994, en voz de su presidente, ahora local Gonzalo Altamirano, también asambleísta, marginaba la interpretación de los ciudadanos de los consejos mismos, para efecto de graciosamente mandarlos a organizaciones intermedias. Ese era el espacio que le merecía a Acción Nacional, los ciudadanos.

La cuestión de las organizaciones intermedias y dice aquí:

"Yo creo que aquí no se trata ni de maniatar a las organizaciones sociales, ni de afectar a los ciudadanos en sus justas demandas, como parte de los organismos intermedios. Aquí se trata de darle el sentir exacto a lo que son los partidos políticos y las organizaciones intermedias."

Me parece que queda claro, que ha quedado suficientemente discutido. Nadie está debatiendo el punto del estatuto. Dos: se ha reconocido que efectivamente se hace un cambio de giro de la exclusividad de postulación que ahora está en partidos y que se propone que sean para efectos ya de ciudadanos, y tres: la cuestión de que también Acción Nacional, que postulaba la cuestión única de que las candidaturas fueran a través de partidos políticos, ahora con los ejercicios de negociación que se hicieron hace unos días, estaba accediendo a que dieran entrada también a ciudadanos independientes. Muchas gracias.

El Presidente:

Se ha terminado la lista de oradores. En consecuencia, el dictamen está a discusión en lo general. Esta Presidencia informa que se han registrado para la discusión en lo general, los siguientes oradores. En contra: diputado Jesús Zambrano Grijalva, del Partido de la Revolución Democrática; Cecilia Romero Castillo, del PAN; Marco Rascón Córdova, del PRD; José Luis Torres Ortega, del PAN y Joaquín Vela González, del Partido del Trabajo.

En pro: Prisciliano Gutiérrez Hernández, del PRI; José Castelazo y de los Angeles, del PRI; Carlos Aceves del Olmo, del PRI; Jaime Arceo Castro, del PRI y Juan Salgado Brito, del PRI.

En consecuencia, tiene el uso de la palabra el diputado Marco Rascón Córdova.

El diputado Marco Antonio Ignacio Rascón Córdova:

Gracias, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Ojalá que en nuestro país la palabra tuviera valor. Y si así fuera, por lo que se ha dicho en este debate PAN y PRI ya habrían cambiado.

En esta discusión en lo general, que ha ido derivando a lo particular, tenemos que pensar que en estos tiempos "la política es más rápida que la vista". Debatir lo del Distrito Federal y sus formas de gobierno, es debatir federalismo, presidencialismo, democracia, centralismo. La propuesta de estado 32 es ahora más vigente que nunca, porque abre los mecanismos reales para la descentralización, el municipio libre fortalecido, finanzas públicas equilibradas, soberanía popular, derecho ciudadano. Y fin a las discrecionalidades del Presidente.

Estado 32 y forma republicana de gobierno, ha sido el deslinde no sólo entre liberales y conservadores, sino con aquellos que torcieron las formas republicanas y lo llevaron a una realidad centralista y casi monárquica. Esta ciudad es el reflejo del país y un reflejo de la inestabilidad y las crísis.

Ante esta actitud, el PRD decidió retirarse de la mesa de concertación, dado que no existía un proceso de negociación sincera, sino llevar las aspiraciones de reforma a un conjunto de cambios secundarios.

En 1993 no hubo voluntad de reforma y se impuso la voluntad autoritaria del tristemente célebre, pero vigente, Carlos Salinas de Gortari.

De la Asamblea de Representantes y de la ciudadanía surgió la iniciativa de un plebiscito ciudadano para convocar a los habitantes a dar su opinión sobre el gobierno del Distrito Federal.

Se pusieron a consulta las principales propuestas mayoritarias de la ciudadanía y los partidos en torno al estado 32, municipios, cabildos, congreso local.

El 21 de marzo de 1993 más de 300 mil ciudadanos votaron mayoritariamente por restituir de manera plena los derechos ciudadanos a elegir a sus gobernantes. Al final la mesa de concertación desechó estas propuestas y acordó, con el voto del PAN y del PRI, la elección de estos consejos ciudadanos.

El PRD en esta ocasión y voy a retomar lo que señalaba en el Diario de los Debates la diputada Cecilia Romero, el PRD en esa ocasión votó en contra al establecerse una forma perversa en contra de los ciudadanos, su capacidad de participación, al subordinar la participación y elección a través de los partidos, instancia ciudadana a través de los partidos y los partidos, utilizando la participación ciudadana como parte de su propia estructura partidaria.

En esta ocasión por eso el Partido de la Revolución Democrática votó en contra, porque era abrogarse la participación y la representación ciudadana con base en los partidos políticos.

Ante esto es importante establecer que esta decisión no constituye una reforma a la forma del gobierno del Distrito Federal.

Aclaraciones. Los consejos ciudadanos no son instancias de poder, se entiende que son espacios de la ciudadanía y los vecinos para acceder, vigilar y tratar los asuntos frente a la autoridad, provengan del partido que provengan, son instancias de la ciudadanía, de consulta, de trabajo, frente a la propia autoridad.

De funcionar realmente los consejos, éstos serían factor de equilibrio en el peso de los acuerdos partido-gobierno.

Los consejos ciudadanos, lo subrayamos, no son parte del Gobierno, sino que son formas de colaboración de los ciudadanos y vecinos con la sociedad.

Es bueno el proyecto, creemos que la madurez ciudadana está por encima de estas formas. Los ciudadanos no sólo pueden ser colaboradores, sino tienen plena capacidad para gobernar la ciudad, lo harían mejor ahora que los partidos y en particular el que está gobernando.

La posposición acordada en la Asamblea de Representantes abrió la puerta para reformar el estatuto. Al llegar aquí, los ciudadanos y sus derechos a ser electos y elegir formas de participación, está siendo sujeta a la presión de intereses particulares, partidarios, coyunturales, pragmáticos y electorales del PRI y el PAN.

Quisiera..., un poco nos llama la atención, también por el debate, porque en el terreno únicamente del método y de la forma como ha llegado la iniciativa en la cual nosotros también estamos en contra, pero se ha oscurecido cuáles son las razones, cuál es la posición del Partido Acción Nacional en torno a la representación genuina, directa, de los ciudadanos y en este sentido también a nosotros nos gustaría escuchar, particularmente en el terreno de la participación de la ciudadanía y de la integración de estos consejos ciudadanos, la posición del Partido Acción Nacional.

Los motivos de ambos partidos elevan el compromiso, no sólo con los derechos ciudadanos, sino con un compromiso de reforma verdadera y profunda del Distrito Federal. Para el PRD los consejos ciudadanos deben ser instancias plenas de representación vecinal y ciudadana. Los ciudadanos electos deberán responder a los ciudadanos que los eligieron y no a quienes los propusieron, como es el caso de nuestra cultura política.

Durante todo el debate del IVA, quisiéramos recordar que cuando se estaba votando, muchos diputados del Partido Revolucionario Institucional decían: "¡Porque creo en el presidente Ernesto Zedillo, a favor!", porque su compromiso fundamentalmente estaba con el Presidente, con su partido, y no con los ciudadanos, y ésta es una debilidad del sistema político mexicano, donde los ciudadanos no tienen manera de representarse, no tienen acceso, porque también los partidos han contribuído en gran medida a obstruir lo que son las expresiones netamente de los ciudadanos.

¿Qué significa la vía de elección de los consejeros? Desde este punto de vista un recurso para fortalecer la participación ciudadana en la solución de los problemas de la cuidad, los ciudadanos electos evidentemente tienen el derecho a militar en partidos políticos, pero su representación deberá ser plenamente comprometida con sus vecinos. ¿Restringe esto los derechos de los partidos? Consideramos que no, los pone a trabajar de manera distinta y a construir su estructura a través de su propio esfuerzo e influencia y no a través de una estructura cerrada de partido.

En el dictamen hay evidentes contradicciones que no nos permiten avanzar; una de ellas es poner a los partidos como organizadores de la elección sin participación, siendo que llegamos a estos consejos, con base en la demostración de la capacidad organizadora de los comicios por parte de los ciudadanos.

La inconstitucionalidad del artículo 122 en relación a la propuesta de estatuto que se hace, de reforma al estatuto, debería ser corregido dándole a los ciudadanos en este caso el derecho pleno a participar, ser electos y organizar los comicios; esta inconstitucionalidad no debe ser trasladada a la Asamblea legislativa, porque constituiría una aberración.

La integración de consejeros ciudadanos con vía libre y única de propuesta y elección, constituiría un avance para la ciudadanía. PRI y PAN deberían dejar de acomodarse los derechos ciudadanos a sus intereses particulares. En el caso del PRI, la intención de no exponer sus siglas dado el deterioro de su imagen, no los salva este recurso; en este sentido yo considero que el proyecto del PRI está agotado su crisis es evidente y el PRI como partido único desaparecerá, no por unas elecciones de consejeros ciudadanos, sino por la voluntad clara y politica del pueblo de México.

No juguemos con fantasmas, la ciudadanización es una propuesta clara del PRD que hoy se presenta por el PRI de manera coyuntural y prioritaria, no podemos votar una propuesta fundamentada de manera incorrecta e inconstitucional; vayamos a debatir el problema de fondo y que es la reforma a la forma de gobierno del Distrito Federal; los consejos no son el cabildo, los consejos no son el congreso local, los consejos no son la municipalización, los consejos no son elección de delegados y regente, los consejos no son el gobierno de los ciudadanos. Por todo ello necesitamos pasar a una verdadera reforma política sin trampas ni visiones oportunistas, restituyamos los derechos ciudadanos de manera clara.

Quisiéramos proponer que se modificaran los términos del artículo 122, a fin de que tanto la elección como la organización sea meramente ciudadana, sin injerencia de los partidos, a fin de establecer la congruencia entre la Constitución y la reforma al estatuto. Parte del espíritu de cambio en el país que debe quedar establecido en la reforma del Estado, es que los partidos no deben ser ya la única forma de representación ciudadana y de la sociedad. Los partidos juegan hoy un papel fundamental pero todos debemos transformarnos y ser sensibles con la gran movilidad social en la búsqueda para las soluciones de México.

La ciudadanía tiene intereses propios y busca expresarlos, los consejos ciudadanos son una vía para ello que seguramente contribuirá a la participación y la democracia bajo condición que el PRI y el Gobierno dejen de torcer este derecho para sus propios fines. Los consejos ciudadanos ¿son ciudadanos o no son?

Vayamos a lo fundamental, la reforma al gobierno del Distrito Federal: ominosa actitud ha sido considerar menores de edad a los ciudadanos, la sociedad civil se integra también con los partidos, pero hoy los partidos y el Estado deben aprender a respetar la gestión social, los derechos al bienestar sin marcarlos bajo las siglas de nuestra parcialidad. La búsqueda de la representación real de la sociedad de manera directa contribuye y estamos convencidos que es un paso también hacia el fin del Estado corporativo, lo que ha sido las instituciones del bienestar, la lucha por la gestión intercalada o sujeta también a las formas de representación política han sido bases también para construir y mantener el Estado corporativo.

Si esto se mantiene separado, si lo que es instantes de colaboración, de participación netamente ciudadana donde está la gestión permanente, particular, sobre los problemas de los vecinos, esto contribuiría también a la democratización.

Lamento las vías forzadas utilizadas por el PRI que nos llevarían a una aprobación incongruente e inconstitucional, pero no vamos a dejar de reconocer que la propuesta abre también espacios ciudadanos y es correcta. Ojalá de que más allá de este punto específico sobre consejos ciudadanos tengamos capacidad de acuerdo para reiniciar el debate sobre la reforma política del Distrito Federal y podamos, en sesión extraordinaria y en breve, avanzar sobre ésta. Muchas gracias.

El Presidente:

Para hablar a favor del dictamen, tiene la palabra el diputado José Castelazo y de los Angeles, del PRI.

El diputado José Rafael Castelazo y de los Angeles:

Con su venia, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Después de haber escuchado como los jóvenes abogados de mi partido han tundido a los antiguos abogados del PAN, con argumentos jurídicos y políticos respecto a la constitucionalidad de la propuesta que hoy nos ocupa, el asunto de la integración de los consejos de ciudadanos en el Distrito Federal, me brinda la oportunidad de compartir algunas reflexiones de orden político que tienen su origen en la interacción de México con el mundo.

El neoliberalismo económico, postula la apertura de los mercados nacionales e internacionales; la globalización de la economía, enfatizando en la ingeniería financiera, arreglada de tal suerte que por distintos caminos favorezca la especulación. Lo anterior ha exigido de unos 15 años para acá, adecuar los sistemas políticos justamente para propiciar el funcionamiento del modelo.

El neoliberalismo económico patrocinado por los países poderosos, demanda alejarse de posiciones ideológicas y al mismo tiempo abandonar el nacionalismo, con objeto de privilegiar la interdependencia mundial. Así nace y se desarrolla el pragmatismo político, focalizado en la coyuntura, atenuando la perspectiva histórica sin comprometer excesivamente el futuro.

Es un arreglo sobre la base de las circunstancias, más que de los principios o ideas. El pragmatismo político incide particularmente en el proceso de toma de decisiones con el proposito de atender las necesidades de participar eficazmente en un mercado regional o mundial; mientras más fácil resulte tomar una decisión, más rápido se podrá actuar. Así las cosas, el pragmatismo político habrá de simplificar, de dar viabilidad al esquema neoliberal, por eso promueve el bipartidismo, tratando de convencer al elector de que el centro es lo mejor, pues no implica radicalismos y supone llegar a soluciones prontas, oportunas y prácticas. El centro es lo Pragmático.

El argumento para empujar el modelo bipartidista se monta en perfeccionar la democracia electoral y la consecuente alternancia en el poder; sin embargo, en países como México esta situación presenta un grave problema de representatividad, dado el mosaico social: mientras más protagonistas intervengan en la arena política, más se complica la toma de decisiones.

¿Cómo encaja en nuestro país este pragmatismo político en el tiempo presente? Con muchas dificultades y no sólo socioeconómicas, sino por el hecho de operar mediante un presidencialismo provisto de grandes facultades constitucionales y metaconstitucionales; gobernando con el apoyo de un partido mayoritario herencia ideológica y política de la Revolución Mexicana, adicionalmente con dos partidos: el PAN y el PRD, poseedores de dos tendencias bien definidas en su historia; el primero, de la conservadora y el segundo de la izquierda radical.

En este escenario, el presidente Ernesto Zedillo se ha propuesto encabezar un Gobierno en transición, en el cual el presidencialismo sea acotado, precisamente por la Constitución y en el sistema político, cada fuerza y organización tome el lugar correspondiente, de acuerdo a la preferencia de los electores.

En el camino y frente al cambio, algunos medios de comunicacion se han sumado al pragmatismo, generando información y opinión, pretendiendo mostrar ante la opinión pública la supuesta debilidad del PRI, la supuesta creciente importancia del PAN y la supuesta desubicación del PRD.

Esto sucede porque las contradicciones al interior del sistema político, no se han resuelto con claridad, por ejemplo, el PAN acusa públicamente las naturales y legítimas relaciones entre el PRI y el Gobierno, calificándolas como de perversas, pero al mismo tiempo, promueve la relación PAN-presidente, con el fin de favorecer sus pretensiones de poder, sabiendo de la importancia e influencia del Ejecutivo Federal.

El PRD se debate en lo interno y sin buen éxito en el diálogo, lo intenta, pero desafortunadamente sin resultados tangibles. Probablemente por esta circunstancia ha optado por abstenerse de intervenir formalmente.

Si bien su fuerza electoral va a la baja, es consciente de que su participación legitima o deslegitima al poder. En este aspecto robustece su presencia y por eso no se aviene fácilmente a la negociación abierta, constantemente está regateando; sin embargo, todos estamos conscientes de la importancia clave de este partido. Que nos quede claro, sin el PRD en serio y a fondo, no habrá reforma posible.

El PRI, legítimo poseedor de la mayoría en el Congreso de la Unión y en casi todos los congresos locales, debiera representar justamente el equilibrio entre los dos adversarios; no obstante, frecuentemente nos aquejan las cesiones a la oposición, dado que el gobierno negocia singularmente con el PAN, pero luego solicita la participación del PRI para amarrar sus compromisos. Naturalmente, los priístas nos resentimos al participar directa o indirectamente a favor de nuestros contrarios.

En este tipo de entendidos, todos estamos siendo víctimas del pragmatismo político, conducta especialmente peligrosa para el futuro del país.

En la nueva relación de un PRI autónomo con un presidencialismo estrictamente constitucional, mi partido debe retomar, reencontrando en la nueva sociedad, su vena popular, tal es el caso de la elección de los consejeros destinados a integrar los consejos ciudadanos en el Distrito Federal.

Por primera vez en mucho tiempo, el PRI decidió sustraerse de operar una negociación a nombre del gobierno, y éste decidió dejar a los partidos avenirse conforme a su peso específico, abriendo paso a las decisiones más convenientes a la democratización de la gran ciudad de México. Así, los diputados pertenecientes al PRI, decidimos configurar a los consejos de ciudadanos como una responsabilidad de los vecinos, pues sus facultades se refieren a problemas de funcionalidad y servicios para la comunidad metropolitana.

Respetando este principio elemental, pretendemos prospere la reforma al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal. En este marco, la oposición habrá de entender que el PRI, independientemente de las negociaciones partidistas, escuchó la voz del pueblo, posibilitando una participación ciudadana sin precedente, garantizada por un sistema electoral imparcial, objetivo, certero y legal.

Ciertamente se trata de trascender las débiles elecciones de jefes de manzana, asociaciones de residentes y juntas de vecinos, todas ellas manipulables y en todo caso discutibles.

La nueva elección será en serio y consistente en su organización. Nuestra posición es que el proceso sea aprobado y vigilado por los partidos políticos. Nuestra posición es que se realice bajo la responsabilidad de un órgano electoral temporal e independiente. Los candidatos serán propuestos, vinculados a listas de ciudadanos con credencial y residencia efectiva. Los candidatos habrán de ser propuestos al menos por el 4% de los electores del área vecinal corriente.

No se elegirán consejeros para integrar un órgano de gobierno, como sería el caso de los asambleístas, diputados federales o locales, senadores o aun miembros de un cabildo municipal. Se elegirán consejeros que configurarán un órgano de participación y colaboración vecinal, sin facultades de autoridad, aunque en esencia ejercerán una influencia moral indiscutible y su voz será balance del gobierno local.

Independientemente a sus funciones de sanción del programa de operación anual delegacional y la referida a los usos del suelo, lo que los consejos determinen, inaugurará una nueva época de participación en el Distrito Federal.

El hecho representa un indudable avance democrático para la ciudad y se constituye como antecedente inmediato de la gran reforma a fraguarse por los partidos, organizaciones sociales y gobierno. Los consejos de ciudadanos se erigen como medio para puntualizar y depurar la ya creciente politización de la población.

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Los consejos de ciudadanos serán espacio ineludible a favor de la gobernabilidad, que no es otra cosa que la adopción de una responsabilidad política y social concreta por parte de todos los actores decisivos para la vida política en comunidad.

El proceso para determinar las modalidades de integración de los consejos de ciudadanos, nos mostró claramente a todos que no deseamos el bipartidismo ir con el PAN en la reforma propuesta hubiera significado la vulneración de los deseos legítimos y auténticos de la población y seguramente en acontecimientos futuros habremos de adoptar el mismo método: menos pragmatismo, menos negociaciones en la cúpula y en todo caso sustentarlas en verdaderos reclamos populares y no en exigencias neoliberales.

La fórmula es sencilla, no le ha fallado al PRI por décadas, mientras no se le falle al pueblo. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos y por cinco minutos tiene la palabra el diputado Gabriel Llamas, del PAN.

El diputado Gustavo Gabriel Llamas Monjardín:

Con su venia, señor Presidente; señoras y señores diputados:

Me quiero referir a algunos comentarios que hizo el diputado Castelazo, y quiero decirle que también soy un diputado joven de Acción Nacional, que me llevaron a mí a pasear a Chapultepec, mientras a usted por su forma ideológica se ve que lo llevaban a pasear al Parque Jurásico.

Argumentos pobres, llenos de promesas, pragmatismo político que manifiesta lo que le conviene; discurso que se ve que usted no lo escribió ni que tampoco sale de su forma de actuar, ¿por qué?, porque habla de que se siente ofendido por negociaciones.

Se sienten ofendidos por negociaciones, por que se creen dueños del país, y tristemente en el Distrito Federal apenas tienen el 39% de la votación. Nosotros, los partidos de oposición, somos mayoría en el Distrito Federal.

Además, diputado Castelazo, habla de la responsabilidad de los vecinos, una apología y que ojalá que no tenga remordimientos de conciencia, y voy a decir por qué. Hace unos cuantos días salió publicado en un periódico, después le doy una copia y espero que se sonroje, donde dice: "él también, diputado del PRI, José Castelazo, señaló que los consejos deben de ser a través de los partidos, porque si sólo participan los vecinos se diluye la responsabilidad".

¡Caray!, qué tristeza que lo que salió en el periódico Reforma, y si es que no fue, eso es lo que usted dijo, haya las aclaraciones pertinentes, hoy ya es demasiado tarde. Esto lo dijo usted, diputado Castelazo, y hoy viene a esta tribuna diciendo que la participación ciudadana a través de los vecinos es la solución de lo que usted puede entender como pragmatismo. Lo que pasa, que usted, convencido a fuerzas, convencido por continuar en el nicho político, por continuar defraudando a la nación, pretende olvidar que el partido oficial está devaluado, pretende olvidar que el producto que venden es un producto putrefacto y que la ciudadanía ya no lo quiere.

Quiere dudar que la presentación de su partido es pésima y de mal gusto, que la marca y sus siglas son repudiables por la sociedad. Por eso tienen miedo de participar como partidos políticos, y yo aclaro aquí que Acción Nacional en ningún momento evitó la participación de ciudadanos; queríamos que participaran ciudadanos y que participaran los partidos políticos. Ustedes y en esas dizque negociaciones privadas revelaron que les daba miedo participar con su cacicazgo de las áreas vecinales y enfrentarse con el partido político. Esas son palabras de ustedes. Nosotros queremos participar democráticamente y queremos responsabilidad de partidos políticos.

Hoy no participan ustedes con partidos políticos porque tienen miedo, y el miedo no anda en burro.

Y quiero decirle nada más, mi querido diputado, que ojalá leyera algún soneto de sor Juana Inés de la Cruz, cuyas letras de oro se encuentran en esta Cámara de Diputados, para que así al menos se pueda iluminar un poquito en su alma, y adicionalmente hay un contemporáneo de esta gran mujer, Juán Ruiz de Alarcón, cuyo título de una obra se parece a su discurso: "La Verdad Sospechosa".

El Presidente:

Tiene la palabra para contestar alusiones personales, el señor diputado Castelazo.

El diputado José Rafael Castelazo y de los Angeles:

Diputado Llamas Monjardín: Realmente no voy a caer en la provocación, que es una de las armas más predilectas de su partido. Nada más quisiera decirle que siempre he escrito lo que he dicho, y lo puedo demostrar con un vasto número de publicaciones en libros y en periódicos, y a algunos de sus compañeros del PAN les consta.

Cuando dije que los jóvenes abogados del PRI habían tundido con argumentos jurídicos a los antiguos abogados del PAN, dije lo que aquí está claro, simple y sencillamente.

El camino del PAN es un camino muy espinoso, muy, muy espinoso. Realmente es el camino de lo que los periodistas llamaron el de las concertacesiones. Pero ya se acabó. El PRI no estará dispuesto más a contraceder un milímetro del poder que legítimamente le corresponde. Muchas gracias, señor diputado.

El Presidente:

Para contestar alusiones personales, tiene la palabra el diputado Llamas.

El diputado Gustavo Gabriel Llamas Monjardín:

Gracias, señor Presidente; señoras y señores diputados:

Se habla de concertacesión. Señor, a usted le ofende la concertacesión porque cuando el ladrón se roba la cartera, que tenía 1 mil pesos, y la regresa con 800, el robado lo menos que puede hacer es tomarla. Y si usted ya se robó 200, señor diputado, eso no es concertacesión, es un delito, y ése es el delito político que han cometido durante muchos años: el quererse adueñar del poder político nacional.

Nosotros no estamos...

El Presidente:

Diputado Llamas, permítame por favor. Este es un debate de ideas, de argumentos, en el que no tienen nada que hacer los gritos ni los silbidos. Ruego a ustedes se comporten de acuerdo a las circunstancias. Señor diputado, adelante.

El diputado Gustavo Gabriel Llamas Monjardín:

Evidentemente, señor diputado Castelazo, el camino de Acción Nacional ha sido un camino espinoso, un camino demás de 55 años de lucha, donde hoy estamos cosechando lo que se sembró de aquellos hombres de gran definición ideológica, y es por eso que hoy el camino es espinoso, nosotros lo hemos pasado y ahora lo van a pasar ustedes, porque ustedes son sus propias espinas. Ustedes se están acabando contra ustedes mismos.

El Presidente:

Para contestar alusiones personales, el diputado Castelazo, cinco minutos.

El diputado José Rafael Castelazo y de los Angeles:

Seré muy breve, diputado Llamas Monjardín. Usted ya aceptó aquí que hubo regalos. No va haber regalos ni en Yucatán, ni en Guanajuato, ni en ninguna elección futura. Arriba el PRI.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Llamas Monjardín, para contestar alusiones personales.

El diputado Gustavo Gabriel Llamas Monjardín:

Gracias, señor Presidente; señoras y señores diputados:

En especial usted señor Castelazo, porque aparte de no entender de política parece que está sordo, en ningún momento hablamos de regalos.

Y punto número dos, usted dijo que iba a ser bastante breve en la tribuna, como también breve es la posición de su partido en el Gobierno, porque han fracasado y le han mentido a la nación .

El Presidente:

Ahora si, diputado Jesús Zambrano, tiene usted el uso de la palabra, por cinco minutos.

El diputado José de Jesús Zambrano Grijalva:

Muchas gracias, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

A confesión de partes relevo de pruebas, y cuando hay la confesión mutua de las concertacesiones, en lugar de poner por delante el estado de derecho, ya no hay nada más que decir ni que a legar al respecto.

El discurso del compañero diputado Castelazo bien podría haberse iniciado con el epígrafe de sor Juana Inés de la Cruz, de una de sus famosas décimas: El niño que pone el coco y luego le tiene miedo.

¿Quiénes fomentaron durante los años anteriores el bipartidismo? ¿Quiénes fomentaron el ejercicio de un pragmatismo a ultranza, que puso por delante el sacrificio de los principios...

El Presidente:

Señores diputados, ruego a ustedes respetar el tiempo del señor diputado Zambrano.

El diputado José de Jesús Zambrano Grijalva:

Que puso por delante el sacrificio de los principios, en aras de intereses partidarios o incluso de intereses ajenos como aquí se vino y se reconoció .

¿Qué nos vino a decir el diputado Castelazo?: por primera vez no acataremos consignas que nos vengan de la Presidencia, por primera vez haremos lo que el PRI quiere. Eso nos dijo aquí y ahi está la grabación.

Y yo quiero decirles, compañeras y compañeros diputados, que estamos aquí no porque se nos quiera catalogar como una izquierda radical, frente a una derecha perversa y un centro que se sabe mover equilibradamente. Estamos aquí, como parte de la expresión de la vida nacional, porque a pesar de que quisieron edificar un bipartidismo de estado, no nos pudieron aniquilar y vivimos porque una parte importante de la ciudadanía y nuestros principios y nuestra entereza nos lo han permitido. Vivimos a pesar de ustedes.

Y no venimos a sustituir a nadie en las concertaciones ni en las negociaciones secretas. No venimos a ser la nueva amante ni la amante de ningún tipo de nadie. El problema, los problemas fundamentales de la gran ciudad que muchos de nosotros habitamos, no es un asunto que deba dirimirse entre el PRI y el PAN, ni siquiera entre PRI, PAN o PRD, solamente entre quienes aquí tienen representación en este órgano legislativo.

Aquí se han dicho muchas mentiras y muchos sofismas. Se ha dicho que siempre ha sido partidario de la ciudadanización, lo han dicho diputados del PRI, pero por otra parte los diputados del PAN, varios de los que han pasado aquí, han señalado que ellos siempre han estado apegados a los principios democráticos que sustentan en su vida partidaria y; sin embargo, bueno, aquí el compañero que me antecedió en el uso de la palabra, puso como ejemplo el robo de la cartera, y en lugar de haber exigido la restitución total del daño, se conformó con 80 de los 100 pesos que le robaron.

Si nosotros hacemos una revisión inmediata de los fundamentos que están en el Estatuto de Gobierno que hoy se está reformando, nos vamos a encontrar con que efectivamente la iniciativa de ley traía la plena ciudadanización para la elección de los consejeros ciudadanos del Distrito Federal.

El dictamen viene con la proposición de reconocer la postulación de candidatos por medio de los partidos políticos, pero también de candidaturas independientes a partir de que se cumplimentara el requisito de contar 3 mil firmas y; sin embargo, quién sabe quién sacrificó principios en aras de una concertacesión de quién sabe qué tipo y resulta que ya queda en el estatuto que solamente será a partir de la postulación de candidato de los partidos; fue una presión del PAN, el PRI estuvo de acuerdo, cedió en sus principios y finalmente se estableció esto.

Voy a avanzar hacia la conclusión, señor Presidente, aquí el diputado Escobedo, como ayer mismo en las comisiones unidas de Gobernación y del Distrito Federal, dijo efectivamente, aquí hay un giro de 180 grados, quizá, porque ahora sí quieran regresar a unos principios que habían dejado tirados en el camino, quizá; cosa que todavía está por demostrarse, y todavía está por demostrarse si efectivamente éste es un asunto de principios o es un asunto de cobardía; o es un asunto de actitud enhiesta o es un asunto de beligerancia real y de cumplimiento de los principios, tanto de unos como de otros. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Lerdo TeJada, del Partido Revolucionario Institucional, por cinco minutos.

El diputado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias:

Con su permiso, señor Presidente:

A lo largo del día de hoy hemos venido debatiendo sobre la naturaleza del dictamen que hoy nos ocupa, el que posibilita la elección de los consejeros ciudadanos el segundo domingo de noviembre de este año. Ciertamente se han dado posiciones distintas, ¡qué bueno!, porque ése es el fondo justamente del debate camaral. Se ha cuestionado la constitucionalidad del dictamen, se ha acreditado que es perfectamente constitucional y lícito lo que aquí discutimos.

Se ha cuestionado también la fórmula de integración de los consejeros ciudadanos. Hay quien quiere cerrarle el paso a los vecinos apartidistas o a los ciudadanos independientes en la representación de la ciudad, en su legítima aspiración de una interlocución más sana y ágil con las autoridades del gobierno capitalino.

Se nos ha hecho referencia como partido político oficial y, además, bueno, es un estribillo que con mucha frecuencia se dice en esta tribuna al referirse al Partido Revolucionario Institucional, sí, si somos un partido político oficial, tenemos registro, tenemos principios, tenemos estatutos, tenemos programa de acción, contamos con todos los requisitos legales para oficialmente contender en las elecciones locales y federales; sí somos un partido oficial, sí somos un partido político que queremos posibilitar la participación de los ciudadanos independientes en el Distrito Federal, en lo local, en lo vecinal, en las colonias, en las cerca de 45 mil manzanas, pueblos, barrios, colonias, unidades habitacionales...

La Diputada María del Rosario Robles Berlanga(desde su curul):

Señor diputado, ¿permite una pregunta?

El Presidente:

¿Acepta usted una pregunta. señor diputado?

El diputado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias:

Con mucho gusto, señor Presidente.

La diputada María del Rosario Robles Berlanga (desde su curul):

Bueno, yo creo que es muy importante efectivamente todo este debate y me parece muy interesante, me parecen muy interesantes los argumentos que usted está esgrimiendo, de garantizar que ciudadanos sin partido puedan estar en las instancias, pues en este caso en los consejos ciudadanos, pero también en cualquier instancia de poder y de toma de decisiones .

La pregunta sería: ¿usted estaría de acuerdo que en la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, también promovamos candidaturas independientes que en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores, promovamos candidaturas independientes?, por que ahí sí tendríamos coherencia, de otra manera estamos hablando de una posición meramente circunstancial.

El diputado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias:

Muchas gracias compañera diputada, se lo contestaría de manera muy concreta: no, no estaría de acuerdo. Y le voy a decir por qué, porque estoy convencido que hay espacios para el debate en lo vecinal, en lo inmediato, en su interlocución con las autoridades, sean éstas del partido que sean, para eficientar justamente la convivencia de la vida de la capital. Y creo que hay espacios precisos para el debate de los partidos y de la contienda electoral.

Estos son en nuestro país las cámaras locales; en el caso del Distrito Federal, la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores. No creo que sea una posición ni coyuntural, ni circunstancial; creo que está perfectamente fundamentada y esto precisamente se posibilita en una mejor interlocución de lo inmediato y de lo cotidiano de la vida de la ciudad.

Yo quisiera también para aquellos que por un lado manejan un discurso altamente democrático, subrayar un asunto: la democracia no se perfecciona cancelando espacios de participación. Al abrir justamente estos espacios de participación en la ciudad, en las delegaciones, estamos posibilitando, justamente no ideologizar el debate del bache o de los servicios urbanos o de la interlocución con la delegación.

Yo creo que ante afirmaciones verdaderamente lamentables de que el Partido Revolucionario Institucional, tiene miedo a entrarle a una elección en este momento en la ciudad de México, es categóricamente falso, tan lo es que estuvimos dispuestos a un esquema mixto y no la tozudez de otros que lo quisieron hacer exclusivamente por la vía de los partidos, cancelándole a los vecinos del Distrito Federal la posibilidad de manera natural, de encontrar espacios de intermediación más eficientes con la autoridad delegacional de la ciudad.

Ciertamente el Partido Revolucionario Institucional, confía en los ciudadanos del Distrito Federal. Nosotros estamos votando a favor de este dictamen porque confiamos en la vida y en la cotidianidad de los servicios y la...

La diputada María Guadalupe Cecilia Romero Castillo(desde su curul):

¿Me permite una interpelación?

El diputado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias:

Encantado de la vida, diputada Romero.

El Presidente:

La diputada Cecilia Romero quiere hacer una pregunta. ¿La acepta?

El diputado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias:

Encantado.

El Presidente:

Adelante, señora.

La diputada María Guadalupe Cecilia Romero Castillo (desde su curul):

Nada más una pregunta al diputado, porque me parece que el meollo del asunto está en eso que usted acaba de decir.

Yo le quisiera preguntar con todo respeto, diputado, ¿si usted es ciudadano de la capital de la República y si usted es vecino de la capital de la República, entonces por qué se está negando a usted mismo la posibilidad de participar como vecino y como ciudadano, pretendiendo esta dicotomía estéril entre partidos y ciudadanos?

El diputado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias:

Muchas gracias, diputada.

Sí, sí soy vecino; sí, si soy ciudadano; tan lo soy que cubrí los requisitos para ser candidato a diputado federal y gané en el Distrito Federal. Y la verdad de las cosas, no es negar sino simplemente dar a cada quien el espacio que sentimos les corresponde. No vayamos al debate ideológico en lo cotidiano de las delegaciones, vayamos al debate ideológico sí, en la integralidad de la ciudad, ahí está la Asamblea de Representantes. Sí, en la construcción de un país mucho más participativo y democrático, aquí está la Cámara de Diputados.

Vamos institucionalizando aún más la opinión organizada de los ciudadanos de nuestro país. Pero por favor a mis amigos y a migas de Acción Nacional, no cierren, no cierren los espacios de participación a los vecinos del Distrito Federal. No quieran con su voto en contra negarles la posibilidad de participar de manera activa en los destinos de la capital de la República. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra la diputada Cecilia Romero Castillo, del Partido Acción Nacional

La diputada María Guadalupe Cecilia Romero Castillo:

Gracias, señor Presidente:

Hace un momento la pregunta que le hacía yo al diputado Lerdo de Tejada, de alguna manera estaba adelantando lo que será el punto toral de mi intervención y es que ciertamente en Acción Nacional consideramos que se está aquí planteando un falso debate. Y esto que yo estoy diciendo ahorita en tribuna, lo hemos platicado muchas veces con diputados del PRI, con diputados del PRD y quiero reiterar también que en muchas ocasiones hemos estado de acuerdo con el PRI y en muchas otras con el PRD, porque hemos tenido la capacidad, como partido político, de ver primero el bien del país, específicamente el bien de la ciudad, más que el bien partidista.

Hemos tenido la capacidad de pagar el costo político que ha implicado en muchas ocasiones votar igual que el PRI; y también el costo político que ha implicado votar igual que el PRD. El Partido Acción Nacional primero ve, en este caso la ciudad, el beneficio de la ciudad y de los ciudadanos y después, inclusive, en un segundo término, el beneficio partidista que pudiéramos obtener por una posición obcecada, o cerrada o cuadrada.

La conformación de la sociedad, como conjunto armónico de individuos y grupos organizados, ha sido durante mucho tiempo motivo de estudio, investigación y análisis profundo sobre su comportamiento y características. El individuo que forma familias y comunidades para relacionarse, apoyarse, sobrevivir y trascender, es el sujeto esencial de derechos y obligaciones que ejercita en las organizaciones de la sociedad.

En México, la conformación orgánica de esta sociedad y las características y prerrogativas de los individuos y de los grupos de individuos, está plasmada por cuanto su normatividad fundamental en la Constitución Politica de los Estados Unidos Mexicanos. En la Constitución, se consagran las garantías individuales para todos los mexicanos y se manifiesta la calidad de ciudadanos de que gozan los que cumplen con los requisitos del artículo 34 que a la letra dice:

"Son ciudadanos de la República, los varones y las mujeres que teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: haber cumplido 18 años y tener un modo honesto de vivir."

En las democracias modernas, el ciudadano participa en la formación de la voluntad popular; es decir, en el ejercicio de la soberanía del pueblo y en la estructura misma del poder público y de los órganos del Estado. Tal es la importancia jurídica y politica a la vez de esa disposición constitucional y nos permite captar en su plenitud la trayectoria del concepto de ciudadanía fundada en las ideas de libertad y de capacidad, presupuestos del concepto político de ciudadanía.

Por otra parte, es importante observar que el concepto de ciudadanía implica también el cuerpo político mismo del Estado; es decir, el conjunto de ciudadanos o pueblo en sentido político. La ciudadanía, el carácter de ciudadano, implica una pertenencia a la ciudad, un cuidado por la ciudad.

La calidad del ciudadano es motivo de orgullo para quienes nos preciamos de ostentarla. El ejercicio de la ciudadanía, implica ese orgullo de serlo, trae como consecuencia, la decisión de trabajar por la ciudad y ocuparse de ella. Para hacerlo, los ciudadanos conformamos diversos organismos según las necesidades que buscamos satisfacer: asistenciales, culturales, económicas, políticas y así conformamos clubes, agrupaciones, partidos políticos, escuelas, universidades.

Quienes conformamos las diversas agrupaciones de la sociedad, somos, seguimos siendo esencialmente ciudadanos y mantenemos las prerrogativas que como tales tenemos, entre ellas las que se contienen en la fracción ll del artículo 35 de la Constitución, de poder ser votado para todos los cargos de elección popular.

Y esas agrupaciones que conformamos los ciudadanos tienen objetivos específicos. Sirven como receptáculos de inquietudes y talentos, como instrumentos para la superación individual y colectiva, como canal de participación ciudadana.

En el caso de partidos políticos, éstos tienen como fin, y cito del artículo 41 de la Constitución: "promover la participación del pueblo en la vida democrática. Contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público".

Los partidos políticos son el canal de participación adecuado para facilitar el acceso de los ciudadanos a los cargos de representación. Los partidos políticos, y más claramente el sistema de partidos políticos, es la forma idónea del acceso a la democracia, entendida ésta no solamente como el conjunto de leyes y principios-derecho que estructura jurídicamente a la nación y a su régimen político, que es de carácter representativo y popular, sino también como un sistema de vida fundado en un constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo.

El ejercicio pleno de la actividad ciudadana y el aprovechamiento pleno del cauce ciudadano, que son los partidos políticos, no se contraponen, no son contradictorios; más bien se complementan y se corresponden uno con el otro.

En el PAN entendemos esto a plenitud, porque somos precisamente esto: un partido de ciudadanos. Así lo hemos sido desde nuestra fundación y así lo estipula el articulo 1o. de los estatutos del Partido Acción Nacional, que dice:

"Acción Nacional es una asociación de ciudadanos mexicanos en el pleno ejercicio de sus derechos cívicos, constituida en partido político nacional con el fin de intervenir orgánicamente en todos los aspectos de la vida pública de México y tener acceso al ejercicio democrático del poder."

Y cuando decimos que es una asociación de ciudadanos, no estamos hablando solamente de los que somos ahora diputados o de los que ejercemos algún puesto de representación popular; estamos hablando del tendero, del zapatero, del taxista, del ambulante, que son miembros de Acción Nacional y que en su calidad de ciudadanos y de vecinos de una zona, de una demarcación específica del Distrito Federal, tienen todo el derecho de participar a través de un cauce, de un canal que ellos mismos han elegido para llegar a representar a esa demarcación vecinal en un consejo ciudadano, para que el arbotante la luz el drenaje y el agua les llegue a todos los habitantes de esa demarcación vecinal.

No aceptamos de ninguna manera la falsedad de este debate que ahora nos quieren plantear. Es un falso debate que no entiende la ciudad, porque no podemos pensar que un habitante de la ciudad de México en un momento se crea ciudadano, en otro miembro de un partido político y en otro más consejero ciudadano.

Los partidos políticos, el Partido Acción Nacional por lo menos, está formado por ciudadanos, por hombres y mujeres que vivimos y latimos y sentimos como siente esta ciudad. Un partido político no es una serie de archivos, ni siquiera una serie de logotipos o de propuestas o de programas o de financiamiento. Un partido político es un cauce para que los ciudadanos, todos los ciudadanos que quieran, lo utilicen para conformar el gobierno, para llegar al poder, para acceder a él y a partir de él ejercer, con seriedad, con responsabilidad, lo que sus responsabilidades les dicta para beneficio de todos los ciudadanos, en el caso específico de la ciudad de México, de la que orgullosamente nos sentimos responsables, corresponsables, todos los que ahora estamos aquí debatiendo en este recinto.

En Acción Nacional, estamos orgullosos de ser ciudadanos y de ser militantes del PAN. En Acción Nacional, buscamos afanosamente ejercer nuestros derechos y cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos y como militantes de un partido político.

En Acción Nacional estamos seguros que siendo ciudadanos tenemos derecho y, repito, es necesario y aquí está nuevamente de acuedo a nuestro punto de vista, el punto de partida para llegar a una solución, es necesario que los patidos políticos nos asumamos como cauces de participación ciudadana. Hay algunos partidos políticos que ya no lo son, que ya no lo pueden ser, que estan muriendo; hay algunos otros que todavía no lo llegan a ser, que se debaten entre los decires y los ires y venires internos y todavía tampoco son partido político.

Yo quiero, espero, expreso en esta tribuna mi deseo de que en esta ciudad y de que en este país tengamos partidos políticos firmes, fuertes, que precisamente permitan la participación ciudadana abierta, completa, plena de todos los que buscan ser representantes. Porque ahora resulta que los partidos políticos, que yo insisto en que tienen un contenido humano esencial, no pueden participar en la conformación de consejos ciudadanos. Ahora resulta que quienes participan, participamos en partidos políticos y que somos vecinos, que somos ciudadanos, que amamos a nuestra ciudad y que precisamente por eso militamos en partidos políticos, porque buscamos solucionar los problemas, ahora tenemos que quitarnos la camiseta de partido político para poder participar en la elección de consejos ciudadanos.

Yo no sé si algún partido político le dé pena el logotipo que ostenta y por eso se quiera quitar la camiseta.

Yo quiero hacer dos o tres observaciones.Sí, en Acción Nacional hemos platicado y dialogado con todas las fuerzas políticas, no nos avergonzamos de ello; sí lamentamos no haber podido llegar a una conclusión que nos hubiera permitido salir con una definición clara, concreta y constitucional, pero nos interesa el país y nos interesa la ciudad.

Decían algunos de los oradores que me han precedido, que esta apertura a los ciudadanos para que conformen los consejos ciudadanos precisamente, tienen que llevarse a cabo así para no partidizar los servicios de la ciudad. Yo quisiera preguntar: ¿qué pasa en los 2 mil 500 y pico municipios de la República Mexicana? ¿Qué pasa con los cabildos constituidos en esos municipios? ¿Partidizan el foco, el drenaje, los servicios públicos?

En Acción Nacional tenemos el concepto y por eso hemos planteado esta posición, de que sea fundamentalmente a través de partidos políticos la elección de consejos ciudadanos, que ciertamente los candidatos emanan de propuestas de partidos políticos, pero una vez que acceden al poder, una vez que obtienen el triunfo, su deber, su obligación es servir a todos los ciudadanos de esos municipios; eso es a lo que aspiramos quienes pretendemos servir a nuestra ciudad, que se conforme a través de partidos políticos la presencia de los consejos ciudadanos y que quienes resulten electos se responsabilicen de toda la demarcación a la que representan, porque de esa manera está estructurado el acceso al poder aquí.

El Presidente:

Señora diputada Romero, ¿me permite que la interrumpa? Mire, el diputado Castelazo quiere hacerle una pregunta, ¿acepta?

La diputada María Guadalupe Cecilia Romero Castillo:

Claro que sí.

El Presidente:

Adelante.

El diputado José Rafael Castelazo y de los Angeles(desde su curul):

¿Qué opina, señora diputada, de que en los municipios además del cabildo municipal que es elegido justamente a través de los partidos políticos, los órganos de colaboración ciudadana, que así se llaman, consejos o comités de colaboración ciudadana, dependiendo del estado de que se trate, pero son vecinos, independientemente del cabildo, el vecino es para participar este consejo, lo usan para participar, para colaborar y el cabildo es un órgano de gobierno; qué opina de esa diferencia?

La diputada María Guadalupe Cecilia Romero Castillo:

Opino que está muy bien, diputado Castelazo. Los consejos ciudadanos precisamente, y en palabras del doctor Zedillo, serían una suerte de cabildos que sean electos por partidos políticos para servir a toda la sociedad y los consejos de colaboración vecinal serían lo que hasta el momento viene siendo el consejo consultivo de la ciudad, que tendría ciertamente también que reformarse. No se contrapone una cosa con la otra.

Yo quisiera, para terminar, refrendar, reiterar, realmente quisiera yo repetir lo que se ha venido diciendo de lo que sobre este punto específico de consejos ciudadanos ha planteado Acción Nacional y que ya mis compañeros han dicho anteriormente. La propuesta que nosotros planteamos, la que discutimos y debatimos fue precisamente que además de los partidos políticos se permitiera, por supuesto que se permitiera la participación de ciudadanos apartidistas en las elecciones y dijimos que jueguen libre, que jueguen abierto, que se presenten también ciudadanos sin partido a contender por los consejos ciudadanos, ahí no hay problema; hemos hablado de las candidaturas apartidistas, pero que sea el voto popular el que decida quiénes van a llegar a formar parte de los consejos ciudadanos.

¿Qué pasaría por ejemplo si en una demarcación vecinal donde contienden partidos políticos y ciudadanos sin partido, llegan a obtener el triunfo solamente candidatos sin partido? A nosotros nos parece muy bueno que eso suceda, si el problema no está en que los consejos ciudadanos no los conformen ciudadanos sin partido; el problema está en que la definición de quien finalmente va a acceder a estos consejos ciudadanos, no puede estar predeterminada caprichosamente por algunas razones que ya se han mencionado aquí anteriormente y que no quiero volver a repetir. La preconfiguración de los consejos ciudadanos no es una figura democrática; democráticamente tenemos que presentarnos ante los ciudadanos, ante los vecinos, para que ellos decidan si es un candidato de un partido político o un candidato sin partida, el que va a llegar finalmente a obtener el triunfo dado por la ciudadanía y a ejercer el servicio de toda la ciudadanía ese lugar.

Y finalmente, una consideración: aquí se decía que Acción Nacional está cerrando la puerta a los ciudadanos. Yo espero que después de las diversas exposiciones ha quedado claro que no es así; pero, por otra parte, ahora resulta que se quiere cerrar el camino a los partidos políticos cuando se les niega a quienes pertenecen a partidos políticos, que son muchos en muchas áreas de la ciudad, la posibilidad de ejercer en beneficio de la comunidad toda esta prerrogativa de servir a través de los consejos ciudadanos.

Esta es la posición de Acción Nacional y por eso nos oponemos al dictamen supuesto que ahora se nos presenta. Muchas gracias.

El Presidente:

Ha pedido el uso de la palabra, para rectificar hechos, el diputado Raúl Armando Quintero, del PRD. Adelante, diputado.

El diputado Raúl Armando Quintero Martínez:

Con su venia, señor Presidente:

Yo creo que, compañeras y compañeros diputados, que sí es importante puntualizar las posturas iniciales y sustantivas de los partidos; creo que no merece aclaración la referencia de quien cree que es partido constituido a quien cree que a su vez todavía no está constituido.

Vale la pena recalcar e insistir cuál es la situación representativa en la ciudad: PRI, 39.49%; PAN, 26.35%; PRD, 20.63%; una votación de poco más del 80% y aquí es donde interviene el debate, cuáles eran las posiciones de los polos de la vieja alianza que el día de hoy no opera: PRI-PAN. El PAN, inicialmente planteaba exclusivamente que los consejos ciudadanos fueran integrados por partidos.

Una concepción equivocada de crear una ciudad, crear un país, en donde predomine la partidocracia sobre la ciudadanía. Al final de cuentas, una visión autoritaria de la política y de la sociedad.

Del otro lado, en el polo opuesto, el PRI, que ya sabemos, ya lo dijimos, porque no quiere hoy competir, sabe que sus siglas son poco atractivas y recaudarían muy pocos votos. ¿Nosotros qué dijimos?, que era conveniente para la ciudad primero no ahogar la participación ciudadana eliminando su posible acceso a estos órganos a través solamente de aprobar que fueran los partidos políticos porque no nos han convencido y hay como dato que el 20% en la elección de 1994, el 20% de los ciudadanos de la capital no votó por ningún partido, y no tiene porque votar a fuerzas por alguno de estos partidos si no se le pega la gana a un ciudadano; si ninguno de estos partidos lo llena, y entonces, tiene derecho un ciudadano en una demarcación determinada, a medirse con un miembro de un partido y que ahí se vea quién es más representativo, el ciudadano o el que también es ciudadano que es miembro representante de un partido.

Por ello, nosotros desde el principio hemos planteado la opción que garantice derechos plenos a los ciudadanos y a los partidos. Creemos que derechos plenos a ciudadanos y partidos es la visión correcta que garantiza no minusvaluar la participación en la sociedad de los partidos políticos, pero que tampoco impide, a través de eliminar el oxígeno de la participación ciudadana.

Por otro lado, nosotros hemos señalado que en esta constitución de los consejos ciudadanos no se están dando los pasos fundamentales, porque el PRI ha estado limitando que estos consejos ciudadanos realmente avancen a la perspectiva de convertirse en cabildos; impide, castrándolos desde ahora y desde la reforma de 1993, que convino con el PAN, en 14 funciones menores que no permiten plenamente el ejercicio, en eso falsea la realidad del diputado Castelazo y Moreno Collado, de que ya vamos rumbo a los derechos plenos y que los ciudadanos del Distrito Federal ya van a pasar a ser ciudadanos adultos, y ...cosa más falsa porque no se están dando plenos derechos a los ciudadanos del Distrito Federal para ejercer control y poder sobre las distintas instancias de poder y de decisión en el Distrito Federal.

Finalmente yo quisiera decir compañeras y compañeros diputados. En este debate está claro que lo que urge a los capitalinos es pleno derecho en la constitución de un Congreso; pleno derecho para que el regente no sea designado por el Presidente; pleno derecho para que los delegados no sean designados por el Regente; pleno derecho para que los consejos ciudadanos sean instancias amplias de poder y decisión de los ciudadanos y no remedos muy parecidos a las juntas de vecinos que controla y copta el PRI, y que por cierto en este esquema el PRI, como no va a competir como partido, se apresta a través del manejo discrecional de los recursos del Distrito Federal y de las delegaciones a ir a la coptación de todos aquellos ciudadanos que puedan salir vencedores del proceso electoral.

Por eso, la reforma que propone el PRI, que aparentemente dicen no se explica... concluyo...

El Presidente:

Su tiempo ha terminado.

El diputado Raúl Armando Quintero Martínez:

Concluyo. Los compañeros del PRI dicen que no se explican por qué nosotros no apoyamos su propuesta, pues por estas razones, porque está trunca, porque está vacía, porque no va en serio y a fondo de la reforma y del poder a los ciudadanos y por ello nosotros pensamos que es de rechazar esa iniciativa, pero también queremos puntualizar la inconsistencia política de los compañeros del PAN que en esta ocasión no se entendieron con el PRI y en consecuencia vale la pena que cada quien quede ubicado consecuentemente con sus posiciones a los ojos de la ciudadanía. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, y por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Salvador Martínez Della Rocca.

El diputado Salvador Pablo Martínez Della Rocca:

Compañeros diputados, y en especial a la compañera Cecilia Romero, del PAN:

Quisiera señalar que discrepo profundamente de los planteamientos suyos, no es un debate falso el que se está planteando aquí, me hubiera gustado escuchar más de boca de usted decir que es un debate apresurado, que es un debate con mucha falta de elementos.

Me parece sumamente grave, compañeros diputados, y en particular el juicio de la compañera Cecilia Romero, venir a hacer apologías weberianas del tipo ideal de partido, y ponerme como ese tipo ideal, cuando se señala que hay partidos que están en proceso de desagregación y partidos que tenemos tantas discusiones internas que todavía no logramos ser un partido.

Hay un dicho que dice que cuando dos piensan igual sólo uno piensa, y cuando muchos piensan igual el problema es más grave.

Pero yo quisiera preguntarle a todos los compañeros diputados aquí presentes y en particular a los compañeros del PAN, dado que se hace un símil en términos de que sólo es ciudadano aquel que vive en ciudad y que sólo es ciudadano aquel que está organizado en partido, hacerle las siguientes preguntas para que las meditemos seriamente, en términos de la necesidad urgente que tenemos de que esta ciudad y esta nación se organice desde su ciudadanía.

Compañeros del Partido Acción Nacional, en días pasados 150 mil estudiantes presentaron examen para ingresar a la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM, de los cuales sólo van a aceptar a 40 mil, 110 mil estudiantes van a quedar de facto fuera. Yo le quisiera preguntar a la compañera Cecilia Romero si de esos 110 mil estudiantes todos forman parte de su partido, forman parte de nuestro partido o de alguno de los partidos que están aquí, y quisiera preguntarle desde ahorita quién los va a defender como ciudadanos.

Van a ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México, hay una demanda de 70 mil estudiantes y sólo van a ingresar 17 mil. Yo le quisiera preguntar quiénes los van a defender.

Quisiera saber si va a haber un compromiso ciudadano de los partidos aquí presentes, para que efectivamente se cumpla la consigna establecida por la diputada Cecilia Romero, de que sólo es ciudadano aquel que tiene pertenencia a algún partido, para ser ciudadano con mayúsculas y de primera, no vecinal ni de barriada, sino de primera.

Miren, el debate por eso no es falso, no es falso el debate, tenemos un conjunto de ciudadanos que son la mayoría de esta nación, que no están ni en el PAN, ni en el PRI, ni en el PT, ni en el PRD, no están en esos partidos, y han tenido la necesidad de organizarse propiamente, en formas propias de organización, para poder defender sus intereses de la vida cotidiana, y me parece que eso no se resuelve diciendo que el debate es falso.

Miren ustedes, existen organizaciones de estudiantes que van a ver cómo se defienden porque no va a haber partido que los defienda en esta cámara; con todo el derecho establecido en los derechos humanos de que todo ser humano tiene derecho a la educación, aquí no los van a defender, y si se firman acuerdos, no los van a respetar.

Tenemos gente que se organiza para defender la luz, el agua, el barrio, la comunidad, porque no hay partido que los represente. Tenemos organizaciones de invidentes, tenemos organizaciones no gubernamentales, tenemos de todo, lo que no tenemos es un tejido social en esta ciudad y en esta nación, que es el único tejido que es capaz de defender a la ciudadanía del cotidiano gangsterismo que hay en esta ciudad.

Más de 500 delitos cotidianos en esta ciudad, que nadie defiende a esos ciudadanos, no hablemos de presos políticos, que se firman acuerdos y luego tampoco se respetan.

El debate no es falso. Yo exijo que el debate se profundice y que le demos a la ciudadanía el peso que la ciudadanía debe tener en esta ciudad, en esta nación y que los partidos hemos sido incapaces de defender a esa ciudadanía, que no me vengan con el cuento compañeros, que el debate; uno, es falso; dos, que hay un tipo y modelo ideal apologético o autopologético de partido.

Seamos serios, analicemos los grandes problemas, porque si los vamos a analizar, entonces vamos a analizar quiénes han sido copartícipes de la privatimanía, quienes han sido copartícipes de privatizar las carreteras en este país, quién ha sido copartícipe de que un ciudadano no pueda transportarse a Acapulco, porque le cuesta más de 600 pesos ida y vuelta de puras casetas, quién ha sido copartícipe de toda esta política que tiene subsumido a este país en la pobreza, en la miseria, en el gangsterismo, y ahora, y con esto concluyo, dentro de muy poco vamos a tener sólo en la UNAM 200 ciudadanos, no importa que no tengan 18 años, 200 ciudadanos que no van a tener ingreso a educación y que el Estado mexicano no les garantiza empleo, ¿qué vamos a hacer con esos jóvenes?

Si ustedes creen con esto que los ciudadanos no tienen derecho, derecho a tener injerencia en este tipo de decisiones, están muy equivocados, porque si no son ellos aquí nadie los defiende compañeros.

El Presidente:

Para rectificar hechos, tiene la palabra por cinco minutos, la diputada Botello.

La diputada Consuelo Botello Treviño:

Señor Presidente; señores diputados:

He pasado a la tribuna para hacer algunas precisiones, aunque no soy del Distrito Federal me interesa, desde luego, nuestra capital. Pero quiero hacer algunas precisiones sobre lo que acaba de decir el diputado que me antecedió en el uso de la palabra.

Aparentemente, aunque él diga que no, el debate está falseándose, porque aparentemente, de acuerdo con lo que contesta a lo que alguien dice, esto no es un verdadero diálogo. Yo lo diría en una forma totalmente fantasiosa, es un diálogo de sordos, puesto que mi compañera Romero nunca dijo que los ciudadanos son nada más los que pertenecen a los partidos políticos, ni que un partido político es el dueño de todas las personas que pueden ser ciudadanos.

No se dijo eso de ninguna manera, lo que afirma la diputada Romero, es que el hecho de pertenecer a un partido político no te quita ni te da ciudadanía. Ella explica quién es un ciudadano a través de la definición de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; ella nos define con entera claridad quien es ciudadano. Por extensión lo aplicamos en general, como dice el diputado que me antecedió, a los que van a la Universidad y que no son ciudadanos, bueno, porque no tienen 18 años, pero también pertenecen a nuestro conglomerado humano que somos los mexicanos.

Entonces, hay que precisar que estamos diciendo que los ciudadanos son los que la Constitución define, pero que el hecho de pertenecer a un partido político no significa que ya te quitas la camisa de ciudadano o que porque eres ciudadano no puedes traer como tuyas las siglas de un partido político, porque entonces, sí se está falseando el debate.

Yo creo que lo que aquí hay que definir con entera claridad, y lo hemos dicho hasta la saciedad quienes de mi partido me han antecedido en el uso de la palabra, es que no estamos oponiéndonos a que los ciudadanos sin partido participen como candidatos, y si resultan triunfantes como consejeros ciudadanos en las distintas delegaciones.

Eso es lo que hemos estado afirmando. Si en un momento dijimos esto, dijimos lo otro, siempre que estamos cambiando ideas en lo político se van matizando las afirmaciones y hay veces que, cuando en un diálogo en las comisiones, o entre distintas personas, se empiezan a manejar las ideas, se puede entrar con una idea y cambiarla, matizarla, reformarla o tener otra totalmente distinta y eso es perfectamente lícito. Lo que aqui estamos afirmando rotundamente, lo que afirmó mi compañera, es que la ciudadanía no es exclusiva del que no tiene partido o del que sí lo tiene, y que en este caso concreto que nos ocupa, del cual hemos derivado, el caso concreto que nos ocupaba era la fecha de las elecciones de los consejos ciudadanos, pero de lo que hemos derivado a que si deben ser por partido o sin partido, eso es otra cosa muy diferente, y hemos dejado muy clara nuestra posición: si queremos la participación de ciudadanos sin partido o de ciudadanos que quieran participar dentro de un partido.

El artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en uno de sus párrafos nos aclara perfectamente, los partidos políticos tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir en la integración de la representación nacional y, como organizaciones de ciudadano, hacer posible el acceso de éstos al poder público .

Nos estamos desviándo de una cosa o de otra, y en cuanto a la preocupación del diputado que me antecedió en el uso de la palabra, es una preocupación que no es sólo de él, todos estamos preocupados por quiénes vamos a defender, o quién va a defender, o quién va a resolver, mejor dicho, no es cuestión de la defensa teórica o verbal quién va a resolver los problemas de estudiantes que serán profesionistas sin empleo, de gente marginada, de personas que no tienen empleo y lo tenían, y son sostén de una familia.

Todo esto nos preocupa, pero eso no significa que tengamos que, que consideremos que por eso ya el debate es falso. Es falso cuando se le quiere falsear. Cuando nos acogemos estrictamente al sentido y al significado de las palabras no se falsea ningún debate. Gracias.

El Presidente:

Se le concede el uso de la palabra al diputado Salvador Della Rocca, para rectificar hechos, hasta por cinco minutos.

El diputado Salvador Pablo Martínez Della Rocca:

Miren, compañeros diputados:

Hay una definición muy bonita de diálogo de Michelle Fuco, que dice que el diálogo es la condición que el vencedor le impone al vencido. Primero te la rajo y luego dialogamos. No creo que éste sea el sentido.

Aquí hay minutas que se están tomando en la cámara y se puede pedir la minuta, y en 15 minutos se tiene la minuta.

Cuando una organización política sostiene la tesis de que sólo pueden ser candidatos a los consejos ciudadanos gente que proponga los partidos. Cuando se sostiene esa tesis hay que ser congruente. Se está diciendo que sólo los partidos, sólo la forma organizativa de esta sociedad. Y eso, con todo respeto, a mí me gusta discutir tesis y respeto las tesis, sólo que con esa tesis no estoy de acuerdo y tengo todo el derecho a no estar de acuerdo.

Cuando yo estoy diciendo, cuando aquí viene...

El diputado Gustavo Gabriel Llamas Monjardín(desde su curul):

Señor Presidente, quisiera hacer una pregunta al señor diputado.

El Presidente:

¿Señor diputado Della Rocca, acepta una pregunta?

El diputado Salvador Pablo Martínez Della Rocca:

Las preguntas que quieras, compa.

El diputado Gustavo Gabriel Llamas Monjardín (desde su curul):

Señor diputado, usted está afirmando que nuestra postura es que únicamente participen partidos y no ciudadanos de forma independiente.

El diputado Salvador Pablo Martínez Della Rocca:

Lo que está usted sosteniendo en su tesis es que pueden participar ciudadanos que sólo sean propuestos por los partidos.

Estaba negociando un 40-60 para no enredarnos en el asunto.

El Presidente:

Les ruego por favor, no se permiten los diálogos. Continúe, señor diputado.

El diputado Salvador Pablo Martínez Della Rocca:

Lo único que yo estoy señalando, y compañero diputado, no es sólo mi preocupación, es la preocupación sistemática y cotidiana de toda la ciudadanía de esta ciudad, el problema del gangsterismo, de los asaltos de la vida cotidiana.

Le voy a poner ejemplos concretos para que nos entendamos. Existen países en donde, cuando los sistemas tenderos aumentan el precio de la carne de manera desorbitada, existen países, y usted lo sabe, que los ciudadanos se ponen de acuerdo y dicen "no compramos carne en 15 días hasta que bajen el precio", y bajan el precio. ¿Qué organización ciudadana tenemos en esta ciudad que haga eso? Nadie. Aquí suben el precio lo que les da la gana; suben el precio de las tasas de interés, en los que le da la gana, ¿y cuáles partidos están defendiendo a esos ciudadanos?

Lo que estamos solicitando a todos los partidos presentes, a todos, compañero, es que tomemos en cuenta esta realidad, y el debate no es falso, lo que yo dije es que el debate no es lo suficientemente profundo para llegar a un acuerdo parlamentario en beneficio de la nación; y ese interés de la nación, por cierto, diputada Cecilia Romero, me parece muy exagerado decir que sólo es una preocupación del Partido Acción Nacional. La mera verdad me parece muy exagerado.

Y debemos meditar todos los partidos aquí presentes de que estos problemas cómo los vamos a resolver aquí en la cámara, porque yo señalé un rato, que al rato parece ser que estamos sentados en un volcán, como dijo mi compañero Juan Guerra, y que no nos damos cuenta.

Hay grandes problemas en Sinaloa, no de ejidatarios, no de campesinos, de ejidatarios, de campesinos, de propietarios, de pequeños y medianos agricultores. ¿Dónde están representados los intereses de esa ciudadanía? Y cuando se propone, cuando se propone, que esa ciudadanía tenga una forma de organización, de una forma de organización en el gobierno de la ciudad, me parece ridículo que todos los partidos aquí presentes no tengamos la capacidad de llegar a un acuerdo ante hechos reales.

Y entonces hago la siguiente propuesta, porque son sólo 200 mil ciudadanos, jóvenes, que se van a quedar sin estudio y sin empleo. ¿Dónde los quieren? En la calle delinquiendo, los quieren en la calle robando. ¡Qué demonios van a hacer!

Yo hago la siguiente propuesta para que la mediten: si no tenemos la capacidad como legisladores de ponernos de acuerdo, de ponernos de acuerdo en una propuesta para que los ciudadanos estén representados y organicemos a esta sociedad con un tejido diferente, si no tenemos esa capacidad, renunciemos a ser diputados, hombre, algunos nos iremos a dar clases a esa gente que no va a tener acceso a la educación, aunque sea en las calles y otros irán a vender chicles o haber que demonios hacemos, pero renunciemos a ser diputados, porque es extraordinario que ante la vida cotidiana de pobreza, de inflación y de jodidos que estamos, todavía aquí estemos nosotros peleándonos por el 50%, por el 40% contra el 60%. ¡Carajo, hombre! ¿Estamos representando intereses de la nación o intereses de partidos? Digámoslo aquí seriamente.

El Presidente:

Se concede el uso de la palabra al diputado Carlos Aceves del Olmo, del PRI, para hablar a favor.

El diputado Carlos Humberto Aceves del Olmo:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros legisladores:

Llevamos casi siete horas debatiendo un tema que, bueno, por lo encontrado de las posiciones, no ha llegado a un cauce en el que se le vea sin terminación o concordancia en lo que aquí se trata.

Me parece inexplicable que lo que no entienden los compañeros de Acción Nacional lo haya entendido la ciudadanía. El periódico Reforma del día de hoy, al que muchas veces ustedes hacen referencia, dice que el 88% de la ciudadanía estaría dispuesta a votar por los consejeros ciudadanos, anteriormente sólo el 77% votó por los presidentes de colonia. Quiere decir que hay una disposición de los que si saben que van a hacer y que ya asumen el hecho de que vamos a ganar este debate y van a ser candidatos a consejeros ciudadanos. Eso es a nivel nacional.

A nivel local solamente el 10% estaría de acuerdo en que fueran los partidos políticos los que manejaran la elección y el 48% se fueron hacia la opción de que sean postulaciones independientes. Yo creo que si tenemos que dar una demostración y una clase de democracia, de vocación política de partido que quiere ganar limpiamente esas elecciones de consejeros ciudadanos como quisieran...

El Presidente:

Señor diputado, ¿acepta usted una pregunta?

El diputado Carlos Humberto Aceves del Olmo:

No señor... hasta que termine.

No, no tengo miedo.

El Presidente:

Perdón señor, le ruego respeto al orador.

El diputado Carlos Humberto Aceves del Olmo:

Yo creo porque durante el día he estado haciendo mis anotaciones y las he tenido que cambiar, porque así se ha llevado el debate, que lo más reciente es el haber marcado este debate como falso, nada tan falso como esa apreciación. Creo que mi compañero Martínez Della Rocca, del PRD, puso el dedo en la llaga en asuntos de interés nacional con los que estamos de acuerdo, pero debemos centrarnos en el debate de lo que estamos discutiendo y lo que se está discutiendo ahora es la elección de los consejeros ciudadanos.

Desde luego que son importantes esos temas y estoy seguro que habrá en este mismo foro, el espacio, la opción para tratarlos y también estamos muy preocupados porque no estamos haciendo otra cosa, que tratar de cumplir con el mandato que nos dio la ciudadanía al estar presentes aquí como diputados federales.

Yo creo que es un debate muy serio, que es un debate que no es falso y que es de interés nacional, porque con eso no solamente se están aclarando muchas cosas; y yo lo digo como nacido en la ciudad de México, nosotros no somos ciudadanos de segunda. Nunca me he sentido y nunca oído en la expresión popular que la gente se sienta ciudadano de segunda.

Que se pueden mejorar las cuestiones para que participen más, éste es el camino y es el que estamos llevando.

Aquí se ha hablado durante el día peyorativamente de nuestro partido en forma constante, se ha hablado de quienes fundaron nuestra organización política y se ha dicho que desde 1929 la falsedad y una serie de epítetos que no los anoté porque no me importan, porque yo sí, creo en mi partido de 1995.

De lo que no se habla es de que ese partido que fundó el general Plutarco Elías Calles y que existen y están vigentes todavía instituciones que fueron creadas con esa visión estadista que él tenía, después lo reforzó mucho Lázaro Cárdenas. Y si hubo errores o no en el camino, no por eso se va a calificar en este momento una labor de 65 años en el poder ganado por el voto de los ciudadanos, no entregado.

Yo no quisiera, y les pido a mis compañeros de Acción Nacional, no quisiera que se tomara lo que voy a decir como una ofensa porque nada estaría más lejos de ello. A nosotros no se nos olvida que dos generales revolucionarios que sí hicieron la Revolución formaron nuestro partido, pero tampoco se nos olvida que el Partido Acción Nacional lo formó un banquero y no creo que con ideas ampliamente sociales o para defender a la gente que menos tenía. El Banco de Londres y México fue base del Partido Acción Nacional, muy respetable; estamos en una sociedad muy plural y les repito lo que dije antes, no quisiera que se tomara, porque lo más lejos que está de mi parte, es tratar de ofender; pero no se puede estar aceptando en forma constante la diatriba y la ofensa en contra de un partido del que todos los diputados de todos los estados de la República que son priístas, estamos muy orgullosos, porque no nos da vergüenza traer nuestro escudo del Partido Revolucionario Institucional.

La posición del PAN, la posición de los compañeros de Acción Nacional, aunque esté equivocada a nuestro juicio, es unánime, bueno, pues la defienden unánimemente. Y hemos escuchado piezas de oratoria extraordinarias de compañeros diputados de Acción Nacional, también han participado el PRD y también compañeros del Partido Revolucionario Institucional; pero dentro de todo eso se sigue metiendo y metiendo lo que no veo de otra forma que sea pues la impotencia de querer imponer lo que ya creían que tenían ganado y que sin hacer un trabajo de años como lo ha hecho el Partido Revolucionario Institucional, les íbamos a entregar en las manos la estructura de los ciudadanos en la ciudad de México. Eso, compañeros, se gana, eso no se regala.

Mis compañeros del PRD, bueno, pues, ellos han dicho lo suyo. La verdad pues no sabe uno nunca, porque piensa uno de una forma, otro de otra, pero bueno, ellos han estado fijando sus distintas posiciones, a veces me confunde, no se centran en el debate y se tratan otros asuntos. Y, además, la compañera diputada Gómez Mont hablaba de algo que está muy gastado, y algo que en este momento ustedes están haciendo uso de ello: habla del mayoriteo. El mayoriteo en contra de esta propuesta de aprobación del dictamen está de parte de Acción Nacional; y yo diría que están haciendo uso de su mayoría como oposición votando en contra de algo, con lo que no están de acuerdo. Pero no se califique de mayoriteo lo que nosotros somos como mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, como mayoría puesta por el pueblo, porque la mayoría ganamos nuestras elecciones. Entonces dejemos ya esa palabra desgastante y desgastada que siempre califica para herir al mayoriteo supuesto del Partido Revolucionario Institucional.

Si al uso de nuestra mayoría para sacar adelante los problemas nacionales le quieren seguir diciendo mayoritero, bueno, nosotros estamos curados ya de eso y lo pueden seguir tratando así.

Hay algo que a mí me preocupa mucho, porque tengo relación constante con la gente que me hizo favor de votar por mí. Me preocupa mucho la falta de respeto a los ciudadanos, porque ustedes piensen que no pueden tener el uso de su propia voluntad si no los lleva la mano sabia o guiadora en este caso de Acción Nacional.

No es así, compañeras y compañeros, aquí se trata de defender a alguien que va a trabajar por su comunidad, que le importa que le desazolven una coladera o que le pode un árbol o que recojan unos automóviles viejos. Se trata de que ellos arreglen sus problemas cotidianos a donde ellos viven, no se trata de utilizarlos para hacer la mayoría, que además creo que hasta ya se lo están creyendo de tanto que lo dicen todos los días; la mayoría que dicen, que va a venir a gobernar la ciudad de México eso es imposible; mucho menos el país.

Yo quisiera también para terminar, decir que bueno, pues no se trata de venir a reiterar lo que aquí se ha reiterado, mis compañeros juristas lo han hecho, yo no soy abogado y ellos saben qué puntos tocar. Pero hay cuentas que no me salen, el señor diputado Llamas Monjardín, hablaba de que en esta ciudad tiene la mayoría con el 38% de los votos, sin embargo tienen tres diputados de mayoría. Nosotros con lo que nos quieran dejar, tenemos 37 de mayoría

Eso, señoras y señores legisladores, eso no es un cuento; eso es una realidad que esta aquí y estará durante toda la LVI Legislatura y espero que por muchas legislaturas más. Muchas gracias.

El Presidente:

Señor diputado Manuel Arciniega, ¿quería hacer una pregunta? ¿Ya no?

Tiene la palabra para rectificar hechos, la diputada Rosario Robles Berlanga.

La diputada María del Rosario Robles Berlanga:

Gracias. Bueno, lo primero que quisiera decir al diputado Aceves del Olmo, es que tuve la oportunidad de visitar su distrito, el distrito XXVIII, porque aquí en la tribuna yo le hice una invitación, lamentablemente él no asistió a consultar a esos ciudadanos que dice con los que está en permanente contacto.

Y él que señala que está en permanente contacto con esos ciudadanos, le quiero decir que en el distrito XXVIII, en la Unidad el Rosario que según él conocía muy bien, de todos los que consultamos ese día que él no asistió, el 100% mencionó no conocer al diputado y además estar totalmente en contra del voto emitido por él aquí, en relación al IVA.

Entonces yo sí creo que aquí hay una posición demagógica. Soy absolutamente partidaria de las candidaturas independientes. No de las candidaturas de ciudadanos, porque efectivamente ciudadanos somos todos los que militamos en los partidos políticos y los que no militan en los partidos políticos. Y creo, e hicimos incluso una propuesta como parte de la campaña "ganando espacios", a la LV Legislatura, en el sentido de que se incluyera un porcentaje mínimo de mujeres como parte de una reforma electoral y se incluyeran también las candidaturas independientes. Y entonces la pregunta, compañeros del PRI es la siguiente: ¿Por qué nada más para los consejos ciudadanos?, ¿por qué no en donde se toman las decisiones?, ¿por qué no somos coherentes y llevamos las candidaturas independientes a todos los ámbitos de toma de decisión?, a la Cámara de Diputados, a la Cámara de Senadores e incluso ciudadanos independientes tengan posibilidad de postularse a cualquier cargo de elección popular en cualquier nivel. Esa es una verdadera convicción y es una convicción que no estamos planteando demagógicamente. Aquí hay diputados que no pertenecen a ningún partido político, gracias a que el PRD por esta convicción abrió sus puertas. Pero compañeros, los derechos tienen que ser cabales y cualquier candidato puede competir o debe de competir, cualquier mexicano o mexicana, independientemente de su pertenencia o no a un partido político. Y por eso queremos ser muy claros, no se trata de limitar los derechos de los partidos políticos, en eso estamos totalmente de acuerdo.

Tampoco se trata de limitar los derechos de aquellos ciudadanos que no militan en los partidos políticos; una reforma cabal tendría que empezar porque en los consejos ciudadanos podamos participar en condiciones de igualdad, sin ninguna restricción, sin ninguna traba, ciudadanos que pertenezcamos a partidos políticos y ciudadanos que no pertenezcan a partidos políticos. Eso sería un buen inicio y un verdadero planteamiento democrático, cabal, integral, sin menoscabo de los derechos ciudadanos, de ninguno de los mexicanos o mexicanas que habitan en la ciudad de México.

Insisto, para el PRD, efectivamente no es una posición meramente coyuntural y oportunista porque tengamos miedo de someter a votación nuestras siglas.

Decía aquí un diputado que ellos confían en la ciudadanía; yo más bien les diría que desconfían de la ciudadanía y del resultado que tenían en las urnas en noviembre, si pusieran a votación las siglas del PRI. Y por eso es que estamos proponiendo, por eso es que estamos planteando, que exista una reforma integral y cabal, porque, señor diputado que me antecedió, muchos de los que vivimos en esta ciudad, sentimos nuestros derechos disminuidos y no se nos van a restituir exclusivamente porque participemos en consejos ciudadanos que por cierto tienen muy limitadas sus capacidades y sus funciones.

Nuestros derechos van a ser cabales cuando en esta ciudad elijamos a nuestro gobierno, cuando tengamos un congreso local, cuando existan formas de gobierno con participación plena de la ciudadanía. Eso sí es respeto a los ciudadanos y eso sí es confianza a los ciudadanos y no posturas demagógicas y coyunturales que tienen qué ver con cálculos de votaciones y no con convicciones democráticas.

Y le quiero decir una última cuestión: sí, los del PRD pensamos diferente entre nosotros. Eso es bueno. Viva la diversidad. Al menos pensamos; no piensa por nosotros el Presidente de la República.

El Presidente:

Para contestar alusiones personales, tiene la palabra el diputado Del Olmo.

El diputado Carlos Humberto Aceves del Olmo:

Con su permiso, señor Presidente; compañera diputada:

Desde luego que cada vez que haya la posibilidad de hacer un debate así, bueno, pues yo estaré siempre dispuesto, porque le reiteré la primera vez que tuvimos contacto de tribuna, que nunca rechazo la invitación de una dama y aunque ahora no me invitó a ningún lado, bueno, pues tal vez yo después la invite a algún lado a usted.

Quiero decirle, ya para terminar con esto, porque yo creo que es importante que se remarque también la posición personal, no solamente la posición partidista. Tal vez a ustedes no les dé instrucciones su presidente, porque no tienen presidente; nosotros sí tenemos Presidente de la República ¿no?, es el doctor Zedillo.

En cuanto a las 156 personas que les preguntaron, según el periódico, si estaban de acuerdo o yo les había preguntado si estaban de acuerdo en que se les aumentara el IVA, yo invito a cualquier diputado de mayoría a que vaya con sus electores y les pregunte ¿si están de acuerdo? Estoy seguro que todos les van a contestar que no.

Por otro lado, bueno, la diputación plurinominal no da responsabilidad histórica porque no hay...

No es posible que ante una evidencia se cierren los ojos., A quién le van a ir a explicar que no votaron a favor? Pues a los electores de otros, no a los electores propios porque no existieron. Digo, no existieron. Eso la ley lo da. Y no dudo yo de que ustedes son diputados con todos los derechos y obligaciones y que somos pares y que estamos igual. Yo ya no lo pongo a discusión, simplemente estoy subrayando lo que a mi juicio hace más difícil el trabajo de un diputado que fue electo por mayoría, que un diputado que fue electo plurinominalmente; porque a nosotros sí nos reclaman.

Por último quiero decir a ustedes que en la mesa de negociaciones para la reforma política del Distrito Federal, yo estuve como representante en el grupo siete, a donde se dieron los asuntos electorales y había representación de Acción Nacional, que aquí está el diputado Torres, había representación del Partido de la Revolución Democrática, que no es diputado pero ahí estuvo, y del Partido Verde Ecologista y del Partido del Trabajo.

En esa mesa quedó perfectamente claro que nosotros como partido estábamos dispuestos en ese momento que se trataba, a no cerrar ninguna puerta, no solamente para que se eligiera al regente de la ciudad o para que se eligiera a los delegados políticos, sino también a los consejeros ciudadanos. Eso, aquí hay gente que estuvo presente y no estoy mintiendo.

No tengo la culpa que por cuestiones logísticas los del Partido de la Revolución Democrática se hayan retirado de la mesa y no hayan terminado las conclusiones. Mi posición personal, sin que me dé línea nadie... es en el sentido de que debemos tener autoridades más reales y electas por los propios ciudadanos de la capital.

¿Cómo? Para eso somos Congreso, para ir creando las formas y los espacios para llevarlo a buen fin.

Gracias, compañera, por haberse referido a mí.

El Presidente:

En el uso de la palabra el diputado Eugenio Ortiz Walls, para rectificar hechos.

EI diputado Gaspar Eugenio Ortiz Walls:

Con el permiso del diputado Presidente; señoras diputadas; señores diputados:

"Cosas veredes Sancho y cosas oirás Cagancho". Esto que estamos presenciando, de lo que estamos siendo testigos en esta tarde, verdaderamente a mi me tiene más que conmovido.

En primer lugar, porque con una ligereza verdaderamente de antología nos referimos a la historia con irresponsabilidades también de antología. Claro que "yo no le pido peras al olmo". Yo no sé si realmente aquí pensemos que vamos a resolver los problemas de los orígenes del desarrollo y de la existencia de nuestros partidos.

Algunos pensarán que son hijos de la espada, algunas espadas vírgenes; porque en la Revolución también hubo espadas vírgenes, que no tuvieron la oportunidad ni siquiera de conocer "el olor de la pólvora", pero que sí se aprovecharon después cuando la Revolución se hizo gobierno y se hicieron millonarios en esa "comalada", a la que precisamente aludió un ex presidente del partido del Gobierno y un ex presidente provisional, el licenciado Emilio Portes Gil.

Realmente nuestro origen no es ni tan banquero, ni de tanta prosapia. Es decir, el Partido Acción Nacional, tiene sus orígenes muy distintos a lo que ustedes creen.

Tampoco fue en los edificios grandiosos de los sectores aparentemente populares, dirigido por líderes generalmente que andaban en vehículos de primera calidad. El Partido Acción Nacional, fue un partido que casi nació como una especie de generación universitaria, con un antecedente muy cerca de José Vasconcelos. Nacimos 10 años después que 1929, en que por primera vez sin tantas distinciones, con un hombre como Vasconcelos, la ciudadanía, esa sí la ciudadanía libre de México, había marxistas, había republicanos, había socialistas, había demócratas y había de todo tipo, de todos los colores y sabores, luchando precisa mente contra algo que verdaderamente era para el país una vergüenza: un gobierno feroz que no dejaba a la ciudadanía actuar, ni siquiera a las mujeres. El PNR hacía su propaganda precisamente contra las mujeres vasconcelistas, muchas de izquierda que lucharon precisamente por la participación en la política en México; que no me descubran a mí la historia, primero hay que ir a leerla.

Manuel Gómez Morín, para nosotros es un hombre de la Revolución y le voy a mandar un libro de él en que se refiere a 1915; usted aprenderá, diputado Aceves del Olmo, a estudiar las cosas de México con más serenidad y a venir realmente a hablar aquí de cosas que sabe y no de cosas que no sabe.

Nosotros nacimos con principios de doctrina, con un programa de acción política y una agrupación de voluntarios, de ciudadanos libres, hombres y mujeres, no coartados, ni amenazados, no nacimos del corporativismo oficial y gubernista, no éramos parte de los sectores aprisionados por un gobierno que no quería libertad y que negaba el voto al pueblo de México y que toda su historia ha sido de imposiciones y de robo a la voluntad popular; así nacía Acción Nacional y así seguimos nosotros luchando.

El Presidente:

Diputado Ortiz, su tiempo se termina.

El diputado Gaspar Eugenio Ortiz Walls:

Se me acaba el tiempo en la tribuna, pero no se me acaba el tiempo para referirles en unos cuantos segundos, si me permite el señor Presidente.

El Presidente:

Adelante, señor diputado.

El diputado Gaspar Eugenio Ortiz Walls:

Había en un lugar muy frío, muy frío, tan frío que en una ocasión que estaba en el mercado la gente vendiendo y comprando, con sus pollos, con sus corderos y de veras fueron tan fríos, era tan frío el lugar que se helaron las palabras y llegó un momento dado que el sol las fue calentando.

¡Tiempo es el que quiere el pueblo y tiempo va a haber suficiente, no solamente para calentar las palabras, sino para calentar los corazones y vamos a pelear, como estamos peleando ahora, todavía por mucho tiempo! Esperamos que en esa pelea no nos olvidemos que todos somos mexicanos, porque eso...

El Presidente:

¿Acepta una pregunta que le quieren formular, diputado Ortiz?

El diputado Marco Antonio Ignacio Rascón Córdova(desde su curul):

¿Por qué su alianza con el proyecto económico-político que significó y que presidió el señor Carlos Salinas de Gortari el pasado sexenio?

El diputado Gaspar Eugenio Ortiz Walls:

Ya ven como el tiempo no se acaba, que todo va a tener oportunidad y esto sí no me lo van a medir, porque tengo derecho a contestarle a usted largamente o a contestar esa pregunta que muchos otros quisieran habérmela dicho, pero lo felicito porque usted tuvo el valor de hacerlo; otros ni siquiera tienen el valor de hacerlo.

La alianza con el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Carlos Salinas de Gortari fue un presidente que llegó al cargo en una gran disputa que se dio aquí en esta cámara. Aquí en esta cámara, miembros de su partido o cuando menos de los antecedentes de su partido, hombro con hombro con nosotros peleamos precisamente las irregularidades y los vicios. Así empezamos, llegó un momento en que el Gobierno era tan débil que empezó a rectificar en algunos puntos que Acción Nacional había peleado.

Desde su principio, si usted revisa nuestras plataformas, si revisa nuestro programa, mínimo verá usted que tanto la reforma al 27 constitucional como al 3o. o al 123 es parte de nuestra plataforma. Y se hizo esa reforma en cierta manera de acuerdo con lo de nosotros, lo que nosotros creíamos que debía hacerse y entonces coincidimos con el PRI en el voto y ahí empezó precisamente la historia de una alianza, no ha habido alianza, miren, lo que también debemos reconocer nosotros es que aquí no venimos a pensar que las líneas de los partidos son juramentables, no pensamos tampoco en Acción Nacional, que nuestra doctrina es una especie de evangelio o de verdades absolutas, sabemos que nuestros principios son una manera de comprender tanto la sociedad, la política y la conducta.

A veces hemos estado con ustedes compañeros y entonces ellos nos dicen que estamos aliados con ustedes. Esto pensaban que iba a suceder siempre, no siempre vamos a estar de acuerdo con ustedes, ustedes mismos en esa libertad de la que acaba de expresar su compañera no están de acuerdo en todas las cosas, hay desde fundamentalistas, marxistas de la vieja escuela, muy honestos algunos por cierto, y otros, otros nuevos marxistas.

Pero, quiero decirles, ahora sí no me cuente el tiempo compañero, estoy contestándole a la pregunta, ahora se aguanta. Perdone señor Presidente, yo estoy tardándome me equivoqué y lamento haber intervenido en el diálogo, dígale usted también a los compañeros que no me interrumpan. Compañeros, en realidad yo creo que necesitamos platicarnos entre ustedes y mucho entre nosotros, pero es que platicar con todos para eso es esto, por eso se llama parlamento porque aquí no venimos solamente a injuriamos, lo que necesitamos es realmente sindéresis y hablar un mismo idioma y tratar de mantener un diálogo democrático, porque si no vamos solamente a hacer una construcción de soliloquios yuxtapuestos.

Yo creo compañero que en eso sí está usted equivocado, mire algún día vamos a saber y usted va a estar para mirarlo, porque el tiempo viene muy breve y el pueblo de México va a exigirle a sus partidos que sean más enérgicos pero también, más claros en su mensaje y en su propuesta para que el pueblo sea precisamente el señor de este país y no el Gobierno. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, tiene la palabra el diputado Carlos Núñez, del PRD.

El diputado Carlos Núñez Hurtado:

Con su venia, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Como ustedes saben, yo soy uno de esos diputados llamados ciudadanos, aunque ya quedó evidenciado que todos somos ciudadanos; es decir, un diputado sin partido, un diputado que no tiene una militancia partidaria, pero tan creo en la institución partidaria, que acepté la postulación de uno, para ser preciso del único, que no ahora, sino desde hace tiempo, planteó tal coherencia con la apertura hacia la democratización y la ciudadanía, que fue el único que nos invitó.

Entonces, creo que ahí hay un señalamiento de que como ciudadano tuve la opción de participar en esta instancia gracias a la postura de apertura y de profunda vocación democratizadora del único partido que ofreció esta instancia.

El tema de fondo que estamos tratando es el tema justamente ése, el reconocimiento de la opción ciudadana y la profundización de la democratización en este país. Que hay un tema que es el coyuntural, es el de hoy, es el de esta iniciativa que nos ocupa. Ambos están íntimamente ligados, porque uno y de fondo a como lo resolvamos abre o proyecta el camino hacia el tema de fondo.

Me da mucho gusto, pero desconfío porque así dice el dicho, la burra no era arisca,... hoy de pronto, a toda la cámara se le llena la boca de ciudadanía y de democracia. Y realmente sí me sorprende, porque yo fui invitado a participar por más de 30 y tantos años de participación ciudadana, en organizaciones cívicas, en organizaciones no gubernamentales, en organizaciones de muchos de estos tipos y durante estos 30 y tantos años, de parte del Gobierno, sólo hemos recibido rechazo, amenazas, vigilancia, falta de apoyo, eso hay que decirlo; no tiene caso entrar a muchos detalles, pero solamente quiero recordar lo que sucedió con las explosiones del 22 de abril, tema tan reiterado aquí y que por cierto no tiene todavía respuesta.

Cuando incluso, los intentos de organización ciudadana, ésos fueron los intentos, la organización ciudadana que se generó para apoyar a los damnificados, fue prohibida por las autoridades del Gobierno del Estado violentando el derecho inalienable a la solidaridad que es el más bello de los derechos del ser humano, y fuimos además tratados como enanos cuando el propio gobernador en ese momento, Cossío Vidaurri, dijo que eramos brutos porque se nos había dicho ¡niños no se suban a la barda!, y por eso no se salió la gente, los ciudadanos y por eso nos explotó la ciudad.

Muchísimos ejemplos podríamos poner de cómo de toda esta actitud agresiva, represiva, descuido, desatención a las expresiones ciudadanas, de pronto hoy se expresa de una manera diferente. ¡Qué bueno! Yo quiero conceder el valor de la duda, quiero tomarle la palabra a esta iniciativa de ciudadanizar las instancias de Gobierno, quiero hacerlo.

Tengo la desconfianza y planteo entonces el reto que se ha estado diciendo para que los compañeros del PRI asuman en serio que este principio vaya a fondo como ha sido planteado ya por muchos compañeros y quiero decirle a mis compañeros del PAN, los cuáles también respeto mucho, que creo que ellos sostienen realmente y sinceramente el tema de la ciudadanización de la democracia. Yo lo creo, pero también creo que le tienen mucho miedo.

En las propias expresiones en mi Estado, he visto la reserva con que la gente del Partido Acción Nacional se ha sumado a las iniciativas ciudadanas y aquí, en la propia cámara, en la Comisión de Participación Ciudadana, la posición normal de las compañeras y compañeros de Acción Nacional es de desconfianza. Si la desconfianza es que vaya a ser manipulado por las estructuras del Gobierno y del PRI, bueno, está bien, pero no ha habido mucha discusión y hoy, entonces para terminar el debate que nos ocupa de esta coyuntura, pues pareciera que nos estamos poniendo de acuerdo, porque el PAN dice que está de acuerdo que haya participación de ciudadanos independientes y participación de ciudadanos postulados por los partidos, nosotros lo señalamos desde el principio. El PRI aunque sostiene la postura de las ciudadanizaciones a ultranza, pareciera no estar en desacuerdo con esta postura.

Entonces el debate no es falso, lo que es en un debate interesado, y aquí, compañeros, en conciencia, por favor, tanto los compañeros del PAN como los compañeros del PRI, bájenle, quítenle el interés, sáquenle la raíz cuadrada al interés partidario y tratemos de llegar realmente a un punto en donde en esta coyuntura, pongamos las bases para una auténtica profundización del tema de fondo, que es la verdadera modernización de esta sociedad anqui- losada, con la explícita, madura y permanente participación ciudadana en todas las instancias, sean de Gobierno o sean de la sociedad civil, y no tengamos una sociedad esclerótica en la que todavía no tenemos espacios de participación auténtica. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Javier Viniegra.

El diputado Javier Viniegra Zubiria:

Con su venia, señor Presidente; diputados:

La llamada ciudadanización se ha convertido en una peligrosa moda con la que se quiere superar la tremenda crisis de desconfianza social generalizada. El descrédito lo ha generado en gran medida el desgaste del régimen político que se está desmoronando, en medio de una corrupción brutal, de conflictos entre grupos que llegan a expresarse en crímenes de sangre, de incapacidad para plantear y realizar las reformas que el país requiere.

La llamada ciudadanización es una táctica que confundirá al Gobierno y al control de la ciudad, que traerá serios problemas de gobernabilidad, que escamoteará la responsabilidad con que deben actuar los órganos de autoridad y que confundirá a la propia ciudadanía.

La ciudadanización es un subterfugio para evitar varias cosas: primero, que el PRI compita y sea derrotado en la ciudadanía del D.F.; segundo, que los consejos ciudadanos sean autoridades como lo son a partir de las facultades que les otorga el Estatuto de Gobierno.

Ahora; sin embargo, en los considerandos del dictamen se dice expresamente que no serán considerados como órganos de la administración pública del Distrito Federal. Entonces, uno se pregunta: ¿qué serán estos consejos?, y la respuesta es clara: serán entidades impotentes y manipulables por uno o más partidos que los quieren mover como marionetas detrás de las bambalinas. Esa es la ciudadanización que se busca con esta reforma regresiva, antidemocrática y antipopular.

En nuestra ciudad se había logrado un avance importante en la legislación, con el establecimiento de consejos ciudadanos, que en algún momento el propio presidente Zedillo dijo que deberían funcionar como una suerte de cabildos. Los cabildos no son entidades auxiliares, sino órganos de autoridad, los más cercanos que tiene la ciudadanía.

Con esta reforma pensamos en Acción Nacional que estos órganos están siendo rebajados, vacíos de contenido e incapacitados como entidades, a través de los cuales la ciudadanía puede tomar decisiones. No serán ya una suerte de cabildos, sino una suerte de simulaciones para aparentar que los ciudadanos participen.

Y una cuestión grave, especialmente grave, es que el maniqueísmo que se sigue fomentando desde el Gobierno y desde el partido estatal, se trata de un impulso suicida e inconsciente, que plantea que todo lo que viene de los partidos es malo en sí mismo y todo lo que procede de los ciudadanos es intrínsecamente bueno

Los ciudadanos pueden llevar pureza allá donde hay corrupción, sinceridad donde hay falsedad, aliento donde hay desesperanza, confianza donde está el descrédito.

La tesis aparente es que hay que sacar a los partidos para que los ciudadanos mejores tengan acceso directo con sus órganos de participación vecinal, sin mediaciones sectarias como son los partidos.

En su desesperación se está haciendo un largo harakiri, compartido y con opción de Gobierno. La Constitución dice todo lo contrario de lo que plantea esa tesis maniquea. La Constitución de la República dice que los partidos son entidades de interés público y también que tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y finalmente dice, que precisamente como organizaciones de ciudadanos deben hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público.

Y la reforma que hoy se discute busca precisamente caracterizar de una manera distinta a los partidos, como entidades con intereses sectarios, para dejar paso a organismos que siendo privados se ponen por encima del interés público, violentando así el espíritu del artículo 41 de la Constitución.

La reforma que hoy se discute es una reforma para vaciar de poder a los consejos ciudadanos, para dejarlos en la impotencia y definirlos como entidades que no son ni parte de la administración pública, ni quedan integrados por entidades de interés general, como son los partidos; es decir no serán ni chicha ni limonada, con lo cuál se plantea en el fondo un poco de confusión, de frustración y de dispersión, que no apoya las responsabilidades de los ciudadanos ni las de las autoridades.

Por las razones expuestas el PAN votará en contra. Gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, por cinco minutos, el diputado Kondo López.

El diputado Jorge Kondo López:

Gracias, señor Presidente; compañeros diputados:

Desde hace algunos años hemos venido observando por parte de todas las corrientes políticas del país que el gobierno se ha venido adelgazando, transfiriendo atribuciones del mismo hacia la sociedad, y en eso prácticamente todos los partidos hemos estado de acuerdo. Ciudadanizar la vida nacional es parte de nuestros propósitos. Ejemplo de ello, son las organizaciones ciudadanas, quizá llamadas organismos no gubernamentales.

Todas estas instancias y los espacios que quizá Lerdo de Tejada lo definió muy bien, hay espacios para los ciudadanos y hay espacios para los partidos políticos. Pudieran aparentemente mezclarse pero no, muchas veces es necesario que se mantengan separados.

Ahorita en este momento Martínez Della Rocca que es paisano nuestro, aunque miembro distinguido del PRD, mencionaba que hay ciudadanos que están ahorita desesperados y no hay quien los defienda. Yo creo que en ese sentido, cuando menos en Sinaloa, hay una gran riqueza de organizaciones ciudadanas y si estos campesinos nuestros y agricultores que ahorita están paralizados por la angustia del campo, porque no pueden pagar sus deudas, porque pueden perder su patrimonio, no están ahí solos, sino están ahí porque las organizaciones de ciudadanos los han convocado, los organismos que tienen que ver con el sector los han convocado.

Curiosamente, y aquí está también mi paisano Juan Guerra, se ha dado cuenta que en este movimiento que tienen las organizaciones campesinas independientes y no de agricultores también, resulta que ellos no quieren la participación de los partidos políticos, y yo les puedo asegurar que de las 3 mil o 4 mil personas, campesinos que están ahí, todos tienen partido político, son militantes de algún partido político, quizá una minoría no lo sea, pero en este caso especial ellos tienen miedo de que debido a la gran lucha política que existe en el país, un problema específico de ellos, de interés de inmediato, se pueda contaminar con los intereses políticos.

Por eso Lerdo de Tejada lo dice muy bien, hay espacios diferentes para los partidos y para los ciudadanos, pero un ejemplo de ello es la recién reforma a la Ley Estatal Electoral de Sinaloa.

La Ley Estatal Electoral de Sinaloa está formada por consejeros ciudadanos que forman el consejo estatal, donde ese consejo, formado por ciudadanos y por los tres partidos políticos representados en el estado, está formado por ocho ciudadanos nombrados por los organismos de la ciudadanía y no por los partidos políticos, y sí, los partidos políticos tienen un representante en el consejo, que son minoritarios, o sea, ocho contra tres, pero todos estos ocho consejeros ciudadanos tienen alguna afiliación política, la propia ley lo único que establece es que no sean estos consejeros activistas ampliamente conocidos de un partido político, pero no los limita a que no tengan alguna simpatía por un partido.

Entonces, el proceso electoral de Sinaloa, el que viene, está completamente ciudadanizado, porque es el proceso que hemos querido, y no sé por qué ahora lo queremos detener.

Entonces, es una oportunidad para hacerlo, compañeros del PAN, es una oportunidad que en este momento que el deseo de querer transferir atribuciones del gobierno a la ciudadanía, no lo perdamos por una lucha de intereses internos en este momento. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado José Luis Torres Ortega, del Partido Acción Nacional.

El diputado José Luis Torres Ortega:

Con su venia, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Para el Partido Acción Nacional el supuesto dictamen presentado por las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal debe ser votado en contra, y digo supuesto dictamen porque los miembros de estas comisiones que fuimos citados el día de ayer, 22 de mayo, sólo conocimos una propuesta del Partido Revolucionario Institucional, por voz del diputado Escobedo, que contenía una propuesta de modificación a los artículos 123 y 125 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal y la adición de un artículo decimoséptimo transitorio, similar al contenido en este dictamen:

Recordamos que nuestro coordinador del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, diputado Ricardo García Cervantes, preguntó si existía en ese momento un dictamen, a lo que el diputado Dionisio Pérez Jácome, presidente de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, contestó que no, que sólo existía una propuesta del Partido Revolucionario Institucional.

Para aclarar todavía más el punto, nuestro coordinador preguntó si existía algún otro asunto en el orden del día a tratar, a lo que el citado diputado Pérez Jácome contestó que tampoco, lo que motivó la salida de los miembros de Acción Nacional de la junta de las comisiones unidas al no haber otro asunto que tratar.

Así, el día de ayer por la tarde, en la sesión de esta cámara, fue presentado sorpresivamente el supuesto dictamen, que tengo entendido que tampoco el PRD conoció para su primera lectura.

Es por ello, que Acción Nacional presentó la moción suspensiva de éste supuesto dictamen.

Respecto a la afirmación que se hace en el punto número dos de los antecedentes del dictamen de que en la sesión con junta del 19 de abril, y cito textualmente: "...se manifestaron por abordar adicionalmente aspectos del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, que no se circunscribieran únicamente al cambio de los meses de elección e instalación, sino a puntos también sustantivos en relación a la naturaleza de los consejeros y al procedimiento de la elección del mismo".

Esto no es cierto, ya que lo único que se planteó como una ampliación al caso, fue por parte del PRD que propuso se realizara de una vez la reforma electoral del Distrito Federal a fondo para que se eligiera en lo inmediato las autoridades capitalinas desde el regente hasta los delegados y consejeros ciudadanos.

Las consideraciones que se presentan en el supuesto dictamen, nos muestran claramente que la Constitución y los ordenamientos legales derivados de ella, para el Partido Revolucionario Institucional está sometida a sus caprichosas interpretaciones, a sus maniobras legislativas y a sus conveniencias circunstanciales.

Así vemos, en este capitulo de consideraciones, que lo ordenado por el artículo 122, fracción I, inciso e, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que fundamente a la letra que la ley establecerá la participación de los partidos políticos con registro nacional en el proceso e integración de los consejeros ciudadanos, sólo permite, según el PRI, que los partidos participarán en el proceso de integración de los consejeros ciudadanos en lo relativo a la organización y vigilancia de la elección en los términos que disponga la ley que dicte la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, como lo dice la propuesta de reforma al último párrafo del artículo 123.

Así, de un plumazo, el supuesto dictamen viola la Constitución General de la República, ya que olvida el PRI que los derechos de los partidos políticos se encuentran claramente establecidos en nuestra Carta Magna, en el artículo 41, donde se define a los partidos políticos como entidades de interés públicos, que tiene como uno de sus fines el contribuir a la integración de la representación nacional y como organizaciones de ciudadanos hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del poder público.

Si la Constitución, en su artículo 41, entiende como contribuir a la integración de la representación nacional al hecho contundente de la presencia de todos ustedes aquí y de los ciudadanos senadores y asambleistas postulados por los diferentes partidos, no comprendemos como en el artículo 122, fracción I, inciso e, de la misma Constitución, se entienda que la participación de los partidos en el proceso de integración de los consejeros ciudadanos del Distrito Federal, sólo sea para organizar y vigilar.

El argumento del PRI para que los partidos no postulen candidatos en la elección de los consejeros ciudadanos, es francamente anticonstitucional, es burda y es desechable.

Para Acción Nacional, los derechos de los partidos y de los ciudadanos no se encuentran en contradicción.

La Constitución del país confiere a ciudadanos el derecho a votar y ser votados para todos los cargos de elección popular, y los partidos tienen también el derecho a intervenir en los procesos electorales como organizaciones de ciudadanos.

Así quedó claro, en el desplegado conjunto que asambleistas y diputados de Acción Nacional dimos a conocer el pasado sábado 20 de mayo, donde establecimos que, cito textualmente: "Consideramos como papel esencial de un partido político el ser instrumento de los ciudadanos para acceder a puestos de representación popular.

Como muestra de nuestra disposición al diálogo, expresamos nuestra voluntad de que candidatos independientes puedan figurar en la contienda del proceso ciudadano, los términos y requisitos de la participación de estos ciudadanos deberá ser analizado y discutido para incorporarlos a la ley. En todo caso los candidatos independientes deben de competir con los candidatos de los partidos políticos, así lo dijimos en este desplegado que fue público".

Así mienten quienes afirman que Acción Nacional ha rechazado una y otra vez reconocer el derecho que tienen los ciudadanos independientes, para integrar los consejos ciudadanos. Para Acción Nacional es claro que son dos las motivaciones principales del PRI que se infieren en la forma en que se emitió este supuesto dictamen en la redacción de los artículos que reforma y adiciona. Estas motivaciones son de miedo y vergüenza.

El PRI tiene miedo a la derrota total en una elección libre y democrática de los consejeros ciudadanos, porque conoce que la ciudadanía del Distrito Federal lo rechaza y lo responsabiliza de la crisis por la que atraviesa el país.

Sabe que la ciudadanía votaría por la oposición para tener consejeros ciudadanos que vigilarían la actuación de los delegados políticos del Distrito Federal.

Bajo la propuesta de que haya sólo candidatos independientes, el PRI intenta manipular la elección de consejos ciudadanos. Es de todos los capitalinos conocido como el PRI y las autoridades capitalinas realizan maniobras para el nombramiento de los jefes de manzana, juntas de vecinos y del Consejo Consultivo del Distrito Federal.

El PRI tiene vergüenza, si, vergüenza de competir con sus siglas en la próxima elección de consejos ciudadanos, y se escudan en una forma ridícula, en la que para ser candidato a consejero ciudadano, un ciudadano común de esta capital, tiene que conseguir no sólo aproximadamente 1 mil firmas que lo avalen, 1 mil personas que lo avalen con su firma, sino que además comprueben de alguna manera su residencia .

La reforma de los artículos 123 y 125 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal propuesta por este supuesto dictamen, refleja el poco respeto que tiene el PRI a la ciudadanía y a los partidos de oposición en el Distrito Federal.

Ahora resulta que el PRI es el que atiende un reclamo ciudadano. Ahora resulta que es sólo el PRI el que hizo un esfuerzo por establecer la democracia y participación ciudadana. Ahora resulta que es el PRI el partido chantajeado por la oposición.

Pero no, señores del PRI, la ciudadanía no olvida que han sido ustedes quienes han obstaculizado e impedido sistemáticamente el que los ciudadanos del Distrito Federal elijan directamente a sus autoridades públicas. Que han sido ustedes quienes siempre han manipulado las elecciones de manzana, vecinales y de colonia. Que han sido ustedes quienes cínicamente aceptan cambios para consolar a la ciudadanía, como lo afirmó apenas ayer en una conferencia de prensa el diputado Campa Cifrián, al cual a continuación cito, dice: "recordemos que este asunto de los consejeros ciudadanos son un poco una concesión de la anterior reforma política ante la imposibilidad de avanzar más en lo relativo a la elección del jefe de gobierno y las facultades plenas a la Asamblea, casi fue un premio de consolación". Así lo dijo ayer en conferencia de prensa.

Que han sido ustedes quienes han gobernado esta ciudad, que es el reflejo de su actuación: caos, desorden y corrupción, privan en esta ciudad capital, gracias a los gobiernos designados por su partido.

La reforma política del Distrito Federal que buscamos todos los partidos y ciudadanos, que tiene como fecha 1997, está por las actitudes antidemocráticas del partido oficial en riesgo de que se conviertan, como siempre, en un catálogo de buenas intenciones y en reformas parciales que no le den cauce verdadero a la participación ciudadana.

Las palabras del regente capitalino y del Presidente de la República respecto a una verdadera democracia en el Distrito Federal, consensada por todos los partidos político y ciudadanos, son eso para nosotros, sólo palabras. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, tiene la palabra el diputado Jaime del Río Navarro.

El diputado Jaime Mariano del Río Navarro:

Yo quiero felicitar a los dos oradores de Acción Nacional que nos han antecedido en el uso de la palabra y la felicitación es por su claridad. Se ha estado rehuyendo el fondo del debate y ellos han podido precisar algunas cosas que parecían motivo de vergüenza. Precisaré la ciudadanización traerá ingobernabilidad.

Yo no oí después de esta afirmación ningún elemento que lo pruebe; y qué lamentable es observar, que quien ha venido presumiendo de esta acción ciudadana sea la que hoy sea la fuerza política que hoy nos espanta, considerando que esto traería como consecuencia la ingobernabilidad de la ciudad. Que quede nada más sentado, la acusación se dio y no hubo ningún elemento para poderlo probar; pero si lo quieren probar, creo que sería buena parte del debate.

Escuché también que se decía que el motivo de nuestra propuesta como partido, era miedo y vergüenza, era miedo a la competencia porque seríamos derrotados. Yo quiero que me respondan entonces, señores de Acción Nacional, ¿por qué en la negociación ofrecimos el 50% de participación como partido? La soberbia está cegando inteligencias.

Se afirmó también en esta tribuna y con tristeza lo tengo que decir, que los consejos ciudadanos en la forma en que están siendo propuestos en esta modificación solamente son objeto de manipulación. Y yo quiero decirles, señores diputados, no menosprecien la inteligencia de los ciudadanos, los ciudadanos no son imbéciles como ustedes piensan, están por encima del intento de manipulación.

Y, bueno, algún asunto de fondo. De nuevo en dos intervenciones, las últimas, se privilegia al partido por encima de los hombres. Se habla de la figura de Acción Nacional como el partido ideal. Bueno, ¿en qué quedamos?, ¿no qué el hombre está por encima de las instituciones? ¿Por qué hoy privilegian a la institución sobre el hombre? ¿Será porque en este caso la institución es su propio partido? No, yo pienso que aquí hay miedo y vergüenza, pero efectivamente de Acción Nacional. Ha tenido miedo y vergüenza para señalar con precisión que no se inclina por la ciudadanización de los consejos, habida cuenta que perjudica sus intereses partidarios.

Todo a mi juicio es una cortina de humo; sería interesante que ante la opinión pública ustedes les pudieran explicar a los miles de habitantes de esta capital, cómo es que justifican su pretensión de arrebatarles sus derechos para ejercer su representación en espacios que solamente les corresponde a la ciudadanía.

Nosotros tenemos que decir que nos hemos venido pronunciando en esta nueva etapa de reforma política para la capital por varias cosas que preciso: la elección directa del gobernante en el Distrito Federal; el dotar a la Asamblea de Representantes de facultades legislativas plenas; el que busquemos procesos de participación más democráticos para la ciudadanía y para nuestras autoridades.

Y en general una serie de puntos que por sabidos aquí ya no los menciono. Agradezco su atención.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Manuel Arciniega, para rectificar hechos.

El diputado Manuel Arciniega Portillo:

Con su permiso, señor Presidente:

Hay que hacer algunas precisiones por aquí, porque traen cerilla en los oídos: la primera es, como decía el diputado Del Olmo, que el 48% de este artículo de "reforma" insistía sobre las postulaciones independientes de los consejeros; se le olvidó comentar que en el sistema mixto que también proponen, está el 40% más el 10% por los partidos políticos, pues el 50% de la gente insiste que los partidos políticos participen en este proceso electoral.

Estos estribillos clásicos de la escuela de cuadros, el no caigo en provocaciones, no tomen la tribuna irresponsablemente, elevar el nivel del debate, y eso de mayoría, yo como de mayoría, de los de mayoría, sé de lo que hablo y doy la cara a mis electores.

Somos diferentes, claro, algunos somos partidos políticos; otros son secretarías de acción electoral y otras mengambreas por ahí.

Nosotros hemos cambiado de opinión, claro, nosotros nunca hemos tenido la razón completa y hemos coincidido en incluir los candidatos independientes, los ciudadanos independientes y apartidistas, porque hemos rectificado algunas opiniones. Y vamos a aclarar esta parte, candidatos ciudadanos, ciudadanos somos todos, independiente de apartidistas, ahí es donde les tenemos un poco de miedo, porque sabemos la manipulación que se hace con... desde Monroy Zorrivas, pasando por los 16 presidentes de las juntas de vecinos y todavía hoy, el Gobierno, va a parecer cantaleta, sigue trabajando con los recursos públicos a favor de muchos representantes populares a favor del PRI, para muestra otros botones.

El delegado de Cuauhtémoc, Jesús Dávila Narro, haciendo promociones y festivales del día del niño, junto con la asambleísta del PRI y haciendo publicidad a favor de ella, como siempre.

En este caso hay un concepto que se llama okhlocracia, de okhlos, multitud, masa y es lo que están proponiendo, un gobierno amorfo, un gobierno sin líder, un gobierno que esté tratando de llevar no sé qué proyectos políticos, no sé qué plataformas políticas a servir a la ciudadanía, y además, evadiendo la esencia de la democracia, que es la alternancia en el poder, el que se castigue políticamente a aquel partido que falle. Cuando tú me falles, te sustituyo por el otro.

La diputada Ana María Adelina Licona Spínola (desde su curul):

Señor Presidente, ¿pregunta al orador si me permite hacerle una pregunta?

El Presidente:

¿Acepta una pregunta, diputado Arciniega?

El diputado Manuel Arciniega Portillo:

Al terminar.

El otro asunto es precisamente la evasión política. Hay evasión fiscal y ésta es evasión política. Debemos recordar todas las bardas del finado Colosio, que no tenían emblema del PRI, se lo pusieron hasta después; también del doctor Zedillo. Esto se llama evasión política y; yo lo comprendo, ahí, a cualquiera le daría vergüenza utilizar ese emblema y además se necesita tiempo, el PRI necesita tiempo para la readaptación social. Gracias.

El Presidente:

La pregunta. Diputada Licona, puede formular su pregunta.

La diputada Ana María Adelina Licona Spínola(desde su curul):

Señor diputado: yo le quiero hacer una pregunta, usted acaba de decirnos que el delegado de la Cuauhtémoc hizo un festival del día del niño, acompañándose con la asambleísta de esa delegación. Yo le quiero preguntar ¿qué opina usted de una fotografía que salió en el periódico en el cual usted estuvo cortando el listón de un módulo de policía junto con la delegada de Benito Juárez y el secretario David Garay? Quiero que me responda, por favor. ¿A ver si eso es proselitismo o no?

El diputado Manuel Arciniega Portillo:

Voy a contestarle. Esto de la propaganda que...

El Presidente:

Señores diputados: den oportunidad al señor diputado de que conteste la pregunta.

El diputado Manuel Arciniega Portillo:

Esto no es un hecho aislado; existen muchas gestorías que personalmente he hecho ante el delegado de la Cuauhtémoc y al momento de la contestación y del cierre del broche de oro, Jesús Dávila Narro se las entrega a la profesora Martha de la Lama, como si ella hubiera hecho la gestoría. Esto no es un caso aislado, es una constante del delegado de la Cuauhtémoc.

El Presidente:

Para hablar a favor del dictamen, tiene la palabra el diputado Jaime Arceo Castro, del PRI.

El diputado Jaime Jesús Arceo Castro:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras diputadas; compañeros diputados:

Por lo avanzado del tiempo, trataré de ser lo más breve posible en mi argumentación a favor del dictamen, ya que como ustedes son testigos, ha habido expresiones muy claras de mentes lúcidas de esta cámara, que seguramente han argumentado tanto en contra como a favor y a estas alturas, deberemos de tener un criterio perfectamente definido.

Y quizá también un poco para evitar que ya a esta hora no vayamos a regresar con la feria de frivolidades que aquí se argumentó al principio y que resultó que quizá la mayor frivolidad es que la diferencia fue un 10%, o sea, el diezmo.

Yo agradezco a todos mis compañeros diputados federales su atención a este debate, por la importancia que representa la capital de la República para todos los mexicanos, sigue siendo la ciudad capital síntesis no solamente de las inquietudes, sino de todos los intereses económicos, políticos y sociales de todos los mexicanos.

Y no podrá ser de otra manera; todos estamos conscientes que los problemas de esta ciudad no todos tienen su origen en la propia capital. Muchos de ellos son debidos a la migración de los estados de la República y seguramente muchos de ellos tendrán que atacarse desde sus orígenes, con políticas muy claras, que obedezcan a un modelo económico que descentralice muchas de las actividades que han originado esa gran concentración en la capital de la República.

Por eso para mi partido es satisfactorio que ahora estemos avanzando, que estemos avanzando con una propuesta para dar participación a los ciudadanos en órganos que ayuden a resolver la problemática más ingente de los capitalinos, desde las delegaciones.

Y aquí me parece que cuando escuchaba yo la argumentación en contra del Partido Acción Nacional, me parece que es una argumentación que si la comparáramos con la que se daba hace algunos años, parecería ser diferente.

Yo recuerdo que en pasadas elecciones se argumentaba que mi partido obtenía el triunfo gracias a la obra de Gobierno y que ésta se asociaba a los candidatos del partido en el poder. Ahora, con esta nueva fórmula, no habrá esa relación, no habrá esa argumentación.

Creo que es un avance muy importante. Serán ciudadanos los que compitan por esa representatividad y no estarán ligados a ningún partido. Y no es, amigas y amigos, que hagamos esta propuesta porque tengamos algún temor a perder las elecciones con las siglas de nuestro partido. ¡No nos avergüenza, de ninguna manera, a quienes fuimos postulados por el PRI, ser sus candidatos y mucho menos nos avergüenza tener como colores a nuestros símbolos patrios! ¡Los preferimos, al azul del cielo!

Yo también quisiera traer a colación algunos de los fundamentos que siempre han estado en el tapete de las discusiones. Cuando aquí se argumenta, por parte de uno de los partidos, que quisieran llevar a estos representantes vecinales para hacerlos órganos de gobierno, hay una gran contradicción cuando siempre han postulado un adelgazamiento del Estado. Y creo que siempre han dicho que prefieren menos Estado y más sociedad. Bueno, ¿en qué quedamos? Creo que ahora será más sociedad. Y nosotros decimos: ¡queremos un diferente Estado para una diferente sociedad!

Yo quisiera, finalmente, decir a ustedes que no resulta ocioso cuando se argumenta por parte de los diputados de mayoría relativa, el compromiso que se siente con sus representados. Yo soy representante de uno de los distritos más populosos de la capital de la República y de uno con las mayores necesidades y seguramente más áridos de una representación ciudadana, de una representación vecinal, de una delegación que infortunadamente en 11 años ha tenido 11 delegados y por eso seguramente también coincidimos en la necesidad, como lo expresara Patricia Garduño, del PAN, que es necesario avanzar en una reforma política integral del Gobierno del Distrito Federal.

Mi partido no se niega a ello, habrá tiempos y habrá el lugar para poder continuarlo. Ahora nos reúne en este debate un punto que se refiere a la elección de los consejos ciudadanos y en eso mi partido está cierto que con esta apertura a la ciudadanización de los consejos ciudadanos, estaremos dando un paso importante en el avance democrático del país. Y aquí recalco que mi partido es el principal promotor de esa democratización y aquí, con esta votación a favor lo estaremos ratificando, como lo ratificaremos a lo largo de la historia que estamos por escribir todavía en esta legislatura. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, tiene la palabra el diputado Alejandro Díaz y Pérez Duarte, del PAN.

El diputado AIejandro Díaz y Pérez Duarte:

Con su permiso, señor Presidente; señoras y señores diputados:

Algunos diputados que me antecedieron en el uso de la palabra, especialmente este último, trae a colación algunos puntos que absolutamente están fuera de la realidad. Dicen que en el Partido Acción Nacional; tenemos una diferente apreciación de lo que es la política y que antes nos criticábamos porque aprovechaban el dinero para fines electorales y lo siguen utilizando. Pero ése no es el problema, el problema es que ahora están tan desprestigiados que no quieren estar ligados, que no quieren estar ligados a ese emblema que los lleva a pensar en el incremento al IVA.

Tenemos que ser muy claros en esto, porque son dos problemas distintos. Una cosa es que se utilice el dinero para cambiar el modo de pensar de la gente y para lo cual el programa de Solidaridad sirvió durante muchos años como forma de presionar a la gente, de manipular a la gente y que eso va a cambiar. Pero también tenemos que decir que ahora tenemos que ligarlos para que vean que el costo de toda esa manipulación la estamos pagando con menos empleos, con más carestía, con más dificultades en la vida de los mexicanos. Sí es necesario ligarlos y no hay ningún cambio de pensamiento en el Partido Acción Nacional.

Siempre hemos pensado y siempre hemos propugnado por un adelgazamiento del Estado, pero eso no quiere decir que no creamos que junto al Poder Ejecutivo, vamos a llamarle así, del delegado, a su fuerza administrativa, tiene que haber un cuerpo colegiado que le dé cabeza, sentido y pensamiento para que sea contrarrestado el poder personal de una sola persona. Y si este problema en muchos ayuntamientos es grave, en México, en la ciudad de México, donde los delegados no tienen ningún cabildo ni ninguna fuerza que les haga contrapeso, es especialmente importante que haya consejos ciudadanos integrados no sólo por los ciudadanos, como aquí se ha dicho, independientes, sino también por ciudadanos postulados por partidos.

Se habló del compromiso con representados, pero qué mejor compromiso puede tener un grupo de consejeros ciudadanos que tienen que darle la cara a sus electores, pero tienen que darle la cara bajo las siglas de un partido, porque en México los partidos están ligados a la gente y por mucho que les duela a los del PRI, ahora tienen que darse cuenta que su partido está sumamente desprestigiado y que ya no puede enfrentarlo, pero no quieren reconocerlo, siguen empeñados en decir y dar 10 mil razones y 10 mil argumentaciones, y por favor, que quede claro, no es miedo nuestro, no es problema nuestro, es problema de ustedes, que no están queriendo dar la cara al pueblo de México. Nosotros exigimos que se dé participación también a los partidos políticos en esta elección de los consejeros ciudadanos. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, tiene la palabra el diputado José Carmen Soto Correa.

El diputado José Carmen Soto Correa:

Con su permiso, señor Presidente; señoras y señores diputados de la República:

Pedí la palabra para hechos para decirlo públicamente en esta tribuna de la nación, que sí damos la cara, que somos un partido en el poder y en pleno cambio y que dentro de mi partido, el PRI, habemos una corriente vigorosa, una corriente fuerte que decimos, hay que analizar las alianzas estratégicas, hay que decirle no al partido que está en retroceso.

En las elecciones pasadas les ganamos, ahora les vamos a volver a ganar, uno de sus partidos dicen que queremos hacernos el Harakiri y que nos vamos a arrepentir porque no hacemos uso de nuestro emblema, de nuestro emblema de nuestro partido y después otros dicen que nos avergonzamos, o sea, dos planteamientos. Siempre lo han hecho, ustedes se jactaban en las plazas públicas de que les habíamos quitado su programa que para muchos de nuestro partido no era otra cosa más que una desviación. Queremos la alianza con las fuerzas progresistas, lo decimos de cara a la nación, lo decimos con un partido fuerte, vigoroso, no a esa alianza de un partido que tiene una estrategia, que cuando le conviene dice que le roban su programa y cuando no dicen que es un gobierno corrupto, cuando se les olvida cómo están en Guanajuato, cómo están en Baja California.

Señores, como votaron sus senadores, son ustedes el partido de la incongruencia, lo hemos dicho y si el programa de recuperación económica funciona, van a decir que ahí estaban los senadores del blanquiazul que votaron a favor, y si fracasa, van a decir aquí estamos los diputados que nos oponemos.

Señores, señores, nos critican, nos dicen que votamos y que votamos por consigna, y ¿cuál es la línea de ustedes?, si hay un partido en este Congreso que siempre vota en la misma dirección son ustedes, son ustedes, y qué, soy soldado, ustedes decían que eran humanos, gran descubrimiento, nosotros también, pero nosotros decimos que son soldados, que tienen mentalidad de robot.

Decía, y espero que sea un teórico con el que ustedes estén de acuerdo, porque era obispo canadiense, Levit, en un texto que se llama "El Frente de los Pobres", donde plantea cómo un grupo de golpeadores de la universidad, "Los conejos", los tuvieron que cazar y meter al PAN, y ahí está y es un libro de un obispo. Bueno, damos la referencia: Ediciones Paulinas.

Entonces..., compañero, yo también leo su literatura, no estoy prejuiciado. Ahora, véanlos, descubrimos su alma porque son aristótelicos, ellos creen en el cuerpo y en el alma.... y véanlos, cuando empezamos a descubrirlos, empiezan. Señores, decían hace rato de manera vergonzante, nosotros les decíamos al Partido de la Revolución Democrática cuando uno de su partido decía hay que platicar, nosotros les decimos: ustedes, ustedes como fuerzas progresistas valen mucho y mucho ojo cuando nos inviten a platicar a lo oscurito, cuéntenselo a quien más confianza le tengan...

Compañeros del Partido del Trabajo, compañeros del Partido de la Revolución Democrática, esta discusión como hoy, varios organismos de la prensa la publican, esta discusión estuvo precedida por un fuerte debate al interior de nuestro partido que como decimos, está en el poder y está en pleno cambio y en esa discusión interna, porque hubo también quienes proponían en una incongruencia total, decían ellos, los del PAN, para ellos era de porcentaje, como aquí decía alguien, ustedes son otra cosa más que el partido de...

El Presidente:

Su tiempo, por favor, señor diputado. Tenga la amabilidad de terminar su intervención...

El diputado José Carmen Soto Correa:

Bueno, una de las cosas que tenemos... Ie pido al Presidente... bueno, déjelo, yo les permito que se desahoguen en algo que les va a pesar, el rompimiento de las fuerzas progresistas del PRI con el partido del retroceso, el partido de la intervención, el partido que está logrando con los problemas económicos de este país; somos el partido del poder, enfrentamos nosotros nuestros errores y en estas próximas elecciones, como en las anteriores, les vamos a Ganar. Gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra, por cinco minutos, el diputado Jesús Sánchez, de Acción Nacional.

El diputado José de Jesús Sánchez Ochoa:

Con su permiso, señor Presidente; señoras y señores diputados.

Después de esta folclórica intervención... Yo creo, señoras diputadas, señores diputados, que es necesario precisar de nueva cuenta cuál ha sido la razón de nuestras objeciones, de nuestra oposición a esta iniciativa de ley.

En Acción Nacional hemos valorado desde los inicios mismos de nuestra vida política en el país, la participación de los ciudadanos. Ya insistió aquí la diputada Cecilia Romero, en cómo en el artículo 1o. de nuestros estatutos y en el artículo 2o., valoramos la presencia de los ciudadanos en la vida política; aún más, nosotros no concebimos la vida política sin la existencia de auténticos ciudadanos que como tales, libres y responsables, se comprometan en la promoción del bien común de la ciudad, y entendemos aquí por ciudad no al conglomerado humano únicamente, sino a la sociedad en su conjunto, que tiene sus aspiraciones, sus anhelos, sus luchas, y que necesita canales de expresión, y consideramos que uno de los canales de expresión pueden ser los partidos políticos, pero en nuestra posición doctrinal, nosotros hemos dicho que la política no es todo en la vida del hombre; existe lo prepolítico y existe lo metapolítico, en lo prepolítico está la familia, está la educación; en lo metapolítico está la Iglesia, por ejemplo, y nosotros consideramos que la política no alcanza a abarcar a toda la vida humana y por eso sabemos y queremos respetar siempre la presencia y la acción ciudadana, porque consideramos que fuera de los partidos políticos hay luchas valiosas por alcanzar objetivos que directa o indirectamente pueden incidir en lo político, pero que no necesariamente son políticos, y desde los orígenes de Acción Nacional, alentamos la existencia de las sociedades intermedias; es decir, de organizaciones ciudadanas, no necesariamente de partidos políticos, que diesen canales a la ciudadanía de participación, canales de participación auténtica para edificar esa comunidad pacífica y justa por la que ha venido luchando Acción Nacional desde sus orígenes.

Así que nosotros no nos oponemos a la que aquí mal llaman ciudanización, nosotros queremos, hemos insistido y nuestra lucha de más de 55 años va en el sentido de propiciar, va en el sentido de crear canales, va en el sentido de apuntalar las instituciones que permitan a los ciudadanos participar de manera íntegra, de manera generosa, en la edificación de la comunidad nacional, en la edificación de la comunidad provincial, en la edificación de la comunidad local.

Nuestra, digamos, nuestra objeción a esta iniciativa de ley, es en el sentido de que se excluya a los ciudadanos que lo somos y que ya participamos en partidos políticos y que méritos aparte, tenemos derecho en cuanto tales para participar de manera vigorosa en esa edificación de la ciudad. No porque se abra a los ciudadanos la ley nos oponemos, sino porque excluye a los partidos políticos, integrados también por ciudadanos auténticos que quieren, desde su punto de vista, desde su perspectiva histórica, presentarse a la ciudadanía para que la ciudadanía decida en último término si cuentan o no cuentan las proposiciones de los partidos políticos.

Ese calificativo del señor diputado que me antecedió en el uso de la palabra, cuando nos llama partido del retroceso, cae en esa sabiduría que le acompaña evidentemente.

Nosotros hemos luchado porque este país se democratice...

El Presidente:

Diputado Sánchez, su tiempo se agota.

El diputado José de Jesús Sánchez Ochoa:

Me acojo al 103, como tantos lo hacen.

Y si luchar por la democracia es retroceso, no sé qué entienda él por retroceso, nosotros hemos luchado por la descentralización de la vida pública, para...

El Presidente:

Señor diputado, no procede.

El diputado José de Jesús Sánchez Ochoa:

Para que el presidencialismo tenga fin. Si eso es...

El Presidente:

Tenga la bondad de redondear su intervención

El diputado José de Jesús Sánchez Ochoa:

Si eso es retroceso, en ese caso nos estarían acusando mal.

Somos un partido coherente, somos un partido congruente, que tenemos principios de doctrina, que tenemos valores y hemos dado testimonio en esta cámara durante todas las legislaturas en que hemos participado, de nuestra coherencia y de nuestra congruencia, no venga pues aquí con falsos alegatos, con sofismas, a acusarnos de lo que jamás con seriedad, con verdad, nos podrán acusar.

Ojalá, diputado, y podamos volver al debate serio en el que estábamos anteriormente. Gracias.

El Presidente:

Honorable Asamblea, hay veces en que se pide rigor en la aplicación del Reglamento, pero no pocas ocasiones las mismas personas que piden este rigor lo olvidan, cuando se trata de su propio partido.

Yo creo que respetar el Reglamento es obligación de todos. Hagámoslo.

Tiene la palabra para rectificar hechos por cinco minutos, el diputado Marco Rascón, del PRD.

El diputado Marco Antonio Ignacio Rascón Córdova:

Muchas gracias, señor Presidente.

Habría que felicitarnos porque es la primera vez que hay debate en la Cámara de Diputados, debate real y ahora que ya está reivindicada la tribuna como sicoanálisis, quisiéramos hacer dos propuestas: una que hable el diputado Roque Villanueva, que no ha hablado, ya han hablado todos, y ahora, que pasáramos a las propuestas, porque es muy importante que avanzáramos a culminar positivamente con esta reunión. Gracias

El Presidente:

Siguiendo con el orden de los oradores, tiene la palabra el diputado Joaquín Vela González, del Partido del Trabajo, para hablar en contra del dictamen

El diputado Joaquín Humberto Vela González:

Muchas gracias, señor Presidente; compañeras diputadas; compañeros diputados:

Es interesante escuchar este debate. Sin duda para el pueblo de México es interesante escuchar las opiniones de los diputados de los diferentes partidos.

En mi partido, durante los días anteriores discutimos este problema y llegamos a la conclusión de que la coyuntura política que se nos presentaba en el Distrito Federal planteaba la posibilidad de ahora sí, de manera definitiva, poder plantear la democratización a fondo del Distrito Federal.

Esta posibilidad, señores, tiene que ser traducida en hechos, por ello nosotros planteamos que el problema éste del Estatuto del Distrito Federal, era un problema sin duda importante, pero que de manera fundamental era más importante que todos los partidos mostráramos la voluntad de llegar a ponernos de acuerdo de manera efectiva, en profundizar la reforma democrática del Distrito Federal.

Hicimos propuestas, señalamos que entre los puntos básicos estaba la discusión, creo que efectiva y afortunadamente ya rebasada, de la elección de la autoridad del Distrito Federal, pero de igual manera era importante que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal tuviera plenas facultades; era importante que se hiciera una ley electoral en el Distrito Federal y era importante que pudiéramos tener también mecanismos de participación ciudadana que puedan permitir plantear cuáles son las opiniones de los ciudadanos de manera efectiva en el Distrito Federal

Estuvimos comentando con los diferentes partidos y afortunadamente muchas de las inquietudes que nosotros hemos planteado, seguramente con matices aún, son, entendemos, compartidas por la mayoría de los partidos aquí presentes. Por ello el día de hoy presentamos de nueva cuenta nuestras propuestas, las consultamos con los diferentes partidos, y encontramos afortunadamente una interpretación semejante en algunos de ellos.

Por ello, compañeros, reivindicamos que no es tanto el problema central el problema de los consejeros ciudadanos.

Finalmente, ciudadanos, hemos tenido los representantes de manzana y hemos tenido la constitución de los consejos consultivos. Lo importante, compañeros, desde la óptica de mi partido, es que hoy establezcamos aquí un compromiso de efectivamente y en lo inmediato entrar a un proceso de democratización.

Por ello, señor Presidente, ruego a usted que a continuación solicite a la Secretaría que dé lectura a un punto de acuerdo en el que parte de las demandas de la ciudadanía y de los partidos están expresadas, y en donde se establece un compromiso de en lo inmediato entrar a un proceso real de discusión de democratización del Distrito Federal. Muchas gracias.

El Presidente:

Proceda, señor Secretario.

El secretario Gerardo Ordaz Moreno:

Cumpliendo instrucciones de la Presidencia, se da lectura al siguiente

«PUNTO DE ACUERDO

Los diputados firmantes consideramos que una verdadera reforma política en el Distrito Federal debe incluir por lo menos los siguientes lineamientos generales:

1o. Elección directa por voto universal directo y secreto, del jefe de gobierno del Distrito Federal.

2o. Ampliar las atribuciones de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, transfiriéndole las que todavía conserva el Congreso Federal sobre la capital y que, por su naturaleza y efectos, no impliquen la presencia de un interés claramente definido de la Federación.

3o. Búsqueda de mecanismos democráticos para la integración de las autoridades delegacionales.

4o. Elaboración de un proyecto de legislación electoral propia y exclusiva del Distrito Federal.

5o. Conformación de organismos electorales autónomos para el Distrito Federal, sin perjuicio de la opción de formular convenios con las instancia federales.

6o. Incorporación de fórmulas de participación ciudadana, como la iniciativa popular, el plebiscito y el referendum, con características y alcances debidamente regulados por la ley.

7o. Perfeccionar otras instancias de participación ciudadana en el Distrito Federal.

Sobre estas bases podremos emprender la tarea de ampliar los derechos ciudadanos y mejorar el sistema democrático del gobierno en el Distrito Federal.

Nuestro compromiso será procurar en los foros de análisis y discusión de la reforma política del Distrito Federal, nuevas coincidencias sobre aspectos complementarios de los lineamientos generales arriba enunciados, y promover que antes del inicio del próximo periodo de sesiones ordinarias, legislemos sobre estos tópicos.

México, D.F., 23 de mayo de 1995.

Por el Partido Revolucionario Institucional, firma Roberto Campa Por el Partido Acción Nacional no firman. Por el Partido de la Revolución Democrática, firma Juan N Guerra. Por el Partido del Trabajo, firma Joaquín Vela.»

Es todo, señor Presidente.

El Presidente:

Tiene la palabra para rectificar hechos la diputada María del Carmen Segura Rangel. Adelante.

La diputada María del Carmen Segura Rangel:

Señor Presidente; compañeras y compañeros diputados.

Vengo en nombre del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, a precisar una serie de hechos que tienen qué ver con el punto de acuerdo al que se acaba de dar lectura.

Si no firmamos, no es por estar en desacuerdo, queremos dejarlo perfectamente claro.

Los diputados del Partido Acción Nacional coincidimos plenamente con cada una de las siete propuestas contenidas en este punto de acuerdo, porque desde hace muchos años pugnamos por la democratización integral, o como le llaman en ese documento, verdadera, que es el término que están utilizando.

Consideramos que esa reforma integral debe estar sustentada en dos propósitos fundamentales, que es la reinstauración de los derechos locales para los habitantes del Distrito Federal, a fin de equipararlos con el resto de las entidades federativas, y en segundo lugar las facultades plenas para órganos exclusivos, propios del Distrito Federal.

Cada uno de estos puntos efectivamente es una traducción de estos postulados que nosotros hemos sustentado desde hace muchos años.

¿Y por qué no suscribimos este documento? En primer lugar, porque consideramos que no es mediante un acuerdo coyuntural, sino con acciones cotidianas traducidas en actos, en conductas congruentes como hemos mantenido nosotros nuestra posición desde hace muchos años, contenida esa posición en la propuesta de la creación de un estado dentro del Distrito Federal, de manera que al estar pugnando por la elección de un gobernador de manera directa por los habitantes del Distrito Federal, de manera que al estar pugnando también por la instauración de municipios y los correspondientes ayuntamientos dentro del mismo Distrito Federal.

También, cuando estamos hablando de la reintegración de facultades a la Asamblea de Representantes, como aquí hemos dejado testimonio desde que dio lugar esta legislatura, consideramos que de ninguna manera se contraponen con esos planteamientos los contenidos que ahora se están presentando.

Sin embargo, consideramos que eso no basta, necesitamos una acción permanente, cotidiana, en búsqueda de esos propósitos.

En segundo lugar, consideramos que hay una serie de competencias que son propias de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, y si aquí hemos pugnado, sobre todo los integrantes de los partidos de oposición, por darle fuerza a ese órgano, a efecto de que se convierta en congreso local para el Distrito Federal, consideramos que debemos de darle, de reconocerle su lugar primordial dentro del contenido de una reforma política.

En tercer lugar, porque las experiencias que hemos tenido a raíz de las últimas...

El Presidente:

Diputada, el diputado Lerdo de Tejada quiere hacer una pregunta. ¿La acepta?

La diputada María del Carmen Segura Rangel:

Con mucho gusto, si nada más me permite concluir mi intervención.

Como les decía, porque las experiencias que hemos tenido respecto de la conformación de mesas de la reforma política para el Distrito Federal, son dudosas en cuanto a la traducción de compromisos.

Estimamos que es necesario que se revalore esta situación.

Si tenemos nosotros una experiencia clara con los consejos de ciudadanos que en 1993 emanaron de una mesa de la reforma política para el Distrito Federal, y ahora vemos que se han traducido en una acción contraria a lo que se sustentó en los compromisos en esas mesas de la reforma política, estamos viendo que se le da fragilidad a esa serie de contenidos.

Consideramos también que si en 1994 se constituyó una mesa de la reforma política con una serie de compromisos con la elaboración de una agenda que apenas llevábamos encaminada y varios de los aquí presentes han estado trabajando en esas mesas, y de la noche a la mañana el Partido Revolucionario Institucional ha roto ese compromiso, ¿qué podremos nosotros esperar de los resultados de este tipo de esquemas?

Consideramos por otra parte que si en el artículo 125...

El Presidente:

Diputada Segura, por favor, su tiempo se agota.

La diputada María del Carmen Segura Rangel:

Si me permite ya voy a concluir en un momento.

En el artículo 125 del Estatuto de Gobierno para el Distrito Federal que está a debate, se señala que los consejos de ciudadanos se renovarán en su totalidad cada tres años. La elección se efectuará en la misma fecha que de la legislación electoral federal prevea para la realización de la de diputados federales y representantes a la Asamblea del Distrito Federal.

Si se pretende empatar una elección local con una elección federal y al mismo tiempo se está hablando en el punto número cuatro de la elaboración de un proyecto de legislación electoral propia y exclusiva del Distrito Federal, habría que ver cómo se le da congruencia a efecto de hacer compatible esta circunstancia.

Por último, quisiera señalar que si esto no será acaso, como lo dijo el día de ayer en una conferencia de prensa, el diputado Campa, una concesión, como un premio de consolación para la oposición.

Yo lo dejo a la reflexión de ustedes, porque considero que es muy importante que todos los compromisos que se asuman y el Partido Acción Nacional siempre ha ido adelante para asumirlo, se tienen que cumplir.

De esta manera dejamos sentada nuestra posición y procedo a responder con mucho gusto a la pregunta del diputado Lerdo de Tejada.

El Presidente:

Diputado.

El diputado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias(desde su curul):

Con su permiso, señor Presidente; diputada Segura, usted acaba de expresar una serie de argumentos, por los cuales el Partido Acción Nacional no firma el punto de acuerdo.

El Partido Acción Nacional, a lo largo del día ha expresado en reiteradas ocasiones que votará en contra del dictamen que posibilita la elección de consejeros ciudadanos este año, por las diversas razones que ya se han expuesto. Y al mismo tiempo han expresado que están preocupados por el avance democrático, pregunta concreta: sí o no.

¿No consideran ustedes que es una incongruencia y que están dando señales distintas a la población, al ni siquiera acceder a la firma de un punto de acuerdo en donde tres partidos políticos ya coincidimos y que ciertamente son bases para el avance democrático de la ciudad?

La diputada María del Carmen Segura Rangel:

Como yo lo señalé hace un momento no es a través del punto de acuerdo, sino de acciones de hechos y de la función y cumplimiento de compromisos, como nosotros podremos entenderlo con cada una de las fuerzas presentes en este lugar.

Consideramos que el hecho de que se haya incumplido una disposición plasmada en la Constitución, es romper un compromiso por parte de los integrantes del partido oficial. Por eso señalé aquí que habría que revalorar estos esquemas a efecto de que cada uno de los que participemos en ello, podamos cumplir realmente nuestros compromisos.

El Presidente:

Tiene la palabra para rectificar hechos, hasta por cinco minutos, el diputado René Arce Islas, del PRD.

EI diputado René Arce Islas:

Con su permiso, señor Presidente:

Como parte de la pluralidad que existe en el Partido de la Revolución Democrática, algunos compañeros hemos hecho pública nuestra discrepancia sobre algunas de las decisiones que nuestro partido ha tomado acerca del diálogo nacional y de la mesa del diálogo y hemos dicho que llamamos a nuestro partido a regresar a la mesa del diálogo nacional. Lo hemos hecho público, porque creemos en el diálogo como una de las formas en las cuales la política puede realmente superar y creo que el Partido Acción Nacional, en diferentes ocasiones públicamente ha llamado al PRD a que regrese a la mesa del diálogo nacional para hacer avanzar esa reforma, porque ha planteado que el PRD es necesario para esa reforma.

Entonces, a mí me parece que todos deberíamos de pensar muy seriamente en los pasos que damos. En este momento se nos está presentando un punto de acuerdo que desde mi punto de vista es muy importante, que efectivamente puede haber dudas, puede haber suspicacias acerca de los propósitos; pero lo que sin duda puede quedar claro es que hay un documento que compromete que en los próximos meses vamos a entrar a una discusión acerca de la reforma integral del Distrito Federal y que aquel partido que no cumpliera su palabra muy difícilmente se volvería a pasar a esta tribuna y tener la autoridad moral para plantearnos cambios o reformas.

Yo creo, compañeros del PAN, lo digo sinceramente, porque tengo muchos amigos en el PAN a los cuales aprecio, que sería un profundo error que ustedes votaran en contra de este punto de acuerdo. Me parece que lo adecuado sería que ustedes participaran en este punto de acuerdo así como ustedes nos han hecho llamados en algunas ocasiones a los del PRD a no anteponer a veces objetivos particulares a la posibilidad de sacar acuerdos que hagan progresar la reforma integral que requerimos, en este momento me parece que efectivamente ustedes se sienten quizá dañados en algunos acuerdos o compromisos que en el pasado hicieron. Yo les quiero decir que lo mismo pasa en el PRD, en relación a algunos compromisos que se dieron sobre algunos estados en donde hubo elecciones; y, sin embargo, creo que la misión de todos los demócratas no es retirarse, sino es insistir una y otra y otra vez y en todo caso hacer ver aquellos que no cumplen como quienes no merecen ser llamados partidos democráticos en este país.

Yo por eso creo que es el momento de que salgamos juntos con ese punto de acuerdo que entre todos lo trabajemos y que ojalá antes de iniciar los trabajos del próximo periodo de sesiones, podamos concluir para esta ciudad con una reforma integral. Yo creo que lo podemos hacer, yo creo que más allá de la discusión que hemos tenido hoy que ha sido bastante importante, esta cámara puede dar un ejemplo también a la ciudadanía que independientemente de que votemos dentro de un momento sosteniendo nuestras posiciones, podemos también arribar a grandes acuerdos para transformar este país. Gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos y hasta por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Joaquín Vela, del Partido del Trabajo.

EI diputado Joaquín Humberto vela González:

Gracias, señor Presidente; compañeros; muy breve:

Yo creo que, considero que este punto de acuerdo que hemos propuesto demuestra la voluntad política de tres organizaciones partidarias que aquí están representadas. Creo compañeros de Acción Nacional, que sería un grave error que no apoyaran, máxime cuando la diputada Segura ha dicho aquí en tribuna, que tiene una coincidencia con los siete puntos que el punto de acuerdo enmarca.

Por ello, nosotros consideramos que sería muy importante que revaloran su posición, los exhortamos a que revisen esa posición y puedan sumarse a un punto de acuerdo que verdaderamente tendría como objetivo transformar las condiciones políticas del Distrito Federal.

A final de cuentas, como yo les decía, los consejos ciudadanos pueden ser efectivamente de ciudadanos; no es éste el punto central, hemos tenido los representantes de manzana o los consejos consultivos. Pero además, porque si esta reforma política la ponemos en marcha, el propio punto que hoy se vote va a ser necesariamente uno de los puntos de discusión y, entonces por lo tanto necesariamente entraría como parte de la discusión que ahí se tendría .

En consecuencia, a nombre de mi partido hacemos una exhortación a que revisen esa posición y que pudieran sumarse para hacer de manera efectiva un esfuerzo conjunto para que el Distrito Federal se pueda democratizar. A final de cuentas su experiencia es grande, ustedes participaron en la reforma política nacional de 1989, participaron en la de 1991, participaron en la de 1993 y creo que los resultados no han sido tan malos para ustedes, creo que es importante que los revisen. Muchas gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, por cinco minutos, tiene la palabra el diputado Juan Guerra. Adelante diputado Juan Guerra.

El diputado Juan Nicasio Guerra Ochoa:

Muchas gracias, Presidente; compañeras y compañeros:

Sobre la integridad, la honorabilidad y la congruencia de cada partido político, nadie puede responder más que el propio partido político. Esto ha sido así y va a seguir siendo así, cuando uno firma un punto de acuerdo como éste, se compromete y si alguien después falla, evidentemente hay una situación que se puede cuestionar públicamente. Pero nadie, y curiosos estaríamos otros partidos, de querer garantizar la honorabilidad y la congruencia de una fuerza distinta a la que representamos en esta tribuna.

Nosotros firmamos un acuerdo en la inteligencia de que el interés es cumplirlo como lo establece como tope mínimo, que no máximo. Si alguien no firma, en razón de que considera que a lo mejor no se cumple, bueno, pues tiene todo el derecho a hacerlo. Pero a mí lo que me llama la atención de la diputada Carmen Segura, es que se haya de alguna forma apropiado de un argumento, que el PRD hemos sostenido con mayor validez que en este caso.

Nos ha pedido Acción Nacional que nosotros nos reintegremos a la mesa de la reforma del Estado, de la reforma política y no hay un solo hecho en este país que avale hasta ahora las intenciones realmente reformadoras del Gobierno actual. No lo hay. Ni se ha demostrado en manera alguna que las alianzas que se han hecho con el Gobierno, hayan servido hasta ahora siquiera para avanzar en una intención reformadora. Pero a pesar de ese hecho, Acción Nacional nos ha pedido que nos reintegremos a la mesa y no hay ni siquiera un punto de acuerdo público que comprometa por lo menos nuestra honorabilidad de que en tal fecha se van a reformar tales y cuales cosas. Y nos lo ha pedido. Y ahora ante este punto de acuerdo, lo que señalan es que no hay hechos. Bueno, por fin ¿Cuál es la congruencia al respecto? ¿Qué es lo que deberíamos de entender? Es muchísimo más un punto de acuerdo público aquí que compromete a los grupos parlamentarios, que incluso el estar discutiendo agendas que hasta ahora no dan ningún resultado. Es más un hecho público este, que lo que ha avanzado la reforma del Estado.

Nosotros, quiero aclararlo, no estamos retirados de la mesa, más que por la sencilla razón de lo que queremos son hechos, de que queremos realmente cambios. Aquí se ha firmado un compromiso incluso, de legislar sobre la democratización del D.F., antes del próximo periodo ordinario.

Nos parece esto mucho más significativo, de veras, que otras palabras. Pero en fin, lo que no entendemos es cómo se ponderan unas palabras en un caso y no se pondera un compromiso público aquí, sin que ello presuponga que nosotros vamos a meter las manos al fuego por absolutamente ningún otro partido. No colma tampoco el punto de acuerdo todas las expectativas de democratización del D.F., ni va a cancelar en manera alguna nuestra demanda de seguir pugnando por la constitución del estado 32. Pero es el que refleja en este momento, me parece innegablemente un avance significativo real que compromete aquí a los grupos parlamentarios.

Ante este hecho solamente nos resta decirles que estamos dispuestos a comprometernos nosotros, cuando hay cambios reales y estamos dispuestos a seguir peleando por más. A eso sí le entramos. A juegos de engaños, a prestamos a otras cosas, no le entramos; por eso firmamos este punto de acuerdo y que cada quien cargue con su responsabilidad, si alguien incumple en el mismo sentido ya señalado por el punto de acuerdo. Gracias.

El Presidente:

Para rectificar hechos, tiene la palabra el diputado Ricardo García Cervantes, del PAN.

El diputado Ricardo Francisco García Cervantes:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras y compañeros diputados:

Lo que hubiera sido sencillo, tuvo que complicarse precisamente por una falta de respeto a los compromisos adquiridos por todas las fuerzas políticas. Cuando en una mesa, con seriedad, con responsabilidad, con decisión, todas las fuerzas políticas estaban haciendo su mejor contribución, orientada a una reforma integral para el Distrito Federal, al tiempo que esta Cámara de Diputados recibía una solicitud de la Asamblea de Representantes para modificar las fechas y tener tiempo con ello de implementar un proceso electoral, surge un solo partido, con la voz autorizada, autorizadísima diría, de su dirigente nacional a tomar un solo punto de acuerdo de todas las fuerzas, como si fuera una propuesta propia y única.

Y a partir de ahí, del trabajo de esas mesas y de la falta de respeto a ese trabajo, toda esta complicación .

Posteriormente, porque no lo dejamos pasar, el diputado, presidente de la Comisión del Distrito Federal ha calificado las coincidencias políticas y aún las programáticas como amasiato. Es una confusión intelectual y un desdén y desprecio por el trabajo Político serio.

Y el dirigente del PRI en el Distrito Federal, califica de concesión y premio de consolación la reforma constitucional pasada que hizo avanzar en la democratización del Distrito Federal, no a los niveles por todos deseados. Y hoy de nueva cuenta una expresión de voluntad.

Si el señor Presidente autoriza a la Secretaría que me presenten el punto de acuerdo, lo firmo con toda responsabilidad y de frente a esta Asamblea. Lo firmo con la desconfianza que se genera por todos estos hechos del respeto que vaya a tenerse a estas firmas y al trabajo colectivo y plural en la búsqueda de un estado 32, que es la expresión más acabada de la democratización del Distrito Federal. Si el señor Presidente autoriza a la Secretaría.

El Presidente:

Proceda usted, señor Secretario.

El diputado Ricardo Francisco García Cervantes:

Antes de retirarme de la tribuna, una razón de lógica. Introducen hoy, en los términos que ya hemos expresado, sin mediar para ello iniciativa y proceso legislativo cabal, un artículo 125 en el Estatuto del Distrito Federal, en el que se plantea que las elecciones de consejeros ciudadanos estarán empatadas en el tiempo con las elecciones federales.

Desde hoy les planteo que el poner en este acuerdo que hemos firmado, la pretensión de una ley electoral y de organismos electorales independientes para regir y regular los procesos electorales del Distrito Federal, están amenazados desde ahora por esa pretensión de empatarlos con las elecciones federales bajo la legislación federal y los órganos electorales federales.

Al tiempo. Estamos dispuestos a cumplir nuestra responsabilidad.

El Presidente:

Para rectificar hechos, por cinco minutos, el diputado Roberto Campa Cifrián, del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Roberto Rafael Campa Cifrián:

Con su permiso, señor Presidente; diputadas y diputados:

Cuando esta mañana los partidos fijaban su posición y parecía que en torno a la reforma política del Distrito Federal todo era desacuerdo, surgió entre los partidos políticos, entre algunos de ellos, el Partido del Trabajo, el de la Revolución Democrática y el Partido Revolucionario Institucional, la propuesta de este punto de acuerdo.

Nos pareció importante avanzar, porque el punto de acuerdo refleja la situación política real, los avances reales en la política del Distrito Federal, porque sin menospreciar la importancia que tienen los consejos de ciudadanos, conviene destacar aquí en esta tribuna la importancia de los acuerdos a los que hemos llegado los partidos políticos en las últimas semanas en torno a la reforma política del Distrito Federal.

Porque conviene decir que por primera vez en más de 170 años los partidos aquí acordamos, en el Distrito Federal, en la mesa de la reforma del Distrito Federal, la elección directa del jefe de gobierno del Distrito Federal; porque por primera vez los partidos planteamos la conveniencia de otorgarle a la asamblea legislativa facultades plenas, porque hemos llegado también al consenso de que tenemos que modificar la forma de elección de los delegados políticos y tenemos que introducir también formas democráticas en su integración; porque estamos de acuerdo los partidos en que conviene revisar y perfeccionar las formas de participación de los ciudadanos; porque aceptamos y concordamos que la ciudad demanda una legislación electoral local y un órgano electoral con estas características, porque los partidos estamos de acuerdo en que conviene que en esta ciudad profundicemos en formas de participación ciudadana que le den a la comunidad la posibilidad de decidir los asuntos que les conciernen; porque esto que es lo más relevante, lo más importante, son puntos en los que tenemos acuerdo y en los que hay consensos de las principales fuerzas políticas del Distrito Federal .

Por eso nos pareció importante profundizar y empujar este punto de acuerdo, para destacar que en el Distrito Federal, a pesar de las diferencias que pudieran derivarse del debate que sostuvimos, que estamos sosteniendo en este día, son muchos más los puntos de acuerdo y los puntos de conciliación de las fuerzas políticas, que los elementos que nos distancian y que nos dividen.

Yo quiero decir aquí de manera categórica que el PRI no falló a ningún compromiso de secreto, cuando anunció su posición en torno a la elección directa del jefe de gobierno del Distrito Federal. El PRI no anunció ningún acuerdo, el PRI simplemente anunció cuál era la posición interna del partido. Lo único que dijimos, lo único que hicimos que tanto molestó, sobre todo a los compañeros de Acción Nacional, fue fijar nuestra posición. No hubo falla en ningún acuerdo de la mesa, el PRI se reunió, discutió durante varias semanas, durante varios meses y finalmente hace algunos días anunció públicamente cuál era su Posición.

Debemos decir también que de ninguna manera aceptamos el planteamiento de la falta de respeto por los acuerdos. Cuando los partidos políticos decidimos sentamos en la mesa de la reforma política del Distrito Federal, lo hicimos aceptando que la reforma había resultado insuficiente, que había que avanzar en la elección directa, que había que darle facultades legislativas plenas a la Asamblea, que teníamos que enmendar también el camino de los consejos de ciudadanos, un camino que, aunque planteado originalmente en el estatuto, fue tan complejo, tan difícil, que los partidos políticos en la Asamblea no se pudieron poner de acuerdo en la Ley de Participación Ciudadana para aterrizar el planteamiento general del estatuto, por eso, cuando nos sentamos en la mesa fue con aras de llegar a acuerdos; y llegamos a acuerdos en los puntos fundamentales y llegamos a acuerdos en los puntos principales y por ello no fallamos a ningún acuerdo, porque con esa lógica habría que decir aquí, no a la elección directa, no a las facultades plenas porque las acordamos ayer pero el acuerdo y la intención al sentarnos en la mesa fue encontrar mejores formas de gobierno para el D.F.

Termino diciendo que celebro este cambio de opinión del PAN que firma así el punto de acuerdo, ojalá reflexionen y también cambien de opinión y acepten que lo que más conviene es abrirle la puerta a los ciudadanos en los consejos y ahí también voten a favor.

El Presidente:

Tiene la palabra la diputada Graciela Rojas, para rectificar hechos, hasta por cinco minutos.

La diputada Graciela Rojas Cruz:

Con su permiso, señor Presidente; señoras y señores diputados:

En diciembre, si no mal recuerdo, las diferentes fracciones, cuatro fracciones de esta cámara firmamos un pronunciamiento que en su parte más destacada decía que los partidos nos com prometíamos a una reforma nueva y definitiva en el D.F., decía otras cosas también. Ese acuerdo tiene ya como seis meses, espero que la propuesta o el punto de acuerdo hoy signado, reafirme ese primer pronunciamiento, porque considero que hay muchas cosas en que se han comprometido y que no han, hasta hoy, cumplido.

Una de éstas es también el acuerdo de Los Pinos, en ese acuerdo de Los Pinos en un punto específico decía de la solución a los conflictos pos electorales de Tabasco, Veracruz etcétera, y no se cumplió, y hace unos días el doctor Zedillo le dio un espaldarazo al señor Madrazo y dijo que van a gobernar juntos, uno en Tabasco y otro en la República durante ese tiempo.

Entonces los acuerdos, señores, nunca se cumplen, la Asamblea de Representantes, como ya se ha dicho aquí mil veces, mandó una solicitud para posponer, para que este Congreso, esta cámara, diera una nueva fecha y decía que el objetivo era para garantizar la transparencia y representatividad en las elecciones. Tampoco se cumplió; pero aún más, dentro de unos momentos se va a votar y va a ganar, como siempre, el voto del PRI y va a votar por una inconstitucionalidad.

Y entonces, señores, uno es escéptico, lógicamente, hay escepticismo; yo me pregunto, ¿van a cumplir? ¿Van a cumplir este punto de acuerdo?, espero que sí, espero que sí en primer lugar para que se reivindiquen los derechos plenos de los ciudadanos, y en segundo lugar si es posible, que el PRI se empiece a reivindicar como un dialoguista verdadero y real que cumple con sus compromisos.

Y quiero proponer que a este punto de acuerdo se anexe otro punto muy chiquito, otra cláusula pequeña, "Que sea la Comisión del D.F. Ia que procese este acuerdo".

No inventemos más mesas como la que acaba de pasar, no inventemos consultas que simularon una consulta a los ciudadanos, no soslayemos que en esas consultas los ciudadanos, los pocos que concurrieron dijeron que debería de haber derechos plenos y no se cumplió ni siquiera en estas modificaciones, que estábamos refiriendo hace un rato en el Estatuto de Gobierno. Que sea la comisión del D. F. Ia que procese y si hay necesidad de consultar a los ciudadanos, a los diversos sectores, que sea esta comisión quien llame a las consultas y convoque y sea en el seno de esta comisión que se lleve adelante y se procese la reforma política del Distrito Federal.

El Presidente:

Para hablar a favor del dictamen, tiene la palabra el diputado Juan Salgado Brito, del PRI.

El diputado Juan Salgado Brito:

Señor Presidente; compañeras diputadas; compañeros diputados.

Los miembros del Partido Revolucionario Institucional. celebramos la voluntad manifiesta de los compañeros diputados de las otras fracciones parlamentarias para buscar formas, mecanismos, que conlleven a la democratización de la vida del Distrito Federal y del país. El punto de acuerdo aquí signado, es una muestra de que sí podemos coincidir, de que sí podemos prescindir de intereses de grupo o de partido y anteponer los intereses de la sociedad y los intereses de la nación.

Hoy, hemos vivido un histórico debate de indiscutible interés nacional. No sólo atañe a los habitantes del Distrito Federal el asunto que aquí se ha debatido, lo que ocurre en el Distrito Federal repercute en todas las entidades de la República; lo que aquí sucede tiene resonancia e impacto político en todo el territorio nacional. Sigue siendo la ciudad de México, el Distrito Federal, la gran ciudad, la gran capital de todos los mexicanos, que tiene mucho de lo que podemos sentimos orgullosos.

Sigue siendo sí, el mayor centro de poder económico, de poder político, de poder cultural y hoy aquí se ha manifestado el interés no sólo de los diputados del Distrito Federal, sino de los diputados de todo el país, porque todos los diputados estamos comprometidos ante todo con la sociedad, con la nación; coincidimos, estoy cierto, en que hoy por hoy es inaplazable buscar nuevas formas y nuevos mecanismos que contribuyan al fortalecimiento de la sociedad, a sabiendas que una sociedad más fuerte y más organizada, contribuirá también al perfeccionamiento de nuestro sistema político, de nuestro sistema social, de nuestro sistema de partidos. Una sociedad más fuerte hará un gobierno más eficaz, más honesto y más democrático.

Por eso es que venimos aquí a reiterar el interés de la mayoría y a reconocer también el esfuerzo que todas las fracciones hacen porque su partido logre cada vez una mayor justificación, lo mismo ante la sociedad que ante sus integrantes.

No tenemos duda que independientemente de los esfuerzos para llegar a puntos de coincidencia en el asunto que hoy nos ocupa, habremos de perseverar todos en la búsqueda de los consensos indispensables que la nueva realidad nacional exige para conducir los destinos de México.

Esperamos seguir contando con esa voluntad manifiesta de todos los partidos, para arribar a puntos de acuerdo y a coincidencias que hagan evidente, sobre todo, el interés por la nación, que hagan evidente, sobre todo, el respeto a la sociedad y el respeto a nosotros mismos.

El Presidente:

Diputado Salgado, hay una diputada que quiere hacerle a usted una pregunta, ¿acepta en este momento?

El diputado Juan Salgado Brito:

Al final, por favor, diputada.

El Presidente:

Adelante, señor diputado.

El diputado Juan Salgado Brito:

De ahí que seguro y seguros de que hemos asistido a una gran sesión y a un debate histórico. A nombre de mis compañeros de la mayoría aquí representada, pedimos su solidaridad, su apoyo y su voto, al dictamen que responde puntualmente a la convocatoria para reformar el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal. Muchas gracias.

El Presidente:

Su pregunta, diputada Robles.

La diputada María del Rosario Robles Berlanga(desde su curul):

Diputado, yo creo que es muy importante lo que usted dice. Mi pregunta sería que en ánimo de este interés unitario, de este interés de la nación, trataremos de consensar lo más posible y no que se impusiera ahorita una votación por una mayoría. ¿Por qué no consensamos las propuestas que se han hecho, que en la votación para ser candidatos en los consejos ciudadanos, estén todos los ciudadanos, con partido y sin partido? y yo creo que podríamos sacar un acuerdo unitario de los cuatro partidos en un sentido integral el día de hoy. ¿Estaría su partido dispuesto a este ánimo unitario y a esta solidaridad?

El diputado Juan Salgado Brito:

Compañera diputada, ciudadanos somos todos.

La reforma contempla a los ciudadanos, independientemente de su filiación política o de su militancia partidista. Creo que todos tenemos posibilidad de participar en esta coyuntura histórica de participación social, a través de organismos ciudadanos.

El Presidente:

Esta Presidencia informa a la Asamblea que han hecho uso de la palabra 69 señores diputadas y diputados.

Consulte la Secretaría a la Asamblea si el dictamen se encuentra suficientemente discutido en lo general.

El secretario Víctor Manuel Palacios Sosa:

Por instrucciones de la Presidencia y en votación económica, se pregunta a la Asamblea si se encuentra suficientemente discutido el dictamen en lo general.

Los diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo, por favor...

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Suficientemente discutido señor Presidente.

El Presidente:

Para los efectos del artículo 134 del Reglamento Interior del Congreso General, se pregunta a la Asamblea si se va a reservar algún artículo para discutirlo en lo particular.

Esta Presidencia informa que se han reservado para su discusión en lo particular los artículos 123 v 125 del dictamen a discusión.

Consulte la Secretaría a la Asamblea si autoriza se reserve para su votación nominal en lo general y en lo particular en un solo acto, al finalizar la discusión de los artículos reservados.

El secretario Víctor Manuel Palacios Sosa:

Por instrucciones de la Presidencia, en votación económica se pregunta a la Asamblea si autoriza se reserve para su votación nominal en lo general y en lo particular en un solo acto, al finalizar la discusión de los artículos reservados.

Los diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Aprobado.

Se autoriza se reserve para su votación nominal en lo general y en lo particular en un solo acto, al finalizar la discusión de los artículos reservados.

El Presidente:

Se han registrado para la discusión de los artículos reservados los siguientes oradores: diputado Ramón Sosamontes Herreramoro, diputado Luis Priego Ortiz, diputado Miguel Hernández Labastida, diputado Florentino Castro López, diputado Alejandro Díaz y Pérez Duarte y diputada Claudia Esqueda Llanes.

En consecuencia, tiene el uso de la palabra el diputado Ramón Sosamontes Herreramoro, del PRD.

El diputado Ramón Sosamontes Herreramoro:

Con su permiso, señor Presidente.

El grupo parlamentario del PRD quiere dejar constancia de su propuesta que haremos a continuación y que nos avala el sentido de nuestra votación final en lo general y ojalá no en lo particular, porque logre pasar nuestra propuesta en particular.

Hemos repetido desde un principio que esta propuesta presentada, de dictamen presentado por la mayoría en la cámara, es inconstitucional y que es el motivo por el cual nos hemos manifestado en contra y votaremos en contra, porque no podemos votar una vez más aquí contra la propia Constitución, no queremos nuevamente dañarla y hacer que una ley secundaria la violente aún más.

El dictamen viola los artículos 35, 41 y 122 de nuestra Constitución, porque pretende limitar desde esta legislación secundaria, los derechos, tanto de los ciudadanos mexicanos, como los de las entidades de interés público, denominadas partidos políticos, y se concreta en el último párrafo de la redacción propuesta para el artículo 123 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, que reza a la letra:

"Los partidos políticos con registro nacional participarán en el proceso de organización y vigilancia para la integración de los consejos ciudadanos, en los términos que disponga la ley que dicte la Asamblea de Representantes del Distrito Federal."

Dicha redacción contradice el articulo 35 constitucional, mismo que establece en su fracción lll, como una de las prerrogativas de los ciudadanos mexicanos, la de asociarse libre y pacíficamente para tomar parte en los asuntos políticos del país.

Por su parte, el articulo 41 de la Constitución también resulta contradicho en sus párrafos segundo y tercero, donde se precisa el papel de los partidos políticos en su doble relación con el Estado y con los ciudadanos.

"Los partidos políticos -dice-, son entidades de interés público. La ley determinará las formas especificas de su participación en el proceso electoral. Los partidos políticos tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida política, contribuir a la integración de la representación nacional, y como organizaciones de ciudadanos, hacer posible el acceso de éstos al poder público, de acuerdo con los programas, principios e ideas que postulan, y mediante el sufragio universal libre, secreto y directo."

Como puede observarse, el espíritu de la Constitución es claro, los partidos políticos son medios ineludibles a la integración de la representación política y el acceso de los ciudadanos al poder público. Esta función, aunque no es un coto cerrado al que nadie más pueda tener acceso, no pueden ser excluidos.

Los ciudadanos desde luego, como lo hemos dicho aquí en nuestras intervenciones, también tienen, si no tienen organización partidaria, o deberían tener, posibilidad de participar, pero sin excluir a los partidos políticos, ni éstos a los ciudadanos .

El artículo 122 también de la Constitución, resulta vulnerado, ya que en su fracción I inciso e, establece a la letra en las últimas tres líneas, que la ley establecerá la participación de los partidos políticos con registro nacional, en el proceso de integración de los consejos ciudadanos

En esta parte en concreto también, nosotros no podemos aceptar una especie de burla, una especie quizá se le podría denominar como uso de una mente perversa que anduvo buscando cómo acomodar esta obligación constitucional y que se le ocurrió de repente decir: ¡Ah, bueno, que los partidos políticos con registro nacional participen, pues, en la vigilancia y organización de las elecciones para integrar los consejos ciudadanos.

Decimos que es burla porque ha sido aceptado por todos en México, en el mundo también, pero aquí también en nuestro país, el que los órganos electorales sean independientes y autónomos, del Gobierno y de los partidos políticos. Está firmado incluso por el presidente Zedillo en los 20 compromisos, la integración de los órganos electorales.

Y aquí nos presenta la mayoría una redacción para dizque cumplir con esa parte constitucional, pero que en realidad la violenta. Nos presenta que podemos participar como los organizadores de esas elecciones los partidos políticos, cuando todos estamos porque se ciudadanicen los órganos electorales, y no tengan ya participación por todas las experiencias negativas que hemos tenido por los partidos políticos.

A contrapelo va esto y nos lo presentan como algo para cumplir efectivamente, según ellos, con esta parte constitucional; la están violentando, violentan efectivamente a la Constitución en el artículo 122 con esta redacción leguleya que nos quieren presentar aquí para cumplir y salir del paso a esta obligación y derecho constitucional.

No puede ser que nosotros, por lo tanto, aprobemos esta violación constitucional. De aprobarse ésta, Podría muy bien ya utilizarse ahora sí sin ningún pretexto el 105, y ahora sí inconformarnos y que la Suprema Corte de Justicia intervenga para componer ese asunto.

Es reconocido por muchos de los que incluso participaron en la redacción, de que se está violentando la Constitución y que es inconstitucional esta parte.

Van aprobarla por mayoría, puede ser, pero ya está el 105, por fortuna, para poder defender a la Constitución, y eso hay que ejercerlo.

Nosotros, si no fuera por este hecho, porque efectivamente como lo hemos dicho, estaríamos, si no estuviera así redactado el 122, que nosotros no aprobamos, nosotros estaríamos porque se ciudadanizaran con los mismos derechos que tiene un partido político los consejos ciudadanos. Pero ahora nos los quieren poner con una violación constitucional y no lo podemos aceptar como partido, no podemos ir más en contra de nuestra Carta Magna, no podemos hacerlo aún más porque estamos debilitando al mismo Congreso de la Unión, debilitando a las instituciones republicanas con una simple salida de pasillos, de redacción, quizá, de alguien por ahí aprendiz de abogado.

No se puede, no se puede permitir, y por eso estamos en contra de esta redacción presentada en el dictamen de la mayoría.

Nosotros queremos subrayar que no ha sido el debate de hoy, en sus más de nueve horas que tenemos aquí, discutido a fondo las reforma del Distrito Federal, se ha exagerado mucho a partir de consejos que pueden dejar de existir en 1997 si se cumple con el punto de acuerdo anterior que hemos firmado . Pueden ser consejos que terminen efectivamente como la última experiencia, primera y única experiencia, porque pasaríamos, ojalá, a las experiencias de sus cabildos plenamente con todas las facultades y no como parece ser con la argumentación de los que han apostado a favor de ella, de una especie de consejos consultivos mejorados y con algunas ciertas facultades.

Tenemos que cumplirle a la capital. El debate por la ciudad democrática aún está pendiente, no lo hemos dado a fondo, no lo hemos dado con toda la riqueza que aquí mismo desde esta tribuna se ha hecho en otras legislaturas y no solamente en otras legislaturas sino incluso desde el siglo pasado.

No merece la ciudad de México que simplemente después de discutir tanto, salgamos con consejos consultivos, ciudadanos sin la posibilidad de que lo sean realmente, sin conocer incluso la carta de intención siquiera de la ley de participación ciudadana que vayan a aprobar también, quizá por mayoría, en la Asamblea de Representantes y que a lo mejor sea la que meta los candados múltiples para que esos consejos ciudadanos pues queden, ojalá y no de remedo de consejo consultivo, juntas de gobierno, presidentes de colonias, manejados al antojo de los delegados y del regente en turno del que esté ahí.

Sigue pues pendiente el gran debate por la ciudad de México, por su democratización plena, a fondo, de raíz y no simplemente parchecitos. Nosotros queremos proponer, de acuerdo con toda esta argumentación, que en lugar de ese artículo 123 que nos presentan y que es violatorio a la Constitución, se dé la posibilidad de que participen los ciudadanos realmente, vecinos de las áreas y también los que tengan partidos políticos, y se retire esa redacción amañada, falsa, vieja, de que los partidos políticos sean los que observen la participación y organicen las elecciones, lo cual sería lamentable que quedara así, porque habría un rechazo generalizado, cuando estamos proponiendo casi por consenso ya, que en esos órganos sean realmente ahí sí ciudadanos para que no sean manejados a los antojos ni siquiera de los partidos o por intereses partidarios.

Proponemos lo siguiente, de acuerdo a nuestro Reglamento:

Modificar el primer párrafo del artículo 123 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal y suprimir el cuarto párrafo del mismo artículo para quedar como sigue:

Artículo 123. Los consejeros ciudadanos serán electos por fórmula integrada por un propietario y un suplente, que en cada área vecinal en que se dividan las delegaciones podrán presentar, para su registro, los ciudadanos vecinos del área y los partidos políticos nacionales en los términos que establezca la ley.

"Cada una de las solicitudes de registro de fórmulas deberá estar avalada por al menos el 4% de los ciudadanos que residan en el área vecina de que se trate, inscritos en el padrón electoral federal. La ley determinará los requisitos que deberá reunir la solicitud para los efectos de la identificación y la comprobación de la residencia de los firmantes, así como los procedimientos de verificación.

No procederá el registro en los casos en que los órganos competentes comprueben irregularidades respecto de la autenticidad de las firmas o de la residencia manifestada en la solicitud. Cada ciudadano tiene derecho de apoyar el registro de una sola fórmula de candidatos que se presenten".

Esta es pues la propuesta y ojalá no por mayorías se violente una vez más la Constitución General de la República. Gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Luis Priego Ortiz, del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Luis Priego Ortiz:

Señor Presidente; señoras y señores diputados:

He escuchado con atención la intervención de todos y cada uno de los diputados que han hecho uso de la palabra, incluido desde luego al señor diputado Ramón Sosamontes, que señala básicamente en su intervención la inconstitucionalidad que conlleva el dictamen que está sujeto a discusión. Estimo personalmente que esta declaración ha sido ampliamente debatida, discutida, como consta a esta soberanía, y por otra parte calificándola de inconstitucional se atreve a hacer una propuesta que quiere que se acepte. Esto revela, señor diputado Sosamontes, una incongruencia que no podemos aceptar.

Ha hablado de que aquí se ha tratado como con una burla, la posición que han asumido los otros partidos. No ha habido en ningún momento burla, ha habido altura, ha habido congruencia en la exposición en el debate.

Por otra parte, finalmente, señala que no ha habido una discusión a fondo y nos ha dicho que hemos discutido más de nueve horas. Ha habido, compañeras y compañeros diputados, desde luego que si una discusión a fondo.

El tema a debate estoy cierto ha sido suficientemente discutido. No obstante, también a pesar del tiempo transcurrido, volviendo al debate deseo resumir. Estamos presenciando, hemos presenciado aquí y ahora un debate histórico, no sólo para la ciudadanía del Distrito Federal, sino para toda la nación.

Los maestros, si, los maestros, han sido muy importantes en la historia de México y para la historia de México, por eso mi partido, el PRI, en la hora de las definiciones a ellos recurre y a ellos seguirá recurriendo. Maestro fue Hidalgo en San Nicolás, maestro fue Juárez en Oaxaca, maestro fue Madero con su obra "La Sucesión Presidencial" en 1910 y particularmente con sus hechos. Yo me pregunto, señoras y señores diputados en este debate histórico, ¿de qué lado estarían Hidalgo, Juárez y Madero?

Ellos, los hombres de la Independencia, de la Reforma y de la Revolución, buscadores de nuevas formas, de nuevas estructuras, de nuevos caminos estarían en favor de los consejeros ciudadanos, efectiva y realmente ciudadanos no partidistas.

Este debate también es histórico, porque deslinda entre los partidos los campos con relación a la ciudadanía, en tanto que sociedad civil, que no necesariamente milite en los partidos políticos. Este debate es histórico, porque define la concesión íntima de los partidos con respecto a la participación de la ciudadanía.

Mientras los priístas nos manifestamos por la plena participación ciudadanía en los campos que definitivamente le corresponden, como es el de los consejeros ciudadanos, otros partidos, con una visión diferente determinan desde ya, dar la batalla para el poder; es decir, al margen de los consejos ciudadanos se quiere señalar que mañana el poder les pertenecerá; eso creen, no será así. Luego entonces lo que está en juego para estas concepciones distintas es el poder y no la participación ciudadana en los consejos que les corresponden.

A continuación, resumiendo, deseo enumerar algunos argumentos, algunas consideraciones en favor de las candidaturas ciudadanas para la elección de los consejeros ciudadanos:

Primero: como su nombre lo indica, los consejeros ciudadanos deben representar a la ciudadanía que hoy mayoritariamente no milita en partido político alguno.

Segundo: los consejos ciudadanos no son, señoras y señores diputados, un espacio de poder, sino de consulta y participación, pues los partidos políticos están representados en la asamblea legislativa del Distrito Federal.

Tercero: nadie, absolutamente nadie, tendrá mayor compromiso con la ciudadanía, que un vecino que vive diariamente los problemas de su barrio, de su colonia, de su comunidad, más allá de las disputas entre los partidos políticos.

Cuarto: la urbe más poblada del mundo, con sus miles y miles de problemas, con su multiplicación incesante, requiere, exige mayor participación de la ciudadanía en la resolución de conflictos comunes, ya que por una parte si la autoridad administrativa y la Asamblea Legislativa deben cumplir con su deber, los ciudadanos por otra parte, deben participar vigilando y proponiendo soluciones a sus problemas cotidianos.

Quinto: la aparición de organizaciones no gubernamentales y su peso específico en la solución de sus problemas, así como la mayor información y participación de los ciudadanos que no pertenecen a partido alguno, debe considerarse como un factor preponderante en la apertura a la ciudadanía, de los consejos que le son propios.

Sexto: la Constitución mexicana señala a los partidos políticos como entidades de interés público, como la vía para que los ciudadanos accedan al poder público. Sin embargo, es evidente que la ciudadanía sin partido exige espacios para vigilar al poder público y a la vez señalar propuestas conjuntas de solución a la problemática urbana. Es decir, los nuevos tiempos exigen corresponsabilidad entre Gobierno, partidos políticos y ciudadanos.

Séptimo: no arrebatemos a los ciudadanos la oportunidad histórica de participar al margen de los partidos: recordemos el plebiscito del 21 de marzo de 1923. Ustedes, señoras y señores diputados de la fracción parlamentaria del PRI en el Distrito Federal, tienen la razón, la razón histórica está de su parte, tampoco están solos, la fracción parlamentaria de nuestro partido a plenitud, los apoya.

Para terminar, vuelvo a mi pregunta: ¿dónde estarían aquí, ahora, Hidalgo, Juárez y Madero? Desde luego estoy consciente que estas figuras de nuestra historia no pertenecen solamente a nosotros los priístas. Pero también estoy consciente que mi partido, el PRI, es el que a pesar de nuestros errores se identifica a plenitud con la línea histórica de los grandes de México: Independencia, Reforma y Revolución. La respuesta es clara, Hidalgo, Juárez y Madero estarían como estamos nosotros, porque ha llegado el momento por la apertura de las puertas a la participación de los ciudadanos en los consejos.

Por todo ello, como diputado del partido en el poder, del partido que se podría pensar que desea mantener el monopolio del poder, hoy demuestra lo contrario; les pido, señoras y señores diputados, su voto en favor del dictamen sujeto a debate. Esta es la opinión de un diputado, mi opinión, que está convencido de que antes de ser miembro de un partido, soy ciudadano. Muchas gracias.

El Presidente:

En uso de la palabra, el diputado Miguel Hernández Labastida.

El diputado Ramón Miguel Hernández Labastida:

Señor Presidente; señores diputados:

Es en verdad tarde, un poco tarde, pero es necesario reiterar lo que hemos estado repitiendo durante todo el día, porque tal parece que estamos en una discusión de sordos. Estamos de acuerdo que son posiciones diferentes, puntos de vista diferentes, pero ante hechos tan evidentes de anticonstitucionalidad, creo que sí debemos de hacer un alto en el camino y pensar verdaderamente la decisión que se va a tomar. Ya el diputado Sosamontes mencionó tres de los cuatro artículos que en nuestra opinión son anticonstitucionales:

El 35 constitucional, porque se está conculcando los derechos de los ciudadanos. El 41 constitucional, que está conculcando los derechos de los partidos políticos y el 69 y 122, el derecho de iniciativa.

Desde que se expuso la proposición de moción suspensiva y mencionamos nuestro voto particular, dimos a conocer: número uno, que no había iniciativa más que para fijar la fecha, el cambio de fecha, modificación en el artículo 125 o en su caso, el transitorio que se propone.

En otro aspecto que mencionamos, es que ni en el 122, ni el 69, que no fueron ejercidos para modificar los artículos 123 y 125, han sido respetados, porque no hubo iniciativa; ya cuando nos preguntaban que entonces cómo le íbamos a hacer si en el caso concreto se llegaba a algún acuerdo, nosotros proponíamos que se elaborara una iniciativa para que ésta a su vez fuera discutido de acuerdo con el procedimiento establecido tanto por la Ley Orgánica como por el Reglamento que nos rige.

En consecuencia, no estuvimos facultados, las comisiones unidas, por más argumentos y el articulado que nos mencionan, el 42, el 43, el 48 y el 56, nada tienen que ver con haber elaborado este dictamen indebidamente. Así como tampoco los artículos 65, 87 y 88 del Reglamento que para nada facultan a las comisiones, en un momento dado, a de un ordenamiento, de una disposición, de una solicitud de la Asamblea y de una convocatoria enviada por la Comisión Permanente y en el que aquí se ha hecho al respecto "guaje" un poco en la discusión los diputados que no quisieron escuchar la exposición de motivos de dicha convocatoria y además los discursos tanto de los legisladores del partido oficial como del Partido Acción Nacional, en donde en la Comisión Permanente siempre estuvieron mencionando la única intención de modificar el estatuto en lo que se refería a las fechas.

Yo sí estoy de acuerdo que dijera "las modificaciones", porque son dos fechas: es la fecha de elección y es la fecha de instalación. Entonces sí se estaban modificando dos fechas. Pero lo que no podemos aceptar es que en un momento dado, en el curso de la discusión se pretenda partir de una premisa falsa. De pretender enfrentar a los ciudadanos con los partidos políticos. Por una sencilla razón: los ciudadanos están integrados en los partidos políticos y los partidos políticos no pueden estar sin ciudadanos. Y estamos de acuerdo: no todos los ciudadanos forman parte de partidos políticos.

En las discusiones y pláticas que nosotros estuvimos sosteniendo con diferentes dirigentes del partido oficial, compañeros diputados, aceptamos la composición mixta de ciudadanos con partido y ciudadanos independientes.

De tal forma que yo creo que sí es necesario que de una vez por todas se deje de partir de la premisa falsa de que nosotros por ningún motivo estuvimos aceptando la participación de los ciudadanos.

Ya se hizo, el diputado Priego Ortiz hacía la apología de los ciudadanos y qué bueno, porque ellos son los que le dan vida a los partidos políticos.

Ya la Constitución en el párrafo tercero, Constitución General de la República, establece a los partidos políticos, aparte de ser organizaciones de interés público, instituciones de interés público, los vínculos, el vehículo, el medio, la vía de acceso de los ciudadanos al poder.

En consecuencia, encontramos que no sólo es la Constitución General de la República quien así lo visualiza. Si nos vamos al derecho comparado, en Argentina se establece cómo la representación popular se establece vía los partidos políticos y como se establecen convenios de las organizaciones que no son partidos políticos, organizaciones ciudadanas, cómo pueden hacer frentes comunes con los partidos políticos.

En Colombia, se garantiza la formación de partidos y movimientos políticos, porque consideran que es la única forma que puede garantizarse a los ciudadanos el acceder a candidaturas

En la República de Chile, se establece igual el plebiscito y la elección a través de los partidos políticos, en tanto éstos no pretendan monopolizar la participación ciudadana.

En Honduras, se establece como derecho público la participación política de los ciudadanos, a través de los partidos políticos.

En Perú, la participación política que establece y refleja el pluralismo democrático ejercido a través de la participación ciudadana, para postular candidaturas, tanto partidistas como no partidistas, es a través de estos partidos políticos

En Uruguay, se establece a los partidos políticos como adalides de la libertad y de la democracia, a través de los cuales los ciudadanos lucharán por la misma.

En Venezuela, la asociación en partidos es para participar en la orientación política nacional y acceder al poder.

Y nos vamos a Europa. Lo mismo en Alemania, España, Francia, Italia, Portugal etcétera, se refleja a los partidos políticos integrados por ciudadanos. No son masas amorfas, ciudadanos, al igual que los que no tienen partidos. Y aquí cabe la pena reflexionar de que en un momento dado, nosotros no podemos aceptar esa falsa premisa de enfrentar a los integrantes del partido con los ciudadanos que no tengan partido, son los partidos los primeros en representar a la ciudadanía y en respetar los derechos de los ciudadanos.

Pero hay algo más que también se ha estado mencionando: el pretender minimizar, podríamos decir, vaciar de contenido al consejo de ciudadanos, al pretenderlo hacer y reflejar exclusivamente como una organización representativa de vecinos y de participación ciudadana. tal como lo establece la Constitución.

Pero si nosotros nos vamos a lo que establece la misma Constitución y lo que establecía el mismo Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, la organización de la representación vecinal se daba al surgir los candidatos de partido o sin partido, a través de áreas vecinales y la participación ciudadana se obtenía a través de la realización de las elecciones con candidatos de partidos o sin partidos.

En tal virtud, nosotros no aceptamos que estos órganos de gobierno sean minimizados en sus funciones, porque si analizamos lo que establece el artículo 129 del Reglamento, pero el 122 de la Constitución, pues las facultades de gestión, supervisión, evaluación, consulta y aprobación de programas de administración pública del Distrito Federal a nivel delegacional, señores, son acciones de autoridad. En tal virtud nosotros consideramos que es indebido pretender minimizar y vaciar de contenido a estos órganos, porque en última instancia ¿qué es lo que estamos obteniendo?, simple y sencillamente que nos estamos equivocando de lugar.

Si analizamos nosotros el artículo 132 de la ley, del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, verán ustedes que todo este esfuerzo y todo este esmero que han tenido para lograr la participación ciudadana, pues es materia de la Asamblea de Representantes. Ya en el artículo 132 del estatuto se establece: "La Ley de Participación Ciudadana regulará la organización, el funcionamiento y la elección de otros órganos de representación vecinal, así como su coordinación con los consejos de ciudadanos".

Estamos visualizando, señores diputados, un órgano de autoridad con otros órganos de representación vecinal, al cual ustedes pretenden reducir esta organización de consejos ciudadanos .

En tal virtud, nosotros consideramos que es indebido plantear estas reformas en estos momentos y que si se quieren realizar dichas reformas, deberá de hacerse, deberá realizarse en otra instancia. Por lo que proponía y estamos de acuerdo el diputado Sosamontes, el de integrar a los ciudadanos sin partido, independientes y a los partidos políticos nacionales, en la formulación de candidaturas en los consejos vecinales, en los consejos de ciudadanos; creemos que sería idóneo, pero no en este momento. Muchas gracias.

El Presidente:

Quisiera aclarar a la Asamblea que esta Presidencia no ha estado midiendo el tiempo para los señores oradores que pidieron la palabra para hacer sus proposiciones. Sin embargo, quiero recordarles a éstos el contenido del artículo 103.

Tiene la palabra el diputado Florentino Castro López, del Partido Revolucionario Institucional.

El diputado Florentino Castro López:

Con su permiso, señor Presidente; compañeras; compañeros diputados:

Quisiéramos, a estas alturas del debate, reconocer que no hemos estado, diputado Labastida, en un diálogo de sordos, no lo estuvimos antes, usted fue un diputado que se distinguió en las mesas previas que no tuvieron acuerdo, de no estar en un diálogo de sordos. Reconocemos su trabajo para que pudiéramos conciliar las posiciones de nuestro partido y del PAN. Desgraciadamente esto no sucedió y estamos hoy aquí con posiciones distintas pero no estamos en una posición de sordos. Fuera y dentro de esta cámara hemos hecho un esfuerzo para convencerlos de que nosotros tenemos razón, un esfuerzo honesto igual que el que ustedes han hecho y que ahorita lo veremos en la votación.

Esta sesión difícilmente pudiera haber sido una sesión de trámite, una sesión de diálogo de sordos, cuando fuimos capaces los cuatro partidos de firmar un punto de acuerdo donde se establecen siete puntos básicos que nos permitirán, si somos capaces de cumplirlos, un avance en la democracia de la ciudad.

Quisiéramos reconocer aquí también la valentía de la bancada de Acción Nacional y de su coordinador, de firmar aquí frente a todos un punto de acuerdo que originalmente se había manifestado desacuerdo en la firma. Me parece que este resultado por sí sólo justificaría esta larga jornada y estos más de 70 oradores.

No estamos sordos frente a ningún partido, mucho menos frente a diputados congruentes, negociadores y expertos, como ustedes; sin embargo, quisiéramos reiterar que en ninguna parte de la propuesta priísta pensamos enfrentar partidos con ciudadanos ni tampoco deslegitimar a los partidos, mal lo haríamos los miembros del partido mayoritario; la propuesta priísta señor diputado, lo que busca es definir los distintos espacios, los distintos niveles de participación .

La ciudad de México, si logramos, si avanzamos y encontramos fórmulas de elección directa del gobernante de la ciudad, éste será el más grande espacio que en términos ejecutivos tengan los partidos políticos.

Esta cámara seguirá siendo por mucho tiempo en materia federal, competencia para la ciudad y también foro de los partidos políticos, lo será junto con el Senado, seguramente.

La Asamblea de Representantes si avanzamos será congreso local de los capitalinos y espacio de los partidos políticos. Lo que hoy estamos haciendo, lo que hoy estamos proponiendo, es un espacio para los ciudadanos con o sin partido, para que discutan los temas diarios, los que tienen qué ver con su vida cotidiana. Los que hemos tenido experiencia del otro lado de la mesa, de haber sido autoridad en las delegaciones, hemos tenido que recurrir a mesas no partidistas para desatorar problemas por ejemplo el de la vivienda y otros... donde la bandera política genera que los unos critiquen el proyecto cuando es de los contrarios.

La Asamblea de Representantes, tiene mucha experiencia en este sentido y aquí hay asambleístas del Partido Acción Nacional y del Partido de la Revolución Democrática, de esfuerzos que se hicieron para operar la ciudad con posiciones no partidistas. Los consejos ciudadanos los priístas queremos que sean un espacio de los ciudadanos, pero no queremos limitar, ni enfrentar a ciudadanos y partidos.

En esa sesión en la que fuimos capaces de firmar siete puntos de acuerdo, los priístas hacemos un llamado respetuoso a todos los partidos, particularmente al Partido Acción Nacional, para que rectifique, para que recapacite su posición. No perdamos la oportunidad de abrirle un espacio a los vecinos, a los capitalinos, para que discutan sus cosas con la autoridad, para que las discutan sin la interferencia de los partidos políticos, para que hablen como vecinos, para que resuelvan como tales.

Ojalá que así como firmó el líder de la bancada panista aquí, a última hora, los siete puntos de acuerdo, pudieran también rectificar su voto y pudiéramos hoy salir con un acuerdo unánime y decirles a los ciudadanos que aquí no hubo ningún partido que les bloqueara el acceso a discutir las cosas que les corresponden en la ciudad de México. Muchísimas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra el diputado Alejandro Díaz y Pérez Duarte, del Partido Acción Nacional.

El diputado Alejandro Díaz y Pérez Duarte:

Con su permiso, señor Presidente; señoras y señores diputados:

Nuestra objeción es al artículo 10. del decreto y en especial al artículo 123 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal. Aquí se han manejado ya varios argumentos, varios puntos, entre ellos algunas violaciones constitucionales, pero hay varias cosas que no se han dicho.

La primera, que hay un fortalecimiento de la simulación. Estamos diciendo que no van a participar los partidos políticos y yo quiero ver quienes van a ser los primeros que van a estar apoyando a sus candidatos, que aunque no sean tras las siglas, sí van a tener el dinero, la logística y posiblemente hasta el apoyo de las delegaciones.

Para reunir 1 mil firmas para un ciudadano común y corriente de personas que ni viven en su demarcación, va a ser un trabajo bastante difícil, que podrá ser facilitado seguramente a través de los partidos políticos. Es un error pensar en que la simulación sustituya el trabajo que deben tener los partidos políticos, pero es su posición.

El segundo problema que tiene, es que estamos dándole a los ciudadanos del Distrito Federal la misma solución que tienen los pueblos que no son cabeceras municipales. Cualquier pueblo que es municipio, tiene un ayuntamiento, tiene un cabildo y tiene una autoridad que le rinde cuentas a los ciudadanos; en los pueblos que no son cabecera, hay un delegado que en algunos estados es electo y en otros es designado, pero que no tiene ese comportamiento, esa identificación con los electores, sino más bien es casi un apéndice del que tiene la administración municipal. Así va a pasar en el Distrito Federal con esta medida.

Pero el tercer punto me parece que quisiera resaltarlo. Con la forma en que está previsto hacer el registro de las candidaturas para consejeros ciudadanos, se está cayendo en una violación al Código Penal, concretamente al artículo 403 del Título Vigesimocuarto y que dice: "se impondrán de 10 a 100 días multa y prisión de seis meses a tres años a quien:

Inciso 11. Obtenga o solicite declaración firmada del elector, acerca de su intención o el sentido de su voto, o bien que comprometa el voto mediante amenaza o promesa."

Señores, la forma en que se está pidiendo se haga el registro de los candidatos a consejeros ciudadanos, está en abierta violación al Título Vigesimocuarto del Código Penal, que se refiere a delitos electorales.

Yo creo que entre todas las cosas que pensaron los señores autores de este decreto, no pensaron en esta violación al Código Penal y entonces cada uno de los candidatos ciudadanos que vayan a ser inscritos, por ese solo hecho se hacen acreedores a la sanción de 10 a 100 días multa y a prisión de seis meses a tres años

Yo creo que esta contradicción, este problema adicional todos los demás que se han manejado aquí, tiene que ser resuelto de alguna manera, pero evidentemente la más sencilla en este momento es que tenemos que votar en contra de este dictamen. Muchas gracias.

El Presidente:

Tiene la palabra la diputada Claudia Esqueda Llanes, del Partido Revolucionario Institucional.

La diputada María Claudia Esqueda Llanes:

Gracias, señor Presidente:

En atención a la Asamblea trataré, al igual que el diputado que me antecedió en la palabra, Alejandro Díaz y Pérez Duarte, de ser igualmente breve.

El hablaba de tres puntos muy en forma clara, que oponía en contra toda una discusión que se ha venido dando a lo largo de muchas horas. Si las cuentas no me fallan, creo ser el orador número 75 y esto es muy difícil para todos los señores diputados; sin embargo, quisiera dar contestación puntual a cada uno de los puntos que él señaló.

En cuanto a la situación de que se fortalecería la simulación, porque los partidos políticos tuviéramos la capacidad de apoyar las candidaturas ciudadanas para integrar este consejo, creo que ya se había vertido a lo largo del debate algún señalamiento de este tipo, en donde algún compañero diputado de mi fracción señalaba justamente que en el fondo no estábamos tan desligados los partidos políticos de las propuestas ciudadanas que en forma directa se hicieran, y esto creo que para todos es muy claro y no es discutible, no se trata de una simulación, se trataría, en su caso, de una situación muy válida, porque como algún compañero diputado también de la oposición lo señaló, aquí los ciudadanos no tendrían que ser necesariamente apartidistas, consideramos que hay ciudadanos que pueden no militar en algún partido político, pero hay muchos ciudadanos que sí militan en los partidos políticos, entonces no es condición no ser militante para poder contender en este tipo de elección.

La solución, hablaba él, como segundo punto, al Distrito Federal que se nos podría convertir estos consejeros ciudadanos como los delegados que existen en los Pueblos que no son cabeceras municipales. Yo creo que a lo largo de todas estas horas de debate esto ha quedado completamente claro, el consejo ciudadano tiene por fin la posibilidad de esa misma ciudadanía, de encontrar un órgano de representación real, directa en el que ellos mismos, los ciudadanos, podrán encontrar la forma de gestionar, de supervisar las gestiones de la autoridad.

Volvemos a insistir en que el consejo no se trata de un órgano de poder público o administrativo, se trata como claramente está señalado, de ciudadanos mismos que se preocuparán por velar y por vigilar que sus propios intereses sean atendidos, entonces es muy difícil que podamos caer en esta figura, como el diputado Pérez Duarte lo señalaba.

Por último, la cuestión del registro de candidaturas, que si se tratara de una violación al Código Penal en su artículo 403 que habla de delitos electorales. Yo recordaría con toda atención a mi compañero diputado, que si hablamos de un Código Electoral, que si hablamos de delitos electorales señalados en el Código Penal, tiene que haber una correlación indiscutible con este Código de Procedimientos Electorales y en este caso no estamos frente a una elección ni de representantes populares, ni de nada que se le parezca, sino de una figura muy especial, muy nueva en la que no puede haber supuestos que caigan dentro de una calificación o de un tipo penal señalado específicamente en correlación a un Código de Procedimientos Electorales.

Por lo tanto, después de tantas horas de discusión y de una final discusión en lo particular, a mi juicio extremadamente extensa, porque volvemos a hablar de la incongruencia de la inconstitucionalidad del asunto que se ha venido planteando desde la propia fundamentación del dictamen y la fijación de posiciones de cada uno de nuestros partidos políticos aquí representados, ha quedado muy claro cuál es la postura nuestra en donde no encontramos tal inconstitucionalidad y finalmente reiteraríamos dónde está la congruencia al hacer propuestas de una supuesta inconstitucionalidad, si finalmente esas propuestas volverían a caer en la propia constitución, en el marco actual.

Por lo tanto, yo invito a que si fuera posible, con esto demos fin al debate, un debate muy interesante, muy importante y de trascendencia nacional, no sólo para la ciudad de México, y les invito a que sometamos a votación el presente dictamen. Gracias

El Presidente:

Ha terminado la lista de oradores. Consulte la Secretaría a la Asamblea, si se encuentran suficientemente discutidos los artículos reservados.

El secretario Gerardo Ordaz Moreno:

Por instrucciones de la Presidencia, en votación económica, se pregunta a la Asamblea si se encuentran suficientemente discutidos los artículos reservados.

Los diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Suficientemente discutido, señor Presidente.

El Presidente:

Esta soberanía autorizó la votación en un solo acto, en lo general y en lo particular de este dictamen. Por economía procesal se propone se incluyan en la votación las proposiciones derivadas de los artículos reservados.

Consulte la Secretaría a la Asamblea si autoriza que la votación en un solo acto sea en lo general, en lo particular y de las proposiciones.

El secretario Gerardo Ordaz Moreno:

En votación económica, se pregunta a la Asamblea si se autoriza que las tres votaciones sean en un solo acto.

Los diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo...

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Se autoriza que las tres votaciones sean en un solo acto.

El Presidente:

Proceda la Secretaria a recoger la votación nominal en lo general, en lo particular, y de las proposiciones, en un solo acto.

El secretario Gerardo Ordaz Moreno:

Se va a proceder a recoger la votación nominal en lo general, en lo particular y de las proposiciones, en un solo acto.

Se solicita a la Oficialía Mayor haga los avisos a que se refiere el artículo 161 del Reglamento Interior.

El secretario Víctor Manuel Palacios Sosa:

La votación fue de la siguiente manera: en lo general y en lo particular se emitieron 267 votos en pro y 111 votos en contra.

Por la propuesta del PRD, 36 votos en pro y 341 votos en contra.

El Presidente:

Aprobado en lo general y en lo particular por 267 votos.

Aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto, que reforma el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.

El secretario Víctor Manuel Palacios Sosa:

Pasa al Senado, para los efectos constitucionales.



RECESO

El Presidente (a las 23:30 horas):

En virtud de que el Senado de la República tendrá que dictaminar y, en su caso aprobar el proyecto de decreto que reforma el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, se declara un receso hasta el próximo jueves 25 de mayo a las 17:00 horas, y se cita a sesión de Congreso General, el mismo 25 de mayo a las 18:00 horas.

Receso.

Presidencia del diputado Miguel Angel lslas Chío

El Presidente ( a las 17:37 horas del día 25 de mayo):

Se reanuda la sesión.



MINUTO DE SILENCIO

El Presidente:

Tengo la pena de participar que el día de ayer, 24 de mayo, falleció nuestro compañero el diputado Julián García Noriega, del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional.

Ruego a los presentes ponerse de pie, para guardar un minuto de silencio en su memoria.

(Minuto de silencio.)

En el uso de la palabra el diputado Ricardo García Cervantes, coordinador del Partido Acción Nacional, en relación al fallecimiento de nuestro compañero Julián García Noriega.

El diputado Ricardo Francisco García Cervantes:

Señor Presidente: Agradeciéndole a nombre del grupo parlamentario de Acción Nacional la solidaridad y el respeto mostrado por nuestro compañero al solicitar un minuto de silencio.

Señoras y señores diputados:

Hoy no vengo a debatir con ustedes ni a rebatir sus argumentos, hoy vengo a este pleno en representación de mi grupo parlamentario a dejar un testimonio vigoroso sobre nuestra fe en la vida que no pasa y sobre la vida de un compañero diputado cuya carrera en este mundo ha llegado a su término.

Vengo respetuosamente a hilvanar un pensamiento sobre Julián García Noriega, diputado tamaulipeco que el día de ayer fue al encuentro definitivo de todo hombre. Nosotros creemos que Julián ha iniciado ayer su verdadera vida, ya no será más un hombre en búsqueda, en diálogo como todos nosotros sus compañeros diputados; ahora, y así lo esperamos, él ya contempla la verdad plena, sin oscuridades y sin angustias; quien lo llamó a la vida, salvándolo de la nada y dándole vida, salud y fuerza para luchar día a día por constituir un ámbito de verdad para sí, para los suyos y para la niñez tamaulipeca, le ha hecho sentir su voz cariñosa de padre y lo ha llevado a su lado como ha prometido a quienes le sirven. Y Julián, le sirvió con su entrega generosa y constante, propició en los niños y jóvenes la adquisición de nuevos conocimientos y el dominio de la palabra, vehículo de comunicación e interrelación fecunda.

Julián como maestro se esforzó en alimentar a la niñez con el suculento pan de la verdad; como ciudadano participó con entusiasmo en la siembra de libertad y justicia, asumiendo responsablemente la tarea política en un ambiente difícil como el de su región natal.

Su veracidad, su fortaleza y su prudencia le permitieron no sólo participar, sino hasta encabezar el esfuerzo ciudadano en Vallehermoso, Tamaulipas. El, como todos los militantes de Acción Nacional, pretendió redefinir la ciudad sobre los muros sólidos, con cimientos de solidaridad, por eso se asumió como parte viva y activa de su comunidad.

El hizo de su existencia un servicio a sus semejantes, por eso cuando ya se había jubilado no se retiró a disfrutar el descanso merecido, sino que quiso hacer de su vida un fermento de comunidad, y así como el fermento se hace uno con la masa, él se hizo uno con su comunidad y con vida sencilla fue transformando su ambiente. Como culminación de ese proceso él llegó a este Palacio Legislativo cargado de ilusiones y animado a servir.

Como buen sembrador, oteaba el horizonte, revolvía la tierra para prepararla y arrojar la semilla de su palabra, y de su juicio y de su razonamiento. A esta tarea estaba dedicado cuando el viñador apareció en su horizonte y lo llamó a contemplar desde las alturas el trabajo de' sus compañeros diputados; seguiremos realizándolo, mientras no seamos convocados como él, a dar cuenta de nuestra administración

Julián, que la luz eterna te ilumine y que tú intercedas y nos acompañes. Muchas gracias.



COMISIONES REGLAMENTARIAS

El Presidente:

La mesa directiva con fundamento en el artículo 11 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, designa a las siguientes comisiones reglamentarias:

Para participar que la Cámara de Diputados cerró su primer periodo de sesiones extraordinarias del segundo receso del primer año de ejercicio de la LVI Legislatura.

Al Presidente de la República, los integrantes de la mesa directiva: Luis Priego Ortiz, María Cristina Díaz Salazar, Rodolfo Elizondo Torres, Netzahualcóyotl de la Vega García, Crisóforo Salido Almada, Abelardo Carrillo Zavala, Serafín Núñez Ramos, Virginia Hernández Hernández, Ramón Cárdenas Gudiño y Sergio Ramírez Vargas.

A la Suprema Corte de Justicia: Rodolfo González Macías, Víctor Alvarez Trasviña, Patricia Garduño Morales, Liberato Montenegro Villa, César Chávez Castillo, Adolfo Ramón Flores Rodríguez, Joaquín Vela González, Ezequiel Espinosa Mejía, Nohelia Linares González, Emilio Solórzano Solís, Martín Longoria Hernández y Salvador Martínez Della Rocca.

A la Cámara de Senadores: Claudia Esqueda Llanes, Prisciliano Gutiérrez Hernández, Salvador Fernández Gavaldón, Josué Valdés Mondragón, Ramón Sosamontes Herreramoro, Francisco Domínguez García, Joaquín Vela González, Alejandro Torres Aguilar, Gabriel Llamas Monjardín, Fernando Cruz Merino y Francisco Curi Pérez Fernández.

A la Asamblea de Representantes del Distrito Federal, I Legislatura, los siguientes diputados: Jaime del Río Navarro, Joaquín Rodríguez Lugo, Jorge Catalán Sosa, Rene Arce Islas, Eliezar García Sáenz, Oscar González Yáñez, Jorge de Jesús Castillo Cabrera, Miguel Acosta Ruelas, Marina Blanco Casco y Leticia Burgos Ochoa.



AGRADECIMIENTOS DE LA PRESIDENCIA

El Presidente:

Compañeros diputados: Quiero a nombre de la mesa directiva agradecer de manera muy especial, por el trabajo desarrollado en este periodo extraordinario, por el que fuimos convocados por la Comisión Permanente.

Es importante resaltar que encontramos en los miembros de la mesa directiva de las cuatro fracciones parlamentarias representadas en esta cámara, apoyo, entendimiento y búsqueda y construcción de consensos.

Nos dimos cuenta que en la medida en que el diálogo, la comunicación y la forma de trabajar de manera coordinada la vamos construyendo entre todos, de esta forma y de esta manera, avanzamos, enriqueciendo el proyecto democrático de nación, en el que estamos involucrados todos los mexicanos.

Agradecemos de manera muy especial a los líderes de las fracciones parlamentarias, a los compañeros diputados quien con respeto, orden y atención, trabajaron en el desarrollo de estos trabajos.

A los medios de comunicación que siempre estuvieron al pendiente del desarrollo de sus trabajos, y que a través de las publicaciones y de las informaciones que ellos daban, permitieron que la ciudadanía y la sociedad mexicana estuviera informada de manera veraz de tan importante legislativo que aquí estuvimos desarrollando .

Al personal de apoyo técnico y administrativo. A todos aquellos que hicieron que este periodo extraordinario, fuera no solamente importante por la calidad de sus trabajos, sino importante por la calidez con que se pudieron desarrollar. A todos ustedes, muchas gracias.



DECLARATORIA DE CLAUSURA

El secretario Gerardo Ordaz Moreno:

Se ruega a los presentes ponerse de pie.

El Presidente:

"Hoy 25 de mayo de 1995, la Cámara de Diputados de la LVI Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, declara formalmente terminados sus trabajos correspondientes al primer periodo de sesiones extraordinarias del segundo receso del primer año de ejercicio."



ACTA DE LA PRESENTE SESION

El secretario Sergio Inocencio Ramírez Vargas:

Se va a proceder a dar lectura al acta.

«Acta de la sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, celebrada el martes veintitrés de mayo de mil novecientos noventa y cinco, correspondiente al Primer Periodo de Sesiones Extraordinarias del Segundo Receso del Primer Año de Ejercicio de la Quincuagésima Sexta Legislatura.

Presidencia del diputado Serafín Núñez Ramos

En la capital de los Estados Unidos, siendo las once horas con cincuenta y siete minutos del martes veintitrés de mayo de mil novecientos noventa y cinco, con una asistencia de trescientos cincuenta y tres diputados, el Presidente declara abierta la sesión

La Secretaría da lectura al orden del día y al acta de la sesión anterior, que sin discusión se aprueba en sus términos en votación económica

En virtud de que el dictamen de las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y del Distrito Federal, con proyecto de decreto que reforma el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, ha sido impreso y distribuido entre los señores diputados, la Asamblea le dispensa la segunda lectura.

Solicita y se concede el uso de la palabra a la diputada María del Carmen Segura Rangel, del Partido Acción Nacional, quien a nombre de su grupo parlamentario presenta moción suspensiva.

En contra de la moción, hace uso de la palabra el diputado Dionisio Eduardo Pérez Jácome, del Partido Revolucionario Institucional y la Secretaría recoge la votación nominal solicitada por la diputada Segura Rangel, misma que arroja el siguiente resultado: setenta y nueve votos en pro y doscientos cincuenta y dos en contra. Se desecha la moción suspensiva.

El Presidente concede el uso de la palabra al diputado José Eduardo Escobedo Miramontes, del Partido Revolucionario Institucional, quien a nombre de las comisiones, fundamenta el dictamen y, durante su intervención, es interrumpido por el diputado Kurt Antonio Thomsen D'Abbadie, quien solicita que se dé lectura a diversos documentos y así se hace.

Para rectificar hechos, solicita el uso de la palabra el diputado Manuel Marcué y Pardiñas, del Partido de la Revolución Democrática, quien da lectura a un discurso pronunciado por un miembro prominente de su partido en otra ocasión.

El Presidente concede el uso de la palabra al diputado Jorge Andrés Ocejo Moreno, del Partido Acción Nacional, quien recuerda los ordenamientos del artículo veintidós del Reglamento Para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y al termino de su intervención el Presidente hace aclaraciones y acepta la moción presentada.

Para presentar los votos particulares de sus respectivos grupos parlamentarios, se concede el uso de la palabra a los diputados Francisco José Peniche y Bolio, del Partido Acción Nacional y Graciela Rojas Cruz, del Partido de la Revolución Democrática.

Al finalizar el diputado Peniche y Bolio, pasa a la tribuna, para rectificar hechos, el diputado Manuel Marcué y Pardiñas.

Para fijar las posiciones de sus respectivos grupos parlamentarios, hacen uso de la palabra los diputados: Oscar González Yañez, del Partido del Trabajo; René Arce Islas, del Partido de la Revolución Democrática y Patricia Garduño Morales. del Partido Acción Nacional.

A fin de rectificar hechos o contestar alusiones personales, hacen uso de la palabra los diputados: René Arce Islas, del Partido de la Revolución Democrática; Jaime Cleofas Martínez Veloz, del Partido Revolucionario Institucional; Alejandro González Alcocer, del Partido Acción Nacional; Florentino Castro López, del Partido Revolucionario Institucional; Ramón Miguel Hernández Labastida, del Partido Acción Nacional; Rodolfo González Macías, del Partido Revolucionario Institucional, quien contesta a una interpelación de la diputada Rojas Cruz; Gaspar Eugenio Ortiz Walls, del Partido Acción Nacional; Raúl Armando Quintero Martínez, Crisóforo Lauro Salido Almada y Víctor Manuel Quintana Silveyra, del Partido de la Revolución Democrática.

Para fundamentar la posición del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, hace uso de la palabra el diputado Jorge Efraín Moreno Collado y para rectificar hechos o contestar alusiones personales, los diputados: Francisco José Peniche y Bolio, del Partido Acción Nacional, en tres ocasiones y en la primera de ellas contesta a una interpelación del diputado Del Río Navarro; Jorge Efraín Moreno Collado, del Partido Revolucionario Institucional; María Teresa Gómez Mont y Urueta, del Partido Acción Nacional; José Eduardo Escobedo Miramontes, del Partido Revolucionario Institucional, en tres ocasiones y entre la primera y la segunda, a solicitud del diputado del Río Navarro, la Secretaría da lectura a la convocatoria de la Comisión Permanente a este periodo de sesiones extraordinarias; y María Guadalupe Cecilia Romero Castillo, del Partido Acción Nacional, quien contesta a una interpelación del diputado Castro López.

A discusión en lo general, hacen uso de la palabra los diputados Marco Antonio Ignacio Rascón Córdova, del Partido de la Revolución Democrática, en contra, y José Rafael Castelazo y de los Angeles, del Partido Revolucionario Institucional, en pro.

Para rectificar hechos o contestar alusiones personales, hacen uso de la palabra los diputados: Gustavo Gabriel Llamas Monjardín, del Partido Acción Nacional, en tres ocasiones; José Rafael Castelazo y de los Angeles, del Partido Revolucionario Institucional, en dos ocasiones; José de Jesús Zambrano Grijalva, del Partido de la Revolución Democrática; Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias, del Partido Revolucionario Institucional, quien contesta a sendas interpelaciones de las diputadas Robles Berlanga y Romero Castillo; María Guadalupe Cecilia Romero Castillo, del Partido Acción Nacional; Raúl Armando Quintero Martínez, del Partido de la Revolución Democrática;

Presidencia del diputado Miguel Angel Islas Chío

Salvador Pablo Martínez Della Rocca, del Partido de la Revolución Democrática, en dos ocasiones y en la segunda contesta a una interpelación del diputado Llamas Monjardín, y Consuelo Botello Treviño, del Partido Acción Nacional.

En pro del dictamen hace uso de la palabra el diputado Carlos Humberto Aceves del Olmo, del Partido Revolucionario Institucional.

Presidencia del diputado Serafín Núñez Ramos

Para rectificar hechos o contestar alusiones personales, se concede el uso de la palabra a los diputados: María del Rosario Robles Berlanga, del Partido de la Revolución Democrática; Carlos Humberto Aceves del Olmo, del Partido Revolucionario Institucional; Gaspar Eugenio Ortiz Walls, del Partido Acción Nacional, quien contesta a una interpelación del diputado Rascón Córdova; Carlos Núñez Hurtado, del Partido de la Revolución Democrática; Javier Viniegra Zubiria, del Partido Acción Nacional y Jorge Kondo López, del Partido Revolucionario Institucional.

En contra del dictamen se pronuncia el diputado José Luis Torres Ortega, del Partido Acción Nacional.

Y para rectificar hechos los diputados: Jaime Mariano del Río Navarro, del Partido Revolucionario Institucional y Manuel Arciniega Portillo, del Partido Acción Nacional, quien contesta a una interpelación de la diputada Licona Spínola.

En pro del dictamen, pasa a la tribuna el diputado Jaime Jesús Arceo Castro, del Partido Revolucionario Institucional.

Rectifican hechos los diputados: Alejandro Díaz y Pérez Duarte, del Partido Acción Nacional; José Carmen Soto Correa, del Partido Revolucionario Institucional; José de Jesús Sánchez Ochoa, del Partido Acción Nacional y Marco Antonio Ignacio Rascón Córdova, del Partido de la Revolución Democrática.

Para hablar en contra del dictamen, pasa a la tribuna el diputado Joaquín Humberto Vela González, del Partido del Trabajo.

Por instrucciones de la Presidencia, se da lectura a un punto de acuerdo, firmado por los representantes de los grupos parlamentarios de los partidos Revolucionario Institucional, de la Revolución Democrática y del Trabajo, en relación con la reforma política del Distrito Federal.

Para rectificar hechos respecto de dicho documento, se concede el uso de la palabra a los diputados: María del Carmen Segura Rangel, del Partido Acción Nacional, quien contesta a una interpelación del diputado Lerdo de Tejada Covarrubias; René Arce Islas, del Partido de la Revolución Democrática; Joaquín Humberto Vela González, del Partido del Trabajo; Juan Nicasio Guerra Ochoa, del Partido de la Revolución Democrática; Ricardo Francisco García Cervantes, del Partido Acción Nacional, quien agrega su firma al punto de acuerdo mencionado; Roberto Rafael Campa Cifrián, del Partido Revolucionario Institucional y Graciela Rojas Cruz, del Partido de la Revolución Democrática.

Termina el debate en lo general, con la intervención del diputado Juan Salgado Brito, del Partido Revolucionario Institucional, quien acepta una interpelación de la diputada Robles Berlanga.

La Asamblea considera suficientemente discutido el dictamen y se reservan, para la discusión en lo particular, los artículos ciento veintitrés y ciento veinticinco.

La Asamblea autoriza que la votación en lo general y en lo particular, se realice en un solo acto, al finalizar el debate de los artículos reservados.

A discusión en lo particular, hacen uso de la palabra los diputados: Ramón Sosamontes Herreramoro, del Partido de la Revolución Democrática, quien se refiere al artículo ciento veintitrés; Luis Priego Ortiz, del Partido Revolucionario Institucional, para apoyar el dictamen; Ramón Miguel Hemández Labastida, del Partido Acción Nacional, quien se refiere a los dos artículos reservados; Florentino Castro López, del Partido Revolucionario Institucional, en apoyo del dictamen; Alejandro Díaz y Pérez Duarte, del Partido Acción Nacional, para referirse a los dos artículos reservados y Claudia Esqueda Llanes, del Partido Revolucionario Institucional, en pro del dictamen.

La Asamblea considera suficientemente discutido el dictamen en lo particular y autoriza que la votación nominal se recoja en lo general, en lo particular y por las proposiciones realizadas por los diputados del Partido de la Revolución Democrática.

Realizado el cómputo correspondiente, la votación arroja los siguientes resultados: en lo general y en lo particular, doscientos sesenta y siete votos en pro y ciento once en contra; por las propuestas del Partido de la Revolución Democrática, treinta y seis votos en pro y trescientos cuarenta y uno en contra.

Pasa al Senado de la República, para los efectos constitucionales.

El Presidente informa que dado que el Senado de la República, tendrá que dictaminar y en su caso aprobar el proyecto de decreto, discutido durante esta sesión, declara un receso hasta el jueves veinticinco de mayo a las diecisiete horas y cita a la sesión de Congreso General, el mismo día, a las dieciocho horas.

A las veintitrés horas con treinta minutos, se inicia el.

Receso.

A las diecisiete horas con treinta y seis minutos del día veinticinco de mayo de mil novecientos noventa y cinco, se reanuda la sesión.

Presidencia del diputado Miguel Angel lslas Chío

El Presidente informa del sensible fallecimiento del diputado Julián García Noriega, del Partido Acción Nacional y se guarda un respetuoso minuto de silencio en su memoria y hace uso de la palabra el diputado Ricardo Francisco García Cervantes, del Partido Acción Nacional, al respecto.

El Presidente nombra a las comisiones reglamentarias, para informar de la clausura de los trabajos de este periodo de sesiones extraordinarias.

El Presidente agradece el apoyo recibido para el buen desempeño de los trabajos realizados.

Puestos todos de pie, el Presidente declara:

"Hoy, veinticinco de mayo de mil novecientos noventa y cinco, la Quincuagésima Sexta Legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, declara formalmente terminados los trabajos del primer periodo de sesiones extraordinarias del segundo receso del primer año de ejercicio."

El secretario Sergio Inocencio Ramírez Vargas:

Ciudadanos diputados, está a discusión el acta.

El Presidente:

En el uso de la palabra la diputada Gloria Sánchez Hernández.

La diputada Gloria Sánchez Hernández:

Solicito con todo respeto que en la parte del acta que se hace referencia a la intervención del compañero Marcué, se precise que dicha intervención fue con el propósito de recordar el centenario del nacimiento del general Lázaro Cárdenas. Gracias.

El Presidente:

Continué la Secretaría, por favor.

El secretario Sergio Inocencio Ramírez Vargas:

Con la observación hecha por la diputada Gloria Sánchez, se someterá a votación económica si se aprueba el acta.

Los diputados que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo....

Los diputados que estén por la negativa, sírvanse manifestarlo... Aprobada, señor Presidente.



CLAUSURA

El Presidente (a las 18:08 hiras):

Se levanta la sesión de Cámara de Diputados y se ruega a los señores diputados permanecer en sus lugares a fin de iniciar la de Congreso General.