Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión, LXVI Legislatura
Versión estenográfica de la sesión solemne en conmemoración de los 100 años del
Movimiento Infantil y Juvenil Scout en México, el miércoles 22 de abril de 2026

Apertura de la sesión

Posicionamientos

Alfonso Armando Vidales Vargas Ochoa, PMC

Laura Ivonne Ruíz Moreno, PRI

José Miguel Alegría Gómez, PT

Luis Enrique Miranda Barrera, PVEM

Diana Estefanía Gutiérrez Valdierra, PAN

Bruno Blancas Mercado, Morena

Presidencia de la Mesa Directiva

Entrega de reconocimientos

Entonación de Himno Nacional

Acta de la sesión solemne

Clausura de la sesión y cita para la ordinaria


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Solicito a la Secretaría informe a esta Presidencia el registro de asistencia de diputadas y diputados.

El secretario diputado Alan Sahir Márquez Becerra: Se informa a la Presidencia que se tienen registrados 272 diputadas y diputados. Por lo tanto, hay quórum.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán (11:06 horas): Se abre la sesión solemne presencial en conmemoración de los 100 años del Movimiento Infantil y Juvenil Scout en México. Agradezco la presencia de las invitadas e invitados que nos acompañan en esta sesión solemne. Sean ustedes bienvenidos, bienvenidas a esta Cámara de Diputados.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: De conformidad con el resolutivo segundo, del acuerdo aprobado, para celebrar esta sesión solemne se otorga el uso de la palabra a los grupos parlamentarios, quienes tendrán en orden ascendente el uso de la voz, hasta por cinco minutos. Iniciamos con el diputado Armando Vidales Vargas Ochoa Alfonso, del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano. Adelante, diputado.

El diputado Alfonso Armando Vidales Vargas Ochoa: Con la venia de la Presidencia.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Adelante.

El diputado Alfonso Armando Vidales Vargas Ochoa: Hoy quiero hablarles de algo más grande que la política, compañeras y compañeros. Quiero hablarles de valores. El movimiento scout no nace para dividir, nace para formar, formar carácter, disciplina, servicio, amor por la comunidad y, sobre todo, responsabilidad.

Las y los scouts aprenden desde la niñez que, si tienes el hábito de tomar las cosas con alegría, rara vez encontrarás circunstancias difíciles. Y aquí es donde vale la pena hacer una pausa, porque cuando uno voltea a ver lo que está pasando en nuestro país, la pregunta es inevitable: ¿estamos dejando un mejor México?

Las y los scouts cumplen su palabra, ya que no es un movimiento solamente extracurricular, es una escuela de vida; es donde las niñas y niños, así como los jóvenes, aprenden que el liderazgo no se impone, el liderazgo se construye, sirviendo. La verdadera fortaleza está en el poder del compromiso y, justamente, es el compromiso con las y los demás.

Porque un niño o una niña que aprende el liderazgo con valores no será rehén del miedo ni de la indiferencia. Un país que apuesta por su infancia, siempre, siempre tendrá futuro. Las y los scouts trabajan en equipo, escuchan y construyen. Hoy lo vemos en muchos gobiernos: hay actualmente división y tenemos que buscar la unión; hay descalificación constante y tenemos que aprender de ellos para poder ser más influyentes en nuestras opiniones.

Las y los scouts se preparan. Por ejemplo, en Nuevo León y Jalisco, los gobiernos de Movimiento Ciudadano han demostrado que sí se puede gobernar con valores y compromiso hacia la niñez. En Jalisco se han fortalecido los programas de protección a la infancia y acceso a la educación, mientras que en Nuevo León se han impulsado políticas innovadoras para garantizar espacios seguros y oportunidades de desarrollo para las y los jóvenes.

Eso, eso sí es espíritu scout: servir sin esperar nada a cambio, protegiendo a los más vulnerables y liderar con el ejemplo. México no necesita más discursos vacíos, necesita carácter; no necesita más promesas incumplidas, necesita compromiso; no necesita más división, necesita liderazgo.

Y ese liderazgo no nace de los escritorios, nace justamente en la formación, nace en los movimientos como el Movimiento Scout, donde se aprende que el honor vale, donde se aprende que la palabra importa y que servir a los demás no es una estrategia sino es una forma de vida.

Hoy, en el marco de los 100 años del Movimiento Scout debemos recordar que México necesita de este espíritu más que nunca, necesita ciudadanas y ciudadanos que no se conformen, que no se queden callados, que no acepten la mediocridad como destino. Porque si algo nos enseñan los Scout es esto, el cambio no llega, el cambio se construye y se construye con valores, con acción y con valentía.

Así que la pregunta no es solamente ¿qué es lo que está haciendo el gobierno? La pregunta es, ¿qué es lo que estamos dispuestas y dispuestos a hacer nosotros? Porque el México que queremos no se va a construir solo ni lo va a construir solamente una fuerza política, lo vamos a construir todas y todos.

Y, como dijo su fundador, Robert Baden-Powell, intentemos dejar este mundo un poco mejor de como lo encontramos. Es cuanto, presidente.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Gracias, diputado.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Tiene ahora el uso de la palabra la diputada Laura Ivonne Ruíz Moreno, del PRI.

La diputada Laura Ivonne Ruíz Moreno: Buenos días, con el permiso del presidente. Gracias. Hoy subo a esta tribuna para reconocer a una de las organizaciones que sin hacer ruido y sin buscar reflectores ha transformado la vida de miles de niñas, niños y jóvenes en nuestro país, durante casi un siglo, el Movimiento Scout.

Cada 23 de abril, en el marco de la celebración de San Jorge, se conmemora en México el Día del Scout, una fecha que no solo representa tradición sino también valores, formación y compromiso con la sociedad.

Hablar de los scouts es hablar de servicio, de disciplina, de trabajo en equipo y de respeto por la naturaleza, pero también es hablar de algo que hoy resulta urgente en nuestro país: sentido de pertenencia.

En un contexto donde muchas y muchos jóvenes enfrentan incertidumbre, aislamiento y falta de referentes, el movimiento scout ofrece algo fundamental: comunidad, un espacio donde cada persona encuentra identidad, propósito y acompañamiento.

Ese sentido de pertenencia tiene un impacto directo en la salud mental de nuestras juventudes. Hoy sabemos que la ansiedad, la depresión y el aislamiento afectan a miles de jóvenes.

Frente a ello, los scouts construyen redes reales de apoyo, fortalecen la autoestima y generan vínculos sanos. Porque un joven que se sabe parte de algo, que tiene propósito y comunidad, es un joven más fuerte y menos vulnerable.

En México, la Asociación de Scouts de México, AC, reconocida desde 1926, ha sido una institución clave en la formación de niñas, niños y jóvenes. Hoy, más de 40 mil personas forman parte de actividades en este movimiento, bajo un modelo educativo basado en valores, liderazgo, responsabilidad social y aprendizaje a través de la acción.

El escultismo fundado en 1907 por Robert Baden-Powell está presente en más de 170 países y ha formado generaciones enteras comprometidas con su entorno y con un mundo mejor.

En México, su impacto ha sido visible en momentos claves como su participación solidaria en los sismos de 1985 y 2017, así como en diversas emergencias naturales donde han brindado apoyo a toda la población.

Pero, más allá de los datos, lo más importante es lo que representan: representan valores, representan compromiso, representan la convicción de que el servicio no es una obligación, sino una forma de vida. Y hoy también es importante reconocer desde esta tribuna a quienes han impulsado este reconocimiento institucional.

Quiero hacer un reconocimiento al coordinador del Grupo Parlamentario del PRI, el diputado Rubén Moreira Valdez, quien desde su responsabilidad legislativa promovió el reconocimiento del movimiento scout en esta Cámara. Gracias, querido coordinador, por reconocer a esta gran asociación.

Su iniciativa para conmemorar el centenario del escultismo en México en 2026 y promover acciones como la emisión de un billete conmemorativo, no solo visibiliza el movimiento, sino que reconoce el valor que tiene la formación de ciudadanía y liderazgo y servicio en nuestro país.

Reconocer a los scouts desde esta tribuna no es un acto protocolario, es un acto de justicia. Y quiero compartir algo personal, tuve la oportunidad de ser parte de esta organización, de vivir lo que significa la promesa y la Ley Scout, de aprender como líder que el verdadero liderazgo se construye con el ejemplo, con la constancia y con el servicio. Ser scout no es una etapa, es una formación para toda la vida.

Hoy más que nunca México necesita jóvenes con valores, con carácter y con propósito. Jóvenes que no solo exijan, sino que participen y que construyan. Sigamos fortaleciendo espacios que formen comunidad, que generen identidad y que cuiden también la salud emocional de nuestras juventudes.

Porque construir un mejor México no depende solo de las instituciones, depende de las personas y los scouts son sin duda parte fundamental de esta construcción, de un mejor México y de un mejor mundo.

Los saludo con gusto a los scouts, que son sin duda parte fundamental e irrenunciable de esta construcción para nuestro país. Gracias.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Gracias, diputada.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Tiene ahora el uso de la palabra el diputado José Miguel Alegría Gómez, del Partido del Trabajo, hasta por cinco minutos.

El diputado José Miguel Alegría Gómez: Con la venia de la Presidencia.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Adelante.

El diputado José Miguel Alegría Gómez: Compañeras y compañeros legisladores, hoy conmemoramos el centenario del Movimiento de los Boy Scout en México. Una organización, lejos de limitarse a actividades recreativas ha sembrado disciplina, responsabilidad social y amor por la comunidad en miles de niñas, niños y jóvenes a lo largo de nuestro país.

Desde que los primeros grupos comenzaron a formarse en 1912 y tras obtener el reconocimiento internacional en 1926, el escultismo en México se ha consolidado como una verdadera universidad de valores, en cada acción comunitaria, en cada jornada de apoyo a instituciones de emergencia, en cada esfuerzo por cuidar el medio ambiente, se refleja una juventud comprometida con su entorno y con México.

A lo largo de nuestra historia, los scouts han sido los primeros responsables cuando México más lo ha necesitado. Es imposible olvidar su heroica labor durante los terremotos de 1985, donde sin necesidad de un llamado oficial, miles de jóvenes salieron a las calles para rescatar a personas, dirigir el tránsito y organizar centros de acopio.

Esta misma solidaridad se repitió en el sismo del 2017, demostrando que el lema: siempre listos para servir, no solo es una frase, sino un estilo de vida que guía a más de 33 mil miembros activos en el país.

En tiempos donde nuestra sociedad enfrenta retos complejos, donde es indispensable reconstruir el tejido social, el ejemplo de los scouts cobra una relevancia especial, porque forman ciudadanos conscientes, organizados y con principios, ciudadanos que entienden que el cambio no empieza en los grandes discursos, sino en las pequeñas acciones diarias.

Además de su labor en emergencias, son guardianes de su entorno, eventos emblemáticos como la flor de lis más grande el mundo en el Zócalo de la Ciudad de México, no solo han roto récord Guinness, sino que fomentan la conciencia ecológica y recaudan fondos para causas de altruismo social mediante el reciclaje de aluminio.

El movimiento acompaña al individuo en todas sus etapas, desde la manada de lobatos, donde los más pequeños descubren su creatividad, pasando por la tropa y la comunidad de caminantes donde se forjan el carácter y el compromiso social, hasta llegar al clan rovers, donde los jóvenes de hasta 21 años aprenden a tomar las riendas de su vida para construir un mundo mejor.

Compañeras y compañeros, desde el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, reconocemos su movimiento como este, abonan a la construcción de una sociedad más justa, más solidaria y más humana. Coincidimos plenamente con la idea de que el bienestar del pueblo también se construye formando generaciones con valores, con conciencia social y con compromiso colectivo.

A lo largo de estos 100 años los scouts han demostrado que servir a los demás no solo es una consigna, es una forma de vida, y en esa forma de vida encontramos enseñanzas claras, que el verdadero progreso no se mide solo en cifras, sino en la calidad humana de nuestra gente.

Que este aniversario no sea solo una celebración, sino también un recordatorio de lo que somos capaces de construir cuando ponemos al servicio de los demás nuestro tiempo, nuestra energía y nuestra juventud.

Porque cuando la juventud se organiza, cuando se forma en valores y cuando actúa con conciencia social México avanza y avanza con firmeza. Y en esa firmeza también hay una ruta clara para el presente y para el futuro, seguir apostando por la formación de nuestras juventudes, seguir construyendo espacios donde el compañerismo, la disciplina y el compromiso social no sean la excepción, sino sea la regla.

Hoy más que nunca México necesita de jóvenes que no se rindan ante la adversidad, que entiendan que el servicio a los demás es la base de una sociedad verdaderamente democrática. Y que tengan la convicción de que el cambio profundo se construye desde abajo, con el pueblo y para el pueblo.

A estos 100 años de historia no solo honren el pasado, sino que nos comprometen con el porvenir. Que cada niña y cada niño y cada joven que porta con orgullo el uniforme Scout, será reflejo de un país que se levanta con dignidad, con valores y con esperanza.

Porque donde hay juventud hay valores, hay esperanza, y donde hay esperanza México no se detiene. Es cuanto, presidente. Unidad nacional, todo el poder al pueblo. Gracias.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Gracias, diputado.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Tiene ahora el uso de la palabra el diputado Luis Enrique Miranda Barrera, del Partido Verde Ecologista de México.

El diputado Luis Enrique Miranda Barrera: Muchas gracias. Con su venia, presidente.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Adelante.

El diputado Luis Enrique Miranda Barrera: Hoy no solo celebramos 100 años de los Scout en México, celebramos más de un siglo formando personas con valores, con carácter y con sentido de comunidad.

El movimiento Scout nació en 1907 con Baden-Powell, como un experimento muy sencillo, juntar a jóvenes de distintos contextos para enseñarles la disciplina, el trabajo en equipo y la responsabilidad.

Lo que empezó como algo pequeño terminó convirtiéndose en uno de los movimientos juveniles más grandes del planeta. Hoy estamos hablando de más de 57 millones de scout en 170 países. Y en México hay más de 700 grupos activos que todos los días siguen formando niñas, niños y jóvenes que entienden que el liderazgo no es mandar, sino servir.

Y, hay que decirlo claro, los scouts no solo son campamentos, uniformes o fogatas, son comunidad, son solidaridad, son acción. Cuando en México hemos enfrentado momentos difíciles los scouts han estado ahí. Y eso no es casualidad, es resultado de un modelo educativo que desde hace más de 100 años entendió algo que hoy sigue siendo clave, que se aprende haciendo, que se crece asumiendo responsabilidades y que los valores no se enseñan con discursos, se viven todos los días.

Mucho antes de que se pusieran de moda temas como el cuidado del medio ambiente, la resiliencia o el trabajo en equipo, ya lo practicaban, ya formaban jóvenes comprometidos con su entorno, con su medio ambiente, con su comunidad, pero sobre todo con su país. El escultismo en el fondo lo regresa a lo básico, al contacto con la naturaleza, al valor de la palabra, el compromiso con los demás, nos recuerda que no se trata solo de crecer individualmente, sino crecer ayudando a otros.

Y es por eso que su lema tan vigente Siempre listos, listos para enfrentar retos, sí, pero sobre todo listos para servir, para apoyar, para hacer lo correcto e incluso cuando nadie los esté viendo. Hoy, al reconocer estos 100 años, no solo celebramos su historia, reconocemos el impacto que han tenido en millones de personasen todo el mundo, pasando de generación en generación.

Y, también, este reconocimiento es hacer un llamado para seguir impulsando estos espacios, para seguir reconociéndolos, porque, si queremos un mejor país, necesitamos más jóvenes como ustedes, que estén comprometidos, que tengan valores y que se pueda seguir heredando de generación en generación.

Mi mamá fue scout, mi papá fue scout, mi esposa fue scout. Y esos valores, ese compromiso se lo estamos heredando hoy a mi hijo Luis Emilio, porque algo ha demostrado el movimiento, que forma muy buenos ciudadanos. Y termino con una frase de uno de los scouts más famosos, de Russel, el de la película de Up: exploremos lo inexplorable. Muchísimas gracias.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Gracias.

El presidente diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna: Tiene ahora el uso de la palabra la diputada Diana Estefanía Gutiérrez Valdierra, del Partido Acción Nacional, hasta por cinco minutos.

La diputada Diana Estefanía Gutiérrez Valtierra: Con su venia, presidente. Diputadas y diputados, invitados de honor, los saludo con mucho gusto. También a mi alcalde, Toño Marú, quien también fue boy scout en nuestro municipio, San Francisco del Rincón.

Quiero decirles que hay cosas que uno aprende de niña y que nos marcan para toda la vida. Yo fui scout, orgullosamente, desde los ocho años y, la verdad, es que no está bien que quizá venga a decirles a la tribuna, no siempre fue fácil. Porque niños scout, lo sabemos, los sábados los niños se van a jugar con los primos, con los vecinos y nosotros teníamos que ir a ponernos nuestro uniforme. Muy pocos entendían lo que significa eso.

Y que, la verdad, siendo honestos, hasta el bullying nos tocaba. Pero, la verdad, es que con el paso del tiempo aprendí que hay algo más fuerte que eso, que había un sentido de pertenencia.

Hay valores, por ejemplo, en mi caso, que nos enseñan en casa y que los aprendí, los fui aprendiendo en mi manada, Las Gacelas, y que empezaba todo a tomar forma. Los sábados, los valores familiares.

Y ahí aprendí algo que no se me olvida y que al día de hoy lo llevo en mi vida diaria: que un equipo no se forma por conveniencia, un equipo se forma por lealtad. Que uno no abandona a su manada, que uno responde siempre por los demás y que servir no es discurso. Ahí en los scouts se aprende a que servir es acción.

También aprendí otra cosa, que no todo es justo, incluso cuando uno se esfuerza. Durante mucho tiempo yo soñaba con recibir mi pañoleta, la esperaba, la anhelaba y simplemente no llegaba.

Y si, la verdad, hubo momentos en que eso, como boy scout me dolía, porque veía pasar muchas pañoletas. Algo debió haber pasado ahí, pero sé y con el paso del tiempo también aprendí algo más grande: que los valores no dependen de un reconocimiento, sino lo que uno decide ser como persona, incluso cuando nadie te ve.

Y, si hoy me hubieran preguntado o me volverían a preguntar si volvería a vivir esa etapa, por supuesto, y que sin duda contestaría que sí, porque esos valores se me han quedado para toda la vida y sé que así pasa con todas las personas que pertenecen a los Boy Scouts, se quedan amigos para toda la vida, en mi caso, más de 20 años que siguen todavía, se queda en la forma en la que enfrentamos la vida y se queda en algo todavía más profundo, en el amor por nuestra tierra, el amor por nuestra patria.

Porque cuando aprendes a servir, también aprendes a amar a México de otra manera, desde la dignidad de cada persona, desde el compromiso que se tiene con los demás y desde la convicción de que el bien común siempre estará por encima del interés individual.

Por eso hoy, en esta conmemoración de los 100 años del movimiento scout en México, no estamos hablando solo de una organización, estamos hablando de 100 años que han formado generaciones, que ha construido comunidad desde la niñez, de espacios donde niñas y niños aprenden a pensar, a participar y a construir. Y eso hoy es más importante que nunca, porque la realidad que viven muchos jóvenes en nuestro país el día de hoy es otra, es falta de oportunidades, es la ausencia de espacios seguros, es el abandono de temas tan importantes como la salud mental y peor aún, es un entorno donde muchas veces se nos quiere a los jóvenes pasivos sin cuestionar, sin participar y sin alzar la voz.

Pero frente a esto, lo que viven y lo que fomentan las y los scouts es exactamente lo contrario, forman jóvenes libres, con criterio, con valores y con carácter. Y eso incomoda a quienes prefieren a una juventud que no piense.

Por eso debemos decirlo claro, México necesita más espacios como estos, más formación en valores, más comunidad, más sentido de pertenencia, porque un país se construye sí con instituciones, pero primordialmente se construye desde la persona, desde la comunidad y desde los valores que aprendemos desde niños.

Hoy celebro al movimiento scout, pero también hoy vengo a defenderlo, porque en cada niña y en cada niño que ahí encuentra un rumbo, hay una esperanza real para México. Y porque si queremos un mejor país, tenemos que empezar por formar mejores generaciones, generaciones que no se rindan, que no se quiebren y que entiendan que servir siempre va a valer la pena. Siempre listos para servir. Es cuanto, presidenta. Gracias.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Gracias, diputada.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Tiene la palabra el diputado Bruno Blancas Mercado, del Grupo Parlamentario de Morena.

El diputado Bruno Blancas Mercado: Si no vives para servir, no sirves para vivir, Baden Powell. Con la venia de la Presidencia, a la opinión pública, a mis compañeras y compañeros diputados y a todas y a todos los Scout de México. Hace 100 años se sembró la semilla y comenzó el Movimiento Scout en México.

Hoy celebramos el centenario de una idea que ha dejado huella en nuestro país. Esa semilla sembrada en generaciones de niñas, niños y jóvenes creció hasta convertirse en uno de los movimientos educativos más nobles, más consistentes y más profundamente humanos que existe en nuestra patria.

El Movimiento Scout ha sostenido por un siglo una misión muy clara, contribuir a la educación de las y los jóvenes mediante un sistema de valores basados en la promesa y la Ley Scout para ayudar a construir un mundo mejor. Por ello, este centenario no es una efeméride menor, es el reconocimiento de 100 años formando ciudadanía, comunidad y liderazgo con sentido ético, 100 años enseñando a generaciones enteras que la autoridad comienza por el ejemplo, que la libertad exige responsabilidad y que el servicio no es un discurso, es una conducta.

Lo digo también desde un lugar profundamente personal, hablo no solo como diputado, sino ahora ya como un padre Scout, he visto a mis hijos vivir el escultismo desde la manada hasta convertirse en Rovers, y como padre puedo decir que algo no se aprende en un informe ni en una estadística, el método Scout transforma y forja mujeres y hombres capaces de defender los principios de libertad, igualdad y fraternidad en el mundo.

El movimiento Scout transforma, porque enseña disciplina sin autoritarismo, enseña liderazgo sin soberbia, enseña comunidad sin soberbia, enseña algo especialmente valioso para nuestros tiempos: que se puede convivir, trabajar y construir con personas que piensan distinto, que viven distinto, que ven el mundo desde otra realidad.

Ser Scout no es solo acampar, hacer ruido o encender fogatas; eso sería mirar solamente la superficie. Ser Scout es aprender a servir sin esperar recompensa a cambio, es descubrir que la obra buena cotidiana no es un gesto pequeño, sino una escuela de vida, es entender que el carácter se forma cuando nadie te está viendo. Es asumir desde la niñez que dejar un mundo mejor de como lo encontramos no es una frase solamente emotiva, es una responsabilidad moral.

Scout de México vive, en 2026, uno de sus... su primer centenario, con una agenda nacional conmemorativa que no solamente mira al pasado, sino que proyecta el futuro y reafirma su compromiso con la formación, la inclusión, el liderazgo juvenil y el servicio.

Y ese futuro también nos incluye a todos. Nos toca preguntarnos, como legisladores, como sociedad: ¿qué tipo de juventud queremos formar? ¿Queremos jóvenes indiferentes o jóvenes comprometidos? ¿Queremos ciudadanos pasivos o ciudadanos capaces de organizarse y servir, de responder con su comunidad? ¿Queremos generaciones encerradas en sí mismas o generaciones capaces de mirar al otro con empatía, de ver y espíritu de colaboración?

Por eso, desde esta tribuna expreso mi reconocimiento a cada niña, a cada niño, a cada joven, a cada madre, a cada padre, a cada scouter, a cada dirigente, a cada voluntario que durante 100 años ha mantenido viva la llama de esta esperanza.

Ustedes no solo han sostenido una tradición, han sostenido una esperanza. Los primeros 100 años de escultismo en México son una meta cumplida y son el cimiento del siglo que viene. Que este centenario sirva para honrar su historia, pero también para renovar nuestro compromiso con todo aquello que el Movimiento Scout representa.

El bien común, la fraternidad, la responsabilidad, la paz, la naturaleza y el servicio. Donde hay un scout bien formado hay un ciudadano que sabe servir, que sabe convivir y que sabe construir comunidad.

A todas y a todos los scouts de México, gracias por recordarnos que servir sigue siendo un honor. Scouts siempre. Scouts siempre. Es cuanto, presidenta.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Muchas gracias, diputado.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Hoy nos reunimos, en esta sesión solemne, para conmemorar una fecha significativa y reconocer una forma de vida basada en el compromiso, la solidaridad y el amor por nuestra comunidad.

Saludo con respeto a las y los dirigentes scouts, a las familias y especialmente a las niñas, niños y jóvenes que hoy dan vida a este Movimiento. Gracias por su presencia al residente nacional scout, Enrique Moreno Cárdenas. A Pedro Díaz Maya, jefe scout nacional. A Carlos Alberto Guerra Berumen, vicepresidente nacional. A sus colaboradores nacionales scout, a sus integrantes de manada, a la tropa scout de comunidad del Clan de Rovers, Presidencias de Provincias, y a toda la comunidad de integrantes del movimiento scout en México. Muchísimas gracias por estar aquí.

Es un honor como presidenta de la Cámara de Diputados acompañar la conmemoración de 100 años del movimiento scout en México. Reconozco a la Junta de Coordinación Política, a todos los coordinadores por esta definición y de manera específica al coordinador Rubén Moreira, integrante de este gran movimiento, así como a mis compañeras y compañeros diputados federales que han sido scouts.

Estos 100 años han dejado una huella profunda en la formación de generaciones enteras de mexicanas y mexicanos. A lo largo de estos 100 años hemos visto a las y los scouts presentes en momentos clave para nuestra nación: en labores de apoyo comunitario, en acciones de protección civil, en la promoción de la salud y en el cuidado de nuestros espacios naturales. Ahí donde hay una necesidad, ahí ha estado el espíritu scout.

Hoy, México enfrenta desafíos complejos que requieren fortalecer el tejido social, impulsar el desarrollo con responsabilidad y formar liderazgos éticos. Frente a ello, el escultismo ofrece una ruta clara: formar personas íntegras, comprometidas y conscientes de su papel en la sociedad.

Conmemorar estos 100 años significa proyectar el futuro con responsabilidad y convicción; significa impulsar a más jóvenes con valores, con disciplina y con vocación de servicio; jóvenes que lideran, que participan y que transforman su entorno.

Desde el Poder Legislativo, desde esta Cámara de Diputados, reconocemos y valoramos profundamente esta labor, porque construir un mejor México se logra con leyes sólidas y con una ciudadanía comprometida que las hace realidad todos los días. Y en esta tarea, el movimiento scout ha sido y seguirá siendo un aliado fundamental.

A todas y todos los scouts de México, gracias por su entrega, por su ejemplo y por su compromiso por el bien común. Que esta historia continúe formando generaciones que honren a nuestro país con sus acciones. Sigamos avanzando con la convicción de que servir es el camino más seguro para formar una mejor patria. Muchísimas gracias por su presencia. Muchas felicidades por estos 100 años.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Vamos a hacer entrega de reconocimientos a nuestros invitados. Yo invito a las y los diputados federales que son scouts, que han sido scouts, nos puedan acompañar para entregar estos reconocimientos en esta Mesa Directiva, previo, por supuesto, a entonar nuestro Himno Nacional.

(Entrega de reconocimientos)

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Solicito a las y los presentes ponerse de pie para entonar el Himno Nacional Mexicano.

(Himno Nacional Mexicano)

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Muchas gracias a todas y a todos por su asistencia. Muchas gracias.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Proceda la Secretaría a dar lectura al acta de la sesión solemne.

El secretario diputado Alan Sahir Márquez Becerra: Acta de la sesión solemne en modalidad presencial celebrada el miércoles 22 de abril de 2026, en conmemoración de los 100 años del Movimiento Infantil y Juvenil Scout en México.

Presidencia de la diputada Kenia López Rabadán. Apertura de la sesión. En el Palacio Legislativo de la San Lázaro, en la capital de los Estados Unidos Mexicanos, sede de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, con una asistencia de 272 diputadas y diputados, a las once horas con seis minutos del miércoles 22 de abril de 2026, la Presidencia declara abierta la sesión solemne en conmemoración de los 100 años del Movimiento Infantil y Juvenil Scout en México.

La Presidencia agradece la presencia en este salón de sesiones de invitados especiales y de todos los presentes. Intervención de las personas legisladoras. En cumplimiento del acuerdo por el que se establece el formato para el desarrollo de la presente sesión, se concede el uso de la palabra a las diputadas y diputados en representación de sus respectivos grupos parlamentarios. La Presidencia precisa que, las participaciones de las mismas serán en orden ascendente y hasta por cinco minutos.

En consecuencia intervienen: Armando Vidales Vargas Ochoa Alfonso, de Movimiento Ciudadano; continúa con Presidencia del diputado Sergio Carlos Gutiérrez Luna, Laura Ivonne Ruíz Moreno, del Partido Revolucionario Institucional; José Miguel Alegría Gómez, del Partido del Trabajo; Luis Enrique Miranda Barrera, del Partido Verde Ecologista de México; Diana Estefanía Gutiérrez Valtierra, del Partido Acción Nacional; y continúa con Presidencia de la diputada Kenia López Rabadán, Bruno Blancas Mercado, de Morena.

Finalmente, la Presidencia dirige un mensaje a la asamblea. Acto seguido hace entrega de un reconocimiento a las y los integrantes del Movimiento Infantil y Juvenil Scout en México.

Interpretación del Himno Nacional. Puestos todos de pie se entona el Himno Nacional Mexicano. Es cuanto, presidenta.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Si es tan amable poner a discusión el acta.

El secretario diputado Alan Sahir Márquez Becerra: Está a discusión el acta de la sesión solemne. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica, se pregunta si se aprueba. Las diputadas y los diputados que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo (votación). Las diputadas y los diputados que estén por la negativa sírvanse manifestarlo (votación). Señora presidenta, mayoría por la afirmativa.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán: Aprobada el acta de la sesión solemne.

La presidenta diputada Kenia López Rabadán (12:01 horas): Se levanta la sesión solemne, y pido a las y los diputados permanecer en sus lugares para dar inicio con la sesión ordinaria matutina de esta fecha, en modalidad presencial. El registro de asistencia se encuentra disponible a partir de este momento en las tabletas instaladas en las curules de las y los legisladores.

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